P.O.: Los militantes comunistas de diversas organizaciones de dirección y de base de la provincia de Tucumán han formalizado junto con el P.O. un frente de trabajadores, que concurrirá a las próximas elecciones en la lista 14. Quisiera que Uds. explicaran para los lectores de Prensa Obrera cuál ha sido el proceso que ha conducido a esta convergencia política. Rafael Rufino (Secretario Comité Capital P.C.): La discusión del XVI Congreso había comprobado que nuestro partido desde años atrás venia cometiendo errores, de seguimiento a la burguesía en todos los frentes que realizaba. Nosotros fuimos estudiosos de estos problemas, a partir de lo cual nosotros habíamos empezado a hacer un debate profundo en nuestra organización (en la cual hace muy pocos días era secretario de la Capital) de no cometer más errores. Pero lamentablemente nos encontramos ante el hecho consumado de este nuevo frente (se refiere al FRAL, NDR) donde le dejamos en manos de la pequeñoburguesía y gente arribista las primeras candidaturas y el programa, que no es real-mente un programa revolucionario, sino un programa que refleja los intereses de la burguesía. Nuestra ilusión se quiebra con mucha más fuerza en el momento de semana santa, donde nuestro partido junto con el resto del “Frente Va” (en ese momento) firma el acta democrática donde se compromete de por vida a defender el régimen burgués. Nosotros en la provincia de Tucumán en una discusión de nuestro comité provincial habíamos logrado un repudio a esta firma, pero no así en el comité central que, cuando hace el debate, vuelve a reafirmar que era positiva la firma para no quedar aislado de la opinión pública, olvidándose realmente de la opinión de la clase obrera y nuestro pueblo. P.O.: Es decir que para vos la firma del acta democrática también viene a ser un frente político que se hace con la burguesía, aunque no sea un frente electoral. R.R. (P.C.): Así es, está todo a la vista, que esa firma donde el conjunto de los sectores del frente en ese momento firman junto con sectores de la burguesía, todo el mundo los conoce, donde hasta Alsogaray, la Sociedad Rural han firmado, es decir el conjunto de los sectores derechosos que han firmado este compromiso y donde le da un aval a los represores de nuestro pueblo, a los que más han sangrado a nuestra clase obrera y a nuestro pueblo, a los genocidas más tremendos de nuestra patria. Se ha tomado de un día para otro, sin consulta a las bases, sin consulta o discusión orgánica como ser comité provincial, mesas políticas, direcciones intermedias y llegar a una conferencia o a un Congreso, donde se determinará qué frente queríamos los comunistas. P.O.: Entiendo de tus posiciones, que vos pensás que la ruptura del Frepu no se hace para superarlo hacia la Izquierda. R.R. (P.C.): No, de ninguna manera. Nosotros creíamos que el Frepu en un momento había sido un avance. No estamos de acuerdo, el conjunto de nosotros, con los 23 puntos, porque no respondían realmente al frente revolucionario. Sabemos que el Mas no ha sido consecuente en una posición revolucionaria, sino oportunista. Cuántas veces no salimos juntos en el movimiento obrero sino enfrentados, porque muchas veces el Mas en posiciones realmente derechosas se aliaba con los burócratas y no con los sectores de la clase obrera realmente clasistas. Es por eso que en búsqueda de realmente de tener un frente que responda y esté al servicio de la clase obrera, hemos llegado después de varias discusiones y conversaciones con los compañeros del P.O. de que coincidamos en crear, con nuestras ideas y con nuestra posición, un frente realmente de los trabajadores. P.O.: Y de parte del partido Obrero, de Daniel Blanco, que es el dirigente máximo del comité provincial del P.O., como se ha dado este proceso de convergencia con los militantes del partido Comunista. Daniel Blanco (P.O.): En primer lugar esto se da básicamente a través de una lucha política que casi podríamos decir tiene como punto Inicial la formación del frente Po-Mas, frente que es desecho por el Mas, para llegar a una converencia con la cúpula burocrática del Partido Comunista, frente que es denunciado en esa oportunidad por nuestro partido como un frente de carácter democratizante, o sea como la pretensión de querer llevar a la masa trabajadora de nuestro país a la creencia de que los problemas nacionales y los problemas de la miseria de los trabajadores se podían resolver dentro del marco capitalista. Desde el punto de vista de (a dirección del partido comunista el Frepu era un instrumento fundamental para timonear la profunda crisis interna que estaba viviendo y que era el resultado de todo el fracaso de la política anterior, de haber apoyado al régimen de la dictadura militar, del apoyo a Luder y del apoyo en el caso nuestra provincia (Tucumán), a la elección de Riera. Nuestro partido en todo momento trató de actuar Interpretando el proceso que se vivía en el partido comunista, de que la crisis no hacía sino reflejar el proceso de radicalización más general que estaba vi-viendo la clase trabajadora, proceso que en alguna medida era reflejado por la clase trabajadora y juvenil del partido comunista, y que no encontraba una correspondencia ni en la política que se expresaba en el XVI o Congreso, ni tampoco en la realización del Frente del Pueblo. Eso explicaba que en muchas oportunidades con la base del partido comunista podíamos llegar a realizar actividades comunes como fue el acto el primero de mayo (1986) en Monteros, mientras que el Frepu realizaba otro acto del 1° de mayo de carácter minoritario, marginal, de cúpula, en la Capital. Todo este proceso fue llevando a un terreno de acción común que, debido al viraje profundo hacia la derecha de la política del Partido Comunista, con la firma del acta democrática, con el intento de creación de partidos artificiales, con el intento de legalizar el Partido de los Descamisados, etc. y ahora como coronación de todo este proceso la creación del Fral, ha terminado en alguna medida de culminar un proceso de experiencia política. P.O.: Y en las bases sindicales del partido comunista también ha habido un proceso de maduración. ¿Por qué no explican un poco, compañeros, este aspecto de la convergencia política hacia este frente de trabajadores? José, de Empleados de Comercio (P.C.): Especialmente dentro de los compañeros de empleados de Comercio vivimos muy de cerca todo el proceso de discusión que significó el XVI congreso del partido comunista. A través de ese debate fuimos profundizando la idea de un debate dentro de la izquierda, para ir canalizando dentro de esta misma izquierda un vehículo de presentación frente a las masas obreras y populares en cada una de estas luchas. Ante la actual agudización de la crisis, vivida exclusivamente por los trabajadores, realmente no se veía desde la izquierda una identificación con respecto a diferenciarse ante las propuestas que, hacia la burguesía, a través de sus dos partidos clásicos, del bipartidismo, del PJ y la UCR. EI partido comunista hasta el momento a nosotros no nos había dado una orientación clara con respecto a cómo encarar esa lucha para diferenciar esta posición. La conclusión que nosotros como empleados podemos manifestar en forma práctica a través de las últimas elecciones en el gremio, donde no tuvimos la oportunidad de participar. Esto produjo una crisis dentro de nuestro grupo que nos obligó a tomar una decisión y analizar en profundidad la constitución de este frente, el Fral, y en el que todo el conjunto de nuestros compañeros, que participaban en empleados de comercio, no está de acuerdo y que saca como conclusión la necesidad de ir construyendo un frente de trabajadores, que muestre ante justamente la clase obrera un nuevo tipo de frente, una versión desde la izquierda como opción ante las propuestas de la burguesía. P.O.: Y en la organización barrial, también esta discusión frentista tuvo lugar, y también Uds. llegaron a algunas conclusiones. Ernesto (Villa Urquiza} (P.C.): En el caso particular mío, nunca vi con agrado, digamos así. la conformación provincial de nuestro partido, dado que en ningún momento estaba representada la clase obrera dentro del comité. Eso ya a mí, al no coincidir con eso, me retire por un tiempo, de la militancia, pero las conversaciones de los compañeros me hicieron recapacitar para de nuevo volver a la lucha. Yo al frente con la burguesía no lo veía con agrado, el acta de compromiso que se firma tampoco. porque ahí considerábamos nosotros que éramos cómplice de los genocidas. que hoy están en libertad y que no nos van a rendir cuentas de los 30.000 desaparecidos y de nuestros compañeros también desaparecidos. P.O.: Muy bien compañeros, ahora suponemos que para tomar una determinación de formar un frente de trabajadores. Uds. deben tener una crítica muy precisa al programa y a la política que representa el Fral. ¿Cuál es esa? Rudy (Comité Urquiza) (P.C.): El proceso de discusión del año pasado que lleva al Congreso fue produciendo una efervescencia, una mayor militancia, una vuelta al estudio de los clásicos, una especie de recuperación de la clase de su verdadera ideología. Eso ha generado un serio debate político en el cual nuestro Comité barrial intervino y aparece como si fuera un triunfo los cambios que se producen a nivel provincial con el advenimiento al secretariado del compañero Nito. A primera vista liega al secretariado con nuestro apoyo y el de otros comités en base a concepciones revolucionarias, oponiéndose a las viejas políticas reformistas del P.C. "en el pasado. Pero a partir de semana santa se produce la evidencia de la profunda derechización de la nueva dirección nacional. El comité provincial tuvo una posición contradictoria, enfrentó la posición del comité central, tuvo serios debates, inclusive el compañero Nito se opuso a la formación del Fral. Pero esto llegó a un punto en el que, por algunas razones, hubo un cambio, hubo un giro, de pronto esa política se desistió y se acató todas las directivas nacionales y se consolidó la formación de este Fral, que es un frente con una ideología pequeñoburguesa, con un programa nacionalista burgués, que crea grandes expectativas en el desarrollo del nacionalismo y del capitalismo nacionales, que propone “llevar el ejército a las fronteras", que plantea el no pago de la deuda externa sin romper con el FMI, una serie de contradicciones, que en el fondo no hacen más que representar los intereses de los sectores que emergieron dentro del partido, volviendo a tener peso de dirección que son los sectores de la pequeñoburguesía. Identificados algunos de ellos como sectores cooperativistas, el cooperativismo financiero que hoy expresan, los documentos del lade, el periódico Acción, donde aparecen pautas programáticas que responden claramente a los intereses de la burguesía nacional y de la pequeñoburguesía. Es una propuesta que de ninguna manera es una propuesta de los obreros. De ninguna manera es la propuesta del socialismo. No tiene nada que ver con los intereses que debería representar un partido de comunistas. P.O.: Compañero Rafael, el frente de los trabajadores va a aparecer públicamente como un frente entre el Partido Obrero y los comunistas de base. Debe interpretarse de aquí que los compañeros comunistas de base han de continuar en la lucha para llevar al mayor número de militantes comunistas y del movimiento obrero a la política del frente revolucionario. Rafael Rufino (P.C.): SÍ, nosotros los comunistas luchamos y vamos a seguir luchando para que todo el partido comunista ingrese en el frente revolucionario y hacemos un llamado ai conjunto de los militantes revolucionarlos en el orden nacional, que son muchos, que no encuentran muy bien la salida, pero que este frente es una perspectiva seria con futuro para la clase obrera y el pueblo. Creo que este frente es una herramienta no electoralista, es un frente que nos ayuda a trabajar en cosas permanentes, para ponerse al frente de toda la lucha de la clase obrera y el pueblo. Este frente va a fortalecer a todos los revolucionarios, es así que hacemos un llamado no solo a los compañeros de nuestra provincia sino a todos los ver-daderos comunistas, comunistas que luchan verdaderamente por los principios del marxismo leninismo, a los comunistas que dan su vida, su tiempo, entregan todo por la causa revolucionaria a repudiar al Fral que es un frente con la burguesía, e ingresar al frente de los trabajadores. P.O.: La dirección oficial del partido comunista levanta una tesis muy conocida según la cual la masa de los trabajadores argentinos que han votado en el pasado por el peronismo no vendría a un frente, no apoyaría un frente y no se organizaría, que es lo más importante, en un frente, si ese frente-no levanta también banderas peronistas, no se: declara en parte a sí mismo como peronista ¿Qué responde a esto el Frente de Trabajadores? Rafael (P.C.): Esto es falso, creo que los peronistas lo que necesitan es tener claridad respecto de qué programa votar. Si nosotros en el frente de los trabajadores, tenemos un programa que tenga las reivindicaciones y una salida concreta para la clase obrera, todo peronista que se sienta con este programa Ingresará al frente de los trabajadores. No es necesario, como a nosotros se nos obligaba en un momento, a formar el partido de los Descamisados, formar el nuevo partido de la burguesía, donde después nos daban la espalda como ya nos hizo Villaflor. P.O.: ¿En el acuerdo por constituir el frente en la provincia hay una conciencia del papel que tiene este frente para ganar la hegemonía política de la izquierda argentina? Rudy (P.C.) SI, porque los otros frentes que integra la izquierda no cumplen su rol de izquierda, con un programa obrero, que represente a la clase obrera, y que sirva para dirigir a la clase obrera como capitana de los explotados, en la perspectiva de una revolución socialista. Al ser el Fral un frente totalmente pequeño burgués democratizante, claudicante, y con todas estas limitaciones, surge la necesidad de que los obreros avanzados, los intelectuales de izquierda, ante el llamado del partido obrero, se convoque junto a estas dos organizaciones, a formar un verdadero frente revolucionario, un frente de los trabajadores. El F.T. no es un frente obrero, sino el planteo de un frente antiimperialista, del conjunto de las masas oprimidas, bajo dirección obrera. P.O.: Daniel Blanco, en la constitución de este frente el Partido Obrero ha discutido con los compañeros comunistas de base, un programa ¿cuál es la concepción política de este programa? Daniel Blanco: (P.O.): La salida al conjunto de la crisis que vive el país, y que no hace sino reflejar la impotencia de la clase dirigente (la burguesía nacional) es una lucha consecuente contra el imperialismo que debe ser dirigida por la clase obrera y conducir un gobierno de los trabajadores. A partir de esto se determina la concepción fundamental del programa y del frente. Debe plantear la confiscación del imperialismo, el repudio de la deuda externa, la ruptura con el FMI, y el problema de que el régimen político actual es un régimen, no como es presentado por el conjunto de la izquierda, como un régimen democrático o como algunos llegaron a decir en 1983 que estamos en presencia de una revolución democrática, sino de un régimen que no tiene características plenamente constitucionales y que es un vehículo de la dominación del Imperialismo y del gran capital. Planteamos que la conquista de la democracia política solamente se podrá lograr con un gobierno de trabajadores. P.O.: Compañero Humberto: ante la parálisis de la CGT, por obra de la burocracia que programa de acción inmediata, vos, como activista que actúa en el movimiento sindical, propones en esta situación para el grueso de los trabajadores. Humberto (P.C.): Bueno, nosotros como comunistas proponemos, de inmediato, ante la parálisis de la CGT, desde las bases desde las fábricas desde las casas de comercio, plenarios de discusión profunda de lo que significa para nosotros la explotación, de los que implica para un trabajador el despido, las horas extras que no se pagan, el estar trabajando en negro, todo esto junto, relacionados por reivindicaciones políticas también, no solamente en el marco economista, para que en una segunda instancia los delegados de base podamos abordar en cada sindicato esta problemática provincial para que luego concretamente en un plenario abierto de militantes ^ delegados de base de empresas de fábricas, discutamos no solamente la parálisis de la dirección sino la expulsión de todos aquellos dirigentes que se unen a la política de sometimiento, de explotación del hombre por el hombre. Nosotros creemos imprescindible reflotar cuanto antes la mística revolucionaria de la década del setenta, pero con una dirección mucho más acertada. P.O.: ¿En qué escala se va a presentar el F.T, cómo se va a presentar, cómo va a llevar a adelante en la práctica la agitación electoral? Daniel Blanco (P.O.): El frente que se acaba de formar va presentar candidaturas trabajadoras, representativas de los barrios, y algunos gremios, de la juventud, de la universidad, y en principio estamos en condiciones de presentar listas completas a nivel nacional y provincial y en cinco de los principales municipios, de nuestra provincia. Quiero señalar que hay otros sectores partidarios, dirigentes representativos de la provincia que se han inscripto ya en las candidaturas del frente como en el caso de activistas importantes del ingenio San Juan, del Ingenio Concepción, San Pablo, representantes de los organismos de derechos humanos. Nuestra campaña, reconociendo el hecho que va a sufrir la censura de los me-dios de comunicación bajo el control de los Harringtong, bajo control de la burguesía, va a tender a vencer esto con una agitación dirigida casa por casa, manzana por manzana, barrio por barrio, y en las puertas de las fábricas. San Miguel de Tucumán, 5/7/87 Al Comité Provincial y al conjunto de los camaradas Firman 12 militantes y dirigentes. “ ... las actas democráticas de semana santa, ...... deben ser definitivamente caracterizadas como una ‘unidad nacional’ avalada por el imperialismo yanqui. Esa ‘unidad’ fue la base de la capitulación ante la sedición militar y abrió el camino a la obediencia debida. En esa oportunidad, dirigentes del PC ocuparon los salones de la Casa Rosada, no para ‘profundizar la democracia’, sino para estrangularla. ” ... el frente amplio de liberación no es otra cosa que un frente de los que firmaron las actas con Gilfred y la Sociedad Rural. El Fral es un frente derechista en relación al Frepu, con partidos potencialmente anticomunistas. El Fral no plantea la cuestión del poder (eje del XVI Congreso) y su programa (de características exclusivamente parlamentarias y reformistas, en medio de una descomunal crisis social y política) plantea verdaderas aberraciones como una ley de inversiones extranjeras, como que se envíe el ejército a las fronteras, con la absurda fundamentación de que con esto las Fuerzas Armadas dejarían de ser el instrumento político de los explotadores y hasta de la reacción y del imperialismo. El programa del Fral no merece de ningún modo el tenor calificativo de antimperialista. "El Fral no es un frente de liberación sino de estrangulamiento. Este frente es un desesperado intento por salvar al frentismo de viejo cuño, furgón de cola y seguidista de la burguesía, como la APR de 1973, con políticos fracasados que intentan salvar sus carreras políticas a costa nuestra y de la independencia de la clase obrera. Hasta se pretende un frente con Viale, quien firmó los 20 puntos de acuerdo del PI con Cafiero. Llevamos como candidato a vicegobernador de Buenos Aires a Rompani, quien carece de todo antecedente de lucha, pero no de agente de Alfonsín en los sindicatos. El Fral es el frente que tiene por programa las actas. Su programa las reivindica. "¿Ahora bien, qué hace el comité provincial ante el acuerdo con el humanismo y la formación del Fral, armados sin un voto de acuerdo previo del partido? ¿Abre el debate? ¿Sale a la lucha en defensa de sus posiciones contra las "actas") o su secretario general en defensa de un frente revolucionario, por el cual ha dicho reiteradamente luchar? No. El comité provincial y el secretario general renuncian a la obligación comunista de luchar por sus planteos, capitulan, no vehiculizan las posiciones del comité capital contra la formación del Fral, cierran cualquier debate y, encima, tienen la insólita pretensión de expulsará los militantes que sí fueron consecuentes con todos estos planteos y que nos negamos a capitular ante un frente que suprime todo planteo de independencia de la clase obrera y del poder político para los trabajadores. “...La política oficial del partido no tiene el aval del congreso del partido porque es una desvirtuación de lo que hemos votado en el XVI congreso. ‘‘El comité provincial no tiene el derecho de expulsará nadie, sino que tiene la obligación de explicarse ante la organización. Fue votado en el último congreso de la provincia para llevar una política de izquierda, no para cubrir la derechización. "Nosotros llamamos al conjunto del partido a dar un voto en contra del frente derechizante y a convocar de urgencia a la organización para votar la formación de un frente de trabajadores que tenga por base la independencia política de los trabajadores y el planteo del poder para la clase obrera. No sostendremos la política desesperada de salvar del hundimiento a un frente furgón de cola del reformismo y de la burguesía. Iremos a las elecciones en un frente de trabajadores, en el cual queremos ver presente a todo el partido. “Los que han sido incapaces de luchar por sus posiciones hasta el final carecen de autoridad para expulsar a los revolucionarios, tienen que tener el mínimo de derechura de dejar que los militantes puedan libremente votar por un frente de trabajadores. “La dirección ha metido al partido en una enorme crisis, su destino se jugará en la lucha política franca que impulsaremos consecuentemente".