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Prensa Obrera N° 188

1 de julio de 1987 · 25 notas

Notas de este número

1 de julio de 1987
Ola represiva del gobierno

El gobierno de Alfonsín asumió el gobierno con la careta democrática. Se arrodillaron ante él partidos políticos, periodistas, historiadores, un amplio sector de sindicalistas y la inmensa mayoría de la izquierda. En nombre de “defender la democracia”, la izquierda se negó siempre a denunciar el carácter de clase del régimen democratizante y del gobierno, y por lo tanto a establecer la oposición de principios entre él y el conjunto de los explotados. Aun hoy, cuando reventamos con salarios de hambre; cuando se han oficializado la mayoría de las leyes de la dictadura; cuando todos los políticos patronales y aun los izquierdistas (¡actas democráticas!) se han arrodillado ante los milicos y la justicia es una marioneta de los intereses represivos del Estado, siguen existiendo charlatanes que dicen que aún se puede opinar “porque estamos en democracia”. Ahora, el terror Los hechos de las últimas semanas nos muestran la caída total de este ca-. meló, pues el gobierno ha lanzado una política de terror sobre la población. Han sido brutalmente asesinados tres chicos en la localidad de Budge y otros tres en el Dock Sud. En el primer caso los asesinos han sido excarcelados dejando impune un crimen que ya toda la Argentina reconoce como tal por la cantidad abrumadora de pruebas en contra de los asesinos. En el Dock Sud el caso tiene características similares. Si la represión se ha largado en los barrios, al movimiento obrero no le va mejor. La fábrica Adidas, de San Martin, está sitiada por decenas de efectivos de la Policía provincial para quebrar los piquetes de huelga que defienden a un delegado del Comité de lucha que fue despedido y para abortar, preventivamente, la lucha que podría producirse ante los nuevos despidos que se preparan. En Pacheco, la metalúrgica CORNI acaba de despedir 90 compañeros y la Policía provincial tiene sitiada la planta desde hace una semana. El viernes pasado estuvo a punto de ocurrir un hecho de gravedad imprevisible al resistir los compañeros del piquete de huelga él intento de “corrida” por parte de carneros pagados por la dirección de la UOM de Vicente López. El dispositivo policial para el viernes contaba con más de un centenar de policías, y el conflicto seguramente traerá aparejado algún enfrentamiento más profundo. Algunas conclusiones ¿Dónde está el gobierno de la democracia? El gobierno alfonsinista está repitiendo el operativo de Ford a escala nacional, demostrando que éste no fue la excepción sino la regla. Este gobierno, que se arrodilla ante los milicos y pacta con la patota sindical, sigue los pasos de Isabelita, con represión policial y parapolicial. La dictadura militar vivió los “barriazos” como movilizaciones revolucionarias de los sectores más postergados. Alfonsín quiere quebrar ¡ahora! esto que ya se insinúa, que es la movilización de estos sectores más postergados, donde él hambre y la desesperación hacen estragos, y donde la bronca es más profunda, pues fue con el voto de miles de estos sectores que subió el gobierno de la demagogia y la entrega. Las luchas del movimiento obrero son cada vez más tenaces. Se están sucediendo luchas duras de muchos días, con tomas de fábricas, huelgas largas, piquetes de huelga, que demuestran el surgimiento de una vanguardia “autoritaria" que ya no cree en las demagogias parlamentarias ni en la franela con los políticos para sacar sus conflictos adelante. Por eso el gobierno saca a relucir la “carta fuerte", la represión indiscriminada y el terror de la policía uniformada y de “civil" contra las trabajadoras y trabajadores. A grandes males, grandes soluciones. Contra los subcomisarios, Balmacedas y los milicos de la provincial, se forman comisiones de vecinos que se plantean la defensa organizada de los barrios, piquetes de huelga en los conflictos, construcción de direcciones combativas en los barrios y en los sindicatos, que enfrentan con la movilización la política rabiosamente antiobrera que subió con las ilusiones democráticas de las masas y que caerá sin pena ni gloria como enterrador de las aspiraciones de la población laboriosa. Es la hora de conclusiones profundas, ahora que se cae la careta “democrática" de la burguesía nacional. Es necesario un gobierno de trabajadores, que dé plena satisfacción a los reclamos populares y brinde una salida antimperialista que no puede ser otra que el socialismo, y para esto necesitamos un Partido Obrero.

1 de julio de 1987
La clase obrera amenazada por el vaciamiento industrial
Corresponsal

En los últimos días, la población trabajadora de Villa Constitución fue conmocionada por la noticia de que las patronales de Acindar, Gilsa y Aceitera habían iniciado un plan de traslado de las plantas fabriles hacia la provincia de San Luis, donde recibirán los beneficios de la “promoción industrial" (no pago de impuestos). La situación regional se agrava, además, con el anuncio de la privatización de ramales ferroviarios rentables de la zona, así como del puerto y de la Junta de Granos: todo ello acarreará despidos y un mayor sometimiento de los pequeños productores agrícolas de la zona, a los pulpos del acopio y la comercialización de granos. ¿Cómo enfrentar este vaciamiento de Villa? Días atrás, la CGT regional convocó a una reunión de partidos y entidades zonales. Distintos dirigentes sindicales no dudaron en calificar como grave a la situación planteada. El PO planteó la necesidad de un plan de lucha que comience con un paro activo regional. La Dirección de la CGT de Villa (Piccinini) rechazó la moción del PO, y planteó en cambio, el reflotamiento del “Comité de Defensa de la democracia” para que éste tome en sus manos la situación del vaciamiento. Pero este “comité" está bajo la dirección de los partidos patronales (UCR, PJ), los que auspician, precisamente, este desmantela- miento y el establecido de "zonas francas" (donde no rige la legislación laboral). La CGT de Villa, de esta forma, vuelve a rechazar la acción obrera independiente, para llamar a confiar en los políticos y el Estado patronal. Este mismo principio, el de llamar a intervenir a comités "multipartidarios" en la lucha obrera, primó en los conflictos de Villber y Metcon, que terminaron con 550 despidos. El vaciamiento de Villa es, por encima de todo, un ataque a la clase obrera. La defensa de la fuente de trabajo exige un plan de acción independiente de los trabajadores. Realícennos asambleas en los lugares de trabajo, escuelas y barriadas, por un plan de movilización y lucha regional: ¡que no pase un solo despido en Villa Constitución!

1 de julio de 1987
No docentes: Gran ascenso de la huelga
Redacción

Desde mediados de mayo, los 48.000 docentes de las 26 universidades nacionales vienen cumpliendo un plan de lucha de paros progresivos. Reclaman la equiparación salarial con Casa de Gobierno (₳ 100 de aumento para la categoría mínima); el escalafón y el Estatuto del No Docente (derogados por la dictadura y que el gobierno constitucional se niega obstinadamente a reconocer); el descongelamiento de las vacantes; él aumento del presupuesto educativo; y la participación en el gobierno de la Universidad (“cuarto estamento”). Estos paros no docentes junto a los de docentes, han puesto a las facultades en situación de virtual huelga general. Está planteado un gran movimiento nacional por el presupuesto universitario dirigido por los trabajadores. El plan de lucha no docente ha ido ganando en masividad y consistencia con el correr de las jornadas. Un activista del Hospital de Clínicas nos decía: “los primeros paros (24 horas) eran vistos como medidas aisladas. Cuando las medidas se hicieron más contundentes (48 y 72 horas) se fueron sumando más trabajadores a la lucha”. En la profundización de la lucha no docente también jugó un papel el propio gobierno: Stubrin repitió, una y otra vez, que no hay ninguna solución para el gremio. La intransigencia oficial frente a la brutal miseria de los no docentes (la categoría mínima cobra ₳ 200 mensuales) llevó a muchos compañeros a sumarse a la lucha. Los burócratas y los activistas La burocracia, tanto la FATUN (62 Organizaciones) como APUBA (radicales), no ha jugado ningún papel efectivo en la organización del plan de lucha. Ha puesto el plan de lucha en conocimiento de los compañeros por medio de... cartelitos. Han sido las comisiones internas y los activistas de cada facultad quienes han salido a garantizar y organizar el cumplimiento de los paros. En el Clínicas, la principal concentración no docente de la UBA, los activistas han realizado asambleas una o dos veces por semana y formado comisiones de esclarecimiento para recorrer los pisos. El resultado fue asambleas cada vez más masivas y paros cada vez más contundentes. El ascenso de la lucha no docente se puso de relieve en la asamblea de APUBA realizada el jueves 25, día de culminación del paro de 72 horas. En ella, la burocracia propuso esperar al plenario de delegados de FATUN (30 de junio en Córdoba) para ver qué medidas tomar. Los activistas y delegados del Clínicas propusieron, en cambio, “esperar parando-”. Los paros venían siendo cada vez más masivos» levantar en estas condiciones significaba echar un balde de agua fría sobre el gremio y reventar la lucha. Mas ¿o menos? Un párrafo aparte merece la posición del Mas en esta asamblea. Con el argumento de la “consulta a las bases'’ (esto cuando la asamblea era la más masiva de los últimos años) propusieron, conjuntamente con la burocracia, esperar al plenario de Córdoba. La asamblea repudió estas posiciones por abrumadora mayoría: obtuvieron solo cinco votos. El conflicto se ha endurecido por la intransigencia patronal y el ascenso de las bases. La burocracia está en levantar, pero no encuentra aún el resquicio para hacerlo. La llave de la situación está en manos del activismo. Es necesaria la coordinación de este activismo, y la formación de un comité de huelga elegido y responsable ante la asamblea general. Este comité creará el aparato de movilización necesario para la victoria.

1 de julio de 1987
Gráficos: hay una respuesta a la nueva situación
Redacción

Un plenario masivo, de más de 300 delegados, fue abortado por la patota de Ongaro cuando iba a tomar la palabra el secretario adjunto Néstor Pitrola. La gresca vino a impedir lo que se perfilaba como una gran posibilidad de que de allí saliera un gran plan de lucha. A esa altura, más de 10 talleres con mandato de asambleas habían planteado con cifras la cuestión salarial, reclamando la incorporación de los 50 australes de aguinaldo al básico y un 30% sobre convenio (todos se habían pronunciado solidariamente con La Razón y varios por una definición inmediata de todo el gremio contra las “leyes laborales”, las cuales, en los grandes diarios, producirían un desmantelamiento de los cuerpos de delegados). Estas intervenciones chocaron con la propuesta de la mesa, que planteó la pasividad detrás de objetivos patronales: “por la reactivación”, “rebajas impositivas, créditos y repatriación de trabajos del exterior”, e incluso “apoyar la acción del movimiento obrero organizado”, que en buen romance significaba respaldar a Alderete, al congelamiento salarial y a las repudiadas “leyes laborales”. La patota se puso en acción al ver el resultado de la primera votación, que era favorable a las posiciones de lucha: un conteo reveló fuerzas parejas, pero del lado de Ongaro votaron jubilados, empleados, directivos, suplentes e "invitados” (patota pura) presentes. A partir de la gresca se retiraron numerosos delegados con mucha bronca. En este marco, salló una movilización aislada —marcha con abandono de tareas en apoyo de La Razón— que nació muerta por la completa confusión de objetivos y la conducta gansteril del ongarismo. Es la hora de arrancar la asamblea general El gremio viene de un conjunto de luchas —tenaz ocupación en La Razón, movilización en Crónica y otros diarios contra la solicitada de Videla, luchas salariales en Bianchi, Zupan y una infinidad de talleres de todo tamaño. Es esta tendencia profunda la que se estrelló contra la política del ongarismo de adaptación al gobierno y la burocracia. El patoterismo es una tendencia orgánica de la burocracia sindical, pero en este caso revela, por sobre todo, el choque brutal entre la masa del sindicato y los dirigentes. En la mesa del plenario se alinearon todas las tendencias en que está dividida la fracción verde de la directiva: Ongaro, Goldar, Villaflor, Amichetti y Rodríguez (hombre de los 25 que ni pertenece a la Directiva), la que cuenta incluso con el apoyo de una fracción burocrática del PC. El fracaso del plenario de delegados significa que el organismo tiene decidido enfrentar con todos los medios al gremio. Pero el gremio vive una tendencia de lucha y hasta un ascenso que no van a resignarse ante el bloqueo de la dirección. El fracaso del plenario abre una nueva situación, en la que se plantea canalizar la tendencia de la base para derrotar al ongarismo y permitir que el Sindicato sea el organismo de lucha que debe ser. Esa tendencia de la masa, como también lo demostró el plenario, gira en torno al aumento salarial, en un marco de actividad de la industria gráfica. Esta tendencia salarial se acentuará como consecuencia de la inflación. Por eso resulta apropiado y necesario apoyar esta tendencia con asambleas y reclamos por empresa, como ha ocurrido en estos últimos años. Pero el reclamo salarial en el marco de la empresa no debe ser tomado en sí mismo como una salida a la situación, sino sólo como un punto de apoyo para esa salida. Es a partir de esta comprensión que se plantea dar vida a un movimiento organizado en favor de una Asamblea General a la brevedad. Hoy parecen estar presentes en el gremio todos los elementos que favorecerían una campaña precisa, práctica, organizada, para arrancar la necesaria asamblea general.

1 de julio de 1987
Gran paro en SUPE
Redacción

El martes 15 se cumplió masivamente el paro de los trabajadores de YPF. En el edificio central el 90 % de los trabajadores y el 50 % de los jerárquicos se sumó a las medidas de fuerza. En las plantas, la adhesión fue total. Los reclamos son el aumento de los viáticos, el pago de la deuda por aumentos mal liquidados desde el año 1981 (algunos compañeros han comenzado a hacerle juicio a YPF y en ningún caso el monto reclamado baja de los ₳ 4.000) y la reincorporación de los cesantes (una veintena de ellos fue encarcelada mientras cumplían la huelga de hambre en la puerta del edificio central). El paro salió por la gran presión de abajo: asambleas por sector, paro en el policlínico, y un plenario de delegados que reclamó la asamblea general del SUPE. La burocracia de Ibáñez bicicleteó la asamblea general y largó un paro en frío. Pese a ello, la respuesta fue masiva, lo que muestra la voluntad de lucha de los petroleros y él achicamiento del margen de maniobra de la burocracia, que puede ser quebrado con la movilización enérgica del activismo. Precisamente, el punto débil es que el activismo, nucleado en la Lista Granate, no ha jugado aun un papel enérgico en el conflicto. Esta es la cuestión clave, porque la burocracia de Ibáñez, que está negociando el ingreso de uno de sus; hombres—Casia—al directorio de YPF, va a mandar al muere la lucha. Ya ha demostrado que esta es su voluntad con la bicicleta de la asamblea general. Para garantizar el triunfo de la lucha en curso, el activismo debe ponerse a la cabeza. Es necesario exigir, la efectivización de la asamblea cuanto antes, la extensión del plan de lucha a toda la Federación y que el mismo esté dirigido por los delegados y activistas que en asamblea se elijan a tal fin. Es hora de terminar con las bicicletas, es necesaria una dirección que conduzca la lucha a la victoria. Cesantes YPF En la noche del Jueves 18, agentes uniformados y de los “otros” de la comisaría 1°, encarcelaron a los cesantes de YPF que se encontraban cumpliendo una huelga de hambre por su reincorporación en la puerta del edificio central. La lucha de los cesantes tiene un especial significado en momentos en que los anuncios de privatización, de capitalización y los planes Houston I y ll llevarán al desmembramiento y racionalización de YPF, con la secuela de miles de despidos. La lucha de los cesantes empalma en con el reclamo de los trabajadores en actividad por el pago de las deudas y el aumento de los viáticos. En la fusión de ambos combates está la llave de la victoria.

1 de julio de 1987
"Una lista de delegados para acabar con la burocracia"
Redacción

Prensa Obrera: —¿Cómo surge la lista 26? Guillermo Espósito: —Surge en las elecciones de seccional de 1984, en ese momento se llamaba Celeste. Se conformó a partir de los delegados generales y de base (de hecho) de distintos bancos. Están presentes compañeros del Crédito Provincial, la Caja de Ahorro, el Platense, el Municipal de La Plata, Los Tilos, Credicoop, Avellaneda, Río, Local, Ribera, Tornquist y de la Coordinadora de Trabajadores Bancarios de Zárate-Campana. Políticamente, la lista está conformada por compañeros del PO, del PC, peronistas y radicales independientes. P.O.: —¿Y el bloque burocrático? G.E.: —La lista de la burocracia es lo que queda de la conducción que asumió en 1984. Está conformada por peronistas de las 62, que hoy se dicen renovadores, y por radicales. La dirección de la lista la tiene Bandini, un hombre que en estos momentos está en el Secretariado Nacional. P.O.: —¿Qué balance sacan de tres artos de conducción burocrática? José Lovazzano: —No hay plenarios de delegados, la información es nula, nunca hay nadie en la seccional. Para hablar con un dirigente, primero tenés que anunciarte y depende de quién va-ya, te reciben o no. Jamás se han dirigido a un delegado, para ellos los dele-gados no existen, los ignoran. Es más, llegaron a desconocer a la Interna del Municipal, elegida por los compañeros. G.E.: —Dijimos que la burocracia no podía ni quería cumplir sus promesas demagógicas. Y no lo han cumplido: no hay cesantes reincorporados, no, rige el convenio 18/75, no hay ley de estabilidad, no hay convenio único. Los pocos plenarios de delegados de la seccional se pronunciaron contra el zanolismo, especialmente en la cuestión salarial y del aumento de la cuota. J.L.: —Un plenario de delegados criticó el aumento de la cuota y resolvió denunciarlo en una solicitada. Bandini enfrió todo y cambió la solicitada por una visita de Zanola... todavía lo estamos esperando. G.E.: —Los congresales de La Plata que votaron por el aumento de la cuota no tenían ningún mandato. Bandini los apretó uno por uno. Dijeron que la Sanearía estaba quebrada. Si no hay plata es porque se la habrán robado y no hay que olvidarse que Zanola fue interventor de los milicos antes de ser secretario general. Antes de aumentar la cuota, que se investigue quién se achacó la plata de los afiliados. P.O.: —¿Las elecciones son proscriptivas? G.E.: —Uno de los puntos de nuestro programa es que cualquier bancario pueda ser elegido a cualquier cargo, con un año de antigüedad en el banco y 6 meses de afiliado. Actualmente el estatuto impide que el 99% de los compañeros pueda ser candidato y tiende a hacer un círculo cerrado que sirve a la burocracia para mantener los sillones. Están proscriptos el delegado de base, las comisiones internas. La lista entiende conveniente y necesario dar batalla en las elecciones de manera de pelearle a la burocracia y no allanarle el camino. J.L.: —Es de la única manera que podés revertir la cosa. De afuera no lo vas a lograr nunca. Acá hay algunas posturas, como el Mas, por ejemplo, que plantean la abstención. ¿Y qué ganas? En el *82, cuando Zanola fue con lista única, la gente no votó o votó en blanco, pero cambiaron los votos como quisieron. Y entonces, ¿cuál es el sentido de una nueva abstención? Dejarles el camino liso y llano. Tienen el Secretariado Nacional, ahora van a tener todas las seccionales. Si seguimos así el próximo paso va a ser proscribir a los delegados generales. G.E.: —Concretamente en La Plata, no presentar lista significaría reventar una lista independiente y antiburocrática con tres años de luchas a cuestas. P.O.: —¿Cuál es el programa de la 26? G.E.: —Plena vigencia del convenio 18/75, ley de estabilidad, reforma de los estatutos, participación activa en la CGT La Plata, convenio único para todos los bancarios, actualización del sueldo por costo de vida, crear la delegación de la seccional en Zárate. Pero lo que nos diferencia de la burocracia no es un listado de reclamos (que ellos levantan demagógicamente) sino una metodología: planteamos la consulta permanente a los afiliados y el funcionamiento continuo del cuerpo de delegados, con carácter resolutivo. P.O.: —¿Qué opinión tienen de que, en Buenos Aires, la seccional más grande e importante, no se presente una lista de oposición, máxime teniendo en cuenta que la 26 ganó las últimas elecciones nacionales en el ámbito de la seccional Buenos Aires? G.E.: —En Buenos Aires se tendrían que haber hecho los esfuerzos para presentar una lista representativa, con los compañeros en condiciones y aún sin los requisitos. La no presentación de una lista deja huérfanos a un montón de compañeros que confiaban en la oposición. La lista hubiera creado un marco de activismo y movilización y la posibilidad de dar una batalla. Hoy sólo va la lista única, sin oposición aparente, lo que va a llevar a la desmoralización y desorganización de la oposición. J.L.: —En Buenos Aires ni siquiera se intentó presentar lista. Por ahí algunos de los dirigentes de la 26 se fueron con el oficialismo, pero en todos los bancos quedan compañeros para intentar formar la lista. Si después no la podés armar por los estatutos o te proscriben, estás en mejor condición para luchar contra la proscripción. El tema pasa no por los requisitos legales sino por la movilización. P.O.: —Hace pocos días, una bomba destruyó parte de tu casa. ¿Cuál es tu evaluación del atentado? J.L.: —La bomba explotó el viernes a las 4 de la mañana. Ese mismo viernes a las 24 hs. teníamos que presentarla lista. Fue una intimidación evidente contra mí y contra la lista. Se apuntaba a que no hubiera oposición, por eso está claro que la bomba viene de la seccional. Los compañeros bancarios se han solidarizado conmigo y han repudiado el atentado. Se han acercado muchos compañeros, a quienes no conocía, para apoyarme, han salido comunicados de la mayoría de las internas. Sin embargo, llama la atención que ni la seccional ni los bancos dirigidos por la burocracia condenaran el atentado. Compañeros del Provincia, como las secciones de Tesorería, Cuentas Corrientes y Zona Este salieron a repudiar el ataque por la propia, porque la Interna sólo se limitó a decir que se trataba de un “autoatentado”... P.O.: —¿Cómo piensan encarar la campaña electoral? G.E.: —Para nosotros la campaña tiene dos aspectos fundamentales: por un lado levantar nuestro programa y nuestra trayectoria, por el otro denunciar al zanolismo, al tejerinismo y a los acuerdos sin principios a que llegan para mantenerse en el gremio, denunciando el apoyo que reciben de la patronal y el gobierno. Nuestro trabajo previo hace que la gente responda con un apoyo continuo. Saben que tenemos un aval: como internas todos los días peleamos los sueldos y los reclamos, por el contrario, la burocracia no cumplió una sola de sus promesas.

1 de julio de 1987
¡Son los trabajadores los que deben decidir!
Corresponsal

La semana pasada se concretó la Intervención de la seccional UTA Córdoba, dispuesta por la dirección nacional que dirige Palacios. " Este es el primer sindicato que se interviene en Córdoba después de la normalización sindical y viene a darse justamente en el gremio cuyos trabajadores han librado las luchas más importantes contra la patronal y. la propia dirigencia local. Permitir que la burocracia portería dirima entre los conflictos de fracciones es lo mismo que aceptar que el lobo sea el pastor de las ovejas. Esto viene a cuento porque muchas veces sucede que los activistas honestos que conocen todos los chanchullos de los dirigentes corruptos tienen la ilusión de que una intervención puede brindarles ¡a oportunidad para sacudirse el yugo de la burocracia. Esto sin comprender que. quienes actúan como interventores son los hombres de confianza de otra burocracia tan corrompida y putrefacta como la que ellos vienen a sustituir. Esta es la primera cuestión. En segundo lugar, aunque el sector que encabeza Luis Molina haya cometido malversación en los fondos del sindicato, lo cual es bastante probable, los únicos que tienen autoridad para resolver esta cuestión son los propios trabajadores y esto de la forma más sencilla y democrática. Basta con reunir a los trabajadores en una asamblea general y que allí se elija una comisión provisoria que desconociendo a la dirección de Molina y a la intervención tome la dirección del sindicato. Que allí mismo se forme una auditoria contable para determinar quién quiénes metieron la mano en la lata. Claro que tanto la burocracia local como la porteña, le temen más que al Sida a la participación de los trabajadores y se oponen tozudamente a que éstos intervengan. Pero los delegados y activistas pueden llamar públicamente a los trabajadores a que tomen en sus manos las riendas del sindicato. reclamando et aumento del 15% que les adeuda la Fetap, y la reincorporación de los 22 despedidos de la "12 de Octubre”. Es indispensable que los trabajadores de UTA (que han hecho una riquísima experiencia en la lucha) hagan un balance político que los ayude a comprender cómo continuarla pelea. Los compañeros que viajaron a Buenos Aires han podido comprobar de una forma descamada toda la inmundicia que corroe, no solo a La dirigencia sindical sino también en lo político. Es innegable que el cumplimiento de las promesas de reincorporación hechas por Carlos Alderete como por otros funcionarios de gobierno, revelan con toda claridad de qué lado están todos; aquellos que de te mañana a la noche nos hablan de pertenecer y representar al campo popular. Es una buena oportunidad para entender definitivamente que la lucha de los trabajadores no puede estar limitada únicamente al terreno de lo gremial, sino que, además, y esto es lo fundamental, debemos librarla en el terreno de la política. Esta conclusión llevará más tarde o más temprano a los trabajadores a la necesidad de organizarse en forma Independiente no solo contra la burocracia sino contra él Estado burgués. Expulsar a la intervención y la burocracia local es la tarea que demanda la hora y los trabajadores tienen la palabra, adelante.

1 de julio de 1987
Respondamos al atentado parapolicial cometido contra el compañero Leopoldo Martínez
Redacción

El miércoles 17, un grupo fuertemente armado con Itakas y fusiles FAL, que se movilizaba en un Ford Falcon, “visitó” la casa del compañero Leopoldo Martínez, obrero ferroviario de Temperley y afiliado al Partido Comunista. A plena luz del día y con total impunidad, estos elementos parapoliciales “trabajaron" durante una hora y media, destruyendo a culatazos y patadas la puerta de entrada de la casa, sacando cosas a la calle, revolviéndolo todo. Los vecinos tomaron el número de la chapa del Falcon, y llamaron a la policía de la zona, la que, curiosamente, se presentó recién cuatro horas más tarde. El ataque contra el compañero Martínez se realizó en vísperas de la movilización que, como parte del plan de lucha por el aumento salarial y contra las cesantías, votara la seccional Temperley de la UF. La incursión del grupo de tareas "democrático” demuestra que no hay una muralla china entre la defensa “constitucional" del Estado y la dictadura militar. Los parapoliciales deben ir a la cárcel: hay decenas de testigos que los vieron actuar a la luz del día y a cara descubierta. La clave, como en Ingeniero Budge, es la movilización independiente: por asamblea general de la seccional que vote la denuncia pública y la movilización, hasta llegar al paro general si es necesario, para que haya juicio y castigo para los terroristas antiobreros.

1 de julio de 1987
Descomunal farsa de la directiva de la UF
Redacción

Después de tres años de absoluta parálisis, la directiva de la UF ha sacado un “plan de lucha” ¡¡justo cuando falta un mes para las elecciones del sindicato!! Parece que la directiva “recién ahora” cae en la cuenta de que los ferroviarios ganan 250 australes y que el gobierno está vaciando el ferrocarril. En principio este “plan de lucha” comenzaría con 10 días de trabajo a reglamento, ¡pero en los trenes de carga! es decir, que no afectará el transporte de pasajeros, elemento decisivo de presión en cualquier conflicto gremial. Junto a este “plan" estaría planteada una “movilización" para el 8 de julio. Esta movilización está concebida por la directiva de la UF como un saludo a la bandera, donde participan 500 afiliados de los 76.000, donde el resultado ya se puede vaticinar, pues será el de la desmoralización de los compañeros que concurran. Lo que se necesita es un verdadero plan de lucha con una movilización con abandono de tareas con ropa de trabajo, que desemboque en una asamblea general, para que sea la base del gremio la que decida las medidas que verdaderamente muestren la fuerza de un gremio. Es necesario afectar ¡ya! al transporte de pasajeros, es necesario que se vote un plan de trabajo a reglamento por tiempo indeterminado hasta la obtención de un real aumento de salarios. Deben ser las asambleas de especialidades en los lugares las que dicten el cumplimiento del trabajo a reglamento, y ninguna medida de fuerza debe levantarse sin la convocatoria a una asamblea general del gremio. Sólo así se podrá quebrar esta farsa de “plan de lucha” que ha montado esta dirección traidora, que ha hundido el salario de activos y jubilados, las obras sociales, y ha permitido el vaciamiento del patrimonio nacional. Unión Ferroviaria Marrón en el San Martín De las tres listas que se presentan a las elecciones en el Ferrocarril San Martín el hecho distintivo es la lista independiente y antiburocrática Marrón, que ha nucleado al activismo combativo de la línea, que está integrada por compañeros del PC, peronistas Independientes y de la Agrupación el Ferroviario. La Marrón ha denunciado la farsa del “plan de lucha” de Pedraza y reclama un real plan de lucha votado en asambleas de especialidades y en una asamblea general resolutiva.

1 de julio de 1987
ATSA amenazada: ¡asamblea general!
Redacción

La burocracia de West Ocampo, con el apoyo del “compañero ministro” Alderete se ha lanzado a la carrera para lograr la intervención de ATSA Buenos Aires. Ante la pasividad de la izquierda de la Directiva de ATSA y con la complicidad del sector de Darío Pereyra, West Ocampo ha amputado del Sindicato Buenos Aires las Delegaciones de Zona Norte y Zona Sur, a las que ha reconocido personería jurídica como paso previo a su reconocimiento como sindicatos. Al frente de la Delegación Norte han sido colocados hombres de West Ocampo; al frente de Sur, radicales y hombres de Darío Pereyra. Veinte mil trabajadores de Sanidad han quedado como rehenes de la burocracia. Este es el primer paso, pronto vendrán otros. El burócrata de FATSA tiene una base propia en Capital: un creciente sector del cuerpo de delegados responde a West Ocampo. Es sobre esta base que la burocracia planifica sus jugadas. Ahora bien, ¿cómo se llega a esta situación, después de que los trabaja-dores expulsaron a West Ocampo y su compadre Severino de ATSA, derrotándolo dos veces en las elecciones, y aun en la calle cuando quemó las urnas? La respuesta hay que buscarla en la propia dirección “pluralista” de ATSA, integrada por dos bloques políticos (peronistas renovadores e izquierda —PC y MAS—) con un programa común: la subordinación a las patronales, a la burocracia y al Estado, encubierta con frases demagógicas sobre la liberación y la moratoria. Durante tres largos años, la directiva de ATSA fue absolutamente incapaz de llevar adelante una sola iniciativa de lucha. Esto en el marco de un brutal deterioro salarial, despidos, cierre de establecimientos y desconocimiento de la organización gremial por las patronales. En "Prensa Obrera” hemos seguido, paso a paso, el calvario a que han sometido al gremio estos “combativos" y denunciamos, más de una vez, que esta política llevaba al hundimiento del gremio y al resurgimiento de la burocracia. Allí están los hechos. La parálisis de la Directiva permitió a la burocracia retomar la iniciativa respecto de los “combativos". Las elecciones de delegados del año pasado fueron el registro del avance de West Ocampo y de la demolición de la Directiva. Fue la propia Directiva de ATSA Capital la que le dio alas a la burocracia, demostrando que estaba por completo subordinada a ella. En la Asamblea General (que se negaron obstinadamente a convocar durante dos años) toda la Directiva, peronistas e izquierdistas por igual, votaron en bloque con las 62 en contra de un plan de lucha. Luego, pretendieron que el reclamo salarial lo hiciera la burocracia. Resultado: fueron basureados por West Ocampo. Esta muestra de impotencia envalentonó al bien alimentado burócrata de FATSA. Hoy la Directiva “pluralista" está en un estado de descomposición y crisis que nadie oculta. El reciente II Congreso de Agrupaciones Peronistas de Sanidad (que responden a Darío Pereyra) llamó a “peronizar" el sindicato, es decir a expulsar a la izquierda (en una marcha a pasos forzados hacia el acuerdo con las 62). Por su parte, Qué Pasa (N° 327, del 25 de junio) denuncia a Pereyra como aliado de West Ocampo y convoca a la "unidad de la izquierda con los peronistas combativos”, es decir, a seguir por el mismo camino del desastre. Ambos bloques, sin embargo, ocultan celosamente las raíces políticas de la descomposición de la Directiva: la subordinación, común en ambos, al Estado, a la burocracia y a los patrones, el rechazo, común en ambos, a la movilización del gremio contra los ataques patronales; el repudio, común en ambos, al clasismo, y la defensa del falso “pluralismo” propatronal. A ningún trabajador se le escapa la gravedad de la situación: la burocracia, odiada y expulsada hace tres años, está decidida a “recuperar” el sindicato y ha lanzado un persistente ataque para conseguirlo; la conducción de ATSA está en descomposición y es impotente frente a los ataques patronales y aun frente a las paloteadas de la burocracia. Esto en un cuadro de destrucción del salario y de las condiciones de trabajo (¡cierre del Liniers!) que la intervención de West Ocampo no haría sino empeorar. ¿Cuál es el camino para frenar la intervención? El camino pasa por la movilización del gremio. Hay aún enormes reservas combativas, como lo demuestran la seguidilla de luchas (C. Gallego, Química Estrella, Otamendi, Francés, etc.) y sobre todo el feroz combate del Liniers contra el cierre. Pero para que el gremio se movilice hay que mostrarle una perspectiva clara: es necesario combinar la lucha contra la intervención con la lucha por el salario y demás reivindicaciones pendientes. Un gremio combativo y movilizado es la mejor muralla contra West Ocampo. El Partido Obrero propone: la inmediata convocatoria a una Asamblea General de Sanidad que vote un pliego de reivindicaciones: aumento inmediato de ₳ 150, salario mínimo de ₳ 500, paritarias libres ya y estatización de los establecimientos que cierre y un plan de lucha para imponerlo: paros progresivos semanales de 24, 48 y 72 horas, llegando a la huelga indefinida. A la asamblea debemos invitar a los establecimientos de las zonas Sur y Norte. Conjuntamente con el plan de lucha, la Asamblea General debe votar el repudio a la intervención de la burocracia y una dirección provisoria que encabece la lucha. La actual directiva, en acelerado proceso de descomposición, ni siquiera es capaz de sostenerse a sí misma. Es imposible entonces que enfrente con éxito la Intervención y lleve la lucha por las reivindicaciones a la victoria. Es necesario enterrar a esta dirección, que ha llevado al gremio de derrota en derrota, antes de que consume su último y peor crimen: entregar el sindicato a West Ocampo.

1 de julio de 1987
¡Expropiar a los estafadores!
Redacción

Los 150 trabajadores del Sanatorio Liniers se han declarado en huelga. Reclaman el pago de los sueldos atrasados de mayo, el pago de los adelantos del aguinaldo, los retroactivos adeudados desde el año pasado y contra el vaciamiento del establecimiento. Ante la firmeza de los trabajadores y la falta de respuestas de la patronal, la Justicia ha decretado la intervención del establecimiento por el lapso de 40 días. La intervención judicial no es ninguna solución: los compañeros siguen, sin cobrar un peso y el vaciamiento continúa. El propio interventor ha declarado que su único objetivo es “verificar la situación” y, si así lo considera, dar curso al pedido de quiebra de la patronal. Con la intervención se intenta desmoronar la resistencia de los trabajadores, “demostrando” la inevitabilidad del cierre. La intervención no es solución para los trabajadores sino para los patrones. La única salida favorable a los trabajadores, tanto los del sanatorio como aquellos de las obras sociales que se atendían en él, es que el Estado se haga cargo del sanatorio y lo ponga en funcionamiento bajo control de los trabajadores, que se abran los libros, se investigue el vaciamiento y se expropien las fortunas personales de los directores para hacer frente a las deudas que han contraído. “Prensa Obrera” conversó (antes de conocerse la resolución judicial de intervenir el sanatorio) con los compañeros Osvaldo Castro y Francisco Saavedra, delegados del Liniers. De la charla participaron más de treinta compañeros allí presentes. Prensa Obrera: ¿Por qué salen a la lucha? Osvaldo Castro: Salimos por atrasos en el pago de sueldos: nos deben mayo, los adelantos de aguinaldo y retroactivos desde septiembre. La patronal, desde hace tiempo, venía pagando los sueldos hasta con 24 días de atraso. Nos daban ₳ 10 ó ₳ 20 a cuenta, y para eso teníamos que andar corriéndolos. Hicimos una asamblea donde discutimos la cuestión y después vetamos en todas las secciones. La gran mayoría de los compañeros votó tomar una medida de fuerza tajante: sueldo o nada. El martes 16 salimos al paro. P.O.: ¿Cuál fue la respuesta de la patronal? Francisco Saavedra: No tienen ninguna solución, no hay respuestas. Dicen que no hay plata. Preguntamos: ¿dónde fue a parar la plata de las Obras Sociales que se atienden en él sanatorio (Plásticos, Unión de Cortadores, Osecac, IOMA, AMSA) y de los particulares? Hemos enviado una carta al presidente alertando sobre el peligro del cierre del sanatorio, no nos respondieron. En Casa de Gobierno nos recibieron en la mesa de entradas. En la CGT nos atendieron en un ascensor. Nuestra determinación es mantenernos hasta obtener las soluciones necesarias. A la conversación se suman los compañeros presentes, que acercan denuncias sobre la conducta antiobrera y antisocial de la patronal. Una compañera nos dice: “Esta gente no sólo nos roba a nosotros, sino que también ponen en peligro la salud de los pacientes. Las enfermeras, por falta de pediatras, médicos, camilleros - y. hasta de obstetras, debíamos cumplir su trabajo. Una enfermera llegó a realizar partos sola. Me pregunto: ¿si había complicaciones, a quién le iban a cargar la responsabilidad?” Otra agrega: “Desde 1974 no aportaban a la caja de jubilaciones”. Los compañeros denuncian el vaciamiento en curso: “Faltaban guardias. Trasladaron maternidad (que estaba en otro edificio) y la trajeron aquí: decían que sobraba personal. Cerraron terapia y el laboratorio. Corren rumores de que algunos en el directorio habrían pedido la quiebra.” “Ahora hasta nos dijeron que miráramos los libros, que íbamos a ver que no había un peso. Si no hay es porque ya se lo llevaron. Dicen que si van a la quiebra es culpa nuestra, por parar. ¿Qué quieren, que trabajemos gratis? Esto es como la deuda externa, ellos se llevaron la plata y nosotros tenemos que pagar. Esto se terminó, no es responsabilidad de los trabajadores que esto se haya Ido a pique. Tenemos que seguir en la misma para mantener la fuente de trabajo”. Este conjunto de denuncias muestra el carácter cínico y parasitario de la patronal del Liniers, que estafa a los trabajadores y juega con Ja salud de la población para llenarse los bolsillos. Los trabajadores y los afiliados a las obras sociales no tienen ninguna responsabilidad: no debe perderse una fuente de trabajo ni un centro de salud por el vaciamiento. Que el Estado se haga cargo del Liniers y se lo ponga en marcha bajo el control de los trabajadores. El vaciamiento del Liniers es la continuación de una seguidilla de cierres y despidos en Sanidad (Los Andes, San Patricio, etc.). ¿La directiva de ATSA va a dejar pasar también éste? El plenario del 29 de junio debe poner al gremio en pie de lucha por el conjunto de los; reclamos del gremio (salariales, condiciones de trabajo) y en defensa y solidaridad de los compañeros del Sanatorio Liniers.

1 de julio de 1987
FRAL: un programa que ningún trabajador puede votar
Redacción

El Frente Amplio de Liberación (Fral) dio a conocer su Programa y Declaración de Principios. El Frepu también se presentó, en 1985, como un acuerdo “principista”, lo cual, no le evitó quebrarse sin pena ni gloria y agotarse en la primera crisis política seria, como fueron los acontecimientos de semana santa. Lo que ocurre es que los partidos que forman el Fral, como también los que formaron el Frepu, entiendan por acuerdo principista lo que es su contrario, es decir, la amalgama Indiscriminada de las mis contradictorias concepciones políticas. Esto explica que el padre putativo de ambos frentes haya sido la improvisación y la gestación a espaldas de los militantes y del conjunto del activismo obrero. Un frente debe partir siempre de una delimitación de posiciones, es decir, de una constatación de las divergencias, porque es esto lo que permite circunscribir y precisar un pacto electoral o de acción, dándole así un carácter efectivo y de principios. La abusiva pretensión “principista” del Fral destruye, sin embargo, las reiteradas afirmaciones de la dirección del partido comunista, de que el acuerdo con el PH no pasaba de una conveniencia de carácter legal o de que no iba más allá de un pacto electoral... ¡cómo si los pactos electorales no tuvieran la mayor trascendencia política! El Fral no es un frente principista, por la simple razón de que los frentes principistas no se improvisan. El Fral es un frente oportunista, y es en este carácter oportunista que residen sus “principios”. Un examen incluso somero de su “declaración de principios", demuestra que este oportunismo domina completamente sus posiciones. "Alternativa real" ¿En qué debería consistir una alternativa real en las próximas elecciones? Si la historia de los últimos doscientos años y toda la teoría marxista no fueran suficientes, los sucesos de semana santa han servido para demostrar que el mecanismo representativo del Estado burgués es un engranaje completamente subordinado y sometido a los intereses de clase que dominan a este Estado y a los verdaderos centros de poder que los representan: el gobierno Imperialista yanqui, el clero, la camarilla militar. Como ya ocurriera con la deuda externa, los acuerdos con el FMI, las leyes de la dictadura, el ascenso de los militares, tos salarios, el destino de los jubilados, etc., el parlamentarismo reveló en semana santa su completa impotencia política; los representantes del electorado en el Estado fueron marionetas que actuaban según los dictados del gran capital, de los curas y de la embajada norteamericana. No hay que olvidar nunca que en esa crisis política los principales Estados imperialistas montaron una “red de seguridad” para evitar un imprevisto hundimiento de la “democracia” argentina. De todas estas comprobaciones elementales se desprende que sin la destrucción del imperialismo y del gran capital, y del desplazamiento de la burguesía del poder político —con su consiguiente desarme militar y “espiritual"—, no puede existir una alternativa real para las masas explotadas argentinas. En las próximas elecciones hay que impugnar, la capacidad de éstas para viabilizar alternativas reales y hay que denunciarlas como una ficción en términos de posibilidades de modificar la realidad del país. La campaña electoral y la tribuna parlamentaria deben servir para denunciar “la realidad de la política” y no para engañar a los trabajadores en las posibilidades del parlamentarismo. La intervención electoral y parlamentaria debe ser consistente con la preparación de la clase obrera para luchar por el poder a través de la acción directa, preparación cuyo, primer paso es la organización política independiente de los trabajadores. Los partidos del Fral, que son los partidos que más se rompieron los dientes en sus ilusiones en el régimen democratizante; que llegaron al extremo (todos ellos) de firmar en semana santa las “actas democráticas”, para terminar, comprobando que los propios partidos “parlamentarios” de la burguesía eran cómplices activos del indulto, la amnistía y la obediencia debida; estos partidos del Fral ven la cosa de otra manera. La “declaración de principios” dice que ellos se presentan como “una alternativa que permita elegir superando la falsa opción” (de justicialistas y radicales). Repiten que “es Imprescindible presentar al electorado una alternativa real, verdadera”, sin abrir la boca una sola vez para desenmascarar al falso régimen representativo patronal y para decir que esa “alternativa real” debe ser la lucha revolucionaria por el poder, ya que fuera de ella todo es ficción, engaño y cretinismo. Los partidos del Fral no dicen ni una sola vez que un crecimiento electoral y parlamentario de las fuerzas de izquierda no significará de ningún modo un acrecentamiento de las posibilidades del régimen parlamentario sino, por el contrario, su más rápido agotamiento, en la medida en que la burguesía le va a comenzar a ver como un marco de desarrollo político de la “subversión” y los trabajadores van a comprobar rápidamente las limitaciones del parlamento como medio de transformación. Es falso lo que dice el Fral, que se pueda “elegir” en términos de “alternativas reales” de carácter parlamentario, o de que haya que actuaren función del “electorado” como sujeto de transformación. Las elecciones permiten, naturalmente, al “electorado” “elegir” entre diferentes partidos o frentes, pero de ningún modo modificar las posibilidades del Parlamento para transformar al Estado en beneficio de las masas. No es al “electorado” que debe apuntar la agitación político-electoral, sino a la clase obrera y a las masas explotadas, para sostener la necesidad de su organización política independiente. No es casual que la “declaración” del Fral no se refiera ni una sola vez a la crisis de semana santa, y esta omisión no se explica solamente por su objetivo de ocultar la firma de las “actas” reaccionarias, sino por la completa incapacidad del Fral para denunciar el completo hundimiento de las llamadas “instituciones representativas” en esas jornadas. No se debe omitir nunca que en tanto que las “cúpulas” democratizantes de derecha e izquierda pactaban en la Casa Rosada su sometimiento a la solución dictada por Gildred, la Sociedad Rural y Rico, el pueblo comenzó a desplazarse a los cuarteles, comprendiendo mejor que toda la izquierda del Fral, dónde se encuentra el poder político y cómo se lo debe combatir. El fomento de las ilusiones parlamentarias es un planteo típicamente antirrevolucionario; en el cuadro de la enorme crisis política y militar actual, constituye un crimen político. Estas posiciones desnudan el carácter ficticio del Fral como alternativa nada menos que de “liberación nacional y social". ¡Qué clase de “liberación nacional y social” puede siquiera imaginarse sin el derrocamiento político del imperialismo y del gran capital! La mentada “declaración de principios” culmina en un claro caso de “cretinismo parlamentario” cuando plantea la “revocatoria”, es decir la posibilidad para el electorado de sustituir a su representante parlamentario cuando lo considere conveniente, dentro de los marcos del Estado burgués. El Fral quiere aplicar los principios de la Comuna de París y de los Soviets de 1917-23... pero sin sacarse de encima a la burguesía. Se debe suponer que, para el Fral, las limitaciones históricas del parlamento patronal (el cual no es, en última instancia, más que una forma de coerción sobre la lucha de clases del proletariado), podrían superarse mediante una reforma electoral. Ni qué decir que, si esa reforma llegara alguna vez a ver la luz, lejos de acentuar las posibilidades del parlamentarismo las arruinaría para siempre, esto porque el marco deliberativo y ejecutivo que crearía la revocatoria chocaría de inmediato con el poder del Estado y desataría la guerra civil. El “cretinismo parlamentario” del Fral lo ubica a éste en el campo de la demagogia, de la frase de efecto y de la impostura, y por sobre todo en el limbo de la realidad. Las elecciones deben servir para decir a las masas la verdad sobre el Estado, y no para exponer las mentiras piadosas de pequeño burgués atemorizado ante la inventada “opinión pública”. La campaña electoral debe consistir en un combate de la ilusión parlamentaria y en un constante llamado a la organización Independiente de los trabajadores. Olvidarse de este “principio” elemental, avalado por todas las luchas victoriosas de los pueblos, en momentos en que la “policía brava” gatilla a pobladores y piquetes de huelga por expresa orden del aparato de Estado, es simplemente apuñalar los esfuerzos de organización de los explotados. Programa Sobre la base de semejante “declaración de principios”, está claro que el llamado “programa” que le sigue a continuación, no es más que un conjunto de propuestas de reformas parlamentarias, que en tanto que tales no tendrán ningún porvenir. Sin embargo, algunas de ellas nos hablan mucho de la completa bancarrota política de esta flamante coalición. Es así que, siguiendo en esto la escuela del Frepu, el programa del Fral no plantea la ruptura con el FMI, algo llamativamente consistente con el hecho de que países como Hungría, Polonia, Yugoslavia, se esfuerzan por seguir dentro del Fondo y por sobre todo cumplir con sus planes. Los “economistas” renovadores del PC argentino (Félix Marcos) han justificado públicamente que no se plantee la ruptura con el Fondo. El Fral ha tenido la rara virtud de liquidar uno de los pocos planteos antiimperialistas del PH, convirtiendo el “minga al FMI” en un “minga al PH”. Ahora: ¿qué decir del planteo de “no pagar la deuda externa”, de parte de un Frente que insiste en la no ruptura con el Fondo? Está claro que, si el Fral aspira a compatibilizar ambas posiciones, el “no pago" queda en la nada. Pero esta posibilidad que surge del programa del Fral, fue una sistemática realidad en el Frepu, quien sustituyó el “no pago” por la “moratoria”, y luego sustituyó a esta última por la “moratoria a lo Alan García”, “a la Sarney” o “a la Ubaldini”. Ninguna de estas “moratorias” fueron tales y todos sus mentores terminaron claudicando ante el FMI y la banca internacional. Considerando esta realidad, el llamado “no pago" del Fral no tiene ningún significado político. Cualquiera puede comprender que la reivindicación del “no pago de la deuda externa" se presta muy fácilmente a la demagogia. La puede usar cualquier caza votos; no compromete a nadie, y la propia burguesía echa una mirada de benevolencia cuando ve que el planteo no tiene consecuencias efectivas y más aún si sirve al negocio de algún vivido. Por este motivo, el deber mínimo, elemental, irrenunciable, de. cualquier frente antiimperialista es señalar que entiende al “no pago", no como una reivindicación parlamentaria o electoral, sino como una reivindicación que solo puede realizarse mediante un plan de lucha, impugnando toda presentación diferente como algo que corresponde al charlatanerismo. Sin embargo, todas las reivindicaciones del programa del Fral tienen un alcance exclusivamente parlamentario y en ningún caso constituyen el punto de partida de una acción de masas. Los franeleos del Frepu con los “26 puntos” de la CGT, donde el “no pago” no figuraba y donde la “moratoria” tenía un carácter indefinido, y por sobre todo donde estaba ausente un plan de lucha para Imponer esa reivindicación, demuestran que el reclamo del Fral sobre la deuda externa es pura impostura. ¡Pero qué decir de todo este asunto cuando en el programa del Fral se lee el reclamo de la “sanción de una ley de inversiones extranjeras que (¡por supuesto!) privilegie el desarrollo nacional independiente...”! ¡Los muchachos del Fral no terminaron de desconocer la deuda externa y ya están solicitando las “inversiones extranjeras"! Las “exigencias" del Fral de que la inversión extranjera promueva el “desarrollo" y no capte "el ahorro nacional", nos muestra a un pretendido frente antiimperialista que desconoce lo que es el imperialismo, y que pretende comenzar la “liberación” por el dictado de una ley de radicación de capitales. Las prioridades del Fral son sintomáticas: antes que definir cómo lucharemos contra el boicot y la agresión imperialista que serán la consecuencia Inevitable de la “liberación nacional”, la. nueva “alternativa real” se preocupa por los términos de una colaboración con él imperialismo. En todos los puntos del programa del Fral se manifiestan estas descomunales contradicciones; un frente de este tipo no puede tener perspectivas* progresivas, necesariamente constituye un freno a la evolución política de los activistas y del conjunto de los trabajadores. Llega a plantear la oposición a “toda forma de Pacto Social que perjudique los intereses de los trabajadores”, formulando de este modo la hipótesis de un “pacto social” capaz de satisfacer a obreros y capitalistas. Luego de desconocer la naturaleza del Imperialismo, el programa del Fral confiesa no conocer la naturaleza del capital y de la lucha de clases entre el proletariado y la burguesía. Es evidente que el programa del Fral tiene, entonces, características directamente reaccionarias, en el sentido elemental de esta palabra: de pretender frenar el proceso de la lucha de clases. En el lenguaje del Fral se delata la intención de encontrar un terreno común con la burocracia sindical, la cual ha hecho del “pacto social" su caballito de batalla, y no se va a encontrar ningún escrito de ella donde diga que el “pacto” perjudica a los trabajadores. Está completamente claro, en definitiva, que el Fral opone a la independencia del proletariado, su colaboración “igualitaria", “equilibrada”, “sin perjuicios" con la burguesía. Llega a reclamar que el Estado dicte una “ley de asociaciones profesionales”, es decir, que intervenga en la organización de los sindicatos, pero que "prohíba la injerencia estatal en su vida interna”. El contrasentido es total, pero la idea central está a salvo: reemplazar la organización independiente de los trabajadores por la estatización de los sindicatos. Todo planteo de "democracia participativa” dentro del Estado burgués es, por otra parte, una posición de estatización de las organizaciones populares, pues éstas no podrían “participar” dentro del Estado organizado por los explotadores si no es permitiendo la “participación” de este Estado en las organizaciones populares. En definitiva, el programa del Fral no llega a ser ni parlamentarista ni constitucional, en lo que éstos podrían tener de limitadamente progresivo —es decir, en la no injerencia corporativa en las organizaciones obreras, que se expresa en pactos sociales y leyes de asociaciones profesionales, las cuales violan el principio de libre asociación establecido en la constitución. Dos cuestiones decisivas ¿Es posible después de todo lo ya dicho que aún queden en el programa del Fral cuestiones que puedan ser caracterizadas como “decisivas” en relación a las anteriores? Sí, porque son cuestiones políticas esenciales y porque la confusión reinante sobre ellas es la mayor y la más peligrosa. Uno de los puntos del programa del Fral plantea: “Defensa popular del orden constitucional, contra cualquier intento golpista o presión militar, mediante la movilización, el paro activo y los recursos institucionales y constitucionales”. Se nota que los autores del párrafo citado han puesto todo su cuidado por parecer combativos (“defensa popular”, “paro activo”) y mesurados a la vez (“recursos constitucionales”). Lamentablemente, el empeño por el aspecto diplomático del programa no hace sino resaltar aún más su incongruencia de fondo. Si hay un punto en que los trabajadores deben prestar la mayor atención es, precisamente, éste relativo al golpismo, ya que la demagogia y la frase hueca en torno a este problema son las responsables de las principales derrotas de la causa de la democracia y de la clase obrera de los últimos 60 años. La emergencia de los golpes militares con posibilidades de victoria o como fenómeno de fondo, es una manifestación irrefutable del agotamiento del “orden constitucional” para operar como árbitro de la lucha de clases; dicho de otro modo, es una manifestación de una auténtica crisis política, en el sentido de que no tiene solución en el marco de la organización política existente. Esto vale también para el caso inverso, una tendencia a la movilización revolucionaria de las masas, aunque lo “normal” en toda crisis política de fondo, es que coincidan ambos fenómenos opuestos. Por eso es un descomunal error plantear que la perspectiva de la lucha contra el golpe sea el sostenimiento (por “popular” que se quiera) del sistema que ha sido incapaz de prevenir ese golpe o, de un modo general, de encauzar las contradicciones que hacen eclosión en el golpe militar. La consecuencia de una victoria “constitucional” contra cualquier golpe, en esas condiciones, es siempre un segundo golpe, mejor preparado esta vez, con un respaldo más decidido de la burguesía, y con un pasaje más decidido también hacia el golpismo por parte de los políticos que, en el “primer golpe”, aun conservaban sus vestiduras constitucionales. Esto ocurrió en Argentina en junio y setiembre de 1955; en setiembre de 1962 (primer intervención de Onganía) y junio de 1966; en diciembre de 1975 y marzo de 1976; y en Chile, en mayo y setiembre de 1973. Todas las primeras victorias “constitucionales" contra el golpismo, terminaron con la victoria final del golpismo contra los regímenes constitucionales. Es indudable que es excepcional el caso de un régimen político que se hunde de modo tan fulminante que no da un tiempo para aprovechar los medios de que aún dispone para enfrentar el golpe; el Partido Obrero hizo una agitación a favor de esta utilización durante semana santa, cuando reclamó un comité multipartidario con el gobierno para organizar la ocupación de las centrales de comunicaciones por parte de los trabajadores. Pero ya aquí el uso del régimen constitucional tiene un carácter extraconstitucional, que expresa precisamente su agotamiento como marco político del enfrentamiento entre las clases sociales. Qué decir entonces de la perspectiva política general: agarrarse a un régimen burgués que la burguesía abandona, es querer superar un naufragio con un salvavidas pinchado. Plantear semejante política es ordenar que los trabajadores se larguen a navegar sin decirles que se aseguren sobre la consistencia de sus propios salvavidas. El programa del Fral es más “preciso” que el del Frepu, el cual se limitaba a plantear “contra todo golpe”, pero precisamente esta “precisión” termina por poner de relieve el carácter derrotista y de seguidismo a la burguesía que ya tenía aquél. En la lucha contra el peligro gol- pista, la clase obrera debe reforzar el carácter independiente de sus organizaciones y desnudar los lazos entre el régimen constitucional y los militares porque éstos son los primeros en apoyarse sobre todo lo válido del régimen constitucional para ellos (su carácter de clase, la solidaridad de principio que une a sus componentes, la garantía que da en todo momento de que el monopolio de las armas seguirá en manos del cuerpo de oficiales), para preparar con el máximo cuidado el golpe. El primer acto de la lucha contra el peligro golpista es denunciar al régimen constitucional; el Fral por el contrario comienza asegurando que en toda lucha contra el golpe será solidario con la constitución. Pero el segundo acto de la lucha contra el golpe es liberarse aún más de cualquier compromiso con el régimen constitucional o de ilusión en él, para poder apelar a todo método extraparlamentario de lucha, que será el único que dará cuenta de los golpistas. El tercer acto de la lucha contra el golpe es sacar la conclusión que la impotencia del régimen constitucional, demostrada por el solo hecho de la insurgencia militar, y demostrada consecuentemente por la intervención extraparlamentaria de las masas, plantea la preparación sistemática de la toma del poder por la clase obrera. No el “retomo” a la constitución sino la dictadura del proletariado. La tarea esencial contra todo golpe no es la “movilización o “el paro activo”, como si las medidas aisladas pudieran enfrentar un golpe militar, sino el empleo de todos los medios de propaganda, agitación y organización, para separar a la tropa de los sublevados y armar a los trabajadores. El planteo del Fral es una defensa encubierta de la política capituladora de sus partidos en semana santa, cuando acompañaron sin críticas a la “movilización” radical y cuando utilizaron el “recurso institucional” (pero no “constitucional") del “acta democrática”. El programa del Fral constituye, por todo esto, una declaración anticipada de subordinación política ante la burguesía y de derrota, frente a un futuro golpe militar. Los campeones de la democracia se muestran, así como sus enterradores; la defensa de la democracia, por el contrario, contra el régimen burgués y él imperialismo, solo puede hacerse de un modo revolucionario. El otro punto sobre el que hay que llamar la atención es sobre la novedosa reivindicación que dice: “Efectivo ejercicio de la soberanía en las zonas de frontera”. ¿Es así como el Fral supera la cuestión militar? ¿Es así como' elimina la “doctrina de seguridad nacional”? ¿Es éste el núcleo de la ley de defensa que propone el PC, revelando con ello que pretende modificar sustancialmente a las fuerzas armadas por vía parlamentaria? Enviar a las fuerzas armadas a la frontera (si vale la expresión) es un miserable planteo contrarrevolucionario, porque lo que tenemos en la frontera argentina son tos pueblos uruguayo, brasileño, paraguayo, boliviano y chileno, de cuya unidad revolucionaria depende la emancipación nacional. La “soberanía de frontera” por parte de Argentina es un planteo reaccionario; el único antiimperialista es la unidad socialista de América Latina. La crítica pequeño burguesa a la doctrina de seguridad nacional “olvida” simplemente la colaboración “fronteriza” que impuso esa doctrina, la cual superó así el viejo “nacionalismo” en materia de represión. La alternativa del Fral, de la “soberanía en la frontera”, es una confesión de la total impasse de los democratizantes a la hora de querer encontrarle una salida a la cuestión militaren el marco constitucional. Ni qué decir que esta "soberanía fronteriza” nada tiene que ver con Malvinas, donde no hay una frontera que cuidar sino un territorio que recuperar. El Fral reclama esa recuperación, creyendo que con esto se saca la credencial de antiimperialista, pero el planteo es común a todos los partidos patronales proimperialistas. Lo esencial sobre Malvinas no está dicho: su recuperación solo será posible como consecuencia de la unidad socialista de América Latina, es decir, como consecuencia de la superación de las divisiones “fronterizas” (en realidad políticas) entre los trabajadores de América Latina. La “soberanía en la frontera" del Fral da por eso la espalda a la gran cuestión territorial argentina donde está vigente la lucha por la independencia nacional. Conclusión El programa del Fral contiene un número sin precedentes de reivindicaciones entre capítulos, puntos e incisos. Esto no indica que haya elaborado mucho; al contrario, es un índice inconfundible de la voluntad de sus redactores de disimular al máximo la concepción política única, central, que debe caracterizar a un programa. El programa es un cuidadoso trabajo de despiste. Si se tiene en cuenta la abrupta quiebra del Frepu, es indudable que el Fral aparece como el último intento de cohesionar a los elementos pequeño burgueses y democratizantes de la izquierda argentina, por eso es más derechista que los ya olvidados 23 puntos en los que se inspira. Naturalmente, semejante tentativa choca con la evolución francamente revolucionaria que caracteriza al activismo de izquierda y sindical. En la lucha contra el Fral se juega la perspectiva de este activismo y de la izquierda: es decir entre la derecha que la quiere integrar al Estado burgués y la izquierda que quiere que se transforme en el eje del reagrupamiento revolucionario de masas hacia el que apunta el conjunto de la crisis argentina. La oposición entre ambas perspectivas está formulada en la lucha entre el Frente de Trabajadores y el Fral, por eso el primero está conquistando a numerosos activistas sindicales y de izquierda y por eso su formación responde directamente a la necesidad de conjunto de estos activistas de dotarse de una dirección y organización revolucionarios.

1 de julio de 1987
Los vecinos deciden movilizarse para abrir las compuertas de la empresa Roggero
Redacción

El pasado sábado 27 de junio quedará grabado en la historia de Paso del Rey. Allí, más de 1.000 vecinos comprendieron, desnudaron y enfrentaron el cinismo y la demagogia de los dos “partidos populares” (UCR- PJ). En solo dos horas los vecinos hicieron añicos el cuidadoso inicio de la campaña electoral de radicales y justicialistas, mediante un estrepitoso hostigamiento y abucheo a sus representantes. Un poco de historia Hasta hace un mes atrás la cuestión de la represa Roggero era algo “olvidado” en Paso del Rey y en todo Moreno. En ese momento el Partido Obrero lanzó el alerta sobre el nivel del agua que contenía la represa; dijimos “la represa está colmada, una simple lluvia arrasará con todo Paso del Rey”; “llamamos a que se forme una comisión de vecinos para verificar el estado de la represa"; el camino es “control vecinal de la represa y las obras de canalización del Rio Reconquista”. Este llamado tuvo rápido eco: un grupo de vecinos marchó a la represa y a su vuelta puso nuevamente en pie junto a otros vecinos luchadores la Comisión Vecinal del Río, la que convocó a una asamblea para el domingo 14 de junio en el Club Amancio Alcorta. Producto de esta organización vecinal, el Intendente de Moreno, “Coco” Lombardi (PJ Renovador) en una actitud que pretendió ser heroica, marchó a la represa junto al cuerpo de bomberos, abogados y escribanos y todo el Concejo Deliberante y abrió la compuerta.-., por 40 horas. Fue el tiempo que tardó la Dirección de Hidráulica Provincial en cerrarlas, junto a otro contingente de abogados, escribanos y policías. La Asamblea en el Amancio Alcorta Es en estas circunstancias que la combativa asamblea con 150 vecinos resuelve organizar una movilización a la represa para vaciarla. Allí se denunció la existencia de un grupo inmobiliario que pretende crear un “country” (salen avisos en “Ámbito Financiero”) a través de la venta de los terrenos que rodean a la represa, con el gancho del espejo de agua y sus posibilidades para los deportes náuticos. Lamentablemente, la dirección vecinal (Comisión del Río) no fue consecuente con la resolución de la asamblea, pues subordinó la movilización a la colaboración del municipio (volantes, micros, etc) y terminó por levantarla a pedido de Lombardi... Club Social: Se derrumba el “show” En el marco de este empantana- miento, la UCR y el PJ deciden tomar el tema de la represa para su campaña electoral. El P.O. sacó un volante advirtiendo a los vecinos de esta circunstancia, pronosticando también que no pasaría nada y que la UCR y el PJ” ... demostrarán su impotencia y desprecio frente a los problemas de las barriadas obreras’*. El P.O. aseguró que la UCR y el PJ “se tirarán la pelota mutuamente, pero lo único que quedará claro es que las compuertas seguirán cerradas”. El camino es que “... los vecinos afectados y los trabajadores tomen en sus manos resolver este y todos los problemas, desnudando el carácter antidemocrático, antiobrero y antipopular de este régimen político” El marco de la convocatoria estuvo cuidadosamente preparado; había algunas banderas radicales discretamente camufladas como de sociedades de fomento, y, por otro lado, había bombos y banderas peronistas mezcladas entre la concurrencia. Pero entre tanto preparativo, estos “recaudadores de votos” se olvidaron de lo que querían los vecinos: ¡vaciar la represa! Inútiles fueron las excusas dadas por esta situación, por parte de los burócratas de Hidráulica, del candidato a intendente por la UCR Pedro Ventricelli, del hermano del diputado Moreau, del intendente Lombardi, del intendente de Merlo Zanich y de varios otros “moderadores”, o la promesa del “combativo” Lombardi de que solucionaría el problema con una entrevista al gobernador de Buenos Aires. Ante esta bicicleta, una parte de los vecinos presentes decidió terminar con la farsa parlamentarista manifestando de viva voz su repudio a burócratas, ediles e intendentes. El sentimiento y la bronca de los presentes, tuvo su síntesis en la intervención de una compañera de General Sarmiento, que los políticos de carrera no supieron descifran “Uds. tienen que entender (los de la mesa) que nosotros gritamos nuestra miseria y nuestro sufrimiento, por culpa de un problema que Uds. son incapaces de solucionar...” Balance y perspectivas La reacción de los vecinos en el Club Social expresa el creciente distanciamiento de los trabajadores de estos partidos patronales que defienden consecuentemente los intereses capitalistas. Se abre camino así, la idea de que solo la organización independiente de los vecinos, de los trabajadores, podrá hacer efectiva la voluntad popular de abrir las compuertas y vaciar la represa! Por todo esto el Partido Obrero llama a la constitución de un frente político en Moreno para derrotar a los Lombardi y sus similares con el siguiente programa: A.- Control vecinal sobre la represa Roggero y el funcionamiento de las compuertas. B.- Por un gobierno de trabajadores (que dirija la gran represa Roggero que es la Argentina, víctima de los grandes capitalistas). ¡¡Para abrir las compuertas de la Roggero: autoorganización y movilización de los barrios afectados!!

1 de julio de 1987
Dock Sud: ¡un nuevo Budge!
Redacción

El viernes 19 de junio, tres jóvenes trabajadores del Dock Sud fueron “levantados” por un Fairlane azul de las esquinas de Alem y Huergo. Personas de civil, que se identificaron como policías, ante testigos que así lo declaran, llevaron con vida a los tres muchachos. A pocas cuadras de allí, en la calle Castelli al 600, varios vecinos afirman que los jóvenes fueron bajados y fusilados. El hecho ocurrió a la una de la mañana. La policía dice que los jóvenes tenían armas y estaban asaltando a un colectivero, cuando un oficial de apellido Musió, que casualmente vive en esa cuadra, los ‘‘enfrentó a los tres y salió victorioso”. Ello a pesar de que la policía dice que los tres estaban armados, uno de ellos con escopeta. Los vecinos que vieron los hechos conocen a los tres pibes, de 19, 18 y 16 años, y aseguran que ninguno estaba armado. Organización inmediata Inmediatamente de conocidos los hechos, los padres y amigos de los jóvenes se organizaron en Comisión Vecinal, por sus propios medios. Pocas horas después tomaron contacto con el compañero Capurro, quien asumió la defensa. Con el correr de las horas comenzó la movilización barrial; firmas de petitorio y marcha sobre el Concejo Deliberante de Avellaneda. El barrio respondió con su repudio al hecho, exigiendo Justicia por los asesinatos. La movilización barrial, como los mismos vecinos explicaron, siguió el ejemplo del barrio de Budge. La comisión del barrio tomó la dirección de las tareas, libre de toda tutela de los partidos patronales. Un nuevo Budge Este caso, similar al de Budge, no obedece a una casualidad. A pocas horas de la puesta en libertad de Balmaceda y sus secuaces, estamos ante un hecho similar, pero aún más artero. En Budge, lo hicieron ante decenas de vecinos, sin coartada alguna. Aquí, han armado todo, a la madrugada, teniendo en cuenta la experiencia —precisamente— de lo ocurrido en Budge. El lugar de los hechos es una cuadra donde todos los que allí viven son policías. Entre ellos, quien afirma (el oficial Musió) haberlos “enfrentado”. Este oficial —según reconoció el juez de la causa, Celesia— registra numerosos antecedentes de “enfrentamientos” similares. El testigo de la policía, un tal Cardinali, tendría “deudas pendientes” con la Comisaría 1°, y ésta sería la forma de pagarlas: atestiguar sobre un “robo”. La actitud policial revela que estaríamos ante una provocación destinada a reforzar las argumentaciones del ministro provincial Portesi sobre “el auge de la delincuencia”. La firmeza del barrio Los testigos del barrio ya han comenzado a ser objeto de amenazas. Un kiosquero, que vio todo lo ocurrido, fue apretado para decir que “no vio nada”. Muchos vecinos que vieron todo han solicitado permanecer en el anonimato, aunque ya decidieron declarar lo que vieron. Ahora, es fundamental el peso de la organización barrial. Los vecinos van casa por casa á explicar lo ocurrido. Se ha planeado una gran movilización para el próximo sábado, llamando a todo el Dock a manifestar. ¡Venceremos! La población trabajadora y democrática ha respondido repudiando los hechos. Ahora saldrá nuevamente el vocero patronal Portesi y sus aliados a decir que fue un ‘‘enfrentamiento con malvivientes”. Pero el pueblo trabajador sabe bien lo que ocurrió: los vecinos vieron —al igual que en Budge— que fue un asesinato. Podrá la clase explotadora ahora tratar de “arreglar” las pruebas. Podrá decir lo que quiera. El método de la organización independiente de los trabajadores en los barrios aplastará todos estos intentos e impondrá, más temprano que tarde, el castigo a los culpables, a través de su organización de clase. ¡VIVA LA HEROICA LUCHA DE LAS BARRIADAS OBRERAS CONTRA LA REPRESION PATRONAL! Dock Sud y Budge vencerán si se profundiza esta extraordinaria tendencia de los trabajadores a confiar solo en sus propias fuerzas, poniendo en pie las bases para un gobierno de los trabajadores: el único que terminará con toda esta lacra de asesinos.

1 de julio de 1987
Escalada de terror contra los trabajadores: asesinan a dirigente vecinal
Redacción

El presidente de la Sociedad de Fomento vecinal de Villa Obrera, Lanús, Osvaldo Villanueva fue asesinado en la madrugada del pasado domingo. El compañero Villanueva no solo era dirigente vecinalista, sino también activista sindical de su fábrica, militante del Partido Comunista. Su muerte fue caratulada por la policía como “el resultado de un asalto cometido por los villeros” de un barrio de emergencia cercano a Villa Obrera, antiguo barrio proletario de Lanús. La realidad demuestra que la caracterización policial es falsa, pues Villanueva tenía puesto su reloj y su anillo de casamiento y 14 australes en el bolsillo, al ser encontrado muerto. Para los vecinos del barrio, el compañero Villanueva fue asesinado por los mismos policías de “gatillo fácil” que mataron a los jóvenes obreros de Budge y de Dock Sud. La metodología de terror que se trata de instaurar sobre la clase obrera en las barriadas, en el movimiento sindical y también en los sectores democráticos, es clara. Este crimen sucede pocos días después del secuestro de Noemi Ribas, militante de Madres de Lomas, quien apoyaba la lucha barrial de Budge por el juicio y castigo. Hace escasas horas fue también gravemente atacado uno de ios testigos de Budge, el compañero Pedro Ramírez, quien valientemente había denunciado en la conferencia de prensa dada por la intervecinal de Budge y Dock Sud cómo había visto asesinar a los muchachos. Estamos en presencia de una escalada de terror, a vista y paciencia del conjunto de los partidos de la burguesía que estima necesario mantener amordazada la movilización popular. El camino emprendido en Dock Sud y en Budge, así como ahora en Villa Obrera, de formar Comisiones de Vecinos y Amigos para organizar la resistencia, por el juicio y castigo a los responsables de estos crímenes, es el punto de partida para una vasta movilización de masa por la investigación de estos crímenes y el juicio y castigo de los culpables.

1 de julio de 1987
Votar Naranja
Redacción

Los docentes afiliados a la UDEB de General Sarmiento concurrirán a las urnas el próximo 3 de Julio para renovar la Directiva del Sindicato. La actual Directiva, en manos de los ahora ex-frepuistas, se presenta con el color Violeta. Bajo la dirección del FREPU, la UDEB abandonó su tradición antiburocrática y de combate por los reclamos docentes. No planteó plan de lucha alguno en los Confederales de CTERA, y no tuvo empacho en votar, junto a Mary Sánchez y Arizcuren, el levantamiento del paro del 28 de abril. Contra la lista de la Directiva, se presenta la Naranja, que rescata la tradición antiburocrática y combativa de la “vieja UDEB”. Su programa es claro: salario igual a la canasta familiar por un solo puesto de trabajo; plan de lucha y huelga indefinida; no a las escuelas-rancho, triplicación del presupuesto educativo; Caja de Jubilaciones y Obra Social propia de la docencia; por una nueva dirección combativa de CTERA.

1 de julio de 1987
Gran paro docente
Redacción

El Jueves 25 los maestros protagonizaron el primer paro nacional docente del año. En el interior, abonado por un sinfín de luchas provinciales, la adhesión fue abrumadora. En provincias como Neuquén, La Rioja, Santa Fe y Tucumán superó el 90%. En Capital, el paro fue el más importante de los últimos años: pararon el 80% de los maestros porteños. En el Gran Buenos Aires y en el Interior de la provincia, la adhesión sólo alcanzó el 50%. Precisamente en el “reino” del sindicato verticalista SUTEBA. Esté convocó a hacer el paro sin abandono de las escuelas: así se dejó a los docentes a merced de las presiones de los funcionarios. La masividad del paro docente es un mandato indiscutible de la base por un plan de lucha consecuente para arrancar los reclamos pendientes, que choca con los bloques patronales que conducen a la CTERA (peronistas y radicales) y que han concebido al paro como aislado y para “echar lastro”. Esta contradicción, violenta, irreductible, entre la voluntad de combatir de la base docente y la parálisis de los aparatos burocráticos (ambos subordinados a los dictados del gobierno y los patrones) se manifestará en el próximo Congreso de julio, donde debe debatirse la continuidad del plan de lucha y la elección de la nueva Junta Ejecuta va de la CTERA. La elección de delegados al Congreso será un terreno de lucha entre los que quieren la movilización y quienes intentan hundirla.

1 de julio de 1987
Persecución gubernamental en los colegios secundarios del Gran Buenos Aires
Redacción

En Lomas de Zamora, las autoridades de los colegios secundarios se han lanzado a una campaña contra los Centros de Estudiantes independientes y la difusión de las ideas clasistas y revolucionarias en las escuelas. El director de la Escuela de Enseñanza Técnica N° 1 pretendió subordinar el Centro a sus dictados. Así es que se ha largado a recorrer los cursos acusando al presidente del Centro de no poseer los requisitos establecidos por el Ministerio para ese cargo (cursar los años superiores) y de ser “marxistas” todos los miembros del centro. Asimismo, presionó a los delegados y alumnos a firmar la exigencia de la renuncia del presidente del Centro, que había sido votado por todo el alumnado. La campaña del director de la EET N° 1 provocó la ruptura del Centro, por cuanto el sector Franja-PI capituló en toda la línea. La UJS (a la que pertenece el compañero perseguido), junto a los compañeros independientes, batallaron hasta el final defendiendo la independencia de la organización estudiantil. La fractura permitió a las autoridades imponer su política: las corrientes democratizantes fueron la correa de transmisión del Ministerio en el movimiento estudiantil. Pero también los directores de los colegios San Bonifacio, EET N° 1, CENS República del Paraguay y EEM N° 2 de Llavallol salieron a las puertas de sus colegios a proferir amenazas e intimidar a los compañeros de la única corriente que realiza una agitación revolucionaria en los colegios de la zona, la Unión de Juventudes por el Socialismo. Con el ataque a los centros independientes y a las corrientes revolucionarias dentro del movimiento estudiantil, se quiere evitar que la Juventud se sume al cuestionamiento de la política del gobierno y el régimen que libera a los asesinos de Budge, absuelve a los genocidas de “la noche de los lápices” y paga millones de dólares a los capitalistas mientras hunde la educación pública. Pero el esfuerzo de las autoridades es en vano. La Juventud, pasando por encima de estos pigmeos, pondrá en pie sus Centros y Federaciones y se sumará a la lucha contra este régimen miserable. La UJS estará en la primera fila de este combate.

1 de julio de 1987
YPF produce a costos más bajos, pero entregan sus áreas a los monopolios
Redacción

Los pulpos petroleros acaban de obtener uno de sus objetivos más acariciados: la explotación de áreas que están en manos de YPF. Se argumenta que, de este modo, se podrá aumentar la producción y evitar que se siga importando petróleo. Se calcula que este año se importarán un millón de metros cúbicos, debido a la pertinaz caída de la producción interna. Pero existe una pregunta elemental: ¿por qué YPF no explota áreas que están bajo su poder? Sencillamente porque la Secretaria de Hacienda ha recortado su presupuesto (la petrolera estatal sólo podrá perforar este año menos de 850 pozos, cuando para cubrir las necesidades de crudo se necesitarían perforar unas 1.300). Se ahoga financieramente a YPF para provocar la "crisis de la Importación” que permita proclamar la incapacidad de la petrolera estatal y el “remedio” de la cesión de áreas a los pulpos privados. Se sostiene que es preferible comprarte el petróleo a los pulpos locales que importarlo, puesto que esto último es más caro. Pero el precio que paga YPF a los pulpos petroleros por el petróleo que extraen es varias veces superior al costo de YPF. Según datos publicados por La Razón (30/11/86), en base a estudios oficiales, y tomando tres zonas de explotación (Cañadón Seco. El Cordón, Piedra Clavada), el costo de extracción de YPF oscila en los 15,25 dólares por m3 de crudo. El precio pagado por la empresa estatal a los contratistas privados (Perez Companc, Astra, Esso, Cities, etc), en cambio, en las mismas zonas de extracción, está en el orden de los 85,25 dólares el m 3 es decir, que por cada m3 extraído, las multinacionales y sus socios nativos se embolsan el rico subsidio de 70 dólares que les paga la “ineficiente" empresa estatal. Pero la cosa no termina aquí, porque YPF vende el crudo así obtenido a las destilerías privadas (Esso y Shell) a 68,29 dólares el m3, perdiendo de esta manera 17 dólares por m 3 (compra a 85.25 y vende a 68,29). Si se considera que las nuevas áreas deben cubrir una producción de 1 millón de metros cúbicos, tenemos que YPF subsidiará otros 70 millones de dólares a los pulpos petroleros.

1 de julio de 1987
¡Qué eficiente que es la patronal!
Redacción

La Secretaría de Comercio anunció la implementación de los 10 primeros programas de exportación. La información señala que se otorgarán “reintegros a las empresas exportadoras y a través del Banco Central 96 millones de dólares de créditos en concepto de prefinanciación” lo que posibilitará “131 millones de dólares de exportaciones nuevas” (El Cronista, 26/6). No hay que ser muy astuto para darse cuenta de que el Banco Central financia todo el proceso de fabricación y exportación ya que entrega 96 millones de dólares para exportar por 130 millones de dólares, y esto a tasas de interés subsidiadas. Encima se dan reintegros del 15 %, que equivalen a 20 millones de dólares. Pero eso si, los beneficios se los llevan los llamados industriales, que no ponen ni un peso. Como, además, las prefinanciaciones se entregan varios meses antes de concretada la exportación, estos industriales utilizan este crédito barato para represtarlo a tasas de interés superiores a las que les cobran a ellos, cómo se comprobó con los “redescuentos” del Banco Alas o del Oeste. Conclusión: La burguesía industrial es una clase parasitaria, pues vive de los fondos del Estado; no cumple ningún rol progresivo, por lo que debe ser eliminada del escenario histórico.

1 de julio de 1987
¿Qué cambió con la obediencia debida?
Redacción

En qué consiste el verdadero cambio que ha introducido la sanción de la ley de “obediencia debida” y de su constitucionalidad? La obediencia debida es una vieja ley del Estado burgués figura en el código de justicia militar y en la jurisprudencia civil. Pero aún más allá de esto, el asesinato de trabajadores y de luchadores nunca fue esclarecido ni mucho menos castigado. ¿Fueron sancionados, acaso, alguna vez los crímenes de la Patagonia, los de Felipe Vallese, Santiago Pampillón, Mena y tantos otros?. La reciente ley infame de la obediencia debida “presupone” la inocencia de los criminales con vigencia desde el 24 de marzo de 1976, ¿pero acaso fueron castigados los cometidos por las tres A antes de esta fecha? Con la sanción de esta ley no se ha. producido entonces una modificación en la naturaleza política del Estado burgués. Ni siquiera hay un cambio real de carácter jurídico, o por el hecho de que la Corte la haya declarado constitucional. En este último caso hay que tener presente que el poder judicial considera constitucional nada menos: que, a los gobiernos de facto, para comprobar que no es garante de la Constitución ni de los derechos individuales frente al poder ejecutivo. El Estado burgués es una unidad que no admite la tan mentada “independencia de poderes”, que forma parte de su ficción ideológica. Este hecho está textualmente admitido en el fallo mayoritario de la Corte, cuando dice que el poder judicial no debe interferir en los objetivos políticos de los otros poderes. De esta manera, la sanción de la ley de obediencia debida ha puesto de relieve el carácter no constitucional del Estado y del régimen político actuales, es decir, su carácter enteramente arbitrario y de facto. Pero también es falso pensar que la ley de obediencia debida introdujo un cambio en la relación Estado-Fuerzas Armadas, como si éstas hubieran pasado de una situación Je proscripción a otra de legitimidad. No es así. En ningún momento las Fuerzas Armadas dejaron de ser el soporte armado único del Estado y del régimen actual, el pasaje de la dictadura al sistema “democratizante" mantuvo inalterable la situación de las FF.AA., nunca se condenó a un militar en actividad y nunca se dejó de ascender a los que estaban gravemente acusados. El monopolio político de las armas nunca dejó de estar en manos, no ya de la clase capitalista, sino de la propia camarilla militar del “proceso”. Es una impostura sostener que hasta la sanción de la ley de obediencia debida el Estado burgués había puesto en cuarentena a su fuerza militar. ¿Pero entonces, en qué consiste el cambio introducido por la sanción de la ley? Esencialmente en esto: en que ha desenmascarado la cínica pretensión del gobierno y de los democratizantes, de que aplicarían los principios del estado de derecho, de la constitución y de la democracia política, a las Fuerzas Armadas. No es el Estado el que ha cambiado de naturaleza como consecuencia de la ley, sino que es la ley la que ha dado la expresión jurídica adecuada (es decir, arbitraria e inconstitucional) a la realidad del Estado burgués. La ley de obediencia debida ha desenmascarado a los democratizantes (incluidos a los de izquierda que plantean “profundizar” la democracia) y al propio Estado; por eso Alfonsín se justificó con el remanido argumento de la “razón de Estado”! La sanción de esta ley y su declaración de “constitucionalidad" desenmascara la abusiva pretensión del radicalismo de que el gobierno sería neutral en el ámbito de la acción judicial por los crímenes de la dictadura; desmitifica al Poder Judicial como pretendido defensor de los derechos individuales; y desnuda al conjunto de los poderes del Estado como una maquinaria articulada al servicio de los explotadores. Todas estas tropelías han servido para correr el velo con que se encubrían jueces, legisladores y gobernantes. Es una impostura afirmar que todo esto es contradictorio con el Estado “democrático”, al contrario, hace a su esencia de clase, la cual no podría ser preservada ni un Instante sin sus cuerpos represivos. ¡Y no obstante esta ley no resuelve la crisis política de fondo! Es que esta crisis no consiste so-lamente en la preservación judicial de los militares genocidas, sino que tiene que ver con el carácter de la dirección política de las FF.AA. en la presente etapa. El gobierno de la amnistía reconoce que ésta no le resuelve el problema político de la dirección a imprimir a la fuerza armada, y deposita la solución del enigma en una reforma militar cuyo carácter es Incapaz de definir y cuya elaboración la camarilla militar exige que sea hecha por el Estado Mayor de las Fuerzas Armadas. La tentativa de “asimilar" a las Fuerzas Armadas a la “democracia” se ha transformado ahora en un experimento por “asimilar” la “democracia” a las Fuerzas Armadas. Pero ni las Fuerzas Armadas ni la “democracia” tienen un planteo homogéneo (ni podrían tenerlo) para el problema fundamental que les es común: ¿Cómo prevenir la bancarrota económica? ¿Cómo prevenir la acentuación del retroceso económico? ¿Cuál es el límite en la capitulación ante el imperialismo? ¿Cómo abordar y prevenir la crisis revolucionaria que se Incuba en la formidable debacle económica? La crisis política consecuente con este cuadro general, volverá a poner rápidamente en la superficie la “cuestión militar”, y no ya solo como un asunto jurídico. Es en el terreno de la crisis política, de la acción de las masas y del papel de los partidos, que se jugará el destino de la camarilla de la dictadura y de las Fuerzas Armadas en general.

1 de julio de 1987
Klaus Barbie
Redacción

Los llamados tres niveles de responsabilidad no son un invento de Alfonsín. Al concluir la Segunda Guerra Mundial, los estableció el imperialismo para juzgar a los criminales nazis. Esto explica que se realizaran solamente unos centenares de juicios, a la escala de todo el ejército hitleriano. El Imperialismo yanqui organizó la fuga en masa de los principales cabecillas, muchos de los cuales pasaron a engrosar las filas de su servicio secreto. Barbie, el carnicero de Lyon, cuyo proceso se está desarrollando en Francia, es uno de ellos. Precisamente el caso Barbie se hace, en el marco de la “obediencia debida" que salvó al conjunto de los funcionarios nazis. Su eventual condena tendría el mismo carácter que el juicio a Videla. Si este juicio estuvo al servicio del distraccionismo democratizante del alfonsino-justicialismo, que ha terminado como se sabe, el de Barbie sirve al distraccionismo de las atrocidades que ha cometido y sigue come-tiendo el imperialismo “democrático" en todo el mundo. Oponer la ley de Alfonsín a la acción de Mitterrand-Chirac en Francia es nada menos que presentar al imperialismo francés (Argelia, Chad, Martinica, Zaire) como celoso guardián del estado de derecho. La política del nazismo es la que el imperialismo yanqui, francés, inglés, etc. realizan todos los días en Libia, en Centroamérica, Vietnam, Malvinas, Chad, etc. El proceso a Barbie no es más que una comedia “democrática” para apaciguar a la opinión pública europea y presentar a los Estados imperialistas como ciudadelas democráticas para encubrir sus crímenes diarios.

1 de julio de 1987
Etchecolatz, Gordon, Guglielminetti, son la vara que mide a este régimen y su "moral"
Redacción

Centenares de militares, policías y personal de seguridad quedaron en libertad o fueron desprocesados a las pocas horas de que la Corte Suprema hubiera declarado la constitucionalidad de la ley de obediencia debida. La celeridad por parte del Poder Judicial fue una segunda capitulación ante los milicos. Es que Caridi y compañía ya habían anunciado que liberarían de cualquier modo a los “encarcelados” de lujo alojados en los cuarteles. Es así que con excepción del Gral. Menéndez y de otros cinco militares, quedaron desprocesados todos los imputados por el campo de concentración La Perla, entre ellos el Mayor Barreiro que protagonizó el alzamiento de Semana Santa. En la causa de la Escuela Mecánica quedaron desprocesados Astíz y Aníbal Gordon. En la causa del 1er. Cuerpo de Ejército, nada menos que Guglielmineti, nuevamente Aníbal Gordon, Ruffo y Del Cerro (alias Colores). Salieron en libertad Echecolatz, Bergez y Cozzani quienes habían sido condenados en el juicio a Camps. Se trata de algo más que una aplicación abusiva del principio de “obediencia debida”. Los “liberados” fueron claves en la elaboración y ejecución de las "órdenes”. La Cámara Federal, por ejemplo, había acusado a Camps en 31 causas y a Echecolatz en 162. (La Nación, -25-9-86), y esto sólo después de seleccionar los casos. Etchecolatz había sido condenado porque se demostró su “poder de decisión” y por las atrocidades que cometió, sin embargo, se lo ha desprocesado ahora en función de “obediencia debida”. Estas libertades y desprocesamientos son una reivindicación profunda del aparato militar de la dictadura y no sólo una aplicación abusiva de la “obediencia debida”. Etchecolatz, Astíz, Barreiro, Colores son los símbolos de todo el aparato represivo. En estos hombres se corporizó lo más bestial de la represión; por eso se puso tanto empeño en que quedaran impunes.

1 de julio de 1987
Hay dos "rodrigazos"
Redacción

El gobierno tiene en marcha, no un “rodrigazo” sino dos. Es que se equivocan quienes dicen que lo largaría después del 6 de setiembre para no perder las elecciones, y se equivocan quienes dicen que ló va a largar ya para cumplir con exigencias inmediatas del FMI y de los capitalistas. La verdad es ésta: habrá un rodrigazo ahora (¡Ya está en marcha!) y otro después del 6 de setiembre. En lo que nace al rodrigazo inmediato está claro que el índice de precios de junio, manipulado por las autoridades, no será inferior al 8%. En estos últimos días, la electricidad subió un 10% y se anuncia para este fin de mes un tarifazo en regla con aumentos superiores al 10%. Solamente teniendo en cuenta esto, se puede decir que la inflación en julio será superior al 10%. La industria de la alimentación trabaja con la venia oficial con “dobles precios” que la Secretaría de Comercio legaliza luego con ajustes de los “precios máximos” RODRIGAZO II Pero todo este proceso de carestía está “contenido” por una política de aumento extraordinario del endeudamiento público y aún del endeudamiento privado. En seis meses el Estado se ha endeudado en Bagon. Barra. Tidol, etc. por más de 1000 millones de dólares, a lo que debe sumarse el endeudamiento en Bonex por unos 9.000 millones de dólares. Si a la deuda en bonos se agregan las deudas de las provincias y con los proveedores, la hipoteca del Estado alcanza a los 25 mil millones de dólares en deuda interna. El rodrigazo preelectoral consiste en aumentar los precios, dejando en pie (y aun incrementando) la bomba del endeudamiento (que se ajusta por la cotización del dólar). Este endeudamiento tendrá que explotar después de las elecciones, lo que provocará el rodrigazo II. Este catastrófico proceso económico destruye cualquier base de estabilidad al parlamentarismo, pues agudiza el enfrentamiento y la lucha de clases. Pero no sólo el Estado está fundido por compromisos directos: “Los préstamos con alguna forma de incumplimiento alcanzan al total del patrimonio neto de los bancos”, informó Clarín (22/6/87). Es decir que todo el sistema financiero está en quiebra lo que transforma a la deuda de éste en deuda inminente del propio Estado que garantiza los depósitos y capitales de los bancos. Toda esta situación está siendo cuidadosamente escamoteada en la campaña electoral, y esto forma parte de la hipocresía del parlamentarismo patronal. El Partido Obrero llama a los activistas a formar un frente de trabajadores para denunciar esta situación y para preparar a la masa del pueblo para la lucha activa.

1 de julio de 1987
Vote a los sectarios. Castigue a los impostores
Redacción

El presidente cree haber pronunciado en Tandil una frase feliz. Esto es lógico en un gobierno de políticos superficiales. Pero los sectarios hemos tenido la suficiente amplitud de miras para denunciar de entrada en qué terminaría este régimen de Alfonsines, Cafieros y Lorenzos. El balance está a la vista. Etchecolatz, Astiz, Ruffo, “Colores” y centenares de torturadores y asesinos están en libertad. “Punto Final”, “Obediencia debida”. Traición al pueblo en Semana Santa. Tarifazos. Aumento de la deuda. Plan Houston y liquidación de YPF. “Emergencia económica” para los salarios y las jubilaciones. Bicicleta financiera con el dólar y los títulos para los capitalistas. A los impostores los corren por todos lados, los sectarios nos seguimos afirmando con los trabajadores. SI, VOTE A LOS SECTARIOS Y CASTIGUE A LOS IMPOSTORES.