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Prensa Obrera N° 183

27 de mayo de 1987 · 20 notas

Notas de este número

27 de mayo de 1987
Las consignas del Partido Obrero
Redacción

El Estado convoca a las elecciones periódicas requeridas por la constitución con el mito de que de ese modo da cumplimiento a la voluntad popular, pero todos sabemos que esto no es así. Si alguna duda existiera a este respecto ahí están los acontecimientos de Semana Santa para probarlo. El gobierno y el conjunto de las fuerzas que lo apoyan hicieron un pacto con una sublevación militar derechista, lo que ha dejado en girones a la constitución, a la voluntad popular y hasta a la propia estabilidad política. Desde los cuarteles se dictó la ley; el poder ejecutivo y el parlamento se limitaron a plegarse a la coacción de los uniformados. En estas condiciones: ¿qué busca el régimen el próximo 6 de setiembre? Por supuesto que no busca la expresión de la voluntad popular, cuya decisión de violarla es una constante de su política y del propio sistema en el que está asentado. Los partidos patronales y el gobierno buscan el voto, sí, pero para luego actuar a su antojo. Jaroslavsky lo dijo brutalmente hace unos meses; el pueblo nos votó para que hagamos lo que mejor nos parece. El belicoso diputado creyó que con esto se las pasaba de vivo, sin reparar que ha terminado haciendo lo que les ha venido en gana a la camarilla militar y al imperialismo. Como consecuencia de todo esto, las elecciones del 6 de septiembre son una ficción en términos de voluntad popular y de decisión política. El voto por los partidos patronales significará que estos seguirán haciendo lo que les imponga la clase a la que sirven, sin mosquearse por la voluntad popular. Los que tienen el poder son insignificantes en términos electorales, pero la masa de los votantes no tiene el poder. Sobre esta contradicción reposa el Estado capitalista y explotador, cuya dirección está concentrada en la burocracia y en las fuerzas armadas, pero por eso mismo las elecciones periódicas no son un instrumento de la voluntad popular sino del engaño y de la perfidia premeditados. El voto por el Partido obrero sí será una expresión de la voluntad popular, pero entonces hay que decir que chocará de inmediato, en especial si es masivo, con el Estado burgués, el cual no admite ser dirigido sobre la base de la voluntad popular, ni podría serlo. Por eso el Partido Obrero dice que votar por sus listas es subir un peldaño en el enfrentamiento consciente con el Estado de los explotadores, y que de ningún modo es la vía pacífica e indolora que hace prevalecer los intereses generales. Es necesaria la toma del poder por los trabajadores para que impere la voluntad popular y para que las elecciones sean el mecanismo natural y cotidiano de manifestación del interés general, pero esto se logrará por la vía de la acción directa y no por la vía ilusoria del electoralismo impotente. En tanto que toda la izquierda se desespera por conquistar una posición legislativa burocrática dentro del aparato estatal, el Partido Obrero proclama abiertamente que considera a las elecciones como la ocasión para un nuevo recuento de fuerzas y a las posiciones legislativas como tribunas de agitación de la movilización popular. Lo particular del presente momento político es que las capitulaciones y los virajes sin principios del régimen y de sus partidos, han acentuado enormemente su crisis política, y con ello se ha puesto más claro aún la hipocresía y la venalidad de los políticos patronales. La pequeña burguesía y una gran parte de los trabajadores piensan directamente que aquéllos son simplemente unos farsantes, y que el alfonsinismo en particular ha ingresado con asombrosa rapidez a la nutrida galería de impostores y traidores que contiene el archivo histórico nacional. El escepticismo popular no hace más que traducir la corruptela moral y política de la política burguesa y pequeño burguesa. El Partido Obrero procura acentuar en todo momento esta percepción popular, con la finalidad de que los explotados rompan con la burguesía, construyan un partido obrero revolucionario y tomen el poder. La crisis política de los últimos meses y semanas ha demostrado la completa impotencia política del alfonsino-justicialismo, y este hecho no puede ser remediado por el voto. Los resultados electorales no pueden cambiar el hecho de que los partidos patronales son testaferros de la banca internacional, la cual ha podido imponer todas sus exigencias; del clero, que maneja a su antojo la educación y aún el tráfico de influencias en el Estado, al punto de convertirse en mediador y vehículo de la sedición militar; del militarismo, que ya ha logrado y logrará todavía más la absolución por crímenes aberrantes y el voto de confianza para que siga en sus manos el monopolio de las armas. Una infusión de votos solo podría acentuar el carácter ficticio de la política argentina, de ningún modo cambiar la naturaleza impotente de la clase capitalista dirigente. Por todo esto el Partido Obrero llama a votar a sus listas en nombre de una oposición global a un sistema que se derrumba y que amenaza por ello con agravar las condiciones de existencia de los trabajadores. El Partido Obrero cree que se puede hablar con propiedad de un régimen agotado, que debe ser desplazado por una enérgica acción de masas, para evitar, que eso lo haga la derecha genocida. Por eso el Partido Obrero señala el completo vaciamiento que ha sufrido la política democratizante y la acentuación de la crisis política. Por eso el Partido Obrero denuncia el carácter completamente ficticio de las próximas elecciones como medio para imponer la voluntad popular o la salida popular a la crisis política. Por eso el Partido Obrero llama a votar sus listas con la conciencia de que ese voto deberá acentuar la polarización política. Por eso el Partido Obrero dice en su plataforma que la capitulación del gobierno y el parlamento ante los militares los ha privado de toda autoridad para continuar gobernando en nombre de la democracia, y que deben ser sustituidos por una Asamblea Constituyente irrestricta y soberana. Por eso el Partido Obrero llama a votar por la expulsión del imperialismo, lo que significa su confiscación inmediata y una acción política dirigida a la unidad socialista de América Latina. Por eso el Partido Obrero llama a movilizarse en la campaña electoral para desarrollar a nuestro partido en el seno de las masas, que es la manera en que se podrá conquistar la independencia política de los trabajadores. Por todo esto el Partido Obrero opone al régimen burgués en descomposición la conquista del poder por los trabajadores.

27 de mayo de 1987
29 de mayo: El cordobazo y el sindicalismo deliberación fracaso de la CGT de los argentinos

Hemos señalado ya en otras oportunidades que el Cordobazo fue una rebelión popular contra la dictadura proimperialista de Onganía y marcó la irrupción revolucionaria de la clase obrera en la política nacional. Una cuestión que ha sido menos analizada es el papel que tuvieron en estos acontecimientos los distintos agolpamientos del movimiento sindical de entonces, y en particular la CGT de los Argentinos. La vanguardia obrera cordobesa El patrimonio de la concepción del Cordobazo debe ser otorgado a ese fenomenal laboratorio político de la clase obrera de fines de la década del ’60 que eran las grandes plantas automotrices cordobesas (y en particular la planta de Santa Isabel de la IKA- Renault). En la vanguardia del gremio había ¡do madurando a lo largo de muchos meses la idea del paro activo. Esa convicción fue ganando terreno durante todo 1968: el 28 de junio de ese año (aniversario del golpe), los trabajadores de Perdriel abandonaron la planta y participaron activamente de la lucha callejera en el barrio estudiantil del Clínicas; el 16 de agosto siguiente durante un paro del SMATA, los trabajadores de Santa Isabel se defendieron violentamente de los ataques policiales. Durante todo este periodo, la situación en las plantas mecánicas era de una extraordinaria tensión. La patronal tenía un plan de más de 1000 despidos, por eso los paros, asambleas y quites de colaboración eran constantes. La presión de esa numerosa y aguerrida vanguardia fabril se hacía notar en la vida sindical del SMATA cordobés dirigido por el vandorista Elpidio Torres, en las asambleas en puerta de fábrica y en los plenarios de delegados con barra. Un conjunto de conflictos provinciales fueron preparando el terreno para el estallido. Los metalúrgicos habían comenzado en diciembre del ’68 una serie de paros reclamando el cumplimiento de las cláusulas del convenio del ’66 que eliminaban las "quitas zonales” (menores salarios que se pagaban en el interior) y que afectaban sobre todo a Córdoba. También el gremio de UTA, que venía de un gran reflujo desde 1962 (privatización del transporte), paró el 5 de mayo reclamando el reconocimiento de la antigüedad de los choferes, lo que sorprendió a los cordobeses por su masividad. A esto hay que agregar las denuncias de corrupción, especialmente en medios policiales (caso Valinotto, “brigada fantasma") y las luchas y movilizaciones estudiantiles. La oportunidad de esa prueba de fuerza que la vanguardia obrera venía madurando se dio a mediados de mayo. El 9, el gobierno dio a conocer aumentos en el transporte y artículos de primera necesidad; tres días más tarde derogó por decreto el régimen de “sábado inglés” que regía en cinco provincias, entre ellas Córdoba, lo cual significaba una rebaja del 9,1 % de los salarios. La asamblea mecánica del 14 en el Córdoba Sport, prohibida por el gobierno, se convirtió en el ensayo del cordobazo. Durante varias horas, 5.000 trabajadores enfrentaron a la policía en el centro de la ciudad. Para el día siguiente estaban previstos los paros metalúrgicos, de UTA y del SMATA. En el curso del día se plegaron los demás gremios y el 16 la huelga fue general. Durante la semana siguiente el epicentro se trasladó a Rosario. El 21, en una batalla campal, miles de estudiantes y jóvenes trabajadores obligaron a la policía a retroceder. Pese al estado de emergencia que el gobierno decretó ese mismo día, el paro general convocado para el 23 por la intersindical rosarina (integrada por vandoristas, ongaristas y no alineados) fue impresionantemente masivo. Contra su dirección, pararon las bases del otro sector burocrático los participacionistas. El 22 de mayo, un plenario de delegados del SMATA cordobés, con numerosa barra, aprobó la realización de un paro callejero para la semana siguiente, que fue asumido después por las dos CGT cordobesas. Posteriormente, las centrales nacionales de Azopardo y Paseo Colón, vandoristas y ongaristas, coincidieron en declarar un paro de 24 horas para el viernes 30. Córdoba lo comenzaría el jueves a las 11 horas. El martes 27, en Tucumán, estudiantes y trabajadores disputaron las calles durante horas con la policía. Las condiciones para el Cordobazo habían madurado. La iniciativa general de los acontecimientos correspondió a los mecánicos de Córdoba. Vandorismo y ongarismo ante del cordobazo... En junio de 1966, Perón y la burocracia impulsaron la “expectativa esperanzada” en el régimen de Onganía. Esta política entró tempranamente en crisis con la ofensiva dictatorial sobre ferroviarios, azucareros y portuarios a fines del 66. La CGT, dirigida por el vandorismo, improvisó un plan de lucha que culminó con el fracaso del paro general del 1o de marzo de 1967. La dictadura acentuó su dispositivo represivo, intervino sindicatos y suspendió la personería de otros (entre ellos la UOM). Después del 1° de marzo el vandorismo entró en una impasse. El gobierno impulsó la constitución de un bloque adicto, los “participacionistas”, con los cuales pretendió montar un Congreso normalizador de la CGT para fines de marzo de 1968. Pero le fallaron los cálculos: los participacionistas, ante la evidencia de que serían minoría, no concurrieron y la conducción fue asumida por el bloque burocrático más ligado a Perón, con Ongaro como secretario general. Los vandoristas en minoría se retiraron, y formaron la CGT de Azopardo junto a los participacionistas. La CGT surgida de Congreso Normalizador fue denominada “de los Argentinos” y contaba con el apoyo de Perón, los radicales, el PC y la naciente izquierda foguista. El vandorismo, sin embargo, procuraba liderar la oposición al gobierno. En esto influyeron los reiterados intentos de éste de constituir su propio aparato sindical. Los choques dentro del gabinete y de las cúpulas militares alentaron en el vandorismo la expectativa de que podrían ascender al ministerio de economía sus aliados “desarrollistas”. Esta evolución favorecía un bloque Vandor-Perón. Ambos se entrevistaron en octubre de 1968 y acordaron la reconstitución de las 62. La primera consecuencia de este acuerdo fue una incesante sangría de los sindicatos de la CGTA: a fines del 68 y principios del 69 la abandonaron los ceramistas, sanidad, Gas del Estado, La Fraternidad, los ferroviarios de Pepe, ATE, UPCN, los portuarios (intervenidos), calzado y los telefónicos de Guillán. Este “sindicalista de la liberación” (que tanto atrajo a los stalinistas) se pasó en 1968 al vandorismo como ahora lo ha hecho con “los 15” de Alderete (El PC no aprende nada). De las dos seccionales metalúrgicas antivandoristas Matanza abandona la CGTA y Córdoba (Simó) se acerca a Vandor, quien pasa a dirigirlos plenarios de delegados cordobeses por las “quitas zonales” junto a Calabró. Hacia fines de 1968 la CGTA había quedado reducida a un puñado de sindicatos. El 31 de enero de 1969, ante el llamado, de Onganía a la burocracia sindical a romper con Perón, las 62 le respondieron de inmediato con una solicitada que reivindica su carácter peronista. La CGTA se había resignado a ese rol subordinado. Criatura de Perón, se desinflaba con el cambio de alianzas de éste. En los últimos meses de 1968 y comienzos de 1969, grandes plantas como Peugeot, Good Year y más tarde Citroën realizaron vigorosas luchas sin que la CGTA intervenga. Durante octubre y noviembre, los petroleros de Ensenada (afiliados a la CGTA) resistieron mediante una heroica huelga el ataque a sus condiciones de trabajo y los despidos masivos. La huelga se transformó en una causa nacional. Pero la dirección ongarista no tomó ninguna medida de solidaridad, ni siquiera lo hizo la regional platense qué estaba bajo su liderazgo. Una conducta similar protagonizará en el verano del 69 durante la huelga de Fabril Financiera (otro sector ongarista), que duró más de dos meses, mientras las publicaciones de ésta eran editadas, por otros talleres gráficos, contrariando la tradición del gremio. El protagonismo del bloque vandorista en el movimiento de la UOM por las “quitas zonales", le permitió retomar el control de la rebelde seccional cordobesa. También el SMATA y la UTA de Córdoba estaban enrolados en el vandorismo; éste también tuvo la iniciativa en el paro rosarino del 23 (propuesto por la UOM), donde obtuvo la mayoría en la regional. Pocos días antes del Cordobazo, Vandor se entrevistó con Tosco, Torres, Simó y Afilio López (UTA). Fue entonces que la CGT vandorista declaró un paro para el 30 de mayo en todo el país. Queda claro entonces que la pretensión de los apologistas de la CGTA de que ésta hubiera jugado algún rol relevante en la gestación y desarrollo del cordobazo, es una completa impostura. El cordobazo fue concebido y protagonizando por la aguerrida vanguardia obrera mecánica cuya evolución política estaba entonces en pleno desarrollo. La dirección ongarista nada hizo para favorecerla. Más aún, los ongaristas de Córdoba siguieron durante todos los movimientos de lucha del 68 y 69, una cuidadosa política de “no injerencia" en los asuntos internos del SMATA, para mantener el franeleo con el vandorista Elpido Torres. Dentro de las propias corrientes burocráticas, fue el vandorismo y no la CGTA quien jugó un rol protagónico, porque había fijado una estrategia en relación a la crisis de la dictadura y en función de ella se dispuso a desviar el movimiento en su beneficio. La CGTA actuó sin pena ni gloria, al estilo de los pequeños burócratas que se resignan a su rol de segundones. Careció de iniciativa, lo que le era propio desde su nacimiento. En su efímera existencia la CGTA fue instrumento de Perón, a quien siguió cuando el "líder” ordenó su vaciamiento. ...y después del cordobazo La jornada del 29 de mayo superó las previsiones de todos los sectores, quienes se encontraron con que los trabajadores habían derrotado a la policía y habían ocupado el centro de la ciudad sin que ninguna dirección sindical tuviera prevista ni diera la más mínima respuesta a esta situación. Como decía PO N° 53 de junio de 1969: “La policía de Córdoba en menos de un año apaleó a todas las clases sociales de la ciudad; el 29 de mayo la casi totalidad de la ciudad apaleó a toda la policía”. El ejército hizo su entrada con demora, de modo de sacar tajada en la crisis política para la fracción Lanussista (comandante del ejército), uno de cuyos hombres, Carcagno, jefe de la guarnición cordobesa, a los pocos días reemplazó al gobernador Caballero, hombre de Onganía y puntal de la política corporativista. Al momento del cordobazo la impasse del régimen era fenomenal y había grandes enfrentamientos en el gabinete, en las fuerzas armadas y en las propias asociaciones burguesas. La oligarquía agraria no andaba bien por entonces con Krieger Vasena, a quien criticaban los impuestos a las exportaciones agropecuarias. Una consecuencia de esto fue el apoyo que dio a la movilización estudiantil en Rosario y Corrientes (ver la Capital de Rosario) y antes en Córdoba (ver La Voz del Interior). ¿Aprovecharía la CGTA el cordobazo para retomar la iniciativa perdida? Nada de eso. Cuando todo el activismo cordobés y del interior esperaba la continuidad de las medidas de lucha, la CGTA se reunió el 3 de junio y resolvió... pasar a cuarto intermedio hasta el 11. También la regional cordobesa dejó pasar el tiempo, solo ante una intensa presión del SMATA se vio forzadas declarar un nuevo paro para el 16 y 17. La tensión en la ciudad era enorme. La dictadura había reestructurado en el ínterin el gabinete (Dagnino Pastore había reemplazado a Kreiger Vasena) y nombrado al general Carcagno interventor militar en Córdoba, quien decretó feriado para el 16. ante lo cual la regional levantó el acto. Miles de trabajadores se movilizaron igual en las concentraciones improvisadas en los barrios. El 1° de julio de 1969 la CGTA lanzó por la suya un paro de 24 horas que fue cumplido por muchos trabajadores a pesar de la deserción del 90% de la burocracia. Pero fue el canto del cisne del ongarismo. La reorganización de las 62 progresó rápidamente. Vandor no alcanzó a verlo pues fue asesinado por un comando guerrillero el 30 de junio de 1969. Pero el vandorismo, aliado a Perón, retomó el control de las regionales cegetistas. Rosario, que ya contaba con mayoría vandorista cuando el cordobazo se negó a apoyar el paro del 10 de julio, y amenazó con sanciones a los 13 gremios que estaban dispuestos a cumplirlo. En un plenario de la regional Córdoba realizado el 25 de julio, el vandorismo obtuvo por primera vez la mayoría y pocos meses después Elpidio Torres fue encumbrado su secretario general. La reunificación de la burocracia alrededor de las 62 fue un fenómeno defensivo frente a la irrupción antiburocrática que se multiplicaba a medida que nuevos contingentes de trabajadores se iban sumando a la lucha. En el seno de la vanguardia obrera la experiencia comenzada en el cordobazo, estaba lejos de haber culminado. La CGTA se agotó rápidamente. Fue el más alto nivel alcanzado por el llamado “sindicalismo de liberación”, lo que demuestra su completa inviabilidad. Estuvo a la cabeza de la CGT en oportunidad de un movimiento de envergadura histórica, pero esto no lo hizo superar sus limitaciones. Estuvo a espaldas de las masas que revolucionaban el país. La tesis de la “liberación" fue esgrimida para justificar las componendas burocráticas y el sometimiento a Perón. Decir que fue incapaz de superar su letargo pese al soplo vivificante del cordobazo, es tenderle una lápida definitiva. El cordobazo no canceló las luchas políticas de tendencias y de partidos; cuanto más intensos eran los acontecimientos, mayor era la dependencia de éstos de la estrategia política de sus protagonistas. Los vandoristas asumieron más claramente la estrategia de la burguesía e intervinieron desde los prolegómenos para expropiar a la vanguardia obrera y llevar a los trabajadores al Gran Acuerdo Nacional. El cordobazo creó la teoría de que lo que importaban eran “hechos políticos" no la estrategia, es decir, que impulsó el empirismo pequeño burgués. “Desbordar a los aparatos" se convirtió en teoría política. El foquismo fue expresión de esta tesis, y concluyó en una completa derrota política. El cordobazo es una lección que aún debe ser aprendida.

27 de mayo de 1987
LA CASA NO ESTA EN ORDEN
Redacción

El movimiento barrial por el castigo a los asesinos de los tres compañeros de Budge se encuentra en una etapa decisiva. La burguesía ha montado todo un operativo para aplacar y desviar a este movimiento popular. En ese operativo está a la cabeza el Partido Justicialista “renovador”, acompañado por la Democracia Cristiana y el Partido Comunista. El intendente de Lomas, los concejales de todos los partidos patronales, el diputado Aramouni de la DC y el aparato del PC han formado un cerco alrededor del movimiento vecinal, impidiendo su desarrollo y ampliación. Han "apretado” a la Comisión de Amigos de los fallecidos para que expulsen de la misma a todos los vecinos combativos y luchadores, negándose a volver al método inicial del movimiento de la Asamblea Barrial abierta a la opinión y decisión de todos los pobladores. Se quiere llevar al movimiento a una interminable serie de entrevistas y gestiones ante los legisladores, el Concejo Deliberante, el intendente y demás representantes de la burguesía, con el objetivo de desgastarlos. Se insiste, asimismo, en que los vecinos confíen en las gestiones jurídicas, tratando de ocultar que ha sido la movilización popular lo que impulsó la investigación y no una decisión de la “justicia” patronal. El juez que interviene en la causa había dejado en manos de la policía la instrucción del sumario, lo que permitió que se escondiese en Tucumán el cadáver de Argañaraz. Fue la movilización la que obligó a que apareciese el cadáver, comprobándose así que había sido asesinado. La movilización a la Plaza La marcha a Plaza de Mayo ha sido una confirmación de este cerco burgués al movimiento. El PJ, la DC y el PC trabaron la convocatoria y organización masiva de la marcha, proponiendo que se la anunciase con “dos días de anticipación”. No se volanteó ni convocó masivamente; tampoco se realizó una asamblea general de vecinos, ni se invitó a los estudiantes a sumarse que sin embargo concurrieron espontánea y masivamente a las anteriores movilizaciones. No conformes con este vaciamiento, se prohibió a los manifestantes cantar consignas adversas a Balmaceda (el principal responsable de las muertes), así como toda otra consigna combativa. No se permitió a los partidos políticos llevar carteles apoyando la movilización. Se trató por todos los medios de obtener un hecho formal, pero no una jornada de agitación y denuncia del caso. Con la excusa de “no politizar la lucha” se la lleva al campo de quienes quieren derrotarla, de los que jamás han ido al barrio a organizar lucha alguna; de los que jamás alzaron su voz para denunciar los “fusilamientos” de Cuartel Noveno, de los que han votado la “obediencia debida” para los genocidas en el Parlamento y firmando el Acta Democrática. Un representante del PC, al salir la delegación de la Casa de Gobierno llamó a "volver a casa en orden”, llamando a confiar en el resultado del petitorio a Alfonsín. Esto mientras desde el gobierno se insiste en que hubo un “enfrentamiento”, y el ministro Portesi denomina “malvivientes” a los queridos Willi, Negro y Oscar. La campaña oficial Mientras desde las sombras los personeros de la burguesía democratizante trabajan para quebrar el movimiento desde adentro, el gobierno ha montado desde afuera, una campaña. Por un lado, los comerciantes de la zona son invitados a firmar un escrito señalando que los jóvenes eran delincuentes y que Balmaceda, el sargento prófugo, es una persona “respetable”. Lógicamente, esto explica una tremenda presión sobre este sector, que como es de público conocimiento en el barrio estaba obligado a pagar una suma mensual por "protección" al propio Balmaceda. Simultáneamente, a pesar de todas las pruebas que ya existen sobre el crimen, se prepara una ofensiva tendiente a insistir en la base del “enfrentamiento". El gobernador Armendariz ya ha declarado que pudo haber habido un ataque por parte de los jóvenes cuando es de público conocimiento que las pruebas indican que las armas les fueron puestas en las manos. El terror tampoco está ausente del plan destinado a desmovilizar. Todas las noches, desde afuera del barrio, del otro lado de la vía del tren, protegidos por la oscuridad, elementos que los vecinos han identificado como policías, disparan sus armas. Las amenazas continúan. La respuesta del barrio El barrio se mantiene firme en su lucha. Pero la desinformación es muy grande. Los vecinos deben enterarse por los diarios de los pasos ciados por la Comisión. Este organismo inicialmente abierto a todos los vecinos y sectores, se está burocratizando. Lógicamente, esto no es responsabilidad de los compañeros honestos y luchadores que allí militan, sino de la presión política que se ejerce para despojar al movimiento de su combatividad. Es por eso que se debe volver al método de la Asamblea Vecinal, de la movilización, y de las entrevistas, sí, pero entrevistas no con los burgueses sino con los obreros de las fábricas de la zona, de sus comisiones internas luchadoras, de las comisiones vecinales combativas de todo Cuartel Noveno, de los colegios, de los docentes que tanto han apoyado la lucha hablando con los padres— de la Universidad de Lomas. Hay que convertir a Budge en un punto de reunión de toda una lucha contra la impunidad y por el castigo a los culpables. Hay que constituir un gran frente único masivo con todos esos sectores, independiente de los partidos patronales y del Estado. Esa es la tarea de la hora. Se entregaron los asesinos. Quieren enterrar el asunto Los suboficiales Miño y Balmaceda eligieron para presentarse ante el juez nada menos que el 25 de Mayo, a la madrugada. El juez aceptó tomarles declaración en ese horario, lo que evidencia que se ha tratado de un acuerdo previo. Se ha buscado un día y un horario que impidiesen la movilización popular en apoyo al castigo a los responsables. A pesar de todo, de la desinformación, del feriado y del horario cientos de vecinos se congregaron, en la madrugada, en la puerta del juzgado, con carteles y bien organizados exigiendo justicia. La actitud del juez deja bien a las claras la posición de la burguesía: le temen como a la peste a la movilización. Es por eso que el propio juez salió a la puerta del juzgado a Intimar el desalojo de los vecinos, como requisito para tomarles la declaración a los policías. A pesar de ello la gente no quería irse. Fue entonces cuando uno de los abogados de los vecinos, del Partido Comunista, hizo valer su conocimiento de los mismos para decirles que había que irse, que había que desmovilizar, que no quedaba otra alternativa. La misma actitud tuvieron en ese momento los activistas del barrio del justicialismo “renovador”. Se reveía así, aún más claramente, la existencia de toda una línea orquestada para desmovilizar al barrio y dejar “todo en manos del juez”. Esto lo acaba de declarar Armendáriz, que dijo que ahora había que aguardar el resultado de las investigaciones, y al archivo con el asunto. El Partido Obrero lo dice claramente: en manos de los jueces esto no va a ninguna parte. Lo que hizo saltar la verdad del caso fue la movilización popular. Hay que profundizarla ahora más que nunca. Villa Albertina Corresponsal En Villa Albertina, barrio de Cuartel Noveno, los vecinos han comenzado a discutir la constitución de un movimiento similar al de Budge. Es el que, en esta barriada, también ocurrieron en el pasado hechos similares, que también fueron calificados como “enfrentamientos”. Está fresco en el recuerdo la masacre de una familia entera, incluida una mujer embarazada, bajo el pretexto de que adentro de la casa había “malvivientes”. Así también las familias de los vecinos Rivarola, Vega, Bustos y Montenegro siguen buscando justicia por la muerte de sus jóvenes hijos, todos obreros, en un supuesto enfrentamiento. frente a la mansión Potrone de Banfield. Este hecho ocurrió el 24 de julio de 1985 y desde entonces ninguno de los culpables ha sido encarcelado por estas muertes. Los vecinos de Villa Albertina se han hecho presentes en las movilizaciones de Budge para llevar su solidaridad y asimismo para tratar de imitar el ejemplo e inclusive unificarla lucha en todo Cuartel Noveno. Como dijo a Prensa Obrera el padre de Rivarola: “mi hijo no era ningún delincuente; no descansaré hasta que se haga justicia, por eso hay que seguir el ejemplo de Budge, con lo único que logro destapar el asesinato: la movilización del barrio”

27 de mayo de 1987
Cine: Dos exilios diferentes

Si se tiene en cuenta que el exilio político alcanzó bajo la dictadura proporciones masivas y que un enorme número de cineastas fueron empujados a salir del país, es natural que el tema aparezca con frecuencia en las películas que se están estrenando. Pero hay muchas formas de tratar el problema. “Made in Argentina" presenta el enfoque repetido, conformista y superficial que han puesto de moda los alfonsinistas que manejan los medios de comunicación. Un psiquiatra que debió partir hacia Nueva York vuelve al país y abruma al espectador con su mensaje de “reconciliación nacional”. Luis Brandoni (que es funcionario del régimen democratizante) interpreta un personaje hecho a su medida. El psiquiatra retorna sin ningún odio hacia los milicos asesinos, ni se le ocurre pensar en el juicio y castigo a los genocidas y hasta se abraza con un profesor colaborador del proceso. Su mujer es la otra cara de la misma moneda, puesto que está resentida con todo el país, como si la nación en su conjunto fuera culpable de la persecución sufrida. Ella está acomodada en Estados Unidos, ascendió socialmente y viene a llevarse a su hermano ("el Negro”) al paraíso norteamericano. Brandoni quiere sepultar el pasado perdonando a la dictadura, y su esposa borrando a toda la Argentina de su historia personal. Puesto el "punto final" a todo lo sucedido, aparece la otra pareja: el "Negro” y su mujer (la “Yoli”), que no emigraron. La “Yoli" se impuso contra la voluntad del "Negro”, porque había que “quedarse y empujar para adelante”. Los fracasos políticos (el 55, Galtieri, Malvinas) son cosas del pasado y aunque las huelgas, la pobreza y el retroceso económico son inocultables, "esto es lo nuestro” y “va a mejorar”. A la película solo le faltaría alguna frase de Alfonsín sobre el grandioso porvenir que nos espera, para completar los lugares comunes, patrioteros y banales que abundan en el relato desde el principio hasta el final. Una forma completamente distinta de abordar el exilio se puede ver, en cambio, en “Sentimientos, Mirta de Liniers a Estambul”. Aquí no hay vagas alusiones a la dictadura, sino una descripción terrible y conmovedora del terror en la Universidad. Aquí la emigración es el resultado visible de un proceso político, en vez de las generalidades conciliadoras hay militantes, luchadores, discusiones y un pantallazo de las expectativas y frustraciones de un activista peronista. El exilio de Mirta no es el de Brandoni, es una etapa de su propio crecimiento, que comenzó con un lento y contradictorio despertar político en la Argentina, maduró con la separación de los emigrados reventados y fundidos en Suecia y se afianzó con el encuentro de un militante turco. "Sentimientos” es un relato afectivo, que asocia la evolución de Mirta a su necesidad de acompañar con creciente conciencia la vida de un luchador político, sea en la Argentina, Suecia o Turquía. A Mirta el exilio le abrió un nuevo horizonte, a Brandoni le cerró todos. Mirta empieza otra lucha, Brandoni se arrepintió de las que participó. El optimismo de "Sentimientos” es genuino, el de “Made in Argentina” es una impostura artificial. Brandoni ha hecho una "historia oficial” del exilio, Mirta es una simbólica representación de lo que la emigración significó para muchos jóvenes argentinos.

27 de mayo de 1987
Astilleros Río Santiago: “Fue un triunfazo, una revancha de años”
Redacción

Después de 5 días de “permanencia” (una virtual ocupación), los trabajadores del Astillero Río Santiago obtuvieron una resonante victoria: los ₳ 200 de básico y la recuperación de los módulos (artículo 26 del convenio, grilla salarial). La columna vertebral de la lucha de los Astilleros fue la Asamblea General y el cuerpo de delegados, que fueron desarmando uno a uno los intentos de la burocracia de ATE, tanto Central como de Ensenada, de llevar la lucha a una encerrona. Frente a las asambleas se estrellaron todos los intentos burocráticos de congelar la lucha, ya sea mediante "comisiones de estudios” o “mediadores” burocráticos. En todos los compañeros del Astillero estaba fresco el recuerdo del bicicleteo del año pasado, cuando la burocracia enterró una lucha del Astillero de más de 60 días. Prensa Obrera charló con Carlos Raymundo, delegado de sección del Astillero y dirigente de la Agrupación Clasista 1º de Mayo de ATE, uno de los protagonistas de esta histórica lucha. Estas son sus opiniones. Prensa Obrera: ¡Qué lucha, ¿no?! Carlos Raymundo: Así es. El ARS era la fábrica peor paga de la zona, con un básico para el peón (base de los módulos) congelado desde enero en ₳ 122. Un oficial con 20 años de antigüedad arañaba los ₳ 350. Salimos a la lucha porque si no, no comíamos. Un volante de nuestra agrupación, la Clasista 1° de Mayo, decía “no es posible que para cobrar 400/500 australes haya que matarse haciendo horas extras y vivir dentro del Astillero de lunes a lunes. P.O.: Un elemento clave fue la experiencia del conflicto del año pasado... C.R.: Así es. El año pasado llevamos adelante una gran lucha de 60 días. Fue una lucha larga. Varias veces paramos las provocaciones de la empresa, pero no alcanzó para ganar. Había grandes posibilidades de triunfo, pero la burocracia de ATE Central reventó la lucha. Después de dos meses. De Gennaro terminó arreglando por ₳ 40, una miseria. Esta experiencia estuvo presente en todos. Esta vez fuimos directamente al grano: ASAMBLEA GENERAL, donde se vota quite, marcha a Buenos Aires y si no hay respuesta, permanencia por tiempo indeterminado en la fábrica. Esta decisión fue reafirmada por otra asamblea dentro de fábrica con la presencia de todo el astillero. La consigna era: “La lucha no se rifa, nada de tregua, ₳ 170 y los módulos". Esta vez era difícil que prosperara la bicicleta patronal o burocrática. P.O.: ¿Cómo se garantiza la lucha? C.R.: Una de las grandes conquistas de la lucha del año pasado fue la puesta en pie de un Cuerpo de Delegados. Todos los problemas de importancia pasaron por las manos de los delega-dos, quienes tomaron las riendas del conflicto y las tareas de organización necesarias. La burocracia encontró en el Cuerpo de Delegados un obstáculo permanente para levantar la lucha. Cada decisión de ATE Central o Ensenada tenía que pasar por el cuerpo de delegados y por la Asamblea de fábrica. Resultado: venían con una propuesta y se votaba otra. Si hacemos cuentas, la burocracia no ganó ninguna asamblea. Ahora quieren presentarse como campeones de la lucha. Pero la realidad es otra, ni. la dirección de ATE Ensenada ni De Gennaro querían la lucha, mucho menos la permanencia. Recién cuando la decisión de permanecer ya se había hecho carne en todos, cuando se rechiflaba a aquel que se opusiera a la medida, ahi recién entonces la burocracia se puso la camiseta de la permanencia. Por ejemplo, el jueves 30, Barros (ATE Ensenada) y Acedo (ATE Central) propusieron levantara cambio de ₳ 145 y los módulos (“más no se puede conseguir", argumentaban). Los delegados se opusieron y exigieron que fuera discutido en Asamblea. Resultado: la asamblea vota reafirmar todas las medidas de lucha. Otra de Barros. El jueves, que empezó la permanencia, se hizo una reunión de delegados y Asamblea General. La posición de ATE Ensenada era hostil a la permanencia. Según Barros, “no podía hacerse cargo de lo que sucediera”. ¡La técnica era meter miedo! Sin embargo, la asamblea reafirmó las medidas dispuestas y votó empezar ya con la permanencia. La permanencia fue una creación genuina de toda la fábrica. Esto explica la solidez, la firmeza, la unidad y la voluntad de triunfar que caracterizó todo el plan de lucha. P.O.: ¿Cómo fue la permanencia? C.R.: Cada vez que se reafirmaba la permanencia, las asambleas estallaban de alegría “As-ti-lle-ros, nos quedamos, nos quedamos”. A lo largo del conflicto se fueron resolviendo problemas, como por ejemplo la formación de un cuerpo de colaboradores del Cuerpo de Delegados que tomó las tareas más inmediatas. Fue también muy importante la solidaridad de los familiares que se hicieron presentes en el alambrado a lo largo de todo el conflicto, a pesar de que la burocracia llamaba constantemente a los familiares a retirarse- Esto fue de gran importancia para tonificar la moral. La burocracia, que primero se jugó contra la permanencia, después se jugó a aislada: no permitía que los familiares “permaneciesen" junto a nosotros, ni permitió la solidaridad de otras fábricas de la zona. Querían tenemos aislados. Fue así que los familiares formaron una comisión de apoyo y para que se les permitiese estar junto a nosotros, y lo lograron. Fue un triunfazo, una revancha de años. Como decía un compañero, de ahora en adelante, en la historia del ARS hay un antes y un después de la permanencia. P.O.: Vos integras la Agrupación Clasista 1°de Mayo... C.R.: Si. nacimos como fruto de la experiencia del año anterior y nos hemos agrupado sobre bases claras: somos clasistas y antiburocráticos, y eso en nuestro gremio significa delimitarse del degenarismo, burocrático y agente de la patronal. Tenemos el orgullo de haber estado desde el primer momento llamando a la lucha salarial y defendiendo la permanencia, a la vez que fuimos los únicos que denunciamos públicamente las maniobras de la burocracia. En definida, en el ARS el clasismo camina y crece.

27 de mayo de 1987
Bancarios de Mendoza
Corresponsal

Los bancarios de Mendoza acaban de cumplir paros masivos contra el vaciamiento de su obra social. La lista 26 está impulsando una asamblea general y un plan de lucha “por un ISSB dirigido por trabajadores elegidos en forma democrática, por 200 australes de aumento y 600 ₳ de básico”.

27 de mayo de 1987
Deciden paro contra entrega del ferrocarril

El gobierno radical se ha largado a fondo al remate del ferrocarril. Encomendado por el gobierno, “el estudio de la situación ferroviaria” ha dado como resultado el llamado “informe Madanes”, que es una radiografía de la entrega a los capitanes de la industria. El informe Madanes plantea reducir dé 20 a 8 los grandes talleres ferroviarios de reparación y alistamiento, la reducción de los depósitos y estaciones de servicio; privatizar ramales periféricos y luego las líneas centrales; eliminar locomotoras y coches; despedir entre 25.000 y 30.000 agentes Talleres Victoria: el primer paso de la entrega En la actualidad en Victoria se reparan coches eléctricos japoneses e ingleses (edad de uso 60 años). Ferrocarriles ha contratado ¡¡sin licitación!! la “remodelación a nuevo” de estos coches por un costo de 40 millones de dólares (sin contar los adicionales), pagándose el 15 % al inicio del trabajo y el 20 % por cada coche. La beneficiaría de esta reparación tan ventajosa es de Chascomús, se llama EMEPA (Empresas Metalúrgicas Patricias Argentinas), sus titulares César Cao Saravia, está en sociedad con Fernando Alfonsín, hermano del presidente. Dos respuestas al negociado Los estudios técnicos hechos por APDEFA (gremio del personal de dirección) demuestran que esta “remodelación” de coches de 60 años de uso es un sucio negociado. Es que con la mitad de la inversión prevista se puede construir una usina de corriente alterna para la tracción con locomotoras eléctricas de los actuales coches, garantizando 20 años más en servicio. Con el 75 % de ese dinero tender una catenaria a Rosario para locomotoras eléctricas y cumplir un servicio que por su diagramación y frecuencia supere la competencia de micros de pasajeros y camiones de transporte de cereales. Finalmente, si se agregan dos veces y media más de inversión de lo que se gasta en esa “remodelación” se puede hacer un tendido como el actual del ferrocarril Roca. La segunda respuesta La lucha contra esta entrega no puede venir, sin embargo, de la dirección de la Unión Ferroviaria que sólo pretende entrar como “directores obreros” de las empresas mixtas que se puedan crear con la privatización de los ramales periféricos, o con los nuevos talleres privados. La UF ha permitido que la mano de obra de los talleres ferroviarios se hunda a un nivel nunca visto, al punto que especialistas mecánicos y electricistas están ganando la tercera parte del sueldo que gana un peón de Vías y obras. Así se alienta la deserción masiva de los talleres que, en el caso del Victoria, alcanza al 25 % entre renuncias y bajas vegetativas. La ejecutiva de Victoria llamó de una forma vacilante (pues su gran problema es no enfrentarse con la directiva Verde, que no hace nada por el problema) a una asamblea sin preparación previa. Concurrieron pocos compañeros, pero las propuestas de la base del gremio fueron contundentes y ése es el camino a seguir. Los activistas plantearon un paro el día miércoles 27 de mayo a las 10 horas con movilización de los talleres, depósitos y demás especialidades, para realizar una marcha por San Fernando y una asamblea popular contra la posibilidad de cierre de esta importante fuente de trabajo. 25/5/87

27 de mayo de 1987
Los paros ferroviarios traen mar de fondo

La semana pasada se realizaron paros ferroviarios en los gremios de señaleros y fraternales. Los señaleros reclamaban la entrega del local a la nueva dirección del gremio, lo que es resistido por la burocracia derrotada en las últimas elecciones. En el segundo caso, la seccional Latinoamérica de La Fraternidad paró 24 horas en reclamo de la mejora de las jubilaciones; Toda la prensa patronal del país se tiró encima de los huelguistas, planteando que estos pares van contra el país, contra la empresa. Hasta los mismos burócratas del gremio acusaron a los huelguistas, de estar “trabajando... para la privatización de los ferrocarriles". La verdad, solo la verdad Lejos de ver a estos paros como hechos aislados o como, medida "aventureras’', son en realidad un anticipo de la inminente movilización de los gremios ferroviarios, que han quedado relegados a los últimos puestos de las empresas estatales. Los paros son respuesta a las direcciones traidoras, qué dio dan salida ni a los propios reclamos presentados por ellos. La Fraternidad siempre estuvo dirigida por un sindicalista semi-amarillo como Etchézar (colaborador de la dictadura junto con Triaca, y hoy en la dirección del PAMI), pero- este nefasto personaje sigue entre. bastidores dirigiendo el gremio, ahora desdé la óptica de un funcionario del gobierno. Similar situación es la de señaleros, se ha derrotado limpiamente a una dirección que colaboró con la dictadura. Después de muchas vacilaciones, la nueva dirección se ha dispuesto a recuperar el sindicato, ése es el camino. La vieja dirección está, instalada junto a Alderete en el Ministerio de Trabajo, son amigos de los “15”, no va a ser con conversaciones que se va a asumir la dirección el gremio. Seguramente la semana próxima habrá nuevos problemas con los servicios. Los que paran no están contra él país ni contra el ferrocarril, son los que luchan contra la entrega de la empresa a los capitanes de la industria y contra la burocracia sindical.

27 de mayo de 1987
“Si era necesario nos tirábamos encima de las rotativas”
Redacción

Crónica fue un bastión de la lucha de los trabajadores gráficos y de prensa para quebrar la publicación de la solicitada videlista. La Comisión Interna gráfica se puso al frente y organizó de inmediato la resistencia. Para conocerlos detalles de esta profunda movilización obrera entrevistamos al compañero Adolfo Rodríguez, secretario general de esa comisión interna, quien sintetizó así la decisión de los trabajadores de Crónica: “estaba decidido que, si era necesario, nos íbamos a tirar arriba de las rotativas. Pero la edición, con la solicitada, no salía”. Pregunta: Antes que se conociera la decisión del juez, sectores del gremio de gráficos y de prensa tomaron una determinada actitud frente a la solicitada ¿Por qué no nos relata cuáles fueron los pasos dentro de Crónica? Respuesta: Yo trabajo en el turno de la mañana. El sábado, cuando entro en Crónica, me encuentro con una nota, que los compañeros delegados del turno de la noche me habían dejado, donde me informaban de que para el 25 de Mayo, para el día de la patria, iba a salir una solicitada en todos los diarios de la Capital en la cual se ensalzaba la figura, del ex general Videla. Cuando me entero de eso, nos reunimos con los miembros de Comisión Interna y decidimos allí nomás, en el acto, que teníamos que llamar a asamblea. Entre las 8 y media y las 9 hicimos asamblea del personal. Fue una cosa relámpago, por la sencilla razón de que esto no lo podíamos permitir, porque veíamos quiénes eran los señores que firmaban allí y qué es lo que pretenden de este país. Entonces nos apersonamos a los distintos jefes de sección y les dijimos que queríamos hacer asambleas. Si ellos querían avisar a la empresa, a la patronal, que se encargaran ellos, pero que nosotros, los trabajadores, íbamos a hacer asamblea. Así fue. Se hicieron tres reuniones o asambleas por sector dentro de la planta, la primera a las 9 de la mañana, compañeros de una rotativa (la Harris), los compañeros de bobinas, limpieza de máquinas, mecánica, electricidad, nos reunimos en el primer subsuelo de la empresa. Entonces tomaron la palabra los delegados y quien habla en primer lugar, que esto era una cosa sencilla, corta, que había que tomar determinaciones por sí o por no, no había medias aguas. Expliqué que nos habíamos enterados de que Clarín había tomado una determinación similar, que se habían dirigido a la empresa, diciéndole que si esa pretendida solicitada aparecía en el matutino del día 25, los trabajadores no iban a trabajar para sacar el diario. Dije en la asamblea: Uds. saben bien qué fue lo que pasó en semana santa, que el presidente, nos guste o no nos guste el presidente, tuvo que dar algunas concesiones a los milicos. Y ellos no están conformes con esas concesiones, no sé que les habrá tenido que dar el presidente, pero no están conformes, porque vemos cómo siguen atacando, lo que está pasando dentro del ámbito del Congreso que se está votando una ley de “obediencia debida” y que van a ir con una amplia amnistía lisa y llana, para que los genocidas, los asesinos, tengan la libertad de estar en la calle como cualquier ciudadano limpio, como si acá no hubiese pasado nada. La votación fue unánime: se votó por el no, es decir, no sacar el diario si esa solicitada salía dentro del diario. Bueno, esa fue la asamblea que se hizo en esa parte del diario, nos dirigimos luego al 6o piso. Hablamos con los jefes del 6° piso, pedimos también permiso para hacer una asamblea ahí, en este piso está tipeado, armado, y todo lo que corresponde al armado de originales. Reunimos a los compañeros, en ese momento habría unos 30 compañeros, les dijimos que iba a haber una reunión cortita, les explicamos lo que era esa solicitada y otra vez le hicimos la pregunta: ¿Qué hacemos compañeros, vamos a trabajar, vamos a tipear, armar esas páginas? luego también prensa adoptó la misma actitud que los gráficos. Más tarde, nos dirigimos al diario La Razón y allí nos encontramos con dirigentes de la UTPBA, del Sindicato Gráfico y del Sindicato de Canillitas. Les expresamos directamente a ellos cuál era la posición de Crónica, lo que nos estábamos jugando, pero también sabíamos que para el día de la Patria no podíamos permitir que se publicara semejante porquería. Pedimos el apoyo de las organizaciones gremiales. Subiza planteó de recurrir a la instancia legal, la justicia, y yo como despedida y por tercera vez les dije, miren que la posición de Crónica es irreductible y tengan presente que la CI está dispuesta a jugarse para impedir la salida del diario. Esto no es un chiste.

27 de mayo de 1987
Qué hacen las direcciones del Sindicato Gráfico y de Trabajadores de Prensa
Redacción

Cumplidas dos semanas de ocupación de la planta, la voluntad de lucha de los compañeros de La Razón se mantiene inalterable. En sucesivas asambleas, los trabajadores gráficos y de prensa han ratificado el reclamo central: reincorporación de los 350 compañeros despedidos y nueva salida a la calle del matutino. Sin embargo, La Razón está peleando sola. Los respectivos gremios, a casi 20 días de que se iniciara el conflicto, no han tomado prácticamente ninguna medida de lucha efectiva. El ongarismo se ha negado a cumplir, el elemental reclamo realizado por dos asambleas de La Razón: convocar al plenario de delegados del gremio para que discuta las medidas de apoyo al conflicto. En el caso de prensa, la asamblea general aprobó un plan de lucha consistente en paros parciales y un paro general de 24 horas. Sin embargo, este plan fue diluido por el plenario de dele-gados y la UTPBA que debían implementarlo. Sobre los paros parciales no hay ningún informe, control ni impulso y al de 24 horas se lo posterga permanentemente "porque el gremio no da”. ¡Cómo “va a dar” el gremio si no se hace nada para impulsar la lucha, si en 15 días ni siquiera se ha estructurado un plan de agitación sobre las principales empresas del gremio para homogeneizar el cumplimiento de' los paros parciales, si se ha dejado diluir en el aislamiento y la confusión a la fuerza de los trabajadores en las empresas donde si se cumplieron los paros! El gobierno y la patronal parece querer llevar a las largas al conflicto para provocar un desgaste. Hay que contragolpear con la fuerza de ambo gremios: inmediato plenario de delegados del gremio gráfico. Que la UTPBA y el cuerpo de delegados de prensa dejen de postergar las decisiones y pongan en marcha en serio un plan de lucha tal como fuera reclamad días pasados por una asamblea de La Razón.

27 de mayo de 1987
Defendamos la libertad de expresión de los trabajadores de Crónica y Clarín
Redacción

La intención de publicar una solicitada de apología al dictador Videla puso de relieve todo el espacio de agitación política que ha ganado la derecha contrarrevolucionaria desde la crisis de semana santa. La capitulación del gobierno ha envalentonado a los Martínez de Hoz y a los Isaac Rojas. Los "demócratas” se han postrado y las consecuencias de esa capitulación están a la vista. Por eso no es nada casual que la impugnación política y la lucha contra esa solicitada haya nacido de los trabajadores. Los derechistas juntaban firmas delante de las narices de los “demócratas”, los cuales asistían inmóviles a la provocación. En cambio, entre los trabajadores, las cosas fueron muy distintas. Apenas tomaron conocimiento de que se publicaría esa solicitada, los trabajadores de Clarín y Crónica resolvieron boicotearla. Los que dieron la voz de alarma fueron lo correctores de Clarín que, al recibir el texto para su corrección tipográfica, se negaron a hacerlo. De inmediato se realizó una asamblea donde se resolvió exigir a la empresa la no publicación de la solicitada. Ante la negativa patronal, los trabajadores plantearon entonces que, junto a la solicitada cuestionada, apareciera un texto de los trabajadores respondiendo al texto derechista, pero esto fue menos aceptado que lo anterior. En un comunicado posterior, los trabajadores de Clarín señalaron que la empresa en el pasado se negó a publicar solicitadas pagas de las Madres y de diversos sindicatos, lo que descalificaba su argumentación de que estaba obligada a publicar esa solicitada en cumplimiento de la “libertad d prensa y expresión”. Cotidianamente los monopolios capitalistas de la prensa violan esa libertad de expresión, como lo prueban los trabajadores de Clarín o la feroz censura que establecen esos mismos medios contra las organizaciones de izquierda, en especial el PO. En Crónica, el sábado a la mañana se realizaron asambleas en las distintas secciones del diario, las que decidieron impedir la salida de las ediciones del lunes, sentándose encima de las rotativas si fuera necesario para garantizar la medida (ver reportaje al compañero Rodríguez en estas páginas). De esta manera, en un par de horas, lo que estaba planteado era el veto de los trabajadores a otorgarle libertad de agitación a la derecha contrarrevolucionaria y el reclamo de esa libertad a los trabajadores para exponer sus ideas. Los medios capitalistas de prensa prefirieron correr con el riesgo de que los diarios no se editaran (ya no la solicitada), a darle a los trabajadores libertad de expresión a través de esos mismos medios. Recurso judicial: salvavidas a las patronales y a la derecha Fue en medio de estas decisiones soberanas de los trabajadores gráficos y periodista, que las direcciones de la UTPBA, el Sindicato Gráfico y de Vendedores de Diarios y Revistas interpusieron un recurso judicial para que se prohibiera la publicación de la solicitada. Este recurso es una invitación a que el Estado ejerza su arbitraje entre los trabajadores y los contrarrevolucionarios. Sustrae el conflicto sobre el derecho a la libertad de expresión de los trabajadores y el monopolio capitalista de la prensa y lo traslada al ámbito judicial, que lo ha convertido en una cuestión de legitimidad o no de la censura previa o de la libertad de expresión, de acuerdo a la Constitución. El juez resolvió provisionalmente que no se publicara, pero para preservar, por, sobre todo, el monopolio capitalista de la prensa cuestionado por los trabajadores. Ya vendrán las apelaciones y con ella la decisión de otro juez autorizando su publicación con el agregado de un fundamento jurídico que sirva para situaciones futuras. La intervención del Estado reforzará sin duda el monopolio capitalista de la prensa, y el recurso judicial quedará como otra capitulación los ante los derechistas.

27 de mayo de 1987
UOCRA Neuquén: reforcemos la huelga indefinida con piquetes y un comité de huelga electo y responsable ante asamblea
Redacción

Al momento de cerrar estas líneas, martes 26, los huelguistas de la UOCRA Neuquén acaban de instalar la olla popular en la Catedral. Durante toda la mañana la policía provincial amenazó con reprimir al millar de obreros de la construcción reunidos en torno al monumento a San Martín, si éstos persistían en el intento de instalar la olla en el centro de la ciudad. Luego de forcejeos, la olla ha quedado enclavada a una cuadra de lo que fue su lugar “histórico” en la huelga del '84. Concretar esta iniciativa tiene una importancia que va más allá del sustento material a los huelguistas y sus familias. Significa poner en pie un centro de agitación por la huelga, en un momento en que el esfuerzo común del gobierno, las patronales y los medios de difusión está puesto en silenciarla y llevarla al desangre. La estrategia del sapagismo y de las cámaras empresariales fue desde el principio de la huelga, 10 días atrás, sembrar el divisionismo en las filas obreras. Por eso, 48 horas antes del lanzamiento de la huelga general de UOCRA Neuquén, Ucasa aceptó la reincorporación transitoria de los despedidos en Piedra, cuestión de promover allí el levantamiento de las medidas y hacer que el movimiento naciera debilitado. (PO fue la única corriente que, volante en mano, se opuso a esta maniobra y llamó a continuar la lucha en Piedra). Por eso las patronales tienden hoy a incentivar los arreglos por separado y en negro, negándose a una negociación en regla y de conjunto con la UOCRA Neuquén. A pesar de estos intentos, la huelga se ha mantenido firme, con porcentajes de ausentismo que rondan el 80 % y en los que se ha revelado un hecho: los días en que el paro ha sido más efectivo han sido aquellos en que los piquetes de huelga han funcionado a pleno. Pero el funcionamiento de los piquetes no ha sido regular, como tampoco ha salido el boletín de huelga resuelto en su momento y la implementación de la olla popular en el centro ha tardado más de una semana en efectivizarse. La dirección de la huelga, en manos de la directiva y de un comité nombrado por el congreso de delegados, es el centro de una lucha política que muchas veces se expresa de manera sinuosa, pero que en definitiva expresa dos tendencias: la del activismo, que quiere garantizar con su esfuerzo una huelga masiva, y la de quienes buscan confinar los términos de la lucha al acuerdismo con el gobierno sapagista, la “oposición” radical a la burocracia nacional. La instalación de la olla fue diferida una y otra vez con el argumento de esperar el resultado de las negociaciones de Selesky en Buenos Aires y a que la olla se inaugurara con la presencia de los enviados de Farías en Neuquén (el otro argumento, dicho al principio en los corrillos, fue “no crear hechos imitativos” para el sapagismo, de quien se busca su mediación en el conflicto). Que esto era así se reveló en la “Carta abierta al gobernador Sapag’’, suscripta por la directiva y un sector del Comité de Huelga (en el que confluyeron sapagistas, radicales, JDP y el Mas) y que constituye un monumento a la obsecuencia al viejo masacrador de la huelga del ’84. Allí se pide el pronunciamiento público de Sapag sobre el reclamo de la UOCRA y que “decrete el aumento salariar' a cuenta de las negociaciones en Buenos Aires, lo que nadie podría cuestionar si no fuera porque se coloca al caudillo. sapagista. como líder de los reclamos obreros y de la democracia. “Ud. le concedió un aumento salarial a los compañeros estatales, judiciales y municipales”, dice la Carta (siendo que con aumento incluido no superan los 300 de básico), “Ud. se puso del lado de los trabajadores de Piedra con el conflicto de Ucasa” (cuando el objetivo era levantar la huelga de Piedra para apuñalar la huelga general de la UOCRA, Neuquén), “Ud. nos convocó al Monumento de San Martín en Semana Santa y concurrimos porque defendemos la democracia contra los militares sublevados” (cuando lo que allí se hizo fue convalidar la rendición frente a los Rico). Finalmente, el “padrecito” Sapag terminó mandando la policía provincial para reventar la olla y las cosas aparecen como siempre estuvieron: el “turco" con el frente patronal, los trabajadores, con su huelga. La necesidad de una dirección para la victoria Si se mira bien, la dirección de la huelga es un frente de tendencias contradictorias que ni siquiera puede individualizarse con exactitud. Al primigenio comité de huelga integrado por la directiva y un conjunto de delegados se aceptó el ingreso de “todos aquellos que quieran sumarse” votado en asamblea general de una semana atrás. Conclusión: el comité de huelga es una ameba que se sabe donde comienza, pero no donde termina, que no tiene un funcionamiento riguroso y sus responsabilidades no están claramente determinadas. El problema no es organizativo sino político, desde el momento que un sector de esta dirección busca un acuerdo vergonzoso por "arriba”, venga del gobierno provincial o de la burocracia de Farias, debilitando el fuerte de la organización de la huelga: los piquetes, el boletín, la olla popular. Lo que está planteado es una asamblea general que elija con nombre y apellido a los integrantes de un comité de huelga y defina claramente las tareas a llevar adelante, en primer lugar, la organización de masivos piquetes de huelga y la puesta en pie de un masivo movimiento de solidaridad en toda la población laboriosa.

27 de mayo de 1987
Los no docentes van hacia la huelga indefinida
Redacción

El miércoles 20, los trabajadores no docentes de todas las universidades del país efectuaron un paro activo en demanda de la equiparación de sus salarios con los del personal de Presidencia, la restitución del escalafón y el ingreso del sector en el gobierno universitario. El paro fue todo un éxito. Ahora están previstos paros de 48 y 72 hs., hasta llegar al paro por tiempo indeterminado. El día 27 y 28 los docentes universitarios (CONADU) realizarán también un paro. Esto plantea objetivamente la necesidad de unificar la lucha salarial de los trabajadores no docentes y docentes de la Universidad. 23/5/87

27 de mayo de 1987
No hay maestros en el 40% de los grados
Redacción

A tres meses de iniciadas las clases, las escuelas dependientes de la Municipalidad de Buenos Aires se encuentran funcionando en estado irregular. Hasta el lunes 11 de mayo, un 40% de los grados no tenían maestros. Mientras tanto, miles de aspirantes a la docencia esperaban ser llamados para cubrir esas vacantes. El gobierno, que hace de la “estabilidad” un pilar de su propaganda política, ¡juega con la estabilidad laboral de los docentes y con la estabilidad educacional, y aun emotiva de los pequeños! Muchos maestros se encuentran imposibilitados de ingresar a la educación, otros han ingresado a las escuelas privadas, los que están trabajando deben atender grados superpoblados. Esta situación es el resultado de la completa violación, por parte de la Municipalidad, de los plazos y aun de los requerimientos establecidos en al Estatuto del Docente, como son las Juntas de Calificación. La crisis de los concursos de las escuelas municipales es otra manifestación de que el gobierno patronal, ya sea nacional, provincial o "municipal, ha llevado a la escuela pública a su completo desquicio.

27 de mayo de 1987
Los métodos de Triaca y Cavalieri
Redacción

La circunstancia de que los Estatutos de la CTERA no definen la forma en que las entidades de base deben elegir los delegados al congreso, ha sido un hecho propicio para toda clase de manipulaciones electorales por parte de la burocracia sindical. En el Suteba (provincia de Buenos Aires) Mary Sánchez organizó las elecciones de manera tal que sólo pudiera participar una única lista, hecho que la docencia repudió absteniéndose en forma masiva. En Jujuy, la Directiva de ADEP convocó a la asamblea provincial en... Humahuaca. Allí, en una asamblea minoritaria y regimentada (los docentes que llegaron a la Quebrada fueron traídos en micros puestos por la Directiva), la burocracia impuso el desconocimiento de viejas resoluciones del gremio (delegados elegidos en cada Departamento), y estableció que los 5 miembros de la Directiva fueran elegidos como delegados. En Córdoba, en una asamblea convocada a través de la prensa un día antes de su realización y ante la presencia de menos de 100 maestros, la Celeste hizo aprobar que los delegados fueran elegidos por la propia Directiva... a dedo. Los maestros cordobeses no sólo no han votado, sino que simplemente desconocen quiénes serán sus representantes en el Congreso de CTERA. La burocracia docente ha demostrado con esto, que nada tiene que envidiarle a Triaca o Cavalieri.

27 de mayo de 1987
Quieren convertir a CTERA en agencia de Alderete-Rajneri
Redacción

Cuando se reúna el Congreso de la Ctera, los docentes tucumanos estarán cumpliendo un paro de 72 horas (después de masivos paros de 24 y 48 horas) y se encaminarán hacia la huelga indefinida. Lo mismo está ocurriendo en Río Negro. ¿Qué respuestas dará este Congreso a los docentes en lucha y al conjunto de los docentes, ante el creciente malestar salarial? Para los bloques dirigentes de la Ctera, el apoyo a la lucha de Tucumán y Río Negro y la unificación de un plan de lucha nacional por el salario no son prioritarios. Para la Lista Celeste (peronista), el Congreso es la oportunidad de avanzar en la regimentación de la Ctera, hasta convertirla, mediante la reforma de estatutos, en un sindicato verticalizado. La celeste peronista cuenta con el apoyo del gobierno radical, quien ve en ella un “sindicalismo responsable, no contestatario”, es decir, partidario del “pacto social” y dispuesto a seguir en la parálisis mientras el gobierno revienta los salarios y la educación. Para conseguir estos objetivos (copar y regimentar la Ctera, meterla de lleno en el “pacto social”), la Celeste sacrificará sin dudarlo, como lo hizo en los últimos Confederales, el apoyo a la lucha docente del interior. ¿Y Arizcuren y la Lista Blanca? El secretario general de la Ctera está directamente amenazado por el avance de la Celeste. Pero no hay que olvidarse de que, si Mary Sánchez es la madre de la criatura, Arizcuren es, cuando menos, su padre. Fue él quien, junto con la Lista Blanca y la Junta Ejecutiva (radicales, PI, PC), aceptaron la formación burocrática del Suteba (provincia de Buenos Aires) y retiraron el reconocimiento a las entidades de base que se negaron a ingresar en ese engendro (Quilmes, Almirante Brown). Arizcuren enterró la lucha docente del año pasado y aisló las luchas de principios de este año. Ahora ha perdido en parte el favor gubernamental, pero para recuperarlo acentúa su derechismo y la parálisis de la Ctera. ¿Cuál es el camino? Tanto los celestes como los blancos están jugados, con distintas metodologías, al pacto social y a la subordinación de los reclamos docentes a la política dictada desde el Ministerio de Educación. Por esto es necesario reclamar al Congreso un plan de lucha inmediato, en primer lugar, y en segundo término que readmita a las entidades proscriptas por el Suteba y convoque a un Congreso de entidades de base de la provincia de Buenos Aires. Una derrota de la Celeste en estos términos significará un progreso real para la docencia. Esta es la única base legítima para un acuerdo de diferentes tendencias en el seno del Congreso. Es necesario impulsar un bloque de delegados independientes, tanto de la Celeste como de la Blanca, que levante y defienda los reclamos de la base docente

27 de mayo de 1987
Frepu: un cadáver que reclama sepultura
Redacción

En los últimos días los diarios han informado que los principales socios del difunto Frepu se han vuelto a reunir en un intento de resucitar la alianza para las elecciones de septiembre (La Nación, 25/5). El Mas ha llamado al PC y al Frente Va “a unirnos en un frente electoral de izquierda” (Solidaridad Socialista, 19/5). El PC, mientras discute con el Mas, ha vuelto a llamar a sus militantes a que salgan a obtener las adhesiones que establece el estatuto de los partidos políticos para legalizar a algún “aliado” y poder contar así con una alianza electoral. Otra información afirma que ese aliado sería ahora el Partido Humanista, a quien se le habrían ofrecido las primeras candidaturas en Salta, Mendoza y Tierra del Fuego. Para el Mas la firma por parte del PC y de los integrantes del Frente Va del Acta democrática ha dejado de ser ahora un impedimento político para reconstituir con ellos el Frepu o formar un nuevo frente. “Es un hecho —dice Zamora— que desde su acto del 1° de Mayo en Atlanta, el PC y el Frente Va han llamado a luchar contra la ley de “obediencia debida”, que es consecuencia de la propia acta que firmaron. Tenemos que ver, entonces, si se comprometen a mantener esa política y aceptan suscribir un programa preciso para unir a la izquierda en un frente electoral. Nosotros llamamos a los compañeros comunistas y al Frente Va a unirnos, sobre la base de un programa y, sobretodo, de una política consecuente...” (S.S., ídem). Tenemos entonces, a un PC. que ha arriado los 23 puntos del Frepu para constituir un Frente Va, y al Mas que ha abandonado la “divisoria de aguas” del Acta y que está dispuesto a formar un frente con los que apoyaron a Alfonsín en su capitulación ante los militares sublevados. Oportunismo El Mas justifica un frente con los que firmaron el Acta con el argumento de que ahora luchan contra la ley de “obediencia debida”. Pero cuando el PC firmó el Acta ya había dicho que no suscribía el punto 3 de la obediencia debida. Esto revela las limitaciones de la crítica del Mas al Acta. El Acta consagraba la soli-daridad política con el Estado burgués y con su régimen político en un momento de crisis de éstos, lo cual no puede ser reemplazado por una “lucha” posterior, con una crisis en cierto modo controlada, contra la ley de la obediencia. Ni siquiera la derecha que firmó el Acta respeta la “obediencia debida” con la tesis de que ésta no daría una solución definitiva a la crisis militar. Se formó así un bloque reaccionario contra la “obediencia debida” del PJ a la Ucedé y el Mid. El Mas, el PC y los grupos del Frente Va no titubearon luego en firmar un afiche contra la obediencia debida con el propio PJ, donde no se denuncia al gobierno ni a los partidos en su capitulación ante la sublevación de semana santa. El llamado del Mas a constituir un frente programático con el PC y el Frente Va, que tienen un acuerdo de principios con el Estado, revela el oportunismo feroz del Mas, dándole la razón al PC de que la ruptura del Frepu se debió a una pugna por las candidaturas, sin ninguna base principista. El Mas, luego, intentó darle un barniz político a esa ruptura “aprovechando” la firma por parte del PC del Acta, lo que ahora se ve abiertamente en que les propone un frente programático electoral. Un fenómeno artificial El Frepu no encarnó nunca una tendencia real de la situación política ni de las masas. Su programa no reflejó nunca la tendencia de los trabajadores hacia la independencia política, fue sólo un compendio de los lugares comunes nacionalistas de la izquierda democratizante. El valor político de un frente consiste en el reagrupamiento de clases que logra constituir, nunca cuando es un rejunte de sellos. El fracaso fundamental del Frepu reside en esto, y esto es, a su vez, la prueba de la completa inadecuación de su programa. El hecho de que el PC se desvele ahora por fabricar un aliado con registro electoral, sin importarle ni el carácter ni la realidad de este aliado, prueba que el frentismo de la izquierda democratizante ya huele a aguda descomposición. El esfuerzo del PC y del Mas por mantener este cadáver en la superficie es un obstáculo para la vanguardia obrera y un factor para desmoralizarla. Por eso se impone su entierro urgente. El llamado del PC “a movilizar el mayor número posible de afiliados a fin de cumplir, en los plazos urgentes en que está planteado, las mencionadas presentaciones (de las fuerzas aliadas) ante la justicia electoral” (Qué Pasa, 21/5/87) tiene un carácter tragicómico, de ahí también los sondeos para resucitar, por otro lado, al Frepu. Faltan sólo 40 días para el cierre de las alianzas electorales… Los aliados deberían ir en la boleta electoral del PC, algo que les quita el sueño a ambos. A pesar de que la gran mayoría de los aliados es de vieja data (integraron el Frepu) ninguno alcanzó la legalidad en algún distrito. En 1985, el Mas le facilitó al PC la personería para formar el Frepu; ahora el PC quiere llenar este “vacío” del Mas por una vía aún más artificial. Este simple hecho es toda una confesión política. Los aliados del PC no pueden pararse sobre sus propios pies, se pretende, sin embargo, que ellos pongan en pie un frente. Una fuerza política que se construye sobre la base de otra es un satélite que nace burocráticamente controlado. Pero como los aliados son varios, hay que privilegiar la legalización de unos sobre los otros (lo que podría hasta dar lugar a alguna querella de los perjudicados). La fabricación de aliados es una impostura. Por eso este Frente no tiene nombre, ni tiene programa, y está claro, además, que tampoco es un Frente. La teoría de la dirección del PC de que existe una tendencia al desarrollo de una izquierda peronista aparece desmentida por ella misma. ¿Qué tendencia real es esta que en más de dos años no pudo alcanzar la personería electoral y que necesita que el PC se la consiga? Pero con su argumento, el PC pretende consagrar una “identidad peronista del pueblo argentino” y justificar su capitulación ante la burguesía nacionalista. Pero como aún la mejor alianza tiene siempre un carácter circunstancial y hasta el mejor aliado es, al mismo tiempo, un adversario político, el PC está pretendiendo crear un enemigo de clase. Todo frente es un compromiso político de fuerzas que responden a intereses de clases diferentes. Por eso el frente es una táctica que la realidad y la sociedad le imponen al partido y que éste utiliza para conquistar el liderazgo. Pero si un frente real puede ser una vía para el desenvolvimiento del partido de la clase obrera, un frente ficticio no unifica nada y potencia a los adversarios. Esta ha sido siempre la mecánica de los frentes capituladores del PC, en donde los aliados burgueses y pequeño-burgueses han ocupado en el frente un lugar predominante, que no correspondía a su influencia real en las masas. A su vez. el PC utilizaba este lugar predominante de los aliados para justificar las “limitaciones” programáticas de los frentes y rechazaba toda crítica revolucionaria para “no espantar a los aliados”. El aliado así elevado era el que dictaba el programa y la fisonomía del frente. Todo este artificio político tiene ahora un carácter aún más aberrante. El programa será a la hechura del aliado y así el frente “made in PC” pretenderá ser la expresión de... las nuevas fuerzas. En la versión caricaturesca es la vieja política de Rubens Iscaro y de Stalin. Una campaña electoral sin consigna política El Mas, a su vez, ha largado su campaña electoral sin una consigna política. Se ha fijado, eso sí, un objetivo electoral, que Zamora sea diputado. Esto sólo delata el oportunismo electoral de esta corriente, dispuesta a traficar cualquier principio político a la obtención de un puesto burocrático en el Estado burgués. El problema es que como resultado de todas sus volteretas políticas, el Mas no puede presentarse como un partido de la independencia de la clase obrera porque estuvo en un frente que se opuso a la independencia política del proletariado. Los 23 puntos del Frepu son un programa nacionalista y democratizante; en 1985 llevaron como principal candidato a un burócrata pro-cafierista y dijeron ser “la tercera lista peronista”. No pueden hablar del no pago de la deuda externa porque abandonaron esa consigna por la de moratoria y hasta un acuerdo con los acreedores. Apoyaron los 26 puntos de Ubaldini que son un programa definidamente capitalista, con reclamos de subsidios para los industriales y exportadores. No pueden plantear la lucha por una nueva dirección porque han planteado la conformación de “listas únicas de oposición” con sectores burocráticos y del gobierno y hasta “listas únicas” con el oficialismo incluido. No pueden decir que no firmarán el Acta Democrática porque acaban de decir que su firma por otros partidos no es un impedimento para formar con ellos un frente. El Mas no tiene una consigna política porque carece de principios, por su trayectoria oportunista y porque está en el oportunismo electoral. Su único objetivo es lograr alguna conquista en el aparato del Estado que, por esto mismo, tiene el carácter burocrático de medrar burocráticamente Un cadáver que reclama sepultura El ex-Frepu y el Frente Va son expresiones sin jerarquía de la tradicional y antigua política frentista del stalinismo. No han inventado nada nuevo. Es la vieja política travestida de “renovación”. Por ello mismo es una traba para el desarrollo político de la vanguardia obrera y sobre todo para la evolución política de los militantes del PC que quieren enterrar lo “viejo”.

27 de mayo de 1987
Sindicalismo de Liberación: ¡Muerto Guillan, viva Digón!
Redacción

En un editorial sindical publicado en el último Qué Pasa (N° 322, 21/5), el Partido Comunista afirma, refiriéndose al “pacto social”: “Todavía quedan eslabones sueltos en la cadena. Está claro que el objetivo de máxima del gobierno es que ‘todo’ el sindicalismo (aquel por lo menos autoproclamado ‘no clasista) meta los pies en este plato. Pero hay quienes son más confiables (los 15) y otros más influenciables por la presión de las bases (Ubaldini y alguno de sus seguidores). Y quedan otros de futuro incierto: el ala izquierda de los 25, fundamentalmente. En la actualidad, éstos están ‘sin juego’. Poco se escucha decir de Digón o de De Gennaro. Está indudablemente en ellos mismos la elección de su destino: si van a sumarse a la comparsa... o van a ser coherentes con su discurso. Estos hombres, así como otros no encuadrados sindicalmente como Arizcuren, tienen objetivamente... ante sí la alternativa de pasar a engrosar las filas de quienes acumulan... para la liberación, objetivo estratégico con el que dicen coincidir”. Esta larga cita sirve, como se ve, para que nos “desayunemos" de que quienes han entregado las luchas en estos últimos cuatro años (en docentes, en Salud Pública, en estatales en general —ver reportaje sobre los Astilleros Rio Santiago), y hasta quienes fueron un factor fundamental en el nombramiento de Alderete (¡el clerical Ubaldini!) se caracterizarían por su permeabilidad a las bases y hasta por un “discurso” (programa) de “liberación”. Esta mamarrachada sirve para ilustrar la profunda convergencia de la dirección del PC con la burocracia carterista y su marcada derechización. Carácter clasista del “pacto social” El “pacto” no es simplemente un documento ni tampoco un conjunto de leyes "sociales” (paritarias, sindicatos, obras sociales) acordadas por la burocracia, la patronal y los funcionarios del gobierno... Ni siquiera es, como afirma el mismo editorial del QP, “una política del polo dominante”. Todos éstos son solo aspectos circunstanciales, episódicos o tácticos de un pacto social. El “pacto social” es, esencialmente, la colaboración de clases, la adaptación política de los sindicatos al Estado burgués y la integración de aquéllos a éstos —como la única forma que puede adoptar la existencia práctica de la burocracia sindical. En otras palabras, la renuncia a la lucha de clases en defensa de una colaboración estable y orgánica con la burguesía: “la armonía del capital y el trabajo". Por lo tanto, la tendencia al “pacto social” es la tendencia natural de toda dirección sindical que no se sitúa en un terreno propio de clase y cuyo norte irrenunciable no sea la independencia de clase del proletariado frente a la burguesía. Los Digón, Arizcuren y De Gennaro (el PC ya se olvidó de su aliado histórico —¡Isabelino Guillán!) han sido impulsores de toda clase de pactos sociales— siendo la principal manifestación de ello la aceptación práctica de la legislación de la dictadura, que prohíbe la libre negociación colectiva y la aceptación de los aumentos salariales por decreto unilateral del Poder Ejecutivo. Estos burócratas presidieron cuatro años de “transferencia” de salarios a la banca internacional, pero el PC no ha tomado siquiera nota de ello. Arizcuren, De Gennaro y el “pacto social” de los 15 Puesto que se trata de una línea estratégica común a diferentes sectores burocráticos (ligados a su vez con diferentes fracciones de la burguesía nacional y sus partidos), las características circunstanciales de los pactos sociales alumbrados, o deseados, por cada uno de ellos pueden ser disímiles, pero todos tienen en común la integración de los sindicatos al Estado. En 1973, Cámpora, la CGT y la CGE firmaron un “pacto” suscripto por el peronismo de la “liberación” pero la flaca memoria del PC no ha logrado retener este dato. Ese pacto materializó una alianza objetiva entre las 62 y la JP— de la cual los primeros sacaron más provecho que la segunda... Es falso que Arizcuren, Digón o De Gennaro no están en el mismo barco que los 15, a lo sumo podrá decirse que no manejan los mismos remos. Ese "barco” es el Es-ta-do, algo que al PC se le pasa cada vez más desde que decidió plantearse el problema “del poder”. Y no solo el Es-ta-do a secas, sino el Estado con todos sus adornos: ¿o no es cierto que existe un frente único de toda la burocracia sindical, desde José Rodríguez hasta el Frepu de Sanidad, que tiene por eslabón integrador al Consejo Directivo de la CGT y a Saúl Ubaldini? Lo que Qué Pasa llama “indefinidos" han tomado posición pública frente a la cuestión. Arizcuren se definió por “un pacto social discutido democráticamente por los trabajadores”. De Gennaro y Digón firmaron, en vísperas del 1o de Mayo, una solicitada en la que explicaban el “pacto social que necesitamos”. Lo mismo se dice en una solicitada de ATSA Capital. De Gennaro hundió la lucha de los hospitales de fines de 1986 y recientemente viajó a Chubut a levantar la huelga indefinida de los estatales de esa provincia, en ambos casos sin conseguir un peso de aumento. El “no alineado” Arizcuren apuñaló sin piedad las luchas docentes del interior, a las que condenó al aislamiento y al desgaste. Con su conducta han contribuido al montaje del “pacto social" en curso. El “sindicalismo de la liberación” al desnudo La política del “sindicalismo de la liberación” aparece claramente como una propuesta de frente común con la burocracia sindical, con los agentes de la burguesía en las organizaciones obreras. Esto pone de manifiesto el carácter visceralmente contrarrevolucionario de la teoría del sindicalismo de liberación. Una “curiosidad" de los planteos del PC es que no menciona a Ongaro entre los “sindicalistas de la liberación”, cuando este hombre es quien más se merece el adjetivo. Pero la perplejidad por este hecho desaparece cuando sabemos que si eligiera la alianza con Ongaro el PC se haría el harakiri en el Sindicato Gráfico, donde actúa la beligerante lista clasista Naranja. Los gráficos del PC buscan acomodarse a la influencia de ésta, pero importa que se tenga claro que (según se desprende del Qué Pasa) la teoría del sindicalismo de liberación tiende a la destrucción del clasismo.

27 de mayo de 1987
ADIDAS: ¡Gran lucha!

La empresa imperialista Adidas despidió a cuatros trabajadores de una de sus plantas, entre ellos un reconocido luchador del gremio. Una asamblea realizada en puerta de fabrica resolvió unánimemente no entrar a trabajar hasta la reincorporación. Se formó allí mismo un COMITE DE LUCHA con dos representantes por cada sección que desconoció a la Comisión Interna burocrática y se puso al frente del conflicto. Un representante del sindicato entró a conversar con la patronal y "opinó" que había que entrar a trabajar. La asamblea repudió esta actitud, ratificó el paro y le dio total mandato al Comité de lucha. Se formaron comisiones de solidaridad, que fueron a las demás plantas de Adidas y ¡¡lograron parar las mismas!! Se formaron piquetes para garantizar el paro (la patronal ofrecía dar los 50 australes de adelanto del aguinaldo a los que entraran). Se fue a los medios de difusión, a visitar otras fábricas de la zona, se inició una olla popular que funcionó durante el día; con víveres cedidos por los comerciantes del lugar, y estuvieron presentes los partidos de izquierda. La generalización de las luchas forzó al Ministerio de Trabajo a declarar conciliación obligatoria con los despedidos adentro. Hoy se discute en fábrica la oficialización o no del comité de lucha, que es el reclamo más sentido de los huelguistas. La lucha de Adidas está indicando el profundo odio a la burocracia del caucho (peronismo renovador) que fue repudiada en todo momento, y el grado de organización al que pueden llegar los trabajadores cuando confían en sus propias fuerzas. 23/5/87 No a los despidos Defender al nuevo comité de lucha La empresa Imperialista ADIDAS ha despedido cuatro compañeros, entre ellos un reconocido luchador. La respuesta no se hizo esperar. Desconociendo a la actual Comisión Interna, se ha formado un comité de lucha qué representa los verdaderos intereses de los obreros de ADIDAS, y la. decisión de este comité es la de luchar por la REINCORPORACION de los despedidos y la renuncia dé la vendida Comisión Interna. ESE ES EL CAMINO. Confiaren la lucha, en la democracia sindical y en las propias fuerzas de los compañeros de ADIDAS, sin dejarse amedrentar. Hay que fortalecer la lucha, rodeándola de solidaridad de las demás fábricas del gremio y de la zona, de comerciantes, vecinos y de toda la población. El Partido Obrero saluda la lucha de ADIDAS y se pone incondicionalmente a disposición de los compañeros en lucha. VIVA LA LUCHA REINCORPORACION DE LOS CESANTES

27 de mayo de 1987
El conflicto de la prensa, escenario de la crisis política
Redacción

Hace cuarenta días, el gobierno y el conjunto de la “civilidad” (tanto patronal como izquierdista) no encontraron otra vía para hacer frente a una sublevación militar que capitular completamente ante sus exigencias. Con esto demostraron el carácter bastardo de su democratismo, la ficción de su respeto a la voluntad popular y, por supuesto, su dependencia del cuerpo de oficiales de la dictadura. Hace 72 horas, en cambio, otra clase social, aquélla a la que pertenecen los trabajadores de Crónica y Clarín, mostró una conducta política completamente diferente frente a la sedición derechista y contrarrevolucionaria, al impedir la salida de una solicitada de apoyo a Videla, la cual tenía por finalidad condicionar aún más al Congreso Nacional en vísperas de la sanción de la obediencia debida (y de la indebida en primer lugar). La capitulación del alfonsino-justicialismo y de la izquierda ante la asonada de semana santa, fue sustituida esta vez por una movilización consecuente. En Pascuas, la “civilidad” patronal tuvo que meterse el rabo entre las piernas y desmoralizar con ello a su propio régimen democratizante; esta vez el rabo entre las piernas se lo tuvieron que meter los Martínez de Hoz y los Juan Alemann, que vieron cómo fracasaba su maniobra política contrarrevolucionaria. El grito herido de la gran prensa al día siguiente. de la acción de Crónica y de Clarín, fue una señal inconfundible de la gran victoria obrera. Los mismos diarios que justificaron la grave violación de la Constitución durante semana santa, y que hoy reclaman la liquidación de normas elementales de derecho (como lo es la absolución de criminales aberrantes), tuvieron el descaro de protestar en nombre de la defensa de la constitución nacional. Admitían que la solicitada constituía una apología del delito y del delincuente, pero reclamaban que se castigara a sus autores después de la publicación. Conocedores como nadie de la postración del Estado a los intereses de la burguesía, exigían consumar la acción contrarrevolucionaria y obtener del éxito de ésta la posterior absolución. Un delito es penado con cárcel, dos delitos, con la entrega del poder político. La virulenta reacción de los monopolios capitalistas de la prensa ante la prohibición judicial a la publicación de la solicitada, no es solamente el resultado de que ella fue impuesta por una acción obrera que limitó compulsivamente ese monopolio en defensa de la democracia. Es expresión de algo más: de la solidaridad de esos monopolios de prensa con la maniobra de la fracción videliana, cuyo inocultable objetivo era acentuar la presión sobre el Senado para que éste amplíe la ley de “obediencia debida”. La inclusión de los grados superiores de las fuerzas armadas en las disposiciones amnistiadoras de la ley, se fue transformando con el correr de los días en una plataforma de acción común de amplios sectores de la burguesía, entre los que se incluyen el 90% de los diarios. El choque en torno a la solicitada nada tiene que ver, entonces, con la libertad de prensa, sino con la campaña por la amnistía en la que están metidos esos grandes diarios. El desmoronamiento político y moral del gobierno y de sus aliados ha quedado demostrado en la nula acción que han emprendido contra esta ofensiva, que quedó en las manos exclusivas del movimiento obrero. No se puede dejar de hacer mención, en relación con estos hechos, a otro acontecimiento fundamental de características similares; nos referimos a la movilización trabajadora de Ingeniero Budge. Aquí también fue la clase obrera la que puso al desnudo la acción de los “grupos de tareas” que el Estado, el gobierno y los partidos patronales han estado encubriendo desde 1983. En ambos casos la política democratizante se hundió sin remedio, impotente ante la reacción política y hasta cómplice de ella, y frente a la cual ha comenzado a erguirse la movilización obrera independiente en torno a cuestiones eminentemente políticas y democráticas. La acción de los gráficos, de Ingeniero Budge y la marcha de los barrios a Campo de Mayo, fueron las únicas acciones democráticas consecuentes que se protagonizaron en estos últimos cuatro años en el país, y tuvieron por caudillo a la clase obrera. Es indudable que la intervención del juez en el conflicto de la prensa, por reclamo de un sector de la burocracia sindical y de elementos democratizantes desahuciados por el gobierno, operó como un amortiguador del violento choque que la cuestión planteaba. En la persona del juez se ha hecho intervenir al Estado como árbitro, que es lo que buscan desesperadamente los izquierdistas de este sistema. Para éstos lo fundamental es evitar la colisión entre las clases y el estallido de las contradicciones, aún ¡y por supuesto! cuando las condiciones son todavía favorables a las masas. Se llenan la boca con “el protagonismo popular” de semana santa, pero por nada del mundo quieren que ocurra ahora algo similar. A través de la intervención estatal, el gran conflicto que podía haber delimitado y clarificado la situación, ha quedado postergado; la burguesía es consciente de ello y se prepara para el próximo enfrentamiento, pero los trabajadores solo podrán tomar una conciencia igual o superior si se liberan de las direcciones pequeño burguesas democratizantes que les entumecen el cerebro. En tanto el conflicto se libró entre los trabajadores y los diarios, la lucha se daba contra el monopolio capitalista de la prensa, y en esa medida por la libertad de expresión de los explotados contra el monopolio informativo de los explotadores. Era una clara lucha por la libertad contra el despotismo capitalista. Con la intervención del Estado la cosa cambia, pasa a ser un conflicto burocrático entre dos fracciones de la burguesía, que por ese motivo tiene una fuerte tendencia a concluir en un compromiso entre ambos contra la clase obrera. Los trabajadores de Crónica y Clarín reclamaron el derecho a responder a la solicitada, lo que hubiera dado un carácter franco al enfrentamiento y hecho avanzar siglos al movimiento popular. Por eso los diarios negaron a sus trabajadores ese derecho. Ahora, con la intervención de la justicia, los términos del conflicto se confunden, porque aquélla solo puede representar como máximo un derecho a la reglamentación de la prensa por parte del Estado. Pero a esto último naturalmente nos oponemos, porque todo derecho del Estado en ese sentido será aplicado en el 99% de los casos contra la prensa obrera, socialista y revolucionaria, y no contra el capital ni contra la contrarrevolución. Los contrarrevolucionarios de la dictadura y los medios que han apoyado políticamente su acción ya no podrá sacar la solicitada sediciosa el día que querían hacerlo. Su efecto político ha sido destruido; provocó una reacción popular, y esto es mortal para la contrarrevolución desde que el mundo existe. Pero el conjunto de este proceso nos hace ingresar a una nueva etapa de la crisis política. La acción de los grandes diarios significa que la burguesía ha llegado a la conclusión de que debe obtener ahora, en el curso de la etapa abierta por los sucesos de semana santa, la amnistía semicompleta, que originalmente pensó que iba a imponer de un modo gradual. El proceso de votación en el congreso ya ha demostrado que el gobierno no tiene mayoría en los círculos burgueses y que si aún no ha sido derrotado en la pretensión de mantenerla ley tal como está, ello se debe a que los opositores no quieren precipitar una renuncia de Alfonsín a la presidencia de la nación, es decir, una crisis mayor que escape a su control. La acción obrera contra la solicitada acentúa la impresión de la burguesía de que debe “arreglar” la cuestión militar en el curso de la presente crisis. A partir de esta situación, cualquiera sea el resultado de la votación en el Senado, el gobierno ya ha salido duramente golpeado por toda la crisis y ha perdido la mayor parte de su autoridad para jugar el papel de árbitro que naturalmente le corresponde a la cabeza del Estado. Las consecuencias de esta situación se observan ya en la burocracia sindical (en particular Lorenzo Miguel), que tiende a abrirse de la alianza con el gobierno que gestó a través del grupo de los 15, con la muy probable intención de reunificarse políticamente y llegara imponer un acuerdo al cafierismo. Es evidente que éste no podría rechazar la transacción, porque ya está constatando que sin el apoyo de la burocracia no tiene ninguna chance electoral en la provincia de Buenos Aires. Pero más que el cafierismo y que la burocracia lo que interesa en la derivación que se quiere imponer con esta ofensiva de amnistía es la victoria de la derecha interna dentro de la sucesión radical a Alfonsín, o incluso la división de la UCR y la formación con esta derecha de un partido “popular de centro”. Esta posibilidad responde a la tendencia a la polarización política que emerge de la crisis económica mundial creciente y de la resistencia de las masas, y del inicio de un nuevo período de combatividad ente los explotados (incluso a nivel mundial). La lucha en torno al problema militar no debe verse en sí misma, es un episodio apenas de una lucha por el poder del Estado, en el que el fracaso del alfonsinismo y la inevitable bancarrota de la izquierda democratizante, plantean una oportunidad para la derecha. De esta manera el régimen actual y el alfonsino-justicialismo concluyen siendo la correa de transmisión del ascenso de la derecha política. Ante todo, esto los charlatanes comenzarán a reclamar la unidad de la “democracia”, con tanta mayor convicción cuanto que ésta se deshace por su impotencia y limitaciones; con esta táctica habrán de arrastrar a los trabajadores a una gigantesca derrota. Lo que hay que hacer es romper con el régimen democratizante, con todas las variantes patronales y pequeño burguesas, y por supuesto con el arbitraje estatal para construir a partir de esto un poderoso partido obrero revolucionario. Las leyes del proceso político que deberá transformar, a través de su partido propio, a la clase obrera en clase revolucionaria, acaban de ponerse de manifiesto en el conflicto de la prensa. el cual fue un microcosmos agigantado de la crisis política del Estado