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Prensa Obrera N° 177

15 de abril de 1987 · 20 notas

Notas de este número

15 de abril de 1987
Alfonsín consiguió la venia para la reforma constitucional
Redacción

El lunes 31 Alfonsín proclamó oficialmente la intención de reformar la Constitución. El martes 14 el diputado Jesús Rodríguez reveló, en respuesta a Cafiero, que la convocatoria se hará este año con el voto de los diputados del “peronismo ortodoxo”. De esta manera el gobierno remata la maniobra que lo llevó a incorporar a Alderete al gabinete y a otros burócratas sindicales a los directorios de las empresas oficiales. A partir de esta situación ha quedado establecido un frente entre la UCR y el justicialismo de Saadi y Menem contra la candidatura de Cafiero. Semejante realineamiento significa que, en principio, Alfonsín ha logrado reagrupar en torno suyo al conjunto de la burguesía, a los banqueros internacionales, al clero y a la camarilla militar. El anuncio, realizado 24 horas después de la partida del Papa, cuenta seguramente con la bendición del Vaticano. Es a la reunión de este bloque reaccionario dé fuerzas a la que Alfonsín hacía indudablemente referencia cuando dijo que se necesitaba gobernar con mucho más del 52%. Solo olvidó agregar con más del 52 % de los explotadores y usureros. El carácter que se pretende dar a la reforma constitucional está determinado por la naturaleza de este bloque de fuerzas. Se trata de permitir la instalación de un gobierno fuerte que no esté sujeto a los vaivenes de los partidos. Alfonsín dijo claramente que había que vencer a los timoratos del. centro. La frase constituye una impecable declaración de guerra contra todos los mitos del parlamentarismo y dé la democracia burguesa. Las Instituciones deberán subordinarse a las exigencias de privatizar, despedir en masa, reforzar la penetración del capital imperialista, reforzar las posiciones de los monopolios “nacionales". Capitalistas cafieristas, como A. Etchart, se han sumado a la “maniobra Alderete” y lo mismo ha ocurrido con O. Vicente, de Pérez Companc, pulpo ligado a la iglesia y al Vaticano. Algunos ingenuos creen que la figura del primer ministro, que contempla la reforma, significaría dotar al Estado de un sistema parlamentario. La verdad es la contraria; se pretende reforzar el presidencialismo y su injerencia en el parlamento. El presidente, en el nuevo sistema, conservaría su poder de veto con un agregado —podrá disolver las cámaras. Esto no solo condiciona la deliberación legislativa sino al propio electorado, esto porque sería manejado en función de situaciones especialmente creadas. El primer ministro tendría que tener naturalmente la confianza de la mayoría parlamentaria, pero, sería, un hombre designado por el presidente. Nada se ha dicho sobre el sistema electoral, pero el reciente ejemplo de la constituyente cordobesa indica que solo restringiría; de modo que la mayoría parlamentaria no sería el reflejo del electorado. Las modificaciones reaccionarias que se prevén son muy numerosas, aunque algunas de ellas todavía se están conversando. El carácter confesional del Estado sería actualizado mediante la disposición de que deberá defender la educación privada. El Aparato corporativista se reforzará, esto mediante un Consejo Económico y Social. El marco de una constituyente pactada, sería muy adecuado para dictar una amnistía. La consulta popular (referéndum) podría ser constitucionalizada, pero ello solamente por iniciativa del ejecutivo, que con esto ganaría otra prerrogativa sobre el parlamento. Alfonsín ha dicho que la reforma serviría para prevenir los golpes de estado, pero esto es incomprensible salvo que se sostenga que el nuevo régimen constitucional será más maleable a la presión militar. El programa anunciado por el gobierno significa que se inicia una lucha por la defensa de los derechos democráticos contra el régimen actual, y por el reagrupamiento político de las masas contra la burguesía nativa en su conjunto y el imperialismo.

15 de abril de 1987
Por qué la Convención del P.I. aprobó el preacuerdo de Cafiero.
Redacción

Los dirigentes del Partido Intransigente han perdido el sentido del ridículo. Hace un mes una convención bonaerense del PI denunciaba sonoramente cualquier acuerdo con Cafiero, al cual calificaba como un hombre de la “dependencia”. Un documento del peronismo renovador, que luego se convertiría en un “preacuerdo” entre Cafiero y un sector del PI, fue espectacularmente repudiado por Mariano Lorences y la inmensa mayoría de aquella convención provincial. Días más tarde el Comité Nacional del PI resolvía, sin embargo, aprobar el repudiado “preacuerdo programático” incluso con el voto de Mariano Lorences, sin por ello reveer el rechazo a un frente con Cafiero. Por si este espectáculo grotesco fuera poco, ahora la Convención Nacional del PI, de nuevo con el voto de los lorencistas, ratifica el “preacuerdo programático” con el cafierismo al compás de los cánticos de una barra que no cesaba de repudiar a Cafiero. Si a este bochorno se le puede todavía agregar algo, digamos que el mismo día de la convención nacional Oscar Alende le explicaba a La Nación (11/4) que no se podía llegar a un acuerdo programático con el cafierismo debido a que la “contrapropuesta (del cafierismo, concretada en el “preacuerdo”) mutilaba siete de los quince puntos” del programa original del Pl. Inmediatamente después de declarar esto. Alende y la convención votaban por el “preacuerdo mutilado” ¡Y esta gente cree reunir los títulos necesarios para ser artífice de “un frente de liberación”! Este vergonzoso panorama de la situación del PI se explica fácilmente. El PI aspira a un frente nacional con todas las clases del país para una solución que no salga del marco capitalista. Pero la burguesía nacional ideal con que el PI quiere contar para este frente, sencillamente no existe. Ya lo comprobó Alfonsín vía Grinspun, y por eso concluyó como agente de los “capitanes de la industria”. El PI ataca resueltamente al Mas y al PO, y hasta al ala izquierda del PC, pero es dubitativo y capitulador cuando se trata de Cafiero, Manzano, De la Sota, Alfonsín o monseñor Quarracino. Esto demuestra su carácter de clase y los múltiples lazos que lo unen al gran capital. Esto también explica que en el “preacuerdo” aprobado, el PI haya renunciado a la “nacionalización de la banca” (que igualmente no pasaba de una medida limitada) en favor de “mecanismos que garanticen el control del sistema” es decir algo así como la superintendencia bancaria que está por crear Alfonsín con participación de la banca privada. En relación nada menos que a América Central, el PI abandona la “solidaridad activa con sus pueblos” y pasa a plantear con Cafiero el “rechazo a cualquier tipo de Intromisión extranjera, directa o indirecta, en los asuntos internos de las naciones latinoamericanas, especialmente Nicaragua”, lo cual equivale a admitir, la posición del imperialismo de que existiría una “injerencia” soviética que debería ser eliminada (las citas son sacadas de La Nación, 13/4). Este derechismo criminal da plena validez a la rigurosa política seguida por el Partido Obrero en el sentido de denunciar implacablemente las inconsistencias y fraudes de los partidos pequeño burgueses, los cuales se colocan como obstáculos para la formación de una vanguardia revolucionaria de la clase obrera y de la juventud. Si el PI no ha concretado al frente con Cafiero en Buenos Aires ello no es en absoluto contradictorio con el terreno y política de clase en que se mueve el PI. En noviembre pasado, El Periodista (28/11) publicaba un informe oficioso según el cual el PI se daba como objetivo impedir la victoria de Cafiero, para evitar que éste alcanzara “plafond para convertirse en opositor a Alfonsín con el mismo rango político que el presidente”. “A Oscar Alende no le importa que Juan Casella sea gobernador" —concluía el informante Luis Sicilia. Es en este cuadro de maniobra favorable a la UCR, que la convención nacional del Pl va a aprobar un rechazo al frente con Cafiero en diciembre del año pasado, repetimos objetivamente en beneficio del radicalismo. Pero a fines de año el PI “revisa su táctica” (Clarín, 27/12). Es que dos semanas antes, la hipótesis de impedir que el peronismo renovador subiera de “rango” por la acción del PI, se había transformado en su contrario: era el PI el que, en Córdoba, sufría una catástrofe electoral en un marco de ascenso de De la Sota. El PI archiva “democráticamente” las resoluciones aprobadas nada menos que por una Convención Nacional y pasa a negociar con el cafierismo. Este había pasado a convertirse en el salvavidas del Pl. Pero contra todo lo que se supone, no fue el PI sino el cafierismo el que imposibilitó el acuerdo, primero al proclamar su ' fórmula electoral antes de que se arribara a un acuerdo frentista y luego al proponer que —dice Alende— “votáramos la fórmula Cafiero-Macaya y que los intransigentes fuéramos con lista, propia. Esta proposición me hizo pensar que Cafiero no quería ni podía realizar el frente” (La Nación, 13/4). La posición de Cafiero se explica por toda la tendencia de la burguesía a que la campaña electoral no sea una polarización contra el gobierno, sino que se mueva en un marco de unión nacional. Lo que resulta de todo esto es que el Pl ha sido víctima de la clase que más reivindica—los “empresarios nacionales”— profundamente ligados al imperialismo y que actúan en función de un ataque histórico contra la clase obrera. A pesar de todos estos signos desfavorables, la aprobación de los “preacuerdos” redactados por el cafierismo, en la convención del PI de la semana pasada, revela que se quiere salvar esta alianza y concretarla a nivel provincial —en particular en Córdoba (en Neuquén está hecha). A frente muerto, frente puesto, sin hacer la menor referencia a la política reaccionaria de De la Sota en Córdoba, donde hubo oportunidad de apreciar el programa renovador en los trabajos de la Constituyente mediterránea. Como se puede ver, los dirigentes del PI han tenido que sacrificar el sentido del ridículo por tangibles razones de clase. Esta pequeña historia del PI debe servir también para desenmascarar a los que discuten sobre el frente en abstracto, sin referirse en ningún momento al papel que las clases están jugando realmente, a la política efectiva de los partidos y el carácter exacto de los programas. Solo obviando esto se puede hacer pasar como progresistas a la burguesía nacional y a sus posiciones. ¿Esta historia ha llegado acaso provisoriamente a su final? Quizás no. Es que el aislamiento y crisis del Pl combinados con una eventual ruptura del Frepu pueden perfectamente desembocar en la alianza que los dirigentes del PI y del PC vienen deseando en su fuero íntimo, al punto que no dejaron de reclamarla en ningún momento en los últimos meses. Los vasos comunicantes son muchos y podrían sobreponerse a las contradicciones planteadas por la crisis descomunal de ambos partidos. La lección de todo esto es muy contundente: no hay alternativa ni atajo a la construcción de un partido obrero revolucionario que disipe la confusión de la pequeña burguesía democratizante en el campo de los trabajadores y que se ponga a la cabeza del movimiento de lucha nacional y social que solo podrá tener solución mediante la revolución socialista.

15 de abril de 1987
La asamblea vecinal de San Telmo resolvió su plan de lucha
Corresponsal

Convocada por la Comisión Barrial de la Vivienda y el Partido Obrero de San Telmo se realizó el lunes pasado en el local del P.O una Asamblea de Delegados de Inquilinatos y Vecinos de la zona. Asistieron a la misma sesenta y cuatro compañeros, en representación de catorce inquilinatos. El informe estuvo a cargo del compañero Juan Carlos Capurro quien trazó un balance sobre la situación de la vivienda, constatando cómo este problema no ha sido resuelto históricamente por la burguesía, tanto bajo los gobiernos democratizantes como golpistas, llegándose actualmente a una situación de déficit habitacional de tres millones de unidades, lo que no ha sido producto de algunos “malos gobiernos” —como pretenden los periodistas burgueses— sino una tendencia agravada año tras año bajo el gobierno de una clase agotada incapaz de resolver esta tarea elemental, como es el techo de los sectores populares. Posteriormente se abordó la situación particular de San Telmo, zona que viene siendo objeto de una campaña sistemática de desalojos promovidos por el gran capital inmobiliario, que quiere revalorizar la zona, a fuerza de desalojos y demoliciones. Luego del informe de situación, los distintos delegados y vecinos participaron, abriéndose un debate sobre los problemas evidenciados en cada inquilinato. Uno de los aspectos más profundizados fue la defensa del Patronato de la Infancia, que está enfrentando un juicio de desalojo de la Municipalidad (100 familias). La conclusión general fue la de fortalecer la organización en cada inquilinato, mediante la formación de comisiones internas en cada lugar, con el método de asamblea general periódica, lo que se votó por unanimidad. Posteriormente se puso a consideración de la Asamblea la participación de los inquilinatos en lucha en el Acta del Partido Obrero del Primero de Mayo. La moción fue votada por unanimidad de los participantes, quienes llevaron bonos y obleas para agitar el acto en la zona y las fábricas en las que trabajan. Asimismo, se resolvió pintar carteles con la reivindicación de cada inquilinato, para fortalecer la presencia en el acto.

15 de abril de 1987
Vigorosas asambleas en Fcio. Varela y Cuartel Noveno
Corresponsal

El pasado fin de semana se realizaron asambleas vecinales en Florencia Varela (Barrio Zeballos) y Cuartel Noveno (Malvinas). En ambas reuniones se consideraron en el temario los graves problemas reivindicativos de cada zona. En Zevallos participaron más de cuarenta compañeros de los barrios Albor y de los terrenos de la escuela 54 discutiéndose un plan de lucha contra los desalojos. En Albor existe una campaña de patoteadas e intimidaciones para los ocupantes de terrenos, por parte de un grupo de Individuos que dicen ser dueños de los mismos. “Les vamos a pasar la aplanadora”, junto a intimidaciones directas a las propias familias de los compañeros han sido los argumentos de estas patotas que trabajan, al parecer, para la Inmobiliaria Albor. Se votó enfrentar a los provocadores con el método de la clase obrera: la organización. Se decidió concurrir a La Plata para iniciar una investigación sobre los dueños de los lotes, y entonces discutir -en nueva asamblea- el curso a seguir. Por su parte, todos los vecinos que habitan en los terrenos que se quiere desalojar con la excusa de construir la escuela 54, estuvieron en la Asamblea Vecinal. Denunciaron que los que promueven el desalojo junto a la Municipalidad son los punteros del barrio del Partido Justicialista y de la UCR, conjuntamente. La asamblea votó el apoyo activo a los vecinos -que viven hace más de 20 años en esos terrenos-, contra el desalojo y se redactó una respuesta dirigida al intendente y el Concejo Deliberante, exigiendo que la escuela se haga, pero en cualquiera de los innumerables terrenos baldíos del barrio. En Malvinas, alrededor de 40 vecinos participaron de una asamblea en la que se resolvieron urgentes medidas sobre el tema de la luz y las gestiones por la escrituración de los terrenos. En ambas asambleas se puso como punto del temario la importancia de que todas estas reivindicaciones obreras también tengan su lugar junto al resto de las demandas que la clase formula en su lucha contra la burguesía. En ese sentido se propuso que los barrios concurriesen al acto del 1° de mayo que organiza él P.O. con sus banderas y sus pancartas denunciando sus exigencias y reivindicaciones. En ambas asambleas sé acogió unánimemente la iniciativa, colocándose unos ochentas bonos y compromisos para garantizar la concurrencia al acto.

15 de abril de 1987
Se proyecta el desalojo masivo de La Boca

Existe un plan de “erradicación de viviendas precarias” para la ciudad de Buenos Aires, sancionado por decreto del Concejo Deliberante número 290 del 26 de diciembre de 1984. El plan consiste en remodelar los barrios de las viviendas obsoletas y características inadecuadas, como falta de agua corriente individual, cloacas, zona inundable, construcciones endebles. En su primera fase, considerada “piloto”, el plan tiene como objetivo el barrio de La Boca. Esta barriada, típicamente obrera, fue construida a fines del siglo pasado por los inmigrantes genoveses. Sus casas son de chapa y madera, la mayoría de ellas conventillos, inquilinatos u ocupaciones precarias. El modelo propuesto para La Boca contempla, en su desarrollo, el desalojo paulatino de todos los habitantes de edificios ruinosos. “Se procederá a cancelar la habilitación del edificio como vivienda —dice el decreto— prohibiéndose realquilar las habitaciones que se vayan desocupando, las que quedarán clausuradas”. A los desalojados se les dará —según el proyecto— una nueva vivienda, en el lote baldío conocido como “Casa Amarilla”, ubicado entre Brown, Blanes, Viilafañe, Irala y la continuación de la calle Pilcomayo. Para obtener esa vivienda nueva, que según el decreto será otorgada exclusivamente en alquiler por la Municipalidad, hay que tener 30 años de residencia en la zona o ser argentino con cinco años de residencia desde 1971. Objetivo del proyecto El proyecto señala que su meta es construir nuevas viviendas, clausurando y demoliendo las existentes, pero agrega que es primordial que ello sirva para “crear las condiciones de localización de actividades mercantiles, financieras y administrativas, a pocos metros del centro de Buenos Aires, con excelente accesibilidad y amplias posibilidades de estacionamiento”. El desalojo de los habitantes de conventillos e inquilinatos fuera del centro de La Boca (Casa Amarilla es una ex playa ferroviaria ubicada a varias cuadras de allí) está puesto al servicio de una estrategia de reconversión del barrio, estableciendo un polo comercial y administrativo, “similar—dice el decreto— al existente en Catalinas Norte”. Allí es donde están actualmente el Sheraton Hotel, la Unión Industrial, etc. La construcción de nuevas viviendas, en este contexto, aparece como una cuestión secundaria en relación al eje del decreto. Además, la entrega de las viviendas tiene un aspecto condicional, ya que se establece una división entre los vecinos desalojados; se divide a los residentes de más de 30 años o los argentinos con cinco años, del resto; en este barrio muchos de los que lo habitan son extranjeros o no tienen la antigüedad exigida. Aun para el caso de la adjudicación, ésta no otorga ninguna garantía a los desalojados y reinstalados, ya que el decreto establece exclusivamente la modalidad de alquiler de los mismos, lo que implica la posibilidad de un nuevo desalojo. Este proyecto, aunque sancionado hace ya más de dos años, está en plena implementación. Capitales europeos financiarán la construcción del mismo, con la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires como su ejecutor. Del análisis del proyecto surge que estamos ante un plan de valorización inmobiliaria, en una zona donde actualmente la renta del suelo es muy baja, debido a la infraestructura edilicia y zonal. La perspectiva de la burguesía (el proyecto fue votado por todos los partidos patronales) es crear una nueva delimitación inmobiliaria, valorizar esos terrenos mediante él desalojó y reestructuración del barrio La valorización de la tierra así operada será gigantesca. Los sectores de alto poder adquisitivo, el gran capital financiero dispondrá “a pocos minutos del centro de la ciudad” de oficinas y estacionamiento, dos elementos que se pagan a precio de oro en el mercado inmobiliario. Para lograr este objetivo se impulsa el desalojo de la mayor parte de la barriada. Es muy factible inclusive que las viviendas nuevas —una vez operados los desalojos— no se realicen. La burguesía —lo demuestra Catalinas Norte que se toma como modelo— no instala barrios obreros a las puertas de sus “zonas exclusivas”. El proyecto pone al desnudo la forma de planificar que tiene la burguesía. Su único objetivo es lucrar, revalorizar el suelo en terrenos bien ubicados de la ciudad, hoy “desperdiciados” por la existencia allí de un barrio proletario. Este plan piloto, según dice el decreto, es solo el primer paso para luego continuar con otros barrios (San Telmo, Monserrat), utilizando la misma metodología. No es casual, entonces, que la UCD haya montado la campaña sobre las supuestas “patotas y droga” en San Telmo, otra zona muy codiciada por los grandes pulpos inmobiliarios. El capitalismo está dispuesto no sólo a erradicar las viviendas precarias e insalubres, sino también a sus pobladores, para poder vender a buen precio los terrenos. Los burgueses compran hoy las casas ocupadas, por monedas. Luego serán indemnizados o las venderán a precios fantásticos, “plan piloto” mediante. Nuestra perspectiva El Partido Obrero considera fundamental que exista un plan de infraestructura adecuada para las sufridas barriadas de La Boca, San Telmo, Almagro y otras zonas de la Capital. Pero para que allí vivan los trabajadores que hoy sufren las consecuencias de la falta de una vivienda adecuada. Una infraestructura adecuada no es sólo cloacas o agua corriente sino también escuelas, guarderías y hospitales planificados para la misma zona de las viviendas. El capitalismo concibe la “modernización” como una forma de desalojar a los que le desvalorizan hoy su ganancia; su llamada infraestructura adecuada es construir edificios torre para grandes oficinas y estacionamiento para comodidad de los burgueses. Ante esta situación, el Partido Obrero llama a los vecinos de La Boca y demás barrios afectados a oponerse activamente a este intento de erradicación de barrios. Debemos poner en pie una poderosa corriente de movilización contra los desalojos en curso, para impedir que se imponga este plan destinado a favorecer la especulación inmobiliaria capitalista, dejando en la calle a miles de familias obreras. Debemos formar comisiones barriales que, con el debido asesoramiento técnico necesario, planteen un proyecto independiente de los intereses de la burguesía, contemplando las verdaderas necesidades de los sectores obreros y populares. El Partido Obrero señala que solo los trabajadores, bajo un gobierno de clase obrera, serán capaces de apretarle las clavijas al problema de vivienda actual, bajo la planificación adecuada de las necesidades de cada barrio. El capitalismo es en la vivienda, como en todo su comportamiento, fiel a una sola ley, la de la ganancia. La construcción está al servicio de la mayor ganancia y los que pueden pagar, los burgueses, dictan el comportamiento de estos “planes” profundamente reaccionarios.

15 de abril de 1987
¿Es viable el “guillanismo sin Guillán”?
Redacción

Quince días después de haber sido señalado como hombre de los 15, Julio Guillán negó pertenecer a este agrupamiento en un plenario de la Lista Marrón (peronismo renovador). No hay peor mentira que una verdad a medias: esté o no formalmente en los 15, Julio Guillán es uno de sus inventores. En la última revista de Foetra, Guillán señala su estrategia para el movimiento sindical: “es necesario establecer una emergencia económica a partir de una gran paritaria nacional, entre la CGT, las organizaciones empresarias y el gobierno, donde se determine un salario mínimo”. ¿Cuál es la diferencia con Triacca y Alderete? ¿Cuál es la diferencia con el gobierno? La “emergencia económica” significa la prohibición de hacer huelgas, que es lo que le importa a la clase capitalista y a su Estado. La “paritaria nacional” es el instrumento que utilizan los explotadores para negarle a los trabajadores las paritarias y la libre negociación colectiva. El “salario mínimo", que sería’ la gran prenda de unidad de esta “emergencia”, rondaría los ₳ 200 (finalmente la propia CGT pedía en enero un mínimo de ₳ 180) ¿Qué es esto, sino mierda para los trabajadores? Guillán es Alderete y siempre ha concebido el desarrollo de los sindicatos y el progreso de la clase obrera en el marco de gobiernos burgueses nacionalistas, nunca en función de una perspectiva de clase independiente frente al Estado patronal. Integró la primera línea del Entra —esa criatura del alfonsinismo y del PC, con la que quisieron hacer píe en los sindicatos— y trató de hacer creer al activismo que la democratización sindical podía venir de la mano de un gobierno proimperialista. Una y otra vez llamó a “evitar la confrontación por la confrontación misma” y a construir “una nación que nos abarque a todos sin exclusiones y sin revanchismos”, en un recordado acto con Ríos Erenú y Alsogaray. Frepu: a la espera de un “nuevo” Guillán Hasta casi días atrás, el PC y el Mas integraban, junto a la Marrón, el Frente Gremial Telefónico, es decir el bloque político guilianista —el PC tiene su propio hombre en la CD de la seccional Buenos Aires—. Ahora anuncian su retiro del Frente, y éste era un paso inevitable para evitar el estallido de sus bases, ante la confluencia de Guillán con los 15. Paso al costado, pero no al frente. El PC ha llamado a construir una “nueva alternativa” frente a la “capitulación" de Guillán, es decir borrón y cuenta nueva, como si la política actual de Guillán no descendiera directamente de su condición de burócrata sindical, de nacionalista y democratizante burgués. En un texto que ha lanzado a discusión el PC no hace la menor referencia a su frente histórico con Guillán, lo que significa que el PC se declara heredero único de la pasada política guilianista. Se postula el guillanismo sin Guillán, ni siquiera contra Guillán. En un volante del Frepu sobre el día del telefónico se dice “en 1945 Perón nacionalizó los teléfonos, en 1985 Alfonsín los privatiza", la salida sería entonces volver la historia atrás y confiar a alguna fracción “nacional" de la clase capitalista la lucha por la renacionalización burguesa. Pero la privatización económica del Estado ya está dada por la deuda externa y por su estatización. Las empresas del Estado se privatizan en la medida que la deuda externa se estatiza. En estas condiciones la única nacionalización real tendría que tener lugar saliendo del marco burgués, mediante el repudio de la deuda externa, es decir la confiscación de la banca internacional y del gran capital nacional que las contrajo. Reclamar nacionalizaciones a lo Perón no tiene ningún sentido, es inviable, solo se puede concretar a la manera del gobierno militar y de Alfonsín —es decir—, estatizando pérdidas. El PC está en el callejón sin salida del nacionalismo burgués. Sustituye a los burgueses y burócratas nacionalistas que, conociendo mejor el oficio, se adaptan a la nueva situación. Por encima del roce o incluso choque del PC con Guillán o con cualquier otro burócrata, hay un problema más importante: que su línea y su posición obstaculizan el desarrollo de la vanguardia obrera y el reagrupamiento de los trabajadores en tomo a una nueva perspectiva histórica.

15 de abril de 1987
FOETRA: La izquierda se equivoca: Guillán fue un pionero de la “privatización” y de la “austeridad”
Redacción

Durante casi tres años, los peronistas renovadores, los radicales, el PI, la izquierda peronista, el PC y el Mas integraron un frente común en el gremio telefónico, llamado Frente Gremial Telefónico, que dirigió, durante este período, Foetra Buenos Aires. Hoy el Frente Gremial se ha roto. Ante el ingreso de Guillán al grupo de los “15”, la izquierda peronista, el PC y el Mas anunciaron su retiro del Frente Gremial. El semanario del PC, Qué Pasa (4-3- 87), bajo el expresivo título “Guillán perdió la memoria”, informa que “la política de pacto social y freno a las luchas que impulsa el gobierno, según parece, ha ganado un nuevo amigo: Julio Guillán”, un hombre de “pasado combativo”. El Mas, por su parte, sostiene que “la unidad Guillán-Triaca- Miguel ha dejado las cosas claras”, “ha roto el Frente Gremial... Por eso la lista Azul (el Mas) no está más en el Frente Gremial. Seguimos en el frente que siempre estuvimos, el de la lucha”. Todo esto es falso. El Frente Gremial no fue en todo este período un frente de lucha. Su programa es democratizante y su dirección fue la primera en participar en el intento original del alfonsinismo para formar una burocracia sindical oficial-el ENTRA, que apoyara en 1984 la ley sindical del gobierno. Entonces: ¿Quién “perdió la memoria”, redactores del Qué Pasa? El Frente Gremial no pudo tampoco haber sido un frente de lucha, pues es responsable del hundimiento salarial del gremio, no por causa solamente del último acuerdo salarial, sino de todos los que se firmaron en estos casi cuatro años. Tampoco el “giro privatizador” de Guillán (frase del PC y del Mas) es “reciente”. Ha sido durante estos tres años de dirección del Frente Gremial que la privatización de ENTel ha avanzado a paso redoblado (¡Megatel!). Pero el pobre Mas insiste en afirmar la contraverdad de que “seguimos en el frente que siempre estuvimos, el de los que no se entregan a las multinacionales”. Durante tres años, el Frente Gremial Telefónico estuvo políticamente atado al carro del Estado. Primero con el apoyo a la normalización de Mucci (Guillán fue uno de los forjadores del ENTRA). Luego con una variedad de planteos: apoyo al cafierismo, planteo de Congreso de la CGT con participación de la Iglesia, las cámaras empresarias y los partidos patronales, el propio programa de los 26 puntos. Guillán no es un “nuevo” amigo del Pacto Social. Ha sido el que más trabajó por él en estos tres años. Guillán no es un seguidista, es un pionero; los seguidistas son el PC y el Mas. Pero mientras esta izquierda es incapaz de ver claro lo que ha ocurrido, el Partido Obrero supo señalar con toda claridad lo que iba a ocurrir. Hace tres años, cuando los izquierdistas se felicitaban por haber devuelto a Guillán a Foetra (¿quién asume esta responsabilidad?) nuestro PO decía: “Por el sometimiento político de Guillán al gobierno es inevitable que la dirección electa pase a cargar con la responsabilidad de hacer pasar la política de austeridad del FMI contra los trabajadores... (lo que) provocará la crisis del heterogéneo frente formado” (Prensa Obrera N° 83,18/12/84). ¿No demuestra esto quién es quién en la izquierda del movimiento obrero? Expliquen, dirigentes del PC y del Mas, por qué vuestra “clarividencia” los condujo al desastre y por qué nuestro “sectarismo” ha servido para orientar a la vanguardia sindical.

15 de abril de 1987
Docentes Tucumán
Redacción

Continúa la huelga indefinida La huelga docente se mantiene firme y ha ido ganando apoyo popular. En numerosas escuelas se formaron comisiones de apoyo a la lucha docente con los padres. El 2 de abril, 3.000 docentes, padres y alumnos formaron una columna que recorrió las calles del centro hasta la casa de gobierno (estuvieron la comisión Interna, de la fábrica Bosch y una delegación del Molino Cotella, que se encuentran en conflicto desde hace dos meses en defensa de la fuente de trabajo) El gobierno creó una Comisión de padres fantasma para promover un recurso ante la justicia para que se garantizaran las clases, lo que terminó en un fracaso. También impulsa una comisión parlamentaria para declarar la “emergencia educativa de la provincia”. La respuesta del gremio, en una asamblea de delegados, denunció que el gobierno había pagado los sueldos con un básico de 150 australes, y que los otros 70 eran un plus por dedicación exclusiva que no tenía carácter bonificable. Sé decidió por absoluta mayoría mantener el paro por tiempo indefinido y movilizarse en las fechas fijadas en el plan de lucha de CTERA. La podrida política de los peronistas de Mary Sánchez Por referencia a los Confederales de la CTERA los delegados no están sujetos al mandato de su asamblea de base. Por otra parte, la tradición del gremio docente es que sus resoluciones más importantes surgen de los Confederales. Es por este motivo, entonces, que la Celeste (peronistas, liderados por Mary Sánchez) propuso la realización de un Congreso de la CTERA después del paro del 28. Incluso en el último Confederal, el delegado de Chubut — miembro de la Celeste— que traía mandato por tiempo indeterminado terminó votando contra el paro de 48 horas. SUTEBA y Mendoza, los principios bastiones del peronismo, votaron en contra de cualquier medida de lucha en el último Confederal, lo que termina por dejar en dato la finalidad de este Congreso. Otro objetivo de la Celeste es procurar que el Congreso elija una junta transitoria controlada por el peronismo, para manejar las elecciones de CTERA a realizarse en agosto. Para ello cuenta con el apoyo del Ministerio de Educación (y ni qué decir del Ministerio de Trabajo): recientemente el radical secretario de Educación Stubrin declaró que en CTERA existe un solo bloque “responsable”: la Celeste. Así la Celeste busca garantizar el pacto social y el inmovilismo del gremio hasta setiembre. El éxito de la maniobra Celeste depende, en parte, del resultado del paro del 28. Es sobre la base del trabajo de organización por el éxito del paro del 28 que el activismo podrá imponer mandatos y candidatos de lucha, al Congreso, para votar en él un plan de lucha nacional hasta la victoria. Aquí también, el camino es un frente de lucha de todas las corrientes, entidades de base y activistas.

15 de abril de 1987
La Rioja : Sí que tenemos tenemos una heroica huelga docente
Redacción

Los docentes de La Rioja vienen cumpliendo desde hace ya cinco semanas un excepcional combate por el reclamo de un básico de ₳ 300. Cinco semanas de lucha feroz contra el gobierno "popular” de Menem y contra el aislamiento al que los somete la burocracia ceterista. Una asamblea, realizada el sábado 11/4, votó la continuidad de la lucha. Los docentes sostienen el paro, mediante dos asambleas semanales, que no bajan de 500 maestros, algunas con 1000. Rogelio de Leonardi, secretario general de la A.M.P. riojana, explica que “la democracia sindical es la que nos da la fortaleza necesaria para una medida de lucha tan prolongada”. Las asambleas son el reflejo de la combatividad de los maestros riojanos. “Vamos a seguir hasta las últimas consecuencias, aunque tengamos sólo maíz para comer, pero no nos van a doblegar”, expresó una maestra ovacionada por la asamblea. La docencia riojana llevó la lucha a las calles, realizando una “vigilia permanente” frente a la Casa de Gobierno. El compañero De Leonardi nos cuenta que “hemos realizado actos de desagravio a la escuela pública con 800 maestros en la calle frente al Consejo de Educación, 350 maestros en Chilecito, 100 en Olta y El Chamical. En los últimos tres días hicimos tres marchas de entre 500 y 1000 maestros cada una, más la vigilia frente a la Casa de Gobierno.” El conflicto de los maestros se ha popularizado. Los padres de los niños se han solidarizado plenamente con los reclamos de los maestros. Entre 100 y 200 padres participan en las asambleas y marchas. Contra esta muralla se han estrellado todas las maniobras del gobierno. Durante la segunda semana, el PJ metió a las Unidades Básicas en las escuelas, en lo que llamó el “voluntariado”, por el cual autorizaba a personas que no son docentes a enseñar en las escuelas. El gremio declaró la vigilia permanente “hasta que se fueran los extraños”, y éstos se tuvieron que ir. Ante la intransigencia de los docentes y de los padres que se negaban a dejar sus hijos en manos de desconocidos, efectivamente se tuvieron que ir. El Consejo de Educación presionó con un artículo del Estatuto del Docente que establece que si un docente tiene 8 faltas consecutivas injustificadas puede ser cesanteado. Primero declaró ilegal el paro y luego presionó con los 8 días. Luego de una parcial vacilación inicial se volvió a parar unánimemente ante la evidencia de que el gobierno no podría cesantear a todos los docentes. Cuando Menem vio que por ahí no podía quebrar la lucha, amenazó con las cesantías de los supervisores. Los sueldos del mes de marzo llegaron con el descuento de los días de paro; algunos maestros no han cobrado un peso. Las dos CGTs dominadas por la burocracia afín a Menem, ignoran la lucha de los docentes y se han negado a solidarizarse con ella. La burocracia de la Lista Celeste de la CTERA intentó torpedear también. Su cúpula mantuvo conversaciones telefónicas con el gobierno riojano cuando éste se negaba a recibir al gremio y estaba en una campaña para demoler el paro. La lucha de los docentes riojanos se mantiene fuerte y se fortalece aún más por la solidaridad de la población, lo que ha provocado el debilitamiento del gobierno frente al gremio. El vigor de este combate resalta el rol criminal por los bloques dirigentes de la CTERA en los últimos Confederales, donde aislaron la lucha de las provincias y hasta se negaron a aprobar el Fondo de Huelga reclamado por éstas para sostener la lucha hasta la victoria. El triunfo de La Rioja, junto a Tucumán, Chaco, Chubut, Neuquén y Rio Negro, es la primera necesidad del gremio docente, para abrir el cauce a una lucha unificada nacionalmente. Para ello, es necesario un Frente de Lucha que organice el éxito del paro del 28, ponga en marcha la solidaridad activa de los docentes de todo el país mediante el Fondo de Huelga, e impulse la elección de delegados y mandatos dé lucha para el próximo Congreso.

15 de abril de 1987
Un solo objetivo: la victoria del paro nacional del 28
Redacción

Nueve provincias están en huelga. Dieciséis vinieron con un mandato de huelga al Confederal de CTERA. La dirección, sin embargo, solo votó un paro de 24 horas a regañadientes, en la espera de que su fracaso termine con los reclamos en favor de una lucha consecuente. ¿Cómo debemos actuar para asegurar el triunfo de este paro limitado y hacer naufragar así estos negros designios? La victoria del paro abrirá una perspectiva profunda para los docentes y golpeará la maniobra corporativa y antiobrera de los Alfonsín y los Alderete. Razones para que los docentes salgan a la lucha es lo que sobra: el maestro de grado cobra ₳ 213, jubilaciones aún más miserables: 8,2 % de inflación en marzo (con los precios “congelados”); lucha docente en varias e importantes provincias (La Rioja, Tucumán, Chubut, Chaco, Neuquén y Río Negro). Como nunca, el gobierno patronal, tanto el nacional como los provinciales, se muestran como lo que son: enemigos juramentados de los trabajadores. Estas son las razones que empujan al gremio docente a la lucha. Lo que está en juego en el paro del 28 En el último Confederal, los radicales (Junta Ejecutiva de CTERA) y la Celeste (peronismo) montaron un verdadero operativo de pinzas para demoler la fuerte tendencia de lucha que venía en los mandatos de 16 provincias. La masividad y contundencia de este reclamo no pudo ser abortado lisa y llanamente como en el primer Confederal, sino que dio lugar, luego de un inmisericorde trabajo de demolición política, a un paro nacional de 24 horas, aislado y sin continuidad. No se trata de una victoria de la docencia, pero debe ser considerado un límite puesto por la belicosidad de la base a la política de derrota de ambos bloques dirigentes, que querían la pasividad total. El paro significa un golpe al montaje de la integración de los sindicatos al Estado armada con los 15 y el nombramiento de Alderete. Es por esta situación contradictoria que el paro del 28 es en sí mismo un terreno de combate. Puede ser el “punto final” a la lucha nacional del gremio y el comienzo del reflujo de las luchas provinciales en curso (a esto apuntan peronistas y radicales, que no moverán un dedo por garantizarlo) o bien, puede convertirse, por su masividad y combatividad, en el punto de partida de un plan de lucha nacional. Defender esta perspectiva es la tarea del activismo. Las tareas del activismo docente Dos problemas políticos concretos plantea el paro al activismo docente. El primero es cómo dirigirse a la base docente, ante su profunda desconfianza en la dirección de la CTERA, luego de tres años de paros aislados y fracasos, cuando también el próximo es un paro aislado. El segundo problema planteado es cómo quebrar el terrible bloqueo político de radicales y peronistas que apuestan al fracaso del paro, para después acusar a los docentes de que “no quieren luchar” y continuar su política de parálisis. A la primera cuestión debemos explicar que en este paro se juega la posibilidad de revertir, mediante la continuidad, la degradación del gremio. La victoria del paro podría potenciar los conflictos provinciales, lo cual reforzaría la presión nacional en favor de una lucha decisiva. La segunda cuestión vital es que, para cambiar de dirección, el primer paso es derrotar las maniobras y el sabotaje para llevar al muere este paro, de parte de peronistas y de radicales. Con el triunfo del paro se habrá dado un enorme paso adelante por una nueva dirección de la CTERA que surja de la lucha. Por un frente de lucha Ya está dicho que la anticipada defección de la dirección de CTERA hace recaer sobre el activismo docente la responsabilidad de asegurar la victoria del paro del 28. La respuesta a este desafío es que formemos un Frente de Lucha de todas las entidades de base, corrientes y activistas que luchan. Con esta herramienta podríamos encarar la organización por establecimiento y por distrito de jornadas de esclarecimiento, de asambleas que voten cómo garantizar el paro, de piquetes, de la agitación y organización del paro del 28, de la actividad común para que las asambleas que elijan los delegados al Congreso voten un mandato y candidatos de lucha. Mancomunar todos los esfuerzos, golpear como un solo hombre, barrer el bloqueo burocrático para que se exprese libremente la tendencia combativa que anida en la base docente, es el camino del activismo docente.

15 de abril de 1987
Discutamos la crisis del FREPU
Redacción

En las últimas horas han proliferado las noticias que dan cuenta de una ruptura del Frepu, entre el PC y el Mas. Se habría llegado a ello por divergencias relacionadas con la organización del acto del 1° de Mayo. Para el PC, el acto debe ser cerrado por un orador de alguno de los minúsculos grupos peronistas del Frepu y no debe admitirse la concurrencia separada de los diferentes partidos. El Mas, por el contrario, quiere tener al orador principal de la reunión y llegó a aceptar que los asistentes concurran en columnas únicas del Frepu. Ambos partidos han admitido, declaradamente, que detrás de la disputa está presente la divergencia, de iguales características, sobre la conformación de las listas para las elecciones de setiembre. Se haya producido la ruptura o no, los elementos de ésta, son inconfundibles, por lo que se puede afirmar que cualquier reacercamiento que se produzca irá acompañado, por parte de ambos sectores, de una política que prepare mejor la escisión para cada bando. Se cumpliría, así, el principio dialéctico que afirma que “todo lo que existe merece perecer”: un frente que nació de las exigencias del oportunismo electoral moriría por las contradicciones del oportunismo electoral, el cual hace el centro en la cuestión de puestos y candidaturas. La divergencia sobre quién debiera ser el orador principal y el candidato privilegiado del FP, no tiene para el Mas un carácter de principios, aunque últimamente se haya esforzado por llevar la disputa a ese terreno. Cuando se formó el Frepu, en 1985, fue el Mas quien más reivindicó la fisonomía peronista que debía darse al FP, poniéndole, incluso, la etiqueta “teórica” de “frente Independiente de trabajadores peronistas”. Esta típica entelequia del difunto N. Moreno pretendía conciliar la tesis del Mas de que el Frepu era un frente obrero o clasista, con la presencia dirigente de hombres del peronismo partidarios del frente nacional. El principal candidato del FP en aquella oportunidad, José Villaflor, no solamente abandonó el Frepu y luego procuro ligarse a la dirección derechista del Pl, sino que en su calidad de burócrata sindical del gremio gráfico firmó las cláusulas de “paz social” que impuso el ministerio de Trabajo. El “frente independiente de los trabajadores peronistas” se reveló, así, en la práctica, como el frente democratizante encabezado por burócratas sindicales. El Mas dice ahora, que se equivocó en la apreciación de que los candidatos peronistas atraerían una importante proporción de votos, y por eso reclama que en la presente oportunidad los candidatos sean de la izquierda y correspondan al peso de cada organización dentro del FP, incluso mediante una elección interna si fuera necesario. Es transparente en todo esto la ausencia de una divergencia de principios y, por lo tanto, la enorme limitación de las posiciones del Mas, las cuales se presentan objetivamente como una propuesta de supremacía organizativa sobre las restantes corrientes del FP. El Mas es muy reiterativo y explícito en afirmar que apoya contundentemente los 23 puntos del FP, es decir la estrategia de éste. Pero esta estrategia y programa no son clasistas como vanamente lo pretende el Mas, ni tampoco consecuentemente antiimperialista, como lo hemos demostrado en nuestra crítica a ese programa. En realidad, y esto es lo peor, el programa del Frepu está armado de frases hechas, sacadas del diccionario guitarrero e inconsecuente del nacionalismo burgués y pequeño- burgués argentino. La posición del PC Detrás de la posición del Mas no hay ninguna clase de estrategia política, lo demuestra su incapacidad para llevar el debate a un terreno de principios; lo único que hay es seguidismo. Detrás de la posición del PC sí hay una estrategia, tenazmente llevada desde el comienzo. Los pequeñísimos grupos peronistas que se encuentran en el FP no representan de manera alguna la llamada “identidad peronista" de los trabajadores argentinos, ni son mucho menos un puente hacia las grandes masas del país. La prueba irrefutable de esto es su nulo peso político y hasta el hecho elemental de que han buscado refugio en el Frepu para sobrevivir política y organizativamente. No es el FP el que explota esta presencia para llegar a los trabajadores, sino que son los grupos peronistas los que explotan el Frepu para reconstituir una existencia política diezmada por los desastres del último gobierno peronista y por los compromisos de la izquierda peronista con ese gobierno. El PC ha dedicado hombres y aparato para realizar esta reconstrucción de lo que falsamente llama “izquierda del peronismo” (esta izquierda está masivamente con Cafiero). Los grupos peronistas, así como otras sectas centristas del FP, representan físicamente la posición nacionalista burguesa y son, por esto, un puente hacia el PI y hacia el peronismo y el radicalismo en sus expresiones pequeño burguesas democratizantes. A través de estos sectores, con múltiples ligazones con el orden existente y con los partidos oficiales, el PC reconstruye su viejo frentismo democrático, el cual ha rebautizado como frente de liberación. Esta es la cuestión de principios que el Mas y el PC ocultan, o que son incapaces de poner de relieve. El FP no es un frente obrero, ni tampoco se trata de construir un frente obrero. Lo que está planteado en términos frentistas es un frente antiimperialista revolucionario, no el frente democratizante, que no puede hacerse capitulando ante la pequeña burguesía electorera, confusionista y democratizante sino luchando por imponer un programa revolucionario contra el imperialismo, el cual deberá expresar la dirección política de la clase obrera. Es verdad lo que dice el Mas, de que se violenta el más elemental principio democrático cuando el PC propone que las listas electorales sean encabezadas por los elementos de los grupos menos representativos. Pero esta ha sido siempre la característica fraudulenta de los frentes burgueses o de contenido burgués, los cuales, teniendo per columna vertebral a partidos obreros, ceden la dirección a elementos patronales o pequeño burgueses en tanto que puentes politices hacia el Estado capitalista. En la persecución tenaz de su política, el PC no solo está tratando de legalizar un “partido descamisado" sino también de llenar al Frepu con los grupos que vienen del PI y del radicalismo y que son ostensibles sostenedores de la “democracia”, es decir de la dictadura del capital y de la banca internacional bajo una forma seudoconstitucional. Esta incorporación aluvional de sectas y hasta de carreristas políticos, es un signo inconfundible de descomposición y de tendencia hacia la derecha. Ha circulado la especie de que en pos de sus objetivos el PC aceptaría que la convocatoria al acto del 1° de Mayo no sea hecha por parte del Frepu, sino por una coalición más amplia, y que tampoco se haría referencia a los 23 puntos. Tendríamos así que la propuesta del FP de discutir su programa, formulada a fin de año, habría dado por resultado que se lo modifique, por (a derecha, lo cual contrasta ruidosamente con la negativa, tanto del PC como el Mas, a discutir la única respuesta fundada a los 23 puntos, que fue la del Partido Obrero. En todo un mes no hemos logrado que las direcciones de esos partidos se avinieran a una discusión planteada por ellos mismos. Bloquear la evolución del PC La tenaz lucha de la dirección “renovadora" del PC por recomponer el frentismo burgués a partir del Frepu, no ha resuelto aún el problema de la viabilidad y vigencia de la política del partido comunista, que entrará en brutal crisis en tomo al debate por el apoyo brindado a la dictadura militar. La “nueva” dirección del PC (no lo es tanto) todavía está tanteando, y bastaría un revés táctico para que todo vuele por los aires. El PC se encuentra tan aislado, por referencia a la política nacional y al movimiento obrero, como en setiembre de 1985, cuando se agarró al frente con el Mas como tabla salvadora. La política del PC sigue dominada por su situación interna. Es desde este ángulo que hay que ver su política frentista. En este sentido, la tesis del frente “patriótico” y la hinchazón pequeño burguesa del Frepu apuntan a contener la evolución revolucionaria de buena parte del PC. El marco del frentismo burgués, remozado con demagogia combativa, juega la función de bloqueo político de esa evolución. Si se lograra esto el recambio del personal dirigente culminaría “en orden", es decir, apenas con la cirugía de los más desprestigiados. ¿Saldrá de las filas del PC y del Mas una resistencia política este proceso derechizante? Estamos convencidos que sí, bien que, como todo proceso de maduración política, este también será relativamente lento. Hay que exigir que el Frente se base en un programa debidamente discutido, y que se rechace de plano la demagogia de la “identidad peronista”. Al final, esta es una tesis reaccionaria pues niega la evolución política de las masas bajo el imperio de la lucha de clases y de la acción de los partidos. Es la más antimarxista de todas las tesis, ya que viene a sostener, al fin y al cabo, que la “conciencia" (peronista) determina la existencia del trabajador, dominada por la explotación de clase, y no que es esta explotación la que determina, a través de la experiencia, la conciencia de la clase obrera. El PC comete el desatino de intentar una política que ya fracasó por lo menos cuatro veces: con Ramos en la década del 50; con el morenismo, el socialismo de vanguardia y Cooke en la década del 60; y con los montoneros en la década del 70. Todos estos creyeron que la revolución pasaba por su peronización o por la formación de una izquierda peronista, y fracasaron miserablemente. Pretender lo mismo hoy, en plena descomposición de todos los movimientos nacionales burgueses del país, es un desatino, es antirrevolucionario. Llamamos a aprovechar la crisis del Frepu para un trabajo de clarificación y para denunciar y superar las limitaciones, vacilaciones y componendas del capitulador frentismo pequeñoburgués.

15 de abril de 1987
¿El Frente Patriótico Manuel Rodríguez patea el tablero?
Redacción

Con motivo de la visita del Papa a Chile, quedó explícito el apoyo del Movimiento Democrático Popular (integrado por el PS (A), el MIR y el PC) a una salida negociada, condicionada y restringida con las fuerzas armadas del pinochetismo. Toda la prensa internacional caracterizó el acuerdo firmado por el MDP a propuesta del Vaticano, como un paso hacia el “gran acuerdo” que debería integrar a todo el arco político chileno desde la super-derecha “momia” hasta la llamada “extrema izquierda". Las últimas informaciones indican, sin embargo, que el Frente Patriótico Manuel Rodríguez ocupó varias emisoras en diversos puntos del país para lanzar proclamas revolucionarias. Esto significa que un sector del PC y del MIR a pesar de que el Partido Obrero no comparte el punto de vista del foquismo en tanto planteo estratégico, destaca la importancia de la crisis contra el derechismo, porque esto podría en un factor positivo para la lucha por estructurar una vanguardia revolucionaria de la clase obrera. Los acontecimientos que se produjeron en Chile en oportunidad de la visita papal han demostrado el espíritu revolucionario que reina entre la gran masa de los sin techo.

15 de abril de 1987
FUA: Un “frente de liberación" que no puede ni quiere
Redacción

El último Congreso de la FUA tuvo un notorio carácter “extra-estudiantil”. Jaroslavsky y Cáceres “asesoraban” a Franja, Manzano a la JP, Estévez Boero al MNR y Echegaray y Dratman al PC. Es decir, que chocaron directamente las estrategias políticas y, como consecuencia de ello, los compromisos que tienen unido aún al arco democratizante desde la derecha a la izquierda. El Congreso fue una frustración para las aspiraciones de lucha del estudiantado. El PC sostiene que no es así y que el Congreso fue el escenario de la gestación de un frente de liberación nacional y social. ¿Realidad o impostura? Es lo que ahora pasaremos a analizar. El “Frente de Liberación puede”. Con este gran título en la tapa de su prensa, en el editorial y en otras dos páginas enteras, el PC celebró como un monumental éxito político el “frente” conformado en la FUA (junto a los radicales disidentes, un sector del PI y el apoyo del Mas). Para el PC este “frente” universitario constituye la corporización de su concepción estratégica —El Frente de Liberación Nacional y Social—. Se pretende que lo ocurrido en la FUA demostraría no solo la justeza sino también la viabilidad de esta política. Como quiera que en los bastidores del Congreso de la FUA se movieron personalmente Patricio Echegaray y Enrique Dratman (primeras figuras de la “renovación” dentro del PC), la alharaca que realiza el “Qué Pasa” apunta tanto a legitimar una orientación política como a los altos niveles dirigentes que la inspiraron. Lamentablemente, no es necesario un examen muy agudo para comprobar que las pretensiones del PC son una impostura y que, si la FUA fue el terreno de prueba del FLNS, ella ha puesto de relieve que, transformado en realidad práctica, este “frente” es antirrevolucionario. Gato por liebre En el abundante espacio que “Qué Pasa” dedica al “bautismo histórico” del FLNS, hay una omisión que retrata de cuerpo y alma esta impostura y en especial a los aprendices de brujos que pretenden haber consumado el milagro: el “frente” carece simplemente de programa, es decir, de una concepción estratégica y de una plataforma de reivindicaciones que sea su traducción a la lucha de este período. Lo que se intenta presentar como un “frente” queda transformado, por este simple hecho, en una maniobra que esconde sus finalidades políticas, es decir, en una maniobra inconfesable. Hacer la apología de un frente que es incapaz de proclamar sus fines y su naturaleza es practicar la confusión política como método. Quienquiera que se tome la lucha revolucionaria del único modo que se la debe tomar, es decir, en serio, deberá convenir en que este proceder es contrarrevolucionario por referencia a una política de izquierda. Si aún fuera posible cargar con una tinta más negra este sombrío panorama, habría que agregar que el PC ni siquiera concurrió al Congreso de la FUA con alguna clase de planteo programático. Es decir, que nunca estuvo presente la intención de un frente de principios —única forma—, por otra parte, de que no sea una maniobra oportunista destinada a victimizar a la vanguardia estudiantil. Salvo la UJS, ninguna corriente de izquierda presentó un programa -algo que naturalmente habla ampliamente de todas ellas. La sola pretensión de formar un frente sin programa es un acto de impostura. Que a esto se lo presente como el bautismo del FLNS revela la miopía de los autores de esta peregrina tesis. ¡Unidad con Cafiero! La Comisión Política que dirigió la operación FUA no ha reparado qué poco han cambiado los métodos del PC: la maniobra sustituye a los principios y el empirismo al programa. Aspirando a no ser más el furgón de cola del “frente democrático” sino la vanguardia del “frente de liberación”, no ha tenido en cuenta que todo frente sin principios es democratizante y que en todo frente democratizante el lugar de un partido obrero es el del acoplado. Un frente sin principios es la posición de principios del antifrente, pues es el programa lo que diferencia a un frente de la maniobra ocasional. Durante el desarrollo del Congreso, el “frente” no dio a conocer su finalidad política; solo cuando concluyó emitió un comunicado que, curiosamente, no es un acta de nacimiento sino una partida de defunción. Así es que reivindica “el esfuerzo (realizado en el Congreso) por concretar un acuerdo que englobara en un frente único a todas las fuerzas opositoras del campo popular” (Clarín, 5-4-87). ¿Y qué significa esto sino un frente con el cafierismo, es decir, el insepulto “Frente democrático nacional”? ¡Los muertos que vos matáis! En efecto, Echegaray y Dratman se “esforzaron” desde las bambalinas del Congreso por armar un “frente” con el peronismo renovador (la “lucha contra el bipartidismo” tiene, como se puede comprobar, diversas interpretaciones, al igual que lo que ocurre con la Biblia, lo que lleva a la conclusión de que por “lucha antibipartidista” se entiende exclusivamente a la de las elecciones nacionales, y esto por ahora). La FJC propuso un “frente” con inclusión de la JP renovadora, con la salvedad de que la lista debía ser encabezada por un radical disidente. La JP aprovechó naturalmente esta exigencia para romper ese posible acuerdo. En esto consistieron los “esfuerzos” de la izquierda. Pero esta historieta esconde todavía más de lo que revela (y lo que revela es muchísimo, como la extraordinaria similitud entre el FLNS y el “frente democrático”). Ocurre que el encabezamiento de la lista, que se convirtió en el obstáculo insuperable del frente con el bloque que sigue al ex ministro del FMI, no tenía ninguna importancia práctica o política, por la simple razón de que un arreglo previo ya había dado mayoría en el Congreso a la Franja de Nosiglia-Cáceres, lo cual impedía que la presidencia pudiera ser ganada por la oposición. La JP, como ya dijimos, utilizó esa exigencia para no hacer el acuerdo con el PC, pero lo más importante es que éste formuló la exigencia con la pretensión de ocultar su planteo de frente con Cafiero mediante el procedimiento de qué un radical disidente sea cabeza de lista. Así podía hacer pasar el frente en la “interna” del PC. Tenemos que denunciar, entonces, que hubo un claro intento de concretar un acentuado giro hacia la derecha, que fracasó por el insuficiente control que la dirección del PC tiene dentro de su partido en relación a su ala izquierda. La conclusión de todo esto se saca sola: el Congreso de la FUA reveló que el FLNS es. una entelequia que no tiene programa ni delimitación de aliados, y que en la práctica fungió como una prótesis del frente democrático nacional. “Viva la FUA radical” ¡Y, sin embargo, el desastre derechista no se limitó solo a esto! Es que el Congreso de la FUA recién se reunió cuando toda la oposición, sin excepción (y con el Mas curiosamente a la vanguardia) convalidó la presencia de 200 delegados fraudulentos que respondían a Franja Morada. El propio “Qué Pasa” informa sobre este fraude, pero niega que lo haya avalado por el hecho de haber formulado su denuncia. Se produjo, entonces, un acuerdo político, no por tácito menos concreto, para que Franja se quedara con la dirección de la FUA. “Los radicales —dice la Nación del 1-4-87— respiraron con satisfacción, todo les salió redondo, a pesar de que en un principio pensaban que podían perder el control de la Federación (o enfrentar) la creación de una FUA paralela”. En realidad, era la Franja (que movilizó a Jaroslavsky, a Cáceres y a Stubrin) quien pensaba dividir el Congreso o formar una FUA oficial, usando este chantaje para “disciplinar” a la oposición, lo cual consiguió en particular con la JP y el Mas (quien fue el primero, después de Franja-MNR, en aceptar las resoluciones fraudulentas de la “comisión de poderes”). De todo esto se desprende que el “Qué Pasa” no aborda realmente la principal cuestión del Congreso, su fraude, ni la cuestión de un bloque opositor para quebrar el fraude y formar una FUA independiente del Estado. Lo que hizo en definitiva el PC y la izquierda fue formar un frente oportunista, vergonzantemente democratizante, en el marco de una FUA integrada al Estado y por lo tanto importante, lo que convierte a ese “frente” en una oposición a su majestad, es decir, dos veces impotente. La farsa es que, como resultado de todo esto, ¡la dirección de la FUA no cambió un ápice en su composición! Entre Franja y el MNR, de un lado; JP y parte del Pi del otro; y radicales disidentes, otro sector del PI y la FJC en el tercer plano; tenemos la misma dirección de “unidad nacional” que se formó en 1983, con la sola diferencia de que la FUA actual es una entidad paraestatal y de que la FJC afirma de sí misma que es más revolucionaria que hace cuatro años. Posición revolucionaria Como se desprende de todo lo dicho hasta aquí, lo que estuvo planteado en el Congreso de la FUA fue la denuncia de que ésta se convirtió en dependencia estatal y la formación de un bloque revolucionario que asumiera esta denuncia y le diera resonancia nacional y perspectiva política clara. Se debían explotar todas las contradicciones del bloque burgués opositor con el oficialismo y, por otro lado, utilizar el foro de la FUA para formar un bloque político basado en un programa revolucionario. En este, congreso importaba sobremanera la definición estratégica, y no solamente porque la Franja se puso a hablar del no pago de la deuda, en un supremo acto de caradurismo político. La razón principal es que el Congreso de la FUA era un ámbito fundamental para una recomposición revolucionaria de fuerzas, al cabo de cuatro años de hundimiento de toda la FUA democratizante y proalfonsinista. Esta política guio al bloque de la UJS, el cual realizó una captación propagandística y organizativa de fuerzas. El PC, comandado por su Comisión Política, fracasó miserablemente en esta misión y el balance que ha presentado constituye no ya un fraude sino una clara manifestación de tendencia derechista, esto por referencia a la evolución izquierdizante que se pretendió darle hasta ahora.

15 de abril de 1987
Por la victoria de los trabajadores de Ormas
Corresponsal

Los trabajadores de la empresa Ormas, juntó a los de las contratistas Roggio y IECSA, hace ya más de una semana que han tomado las instalaciones de la Central Termoeléctrica en Bahía Blanca. La lucha, que involucra a 3.000 compañeros, está concentrada en el reconocimiento de los 7 representantes elegidos en asamblea y en un reclamo de un aumento salarial del 50 %. La patronal ha ofrecido un 30 % pero no quiere reconocer a la nueva interna y exige que sean reconocidos por los trabajadores los matones que ocupaban la Comisión interna y que fueron sacados por su reconocida trayectoria propatronal y burocrática: éstos son DI Francesco y Santa Cruz. A la propuesta patronal, los trabajadores de Ormas han respondido con la toma de la Central y el respaldo a los representantes recientemente elegidos. La toma se ha visto favorecida con la presencia de las familias y ha demostrado una excelente organización. El día viernes 10 once obreros se declararon en huelga de hambre en la catedral bahiense para fortalecer los reclamos. Es de destacar que la UOCRA local, en manos de una Intervención que tiene a Leiva a la cabeza (Leiva trabajaba en Ormas y es amigo de la ex Cl), se ha puesto al frente de las negociaciones y ha proclamado su apoyo a todos los reclamos, sin embargo, el resto del gremio todavía está en la solidaridad de palabra. Lo mismo pasa con la CGT (Renovadora) que, a pesar de la repercusión que ha causado en la población local, a más de una semana de iniciado el conflicto sólo ha sacado un comunicado de prensa de apoyo. Es indiscutible que el triunfo de la lucha de los compañeros de Ormas abre el camino para la recuperación del gremio, hoy en manos de agentes de Farias, es por ello que la patronal se empeña en el no reconocimiento de la nueva interna que es la expresión del creciente desarrollo de un movimiento antiburocrático y combativo. ¡Por eso la lucha de los trabajadores de la Central Termoeléctrica debe triunfar!

15 de abril de 1987
Piedra del Águila: Se moviliza toda la Uocra
Redacción

“Los trabajadores de Ucasa tienen los mejores niveles de remuneración y beneficios que gozan los obreros de la construcción en Neuquén” sostiene sin empacho una reciente solicitada de la patronal (el pulpo Castellone), la afirmación merece ser incluida en el diccionario mundial del cinismo. Se habla de trabajadores que promedian doce horas de trabajo en condiciones límites de explotación e inseguridad, de trabajadores cuya vida transcurre del obrador a la gamela y que cuando desean ver a sus familias, una vez en meses, deben penar hasta obtener el permiso de la patronal. Se habla de trabajadores que por someterse a este régimen semiesclavo no juntan más de ₳ 400 por mes, y en este régimen va “incluido” el control de la gendarmería sobre el trabajo y la vivienda. Es contra todo este sistema de degradación humana que han vuelto a plantarse los obreros de Piedra. “Actos ilegítimos e injuriosos” dice la patronal. Un mes atrás los trabajadores iniciaron el trabajo a convenio (8 horas) reclamando un plus salarial del 40 % por zona inhóspita y el cumplimiento de las normas de seguridad. Cinco trabajadores acababan de quedar heridos luego de una explosión de dinamita por negligencia del personal jerárquico, ¿qué pasó desde entonces? La patronal montó una campaña de intimidación que llegó hasta el despido de un delegado que reclamaba el otorgamiento de licencias a compañeros que trabajaban sin interrupción desde hacía varios meses. Cuando un miércoles, a la hora del almuerzo, la patronal negó el transporte al comedor, que dista 13 km. la situación explotó. Mil compañeros marcharon sobre las oficinas con maquinarias y camiones e impusieron, acta mediante, el reconocimiento del 20 %, la reincorporación del delegado y el compromiso de no tomar represalias. 48 horas después, la patronal desconocía los acuerdos y despedía a 157 compañeros, entre ellos la totalidad de los delegados. Cuando Piedra se mueve todo el andamiaje político de la patronal y su Estado entra a conmoverse. Piedra fue protagonista de la caminata imponente de abril del 85. “Los obreros de Piedra y de la Uocra siempre vienen de hacer una huelga o están por hacer una huelga” afirma un comentarista del sapagismo. Además, no es solo Piedra. En Arroyito, complejo de obras que construye la planta de agua pesada, han sido cesanteados 30 trabajadores en Sideco Americana y está planteada la paralización ante la falta de pago de las certificaciones por parte de la CNEA (una de las causas de la renuncia de Constantini). 800 trabajadores del complejo resolvieron una marcha al centro. Frente a la amenaza de un desborde huelguístico se han puesto en marcha todos los mecanismos de contención de la patronal y el gobierno: 1) Ante los despidos en Piedra y sin que mediaran medidas de lucha, el Ministerio de Trabajo se apresuró a decretar la conciliación obligatoria. 2) El Juez Federal, Rivarola, inició acciones contra la comisión interna de Ucasa y envió 170 gendarmes que ocupan el obrador. 3) Ante la posibilidad de que la asamblea de obra votara medidas, el Ministerio ordenó a Ucasa la reincorporación, lo que fue desoído por la patronal. 4) La burocracia de la CGT regional llamó a confiar en una entrevista con Alderete en Buenos Aires. Con estas maniobras, mezcla de bicicleta y represión se logró postergar las medidas de lucha en Piedra durante una semana pero la asamblea del viernes 10 resolvió iniciar medidas de fuerza el martes 14 si para entonces no se encuentran reincorporados los despedidos y queda en firme el 20 La Uocra Neuquén en plenario de delegados resolvió la presentación de un petitorio encabezado por estos reclamos, la reincorporación de los compañeros de Arroyito y el pedido de un reajuste salarial del 23,2 % que corresponde a lo perdido en el 86. Bajo estas banderas, la Uocra Neuquén llama a una movilización para el miércoles 15 sobre el centro de la ciudad, que convoca a todas las delegaciones de la provincia. Ucasa quiere quebrar por un largo período la resistencia obrera a sus planes de superexplotación y miseria. El plan de lucha provincial de la Uocra ha comenzado a prender 500 trabajadores participaron de la primera movilización y el retiro de las obras fue masivo. La preparación de una asamblea general para aprobar el pliego de reclamos y dictar los próximos pasos de la lucha puede ser la herramienta para concentrar en un solo puño las tendencias de movilización y rodear de Solidaridad a Piedra y Arroyito.

15 de abril de 1987
ATSA: La directiva propone que Alderete decida

En una reciente reunión con los hospitales de comunidad, la directiva de ATSA sostuvo la curiosa tesis de que Alderete puede constituir el canal para recuperar los salarios y el conjunto de los reclamos pendientes del gremio. Darío Pereyra planteó la necesidad de formar una comisión de ATSA para ir a entrevistarse con West Ocampo, con el argumento de que “como West Ocampo está en los ‘15’ y los ’15’ dominan el Ministerio de Trabajo, así podremos conseguir algo...’’. Como corresponde a tan lacayuna misión, Darío dejó en claro que los miembros de la comisión no deben ser “irritativos” para West Ocampo. Los “combativos’’ quieren que los “burócratas” les salven las papas. ¿Puede concebirse mayor bancarrota política? Ante el reclamo efectuado por uno de los presentes de que la Asamblea General incluyera en el plan de lucha votado las reivindicaciones propias de los hospitales de comunidad, la respuesta fue para la historia: “No se puede esperar quince días” (una dirección que dilapidó durante dos años las energías del gremio ahora reclama celeridad para entrevistar a Alderete). También se contestó que “la asamblea puede no resolver un plan de lucha” ¡Como si ésta fuera una razón para no incluir los reclamos de los hospitales de comunidad en su temario! Por propia boca de la Directiva de ATSA tenemos la confesión de que se ha integrado por completo al Ministerio de Trabajo, es decir, al gobierno y a la burocracia. El derechismo de esta dirección no tiene límites, salvo los que le impone la base del gremio. Esto nos dice que luchará para quebrar la Asamblea General y sus resoluciones. Es necesario tomar conciencia de lo que significa esta dirección, porque solamente como consecuencia de ello nos organizaremos con toda la solidez necesaria para reagrupar a la masa del gremio por sus reivindicaciones. Esta es una tarea que deberá llevar un tiempo, pero que debe ser meticulosamente realizada en el trabajo cotidiano a nivel de lugar de trabajo y de sindicato. Para la Asamblea General planteamos: prepararla con asambleas por establecimiento que recojan las reivindicaciones y reclamos a la Directiva para que diga con anticipación cuál es la propuesta y la política que pretende poner a votación. Hospital Francés: Violento ataque contra la organización gremial La parálisis de la Directiva de ATSA El reciente incendio del Hospital Francés mostró el brutal desprecio de esta patronal por la salud de los enfermos y la seguridad de los compañeros. El único Interés de estos negreros disfrazados de filántropos es amasar fortunas a costa de los internados y de la explotación de los trabajadores. La Interna del Francés denunció que el incendio obedeció a la negligencia patronal. Sobre la base de esta declaración de la Interna, la patronal se largó a una furibunda campaña contra la organización gremial, a la que acusan de “politización”. ¿Se trata acaso de “política” repudiar las condiciones denigrantes de trabajo? Y si así fuera, ¿la política es sólo para los patrones? La patronal sacó tres volantes firmados por “auténticos trabajadores”. Curiosamente, los “auténticos” no mencionan el básico de A196 ni las brutales condiciones de trabajo. La campaña patronal ha rendido sus frutos: existe una gran confusión entre los compañeros y la subdelegada ha renunciado. La Jugada patronal busca descabezar a la interna para avanzar en la confiscación salarial y el deterioro de las condiciones de trabajo. El ataque patronal contra esta comisión interna no ha recibido la más mínima respuesta de la Directiva de ATSA, que no ha dicho esta boca es mía. Los que no se movilizan “para que no venga la intervención” dejan que la patronal barra, sin más ni más, el tejido gremial de ATSA, sus comisiones internas y cuerpos de delegados. Ninguna patronal tiene derecho a criticar a ninguna C. Interna, esto porque se encuentran en diferentes terrenos de clase. Sólo los trabajadores tienen ese derecho, (y aún el deber, cuando la organización gremial no responde a los intereses genuinos de los trabajadores). Por eso, para pararle el carro a estos negreros, para esclarecer la maniobra patronal, desenmascarar a los “auténticos” y reclamar un inmediato aumento de emergencia de ₳ 100 y por las condiciones de trabajo, asambleas por turno y sección. Que los trabajadores decidan. Hospital Español: Retroceso patronal Luego de 22 días de quite de colaboración, los trabajadores del Español han logrado imponer un retroceso a la patronal. Una asamblea general del Hospital voto el levantamiento de las medidas de fuerza ante una propuesta patronal que consideraba una parte importante de las reivindicaciones planteadas: completa satisfacción del reclamo de los francos y ₳ 15 de aumento (sobre ₳ 50 reclamados). La firmeza con que fue mantenido el quite de colaboración y la existencia de un importante sector que estaba dispuesto a seguir hasta la satisfacción total de los reclamos reflejan la combatividad de la base de Sanidad. Ahora hay que aprovechar este pequeño paso adelante para preparar una gran asamblea general, de cara a la Asamblea del gremio, para votar un plan de lucha hasta la victoria por el mínimo de ₳ 400 y que garantice la concurrencia a la misma. Hospital de La Matanza: Asamblea desbarata maniobra reaccionaria Desde su creación, la dirección de este hospital se ha caracterizado por intentar darle un funcionamiento democrático, y por sus enormes esfuerzos para habilitar toda su capacidad asistencial. Sin embargo, estos esfuerzos se han visto permanentemente limitados por la política oficial de vaciamiento hospitalario. Aprovechando la renuncia del director, un grupo de profesionales solicitó una asamblea con el fin de cuestionar a la dirección actual, con el objetivo de imponer una nueva conducción de características reaccionarias. Pero la Asamblea, a la que concurrieron 120 trabajadores, permitió desenmascarar la maniobra. El triunfo de 102 votos, contra 13 dejó demostrado el acuerdo del conjunto de los profesionales en la defensa del hospital público. Esta asamblea significa un importante paso para una organización creciente de los trabajadores de la salud contra la ofensiva oficial de desmantelamiento y vaciamiento de la salud pública. Corresponsal

15 de abril de 1987
Efectivamente, el “punto final” está superado
Redacción

La sanción del punto final dejó fuera de proceso al 95 % de la oficialidad involucrada en la represión genocida, pero aun así hubo quien sostuviera que este punto final había sido derrotado porque se aceleraban los procesos contra el 5 % restante, entre los cuales se encontraban figuras claves de la represión, y porque mantenía abierta la crisis militar. Todo esto se va demoliendo día a día con topadora. Los principales acusados en la denominada causa 450, correspondiente al Primer Cuerpo de Ejército generales Adolfo Sigwald y Olivera Rovere, han quedado en libertad. Ahora esta causa ha quedado limitada a 25 oficiales, de los cuales solo 2 están en actividad. Según los diarios, las restantes Cámaras Federales del Interior seguirían el mismo criterio de no afectar judicialmente a los oficiales en actividad, de modo de llevar “tranquilidad” a los cuarteles. Al mismo tiempo, en otras causas, los jueces han decidido postergar citaciones y. respecto de los oficiales de la Armada, de acuerdo a Ámbito Financiero (13-4) “la Cámara Federal estaría decidida a evitar llamarlos durante el tratamiento del juicio, no dando lugar por ejemplo a las ruedas de reconocimiento de presos y otros procedimientos que podrían ocasionar una crisis”. Todos estos pasos se están dando con el aval de Alfonsín, para lo cual se reúne en forma cada vez más frecuente con los miembros del Poder Judicial (“Ámbito"). Finalmente, la Corte Suprema establecería el principio de “obediencia debida” en la causa Camps. lo que servirá para que queden automáticamente libres de todo cargo las decenas de oficiales y policías involucrados en las desapariciones en la Provincia de Buenos Aires, y constituiría un antecedente fundamental para el resto de los juicios (también "Ámbito"). Todo esto nos dice que cuando los izquierdistas afirman que el “punto final” está superado, tienen razón, pero al revés: está efectivamente superado, pero por la amnistía. No es de otro modo que se debe caracterizar a las libertades y desprocesamientos carentes de todo fundamento jurídico. La hipocresía democratizante bate a pleno, y es así que la “independencia de los poderes”, la “majestad de la justicia" y el “estado de derecho” son, precisamente, el marco de violación de todos los principios constitucionales más elementales.

15 de abril de 1987
Irrefutable fracaso de la gira del Papa
Redacción

El balance fundamental de la gira del Papa por Argentina, es que fue un monumental fracaso. Con excepción de la concentración en Salta, en todos los restantes actos el público que se reunió fue catastróficamente inferior a las previsiones. El mitin de Córdoba, al que la prensa consideró un éxito, fue un 70 % inferior al millón de personas previsto. El mayor de los fracasos, y también el más significativo, fue el de la concentración con el “mundo del trabajo" (muy buena expresión porque reconoce que la patronal es clase parasitaria), toda vez que la concurrencia al acto en el Mercado Central, organizado con la CGT, fue inferior a las 100.000 personas. De nada sirvió, en este caso, la declaración de feriado por parte del gobierno ante la súplica desesperada de Saúl Ubaldini. Todo este verdadero desastre explica la desmesurada muestra de alegría de los diarios reaccionarios luego de la concentración del domingo de Ramos en la avenida 9 de Julio. Pero incluso este acto de fe fue una demostración del fracaso del conjunto de la gira. Es que en este caso no se juntaron más de 500.000 personas, un cuarto de lo reunido en los actos de cierre de la campaña electoral y apenas un poco por encima de la concentración de Córdoba, a pesar de que la población de Buenos Aires es nueve veces superior a la de aquélla. Tampoco se reparó que la concentración sustituía a la celebración que normalmente se realiza en las iglesias con una concurrencia varias veces superior. El Papa no llegó a conmover ni siquiera con una celebración que por primera vez en 400 años se realiza fuera del Vaticano. El raquitismo de la convocatoria papal se pone también en evidencia si se tiene presente que la iglesia argentina movilizó todo su aparato económico y educacional. Aunque en forma tardía, el carácter reaccionario de la gira concluyó siendo percibido hasta por democratizantes y oficialistas insospechables como el semanario El Periodista. Claro que el Papa no mezquinó sus definiciones: llamó a los trabajadores a no actuar en política y a no preocuparse "por el corto plazo" (a él de todos modos la olla se la paran las finanzas del Vaticano); sustituyó la expresión sindicato por la de "asociación laboral", esto porque para el clero los gremios deben ser sociedades de socorro que practiquen la caridad; respaldó descaradamente al episcopado argentino en su conducta frente a ía dictadura, adjudicándote un rol que no tuvo — luchar contra el genocidio (de paso blanqueó al Vaticano que respaldó al clero local en todo aquel periodo); atacó la ley de divorcio, lo cual no provocó en nuestros demócratas nativos ninguna queja por la interferencia que ello significa en los asuntos interiores del país y en el funcionamiento de las instituciones representativas; tuvo, finalmente, el lapsus sublime de equiparar la “actividad empresarial” con la “pastoral”, algo completamente lógico cuando se recuerda el affaire del Banco Ambrosiano. los desfalcos del Banco del Vaticano (Instituto de Obra Religiosa (sic)) y la participación de la banca clerical en el negociado internacional de la deuda externa. En otras intervenciones el Papa se refirió a la “reconciliación nacional” sin decir nada de la necesidad de hacer justicia, lo que equivale a pregonar la amnistía. De conjunto apoyó el proceso político argentino, máxime cuando en el gobierno está presente ya la conexión Vaticana vía el clerical Alderete y el grupo de los 15. El fracaso de esta gira, que solamente tuvo algún paralelo en una reciente gira a Francia, demuestra la elevada conciencia antiimperialista y democrática del pueblo argentino — precisamente lo que los oficialistas se empeñan en negar cuando dicen que el argentino es autoritario. Se ha castigado el apoyo del Papa a la flota pirata, el apoyo del clero a la dictadura y la injerencia de la iglesia en contra de la legislación democrática y laica. El pueblo del "90 % de mayoría católica" ha repudiado la visita del Papa y con ello ha demostrado que el poder del clero en Argentina se deriva del apoyo que le brinda el Estado y los grandes capitalistas.

15 de abril de 1987
Directores “gremiales” o cómo organizar los despidos masivos en las empresas estatales
Redacción

En los círculos patronales hay un verdadero entusiasmo por incorporar a los burócratas sindicales a las empresas del Estado. Hasta La Nación ha apoyado esta idea si ello sirve a la “privatización” de aquellas. Pero para los trabajadores este “regalito” que se hace a las direcciones no viene solo; forma parte de un paquete que liquida la democracia sindical y la independencia de los sindicatos frente al Estado. ¿Cómo debemos encarar la situación? Bajo el titular “Un operativo ambicioso”, Clarín (3/4) informó sobre las avanzadas negociaciones entre los “15” y funcionarios gubernamentales para incorporar a dirigentes gremiales a los directorios de las empresas y bancos estatales. Esto forma parte del amplio paquete compuesto por la ley sindical; de obras sociales; las paritarias con piso, techo y emergencia económica; el pacto social; la inclusión de hombres de ¡os “15” y afines en las listas electorales de la UCR; y al final, el gobierno de "unión nacional”. A la integración de Zanola al Banco Central y de sus “hombres de confianza” a los restantes bancos estatales (Nación, Hipotecario, Desarrollo y Caja de Ahorro), le seguirían YPF, ENTel y sobre todo SEGBA y Agua y Energía (Luz y Fuerza es la “patria chica” del ministro Alderete). Estatización de los sindicatos El objetivo político fundamental que se persigue es asociar orgánicamente a los sindicatos al Estado capitalista y convertirlos en cogestores de la política antiobrera y antinacional que se lleva adelante. Por eso el pacto contempla la regimentación de la negociación colectiva y el arbitraje obligatorio. Los burócratas afirman que todos estos acuerdos no rozan la autonomía sindical, pero por si acaso le ponen doble cerrojo a los gremios, para impedir cualquier acción sindical independiente del Estado. El llamado a los sindicatos a integrar los directorios de las empresas del Estado no responde a una defensa contra las presiones que ejerce el imperialismo contra ellas, sino que es al revés, es una acción para privatizar a esas empresas, “racionalizarlas”, y para hacer frente a la reacción oportuna de los trabajadores. El izquierdista Guillán ya ha dicho que es partidario de la “empresa mixta”, es decir, de la empresa bancada por el Estado y explotada por los capitalistas. La burocracia sindical ha ingresado a esta política porque es la única que puede darle una satisfacción económica (las comisiones de privatización y los sueldos de directores), en una situación en que la crisis tiende a reducir las viejas formas de coimeo de la burocracia sindical. La burocracia no vacila en liquidar a la organización obrera como defensora del valor de la fuerza de trabajo frente al capital (la lucha por el salario, por las condiciones de trabajo y contra los despidos) y en convertirla en oficina gubernamental cuyo cometido será la aplicación de los dictados del gobierno patronal de turno y de sus mandantes, el imperialismo. La burocracia sindical también persigue conscientemente esta política de integración al Estado para asegurar su permanencia indefinida al frente de las organizaciones obreras. La próxima Ley de Asociaciones Profesionales establecerá la posibilidad de reelección, lo cual le da la oportunidad de volver a conquistar un status de vitalicia, con el apoyo del gobierno y de los patrones. Pero recurrir a esto demuestra la conciencia que la propia burocracia tiene del repudio de la masa sindical. Todas las tendencias Como ya dijimos; no estamos ante un frente Estado-burocracia para defender a las empresas nacionalizadas frente al imperialismo, sino frente a los trabajadores. El pago de la deuda externa se hará, en gran parte ahora, entregando acciones de esas empresas. Se trata de incorporar burócratas, no a empresas nacionalizadas, sino desnacionalizadas. No sólo los “15” sino el conjunto de los agrupamientos burocráticos responden a esta orientación. Recientemente, la Unión Ferroviaria (de los “25”) se ha pronunciado categóricamente por su incorporación a la dirección del holding encargado de la privatización de los ferrocarriles. El primer resultado de esto serán miles de trabajadores estatales despedidos. Cómo luchar contra esto El nombramiento de burócratas sindicales para el directorio de las empresas estatales; la integración de los sindicatos y de la CGT al Ministerio de Trabajo; la sanción de una “emergencia económica” para ¡legalizar las huelgas; el dictado de una ley de asociaciones profesionales para acabar con la democracia sindical; la asociación de la burocracia al Estado para codirigir las obras sociales definitivamente entregadas al Estado y al aprovechamiento del sistema por parte de los monopolios capitalistas de la salud; todo esto forma parte de un único gran paquete antiobrero, lo que significa que no se puede tomar posición frente a cada una de estas medidas consideradas aisladamente. Si se propusiera, por ejemplo, “controlemos a los directores ‘obreros’ ”, estaríamos ante una propuesta falsa, esto porque ese “director obrero” jamás podría ser “controlado” por un sindicato regimentado e integrado al Estado, que debe colaborar en la privatización de las empresas del Estado. La primera cuestión es por lo tanto la independencia y democracia sindicales. Contra la política de sometimiento estatal de los sindicatos, los trabajadores debemos reclamar la libre negociación colectiva y un plan de lucha por un salario mínimo y móvil de ₳ 600 y por aumentos salariales en todas las categorías que superan al mínimo. Estas reivindicaciones deben fundamentar la movilización contra la legislación que se está elaborando para poner a los sindicatos bajo “residencia vigilada”. De un modo general, deberemos oponer a las decisiones despóticas del Estado contra la acción sindical, la subordinación del sindicato a las resoluciones de la Asamblea General. La cuestión de los “directores sindicales” plantea un asunto previo: ¿para qué política son nombrados? Esta política —lo sabe todo el mundo— está siendo establecida con los “capitanes de la industria” y la banca internacional. Se trata de liquidar a las empresas del Estado en la medida en que ello beneficie al capital y a los usureros, y por sobre todas las cosas se trata de acabar con las conquistas obreras. Los capitalistas fundamentan la privatización en la “ineficiencia” del Estado, en sus colosales déficits, en su burocratismo y en la necesidad de impulsar la “iniciativa individual”. Pero la “ineficiencia” del Estado es responsabilidad del gobierno capitalista, de los directores capitalistas y de la gestión capitalista —que está toda enderezada al sabotaje de la economía estatal en favor de la privada. Los déficits tienen esa misma causa, el pago de la deuda externa y el boicot capitalista al pago previsional y de los impuestos. El burocratismo existe naturalmente porque no hay en ningún campo del Estado patronal, ni puede haberlo, un control democrático de los trabajadores. Y por último, qué peor impulso a la “iniciativa individual” que entregar las empresas a un puñado de monopolios que ahogarán toda “iniciativa individual” de la inmensa mayoría popular. Los capitalistas han hundido a las empresas del Estado para reclamar ahora su privatización. Frente a esto, deberemos atacar esta ofensiva de los monopolios y el propio Estado, pero no en nombre de la empresa estatal que sirve al capital sino en nombre de su reorganización bajo control obrero. De este análisis concreto de la situación tomada en su conjunto se desprenden dos grandes planteos: 1) Asamblea General para reclamar paritarias inmediatas y libres y votar un plan de lucha; 2) Congreso General de delegados elegidos especialmente, por lugar de trabajo y con mandatos, para elaborar un plan de reorganización de las empresas estatales. La gran batalla que se va a plantear como consecuencia de la gran crisis económica y de esta política capitalista, habrá de colocar a la orden del día el antagonismo irreductible entre la masa sindical y la clase obrera de un lado, y la burocracia sindical del otro. Por eso una de las principales consignas del momento es formar agrupaciones revolucionarias en los sindicatos para, mediante esta lucha, expulsar a la burocracia e independizar a los sindicatos del Estado y de la patronal mediante una dirección revolucionaria.

15 de abril de 1987
1° de Mayo: Acto obrero y socialista
Redacción

Ya va para un mes que tenemos a un “obrero” en el ministerio de Trabajo. ¿Usted, compañero, notó la diferencia? Con la regularidad de la rotación de la Tierra, se sigue pagando la deuda-externa sin el menor reparo en la miseria popular. El gobierno que tiene ahora ministros peronistas, se ufana de haber renegociado con los banqueros la deuda externa por un período de 20 años, sin percibir ante tamaña alegría que han oficializado la hipoteca del país para más allá del año 2.000. Los salarios siguen congelados, a pesar de una inflación del 15 % en dos meses. Como los nuevos ministros y directores “obreros” son hombres de la iglesia, se dice que dictarán una caridad de 20 ó 30 australes, que cobraremos a principios de junio. Los jubilados se desbancan en la indigencia, pero a ellos no se les “renegocia” lo que se les debe ni se les paga interés; a ellos sí que el gobierno les responde con el “no pago de la deuda”. Los ministros y directores “obreros” han sido nombrados en provecho propio y para secundar una política anti-obrera. La CGT y. Ubaldini les han dado el visto bueno. Con esto han convertido a los sindicatos en organizaciones controladas por el interés del Estado. Los editoriales de la prensa “seria” aprueban la integración de los sindicatos al Estado. Necesitamos a los dirigentes sindicales —dicen— para “racionalizar” la administración (despidos masivos) y para llevar adelante una “profunda política de productividad” (intensificación de los ritmos de trabajo y, con ello, de los accidentes y del deterioro de la salud de los trabajadores). Las ratas no se ocultan más: la “santa alianza” de los patrones y de la burocracia; de los políticos patronales “democráticos” y de los patoteros; de la iglesia “caritativa” y del militarismo represor; esta “santa alianza” actúa a la luz del día, se concentra en el gobierno y proclama sus objetivos de guerra contra nuestras ya deterioradas condiciones de vida. El Partido Obrero llama a darle batalla a todo esto. Independencia de los sindicatos del Estado: fuera la corrupta burocracia sindical. Plan de lucha por un salario y jubilación mínimos y móviles de 600 australes. Asamblea general en todos los sindicatos y organizaciones populares. Congreso genial de delegados elegidos y mandatarios por la base para elaborar un plan de reorganización de las empresas estatales, contra el sabotaje a que las somete el capital y contra su captura por los monopolios. ¿Quieren “iniciativa individual”? Entonces: ¡abajo el monopolio que ahoga las iniciativas y estrangula a los individuos, y viva la democracia obrera que impulsa la creación popular! El Partido Obrero, lo repetimos, llama a romper con el Estado capitalista y con los políticos patronales, y a conquistar la plena independencia de la clase obrera y del conjunto de los trabajadores. Con este programa, compañeros, resumimos y concretamos las tendencias y aspiraciones de la única clase que trabaja y que produce, la de los explotados. No proclamamos un simple ideal, damos cuerpo a las conclusiones que se desprenden de la experiencia política que estamos viviendo. ¡Basta de gobiernos de explotadores, por un gobierno de trabajadores! ¡Basta de capitalismo, por el socialismo! ¡Basta de sometimiento nacional, por la unidad socialista de América Latina! Por todo esto, compañeros, tenemos que concurrir masivamente al único acto obrero y socialista del próximo 1o de mayo, día internacional de lucha de los trabajadores. La emancipación de la nación y de los trabajadores será la obra de los trabajadores mismos.