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Prensa Obrera N° 1563

5 de septiembre de 2019 · 13 notas

Notas de este número

5 de septiembre de 2019
Chubut marca un camino

Las organizaciones de trabajadores que componen la mesa del Plenario Sindical Combativo se reunieron para definir la convocatoria a un plenario nacional de trabajadores ocupados y desocupados para definir un curso de acción y un planteo frente a la crisis nacional. Luego de las masivas movilizaciones del sindicalismo combativo y las organizaciones de desocupados de las últimas semanas, que pusieron en la calle las reivindicaciones centrales de los trabajadores, los compañeros del Sutna convocaron a las organizaciones del PSC a reunirse para avanzar en nuevas iniciativas. Reunidos en la sede de la AGD-UBA, delegaciones de la Unión Ferroviaria Oeste, Cicop, docentes de los Sutebas combativos y de Ademys, del Polo Obrero, delegados del Hospital Italiano, delegados gráficos, de la minoría clasista de Foetra, juntas internas de ATE recuperadas y de otros gremios debatieron sobre el cuadro de crisis y resolvieron convocar a todas las organizaciones sindicales y del movimiento piquetero a discutir y resolver un curso de acción frente a la crisis. Este sábado 7 de setiembre se realizará una reunión preparatoria en el Sutna San Fernando con todos los representantes sindicales que quieran formar parte de esta iniciativa. Esta nueva iniciativa se da en un marco del default y el cepo que han dejado al descubierto la bancarrota nacional, al tiempo que la carestía descarga las costas de la crisis sobre los trabajadores. El viernes 30 pararon los docentes universitarios de la mano de AGD-UBA, los Suteba de Matanza y Ensenada y Ademys, con importante acatamiento, rompiendo la tregua de las burocracias de su actividad. ATE va al paro nacional junto a Conadu Histórica el 10 de setiembre. Los trabajadores de Ran-Bat lograron la reincorporación pero el Estado entregó el pago de Repro frente a la quiebra en ciernes de la empresa. Las y los trabajadores de Mielcita luchan contra el cierre con la ocupación. En Ansabo continúa el acampe de los compañeros papeleros que luchan por la reapertura. Los colectiveros de la 165 llevan cuatro meses de lucha con las dotaciones sin funcionar, logrando que el salario lo pague el propio Estado frente a la quiebra de la línea. También han anunciado suspensiones masivas empresas de importancia como Arcor, Siderca, Morvillo o Eskabe. El Sutna enfrenta también nuevos intentos de las patronales de avanzar sobre los trabajadores en Pirelli y en Bridgestone, luego de la lucha contra el PPC (procedimiento preventivo de crisis) en Fate. Sumado a esta situación, continúan la pulverización del salario y pretenden retomar la línea de la reforma laboral que liquide los convenios colectivos de trabajo y las conquistas de los trabajadores argentinos. Como venimos señalando en Prensa Obrera, la situación en la provincia de Chubut es el espejo en donde debe mirarse todo el país. Los docentes y estatales protagonizan una verdadera pueblada que ha quebrado el operativo de contención montado por la burocracia sindical, luchando masivamente por su salario. En las últimas horas, una patota ligada al burócrata petrolero “Loma” Avila atacaba el piquete de los docentes provocando el repudio nacional y una movilización de 40.000 personas que configura una rebelión popular contra Arcioni, el gobernador albertista recién electo que no paga los salarios en fecha y desconoce los acuerdos paritarios. La Ctera tuvo que convocar un paro nacional que se coloca objetivamente contra un gobernador alineado con la fórmula Fernández-Fernández al igual que el burócrata del petróleo que atacó a los compañeros y la propia dirección de la Ctera. La lucha de los trabajadores ha puesto patas para arriba a los diferentes brazos del bloque F-F. Por Chubut, todos a la huelga de Ctera La disparada del costo de vida -hoy una familia que no supera los 32 mil pesos se encuentra en la pobreza según los propios datos oficiales- coloca a millones de familias en la pobreza. Las masivas movilizaciones del movimiento piquetero con el Polo Obrero a la cabeza -que se encuentra acampando con más de 30 mil compañeros- abren un curso de intervención masiva frente al pacto de “paz social” del triunvirato piquetero, pacto se resquebraja frente a la enorme bronca que se vive en las barriadas populares. La burocracia sindical actúa como verdadero garante del trabajo sucio antiobrero de Macri en la transición, acompañado con el silencio frente a las últimas medidas de la coalición de los Fernández y Massa. Abiertamente han declarado estar al servicio de la “gobernabilidad” aunque esta defensa implique dejar pasar todos los ataques que reciben los trabajadores. Luego de las jornadas de diciembre 2017, la reforma laboral quedó archivada. Hoy, es el propio Alberto Fernández quien ha desempolvado estas intenciones, pretendiendo un “pacto nacional” entre los trabajadores y las patronales para congelar el salario y avanzar sobre los convenios colectivos, como él mismo señaló, con el modelo “Vaca Muerta” de liquidación del convenio petrolero. Apoyamos con todo la iniciativa de los sindicatos combativos. El Frente de Izquierda-U libra una batalla política de carácter estratégico en concordancia con el campo de lucha de todos los trabajadores en esta etapa, y en particular con el programa resuelto en el plenario fundacional del PSC. Impulsamos esta iniciativa desarrollando una gran agitación en todo el movimiento obrero, llamando a los trabajadores a organizarse para enfrentar el cerco de la burocracia sindical de todos los pelajes y luchar por la intervención de la clase obrera como factor determinante en la crisis política nacional a través de un paro activo nacional de 36 horas. Impulsamos asambleas populares en los barrios, asambleas en los sindicatos y en todas las organizaciones populares. Por un Congreso Nacional de delegados mandatados de ocupados y desocupados. No permitamos que la crisis se descargue sobre los trabajadores. Basta de despidos. Ocupación de toda fábrica que cierre o despida masivamente. Por el reparto de las horas de trabajo sin afectar el salario. Por la reapertura inmediata de todas las paritarias. Por la nacionalización de la banca y el comercio exterior bajo control de los trabajadores. Por una salida de los trabajadores a la crisis capitalista en curso. La represión del gobierno y las patotas echan nafta al fuego del...

5 de septiembre de 2019
[Editorial] El default recién comienza

El gobierno, según los comentaristas, recuperó el aliento. Una “tenue paz cambiaria”, tituló La Nación luego de la frenética carrera de la semana anterior. Pero lo cierto es que, mientras el volumen de operaciones se ha reducido por el cepo, ha empezado a tomar vuelo el mercado paralelo. Allí el dólar se cotizaba a 63 pesos, que es el precio que alcanzó al cierre de la semana negra pasada. Pese a que la demanda se desplazó a otros canales, el gobierno tuvo que intervenir en el mercado y hasta volvieron las ventas directas del BCRA. El método usual del “Toto” Caputo, que fuera eyectado, por ese motivo, de la presidencia del mismo. Las reservas han sido utilizadas para financiar la fuga de capitales mientras continúa el retiro de depósitos en dólares, que ya ascienden a 5.000 millones desde las Paso. La introducción del cepo y la postergación del pago de las Letes con vencimientos más próximos están lejos de eliminar el riesgo de un default. Están en duda los compromisos, no ya de 2020, sino de lo que resta de 2019. Junto a parte de las Letes que han quedado excluidas de la postergación, deben hacerse frente a bonos que vencen en octubre, al Bonar 24 en noviembre y el Discount a fin de año. Además, el Tesoro deberá vender parte de sus dólares para hacer frente a los compromisos en pesos que tiene de aquí a fin de año. Por otra parte, el default selectivo prepara un default generalizado, porque al patear para adelante los vencimientos añaden nuevos intereses a la deuda original que harán más inviable el repago. Corrida bancaria Por lo pronto, la brecha entre el oficial y el paralelo es del 10% y posiblemente se agrande. Lejos de estabilizarse el dólar, este desfasaje ya indica un potencial devaluatorio. Esto cuestiona que los exportadores liquiden sus divisas. La existencia de dos mercados va a acentuar las maniobras patronales de sobrefacturar importaciones y subfacturar exportaciones, de modo de obtener beneficios adicionales. Distintas variables de la economía se referencian en la cotización del mercado negro, empezando por productos cuyo valor se guía por los precios internacionales. Esto tiene un impacto sobre los precios que llegan a los consumidores. Las previsiones que antes de las Paso hablaban de un 40% de inflación para todo 2019 ya han pasado al 55% pero probablemente se queden cortas. Hay que tener presente que las tarifas están dolarizadas y no hay ninguna restricción para su actualización. Pero incluso en lo que se refiere a la nafta, si bien el gobierno conserva el beneficio para el consumidor final, acaba de excluir del congelamiento al combustible para el agro, la industria y el transporte. Esto repercute de lleno en los costos industriales y, por supuesto, en los precios. El escenario de una corrida bancaria está instalado y ya asomó su cabeza con las colas en los bancos en la jornada inaugural del cepo. Este escenario es el que ha tratado de prevenir el gobierno, poniendo un límite a la compra de divisas. Pero esa restricción probablemente sea tardía e insuficiente. Hay que tener presente que todos los agregados monetarios (la suma del circulante, los depósitos a la vista, cajas de ahorro, plazo fijo tanto en moneda local como extranjera) suman unos 4 billones de pesos (más de 60.000 millones de dólares). Obviamente, no hay reservas que alcancen para satisfacer esa demanda potencial. Pero lo más grave es que los bancos comerciales tienen prestado ese dinero de los ahorristas al BCRA. Los títulos que han recibido a cambio por esta operatoria, las Leliqs, superan el 1,2 billones de pesos, Si hubiera una estampida, el BCRA debería devolver pesos a cambio de las Leliqs, obligando a una emisión sideral y una hiperinflación. La otra opción sería imponer un corralito. Lo cierto es que estamos ante una bomba de tiempo y el precio para financiar toda esta operatoria parasitaria se hace insostenible. Las tasas para renovar las Leliqs han alcanzado un nuevo récord, superando el 85% y, aún así, no logró renovarse la totalidad. Esto, por supuesto, tiene el efecto de un infarto en la economía. Ha desaparecido el crédito, parando la producción, las transacciones mayoristas y el propio consumo, donde las tasas que cobran las tarjetas de crédito son prohibitivas. El cepo, a su turno, no ha detenido la fuga de capitales, pero sí ha sido suficiente para terminar de frenar del todo al mercado inmobiliario. Este colapso pone en jaque a todas las empresas y está en la base de esta nueva caída de la Bolsa. Muchas grandes empresas -Arcor, Siderca,Eskabe, Morvillo, etc.- ya anunciaron suspensiones masivas. YPF ha sido especialmente sacudida por este vendaval y sus acciones han llegado a su nivel más bajo desde 2001. Pero eso puede extenderse a todas las energéticas, que han sido las acciones más afectadas junto con los bancos (atención que este hecho es una señal más del potencial de una corrida bancaria que podría arrastrar a las instituciones financieras). El guiño de Fernández Las medidas anunciadas, tanto el reperfilamiento como el cepo, contaron con el guiño de Alberto Fernández. “La tranquilidad cambiaria de los últimos días se respaldó también en una actitud responsable de la oposición… El silencio de Alberto Fernández fue el más decisivo a la hora de mantener la calma del dólar” (La Nación, 4/9). Hay una línea directa y fluida entre los asesores de Alberto Fernández y los funcionarios del gobierno. Alberto Fernández pretende, sin embargo, que el trabajo sucio sea realizado por el macrismo. Viene colocando palos en la rueda para que la reprogramación de la deuda sea discutida en el Parlamento. Lo que promueve es que el gobierno lo saque por DNU, con lo cual cumple un doble propósito: no quedar pegado directamente a los anuncios oficiales pero, al mismo tiempo, evitar convertir el tema en un factor de convulsión política. En el actual cuadro, el abordaje de la deuda por parte del Parlamento podría agitar las aguas y alentar la movilización popular. Está claro que eso no está en el cálculo ni en los planes del ganador de las Paso. La tregua que vienen sosteniendo las direcciones sindicales -cuyas alas en su totalidad son tributarias de los Fernández- es el mejor testimonio de esta orientación. El macrismo aspira, en cambio, que Alberto Fernández deje marcadas sus huellas digitales. El FMI también busca un consenso lo más explícito posible, condicionando el desembolso del nuevo tramo del préstamo previsto a la negociación de una agenda a implementar por el nuevo presidente. La reprogramación de la deuda irá atada a un nuevo ajuste y confiscación salarial, así como a las reformas laboral y jubilatoria. Una agenda que cuenta con el respaldo de la clase capitalista, que viene exhortando al oficialismo y la oposición a establecer y reforzar los compromisos entre ambos. Perspectivas y programa El macrismo representó una tentativa de rescate de los capitalistas frente al derrumbe del régimen de emergencia montado por el kirchnerismo y fue una apuesta por abrirle un nuevo horizonte de expansión y negocios, augurando una “lluvia de inversiones”. La vuelta del cepo cuatro años después -habiendo llevado la deuda a más del 100% del PBI, evaporadas las reservas del país, en cesación de pagos y al borde de una hiperinflación- es una expresión de la impasse capitalista y de sus programas de salida. La misma crisis capitalista mundial, que es la que explicó en su momento el derrumbe kirchnerista, es la misma que terminó arrastrando al macrismo. El “retorno a los mercados” se estrelló contra un mercado mundial dominado por la guerra comercial- y, ahora, una guerra de monedas- y las tendencias a la recesión global. El cepo no detiene la fuga de capitales. Los grandes inversores y el gran capital, como ya ocurrió bajo la década kirchnerista, tienen sus propios canales, como el “contado con liqui” (compra de bonos y acciones en pesos en el mercado local que se comercializan en plazas del exterior en dólares o en otra moneda extranjera) o el llamado “dólar bolsa” (que se transa en el mercado bursátil ) y burlan las restricciones estatales. Guido Sandleris, presidente del Banco Central, acaba de ratificar que esta operatoria sigue vigente sin limitaciones. Las restricciones cambiarias terminan afectando a los pequeños ahorristas y trabajadores que buscan salvaguardar sus ahorros refugiándose en el dólar. El cepo, como ya ocurrió bajo el kirchnerismo, tiene como función cuidar las reservas para pagar a los acreedores. No olvidemos que los K fueron pagadores seriales de la deuda. Lo peor está por venir. Los nuevos sacrificios no van a evitar que el default se agrave. El verdadero cepo es el que se avecina sobre los salarios, las jubilaciones, sobre los planes sociales, la asistencia social, la educación, la salud. La situación pone al rojo vivo la necesidad de que la clase trabajadora irrumpa en la crisis. Chubut, que está protagonizando una verdadera pueblada, y el movimiento piquetero, que nuevamente ha ganado las calles, marcan el camino. En este contexto, el plenario nacional abierto convocado por el Plenario del Sindicalismo Combativo en el Sutna Pilar para impulsar un plan de lucha es un importante punto de apoyo hacia una respuesta colectiva de la clase obrera. Es un instrumento de delimitación con el kirchnerismo y la burocracia sindical, que reclaman no hacer olas para no afectar la campaña electoral. Al actual descalabro y a las alternativas capitalista en danza, debemos oponerle un programa para que la crisis la paguen los capitalistas y abrir paso a un salida propia de los trabajadores a la bancarrota nacional. Este programa incluye la reapertura de paritarias, el aumento de emergencia a los jubilados, la lucha contra los despidos y suspensiones mediante la ocupación de las fábricas que despiden masivamente, como parte de un plan económico de conjunto de la clase obrera, rechazando el pago de la deuda y por la nacionalización de la banca, el comercio exterior, la energía, la apertura de libros, impuestos progresivos a grandes rentas y fortunas, así como el control obrero general. La situación dramática que enfrentamos pone más en el orden del día la necesidad del paro activo nacional de la CGT y de todos los sindicatos, y de un Congreso de trabajadores ocupados y desocupados mandatado por asamblea, de modo que los trabajadores pasen a ser protagonistas. La campaña electoral del FIT-Unidad cobra redoblado valor en medio de esta transición de crisis y turbulencia para la agitación de este programa y de esta perspectiva.

5 de septiembre de 2019
A la huelga general internacional contra el cambio climático
Caetano

Desde julio, la organización ambiental Fridays for Future (que tiene como referente a la activista sueca Greta Thunberg) está convocando a la primera Huelga General Internacional por el Clima. Para la semana del 20 al 27 de septiembre, sindicatos, estudiantes y trabajadores de distintos lugares del mundo planean parar y movilizarse con consignas como “el capitalismo mata el planeta”. Ya hay manifestaciones convocadas en las principales capitales, y en Argentina muchas agrupaciones ambientales, políticas y sociales nos hemos hecho eco de la convocatoria. Es un paso muy importante del movimiento ambiental, adoptando los métodos históricos de acción directa de la clase obrera. “Se nos acaba el tiempo” es otro de los lemas: una afirmación que tiene sus fundamentos. Según los informes del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC), elaborados por científicos de más de 195 países, si se sigue explotando la naturaleza con la misma lógica de depredación y saqueo utilizada hasta hoy, los cambios en el clima tendrán graves consecuencias sobre el planeta (además de las que ya tiene) en el corto, mediano y largo plazo. Un paso adelante del movimiento El movimiento contra el cambio climático y la degradación ambiental viene de larga data. Tras comenzar su desarrollo en los años ’60, empieza a tener relevancia pública a partir de los '70, y desde los '80 se difunden los primeros informes sobre el impacto del capitalismo en el clima. Pero es a partir de las últimas investigaciones del IPCC y de las intervenciones de la activista Thunberg que se concentran las denuncias contra el actual modo de producción. El movimiento, que ha comenzado a masificarse, aunque es heterogéneo políticamente, va adoptando un planteo anticapitalista. La apuesta por la acción directa, como la huelga de masas y las movilizaciones callejeras, es una evolución política que está ligada a la comprensión de cuál es el origen del problema. Se estima que cien empresas a nivel mundial son las principales responsables del cambio climático. El movimiento ha ido procesando una experiencia con los políticos y gobiernos patronales, que defienden el accionar de las empresas contaminantes. La actual convocatoria a una huelga internacional llega luego de numerosas marchas y hasta ocupaciones de lugares de estudio en distintos puntos del globo, iniciativas que, en total -según calculan algunos medios-, reunieron a 2 millones de personas, principalmente jóvenes. La izquierda revolucionaria tiene el desafío de ofrecer al movimiento un programa de salida a la barbarie capitalista. La burguesía de los distintos países es incapaz de torcer su rumbo histórico, como lo muestra entre otras cuestiones el fracaso del Acuerdo de París, del Tratado de Kyoto y todas las cumbres internacionales referidas a esta cuestión. El actual cuadro de guerra comercial vuelve a confirmar que el capitalismo no puede avanzar hacia una planificación productiva global que incluya normas de producción que no destruyan el medio ambiente. Su depredación es la contracara de la explotación social sobre la que reposa la ganancia capitalista, y en su etapa de decadencia el capitalismo agudiza su rapiña para sobrevivir. El caso del gobierno francés de Emmanuel Macron es paradigmático en ese aspecto. Se vale en estos momentos de la dramática deforestación y los incendios que están devorando al Amazonas para intentar avanzar en el dominio de los pulpos europeos de los agronegocios sobre los recursos de la región. Es decir, lo utiliza como una cruzada para ampliar los negocios de los capitalistas galos a costa de las naciones oprimidas, en su disputa con el imperialismo yanqui. Recordemos de paso que Macron atravesó una fuerte crisis política por las incesantes movilizaciones de los “chalecos amarillos” contra el aumento de las naftas, un golpe al bolsillo de los trabajadores que también había sido fundamentado en el pretexto de la defensa del medio ambiente. Quienes luchamos por el socialismo bregamos por un modelo de organización social superador a la podredumbre que nos ofrece el capitalismo actualmente. El control de los trabajadores sobre los medios de producción es la precondición para avanzar en una planificación y un desarrollo de las fuerzas productivas que permita armonizar la satisfacción de las necesidades sociales con la preservación del medio ambiente. La lucha en Argentina Por eso, desde Tribuna Ambiental y el Partido Obrero vamos a participar activamente en esta convocatoria internacional, y apostamos a su masificación. La lucha contra la destrucción ambiental implica la pelea contra los pulpos de la megaminería, el fracking, la sojización y los agrotóxicos, que dominan la economía del país. El desmonte de los bosques nativos en Salta y Chaco avanza sin cesar para seguir estirando la frontera sojera, lo cual impulsa, a su vez, un mayor uso del glifosato y otros agroquímicos altamente contaminantes, con los que tanto lucra Monsanto y que tanto aquejan a las poblaciones cercanas a zonas rurales de todo el país. La contaminación de los ríos y valles de la cordillera por obra de las mineras multinacionales, como Barrick Gold, ya han dejado al país un pasivo ambiental de grandes proporciones, pero cuentan con el consentimiento estatal como lo prueban las irrisorias multas por los derrames. Para la explotación de Vaca Muerta han dado a los pulpos petroleros como Chevron garantías excepcionales, incluyendo la flexibilización del convenio colectivo de trabajo al punto de ocasionar ocho muertes obreras en menos de dos años. Los megaemprendimientos inmobiliarios en zonas costeras, humedales y bosques no sólo generan daños ambientales sino que recrudecen el drama de las inundaciones. Los basurales a cielo abierto y la contaminación del aire y los cursos de agua en zonas industriales son padeceres que sufren cotidianamente los trabajadores de las grandes urbes. Es incompatible un desarrollo sustentable con la colonización de la Argentina por el capital financiero y los pulpos extranjeros, que así como hacen monumentales negocios con la devaluación del peso también embolsan ganancias millonarias sobre la base de saquear los recursos del país. El presidente aún no electo, Alberto Fernández, se apuró a reunirse junto a Alicia Kirchner (gobernadora de Santa Cruz) y Lucía Corpacci (de Catamarca) con los ejecutivos de las mineras para ofrecerles garantías sobre sus explotaciones durante su mandato, lo que se suma a sus planteos de “offshorizar” Vaca Muerta como reaseguro a las petroleras. Es un anticipo de la continuidad del saqueo. Sólo la clase obrera puede entonces formular un programa de salida a la depredación ambiental, porque para eso es necesario afectar la ganancia capitalista. Con esta comprensión, vamos a una fuerte campaña de actividades, agitaciones, radios abiertas, charlas y festivales, para desarrollar estos debates e impulsar las huelgas y movilizaciones hacia el 20 y el 27 de septiembre.

5 de septiembre de 2019
Abajo el cepo a los salarios y jubilaciones
Redacción

La instalación del cepo está muy lejos de haber restablecido la calma cambiaria. El dólar sigue subiendo, pero en el mercado paralelo, como con el cepo kirchnerista. Los grandes empresarios tienen habilitado un salvoconducto al cepo mediante el “contado con liquidación”. La inflación, mientras tanto, sigue subiendo al ritmo de la devaluación del peso. El cepo sólo vale para los salarios, las jubilaciones y los planes sociales. El aumento del salario mínimo y la jubilación mínima en cuotas son ínfimos al lado de la carestía. Los jefes sindicales han ordenado renunciar a cualquier reclamo salarial. Responden a la política de Alberto Fernández de que la devaluación es necesaria y “razonable”. El ganador de las Paso ha dado un guiño favorable a las medidas del gobierno y no quiere hacer olas. Sin embargo, empieza a explotar el descontento. Chubut sigue en rebelión por el incumplimiento salarial del gobernador albertista Arcioni. El envío de patotas contra los huelguistas no logró acobardar a quienes reclaman. Al contrario, desató una pueblada. Ctera debió convocar a un paro nacional en respuesta a esta provocación. ATE y Conadu Histórica impulsan paros para la semana que viene. En muchas fábricas, los obreros enfrentan despidos y vaciamientos, sin apoyo de la burocracia. 30 mil piqueteros acamparon sobre la 9 de Julio para reclamar contra el hambre y por un aumento de emergencia de los planes sociales. El Plenario del Sindicalismo Combativo viene impulsando movilizaciones y ahora promueve un encuentro nacional de quienes impulsan una acción contra la tregua sindical, tanto ocupados como desocupados. Es necesario hacer frente a la ofensiva en marcha. Por un paro activo de 36 horas y un plan de lucha. Por un Congreso de delegados de base de ocupados y desocupados para votar un pliego único de reclamos del movimiento obrero y discutir un plan económico y social de los trabajadores frente al descalabro nacional. -Que la crisis la paguen los capitalistas. -Por un salario mínimo igual al costo de la canasta familiar. Por la prohibición de despidos y suspensiones. Ocupemos cada planta que cierra o despida masivamente. Por el 82% móvil para los jubilados. -Fuera el régimen del FMI. Por una salida de los trabajadores.

5 de septiembre de 2019
Trabajadores despedidos de Ansabo cortaron el Puente Pueyrredón
Redacción

Desde las 6:30 de la mañana del martes, desafiando la ola de frío polar, los trabajadores de la papelera Ansabo encabezaron un corte en el Puente Pueyrredón, organizado junto a distintas luchas obreras de la zona sur. Los papeleros acampan desde hace un mes y medio contra el cierre de la planta, ubicada en Quilmes, reclamando su reactivación y el reintegro a sus puestos de los 50 trabajadores. “No tenemos respuesta ni de la patronal, ni del Ministerio de Trabajo. Tampoco del intendente Martiniano Molina ni de la gobernadora Vidal", denunció desde el Puente Jonathan Bonomi, referente de la lucha de Ansabo. “Como la CGT no quiere tomar cartas en el asunto, hemos decidido organizarnos junto con distintos conflictos de la zona sur, hemos intentado armar una coordinadora de lucha y hoy es el puntapié inicial para eso”, agregó, cuestionando la inmutable tregua de la burocracia sindical, mientras la agudización de la crisis agrava los golpes contra el movimiento obrero. A viva voz, en el piquete se cantó reclamando a las centrales obreras un urgente paro nacional. Las trabajadoras de Mielcitas -que también enfrentan el cierre de su fábrica- estuvieron en el corte, al igual que una delegación de tercerizados del Ferrocarril Roca. Participaron, además, trabajadores de Ran Bat, que vienen de un importante triunfo, y los choferes de Expreso Lomas (líneas 112-165), que hace al menos cien días luchan en defensa de los puestos de trabajo. Se hicieron presentes, a su vez, delegados de la gráfica Morvillo, directivos de Suteba Quilmes, delegados papeleros de Kimberly Clark y familiares de Mechi Cantero (quien falleció en un siniestro laboral en la papelera SEIN), trabajadores de Coca-Cola, Shell, Siam, el Polo Obrero y distintas agrupaciones sindicales y políticas. La firmeza que mantienen en su lucha los trabajadores de Ansabo vuelve a demostrar la necesidad de coordinar a todos los sectores en lucha, confluyendo con los sindicatos y comisiones internas combativas que buscan abrir un canal de movilización de todo el movimiento obrero frente a la parálisis de la burocracia. Las iniciativas del Plenario del Sindicalismo Combativo, en las que participaron compañeros de Ansabo, Ran Bat y los sectores en lucha, deben ser potenciadas con ese objetivo, para promover la irrupción de los trabajadores en la crisis.

5 de septiembre de 2019
Gran charla con Vanina Biasi en la Universidad de La Matanza
Corresponsal

El Plenario de Trabajadoras, junto con La Comuna-Partido Obrero, llevó adelante el 28 de agosto pasado una charla en la Universidad Nacional de La Matanza, de la que participaron decenas de compañeras, preparando nuestra intervención hacia el 34° Encuentro Nacional de Mujeres que se hará en La Plata. Como expresó Vanina Biasi, trabajadora no docente de la UBA, referente del PdT y candidata a diputada nacional por el FIT-U, “participaremos planteando la necesidad de defender un programa político que garantice los derechos de las mujeres y las disidencias de la clase trabajadora”. Para ello, “el movimiento de mujeres debe rechazar las agendas que alienten acuerdos con el FMI”, debe ser un movimiento independiente.

5 de septiembre de 2019
El verso del plus de 900 pesos para los jubilados

Distintos relevamientos indican que los precios de muchos artículos de consumo han pegado un salto de entre el 25 y el 30 por ciento desde que se realizaron las últimas Paso, es decir en algo más de 20 días. Pese a la situación desesperante que viven millones de jubilados cuyos ingresos no llegan a cubrir la tercera parte de la canasta que consumen (hoy ronda los 35.000 pesos), el gobierno decidió no aumentar un solo peso los haberes previsionales (jubilaciones y pensiones) con el cínico argumento de que las mismas tienen su propio cronograma de actualizaciones. Los 900 pesos que recibirán en octubre y noviembre los que cobran la mínima -siempre y cuando no hayan llegado a ella por medio de una moratoria-, surgen del aumento que tuvo el salario mínimo, ya que el haber mínimo previsional no podrá ser menor al 82% de aquel. Así, como las jubilaciones mínimas de setiembre a noviembre estarán en los 12.937 pesos y el 82% del salario mínimo alcanzará a los 13.837 pesos, esa franja de jubilados recibirá la diferencia de 900. Ahora, como el monto del salario mínimo también es de miseria, con el aumento en las jubilaciones programado para diciembre (8,74%) las mínimas llegarán a 14.067 pesos, es decir que quedarán por encima del 82% del salario mínimo fijado por el gobierno y desaparece el “plus”. Se trata de variaciones sobre cifras de hambre, que sólo cubren alrededor de la tercera parte del costo de la canasta de los jubilados. Es que la burocracia sindical acaba de aceptar pasivamente -aclarando, para que no queden dudas, que no va a tomar ninguna medida de lucha frente a la catástrofe social que golpea a la clase trabajadora- que el gobierno coloque el salario mínimo en 14.125 pesos a partir de agosto, en 15.625 a partir de setiembre y en 16.875 pesos desde octubre y, en principio, hasta mediados del año próximo. Es decir que la farsa montada en 2018 cuando se estableció la “garantía” de que la jubilación mínima no podría ser menor al 82% del salario mínimo, ya muestra el carácter mísero y efímero de esta “concesión” oficial, que llegó en una movida realizada en consenso con el PJ. La decisión de hacer desaparecer al actual sistema jubilatorio, tal como lo pide el FMI y el conjunto de las patronales, ya ha dado varios pasos en el camino de liquidar al haber previsional como un ingreso que permita cubrir las necesidades vitales de los jubilados. El haber se ha transformado de manera creciente en una mínima prestación básica, a tal punto que está muy por debajo del límite de pobreza, incluso si se suman los dos haberes de una pareja de jubilados que cobren la mínima. Y el FMI y la burguesía van por más. La intención es aumentar de manera obligatoria la edad mínima para jubilarse (a 70 los hombres y a 65 las mujeres); reducir la jubilación inicial en un 20% y volver a modificar el índice de actualización de los haberes, para que esté aún más alejado que el actual respecto del aumento de los precios, de tal manera de licuar los ingresos de todos los jubilados. Y liquidar todos los regímenes especiales como los de los docentes y los petroleros, logrados por grandes luchas de los trabajadores. Pese a la demagogia electoral, Alberto Fernández nada ha dicho de esta masacre social sobre el sector vulnerable de los trabajadores jubilados. El llamado a un “acuerdo social” que supone un virtual congelamiento de salarios también alcanzará, sin duda, a las jubilaciones. Por esa razón, los jubilados y los trabajadores -futuros jubilados- tienen por delante una lucha común por la defensa de las conquistas previsionales alcanzadas y la pelea por los reclamos históricos: 82% móvil, jubilación mínima igual a la canasta del jubilado, no al aumento de la edad jubilatoria, defensa de los regímenes especiales alcanzados como resultado de grandes luchas de los trabajadores.

5 de septiembre de 2019
El golpe parlamentario pone al rojo vivo la crisis del Reino Unido

El cierre del Parlamento británico por parte del primer ministro Boris Johnson, con la anuencia de la reina Isabel II, ha abierto un nuevo escenario de la crisis política. Si bien el cierre ordenado por Johnson no es indefinido (se extiende del 10 de septiembre hasta el 14 de octubre), limita los tiempos de deliberación del Parlamento sobre el Brexit, que debería consumarse drásticamente a fines de octubre, si no media antes una reformulación del acuerdo con la Unión Europea o una nueva prórroga. La respuesta de la oposición al golpe de Johnson consistió en una votación en la Cámara de los Comunes en favor de una prórroga por parte de la Unión Europea, a la que se adhirió un sector del partido conservador, desautorizando de este modo el planteo del primer ministro de un Brexit a cualquier precio. Para hundir la maniobra, Johnson presentó una moción por nuevas elecciones, bajo la convicción de que puede ganar cómodamente esos comicios y forjar una mayoría parlamentaria sólida -hoy cuenta con una exigua mayoría y puramente nominal, puesto que depende del humor de un partido unionista norirlandés y de un sector crítico del partido conservador, que agrupa algunas decenas de diputados. Pero la moción no obtuvo los dos tercios de los votos que necesitaba, lo que asestó al primer ministro un duro doble golpe en una sola jornada. La abstención de los laboristas fue decisiva para que no prosperara la moción de nuevas elecciones. Jeremy Corbyn no se opone a ir a las urnas, pero exige la desactivación previa de la bomba de un Brexit desordenado. Golpismo y elecciones El pisoteo de la voluntad popular que supone la clausura del Parlamento tiene como añadido que Johnson sólo ha sido votado por 90 mil miembros del partido conservador en una elección interna (o sea, el 0,25% del electorado). Llegó al poder tras la caída en desgracia de Theresa May. Pero los demócratas “europeístas”, que le cuestionan esa ilegitimidad, actúan a su vez haciendo caso omiso de un referéndum que resultó favorable al Brexit, en 2016. Ya se sabe que la agudización de la crisis capitalista y las tensiones sociales disparan los atropellos del gran capital sobre sus propias formas políticas democráticas. Asistimos a un golpe en la cuna del parlamentarismo. Más en general, bajo la excusa de la guerra contra el terrorismo, los gobiernos de las grandes potencias capitalistas han dado un salto desde el 11-S (Torres Gemelas) en legislaciones de excepción y supresión de libertades democráticas. El golpismo de Johnson dio lugar a movilizaciones de algunas decenas de miles de personas durante el fin de semana en varias ciudades, comandadas por sectores contrarios a una salida del Reino Unido, pero que estuvieron por debajo de las movilizaciones previas contra el Brexit. En el escenario de una nueva elección, Johnson buscaría ensanchar su base parlamentaria, disciplinando al partido conservador y sumando los votantes del ultraderechista Partido del Brexit -que ganó las últimas elecciones europeas. Queda planteada la posibilidad de un acuerdo electoral e incluso de un cogobierno con esta fuerza ultrarreaccionaria, si bien el partido de Nigel Farage ha puesto reparos públicamente a dicha posibilidad. Johnson se tiene fe en una nueva elección, pero no hay que olvidar que el adelanto electoral de May para reforzar su mayoría en el Parlamento culminó en un fiasco. Un Johnson reforzado sería el reforzamiento de un gobierno de guerra contra los explotados. Su debut ya estuvo marcado por exenciones impositivas al capital y un reforzamiento del aparato represivo. Es probable que para enfrentar a Johnson se estimule un acuerdo “europeísta” entre liberal-demócratas y laboristas, e incluso sectores del partido conservador. Pero esa variante difícilmente superaría la prueba de la fragmentación política. En las vísperas del cierre del Parlamento por parte de Johnson, sonaba la posibilidad de una moción de censura contra el primer ministro y un gobierno provisional, de unidad nacional, liderado por Jeremy Corbyn, el líder del partido laborista. Pero fracasó por el rechazo de los liberal-demócratas. Aunque la variante de unidad nacional se haya frustrado, está claro que asistimos a tiempos políticos excepcionales. El último gobierno de este tipo corresponde a 1931, dos años después del crack financiero de Wall Street, cuando los laboristas de Ramsay McDonald se unieron a los conservadores. En tanto, el último cierre del parlamento se remonta a 1948. El laborismo Corbyn sostiene una posición ambigua con respecto al Brexit para hacer equilibrio, toda vez que en su partido hay simpatizantes tanto de la permanencia como de la salida (un sector de los sindicatos y del movimiento obrero votó por el Brexit en 2016 ante el impacto del derrumbe industrial). Se muestra partidario de una prórroga y un nuevo referéndum, pero no indica si votaría en él a favor o en contra. El mismo cuadro de división caracteriza al partido conservador, el otro gran partido del Reino. La encrucijada de Corbyn es la encrucijada que plantean dos variantes de crisis: la de un proyecto europeísta en agonía y la de un proyecto nacionalista amenazado por el abrazo del oso de Estados Unidos (que ofrece un rápido tratado de libre comercio cuando se produzca el Brexit). Hay sectores de la izquierda británica (como el SWP y el SP) que alientan una nueva elección bajo la expectativa de un triunfo de Corbyn, que levanta una agenda de reformas sociales. Pero el partido laborista viene de pagar sus divisiones internas con una caída en las últimas elecciones municipales, por lo que no es una apuesta segura. Unidad socialista Las aguas están más que agitadas. El gran capital, que en forma mayoritaria recela de una salida, inició relocalizaciones ante el temor de un Brexit duro. Los dos partidos históricos están fuertemente divididos. Y la disgregación que supone el Brexit para el continente tiene como complemento una disgregación del propio Reino Unido. El gobierno escocés, cuya fuerza mayoritaria es europeísta (el SNP), amenaza con un nuevo referéndum de independencia. El Brexit reabriría, a su vez, el conflicto en Irlanda. Las masas británicas han quedado aprisionadas hasta ahora entre dos variantes capitalistas, sin que emerja una alternativa política independiente que contemple los intereses de los trabajadores. Frente a las tendencias centrífugas en el Reino Unido y en Europa, cobra mayor actualidad el planteo de los estados unidos socialistas.

5 de septiembre de 2019
La represión del gobierno y las patotas echan nafta al fuego del Chubutazo
Corresponsal

Más de 40.000 estatales y docentes se movilizaban este miércoles en Comodoro Rivadavia, junto a numerosas organizaciones gremiales y políticas, luego de que una patota que responde al burócrata petrolero Jorge “Loma” Avila desalojase brutalmente el piquete que mantenían las trabajadoras y trabajadores del Estado en las rutas 3 y 26, que cortaba el acceso a los yacimientos petroleros. La patota golpeó a las y los docentes, los persiguió por la ruta, les robó y quemó el acampe con sus pertenencias, con la complicidad de la policía de Chubut que liberó la zona. Lejos de ser una “pelea de trabajadores contra trabajadores”, como intentaron presentar los hechos el gobierno provincial y la burocracia, se trató de una operación planificada entre las operadoras, el gobierno de Mariano Arcioni y Federico Massoni (coordinador de Gabinete), las fuerzas represivas y la burocracia petrolera, para quebrar la gesta de los docentes y estatales que luchan contra el cobro escalonado de salarios y por todas sus reivindicaciones. Y que, como en ningún lado, luchan para que en Chubut “la crisis la paguen los capitalistas”. El grupo de matones de Avila nada tiene que ver con la masa de obreros petroleros, que han mostrado un enorme apoyo a los reclamos de docentes y estatales. Esta imperdonable traición de clase fue ejecutada por una burocracia que tiene un largo historial al servicio de las patronales petroleras, firmando la adenda flexibilizadora del convenio de la actividad, dejando pasar los despidos en el sector y reprimiendo ahora a los docentes para proteger los intereses de las operadoras. Rebelión Al igual que sucediera con la detención ilegal de los gremialistas docentes, la orientación represiva del gobierno no ha hecho más que fortalecer la unidad de la clase obrera, generando una verdadera rebelión. La burocracia de la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (Ctera) se ha visto forzada a convocar un paro nacional para el jueves 5. Las bases petroleras, que no comen vidrio, repudian el carnerismo y la represión. Sindicatos privados como Camioneros han decretado un paro de 24 horas en solidaridad, sumándose a la masiva marcha que han convocado los docentes en el centro de la ciudad, junto a la Uocra y múltiples gremiales. Pueblada en Chubut. Enorme reacción popular de 30000 personas en defensa de los docentes cuando fueron agredidos por una patota de la burocracia sindical petrolera. Fuera Arcioni, satisfacción inmediata de las reivindicaciones, no pago de la deuda. https://t.co/TJZb7X53CD pic.twitter.com/R8AIkNODwK — Néstor Pitrola (@nestorpitrola) September 4, 2019 Así como ellos intentaron llevarse puestos a los docentes y estatales, hay que llevarse puesto a Arcioni, Massoni y Avila. Su gobierno, que defiende los intereses de los capitalistas de la provincia y los acreedores de la deuda pública, ya no es sostenible: los números no le cierran por ningún lado y tampoco ofrece una salida, a no ser por la estafa de la megaminería que destruye el medioambiente en función de enriquecer a los pulpos. Arcioni sintetiza el ajuste de Macri y los gobernadores, y también lo que será la Argentina de Fernández, de quien ahora es aliado. Derrotarlo es un golpe para el régimen del FMI y un triunfo para toda la clase obrera. Las y los trabajadores necesitamos un congreso de delegados de base de todos los sindicatos de la provincia, para votar un plan de lucha a fondo y discutir una salida en favor del pueblo trabajador; que la crisis la paguen Panamerican Energy, Aluar, los terratenientes y las pesqueras que se la llevan en pala. Todo el movimiento obrero debe intervenir: los capitalistas le temen a esta unidad como a la peste. La oposición del PJ no es relevo alguno: están subordinados a los pulpos saqueadores de la provincia, a tal punto de que se niegan incluso a medidas parciales como subirles los impuestos. Chubut anticipa la crisis nacional. Pongamos en pie asambleas populares para discutir una perspectiva de poder de la clase obrera. Patota de la burocracia petrolera atacó el acampe de docentes y... Por Chubut, todos a la huelga nacional docente

5 de septiembre de 2019
Morvillo: el clasismo revalidó mandato

El 30 de agosto pasado se realizaron las elecciones de Comisión Interna en la gráfica Morvillo. La Lista Naranja Gráfica refrendó su mandato por decimoséptimo año consecutivo. Este pronunciamiento de los gráficos tiene un enorme valor de cara a la crisis económica en curso y frente a la contención de las direcciones sindicales. El voto al clasismo conlleva una tendencia que recorre a toda la base obrera y busca canales para superar la contención de las direcciones sindicales. Expresa, aunque de manera inconsciente aún, “la perspectiva de derrotar el ajuste en curso con la irrupción del movimiento obrero en la crisis”, como lo señaló el volante de la Interna previo a la votación. Por otro lado, significa la defensa de un método clasista, combativo y antiburocrático que la Naranja desarrolló en la fábrica a través del funcionamiento asambleario -garante de la democracia sindical- y la defensa de los intereses de la clase obrera con una política independiente del Estado, la patronal y la burocracia sindical. Crisis de la industria, contención y alternativa obrera La industria gráfica orienta la mayor parte de su producción al mercado interno, fuertemente golpeado por la recesión. Además sufre las consecuencias del avance tecnológico puesto al servicio del ahorro de costos de las patronales y en detrimento de las condiciones y puestos de trabajo. La industria funciona al 50% de su capacidad instalada. En el último año hubo un promedio de once cierres por mes. La parálisis de la dirección sindical de cara al ataque brutal que sufren los trabajadores del gremio agrava esta situación. Este fue un “objetivo estratégico” para la cámara empresaria según declaró en febrero de 2016 su presidente en aquel momento Juan Carlos Sacco. El único planteo de la Verde frente a los miles de suspensiones, despidos y centenares de cierres de fábricas fue “hay 2019”. No hubo plenarios de delegados ni asambleas del gremio ni plan de lucha frente a este cuadro tan delicado. Ahora el planteo es esperar a que asuma el nuevo gobierno. La dirección sindical integra la ultra-K Corriente Federal. La Lista Naranja Gráfica es la contracara. Integramos el Plenario del Sindicalismo Combativo que viene de realizar importantes movilizaciones en la última etapa. Los días previos a los comicios de la fábrica el PSC movilizó al Ministerio de Trabajo y a Plaza de Mayo en reclamo de un urgente aumento de salarios y jubilaciones, por la prohibición de los despidos y suspensiones, por un paro activo de 36 horas camino a la huelga general para derrotar el ajuste, por el no pago de la deuda fraudulenta. Una perspectiva que señala un camino al conjunto de la clase obrera. La fábrica: la batalla diaria contra el ajuste En Morvilo, la defensa de los puestos de trabajo (sin despidos en estos 17 años), el salario (duplican el convenio) y las condiciones de trabajo son los pilares donde se asienta la construcción clasista. Hoy la patronal pretende aprovechar la crisis y la convocatoria de acreedores para atacar las conquistas del taller. En las últimas paritarias la patronal invocó los términos del acuerdo firmado entre el sindicato y la cámara empresaria y aplicó el porcentaje de aumento salarial excluyendo algunos ítems. Esto derivó en una serie de asambleas generales donde resolvimos como primera medida presentar una denuncia en el Ministerio de Trabajo mientras exigimos al sindicato la reapertura de las paritarias y la eliminación de la “cláusula de absorción”. Estamos batallando también contra el intento de "cambiar condiciones de trabajo por plata" en el sector logística (en 2017 la patronal impulsó un acuerdo similar con un sector del taller, negociando con un representante del sindicato por fuera de la Interna en esos términos). Otros reclamos incluyen la mala liquidación de algunos reemplazos, cobertura de vacantes (este punto es muy relevante), categorizaciones. La batalla es permanente. Perspectivas Claramente la lucha por las reivindicaciones ocupa un lugar importante en la organización de los lugares de trabajo. Pero se desvanecen en el aire si no están asociadas a una salida de conjunto. Más aún frente al desbarranque económico y político en curso. Una mejora salarial se pulveriza en minutos en un cuadro inflacionario como el actual. El debate de la situación política es permanente en las filas del movimiento obrero. Los trabajadores debemos impulsar una intervención con un programa propio que ofrezca una salida obrera a la crisis. La batalla política contra la expectativa que generó el voto a la fórmula de F-F es una tarea de primer orden para que los trabajadores no sean arrastrados a las políticas ajustadoras del FMI. De cara al gremio impulsaremos la campaña por la reapertura de paritarias tras el último salto inflacionario (venimos de perder 11 puntos el año pasado) sin cláusulas de absorción, con cláusula gatillo para indexar el salario automáticamente cada mes. Este planteo debe ayudar a que los trabajadores intervengamos activamente en la crisis y se integre a un debate profundo sobre cuál es la salida que necesitamos frente a la crisis. La campaña debe incluir un planteo de cara a las suspensiones y los cierres: reparto de las horas de trabajo sin afectar el salario, ocupación de toda fábrica que cierre o despida masivamente. Vamos con este programa a debatir con los trabajadores. ¡Viva el clasismo! ¡Que la crisis la paguen los capitalistas!

5 de septiembre de 2019
Por Chubut, todos a la huelga de Ctera

En la madrugada del miércoles, la patota sindical del burócrata del Sindicato de Petroleros Privados de Chubut, Jorge Avila, ejecutó una brutal agresión contra el acampe sostenido por los docentes de Atech, quemando carpas, persiguiendo y apaleando a trabajadoras de la educación, con palazos y hasta disparos con balas de plomo, dejando el saldo de seis docentes heridos. En respuesta, Ctera, Ademys y Conadu Histórica convocan a un paro nacional con movilización a la Casa de la Provincia de Chubut y en todo el país. El ataque Alrededor de 200 patoteros persiguieron impunemente a los compañeros y compañeras, incluso luego de que abandonaran el corte en la intersección de la Ruta Nacional 3 y Ruta 26, actuando con la complicidad de la policía provincial y del gobierno, entre zona liberada y un apagón masivo en el lugar. En su comunicado, el sindicato Atech Sur denuncia que Federico Massoni, el ministro coordinador de Gabinete del gobernador Arcioni, “habría sido testigo presencial del ataque, o dirigido él mismo, ya que su camioneta estaba presente. Actuaron con muchísima violencia”. No se trata de un suceso repentino. Avila había anticipado en declaraciones a medios locales que iban "a pasar por arriba de los piquetes con tal de ir a trabajar a los yacimientos” (Clarín, 4/9), actuando a cuenta de las patronales energéticas. Massoni había agitado con que “los manifestantes no permiten pasar a nadie relacionado con el petróleo” y responsabilizó a la Justicia porque “la misma fiscal que nos pedía intervenir (para levantar los piquetes) de la forma menos violenta, luego pedía que retrocedamos y no pusiéramos frente a los manifestantes a ningún efectivo policial" (ídem). De esta forma, dejaron sus huellas digitales en el ataque tanto el burócrata que entregó el convenio petrolero y avaló despidos masivos, como el gobierno -ahora “albertista”- que ha quebrado la provincia para rescatar al gran capital de Chubut (petroleras, mineras multinacionales, pulpos de los parques eólicos, Aluar). La represión del gobierno y las patotas echan nafta al fuego del... Vamos por el triunfo La convocatoria al paro nacional en apoyo a la lucha heroica de la docencia de Chubut venía siendo exigida desde hace semanas, pero el reclamo era desoído por la burocracia sindical de Sonia Alesso (Ctera), Roberto Baradel (Suteba) y Hugo Yasky (CTA) -quien sólo 12 horas antes había declarado que “no tiene demasiado sentido pensar en un paro con un gobierno que está en sus últimos momentos” (Infogremiales, 3/9). La burocracia celeste hace causa común con el gobernador Arcioni, a quien presenta como víctima de la política de Macri. Pero los reclamos de la lucha de Chubut son comunes a la docencia en todo el país. Por esa razón, el paro que realizaron los Suteba de Matanza y Ensenada el 30 de agosto tuvo un acatamiento prácticamente total en esos distritos, y se extendió en forma importante al resto de la provincia de Buenos Aires. Ahora, los sindicatos y seccionales antiburocráticos y multicolores de la docencia reclaman a Ctera plenarios de delegados con mandato, que resuelvan un plan de lucha con paros progresivos hasta quebrar el ajuste de los representantes del régimen del FMI. El mismo 5 de septiembre, al término de la marcha de repudio a la patoteada, los Suteba multicolores realizarán un masivo plenario que votará la continuidad de estas medidas, probablemente con paros de 48 horas. La crisis de Chubut, una provincia rica en recursos y en regalías hundida en el default, adelanta la realidad de todo el país. La reacción obrera contra el ajuste y el atraso en el pago de los salarios marca también un rumbo. Un triunfo de los docentes y estatales de Chubut contra el gobierno entreguista y ajustador de Arcioni sería un gran adelanto del camino que tiene que emprender toda la clase obrera argentina. Tribuna Docente pone toda su disposición al servicio del triunfo de los compañeros de Chubut. Chubut marca un camino

5 de septiembre de 2019
El sindicalismo combativo movilizó al Consejo del Salario
Redacción

Las organizaciones que integran el sindicalismo combativo protagonizaron una gran jornada de lucha, con el paro por paritarias de las gremiales docentes Suteba Ensenada, Suteba Matanza, Ademys (porteña) y AGD-UBA; concentraciones de éstas en el Obelisco y la Casa de Chubut y un acto en la Secretaría de Trabajo, denunciando el ajuste del gobierno y la tregua cómplice de la burocracia de la CGT (que se reunieron allí para el Consejo del Salario), y en apoyo a la lucha que dan hace 40 días docentes y estatales de la provincia de Chubut. De la jornada, que comenzó a las 7 de la mañana en el Obelisco, participaron los mencionados sindicatos docentes, el Sutna (Neumático), la Unión Ferroviaria Oeste, Cicop (salud bonaerense), referentes de la rebelión chubutense, delegados y agrupaciones de los gremios estatal y de tercerizados de Aerolíneas, y el Centro de Estudiantes de Filosofía y Letras, entre otros. El acto realizado frente a la cartera laboral repudió la política de desmovilización de las centrales sindicales y el peronismo, mientras se devalúan día a día los salarios y jubilaciones, así como la modificación miserable del salario mínimo anunciada en la reunión por el gobierno, de 35% en tres cuotas, que lo dejaría en octubre en 16.875 pesos (poco más de la mitad de la actual canasta de pobreza). Ileana Celotto, secretaria general de AGD-UBA, destacó que fueron al paro pese a la negativa de las federaciones de la docencia universitaria, y marcó que con el sindicalismo combativo -que ya se había movilizado el pasado jueves 22- “estamos enfrentando a la contención de las direcciones sindicales, que están todas con Fernández sosteniendo la gobernabilidad de Macri”. Tras denunciar el compromiso de ambos con el capital financiero, aseveró que “atrás del Fondo no hay salida. Nos han dicho durante años que tenemos que hacer cada vez más sacrificios, para no entrar en default, y miremos cómo estamos ahora: con un megacanje que es igual o peor que el de Cavallo”. En ese sentido, planteó el no pago de la deuda externa, la nacionalización de la banca y el comercio exterior. Quien abrió el acto fue Alejandro Crespo, secretario general del Sutna, que marcó que “quieren aprovechar esta situación, con un presidente que no asumió y otro que sigue siendo pero ya no tiene poder, para atacar más y más a los trabajadores, pensando que no tenemos a quién señalar y adónde ir. Tenemos que ir a las calles porque así se va derrotar este ajuste” Jorge Adaro, secretario general de Ademys, señaló que la conducción de la CGT “hoy tendría que haber planteado la huelga general, son una vergüenza” y llamó a la unificación y la coordinación de las luchas obreras en curso. Guillermo Pacagnini, secretario general de Cicop, planteó que ha empezado a modificarse la situación, con sindicatos que van al paro y la asamblea permanente, y señaló que hay que “impulsar una alternativa de los trabajadores en las elecciones, ligando lo sindical y lo político”, en referencia al Frente de Izquierda-Unidad. La lucha chubutense, donde estatales y docentes vienen reclamando contra el retraso en el pago de salarios y el corte de la obra social, por el boleto educativo y frente al vaciamiento de la salud, fue el eje de varias de las intervenciones. Noemí Barra, delegada docente de Trelew, marcó que vienen luchando desde el año pasado, y que desde hace 40 días hay mujeres trabajadoras bloqueando los pozos petroleros, cortes de ruta, acciones en la Cordillera, y sentenció que “en Chubut no falta plata: se destina a pagar la deuda. La provincia está siendo un laboratorio de ajuste”. En esa sintonía, Daniel Rapanelli, secretario general del Suteba Ensenada, aseveró que “hay que poner todo el esfuerzo, la lucha militante, en apoyo a la extraordinaria huelga. Chubut debe triunfar. Como dijimos hoy frente a la Casa de Chubut, [el gobernador Mariano] Arcioni representa una postal adelantada de esta transición convulsiva”. A su turno, dio cuenta de las resoluciones en las seccionales combativas de Suteba en favor de un paro nacional de Ctera por esta causa, y de la convocatoria de las mismas a un plenario provincial de delegados este viernes, para votar un plan de lucha. La jornada dejó planteada, como propuso Celotto en su intervención, realizar una nueva movilización del sindicalismo combativo al Congreso para cuando (como viene de colocar el gobierno con un proyecto de ley) se trate allí la convalidación del “reperfilamiento” de deuda, rechazando la avanzada antipopular y defendiendo el no pago de la deuda externa, como parte de un programa de defensa del salario y del trabajo, así como de movilización y salida obrera a la crisis que continúa escalando.

5 de septiembre de 2019
30.000 piqueteros reclaman frente a Desarrollo Social y se realizaron cortes en todo el país
Redacción

Unas 30.000 personas se concentraron desde la mañana del 4 de septiembre frente al Ministerio de Desarrollo Social de la Nación, cortando la Avenida 9 de Julio -una de las arterias más importantes de la Ciudad de Buenos Aires. Exigen ser recibidos por la ministra Carolina Stanley, reclamando la duplicación inmediata de los programas sociales, el aumento y la ampliación de los comedores populares, y un seguro al desocupado del 80% de la canasta familiar. El corte fue organizado luego de que el gobierno rompiera la mesa de negociaciones. Ante la falta de respuestas las organizaciones anunciaron -al cierre de esta edición- que acamparán toda la noche. De la movilización convocada por el frente de lucha piquetero, que lideran el Polo Obrero y Barrios de Pie, participa también un sector de organizaciones -como el Frente Popular Darío Santillán, el FOL y el MTD- que hasta el momento se encontraba encuadrado dentro del Triunvirato San Cayetano, el cual está inmerso en una paz social con el gobierno de Macri. Mientras se desarrollaba este piquetazo masivo, las organizaciones del Triunvirato como la CTEP, junto a la CTA, realizaban una actividad frente a un vaciado Congreso Nacional, rechazando confluir en un plan de lucha para golpear al gobierno, mientras éste descarga verdaderos mazazos contra los trabajadores. Acciones similares se desarrollaron en el Puente que une Río Negro y Neuquén, en Mendoza, en el Puente Carretero de Córdoba, en distintas rutas de Misiones, en Chaco, Rosario, dando una extensión nacional a la jornada de lucha. La respuesta masiva al hambre, la pobreza y la desocupación, que se agravan como consecuencia de la quiebra del país, resquebraja el pacto social no escrito entre la burocracia sindical y piquetera con el macrismo en retirada, que buscan contener la bronca popular para evitar que irrumpa la clase obrera en medio de una transición política ya traumática y marcada por un derrumbe económico. Desde la manifestación, el dirigente del Polo Obrero, Eduardo Belliboni, declaró: “Exigimos a la ministra Stanley que dé la cara. La funcionaria no ha aparecido después de las elecciones, cuando justamente lo que mostraron éstas fue que la población está harta de la miseria, de la pobreza, de la desocupación. Si no hay respuesta vamos a hacer un acampe de miles de personas”. Denunció también que el presidente virtualmente electo, Alberto Fernández, “avala las medidas económicas del gobierno, como la devaluación, el cepo y la fuga de capitales” pero le da la espalda a los reclamos de los trabajadores. “Esta negativa a atender los problemas sociales más elementales también forma parte de una política de colaboración entre el gobierno saliente de Macri y el próximo gobierno de Fernández”. Polo Obrero A su vez, el referente del Polo Obrero remarcó que “las acciones masivas del movimiento piquetero vuelven a exigir a la CGT, como lo hacen las movilizaciones del Plenario del Sindicalismo Combativo, que deje de mirar para otro lado. La Central debe convocar a un paro de 36 horas, que sea el inicio de un plan de lucha hacia la huelga general, porque no se aguanta la situación hasta octubre. Por eso es necesaria la intervención de los trabajadores, organizada, masiva y en la calle”. (function(d, s, id){var js; if (d.getElementById(id)) {return;} js = d.createElement(s); js.id = id; js.src = "https://embedsocial.com/embedscript/ei.js"; d.getElementsByTagName("head")[0].appendChild(js);}(document, "script", "EmbedSocialScript"));