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Prensa Obrera N° 1561

22 de agosto de 2019 · 13 notas

Notas de este número

22 de agosto de 2019
Crece el Chubutazo

Las últimas jornadas han significado un nuevo salto en un Chubutazo que crece día a día. Además de los paros y piquetes previstos para esta semana, se espera una nueva movilización de masas al centro del poder político, la Casa de Gobierno, en Rawson. El viernes, con la detención de dos dirigentes gremiales, el gobierno de Arcioni ha tirado nafta al fuego. La detención fue ilegal, sin orden judicial alguna, partiendo de una disposición del fiscal federal Norberto Bellver, que recibió una denuncia de la operadora YPF para que se garantice la circulación en la ruta. Consiguieron el efecto contrario: los piquetes previstos para aquella jornada se vieron reforzados en número y determinación, por volverse una herramienta de presión para la posterior liberación de los compañeros. Este sábado se vivió una histórica jornada en Comodoro Rivadavia: más de 6000 estatales, docentes, miembros de la comunidad educativa y el pueblo en general, hicieron temblar las calles del centro de la ciudad petrolera, protagonizando una de las movilizaciones más importantes de los últimos años, demostrando que el Chubutazo comienza a perfilarse como un fenómeno popular de masas. En relación a los piquetes de Sarmiento y Comodoro Rivadavia, un fenómeno a destacar es la creciente solidaridad de clase que recorre las bases de petroleros, camioneros y la construcción, sectores implicados en la producción en los yacimientos. El apoyo de los trabajadores de la construcción fue clave para identificar los camiones que la patronal quería hacer pasar como "comida", y tenían materiales para los yacimientos. El caso del piquete de Sarmiento, el 15 de agosto, cuyo acceso lleva al Cerro Dragón que explota Panamerican Energy, es más avanzado. Los petroleros bajaron de los vehículos para impedir la represión y algunos testimonios hablan de una "pueblada", con participación de habitantes de la ciudad. Por estas horas el piquete continúa y las asambleas se realizan en los mismos cortes entre los gremios y la comunidad. Sarmiento podría marcar el camino. El rol de bombero de la burocracia sindical y el PJ-kirchnerismo Mientras se desarrollaba la jornada del 16, los gremios privados de la provincia se reunían con Arcioni. Luz y Fuerza, Comercio y Jorge “Loma” Ávila de Petroleros. La reunión se presentó como un apoyo político en el marco de una “gran concertación” para salir de la crisis. Lo cierto es que Ávila llevó a dicha reunión la voz cantante de PAE, que reclama una quita de retenciones a la exportación de crudo y amenaza con despidos como la de Neuquén del burócrata Pereyra. Fue a pedir políticas de protección, frente a las nuevas medidas del macrismo, que chocan con los intereses de las petroleras. ¿Pero, qué otra cosa se discutió? ¿Qué ofreció PAE para afrontar la crisis fiscal a cambio del lobby contra las retenciones? El rol del bloque opositor del PJ-kirchnerismo (los “derrotados” en las elecciones provinciales), está condicionado por el apoyo que Arcioni dio a la fórmula de los Fernández. Publicaron un documento ofreciéndose como canal de diálogo entre la Mesa de Unidad Sindical y el Ejecutivo. Están en la incómoda posición de ser opositores y a la vez garantes de la gobernabilidad de Arcioni, ya que controlan la legislatura provincial. En términos generales, su planteo es el diálogo y "conocer mejor los números de la provincia". Los lazos políticos entre la MUS y el bloque del PJ provincial también responden al alineamiento de todos tras la candidatura de Fernández. La MUS (que incluye desde las CTA hasta la políticamente naufragada centroizquierda del PCR) propone una ley provincial para elevar los impuestos a los grandes capitales, como PAE, Aluar y las pesqueras. El límite de este proyecto, que bajo ciertas condiciones puede ser progresivo, es que deposita expectativas parlamentarias en sectores políticos que actúan bajo la férula de los pulpos capitalistas de la provincia: el PJ provincial. La MUS por ejemplo ha posado para la foto el miércoles 14 junto a Carlos Linares, intendente de Comodoro Rivadavia y el candidato a gobernador que el kirchnerismo dejó en banda. Linares rechaza este proyecto de ley porque PAE le financia la caja. Ha repudiado la represión del día 16, pero también la metodología de los cortes de ruta. Ir a la rastra de estas variantes patronales es un desvío que llevará a la derrota del Chubutazo. La justicia, por medio del juez Nieto Di Biase, también se ha presentado como mediadora entre el gobierno y los sindicatos, lo cual pone en evidencia la fragilidad de Arcioni, que ahora también tiene a su ladero Federico Massoni en la mira del Chubutazo. Por la represión del viernes y por trascender que pasó el fin de semana en La Hoya mientras antes había pedido “sangre, sudor y lágrimas” a los estatales. Economía al borde del colapso En relación a la economía provincial, las nuevas medidas económicas del macrismo son explosivas. La Ley de Abastecimiento que congela las naftas, supondrá para Chubut un 23% menos de ingresos por regalías petroleras. Este porcentaje sería mayor si se efectiviza lo que es un secreto a voces: que las operadoras reducirán el volumen de producción. La provincia de Chubut ha presentado un amparo ante esta medida, peligran en la cuenca del Golfo San Jorge inversiones privadas por casi u$s 1200 millones. Así, los dólares que pagan la fraudulenta “petro-deuda” de Chubut serían más escasos en los meses venideros, por lo tanto mayor será el ajuste. Por otro lado, las rebajas de IVA y Ganancias, que son fondos coparticipables, suponen otra tendencia a la baja de los ingresos provinciales. Ni qué hablar de la recaudación tributaria provincial, con una cadena de pagos cortada por la recesión y por la situación de los estatales. Las tres fuentes de ingresos de la provincia ahora están más a la baja que al inicio del Chubutazo. La posibilidad que Arcioni había barajado, de emitir deuda por 1500 millones de pesos, se fue por la borda con la suba de la tasa de interés del BCRA al 72%, pues en sus propias palabras, significaría pagar “intereses usureros”. Un capítulo aparte es la crisis latente con las cooperativas de servicios públicos. El 23 de octubre caen todos los amparos que las protegen de las reducciones de potencia por parte de CAMMESA, y con la reciente devaluación del 25% hablamos de tarifazos inviables. La oposición del PJ-kirchnerismo cifra sus esperanzas en que un relevo “nacional y popular” en diciembre presionaría por la condonación de las deudas con CAMMESA, medida más que dudosa bajo el redil del FMI. Una política de lucha independiente En Chubut, las recientes medidas en política económica del macrismo y el rol de contención del PJ-kirchnerismo pueden confluir para reforzar una línea de espera y expectativa en “el salvador” Alberto Fernández. Posibilidad que choca de lleno con la magnitud de la crisis, con las reivindicaciones inmediatas de los trabajadores y con un movimiento con movilización en ascenso. La política del Partido Obrero y el Frente de Izquierda Unidad es exactamente opuesta a la espera. ¡La lucha es ahora! Necesitamos liberar más aún las energías de la clase obrera, con la máxima deliberación y profundizar los métodos de acción directa, los que han volteado al ministro Tarrío y han puesto en jaque a Arcioni. El Chubutazo no puede ser utilizado para zanjar internas de las variantes patronales. La figura de Arcioni en este momento sintetiza tanto al ajuste macrista como a la oposición del PJ-kirchnerismo y a todo el régimen del FMI. Si Arcioni es incapaz de brindar una salida para el pueblo trabajador, se tiene que ir. Por eso es decimos ¡Fuera Arcioni! Congreso de delegados de base de todos los sindicatos de la provincia, de la CTA y la CGT, que voten un plan de lucha unificado y un programa para afrontar la crisis. Paros escalonados hasta llegar a la huelga general de todos los trabajadores de la provincia. Todo el movimiento obrero debe intervenir. El programa del Partido Obrero es la defensa de los salarios y las jubilaciones; el rechazo de los tarifazos y a la megaminería. La nacionalización de los recursos estratégicos bajo control obrero. El no pago de la deuda provincial fraudulenta, el negociado entre petroleras, camarillas gobernantes y especuladores que explica el brutal ajuste en curso. De estos recursos es necesario apropiarse, para que la crisis la paguen los capitalistas. Llamamos a poner en pie Asambleas Populares, en cada localidad, para discutir este programa y una perspectiva de poder de la clase obrera.

22 de agosto de 2019
[Editorial] El pacto devaluacionista a prueba

Despedido Dujovne, con el peso devaluado en un 27%, con una fuga de bonos de la deuda que llevó la tasa diferencial o “riesgo país” a 1800 puntos, con la tasa de las explosivas Leliqs de nuevo al 75%, con la suspensión de la llegada de la misión del FMI, la Argentina transita entre el default y la crisis política. Se ha producido un pacto devaluacionista no escrito. Entre Macri que decidió el lunes “negro” que el dólar vaya a donde tenga que ir, según la creíble “info” de Martín Redrado, y Fernández que venía agitando la devaluación en la campaña y encontró “razonable” el dólar a $60. Naturalmente, sería razonable para los exportadores y especuladores, no para los trabajadores y jubilados. Pero esa es harina de otro costal, el punto es si esta nueva devaluación es la salida a la crisis como parecen coincidir “Alberto y Mauricio” en sus ya habituales llamadas telefónicas. Las “no medidas” anunciadas por Lacunza y Sandleris, consisten básicamente en mantener a raya el dólar en el “precio Alberto”, apelando a las reservas del Banco Central. Pero entonces las reservas del Central tienen que servir al repago de la deuda y a financiar la fuga de capitales hacia el dólar. ¿Alcanzan? ¿hay posible refinanciación? El precio basura de los bonos de deuda argentina es el indicador de que Argentina está completamente afuera del mercado de deuda. Por lo tanto la renovación de los u$s7800 millones que vencen antes de las elecciones es imposible. Sólo se puede pagar. Luego hay más vencimientos que elevan la factura a u$s9000 millones en Letes hasta fin de año. Si el Central gasta 250 millones de dólares diarios y el Tesoro subasta 60 millones todos los días como viene ocurriendo, todo salta por los aires y Argentina entra en default, aunque Fernández prometa todos los días lo contrario. Los países entran en default, justamente, por querer pagar una deuda que no pueden. Las reservas brutas han bajado u$s 8600 millones en lo que va de agosto, por retiro de depósitos que se van al billete ante el temor de una crisis bancaria y por pagos de deuda, entre ellos un “rescate de deuda” de bonos en garantías de varios bancos. Pero las netas, que son las que sirven para afrontar una corrida superior, están según especialistas en u$s11600 millones si descontamos los u$s15 mil millones del encaje de los depósitos en dólares, los u$s18,5 mil millones del Swap chino, los 2,5 mil millones de un crédito del banco suizo BIS, otros 10 mil millones que son del Tesoro prestados por el FMI, a lo que hay que restar algunas tenencias en oro y derechos de giro del FMI. Una corrida se llevaría puesta a la Argentina entrando en una crisis no sólo cambiaria, sino de deuda y bancaria, porque si el dinero de los plazos fijos en pesos y las Leliqs, también en pesos, van al dólar, salta por los aires todo el sistema financiero. El FMI en el comando del Titanic La misión que cuida el pacto colonial postergó su llegada prevista para el martes 20. Es que el organismo tiene que establecer las condiciones para un desembolso de u$s5400 millones del superpréstamo. La “gobernabilidad” hasta el 27 de octubre pende de ese dinero aunque no alcance. Las posibles condiciones auguran nuevas crisis y choques intestinos, porque la recesión se agravará en este cuadro (se estima una caída del 2% del PBI anual) y el aumento de recaudación por inflación prometido por Lacunza es absolutamente vidrioso, lo que llevaría a cerrar el año no sólo con un déficit financiero de 4 o 5 puntos del PBI, sino también un déficit primario –antes del pago de intereses- de un punto. El gobierno prometió al capital agrario no aumentar las licuadas retenciones después de la devaluación, lo cual ha cancelado virtualmente lo firmado con el Fondo. Macri es un cadáver político a la hora de negociar un acuerdo con el FMI. Pero en la transición política abierta el sujeto de la presión del FMI (y su negociación) es el ganador de las PASO, aunque no esté electo. En estas semanas interminables para la coalición de los Fernández y Massa estos han elegido refugiarse en la postura de que Macri sigue a cargo de sacar a flote el desastre. El trabajo sucio que está a cargo del derrotado, empieza a salpicar a los ganadores, comprometidos con la devaluación y con un FMI con el que no piensan romper, como no rompieron jamás cuando fueron gobierno porque, en medio del default Argentina siguió pagando la deuda con los organismos financieros multilaterales y, al final, canceló al contado el crédito del FMI, con reservas. Romper el freno del peronismo a la movilización de las masas La crisis del régimen del FMI conocerá nuevos capítulos. Pero los socialistas de un partido de lucha como el PO, tenemos que enfocarnos en la intervención de las masas trabajadoras que puede alterar el cuadro político y colocar a la clase obrera en la discusión de una crisis de poder. Alberto Fernández ya definió que al golpe devaluatorio contra los ingresos de los trabajadores le sigue un pacto social de 180 días con anulación de paritarias. Claro, que esto lo puede implementar sólo en diciembre o en último caso en un adelantamiento de la entrega del poder en noviembre, tras pasar por la elección de octubre. Es a partir de esa realidad que la artillería de contención del peronismo en todos los frentes, el sindical, el piquetero y el político, en todas las organizaciones de masas, está centrada en garantizar la paz social a Macri para que ejecute su último ajuste, aunque sólo sirva para potenciar las contradicciones futuras. El pacto social de los Fernández ha empezado bajo la forma de garantías a la gobernabilidad de Macri. La magnitud de la crisis adelanta la experiencia con el gobierno que todavía debe ser electo. Las medidas “sociales” de Macri no pretenden reconquistar a la clase media ni a los trabajadores, como sanatean desde los medios. Son la excusa brindada a la CGT y CTA para su tregua criminal, cuando deberían estar al frente de un plan de lucha para reabrir las paritarias, ocupar toda fábrica que cierre, para luchar por el salario mínimo de $32000 que proclaman. En esta óptica, el chubutazo contra un Arcioni recién electo marca el camino. Crece la movilización popular y nuevos contingentes obreros se suman. Nuestra tarea de agitación política y organización en los lugares de trabajo, de estudio y en los barrios, es crucial. Mientras escribimos estas líneas nuestros compañeros acompañan el corte del Puente Pueyrredón de Ran-Bat, los sindicatos combativos, el Polo Obrero y otras organizaciones de lucha, preparan la movilización del jueves 22 con un claro programa obrero de reivindicaciones, de ruptura con el FMI y de impulso a un paro activo nacional de 36 horas y un plan de lucha, que en nuestra perspectiva es hasta la huelga general. Allí se centra el Partido Obrero, en quebrar la campaña desmovilizadora de la burocracia sindical y de las organizaciones sociales del trío Vaticano. Para ello, más que nunca, el impulso político y metodológico de un Congreso de Delegados de Bases de todos los sindicatos, de ocupados y desocupados, como aproximación política de poder de los trabajadores, puesto que una instancia de este tipo debe discutir un plan económico y social de salida a la crisis que abra el camino a un gobierno de trabajadores. La intervención electoral del FIT Unidad cobra redoblado valor para la agitación política de esta perspectiva, por lo que insistimos en un Congreso del Frente de Izquierda.

22 de agosto de 2019
La Escuela de Lacunza: endeudamiento record en dólares

Durante la semana pasada, solo por los efectos de la devaluación post Paso, la sumatoria de la deuda de los estados provinciales se incrementó 340.000 millones de pesos. Para tener una referencia, ese monto es más que todo el presupuesto ejecutado durante el primer trimestre del año por todas las provincias para el rubro “servicios sociales”, en el cual se cuentan salud, educación, seguridad social, vivienda, servicios urbanos, entre otros ítems –según los números de la Dirección Nacional de Asuntos Provinciales. Esto se debe a que el 73% de la deuda de las provincias está nominada en dólares u otras monedas extranjeras (Ámbito Financiero 16/8). Los índices más críticos de extranjerización los vemos en Santa Fe (99% de su deuda), Córdoba (95%), Chubut (87%), La Rioja (84%), Buenos Aires (82%) y Neuquén (82%). Este endeudamiento externo se vuelve una carga cada vez más pesada, que se indexa a la devaluación y obliga a subejecutar otras partidas presupuestarias para cumplir con los vencimientos. Vale incluso para los distritos patagónicos, que tienen parte de sus ingresos dolarizados por las regalías petroleras y que ofrecen esas regalías como garantía para endeudarse; lo demuestra Chubut, una provincia riquísima en recursos, que se encuentra quebrada y afronta una rebelión de los trabajadores estatales por el cobro de sus salarios. Lo que complica a los estados provinciales, además, es el cierre de los mercados internacionales de crédito. Si hasta ahora varios gobiernos contraían nueva deuda para pagar los vencimientos -lo que lleva a capitalizar los intereses y engordar así la burbuja del endeudamiento-, con un riesgo país por encima de los 1.800 puntos todas las puertas parecen estar cerradas. Desde el Ministerio de Hacienda de la Nación aseguran que sin embargo algunas provincias siguieron pidiendo autorización para salir a los mercados internacionales, porque “hay expectativa para ver si se abre una ‘ventana’ que mejore las condiciones para salir rápidamente” (El Cronista, 7/8). Es un testimonio de la ansiedad de los gobernadores, que se va convirtiendo en desesperación. El panorama se vuelve más sombrío si tenemos en cuenta que la recaudación impositiva de los distritos está cayendo en picada. En junio, la percepción de tributos arrojaba un incremento interanual del 38,5%, cuando la inflación durante esos doce meses sumaba 55,8% (Ámbito, 16/8). La tendencia es a que esto se agrave, porque el pacto fiscal que suscribieron Macri y los gobernadores establece un cronograma de eliminación de los impuestos que gravan la actividad económica. El rubro Ingresos Brutos –por lejos el mayor ítem de recaudación de las provincias-, que según el acuerdo fiscal debe irse reduciendo hasta desgravar casi todas las ramas importantes, registró durante el primer cuatrimestre una baja del 10,2% respecto del año anterior -según el Instituto Argentino de Análisis Fiscal. Para darse una idea, el sector agropecuario bonaerense, que ya con el salto devaluatorio de 2018 había incrementado sus ingresos un 125%, afrontará el 2020 completamente exento de tributos a la actividad. Además, en una recesión como la actual, cae también directamente la recaudación. Es por este cuadro desolador que los gobernadores pusieron el grito en el cielo ante los anuncios desesperados de Macri luego de la corrida que siguió a las Paso. Resulta que por ser impuestos coparticipables, tanto la suba del mínimo imponible para el caso de Ganancias como la eliminación del IVA sobre ciertos productos, entre otras disposiciones, achicaría nada menos que 60.000 millones de pesos los fondos que la Nación distribuye a las provincias. Los mandatarios se reunieron el miércoles con funcionarios nacionales, donde estas preocupaciones fueron el centro del debate. El ex ministro de Economía bonaerense, Hernán Lacunza, fue promovido a la Nación para remontar la relación con el Fondo Monetario (que luego de la corrida suspendió sus misión al país en la que debe aprobar el último desembolso), porque es quien mejor puede mostrar cumplimiento en los deberes que se le asignaron. Se jactó durante la campaña de haber logrado imponer a los municipios un ajuste severo, para pasar del déficit en el 80% de los distritos al superávit en el 73% de ellos (El Cronista, ídem). Su gestión de la mano de Vidal, sin embargo, deja una bomba de tiempo. La Provincia de Buenos Aires es de las más comprometidas, cargando con una deuda monumental de 12.000 millones de dólares que en un 75% vence antes de 2023, es decir que deberá ser afrontada en enorme medida por el próximo gobierno (BAE Negocios, 28/5). El rol central que Alberto Fernández asigna a los gobernadores en su futuro mandato debe alertar a los trabajadores sobre la continuidad del rumbo adoptado por las provincias durante estos años. Esos mandatarios pejotistas son los mismos que firmaron el pacto fiscal con Macri, que canjea ajuste por beneficios impositivos a las patronales. Son los portavoces de los grandes capitalistas de las provincias, sean los pulpos petroleros y mineros, los pooles agropecuarios o las automotrices. Los turnos electorales adelantados mostraron el intento de emblocar a los trabajadores detrás de la defensa de las “economías regionales” contra el macrismo, pero -como ejemplifica Chubut, con el gobernador fernandista Arcioni- esos intereses son los responsables del saqueo de las provincias. Fernández aspira a contar con los gobernadores como guardianes de los negocios del gran capital en sus jurisdicciones. Tan es así que rechazó el paquete de crisis de Macri no por limitado, sino por no haber sido consensuado con mandatarios y petroleras. “Sin consenso, el ajuste es inviable”, parece ser el lema de AF para aleccionar a los mercados “estafados”. No es menor este aspecto, atendiendo que la crítica situación financiera de las provincias evidencia no solo el quebranto a que nos llevaron los gobernadores del ajuste, sino que a su vez es el punto de llegada de la descentralización de la educación, de la salud y de los servicios públicos, sostenido desde Menem hasta nuestros días. El estado calamitoso de las escuelas y hospitales muestra que son el nervio sensible de todo este andamiaje, al igual que la caída de los salarios y el vaciamiento de los sistemas jubilatorios provinciales (los cuales buscan “armonizar” con el Anses). Las necesidades sociales más elementales son incompatibles con el rescate a los acreedores de las provincias quebradas. Los trabajadores debemos enfrentar esta ofensiva con un programa propio frente al saqueo. Al reclamo por la reapertura de paritarias y los aumentos de emergencia, contra los despidos y por el pase a planta permanente, en defensa de la salud y la educación; debemos complementarlo con la necesidad de rechazar las deudas fraudulentas e impagables, la ruptura con el pacto fiscal y un plan de impuestos progresivos al gran capital y las grandes fortunas, para proceder sobre esa base a una reorganización social. La quiebra del país reclama una intervención decidida de los trabajadores.

22 de agosto de 2019
Semana negra: guerra comercial, recesión y caída de las bolsas

Nuevas luces de alarma empiezan a encenderse en la economía mundial. El Bundesbank (banco central germano) admitió ayer que Alemania podría caer en recesión a partir del tercer trimestre. El desinfle de la primera economía europea amenaza con contagiar al resto del continente. Alemania admite que está preparada para inyectar 50.000 millones en su economía y consejeros del Banco Central Europeo (BCE) debaten sobre un nuevo paquete de estímulos para septiembre, para contrarrestar los nubarrones, que llegan de quien venía siendo históricamente la locomotora del continente europeo. La crisis se concentra en lo que es el corazón de la economía germana, la industria, muy dependiente de las exportaciones y que precisamente por ese motivo, es extremadamente vulnerable a la guerra comercial que viene subiendo en intensidad. Esto vale en especial para la industria del automóvil afectada por la caída de sus ventas tanto a Estados Unidos como a China, lo que se combina con el impacto del Brexit y las tendencias a la desintegración al interior de la propia UE y que se suma a restricciones en el uso de motores diesel y otras trabas comerciales. El mercado laboral ha caído. En junio se crearon solo 1,000 empleos nuevos con una baja muy importante respecto del promedio de los últimos cinco años, ya que una serie de compañías importantes han comenzado a introducir trabajos a corto plazo. Esto repercute en los bancos que se encuentran financieramente comprometidos con carteras de deudores morosos y activos tóxicos. Este listado de instituciones financieras está encabezado por el Deutsche Bank, el banco número uno de la nación germana. El ministro de Finanzas alemán, Olaf Scholz, planteó el lanzamiento de un paquete de estímulos similar al desplegado durante la crisis financiera de 2008. Toda una señal a 11 años de la caída de Lehman Brothers. La economía europea ha entrado en terapia intensiva. "Este año la zona del euro es el ejemplo perfecto de la ley de Murphy; todo lo que podría salir mal está saliendo mal, en lugar de un verano tranquilo, estamos ante una tormenta perfecta”, dice el último informe de Bank of America (BofA) & Merrill Lynch Global Research. A la preocupación de Alemania se suman las dudas por Italia cuya industria está estancada en la última década y está en las puertas de una recesión en medio de una gran inestabilidad política. Ni que hablar de Gran Bretaña, envuelta en una enorme crisis política, que no puede salir de la encrucijada desatada por el Brexit que amenaza conducir al Reino Unido a un retroceso histórico. China y Estados Unidos Las perspectivas de una recesión asoman cada vez con más fuerza. China y EE. UU. también planean medidas para sortear la desaceleración. Pekín cambió esta semana el mecanismo con el que determina sus tipos de interés para impulsar el acceso al crédito de empresas y familias. Esta medida supone en la práctica una reducción del coste de los préstamos y se suma a la inyección de masa monetaria que el banco central del gigante asiático ha introducido en su economía. De todos modos, eso es jugar con fuego ya que China está sentada sobre un endeudamiento explosivo. Las autoridades chinas venían intentando desactivar esa bomba de tiempo pero se han visto obligadas a desandar sus pasos en medio de una declinación de su actividad económica. Al mismo tiempo, este relajamiento monetario tiene el propósito de devaluar el yuan con la mira puesta en la guerra comercial con Estados Unidos, apuntando a contrarrestar el aumento de los aranceles y las represalias comerciales dispuestas por Washington. Un salto de la marcha de la crisis mundial consiste en que a la guerra comercial se le ha sumado la guerra de divisas. Hemos entrado en un ciclo de devaluaciones competitivas, que aceleran las tendencias a una fractura y dislocamiento de la economía mundial. El riesgo de recesión se cierne sobre la propia economía estadounidense. Uno de los indicadores que ha despertado la atención de los analistas es que el rendimiento de la deuda pública a dos y diez años en los Estados Unidos y el Reino Unido entró en territorio negativo, la primera vez que esto sucede en los Estados Unidos desde 2007, o sea, desde el período previo al estallido a la crisis financiera mundial de 2008. La curva invertida de rendimientos que terminó de desembarcar en territorio norteamericano es considerada como uno de los indicadores más precisos de recesión, ya que los inversores buscan un "refugio seguro" en bonos a más largo plazo, elevando su precio y bajando su rendimiento. Bajo estas condiciones, el rendimiento de la deuda pública a largo plazo es inferior al de los bonos a corto plazo. En este contexto, los mercados bursátiles estadounidenses experimentaron la semana pasada su mayor caída en el año. El Dow terminó con una caída de 800 puntos, o sea, un 3 por ciento, el SEP 500 un 2,9 por ciento y el índice Nasdaq de tecnología pesada, más de un 3 por ciento. En la base de esto están no sólo las tendencias recesivas sino la constatación y el convencimiento que se va apoderando de los operadores de que los paquetes de estímulo monetario y fiscal no están en condiciones de revertir este proceso. Más aún que terminan convirtiéndose en un factor de su agravamiento. La FED viene de reducir las tasas de interes en 0,25 por ciento y ha anunciado nuevas disminuciones. Sin embargo, esta disminución no ha tenido un impacto en la economía que es lo que explica el nerviosismo de Trump, quien reclama acelerar los ritmos de la rebaja. La economía norteamericana está en un desinfle y la guerra comercial, lejos de las ventajas que pregonaba el magnate, ha socavado la economía estadounidense, encareciendo los productos de consumo masivo importados, los costos industriales y provocando el cierre de mercados, empezando por los de los productos agrícolas. La recuperación económica provocada por la rebaja impositiva se ha agotado hasta tal punto que se empieza a hablar de un nuevo paquete, aunque eso choca con el endeudamiento sideral que ya tiene el gobierno federal, los estados (provincias) y los municipios -en muchos casos con sus finanzas quebradas-, a lo que habría que agregar el gran endeudamiento del sector privado. La deuda norteamericana de conjunto más que duplica su PBI. La Casa Blanca intentó detener la caída en los mercados al postergar la introducción de nuevos aranceles en productos adicionales. También extendió el plazo a las proveedoras norteamericanas de Huawei para que corten sus suministros y empezar a poner en práctica las sanciones económicas a las empresas que comercialicen con la tecnológica china. Crisis política La crisis mundial capitalista hace su trabajo inexorable de topo. Estamos frente a una declinación de la tasa de ganancia. Y esto explica la caída de la inversión en la economía real que pavimenta el camino a una nueva recesión. Esta semana, se publican los primeros informes de beneficios de las empresas estadounidenses para el segundo trimestre de 2019. Y parece que habrá la primera caída de ingresos totales desde la mini-recesión de 2016. Mucho se ha hablado de los grandes beneficios de las empresas de alta tecnología, las llamadas FAANGS. Pero esto oculta la situación de la mayoría de las empresas estadounidenses. Las que tienen un valor de mercado de 300 a 2 mil millones de dólares parece que van a experimentar una caída del 12% en las ganancias en comparación con hace un año después de una caída del 17% en el primer trimestre de 2019. Las pequeñas y medianas compañías estadounidenses están sufriendo una fuerte caída de ganancias (Michael Roberts, Sin Permiso, 12/7). Incluso para las grandes empresas los beneficios no son tan buenos como parece pues las ganancias por acción han sido fogoneadas por la recompra de sus propias acciones (mismos ingresos pero con menos acciones disponibles). Las empresas de EE.UU. invirtieron más de 1 billón de dólares en la compra de sus propias acciones el año pasado -lo que habla también del parate creciente en concepto de inversión productiva. La marcha de la bancarrota capitalista explica el derrumbe de los sistemas de dominación política tradicionales y la emergencia de formas de gobierno bonapartistas pero también explican el deterioro de estos. Las tentativas de armar regímenes fuertes y de excepción, por encima de las instituciones tradicionales tropiezan con escollos crecientes. Llamados a pilotear la crisis, terminan prisioneros de ellas. Aunque todavía falta para las elecciones, las encuestas indican que Trump perdería los comcios frente a los candidatos demócratas, ya sea Joe Biden o Bernie Sanders Un aviso de ello fue la elección de medio término, donde Trump perdió la mayoría de la cámara de Diputados. Esta apreciación vale para el magnate norteamericano pero también para otras tentativas de otro signo como la que encarna Xi Jinping y hasta el propio Putin. Las tendencias a la crisis de regímenes políticos van unidas a ataques en regla contra los trabajadores que apuntan a descargar el peso de la crisis capitalista sobre la población, lo cual, a su turno, es el caldo de cultivo de rebeliones populares. Ahí tenemos como botón de muestra la movilización multitudinaria en Hong Kong o la ola de protestas que sacude Moscú. Ni qué hablar el impacto que esto tiene en los países emergentes. El panorama mundial que aquí destacamos revela la quimera y el callejón sin salida que representa los planes devaluatorios que propone Alberto Fernández. El macrismo reveló su ceguera y falta de realismo al prometer una "lluvia de inversiones”. Lo mismo puede extenderse ahora a los F-F. Ya han fracasado tres devaluaciones que no recompusieron la competitividad capitalista sino que agravaron el descalabro y que resultan más inútiles en el cuadro de fuga de capitales de los emergentes, guerra comercial y de monedas que ha pegado un nuevo salto estas últimas semanas.

22 de agosto de 2019
No a la tregua, paro activo de 36 horas
Redacción

Macri y Alberto Fernández han hecho ya una costumbre de hablar por teléfono para coordinar una negociación sobre el manejo de la crisis nacional. Se está cocinando un pacto para encaminar la transición política entre las PASO y la entrega del poder en diciembre. El acuerdo entre ambos parte de convalidar la devaluación de un 27% y la pérdida, por lo tanto, del poder adquisitivo de salarios y jubilaciones. Fernández ha anunciado que se congelen las discusiones paritarias los primeros 6 meses de su gobierno. También avanzan en las negociaciones de la reforma laboral y previsional que pide el gran capital. Este pacto devaluador se traslada a los direcciones de los sindicatos y organizaciones piqueteras en la forma de una tregua con el gobierno. Frente a la convocatoria al Consejo de Salario Mínimo, la CGT y la CTA han hecho el planteo correcto de que el valor debe ser igual al de la canasta familiar. No han tomado, sin embargo, medida de lucha alguna para que esto se vuelva realidad. Contrasta con los 50 mil piqueteros que colmaron la Plaza de Mayo hace una semana. Contrasta con la convocatoria del Plenario Sindical Combativo, en estas horas, a movilizarse por un paro activo nacional de 36 horas y un programa de emergencia de la clase obrera. El grito contra la tregua se escucha también en el Chubutazo contra el robo de los salarios que realiza el albertista gobernador Arcioni para pagar la deuda provincial. Rechacemos la tregua y ganemos las calles por: Aumento inmediato de salarios y jubilaciones, ajustados a la inflación. Reapertura de paritarias. Abolición del impuesto al salario. Prohibición de despidos y suspensiones. Reparto de las horas de trabajo sin afectar el salario. No pago de la deuda. Nacionalización de la banca y el comercio exterior. Paro activo nacional de 36 horas y plan de lucha. Congreso de delegados de base de todo el movimiento obrero, ocupado y desocupado, con mandato de asambleas. Fuera el régimen del FMI. Gobierno de los trabajadores.

22 de agosto de 2019
Trabajadores de Ran Bat cortan acceso al puente Pueyrredón
Corresponsal

Los trabajadores que vienen enfrentando el cierre de la fábrica de baterías del parque industrial de Burzaco, Ran Bat, llevaron adelante una acción de lucha en el Puente Pueyrredón, punto neurálgico de acceso a Avellaneda, reclamando la reincorporación de los despedidos. Acompañados por sus familias y la comisión de mujeres, por trabajadores de la papelera Ansabo, de los colectiveros de Expreso Lomas, agrupaciones sindicales y estudiantiles y organizaciones políticas y sociales, los obreros de Ran Bat cortaron el acceso al puente y desplegaron una bandera con la inscripción "35 familias en la calle queremos trabajar", logrando dar una gran difusión al conflicto. El masivo despliegue policial para evitar el corte total no amedrentó a los trabajadores, que continuaron con la protesta. A más de quince días de iniciado el conflicto, siguen firmes en su reclamo y con la moral en alto para lograr la reincorporación. Desde la coordinadora sindical clasista y el Polo Obrero seguimos acompañando la lucha y sus iniciativas. Por el triunfo de los obreros de Ran Bat y de todas las luchas, ganemos las calles, por un paro activo de 36 horas contra la ofensiva patronal.

22 de agosto de 2019
La Unión Ferroviaria anuncia el desguace del ferrocarril de pasajeros de Resistencia

A través de enviados del secretario general de la Unión Ferroviaria, Sergio Sassia, los ferroviarios de la línea de pasajeros Tirol – Vilelas (Chaco) se anoticiaron de un acuerdo entre la empresa estatal Sofse y el sindicato nacional por el cual se desguaza la línea y se impone a los trabajadores ir a cumplir tareas en Salta o Córdoba. Es la consumación de una política, que se viene llevando adelante desde hace dos años, cuando dejó de circular la línea de pasajeros, con la promoción de los traslados y los retiros voluntarios bajo presiones y amenazas. Ahora, anuncian un acta de común acuerdo para este nuevo régimen de trabajo que implica el desarraigo de todos los compañeros y la liquidación definitiva de la línea. En lugar de defender las fuentes y condiciones de trabajo, y de reclamar la vuelta del tren, la burocracia sindical de la Unión Ferroviaria llama a hacer “un esfuercito más”, a quedarse “tranquilos” y aceptar el acuerdo. La agrupación Causa Ferroviaria Mariano Ferreyra reclama que el sindicato convoque a una asamblea para que todos los compañeros puedan discutir y decidir sobre la firma del acta. Llamamos la atención que se trata de un ataque a los ferroviarios no solo de Resistencia, sino que hace años que tiene un alcance nacional, y que reclama entonces un plan de lucha en todo el país para enfrentarlo. Señalamos, además, que la burocracia de la Unión Ferroviaria acepta este desguace a la gestión de Sofse mientras reconoce que el gobierno de Macri está en retirada. Es una entregada incondicional. Convocamos también a los usuarios del Ferrocarril a movilizarse nuevamente por la vuelta del tren, lo cual sería un alivio frente a los permanentes aumentos del colectivo, especialmente para los habitantes de Tirol, Vilelas y Fontana.

22 de agosto de 2019
Alberto Consilvio, hasta el socialismo siempre
Corresponsal

Acaba de fallecer Alberto Consilvio a los 62 años de edad. Había nacido el 7 de junio de 1957. Desde muy joven, en la década del 70 (durante la dictadura militar) abrazó la causa del socialismo incorporándose a Política Obrera (actual Partido Obrero). Fue obrero metalúrgico y mecánico. Entre otras fábricas en las que trabajó, se destaca Peugeot. Como activista de esa fábrica participó de las grandes movilizaciones del gremio mecánico contra la dictadura militar. Durante el año 1983 viajó a Santa Cruz a militar para poner en pie al Partido Obrero y obtener su legalidad. Fue a su regreso que sufrió un grave accidente junto a otros tres compañeros, dos de los cuales fallecieron en el mismo ("Lula” y Osterreicher). Formó parte de esa gran y titánica tarea consistente en organizar a los desocupados organizando al Polo Obrero, del cual fue dirigente. En los últimos años su salud lo obligó a dejar su papel activo en la dirección del Polo Obrero, sin que esto afectara su firme adhesión al partido y su colaboración con el mismo. Recientemente había participado del acto de Argentinos Juniors y fue fiscal en las elecciones PASO defendiendo los votos del FIT-U. Su muerte tuvo lugar en la Universidad Arturo Jauretche en la que cursaba estudios de ingeniería. Habíamos conversado con Alberto sobre su regreso a la militancia activa, posibilidad que lo entusiasmaba. Hemos sufrido una pérdida irreparable. Quienes lo conocimos podemos testimoniarlo. Nuestras condolencias a su compañera Miriam, a sus hijos y su hermano. Alberto, hasta el socialismo siempre. Viva la revolución socialista. Viva el Partido Obrero.

22 de agosto de 2019
1500 trabajadores movilizados en Neuquén
Corresponsal

Más de 1.500 trabajadores y trabajadoras participaron el miércoles de la movilización convocada por la seccional neuquina de la gremial estatal ATE, como parte de la jornada de paro en defensa de los convenios colectivos de sectores del escalafón general y el de auxiliares de servicios. En el marco del ataque desatado por el pacto devaluador del FMI, Macri y los Fernández-Fernández, los sectores de oposición en la gremial docente ATEN, así como el Polo Obrero y la izquierda, tomamos el paro y la movilización como un punto de unidad en la acción, convocando al resto de los estatales y docentes a parar y movilizar en forma conjunta. Así, la columna de un millar y medio (mitad de ATE y mitad del Polo Obrero junto a ceramistas y organizaciones de izquierda) marchó por las calles del centro y terminó con un acto en las puertas de la Casa de Gobierno. La jornada tuvo una impronta contradictoria, ya que fue convocada por una directiva PJ-Kirchnerista (la Verde y Blanca de ATE). Mientras esta burocracia se halla enrolada en el apoyo absoluto a la fórmula Fernández-Fernández y en su línea de “no hacer olas”, el paro del miércoles fue activo y tuvo un neto contenido obrero, como es la defensa de los convenios colectivos, y sin la menor referencia a “cuidar el resultado de las PASO”. Ante la actual coyuntura y la reforma laboral y previsional que pactan los devaluadores de ambos lados de la “grieta” y el FMI, ha sido un acierto del PO no vacilar ni un instante en tomar el paro y la marcha en Neuquén, un día antes de la movilización convocada por el sindicalismo combativo a Plaza de Mayo, como un canal de intervención del conjunto de la clase obrera y la izquierda. Los “K” de ATEN organizaron el carneraje Con la oposición convocando a parar y marchar junto a los estatales, Trabajadores por una Educación Popular (TEP), conducción de ATEN provincial, desarrolló una campaña de aprietes y la convocatoria al carneraje. Difundió un comunicado condenando a la oposición y amenazando con sanciones a quienes pararan o a las seccionales que, como Zapala, convocaron a un retiro para movilizar. En Capital, el TEP fue más lejos: fueron a las escuelas a dejar sentado que “en caso que un maestro se retire y sufra un accidente sin una medida sindical que lo cubra, hará recaer todo la responsabilidad en el directivo” -un argumento que se usa contra la patronal cuando pretende “permisos” para ir a los actos del partido de gobierno provincial MPN, pero nunca aplicable a una acción de lucha en el marco de una crisis y un ajuste excepcional, y ante una patronal provincial que sufrió una derrota electoral y busca recomponer capital político para octubre. Este accionar del TEP va en sintonía con el “frente patriótico” anudado entre sus referencias políticas, el partido Unión de los Neuquinos y Ramón Rioseco, y el MPN, llevando para las elecciones del 22 de septiembre al candidato a intendente de la Capital del oficialismo provincial. Ante las escuelas sin clases por el paro de auxiliares, lo cierto es que muchas y muchos trabajadores de la educación lograron eludir el apriete de la patronal y del TEP para no movilizar, y estuvieron. Se destaca a su vez el esfuerzo realizado por los ceramistas que atraviesan momentos muy difíciles, pero garantizaron una importante presencia. Y por supuesto las leonas y leones del Polo Obrero, con una gran columna. Fracasó la burocracia en frenar lo que finalmente fue una irrupción del movimiento obrero por sus reivindicaciones elementales. Y eso es lo que vale.

22 de agosto de 2019
El sindicalismo combativo se moviliza a Plaza de Mayo

Este viernes 16, en la sede del Sindicato Unico de los Trabajadores del Neumático (Sutna), se realizó un multitudinario encuentro abierto convocado por el Plenario del Sindicalismo Combativo que resolvió una inmediata respuesta en las calles de la clase obrera ante el mazazo del gran capital contra la clase obrera y el pueblo trabajador posterior a las Paso, que significó un 35 por ciento de devaluación de los sueldos en un abrir y cerrar de ojos. Fue una respuesta también a la convalidación de ese atropello de parte de Alberto Fernández cuando declaró –en consonancia con su pedido de devaluación durante la campaña electoral- que “el dólar a 60 está bien, es un valor razonable”, desnudado su futuro plan de gobierno. Del plenario participó todo el sindicalismo combativo y antiburocrático del país. Estuvieron presentes entre otros Alejandro Crespo, secretario general del Sutna, que abrió en su calidad de anfitrión la reunión; Ileana Celotto, secretaria general de la AGD-UBA; Rubén “Pollo” Sobrero, secretario general de la Unión Ferroviaria Oeste; Jorge Adaro, secretario general de Ademys; Guillermo Pacagnini, secretario general de Cicop; Claudio Dellecarbonara, de la minoría del Subte, que integraron la mesa. La Coordinadora Sindical Clasista del PO participó con una numerosísima delegación con Romina Del Plá, secretaria general del Suteba Matanza, candidata a vicepresidenta y diputada nacional del FIT; Eduardo Belliboni, del Polo Obrero; “Lolo” Domínguez, secretario general de la Junta Interna de ATE-Inti; Daniel Rapanelli, secretario general del Suteba Ensenada; Pablo Eibuszyc, de la minoría de Foetra; Miguel Díaz, del cuerpo de delegados de Siderca; la secretaria general adjunta de Amsafe-Rosario, Gabriela Meglio, acompañada por una delegación de Tribuna Docente de ese sindicato; Christian Palletti, de la dirección del sindicato del Subte por la minoría; Miguel Bravetti, secretario general de la comisión interna de la gráfica Interpack; Juan Martín Manghi, de la directiva del Suteba Escobar; Miguel Pallarols, secretario adjunto de la CTA Lomas; todos parte de una lista mayor de dirigentes sindicales clasistas. También estuvo presente la compañera Cristina Mena, del MTR 12 de abril. También estuvieron trabajadores del Astillero Río Santiago. Además, hubo importantes adhesiones de delegaciones obreras del clasismo, como del combativo sindicato docente de Santa Cruz, Adosac, con la firma de su secretario general, Pedro Cormack, y del Sindicato de los Trabajadores Ceramistas de Neuquén, suscripto por su secretario general, el compañero Alejandro López. También estuvieron presentes los trabajadores de la Línea 60, a los que la patronal amenaza con desafueros de sus delegados y persecución de los activistas de la línea, de la papelera en lucha Ansabo y el delegado de la fábrica de baterías Ran Bat cuya patronal cerró sin aviso alguno dejando a 35 familias en la calle y a sus trabajadores gravemente afectados en su salud. El plenario votó la solidaridad con su lucha. La enorme concurrencia desplegó un debate que incluyó a 39 oradores (declinando hablar casi una cantidad similar para garantizar el desarrollo del plenario), todos en el sentido de dar una rápida intervención de la clase obrera en la crisis actual, en la que los capitalistas pretenden que sean los trabajadores los que paguen el derrumbe económico provocado por los gobiernos y los partidos del régimen del FMI. La reunión convocada por el Plenario del Sindicalismo Combativo fue un contraste abismal con la colaboración de la burocracia sindical que, por su lado, avaló todos los ataques, y asumió la tarea de inmovilizar al movimiento obrero. Héctor Daer dijo que “en la CGT no se está hablando de paro". Hugo Yasky se declaró en “estado de sesión permanente” para “que el voto popular valga más que la represalia y el daño económico de los especuladores”, y lo mismo vale para la CTA de Hugo “Cachorro” Godoy. El llamado a los trabajadores a salir a las calles para dar su propia salida a la crisis se realizó el mismo día que Alberto Fernández anunció al país que su primera acción de gobierno será imponer una tregua pactada entre empresarios y sindicatos, para convalidar el golpazo devaluatorio contra los trabajadores. Con el apoyo unánime de toda la burocracia sindical. Por este motivo, fue unánime la resolución del sindicalismo combativo de movilizarse el jueves 22 al centro del poder político, Plaza de Mayo. El Plenario Sindical Combativo se afirma como un canal de reagrupamiento ante la alevosa tregua de toda la burocracia sindical pejota kircnerista, para garantir la institucionalidad de Macri y de Alberto Fernández. ----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------- Programa Aumento inmediato de salarios y jubilaciones ajustados por la inflación. Reapertura de paritarias. Abolición del impuesto al salario. Prohibición de despidos y suspensiones. Reparto de las horas de trabajo sin afectar el salario. No pago de la deuda externa. Nacionalización de la banca y el comercio exterior. Paro activo nacional de 36 horas con movilización y plan de lucha. Congreso de delegados mandatados por asambleas del movimiento obrero. Fuera el régimen del FMI.

22 de agosto de 2019
El Gobierno posterga el aumento del salario mínimo

La postergación de la reunión del Consejo del Salario para el 30 de agosto, que el ministro Dante Sica –flamante incorporado a la mesa chica de Cambiemos– justificó por la necesidad de "planificar mejor el trabajo junto a las nuevas autoridades del Ministerio de Hacienda", revela la preocupación oficial por la explosividad de un tema que, entre los beneficiarios de programas sociales, trabajadores en negro, no convencionados y docentes, afecta a millones de trabajadores. Lo que trascendió es que estarían estudiando eventuales medidas complementarias a las anunciadas en los últimos días. La oferta que el gobierno tenía en carpeta era elevar el monto mínimo a 16 mil pesos pero el desbarranque económico post PASO lo obligó a barajar y dar otra vez. A fines de 2015 el ingreso vital y móvil rondaba los 600 dólares, pero hoy no supera los 210/20. En el ranking regional, la Argentina ocupa el puesto N°9 de un total de 20 países. Tras la última devaluación se estima que el desfasaje, frente a la inflación oficial y el tipo de cambio, supera el 50%. La CGT y ambas CTA por primera vez llevarán una propuesta unificada: 31 mil pesos, correspondientes a la Canasta Básica Total (cbt) del Indec más un ajuste automático por inflación y el freno a los despidos. Este reclamo expresa la justeza de la agenda instalada por los sectores combativos. La brecha entre este pliego y lo que se baraja es abismal. Sin embargo ya se sabe que no habrá la menor acción de parte de las centrales para conseguir lo que formalmente demandan. Hasta archivaron su tradicional movilización al inicio de las negociaciones. O sea que el reclamo es un saludo a la bandera. Carlos Acuña y otros voceros se encargaron de aclarar que el ministro tiene recursos administrativos para resolver la controversia. Es decir, se viene un nuevo laudo (decreto) como los utilizados en los dos últimos años, que por supuesto merecerá sendos comunicados de repudio. La línea maestra de la burocracia sindical es mantener inmóvil a la clase obrera para “hacer valer el voto popular” y llegar a diciembre sin sobresaltos (como si la pulverización de los salarios y la profundización de la recesión no lo fueran). Por estas horas la CGT negocia contra-reloj un bono para los privados, similar al otorgado a los estatales, y algún paliativo para los jubilados, en sintonía con los anuncios de Macri. Los bonos salariales son la manera con la que se busca hacer pasar la brutal devaluación del 30% que tendrá efectos demoledores en los próximos meses (aunque los aumentos en los alimentos de los últimos días ya superan el 20%). La proyección anual ronda, para algunos analistas, el 70%. La coincidencia completa entre la decisión del gobierno de dejar escapar el valor del dólar y las insistentes declaraciones de Alberto Fernández respecto al supuesto atraso cambiario -cuyo equilibrio “razonable” ubica en torno a los 60 pesos- se traslada a estas medidas cosméticas que complementan la operación de confiscación. La “senda del ajuste fiscal” ratificada por el recién asumido ministro de Hacienda, Hernán Lacunza, confirma que “no existe espacio para más medidas de alivio”. De modo que cualquier expectativa en una significativa “mejora del número" del salario mínimo, como algunos medios sugirieron, es pura ilusión. El sindicalismo combativo, junto a los movimientos piqueteros que rechazan la tregua infame de la burocracia, redoblan sus esfuerzos por impulsar la movilización obrera en defensa de los salarios, las jubilaciones y los puestos de trabajo. El jueves 22 de Obelisco a la Secretaria de Trabajo, para denunciar esta postergación y luego a Plaza de Mayo.

22 de agosto de 2019
Cómo vamos a las PASO en el FIT-U en la elección provincial de Salta

Tres listas competiremos en el FIT-U en las elecciones PASO del 6 de Octubre. Tuvimos que apelar a este recurso de última instancia como forma de evitar la ruptura del Frente de Izquierda en la provincia, en donde vamos a enfrentar a tres grandes bloques patronales: el del Kirchnerismo, ahora integrado con la enorme mayoría del frente que gobernó con Urtubey durante 12 años; el del intendente de la ciudad de Salta, Gustavo Sáenz, alfil principal del macrismo y ex vice de Massa y el de Alfredo Olmedo que, en alianza nada menos que con la UCR, encabeza un frente “Celeste” -anti-derechos de la mujer. Con compañeros del PTS formamos la lista UNIDAD que enfrenta a los seguidores salteños del grupo rupturista de Altamira que fue el principal obstáculo para que haya lista única contra los partidos capitalistas. Nuestra lista está encabezada por Pablo López y Gabriela Cerrano, senadora MC y gran activista por los derechos de la mujer, el actual diputado Claudio Del Plá a la intendencia, la actual concejal Cristina Foffani a diputada provincial y Jorgelina Franco ex concejal, al concejo deliberante. Las compañeras Daniela Planes y Florencia Gasparini del PTS integran las listas de legisladores. El grupo de Altamira es claramente hostil al Frente de Izquierda. En los actos de su campaña se han dedicado a atacar al FIT-U, condenando al mismo tiempo su programa, sus métodos y su acción política. Altamira en persona ha concentrado sus fuerzas en denostar públicamente a sus candidatos, en Salta y en el país. Un hilo político claro une el ataque a un frente único de la izquierda y su creciente seguidismo al kirchnerismo-pejotismo. De la negativa a denunciar la colaboración vital de los gobernadores pejotistas como Urtubey con Macri en la consigna del PO, con la excusa de que el “kirchnerismo ya estaba muerto”, pasó a afirmar en una visita reciente a nuestra provincia que una victoria de Alberto Fernández provocaría una irrupción popular en la región, desde Argentina y Brasil a Puerto Rico. La realidad lo desmiente: el Frente de Todos hace un esfuerzo enorme para evitar una respuesta callejera a la devaluación de esta semana. Su “pronóstico”, si fuera certero, lleva a votar al frente pejotista y a abandonar la independencia política de los trabajadores. Con este embellecimiento del kirchnerismo no hay modo que pueda avanzar la lucha por la independencia obrera. Los adherentes locales del grupo de Altamira han trasladado hacia el FIT-U el rupturismo profundamente dañino para la construcción de una organización independiente de la clase obrera que vienen practicando contra el Partido Obrero a nivel nacional y, desde ya, en Salta. Empezaron atacando al FIT-U con una política de infamias, representando falsamente su política, y ahora la continúan con una política intrigante para promover disputas y divisiones. Reclamaron hegemonizar el conjunto de los cargos sin que esto se corresponda a la realidad política ni organizativa de la escisión que han producido. Esto muestra que detrás de la pátina “principista” lo que existe es la búsqueda sin principios de cargos parlamentarios y la figuración pública de sus miembros, en detrimento de los líderes históricos del PO. Así quedó demostrado cuando a lo largo de toda la negociación jamás aceptaron ceder la cabeza de la lista de diputados y concejales de la capital, ni la candidatura a gobernador. Por su parte el MST se retiró sobre el final de la discusión que mantenía con el PTS y el PO para formar una lista Unidad que expresara en Salta la defensa del FIT-U. Terminó presentándose en soledad, con el cálculo de que esto lo beneficiaría en la eventualidad de acceder a cargos parlamentarios. En Salta, como en todo el país, el rol principal del Frente de Izquierda es la batalla contra el régimen del FMI que tiene como actor principal al Frente de Todos, que no es otra cosa que un refrito de los hombres y partidos que gobernaron con Romero y Urtubey los últimos 24 años. Y ese será un eje fundamental de nuestra campaña para que la crisis la paguen los capitalistas. La propuesta de una asamblea constituyente en Salta sólo podría dar lugar a una organización constitucional más reaccionaria de la que ya tenemos de la mano de los partidos de la oligarquía, desde el PJ hasta Olmedo que han dominado las recientes PASO. Vamos por la defensa de la tradición histórica del PO forjado en las grandes batallas contra el régimen oligárquico. Vamos por una campaña electoral cuyo eje será la lucha para que la clase obrera intervenga en la crisis nacional y se instale un programa y una salida obrera a la descomposición capitalista.

22 de agosto de 2019
Cómo Macri está quebrando la Anses

La bancarrota y la insolvencia del estado para el pago de la deuda externa llevó al Gobierno a utilizar en gran escala los fondos de la Anses para asegurar el pago de la deuda externa fraudulenta a los acreedores internacionales. Los fondos de la Anses, que son el resultado de los aportes de los trabajadores y tienen que ir destinados al pago de las jubilaciones, son prestados compulsivamente al Gobierno (al Tesoro) que lo utiliza en forma masiva para el pago de la deuda. Un ejemplo se dio la última semana, en la renovación de Letes. ¿Qué son las Letes? Son bonos de la deuda, que el Gobierno va pagando a los bancos privados. La Anses tiene una gran parte de su Fondo de Garantía de Sustentabilidad invertido en Letes y otros bonos del Tesoro. El martes 13 de agosto, el Estado debía pagar aproximadamente 1000 millones de dólares de vencimientos de Letes. Para pagarlos, el Gobierno recurre a emitir nuevas Letes, de esta forma, toma prestados nuevos fondos para pagar los vencimientos (un movimiento que se denomina roll over). El martes 13, luego del lunes posterior a las elecciones, los bonos argentinos se habían derrumbado en su cotización a un 50% de su valor nominal, cotizando en niveles de bonos basura, frente a la fuga de capitales y a la posibilidad certera del default gubernamental. Sin embargo, la Anses y otras entidades estatales renovaron (entregaron al tesoro) 409 millones de dólares en Letes al 7% anual. En el mercado secundario, o sea, en la compra y venta de mercado de esos títulos, el derrumbe de los bonos colocaba ese día la tasa de interés en 35% anual (se calcula en base a la diferencia entre el precio de compra y el pago final más intereses). O sea, que la Anses, compulsivamente, compró por 409 millones de dólares bonos que en el mercado secundario valían ese día un 30% menos. Si la Anses saliera luego a vender esos títulos, se encontraría con una pérdida mayor a 100 millones de dólares. De esta manera, el Fondo de Garantía de Sustentabilidad está financiando el pago de la deuda externa y comprando bonos basura a precios inflados, para rescatar al Gobierno de Macri (El Cronista, 14/8). En la medida que esta operación es recurrente, el Fondo de Garantía de Sustentabilidad de la Anses se desvaloriza al ritmo de la crisis. El Gobierno de Macri debe afrontar vencimientos de 6500 millones de dólares de Letes antes de fin de año, y 15.000 millones de dólares en total. La posibilidad de default es muy clara, porque el FMI pone en duda desembolsos y el capital financiero está en fuga. Un default sobre los bonos colocaría el Fondo de Garantía de Sustentabilidad de la ANSES en situación de bancarrota. En caso de default, la deuda con el FMI tiene un tratamiento privilegiado, pero la de la Anses entraría en la cesación de pagos corriente propia de los acreedores privados. Al primer trimestre, el 59,6 % del Fondo de Garantía de Sustentabilidad, unos 1.100.000 millones de pesos, se encontraba invertido en bonos del tesoro. La desvalorización de estos bonos por la bancarrota estatal lleva a la bancarrota a la Anses y pone en riesgo a futuro el pago de las jubilaciones. El derrumbe financiero posterior a las elecciones fue un golpe brutal contra la Anses. Por ejemplo, en su informe trimestral, la Anses declaraba en el primer trimestre tener Bonos Bonar 2020 por 93.205 millones de pesos. El derrumbe de estos bonos en la semana posterior a las elecciones fue del orden del 32% o sea, que la Anses perdió el 30% de su valor medido en dólares. Del bono cuasi par, que se desvalorizó un 23% la semana post electoral, la Anses tenía 229.000 millones de pesos, o sea que la pérdida fue de 52.570 millones de pesos. Una sangría sin retorno. Está de más decir que la bancarrota de la Anses va a agigantar, a su turno, las presiones en favor de una nueva reforma anti-jubilatoria, condenando a la miseria a millones de jubilados. La estafa no podría ser mayor. En cuanto a Alberto Fernández, mientras reclama a cuidar las reservas del Banco Central (devaluación mediante) para asegurar el pago de la deuda externa, no se le escuchó denuncia alguna con respecto al uso de los fondos de la Anses. No es sólo que convalida esta orientación, sino que el rescate del tesoro y el pago de la deuda con fondos de la Anses fue, en su momento, marca registrada del Gobierno kirchnerista. Este desfalco requiere medidas de fondo. El Gobierno de Macri tiene que sacar sus garras de los fondos jubilatorios. La Anses debe pasar a ser dirigida por representantes electos de los trabajadores y jubilados. Hay que frenar la sangría de recursos de los jubilados para el pago de la deuda para impedir la bancarrota de la Anses. Más que nunca, que la crisis la paguen los capitalistas.