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Prensa Obrera N° 1560

15 de agosto de 2019 · 29 notas

Notas de este número

15 de agosto de 2019
El FIT-U pelea pasar las Paso en el tramo de gobernador y diputado provincial
Corresponsal

Las recientes elecciones Paso de los cargos Ejecutivos y legislativos de Catamarca también dejaron como resultado una supremacía del PJ sobre las demás formaciones políticas burguesas con el 62,99% de los sufragios, más de 30 puntos de ventaja sobre la lista de Cambiemos, su principal competidor. Entre ambos bloques acapararon el 90,6% del electorado. Tercera fuerza resultó la lista de Consenso Federal (armada directamente por Luis Barrionuevo) con 4,82% puntos, más atrás se ubicó la lista GEM (Generación para un Encuentro Mayor) que sacó 2,74%, que actuó como colectora por fuera de Cambiemos. Luego se ubicó el FIT-U que está peleando la posibilidad de superar la barrera de las Paso para gobernador y diputado provincial, mientras que para el cargo de intendente y senador por la capital superamos el piso. La lista del peronismo, encabezada por el actual intendente de la capital, Raúl Jalil (un macrista que se pasó a las filas del PJ), se impuso en todas las categorías. El Frente de Todos capitalizó una tendencia nacional de voto al PJ y un esquema de internas con colectoras que sirvieron de presión en los circuitos de la capital y en el interior. El PJ-kirchnerismo tuvo éxito durante la campaña en imputarle solamente al macrismo el ajuste y los tarifazos en curso que también aplica la gobernadora Lucía Corpacci. El conjunto de la oposición que ocupa cargos en la legislatura no le cuestionó este rumbo político económico que está dejando como saldo el crecimiento de la pobreza al ritmo del crecimiento de la desocupación tras los cierres de fábrica. La burguesía catamarqueña se fue volcando hacia la lista del PJ con declaraciones que hacían responsable enteramente de la crisis al gobierno de Macri. En este marco, Cambiemos perdió hasta en la capital, en donde llevó como candidato a intendente al rector de la universidad, Flavio Fama, quien hizo un intento fallido de mostrarse como una opción para la juventud, para en los últimos decisivos días de campaña salir a firmar una solicitada a favor de Macri, un ancla política que lo terminó de hundir. Ya con la capital perdida, las chances de Roberto Gómez, candidato a gobernador, se desvanecieron al punto de que la lista obtuvo un 27,62%. El ex Frente Cívico retrocedió en votos en todas las categorías en relación a la anterior elección. Las demás formaciones burguesas quedaron muy atrás (Consenso, GEM). Aunque la lista referenciada con Lavagna y Barrionuevo, hizo pie en capital con el 9,2% en los demás tramos cae abruptamente no alcanzando el 5% a nivel provincial, aun cuando quisieron ganarse el favor de las iglesias, con candidatos que tuvieron un discurso de campaña “pro vida”. La elección del FIT-U El Frente de Izquierda no superó el piso para diputado nacional y obtuvo un 1,44 para gobernador y 1,49 para diputado provincial. En tanto que para intendente de la capital obtuvo un 2,04%, superando el piso del 1,5%. Con estos resultados, los fiscales de nuestra organización se preparan para continuar defendiendo el voto en el escrutinio definitivo. Desarrollamos una campaña de preparación, planteando un programa para que la crisis la paguen los capitalistas. En ese sentido, propusimos una salida al problema de las mineras contaminantes, impulsando la defensa de las fuentes de trabajo, y la no contaminación de los pueblos mineros. En relación con la lucha por el trabajo, dijimos que fábrica que suspenda o despida sea puesta bajo la dirección de los trabajadores, con la apertura de los libros contables. En el caso de la obra social de los estatales (Osep), sostuvimos que sea devuelta a sus trabajadores. En definitiva, expresamos la necesidad de que para salir de la crisis tienen que intervenir los trabajadores; en ese sentido, el planteo de control obrero, como parte de una reorganización de conjunto de la economía. Por estas horas vamos a pelear voto a voto, acta tras acta, para que la izquierda esté presente en la totalidad de los tramos de la elección de octubre. Ya superamos la barrera en la capital provincial. Nuestra compañera Estela Moreno será la vocera de la proxima campaña a intendente en defensa de la Catamarca que vive de su trabajo. Pasamos en la categoría de concejal en circuitos de la capital tales como el 1 y 2, 7, 8 y 9. También pasamos en el tramo de senador por la capital. Vamos por más, para reforzar una alternativa política propia del pueblo trabajador para derrotar el ajuste de Macri, el PJ y el FMI.

15 de agosto de 2019
Santa Fe: El FIT-Unidad dará batalla en las generales

Anticipada por la victoria de Omar Perotti en la gobernación, se impuso en Santa Fe la fórmula Fernández-Fernández con el 43,66% de los votos. El segundo lugar lo ocupó Cambiemos, con el 33,83%, capturando parte de los votantes del Frente Progresista, que terminó liquidando su capital político al apostar a la fórmula de Lavagna-Urtubey (Consenso Federal), que cosechó en la provincia un poco más del 12% de los votos, 4 puntos arriba de la media nacional, pero muy lejos de los dos principales bloques que polarizaron la elección en una provincia que estuvo gobernada los últimos diez años por la “tercera vía” de la mano del Frente Progresista, una coalición entre el PS y una parte del radicalismo. Esta derrota del Partido Socialista constituye la particularidad de la elección de la provincia. La base electoral del Frente Progresista implosionó y fue a parar, en su mayoría, a fuerzas electorales alternativas, si consideramos que venía de obtener el 36% de los votos en las elecciones provinciales de hace dos meses y la fórmula presidencial que apoyaba cayó 24 puntos. Podría argumentarse que no deben compararse “peras con manzanas” -elecciones locales con nacionales- pero bien visto es precisamente esta incapacidad de estructurarse como una alternativa nacional independiente la responsable de este retroceso, que los llevó a tener como candidato a presidente al autor del negociado del canje de deuda externa, a vice a un oligarca conservador y a basarse en la estructura del emblemático burócrata sindical pejotista y quemador de urnas Luis Barrionuevo. El colmo del progresista. El incremento de los votos del PRO de las provinciales a las nacionales (19-34%) se explica por la polarización de la elección nacional que logró succionar buena parte del caudal de votos del Frente Progresista en beneficio del binomio Macri-Pichetto. Esta mejora de la performance electoral no puede disimular el enorme retroceso político del PRO comparado con las elecciones de 2015, cuando Cambiemos ganó 11 de los 19 departamentos en las presidenciales y casi consagra al Midachi Miguel Del Sel como gobernador. En estas elecciones, el macrismo ganó en sólo seis departamentos, entre ellos Castellanos, cuya cabecera es la ciudad de Rafaela, la cuna de Perotti quien recibió un puntapié en su propia casa. En el norte de la provincia (Garay, General Obligado, Vera) se impuso F-F con votaciones plebiscitarias superiores al 50%. En Rosario y San Lorenzo, los Fernández sacaron arriba de los 47 puntos, mientras que en la capital provincial estuvo en el promedio del 42%. En el marco de esta elección, dominada por los bloques mayoritarios, también cayó la votación del “partido celeste”, de clericales y pro milicos, que había tenía su expresión en la votación de Amalia Granata en las provinciales con el 11,6%, lo que puso a esa corriente oscurantista como cuarta fuerza en legislativa de Santa Fe. Ese voto decreció y se dividió entre las listas de Gómez Centurión-Hotton (3%) y la de Espert (2,94%) que se colocaron en cuarto y quinto lugar respectivamente. El FIT U dará batalla en las generales El Frente de Izquierda-Unidad logró pasar las Paso con un modesto 1,95% en la categoría presidente y 2,23% para diputado en el resultado provincial general, que sube en los departamentos de Rosario (2,53%) y Constitución (2,38%), en la bota obrera e industrial de la provincia. Comparado con las presidenciales de 2015, pasamos de 37.121 votos a 38.260 en estas elecciones, que porcentualmente es menor debido al aumento del padrón electoral. Un leve retroceso del 2,10 al 1,95%. Pero un progreso respecto de las provinciales donde quedamos bajo el piso proscriptivo. La campaña militante del Partido Obrero se desplegó en Rosario, San Lorenzo, Reconquista, Villa Constitución, Firmat, Cañada de Gómez, Santa Fe, reuniendo un centenar de fiscales que defendieron un piso electoral que nos deja en carrera para poder intervenir en la fase que se viene en medio de una crisis agravada que sólo tendrá una salida real de la mano de la intervención directa de los trabajadores con un programa de salida propio. Vamos con entusiasmo a desplegar una campaña en todo el territorio provincial, llegando a nuevas ciudades, lugares de estudio y de trabajo, a nuevas barriadas donde estamos organizando el Polo Obrero. Para reagrupar al activismo que impulsará la campaña por el paro activo de 36 horas y el Congreso de delegados de base por un plan de lucha, que ya tuvo un primer punto de apoyo en el pronunciamiento de un amplio sector de la docencia de Amsafe Rosario llamando a votar al FIT-U. Por un Congreso de la izquierda y el movimiento obrero que discuta un programa y un plan de intervención de los trabajadores para que la crisis la paguen sus responsables, los capitalistas.

15 de agosto de 2019
Italia: ¿Un gobierno de la derecha soberanista?

Luego de una intensa guerra de nervios, que predice nuevos encontronazos, el viceprimer ministro italiano, el soberanista Matteo Salvini, pasó a la ofensiva y rompió, en los hechos, la coalición gobernante con sus ex socios del M5S (Movimiento Cinco Estrellas), con el objetivo de reconvocar elecciones y ungir un gobierno propio. Este golpe de mano, largamente anunciado, es el resultado del ascenso de Salvini como figura de la derecha europea y de un nuevo fracaso del régimen parlamentario italiano. Su discurso combina, con una impronta demagógica y chovinista, el rechazo a los inmigrantes con la crítica a los abusos de la Unión Europea y de los empresarios. Crisis política El desenvolvimiento de la crisis política y la fragmentación de la burguesía italiana, reflejada en nuevas escisiones partidarias y en los resultados de las recientes elecciones europeas, ha colocado en un lugar central la falta de legitimidad del actual Parlamento italiano, cuya correlación de fuerzas ha mutado por completo en poco más de un año, otorgándole la mayoría a los bloques que hoy se encuentran en minoría, y viceversa. Por caso, y bajo el nuevo liderazgo de Salvini, la Lega -la ex Liga del Norte- pasó de resultados electorales modestos a alzarse con el 34% de los sufragios al Parlamento europeo. Diferentes medios periodísticos coinciden en que prácticamente fagocitó a sus ex aliados del M5S. Ahora, las encuestas le otorgan una intención de voto de entre el 30 y el 40%. De convocarse a elecciones, La Lega sumaría a sus socios de Hermanos de Italia (FdI) y, de acuerdo con los resultados de las negociaciones, a los resabios de las huestes de Berlusconi (FI), colocando a la derecha en condiciones de formar gobierno con un resultado equivalente al 50% del apoyo electoral. Esta situación marca un fuerte contraste con la crisis de la principal fuerza de oposición, el Partido Demócrata (PD), virtualmente escindido entre la minoría que responde al ex primer ministro Matteo Renzi y la mayoría alineada con su actual secretario general Nicola Zingaretti. A esto se agrega el problema de que los parlamentarios de Renzi, a punto de retirarse del partido, son “mayoría” en Senadores. Es decir que una fuerza política que tiene una intención de voto del 5% concentra la mayor cantidad de parlamentarios con mandato vigente. Renzi, intentando reagrupar para afrontar las próximas elecciones, busca dilatar la convocatoria a las urnas, mientras que su adversario interno del PD, pronto a hacerse con el control total del partido, quiere adelantarlas. Luego de su reciente fracaso como gobierno, las fuerzas centrífugas que atraviesan a la otrora poderosa centroizquierda italiana se relacionan con su postración política a los dictados de la Comisión Europea y sus planes de austeridad. Contrasta, también, con el ocaso del “anti-sistema” M5S y de su joven promesa, el actual viceprimer ministro Luigi di Maggio. Esta formación anti-partido, que nucleó a sectores populares descontentos y hasta a movimiento sociales, bajo un programa ecléctico, alberga en su seno contradicciones insalvables que la han colocado al borde del estallido. Su ingreso al gobierno en coalición con la derecha, luego de criticar la política oficial durante años, marcó el abandono definitivo de cualquier reivindicación democrática. La ofensiva de Salvini se valió de esta improvisación. En un intento desesperado por recuperar parte de su identidad política opacada por La Lega, el M5S desempolvó, por primera vez durante su gestión, una vieja bandera: el rechazo a la construcción del TAV, un tren de alta velocidad que unirá Torino con la localidad francesa de Lyon. Este negociado privatista, pergeñado a comienzos de los '90 y reflotado en los últimos años, es repudiado por un amplio espectro de organizaciones sociales por su impacto ambiental y social. Las trabas del M5S al proyecto del TAV en el Parlamento, a todas luces demagógicas, fueron la excusa de los soberanistas para poner fin al matrimonio por conveniencia. Sin embargo, aún no está dicha la última palabra. Giuseppe Conte, primer ministro y cabeza de gobierno “en los papeles”, debe optar entre renunciar a su cargo y convocar nuevas elecciones parlamentarias, o bien, enfrentarse a Salvini e intentar formar un nuevo gobierno con el Parlamento votado el año pasado (con menor peso de los partidarios de La Lega). Conte, un abogado con poca trayectoria política, fue la figura ungida para actuar como primer mandatario “de compromiso” en el gobierno de coalición. Sin una base de poder real, aunque con una imagen positiva en la población, se avizora detrás de sus pasos un intento de maniobra de los sectores de la burguesía europeísta. La formación de un nuevo gobierno sobre la base del antiguo Parlamento busca hacer realidad, aunque pasando por encima de la correlación de fuerzas actual, una coalición entre el M5S y el PD, la fórmula que más le cierra a la burguesía y que, en vano, intentó concretar en las últimas elecciones de 2018. Esta variante llevó al absurdo de que el totalitario Salvini realizara fuertes declaraciones “en defensa de la democracia” contra un hipotético nuevo gobierno de Conte con los “republicanos” del PD. Esta semana, las maniobras de ambos bandos continuaron. El martes 12, luego de perder la votación sobre la fecha en la cual Giuseppe Conte deberá rendir cuentas al Parlamento, Salvini tiró la pelota afuera y propuso la discusión de un proyecto del M5S que plantea reducir la cantidad de escaños en el Parlamento. A pesar de su dudosa viabilidad constitucional, la jugada de Salvini permitió crear una nueva desavenencia entre el M5S (favorable al proyecto) y el PD (contrario), además de emblocar consigo a Berlusconi (que se pronunció a favor). En las últimas horas, Salvini adelantó que avanzará con su ruptura formal (voto de desconfianza) durante las presentaciones del primer ministro, dilatadas para el próximo 20 de agosto. La posibilidad de formar gobierno excluyendo a la Lega de Salvini requeriría la unión del PD (Zingaretti y Renzi), del M5S, de las fuerzas regionales y de Izquierda Italiana (SI), además de su extensión sin límites a la derecha, incluyendo a la fuerza de Berlusconi. Este armado, de dudosa viabilidad política, fue bautizado por algunos analistas internacionales como la “Alianza Ursula”, porque el único punto programático común de la heterogénea coalición sería haber votado a la candidata de consenso europeísta Ursula von der Leyen para presidir la Comisión Europea. A confesión de partes, relevo de pruebas. El trasfondo económico Sea cual fuere el camino, incluyendo opciones negociadas, como un gobierno técnico basado en el Parlamento actual o un gobierno a cargo del Ejecutivo, el centro del problema es la aprobación de la ley de Presupuesto 2020, que debe ejecutar un gran ajuste para cumplir los compromisos de austeridad con la Unión Europea, incluyendo la reducción del déficit público correspondiente al 2% del PBI. Además de la baja del gasto, el presupuesto incluye impopulares aumentos en los impuestos al consumo (IVA). Este cuadro, que ha generado fuertes roces con la Cofindustria (cámara industrial), se agrava con la guerra comercial, la recesión alemana y con la penetración de mercancías industriales baratas provenientes de China, que asesta nuevos golpes a las automotrices del norte. Mientras tanto, el desempleo ya roza los dos dígitos y se eleva al alarmante 28% entre los jóvenes. A su turno, la introducción de mayores impuestos al consumo agravará la recesión. Las últimas mediciones trimestrales reflejan un crecimiento nulo del PBI, luego un aumento del 0,1% en los primeros tres meses del año, que compensó el déficit del 0,1% de los últimos tres de 2018. La incertidumbre sobre las medidas que tomará un gobierno con La Lega a la cabeza ha llevado a un voto de desconfianza de los mercados, provocando la caída de las bolsas y un aumento significativo del interés de la deuda pública italiana en los bonos a 10 años, trepando al 1,8%, 0,6 puntos por encima de la referencia del Bund alemán. Ocurre que Salvini promete gambetear las medidas de austeridad aumentando el déficit y elevando el monto de la deuda, que ya se ubica en el 134% del PBI, consolidándose, dentro de la Unión Europea, como la más alta en términos absolutos, incluso por encima de la deuda griega. Sin embargo, el fantasma de la ruptura con el euro y el retorno de la lira es, por el momento, desechado por Salvini. Todo parecería indicar que su cruzada soberanista y su enfrentamiento con Bruselas avanza con pies de plomo, contenido dentro de los marcos de la Unión Europea y dentro de la pelea por el control de Consejo Europeo. Esto tiene que ver con que Salvini es consciente de la desconfianza de la burguesía hacia los planteos de ruptura con la UE y hacia él mismo. Así las cosas, la muy probable formación de un gobierno relativamente homogéneo de la derecha pone nuevamente en debate ya no sólo el lugar común de la crisis de la república italiana y de los partidos tradicionales, sino también de las nuevas formaciones políticas parlamentarias que la burguesía pergeñó para saldar esa crisis. El golpe de gracia final, que puede estar en manos de un líder que no oculta sus intenciones de elevarse como árbitro y hacerse con la suma del poder político, estaría al servicio de la salida reaccionaria de la vieja burguesía del norte rico y de los terratenientes del sur pobre, que intentan retomar el control luego de décadas de subordinación al diktat alemán. En esta línea se entienden las pretensiones de un mayor acercamiento con Trump y con Putin, quienes, haciendo su propio juego, alientan las medidas del regionalismo conservador italiano. Desafíos políticos Ante esto, la clase obrera ha quedado corrida de escena. Diversas manifestaciones de descontento, incluyendo paros y movilizaciones democráticas, tienen aún un carácter aislado y parcial. Se encuentra mal pertrechada para enfrentar la enorme ofensiva que se viene, ya sea que la ejecuten los eurófilos o los euroescépticos. La Lega ha logrado despertar ilusiones en sectores populares cansados de años de crisis económica. Pero la batalla también debe concentrarse en una crítica a la experiencia fallida del PD y en las presiones pro-Unión Europea, así como a las vicisitudes de formaciones tipo Syriza o Podemos, reivindicadas en la península por el conglomerado Izquierda Italiana (SI). El planteo de la CRCI, en base al rechazo a la Unión Europea imperialista y a la lucha por gobiernos obreros y una federación socialista de Europa, continúa con plena vigencia.

15 de agosto de 2019
Lo que dejaron las elecciones

Las Paso en Tucumán estuvieron signadas por una caracterización que el Partido Obrero ya había realizado durante las elecciones provinciales: que estábamos frente a una corriente nacional para sacarse de encima a Macri, que se manifestaba con fuerza en la provincia. El “fuera Macri” se traducía rápidamente en “hola Manzur, hola Cristina”. El escrutinio provisorio muestra que los resultados de las elecciones provinciales se profundizaron. La lista de Fernández-Fernández sacó casi 10 puntos más en esta elección que los obtenidos por Juan Luis Manzur hace dos meses, pasando del 49% de los votos al 59%. Cambiemos aumentó 5 puntos con respecto a la provincial y está rozando el 25%, mientras que el bussismo perdió en una descolorida campaña la mitad de sus votos, varios de los cuales fueron a parar a las listas macristas. Con estos números el gobierno provincial conquistaría cuatro de los cinco diputados nacionales en juego y quedaría solo uno para Cambiemos. El Frente de Izquierda-Unidad pasó de obtener el 0,9% en las provinciales (sin el aporte entonces del MST) a sacar el 1,6% en la categoría de presidente y el 2,14% en la de diputados; los resultados nos dejaron en el quinto lugar de la grilla general. Si se los compara con los de las elecciones de medio término del 2017, cuando obtuvimos el 3,3% en las Paso para la categoría de diputados, se marca un retroceso. En comparación con las de 2015, el retroceso es menor, ya que en ese año obtuvimos en las Paso el 2,04% para presidente y el 2,12% para diputados nacionales. Las elecciones se desarrollaron en el marco de una fuerte crisis en la provincia que se expresó en una serie de conflictos de carácter significativo. Los ingenios provinciales están en su mayoría en una situación delicada; las patronales cantaron a los cuatro vientos que la política macrista con respecto al bioetanol de caña de azúcar era perjudicial para sus intereses, y reclamaron (con Manzur a la cabeza) un aumento de precios inmediato. Dos de los quince ingenios de la provincia no molieron este año y varios ya anticipan una zafra corta. La lucha del ingenio Santa Bárbara se metió en la campaña electoral: las patronales la utilizaron para exigir créditos subsidiados y aumentos de precios, mientras que desde el Partido Obrero le dimos el carácter de denuncia y para organizar a los trabajadores y sus familias para conservar los puestos laborales. La lucha de los trabajadores de los supermercados Luque también irrumpió en la campaña: cientos de empleados quedaron en la calle tras la fraudulenta quiebra de la firma de unos de los empleadores más ricos de Tucumán. Se tomaron supermercados, se controló el flujo de caja y la mercadería, se cortaron calles y hubo movilizaciones a Plaza Independencia, pero, al igual que lo ocurrido con el Ingenio Santa Bárbara, la burocracia actuó para cerrar el conflicto (al menos temporalmente) y salvar los intereses patronales. La consigna del congreso de bases del movimiento obrero fue nuestro norte en estas luchas. A estos conflictos se sumaron el aumento del precio del pasaje de un destruido sistema de transporte urbano e interurbano, donde no se sabe a dónde van a parar los millonarios subsidios nacionales y provinciales. Nuevos casos de gatillo fácil se sumaron a los cientos ya existentes en una provincia donde la policía ha tomado al pie de la letra la “doctrina Chocobar” llegando al extremo de desalojar por la fuerza una carpa frente a Tribunales que exigía por la resolución de decenas de casos impunes -todo un signo de la descomposición de los aparatos del Estado. La campaña del Partido Obrero en el FIT-U estuvo aplicada a desarrollar estos conflictos y a reclamar el voto a la fórmula Del Caño-Del Plá y para Ariel Osatinsky a diputado nacional. Participamos en los conflictos con la clara idea de separar a los trabajadores de las fuerzas patronales y con la consigna de que la crisis la paguen los capitalistas. Repartimos miles de manifiestos en puerta de fábrica y en la peatonal, pegatinamos afiches, realizamos un importante acto con más de 350 personas y el día de la elección fiscalizamos con cientos de compañeros en toda la provincia. Las tareas de cara a octubre consisten en profundizar la pelea contra todo el régimen del FMI, por el aborto legal y todas las reivindicaciones de la mujer, y de la juventud contra la represión, contra la precarización laboral y por todas las reivindicaciones de los trabajadores.

15 de agosto de 2019
Abajo el bloqueo contra Venezuela

El embargo comercial y financiero dictado por Trump constituye un salto en las sanciones del imperialismo yanqui contra Venezuela, cuyo capítulo más importante había sido hasta ahora la congelación de los activos de Citgo-PDVSA en los Estados Unidos, tras la autoproclamación como presidente de Juan Guaidó. La medida del gobierno norteamericano bloquea los activos del gobierno en Estados Unidos y plantea sanciones contra aquellos que comercien o ayuden al gobierno venezolano. Si bien no instituye sanciones al comercio en el sector privado, la medida tendría un fuerte efecto disuasivo sobre las compañías a la hora de hacer transacciones comerciales, ante el temor a represalias. Aunque los norteamericanos lo niegan, la medida de Trump obstruye la llegada de medicinas y alimentos, según la denuncia del canciller Jorge Arreaza. “Sólo es posible comprarlas a través de bancos, de transacciones, y no se puede pagar porque no se puede usar el sistema financiero internacional” (La Nación, 7/8). Asistimos a un nuevo capítulo del golpismo criminal contra Venezuela, que empezó con el reconocimiento de Guaidó y el apoyo a sus tentativas frustradas de toma del poder. A la hora de anunciar la medida, las autoridades yanquis insistieron en que todas las opciones están sobre la mesa, en referencia a una posible invasión militar. El tablero internacional El bloqueo de Trump es un factor de agudización de las rivalidades interimperialistas y de los choques con China y Rusia. La Unión Europea expresó su preocupación ante la posibilidad de que las sanciones afecten los intereses de sus compañías en la zona (como Repsol, Total, Unilever y Air France). También expresaron su rechazo los gobiernos de Beijing y Moscú. Cabe señalar que la reintroducción de las sanciones económicas contra Irán, tras el abandono del acuerdo multilateral de Suiza por parte de Trump, y el reforzamiento de las sanciones contra Cuba, que en ambos casos ponen en riesgo activos europeos, ya vienen disparando las tensiones en el tablero internacional. Pero la decisión de Trump despierta recelos incluso dentro de sus propias fronteras. Chevron y otras compañías de servicios petroleros (como Schlumberger y Halliburton) quieren seguir operando en Venezuela, donde están asociadas con el Estado, alegando además que su salida implicaría su relevo por compañías rusas. La estatal Rosneft se acaba de ver beneficiada con exenciones impositivas para dos importantes proyectos de explotación gasífera en el norte del estado de Sucre. Tiene otros importantes proyectos petroleros en la zona y es acreedora de Venezuela, una parte de cuya deuda se reembolsa a través del petróleo venezolano (lo mismo que China). Trump ha dispuesto, por ahora, una prórroga para que las petroleras yanquis puedan seguir operando hasta fines de octubre. Un aspecto del decreto de Trump es que protege los activos confiscados de Citgo-PDVSA. Muchas compañías acreedoras de Venezuela (o firmas expropiadas) buscan resarcirse vía activos de la compañía. Recientemente, la minera canadiense Crystallex logró en la justicia norteamericana un fallo indemnizatorio por 1400 millones de dólares (apostilla: José Hernández, abogado nombrado por Guaidó para defender los intereses de Citgo, fue testigo en 2017 de la compañía en cuestión en un juicio contra el Estado, lo que ha desatado un vendaval de denuncias por conflicto de intereses y corrupción). En breve, vence un pago de 900 millones de dólares que de no ser cancelados habilitan a los tenedores a embargar la mitad de Citgo (El Nacional, 6/8). Con las nuevas medidas de Trump, se forzaría en cambio algún tipo de renegociación. Es decir que Estados Unidos arbitra la quiebra. Cabe señalar que la congelación de activos petroleros de principios de año puede leerse no sólo como represalia contra Venezuela sino también como una medida preventiva para evitar que los rusos tomen control de la compañía, toda vez que tienen la mitad de Citgo como garantía de deuda. La cuestión venezolana, como se ve, encierra una enorme disputa de negocios. Las fuerzas políticas El decreto de Trump ha tenido, por supuesto, su impacto en el plano político venezolano. Maduro anunció el retiro de la delegación oficial de las negociaciones en Oslo con la oposición para esta semana. Guaidó, en tanto, saludó el embargo contra su propio país. Aspira a reposicionarse de la mano de las nuevas provocaciones imperialistas, tras el fracaso del golpe del 30 de abril, que no logró quebrar a las fuerzas armadas. Este fracaso agrietó aún más a la oposición. “Nuestro dilema, que es mantener la oposición unida, ha demostrado ser endiabladamente difícil” (ídem, 7/6), se quejó en su momento el secretario de estado Mike Pompeo. Recientemente, el ex gobernador de Miranda y ex candidato presidencial, Henrique Capriles, se trenzó en un debate con la referente de Vente Venezuela, María Corina Machado, a la que atacó por ser demasiado “boltonista” (por John Bolton, asesor de seguridad de la Casa Blanca). Del otro lado, algunos referentes de la oposición cuestionan la medida de Trump. “El bloqueo no genera un efecto real frente al Gobierno sino al contrario, genera cohesión” (Aporrea, 8/8), advirtió Henry Falcón, de Avanzada Progresita y ex gobernador de Lara. Falcón se presentó a las elecciones boicoteadas por el resto de la oposición y es uno de los opositores más próximos al gobierno. Toda esta dispersión y disputas intestinas en la oposición favorecen a Maduro. El movimiento obrero El bloqueo de Trump agravará la enorme penuria social de las masas. El gobierno de Maduro viene aplicando en los últimos meses un plan de congelamiento del gasto público, liberación de importaciones y dolarización económica, que el Financial Times calificó como “capitalismo salvaje” (reproducido en El Cronista, 30/7), con el propósito de contrarrestar la hiperinflación. El consumo, por lo pronto, se ha derrumbado. En este contexto, el gobierno redobla la represión. El movimiento obrero busca abrirse paso en medio de esta situación desesperante, aunque se encuentra aprisionado por una burocracia sindical que se divide entre el gobierno y Guaidó. Los trabajadores de la salud han protagonizado protestas por una indexación salarial y por insumos en los hospitales para atender a los pacientes. Grupos campesinos se movilizaron por la tierra y contra la masacre de activistas (19 en lo que va del año, 400 en los últimos veinte años). Denuncian que “se ha regularizado cierta cantidad de tierra, pero pasa que le entregan 10 hectáreas a los campesinos, pero a los latifundistas les entregan miles" (Aporrea, 7/8). Sectores combativos del movimiento obrero (trabajadores de la Universidad Central de Venezuela, algunos referentes de petroleros, trabajadores de la alimentación) se agruparon en mayo en un espacio de coordinación llamado “Trabajadores en Lucha”, crítico de la derecha y Maduro, que reclama un plan de lucha contra el ajuste y rechaza la criminalización del movimiento obrero. Lo apoyan grupos como Marea Socialista, Juventud Obrera Católica, la Liga de Trabajadores por el Socialismo (ligado al PTS argentino), y el Partido Socialismo y Libertad (ligado a IS de Argentina). Más allá de ser un espacio heterogéneo, expresó un punto de reagrupamiento de las luchas. Por una campaña contra el bloqueo Planteamos, a la luz de la situación política, la necesidad de un congreso de trabajadores. En la lucha contra el golpismo imperialista, los trabajadores venezolanos necesitan desarrollar también una alternativa política revolucionaria que permita superar el nacionalismo burgués. Y llamamos a desarrollar una campaña continental contra el embargo a Venezuela.

15 de agosto de 2019
Buenos Aires: El desplome de Vidal (y Macri)
Comité de la Provincia de Buenos Aires

La derrota del macrismo en la provincia de Buenos Aires no ha tenido atenuantes. Alberto Fernández supera a Macri por 20 puntos porcentuales de diferencia. La distancia que la fórmula Kicillof-Magario obtuvo frente a Vidal se achica apenas un 3%, contradiciendo a quienes consideraban que se iba a producir un corte de boleta favorable a la actual gobernadora. Sin duda alguna, el PJ-kirchnerismo ha canalizado el rechazo generalizado de la población bonaerense frente a las actuales condiciones de vida en toda la provincia y el correlato directo del ajuste nacional montado por Macri y el FMI. Así como Vidal recibió el voto masivo para sacarse de encima al PJ que había gobernado ajustando la provincia, hoy, le da la espalda a la gobernadora que agudizó todos los ataques a la población laboriosa bonaerense. El impacto de la crisis capitalista en la provincia ha sido de profundidad. El aumento incesante de la pobreza, los cierres permanentes de fábricas producto de la crisis económica, el deterioro de la salud y la educación pública impactaron de lleno en el score electoral de la actual gobernadora y su troupe de intendentes. Las muertes de Sandra y Rubén tras la explosión en la escuela de Moreno fueron la expresión más brutal del ajuste en la educación llevada adelante por Vidal y su ministro Gabriel Sánchez Zinny. El crimen de Monte, la constatación de que no acabó con ninguna mafia. Vidal contaba con la promesa de Macri de la devolución del millonario “fondo de resarcimiento del conurbano” que se esfumó tras la crisis que llevó al acuerdo con el FMI. El pasaje de subsidios a las privatizadas de Nación a la provincia -compromiso de ajuste asumido por Vidal- consumió el mismo monto del fondo de resarcimiento y dejó a Vidal sin la posibilidad de usar la “billetera” para intentar reactivar la obra pública y cooptar nuevos punteros. Por el contrario, Vidal ha sido una pieza fundamental del ajuste en curso, imponiendo presupuestos provinciales recortados y un compromiso fiscal con los municipios de fuerte restricción del gasto. Con una provincia agudamente endeudada en dólares (el 80% de los 12.000 millones de dólares totales) y sin posibilidades de financiamiento nacional, Vidal ha sido identificada como la responsable directa del ajuste y el ataque a los trabajadores en toda la provincia. Esto explica que no se trató solamente de las consecuencias -para Vidal- del derrumbe de Macri. La tentativa de desdoblar la elección de la provincia de Buenos Aires y realizarla antes de las presidenciales fue abortada no sólo porque significaba restarle el apoyo a Macri, sino también porque una derrota por adelantado en el principal distrito del país hubiera producido un tembladeral generalizado varios meses antes de las primarias presidenciales. El Frente de Izquierda-U El Frente de Izquierda ha realizado una elección que ronda los 340 mil votos en las diferentes categorías, conquistando una votación similar a las elecciones legislativas de 2017. A pesar de la extorsión a la que fueron sometidos los trabajadores para optar por los principales bloques capitalistas, la izquierda defiende una votación que nos coloca en las puertas de superar el piso para la conquista de una nueva bancada obrera en la Cámara de Diputados. La votación registra, ya en las primarias, un corte de boleta favorable a Néstor Pitrola, mayormente en detrimento de la candidatura de Sergio Massa. A diferencia de otras oportunidades, el voto al FIT-U se distribuye en forma homogénea en casi toda la provincia. Se destacan en este punto, distritos donde no habíamos superado el piso proscriptivo de las Paso como el caso de Colón, San Pedro, Saladillo, Villa Gesell o Ramallo, expresando como en muchos otros distritos, nuevos reagrupamientos de fuerzas del Partido Obrero y la izquierda. La elección en grandes distritos como La Plata, Bahía Blanca o Vicente López, en la categoría de diputados nacionales alcanza el 5% también con importantes votaciones locales. Luego se destacan las elecciones en distritos que superan el 4% como La Matanza, Puan, Morón, San Martín, Tres de Febrero, Alte Brown, Ituzaingó, Hurlingham y Salto. Con estos resultados, la izquierda se coloca en el cuarto lugar en la provincia, defendiendo un bloque de independencia política. La campaña hacia las Paso en la provincia de Buenos Aires ha tenido un definido contenido político y estratégico. Estuvimos desenvolviendo nuestra orientación en cada una de las luchas como la de Fate, Interpack o Textilana, los docentes y estudiantes, la lucha de las las enormes movilizaciones del Polo Obrero y los trabajadores desocupados y cada lucha del movimiento de la mujer por sus reivindicaciones. Peleamos cada adhesión al Frente de Izquierda orientados a terminar con el régimen de ajuste y ataque a los trabajadores de Macri y el FMI y abrir curso a una alternativa independiente de los bloques patronales en pugna. Al mismo tiempo, establecimos una clara delimitación con el PJ-kirchnerismo que en particular en la provincia llevó hasta el final el co-gobierno con Vidal, votando cada una de sus leyes e incluso ocupando puestos en la gestión de Cambiemos como es el caso del massismo. La consigna que encabezó la campaña, “que la crisis la paguen los capitalistas, por una salida de los trabajadores”, se ha demostrado como un acierto estratégico a la luz del desmadre económico que atraviesa la Argentina en los días posteriores a las elecciones. La clase capitalista y sus partidos procesan una crisis sin precedentes que rápidamente descargan sobre los trabajadores con mega devaluaciones y un nuevo pico inflacionario que pulveriza el salario y las condiciones de vida de la población. La campaña realizada en la gran provincia industrial del país juega un papel clave de preparación consciente de los trabajadores para enfrentar esta etapa que se abre. Redoblemos la campaña política en las fábricas, lugares de trabajo y estudio. Más que nunca, impulsaremos antes y después de octubre la intervención y la lucha independiente de la clase obrera junto a la izquierda revolucionaria y los explotados para derrotar los planes del FMI, la reforma laboral y todos sus ataques y abrir curso a un gobierno de trabajadores.

15 de agosto de 2019
El “lunes negro”, una extorsión contra los trabajadores

El golpe de mercado que se vivió en el país los días siguientes a las Paso constituye un chantaje del gran capital para condicionar el proceso político abierto con el derrumbe del macrismo. Las fugas de capitales y las corridas bursátiles son los métodos del capital financiero y el imperialismo para imponer una transición en sus propios términos, ajustando el torniquete sobre la economía nacional para garantizar sus condiciones. “Se fue todo a la mierda” El peso argentino se devaluó alrededor de un 40%, a pesar de la venta de reservas del Banco Central y de una nueva suba de tasas de interés hasta el 75%. La cotización de las acciones en la Bolsa local se desplomó un 48% en dólares, según la agencia Bloomberg, en lo que constituye la segunda caída más fuerte desde que comenzara su registro en 1950 sobre 94 bolsas de valores en todo el mundo. Las acciones de empresas argentinas en Wall Street cayeron hasta un 59%. La dinámica de los capitales es clara, estamos ante una estampida. Los especuladores se desprenden de sus bonos y letras en pesos, cuyos precios también se derrumbaron hasta un 32%. Incluso los inversores se deshacen de sus activos en compañías locales. A pesar de la decisión del gobierno de subir la tasa de interés de las Leliqs hasta un sideral 75%, la mayoría de los bancos rechazó ayer renovar sus vencimientos, lo que llevó al BCRA a poner en circulación casi 160.000 millones de pesos y dio por tierra los esfuerzos de Guido Sandleris por cumplir con la meta de no emisión que impuso el FMI. Se abre el camino hacia una hiperinflación. A su vez, los problemas se retroalimentan como una bola de nieve. Esto, porque la devaluación llevó automáticamente la deuda pública por encima del 100% del PBI, ya que el 80% está nominada en dólares. Crece así la posibilidad de que el país caiga en una cesación de pagos. Por ese motivo, los seguros contra default se duplicaron y el rendimiento de los bonos a corto plazo casi quintuplica a los de tramo largo. Con un riesgo país rozando los 2.000 puntos, el gobierno sólo logró emitir Letes por un monto menor a la mitad de los 905 millones de dólares, que vencen esta semana; una muy mala señal, siendo que de aquí a diciembre vencen ni más ni menos que 21.000 millones de dólares en Letras del Tesoro. Todo esto dejó a la economía en estado de shock. Las grandes empresas de productos de consumo masivo frenaron las entregas, a la espera de remarcar los precios. Otras firmas entregaron mercadería con aumentos de hasta el 20%. Un ejecutivo de Refinería de Maíz (que produce los caldos Knorr, mayonesa Hellmann’s o los puré Sica), consultado por Página/12, aseguró que “se fue todo a la mierda” (13/8). Las concesionarias de autos directamente no realizaron operaciones. Extorsión y estafa El derrotado Macri hizo de su conferencia de prensa del lunes una extorsión monumental. Afirmó que este shock del mercado se debió a que el kirchnerismo “no tiene credibilidad en el mundo” y que la fuerte devaluación “es una muestra de lo que va a pasar”, adelantando una estrategia electoral que consistirá en utilizar la corrida para generar un efecto pánico ante un triunfo de los Fernández. Al día siguiente de este aval al chantaje del gran capital y el imperialismo, pidió disculpas y anunció un paquete de medidas económicas que constituye una estafa ante la magnitud de la confiscación que representa este golpe de mercado. Los 2.000 pesos que recibirían por única vez los trabajadores a duras penas alcanzan para una compra de supermercado. El bono para los estatales repite el monto otorgado a fin de año, pero habiendo perdido casi un tercio de su valor. El único propósito de estos anuncios es “cuidar la gobernabilidad”, es decir evitar una reacción popular. Pocas horas después que Macri comunicara su paquete el peso se devaluaba casi un 20% más. Todos unidos pagaremos Más sugestivo es el planteo con el que Alberto Fernández salió al cruce. “Lo más peligroso es dilapidar las reservas (del Banco Central) para sostener artificialmente al dólar”. Concreto, se definió así partidario de dar rienda suelta a la devaluación todo lo que sea necesario. Es una línea que ya había anticipado en la campaña, con el pretexto de que una moneda más competitiva implica mejores condiciones para exportar. La depreciación del peso de más del 150% en el último año, mientras se hundía la economía, desmiente ese planteo. La guerra comercial y monetaria neutraliza además sus efectos, tanto por la salida de capitales hacia los países centrales como por la caída de los precios de las materias primas (el del petróleo cayó 20% los últimos meses). Mientras tanto, Brasil, el principal mercado de productos argentinos, entró en recesión. Por otro lado, una devaluación más brusca agravaría aún más el peso de la deuda; ni hablar del cuadro de las provincias, del cual el quebranto de Chubut es un botón de muestra. Para los trabajadores, la devaluación implica una mayor carestía. Se evidencia la falsedad del planteo de Cristina sobre los “buenos capitalistas” que estarían interesados en aumentar los salarios para estimular el consumo. Los capitalistas operan en función de su ganancia y su ganancia la obtienen de la explotación de la fuerza de trabajo. Este es el motivo por el cual CFK enarbola la necesidad de un pacto social que congele los ingresos de los trabajadores, lo cual es, en definitiva, el diferencial que ofrendan los Fernández al capital: “ajuste con apoyo popular”, sintetizó la fórmula un economista del establishment. El Frente de Todos acusó rápidamente recibo de la extorsión. Matías Kulfas, uno de los economistas de Fernández, salió a repetir que su voluntad es “respetar los compromisos de la deuda externa (…) tenemos voluntad absoluta de pago”. También insistió en despejar temores, rechazando el restablecimiento de un cepo cambiario. El pago de la deuda impagable augura nuevos ataques a los trabajadores y mayor ajuste. Incluso deslizaron que incentivarán que sea el propio Macri quien renegocie los plazos de vencimientos con el Fondo Monetario. Al fin y al cabo, según Kulfas: “Procuramos modificar el acuerdo con el FMI. No porque estemos en desacuerdo con sus objetivos (…) sino porque creemos que por este camino no los vamos a lograr”. Por una salida de los trabajadores Sólo una intervención de los trabajadores puede hacerle frente a esta extorsión que ha lanzado el gran capital sobre la nación. Insistimos en la necesidad de un congreso de bases de las centrales obreras y los sindicatos, para impulsar un paro activo de 36 horas y un plan de lucha contra esta nueva confiscación y por la reapertura de paritarias con aumentos de emergencia, incluyendo jubilaciones y planes sociales. El sindicalismo combativo está llamado a jugar un papel movilizador, contrastando con la farsa de la CGT que se limita a reclamar un bono, pero rechaza explícitamente convocar un paro. La burocracia sindical actúa por cuenta y orden de Alberto Fernández, que declaró: “Voy a ser el primer defensor para que Macri termine su mandato el 10 de diciembre”. La lucha contra este chantaje echa luz sobre el profundo realismo del programa que levantó el Frente de Izquierda-Unidad, planteando la ruptura con el Fondo, el no pago de la deuda, y la nacionalización de la banca y el comercio exterior, como medidas elementales para concentrar el ahorro nacional en función de un plan de desarrollo dirigido por la clase obrera. Un Congreso del Frente de Izquierda sería una instancia excepcional para fortalecer la militancia por esta salida de los trabajadores para que la crisis la paguen los capitalistas.

15 de agosto de 2019
CABA: La reelección de Rodríguez Larreta, amenazada por la tormenta

En medio de la debacle electoral del macrismo, el jefe de gobierno porteño Horacio Rodríguez Larreta logró ganar las Paso con un amplio margen. Es el único distrito importante en el que el PRO mantiene chances de retener el poder. Con el 46,5% quedó cerca del triunfo en primera vuelta. Sin embargo, sus posibilidades de reelección están condicionadas por el derrumbe del macrismo en el país y en la provincia de Buenos Aires y la crisis política y financiera que desató. Si Larreta no llega a alcanzar el triunfo en primera vuelta, puede perder el balotaje a manos de Matías Lammens (Frente de Todos) que, si bien quedó lejos, podría canalizar el repudio al descalabro económico. La clase media porteña, ya en parte golpeada por la inflación, la caída del consumo y la recesión, podría retirarle el voto ante la nueva devaluación y la posibilidad de una corrida bancaria. En esta variante, el PRO desaparecería del mapa político nacional incluso en el distrito que lo vio nacer y que consideraba un bastión inexpugnable. La crisis está provocando una enorme polarización social en la Ciudad que tiene su correlato geográfico. A diferencia de 2017 donde el PRO ganó en todas las comunas, en esta elección perdió en la 4, 8 y 9, que son las más pobres. Es evidente que se expresó el rechazo al oficialismo por parte de quienes más sufren la crisis. Lammens fue el beneficiario de ese rechazo. Obtuvo un 32%, la votación más alta del kirchnerismo en la Ciudad vino por el lado de un no kirchnerista, y ganó en las comunas 4 y 8, y virtualmente empató en la 9. Su campaña fue de una brutal adaptación a la política de Larreta. En ninguna entrevista se privó de elogios hacia su gestión y se diferenció en cuestiones de forma o de sensibilidad social. Esto se explica porque no expresa intereses de fondo contrapuestos. Esto puede jugarle a favor en un ballotage frente a un Larreta cargado con la derrota nacional. La votación de la Izquierda Tomada de conjunto, la izquierda obtuvo una votación menor que en 2017. Pasó del 10,4% al 7,2% aunque concentrada en menos partidos. En parte, la polarización ya se había expresado en la cooptación de parte de la izquierda y de la centro-izquierda hacia el Frente de Todos. Y por el otro lado, tanto el radicalismo local como el Partido Socialista se sumaron a las filas del PRO. En este cuadro difícil agravado por la doble elección ejecutiva, nacional y local, el Frente de Izquierda amplió su votación y obtuvo el cuarto lugar. Este resultado demuestra el acierto de haber conformado el FIT-Unidad junto al MST ampliando el frente único contra los candidatos del FMI. En la categoría a Jefe de Gobierno obtuvimos el 4% de los votos para Gabriel Solano, un crecimiento del 78% respecto de las Paso de 2015 cuando sacamos 2,24% con la candidatura de Myriam Bregman. A partir de ahora la candidatura de Solano puede tener un mayor relieve debido a que sólo superaron las paso Larreta, Lammens y Matías Tombolini (candidato de Consenso Federal). El objetivo hacia octubre es obtener el tercer lugar. Si logramos sumar los votos del MAS y de Autodeterminación y Libertad (la fuerza de Luis Zamora) que no superaron las Paso, quedamos sólo a 1,1 puntos de Tombolini. En la categoría de diputados obtuvimos 4,7%, un 23% más que en las Paso de 2017 cuando obtuvimos un 3,8% con la candidatura de Marcelo Ramal. Queda planteada la pelea por el ingreso de Myriam Bregman al Congreso, quien rotaría la banca con Vanina Biasi. Con la posibilidad de sumar los votos del MAS, estamos a sólo 2 puntos de conseguirlo. La dificultad que se presenta es la lista de Luis Zamora, que pasó raspando las Paso con un 1,65% de los votos solo en su categoría (diputado nacional). Perdió más de la mitad de la votación de 2017 cuando obtuvo 3,7%. Ante esta circunstancia, sería un paso adelante el retiro de su candidatura en favor de una lucha común por un diputado nacional contra el régimen del FMI y el pago de la deuda usuraria, planteos que compartimos. En la categoría de legisladores obtuvimos un 4,3% lo que nos acerca al objetivo de conquistar dos bancas al igual que en 2017. Sumando los votos de la izquierda que no pasó, quedamos a dos décimas de alcanzarlo. Esto nos permitiría ampliar la representación del Frente de Izquierda a cuatro legisladores. En la campaña dimos una gigantesca pelea en defensa de las condiciones de vida y de los trabajadores, las mujeres y la juventud amenazadas por la decadencia irremediable del capitalismo. Muchas de las actividades se realizaron de manera frentista con todos los partidos del FIT-U, creemos necesario seguir este camino convocando a un Congreso del FIT-U que se convierta en un polo contra todos los partidos del ajuste.

15 de agosto de 2019
Rusia, bajo una nueva ola de protestas

Por cuarto fin de semana consecutivo, vienen teniendo lugar protestas en Moscú. El último fin de semana alcanzaron su pico: 50.000 personas salieron a la calle para pedir «elecciones libres», en la mayor movilización en Rusia tras la emergencia de este movimiento contra la exclusión de candidatos independientes en las elecciones municipales previstas para septiembre próximo. La manifestación había sido autorizada pero no evitó que decenas de personas fueran detenidas sobre el final de la marcha, cuando se dirigieron hacia la sede de la presidencia. Las protestas que precedieron a la última tuvieron que desafiar la prohibición gubernamental, acumulándose miles de detenciones. El movimiento tiene una base popular, especialmente entre la juventud. Grupos musicales y artistas renombrados han contribuido a extender la corriente de adhesión que anida en especial en la nueva generación. Pero ese carácter no puede hacer perder de vista que el liderazgo político viene siendo ejercido por una oposición liberal. Dicho sector actúa de portavoz de franjas de la oligarquía rusa y la clase media-alta que ayudaron a llevar a cabo y se beneficiaron de la restauración del capitalismo en la antigua Unión Soviética, pero sienten que Putin y las camarillas que lo rodean viene siendo un obstáculo creciente a sus apetitos y aspiraciones. La oposición liberal Esto habla de las contradicciones que se registran en el proceso político y económico del ex espacio soviético. La restauración ha llevado a Rusia hacia atrás, destruyendo parte de sus fuerzas productivas y provocando un desmantelamiento de su infraestructura técnica e industrial. Hoy es una nación rentista que vive básicamente de sus exportaciones de gas y petróleo. Los grandes oligarcas presionan a Putin -y, si hiciera falta, pasar por encima de él- para desarrollar una base más amplia de desenvolvimiento capitalista, que no dependa sólo de los precios del petróleo. Y busca para ello el rescate y el auxilio del capital internacional, recursos que no están en condiciones de ofrecer el deteriorado sistema bancario y el Estado ruso. Pero eso plantea, a su turno, un mayor dominio del capital internacional sobre Rusia. Las sanciones económicas que el imperialismo ha venido aplicando al régimen ruso se han hecho sentir en su frágil economía y han acentuado los reclamos en las filas de la los grandes potentados rusos en favor de una distensión con el imperialismo y una aproximación mayor con Occidente y en especial con Estados Unidos. Rusia crece al 1,5/2% anual, cuando debería hacerlo al 6% para empezar a salir de la crisis. La hoja de ruta que alienta la oligarquía es lograr el levantamiento de las sanciones económicas, la reducción del gasto militar y de las operaciones militares en el exterior, una política liberal y seguridad jurídica para atraer capital extranjero, ajuste fiscal y mayor flexibilización laboral. Este movimiento tiene algunos puntos de contacto con la "revolución democrática" en Ucrania de 2014, el movimiento de protesta de la plaza Maidan, respaldado por el imperialismo que estaba dominado por sectores de la oligarquía en Ucrania, y culminó en el golpe de Estado encabezado por fuerzas fascistas contra el presidente prorruso, Viktor Yanukovich. Al igual que sus pares ucranianos, la oposición liberal rusa no se ha privado de mantener vasos comunicantes con la ultraderecha vernácula. Alexei Navalny, quien ha sido aclamado por los medios burgueses occidentales como el principal "oponente de Putin" y el "demócrata" de Rusia, ha mantenido estrechos vínculos con las fuerzas fascistas rusas durante más de una década y no ha ocultado sus simpatías por el golpe ucraniano. Cuenta regresiva Las contradicciones crecientes del proceso político se hacen sentir hasta en los círculos más próximos a Putin. Alexei Kudrin, uno de sus aliados históricos, ha intensificado su campaña para un acercamiento con las potencias imperialistas. El ahora jefe de la Cámara de Auditoría, que funciona como custodio del Presupuesto, ha sido una figura clave en la política rusa durante décadas. Kudrin es visto como un posible vínculo con la oposición liberal pro-estadounidense y es popular en los círculos financieros internacionales. Aunque no aparecen en primer plano, las protestas tienen como base de sustento un creciente malestar e insatisfacción social que ha ido de la mano de una pérdida de popularidad y confianza en Putin, quien viene de cumplir dos décadas en el poder. El lugar especial de Putin en las últimas décadas de Rusia es el de haber liderado la operación política de los Servicios de Seguridad para evitar la desintegración nacional del país, como se perfilaba en los primeros años de la restauración capitalista. Su prestigio está asociado a su papel de árbitro de las luchas sangrientas entre mafias y oligarquías por el acaparamiento de la propiedad estatal de la época soviética. El bonapartismo putiniano emergió como un régimen de emergencia para salvar la restauración capitalista y ese atributo terminó siendo la base para su consolidación posterior. En el plano internacional, la función del nuevo régimen se manifestó en Ucrania con la ocupación relámpago en Crimea, y luego en Siria, presentándose como el defensor de la "madre patria" y de los intereses nacionales rusos frente a la voracidad y amenaza imperialista. Pero el tiempo no ha pasado en vano. El respaldo plebiscitario que recibió, apenas un año y medio atrás, en las últimas elecciones, viene siendo erosionado por el creciente deterioro social. El gobierno ha agregado sal a la herida con la sanción de una reforma jubilatoria que ha contado con el rechazo del 90% de la población. La imposición de la ley de pensiones, elevará la edad de jubilación de los rusos en cinco años. Putin ha apelado para salir del impasse y congraciarse con la elite dirigente, al expediente que vienen aplicando los gobiernos capitalistas del planeta. “Antes, muchos rusos le percibían como alguien cercano a la ciudadanía y sus problemas, pero ahora Putin ha perdido ese punto” (declaraciones de Stanovaya, fundadora de R. Politik). Perspectivas La oposición liberal se viene empeñando en circunscribir el reclamo a la cuestión democrática, evitando que se cuele la agenda de reivindicaciones sociales. Las potencias occidentales no se han privado de condenar el "autoritarismo" de Puti, pero actúan en la mima dirección que sus aliados liberales en territorio ruso, apuntando a encapsular los alcances del movimiento. La mano dura de Moscú, más allá de golpear a la oposición liberal, es un tiro por elevación y una acción preventiva frente al peligro de un desborde de la movilización, en especial una deriva hacia una agenda donde emerjan los reclamos obreros y populares y, con ello, una irrupción de la clase obrera en el escenario político. Hoy la clase obrera está ausente como factor político independiente. La última semana, la agencia oficial de estadísticas Rosstat emitió nuevas cifras testificando un crecimiento en curso de la pobreza extrema en Rusia. Quienes viven con menos de 9.828 rublos al mes (aproximadamente150 dólares), una suerte de indigentes, ahora suman 21 millones, o 14,3 por ciento de la población, un crecimiento de 1,5 millones en 2018. Mientras tanto, el 10 por ciento de la población que percibe los ingresos más altos es dueño de 89 por ciento de riqueza doméstica, haciendo que Rusia sea uno de los países más desiguales en el mundo. A esto se une, ahora, los efectos regresivos de la reforma jubilatoria. En el elenco gobernante, existe un creciente nerviosismo de que este malestar se traslade al campo político. Un aviso lo constituyeron las derrotas sufridas por el partido gobernante de Rusia, Rusia Unida, en las elecciones regionales en septiembre del año pasado. Rusia Unida tuvo menos del 50 por ciento de los votos emitidos en once de las dieciséis elecciones y, en algunos casos, se abrió paso a través del fraude. Importa destacar que los ganadores de los comicios no sólo provienen de la oposición liberal, sino de las filas de fuerzas que se reclaman de la izquierda. El Partido Comunista se alzó con el triunfo en varias repúblicas y viene levantando cabeza en coincidencia y en medio de las movilizaciones contra la reforma previsional. “El PC logró reunir a miles de pensionistas en Moscú para protestar contra una medida que recaba un 90% de rechazo entre toda la población” (La Información, 2/9/18). En otras palabras, asistimos a un escenario político convulsivo, que ya está atravesado -y, seguramente, lo estará más en el futuro- por giros y realineamientos políticos. En este marco se abren oportunidades para la intervención de la clase obrera y, a caballo de ello, para la emergencia de una oposición política socialista y revolucionaria. El punto de partida en esta dirección es la defensa de la independencia política de los trabajadores respecto del régimen putiniano y de la oposición, adaptada y cómplice del régimen restauracionista.

15 de agosto de 2019
La impunidad de Milani

El viernes pasado, el Tribunal Oral Federal de La Rioja absolvió a César Milani -ex jefe del Ejército bajo el gobierno de CFK- de los delitos de privación ilegítima de la libertad, imposición de tormentos y asociación ilícita, por los secuestros y torturas ocurridos en marzo de 1977 a Pedro y Ramón Olivera. La impunidad de los genocidas se refuerza con este fallo. Los jueces Julián Falcucci, Jaime Díaz Gavier y Enrique Lilljedahl absolvieron también a otros 5 imputados (José Félix Bernaus, Armodio Cecilio Mercado, Angel Ricardo Pezzetta, Alfredo Solano Santacrocce, Domingo Benito Vera), que quedaron en libertad junto a Milani. Por su parte, el ex juez Catalán, Chiarrello, Moliné y el ex médico Rodríguez Alcántara, que actuaba en el Escuadrón de “Chilecito”, fueron condenados a penas menores que van desde los 4 a 10 años. La querella de la familia Olivera había pedido una condena de veinte años de prisión para Milani, igual que para el ex juez federal Roberto Catalán. En tanto que la Fiscalía había solicitado una pena de 18 años de prisión. La resolución del Tribunal contraría notoriamente lo demostrado por las víctimas en todo el desarrollo del juicio oral. En las sucesivas audiencias quedó demostrado el accionar del Estado en perjuicio de las catorce víctimas que fueron secuestradas, torturadas y llevadas al Instituto de Rehabilitación Social (IRS) -uno de los centros clandestinos de detención que funcionó en la ciudad de La Rioja durante la última dictadura. Los imputados fueron parte integrante del aparato represivo desarrollado en la provincia para llevar adelante el terrorismo de Estado, que implicó el accionar conjunto de la Policía provincial, de la Policía Federal Argentina y la Gendarmería Nacional, bajo control operacional del Ejército a través de la jefatura del Batallón de Ingenieros Constructores 141, al que pertenecía César Milani. En efecto, en el juicio quedó demostrada la responsabilidad de Milani en el secuestro de los integrantes de la Familia Olivera. El 12 de marzo del 1977, una partida de militares comandada por él ingresó en el domicilio de los Olivera y secuestró a Pedro. Más tarde haría lo mismo con su hijo Ramón, en su lugar de trabajo. Las denuncias contra Milani, al contrario de los que repiten los kirchneristas, son de vieja data: los hechos de secuestro y tortura fueron denunciados por primera vez en 1984 ante la Comisión Provincial de Derechos Humanos de La Rioja. Durante el juicio se sucedieron varias situaciones que motivaron el repudio de los organismos de derechos humanos. Por ejemplo, cuando el Tribunal echó de la sala a la Madre de Plaza de Mayo, Marcela Ledo, y a su hija Graciela, madre y hermana respectivamente del soldado Alberto Ledo, por cuyo asesinato también irá a juicio Milani desde el 12 de septiembre. También causó bronca e indignación entre los sobrevivientes y familiares de víctimas cuando el imputado, al dar su declaración, leyó en voz alta una carta de Hebe de Bonafini en la que se lo hacía pasar por un hombre bueno e injustamente procesado. En el mismo sentido apuntaron las últimas palabras de Milani, ya que buscaron absolver a todo el accionar del Ejército. Volvió sobre la idea de que se trató de “una campaña política, mediática contra un jefe del Ejército”, reafirmó que su “injusta y arbitraria detención y las falsas acusaciones” eran un castigo a todo el Ejército Argentino, privándolo de la posibilidad de una “reconciliación definitiva con el pueblo”. El fallo está en esa misma sintonía con el intento de “reconciliación” con las Fuerzas Armadas y de negacionismo por parte del gobierno de Macri y Bullrich, que intentó aplicar el "2x1" a los genocidas, que benefició con prisión domiciliaria o con la libertad por vencimiento de prisión preventiva a una gran parte de los represores que estaban condenados. Este fallo vergonzoso debe ser repudiado como una muestra del pacto de impunidad que apunta a frenar los juicios de lesa humanidad, que ya se desarrollan a cuenta gotas. Que Milani haya llegado al banquillo de los acusados, tras cuatro décadas de impunidad, es producto de la incansable lucha de los sobrevivientes, familiares y organismos de derechos humanos independientes del Estado, y particularmente de la familia Olivera que nunca dejó de luchar y denunciar a los responsables del secuestro de sus familiares. Más que nunca, juicio y castigo a todos los genocidas. Cárcel común y efectiva. Son 30.000. Fue genocidio. Apertura de los archivos. Restitución de los nietos apropiados.

15 de agosto de 2019
[Editorial] Ante el derrumbe del macrismo promovamos la intervención de los trabajadores

English version Las elecciones han sepultado al gobierno macrista. Por su magnitud, la derrota se ha transformado en irreversible, no sólo a nivel nacional sino también en la provincia de Buenos Aires. Quienes esperaban que María Eugenia Vidal le acerque a Mauricio Macri los votos necesarios para dejar vivo hacia octubre su sueño reeleccionista se equivocaron y por mucho. La derrota sufrida por la gobernadora, que hasta el domingo era presentada por los encuestadores como la dirigente con mejor imagen del país, ha sido aún más dura que la de Macri. En los pocos distritos donde ganó el macrismo, lo hizo por muchos menos votos que lo esperado. Es el caso de la Ciudad de Buenos Aires, donde después de muchos años el macrismo pierde en las comunas de la zona sur, expresando la aguda polarización social que se fue acumulando como resultado de una política basada en la entrega al capital inmobiliario. La derrota macrista mostró el fracaso de toda la política dictada por el FMI. De nada sirvieron tampoco las medidas de ‘flexibilidad’ decididas a las apuradas por el Fondo, para que el gobierno utilice los préstamos para financiar la fuga de capitales y evitar transitoriamente una nueva corrida. El hundimiento general de la economía, la recesión que lleva ya casi un año y medio, el empobrecimiento de la población como resultado de la caída de los salarios y las jubilaciones crearon las condiciones inevitables de una derrota sin atenuantes, y como dijimos, irreversible. Transición compulsiva La diferencia conseguida por la fórmula Fernández-Fernández es de tal magnitud que equivale a una consagración como nuevo gobierno. Sin embargo, esa consagración está bloqueada porque las Paso están concebidas sólo como elecciones internas, cuyo propósito es designar a los candidatos de los partidos o alianzas. Este ‘detalle’ crea una diferencia con lo sucedido en 1989, cuando Alfonsín le entregó a Menem el mandato anticipadamente. Esto no podría suceder ahora por el simple motivo que Alberto Fernández aún no ha sido electo a nada. Si Macri decidiera renunciar sería reemplazado por Michetti, y si ésta también declinara, ocuparía el cargo Emilio Monzó. Pero aunque es una variante que no se puede descartar, dada la profundidad de la crisis, lo cierto es que una renuncia de Macri a la presidencia debiera ir acompañada de una renuncia a su candidatura. Una decisión de este tipo dejaría fuera de juego a todas las listas de legisladores a nivel nacional y también a los gobernadores de su fuerza política, empezando por Horacio R. Larreta. La derrota abrumadora del macrismo y las limitaciones institucionales que lo mantienen en el poder cuando ya es un cadáver político, ha dado lugar a una transición de crisis. Frente al difunto macrismo se encuentra la fórmula ganadora Fernández-Fernández, lo que opera de hecho como un doble poder dentro de la política capitalista. En este cuadro, los días que faltan hasta el 27 de octubre son una eternidad y no podrán descartarse cambios en el gabinete que habiliten un pacto de gobernabilidad con el peronismo-kirchnerismo. Es probable que la clase capitalista impulse ese tipo de acuerdo y que también operen en la misma dirección la liga de gobernadores. La “buena y larga” conversación telefónica entre Macri y Fernández está en esa línea de gobernabilidad de la crisis de la transición. Es que, como lo muestra Chubut, que vive un estado de pre-huelga general, la crisis amenaza extenderse a todo el territorio nacional. Corrida y bancarrota económica La corrida cambiaria y el hundimiento de la Bolsa y de los bonos que siguieron al resultado electoral muestran tanto un operativo del gran capital para dictar las condiciones del recambio de gobierno así como también son la expresión de la bancarrota económica de la Argentina. La devaluación del peso agravará la recesión y el proceso inflacionario en los próximos meses. Nadie se anima a descartar incluso la posibilidad de que la crisis derive en una hiperinflación, esto por la imposibilidad del gobierno de renovar sus deudas en pesos, imponiendo la necesidad de una emisión descomunal en un cuadro recesivo. La suba de la tasa de interés dispuesta por el Banco Central fracasará en su propósito de evitar una corrida hacia el dólar pero, mientras tanto, agravará todavía más el parate económico. El derrumbe de los bonos sólo es compatible con un país al borde del default. Los precios de remate que tienen hoy los títulos de deuda que vencen en 2020 ya anticipan el negocio que implicará una renegociación de la deuda. Quienes compren hoy bonos con descuentos del 50% o el 60% podrán admitir una quita del 20%, como acaba de suceder en Ucrania, y ganar en corto plazo sumas exorbitantes. Las declaraciones de Alberto Fernández ante esta corrida contra la moneda nacional van en sintonía con sus pedidos previos favorables a una devaluación. En vez de denunciar el golpe de mercado, Fernández señaló que los mercados respondieron así porque “fueron estafados”. Mientras el pueblo asiste azorado a un desangre del país por parte de un grupo de parásitos capitalistas, Alberto Fernández presenta a los usureros internacionales como víctimas de una estafa. Del mismo modo, la devaluación no sería de una decisión impuesta por los especuladores sino un acto de sinceramiento de la economía. A esta altura no caben dudas que Alberto Fernández quiere que el macrismo realice el trabajo sucio de aplicar un ajuste a una escala inusitada para allanar la tarea de su gobierno. La “línea directa” que quedó establecida entre “Alberto y Mauricio”, según el tuit presidencial, es el teléfono rojo entre dos devaluacionistas. En una reciente reunión de la UIA comentada por el diario La Nación, los capitalistas industriales señalaron que el ‘cambio de modelo’ reclama una devaluación muy superior a la ya ejecutada. La venta de dólares a futuro a 70 pesos para fin de año podría incluso quedarse corta. El reclamo capitalista es proceder a una desvalorización de la fuerza de trabajo a una escala inusitada, similar a la que se ejecutó con la salida de la convertibilidad en 2001. Sería el dólar competitivo reclamado por Fernández. A esto se refería cuando decía que quería reeditar un gobierno similar al primer kirchnerismo. Tenemos que clarificar a los trabajadores sobre la impotencia de este planteo, puesto que ya han fracasado tres devaluaciones de Macri que no “recompusieron la competitividad capitalista” y que resultan aún más inútiles en el cuadro de la guerra comercial y de monedas que escaló en las últimas semanas. En pleno control de Macri, antes de su derrota, la fuga de capitales trepó a las nubes como consecuencia también de una fuga generalizada de los emergentes. También llamamos la atención sobre el hecho de que ni el gobierno derrotado ni la fórmula ganadora del PJ rechazan las reformas laboral y previsional del FMI. El “albertismo” plantea su propia vía para esas reformas de la mano de los convenios flexibles firmados por la burocracia sindical como el convenio petrolero de la muerte que acaba de reivindicar el futuro presidente. Lo mismo vale para el sistema jubilatorio que no es “sustentable”, sino se reponen el total de aportes patronales rebajados desde Menem hasta ahora, planteo por completo ajeno los Fernández y a Massa, uno de los ejecutores del vaciamiento de la Anses. Tomar la iniciativa Las “medidas” anunciadas por Macri y saludadas por Fernández tildándolas de “tardías”, son un taparrabos para hacer pasar la caída histórica del poder adquisitivo de los ingresos de los trabajadores: esa es la función de los “bonos” por única vez. Y para las jubilaciones, simplemente nada. Incluso la devaluación adicional operada inmediatamente, que llevó el dólar a 63 pesos después del anuncio, ya neutralizó los miserables montos de 2.000 pesos. Mientras la fórmula Fernández-Fernández asiste pasiva a este desangre del país, dejando que Macri pague el costo político de descargar hasta el final la bancarrota económica sobre las espaldas del pueblo, los trabajadores necesitan pasar a la acción para evitar ser quienes otra vez paguen la factura de la crisis. Esta necesidad choca con el operativo inusitado armado por el kirchnerismo, la burocracia sindical que le responde y los sectores ‘progres’ con vínculos con el movimiento popular para llamar a la calma y esperar mansamente a las elecciones del 27 de octubre y luego a la entrega del poder el 10 de diciembre. En las redes sociales, incluso, los kirchneristas han salido a calificar como maniobras macristas todo llamado a ganar la calle y enfrentar la desvalorización del salario que imponen los capitalistas. Potencialmente, esta necesidad que tienen los trabajadores de salir a la calle para defender sus derechos elementales y la política de contención y complicidad que está desplegando el peronismo-kirchnerismo, puede transformarse en el primer choque entre los Fernández-Fernández y quienes masivamente lo acaban de votar. Un choque de este tipo mostraría la contradicción de un pueblo que quiere terminar con el ajuste permanente y pretende, al mismo tiempo, lograr ese objetivo votando a una fuerza capitalista, que se apresta a gobernar de la mano de los banqueros, industriales y rearmando un pacto con el capital internacional para asegurar un financiamiento para el pago de la deuda. Para quienes luchamos por emancipar a los trabajadores de la tutela de la burguesía se presenta, en esta fase de la crisis, la obligación de promover la movilización de la clase obrera por sus reclamos. Contra la inflación creciente, recomposición salarial de emergencia, salario mínimo de 35.000 pesos, ajuste mensual por inflación y la eliminación del cobro de Ganancias sobre los salarios. Ante la desvalorización de las jubilaciones, imponer un aumento inmediato a 35.000 pesos, como lo establece la Defensoría de la Tercera Edad y la defensa del 82% móvil. Ante la desocupación que no deja de crecer, imponer la prohibición de los despidos y suspensiones, y el reparto de las horas de trabajo. Ante la remarcación de precios y el espiral inflacionario, planteamos la apertura de los libros de contabilidad de las empresas y comercios bajo supervisión y control de los trabajadores. Ante los intentos de avanzar en la reforma laboral, rechazar cualquier aprobación de una ley, así como también la flexibilización de los convenios colectivos. Ante la bancarrota del país y el saqueo impuesto por los capitalistas, luchar por la nacionalización de la banca y del comercio exterior, la intervención en las sociedades de Bolsa, el control de cambios y el repudio a la deuda usuraria. Planteamos terminar con el régimen del FMI y abrir paso a una salida de los trabajadores y la izquierda mediante una reorganización social integral impuesta por un gobierno de los trabajadores. Con estos planteos llamamos a ganar la calle, a reclamar un paro activo de 36 horas y un Congreso de delegados de Bases de todos los sindicatos y centrales que discuta un programa de los trabajadores de salida a la crisis y el plan de lucha para imponerlo. Para luchar por esta salida, el sindicalismo clasista nucleado en el Plenario Sindical Combativo ganará la calle el viernes 23, en una acción unitaria de trabajadores ocupados y desocupados. El Frente de Izquierda-Unidad, que acaba de obtener un resultado electoral importante ante el cuadro de polarización creado, debe desenvolver una gran campaña agitando un programa de salida a la crisis y llamando a los trabajadores a intervenir. En este marco insistimos en nuestro llamado a los partidos que integran el Frente de Izquierda-Unidad a realizar un Congreso nacional para deliberar y votar un programa y un plan de acción. Más que nunca, la campaña electoral debe hacerse en unidad estrecha con las luchas y con la acción directa de los trabajadores.

15 de agosto de 2019
Santa Cruz: Alicia K, reelección con una votación minoritaria

Alicia Kirchner ha logrado su reelección como gobernadora con un exiguo 22,7% de los votos. Gracias a la ley de lemas, pudo sumar el 20,6% de los votos del intendente de Calafate, Javier Belloni (menos de 3 mil votos que los que obtuvo Alicia) y el 15% que sumó el secretario general de Petroleros, Claudio Vidal. En tanto, el principal referente de la oposición no peronista, Eduardo Costa, cayó del 41,6% obtenido en 2015 al 16,6%. La maniobra de adelantar la elección santacruceña y el viento a favor de la situación política nacional, en que la fórmula F-F aplastó a Macri, contribuyeron a la reelección de Alicia, que sin embargo retrocedió más de 10 puntos con respecto al 34,4% que había obtenido en 2015. El justicialismo se queda con al menos 20 de los 24 diputados provinciales. Las que ganaron son las mineras y las petroleras. Las mineras "lubricaron" la campaña de Alicia y su "caravana de la alegría" con el Fondo Unirse (donaciones de las mineras para acción social). Los Kirchner gobernaron y van a seguir gobernando con el capital minero. Las petroleras "aportaron" a la campaña del gobierno "garante de la paz social" y responsable de los despidos. La campaña del PJ El pacto de Alicia con Belloni consistió en desdoblar la elección provincial de las municipales y con ello dejar abierta la posibilidad de que en caso de perder Belloni pueda presentarse en octubre como intendente y retener el cargo que ocupa hace varios periodos en Calafate. Ambas candidaturas realizaron un gasto electoral obsceno que nunca se había visto en Santa Cruz, por el despliegue de todas las formas de propaganda y “merchandaising” imaginables. Pero a pesar de este pacto, tanto Belloni como Vidal realizaron una campaña “opositora”, en que el primero hablaba del “agotamiento” del kirchnerismo y el secretario de Petroleros reprochaba al gobierno la miseria social y la inacción ante los despidos. Los roces entre las agrupaciones peronistas fueron notables en una campaña que después de muchos años tuvo actos masivos y caravanas importantes. Como al final los tres candidatos sumaban los votos al ganador tenemos una sumatoria de propuestas contradictorias y que se presentaron como antagónicas, que le ha permitido al gobierno “agotado” obtener un nuevo mandato de cuatro años. En resumen, el peronismo logró transformar la elección en su propia interna, apoyado en el mecanismo perverso de la Ley de Lemas. La burocracia sindical de ATE, Apap (personal de la administración pública) y UPCN junto a la Uocra y petroleros jerárquicos sostuvieron el voto de una parte de los trabajadores en el "corralito" de Alicia. Vidal generó expectativas en un sector de petroleros y de la juventud desocupada y precarizada. El ex gobernador Daniel Peralta, que le sumó a Alicia hace cuatro años un 16,5%, ahora fue con partido propio y cayó a menos del 7%, perdiendo incluso la legisladora que tenía en la Cámara Provincial. La elección de Costa Eduardo Costa cayó de un 41,6% en 2015 a un 16,6% ahora. Costa pasó desapercibido en sus cargos en el Congreso y sostuvo al macrismo con el apoyo a despidos y tarifazos incluidos. No le sirvió la decisión de colocar siete candidatos a gobernador, entre ellos varios intendentes para que le sumen en la Ley de Lemas. Su última maniobra fue un planteo que logró acogida legal, para separar las boletas nacionales de las Paso de las de la elección provincial. La idea era “separarse” de Macri, al que se sabía perdedor en la provincia y efectivamente fue superado por Fernández por 57% a 24%, pero tuvieron tan poca fortuna que Macri termina sacando de todos modos en Santa Cruz 7.000 votos más que Costa. La elección de la izquierda En esta elección, sumamos al MST. Teníamos una expectativa que no se cumplió: pensamos que la experiencia de la población con el ajuste de Macri y con el ajuste kirchnerista en la provincia (vale recordar que Alicia K destrozó el salario a niveles nunca vistos) podía llevar a una ruptura de clase con ambas variantes del ajuste que bien podría ser canalizada por la izquierda, habida cuenta de nuestra participación en las luchas obreras y del importante resultado electoral de 2017, donde la suma de toda la izquierda había alcanzado casi un 13%. Realizamos algunos actos importantes y un gran esfuerzo de recorridas en toda la provincia, con un importante reagrupamiento de fuerzas y actividades frentistas en algunas localidades. Evidentemente no alcanzó. Fuimos afectados por las derrotas de las luchas sindicales, por la polarización nacional y por la canalización de las expectativas políticas de cambio a través de las distintas fracciones del peronismo. En el aspecto práctico nos perjudicó la separación de las boletas nacionales y provinciales en cada cuarto oscuro, en el marco de unas 50 boletas promedio en las mesas de votación por la ley de lemas y las combinatorias. Aún en esas condiciones mantenemos la votación de 2015 a gobernador en un 2,2%, llegamos a 3,6% en la fórmula presidencial, un 4,2% en diputados nacionales, un 2,9% en diputados provinciales y la magistratura. Hemos presentado candidatos a diputados por municipio en trece de las 14 localidades de Santa Cruz. La extensión provincial del Partido Obrero aporta sustancialmente al Frente de Izquierda y nos ha permitido promover cuadros locales que han obtenido mejores votaciones que las candidaturas provinciales en varias localidades. Destacan Perito Moreno, Gobernador Gregores, Chaltén y Los Antiguos en ese sentido. La nueva situación política que se abre, en el marco de tarifazos que aquí se sienten doblemente, con planteos salariales abiertos a corto plazo y agudizados por la corrida del dólar, exige una inmediata iniciativa de la clase obrera y en nuestra actividad se combina con la inminente presentación de las candidaturas municipales que se votan junto a la presidencial de octubre. El “triunfo” de Alicia en la provincia, pronostica un escenario de luchas, en el marco de la crisis económica que se avecina. El esfuerzo inmenso de los fiscales del FIT en cada rincón de Santa Cruz hay que destacarlo teniendo en cuenta que los escrutinios terminaron a altas horas de la madrugada. Con esa fuerza militante encaramos las próximas luchas y la batalla electoral de octubre.

15 de agosto de 2019
A movilizarnos para que los trabajadores no paguen la crisis
Redacción

La corrida cambiaria y financiera es un chantaje al pueblo. Los capitalistas fugan las ganancias que acumularon con la bicicleta financiera. El impacto que tiene sobre los trabajadores es durísimo: inflación, recesión, despidos y suspensiones. El golpe sobre los salarios y jubilaciones resulta demoledor. Esta corrida opera sobre una bancarrota general que puede conducir a una hiperinflación y a la confiscación de los depósitos bancarios. El gobierno avala al capital financiero amenazando al electorado con que la crisis será peor si no se lo vota en octubre. Alberto Fernández plantea que “Macri se haga cargo y termine su mandato” y convoca a no movilizar. Quiere que Macri haga el “trabajo sucio”, cuando él mismo reclamó una devaluación durante la campaña (“el dólar está bajo”). La burocracia sindical, que dejó pasar los ajustes macristas, se alistó con gusto en este nuevo operativo. El gran capital le marca la cancha a la fórmula Fernández-Fernández. Estos ya se han comprometido a pagar al FMI y a avanzar en la reforma laboral flexibilizando los convenios colectivos. Lo mismo pasará con la reforma previsional exigida por el Fondo. Quieren que asistamos pasivamente al derrumbe de nuestras condiciones de vida. Más que nunca es necesario ganar la calle para que la crisis no la paguen los trabajadores. Por eso nos movilizaremos con las acciones que prepara el Plenario Sindical Combativo. - Aumento inmediato de salarios y jubilaciones ajustados por la inflación. Reapertura de paritarias. Abolición del Impuesto al Salario. - Prohibición de despidos y suspensiones. Reparto de las horas de trabajo sin afectar el salario. - No pago de la deuda. Nacionalización de la banca y el comercio exterior. - Paro activo nacional de 36 horas con movilización y plan de lucha. - Congreso de delegados mandatados por asambleas del movimiento obrero. - Fuera el régimen del FMI. Gobierno de trabajadores.

15 de agosto de 2019
A un año del 8A

En el aniversario de aquella madrugada en la que el Senado votó contra el proyecto de ley por el derecho al aborto, los agrupamientos anti derechos convocaron, a instancias de las iglesias católica y evangélicas, a un "festejo" en el Congreso. Fue una provocación contra el movimiento de mujeres. Estos grupos reaccionarios, lejos de defender la vida, celebran la continuidad de las muertes de mujeres pobres. Esa acción, muy minoritaria, se vio engrandecida por la deserción de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto, que se limitó a organizar un “twitazo” y confinar nuestro reclamo a las redes sociales. La razón por la que se oponen a convocar a ganar la calle es que la mayoría de los agrupamientos que componen la Campaña son parte de los partidos patronales que no quieren que la lucha por la legalización del aborto se cuele en la campaña electoral. Por sus compromisos con las iglesias y con la orientación del FMI, bloquean el desarrollo de este gigantesco movimiento de lucha que irrumpió con la ola verde. Esto vale en especial para los Fernández, que hacen campaña para congraciarse con “los mercados”. Una escuela de lucha Sin duda alguna, el año 2018 será recordado como el año de la lucha por el aborto legal. Si esta reivindicación es una bandera histórica del movimiento de mujeres, la particularidad del año pasado fue la enorme adhesión que obtuvo en amplias capas de la población. Es para destacar que esa lucha se dio principalmente en la calle, con movilizaciones sistemáticas, y también con acciones en los lugares de trabajo y con tomas de escuelas y facultades. Ya el pañuelazo del 18 de febrero mostraría el primer indicio de lo que vendría. Luego, el derecho al aborto se convirtió en eje de la masiva movilización y paro en el Día Internacional de la Mujer Trabajadora, el 8 de marzo, a pesar de la negativa de la burocracia sindical que borró este punto de la convocatoria y montó un operativo tapón contra la movilización. Los meses siguientes estarían marcados por la convocatoria callejera de secundarias y secundarios, de pibas de los barrios, de disidencias que se organizaron por las redes sociales para asistir y empezaron a plantar bandera frente al Congreso. Vinieron “los martes verdes”, acompañando los debates parlamentarios durante más de dos meses, y la vigilia del 13 de junio donde un millón de personas -en pleno invierno- pasó la noche rodeando el Congreso hasta conquistar la media sanción en Diputados por 131 votos contra 123. Era indudable que esa victoria era producto de la presión que ejerció esa movilización histórica. Para ese momento, ya habíamos logrado colocar en el debate frente a la opinión pública que la clandestinidad del aborto no salva ninguna vida, sino que sentencia a la muerte a miles de mujeres pobres, a la cárcel a las que sobreviven, a parir a las niñas violadas. Al mismo tiempo, la separación de la Iglesia y el Estado, y la educación sexual laica y científica, se convirtieron en reclamos de masas. Pusimos también sobre la mesa que además de un problema de salud pública -como el acceso a la anticoncepción gratuita para evitar los embarazos no deseados y las enfermedades venéreas- la clandestinidad del aborto empalma además con un régimen de avasallamiento de los derechos de las mujeres cuando efectivamente son madres: la falta de licencias por maternidad y paternidad, y el ataque a sus derechos laborales; los salarios de pobreza, la precarización y la desocupación; la falta de acceso a la vivienda y el vaciamiento de la educación y la salud públicas. La ola verde se transformó en una marea que arrasó con prejuicios, tiró abajo condicionamientos y logró sumar un masivo apoyo. Todo este proceso fue una escuela de lucha para todos y todas las que participamos, pero en particular importan las conclusiones políticas que se desprenden del 8A, cuando el rechazo del Senado a la legalización del aborto frustró la expectativa de dos millones de personas que se concentraron en los alrededores del Congreso bajo la lluvia. En esa sesión, pudimos observar claramente la relación entre los poderes del Estado, sus partidos, y las iglesias. Vimos el precio que éstas se cobran por su rol en la contención social, sobre todo en tiempos de crisis, para evitar la organización y la lucha de los trabajadores contra el hambre y la desocupación -incluso mediando para desactivar grandes conflictos obreros. Todos los bloques políticos, desde Cambiemos al FpV y el PJ, aportaron votos para rechazar el proyecto; una radiografía del sometimiento de estos partidos a la presión clerical. Cristina Kirchner, que osó votar a favor luego de cajonearlo durante todo su gobierno, llamó al movimiento a reconciliarse con los curas. La lucha sigue Luego de la derrota en el Senado, la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto (mayoritariamente integrada por sectores ligados al kirchnerismo y al pejotismo) llamó a las millones de pibas a volver a sus casas y “votar bien en 2019” para tener “aborto legal en 2020”. Un año después, la incorporación de candidatas verdes en listas plagadas de celestes, tanto en el Frente de Todos como en Juntos por el Cambio, vuelve a mostrar los enormes límites de esta política de desmovilización y lobby parlamentario. Desde el Plenario de Trabajadoras hemos impulsado la continuidad de esta pelea desde el mismo 8 de agosto, llamando a organizarnos para reclamar una consulta popular vinculante, con el objetivo de seguir movilizadas para sacar de las garras de los dinosaurios del Congreso la decisión sobre este derecho. Por eso, en oposición a los que hoy mezclan pañuelos verdes y celestes con el pretexto de que lo importante es un recambio electoral al gobierno de Macri, el Frente de Izquierda-Unidad levantó bien alto la consigna del derecho al aborto durante la campaña electoral, porque nos empeñamos en defender la independencia política de este enorme movimiento de lucha, como el camino que lo llevará más temprano que tarde a conquistar el aborto legal y todas sus reivindicaciones. El 8A dio una lección política sobre la naturaleza de clase de un Parlamento de enemigos de nuestros derechos. Más que nunca, seguimos la lucha por el derecho al aborto legal y por la separación de la Iglesia del Estado.

15 de agosto de 2019
Latinoamericanos con Trump

La nueva agresión contra Venezuela ha recibido el aval de los gobiernos derechistas latinoamericanos nucleados en el Grupo de Lima, como Macri, Piñera, Bolsonaro y Duque. Son los mismos gobiernos que reconocieron al golpista Juan Guaidó como presidente. Pero, además, el salto en la agresión imperialista coincide con una derechización de los planteos del centroizquierdismo y el nacionalismo latinoamericano. En Uruguay, el ministro de Economía Danilo Astori calificó como “dictadura tremenda” al gobierno de Maduro, cosechando el respaldo del candidato frenteamplista Daniel Martínez. Astori critica a Maduro pero sólo para encolumnarse con el imperialismo. El gobierno uruguayo no participa del Grupo de Lima, pero se enfoca en la línea de una “salida negociada”, al estilo de la Unión Europea. En tanto, tras meses de silencio sobre Venezuela, Cristina Kirchner se alió con Sergio Massa, uno de los que reconoció a Guaidó y recibió a su representante en la Argentina, Elisa Trotta. Alberto Fernández hizo un llamado a que se "recupere la democracia y la institucionalidad" (La Nación, 29/7), ubicándose también en la línea de una “salida negociada”. En contraste, desde la izquierda hemos desarrollado acciones y pronunciamientos contra el golpe imperialista, sin dejar de criticar al gobierno de Maduro. El FIT realizó un acto frente a la Cancillería y otro frente a la embajada de Estados Unidos y el tema ocupó un lugar destacado en el acto del 1° de Mayo. Llamamos a desarrollar una nueva campaña contra el golpismo imperialista.

15 de agosto de 2019
La campaña del PO y el FIT-U al servicio del “Fuera Arcioni” y el “Chubutazo”

Los resultados a nivel ejecutivo de las elecciones en Chubut arrojan un 50% para los Fernández, un promedio casi 10 puntos abajo del promedio nacional por parte del macrismo, con un 22%, y un 8% para Lavagna. La cuarta fuerza es el Frente NOS de Gómez Centurión, un voto fuertemente derechista y anti-derechos. En quinto lugar se ubica el Frente de Izquierda-Unidad con un 3,6% y casi un 4% para la lista de diputados nacionales encabezada por Gloria Sáez, del Partido Obrero, que también incluye a Daniel Ruiz, preso por luchar contra la reforma previsional en 2017 y a Emilse Saavedra, referente del MST. El porcentaje de voto al Frente de Izquierda-Unidad supera el 4,5% en distrititos como Biedma (que incluye Puerto Madryn) y Rawson (que también incluye Trelew), es decir la zona denominada “el Valle”, la más golpeada la desocupación y por el nuevo ajuste recargado contra estatales y docentes por parte del gobernador “bendecido” por los Fernández, Mariano Arcioni; en Futaleufú, que incluye Esquel y localidades de la Cordillera, caracterizadas por el fuerte rechazo a la megaminería, los guarismos del Frente de Izquierda-Unidad ascienden al 5,15% para diputados nacionales. Las elecciones en Chubut se dan en el marco del contundente “Chubutazo” de Rawson, una movilización de 12 mil trabajadores estatales y docentes que ya se llevaron puesto al ministro de Economía provincial Luis Tarrío, el cerebro del pago escalonado y el incumplimiento paritario. La crisis política y financiera de Chubut ha pegado un salto en los últimos días, y las elecciones nacionales lejos están de darle una salida. Al emitir su voto en Comodoro Rivadavia, el gobernador Arcioni llamó a una “gran concertación” para pilotear la crisis y confirmó los descuentos por días de paro. El Partido Obrero sostiene que “la gran concertación” que necesitamos convocar es la de los trabajadores organizados, para que Arcioni se vaya porque no puede gobernar, y que los descuentos deberían ser para los acreedores de la fraudulenta deuda provincial, para quienes gobierna. Evidentemente, gran parte de la población trabajadora ha elegido apoyar a los aliados nacionales de Arcioni entendiendo que Macri tiene una responsabilidad central en el ahogo económico de la provincia. Sin embargo, la interrupción sistemática del pago de salarios en función de la deuda no es una “imposición nacional”, es una política activa de Arcioni, que lo viene llevando a enfrentarse con los trabajadores y que, como hemos denunciado, es un adelanto del programa nacional de gobierno de los Fernández y Massa. La campaña del Frente de Izquierda-Unidad tuvo como puntos programáticos sobresalientes, el no pago de la deuda pública provincial y su investigación, ya que ha sido caracterizada como el origen de la crisis en curso por componer un maquinaria de negociados capitalistas entre las camarillas gobernantes, las operadoras petroleras y los especuladores financieros; la nacionalización de los recursos naturales como el petróleo y el gas ,y el rechazo a los tarifazos y el desembarco de la megaminería, que se quiere vender como una “salida” a la crisis financiera; también la campaña por la liberación por Daniel Ruiz, preso por luchar contra las reformas antiobreras que el régimen del FMI buscará implementar cualquiera sea el relevo del gobierno actual. De cara a las generales de octubre, la campaña del Partido Obrero y el Frente de Izquierda continuará totalmente ligada al "Chubutazo" en curso, el cual necesita profundizar una orientación política independiente, que termine con el gobierno de Arcioni y su plan de guerra, pero a su vez una movilización política de los trabajadores que no pueda ser utilizada para forzar "relevos" zanjar internas de las variantes patronales o para ejercer presión en favor de nuevos negociados capitalistas. Fernández no es ni será el “salvador” de Chubut, es quien apoyó al ajustador Arcioni para llegar al poder. Necesitamos un congreso de delegados de base de todos los sindicatos de la provincia, de la CTA y la CGT, que voten un plan de lucha unificado y un programa para afrontar la crisis. Paros escalonados hasta llegar a la huelga general de todos los trabajadores de la provincia. Máxima deliberación del movimiento obrero, que debe intervenir. Asambleas populares en cada localidad para votar un plan de acción. El Partido Obrero y el Frente de Izquierda-Unidad en Chubut es una corriente política en franco desarrollo que propone una salida de fondo a la crisis provincial centrada en el protagonismo de los trabajadores y el pueblo de Chubut.

15 de agosto de 2019
Río Negro: El peronismo saca provecho de la alianza Weretilneck-Macri

A tono con el resto del país, el peronismo usufructuó en las elecciones de Río Negro el fracaso del gobierno de Cambiemos. El Frente de Todos obtuvo un 54% de los votos en su tramo a presidente, que baja a 44% en senadores y diputados; mientras que el macrismo sacaba el 22,5% de los votos para la fórmula presidencial y el 14% en el tramo a diputados (por lo cual no conquistaría ninguna banca). El partido de gobierno de la provincia, Juntos Somos Río Negro de Alberto Wereltineck, obtenía el 29% a senador y el 23% en diputados, lejos del 56% obtenido en las pasadas elecciones provinciales. Sufrió el impacto negativo de su asociación con Miguel Angel Pichetto y de conjunto de su acuerdo con el macrismo, que acordó no presentar boleta para el tramo de senador en beneficio de Wereltineck. Así, el peronismo retendría dos de tres bancas en senadores y diputados, mientras que Juntos (que hace dos años no había presentado lista a parlamentarios nacionales) se haría de un senador y un diputado. El candidato a senador kirchnerista Martín Doñate salió a declarar que Arabela Carreras, la gobernadora electa de Weretilneck será acompañada por él en todo, en caso de llegar a conquistar una banca. Ante el derrumbe macrista, el peronismo, ni lerdo ni perezoso, le tira un “centro” a Juntos Somos Río Negro, en un intento de integrar a esa fuerza al recambio patronal en curso. La elección del Frente de Izquierda-Unidad Entre las fuerzas de izquierda que se presentaron el Frente de Izquierda-Unidad sacó el 2,95% en su tramo a presidente, subiendo al 3,25% en senadores y al 3,39% en diputados, mientras que el MAS obtenía el 0,82% a presidente, el 1% en senadores y el 1,02% en diputados. En Bariloche, los resultados para el FIT-U ascendían a 4,03% (tramo presidencial); 5% (senadores) y 5,30% (diputados). El Partido Obrero en el Frente de Izquierda-Unidad denunció una y otra vez que Alberto Weretilneck fue un alfil del ajuste macrista durante todo su gobierno, con el acompañamiento al pacto con los fondos buitre, la firma del Pacto Fiscal entre Nación y provincia, y el apoyo a la reforma previsional. Denunciamos asimismo el endeudamiento de la provincia a través del Plan Castello, que hoy coloca a Río Negro ante un nuevo default, que está siendo pagado por los trabajadores. De cara a octubre, vamos a reforzar la perspectiva de independencia política que representa el Frente de Izquierda-Unidad en todo el país, para que la crisis la paguen los capitalistas, y por una salida de la izquierda y lxs trabajadorxs.

15 de agosto de 2019
Neuquén: Derrota de Macri y el MPN
Corresponsal

Con casi la totalidad de las mesas escrutadas, el PJ-kirchnerismo neuquino obtenía en la categoría de senadores y diputados nacionales el 38%, superando en 12 puntos al macrista Horacio “Pechi” Quiroga (actual intendente de la Capital y candidato a senador, con 26%) y de 18 puntos sobre el partido gobernante de la provincia, el MPN, que quedó tercero con el 20%. El Frente de Izquierda-Unidad es la cuarta fuerza, con el 5,5%. En un ambiente de caras largas y sin algarabía, el actual senador y secretario general del sindicato petrolero y postulante del MPN para un nuevo mandato al Senado, Guillermo Pereyra, fue lapidario al sentenciar que sufrieron “una derrota”. Es que con los actuales resultados, en octubre el MPN perdería diputados y senadores en el Congreso Nacional. Para el MPN es una doble derrota porque, con el eje en Vaca Muerta, trató de despegarse del gobierno nacional. Pereyra lo hizo repitiendo lo que le dio resultados para las elecciones provinciales de marzo: días previos a las Paso convocó a un multitudinario acto petrolero en Añelo (corazón de Vaca Muerta), criticando la reforma laboral (una impostura, viniendo del entregador del convenio petrolero) y llamando a “defender la provincia contra el centralismo”. Incluso acordó con las empresas el retiro de los trabajadores de los yacimientos para que pudieran ir votar. Esta vez la demagogia no le dio resultados. Juntos por el Cambio, por su parte, sufrió en la provincia la derrota que se dio a nivel nacional a manos de los candidatos del PJ-kirchnerismo. A nivel presidencial en Neuquén también ganó la fórmula Fernández-Fernández, pero ampliando la ventaja a 18 puntos sobre la fórmula Macri-Pichetto. El FIT-U se ubica también como cuarta fuerza con el 4,5%, superando a NOS (de Centurión) y a los restantes candidatos. El MAS no superó el piso del 1,5% en ninguna categoría. La campaña sigue hoy La importante elección del Frente de Izquierda refleja una consolidación del voto al FIT-U de amplias franjas de trabajadores y el movimiento de lucha, teniendo grandes votaciones en las barriadas de la capital, Plottier y localidades petroleras. Los más de 150 fiscales que reunió el Partido Obrero son el corolario de una gran campaña militante y vinculada a las luchas. En todo el proceso electoral, el Polo Obrero junto a ceramistas protagonizaron grandes jornadas de lucha, mostrando la otra cara de la provincia de Vaca Muerta. Y junto al movimiento estudiantil, que empieza a levantarse contra una reforma anti educativa. El próximo 1º de setiembre será la elección municipal en Plottier, donde Gabriela Suppicich y Oscar Fuentes, ambos del PO, son los candidatos del FIT-U a intendenta y primer concejal, respectivamente. Y el 22 de setiembre será el comicio en la Capital, donde César Parra (del PO) será candidato a primer concejal, y Angélica Lagunas (de IS) a intendente. Anoche, mientras festejábamos los resultados del FIT-U, se programaron las recorridas de campaña de hoy, en un marco de rigor y alta moral militante. En el camino de organizar la campaña de cara a octubre tenemos grandes desafíos y batallas políticas. Esta semana los estudiantes secundarios votaron un corte de ruta en rechazo a la reforma educativa del MPN y de la dirección del gremio Aten; y el jueves el Polo Obrero, junto a organizaciones sociales y ceramistas, organizan un gran piquetazo en la ciudad. Nos preparamos para ir con una gran delegación al Encuentro Nacional de Mujeres y Disidencias, y desenvolveremos la campaña por la lista del Frente Único en Aten para derrotar al kirchnerismo en las elecciones para consejeros escolares el próximo 5 de setiembre. Tendrá un lugar destacado la continuidad de la campaña por la anulación de la causa contra nuestra compañera Patricia Jure (perseguida por enfrentar la reforma contra la jubilación de los municipales en la Capital) con recorridas en lugares de trabajo y estudio y el armado de una audiencia nacional en el Congreso de la Nación. En las fábricas, las calles, las barriadas y en las urnas, vamos para que se vaya el régimen del FMI y por la recuperación de los sindicatos. Es la lucha por la independencia política de la clase obrera ante el recambio fondomonetarista que anuncian las Paso.

15 de agosto de 2019
ATE Capital: el divisionismo se paga

En Capital, la Multicolor se ubicó en el tercer lugar con caso mil votos (6%), imponiendose en el INCAA, la Subsecretaría de Trabajo de Ciudad y la Dirección General de Música, y realizó importantes elecciones en el Inti (donde obtuvo el mismo porcentaje que en diciembre de 2018 cuando conquistó la Junta Interna), la Secretaría de Hacienda, el Indec, el Hospital Garrahan, y un debut auspicioso en Agroindustria. La izquierda fue dividida en tres listas: además del reincidente sectarismo del MAS y Lerer (que retrocedió cien votos respecto de 2015, cosechando un magro 0,5%), ATE Desde Abajo (Poder Popular, Marabunta) junto a Opinión Socialista presentaron una boleta corta (la Blanca Violeta Granate) que dividió los votos que obtuvo el activismo a través de la Bermellón en 2015. El divisionismo de la Blanca Violeta Granate estuvo sostenido en la necesidad de darle un “nuevo perfil” a estas agrupaciones, lo que en definitiva buscó eludir el debate sobre la orientación de ambas direcciones y su alineamiento con el kirchnerismo y el PJ. Sostuvieron planteos despolitizados (“cortá con la interna”) que no preparan al activismo y se colocaron en el frente “anti-Macri” junto a la burocracia, lo que sin embargo tampoco les permitió capturar nuevos votos, terminando por detrás de la Multicolor. Al dividir los frentes, posibilitaron el triunfo de la Verde y Blanca en Trabajo, Promoción Social y Hacienda. El corte de boleta de la BVG hacia la Multicolor nacional fue marginal (también se verificó un corte a favor de la Verde en el Inti y en el Ministerio de Defensa). Esta conducta es al menos contradictoria en fuerzas que integran el Frente de Izquierda-Unidad (Poder Popular) o que lo llamaron a votarlo (Opinión Socialista).

15 de agosto de 2019
Ferrocarril Roca: gran elección del frente antiburocrático

El miércoles 7 de agosto se llevaron a cabo las elecciones de delegados del Ferrocarril Roca. El resultado fue un retroceso del pedracismo y la mejor elección de la oposición antiburocrática desde el año 2007, con el clasismo a la cabeza. Las elecciones se realizaron en un contexto de avance brutal del ajuste en el Ferrocarril Roca, con la disolución de la empresa provincial y el despido de más de mil trabajadores, con retiros compulsivos, despidos antisindicales, desconocimiento de certificados por parte del servicio médico de Trenes Argentinos. A esto se le suma la firma de acuerdos salariales a la baja y un nuevo convenio ultraflexibilizado. En este cuadro, el voto de los ferroviarios muestra una voluntad de reacción de los trabajadores ante estos ataques. En números, la Verde Lista 1 obtuvo 2.636 votos (67%) y la Lista 3 - Frente de Unidad Ferroviaria Gris-Naranja-Bordó-Turquesa recibió 1.264 votos (33%). Esto representa un avance del 4% de los votos de la oposición, así como una caída de alrededor de 400 votos del oficialismo respecto de la anterior elección. Un dato que no se puede soslayar es la abstención del 30% del padrón electoral. Los mejores resultados de la oposición se dieron en Llavallol con el 47,5%, Ezeiza con el 45%, y en Escalada con el 40%, donde el Frente tuvo su cabeza de lista y los núcleos de un activismo que protagonizó la más intensa campaña por el voto de los ferroviarios. Con semejante representatividad, sin embargo, la oposición antiburocrática no tendrá ni uno solo de los 114 delegados del Roca. Así funciona el estatuto-cárcel de la Unión Ferroviaria. Justamente por eso, uno de los puntos centrales de nuestro planteo de democracia sindical es la elección de delegados por sector por los propios trabajadores. La lista mostró la virtud del frente único de clase que es marca registrada del Partido Obrero, de la Coordinadora Sindical Clasista y de todas nuestras agrupaciones. La política de frente único para derrotar a la burocracia sindical en todos los sindicatos es vital. La definición por esta lista contra los herederos de los asesinos de Mariano Ferreyra dividió campos en la izquierda argentina y fue cuestión de sangre para el PO, como lo señaló Romina Del Plá en el acto de cierre del FIT Unidad -mientras nosotros defendíamos voto a voto en los escrutinios. El interés general de los trabajadores es la regla del progreso del clasismo, por eso la Agrupación Mariano Ferreyra (Lista Gris) se ha reforzado y pudo ser la cabeza de este reagrupamiento. Una campaña militante Las recorridas de las líneas y las pintadas a lo largo de todo el Ferrocarril Roca, que se extiende en largos tramos desde Constitución a Cañuelas y a La Plata, ha significado un salto en calidad incluyendo a nuevos activistas en la militancia del Frente. La Agrupación Mariano Ferreyra (Lista Gris) ha sido una fuerte impulsora del frente, así como de iniciativas de frente único en la campaña. El resultado de este Frente de Unidad Ferroviaria, así como el contenido y la extensión de su campaña, demuestran el acierto de esta orientación, postulándose como una alternativa que puede disputar la seccional el año próximo sobre la base del programa antiburocrático que ha defendido históricamente el clasismo en el Roca. Ahora, queda planteado la continuidad del Frente, la consolidación de una nueva militancia en la Lista Gris, combinado con el objetivo de extender el trabajo en todo el ferrocarril Roca. La Lista Gris, que pertenece al Plenario Sindical Combativo, es parte de un programa integral y estratégico de expulsión de la burocracia sindical de los sindicatos y de la CGT. En esa dirección, lucha por el paro activo nacional de 36 horas y la huelga general para derrotar al régimen del FMI. Desde ese lugar impulsaremos todas las acciones de lucha de frente único, tanto en cuanto a las reivindicaciones de los ferroviarios como a las iniciativas de conjunto para quebrar la tregua entreguista de los Sasia, los Daer y todas las variantes de la burocracia, que pacta gremio por gremio la reforma laboral que está en la agenda del FMI y de todos los políticos patronales. Con esta pelea, vamos echando raíces más profundas en el camino de recuperar a la Unión Ferroviaria, de manos del pedracismo sin Pedraza de Sasia, Mujica y Benemérito, que han sido un instrumento del macrismo y seguirán siendo funcionales al ajuste del FMI y de los candidatos del régimen. ¡Que la crisis la paguen los capitalistas!

15 de agosto de 2019
El Polo Obrero frente a la crisis en curso
Redacción

El movimiento piquetero independiente, que reúne un frente de lucha de más de 20 organizaciones piqueteras con presencia en casi todas las provincias del país, hace un llamamiento al conjunto de los trabajadores y a las organizaciones sociales y de desocupados a impulsar una acción de lucha común mediante asambleas en los barrios, en las fábricas y en los lugares de trabajo y un Congreso de delegados de base que discuta un plan de lucha con paros, piquetes en el camino de la huelga comenzando por un paro de 36 horas en el que miles y miles vayamos al centro del poder político para derrotar esa ofensiva mediante un programa mínimo: por un salario equivalente a la canasta familiar; por un seguro al desocupado del 80% de ese salario; por la duplicación inmediata de los programas sociales para recuperar las pérdidas del ingreso de los trabajadores desocupados del año pasado y esta brutal ofensiva y agregarle una cláusula de aumento automático de los programas sociales acorde con la inflación; ampliar, en la emergencia en variedad y cantidad los alimentos que hoy están asistiendo a miles y miles de trabajadores. Por todo esto llamamos a ganar las calles el próximo jueves, desde las 11 horas, en Avenida de Mayo y 9 de Julio, y a profundizar en las semanas siguientes un plan de lucha progresivo buscando la unidad de todos los sectores de los trabajadores para impulsar nuestras reivindicaciones inmediatas y por una salida para los trabajadores, para que la crisis capitalista la paguen los que la provocaron, por la ruptura con el FMI y el desconocimiento de la deuda externa.

15 de agosto de 2019
Una referencia nacional de los sectores combativos

Con su lista nacional, la Multicolor estuvo presente en todos los distritos (allí donde hubo posibilidades de fiscalizar). Contó con trece listas provinciales que al referenciarse en ella, traccionaron los votos de estatales desde Jujuy a Tierra del Fuego: con los datos conocidos hasta el momento, la Multicolor se ubica como tercera fuerza superando a Pablo Michelli en distritos como La Plata, Capital Federal, Santa Cruz, Neuquén y La Pampa, entre otros. En Mendoza, la Negra-Blanca, encabezada por Raquel Blas, de la Naranja, disputaba la conducción provincial: ese era el clima que se recogía en la campaña y lo que comenzaban a indicar las primeras votaciones. De allí la necesidad del fraude y del operativo de Roberto Macho y Cornejo, que ha sido completamente avalado por “Cachorro” Godoy, y que tuvo una fuerte expresión en la seccional de Alvear. La elección fraudulenta, eje de la denuncia de todas las listas opositoras y la única que cuenta con fallo judicial, deberá realizarse nuevamente con las garantías correspondientes. En la provincia de Buenos Aires, la lista Multicolor encabezada por María Inés “Churi” Uro se impuso en las seccionales Gran Buenos Aires Sur y Almirante Brown, dando continuidad a una dirección antiburocrática. En Escobar, el debut de la Lista Naranja, es uno de los datos salientes de la elección: se impuso en el sector Educación y obtuvo un 20% en toda la seccional, disputando tanto contra la Verde como contra la Verde y Blanca. En la Plata, ganó en Legislatura y Arba, y obtuvo un 15% en toda la Ciudad. Es para destacar el reagrupamiento logrado en Quilmes, donde también se presentó la Naranja por primera vez. En el interior del país, la elección más importante sin dudas estuvo en La Pampa, donde la Multicolor terminó como segunda fuerza a nivel provincial, superando a la Verde y Blanca en la categoría nacional. En Santa Rosa, la Multicolor obtuvo el 40% de los votos, ganando en las urnas del Centro Cívico y de la sede gremial del CDP, a pesar de las maniobras que impidieron una completa fiscalización de las urnas volantes. Allí donde no llegaron los fiscales de la Multicolor, bajó el porcentaje de votos obtenidos y subía la cantidad de votantes. En Santa Cruz, la lista Naranja provincial obtuvo el 21% en Río Gallegos y realizó una importante elección con la lista seccional en Caleta Olivia; entre los mineros del Turbio (YCRT), la Naranja obtuvo 45 votos (5%). En Neuquén, la Multicolor hizo importantes elecciones en el Hospital Castro Rendón y en el Hospital de Plottier, así como en la seccional Zapala. Tanto en Tierra del Fuego, como en Chaco, debutaron listas antiburocráticas: la Naranja en el extremo sur y la Marrón Naranja en el Noroeste, la cual se impuso en el Hospital Pediátrico y realizó una destacada elección en Cultura.

15 de agosto de 2019
Paro del Subte contra el vaciamiento de estaciones
Corresponsal

on un paro de dos horas en todas las líneas del subte, la AGTSyP (Asociación Gremial de Trabajadores del Subte y Premetro) salió a enfrentar el vaciamiento de personal en las estaciones. Particularmente en las de la recién prolongada línea E. Previamente, hubo paros parciales en tres líneas. El vaciamiento de las boleterías en curso se basa en desalentar la recarga de la tarjeta Sube en el subte con la finalidad de eliminar puestos de trabajo. El cierre de ventanillas, la falta de boleteros, la caída de los post y la falta de mantenimiento de las máquinas automáticas, tienen el propósito de que los usuarios busquen otras alternativas -recarga en negocios; uso de APP-, a pesar de que resulten menos prácticas, menos exactas y más caras. Con la enormidad del precio del pasaje, no corresponde que el pasajero no pueda cargar el monto que quiera al inicio o final de su viaje. Este operativo, forma parte de una política más general de flexibilización y reducción de personal. En nombre de la automatización y la introducción de tecnología, hoy eliminan boleteros. Luego vendrán -automatización mediante- por los guardas, los conductores y demás. La tecnología es progresiva si forma parte de un programa de extensión de la red, con más frecuencia, mantenimiento de excelencia y mayor seguridad laboral y del transporte. O sea si beneficia al trabajador y al pasajero, crea puestos de trabajo y mejora el servicio. De lo contrario, solo sirve a la reducción de personal y precarización del trabajo, con la exclusiva finalidad de aumentar el beneficio empresarial. Las medidas gremiales tomadas, deberán ser profundizadas si la patronal sigue haciendo oídos sordos. Y resolver una agenda de la AGTSyP que encare todas las medidas de flexibilización y reducción de puestos de trabajo, sea de estaciones, de tráfico o de talleres.

15 de agosto de 2019
El Plenario del Sindicalismo Combativo convoca a organizar una gran movilización nacional

Mientras los trabajadores recibíamos los mazazos del capital financiero -que en sólo dos días provocó una devaluación del 35%, de efectos demoledores sobre los ya pauperizados salarios- la conducción de la CGT salió apresurada de la reunión de su mesa chica, convocada de urgencia, a aportar calma en defensa de la “institucionalidad democrática”. "En la CGT no se está hablando de paro", declaró Héctor Daer. Los capitales especulativos aprovechan esa institucionalidad para fugar las ganancias que hicieron en la bicicleta de las Leliqs, a costa del empobrecimiento de millones, mientras la CGT le niega a los trabajadores su derecho a ejercer la huelga y la protesta en defensa de sus intereses. Para simular su entrega propusieron “medidas de emergencia” que no pasan de una puesta en escena. La exigencia a la convocatoria al Consejo del Salario no significa nada; primero porque era algo que ya estaba en la agenda del gobierno y luego porque no establece reclamo alguno. Con un mínimo de 12.500 pesos el gobierno debería incrementarlo en un 160% para que, al menos, alcance a la canasta de pobreza. Lo mismo vale para el reclamo de reapertura de paritarias, sin medidas de lucha que lo acompañen, cuando las patronales amenazan con desconocer los acuerdos previos como ya hace el gobierno de Chubut. En la misma sintonía que el plan de paliativos anunciado por Macri, son medidas para hacer pasar el derrumbe general de las condiciones de vida de los trabajadores y jubilados. Los anuncios de Macri, que Daer vio “con agrado” porque “muestran la preocupación oficial por resolver temas que afectan gravemente a la población” son una provocación. El nuevo salto que pegó el dólar después del discurso se comió en minutos el “beneficio” de los miserables bonos (en septiembre y octubre, que no van a los básicos); y ni hablar de la situación de los jubilados que no reciben nada. Lo de la CTA-Yasky es incluso más pérfido. Critica duramente a Macri y se declara en “estado de sesión permanente” para “que el voto popular valga más que la represalia y el daño económico de los especuladores” y así “llegar al mes de diciembre” ¡Impresionante! El agregado de que buscará “coordinar con la CGT” (que ya explicó que no va a mover un dedo) es propio de un sketch de Capusotto. La burocracia de todo pelaje actúa según la línea maestra que le dictó Alberto Fernández: luego de promover la devaluación, insistiendo con el atraso cambiario, y de justificarla como algo inevitable, ordena aguantar para que Macri cargue con el costo del trabajo sucio. El salvador nacional reclamará a los trabajadores los sacrificios que requiera la hora. La trampa del voto a los Fernández, como el recurso eficaz para sacarse de encima a Macri, se revela con toda nitidez. Aunque los promotores del “hay 2019” no deberían perder de vista el componente antiajuste que motivó ese voto. La rebelión que recorre Chubut, y que no parece menguar, contra un gobernador –Mariano Arcioni– electo hace dos meses es una seria advertencia a los estrategas del “hay octubre”. Los trabajadores debemos adoptar un curso de acción diametralmente opuesto a la parálisis que nos quiere imponer la burocracia sindical. Hay que intervenir sin demora en la crisis actual, con un programa de salida basado en las reivindicaciones más apremiantes -la defensa del salario, de las jubilaciones y de los puestos de trabajo-, combinadas con medidas de fondo para quebrar el saqueo nacional: romper con el FMI, desconocer la deuda usuraria y nacional, la banca, entre otras. Cuestiones como la reapertura de paritarias, la prohibición de despidos, la ocupación de toda fábrica que cierra, el aumento de emergencia a los jubilados, un salario mínimo de 35.000 pesos, estarán con seguridad en el centro de los reclamos, junto al paro activo de 36 horas e inmediato plan de lucha. La Coordinadora Sindical Clasista sostendrá el planteo de Congreso de Delegados mandatados por asambleas de todos los sindicatos y centrales, para debatir un programa obrero y el plan de acción para imponerlo. El Plenario del Sindicalismo Combativo convoca, el viernes 16, a las 17 horas, en la sede del Sutna, a todas las organizaciones sindicales, comisiones internas y, en especial, a las organizaciones sociales y piqueras que han sido puntales de la resistencia y siguen en la calle, a una reunión abierta para organizar una movilización y un plan de lucha nacional. Más que nunca: son ellos o nosotros: los capitalistas, el FMI y sus representantes políticos o la clase obrera movilizada por su vida y su futuro.

15 de agosto de 2019
Adhesiones internacionales a Patricia Jure y los compañeros municipales perseguidos
Redacción

Nuestra compañera Patricia Jure, perseguida junto a los trabajadores municipales Marisol Vázquez y Juan Carlos Palma por “perturbación de sesiones legislativas de orden municipal” sigue recibiendo numerosas e importantes muestras de solidaridad tanto de nuestro país como del exterior. Esta solidaridad forma parte de una gran campaña que estamos desarrollando por el desprocesamiento de los compañeros, perseguidos por la justicia neuquina en una causa promovida por el intendente “Pechi” Quiroga por oponerse a la sanción legislativa de un ataque a los derechos jubilatorios de los municipales neuquinos. La causa fue iniciada cuando Patricia -ahora elegida diputada provincial- era concejal por la ciudad de Neuquén. En esa etapa, Quiroga pretendió, sin lograrlo, avanzar con su desafuero y su expulsión del Concejo Deliberante. Ahora, denunció Patricia, “Quiroga busca impedir mi ingreso a la Legislatura”, para concretar lo que “no logró en hacer en el Concejo Dliberante”. Y planteó que “quienes tienen que estar en el banquillo de los acusados son el intendente y los concejales que atacaron los derechos jubilatorios”. Entre las numerosas muestras de apoyo y solidaridad con los compañeros perseguidos está la del DIP de Turquía, integrante de la CRCI, que plantea que “por ser un partido que representa la determinación revolucionaria de la clase obrera argentina en lucha, el Partido Obrero, como era de esperarse, está siendo presionado por el estado burgués”. “Estamos con Patricia Jure y con el resto de los compañeros perseguidos por su papel en la lucha de los trabajadores municipales que, durante las fechas mencionadas, pudimos seguir a la distancia desde Turquía ¡generándonos mucho orgullo!”, dice el dirigente Sungur Savran, que firma el pronunciamiento, y añade que “somos muy conscientes de que, tanto el PO como nuestra corriente internacional, al igual que vuestro país, están pasando por momentos críticos”. El DIP sostiene que “la necesidad de una voluntad de hierro, representada en el ejemplo de la participación de los camaradas en esa lucha, es una clave para superar todas las dificultades que se avecinan. ¡Viva la solidaridad proletaria internacional!”. Por su parte, el Partido Revolucionario de los Trabajadores (EEK), sección griega de la Coordinadora para la Refundación de la Cuarta Internacional (CRCI) expresó, en un texto enviado por su secretario general Savas Michael Matsas, “su indignación y exigimos detener la persecución política de Patricia Jure, Marisol Vásquez y Juan Carlos González”. “Hacemos un llamado al movimiento obrero en Grecia e internacionalmente para expresar su solidaridad con las víctimas de este acto político de represión e intimidación”, completó Savas Matsas. También llegaron las solidaridades de Rafael Fernández , del PT de Uruguay; Michele Amura, de Prospettiva Operaia (Italia); Isabel Sosa, de Acción Popular (Perú); Eugenio Papay Pugliesi, del Frente Patriótico Nacional (Perú); Karla Navarro Robles, de Secundaria Combativa (Perú); Juan Soria, Independiente (Perú); Johny de la Cruz, de Ágora Popular (Perú); Raúl Castro J., del PRT (Perú); Adonay Guenpara, de FAJUL (Perú); César Zelada, del Grupo Vilcapaza (Perú) y Toni Marcó, de Red Roja (Barcelona). Estos últimos compañeros enviaron una nota donde plantean que “desde Red Roja nos unimos a la reclamación del archivo de la causa contra Patricia Jure y los luchadores municipales acusados de 'perturbación de sesiones legislativas'. En el Estado español -dicen- también nos enfrentamos a ataques a los derechos jubilatorios y el movimiento obrero y popular sufre represión y ataques crecientes a la libertad de expresión”. “Ambas -sostienen los compañeros de Red Roja- son expresiones de la descomposición capitalista. Es fundamental defender las conquistas obreras y la acción independiente del movimiento obrero, incluidas las voces parlamentarias como la compañera Patricia Jure del FIT”.

15 de agosto de 2019
Bastas de muertes obreras

En la madrugada del 8 de agosto Daniel Rodríguez, un operario tercerizado de 58 años de edad, pierde su vida en un accidente de trabajo. Trabajaba para la empresa tercerizada Edimat, que realiza tareas de Vía y Obra en el paso a nivel Santa Sofía/Las Rosas, en la Estación Santa Sofía del ramal Temperley-Villa Elisa de la Línea Roca. El hecho fue ocultado por la contratista, por la empresa ferroviaria y por los sindicatos. Ni siquiera emitieron un comunicado dando las condolencias a los familiares. Daniel fue víctima del régimen de fraude laboral que sufren trabajadores que realizan tareas ferroviarias pero bajo convenio de la construcción, con salarios menores e inestabilidad laboral, y para contratistas como Edimat que desconocen las normas de seguridad ferroviarias. Por eso denunciamos que la responsabilidad de su muerte recae, además de la empresa tercerizada, en los funcionarios macristas y la burocracia sindical de la Unión Ferroviaria, que integran el directorio de la empresa Trenes Argentinos. Este tipo de fraude es común en el ferrocarril, y ha tomado conocimiento de alcance nacional en el 2010 cuando una patota que respondía al líder de la Unión ferroviaria, José Pedraza, asesinó a nuestro compañero Mariano Ferreyra, actuando en defensa de este mismo negociado fraudulento de la tercerización laboral. La muerte de Daniel Rodríguez muestra la continuidad de este negociado criminal. Las muertes obreras son consecuencia de la precarización laboral que es norma en los ferrocarriles. Hace sólo unos meses, en el Ferrocarril Sarmiento, murió el compañero Sebastián Carrizo al sufrir una caída de varios metros por trabajar en altura sin arneses. El pasado sábado 10 de agosto, en Junín, un operario de la empresa Belgrano Cargas que estaba realizando tareas en las vías férreas cayó y quedó atrapado debajo de una locomotora en marcha, sufriendo la amputación de un pie. El silencio del Sitraic Edimat Srl es una empresa cuyo personal se encuentra afiliado al Sitraic desde hace ya un tiempo. El sindicato cuenta con representación gremial en sus obradores e injerencia en las condiciones de empleo de los trabajadores. Sin embargo hasta el momento no ha emitido ningún comunicado público que señale las responsabilidades de la empresa tercerizada y la administración ferroviaria, ni se han pronunciado acerca de la afiliación sindical del compañero fallecido. El Sitraic supo caracterizarse en su momento por la denuncia política y sindical de la tercerización en los ferrocarriles, como un sistema del cual se valen las empresas, el Estado y la burocracia de la UF para montar un negocio extraordinario sobre las espaldas de los trabajadores. Sobre estas bases, el Sitraic se postulaba para organizar a los trabajadores precarizados como una vía para mejorar sus condiciones y eventualmente pelear el pase a planta permanente. Son las banderas de la lucha del clasismo y la izquierda por unificar los reclamos y condiciones de los trabajadores ferroviarios. Basta de precarización Para rescatar su tradición de lucha y su diferenciación de los métodos de la UOCRA y la burocracia de la Unión Ferroviaria, es necesario un inmediato pronunciamiento del Sitraic respecto de las responsabilidades de la patronal y el Estado en este siniestro, la convocatoria a asambleas por sector y un plenario de delegados que delibere y resuelva un plan de acción para repudiar a los responsables, exigir justicia, y reclamar la conformación de comisiones obreras de seguridad e higiene con poder de veto, el fin de la tercerización laboral y el pase a planta permanente de los obreros precarizados. Denunciamos que el último convenio flexibilizado ferroviario que parió el pacto Macri-Sasia (el secretario general de la UF) abona aún más la precarización y la tercerización. Exigimos su reemplazo por el tratamiento en asamblea de un anteproyecto de convenio único de los ferroviarios, que rechace la flexibilidad laboral y la multifunción, que imponga comisiones obreras de seguridad e higiene electas por los ferroviarios, y que prohíba el fraude de la tercerización laboral.

15 de agosto de 2019
Nuestro balance de las elecciones

Las elecciones nacionales en Chaco dirimieron, además de la pelea nacional, la disputa interna del oficialismo local entre Domingo Peppo (actual gobernador) y Jorge Capitanich (ex gobernador e intendente de Resistencia), que competían por la candidatura a senador del peronismo, pero con la mira en la elección del gobierno provincial cuya presentación de listas cierra el 24 de este mes. Los resultados fueron contundentes: a pesar de un enorme despliegue de aparato el actual gobernador tuvo una magra elección con el 20% de los votos, frente a un 40% de Capitanich que llevó su boleta pegada a la de Fernández-Fernández. Ello intentó ser contrarrestado con el reparto masivo de la boleta de Peppo-Gustavo Martínez junto a la de los Fernández, propiciando el corte de boleta, para lo cual contó con el respaldo de la mayoría de los intendentes. Pero lo que pesó en la elección fue el descontento con el gobierno -en medio de los ataques al salario docente y la crítica situación del sistema de salud-, que fue visto como colaborador del ajuste de Macri, quien retrocedió 15 puntos desde la última elección y cosechó el 25%. El lugar de tercera fuerza fue ocupado por NOS, de Gómez Centurión, que capitalizó el voto celeste y evangélico, que llevó a los candidatos de Acción Chaqueña en la provincia. Superó incluso a Lavagna, cuyos candidatos locales pasaron las Paso por estrecho margen. Acción Chaqueña prácticamente redujo su campaña a la movilización de la base evangélica, y sus candidatos casi no aparecieron en medios de comunicación, redes ni afiches. La ofensiva evangélica, además, colonizó políticamente a todo el espectro patronal, como se vio en el masivo acto de “Invasión del amor del dios” del que participaron Capitanich, Peppo y toda la dirigencia radical. La dirigencia política del Chaco no ha dudado en sumarse a este carro oscurantista y enemigo de los reclamos más elementales de las mujeres. Nuestra elección En este cuadro, el Partido Obrero-Frente de Izquierda sufrió un retroceso electoral. No llegó al 1,5% necesario para pasar las Paso en ninguna de las categorías, obteniendo un 1,3% a diputados y senadores nacionales. Esto implica un retroceso respecto de la elección presidencial de 2015 -cuando habíamos pasado las Paso por escaso margen-, y es más acentuado en relación al avance obtenido en la última elección, cuando conquistamos la banca de Aurelio Díaz. En este resultado pesó indudablemente la interna del PJ, que utilizó Capitanich para apuntar la crítica a los gobiernos nacional y provincial, canalizando así en gran medida un voto contrario al ajuste. Pero, a su vez, el Partido Obrero sufrió en los meses anteriores a la elección enormes ataques políticos, que se concentraron especialmente en la figura de Aurelio. Por nuestra defensa del acceso a la tierra para las familias humildes, los medios masivos de Resistencia desarrollaron una enorme campaña contra el PO, que fue rematada con una oleada de desalojos en todo el Gran Resistencia a fines de 2018. Complementariamente, desde las redes sociales y los medios de comunicación se jugaron a instalar la idea de que nuestra banca legislativa era inactiva, un balance falso que desmentimos mostrando la participación activa del PO y de Aurelio en todas las luchas populares de la provincia, la agenda de proyectos presentados y las interpelaciones a la ministra de Educación, al presidente de la empresa de agua Sameep y al ministro de Hacienda. También fuimos atacados por la Iglesia, por nuestra defensa del derecho al aborto y la educación sexual integral. Sufrimos además un fuerte bloqueo en los medios importantes de la provincia, que nos limitó a la hora de responder estos ataques. Estos ataques, sin dudas, hicieron mella en un sector del electorado, especialmente en Resistencia. Será tarea de la próxima etapa profundizar los esfuerzos para explicar nuestro programa y dar una batalla política abierta contra la ofensiva de la iglesia y el gobierno. Lo que se viene El resultado electoral, de todas maneras, no opaca la intensa movilización política desplegada por el PO. Con 300 fiscales en toda la provincia y con un desarrollo de la campaña en los distritos, dimos una pelea política voto a voto por colocar la agenda de los trabajadores en la campaña electoral y esclarecer el carácter patronal de los bloques en pugna. Este desarrollo militante es el principal resultado de la elección, porque sirve para preparar las batallas que se vienen. La etapa posterior a las elecciones será fuertemente convulsiva. Por un lado, estará marcada por un deterioro económico producto de la fuga de capitales y de la extorsión de los mercados internacionales, la banca y el FMI para imponerle sus condiciones al próximo gobierno nacional. Por otro lado, estará marcada por la crisis política en la provincia, ya que el PJ ha quedado quebrado por la ruptura y el derrumbe del gobierno de Peppo. La militancia debatirá en un plenario abierto, el sábado 17, este balance electoral y los pasos a seguir ante lo que se viene. El Partido Obrero tiene ganado su lugar en la lucha de clases en Chaco, en defensa de los reclamos de los trabajadores y por una salida obrera y socialista a la crisis.

15 de agosto de 2019
ATE: la Multicolor emerge como tercera fuerza nacional

Auna semana de la elección de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE), aún no se conocen datos del escrutinio definitivo a nivel nacional. Sin embargo, la Lista Verde encabezada por Hugo “Cachorro” Godoy (actual Secretario General) se proclamó vencedora a nivel nacional y en 19 provincias. Por su parte, la Verde y Blanca, ha hecho lo propio en Capital, Santa Fe, Neuquén, Corrientes, La Rioja y Chubut. El “nuevo” mapa de ATE indicaría un avance de la Verde sobre la Verde y Blanca en el interior del país, aunque la Verde y Blanca no reconoce los resultados de Mendoza, Tucumán, Jujuy y Formosa (y por lo tanto a nivel nacional), y la Verde el de La Rioja. Las denuncias de irregularidades y fraude que precedieron al comicio quedaron ampliamente confirmadas en el trascurso de la jornada: la falta de entrega de padrones definitivos a menos de 24 horas de la elección, así como el desconocimiento de la ubicación y recorrido de las urnas volante, anticiparon un amplio margen para las maniobras de las actuales conducciones. Sólo algunos ejemplos fueron: la falta de boletas de la Multicolor en el interior, el cambio de padrones entregados apenas unas horas antes (Inti), la habilitación de urnas que no estaban previstas en la convocatoria (Tierra del Fuego), la imposibilidad de fiscalizar las urnas volantes (La Pampa), hasta el robo directo de urnas (Mendoza). El desarrollo fraudulento confirma la justeza de las acciones realizadas por la lista Multicolor nacional y la Negra-Blanca de Mendoza: en la provincia cuyana, la Justicia Laboral resolvió suspender las elecciones con un fallo el lunes 5 de agosto, dando lugar al amparo presentada por la lista encabezada por Raquel Blas. El martes 6, ante la Secretaría de Trabajo de la Nación, la Multicolor nacional presentó un escrito (por el cual se ha abierto un expediente) impugnando el proceso electoral. Es claro que “Cachorro” Godoy ha contado con el respaldo del Estado patrón para llevar adelante el fraude: desde el Ministro de Producción y Trabajo, Dante Sica, que ha dejado correr esta elección, hasta el gobernador mendocino Alfredo Cornejo, cuyas fuerzas de seguridad custodiaron el fraude. Dominio de la burocracia: en ATE, “hay 2019” Hay razones profundas que explican el dominio obtenido por la burocracia en las elecciones del 7 de agosto. Ocurre que tanto la Verde como la Verde y Blanca han sido colaboracionistas y garantes de la ofensiva de Macri, los gobernadores e intendentes sobre los estatales. Las tenaces luchas como la de la UEP o del Inti fueron aisladas, con algunos triunfos parciales pero, en la mayoría de los casos, derrotadas. Esta contención puede comenzar a quebrarse con procesos como el que se está desarrollando en Chubut, dónde una movilización multitudinaria de más de 12 mil estatales, docentes, judiciales, colmó las calles de Rawson contra el pago escalonado de los salarios por parte de Mariano Arcioni, gobernador socio de Massa y Fernández. Lo que se ha impuesto entre los estatales es la política del “hay 2019” impulsada por las tres listas Verdes: tanto Godoy, como Daniel Catalano y Pablo Micheli han contribuido a la desmovilización de los estatales en pos de un relevo peronista al macrismo. Los tres han apoyado el lanzamiento de Alberto Fernández como candidato a Presidente y colocado a dirigentes en sus listas. Es la misma orientación que plantean hoy: frente al brutal golpe de mercado que desvalorizó los salarios: sostienen que no hay que salir a las calles y esperar al 10 de diciembre. Este es el ángulo que han explotado tanto la Verde como la Verde y Blanca: ahí están las fotos de “Cachorro” con los gobernadores Juan Luis Manzur y Alicia Kirchner, y de Catalano y Michelli con Cristina y Alberto. Es muy significativo que la Verde y Blanca haya avanzado sobre sectores que han llevado adelante importante luchas, como en YCRT (donde se impuso) o entre los estatales de La Plata y Ensenada, como es el caso del Astillero Rio Santiago. Un desafío para la izquierda La lista Multicolor ha sido por su propia conformación una enorme conquista de la izquierda y los sectores combativos, que luego de cuatro años de un ajuste feroz sobe los estatales, con miles de despidos con eje en el activismo (ahí están los 250 despidos del Inti para demostrarlo), cientos de retiros voluntarios, paritarias a la baja, etc., ha defendido posiciones y conquistado otras nuevas, que han sido las claves para este reagrupamiento combativo a nivel nacional. A través de la Multicolor se ha estructurado una oposición nacional combativa, referenciada en el Frente de Izquierda-Unidad, que está llamada a jugar un rol fundamental en la etapa política abierta por la derrota del gobierno en las Paso del 11 de agosto y en las luchas que ya comienzan a tener lugar, como la de los estatales de Chubut. Con este primer balance, Tribuna Estatal realizará un plenario metropolitano y se prepara para intervenir en importantes procesos electorales: Arba, Hacienda, Agroindustria, Enacom, Conicet, entre otras, con el desafío de profundizar la conquista que ha significado la formación de la Multicolor como frente único de clase. Desde este nuevo punto de partida, nos planteamos avanzar en la conquista política y organizativa de nuevos sectores de trabajadores, por una nueva dirección en el movimiento obrero.

15 de agosto de 2019
Córdoba: Una elección dominada por los bloques patronales

En medio del derrumbe de Cambiemos, Córdoba se destaca por haber sido uno de los pocos distritos donde Macri ganó la elección presidencial con el 48,18% de los votos. Detrás se ubica la formula Fernández-Fernández con el 30,39%. La diferencia de casi el 18%, igualmente se achica notablemente en relación con las elecciones presidenciales del 2015, cuando Macri obtuvo en Córdoba el 53,69% contra el 19,26% de Scioli. De esa forma, en términos relativos, la elección del macrismo en la provincia no escapa al retroceso generalizado a nivel nacional, más si se tiene en cuenta que las listas macristas no superaron entre las dos el 30% de los votos en la elección de gobernador del pasado 12 de mayo. Para la obtención de ese 48% por parte del macrismo, colaboró en primer lugar el propio gobierno provincial. Luego de ser reelegido gobernador, Juan Schiaretti se entrevistó en reiteradas oportunidades con Macri. El PJ local, sin embargo, dio libertad de acción a sus afiliados y la campaña estuvo orientada por las consignas “cortá boleta” y “el presidente que quieras, los diputados de Juan”. La falta de apoyo abierto por parte de Schiaretti, como se había dado ya en 2015 y durante el gobierno de Macri, tuvo más que ver con el temor a una derrota y, por sobre todo, a un desbande hacia el interior del PJ, con los corrimientos crecientes hacia la fórmula F-F. Fruto de esa contradicción, tenemos que el 16% por ciento de los votos obtenidos por el PJ cordobés, para el tramo de diputados, se distribuyeron por partes iguales para Macri y Fernández en el tramo presidente, con un 7% para cada uno. En tanto, la lista del Frente para Todos obtuvo un 23% para diputados nacionales. La recomposición del PJ-kirchnerismo en la provincia tuvo como base una carrera derechista. Comenzó con la retirada de la lista K en las elecciones locales en favor de Schiaretti, que luego seguiría con la proclamación de un hombre de los mercados como candidato a presidente. Mientras Cristina no emitió ni un tweet sobre Córdoba, Alberto Fernández se presentó en varias ocasiones para prometer la devaluación de la moneda, tratando de ganarse el apoyo del capital sojero e industrial que domina en la provincia. En ese sentido debe entenderse la designación para encabezar la lista de diputados de Eduardo Fernández, presidente de Apyme (pequeños y medianos empresarios), que es uno de los sectores que más reclama sobre el atraso cambiario y la competitividad. Otra cuestión que hace al programa derechista de la dupla F-F, es la designación de Pablo Chacón, secretario general del Sindicato de Comercio, como tercer candidato a diputado nacional. Chacón es parte de la rancia burocracia sindical, viene de apoyar a Schiaretti, tiene un acuerdo con Massa y, por sobre todo, es garantía para poder avanzar en la reforma laboral, vía el cambio de los convenios colectivos. La crisis capitalista se ha traducido fuertemente en crisis política, y ello en volatilidad electoral. Hace algunos meses Schiaretti obtenía el 57% de los votos y ahora retrocede al 16%. El kirchnerismo ha pasado de no presentar lista a obtener un buen resultado con la fórmula F-F. Macri seguirá cayendo en la provincia que anteriormente lo ungió como presidente. En la elección nacional se creó una polarización, que también se expresó en las elecciones provinciales, que presionaba por un resultado concreto: Fernández y Schiaretti serán presidente y gobernador al servicio del tutelaje del FMI. En ese sentido el programa y la movilización impulsada por el Partido Obrero y el FIT-U en todo el proceso electoral cobran una mayor importancia, porque hemos sentado las bases políticas para resistir en un proceso adverso, que rápidamente se presenta en todas sus dimensiones ante los trabajadores. Nuestra campaña ha sido levantada desde las luchas del Polo Obrero, de los obreros de Minetti, de Luz y Fuerza, de los municipales de Jesús María, de Plascar, del Sutna; de la ola verde por el aborto legal y los derechos de las mujeres; de la juventud; de los movimientos en defensa del ambiente. En todos esos frentes hemos sostenido la acción directa y la movilización política, y del mismo modo hemos marchado al terreno electoral, para luchar por una salida política de las y los trabajadores y de la izquierda a la crisis, es decir plantear que el derrumbe capitalista debe dar lugar a un gobierno de trabajadores. El acto que convocó el PO en Luz y Fuerza y los cerca de 1.300 fiscales que defendieron el voto el pasado domingo dan cuenta de esa perspectiva. Los 62.000 votos (3%) obtenidos por el Frente de Izquierda-Unidad para el tramo de diputados, los tomamos a la vez como un piso y como un mandato. Piso porque ya es una conquista en toda la etapa, no obstante las presiones que se generan contra nuestra corriente. Mandato porque vamos con más fuerza a octubre a luchar contra el régimen del FMI, teniendo en claro el derrumbe del macrismo y el programa del PJ-kirchnerismo. Vamos por una movilización política de los trabajadores, necesaria para que la crisis la paguen los capitalistas.