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Prensa Obrera N° 1551

6 de junio de 2019 · 15 notas

Notas de este número

6 de junio de 2019
Misiones: el monopolio político reaccionario de la Renovación

Las elecciones en Misiones culminaron con un triunfo general del Frente Renovador de la Concordia Social (bloque oficialista compuesto por gran parte del peronismo, una parte del radicalismo y partidos provinciales que, bajo una forma u otra, viene gobernando la provincia hace 20 años), que superó el 73% de los votos, y un retroceso general de los principales partidos patronales de la oposición respecto de 2017. El Frente Renovador sostuvo su predominio en la provincia. El despegue del gobierno nacional y la agitación de una “política misionerista” le permitieron a la Renovación presentarse como un espacio “opositor” al gobierno nacional, no obstante haberle garantizado en estos cuatro años los votos para aprobar las leyes de ajuste, el pago de los fondos buitre, la reforma previsional y haber aplicado a nivel provincial las paritarias a la baja, que destruyeron el salario de los trabajadores provinciales. Así, mediante la utilización de una fuerte movilización del aparato mediático y electoral, con reparto de mercaderías y dinero, y al uso de la ley de Lemas, pudo consolidar un triunfo aplastante. Apelando a esta herramienta antidemocrática, que confunde al electorado y diluye el voto, en la mayoría de los municipios, las elecciones terminaron siendo una interna entre candidatos del Frente Renovador a las intendencias. La renovación presentó casi 300 candidatos a intendentes para 76 municipios. De esta forma, la ley de Lemas produjo el efecto de una elección de partido único o una interna. A esto contribuyó el despliegue de aparato, pero también, y fundamentalmente, el derrumbe de las variantes opositoras, porque al darse por definida la elección provincial, la atención del electorado se concentró en cuál de los lemas municipales podría ganar. El Frente Popular Agrario y Social, cuyos partidos integrantes obtuvieron en 2017 más de 93 mil votos, tuvo una debacle provincial al perder 40 mil votos. Sus ocho años de “oposición responsable” a la renovación, donde le votaban positivamente todo, incluyendo el presupuesto, la presidencia de la cámara, la privatización de la salud, etc., no lograron transformarlo en una opción provincial frente a la Renovación. No obstante, logró el triunfo en las intendencias de San Vicente, Aurora, zona histórica del PAyS, y Colonia Delicia, donde logró sumar a su frente local a ex Cambiemos y así vencer. El Frente Juntos por el Cambio, encabezado por Humberto Schiavoni, pagó el costo de la enorme crisis y el ajuste que su partido desarrolla a nivel nacional y fue el gran derrotado de la elección, ya que perdió 100 mil votos en toda la provincia. La campaña del Partido Obrero El Partido Obrero desarrolló una fuerte campaña sobre la base de un desarrollo provincial, logrado a raíz de la intervención directa de nuestros militantes en todas las luchas de los trabajadores y desocupados misioneros. Llevamos a la arena electoral un programa que reivindica una salida obrera y socialista para la situación crítica de Misiones. Llevamos al debate con los trabajadores los reclamos de anulación de los tarifazos, apertura de los libros, gestión obrera de la producción y los servicios, reorganización de la producción agraria. La campaña reflejó el desarrollo de una política de reclutamiento con la incorporación de militantes en nuevas localidades, como 2 de Mayo, San Vicente, Montecarlo, Delicia, Victoria, Piray y San Pedro, así como la consolidación de la militancia en las grandes ciudades, Posadas, Oberá y Eldorado. En Eldorado, especialmente, la movilización política fue masiva. En toda la provincia, la movilización de fiscales supera todo parámetro previo. Esta gran movilización no se plasmó en un crecimiento electoral, por la dificultad del cuadro de la elección. Así, repetimos los resultados de 2017, un 1,5% provincial. Obtuvimos el 3,6% en Eldorado y el 2,3 en Posadas. En 2015, la última elección de Gobernador, habíamos tenido el 0,6% de los votos. Las elecciones mostraron que el derrumbe de Cambiemos continúa su marcha y que los gobiernos provinciales se presentan como una red de contención para la burguesía frente a la crisis política. La crisis de la oposición patronal y el hecho que la renovación haya acaparado casi el 80% de los votos con el método fraudulento de la ley de Lemas hace más necesario que nunca el desarrollo de una alternativa obrera y socialista en la provincia. Vamos a cada fábrica, campo, institución y barrio a discutir una salida de los trabajadores. La lucha es enorme, las fuerzas también; ¡a construir, compañeros!

6 de junio de 2019
30° aniversario: el gobierno chino reivindica la masacre de Tiananmen

En las vísperas del 30° aniversario de la masacre de Tiananmen, el gobierno chino de Xi Jingping volvió a reivindicar la avanzada del Ejército que se cobró en los primeros días de junio de 1989 la vida de miles de manifestantes. Fue a través del ministro de Defensa Wei Fenghe, que sostuvo este domingo en un foro en Singapur que “ese incidente fue una turbulencia política y el gobierno central tomó medidas para detener las turbulencias, lo cual es una política correcta” (Clarín, 3/6). Las “turbulencias” a la que se refiere el general Fenghe fueron en verdad una verdadera revolución política contra el gobierno, con una rebelión estudiantil que se había extendido hacia las principales ciudades del país y ganaba sectores crecientes de trabajadores, en reclamo de libertad de expresión y organización, contra la corrupción de los funcionarios y frente a la carestía y los despidos resultantes de las reformas pro “libertad de mercado” implementadas por el gobierno de Den Xiao Ping. Y la “política correcta” de las que habla fue el avance de más de diez mil soldados, con tanques y blindados, sobre centenares de miles movilizados en la explanada central de Pekín el 4 de junio y en los días posteriores, asesinando a dirigentes detenidos; según un memo secreto del embajador británico de entonces, desclasificado en 2017 por el Reino Unido, “el número de civiles muertos era de unos 10.000” (ídem). La reivindicación de la masacre es en verdad un autoelogio de la burocracia, que capitaneó en las décadas posteriores, en alianza con el imperialismo, el proceso de restauración capitalista cifrado en aquellas “reformas” resistidas por el pueblo. A diferencia de la ex Yugoslavia, donde agotado el período de la burocracia encabezada por Josip Tito, tuvo lugar su desmembramiento en un puñado de países con gobiernos títeres del imperialismo, en China (y Rusia) la burocracia orquestó la restauración capitalista sosteniendo la unidad nacional. Con el fin de afianzar y defender a la protoburguesía local, se han instituido gobiernos bonapartistas como el de Xi Jingping, que buscan a la vez garantizar la superexplotación de los trabajadores chinos y defender a los explotadores nativos contra el intento del imperialismo mundial de colonizar el país y sus mercados, e incluso desmembrarlo con esos fines. Represión y guerra comercial La declaración de Fenghe forma parte de una inflamación de la retórica nacionalista china y en defensa de un “gobierno fuerte”, cebada por la guerra comercial con Estados Unidos que no deja de agravarse (nuevos aranceles de Trump a productos chinos en 2018, respuesta china en sintonía, sanciones yanquis en mayo de este año y, en el mismo mes, la ruptura de Google con Huawei, que promete consecuencias explosivas). En este tono, el editor del diario estatal chino Global Times amenazó días atrás con “‘la posibilidad de deshacerse de los bonos del Tesoro’ norteamericano que la República Popular acumula en sus reservas” (Clarín, 17/5). Desde ya, la burocracia canta patriotismo con sus métodos típicos, que son los de la falsificación histórica: Jingping conmemoró días atrás el inicio de la Larga Marcha en 1934, que preparó la Revolución China de 1949, luego de haber realizado en diciembre otro acto para saludar el 40° aniversario del comienzo de las reformas de mercado, que vinieron a enterrar esa revolución, citando al Mao que sostenía que “el Partido lo lidera todo” (El País, 18/12). La gobernanza con mano de hierro que defiende la burocracia es la que se aplica contra las huelgas que no dejan de surgir contra la superexplotación, y en la detención de activistas que recogen en muchos casos la tradición revolucionaria del marxismo. A tono con la pelea comercial, el gobierno fascistoide y guerrerista de Donald Trump se vistió de derecho-humanista ante el aniversario de Tiananmen, reclamando a través del Secretario de Estado Mike Pompeo que China dé un informe completo de los muertos en aquella masacre y libere a activistas de Derechos Humanos detenidos. Que el emplazamiento no supera la chicana queda claro cuando se recuerda que en 2016 Trump señaló, poco antes de su victoria electoral, que la matanza de 1989 había sido la muestra de un gobierno “fuerte y potente” que actuaba contra una “revuelta”. Este Trump preelectoral era más coherente con el accionar del imperialismo estadounidense, que tras los hechos de Tiananmen mantuvo sus acuerdos con el gobierno restauracionista chino y le dio su apoyo. No por nada el hombre entonces a cargo, George H.W. Bush, fue calificado por la prensa oficial china, tras su muerte el año pasado, como un “viejo amigo”.Contra el propósito del imperialismo de colonizar y desguazar al gigante asiático, avanzando aún más sobre las condiciones de vida de las masas, la clase obrera de China tiene planteada una organización revolucionaria contra la burocracia restauracionista, por el poder obrero. El mejor homenaje a los estudiantes y trabajadores masacrados en Tiananmen.

6 de junio de 2019
Venezuela: Guaidó se desinfla, pero la bancarrota económica no cede

El rumor sobre una retirada de personal militar ruso de Venezuela, difundido por Trump y el Wall Street Journal, pero desmentido por el gobierno de Putin, sirve -con independencia de su veracidad- para recordar que la crisis venezolana forma parte de un vasto tablero de negociaciones y confrontaciones. Cuando los norteamericanos se lanzaron a una campaña golpista y de sanciones económicas, Moscú desplegó su influencia para defender sus intereses políticos y económicos. La petrolera estatal rusa Rosneft, asociada a PDVSA, controla importantes campos petroleros en Venezuela. Los rusos también están interesados en Citgo, dado que poseen una garantía por la mitad de esta importante refinería con sede en Houston, debido a una deuda de 1.500 millones de dólares que posee el Estado venezolano con Moscú. La ejecución de dicha garantía podría verse afectada si los norteamericanos aducen motivos de seguridad nacional. En un juego de toma y daca, Putin podría retirar finalmente su apoyo a Maduro en función de ese tablero más general, que incluye el destino de Ucrania, Siria y los gasoductos europeos (ver nota “Putin en Venezuela”, del 4 de abril). Oslo Entre tanto, el primer encuentro entre el gobierno venezolano y el autoproclamado presidente Juan Guaidó, con la mediación de Noruega, concluyó en Oslo sin resultados. Lo mismo cabe decir de la visita a Caracas del Grupo de Contacto, impulsado por la Unión Europea que, sin dejar de agitar una salida golpista, se acercó a la capital venezolana para alentar un “camino electoral negociado”. Lo que empantana esta variante es que Guaidó la condiciona a una renuncia previa de Maduro y a su no participación en el proceso electoral. Guaidó ha tenido que participar de las negociaciones en Oslo a desgano, como resultado del fracaso de su plan golpista, cuyo último capítulo fue el fallido alzamiento del 30 de abril, que no logró quebrar a las Fuerzas Armadas ni movilizar a las masas. El líder golpista sabe que Maduro ha sabido aprovechar en el pasado las mesas de diálogo como un factor de dilación. Pero, de momento, no encuentra condiciones para una nueva aventura callejera. Las dificultades para precipitar la caída de Maduro han llevado de nuevo al terreno de la negociación de una “transición ordenada”. El canciller uruguayo, Rodolfo Nin Novoa, cuyo país integra el golpista Grupo de Contacto, criticó públicamente la intransigencia de Guaidó. Y se animó inclusive a criticar que la oposición boicoteara los últimos comicios presidenciales. “Si hay una llamada general a elecciones y usted no se presenta, no puede decir que fue usurpado", cuestionó (El Nacional, 30/5). Otro revés para Guaidó ha sido que nada menos que el gobierno brasileño decidiera retirar a la representante de éste en Brasil, María Teresa Belandria, de la lista de embajadores que presentaron cartas credenciales a Jair Bolsonaro el 4 de junio (al parecer, por la presión de un sector de las Fuerzas Armadas brasileñas). Los golpistas del Grupo de Lima y de la Unión Europea toman nota del fracaso de Guaidó. Además, en el planteo de una “salida ordenada” influye el temor a un “desenlace violento y muy peligroso para América Latina”, en palabras del canciller uruguayo (ídem). No obstante todo esto, y en línea con el planteo de Trump acerca de que todas las cartas están sobre la mesa, la oposición venezolana ha votado -en la Asamblea Nacional- el reingreso de Venezuela al Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR), que establece el compromiso de los países firmantes a reaccionar conjuntamente ante la agresión militar a alguno de sus socios, y que podría servir en el futuro como coartada para justificar una invasión imperialista. Bancarrota económica La debacle de Guaidó no cancela, por supuesto, el desarrollo de la bancarrota económica venezolana, que es el verdadero talón de Aquiles del régimen de Maduro. Un informe del Banco Central ha reconocido que el PBI se desplomó un 50% entre 2015 y 2018, y que el país padece una inflación astronómica. Hay quienes ven en el sinceramiento estadístico el anticipo de un pedido de préstamos a organismos multilaterales. La falta de recursos ha empujado a Maduro a vender reservas de oro para financiar las importaciones. Se estima que las reservas ascienden a 8 mil millones de dólares, el nivel más bajo en 29 años (Clarín, 19/5). La deuda venezolana, vale recordar, asciende a 150 mil millones de dólares y buena parte de la producción de crudo se usa para cancelar deudas con China. Según un artículo del Financial Times (reproducido por El Cronista, 22/5), la oposición venezolana ha contratado a un abogado experto en deudas soberanas para estudiar un plan de reestructuración. Este cuadro se completa con una escasez de medicamentos e incluso de combustibles, que ha llevado a un racionamiento en varios estados. La producción petrolera se ha derrumbado a menos de 500 mil barriles diarios y las refinerías trabajan a un tercio de su capacidad, con muchas de ellas paradas, en un contexto en que Venezuela debe importar el 50% de la gasolina que necesita. El movimiento obrero Ante el impacto de esta bancarrota sobre las masas, Maduro recurre a las fuerzas represivas, los Clap (programa alimentario) y a una regimentación extrema del movimiento obrero, sea por medio de la burocracia sindical de la Central Bolivariana Socialista de Trabajadores (CBST) o de un nuevo memorándum, que acentúaría la injerencia estatal en las negociaciones colectivas y tendería a un achatamiento salarial y un ataque de las conquistas obreras. El movimiento obrero, golpeado por la magnitud de la crisis económica, viene librando algunas luchas aguerridas, pero que en general son aisladas y de características defensivas, en medio de un derrumbe en sus condiciones de vida. De estas luchas pueden destacarse el paro de los obreros de Firestone contra las suspensiones y el de los trabajadores de la Universidad de Barquisimeto, que han protagonizado tres meses de lucha por el salario. El relativo reflujo del plan golpista de Guaidó quita un arma de extorsión a Maduro y refuerza las posibilidades de la clase obrera de salir a una lucha por sus reivindicaciones. Abajo el golpe imperialista. Por un congreso de bases del movimiento obrero y el desarrollo de un partido revolucionario.

6 de junio de 2019
Sudán: los militares disparan contra la rebelión

Más de 35 manifestantes fueron masacrados y centenares heridos, el 3 de junio, por orden del Consejo Militar de Transición que gobierna Sudán desde principios de abril, luego de que una rebelión popular de varios meses, acicateada por el aumento del precio del pan, llevase a la caída del dictador Omar al Bashir. La rebelión que arrancó en diciembre -configurando, junto a los hechos de Argelia, una segunda Primavera árabe- sigue viva, ahora bajo el reclamo de que se entregue el poder a un gobierno civil. Uno de sus puntos centrales era el sostenido acampe mantenido frente a la sede del Estado Mayor de la Defensa, en Jartum, la capital sudanesa. Allí avanzaron las fuerzas represivas, bloqueando las salidas del sitio de la sentada y disparando a mansalva contra los manifestantes, prendiendo fuego las carpas y tiroteando incluso en los hospitales de la zona. El operativo represivo abarcó a acampes en otras ciudades e incluyó el bloqueo de los accesos de Jartum, el corte del servicio de internet de las tres empresas de telecomunicaciones y las 30 cadenas de radio del país, así como el cierre de la oficina y el retiro de permisos de trabajo a corresponsales como los de Al Jazeera. Un estado de sitio para imponer la autoridad del gobierno militar. La masacre obligó a la Alianza por la Libertad y el Cambio, paraguas de los diversos sectores de manifestantes, a declarar el fin de las negociaciones que mantenía con el Consejo Militar y llamar a la “desobediencia civil” y la paralización del país, hasta que los militares depongan el poder. Desde el Consejo afirmaron también el cese de las negociaciones y su líder, el teniente general Abdel Fattah al-Burhan, refrendó el planteo militar de una transición extensa, con la convocatoria a elecciones dentro de nueve meses, y anunció que se formaría inmediatamente un gobierno (sin mayores precisiones) para dirigir el país hasta entonces. Alianzas En la represión jugaron un papel clave las sanguinarias Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF, por sus siglas en inglés), lideradas por el general Mohamed Hamdan Dagalo, alias “Hemedti”, vicepresidente del Consejo Militar. Hemedti fue la mano derecha del depuesto al Bashir en el genocidio cometido por el régimen contra los rebeldes de Darfur, para luego soltarle la mano ante las crecientes revueltas. Hemedti es una figura en ascenso que cuenta con el apoyo de las monarquías petroleras de Arabia Saudita y los Emiratos Arabes Unidos que, junto con el gobierno golpista de Egipto, buscan consolidar su influencia en la región tras la caída de al Bashir. Incluso, hay quienes asocian la escalada de violencia a los manifestantes al diálogo de los militares sudaneses con Arabia Saudita. Toda esta alianza reaccionaria revela la impostura de las críticas a la masacre por parte de los gobiernos de Estados Unidos, Inglaterra y otros países europeos. Estas potencias imperialistas mantienen lazos de hierro con los gobiernos de Arabia Saudita, Emiratos Arabes y Egipto, con quienes han desarrollado un sinfín de avanzadas contrarrevolucionarias en Medio Oriente. La clase obrera La virulenta represión viene precedida por una potente huelga general el 28 y 29 de mayo, que puso de manifiesto el sostenido rechazo a los militares -provenientes del régimen de al Bashir- entre los trabajadores. Pese a las amenazas gubernamentales de despidos masivos y hasta detenciones y disparos para forzar la vuelta al trabajo, la medida fue masiva tanto en el sector público como privado, con piquetes frente a los lugares de trabajo que luego convergieron en movilizaciones. Tuvo gran adhesión, incluso, en áreas rurales del país. Ahora, frente a la masacre, se procesaron medidas como la huelga general de los pilotos del lunes, que paralizó los vuelos internos y externos en el aeropuerto de Jartum. La determinación de los trabajadores contrasta, sin embargo, con la carencia de un planteo independiente, desde el punto de vista de la clase obrera. Los comunicados de los huelguistas insisten en su sujeción a las resoluciones de la Asociación de Profesionales Sudaneses, que nuclea gremios y organizaciones de profesionales, con liderazgo de este último sector y una orientación liberal. Se debe advertir, ante todo, contra las intenciones de poner los planteos de gobierno civil como un freno al proceso revolucionario. Se plantea la más amplia movilización y el desarrollo de una huelga general ininterrumpida hasta la caída de los militares. Es el marco ideal para la estructuración de la clase obrera con un planteo independiente, que ligue las reivindicaciones democráticas inmediatas con el planteo de un gobierno de trabajadores.

6 de junio de 2019
“Venimos a proclamar la vigencia histórica del Cordobazo”
Redacción

El Partido Obrero llevó a cabo, el pasado jueves 30, un gran acto por el 50° aniversario del Cordobazo en Unione e Benevolenza, bajo la consigna “por un Cordobazo nacional”, que tuvo como oradores a Fernando Ramal (presidente de la Fuba), Alejandro Crespo (secretario general del Sutna) y Néstor Pitrola (precandidato a diputado nacional por el FIT por la provincia de Buenos Aires). Durante el acto se proyectaron dos videos enviados desde la movilización educativa de San Pablo, uno de ellos de Osvaldo Coggiola (secretario adjunto de Andes, gremio docente universitario, militante trotskista y activista estudiantil durante el Cordobazo) y otro de los compañeros de la organización Luta pelo Socialismo (LPS). En su intervención de cierre, Néstor Pitrola resaltó la campaña política del PO en el aniversario del Cordobazo, que ha incluido la realización de charlas, mesas-debate, la elaboración de un folleto específico y un acto en Córdoba con 1.000 compañeros, en la emblemática sede del sindicato de Luz y Fuerza. “No hay homenaje más importante”, evaluó. Recordó también a Christian Rath, Ernesto Foix, Silvia Amorín y Gregorio Flores, “con los cuales aprendimos durante todo el proceso político del Cordobazo”. “Venimos a proclamar la vigencia histórica del Cordobazo”, dijo Pitrola. “Cuando hoy decimos que queremos un paro activo de 36 horas, estamos diciendo que proponemos un Cordobazo nacional para terminar con Macri, el FMI y los gobernadores”. Y observó que “ayer la clase obrera, a 50 años del Cordobazo, le paró el país en seco a Macri, mostrando todo su potencial revolucionario”. Sobre este punto, también dijo que “levantamos con el Plenario del Sindicalismo Combativo y el clasismo las banderas del Cordobazo al plantear el problema de la crítica a la burocracia de Daer y compañía, que son los herederos de la burocracia participacionista de Vandor”. Pitrola señaló que la tradición del Cordobazo también está presente en las ocupaciones de AGR, Inti, Interpack. Defendió el método de la ocupación de fábrica frente a un kirchnerismo sindical que lo rechaza. Y reivindicó, en el mismo sentido, la enorme huelga de UTA Córdoba en 2017, que duró nueve días y fue hostigada por los medios, el gobernador Juan Schiaretti y el intendente Ramón Mestre. En cambio, el PO fue “un abanderado” de esa lucha. “En la etapa previa al Cordobazo tuvimos huelgas y derrotas (Ensenada, Citroën, Goodyear, Fabril Financiera), que fueron la fragua donde se fue fogueando una vanguardia, sacando conclusiones, para finalmente derivar en el proceso de rebelión popular que fue el Cordobazo”, explicó Pitrola. Reivindicó la lucha de Política Obrera en los congresos del Sitrac-Sitram y el Plenario de Villa Constitución en 1974, por la formación de una tendencia clasista nacional y por un gobierno de trabajadores. Recordó también que el PO caracterizó al Santiagueñazo de 1993 como el Cordobazo de los ’90. “Empezaba la batalla de fondo de la clase obrera y los oprimidos contra el nefasto régimen de Menem”, dijo. “Somos herederos voluntarios del proceso del clasismo que nace en el Cordobazo, de los cuerpos de delegados que se recuperan”, dijo Pitrola. “Hoy, cuando organizamos el PSC, nos hemos inspirado en aquellas experiencias para llevar lo que en aquella época las experiencias dominantes de la izquierda no quisieron llevar adelante”, dijo Pitrola, polemizando con los planteos de conciliación de clases del sindicalismo de liberación de Agustín Tosco. Cuestionó la idea de que habría que acompañar una supuesta identidad peronista del movimiento obrero, señalando que el lema del Cordobazo fue “luche y luche, y no deje de luchar por un gobierno obrero y popular”. Pitrola se refirió también a la necesidad que se plantea hoy de “separar a los trabajadores del nacionalismo de conciliación de clases. Explicar que no quieren romper con el FMI, que quieren gobernar con la Unión Industrial, con el capital agrario, todos los cuales firmaron los 10 puntos de Macri, que significan una ruta de ataque al pueblo trabajador”. Una ruta llena de contradicciones, dijo, en un país que va al default. “Preparemos a la juventud, a la clase obrera, al movimiento piquetero, para los tiempos que vendrán”, dijo Pitrola. “Proponemos al FIT un congreso para que la vanguardia discuta un programa y preparar los grandes momentos que vendrán antes y después de octubre”, añadió.

6 de junio de 2019
[Editorial] El fracaso de la tercera vía y una polarización de crisis

La novedad política del comienzo de 2019 era el intento de la clase capitalista de armar una salida electoral distinta a los bloques políticos preexistentes. Los principales grupos económicos apostaron sus fichas a los Lavagna y compañía, buscando crear una opción distinta al fracasado gobierno de Macri y al kirchnerismo, que se lo representaba como un defensor del intervencionismo estatal. La formación de Alternativa Federal contó por ello con el concurso de la inmensa mayoría del pejotismo y del elenco de los gobernadores, así como del apoyo de una parte importante de la centroizquierda. Los medios de comunicación jugaron sus fichas, aburriendo con la foto en sandalias y medias del ex ministro de Economía de Néstor Kirchner. Los que auspiciaban este armado buscaban vaciarle Cambiemos al macrismo, quedándose con el radicalismo e incluso con la pata peronista del PRO. Y pretendían también arrinconar al kirchnerismo, aislándolo de sus aliados del peronismo. Pero nada de esto ocurrió. Las encuestas mostraron que ninguno de los candidatos de Alternativa Federal atraía al electorado, lo que, a su turno, agravaba la competencia interna y la guerra de camarillas. El triunfo aplastante de Schiaretti en Córdoba tampoco alcanzó para sacar el barco a flote. Así, cuando estamos en las vísperas de la inscripción de las alianzas electorales, la llamada ‘tercera vía’ está siendo despedazada entre el macrismo y la fórmula Fernández-Fernández. Se asoma una polarización electoral entre Cambiemos y el pejotismo-kirchnerismo, que es el resultado del fracaso de la clase capitalista en haber conseguido estructurar una salida más ajustada a su política. Obligados a defender sus intereses capitalistas en este cuadro, la crisis política y de régimen adquiere esta forma. Es cierto, claro, que para licuar este espacio intermedio, el kirchnerismo, antes que ello, decidió licuarse a sí mismo. La nominación presidencial de Alberto Fernández por parte de Cristina Kirchner representó un giro a la derecha para ganarse el apoyo del peronismo y del capital financiero internacional. El primer anuncio hecho por el candidato fue dar por terminada la guerra con Clarín e ir a cenar con Magnetto. El segundo fue fatigar a los medios de comunicación desmintiendo cualquier posibilidad de default de la deuda. Citó, para darle crédito a sus dichos, los 200.000 millones de dólares que los gobiernos kirchneristas pagaron a los acreedores internacionales en concepto de capitales e intereses de deuda. Para sumar ‘previsibilidad’, Alberto Fernández comentó que, en materia económica, se asesora con Guillermo Nielsen, un crítico por derecha al macrismo, al que le achaca haber optado por el gradualismo en vez de un shock de ajuste. El tercer anuncio fue destinado al Vaticano, con la declaración de que el aborto legal “divide a los argentinos”. Es cierto, también, que el macrismo movió sus fichas para evitar que los capitalistas le retiren el apoyo por completo y emigraran hacia la tercera vía en formación. Luego de despotricar contra los acuerdos de cúpula, convocó a un pacto sobre la base de los 10 puntos, que resumieron el programa estratégico de la clase capitalista. Para el gobierno, el éxito de la iniciativa no debía medirse en lograr un acuerdo imposible, sino en dividir a los adversarios y quedarse con la bandera de ser los defensores más consecuentes del programa del capital. Lo conseguido no fue poco para un gobierno en caída libre: desde la UIA hasta la Came, pasando por la Sociedad Rural y los bancos, las cámaras patronales apoyaron el decálogo. Como la necesidad tiene cara de hereje, el macrismo resolvió incluso habilitar un pacto con el peronismo, bajo la forma de que sectores del PJ y el massismo lleven a Vidal como candidata a gobernadora. Los cultores de la ‘nueva política’ terminaron convirtiendo a su figura ‘honesta’ en una colectora. La Convención Radical, en estas condiciones, después de mucho patalear y gritar para la tribuna, decidió quedarse en Cambiemos. El massismo, por su lado, está sacando cuentas. El ex jefe de Gabinete de Cristina Kirchner debe decidir si va a una Paso perdidosa con Alberto Fernández o si lleva a Vidal como candidata a gobernadora, adelantando un voto en favor de Macri en un probable balotaje, o si se queda con un puesto en un futuro gabinete y la presidencia de YPF, lo que sería celebrado por su financiasta Carlos Bulgheroni. En una u otra variante, su fuerza se va a dividir. Sólo le queda reducir daños. 1.000 puntos Así las cosas, el fracaso de la llamada tercera vía anticipa una elección que tiende a polarizarse entre alternativas políticas que no levantan el entusiasmo de los principales grupos económicos. Del electorado tampoco. Y de las fuerzas en presencia otro tanto: el izquierdismo kirchneriano traga sapos y sapos, el establishment teme un Macri reelecto que no pueda gobernar, cuando ahora lo hace con pulmotor. Se trata de una polarización peculiar, ya que las fuerzas que la componen no tienden a los extremos, sino al centro. En vez de Braden o Perón, tenemos Macri o Alberto Fernández. De fondo, es la consecuencia de que la clase capitalista no es partidaria de un cambio de frente después de la fracasada experiencia derechista del macrismo. Quiere preservar lo que entiende es una conquista: la libertad de movimiento del capital, el acceso a los mercados internacionales de crédito, la eliminación de restricciones e intervenciones estatales, el ataque al sistema jubilatorio y a los convenios colectivos, la rebaja de impuestos al capital. Pero es esta política la que ha llevado a una crisis de fondo, que se expresa en la caída sistemática de la producción, el consumo, la construcción y de todos los índices económicos y sociales. El carácter superficial de la polarización que se pretende desarrollar queda expuesto cuando se mira la posición de ambos bloques con relación con el FMI, al que todos quieren seguir atados. A lo máximo que aspiran es a estirar los plazos de cancelación, para liberar fondos para los acreedores privados. La falta de entusiasmo que despierta esta polarización artificial explica que, en las vísperas de la inscripción de alianzas, el riesgo país ronda los 1.000 puntos, mostrando que los títulos de deuda del país se venden a precios de remate. El riesgo país pone más presión sobre la tasa de interés, que sigue por arriba del 70% anual. Si el dólar no se ha disparado aún más se debe exclusivamente a estas tasas exorbitantes y a que el Banco Central no deja de vender reservas. En el último mes, por ejemplo, se fugó más del 80% del último tramo del préstamo dispuesto por el FMI. A este ritmo, sin embargo, nadie puede asegurar que no se produzca una nueva corrida cambiaria e incluso bancaria en el trascurso de la campaña electoral, sea en la que va hasta las Paso o entre éstas y las generales de octubre, y aún después de octubre y antes del 10 de diciembre. La bancarrota económica se ve potenciada por la crisis mundial, que agudiza la guerra comercial y abre la eventualidad de una sucesión de devaluaciones de las monedas para contrarrestar las medidas proteccionistas dispuestas por los principales Estados. Una delimitación estratégica El intento de avanzar en este cuadro de polarización bajo la batuta del FMI plantea para la izquierda y los luchadores populares que defienden posiciones independientes la necesidad de avanzar en una delimitación estratégica, que debe hacerse con todo vigor y energía militante. Esto vale por sobre todo cuando se observa que la centroizquierda se ha sumado alegremente como cuarto violín de estos bloques principales. Vale para los Stolbizer y sus coqueteos con Lavagna, y para los Lozano, Donda y Pino Solanas, que buscan un rayo de sol al amparo del pejotismo. Ni la nominación de Alberto Fernández cambió el seguidismo de éstos al pejotismo. Al revés, ha reforzado su derechización. En los últimos días, Pino Solanas cumplió la función que le asigna el comando albertista, saliendo a declarar que es “irresponsable” plantear el no pago de la deuda. La incógnita es si el favor será retribuido; Pino Solanas aspira a renovar la senaduría por la Ciudad de Buenos Aires, que conquistó cuando era un aliado de Carrió. La fórmula Fernández-Fernández busca conquistar el apoyo patronal exhibiendo su principal capital: el apoyo de la burocracia sindical para hacer pasar un ajuste en regla contra los trabajadores. La propuesta de “contrato-pacto social” realizada por la propia Cristina en el predio de la Sociedad Rural compromete al ala kirchnerista pura de la fórmula con esta política de atenazamiento del movimiento obrero. Vale otro tanto para sectores populares, como el movimiento de la mujer, donde una parte de sus referentes ha declarado su apoyo a esta fórmula, a pesar de sus renovados y extendidos lazos con el Vaticano. Alberto Fernández ya ha declarado que las mujeres deberán conformarse con una simple despenalización. Para el Frente de Izquierda, la lucha electoral que se avizora cobra un carácter estratégico, porque consiste en librar la batalla de las batallas: separar a las masas, empezando por su vanguardia y los sectores más activos de ellas, del nacionalismo burgués y de todas las fracciones patronales. Esta batalla reclama un programa y un método de campaña. Sobre el primero, cobra centralidad el planteo de que la crisis la paguen los capitalistas, la ruptura con el FMI, el no pago de la deuda, la nacionalización de la banca, la separación de la Iglesia del Estado, la independencia de las organizaciones obreras del Estado. En tanto somos la voz de cada lucha y levantamos la bandera del paro activo nacional de 36 horas, el Cordobazo nacional como lo hemos llamado en estos días. A las salidas capitalistas en danza, que apuntan a descargar el peso de la crisis sobre los hombros de la población laboriosa, le oponemos una salida política de los trabajadores y la izquierda, dirigida a una reorganización del país sobre nuevas bases sociales. Debemos bregar porque este programa sea abrazado por sectores amplios de los trabajadores, las mujeres y la juventud. Nuestra propuesta de convocar a un Congreso del Frente de Izquierda está dictada por esta tarea estratégica, a la que llamamos a sumarse a toda la izquierda plasmando una lista única y una campaña unificada.

6 de junio de 2019
Un seminario en el Sutna sin precedentes

El sindicato recuperado del Neumático de la Argentina organizó una jornada debate donde se expresaron las perspectivas de los principales movimientos de lucha del país y las tareas del movimiento obrero en esta etapa. La jornada comenzó en las instalaciones recreativas del Sutna de El Jagüel, en la zona sur, con una destacada mesa de historiadores y periodistas, donde expresaron sus puntos de vista sobre el Cordobazo Hernán Camarero, Lucas Poy, Ismael Bermúdez y Mario Hernández. Con una concurrida audiencia de trabajadores, en particular de la fábrica Bridgestone, los diferentes expositores realizaron un repaso histórico sobre las jornadas obreras en Córdoba, el rol del movimiento estudiantil y la vigencia de la lucha contra la burocracia sindical. El sábado 31, el seminario continuó con un panel sobre la lucha de la mujer trabajadora, que impactó a la audiencia por las destacadas presencias y la expresión de la lucha de la mujer en esta etapa. De este panel participaron la periodista Silvia Martínez Cassina, la actriz Laura Azcurra, Raquel Blas (secretaria general de la CTA Mendoza), María De Mateis, de la comisión interna de Textilana, y Cristina Beitia, de la comisión de mujeres de Fate. El aporte de las experiencias de lucha en el movimiento de la mujer desde diferentes ópticas dio como resultado la expresión del conjunto de reivindicaciones que enfrenta la mujer frente a la explotación capitalista. Desde la lucha de las trabajadoras de los medios de comunicación, pasando por la lucha por el aborto legal, seguro y gratuito, hasta la lucha de las trabajadoras de enfermería de Mendoza, la lucha de Fate y la heroica lucha de las trabajadoras de la industria textil de Mar del Plata, se recorrieron experiencias que han sido un aporte fundamental para los trabajadores del Sutna y de la zona norte que estaban presentes. El panel de cierre contó con Gabriel Suárez, secretario general del sindicato de Luz y Fuerza Córdoba; Abel Bohoslavsky, escritor y participante del Cordobazo; Daniel Yofra, secretario general de la Federación Aceitera; Alejandro López, secretario general del SOECN; Néstor Pitrola, por la CSC-PO y también protagonista, y Alejandro Crespo, del Sutna, que cerró la mesa. Las intervenciones se destacaron por vincular la acción de los trabajadores cordobeses con las tareas, desafíos y problemas actuales que enfrenta el movimiento obrero. Testimonios y debates Gabriel Suárez, de Luz y Fuerza hizo referencia a la vigencia del método del Cordobazo en relación con el paro de la CGT de este 29 de mayo: “Si hay una de las cuestiones que a nosotros nos identifica como organización sindical es que no estamos de acuerdo con los paros materos, los paros deben ser con movilización (…) necesitamos poner la historia en el presente”. También señaló: “Nos quieren (el gobierno y el FMI) destruir la matriz de crecimiento de nuestra patria que es específicamente las fuentes de trabajo, con un modelo distinto (…) nos oponemos a la reforma laboral de nuestro convenio así como a la reforma nacional, más protagonismo de todos los trabajadores para salvar a la patria”. López, de Ceramistas de Neuquén, reivindicó la lucha de las gestiones obreras trazando una analogía con el Cordobazo, alrededor del apoyo popular recibido y de la resistencia a la represión. Afirmó que no alcanza con pelear por reivindicaciones sindicales y con recuperar sindicatos sino que “los trabajadores, lo que verdaderamente nos tenemos que poner como objetivo es el poder (…) tenemos que poner en pie organismos obreros” y planteó la necesidad de que así como el FIT logró un acuerdo electoral, “tiene que poder ponerse de acuerdo en hacer algo unificado, un congreso de trabajadores (…) tenemos que buscar nuestra propia salida”. Abel Bohoslavsky hizo un repaso de la historia previa al Cordobazo, el golpe de Onganía y el apoyo que recibió tanto de la burocracia sindical como de las cámaras empresarias. Llamó a reivindicar el sentido histórico del Cordobazo concentrado en el cántico “luche, luche, luche, no deje de luchar, por un gobierno obrero, obrero y popular”. Yofra, de aceiteros, por su parte, repasó la historia reciente de su gremio, el ascenso de la actual conducción y la huelga salarial de 25 días en 2015, señaló también que “no somos los mismos dirigentes de aquella época e incluso la sociedad no es la misma, nos han ganado la batalla cultural, hoy no necesitan a los militares para romper con dirigentes como Alejandro (Crespo), hoy necesitan a los medios solamente, con los medios los capitalistas nos han ganado hasta las elecciones”. En cuanto a la relación entre el sindicalismo y las alternativas políticas, señaló que “me preocupa más fortalecer el movimiento obrero y no depender de un partido político, no creo que los dirigentes tengan que participar de lleno en un partido político”. Néstor Pitrola incluyó en su análisis del Cordobazo el rol de Perón con su consigna conciliadora “desensillar hasta que aclare”, reivindicando la vigencia de la gesta cordobesa, hizo un paralelo entre aquella etapa y la situación actual: “este planteo de paro activo de 36 horas que desarrollamos con el Plenario del Sindicalismo Combativo está planteando un Cordobazo nacional (…) hoy un paro activo de todo el movimiento argentino podría derrotar a Macri y a todo el régimen”. Pitrola recogió el guante de lo planteado por López “el congreso de la izquierda y el clasismo tendría que integrar dos cuestiones: lucha por el paro activo nacional, cómo desarrollamos esa lucha y, al mismo tiempo, la referencia política, que el clasismo se reúna en un congreso a ofrecer un programa de los trabajadores y de la izquierda”. Por último, Crespo destacó la importancia de la actividad para la formación de los trabajadores del gremio, hizo una analogía entre el Cordobazo y la lucha contra el procedimiento preventivo de crisis en Fate: “les dijimos a la empresa y al gobierno que en el cordón industrial de la zona norte podía haber un conflicto imprevisible, un estallido, junto con los vecinos que vinieron todos (…) lo que hizo que frenaran el ataque es que sabían que ese conflicto podía ocurrir”. Crespo también hizo referencia a uno de los pasajes de la intervención de Yofra: “Creo que un sindicato tiene que ser independiente de todos los partidos patronales, porque vamos a tener que enfrentarnos a todos los que vengan, como lo hicimos antes con el kirchnerismo”. Este seminario, a 50 años del Cordobazo, ha sido un salto en la conciencia de la vanguardia obrera del Neumático. La conquista del gremio continúa abriendo nuevos caminos en la politización de los trabajadores que luchan por sus reivindicaciones y, al mismo tiempo, son un canal de organización de la clase obrera por sus intereses históricos.

6 de junio de 2019
Una polarización contra los trabajadores
Redacción

Ha fracasado definitivamente el intento de montar una “tercera vía” que incluya a los gobernadores del PJ anti-kirchnerista, donde gravitaban también Sergio Massa y Roberto Lavagna. Los grandes grupos económicos se jugaron a tratar de construir una candidatura desde este sector. Sin embargo, la manija mediática no logró levantar la intención de voto de estos candidatos. Ni siquiera la abultada elección de Schiaretti fue suficiente. El cordobés se abrazó con Macri y se fue de vacaciones. Desde Massa a Urtubey, pasando por cada gobernador del PJ, escuchan ofertas y negocian entre las fórmulas de los Fernández y Cambiemos. Massa se gana el premio a la promiscuidad política, negociando simultáneamente con María Eugenia Vidal y con Alberto Fernández. El kirchnerismo recibe con los brazos abiertos a quien cogobernó con Vidal y le votó 104 leyes de ajuste a Macri con sus 37 diputados. Dime con quién andas y te diré cómo gobernarás. Todos responden a un mismo programa económico, social y político: respeto del endeudamiento monstruoso con el FMI, reforma laboral flexibilizadora, mayor ajuste jubilatorio, continuidad de las privatizaciones y, por ende, de los tarifazos. Es lo que Alberto F. y Kicillof se han cansado de repetir en sus presentaciones en Wall Street y Washington. El “riesgo país” de 1.000 puntos muestra que, gane quien gane, el país sigue camino a la bancarrota. Cambiemos y el frente pejotista se disputan manejar la bancarrota a costa de los trabajadores. Avancemos conformando, junto al Frente de Izquierda, listas unitarias donde estén representados toda la izquierda y los sectores independientes y de lucha del movimiento obrero, de los desocupados, de las mujeres y la juventud. Vamos a una gran campaña por la independencia política de los trabajadores y por un programa para que la crisis la paguen los capitalistas.

6 de junio de 2019
Acto contra los despidos en ALBA

Este mediodía se llevó adelante un acto en puerta de fábrica convocado por la comisión interna de ALBA Akzonobel, como parte del plan de lucha contra los 30 despidos ejecutados hace tres semanas por la multinacional de la pintura. Los delegados de ALBA anunciaron la constitución de un fondo de lucha y una audiencia pública en el Congreso el 14/6, convocada por la diputada nacional del PO - FIT Romina Del Plá, quien ya presentó un proyecto de repudio a los despidos en la Cámara Baja. El acto contó con 300 compañeros, entre obreros de la fábrica y delegaciones solidarias. Se hicieron presentes trabajadores y delegados del Sutna San Fernando, INTI, Unilever, Sealy, Frigorífico Rioplatense, Línea 60, las seccionales del Suteba dirigidas por la Lista Multicolor y el Polo Obrero, entre otros. Participaron también el Partido Obrero, el PTS y el MST; Nicolás del Caño, Néstor Pitrola y Vilma Ripoll hicieron uso de la palabra, brindando su apoyo a los trabajadores. Este acto sigue a otras medidas del conflicto como bloqueos, asambleas y recorridas por fábricas de la zona. La comisión interna reclama un plenario de delegados del sindicato de la pintura. para resolver un plan de lucha de todo el gremio contra los ataques patronales. Apoyemos la lucha de los trabajadores. Reincorporación de todos los despedidos.

6 de junio de 2019
“Necesitamos un gobierno de trabajadores”
Redacción

Alejandro Crespo, secretario general del Sutna, fue uno de los oradores del acto del PO en Unione e Benevolenza por el 50° aniversario del Cordobazo. En su discurso, se refirió al “pacto social” que hoy promueve Cristina Kirchner como una experiencia ya recorrida por los trabajadores, en referencia al acuerdo impulsado por el ministro Gelbard en los ’70, que buscó maniatar a los sindicatos para el desarrollo de una política de ajuste. Y consideró que, a lo largo del último período histórico, la experiencia de los trabajadores ha crecido, refiriéndose en particular al Argentinazo de 2001. Crespo repasó también la intensa lucha que logró la recuperación del sindicato del Neumático en 2016 de manos de la burocracia sindical. Y explicó la reciente lucha que enfrentó el recurso preventivo de crisis que quiso imponer la patronal de Madanes Quintanilla, con el propósito de avanzar en despidos masivos y “acabar con la organización clasista en el Neumático”. En el curso de esa lucha, dijo, con los métodos clasistas, los mismos del Cordobazo, se logró frenar el avance patronal. Una lucha que logró el apoyo de los vecinos y contó con el de organizaciones obreras y piqueteras, como el Polo Obrero. Crespo reivindicó el apoyo de su sindicato a la lucha por el aborto legal. “Tenemos el pañuelo verde porque no queremos que ninguna mujer se muera. Así lo explicamos a los trabajadores”, dijo. Y resaltó que no es suficiente la lucha sindical, que los trabajadores necesitan abrir una salida política, tras varias experiencias políticas derechistas y populistas. “Hace falta un gobierno de trabajadores, es la única solución posible”, dijo. Las políticas del gobierno actual deben ser enfrentadas por medio de la lucha. “Con un Cordobazo nacional se acaba el ajuste”, resumió.

6 de junio de 2019
“Queremos la unidad obrero-estudiantil”
Redacción

Fernando Ramal, presidente de la Fuba, abrió el acto del Partido Obrero por el 50° aniversario del Cordobazo. En su intervención, señaló que “el Cordobazo no fue un disparo en cielo sereno sino la expresión de un vasto proceso en el movimiento obrero y estudiantil”. Señaló que la formación de la Unión de Juventudes por el Socialismo, en 1972, buscó profundizar el camino del Cordobazo, retomando el planteo de un gobierno obrero y popular, a diferencia de las juventudes foquistas o de la JP, que alentaron el regreso de Perón. Y reivindicó la lucha contemporánea de la UJS con las banderas del Cordobazo, en contraste con La Cámpora, “una juventud armada de arriba para abajo para contener un movimiento estudiantil”. Añadió que, en los procesos de lucha de los últimos años, la UJS ha ganado una gran autoridad política. “¿Qué es ser trosko y ser troska? Luchar hasta el final, no transar frente al Estado. Esto es reconocido -dijo- incluso por nuestros adversarios". Y afirmó que “queremos la unidad obrera-estudiantil para, como querían quienes hicieron el Cordobazo, imponer un gobierno obrero y popular”.

6 de junio de 2019
#NiUnaMenos: Un reclamo que volvió a resonar en todo el país
Redacción

El movimiento de mujeres volvió a ganar las calles el pasado 3 de junio contra la violencia hacia las mujeres y por el aborto legal en un nuevo aniversario del NiUnaMenos. En todo el país se produjeron concentraciones y movilizaciones. En el caso de la Ciudad de Buenos Aires, hubo una marcha de Congreso a Plaza de Mayo. De la concentración en Buenos Aires participaron decenas de organizaciones de mujeres, centros de estudiantes, la Federación Universitaria de Buenos Aires, la Coordinadora de Estudiantes Terciarios, la AGD-UBA, los Suteba combativos y otros numerosos sindicatos. El Polo Obrero y otras organizaciones piqueteras también se movilizaron. Asimismo, las principales referentes del Frente de Izquierda fueron parte de la jornada. Desde la columna del Plenario de Trabajadoras, Vanina Biasi señaló que “desde el primer NiUnaMenos en 2015, el movimiento de mujeres no ha parado de crecer”, destacando que “estamos en las calles, defendiendo integralmente los derechos de las mujeres, denunciando la violencia del Estado que somete a las mujeres al aborto clandestino, al hambre y a la desocupación”, citando los altos índices de precarización entre las mujeres y afirmando que “es incompatible cumplir con los planes del FMI y que se cumplan las reivindicaciones del movimiento de mujeres”. Por su parte, Ileana Celotto, secretaria general de AGD-UBA, señaló que “los diferentes bloques que hoy abogan por una salida fondomonetarista, desde los Fernández-Fernández a Macri, Vidal y Urtubey, están junto a las iglesias que hicieron fuerza para aplastar la aprobación del aborto”. A su turno, la diputada nacional del PO-FIT, Romina Del Plá, señaló que “los femicidios siguen subiendo, la situación de las mujeres y disidencias sexuales va empeorando. Con ajuste y sin aborto legal no hay NiUnaMenos. Reclamamos la inmediata puesta en pie de un Consejo Autónomo de Mujeres, electo por el voto directo de las mujeres y encargado de verificar y denunciar la no aplicación de todas las medidas necesarias. Planteamos que se garanticen los refugios, la asistencia inmediata, el cupo laboral para la mujer en situación de violencia. Para todo esto necesitamos reforzar la movilización independiente de los gobiernos”. El documento de convocatoria fue motivo de grandes debates, dado que militantes del PJ, Unidad Ciudadana, Patria Grande y organizaciones satélites del kirchnerismo se negaban a incorporar la denuncia a los gobernadores y exigir la ruptura con el FMI -buscando retroceder además sobre acuerdos previos del 8M. Presentaron además una primera versión del documento en la que no se nombraba a las iglesias y mandaban al bombo el reclamo de aborto legal. Con respecto a la deuda, levantaron el planteo de una auditoría en oposición al no pago. Los límites que quisieron imponerle al documento leído en Plaza de Mayo son los límites de la política de querer reducir el movimiento de mujeres a la condición de plataforma electoral de la fórmula Fernández-Fernández. Pero el choque del programa capitalista y clerical de ese espacio político con las luchas del movimiento de mujeres puso un coto a la maniobra. La versión final del documento hace una denuncia del “capitalismo patriarcal” y de Macri y los gobiernos provinciales, “que precarizan nuestras vidas y profundizan todas las desigualdades y las opresiones”. Al mismo tiempo, reclama “una auditoría de toda la deuda externa argentina para demostrar que es ilegal, ilegítima y fraudulenta” y se declara “en contra del endeudamiento con el Fondo Monetario Internacional llevado a cabo a lo largo del gobierno de Mauricio Macri, así como su continuidad bajo cualquier gobierno”. El documento denuncia también la ola de de despidos y rechaza “las reformas laboral y previsional exigidas por el FMI que el gobierno aún tiene en su agenda”. Y, a 50 años del Cordobazo, reivindica “las luchas obreras” y la pelea “por una huelga general”. En el plano internacional, repudia el golpismo proimperialista en Venezuela, defiende el “EleNão” brasileño y reclama justicia para Marielle Franco, la concejal del PSOL, asesinada en marzo de 2018 en Brasil. También repudia la visita de Bolsonaro al país. Cuatro años después de aquella fría y multitudinaria jornada de junio, sigue latiendo en todo el país un mismo reclamo: “Ni una menos. El Estado es responsable”.

6 de junio de 2019
El PCR, Patria Grande y el PJ rompen la Comisión Organizadora

El sábado 1° de junio, el PCR, Patria Grande y el PJ se retiraron de la reunión plenaria de la Comisión Organizadora en el rectorado de la UNLP. Hace más de 6 meses, cientos de mujeres y disidencias se vienen reuniendo para discutir sobre la organización del Encuentro de octubre, que será una importante instancia de lucha y organización para un movimiento que desde hace años viene mostrando su poderío en las calles, llegando a un punto de enorme masividad en la marea verde que peleó por el aborto legal el año pasado. Desde las primeras reuniones se viene procesando una discusión sobre el cambio de nombre del Encuentro, de Nacional a Plurinacional y la inclusión de las disidencias de género. El PCR, PJ y Patria Grande se abroquelaron desde principio de año en que el nombre no se cambiaba porque “la Comisión Organizadora es para organizar el Encuentro y para nada más”. A partir de un aparente debate sobre la nominación que debe tener el encuentro, que ya se desarrolló el año pasado, se pretende regimentar el Encuentro en favor del clero y el PJ. El debate por el nombre del Encuentro que se viene dando hace dos años, se ha vuelto una excusa para no dejar pasar definiciones políticas incómodas para los aliados de este bloque. Como ya ocurrió el año pasado ante el debate parlamentario del aborto, cuando se negaron a reclamar su aprobación en el Congreso. Está claro que se trata de escamotear algunos temas de agenda que incomodan a sus aliados políticos. Sin embargo, no tuvieron prurito alguno cuando escribieron sin autorización de nadie un apoyo del Encuentro de Salta a la asonada policial de entonces, o antes en el de Neuquén cuando en medio del conflicto del gobierno con los capitalistas del campo pretendieron que la CO del Encuentro apoyara la acción patronal contra el cobro de retenciones. En esta oportunidad, mientras impiden decisiones democráticas, este bloque pejotista está produciendo un cambio total en la fisonomía del encuentro, haciendo pasar de 75 a 150 las temáticas en las que se dividen los talleres del Encuentro. Esta brutal atomización es mucho más que el simple “pronunciamiento sobre temas de agenda” que el PCR-PJ-PG dice rechazar: estamos ante un enorme favor a Cambiemos, el PJ y los K, quienes están buscando contener las consecuencias de la crisis a través del proceso electoral, y buscan para ello el apoyo político de la Iglesia católica y las evangélicas. La necesidad de controlar a un movimiento de mujeres y disidencias, que ha mostrado enormes reservas de lucha y una disposición a enfrentar a ambas instituciones -Iglesia y Estado- en las distintas reivindicaciones por las que ha salido a pelear, es el norte que orienta la acción rupturista de este bloque político. En la reunión plenaria del sábado este conjunto de organizaciones se dedicaron en sus intervenciones a atacar al activismo y la izquierda. Sin poder avanzar en imponer esta política frente a la presencia numerosa y constante de todo el bloque de la izquierda y los sectores independientes y de lucha, el bloque pejotista se levantó, se llevaron el sonido y se fueron mientras un enorme sector del activismo cantaba por el aborto legal. Todo un pronunciamiento político de quienes han elegido defender sus vínculos con el clero y los gobiernos del régimen por sobre los intereses de las mujeres y disidencias. Alertamos al conjunto del movimiento de mujeres sobre esta maniobra en curso. No debemos permitir la apropiación de la organización del Encuentro por parte de este bloque pejotista-clerical. Vamos con todo por un Encuentro independiente y de lucha Queda de manifiesto el profundo temor que nos tienen a las mujeres movilizadas y organizadas. Saben que muchas de esas miles iremos al Encuentro a discutir cómo arrancamos de una vez nuestro derecho al aborto seguro legal y gratuito y a la ESI; iremos a denunciar el ajuste que sufrimos como trabajadoras; iremos a denunciar los casos de pedofilia de la Iglesia, como el del cura Di Lorenzo amparado por el propio arzobispo “progre” Tucho Fernández; iremos a exigir que se vaya el FMI y a decir que nosotras no vamos a pagar ninguna deuda. De allí la preocupación de disciplinarnos y sacarnos de la organización del Encuentro. Desde el Plenario de Trabajadoras llamamos a defender y sostener la participación en la Comisión Organizadora de todas las que queremos darle a este Encuentro una impronta independiente y de lucha contra los responsables de todas las violencias que sufrimos. Te invitamos a sumarte a participar con nosotras de las reuniones de comisión y las plenarias. Te convocamos también a organizar juntas el viaje al Encuentro. Impulsemos charlas, reuniones abiertas y asambleas en los lugares de estudio, de trabajo y en los barrios para llenar de las pibas de la marea verde y las mujeres trabajadoras este 34º Encuentro.

6 de junio de 2019
Mendoza: un gran frente luchará para recuperar ATE

El 7 de agosto se realizarán las elecciones generales de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE). Las mismas están cuestionadas porque está en marcha un proceso electoral alevosamente fraudulento. La Naranja (ATE en acción - Tribuna Estatal) ha constituido el Frente Unico de Recuperación de ATE Mendoza (Lista Negra y Blanca), con la compañera Raquel Blas a la cabeza, sumando a las seccionales disidentes de Tunuyán, Luján, Este y Lavalle (Verde-Celeste) y sumando a compañeros del PCR, MST y un sector que rompió con la Verde y Blanca para integrar el Frente. La constitución del Furam está dictada por la necesidad de recuperar la democracia interna del sindicato: volver a las asambleas en cada repartición, los plenarios de delegados, las paritarias abiertas, el fondo de huelga. ATE pasó de ser el sindicato que rompía los techos salariales a ser el primer firmante de acuerdos en baja. Fraude histórico en curso Hugo “Cachorro” Godoy y Roberto Macho, en Mendoza, han plagado la elección de “urnas volantes” sin establecer su recorrido y horario. En algunos casos, la ubicación declarada corresponde a sitios baldíos, casas abandonadas, descampados o directamente a lugares imposibles de ubicar (calle pública S/N). De cada diez urnas, ocho son de estas características, incluso en lugares que superan ampliamente los 50 afiliados, pero son claramente organizados y controlados por la Naranja u otras fuerzas de oposición. La designación de la junta electoral se estableció de la misma forma, con un congreso trucho de ATE y asambleas clandestinas. El padrón es otro punto fuerte del fraude en curso. Pese a que en la totalidad de reparticiones se registran desafiliaciones en cantidades significativas, Roberto Macho ha declarado al menos 2 mil afiliados más, al mismo tiempo que desafilió compulsivamente a compañeros claramente identificados con la Naranja y la oposición. En algunos casos, logramos revertir judicialmente esta situación, pero la adulteración del padrón es evidente. Este cuadro de fraude institucional y generalizado es la desesperación de una burocracia verde recontra desprestigiada, pero también la defensa de una casta alejada de los trabajadores estatales, que se ha caracterizado por maniobras y acuerdos con los gobiernos del lugar para desorganizar la resistencia a los despidos, los techos salariales y las políticas de ajuste de Cambiemos y los PJ locales. Más allá de algún paro dominguero, la Verde ha jugado un abierto rol de colaboración. En el caso puntual de la burocracia verde de Roberto Macho, le agrega el “mérito” de perseguir a los opositores, desconocer elecciones de delegados, intervenir seccionales y comisiones internas, todo con el apoyo de la Secretaría de Trabajo de Alfredo Cornejo y el apoyo de la conducción de “Cachorro” Godoy. Derrotemos el fraude Roberto Macho sabe que no puede ganar "por las buenas" y no escatima en maniobras para garantizar la continuidad del negocio familiar en el que transformó ATE. Es vital derrotar todos los elementos constitutivos de este fraude en curso, para eso ya mismo estamos en campaña, apelando a la intervención de los trabajadores en cada repartición, denunciando el fraude como forma de garantizar la continuidad de la aplicación de las políticas de ajuste del gobernador Alfredo Cornejo y quien le continúe. Vamos por una movilización política de los trabajadores del Estado para derrotar el fraude y democratizar ATE. La expulsión de Macho del sindicato significará el primer paso para recomponer la organización sindical de base, la democracia interna y volver a tener un sindicato de los trabajadores y no de acuerdos permanentes con el gobierno. Por eso vamos por una enorme movilización contra el fraude. No vamos a una elección sindical tradicional, vamos a una lucha política sin precedentes por democratizar el gremio. Enfrentamos una banda atrincherada en la caja del sindicato, con el respaldo gubernamental y del Consejo Nacional de ATE.

6 de junio de 2019
Comenzó el gran Congreso de la juventud del Polo Obrero

Están en marcha los preparativos congresales que darán inicio al Congreso fundacional de la Juventud del Polo Obrero. La juventud piquetera del Polo Obrero está mostrando una enorme voluntad para fundar este agrupamiento desde los cimientos, las actividades de agitación con los volantes, mariposas y el afiche recorren los barrios del conurbano y de gran parte del país, está naciendo una agrupación juvenil que se gana con su acción el derecho a existir. Es una juventud que no se resigna a ser tropa de maniobra de manipulación de los partidos patronales ajustadores y sus punteros ni víctimas del narcotráfico y las redes de trata, y que está dispuesta a organizarse y luchar en cada barrio por sus reivindicaciones más sentidas. Este congreso militante ya es un éxito, desde sus preparativos y organización. Cientos de pibes y pibas de las barriadas más golpeadas del país están activando la convocatoria, con un enorme esfuerzo financiero para costear los micros que vendrán a Avellaneda el próximo sábado 8 desde las 10. Polo Obrero Las actividades previas Se realizaron actividades muy importantes. En la zona norte, un plenario con más de 100 jóvenes de Escobar y Vicente López votó participar del congreso, y ya están reuniendo fondos para solventar los gastos del viaje. En La Matanza, los jóvenes con el apoyo del cuerpo de delegados, organizaron un exitoso buffet popular en la enorme charla de Pitrola, que reunió a 700 compañeros y realizaron una agitación masiva en trenes y a lo largo del metrobús en la Ruta 3 con 15 mil mariposas. En la zona sur, distintas regionales, como Presidente Perón y Berazategui, se juntaron a pintar con mucho entusiasmo sus banderas, realizaron volanteos y empadronaron estudiantes en las escuelas del barrio. En San Nicolás, 100 jóvenes se preparan para viajar y están haciendo un enorme esfuerzo para sumar una combi a las dos que ya vienen de la delegación. En Córdoba se prepara una gran delegación que ha realizado charlas y agitaciones callejeras con volantes y mariposas y le sacaron un micro al gobierno, con el que vendrán a Avellaneda más de 50 jóvenes. En el recientemente refundado Polo Obrero de la lejana Santa Cruz se han juntado fondos para mandar una delegación de jóvenes que ha realizado un enorme esfuerzo para estar presente, mientras se movilizan por trabajo genuino en Caleta Olivia y apoyan los piquetes de los petroleros despedidos en Las Heras. Desde La Quiaca en el extremo norte, pasando por Salta, el Chaco, Misiones, La Rioja, Santiago, San Juan, Mendoza, Neuquén, Río Negro, desde las regionales se viene impulsando un cantito de la juventud que ya suena como la canción del congreso, con el ritmo de “no te creas tan importante”, de la banda Damas Gratis, que en sus estrofas exclama: “acá llega el Polo Obrero con los pibes de los barrios piqueteros”, en torno de esto armamos una competencia de videítos en el instagram @polo.obrero para quienes canten la canción y participen del sorteo que realizaremos en el congreso, ¡nos están llegando videos de todo el país! Estos jóvenes están dejando todo en la cancha forjando una juventud activa, consciente y dispuesta a luchar y a politizarse. Las comisiones De todo el país vendrán delegaciones de jóvenes a deliberar en tres comisiones. Una discutirá la situación política, la crisis social que descarga el régimen del FMI, de Macri y el PJ contra los trabajadores, especialmente contra la juventud, que discutirá también un plan de lucha de la juventud por sus reivindicaciones. Otra comisión sobre libertades democráticas discutirá cómo enfrentar la barbarie de los gobiernos peronistas, radicales y del PRO que llevan adelante la política del gatillo fácil, contra los pibes más pobres y la xenofobia y ataque a los compañeros migrantes, atacados como chivo expiatorios de la crisis, alentando los nacionalismos fachistas. La tercera comisión discutirá la situación de las compañeras mujeres, víctimas de femicidios, de la falta de educación sexual integral en los colegios y de la injerencia de las iglesias en la educación y el derecho al aborto legal seguro y gratuito negados por doce años de gobiernos kirchneristas y, en estos cuatro años, por los macristas de Cambiemos y el PJ. El Congreso de la Juventud del Polo Obrero discutirá también una declaración sobre la campaña electoral, los 10 puntos del Partido Obrero-Frente de Izquierda y los candidatos de la juventud del Polo en las listas del frente, como ya lo hizo en todas las elecciones anteriores el conjunto de la organización. Los oradores Hablarán Néstor Pitrola, fundador del Polo Obrero hace casi 20 años y candidato a primer diputado nacional por el Frente de Izquierda y de los Trabajadores; Fernando Ramal, presidente de la Fuba, y dirigentes de la Coordinadora Sindical Clasista. Los activistas más destacados ya empezaron a tomar responsabilidades y protagonismo en las luchas, como Camila, de Presidente Perón, que leyó parte del documento del 3J convocada por el Plenario de Trabajadoras en la marcha del #NiUnaMenos ante miles. Como Cami, hay muchos pibes y pibas que están jugando un rol de organizadores y voceros en sus regionales y se van convirtiendo en dirigentes juveniles que organizan y luchan en los barrios. El Frente de Izquierda contará con este nuevo impulso juvenil barrial “que se planta contra todos los punteros, contra el hambre y por la revolución”. El 8, todos, todas y todes a Avellaneda.