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Prensa Obrera N° 1550

30 de mayo de 2019 · 11 notas

Notas de este número

30 de mayo de 2019
[Editorial] El paro y después

Patricia Bullrich declaró estar “harta de los paros y piquetes”, pero el paro demostró que la clase obrera y amplias capas populares están hartas de ella, de Macri y de las consecuencias del régimen del FMI. Fue el mayor paro durante el gobierno de Macri, cuando falta poco para que expire su mandato. A 50 años, el Cordobazo mostró su vigencia histórica en dos sentidos contradictorios: que la clase obrera argentina tiene su enorme potencial entero a pesar de los golpes que está recibiendo y que su gran obstáculo es la burocracia sindical y el nacionalismo burgués, tan colaboracionistas como los participacionistas de aquella época. Por su lado, Macri, los gobernadores, la burguesía en su conjunto, han mostrado, en otra tentativa capitalista fracasada, que son una clase que agotó su capacidad de sacar al país del agravamiento de su dependencia semicolonial y de una espiral de miseria social. La huelga de 24 horas fue unánime en Buenos Aires, Rosario, Córdoba, Mendoza, Tucumán y también desde Santa Cruz hasta Salta y Jujuy. Resulta interesante que el gobernador Juan Manzur en Tucumán informó que no descontará el día a los administrativos y el gobernador Gerardo Morales en Jujuy lo contrario, que descontará rigurosamente. Pero en ambas provincias el paro estatal fue fuertísimo. En la industria el paro fue macizo. En los bancos y servicios también. Sólo se mostraron fisuras en enclaves donde la flexibilización laboral y la desarticulación sindical ha dado tal dominio a la patronal que prima el terror al despido, por caso ciertos supermercados, centros gastronómicos, en varios ingenios azucareros o en Arsat. Pero, por otro lado, pequeños comercios cerraron sus puertas por miles en todo el país; por protesta o porque no venderían nada, da igual. El paro aeronáutico fue total, las low cost pudieron volar parcialmente debido al paro de dos horas por turno de los controladores aéreos -cumplido a rajatablas por los trabajadores- por su carácter de “servicio esencial” semimilitarizado que proviene de la época del kirchnerismo y que respeta la burocracia sindical de esa actividad. El “muro” de Bullrich emplazado en el Puente Pueyrredón, usado en el G20, pasible de ser electrificado mediante generador incorporado, y el impresionante operativo conjunto de tropas que terminó hiriendo a Mary Medina, del Polo Obrero, sólo retrató un régimen en ruinas, que apela al resorte último del Estado: el aparato represivo. Es la “herencia” que le preparan a los Berni que puedan asumir ante los inevitables tiempos tormentosos que vendrán antes o después de octubre. La burocracia La foto patética de Héctor Daer, Gerardo Martínez, Andrés Rodríguez y Carlos Acuña, pidiendo soluciones urgentes al gobierno del FMI, no pudo ocultar que la estrategia es que éste será el último paro ante Macri, a quien le sacaron las papas del fuego durante todo el mandato. La queja de Daer por la “salud” en particular, indica que el mensaje cifrado es “larguen algo de los fondos de las obras sociales”, ilegalmente retenidos. Por lo demás, a negociar algún puestito en las listas del PJ, porque las de Macri son un quemo. Hugo Moyano, el sindicalista que hizo campaña con Macri, pero generosamente aceptado por el kirchnerismo, hizo conferencia de prensa aparte, pero no tuvo un discurso distinto. Un ala y otra confluyen en la mesa del PJ para apoyar a la fórmula Fernández-Fernández. Roberto Baradel, desde un acto muy modesto en Córdoba, no desentonó con el resto de la burocracia sindical. “Con este paro, la gente va tomando conciencia”, “tendríamos que unirnos todos como en el Cordobazo”. Resulta de un cinismo impresionante. Tal vez ocurra que cuando “se unan todos” pase efectivamente como en el Cordobazo, que obreros y estudiantes pasen por arriba de él y de toda la burocracia sindical que le firma las paritarias a la baja, sin lucha alguna, al Macri final. Al que está golpeado, debilitado, repudiado y colgando del hilo de un Fondo Monetario que corre el peligro de hundirse junto con él. Los piquetes y el Plenario Sindical Combativo Las “ollas para visibilizar el hambre” del Fresimona del moyano-kirchnerismo, junto al trío San Cayetano, fueron una orientación funcional al paro matero. También consistente con el llamado a la “unidad nacional” del Vaticano para “cuidar a Macri” de manera que termine el mandato aunque cierre diez fábricas por día, nos castigue a tarifazos y reviente la Anses. Pero no se hicieron o no tuvieron relevancia alguna. Incluso la izquierda que se adaptó a ellas quedó en ridículo, como ocurrió con cierto sector en la zona norte. En cambio, una potente voz del paro fueron los piquetes del Plenario Sindical Combativo, el Polo Obrero y la izquierda. Y luego, el acto central en el Obelisco (ver páginas centrales). Un papel parecido jugó este sector en distintas localidades del país, como en el acto de la Plaza Independencia en Tucumán, donde Ariel Osatinsky, secretario general de Adiunt y candidato a gobernador del FIT por el PO, cerró un acto de frente único. Lo mismo hicieron Raquel Blas, secretaria general de la CTA en Mendoza y Alejandro López, secretario general de ceramistas en Neuquén, ambos oradores en importantes actos obreros de esas provincias. Desde el Puente Pueyrredón, un piquete de más de mil compañeras y compañeros, desde la primera hora se plantó frente a las tropas y desarrolló una jornada combativa explicando y explicando nuestra posición en favor de un paro activo nacional de 36 horas con abandono de tareas, como fue hace medio siglo el Cordobazo. Lo propio hicimos en La Noria, la Panamericana o la Autopista del Oeste, donde confluyeron delegaciones obreras con piqueteros y militantes de izquierda: el Sutna, AGD, Ademys, metrodelegados, la seccional Oeste del Sarmiento, los Suteba combativos, internas gráficas, plásticas, choferes de la 60, Expreso Lomas y otras líneas, internas de ATE, el infaltable Polo Obrero, centros de estudiantes y militantes de la izquierda. Señalamos que el desarrollo del paro muestra que es posible el paro activo, que es el camino que muestran las grandes luchas de la etapa, evocando la movilización masiva de cien mil mujeres por el aborto legal un día antes. Explicamos a los cuatro vientos que una jornada como ésta podría movilizar a millones de trabajadores desde sus lugares de trabajo, lo que sería el réquiem de Macri y abriría una situación donde los trabajadores tomen la iniciativa política para derrotar a un régimen en crisis. Desde las reuniones preparatorias y la conferencia de prensa previa, el Plenario Sindical Combativo mostró su sentido y vigencia, al ser la única voz opuesta a la de las distintas alas de la burocracia sindical y postulando al clasismo como dirección alternativa de la clase obrera, como lo resaltaron Alejandro Crespo, Ileana Celotto y otros compañeros oradores. Ellos marcaron también una perspectiva política y programática al llamar a la vanguardia obrera y a los trabajadores a apoyarse en el Frente de Izquierda, que es la única fuerza política que plantea la ruptura con el FMI y una salida de los trabajadores para que la crisis la paguen los capitalistas. El FIT El paro no tendrá continuidad. Pero colocó a la clase obrera marcando presencia. Una bocanada de aire cuando el escenario político es anestésico, plagado por la politiquería de las combinaciones y crisis de los partidos que se preparan para administrar la quiebra argentina y pasarle la factura a la clase obrera. La convención radical votó, con más número que en 2015, seguir en Cambiemos, aunque explote el desplome de Macri para pedir puestitos. Pero el rumbo adoptado es de la clase capitalista. El de los diez puntos que ninguna fuerza política firma, pero que tampoco enfrentan, porque toda la burguesía los apoya. Ya está claro que la defección de Cristina está en línea con la homilía del Tedeum que bajó del Vaticano el día de la patria. La “unidad nacional” para garantizar la gobernabilidad de un ajuste fondomonetarista que fracasará una y otra vez y llevará a convulsiones sociales inevitables. Esa es la función del contrato social que impulsan los Fernández-Fernández: maniatar a los sindicatos como hace cincuenta años, cuando vino Perón a enfrentar el proceso revolucionario abierto por el Cordobazo. Aprendieron la lección y nosotros tenemos que llevar a la clase obrera y los explotados la lección del Cordobazo: romper con el nacionalismo de conciliación de clases, luchar por el gobierno obrero y popular. Lo que hoy significa confrontar con el recambio del pejotismo ante el derrumbe de Macri. Combinando cada día la acción de lucha y la disputa electoral en la perspectiva de la independencia política de los trabajadores, con la fórmula Del Caño-Del Plá a la cabeza. Llamamos al resto de la izquierda a una lista común para trazar una línea divisoria nítidamente marcada entre los partidos de la burguesía y nosotros. Más que nunca por un Congreso de toda la izquierda, que inicie una gran campaña política para que la crisis la paguen los capitalistas. Por una salida de los trabajadores y la izquierda.

30 de mayo de 2019
El sindicalismo combativo en el paro nacional
Redacción

El acto que el Plenario del Sindicalismo Combativo realizó en el Obelisco fue, por su contenido y su repercusión, uno de los hechos más relevantes de la jornada. Todos los medios de prensa lo cubrieron, incluso algunos transmitieron en directo. En el acto convergieron los que participaron desde la madrugada en los diferentes piquetes en los accesos a la Capital Federal. Todos los oradores coincidieron en la necesidad de un paro activo de 36 horas y un plan de lucha para quebrar la ofensiva capitalista, en oposición a la orientación desmovilizadora de la burocracia sindical, que busca direccionar la bronca popular hacia el recambio electoral peronista en octubre. Eduardo “Chiquito” Belliboni, del Polo Obrero, repudió la represión del piquete del Puente Pueyrredón, del cual él fue gran protagonista, y reivindicó a la compañera Mary Medina, quien atiende un comedor al que asisten cientos de chicos, y recibió siete balazos de goma. Dijo que la marcha de mujeres del 28 (en coincidencia con la presentación por octava vez del proyecto de interrupción voluntaria del embarazo en el Congreso -ver página 2) y el paro de hoy “muestra que sobran reservas de lucha para derrotar el ajuste, pero falta una dirección”. Finalmente, reivindicó la unidad del clasismo y el movimiento piquetero. Ileana Celotto, secretaria general de AGD-UBA, expresó que “este paro está en las antípodas del Cordobazo. Lo que hacen la CGT y las demás centrales es anestesiar las luchas de los trabajadores”. Denunció que la burocracia se emparenta con los planteos ajustadores del PJ-kirchnerismo que incluye una agenda de reformas antiobreras (laboral y previsional). Frente a los 10 puntos impulsados por el gobierno, reivindicó un programa que plantee la defensa de los puestos de trabajo, el no pago de la deuda externa y la nacionalización de los resortes fundamentales de la economía. Rubén “Pollo” Sobrero, de la Unión Ferroviaria Oeste, declaró que “mientras haya hambre y desocupación, no hay tregua". Y llamó a redoblar la lucha por “un paro de 36 horas”. Claudio Dellecarbonara, delegado del subte, señaló que “la fuerza de la clase obrera está en este paro que ha sido contundente” e informó que la medida de fuerza fue muy importante en el subterráneo. Guillermo Pacagnini, secretario general de la Cicop (profesionales de la salud), apreció la importancia de los cortes y el acto en el Obelisco, y dijo que “estamos sentando las bases para la nueva dirección clasista y combativa que necesita el movimiento obrero”. Llamó a una ampliación del Plenario del Sindicalismo Combativo y a la unidad de la izquierda. También hablaron Mónica Sule, coordinadora del Movimiento Sin Trabajo Teresa Vive; Lorena Gentile, trabajadora de Kraft-Mondelez, que participó del piquete en Panamericana y 197, donde confluyeron obreros del Neumático, de Alba, del Frigorífico Rioplatense, entre muchos otros; Jorge Adaro, secretario general de Ademys, que precisó que la burocracia convoca al paro “para despegarse” de Macri en el marco de la debacle del gobierno; y Gonzalo Cervino, delegado del Conicet. El cierre del acto estuvo a cargo de Alejandro Crespo, secretario general del Sindicato Unico del Neumático (Sutna). “Los trabajadores han hecho el mayor paro desde que está Macri”, señaló. “Si no fuera por la burocracia sindical tendríamos a millones de trabajadores en las calles (...) Acá falta una dirección que realmente represente a cada trabajador. Tenemos que construir una dirección que defienda los intereses de la clase trabajadora y no crea en ningún tipo de recambio político de los ajustadores”. Paro del 29: cortes del sindicalismo combativo en todo el país La movilización del sindicalismo combativo, en fotos Represión en Puente Pueyrredón La “supervalla” en Puente Pueyrredón: Bullrich celebra su nuevo...

30 de mayo de 2019
Balance de las elecciones europeas

Las elecciones europeas han marcado un retroceso de los dos bloques políticos principales del Parlamento Europeo, el Partido Popular Europeo (PPE) y la socialdemocracia que, por primera vez, no sumarán entre ambos una mayoría absoluta. Estas elecciones, pese al carácter no obligatorio sino optativo, han visto incrementarse a los votantes (aunque apenas supera la mitad del padrón), evidenciando el interés político que habían despertado. Los pronósticos y encuestadores daban por sentado un notable progreso de las fuerzas derechistas y ultraderechistas que podían pasar a bloquear el Parlamento de la Unión Europea. Esto no fue así. En el análisis de los resultados, no podemos sólo comparar los guarismos actuales con los anteriores de hace cuatro años, porque estas elecciones ‘continentales’ tienen como base no sólo la situación de conjunto de la evolución europea, sino también los procesos que se van dando en el terreno nacional. A grandes rasgos, tanto el centroderecha del PPE como el centroizquierda de la socialdemocracia, pagan el costo por la aplicación de las políticas de ajuste implementados desde la bancarrota económica de 2007/2008, pasando a representar un ‘proyecto europeo’ desacreditado y crecientemente cuestionado. El caso emblemático es Alemania, donde la CDU de Angela Merkel y la socialdemocracia, que cogobiernan ese país, sufrieron un desplome electoral. Más a la izquierda, es esta aplicación de las políticas de ajuste la que ha llevado a una derrota de Syriza en estos comicios y al adelantamiento electoral en Grecia. En parte, la caída de los dos grandes bloques ‘del centro’ ha sido capitalizada por el llamado bloque “liberal” abiertamente defensor de la Unión Europea y por los Verdes, que crecen en la cantidad de bancas. Abulta el número de los primeros, el partido de Emmanuel Macron en Francia, que no existía en las elecciones de 2014. Pero, considerando que el ‘joven’ presidente ‘liberal’ ha sufrido un descenso respecto de los votos sacados en la elección que lo llevó al poder, erosionado por la eclosión de la lucha de clases evidenciada con los “chalecos amarillos”. En el caso de los Verdes, capitalizan la creciente ola de movilizaciones de la juventud estudiantil (y obrera) contra el cambio climático y la disconformidad de amplios sectores ante la falta de perspectivas económico-sociales en la sociedad capitalista en crisis para las nuevas generaciones. Su elección más notable se dio en Alemania, donde desplazan del segundo lugar a la socialdemocracia. Ambos entrarán en el radar de alianzas de los dos primeros bloques. Asistimos a un escenario de gran volatilidad política y electoral. El ‘avance’ y la crisis de la derecha El Cinco Estrellas italiano, el partido que se presentaba como la gran fuerza antisistema, se despeña al tercer lugar de las europeas, cayendo 15 puntos con respecto a la última elección. Sufre así un abandono de parte de su electorado de izquierda o centroizquierda ante el hecho de que hizo un gobierno de coalición con la derecha fascistoide de Matteo Salvini. Macron, que había obtenido 32% en las parlamentarias y aplastado a Le Pen en el balotaje presidencial, apenas supera en estos comicios el 20%. Algunas fuerzas de la extrema derecha progresan, pero otras retroceden (Alemania y otros) e incluso se derrumban. Las variantes de la extrema derecha obtienen un 25% de las bancas, avanzando sólo entre 2 y 3 puntos, y triunfan en el Reino Unido, Francia, Italia, Hungría y Polonia. En estos dos últimos países, los gobiernos de Viktor Orbán y Jaroslaw Kaczynski obtienen votaciones plebiscitarias. Salvini también logra una victoria política en Italia, y no sólo por el primer lugar de la Liga, sino porque ha dejado muy atrás a su socio de gobierno Cinco Estrellas, lo que supone que podría ampliar su poder ante una nueva elección y explorar tras ella una nueva coalición (por ejemplo, con Forza Italia, de Berlusconi y/o Fratelli). Alternativamente, esto puede plantear un acercamiento del Cinco Estrellas con el Partido Democrático, que en los comicios europeos quedó segundo, chupando una parte del electorado del ‘partido antisistema’. Pero por fuera de estos éxitos, en Francia, Marine Le Pen marcó el paso más o menos en el mismo lugar respecto a los anteriores comicios europeos, aunque salió primero, superando a Macron. El español Vox entró al parlamento europeo pero no logró trasladar los avances que había hecho en las elecciones generales. En Holanda se derrumbó el partido xenófobo de Geert Wilders (si bien a expensas de una fuerza similar), en Austria retrocedió el FPO (en medio de un escándalo por sobornos rusos, que ha volteado al gobierno obligando a adelantar las elecciones nacionales) y los fascistas xenófobos de Amanecer Dorado perdieron la mitad de los votos en Grecia. Analizado de conjunto, no se produjo un tsunami electoral derechista xenófobo y reaccionario. Esta elección desigual de la extrema derecha y su escaso progreso está mostrando las dificultades de este sector. La burguesía de la Unión Europea, mayoritariamente, evita avanzar en este tipo de propuestas ‘nacionalistas’. Tanto Putin de Rusia como Trump de Estados Unidos, alentaron a la derecha, en una extensión de la guerra ‘comercial’ en curso. Pero incluso varios de los referentes del espacio derechista fueron morigerando sus ataques a la Unión Europea y sus proclamas de ruptura con la misma, buscando asegurar una mayor flexibilidad del Banco Europeo en los rescates a los grupos capitalistas locales en crisis. Asistimos a un escenario donde se combinan el agotamiento de la Unión Europea imperialista y los límites que encuentran los planteos de tipo autárquicos. La crisis capitalista mundial no sólo no ha sido superada, sino que se está llevando puesto al emprendimiento contrarrevolucionario más audaz encarado por el imperialismo: la constitución de la Unión Europea. Son muy fuertes las tendencias a la desintegración del bloque UE y avanza la descomposición económica y la amenaza de nuevas recesiones y cracks. El Brexit El del Reino Unido es un caso especial para analizar. En las vísperas de los comicios renunció la primera ministra Theresa May. El empantanamiento político y parlamentario del Brexit ha redundado en una caída, tanto de los conservadores como de los laboristas. En el flanco ‘nacionalista’, resucitó el Ukip (el partido que ganó el referéndum por el Brexit, por la ruptura de Gran Bretaña con la Unión Europea, hace unos años), ahora llamado Partido del Brexit, que ganó las elecciones con el 30%, cinco puntos por encima de los comicios de 2014. En el flanco europeísta, los liberal-demócratas lograron el segundo lugar, empujando al tercer puesto al laborismo. En las elecciones municipales de hace unas semanas, los conservadores se habían derrumbado y el laborismo había tenido una pequeña caída. Jeremy Corbyn ya ha tomado nota del problema, coqueteando con la posibilidad de un nuevo referéndum, lo que de todos modos gambetea el problema, porque no se pronuncia taxativamente ni por la permanencia ni por la salida de la Unión Europea, como un modo de arbitrar entre las posiciones encontradas en su partido. La izquierda La elección del llamado bloque de izquierda avanza en Portugal, donde el Bloco de Esquerda asciende del 5 a casi el 10% (a expensas de una fuerte caída del PC). Pero, en general, el desempeño de la izquierda europea se caracteriza por un estancamiento o marcado retroceso. Como Podemos-IU, que sumados pierden cinco bancas (en 2014 habían logrado 11) y se desmorona en las elecciones locales en España, donde pierden casi todos los ayuntamientos donde habían progresado. Su electorado fue recuperado por un resurgimiento del PSOE: Podemos está pagando el precio de su seguidismo a este partido y su impotencia para constituir una alternativa de izquierda. En la ciudad de Madrid (en la misma fecha de las elecciones europeas hubo elecciones autonómicas y municipales), una combinación de fuerzas de derecha -incluyendo a Vox- desplazó a la alcaldesa centroizquierdista Manuela Carmena. En tanto que Ada Colau sufre un revés en Barcelona, que la obligará a una negociación con los independentistas de ERC, que ganaron y duplicaron su cantidad de concejales (la Candidatura de Unidad Popular​​, en cambio, perdió sus tres lugares). El partido de Charles Puigdemont (Junts) también hizo una buena elección y éste fue electo a pesar de estar en el exilio, prófugo de la Justicia de la monarquía española. En Grecia, la derrota de Syriza por casi diez puntos frente al centroderechista Nueva Democracia obligó a Alexis Tsipras a convocar elecciones adelantadas con la amenaza de una próxima derrota. Este reposicionamiento de las fuerzas tradicionales (el viejo Pasok quedó tercero como parte de un frente) muestra los retrocesos que puede acarrear una política entreguista en la izquierda, que capituló en toda la línea frente a la Troika. Esta pseudo-izquierda (Syriza en Grecia, Podemos en España, Melenchon en Francia, etc.) intentó presentarse como la gestora de un ‘ajuste’ que, hecha por ella (como lo está haciendo en Portugal la alianza del Bloco de Esquerda con el PS en el gobierno), sería más ‘suave’ que si le hicieran directamente los partidos del gran capital. Se convirtió así en el verdugo -o cómplices de los verdugos- de las conquistas y condiciones de vida de los trabajadores. Lo que viene La pérdida de una mayoría absoluta por parte del PPE y los socialdemócratas plantea una reconfiguración de las alianzas políticas en el parlamento comunitario. Estas reconfiguración estará marcada por la guerra comercial y las tendencias a la disgregación de la Unión, empezando por las amenazas arancelarias de Trump y la agudización de las disputas en el propio eje franco-alemán. El flojo desempeño de la izquierda plantea un debate de estrategias y de programa. Es necesario oponer a la Unión Europea imperialista y a la derecha nacionalista un planteo revolucionario, que defienda la autodeterminación de los pueblos, la confraternización de trabajadores y refugiados, y la unidad socialista de Europa. La historia no puede volver la realidad a los viejos moldes capitalistas, exige superar el capitalismo. La principal tarea estratégica es reconstruir la Internacional obrera y socialista, la IV Internacional y formar partidos obreros revolucionarios en cada país.

30 de mayo de 2019
De Rompiendo Cadenas a rompiendo listas

Una de las novedades que traerá esta elección será la división de Rompiendo Cadenas. Mientras que en la lista nacional y en numerosas listas provinciales y seccionales, los agrupamientos de Rompiendo Cadenas sostienen la unidad de los sectores combativos en la lista Multicolor, en la Seccional Capital, su agrupación ATE desde Abajo (Rompiendo Cadenas + independientes) decidió romper con la lista antiburocrática de la que venían participando para formar una lista divisionista. La excusa esgrimida partió de una posición de principios: no pueden compartir una lista con sectores que se delimitan abiertamente del kirchnerismo. Esto, dicen, porque la base que lograron construir en los lugares que dirigen, como el ex Ministerio de Trabajo o la Subsecretaría de Promoción Social, se referencia en ellos por una práctica sindical, pero no a través de una referencia política. Y esto les permitiría poder dialogar con los estatales kirchneristas. Esta posición contrasta con la política que tiene el clasismo, que trata, a través de una práctica cotidiana de lucha y compromiso con los intereses de los trabajadores, de separar a los estatales del apoyo político que en ocasiones dan al nacionalismo burgués. La lucha sindical es indisoluble de la lucha política. Adaptarse al kirchnerismo al no criticarlo, lo único que hará es reforzar el kirchnerismo y debilitar al clasismo. Es curioso que esta agrupación haya dado importantes pasos en su construcción, denunciando la precarización laboral de Carlos Tomada: la delimitación tajante con el kirchnerismo abrió paso a la recuperación de la junta interna en el Ministerio de Trabajo. Más curioso aún es que el "peligro" de ser confundidos con sectores de izquierda no existió a la hora de aliarse con Opinión Socialista, quienes fueran durante doce años socios del patotero y estafador de trabajadores, "Pancho" Dolman. Seguramente, esta división traerá repercusiones en el terreno político. Venceremos, armado político de un sector de Rompiendo Cadenas, ha integrado con candidatos estatales las listas del Frente de Izquierda. Distintos sectores, que se referenciaban en ATE Desde Abajo, rechazaron esta posición, renunciando a ser candidatos de sus listas o incluso llamando a votar a la Multicolor. La Lista Multicolor luchará en estos sectores y en todo el país por ser una alternativa desde el clasismo y la izquierda.

30 de mayo de 2019
La marea verde no baja los brazos en un año electoral

La octava presentación del proyecto de ley por el aborto legal -luego de una década de bloqueo sistemático, bajo este gobierno y el anterior, y de la enorme lucha popular del año pasado- encontró nuevamente a cientos de miles movilizadas y movilizados en todo el país. La marea verde, lejos de declararse derrotada, sigue demostrando su profunda comprensión de que este derecho se conquista con la lucha. Las 70 firmas conseguidas para el proyecto de la Campaña Nacional fueron arrancadas bajo la presión de esta enorme movilización, que ya se auguraba masiva como continuidad del 8 de Marzo y por el compromiso militante de miles de jóvenes y trabajadoras. Logramos volver a imponer el tema en agenda contra la voluntad de quienes nos gobiernan y mantienen los resortes del poder en las provincias y las distintas instituciones del Estado. Se trata de una lucha que incomoda al poder político en todas sus variantes (macristas, kirchneristas, centroizquierdistas y pejotistas), porque cuestiona sus alianzas con las iglesias y porque politiza aspectos clave de la regimentación social. Por eso, todos los dirigentes patronales se empeñaron en bloquear esta nueva irrupción de la marea verde y argumentaron contra la continuidad de la lucha en un año electoral. ¿La lucha tiene que esperar? Hemos escuchado a quienes se dicen defensores de la legalización plantear que no es “oportuno” o “estratégico” insistir en este reclamo en un año electoral. En palabras de Alberto Fernández: “no hay necesidad de avanzar rápido”. Ocultan que en esta materia van a hacer lo mismo que Macri y Vidal (y los gobernadores en todo el país), que es profundizar sus “alianzas estratégicas” con la reacción clerical y oscurantista. Todos ellos quieren gobernar con las iglesias que predican el desprecio a la mujer y la misoginia, que salen al cruce de esta causa en defensa de un modelo familiar autoritario y opresivo, que sirve para educar al conjunto de la sociedad en la aceptación de la opresión y el sometimiento. Ante la enorme presión social, el candidato a presidente de CFK se retractó y quiso reacomodarse planteando que era favorable a la despenalización, no a la legalización. No se entiende de qué habla: la única manera de despenalizar es legalizando la práctica. ¡En este país, el aborto está despenalizado por causales desde hace casi 100 años y, sin embargo, no se cumple en la gran mayoría de las provincias! Mientras, el macrismo combina su plan de ajuste con el otorgamiento de mayores espacios de poder a las iglesias católica y evangelista -como hemos visto recientemente con el 0800 “anti-derechos” en la provincia de Buenos Aires-, quienes aspiran a relevarlo en el poder nos dicen que no es prioridad legalizar el aborto porque lo importante ahora es enfrentar el ajuste. ¡Pero son quienes rechazan romper con el FMI! Es falso, asimismo, el argumento que divorcia la pelea por el aborto legal y la lucha contra el ajuste, la pobreza y la penuria social. Lo que sucede es que con el ajuste refuerzan la precariedad de la vida de las mujeres, que se hunden en la miseria, y que cada vez están más lejos de poder llevar a cabo una maternidad plena, una maternidad deseada, sin recursos ni para sostener sus propias vidas. A caballo de ello, las condenan al matadero del aborto ilegal. Los pañuelos celestes son parte de la ofensiva contra las mayorías populares, son los guardianes del ajuste y son la reacción contra las mujeres. Los que nos piden unirnos a ellos, nos tienden una trampa. No es el aborto lo que “divide a los argentinos”, sino la clase social que separa a los responsables de la crisis capitalista, de los que pagan sus consecuencias. La consulta popular Si el Parlamento le sigue dando la espalda a nuestra lucha, pues avancemos con una Consulta Popular Vinculante para arrancarlo con la movilización política y social de la marea verde en todo el país. Es cierto que los derechos no deberían ser sometidos a un plebiscito, pero más lo es que no podemos seguir tolerando un régimen que los pisotea. ¡Pateemos la pelota a las calles y que se imponga la voluntad popular! Explotemos las elecciones al servicio de esta causa, como propuso Romina Del Plá en la conferencia del Congreso, instando a que se realice un debate público entre los candidatos a presidente y vice, para que cada uno haga explícita su posición sobre este derecho y sobre la situación de las mujeres. En esta lucha se juega no sólo la defensa de la salud y la vida de las mujeres, las niñas y las disidencias, sino también una pelea más profunda contra la tutela y la regimentación del Estado, sus partidos y las iglesias sobre las mujeres y el conjunto de los explotados. Vamos adelante con esta lucha hasta conquistar educación sexual laica y científica, el derecho al aborto legal, la separación de las iglesias del Estado y el conjunto de nuestras reivindicaciones.

30 de mayo de 2019
Acto del PO en la cuna del Cordobazo
Corresponsal

En el emblemático salón “Agustín Tosco” del Sindicato Luz y Fuerza de Córdoba, el 27 de mayo, se realizó el acto del Partido Obrero en el 50° aniversario de la gesta histórica que iniciara la debacle del dictadura de Onganía. Con la presencia de cerca de mil militantes del PO, luchadores del Polo Obrero, de la Coordinadora Sindical Clasista, de la UJS y de otros frentes, el acto fue nuestro mejor homenaje. Se marcó su vigencia histórica y se estableció todo un programa alrededor de las enseñanzas que dejó el Cordobazo para afrontar la actual crisis de régimen y abordar las grandes luchas que están por venir. Hablaron Eduardo Salas, Cintia Frencia, Soledad Díaz y cerró Néstor Pitrola. Los oradores recogieron la tradición del Cordobazo que fue liderado “física y políticamente” por la clase obrera, pero también la disputa política que siguió con el regreso de Perón para clausurar aquel ascenso obrero. Salas criticó el “contrato social” y la “unidad nacional” que pregonan desde el PJ-kirchnerismo y lo comparó con el pacto social de Gelbard, Rucci y Perón, que se desarrollaba mientras en Córdoba se producía el Navarrazo, un verdadero golpe de Estado policial auspiciado por Perón contra el gobernador Obregón Cano, de la izquierda peronista. Cintia se refirió al papel revolucionario jugado en aquellas jornadas por el movimiento estudiantil junto a los trabajadores y lo relacionó con la gran lucha universitaria de 2018. Soledad vinculó el Cordobazo con una de las grandes luchas actuales: “Un factor clave en la lucha de clases es, sin dudas, el movimiento de mujeres, que con los métodos de la asamblea, el paro y la movilización ha roto una y otra vez con la contención del nacionalismo burgués kirchnerista, que se autoproclama 'feminista' para invitarnos a unir pañuelos celestes y verdes, a posponer la lucha por el aborto legal en la expectativa de un recambio electoral detrás de la fórmula Fernández-Fernández, avalada por el Vaticano y explícitamente contraria a este derecho de las mujeres”. Néstor Pitrola, protagonista de las batallas del Cordobazo como activista estudiantil en ese momento y luego como delegado clasista, inició su discurso con un emotivo homenaje a los compañeros Christian Rath, Ernesto Foix, Silvia Amorín y Gregorio Flores, con los cuales compartió el período del Cordobazo. Luego trazó su vigencia histórica: el Partido Obrero, en la actualidad, plantea un paro activo nacional de 36 horas para derrotar el régimen de Macri, los gobernadores y el FMI, lo que significa un Cordobazo nacional. Néstor recordó que “el Comité Central del PO, a días de las jornadas de diciembre de 2017, planteó el paro activo de 36 horas como un puente hacia la huelga general, cuando centenares de miles de obreros enfrentaron a la represión de Bullrich con los métodos del Cordobazo (…) o sea que la bandera la levantamos también basados en la memoria reciente de nuestra clase…”. Destacó: “el apasionado trabajo de Política Obrera en los congresos de Sitrac-Sitram en el '71 y de Villa Constitución en el '74, que fueron intentos de reagrupamiento de las fuerzas combativas para enfrentar la burocracia colaboracionista de la época (…), la misma cría de la burocracia de los Daer que tenemos hoy. Y planteamos dos tareas que quedaron pendientes en el Cordobazo: la formación de una tendencia clasista nacional y la constitución de un partido obrero de clase, de masas, para superar la limitación histórica del peronismo (…) hoy, cuando constituimos el Plenario Sindical Combativo y construimos el PO, estamos llevando adelante esa tarea histórica (...) El Argentinazo y el proceso previo desde el Santiagueñazo que caracterizamos como el Cordobazo de los ’90, mostró su vigencia (…) donde el movimiento piquetero, la fracción desocupada de la clase obrera jugó el papel de vanguardia que los obreros mecánicos jugaron en 1969 (…) hoy continuada por el Polo Obrero, que lidera la lucha con los métodos del piquete, la asamblea y el corte de ruta que son también los métodos del Cordobazo”. “Nosotros vamos a ser no sólo los mejores luchadores contra Macri sino los que confrontamos políticamente con el nacionalismo de conciliación de clase, marcando que hay que romper con la perspectiva de pacto social y de una unidad nacional para pagar la deuda del FMI. Nosotros planteamos la unidad de los explotados bajo la dirección de la clase obrera para romper con el FMI (…) Al Frente de Izquierda le planteamos un congreso nacional de la izquierda para marcar al país el programa que deberá liderar las luchas decisivas que más tarde o más temprano va a dar la clase obrera”. Este importante acto del PO cordobés ha colocado las conclusiones históricas de estas jornadas como un insumo político para que cientos de luchadores refuercen su intervención en la lucha de clases desde la estrategia de la independencia política de la clase obrera. 50 años del Cordobazo

30 de mayo de 2019
Enorme lista multicolor del clasismo y la izquierda en ATE

Con la presentación de la lista nacional y de listas en 15 provincias y decenas de seccionales, el clasismo y la izquierda han dado cuenta del desarrollo y extensión de una corriente nacional combativa en ATE. La Lista Multicolor nacional agrupa a luchadores de todo el país y será encabezada por "Lolo" Domínguez, delegado general de ATE-Inti. En la Ciudad y en la provincia de Buenos Aires, esta tarea le cabrá a la delegada general de ATE Educación La Plata y el delegado general de ATE Ministerio de Hacienda, "Churi" Uro y Pablo Almeida, respectivamente. La Lista Multicolor y sus expresiones locales están compuestas por las principales corrientes antiburocráticas y combativas del sindicato: Tribuna Estatal, La Marrón clasista, Alternativa Estatal, Estatales en Marcha, la Víctor Choque. A diferencia de 2015, un sector de Rompiendo Cadenas presentó una lista divisionista en Capital junto a Opinión Socialista, con el argumento de rechazar el 'perfil de la lista' combativa, un eufemismo para decir que no querían confrontar al kirchnerismo junto a la izquierda. (ver nota). El Nuevo Mas y Lerer volvieron a replicar su política de armar una lista marginal. La Multicolor dará la batalla por una nueva dirección en ATE para reorganizar el sindicato y ponerlo en pie de lucha por las necesidades acuciantes de los estatales nacionales, provinciales y municipales. La reciente paritaria de indigencia de Macri y UPCN, refrendó la impotencia de ATE para terciar en los reclamos de los estatales. Es que las distintas fracciones de la burocracia de ATE han colocado al sindicato y sus seccionales al servicio de variantes patronales que pretenden suceder a Macri. Las listas que encabezarán "Cachorro" Godoy, el "Tano" Catalano y Pablo Micheli tuvieron distintas trayectorias de apoyo a variantes de la burguesía. Pero el final del camino los encuentra a todos ellos apoyando al clarinista Alberto Fernández. Postergaron cualquier lucha para dar cuenta ante el FMI que son una garantía de la "gobernabilidad". La lucha por los recursos del sindicato estará al servicio de este armado y no, como debería ser, para sus afiliados. La Lista Multicolor refleja todo lo contrario. La Multicolor es la expresión de las reservas de lucha de los estatales, como fueron las grandes gestas del Inti, de la UEP de la Plata, de Agroindustria, de toda expresión para derrotar a Macri, los gobernadores y el FMI. En los últimos días de mayo, la Multicolor comenzará una campaña nacional para hacer llegar a cada estatal un programa de lucha e independencia política, por una nueva dirección en ATE para enfrentar y derrotar el ajuste, para que la crisis la paguen los capitalistas y no los trabajadores. Saldremos en defensa de las seccionales combativas de ATE Sur y Almirante Brown, y con el desafío de disputar en Mendoza y sus seccionales. Por una nueva dirección en ATE y en todo el movimiento obrero, vamos con la Multicolor.

30 de mayo de 2019
La masacre de Monte y la “maldita policía”

El atroz crimen de los cuatro jóvenes en San Miguel del Monte ha puesto de relieve la profunda descomposición de la Policía Bonaerense. A la indignación que generó la cruenta persecución y balacera contra un grupo de adolescentes -expresión de la doctrina Chocobar de gatillo fácil promovida por Patricia Bullrich- se suman ahora revelaciones en la causa que esclarecen el por qué de esta masacre. Entre los nuevos detenidos, que se suman a los ocho uniformados ya arrestados, se encuentran el secretario de Seguridad del municipio, Claudio Martínez, y el teniente primero y jefe de calle de la comisaría local, Héctor Enrique Angel, conocido como “El Pipi Angel” y famoso por su accionar como coimero y transa de la droga. También aprehendieron a un subcomisario, a un oficial inspector y a una oficial ayudante. La hipótesis que se investiga, y que cobraría cuerpo con estas detenciones, es que los cinco jóvenes que iban en el Fiat 147 presenciaron una movida de un grupo de policías relacionada con la venta de droga, hecho de desató la violenta persecución de la cual participaron tres patrulleros. También se supo que antes de los disparos y de que el Fiat colisionara contra un camión, lo había embestido uno de los móviles policiales. Se confirma que la intención era frenarlo como fuera, y el trágico final no fue en ningún aspecto fortuito. También encaja en este cuadro la denuncia de que el joven que conducía había sido víctima de aprietes y tenido que pagar coimas a efectivos policiales días antes de este hecho. El encubrimiento orquestado contaría, además del accionar de los policías alterando la escena del crimen y aportando testimonios falsos, con el desempeño del encargado municipal de Seguridad y de la intendenta, la massista Sandra Mayol, quien se apareció en el hospital donde habían trasladado a los jóvenes antes que se confirmara la noticia que no se trataba de un accidente. Al operativo hay que agregarle también las amenazas que recibieron testigos, como denunció el periodista Nicolás Ramírez. El poder político jugó para intentar preservar a la Policía y evitar que la masacre saliera a la luz como lo que fue. El caso de la Policía de Monte no “mancha el uniforme”, como aseguró el ministro de Seguridad de la provincia, Cristian Ritondo, sino que es un fiel reflejo del “modus operandi” de la “maldita policía”, como popularmente se la llama desde hace algunas décadas -y con razón. Se trata de una estructura podrida, garante del narcotráfico y el crimen organizado, que hostiga y persigue a la juventud y la población en general y, para preservarse, se vale de la carta blanca para matar que le dio el Estado con la resolución 956/18 de Bullrich, que institucionaliza el gatillo fácil. Ritondo buscó, con Vidal, invertir la realidad para mostrar una gestión al frente de Seguridad que habría avanzado en el “desmantelamiento de las mafias”, aduciendo una purga sin precedentes de en la Bonaerense. A poco de terminar su mandato, la trama de crimen y encubrimiento de Monte sirve para refutar de plano esa estafa. La podredumbre de esta fuerza la ha llevado a salir en forma recurrente en tapa de los diarios, sea por la aparición de los sobres de las coimas en las comisarías como en la 1ª de La Plata, por las bandas delictivas con participación de jueces y comisarios, como la de Melazo, por los tiroteos con la Federal cuando intentaban cobrar una coima bajo extorsión a una narcotraficante en Avellaneda. Días después de la masacre de Monte, perpetraron un nuevo asesinato por gatillo fácil, cuando en un megaoperativo balearon una camioneta que no estaba involucrada en ningún delito, en Tres de Febrero. La movilización y la bronca popular que despertó el crimen de los jóvenes en San Miguel del Monte se ha llevado puesto a varios, no por la voluntad del gobierno sino por su intento de despegarse. Resulta que Ritondo suena para encabezar la boleta oficialista de diputados nacionales o para relevar a Vidal y candidatearse a la gobernación si finalmente se ejecuta el plan V ante el hundimiento de la imagen de Macri. El involucramiento de la intendencia peronista en la trama de impunidad es expresión de que se trata de una política de Estado y del conjunto de sus partidos. La única purga que avanzará en el desarme de las mafias es el desmantelamiento de la podrida estructura de la Policía Bonaerense.

30 de mayo de 2019
Chubut: rechacemos a los candidatos del tarifazo

La crisis de las cooperativas de servicios se profundiza. La deuda con CAMMESA (la Cámara público-privada de venta mayorista de energía eléctrica) ascendió a los 4.039 millones de pesos. Pueblos del interior de la provincia, como Facundo y Paso de los Indios, han pasado días sin electricidad. Cuatro son las cooperativas embargadas: Comodoro Rivadavia, Trelew, Rawson y Sarmiento. Chubut se ha convertido en la segunda provincia con mayor deuda con CAMMESA, luego de Chaco. El promedio de deuda/habitante en algunas localidades es pavoroso: Sarmiento asciende a 23.142 pesos, por citar un ejemplo. Arrecian las amenazas de reducciones forzosas de energía en varias ciudades, pues al ser catalogada como “morosa crónica” por CAMMESA, están estipuladas legalmente reducciones de hasta un 10% de energía. Esto, en pleno invierno patagónico y con muchos habitantes “electrointensivos” (que utilizan energía eléctrica para calefaccionarse). CAMMESA inunda los periódicos porteños y chubutenses con solicitadas intimando a pagar la deuda, alegando que "se está poniendo en riesgo el sistema eléctrico nacional". La salida de Arcioni y Frigerio Para el gobierno de Mariano Arcioni, la salida a esta crisis es un combo de endeudamiento y nuevos tarifazos. Su caballito de batalla es un proyecto de ley provincial que establece pagar la deuda con CAMMESA mediante el remate de bonos del Consenso Fiscal (obtenidos por adherir al Pacto Fiscal) y un préstamo del Fondo Fiduciario para el Desarrollo Provincial (la chequera del ministro de Interior Rogelio Frigerio). Este plan significa que Chubut se endeudaría en casi 4.700 millones para cumplir con los monopolios energéticos. En una segunda fase, las cooperativas deberán devolver (¡con intereses!) al gobierno provincial ese dinero "adelantado", un reintegro que presumiblemente solventarán con mayores tarifazos y ajustes salariales. Este esquema implica la dinamitación de las cooperativas provinciales a largo plazo. Otro punto de la ley llama a los municipios a emitir ordenanzas que “aseguren cuadros tarifarios que contemplen el costo real de distribución”. Es decir, se traslada a los municipios el costo político de aplicar nuevos tarifazos. En el caso de Comodoro Rivadavia podría ser del 70/80%. La demagogia del PJ-kirchnerismo El pejota-kirchnerismo plantea matices: “renegociar” con CAMMESA la quita de intereses punitorios, pagar en mejores condiciones e impugnar la “mala administración” de las cooperativas (una opción “búmeran”, porque éstas son la caja de todos los partidos políticos). No se han pronunciado tampoco en rechazo a que cada municipio fije la magnitud de nuevos tarifazos. Por otro lado, no podemos descartar que los propios municipios expongan como coartada el apriete del gobierno provincial y de CAMMESA para justificar nuevos incrementos de tarifas. Ni Arcioni-Frigerio ni el PJ-kirchnerismo plantean una solución de fondo al problema. Todo su plan es la dolarización de los costos de producción y de distribución de la energía que, con cada devaluación del peso, se tornan más impagables. Se trata de una política iniciada por el ministro kirchnerista Axel Kicillof, en 2014, con el Plan Gas, todavía vigente. Es la consecuencia, a su vez, de la privatización del sistema de distribución de energía a nivel nacional. Desde el Partido Obrero y el Frente de Izquierda planteamos: • Retrotraer las tarifas a 2016. • Apertura de los libros contables de las cooperativas, que los costos de los servicios públicos sean de conocimiento público. • Nacionalización, tanto del sistema eléctrico nacional (ahora en manos de CAMMESA) como de los recursos naturales estratégicos (gas y petróleo), como condición necesaria para poner en pie un sistema energético al servicio de las necesidades populares. Rechacemos la gran estafa de Arcioni, Frigerio y el PJ-kirchnerismo con la movilización popular. Votemos al Frente de Izquierda, la única oposición consecuente a los candidatos del tarifazo.

30 de mayo de 2019
Mendoza: un proceso electoral con final abierto

A dos semanas de las Paso, el capital financiero y las principales patronales provinciales han dejado en claro que su candidato es Rodolfo Suárez, el elegido por Alfredo Cornejo para continuar su política de guerra civil y social contra la clase obrera y el pueblo explotado. El primero en pronunciarse fue el diario especializado “The Economist”, publicando un artículo hace algunas semanas donde hace una reivindicación de Alfredo Cornejo por impulsar políticas en la provincia, que Macri no ha logrado hacer progresar en la nación. La publicación británica se refiere concretamente a la reducción del gasto fiscal a través de suplantar trabajadores estatales por empresas tercerizadas, reducciones salariales y jubilaciones anticipadas. También a la reducción de las alícuotas de ingresos brutos a más de 290 actividades, exenciones impositivas, así como el sostenimiento y ampliación de subsidios al transporte, la educación privada y los exportadores de vino. Finalmente, reivindica la aplicación del “ítem aula” como una política central, que plantea el fin del trabajo bajo convenio, al mismo tiempo que introduce el criterio de productividad, toda una definición para la educación que se supone es un derecho y no un negocio. Dicho artículo es una reivindicación programática de Alfredo Cornejo y es lo que explica que cuente con el visto bueno de las principales patronales de la provincia. Patronales militantes Es emblemático el apoyo de Juan Carlos Fernández, CEO de IMPSA (Pescarmona), quien ha llamado a los 800 trabajadores de la fábrica a votar por los candidatos de Cornejo si quieren continuar trabajando, en una clara actitud de amedrentamiento. Por su parte, el Consejo Económico (CEM), la Federación Económica (FEM) y la Unión Industrial (UIM) de la provincia plantean profundizar lo realizado y reclaman la equiparación de todas las ramas de actividad a las exportadoras de vino, que se van a beneficiar con el “fondo anticíclico”, que no es otra cosa que jugosos subsidios para mantener la tasa de rentabilidad. En este cuadro, la interna de Cambiemos con el macrista Omar De Marchi, responde a las necesidades del radicalismo de alejarse de una figura presidencial que se hunde en la consideración popular, al mismo tiempo que le sirve para descomprimir su propia interna, ya que los “radicales B” pueblan las listas del intendente de Luján. Nada está dicho El candidato que corre con el caballo del comisario es Rodolfo Suárez y un aspecto a destacar es que este apoyo del capital contrasta con la consideración popular. En el comando de campaña radical preocupan los modestos números de adhesión al intendente capitalino. Cornejo tuvo que meterse en la campaña, casi como si fuera el candidato. Un triunfo ajustado en las Paso puede transformarse en una crisis del gobierno de Cornejo. La economía de Mendoza viene retrocediendo fuertemente. La UCR vería con buenos ojos, en este cuadro, un triunfo de La Cámpora contra la lista de los intendentes en la interna peronista como un modo de forzar una polarización política en la elección general. En el plano nacional, el planteo de Cornejo de una ampliación de Cambiemos por medio de la incorporación de un sector del peronismo federal encuentra sus límites en el lanzamiento de Alberto Fernández (que disputa ese mismo espacio) y en el propio derrumbe del gobierno. Ese lanzamiento expresó una clara capitulación de Cristina Kirchner ante los mercados. Movilización política de los explotados Más que nunca los trabajadores y el pueblo explotado necesitan una campaña unificada del Frente de Izquierda. Por eso insistimos en la convocatoria a un Congreso del FIT, para favorecer una movilización política del pueblo explotado, con el movimiento obrero a la cabeza. La campaña del Partido Obrero en el FIT ha despertado expectativa en un amplio sector de las masas explotadas. Se cuentan de a centenares los voluntarios y hay decenas de comités de apoyo. La militancia pelea, metro a metro, con el nacionalismo burgués, la ascendencia sobre los trabajadores en las barriadas y concentraciones obreras. En los últimos días, hemos registrado una serie de luchas en distintos lugares de trabajo que podrían estar indicando el principio de un cambio en el humor del movimiento obrero. Un elemento que no puede pasar desapercibido es que los comités de base organizados por el Polo Obrero están llamando la atención de un sector de trabajadores precarizados, que trasciende a los compañeros desocupados, e incluso sumándolos a la campaña. Las tensiones sociales que atraviesan la provincia se pondrán de manifiesto, antes o después. Más allá de cómo se expresen estas tendencias en las Paso del 9 de junio, la campaña por el más amplio pronunciamiento electoral al FIT, contra los candidatos del FMI, prepara esa perspectiva.

30 de mayo de 2019
Las elecciones en Misiones y la campaña del Partido Obrero

El próximo domingo se realizarán las elecciones provinciales en Misiones. A pesar de su denodado “misionerismo”, el gobernante Frente Renovador de la Concordia Social ha acompañado y avalado, con su voto en las cámaras de Diputados y Senadores, todas las leyes ajustadoras propuestas por el macrismo y se ha encargado de aplicar a nivel provincial el mismo ajuste bajo la excusa de que esta “oposición responsable” le permite sostener algunos fondos nacionales para la provincia. Las consecuencias de la alianza Cambiemos-Renovación son que la pobreza supera en Misiones el 34,8%, la indigencia al 18,8% y el trabajo en negro al 37%, los despidos se cuentan por miles y los cierres de comercios por cientos, los tarifazos de luz, agua y gas superan el límite de las paritarias todos los años y la inflación en la provincia en este 2019 es ya del 16% (1 punto por encima de la media nacional). Veinte años de “misionerismo” nos han dejado miseria y hambre a los trabajadores. Los partidos patronales A fin de no pagar el costo de la crisis política del macrismo, el gobernador Hugo Passalacqua adelantó las elecciones provinciales para el primer domingo de junio. Luego de varias especulaciones entre los partidos patronales se presentaron a elecciones tres frentes: el Frente Renovador, el Frente Juntos por el Cambio y el Frente Popular Agrario y Social. El kirchnerismo replicó en Misiones la política que desarrolló en Córdoba y luego de amagar con un armado propio se bajó de la campaña y llamó a sus votantes a militar por la Renovación o el FPAyS -o sea, por quienes han sostenido a Macri todos estos años. La Renovación, que supo cooptar con cargos a dirigentes y partidos otrora “opositores”, construyó su campaña sobre el planteo de resaltar los logros de su política localista y achacarle la crisis al macrismo. Esta postura, más el manejo de la caja del Estado, los medios de comunicación y las políticas clientelares le permitió avanzar sobre los sectores desencantados con Cambiemos. El FPAyS se presenta como la opción “nacional y popular” continuadora del kirchnerismo en la provincia. Una opción que, llamando a votar “contra Macri” y en defensa del empresariado misionero, ha aglutinado a los partidos de centroizquierda como el PS o la UP degennarista. El PAyS, principal Partido del Frente, es la pata progresista de la Renovación, a la que le ha votado todos los presupuestos ajustadores desde 2015 en adelante, así como la presidencia de la cámara. Esto, a cambio de que la renovación permita “avanzar” los proyectos de ley presentados por sus legisladores. Cambiemos sumó al sector del ex gobernador Ramón Puerta y se transformó en Juntos por el Cambio, lo que provocó algunos cortocircuitos con la UCR por los lugares en las listas. A pesar de su retórica anti-renovadora, el frente de macristas, radicales y ahora puertistas, tiene un acuerdo con la Renovación y le aprueba sin chistar las medidas que trasladan a nivel local el ajuste nacional. El Partido Obrero y la campaña electoral Si tenemos en cuenta las últimas dos elecciones -2015 y 2017-, el Partido Obrero ha dado un salto cuanti y cualitativo al presentar listas provinciales y siete listas municipales (cuatro más que en 2017). Junto a la candidatura de Olga Aguirre y Eduardo Cantero, a gobernador y vice, y de Tato Zeretsky como candidato a diputado provincial, el Partido ha presentado listas en las tres ciudades más grandes de la provincia: Posadas, Oberá y Eldorado, y ha logrado desarrollar una militancia en toda la provincia. Bajo la consigna “¡Abajo el ajuste de Macri y Passalacqua! Por una salida de la izquierda y los trabajadores. ¡Que la crisis la paguen los capitalistas!”, los militantes y simpatizantes del Partido hemos salido a los barrios, las plazas, las fábricas y los medios de las distintas localidades de la provincia a explicar a los trabajadores que no sólo hay que sacar a Macri sino también a todos aquéllos que han garantizado sus políticas de ajuste en estos cuatro años. En los últimos días, concentramos el mensaje en la necesidad de conquistar un diputado provincial. Se trata de una pelear dura, puesto que es una elección ejecutiva, con el fraude de la ley de lemas, que distorsiona el voto, y que la Renovación ha jugado con todo apelando al monopolio de los medios y a todo el aparato del Estado. Incluso en este cuadro, nuestra presentación ha logrado interesar a un sector de los trabajadores. La campaña nos ha permitido un desarrollo del partido en nuevas localidades: 2 de Mayo, sobre la base de un trabajo previo en el Polo Obrero, y San Vicente. El acto de cierre de la campaña en Eldorado con Romina Del Plá ante más de mil compañeros, entre los que se encontraban no sólo militantes del Partido y el Polo, sino también algunos sectores simpatizantes, es la muestra de la enorme tarea que queda hacía adelante, una tarea que el Partido Obrero de Misiones está en condiciones de realizar.