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Prensa Obrera N° 1549

23 de mayo de 2019 · 11 notas

Notas de este número

23 de mayo de 2019
Juventud del Polo Obrero: hacia un congreso militante y de lucha

De cara al Congreso de la juventud del Polo Obrero, que se realizará el 8 de junio en Avellaneda, se vienen desarrollando asambleas en distintas provincias, con gran entusiasmo por participar de este evento político y cultural, que se llevará a cabo desde las 10 horas, en el Polideportivo Delfo Cabrera. Todos los compañeros de la juventud barrial están haciendo un enorme esfuerzo militante para viajar a Buenos Aires a formarse y a aportar sus experiencias. En todo el país El congreso contará con comisiones sobre DD.HH., mujer y disidencias sexuales, impunidad y gatillo fácil, situación política, migrantes y otros temas que involucran y tocan de cerca a la juventud. Luego de los debates, se votará un pliego de reivindicaciones inmediatas y un manifiesto político, junto con una dirección nacional. Este congreso es militante antes, durante y después, ya que nuclea y organiza a las pibas y los pibes para poder viajar, y muchas asambleas ya están en marcha con actividades financieras. También se están haciendo volanteos, pegatinas y empadronamientos en cientos de barrios, escuelas, sociedades de fomento y clubes. Empiezan a destacarse voceras y voceros que llevan la posta y reúnen a distintos barrios para sacar la timidez de quienes que se acercan por primera vez a una experiencia militante y al activismo barrial; como Camila, de La Matanza, que escribió un artículo para “Prensa Obrera digital” y declaró: “Tenemos una diversidad de situaciones de los chicos, hay mucha curiosidad y entusiasmo. Ya realizamos dos asambleas generales de toda la regional, votamos armar una batucada y pintar nuestra bandera, en la segunda asamblea duplicamos la cantidad de pibes”. En un distrito tan grande como ése optaron por organizar asambleas interbarriales de jóvenes en cada localidad. Nicolás, de Berazategui, por su parte, nos contó: “Estamos con asambleas y empadronamientos en los barrios y actividades financieras”. Camila y Horacio, de Presidente Perón, explicaron que “tenemos armados volanteos y pegatinas, en nuestro barrio se sufre mucho la falta de lugares recreativos, es un reclamo muy presente en los jóvenes de acá”. Gianna, junto a otras compañeras de Capital, ya salieron con mesitas callejeras en la Capital agitando con todo el congreso. La zona oeste del Gran Buenos Aires, especialmente Moreno, tiene muchos activistas a la cabeza de su juventud. “Sólo de Moreno tenemos un objetivo de 150 pibas y pibes para participar en el congreso”, señalan. En San Nicolás, interior de provincia de Buenos Aires, los chicos le arrancaron al Estado municipal transporte para viajar. En Córdoba ya calientan motores más de 80 compañeres. Chaco está en plena elección de delegados que impulsan actividades para viajar desde todas las localidades. El recientemente incorporado Polo Obrero de Entre Ríos ya anunció una nutrida delegación de jóvenes activistas que tienen una rica experiencia de trabajo territorial con la juventud. En el norte, Santiago del Estero, Tucumán y Salta se preparan para participar. También recibiremos a los nuevos compañeros del sur del país: desde Santa Cruz viajarán delegados en representación de esa enorme provincia. También de Neuquén y Río Negro. Las banderas de Mariano, Darío y Maxi La concentración masiva se encuentra en la Capital y el Gran Buenos Aires. Esta experiencia está a la orden del día en el Polo Obrero, los delegados también ayudan e impulsan la formación de su juventud, su reserva de lucha curtida y marcada a fuego en las calles, es una joya valiosa, porque serán estos compañeros los que mañana defiendan los principios de una organización independiente y de lucha, por sus reivindicaciones materiales, pero también por su futuro para terminar con el régimen de opresión capitalista, que nos hunde y nos condena a una vida de miseria social. Esta juventud piquetera levanta las banderas y las voces de Mariano Ferreyra, de Darío y Maxi, de Luciano Arruga, de Santiago Maldonado y Rafael Nahuel, y de tantxs compañerxs muertos por luchar. Mientras la crisis social escala a pasos enormes y se pulverizan las condiciones de vida, esta juventud obrera y piquetera se prepara para grandes batallas.

23 de mayo de 2019
Alberto Fernández, el default y los socialistas

El candidato designado por Cristina declaró “Rechazamos el default, no somos socialistas” (Cronista Comercial, 20/5). La definición es astuta, sólo que los socialistas del Partido Obrero y el Frente de Izquierda no proponemos el default. El default es la declaración de quiebra o insolvencia de un gobierno capitalista que quiere pagar la deuda, pero ha fundido sus finanzas y/o reservas en divisas y no puede afrontarla. La investigación y no pago de la deuda que proponemos los socialistas es la decisión soberana de un Estado de los trabajadores que ordena su economía a partir del no pago de la deuda, a excepción de aquellas acreencias que estén en manos de los jubilados o pequeños ahorristas, y no en manos de la banca acreedora, los fondos de inversión, los organismos multilaterales de crédito o los créditos de potencias imperialistas (caso Club de París, por ejemplo). Un gobierno capitalista que defaultea, ordena su economía para el repago de la deuda, sin tocar los fundamentos económicos que llevaron a la cesación de pagos y, por lo tanto, ajustando contra los trabajadores para encontrar los recursos que no reunió en las anteriores condiciones económicas. Es lo que ocurrió en 2002 tras el default, en el marco de una megadevaluación, una desocupación de más del 20% y una caída del poder adquisitivo gigantesca. Fue el gobierno capitalista de Adolfo Rodríguez Saá el que declaró el default de 2001/2002, y luego el ministerio de Remes Lenicov con Eduardo Duhalde el que aplicó una devaluación del 200% tras el corralito y el corralón, medidas que dejaron a millones de desocupados en la calle, licuando las tenencias de los ahorristas y desvalorizando en masa salarios y jubilaciones. La “competitividad” provisional de esa etapa se basó en los salarios “recontra bajos”, mientras el dólar “recontra alto” hacía las delicias exportadoras. Los superávit gemelos, fiscal y comercial explotaron una reactivación mundial que ayudó a la “salida sojera”. Esta situación se prolongará hasta el canje de deuda de Roberto Lavagna, ya en tiempos de Néstor Kirchner en 2005, cuando se retoma el pago de la deuda. Más tarde, vendrá el canje II de la mano de Amado Boudou en 2010, del que sólo quedarán afuera los fondos buitre por voluntad de ellos mismos. Luego, Kicillof pagó al contado la famosa deuda con el Club de París. Néstor Kirchner cancelaría al contado la deuda con el FMI con reservas del Banco Central a cambio de un bono de deuda del Tesoro que sigue allí, como pasivo del Banco Central. Los fondos buitre terminarán cobrando 10.000 millones de dólares por una deuda diez veces menor, ya en tiempos de Macri, pero con aprobación peronista en el Congreso por parte de los diputados y de los gobernadores que hoy aportan a la tan pregonada “unidad del peronismo para enfrentar a Macri”. Kicillof se opuso a este pago a los buitres que el macrismo defendió para “volver al mercado internacional de deuda”. Pero la propuesta del keynesiano ex ministro cristinista no fue el no pago a los buitres, sino pagarles en los mismos términos que el canje I y II. A esta altura importa clarificar que el canje I y II fueron un enorme negocio para el capital financiero, porque rescataron bonos basura que cotizaban centavos en el mercado internacional y habían provocado quebrantos importantes en las finanzas mundiales. Esos canjes incluyeron los famosos “cupones PBI” que resultaron un jugoso negocio. Digamos, por fin, que tanto Duhalde como Néstor Kirchner nunca dejaron de pagar al FMI, al Banco Mundial y al BID, y que esos organismos multilaterales de crédito no tuvieron quita alguna. El resultado de la “salida” kirchnerista del default fue el “pago serial” de casi 200 mil millones de dólares del que se jactó Cristina cuando llegó la etapa crítica del agotamiento del endeudamiento “intraestatal” con el que se fue pagando la montaña de deuda ilegítima y usuraria heredada de la dictadura: el blindaje, el megacanje y todos los negociados de los últimos 40 años. Sin embargo, el pago serial no ahorró el enorme déficit fiscal, la inflación, el endeudamiento del Banco Central, el cepo y el desesperado intento de volver al mercado privado internacional de deuda de los últimos años de Cristina. En ese altar llegó el impuesto al salario, la desvalorización de jubilaciones y salarios, el ajuste contra los docentes y la salud, y se agravaron la precarización laboral, el trabajo en negro y la pobreza. El no pago de la deuda que proponemos los socialistas, al contrario del default, es parte de un plan económico integral de los trabajadores: una banca pública única que termine con la fuga de capitales y destine el ahorro a la industrialización del país, el monopolio del Estado del comercio exterior para administrar las divisas, la nacionalización bajo gestión obrera de los recursos energéticos y estratégicos de todo orden, el reparto de las horas de trabajo disponibles entre todos los trabajadores y la recomposición de salarios y jubilaciones, así como la gestión de la moneda en función de este plan económico decidido y dirigido por los trabajadores. Alberto Fernández, que fuera gerenciador menemista de las AFJP, legislador de Cavallo y jefe de Gabinete del canje de Lavagna, ya está eligiendo para su equipo a tipos como Guillermo Nielsen, funcionario estrella de Lavagna en el canje I, que tendrán por misión “renegociar” el pago de una deuda impagable. Tal vez, transformar el stand by del FMI en un crédito de facilidades extendidas, lo cual tendrá como contrapartida nuevos sacrificios y ajustes. Y convocar a los acreedores privados para una reestructuración, nombre elegante de un país que se presenta a decir “no puedo pagar”. Es decir que, bien mirada, es la política continuista de repago de deuda de Alberto Fernández la que nos llevará al default y no los socialistas del Partido Obrero y el FIT. Un gobierno de trabajadores comerciaría con quien fuera necesario en un escenario mundial de guerras comerciales. Macri paradójicamente aisló a Argentina del mercado de deuda, que hoy cobra tasas imposibles (riesgo país 900 puntos), y por ello terminamos en las garras del FMI. “Pagar deuda con crecimiento” no depende sólo de sacrificios inenarrables para las masas, sino también de una economía mundial que hoy está en camino a la recesión. El PO-FIT hará docencia política y programática sobre la importancia de romper con el FMI y repudiar la deuda, así como sobre las consecuencias nefastas de la política de quienes se presentan como recambio de los planes fondomonetaristas. Prepararemos a los trabajadores para las seguras luchas que vendrán, cualquiera sea el gobierno capitalista que surja en octubre. Para mejor llevar la palabra de clase y socialista a todos los luchadores insistimos en un Congreso del FIT.

23 de mayo de 2019
Un balance histórico, una herramienta para la lucha

En ocasión de su 50° aniversario, el próximo 29 de mayo, salió en estos días “El Cordobazo y el Partido Obrero”, como parte de una campaña de charlas y actividades en curso, retomando la vigencia de esta gesta de la clase obrera argentina. El material cuenta con textos inéditos de Néstor Pitrola y Julián Asiner, artículos y volantes escritos por Política Obrera (el nombre que identificó al PO y a su publicación hasta 1983) y secciones de notas publicadas en Prensa Obrera en sucesivos aniversarios. En las más de 70 páginas del folleto, el lector encontrará, fusionado a crónicas apasionadas del mayo del ’69, un análisis de los principales procesos que permiten comprender el levantamiento, desde el cuadro internacional a las huelgas del período; la polémica con otras corrientes políticas y un registro de la intervención viva de PO en el Cordobazo, con la participación y agitación de cuadros proletarizados en las fábricas cordobesas, así como en el movimiento estudiantil. De su lectura se extraen valiosas conclusiones, que han sido opacadas por buena parte de la historiografía. Así, contra la repetida tesis de la “espontaneidad” del levantamiento, el lector podrá ver la experiencia de la lucha de clases bajo la dictadura de Onganía, un proceso que fue abriendo un rumbo que culminó en el Cordobazo. En este proceso intervino activamente Política Obrera, que venía siguiendo, palmo a palmo, la maduración del proletariado cordobés. Reproducimos la tapa en la que advertía la tendencia a la insurrección el 21 de mayo, señalando que “Córdoba indica el camino: derrocar a la dictadura, imponer un gobierno obrero y popular que expropie a los monopolios y llame a una Asamblea Constituyente”. Esta orientación sería ratificada en un llamamiento repartido por PO en Córdoba en la propia tarde del 29 de mayo. La supuesta asociación del peronismo con el Cordobazo aparece fuertemente refutada, registrando que se trató, como señala Néstor Pitrola, de “una acción al margen, y hasta en oposición, a la burocracia sindical peronista” -que encaró el golpe del ’66 con una política de colaboración y bajo la orden de Perón de “desensillar hasta que aclare”- y el hecho de que -como señaló Política Obrera inmediatamente después de los hechos- “el 60% de las consignas de poder que se vivaron en las calles [durante el Cordobazo] se concentraron en ‘gobierno obrero y popular’; un 30% en ‘gobierno popular’; pero casi ninguna de ellas hizo referencia a Perón”. A su vez, los textos dan cuenta de que la vuelta de Perón en el ’73 sería un intento de quebrar el ascenso obrero iniciado por el Cordobazo; registra el proceso de contención posterior y sus límites y da cuenta del retome de este alza obrera en la huelga general del ’75, frente a la cual la burguesía avanzará al golpe más sangriento de nuestra historia. Política Obrera señaló tempranamente, como se ve en su editorial de noviembre del ’69, que sobre la carencia de un programa y liderazgo revolucionarios del alza de mayo se montaban movimientos de “peronización”, y planteó, para resolver esa carencia, un programa de transición “que conduzca a las masas a comprender que la resolución victoriosa de sus luchas inmediatas exige la toma del poder político del proletariado”. El dossier muestra cómo el análisis y la caracterización del Cordobazo marcaron polémicas políticas clave para el desarrollo de la izquierda argentina. En 1999, los artículos de Luis Oviedo destacaban que el Cordobazo no se había tratado de una excepcionalidad histórica, una tesis defendida entonces por Horacio Tarcus, en el cuadro de retroceso de la izquierda en la década del '90. Por el contrario, los mismos '90 fueron los años del Santiagueñazo y las grandes puebladas piqueteras, que culminaron en el Argentinazo de 2001. Un hilo conductor de los artículos es que muestra la continuidad de 50 años de lucha de PO por desarrollar la potencialidad revolucionaria que tuvo el Cordobazo -y todos los grandes “azos” de la historia argentina. Esta lucha está indisolublemente ligada a la pelea por una nueva dirección en el movimiento obrero, para colocar a la clase obrera y sus organizaciones en la senda de la lucha por un gobierno de los trabajadores. El debate sobre el rol del nacionalismo tienen hoy una enorme actualidad, cuando el kirchnerismo propone revivir el “pacto social” de Perón-Gelbard que terminó en la Triple A. En efecto, este balance del Cordobazo se inserta en la lucha política planteada en el presente. En 2018, las dos CGT y la CTA cordobesas realizaron un acto por el aniversario del Cordobazo, asegurando que “quienes gestaron el Cordobazo planteaban, en definitiva, el fin de la dictadura y el regreso de la democracia en nuestra patria”. Los responsables de la entrega de los convenios y de los acuerdos salariales a la baja buscaban así ocultar la acción independiente y el planteo de poder obrero de la jornada, y embellecer la “democracia” del Rodrigazo y la Triple A que abrió camino a la dictadura. En el colmo de la farsa, la CGT nacional eligió nada más ni nada menos que este 29 de mayo, cuando se cumplen 50 años de una jornada que colocó en el acervo de la clase obrera el valor y significado de un “paro activo”, para un nuevo paro de contención de las luchas, sin movilización y enfocado en un relevo peronista del gobierno que continúe el ajuste. En nuestra batalla por un paro activo que abra camino a la huelga general y al triunfo de todas las reivindicaciones populares, por una nueva dirección en los sindicatos, por la consolidación de una alternativa política de los trabajadores y por un gobierno obrero, late el Cordobazo: sus grandes conclusiones y sus tareas pendientes. Con esa comprensión ponemos estos escritos de ayer y de hoy a disposición de los trabajadores y la juventud.

23 de mayo de 2019
[Editorial] Una transición tutelada por el FMI

El kirchnerismo ha festejado con un entusiasmo digno de mejores causas la llamada ‘calma de los mercados’ de los primeros días de esta semana. Deducen de ello que la renuncia a la candidatura presidencial de Cristina Kirchner y la nominación de Alberto Fernández habría logrado la aceptación de los verdaderos destinatarios de la movida: el gran capital internacional y nacional, que hasta ahora se mostraba remiso a aceptar una vuelta de la ex presidenta a la Casa Rosada. El entusiasmo también se extendió por el apoyo recogido en un amplio espectro de los gobernadores peronistas, que hasta hace poco parecían integrar el Peronismo Federal. Se trata de un sector clave que cogobernó con Mauricio Macri en sus tres años y medio de gobierno, apoyando su política de endeudamiento voraz y ataque a las conquistas populares de los trabajadores. La respuesta de los destinatarios estuvo determinada por el contenido del mensaje enviado desde el comando kirchnerista, que presenta la decisión de su jefa como un ‘renunciamiento histórico’ en favor de la Nación. La analogía con Evita, aunque forzada, tiene puntos en común. En el caso de Evita el ‘renunciamiento’ fue impuesto por el alto mando militar. Ahora, con Cristina Kirchner, por la banca acreedora. La historia de la década del ’50 la conocemos: las mismas Fuerzas Armadas que impusieron ese veto, terminaron volteando a Perón en 1955. La historia de este ‘renunciamiento’ de Cristina Kirchner está aún por escribirse, pero podemos suponer sus rasgos generales. Alcanza para ello con ver el equipo económico que asesora a Alberto Fernández. Guillermo Nielsen, el más destacado de ellos, ha fatigado los medios de comunicación en estos años para cuestionarle al macrismo su “gradualismo”. En nombre, claro, de un shock ajustador. Percatados del currículum de Alberto Fernández, muchos kirchneristas se consuelan señalando que en caso de un triunfo de esta fórmula, Cristina Kirchner tendrá el poder real y podrá controlar sus acciones desde la vicepresidencia. Sería, así, una réplica del “Cámpora al gobierno, Perón al poder”. Pero estamos ante un consuelo de tontos. Héctor Cámpora fue puesto por Juan Perón para eludir la proscripción de la dictadura y para contener el apoyo de la izquierda peronista y de la clase obrera y la juventud. En cambio, Alberto Fernández fue nominado por presión del gran capital. En eventuales choques entre la eventual fórmula presidencial, el Fernández Alberto tendrá el respaldo del gran capital y también del peronismo. Quien corre el riesgo de ser Cámpora es Cristina, no Alberto. La diferencia aquí radica en que los votos los tiene la Fernández Cristina y no Alberto, mientras en el ’73 los votos eran de Perón y no de Cámpora. Pero este hecho refuerza el tamaño de la concesión del kirchnerismo, que le ha entregado la cabeza de la fórmula presidencial a quien no medía en las encuestas ni el 1% de los votos. La mayoría de los gobernadores peronistas que estaban apoyando la llamada ‘variante intermedia’ entre Macri y el kirchnerismo han encontrado ahora que ésta la encarna el propio Alberto Fernández. Su respaldo a esta candidatura fortalece su carácter derechista. Entusiasmados por lo logrado, ahora van por más. Ya hay fuertes presiones de los intendentes peronistas para que sean ellos quienes nominen al candidato a gobernador de la provincia de Buenos Aires y bloquearlo a Kicillof. Incluso en la Ciudad de Buenos Aires, la nominación de Alberto Fernández recibió el apoyo de Matías Lammens, presidente de San Lorenzo y lavagnista de la primera hora. Lammens pide ahora un gesto porteño: que Mariano Recalde, de La Cámpora, baje su candidatura y lo nombren a él en su lugar. El operativo copamiento puede ser masivo. Sobre todo, si se tiene en cuenta que el kirchnerismo colaboró con la reelección del pejotismo en las provincias, Juan Schiaretti incluido. Macri en la cuerda floja La bajada de Cristina Kirchner ha impactado en todas las fuerzas políticas ubicadas a su derecha del tablero político. Roberto Lavagna debió salir del letargo y confirmar su candidatura ante el temor de quedarse solo. El Peronismo Federal se debilitó con la pérdida de varios gobernadores y está más dividido que nunca. Sergio Massa amenaza con irse a unas Paso contra la fórmula Fernández-Fernández, aunque duda porque tiene una derrota cantada. Según las versiones, creería que el giro a la derecha de Cristina Kirchner aún no ha concluido y que podría derivar en la renuncia también a la vicepresidencia. Sin embargo, algunos de los financistas del ex intendente de Tigre, como ser la dupla mediática dueña del grupo América Vila-Manzano, ya se han pasado del lado de los Fernández, especialmente de Alberto. Por su lado, los progresistas, que habían aceptado sumarse al armado del Peronismo Federal, comiéndose el sapo de los Pichetto y compañía en nombre “construir poder”, corren el riesgo de quedar relegados otra vez a posiciones marginales. El golpe más importante, sin embargo, es a la candidatura presidencial de Macri. Dentro de Cambiemos crece el reclamo de que la bajada de Cristina Kirchner debe ser replicada por Macri, con una indeterminada ampliación de Cambiemos, habilitando unas Paso e incluso con una renuncia al intento reeleccionista. Las encuestas lo colocan por debajo del 30%, pudiendo perder en primera vuelta. Las posibilidades de retener la provincia de Buenos Aires son cada vez menores. Incluso hasta la Ciudad de Buenos Aires podría estar en riesgo, si Alberto Fernández termina nominando un candidato como Lammens. El reclamo de la renuncia de la candidatura de Macri estará incluido en el menú de reclamos de la Convención Radical del 27 de mayo. Incluso los que quieren quedarse en Cambiemos piden su relevo por María Eugenia Vidal y sumar a la alianza, que podría ser rebautizada, la incorporación de peronistas como Juan Manuel Urtubey. Aunque muchos presenten un escenario así como una polarización reforzada, en realidad, asistiríamos a una disputa entre bloques capitalistas con propósitos y programas similares. El recule de Cristina Kirchner y la nominación de Alberto Fernández coloca el proceso electoral bajo el tutelaje del FMI. Todos los bloques y listas en cuestión se orientan en la misma dirección. Para el macrismo, representa una crisis, porque pretendía explotar de modo excluyente el respaldo del capital financiero. Disputa estratégica De más está decir que la llamada calma de los mercados de estos días está lejos de modificar el cuadro de bancarrota general de la economía argentina. El peso de la deuda representa ya el 90% del PBI. La caída de los índices de producción y consumo conviven con una inflación que sigue a niveles muy altos. La mayorista de abril, por ejemplo, se ubicó otra vez por encima del 4%. El Banco Central está virtualmente quebrado, con pasivos que superan largamente sus activos. Sólo en los próximos meses deberá enfrentar vencimientos de Leliq superiores a los 700.000 millones de pesos. La necesidad de recurrir a una emisión masiva para cubrirlos pondría a la Argentina al borde de una hiperinflación. La presión sobre el dólar continúa, como lo prueba la pérdida de reservas que adquiere un ritmo dramático. En menos de un mes se consumirá el 80% del último préstamo del FMI. Lo peor, por lo tanto, está por venir. La burocracia sindical aborda esta crisis defendiendo los intereses de los bloques capitalistas. El paro del 29 de mayo, convocado por la CGT y el moyanismo, se inscribe en el proceso de recambio político tutelado por el FMI. Mientras va al paro, esta burocracia acaba de firmar paritarias a la baja en muchos sindicatos clave. En oposición a esta política, el Partido Obrero llama a parar masivamente contra el régimen del FMI, su gobierno y las fuerzas políticas que pilotean esta transición para hacerle pagar a los trabajadores la factura de la crisis capitalista. Para el Frente de Izquierda, así como para el conjunto de la izquierda y los sectores combativos de los trabajadores y los demás sectores populares, la disputa política adquiere un sentido estratégico: el eje de la etapa es separar a los trabajadores del nacionalismo burgués y de las fuerzas que se postulan para pilotear este recambio patronal, planteando una salida de los trabajadores y la izquierda, la ruptura con el FMI y el repudio al pago de la deuda, como parte de un programa de transición para que la crisis la paguen los capitalistas. Es, en ese sentido, que insistimos con nuestro llamado a firmar de inmediato un acuerdo integral del FIT e integrar a la izquierda a listas únicas, y convocar un Congreso para que la vanguardia obrera y popular se movilice políticamente y sea protagonista de la campaña, con un método de lucha de clases. A 50 años del Cordobazo, sería nuestra mejor reivindicación y homenaje.

23 de mayo de 2019
Brasil: Entre la crisis política y la rebelión educativa

Con más de un millón de personas (algunas fuentes llegan a hablar de casi dos millones) en las calles, el pasado 15 de mayo, en la mayoría de las ciudades importantes, contra los cortes educacionales en todos los niveles, la situación política brasileña ha entrado en una nueva etapa, caracterizada por el desgaste acelerado y prematuro del gobierno Bolsonaro y la tendencia a una polarización política “a la Venezuela”, aunque de signo cambiado (con el Guaidó brasileño en la presidencia). La base bolsonarista, engrupida con su score electoral de 2018, ha convocado a una manifestación de apoyo al gobierno para el domingo 26, previsiblemente escuálida. Para el jueves 30, ha sido convocada por el movimiento estudiantil una nueva jornada de lucha en defensa de la educación pública. Un precalentamiento para el paro general que las diez centrales sindicales han convocado para el 14 de junio contra la reforma del sistema jubilatorio, reforma del cuño más reaccionario imaginable (elimina las contribuciones patronales y condena a todos los asalariados a la lotería de los fondos de pensión privados). Bolsonaro en la cuerda floja Para Reinaldo de Azevedo, uno de los más influyentes columnistas políticos del país, “el impeachment de Bolsonaro ha entrado en el radar político del Brasil”. Para José Simão, el humorista más leído, “Tite (el técnico de la selección brasileña de fútbol) ya mandó a Mourão (el vicepresidente) que se vaya calentando para entrar”. La crisis del gobierno se ha instalado en todas las áreas clave. En las cuestiones centrales de política externa (la crisis venezolana y las relaciones comerciales con China) las políticas de las dos partes del Poder Ejecutivo (presidencia y vice) han sido diametralmente opuestas, con el establishment brasileño apoyando al general-vicepresidente. El propio imperialismo se encuentra dividido, con Trump apoyando incondicionalmente a Bolsonaro, y la Unión Europea tomando sus distancias. El País, portavoz español de la UE, publicó una larga entrevista concedida por Lula en la cárcel (también reproducida por la Folha de São Paulo) en la que el ex presidente ex metalúrgico califica al gobierno Bolsonaro de “banda de locos” y llama a “una autocrítica general”, esto es, tiende una mano a los corruptos que lo metieron en cana. La pieza clave de la estabilidad política del gobierno, el ministro de Justicia Sergio Moro, el juez adalid de la “Operación Lava Jato”, que dio la base para el golpe institucional contra Dilma Rousseff en 2016 y metió en la prisión a la plana mayor de los dos gobiernos de Lula, también tuvo sus alas cortadas por el Supremo Tribunal Federal (STF), que sacó de la justicia común los casos de corrupción vinculados al financiamiento de los partidos políticos, remitiéndolos exclusivamente a la justicia electoral, que ya ha proclamado amnistía para diversos casos de corrupción “política” (éstos afectan al 75% de los partidos políticos registrados, incluidos los “de izquierda”). El Departamento de Justicia de los Estados Unidos (DoJ) ya amenazó, muy oficialmente, con revelar las bases de un nuevo mega-escándalo de corrupción, semejante al “petrolão” y probablemente afectando a la Vale, la más grande empresa minera del mundo, hoy en la picota por los repetidos desastres (crímenes) ambientales y humanos derivados del derrumbe de los diques de contención de la basura producida por la explotación de las minas de hierro. Reforma jubilatoria La reforma jubilatoria se encuentra en el Congreso Nacional, donde el partido de Bolsonaro (PSL) tiene 10% de los diputados, para ser votada (improbablemente) en junio. Todos los partidos patronales ya han declarado su acuerdo de principio con el proyecto privatista, pero “el diablo habita en los detalles”. La negociación con la casta militar ya le ha costado al gobierno una cantidad superior a la que la reforma jubilatoria del sector “ahorraría” al Estado… en diez años. ¡Y los partidos de oposición lamentan que el gobierno se vea obligado a mendigar dinero al Congreso para pagar las jubilaciones! El caradurismo, como se ve, no es propiedad apenas de Bolsonaro y sus “Chicago Boys” a cargo, con Paulo Guedes, del ministerio de Economía. El detalle sabroso es que los estados (provincias), más quebrados que la Unión (algunos ya ni pagan los salarios, qué decir de las jubilaciones) también declaran su apoyo a la panacea de la privatización de la previsión social, incluidos los estados gobernados por el PT (cinco de 27), mientras el partido declara su oposición a la reforma, sin que la contradicción le haga mover un músculo de la cara(dura). Brasil usa 24% de su presupuesto nacional para pagar jubilaciones (incluidas las escandalosas pensiones vitalicias de hijas solteras de militares, que incurren todas en el pecado mortal del concubinato, y las no menos escandalosas jubilaciones de privilegio del Ejecutivo, el Legislativo y el Judicial) y seguridad social (incluidas las pensiones de inválidos y personas de edad que siempre trabajaron en el “sector informal”, sin contribuciones). El 42% de ese presupuesto, in crescendo, es usado para pagar la deuda pública que remunera con intereses superiores al resto del mundo los títulos públicos emitidos exactamente para pagar los intereses de la deuda pública, engordando la tasa de lucros más alta del capital financiero mundial. El no pago de la deuda pública, interna y externa, es, por lo tanto, la condición básica de la reconstrucción y salvación nacional, y sólo podrá ser realizado por un gobierno de los trabajadores, sin presencia -ni compromisos- con el capital. Esa es también la base para la salvación de la maltrecha educación pública. La lucha contra la reforma previsional y en defensa de la educación convergen en un único programa. Pero es este programa, exactamente, el que brilla por su ausencia en el movimiento en curso. La crisis política, y los problemas estructurales del país, se agravan debido a la crisis económica, que pone al Brasil en el umbral de la cesación de pagos, al crecimiento del déficit fiscal y la reducción de las reservas internacionales. Las proyecciones de crecimiento económico han sido revisadas a la baja por duodécima vez en lo que va del año (las más realistas ya hablan de un crecimiento inferior a 1%, muy abajo del crecimiento demográfico); el desempleo (13 millones de desocupados oficiales, 25 millones reales) y la rebaja salarial general no han producido una onda de inversiones, sino lo contrario. El gran capital mundial, el gran elector, votó a Bolsonaro para que les entregase un país arrasado y de rodillas, lo que hasta el momento no ha sucedido, y opera ahora sobre la base de una crisis política que se profundiza y puede desarrollarse como recesión económica y crisis institucional, poniendo en jaque a todo el régimen político. Los desafíos de la hora En esas condiciones, la crisis de dirección del movimiento de los explotados también se agrava. Con excepción de una pequeña minoría y sin representación parlamentaria, agrupada en parte de la CSP-Conlutas, las direcciones sindicales y estudiantiles, que están a la cabeza de las convocatorias de las grandes movilizaciones, giran en torno al PT y los partidos patronales (un detalle a no pasar por alto es que eso incluye a casi todas las corrientes “trotskistas”, que se encuentran en el PT, el PSOL, o llevando una existencia parásita de ambos). No existe un programa de clase, un programa de transición. La muletilla de “no discutir para no perjudicar la unidad contra Bolsonaro”, es un camino de derrota de la movilización en desarrollo. A la lucha, todos contra Bolsonaro (y Mourão), si; a la discusión, también, para construir una corriente obrera revolucionaria y garantizar la proyección estratégica de las luchas en curso y en preparación en el gigante obrero y campesino de América Latina.

23 de mayo de 2019
Alberto Fernández: las declaraciones contra la legalización del aborto
Redacción

Entrevistado en Tiempo Sur, durante su visita a Santa Cruz, Alberto Fernández, entre otras definiciones, se refirió al tema del aborto y dijo que considera que “no hay que avanzar tan rápido hacia la legalización del aborto” porque “divide a los Argentinos”. Lo que Alberto Fernández considera “demasiado rápido” son 100 años de lucha del movimiento de mujeres en Argentina por este derecho y un movimiento de lucha que en 2018 conquistó el apoyo y la opinión favorable de la población, inundó las calles y logró la aprobación en la Cámara de Diputados y llevar el debate a Senadores. Si el aborto no se aprobó fue por los bloques mayoritarios del Congreso, peronistas, radicales y macristas, que priorizaron sus vínculos con el clero al reclamo popular por la legalización del aborto para terminar con las muertes de mujeres por aborto clandestino. Esa alianza es la que envalentonó a las iglesias contra el aborto legal, el aborto no punible y los derechos de las mujeres. La división en el tema del aborto es entre los derechos de las mujeres y la Iglesia. No podía ser de otra manera. La fórmula que cuenta con el aval del Papa ya había anticipado esta posición, cuando CFK llamo a unir “pañuelos verdes y celestes”. Esa “unidad” impone la renuncia al aborto legal: es en detrimento de “los pañuelos verdes” y en favor de un reforzamiento del control social sobre las mujeres y los trabajadores con que opera la Iglesia en función de evitar un levantamiento popular contra todo el régimen del FMI. Alberto Fernández y Cristina Fernández se ofrecen como candidatos "de Estado", no del movimiento popular ni de los trabajadores: contra el aborto y a favor de pagar la deuda al FMI. Son declaraciones que deben ser destacadas y debatidas en el movimiento de mujeres, en las vísperas de una nueva presentación en el Congreso del proyecto de ley de aborto. Sectores del movimiento de mujeres, ya en 2018 llamaron a “continuar la lucha en las urnas” y sostuvieron que había que encaminar al movimiento de mujeres hacia un recambio electoral al peronismo que garantizaría el aborto. Sólo cuatro días después de presentarse la fórmula de ese espacio político, dan por tierra con estas ilusiones. Con estas conclusiones debemos movilizar masivamente el 28 de mayo. Queda claro que solamente la fuerza de la ola verde y volver a ganar las calles podrá conquistar al aborto legal y terminar con las muertes por aborto clandestino. El Frente de Izquierda defiende y promueve de manera irrestricta esta lucha, por el aborto legal y la separación de la Iglesia y el Estado.

23 de mayo de 2019
Calentando los motores de la campaña política

En las últimas semanas, el Partido Obrero ganó la calle. Con más de 150 mesas instaladas en la Ciudad de Buenos Aires y provincia, se repartieron miles de folletos con “los 10 puntos del pueblo trabajador”, contraponiendo una salida de los trabajadores a los planes fondomonetaristas del macrismo y la oposición. Junto al intenso plan de agitación, que se replicó en todo el país, los principales voceros del Partido han participado en las calles y en las fábricas, de actividades a lo largo y ancho del país. Romina Del Plá Romina ha concentrado una agenda nutridísima. El viernes 17 participó de un acto de 600 personas del PO tucumano, que se encuentra en las vísperas de las elecciones provinciales. Allí apuntaló la fórmula del FIT que encabeza Ariel Osatinsky, dirigente de la docencia universitaria y referente del Partido Obrero, que enfrenta el fraude electoral de centenares de “acoples”. El sábado 18, en Jujuy, Romina participó de una agitación en las puertas del emblemático Ingenio Ledesma, que fuera un centro de tortura bajo la última dictadura militar. Allí se registró una muy buena recepción de nuestros materiales por parte de los obreros del ingenio, que supieron acompañar con entusiasmo la campaña del FIT en 2017. En dos escenarios muy dispares, las puertas de la fábrica de Fernet Branca y en el Colegio Nacional de Buenos Aires, Romina desenvolvió un importante debate sobre la lucha por el derecho al aborto legal. El debate en las puertas de Branca, puso en evidencia la enorme influencia que las iglesias mantienen sobre los obreros, incluso de sectores clasistas. La propaganda religiosa, condenando la legalización del aborto, representa una defensa, en los hechos, del aborto clandestino. En una masiva charla con los secundarios porteños, el debate se centró en cómo retomar la lucha impulsando la movilización del próximo 28, cuando se vuelva a presentar el proyecto de Interrupción Legal del Embarazo (ILE) en el Congreso Nacional. Alberto Fernández no tardó en definirse contra el aborto legal. Néstor Pitrola Como parte de su campaña política, el PO se encuentra realizando charlas en el 50 aniversario del Cordobazo. El viernes 17, en el CBC de Avellaneda, y el sábado 18, en San Isidro, Néstor Pitrola participó, junto a José Meniño, el secretario ejecutivo del Sutna San Fernando, de sendas mesas-debate. La concurrencia en Avellaneda se destacó por la juventud, los gráficos y plásticos presentes; en San Isidro participaron integrantes de comisiones internas, delegados y trabajadores del gremio plástico, de la pintura, del Neumático, del Inti, docentes y también de la juventud de la zona. La actualidad del debate sobre el Cordobazo está dada por la necesidad de luchar, en el marco del brutal ajuste que se vive a escala nacional, por un Cordobazo a escala nacional, es decir un paro de 36 horas con millones de trabajadores en las calles. Fue, justamente lo que planteó Pitrola en el debate en San Isidro. También se refirió a la política de la CSC ante el paro del 29. Néstor participará en el curso de la próxima semana de actividades en Ciudad Evita con trabajadores aeronáuticos, el lunes 27 en la ciudad de Córdoba, el 30 en la Ciudad de Buenos Aires y el 1° de junio en la sede del Sutna, junto a Alejandro Crespo y otros panelistas del movimiento obrero. Gabriel Solano Como parte de la campaña de presentación de “los 10 puntos del pueblo trabajador”, Gabriel participó de una charla en el instituto terciario Joaquín V. González, con una importante concurrencia estudiantil. En el debate surgió la duda del carácter del giro dado por la Corte Suprema en torno del juicio contra CFK, que la ha tenido sentada en el banquillo de los acusados en la última semana junto a Julio De Vido, José López y compañía, por los casos de corruptela. Solano denunció a la llamada “independencia de poderes” como una falacia y explicó el planteo del PO-FIT de la elección por el voto popular de jueces y fiscales. Invitado por estudiantes de la Facultad de Agronomía de la UBA, Solano participó de una mesa debate sobre el cambio climático, en la que explicó las responsabilidades del régimen capitalista por el agudo proceso de depredación ambiental que se desarrolla en el mundo. Esta mesa, fue precedida por otra similar realizada en la Facultad de Exactas y se inscribe como parte de una campaña internacional. El viernes 24 se realizará la segunda marcha mundial contra el cambio climático.

23 de mayo de 2019
Movilizar masivamente y reclamar una consulta popular por el aborto legal

Este 28 de mayo, día de acción mundial por la salud de las mujeres, se volverá a presentar el proyecto de ley de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, en el marco de una movilización nacional que previsiblemente volvería a ser multitudinaria. Miles de jóvenes, trabajadoras y trabajadores volverán a volcar a las calles la potencia de una lucha que sigue más vigente que nunca. A contrapelo de las aspiraciones de la vigorosa marea verde, las fuerzas mayoritarias del Parlamento (desde Cambiemos hasta el Frente para la Victoria y las distintas alas del peronismo) se aprestan a seguir enterrando este derecho detrás de los pactos con el Vaticano y las iglesias evangélicas que no paran de crecer al amparo de los sucesivos gobiernos. La única agenda que une a los parlamentarios es la del ajuste contra el pueblo: todos plantean seguir pagando al FMI y, por lo tanto, ajustando. Sólo el Frente de Izquierda se distingue ante este propósito y lucha por la defensa integral de los derechos de las mayorías populares, el no pago de la deuda y la ruptura con el Fondo. Escenario político Luego del 8A, el peso de las iglesias en el Estado y sus partidos se ha reforzado, a costa de las mujeres y nuestros derechos: niñas forzadas a ser madres, mayor poder a los curas abusadores, bloqueo a la educación sexual laica y científica, incumplimiento de la Interrupción Legal del Embarazo (ILE). En medio de las elecciones, los operadores del clero están digitando o incidiendo en el armado de las listas de todas las variantes patronales, para colocar en lugares prioritarios a los voceros del oscurantismo. La nueva composición del Congreso en 2020 será de tal suerte la expresión de un mayor predominio de los adversarios de los derechos de las mujeres y las disidencias. Mientras algunos diputados firman el proyecto de la Campaña, otros tantos se fueron a festejar el “0800 celeste”, destinado a forzar a niñas y mujeres violentadas a ser madres, junto a Vidal y dirigentes de todos los bloques políticos -a excepción del Frente de Izquierda- en el Senado de la provincia de Buenos Aires. En el Senado Nacional, la fundación evangélica de los anti-derechos cuenta con un proyecto de apoyo presentado por García Larraburu -la senadora del FpV que aportó un voto clave para derrotar la Interrupción Voluntaria del Embarazo, el pasado 8 de agosto. Aquel voto negativo fue la ofrenda que CFK otorgó a Bergoglio a cambio de su apoyo, antes de llamar a unir pañuelos verdes y celestes, como si la lucha por la libertad por nuestros derechos pudiera unir fuerzas con la imposición fascista a llevar una vida digitada por iglesias y gobiernos. El recurso político parte de quien unió la demagogia derecho-humanista con la designación del genocida César Milani. Un caballo de Troya permanente en el movimiento popular. Por su parte, Cambiemos y su crisis galopante colocan a este espacio con más fuerza aún en el terreno de tejer alianzas con los sectores de poder, particularmente con las fracciones de las iglesias que adquieren cada vez más relieve político. Nuestro movimiento debe tomar nota de estos acontecimientos, porque la conquista del aborto legal y el conjunto de nuestras reivindicaciones no vendrá por el lado del Parlamento de los ajustadores que se arrodillan ante el Vaticano. La Campaña Nacional por el Derecho al Aborto, dirigida mayoritariamente por luchadoras por el aborto legal que integran partidos patronales y proclericales, decidió subordinar la lucha por este derecho a las agendas ajustadoras de sus partidos. El planteo de “Aborto 2020”, que levantó el colectivo referente de esta lucha, no se compadece con las alianzas clericales que los bloques kirchnerista, pejotista y de Cambiemos impulsan en esta contienda electoral. Lucha callejera contra el lobby clerical Nuestro planteo de avanzar en una Consulta Popular Vinculante, por el contrario, coloca la lucha por este derecho en manos de las y los luchadores, que podremos valernos de este instrumento para enfrentar la avanzada de las iglesias y disputar contra su prédica fascista, ir a la conquista de nuevas voluntades en defensa de las mujeres y la clase obrera. Es un recurso para recuperar la agitación callejera y la disputa frontal para arrancar a miles de personas de la superstición, los mitos y, sobre todo, de la regimentación personal y social que imponen las iglesias usando el aborto clandestino como una forma de imponer una moral reaccionaria y falsa. Debemos mirar la experiencia de Brasil, donde el fascista y misógino Bolsonaro se hizo del poder gracias al trabajo de estas iglesias -que crecieron como hongos bajo el amparo del PT. La lucha por el aborto legal debe ser punta de lanza contra la ofensiva de corte reaccionaria que gana terreno a medida que crece la descomposición y la barbarie social. Quienes rechazan la Consulta Popular por el temor a que sea derrotada, no advierten que la peor derrota es abandonar la lucha, seguir apostando a un lobby parlamentario sin perspectivas y no valernos de todos los recursos existentes para enfrentar la ofensiva clerical y patronal. Nuestro movimiento de lucha ha demostrado su enorme vigor ante cada nueva instancia de movilización. Lo hicimos en el pañuelazo federal del 19F y la masiva movilización del 8 de Marzo, día internacional de la Mujer trabajadora. Este 28 y el próximo 3 de junio en un nuevo #NiUnaMenos, volveremos a mostrar que nuestra lucha sigue en pie.

23 de mayo de 2019
El mandato de las obreras de Textilana
Corresponsal

Una masiva asamblea en Textilana-Mauro Sergio acaba de votar la adhesión activa al paro del 29 de mayo, convocado por la CGT. Con la Comisión Interna al frente, se votó, además, un pliego de reivindicaciones propias: el total respeto al acta acuerdo del 19 de marzo, el pago de los días de enfermedad y el reajuste salarial de acuerdo con el aumento inflacionario. Junto a esto se resolvió la movilización de la fábrica, con los reclamos propios al frente, el día del paro nacional, junto a los gremios y organizaciones que resuelvan marchar. Luego del trascendente triunfo salarial de marzo, que con ocho días de paro y bloqueo arrancó un bono de 5.000 pesos, equivalente a un 35% de aumento, la textil más grande de la zona marplatense, con cerca de 500 trabajadoras y trabajadores, entró en una nueva etapa. No sólo por el “oxígeno” en los ingresos salariales, sino en el trato interno con los jefes, que morigeraron ostensiblemente sus actitudes y en el propio ambiente laboral. La huelga en Textilana sacudió a todo el movimiento obrero de la zona y su influencia se trasladó rápidamente a otra fábrica textil marplatense, que largó un quite de colaboración y acaba de conquistar un incremento generalizado en las categorías. De todos modos, la patronal de Textilana en estos días viene negando el pago de días por enfermedad de algunas compañeras, despidió sin causa a una obrera de la cercana fábrica Hilamar (de la misma patronal) y se vuelve a sentir el ataque inflacionario al salario. El movimiento obrero El paro del 30 de abril, llamado por el Fresimona de Moyano y los K, se sintió muy parcialmente en la zona. Hubo bloqueo de los camioneros en las rutas, una manifestación y cortes menores de la CTA-Godoy en el Instituto Nacional de Rehabilitación Psicofísica del Sur (Inareps) de la ruta 88 y una concentración en la municipalidad organizada por el 21F (camioneros, Luz y Fuerza, Mar del Plata), que se convirtió en masiva al concurrir todo el arco de organizaciones “sociales” y la CTA-Yasky. Allí estuvimos el Polo Obrero y el Partido Obrero planteando una delimitación política, un programa y un plan de lucha. La CGT local, colonizada por Unidad Ciudadana-PJ, no apareció por ningún lado. Mientras se suceden los anuncios de crisis en varias fábricas y en vastos sectores de la economía, y se agudiza el derrumbe social (con numerosos acampes frente al municipio, actualmente), todo el arco que proclama y negocia “la unidad en octubre” se cuida muy bien de organizar una jornada de paro, mucho menos de poner en pié un plan de lucha para sacar a todo movimiento obrero a la calle con un paro activo. Proponen la unidad sólo para ir individualmente a votar, lejos, en octubre, una candidatura fondomonetarista y por lo tanto antiobrera y antipopular, no al servicio de una lucha colectiva. Hagamos un paro activo nacional Nuestro planteo es aprovechar la crisis política mortal que sacude al “hombre de Macri” en la zona, el intendente Arroyo, para imponer la reintegración de los recortes salariales municipales, imponerle a las patronales un bono salarial de emergencia y un freno a los despidos, así como por todas las reivindicaciones. A una semana del paro dominguero de la CGT, este pronunciamiento de Textilana, votado en asamblea, es un método a seguir para todos los trabajadores ocupados y desocupados de la zona. Vayamos por eso en cada sindicato, fábrica, escuela y barrio.

23 de mayo de 2019
El 29 paramos y nos movilizamos

El paro convocado por la burocracia sindical de la CGT se realizará en medio de una profundización del ajuste de Macri y de todos los gobernadores, rehenes de sus compromisos con el FMI. La CGT, el 21F y las CTA han armado una jornada pasiva, de contención de la lucha popular, cuando lo que está planteado es un paro de 36 horas, con movilización a la Plaza de Mayo, con continuidad hasta la huelga general, para que los trabajadores impongan su propia salida a la crisis. Derrumbe económico El derrumbe industrial se profundiza y escalan los despidos -Alba, Electrolux, Loma Negra, Clarín, Longvie, Arcor, Alijor, etc.-, mientras la inflación pulveriza los salarios. El aumento de precios acumulado en el primer cuatrimestre del año trepó al 15,6% pero, según el Indec, fue muy superior en los rubros clave de la economía popular.Al retraso salarial de entre 10 y 15 puntos del año pasado se suma el techo de 28% anual (en varias cuotas) sin cláusula gatillo indexatoria que la Secretaría de Trabajo le impone a la negociación de la UOM, UPCN y gastronómicos, marcando la pauta que seguirán todas las burocracias. Precisamente, la docencia universitaria está luchando para arrancar la indexación salarial. En el marco del derrumbe del consumo por la carestía no puede extrañar que el producto más vendido por unidad en la edición de este año del Hot Sale fue el kilo de azúcar. Un paro de “protesta” El paro no pretende derrotar esta ofensiva. No tiene programa, no es activo ni plantea ninguna continuidad. Según el ex triunviro Carlos Acuña "es por solidaridad con lo que está sucediendo en el país”. Héctor Daer, por su lado, lo planteó en el marco de la necesidad de la unidad del pejotismo. Con el mismo sentido se sumó el 21F. Hugo Yasky declaró que la CTA participará porque “las diferencias están en un plano secundario” y que “los motivos de la convocatoria son los mismos que los expresados el 30 de abril pasado: en defensa del sistema productivo y del empleo, y por la unidad nacional que permita el regreso del PJ al poder”. Es decir que el propósito es colocar al movimiento obrero como furgón de cola de una salida de “unidad nacional” detrás de las patronales y respetando los gravosos acuerdos con el FMI. La algarabía de la burocracia sindical convocante por la fórmula Fernández-Fernández” -desde Daer a Moyano, pasando por Yasky y el “Cachorro” Godoy- es muy ilustrativa. El aporte de la ex presidenta a la más amplia unidad del PJ para derrotar a Macri en las urnas encubre una capitulación ante el gran capital financiero que la veta, colocando a la cabeza a un hombre de su palo. La primera declaración de Alberto Fernández fue asegurar la continuidad del pago de la deuda a los usureros internacionales. El triunvirato de los “cayetanos”, por último, también se suma con ollas populares, “para visibilizar el hambre”. Desbarranque político El objetivo de acumular fuerzas para un triunfo electoral del PJ -que comparte toda la burocracia sindical y en especial la llamada “opositora”- significa en los hechos un apoyo estratégico de toda la política de ajuste, que el macrismo ejecuta ahora, pese a que se encuentra en caída política acelerada. Nada menos que el gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo, pidió cambiar el nombre del frente Cambiemos, sumar a Lavagna, Schiaretti y Urtubey a una unidad de salvación nacional y no descartó que Mauricio Macri decline su candidatura presidencial. El 28, por los derechos de la mujer trabajadora El paro del 29 estará precedido, además, por la convocatoria del movimiento de la mujer del 28 de mayo al Congreso, para arrancar en la calle el tratamiento y la aprobación parlamentaria del aborto legal, seguro y gratuito. La movilización cobra mayor relevancia luego de la declaración contra el aborto legal de Alberto Fernández, un derechista clerical; lo que obliga a todos los sectores combativos del movimiento obrero a una gran lucha en cada sindicato para clarificar todo este cuadro y para doblegar el boicot de la burocracia a esta lucha fundamental. En especial corresponde denunciar la perfidia de la CTA-Godoy que, con el pretexto de ampliar la convocaría a 36 horas, contrapone el paro a la marcha por el aborto legal; el año pasado realizó las elecciones de la central el día que se trató la ley en el Congreso. ¡Que la “ola verde”, el 28 de mayo, sea una inmensa respuesta de lucha y unidad de clase, por la conquista de este derecho fundamental! Movilización independiente del Sindicalismo Combativo El Plenario del Sindicalismo Combativo -y la Coordinadora Sindical Clasista del Partido Obrero, como parte de él- convocan a todos los trabajadores a movilizarse ese día, de forma independiente, planteando un programa de salida de la clase obrera y de la izquierda. Llamamos a participar de los cortes, actos y movilizaciones que impulsamos en todo el país y al acto central, a las 12 horas, en el Obelisco.

23 de mayo de 2019
El Sutna reclamó el respeto a las cláusulas de revisión salarial
Redacción

Los trabajadores del Neumático se movilizaron ayer con su sindicato, el Sutna, a la Secretaría de Trabajo, donde tuvo lugar una audiencia de revisión de la paritaria del período julio 2018-julio 2019, tras un intento de las empresas de imponer una modificación de forma unilateral. La paritaria del año pasado había sido precedida por una asamblea general en la que el conjunto de los obreros resolvieron el reclamo de la parte trabajadora; y el cierre del acuerdo con las patronales fue votado en asambleas en cada una de las fábricas -un método de democracia sindical que contrasta con las negociaciones “a puertas cerradas” de las burocracias que dirigen actualmente el grueso de los sindicatos. El acuerdo, uno de los mejores del movimiento obrero en esa etapa, implicaba un 28% de aumento, más un bono de 6 mil pesos y tres cláusulas de defensa del poder adquisitivo ante la inflación (una automática, una de revisión y otra que se activaba ante desfasajes económicos). Sobre este último aspecto, que es el centro de la puja con las empresas, y cómo se procesan las negociaciones al interior del gremio, dialogamos con Alejandro Crespo, secretario general del Sutna. -¿Cómo arrancaron las negociaciones este año? -Entre julio pasado y el 1° de enero, el aumento fue de 28%, que se correspondía con la inflación para ese período. Después de eso, estaba planteado corregir enero, febrero y marzo; y ahí fue que, en abril, las patronales dieron 10 puntos porcentuales más, sin discutirlo con el sindicato. -¿Y cuál fue la respuesta del sindicato? -Nosotros, respetando el mandato de las asambleas del año pasado, señalamos que si es por decreto, no hay paritaria; y que esta resolución unilateral ponía en riesgo no sólo esta paritaria sino la próxima, que va a abarcar un período de turbulencia económica y política, y donde es más necesario que nunca que se respete el carácter de las cláusulas de actualización. La defensa de la revisión paritaria es la defensa de la negociación colectiva. Y fuimos al paro nacional del 30, que fue contundente en el gremio, impulsando nuestro reclamo. Después de eso, tuvimos una audiencia en la que las empresas modificaron su actitud: aceptaron debatir en el ámbito privado [entre las dos partes, sin intervención de Trabajo], dijeron que “nunca tuvieron la intención de cerrar la mesa de negociación”, que ése era un malentendido. -¿Cómo fue la discusión hoy? -En la audiencia reclamamos el respeto a las cláusulas y una muestra de las empresas de que se disponen a negociar. Frente a esto, se comprometieron a estudiar una nueva propuesta, desde el marco de la cláusula de revisión y para el período de enero a junio inclusive. Se acordó una nueva reunión en el ámbito privado para el 30, y una nueva audiencia en la Secretaría de Trabajo el martes 4. -¿Qué plan tiene el sindicato? -Nosotros ya habíamos convocado, en el medio de todo esto, una asamblea general del gremio para el 19 de junio, que sirve para que las patronales vean que, si la negociación naufraga, tenemos el órgano de decisión mayor del sindicato para decir qué hacer frente a la intransigencia de las empresas. Exigimos a las patronales una solución antes de la asamblea general. Ya llamamos a movilizar con todo a la audiencia del 4 de junio y vamos a garantizar de forma masiva en el gremio el paro nacional para este el 29. Lo que está garantizando el Sutna, para poder llevar adelante una paritaria compleja, es que se va a hacer sobre la participación del conjunto del gremio: por eso cada paso es con movilizaciones, asamblea, haciendo respetar la negociación colectiva.