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Prensa Obrera N° 1548

16 de mayo de 2019 · 13 notas

Notas de este número

16 de mayo de 2019
El anticordobazo de Schiaretti

Juan Schiaretti sacó el 54% de los votos. Después de veinte años de gestión, el PJ obtiene su mejor resultado, por encima del 51% obtenido por De la Sota en 2003, y por encima de la mejor elección del propio Schiaretti, cuando obtuvo el 40% en 2015. Del mismo modo, el resultado casi duplica la votación del PJ de 2017, cuando perdió por más de veinte puntos con el candidato del macrismo. Sin dudas, el PJ desarrolló en la elección la maniobra de presentarse como un opositor al gobierno nacional; el resultado obtenido marca que, en Córdoba, el conjunto de las formaciones políticas del capital pilotean un relevo político al derrumbe de Macri. Pero, contradictoriamente, el triunfo de Schiaretti representa el triunfo de un macrista, lo que marca la estrechez de la perspectiva política y social de toda la política capitalista para afrontar la crisis nacional. Cuando faltan pocos días para que se cumplan 50 años del Cordobazo, se ha producido un anticordobazo electoral mediante el voto a un ex gerente de Fiat, integrante de la Fundación Mediterránea de Cavallo, firmante del pacto fiscal con Macri del robo a los jubilados y partícipe de las 104 leyes del ajuste de Macri, incluido el Presupuesto 2019, redactado por el FMI. El kirchnerismo hizo una contribución a este resultado del PJ macrista levantando su lista. Tengamos en cuenta que en la anterior elección a gobernador, su candidato Accastelo sacó un 17%, que ha ido casi integralmente a Schiaretti. Al mismo tiempo, la elección marca un nuevo episodio de la caída de Cambiemos. Entre las dos listas referenciadas con el espacio, ni siquiera pudieron mantener la votación que obtuvieron juntos en 2015. De esa forma, han perdido la intendencia de la capital provincial que, por primera vez, pasa a gestionar el PJ. El apoyo de Carrió, Rodríguez Larreta y María Eugenia Vidal a Mario Negri terminó por sepultar su candidatura, que obtuvo apenas el 18%. El otro candidato de Cambiemos, Ramón Mestre (actual Intendente de Capital), realizó, por lejos, la peor elección del radicalismo, descendiendo al 9% de los votos en la capital, y al 11% en toda la provincia. Estos resultados, la división y la floja campaña realizada, ratifican el giro mayoritario de la clase capitalista cordobesa al armado del PJ. El Frente de Izquierda ha retrocedido, pasando del 4,9% para gobernador y 6,3% para legisladores en 2015 al 2,6 y 3%, respectivamente. Con estos resultados, el FIT está ingresando un legislador e ingresa en el Concejo Deliberante de la capital por primera vez. El MST, ajustadamente, con el 1,84%, consagra una diputada provincial también. La votación del FIT y de la izquierda en general refleja en el terreno electoral el estado subjetivo de la clase trabajadora, que ha sido golpeada fuertemente por la crisis y por las políticas de desocupación y pobreza de Macri y Schiaretti. Los grandes movimientos de lucha de las mujeres y la juventud tampoco se expresaron en la elección. En ese sentido, hay que valorar más aún el gran trabajo de reagrupamiento realizado y que coronamos con la movilización de unos 1.200 fiscales organizados por el PO. Soledad Díaz, primera legisladora del FIT, expresó: “Con una campaña que intentó desvincular a la provincia de la crisis política y económica nacional, Schiaretti logró su objetivo. En momentos en que los capitalistas debaten un recambio ordenado al gobierno de Macri, los resultados de Córdoba postulan a Schiaretti en esa dirección. La campaña del Frente de Izquierda, lejos de los límites de la mera propaganda electoral, echó luz en cuanto a que la clase capitalista debate una alianza política para descargar la crisis sobre los trabajadores. Desenvolvimos un programa ligado a las principales luchas de la provincia y con asambleas, plenarios y congresos reagrupamos a los trabajadores, las mujeres y sectores populares de la provincia detrás de una alternativa política de izquierda. En el tramo final de la campaña, con un operativo de más de 1.000 fiscales del PO en los barrios de la ciudad y el interior de la provincia, ligamos lo más dinámico del activismo. En este escenario, las bancas en la Legislatura y en el Concejo constituyen la base para el intervención de los trabajadores que, más temprano que tarde, enfrentarán con movilización el ajuste de Schiaretti, Macri y el FMI”. Por su lado, Cintia Frencia, elegida concejal, dijo: "El triunfo de Martín Llaryora en la ciudad de Córdoba, ratifica el derrumbe de Cambiemos, que se presentó con listas divididas y sufrió una derrota histórica en la capital. En una ciudad atravesada por los despidos, suspensiones y la desocupación, el repudio al macrismo fue capitalizado por el PJ, que se esforzó por despegarse del gobierno nacional. En este cuadro, la elección del Frente de Izquierda en la ciudad marca una base para levantar una fuerza política capaz de enfrentar el ajuste. Con una intensa campaña llegamos a cada barriada, organizando a los trabajadores, las mujeres y la juventud, para afrontar un cuadro que profundizará el plan de guerra contra los sectores populares". El voto a Schiaretti como oposición al macrismo refleja un impasse en la conciencia política popular y de la clase obrera en particular, ante la magnitud de la crisis capitalista y el período convulsivo, de reforzamiento de la ofensiva capitalista que plantea la ruta de la burguesía expresada en los 10 puntos de Macri, que Schiaretti podría suscribir enteramente junto al apoyo recibido por todas asociaciones patronales. Por eso mismo, la votación será sólo un episodio de una crisis de enorme envergadura, en la que la campaña realizada por el Partido Obrero, como la que haremos en las Paso de agosto y en las generales de octubre, tendrá el propósito de preparar a los trabajadores para intervenir como fuerza social autónoma y movilizada en las crisis y choques que inevitablemente se plantearán. El voto a Schiaretti es un seguro camino de derrota para la clase obrera del que han sido partícipes todas las alas del peronismo y también el kirchnerismo tras la orden de Cristina de bajar la lista K. El voto al FIT prepara una vanguardia obrera para enfrentar los desafíos. Las elecciones en Córdoba y la propuesta del Congreso del Frente de... La campaña militante del PO

16 de mayo de 2019
[Editorial] Ante el alto voltaje de la crisis

El voltaje de la entrelazada crisis política y económica escala a niveles sin precedentes cuando falta menos de un mes para el cierre de alianzas y unos días más para la inscripción de listas electorales. La propia sobrevivencia del gobierno Macri para entregar la banda presidencial en diciembre está cuestionada. Cuando llegaba otra intervención de Donald Trump violentando los reglamentos del FMI para que los fondos del FMI afronten la fuga de capitales, el propio Trump decidió aranceles a las importaciones chinas por 200 mil millones de dólares, lo que abrió otra ola de devaluaciones de los emergentes con el yuan a la cabeza, amenazando transformar la guerra comercial en guerra de monedas. Por otro lado, el energúmeno yanqui, al desarmar los acuerdos de desnuclearización con Irán, disparó al alza el precio internacional del petróleo. Los efectos en la crisis capitalista criolla llevada al paroxismo por Mauricio Macri no se hicieron esperar. Se retomó la tendencia alcista del dólar y se incrementó la fuga de capitales al punto que el 90% de los envíos del FMI se han ido por el sumidero. Cayó el precio internacional de la soja por debajo de los 300 dólares, detonando una pérdida de unos 3.000 millones de dólares en las exportaciones y una fuerte presión contra las cruciales retenciones para el fracasado plan de déficit primario cero. Los combustibles aumentaron, poniendo leña al fuego inflacionario, aunque las petroleras indican que por la evolución del dólar y el precio internacional al mismo tiempo, hay un “retraso” de entre el 7 y el 20%. Esto último habla de un comienzo de “inflación reprimida”, cuando los índices de costo de vida vuelan al 4% mensual. Entre las medidas de emergencia ante semejante cuadro, Nicolás Dujovne y Guido Sandleris, del Banco Central, buscan superar a sus antecesores en la carga explosiva del endeudamiento. Han inventado las Lelink. Son letras de plazo electoral con vencimiento entre septiembre y diciembre, es decir para ser pagadas antes del presunto default, pero atadas al dólar. Esto para evitar que un vencimiento de 98.000 millones de pesos de Letes el 21 de junio -un día antes de la inscripción de listas- pasen al dólar sin anestesia. A la luz de esto se entiende por qué está en cuestión que Macri mantenga sus pretensiones reeleccionistas e incluso que pueda cumplir la totalidad de su mandato. La burguesía tiene una carrera contra el reloj por delante. Para que la salida de Macri no profundice la crisis, debe lograr armar un recambio político en pocas semanas y asegurarse que las masas no intervengan en pos de sus propias reivindicaciones. Evaporación El voltaje de la crisis condiciona cada una de las movidas políticas de las fuerzas en disputa. La escalada del dólar y los combustibles hicieron pasar al olvido en cuestión de horas el emprendimiento de los “precios esenciales”. Diluida esta maniobra, Macri quiso evitar que avance la ruptura de la clase capitalista con su gobierno, y lanzó los 10 puntos del FMI resumiendo el programa de la UIA, la Rural, los bancos y la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (Came). El apoyo de estas centrales empresariales a la iniciativa equivale a un condicionamiento a todas las fuerzas políticas. El planteo de “unidad nacional” no fue pensado para arribar a un acuerdo sino para ganar tiempo hasta las elecciones. Pero la derrota brutal de Cambiemos por 35 puntos en el distrito clave de las victorias macristas ante Juan Schiaretti ha dejado devaluadas las forzadas reuniones de Rogelio Frigerio con algunos gobernadores para “conversar” de unos puntos que nadie parece suscribir a estas alturas, aunque nadie los cuestiona para no pelearse con el amo del norte. A Macri le esperan horas aciagas hasta el cierre de listas, caminando en la cornisa de la crisis radical después de la división cordobesa, del operativo Lousteau y los pataleos de Ricardo Alfonsín para cerrar con Roberto Lavagna, aunque todo parece indicar que la convención radical no romperá Cambiemos para evitar una caída anticipada sin red. El anticordobazo de Schiaretti tuvo un indiscutido impacto político. Pero cuando corren 72 horas, su falta de definiciones que puedan ordenar al peronismo no kirchnerista tiene raíces muy profundas. La idea de convocar una liga de gobernadores para sustentar la “avenida del medio” no levanta. Tipos como Juan Manzur u Omar Perotti con elecciones por delante, y con el kirchnerismo metido en sus filas y en sus votos, difícilmente opten por alguien. Al contrario, todos se suman a la ola “provincializadora” que tuvo en el propio Schiaretti a un exponente máximo prohibiendo compartir con nadie el escenario de la victoria. Cristina llamó la atención del país -y alegró a la fundida industria editorial- a pesar del doble crimen de la Plaza Congreso y la lluvia intensa del día de su “Sinceramente”. Pero la elección cordobesa le demostró que su capitulación ante el ex hombre de Cavallo y fiel gobernador peronista promacrista, tuvo por resultado fortalecer un adversario de peso. Presta, antes que se evapore el efecto Feria del Libro, acudió a la sede pejotista de Matheu después de 15 años, a “ponerse a disposición del lugar (candidatura) que haga falta”. Cristina con los pies en el plato Ella tampoco logró una liga de gobernadores, aunque reunió a Lucía Corpacci, de Catamarca, el inefable Gildo Insfrán y Rosana Bertone, de Tierra del Fuego (Alicia se descuenta y Rodríguez Saá podría estar) y el no menor peronismo de la provincia de Buenos Aires, con el 40% del electorado. En medio de la extrema debilidad, Macri logra que el peronismo se divida sin remedio. La burguesía, en cambio, no logra que esa división evite la presentación y el eventual regreso al poder de Cristina. Para evitar que se desate una fuga de capitales Cristina y Axel Kicillof multiplican sus señales favorables a pagar la deuda y respetar el tutelaje del FMI. La Cristina herbívora ha evitado toda denuncia contra la intervención norteamericana en América Latina, al contrario elogió a Trump en la Rural. Para los trabajadores es una constatación fundamental. Todos y también Cristina promueven un recambio en orden en la ruta del FMI. Ella insistió ante la Mesa del PJ con el “contrato social”, la versión siglo XXI del Pacto Social con el que Perón vino a enfrentar a la clase obrera después del Cordobazo. Todos están en el anticordobazo, no sólo Macri y Schiaretti. La decisión de la Corte de aceptar las chicanas dilatorias en el juicio contra Cristina que la sentaría el 21 de mayo junto a Julio De Vido y Lázaro Baéz en el banquillo de los acusados, parece indicar que un sector del establishment prefiere preparar las cosas por si acaso. Al igual que Roberto Cardarelli, del FMI, quien dijo “cualquiera sea el gobierno, lo importante es que paguen”, algo que el kirchnerismo promete a cuatro vientos. Más que nunca, los trabajadores tenemos que intervenir La CGT colaboracionista no ha podido evitar convocar un paro general para el 29 de mayo. Sin embargo, a 50 años del Cordobazo, una de las mayores gestas de la clase obrera, este paro tiene el objetivo de desembocar en el voto al recambio peronista en agosto y octubre. La burocracia sindical que entrega al movimiento obrero fábrica por fábrica, convoca un paro de 24 horas, sin movilización. De paso, los burócratas muestran los dientes con dos objetivos: presionar por las homeopáticas cuotas de los fondos de obras sociales, que el ajuste fondomonetarista no suelta y, por otro andarivel, reforzar el alicaído protagonismo sindical en las listas pejotistas. Un operativo político electoral que expresa distorsionadamente la necesidad de que la clase obrera intervenga en la crisis. El Frente de Izquierda y el clasismo no pueden errar ni demorar. Si no enfrentamos como clase la ofensiva capitalista, los trabajadores seguiremos enfrentando diluidos las elecciones. Y viceversa. Los resultados cordobeses, después de una soberbia campaña revolucionaria y militante del Partido Obrero indicando que “si votás a Schiaretti, te sale un Macri”, porque la alternativa es “El FIT o los candidatos del FMI” para “Que la crisis la paguen los capitalistas”, demuestran que los trabajadores apelan al voto a cualquier peronismo para sacarse a Macri de encima. Lo mismo, el imponente movimiento de la mujer cordobés por el aborto legal, que votó listas reaccionarias. Un voto de este tipo, que ha caracterizado los ocho turnos electorales adelantados, será un episodio en una crisis mayor. El proletariado mecánico cordobés, los obreros de Luz y Fuerza atacados en su convenio y por la privatización de Epec -como antes la masa de los petroleros neuquinos o chubutenses- han votado un privatizador y flexibilizador contra otro. Pero deberán chocar con sus verdugos. El FIT debe entender este cuadro para intervenir con una política urgente de clarificación programática en la línea de los 10 puntos de los trabajadores ya acordados y en el manifiesto programático que está en discusión tras la presentación del XXVI Congreso del PO y los textos de los demás integrantes. La dilación electorera es mortal. El vasto reagrupamiento del PO cordobés, que superó los mil fiscales, demuestra el potencial de una campaña militante. Nuestra propuesta de un inmediato congreso de la izquierda con el método del frente único , tiene el objetivo de agrupar a la vanguardia de las luchas obreras, del movimiento de la mujer, de las barriadas piqueteras, de las huestes juveniles y contra la represión. Se trata de una cruzada política para preparar una lucha de clases llamada a agudizarse y que tiene por única referencia política y de clase al FIT. La propuesta al resto de la izquierda de una lista común también requiere actuar de inmediato en este sentido. El paro del 29 será otra oportunidad para el Plenario Sindical Combativo para intervenir con la perspectiva del paro activo nacional de 36 horas, para que la clase obrera se ponga en movimiento para terminar con Macri y el régimen del FMI.

16 de mayo de 2019
Las elecciones en Córdoba y la propuesta del Congreso del Frente de Izquierda

Los medios de prensa se han concentrado en editorializar sobre el impacto que el resultado electoral en Córdoba tiene sobre el conjunto de la situación política. No es para menos. El derrumbe electoral del macrismo, a pesar de no ser una novedad sino más bien una constante en las elecciones provinciales que se vienen sucediendo, es sencillamente abrumador, porque hace dos años ganaba en la provincia con casi el 50% de los votos y, hace cuatro años, Córdoba consagró el triunfo nacional de Macri al llevarse el 70% de la votación. La derrota electoral no se explica por la división del oficialismo en dos listas: en todo caso, la división es la manifestación del derrumbe de los planes reeleccionistas como resultado del fracaso de Macri. Sin embargo, el dato más relevante que destacan todos los analistas es el triunfo histórico de Schiaretti, que ganó en los 26 departamentos (sólo en el de Pocho perdió para legislador departamental), se quedó con la intendencia de la capital por primera vez desde el '83 y con más de los dos tercios de la Unicameral. Es decir, un triunfo arrollador que lo coloca a Schiaretti con peso propio para incidir en el armado del Peronismo Federal, del cual en su discurso se declaró parte y, por lo tanto, como una pieza clave en el relevo de Macri que, cada vez más abiertamente, reclama una parte sustancial de la clase capitalista. Ayer Schiaretti dio un guiño a los 10 puntos de Macri, que reflejan la agenda que el gran capital le marca al conjunto de los bloques políticos patronales, estableciendo los términos económicos y políticos de la transición en marcha. El adelantamiento de las elecciones provinciales que los gobernadores produjeron en cascada para desprenderse del salvavidas de plomo de Macri -y no quedar atrapados entre CFK, Lavagna y el pejotismo que no arrancan- se revela como un extraordinario operativo para producir un relevo ordenado e incluso un salvataje del macrismo en medio de la bancarrota económica y el ataque a los trabajadores. Obviamente, el operativo no resuelve la crisis que sacude al país, que es la expresión del fracaso de la “normalización capitalista” promovida por el conjunto de la burguesía y el imperialismo y que han llevado al país a una bancarrota y una crisis política de fondo en el cuadro de una agudización de la crisis capitalista a nivel global. Más aún, el relevo del macrismo por otros macristas (por último, todos los gobernadores fueron los sostenedores de la política de “normalización” fracasada) revela que cuentan con una estrechez de recursos para salir de la bancarrota. Los desafíos de la izquierda Como se suele decir, los actos electorales son “apenas una fotografía”; es decir, una escena y no la película, un "registro distorsionado”, pero hay que reconocer que, finalmente, son un registro. Y el registro indica los elementos que más arriba señalamos, pero nos queremos concentrar en un dato de ese registro que indica con qué subjetividad política han intervenido los trabajadores y el conjunto del pueblo golpeado por la crisis, víctimas directas del ajuste, de la inflación, de la recesión económica, del deterioro de sus condiciones de vida. El retroceso de la izquierda (y en particular del FIT, que es quien más lejos había llegado electoralmente -conquistó tres legisladores en 2015), que se plantó frente al ajuste, contra los acuerdos (fracasados) con el FMI y la confiscación capitalista es un dato que nos obliga a fijar con qué orientación y plan de acción vamos a intervenir si pretendemos que la crisis capitalista alumbre una intervención independiente de las masas. Si bien las elecciones provinciales previas a la de Córdoba (Neuquén, Río Negro, Chubut, Santa Fe) marcaron que no había un giro a la izquierda, a medida que la crisis del gobierno capitalista se agudiza y se suceden los “golpes del mercado”, este hecho se hace más marcado. Y, más aún, crece un rasgo conservador expresado en sostener a los gobiernos provinciales (y al PJ en particular) como un refugio frente al macrismo. La crisis y la bancarrota capitalista no resuelven por sí mismas la cuestión de una orientación correcta para los trabajadores; al contrario, pone más en el orden del día la cuestión de la crisis de dirección y la necesidad de una acción política de la izquierda. Más grande es la crisis, más se pone de manifiesto la crisis de dirección del proletariado. Afirmar que el ajuste que viene alcanzará para un cambio en el abordaje que las masas tienen de la situación política es incorrecto primero, porque elude explicar por qué el ajuste que ya se realizó y el que se viene aplicando no produjeron ese vuelco y, segundo, porque supone una reacción mecánica, que se producirá con independencia de la acción de la izquierda. En Córdoba hemos sostenido con justeza que Schiaretti y Macri son los candidatos del ajuste y del FMI, y que si se votaba a Schiaretti salía un Macri. Sin embargo, la inmensa mayoría de los votantes consideraron que la mejor vía para sacarse a Macri de encima era votar a Schiaretti -es decir, eligieron a otro verdugo. La elección de Córdoba, y las anteriores, nos obligan a discutir cómo vamos a encarar las batallas que están por venir y, sobre todo, las nacionales. El proceso electoral tiende a reproducir la relación entre las clases en cada fase de la lucha política. Si los trabajadores no han podido enfrentar adecuadamente el plan de guerra de los capitalistas sobre sus conquistas, es muy probable que al momento de votar lo hagan de manera atomizada, sin poder expresar una oposición de clase a los partidos del sistema. En estas circunstancias, la campaña electoral del Frente de Izquierda debe tener en cuenta estos factores de fondo y buscar modificar el cuadro actual por medio de la agitación, la propaganda y también la organización. La mejor campaña electoral es ofrecer un canal para que, al menos, el activismo se estructure en torno de un programa de clase y propague esa influencia al resto de los trabajadores. En ese sentido va la propuesta a los compañeros del PTS y de Izquierda Socialista que venimos sosteniendo desde nuestro partido: “El Partido Obrero viene planteando un acuerdo inmediato y la convocatoria a un Congreso del Frente de Izquierda. Un congreso del FIT va a permitir interesar y movilizar al activismo que lucha en cada gremio, a los miles de desocupados que se organizan en las barriadas contra el hambre, a las mujeres que luchan por el derecho al aborto y por todos los reclamos, a la juventud que sale a las calles contra el deterioro educativo o la catástrofe ambiental, a debatir una salida independiente a la crisis. En cada uno de estos terrenos, tenemos una batalla que ganar contra las corrientes de conciliación de clases que quieren llevar a los luchadores como furgón de cola del nacionalismo. Ganar las calles con esta perspectiva política es central para desarrollar una referencia política de la izquierda en la lucha contra el régimen del FMI. El método del frente único tiene que reforzar nuestra campaña electoral, así como llamamos a acelerar el acuerdo electoral porque “si bien se ha avanzado en el acuerdo, con la postulación de Romina Del Plá, por el Partido Obrero, y Nicolás del Caño, por el PTS, como integrantes de la fórmula presidencial, no se terminan de tomar las definiciones para largar la campaña. Un acuerdo del FIT permitirá encarar la discusión con el resto de las fuerzas de la izquierda para evaluar la formación de una lista común” ( “Convoquemos en común un congreso del Frente de Izquierda” , en Prensa Obrera N° 1.547, 9/5). Con esa comprensión, desde el Partido Obrero le propusimos al FIT de Córdoba encarar la campaña, e impulsamos por nuestra parte acciones en ese sentido como han sido el multitudinario Congreso del Polo Obrero, el plenario de la mujer y las disidencias, el encuentro del clasismo y el de la educación. No nos cabe ninguna duda que estas acciones, de haber sido llevadas por el conjunto del FIT, hubieran forjado una movilización política de mayor envergadura. Llamamos a hacer un balance de las elecciones para encarar de la mejor manera las próximas batallas. El anticordobazo de Schiaretti La campaña militante del PO

16 de mayo de 2019
Abajo la escalada estadounidense contra Irán

La tensión entre Irán y Estados Unidos aumenta con el paso de los días. Al envío de un nuevo buque de guerra por parte de Washington y un sistema de defensa antiaérea, se sumaron esta semana los trascendidos de un preparativo de despliegue militar que ha encendido las alarmas. The New York Times publicó que el Pentágono había discutido ya un plan que contemplaba el envío de hasta 120.000 efectivos a Oriente Próximo si Irán aceleraba su desarrollo de armamento nuclear. Aunque el presidente estadounidense lo desmintió, no descartó que Estados Unidos pudiera echar mano a tal expediente. A este clima se agrega la denuncia de Arabia Saudita de un ataque contra un oleoducto ubicado en su territorio y el sabotaje sufrido por dos barcos petroleros en aguas de Emiratos Arabes. El dedo acusador fue dirigido contra el régimen de Teherán. Este despliegue militar es la culminación de una escalada yanqui que no ha cesado de crecer desde la retirada de Estados Unidos del acuerdo de nuclear con Irán. El Departamento de Estado anunció la designación como grupo terrorista de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán, el principal cuerpo armado de Teherán. La designación supone un salto cualitativo sin precedentes: por primera vez, el Departamento de Estado designa a las Fuerzas Armadas de un país en su conjunto como grupo terrorista. Washington, asimismo, apretó aún más las clavijas a Teherán al poner fin a la exención que permitía, pese a las sanciones, que países altamente dependientes del petróleo iraní como India, Turquía y China importasen crudo del país persa. Este es un golpe muy fuerte a las vías de sustento de Irán, cuyos ingresos principales dependen de la venta del crudo. Tampoco escaparon a las sanciones económicas las exportaciones de acero, que le siguen en importancia a los hidrocarburos. Junto a la avanzada militar en aguas del golfo Pérsico, la Casa Blanca atacó el corazón del acuerdo de no proliferación nuclear, al anunciar que no permitiría a Irán enriquecer uranio o transferir uranio enriquecido a cambio de uranio natural, actividades permitidas, ambas, por el acuerdo firmado con Obama. Europa La ofensiva norteamericana se entrecruza con el escenario de guerra comercial. Las represalias económicas contra Irán son un tiro por elevación contra las potencias europeas. Las sanciones incluyen la denegación de acceso a los mercados financieros estadounidenses para cualquier empresa que haga negocios en Irán y el bloqueo de las importaciones o exportaciones de múltiples bienes como el petróleo, metales preciosos o las manufacturas. Esto supone un duro golpe para la Unión Europea, porque sus empresas ya habían empezado a invertir en Irán. La europea Airbus había pactado fabricar cien aviones para la principal aerolínea iraní por valor de 20.000 millones de dólares. De igual manera, el fin de las sanciones para el sector automovilístico se tradujo en contratos con Peugeot, para inversiones de 400 millones de euros en una joint-venture (emprendimiento conjunto), o con Renault, para aumentar en un 75% sus exportaciones al país asiático. La petrolera francesa Total acordó inversiones en el sector energético iraní por valor de 2.000 millones de euros, en aras de aprovechar el enorme potencial petrolífero de Irán. La retirada de sanciones económicas abría para Europa un mercado de 80 millones de personas, privilegiado por su cercanía geográfica y su potencial de crecimiento. Sin embargo, la decisión de Trump de romper el acuerdo nuclear en 2018 ha llevado al filo del abismo esta nueva era de relaciones europeo-iraníes. Es necesario tener presente que el control norteamericano del sistema de transacciones financieras internacionales impide que las empresas europeas comercien con las iraníes. El comercio global se desarrolla a través de telecomunicaciones financieras entre bancos. Las organizaciones encargadas de este sistema -fundamentalmente, la Sociedad para las Comunicaciones Interbancarias y Financieras Mundiales (Swift, en sus siglas en inglés)- están ubicadas en Estados Unidos. La tentativa de la Unión Europea por desafiar esas sanciones, creando un nuevo sistema de transacciones internacionales europeo, de forma independiente a los canales controlados por Estados Unidos, no ha logrado revertir la situación. Las multinacionales del Viejo Continente, que tienen negocios en Estados Unidos, no se arriesgan por miedo a las multas que sus filiales podrían sufrir en suelo norteamericano. Lo cierto es que esta represalia norteamericana viene teniendo un efecto demoledor en sólo unos meses. La producción de petróleo ha caído de 2,5 a 1,1 millones de barriles al día. De pasar de crecer un 7% en 2017-2018, el PBI va a contraerse un 5% en 2018-2019, de acuerdo con los pronósticos del Fondo Monetario Internacional. La inversión europea se ha batido en retirada: Airbus, Renault, Peugeot, Siemens, las navieras Maersk y MSC, British Airways, Total y la mayoría de grandes empresas europeas ha cancelado sus inversiones, con pérdidas millonarias para la economía del Viejo Continente. El régimen iraní ha reaccionado emplazando a los gobiernos europeos a cumplir sus compromisos y que se desmarquen de Estados Unidos, y hagan realidad el mecanismo para sortear las sanciones impuestas por la Casa Blanca. Más allá de represalias menores ya tomadas, el Consejo Supremo anunció medidas de mayor envergadura en un plazo de 60 días, en caso de que no se modifique la situación: empezar a enriquecer uranio por encima del porcentaje de pureza establecido en el acuerdo y paralizar el rediseño de la central de Arak (cuyo reactor de agua pesada se desmanteló tras el acuerdo por el riesgo de que sus residuos se utilizaran para obtener plutonio). El ultimátum iraní ha dado lugar a una advertencia de los líderes europeos de que eso podría traer aparejadas sanciones del Consejo de Seguridad. Aunque el gobierno persa está tratando de hacer malabarismos, el frágil equilibrio que aún se mantiene alrededor del acuerdo podría terminar de romperse. Lo cierto es que la falta de avances ya está haciendo que Teherán busque recostarse y estrechar sus vínculos con Rusia, China y Turquía. Trump y su frente interno Hay quienes han señalado que, 16 años después, estaría abriéndose paso una nueva invasión como fue la de Irak. Pero no se puede perder de vista que la intervención militar en Afganistán, que se prolonga hasta el día de hoy, hace aguas por todos lados y que Estados Unidos viene de un fracaso estrepitoso de su incursión en territorio iraquí. Para lograr la expulsión del Estado Islámico, el gobierno norteamericano no tuvo más remedio que apoyarse en Rusia e Irán, quienes lograron afianzar su presencia política en la región. Un ataque puede terminar siendo una aventura y eso pesa en los círculos del poder norteamericano. Por lo pronto, estas vacilaciones pueden verse en Venezuela, donde la Casa Blanca si bien ha dicho que todas las opciones están abiertas, no se ha decidido por una invasión, que podría desatar una reacción popular imprevisible en América Latina. La arremetida de Trump contra el régimen iraní, lo mismo que contra el régimen venezolano, responde no sólo al escenario internacional sino que apunta a su propio frente interno. El magnate necesita exhibir éxitos en materia de política exterior que logren compensar sus problemas crecientes dentro de sus fronteras, donde la recuperación económica basada en los incentivos fiscales empieza a agotarse y la guerra comercial desatada con China empieza a convertirse en un búmeran, con encarecimiento de precios al consumo, aumento del costo de los insumos importados y cierre de mercados. Esta ofensiva en desarrollo tampoco puede disimular la improvisación en la política exterior que reina en la administración Trump, como coinciden en destacar diferentes analistas. Irán El conflicto internacional en desarrollo tiene repercusiones internas en Irán. El colapso del acuerdo nuclear está provocando un debilitamiento del gobierno, encabezado por el ala moderada y reformista encabezada por el primer ministro Hasán Rohaní. En este cuadro, hay analistas que advierten que el fracaso del acercamiento con Occidente, va a dar aliento a las fracciones populistas y nacionalistas, opuestas a la gestión actual. Pero esto podría ir más lejos y escaparse de las manos y desencadenar una irrupción popular, con más razón ahora que estamos en medio de un renacimiento de la primavera árabe, con los levantamientos en Argelia y Sudán. Y la onda expansiva que vienen produciendo. Un aviso de ello fue la explosión popular de enero de 2018. Esta rebelión se diferenció de los levantamientos de 2009 en aspectos importantes: su base es la población más pobre, no la clase media; las reivindicaciones económicas ocupan un lugar mayor; constituyó un cuestionamiento al régimen teocrático de los ayatollás en su conjunto, incluida la administración del gobierno "liberal” que ha provocado una gran decepción en la población. No hubo un liderazgo obrero en las protestas nombradas, pero el dato relevante es que en el último año, estamos asistiendo a una reactivación sindical. En Irán, la clase obrera levanta cabeza Está claro que se están rompiendo todos los equilibrios políticos y al calor de esto, asistimos a un recrudecimiento de las guerras y las escaladas bélicas, el derrumbe de regímenes políticos y a la par de ello, de levantamientos y revoluciones. El conflicto Estados Unidos-Irán se inscribe en este escenario. Abajo la escalada norteamericana. Llamamos a movilizarse internacionalmente para derrotar esta nueva provocación. Fuera el imperialismo y todos los regímenes reaccionarios de la región. Por la unidad socialista de Medio Oriente.

16 de mayo de 2019
Escala la crisis: Actuemos
Redacción

La crisis económica y política que preside el gobierno de Macri ha entrado en un terreno verdaderamente crítico. El impacto de un nuevo salto en la guerra comercial internacional, promovida por Donald Trump contra China, se siente como un verdadero vendaval en Argentina. Cuando hablaban de salvarse con las divisas de la cosecha, ha caído el precio de la soja. El 90% del préstamo del FMI ya se ha gastado, tratando de contener la corrida contra el peso. Los intentos de iniciativas oficiales se desvanecen, rápidamente, al ritmo de la autoridad de Cambiemos, que ha recibido palizas en las ocho elecciones provinciales realizadas hasta el momento. Los "precios cuidados" no duraron ni una mañana. Los 10 puntos que expresan el programa del FMI y el gran capital pretendieron mostrar a Macri al frente de una "unidad nacional", cuando Cambiemos se encuentra cada día más fracturado. Los gobernadores derechistas que se vienen afirmando en las elecciones locales, y también Cristina, promueven un recambio en orden bajo la bendición del FMI. Cristina y Kicillof dan todos los días nuevas muestras de que un eventual gobierno garantizará el pago de la deuda externa. La CGT ha convocado un nuevo paro para el 29 de mayo, que responde a negociaciones por fondos con el gobierno y a un intento de posicionarse electoralmente en las listas pejotistas. Como en los paros anteriores, pretenden darle un carácter pasivo, aislado, testimonial. Los trabajadores debemos tomar esta convocatoria, muy limitada, en nuestras manos, para hacer sentir no sólo la enorme bronca con el gobierno, sino la disposición a luchar para derrotar ahora la política de hambre, despidos y flexibilidad laboral que está en curso, sin esperar las elecciones. Preparemos un paro enorme, interviniendo con la política de paro activo nacional y plan de lucha, de un Cordobazo nacional, a 50 años de aquella heroica gesta obrera. Para que la clase obrera se ponga en movimiento para terminar con Macri y el régimen del FMI.

16 de mayo de 2019
La lucha de los trabajadores de Alba contra los despidos

En la madrugada del lunes 13, los trabajadores despedidos de Alba-AkzoNobel, junto a la comisión interna, realizaron un bloqueo de la entrada de camiones a la planta en reclamo contra los 30 despidos que llevó adelante la empresa en las últimas semanas. AkzoNobel es una empresa multinacional de origen holandés, con fábricas en más de ochenta países, que emplea a más de 50 mil personas, lo cual la convierte en la mayor compañía de pinturas para hogares e industrias a nivel mundial. Para dar un ejemplo de las ganancias que tiene la empresa, en 2010 facturó unos 14,6 mil millones de euros, situándose como una de las 500 compañías con mayor ganancia a nivel mundial. La empresa, ubicada en el distrito de Garín de la zona norte de la provincia de Buenos Aires, está teniendo un nivel de producción alta, haciendo stock de mercadería en galpones aledaños a la planta, teniendo que contratar trabajadores tercerizados en el sector de logística. Esto expresa que los despidos no se deben a una crisis de producción, como argumenta la patronal, sino que tienen el objetivo de disciplinar al conjunto de los trabajadores y avanzar con la reforma laboral que impulsa el gobierno nacional. Los trabajadores despedidos junto a la comisión interna se encuentran en un plan de lucha que comenzó con el reparto de una carta en la entrada de los turnos de todos los trabajadores de la planta durante la semana pasada, donde se explicaba que los despidos fueron todos injustificados y sin causa. Al no tener una respuesta de la empresa, se decidió incrementar las medidas de lucha con un bloqueo total de los portones de entrada y salida de mercadería el lunes por la mañana. El sindicato de la pintura -Unión Personal de fábricas de Pintura y Afines (UPFPA)- lo único que ha hecho es presentar un reclamo ante el Ministerio de Trabajo hace dos semanas, del cual no han tenido respuesta. El sector de la pintura viene sufriendo golpes con despidos, suspensiones y cierres de fábrica, y la dirección del sindicato no actúa para unificar a los trabajadores. La comisión interna de Alba le reclama un plenario de delegados de todo el gremio para votar un plan de lucha contra los despidos, la flexibilización y la tercerización. La Coordinadora Sindical Clasista del Partido Obrero se pone a disposición de los trabajadores despedidos que están en lucha y llama a todas las comisiones internas, delegados, seccionales, agrupaciones y partidos políticos a rodear de solidaridad a esta lucha.

16 de mayo de 2019
La campaña militante del PO

Este domingo, el Partido Obrero reunió unos 1.200 fiscales en toda la provincia. De ellos, unos 600 se organizaron alrededor de las más de treinta asambleas del Polo Obrero en las barriadas proletarias de la capital. Unos 200 fiscales se sumaron a la organización en el interior provincial. La UJS, abocada a las elecciones universitarias del próximo jueves, igualmente organizó unos 50 fiscales. Las agrupaciones y activistas sindicales, referenciados en la Coordinadora Sindical Clasista, convocaron cerca de 200 fiscales de los principales gremios y luchas que recorrieron el último peróodo en la provincia, tales como Luz y Fuerza, municipales, Sutna, UTA, universitarios, alimentación, de Minetti, de la UTS (Salud), entre otros; resaltan los 70 docentes que han comenzado a discutir en asambleas la recuperación de la UEPC (gremio docente) que tiene elecciones en el próximo período. También hay que destacar la decena de fiscales que organizó la agrupación LGTBI 1969. El reagrupamiento de fiscales ha sido el más importante de nuestra historia. Nuestro claro mensaje de enfrentar el ajuste de Macri, Schiaretti y el FMI y de que la crisis la paguen los capitalistas no nos posibilitó mantener la representación parlamentaria que habíamos conquistado anteriormente; el electorado eligió principalmente apostar por el reemplazo de Macri con Schiaretti. Pero, contradictoriamente, ese programa sí se asentó en un activismo que sacó las conclusiones de lo que enfrentamos y marchó al apoyo del Frente de Izquierda. Una campaña militante Planificamos y organizamos una campaña militante, con un planteo obrero y socialista. Empezamos allá por febrero con una charla-debate en las vísperas del día de la Mujer trabajadora, con la compañera Romina Del Plá (integrante de la fórmula presidencial del FIT). Luego seguimos con una fuerte agitación y trabajo de organización alrededor de las masivas movilizaciones del 8 de marzo y del 24 de Marzo, donde nuestra columna agrupó cerca de 1.800 personas. En la propia campaña electoral organizamos, en apoyo al Frente de Izquierda, un plenario de mujeres y disidencias con 200 compañeras, un congreso educativo, un plenario de agrupaciones clasistas con 150 asistentes, el acto del 1° de Mayo con cerca de 800 personas en nuestra columna. Durante toda la campaña, nunca dejamos de luchar apoyando las iniciativas obreras, los “pañuelazos” de la asamblea #NiUnaMenos y las movilizaciones del movimiento de desocupados. En la universidad, la UJS organizaba las listas en las diferentes facultades de cara a las elecciones que tendrá lugar el próximo 16 de mayo. Histórico fue el Congreso por la vivienda y el trabajo, convocado por el Polo Obrero en apoyo al FIT, que copó con mil luchadores el salón Agustín Tosco del Sindicato Luz y Fuerza. Nuestras candidatas y candidatos Una larga lista de luchadores de la Coordinadora Sindical Clasista, del Polo Obrero, del Plenario de Trabajadoras, de la UJS, de la 1969 y de Tribuna Ambiental pusieron en pie y encabezaron nuestras listas en el interior, en capital y para legisladores. En Calamuchita, el dirigente de la UTS, Martín Gamron, encabezó una campaña ejemplar quedando a pocos votos de ingresar al concejo local. En el resultado electoral que obtuvimos, hemos colocado a Soledad Díaz García en la Legislatura, que es referente del PdT y participa activamente de la asamblea #NiUnaMenos; y también a Cintia Frencia en el Concejo Deliberante de la capital, que es docente y referente de la CSC. En un cuadro electoral negativo, marcado por el fraude político desplegado por Schiaretti y un impasse en la conciencia política popular, hemos sentado nuevas bases para el crecimiento. Nos preparamos para la grave crisis social y política que se avecina, promoviendo la intervención histórica de la clase obrera y de los explotados. Las tribunas conquistadas las aprovecharemos para profundizar, por medio de la agitación y la propaganda socialista, el reclutamiento revolucionario. El anticordobazo de Schiaretti Las elecciones en Córdoba y la propuesta del Congreso del Frente de...

16 de mayo de 2019
Nuestra política ante el paro del 29

La CGT anunció la convocatoria al quinto paro contra el gobierno de Macri: será el 29 de mayo, sin movilización. Héctor Daer declaró que el Consejo Directivo resolvió la medida de fuerza “por unanimidad”, luego de “un análisis muy pormenorizado sobre la situación social, política y económica”, como si no bastara con echar una mirada a las estadísticas oficiales: la industria, por ejemplo, funciona, en promedio, al 57,7% de su capacidad; el sector automotriz cayó al 35%. La fuga de divisas alcanzó en 2018 el récord histórico de 27 mil millones de dólares. Los despidos y suspensiones, sumados al deterioro salarial, generaron más de un millón de nuevos pobres desde el paro anterior, realizado ocho meses atrás. La CGT ha sido -y es- el principal pilar de la gobernabilidad, tanto aislando las luchas que estallan por abajo, en torno a los despidos u otras reivindicaciones, como disipando, mediante convocatorias esporádicas, las tendencias a una acción general contra el gobierno. Este quinto paro se inscribe en esa misma estrategia, aunque haya sido precipitado por una serie de factores. Estos son, en primer lugar, la demora en el pago de los reintegros a las obras sociales que la Superintendencia de Servicios de la Salud había prometido con el propósito de desarticular el paro del pasado 30 de abril, convocado por el Fresimona (moyanismo y Corriente Federal K) y las CTA. Aunque hace unos días se publicó la orden de liberar 4.500 millones de pesos -a un ritmo de 500 millones por mes-, la demora fue una “mojada de oreja” que se sumó a la falta de respuesta por los descuentos de Ganancias. La resistencia de los sindicatos más dialoguistas terminó cediendo a la presión de los gremios del transporte -desde adentro del Consejo Directivo- y a las críticas de Hugo y Pablo Moyano por “la inacción de la central”. La Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT) ratificó, además, la retención de tareas del feriado del 25 de mayo por el reclamo de Ganancias. El compromiso de algunos funcionarios de arreglar las deducciones fue irónicamente calificado como “otro pacto de caballeros”, en el que nadie confía. Las primeras noticias de la medida de fuerza se conocieron, sin embargo, en medio del allanamiento a la sede de Camioneros, a poco del paro del 30 de abril, cuando Hugo Moyano reveló que desde la CGT lo habían contactado para avisarle que “la decisión de lanzar otro paro estaba tomada”. El operativo policial (desmesurado) por la causa del Club Independiente fue un mensaje político por elevación al conjunto de la burocracia, implicada en procesos judiciales de todo tipo, lo que explica la solidaridad unánime que recibieron los Moyano. Hasta los enemigos más enconados del clan, como su ex socio Omar Viviani y Rodolfo Daer, de la Alimentación, salieron a repudiar el hecho. Sin dudas, la borrada del paro del 30 significó un costo alto para el binomio Daer-Acuña de cara a la interna de la central. Aquella medida, sin alcanzar la contundencia de otras, tuvo un acatamiento importante en algunos sectores; en especial, en una fracción de la UTA influenciada por el ex secretario de organización del sindicato, Miguel Bustinduy, hoy opositor al “Gallego” Roberto Fernández y cercano a Moyano. La adhesión de los trenes y los colectivos al paro del 29 de mayo asegura el éxito de la medida y refuerza la alianza de los "Gordos" con esos gremios clave. Aunque todos ellos, al igual que Moyano, militan por una unidad amplia del peronismo. La simultaneidad del lanzamiento del paro con la vuelta de Cristina a la Mesa del PJ no puede ser casual. Todas las patas de la burocracia tienen algún lazo en esa mesa. El paro apunta al recambio electoral pejotista y a posicionar a la burocracia en el operativo. El FMI y el diálogo que viene En la víspera de la reunión del Consejo Directivo, una delegación de la burocracia se entrevistó, otra vez, con los enviados del Fondo Monetario. Según trascendió, la CGT expresó al Fondo su rechazo a los 10 puntos del gobierno y contrapuso la necesidad de un Consejo Económico y Social "serio e inclusivo". Sin embargo, el mismo Daer aclaró después que “la CGT participará, si es convocada, ya que siempre procuró el diálogo”. Un poquito de cristinismo espolvoreado con un poquito de macrismo. No tienen empacho en sentarse a conversar sobre los puntos que definen ataques estratégicos al movimiento obrero, como las reformas laboral y previsional que Macri no pudo completar. En relación con la inflación y los salarios, el FMI recomendó no "mirar atrás". Es decir, ratificó la línea de paritarias adoptada por el macrismo dirigida a consolidar la pérdida del año pasado. Para evitar confusiones sobre el resultado de la reunión, Roberto Cardarelli, jefe de la misión del Fondo, afirmó que “con la CGT está todo bien” y reiteró su disposición a mantener "el diálogo y colaboración a futuro, con éste o cualquier otro gobierno". Impulsemos asambleas y plenarios En el cuadro de un agravamiento de la crisis económica y política, el paro general puede ser un campo de intervención para los trabajadores, a condición de desenvolver un programa propio y una delimitación de las burocracias convocantes, tributarias de un relevo electoral pejotista. Es decir, a condición de que el clasismo y la izquierda intervengan contra la línea de sus organizadores. Impulsemos una amplia deliberación en la base del movimiento obrero, con asambleas y plenarios, para que el 29 de mayo próximo -en el 50° aniversario del Cordobazo- sea una jornada de lucha independiente, activa, con una perspectiva: la de un plan de lucha hacia la huelga general, un Cordobazo nacional, para derrotar a Macri, los gobernadores y el FMI. Es una gran tarea para las organizaciones que integramos el Plenario del Sindicalismo Combativo.

16 de mayo de 2019
Docentes universitarios: Marchemos el 16 de mayo para que no entreguen la paritaria

El próximo jueves 16 se realizará una marcha universitaria, convocada por parte de todas las federaciones sindicales docentes, que contará con la participación de federaciones estudiantiles -entre ellas la Fuba- y organizaciones sindicales de Ciencia y Tecnología, como la junta interna del Inti. Desde la Asociación Gremial Docente de la Universidad de Buenos Aires (AGD-UBA), planteamos movilizar para que no se entregue la paritaria: se trata de una respuesta a los aprontamientos de las burocracias que, luego de haber enterrado el movimiento de lucha de 2018, van presentando a sus afiliados la propuesta del gobierno como un avance. La paritaria La negociación salarial no arrojó ningún avance hasta ahora. Las cuotas unilaterales de enero a marzo nos dejaron perdiendo frente a la inflación del año pasado. Ahora, la oferta es 15% en cuatro cuotas (de junio a octubre) con cláusula gatillo recién en diciembre 2019 (para el desfasaje de marzo a noviembre) y abril 2020 (para el desfasaje de diciembre a febrero de ese año). O sea, nosotros perdemos frente a la inflación presente y ellos dejan una hipoteca para que la pague el nuevo gobierno. Pero qué garantías hay de que el próximo gobierno honre los compromisos, cuando se planteará la ruta del déficit cero frente a cuentas públicas estalladas por la magnitud de los intereses de la deuda. Aceptar estas sumas y fechas es aceptar un nuevo golpe al salario real en tiempo real de docentes universitarios y preuniversitarios. Lo mismo con respecto a los compromisos de blanqueo de los importes en negro, que proponen sumar al salario en noviembre y diciembre. Y, por supuesto, nada para los miles de trabajadores ad honorem que sostienen la actividad de docencia, extensión e investigación. Un paquete inaceptable. Desde la AGD planteamos el adelantamiento de las cuatro cuotas, de las fechas de blanqueo y de la cláusula gatillo, así como la renta para los ad honorem. ¿Cómo torcer el brazo al gobierno? Los informes alentadores que llevan las direcciones K de Fedun y Conadu a sus afiliados respecto de las negociaciones son acompañados por acciones aisladas y hasta boicoteadas por ellos mismos. Fue el caso de un paro de 48 horas en abril, que ni se sintió en las facultades de la UBA, donde tienen algo de presencia y donde dirigen como gestión. Así disfrazan que “pelean”. Ya tienen todo un recorrido en esto: en 2018 entregaron la lucha firmando una paritaria a la baja y con sumas en negro en pleno auge de la huelga universitaria. Y en 2019 volvieron a aceptar cerrar esa paritaria, dejando nuestros salarios con un desfasaje del 18 al 20%, según la categoría. Con la que presentaron como la “mejor paritaria 2018” se han llevado el trofeo -además, del 1% del total de la masa salarial a sus cuentas- de quebrar, por primera vez en 14 años, el salario en blanco, un triunfo conquistado gracias a la lucha. Se trata de un enorme favor a la reforma laboral que intentan aplicar Macri y el FMI y un golpe a los bolsillos de docentes activos y jubilados. Pero al enterrar una gran huelga, también lo que han logrado es dar un golpe a todes les que salimos a luchar. Nada nuevo para las burocracias sindicales que, en función del recambio con las elecciones, entregan, paralizan o aíslan las luchas. Son operadores de la desmovilización y apatía que intentan generar entre la docencia frente a las distintas convocatorias. Lo dicen los docentes en las reuniones: “si nos entregaron el año pasado con el movimiento inmenso que había ¿por qué no nos van a entregar ahora?”. Para enfrentar esto, tenemos que poner en pie desde la Conadu Histórica -única federación que no avaló las maniobras del año pasado- un fuerte plan de lucha y en delimitación con estas burocracias entreguistas, ya que siguiendo las dilaciones de quienes entregan nuestros salarios o los cronogramas de las reuniones con el gobierno no podremos poner en pie el gran movimiento que necesitamos. A esto apuntan los mandatos que llevamos algunos sindicatos de base, que por ahora no han prendido en nuestra federación. En lo inmediato llamamos a la Conadu Histórica y sus sindicatos de base a resolver ya un plan de lucha con continuidad para arrancarle al gobierno nuestros reclamos y enfrentar así el ajuste del gobierno nacional, los rectores y el FMI. La situación de la docencia universitaria no es muy distinta a la de otros gremios. Como nunca, los balances de las distintas luchas que hemos dado los trabajadores en 2018 y 2019 plantean, si queremos triunfar, la necesidad de superar a las burocracias sindicales que han actuado como cómplices en distintos grados del ajuste. En ese sentido, la agrupación Naranja se suma al planteo de un congreso de delegados con mandato de todos los sindicatos y centrales, para poner en pie un plan de lucha nacional que una a los trabajadores en la pelea por nuestras conquistas y para terminar con la burocracia sindical. Ahora, marchemos y paremos el 16 para que la paritaria no se entregue.

16 de mayo de 2019
El Congreso de la Juventud del Polo Obrero, en marcha

Sigue con entusiasmo la campaña hacia el primer Congreso de la Juventud del Polo Obrero. Asambleas de jóvenes a lo largo y ancho del país votan asistir masivamente y planifican actividades financieras para viajar. Ya se están organizando para participar cientos de pibes y pibas que activan en comedores y merenderos de los barrios más castigados de Argentina, que se destacan por sus intervenciones y compromiso en las asambleas de sus barrios. Hay jóvenes estudiantes de todos los niveles y cientos que están fuera del sistema educativo. Desde pibxs que están en ingresos universitarios como Arquitectura y Abogacía hasta los que pelean todos los días por ganarse el mango para vivir. Transformar las necesidades en organización En el barrio Dorrego, de La Matanza, se sumaron muchos jóvenes en el último empadronamiento, que nunca tuvieron un trabajo estable o en blanco. La delegada local del Polo detalló "esos pibes que nadie quería, que se juntaban ahí en la esquina, los acercamos a la organización sin ningún prejuicio, y empezaron a luchar. Hoy organizan la cocina del comedor, sirven la merienda, participan en las actividades, son una masa". El Congreso será el canal para todos estos nuevos activistas barriales que tienen garra y ganas de construir una salida. En otras reuniones y asambleas como en Capital, zona sur, norte y el interior se ha votado hacer volanteadas en colegios, pegatinas en los barrios, armar murgas y batucadas, pintar banderas regionales, cantitos, y distintas iniciativas financieras como rifas, bingos, tapaditas, venta de comida y otras actividades para viajar al congreso. En Escobar, los chicos se animaron y salieron a empadronar al barrio, casa por casa, invitando al congreso y por las reivindicaciones que levantará la Juventud del Polo Obrero. Córdoba y Chaco ya confirmaron su asistencia con nutridas delegaciones de distintas localidades. De conjunto ya han confirmado su participación en el mismo delegaciones de más de 15 provincias. Apostamos a canalizar la enorme reserva de lucha que tiene la clase obrera en su capa más joven, la chispa y la voluntad de pelear y enfrentar a los políticos patronales, que mientras discuten el recambio electoral, descargan el ajuste en nuestras espaldas. Están vivas las banderas de la juventud piquetera que luchó en el Puente, la causa que Mariano Ferreyra defendió con su vida y la voz de cientos de pibes muertos por el gatillo fácil. Un paso al frente, para que la crisis la paguen los capitalistas También han surgido inquietudes políticas en estas reuniones; muchos pibes votarán por primera vez en estas elecciones. En distintas asambleas surgieron dudas acerca de la deuda con el FMI, sobre quiénes son los candidatos del PO-FIT y la plataforma electoral. Claro que los principales temas fueron los problemas reivindicativos como la necesidad de reclamar becas y proyectos de inclusión laboral y cultural. El enorme potencial que está tomando cuerpo y desarrollándose en las barriadas obreras, obedece a un factor determinante: el agravamiento de la crisis y la necesidad de una salida a este ahogo al que nos han llevado, tanto el macrismo como los gobiernos peronistas-kirchneristas. El congreso tendrá grandes desafíos para avanzar en la organización de estos cientos de compañeras y compañeros para la lucha inmediata y para la militancia por una alternativa obrera y socialista. ¡Vamos al Congreso de la fundación de la Juventud del Polo Obrero!

16 de mayo de 2019
El FIT, segunda fuerza en San Marcos Sierras
Corresponsal

En las elecciones del pasado domingo en la provincia de Córdoba, el Frente de Izquierda salió segundo en la localidad de San Marcos, con el 13% de los votos, después de la lista Hacemos x Córdoba (Schiaretti), que obtuvo el 54%. Con este resultado, superamos en cantidad de votos en todas las categorías a Cambiemos y a la UCR. En la votación a legisladores por el departamento Cruz del Eje, superamos los votos que obtuvimos para gobernador. Nuestros candidatos, Viviana Asrilant y Kelo Cano, son dos reconocidos militantes del Partido Obrero y el FIT de nuestro pueblo. Cambiemos sufrió una importante derrota. Quedó claro que distintas fuerzas políticas quieren que Schiaretti sea un posible recambio de Macri. El gobernador de Córdoba es, en realidad, su socio. Ambos firmaron durante estos años varios acuerdos para descargar la crisis sobre los trabajadores. Por eso, nuestra campaña estuvo dirigida a contraponer a esos acuerdos los "10 puntos del pueblo trabajador". Estamos orgullosos por las felicitaciones postelectorales que recibimos en la calle. Un reconocimiento a nuestra militancia en los movimientos de lucha locales, como los de docentes, mujeres, ambientalistas, de derechos humanos y de jubilados. Este resultado nos incentiva a fortalecer nuestra organización. La campaña militante del PO Las elecciones en Córdoba y la propuesta del Congreso del Frente de... El anticordobazo de Schiaretti

16 de mayo de 2019
Un contrato ciudadano para pagar la deuda

Cuando los miles de seguidores de la ex presidenta que se congregaron en la Feria del Libro cantaban con entusiasmo “sinceramente le copamos la Rural”, posiblemente no se percataron de un detalle. Un reciente fallo judicial acaba de determinar que la cesión del valiosísimo predio del barrio de Palermo, realizado por el gobierno de Menem y Cavallo, fue una acción ilegal y corrupta, porque fue entregado a precio vil para beneficiar a la 'puta oligarquía'. Aunque esta denuncia fue realizada en tiempo y forma, los gobiernos de Néstor y Cristina la desconocieron y dejaron el predio en manos de la Sociedad Rural para que lo explote comercialmente. La ironía de la historia, en este caso, se vuelve contra los K. El canto más justo hubiese sido “sinceramente le dejamos la Rural”. Pero claro, no tenía mística. El detalle del predio se enlaza con el contenido conciliador del discurso de la ex presidenta. Después de destacar que nadie puede estar en contra de los discursos de unidad, en clara alusión a los 10 puntos del gobierno de Macri, fue más allá y planteó convocar a un “contrato social de ciudadanía responsable”. Para que no existan dudas de su verdadero contenido, puso como ejemplo el pacto social impulsado por Perón en 1973, cuando Gelbard era su ministro de Economía. Con el pacto social, Perón quiso enfrentar el ascenso obrero que se había iniciado con el Cordobazo de mayo de 1969. Apuntaba a reforzar a la burocracia sindical, para lo cual aprobó la ley de “asociaciones profesionales”. Y modificó, también, el Código Penal para reforzar la capacidad coercitiva del Estado. Como sabemos, la historia terminó mal. La represión legal fue combinada con la ilegal. Para imponer el “pacto social”, Perón puso en pie la Triple A, que comenzó con el exterminio selectivo de activistas obreros. Como este operativo no pudo impedir un nuevo ascenso de la clase obrera, la clase capitalista reclamó una acción represiva de una escala aún mayor: el golpe de Estado de 1976. Que esta reivindicación del pacto social de Gelbard y Perón se haga cuando faltan pocos días para que se conmemore el 50° aniversario del Cordobazo es un hecho de clarificación estratégica, que debe debatir toda la juventud y los sectores más avanzados de los trabajadores. Cristina Kirchner justificó la propuesta de un “contrato ciudadano” para establecer los derechos y obligaciones de todos. A los empresarios les señaló que “si quieren ganar plata tienen que ganar todos”. Con una frase de circunstancia quiso superar la cuadratura del círculo del capitalismo. Ignoró, o pretendió ignorar, que los capitalistas obtienen sus beneficios de la explotación de los trabajadores, cuyo trabajo es la única fuente de creación de valor. La disputa por la apropiación de ese valor es la clave de la dinámica de la sociedad capitalista. Los pactos sociales o contratos ciudadanos crean la ficción de una conciliación de clases que enchaleca a los trabajadores y los desarma ante los capitalistas, que siempre encuentran la forma de no cumplir con su parte de este tipo de 'pactos'. Cristina podría haber apelado al balance de su propio gobierno para sacar esta conclusión. ¿O acaso no concluyó con índices de pobreza y de trabajo precario superior al 30%, mientras, como ella señaló en otras oportunidades, los empresarios 'se la llevaban en pala'? En toda su exposición, Cristina Kirchner no usó las palabras casi inevitables en el debate político del momento. El FMI, por caso, ni fue mencionado. Tampoco se refirió a qué hacer con la deuda externa. La omisión no fue casual. Mientras los jóvenes K cantaban entusiastas, Axel Kicillof se presentaba en el Centro Woodrow Wilson para llevar tranquilidad a la banca acreedora y a los fondos de inversión que un eventual gobierno de Cristina Kirchner cumplirá con los compromisos internacionales. Como ya lo había dejado claro también Alberto Fernández, en su función de vocero privilegiado de la ex presidenta, la posibilidad de defoltear la deuda está descartada. Así, la principal función del contrato ciudadano será reunir los 150.000 millones de dólares que vencen entre 2019 y 2023 en concepto de deuda pública. Un dato sobresaliente fue que en toda su exposición Cristina Kirchner no se solidarizó con Venezuela ni condenó el golpismo imperialista, pero sí elogió la política económica de Donald Trump. Los jóvenes antimperialistas que apoyan al kirchnerismo debieran reunirse de emergencia y sacar conclusiones. Los elogios a Trump parten de una mistificación de la economía de Estados Unidos, cuya tasa de inversión está entre las más bajas de la historia y donde los beneficios empresariales se explican por las reducciones impositivas dispuestas por el gobierno federal. Así, mientras Cristina Kirchner elogia a Trump el pueblo de Estados Unidos le propinó una derrota electoral al magnate. Cristina Kirchner concluyó su presentación sin despejar las dudas sobre su candidatura. La reserva del caso se debe a que la misma está siendo negociada con el pejotismo que ha gobernado con Macri, y con el gran capital nacional e internacional. Recientemente, el ex titular de la Unión Industrial Argentina, Héctor Méndez, se pronunció en favor de su candidatura. Posiblemente, luego del discurso de ayer otros empresarios sigan su camino.

16 de mayo de 2019
Financiamiento de los partidos: la democracia del capital

En momentos en que el funcionamiento del Congreso se encuentra paralizado, la Cámara de Diputados se reunió especialmente para aprobar la ley de financiamiento de los partidos políticos. Se trata de un pacto entre Cambiemos y todas las alas del PJ para institucionalizar que la política sea un instrumento del capital. Van a transparentar lo que sabemos por Odebrecht, por los Panamá Papers, por el caso de los cuadernos: que el 90% del empresariado del sector es culpable de corromper a los funcionarios en negociados de las obras públicas a su favor. La crisis la desató el caso de la impoluta Vidal, que contrabandeó miles de aportes truchos para ocultar el financiamiento negro de las corporaciones capitalistas, algo que las causas contra el kirchnerismo han puesto obscenamente al descubierto, según lo aceptó el propio Abal Medina, el ex jefe de Gabinete de la ascendente Cristina, que vio pasar los bolsos del “financiamiento”, según él. Por eso no debe sorprender el quórum y las mayorías para aprobar esta ley en medio de la crisis política que ha paralizado el Congreso. Las personas jurídicas ‘no podrán aportar’ más del 2% de los gastos de campaña: o sea que 50 grupos económicos pueden arrimarle mil millones a un candidato, ¡poniendo la módica suma de 20 millones cada uno! Pero si no puede un monopolio poner más del 2%, lo puede hacer un capitalista en particular -o sus testaferros o empresas del mismo grupo. Si Techint no puede aportar más del 2%, lo pueden hacer Paolo Roca, Betnaza, sus gerentes y las decenas de empresas subsidiarias. Argentina Federal y los renovadores de Massa son coautores de este proyecto y el kirchnerismo se ausentó en la votación del Senado para no verse forzado a apoyarlo o rechazarlo. Los K votaron en contra, a sabiendas que aquéllos a quienes les dan sus votos en las provincias lo harán por ellos. Además, habrá empresarios como Lascurain, que se reincorporó a la mesa de la Unión Industrial Argentina, que financiarán al kirchnerismo, como ayer lo hicieron los Ezkenazi, los Eurnekian, los De Mendiguren, los Brito, los Cristóbal López o los Lázaro Báez. Lo mismo Carrió que votará el engrendro antidemocrático “observando” el punto del financiamiento por parte de las empresas, no de los empresarios y sus testaferros. El carácter clasista se nota también en la oposición a que los sindicatos puedan aportar a las campañas electorales. Las empresas, sí; los sindicatos, no. Arguyen que las direcciones sindicales no tendrían mandato, pero cuando firman un salario a la baja o un convenio flexible que trae muertes, como en el petróleo, no se quejan de la falta de mandato. Es un avance de la privatización de la financiación de las campañas electorales. Los espacios audiovisuales para la propaganda política pasan del 10 al 5% de la programación de los medios, que en un 95% están en manos capitalistas y grandes consorcios multimedia como Clarín. Del mismo modo también se extrema la regimentación de las campañas en sitios web y redes sociales, reforzando la injerencia del Estado en los partidos políticos. Romina Del Plá ha defendido una posición transicional: “el Estado debe garantizar el acceso igualitario a los medios audiovisuales y la prohibición de contratación privada de los mismos por los partidos. También la presencia igualitaria de los partidos en los diarios y periódicos”. Y una posición de fondo “No hay democracia política bajo el régimen del capital y del FMI”. “Estamos ante un gobierno y un régimen que se cae. Un régimen que pretende que la crisis capitalista sea pagada con la superexplotación de los trabajadores. Contra ello planteamos que la clase obrera desarrolle una movilización extraordinaria por sus demandas e imponga una Asamblea Constituyente soberana, con poder, para poder discutir y resolver sobre todos los temas nacionales y sociales, entre ellos los derechos políticos de las masas explotadas. Votamos en contra de esta ley opuesta a la democracia política. Los plenos derechos democráticos sólo los podrá garantizar un gobierno de trabajadores.”