politicaobrera.com Archivo de Política Obrera
Prensa Obrera › Prensa Obrera N° 1533

Prensa Obrera N° 1533

20 de diciembre de 2018 · 14 notas

Notas de este número

20 de diciembre de 2018
Abajo el regimen de Macri, el FMI y los gobernadores
Redacción

2019: Por una salida de los trabajadores Abajo el regimen de Macri, el FMI y los gobernadores

20 de diciembre de 2018
Romina del Plá: “El FIT no se desdobla ante el proceso electoral”
Redacción

(…) No puedo empezar estas palabras sin saludar a este enorme movimiento de mujeres que, a partir de la denuncia de Thelma Fardín (…) puso sobre la mesa una realidad atroz, que nosotros venimos denunciando largamente, pero que ha sido sistemáticamente ocultada por el régimen capitalista, por el gobierno, por los gobiernos que han pasado. Por un lado, ha puesto de relieve que al menos una de cada cinco mujeres ha sido violada o abusada sexualmente; pero también otro aspecto, que está un poco más oculto: muchos de esos abusos también se dan en los ámbitos laborales, y que el abuso sexual y todo lo que implica como expresión de dominación forma parte de los mecanismos de opresión social del régimen. (…) El gobierno dice que ha reaccionado y apareció Macri diciendo que van a realizar 34 acciones desde los ministerios para que las mujeres podamos decidir, y se han atrevido a hablar de la autonomía del cuerpo. ¡Hipócritas! Cuando tanto el oficialismo macrista como la oposición pejotista, incluyendo al kirchnerismo, son los que han frenado el derecho al aborto legal, seguro y gratuito en el Senado. ¡Esa es la verdadera autonomía del cuerpo, que podamos decidir en todas y cada una de las circunstancias, y eso implica la lucha por la legalización del aborto en forma inmediata! (aplausos). (…) Nosotros tenemos que ser implacables (…) no podemos pensar que con alguna medida particular se va a resolver esta atroz situación social (…) la lucha debe ser encarada desde un ángulo de clase, desde un ángulo socialista, y no meramente desde una visión de género absolutamente limitada. Un año de luchas Empezamos el año luchando por la libertad de César y Dimas, que habían sido detenidos luego de esas enormes jornadas del 14 y 18 de diciembre de 2017, donde nuestro partido intervino activamente (…). Y este final del año nos encuentra luchando junto a los trabajadores de Interpack, junto a los trabajadores de Siam, nos encuentra con ese maravilloso Polo Obrero que hoy lidera un movimiento de independencia política para enfrentarse a los grupos que son responsables de la política de contención social, a los grupos del Vaticano (…) También estamos llegando a este fin de año con esta juventud que viene ganando centros de estudiantes, que viene defendiendo sistemáticamente el espíritu de las tomas de colegios, esa juventud que ha defendido a la Fuba contra la derecha. El movimiento obrero (…) Ustedes recuerden lo que ha sido el año: empezamos con la huelga y ocupación en el Inti (…) vino la enorme huelga y permanencia de Télam; la gran huelga docente neuquina; el descomunal movimiento huelguístico de la docencia universitaria, que disparó una intervención estudiantil de masas; los paros nacionales de la CGT; los paros docentes, aislados, para que justamente no desemboquen en una huelga general docente. Todo este proceso de enormes luchas se ha desenvuelto en medio de una puja, que ha sido brutal y lo sigue siendo, entre la irrupción de las masas en el movimiento de lucha para enfrentar la política de ajuste versus los mecanismos de contención que una y otra vez tratan de sacarnos del centro de la escena (…) Entonces, en esta puja, nosotros hemos intervenido activamente, desenvolviendo la necesidad de un paro activo de 36 horas, en la perspectiva del Cordobazo y en la perspectiva de desarrollar un canal de intervención que pudiera dar lugar a la huelga general, junto a un programa integral de salida a la crisis, del Plenario del Sindicalismo Combativo, que hemos puesto en pie junto a los compañeros del Sutna, de los Suteba recuperados, de la Unión Ferroviaria de Haedo, de Oeste, de los compañeros ceramistas de Neuquén y tantos otros sindicatos (…) Estamos llegando a fin de año con una olla a presión que, por ahora, de conjunto, ha logrado ser contenida, pero no por la renuncia de los trabajadores sino por lo que significa ese formidable operativo de entrega y contención que es el peronismo, donde tenemos a todas las variantes, desde Urtubey hasta Cristina, planteando que no hay que hacer nada y que hay que esperar al 2019 (…) La situación mundial Y tenemos que ver el cuadro de conjunto también. Lo hemos dicho antes en Atlanta, en 2016, ese acto que hicimos con el Frente de Izquierda, y lo decimos ahora en la previa al 2019: América Latina se desenvuelve entre las convulsiones del pasaje de regímenes de contención a los regímenes de ofensiva de la derecha; está esa tensión desenvuelta. Y esto agudiza la disyuntiva entre revolución y contrarrevolución, de crisis políticas de Estado y de tendencias a la rebelión popular, coloca todas las contradicciones en escena: la guerra comercial, los bonapartismos autoritarios, el militarismo, el belicismo, como también las revueltas populares, que son el marco de esta crisis del capital. Y justamente hemos intervenido con mucha fuerza, caracterizando que la entrega pasiva del PT al golpismo brasileño ha dado como resultado este ascenso de Bolsonaro que, por supuesto, alarma a los trabajadores, no sólo de Brasil sino de toda América Latina (…) Estamos en presencia de un escenario mundial, volátil, enormemente convulsionado, marcado por los giros de uno y otro signo, y estamos frente al derrumbe de regímenes políticos y en la perspectiva de enormes rebeliones populares. Las elecciones 2019 Justamente es, en esta comprensión de conjunto, que encaramos nuestra tarea revolucionaria ante el proceso político y electoral que se avecina. Entendemos que es fundamental que mostremos a los trabajadores, a la población, a la juventud, a las mujeres, nuestro programa de salida a la crisis, en contraposición al programa del macrismo, al programa de los gobernadores, al programa del nacionalismo, teniendo una conciencia profunda en que la batalla política contra el kirchnerismo, de delimitación del kirchnerismo, va a ser la clave del progreso del Frente de Izquierda. Y ahí tenemos mucho para desenvolver, tenemos que hacerlo con total firmeza y claridad, la cuestión del no pago de la deuda externa, de la ruptura con el FMI, nos delimita enormemente (…) dijo Kicillof que “de ninguna manera, que no hay ningún peligro”, no van a hacer nada de esto, para que queden tranquilitos los mercados. Tenemos que discutir la nacionalización de la banca, del comercio exterior, de los recursos estratégicos, mineros e hidrocarburíferos, para enfrentar los tarifazos (…) Por eso, justamente, para impulsar una irrupción de los trabajadores, para brindar la salida de poder que plantea esta irrupción de los trabajadores, hemos levantado y levantamos la consigna de la Asamblea Constituyente, porque la inscribimos en esta lucha política, porque las elecciones van a convocar a las masas a un recambio capitalista, pero sin cerrar la crisis excepcional que hemos caracterizado y que se desarrolla cada día con nuevas manifestaciones. Por eso, desde esa perspectiva, consideramos que el Frente de Izquierda debe colocarse a la altura de las circunstancias y contribuir a que la clase obrera irrumpa en la crisis nacional como un factor de independencia política, de independencia de clase, y que se transforme, en el marco de esta crisis política, en una alternativa de poder. Desde este lugar les planteamos a los compañeros del PTS, a los compañeros de Izquierda Socialista, que están aquí presentes, que tenemos que intervenir desde ya en el proceso electoral que se inicia con el adelantamiento de las elecciones en 17 provincias. En esto, ustedes se dan cuenta que [el adelantamiento] es una expresión de la disgregación del proceso político, tienen que adelantar elecciones para tenerlos todavía entretenidos todo el año pero, además, como expresión de la propia crisis que recorre a los aparatos políticos, desde el oficialismo hasta la oposición (…) El FIT Tenemos una enorme oportunidad de erigirnos como una alternativa, tenemos la oportunidad de colocarnos en esa brecha (…) a condición de que entendamos la característica del frente único de clase, que significa esta herramienta que tenemos, del Frente de Izquierda. Y desde allí nos dirigimos a toda la vanguardia obrera, juvenil, del movimiento de mujeres, que integran nuestras organizaciones y más allá de éstas, para hacer un planteo, para que vean que el Frente de Izquierda tiene un planteo político, estratégico, electoral, de carácter nacional, que es una herramienta para luchar, que es una herramienta para intervenir en estas elecciones que operan como un desvío, que el Frente de Izquierda no se desdobla, que el Frente de Izquierda es una herramienta para ordenar la intervención de los explotados, la juventud y las mujeres en este proceso (…) para que del desbarranque de este régimen insoportable, en lugar del ascenso de un Bolsonaro emerja un gobierno de los trabajadores. Y por eso, compañeras, compañeros, los convoco a que terminemos el 2018 poniendo todas nuestras energías en el triunfo de las luchas en curso, a que pongamos todas nuestras energías en poner en pie a la clase obrera como una alternativa de salida a la crisis en términos de independencia política y a que nos pongamos en pie para que el 2019 sea de las y los trabajadores. ¡Viva el Partido Obrero! ¡Viva el Frente de Izquierda! ¡Viva la clase obrera! Muchas gracias.

20 de diciembre de 2018
[Editorial] Por un 2019 de los trabajadores y la izquierda

El cierre del año 2018 no deja dudas respecto del derrumbe económico macrista. No se trata solamente del retroceso del producto nacional o la caída general de la industria y el comercio. En las últimas horas, el riesgo país superaba los 800 puntos básicos, un valor equivalente al de los días más álgidos de la crisis cambiaria de mayo pasado. Esta señal de desconfianza del capital financiero llegaba, sin embargo, en el mismo momento en que el FMI concretaba un nuevo desembolso de su préstamo, y cuando China reforzaba las reservas internacionales del Banco Central. O sea que los especuladores avizoran una cesación de pagos a pesar de estos “salvavidas” internacionales. Entre los economistas de la oposición, abunda la denuncia de que el gobierno se gastaría todos los recursos del FMI en 2019, dejando “sin frazada” al gobierno que vendrá. Pero esta visión, que descuenta un 2019 sin sobresaltos, es a esta altura demasiado optimista. Esos números dan por supuesto un elevado nivel de renovación de los vencimientos de deuda del próximo año. Una previsión que no toma en cuenta, en primer lugar, que la insolvencia prevista para 2020 podría anticipar la fuga de capitales para el mismísimo 2019. Y, luego, que esa retirada podría ser acelerada por una nueva suba de la tasa de interés en los Estados Unidos, y por una posterior recesión en ese país y en los principales bloques económicos mundiales. En ese cuadro, una renovación de deuda por debajo de los niveles esperados por el gobierno obligaría al Banco Central a vender dólares aceleradamente, llevando sus reservas por debajo del umbral mínimo exigido por el FMI. La pretensión de que el año electoral transcurra sin convulsiones económicas está, por lo tanto, severamente cuestionada. Reestructuración A partir de este cuadro, la cuestión de una reestructuración de deuda se ha instalado en la agenda del capital y sus partidos. La palabra “reestructuración” intenta disimular el contenido de ese operativo financiero, que encierra la declaración de insolvencia del país. La fantástica pérdida de valor de los bonos de deuda que vencen en los próximos dos o tres años anticipa esa quiebra. Como ya ha ocurrido en la Argentina, una “reestructuración” implicará confiscaciones económicas, divisiones y crisis políticas. En el gabinete macrista, Dujovne ata su suerte a la de los fondos de inversión que continúan ‘abrochados’ a la deuda argentina, y que temen a las pérdidas que acarrearían una quita o reestructuración. Dujovne-Macri apuestan al sostén de Trump y de los acreedores. Pero los cimientos de ese edificio tambalean: es lo que ocurre, por ejemplo, con el fracaso de la “propiedad participada”, que debía ser la puerta de ingreso del capital internacional a la obra pública, a partir de la suba astronómica del costo de financiarse en el exterior o en el mercado local. La causa de los “cuadernos” ha golpeado a la burguesía contratista local, pero su reemplazo por pulpos extranjeros está cuestionado por la bancarrota financiera del país. Es este colapso del macrismo el que explica, a su turno, la aguda fragmentación política que ha comenzado a operarse en el gobierno y en su propia base social capitalista. Hace sólo dos semanas, la UIA estuvo cerca de firmar un pronunciamiento crítico junto a la CGT y a los movimientos sociales de San Cayetano -algo que consiguió frenar a último momento Funes de Rioja, el abanderado de la reforma laboral. Otros jefes patronales, como Cristiano Ratazzi, de Fiat, continúan aferrados al gobierno, aunque condicionan ese apoyo a un régimen devaluatorio permanente. En el plano político, Elisa Carrió acentúa su distancia de Macri, mientras los radicales amenazan con una Paso de Cambiemos. La fractura del Estado se extiende a la Justicia y a la propia Corte. Allí, una “nueva mayoría” filopejotista -que ha aislado al macrista Rozenkrantz- acaba de golpear al gobierno con un fallo que eleva el reajuste de los juicios jubilatorios, aún cuando luego habilita al Congreso a dar marcha atrás en ese criterio a través de un pacto parlamentario. La Corte también le dio su aval a la fraudulenta ley de lemas de Santa Cruz, lo que ha habilitado a que en otras provincias -como San Luis o La Rioja- el pejotismo quiera implementar este régimen electoral en aras de reagruparse. Precisamente, son los voceros económicos de estos aspirantes a relevar al macrismo los que agitan el planteo de una reestructuración de deuda, para patear los vencimientos de 2020 en adelante. Es un nuevo planteo de rescate del Estado argentino, pero también, de la burguesía nacional, golpeada por el derrumbe económico general y por la incierta refinanciación de sus propias deudas. Pero ¿quién se ha puesto al frente de esta bandera de rescate? Nada menos que el cristinista Kicillof, cuando expresó la necesidad de “rediscutir con el FMI” las condiciones de su megarescate. Los diarios de negocios afirman que “Wall Street ha comenzado a descontar un sustancial riesgo político a la posibilidad que CFK o algún personaje aliado ganando las presidenciales de 2019” (Cronista, 17/9). El kirchnerismo, a su turno, se empeña en bajar ese “riesgo político” -quiere persuadir al capital internacional de las ventajas de un megacanje. Los que ejecutaron el canje de 2005-2010 sueñan con una remake en la década que empieza. Pero las condiciones internacionales son muy diferentes: los “reestructuradores” actuales tendrán que ingresar a la cancha en medio de un salto agudo de la crisis capitalista internacional. Un reciclaje de la deuda, en estas condiciones, sólo prosperaría al costo de monumentales concesiones a los acreedores, en términos de recolonización económica y ataques a la clase obrera. En el plano político, CFK está construyendo una coalición a la medida de esos objetivos, junto a buena parte del peronismo que, en estos años, cogobernó con el macrismo. Por eso mismo, y para el caso en que ella no fuera candidata, ha seleccionado a varios “hombre de Estado”. Como Agustín Rossi, un socio del pejotismo santafecino, o el mismísimo Daniel Scioli, a quien Cristina “reflota para el lote de presidenciables” (Ambito, 19/12). En los últimos dos años, Scioli sólo abrió la boca una vez, y hace poco, para hablar de la “razonabilidad” de los tarifazos macristas y de la política represiva de Bullrich. El Vaticano aporta otra pata crucial de este relevo, a cambio, claro, de mandar al freezer las reivindicaciones del laicismo y la mujer. Este es el contenido social concreto del “Frente antimacrista” en grado de tentativa. Lucha de clases y elecciones La radiografía de los intereses sociales que se mueven detrás de la bancarrota nacional sirve para entender qué está en juego en las próximas elecciones presidenciales, y en el largo derrotero de elecciones provinciales desdobladas. Los partidos del régimen debaten, en definitiva, en qué términos le trasladarán la quiebra del país a los trabajadores. El macrismo apuesta a una nueva e incierta oleada de financiamiento internacional, a caballo del FMI, algo que parece cada día más lejano. En ese cuadro ha empezado a coquetear con el orden policíaco como argumento electoral y al mismo tiempo, como garantía ante el capital financiero de que está dispuesto a bolsonarizarse lo que haga falta para hacer pasar la ofensiva contra las masas. El adelantamiento electoral en la provincia de Buenos Aires, ya reconocido por la propia Vidal como alternativa en discusión, es una maniobra extrema para afrontar la caída electoral del macrismo, que en determinadas condiciones puede acentuarla. Del otro lado, se producen maniobras cada día más pronunciadas para asegurar un relevo potable en vistas al derrumbe electoral del macrismo que podría agravarse con el desenvolvimiento de la crisis y hasta tener que asumir la “reestructuración” de deuda durante el propio proceso electoral. Los realineamientos en la Corte, así como los debates en la UIA, presionan al interior del peronismo para hacerlo “razonable” al relevo fondomonetarista. Lo cual no excluye al kirchnerismo, sino más bien lo tiene en el centro de los debates y maniobras políticas, como la incorporación de Yasky a la mesa del PJ, junto a Daer, la unidad con el PJ de Schiaretti, la unidad del peronismo santafesino y varios ejemplos de este tenor en todo el país. Ya hemos señalado en estas páginas los guiños de Kicillof al FMI. Por el lado de la propia burguesía se han sumado otras voces al “tampoco es tan grave que gane Cristina” como la del economista Guillermo Calvo. Es decir, hay un operativo “confluencia” en el que el Papa juega un papel vital. El papel del enemigo del aborto legal, sin embargo, se ha notado de manera más espectacular en su influencia en la “paz social”, frente al ajuste de tal magnitud que “nunca se hizo sin que caiga el gobierno” según las reveladoras palabras de Dujovne. El movimiento obrero ha sido entregado este fin de año por menos que un plato de lentejas, en lo que no sólo jugaron los Daer o Moyano, sino también las tres CTA y el trío Vaticano. El operativo elecciones 2019 está maniatando al movimiento obrero, aislando sus luchas y facilitando la ofensiva de despidos y contra los convenios colectivos y hasta por sindicatos por empresas. La crisis económica y política debilita este operativo; podemos explotarla para romper el bloqueo a la acción de las masas. La condición para ello es una acción única del Frente de Izquierda y el clasismo como organizadores de la clase obrera en sus luchas y como alternativa política y de poder. Frente a los numerosos desdoblamientos electorales locales -que buscan ocultar el alcance de la quiebra nacional y a sus responsables- el Partido Obrero y el Frente de Izquierda no se “desdoblan”: es necesario que el FIT ponga de manifiesto su carácter de fuerza de alcance nacional, y despliegue una inmediata campaña por una salida de los trabajadores a la crisis. Con estos planteos, ingresamos a un 2019 que alberga enormes luchas y posibilidades de desarrollo político para la izquierda revolucionaria.

20 de diciembre de 2018
Triunfo histórico de la Naranja en el INTI
Corresponsal

La agrupación Naranja obtuvo un triunfo histórico en la elección de Junta Interna del INTI. Porque es la primera elección sindical tras la gran lucha contra los despidos de este año, que incluyó paros, movilizaciones y una ocupación durante 48 días. Los 265 despidos habían tenido el objetivo de arrasar con la organización sindical de los trabajadores, y en particular con su forma asamblearia y de lucha, de la cual La Naranja es su expresión más consecuente. Precisamente por eso la mayor parte de los despidos cayeron sobre el activismo. Sin poder alcanzar los objetivos, sin embargo, el clasismo sembró un ruta de clase que hoy tuvo expresión política. El voto abre una nueva etapa, da una clara señal ante el poder patronal y rescata un programa y los métodos de clase que caracterizaron la enorme lucha con la que empezó el 2018. Tras el escrutinio de las tres urnas, la Naranja se alza con 119 votos sobre las restantes listas, que obtuvieron 116 (en el caso de la Verde-Granate) y 109 (Verde). Se trata de un triunfo de la orientación combativa desplegada por la agrupación, que reclamó la participación de los despedidos en la elección -algo boicoteado por las otras listas. La Verde ha difundido un comunicado en que afirma que los resultados no son definitivos debido a que habría 18 votos observados. Pero se trata de votos absolutamente irregulares, de un padrón trucho que la lista que salió tercera presentó el día de la elección, no reconocido por la Junta Electoral actuante. Absurdo. Rechazamos y advertimos sobre esta maniobra inadmisible. Recordamos que nuestra agrupación reclamó por la incorporación de todos los despedidos al padrón en forma vinculante, a lo que se opusieron las otras dos listas. La patronal del INTI es la primera gran derrotada tras este pronunciamiento de los compañeros/as en esta elección. La participación superó el 75% del padrón de afiliados. A la vez, fueron derrotadas las burocracias que se disputan el sindicato. En primer lugar la Verde, que pierde tras años de manejos burocráticos, pactos con la patronal y negocios personales. De igual modo su ruptura, la Verde Granate, que hasta hace pocas semanas formaba parte acrítica de la Verde, y que rompió sin mayor principio que el reparto de cargos. El apoyo que tuvo de la Verde y Blanca K involucra a esta fracción burocrática en la derrota. Párrafo aparte merece el triste papel de un grupo de izquierda asimilado a estas listas (OS). Se trata de una victoria del clasismo que tendrá repercusión nacional, por la trascendencia del INTI como instituto y como colectivo de trabajadores de gran tradición. La Naranja pondrá manos a la obra en forma inmediata para preparar la lucha contra la ofensiva del gobierno sobre el instituto y por todas las reivindicaciones pendientes mediante asambleas de base y un plan de lucha.

20 de diciembre de 2018
Ferroviarios: Conciliación obligatoria con los despedidos adentro
Corresponsal

El 30 de noviembre se hizo pública una lista con 29 despidos en el Belgrano Norte. La reducción del personal ferroviario que se encuentra bajo convenio es un aspecto del ajuste que el gobierno y sus socios políticos pretenden imponer a pedido del FMI. Mientras, se sabe que ya hay cuadrillas de empresas tercerizadas armadas para sustituir al plantel que pretenden despedir y hoy se encuentra bajo la órbita de la Unión Ferroviaria. Pasado el fin de semana, se autoconvocó una asamblea en la seccional Boulogne (pese a la negativa del gremio de llevarla adelante), a la que asistieron alrededor de 300 compañeros. Allí resolvimos iniciar un plan de lucha para lograr la reincorporación de todos los despedidos. Esto sirvió como presión a la directiva, que terminó convocando a un paro total de actividades en el ramal. Un día antes de que se hiciera efectiva la medida, la Secretaría de Trabajo llamó a conciliación obligatoria con los despedidos adentro, lo que se efectivizó el 6 de diciembre. Sin dudas, se trata de un primer triunfo, provisorio, de los trabajadores. Para los ferroviarios, los despidos estaban largamente anunciados ya que en el último convenio se incorporó un artículo sin precedentes que habilita a las empresas a despedir en masa. Denunciamos a la Directiva de la Unión Ferroviaria, por no llamar a un paro nacional para frenar los despidos y "retiros voluntarios" que se viewnen llevando a cabo en las demás líneas. Esto incluye el cierre del ramal que operaba Ferrobaires, dejando a más de mil trabajadores en la calle y cerrando las puertas de las secciones cuando se impone la lucha de las bases. El mismo sindicato hizo saber que la lista para futuros despidos ascendería a 400 sólo en el Belgrano Norte. Es necesario continuar preparando el terreno de la organización durante los días que dure la conciliación. Por un plan de lucha nacional para enfrentar los despidos y la pérdida salarial. Hemos ganado la primera batalla, vamos por más.

20 de diciembre de 2018
Educación: Paro y movilización masiva contra el cierre de las escuelas nocturnas
Redacción

Docentes y estudiantes se movilizaron, el 19 de diciembre, de forma masiva a la sede del Ministerio de Educación de la Ciudad de Buenos Aires, contra la reciente disposición del gobierno porteño del cierre generalizado de cursos en 23 escuelas vespertinas y de las inscripciones a 2019 (lo que supone la eliminación completa de esa modalidad de acá a 2022). La marcha tuvo lugar en el marco de un paro docente de las gremiales UTE y Ademys, presentes en la movilización. Previo a esta jornada hubo una serie de asambleas e iniciativas para enfrentar la medida, que se integra a un profundo ajuste a la educación en la Ciudad -Unicaba, Secundaria 2030, mudanza inconsulta del Romero Brest y el Cerámica N° 1, reforma inconsulta de la Grierson…- y en general en el país. Entre las banderas de numerosas comunidades educativas, de los gremios y de organizaciones solidarias, Prensa Obrera conversó con varios de las y los partícipes de esta lucha. Rosario, docente del Liceo N° 7, señaló que se cerrarán allí cursos de todos los niveles salvo quinto, y que con ello “se cierra el plantel docente y de preceptores” y calificó como “super injusta la decisión unilateral del ministerio”, que deja de lado a docentes, gremios y estudiantes. Finalmente, describió un cuadro común a la mayoría de las escuelas afectadas por la resolución: “Tenemos chicos que vienen por la vianda, que trabajan y necesitan el título, y con lo que están haciendo están sacando a los pibes de nuestras escuelas”. Mirta Peralta, profesora de Historia del colegio N° 1 Bernardino Rivadavia, marcó que “esto es un golpe de muerte para los docentes y para no asegurar la ley de obligatoriedad de Educación secundaria” y llamó a la más amplia participación de toda la comunidad educativa. Miguel Eibuszyc, de Tribuna Docente, informó que primera asamblea de docentes de la Ciudad resolvió no iniciar las clases contra “un ajuste sin precedentes a la educación de la Ciudad”. Gabriel Solano, legislador del Partido Obrero-Frente de Izquierda, presentó un proyecto de ley que establece la derogación de la resolución, la apertura de la inscripción online y personal, y la prohibición de la cesantía del personal docente y no docente en cada establecimiento afectado por la medida. Desde la manifestación, señaló que “no hay explicación para esto más que una política de ataque a la educación pública” y destacó el “acatamiento del 90% de los trabajadores” al paro docente.

20 de diciembre de 2018
El 18, el movimiento piquetero del Argentinazo ganó la calle

La movilización a Plaza de Mayo convocada por el Encuentro Memoria, Verdad y Justicia fue literalmente copada por el movimiento piquetero liderado por el Polo Obrero que viene quebrando la “paz social” del trío San Cayetano y de las burocracias sindicales de la CGT y las CTA. Junto a ellos se movilizó el Plenario Sindical Combativo con eje en la gráfica Interpack ocupada por sus trabajadores, por Siam en lucha, por los reprimidos obreros de Cresta Roja y delegaciones del sindicalismo clasista. Ambos sectores hicieron pequeños actos previos que colmaron la 9 de julio, al punto de disparar un operativo policial, porque la masividad de las columnas piqueteras terminó bloqueando el sacrosanto Metrobús de Macri y Larreta. Completaron el cuadro menguadas y hasta exiguas columnas de la izquierda, que respondieron a la convocatoria del EMVyJ contra el gatillo fácil de Bullrich, contra la impunidad en los crímenes de Maldonado y Nahuel, contra el fusilamiento reciente de los ocupantes de tierra de la CTEP y el conjunto de la política represiva del gobierno Macri. Dentro de la izquierda, resultó ostensible la ausencia del PCR y la CCC que, sin embargo, pretende orientar a todo el EMVyJ hacia un “frente antineoliberal” contra Macri, lo que será motivo de debates sobre el próximo 24 de marzo. En esa fecha emblemática, el EMVyJ ha mantenido hasta ahora la independencia política de los gobiernos capitalistas que dieron continuidad al aparato de Estado y a la impunidad desde el debut de los gobiernos constitucionales hasta la fecha. Eso, por supuesto, incluye al kirchnerismo de Milani, de Berni, socio de la burocracia de Pedraza y autor de la ley antiterrorista, que no ha dicho una palabra del decreto de Bullrich. Al punto que el vocero kirchnerista sobre este punto, y en medio del silencio atronador de Cristina ha sido Berni, quien dice que la policía ya tiene la prerrogativa para actuar así. De hecho, el kirchnerismo después de vaciar la movilización contra el G20, ahora depuso toda movilización contra el decreto que otorga carta blanca a las fuerzas represivas. La propia fecha del 18 de diciembre es una anormalidad, que resultó de la negativa de sectores de centroizquierda que han reaparecido en el EMVyJ a movilizar en la emblemática fecha del 20 de la caída de De la Rúa, o aún el 19, del gran cacerolazo que inició la rebelión popular. Movilizar el 20, cuando Dujovne se ha jactado de aplicar este monumental ajuste fondomonetarista sin que caiga el gobierno, tenía un significado especial en este fin de año: mostrar una perspectiva, la del Fuera Macri y todo el régimen del FMI. La movilización masiva del movimiento piquetero independiente del Vaticano, lo mostró como heredero vivo del Argentinazo. Fue la voz de lucha ante el resto de la clase obrera, golpeada, frenada y bloqueada por todas las alas del pejotismo “hay 2019”. El Partido Obrero movilizó desde la perspectiva del argentinazo. Desde ese lugar hemos vuelto a plantear el paro activo nacional en función de Interpack, de Siam, de los aeronáticos, de Cresta Roja, de los desocupados, y a explicar en los actos previos que el año 2019 será un campo de batalla excepcional de la lucha de clases en torno a un gobierno y un régimen que quebró el país y posiblemente no pueda evitar un defol en medio del proceso electoral. El Frente de Izquierda tiene que ser la voz política y el frente único que actúe por una salida de los trabajadores en todos los escenarios de la lucha política de 2019.

20 de diciembre de 2018
Interpack: dos semanas de ocupación

Al cumplirse dieciséis días de ocupación de la planta, los trabadores gráficos de Interpack 1 siguen profundizando su lucha contra el despido sin causa de once compañeros. El martes pasado participaron del acto en apoyo a los conflictos actuales (Interpack, Siam, aeronáuticos, etc.) organizado por el Plenario Sindical Combativo, previo a la movilización de MVyJ. Al día siguiente realizaron - acompañados por la AGD-UBA, varios Suteba multicolores, estatales, internas combativas y el Polo Obrero, entre otros -un corte en Callao y Corrientes, que fue brutalmente reprimido por un descomunal operativo de la policía de Rodríguez Larreta. Los hechos tuvieron una amplia repercusión en los medios, y generaron el repudio masivo de sectores enteros del movimiento obrero, que han reiterado su solidaridad con los gráficos de la planta de Lomas del Mirador. La acción policial fue una demostración más de que el protocolo criminal de Patricia Bullrich está enfocado en derrotar las luchas obreras. Miguel Bravetti, secretario general de la interna, y Néstor Pitrola, debieron ser atendidos, por los efectos de la violencia de la policía de Larreta. El viernes anterior los despedidos de Cresta Roja sufrieron una represión similar de la policía de Vidal y la Gendarmería. No hay grietas internas contra la clase obrera. La represión policial es parte de una ofensiva represiva contra los trabajadores que incluye una causa penal por usurpación, iniciada por la patronal en la UFI 6 de San Justo. Horas después de la represión, mantuvieron una audiencia en Secretaría de Trabajo, que nuevamente culminó sin resultado alguno. La patronal del grupo Zupan -un mega- consorcio gráfico, con varias fábricas en toda América del Sur- mantuvo su postura inflexible. Los trabajadores, por su parte, volvieron a rechazar la “propuesta” de Relaciones Laborales de aplicar una conciliación obligatoria con los despedidos “licenciados”, es decir sin tomar tareas efectivas, la antesala del despido. Los funcionarios de Trabajo -como denunció Miguel Bravetti en las anteriores audiencias- actúan como agentes desembozados de la patronal. Profundizan la lucha La respuesta de los trabajadores ha sido reforzar la organización y el plan de lucha. El acampe en la puerta de la fábrica se hace cada vez más masivo y se han resuelto nuevas acciones para los próximos días que intensifican el enfrentamiento con la empresa, incluyendo la decisión de sostener la ocupación en medio de las fiestas. La fortaleza de la empresa tiene sus límites. La contundencia de la ocupación y del plan de lucha, no sólo golpea el funcionamiento del grupo, sino que afecta seriamente la relación con sus clientes: grandes empresas exportadoras del nivel de Arcor, Unilever, Johnson, Mondelez, Ferrero, Nestlé o Molinos. Días atrás la comisión interna se reunión con la secretaria de la producción de La Matanza, Débora Giorgi, dirigentes de la CGT y del sindicato gráfico. La propia intendenta, Verónica Magario, hizo saber sobre su preocupación por el recrudecimiento del conflicto, pero hasta el momento sus gestiones han resultado impotentes para imponerle a la empresa un curso de resolución del conflicto. Tanto las CGTs regionales, que acompañan formalmente el reclamo de los trabajadores como el sindicato gráfico (¡en especial el sindicato gráfico!) deben tomar medidas concretas de apoyo a la lucha de los trabajadores. La tarea de la hora del sindicalismo clasista, del Plenario Sindical Combativo, de la izquierda y del activismo, es desenvolver la más amplia movilización que rodee físicamente a la lucha de los gráficos de Interpack, para respaldar y amplificar la repercusión y simpatía que va creciendo día a día con la huelga con ocupación de fábrica, única forma de revertir despidos masivos. Hacer masivo y voluminoso el fondo de huelga lanzado. ¡Viva la huelga con ocupación de Interpack! ¡Movilicémonos masivamente junto a los gráficos hasta la reincorporación de todos los despedidos!

20 de diciembre de 2018
Se realizó el Congreso del PO en Santa Fe

Con la presencia de militantes provenientes de las ciudades de Rosario, del cordón industrial de San Lorenzo, de la capital, Rafaela, Reconquista, Villa Constitución, Firmat y Hersilia, el Partido Obrero de Santa Fe realizó su congreso el pasado sábado 15. Fue destacada la delegación de la juventud que protagonizó la lucha por el aborto legal y la rebelión educativa, y que se tradujo en la conquista de seis centros de estudiantes terciarios y secundarios este año. También la participación de dirigentes docentes de Amsafe Rosario y de toda la provincia, del dirigente metalúrgico Cristian Migues, de Acindar Villa Constitución, y de militantes obreros del gremio de la Alimentación. Jorgelina Signa, concejal del PO-FIT de Capitán Bermúdez, integró la mesa que encabezó las instancias plenarias del congreso. Participaron del mismo, por la dirección nacional del Partido Obrero, Marcelo Ramal, quien dio un saludo al inicio enmarcando el debate político de Santa Fe en la crisis nacional, Pablo Heller, Carla Deiana y Daniel Sierra, dirigente además de Tribuna Docente. Caracterización El informe inicial que dio apertura al congreso destacó que las próximas elecciones provinciales tendrán lugar “en el marco de una crisis nacional que impacta de lleno en la provincia y que -podríamos decir- tiene en Santa Fe una manifestación agravada. Lo vemos, por un lado, en la crisis económica aguda y el derrumbe industrial en toda línea, con cierre de fábricas, despidos, suspensiones, salarios y jubilaciones a la baja y la destrucción de los convenios colectivos; y, por el otro, en la descomposición del propio aparato del Estado, como lo expresan la crisis de inseguridad y el desarrollo del narcotráfico bajo amparo estatal. A estos dos elementos tenemos que agregar la descomposición social capitalista que descarga una violencia sistemática contra las mujeres y la infancia, vinculada con las dos anteriores, y que por estos días ha conmocionado al país con la denuncia de Actrices Argentinas”. El congreso caracterizó a los bloques políticos frente al escenario electoral, en condiciones políticas que se han alterado como resultado de la bancarrota económica. El gobierno del Frente Progresista enfrenta un recambio ejecutivo y legislativo completo tras un desgaste político de años, que se ha agravado por su colaboración con el plan de guerra de Macri y el FMI. La bancarrota del “progresismo” se expresó claramente con el voto en contra del aborto legal del diputado Contigiani, el único de esa fuerza en el congreso. Carente de una referencia nacional, el gobierno ha desdoblado la elección para presentarse como una variante alternativa a los bloques tradicionales, y tener las manos libres para negociar en el turno electoral posterior una alianza con el gobernador Juan M. Urtubey, un exponente del peronismo conservador y del gran capital agrario. La capacidad del PRO para ofrecerse como recambio se encuentra seriamente condicionada por la marcha de la crisis nacional. Sin embargo, dará pelea en una provincia que puede ser clave en una definición presidencial. El declive en la consideración popular en conjunto con la devaluación, la vuelta al FMI y el aumento del riesgo país, intentó paliarlo con una agitación derechista de la mano de Patricia Bullrich y un plan de reforzamiento represivo, que en Santa Fe fue acordado con Lifschitz. Por su parte, el PJ provinical votó ir a unas Paso “antimacrista” con fuertes contradicciones internas, incluyendo al clerical Omar Perotti y a la feminista del Movimiento Evita, Lucila De Ponti. La posibilidad de que el centroizquierdista Del Frade y Ciudad Futura se subordinen a este armado dominado por los barones del peronismo y la burocracia sindical será otro factor de clarificación política, si se tienen en cuenta las movilizaciones populares del último tiempo, en primer lugar, con la enorme marea verde que hubo en Rosario. Resoluciones La militancia deliberó en las comisiones política, de movimiento obrero, organización y juventud, elaborando resoluciones específicas para cada una de ellas. Para el trabajo socialista en el terreno de la mujer, una propuesta de resolución del Plenario de Trabajadoras aportó el debate sobre nuestras tareas en todas las comisiones. La Comisión política resolvió la salida de una declaración del PO de Santa Fe para agitar masivamente en la provincia con eje en la denuncia del régimen y el desarrollo de una alternativa obrera y socialista, como parte de la campaña político- electoral que ya está lanzada, para explotar la crisis política agrupando a los activistas obreros, juveniles y de la mujer en un eje independiente. Para ello desarrollamos un programa de salida, planteando las medidas económicas y políticas necesarias para terminar con la confiscación social perpetrada por los pulpos agroexportadores -vía los puertos privados- y combatir el régimen narcoestatal y sus corruptos aparatos de “seguridad”. Este programa, a su turno, sirve como delimitación de todos los partidos tributarios del régimen. En función de ese programa, se desarrolló el planteo de la Asamblea Constituyente soberana y con poder, para reorganizar el país y la provincia sobre nuevas bases sociales. Para el movimiento obrero votamos una campaña provincial por el Congreso del Delegados de Base de la CGT, la CTA y los sindicatos, por el paro activo de 36 horas y un plan de lucha en el camino de la huelga general hasta derrotar el ajuste de Macri, Lifschitz y el FMI; el punto fue objeto de una especial elaboración, en oposición a las multisectoriales que impulsan la burocracia sindical del centroizquierda, el kirchnerismo y el peronismo como mecanismo para liquidar las luchas en pos del “hay 2019”. Asimismo, se resolvió la salida de una declaración provincial por las elecciones del sindicato docente Amsafe. En el terreno de la juventud resolvimos lanzar una fuerte campaña por la ESI y el aborto legal en el inicio del año lectivo 2019, preparar la campaña de cara a las elecciones de la UNR y estructurar una fracción provincial de la UJS. Como último punto, la militancia deliberó sobre el método de organización de la dirección provincial y eligió a los compañeros y compañeras para integrarla.

20 de diciembre de 2018
“Frente al fracaso de Macri, la vuelta al gobierno de Cristina Kirchner sería una frustración política”

En la sede de la seccional sur de la Asociación de Trabajadores de la Educación (Atech) de Comodoro Rivadavia, el Partido Obrero organizó la semana pasada una charla-debate junto a Néstor Pitrola, en el marco de una gira nacional para explicar el carácter de la crisis excepcional en la que se desenvolverán las luchas en 2019, año electoral. Durante la jornada, Pitrola había recorrido las radios más importantes de la ciudad y dio notas a la televisión local. “El FIT no se desdobla como todos los gobernadores, tiene que salir de inmediato con una propuesta única nacional de los trabajadores, de la izquierda obrera y socialista”, dijo en una entrevista con uno de los periodistas más populares de la ciudad, Richie Astete. En la charla estuvieron presentes docentes, trabajadores de la salud, de comercio y petroleros de Comodoro así como de Las Heras, Santa Cruz, quienes explicaron la crisis presente en dicho sector, con un creciente desempleo debido a la complicidad de la dirección burocrática del gremio, dirigido por Claudio Vidal. En Chubut, la situación de la provincia está atada al futuro de la industria, ya que un tercio de los ingresos provinciales corresponden a regalías petroleras. “Resulta estratégico desarrollar un reagrupamiento de compañeros y agrupaciones clasistas en la provincia, que remuevan a la burocracia sindical cómplice que en 2017 ha firmado un pacto del tipo Vaca Muerta. El poder de estos sectores puede debilitarse a medida que avance la crisis”, resaltó Pitrola. Hace meses, la provincia de Chubut se encuentra envuelta en un escándalo por el adelantamiento o no de las elecciones. Se desarrolla una guerra desde hace casi dos meses entre partidos patronales: el gobernador Arcioni del Chusoto (Chubut Somos Todos, que impulsa el desdoblamiento y se ubica junto al massismo) y una coalición opositora del FPV-Cambiemos que busca ir junto a las nacionales. Pitrola enmarcó este aspecto de la crisis política, los “desdoblamientos provinciales”, en un fenómeno más general: “Para los trabajadores, la eventual vuelta de Cristina Kirchner es una frustración política. Y Macri no ha caído porque el peronismo y la CGT lo sostuvieron. Del mismo modo, el PJ-kirchnerismo se prepara como un relevo condicionado por los pactos con el FMI, como dijo Kicillof en la revista Forbes”. En relación a Chubut sostuvo: “En la Patagonia la inflación fue del 4,2%, un punto arriba del promedio nacional, por ejemplo, en Chubut los auxiliares de la educación que ganan 15 mil pesos le reclamaron una reunión al gobernador Arcioni en el acto del día del petróleo, porque no les alcanza para vivir, la línea de pobreza nacional se ubica en 22 mil pesos, es evidente que en la Patagonia esa línea es más alta”. Pitrola destacó el rol estratégico del Frente de Izquierda: “No podemos permitir que la crisis nacional desemboque en un Bolsonaro argentino. El FIT tiene una responsabilidad en la Argentina: reforzar una perspectiva para que los trabajadores seamos alternativa de poder”.

20 de diciembre de 2018
La responsabilidad del FIT

El gobierno del MPN ha llamado a elecciones provinciales para el próximo 10 de marzo. Además de la elección de gobernador y vice, se renovarán la totalidad de las 35 bancas legislativas y en simultáneo se realizarán las elecciones municipales de importantes localidades como Cutral-Có, Zapala, Centenario y Chos Malal, entre otras. Con el adelantamiento electoral, del mismo modo que la mayoría de los gobernadores, el gobernador neuquino Omar Gutiérrez pretende asegurarse su reelección desprendiéndose del proceso eleccionario nacional, caracterizado por el derrumbe económico y político del macrismo y la atomización de la oposición. Pero además, el adelantamiento electoral representa una maniobra para sobrellevar la crisis del propio MPN, que se agudizó luego de la reciente interna partidaria en la que se enfrentó el gobernador Gutiérrez con su vice Rolando Figueroa. Luego de la derrota en la interna y con el adelantamiento electoral, Figueroa ha quedado en la banquina política. En el campo de la oposición, por un lado, se ha lanzado Horacio Quiroga como candidato a gobernador por Cambiemos. Por el otro, se estaría cerrando un frente entre Rioseco y el PJ-kirchnerismo. De concretarse, este armado tiene chances de disputar la gobernación, que desde hace más de 50 años se encuentra bajo el liderazgo del MPN. Es por eso que Cristina Fernández ha trabajado por la consumación del acuerdo. Pues podría comenzar el año ‘embolsando’ a la provincia de Vaca Muerta para la construcción de su candidatura presidencial. Sea como fuese, es claro que son todos candidatos de las petroleras. Pues el motor de la tibia reactivación de Vaca Muerta, de la que tanto se jactan Gutiérrez y Macri, han sido, por un lado, los tarifazos que paga el conjunto de la población trabajadora y que se encuentran llevando a la quiebra a las pequeñas y medianas industrias. Y, por el otro, la flexibilización laboral de los obreros petroleros, la que se ha cargado, sólo en 2018, la vida de cinco trabajadores. El kirchnerismo y Rioseco, por su parte, han sido los precursores de este esquema de saqueo, entrega y flexibilización laboral, cuando cerraron un pacto secreto con Chevron en 2013, que hasta el día de hoy se mantiene oculto, y cuando reformaron la ley hidrocarburífera. Las responsabilidades del FIT Es claro que el FIT debe presentarse a dar batalla en Neuquén, pero no en forma aislada sino como parte de una pelea nacional por el desarrollo de una alternativa política de los trabajadores. Por eso hemos propuesto en la mesa del FIT un único acuerdo para el cierre de listas unitarias en cada provincia y a nivel nacional. Las ventajas de esta propuesta son evidentes, en primer lugar porque pondría al FIT rápidamente en la escena política con un planteo y listas homogéneas a escala nacional, concentrado las energías de nuestros partidos en la lucha contra los partidos del ajuste y del FMI. En segundo lugar, porque un acuerdo único a escala nacional y en cada provincia, permite dar lugar a un sistema de compensaciones que pueden destrabar controversias parciales o locales. El Partido Obrero de Neuquén ha propuesto a Patricia Jure como candidata a primera diputada provincial, con el objetivo de ampliar la representación de la izquierda en la Legislatura neuquina. En 2017, Patricia ha sido la candidata del FIT con el porcentaje de votación más alto y ha jugado durante todo el 2018 un destacadísimo papel en el Concejo Deliberante. No sólo corresponde que encabece sino también un sistema de rotación proporcional al desarrollo de cada fuerza. Los tiempos urgen, el 4 de enero vencen los plazos de presentación de candidaturas. Presentemos listas unitarias del FIT en Neuquén y en todo el país.

20 de diciembre de 2018
Un golpe al gobierno que no es una solución para los jubilados

La Corte falló en contra del gobierno en lo que respecta al índice que debe aplicarse en la actualización de los haberes de los años de trabajo que se toman para fijar el monto de la jubilación inicial. La diferencia entre el que avaló la Corte (Isbic) y el que impuso la Anses (Ripte) es enorme: “trasladado a la liquidación final, el cálculo con el Ripte es una merma del 40,45 por ciento”, dijo Eugenio Semino, defensor de la Tercera Edad de la Ciudad de Buenos Aires (Página/12, 18/12). El titular de la Corte, Carlos Rosenkrantz, alienado con el gobierno, presentó un voto de minoría. El fallo supone un golpe para el gobierno, que trató por todos los medios de que el tribunal postergara sin plazo la definición sobre el tema o que limitarán los efectos sólo al caso concreto que estaba a consideración. Límites y maniobras oficiales De todas maneras, en el fallo, la Corte fija una primera limitación. Plantea que el Congreso establezca cuál es el índice definitivo a aplicar y, sólo hasta que eso suceda, seguirá utilizándose el que dispone el fallo dado a conocer hoy. Esto, cuando fue la propia Corte la que definió hace varios años que el Isbic era el indicador a aplicar en los reclamos previsionales. Además, no habilita las demandas de jubilados que aceptaron la Reparación Histórica, cerrando así toda posibilidad de reclamo para aquéllos que debieron transigir con esa estafa, por razones de edad, de salud o por una necesidad imperiosa de tener una mejora en sus haberes. En cuanto al índice, el tribunal plantea que el ataque al sistema jubilatorio pase por un acuerdo político con el peronismo en el Parlamento que lo santifique. Pero la Corte, con este fallo también esconde que, por ahora sin fecha, cajoneó otro que afecta a los 18 millones de jubilados. Es el que fue cuestionado en su validez constitucional por el cambio de índice correspondiente a marzo último, cuando la Anses actualizó las jubilaciones un 5,6% y correspondía un aumento del 14,6% de acuerdo con la ley anterior que estaba en vigencia. De todas maneras, quedan como problema para el gobierno los más de 150 mil juicios que deberán ser liquidados con la utilización del Isbic. Respecto de ellos, el ministro de Producción y Trabajo, Dante Sica, planteó ayer “que no deberían tener impacto desde el punto de vista fiscal y económico en las arcas este año y en los próximos”. Clarín (17/12) decía que el gobierno haría lo posible por dilatar los pagos al menos hasta 2020”. Es decir que el fallo no supondrá una solución para esos centenares de miles de beneficiarios que desde hace años litigan contra la Anses por sus haberes mal liquidados. El gobierno se plantea postergar por años la efectivización de la mejora y el pago del retroactivo correspondiente. Es lo que dice Sica con el mayor de los descaros. ¿Sin fondos? El caso sobre el que falló la Corte es el del jubilado Luis Blanco, que reclama por la correcta actualización de sus haberes, pero en su situación hay, en la Corte, más de 11 mil expedientes que serían alcanzados por la sentencia. Y, en proceso judicial, en distintas instancias, hay otros 150 mil casos iguales o similares, según estiman los especialistas. La política oficial consistiría en mantener los fondos ya destinados al pago de los fallos judiciales por actualización de haberes y ni un peso más. Trascendió que, en total, se trataría de no más de 40.000 casos para el año próximo -para los cuales se destinarían algo más de 34.000 millones de pesos-, es decir que deberían pasar cuatro años para que se paguen sólo los juicios similares al de Blanco, plazo que podría extenderse con la excusa de que “el sistema está quebrado”, según deslizaron off de record y sibilinamente a la prensa funcionarios oficiales. Pero, al mismo tiempo, el gobierno sostiene una política de desfinanciamiento de las cajas de jubilaciones, porque mantiene -como lo hizo el kirchnerismo durante doce años- la rebaja de los aportes patronales decidida por Domingo Cavallo cuando era ministro, sino que avanza con una baja progresiva mayor de esos aportes. Ataque a los jubilados Además, la excusa del “quiebre” en el sistema jubilatorio podría ser utilizada por el gobierno para volver a la carga con la reforma previsional que, entre otras cosas, pretende incluir la suba de la edad jubilatoria para hombres y mujeres a los 70 años. En este terreno, Cambiemos ha tenido el guiño favorable de los gobernadores del PJ y sólo se postergó por el temor a que se repitieran las enormes movilizaciones de diciembre del año pasado. Al mismo tiempo, el gobierno, con el apoyo opositor, instrumentó un mecanismo de actualización de los haberes que tiende a pulverizar su poder adquisitivo. Este año, el ingreso de los jubilados caería cerca de 20 puntos respecto de la inflación. El gobierno quiere que las jubilaciones pasen a ser una mera asignación social y que los trabajadores -que estén en condiciones- basen su futuro jubilatorio en una aportación a fondos privados. Está planteada una dura pelea por el mantenimiento del sistema previsional, lo que plantea una lucha común de trabajadores y jubilados, ya que el golpe los afecta por igual.

20 de diciembre de 2018
Brasil: Bolsonaro, en su laberinto

“El nuevo gobierno de Brasil tendrá una pequeña oportunidad de aprobar reformas fiscales urgentes y, si no la aprovecha, corre el riesgo de enfrentar de nuevo recesión y disturbios sociales”, declaró Eduardo Guardia, el actual ministro de Finanzas de Temer, a Financial Times (Cronista, 13/11). Los márgenes del nuevo mandatario son muy estrechos. “Será un camino escabroso y corto, porque no tiene mucho tiempo (ídem). Brasil enfenta una crisis económica mayúscula. Viene de un retroceso histórico de su PBI. Este año, la producción apenas se ha recuperado de la recesión de 2015-16 y sólo crecería un 1,4 %. Un tercio de la población económicamente activa está desocupada o subocupada. La deuda pública orilla el billón de dólares, y sigue aumentando. La burguesía quiere abordar este estado de situación por medio de un ajuste sin precedentes. Su punto central es la reforma del sistema jubilatorio. Las propuestas de reforma, ya presentadas por el gobierno Temer, implican aumentos de la edad jubilatoria y recortes que podrían oscilar entre el 8 y 10% del PBI. El capital financiero pretende liquidar el régimen público de reaparto por otro de capitalización, de modo de convertir los fondos privados en fuente financiera barata. La reforma jubilatoria es un pulseada estratégica para el nuevo gobierno. Temer no la pudo hacer pasar y se estrelló con una gran reacción popular. Bolsonaro tendrá que enfrentar a su propia base de votantes, que se oponen a las reformas sobre las que el ex capitán de navío evitó hablar durante la campaña electoral. La agenda de Bolsonaro incluye otra medidas antipopulares como la tentativa de profundizar aún más la reforma laboral y legitimar los contratos individuales, dándole un golpe de gracia a los convenios colectivos. Del mismo modo, están en la gatera las privatizaciones. Paulo Guedes, futuro ministro de Economía, quiere recaudar por esa vía 200.000 millones de dólares, para atenuar el déficit fiscal y darle tranquilidad a los acreedores de la deuda externa. En los planes, figura la venta de decenas de empresas públicas, entre ellas, Electrobras, Embraer y hasta la propia Petrobras. Temer se ha hecho cargo de parte del “trabajo sucio” al firmar un decreto que facilita el despido de empleados de empresas públicas “en extinción”, producto de la política de su gobierno. El decreto determina que las empresas mantengan sólo el 5% de su actual cuadro de personal. El frente de ataque se extiende a los derechos de la mujer. El Ministerio “de la Mujer, la Familia y los Derechos Humanos” quedará en manos de la pastora evangelista Damares Alves, con un largo historial de militancia contra el derecho al aborto y en contra de la educación sexual. Asimismo, cuestiona la educación publica y le reserva un papel protagónico en la función educativa a la Iglesia. Esta línea está en sintonía con la reforma educativa por la que aboga Bolsonaro, que plantea una mayor injerencia clerical e introduce una regimentación ideológica sobre la docencia. Ofensiva Del desenlace de esta ofensiva contra los trabajadores depende la suerte del gobierno Bolsonaro. Esta escalada ya ha disparado choques en la heterogénea coalición gobernante, en la que conviven una minoría fascista junto a banqueros, militares y sectores evangélicos. La reforma jubilatoria ha despertado reparos de algunos sectores militares, considerando que puede afectar sus propias cajas de pensiones y comprometer el manejo reservados de los fondos que usufructúan. Lo mismo vale para las privatizaciones. El que ha puesto un límite en lo que se refiere a Petrobras fue el vicepresidente electo de Brasil, el general de reserva del Ejército Hamilton Mourão, quien aclaró que las áreas que pueden ser privatizadas son las subsidiarias para actividades como distribución o refinación de combustibles, pero no la producción. Marca los intereses de la cúpula del Ejército de mantener el control sobre la empresa petrolera. La crisis mundial El gobierno de Bolsonaro esta condicionado por la crisis capitalista mundial y la guerra comercial. Estados Unidos está embarcado en una escalada dirigida a consagrar una hegemonía económica (que se extiende al plano político y militar) en la región y en especial en Brasil. El secretario de Seguridad estadounidense, en una reciente visita al país vecino, reclamó a Bolsonaro privilegiar a los inversores norteamericanos en detrimento de China. Un giro de esta naturaleza choca con los intereses de un importante sector de la burguesía brasileña que tiene como principal socio comercial y hasta financiero al gigante asiático, empezando por el de los agro negocios. Por otra parte, la búsqueda de un acuerdo bilateral con la Casa Blanca puede terminar de enterrar el Mercosur y acentuar las tensiones con sus otros socios latinmericanos. Por lo pronto, Macri no estará presente en la asunción de Bolsonaro. El alineamiento con Estados Unidos, sin embargo, está lejos de asegurarle un desahogo económico y financiero. Para ello, basta mirar la experiencia argentina. La bancarrota capitalista viene haciendo su trabajo implacable de topo: el desplome de Wall Street arrastra a los títulos y acciones latinoamericanas y de los países “emergentes”. Una salida de capitales que hoy están invertidos en la Bolsa brasileña podría ser letal y pondría en jaque la nueva transición política. La posibilidad de un ascenso fascista es todavía un asunto del futuro -que se será determinada por la crisis económica y la lucha de clases entre el capital y el Estado, de un lado, y los trabajadores del otro. Obligado por las condiciones políticas objetivas a establecer un régimen de arbitraje con características autoritarias, Bolsonaro debería conquistar una autonomía respecto a sus mandantes, el ejército y el capital financiero. Se trata de un desenlace incierto, pavimentado de crisis políticas de diversa naturaleza. Perspectiva La convocatoria del PT a una batalla “democrática” y parlamentaria es una estafa. A nadie se le escapa que la “resistencia” rumbo al 2022 es una impostura, con un Parlamento dominado mayoritariamente, y mas allá de los enrolados directamente con Bolsonaro, por los diputados de las 3B (la Biblia, la bala y los bueyes) que están distribuidos en distintos bloques (evangélicos, militares, ruralistas). A esto se agrega quienes, como Ciro Gomes y partidos como el PSDB, han conformado un nuevo “centro” político. La llamada democracia y sus partidos fueron quienes votaron la destitución de Dilma y terminaron alineándose con Bolsonaro. Esto mismo es extensivo a la justicia, que ofició de vehículo del golpismo. La confianza en los mecanismos institucionales y la espera de una nueva contienda electoral lleva a una frustración. Estamos en presencia de una gran adaptación por parte del PT y las burocracias sindicales a la nueva situación, incluido el avance militar. La vuelta al status quo previo al desenlace actual es imposible. No hay lugar para un proyecto progresista y distribucioncita cuando vienen abriéndose paso y causando estragos las tendencias disolventes de la crisis mundial capitalista. El PSOL, y la izquierda que integra sus filas, es incapaz de ofrecer una alternativa, porque ha renunciado a una estrategia de independencia de clase y ha terminado haciendo seguidismo al PT. Ni qué hablar que esta estrategia institucional es la excusa para un freno de la acción directa y lleva a la parálisis a las organizaciones obreras y populares, lo que en definitiva, termina abriendo el paso a la derecha y al golpismo. En estas condiciones, la convocatoria a una deliberación de la clase obrera, por medio de asambleas y congresos de delegados electos, ocupa un lugar estratégico, porque introduce la necesidad de discutir un programa de conjunto y un plan de lucha debidamente preparado, en consonancia con el desafío que ha quedado planteado. La lucha victoriosa contra el fascismo y la derecha, sólo puede provenir del lado de la clase obrera, de sus métodos de lucha y de un accionar independiente. Lo que está en juego no es un retorno a un pasado agotado sino preparar el terreno para una salida de los trabajadores.

20 de diciembre de 2018
A los lectores
Redacción

Este es el último número del año de Prensa Obrera. Retomaremos la salida el próximo 3 de enero, mes durante el cual la salida será quincenal.