politicaobrera.com Archivo de Política Obrera
Prensa Obrera › Prensa Obrera N° 1520

Prensa Obrera N° 1520

20 de septiembre de 2018 · 11 notas

Notas de este número

20 de septiembre de 2018
El procesamiento de Cristina Kirchner

Como era previsible, el juez Claudio Bonadio dictó el procesamiento de Cristina Kirchner en la causa de los cuadernos. La acusación es que fue la jefa junto con Néstor Kirchner de una asociación ilícita destinada a recaudar fondos de manera ilegal. Junto con ella fueron procesados ex funcionarios de su gobierno y varios de los empresarios más importantes del país. En la lista están dos ex presidentes de la Cámara de la Construcción, un ex presidente de la UIA, empresarios de renombre como Roggio, Pescarmona y Eurnekian, y también el primo del presidente Angelo Calcaterra. Aunque el juez rechazó la versión difundida por los empresarios de que hicieron aportes bajo presión, no dictó la prisión preventiva de ninguno de ellos. Estamos ante una contradicción flagrante. Sucede que se les otorga a los empresarios los beneficios que están reservados para los ‘arrepentidos’, mientras se descalifica sus propias declaraciones considerándolas falsas. Las arbitrariedades no se limitan a este ‘detalle’. Sin explicar los motivos, en algunos casos, el juez decidió procesar a los dueños de las empresas y, en otros, a sus gerentes. Es el caso del grupo Techint, donde su dueño Paolo Rocca no fue ni siquiera llamado a declarar, mientras el director de su empresa fue procesado. El grupo empresarial del actual presidente también recibió un beneficio llamativo. En el auto de procesamiento se considera que el mayor pagador de coimas fue el primo de Mauricio Macri, Angelo Calcaterra, que habría entregado 13 millones de dólares. Sin embargo, al momento de comenzar el pago de las mismas, la empresa familiar estaba presidida por Franco Macri, que nunca fue llamado a declarar. El mismo manejo discrecional para dictar los procesamientos vale para los funcionarios kirchneristas. Abal Medina, por lo pronto, reconoció haber recibido bolsos con dinero cuando ocupaba la Jefatura de Gabinete, pero quedó al margen de los procesamientos. El eje de la prueba reunida está basado en el mecanismo de los testigos arrepentidos. Se trata de un método muy cuestionado, pues el ‘arrepentido’ acusa a otra persona a cambio de un beneficio, que llevará a una reducción sustantiva de su condena. Así, el proceso judicial sustituye la materialidad de la prueba por acusaciones orales inducidas por los jueces. Este mecanismo es similar a la llamada “delación premiada” que se usó en el “Lava Jato” de Brasil, y que llevó a que Lula sea encarcelado y que se prohíba su candidatura presidencial. Burguesía nacional El kirchnerismo se vale de estas irregularidades y arbitrariedades para deducir que las acusaciones son falsas y que se reducen a una persecución política contra Cristina Kirchner, con el propósito de impedir su candidatura presidencial en 2019. Agregan que detrás de las denuncias está la mano del imperialismo yanqui, que busca acaparar resortes fundamentales de la economía, que hoy están en manos de sectores de la llamada burguesía nacional. Sin embargo, no debe confundirse la motivación de la denuncia con la denuncia misma. Dicho de otro modo: las razones por las que se denuncia un robo no desmienten que éste se haya cometido. El entrelazamiento de la camarilla kirchnerista con la llamada burguesía nacional adquirió la dimensión de un sistema de gobierno y de poder. Los subsidios millonarios puestos por el Estado fueron utilizados como una ‘acumulación originaria’ para reconstruir una burguesía nacional quebrada por la bancarrota de 2001. De este festival participaron los contratistas de la obra pública del Estado, los concesionarios del transporte público y las empresas energéticas. Hay que sumarle también el sistema financiero, que es por donde se lavaron estos fondos que luego fueron reciclados por los blanqueos del kirchnerismo y del macrismo. Es la trama de intereses, que reunió también a la burocracia sindical, que estuvo detrás de la masacre de Once y del asesinato de Mariano Ferreyra. Esto fue denunciado por nuestro partido en tiempo real, mientras la burguesía ahora ‘arrepentida’, que se pasó al bando del macrismo, la levantaba en pala con el kirchnerismo. Los kirchneristas denuncian como un avasallamiento de los derechos a la defensa que personas procesadas o condenadas en primera instancia o incluso con confirmación de Cámara sean detenidas, ya que tienen todavía instancias de apelación donde recurrir. Pasan por alto, claro, que bajo su gobierno la inmensa mayoría de las personas detenidas en las cárceles federales no tenían ninguna condena en su contra. Este hecho se agravó con las sucesivas modificaciones del Código Penal, llevadas adelante bajo la presión de la derecha. Tenemos así un doble discurso, que nos debe poner en alerta sobre un enfoque formal o meramente legalista de las prisiones preventivas. Los trabajadores y la juventud deben diferenciar los intereses que hay en juego detrás de los fallos judiciales. Fue lo que hicimos ante el asesinato de Mariano Ferreyra, cuando reclamamos la prisión inmediata para José Pedraza, que finalmente obtuvimos, gracias a una enorme movilización popular. Del mismo modo que hoy, en tiempo real, denunciamos la doble vara de una Justicia que no actúa en el caso Arribas, en el Panamá Papers, ante la estafa al Estado del Correo Argentino o que duerme frente a los aportantes truchos de Vidal y la ruta de ese lavado de dinero. Régimen corrupto Nuestra denuncia de las manipulaciones y arbitrariedades de Bonadio y del Poder Judicial no debe confundirse con un apoyo a la camarilla kirchnerista, que gobernó al servicio de una clase capitalista que se enriqueció con los fondos del Estado mediante mecanismos, tanto ‘legales’ como corruptos. Nos delimitamos de quienes se precipitan en defender a Cristina Kirchner contra una proscripción que no se ha dictado, ya que sigue con la protección que le otorgan los fueros, denunciando que detrás de argumentos democráticos formales esconden un seguidismo político al kirchnerismo. A las corruptelas de los gobiernos capitalistas pasados y presentes le oponemos una salida integral, que parta de terminar con la patria contratista mediante la nacionalización de todas las empresas involucradas en el sistema de coimas. Inscribimos esta salida en el marco de nuestra campaña para que se vaya Macri y el régimen corrompido de pejotistas, kirchneristas y macristas, y que el poder pase a una Asamblea Constituyente soberana.

20 de septiembre de 2018
[Editorial] La situación política, en vísperas del paro general

El paro nacional del próximo 25 y las movilizaciones del día previo tendrán lugar en medio de tenaces esfuerzos de la clase obrera por abrirse un rumbo en la crisis nacional, a pesar del empeño de la burocracia sindical en bloquearlo (ver artículo en páginas centrales). Pero el paro tendrá también como telón de fondo a una crisis de régimen en pleno desarrollo. 40 pesos La venta directa de dólares por parte del Banco Central -a contrapelo de las exigencias del FMI por la “libre flotación”- no ha podido evitar que el dólar saltara la barrera de los 40 pesos. La última disparada se produjo, además, después del acuerdo con los gobernadores pejotistas para recortarles ingresos y transferirles mayores gastos a las provincias. O sea que la promesa del “déficit cero” no logró frenar la fuga de capitales. Mientras tanto, el desarme de las Lebacs avanzaba al precio altísimo de recrear una nueva bola de nieve -las usurarias letras del Tesoro- y, en perspectiva, una nueva trepada del dólar, con sus consecuencias en términos de mayor inflación. Por lo tanto, la reducción de las Lebacs, reclamada por el FMI, será bancada con nuevos zarpazos al fisco y al poder adquisitivo de trabajadores y jubilados. En ese cuadro, el Banco Central volvía al nivel de reservas previo al primer desembolso del Fondo Monetario. O sea que los 15.000 millones de dólares aportados por el organismo se evaporaron, sin impedir por eso que el dólar se fuera de 24 a 40 pesos. Este balance desastroso del acuerdo con el FMI explicaría por qué las negociaciones por un segundo acuerdo se encuentran trabadas. Por un lado, los funcionarios macristas quieren poner un tope a la devaluación; el FMI, por el contrario, un límite al uso de reservas, para que puedan servir al pago de la deuda. Pero si prevalece la “libre flotación” del Fondo, puede abrirse paso a una hiper-devaluación todavía mayor, lo que alimenta la sospecha de que el FMI podría estar buscando una dolarización Otra vez, la deuda Es en este contexto que la presidenta del FMI puso el dedo en “la sustentabilidad de la deuda”, una referencia evidente a una cesación de pagos. La relación deuda/PBI hoy se acerca al 80% y se encuentra -según el propio FMI- “por encima del umbral de nivel alto de riesgo” (El Cronista, 12/9). Ese porcentaje no computa la deuda externa de las provincias ni la del Banco Central. En el caso de las provincias, ya aparece el “fantasma del defol” (Clarín, 13/9). Del otro lado, la expectativa de que el dólar a 40 pesos elimine el déficit comercial y aporte un financiamiento en moneda ‘dura’ encuentra numerosos límites: los exportadores tienen libertad para dejar las divisas en cuentas del exterior; la cosecha norteamericana y los aranceles de China a la soja de Estados Unidos están tirando abajo el precio del poroto. A esta caída presiona también la devaluación del real brasileño. La deuda externa de las grandes corporaciones privadas también cuenta, porque “el violento ajuste cambiario aumenta la exigencia de pesos para comprar los dólares necesarios para pagar intereses y capital” (Página/12, 9/9). Nada menos que Telecom acaba de resignar una emisión internacional de 1.000 millones de dólares, por falta de compradores de deuda. Esta crisis de financiamiento explica la violenta caída de la capitalización bursátil de las grandes compañías locales, unos 60.000 millones de dólares, entre las que se encuentran las energéticas, debido a los obstáculos a la dolarización de tarifas. La “quiebra del Estado”, la forma superior de la bancarrota, es acompañada por la del llamado sector privado, precisamente el que reclamaba eliminar el ‘cepo’ con la intención de endeudarse en el mercado internacional. Dolarización y reestructuración En este cuadro, las declaraciones de un funcionario de Trump en favor de la reimplantación de un régimen de convertibilidad para la Argentina provocaron una sacudida política, porque demostraron el carácter fuertemente condicionado del supuesto apoyo de Trump a Macri. La convertibilidad supone un dólar que cotizaría cerca de los 100 pesos, porque necesitaría, como mínimo, equiparar la base monetaria en pesos con las reservas netas del Banco Central, que son apenas de 16 mil millones de dólares. La convertibilidad o la dolarización condicionarían el crédito interno al internacional, en un momento en que éste refluye debido al aumento de la tasa de interés norteamericana y a la repatriación de capitales a Estados Unidos. Pero la convertibilidad menemo- cavalliana no fue sólo un planteo monetario: fue precedida por una “reestructuración” de la deuda (Plan Brady) y por un remate de activos (privatizaciones). En esta línea, Macri firmó un decreto, el año pasado, que lo autoriza a ofrecer las reservas petroleras, mineras y gasíferas como garantía de nueva deuda. Un “rescate” del Tesoro norteamericano, condicionado a la convertibilidad, tendría como contrapartida a las reservas de Vaca Muerta o al litio del norte, o a la minería de Catamarca, Chubut o Santa Cruz. El plan Cavallo fue precedido también por severos ataques a la clase obrera, e impuso una desocupación del 17%. En el listado de Trump revista con seguridad un ataque decisivo a las conquistas laborales y previsionales. En conclusión, el supuesto “rescate” yanqui implicaría un ‘ajuste’ descomunal. Pero, de otro lado, delata que la política del FMI-Macri no tiene destino, porque choca con la imposibilidad de honrar la deuda externa sin pasar por una reestructuración o un defol. A su turno, un defol de Argentina sería un “momento Lehman Brothers” para la economía mundial. Estos son los términos de la discusión dentro del FMI y el Tesoro de los Estados Unidos. Presupuesto 2019 Precisamente, acaba de revelarse que el Presupuesto 2019 contiene una cláusula que habilita a una ‘eventual’ reestructuración de la deuda “en condiciones de mercado”, o sea, derogando la norma que obligaba a que al menos una de tres condiciones -plazo, interés, monto total- sea modificada a favor del país en caso de ‘reestructurar’. Así, se pone de manifiesto que el conjunto del Presupuesto tiene la orientación inequívoca de asegurar el pago de la deuda usuraria a costa de los trabajadores. El ítem que más crece es el del pago de los gastos financieros (intereses de deuda). A los recortes a las provincias -que deberán cargar con los subsidios al transporte o, en su defecto, habilitar a nuevos tarifazos- se suma la decisión de eliminar toda exención en el impuesto a las Ganancias, reforzando la confiscación sobre la franja de trabajadores que hoy lo paga. Y una cuestión crucial, el sostenimiento de la rebaja progresiva de aportes patronales, a término, una declaración de quiebra de la Anses. Pero el debate del Presupuesto es también revelador sobre el carácter de la oposición pejota-kirchnerista. Después de la ‘foto’ con los gobernadores -y luego de que éstos aceptaran los puntos centrales del ajuste 2019-, los diputados y senadores pejotistas han ingresado en una negociación por la ‘letra chica’ que no toca los pilares del actual esquema económico. O sea, el acuerdo con el FMI y su mentiroso ‘déficit cero’ con el que se pretende recuperar el crédito de los especuladores internacionales. En el Congreso avanza una cuidadosa arquitectura política para que el Presupuesto de ajuste pase airoso, entre los diputados del peronismo “racional”, que lo votarán favorablemente, y aquellos que disimularán su complicidad con una abstención o ausencia del recinto, para facilitar la prevalencia del voto positivo. El kirchnerismo, que anunció su voto en contra, no se cansa de señalar que el acuerdo con el FMI “condiciona al futuro gobierno”. O sea que el “frente antimacrista” que pregona Agustín Rossi se imagina gobernando bajo la picota de ese acuerdo colonial. Una “oposición” al Presupuesto fondomonetarista que no contemple la ruptura con el Fondo es una completa impostura. La atención de los “nacionales y populares” se ha trasladado ahora a la escalada judicial de los cuadernos (ver pág. 2), que ha dejado a Cristina como rehén de Pichetto y los senadores pejotistas, quienes podrían votar su desafuero. Como consecuencia de ello, la pretendida “resistencia al neoliberalismo” ha quedado condicionada a la extorsión del régimen judicial devenido al macrismo y de la burguesía nacional “arrepentida”. Salida política A contrapelo de los que calculan “con vista a 2019”, en los cenáculos del imperialismo se debate la urgencia de la crisis. No sólo se baraja la insolvencia económica de la Argentina, sino también la insolvencia política del macrismo. Lagarde reclama una salida ‘seria’ para anticipar sus rescates financieros a Argentina -o incluso una reestructuración de la deuda impagable. Pero para el manejo de una crisis de esa envergadura recelan del gabinete “cerrado” que Macri preservó para pilotear un ‘ajuste’ que, en última instancia, luce catastrófico. El reclamo de un gabinete de “unidad nacional” tiene todas las características de un planteo de transición, para comprometer a todas las fuerzas patronales, a la larga, en alguna variante de dolarización o ultracolonización. No hay que olvidar que, Scioli primero, en la campaña de 2015, y el FMI, en el primer acuerdo, plantearon dolarizar al Banco Central, convirtiendo la deuda del Tesoro con el Banco Central en deuda internacional, cuyos dólares ingresarían al patrimonio del banco. Ahora mismo, los depósitos en pesos se están pasando a dólares o a depósitos en dólares -una dolarización que se desarrolla “al mayor ritmo de los últimos 15 años” (El Cronista, 15/9). El propósito de la convertibilidad o la dolarización sería evitar la corrida bancaria que asoma. Con este telón de fondo, asoman las movilizaciones obreras en curso, la rebelión educativa y la lucha de la mujer, que ganará las calles el próximo 28 por el aborto legal. La clase obrera busca abrirse un rumbo propio en la crisis. Más que nunca es necesario apoyarnos en las luchas en curso para batallar por la preparación de la huelga general, un planteo que debemos hacer valer en los piquetes y movilizaciones en el curso del paro contemporizador de la burocracia del próximo 25. La clase obrera, de todos modos, enfrenta un desafío estratégico: posicionarse frente a la crisis de conjunto y ofrecer su propia salida. Planteamos que se vayan Macri y sus cómplices provinciales y legislativos, para que asuma el poder una Asamblea Constituyente soberana, cuya primera tarea será repudiar la deuda externa impagable y usuraria, y poner en marcha una salida para que la crisis la paguen los capitalistas. La lucha por esta salida política transicional necesita de un Congreso de delegados con mandato de todas las centrales obreras y sindicatos, electos en los lugares de trabajo, para que la clase obrera se convierta en dirección política del conjunto de los trabajadores y oprimidos.

20 de septiembre de 2018
Plan de lucha y huelga general hasta derrotarlos

La formidable huelga general universitaria, las revueltas docentes y populares bonaerenses y el paro nacional de Ctera, la ocupación de planta y movilizaciones del Astillero Río Santiago, el despertar del movimiento estudiantil con tomas en todo el país, las movilizaciones obreras cordobesas con Luz y Fuerza a la cabeza, el paro de la CGT y ATE en el cordón industrial de Rosario, la tenaz huelga de Télam, la lucha de Agroindustria enfrentando a la propia dirección de ATE Capital, el reanimamiento de la lucha del Posadas como consecuencia de nuevos despidos, configuran un cuadro en el movimiento obrero en la previa del paro nacional del 25 y la movilización del 24 por parte del grupo de gremios del 21F. Imposible no apuntar, también, la descomunal movilización de 50 mil personas del Trío San Cayetano de organizaciones sociales junto a ATE el 12 de septiembre. Un fenómeno de explosión movilizadora en los barrios que corroboraron, una semana después, los diez mil piqueteros, liderados por el Polo Obrero, junto a un grupo de organizaciones no encuadradas en la averiada mesa de concertación del asistencialismo social del gobierno Macri. La CGT tomó el recaudo desmovilizador de convocar el paro matero con un mes de anticipación, cuando la huelga general universitaria ponía en el tapete la reapertura de paritarias para todo el movimiento obrero y Vidal veía crecer el odio popular ante la masacre de Moreno. Pero el retardo deliberado no ha evitado que lleguemos con un movimiento obrero que, en medio de los golpes y despidos, de la recesión económica, busca los caminos para superar los mecanismos de contención de las distintas variantes de la burocracia sindical. La CGT se dedicó a reunirse con el FMI y a mendigar nuevas reuniones con el gobierno antiobrero, mientras dejan pasar los despidos, firman convenios flexibles y ven concretarse un rodrigazo. Esto en lugar de organizar a los trabajadores para enfrentarlos -como le marcó Romina Del Plá en la cara a Daer en la Comisión de Trabajo de Diputados, ante el aplauso de las mujeres sindicalistas convocadas para debatir el inútil y encubridor proyecto de “equidad de género” del gobierno. La mona vestida de seda, mona queda. Vestida con el cuarto paro ante Macri, la CGT no ha podido evitar ser y actuar como garante del ajustazo en marcha. Al contrario, se presentó ante los gobernadores pejotistas como violín del acuerdo del Presupuesto antiobrero 2019. En ese marco, y con las tendencias de lucha en presencia, la mesa para un verdadero paro activo nacional de 36 horas, quedó servida. La crisis económica y política excepcional, el debilitamiento del gobierno Macri y de todos los gobernadores que replican el ajuste en cada una de sus provincias, habrían permitido al sindicalismo que se pare en esa vereda, organizar un 18D ampliado para poner en jaque a un régimen acosado por el odio macizo en las bases. No fue la orientación del grupo moyano-kirchnerista del 21F. Como en tantas ocasiones de la historia pasada, operan entre burócratas mediante el método del libro de pases y articulan con el pejotismo kirchnerista que no para de garantizar gobernabilidad para que Macri termine su mandato, lo que equivale a que realice la tarea del FMI, aunque tenga que hacerlo en el marco de múltiples protestas, deliberadamente fragmentadas. Al servicio de esa orientación realizan un acto K, en la mayoría de los casos sin abandono de tareas, por lo que conocemos hasta el momento. Que la mesa estaba servida, lo confirman las movilizaciones en el interior que convocan las propias regionales cegetistas el 25, contra la orden desmovilizadora de la central. Por caso, Mendoza, donde habrá un acto obrero de todas las centrales y otras regionales como Rosario y muy probablemente Córdoba. El Plenario del Sindicalismo Combativo intervendrá con una política común en todo el país. Realizaremos una columna hacia la Plaza de Mayo con las consignas “Plan de Lucha hasta derrotarlos” y “Abajo el plan de Macri, el FMI y los gobernadores”, que partirá desde el Obelisco a las 14 horas. Tras la movilización a la plaza se realizará un acto en Diagonal Norte y Carlos Pellegrini. El Sutna abandonará tareas a las 12 horas en todas las plantas, hora en la que da comienzo al paro. Junto a la Unión Ferroviaria Oeste encabezarán la columna a la que se sumarán Suteba combativos, AGD, Ademys y las fracciones de delegados y directivos clasistas de todos los sindicatos. El 22, un plenario en Luz y Fuerza de Córdoba, organizado por el PSC crece cada día con nuevos sindicatos convocantes y adherentes, y debatirá la política en esa provincia estratégica. El plan de lucha y la huelga general para derrotar a todo un régimen son la guía de intervención del partido el 24 y 25. Reforzaremos la campaña por la reapertura general de paritarias, la ocupación de las fábricas que cierran o despiden, el aumento de emergencia a los jubilados, el reparto de las horas de trabajo sin afectar los salarios, el rechazo al presupuesto del FMI. Se trata de preparar las condiciones de una irrupción general de los trabajadores en la crisis, para que la paguen los capitalistas. Al servicio de esa perspectiva está nuestra agitación política por una Asamblea Constituyente que reemplace un régimen insoportable para las masas y reorganice el país sobre nuevas bases.

20 de septiembre de 2018
Formidable convocatoria obrera en Córdoba

El próximo 22 de septiembre, en la sede del Sindicato Luz y Fuerza Córdoba, tendrá lugar el Plenario del Sindicalismo Combativo de la provincia de Córdoba, que se ha convertido en un importante reagrupamiento obrero y popular, que concentrará en su integración, debate y resoluciones todas las luchas que se desarrollan en el distrito. Será expresión del continuo proceso antiburocrático que se expresa con la recuperación de cuerpos delegados, comisiones internas y sindicatos. Si bien provincial, el plenario desplegará una influencia nacional, porque es la continuidad del reagrupamiento de 4.000 activistas y dirigentes en Lanús en junio pasado y contará con la presencia de Romina Del Plá, secretaria general de Suteba Matanza y diputada del FIT; Alejandro Crespo, secretario general del Sutna, e Ileana Celotto, secretaria general de la AGD-UBA, y Rubén Sobrero, secretario general de la Unión Ferroviaria Oeste, entre otros dirigentes. Cientos de activistas sindicales de la provincia se harán presentes en el plenario. La convocatoria local corrió por cuenta de la UTS (Salud); del Sutna; del Polo Obrero cordobés y sus más de 25 asambleas barriales; de Tribuna Docente y de la mayoría de las agrupaciones opositoras de UEPC (que pueden recuperar el sindicato); del Frente Docentes en Lucha, que viene de protagonizar la enorme huelga universitaria; de la Lista Fucsia de Municipales; de delegados y trabajadores de la UTA, que protagonizaron la huelga de 2017, y de otros muchos delegados y activistas de distintos sindicatos. Luego se sumó a la convocatoria el Sindicato Aceitero de Córdoba y Apinta, y el propio Luz Fuerza, que discutió la convocatoria, tanto en la asamblea general como en el cuerpo de delegados. Asimismo, han comprometido su presencia dirigentes del Sindicato Municipal de Jesús María, que acaba de ganar una huelga de trece días por la reapertura de las paritarias; de la recientemente electa directiva del STIA Arroyito, del Sindicato Químico de Río Tercero, de Fabricaciones Militares y de la comisión interna de Porta. El reagrupamiento expresa tendencias de lucha que se recomponen en el movimiento obrero de la provincia, pero está íntimamente ligado a una política. La que ha puesto el eje en la lucha de Luz y Fuerza, mostrando el camino para derrotar los planes de Macri, Schiaretti y el FMI. Desde un principio, el gobierno provincial atacó a los trabajadores, para hacer pasar la privatización de Epec y los tarifazos. La respuesta obrera se desarrolló con paro, piquetes y ocupaciones pero, por sobre todo, los compañeros comenzaron una lucha política para derrotar a Schiaretti por medio de una gran movilización obrera y popular, que tuvo su primera acción el 15 de agosto, con veinte mil obreros en la calle. En esa lucha tuvieron especial protagonismo la Coordinadora Sindical Clasista y el Partido Obrero, que colaboraron en forma incesante con la lucha lucifuercista. El desarrollo político de la clase obrera que expresa el plenario ha sido abrazado por el movimiento de mujeres y las organizaciones de la juventud en lucha. La asamblea general #NiUnaMenos que lleva años luchando por los derechos de la mujer y viene de protagonizar una movilización de 60 mil personas por el aborto legal, el pasado 8 de agosto, ha resuelto convocar al plenario en su última sesión a propuesta de las referentes del Plenario de Trabajadoras. Del mismo modo, a propuesta de la UJS y del Frente Docentes en Lucha, ha convocado la Asamblea Interfacultades/Interclaustros de la Universidad de Córdoba, que organizó las grandes movilizaciones de 100 mil y 60 mil personas, mientras se desarrollaba la huelga docente, y lleva adelante las ocupaciones de las facultades y del Pabellón Argentina. Con este plenario y su alcance, el clasismo da un salto en Córdoba, porque aporta y contribuye al movimiento obrero vivo, llegando a nuevos sectores. A días del paro matero del 25 de septiembre, convocado por la CGT, el plenario combativo tendrá como primera tarea luchar por un paro activo de 36 horas y el desarrollo de un plan de lucha de todo el movimiento obrero, para que la crisis la paguen los capitalistas y no los trabajadores. Sobre esa base quedará el desafío principal de levantar a la clase obrera como alternativa de poder, por medio de un Congreso de delegados de base de la CGT y CTA. Un plenario provincial de trabajadores puede ser el gran disparador de esa fuerza.

20 de septiembre de 2018
Golpeamos duro y el gobierno cedió, vamos por más

Desde un extremo a otro del país, una enorme movilización de desocupados volvió a ganar las calles, las rutas y los centros del poder político: en el Chaco, Corrientes y Misiones, en Salta, Tucumán y Entre Ríos, en Córdoba, Neuquén, Mendoza y San Juan, en Mar del Plata y San Nicolás, y hasta un heroico grupo de compañeros bajo la nieve de Ushuaia. Y, por supuesto, miles y miles de compañeros en la Capital en la consolidación de un frente único con el MTR, MAR, Cuba-MTR, Votamos Luchar y una decena más de organizaciones de luchadores que dieron continuidad al plan de lucha que venimos realizando para que se abran los programas sociales y se dupliquen los montos de las asignaciones sociales como un paliativo a la desesperante situación que viven millones de trabajadores literalmente arrojados a la indigencia con la brutal devaluación y la espiral inflacionaria. Es que la situación no para de agravarse y el debate del nuevo presupuesto ratifica un rumbo antiobrero y de ajuste aún más profundo que los trabajadores estamos enfrentando. La enorme jornada impactó en un gobierno débil que no resiste una lucha a fondo. Desde temprano, el temor oficial a una permanencia y un escenario de cientos de carpas en la principal arteria de la Ciudad, provocó que arrancáramos un ingreso importante de nuevos compañeros a los programas sociales, un aumento de alimentos para los comedores y el compromiso de frescos para las ollas populares que no paran de crecer. De todas maneras, es claro que son sólo paliativos y que es necesario ir por más. En ese sentido, fue importante la conclusión de todas las organizaciones, al finalizar la jornada frente a la Casa de la Provincia, y la experiencia de miles de nuevos compañeros, que es que la lucha rinde frutos. Es indispensable que, como viene insistiendo el Polo Obrero mediante una carta abierta y pedidos de reunión, todas las organizaciones sociales, de desocupados y piqueteras nos unamos en un frente único y discutamos un plan de lucha para arrancar el aumento, la apertura irrestricta de los programas y el trabajo genuino que necesitamos. Ahora el Polo Obrero pone la mira en el paro nacional, los piquetes para garantizarlo y la movilización del clasismo, para impulsar un plan de lucha que derrote el ajuste de Macri, el FMI y los gobernadores. El 29, al acto del Partido Obrero por una alternativa política al derrumbe capitalista.

20 de septiembre de 2018
Prensa Obrera a $25
Redacción

La inflación anual batirá la barrera del 40%. Los costos semanales de imprimir Prensa Obrera se han duplicado. El papel es un insumo fundamental, cuyo precio se encuentra totalmente dolarizado y la devaluación del 100% en lo que va del año repercute directamente sobre nuestros costos, lo cual nos obliga a un aumento del ejemplar. Pedimos la comprensión de nuestros lectores y llamamos a redoblar esfuerzos para conquistar nuevos lectores colaborando con su financiamiento. Lee también: Lanzamos la suscripción integral a Prensa Obrera

20 de septiembre de 2018
Entre la guerra y la revolución

La Segunda Guerra Mundial (1929-1945) cambió la historia de la humanidad y de los conflictos bélicos. Entre 55 y 70 millones de muertos, según la cifra que se tome, la mayoría civiles víctimas de los crímenes más aberrantes. Una tragedia sin precedentes que sacudió cada rincón del planeta, en especial Europa y el oriente asiático. Una guerra total que se libró tanto en los frentes como en las retaguardias, donde las poblaciones civiles ocuparon el centro de la escena, tanto como blancos de una violencia planificada (bombardeos, trabajos forzosos, desarraigos, hambrunas, genocidios) como en el reclutamiento masivo, la militarización de la industria, la agitación y propaganda política. Para Trotsky, la construcción de la Cuarta Internacional y un programa revolucionario eran imprescindibles frente a un capitalismo “agónico”, que ya no podía ofrecer más que un desenlace trágico a la humanidad. Junto con esto, la convicción de que era posible el desencadenamiento de un proceso revolucionario mundial aún más importante que el que había alumbrado el final de la Primera Guerra con la Revolución de Octubre. Esa caracterización orientó tanto la fundación de la Cuarta Internacional como las resoluciones de la Conferencia de Emergencia, reunida en mayo de 1940, a pocos meses de comenzada la guerra y en pleno triunfo de la ofensiva nazi y la blitzkrieg (“guerra relámpago”). Entre 1943 y 1947, el mundo fue sacudido en una intervención de masas sin precedentes en el corazón europeo, pero también en las colonias y semicolonias. Decapitar la Cuarta Internacional El 20 de agosto de 1940, luego de varios frustrados intentos, un agente stalinista asesinó León Trotsky en México. Como señalan varias memorias y publicaciones de agentes de la policía secreta stalinista, el sentido profundo del asesinato de Trotsky era “decapitar” la Cuarta Internacional y, con ella, la perspectiva de la revolución socialista en el contexto del “pacto de no agresión” entre Hitler y Stalin. La militancia trotskista sufrió una fuerte represión -por parte de fascistas, stalinistas y demócratas- durante toda la guerra. Dirigentes y activistas trotskistas fueron encarcelados en Estados Unidos, Inglaterra, Palestina, Indochina, la India, Ceilán y hasta en la neutral Suiza. En China fueron perseguidos y asesinados, tanto por parte de los ocupantes japoneses como de los nacionalistas y el stalinismo. Los nazis asesinaron a los alemanes Paul Widelin y Werner Scholem, y diezmado su sección; a los austríacos José Jakobovic y Franz Kascha; al ex secretario general del PC griego, Pantelis Pouliopoulos; a casi cuarenta trotskistas franceses (entre ellos, al secretario del POI, Marcel Hic, al responsable militar del PCI Henri Molinier y a otros dirigentes); al joven dirigente belga y miembro del Secretariado Europeo, Abraham León; a Henryk Sneevliet y a toda la dirección del RSAP holandés, cercanos a la Cuarta, y a León Lesoil, antiguo miembro del Comité Central del PC belga, entre muchos otros. El stalinismo mandó a ejecutar, entre otros, al dirigente italiano Pietro Tresso (Blasco); a Heinz Epe (Walter Held), ex secretario de Trotsky; al dirigente checo Zavis Kalandra y a la mayoría de los trotskistas búlgaros; un todavía joven Ho Chi Minh mandó a fusilar a Ta Thu-tau -que había pasado años en prisión- y a muchos de sus camaradas; decenas de trotskistas fueron perseguidos y asesinados por la Opla (policía política del PC griego). Esto sin contar a los asesinados por la NKVD (policía secreta stalinista) antes de la guerra (Rudolf Klement, León Sedov, Erwin Wolf), en los Juicios de Moscú y campos de concentración de la Unión Soviética. En resumen, la mitad de los dirigentes de la Cuarta Internacional fueron asesinados en ese período. La militancia fue condenada a la ilegalidad, la cárcel y el exilio, cuando no la muerte y la desaparición. La mayoría de las secciones quedaron debilitadas y con dirigentes jóvenes sin experiencia en el trabajo de masas. Por razones de seguridad, el Secretariado Internacional (SI) y el Comité Ejecutivo Internacional (CEI) se mudaron a Nueva York, lo que dificultó las vías de comunicación con las secciones de los países ocupados. En este contexto, las fuertes discusiones políticas se tradujeron muchas veces en desgarramientos internos y escisiones con posiciones radicalmente distintas unas de otras. A pesar de la brutal represión, buena parte de los activistas y organizaciones trotskistas mantuvieron una actividad internacionalista y militante. En el campo de concentración nazi de Buchenwald, los trotskistas organizaron pronunciamientos y reclamos. En la Francia ocupada, militantes alemanes y franceses editaron el periódico Arbeiter und Soldat (Obrero y Soldado), dirigido a los soldados de la Wehrmacht (ejército nazi), en el que llegaron a organizar células clandestinas. Un grupo de soldados en Brest llegó a publicar su propio periódico Der Arbeiter (El Trabajador), donde se definían como “trabajadores y proletarios, obligados a ejecutar las órdenes de la dictadura nazi” y convocaba al combate revolucionario. Jóvenes trotskistas franceses estuvieron a la cabeza de comités de fábrica que se conformaron hacia finales de la ocupación nazi en diversas localidades, llegando a organizar una coordinadora interfabril en los suburbios de París. También en las ocupadas Dinamarca y Bélgica se mantuvieron publicaciones clansdestinas. El grupo británico se destacó en la agitación política sobre los metalúrgicos y mineros, al tiempo que ayudó a construir secciones en Irlanda y Egipto, además de colaborar con el desarrollo de los grupos en Ceilán y en la India. En Vietnam, los trotskistas lideraron el levantamiento de Saigón y Hanoi, en 1945, contra japoneses e ingleses. El RSAP holandés (que se reclamaba trotskista) tuvo un rol fundamental en la huelga general de 1942 contra la deportación de judíos. Los trotskistas palestinos publicaron un periódico en hebreo, inglés y árabe, oponiéndose a la creación de un Estado sionista y convocando a la unidad entre trabajadores árabes y judíos contra el imperialismo británico. Militantes del SWP estadounidense, enrolados en el ejército y en la marina mercante de su país, buscaron vincularse con sus camaradas de India, Australia, Cuba, Sudáfrica, Gran Bretaña, Francia e Italia cruzando informes, correo y ayuda económica y llegaron a repartir volantes en ruso en la Unión Soviética. Soldados trotskistas norteamericanos e ingleses intervinieron en la oleada revolucionaria que se produjo en Italia desde 1943. Los cuartainternacionalistas tuvieron el mérito de preservar la organización a pesar de la represión y los problemas políticos y organizativos que redujeron el alcance de su intervención política. De otra manera, la experiencia acumulada por el movimiento obrero hubiera quedado liquidada con el asesinato de Trotsky y la causa del socialismo sufrido un retroceso histórico. Nuevos problemas y debates La Segunda Guerra Mundial y su desenlace sumaron problemas novedosos (algunos de ellos introducidos en debates y documentos previos) sobre los que, en el contexto descrito, los revolucionarios debían fijar posición e intervenir. El primero fue que la guerra tenía como protagonista central a la Unión Soviética y su defensa incondicional era un punto basal del programa revolucionario. Las potencias imperialistas entendían que los únicos capaces de derrotar al Estado obrero eran los nazis y durante años habían alentado subrepticiamente que Hitler fuera en esa dirección para la conquista del llamado Lebensraum (“espacio vital alemán”). Eso se concretó a mediados de 1941, con la “Operación barbarroja”, cuando los nazis invadieron Rusia masacrando civiles, montando campos de exterminio para la limpieza étnica de judíos y eslavos, devastando pueblos y tierras. La defensa de la URSS y sus conquistas asumió entonces un carácter bien concreto, convirtiéndose en una bandera de lucha del movimiento obrero mundial contra el imperialismo. La Segunda Guerra Mundial supuso la militarización de la población civil -tanto en el frente, con la conformación de ejércitos de masas, como en las retaguardias, con el montaje de una industria armamentística a escala inédita- y la acción de milicias partisanas que dieron un carácter de guerra civil al conflicto. Las masas en armas se abrieron paso en un proceso revolucionario que se extendió de China al Medio Oriente, de Francia a la Unión Soviética, de Italia a Checoslovaquia, de los Balcanes a Indochina. Levantamientos, milicias populares, comités obreros y un principio de organización de doble poder, muchos de ellos influenciados por un stalinismo que se orientaba hacia un acuerdo con el imperialismo. La participación en la lucha armada y la caracterización de la cuestión militar fue uno de los grandes debates en la Cuarta Internacional. La guerra mundial planteó nuevos problemas en la lucha nacional. A diferencia de la Gran Guerra (1914-1918), buena parte de los combates se libraron contra tropas de ocupación. En los países derrotados se construyeron fuertes movimientos de resistencia, lucha y sabotaje por la expulsión de los invasores que habían contado con el apoyo y colaboración de la mayoría de las burguesías, aristocracias y partidos. El caso francés fue emblemático y parteaguas en la política de las secciones trotskistas en ese país. La lucha contra el ocupante extranjero también jugó un papel central para abrir procesos revolucionarios y guerras civiles (Yugoslavia, Grecia) o para la lucha por la independencia y la descolonización en Asia, siendo China su capítulo más decisivo. La guerra y su desenlace plantearon también un debate en torno de las perspectivas que se ceñían sobre Europa y si la lucha contra el nazi-fascismo suponía una “revolución democrática”, tanto en los países ocupados como en Alemania e Italia. Los debates en torno de la defensa de la Unión Soviética, el derrotismo revolucionario y el defensismo del propio país frente a la ocupación fascista, la participación en la lucha armada, la liberación nacional en las colonias dominaron al movimiento trotskista durante y después de la guerra. La represión y la desconexión entre la dirección y sus secciones contribuyeron a una gran dispersión política y organizativa. Pero esta no fue más que el escenario de fuertes crisis y disputas políticas internas, tanto en la dirección como en las diferentes secciones de la Cuarta Internacional. De esto trataremos en próximas notas.

20 de septiembre de 2018
Hacia el 33° Encuentro Nacional de Mujeres en Chubut

Desde el grito por Ni una Menos en 2015, pasando por el Paro de Mujeres ante el femicidio de Lucía en Mar del Plata, los dos paros en el día de la Mujer trabajadora, que tuvieron un alcance internacional, hasta las recientes movilizaciones de masas del 13J y el 8A por el aborto legal, las demandas del movimiento de mujeres han marcado a fuego a toda una etapa política. La apertura del debate parlamentario por el aborto es una conquista de esta creciente movilización que tuvo su contracara en la votación vergonzosa en el Senado, donde todos y cada uno de los partidos del Estado demostraron su naturaleza reaccionaria. Luego de la cruzada en el Senado, la avanzada de evangélicos y católicos para incrementar su poder entrelazado a los resortes del Estado ha sido sistemática. Todos los bloques patronales cerraron filas para que no se agiten más las demandas urticantes para las iglesias, llamadas a cumplir un rol de contención social en medio de un ajuste feroz. Entre el 9 de agosto y hoy se murieron al menos tres mujeres por abortos clandestinos; naufragó la reforma del Código Penal, cuyo sesgo general es totalmente reaccionario. Se iniciaron campañas religiosas contra la educación sexual, y en Buenos Aires avanzaron los sectores clericales echando incluso a trabajadores del programa de educación sexual en la zona norte. La presencia clerical en los hospitales se consolida e incrementa. Las mujeres luchadoras tenemos que ponernos nuevamente de pie y salir a derrotar esta ofensiva, retomando la iniciativa política. La lucha planteada es por el aborto legal, educación sexual, derrotar el ajuste de Macri, los gobernadores y el FMI. La senda de pasividad a la que nos llevan quienes proponen “votar bien en 2019”, abona las derrotas de hoy. Por la educación sexual laica y científica Las iglesias van contra las propuestas de reforma de la ley de Educación sexual que buscan que su aplicación sea efectiva, y se establezca un contenido universal y obligatorio, científico, laico e integral. No es casual que la ofensiva clerical apunte ahora a los proyectos parlamentarios del PO-FIT, que se sustentan en el llamado a continuar con la movilización popular para arrancar este derecho. Este empeño arrancó la media sanción en Diputados de Buenos Aires. Este jueves 20 debería ser tratado y aprobado en el Senado, tal como lo viene reclamando la docencia y la juventud estudiantil de la provincia y el país. La clave de estos proyectos es suprimir el artículo 5 de la ley actual, que atribuye a instituciones o personas religiosas la potestad de dictar contenidos a su medida y de acuerdo con sus supersticiones -e intereses. Desde que fue abierto el debate parlamentario del aborto se produjo un fenómeno político que debe ser registrado: los grandes defensores del andamiaje jurídico heredado de los gobiernos kirchneristas fueron justamente los antiderechos, y asentaron buena parte de su defensa en el artículo 19 del Código Civil y Comercial de 2015 y en el artículo 5° de la ESI, aprobada en 2006. En la pelea por la educación sexual para todos los niveles educativos, desde el año 2006 nuestras corrientes juveniles, la agrupación Tribuna Docente y el PdT han peleado por la modificación de ese artículo reaccionario que borra con el codo contenido de manuales que se elaboraron en el Ministerio de Educación. Estos manuales son letra muerta para las autoridades de establecimientos públicos y privados religiosos, y disciplinados a las autoridades clericales de los ministerios de Educación provinciales, porque la ley misma los habilita a eso. Vayamos a cada centro de estudiantes, a las puertas de las escuelas, todos los terciarios, a organizarnos para batallar porque se aplique una educación sin injerencia de la Iglesia, y en favor de vínculos libres de sometimiento y miedo. Volvamos a la movilización por el Aborto Legal Ya! Cambiemos empodera a la Iglesia evangélica y sostiene a fundaciones al estilo “Albino”, que responden a las oligarquías locales y al Opus Dei. El kirchnerismo desfila por los estrados judiciales apoyado por los militantes sociales del papa Bergoglio, Valdes y Grabois, partidarios también del aborto clandestino, y que salieron a respaldar a Cristina horas después de que la senadora del FpV, Larraburu, diera vuelta su voto en el Senado. El impasse en el que se encuentra por estos momentos el movimiento de mujeres es responsabilidad de estos bloques, que se desentendieron de la lucha por el aborto legal a partir de las especulaciones electorales y políticas que sus “estructuras” les reclamaron. Pero las mujeres siguen movilizadas. El ejemplo de ello es el triunfo de la izquierda en la Facultad de Medicina de la UBA, que desplazó a la Franja Morada con estudiantes de pañuelo verde en mano y protagonizando el retiro de vírgenes que adornaban sus paredes. Por su parte, la mayoría de las integrantes de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto se inscribió en la perspectiva propuesta por los partidos patronales desde el día siguiente a la movilización de masas del 8A- o sea, “votar bien” el año que viene. Frente a la propuesta del Plenario de Trabajadoras sobre cómo continuar la lucha por el aborto legal, optaron directamente por el ninguneo. La propuesta de empeñarnos en una consulta popular vinculante en el marco de la lucha por la Separación de la Iglesia del Estado, sigue siendo la única iniciativa de continuidad de la lucha. La alternativa de “Aborto Legal 2020” que sectores kirchneristas, radicales y del PRO defendieron en una reunión de Cabildeo (discusión de estrategias parlamentarias) y que el resto de los sectores de la Campaña acompañaron, es sencillamente un “pelota afuera” que las mujeres más pobres, las jóvenes y las trabajadoras en general pagarán con sus cuerpos. Las elecciones 2019 no resolverán la composición clerical del Parlamento, y no faltarán quienes, en nombre de impedir el avance de la derecha, nos extiendan la extorsión de comernos el sapo clerical, de derecha también, claro. La Iglesia a la que se alían esos partidos es la que goza de total impunidad, la que encubre el abuso en sus filas, la que negocia con la pobreza, embolsando millonadas del Presupuesto sobre la base de la tercerización de la asistencia y de las funciones en salud y educación. Encuentro de Mujeres de Chubut El Encuentro Nacional de Mujeres se realizará en Trelew. La lejanía y el costo del pasaje limitaron las posibilidades de viajar de miles de nosotras justamente en un año de movilizacion histórica del movimiento de mujeres. Pero además, Trelew no tiene capacidad de albergar ni siquiera a los contingentes que pueden viajar. Están enviando a delegaciones enteras a 60 kilómetros de distancia de los talleres. ¿Acaso no lo sabían? Así como antes manipularon la votación en Chaco para evitar que el ENM se realizara en Capital, la comisión actual hasta rechazó pronunciarse por la defensa del aborto legal, una consigna ratificada en absolutamente todos los encuentros. El PCR y el PJ son aliados del clero y actúan al interior del movimiento de mujeres como sus agentes directos. Las mujeres hemos demostrado que tenemos una enorme capacidad de lucha, a ella le temen las y los defensores del régimen y por eso tenemos que superar todos los obstáculos políticos, anteponer nuestro programa y conquistar como método de trabajo asambleas por la lucha por la separación de la Iglesia del Estado y el aborto legal en todo el país. Una deliberación abierta nos permitirá salir adelante en esta pelea estratégica. Vamos al Encuentro a proponer que se pronuncie contra el ajuste de Macri, los y las gobernadoras y el FMI. A defender la inclusión del programa de las mujeres en este contexto de crisis y grandes luchas. A desnudar el rol de las burocracias sindicales y políticas que detienen la lucha y se disponen a dejar pasar hoy el ajuste en nombre de esperar al año 2019. Vamos a proponer un cronograma de lucha por la separación de la Iglesia del Estado y a insistir en el camino de la organización común de la lucha por una consulta popular que nos lleva a disputar en el terreno concreto el poderío del clero. Para las mujeres socialistas, la pelea es porque se vaya Macri ahora y el régimen de ajustadores del pueblo sea reemplazado por una Asamblea Constituyente que resuelva la crisis en favor de los trabajadores y organice al país sobre nuevas bases. ¡Vamos las mujeres en lucha! Cargando...

20 de septiembre de 2018
De la rebelión universitaria a la victoria en Medicina

“Que la rebelión universitaria llegue a los centros de estudiantes”, titulamos hace dos semanas en “Prensa Obrera”, y así fue. La victoria de la Lista 8, encabezada por El Frente (UJS-PO) en Medicina, fue la conclusión del enorme despliegue de lucha del movimiento estudiantil y docente. El eje del triunfo fue un activismo que comenzó el año peleando por el derecho al aborto y llegó a las elecciones en medio de la huelga y las ocupaciones generalizadas de facultades. Nuestra lista logró catalizar esta experiencia de pañuelazos, asambleas y clases públicas que se sucedieron sin solución de continuidad. La campaña se militó con el pañuelo verde, símbolo de insubordinación en una facultad, cuyo secretario académico fue al Congreso a equiparar el derecho al aborto con la “desaparición forzada de personas”. Los ayudantes ad honorem, organizados junto a la AGD, muchos de ellos estudiantes avanzados, impulsaron la movilización de los recién ingresados, uniendo a las diferentes capas del movimiento estudiantil en lucha. La agrupación Nuevo Espacio, un engendro entre el PJ de Medicina y la Franja Morada de Económicas, terminó de ganarse el odio de los estudiantes al repudiar la toma de la facultad y hostigar a la asamblea que la organizó. Fue la izquierda -y no el kirchnerismo- la que logró canalizar esta nueva situación. La huelga universitaria mostró el carácter conciliador con el macrismo de los gremios K, que levantaron el paro y firmaron un acta de espaldas al movimiento. Rectores y decanos K buscan un pacto con el gobierno similar al que sus gobernadores están negociando en torno del Presupuesto de ajuste para 2019. Los vínculos que unen a las camarillas universitarias y burocracias sindicales con el gobierno macrista quedaron expuestos ante los ojos de miles de estudiantes. Es esta experiencia la que detonó el triunfo de la izquierda en la facultad más grande de América Latina. Chau “Fuba” paralela La “Fuba” paralela que Nuevo Espacio y sectores del PJ-K (la UES, MLI) habían intentado montar mediante el fraude quedó herida de muerte. Ahora vuelven a ser mayoría en la Junta Representativa los centros de estudiantes opositores a Franja Morada y el rector Barbieri. La ofensiva del régimen contra la Fuba independiente y la lucha estudiantil se convirtió en un búmeran. La semana había arrancado con la Fuba en el semáforo rojo de Clarín y extensas notas “periodísticas” que aseguraban una caída de la representatividad de la izquierda. Pero el resultado fue exactamente el inverso. El ataque a las ocupaciones y la extorsión de dar por perdido el segundo cuatrimestre fueron los puntos más altos de una ofensiva coordinada entre el Consejo Superior de la UBA y los grandes medios de comunicación. Los decanos macristas y sus agrupaciones pretendían dar cátedra de cómo luchar contra ellos. El Partido Obrero, en particular, fue colocado en la mira como el responsable de todos los conflictos, en una maniobra evidente para desplazar al enorme movimiento estudiantil-docente del centro de la escena. La respuesta vino de parte de asambleas masivas en Psicología, Filosofía y Sociales, que repudiaron los aprietes oficiales y votaron nuevas medidas de lucha allí donde se levantaron las tomas. En las urnas, lo de Medicina no fue un hecho aislado. A la victoria de la semana anterior en Veterinaria hay que sumar el triunfo con el 52% de los votos en Farmacia y Bioquímica, el segundo lugar obtenido en Económicas y la gran elección en Derecho, donde conquistamos la secretaría que hasta este año estaba en manos del PRO. Las listas asociadas con el macrismo y el Rectorado, por el contrario, perdieron delegados en prácticamente todas las facultades. Que la izquierda pase al frente Pasado este primer round, el movimiento estudiantil avanzó varios casilleros y las fuerzas del gobierno y el ajuste quedaron debilitadas. Hasta el propio Clarín debió reconocer la primacía de la Fuba de izquierda en el movimiento de lucha. Como prolongación de ese movimiento, la victoria en Medicina muestra un camino a seguir. La pelea seguirá esta semana en Exactas, donde nos presentamos como alternativa a los pactos entre La Mella y La Cámpora, que se opusieron a marchar a Plaza de Mayo y encubren el ajuste que “su” decano descarga al interior de la facultad. Capítulo aparte merece la situación de Sociales, donde la UES quedó en evidencia como una patota hostil a los estudiantes y trabajadores de la facultad. La agenda electoral se completa con Filosofía, Psicología, Fadu y Agronomía. Hay una nueva situación en la universidad que debe ser desarrollada en todas sus posibilidades revolucionarias. El movimiento estudiantil puede desplazar a los aparatos corruptos que el Estado alimenta para neutralizar su capacidad de acción. La salida no son los pactos de ajuste para llegar a 2019, sino la lucha ahora en alianza con la clase obrera para derribar todos los ataques al pueblo. La izquierda debe ofrecer esta perspectiva y no recluirse en un sectarismo conservador como hicieron el Nuevo Mas y el PTS en Medicina, el primero presentando una lista divisionista que sacó el 1% y el segundo esquivando la contienda con excusas de ocasión. La UJS-PO en Medicina desarrolló otra orientación: unir las fuerzas del activismo y la izquierda para quebrar a las agrupaciones del gobierno y las autoridades. El movimiento estudiantil está de pie y es la hora de impulsarlo a la victoria.

20 de septiembre de 2018
Victoria de Antídoto en Farmacia
Redacción

Con el 52,7% de los votos, la agrupación Antídoto (Partido Obrero + independientes) renovó la conducción del Centro de Estudiantes de Farmacia y Bioquímica de la Universidad de Buenos Aires. La votación representa un mandato favorable a la orientación de lucha del centro de estudiantes que viene de protagonizar una destacada pelea contra el ajuste de la gestión de la facultad -que intentó imponer condiciones de cursada restrictivas y expulsivas. Nuevo Espacio (Franja Morada) perdió su segundo lugar con el agrupamiento de La Mella-Nuevo Encuentro (K), obteniendo 12,9% contra 31,5%. Con ese resultado, el bloque encabezado por los radicales pierde uno de sus delegados para la elección de autoridades de la Fuba -un nuevo golpe a la Fuba trucha que montaron meses atrás en sociedad con el Rectorado ajustador de la UBA y el gobierno macrista, luego de haber perdido otro delegado en Veterinaria. La elección desmiente los mentideros del gobierno, las camarillas que gobiernan la universidad y los medios oficialistas de una supuesta pérdida de representatividad de la izquierda en la Fuba.

20 de septiembre de 2018
Un acta firmada que no garantiza y deja pendiente los reclamos
Corresponsal

En menos de una semana el Astillero Río Santiago sacudió por segunda vez a la región con la ocupación masiva y durante más de catorce horas del Ministerio de Economía bonaerense. La toma se sostuvo hasta la madrugada con cientos de obreros del ARS, muchos de ellos acompañados por sus familias, delegaciones sindicales solidarias y de estudiantes universitarios que están protagonizando una enorme rebelión educativa en La Plata. Esta segunda ocupación fue la respuesta a la provocación de Vidal y el gobierno que levantaron unilateralmente la reunión acordada en la toma de fábrica del jueves pasado desconociendo el acta firmada. En esa acta la empresa se había comprometido a cumplir con la entrega de insumos vitales para el trabajo (que no dieron) y a la reunión que debía dar respuesta a la devolución de los descuentos salariales (de 7000 a los 10.000 pesos por trabajador) como resultado de la mala liquidación de las vacaciones y la supresión de un premio vigente en el convenio colectivo de trabajo. Está muy claro que Macri y Vidal están empeñados en continuar con el lock out y vaciamiento para golpear al Astillero e imponer los despidos masivos, el desguace o llegado el caso el cierre . Esta línea fue ratificada en un video provocador de un funcionario provincial de Vidal que plantea la reconversión del Astillero en una actividad que nada tiene que ver con la producción de buques y que denomina gráficamente como “flexibilización del Astillero”. Para el gobierno esto implica también una prueba de fuerza para derrotar a un sector combativo de la clase obrera e imponer una acción ejemplificadora de conjunto sobre todos los trabajadores que luchan. Por estos días Vidal hizo pública también la voluntad del gobierno por llevar la Legislatura un proyecto de ley para declarar la educación como servicio esencial con el propósito de reglamentar y liquidar el derecho de huelga. El levantamiento de la toma del Ministerio muy avanzada la noche dejó pendiente varias cuestiones y un clima de insatisfacción en la base de la fábrica por la forma en que se procesó el desenlace y por la precariedad del acta firmada. La sensación fue muy distinta a la vivida el jueves pasado sobre todo porque se viene del incumplimiento del acta anterior y el levantamiento fue ejecutado sin debate ni clarificación sobre su contenido. Esa disconformidad fue muy clara en el acto realizado este miércoles frente al propio Ministerio cuando los dirigentes de ATE provincia y ATE Ensenada intentaron presentar la nueva acta (y la mediación de la Iglesia) como otro triunfo y apenas recogieron aplausos aislados. No se trata sólo de un acta que el gobierno y la empresa firmaron de compromiso y con la clara intención de desmovilizar la ocupación. El acta en cuestión lleva la firma del ministro de gobierno pero no del ministro de economía en lo que es toda una advertencia de que no quieren liberar los fondos para salario ni para la reactivación del ARS. Pero además sólo es clara (siempre que se cumpla) en el anuncio de devolución de los meses adeudados en concepto de cuotas sindicales, cuotas de acción social, comercio y comedor que le habían sido quitados al sindicato. Con respecto a los descuentos salariales masivos a los trabajadores sólo plantea “suspender los futuros descuentos de las vacaciones mientras dure la mesa de concertación garantizando su funcionamiento hasta fin de noviembre con la Pastoral Social como integrante”. Es decir que no hay recuperación de la quita de las vacaciones ni tampoco referencia alguna al robo del ítem por eficiencia. La referencia a futuros descuentos es un chantaje a los trabajadores para imponer una “paz social” e intentar sacar al Astillero de la calle. En este juego de pinzas está también la presión de la iglesia. Desde Tribuna del Astillero reclamamos que se convoque a una Asamblea General preparada por asambleas de sector para poner a consideración de los compañeros el acta y el plan de acción a seguir para imponer la recuperación del salario robado y la reapertura de las negociaciones paritarias y la plena vigencia del convenio que la empresa ataca y desconoce. En el acta de levantamiento con la firma de los representantes de ATE Ensenada pero también de los dirigentes de la Celeste (PCR) y la Marrón (PTS) el gremio ratifica la vigencia del convenio colectivo en soledad porque ni la Intervención ajustadora de Vidal y Capdevila ni el ministro de gobierno Joaquín de la Torre quisieron convalidar ese punto. Señal de que seguirán atacando los derechos laborales y de organización de los trabajadores. Proponemos someter el acta a la deliberación de la fábrica con la consideración de que debemos prepararnos para una lucha decisiva que replanteará la ocupación de la fábrica en defensa de la fuente laboral y el salario. Es necesario que Astillero pare y movilice el 24 promoviendo una gran columna del Plenario Regional para llevar esta lucha a la propia Plaza de Mayo y convoque a una inmediata reunión de todas las organizaciones que son parte de la defensa activa del ARS para organizar los piquetes del 25 en la región. Seguí leyendo: La Pastoral Social y el astillero