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Prensa Obrera N° 1506

15 de junio de 2018 · 14 notas

Notas de este número

15 de junio de 2018
Multitudinaria asamblea de Luz y Fuerza en Córdoba

El Sindicato de Luz y Fuerza Córdoba lleva adelante un paro general desde el pasado 6 de junio, ante la detención de un compañero por parte de la Justicia adicta del gobierno y el no pago de la totalidad de los salarios correspondientes a mayo. Estos ataques configuran verdaderas provocaciones que se suman a aquellas que el gobierno de Juan Schiaretti viene realizando en forma alevosa contra los trabajadores, para endilgarles la responsabilidad por la situación de la Empresa Provincial de Energía de Córdoba (Epec), profundizando el vaciamiento. Resulta más que evidente que las repetidas provocaciones pretenden llevar a los lucifuercistas a una lucha aislada del resto de los trabajadores y de la población, contraponiendo los derechos de los obreros, que son presentados como privilegios, a los derechos de los usuarios. De esa forma, Schiaretti busca imponer sus objetivos: reforma laboral, tarifazos y la privatización de Epec. Lejos de entrar en las provocaciones, los trabajadores vienen desplegando una gran iniciativa que expresa la perspectiva de una lucha general a nivel provincial y nacional. Ellos vienen denunciando el pacto con el FMI y la complicidad del gobierno provincial con los planes del macrismo. En el terreno práctico, son muy importantes las iniciativas populares desarrolladas por la “bomba cultural”, organizada por decenas de lucifuercistas. En el marco del paro general, este lunes 11 de junio se realizó la asamblea general de afiliados. En la misma participaron diferentes representantes sindicales y políticos que manifestaron su apoyo a la lucha, entre los cuales estaban los compañeros desalojados con represión de Juárez Celman. Por la Coordinadora Sindical Clasista y el Partido Obrero intervinieron varios compañeros. Alejandro Crespo, secretario general del Sutna (Neumático), afirmó que los trabajadores en todo el país quieren ir a las calles y llamó a trabajar por un paro nacional activo para defender nuestros derechos, y terminó con la invitación a toda la asamblea para participar del Plenario Nacional de Trabajadores que se realizará el próximo 23 de junio en el estadio techado de Lanús, para poner en pie una nueva dirección en los sindicatos que se ponga al frente de la lucha. Ileana Celotto, secretaria general de AGD-UBA, destacó la necesidad de discutir en ese plenario un plan económico de salida a la crisis para la clase obrera y establecer un plan de lucha para quebrar el plan de guerra de los gobiernos contra los trabajadores, afirmando que no hay salida en 2019 si no luchamos hoy. Pablo Busch, delegado de Unilever, también denunció la tregua de la CGT. Eduardo Salas, legislador provincial del FIT, remarcó punto por punto lo que significa el pacto con el FMI, resaltó la importancia de las jornadas de diciembre en toda la situación política y llamó al paro provincial en defensa de Luz y Fuerza y a hacer un “Cordobazo” a nivel nacional. Todas estas intervenciones fueron ovacionadas en la asamblea, lo que marca el grado de maduración que han alcanzado los trabajadores, que vienen reclamando la convocatoria del paro provincial y el plan de lucha para derrotar al gobierno. El gran ausente fue la CGT regional, dirigida por el legislador oficialista José Pihen, quien solo atinó, hasta el momento, a convocar una marcha aislada de contención para el aniversario del Cordobazo. En esta no se mencionó la lucha de Luz y Fuerza. Mientras tanto, vota en la Legislatura en contra de los derechos de los trabajadores. La derrota del gobierno es posible. Para ello hay que recorrer todo el camino ya delineado. Apoyemos con todo el paro y las acciones de Luz y Fuerza. Es necesario el paro activo y plan de lucha provincial. Para ello preparemos un plenario provincial de trabajadores en defensa de Luz y Fuerza, como el que se desarrolló en Neuquén, que fue muy importante para la victoria de los docentes contra el techo salarial. Organicemos una gran presencia de lucifuercistas y trabajadores cordobeses en el Plenario Nacional de Lanús el próximo 23 de junio, para llevar la lucha de EPEC a escala nacional y unirla al resto de los reclamos de la clase obrera en todo el país.

15 de junio de 2018
Paro total contra los despidos y conciliación obligatoria

La patronal anglo-holandesa Unilever, un pulpo capitalista con múltiples empresas en el rubro de limpieza y alimentación, despidió, el 12 de junio, a 21 trabajadores de su planta de producción de jabón en polvo de la ciudad de Gualeguaychú. Los despidos fueron comunicados de manera sorpresiva a los trabajadores, a pesar de que la producción se mantenía en los niveles habituales. La respuesta de los trabajadores fue inmediata: paro total de actividades y permanencia en la planta en reclamo de la reincorporación. La solidaridad con los compañeros fue unánime, y el conflicto conmovió a toda la ciudad, despertando la solidaridad popular, incluida la de los trabajadores de Unilever Pilar. El Ministerio de Trabajo dictó, a última hora del 13 de junio, por pedido de la empresa, la conciliación obligatoria por 15 días hábiles, por lo que los despedidos volverán momentáneamente a sus puestos de trabajo. Los despidos en Planta Gualeguaychú son parte de un plan de ajuste general de la multinacional, que viene de despedir a 45 trabajadores de su planta jabonera de Villa Gobernador Gálvez, Santa Fe, y de reducir drásticamente la planta de secado de alimentos en Guaymallén, Mendoza. En todas las plantas de Unilever, que dice ser una de las mejores empresas para trabajar del país, el ajuste se expresa cada día, recortando “a la Dujovne” costos en todos los ámbitos de la empresa. La concentración de mercado que maneja Unilever en todos sus productos raya lo monopólico. Además de Skip, Axe, Comfort, Dove, Hellmann’s, Knorr, Lifebuoy, Lipton, Lux, Rexona, Sedal, Ala, Cif, Clear, Sedal, Impulse, Drive, Livopen, Savora, Maizena, Ponds, Suave, Vivere, Cica, etc., la multinacional incorpora cada año una nueva empresa: así viene de comprar la Farmaco Argentina, Carver Korea, Quala, Varela, Amora Maille. Las ganancias que gira a su casa a matriz son siderales, contrastando con su esquema de crisis que intenta aplicar en la Argentina. La contundente respuesta de los trabajadores no debe confundir el carácter de la conciliación obligatoria con la reincorporación: durante los próximos días, la patronal operará para dividir la unidad de los trabajadores a través de arreglos y demás maniobras. Hay que seguir la lucha hasta la reincorporación definitiva de los 21 trabajadores.

15 de junio de 2018
Gran plenario de la Coordinadora Sindical Clasista

Unos 150 trabajadores de la zona oeste desbordaron las instalaciones del local del Partido Obrero de Morón. Ferroviarios, docentes, metalúrgicos, desocupados organizados en el Polo Obrero, trabajadores de la construcción, del Neumático, del Posadas, de la salud, estatales, choferes, vigiladores, del Inta, fueron de la partida en este primer plenario de la Coordinadora Sindical Clasista (CSC) de la zona oeste. Miguel Bravetti, dirigente nacional de la CSC y secretario general de la Comisión Interna de Interpack, abrió el plenario con un informe de la situación nacional. Hizo hincapié en el acuerdo del gobierno con el FMI, sus consecuencias, la complicidad de todo el arco opositor para hacer pasar ese acuerdo y el dique de contención de la bronca popular auspiciado por el Vaticano y la burocracia sindical. Bravetti estaba acompañado por una mesa de dirigentes de la zona oeste de gran importancia: Romina Del Plá, quien cerró la jornada con una fuerte arenga para ganar en las calles la lucha por el aborto legal el 13 de junio; Elvis, de la Comisión Ejecutiva del Sutna Merlo; Fernando Medina, secretario de Organización de Suteba Marcos Paz; José Luis Perea, secretario general de la Junta Interna Inta; Miguel Martínez, secretario gremial de OSTV (Vigilancia); Angélica, delegada de la Maternidad Estela de Carlotto; Jimena Lettieri, trabajadora despedida del Hospital Posadas; José Aguilar, dirigente del Polo Obrero de la zona oeste, y Charly, referente de la agrupación Causa Ferroviaria-Mariano Ferreyra del Sarmiento. Tuvieron una importancia mayúscula algunas expresiones en favor de dos luchas que estamos llevando adelante en la zona por la reincorporación de luchadores en sus puestos de trabajo: se trata de los trabajadores despedidos tercerizados del Sarmiento (CI5) y los despedidos del Hospital Posadas. Al finalizar, un pañuelazo contundente reforzó la convocatoria a movilizar con todo por el aborto legal. Antes, se votaron las siguientes resoluciones: 1. Motorizar en cada lugar de trabajo, cada Junta Interna, cada sindicato donde estamos la convocatoria al Plenario Nacional de Trabajadores y del sindicalismo combativo del 23 de junio en Lanús con agitaciones fabriles, asambleas y reuniones con activistas. 2. Una campaña de afichadas, pintadas y pronunciamientos en toda la zona oeste hacia el Plenario del 23. 3. Convocar masivamente a concentrarse el 13 de junio en el Congreso por el derecho al aborto legal. Y continuar con la campaña de agitaciones fabriles y de plazas hasta el 13. 4. Tomando el ejemplo del Sutna que ya lo inició en su gremio, planteamos reclamar a las centrales obreras, sindicatos, directivas y comisiones internas el paro activo nacional y un plan de lucha: contra el ajuste de Macri y los gobernadores; contra el acuerdo con el FMI; por la reapertura de paritarias; en rechazo a la reforma laboral y previsional; por un aumento de emergencia a los jubilados; por la defensa de los convenios; por la anulación del tarifazo; contra los despidos y suspensiones. Por todo esto, necesitamos un congreso de delegados de base de las centrales obreras y los sindicatos. 5. Confeccionar listas para participar de la elección de la CTA Godoy donde haya posibilidades. 6. Por el triunfo de las luchas contra los despidos en el Inti, Cresta Roja, CI5 y el Hospital Posadas. En este sentido, acompañamos la acción votada por los trabajadores de CI5 para el jueves 14. 7. Por una campaña de pronunciamientos por la separación del patotero Darío Silva de la directiva de ATE Morón. 8. Por una campaña en toda la zona oeste en reclamo de la reincorporación de todos los despedidos del Hospital Posadas, el cese de la persecuciones y la militarización, y por la defensa de la salud pública, gratuita y de calidad. Con la votación unánime de todos los presentes, de esta manera, la zona oeste se prepara para el 13J por el aborto legal y el 23 de junio en Lanús.

15 de junio de 2018
El clasismo ante el paro del 25

Indudablemente, la convocatoria a un nuevo paro nacional por parte de la CGT es expresión de la magnitud de los choques sociales que están planteados en el debut del pacto del gobierno con el FMI. Pero en la perspectiva de sus organizadores no está la pretensión de llevar a la clase obrera a la victoria, sino de administrar su derrota. Finalmente, la CGT convocó a parar el 25 de junio, sin movilización. Un año y tres meses después del último paro nacional de las mismas características, la gran central obrera argentina vuelve a parar por 24 horas. Es claro que a estos dirigentes no los mueve la idea de un plan de lucha contra el ajuste macrista. En el medio, vale recordarlo, ocurrió el paro de 12 horas, también sin movilización, que pocos cumplieron, aquel inolvidable 18 de diciembre, cuando centenares de miles de trabajadores, en cambio, se movilizaron para intentar impedir la aprobación de las reformas previsional y tributaria. El primer dato que surge a gritos, entonces, es que la CGT le teme como a la peste a la movilización de los trabajadores y a la movilización popular en general. La misma que por estas horas ha inundado las calles por el aborto legal, como parte de un gigantesco movimiento de masas por los derechos de la mujer, que esta burocracia tampoco defiende. Salvo algunos sindicatos del clasismo, como AGD, los Suteba multicolor y Ademys, el sindicalismo no ha dispuesto un “cese” para la concurrencia masiva de las trabajadoras a luchar por el derecho a la interrupción voluntaria del embarazo. Macri no pudo evitar el paro, pero hasta cierto punto tampoco quiso, incluso ninguneó al desgastado Triunvirato cegetista que esperó las “propuestas oficiales”. No es mal mensaje al mundo financiero internacional, pendiente del destino del descomunal crédito del FMI y el plan de guerra contra la clase obrera que lo acompaña, que algún pataleo se produzca ante el comienzo de tamaño ajuste y devaluación. La CGT fue empujada al paro porque hubo cero concesiones a los módicos reclamos planteados, ni siquiera la exención de ganancias en el aguinaldo. Pero no se nos puede escapar que hay un acuerdo tácito de no tomar una senda huelguística en torno de la reapertura de paritarias, a partir del decreto presidencial que fija un tope de dos cuotas adicionales de 2,5% cada una, legalizando una ruta de intervención directa y despótica del Estado en las paritarias. Es el camino para que los estatales queden clavados en el 15% anual y los municipales del kirchnerista Genta en 12%. El también K, Santa María, de los porteros, firmó el mismo 12%. El conjunto del movimiento obrero quedará al menos diez puntos debajo de la inflación que nadie espera por debajo del 30%. De suspensión de despidos es ridículo hablar, cuando la propia Cámara Argentina de la Construcción denuncia que el parate del 81% de la obra pública puede dejar 300 mil trabajadores de la construcción en la calle. Y cuando el memorándum del FMI establece para 2018 un crecimiento del 0,4%, lo que quiere decir que en la segunda mitad del año tendremos crecimiento negativo, es decir una aguda recesión económica de la mano de la caída del consumo, del mencionado parate en las obras, de las tasas de interés siderales y del proceso general de desinversión y fuga de capitales. Es claro, entonces, que el propósito del paro general es posicionar a la CGT en una postura opositora, sin obstaculizar la marcha de esta tercera fase, ahora fondomonetarista, del plan de guerra de Macri contra los trabajadores. Es el plan que los gobernadores y legisladores pejotistas empezarán a acompañar con desplantes y críticas, como la ley de tarifas (cuyo veto pasó sin pena ni gloria). Son parte de una oposición que, para la clase capitalista, tiene que empezar a jugar el rol estratégico de eventual recambio 2019, pero brindándole gobernabilidad al rescate del FMI en el mientras tanto. Como parte del paisaje opositor, resulta notable que el moyanismo, y con él la centroizquierda sindical kirchnerista -y no tanto-, se adapten al paro matero del 25. Pablo Moyano dijo: “Ellos tendrán su estrategia”, tomando distancia del Triunvirato, pero adaptado al carácter de la jornada. Lo nuestro, paro activo y plan de lucha Nadie, en el variopinto escenario de la burocracia sindical argentina, quiere un paro activo con abandono de tareas para confluir en todas las plazas del país, empezando por la Plaza de Mayo, en un verdadero paro activo nacional que pondría en movimiento a las masas para enfrentar al gobierno del FMI y abrir un curso huelguístico capaz de derrotarlo. El Vaticano, de fuerte intervención en todo el arco de la burocracia sindical y los movimientos sociales del trío San Cayetano, está en la misma: bendición de las protestas, mucho asistencialismo frente a lo que viene, pero de ninguna manera organizar la irrupción de los trabajadores. Es esa irrupción la que empezó a ocurrir en Nicaragua, en Jordania y en distintos países árabes, abriendo otra ola de levantamientos frente a la descarga de la crisis capitalista sobre las masas. Precisamente, ése es el rumbo estratégico que ponemos a debate del clasismo. Por ello, tenemos que empeñarnos en garantizar el carácter masivo del paro, pero a partir de asambleas y plenarios de delegados que impulsen darle carácter activo y que sea el puntapié de un plan de lucha. Por otro lado, debatir un programa integral de reivindicaciones y un verdadero programa de los trabajadores para que la crisis la paguen los capitalistas. Las listas clasistas que la CSC-PO organiza en las elecciones de la CTA, servirán también como punto de reagrupamiento. La tarea estratégica es poner en pie a la clase obrera para encabezar un movimiento de masas capaz de derrotar el ajuste de Macri, los gobernadores y el FMI. El plenario de Lanús, que crece cada día -como lo demuestra la adhesión obrera recogida en la asamblea general de 800 compañeros de Luz y Fuerza de Córdoba, que se suma a una treintena de sindicatos y centenares de cuerpos de delegados convocantes-, será un gran laboratorio en esa dirección de independencia política del movimiento obrero de las fuerzas políticas patronales y de las burocracias sindicales asociadas a ellas. Al mismo tiempo, será la caja de resonancia y de adopción de medidas de acción para combatir el aislamiento de las luchas en curso y llevarlas a la victoria. Como están dadas las circunstancias, Lanús no parará de crecer, porque la perspectiva de los trabajadores es de grandes choques contra el régimen, dentro de los cuales, el paro del 25 será apenas una instancia.

15 de junio de 2018
La participación en el Plenario del 23

En la mañana de este martes 12 de junio, la asamblea general extraordinaria del Sindicato Luz y Fuerza Córdoba discutió la necesidad de participar como gremio del Plenario Nacional de Trabajadores, convocado por el sindicalismo clasista y combativo, que se realizara el próximo 23 de junio en el estadio de Lanús en Buenos Aires. Lo hizo en el marco del debate sobre el plan de lucha contra las provocaciones de Schiaretti, que quiere imponer la reforma laboral y despedir compañeros para privatizar la Epec. Así, la asamblea recoge la invitación que realizara ayer la delegación de la Coordinadora Sindical Clasista, conformada por Alejandro Crespo, de Sutna; Ileana Celotto, de AGD-UBA, y Pablo Busch, delegado del Stia, invitados por el Consejo Directivo de Luz y Fuerza. Todas las intervenciones de los compañeros habían sido calurosamente respaldadas por los lucifuercistas que participaban de la multitudinaria reunión. La necesidad del paro activo provincial y nacional, y del plan de lucha para derrotar a Macri, Schiaretti y el FMI, surge como una conclusión incuestionable. Vamos por un gran Plenario Nacional de Trabajadores para establecer una salida obrera a la crisis.

15 de junio de 2018
Lo que deja esta enorme victoria popular

La media sanción del aborto legal fue arrancada bajo la presión de una inmensa movilización popular, que le imprimió un envión decisivo al ya ascendente movimiento de la mujer en estos años. El gobierno de Macri terminó accediendo a abrir la discusión parlamentaria sobre el aborto legal en vísperas del pasado 8 de marzo. Lo hizo para zafar de una posible sesión especial del Congreso en esa fecha, que hubiera tenido lugar bajo el cerco de una movilización multitudinaria. Pero la decisión de “abrir el debate” -o sea, de fugar hacia adelante-, concluyó en el mismo punto: este miércoles, los diputados deliberaron con el telón de fondo de una movilización que algunos calculan en un millón de personas. Bajo esta presencia contundente, quedaron enterradas las maniobras del clero, el Estado y los partidos que, antes y ahora, conspiraron contra esta reivindicación fundamental. Crisis política El gobierno lanzó el debate sobre el aborto legal después de atravesar un verano caliente, signado por las grandes movilizaciones contra la reforma previsional y por los primeros síntomas de desbarajuste financiero. Aunque -como ya dijimos- actuó bajo el acicate de la movilización de la mujer, quería servirse del aborto legal para ‘cambiar el eje’ de la agenda política e introducir una cuña en la oposición, incluidos los movimientos sociales orgánicamente ligados al clero. Para el gobierno, este “manejo” no excluía, de ningún modo, un entierro parlamentario del proyecto, bajo el peso reaccionario de buena parte de su bancada y la del pejota-kirchnerismo. Pero, de entonces a hoy, se ha colado la crisis política y, como nunca, la redoblada movilización de la mujer. La corrida cambiaria y el desmadre económico llegaron cuando el aborto legal transitaba el debate en Comisión en el Congreso. Con estos episodios, se redoblaron también las presiones del clero. La transacción era clara: la Iglesia -y sus agentes- ofrecían reforzar su papel de bombero de la creciente crisis social, a cambio del bloqueo del proyecto por parte del gobierno. Algunos días atrás, se revelaron detalles del encuentro de Vidal y Stanley con el papa Francisco. “Si se llegara a estar en condiciones de imponerse -relataba este lunes el principal editorialista de La Nación- habrá que ver si no se ausenta algún legislador del PRO cuyo voto (a favor) pudiera ser decisivo para la media sanción” (La Nación, 11/6). A este nivel de conspiración habían llegado los “republicanos”, de la mano del clero. Mientras esto ocurría, el movimiento de lucha por el aborto legal alcanzaba niveles inusitados. Las exposiciones en el Congreso trazaron un retrato brutal de la coacción que representa para la mujer el aborto clandestino y, muy principalmente, cuando se trata de las mujeres explotadas. Un capítulo especial de estos relatos le cupo a las jóvenes, que presentaron la indefensión que implica una educación sexual siempre ninguneada o malversada, para luego, en caso de embarazarse involuntariamente, terminar en las manos de los carniceros clandestinos. Como la punta de un iceberg, cada uno de estos relatos tenía por detrás a una acción movilizadora, en los barrios, en los colegios y facultades, atravesados por asambleas, debates y tomas. El 8 de marzo lo expresó cabalmente, incluso con numerosas delegaciones de mujeres fabriles. Este ascenso de la movilización de la mujer está completamente entrelazado con la crisis social y con las tendencias de lucha más vastas que se expresan todos los días. En definitiva, el aborto clandestino es el último eslabón de una cadena precedida por la miseria social, la desocupación, el hacinamiento y la violencia social en todas sus manifestaciones. Los que separan a la conquista del aborto legal de este escenario más amplio de la bancarrota social del capitalismo, sencillamente no perciben lo que ha ocurrido en la Argentina en la madrugada de este jueves. Desenlace En las semanas previas, varios mecanismos de desvío político fueron desbordados por la movilización de masas de la mujer. La Marcha Federal, lanzada por el trío San Cayetano en común con el Episcopado, levantó políticamente al clero reaccionario como adalid de la defensa de los pobres, junto a la centroizquierda sindical, cuando la Iglesia lanzaba su estocada final para influir sobre los resultados parlamentarios. El 4J, distintos agrupamientos al interior del movimiento de la mujer quisieron relativizar la bandera del aborto legal. Pero la Plaza de los Dos Congresos se transformó en un mar verde, a nueve días de la sesión histórica. Las 24 horas cruciales del debate en Diputados estuvieron atravesadas por todas estas tendencias. De un lado, los pasillos parlamentarios eran pasto de múltiples versiones sobre las presiones de la Iglesia. Las listas de votos indecisos y negativos en el gobierno y sus opositores revelaba una cuestión muy clara: la hostilidad visceral de los partidos que gobiernan o han gobernado la Argentina hacia el aborto legal, como resultado de sus compromisos de hierro con el clero. Como lo reconoció la antiabortista Graciela Caamaño en su intervención de cierre, sólo el Frente de Izquierda podía exhibir una posición homogénea y principista en favor del aborto legal. Pero a despecho de estas maquinaciones, otra lucha gigantesca se libraba, en esas horas, en la calle. En una acción nada inocente, los funcionarios de “seguridad” dividieron en dos la Plaza de los dos Congresos, para recibir -en supuesta paridad- a los abortistas y a los antiabortistas. Así, querían presentar que el reñido escenario del Congreso era la mera expresión de la que ocurría en la calle. Pero la realidad fue distinta y abrumadora. Los defensores del aborto clandestino, generosamente financiados por la Iglesia, no pudieron ni de lejos colmar el espacio que le asignaron. Entrada la noche, un puñado de fanáticos religiosos portaban sus banderas celestes. Del otro lado, la ola verde se extendía por cuadras y cuadras, con una impresionante presencia de jóvenes. Fue esta movilización contundente la que terminó desatando en el recinto una crisis política. Hacia la madrugada, el conteo de los votos indicaba una ajustada derrota del aborto legal. Este era el “resultado” imposible que debía ser informado a la multitud que se renovaba a las puertas del Congreso y que podía desatar un estallido. Si hace dos meses atrás el gobierno fantaseaba con “manipular” a la causa del aborto, ahora las cosas se presentaban de otro modo. El voto negativo, en medio de una verdadera pueblada, echaba nafta al fuego de un país sacudido por el derrumbe económico y por un acuerdo con el FMI, que pretende una verdadera masacre social. Los históricos negadores de derechos recularon, y aparecieron los votos necesarios para una victoria: después de décadas de lucha, el movimiento de la mujer le doblaba el brazo a un Estado históricamente enlazado al clero. Conclusiones Apenas horas después de la votación, gobierno y opositores se desviven por apropiarse de la conquista del aborto legal. Lo cierto, sin embargo, es que para todos ellos este desenlace es un revés estratégico. En el macrismo, el debate terminó promoviendo una fractura interior, la cual, en el tiempo, terminará enlazándose con otras disidencias -las que se desencadenen como resultado del desmadre económico. Las principales figuras electorales del macrismo, de Vidal o Carrió, mordieron el polvo de la derrota. Después de haber obtenido el 50% de la elección en la Ciudad de Buenos Aires, Carrió atravesó el debate parlamentario en silencio, una señal, o de impotencia o de cobardía política. Afuera, las hijas de sus votantes blandían contra ella los pañuelos verdes. Del lado de la oposición, el debate trajo a colación los doce años de bloqueo del kirchnerismo en relación con el aborto legal y, por supuesto, el carácter reaccionario de sus caudillos provinciales, con diputados que, en sus discursos, hasta celebraban el oscurantismo y el atraso que oprimen a sus distritos. Nuestra compañera Romina Del Plá los denunció sin vacilar, mostrando que la oprimida mujer del interior era quien más necesitaba del derecho al aborto legal. ¿Qué decir de la Iglesia y el Vaticano, que fracasaron hasta en movilizar a sus aparatos? Muchas de las estudiantes de los colegios religiosos nutrían a las multitudes del aborto legal. La derrota del Vaticano, en el propio país del Papa, tiene un alcance internacional, y se enlaza con el resultado del reciente plebiscito de Irlanda. En la lista de derrotados, ocupa un lugar destacado la burocracia sindical, y por partida doble. Primero, porque su clericalismo los llevó a bloquear cualquier iniciativa de movilización por este derecho. Pero después, porque desenmascaró su parálisis y complicidad respecto de los ajustadores. En un país donde los burócratas dejan pasar despidos y retrocesos en las conquistas de los trabajadores, el movimiento de la mujer -con métodos opuestos- arrancó una conquista histórica. La media sanción del aborto legal, en definitiva, es un golpe a los aparatos y partidos que hoy, de la mano del FMI, pretenden resarcir la quiebra del país que gobernaron -o cogobernaron- a costa de una catástrofe social. Hay que apoyarse en esta victoria para reforzar la lucha contra todos los agravios del ajuste -la carestía infernal, la devaluación, los tarifazos y despidos en puerta. El régimen que quiere llevar adelante esa escalada asiste al derrumbe acelerado de su propia política, como lo demuestra la nueva corrida cambiaria y la crisis de gabinete (renuncia de Sturzenegger). El primer paso, naturalmente, es que no bajemos los brazos en relación con el propio aborto legal: el pasaje de la ley al Senado será un nuevo escenario de presiones y maniobras contra los derechos de la mujer. Exijamos su aprobación perentoria y sin modificaciones. Apoyémonos en esta victoria contra la opresión a la mujer -eso representa el aborto clandestino-, para ir por el fin de todas las opresiones. Sumemos a esa conclusión a las y los millones de jóvenes que, en estas horas, han despertado a la lucha.

15 de junio de 2018
“Luchamos por este derecho como parte de la lucha contra toda explotación”
Redacción

“Llegamos a este momento histórico como resultado de una enorme movilización popular que se está expresando en todo el país, que lleva décadas, pero que muchos advirtieron a partir del NiUnaMenos. Y esta lucha tiene un objetivo: poner fin a miles de muertes y mutilaciones por aborto clandestino, y por terminar con un instrumento del Estado contra las mayorías populares, que intenta disciplinar y establecer las bases de dominación de una gran parte de la población bajo principios de tutelaje, discriminación jurídica, imposición de roles a las mujeres. Esta irrupción de la ola verde tiene que ver con romper ese tutelaje de la Iglesia y del Estado. Somos parte de esa lucha por la emancipación de la mujer, de la mano de la lucha contra toda explotación del hombre por el hombre. Desde ese lugar, votaremos por el dictamen de la mayoría en favor de la legalización del aborto. Control social El aborto clandestino es una herramienta de control social, como la xenofobia que, de pronto, aparece cuando se trata de echarle, en alguna crisis económica, la culpa de lo que sufrimos a los extranjeros de algunos países -no a los ejecutivos que nos mandan las multinacionales, claro (…) Este régimen de control social que significa el aborto clandestino es el que tanto se empeñan en mantener intacto los que van a votar contra esta ley. Votan para que queden en pie la muerte de mujeres, las miles de mutilaciones, el negocio de clínicas privadas y todo este régimen de tutelaje del Estado, de la Iglesia y de los gobernadores, que hoy están presionando junto con la Iglesia a los diputados y diputadas para que voten en contra. No es casual: el sistema de explotación, ajuste, hambre y miseria necesita de esos recursos de disciplinamiento. Por eso, Mario Poli dijo en el Tedeum del 25 de mayo que “toda crisis se atraviesa con una buena dosis de religiosidad”, para ofrecer los recursos de la Iglesia llamando a la resignación contra la explotación a las grandes mayorías populares que tienen que sufrir las consecuencias de sus políticas, especialmente las trabajadoras. La Iglesia “Tenemos claro que no alcanza con esta ley para romper con toda esta imposición de la Iglesia católica sobre la vida social. Lo muestra la realidad internacional: es un Estado dentro de un Estado, tienen sus propias reglas. Todos hemos visto la declaración de la clínica Mater Del diciendo que va a infringir leyes, como ya lo viene haciendo, porque se creen impunes. Hay que legalizar el aborto, sacándolo del Código Penal -porque ya fracasó la penalización-, incluyéndolo como un tema de salud pública junto con la educación sexual que bloquean los mismos sectores (…) Acá se habla del interior: bueno, hablemos, es de lo más tenemos que hablar. Porque es en las provincias del interior donde más se disciplina, se domina y se somete a la mujer, y se tapa todo con la sacrosanta defensa de la Iglesia y de la familia. Miremos Tucumán, donde prácticamente nos han amenazado que se irían del país porque no cumplirían ninguna legislación si acá aprobamos el aborto legal; allí, antes de ver si atienden a una mujer que llega al hospital desangrándose, se preocupan por ver cómo la judicializan. Vamos a hablar de Salta, que no se había adherido al protocolo nacional; que cumple récords de mujeres hospitalizadas por abortos clandestinos, de niñas violadas obligadas a llevar sus embarazos a término. Vamos a hablar de Mendoza, ¡claro que sí, diputado Ramón, donde tenemos una niña de 10 años obligada a continuar su embarazo porque no se aplica la ley de interrupción legal, ya aprobada por el Código Penal, en el fallo FAL y en el protocolo nacional. [Aplausos] (…) Hablemos de quién forma los jueces, quién forma los médicos, en las provincias del norte, donde sólo se imparten estas profesiones en la Universidad Católica. Por supuesto, hablemos, porque es de lo que tenemos que liberarnos definitivamente. Votan contra las mujeres Aquí hay muchos diputados y diputadas que creen que la banca es de ellos, inclusive violentando el voto de aquellos que los colocaron en este lugar. Es notable: acá ha habido rupturas de bloque, gente que se cambia el nombre del bloque, gente que se abraza a la banca diciendo ‘es mía’. ¿Para qué? ¡Para votar contra las mujeres! Y otros que dicen que están siendo presionados. Los que dicen que están siendo presionados -sea por sus gobernadores, sea por la Iglesia- tienen dos conclusiones que sacar: la primera es que en aquellos lugares donde van a votar en contra de las mujeres, vamos a avanzar claramente las organizaciones como el Partido Obrero, el Frente de Izquierda (…) Y el segundo aspecto es que también la población, los trabajadores, la juventud, miran quiénes son los dirigentes que quieren tener: ¿aquellos que viene una presión y no pueden defender el más mínimo principio? ¡Por favor! Aquí en el Frente de Izquierda y el Partido Obrero tenemos un programa y lo defendemos (…) Pero hay varios peligros. Se ha incluido la objeción de conciencia; no compartimos ese aspecto. Y quiero alertar que en paralelo se está discutiendo en la ley de Cultos la objeción de conciencia institucional o de ideario, y eso va a condicionar el funcionamiento de la educación, de la salud. Nosotros, que sí luchamos por la educación sexual laica y científica -cuando acá algunos que la obstaculizaron acaban de descubrirla-, venimos de avanzar en la media sanción de una ley que modifica la actual ley de Educación Sexual en la provincia de Buenos Aires (ley del diputado Guillermo Kane, nota de la redacción), para que realmente se pueda aplicar la educación sexual científica y laica. Movimiento de mujeres Quiero reivindicar al movimiento de mujeres, y especialmente a la juventud, las chicas y los chicos que están mostrando que quieren una nueva sociedad, donde tengan libertad, educación sexual, anticoncepción. Y por eso reivindico el derecho a la lucha, a las huelgas, a las ocupaciones, a la movilización, porque es el mejor homenaje a la Reforma Universitaria de 1918. La primera gran revolución socialista de la historia, hace un siglo en Rusia, una de las primeras medidas que tomó fue consagrar el derecho al aborto, el derecho de la mujer a decidir sobre su propio cuerpo. Reivindicamos ese proceso porque está claro que para ir a fondo en los derechos de las mujeres tenemos que ir a fondo en la lucha por los derechos de los trabajadores y de los explotados, por la emancipación de toda forma de explotación y eso es, en definitiva, la lucha por un gobierno de trabajadores. ¡Anticonceptivos para no abortar, educación sexual para decidir, aborto legal para no morir!”. (Aplausos)

15 de junio de 2018
La paridad de derechos es una cuestión política y de clase
Julieta Romanovich

El Partido Obrero mantuvo una polémica política en oportunidad del debate por la ampliación del cupo femenino en las listas electorales. Nuestra posición fue que la lucha por los derechos de la mujer es una cuestión política y de clase, que hace al programa y los intereses sociales que defiende una fuerza política. Nos apoyamos en la unidad con la clase obrera contra la opresión capitalista para combatir la discriminación de la mujer, su doble opresión, la violencia de género que reproduce la violencia de clase y la naturaleza del Estado, así como su ligazón con el clero. La cuestión del aborto legal la encaramos desde ese lugar, como lo planteó brillantemente Romina Del Plá en todo el curso de la lucha política y en la histórica sesión. Para terminar con un arma de regimentación social opresora de la mujer, además de una cuestión de salud pública y para terminar con la hipocresía del aborto clandestino que implica otra cuestión de clase: la muerte, especialmente, de la mujer pobre y trabajadora. En la votación del aborto en Diputados, votaron 50 mujeres a favor, 49 en contra y hubo una abstención. Como en las cuestiones laborales, represivas, de entrega nacional al FMI y a los fondos buitre, o en torno de la privatización de las jubilaciones o los recursos estratégicos, también en la cuestión del aborto, prima el programa y el carácter patronal de las fuerzas políticas. La paridad de derechos que equivale a la emancipación social de la mujer será obra de los trabajadores transformados en clase dominante, a través de un gobierno de trabajadores, y la lucha por los derechos de la mujer que pavimentará esa gran perspectiva no depende de los cupos femeninos de las carreristas políticas de la burguesía. La consecuencia y homogeneidad del FIT en la lucha por el aborto legal ha sido resaltada hasta por los adversarios políticos en la propia sesión, porque forma parte de una plataforma política y programática que defendemos las mujeres y los hombres socialistas que integramos sus filas.

15 de junio de 2018
La cumbre Estados Unidos - Corea del Norte

Hay una coincidencia generalizada entre los analistas de que la cumbre entre Estados Unidos y Corea del Norte alumbró un acuerdo vago y anodino. “Una declaración de deseos huérfanas de detalles”, dice La Nación (13/6). El documento consensuado carece de una definición precisa sobre la “desnuclearización”, de una hoja de ruta y de metas concretas o mecanismos de verificación. El texto no incluye el planteo que Estados Unidos venía pregonando insistentemente de un desmantelamiento completo, verificable e irreversible (DCVI) del arsenal nuclear de Corea del Norte y sobre el cual el mismo Trump venía batiendo el parche. Para Corea del Norte, la desnuclearización de la península no es igual a desarme unilateral. Hay quienes plantean incluso que, de la cumbre, salió más airoso Kim que el propio mandatario yanqui. La única concesión tangible provino del lado norteamericano: el magnate se comprometió a suspender en lo inmediato los ejercicios militares en Corea del Sur. Hasta el Pentágono se vio sorprendido por la noticia. Esto es lo que explica la cautela y el escepticismo con que fue recibido el acuerdo en los círculos políticos norteamericanos, empezando por las propias filas republicanas. Las dos Coreas Donde despertó más júbilo el acuerdo es en la elite política y empresarial surcoreana. El jefe de Estado, Moon Jae-In, es uno de los grandes arquitectos de este acuerdo. Como es conocido, la cumbre fue abonada por el acercamiento y encuentro previo entre los mandatarios de ambas Coreas. La burguesía surcoreana ve la posibilidad de un amplio campo de negocios. Una pacificación podría ser la señal para una incursión de los grandes conglomerados surcoreanos en territorio norcoreano. Este proceso de penetración ya se había dado en el pasado, pero se vio interrumpido con el ascenso de las tensiones políticas y militares. Este desembarco incluye el de las propias empresas yanquis que podrían sacar su propia tajada en el festín. Esta estrategia, que lleva la etiqueta de Sunshine, aboga por la penetración económica en el Norte, bajo la tutela política del Estado policial en presencia. Este planteo de ‘reunificación’ de la península, que evita la unificación estatal, ganó impulso como consecuencia del hundimiento de la derecha surcoreana, opuesta al Sunshine, cuyo último gobierno terminó en la cárcel por actos de corrupción. Esta búsqueda de una integración empalma con los propios intereses del régimen norcoreano. En Corea del Norte se asiste a un proceso creciente de diferenciación social, un auge de la actividad privada y la aparición en escena, aunque en forma larvada, de “brotes” capitalistas, con empresas que funcionan con autonomía respecto del Estado y cuyos gerentes actúan como verdaderos patrones. Esta nueva capa que se ha ido enriqueciendo y viene ganando protagonismo, pugna por consolidar sus privilegios y constituye un factor de presión para poner fin al conflicto reinante, y arribar a una normalización de relaciones con Corea del Sur y Estados Unidos. La idea es reproducir el modelo chino. Al igual que en el gigante asiático en los ’90, hay “zonas económicas especiales” para la inversión de empresas extranjeras. Los salarios van para el Estado, que da una pequeña parte a los trabajadores. Una de estas zonas es Rason, cerca de la frontera con Rusia; otra es Kaesong, cerca de la zona desmilitarizada. Gozan de exenciones impositivas y prebendas económicas, en medio de una total indefensión en materia laboral. Pyongyang ha anunciado su voluntad de abrir más zonas especiales, reproduciendo este esquema de producción en cada de una de las provincias, ofreciendo incentivos a inversores extranjeros. Contradicciones Consecuentemente con estos planes, la ambición de Kim es “la apertura de inversiones que permita el crecimiento y modernización de su país sin la pérdida inmediata de poderío militar que le ha permitido llegar a esta instancia” (Clarín, 13/6). En otras palabras, abrir paso a un proceso restauracionista pero bajo control de la burocracia gobernante, incluido lo que se refiere a su arsenal nuclear. Esto, sin embargo, es incompatible con la política norteamericana. Una colonización económica capitalista va a ir de la mano inexorablemente de una tutela política y militar del imperialismo. La transición que se abre plantea un monitoreo y control internacional. No hay lugar para que ambas Coreas resuelvan sus diferendos en forma “autónoma”. China, a su turno, vino fogoneando este acuerdo. Pekín ha intensificado sus presiones políticas y económicas (hasta el extremo de sanciones comerciales) contra el régimen norcoreano para que interrumpa sus ensayos nucleares y avance en un desarme de su arsenal. El gigante asiático no está interesado en una guerra que podría convertirse en una amenaza a sus propias fronteras pegadas a Corea del Norte. Aunque este acuerdo puede ser catalogado en cierta medida como una victoria de Pekín, el régimen chino no deja de mirar con recelo la evolución del mismo. “En las próximas semanas, China tendrá que encontrar una manera de regresar al centro de las negociaciones o correrá el riesgo de quedar excluida de la flamante amistad entre Kim y Trump” (La Nación, ídem). Las tratativas, en caso de prosperar, pueden terminar convirtiéndose en un traspié de Pekín en el tablero regional. Perspectivas Estamos, en definitiva, frente a un acuerdo frágil, plagado de contradicciones. Por lo tanto, ante el preludio de nuevos choques y escaladas bélicas. Hay que tener presente que en el pasado, en varias oportunidades, se habían establecido pactos en torno del conflicto coreano, que terminaron pedaleando en el aire. No se nos puede escapar que Estados Unidos viene de haber roto el acuerdo con Irán, cuya consistencia no resiste comparación con la precariedad del actual. Irán, precisamente, hizo referencia a ello en un comunicado, poniendo en tela de juicio los compromisos que asume Washington, advirtiendo sobre las “reacciones impredecibles” del mandatario norteamericano” (ídem, 12/6). Pero más allá de ello, la orientación estratégica del imperialismo es llevar hasta el final la restauración capitalista incompleta en los ex Estados obreros. Implica el sometimiento económico y político de China y Rusia, y confinarlos a la condición de semicolonias. La ofensiva que Estados Unidos viene sosteniendo contra Corea del Norte no puede divorciarse de esa tendencia, es un eslabón de ella. Mientras se habla de un paso en la paz mundial y en la región, Estados Unidos no detiene su ofensiva. En simultáneo con la cumbre, Estados Unidos hacía el anuncio de la creación en Taiwán de una virtual sede diplomática, lo cual es una provocación directa contra China, que considera a la isla parte de su territorio. Por otra parte, importa destacar que con el pretexto de la amenaza norcoreana, Estados Unidos ha incrementado su presencia militar en forma notoria en la región, con el desplazamiento de portaviones, bombardeos y un arsenal gigantesco. Esta presencia bélica norteamericana aérea y marítima está fuera de las negociaciones, que a lo sumo se refieren a las bases militares y soldados acantonados en territorio surcoreano. Es bastante claro que la cuestión coreana se desenvuelve condicionada por una crisis mundial, que incluye el resurgimiento de tendencias a un crash financiero, la guerra económica y las crisis políticas en varios Estados, y los choques comerciales de Trump, incluido el enfrentamiento con la Unión Europea. Es probable que el apresuramiento de Trump por concretar la cumbre y sacarse la foto con Kim tenga que ver con la necesidad del magnate de mostrar algún logro en la política internacional mientras se agudiza la crisis y la guerra en Medio Oriente, recrudecen las tensiones con sus socios del G7, luego del fiasco del cónclave de Canadá y empiezan a aparecer nuevos síntomas de freno en la economía norteamericana. Una mayor “integración económica” entre ambas Coreas será una nueva fuente de confiscación contra la clase obrera de los dos lados. Extender las “zonas económicas especiales” es, por un lado, un mecanismo de superexplotación de la clase obrera del Norte y, por el otro, un arma contra los obreros del Sur para depreciar aún más los salarios, sometiéndolos a la competencia del reservorio potencial de mano de obra semiesclava del Norte. Aunque no está colocada como perspectiva inmediata, esta integración económica nos da una pista de lo que podría ser una reunificación bajo el padrinazgo de Washington. Esta apertura de la economía, más temprano que tarde, acelerará el derrumbe del régimen burocrático y la injerencia imperialista. La defensa de la autonomía política y la unidad de Corea en términos progresivos está reservada a los trabajadores. La clase obrera de Corea del Norte y del sur debe unirse y emerger como una fuerza política independiente de las fuerzas en presencia, tanto del imperialismo y sus socios locales, como del restauracionismo chino y del Estado policial norcoreano -o sea, como parte de la batalla por una Corea unida y socialista, bajo el gobierno efectivo de sus trabajadores.

15 de junio de 2018
Qué hay detrás del despido de Sturzenegger

A sólo una semana de que Sturzenegger y Dujovne anunciaran el acuerdo con el FMI como el punto de partida de una nueva “estabilización económica”, la crisis se ha llevado puesto al presidente del Banco Central. En los días previos, una nueva corrida cambiaria llevaba el dólar cerca de los 28 pesos. Mientras esto ocurría, el gobierno presentaba al FMI su “memorándum de intención”. Allí, se confirmaba un ajuste de 250.000 millones de pesos para 2019, que buscará consumarse a través de un plan de despidos y recortes de gastos. En el capítulo de “compensaciones sociales”, el acuerdo prevé la continuidad de las asignaciones familiares y por hijo, pero no hay una palabra respecto de los actuales planes sociales. En materia de subsidios a los servicios públicos, el “memo” prevé que el 90% de la tarifa de gas y luz sea cubierto por los usuarios -o sea, nuevos tarifazos. Ninguno de los anuncios, sin embargo, pudo frenar la corrida de estos días. Algunos la interpretaron como una consecuencia previsible -o “planificada”- de la exigencia del FMI para que el dólar “flote libremente” -o sea, de una mayor devaluación. Pero ello no explica por qué el BCRA intentó frenarla con la venta -estéril- de 700 millones de dólares en un día. El propio FMI había anunciado que destinaba 7500 millones de dólares del primer tramo del préstamo stand by para la estabilización de la moneda -o sea, para manejar el alcance de una devaluación. En ese cuadro, la corrida sólo puede interpretarse como parte de un desbarajuste más general del programa oficial y otros datos lo confirman. Simultáneamente, se desplomaron las acciones de los bancos y de las energéticas argentinas, en Wall Street y en la bolsa local. Un analista interpretaba la primera caída como anticipo “de lo que viene para el resto de los papeles” (Cronista.com, 14/6). Las acciones de petroleras y eléctricas, por su parte, cargan con una duda “política” de fondo: la capacidad del gobierno de trasladar, a las tarifas dolarizadas, las consecuencias de la devaluación del último mes. Mientras tanto, tenía lugar un nuevo aumento de las tasas de interés en Estados Unidos, con una revalorización del dólar y una nueva devaluación de las monedas de Brasil, México y Chile. La crisis argentina, por lo tanto, se enlaza con un agravamiento de la crisis financiera internacional, signada por las necesidades del Tesoro norteamericano de financiar un déficit creciente. Te puede interesar: Macri-FMI: el plan Cavallo. Por Jorge Altamira En este cuadro emerge toda la debilidad del “gran” salvataje del Fondo Monetario, de cara al alcance de la bancarrota argentina y de la crisis mundial. Los 50.000 millones de dólares -que serán prestados en cuotas y condicionados al ajuste- sólo alcanzan para bancar los vencimientos de capital e intereses de la deuda, de acá a finales de 2019. El FMI, en definitiva, ha “blindado” a los acreedores de Argentina. Pero con un déficit de la cuenta corriente con el exterior del orden de los 2.000/2.500 millones de dólares por mes, Argentina necesita otros 30.000 millones más allá de los fondos del FMI. La apuesta a obtener la calificación de “mercado emergente” apunta a conseguir esos fondos a través de la reanudación de la bicicleta financiera (ingreso de fondos de corto plazo del exterior). Pero en el marco de la crisis internacional y de la precariedad del programa de rescate oficial (sujeto a un ajuste brutal contra las masas), ese financiamiento no está asegurado. En las últimas horas ha circulado otra evidencia inquietante: si, como consecuencia de todo este cuadro, los fondos que salen de las Lebacs no logran reconvertirse en nueva deuda del Tesoro, esos recursos pueden terminar echando más nafta al fuego y abrirle una compuerta a una corrida bancaria. Los comentarios de los operadores financieros -“desconfianza”, “dudas políticas”, “prevenciones sobre la gobernabilidad”- dan cuenta de las reservas del ‘mundo financiero’ sobre la capacidad del macrismo de llevar adelante el brutal ajuste comprometido ante el FMI. La caída de Stuzenegger pone de manifiesto las profundas grietas que corroen a los ajustadores. Hay que tomar cuenta de este escenario para ir por nuestras reivindicaciones amenazadas, y oponerle, a este régimen quebrado, una salida de los trabajadores. Seguí leyendo: Caputo por Sturzenegger: demasiado poco para paliar una crisis de fondo. Por Gabriel Solano El pacto con el FMI y su lado B. Por Marcelo Ramal

15 de junio de 2018
Casación debe confirmar la libertad de César y Dimas

El jueves 14 se efectuó la audiencia ante la Sala I de Casación Penal, conformada por los jueces Gustavo Hornos, Carlos Mahiques y Ana María Figueroa, quienes deberán decidir sobre el fallo de la Cámara de Apelaciones Federal que revocó la libertad de César Arakaki y Dimas Ponce, otorgada al momento de su procesamiento por el juez Torres. El fallo apelado se caracteriza por su arbitrariedad. En enero, el juez Torres dispuso la excarcelación de César y Dimas, quienes pasaron entre un mes y quince días detenidos, respectivamente, aunque los mantuvo procesados por intimidación pública “y “atentado a la autoridad”, entre otras imputaciones. Un mes después, la Cámara de Apelaciones redujo estas acusaciones a delitos menores, ordinarios y excarcelables pero, al mismo tiempo, ordenó su prisión preventiva, con la acusación de que “podrían obstaculizar la marcha de la causa”. Ninguno de los dos tiene antecedentes penales y ambos cumplieron todas las exigencias impuestas por el juez a partir de su liberación. Por otra parte, la imputación de una supuesta “obstaculización de la causa” carece de cualquier sentido, pues la instrucción de la causa concluyó. Las abogadas defensoras de los compañeros, Claudia Ferrero y Liliana Alaniz, de Apel, hicieron hincapié en la irracionalidad del fallo impugnado. Los compañeros han sido procesados por supuestos delitos que tienen una escala penal máxima de cuatro años. Si fueran juzgados y condenados, en su carácter de personas sin antecedentes, la condena sería condicional, por lo cual privarlos de la libertad durante el proceso implicaría una condena anticipada antes del juicio. Estuvieron presentes en la audiencia, acompañando a César y Dimas, representantes de los organismos de Derechos Humanos, encabezados por nuestra querida y siempre presente Nora Cortiñas; María del Carmen Verdú e Ismael Jalil, de Correpi; Carlos Piatowski, del Ceprodh; “El sueco” Carlos Lordkipanidse, de la AEDD; Martín Alderete, del Cadep; y Juan Palomino, Enrique Dumont e Iván Moschner, de la Asociación Argentina de Actores, además de dirigentes políticos, familiares y amigos. Reclamamos que se revoque la pretensión de privar a César y Dimas de su libertad, ya que su cercenamiento lejos está de cualquier aplicación legal y sólo constituye un intento de aleccionar en sus personas a la movilización popular del 18 de diciembre y su resistencia ante la reforma previsional. Defendamos la libertad de Dimas y César, en la perspectiva de los nuevos atropellos que acarreará el pacto del gobierno con el FMI.

15 de junio de 2018
Filosofía y Letras: gran mesa-debate por el derecho al aborto

“¡Aborto legal / en el hospital!”, cantaba la asistencia que llenaba el aula magna de la Facultad de Filosofía y Letras al culminar el panel auspiciado por la Secretaría de Género de la Fuba (representada por Luna Palmada, militante del Partido Obrero) y que reunió a Martha Rosenberg, psicoanalista y una de las militantes fundadoras de la Campaña por el Aborto Legal y Gratuito, la escritora Claudia Piñeiro, la actriz Dolores Fonzi, Joe -activista trans- y la diputada nacional Romina Del Plá, del Frente de Izquierda - Partido Obrero. “Ya ganamos”, comenzó diciendo Rosenberg, ante los aplausos del público y luego hizo un recorrido histórico de la campaña. “De las asambleas barriales surgió la asamblea de la Campaña por el Aborto. Fuimos tomando una consistencia del movimiento que logró un consenso social sobre la necesidad de la legalización. Esta cuestión anuda una serie de reclamos sociales y hemos llegado a este punto. Ya hemos ganado”. Claudia Piñeiro, que había abierto la Feria del Libro, bregando por la legalización del aborto, contó la experiencia de las escritoras y remarcó que más de quinientas habían firmado el pronunciamiento a favor de la ley y contó cómo Cecilia Szperling la llamó una mañana diciendo: “Tenemos que hacer como las actrices y pronunciarnos”. Y así todo comenzó. La actriz Dolores Fonzi realizó una intervención emotiva. “Nunca milité en una causa, hemos pasado reuniones con diputados que dicen que votarán en contra, han sido reuniones de una respiración tántrica que algún día descargaremos. Un día me llamó Carla Peterson y me dijo: ‘¿Qué hacemos?’. Hicimos una carta desprolija, pero que reflejaba esa preocupación de todas. De repente, éramos más de setecientas actrices en todo el país y hacíamos asambleas todos los sábados. Y luego había setenta mil firmas. Y estamos acá hoy, con un dictamen favorable. Estamos aguantando las tomas estudiantiles, gracias a los estudiantes. Va a salir la ley. Gracias, y mañana nos vemos en la plaza”. La diputada Romina Del Plá había llegado un poco más tarde, por su labor parlamentaria. Estuvo hasta el último momento en el plenario de comisiones que votó el despacho mayoritario favorable al proyecto de legalización. “Tenemos dictamen por mayoría, pero mañana tenemos que superar las barreras de la movilización -dijo-. Hay quienes siguen diciendo que defienden las dos vidas, pero no defienden a nadie. Tenemos que desenvolver una gran movilización. Tenemos que decirles que no va a ser gratis su voto en contra, como dijo Claudia. A cien años de la Reforma del 18 cae otra vez la cuestión de la separación de la Iglesia y el Estado. La Iglesia es la principal operadora contra la ley. No se está ahorrando nada. Son acciones oscurantistas”. Luego, Joe contó su experiencia como persona trans, que fue atacado violentamente por ser como él era. Violentado y atacado, luego penalizado, se pronunció en favor de la ley. Fue una gran charla. Mostró las energías concentradas por la legalización del derecho al aborto, en las vísperas de su aprobación en Diputados y de la gigantesca movilización que acompañó la jornada.

15 de junio de 2018
Filosofía y Letras: gran mesa-debate por el derecho al aborto

“¡Aborto legal / en el hospital!”, cantaba la asistencia que llenaba el aula magna de la Facultad de Filosofía y Letras al culminar el panel auspiciado por la Secretaría de Género de la Fuba (representada por Luna Palmada, militante del Partido Obrero) y que reunió a Martha Rosenberg, psicoanalista y una de las militantes fundadoras de la Campaña por el Aborto Legal y Gratuito, la escritora Claudia Piñeiro, la actriz Dolores Fonzi, Joe -activista trans- y la diputada nacional Romina Del Plá, del Frente de Izquierda - Partido Obrero. “Ya ganamos”, comenzó diciendo Rosenberg, ante los aplausos del público y luego hizo un recorrido histórico de la campaña. “De las asambleas barriales surgió la asamblea de la Campaña por el Aborto. Fuimos tomando una consistencia del movimiento que logró un consenso social sobre la necesidad de la legalización. Esta cuestión anuda una serie de reclamos sociales y hemos llegado a este punto. Ya hemos ganado”. Claudia Piñeiro, que había abierto la Feria del Libro, bregando por la legalización del aborto, contó la experiencia de las escritoras y remarcó que más de quinientas habían firmado el pronunciamiento a favor de la ley y contó cómo Cecilia Szperling la llamó una mañana diciendo: “Tenemos que hacer como las actrices y pronunciarnos”. Y así todo comenzó. La actriz Dolores Fonzi realizó una intervención emotiva. “Nunca milité en una causa, hemos pasado reuniones con diputados que dicen que votarán en contra, han sido reuniones de una respiración tántrica que algún día descargaremos. Un día me llamó Carla Peterson y me dijo: ‘¿Qué hacemos?’. Hicimos una carta desprolija, pero que reflejaba esa preocupación de todas. De repente, éramos más de setecientas actrices en todo el país y hacíamos asambleas todos los sábados. Y luego había setenta mil firmas. Y estamos acá hoy, con un dictamen favorable. Estamos aguantando las tomas estudiantiles, gracias a los estudiantes. Va a salir la ley. Gracias, y mañana nos vemos en la plaza”. La diputada Romina Del Plá había llegado un poco más tarde, por su labor parlamentaria. Estuvo hasta el último momento en el plenario de comisiones que votó el despacho mayoritario favorable al proyecto de legalización. “Tenemos dictamen por mayoría, pero mañana tenemos que superar las barreras de la movilización -dijo-. Hay quienes siguen diciendo que defienden las dos vidas, pero no defienden a nadie. Tenemos que desenvolver una gran movilización. Tenemos que decirles que no va a ser gratis su voto en contra, como dijo Claudia. A cien años de la Reforma del 18 cae otra vez la cuestión de la separación de la Iglesia y el Estado. La Iglesia es la principal operadora contra la ley. No se está ahorrando nada. Son acciones oscurantistas”. Luego, Joe contó su experiencia como persona trans, que fue atacado violentamente por ser como él era. Violentado y atacado, luego penalizado, se pronunció en favor de la ley. Fue una gran charla. Mostró las energías concentradas por la legalización del derecho al aborto, en las vísperas de su aprobación en Diputados y de la gigantesca movilización que acompañó la jornada.

15 de junio de 2018
Media sanción para el proyecto de educación sexual

El movimiento de mujeres, por lejos, la expresión más dinámica y masiva de lucha en la Argentina hoy, está imponiendo en el país el debate sobre su agenda de reivindicaciones: terminar con la complicidad e inacción del Estado frente a la violencia hacia las mujeres; el combate a las redes de trata detrás de la prostitución, y la educación sexual laica y científica para poder decidir, el acceso a los anticonceptivos para no abortar y el aborto legal, seguro y gratuito en el hospital público, para que no mueran más mujeres ni sufran mutilaciones por abortos clandestinos. El proyecto de modificación a la Ley de Educación Sexual Integral (14.744), presentado por la banca bonaerense del Frente de Izquierda, pudo llegar a tratamiento en Diputados apoyado en esa fuerza y su impacto sobre los partidos políticos patronales que dominan la Legislatura. Nuestro proyecto coloca la implementación de la Educación Sexual en manos de docentes, estudiantes y organizaciones de mujeres, luego de doce años de fracaso de una ley que deja librada su implementación a las autoridades de las instituciones, cuando en la provincia de Buenos Aires la mitad de los estudiantes asiste a colegios confesionales. Por eso, todos los estudios afirman que sólo dos de cada diez recibió contenido vinculados con la ESI. La necesidad de remendar esa ley es innegable. Son los centros de estudiantes, los sindicatos docentes, las organizaciones de mujeres y la disidencia sexual las que han llevado adelante la lucha por educación sexual para decidir, concibiéndola no sólo como un problema de salud reproductiva sino, a su vez, como la reflexión crítica sobre la opresión social que impide el libre desarrollo de la sexualidad. Las propias escuelas reproducen la opresión de la mujer, con códigos de vestimenta de claro corte misógino. La sanción definitiva en la Cámara de Senadores requerirá, sin lugar a dudas, una campaña y movilización en toda la provincia, que imponga este reclamo en una cámara donde Cambiemos tiene mayoría y la oposición peronista no saca los pies del plato de la agenda oficial. Esa agenda incluyó un viaje de la gobernadora Vidal al Vaticano, en pleno debate sobre la legalización del aborto. La reunión de Vidal con el Papa es un capítulo más de la procesión de dirigentes políticos y sindicales que van a pactar con la Iglesia una política de contención social en un marco de aguda crisis política y descontento popular. Tanto Cambiemos como el pejotismo (disperso en cinco bloques) están divididos internamente respecto del debate del aborto legal y el lobby de la Iglesia católica. Legisladores y funcionarios de Cambiemos protagonizaron en los últimos días pañuelazos en favor y en contra de la legalización del aborto. En la sesión hubo diputados de Cambiemos que exhibieron los pañuelos celestes de la campaña impulsada por la Iglesia. A su vez, en Unidad Ciudadana revisten legisladores como Mariano Pinedo, quien firmó la solicitada contra el derecho al aborto junto a Menem, Moyano, Daer y Caló. El avance del movimiento de mujeres ha colocado en crisis el armado de la Iglesia católica en la provincia. Se suceden los pañuelazos por el derecho al aborto y educación sexual en colegios religiosos de toda la provincia, mientras que las convocatorias a misas y procesiones contra el proyecto de legalización son un fracaso. El reemplazo del ultramontano monseñor Héctor Aguer, “Tucho” Fernández, estrenó su cargo presionando para que no se trate nuestro proyecto del ESI en la Legislatura. Tampoco tuvo éxito. No permitamos que el lobby oscurantista sustraiga este mandato popular. Vamos por el pronunciamiento masivo de estudiantes y docentes, empezando por los centros y sindicatos, que sirvan de impulso a acciones que hagan sentir la exigencia por la aprobación de la ley. ¡Adelante!, que es la hora de la mujer trabajadora.