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Prensa Obrera N° 1501

10 de mayo de 2018 · 13 notas

Notas de este número

10 de mayo de 2018
La privatización de la formación docente

En el número anterior de Prensa Obrera, caracterizamos la iniciativa del gobierno de Larreta por la eliminación de los 29 institutos de formación docente de la Ciudad de Buenos Aires y su reemplazo por una “universidad”, que implicará un agudo proceso de descalificación y privatización. Los pocos funcionarios que han dado la cara para justificar la eliminación de los 29 institutos han apelado a la necesidad de introducir la tecnología en el proceso pedagógico. No explicaron, sin embargo, por qué si es ésta su finalidad en buena parte de los 29 institutos no están instaladas las redes de wifi o, donde sí la están, no funcionan; tampoco por qué no se distribuyen las netbook para los estudiantes y docentes. Pero dejando estos ‘pequeños’ detalles, digamos que quien ofició como presentador del proyecto en la Legislatura fue el ingeniero químico Diego Meiriño, que hizo su carrera en la Editorial Santillana, una de las principales empresas que ofrece plataformas educativas virtuales. El carácter que cobra la incorporación de tecnología en el proceso pedagógico está determinado por la naturaleza social del régimen que lo realiza. Bajo el capitalismo, ha dado lugar a la promoción de la educación a distancia, cuyos promotores inicialmente la destacaron como la revolución pedagógica más importante en más de 2.000 años, ya que la forma del “ágora romana” que, según ellos, tenemos hasta hoy, sería reemplazado por una educación no presencial, que podría ser dictada incluso desde otros países. Aquí, al negocio de la venta de plataformas educativas se le suma la penetración de las universidades extranjeras en los países de la periferia y el aumento de la ‘productividad’ docente, ya que uno solo puede dictar clases a muchos más estudiantes que de forma presencial. Pero dejando por un momento este asunto en segundo orden, la ‘educación a distancia’ tiende a reproducir un proceso pedagógico vertical y no democrático, ya que no permite el debate colectivo en las aulas. Privatización y regimentación El proyecto define a la nueva universidad como “autárquica”, lo cual supone que podrá generar sus propios recursos y administrarlos. ¿Querrán, por ejemplo, arancelar los postítulos que hoy son gratuitos? Es lo que ya sucede en todas las universidades nacionales, empezando por la UBA. La generación de recursos propios permite al Estado desentenderse del sostenimiento material de la universidad,y, a la vez, genera al interior de ésta una capa burocrática que se beneficia de este proceso de privatización. Los posgrados arancelados de las universidades nacionales en la Argentina llevaron a que muchas materias de grado pasen a los posgrados, sólo para poder cobrar por su cursada. Seguido a esto, muchos de los mejores docentes pasaron a dictar cursos en el ciclo de posgrados, para tener ingresos mayores. En sus artículos, además, no se asegura en ningún momento la estabilidad laboral de los docentes actuales, siendo que la mayoría de ellos reviste hoy la categoría de interinos. Esta privatización que impulsa el proyecto de Larreta, asume la forma de una universidad manejada por el poder político. En la actualidad, los 29 institutos tienen sus autoridades electas democráticamente por los claustros. En cambio, el proyecto establece taxativamente que los estatutos de la Unicaba serán aprobados por el jefe de Gobierno, y el rector interventor que gobernará los primeros cuatro años también será nombrado por… Rodríguez Larreta. En una comunidad con una fuerte presencia opositora al gobierno, Larreta pretende manejar la formación docente de la Ciudad con funcionarios puestos a dedo. Acompañemos a fondo la lucha planteada, porque está en juego el futuro de la educación pública.

10 de mayo de 2018
Docentes universitarios: todos al paro del 10 y el 11

El jueves 10 y viernes 11 los docentes universitarios nucleados en la Conadu Histórica organizamos la tercera jornada de paro de 48 horas en respuesta a la miserable oferta del gobierno: 2% en abril, 2% en junio, 5% en agosto y 6% en diciembre. Una propuesta en cuotas no acumulativas que, además, no contempla cláusula gatillo y que sigue sin dar respuesta al reclamo de los docentes ad honorem. Pero, como ya se expresó en el parazo del 26 y 27 pasados, recoge la bronca de la docencia universitaria ante el recorte de 3.000 millones de pesos al presupuesto universitario y la creciente indignación por la crisis económica que Macri y el “mejor equipo de los últimos 50 años” pretenden descargar sobre los trabajadores en su conjunto a fuerza de tarifazos, aumentos en el transporte, inflación galopante y ajuste. La última asamblea de AGD resolvió la continuidad del plan de lucha nacional y la necesidad de profundizarlo con un paro de 72 ó 96 horas. Lamentablemente, esta posición no logró la mayoría del plenario de secretarios generales de la Conadu Histórica que resolvió otro paro de 48 horas en coincidencia con el que ya había anunciado la otra federación, la Conadu, cuya dirección se inscribe entre quienes apuestan todas sus fichas al frente electoral en 2019. En este cuadro de profundización de la crisis y la política del gobierno de llevar adelante un ajuste ahora ya sin el relato del “gradualismo”, entendemos que se trata de un error y de una oportunidad que se pierde para dar una señal al conjunto de las luchas en curso y, sobre todo, a la cada vez más extendida deliberación en todos los lugares de trabajo y la creciente indignación popular. Asimismo, la asamblea ratificó que es con un paro activo nacional y un plan de lucha que podremos quebrar el plan de guerra de Macri y los gobernadores, y se pronunció, por unanimidad, por la necesidad de convocar a una asamblea o plenario de delegados con mandato de distintas centrales y sindicatos para unificar las luchas en curso contra los despidos, contra el tope de las paritarias, en defensa de la salud y la educación públicas. En la UBA, convertiremos esta semana en una sumatoria de jornadas de lucha que arrancó este miércoles 9, al mediodía, con un acto frente a la sede de Dosuba, junto a no docentes de Agronomía y Sociales, para denunciar el descalabro de la obra social -dirigida por la burocracia de Apuba y el Rectorado- que se traduce en aumentos de los coseguros y en caídas de prestadores. A la tarde, nos sumamos a la marcha de los terciarios contra el engendro de Unicaba y en defensa de la educación pública. El jueves 10 participaremos activamente junto con los trabajadores del Inti, Senasa, estatales en conjunto y la CTA-A, en la movilización. Y el viernes 11 cerraremos con clases públicas y charlas debates frente al Ministerio de Educación, desde las 9 hasta las 19 horas. Tenemos que seguir preparando el terreno para profundizar nuestras luchas y para unificarlas con las que despliegan o empiezan a desplegar los trabajadores. Garanticemos esta semana de lucha. Sigamos batallando por un congreso de delegados con mandato para que la salida sea de los trabajadores.

10 de mayo de 2018
CTA Micheli: una gran lista en una elección de crisis

La Coordinadora Sindical Clasista-PO presentó la Lista Nacional 3 para las elecciones de CTA convocadas por Micheli del próximo 28 de junio. Una lista de lujo, repleta de dirigentes clasistas que desarrollan las tendencias profundas a la lucha por parte de los trabajadores contra el ajuste de Macri y los gobernadores. Será candidato a secretario general Daniel “Pollo” Luna, delegado de la Naranja del Inti y referente de la ocupación del organismo y el paro de 45 días contra los despidos, una pelea que continúa con fuertes medidas de lucha hasta el día de hoy. El primer adjunto es Gustavo Burne, adjunto de la importante seccional capital de Aten Neuquén, que se encuentra en una huelga general por tiempo indeterminada contra los topes salariales del gobierno. La segunda adjunta es Lucía Maffey, referente de Jóvenes Científicos Precarizados y que fuera candidata a secretaria general de ATE-Conicet por la Multicolor, protagonista de la importante lucha que derivó en la ocupación del Ministerio de Ciencia y Técnica contra los despidos de Lino Barañao. De la vereda de enfrente tendremos a un Micheli deshojado, que desde fines de 2015 viene actuando en tándem con el kirchnerismo, acoplándose a la política de dejar pasar los ataques del gobierno en función de armar un frente en 2019 con los gobernadores del ajuste. Sus listas irán plagadas de lo más rancio del aparato del PJ. Su campaña tiene eje en la “unificación” (de aparatos) con la CTA de Yasky, pero nadie sabe siquiera si eso se concretará realmente o qué forma adoptaría esa “unificación” a futuro. Gran parte de los sindicatos de la CTA-A no serán de la partida (ATE-Nacional, Cicop, Ademys y la mayor parte de sindicatos de la Conadu Histórica), ya que se presentarán a futuro en las elecciones convocadas por el sector de De Gennaro y “Cachorro” Godoy, quienes rompieron a partir de la caja de la central. Frente a la nueva fractura, la CTA tendrá tres episodios electorales a lo largo del año. Desde la CSC-PO definimos intervenir en todas las elecciones con el planteo de una nueva dirección definida por la independencia política de la clase obrera y la unidad de la CTA mediante un Congreso de delegados con mandato de asambleas de esa central que establezca un programa frente al ajuste de Macri y los gobernadores, y un plan de acción y de lucha para llevarlo adelante, en la perspectiva de un congreso de bases de ese tipo de la CGT, las CTA y todos los sindicatos. Hemos definido armar listas seccionales y provinciales en cada elección en la que participen sindicatos de base de la central. En función de eso, hemos presentado una lista de frente único a nivel provincial en Santa Cruz, donde serán de la partida Adosac (docentes), Aprosa (salud) y Adiunpa (docentes universitarios). También presentamos listas en las seccionales de Río Turbio, Sur y Norte En Neuquén, la elección incluye a Aten y ATE, los dos sindicatos más importantes del distrito. Hemos presentado lista provincial y en tres seccionales, un reagrupamiento de más de 150 candidatos, con docentes de numerosas localidades del interior y estatales de Salud, Desarrollo Social y del Ente Provincial de Agua y Saneamiento. Días antes del cierre de listas se sumaron compañeros de Convergencia Socialista y el MST a la lista que constituimos. En Mendoza vamos por revalidación del mandato de la combativa CTA provincial con una lista encabezada por Raquel Blas, como secretaria general, y Soledad Sosa, como adjunta. Forman parte más de 100 compañeros de la combativa ATE en Acción - Lista Naranja, con fuerte presencia en los cuerpos de delegados del sector salud, Legislatura, Dinnaf, municipales, entre tantos otros. Del otro lado, se presenta una lista vinculada con el aparato del PJ provincial, que irá pegada a la lista nacional de Micheli. En Capital, ante el anuncio de que participará ATE-Capital, formamos lista con compañeros de Tribuna Estatal de más de 25 sectores de trabajo, entre ellos, delegados del Inti, Garrahan, Cultura, Economía, Justicia y Defensa. En Formosa integramos lista junto a los dirigentes del combativo gremio autoconvocado de la provincia. En el Dorado (Misiones) vamos en una lista junto a los referentes del MPL, sindicato docente, en la que va como adjunto un compañero de Tribuna Estatal de la Secretaría de Agricultura Familiar, en este momento en lucha contra los despidos y compañeros del Inta. El conjunto de la izquierda (con la excepción de Neuquén) ha desoído los llamados que hemos hecho a conformar un gran frente opositor, prefiriendo abstenerse de dar una lucha política contra uno de los sectores de la burocracia sindical de la CTA. Vamos por una gran campaña a nivel nacional y por la conquista y revalidación de comisiones directivas provinciales y seccionales, para que la lucha por una nueva dirección del movimiento obrero de otro salto.

10 de mayo de 2018
Los Suteba Multicolores retoman las medidas de fuerza

El paro del 10 de mayo es una medida convocada por las seccionales de Suteba conducidas por la combativa Lista Multicolor. La medida se aprobó en una masiva reunión de coordinación realizada en la jornada de paro del pasado 25 de abril, para dar continuidad a la lucha. Una semana después de aquel encuentro, y presionada por la base de sus sindicatos, la CTA Autónoma convocó al paro nacional para esa fecha. El ataque de Vidal Luego de la estampida del dólar, de los tarifazos impagables y del crecimiento de la carestía, María Eugenia Vidal ratificó que el aumento para los docentes bonaerenses será del 10 por ciento para el primer semestre, como parte de un aumento total del 15% en cuatro cuotas. ¡El 10% de Vidal ya fue prácticamente absorbido por la inflación del primer trimestre, que alcanzó el 8%! Un hombre del riñón de Macri, el ex presidente del Banco Nación, Carlos Melconián, confesó descarnadamente en un reportaje radial que se daba “por satisfecho si la inflación de este año no supera el 27 por ciento”. ¡10 por ciento para los docentes, pero 40 por ciento de tasa de interés para los especuladores financieros que hicieron volar el dólar, fugando 6.700 millones de dólares del país! Suteba y el Frente de Unidad Docente, impotentes El proceder de María Eugenia Vidal es una provocación alevosa, que redobla cuando se burla de los sindicatos y enchufa esta rebaja salarial histórica por decreto. La gobernadora eliminó la paritaria docente en los hechos, con la absoluta complicidad del Suteba provincial conducido por Roberto Baradel y del Frente de Unidad Docente que éste integra, que se han rendido sin lucha ante la medida. El miércoles 2 de mayo, Baradel, Petroccini y compañía fueron a la puerta de la Gobernación de Vidal para mendigarle a la gobernadora que los atienda. Luego de una hora y media de “plantón”, le dejaron una carta en la que expresaron “su malestar” y denunciaron el “desgaste de la negociación”. Se trata de una alevosa política de colaboración con Macri y los gobernadores por parte de la burocracia sindical kirchnerista. Contrasta con el enorme ejemplo de la docencia de Neuquén, que está enfrentando con paros de cinco días semanales al Vidal de su provincia -una huelga frente a la cual Ctera ha tomado una política de aislamiento feroz. Mientras Baradel le toca el timbre sin éxito a Vidal, Sonia Alesso hace una “sentada” en el Cabildo, para que Macri y el ministro de Educación, Alejandro Finocchiaro, convoquen a una paritaria nacional que ya ha sido completamente archivada en el arcón de los recuerdos, gracias justamente a la pasividad cómplice de este sector. Congreso de delegados mandatados por la base Ese mismo 10 de mayo, los Suteba multicolores realizarán un congreso provincial de delegados con mandato para decidir la continuidad del plan de lucha. Más que nunca está planteada la necesidad de imponer un congreso de delegados mandatados por la base de todos los gremios, de la CGT y las CTA, que ponga en pie el paro activo nacional y un plan de lucha, un movimiento huelguístico que quiebre el plan de guerra de Macri y los gobernadores contra la clase obrera. En la provincia de Buenos Aires, este 10 de mayo habrá una huelga provincial de hecho, pero no un plan de lucha. Para que sea así, debe tener continuidad. Le reclamamos a las direcciones de Suteba, Cicop, Asociación Judicial Bonaerense y ATE la convocatoria de un congreso de delegados mandatados por la base de todos nuestros gremios, para resolver un verdadero plan de lucha, incluyendo el paro activo provincial hasta la huelga general para quebrar el ajuste de Macri y los gobernadores.

10 de mayo de 2018
La jornada nacional de lucha del 10
Redacción

La Jornada Nacional de Lucha y Paro Nacional del 10 fue convocada por varios sindicatos y organizaciones sociales, contra los despidos, el ajuste, los tarifazos, la criminalización de la protesta y por la reapertura de las paritarias, las reincorporaciones y la libertad y la democracia sindical. Paraban los docentes bonaerenses convocados por los Sutebas Multicoles, los docentes universitarios de la Conadu Histórica, los judiciales, los médicos y los estatales de todo el país. Asimismo, se realizaban movilizaciones en distintos puntos del país. Una conferencia de prensa en la sede ade la CTA Perón anunció las medidas. Allí participaron, entre otros, Néstor Pitrola (dirigente del PO); Ileana Celotto, secretaria general de la AGD-UBA; Eduardo Chiquito Belliboni (Polo Obrero); el secretario adjunto de la CTA Autónoma, Ricardo Peidro; y el secretario general de ATE Nacional, Hugo Cachorro Godoy. Leer más: Los Suteba Multicolores retoman las medidas de fuerza Docentes universitarios: todos al paro del 10 y el 11

10 de mayo de 2018
Nuevo salto en la escalada bélica

La salida de Estados Unidos del pacto nuclear con Irán es un salto en el escenario bélico del Medio Oriente. Trump ni siquiera pudo apelar a la excusa, como hizo en el pasado frente a otros conflictos, de que el pacto nuclear haya sido violado. Todas las potencias firmantes, incluido Estados Unidos, reconocen que el acuerdo venía siendo respetado por Irán, con lo cual el abandono del mismo pone más al descubierto la provocación en marcha. English version - Versione italiana La Casa Blanca reprocha que el pacto no limita el desarrollo misilístico y de otras armas del país persa. Pero el eje de la movida apunta en otra dirección: forzar al retiro de Irán de Siria y un repliegue en su injerencia en la región. Importa señalar que Hezbollah acaba de obtener un triunfo resonante en el Líbano y las elecciones inminentes en Irak anticipan la consolidación en el poder de los proiraníes. La guerra contra Isis culminó con un fortalecimiento del régimen de Al Assad y una consolidación de la presencia de Rusia, Irán y, en menor medida, de Turquía. El mapa de la posguerra lo diseñan hoy Teherán, Moscú y parcialmente Ankara, sin la intervención de Estados Unidos y sus aliados. Este escenario pretende ser alterado por Trump. Por lo pronto, la decisión norteamericana es el guiño que venían esperando Israel y Arabia Saudita, países respaldados por Occidente que disputan con Irán la hegemonía en la región para poner en marcha una escalada militar. Un anticipo de esta amenaza se produjo a fines de abril, con un bombardeo presuntamente israelí a dos bases de ese país. La acción fue mucho más grave que el reciente bombardeo que hizo Estados Unidos con Gran Bretaña y Francia. El ataque causó la muerte de al menos dos docenas de oficiales iraníes y, en estas horas, trascendió otra operación israelí en territorio sirio. Esto se combina con un recrudecimiento de la ofensiva contra la población palestina, concentrada, en primer lugar, en la Franja de Gaza que viene siendo blanco de un hostigamiento implacable por parte de las tropas israelíes. La ruptura del acuerdo va unida a la puesta en marcha de sanciones económicas. La asfixia económica pretende asestar un fuerte golpe al régimen iraní, cuya economía ya está deteriorada. La expectativa de que la aproximación a Occidente como resultado del pacto permitiría un florecimiento económico se ha visto desmentida y la declinación de las condiciones de vida ha continuado hasta un punto tal que ha terminado provocando un estallido popular, a finales del año pasado. Una suerte de embargo sería el preludio de una intervención militar. Las sanciones anunciadas contra Irán se complementan con las que la Casa Blanca viene aplicando contra Rusia. Las represalias económicas tienden a forzar al régimen de Putin a un reparto en nuevos términos de Siria y de la región. Europa Pero el anuncio de sanciones, asimismo, es un tiro por elevación contra la Unión Europea. Trump hizo caso omiso a las peticiones de Macron y de Merkel, que viajaron hace pocos días a Washington, de que no se retirara del pacto. A este pedido se sumó también la premier británica Theresa May. Los tres países europeos ratificaron la firma y su participación en el acuerdo nuclear. Esto sube un peldaño más la tensión internacional en el marco de la guerra comercial que enfrenta Estados Unidos con Europa. Importa destacar que Washington impondrá sanciones a las empresas europeas que no abandonen sus negocios en Irán. Este hecho podría precipitar una huida de ese país. Eso incluye no sólo a las petroleras sino también a las compañías de buques, aseguradoras y bancos. Esto comprometería seriamente la producción y la exportación petrolera del país persa, cuyo principal destinatario son precisamente los países europeos. La Unión Europea estudia desde hace meses cómo puede hacer que las sanciones estadounidenses no afecten a sus empresas. Se trataría de usar algún procedimiento legal que evite que las empresas europeas sufran sanciones extraterritoriales estadounidenses y de abrir líneas de crédito en euros desde el Banco Europeo de Inversiones para apoyar a las empresas europeas con actividades en Irán. Hay una coincidencia entre los analistas de que la imposición de sanciones a las empresas europeas crearía “la mayor división entre Europa y Estados Unidos desde que el ex presidente estadounidense George W. Bush declaró la guerra a Irak en 2003” (Clarín, 3/5). La decisión norteamericana en torno de Irán ha puesto a Europa a la defensiva, que es, por otra parte, lo que viene ocurriendo en otros planos, como ha sucedido con el aumento de las tarifas del acero y del aluminio, la reforma tributaria o el abandono de los acuerdos climáticos de París. Los europeos advierten que una crisis ascendente en Medio Oriente no sólo los expone a las represalias y a un guerra comercial de consecuencias imprevisibles sino que, entre otras cosas, podría terminar provocando un nuevo aluvión de refugiados de alcance explosivo. Irán En las próximas semanas habrá que estar atentos también a la evolución interna en Irán. El presidente iraní, Rohani, pretende contrarrestar la presión norteamericana recostándose en las potencias europeas. Ha señalado que se seguirá respetando el acuerdo. Pero esta política puede terminar siendo un arma de doble filo. La Unión Europea apunta a una negociación con Irán, cuyo núcleo consistiría en “restaurar las vías de inversión a cambio de una adenda en el pacto original” (ídem). Aunque Trump rechazó esta opción, el núcleo de ese “agregado” está en sintonía con las demandas del magnate yanqui y estribaría en poner un límite en el programa de misiles balísticos de Irán y a su accionar en la región, en particular en Siria, Irak y Yemen. Por lo pronto, los líderes europeos pidieron a Irán que muestre “contención en su respuesta a la decisión estadounidense”. Esta tentativa por salvar el pacto puede terminar en un fiasco. Si esto ocurre, sería un golpe para el ala moderada del régimen (que es la que gobierna), que ha sido uno de los artífices de estos acuerdos y, como contrapartida, podría levantar cabeza el sector ultranacionalista desplazado del poder. Por supuesto, no se puede descartar que, colocado entre la espada y la pared, el propio Rohani pegue un giro. Por lo pronto, la ofensiva de Trump podría reavivar un sentimiento antiimperialista y/o “quizás un nuevo deterioro de la economía, podría multiplicar las protestas situando el país al borde de la confrontación civil” (La Nación, 9/5). Conclusión La decisión de Trump de mandar al tacho de basura el pacto con Irán muestra el carácter efímero de estos compromisos. Estamos ante equilibrios precarios, que son la antesala de nuevos ataques. Nos encontramos frente a un escenario convulsivo dominado por grandes crisis internacionales, rivalidades, guerras comerciales y tendencias a la guerra, golpes y rebeliones populares, que tienen como telón de fondo la bancarrota capitalista que hace su trabajo implacable de topo. Este escenario coloca al rojo vivo la necesidad de una campaña internacional común de la clase obrera contra la guerra y poner en pie una Internacional revolucionaria, la IV Internacional. ¡Abajo el imperialismo y las guerras imperialistas! Por la autonomía nacional de Siria y de todos los Estados del Medio Oriente. Por una Federación de Repúblicas Socialistas. Abajo el Estado sionista, por el derecho al retorno del pueblo palestino.

10 de mayo de 2018
Fuera el FMI
Redacción

La vuelta del FMI ya merece el repudio de todas las clases populares. Es que se trata de un rescate a la especulación financiera, la responsable de la corrida cambiaria, la beneficiaria de la bicicleta. El acuerdo stand-by que se cocina en Washington es una de las líneas de crédito más leoninas. El martes 15 vence la friolera de 680 mil millones de pesos en Lebacs, esos papeles de especulación financiera que ya registran una tasa de interés del 42 por ciento. Si se renuevan a esos intereses, costarán sudor y sangre de los trabajadores argentinos. Si se van al dólar, la devaluación puede alcanzar niveles hiperinflacionarios. Si se canjearan por deuda del Tesoro, el ajuste fiscal para pagarla, que exigirá el FMI, será todavía mayor. La oposición pejotista, en medio de la tormenta, le votó una de las leyes pedidas por Wall Street, la completa liberalización del mercado de capitales, justamente a los saqueadores. La "ley de tarifas" es una gota en el océano, camino al veto, para la tribuna electoral de 2019. La única oposición de fondo es la de la clase obrera, que es la que enfrentó los planes del FMI en el pasado y los enfrentó en diciembre. Organicemos la reacción de los trabajadores y el movimiento popular. No se trata de un parito aislado contra el veto, como está pensando la burocracia sindical. Se trata de un gran paro activo nacional y un plan de lucha por lo nuestro, contra la salida del FMI. Por la unidad de los trabajadores y la izquierda.

10 de mayo de 2018
El movimiento obrero frente al retorno del FMI

La apelación dramática de Macri al FMI plantea horas decisivas a los trabajadores. El movimiento obrero se debe un debate a fondo del cuadro planteado, para reaccionar de inmediato en todas nuestras filas. El rescate, que sería de 30.000 millones de dólares, no es al pueblo argentino, sino para financiar debidamente la fuga de capitales, el pasaje de los especuladores de Lebac al dólar, es decir, es un rescate a los banqueros y al repago del descomunal endeudamiento que dejó el kirchnerismo y agravó exponencialmente Macri en estos dos años y medio de gobierno. Entre este momento y la concreción del rescate mediarán muchas cosas, devaluación, paquetazo, eventual cambio de gabinete para llevarlo adelante, es decir, un golpe económico a las masas del tipo del rodrigazo de 1975 o una combinación con medidas del tipo cavallianas de 2001. En ese punto está Macri tras el fracaso de las medidas post electorales, el pacto con los gobernadores que diseñó la segunda fase de su ajuste, que ha chocado con sus propias contradicciones, tras una resistencia obrera que mostró sus dientes en diciembre, pero no pudo hacerlo retroceder. Hoy, las paritarias han sido dinamitadas por una inflación que ya marcha al 30% anual, pero que puede todavía dar un gran salto según el valor definitivo del dólar. Recordemos, también, que tarifas y combustibles están atados al dólar (y al precio internacional -en alza- del petróleo). El gobierno ha sido muy activo contra las masas, ha tenido fuerte apoyo político interno de la burguesía y de los gobiernos imperialistas, pero fracasa, fue castigado por una corrida cambiaria motorizada por sus propios socios. El FMI tiene un programa Para el FMI es estratégica una nueva reforma previsional que lleve la edad obligatoria a 70 años y termine con los beneficios de las cajas locales y sectoriales. Con toda seguridad entrará en debate la propia fórmula de actualización, porque el curso inflacionario, al igual que con los créditos UVA, ha sido contrario a lo previsto y la fórmula aprobada es antagónica con la desfinanciación progresiva hasta los 12.500 pesos, libres de aportes en todos los salarios, de aquí al año 2020. Otro aspecto vital para el FMI es la baja del gasto público, que permita el repago de una deuda cuyos intereses se han ido a las nubes con el alza de la tasa internacional. Obligará también a salir de las Lebac, mediante deuda del Tesoro, lo que multiplica la exigencia de ajuste fiscal. Allí perdemos puestos de trabajo por el recorte en obras públicas por 30.000 millones de pesos de movida, pero también estarán en la mira los planes sociales que ya fueron atacados con el plan Hacer Futuro. La reforma laboral pasa a ser cuestión de Estado. Lo fue antes y lo será más aún en el futuro inmediato, porque implica empleo joven, precario y barato. En esa línea ya falló la Corte la consideración de legal del monotributo que encubre relación de dependencia. La rebaja de indemnizaciones es también central para facilitar la racionalización de planteles. El país es y será saqueado como lo han sido los países quebrados de la Unidad Europea, por los planes de ajuste del FMI. Pero en el centro de ese saqueo está el movimiento obrero. La clase trabajadora fue víctima, a pesar de su formidable resistencia en las jornadas de diciembre, de la reforma previsional y tributaria, basada en el pacto fiscal con los gobernadores que se repartieron los 100 mil millones de pesos robados a los jubilados quienes perdieron 9 puntos porcentuales en el aumento de marzo. La burocracia sindical y las luchas obreras La CGT, impactada de lleno por la rebelión obrera de aquellas jornadas, entró en una nueva fase de maniobras y entrega. Por una parte, se apartó del proyecto de reforma laboral que ella misma pactó en todas sus alas, incluido el moyanismo, hoy semiopositor. Pero tejió de inmediato, una nueva ruta de contención: las paritarias al 15% en cuotas y sin cláusula gatillo en el marco de una escalada inflacionaria, la firma de nuevos convenios flexibles por actividad (ferroviarios), la vista gorda a la ola de despidos privados y estatales de estos cinco meses y la reforma laboral fraccionada en varias leyes, con el agregado de una nueva reforma de ART para terminar por completo con toda garantía en accidentes de trabajo. Ni Palazzo ni aceiteros resolvieron desplegar la fuerza de sus gremios esta vez para romper los topes paritarios mediante la huelga general, como lo hizo aceiteros años atrás durante el kirchnerismo. Al contrario, aceiteros ha firmado sin poner como condición los 46 despidos de Cargill en la mesa de negociación. El “éxito” del plan de contención que abarcó transversalmente a la burocracia sindical, desde Cavalieri hasta Palazzo, pasando por Víctor Santa María, el ongarismo y el moyanismo, no alcanzó, sin embargo, para evitar nuevos golpes, sino para facilitarlos. No han faltado luchas decididas contra los despidos masivos, como las del Inti, el Turbio o ahora el Senasa y más atrás Fanazul y su pueblo, entre otras. Pero el aislamiento, y las maniobras desmoralizantes de sus direcciones sindicales centrales, las van debilitando. En el plano salarial resaltan la huelga general de los docentes neuquinos y los fuertes paros de la docencia universitaria. Pero son excepciones, porque en la educación Ctera se ha plegado al bloqueo de las tendencias huelguísticas que, por ese motivo, fueron mucho menores que el año pasado en la docencia media y primaria. Hoy, se suceden renovados ataques a convenios emblemáticos como el de Luz y Fuerza de Córdoba y el Turbio. La subordinación más o menos directa a la política de “hay 2019” del pejota, en todas sus alas, orienta a las fracciones opositoras de la burocracia sindical. Incluso, ante la crisis del régimen macrista, giran hacia ese espinel los burócratas mayores, que ahora posan de opositores y hasta consideran un paro para descomprimir, ante el veto a una eventual ley opositora de cuotificación del tarifazo. Se impone una respuesta excepcional ante un momento excepcional. Pero partimos de esta distancia abismal entre las necesidades y disposición combativa de la clase obrera y la política de las distintas corrientes que atraviesan el movimiento sindical. El programa de los trabajadores y las tareas del clasismo El clasismo tiene por delante una soberbia lucha política que tenemos que acompañar desde la acción socialista del Partido Obrero y el Frente de Izquierda. Hay que contribuir a la descomunal deliberación y conmoción que atravesará a las organizaciones obreras. La Coordinadora Sindical Clasista viene trabajando en esta dirección, pero las tareas se aceleran, se hacen urgentes. Promovemos un programa de urgencia para que ante todo despido masivo se ocupen los lugares de trabajo con apoyo zonal y gremial. Para promover la reapertura de paritarias, por aumentos inmediatos de emergencia, por cláusulas gatillo. Por la duplicación inmediata de la jubilación mínima. Por el rechazo a los recursos preventivos de crisis. Por la defensa de los convenios colectivos. Por la elección de paritarios en asamblea y mandatados. Por la defensa del cuerpo de activistas. La lucha por el aborto legal, junto a los derechos de la mujer trabajadora. Este programa inmediato entre el activismo que despierta a la política, hay que acompañarlo con la comprensión que forma parte de una salida de conjunto y, por lo tanto, con la elaboración de un programa obrero de salida a la crisis. Un real congreso del movimiento obrero, mandatado, preparado, no podría eludir la discusión de un programa de poder, como ocurrió en los ‘60/’70 y en los ’80. Pero no se trata, como ha planteado la dirección aceitera, de traer a colación los programas de colaboración de clases con la burguesía nacional, del tipo de la CGT de los Argentinos o del ubaldinismo, que hoy sería con los Techint, los Bulgheroni y los Macri, sino de establecer una continuidad con el clasismo del Cordobazo: nacionalizaciones, control obrero, banca pública única, monopolio del comercio exterior, control de cambios, pero como parte de la gestión obrera de la economía -es decir, como parte de una batalla estratégica por la independencia política de la clase obrera. En esta comprensión hemos dejado planteada desde la tribuna del 1° de Mayo, la convocatoria de plenarios locales y un plenario nacional del clasismo y las luchas, para acortar distancias en la lucha por el paro activo nacional y el plan de lucha. Que no deja de ser un reclamo a todas las centrales, CGT y CTA, pero que tiene su mayor fuerza motora, justamente en superar el freno de sus direcciones mediante un congreso de delegados mandatados desde abajo. Ahora es cuando. Foto: Sebastián Baracco

10 de mayo de 2018
Lanzamos la campaña de suscripciones a PrensaObrera.com
Redacción

Desde la semana pasada, los lectores habituales de po.org.ar se encontraron con varias novedades. En especial, con el desdoblamiento de las páginas de Prensa Obrera y del Partido Obrero. Ahora, el Partido Obrero tiene una nueva página institucional, alojada en po.org.ar. Allí se encuentran los comunicados de prensa, las intervenciones televisivas y parlamentarias de nuestros voceros y diputados, la guía de locales de todo el país, la agenda de actividades y el acceso a nuestras redes sociales y a las de nuestras principales agrupaciones. Entre las novedades, además, se encuentra una nueva sección de programa, conformada por textos que aportan a la comprensión de nuestra época histórica y de la estrategia política del PO. Asimismo, la página ofrece acceso directo a Prensa Obrera y a las colecciones completas de las revistas Internacionalismo y En defensa del marxismo. Por otra parte, Prensa Obrera se encuentra ahora en PrensaObrera.com, con un diseño completamente renovado. Además de las notas del día y los informes que proveen los y las corresponsales de lucha de todo el país, allí se encuentran también las coberturas y producciones audiovisuales propias. Todos los días, Prensa Obrera tiene una edición “vespertina” a través de WhatsApp, con una selección de artículos destacados. Además, los jueves se encuentran en PrensaObrera.com todos los artículos de la edición impresa. La separación de ambos sitios servirá para mejorar nuestro posicionamiento en los motores de búsqueda y aumentar el número de visitas. Campaña de suscripciones Todo este desarrollo digital y en las redes sociales es el producto de dos años de intenso trabajo. Los resultados son palpables pues, año a año, venimos duplicando nuestra audiencia. Sin embargo, todavía tenemos muchos desafíos por delante, que van desde la restauración del archivo completo de Política Obrera-Prensa Obrera (actualmente sólo está disponible a partir de 2004) hasta la adquisición de tecnología para mejorar las transmisiones en vivo y la ampliación de la redacción, para brindar una cobertura más ágil y completa de las luchas y de los temas políticos acuciantes. La cuestión adquiere renovada urgencia frente al agravamiento de la crisis política y económica, que impone la necesidad de contar con un medio de comunicación veloz, eficaz y de gran alcance, como el que la web puede brindar. Y para potenciar las campañas por objetivos cruciales para las masas, como la lucha por el aborto legal, seguro y gratuito, la reconvocatoria de las paritarias, la lucha contra los despidos o por la organización socialista de la juventud. Por supuesto, esto insume recursos económicos. Por eso hemos lanzado -a la par de las tradicionales suscripciones a la versión impresa de nuestro semanario y a la revista En defensa del marxismo- una novedosa campaña de suscripciones a PrensaObrera.com . A cambio de un aporte de 100, 200 ó 500 pesos mensuales, los suscriptores tendrán acceso exclusivo al PDF de la versión impresa. La suscripción se realiza a través de la página web en un simple paso. Lanzamos, entonces, una campaña por conquistar el apoyo político de nuestros lectores, simpatizantes y del activismo, interesados en la difusión de las luchas obreras y populares, así como en la formación y propaganda socialistas. Nos hemos fijado el objetivo de lograr mil suscripciones en esta primera etapa, de aquí a fin de año. Todos los militantes del Partido Obrero, en todo el país, trabajaremos por coronar con éxito este desafío.

10 de mayo de 2018
1° de Mayo con aceiteros, un debate necesario

Tras una movilización de más de mil trabajadores por las calles de Villa Gobernador Gálvez, se realizó el acto por el Día Internacional de los Trabajadores, convocado por la Federación Aceitera, con la participación de sindicatos y organizaciones políticas. La acción vino a rodear de solidaridad a la lucha aceitera, en protesta por los despidos arbitrarios en Cargill. Desde el Partido Obrero, participamos con una importante delegación obrera junto a la Unión de Juventudes por el Socialismo y compañeros terciarios en lucha de Villa Gobernador Gálvez. “Multisectoriales” vs. independencia política de la clase obrera En el debate organizativo propusimos un acto de las luchas obreras, mientras se multiplican los despidos, sigue la lucha paritaria y la crisis por el cierre de fábricas. La propuesta no fue recogida y los compañeros despedidos no pudieron tomar la palabra. En su lugar, se leyó un documento que reivindica el programa del 1° de Mayo de la CGT de los Argentinos de 1968, un eje de la CTA Autónoma. El texto pondera la letra constitucional en torno de los derechos laborales, desconociendo que es el propio Estado el que violenta el cuerpo social de la Constitución; hace un llamado tácito a actuar en frente común con las Pymes, que impulsan la reforma laboral antiobrera. No llama a que la clase obrera intervenga en la crisis, en primer lugar, denunciando el pacto de Macri y la CGT ni la entrega completa de los despedidos por parte de la CTA. El programa de la CGT-A constituyó un llamado de la burocracia sindical peronista a que la clase obrera actúe en un frente único con la burguesía nacional, la misma que extorsiona por la devaluación del peso (Aceitera General Deheza), que apela a los recursos preventivos de crisis para atacar los derechos laborales (Coto), que precariza y flexibiliza a los compañeros y compañeras (Vicentín). Toda ella apoya la reforma laboral e hizo votar el robo a los jubilados. Son las que se benefician de los tarifazos, como el grupo Mindlind y Bulgheroni. El rescate de este programa está al servicio de las “multisectoriales”, un frente de colaboración de clases que impulsan la burocracia sindical y la oposición patronal, para desviar al movimiento obrero y llevarlo al carril de la burguesía falsamente nacional. La reivindicación de este programa contrasta con la reivindicación de la huelga general con la que la Federación Aceitera arrancó oportunamente un salario equivalente a la canasta familiar, totalmente ausente del programa de la CGT-A. La recuperación de este programa supone una contradicción con la pelea por el aborto legal a la que se adhirió en el documento, ya que el mismo propone una alianza con los curas “tercermundistas” de la Iglesia católica, la alianza que promueven en la actualidad el PCR, la CCC y Patria Grande, alineados con el papa Bergoglio y el PJ. El documento falsea: “el Programa del 1° de Mayo de la CGT de los Argentinos (…) conjugó lo mejor de la experiencia del movimiento obrero organizado, que supo ser protagonista de jornadas históricas como el Cordobazo”. La CGT-A no fue motora del Cordobazo, se trató de una gesta obrera que abrió el período del clasismo, corporizado por los sindicatos Sitrac-Sitram, superador por completo de la CGT-A de Raimundo Ongaro que se disuelve rápidamente ante una orden de Perón. En definitiva, el programa de la CGT-A carece de los elementos programáticos para llevar adelante una pelea a fondo, porque se opone a la independencia política de la clase obrera. Nuestro planteo Desde el Partido Obrero y la Coordinadora Sindical Clasista participamos activamente de la jornada, pero no suscribimos el documento. Planteamos un plenario obrero, en el camino de Congreso de delegados de base con mandato de asambleas de la CGT, las CTA y todos los sindicatos, para definir un programa, un plan de lucha y dar una respuesta del conjunto. Por un paro activo nacional y un plan de lucha contra el ajuste de Macri y los gobernadores.

10 de mayo de 2018
[Editorial] La última carta

El llamado desesperado de Macri a Lagarde para solicitar un rescate del FMI muestra que el gobierno camina sobre la cornisa. Las medidas anunciadas a fin de la semana pasada fracasaron sin miramientos. Ni la tasa de interés del 40% ni el anuncio de un recorte presupuestario fueron suficientes para detener la corrida contra el peso y la fuga de capitales. La metástasis de la crisis capitalista se expandió por todo el organismo: la venta masiva de Lebac derivó en una caída en picada de las acciones y de los bonos de deuda, tanto los cotizados en pesos como en dólares. La pérdida de valor de las empresas argentinas batió todos los récord. Quienes se conformaban a sí mismos caracterizando la crisis como “cambiaria”, vieron rápidamente como ésta se transformaba en financiera y hasta en comercial. Sucede que varios diarios destacaron que la falta de liquidez estaba afectando la cadena de pagos de las pymes, que no podían hacer frente a sus obligaciones. La suba de tasas convirtió a los descubiertos de los bancos en expropiatorios. Los propagandistas del oficialismo que se amparaban en la ‘robustez’ de las reservas del Banco Central de la República Argentina para negar la posibilidad de una crisis que derive incluso en un defol fueron refutados por la propia realidad. La fuga de capitales de los últimos meses equivalió al 15% de las reservas brutas del BCRA. Sólo los vencimientos de Lebac del martes 15 superan los 600.000 millones de pesos, lo que al tipo de cambio actual significan casi 30.000 millones de dólares -el 60% de las reservas brutas del BCRA. La evidencia que la liquidación de Lebac para pasarse al dólar seguiría sin importar ya la tasa de interés que se pague, colocaba al gobierno en una disyuntiva: o admitir una megadevaluación y acelerar un rodrigazo, o buscar un rescate desesperado del FMI. La viabilidad de esta alternativa todavía está por verse. Lo peor, por venir La carta del FMI, sin embargo, deberá pasar la prueba de los acontecimientos. Ejecutivos de los bancos de inversión hicieron saber que la Argentina no califica para los créditos flexibles. Acaba de conocerse la noticia de que el gobierno deberá conformarse con un crédito stand by, que tiene muchas menos condiciones pero es por montos menores. Esos mismos ejecutivos, sin embargo, señalaron que sería una señal negativa que el monto pactado no sea ‘importante’. Los 30.000 millones de dólares que, según trascendió, el gobierno solicitaría, podría tener gusto a poco. Es que como señalamos más arriba, esa cifra equivale sólo a los vencimientos de Lebac de la semana próxima. Resta todavía financiar un déficit de balanza de pagos que supera los 30.000 millones de dólares y que el gobierno hoy no puede conseguir sin pagar tasas usurarias superiores al 11% anual en dólares. Se trata de una tasa compatible con un país quebrado. Quienes se jactaban de haber evitado que la Argentina sea Venezuela están siguiendo la ruta más directa a Caracas. En estas condiciones, el financiamiento que podría brindar el FMI se parece como dos gotas de agua al ‘blindaje’ de De la Rúa. Este sirvió para financiar la fuga de capitales del círculo rojo y una vez que ésta concluyera se procedió a decretar la quiebra del país. Después de todo, la película tiene hasta los mismos actores. El actual presidente del Banco Central, Federico Sturzenegger, fue procesado por la Justicia por este acto delincuencial que concluyó con un aumento sustancial de la deuda externa de la Argentina. Si Macri lo designó fue justamente por estos antecedentes. Un préstamo del FMI no modifica en nada el camino hacia el precipicio que sigue el gobierno; en el mejor de los casos, puede reducir la velocidad de la caída. Se plantean, por lo tanto, medidas de fondo que hasta ahora el gobierno ha querido eludir, porque teme caer en el intento. En su reciente aparición televisiva, Cavallo se pronunció porque el gobierno dejase salir todos los dólares del carry trade, lo cual supone una megadevalución y un rodrigazo. Otros sectores ya han planteado que el gobierno debe transformar las Lebac del Banco Central en deuda del Tesoro, para zafar de los vencimientos quincenales de lo que es una verdadera bola de nieve que alcanzó la dimensión de 1,2 billón de pesos y que se ajusta a una tasa de interés del 40% anual. Una medida de este tipo debería ser forzosa, extendiendo unilateralmente los plazos de pagos y al menos el interés inicial a pagar. Paradójicamente, tendríamos de parte del macrismo una medida semiexpropiatoria y un semidefol. Una megadevaluación podría ser útil para licuar el pasivo del Banco Central, ya que las Lebac están emitidas en pesos. Sin embargo, encarecería la deuda en dólares del Tesoro y, por sobre todo, echaría más leña al fuego de la inflación. La dolarización de las tarifas y naftas es incompatible con un rodrigazo, salvo que se quiera generar una rebelión popular. La inviabilidad de todo este esquema se prueba en el hecho de que el agente de las petroleras Aranguren ha salido de emergencia a anunciar un ‘congelamiento’ de los combustibles. Sin embargo, las petroleras han puesto condiciones leoninas. Los aumentos que no se hacen ahora se acumulan todos para el segundo semestre, en cuotas mensuales hasta fin de año. En la letra chica se estableció que si por algún motivo este sendero de precios no se puede aplicar, el gobierno compensará a las empresas con subsidios. Las contradicciones saltan a la vista: por un lado, el gobierno anuncia la rebaja del déficit y, por el otro, se compromete a más subsidios. Estamos frente al perro que se muerde la cola. Ajuste y política El anuncio del pedido de rescate al FMI ha colocado al gobierno a merced del capital financiero internacional. Esto es simple de entender. Macri se ha quedado sin restos para defender en una negociación la continuidad del ‘gradualismo’. Su único punto fuerte es, paródicamente, su gran debilidad. El gobierno podrá amenazar con su caída para reclamar condiciones menos severas en una negociación. Es que no caben dudas que la caída del macrismo será un golpe a los planes imperialistas en la región, impactará en la crisis brasilera y en la capacidad de intervenir en Venezuela. Siendo cierto esto, el gran capital quiere a Macri para emprender una ofensiva contra las masas. Su permanencia dependerá de su capacidad para cumplir su función. El FMI ya hizo saber sus exigencias el año pasado, en oportunidad de la revisión anual de la economía argentina. Estas incluían una reforma previsional más a fondo, que establezca la suba de la edad de jubilación a los 70 años y la vuelta al sistema de capitalización; la reforma laboral con el objetivo de fondo de terminar con la llamada ‘ultraactividad’, que permite la renovación automática de los convenios colectivos; un ajuste fiscal más pronunciado, que alcance los sistemas de salud y educación; una mayor presión a las provincias y municipios para que apliquen ellas mismas el ajuste sobre sus trabajadores. Este plan de guerra contra las masas, sin embargo, el macrismo lo ha ido aplicando hasta donde la resistencia popular se lo permitió sin revertir la quiebra del Estado y el vaciamiento financiero del país. El problema de fondo es que el macrismo carece de los recursos políticos para un ajuste de esta envergadura. Si no pudo hacerlo en su momento de ascenso, menos podrá ahora que camina sobre la cornisa. La crisis económica se transforma por esta vía en una crisis política. La negociación con el FMI no se limitará al plan económico sino también a quien lo aplica. No podemos descartar en los próximos días y semanas cambios de gabinete e incluso ensayos de gobierno de coalición, ya sea mediante una mayor presencia de los aliados de Cambiemos en el gabinete o el ingreso de algún pejotista. La cercanía de las elecciones es un obstáculo no menor para estos experimentos. La hoja de ruta del gobierno iba en un sentido inverso: disputarle al pejotismo, que le votó las leyes en el Congreso, todas las gobernaciones en las elecciones del año que viene. El anuncio de la salida de Monzó confesó que en el círculo íntimo del gobierno se había tomado la decisión de rechazar compromisos electorales con el pejotismo. Ahora que el gobierno está en retroceso, la cuestión se invirtió: será difícil encontrar sectores de peso dispuestos a sacrificarse por la continuidad del macrismo. A la acción El movimiento obrero enfrenta esta nueva etapa en un cuadro defensivo. Luego de las jornadas del 14 y 18 de diciembre, donde mostró la disposición de lucha un sector amplio de los trabajadores, la burocracia sindical selló un pacto con el gobierno para aislar las luchas y hacer pasar las paritarias a la baja, dejar pasar los despidos y reflotar la reforma laboral. En este punto, el fracaso del gobierno ha sido también el de la burocracia sindical, cuya autoridad ante los trabajadores se ha visto nuevamente golpeada. La incapacidad de la CGT para reagruparse expresa la falta de liderazgo interno y es una expresión acentuada de la descomposición del peronismo. El kirchnerismo, por su lado, va a la rastra del pejotismo en todos los terrenos. Las direcciones sindicales que se referencian con el kirchnerismo han firmado paritarias del mismo tenor que los gordos de la CGT. El ‘frente único contra el macrismo’ ha sido la excusa para acelerar su derechismo. La velocidad que ha tomado la crisis plantea la necesidad de tomar la iniciativa política. El impacto en la conciencia de los trabajadores deberá evaluarse en la propia acción. El reclamo de un paro nacional y un plan de lucha a la CGT y las centrales sindicales sigue siendo un planteo valioso, porque prefigura una respuesta de conjunto del movimiento obrero ante la crisis y apuntala luchas parciales que sufren dificultades como resultado del aislamiento. Pero es necesario que ese planteo el activismo lo realice postulándose como dirección alternativa, tanto por sus métodos como por su programa. El planteo del Congreso de delegados con mandato de sus bases, mediante asambleas, dirigido a todos los sindicatos y centrales debe ser una campaña central, para cuestionar la legitimidad de la burocracia en el manejo de las organizaciones obreras y postular una intervención independiente. Los sindicatos, comisiones internas y tendencias del movimiento obrero que luchan por esta perspectiva deben agruparse ellas mismas y convocar un plenario obrero con estos planteos de fondo. El agravamiento inusitado de la crisis coloca la cuestión del programa en el orden del día, ante las variantes de recambio capitalista y compromisos que planteará la oposición y la burocracia sindical. En ese sentido, planteamos la anulación del tarifazo y la reconvocatoria inmediata de todas las paritarias; la prohibición de despidos y suspensiones; la defensa de los convenios colectivos y el rechazo a la reforma laboral; la nacionalización de los recursos naturales y energéticos bajo la dirección de los trabajadores; el repudio a la deuda externa y la nacionalización de la banca y el comercio exterior. Esta perspectiva ha sido marcada claramente por el Frente de Izquierda en una declaración elaborada por su Mesa Nacional. Contra los que postulan que la crisis conduce a la unidad de toda la oposición -es decir, al pacto con el pejotismo y el massismo ajustador-, nosotros planteamos la unidad de la izquierda y el movimiento obrero para derrotar al macrismo y abrir una perspectiva de gobierno de los trabajadores.

10 de mayo de 2018
Toyota: reforma laboral “a la japonesa”
Corresponsal

Ricardo Pignanelli, fiel a su estilo de representante de los intereses patronales, se ha acercado al oficialismo para negociar los términos y la adaptación de la reforma laboral dentro del Smata, modificando según la conveniencia de cada empresa los convenios colectivos de trabajo. Así pasaron las suspensiones masivas en Volkswagen y Ford, el banco de horas en Nissan, etc. Dentro de Toyota, la implementación de una reforma laboral interna es un hecho cotidiano, a pesar de ser la única automotriz que no tiene problemas de producción ni de ventas, sino que está expandiendo su producción. Con el incremento de los ritmos, la reducción de los tiempos en las líneas, la empresa japonesa quiere producir miles de camionetas más con los mismos trabajadores, llevándolos a niveles de superexplotación. Este ajuste productivo incrementará el ya explosivo nivel de enfermedades profesionales que sufren los trabajadores. Al incremento de los ritmos se le suma una innovación en los premios de presentismo. Se necesita un colchón de tres meses de asistencia perfecta para recién cobrar los premios de producción y presentismo. Este colchón obliga a los trabajadores a ir a trabajar en cualquier condición (leáse enfermos) para no perder el 20% del sueldo que representan los premios. Pero la compañía nipona necesita aún más precarización: por eso negoció con el Smata los contratos a prueba por dos años (próximamente incorporados al convenio). Esto, teniendo en cuenta que los trabajadores a prueba sufren la presión para trabajar todas las horas extras que requiera la fábrica y, un dato fundamental: con los nuevos ritmos de producción, muchos trabajadores se lesionan antes de llegar a los dos años, por lo que se convierten en trabajadores reciclables ¡sin costos indemnizatorios! (los trabajadores efectivos a raíz de esto quedarán en la mira: siendo más caros, la mayoría lesionados y con más derechos, la patronal buscará sacárselos de encima para quedarse con los eventuales de dos años). El nuevo cuerpo de delegados recientemente electo en la planta no puede dejar pasar sin respuesta los planes flexibilizadores de la empresa y el Smata: es necesario que se convoquen a asambleas para discutir como enfrentamos en Toyota nuestra propia reforma laboral.

10 de mayo de 2018
Aborto legal en el Congreso y crisis económica

Los testimonios que se encuentran en el terreno de la defensa del aborto legal han sido variados y enriquecedores, como la fuerte declaración testimonial de Norma Cuevas, la madre de Ana María Acevedo (que murió por la negativa a practicarle un aborto terapéutico), quien acusó al Estado y a la Iglesia, o la de Flor de la Ve, quien afirmó que “el femicida de mi madre fue el Estado”. Por su parte, la Iglesia intensificó, a través de su constelación de fundaciones y ONGs, la campaña en contra de la legalización. Entre la veterinaria Zimmerman, que le da besos a muñecos de fetos de dimensiones fantásticas y los nomina como “desaparecidos”, y los curas villeros, que psicopatean a la población con comparaciones similares entre el genocidio de la dictadura y el aborto, no hay grieta. Sin embargo, aún no ha comenzado el debate y tras bambalinas se tejen las alternativas a la legalización que reclama el movimiento popular. El FpV, que tiene 65 diputados, afirmó que nueve votarían en contra. En el caso de Cambiemos, sobre 107 diputados se estima que la mitad está a favor y la mitad en contra, o aún no se han decidido. Entre estos últimos se encuentra la mayoría de los 30 indecisos que definirán cualquier votación. Antes, el diputado del PRO que dirige toda la estrategia por el tema aborto, Daniel Lipovetski, armó las comisiones por las que debía pasar el proyecto de legalización de tal manera que en la integración total del Plenario de comisiones es dudoso que el dictamen que salga defienda el proyecto de ley de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto, a no ser que decidan que algunos diputados opositores se ausenten en el momento de votar un dictamen. En la Comisión de Legislación penal, la mayoría antiderechos es importante. En el caso de que llegara al pleno de Diputados un proyecto adverso o devaluado con relación al reclamo de legalización, esto no implica que allí no pueda conformarse otra mayoría para finalmente votar la legalización, aunque no sería el escenario deseado. El contraste entre la mayoría social, que empuja por la aprobación de la legalización, y el panorama peleado en el Congreso, es pronunciado. Crisis y aborto La coyuntura de profundización de la crisis, a partir del fracaso completo de la estrategia económica de Cambiemos durante estos dos años, que contó con el acompañamiento del PJ en diferentes variantes, exige reflexionar al respecto de cómo abordar esta demanda. El ataque a las masas es completo y el pedido al FMI incluirá nuevos ajustes. El aborto clandestino agrava estas castigadas condiciones de vida de las trabajadoras. En una reciente convocatoria del Colectivo feminista “Ni Una menos” a la asamblea por el armado del 3 de junio, en el análisis del contexto actual de acuerdos con el FMI e incremento de golpes a la clase obrera, apenas se menciona el caso de la detención de Belén, sin reclamar la aprobación del aborto legal y sin dejar registro de crítica a los gobernadores del PJ (que vehiculizaron y aplicaron las leyes de ajuste, como ocurre hoy con la de mercado de capitales) y a la burocracia sindical, sus paritarias a la baja y su negativa a defender el aborto legal, como si no fueran las trabajadoras las más perjudicadas. Este “antimacrismo” no incluiría asestarle un golpe al gobierno luchando por triunfar por el aborto legal. La cuestión política y de clase se impone aquí ante la cuestión de la mujer, pero por la negativa. La agenda de la mujer es relegada en el altar de un objetivo político que choca con el aborto legal, la reorganización del PJ para 2019, que incluye una alianza con el clero, con los clericalistas de la Ctep y con los gobernadores, entre ellos, los responsables del aparato político y judicial que detuvo a Belén en 2014, el ex gobernador kirchnerista, Alperovich y el ex ministro de Salud y actual gobernador, Manzur. 3 de junio El próximo 3 de junio deberá tener como banderas fundamentales la lucha contra los acuerdos con el FMI, el salvataje a petroleras y empresas de servicios, y todo el paquete antiobrero que impulsa el gobierno y el triunfo en la conquista del aborto legal y la lucha por la separación de la Iglesia del Estado. En este campo, de ninguna manera pueden militar buena parte de quienes quieren reagruparse para alternativizar al macrismo, sencillamente porque son tan ajustadores y sostenedores de la violencia contra las mujeres como aquéllos que hoy gobiernan. Nuestra construcción debe acrecentarse en las calles y sus expresiones políticas deben ponerse a prueba en el campo de la intervención concreta en favor de los derechos de las mujeres, sin condenar al movimiento a consumir la cicuta o el cianuro de la política que son para las mujeres, cualquiera de sus expresiones patronales. Vamos por un 3 de junio que reclame paro activo y plan de lucha para derrotar el ajuste, la reforma laboral y los tarifazos, y que proclame el estado de alerta y movilización permanente de las mujeres hasta conquistar el aborto legal y avanzar así en la separación de la Iglesia del Estado. Foto: Juan Diez