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Prensa Obrera N° 1500

3 de mayo de 2018 · 31 notas

Notas de este número

3 de mayo de 2018
El Cutralcazo y la lucha contra el menemismo
Redacción

El plan económico de Menem despertó tempranamente una ola de huelgas contra las privatizaciones, que fueron quebradas debido a la colaboración de la burocracia sindical con el gobierno. Rápidamente, sin embargo, los efectos devastadores de la política de hambre y ajuste del menemismo dieron paso a grandes levantamientos populares. El primero de ellos fue el Santiagueñazo, en 1993, que Prensa Obrera calificó en su tapa como “El Cordobazo de los ‘90”. El número 500 de PO, de junio de 1996, coincidió con el primer Cutralcazo, un levantamiento en las localidades neuquinas de Cutral-Có y Plaza Huincul que -detonado por el convenio del gobierno con una planta de fertilizantes canadiense- planteó reivindicaciones como los 500 pesos mensuales de seguro al desocupado y el reclamo a la libertad de Panario y otros presos políticos. Como resultado de la privatización de YPF y Gas del Estado, en aquellas localidades la desocupación ascendía al 30%. De activistas de las empresas privatizadas se nutrió, en todo el país, el movimiento de desocupados. El PO intervino activamente en la organización del movimiento piquetero, la fracción desocupada de la clase obrera que se transformó en el factor más dinámico de la lucha contra el menemismo y enfrentaría posteriormente a De la Rúa, Duhalde y los intentos de cooptación del kirchnerismo. En septiembre de 1996, en los orígenes de ese movimiento, Prensa Obrera plantea la necesidad de un congreso nacional de desocupados (PO, 12/9/96). La orientación de la CTA y la CCC en el movimiento, denunciada en Prensa Obrera, buscará en cambio encuadrar a los desocupados en multisectoriales con la Iglesia y sectores patronales perjudicados por el menemismo. “El Estado capitalista y los Menem y Cavallo se encuentran cada vez más acorralados por una marea popular desesperada” (PO N° 500, ídem), indicaba PO. La Alianza UCR-Frepaso, constituida un año más tarde con el apoyo de un ala de la burocracia sindical (CTA, etc.), buscará desviar esas energías. Su gobierno debutaría, en 1999, con una represión contra piqueteros en un puente de Corrientes que dejó varios muertos.

3 de mayo de 2018
[Edicion especial #1500] Algunas tapas históricas de Prensa Obrera
Redacción

En ocasión de la edición número 1500 de prensa obrera hemos realizado la siguiente selección de tapas históricas de política obrera y prensa obrera El Cordobazo La guerra de Malvinas La lucha contra la dictadura y la demagogia democratizante Del alfonsinismo al menemismo El Cutralcazo y la lucha contra el menemismo El número 1.000, en medio de la lucha contra los K El asesinato de Mariano Ferreyra El ascenso de la izquierda

3 de mayo de 2018
Del alfonsinismo al menemismo
Redacción

Raúl Alfonsín debió adelantar seis meses su salida de la presidencia en medio de un derrumbe económico (hiperinflación, fuga de capitales, etc.). Dejaba detrás de sí la represión contra la ocupación de la Ford con 3 mil infantes, las leyes de obediencia debida y punto final, el arresto de la dirección del PO en medio de los saqueos de 1989 y un tendal de ataques a la clase obrera en los que contó con el apoyo del justicialismo. “Con 17 provincias en su poder y mayoría en el Senado, el PJ respaldó todas las leyes y resoluciones reaccionarías y antiobreras del radicalismo. Votó todas las leyes de Presupuesto que incluye el pago de la deuda externa; votó los ascensos de los militares genocidas, anticipándose a las leyes de punto final y obediencia debida; votó los ‘impuestazos’ y ‘tarifazos’; fue un colaborador de primera línea en la derrote de la huelga docente de 1988 (PO N° 262, 28/3/89). Cualquier semejanza con la actualidad no es coincidencia. Sobre Menem, el sucesor de Alfonsín, que había desenvuelto una intensa demagogia sobre un “salariazo” y una “revolución productiva” en las elecciones de mayo de 1989, Prensa Obrera denunció tempranamente su orientación: “una devaluación histórica permanente, la caída histórica de los salarios, la eliminación de la protección laboral y del mercado nacional, la privatización de las ramas más importantes que se encuentran en manos del Estado con la aplicación para ese fin de los títulos de la deuda externa y un gigantesco impuesto al consumo” (PO N° 265, 19/4/89). Igual que Alfonsín, Menem se preparaba para servir a la clase dominante. Por eso, la Casa Rosada no cambiaba de dueño (PO N° 272, 29/6/89). “El pueblo argentino va camino a protagonizar una nueva experiencia con el peronismo”, analizaba Prensa Obrera poco antes de esas elecciones (ídem), y realizaba la siguiente advertencia: “Vote por Menem y le sale un Angeloz… o un Alsogaray”, en referencia a sus competidores del radicalismo y la Ucedé. Los principales referentes de esta fuerza conservadora se integrarían al gobierno menemista como funcionarios poco tiempo después.

3 de mayo de 2018
Tres meses de lucha en el Inti
Corresponsal

El pasado 26 de abril, al cumplirse tres meses de los despidos en Inti y tras el fracaso de la mesa negociadora de la patronal y ATE, los trabajadores votamos en asamblea retomar el plan de lucha. Se resolvió un corte de la General Paz para ese día, que fue reprimido, y un cronograma de acampe y actividades por 48 y 72 horas para esta semana y la siguiente. Inicio del conflicto El 26 de enero, ATE anunció que habría 258 despidos. Desde la Naranja impulsamos asambleas sectoriales y, sobre la base de una preparación política previa, iniciamos una profunda deliberación que provocó, esa misma tarde, una movilización de mil trabajadores en la puerta del local de ATE. Con la firme decisión de ganar la calle contra los despidos, los trabajadores del Inti cortamos ese día la General Paz y luego resolvimos en asamblea la permanencia en el instituto. Las autoridades decretaron un asueto (lock-out) que se extendió por dos semanas, con el objetivo de aislar a los trabajadores que permanecían dentro del predio. Por el contrario, el acampe fue el escenario de una de las experiencias más conmovedoras de esta lucha, reuniendo a más de mil trabajadores diariamente y despertando una simpatía creciente de la población. Alambrado de por medio, enfrentamos la lluvia de telegramas, las acusaciones públicas, y definimos los pasos a seguir en cada instancia. Las asambleas de cada sector y la asamblea general fueron dos de los núcleos organizativos y deliberativos del conflicto. Paro, permanencia y acampe Ante el fracaso del aislamiento que pretendían con el lock-out, la patronal levantó el asueto. La reapertura fue recibida por una asamblea de 1.200 trabajadores que resolvió el paro total, manteniendo permanencia y acampe. Se iniciaba una nueva etapa en el conflicto. El acampe del Inti se convirtió en un centro de organización y de discusión política de un importante sector de los trabajadores y de la población. Desde la Naranja impulsamos la comisión de familiares y amigos, que jugó un papel central, sosteniendo actividades durante los 47 días de acampe. Nuevo golpe patronal: descuentos masivos Marzo comenzó con un ataque patronal inédito en el Inti: descuentos del 40% del sueldo de febrero a más de mil trabajadores bajo el falso ítem “ausente injustificado”, el cual pretendía presionar por vía del fantasma de ser causal de futuros despidos. A pesar de la amenaza de nuevos descuentos para abril, las medidas se mantuvieron por ocho días más. A los 47 días, la Junta interna de ATE (de la lista Verde, ligada a “Cachorro” Godoy) propuso suspender todas las medidas a cambio de una supuesta oferta patronal: 45 reincorporaciones inmediatas, 20 días hábiles para discutir los restantes casos y la devolución de los descuentos. Desde la Naranja propusimos acudir a esa convocatoria, pero manteniendo las medidas de lucha y rechazamos las condiciones planteadas para la “mesa”: ninguna negociación contra los ajustadores puede avanzar con los trabajadores inmovilizados. Además, la propuesta tenía la limitación de que no estaba formalizada por escrito, por lo que era un terreno de maniobras para la patronal. En asamblea dividida, se resolvió recorrer esa experiencia. El levantamiento del paro encontró sustento en la política patronal de desgaste y la incapacidad de las direcciones de ATE (Nacional y Capital) para afrontar el golpe de los descuentos, ya que eludieron realizar las presentaciones legales correspondientes y además se negaron a realizar aportes significativos para contrarrestar los descuentos. La mesa de “negociación” Durante 30 días de “negociación”, no hubo reincorporaciones ni devolución de descuentos. Por el contrario, la patronal avanzó en el control del predio: vallaron la zona de acampe, contrataron seguridad privada, desplazaron a directores que apoyaron la lucha y abrieron retiros voluntarios. Bajo la amenaza que toda acción hacía “caer las negociaciones”, la paz social fue la política de la Junta Interna de ATE, llevando el conflicto a un impasse. La pretendida normalización del instituto fue combatida con una deliberación constante en los sectores y con la presencia de los despedidos dentro del Inti. Por otro lado, la reinstalación por la vía judicial de 21 delegados (diez de la Naranja) ha sido un elemento moralizador y un punto de apoyo para seguir luchando. Nueva etapa del plan de lucha La “negociación” no era más que una mesa de rendición. Esta comprensión y la importante reserva de lucha de los trabajadores ha replanteado el cuadro general del conflicto. Se abre una nueva etapa. Los trabajadores del Inti seguimos enfrentando la ofensiva integral de las autoridades, como parte del ajuste de Macri y los gobernadores. Las posibilidades de ganar esta lucha siguen planteadas y se ven reforzadas por la propia política del gobierno que empuja a nuevos trabajadores a luchar contra el ajuste y los despidos en masa. Vamos por la reincorporación de los despedidos, la devolución de los descuentos y contra la reestructuración del instituto que implica su desguace y privatización.

3 de mayo de 2018
La lucha contra la dictadura y la demagogia democratizante
Redacción

La primera edición de Prensa Obrera (14/12/82) salió a 48 horas de una manifestación convocada por la Multipartidaria. Ese “pentágono burgués”, como lo define aquel primer número (integrado por la UCR, el PJ, el Partido Intransigente, el Partido Demócrata Cristiano y el Movimiento de Integración y Desarrollo), había convocado esa primera marcha a regañadientes, al cabo de casi dos años de existencia. La función política de la Multipartidaria era impedir la intervención de las masas frente a la descomposición de la dictadura. Dicha descomposición había alumbrado un período de luchas. “Entre 1980 y 1981, los conflictos obreros se multiplicaron por tres en relación con los primeros años de la dictadura. La desocupación y subocupación habían pasado de un 9,2 a un 12,7 por ciento y el salario real había descendido un 40 por ciento respecto de 1974” (PO N° 1.214). El 7 de noviembre de 1981, una regimentada movilización a San Cayetano de la CGT por “pan, paz y trabajo” se transforma en un episodio clave de la resistencia de masas a la dictadura, con obreros y estudiantes clamando por la caídadel régimen y por los desaparecidos. En marzo de 1982, 50 mil obreros protagonizaron la mayor movilización contra el régimen. El 6 de diciembre de ese año se produce un paro general masivo. Prensa Obrera, heredera de Política Obrera, intervino ante la manifestación del 16 con la consigna “Fuera la dictadura ya” y ejerció una fuerte crítica al colaboracionismo de la Multipartidaria. “Cuando un país entero va a la huelga y gana las calles, no se está limitando a pedir rectificaciones de rumbo (…) lo que está diciendo es que quiere la liquidación del régimen imperante” (PO N° 1, 14/12/82). Unos meses más tarde, Prensa Obrera batallaría contra la demagogia democratizante de Alfonsín. Advertía que el nuevo gobierno era “el fruto de un compromiso con la dictadura” y que “las bases sociales y los aparatos políticos de ésta no serán desmantelados. El borrón y cuenta nueva no caracteriza a un gobierno democrático” (PO N° 40, 24/11/1983). La justeza de esa caracterización se revelaría rápidamente.

3 de mayo de 2018
Docentes universitarios: cómo seguirla

Este 26 y 27 de abril, con un nuevo parazo, la docencia universitaria rechazó, en esta segunda etapa del plan de lucha, la propuesta del gobierno: 15% en cuatro cuotas: 2% en abril, 2% en junio, 5% en agosto y 6% en diciembre, todo no acumulativo y sin cláusula gatillo. El gobierno del tarifazo nos presentó la “oferta” como inflexible, agregando también que no volverían a reunirse mientras se convoquen medidas de fuerza. Un paquete absolutamente acorde al techo salarial que pretende imponer Macri a todos los trabajadores y al ajuste que viene aplicando en la educación superior con el achique presupuestario de 3 mil millones de pesos que decidió con el acuerdo de los rectores. Si bien ya se venía sintiendo en cada debate entre docentes, la propuesta tuvo el efecto de la nafta en el fuego: la adhesión a la medida de fuerza se amplió en todo el país y se radicalizaron las acciones de lucha, tras conocerse la oferta salarial del gobierno en la segunda reunión paritaria, traducida por los docentes como una nueva provocación. En su comunicado, Conadu Histórica informó de un nivel de acatamiento de entre el 70 y el 90% en las distintas universidades. En la UBA, además de un altísimo nivel de ausentismo en las aulas, se realizaron, junto a la colaboración activa de los estudiantes organizados por la Fuba, cientos de clases públicas, diez cortes en distintos puntos de la ciudad, pañuelazos a favor del aborto legal, actos, actividad con los vecinos y hasta un guardapolvazo para denunciar el trabajo gratuito. Estas dos jornadas de 48 horas cada una han producido una gran movilización de los docentes, y preparado el mejor terreno para profundizar el plan de acción. Sin embargo, esta realidad contrasta con lo desplegado por la mayoría de los gremios de base agrupados en la Conadu, federación K donde, salvo en Rosario y Río Cuarto, las pocas acciones (La Plata y Córdoba) fueron sostenidas e impulsadas por la oposición clasista, en enfrentamiento con la falta de iniciativa y el freno a la evolución de los docentes aplicado por las direcciones sindicales. El motivo no es secreto ni nuevo. Fue expuesto claramente por el diputado Pablo Carro, ex secretario general de Adiuc-Córdoba, en la audiencia pública realizada entre diputados de diversos bloques el 11 de abril en el Congreso Nacional, y en apoyo a la lucha de la docencia universitaria. Allí, luego de sostener que ni las luchas ni las acciones de los sindicatos combativos alcanzaban, llamó a centrarse en el año 2019. En ese mismo sentido, en la propia formulación de “Jornada de protesta, con cortes, clases públicas y paro” con que convocó a este 26 y 27, la Conadu amparó a las asociaciones que no desarrollaron ninguna acción y que terminaron cobijándose en una radio abierta en el Ministerio de Educación, donde los distintos oradores de esa federación también miraron el horizonte de 2019 como argumento para frenar la lucha de hoy por nuestro salario y el conjunto de las reivindicaciones. Para superar estos límites y a las direcciones que no apuestan a ganar este conflicto, desde la Agrupación Naranja entendemos como fundamental el debate y la decisión colectiva de todos los docentes para resolver de conjunto, en base a los mandatos de las distintas asambleas de base, cómo continuamos con esta batalla por nuestro salario, por nuestro convenio colectivo de trabajo y por la defensa de la universidad pública. Como ya se han expresado los docentes tucumanos en la asamblea de Adiunt, gremio dirigido por la Naranja, es necesario la continuidad y la profundización de las acciones. Tenemos que avanzar en un paro de no menos de 72 horas y lanzar la convocatoria a una gran movilización nacional docente y estudiantil a Plaza de Mayo, que pueda empalmar con otras luchas educativas en curso, como en Neuquén o la cada vez más masiva protesta y movilización de los estudiantes y docentes terciarios en defensa de los 29 institutos de profesorado amenazados con el cierre. Estamos en un momento clave y la respuesta de los docentes, allí donde se han organizado los paros, demuestra que hay conciencia y fuerza para quebrar el techo salarial.

3 de mayo de 2018
Pitrola: “Impulsemos un plenario obrero por un paro activo nacional”

En su visita por Bahía Blanca, Néstor Pitrola fue intensamente consultado por los medios locales sobre la explosiva crisis desatada por los tarifazos. Pitrola destacó el proyecto presentado por Romina Del Plá, en donde se plantea retrotraer las tarifas a 2016 y la apertura de los libros de las concesionarias privadas que, luego de acumular superganancias con los subsidios del kirchnerismo, ahora lo hacen con los tarifazos y la dolarización de Macri. Propuso como salida a la crisis energética la nacionalización de la industria petrolera y gasífera, bajo control de sus trabajadores, y subrayó la demagogia parlamentaria de la oposición pejotista que, olfateando el repudio popular, maniobra con rebajas parciales de impuestos y gradualismo para salvar el núcleo del tarifazo y a los Mindlin y compañía “que crecieron exponencialmente con los subsidios kirchneristas y ahora lo vuelven a hacer con los tarifazos macristas”. También fue consultado sobre el avance del narcotráfico en la ciudad, a raíz de los numerosos y recientes casos, frente a lo cual Pitrola fue contundente: “Es mentira que el Estado esté combatiendo el narcotráfico”, ya que “no se va a la cabeza del narcotráfico, que es ir contra el lavado de dinero y el compromiso de la Justicia. Este gobierno hizo lo mismo que el anterior, hacer un blanqueo sin preguntarle a nadie de dónde venían los fondos”. Como parte de su agenda, Pitrola visitó el acampe en el acceso al Puerto de Ingeniero White que realizan los trabajadores aceiteros de Cargill, en lucha frente a despidos y el lock-out patronal que la empresa lleva desde hace más de una semana. En este lugar de lucha tuvo espacio la jornada del 1° de Mayo, convocada por el Sindicato Aceitero, Sitraic, Suteba, CTA y también por el Frente de Izquierda. En el intercambio, los trabajadores aceiteros brindaron detalles sobre cómo está prevista la modificación del convenio colectivo en la rama, precarizando las condiciones de trabajo de acuerdo con el tamaño de las empresas, especialmente en las Pymes. El motivo principal de la visita de Pitrola fue la exposición de las conclusiones del XXV Congreso del Partido Obrero, que se realizó en la Universidad Nacional del Sur, con la presencia de más de cien personas, entre ellas docentes de Suteba y la UNS, municipales, aceiteros (quienes brindaron un saludo e invitaron al acto del 1° de Mayo), del Sitraic y estudiantes de la UNS y terciarios. Pitrola remarcó la elaboración política del congreso a la luz de los recientes acontecimientos nacionales (fuga de capitales, crisis por tarifazos) e internacionales (golpe judicial en Brasil, masacres imperialistas en Siria). Del debate, sobresale la tarea imperiosa de promover un “plenario obrero convocado por los sindicatos independientes en Bahía Blanca, en el camino del Congreso de delegados mandatados por las bases de la CGT, la CTA y todo el movimiento obrero”. Tareas que buscan unir a los trabajadores para derrotar el ajuste de Macri y los gobernadores, mediante un paro activo nacional y un plan de lucha. Pitrola opuso la independencia política de los trabajadores, al autopretendido “frente antimacrista”, que busca replegar cualquier desarrollo de las luchas en pos de que “hay 2019” en favor del PJ y el kirchnerismo. La presencia de Pitrola en Bahía dejó tareas planteadas a la vanguardia obrera. El PO bahiense pone manos a la obra.

3 de mayo de 2018
Lo que está en juego en Corea

El viernes pasado, los jefes de Gobierno de Corea, norte y sur, anunciaron la firma inminente de un tratado de paz en una ceremonia cuya coreografía fue preparada con la meticulosidad característica del show político. Los mandamases de todo el mundo saludaron el apretón de manos de los mandatarios y la Bolsa de Seúl se adelantó al evento con subas elevadas. Hyundai Construcciones, mascarón de proa del capital sureño, se disparó un 28 por ciento, mientras bajaba la cotización de los seguros contra defol. El diario Financial Times (25/4), que registra la noticia, comenta que Hyundai es la compañía con mayor experiencia en el sector de construcción de Corea del Norte y que “ha trabajado en proyectos de alto perfil, incluido aquellos relacionados con hoteles en el sudeste, un estadio en Pyongyang y un complejo industrial próximo a la zona desmilitarizada”. Los chaebol (holdings de empresas) surcoreanos y los ‘comunistas’ norteños son viejos conocidos. ‘Fuego y furia’ Luego de dos años de ensayos misilísticos, de parte de Norcorea, con capacidad para transportar ojivas nucleares, incluso algunos de largo alcance, que podrían alcanzar la costa oeste de Estados Unidos, ¿cómo habría que interpretar este giro aparente de 180°? En este mismo período, el gobierno de Trump trasladó una armada cargada de cohetería nuclear al noreste de Asia, con la proclamada intención de desatar “el fuego y la furia” contra Corea del Norte. Logró, además, algo en principio sorprendente -que Rusia y China se asociaran a una acentuación del embargo económico contra el régimen de Kim Jong-un. En varias oportunidades, el Financial Times citó a fuentes de China que advertían de una discusión política acerca de la posibilidad de que China pudiera acompañar a Trump en un ataque a Corea del Norte. La agencia rusa de noticias, Russia Today, dio a conocer la última advertencia de Rusia: “No podemos tolerar las pruebas nucleares de Corea del Norte cerca de nuestras fronteras” (18/4). O sea que una semana antes del ‘día histórico’ en la zona desmilitarizada de la frontera, la presión a favor de la “desnuclearización” de Corea del Norte seguía sin tregua. Trump se apresuró a festejar el encuentro entre Kim Jong-un, el norteño, y Moon Jae-in, el sureño, como la consecuencia de su política de apriete bélico y económico extremo. Un observador especializado sostiene, sin embargo, lo contrario, porque ha sido bajo el gobierno de Trump (y en la última etapa de Obama), precisamente, cuando Norcorea realizó sus ensayos militares más significativos. Por otro lado, la iniciativa adoptada por el jefe de Gobierno de Surcorea ya había sido anunciada en la campaña electoral que lo llevó a la victoria. Ha sido la orientación estratégica del centro-izquierda desde mandatos anteriores, que fue bloqueada por Estados Unidos y por crisis internacionales. Esta estrategia, que lleva la etiqueta de Sunshine, aboga por la penetración económica en el Norte, bajo la tutela política del Estado policial en presencia. Este planteo de ‘reunificación’ de la península, que evita la unificación estatal, ganó impulso como consecuencia del hundimiento de la derecha surcoreana, opuesta al Sunshine, cuyo último gobierno terminó en la cárcel por actos de corrupción. Capitalismo a la norcoreana Es incuestionable, entonces, que en un marco de extorsiones internacionales excepcionales, por un lado, y amenazas de guerra y de contra guerra, por el otro, el régimen de Kim Jong-un ha acompañado la iniciativa de alcanzar un acuerdo de paz, bajo la presión de sus propios intereses sociales, como ya intentó hacerlo en el pasado. En 2009, Goldmann Sachs proyectó que el producto interno bruto de una Corea unificada podría superar los de Francia, Alemania e incluso Japón en 30 años, apuntando a la enorme riqueza mineral de Corea del Norte. La expectativa del banco acerca de una unificación era del tipo Hong Kong-China, no de la alemana. Ese acuerdo de paz, sin embargo, requiere el apoyo de Estados Unidos y de China, incluso porque son los firmantes del armisticio que se encuentra en vigencia desde 1953, cuando finalizó la guerra de Corea. El desafío político estratégico para las masas trabajadoras del norte y del sur es la capacidad para imponer, por la vía de la movilización y la construcción de una alternativa política independiente, la autonomía política de Corea en su conjunto, frente a las presiones y condicionamientos del imperialismo yanqui, por un lado, y el restauracionismo capitalista chino, por el otro. Trump y el chino XI Jing-pin están relativamente unidos en evitar que la crisis coreana derive en un proceso autonómico. El plato fuerte de este proceso, sin embargo, todavía no ha sido servido. Aunque el ex director de la CIA y actual secretario de Estado, Mark Pompeio, se reunió con Kim en Pyonyang hace poco, los resultados de la reunión no han sido concluyentes. Corea del Norte solamente aceptaría llegar a una “desnuclearización” cuando se cumplan todas las condiciones de un acuerdo general; Trump exige que sea el punto de partida. Para Norcorea, la ‘desnuclearización’, al final del proceso diplomático, debe incluir la clausura de las bases norteamericanas en el Sur e incluso la presencia de una armada nuclear de Estados Unidos en el noreste asiático. Todo esto es lo que deberían discutir Trump y Kim en una reunión prevista, aunque sin fecha, si es que antes se aceptan las condiciones mínimas de uno y otro. El imperialismo yanqui, con todo, no tiene una posición unificada, porque para muchos grupos de poder, la exigencia de “desnuclearización” debería ser reemplazada por un control “intrusivo” de los sitios y arsenales de Corea del Norte, de modo de no dilatar un proceso de colonización económica que pondría en acción a numerosos actores capitalistas que se encuentran opacados, en la actualidad, por la omnipresencia del régimen burocrático-policial. De acuerdo con numerosos observadores, esta variante sería la que más preocupa al régimen de Pekín, porque podría resultar en una hegemonía norteamericana en Corea del Norte. Crisis mundial Es bastante claro que la cuestión coreana se desenvuelve condicionada por una crisis mundial, que va desde el resurgimiento de tendencias a un crash financiero, la guerra económica y las crisis políticas en varios Estados, con el centro ocupado por los enfrentamientos de Estados Unidos, de un parte, y Rusia y China de la otra -sin minimizar los choques comerciales de Trump con la Unión Europea. En este escenario, la ruptura del tratado nuclear con Irán, firmado por todas las grandes potencias en presencia, que ha prometido Trump, ocupa un lugar relevante. No solamente atiza la guerra en el Medio Oriente, por el reclamo de que Irán se retire de Siria y del Líbano, y de que abandone el espacio geo-político que va hasta el Mediterráneo, que sería ocupado por Israel y Arabia Saudita. También significa una luz roja para la cuestión coreana, porque refuerza la desconfianza de que Trump cumpla los términos de los papeleríos que se firmen. Las negociaciones de paz, en relación con Corea, se presentan como una pulseada política que opera como el preludio de la guerra que dice querer evitar. La diplomacia ha sido siempre un juego mafioso de las grandes potencias, pero es evidente que su degeneración ha alcanzado niveles mucho mayores desde la disolución de la URSS. Todos los acuerdos firmados por la Otan con la burocracia rusa fueron enviados al tacho de basura -desde la anexión de Alemania oriental, el bombardeo y fragmentación de Yugoslavia, el asalto a la periferia de la ex Unión Soviética, hasta la más reciente anexión virtual de Ucrania. Macron y Merkel ya han anunciado que exigirán a Irán una revisión del acuerdo, con énfasis en la contención política de Irán en las crisis de Siria, Bahrein, Qatar, Yemen, Líbano -o sea, dar satisfacción a la expansión criminal del sionismo. Las masas y los aparatos Una mayoría inmensa de coreanos, según encuestas, apoyan un acuerdo de paz e incluso, condicionalmente, una unificación de la península. Es indudable que son amparados en parte por el poder político, que busca un respaldo popular para su objetivo del Sunshine. En Seúl se han registrado manifestaciones masivas de jóvenes en apoyo de un acuerdo de paz, pero que podría evolucionar, a partir de las contradicciones de todo el proceso, hacia el reclamo de una unificación autónoma y democrática. Esta evolución demuestra el papel estratégico enorme que podría jugar la clase obrera, que tiene una tradición de combatividad enorme en el Sur. Un planteo a favor de una Asamblea Constituyente libremente electa en Corea en su conjunto, sería un golpe monumental al imperialismo y al restauracionismo, que se enfrentan por un nuevo reparto de Corea, y liberaría a las masas coreanas del yugo del Estado policial, que no solamente caracteriza al Norte sino también al Estado capitalista super-explotador del Sur. Una política propia de los trabajadores de Corea ofrecería una nueva perspectiva a los de Japón, cuyo régimen enfrenta una crisis política terminal y que constituye uno de los principales obstáculos a una salida autónoma, democrática y potencialmente socialista para toda la península coreana.

3 de mayo de 2018
La guerra de Malvinas
Redacción

Ante la guerra de Malvinas, Política Obrera desenvolvió un planteo antiimperialista que incluía al mismo tiempo una denuncia implacable de la dictadura militar. En PO N° 328, publicado días después de la ocupación de las islas por parte del gobierno argentino, se advierte que la dictadura había apelado a dicha medida “para salir de su profunda crisis e impasse internas”. Se trataba de “un simulacro de soberanía nacional”, por parte de un gobierno sometido al imperialismo por su política económica e internacional. Al ocupar las islas, Galtieri especulaba inclusive con algún tipo de apoyo norteamericano y negociación ulterior con los ingleses, que no prosperaron. Al revés que las fuerzas de izquierda europeas que se encolumnaron con el imperialismo con el argumento de que enfrente había una dictadura, PO colocó como problema principal la derrota de los ‘demócratas’ imperialistas. Y llamó a hacerlo con un programa revolucionario: confiscación del capital imperialista, armamento de los trabajadores, denuncia de las tendencias capituladoras de la dictadura.

3 de mayo de 2018
[Editorial] Una crisis sobre sus propias premisas

Es claro que la crisis actual se funda en las premisas de la propia política del gobierno. La renovada tregua que la burocracia sindical le otorgó al macrismo, luego de las jornadas de diciembre, le permitió a éste retomar la iniciativa y aplicar buena parte de su política. Impuso en una mayoría de sindicatos las paritarias del 15% sin cláusula gatillo, con despidos masivos en el Estado y una nueva tanda de tarifazos, tal como estaba pactado con petroleras y privatizadas. Incluso sacó del cajón la reforma laboral archivada en diciembre y la enviaron al Congreso con un guiño favorable de la burocracia sindical y del pejotismo, al menos en el 90% de su articulado. Con aval de la UIA y aplauso de las Pymes reintrodujeron la rebaja indemnizatoria que facilita el despido, la racionalización de planteles y el reemplazo de trabajadores por el empleo joven, precario y con salarios basura. Sin embargo, el gobierno enfrenta la crisis más grave desde su asunción, sin poder culpar a la oposición por bloquear su programa. Al revés, ha sido su aplicación sistemática la que creó la crisis actual. ¿Errores no forzados? Este análisis se opone a los que sostienen que el gobierno ha cometido ‘errores no forzados’, y que busca salvar la política en curso con correcciones menores. Quieren ocultar el agotamiento del rescate capitalista que el macrismo vino a operar en favor del capital internacional. El repunte inflacionario ha colocado en cuestión las paritarias ya firmadas, así como también la viabilidad de los créditos hipotecarios que se ajustan por el índice de precios y que permitieron un crecimiento de la construcción. Al mismo tiempo, la inflación recrea la crisis cambiaria y comercial que pretendieron resolver con la devaluación de diciembre. La carestía creciente también explica la caída del consumo masivo, con la que pretenden justificar los despidos en supermercados. Y cuestiona la continuidad de los tarifazos, que echan más leña al fuego de la inflación. Pero la inflación es, en verdad, la consecuencia de todas las contradicciones de la política económica. El endeudamiento masivo ha dado lugar a una emisión monetaria similar a la del kirchnerismo, con consecuencias también similares sobre los precios. Las Lebac, utilizadas para esterilizar esa emisión, agravan a término lo que pretenden solucionar, ya que cada rescate requiere una emisión adicional para pagar intereses crecientes y una mayor tasa de interés para compensar la inflación y la tasa de devaluación. El atraso cambiario generado por el ingreso de dólares de la deuda produjo un déficit de 10.000 millones de dólares de la balanza comercial, lo que llevó a un choque con grupos capitalistas locales. La devaluación de fin del año pasado y principios de este año, impulsada para compensar a estos grupos, puso en crisis al carry trade, que exige un tipo de cambio planchado. De modo general, la suba de la tasa de interés de Estados Unidos ha reforzado la tendencia siempre presente a la fuga de capitales, que ha sido récord en los primeros meses de 2018. El encarecimiento del crédito internacional plantea la imposibilidad de financiar una economía quebrada, con un déficit de balance de pagos (diferencia entre entrada y salida de divisas) de 30.000 millones de dólares al año. A la luz de lo señalado quedan expuestas las improvisaciones del gobierno. Un ejemplo claro es lo que puede suceder con las jubilaciones. Ocurre que la crisis de fin de año con la reforma previsional no fue otra cosa que el intento de robarle a los jubilados 100.000 millones de pesos mediante el cambio de la fórmula de movilidad, dándole mayor relevancia al ajuste por inflación que por crecimiento económico (indexación trimestral 70%, crecimiento económico 30%). Ahora bien, como resultado de la crisis, todas las previsiones han reducido el crecimiento del PBI de este año a un 2%, mientras se elevan las expectativas inflacionarias. Al final del camino, al gobierno le puede salir el tiro por la culata y terminar pagando con el nuevo cálculo más que con el anterior, mientras la Anses se desfinancia como resultado de la disminución progresiva de aportes patronales. La cuestión política La crisis económica ha golpeado fuertemente la imagen del gobierno. Buena parte del oficialismo admite que la propia figura de Macri está por perforar -hacia abajo- la delicada línea de los 40 puntos de intención de voto. O sea que el propio gobierno que instaló que iba por su reelección, ahora descubre que no tiene los votos para lograrlo. Que en la oposición no haya nadie que demuestre un liderazgo no sirve como consuelo. Después de todo, el propio macrismo llegó al gobierno por el agotamiento del kirchnerismo. La historia puede repetirse, pero al revés. Las divisiones al interior del oficialismo son una manifestación de esta crisis política. La salida de Monzó, partidario de un cogobierno con el pejotismo, plantea la alternativa del pasaje a la oposición de parte del oficialismo. La oposición pejotista vive su propia encrucijada. Si quiere canalizar el repudio al gobierno debe evitar aparecer respaldando las iniciativas ajustadoras del oficialismo, pero para ganarse el apoyo de la clase capitalista debe impulsar un programa de ajuste. En relación con las tarifas, el pejotismo y el massismo han acordado un proyecto que plantea ajustarlas a futuro en base al aumento de salarios y una reducción del 50% del IVA en las boletas. La propuesta es ultra-conservadora, ya que reconoce los tarifazos superiores al 1.000% realizados en estos dos años. Ni por asomo plantea revisar el esquema de explotación de servicios públicos e hidrocarburos por parte de los monopolios privados. El ajuste de las tarifas al índice de salarios pretenderá esgrimirse en favor de un virtual congelamiento de éstos, ya que cualquier aumento conquistado con lucha se traslada inmediatamente a las tarifas, con el impacto directo e indirecto que tienen sobre los precios y la inflación de conjunto. Con todas estas limitaciones, el proyecto para el gobierno es inaceptable, ya que plantea una mayor crisis fiscal y la necesidad de un mayor endeudamiento. Las más grandes centrales empresariales han salido a cuestionarlo y Macri ha anunciado que vetará la ley, en caso que se apruebe. Pero mientras utilizan la cuestión tarifaria para explotar el creciente repudio al gobierno, el pejotismo y el massismo han pactado con el gobierno la aprobación de la reforma laboral que entró al Senado en una versión fraccionada. Este acuerdo ha sido elaborado cuidadosamente con la burocracia sindical, en todas sus variantes. Esta burocracia, incluidas sus alas kirchneristas, se ha sumado a la firma de paritarias del 15% en cuotas reclamadas por Triaca y las patronales. El último en sumar su firma fue el bancario Palazzo, que entregó la lucha que venían librando los bancarios con mucha determinación. En momentos que se plantea la reapertura de todas las paritarias ya cerradas al 15%, el kirchnerismo hace su aporte a la tregua con el gobierno, admitiendo una rebaja salarial ante una patronal con gran capacidad económica para atender reclamos salariales. Qué hacer Aunque los Pichetto, Massa y Urtubey quieren jugar su partida dejando fuera a los trabajadores, un veto del gobierno a la ley tarifaria puede generar una crisis que derive en una intervención popular. La tregua de la burocracia no ha permitido que los trabajadores expresen su repudio mediante una acción sindical sostenida y de conjunto. Pero no ha pasado una semana sin que se produjeran manifestaciones populares de masas, ya sea por el reclamo del aborto legal o por el asesinato de un chofer de colectivo, o por la violación de una menor ante las zonas liberadas de la policía. En Argentina, todas las clases sociales están soliviantadas. A los juegos por arriba de la oposición pejotista es necesario oponerle una política que impulse la intervención de los trabajadores. No queremos maniobras de desgaste sino derrotar al gobierno y conquistar los reclamos populares -éste debe ser el mensaje del Frente de Izquierda a todos los trabajadores, las mujeres y la juventud. Para eso es necesario un programa. Contra el tarifazo, planteamos la anulación de los aumentos dispuestos por el macrismo, la apertura de los libros de las empresas y la nacionalización sin pago de los recursos naturales y energéticos bajo gestión de los trabajadores. Ante la inflación creciente, planteamos la reconvocatoria de todas las paritarias ya cerradas. Llamamos a comenzar un plan de movilizaciones y actos contra la reforma laboral, pactada por el gobierno, la oposición pejotista y la burocracia sindical. Para conquistar el derecho al aborto, reforzar la acción callejera al acercarse el momento de la votación en el Congreso. Apoyar con todo las luchas tenaces contra los topes paritarios de Aten Neuquén y docentes universitarios, a imponer un curso huelguístico contra los paros dosificados de Baradel. A coordinar las acciones en apoyo a las grandes luchas como mineros del Turbio o el Inti. A ganar la calle contra las contrarreformas educativas, como lo están haciendo masivamente los terciarios, a los que se suman los secundarios y universitarios. Llamamos a realizar una campaña contra el pacto Macri-CGT, planteando la necesidad de un paro activo nacional y un plan de lucha, por la reapertura de las paritarias, contra los tarifazos y despidos, y por el retiro de la reforma laboral del Congreso. Ante la traición de la burocracia, planteamos la necesidad de un Congreso de delegados mandatados por asambleas de bases de la CGT, la CTA y todos los sindicatos, para que los trabajadores tomen en sus manos la lucha contra el gobierno. Impulsamos un reagrupamiento del sindicalismo combativo y clasista con estas perspectivas. Como votó el XXV Congreso del Partido Obrero e hicimos sonar muy fuerte en la tribuna del 1º de Mayo, levantamos la consigna “por la unidad de la clase obrera y la izquierda para derrotar el ajuste de Macri y los gobernadores con los métodos de la movilización popular y la lucha de clases”.

3 de mayo de 2018
Prensa Obrera #1500

A fines de mayo de 1989, el juez Larrambebere ordenó el encarcelamiento de una gran parte de la dirección del Partido Obrero, de numerosos militantes y el allanamiento de locales partidarios, atribuyéndonos la responsabilidad de las movilizaciones políticas y de los ataques a supermercados que gran parte del pueblo estaba desarrollando frente a la hiperinflación desatada por el gobierno de Raúl Alfonsín. Luego de detenerme en la Casa Rosada, donde me encontraba para protestar contra estos atropellos ante ministros del gabinete, y mantenerme enseguida incomunicado durante varios días en la Jefatura de Policía, me sometió a la indagatoria del caso. En determinado momento del interrogatorio me pidió que reconociera la autenticidad de un ejemplar de nuestro periódico, que había sacado de su gaveta. Para mi gran sorpresa, denunció que las protestas populares se producían en las horas siguientes del día de su salida semanal. Ante el exabrupto, no vacilé en responderle que sabía de periódicos que habían ajustado su periodicidad a la marcha de las luchas sociales, pero no había conocido ningún caso de rebeliones populares que se hubieran adaptado al cronograma establecido de un órgano de prensa. Estábamos discutiendo acerca de Prensa Obrera, cuya edición número 1.500 el lector tiene en sus manos o en su correo. La provocación de Larrambebere ilustraba simbólicamente la influencia del órgano de propaganda del Partido Obrero. PO, PO, PO Prensa Obrera salió a la luz en diciembre de 1982, para hacer frente a una nueva etapa política -la salida pactada de la dictadura militar, tanto con los partidos capitalistas, el aparato estatal y las principales potencias extranjeras. No marcó, de ningún modo, una ruptura sino una continuidad. Ese mismo diciembre había salido el último número de Política Obrera, nuestra prensa clandestina, que en esa época era también el nombre de nuestra organización, ilegalizados por el decreto N° 1 de la Junta Militar -a las 7:30 horas del 24 de marzo de 1976. Como observó el corresponsal en Buenos Aires de la Folha de São Paulo”, Clóvis Rossi, nos habíamos arreglado para luchar por la legalidad de la misma sigla, PO, que se encontraba proscripta. Cuando algunos adversarios políticos del Partido Obrero se interrogan acerca de la popularidad del nombre de nuestro partido, la respuesta tiene que ver con la tenacidad para defender una continuidad política, que no es otra cosa que la continuidad de una lucha por la conquista del poder político por parte de la clase obrera y la defensa del internacionalismo proletario -o sea, la revolución mundial. En la izquierda ha sido muy frecuente el cambio del rótulo de la prensa oficial, incluso en la actualidad, lo que obedece por sobre todo a las oscilaciones políticas constantes y la adaptación sin principios a los vaivenes de situaciones políticas determinadas. Prensa Obrera ha ejercido una influencia protagónica en la construcción política revolucionaria, como había ocurrido con Política Obrera, cuyo primer número apareció en marzo de 1964. De entrada definimos, en Política Obrera, un programa y nuestra estrategia, que se vieron confirmadas en los hechos históricos del período. A título de ejemplo, desarrollamos una polémica enérgica contra el foquismo, en defensa de una perspectiva de rebelión popular, que rápidamente validó el Cordobazo y las rebeliones provinciales sucesivas. Contra todas las fuerzas políticas en presencia, sin ninguna excepción, advertimos acerca del carácter contrarrevolucionario del retorno de Perón, que se manifestó enseguida en los golpes de Estado en las provincias, el pacto social, una legislación antiobrera, las Tres A y la militarización de la cuenca industrial del Paraná. Nuestra prensa se lanzó, inmediatamente después, a la defensa de la huelga general de junio-julio de 1975 y a la centralización de las Coordinadoras obreras zonales. Más tarde, con la designación de Videla, como comandante en jefe del Ejército, por parte del gobierno peronista, Política Obrera desarrolló una vigorosa campaña contra el golpe militar. Es muy instructivo, aún hoy, leer nuestra caracterización de la dictadura y sus crisis sucesivas, la caracterización oportuna de su agotamiento y nuestra posición en la guerra de Malvinas. Piqueteros, Mariano, Frente de Izquierda Prensa Obrera ha seguido esa escuela. Sus páginas fueron decisivas en la campaña para unificar al movimiento de desocupados, desde mediados del año 2000, y contribuir al nacimiento de la Asamblea Nacional de Trabajadores Ocupados y Desocupados, que jugó un rol vital en el Argentinazo. Nuestro partido ha publicado varios libros, que registran el poderoso llamado de nuestra prensa en toda la crisis política que culmina en diciembre de 2001. Sin la autoridad ganada en aquella lucha decisiva, no tendríamos hoy “un ascenso de la izquierda”, como el que se manifiesta en lugares de trabajo, sindicatos y papeletas electorales. Tempranamente, desde 1983, Prensa Obrera fue el órgano de excelencia a favor de un Frente de Izquierda que fuera la expresión política de la independencia de acción y organización de los trabajadores. Libró una polémica de gran alcance contra la desnaturalización de este planteo por lo que fueron el Frente del Pueblo e Izquierda Unida, las últimas tentativas democratizantes del partido Comunista, seguido por el MAS. El FIT es el resultado de una construcción política de dos décadas, que todavía no ha dicho su última palabra. Como se ve, Prensa Obrera no ha sido, y no es, simplemente un ‘diario’ -ha sido, es y debe seguir siendo el gran organizador colectivo de una estrategia obrera-socialista. ¿Quién no reconoce en Prensa Obrera al gran impulsor de la campaña para condenar a los asesinos de nuestro compañero Mariano Ferreyra, por parte de una fracción poderosa de la burocracia sindical, con íntima ligazón con el aparato estatal del gobierno kirchnerista? Más cerca en el tiempo, Prensa Obrera fue el gran vehículo para impulsar las movilizaciones que culminarían en las jornadas de rebelión del 14 y el 18 de diciembre pasados, y que ahora mismo clarifica el alcance de la presente crisis política, con tarifazos y devaluaciones incluidos. Independencia de la clase obrera En los doce años del kirchnerismo, Prensa Obrera fue el canal de una crítica política vigorosa, completamente imprescindible para evitar que los trabajadores confundieran a la corriente K con la izquierda, el antiimperialismo e incluso el socialismo, y entendieran a un nuevo intento desgastado de tutela sobre la clase obrera, en plena bancarrota del capitalismo. La lucha política contra el kirchnerismo por parte de la izquierda revolucionaria y el Partido Obrero, así como la desarrollada contra el chavismo continental, es lo que ha liberado nuevas fuerzas en la clase obrera para combatir al macrismo y su lacra en América Latina, frente al pejotismo que colabora con el gobierno de la confiscación jubilatoria, la entrega económica y la destrucción del derecho laboral. Para cerrar esta reseña selectiva, ¿cómo no valorar a Política Obrera y a Prensa Obrera en la construcción de sólidas posiciones internacionales, por ejemplo la advertencia de la bancarrota capitalista de 2007/8 -y, mucho antes, acerca de la tendencia irreversible de la burocracia ‘comunista’ hacia la restauración del capitalismo? El Partido Obrero salió sólido de la disolución de la Unión Soviética, porque nuestra prensa desarrolló con anticipación la comprensión política de estos procesos de alcance histórico. Las páginas de Política Obrera y de Prensa Obrera han sido las expositoras tenaces de la lucha para refundar la IV Internacional. Estrategia, programa, tribuna obrera El periódico socialista no es solamente el vector de un programa y de una estrategia revolucionaria. Debe ser también una tribuna de la clase obrera. La clase obrera arriba a conclusiones políticas consecuentes a través de la experiencia, que debe ser entendida como la unión entre la lucha, de un lado, y los planteos políticos de las fuerzas en presencia, del otro. Por eso Prensa Obrera ha tenido, es cierto que de forma irregular, un gran Correo de Lectores, polémico, por supuesto. En la etapa decisiva que se ha abierto, con evidencias de rápido agotamiento del macrismo, en toda América Latina, es necesario que la prensa sea cada vez más la tribuna de los luchadores y el espacio de polémicas revolucionarias. Más precisamente: el medio de confrontación recíproca de las experiencias de la vanguardia de la clase obrera que se empeña en encontrar la vía histórica de la revolución. Dedicamos el ejemplar 1.500 de Prensa Obrera al compañero Luis Oviedo, el más apasionado colaborador de este periódico.

3 de mayo de 2018
Organicemos la ola verde en los secundarios

La juventud está llevando adelante una intensa movilización por el aborto legal, seguro y gratuito, y el conjunto de nuestras reivindicaciones. Las y los jóvenes están realizando una gran cantidad de iniciativas, desde pañuelazos hasta charlas y debates, incluso en los colegios confesionales, donde se los intenta bloquear. En los últimos días se ha desatado un fuerte ataque por parte de las autoridades de distintos colegios, públicos y privados, contra los estudiantes que se vienen pronunciando. Este ataque surgió a raíz de la iniciativa del “viernes verde”, impulsado desde las redes sociales y que tuvo gran éxito en distintos colegios del conurbano. En el Cristo Rey, de Laferrere (La Matanza), las autoridades prohibieron el color verde en objetos y vestimentas de los estudiantes. Tampoco pueden usarlo en hora de artística para pintar (¡!) ni los docentes para corregir. Frente a esto, los y las estudiantes organizaron una sentada de repudio. En el Regina Apostolarum, de Rafael Calzada, las monjas tiraron a la basura los pañuelos verdes que las estudiantes llevaron al colegio. Las jóvenes de la escuela lejos de amedrentarse, se sumaron a una coordinadora de zona sur para seguir impulsando iniciativas y organizarse. En el Dorrego, de Morón, las autoridades intentaron llamar a la policía cuando los estudiantes se acercaron a pronunciarse en favor del aborto entre pañuelos verdes y volantes. En el colegio Gorromeo, de Madero, frente a la intención de las autoridades de obligar a los estudiantes a asistir a la misa “por la vida”, los estudiantes dieron la discusión para que esta actividad no fuese de carácter obligatoria y quienes asistieron lo hicieron con pañuelos verdes. En el Nacional de La Plata ya se organiza para el viernes 4 de mayo un “viernes verde” con pañuelazo, impulsado desde la comisión de género. En la zona sur se viene poniendo en pie una coordinadora de secundarios por la conquista del aborto legal. Esta lucha contra la reacción en los colegios -muchos de ellos confesionales- no es nueva. Sucede que allí los jóvenes somos perseguidos, en particular con el llamado “código de vestimenta”, el cual lejos de proteger a las compañeras del acoso (y posibles abusos) es una excusa para regimentarnos. En el caso de Bianca, que tomó un amplio estado público, fue amonestada por las autoridades del Reconquista en Villa Urquiza por no usar corpiño. El ataque fue acompañado por varios medios de comunicación y personajes nefastos como Eduardo Feimman, abanderado de la reacción. Además, este argumento busca enfrentar a los varones “acosadores” con las chicas que, por usar calza o la pollera corta, nos buscaríamos el acoso. La respuesta más interesante vino de un colegio de Mármol, donde los varones, en solidaridad con sus compañeras que habían sido sancionadas por las autoridades, se pusieron polleras. Asistimos a un fuerte cuestionamiento de los estudiantes secundarios a una política educativa que tiene a la injerencia del clero como protagonista. Esta injerencia tampoco se garantiza la aplicación de la educación sexual integral, laica y científica, que ha sido el reclamo más importante del movimiento secundario en el último tiempo. Ocurre que son las adolescentes las principales víctimas de embarazos no deseados y de un porcentaje altísimo de las muertas por abortos clandestinos. Es necesario que la juventud se organice para defender su derecho al acceso a una educación sexual integral que les permita desarrollar una sexualidad sana, segura y plena. Desde la Unión de Juventudes por el Socialismo convocamos a las y los estudiantes a seguir organizando esta masiva ola verde a través de asambleas en los lugares de estudio, pañuelazos, pronunciamientos y también poniendo en pie comisiones de género que discutan todas las reivindicaciones pendientes. Impulsamos también el armado de coordinadoras de secundarios para conseguir, entre todos y todas, estos derechos básicos. • ¡Por el aborto legal, seguro y gratuito ya! • Por una verdadera educación sexual, integral, laica y científica. • Derogación de los códigos de vestimenta. • Separación ya de la Iglesia y el Estado.

3 de mayo de 2018
Tribuno y organizador de la clase obrera

Un historiador que quisiera escribir sobre los últimos 35 años del movimiento obrero, no podría soslayar los 1.500 números de Prensa Obrera. En su aparición ya fue vehículo de las conclusiones de la gran movilización obrera del 30 de marzo de 1982, que siguió y preparó al milímetro Política Obrera, su antecesor. El PO volanteó, todavía con la dictadura en el poder, decenas de fábricas llamando a la movilización, regando las puertas de los establecimientos en acciones relámpago para evitar la detención. Yo mismo, en abril de 1982, fui despedido por la ley antisubversiva de la gráfica Apus, por ser organizador de un paro por aumento salarial. Allí, Política Obrera llegaba a más de una docena de compañeros camuflado como paquetes de bolsas de residuo, y así en todo el movimiento obrero. Los ’80 Los '80 fueron una década de enorme ebullición en el movimiento obrero, tras la caída de la dictadura. Prensa Obrera seguirá el proceso antiburocrático en cuerpos de delegados del Smata, de una docena de seccionales de la Uocra, de la conquista deAtsa Capital, la victoria de Piccinini en la UOM de Villa Constitución, la comisión interna de Siderca, de los cuerpos de delegados de las grandes gráficas y, a la postre, del Sindicato Gráfico que me tendría como secretario adjunto desde 1984. La lucha política programática del PO de delimitación con los 26 puntos de Ubaldini y especialmente con la izquierda democratizante, dominante en la época, adaptada a la posición nacionalista de “moratoria de la deuda”, al conservadurismo morenista que llevó a dilapidar las descomunales conquistas antiburocráticas. Ubaldini, a la postre, señaló Prensa Obrera, “entregó en bandeja el movimiento obrero a Menem” Hay que destacar el acto obrero del 1º de Mayo en 1985 en puerta de la Ford, en el marco de una virtual intersindical entre Atlántida, el cuerpo de delegados de la Ford, gremios docentes y otras comisiones internas zonales. Ese reagrupamiento clasista asustó a la burguesía y al gobierno de Alfonsín: el 25 de junio se ocupaba la Ford ante 33 despidos destinados a descabezar los activistas. Durante los 18 días de ocupación, Prensa Obrera estuvo al servicio de ella. Los obreros de Atlántida y su Comisión Interna, transformaron la pasarela entre las dos plantas en un puente de unidad de clase, con víveres, aportes al fondo de huelga, movilizaciones y medidas de solidaridad. En Prensa Obrera polemizamos con la centroizquierda que criticó la ocupación. Su conclusión era que los obreros de Ford debían ser derrotados sin lucha. Así, la centroizquierda sindical habilitó la flexibilización laboral en la propia Villa y en gremios como el Neumático en los ’90. Los ’90 Prensa Obrera caracterizó al santiagueñazo como “el Cordobazo de los ’90”. Cuando corrían los ’90, tras las derrotas de grandes huelgas en las que jugamos todo: ferroviarios, telefónicos, petroleros, Prensa Obrera acompañó a los trabajadores en las grandes luchas aún derrotadas, sacando las conclusiones para que los activistas, que luego se dispersaran, fueran el germen de una clase, que en nuevas tentativas, encuentra el camino de la victoria. Es el caso de la formidable ocupación y huelga de Editorial Atlántida en 1997, acompañada por dirigentes gráficos de toda América Latina, motivo de varias tapas de Prensa Obrera. Culminaba una experiencia del clasismo imborrable. Trece años de coordinaciones zonales con Corni y Terrabussi, como antes con Ford, y de haber sido cabeza de uno de los procesos clasistas -de la Naranja Gráfica- más impresionante de la etapa junto a los más importantes talleres del gremio. Desmenuzamos y denunciamos el convenio flexible Fiat-Smata y editamos el folleto “La Bolsa o la Vida”, suplemento de Prensa Obrera clarificando el robo y el destino de las AFJP. Prensa Obrera acompañó las puebladas de Cutral Co, de Tartagal y Mosconi, las transformó en su eje y así fue factor en el nacimiento de los fogoneros, primero, y del movimiento piquetero después. Prensa Obrera estuvo en la cocina del Argentinazo de diciembre de 2001, preparando la conciencia obrera y popular ante la catástrofe inevitable: “Fuera De la Rúa y Cavallo”. Luego seguiría la fundación del Polo Obrero, de las primeras asambleas piqueteras que darían comienzo a la emergencia del Bloque Piquetero y siete “Asambleas Nacionales de Trabajadores” organizadas por el movimiento piquetero y un amplio sector de asambleas populares que acuñó la consigna “piquete y cacerola, la lucha es una sola”; una alianza de clase que volvió a repetirse con el movimiento obrero el 18 de diciembre último, según la propia Prensa Obrera. Ya en el siglo XXI -en papel y on line-, la heroica ocupación de AGR-Clarín de 82 días se siguió más que semanalmente, en cada iniciativa, al igual que la ocupación de Interpack en 2007, caso único en una lucha salarial; lo mismo la gran huelga de Conadu Histórica de 2016 que rompió los techos salariales del momento. Las huelgas de Kraft en 2009 marcan un hito, porque al término de una huelga derrotada titulamos “Victoria de la conciencia obrera” con la victoria de la lista 2, encabezada por el PTS, que llamamos a votar porque había rechazado la “paz social” firmada por la dirección del PCR. Se pueden seguir los 42 días de paro de Perfil o las grandes huelgas de Foetra y muy particularmente el proceso del subte, su cuerpo de delegados clasista, sus huelgas triunfantes, la lucha por las seis horas en unidad con la banca del PO en la Legislatura y con el movimiento piquetero, al igual que las fábricas ocupadas. El organizador Verán en Prensa Obrera el desarrollo y la construcción de sindicatos clasistas desde el pie como AGD-UBA o el Sitraic. La lucha por el frente único que llevó a las resonantes victorias de los Suteba combativos. Pero queremos destacar, en el cierre de este resumen una experiencia única para una prensa revolucionaria, que orienta y que organiza. El PO no existía en el Sutna. Pero el PO zonal y Prensa Obrera se preocuparon por fijar posición política en la compleja elección en la que la Lista Negra gana la seccional San Fernando. Votamos a la Marrón de izquierda en lo nacional, pero votamos la Negra en la seccional que podía caer en manos de la burocracia de Wasiejko. Allí empezó, políticamente, con esta posición de clase, el trabajo político del Partido Obrero, con el que a la postre contribuimos a la victoria del clasismo en el Sutna nacional, tal vez la más importante de la etapa actual. Prensa Obrera, las batallas obreras y la lucha por una nueva dirección del movimiento obrero son inseparables. Así se volvió a ver en la tapa anterior a las jornadas de diciembre “Crece el rechazo popular” y en el editorial: “Mar de Fondo”. No sólo intervinimos en esas jornadas, las preparamos a través de nuestro periódico.

3 de mayo de 2018
La cara oculta

El régimen de Kim Jong-un acompaña la iniciativa de un acuerdo de paz bajo la presión de sus propios intereses sociales. Desde el año 2013, el gobierno norcoreano ha puesto en marcha un programa de liberalización económica. “Los agricultores venden su cosecha tras entregar la cuota estatal, los empresarios privados dejaron de ser estigmatizados y perseguidos, y los gestores de las compañías estatales son libres para contratar o despedir a trabajadores, subirles el sueldo o repartir beneficios” (La Nación, 15/5/17). ”Hay empresas que son capitalistas en todos los aspectos menos en el nombre” (Andrei Lankov, de la Universidad de Kookmin en Seúl, El Comercio, 15/1/15). Aunque formalmente pertenecen al Estado, esas empresas están dirigidas por gerentes que maximizan ganancias y se quedan con la principal tajada de lo que producen. Este fenómeno está en crecimiento en empresas de autobuses, de producción de carbón y de oro. Por caso, hay “una agencia gubernamental que otorga el derecho de venderle carbón a China pero ésta no tiene ni idea sobre minería o sobre cómo comenzar una mina, así que hace un acuerdo con un hombre o mujer ricos que invierte su propio dinero" (Lankov, ídem). El gobierno viene legalizando esta autonomía. Los cambios abarcan al sistema de control sobre las empresas estatales, cuyos administradores determinan su programa de desarrollo, siempre que le paguen el impuesto correspondiente al Estado. Como en la China de los ’90, existen “zonas económicas especiales” para la inversión de empresas extranjeras. Los recursos para salarios van para el Estado, que da una pequeña parte a los trabajadores. Una de estas zonas es Rason, cerca de la frontera con Rusia; otra es Kaesong, cerca de la zona desmilitarizada. Gozan de exenciones impositivas y prebendas económicas, en medio de una condición de mano de obra semiesclava. Pyongyang ha anunciado su voluntad de abrir más zonas especiales en cada de una de las provincias, ofreciendo incentivos a inversores extranjeros. Del mismo modo, el Estado exporta 50.000 o más trabajadores a China, Rusia, Italia y Qatar, y la mayoría de sus salarios también van directamente al Estado. Según estimaciones, esto le proporciona al régimen de Pyongyang ingresos en torno de los 2.200 millones de dólares en sectores como la minería, la construcción o el textil. Los afectados son superexplotados, con salarios que pueden rondar los 120 dólares mensuales (El País, 18/4/17). El comercio privado también levanta cabeza, tanto el legal como el ilegal. El mercado negro crece bajo la vista gorda del Estado a la par del contrabando. Este proceso va de la mano de una ascendente diferenciación social. “La apertura dinamitó la sacrosanta igualdad de clases. El líder (refiriéndose al presidente) se esfuerza por fidelizar a los donju o maestros del dinero, casi siempre relacionados con el comercio internacional (ídem). En Pyongyang, la capital norcoreana, se registra un auge inusitado de la construcción de viviendas residenciales y centros comerciales. Entretanto, tres de cada cuatro norcoreanos, empezando por las zonas rurales, están amenazados por la malnutrición, según la ONU. La nueva capa enriquecida, que pugna por consolidar sus privilegios, constituye un factor de presión para poner fin a las tensiones al conflicto reinante y arribar a una normalización de relaciones con Corea del Sur y Estados Unidos. Perspectiva Una mayor “integración económica” entre ambas Coreas, como pregona gran parte de la burguesía surcoreana y la élite del Norte entrelazada al Estado, será una nueva fuente de confiscación contra la clase obrera de los dos lados. Extender las “zonas económicas especiales” es, por un lado, un mecanismo de superexplotación de la clase obrera del Norte y, por el otro, una extorsión a los obreros del Sur para depreciar aún más los salarios, sometiéndolos a la competencia de la mano de obra. Por lo pronto, en Surcorea, está en ejecución una reforma laboral draconiana fogoneada por la Federación de Industrias y los “chaebols” -los grandes conglomerados capitalistas que controlan la economía del país. Aunque no está colocada como perspectiva inmediata, esta integración económica nos da una pista de lo que sería una reunificación bajo el padrinazgo de Washington, Tokio e incluso Pekín. Lejos de usufructuar las ventajas de Occidente, la población del Norte, como ya viene ocurriendo con los trabajadores del Corea del Sur, será acreedora de sus lacras, con más razón, bajo los efectos dislocadores de la bancarrota capitalista mundial. El régimen norcoreano apuesta a sobrevivir con un giro de carácter restauracionista. Esta apertura de la economía, más temprano que tarde, acelerará el derrumbe del régimen burocrático. La unidad de Corea en términos progresivos, que supone y plantea la autonomía política de Corea en su conjunto, está reservada a la clase obrera, de la mano de una reorganización integral de la península sobre nuevas bases sociales. Los trabajadores de las dos Coresas deben unirse y emerger como una fuerza política independiente, tanto del imperialismo y sus socios locales, como del restauracionismo chino y la burocracia descompuesta -ésa es la batalla por una Corea unida y socialista.

3 de mayo de 2018
Juventud, a ganar la calle

El Congreso Nacional de la Unión de Juventudes por el Socialismo se realizará los días 12 y 13 de mayo en la ciudad de Rosario, en ocasión del Congreso de la Federación Universitaria Argentina (FUA). La convocatoria de la UJS reunirá a miles de estudiantes, jóvenes trabajadores y activistas de las diferentes provincias del país, en un cuadro de reanimamiento de la movilización juvenil. La ofensiva del gobierno de Macri y los gobiernos provinciales contra los institutos terciarios desató una verdadera rebelión estudiantil, desde Mendoza a la Ciudad de Buenos Aires, pasando por Jujuy, Rosario y Tierra del Fuego. Junto a los terciarios, comienza a hacerse sentir la huelga de los docentes universitarios, que preparan nuevos paros para la próxima semana. El otro gran eje de este ascenso es la lucha por el aborto legal, seguro y gratuito, que se abre paso en establecimientos educativos de los puntos más distantes del país, incluyendo cada vez más a los propios colegios confesionales. La FUA que quiere Macri La federación nacional es la gran ausente en este movimiento. Su congreso se reducirá a votar una conducción, completamente al margen de estas peleas de la juventud. Pero Franja Morada debió tomar nota de la situación convulsiva. Desplazando a la actual presidenta de la FUA y diputada de Cambiemos, Josefina Mendoza, buscará recuperar un margen para maniobrar frente a la movilización juvenil. Como se demostró en la reciente crisis de las tarifas, la política de la UCR es hacer viable los golpes a las masas, evitando que los planes del gobierno queden truncados por la reacción popular. El gobierno para el cual trabaja Franja Morada tiene una agenda de fuertes ataques a la juventud, empezando por la propia reforma laboral. Tras los subsidios a McDonald’s para contratar jóvenes por el salario mínimo, llegan ahora las “pasantías formativas” que habilitarán a trabajar en empresas a cambio de “asignaciones estímulo” no remunerativas. Esta línea precarizadora envuelve al conjunto de la reforma del sistema educativo, que el gobierno quiere reducir y orientar a carreras cortas y descalificadas siguiendo las exigencias de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). Los rectores -es decir, los mandantes últimos de la Franja- ya dieron su aval para esta contra-reforma y esperan exportarla a todo el continente en la Conferencia Regional de Educación Superior (Cres) convocada para junio en Córdoba. Operativo de contención Para desarrollar una lucha a fondo contra los ataques del gobierno, el movimiento de la juventud tiene el desafío de superar el operativo de contención dispuesto por la oposición colaboracionista. El PJ, que fue determinante a la hora de aprobar las reformas macristas en el Congreso, pretende resurgir de sus cenizas a caballo del creciente descontento popular. Tras las jornadas de diciembre, la burocracia sindical ensayó nuevos rejuntes junto al kirchnerismo y las organizaciones ligadas al papa Bergoglio bajo la consigna “hay 2019”, una pantalla para dejar pasar el “ajuste 2018”. Este salvataje a la ofensiva oficial tendrá su expresión en el Congreso de la FUA en el frente “anti-Macri/anti-Franja” que buscarán encabezar la JUP y el MNR. La Cepa y Patria Grande y otros grupos kirchneristas harían de furgón de cola de este engendro, dándole un barniz “anti-macrista” a lo que es su lisa y llana integración al régimen universitario. No hay que olvidar que fue el kirchnerismo el que rescató a las camarillas de Franja Morada del asedio de la movilización estudiantil y gobernó doce años aplicando a raja tabla la LES menemista. La lucha es ahora El Congreso Nacional de la UJS ofrecerá a la juventud una perspectiva independiente, para desarrollar a fondo su lucha contra los ataques oficiales. La pelea debe ser ahora y por eso nuestra consigna es la “unidad obrero estudiantil para derrotar a Macri y los gobernadores”. En el Congreso de la FUA apuntaremos a articular un bloque independiente,que pelee por un plan de lucha nacional del movimiento estudiantil junto a los docentes. Propondremos a todas las federaciones, centros y agrupaciones combativas la organización de una “contra-cumbre” a la Cres de los rectores. Nos organizaremos para seguir expandiendo la movilización de los terciarios, enfrentando los intentos de subsumirla a las negociaciones en curso entre el macrismo y la burocracia de Ctera. Vamos a multiplicar las convocatorias por el derecho al aborto legal y a la educación sexual en las escuelas, denunciando los intentos del gobierno y el Vaticano de cercenar estos reclamos al máximo posible. A 100 años de la Reforma Universitaria y a 50 del Mayo Francés, sólo la izquierda socialista y revolucionaria puede hacer una convocatoria de este tipo, reivindicando el método histórico de la unidad obrero-estudiantil como una estrategia política presente. El Congreso Nacional de la UJS es un llamado a barrer con la burocracia sindical y sus correlatos en el movimiento estudiantil, para derrotar los ataques en curso y abrir una nueva realidad política bajo la iniciativa de los trabajadores, las mujeres y la juventud.

3 de mayo de 2018
Paritaria bancaria: Palazzo dilapidó la fuerza del gremio
Corresponsal

Luego de cinco días de absoluto hermetismo y cuatro meses después del vencimiento del último acuerdo, la Asociación Bancaria cerró el acuerdo salarial. Después del paro del 17 y 18 de abril, La Bancaria abandonó el plan de lucha y, sin mediar propuestas superadoras, se autoimpuso una tregua que finalizó con la aceptación del planteo oficial: 15 por ciento (lejos de la inflación prevista cercana al 24), en cuotas y sin cláusula gatillo. Exactamente lo que Palazzo juró que no se aceptaría. El acuerdo significa una pérdida de tipo histórica respecto de la inflación en marcha de hasta diez puntos. Lo insólito es que el sindicato presenta este acuerdo como un triunfo, invocando el contexto general desfavorable y “dibujando” un 20,6 por ciento de porcentaje final, con los puntos obtenidos por efecto de la cláusula gatillo que se activó en diciembre y que corresponde al acuerdo 2017. Calculando con rigor, el aumento representa un 13,6 por ciento anualizado (10% de enero a abril más un 5% de mayo a diciembre, ambos porcentajes no son acumulativos). Esto implica una pérdida enorme del poder adquisitivo de los trabajadores bancarios. Además, el acta incluye una suma fija de 8.500 pesos, que ya se venía cobrando en enero y en un solo pago, mientras que ahora será en tres cuotas (mayo, julio y septiembre). También se dejó de lado el reclamo anunciado de que la cláusula gatillo 2017 se aplique durante el tiempo en que se extendió la negociación; sólo se pagó en enero. La única mejora se consiguió en el bono del día del bancario, que aumentó de 21.600 mil a 25.594 pesos. Una de las cosas que el sindicato considera positivas es una cláusula de “actualización”, por la cual las partes se comprometen a “reunirse en caso de pérdida del poder adquisitivo”. Es claro que no se trata de una actualización automática, sino sólo de una declaración de intención que no obliga a la patronal a nada, salvo a reunirse, sin establecer plazos ni forma de compensación. Los reclamos, afuera de la mesa Algunos aspectos importantes que debieron ser prioritarios en la negociación paritaria fueron directamente abandonados, como la situación de la caja jubilatoria del Banco Provincia. Hace dos años, el sindicato condicionó, correctamente, el acuerdo paritario a la reincorporación de los 43 despedidos del Banco Central. En esta oportunidad, dejó aislados a los trabajadores del Bapro. Tampoco se puso sobre la mesa el reclamo por el Impuesto a las Ganancias, que hace estragos entre los bancarios, el avance de la tecnología y sus consecuencias en los puestos de trabajo, la situación de los tercerizados, por la implementación en todos los bancos de la licencia por violencia de género y -muy importante, porque condiciona las acciones futuras- se ignoró la exigencia del pago de los días descontados por los paros, a los compañeros del Bapro y Banco Nación. Las cajas, a salvo Lo que sí se incluyó en el acuerdo, pese a que la Directiva rechazó en mil oportunidades que sería un tema de la negociación, fue el “aporte solidario” que tributan sin consentimiento los compañeros que no están afiliados y el aporte de la patronal a la obra social (recortados por un decretazo del Ministerio de Trabajo). Llamativamente, hubo un entendimiento sobre ambos puntos: el “aporte solidario” -compulsivo- quedó en el 0,5% por ciento, y el aporte patronal a la obra social en el 0,8 por ciento (133 pesos, los otros 900 pesos los aportará el Pami). Salta a la vista que el celo que la Directiva de Palazzo y compañía no pusieron en la defensa de los ingresos de los trabajadores, sí existió en la preservación de las cajas. Los aportes compulsivos permiten a la burocracia financiarse metiendo la mano en el bolsillo de compañeros que no se sienten representados por el sindicato y sostener la OBSBA, vaciada por Zanola y en continuo declive. ¿Cómo se llegó a este acuerdo? En una carta abierta al gremio, Palazzo pondera el acuerdo alcanzado porque fue condicionado por el “contexto difícil”. Y dice que muchos bancarios “ratificaron” con el voto las políticas de Macri; es decir, que traslada la responsabilidad de haber firmado una paritaria a la baja a los trabajadores. Sin embargo, los bancarios, que pusieron todo en el cumplimiento de los paros y se movilizaron masivamente, fueron verdaderos convidados de piedra durante todo el proceso de discusión, no tuvieron ninguna oportunidad de decidir sobre las medidas de lucha ni expresar si estaban de acuerdo con el porcentaje obtenido. El plan de lucha consistió en paros aislados (¡de febrero a abril, se suspendió toda medida!) que sólo sirvieron para dosificar el poder de fuego y la voluntad de lucha del gremio. Luego del último paro de 48 horas, muy exitoso, la directiva resolvió unilateralmente un cuarto intermedio cuando sobraban ánimos para redoblar la apuesta con un paro de 72 horas. No hubo asambleas deliberativas y resolutivas ni plenarios seccionales; sólo un plenario de secretarios generales, que mandató a Palazzo para conseguir “el mejor acuerdo posible” -es decir, un verdadero cheque en blanco para firmar a espaldas de los compañeros. Para romper el techo paritario oficial era necesario poner en marcha toda la fuerza de un gremio poderoso, que hizo recular en el pasado a gobiernos más duros que el actual. El método era la movilización general y los paros progresivos hasta la huelga indefinida; hacer un llamado a todo el movimiento obrero a unificarse, confluir con los docentes, los trabajadores del subte, el Inti y otros sectores en lucha. Al contrario, una vez más, el sindicalismo “kirchnerista" (que se autoproclamó abanderado de la “resistencia con aguante”) se mostró incapaz de superar su adaptación a la CGT y al plan de ajuste del gobierno. El intento de echarle el fardo a la base, por su supuesta complicidad con el triunfo electoral del macrismo, es una infamia que busca desviar la atención y evitar que los bancarios saquen todas las conclusiones de esta experiencia. Desde Tribuna Bancaria llamamos a debatir a fondo este balance, para fortalecer las luchas actuales, pero, sobre todo, de cara a los desafíos futuros. Este acuerdo negativo, que dilapidó el esfuerzo de la base, no debe ponerle paños fríos a nuestra movilización. La estrategia de “votar bien en 2019” (en esto están los Palazzo y los Moyano) es una vía segura a nuevas derrotas, funcional a la continuidad de Cambiemos. Los tarifazos, la devaluación, los despidos y la reforma laboral se tienen que enfrentar, ahora, con el paro activo y un plan de lucha sostenido. Necesitamos un Congreso de delegados de base, con mandato de asambleas para desarrollar una alternativa independiente de las variantes patronales y la burocracia sindical, afín a ellas.

3 de mayo de 2018
El Cordobazo
Redacción

El artículo principal de Política Obrera N° 50 (21/4/69) destacaba el crecimiento del odio hacia la dictadura y la simpatía en el movimiento obrero por la consigna “Abajo la dictadura, por un gobierno obrero y popular”. Esos reclamos estarían presentes en las calles cordobesas apenas un mes más tarde, el 29 y 30 de mayo, durante las jornadas del Cordobazo, que marcaron el comienzo del fin del gobierno de Juan Carlos Onganía y que abrieron una situación revolucionaria en el país. En aquellas consignas estaba ausente toda referencia a Perón. Política Obrera palpitó y cubrió con sus corresponsales obreros los prolegómenos de aquel levantamiento, que tuvo como vanguardia al proletariado mecánico. La edición del 21 de mayo refiere la extraordinaria asamblea de 6 mil obreros del Smata convocada para enfrentar la derogación del sábado inglés y que se midió durante horas con las fuerzas policiales. Registra el cuadro de luchas y superexplotación de la clase obrera cordobesa (aumento de los topes de producción, violación de los convenios laborales, etc.). Y consigna, además, las movilizaciones y el asesinato de estudiantes en Corrientes y Rosario (PO N° 51, 21/5/69). “La huelga política de las masas cordobesas ha puesto a la luz el fenómeno fundamental de todo el proceso político y social futuro del país: el nacimiento de una vanguardia revolucionaria obrera” (PO N° 52, 4/6/69), editorializaba el periódico posterior al levantamiento.

3 de mayo de 2018
En un instituto religioso de Mataderos, 97% a favor
Sabri Cirella y Marcos Mallada - UJS Mataderos

El viernes 27 de abril se desarrolló la consulta por el aborto legal, seguro y gratuito (impulsada por la Fuba, la Funa y numerosos centros de estudiantes) en el Instituto Secundario (religioso) Plácido Marín, del barrio de Mataderos (Ciudad de Buenos Aires). Es un colegio con antecedentes de lucha por parte de sus estudiantes, 107 de los cuales participaron del comicio, con un 97% de votos a favor del aborto libre y gratuito. Además, durante toda la jornada, los jóvenes se manifestaron en las puertas del colegio por aborto legal, seguro y gratuito, y pintaron el colegio de verde, con pañuelos, carteles y brillos. En el Plácido Marín, a pesar de la persecución por parte de las autoridades, los estudiantes han exigido el año anterior educación sexual de primero a quinto año y lograron la aprobación de la pollera en el uniforme, luego de años sin poder usarla con el argumento de que "son provocativas". También durante el año pasado, un grupo,de compañeras intentó organizar un centro de estudiantes, a lo que las autoridades respondieron con una persecución en regla a quienes luchaban por mejorar las condiciones de estudio. Estas mismas compañeras organizaron un corte de calle en el barrio en 2017, junto a otros colegios secundarios, para denunciar las zonas liberadas y los intentos de secuestro que habían sufrido algunas de ellas. El corte finalizó con movilización a la comisaría de Mataderos. Como resultado de la gran jornada del viernes 27, los estudiantes del Plácido se organizan y siguen la lucha, con pintadas por el aborto legal en todo el barrio. La organización estudiantil de ese día demostró que una vez más podemos vencer a las direcciones que no quieren un centro de estudiantes que luche por las reivindicaciones del conjunto de los estudiantes. Llevemos la consulta a todos los colegios. Intervengamos por la separación de la Iglesia del Estado y en defensa de nuestra educación. Demostremos que el conjunto del estudiantado se pronuncia a favor del derecho al aborto legal, seguro y gratuito. No dejemos que las posiciones del clero cercenen nuestros derechos y educación. • Abajo los códigos de vestimenta retrógrados que impulsan los colegios católicos. • Por una educación sexual, laica, científica, y con perspectiva de género. • Basta ya de posiciones y enseñanzas oscurantistas. • Por el aborto legal, seguro y gratuito.

3 de mayo de 2018
“La lucha por el aborto legal se opone al clericalismo y sus partidos”
Redacción

Estamos aquí para impulsar otro diciembre multiplicado, en la ruta del Cordobazo y del Argentinazo, con la clase obrera a la cabeza del movimiento popular, para derrotar a todo el régimen político y social de la reforma laboral, los tarifazos, los topes salariales, el robo a los jubilados, la opresión de la mujer y la represión a los luchadores. Este es el acto callejero y de lucha que en todo el país propuso el Partido Obrero y que expresa la lucha contra el gobierno y la oposición patronal, que ha garantizado la gobernabilidad del ajuste, y ahora nos quieren venir con el canto de sirena de que “hay 2019”. No sólo los Daer o Gerardo Martínez, me refiero también a los Moyano, a los Yasky, que se reacomodan con alguna acción en función de la bronca de los trabajadores, pero justamente es para descomprimir cualquier acción de fondo, como los docentes vivimos en la Ctera. (...) Desde ese lugar de clase, de lucha socialista, estamos en las primeras líneas de la lucha por los derechos de la mujer y el aborto legal. Y esta lucha ataca la influencia clerical, que es la socia histórica de nuestra opresión, y la responsabilidad del Estado capitalista. Porque plantea la cuestión de la educación sexual, laica y científica, y porque la reivindicación del aborto legal, seguro y gratuito en el hospital público, nos tiene como principal destinataria a las mujeres trabajadoras, a nuestras jóvenes y adolescentes, que somos las víctimas del aborto clandestino, y eso es lo que queremos derrotar. La cuestión del aborto legal delata a ese frente antimacrista -presunto, no consumado-, cuyas fuerzas están atravesadas por el Vaticano, Por lo tanto, la lucha consecuente por el aborto legal coloca a la izquierda en completa sintonía con los derechos de la mujer, que han sido pisoteados por todas las sociedades de clase, y especialmente bajo la sociedad capitalista. No hay paridad de género que garantice que los bloques políticos de la burguesía luchen consecuentemente por estos derechos ni por ningún otro, y porque esas listas paritarias son tributarias del clericalismo y de los intereses de clase que representan. Ya están en marcha proyectos para degradar el contenido de esa ley que es la que impulsamos desde hace tantos años. Pero la potencia del movimiento en los colegios, con la juventud secundaria que está encabezando este proceso; en los lugares de trabajo; en los barrios, es impresionante. Vamos por la victoria, sin concesiones, porque una victoria por el aborto legal va a reforzar a todo el movimiento de lucha de los trabajadores. No me puedo bajar sin referirme a la enorme lucha de la docencia en defensa de la educación pública, contra los topes paritarios, defendiendo el estatuto del docente y las jubilaciones. La lucha en defensa de los bachilleratos de adultos y de la educación especial en Buenos Aires; de la educación superior, contra el cierre de los institutos de formación docente, en la Ciudad y varias provincias del país. Especialmente quiero destacar la lucha de la docencia neuquina, que está en paro ininterrumpido desde el 9 de abril. Por eso, nos comprometemos no sólo a que la lucha de Neuquén se conozca en todo el país, sino a que desarrollemos nuestra propia lucha, que sea un solo puño con la de los docentes neuquinos para ayudar a llevarlas al triunfo. Las mujeres, trabajadoras, luchando por nuestros derechos, como los trabajadores luchando por los suyos, podemos contribuir a terminar con las cadenas de la explotación humana, contra las guerras y la barbarie imperialista, por la victoria de la revolución socialista”.

3 de mayo de 2018
Prensa Obrera, del mimeógrafo a WhatsApp
Redacción

Desde hace dos años, la comunicación del Partido Obrero transita una verdadera revolución. Como saben nuestros lectores, Prensa Obrera ha crecido exponencialmente en Internet. Una década atrás, celebrábamos el progreso que significó la venta de diez mil ejemplares del número mil de nuestro periódico. Actualmente, ingresan a nuestra página web más de veinte mil lectores por día, y la tendencia es creciente. Desde 2016 a esta parte, hemos duplicado año a año el tráfico a nuestra página. Prensa Obrera se nutre a diario de la corresponsalía de luchadores y luchadoras de todos los rincones del país. Estos, a su vez, demandan una respuesta cada vez más inmediata. Muchas veces, esos artículos son preparatorios de una asamblea, de una acción de lucha o corresponden al balance de una huelga. Circulan rápidamente por las redes sociales y a través de grupos y listas de difusión que vinculan con el activismo. Los teléfonos celulares se han convertido en instrumentos de lucha política, tanto para la difusión como para el registro de denuncias y coberturas. Hemos innovado con el despacho vespertino a diario de los artículos más destacados de la jornada a través de WhatsApp, que algunos miles de nuestros lectores reciben en sus teléfonos. También hemos inaugurado una nueva época respecto a la cobertura audiovisual de marchas y actos, con informes sintéticos que recogen el testimonio de los protagonistas de las luchas, más el apoyo de un nutrido equipo de fotógrafos militantes. Incorporamos las transmisiones en vivo, que en las próximas semanas mejoraremos sustancialmente. No hace falta mencionar, además, la enorme proyección que todo esto brinda al trabajo internacional del Partido Obrero. La colaboración e intercambio con publicaciones y organizaciones revolucionarias de todo el mundo es cada vez más intensa. El lector atento notará la presencia cada vez mayor de artículos traducidos al inglés, francés, portugués e italiano. A la par de esto, estamos restaurando el archivo completo de Política Obrera y Prensa Obrera, para que esté completamente disponible a través de nuestra página. A partir de hoy, además, presentamos un diseño renovado de nuestra página, que pasa a denominarse PrensaObrera.com, y un nuevo sitio institucional del Partido Obrero. Este progreso, sin embargo, representa los primeros pasos. En los próximos meses avanzaremos en una renovación tecnológica integral de la página y en el rediseño de nuestra redacción, para hacerla más ágil y eficaz de cara a los nuevos desafíos. Pero de los primeros volantes mimeografiados de Política Obrera a la difusión por WhatsApp; de aquellas publicaciones iniciales de confección casi artesanal de principios de los años ’60 a la presente explosión de las redes sociales; de aquellos pioneros registros en VHS que circulaban de mano en mano a nuestro propio canal de YouTube, existe un vínculo de hierro. Prensa Obrera continúa siendo una publicación de partido, asociada a una construcción política metódica y programáticamente definida. “Y con una fisonomía bien precisa: un periódico clasista, al servicio de los intereses históricos del proletariado”, como decía el editorial de su primer número, aparecido en diciembre de 1982, aún bajo la dictadura, cuya tapa convocaba a los trabajadores a “noquearla”. La nueva publicación reivindicaba, a su vez, su continuidad con respecto a su antecesora, Política Obrera, que no había dejado de circular de manera clandestina aún bajo el terror videliano. El nuevo periódico, Prensa Obrera, continuaba diciendo aquel texto, “no inaugura nuestra lucha política clasista y socialista. Es apenas una nueva modalidad que se incorpora a esa lucha, en el sentido de poner en pie un periódico que tenga un alcance de masas”. Estamos dando nuevos pasos en ese sentido, apoyados en una historia de cinco décadas de lucha revolucionaria. Nuestro lema continúa siendo “Por un partido obrero”. Una continuidad que no puede reivindicar ninguna otra publicación de izquierda de nuestro país y muy pocas, seguramente, en todo el mundo.

3 de mayo de 2018
“Unidad de la clase obrera y la izquierda para enfrentar la ofensiva capitalista”
Redacción

En esta plaza, nos acompañan todos los mártires de nuestra construcción revolucionaria, desde Fischer y Bufano hasta Mariano Ferreyra, pasando por todos los compañeros detenidos desaparecidos. Levantamos la bandera de libertad a todos los compañeros presos políticos y el desprocesamiento de todos los luchadores, como nuestros compañeros César Arakaki y Dimas Ponce. Llegamos a este 1º de Mayo en un nuevo escenario de la lucha de clases nacional e internacional. Se están reuniendo las condiciones de crisis por arriba, de mar de fondo por abajo, para acciones históricas de la clase obrera y del movimiento popular, para nuevas y más profundas jornadas como las de diciembre. Revolución y contrarrevolución Este 1º de Mayo se desenvuelve en un nuevo ciclo de guerras imperialistas. Las potencias imperialistas quieren hacer primar a sus monopolios en una nueva fase de la restauración capitalista sobre China y Rusia. Las guerras comerciales están siendo llevadas al plano de la política, y la política al plano militar. No terminaron de celebrar la disolución de la URSS y ya enfrentan tendencias a la disolución de la Unión Europea imperialista, después del Brexit. Hemos entrado en una etapa, en particular después del año 2008, donde la declinación capitalista presenta rebeliones, crisis políticas y de Estado y, por lo tanto, la tendencia a la revolución y la contrarrevolución. Ese es el período mundial sobre el que llama la atención el Partido Obrero. Ante el belicismo imperialista nos ubicamos en el campo de los pueblos oprimidos y por la salida revolucionaria de los trabajadores, por gobiernos de los trabajadores en todo el mundo, en cada uno de nuestros países, y por la federación socialista de Estados de América Latina, que será la única que una a nuestros pueblos. Desde ese lugar denunciamos el golpismo en Brasil. El juez Moro y su Justicia actúan por cuenta del Departamento de Estado norteamericano, en función de los monopolios imperialistas que chocaron contra la red de negocios de los Odebrecht, de los Camargo Correa y compañía. Este es el contenido de los pronunciamientos militares que rodearon a la cárcel de Lula, del despliegue de las Fuerzas Armadas en Río de Janeiro y los parapoliciales que cobraron la vida de la concejal Marielle Franco de Río de Janeiro. Por supuesto que Temer fue gobierno con Lula, y parte de esta red de negocios de la burguesía brasileña. Pero si no derrotamos con la lucha de los trabajadores al golpismo proimperialista, no podremos abrirle paso a una perspectiva de independencia política y del gobierno de los trabajadores. (…) El Frente de Izquierda es la contracara de los frentes como Podemos y los partidos como Syriza, que son la izquierda radical de la Unión Europea imperialista; somos la contracara del movimientismo, de partidos que como el NPA francés o el PSOL de Brasil, que han abandonado la lucha por el gobierno de la clase obrera. Cómo intervenimos Los regímenes de derecha tienen dificultades para imponer sus políticas en América Latina. Así ocurrió con el gobierno Macri y sus gobernadores del ajuste, en las jornadas de diciembre, en el 8 de marzo. El Frente de Izquierda y los partidos que lo componemos tenemos el desafío de estar a la altura de las enormes luchas e intervenir con un programa: la ocupación y huelga de toda fábrica que cierre o despida masivamente, no queremos recursos de crisis, para que nos echen mil compañeros en los Carrefour; la nacionalización de los recursos estratégicos bajo control obrero; la defensa de los convenios colectivos; contra la reforma laboral; la apertura de los libros de las empresas privatizadas; la investigación y el no pago de la deuda externa, el 82 por ciento para los jubilados y la defensa de la Anses. Pero también tenemos que desnudar este operativo del Frente Renovador, el PJ Federal, el Frente para la Victoria, para simular una unidad opositora, morigerando algún mes del tarifazo para salvar la privatización y los tarifazos de 2016 y 2017. Si se aprobara el proyecto opositor y lo veta Macri, ¿qué van a hacer ante el veto? Nosotros, vamos por el paro activo nacional, por el plan de lucha, por la huelga general. Ni el PJ ni el Frente para la Victoria están en esa perspectiva política. Compañeros: el régimen hace agua sobre sus propias premisas económicas y sociales: fuga de capitales, déficit fiscal, endeudamiento insostenible, quiebra del Banco Central, devaluaciones, brutal ataque al bolsillo popular. Nuevos choques con los trabajadores serán inevitables. El punto es cómo intervenimos frente a la grieta en la alianza oficial y ante los reacomodamientos de la oposición pejotista. El planteo “hay 2019” es funcional a la derrota del movimiento popular y al recambio futuro de los ajustadores, mientras ahora pasa el ajuste. El Frente de Izquierda no puede ser la variante de izquierda del electorerismo. Tenemos que ganarnos el lugar político con la acción de las masas, promoviendo el paro activo nacional en la ruta del Cordobazo, con asambleas en los lugares de trabajo, con abandono de tareas hacia el centro del poder político, para derrotar el ajuste abriendo el camino de la huelga general. Por eso proponemos un congreso obrero. Y contribuir, desde el Frente de Izquierda, a agrupar fuerzas combativas para explotar la crisis de la burocracia sindical con su base, que es el núcleo de la crisis de dirección de la clase obrera argentina. Nuestro mandato es la unidad de clase para enfrentar la ofensiva capitalista. No hay mejor unidad opositora que la clase obrera al frente del movimiento popular, y no hay mejor unidad opositora que la unidad de la clase obrera con la izquierda. Les proponemos luchar, más que nunca, para explotar la crisis irreversible del peronismo y del radicalismo, que refuerza, más que nunca, la perspectiva de la fusión del movimiento obrero y la izquierda. ¡Viva el Frente de Izquierda! ¡Viva la clase obrera! ¡Viva el gobierno de los trabajadores!

3 de mayo de 2018
La zona norte se organiza

En las últimas semanas, los estudiantes de la zona norte nos pusimos al hombro la campaña por el aborto legal, seguro y gratuito en numerosos lugares de estudio. La campaña recorre de punta a punta la zona: el Nacional de San Isidro, el CBC de Martínez, el Polivalente de San Isidro, el Terciario 39 de Vicente López, la Media 6 de Vicente López, la Universidad de General Sarmiento (UNGS), la Unsam (San Martín), la Untref (Tres de Febrero), el Terciario 112 de San Miguel, el secundario Juana Manso de San Miguel, el CBC de Pilar, la Técnica 1 de Pilar, el terciario 117 de San Fernando y el Instituto Vanguardia de Zárate. Esta primera etapa comenzó con un importante pronunciamiento que reunió la participación de más de 2 mil estudiantes, donde más del 90% se declararon a favor de la legalización del aborto. En el Nacional de San Isidro, la UNGS y el CBC de Martínez votaron alrededor de 500 estudiantes en cada lugar. Continuamos con pañuelazos que tuvieron importantes convocatorias. La campaña convocó a nuevos sectores de la juventud a realizar su primera campaña con la UJS, como fue el caso de la Media 6 de Vicente López, donde al ir a la puerta de la escuela nos encontramos con que los pibes estaban haciendo la campaña con los volantes de la UJS fotocopiados por ellos mismos. El de los secundarios de Zárate es otro caso que merece ser mencionado: en medio de una charla sobre el aborto, los pibes comenzaron a sacar sus pañuelos verdes, prohibidos por los directivos. En el Nacional de San Isidro sumaron a la campaña por la legalización del aborto la lucha por la derogación del código de vestimenta, luego que el director sancionara a las estudiantes por pintarse los labios. La campaña se sigue desarrollando. En el CBC de Martínez decenas de estudiantes están participando del curso sobre la historia de la lucha de la mujer y el socialismo, en el CBC de Pilar ya hicieron un mural por el aborto legal. También conformaremos en cada lugar comisiones por el aborto legal.

3 de mayo de 2018
“Ahora nos atacan, ahora hay que luchar”
Redacción

“El gobierno se prepara para lanzar un ataque a gran escala sobre todos los trabajadores. Quiere volver con la reforma laboral, después de tener que archivarla ante las grandes movilizaciones obreras de diciembre. Esta reforma laboral incluye la baja en las indemnizaciones, la superexplotación de nuestra juventud y arrasar con la salud obrera. Para eso necesitan modificar nuevamente la ley de ART, para que cueste barato destruir el cuerpo y la salud de los trabajadores. Cada reclamo, cada denuncia que entregamos al Ministerio de Trabajo queda cajoneada en la entrada, no se mueve. Tenemos un ministerio que se ha convertido en una oficina de las patronales, y Triaca es simplemente su empleado. Pero cuando son las patronales las que piden un recurso de crisis, como el de Carrefour, basta un parpadeo para que sea aprobado. Ese es el Ministerio de Trabajo que están formando. Y llamo a todos los dirigentes obreros a unirnos contra esto. Todas las dirigencias burocráticas están entregando la paritaria. Es que hay una crisis capitalista y tienen una sola política en este gobierno, y es que la paguemos los trabajadores. Los miles de despidos son una prueba clara de ello. Pero las grandes luchas del Inti o del Turbio, la gigantesca pelea que están dando los compañeros que, con mucho orgullo, digo, cumplimos dos años de haber recuperado nuestro sindicato y peleamos día a día contra los abusos patronales y tratamos de solidarizarnos con toda la clase obrera, muestran claramente las reservas de fuerza que hay en los trabajadores. Pero, ¿qué hacen las centrales sindicales? En vez de usar esa gran fuerza están pactando con el gobierno, o diciéndonos que hay que votar bien en 2019, cuando su obligación es pelear en este momento. Los Moyano y todos ellos, que mandaron a votar mal en 2015, nos quieren dar clase a nosotros de cómo se vota. Pero ahora es el momento en que están apretando a los trabajadores, ahora están entregando las paritarias, ahora es cuando el movimiento obrero debe unirse. Compañeros: a esos burócratas, no podemos dejarle el destino de la clase obrera. Tenemos que llamar a un congreso de delegados, con mandato de asamblea, que resuelva y dé una lucha real al ajuste. Es una obligación de todos trabajar para que intervengan nuestras bases. ¡Vamos a luchar por un paro activo nacional y un plan de lucha que derrote el ajuste del gobierno de Macri y de los gobernadores! Nuestro sindicato, el Sutna, tiene el mandato de la asamblea general para luchar en contra de las reformas antiobreras, y en pocos días, realizaremos una nueva asamblea para pelear esta paritaria, y reafirmar la pelea en contra de las reformas. Compañeros, por estas reivindicaciones, llamo a que entre todos construyamos un congreso obrero, que llame a un plan de acción para vencer este ajuste, a todos aquellos que reivindiquen los intereses de la clase obrera. ¡Viva el 1° de Mayo! ¡Viva la lucha de los trabajadores! ¡Viva el Frente de Izquierda! ¡Viva el Partido Obrero!

3 de mayo de 2018
El ascenso de la izquierda
Redacción

En octubre de 2013, el Frente de Izquierda y los Trabajadores obtuvo 1,2 millones de votos a nivel nacional en las elecciones legislativas. Consagraba tres diputados nacionales, legisladores en siete provincias y crecía también en los concejos deliberantes. Esto implicaba un salto con respecto a las elecciones presidenciales de 2011, cuando el FIT derrotó el piso proscriptivo impuesto por el kirchnerismo. En los turnos distritales, el PO conquista el primer lugar en la ciudad de Salta en una elección histórica. El editorial posterior a las elecciones destaca el método de aquella campaña electoral: “En oposición a las recetas rutinarias del reformismo legislativo, ofrecimos al electorado una caracterización elaborada de [la] crisis y sus perspectivas catastróficas en el plano económico-social, político e internacional” (PO N°1.291, 29/10/13). También señala la importante elección hecha en las concentraciones obreras y el valor de los resultados en el cuadro del desmoronamiento del peronismo como movimiento popular. Otro aspecto al que se le da importancia es la derrota electoral de la izquierda democratizante, cuyas listas quedan por debajo del FIT. El surgimiento del FIT había ocupado la tapa del número del 14 de abril de 2011. Allí se reproduce la declaración de las tres fuerzas integrantes que anuncia el acuerdo para la conformación de listas electorales que quiebren el piso proscriptivo y señala que “el Frente de Izquierda y de los Trabajadores aspira a constituir un polo de independencia de clase y de delimitación política frente a los bloques capitalistas” (PO N° 1.172, 14/4/11).

3 de mayo de 2018
Por una nueva dirección en la CTA
Corresponsal

La CTA atraviesa la peor de sus crisis desde su creación. Fundada a principios de los ‘90 como una alternativa a la dirección entreguista de la CGT, ha corroborado el fracaso que expresa la idea de un “modelo sindical” de centroizquierda que coexista con la vieja burocracia sindical y ha reproducido rápidamente todos sus métodos. Esta crisis tiene en las próximas elecciones de la(s) central(es) una de sus mayores manifestaciones: a la división producida en 2010 se ha sumado una nueva escisión, cada una con su llamado a comicios. Es decir, tendremos tres elecciones de CTA sin claridad de qué sindicatos ni qué afiliados participarán de cada una. En un contexto donde el gobierno nacional y los provinciales profundizan su ofensiva contra la clase obrera, los Yasky, los Micheli y los Godoy no tienen en la mira desenvolver plan de lucha alguno para hacer frente a semejante ataque. Todo el entramado electoral que desenvolverán en los próximos meses tiene un solo y único objetivo concreto: la preservación de sus aparatos (y sus respectivas cajas millonarias) para utilizarlos en función de recomponer los retazos del kirchnerismo y el PJ, en un caso, o del centroizquierda, en otro. Ocurre que desde sus orígenes, estos sectores jamás pretendieron ser una alternativa independiente para los trabajadores. Más bien, han dado apoyo a variantes patronales ya sea la Alianza, su cooptación a los Consejos Consultivos en época de Duhalde y su acercamiento político al kirchnerismo, el cual fue abandonado definitivamente por el sector de Micheli y Godoy, aliados en ese momento, para apoyar los reclamos de la Sociedad Rural y las patronales agrarias en 2008. Este proceso derivó en una conducción inficionada por el kirchnerismo, que fue ganando terreno dentro de las conducciones burocráticas de los sindicatos de esa central, las cuales estaban constituidas sobre la base de acuerdos políticos con los distintos gobiernos nacionales, provinciales y municipales o con las patronales, como en el caso de la violeta de Wasiejko del Sutna. Esta trayectoria de seguidismo a distintas variantes patronales derivó en el quiebre definitivo de la CTA en 2010 sobre la base de acusaciones cruzadas de fraude entre los dos sectores. A pesar de estas diferencias, todos estos sectores actuaron desde el ascenso de Macri con una política consciente de quiebre al movimiento de lucha de los trabajadores que sale a enfrentar el plan de guerra de Macri y los gobernadores. En el caso de la Ctera, entregando la lucha docente con medidas de lucha inconducentes, sin planes de lucha y firmando paritarias a la baja. O en el Subte, donde ante un ataque de dimensiones que pretende liquidar a la AGTSyP realizan paros de dos horas en una sola línea a la vez que ni ha generado cosquillas a la patronal. En el caso de ATE-Nacional, dirigida por Godoy, han dilapidando la fuerza del gran paro nacional con marcha a Plaza de Mayo del 24F de 2016, en el pico de la lucha contra los despidos, evitando darle continuidad con un plan de lucha basado en paros progresivos. Ante la enorme lucha del Inti plantearon “suspender” el paro y la ocupación, ante una inocua mesa de negociación con la patronal. Incluso amparan en sus filas al patotero de ATE Morón, Darío Silva. Sin embargo, los trabajadores necesitamos un plan de lucha real para enfrentar las paritarias a la baja, para reincorporar a los despidos en el Estado y en la industria, para derrotar la política de tarifazos permanente, para conquistar el aborto legal, seguro y gratuito y para enterrar la reforma laboral y el ataque a los convenios. Es el camino que nos proponen los trabajadores del Inti, que ocuparon desde el primer día el organismo; los docentes universitarios, que han realizado paros de 48 horas con un altísimo acatamiento nacional; los docentes de Neuquén, que siguen luchando a pesar que Ctera quiso clausurar los conflictos en todo el país; o los obreros azucareros, que con enormes puebladas resisten la embestida patronal contra los cierres y despidos masivos. Todos estos sectores, como asimismo los mineros de Río Turbio o los fabriqueros de Fanazul, dan cuenta de la enorme predisposición a luchar de los trabajadores. Pero, a cada uno de ellos, la conducción de estas centrales les ofreció un camino de desmoralización: medidas aisladas, sin preparación y sin desenvolver una perspectiva de conjunto. El Sutna clasista, los Suteba combativos, Aten Neuquén, AGD-UBA, Adiunt y otras en Conadu Histórica, Ademys, el clasismo de Adosac, los delegados clasistas de UOM Villa, el clasismo de Amsafe Rosario, el reguero de internas clasistas en ATE de todo el país, la CTA Mendoza en manos del clasismo, dan cuenta de un enorme proceso político de superación de las burocracias en la CTA. Para luchar y ganar necesitamos otra orientación y otra dirección. La unidad de la CTA y de las luchas que desenvuelve partirá de las bases. La Coordinadora Sindical Clasista propone la unidad para luchar de todos estos sectores a partir de un Congreso de delegados con mandato de asambleas de base que establezca un programa frente al ajuste de Macri y los gobernadores, un plan de acción y de lucha para llevarlo adelante, en la perspectiva de un congreso de bases de ese tipo de la CGT, las CTA y todas los sindicatos. Con este programa intervendremos en todos los procesos electorales, para unir a los trabajadores de la CTA sobre nuevas bases, de acuerdo a las necesidades de cada seccional y localidad para recuperar los sindicatos que integran la central. Llamamos a las distintas corrientes combativas, antiburocráticas y de izquierda a sumarse a esta perspectiva.

3 de mayo de 2018
El asesinato de Mariano Ferreyra
Redacción

El 20 de octubre de 2010, una patota de la Unión Ferroviaria -que contó con una zona liberada por parte de la policía- terminaba con la vida de Mariano Ferreyra y hería con balas de plomo a Elsa Rodríguez y otros compañeros que acompañaban una protesta de tercerizados del Ferrocarril Roca. Una intensa lucha popular logró que tres años más tarde fueran encarcelados los integrantes de esa patota y José Pedraza (el seguimiento de este proceso en Prensa Obrera dio lugar al “Diario del Juicio”, publicado en noviembre de 2013). “Las balas asesinas defendían el negociado infame de la tercerización, que une a los empresarios K, al gobierno y a la burocracia sindical ferroviaria”, decía la tapa de Prensa Obrera del 21 de octubre (PO N° 1.151, 21/10/10). Unos 1.500 trabajadores prestaban servicios bajo esa modalidad en los ferrocarriles al momento del crimen, cumpliendo las mismas tareas que los trabajadores de planta, pero con salarios más bajos. Los burócratas de los gremios ferroviarios eran en algunos casos los dueños de esas tercerizadas. El crimen de Mariano produjo una inmensa conmoción popular. A las movilizaciones masivas en todo el país se sumó un paro de numerosos sectores obreros: subte, docentes universitarios, choferes de la Línea 60, trabajadores de prensa, Astilleros Río Santiago, etc. Días antes del crimen de Mariano, Cristina Kirchner había ensalzado a la Juventud Sindical Peronista, el brazo armado de la burocracia sindical en los años ‘70. Y se había mostrado con Moyano y buena parte de la burocracia sindical (incluso la UF) en un acto en River Plate el 16. Este vínculo fue denunciado por Prensa Obrera. “El gobierno reiteró que ‘no reprime’, pero ¿no estamos acaso ante la tercerización de la represión por medio de patotas, como ya ocurrió en el Hospital Francés, o como pasa en el Subte por parte de la burocracia de la UTA?” (ídem). En las semanas posteriores al crimen de Mariano, Prensa Obrera debió desmontar además las calumnias del gobierno y sus escribas que se dedicaron a atacar al PO. “El crimen de Barracas ha hecho emerger la enorme lucha contra la tercerización, el trabajo precario, las cooperativas truchas, los monotributos, el desencuadramiento, los contratos basura, las pasantías que sufren capas enteras de la juventud”, constataba el número siguiente de la prensa (PO N° 1.152, 28/10/10). La lucha por el juicio y castigo a los responsables materiales y políticos del crimen de Mariano constituyó el punto más alto de la lucha del PO y la izquierda revolucionaria contra el kirchnerismo.

3 de mayo de 2018
El 1º de Mayo en Neuquén

Convocado por Aten, el sindicato de la docencia neuquina, la movilización y acto por el día internacional de la clase obrera congregó a más de 3.000 compañeros. Fue el acto del 1º de Mayo más masivo de los últimos años en la provincia. Además de los docentes, que se movilizaron desde distintos puntos de la provincia, participaron de la jornada los trabajadores judiciales de Sejun, los docentes universitarios de Adunc, el Sindicato Ceramista, el Sindicato de Telefónicos, la junta interna del Ente Provincial de Agua y Saneamiento (Epas), los obreros de MAM en lucha y los partidos de izquierda. Siendo un acto del 1º de Mayo convocado por un sindicato que se encuentra protagonizando una extraordinaria huelga desde principios de marzo, ocupando el centro de la situación política provincial, cabe destacar también las grandes ausencias de la jornada. En primer lugar, la de la dirección de ATE y la CTA neuquina, confirmando -por enésima vez- su rechazo a enfrentar el ajuste del gobierno del MPN. En las vísperas del 1º de Mayo, el secretario general de ATE y de la CTA, Carlos Quintriqueo, portando la camperita verde de ATE, se exhibía con el gobernador Omar Gutiérrez en la inauguración de un plan de viviendas y le reconocía públicamente “su compromiso” con los trabajadores, que reclaman el acceso al techo propio, en una provincia donde el déficit habitacional asciende a las 70 mil viviendas. En segundo lugar, hay que señalar la ausencia del peronismo y el kirchnerismo, por un lado, y del Frente Neuquino que lidera Ramón Rioseco, por el otro. Esto, a pesar de que la dirección de Aten provincial les dejó la puerta abierta a esas fuerzas cuando decidió que en la convocatoria sólo se denuncie el ajuste de Macri y Gutiérrez, y se absuelva al resto de los gobernadores. Y cuando omitió reclamar, en la convocatoria y en sus discursos, por el derecho al aborto legal, seguro y gratuito. El Frente Neuquino, con quien simpatiza y comulga gran parte de la dirección provincial de Aten, había convocado a su propio acto cerrado del 1º de Mayo. Finalmente, fue suspendido y postergado para el 25 de mayo. De esa manera, el acto carecerá de cualquier vestigio de contenido de clase y se limitará a lanzar la candidatura a gobernador de Ramón Rioseco. Las únicas fuerzas políticas presentes en la convocatoria de Aten fueron los partidos de izquierda, reflejando cuál es el sector político y social realmente comprometido con la lucha docente. El compromiso del Partido Obrero se expresó en el gran esfuerzo de movilización desenvuelto. El PO fue la organización política con la columna más importante de toda la jornada, tanto por su número como por su composición. Desde el palco habló José Alí, secretario adjunto del Sindicato Telefónico y militante de la CSC-PO, y César Parra, dirigente del Polo Obrero neuquino, quien hizo un señalamiento clave: la necesidad de un Congreso de bases de la CTA neuquina, para sacar a la Central del colaboracionismo con el gobierno y ponerla al servicio del triunfo de la huelga docente, así como de quebrar el ajuste salarial del MPN. Luego del acto, el PO realizó un almuerzo en el Centro Cultural Mariano Ferreyra, donde estuvieron presentes el concejal del PO de la localidad de Godoy, Gabriel Musa; la dirigente del PO rionegrino, Norma Dardik, y la concejala neuquina del PO-FIT, Patricia Jure, quien dio un discurso para toda la militancia, reivindicando la lucha por la construcción de un partido obrero. Por la tarde, se realizó una nueva mesa de negociación de Aten con el gobierno provincial. La extraordinaria huelga de Aten que, sin haber concluido, ya se ha inscripto en la historia del gremio, sigue su curso con piquetes en las rutas y bloqueos a la Casa de Gobierno.

3 de mayo de 2018
El número 1.000, en medio de la lucha contra los K
Redacción

La llegada al gobierno del kirchnerismo, con el propósito de contener la rebelión popular y reconstruir a una burguesía nacional golpeada por la bancarrota económica, inauguró para el PO una intensa década de delimitación política y lucha programática contra el nacionalismo burgués, un engendro al que sucumbieron varias fuerzas de izquierda. En ocasión del número 1.000 de Prensa Obrera (julio 2007), que fue celebrado con una edición especial de 24 páginas de la que se vendieron más de 10 mil ejemplares, se denuncian las negociaciones entre el kirchnerismo y el macrismo en el marco de la “transición” política en la ciudad, donde Macri acababa de ganar las elecciones para jefe de gobierno tras la destitución del ‘progresista’ Aníbal Ibarra por la masacre de Cromañón. Macri postula la erradicación de las villas y el despido de 20 mil empleados públicos. A meses de las elecciones presidenciales que consagrarían a Cristina Kirchner, Prensa Obrera desmentía las presunciones ‘renovadoras’ de los K. “El hecho de que [Néstor] Kirchner haya revalidado las candidaturas del 90% de los candidatos a intendente del viejo aparato duhaldista en la provincia de Buenos Aires (…) pone en evidencia que el kirchnerismo se ha agotado como posibilidad de renovación política -ni hablemos de que pueda reactivar un movimiento nacional” (ídem). Este maridaje con el pejotismo y con la burocracia sindical fue una denuncia sistemática de Prensa Obrera, lo mismo que la denuncia del pago serial de la deuda externa, la precarización laboral y los subsidios y negociados de la burguesía local y extranjera. El gobierno de CFK se topó rápidamente con la crisis derivada de la Resolución 125 de retención a las exportaciones, que ubicó a la mayoría de la izquierda como furgón de cola del kirchnerismo o del capital agrario. El PO se delimita de los dos bandos capitalistas y plantea una salida frente a la crisis: “Por la nacionalización de los pulpos agrarios y de exportación, y de sus puertos privados. Por arrendamientos para chacareros y campesinos en función de un plan público de desarrollo agrario. Por un salario agrario mínimo igual al costo de la canasta familiar y la libre organización sindical en cada finca o explotación. Fuera la burocracia de Uatre. Basta de pagar la deuda externa usuraria, por la nacionalización de la banca” (PO N° 1.044, 3/7/08).

3 de mayo de 2018
Neuquén: Masivas asambleas votan la continuidad de la huelga
Redacción

En el cierre de esta edición se realizaban asambleas masivas en todas las seccionales de Aten que discutían la oferta hecha por el gobierno en la mesa de negociación del 1° de Mayo. La oferta del gobierno consiste en un aumento durante el primer semestre del año atado al IPC y nuevas mesas de discusión salarial en junio y septiembre. En la asamblea de Aten capital, 1.499 asambleístas votaron por el rechazo a la propuesta del gobierno y sólo 360 votaron por la moción de la agrupación TEP, dirección de Aten provincial, que planteaba la aceptación. A su vez, 1.116 asambleistas se pronunciaron por la continuidad de la huelga durante toda la semana entrante. En la misma proporción que en la asamblea de Aten capital ganaba el rechazo a la propuesta del gobierno en las asambleas del interior y la continuidad de la huelga. La extraordinaria huelga docente continúa en un rumbo ascendente. Hay que poner todo por su triunfo.

3 de mayo de 2018
La gran lucha de los institutos de formación docente

Que Rodríguez Larreta dejara pasar las elecciones para presentar el proyecto de ley que reemplaza los actuales 29 institutos de formación docente de la Ciudad de Buenos Aires por una universidad -la “Unicaba”, no fue una decisión casual: el proyecto iba a encontrar una fuerte oposición que podía influir negativamente en la elección. Y así fue: desde que se conoció el proyecto, las comunidades de los 29 institutos están en un estado de rebelión exigiendo su inmediato retiro de la Legislatura. El 12 de abril pasado, 15.000 personas se movilizaron detrás de ese reclamo. Fue la mayor movilización realizada por este sector en toda su historia. ¿Jerarquización docente? Según la ministra de Educación, María Soledad Acuña, el objetivo que se persigue es la jerarquización de la formación docente, dado que la oferta que ofrece el sistema actual no alcanza a satisfacer la demanda. Pero si realmente se quisiera que haya más y mejores docentes, el gobierno podría, por ejemplo, construir edificios para los institutos, ya que la mayoría funciona superpuesto a instituciones del nivel medio, primario e inicial. Podría, también, poner en marcha un plan de becas para los estudiantes. Más del 70% de los 28.000 estudiantes de los institutos trabaja y encuentra enormes dificultades para conciliar su jornada laboral con la cursada y las prácticas. Desde luego, debería también incrementar los salarios docentes para incentivar y fomentar la profesión. En la Ciudad, en los últimos tres años, las paritarias docentes fueron cerradas unilateralmente por el gobierno por debajo de la inflación. Esta curiosa ‘jerarquización’ se pregona con salarios debajo de la línea de pobreza. Educación y productividad Más allá del marketing oficial, la eliminación de los institutos de formación docente tiene lugar en el marco del llamado Plan Maestro, anunciado por el gobierno nacional, cuya redacción fue inspirada en los papers del Banco Mundial y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos​ (OCDE). La finalidad de los mismos es precarizar la formación docente, mediante la eliminación del Estatuto, al que identifican con un privilegio corporativo, e introducir cláusulas de ‘productividad’ y ‘mérito’ para determinar el salario docente. El presidente Macri se pronunció en ese sentido cuando, en su discurso de apertura de las sesiones ordinarias del Congreso, propuso la creación de un ranking de colegios en el país. Pero hablar de ‘productividad’ en materia educativa lleva a transformar a la escuela en una empresa. ¿Cómo se mide la productividad en una escuela? ¿Por la cantidad de egresados? ¿Por las notas obtenidas? ¿Por el nivel de repitencia? ¿Cómo se pondera el contexto social de los alumnos y su impacto en el proceso educativo? ¿Son, además, las pruebas del tipo “Operativo Aprender”, el método adecuado para hacer una evaluación externa? Ya en Estados Unidos, varias voces de pedagogos se levantaron contra lo que llamaron la “industria de exámenes”, que lleva a las instituciones a concentrarse en los temas que iban a evaluar en detrimento del resto de las materias. Esto, porque la asignación del presupuesto dependía de las evaluaciones, así como también el salario de los docentes. Cuando Esteban Bullrich expuso este modelo en la Argentina, diciendo que los colegios con mejores puntajes serían premiados con bibliotecas, se le replicó que debía procederse de manera inversa, apoyando con más fuerza a los colegios con problemas. Lo elemental debió ser explicado a un ministro de Educación. La eliminación de los 29 institutos traerá aparejada la pérdida de miles de puestos de trabajo. Aunque la ley, de manera genérica, habla de estabilidad laboral, no dice qué pasará con los docentes que revisten sus cargos como interinos, que en muchos institutos son amplísima mayoría. La ‘productividad’, entonces, será el resultado de un achique significativo de la planta docente y administrativa. Reforma laboral y contrarreforma educativa La eliminación de los institutos está jalonada con la reforma de la educación media, que el año pasado, el gobierno de Rodríguez Larreta puso en marcha con la llamada “Secundaria del Futuro”, que convertía al último año de la educación media en un ciclo de pasantías descalificadas, en detrimento del dictado de conocimientos científicos que le permitan al estudiante dotarse de una compresión crítica de la realidad. Los ‘teóricos’ de la Secundaria del Futuro embellecen este proceso de descalificación pedagógica afirmando que el sistema educativo debe reemplazar la formación científica y teórica por los llamados ‘conocimientos blandos’, término que se usa para denominar a los saberes instrumentales que se solicitan en el mercado de trabajo. Pero esos saberes son efímeros, pues alcanza con que se modifique determinada forma de trabajo o que se produzca una modificación tecnológica para que estos ‘saberes blandos’ deban ser reemplazados por otros. Bien visto, se pretende que la formación que las empresas deben dictar a sus trabajadores sea asumida ahora por el Estado, reduciendo los costos empresariales. De ese modo, la escuela se convierte en un apéndice de la empresa. Pero, en Argentina, la fuerza de trabajo tiene una sobrecalificación relativa, en relación con los puestos de trabajo existentes. Esto significa, ni más ni menos, que la mayoría de los trabajadores realizan tareas por debajo de la calificación que tienen. La finalidad última de la creación de la Unicaba y la Secundaria del Futuro es poner fin a esa sobrecalificación mediante una descalificación de la educación. A un trabajo descalificado (que con la reforma laboral mediante lo será aún más) le sigue una educación descalificada. La insistencia del gobierno en avanzar con su proyecto está generando una verdadera rebelión en los 29 institutos de formación. En todas las instituciones se realizan asambleas, jornadas, y se adoptan iniciativas para fortalecer la lucha que está en curso. Existe la convicción profunda de que el gobierno y la Unicaba “no pasarán”. Llamamos a toda la población de la Ciudad y del conjunto del país a acompañar a los estudiantes, docentes y autoridades de los 29 institutos, porque la defensa de la educación pública es una lucha de todos.

3 de mayo de 2018
El 1° en Córdoba

Alrededor de 1.000 compañeros, a pesar de la llovizna persistente, concurrieron al acto que el Partido Obrero e Izquierda Socialista realizaron en plaza Vélez Sársfield. Abajo el ajuste de Macri y de Schiaretti, por el aborto legal”, fueron las consignas principales con las cuales levantamos una tribuna clasista de lucha y organización. Asistieron trabajadores de Luz y Fuerza, que enfrentan el ataque a su convenio colectivo de trabajo por parte del gobierno nacional y provincial. También concurrieron trabajadores del Inti en lucha contra los despidos y docentes universitarios, que vienen de un masivo paro por el salario. La presencia de las compañeras trolebuseras recogió un encendido aplauso por su lucha contra los despidos misóginos de Mestre y la burocracia de la UTA. Las compañeras del Polo Obrero también se hicieron presentes. Unidad y programa Los oradores por el Partido Obrero expresaron una estrategia, basada en una acción de conjunto de la clase obrera. Eduardo Salas, con un “abajo la guerra imperialista”, arrancó una encendida intervención, en la que señaló que la clase obrera tiene reservas para rechazar el ajuste, mientras la burocracia de conjunto pretende hacer pasar la reforma laboral de Macri y los gobernadores. El legislador del Frente de Izquierda criticó el llamado del kirchnerismo cordobés a aliarse con el PJ de Schiaretti y planteó la necesidad de convocar a un congreso de delegados de bases para fusionar a la izquierda con el movimiento obrero, en un plan de lucha y un programa, y darle en definitiva a los trabajadores una perspectiva de poder obrera y socialista. Emanuel Berardo, dirigente nacional del Polo Obrero, tomó la palabra para plantear la necesidad de un plan de lucha unificado de las organizaciones sociales contra el ajuste. La nutrida concurrencia del Polo trajo la lucha de la vivienda al acto. Finalmente, Soledad Díaz García señaló la continuidad de toda una agenda de lucha por el aborto legal, propuesta por el PdT. El próximo 8 de mayo marcharemos a Casa de Gobierno y el 16 a la Legislatura, en ocasión de la sesión especial en la unicameral para tratar éste y otros proyectos de la mujer. “El triunfo de la lucha por el aborto legal será un triunfo que impulsará aún más la lucha contra el plan de guerra de Macri y los gobernadores”. Por Izquierda Socialista hablaron Liliana Olivero y Ezequiel Peressini, legislador del FIT. Por su parte, el PTS, luego de acordar en la mesa del FIT en Córdoba hacer el acto en común del 1° de Mayo, decidió organizar un almuerzo propio y priorizar su autoconstrucción por sobre el interés general de la lucha obrera (ver “Carta a los compañeros del PTS de Córdoba”). El acto constituyó un reagrupamiento obrero para la lucha. Lo encaramos con la perspectiva de desarrollar la agitación y la propaganda para enfrentar el ajuste del gobierno nacional y de la provincia. Las conclusiones del acto del Frente de Izquierda en Córdoba fueron claramente positivas. En las próximas jornadas de movilización ganaremos las calles, fortalecidos tras este masivo acto obrero.