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Prensa Obrera N° 1497

12 de abril de 2018 · 14 notas

Notas de este número

12 de abril de 2018
Nuevas luchas
Redacción

Este miércoles 11, los mineros del Turbio, junto a los compañeros del Posadas, del Inti, los de Ferrobaires y numerosas internas estatales, junto a AGD y la Conadu Histórica, ganaron las calles desde muy temprano. El reclamo contra los despidos se unió a la cuestión del salario, en medio de un gran paro de 48 horas de los docentes universitarios. La represión contra la marcha -con un minero detenido- retrató a un gobierno antiobrero, que responde con palos al reclamo por el derecho al trabajo. La marcha de este miércoles tuvo lugar en un escenario más amplio. En él se inscribe el paro activo estatal que sacudió a Chubut días atrás; la ocupación de Materfer contra los despidos; los paros de las plantas Arcor por el salario; la lucha de Cargill; los docentes de Aten Neuquén, que van al paro de cinco días, y los bancarios, que cumplirán un paro de 48 horas. Mientras tanto, crece la movilización por otra gran reivindicación popular: el derecho al aborto legal. Mientras los trabajadores en su combate encarnizado contra los despidos no bajan los brazos y despuntan importantes luchas por el salario, la burocracia sindical le extiende su brazo al gobierno, admitiendo paritarias a la baja y que pasen los despidos. En estas horas, Cavalieri (Comercio) pacta el despido de trabajadores de Carrefour. Contra esta parálisis y complicidad hacia el ajuste, necesitamos poner de pie a nuestras organizaciones obreras. Cuatro burócratas no pueden decidir por nosotros. Reclamemos un Congreso de Bases de la CGT, la CTA y todos los sindicatos, para resolver un paro activo y un verdadero plan de lucha hasta derrotar las “contrarreformas” antiobreras, los despidos y los techos salariales. Por la victoria de todas las luchas en curso, desde la clase obrera de Chubut hasta los ingenios azucareros del Norte. Foto: Marianela Albornoz

12 de abril de 2018
Gran marcha por la expropiación del Ingenio San Isidro

Previo a la primera sesión ordinaria de la Cámara de Diputados, la clase obrera del departamento Güemes entró en escena fuertemente, con una movilización de más de 800 compañeros en apoyo al proyecto del PO de expropiación del Ingenio San Isidro. La “multisectorial en lucha” participó de la marcha. Un dato importante fue la presencia del sindicato de Tabacal en la movilización y en la posterior reunión con los diputados. Recordemos que, como parte de un ataque patronal coordinado, Seaboard despidió 200 trabajadores al tiempo que desenvolvió junto al gobierno una furiosa campaña para descabezar al sindicato en las recientes elecciones. Fueron derrotados y, en el proceso, la lucha obrera y la unidad entre ingenios se fortalecieron. En este marco también fue importante la presencia de las esposas de los compañeros del Tabacal detenidos por la Justicia de Urtubey que acaban de obtener su libertad, lo que constituye otro triunfo de la movilización obrera y un límite a la ofensiva patronal. Urtubey maniobra Desde muy temprano, a través de los medios, el gobierno vomitó una campaña de quinta categoría contra la ley del PO. Algunos de sus diputados llegaron al extremo de negar la legalidad de una expropiación, cuando no sólo está contemplado en la ley burguesa sino que la Legislatura ha votado centenares de medidas en tal sentido. Evidentemente, un Estado que apoyó toda medida de la patronal azucarera no querría expropiar sus activos ni intervenir en el mercado. Pero ocurre que la presión creciente y la ausencia de alternativas a la desocupación de 2.000 familias realzan la perspectiva marcada por el PO. Por su parte, el Partido de la Victoria, que tiene un bloque de nueve diputados que vota con el oficialismo de Urtubey la mayoría de los temas, anunció en sesión que presentaría su propio proyecto de expropiación sin explicitar sus diferencias con el que presentamos desde el PO. Un plenario de la CGT, con 35 gremios, dio su apoyo formal a la expropiación. Nuestra iniciativa por el San Isidro desnuda a un gobierno patronal hasta la médula y demuestra que los que traban la producción y agudizan el parate son las patronales vaciadoras y el gobierno, no los trabajadores. Urtubey ampara a los que fugan capitales, mientras que los trabajadores, junto al PO, defienden la producción y el trabajo. En medio de las difamaciones contra nuestro proyecto, sin embargo, se ha podido ver que el gobierno se encuentra en una gran tensión. Ha acompañado con la represión y la criminalización este ataque patronal, en la búsqueda de desarticular a los trabajadores azucareros; están fracasando y ahora asistimos a un principio de reacción obrera. Un viraje imprescindible para triunfar La dirección del Soeasi se ha negado desde el principio a tomar medidas de fuerza -a excepción de la marcha azucarera de hace un mes- y acompañó, como el resto de las direcciones de la Federación Azucarera Regional (FAR) todas las maniobras del gobierno en las mesas de conciliación. Su política proviene de una ilusión en que el gobierno de Urtubey consiga compradores y por esa vía se reabra el ingenio. Con esta posición ha dejado la iniciativa en el Estado, renunciando desde el principio a preparar a los trabajadores para imponer la reapertura y la continuidad de los puestos de trabajo con medidas de acción directa. Su ilusión se extiende a la burocracia moyanista de la CGT local, responsable de la desmovilización de la clase obrera salteña, mientras avanzan los despidos en la provincia. Y en contraposición a convocar un Congreso de bases de la FAR, con mandatos de asamblea para organizar un plan de lucha en común, tal como viene reclamando el PO, se ha sumado a una peregrinación clerical organizada por el triunvirato vaticanista con el obispo Cargnello, reconocido por sus ataques al movimiento piquetero y a los cortes de ruta. ¡Un frente con la Iglesia y la burocracia sólo sirve para desmovilizar a los trabajadores y neutralizar sus reservas de lucha! El ingenio lleva 80 días cerrado. La negativa a aprobar la ley de expropiación por los bloques del oficialismo y el PRO sólo se va a quebrar si esta dirección abandona esta conducta y se toman medidas que permitan el control de las instalaciones por los trabajadores con apoyo de toda la población para, desde allí, reclamar la expropiación y puesta en marcha del ingenio. Lo hemos planteado desde el primer día del conflicto. La espera a que aparezca un comprador de “último momento” para que haya zafra no tiene fundamento y, si se produce, vendrá acompañada de la imposición de un ajuste brutal por los nuevos dueños.

12 de abril de 2018
Derrotemos el ajuste de Carrefour
Corresponsal

El Ministerio de Trabajo aceptó el pedido de la compañía francesa Carrefour de un procedimiento preventivo de crisis que es la antesala de despidos masivos. Fuentes gremiales citadas por Infobae (6/4) indicaron que la empresa había presentado al sindicato de comercio -antes de las negociaciones- un plan que incluye 2.700 despidos (aproximadamente un 15% del personal), reducción salarial del 20% para los empleados que queden, cierre de once locales de aquí a dos años y la conversión de 16 hipermercados en mayoristas (podrían verse afectados también por la reestructuración centenares de trabajadores enrolados en Camioneros). Según las últimas informaciones, la patronal y el sindicato podrían llegar a un acuerdo que implicaría mil retiros “voluntarios”. La empresa no ha acreditado fehacientemente que esté en crisis. Aduce una caída en las ventas minoristas, una mayor preferencia en los consumidores por el canal mayorista y una excesiva presión tributaria que les dificultaría la competencia con los supermercados chinos (en un reportaje, Macri dio un espaldarazo a este último argumento). En cambio, desde el sindicato se apunta a una mala gestión empresarial. El titular de la Asociación de Supermercadistas Unidos (ASU), Juan Vasco Martínez, se queja en un reportaje (La Nación, 10/4) de los “altos costos laborales”, de los aportes jubilatorios y los plus por zona desfavorable. Esto anticipa una ofensiva global de la patronal contra los trabajadores de comercio. Incluso algunos voceros supermercadistas no descartaron imitar a Carrefour y presentar un preventivo de crisis (Tiempo Argentino, 10/4). Como preludio del preventivo de crisis, Carrefour ya había lanzado retiros “voluntarios”. Y despidió 800 empleados en los últimos dos años. Recientemente, los trabajadores de la sede Warnes realizaron una vigilia en la sucursal frente a una amenaza de cierre que ponía en peligro 300 puestos de trabajo. En cuanto a las condiciones laborales, se produjo una flexibilización que avasalla el convenio colectivo de trabajo y va en línea con la reforma laboral. En la sede de Warnes, por ejemplo, los repositores se ven obligados a cobrar en las cajas y las cajeras a hacer tareas de los primeros. Esta polifuncionalidad es llevada al extremo en el formato Express. A escala global, Carrefour ha emprendido una reestructuración que apunta a reposicionarse frente a otras cadenas y frente al gigante yanqui Amazon que la tiene en la mira (El Economista, 23/1). En Europa, los despidos masivos han llevado a protestas y paros en sucursales de España, Francia y Bélgica. Los cambios en el país, aunque la empresa les atribuya motivaciones locales, podrían formar parte de este megaplan de ajuste. El Sindicato de Empleados de Comercio incentivó el preventivo de crisis y se ha negado a cualquier tipo de movilización de los trabajadores. El Cuerpo de Delegados de Carrefour, ligado a la fracción de Ramón Muerza, convocó una movilización el miércoles 11, pero limitada a los delegados y un grupo reducido de trabajadores ya que no convoca a parar los mercados, pensando más en la interna gremial con Armando Cavalieri que en derrotar a la patronal. Necesitamos un plan de lucha en serio, empezando por una gran movilización al Ministerio de Trabajo. Por asambleas por sucursal y la preparación de un paro para derrotar la ofensiva patronal. Rechazamos todo despido o rebaja salarial. Que se abran los libros contables de la empresa y que Carrefour responda por cualquier pérdida con los beneficios de su casa matriz.

12 de abril de 2018
[Editorial] Una enorme lucha por el aborto legal

La apertura del debate parlamentario coloca en el centro de la agenda política la cuestión de la legalización del aborto. Ese lugar es compartido con la escalada oficial que golpea a los trabajadores con despidos, tarifazos, reforma laboral y paritarias a la baja. En este cuadro, la realidad de las mujeres empeora, con la precarización laboral, la pérdida de empleo, el encarecimiento de la vivienda, el cierre o privatización de ámbitos de socialización de los niños y adolescentes, así como otras consecuencias del ajuste sobre los y las trabajadoras. Para el gobierno, la cuestión del aborto cumple una doble utilidad: extorsionar al clero y contener al masivo movimiento de mujeres que busca respuestas a sus demandas de años. La seudo-oposición ha mostrado ya su “incomodidad” con este debate. Es que su política no pasa por reforzar u orientar la oposición popular al ajuste, sino por afianzar su relación con el Vaticano y conciliar con la reaccionaria política oficial, para reconquistar el favor de la burguesía. Nuestra lucha En el Congreso están en debate ocho proyectos todos en favor de la despenalización o legalización. El comienzo del tratamiento parlamentario estuvo precedido por una movilización de un millón de personas en todo el país para el Día Internacional de la Mujer Trabajadora, continuidad de tres años de ascenso del movimiento identificado con el reclamo de “Ni Una Menos”. Luego de 30 años de negativa a tratar el tema, de pronunciamientos presidenciales en contra de la legalización, de profundización de los lazos confesionales del Estado, del Código Civil pactado entre Cristina y Francisco y del cajoneo del proyecto de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto por parte del gobierno kirchnerista, la mayoritaria aceptación popular que hoy se expresa en todas las encuestas es un mérito incuestionable de la movilización de las mujeres. La juventud secundaria estuvo a la cabeza de la movilización, reclamando la educación sexual científica y laica en los colegios, una demanda que expresa la aspiración a terminar con los lazos de sometimiento hacia las mujeres que prima en este régimen social y en su sistema educativo oficial. De la mano del Polo Obrero, las mujeres más sometidas a la influencia de la acción de las Iglesias católica y evangelista también estuvieron presentes, combatiendo la acción oscurantista que fomenta la resignación y rechaza la organización de los más afectados por el ajuste. Sindicatos y delegadas sindicales antiburocráticas también estuvieron presentes en contraposición al abandono de parte de las centrales sindicales de una demanda que interesa particularmente a la mujer trabajadora. La reacción de la Iglesia Desde que el macrismo anunció el tratamiento parlamentario del aborto legal se fueron acumulando esquelas vaticanas de acercamiento al gobierno. “A los que puedan sentirse ofendidos por algunos de mis gestos, les pido perdón” escribió el papa Francisco en respuesta a las salutaciones mundiales que recibió por el quinto aniversario de su asunción. Otra misiva papal recibida un día antes de la apertura del debate parlamentario sobre aborto, alienta al gobierno “a seguir trabajando al servicio del bien de esa Nación”. En la última “exhortación apostólica” un documento de un estatus similar a la encíclica papal, el Papa plantea que “nuestra defensa de los inocentes no nacidos debe ser clara, firme y apasionada”, “igualmente sagradas son las vidas de los pobres, aquellos que ya han nacido”. Con esta línea instruye a los curas para que incorporen, en el discurso contrario a la legalización del aborto, la demagogia para con las mayorías empobrecidas. Bergoglio milita en el campo de la reunificación del PJ, bendijo el acto en la 9 de Julio organizado por Moyano el 21F e inspira la acción de los movimientos sociales unificados en el espacio “San Cayetano”. La relación estrecha entre el gobierno y este espacio se desarrolló durante dos años. El espacio San Cayetano se pronunció contra la legalización del aborto a través de sus voceros o intentando relegar esa demanda histórica del movimiento de mujeres en la jornada del último 8 de marzo, en complicidad con la burocracia sindical, incluso interponiéndose físicamente para impedir el avance de la movilización encabezada por el reclamo del aborto legal hacia el Congreso. En esta acción primó la tesis política de que el tema aborto divide el frente “antimacrista”. La CCC,CTEP, Barrios de Pie anteponen su participación en un incierto frente con el pejotismo clerical colaboracionista del ajuste para 2019, a la conquista de esta reivindicación fundamental. Aborto legal o clandestino En el inicio del debate del Congreso, quienes defendieron al aborto legal fundamentaron, desde diferentes disciplinas, por qué la legalización favorecería a las mujeres que deben o quieren abortar. Pero la responsabilidad del Estado capitalista por condenar a las mujeres a abortos como consecuencia de la violencia de género, de las relaciones laborales precarias e incluso en blanco, no formó parte de las reflexiones de los expositores. En el campo de los opositores, representados por sectores de diferentes disciplinas, todos católicos o evangelistas, la exposición abundó en expresiones fuertemente reaccionarias, como que “el aborto es desaparición forzada de personas”. Todos estos disertantes clericales forman parte del ámbito universitario, del derecho y de la salud. La necesidad de pelear por la separación de la Iglesia del Estado es vital. El Vaticano aportó un expositor en el campo de los enemigos del aborto legal. Gustavo Carrara, cura de la Villa 1-11-14, fue ungido obispo auxiliar de Buenos Aires por Francisco y. propuesto por él para suceder a monseñor Aguer ante su próxima jubilación, algo que de acuerdo a informaciones periodísticas preocupa al procurador Julio Conte Grand, integrante del Opus Dei. Estas pujas internas de la curia desaparecen a la hora de congeniar en torno de la cuestión del aborto. Para toda la Iglesia católica, la evangelista y sus agentes políticos, judiciales o “académicos”, el aborto clandestino es una herramienta política de primer orden, un instrumento de manipulación social para preservar los vínculos de sometimiento a la mujer. Separación de la Iglesia del Estado La pelea por el aborto legal tendrá diferentes etapas. El gobierno parece, por ahora, conforme con haber abierto el debate pero la evolución del tema dependerá de la situación política de conjunto. La mayoría de los “indecisos” de la Cámara de Diputados, que hoy se reducen a unos 30, pertenecen a su espacio político, lo que le da al macrismo una mayor capacidad de manipulación política. Más que nunca la legalización está en manos del reforzamiento de la organización en las calles, los lugares de trabajo y de estudio. Por eso, debemos combatir las tendencias a dejar librado el futuro de la ley a una algebraica interna del parlamento. Este debate abre la puerta a otra reivindicación crucial -la lucha por la separación de la Iglesia del Estado. Los principios clericales son la base de una sociedad asediada por la violencia de género. Con esta pelea debemos aspirar también a profundizar esta comprensión sobre la naturaleza del régimen en curso, no exclusivamente como problema para las mujeres sino para el conjunto de la clase obrera ocupada y desocupada. Para alcanzar el triunfo, este movimiento tiene que interesar al conjunto de la clase trabajadora, mujeres y hombres, combatiendo la extorsión clerical y estatal allí donde esta se desarrolla con más fuerza. Con múltiples actividades en lugares de trabajo y de estudio, en barrios y villas, vamos a incrementar la movilización popular, el único recurso capaz de conquistar el aborto legal. Una victoria por el aborto legal reforzará todo el movimiento popular contra la ofensiva capitalista de Macri y los gobernadores. Foto: Juan Diez

12 de abril de 2018
Hoy, 17.30h, acto contra el golpismo frente a la Embajada de Brasil
Corresponsal

El encarcelamiento de Lula para vetar su candidatura a la Presidencia se da en el marco de una escalada de contenido golpista que comenzó a gestarse con la destitución de Dilma Rousseff. El general Vilas Boa, comandante en jefe del Ejército de Brasil, conminó al Tribunal Superior de Justicia a que meta en prisión al ex presidente Lula, so pretexto de erradicar la “impunidad”. Es la culminación de una ola de pronunciamientos de militares retirados con la misma exigencia y tiene lugar semanas después de la militarización de Río de Janeiro y del asesinato impune de la concejala Marielle Franco. Esta política está fogoneada por el imperialismo norteamericano, que pretende adueñarse de las grandes riquezas petroleras y naturales de Brasil y ser el principal beneficiario de los contratos asociados a la explotación de esos recursos. En este marco, la gran burguesía brasileña busca un gobierno lo suficientemente fortalecido para poder imponer las “contrarreformas”, como la ley de reforma previsional y una flexibilización laboral aún más extendida, entre otras medidas de ajuste contra los trabajadores y el pueblo. Nuestra denuncia de este golpismo no implica ningún aval a la política de Lula, Dilma y el PT, los responsables del ascenso de la derecha y el golpismo, muchos de los cuales fueron sus aliados en el poder. El PT ha gobernado durante una década para los intereses del gran capital, no llamó a la movilización popular para derrotar la destitución de Dilma ni tampoco lo ha hecho ahora frente al encarcelamiento de Lula. Llamamos a una movilización continental contra la nueva asonada en Brasil, contra la prisión de Lula y su proscripción. Llamamos a impulsar la huelga general inmediata para derrotar el programa de guerra contra los trabajadores y al golpe. • Rechazamos la detención y proscripción de Lula. • Fuera Temer y sus reformas contra el pueblo trabajador. • Por el fin de la intervención militar en Rio de Janeiro. • Destitución de militares golpistas. Llamamos a combatir al golpismo, a la derecha y al imperialismo, no para que vuelvan los personeros del nacionalismo burgués fracasado, sino para impulsar una salida revolucionaria de los trabajadores y la unidad socialista de América Latina.

12 de abril de 2018
La intervención del PJ y el XXV Congreso del PO

“Creer que intervenir el PJ resuelve los problemas del peronismo, es como creer que decretar la nulidad de la muerte de una persona la resucita” (La Nación, 11/4). La frase del fiscal electoral federal Jorge Di Lello, quien es un antiguo puntero peronista de la Justicia, retrata una verdadera realidad histórica. Han causado estupor los fundamentos de Servini para colocar al quemador de urnas catamarqueñas, Luis Barrionuevo, como interventor para “normalizar” el partido. Porque son políticos: pérdida de elecciones, presentaciones por fuera del partido, desconocimiento de la doctrina de Perón y una conclusión: “hay que esforzarse para recordar una crisis del peronismo de esta magnitud”. A Servini le faltó escribir un tango. Pero el punto es que un grupo interno de lo más corrupto y desprestigiado de la burocracia sindical se ha valido de la Justicia macrista para un golpe de mano del sello legal del PJ. En tanto, se suceden las reuniones divisionistas, todas con el santo y seña de la “unidad”. Los gobernadores, firmantes del pacto fiscal en el que se basaron las reformas previsional y tributaria, balconean todas las convocatorias sin comprometerse con ninguna, para no empañar las relaciones carnales con la caja macrista. En ellas resalta la ausencia de Corpacci y Jalil, los anfitriones de la última reunión “unificadora” en Catamarca, convocada por el sector kirchnerista y afines. Por otro lado, ningún gobernador fue a Entre Ríos, a la reunión antikirchnerista de Pichetto, donde sí fue la esposa de Barrionuevo, lo que anticipa que la maniobra con Servini está definitivamente enfilada a reforzar el reagrupamiento de los senadores, diputados y gobernadores que acompañan más estrechamente al macrismo. Desde otro flanco, Barrionuevo aporta más colaboracionismo de la burocracia sindical, garante hoy de la renovada ofensiva contra los trabajadores con paritarias a la baja, nuevos despidos y reforma laboral en puerta. El peronismo no hizo su congreso de 2017. No parece que vaya a hacer uno ahora con Barrionuevo de interventor, más bien se especula que por este camino el PJ llegaría en estas penosas condiciones a las presidenciales de 2019. El radicalismo hizo su última parodia de convención en Gualeguaychú para decidir entre Massa y Macri. Hay un gran contraste para resaltar. El XXV Congreso del Partido Obrero, que resumió una deliberación de tres meses de su militancia, con resoluciones de cinco comisiones y el corolario de una Conferencia Internacional, demuestra, aún en inferioridad de fuerzas todavía, la superioridad histórica del programa y los métodos colectivos de nuestra construcción obrera y socialista. No pocos, algunos antagónicos a nosotros como Julio Bárbaro, han dicho que el único partido político realmente existente hoy en la Argentina es el PO. Los acontecimientos parecen confirmarlo.

12 de abril de 2018
América Latina frente a una transición convulsiva

La comisión internacional del Congreso del PO emitió una resolución sobre América Latina y el tema fue retomado en las deliberaciones de la Conferencia Internacional (ver páginas centrales). El derrumbe de las experiencias nacionalistas y centroizquierdistas ha abierto una nueva transición política en América Latina, en un marco más agudo de la crisis mundial. Este escenario está llevando a crisis políticas y crecientes contradicciones a las experiencias derechistas que han venido a relevar al nacionalismo burgués. Asistimos a la destitución en Perú del derechista Kuczinsky, ya incapaz de gobernar por una parálisis política. En la Argentina, la pretensión de aumentar el ritmo del ajuste tropezó con una gran reacción popular. El Congreso, y luego la Conferencia, concentraron su atención en especial en Brasil: los atentados a tiros contra Lula y sus caravanas electorales, la militarización de Río de Janeiro, el asesinato de activistas políticos (Marielle Franco, entre otras), daban cuenta de un acrecentamiento de las tendencias golpistas y hasta las amenazas de una postergación de las elecciones presidenciales de octubre próximo. El acierto de esta caracterización se vio confirmada días después con la asonada militar que exigió el encarcelamiento de Lula. Consecuentemente con ello, los golpes ‘parlamentarios’ en Paraguay, Honduras, Perú y Brasil, por partida doble, no fueron un trámite constitucional, sino una salida de fuerza, apoyada abiertamente por las Fuerzas Armadas de estos países y con alto respaldo de la burguesía dominante. Las medidas de ajuste han dado origen a crecientes movilizaciones. Asistimos, el año pasado, a un paro general en Brasil, uno de los más grandes en décadas. En la Argentina, las jornadas de huelga y manifestaciones de masas del 14 y 18 de diciembre pasados contra la reforma previsional se abrieron paso contra el acuerdismo colaboracionista de la burocracia sindical. En Honduras ha habido masivas movilizaciones contra el fraude. En este marco, un eventual triunfo de la centroizquierda de Petro en Colombia o de López Obrador en las próximas elecciones de Méjico, incrementaría aún más el cuadro de inestabilidad continental. La experiencia de América Latina ha vuelto a mostrar los límites infranqueables del nacionalismo de contenido burgués en la época de declinación capitalista. Los gobiernos derechistas que han emergido en América Latina gobiernan, precisamente, con la colaboración de gran parte de la oposición nacionalista o centroizquierdista, así como de la burocracia sindical. El chavismo, a su turno, se encuentra en un impasse catastrófico. El nacionalismo rentístico ha sido liquidado en forma definitiva por la bancarrota capitalista. La tentativa de obtener el socorro de China y Rusia significa avanzar en la privatización energética. El imperialismo, entretanto, amenaza con un embargo a Venezuela, lo que iría de la mano de un golpe o una intervención militar extranjera. Asistimos a una tensión creciente ente los esfuerzos de los trabajadores por enfrentar la ofensiva capitalista y el chaleco de fuerza de las direcciones que conducen los sindicatos y organizaciones populares. El planteo de poner al proletariado como furgón de cola de una colaboración de clases, en nombre de una oposición a Macri, es completamente reaccionario, porque comparte, con el gobierno, el objetivo de frenar las luchas en nombre de esperar hasta las elecciones de 2019. Se trata de un operativo distraccionista, ya que el peronismo cogobierna con el macrismo y la burocracia de los sindicatos. Algo similar vale para Brasil, donde se ha creado un frente político PT-PSOL-PC do B-PDT, de contenido burgués, para cooperar en un segundo turno electoral. El desafío crucial de la hora es que la izquierda y la clase obrera se trasformen en alternativa política, esta vez ya no bajo las formas democratizantes, como en la década y media pasada, sino obreras y socialistas. Esto plantea una firme delimitación político-programática del nacionalismo de contenido burgués, impulsar la lucha e intervención independiente de los trabajadores y la construcción de partidos obreros revolucionarios.

12 de abril de 2018
Cómo paramos las masacres en Medio Oriente y la expansión de las guerras imperialistas
Corresponsal

Con el pretexto de que los gobiernos de Bashar al-Assad y Putin han vuelto a utilizar armas químicas contra la población civil, esta vez en Douma, un barrio próximo a Damasco, Donald Trump, la inglesa May y el francés Macron han anunciado represalias de enorme alcance destructivo contra las posiciones militares, bases aéreas e instalaciones oficiales de ambos gobiernos en territorio sirio. El año pasado, con justificaciones similares, Trump lanzó decenas de cohetes a esos objetivos en una única operación, luego de advertir de ella a Rusia, que retiró la aviación en forma anticipada. Los grandes medios de comunicación de Estados Unidos están incitando a Trump a que “no repita el error precedente”: en su lugar, presionan en favor de una ofensiva militar y política de mayor alcance, sin exhibir el menor resquemor de que ello podría desatar una guerra internacional que envolvería a todas las grandes potencias y a los principales Estados de la región. Ni las denuncias del año pasado ni la reciente acusación contra Rusia de haber atentado contra la vida de un agente doble con productos químicos en un poblado de Gran Bretaña, han sido comprobadas de un modo eficaz. Lo mismo está ocurriendo ahora. Estaríamos ante una provocación que pretende funcionar como pretexto para extender la guerra en Siria. Inclusive para Putin, que se vale de las masacres como método de gobierno, no se explicaría que utilice el arsenal químico en una guerra que está ganando, y cuando su contraparte norteamericana, Trump, se encuentra enfrascado en una crisis interna, debido a la oposición del Departamento de Estado y del Pentágono a su planteo de retirarse de Siria. Queda planteada la posibilidad de que la denuncia de la utilización de armas químicas en Douma forme parte de una falsificación propagandística, o de que los acusadores hayan usado a la milicia islámica que se encontraba hasta hace poco en el control de Douma -Jaish al-Ilan-, para ejecutar la masacre bacteriológica. Al día siguiente de los hechos, Israel bombardeó bases del gobierno sirio y de las milicias de Hezbollah e Irán en Siria, lo que fue interpretado como una advertencia a Trump para que no se retire militarmente de Siria. Los analistas de esta guerra, aseguran que el Estado sionista ya ha bombardeado más de cien veces el territorio vecino desde el estallido de la guerra civil. El gobierno sionista no reconoció el ataque reciente, como tampoco un gran número de los anteriores. Sus acciones, sin embargo, han sido autorizadas por su ‘enemigo’, Rusia, que controla el espacio aéreo de Siria. “Netanyahu está pegado al teléfono rojo que lo comunica con Moscú”, recuerda un matutino norteamericano. La guerra internacional en territorio sirio es innegable: intervienen con sus ejércitos o milicias, Estados Unidos, Rusia, Gran Bretaña, Francia, Turquía, Irán, Israel, así como Arabia Saudita, Qatar y Egipto, por medio de milicias interpuestas. Mientras ocurren estos crímenes de guerra, la gran prensa de estos países sigue promoviendo ante la opinión pública la ‘vocación pacifista’ del imperialismo y los poderes reaccionarios en presencia. La masacre de población civil se estima entre 350 mil y medio millón de personas, y los refugiados en varios millones. Trump propone retirar tropas norteamericanas del terreno, para impulsar una guerra más amplia por medio de agentes locales -como ha venido haciendo en Afganistán e Irak, por ejemplo. Con la memoria de la derrota en Vietnam, entre 1968 y 1974, no quiere ver el retorno de los ataúdes a Estados Unidos. Es probable que el magnate de la misoginia autorice la ocupación de todo el norte de Siria por parte de Turquía, para que el ejército de este país oficie de gurka del imperialismo contra la presencia de Rusia. Putin hace lo mismo, como que ha autorizado a la aviación de Turquía a bombardear la región y proceder a ocupar la ciudad de Afrin, de mayoría kurda. Los enfrentamientos militares se combinan con las disputas intestinas de cada bloque, en una carnicería infernal contra los pueblos. La guerra le ha dado a Israel un derecho de supervisión e injerencia ‘de facto’, que será usado para expulsar por completo a los palestinos de su territorio histórico. El sionismo se ha lanzado a la aventura de un ‘gran Israel’, como opresor de primer orden de un océano de pueblos árabes circundantes y, por lo tanto, a guerras y sufrimientos sin paralelo. Esta guerra envuelve al mundo entero. Si se imponen los Trump, May, Macron o Merkel, se fortalecerá la precariedad laboral y social del proletariado de Estados Unidos y Europa -o sea la miseria sin fin. Putin y los ayatollahs, castas capitalistas reaccionarias y opresoras, saben que no tienen ninguna posibilidad de victoria frente al imperialismo mundial; por eso buscan una ‘arreglo’ imposible con el imperialismo -como lo demuestran los repetidos intentos en Siria y demás países en guerra, y todos los intentos similares en Ucrania y en los territorios musulmanes en disputa de la ex Unión Soviética. Llamamos, por todo esto, a las clases obreras de los países imperialistas y a todos los pueblos oprimidos a unir fuerzas y esfuerzos para una acción internacional contra el imperialismo y para derrotar las guerras imperialistas y reaccionarias mediante la revolución social.

12 de abril de 2018
“Unidad obrero-estudiantil para derrotar a Macri y los gobernadores”

La Comisión de juventud del XXV Congreso debatió acerca del creciente protagonismo de la juventud en la lucha contra Macri. De los cacerolazos del 18D y el #MMLPQTP a las movilizaciones de masas el 8M; de las ocupaciones contra la “Secundaria del Futuro” a la lucha de los terciarios, la movilización de la juventud argentina entronca con un fenómeno mundial. Con los estudiantes peruanos que denuncian la “ley del esclavo juvenil”, que los obliga a trabajar tres años para empresas sin remuneración; más al norte, con el multitudinario levantamiento contra el armamentismo en Estados Unidos; del otro lado del océano, con los universitarios que ocupan sus facultades en París, Toulouse y Montepellier, y se unen a la huelga de los obreros ferroviarios haciendo sobrevolar el fantasma del Mayo Francés. La convocatoria al Congreso nacional de la UJS apunta a condensar estas experiencias de lucha, debatir sus desafíos y problemas, y dotarlas de una orientación estratégica para llevarlas al triunfo. El desafío: derrotar una política contra la juventud Los planes del macrismo para la juventud son muy claros. Con la excusa de los que los jóvenes “nos estamos formando”, la reforma laboral nos tiene reservadas las peores condiciones de precarización y flexibilidad. Siguiendo los consejos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos​ (OCDE), el “Plan Maestro” reformatea el sistema educativo para adecuarlo a esta política, introduciendo el trabajo gratuito de los estudiantes. Con la destrucción de los terciarios, los maestros se devalúan a “facilitadores”, que penarán por la llamada “formación continua” que se paga en los posgrados universitarios. El reforzamiento represivo sobre la juventud, con la “doctrina Chocobar” del gatillo fácil y el ingreso de la policía a colegios y universidades, es el complemento natural de estos ataques a las condiciones de trabajo y estudio. La propia negación del derecho al aborto -y a la educación sexual- es un poderoso instrumento de disciplinamiento. La participación necesaria de los gobernadores y rectores “opositores” en estas medidas muestra que estamos ante una política de fondo de la clase capitalista. El problema: superar la crisis de dirección La movilización creciente de la juventud se cobró su primera víctima en la presidenta de la Federación Universitaria Argentina (FUA), Josefina Mendoza. Su voto a favor de la reforma previsional, como diputada de Cambiemos, detonó una fuerte crisis en Franja Morada que motivó el adelantamiento del Congreso de la FUA (sesionará en Rosario horas después del Congreso de la UJS). Como salida, buscarán llevar a la FUA el modelo de Nuevo Espacio en la UBA: falso “apoliticismo” para encubrir una plataforma de negociados a costa de la universidad. Frente a esta situación, agrupaciones como la Cepa y Patria Grande postulan un “frente anti-Franja/anti-Macri” en la FUA, que encabezarían la JUP (PJ) y el MNR (PS) -es decir, el gobierno de la provincia. En La Plata, sin embargo, Patria Grande viene de hacer un “frente con Franja”, donde votará a su rector Tauber a cambio de cargos (dos secretarías). El obstáculo para que se conforme este frente es la disgregación del PJ, volcado al colaboracionismo con el gobierno. En la reciente reunión del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), todos los rectores votaron al radical-macrista Juri como presidente y un kirchnerista de la Universidad de Hurlingham, Perczick, se ubicó como vice. El “frente anti-Macri” saboteó la principal lucha de la juventud -el aborto legal- mostrando su cara clerical. A 100 años de la Reforma, unidad obrero estudiantil El Congreso nacional de la UJS ofrecerá una política independiente a la juventud para superar esta crisis. En lugar de los pactos con gobiernos, curas, burócratas sindicales y rectores privatistas, la alianza con los trabajadores en lucha y sus organizaciones recuperadas y clasistas, a 100 años de la Reforma Universitaria y a 50 del Mayo Francés, defendemos la unidad obrero-estudiantil como estrategia para la juventud en nuestro país y el mundo entero. La UJS le ha planteado al Frente de Izquierda el desafío de pelear por un bloque independiente en la FUA, que reúna a todas las agrupaciones que se reclaman independientes de los gobiernos y autoridades de turno. Es un planteo para separar a los estudiantes de sus verdugos y volcar toda su energía en la batalla contra las reformas laboral y educativa, por el aborto y educación sexual, en apoyo a los docentes y estudiantes terciarios en lucha. Organicemos los plenarios de la UJS en todas las regionales rumbo a Rosario. La organización socialista de la juventud será el resultado de estas grandes peleas que tenemos por delante.

12 de abril de 2018
“Reconstruir la IV Internacional con una lucha política franca”

Quiero expresar el orgullo que tenemos de haber sido, una vez más, huéspedes de un acontecimiento revolucionario internacional. Toda la historia del Partido Obrero, desde el mismo día de su fundación, está asentada en la construcción de una Internacional. La crisis de dirección de la que siempre hablamos es, esencialmente, la crisis de la organización internacional de la clase obrera. Para la superación de esta crisis nosotros nos hemos dado un método, que es el de construir y reconstruir la Internacional en una lucha política franca con las organizaciones y militantes que en todo el mundo se esfuerzan por poner en pie al proletariado, aunque sean partidos grandes o chicos. Nosotros no estamos en una auto-construcción internacional; es decir, en una extensión de una secta política de un país a otros países. En esa lucha política, en la tribuna de hoy, ustedes han tenido a una compañera que habla en nombre de la tradición del comunismo de Rusia, que para ella sería el estalinismo, pero que hoy tiene que confrontar la destrucción total de las conquistas de la Revolución de Octubre por obra de la alianza de los estalinistas rusos que controlaban el Partido Comunista en 1989 y el imperialismo mundial; y nosotros discutimos políticamente con estos compañeros para saber si todos juntos podemos dar un salto adelante y construir una Internacional para que Rusia vuelva a ser, como lo ha sido durante un largo período histórico, el territorio de la Revolución de Octubre (...) En el blog más importante de Rusia han sido publicadas las resoluciones en la Conferencia Internacional abierta en ruso, donde exponemos las posiciones de la Cuarta Internacional (aplausos). La guerra La guerra y la revolución son dos extremos del estallido de la sociedad capitalista, uno reaccionario y el otro revolucionario. El imperialismo, por medio de una política de guerra, no pretende simplemente conquistar o repartirse el mercado mundial. La guerra en desarrollo es una continuidad con el pasado, pero no una repetición. El objetivo de la guerra presente es, ante todo, quebrar los obstáculos y las crisis que emergen en las naciones y territorios donde se desarrolla una restauración capitalista, y que enfrenta contradicciones internas que no pueden superar. El período subsiguiente a la disolución de la Unión Soviética se caracterizó por una aguda desintegración y la posibilidad de la desaparición nacional. Es lo que llevó a los aparatos militares y a la burocracia a un esfuerzo por reconstruir el Estado y evitar esa desaparición, la guerra civil y la revolución. La diferencia entre los regímenes que han gobernado Rusia, al principio y después, consiste en esto: darle sentido, orden y método a la restauración capitalista por medio del Estado. Es lo que ha entrado en conflicto con el imperialismo mundial, cuyo objetivo es la colonización económica y política. Los anuncios de guerra económica, entre China y Estados Unidos, en los últimos días, lo demuestran. Es un ultimátum del imperialismo mundial a China, de que si no abre más profundamente sus mercados, sus territorios y la explotación de sus poblaciones agrarias, o sea una confiscación, va a entrar en un conflicto militar con Estados Unidos (...). La salida del imperialismo a sus contradicciones insolubles son las guerras; la de nuestras fuerzas internacionales y el de la clase obrera internacional es la revolución. Este escenario de guerra es la consecuencia de la crisis mundial. Internacionalismo Quiero llevar a la conciencia del Partido Obrero y a la de todos los que están interesados en esta lucha internacional, la comprensión de que esta unidad mundial, el carácter mundial de la teoría, la práctica y el programa, es la clave para organizar realmente partidos revolucionarios y transformarlos en un camino de victoria. La IV Internacional fue fundada en 1938, han pasado 80 años; si 80 años después no existe la IV Internacional, ¿fracasó la iniciativa de su construcción? Si nosotros hicimos un congreso de la CRCI en 2004 y no hemos avanzado todo lo que hubiéramos querido avanzar, ¿quiere decir que hemos fracasado? Si Lenin fundó la Internacional en 1919 y hacia finales de 1923, después de la derrota de la revolución alemana, entró en la pendiente del zinovievismo y del estalinismo, ¿quiere decir que Lenin hizo mal en fundar la III Internacional? Hay quienes se plantean este interrogante en forma abstracta. La Internacional es una hoja de ruta y, en ella, la unidad de la clase obrera internacional enfrenta contradicciones, antagonismos y crisis, y es en la intervención y en las conclusiones de esas crisis que se va desenvolviendo la organización internacional. Los que hoy estamos acá desenvolvimos esa lucha. Por ejemplo, nosotros y la Coordinadora por la Refundación de la Cuarta Internacional (CRCI) somos una corriente declaradamente catastrofista. En la construcción de la CRCI este planteamiento fue cuestionado, y, a partir de ello, también lo fueron las medidas de organización, los planteos tácticos o la prensa, que nos preparaban para una perspectiva de catástrofe. Ahora bien, los que nos cuestionaban se enteraron, en septiembre de 2008, que el capitalismo mundial había entrado en la crisis más grande de su historia; quiere decir que la perspectiva sí era catastrófica, y que había que prepararse para ella. Como consecuencia de estos planteamientos, nuestro partido ha tenido el desarrollo que ustedes conocen, y como consecuencia de los otros planteamientos, esos partidos hoy prácticamente no existen. (…) Este trabajo político internacional, no tiene un carácter administrativo sino un método político, que es el método de la formación de la vanguardia y del desarrollo de la revolución. 1968, 2018 Ahora vamos a celebrar el 50° aniversario de un ’68 que es mundial, porque aparte del levantamiento y la huelga general, con ocupaciones de fábrica en Francia, se produjo el levantamiento obrero en Checoslovaquia, el de los estudiantes mexicanos y la victoria del Ejército Revolucionario vietnamita contra los norteamericanos. Pero ¿qué fue lo que conmovió el ’68? Que después de la Segunda Guerra Mundial, fue la primera gran manifestación de una vanguardia de la clase obrera que quería una dirección política diferente a la del estalinismo y la socialdemocracia (...). En el próximo ’68 tendremos direcciones mucho más maduras, direcciones internacionalistas que pueden llevar a la clase obrera a la victoria. Compañeros, nosotros, en muchas oportunidades, hemos señalado que el combate principista fue lo que permitió que el Partido Obrero acumulara las fuerzas necesarias para poder producir otros avances; por ejemplo, nuestra delimitación del kirchnerismo, que ha sido extremadamente rigurosa, desde el primer día. Ahora, echemos una mirada a América Latina en relación con este escenario mundial. Porque las crisis que están afectando al conjunto de América Latina son una manifestación de la presión imperialista, que ahora reclama el alineamiento integral del continente en el apoyo a las guerras que se van a emprender. Que la soja, los minerales, el hierro, estén en manos del imperialismo norteamericano y, por sobre todas las cosas, que las movilizaciones políticas de la clase obrera, no vayan a plantear, en las puertas de la metrópoli norteamericana, la perspectiva de una guerra independiente, de una guerra de masas, contra el imperialismo norteamericano. Brasil Lula va a ir preso, en una operación política golpista que nosotros hemos denunciado reiteradamente. Pero Lula es responsable de la mayor desmoralización que se haya producido en la clase obrera de América Latina que tengamos memoria. Lula gobernó para el imperialismo y para Odebrech, y fue su agente comercial en todos lados. Lula evitó declarar una huelga en defensa de Dilma Rousseff para que no se lo viera en una posición subversiva y evitó declarar una huelga en defensa de él mismo para que se no rompan definitivamente los puentes de una futura liberación o de un futuro indulto. Estos movimientos como el PT, el centroizquierdismo, el nacionalismo burgués, que se llenan la boca diciendo “trotskistas, no sean funcionales a la derecha”, son los que desmoralizan a la izquierda y a la clase obrera. ¡No han hecho una huelga contra el ajuste! Entonces, no se puede pasar por alto la enorme responsabilidad de estos partidos para entender por qué tenemos que llamar a la clase a confiar en su independencia política; de lo contrario, siempre va a ser derrotada, y el partido que dice esto es el que está llamando a luchar contra el golpe militar, político, institucional y judicial que se disfraza con la detención de Lula, para joder todavía más al proletariado y a las libertades democráticas de Brasil. Compañeros, la conclusión fundamental es que hay que desarrollar la CRCI. Su método político ha sido reivindicado por los hechos, por eso hoy tenemos adhesiones de Azerbaiyán, la presencia de un Partido Comunista Unificado, que lucha contra Putin en Rusia, que organiza a la clase obrera y que ha votado las resoluciones de la Conferencia por la recuperación de la Unión Soviética en los términos de la Revolución de Octubre (aplausos). Argentina En la Argentina, la perspectiva del macrismo, la del pejotismo y la del kirchnerismo está fuertemente vinculada con este sacudón mundial. Este hombre (Macri) no puede tener grandes perspectivas en la Argentina, que presenta a un país encerrado en sí mismo en un mundo que se cae a pedazos. Entonces, en esta perspectiva mundial, obviamente, van a haber flujos, reflujos, distintas circunstancias que hay que ir verificando en la lucha, pero la tendencia de orden general es convulsiva, a la cual ni kirchneristas ni pejotistas, ni macristas, le pueden dar ninguna perspectiva. Por este solo hecho la izquierda revolucionaria es candidata al poder en Argentina! Para tomar el poder, primero hay que ser un candidato en la pelea, y que los trabajadores lo vean como un polo y una perspectiva de poder. El desafío que tenemos ahora es derrotar la reforma laboral e imponer el derecho al aborto. Dos grandes luchas reivindicativas, profundas, detrás de los cuales se abre un problema de poder. Con la movilización de toda la clase obrera por el derecho al aborto, que es el derecho a la salud y a la vida de la esposa del obrero, de la madre del obrero y la obrera, de las familias de los obreros. Si nosotros podemos poner el sello del Partido Obrero y del Frente de Izquierda en la victoria de esa lucha, o sea el sello del proletariado, seremos, a corto plazo, candidatos al poder. ¡Adelante, compañeros! Foto: Bernardo Cornejo

12 de abril de 2018
Judiciales: vamos con el Frente Multicolor de Recuperación Sindical-Lista Violeta
Luisina Prieto y Facundo Miño

*candidata a la Secretaría de Derechos Humanos, delegada CI Fuero Civil y Comercial, Federal y candidato a secretario de Relaciones Institucionales y Legislativas, secretario gremial CI Penal En el sindicato de los empleados de la Justicia Nacional y Federal (UEJN), manejado desde hace 28 años por Julio Piumato, se realizarán elecciones para Comisión Directiva el próximo 19 de abril y, luego de dos comicios donde hubo lista única del oficialismo, ahora se presentará la Lista Violeta, un frente opositor de características antiburocráticas. La base de esta lista es un frente único de corrientes independientes y combativas que dirigen las cuatro comisiones internas recuperadas en el último período (Penal, Civil, Laboral y Civil y Comercial Federal), que han sido una referencia de lucha y un canal de movilización para enfrentar el ajuste del gobierno y de la Corte. La Lista Violeta, que está encabezada por la Comisión Interna de Penal, dirigida por las listas Azul (independientes) y Bermellón (PO + independientes), se ha convertido en un factor de gran atracción para los compañeros y esto ha permitido la presentación de listas en Tucumán, Santiago del Estero, Eldorado, Catamarca, Orán y Resistencia. A este proceso de agrupamiento hay que sumarle que se ha fracturado la Comisión Interna de la Corte Suprema, donde un importante grupo de delegados ha resuelto sumarse a la Violeta y ha editado una plataforma antiburocrática y de lucha. Algo similar ocurrió con las comisiones internas del Ministerio Público Fiscal y del Comercial. En la lista para la Comisión Directiva, la Agrupación Bermellón ocupa los cargos de la Secretaría de Derechos Humanos, la de Relaciones Institucionales y Legislativas y una vocalía y, para los congresales de la Capital, tiene cargos en paridad con el resto de las fuerzas. La Violeta ha lanzado una vasta campaña entre los compañeros de los distintos puntos del país, con el objetivo de disputarle a Julio Piumato la conducción del gremio, para ponerlo al servicio de la lucha de los trabajadores judiciales. Pero la campaña no se desarrolla en un marco convencional sino en el de la lucha paritaria, contra el traspaso de la Justicia nacional a la Ciudad y los intentos para aplicar una reforma laboral en la Justicia. El gobierno plantea flexibilidad laboral para los judiciales, aumento de la jornada de trabajo, la eliminación de vacaciones y licencias, una fuerte rebaja salarial, el pago del impuesto al salario y la eliminación de la estabilidad laboral con sistemas de evaluación que permiten despidos. La directiva encabezada por Piumato ha dejado pasar esta ofensiva y, pese a que desde junio del año pasado sólo recibimos un magro 5% compensatorio por el desfasaje de 2017 y nada por este año, aunque la inflación ya alcanza a casi el 10%, ni siquiera ha reclamado un aumento de salarios. Mucho menos se ha propuesto preparar a los judiciales para la pelea por el aumento, cuando la pauta oficial está anclada en el 15%. El alejamiento de Piumato con Moyano podría preanunciar que la actual conducción de la UEJN se integraría aún más al gobierno y a la Corte. Después de recibir un magro 5% de aumento en enero, en concepto de lo perdido en 2017 (totalizando así un 26,5% en tres pagos para todo el año pasado), las comisiones internas y los delegados que integramos la Violeta planteamos un primer tramo de aumento salarial del 12% (recuperando así el nivel salarial de octubre de 2015), junto a la indexación automática trimestral en base al aumento del costo de vida; el rechazo a la reforma laboral en la Justicia y el traspaso a la Ciudad y la convocatoria al plenario de delegados con mandato de asamblea para resolver un plan de lucha. Vamos por estos reclamos, vamos por la recuperación de la UEJN para todos los judiciales.

12 de abril de 2018
Un método de construcción de la Internacional

El acto internacionalista realizado el 7 de abril fue la culminación de una intensa actividad. Las decenas de organizaciones que hicieron uso de la palabra participaron activamente de las deliberaciones del XXV Congreso del PO y de la Conferencia Internacional, del 2 y 3 de abril, desarrollada en la Facultad de Ciencias Económicas. Los días 4, 5 y 6 tuvo lugar una deliberación de la propia CRCI, sobre la base de un informe político internacional y de un balance de sus actividades. Pero es necesario ir más lejos, pues estos eventos vienen precedidos por las Conferencias Euromediterráneas y la Conferencia latinoamericana de Montevideo. En la reunión posterior a la cuarta Conferencia Euromediterránea, que tuvo lugar a mediados del año pasado, se fijó una reunión en Estambul para fines de 2017. Allí se trazó una agenda de trabajo que incluyó la convocatoria a la Conferencia que acaba de realizarse en Buenos Aires. Las organizaciones nucleadas en la CRCI invitamos a organizaciones obreras y socialistas y grupos combativos de diferentes países, conscientes del escenario convulsivo que estamos atravesando. Asistimos a una de las transiciones históricas más contradictorias y violentas de la historia, caracterizada por la crisis capitalista mundial, desequilibrios políticos crecientes, una mayor guerra comercial y financiera, un incremento de las guerras imperialistas, crisis de los más variados regímenes políticos y tendencias a la rebelión popular. Desarrollar un debate acerca de las perspectivas del período actual y las responsabilidades y tareas que nos caben a los que luchamos por la revolución socialista. Alentamos, por un lado, la clarificación de posiciones políticas y de programas, y propugnamos, por el otro, una acción común internacional con todas las expresiones de lucha y de combate que buscan su asiento en la clase obrera y en las masas. La Conferencia internacional, precedida por las deliberaciones del propio Congreso del PO, fue un foro de debates y de conocimiento recíproco, y al mismo tiempo trazó un plan de acción. Se aprobaron resoluciones sobre la cuestión de la guerra, América Latina (ver artículo adjunto) y Rusia. El acto transmitió, por boca de sus protagonistas, las conclusiones a las que arribamos. Asistieron a la Conferencia organizaciones con historias y experiencias diferentes, que son atraídas a un debate y a la necesidad de una organización internacional, como resultado de nuevas situaciones históricas y desafíos políticos. El desarrollo de los debates ha vuelto a reivindicar el método del PO y de la CRCI de reconstruir la Internacional obrera y revolucionaria mediante el debate político, y la actividad resultante común de todas las organizaciones, partidos y grupos que luchan contra el orden existente en base a la lucha de clases y a la organización independiente del proletariado. Las organizaciones convocantes nos colocamos en el terreno de la reconstrucción de la IV Internacional. Las iniciativas que adoptamos se dan desde este campo político y, a partir de él, llamamos a desenvolver un debate franco y fraternal con otras organizaciones políticas. En este marco, el Partido Obrero reivindica la trayectoria de la CRCI, cuya acción como corriente internacional debe ser revitalizada en la nueva etapa política que ingresamos. El rol estratégico que le asignamos a la CRCI fue materia también de discusión, tanto en el Congreso como luego en la Conferencia internacional, que congregó a las organizaciones que son parte integrante de la misma. Al respecto, presentamos un balance de la CRCI en la que se confronta la experiencia y la política de la CRCI con la de otros agrupamientos políticos de la izquierda, incluso del trotskismo. La lucha por la IV Internacional ha sido en los últimos veinte años un proceso histórico concreto -o sea, un desarrollo y delimitaciones políticas y programáticas. Foto: Bernardo Cornejo

12 de abril de 2018
Importante acto contra la fusión de Telecom y Cablevisión

La Naranja Telefónica junto a importantes organizaciones sindicales, de medios de comunicación y políticas realizamos un acto el 5/4 en la puerta de la Comisión Nacional de Defensa de Competencia (CNDC), que debe expedirse sobre la fusión Telecom-Cablevisión, como parte de las resoluciones de la masiva audiencia en el Congreso donde presentamos el proyecto de la diputada del FIT, Romina del Plá, que plantea suspender dicha fusión y la defensa de las reivindicaciones obreras. Producto de la campaña y el acto, el 9 de abril, nos recibió Esteban Grecco, presidente de la CNDC (y su equipo). Aunque la fusión no está aprobada legalmente, continúa avanzando por la vía de los hechos sobre la base del acuerdo del gobierno nacional con el grupo Clarín. En la reunión se reclamó la convocatoria a una Audiencia Pública y se entregó el listado de importantes pronunciamientos de las organizaciones convocantes al acto por la suspensión.El acto La primera intervención del acto fue del Sindicato de Prensa de Buenos Aires (Sipreba) presente con su secretario general Fernando “Tato” Dondero, el secretario adjunto Rubén Schofrin y Randy Stagnaro, secretario de Cultura, que denunció el peligro que conlleva el fortalecimiento de una patronal como Clarín, con su histórica política antisindical, que implica una mayor presión sobre el gremio de periodistas y el derecho a la información de la población. Luego habló Romina Del Plá, impulsora del proyecto por la suspensión y el pago de los bonos adeudados desde la privatización de Entel a manos de Telefónica y Telecom, que volvió a poner la banca del Partido Obrero y el Frente de Izquierda al servicio de esta lucha. En el acto participaron la Red Nacional de Medios Alternativos (RNMA), Néstor Piccone, del Colectivo por el Derecho Humano a la Comunicación (CODHECOM) y Diego Rossi, del Colectivo Coalición por una Comunicación Democrática que engloba a organizaciones de las cuales algunas fueron promotoras en su momento de la Ley de Medios. Diego Rossi denunció la posición dominante del 80% del mercado que pasa a tener el grupo Clarín sobre las conexiones a Internet y todo lo que implica. Liliana Zabala, abogada representante de miles de juicios por los bonos de los telefónicos, denunció que avanza una fusión que ni siquiera convocó una audiencia pública siendo que se trata de un servicio público. Guillermo Robledo, del observatorio de la riqueza, padre Arrupe, informó de diferentes iniciativas para suspender la fusión y la necesidad de que adhieran los bloques opositores mayoritarios del Congreso, mientras se continúan impulsando medidas judiciales y en la Corte. Rodrigo Ramos, dirigente de la Agrupación Naranja del Enacom (Ente nacional de Comunicaciones), planteó la lucha contra el desguace y los despidos en ese organismo encargado de controlar a las empresas del sector. En la misma línea intervino Daniel “el Pollo” Luna, delegado del Inti, donde hace meses enfrentan la “reestructuración” y 258 despidos. Una lucha, que al igual que en Telecom, va a enfrentar el desafío de superar la tregua y aislamiento de las direcciones sindicales burocráticas. En el cierre del acto, Pablo Eibuszyc, de la Naranja Telefónica, reivindicó la lucha contra la fusión, que forma parte de la ofensiva del gobierno y las empresas que vienen por la reforma laboral y el techo en las paritarias. El presidente de Telecom, Carlos Moltini, viene de plantear en teleconferencia a los trabajadores que Telecom es una empresa “sobredimensionada” y que no hay lugar para los juicios laborales. Esta fusión no es un cambio de dueño más, como en el pasado, sino que implica una ofensiva que consolida el monopolio del grupo Clarín, sobre las redes y contenidos. Hasta el momento las grandes organizaciones obreras (Foetra, Satsaid, Foesittra, etc.) no se han pronunciado sobre las enormes consecuencias de esta concentración para los usuarios y trabajadores, mientras negocian a espalda de los trabajadores. La visita de Mariano Rajoy, el presidente de España, para hacer lobby en defensa de los intereses del otro grupo monopólico, Telefónica, para exigir la habilitación de la televisión satelital a las telefónicas, muestra que la fusión se encuentra en el ojo de la tormenta y ahora va a ingresar en la discusión del Congreso con la presentación de un proyecto de ley de telecomunicaciones reducido a esos intereses. Desde la Naranja planteamos la perspectiva de la nacionalización sin pago de las telecomunicaciones bajo control de los trabajadores para que se garanticen todas las voces, pensamientos y expresiones de carácter cultural, político y social de la población y los trabajadores. La audiencia en el Congreso y ahora el acto en la CNDC muestran el avance de esta campaña por la suspensión de la fusión de Telecom y Cablevisión que viene recogiendo el apoyo y la simpatía creciente de los trabajadores y diversas organizaciones que se están involucrando. Vamos a redoblar la campaña para llegar a sectores más amplios, sobre un tema que tiene implicancias enormes para el conjunto del pueblo trabajador. Necesitamos un Congreso de delegados de base de todos los sindicatos de la actividad para votar un plan de lucha contra el ajuste en marcha.

12 de abril de 2018
Saludos al acto internacional
Redacción

El acto internacionalista recibió saludos del Frente Popular para la Liberación de Palestina (FPLP), la Liga Marxista de Trabajadores de Finlandia (MTL), el Grupo Independencia Obrera (GIO) de España, Yuri Shakhin (Contra la Corriente , Ucrania), del grupo La Verdad (Azerbaiyán), Opción Obrera (Venezuela), Socialismo Revolucionario (Bolivia), militantes de la Agrupación Marxista Revolucionaria (Bolivia), Agrupación Docente Maestr@s por una propuesta educativa (Cochabamba, Bolivia) y del POR de Chile. El saludo desde Palestina denuncia las recientes masacres del ejército sionista contra las protestas en la frontera entre Gaza e Israel, y afirma que “las clases más empobrecidas de nuestro pueblo son las que están tomando la iniciativa. Son esos que no tienen nada que perder y es por eso que van todos los días a las fronteras y levantan la consigna del retorno y la liberación”. El saludo chileno destaca que el presidente derechista Sebastián Piñera, que asumió hace algunas semanas, “se ha valido de los límites insuperables de la Nueva Mayoría para comenzar con su agenda privatizadora” y de ajuste. Y que se replantea un cuestionamiento y superación de la política de frente popular. Los compañeros de Socialismo Revolucionario de Bolivia señalan en su mensaje la necesidad de luchar por la “construcción de una alternativa obrera y socialista que participe en todo los terrenos de la lucha de clases, incluido el electoral”. Todos los saludos pueden consultarse aquí . Foto: Dionisio Cardozo