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Prensa Obrera N° 1496

5 de abril de 2018 · 17 notas

Notas de este número

5 de abril de 2018
Podemos conquistar el aborto legal
Corresponsal

El XXV Congreso Nacional del Partido Obrero se pronuncia a favor del derecho al aborto legal seguro y gratuito El XXV Congreso Nacional del Partido Obrero, reunido entre el 29 de marzo y el 1° de abril en la Ciudad de Buenos Aires, con la presencia de delegados de todas las provincias del país y de invitados de ocho países, se pronuncia de forma unánime en favor del derecho al aborto legal y demanda que el Congreso Nacional apruebe el proyecto de la Campaña Nacional por el Aborto Legal, Seguro y Gratuito. El millón de personas que se movilizó a los centros políticos de todo el país en el Día Internacional de la Mujer Trabajadora, reclamó por el aborto legal, contra el ajuste a la clase obrera y denunciando, en particular, sus graves consecuencias sobre las mujeres, mostrando un gran protagonismo de las mujeres trabajadoras. Saludamos este enorme movimiento puesto en pie con más de treinta años de lucha del movimiento de mujeres, el protagonismo de la juventud que ha tomado colegios y ganando las calles reclamando educación sexual laica y científica, luchando en definitiva por su libertad contra las regimentaciones del clero y del Estado. La batalla por el aborto legal es una lucha por el derecho al acceso a la salud de las niñas y mujeres, y también es una batalla de primer orden contra la función política de disciplinamiento social que cumple el aborto clandestino. Proclamamos esta pelea como parte de la lucha por la separación de la Iglesia del Estado. El apoyo de todos los presidentes argentinos, sus gobiernos, el Vaticano y la burocracia sindical al estado de situación actual está vinculado directamente con esta función política que denunciamos. Son ellos mismos quienes simultáneamente niegan los derechos maternales. Los abortistas son el Estado y sus gobiernos, defensores de la precarización laboral, de la opresión de las mujeres, de los sostenedores de la violencia hacia las mujeres. El movimiento de mujeres en lucha por sus derechos desnudará las maniobras que llevan al macrismo a abrir el debate parlamentario, desarrollando a fondo la lucha por la conquista del aborto legal, lejos de dar la espalda al problema como hacen los falsos opositores y las centrales sindicales. Peleamos para que ninguna mujer deba abortar cuando no quiere hacerlo y para que cuando quiera o necesite hacerlo, pueda practicarlo en las condiciones adecuadas. Luchamos, en definitiva, por la defensa de la vida de las mujeres. El movimiento de mujeres de Argentina ha alumbrado durante los últimos tres años, movilizaciones y rebeliones en diferentes partes del mundo. Su proyección internacional, señalando al Estado capitalista como responsable de los flagelos y la barbarie que viven las mujeres, es parte distintiva de esta historia que va a seguir desarrollándose a la luz de la pelea por el aborto legal. ¡Aborto legal, seguro y gratuito! ¡Viva la lucha y la organización de las mujeres!

5 de abril de 2018
“Hemos tenido un Congreso extraordinario”

Mañana cumplo 46 años, y hace 33 que soy militante del Partido Obrero. Muchos me asocian con la tarea docente, pero entré al partido siendo secundaria (…) les agradezco enormemente este honor de cerrar este congreso y quiero destacar justamente que, como parte de esta generación, tenemos al “Pollo” [Luna], que hoy ha ingresado al Comité Central y creo que es una de las grandes conquistas de nuestro Partido. [Destaco] la cantidad de jóvenes, trabajadores, obreros, a lo largo y a lo ancho del país, que dedican la mayor parte de su vida a una construcción colectiva y una salida para todos los trabajadores y los explotados. Creo que esto lo tenemos que valorar enormemente en este congreso, donde hemos tenido tantas discusiones, tan importantes, y donde hemos arribado a importantes resoluciones. (…) Hemos tenido un congreso enorme, extraordinario, otros partidos no hubieran atravesado este congreso, sólo lo atraviesa el Partido Obrero, porque el PO se ha hecho a fuerza de debates, a fuerza de pruebas, a prueba de golpes y, por supuesto, a prueba de discutir entre nosotros, de sacar conclusiones comunes y una vez que tomamos las resoluciones, de salir a defenderlas (…) Comenzamos el debate del congreso luchando contra la persecución y el encarcelamiento a Dimas, a César, la persecución al Partido, y lo enfrentamos como leones, como sabe hacer el Partido Obrero (…) Hemos sido parte de la preparación de las jornadas de diciembre (…). Hoy no hay una sola lucha obrera de la etapa que no nos tenga en la primera fila, desde los ingenios azucareros en el norte hasta los mineros de Río Turbio, pasando por Fanazul, por el Posadas, por la ocupación de la UEP en La Plata durante el verano, y en la heroica huelga y ocupación del Inti, que marca una orientación y un método para toda la clase obrera argentina, como el año pasado lo marcó AGR, y como forma parte de nuestro programa, respondemos a los despidos, respondemos a los ataques con la ocupación de las fábricas y de los lugares de trabajo, y así lo estamos demostrando. Congreso de bases Entonces, ¿qué desafíos tenemos por delante en lo inmediato? Hemos votado, obviamente, todo un plan de resoluciones para movilizar a la clase obrera para derrotar la ofensiva capitalista, hemos votado una serie de iniciativas para enfrentar este plan de guerra de Macri, de los gobernadores en la Argentina, pero también hemos visto aquí las resoluciones para llevar este mismo proceso de lucha al plano internacional y por eso vamos a tener mañana y pasado una conferencia de la CRCI (ver páginas 7 y 8), hemos discutido todos estos elementos. Nos hemos planteado desenvolver a fondo la lucha por un congreso de bases de todo el movimiento obrero, y como parte de esa campaña, la convocatoria a un congreso obrero de los sindicatos clasistas, y nos hemos planteado una enorme campaña, continuarla, desenvolverla más a fondo aún, por el paro activo contra todos los planes de ajuste y de ataques del gobierno, contra la reforma laboral, en cada rincón del país, no sólo de Macri sino de todos los gobernadores, por supuesto, en el camino de la huelga general. Consignas Y en ese sentido nos hemos planteado una consigna, la consigna para la etapa de que tenemos que desenvolver, construir una alternativa de la clase obrera y la izquierda para derrotar la ofensiva capitalista de Macri y los gobernadores con los métodos de la movilización y de la lucha de clases. Y con esta consigna también nos hemos dado la tarea de convocar un acto el 1° de Mayo, que justamente coloque la defensa de las luchas, del clasismo y de la izquierda, convocado por el Frente de Izquierda, para defender ese lugar histórico que hemos conquistado en los últimos años, que es que el 1° de Mayo, donde defendemos la lucha internacional de los trabajadores, la izquierda ocupa la plaza central del país y desde allí defendemos esta jornada de lucha para los trabajadores de Argentina y del mundo entero. Tenemos el desafío de la batalla por conquistar el aborto legal, seguro y gratuito (…) una lucha que está cruzada y centrada en la lucha de los trabajadores, no entendemos la lucha de la mujer como una cuestión de género, la entendemos como una cuestión de clase, y por eso hemos votado desenvolver a fondo esta campaña por arrancar ese derecho (…) las resoluciones de la juventud, de organización, del movimiento obrero, son, en todos los casos, una guía para salir a militar, para desenvolver las iniciativas a lo largo y ancho del país. El FIT Por último, hemos discutido una política para el Frente de Izquierda, lógicamente, lo entendemos como un campo de independencia de clase, donde intervenimos como un polo político, como un proceso de movilización y de lucha de clases, y por eso vamos a seguir interviniendo activamente para defender este carácter para el FIT, porque forma parte también de lo que hemos conquistado en todo el último período. Por lo tanto, no puedo dejar de decir que ¡viva el Partido Obrero!, ¡viva la Coordinadora por la Reconstrucción de la IV Internacional!, ¡viva la IV Internacional! en el año de su 80 aniversario. Muchas gracias, adelante, compañeros.

5 de abril de 2018
La cuestión de la guerra

El Partido Obrero ha atravesado, en la preparación del 25 Congreso, por un intenso período de elaboración y debate político. La cuestión internacional ha ocupado un lugar extraordinario. No podía ser de otra manera ante la agudización de la crisis mundial, que se manifiesta en guerras económicas, crisis de régimen político en numerosos países, levantamientos populares y huelgas y, por último y el más importante, en el aumento de los conflictos militares y la ampliación de los escenarios de guerras y de las calamidades humanitarias resultantes de ellas. América Latina no escapa en absoluto a esta situación. Venezuela enfrenta la amenaza de un embargo petrolero que podría derivar en golpes militares e intervención extranjera; México, la militarización de la frontera por parte de Trump; la militarización de Río de Janeiro y de otras ciudades brasileñas y, finalmente, una anunciada instalación de bases norteamericanas en el Amazonas brasileño y ‘estaciones de monitoreo’ en la Triple Frontera. La “lucha contra el narcotráfico” o “contra el terrorismo” son esgrimidos como una hoja de parra para justificar la intervención de las fuerzas armadas en la represión interna, sin importar que se encuentra prohibida por la legislación de varios países. El terreno de ensayo de esta estrategia de represión interna, por parte de las fuerzas armadas de América Latina, ha sido la intervención militar en Haití, en la última década y media, encabezada por los ejércitos de Brasil y Argentina, bajo la gestión anterior de los gobiernos “nacionales y populares” de CFK y Lula. La crisis de regímenes políticos acaba de conocer un último episodio con la caída del presidente de Perú y, por sobre todo, con el agravamiento de la crisis política brasileña. Es precisamente en este contexto mundial que nuestro partido asoció el Congreso a dos iniciativas fundamentales. Por un lado, la convocatoria por parte de la Coordinadora por la Refundación de la Cuarta Internacional (CRCI) de una conferencia internacional abierta a distintas fuerzas revolucionarias y, por el otro, a otra de la propia CRCI, sobre la base de un informe político internacional y de un balance de sus actividades. Las organizaciones que se hicieron presentes, participaron del 25 Congreso y de la elaboración de la comisión a cargo de la propuesta de una resolución internacional. En resumen, el Congreso tuvo en su agenda de debate los Informes Internacionales -uno para el Congreso y otro para la Conferencia Internacional- y un Balance de la CRCI. Este último documento confronta la experiencia y la política de la CRCI con la de otros agrupamientos políticos de la izquierda, incluso del trotskismo. La guerra Las tres instancias deliberativas mencionadas se abocaron al debate de la cuestión estratégica central del momento: la multiplicación de las guerras y la intensificación de los enfrentamientos. El abordaje central de la cuestión de la guerra marca ya una distinción entre el método y la perspectiva del Partido Obrero, con referencia a otras fuerzas políticas, que siguen ancladas en una posición que postula un desarrollo pacífico del capitalismo -o sea democrático y electoral. La guerra no es otra cosa que la manifestación extrema de las contradicciones insuperables del capitalismo. Pone de manifiesto el carácter insoluble de los antagonismos de clase, por un lado y, por el otro, de la contradicción entre el desarrollo de las fuerzas productivas y de la economía mundial con los Estados nacionales. La bancarrota capitalista, a partir de 2007/8, puso de manifiesto el conjunto de estas contradicciones, de una parte por medio de un ataque feroz a los derechos del mundo del trabajo; del otro, mediante la intervención de los Estados nacionales en el rescate de sus respectivas burguesías. Trump no es la última etapa de un agotamiento de la llamada globalización, que estalla con aquella crisis mundial y da rienda suelta a la tendencia a la depresión económica internacional. Será seguida por nuevas crisis en la dislocación de la economía internacional. La tendencia contrarrestante a esa depresión, con la restauración del mercado y del capitalismo en China y en el territorio de la ex Unión Soviética, ha agotado sus efectos. Para el capital financiero internacional es necesario proceder a una eliminación de los obstáculos que aún están presentes en esos escenarios, lo que explica las guerras comerciales y militares. Las denominadas guerras localizadas, sea en Afganistán, Yemen, Ucrania o Siria, no son más que la expresión de un conflicto de alcance mundial. Desde las guerras en el Golfo y en la ex Yugoslavia se diseña el horizonte estratégico de estas guerras: la colonización de los países del otrora ‘bloque socialista’ y, en el camino, el sometimiento, por parte del imperialismo yanqui, de los imperialismos menores, sea por medio de presiones económicas y políticas, sea por un conflicto armado. La competencia económica es reforzada por la militar para quebrar las resistencias a esta ofensiva. Trump ha advertido a la Unión Europea que la tentativa de crear una fuerza militar propia de la Unión Europea sería considerada ‘causus belli’. Lo mismo a China en relación con sustituir al dólar en el intercambio internacional y a los planes de construir una industria de superconductores independiente de los monopolios norteamericanos. El método seguido por el Congreso del PO y las Conferencias Internacionales ha sido destacar las relaciones recíprocas y contradictorias entre la crisis mundial, la guerra económica resultante, la tendencia a la guerra y la lucha de clases internacional. Rusia y China La guerra en Siria sirvió como ilustración de este conflicto mundial en los debates intensos en comisiones y plenarias. La ocupación, por parte de Turquía, del noroeste de Siria (Afrin) y el protectorado establecido por Estados Unidos en el noreste, ha convertido al norte de Siria en una suerte de base de la Otan y en una fuerte reversión de la creciente hegemonía que parecía desplegar Rusia en esta guerra. Trump y Erdogan, sin embargo, contaron para su ofensiva con la liberación del espacio aéreo por parte de Putin, cuya aviación se ocupaba al mismo tiempo de reocupar, al sur, el poblado de Ghouta, cerca de Damasco, mediante un bombardeo feroz. La alegada defensa, por parte de Putin, de la autonomía de Siria frente al imperialismo y el sionismo, ha resultado en un compromiso entre uno y otro, y en el reparto territorial del país. Con el mismo método, Israel ha ampliado su domino del sur de Siria. China, por su lado, ha acompañado a Trump en el voto de sanciones a Corea del Norte, para intervenir como mediador en la neutralización que reclama Estados Unidos del régimen de Kim Jong-un. Las resoluciones votadas en el Congreso del PO y en las dos conferencias posteriores han subrayado la interacción de los dos fenómenos siguientes: por un lado, el objetivo estratégico de convertir a Rusia y China en semicolonias del capital financiero internacional y, por el otro, la política de compromisos y alianzas de esos dos regímenes con el imperialismo. Las resoluciones votadas denuncian estas alianzas como una política de reforzamiento de la opresión contra todos los explotados del mundo y como un recurso de los regímenes restauracionistas para hacer frente a la crisis en sus países y a la tendencia a levantamientos obreros y populares. Conclusiones y resoluciones La veintena de organizaciones que participaron en la Conferencia Internacional, con su presencia o con sus documentos, se extiende de América Latina a Europa y de Medio Oriente a Rusia. Son organizaciones con historias y experiencias diferentes, que son atraídas a un debate internacional y a la necesidad de una organización internacional, como resultado de nuevas situaciones históricas y desafíos políticos inéditos. El desarrollo de los debates ha vuelto a reivindicar el método del PO y de la CRCI de reconstruir la Internacional obrera y revolucionaria mediante el debate político y la actividad resultante común de todas las organizaciones, partidos y grupos que luchan contra el orden existente en base a la lucha de clases, a la organización independiente del proletariado y a la oposición a la guerra imperialista y sus lacayos mediante la guerra de clases contra el capital y sus Estados. En el cierre de estas actividades impresionantes, las noticias acerca de la amplitud que alcanzó la primera jornada de huelga en Francia contra la reforma laboral en ferrocarriles sirvió como una ratificación de las resoluciones discutidas. En el combate a la guerra imperialista, el enemigo se encuentra en su propio país. Una victoria del proletariado francés contra Macron sería un gran golpe contra las guerras en que se encuentra empeñado el imperialismo francés en Medio Oriente y el norte de Africa, junto al resto de sus compinches imperialistas. Reforzaría las perspectivas de una victoria de la clase obrera de Argentina con los intentos similares de Macri. El imperialismo sabe muy bien que la prosecución de sus guerras exige el aplastamiento de sus propios pueblos por medio de Estados policiales e incluso fascistas. Esto convierte a la guerra contra la guerra imperialista en una movilización internacional. En tanto la guerra es el recurso final y extremo del imperialismo para conservar el sistema de explotación en un régimen de barbarie, en el otro polo se levanta la revolución -la revolución socialista internacional-, que también emerge como un recurso irremplazable para aplastar a la barbarie y reorganizar a la sociedad sobre bases realmente humanas.

5 de abril de 2018
[Editorial] Por la unidad de la clase obrera y la izquierda, para derrotar el ajuste de Macri y los gobernadores

El gobierno celebra la firma de paritarias a la baja -15% y en cuotas- en un conjunto de gremios importantes, y hasta se animó a sacar del cajón a la meneada reforma laboral, para la cual busca el concurso de los senadores de la oposición pejotista. Pero el 15% es un porcentaje que podría consumirse en apenas siete u ocho meses, si se tiene en cuenta la secuela de devaluación y tarifazos. Ninguna paritaria de estas podría haber pasado por el cedazo de una asamblea de trabajadores. En rigor, y tras las enormes movilizaciones de diciembre, que hicieron implosionar al triunvirato cegetista, de uno en fondo los burócratas sindicales han ido arreglando con el gobierno. El eje de la reorganización de la CGT es un mayor colaboracionismo con el gobierno. La burocracia sindical teme más a la reacción de las bases obreras que al ajuste de Macri. Moyano después del 21F está cada día más aislado. El reagrupamiento que convocó en la 9 de Julio no planteó otra perspectiva que no fuera la de “votar bien”… en 2019. El aislamiento de Moyano se ha operado desde las “62” macristas hasta la Corriente Federal del kirchnerista Palazzo, quien ha entrado en la conversación de la nueva CGT. Palazzo, justamente, está ‘dosificando’ la disposición de lucha de los bancarios contra la patronal beneficiaria de las ganancias más suculentas. Baradel y Ctera, por su parte, han descartado toda perspectiva huelguística, al punto que no hubo un paro nacional docente el día del asesinato de Fuentealba. Los paros aislados de estas dos paritarias reflejan una adaptación al recule general la burocracia. Las luchas de la etapa, entre ellas la más determinada de todas, la huelga general con ocupación en el Inti, atraviesan un marco de aislamiento y sabotaje por parte de todas las variantes de la burocracia sindical. No hablamos sólo de la burocracia de la UOM en conflictos como Envases del Plata o Stockl, sino también de la de centroizquierda, que en ATE y la CTA Autónoma han tenido los conflictos de Fanazul, azucareros, Río Turbio, UEP, Inti, Posadas y otros. El “frente antimacrista”, una política criminal para el movimiento obrero Este escenario de contención está asociado a la gran función de freno y distraccionismo que cumple el llamado “frente antimacrista”, un emprendimiento que no es un frente, porque no logra reunir ni a las distintas camarillas del pejotismo ni antimacrista, porque los gobernadores y senadores del PJ son un sostén clave de la gobernabilidad del ajuste. En ese andarivel se anota la burocracia de la CGT, que no sólo firma los topes paritarios sino también convenios de flexibilidad laboral como el de ferroviarios. Por otro lado, en torno de los planes sociales se ha montado un vasto ataque conjunto a las organizaciones sociales y a la educación pública, por la vía de una mayor precarización laboral docente. Esta política le permite al gobierno volver a la carga con la reforma laboral. Otras prioridades como la ley del mercado de capitales vuelve a Diputados, así como las reformas del Ministerio Público fiscal y del Código Procesal. La contraofensiva macrista, tras las grandes movilizaciones de diciembre, tiene a este frente opositor en grado de tentativa, como socio menor. Del otro lado, el 8M mostró que, alrededor de reivindicaciones centrales como el derecho al aborto legal, la movilización popular puede emplazar al gobierno y al conjunto del régimen político. Ese día, el pretendido frente antimacrista reunió a toda la burocracia sindical -incluida la de centroizquierda- en una convocatoria que omitió al derecho al aborto legal, mostrando que el Vaticano opera en las sombras del operativo político “hay 2019”. Otro tanto podemos decir del 24 de Marzo, que fue escenario de movilizaciones multitudinarias en todo el país. Como resultado de la lucha política del Partido Obrero y el Frente de Izquierda, Memoria, Verdad y Justicia disputó de igual a igual una Plaza de Mayo de independencia política al kirchnerismo. Por eso la consigna central del XXV Congreso del Partido Obrero es “Por una alternativa de la clase obrera y la izquierda para derrotar el ajuste de Macri y los gobernadores con la movilización popular y la lucha de clases”. Contradicciones y crisis de régimen En este escenario, el Banco Central remató en marzo 2 mil millones de dólares de sus reservas para evitar una mayor desvalorización del peso, algo que no se podrá sostener indefinidamente. Si de devaluación se trata, digamos que las exportaciones e ingresos fiscales por la soja se han desplomado a la mitad respecto de 2017, ello, porque los pulpos y exportadores agrarios retienen la cosecha a la espera de una nueva depreciación del peso y de una baja en las retenciones. La guerra comercial entre Estados Unidos y China ha dado su primer remezón sobre Argentina -una caída en el precio de la soja y la confirmación del bloqueo yanqui a las compras de biodiesel por un lustro- pone de manifiesto que la “amistad” Trump-Macri no está por arriba de la guerra comercial internacional, aunque hayan tenido una “deferencia” en el caso del aluminio y el acero. La burguesía argentina está en un brete: José Urtubey, hermano del más macrista de los gobernadores del Pejota y dirigente de la UIA, ha salido a reclamar “tarifa social”… para la industria. Los capitalistas no han dejado de saludar la “apertura al mundo”, pero ahora quieren que el ‘aperturista’ (Macri) sea también un rescatista. Macri se tiene que endeudar para sostener la “gobernabilidad”, pero esa “gobernabilidad” volaría por los aires si la acumulación de deuda y la crisis mundial terminan de hundir al financiamiento internacional. Esta impasse explica la crisis política que divide crecientemente al gobierno y al régimen en su conjunto. Para que no se esfume la llegada de fondos del exterior, el macrismo fogonea un régimen de garantías extraordinarias al gran capital, que abarca desde la apertura irrestricta de la Bolsa, del mercado energético a las petroleras internacionales y, naturalmente, la reforma laboral. Postergando el estallido de estas contradicciones, el gobierno continúa apelando al endeudamiento serial. Pero las voces que advierten sobre una crisis de deuda y un defol a término crecen entre los críticos derechistas del gobierno, al que le exigen que deje de financiar el “gradualismo” y aplique un ajuste feroz. Ese gradualismo, que los funcionarios y hasta el propio FMI continúan defendiendo, es la confesión de que las medidas de ajuste exigidas para dejar de endeudarse podrían desatar una rebelión popular. El fantasma de diciembre recorre la situación política. Una de las pruebas piloto del ajuste fiscal, la provincia de Chubut, enfrenta esta semana un paro activo estatal provincial y una crisis política aguda, que puede llevarse puesto al gobernador. La “seguridad jurídica” para este plan exige una colonización integral de la Justicia, algo que choca con las camarillas pejotistas presentes en el elenco de jueces y en la propia Corte. La avanzada de este choque es la ‘republicana’ Carrió, a la cual, y como devolución de favores por sus denuncias a los jueces y a sus aliados políticos, le han deschavado sus chanchullos con los pasajes aéreos del Congreso. Macri, sin embargo, tiene una preocupación mayor: una escalada sobre la Justicia podría poner en peligro la coalición a la carta con los Pichetto y compañía, y dejar en el limbo a las leyes antiobreras y de recolonización económica. El operativo reeleccionista busca la continuidad del hombre más seguro del imperialismo en América Latina. Pero antes de colocarse en ‘carrera’, Macri y los suyos tendrán que pasar por la prueba de esta impasse económica y ganar una pulseada de fondo contra la clase obrera. La clase obrera La cuestión de las cuestiones, en este cuadro, es la respuesta de la clase obrera y sus organizaciones al ajuste de la coalición de Macri y los gobernadores pejotistas. ¿Cómo las ponemos en pie para desenvolver esta lucha? Este fue el corazón del debate y de las resoluciones de nuestro XXV Congreso del Partido Obrero. A la luz de ese interrogante, la campaña por un Congreso de bases de la CGT, la CTA y todos los sindicatos tiene un sentido claro: abrir paso a un paro activo nacional y un plan de lucha. Es decir, preparar una acción de conjunto, en la perspectiva de la huelga general, que recoja las valiosas lecciones de diciembre y el paro internacional de la mujer trabajadora. Oponemos a la burocracia el reclamo de plenarios de delegados, asambleas seccionales y todas las mediaciones necesarias. Naturalmente, la oposición a la burocracia exige un programa, desde el salario equivalente a la canasta familiar y los paritarios electos por asamblea hasta la ocupación de todo lugar que despida masivamente o cierre; el rechazo de plano a la reforma laboral y a los convenios flexibles. Lo mismo podemos decir de la otra gran tarea colocada hoy en la agenda popular, la batalla por el aborto legal. Tenemos que involucrar en esta lucha a toda la clase obrera, la juventud y el movimiento popular. La reivindicación del aborto legal divide al kirchnerismo, coloca a la retranca a la burocracia sindical clerical y es la peste para el pejotismo tradicional. La habilitación del debate del aborto, que buscó descomprimir la bronca popular, puede ser un búmeran para el gobierno, incluso si los partidos del régimen terminaran bloqueando este reclamo que hoy conquista la mayoría de la opinión popular. El telón de fondo de esta agenda es un nuevo estadio de la crisis mundial. Esa misma crisis capitalista, a su turno, es la que condena a los regímenes continentales de Temer o Kuczinski, el presidente peruano depuesto, a un escenario permanente de golpes, crisis intestinas y enfrentamientos agudos con las masas. El XXV Congreso del PO ha salido con todas las fuerzas para intervenir en esta etapa política preparatoria, para que la izquierda revolucionaria sea protagonista de la lucha planteada para la clase obrera y todos los explotados. La primera tarea de las campañas votadas será proponer al FIT la convocatoria a un gran acto el 1° de Mayo en la Plaza de Mayo, del clasismo, las luchas y la izquierda, de carácter internacionalista. El movimiento huelguístico, con centro en los ferroviarios franceses, pocos meses después de que la burocracia sindical entregara al movimiento obrero a la reforma laboral de Macrón, marca el tenor de los giros bruscos del cuadro político internacional, en el que se desenvuelve la combativa clase obrera argentina.

5 de abril de 2018
Resolución sobre Rusia
Corresponsal

La Conferencia Internacional votó unánimemente una resolución sobre Rusia. Esta subraya que “a partir del inicio de la guerra contra Yugoslavia, los imperialistas de Estados Unidos y de la Unión Europea intensificaron su ofensiva en pos de su objetivo estratégico: la colonización del antiguo espacio soviético”. El documento advierte que “el frenesí nacionalista y las fantasías imperiales no pueden salvar a los pueblos de Rusia, ya que no salvaron a Yugoslavia, sino que aceleraron su pulverización en una serie de protectorados impotentes bajo el control de la Unión Europea y de Estados Unidos. El pueblo soviético derrotó al nazismo defendiendo el legado de la Revolución de Octubre, y no defendiendo la idea de una “Rusia eterna”. “Contra la agresión imperialista desde el exterior y contra el bonapartismo (de Putin) y la oposición pro-capitalista liberal en su propio seno -explica el texto-, el pueblo trabajador de Rusia, con su enorme herencia revolucionaria, tiene que desarrollar una alternativa revolucionaria y un programa de salvación a través de la lucha”. Al mismo tiempo, se señala que “la crisis capitalista global socava todos los medios de los cuales se ha valido el régimen de Putin para sostenerse en el poder”. Y se denuncia que “el actual régimen ruso (…) sigue una línea de restauración capitalista bajo la égida del Estado”. El documento levanta un programa que plantea la expropiación de todos los oligarcas bajo control de los trabajadores, el control y gestión obrera en el sector estatal de la economía, la nacionalización de la banca, una planificación democrática con una interacción constante entre los planificadores centrales y los productores locales, la reindustrialización bajo control y gestión de los trabajadores. Y plantea poner fin al bonapartismo y el liberalismo, y la lucha por todo el poder a los soviets en la Tierra de los soviets. ¡Por una auténtica renovación socialista revolucionaria antiburocrática en la tierra de Octubre!”.

5 de abril de 2018
Golpismo en Brasil
Corresponsal

En la mañana del miércoles, el general Vilas Boa, comandante en jefe del Ejército de Brasil conminó al Tribunal Superior de Justicia a que meta en prisión al expresidente Lula, so pretexto de erradicar la “impunidad”. Es la culminación de una ola de pronunciamientos de militares retirados con la misma exigencia. Tiene lugar cuando el Ejército se ha hecho cargo de la militarización de Río de Janeiro. Este claro planteo golpista tiene lugar ante la evidencia de que el Tribunal Superior se encuentra dividido acerca de encarcelar a Lula de inmediato o permitirle asistir en libertad a la última apelación de un fallo que lo condena a 12 años de cárcel. La división del Tribunal, probablemente 6 a 5, en contra de Lula, deja al desnudo la crisis política que ha desatado la ejecución de la condena, que tiene el objetivo de impedir la concurrencia de Lula a las elecciones presidenciales de octubre próximo. En un país gobernado por corruptos, desde el presidente Temer y el Congreso hasta el último de los gobernadores, el encarcelamiento inmediato de Lula, para vetar su candidatura, por exigencia militar, constituye un golpe de Estado en regla. Las bandas fascistizantes han salido a la calle con violencia, para apoyar la asonada militar. La ‘apretada’ golpista a la Corte y la amenaza implícita de reprimir toda protesta popular contra el encarcelamiento, convierte al régimen político fraudulento instalado en Brasil en un protectorado militar. Todo esto pone en claro que el llamado "golpe parlamentario" o “institucional” que se produjo en junio de 2016 fue un golpe militar con la complicidad de todas las instituciones del Estado brasileño y el apoyo de la “comunidad internacional” -o sea el imperialismo de Estados Unidos, la Unión Europea y las ‘democracias’ latinoamericanas. Llamamos a una movilización continental contra el nuevo golpe en Brasil, con independencia del hecho de que Lula y los gobiernos del PT sean responsables de la corrupción del 'petrolao’' del 'mensalao' y de los enormes negociados de Odebrecht, Andrada Guitierrez, Correia Camargo, Eike Batista y toda la burguesía brasileña e internacional. El corrupto Temer y su partido han cogobernado con el PT durante años, sin interrupción. El PT no llamó a la movilización popular para derrotar la destitución de Dilma Roussef. La asonada militar en Brasil ocurre en el mismo momento en que Trump militariza la frontera con México y prepara un embargo petrolero contra Venezuela, con la finalidad de hacer viable un golpe militar o una intervención extranjera. La crisis capitalista mundial y las guerras económicas y militares socavan a los regímenes políticos latinoamericanos y amenazan severamente a las masas trabajadoras. La política de los Lula, los K, los Correa y los Chávez-Maduro es directamente responsable del ascenso de la derecha y del golpismo. Llamamos a combatir al golpismo, a la derecha y al imperialismo, no en defensa de un retorno de los regímenes patronales 'nac & pop', que son los responsables por este retroceso, sino para impulsar una salida revolucionaria de los trabajadores y la Unidad Socialista de América Latina.

5 de abril de 2018
Sobre la crisis de los refugiados venezolanos
Corresponsal

La Conferencia internacional, reunida en Buenos Aires los días 2 y 3 de abril, toma conocimiento y repudia el tratamiento que los gobiernos y la derecha brasileña dispensan a los miles de venezolanos que buscan refugio en el norte y nordeste brasileño. Afectadas por una crisis de hambre en su país, estas personas buscan medios elementales de sobrevivencia. Los gobiernos estaduales brasileños los confinan en campos y les impiden tomar contacto con la población local, y la misma derecha que propugna una salida golpista en Venezuela y auspicia la austeridad contra los venezolanos. Defendemos el pleno derecho de los venezolanos a entrar y permanecer en territorio brasileño y condenamos toda campaña de hostilidad contra ellos. Repudiamos los discursos xenófobos y las políticas expulsivas, y defendemos a los migrantes, el sector más oprimido, en América Latina y en todo el mundo Por una comisión obrera internacional que verifique la situación in situ y que exija garantías humanitarias básicas de las autoridades brasileñas. Que la CUT y la CSP Conlutas tomen la iniciativa de su formación convocando a todas las organizaciones obreras y democráticas de América latina y Estados Unidos.

5 de abril de 2018
¡Fuera el imperialismo de Venezuela!
Corresponsal

Se reunirá en Lima, Perú, el 13 y 14 de abril, la “Cumbre de las Américas” de los presidentes latinoamericanos con la presencia dirigente del presidente yanqui, Donald Trump. Es una “cumbre” contra los obreros y campesinos latinoamericanos, que viene a defender los planes de ajuste que se están implementando contra las masas: reformas laborales antiobreras, reformas previsionales reaccionarias, despidos y privatizaciones, tercerizaciones y ‘flexibilizaciones’ antiobreras, creciente militarización y represión, etc. Uno de los objetivos centrales de Trump es disciplinar a los gobiernos latinoamericanos en una ofensiva diplomática y comercial contra Venezuela y su gobierno. Detrás del boicot económico al comercio con Venezuela se insinúa la preparación de una eventual invasión militar para aplicar los planes del imperialismo. El objetivo central es avanzar en la privatización del petróleo venezolano, rematando su empresa estatal, una de las mayores reservas mundiales de hidrocarburos. En esto, la burguesía yanqui está en competencia con otras burguesías (Unión Europea, China, Rusia, etc.). Trump quiere cuidar lo que considera el “patio trasero” de su imperio financiero en el proceso de guerra comercial que se ha abierto mundialmente entre distintos grupos y capitalistas. Llamamos a los trabajadores y campesinos de Latinoamérica, a sus organizaciones sindicales, federaciones estudiantiles y partidos a repudiar esta “cumbre” de los explotadores contra nuestros pueblos, reclamamos el retiro de todas las bases militares imperialistas en el continente (Guantánamo, triple frontera de Argentina, Brasil y Paraguay, Colombia, etc.), la retirada del ejército colonial de ocupación de Haití y el rechazo a todo intento de intervención sobre Venezuela. Y a movilizarnos para hacer oír este repudio.

5 de abril de 2018
El dietazo de Macri

Por tercer año consecutivo estalló la polémica nacional por el dietazo que denunciamos por primera vez en septiembre de 2016. En aquella oportunidad, la Cámara de Diputados retrocedió en la duplicación del monto en concepto de viáticos y canje de pasajes. En 2017 volvieron a la carga y, mediante un acuerdo entre Cambiemos y el Frente para la Victoria, lo aplicaron. No hubo grieta. Los diputados del Partido Obrero llevamos el rechazo a este aumento a votación y perdimos por amplio margen. Es interesante aclarar que, en el Senado, el dietazo corrió desde 2016, con acuerdo de todos los bloques, entre ellos Pino Solanas y Jaime Linares, el senador de Stolbizer. Los diputados canjean los pasajes por 40.000 pesos y los senadores por 70.000, como buena “cámara alta” que es. Este año, la cuestión saltó a partir de una “investigación” de “Infobae” con tufillo a interna del gobierno, que hizo público el ranking de canjeadores de pasajes durante 2017. Al tope apareció la “fiscal de la República”, Elisa Carrió, junto a Alberto Roberti, el burócrata petrolero acusado desde su propia federación por malversación de fondos. También Nilda Garré, la ex ministra de la “seguridad democrática” de Berni, y de Milani y Miguel Bazze, ex presidente del comité bonaerense de la UCR. Ellos los canjearon a todos o casi todos, es decir, que se aumentaron por esta vía sus dietas en un 30%, en negro. El periodismo no pudo evitar que se sepa que sólo diez diputados nunca canjearon pasajes en 2017, entre ellos, los cuatro diputados del Frente de Izquierda. Macri, rápido de reflejos o preparado para ser parte de la operación, salió a criticar el mecanismo de vieja data, al mismo tiempo que respaldaba al ministro Aranguren, incendiado porque afirmó que no traerá su fortuna del exterior hasta que “los argentinos recuperen la confianza”, mientras castiga con un tarifazo del 100% en el gas y con otro que vendrá en octubre, en beneficio de los monopolios petroleros que él integró como presidente de Shell. La función política de la crítica de Macri al dietazo fue fingir la transparencia del régimen off shore que nos gobierna. Pero el Presidente cuidó el status de los diputados que le votan las leyes del ajuste. Su posición es: “si no les alcanza el sueldo, que blanqueen un aumento”. Mientras se aplica implacablemente el tope del 12/15% a las paritarias, se prepara un aumentazo a las dietas. En estas horas se suceden reuniones secretas entre los presidentes Monzó y Michetti, de Diputados y Senadores, con los titulares de los bloques que acuerdan con el dietazo. De ellas hemos sido, desde luego, excluidos. La resolución en carpeta elevaría la dieta en blanco y, por lo trascendido, sacaría los pasajes de los diputados de Capital y provincia de Buenos Aires. Se trata de un golpe a la actividad política del diputado para la cual están pensados los pasajes: la conexión y contacto con las demandas populares en cualquier lugar del país. El PO ha realizado más de 60 audiencias públicas, garantizando el traslado de los diputados o de los afectados, sean ex ypefianos, familiares de desaparecidos, víctimas del hundimiento del buque “Repunte”, asambleas contra la megaminería o trabajadores telefónicos. Este tipo de remedio es peor que la enfermedad. Restringe la acción política de los diputados que no tienen financiamiento del capital. Carrió y los demás partidos de Estado no tendrán problemas para que le paguen los pasajes, que usarán para apoyar la entrega de los recursos estratégicos o promover en las provincias el saqueo a los jubilados. Se trata de una vuelta de rosca en la privatización de la acción política, en el mismo sentido que apuntan con respecto al financiamiento de los partidos políticos. La solución que baraja el poder apunta a acrecentar la diferenciación social de los legisladores con respecto al pueblo trabajador. Es un régimen social y político que gobierna para los capitalistas y cuyos políticos tienen que ganar como los ejecutivos y CEOs de la banca y las corporaciones. Por eso, ligeros de cuerpo, se comparan con esos ingresos, como lo hizo la diputada Balbo, del PRO, dueña de la bodega donde, según sus palabras, los ejecutivos ganan más que ella. Carrió dijo en el recinto en 2017 que la dieta no le alcanza para pagar su tarjeta -que suele reventar en Punta del Este. Los diputados del PO y del FIT donamos el 70% de nuestras dietas para la causa de la clase obrera y el socialismo, para sus luchas y para su construcción política. Vivimos como pensamos y pensamos como vivimos. En contraposición a las negociaciones en curso de los parlamentarios para aumentarse las dietas, la diputada Romina Del Plá y el Partido Obrero llevamos adelante una campaña para que se debata en el recinto cuál debe ser la dieta de un “representante del pueblo”, según reza la Constitución, cuando el promedio salarial argentino no supera los 20.000 pesos y el salario mínimo está en línea de indigencia en 9.500. Nuestro proyecto para que un diputado gane cuatro salarios mínimos tiene una función docente, de formación de una conciencia de clase. El Estado que proponemos quienes luchamos por un gobierno de trabajadores es barato, como decía Marx. Sus funcionarios deben ser revocables y ganar como un trabajador calificado, tal cual lo dispuso la Comuna de París, el primer Estado obrero de la historia.

5 de abril de 2018
Las resoluciones votadas
Corresponsal

El 2 y el 3 de abril se realizó en la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA la Conferencia Internacional, convocada por el Partido Obrero, el Partido de los Trabajadores (Uruguay), el Partido Revolucionario de los Trabajadores (EEK, Grecia) y el Partido Revolucionario de los Trabajadores (DIP, Turquía). Participaron también delegaciones de la agrupación Pedro Vilcapaza, de Perú; de Tribuna Classista, de Brasil; de Renacimiento Obrero Revolucionario (ROR), de Francia; del Partido Comunista Unificado de Rusia (OKP) y simpatizantes de la CRCI de Italia. Hubo saludos del POR de Chile, del Partido ruso de los comunistas (RPK), de Contra la Corriente (Ucrania), del Grupo Independencia Obrera (GIO, España) y de la Liga Marxista de Trabajadores de Finlandia (MTL), de La Verdad (Azerbaiyán), de Socialismo Revolucionario (Bolivia) y de Opción Obrera (Venezuela). Las organizaciones presentes en Buenos Aires participaron también de las deliberaciones del XXV Congreso del PO y dirigieron un saludo a dicho congreso. El sábado 7 se desarrollará un acto internacionalista en la Facultad de Ciencias Sociales. Para leer las resoluciones: Repudio a la masacre contra el pueblo palestino ¡Fuera el imperialismo de Venezuela! Sobre la crisis de los refugiados venezolanos Resolución sobre Rusia

5 de abril de 2018
Repudio a la masacre contra el pueblo palestino
Corresponsal

El XXV Congreso Nacional del Partido Obrero repudia la masacre del ejército sionista contra 17 palestinos durante una marcha en Gaza que reivindicaba el derecho al retorno de los refugiados. En el comienzo de la Pascua, cuando el pueblo hebreo celebra la liberación de los esclavos del faraón de Egipto, se lleva a cabo una matanza que confirma una política de exterminio contra el pueblo palestino, esclavizado por el sionismo. Francotiradores de Israel dispararon sobre una movilización de más de 30 mil palestinos, dejando 17 muertos y cerca de 2.000 heridos. En la marcha había niños y todas las víctimas tienen entre 18 y 34 años. El ejército sionista llevó a cabo también un bombardeo sobre Gaza con tanques y aviones. Asistimos a un nuevo acto criminal del gobierno de Benjamin Netanyahu, pocas semanas después que Trump anunciara el reconocimiento de Jerusalén como capital única del sionismo. Es la oficialización de la ‘solución final’ para Palestina, que se produce al mismo tiempo que siguen creciendo los asentamientos sionistas en Cisjordania, y el pueblo de Gaza se encuentra cercado y vive en una prisión a cielo abierto. Denunciamos la opresión del sionismo contra el pueblo palestino y la guerra imperialista en Medio Oriente. Esta cuestión se ha convertido en apremiante para los trabajadores. Convocamos a pronunciarse contra esta matanza genocida y a movilizarse contra ella. Por una Palestina única, democrática, laica y socialista. Por una federación socialista de Estados del Medio Oriente.

5 de abril de 2018
Interpack: una batalla concentrada

Hace una semana se realizaron las elecciones de Interpack. Por un margen menor, pero inapelable, volvió a triunfar la conducción histórica del taller identificada con la Agrupación Naranja y el PO. La novedad este año fue la presentación de una lista de oposición, integrada por un militante del oficialismo verde -con inocultables aspiraciones a escalar en el aparato del sindicato- y otros tres compañeros que, en diversa medida, fueron partícipes de las últimas luchas de la fábrica. Una campaña envenenada La campaña de la oposición, sponsoreada por la burocracia y por la patronal, apeló a todo. Desde las amenazas de cierre, agitando el fantasma de Atlántida y AGR, hasta el quite de extras, pasando por bajezas tan burdas como denunciar que los delegados comprábamos voluntades en las asambleas para prolongar las medidas de fuerza. Semejantes calumnias generaron una gran indignación, especialmente en el activismo que, a lo largo de dos décadas, protagonizó grandes luchas en defensa de los derechos, el salario, la estabilidad, las condiciones de trabajo y también de una alternativa clasista en el gremio. Ejemplo de esto fue la ocupación de la planta en 2007, para arrancar el pago de los ajustes paritarios sobre el conformado (muy superior a los básicos miserables de la escala) y la eliminación del trabajo eventual, incorporando a todos al plantel efectivo. Un detalle colorido es que dos de los opositores fueron parte de esas incorporaciones. ¿Qué enfrentamos? Desde hace unos años, la actividad gráfica (e Interpack no es la excepción) sufre una fuerte ofensiva capitalista. Según datos de la propia directiva se produjeron unos 300 cierres y más de 3.200 despidos, en la era Macri; aunque el derrumbe comenzó bastante antes. La política del Grupo Zupan, dueño de Interpack y del más importante del mercado de envases, para quebrar la organizaciónde la planta 1, fue reducir el plantel no reemplazando a los trabajadores que se fueron desvinculando (en su inmensa mayoría por jubilaciones). A esto se sumó un lock-out de cuatro meses para forzar la modificación a la baja el sistema de premios. La resistencia del taller incluyó un paro de 16 días en 2015 y varios más de menor alcance, en 2016 y 2017, pero la empresa logró finalmente avanzar. El desemboque de este plan debía ser el desplazamiento de la interna combativa: pero eso no sucedió. La continuidad de una construcción El activismo, debilitado, pero con enormes reservas, demostró una conciencia muy clara de lo que estaba en juego; de que los pasos atrás que hubo que dar, en su momento, fueron menores y necesarios para preservar los fundamental de nuestras conquistas y, en última instancia, de que Interpack es parte de una construcción general, que no se mide exclusivamente con el rasero de los logros internos. En esta batalla concentrada se jugó en parte la continuidad de esa construcción general. Y la ganamos.

5 de abril de 2018
Paro nacional de la docencia universitaria

Este martes y miércoles, habiendo ya clases en todas las unidades académicas del país, la Conadu Histórica llama a parar por 25% de aumento, salario para los ad honorem y pago inmediato de la cláusula gatillo correspondiente a la paritaria 2017. La medida de fuerza coincide con 48 horas de paro, también de la Conadu, federación enrolada en la CTA Yasky. En el caso de Conadu Histórica, esta resolución se tomó en el congreso de la federación, en base a los mandatos de las distintas asociaciones de base. Sobre tres mociones (24, 48 horas y una semana) para arrancar esta primera etapa del plan de lucha y luego de un intenso debate respecto a cómo vencer al techo salarial que el gobierno nacional también quiere imponer a los docentes universitarios, ganó la propuesta de 48 horas. Si bien en general hubo coincidencia en denunciar el plan de guerra del gobierno nacional hacia los trabajadores, la diferencia estuvo en cómo enfrentarlo. Apoyados en la importante respuesta y participación de nuestros afiliados en las jornadas de diciembre contra la reforma previsional y el 8M, los gremios que impulsamos medidas entre 72 horas y una semana -AGD UBA; Adiunt (Tucumán), Adunlu (Luján) y ADU San Luis- lo hicimos sobre la base de entender como fundamental dar en el comienzo de la lucha una fuerte señal a nivel nacional. Uno de los motivos de quienes defendieron comenzar con paro de 48 horas fue la coincidencia en cantidad de días con la Conadu K, argumento que rebatimos con la propia declaración de esa federación, puesto que presentan esta medida como aislada, al margen de un plan de lucha. Nada extraño por parte de quienes, en varios otros gremios, como aceiteros de San Lorenzo, ya han cerrado paritarias al 12 o 15%, en cuotas y sin indexación automática. Quienes firman esos topes paritarios colaboran con la política de paritarias a la baja que pretenden imponer Macri y los gobernadores, y golpean los salarios de los trabajadores de cada sector. Pero lo fundamental es el mensaje al conjunto de la clase obrera: acá no se puede o no vale la pena luchar. Operan así, objetivamente, contra el movimiento de los trabajadores que intenta quebrar el ajuste. Desde la Conadu Histórica colocamos este paro como una primera respuesta al accionar provocador del Ministerio de Educación que, habiendo vencido a fines de febrero el acuerdo 2017, convoca a los paritarios recién a mediados de marzo, a una reunión en la que no presenta propuesta alguna de aumento, mientras demora la aplicación del 2,77% de la cláusula gatillo de 2017. El paro tiene que desarrollarse explicando este accionar contra la docencia, inscribiéndolo en el ataque de conjunto a la educación y a la universidad pública. La Naranja está interviniendo en todo el país, en las asociaciones que pertenecen a ambas Conadu, impulsando que el 10 y 11 sean jornadas de un paro masivo y llevará a las distintas asambleas de base propuestas de continuidad en esta pelea por nuestro salario.

5 de abril de 2018
Libertad a Martín Méndez y Jorge Moreno
Corresponsal

El XXV Congreso del Partido Obrero llama a desenvolver una gran campaña nacional por la libertad de los compañeros Martín Méndez y Jorge Moreno, trabajadores despedidos del Ingenio Tabacal, por su enorme trayectoria de lucha. Los compañeros llevan 28 días detenidos como verdaderos rehenes de la empresa Seaboard Corporation, propietaria del ingenio, que despidió 181 trabajadores y está aplicando en los hechos una reforma laboral esclavista. La Justicia armó imputaciones falaces con causas penales de hasta 15 años de prisión y deniega la excarcelación de los compañeros, mientras dura el proceso, sin ningún fundamento legal. El gobierno de Macri y Urtubey refuerzan sus políticas represivas en Salta con la militarización del pueblo obrero del Tabacal al igual que lo hacen los gobernadores K en el resto del país. Desde el XXV Congreso del Partido Obrero llamamos a todas las organizaciones obreras y populares a unirnos en una gran campaña para exigir la inmediata libertad de Martín Méndez y Jorge Moreno.

5 de abril de 2018
Con la clase obrera al frente para derrotar la ofensiva capitalista
Corresponsal

La comisión de Movimiento Obrero del Congreso partidario contó con más de 80 delegados, con una fuerte representación industrial. La resolución aprobada parte de registrar una nueva situación en el movimiento obrero a partir de las jornadas masivas del 14D y 18D, que imprimieron en los trabajadores un cambio subjetivo a partir de su propia acción. La tendencia profunda al choque con la ofensiva capitalista -y en un punto con el conjunto del régimen político, cómplice de Macri, incluida la burocracia sindical- del movimiento obrero en lucha, se combina con el apoyo de amplios sectores populares, manifestado en los cacerolazos nocturnos del 18D y luego en las puebladas regionales a favor de diferentes luchas obreras. El documento incluye en ese proceso la masiva movilización del 8M; da cuenta de una propensión creciente a la organización de la mujer trabajadora, y plantea la importancia de un trabajo específico de organización y reclutamiento. Se prevé la profundización de la fuerte crisis industrial en curso -que manifiesta los límites del “modelo” macrista-, como consecuencia de la agudización de la crisis mundial y la guerra comercial, lo que “pone al rojo vivo el reparto de las horas de trabajo sin afectar el salario, la ocupación de toda empresa que cierre o despida masivamente, la apertura de sus libros contables, su expropiación sin pago y su puesta en marcha con financiamiento estatal y bajo gestión obrera”. En este período convulsivo tienen lugar importantes luchas, en particular contra despidos –con la pelea emblema del Inti-, que son el escenario para la maduración de una vanguardia obrera. En líneas generales, estas no han logrado superar el collar de contención impuesto por la burocracia sindical e imponer un retroceso a la patronal; frente a ello, la resolución plantea como orientación central reforzar la campaña por el paro activo nacional y el congreso de bases del movimiento obrero. El documento toma nota de la crisis de la burocracia sindical, al compás de la del PJ, y de la tentativa con destino incierto de reconstruir una CGT colaboracionista tras la crisis de diciembre. Se señala que “en un abanico enorme de fragmentación sindical, la tendencia dominante de las direcciones de los sindicatos es a colocar al movimiento obrero a la rastra de la oposición pejotista [cuya crisis determina la del conjunto de la burocracia], o del llamado “frente antimacri”. Unos, desde el colaboracionismo directo, otros, coqueteando con las luchas, pero sin desenvolver una orientación para que triunfen”. “Pero por otro lado, es muy claro que donde el movimiento obrero encuentra un eje y un canal de conjunto puede hacer temblar la situación política. Es lo ocurrido en diciembre”, continúa el escrito, marcando que “este es el nuevo escenario para el desarrollo del clasismo que obtiene, en medio del ataque al activismo, nuevas victorias antiburocráticas” en gremios y fábricas. En este sentido, una resolución central del Congreso es el desarrollo de las agrupaciones sindicales y de la Coordinadora Sindical Clasista. El planteo del congreso de bases, en la perspectiva de una nueva dirección del movimiento obrero, recoge diversas iniciativas regionales realizadas y plantea nuevos desafíos en esa línea. Luego de un rico debate en la comisión, se resolvió que la campaña por el mismo “podría incluir la convocatoria a un Congreso Obrero convocado por organizaciones sindicales clasistas con apoyo del FIT". La comisión consideró que el Frente de Izquierda, a su turno, debería ser convocante de un congreso o iniciativa central de los luchadores obreros, de la mujer y la juventud, en la línea de la fusión de la izquierda y el movimiento obrero. Junto a las campañas ya señaladas y las fijadas específicamente para distintos frentes gremiales -en los que se procesa un desarrollo de las agrupaciones sindicales y de la CSC-, en el movimiento de desocupados y entre los jubilados, se destaca la intervención en las paritarias contra los topes salariales y por paritarios electos por la base, la campañas por un “acto del 1° de Mayo de las luchas, el clasismo y la izquierda convocado por el FIT, en Plaza de Mayo” y una fuerte campaña hacia las elecciones de las CTA, sobre la base de las importantes posiciones conquistadas.

5 de abril de 2018
Carta a los mineros de Santa Cruz
Corresponsal

El XXV Congreso Nacional del Partido Obrero hace llegar su solidaridad y apoyo a la lucha de los trabajadores despedidos de Yacimientos Carboníferos de Río Turbio (YCRT) de la Cuenca Carbonífera y ferroportuarios de Punta Loyola. El gobierno nacional de Mauricio Macri, mediante la intervención de la empresa YCRT, en la figura de Omar Zeidán, están llevando adelante un ataque en toda la línea contra los trabajadores, despidiendo más de 500, extorsionándolos con retiros voluntarios y presionándolos con la adecuación a la baja de su convenio colectivo de trabajo. El paquete de reformas antiobreras, que comenzó con la reforma previsional, tributaria y el pacto fiscal, tiene su continuidad con este ataque hacia todos los trabajadores de los entes nacionales, como el Inti, el Hospital Posadas, Fanazul, etc., política que tendrá un punto decisivo con el intento de imponer la reforma laboral. Por esto nos pronunciamos por: • La reactivación de la mina y la megausina en una sola unidad económica estatal junto con el complejo ferroportuario de Punta Loyola. • La defensa irrestricta del convenio colectivo minero. • El rechazo al envío de tropas de Gendarmería a la Patagonia para espiar y reprimir la protesta social. El acuerdo entre Mauricio Macri y Alicia Kirchner es un pacto fiscal y represivo. Por un Congreso de bases de la CGT y la CTA para asegurar el triunfo de todas las luchas.

5 de abril de 2018
La lucha socialista en el movimiento de la mujer
Corresponsal

La resolución de la Comisión de mujer del XXV Congreso del PO analizó con detenimiento la lucha planteada por la legalización del aborto, que se ha colocado en debate parlamentario como resultado de la enorme lucha del movimiento de mujeres. Planteó la necesidad de desenmascarar las posiciones clericales en el Congreso, y las maniobras y manipulaciones de parte del macrismo y los gobernadores. La lucha para conquistar el aborto legal es una batalla política central que necesita para triunfar de la intervención de las trabajadoras y la clase obrera de conjunto, lo que plantea una campaña de pronunciamientos en el activismo, comisiones internas y sindicatos. El 1° de Mayo debe tomarse con énfasis esta reivindicación. En el campo estudiantil, el plebiscito o consulta por el aborto legal es una iniciativa que nos permite delimitar campos y acercar estudiantes que quieren activar por esta demanda. “Para orientarnos a un triunfo en el terreno del aborto legal es necesario atender a la composición política de este enorme movimiento [de mujeres] y avanzar en el terreno de la lucha en las calles. En ese movimiento anidan quienes pretenden usarlo como plataforma de una falsa oposición que patea las respuestas para 2019 y que basan en eso su claudicación frente a las peleas que hay que dar en la actualidad (…) sectores tributarios del nacionalismo burgués que hacen seguidismo a sus estrategias políticas, feministas antikirchneristas, la izquierda y posiciones de izquierda revolucionarias”, señala la resolución. El documento examina todas estas tendencias y destaca particularmente la claudicación en torno del aborto legal de la burocracia sindical y los movimientos sociales allí inscriptos, que tienen como pivote al Vaticano. Esto ha abierto un fuerte debate entre las mujeres de las organizaciones del “triunvirato papal” (en particular del Movimiento Evita) que son las principales víctimas de la clandestinidad del aborto. En Argentina, el movimiento de mujeres es masivo y mayoritariamente atravesado por una expectativa política ligada al impulso de “políticas de Estado”, que en realidad chocan contra las políticas del Estado capitalista que conducen a una agudización de la violencia social y estatal contra las mujeres. De cara al tercer aniversario del primer 3J, la resolución promueve una movilización de masas por “Ni una Menos por aborto clandestino”, vinculando el tema del aborto con la violencia estatal y clerical contra la mujer, y la lucha para derrotar la ofensiva capitalista contra la familia obrera. La resolución también analizó que el nuevo ascenso mundial del movimiento de mujeres es la confesión del fracaso de la política de imprimir al capitalismo una “perspectiva de género”, impulsada luego de los grandes movimientos de mujeres de los ’60 y los ’70. El desafío es, entonces, procesar ese balance para delimitar campos de clase en torno de la “cuestión de la mujer” que, como tal, sólo puede empezar a ser resuelta con la abolición de la explotación y, por lo tanto, para que las demandas del movimiento de mujeres puedan ser satisfechas, el mismo tiene que abrazar la estrategia de la revolución socialista. El movimiento de mujeres, su orientación política, están en disputa. La preeminencia de una orientación reformista, democratizante y feminista deben ser superadas con la intervención teórica y práctica de una corriente revolucionaria y socialista, buscando aprovechar al máximo las reservas de lucha que este movimiento ha demostrado tener en los últimos años y aportar para dotar al movimiento de una estrategia política que lo lleve al triunfo. En este sentido, se plantea la realización de un Congreso Nacional del Plenario de Trabajadoras que resuelva un programa y un plan de acción para desarrollar la organización socialista de las mujeres.