politicaobrera.com Archivo de Política Obrera
Prensa Obrera › Prensa Obrera N° 1470

Prensa Obrera N° 1470

17 de agosto de 2017 · 28 notas

Notas de este número

17 de agosto de 2017
La manipulación del escrutinio, una copia de Aníbal Fernández

El macrismo recurrió a la manipulación de datos y difusión de los resultados de las elecciones de una manera grosera, tal como sucediera en el pasado durante los períodos K. Cambiemos no cambió nada: el maniobrerismo utilizado debería tributar derechos de autor a los barones del conurbano bonaerense. El escrutinio en la provincia de Buenos Aires fue armado de modo tal que la difusión de los primeros resultados pudieran ser presentados durante el “prime time” televisivo como tendencias consolidadas favorables al candidato del gobierno. El objetivo perseguido, mezquino, era que la mayoría de la población se fuera a dormir con la información de que Bullrich derrotaba a CFK por 7 puntos. A la madrugada, se había producido el “empate técnico”. Aún se deben volcar los resultados de 1.500 urnas (más del 4% del total), equivalentes a más de 300 mil votos, cuando la diferencia entre los dos candidatos más votados es de apenas unos 6.000 votos. A la hora de las explicaciones, el secretario de Asuntos Políticos, Adrián Pérez, y la gobernadora María Eugenia Vidal afirmaron, sin que se les moviera un pelo, que el recuento se había desarrollado con normalidad y que la cantidad de urnas sin escrutar era similar al de las Paso anteriores. Sin embargo, en las presidenciales de 2015, cuando el recuento de votos en la provincia de Buenos Aires involucraba múltiples categorías (y no dos, como ahora), el total de mesas no escrutadas alcanzó poco más del 2%, la mitad de las que quedaron pendientes en esta oportunidad. Eso sí, la manipulación en el vuelco de los resultados fue similar a la de ahora y durante las primeras horas fueron difundidos aquellos resultados que favorecían a los K. La detención del escrutinio actual se produjo, además, cuando el candidato de Cambiemos todavía superaba a CFK por unas décimas, de tal manera de asegurar que la “victoria” oficialista se prolongue durante los diez días que demorará el recuento definitivo. Otro tanto sucedió en la provincia de Santa Fe. En el show post-electoral, Cambiemos dio por triunfador a su candidato hasta entrada la noche, sobre la base de retener el recuento de los votos correspondientes a la ciudad de Rosario. Finalmente, terminó perdiendo ante el justicialista Agustín Rossi, cuando el escrutinio se reanudó y completó en horas de la madrugada. Cambiemos no ha inventado nada, sigue la huella de los Aníbal Fernández.

17 de agosto de 2017
Santiago Maldonado: un ‘plan Cóndor’ de los gobiernos de Argentina y Chile

La desaparición de Santiago Maldonado, ocurrida el martes pasado luego de una represión de la Gendarmería en la provincia de Chubut, ha sacado a la luz un entramado de espionaje estatal contra el pueblo mapuche, ejecutado coordinadamente por los gobiernos de Chile y la Argentina. Según numerosos testimonios, Santiago fue detenido por la Gendarmería mientras participaba de una movilización por la libertad del líder mapuche Facundo Jones Huala, ocurrida el 27 de junio pasado. Santiago fue introducido por la fuerza en una camioneta de Gendarmería y desde ese momento no se sabe nada más de él. La represión estuvo lejos de ser un hecho improvisado. Para garantizar su ejecución se hizo presente en el lugar el jefe de gabinete del Ministerio de Seguridad, Pablo Noceti. En entrevistas radiales brindadas a radios de la zona, Noceti señaló que el gobierno consideraba a los integrantes de Resistencia Ancestral Mapuche como miembros de una organización terrorista y que iban a ser todos detenidos, esto sin que mediara una orden judicial. Para completar su campaña reaccionaria, Noceti afirmó que la organización mapuche tenía lazos con extremistas kurdos (!). Las declaraciones de Noceti no fueron a título personal, sino que estuvieron inspiradas en dichos de su jefa Patricia Bullrich. Para ella, la organización mapuche había incurrido en “hechos delictivos como usurpaciones de territorios, incendios, daños y amenazas. Se toman tierras en zonas petroleras o gasíferas impidiendo constantemente la normal explotación de los pozos. Estos delitos de usurpación, turbación en la posesión y extorsión afectan un servicio estratégico de los recursos del Estado”. La descripción de Bullrich apuntó a justificar la calificación de organización mapuche de terrorista. Cumplió así su papel de brazo represivo de los monopolios petroleros y los acaparadores de tierras. Para el gobierno, el tema se trata de un verdadero asunto de Estado. La detención del líder mapuche Facundo Jones Huala, de quien se pedía la libertad cuando Santiago fue secuestrado por la Gendarmería, fue pactada de manera directa por los gobiernos de Argentina y Chile. Sería una ingenuidad atribuir a la casualidad que haya coincidido con el mismo día que Macri realizaba su visita a Bachelet, quien viene reclamando la extradición a Chile de Jones Huala, a quien acusa de ser responsable del incendio de un fundo en el país vecino. La Justicia, sin embargo, declaró nulo el juicio de extradición dado que la detención del dirigente mapuche se había logrado gracias a información obtenida bajo tortura al testigo Gonzalo Cabrera y por los seguimientos ilegales realizados tanto por la policía Federal como por la AFI (ex Side). Aunque Bullrich apeló este fallo, la Corte Suprema decidió mantener la nulidad del juicio de extradición. Jones Huala se encuentra detenido en Esquel, a la espera de un segundo juicio de extradición. Otra ilegalidad, ya que nadie puede ser juzgado dos veces por el mismo hecho. Como vemos, la desaparición de Santiago Maldonado lejos está de ser el resultado de una acción individual de uno o varios miembros de la Gendarmería, sino que se trata de una acción estatal que involucra a los gobiernos de Argentina y Chile, a sus fuerzas de seguridad y de espionaje. Una especie de Plan Cóndor de las democracias truchas de nuestra región.

17 de agosto de 2017
El desafío del Frente de Izquierda
Redacción

El Frente de Izquierda obtuvo 900.000 votos. Superamos las PASO en 21 de las 22 provincias donde nos presentamos, constituyendo la referencia indiscutida de la izquierda en el conjunto del país. Durante la campaña electoral, fuimos atacados como nunca por el macrismo y todos sus cómplices. Sencillamente, por “estar donde había que estar”. Acompañando las luchas obreras y populares contra el ajuste. Y rechazando el despotismo político de quienes intentan montar un régimen de excepción, aunque se vistan de `republicanos o democráticos”. Para cosechar votos, el gobierno agitó el fantasma de la corrupción kirchnerista y el “retorno al pasado”. Con ello, extorsionó a una parte del pueblo. Pero un resultado electoral apenas favorable no va a resolver la crisis económica y social de fondo que tiene como responsables tanto a macristas como a kirchneristas, y que los trabajadores pagan con despidos, carestía creciente, tarifazos y jubilaciones de miseria. Para trasladarle esa hipoteca a los trabajadores, el gobierno prepara nuevas agresiones, como una reforma laboral flexibilizadora y el aumento de la edad jubilatoria. Cristina Kirchner quiere polarizar… hasta octubre. Para después, anunció una alianza con los mismos pejotistas que vienen cogobernando con Macri, en el Congreso y en las provincias. Por eso, el casi millón de votos obtenidos por el FIT tienen que ser la plataforma de una campaña vigorosa de acá a octubre. Por una salida propia de los trabajadores, frente a la encerrona y la miseria a la que nos condenan los bloques capitalistas. Por diputados y legisladores de izquierda, como plataforma y tribuna de una lucha para levantar a la clase obrera como alternativa de poder.

17 de agosto de 2017
Un revés para el MPN y una importante elección del FIT

Los resultados del domingo, donde se eligieron los candidatos que en octubre disputarán por las tres bancas neuquinas que se renuevan en la Cámara de Diputados, han representado un duro golpe para el Movimiento Popular Neuquino (MPN). El partido de gobierno de la provincia perdió ante la alianza Cambiemos. La tentativa del MPN de colocar como eje vertebrador de la campaña electoral el grado de ‘neuquinidad’ de cada fuerza, sufrió un duro revés por el propio desarrollo de la crisis social en la provincia. Es que Neuquén está siendo sacudida por una oleada de cierres de fábricas, por un crecimiento de la desocupación y la carestía, así como por un agudo colapso del sistema sanitario provincial. La completa subordinación del partido provincial al gobierno nacional lo ha hecho perder votos a dos bandas. Una parte del electorado emepenista se volcó a votar a Cambiemos, optando por la versión original y no por la copia. Otra parte, probablemente, la mayoritaria, optó por las distintas fuerzas opositoras, rechazando el alineamiento del MPN a Cambiemos. En octubre, el MPN perderá un diputado propio en el Congreso Nacional. Los opositores Darío Martínez (Unidad Ciudadana) y Ramón Rioseco (del Frente Neuquino integrado por UNE, Nuevo Encuentro y PTP) empataron en el tercer lugar, con el 17,6 por ciento cada uno. Ambos, otrora impulsores y defensores del pacto YPF-Chevron y de la indemnizaron a Repsol, explotaron en su favor la denuncia de la política hidrocarburífera de Macri y el MPN, los tarifazos y el ajuste. Darío Martínez se presentó como el embajador de CFK en Neuquén y colocó su eje en “poner un límite” al ajuste macrista, ocultando, naturalmente, las responsabilidades de su propia fuerza en la avanzada ajustadora. De esta manera, arrancando desde abajo, logró colocarse en la pelea por su reelección como diputado. Ramón Rioseco, que se jugaba, por sobre todo, a quedar posicionado como la principal figura de oposición al MPN de cara a la elección de gobernador de 2019, sale lesionado de las Paso. Sin dudas, su alianza con el macrista ‘Pechi’ Quiroga en Neuquén capital y su pretensión de explotar, al igual que el MPN, su ‘neuquinidad’, le restaron perfil opositor a su campaña. El Frente de Izquierda obtuvo un 6,67 por ciento a escala provincial, y en ciudades como Neuquén capital, Plottier y Centenario, el FIT superó el 8 por ciento, con picos del 10 en barriadas obreras, como el barrio Parque Industrial. Vale destacar que la importante elección realizada en la capital provincial, coloca al Frente de Izquierda en la pelea por el ingreso al Concejo Deliberante en las elecciones de octubre. Patricia Jure, que concluirá su mandato en la Legislatura provincial en diciembre de este año, encabezará la nómina de candidatos que asumirán el principal desafío electoral que afronta la izquierda neuquina este año. Su ingreso al Concejo representaría la instalación de la agenda obrera y popular en el Parlamento municipal, del mismo modo que sucedió con el ingreso del FIT a la Legislatura provincial. La elección del Frente de Izquierda debe ser valorada a la luz del lugar que ocupa en el proceso social y político. El Partido Obrero y el Frente de Izquierda están claramente identificados con las luchas obreras y ocupaciones de fábrica que han tenido lugar en el último período en la provincia y en el país, con las luchas docentes en defensa del salario y de los trabajadores de la salud que enfrentan el vaciamiento sanitario. El resultado obtenido por el FIT refuerza cada una de esas luchas. Al mismo tiempo, la participación de obreros y mujeres de la maderera MAM, que desde hace un mes y medio se encuentra ocupando la fábrica, en la fiscalización y en el acto de cierre de campaña del FIT junto al Partido Obrero, grafica un proceso de unión de una parte del movimiento obrero con la izquierda revolucionaria. Hacia octubre es necesario tomar nota del alto porcentaje de votos anulados, que es la forma que adopta el malestar de un sector de la población con el actual estado de cosas y con los partidos tradicionales. El desafío de ingresar por primera vez en la historia al Concejo Deliberante de la capital neuquina y de incrementar la votación de la izquierda en las elecciones generales del 22 de octubre próximo plantea acentuar la delimitación política con la ‘oposición’ de cuño patronal, que ha sido cómplice de los gobiernos ajustadores. TE PUEDE INTERESAR: Neuquén Capital: el Frente de Izquierda va por el ingreso al Concejo Deliberante

17 de agosto de 2017
El nuevo escenario de la lucha política

En la provincia quedaron cinco fuerzas en carrera y el FIT es una de ellas. En un escenario nacional marcado por la crisis del peronismo, la provincia no es la excepción, pero la paridad entre el gobierno y Cristina Kirchner nos planteará un desafío excepcional. El punto de partida es un voto al FIT que supera las Paso 2015 y algo inferior a las de 2013, medido en la categoría diputados nacionales. Tuvimos un voto homogéneo entre senador y las demás categorías. Lo mismo vale para la provincia en su extensión: hemos superado el piso en 85 distritos (30 más que en 2015). Aunque el voto es más fuerte en el conurbano no cae demasiado en el interior bonaerense. Con picos del 5% en La Plata y Ensenada, y del 4,6% en una zona industrial golpeada como Baradero, hemos tenido leves caídas en el primer cordón de clase media como Vicente López, lo que ha sido compensado con creces en otros distritos más obreros. En La Matanza, laboratorio político para la penetración y desarrollo de un partido obrero y socialista como el nuestro, el 3,84% es superior a 2015, aunque no termina de reflejar el desarrollo político y militante del PO. Realizamos un acto con 600 personas y casi duplicamos la fiscalización de las definitivas de 2015. En otros grandes distritos como Quilmes y Lomas de Zamora sostuvimos un 4%, con mejores resultados en las zonas obreras que en el pasado. El porcentaje de la primera sección electoral, arriba del 4% es apenas inferior al de la tercera, lo que está basado en la penetración fabril, especialmente en los cordones industriales de la zona norte. Interior bonaerense En el interior agrario, donde la votación de Cambiemos fue dominante, la línea defensiva del voto al FIT fue sostenida por el trabajo político militante y las listas locales que el PO, particularmente, ha desarrollado en toda la provincia. Al punto que el mayor porcentaje de toda la provincia lo tenemos en Puán con el 6,54%, una zona agraria marginal. Pero en otro distrito como Pringles tuvimos un 4,73% y en Ayacucho, el 5,37%. En Laprida, donde nos presentamos por primera vez, obtuvimos un 4,15%. Las buenas campañas con candidatos de los trabajadores y la estructuración de un trabajo, nos han dado un voto entre los trabajadores rurales, estatales, docentes y municipales. Estos últimos protagonizan procesos de lucha en toda la provincia y se desarrolla un fuerte movimiento de cuestionamiento a las burocracias asociadas a los intendentes, los verdugos del trabajador municipal, cuyo básico no alcanza el salario mínimo en casi ningún distrito. En Bahía Blanca, el 4,19% no se ajusta a las expectativas previas y a la instalación del candidato a primer concejal, Néstor Conte. Pero hacia octubre, las posibilidades de progreso son enormes, porque se ha derrumbado el falso progresismo que fue fuerte en Bahía, tanto por el lado de los Linares, alineados con Stolbizer -gran perdedora bonaerense-, como por el lado de Integración Ciudadana, un vecinalismo que terminó asimilado a Cambiemos. En distritos importantes de la Segunda Sección, los porcentajes apenas superiores al 2% en ciudades como San Nicolás y Pergamino, marcan una asignatura pendiente de nuestro trabajo político, pero superamos el 3% en Salto, de fuerte concentración industrial, además de agraria. También progresamos porcentualmente en Ramallo con un destacado activista ambiental a la cabeza de la lista. En la costa superamos el 3% en General Pueyrredón (Mar del Plata) y en Madariaga, ligada a Gessell, donde hemos ganado la seccional del Suteba. El PO es el partido político de izquierda de mayor desarrollo en la provincia y el FIT su clara referencia política de izquierda. La gran campaña de Romina Del Plá aportó una fuerte novedad. Lo que viene El fraude informativo oficial nos priva de saber quién ganó en la provincia, al menos por diez días. Pero Cristina no obtuvo la victoria esperada y Cambiemos sacó más de lo previsto. Se puso de manifiesto el apoyo de la burguesía al gobierno y en particular de la burguesía agraria. Vidal impuso el discurso de las “mafias”, explotando la corrupción kirchnerista y el “no volver atrás”, y ocultando sus renovados compromisos con las mafias de la Bonaerense, primero con Bressi y ahora con Perroni. El kirchnerismo pagó caro no sólo la memoria de su gestión, sino también el papel de socio del ajuste en el Congreso, en las provincias -con Alicia Kirchner a la cabeza- y la campaña “light” de la ex presidenta. Nuestra personalidad política estuvo como nunca asociada a las difíciles luchas de la clase obrera, aisladas y entregadas por la burocracia sindical: la huelga docente, las ocupaciones de AGR-Clarín y Pepsico, la huelga de Ingredion de 35 días en Baradero y Chacabuco, los piquetes de Cresta Roja, así como las colosales movilizaciones del Polo Obrero y por el salario mínimo. La derecha explotó la frustración de estos movimientos para imponer el discurso del “orden”, encubriendo su fracaso económico en todos los frentes. Llegó al extremo de responsabilizar a la izquierda de los cierres fabriles. El derrumbe de “la avenida del medio” es un dato político relevante. Los tres intendentes que apoyaron a Randazzo perdieron sus distritos y Massa ganó sólo en Tigre por centésimas. Han sido socios parlamentarios del macrismo y así les fue. El voto fue a la versión original, y los centroizquierdistas que lo apoyaron quedaron al borde de la extinción. El Frente de Izquierda no sólo sumó a Poder Popular a sus listas, también tuvo el apoyo de sectores del Frente Popular Darío Santillán, a quienes convocaremos a un debate interno que conduzca a un apoyo activo a la lucha que se viene. En la campaña hacia octubre vamos a contrastar nuestros planteos con los de las variantes capitalistas en todos los aspectos de la agenda nacional. Vamos a denunciar la asociación macrista-kirchnerista en la corrupción sistémica de la patria contratista, así como la entrega de las burocracias sindicales y su connivencia con las reformas antilaborales que se preparan. Vamos hacia octubre por un crecimiento político y electoral, al calor de la crisis y las luchas populares que sobrevendrán antes y después de octubre. Convocaremos, desde luego, el voto de izquierda, pero también de los luchadores de ATE o judiciales, más allá de las filas del clasismo a todos los sectores combativos del movimiento obrero, y trabajaremos la base obrera y popular de todos los sectores, desde el macrismo al kirchnerismo. Desde este lugar vamos por el ingreso de Nicolás Del Caño y Romina Del Plá, y de Guillermo Kane a la Legislatura. Vamos a batallar en el FIT por el método del frente único y reclamaremos el debate entre los cinco candidatos a senadores por la provincia.

17 de agosto de 2017
Miles en Plaza de Mayo por la aparición con vida
Corresponsal

A once días de la desaparición de Santiago Maldonado durante la represión de Gendarmería a la comunidad Cushamen, miles de personas convocadas por organizaciones de derechos humanos, políticas, sociales, gremiales y estudiantiles se movilizaron a Plaza de Mayo para reclamar su aparición con vida. Hubo silbidos y un fuerte repudio contra Macri y la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich. El documento leído en la Plaza, precisamente, cuestionó al gobierno por su intento de demonizar a la comunidad mapuche, asimilándola con un grupo terrorista. A su vez, denuncia la represión del 1° de agosto en la comunidad Lof Cushamen: la Gendarmería quemó pertenencias de la comunidad, y Maldonado fue capturado, golpeado, y subido a un móvil de Gendarmería a orillas del río Chubut. Desde entonces, permanece desaparecido. “Esto es un acto de desaparición forzada en las manos de las fuerzas de seguridad. Es de una gravedad inusitada”, puntualiza el texto, que responsabiliza al Estado por la desaparición. Y reclama garantías para los testigos y representantes de organismos de derechos humanos presentes en Cushamen. “Fue la propia comunidad la que reconstruyó cómo se llevaron a Santiago y todavía siguen siendo fustigados por las fuerzas de seguridad”, dice el texto. También se denunció la detención irregular desde fines de junio del dirigente mapuche Facundo Jones Huala, que hace once días está en huelga de hambre. En el momento cúlmine del acto, sobre el escenario principal, su hermano leyó un texto de Santiago que confirma la convicción, el compromiso y la conciencia militantes de aquél. Con sus palabras, denuncia al aparato represivo, el que reprimiría aquel 1° de agosto a la comunidad mapuche y lo haría desaparecer. "Santiago, te quiero ver", fue su conmovedora despedida, una vez finalizada la lectura, tras lo cual comenzó la desconcentración. El Partido Obrero participó de la columna del Encuentro Memoria, Verdad y Justicia, y se distribuyó una declaración consensuada entre decenas de organizaciones. La movilización confrontó con el monumental operativo de encubrimiento digitado desde el gobierno y amplificado por los medios de comunicación oficialistas.

17 de agosto de 2017
Venezuela: Dos semanas de Constituyente

En las dos semanas de sesiones que lleva la Asamblea Constituyente, el gobierno de Maduro ha impuesto un paquete de medidas con las cuales pretende manejar la crisis. La Constituyente debutó con la destitución de la fiscal general Luisa Ortega, la otrora ultrachavista que había tomado distancia del gobierno y desafiado al régimen bolivariano; a renglón seguido, aprobó las nuevas bases de funcionamiento político del país proclamando a la Constituyente como poder supremo de la nación, asignándole al resto de las instituciones vigentes un status subordinado. En consonancia, Maduro revalidó su cargo como presidente ante el nuevo organismo, que tiene en sus manos la facultad de disolver la Asamblea Nacional. El nuevo organismo ha absorbido en los hechos las funciones legislativas que antes cumplía la Asamblea, reducida a un cascarón vacío. Entretanto, el gobierno ha continuado en forma implacable con el descabezamiento de alcaldes opositores. El régimen bolivariano ha derivado en estado de excepción permanante, manejado por la camarilla que usufructúa el poder sostenida, a su vez, por la cúpula militar. La Constituyente ha oficiado de instrumento y de pantalla para ese tránsito... Pero el gobierno de Maduro hasta ahora no ha llevado esta tendencia hasta el final y no ha procedido a disolver la Asamblea Nacional y, del mismo modo, sigue reconociendo los estados regionales administrados por los gobernadores. La última medida tomada por la Constituyente es adelantar las elecciones a gobernador para octubre, cuya convocatoria estaba prevista originalmente para el 10 de diciembre. Como es sabido, los gobernadores tienen su mandato constitucional vencido desde diciembre del año pasado, cuando deberían haberse celebrado las elecciones. Maduro había esquivado las elecciones regionales frente al temor fundado de que iba a sufrir una paliza electoral que hubiera terminado por sancionar su hundimiento definitivo. La oposición El giro de la política oficial tiene que ver con el cambio de escenario en las últimas semanas. Maduro logró recuperar la iniciativa política, en tanto el desenlace de la Constituyente ha derrumbado a la oposición. La prensa habla de una “desmoralización” en las filas de la derecha ( La Nación , 10/8). Las últimas convocatorias de la oposición, asimismo, han sido muy reducidas en número de asistentes y esa tendencia está en aumento. “Desde la elección del 30 de julio se ha rebajado la tensión en las calles, tras más de cuatro meses de protestas contra el gobierno que han dejado unos 120 muertos. La oposición (…) está teniendo problemas para mantener la protesta en la calle. La última marcha contra las recientes condenas a alcaldes opositores registró mucho menos apoyo que el de pasadas ocasiones” ( El Mundo , 12/8). En torno de la convocatoria a las elecciones a gobernadores, la derecha se dividió entre los partidarios de concurrir y los partidarios de no hacerlo, pero finalmente prevaleció la primera opción. La Mesa de la Unidad Democrática (MUD), que nuclea a todas las fuerzas de la oposición, resolvió presentar candidatos comunes en las elecciones regionales en diciembre. Más que el amor, los ha unido el espanto, de cara a un cuadro de desinflle y derrumbe que hoy reina en sus filas. Está fresco en la memoria de todos su incapacidad para frenar la realización de las recientes elecciones a Constituyente. La oposición concurre a sabiendas de que el proceso está viciado y tiene un carácter abiertamente proscriptivo. El régimen bolivariano ha aprovechado la nueva situación para inhabilitar la presentación de varios de los candidatos opositores más reconocidos y ubicados en distritos clave. Por ejemplo, el líder opositor Henrique Capriles, doble candidato presidencial, no podrá presentarse a la reelección como gobernador del estado de Miranda. Siguiendo esa misma línea, el gobierno ha procedido a la destitución de intendentes opositores, acusados de no haber reprimido las protestas callejeras. La decisión de la derecha de presentarse de todos modos a las elecciones proviene, probablemente, de una imposición del exterior en que las grandes potencias están procurando armar una transición controlada que culmine con el relevo del régimen chavista. Las elecciones a gobernador son un terreno del que pretende valerse el imperialismo en el juego de sus presiones y negociaciones diplomáticas en Venezuela. Más allá de las amenazas de una invasión planteada por Trump, la línea predominante en la Casa Blanca está dirigida a buscar una salida negociada. El vicepresidente Pence en gira por Latinoamérica “bajó el tono del mensaje de Trump (sobre una intervención militar a Venezuela) y enfatizó los ejes en la presión económica y diplomática” ( Clarín , 16/8). Ni siquiera prospera la idea de un embargo. Las corporaciones petroleras yanquis acaban de enviar una carta al presidente norteamericano declarándose contra una medida de esta naturaleza que paralizaría las destilarías dependientes del crudo venezolano. Al mismo tiempo, han advertido sobre su inconveniencia en el plano político, pues agitaría el sentimiento antinorteamericano en el país y el continente, y terminaría favoreciendo a Maduro, quien podría abroquelar la opinión pública contra la injerencia imperialista. Esto es lo que ha venido explotando Maduro en los últimos días. Las bravuconadas de Trump, según lo destacan algunos analistas norteamericanos, están dictadas más que por el escenario internacional por el frente interno. El magnate busca exhibir un liderazgo y una iniciativa en el plano mundial que no ha logrado imponer dentro de sus propias fronteras. En lo que se refiere a Venezuela, Trump ha seguido el libreto que vienen agitando Marcos Rubio, el diputado gusano por Florida, quien es uno de los miembros de la Comisión de Inteligencia del Congreso, que es la que debe pronunciarse sobre los vínculos de Trump y sus colaboradores con el gobierno ruso y que podría derivar en un impeachment contra el presidente. Límites insalvables Más allá del respiro que el gobierno haya logrado, esto tiene patas cortas si Maduro y compañía no son capaces de ofrecer una salida al descalabro nacional y a la situación popular desesperante. En las dos semanas de sesiones, el gobierno no implementó ninguna medida distinta de las que ha tomado durante tres años, frente al hundimiento económico y social de Venezuela afectado por una caída del 20% del PBI y a una hiperinflación que el gobierno no tiene la intención de enfrentar. Continúa la reducción del consumo y la atención sanitaria. Los dólares, cada vez más exiguos, que se necesitan para alimentos, medicamentos y productos de primera necesidad son destinados a pagar la deuda externa. La Constituyente viene a convalidar la política oficial de violento ajuste contra las masas, que es el tributo y la garantía para el pago de los acreedores, y la privatización petrolera y minera, que va de la mano de la abolición del monopolio estatal del comercio exterior de combustibles. Lejos de abrir un nuevo horizonte, la Asamblea Constituyente viene a convalidar el rumbo oficial. En su afán de sobrevivir, Maduro ha estrechado vínculos con Rusia. A cambio de nuevos préstamos, el gobierno venezolano debería entregar al gobierno de Putin yacimientos del Orinoco y avanzar en la privatización petrolera y minera. Esta “asociación”, sin embargo, es un salvavidas de plomo que ni siquiera asegura a Venezuela salir de su penuria financiera. Estos mismos métodos son los que ha utilizado con China, lo cual no ha impedido que le suelte la mano, pese a todas las concesiones que se le otorgó. Partiendo del cuadro expuesto, la Asamblea Constituyente lejos de cerrar la crisis, es un momento de ella. El retroceso de la oposición, muy probablemente, haga salir a luz las disidencias en el oficialismo que hasta hoy están reprimidas y se ventilaban en forma reservada. Algunos analistas han puesto de relieve que el ala liderada por Maduro no excluye una mediación con la derecha, en tanto Diosdado Cabello sería partidario de afianzar un régimen de camarilla, disolviendo la Asamblea Nacional y barriendo con las instituciones del régimen actual que siguen en vigencia. De la misma manera, habrá que ver cómo se refractan en el interior de la Constituyente la enorme crisis social que se agrava día a día. Entramos en una nueva transición de carácter convulsivo. La tarea del momento político actual es hacer emerger un polo político independiente de la clase obrera, que tiene condiciones de abrirse paso apoyándose y nutriéndose de las múltiples tendencias combativas y clasistas que existen en el país. La condición para ello es la ruptura política con el chavismo y la independencia política de todas las variantes patronales, lo que, a su vez, es un requisito insoslayable para derrotar a la derecha y sus maniobras golpistas.

17 de agosto de 2017
La Pampa: El FIT dio un gran paso
Luciano González y Julia Baleani

El Frente de Izquierda en La Pampa -con la boleta PTS- estuvo a tono con la importante elección nacional que nos permitió superar las Paso en todo el país. Obtuvimos un 1,89% a nivel provincial, con un resultado del 3,12% en Santa Rosa y del 3,08% en Quemú Quemú (con Colonia Barón a la cabeza), donde el PO-FIT tiene un mayor desarrollo partidario. Pero el balance más profundo fue nuestra campaña militante, a puro pulmón, que se extendió por la capital provincial, pero también por General Pico, Toay, Macachín, Colonia Barón y Victorica, entre otras ciudades. Allí no sólo recogieron una enorme simpatía nuestros planteos de denuncia al gobierno nacional y a la coalición del ajuste encarnada en el gobernador ajustador Carlos Verna (PJ) y su represor Juan Carlos Tierno, sino que además establecimos contactos, reagrupamos compañeros y compañeras y logramos incluso sumar nuevos fiscales. Es decir, todo un terreno preparatorio para octubre y, sobre todo, para las luchas por venir. Como en el resto del país, la oposición pejotista, massista y kirchnerista ha pagado el precio de su complicidad con el ajuste macrista. Eso revela el triunfo de Martín Maquieyra -un ignoto joven PRO- que desplazó al viejo tronco radical y ahora se anota en la estrategia del vernismo -quien ganó la interna haciendo la plancha y sobreactuando una oposición al ajuste del gobierno nacional-, para reforzar una polarización de cara a octubre. Nos preparamos para llevar el planteo de que las luchas de los trabajadores deben tener como expresión política una oposición consecuente que sólo encarna el FIT. Vamos por una campaña más a fondo, que continúe y amplíe nuestras recorridas por plazas, fábricas, hospitales, facultades, de más ciudades pampeanas para llegar a los trabajadores, las mujeres y los jóvenes. Vamos con el FIT en todo el país y en La Pampa para enfrentar el ajuste y defender los derechos e intereses de los trabajadores, las mujeres y la juventud.

17 de agosto de 2017
Después de las Paso, conclusiones y tareas
Corresponsal

El capital internacional y la burguesía nacional celebraron con una suba de la bolsa el resultado electoral, que representa una consolidación de posiciones para el gobierno Cambiemos. Ese aval contrasta con el apoyo tibio o nulo que recibieron otras variantes patronales, las cuales, de todos modos, permanecen como elementos de reserva para la clase capitalista. Ello vale para Massa pero también para la propia CFK, que se presentó a elecciones con el planteo político de amortiguar el costo social del ajuste. La obtención, por parte del gobierno, de solamente un tercio de la votación general, muestra, ciertamente, que la fracción oficial de la burguesía representa una clara minoría en el conjunto del padrón. El resultado de conjunto, sin embargo, al que hay que añadir a las listas de gobernadores que comulgan con la política macrista e incluso el apoyo más condicionado de otras fracciones capitalistas, indica un avance político de la clase capitalista contra los trabajadores. El porcentaje de los votos del macrismo no agota, sin embargo, la caracterización política del desenlace de las Paso. El macrismo, además, ha demostrado una superioridad transitoria para pilotear el proceso político de ‘ajuste’ en detrimento de las fracciones patronales rivales. El kirchnerismo se engaña cuando pretende que los dos tercios restantes de los votos constituyen una victoria de la oposición al ‘ajuste’ o al ‘neoliberalismo’. En contraste con lo ocurrido durante el período menemista, sin embargo, contar con sólo un tercio del electorado marca una debilidad estructural del gobierno en el marco de un régimen democrático o electoral. ¿“Derechización”? El kirchnerismo, que caracteriza los resultados en términos de una mayoría anti-ajuste, se contradice a sí mismo cuando enseguida alude a la derechización del electorado. El apoyo a un programa de ajuste capitalista no alcanza todavía para hablar de una derechización, ni supone la hostilidad contra la clase obrera. La ilusión de que una política ‘como la de los países normales’ lleve a un progreso social es muy diferente de una derechización, lo mismo que las ganancias de una fracción de la clase media y el sector superior de la clase obrera, con la bicicleta financiera y la oportunidad del turismo y compras en el exterior. Gran parte de ese electorado adhiere a planteos de derechos democráticos, como el del aborto, el laicismo, el apoyo a la lucha de la mujer e incluso algunas reformas sociales limitadas. Para alcanzar este resultado favorable, el gobierno llevó adelante una dura batalla política: por un lado, agitó, en forma extorsiva, el fantasma de la “vuelta al pasado”; o sea, del nacionalismo en descomposición -en el plano continental, con Venezuela; en el país, con las corruptelas del kirchnerismo y el derrumbe social de Santa Cruz. La hipótesis de una “derechización” del electorado es, para los K, un auto-encubrimiento respecto de su rol en el gobierno y, ahora, en la seudo oposición. El argumento de “yo o el caos” impulsó, en las semanas previas, una fuga de capitales y una devaluación del peso arreglada con el mismo Banco Central. El gobierno también bombardeó con guarismos sobre una supuesta reactivación económica, que quedaría trunca en el caso de un triunfo de Cristina Kirchner. Con esta campaña se quiso ocultar el endeudamiento macrista -sumado a la hipoteca dejada por el kirchnerismo-, que ha elevado la deuda pública a dos tercios del producto. El proceso económico, de conjunto, ha acentuado una diferenciación social entre la clase media y asalariados endeudados, de un lado; y la clase obrera precarizada, cesanteada o empobrecida, del otro, y ayuda a caracterizar la base social del macrismo. Uno de los ejes colocados con más fuerza por el gobierno ha sido el de la corrupción kirchnerista. Se sirvió, por ejemplo, del caso De Vido para intentar un verdadero golpe parlamentario y avanzar en otras medidas de excepción y gobierno por decreto. La línea anticorrupción y medidas de excepción ha sido aplicada también a la escalada antiobrera, por ejemplo, cuando se ataca el derecho obrero a litigar por accidentes laborales como la “mafia del juicio”, para extorsionar a la Justicia laboral, o a las propias conquistas laborales a derogar como parte de “prerrogativas mafiosas”. Esta ha sido nuestra ineludible delimitación política en nuestro rechazo a la maniobra De Vido en el Congreso. Peronismo y kirchnerismo El resultado electoral ha significado un salto en la crisis del peronismo, teniendo en cuenta la victoria del PRO en Córdoba; la caída de Verna en La Pampa y del clan Rodríguez Saá en San Luis, aí como la derrota pejotista también en Entre Ríos. El kirchnerismo perdió en Santa Cruz, aunque manteniendo una votación relativamente similar a la que había obtenido en 2015. Por su parte, los K se anotaron una ajustadísima victoria en Santa Fe y probablemente en provincia de Buenos Aires, así como también en Chubut, Tierra del Fuego, Río Negro y Formosa, aunque en este caso con Insfrán. En Buenos Aires, el kirchnerismo no logró la victoria holgada que auguraban distintos observadores y encuestas. En el interior, consiguió recomponerse en algunos distritos, como ocurrió en Salta y Mendoza. Algunos presentan a estos resultados como un fortalecimiento del kirchnerismo, en oposición a la caída electoral de los gobernadores. Esta constatación, sin embargo, no permite afirmar que el kirchnerismo se proyecte como una fuerza autónoma al pejotismo. Ni siquiera se ha presentado de ese modo en esta misma elección, comenzando por la propia provincia de Buenos Aires, cuyo armado depende de los intendentes que comenzarán a jugar desde hoy a su propia supervivencia en los distritos. CFK, junto a un sector de la burocracia sindical, buscará ahora polarizar con el macrismo con vistas a 2019. Pretende quedarse con una mayoría del FpV en el Congreso; a medida que este intento fracase, desataría una desintegración a cortísimo o mediano plazo de la precaria Unidad Ciudadana. En casi todo el resto del país, el kirchnerismo ha jugado como parte del pejotismo. En esa línea, el pejotakirchnerista Página/12 anticipa que CFK no romperá el bloque de senadores justicialistas. El planteo de “unir fuerzas para ponerle un freno”, que el kirchnerismo utiliza ahora para combatir la crítica de la izquierda, será utilizado después de octubre para justificar una actuación parlamentaria común con los representantes de los ajustadores gobernadores pejotistas. La crisis del peronismo se completa con la declinación de Massa. La “avenida del medio” continuará siendo el gran ladero parlamentario del macrismo, al menos mientras la burguesía se mantenga cerrando filas con el programa oficial. La declinación de Massa arrastró a los ‘progresistas’ de Stolbizer y Libres del Sur, y otras variantes de centroizquierda desaparecieron del escenario electoral. Dentro de los términos de la elección del domingo, el macrismo no contará en octubre con una mayoría parlamentaria propia para imponer sus planes de ajuste. Pero lo que viene no será una repetición mecánica de la “coalición a la carta” en el Congreso. El gobierno utilizará el resultado electoral para extorsionar todavía más a la oposición, en función de los propósitos ajustadores. Movimiento obrero El resultado electoral debe ser considerado en relación con la situación en su conjunto. La principal lucha de alcance nacional, la huelga docente, no logró una victoria, a pesar del inmenso esfuerzo desplegado por los maestros. La dirección kirchnerista de Ctera nunca preparó a la docencia para enfrentar a un gobierno que pretendía hacer de esta lucha un “caso testigo” de su escalada antiobrera. Por haber liquidado la paritaria nacional, Esteban Bullrich fue enancado a la principal candidatura del macrismo. En el conjunto del movimiento obrero las luchas de mayor alcance contra los despidos y reestructuraciones fabriles fueron lideradas por la izquierda (AGR, Pepsico), pero sufrieron el férreo aislamiento de la burocracia sindical. El gobierno también desplegó una intensa campaña contra la izquierda en ocasión de esas luchas. La escalada de despidos y cierres se desarrollaron con escasa o nula resistencia, a causa de la complicidad de la burocracia sindical, incluida la llamada combativa o la Corriente Federal. Como resultado de ello, ha prevalecido un cuadro de reflujo en el movimiento obrero golpeado por el ajuste. Pasadas las elecciones, la anunciada marcha para este 22 tendrá lugar con deserciones y -desde ya- sin medidas de fuerza. La burocracia ha decidido sumarse al régimen de gobierno macrista hasta nuevo aviso. Es necesaria una iniciativa de la izquierda y el clasismo, para colocar la agenda de la clase obrera y denunciar la pasividad de la burocracia. Naturalmente, el primer paso debería consistir en una intervención independiente en la propia marcha del 22. El FIT La votación del Frente de Izquierda se acercó a los 900.000 votos en todo el país. Comparada con las Paso de 2015 representa un crecimiento de aproximadamente el 15%. Sin embargo, la comparación con las Paso de 2013 -que también fue una elección parlamentaria de medio término- arroja un retroceso que se manifiesta en los distritos principales: Buenos Aires, Ciudad de Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, Salta. Hay que valorar, en el cuadro político de conjunto, que hemos superado las Paso en casi todas las provincias y conquistado el terreno para dar la pelea general en todos lados, de acá a octubre. La presentación de la lista del FIT como un bloque “en defensa de los trabajadores” se ha demostrado acertada, a la luz de los choques y luchas planteados en el curso de la propia campaña y del lugar que jugamos en ellos. Es claro, sin embargo, que esta presentación es limitada, si no va acompañada de una lucha política profunda contra los bloques capitalistas en presencia. De cara a una polarización debemos desarrollar, por un lado, la oposición “más consecuente al macrismo”, a la burguesía y al imperialismo, en especial por medio de iniciativas en las luchas. Debemos luchar por el electorado trabajador que se desilusionó con el voto ‘a la avenida del medio’ y de los excluidos de la elección general. De otro lado, tenemos que producir una diferenciación más aguda con el kirchnerismo. En definitiva, la propia Cristina Kirchner buscó borrar esta diferenciación con su campaña en la “defensa de los trabajadores”, en los que incluyó a la burguesía nacional y a las pequeñas empresas o los productores regionales, entre otros. Si la polarización produce una desmoralización en el kirchnerismo, esta lucha política tendrá un efecto vital; si los campos se atrincheran de ambos lados, servirá como preparación para las luchas políticas subsiguientes. La salida de ellos y la nuestra Es necesario, entonces, que le opongamos a la salida del gobierno ajustador y sus cómplices, nuestra salida. Una crítica a fondo de la reforma laboral, por ejemplo, nos debe demarcar de la demagogia opositora de CFK o Massa. Lo mismo vale para la reforma jubilatoria, donde los planteos K ocultan su oposición al 82% móvil. Un capítulo especial lo deben ocupar las reivindicaciones de la mujer y del laicismo (aborto legal, seguro y gratuito), al cual son igualmente hostiles CFK como Carrió. La cuestión educativa también plantea una reforma de la secundaria en puertas, que muestra la continuidad de las políticas seguidas por los Bullrich o los Filmus en la materia. La lucha por las libertades democráticas también constituye un fuerte ángulo de diferenciación y comienza por una lucha intensa por la aparición con vida de Santiago Maldonado. Más de conjunto, esto vale para la bancarrota nacional y sus salidas: está planteada la lucha por el desconocimiento de la deuda, la nacionalización de la banca y el comercio exterior. A los partidos de las camarillas capitalistas corruptas, sea de Odebrecht o de Panamá Papers, que han gobernado para la degradación nacional, le oponemos la gestión colectiva de la mayoría trabajadora -o sea, el gobierno de trabajadores. La crisis continental debe ser abordada abiertamente, si no queremos que el macrismo y sus agentes mediáticos nos embolsen en un lugar común con el kirchnerismo y el conjunto del nacionalismo continental. Debemos denunciar la injerencia derechista de los Temer y los Macri sobre Venezuela; el carácter amañado y entreguista de la salida “constituyente” de Maduro y convocar a una acción común de la clase obrera del continente por una salida propia, en Venezuela y en toda América Latina. Las Paso han dejado, en definitiva, un enorme terreno de lucha política para el Partido Obrero y para el Frente de Izquierda, cuyas posibilidades debemos comenzar a desarrollar ya mismo. (*) Conclusiones de un debate en el Comité Nacional del Partido Obrero (15/7/2017) Foto: Javier Entrerriano

17 de agosto de 2017
Inti: el lock-out patronal no pudo frenar la lucha
Corresponsal

Cuando nos preparábamos para un día de paro, movilización y conferencia de prensa, las autoridades del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (Inti) decidieron cerrar la sede central de San Martín por 24 horas durante el pasado martes 7, dejando a sus 2100 trabajadores afuera, con una excusa desesperada: asueto por la reparación de un caño de agua. En realidad, el lock-out patronal tuvo la intención de detener el plan de lucha que se viene votando en asamblea y que, además del paro, presentaba un elemento novedoso: una conferencia de prensa para explicar a la sociedad el mecanismo que ha montado el macrismo para manejar a discrecionalidad fondos públicos millonarios. La maniobra tuvo corto alcance, ya que se decidió continuar con lo votado, en la puerta del Instituto. La conferencia de prensa contó con la presencia de varias personalidades sindicales y políticas, entre ellas la de Néstor Pitrola y Christian Mayer (primer candidato a concejal de San Martín por el PO-FIT), y más de 300 trabajadores del Instituto, que no se amedrentaron ante el fuerte operativo represivo montado por la policía, con carros hidrantes y perros. También estuvo “Cachorro” Godoy, tratando con su intervención de maquillar que él mismo ha desmovilizado ATE, dejando a los estatales desarmados ante el brutal ajuste que comandan Macri y los gobernadores de todas las fuerzas políticas. Los nuevos De Vido y Guillermo Moreno en el Inti A la falta de respuestas al petitorio entregado en marzo, que concentra las reivindicaciones de los trabajadores (descongelamiento de carrera laboral, pase a planta y salario, entre otros) se sumaron estas últimas semanas escándalos asociados a manejos irregulares de los recursos del instituto mediante la creación de oficinas paralelas y la intervención de sectores de trabajo, con el objetivo de puentear a los técnicos y profesionales de Inti que deben planificar y llevar adelante el control de las obras. Resulta que, mientras en el Congreso el macrismo llevaba adelante una maniobra electoral para expulsar a un corrupto como De Vido con el objetivo de ocultar un ajuste que día a día empeora las condiciones de vida de los trabajadores y revertir un cuadro electoral adverso, en el Inti quedaron en descubierto los mismos métodos que implementa el PRO a través de sus funcionarios. Persecución a los delegados Por si esto fuera poco, se profundizó la línea de ataque a la organización sindical, descontando a los delegados el último día de paro realizado, mediante un mecanismo perverso. La patronal ingresó a las cuentas electrónicas personales y fraguó la identidad de los delegados. Les solicitaron licencias de ausencias injustificadas, como si ellos se las hubiesen pedido, para descontarles el día. Las autoridades siguen con la línea de ataque al sindicato, que consistió primero en el desconocimiento de gran parte de los delegados electos y, luego, con el bloqueo de sus correos laborales y la quita de licencias gremiales. Quieren golpear a los delegados para discontinuar el proceso de asambleas de sector y asambleas generales que funciona como organizador del plan de lucha. Pero esta jugada les está saliendo en forma diametralmente opuesta a lo que se proponen: las asambleas se multiplican y también las movilizaciones masivas por las calles internas del parque (de la última participaron más de 600 trabajadores), que repudian el accionar de la patronal. Los trabajadores garantizaron la conferencia El cierre inédito por 24 horas que dispusieron las autoridades del Inti terminó siendo una muestra de debilidad de las autoridades. A pesar del colosal operativo policial, los trabajadores del Inti sostuvimos la conferencia y el paro, denunciando ante los medios los atropellos y el ajuste de esta gestión y del gobierno nacional. Los próximos días continuaremos con las asambleas para profundizar el plan de lucha, que nos lleve a la obtención de todos nuestros reclamos.

17 de agosto de 2017
El atentado fascista de Charlotteville

El ataque en la localidad de Charlottesville, estado de Virginia, donde un militante supremacista blanco atropelló con su coche una manifestación antifascista dejando un muerto y decenas de heridos, ha puesto al desnudo que la actividad política fascista es abiertamente apañada desde el Estado. Aunque bajo una fuerte presión, el presidente Donald Trump terminó por criticar expresamente el racismo. En su declaración inicial había dicho que repudiaba la violencia… “de todos los bandos”. Una especie de teoría de los dos demonios a la norteamericana. En rechazo al atentado de Charlotteville se produjeron movilizaciones en todo el país, una de las cuales tumbó un monumento confederado. Están muy lejos, de todos modos, de alcanzar las movilizaciones masivas anti-Trump que tuvieron su mayor expresión en la marcha de mujeres durante el primer día de gobierno del dirigente republicano. Copamiento fascista En Charlottesville, las fuerzas fascistas que se reunieron bajo el lema “Unir a la derecha” repudiaron el retiro de la estatua de un general confederado -es decir de los partidarios de la esclavitud durante la Guerra Civil norteamericana. “Decenas de milicianos armados con rifles de asalto, escopetas y cuchillos de caza”, tomaron el control de la ciudad bajo la mirada pasiva de la policía. El viernes por la noche, cientos de personas ingresaron en el campus de la Universidad de Virginia durante una marcha de antorchas al grito de “un pueblo, una nación, fin de la inmigración” y “sangre y tierra”, un canto antisemita usado por los nazis ( Word Socialist Web Site , 13/8). Ondearon banderas confederadas, esvásticas, imágenes del Ku Klux Klan (KKK) y carteles de campaña de Trump. Las contramanifestaciones de repudio, entre las que figura la aludida al comienzo de esta nota, fueron atacadas físicamente por los grupos derechistas antes del atentado. Los grupos de derecha presentes en el mitin son tributarios de la política de “América Primero” del gobierno. Allí estuvieron, además del Ku Klu Klan (KKK), los “Proud Boys” (partidarios de “restablecer un espíritu de chauvinismo occidental durante una era de globalismo y multiculturalismo”) y referentes de la llamada alt-right (derecha alternativa). La conexión de estos grupos con el poder estatal no sólo se ve en que algunos de sus exponentes ocupan cargos en el gobierno o son parte del círculo íntimo de Trump, sino también en la persistencia de símbolos confederados en el país. En los dos últimos años se han retirado 60 monumentos públicos de este tipo en Estados Unidos (Democracy Now, 7/8) en rechazo a esta presencia. Ni hablemos del gatillo fácil policial que se ensaña con los negros y de la profunda desigualdad social a la que son sometidos. Fuerza de choque Los demócratas, con el alcalde de la ciudad y el gobernador de Virginia, Terry McAuliffe, a la cabeza, salieron a atacar a Trump por sus declaraciones y sus vínculos con estos grupos. Buscan crear un dique de contención popular -aquí cabe inscribir también a Bernie Sanders- y atraer a su campo al activismo anti-Trump en función de un revival demócrata. Temen, sobre todo, un desarrollo de la polarización social en el país a partir del carácter incendiario del magnate. Un columnista del Washington Post (13/8) se alarma ante los hechos de Charlottesville: “Trump está jugando con fuego”. Los fascistas, por lo pronto, han anunciado nuevas movilizaciones para las próximas semanas, que serán correspondidas por nuevas contramanifestaciones de naturaleza democrática. Se ha ingresado en una dinámica de marchas y contramarchas que despierta una honda preocupación en el régimen sobre el control de la calle. Los grupos fascistas que actuaron en Charlottesville fungen como fuerza de choque de un gobierno que desenvuelve un plan de guerra contra los explotados, para lo cual procura poner en pie un Estado policial. Por la defensa de los derechos democráticos y un frente único para derrotar los comandos fascistas. Por las reivindicaciones sociales de los trabajadores y por el desarrollo de una alternativa política de los trabajadores.

17 de agosto de 2017
Subte: un balance necesario
Corresponsal

La conducción de la Asociación Gremial de los Trabajadores del Subte y Premetro (AGTSyP) acaba de aceptar sin reacción alguna la imposición salarial de la patronal y el gobierno correspondiente a la paritaria 2017. Se trata de un aumento real al básico del 22,8 por ciento, que equivale a una merma de 12 puntos en relación con el 35 por ciento reclamado por los trabajadores, para recuperar la pérdida de poder adquisitivo acumulada y el 26 a 28 por ciento de inflación proyectada para este año. Que la dirección yaskista de la AGTSyP anuncie que se obtuvo entre un 27 al 29 por ciento -al incluir una suma en negro y retroactivos que se pagarán por única vez- significa edulcorar lo que no difiere de los topes que el ministro de Trabajo, Jorge Triaca, acordó a la baja con las burocracias de la “paz social” y la “gobernabilidad” de la mayoría de los gremios. Uno de los aspectos más irritantes de la cuestión consiste en que la empresa y el gobierno PRO ya habían firmado días atrás un acuerdo similar, plasmado en la única acta que se oficializó en esta paritaria con la burocracia de la UTA, que tiene una representación mínima en la base del subte y carece de la personería gremial que hoy ejerce la AGTSyP. Se incluye en la misma un descuento a todos los trabajadores para las arcas de esa burocracia. Este hecho, que tampoco mereció acción alguna de rechazo por parte del Ejecutivo del sindicato real de los trabajadores, provocó un repudio general en la base del subte. Y se manifestó en el amplio apoyo que tuvieron las limitadas medidas de paros parciales -de dos horas, por única vez, en horarios no pico- que no tuvieron continuidad. Es que los pronunciamientos a favor de un plan de lucha que se fueron extendiendo en los sectores ante el menosprecio patronal, fueron desalentados sistemáticamente por la dirección sindical, cuando se cursaban ya cinco meses y medio de postergación de las tratativas paritarias. Christian Palleti, delegado paritario de AGTSyP, explica: “Como paritario he recorrido los sectores del subte, recogiendo las preocupaciones y la predisposición de los trabajadores a luchar por el salario y las condiciones laborales, cumpliendo, mediante una veintena de comunicados, con mi obligación de informar a la base que me mandató. Opino que la enorme preocupación de la patronal y el gobierno sobre un conflicto en vísperas de las Paso creaba buenas condiciones para una lucha salarial que nos acercara al pliego reclamado. Estimo que hemos perdido esa oportunidad por adaptación a exigencias extrañas a los trabajadores, que son las que han fijado un techo salarial a la baja para todos los trabajadores del país junto a la complicidad de las burocracias sindicales, para poder descargar el ajuste sobre las espaldas de nuestras familias. Ajuste que pretenden extender en términos de flexibilidad y precariedad laboral con vistas a una siniestra reforma laboral a la brasileña para después de las elecciones”. Hay aquí una lección muy clara para los trabajadores. La doble provocación -sin respuesta- que significa que la patronal imponga, despóticamente, un salario ignorando las tratativas con la AGTSyP y firmando, al mismo tiempo, en el máximo sigilo con la UTA, preanuncia nuevos golpes al salario y a las condiciones de trabajo. Hay que superar las limitaciones de esta dirección, para recuperar para la lucha al combativo sindicato del subte.

17 de agosto de 2017
Chaco: El voto al Partido Obrero se consolida

Los casi 29.000 votos al Partido Obrero en las Paso nacionales, un 4,7 por ciento, representan un crecimiento de 8.000 votos frente a las Paso provinciales de junio. Respecto de las generales provinciales, en las cuales Aurelio Díaz resultó electo diputado provincial con 31.000 votos, arrojan un leve retroceso. El 4,7% es superior a nuestra mejor elección hasta este año, la general de 2013, en la cual habíamos obtenido 4,5%. Hemos crecido en las localidades más importantes del interior. En Sáenz Peña, donde reabrimos un local partidario y movilizamos una importante cantidad de fiscales, alcanzamos los 2.300 votos, habiendo sacado en las provinciales 1.600. En Villa Angela superamos los 1.100 votos, desde los 1.000 de las provinciales. En Resistencia conservamos un caudal de votación importante, superior al 8%, y el tercer puesto en la elección. Este importante caudal electoral consolida un voto al Partido Obrero como fuerza política. La enorme popularidad y personalidad política de Aurelio Díaz aporta al desarrollo de una construcción colectiva que destaca nuevos cuadros y referentes, apuntando a un desarrollo provincial. Junto a los primeros candidatos a diputados nacionales, Juan García y Samanta Salas, se destacaron nuevos referentes como Raúl Gómez, dirigente indígena y candidato a diputado nacional; Oscar Deniz, ferroviario; Eric Ponce, del Partido Obrero de Sáenz Peña; o Adrián Vélez, de Villa Angela. La afluencia de nuevos compañeros dispuestos a desarrollar una alternativa política de los trabajadores se reflejó en una gran movilización de fiscales, que alcanzó a más de 15 localidades del interior provincial. Este resultado político no alcanzó para conservar el tercer lugar en la provincia, que temporalmente fue ocupado por Unidad Ciudadana (UC). Esta llegó al 7,6 por ciento de los votos, creciendo cuatro puntos desde las provinciales, a expensas del Frente Chaco Merece Más (justicialismo), que perdió un porcentaje equivalente. Arrastró a partir de la figura nacional de Cristina y contó con el apoyo de un sector importante del PJ, especialmente en localidades del interior provincial. Se trata de un desarrollo que se opone por el vértice al del PO: mientras que nuestro partido se basa para desarrollar una alternativa en los reclamos populares de la provincia y en un programa que tiene el gobierno de los trabajadores como objetivo estratégico, Unidad Ciudadana se nutre de los mismos funcionarios responsables de los atropellos contra el pueblo de la provincia. Su candidato, Fabricio Bollatti, viene de ser el responsable de tejer los acuerdos entre el municipio de Resistencia y las empresas de transporte que viabilizaron, por ejemplo, los tarifazos del transporte de colectivos. La evolución de UC está condicionada por la crisis del PJ. La dispersión entre las listas internas del Frente Chaco Merece Más fue muy importante. Capitanich se borró de la conferencia de prensa posterior a la elección y criticó no haber sabido integrar a todos los componentes del frente. La variante más probable, sin embargo, es un acuerdo posterior a las elecciones, como ocurrió en 2013, cuando el mismo Bollatti fue nombrado funcionario de Capitanich luego de las elecciones en las que su fuerza -el Frente Grande- se presentó por fuera del frente gubernamental. Con la conformación actual del PJ en el Congreso, un eventual diputado nacional de UC iría a parar al mismo bloque que los del PJ. Cambiemos se alzó con el triunfo en Resistencia y Sáenz Peña, pero la elección provincial arrojó un crecimiento magro. Nuestra agenda Nuestra campaña hacia octubre va atada a los principales reclamos populares y plantea una organización localidad por localidad y gremio por gremio para respaldar nuestra agenda política, que se plasmará en iniciativas parlamentarias. La expectativa por la participación legislativa de Aurelio es gigantesca. Vamos a un reagrupamiento por el pase a planta de miles de precarizados de la provincia, para lo cual encaramos una movilización y una campaña desde ahora. Apoyamos y nos movilizamos por el triunfo de la huelga docente, contra el 7,5% de aumento del gobierno. Vamos por la apertura de cuentas de Sameep (empresa de agua) y Secheep (compañía energética) contra el tarifazo y el vaciamiento de las empresas públicas, así como por comisiones de seguridad para evitar nuevas muertes obreras. Vamos por el derecho a la tierra, la vivienda y el trabajo en todos los barrios de la provincia. Nuestro desarrollo de cara a las elecciones de octubre está vinculado con desenvolver un canal político por estos reclamos urgentes, que son responsabilidad de ambos gobiernos: del macrismo y del gobierno provincial. Vamos, por último, a una extensa agenda de cursos y charlas para consolidar políticamente a la numerosa militancia que se plantea construir, junto al Partido Obrero, una alternativa política de los trabajadores en el Chaco.

17 de agosto de 2017
Paritaria de Foetra: sin asamblea y a la baja

En un plenario de delegados, vaciado, con la participación de apenas el 50% de sus integrantes, el pasado 31 de julio se cerró la paritaria de Foetra (telefónicos). El plenario que discutió y aprobó estos acuerdos, primero en Telefónica y después en Telecom, funcionó en medio de las vacaciones de invierno. Unos días después se anunció el acuerdo con Nextel (aún están sin publicar las actas) y sólo falta Arsat. No hubo asamblea general para poner a consideración el acuerdo. El acuerdo en cuestión consiste en alrededor de un 20% de “aumento”: 14,5% de julio a diciembre y 5,5% de enero a junio de 2018, con una suma por única vez por el día del Telefónico a cobrar en enero de 2018. Esta paritaria nos coloca automáticamente por debajo de la inflación que se estima para 2017, a lo que se suma que el año pasado ya perdimos alrededor de 10 puntos del salario. A tal punto fue una paritaria a la baja y cerrada de espaldas al gremio, que Telefónica decidió pagar el acuerdo aún antes de que éste se apruebe en el plenario de delegados. Osvaldo Iadarola, secretario general de Foetra, dijo que “más no se puede conseguir” y unió este planteo sin lucha a la discusión que planteó Claudio Marín, el secretario adjunto, que instaló la cuestión de los posibles despidos, para aceptar la rebaja salarial. Pero las paritarias a la baja y la entrega del salario, lejos de impedir los despidos, refuerzan el poder de las empresas. Lo único que garantiza la estabilidad laboral es un gremio organizado y movilizado que defiende el salario y las conquistas. Esto es lo contrario de lo que viene sucediendo hace años, donde la Azul y Blanca se adapta a la tregua indefinida de las centrales sindicales con las empresas y los gobiernos de turno. A pesar de esto, las asambleas de base del 40% de los edificios, allí donde se realizaron, votaron como mandato rechazar este acuerdo por insuficiente. Telecom-Personal El amague de una lucha por categorías adeudadas en Telecom-Personal fue el argumento para votar de manera dividida, por primera vez por empresa, en el plenario de delegados de Foetra. Unas categorías que finalmente tampoco se pelearon. Ante la pregunta de Belén Díaz, delegada de Personal, la mesa respondió que los compañeros de Personal seguirán manteniendo la categoría “A” y se formaría una "comisión de revisión de inequidades" con un plazo de 60 días… para seguir pateando la discusión hacia adelante. La Foeesitra (federación nacional) firmó la misma paritaria, pero sacó una circular diciendo que darían la categoría “C” (que representa 500 pesos menos) en Personal junto a una mayor flexibilización laboral en las móviles. Un llamado de atención acerca de la “Mesa de Unidad Sindical”, que lejos de ser un factor de unidad y fortalecimiento del gremio, es una correa de trasmisión del ajuste. Las elecciones nacionales El llamado de la burocracia a combatir el ajuste “en octubre”, por medio de las elecciones, desconoce que el gobierno viene aplicando el ajuste porque cuenta con el apoyo de los gobernadores y diputados y senadores que aprueban las leyes fundamentales con los votos del massismo, el PJ y el kirchnerismo. Y con el apoyo de la burocracia sindical, que deja pasar los despidos y firma las paritarias a la baja. Frente a esto, los telefónicos debemos avanzar en la organización para rechazar las paritarias a la baja y preparar las luchas por las reivindicaciones pendientes. Frente a las elecciones legislativas de octubre, llamamos a votar masivamente al Frente de Izquierda, la única fuerza que lucha contra la reforma laboral precarizadora. Consideramos que el voto al FIT, donde delegados y referentes de la Naranja integramos sus listas, sirve para fortalecer las luchas que se vienen. Programa Por un convenio único de las telecomunicaciones. Los trabajadores debemos discutir y fijar una posición sobre la megafusión en marcha entre Telecom con Cablevisión y Nextel, que se prepara junto a Telefónica para la implementación del “cuadruple play” (Telefonía fija, TV paga, banda ancha fija y servicios móviles) desde el 1° de enero. No a la flexibilización laboral, los acuerdos y convenios a la baja y por empresa. Pase a planta permanente y convenio de los tercerizados y “fuera de convenio”. Defensa y extensión de la jornada laboral de 7 horas a todo el gremio. Por el pago de los bonos de participación adeudados desde la privatización. Recategorización de los sectores. Elección de delegados en todos los edificios con mandato vencido. Preparemos las condiciones para una gran asamblea general del gremio y para reabrir la paritaria en defensa del salario y por un convenio único antes de fin de año.

17 de agosto de 2017
Tierra del Fuego: Gran elección que abre nuevos horizontes

El Partido Obrero obtuvo más de 3.100 votos en la categoría de diputados nacionales en Tierra del Fuego, en lo que fue su segunda presentación electoral. El 3,47% alcanzado en la provincia más austral representa un crecimiento electoral de más del 80% respecto de las Paso 2015 en términos absolutos de votos y un 50% en términos porcentuales, lo que claramente representa un salto. La campaña del Partido Obrero se caracterizó por denunciar fuertemente el ajuste llevado adelante no sólo por el gobierno nacional de Macri, sino también por la gobernadora del PJ Rosana Bertone (hoy ex FpV). Es que Tierra del Fuego fue una de las provincias más afectadas por los despidos y cierres de fábricas, y ante ello nuestra campaña planteó una clara salida; el reparto de las horas de trabajo, la apertura de los libros de las empresas y la estatización bajo control de sus trabajadores de toda fábrica que cierre o despida. El desarrollo de la campaña se desenvolvió con una presencia diaria en los barrios y distintos lugares de trabajo, así como también en los puntos álgidos de las dos ciudades más grandes de la provincia con mesas de agitación, timbreos y rastrillajes continuos. Durante los últimos días se reforzó nuestra presencia en las fábricas, donde obtuvimos una recepción muy positiva por parte de los metalúrgicos. Esta campaña, a diferencia de la de 2015, estuvo signada por una presencia más que interesante en los medios de comunicación, ya que participamos de una decena de programas de radio, tanto en la ciudad de Ushuaia como en la de Río Grande, e hicimos nuestro debut en los programas televisivos de política local, lo que da cuenta del desarrollo y la inserción que fue ganando el partido en el último período. Asimismo, durante la campaña se acercaron e incorporaron nuevos compañeros, y para el día de la elección fueron decenas de fiscales los que se movilizaron y ayudaron a defender el voto del Partido Obrero. En la provincia más austral está abierto el desafío de sumar a nuestras filas las decenas de trabajadores que han abierto un debate con el partido para continuar desarrollándolo, ya que somos la única fuerza política capaz, no sólo de “resistir”, sino de enfrentar la coalición de Macri y sus socios ajustadores. Se plantea, a su vez, la necesidad imperiosa de una banca por la provincia que se sume al bloque de diputados del Partido Obrero en el Frente de Izquierda en defensa de los trabajadores y con un programa político y una salida clara. Este domingo desarrollaremos un plenario provincial para prepararnos para lo que se viene y realizar un balance de lo que para nosotros fue una gran elección que nos permitió abrir nuevos horizontes.

17 de agosto de 2017
Ingenio La Esperanza: los obreros ganaron una batalla

Los obreros del Ingenio La Esperanza obtuvieron una victoria sobre el gobierno, luego de un paro de más de diez días, con piquetes, cortes y movilización. La medida de lucha llegó a un punto culminante con un corte en la ruta 34 a la altura de Arrayanal, el mismo día que el presidente Macri venía a Jujuy a apoyar a los candidatos provinciales de Cambiemos. Esta medida obligó a una reunión con el ministro de Producción y de Trabajo. El acuerdo al que han llegado los trabajadores con el gobierno incluye el reconocimiento de horas extras a los obreros del sector campo, algo que hasta el momento era negado por el gobierno y suponía una pérdida de aproximadamente el 35% del salario, y la afectación de la totalidad del personal para la zafra 2017 o hasta la concreción de la venta del ingenio. Este es el punto más importante, ya que el Estado pretendía arrancar la zafra con 600 obreros y dejar afuera los 480 restantes, quienes habían rechazado el retiro voluntario o el pase a la administración pública. Un gobierno que tuvo que recular Desde el inicio del conflicto, el gobierno ha denunciado a los obreros como los responsables del estado de quiebra del ingenio y de “inviabilizar” la salida hacia la privatización. El propio gobernador Gerardo Morales ha denunciado públicamente al gremio y extorsionó por televisión a los obreros: “¿Saben cuándo van a hacer cola los grupos empresarios [para comprar el Ingenio La Esperanza]? Cuando se liquide el ingenio y no haya un solo trabajador. [Ahora] hay una sola propuesta que [abarca] a 600 trabajadores. Es eso o no tenemos comprador. Es eso o se liquida”. Por lo pronto, el gobierno no pudo quebrar la lucha de los obreros, de los familiares y de un pueblo que levantó su reclamo y obligó a Morales a asegurar los puestos de trabajo por la zafra 2017. El conflicto continúa Queda claro que los obreros han ganado una batalla. Sin embargo, queda un largo camino aún. Las intenciones del gobierno y de un eventual inversionista son de reducir prácticamente a la mitad la planta de trabajadores. Esto en un marco de gran reactivación económica del sector, producto de los altos precios del azúcar y del aumento del corte del bioetanol en nafta. También sigue pendiente la discusión paritaria de este año, que se presenta como un combate, donde todas las patronales del azúcar de Salta y Jujuy están cerrando filas alrededor de un 18% (los obreros de Ledesma ya han votado en asamblea un paro de 96 horas a partir del 15 de agosto por un salario inicial de 23.300 pesos). El gremio ha planteado que hasta que no venga un grupo inversor con serias intenciones de adquirir el ingenio, no iban a soportar ninguna desvinculación; y que quieren sentarse a discutir qué cantidad de obreros deben quedar en la planta con el grupo que se muestre interesado. Las asambleas masivas, las grandes movilizaciones y el acompañamiento del pueblo de La Esperanza y de San Pedro, demuestra que hay condiciones para obtener las reivindicaciones de los trabajadores. En este sentido, y viendo el conjunto de ataques contra los trabajadores por parte de la patronal, es que reforzamos nuestro planteo a una convocatoria de un nuevo congreso de la Federación Azucarera Regional (FAR) que pueda discutir qué medidas tomar para enfrentar el ajuste y dar una respuesta de conjunto a este embate de la patronal. Ningún despido ni desvinculación en La Esperanza. Derogación de la “ley de Emergencia”. Apertura de los libros. Control obrero de las finanzas y de la producción. Abajo las persecuciones.

17 de agosto de 2017
El desafío de la CABA

La denuncia de la corrupción kirchnerista y la amenaza de la “vuelta al pasado”, como recursos para disimular el ajuste, la caída del salario y la crisis social, tuvieron en la Capital su mayor expresión. Allí, la candidata oficial Lilita Carrió obtuvo casi el 50% de los votos. ¿Vendaval derechista? En verdad, Carrió cultivó a fondo su condición de “oficialista-opositora”, es decir, de denunciante supuestamente objetiva. A contrapelo de ello, la “acusadora” se cuidó muy bien de rozar al macrismo: por el contrario, defendió al espía Arribas en las revelaciones sobre sus cuentas off shore, y nunca se la escuchó hablar de los Panamá Papers. Mucho menos fue percibida su defensa del fallo de la Corte a favor del 2x1 a los genocidas, aún cuando después el macrismo -bajo la presión popular- promovió derogar en el Congreso. La victoria de Carrió dejó pedaleando en el aire al socio vergonzante del macrismo, Martín Lousteau. Este, para encubrir su apoyo de fondo al ajuste oficial, decidió llevar adelante una campaña con críticas a la gestión municipal. Pero la versión porteña de la “avenida del medio” terminó peor aún que Massa. Por su parte, con sus tres listas, el frente entre el Pejota porteño y el kirchnerismo apenas superó el 20% y estuvo por debajo de presentaciones anteriores. La pretensión de sumar votos “por izquierda”, con la incorporación de Itaí Hagman, no movió el amperímetro, y dejó a estos “izquierdistas” afuera de la lista. Era un desenlace previsible, incluso para los propios herederos de la Mella. Pero es posible que éstos utilizaran a la interna como la excusa necesaria para apoyar sin remilgos a la lista del mentor educativo de Menem y Grosso. Con un despliegue mediático y publicitario enorme, la lista de Massa en el distrito se ubicó dos décimas arriba del FIT, en el cuarto lugar. Nuestra votación y lo que viene La votación del Frente de Izquierda alcanzó el 3,8%, un porcentual algo inferior al que alcanzamos para diputados en las Paso anteriores. En nuestra percepción política, tenemos claro que esta votación se concentró fuertemente en los lugares de trabajo con organización sindical combativa, en las universidades y en los colegios secundarios, donde realizamos en las semanas previas una intensa campaña contra la reforma educativa reaccionaria que pretende Rodríguez Larreta. Aunque estuvimos en una relativa paridad con la lista de Luis Zamora, es difícil encontrar votos por éste en los lugares donde se procesa una experiencia de lucha y organización. Se trata, entonces, de un voto de personas aisladas, a favor de quien ha hecho del rechazo a una construcción colectiva de los trabajadores su único principio. Desde el punto de vista territorial, nuestra votación tuvo sus puntos más altos en las barriadas del centro sur de la Ciudad, como Boedo, Almagro y Balvanera. En relación a otras elecciones, tuvimos una votación superior en Soldati y Lugano, y caímos relativamente en Palermo y toda la zona norte. La votación que alcanzamos asegura el ingreso de Myriam Bregman a la Legislatura. Deberíamos subir un punto y medio para alcanzar el de Gabriel Solano, y unos dos puntos y medio para llegar al Congreso desde la Capital. Aunque es un salto importante, ninguno de quienes nos aventajan -con excepción de Carrió- ha quedado en condiciones políticas de realizar una campaña vigorosa. Es necesario dirigirnos a todo el electorado, y confrontar las principales cuestiones de la agenda laboral y democrática con la política de los candidatos, sin excluir a Carrió. La ciudad del “Argentinazo”, de las enormes luchas educativas, de las movilizaciones gigantescas por el Ni una Menos y el 2x1 debe ser interpelada con una campaña de planteos políticos vigorosos, que hagan ver al electorado el mérito de conquistar una banca del Frente de Izquierda para el pueblo de la Capital. Foto: Javier Entrerriano

17 de agosto de 2017
Neuquén: sigue firme la lucha de los obreros de MAM

Transcurrida la sexta semana de ocupación de la fábrica, los obreros de la maderera MAM y las luchadoras de la Comisión de Mujeres continúan firmes en su pelea por la reapertura de la planta y la reincorporación de todos los despedidos y suspendidos. La semana pasada, los obreros concretaron una acción fundamental, movilizándose por primera vez a la Casa de Gobierno, donde fueron recibidos por funcionarios del Ministerio de Producción. La marcha por las calles neuquinas fue de vital importancia, ya que colocó nuevamente en la escena política el reclamo de los obreros y sirvió para emplazar al gobierno a brindar respuestas en función de ser uno de los responsables de los despidos y suspensiones. Por otra parte, los obreros participaron de acciones solidarias que son centrales para la fusión con la comunidad. Una de ellas fue la movilización por la aparición con vida de Santiago Maldonado, y la otra, de una reunión en la Legislatura con los mineros de Minarmco. Una delegación de los obreros de MAM viajó más de 100 km para brindar su apoyo, entregándoles un fondo de lucha de $3000. Un claro ejemplo de solidaridad de clase. Bergese y gobierno: un sólo corazón La reunión de los obreros de MAM con el gobierno, arrancada con la movilización, reafirmó con claridad la orientación del Estado provincial en favor del empresario Gustavo Bergese. Desde un primer momento, el gobierno, a través de su cartera laboral, se negó a rechazar el preventivo de crisis y no tomó ninguna medida concreta para investigar la crisis esgrimida por la patronal. La empresa, consciente del apoyo del gobierno, inició una nueva ofensiva enviando telegramas de despidos a cuatro trabajadores que estaban en calidad de suspendidos, dando por finalizada la mediación que se desarrollaba en la Fiscalía. En estas audiencias de mediación, el gobierno solo ofreció aportar fondos para elevar las indemnizaciones y consumar los despidos ilegales. En el encuentro, los funcionarios del gobernador Omar Gutiérrez no aportaron ninguna medida concreta para obligar a la empresa a reabrir la fábrica o un plan para retomar la producción de la maderera, ni mucho menos brindar una ayuda económica a los obreros. Es claro que la orientación de la empresa, en causa común con el gobierno, consiste en trabajar para el desgaste. Pretende quebrar la ocupación con el hambre de las familias en lucha. Continuar un plan de lucha para ganar En el escenario descripto empieza a tener un lugar absolutamente clave el desarrollo del fondo de lucha. La asamblea decidió abrir una cuenta para recibir aportes y ha iniciado una recorrida por sindicatos y la Legislatura para reunir recursos. La patronal, que ya debe tres quincenas, se juega junto al gobierno a “hacer pelota” la lucha mediante la necesidad de las familias obreras. Asimismo, es clave presentar y anunciar una batería de iniciativas para enfrentar y derrotar la orientación de la patronal. Por un lado, organizar un bloqueo a los portones de BM (empresa de servicios petroleros del grupo BM-MAM), que golpearía la apoyatura económica que tiene la patronal. Y, por el otro lado, impulsar cortes y movilizaciones para obligar al gobierno a dar una salida en favor de la reapertura de la planta y la reincorporación de todos los despedidos. El Partido Obrero, presente desde el día uno de la ocupación, aporta estas propuestas para el triunfo de los obreros y su Comisión de Mujeres.

17 de agosto de 2017
Fútbol para Turner y Fox

En el spot que anunciaba la televisación reprivatizada del fútbol, la frase del título la gritaba alguien que un segundo antes acaba de aceptar el precio exhorbitante que le había pasado el mecánico por la reparación de su automóvil. Pero esta versión fue rápidamente retirada. Las empresas y los creativos calcularon muy pronto que la frase se les volvería en contra y se haría enormemente popular porque, en octubre, todos deberán pagar el “pack fútbol” de 300 pesos (que se suma a los 600 ó 900 pesos que se abonan por el servicio de cable) si se quiere acceder a la televisación de los partidos de la Súper Liga. En menos de dos años de gobierno de Cambiemos, los medios y el sistema de telecomunicaciones en Argentina van consolidando aceleradamente un sistema en manos de un puñado de monopolios imperialistas. Viacom, una de las cinco megacorporaciones del mundo, compró Telefé; a Direct Tv, controlada por la estadounidense AT&T, se le concedió el servicio adicional por banda ancha; Cablevisión y Telecom -controladas por Clarín y por el fondo buitre de David Martínez- acaban de concretar una megafusión para capturar el mercado del cuádruple play. Ahora es la dupla de Turner y Fox, otros dos emporios estadounidenses, los que se quedarán, tras unos meses de gracia que va desde el 18 de agosto hasta el 1º de octubre, con toda la televisación de los partidos de fútbol a través de sus dos nuevas señales ( TNT Sports y Fox Sports Premium ), por cinco años con opción a otros cinco. Un negocio por el que ofertaron 3.200 millones de pesos por año, lo que dejó fuera de juego a ESPN y la española Media Pro. Es cierto que un artículo aún vigente de la ley de Servicios de Comunicación Audiovisual establece que el Poder Ejecutivo debe garantizar “el derecho de las audiencias al acceso universal... a los contenidos informativos de interés relevante y de acontecimientos deportivos...” (Artículo 77). Pero también lo es que para Macri y Aguad la mejor ley para que el sistema infocomunicacional se reorganice es la ley del capital financiero. De hecho, habrá que esperar también a octubre para conocer la nueva ley de comunicación que pergeñan casi en la clandestinidad pero que, con el terreno abonado, no hará más que ratificar una política de concentración y extranjerización. Tampoco fue un problema que el Estado rescindiera el contrato con la AFA, casi tres años antes de su vencimiento. Y menos todavía el juicio que mantiene la empresa Televisión Satelital Codificada (TSC), propiedad del grupo Clarín y Torneos y Competencias. El arreglo que, según cuentan, terminó por decidir la apuesta de Turner-Fox se resolvió en los siguientes términos: la empresa TSC desestima el juicio que mantiene contra la AFA por la rescisión de 2009 a cambio de... hacerse cargo de la logística y la producción de los programas. Parafraseando al anillo de Grondona: Todo pasa. “Hay un lugar donde vas a poder decir lo que sentís” Así cierra la publicidad del segundo spot que nos arrastra a la pantalla televisiva para que allí descarguemos nuestra furia cotidiana. Una orden de mando que se corresponde con los deseos de un gobierno que intenta anestesiar al televidente mientras avanza en una política de completa reorganización social en manos del capital financiero. De este lado de la pantalla, manifestaciones como el cierre de medios ( Buenos Aires Herald ), los despidos o retiros “voluntarios” ( Revista 23 , CN23 ), la crisis permanente por deudas salariales ( Página/12, Perfil, Ambito Financiero, Radio del Plata ) o la dura supervivencia de otros ( Tiempo Argentino ), empresas en general quebradas o todavía controladas por una variopinta burguesía nacional en retirada (Szpolski, Indalo, Octubre, Olmos) exigen actuar. No va a ser frente a la pantalla donde se confronte la ofensiva de despidos, reducciones salariales, mayor precariedad y explotación laboral. El lugar en el que hay que poner toda la energía sigue siendo la redacción o la oficina de trabajo para organizar a periodistas, telefónicos, técnicos, desde una perspectiva independiente del gobierno y de todo el arco patronal. Y en la movilización en el lugar de trabajo o en la calle, siempre.

17 de agosto de 2017
Cresta Roja: revocan el mandato de delegados patronales

Por amplia mayoría -537 votos sobre 697-, los trabajadores de la Planta 2 de Proteínsa destituyeron al cuerpo de delegados que venía de renovar su mandato a principios de año. La revocatoria coincide con un proceso de alza en la organización de los trabajadores, que eligieron veedores en cada sector como representantes, y que son quienes encabezaron la lucha contra los despidos de hace tres semanas, que se encuentra en conciliación obligatoria. Los delegados hacía un tiempo prolongado que venían en un proceso de integración con el STIA y la empresa: fueron los principales impulsores de la jugada patronal que convirtió en accionistas de la empresa a los trabajadores, y que busca evitar el correspondiente pago de las indemnizaciones (Proteínsa se hizo cargo de Cresta Roja sin poner un peso, solamente se comprometió a pagar las indemnizaciones). El no cobro de las mimas y las nuevas promesas incumplidas, llevaron a los trabajadores a expulsar de la planta a los delegados. La votación del 8 de agosto es la consumación de un largo proceso en el cual los delegados de sector (o veedores) actuaron como verdadera dirección de la fábrica. La revocatoria aprobada por el 77% de la fábrica deja en claro que hay cada vez menos espacio para delegados patronales en la Alimentación y mucho menos en la combativísima Cresta Roja. La empresa prepara un nuevo golpe: a varios delegados de sector les ha enviado telegramas intimándolos por prácticas que son habituales. El objetivo es llegar al fin de la conciliación para despedirlos definitivamente: es estratégico para la empresa que este cuerpo de veedores no se convierta en comisión interna. La patronal viene por todo y necesita delegados afines; el incendio de la Planta Incubadora intenta hacérselo pagar a los trabajadores con suspensiones de tres horas por turno. El desafío estratégico de los mejores activistas es la construcción de una comisión interna democrática y de lucha, para enfrentar las suspensiones, la persecución y los despidos, y luchar por el pago de las indemnizaciones, así como el retorno de todos los compañeros que siguen afuera.

17 de agosto de 2017
“América Unida”, ejercicios militares yanquis en la Amazonia

Fuerzas militares de Estados Unidos, Brasil, Colombia y Perú preparan para noviembre una serie de ejercicios militares en la Amazonia. Bajo el argumento de combatir la “delincuencia transfronteriza”, punto suficientemente vago para justificar cualquier trapisonda, preparan un reforzamiento de los aparatos represivos y una mayor injerencia yanqui en la región. A tal efecto, se ha establecido una base militar “temporaria” en Tabatinga, localidad enclavada en el corazón amazónico brasileño y lindante con los otros dos países sudamericanos, en lo que constituye una triple frontera. En el lugar -que muchos temen que se transforme en una base multinacional permanente- hay soldados, municiones y equipos de transporte. Los ejercicios incluirán diez días de simulaciones militares. La realización del operativo no ha pasado, por supuesto, por ninguno de los parlamentos de la región. Este se producirá en medio de un estrechamiento de relaciones militares entre Brasil y Estados Unidos. El 24 de marzo, el Ministerio de Defensa brasileño y el Pentágono suscribieron el Convenio para el Intercambio de Información en Investigación y Desarrollo. El documento, según un funcionario de la cartera gaúcha, funciona como "base para establecer cualquier tipo de cooperación bilateral con Estados Unidos" ( BBC , 6/5). La industria armamentística brasileña, rival de la norteamericana, ha empezado a anudar acuerdos con ella. En abril, por ejemplo, Embraer “cerró un acuerdo con la estadounidense Rockwell Collins en el área aeroespacial” ( Sputnik , 10/5). Varios columnistas constatan que la Unasur, mascarón de proa de las constructoras y compañías de armamento brasileñas, ha quedado pintada frente a estas novedades en materia de defensa. El gobierno golpista de Michel Temer, profundamente desacreditado, ha combinado este acercamiento con un mayor protagonismo de las Fuerzas Armadas en la vida interna. Lo necesita debido a su plan de guerra contra las masas (reforma laboral, jubilatoria, etc.) Fueron profusamente desplegadas en las favelas de Rio y contra las manifestaciones que reclamaban la destitución en mayo, en Brasilia. Ahora, además, el jefe de Estado estudia el pedido de la gobernadora de Roraima para la militarización de la frontera con Venezuela, que supondría el despliegue de 3.500 efectivos ( Página/12 , 10/8). Referentes del PT han salido a criticar el operativo América Unida por socavar la soberanía. Pero lo cierto es que la inspiración de éste proviene de una actividad desarrollada en 2015 en Hungría por la Organización del Tratado del Atlántico Norte (Otan), en la que el ejército brasileño participó. En aquel momento, el país era gobernado por Dilma Rousseff. Tampoco recuerdan los petistas, que hablan de un giro de 180 grados en materia de política exterior, la violación de la soberanía de Haití, donde las tropas de la Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en Haití (Minustah) -integrada por los gobiernos latinoamericanos- actúan a pedido del imperialismo. Aquí también Argentina, entre otros países, ha sido invitada a participar del operativo. Durante su reciente visita a Estados Unidos, Trump y Macri avanzaron en una mayor cooperación en materia de seguridad. Macri dijo entonces que Patricia Bullrich y la AFI (ex Side) están trabajando “estrechamente” con sus pares norteamericanos. La lucha antidrogas es la coartada de un mayor despliegue de los servicios secretos extranjeros en el país. La lucha antiterrorista, el pretexto para dar rienda suelta a una mayor colonización de la región. Todo esto va en sintonía con el establecimiento de medidas de excepción para hacer pasar el ajuste, una política que tiene como socios a los gobernadores. Y, en su afán de reintroducir a las Fuerzas Armadas en la vida política, el macrismo ha inspirado fallos como el 2x1 para los genocidas. Abajo el operativo América Unida. Argentina no debe participar. Fuera el imperialismo de América Latina.

17 de agosto de 2017
Gran elección de la Lista Naranja Músicos Organizados

Si simplemente analizáramos los resultados del escrutinio provisorio de las elecciones del Sindicato de Músicos (Sadem), dados por el oficialismo, podríamos calificar de excelente la votación de la Lista Naranja Músicos Organizados, que llega al 40% en Capital y Gran Buenos Aires y al 23% a nivel nacional. Pero lo inusitado del acto electoral no ha sido los que votaron sino los cientos de músicos que no pudieron hacerlo por su exclusión deliberada y fraudulenta del padrón. La Lista Naranja presentó en tiempo y forma un listado de 170 afiliados en condiciones de votar, que fueron excluidos del padrón -posteriormente se sumaron muchísimos más casos. Si sumamos sólo los más de cien afiliados con su carnet al día que se hicieron presentes para dar su voto a la Naranja en la sede del sindicato y fueron impedidos de sufragar, la elección daría como ganador en Capital y Gran Buenos Aires a la Naranja con el 60% de los votos y en el país ésta obtendría un 40% (en el Facebook de Músicos Organizados se pueden consultar más de 70 videos de compañeros en el instante que se les impedía votar). La purga electoral fue masiva e incluyó a músicos de reconocida trayectoria como el “Mono” Insaurralde, Matías González o el “Mono”, de Kapanga. La aglomeración -durante todo el día del comicio- de afiliados indignados en la sede sindical llevó a que la Junta Electoral y la directiva se escondieran, dejando sólo a sus matones (“personal de seguridad”) y llamando finalmente a la policía para “imponer orden”. Sabían perfectamente que si abrían el padrón perdían. Esta elección, aún siendo fraudulenta, impugnada legalmente y en instancias judiciales para su definición, ya marca un gran perdedor: una conducción que ha llevado al vaciamiento y quiebra del sindicato, que dice tener 25.000 afiliados y que habilita un padrón para que voten menos de 500 en todo el país. El gran triunfo de la Lista Naranja de Músicos Organizados es haber logrado que miles de músicos se sumen a la lucha por recuperar el sindicato. No solamente en Capital y Gran Buenos Aires sino en todo el país. Hemos nacionalizado nuestra agrupación. Otro elemento clave es el caudal militante de la agrupación, fiscalizando en el interior, repartiendo plataformas, pegatinando, movilizando constantemente. Se ha consolidado una organización que va definitivamente por la dirección del sindicato. Se abre un panorama extraordinario para organizar y poner en marcha los reclamos planteados en nuestra plataforma por los derechos laborales y artísticos de los músicos, con independencia de empresarios y gobiernos, con el método asambleario y de movilización. El proceso electoral dejó en claro de qué lado estaban ambas listas: la Celeste, del lado de las patronales y el gobierno de turno; la Naranja, junto a los trabajadores, formando parte del clasismo que lucha por echar a la burocracia de los sindicatos y recuperarlos para los trabajadores. Vamos por la recuperación de nuestro sindicato.

17 de agosto de 2017
Jujuy: Histórica elección del Frente de Izquierda

En un primer balance y tomando los resultados preliminares, podemos confirmar una gran elección del Frente de Izquierda en Jujuy, instalándose como la segunda lista más votada de la provincia, con un 12,5%. Estos guarismos anuncian la posibilidad en las generales de octubre de romper el piso histórico del 5% proscriptivo de la provincia, instalar una representación obrera y socialista en la Legislatura y pelear por los lugares en los concejos. Los picos más importantes fueron en capital (18%) y Palpalá (15%), y un escalón abajo el resto de los distritos: Ledesma (8%), San Pedro (8%), Perico-El Carmen (8%), Tilcara (9%), Humahuaca (10%). Sólo el Frente de Izquierda ha levantado las banderas del derecho al trabajo, en blanco y con salario mínimo igual a la canasta familiar, de la juventud que quiere estudiar, de las mujeres contra la violencia que sufren y la responsabilidad del Estado, por el acceso a salud de calidad, el 82% móvil -es decir, la agenda de los más amplios sectores de la población. Estos planteos frente al escenario político que ponía como opciones al radicalismo, que gobierna junto al Frente Renovador, y que ataca, despide y reprime; y al peronismo, que viene de gobernar la provincia durante décadas y es el responsable de llevar a la ruina a miles de familias, es lo que explica este salto fenomenal en la votación, más del doble con respecto a 2015. La gran elección del Frente de Izquierda empalma con un cuadro político concreto: el derrumbe del kirchnerismo, que gobernó por más de una década la provincia, y el actual gobierno (UCR-FR), que ha mostrado tempranamente sus límites para ofrecer una salida a los trabajadores: pérdida de puesto de trabajo, paritarias a la baja cerradas por decreto, el intento de regimentación de las manifestaciones populares, la persecución a sindicatos y luchadores, etcétera. Crisis en la UCR y un PJ que se divorcia de los K El dato de la jornada, además de la gran elección del FIT, es la brutal caída de votos de Cambiemos-UCR, que lo obliga a rediscutir y modificar esquemas de cara a octubre. El gobierno manejaba datos de encuestas que le daban una intención de voto de un 50% a su lista, que lo llevó rápidamente a desprenderse de sus socios del massismo (inclusive especulaba ir con listas separadas en octubre para no darle ni un cargo provincial de más). Sin embargo, terminó sacando el 36% y el PJ quedó muy cerca con casi el 30%. Esta caída, que no pudieron ocultar ni los medios más oficialistas, se debe a los límites del propio gobierno. La pérdida de cientos de puestos de trabajo, el derrumbe de los anuncios del Plan Belgrano y los tironeos alrededor de la detención de Milagro Sala fueron factores fuertes de desgaste. Su candidato a senador, Mario Fiad, tuvo que renunciar como ministro de Salud por las movilizaciones de profesionales y reclamos contra el vaciamiento del sistema de salud provincial. A esto se le suma el malestar general por los despidos y pérdida del poder adquisitivo, conflicto en docentes, salud, estatales, la represión y persecución a los que reclaman. El PJ logró reunir el 30% de los votos en medio de una gran interna (seis listas). Sin embargo, ninguna se manifestó como la continuadora de la línea nac&pop. La lista ganadora de la interna, encabezada por Guillermo Snopek y José Luis Martiarena, está sindicada como la “pata” peronista de Cambiemos, por su excelente relación con los dirigentes del PRO nacional (el propio Snopek ha sido un votador serial de las leyes del ajuste en el Congreso Nacional). El massimo, que venía de ganar las elecciones presidenciales en 2015 en Jujuy y de darle el empujón final a Gerardo Morales para alcanzar la gobernación, viene en caída libre: perdió el control del PJ (intervenido por el PJ Nacional) y una serie de disputas internas lo llevaron a presentar varias listas. Sumando las tres, llegó al 12,9%, apenas superando al FIT. Octubre, un nuevo escenario En octubre se van a agregar a la elección las categorías provinciales: legisladores y concejales. Aquí se van a jugar el todo por el todo los aparatos de los punteros políticos y se van a volcar millonarios recursos. El desafío es poder mantener al FIT como el canal de expresión de un amplio sector de las masas que no encuentran ninguna respuesta a sus reclamos, que rechazan el ajuste, que rechazan el atropello por parte del gobierno y no encuentran contención en la oposición patronal. Una campaña militante La campaña del Partido Obrero y del Frente de Izquierda ha sido una campaña militante, de intervención en los procesos de lucha que se han desenvuelto en la provincia. Nos hemos preparado para dar batalla en el terreno electoral sin abandonar los conflictos que se desataron en la provincia: estuvimos junto a los obreros de los ingenios Ledesma y La Esperanza, en la crisis de la salud, estatales y docentes, en las movilizaciones contra los femicidios y la violencia de género, junto a la juventud en defensa de la educación pública y contra la represión. El Partido Obrero va a seguir batallando, interviniendo en los conflictos, y va a redoblar sus fuerzas para llegar a octubre reforzando una alternativa política independiente de los trabajadores. Ese es nuestro compromiso.

17 de agosto de 2017
Elecciones en el Roca: avance de la izquierda

El miércoles 9 de agosto se llevaron a cabo las elecciones de delegados de la Unión Ferroviaria en Sofse Línea Roca. De 4.163 votos emitidos, la Verde pedracista (Lista 1) obtuvo 3.024, el 72%; el Frente Bordó Gris “4 de Octubre” (IS-PO-independientes - Lista 3) obtuvo 759, el 18,10%; y la Naranja (PTS - Lista 5) 410, el 9,8%. De un total de 6.046 posibles votantes, votó el 65% del padrón. A pesar de estos resultados, la oposición no tendrá ninguna representación en el cuerpo de delegados. La forma de la elección es una lista sábana de 120 candidatos, que no reconoce representación proporcional ni de minorías. La burocracia no puede permitirse elección por cuadrillas o especialidades, porque no podría controlar un cuerpo de delegados heterogéneo, democrático y con mandatos de base. Desde 2003, el decreto de Emergencia Ferroviaria de Duhalde, primero, y los subsidios del kirchnerismo después, lubricaron de tal forma la operación y los negocios ferroviarios, que le permitieron al pedracismo desplegar un clientelismo brutal. Con el ajuste, ya casi no hay ingresos, se cierran ramales, hay retiros “voluntarios”, disciplinamiento del personal. Un gran dato de la elección es que, desde 2003, es la primera en la cual la izquierda sindical, en lugar de retroceder, registra un crecimiento del 6 por ciento, respecto de la elección de 2015, aún en un marco de división de fuerzas. Los talleres de Escalada, que son un bastión de la Gris hace mucho tiempo, y Ezeiza, donde la Bordó tiene referentes reconocidos, fueron los puntos altos de la elección de la Lista 3. El resultado también es un castigo al planteo autoproclamatorio de la Naranja, que llevó a una división de la oposición. Es necesario un plenario nacional de toda la oposición ferroviaria para discutir un programa y los métodos para enfrentar el ajuste.

17 de agosto de 2017
Patricio Echegaray y el viraje que no fue

Patricio Echegaray, secretario general del Partido Comunista, muerto el pasado miércoles 9 a los 69 años, después de padecer una larga enfermedad, será recordado por haber encabezado el llamado “viraje a la izquierda” de esa organización, proclamado en su XVI Congreso, celebrado en 1986. Echegaray lideraba la Federación Juvenil Comunista -todavía numerosa e influyente en aquel entonces- y saltaría de allí a la secretaría general del partido, cargo que ocupó por las siguientes tres décadas. El XVI Congreso del PC amalgamó, de manera contradictoria, una notable radicalización de su base militante -especialmente, de su juventud- con tesis políticas profundamente democratizantes. El “viraje” consistió en la reivindicación de la “democracia”, de la Unidad Popular chilena y del Frente Amplio de Uruguay, y la exploración de alianzas con sectores de la izquierda peronista y no peronista. Una década antes, el PC había apoyado, sucesivamente, al gobierno de Isabel y López Rega, a la dictadura militar de Videla y a la candidatura de Italo Luder -y más atrás, a la Unión Democrática y a Frondizi. Fue interpretado, por propios y extraños, como un giro a la izquierda. Las tesis políticas del “viraje” -concentradas en el informe del hasta entonces secretario general, Athos Fava- combinaron la autocrítica “por haber sobrestimado a la burguesía y subestimado a la izquierda” con el compromiso de la “defensa de la democracia hasta el final” (“ Frente y acción de masas por la patria liberada y el socialismo ”, 4/11/86). Soplaban los nuevos tiempos del deshielo gorbachoviano. Prácticamente, toda la dirección encabezada por Athos Fava sería relevada por la generación de Echegaray. Según Echegaray, a pesar de los horrores de la dictadura local, los jóvenes de “la Fede” estaban animados por el contexto de la revolución centroamericana. Especialmente, por el ascenso de la insurgencia sandinista en Nicaragua. Pero la política de la generación “renovadora” de Echegaray fue la de apoyar al grupo Contadora, impulsado por los gobiernos burgueses latinoamericanos -incluso del alfonsinismo y del castrismo-, que llevaría al hundimiento de la revolución nicaragüense. Dos décadas más tarde, Echegaray también colaboraría con el desarme de las FARC. La alianza con el MAS de Nahuel Moreno y la constitución de Izquierda Unida, en 1987, no alteraría esta línea política democratizante, todo lo contrario. El programa de IU fue el de la “redistribución de la riqueza” y “la justicia social”. Esa alianza también exploraría el acercamiento a la “izquierda peronista” -la cual terminaría, en un 99%, integrada al cafierismo y al menemismo. El PC, conducido por Echegaray, participaría en lo sucesivo del Frente del Sur y del Frente Grande, con Pino Solanas y Chacho Alvarez; conocería una reedición de IU a principio de la década del año 2000 -que llevaría a Echegaray a ocupar una banca en la Legislatura porteña- y, finalmente, al Frente para la Victoria y a su actual semidisolución en el kirchnerismo. En el ínterin, el PC sufrió crisis y escisiones que fueron diezmando sus fuerzas -su secretario de organización, Jorge Pereyra, fundaría el Partido Comunista-Congreso Extraordinario; el grupo Barcesat-Mosquera, a mediados de los ’90, se fue con Chacho Alvarez y la Alianza; el banquero Carlos Heller fundó su propio partido; el también otrora dirigente de la FJC, Martín Sabbatella, formaría su propio grupo y se encaramaría a la intendencia de Morón. Con Heller y Sabbatella, Echegaray se reencontraría, finalmente, bajo el paraguas de los K. El “viraje” izquierdista del XVI Congreso le daría al PC una sobrevida política impensada, cuando era un partido virtualmente acabado. Pero sus límites políticos y programáticos resultaron insalvables. El PC conducido por Echegaray terminó convertido en un apéndice de los gobiernos nacionalistas burgueses del continente. Sus filas, otrora numerosas, y su influencia entre la juventud y los intelectuales, antes notables, quedaron reducidas a una expresión residual. Echegaray nació en San Juan en 1946 y comenzó a militar en su adolescencia. Su última participación electoral fue en 2015. Entonces figuró en el puesto 19 de la lista de diputados del Frente para la Victoria, acompañando la boleta presidencial de Daniel Scioli. Los sucesores de Echegaray no gozarán del aura de aquel XVI Congreso, último estertor de una corriente política que las próximas generaciones sólo conocerán por los libros de historia.

17 de agosto de 2017
CGT: qué pasa el 22

El Consejo Directivo de la CGT ratificó la marcha del 22 de agosto “en rechazo a las políticas del Gobierno”, votada por el plenario de secretarios generales que se realizó en Ferro. Los Gordos -alineados detrás de Héctor Daer- y una parte de los Independientes - UPCN, UOM, Uocra- reclamaban cancelar la movilización luego del “respaldo logrado por el macrismo en las Paso”. Esta postura confluyente con la de Triaca, adelanta lo que será la política del grueso de la burocracia sindical frente a la ofensiva de revisión de convenios y reforma laboral. Al punto que ya suena la candidatura de Guillermo Pereyra a secretario general de la central, el firmante del convenio de Vaca Muerta, que costó la flexibilización y miles de despidos a los petroleros. Los moyanistas y el barrionuevismo plantearon realizarla de todos modos ya que "los ciudadanos no pueden valerse sólo del voto", o sea como muleta del pejotismo. La Corriente Federal, integrada por la Bancaria y sindicatos kirchneristas, que no pertenece al Consejo Directivo, emitió un comunicado “exigiendo el cumplimiento de lo acordado” mientras el Movimiento de Acción Sindical, que venía negociando su retorno a la Central, resolvió esperar el resultado de la reunión. Todos con los pies en el mismo plato. El debate en torno a la marcha, que los medios presentan como expresión de una puja entre “dialoguistas” y “confrontativos”, tradujo una lucha por el control de la Central, más que intención alguna de poner en pie al movimiento obrero. Otro 7 de marzo es posible. Esto es así por donde se lo mire, porque la génesis de la movilización se asemeja a aquella como factor de contención, y en este caso, de abierto tufillo electoral a favor de las listas del peronismo en el próximo octubre. Incluida, por supuesto, la de Cristina, que llamó a levantar toda movilización antes de las PASO. Una línea de derrota del movimiento obrero. La movilización no se emparenta con ninguna de las luchas del período, y menos pretende detener los cierres y despidos masivos apoyando huelgas y ocupaciones de los lugares de trabajo. Al contrario, sus convocantes han faltado puntillosamente en cuanto conflicto se ha desarrollado, desde Santa Cruz hasta la huelga del Ingenio La Esperanza, pasando por Pepsico o la huelga de los choferes cordobeses. Todas tuvieron a esta burocracia empeñada en su derrota. Por todo esto, por los pocos días que restan, difícilmente la movilización logre siquiera ser un canal para que sectores obreros masivos expresen su oposición y voluntad de lucha contra el ajuste. Claramente, los sectores combativos y el clasismo deben establecer una tajante delimitación de la burocracia sindical, de todos sus bloques, y de sus programas, así como de las listas de Unidad Ciudadana, Massa o Randazzo, todos socios parlamentarios de las leyes del ajuste, incluidas la nefasta ley de ART y la perpetuación del impuesto al salario. Nuestro planteo es la ocupación de fábricas contra los cierres, el reparto de las horas de trabajo disponibles para enfrentar la desocupación y la apertura de los libros para combatir el costo patronal, la lucha por un salario que cubra la canasta familiar y la duplicación de la jubilación mínima. Por un verdadero plan de acción que comience por un paro activo de 36 horas, para derrotar el ajuste y los planes flexibilizadores del gobierno y la oposición cómplice, de los Massa, el PJ y el kirchnerismo. Por el apoyo a todas las luchas en curso, en particular la de los trabajadores de Pepsico, que deberían encabezar la columna independiente que llamamos a conformar, junto a los sindicatos y comisiones internas que han sido un sostén de su reclamo desde el primer día. Convocamos al Frente de Izquierda a contribuir a esta política. Foto: Javier Entrerriano

17 de agosto de 2017
Córdoba: En carrera para octubre

El gobierno de Schiaretti-De la Sota obtuvo la peor derrota electoral en los casi veinte años que llevan al frente de la provincia. Con el 27% de los votos, quedó lejos del candidato de Macri, que obtuvo el 37%. A la hora de explicar las razones, el gobernador aludió a una inexistente polaridad en la provincia entre macrismo-kirchnerismo, sin mencionar que la mayoría de los integrantes del kirchnerismo local había pasado a formar parte del PJ de la provincia. En realidad, la declinación electoral se debe al agotamiento de un régimen descompuesto donde impera la pobreza (40%), la desocupación, la precariedad laboral y la depredación ambiental en beneficio de las multinacionales automotrices, de los Odebrecht, los sojeros y especuladores inmobiliarios. En el último tiempo, ese gobierno desarrolló a fondo el ajuste macrista, con sus diputados votando todas las leyes en el Congreso que promovió el Presidente y ejecutando él mismo el propio ajuste de la provincia. De este modo, tuvimos en Córdoba rebaja y armonización jubilatorias, recortes en los planes sociales (Paicor, que brinda asistencia alimentaria) y en los presupuestos de salud y educación, y en las aéreas que abordan la cuestión de la mujer. El ajuste capitalista terminó por derrumbar electoralmente al propio gobernador, que se postulaba para encabezar la liga de los gobernadores. Con este episodio se agrava, en perspectiva, la crisis política de los partidos patronales. Ganadores y perdedores ¿juntos? La elección del candidato de Cambiemos, el ex árbitro de fútbol Héctor Baldassi, no viene a cerrar esa crisis. Anunciado como un triunfo “contundente”, la campaña y el resultado obtenido encubren el verdadero contenido de Cambiemos en Córdoba, y que se resume en el quinto lugar en la lista, que ocupa el radicalismo que gobierna el departamento capital. Baldassi se presenta como el candidato de la “antipolítica” y hace campaña jugando partidos de fútbol. Con Baldassi, Macri y la burguesía no han establecido un régimen político que les garantice llevar a fondo sus planes. Quien mejor lo entendió fue el propio Juan Schiaretti, que en su discurso de balance de las Paso afirmó que no se podía hablar de ganadores y perdedores, porque correspondía concretar un pacto nacional para “producir los cambios necesarios” -es decir, el acuerdo que haga pasar las reformas laboral, previsional y tributaria. Cristinistas Quienes más festejaron el resultado electoral fueron los kirchneristas “duros” que se alzaron con el 9,9%. Este sector, comandado por el secretario general de los docentes universitarios (Pablo Carro), pasó de la “década ganada” y el “volveremos”, a contentarse con este resultado de los K en Córdoba. Con un discurso cristinista y crítico hacia al ajuste del macrismo, este resabio del kirchnerismo logró moderar una caída estrepitosa que se había pavimentado por la participación en el ajuste, tanto en el Congreso como en las provincias donde gobiernan. También por su papel de regimentación del movimiento obrero, impidiendo sistemáticamente cualquier clase de iniciativa de lucha. Carro es secretario de una de las CTA, y con la CGT kirchnerista y las otras centrales, se han negado sistemáticamente a convocar el paro provincial y el plan de lucha que reclaman las luchas en la provincia. La elección del FIT El Frente de Izquierda ingresó a este proceso electoral con importantes expectativas, según marcaban las encuestas y los medios de comunicación, que auguraban nuestro ingreso al Congreso. Esto, debido al protagonismo creciente de nuestras organizaciones y especialmente del Partido Obrero, en todas las luchas que se desarrollaron en la provincia por parte de los trabajadores (UTA, Volkswagen, docentes, salud, etc.), del movimiento de mujeres, y de aquellos que actúan en defensa del bosque nativo y nuestros recursos naturales. La perspectiva de un avance electoral del FIT fue atacada con saña y sistemáticamente. Los ejes de ese ataque se concentraron en la votación en el Congreso sobre Julio De Vido, la huelga de UTA y la “división” de la izquierda, favoreciendo económica y mediáticamente la candidatura del frente oportunista MST-MAS, que se pasó toda la campaña atacando al FIT y planteando que ellos no habían apoyado a De Vido. El Frente de Izquierda obtuvo el 4,3%, lo que no neutraliza la posibilidad de que obtengamos la diputación nacional en octubre, para lo que se necesita un 7%. Debe resaltarse el eco del Frente de Izquierda entre el activismo que lucha contra el ajuste. Los cerca de mil fiscales que se enrolaron con el Partido Obrero en toda la provincia para defender los votos del Frente de Izquierda, agruparon a trabajadores de la UTA, de Volkswagen, de la Alimentación, del Neumático, de docentes y de casi todos los procesos de lucha del movimiento obrero. Todas las asambleas de Polo Obrero en capital y en el interior tomaron en sus manos la fiscalización; el Polo ha crecido notablemente en este período agrupando asambleas enteras que rompen con las organizaciones burocráticas que pactaron con el gobierno. Destacados activistas del movimiento que lucha por el bosque nativo se sumaron a la fiscalización en varias localidades del interior. Estamos en carrera Los votos que nos faltan pueden ser pocos, si se analiza el proceso político y económico que enfrentamos.Para ese objetivo, que no es otro que levantar una alternativa política que defienda el gobierno de trabajadores como salida a la descomposición capitalista, necesitamos una campaña vigorosa del Frente de Izquierda. Que clarifique el carácter impostor del kirchnerismo, cómplice del ajuste, y el oportunismo de MST-MAS, pero por sobre todo que despliegue en el terreno político la perspectiva de lucha de los trabajadores. Desde el Partido Obrero planteamos la puesta en pie en forma inmediata de esa campaña. Con materiales comunes, spot comunes, pronunciamientos y un acto de todas las organizaciones que integran y se referencian con el Frente de Izquierda. Está en juego un capítulo importante del desarrollo político de la clase obrera.

17 de agosto de 2017
“La más importante revolución agraria de la historia” (I)

La importancia que Lenin dio al campesinado en Rusia está reflejada en el lugar que le concedió en las Tesis de Abril y la búsqueda obsesiva de la mejor táctica para lograr el alineamiento del mujik -el campesino sin tierra. “Lenin era casi el único entre los bolcheviques de esa época en reconocer su importancia máxima”, acierta E. H. Carr. En aquellas Tesis, Lenin es extremadamente cuidadoso en relación con su papel futuro: “No podemos saber exactamente si dentro de poco se desarrollará en el campo ruso una revolución agraria poderosa. No podemos saber cuán profunda es la diferencia… que divide al campesinado en obreros agrícolas, obreros temporarios y campesinos pobres (“semiproletarios”), de un lado; y campesinos ricos y medios (capitalistas y pequeños capitalistas) del otro”. Sólo la experiencia podía resolver una cuestión como ésta. Pero Lenin va a plantear, aún en la incertidumbre, una línea de acción: nacionalización de todas las tierras y que los soviets regionales y locales de diputados campesinos dispongan enteramente de la tierra y fijen las condiciones de su posesión y disfrute. Pondrá énfasis, sin embargo, en un llamado a los campesinos “para que realicen inmediatamente y por su propia cuenta la reforma agraria”. Que “procedan”, con la previa decisión de los soviets, “a la confiscación inmediata de las tierras”. La masa campesina estaba liderada políticamente por los socialistas revolucionarios (SR) y éstos apoyaban al Gobierno Provisional, que condicionaba la entrega de la tierra a una Constituyente sin fecha y cuya mayoría era partidaria de la nacionalización con pago, una política de rescate de los terratenientes. Lenin no sabía si los SR romperían su dependencia de la burguesía pero introdujo una cuña, al llamar al apoderamiento de las tierras, que chocó violentamente con la política del Gobierno Provisional. En la Conferencia de abril del Partido Bolchevique (POSDR), Lenin explicará esta política y llamará a poner el acento en que la entrega de la tierra al campesino debía preceder a la consigna que estipulaba la nacionalización de la tierra, afirmando que “para nosotros, lo que es importante es el acto revolucionario, mientras que la ley debe ser su consecuencia”. Lenin es coherente consigo mismo: en el IV Congreso del POSDR (1906) llegó a enmendar su propio proyecto de resolución sustituyendo la palabra “confiscar” por “apoderarse”, explicando que “la confiscación es el reconocimiento jurídico del acto de apoderarse” que le es previo y exige la acción directa. Un sindicato de obreros agrícolas que no avanzó En la Conferencia de sindicatos de Rusia (4 al 11 de julio), Lenin consideró de la máxima importancia la creación de un sindicato de obreros agrícolas. Aunque Trotsky lo atribuyó a que “Lenin consideraba aún posible que los cooperativistas… y los kulaks (campesinos ricos) atrajesen a la gran masa de los campesinos hacia un acuerdo con la burguesía y los propietarios”, la propuesta de Lenin era estratégica y tuvo expresión en aquel mismo congreso de 1906, en el que se aprobó una resolución llamando a la creación de un sindicato de obreros agrícolas “para hacerle ver el antagonismo irreconciliable entre sus intereses y los de la burguesía campesina (y) precaverle de la tentación del sistema de las pequeñas economías que, dejando subsistente el régimen de producción de mercancías, no es capaz de acabar con la miseria de las masas y, finalmente, demostrarle la necesidad de una completa transformación socialista”. Llegará tan lejos en su impulso a favor de este sindicato que planteará la donación de un jornal de todos los trabajadores organizados para consolidar la alianza entre los obreros asalariados del campo y la ciudad. Lenin advertirá, en particular, contra el planteo (SR) de que la futura abolición de la propiedad privada y el reparto de la tierra llevarían a la desaparición del trabajo asalariado en la agricultura y enfatizará la necesidad de que el proletariado rural defienda sus intereses de clase frente a la revolución agraria que se avecinaba. Excepto en ciertas provincias del Báltico, la constitución de sindicatos o soviets de jornaleros agrícolas no prosperó. Tampoco los campesinos pobres pusieron en pie formas independientes de organización. Al analizar el problema, Trotsky desechó atribuir el hecho sólo al atraso de estos sectores. “En los dos problemas más importantes -escribirá- el de los arrendamientos y el del trabajo asalariado, resalta… cómo los intereses generales de la lucha contra las sobrevivencias serviles obstruye el camino de una política independiente”. En Rusia, una masa de aproximadamente cien millones de campesinos arrendaba a los propietarios de la nobleza 29, 4 millones de hectáreas y, entre el pago del canon y las malas cosechas, casi el 50% de las familias campesinas tenían un ingreso inferior a lo que se consideraba un mínimo vital. “Al estallar la Revolución de Febrero, la lucha contra la expoliación en los arriendos se convirtió en el eje del movimiento campesino. Menor lugar, aunque considerable, ocupaba la de los obreros agrícolas…”. “Pero, desde que se abrió la posibilidad de llevar las cosas hasta el final, es decir, apoderarse de las tierras e instalarse en ellas, el campesino pobre ya no se interesó en los arrendamientos y el sindicato comenzó a perder su fuerza de atracción sobre los obreros agrícolas”. El campesino se agrupó en función de la obtención de la tierra pero buscando respaldarse en el Gobierno Provisorio contra el propietario de la nobleza. ¿Aislamiento político? Trotsky exhumará una encuesta según la cual de febrero a octubre de 1917 hubo casi 5.000 conflictos agrarios con los propietarios nobles mientras los conflictos con la burguesía campesina sólo llegaron a poco más de 300. Es decir, el movimiento de lucha campesino, en esta fase, no se dirigía contra el régimen capitalista sino contra las rémoras de la servidumbre. La lucha contra los kulaks -campesinos ricos y, a la vez, en gran parte, usureros- se librará, finalmente, desde 1918, cuando la guerra social había terminado de barrer con los propietarios nobles. Al menos hasta mayo los campesinos aceptaron el liderazgo de los SR, casi sin fisuras. En el Congreso de los soviets campesinos realizado en ese mes, Chernov, principal ideólogo de los SR y ministro en el Gobierno Provisional, obtuvo 810 votos en la elección para integrar el Comité Ejecutivo de los Soviets, Kerensky, su máximo protagonista, 804. Lenin, apenas 20. A la confiscación de las tierras se oponían no sólo los propietarios nobles sino también los banqueros, que habían otorgado préstamos hipotecarios a campesinos arrendatarios y propietarios por 4.000 millones de rublos. ¿Cuál era el eslabón débil de esta política de contención? La política del Gobierno Provisional y de los SR era llegar a un compromiso con propietarios nobles y banqueros sobre el destino de las tierras y las deudas, pero una política de esta naturaleza exigía no ocupar las tierras y este inmovilismo se tornó inviable frente a la lucha de clases que comenzó a operarse en el campo. Más allá de una u otra encuesta, las admoniciones del Gobierno Provisional contra el apoderamiento de las tierras son un dato fehaciente de que hacia fines de julio de 1917 -aún a pesar del reflujo de las masas provocado por las Jornadas de Julio- se abrió una nueva fase en la situación revolucionaria, a partir del fracaso de la ofensiva militar y la insurrección campesina. La cuestión de la tierra no se planteaba de modo aislado: el campesino era expoliado como deudor, ante el banco prestamista; como vendedor, frente a los precios obligatorios del trigo fijados por el gobierno y como comprador, frente al precio imposible de los productos de la industria. Se dibujaba en el horizonte el problema de las relaciones económicas entre la ciudad y el campo, que la burocracia estalinista “resolvería” al costo de la colectivización forzosa y millones de muertos. Un partido sin campesinos… ¿Cómo llegó el bolcheviquismo, un partido sin raíces en el movimiento campesino, a convertirse en protagonista de la revolución agraria? Obreros y campesinos poseían infinidad de vínculos. Numerosas empresas industriales de la concentradísima clase obrera rusa estaban en el campo. Cada paro forzoso, cada lock-out imponía el regreso del obrero a la aldea pero, en muchos casos, convertido en agitador. Incidió también la agudeza organizativa. Hacia mediados de 1917 comenzaron a formarse en San Petersburgo asociaciones obreras regionales que agrupaban a los oriundos de un lugar, muchos de los cuales se convirtieron en agitadores. Poco antes de Octubre, se unificaron en un Secretariado bajo dirección de los bolcheviques. Nada comparable, sin embargo, con el papel de muchos de los soldados campesinos que volvían del frente, ganados por la agitación revolucionaria. En uno u otro caso, obreros y soldados despertaron a miles de campesinos a la política revolucionaria, pero la fuerza de los bolcheviques fue su política. En mayo de 1917, en una carta abierta a aquel Congreso de Diputados Campesinos en el que obtuvo apenas un puñado de votos, Lenin planteó que toda la cuestión agraria se concentraba en un punto: “Si los campesinos, en la localidad misma y sobre la marcha, debían apoderarse de la tierra sin pagar a los propietarios ninguna renta y sin esperar a la Asamblea Constituyente, o si no habían de hacerlo”. Esta consigna se abrió paso, más que cualquier acción de aparato, y logró partir a los SR, cuya ala izquierda sería parte del primer gobierno soviético. Fuentes: E.H. Carr: La Revolución Bolchevique , Tomo II, Alianza, Madrid, 1982. V.I. Lenin: Obras Completas , Tomos XI y XXIV, Cartago, Buenos Aires, 1958. León Trotsky: Historia de la Revolución Rusa , Tomo II, Galerna, Buenos Aires, 1972.