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Prensa Obrera N° 1454

20 de abril de 2017 · 25 notas

Notas de este número

20 de abril de 2017
Docentes: la propuesta de Vidal es inaceptable

El martes 18, el gobierno bonaerense realizó una nueva propuesta salarial en una reunión con los gremios del Frente de Unidad Docente. Entre otros puntos, la oferta consiste -según la presentación de los funcionarios- en un aumento de 20% y una oferta para 2018-2019 que estaría vinculada con el nivel de la inflación, más un adicional. Asimismo, el gobierno insistió en el debate del ausentismo. Los dirigentes gremiales consideraron insuficiente la propuesta, pero no convocaron a nuevas medidas de fuerza. La negociación pasó a un cuarto intermedio y está pendiente una nueva convocatoria a los gremios. A continuación, presentamos un primer análisis de la propuesta a cargo de Romina del Plá, secretaria general del Suteba Matanza y candidata a secretaria general en las elecciones de Suteba del 17 de mayo por la Lista Multicolor que enfrentará a la lista Celeste de Roberto Baradel. "La propuesta de los funcionarios de Vidal significa una rebaja salarial agravada en tres años: diluye el salario docente, tal como está establecido legalmente, y elimina por completo el concepto del salario básico y el salario por cargo. La gobernadora, además, habla de salarios promedio inexistentes. Por otra parte, somete una variable del salario al presentismo, que no sólo estaría condicionado a que el docente no falte, sino a que haya una rebaja real de las suplencias generales. Se pretende que un docente controle a otro para que no falte por estar enfermo, por casarse o por tener un pariente que fallezca, para lograr cobrar este rubro del salario. Pero un docente puede no faltar de acuerdo con la requisitoria del gobierno y no tener el presentismo, pues su pago depende de que se logre una menor cantidad de días caídos en el conjunto de los docentes. Esta situación ya la hemos visto en su momento con un proyecto que intentó imponer un asesor gubernamental del ex presidente Eduardo Duhalde llamado Sozio, que planteó un salario colectivo por escuela que dependía de quién faltaba y, si se cumplía el objetivo común de presentismo, todos cobraban un premio. La oferta, por otra parte, es una versión empeorada del 18% en cuatro cuotas. Con una proyección de una inflación que no va a bajar del 25% y una deuda del 10% del año anterior, ningún salario que no signifique un blanqueo de las cifras en negro, un aumento al básico que lo lleve a la canasta de pobreza (15 mil pesos) puede ser suficiente para que podamos sostenernos. La dirección de Ctera ha reemplazado -sin mandato alguno- los paros por una “carpa itinerante” que no tiene la función de organizar a los trabajadores de la educación para quebrar el ataque del gobierno. Por el contrario, tiene por objeto adaptarse al reclamo del gobierno de buscar “medidas creativas”, como declararon públicamente Roberto Baradel y Sonia Alesso. El propósito adicional es mantener esta carpa hasta mediados de mayo, es decir hasta las elecciones de Suteba. Le reclamamos al Suteba y a todos los sindicatos provinciales la inmediata convocatoria a asambleas en toda la provincia y la convocatoria de un plenario de delegados con mandato de todos los turnos de las 21.000 escuelas bonaerenses que tomen en sus manos la huelga hasta obtener los 15.000 pesos de básico que reclamamos".

20 de abril de 2017
Derrotemos la amenaza de penas más duras contra la protesta social

Ha trascendido un proyecto del gobierno para modificar artículos del Código Penal y aplicar penas más duras contra la protesta social. Según se informa en el portal Infonews, el proyecto en cuestión se repartió entre los legisladores de Cambiemos el 7 de abril, un día después de la represión en la Panamericana, en el marco del paro general. Es una reacción ante la irrupción de los trabajadores. El proyecto macrista introduce en el código una serie de "delitos" que sólo pueden llevarse adelante en el contexto de la movilización popular. Así, amén de agravar las penas, considera un delito el hecho de taparse la cara, con penas que llegan a los tres años de prisión. El gobierno no teme siquiera en acentuar el carácter represivo del artículo 194 del código, uno de los más utilizados en contra de los luchadores sociales, estableciendo agravantes en el caso que los "delitos" sean realizados en el marco de una movilización. El Estado pretende determinar la forma y los métodos de lucha que debemos adoptar frente a él. Qué hacer El gobierno aún no reúne las condiciones sociales y políticas para llevar la escalada represiva hasta el final, sin embargo se está dando una política para lograrlo. Hay una campaña mediática alevosa para justificar la represión, para lograr la impunidad de los genocidas y reintroducir a las Fuerzas Armadas en la represión interna, además de la quita de personerías y sanciones a los sindicatos y trabajadores que paran, etc. Se impone iniciar una campaña contra la represión y por el derecho a la protesta que culmine con una movilización que coloque a decenas de miles en las calles para frenar esta avanzada y enfrentar el ajuste en marcha. • Abajo el ajuste, la entrega y la represión de Macri y los gobernadores. • Que la crisis la paguen los capitalistas.

20 de abril de 2017
Cómo la seguimos
Redacción

Han pasado ya dos semanas del paro general del 6 abril, sin que exista la menor señal de que las direcciones de la CGT y CTA decidan alguna medida de lucha. Mientras tanto, la ofensiva contra el salario y el derecho al trabajo se ha agravado. Los docentes siguen recibiendo “ofrecimientos” miserables. En el cordón industrial del norte de la provincia de Buenos Aires arrecian los cierres fabriles, y continúa la lucha de AGR. En la kirchnerista Santa Cruz, docentes, estatales y mineros enfrentan un ajuste salvaje. Si de la burocracia sindical depende, estas luchas -y las paritarias que se vienen- quedarán libradas a su suerte. Es necesaria una deliberación por abajo, en los lugares de trabajo y en los sindicatos. Para rechazar el “techo” paritario oficial del 18% y reclamar un 35% como piso. Para organizar la ocupación de toda fábrica que cierre o despida, y el reparto de las horas de trabajo sin afectar el salario. Para pronunciarnos por un plan de lucha y un paro activo de 36 horas de todo el movimiento obrero. Los burócratas se han llamado a silencio por orden de sus jefes políticos, sean los Massa, el PJ o el kirchnerismo. Usan a las elecciones como excusa para no luchar y postergar los reclamos. ¡Es una razón de fondo para que nos involucremos en la tarea de poner en pie una alternativa política de los trabajadores! Para llevar adelante esta tarea, el 24° Congreso del Partido Obrero le ha propuesto a los partidos del Frente de Izquierda acordar sus listas y convocar a un Congreso del Movimiento Obrero y de la Izquierda, que inscriba a su acción electoral en el campo de la gran lucha que la clase obrera está emprendiendo contra el ajuste de Macri y los gobernadores. En esa línea, planteamos un 1° de Mayo obrero, socialista e internacionalista, con los protagonistas de las luchas en curso. 1

20 de abril de 2017
AGR-Clarín, en una nueva etapa de la lucha
Corresponsal

En una nueva etapa del conflicto, que incluye la puesta en pie de una carpa frente a la planta luego del megaoperativo de desalojo que puso fin a 82 días de ocupación, una nutrida movilización convocada por los obreros de AGR-Clarín recorrió el mediodía del 19 distintas compañías del grupo empresario en reclamo del cese del lock-out patronal y la reincorporación de los trabajadores despedidos. Bajo la llovizna, los manifestantes se concentraron en San Juan y Lima con varias delegaciones sindicales, la Fuba y el Polo Obrero. La importante columna se movilizó primero a las puertas de Canal 13 y luego hacia la redacción del diario Clarín, después de atravesar la plaza Constitución y la estación central del ferrocarril. Una cuadra antes de la puerta de la redacción del diario Clarín, en la intersección de Tacuarí y Finocchieto, la policía desplegó un descomunal operativo que incluía carros de asalto, grupos armados y filas de policías, a la vez que un colectivo lleno de oficiales se apostaba en las cercanías del lugar. Unos representantes del grupo Clarín se acercaron a la comisión interna de AGR para informarles que a las 15 estaba convocada una audiencia en el Ministerio de Trabajo a raíz del conflicto. Sin embargo, los obreros no habían sido notificados ni tampoco el sindicato. Los representantes del grupo indicaron que el abogado Matías Frederiks había confirmado la reunión. Como denunció Pablo Viñas en el acto de cierre de la movilización, la información revelaba que el ministerio había agendado una reunión sólo con la parte empresarial, en una demostración más de la sumisión de Jorge Triaca a la patronal de Clarín. Luego se realizó un acto en el que participaron delegaciones de la directiva de la Federación Argentina de Trabajadores de Prensa, de empresas gráficas, de trabajadores estatales, del Polo Obrero, la Fuba y otros dirigentes que expresaron su apoyo a la lucha por la reincorporación. Pablo Viñas cerró el acto llamando a continuar la lucha contra el lock-out y por la reincorporación, a la vez que confirmó que los obreros de AGR preparan acciones de lucha a realizarse en el marco de la Feria del Libro.

20 de abril de 2017
Francia, en el ojo de la tormenta

Los resultados del proceso electoral en Francia (el 23 de abril se realizará la primera vuelta) van a tener repercusiones políticas de fondo a escala continental y mundial. Las grandes luchas obreras de 2016 contra la reforma laboral han golpeado fuertemente al Partido Socialista. Si bien el gobierno francés logró imponer su paquete antiobrero -una reaccionaria reforma laboral-, se trató de una victoria a lo Pirro. El agravamiento de la crisis social y la severa política de ajuste y ataque a las conquistas laborales han profundizado el abismo entre el gobierno socialista y su antigua base popular. Hollande y el PS en particular se han literalmente derrumbado y han quedado relegados a un lugar marginal en la contienda electoral. Tampoco ha salido indemne la derecha liberal, desgarrada por disputas intestinas y cuyo candidato presidencial, François Fillon, fue golpeado por revelaciones de corrupción. Estamos frente a una crisis de conjunto del régimen político y sus partidos. El centro de la escena estaba ocupado por Marine Le Pen, candidata del Frente Nacional, y Emanuel Macron, candidato representativo de la burguesía liberal, quien ha logrado encaramarse como el favorito en las encuestas para enfrentar a la primera. Macron, que se presenta como “independiente”, defiende la permanencia de Francia en la Unión Europea (que hoy sigue siendo la línea mayoritaria prevaleciente en las filas de la burguesía francesa) en oposición al planteo del Frente Nacional de salida de la región. Asistimos a un escenario dominado por dos variantes derechistas y ajustadoras, que le quieren hacer pagar a los trabajadores la crisis capitalista. Sin embargo, el dato distintivo del proceso político francés es el ascenso que ha registrado en las encuestas de las últimas semanas Jean-Luc Mélenchon, un ex PS que cuenta con el apoyo del candidato ecologista y del PC y que lanzó un movimiento propio llamado “Francia Insumisa”. La posibilidad de un balotaje Le Pen vs. Mélenchon ha sacudido el tablero político francés, pues ambos, una por derecha y el otro por izquierda, abren las puertas a una salida de la UE. Marine Le Pen pregona abiertamente esta variante mientras que Mélenchon propone renegociar la inclusión de Francia en la UE y convocar a un referéndum para decidir si el país permanece en ella. El imperialismo europeo ha disparado las alertas a través de la prensa internacional. Luego del Brexit, una salida de Francia asestaría un golpe decisivo a la Unión Europea. “Francia Insumisa” Mélenchon, que rompió con el PS francés por su carácter conservador, ha terminado, después de un largo periplo, planteando que es anacrónica la distinción entre derecha e izquierda. En una larga entrevista con Página/12 (10/4), argumentó que “los ‘valores de izquierda, del movimiento obrero’ son, hoy en día, masivamente rechazados por el pueblo”. Impugna a la clase obrera como sujeto histórico y lo reemplaza por el planteo (populista) de una “revolución ciudadana”. A su vez, propone una amplia política de cuño neokeynesiano de subsidios y rescate del capital francés en oposición al capital extranjero. Con independencia de que Mélenchon tenga un programa nacionalista y de apuntalamiento de la burguesía -que lo presenta demagógicamente como de “distribución de la riqueza”-, su ascenso electoral y su eventual llegada al balotaje es un indicador de un proceso de brusco giro político de las masas. Mélenchon es quien lidera las encuestas entre los jóvenes de 14 a 24 años. El escenario marca las tendencias a la volatilización del centro político y los partidos tradicionales de Francia y su capitalización por los polos emergentes (otro dato que auguran las encuestas es una elevada abstención). La izquierda El Nuevo Partido Anticapitalista (NPA), que buscaba desesperado una alianza centrista con Mélenchon y el PC, fracasó en integrar y constituir un ‘frente amplio’ de la izquierda. El NPA, cuyo antecesor, la LCR (Liga Comunista Revolucionaria, vieja organización del Secretariado Unificado -SU), llegó a tener guarismos electorales del 5%, está girando, en la actualidad, en torno al 1% de la intención de voto. La plataforma del NPA para las elecciones, que impulsa la candidatura presidencial de Phillipe Poutou, obrero de la Ford, tiene como centro de gravedad la lucha contra la ‘casta política’ y la corrupción y hace hincapié en el combate contra los “prejuicios reaccionarios: el sexismo, la homofobia y todos los racismos”. La candidatura de Poutou cuenta con el apoyo entusiasta de la FT (corriente internacional del PTS), que destaca que estos ejes constituyen uno de los pilares de la campaña. Reclamos como “limitar los salarios de los políticos al salario medio de un trabajador”, sin embargo, no están pensados como parte de un programa transicional para elevar la conciencia de la clase obrera sino como un recetario de medidas de gestión. Por otra parte, la denuncia de la “casta política”, divorciada de una lucha por la destrucción del Estado capitalista, se reduce a una depuración del personal político en el marco del orden social imperante. El NPA, parido e impulsado por el SU, sacrificó la lucha por la revolución social y el gobierno de los trabajadores desde el momento en el que abandonó la estrategia de la dictadura del proletariado y se declaró partidario, como reza en su plataforma, por “el socialismo del siglo XXI”, en clara oposición a la Revolución de Octubre. Hay quienes en la izquierda calificaron positivamente la formación del NPA, en 2006, como expresión de un ascenso de masas, cuando se trató de la disolución de la LCR en una organización guevarista-populista anticapitalista. La tentativa de construir un “partido amplio”, de carácter centrista, no les sirvió para un desarrollo político, ni siquiera electoral; por el contrario, acentuó las tendencias a su disgregación y marginalidad política. Balotaje Igual que en elecciones pasadas, en caso de un balotaje Le Pen-Macron (o, en su defecto, Mélenchon), la segunda vuelta unificará contra el cuco de la derecha a todo el arco “democrático”, incorporando todos los colores en un gran frente popular. Entre tanto, los candidatos de ese espectro político se van cada vez más a la derecha, adoptando la demagogia xenófoba antiinmigrante y ‘antiterrorista’ de Le Pen, empezando por el propio Macron. Estamos frente a un operativo político para colocar a la clase obrera detrás de la burguesía. En 2002, un sector de la izquierda (incluida la LCR) llamó a votar en la segunda vuelta al candidato burgués liberal Jacques Chirac contra la candidatura nacional-fascista de Le Pen padre. Es necesario defender la independencia política de los trabajadores, y abrir paso a un reagrupamiento revolucionario de la izquierda y el movimiento obrero combativo, fundado en la estrategia del gobierno de trabajadores y el socialismo.

20 de abril de 2017
Pablo Viñas: “Salimos con la frente en alto”
Corresponsal

En las puertas de AGR-Clarín, tras el operativo de desalojo, habló Pablo Viñas, el secretario general de la comisión interna de los gráficos. “Despues de 82 días de ocupación, salimos con la frente en alto. La lucha de los trabajadores de AGR-Clarín sigue, vamos a continuar peleando en defensa de nuestros puestos de trabajo y por la reincorporación de todos los trabajadores. Instalaremos un acampe en la puerta de AGR-Clarín. Dentro de poco viene la Feria del Libro, que es un acontecimiento muy importante del grupo”, señaló Viñas frente a los presentes. Añadió que “hemos dejado constancia con nuestras cámaras y las de la policía del estado impecable del inmueble y de las rotativas”. El secretario general de la Comisión Interna comunicó la decisión de los obreros de la planta de dirigir “un mandato a la Federación Grafica Bonaerense y a la CGT reclamando el paro activo nacional contra el ajuste y la represión. No queremos 'desahogarnos' -dijo, polemizando con los dichos del dirigente cegetista Carlos Acuña-, queremos nuestros puestos de trabajo. Abajo los topes salariales y el ajuste”. Viñas describió los pasos de la lucha y trazó un primer balance de la misma: “en este conflicto, sufrimos una represión ilegal, de la que todavía no se sabe de dónde salió la orden, sufrimos un espionaje también ilegal y como no pudieron vencernos, iniciaron un intento de desgaste. Se jugaron a desgastar, (pero) después de 82 días, los desgastados son ellos. Los trabajadores estamos enteros: están las máquinas, está el trabajo, estamos los operarios. Mostramos que podemos, que tenemos la capacidad de producir y poner la fábrica en movimiento”. “Esta ocupación fue una gran medida de fuerza nacional. Por eso, llamamos a ocupar toda fábrica que cierra o despida. Seguimos luchando por la reincorporación de los trabajadores de AGR, abajo el ajuste y la represión”, concluyó.

20 de abril de 2017
Carta del 24° Congreso del Partido Obrero a los partidos del Frente de Izquierda
Redacción

Compañeros: Dirigimos esta carta desde el 24° Congreso del Partido Obrero, y a pocos días de un mes de marzo en el que más de un millón de trabajadores ganaron las calles -entre las huelgas y marchas docentes, la marcha de la CGT que culminó con un reclamo masivo por un paro general y el propio paro que la izquierda aseguró con piquetes y marchas. Esta saga, que fue iniciada por la combativa ocupación de AGR-Clarín, incluye a la masiva movilización del 24 de Marzo, así como a la jornada de paros y marchas por el Día Internacional de la Mujer Trabajadora. Asistimos a una nueva etapa del gobierno macrista, caracterizada por una irrupción de luchas como respuesta a la tentativa de imponerle a los trabajadores un retroceso de carácter histórico. Macri ejecuta este mandato en nombre del conjunto de la gran burguesía y el capital internacional. Pero, por eso mismo, las diferentes expresiones de la oposición de cuño capitalista -como el massismo o el pejota-kirchnerismo- sostienen, desde las gobernaciones y el Parlamento, esta orientación antiobrera. Argentina es gobernada por una “coalición del ajuste”, que ha agravado en sólo un año la hipoteca de la deuda en 80.000 millones de dólares, habilitó tarifazos masivos y resolvió un indulto generalizado sobre la clase capitalista -blanqueo- respecto de sus capitales fugados del país. A término y como ya se expresa en las contradicciones explosivas de este plan, los ajustadores marchan a una nueva quiebra nacional. Pero, por encima de sus divergencias, la clase capitalista apoya a un régimen que ha declarado la guerra a los trabajadores. La perspectiva de luchas, de cara a las paritarias y “reestructuraciones” antiobreras, cruzará toda esta etapa política. Las elecciones La escalada de huelgas y movilizaciones ha colocado en un impasse a los planes electorales de los candidatos capitalistas. Los Massa y compañía se llaman a silencio: no quieren hacer demagogia con luchas a las que ellos y sus financistas empresarios condenan visceralmente ni tampoco exponer ese rechazo ante la opinión popular. Ninguno de los partidos del régimen, de los gobernadores y fuerzas parlamentarias del PJ, FpV y el FR se opone a la orientación de fondo del macrismo. Por eso, van a las elecciones con dos objetivos centrales. Por un lado, los Massa y el pejota-kirchnerismo -pero también los Carrió o Lousteau- van a servirse del voto para discutir con el macrismo qué parte les toca en el plan de recolonización económica y degradación de los trabajadores. Por el otro, quieren explotar a las elecciones como un gran factor de desvío respecto de la inquietud popular y la tendencia a la lucha. “Dejemos la calle, usemos la urna”, es el mensaje de todos ellos. Las maniobras y fracturas políticas de este período preelectoral son, en este sentido, reveladoras: en todo el país, el kirchnerismo y su jefa convocan a listas de unidad con los gobernadores e intendentes pejotistas que cogestionan con Macri la aplicación del ajuste. Si Cristina Kirchner se presenta, será un mascarón de proa de todos ellos. Si no lo hace, será para filtrar al kirchnerismo en las listas de esos mismos ajustadores. El kirchnerismo, que ha gobernado para los capitalistas durante una década, y que inauguró él mismo el ajuste y el reendeudamiento, sólo saldrá a la palestra como recurso del capital, nunca contra él. La masacre social que se está ejecutando en Santa Cruz bajo la batuta de los K da cuenta de esta política. El empantanamiento y las contradicciones internas que atraviesan a la operación de rescate a los capitalistas con cargo a los trabajadores, y la fragmentación política que recorre a los ajustadores y sus socios le brindan al Frente de Izquierda una oportunidad política. El FIT podría explotarla, a condición de que actúe como un bloque común en todos los frentes de lucha, y presente un programa y un plan de acción en directa conexión con la lucha de clases y sus protagonistas. La necesidad de un viraje El FIT, sin embargo, no ha funcionado como un frente único obrero y de izquierda siquiera en las conquistas que obtuvo, como es el caso de las bancas parlamentarias. La decisión del PTS de escindir los bloques legislativos -y recientemente, de IS en el Congreso- quebró el principio de la gestión colectiva de las bancas, de un debate y una acción común en este plano. Esta división, que fue denunciada por nosotros desde un principio, bloquea la posibilidad de que el FIT se transforme en alternativa política, y ni qué decir de poder. Aunque fue presentada como una cuestión de orden práctico, pronto se vio que fue la vía para que el PTS apoye en Diputados proyectos de colaboración de clases, como ocurriera con una mentirosa ‘paridad de género’, que encubre la hostilidad visceral de los partidos del régimen a las reivindicaciones de la mujer. El faccionalismo, al dividir el frente único de clase, termina siempre en posiciones seguidistas a la burguesía. Es el caso de la decisión del PTS de romper el acto del 1° de Mayo, en aras de un acto afín a los kirchneristas brasileños; o el faccionalismo en los frentes obreros, que siempre sirve a la burocracia y sus alas; en el Parlamento, la ausencia de un debate y de un principio de acción común abrió paso a votaciones, por parte del PTS, que avalaron la demagogia kirchnerista en el debate del pago a los fondos buitre. El faccionalismo y el seguidismo a los partidos de Estado es incompatible con un frente que procure actuar como polo de los trabajadores y explotados en pos de su independencia de clase. La lucha del Partido Obrero contra esta orientación disolutoria del FIT ha sido sistemática. En el gran acto de Atlanta de noviembre pasado, nuestro compañero Néstor Pitrola señaló la parálisis del FIT, y llamó a reconstituir una acción común en todos los planos y, sobre esta base, establecer una lista común para concentrar todos los cañones en la batalla contra los partidos del régimen. Este planteo lo reiteramos en dos manifiestos posteriores, con un método y una iniciativa para integrar a la vanguardia obrera y a sus luchadores en la batalla por desarrollar una alternativa política: nos referimos a la convocatoria a un congreso del movimiento obrero y la izquierda. De más está decir que esta propuesta ha ganado una actualidad enorme con la emergencia de las luchas actuales, que tienen al activismo de izquierda como el animador principal. Un congreso del movimiento obrero y la izquierda convocado por el Frente de Izquierda le daría a la participación electoral un sentido estratégico, al colocarla como medio para la lucha por una nueva dirección de la clase obrera. A despecho de estos planteos, la orientación escisionista y faccional en el FIT se ha acentuado: el PTS proclamó tempranamente sus candidatos y, en el caso de Nicolás del Caño, trasladó su candidatura a la provincia de Buenos Aires. Además de abandonar la lucha por renovar la banca del FIT en Mendoza, esta decisión implica forzar al FIT a una lucha interna por las candidaturas de la provincia de Buenos Aires. El llamado a “listas comunes” que el PTS acaba de proclamar es contradictorio con esa proclamación divisionista. El Partido Obrero, reunido en su 24° Congreso, le reclama a los partidos del Frente de Izquierda un viraje de fondo, para resolver un plan de acción que coloque al FIT como alternativa política. Planteamos, para eso: 1. Establecer listas comunes en todos los distritos del país. La base para ello es clara: los resultados alcanzados en las Paso de agosto de 2015 en cada provincia. El Congreso del Partido Obrero ha proclamado, entre otros, a Néstor Pitrola y Marcelo Ramal como candidatos a diputados nacionales por Buenos Aires y Capital, distritos donde resultamos primeros en aquellas Paso; y a Gabriel Solano y Guillermo Kane para sus legislaturas. 2. Un acuerdo de listas debe dar lugar, también, a un debate y una resolución que reconstituya bloques comunes del FIT y la gestión colectiva de las bancas en el Congreso y en todas las legislaturas del país. 3. Es necesario debatir un programa, el cual no es un recetario de reivindicaciones aisladas, sino que debe partir de una caracterización de la etapa en el cual se inscriben esas reivindicaciones. El FIT debe servirse de la agitación electoral para promover, en las fábricas y reparticiones, planteos enérgicos dirigidos a la acción directa de los trabajadores ocupados y desocupados: por paritarias libres y sin techo, con representantes electos; por una política de ocupación de fábricas que cierren o despidan; por el reparto de las horas de trabajo sin afectar el salario; por el frente único del clasismo por la expulsión de la burocracia de los sindicatos. Junto a planteos de fondo y movilizadores en el plano de la educación, la lucha contra el tarifazo, la hipoteca de la deuda y otras cuestiones, el Frente de Izquierda debe empeñarse muy particularmente en presentarle un programa y un plan de acción al movimiento de la mujer trabajadora. La izquierda obrera y socialista debe luchar contra las tendencias que procuran alejar a la lucha de la mujer de la clase obrera y su organización como tal. Nuestra lucha política debe ser particularmente precisa en relación al feminismo “anticapitalista” (no socialista), que critica aspectos de la opresión de la mujer sin plantear la abolición del régimen y el Estado que llevan adelante esa opresión. El sujeto que debe llevar adelante esa tarea es la clase obrera, como cabeza de todos los sectores explotados Sobre esta base, nuestro acuerdo debería incorporar la decisión de luchar en común contra la tentativa de los agentes del clero y los partidos capitalistas de sustraer al próximo Encuentro del centro político del país. En oposición a ello, luchemos por defender el Encuentro en Buenos Aires, para que tenga lugar un pronunciamiento gigantesco por la responsabilidad del Estado y del régimen social vigente en la violencia a la mujer. 4. Por último y sobre la base de lo anterior, es necesario que involucremos a la vanguardia obrera y a sus luchadores en la batalla electoral -es decir, que hagamos del proceso electoral un peldaño en la lucha por fusionar al movimiento obrero con la izquierda. Convoquemos a un congreso del movimiento obrero y de la izquierda, que proclame candidatos, programa y un plan para desarrollar una intervención del FIT en todos los planos de la lucha de clases. 5. En esa línea, planteamos que el FIT convoque a un 1° de Mayo de lucha, internacionalista, obrero y socialista, con eje en las grandes luchas del período y sus protagonistas. Estrategia política Compañeros: la convulsiva transición argentina se inscribe en una transición continental, caracterizada por el derrumbe de los gobiernos nacionalistas o centroizquierdistas y la emergencia de regímenes de ofensiva directa contra los explotados. El gobierno de Macri aún deberá demostrar si cuenta con los recursos para la tarea de trasladarles a los trabajadores la factura de la crisis. En estas condiciones, y siguiendo la ruta de lo que ocurriera bajo el menemismo, el desafío fundamental al gobierno parte de la clase obrera y de los trabajadores. Ello quedó demostrado, en forma definitiva, en los últimos cien días. Pero esta transición continental, a su turno, se inscribe en una crisis mundial capitalista de características inéditas, que ha pasado de la quiebra del capital a la de los Estados; y de allí, a la de regímenes políticos y a la desintegración del orden internacional de la postguerra, como se ha revelado en el Brexit y la crisis de la Unión Europea. Tomamos nota de la propuesta realizada por el Congreso del PTS para realizar una convención para actualizar el programa del Frente de Izquierda. Advertimos, sin embargo, que una reunión de ese tipo reafirmaría la línea de confinamiento del Frente de Izquierda a una intervención meramente electoral. Desde ya, anticipamos nuestro rechazo a la consigna “nuestra vida vale más que sus ganancias”, copiada de grupos centristas de Europa, o a sustituir un programa de transición contra el Estado y el capital, que debe plantear la acción directa por el reparto de las horas de trabajo y la ocupación de fábricas que cierren o despidan, por planteos de reforma parlamentaria como la jornada de 6 horas por un salario igual a la canasta familiar, los cuales llevarían al FIT a reemplazar la lucha contra el capitalismo por un programa distribucionista, clásico de la fracasada centroizquierda. El carácter electoral de la campaña que debemos enfrentar no habilita, de ningún modo, a ceñir a las reivindicaciones obreras al marco estrecho del parlamentarismo. Ninguna reforma parlamentaria, en la etapa histórica de declinación del capitalismo, va a combatir la convivencia de la supereexlotación con el desempleo, que el capital necesita como extorsión sobre toda la clase obrera. De seguir ese curso, la llamada ‘actualización programática’ no sería otra cosa que una regresión estratégica de proporciones, que retrotraería al FIT al nivel de Podemos o el Partido Anticapitalista de Francia. Cumplimos en advertir que el llamado ‘anticapitalismo’ conduce al abandono de la estrategia de la IV Internacional, y a su reemplazo por ‘internacionales amplias’, que abrevan en el movimientismo y el populismo. Todo debate programático debe tener por propósito preparar a los trabajadores y a la izquierda para intervenir en las convulsiones económicas y políticas de esta etapa. La cuestión es si esa izquierda se adapta a las tendencias y presiones que apuntan a convertirla en el último eslabón de la burguesía y la pequeña burguesía, que buscan rescatar a un régimen, en definitiva declinación, o si defiende la estrategia de la abolición del Estado que lo sostiene por parte de un gobierno de trabajadores. La bancarrota capitalista de esta década ha dado lugar a expresiones de radicalización política que, sin embargo -como ocurre con Podemos o Syriza-, han terminado caucionando o incluso gerenciando las políticas de rescate capitalista a costa de las masas. La sustitución de una caracterización adecuada de la crisis capitalista y sus consecuencias revolucionarias por una crisis de representación -cuya resultante es la reforma del Estado actual y la crítica a la “casta política”; la política de renunciar a unir a la clase obrera detrás de la lucha por una salida y un gobierno propios, y servirse de sus reivindicaciones parciales -de género, juveniles o multirraciales- para escindir a los trabajadores y abandonar aquella lucha estratégica, convierte a la izquierda, incluso si se dice revolucionaria, en el último bastión de las políticas capitalistas. En la Argentina, el Frente de Izquierda se constituyó en oposición a un largo derrotero de adaptación de la izquierda al nacionalismo burgués o pequeño burgués, lo que se expresó en diferentes frentes oportunistas. Defender ese principio del FIT, después de un largo período de parálisis faccional, entraña un viraje político de fondo. El acto de Atlanta, hecho episódico en el marco de esta parálisis, muestra la potencialidad del FIT. Este es nuestro planteo. Con saludos socialistas, 24° Congreso del Partido Obrero 16 de abril de 2017 Foto: Federico Imas

20 de abril de 2017
Crece el repudio a la represión contra estudiantes en Jujuy
Corresponsal

La Universidad Nacional de Jujuy está movilizada contra el operativo policial y las golpizas contra estudiantes ocurridas el miércoles 12. El gobernador, Gerardo Morales, encubre a los responsables Con la presencia de diversas organizaciones docentes y estudiantiles, en la tarde del martes 18 se hizo una reunión extraordinaria del Consejo Superior de la UNJ, en la Facultad de Ciencias Agrarias, para repudiar la agresión policial. Poco después del mediodía, se había desarrollado en Jujuy una conferencia de prensa en el local de Adiunju, que nuclea a docentes de la universidad, con la presencia de la federación nacional de docentes universitarios Conadu Histórica y la Federación Universitaria de Buenos Aires, para denunciar los hechos y exigir el castigo a los responsables, planteando en este sentido un plan de lucha nacional y una movilización a Plaza de Mayo. Entre otros, participaron Antonio Rosselló (secretario adjunto Conadu Histórica), Ileana Celotto (secretaria general AGDUBA), Ariel Osatinsky (secretario general de Adiunt -docentes universitarios de Tucumán), Julián Asiner (presidente de la Fuba), y Luis Tiscornia (secretario general de Conadu Histórica). Los hechos El pasado miércoles por la noche, los agentes de la fuerza provincial habían irrumpido sin presentar orden alguna en el predio de la facultad, en plena violación de la autonomía universitaria, avanzando con armas largas contra los estudiantes que realizaban una celebración para los ingresantes a primer año. En aquella ocasión, golpearon y detuvieron a Joaquín Quispe, presidente del Centro de Estudiantes de Agrarias, y a Ignacio García. Las declaraciones de Quispe, liberado luego como producto de la fuerte reacción popular, desnudan la barbarie policial: “Ante lo que estaba sucediendo, me dirijo hacia donde se encontraba (al parecer) la jefa policial de la operación y le consulto literalmente en un tono tranquilo y respetuoso (…) ‘disculpe, usted tiene una autorización para ingresar a la facultad?’ , a lo que ella responde, ‘A él deténganlo primero’, señalándome a mí, ‘por canchero’ . Posteriormente se dirigen hacia mi persona dos agentes de policía y yo ante el acto de total injusticia que se estaba realizando hacia mi persona y hacia mis compañeros a fin de resguardar su integridad trato de dirigirme hacia ellos a lo cual los policías hacen maniobras violentas para inmovilizarme, sin yo reaccionar con agresiones físicas ni verbales hacia ninguno de ellos, simplemente tratando de evitar el sometimiento físico innecesario, por lo cual acuden dos agentes más, los cuales me arrojan al suelo al darme rodillazos y patadas y me arrastran entre cuatro por el playón de la facultad hacia el móvil, golpeándome constantemente en el trayecto”. Los policías continuaron violentando a Quispe, en el traslado y en la seccional policial, llegando al punto de asfixiarlo levantándolo por el cuello. Durante su detención se le impidió la comunicación telefónica. Las autoridades policiales brindaron luego una conferencia de prensa plagada de falsedades, en la que negaron la irrupción violenta y arguyeron que los estudiantes no contaban con autorizaciones para el evento. En la misma se mantuvo el silencio sobre el jefe responsable del operativo y varios agentes partícipes del operativo. Encubrimiento y represión El gobernador radical Gerardo Morales reaccionó con un efecto retardo de varios días, presionado por el intenso repudio popular y luego de que el Ministerio de Seguridad provincial emitiese un comunicado que defendía el accionar policial. Sus promesas de “llegar al fondo del tema” han quedado limitadas a la separación de algunos policías involucrados, ocultando su identidad -ninguno de jerarquía- y se ha mantenido en una defensa cerrada del titular de Seguridad, Ekel Meyer -una deliberada política de encubrimiento. En conferencia de prensa, Morales junto a Meyer sostuvieron que la policía “actuó mal”, para luego desviar el eje y echar un manto de sospecha sobre la actividad de los jóvenes reprimidos. No se trata de un episodio aislado en la provincia, en la que los atropellos gubernamentales contra la juventud y los trabajadores son constantes. La política represiva tiene una expresión cotidiana con el uso del código contravencional, acuñado por Morales junto al Frente Para la Victoria de Fellner. Entre otros antecedentes, en diciembre pasado el penal n°1 fue escenario de represión y torturas por parte de la policía a presos y familiares. En Jujuy, casi todas las organizaciones que han salido a luchar por sus derechos se encuentran perseguidas. El ataque a los estudiantes se enmarca, a su vez, en una avanzada antieducativa. Morales comparte con Mauricio Macri la enemistad contra la lucha docente, contra la cual ha desenvuelto intimidaciones, listas negras y descuentos compulsivos. En este cuadro, la iniciativa de una marcha nacional en repudio a la represión y por el castigo a los responsables materiales y políticos, se liga al reclamo por la derogación del Código Contravencional y en defensa de la docencia y sus reclamos.

20 de abril de 2017
El referéndum en Turquía
Corresponsal

Los resultados del referéndum no son definitivos y, con toda probabilidad, van a ser objeto de debate durante al menos los próximos días. Las decisiones extremadamente controvertidas de la Comisión Suprema Electoral han proyectado una larga sombra sobre el referéndum; primero, por la forma en la que se llevó a cabo la propaganda antes del día de la votación, con el dinero público y los canales de televisión usados sin restricciones en favor del “Sí”, y con Erdogan ya actuando como presidente partidario, que es lo que se supone que debe ser sometido a votación en este referéndum; además, la campaña por el “No” fue atacada por las fuerzas del Estado y por matones cercanos al AKP (partido de gobierno) y al partido fascista MHP. A pesar de todo esto, las masas trabajadoras han demostrado que no van a aceptar el despotismo que se está imponiendo en Turquía. Al menos 24 millones de personas han rechazado el nuevo sistema. La derrota es evidente en muchas áreas. En la última mitad del siglo, el cambio siempre ha comenzado en las grandes ciudades de Turquía. El ascenso de (el ex primer ministro) Bülent Ecevit en la década de 1970 se inició en las tres grandes ciudades para llegar luego a las provincias. El propio Erdogan llegó al poder después de ganar Estambul y Ankara en 1994, casi un cuarto de siglo atrás. En este referéndum, las grandes ciudades -incluyendo las fortalezas del AKP, Ankara y Estambul- se negaron a dar su consentimiento para el cambio en la Constitución. El frente del despotismo puede haber ganado legalmente, pero políticamente fueron derrotados. La última vez que el pueblo de Turquía acudió a las urnas, el AKP recibió el 49,5 por ciento de los votos, mientras que su actual aliado, MHP, obtuvo el 12%. Su petición común de cambio constitucional obtuvo apenas el 51%, ¡lo que obviamente implica una pérdida de 10 puntos porcentuales! El MHP ha sufrido un golpe terrible. Su líder Bahçeli ha llegado al final del camino. Junto con la pérdida de su único aliado y frente a la creciente inquietud en su propio partido, Erdogan también enfrenta la presión de Tüsiad (1) , el órgano principal del ala secular pro-occidental de la burguesía, que publicó una especie de advertencia cuando cerró la votación, antes de que se conocieran los resultados, exigiendo el fin del estado de emergencia, la independencia del Poder Judicial, la libertad de expresión, así como “reformas en el mercado laboral” y el alineamiento con las políticas de la Otan. También se encuentra bajo la presión de los Estados Unidos, que mantiene al magnate iraní Reza Zarrab, rey de la corrupción en alianza con muchos ex ministros, como rehén para empujar al gobierno en la dirección que quiere Estados Unidos. (2) La clase obrera de Turquía, así como todas las grandes masas laboriosas, se enfrentan a la amenaza de perder posiciones, derechos y beneficios adquiridos en el pasado. El AKP, además, presagia conflictos internos, e incluso la guerra civil, para el pueblo de Turquía. El gobierno de Erdogan envía los hijos de obreros y campesinos a morir en guerras que traen malos presagios a las masas trabajadoras. A la realidad de las guerras en el Medio Oriente, el AKP suma una creciente tensión con sus dos vecinos occidentales, Grecia y Bulgaria. No nos inclinemos ni ante el AKP ni ante Tüsiad. No dejemos que Estados Unidos disponga a manos libres de Turquía simplemente porque Erdogan es su rehén. Cualquiera que sea la forma en que votaron en el referéndum, los obreros y trabajadores de Turquía necesitan unirse y decir ¡No al fratricidio, No al despotismo, No a la explotación, y No al imperialismo! El DIP continuará la lucha contra el despotismo, la explotación y el imperialismo, después -al igual que antes- del referéndum, echando raíces cada vez más profundas en la clase obrera. Y en este esfuerzo, estirará el brazo a sus compañeros, a sus partidos hermanos, a todos los verdaderos marxistas revolucionarios y todas las fuerzas que luchan contra el capitalismo imperialista. Se buscará la solidaridad internacionalista no para recibir ayuda, sino para extender y recibir solidaridad contra los Trump y los Erdogan, los Le Pen, los Orban, los Duterte y los Modi (3) de este mundo! 16 de abril de 2017 Notas 1. La asociación de empresarios monopolistas de Turquía. 2 . Reza Zarrab se encuentra preso en los Estados Unidos, por casos de corrupción que involucran a Erdogan. 3 . Marine Le Pen es la candidata del Frente Nacional en las elecciones francesas; Víktor Orban es el primer ministro húngaro; Rodrigo Duterte es el actual presidente de Filipinas; Narendra Modi es el primer ministro de India

20 de abril de 2017
Una planta militarizada

Una cárcel. En eso fue transformada la planta gráfica AGR-Clarín luego del desalojo de los obreros, que mantienen una carpa de lucha en la puerta de las instalaciones. La patronal del grupo liderado por Héctor Magnetto convocó a un grupo de carneros y barrabravas para hacer un muro que impide observar qué ocurre dentro de la fábrica de Pompeya. A la vez, el Estado -que ya había realizado un operativo de desalojo con equipos policiales equipados como para ir a la guerra- proveyó de uniformados con armas y perros entrenados que custodian, desde adentro, el establecimiento. Las fuerzas de seguridad portan uniformes que no tienen nada que envidiar a los que usaban las SS y cubren sus rostros con equipos a tono. No contentos con el despliegue policial dentro de AGR, la vigilancia externa se reforzó, al punto que servicios de inteligencia de civil fueron descubiertos filmando el acampe de los obreros. En el video se ve cómo los trabajadores expulsan a los vigilantes. “Esto es una metáfora de la Argentina -dice Pablo Viñas, secretario general de la Comisión Interna de AGR-Clarín a Prensa Obrera-: de un lado, los obreros que reclamamos por nuestros puestos de trabajo en un acampe en la puerta de la fábrica; del otro lado, un muro, alambre de púa, policías, elementos parapoliciales y perros entrenados custodiando los despidos y el cierre trucho de la empresa”. Más que nunca, hay que seguir apoyando a los trabajadores de AGR-Clarín en lucha por su reincorporación a la planta gráfica.

20 de abril de 2017
“Una transición apasionante”

Compañeros: es momento de hacer una síntesis del Congreso. Creo que hemos logrado abordar una tarea extremadamente difícil: caracterizar una transición política. Por un lado, tenemos un rescate económico de los capitalistas, que está acumulando contradicciones explosivas. La Argentina va, más temprano que tarde, a una nueva crisis de deuda; entonces, se opera ese rescate y se crean las condiciones para una nueva crisis y, al mismo tiempo, ese rescate va dando lugar a choques cada vez más importantes con la clase obrera, el material sobre el cual nosotros trabajamos y buscamos unir en una conciencia política superior. Entonces viene la gran cuestión de este período convulsivo: la dirección del movimiento obrero. El metabolismo del congreso procesó está lucha al interior de los sindicatos, con las intervenciones de los compañeros del Sutna, de la Alimentación y tantos otros. La gran batalla planteada en el movimiento obrero es la lucha por recuperar comisiones internas y a los propios sindicatos. Esta transición apasionante va a sacudir la vida de las grandes organizaciones obreras y, en ese terreno, las posibilidades de desarrollo están a la vista. Frente de Izquierda Y en este problema de la dirección política hemos discutido extensamente el problema del Frente de Izquierda. No partimos de la nada. Hay una cuestión que está presente desde el mismo momento en que se constituyó el FIT, como frente único de la clase obrera y las corrientes socialistas y revolucionarias. Ese frente único funciona y tiene un desenvolvimiento cuando puede, en su práctica política, programa y perspectiva, identificarse claramente con los intereses inmediatos y estratégicos de la clase obrera. Si ese propósito estratégico se quiebra, se quiebra el frente único. Por eso el faccionalismo es solamente la envoltura de un planteo político de seguidismo a la burguesía, al nacionalismo, al centroizquierdismo. Nuestro planteo de que el FIT actúe como un bloque común en todos los terrenos, tiene que ver con una política de frente único como la que hemos planteado; por ejemplo, en aquel acto en Ferro (2015), donde Altamira señaló que el frente único detrás de un programa y una estrategia plantea también una cuestión de poder -ello, porque el gobierno de los trabajadores es un frente único de la clase obrera y su dirección revolucionaria para la transformación social y la conquista del poder político. Aquel acto se une al de Atlanta, donde se señaló esta perspectiva en todos nuestros discursos; luego, en los manifiestos que hemos sacado en el último período, convocando al Frente de Izquierda a actuar como un bloque en todos los terrenos y, sobre esta base, el planteo de hacer intervenir a la clase obrera en un plano político. Todo esto está presente en la iniciativa de que el FIT, junto a las listas comunes y un plan de acción común, lleve adelante a un congreso del movimiento obrero y de la izquierda. Hilo conductor Compañeros: un hilo conductor recorrió a todas las comisiones del Congreso. La lucha política por una estrategia revolucionaria está planteada en el FIT, pero también en un plano internacional general. Este debate al interior del Frente de Izquierda recorre, por ejemplo, a la propia Coordinadora por la Refundación de la IV Internacional. En esta etapa de catástrofe capitalista, de guerras, masacres y crisis humanitarias ¿vamos a hacer emerger una dirección revolucionaria? ¿o la izquierda -incluso la que se dice revolucionaria o trotskista- va a actuar como tercer violín o apéndice menor de las formaciones de izquierda que hoy están rescatando al capital en todo el mundo? Allí donde hay una crisis social y un derrumbe capitalista, esa izquierda sólo ve una crisis de representación, y llama a actuar no contra el capitalismo y su Estado sino sobre la llamada “casta política”. Allí donde, como en Estados Unidos, está planteada la gran tarea de unir a toda la clase obrera contra el ajustador Trump ¿vamos a deslizarnos a la sociología, para separar a la clase obrera en diferentes categorías -multirraciales o nativos, jóvenes o adultos- y atribuirle sólo a algunos la capacidad de luchar? ¡No! Llamamos a la unión de toda la clase obrera, cualquiera sea su condición etaria, racial o religiosa, a unirse en torno de un programa de transición que conduzca a la lucha por la revolución socialista ¡No al populismo, aunque se vista de “radical”! Sobre esa estrategia política vamos a reconstruir la IV Internacional y ése es el mandato que se ha votado también en este Congreso. Sí, compañeros, hubo un hilo conductor. En la Comisión de la Mujer, por ejemplo, tuvo lugar un debate extraordinario. Luchamos por un movimiento de la mujer integrado a la lucha de clases, a través de un programa y una acción para destituir a los jueces cómplices de los violentos y del Estado violento, para llevar adelante un consejo autónomo de la mujer, por el derecho al aborto legal, seguro y gratuito, por la separación de la Iglesia del Estado, es necesario desarrollar un gran movimiento de mujeres y unirlo a toda la clase obrera y a la lucha por la revolución social. Plan de acción Compañeros: le hemos enviado una carta al Frente de Izquierda, con un planteo integral de frente único ¡Basta de faccionalismo en las bancas! ¡Bloques comunes, cogestión parlamentaria! ¡Basta de faccionalismo en el movimiento obrero! Frente único para expulsar a la burocracia. Integremos a la clase obrera a esta lucha política: convoquemos a un congreso del movimiento obrero y de la izquierda. Esta primera etapa de la campaña tiene contenido político y metodológico muy claro: vamos a organizar el “ejército” de los que, en pocas semanas y meses, van a ir con nosotros a la conquista del voto. A los activistas, a los elementos de vanguardia les diremos: vení con el Partido Obrero y el FIT a luchar por el congreso del movimiento obrero y de la izquierda; si te parece bien, y querés comprometerte con esta lucha y con su programa, integrá nuestra lista. Si integrás nuestra lista, hagamos una reunión en tu fábrica o en tu colegio, y vamos a conquistar el voto de tus compañeros, la voluntad política, la adhesión. Vamos a hacer de la campaña electoral un gran factor de reclutamiento político, organización y educación de la clase obrera y de su vanguardia. ¡Viva la clase obrera! ¡Viva el Partido Obrero! ¡Viva la IV Internacional! ¡Viva la lucha que tenemos por delante! Foto: Javier Entrerriano

20 de abril de 2017
UTA Córdoba: ganó el clasismo en Trolebuses

Con el 48% de los votos, la Lista Unidad encabezada por la compañera Sonia Beas, desplazó a la burocracia de la Comisión Interna de Tamse Trolebuses, empresa cordobesa con mayoría de mujeres en la conducción de sus vehículos. Quienes integran la lista son referentes de las principales luchas que atravesó el transporte de la provincia. Mediante la movilización y distintos reclamos legales lograron varios triunfos en la empresa: frenaron despidos y los abusos de la autoaseguradora (ART), normalizaron el ‘toma y deje’ (que constituye una gran conquista: es el proceso, realizado antes de iniciar cualquier viaje, en el que los trabajadores revisan ruedas, extintores, luces, rampa de seguridad, niveles de agua, aceite y frenos, para la seguridad de trabajadores y pasajeros). También lograron la incorporación de nuevos servicios, aseguraron que ningún coche saliera sin aire acondicionado. Y lo hicieron sin fueros legales y contra la oposición de la patronal, la burocracia y el cuerpo de delegados anterior. Las otras listas, una referenciada con la anterior conducción de UTA Córdoba y la otra con la UTA nacional de Roberto Fernández, se dedicaron a hacer campaña sólo con acusaciones macartistas contra la Lista Unidad, atacándola por sus vínculos con el Partido Obrero, principalmente de su referente, Sonia Beas, profiriendo calumnias y bajezas de todo tipo. Este triunfo es parte de un proceso antiburocrático más amplio que recorre la UTA local. El 25 de marzo, en Auxor (empresa del monopolio Ersa), una lista combativa recuperó el cuerpo de delegados, por amplio margen, en una votación que fue histórica por la cantidad de participantes: 603 de un total de 690 trabajadores. Los choferes paralizaron literalmente el servicio para poder participar de los comicios y desplazar a una burocracia repudiada por el conjunto de los trabajadores. En Ersa, donde las elecciones fueron hace 15 días, el dato fue que perdió un “rejunte” compuesto por Alfredo Peñaloza (ex secretario general de UTA Córdoba) y los referentes de quienes gobernaron los cuerpos de delegados de UTA en los últimos periodos. Las listas que armaron los delegados salientes sacaron una escasa cantidad de votos. Allí ganó una lista armada por gente que viene de la vieja burocracia del sindicato de los '90, cuyo secretario general, Miguel Díaz, fue el responsable del despido de cientos de trabajadores. Razones La derrota de la vieja burocracia sindical de la seccional y de aquella ligada a la UTA Nacional en las empresas responde a varias razones. En primer lugar, a que durante todo el gobierno K y el actual gobierno macrista se ha producido un fenomenal enriquecimiento de un grupo reducido de empresarios del transporte, a costa de la malversación de millonarios subsidios, de la destrucción del servicio público de transporte, de los tarifazos, de la precarización de las condiciones de trabajo y de la reducción drástica del salario de sus trabajadores. La privatización -en 2013- de la empresa municipal Tamse, fue acompañada por el despido de cientos de compañeros y la persecución del activismo. Ese proceso -que la burocracia dejó pasar- fue llevado adelante por el gobierno provincial y el municipio de Córdoba Capital, en manos del radical Ramón Mestre. En segundo lugar, porque las conducciones de UTA tanto a nivel nacional como provincial y sus cuerpos de delegados, se convirtieron en los verdaderos garantes de esas políticas de vaciamiento y flexibilización laboral, siendo los primeros en perseguir al activismo que se opuso a esa ofensiva patronal. La UTA Córdoba, intervenida hace meses por la burocracia de Fernández, está totalmente cuestionada por sus afiliados que se referencian con las nuevas conducciones de Aucor y Trolebuses. Los nuevos delegados son conocidos por ser protagonistas de la asamblea autoconvocada dentro de las instalaciones del sindicato por la reincorporación de cinco despedidos que luchaban por mayor frecuencia; referentes en la lucha por el salario y las condiciones de trabajo con movilizaciones, presentaciones y juntadas de firmas. También desarrollaron varias convocatorias frente al gremio para exigir que se terminara la intervención trucha de Fernández. Estos compañeros, además, están ligados al activismo de la UTA de todo el país. Asimismo, participaron de las iniciativas que desarrolló la Línea 60 y de los plenarios de la Coordinadora Sindical Clasista en Racing (2016) y en Córdoba. Todo este desarrollo hizo que, en estas elecciones, los trabajadores cambiaran la frecuencia hacia el terreno de listas combativas y clasistas. En diciembre próximo se realizarán las elecciones de delegados en la empresa de transporte urbano Coniferal, donde está planteada la conformación de una lista que siga el mismo camino. Además ocupa un papel principal para los nuevos delegados y el activismo la lucha para terminar con la intervención al sindicato. Todo este activismo debe sistematizar su acción en el gremio mediante el desarrollo de una agrupación clasista que garantice la organización para la lucha, frente a los desafíos que tiene por delante. Si esto sucede, se habrá dado un gran paso para que este poderoso gremio, neutralizado por décadas de conducciones corruptas, pase de manos de la burocracia patronal de Fernández, a manos de trabajadores combativos. Esto supondría un cambio radical para sus trabajadores y una nueva referencia política para las luchas del transporte a nivel nacional. Pondremos toda la energía en el desarrollo de la agrupación clasista con base en todas las empresas y en el triunfo de una lista del activismo en Coniferal.

20 de abril de 2017
"Para derrotar a Erdogan, debemos tener una posición de clase"

-¿Cuál es el análisis del DIP respecto al resultado del referéndum? -(…) Nuestro partido siempre ha enfatizado que es un error pensar que Erdogan y el (partido oficialista) AKP son invencibles. Al contrario, los acontecimientos de los años recientes muestran que la agresividad de Erdogan y el AKP es precisamente el producto de su debilidad. La rebelión popular de Gezi Park del verano de 2013, la revuelta del pueblo kurdo en la zona kurda de Turquía en defensa del cantón de Kobane, en contra de Daesh (Estado Islámico), en octubre de 2014, la huelga salvaje de los trabajadores del metal en contra del sindicato propatronal en mayo de 2015 y el golpe de estado fallido del 15 de julio 2016, todo esto muestra que el oficialismo se ha encontrado en dificultades formidables una y otra vez. El resultado del referéndum ha significado una nueva derrota para Erdogan y el AKP. Pero para derrotar a Erdogan y al despotismo, debemos tener una posición de clase contra ellos, contra la explotación y contra el imperialismo. Lo que diferencia la oposición del DIP a Erdogan y el AKP, respecto a otros partidos y grupos, es su posición de clase. Para derrotar al oficialismo es necesario ganarse a las grandes masas laboriosas para una oposición de clase. Una segunda prioridad en la política del DIP es su énfasis en la lucha contra el imperialismo. Después del golpe de Estado fallido del 15 de julio 2016, el DIP ha promovido su posición anti-imperialista y anti-sionista a un nivel prioritario porque es muy clara y evidente la complicidad de Estados Unidos y los países europeos en el golpe. Erdogan y el AKP se esfuerzan en posar como anti-imperialistas, mostrando a sus rivales como marionetas del imperialismo. El DIP es consciente de que la derecha turca siempre tuvo una actitud “pro-occidental”. En cambio, el DIP insiste con sus reclamos: “Fuera Turquía de la Otan”, “Cierre de la base militar de Incirlik!”, “fin de las negociaciones con la Unión Europea”, reclamos incompatibles también con el oficialismo. -¿Cómo analizás la intervención de Erdogan en la guerra de Siria? -Turquía se caracteriza por combinar las contradicciones de la región, del Medio Oriente, y las que se desarrollan en su propio seno. Con respeto a Siria, su vecino del sur, el DIP ha sido claro, en oposición a una multitud de corrientes trotskistas en escala mundial, que, a excepción de unos seis meses al comienzo, los acontecimientos sirios no tienen contenido revolucionario. Al contrario, es una guerra civil reaccionaria que ha creado una tragedia humana y cuyo resultado es la muerte de cientos de millares de personas y la emigración de cinco millones de sirios fuera de su país. El DIP considera reaccionaria la política de los corrientes trotskistas que aún caracterizan la situación siria (sin ninguna evidencia) como "revolución" y desvergonzadamente apoyan a la oposición siria, que son, en realidad, en general, marionetas del imperialismo y las fuerzas regionales reaccionarias como Arabia Saudita o la Turquía de Erdogan. Es dentro de este contexto que se debe mencionar la posición del partido hacia el movimiento kurdo y los derechos del pueblo kurdo. Desde su origen, nuestro partido ha sido partidario de reconocer el derecho del pueblo kurdo a su auto-determinación. Nuestro partido también saludó la emergencia de Rojavá, en tanto entidad aparte en Siria. Sin embargo, la política actual del movimiento kurdo se mueve hacia una alianza estratégica con Estados Unidos, y es algo que hemos criticado con fuerza. Defendemos naturalmente todavía el derecho a la autodeterminación para el pueblo kurdo, pero declaramos abiertamente nuestras reservas con respecto a la línea actual, que es contraria a la fraternidad de los pueblos del Medio Oriente y también arriesga terminar como una derrota terrible para el mismo pueblo kurdo. -¿Qué te pareció el congreso del Partido Obrero? -En primer lugar, quiero comenzar agradeciendo a todos nuestros compañeros y compañeras del PO por su hospitalidad. El Congreso de PO ofreció la oportunidad de conocer tanto la política argentina como la propia del PO. La delegación del Congreso, integrada por trabajadores, trabajadoras y jóvenes, fue realmente impresionante. Es un placer para nosotros atestiguar que todas las discusiones se hicieron sobre la base de la independencia de la clase obrera (…) Nosotros, como DIP, queremos que todos los compañeros del PO sepan que apoyamos toda su lucha contra la burocracia sindical, contra el capitalismo, contra el imperialismo. Deseamos un éxito en línea con las decisiones tomadas en el Congreso. Esperamos que nuestra lucha internacionalista y socialista común, elimine los miles de kilómetros entre nosotros, y se fortalezca con la solidaridad y la lucha militante común en el período que sigue.

20 de abril de 2017
La Rioja: candidatas del Frente de Izquierda para las elecciones provinciales

El 4 de junio tendrán lugar en La Rioja elecciones de renovación parcial de la Cámara de Diputados provincial. En esta oportunidad se eligen los diputados en seis departamentos y dentro de dos años en el resto. El lunes cerró el plazo de presentación de listas, y el Frente de Izquierda -conformado en esta provincia por el Partido Obrero e Izquierda Socialista- presentó lista unificada en el departamento de la capital. La lista será encabezada por Carolina Goycochea, dirigente de IS y activista docente, y tendrá en segundo término a Belén Romero, del Partido Obrero, una destacada dirigente del movimiento de mujeres y del movimiento de lucha universitaria. Justamente en estos dos terrenos es que se dieron las dos movilizaciones más grandes de la historia de La Rioja, el #NiUnaMenos de 2015, que movilizó unas 40.000 personas, y la pueblada universitaria de 2013, que movilizó a 50.000 en la capital provincial por la democratización. En ambos casos, Romero tuvo un rol destacado en la organización de esas luchas. Cuadro político La elección viene atravesada por la enorme crisis industrial que vive la provincia, con el cierre de la fábrica Puma en Sanagasta, más una serie de despidos y suspensiones en el sector textil que ya suman los 1.500 trabajadores afectados. Los tarifazos estallaron de forma extraordinaria, llegando boletas domiciliarias de hasta 3.000 ó 5.000 pesos. El gobierno de Casas atraviesa la crisis con una enorme disgregación al interior del PJ, que ya no es manejado en su totalidad por Beder Herrera. Además de la lista bederista, también participarán otras conformadas por el vicegobernador Bosetti, el intendente de la capital, Paredes Urquiza, y otra del kirchnerismo más bien marginal que se quedó con el sello del Frente para la Victoria. Todas estas camarillas están enfrentadas entre sí, y la seguidilla de carpetazos y operaciones previas al cierre de listas mostró su nivel de descomposición. La “oposición” patronal fuera del PJ está representada por Fuerza Cívica Riojana (FCR versión local de Cambiemos), que también está recorrida por crisis y desprendimientos, en especial de aquellos sectores que se encandilaron con la prédica demagógica en favor de la defensa del medio ambiente y los recursos naturales, o repudiando los hechos de corrupción ocurridos bajo el gobierno de Beder. Quien era el principal representante de esa coalición, el dirigente de la UCR Julio Martínez, hoy está a cargo del Ministerio de Defensa. Han abandonado el viejo discurso demagógico y actúan como una verdadera coalición, en el escenario nacional, donde los legisladores nacionales bederistas fueron los primeros en votar las leyes macristas y, en contrapartida, el FCR no se ha sonrojado en respaldar las acciones ajustadoras de Beder y Casas en la provincia. Por otro lado, nada de esto puede sorprender, puesto que peronistas y radicales han cogobernado durante décadas la provincia, funcionando como una verdadera coalición del ajuste y la entrega. Al ajuste de Macri, Casas y Beder lo aplican en la provincia y la entrega del Famatina -viejo anhelo de Beder, sólo detenido gracias a la heroica lucha de ese pueblo- Macri la impulsa desde la Casa Rosada. El FIT irá a la campaña electoral para denunciar a esta coalición contra los intereses del pueblo trabajador de La Rioja, en favor de los grandes intereses, y a explicar la necesidad de desarrollar una alternativa política independiente que plantee claramente una salida a la crisis provincial, que contemple la defensa de la conquistas y derechos de los trabajadores, y que el costo lo paguen los capitalistas y sus partidos políticos, que se han enriquecido en todas estas décadas. Vamos a demostrar el progreso y el rol que las bancadas del FIT han jugado en denunciar e impulsar la movilización obrera y popular en todo el país frente a la política del macrismo y los gobernadores. Plataforma La lucha en defensa del salario y de los puestos de trabajo será puesta en el primer lugar de la agenda. Vamos a denunciar la política de defensa y encubrimiento de Milani, así como la continuidad de un aparato represivo en favor de la política de ajuste y entrega. Vamos a denunciar la entrega a las multinacionales mineras y el saqueo de los recursos, con todas sus secuelas de destrucción ambiental. Y expresar la necesidad en La Rioja y en todo el país de la convocatoria de un congreso del movimiento obrero y la izquierda, que actúe en todos los planos y terrenos como alternativa de los explotados frente a los explotadores. Vamos a una delimitación con los intentos de instalar falsas alternativas “progresistas” o “izquierdistas”, que levantan los reclamos populares pero postulan que pueden encontrar solución dentro del actual orden social y en el marco de la crisis general que viven la provincia y el país, renunciando a cualquier lucha a fondo para derrotar las políticas vigentes. En definitiva, vamos a una campaña para conquistar un voto de repudio a las políticas de ajuste, a la entrega económica y ambiental, al crecimiento de la violencia hacia las mujeres y los ataques a la educación pública, pues lleva consigo a los mejores representantes de las luchas en estos terrenos.

20 de abril de 2017
#24CongresoDelPO: Nuestros candidatos
Redacción

El congreso aprobó los precandidatos del Partido Obrero en el Frente de Izquierda, en la perspectiva de la batalla por listas comunes y por el congreso del movimiento obrero y la izquierda. En la provincia de Buenos Aires, Néstor Pitrola será candidato a diputado nacional y Guillermo Kane encabezará la lista de candidatos a diputados provinciales de la tercera sección electoral. En la Ciudad de Buenos Aires, el congreso postuló a Marcelo Ramal como primer candidato a diputado nacional, seguido por Vanina Biasi, y a Gabriel Solano y Amanda Martín (secretaria adjunta de Ademys), en ese orden, como candidatos a legisladores. En Córdoba, postulamos a Eduardo Salas como candidato a primer a diputado nacional, junto a Soledad Díaz (dirigente del Plenario de Trabajadoras), Jorge Navarro, Cintia Frencia y Emanuel Berardo. En Mendoza, Soledad Sosa será candidata a diputada nacional en primer término, mientras que Víctor Da Vila (actual senador provincial) y Héctor Fresina liderarán las listas a diputados provinciales. En Santa Fe, liderará la lista de candidatos a diputados nacionales nuestra compañera Jorgelina Signa. En Tucumán, la lista de candidatos a diputados nacionales será encabezada por Ariel Osatinsky (secretario general de Adiunt), junto a Raquel Grassino, José Luis Toro y Alejandra del Castillo (Plenario de Trabajadoras). En las elecciones adelantadas del Chaco, Aurelio Díaz encabezará la lista de diputados provinciales y Juan García la de diputados nacionales. En las elecciones nacionales y municipales de Neuquén, nuestros candidatos serán Patricia Jure, Pablo Giachello, Gisella Moreira y Gustavo Burne. En Santa Cruz, Miguel del Plá y Omar Latini serán candidatos a senador y diputado nacional, respectivamente.

20 de abril de 2017
Por un 35% de aumento ya y el rechazo de la reforma patronal del convenio
Corresponsal

La paritaria de la UTA y, por lo tanto, el aumento salarial de los trabajadores del transporte está empantanada en un tira y afloje entre la burocracia del gremio, las cámaras patronales y el gobierno para llegar a un acuerdo sobre una ecuación que tiene tres patas: los subsidios estatales (incluyendo el subsidio al gasoil), el precio del pasaje y los salarios obreros. El gobierno quiere evitar un aumento salvaje del boleto que le restaría votos en este año electoral. Las patronales se niegan a una reducción de subsidios con el argumento del aumento permanente de los costos por la inflación. Punto éste que estaría agravado, en particular en el transporte automotor de larga distancia, por la competencia con el transporte aéreo, con pasajes cada vez más bajos. Lo que queda es la reducción del sueldo obrero y la flexibilización laboral que permitan abaratar la mano de obra. El secretario general del sindicato, Roberto "Narigón” Fernández ha rechazado la oferta oficial de un 19%, demasiado alejada del no menos del 35% de pérdida de poder adquisitivo, sumando el que viene de arrastre y lo estimado para este año. La consecuencia de esta negociación sin medida de lucha alguna y donde los trabajadores somos de palo, es la postergación de la paritaria y, mientras tanto, el pago de una suma fija en negro y a cuenta, con que nos quieren bicicletear hasta junio o julio. Para ese entonces, alejados de la lucha paritaria actual de otros gremios, como el de los docentes y el de los aceiteros, nos dirán que estamos solos, que esto es lo que hay, tomalo o dejalo. A ello se suma la intención del gobierno de acordar con las burocracias modificaciones de los convenios de trabajo, en términos de flexibilización y pérdida de conquistas, como las que firmaron la burocracia de Petroleros en Vaca Muerta o en la Construcción y el Smata. Hay que rechazar esta postergación interesada y poner en marcha a la base del gremio para que se ponga un límite a esta calesita y no aceptar menos del 35% de aumento y rechazar reformas de las condiciones de trabajo que vienen a imponer la flexibilización laboral y, por ende, la superexplotación de la fuerza de trabajo.

20 de abril de 2017
Diputados: la crisis política, a toda orquesta

Entre las cuatro de la tarde del 18 de abril y la misma hora del 19, fueron convocadas cinco sesiones especiales de Diputados. Récord sin precedentes, ni explicación alguna que no sea la de una crisis política. La primera fue del oficialismo y fracasó por falta de quorum. Se hizo por orden del Presidente Macri para repudiar a Maduro, una ofrenda en el terreno del golpismo continental reclamando la aplicación de la “carta democrática”. Cambiemos prefirió un bochorno típico de la oposición –una sesión especial fracasada- para mostrarle al imperialismo su alineamiento, pero no fue seguido por ningún otro sector de la burguesía, a excepción del diputado salteño. Alfredo Olmedo. Como se ve, una sesión tan “escuálida” como sus objetivos políticos. Al otro día se sucedieron las otras cuatro sesiones especiales. La primera, pedida por el FR de Massa con el objetivo de armar una “mesa de diálogo para los docentes”, no sólo fracasó sino que fue levantada por los propios organizadores antes de sentarse. Todo indica que hubieran exhibido tales disidencias internas que habría resultado un tiro al pie de todo el Frente Renovador. A la siguiente sesión especial, también por los docentes, y con el único temario de la convocatoria a la paritaria nacional del gremio, a iniciativa del FpV concurrieron 85 diputados de unos 15 bloques, y entre ellos Daer y Plaini de la CGT. Pero no tuvo quorum porque Libres del Sur, el GEN y el FAP, el Movimiento Evita y el Frente Renovador de Massa no bajaron. Sí lo hicieron otros sectores del peronismo como el bloque puntano de Rodríguez Saá y el Bloque Justicialista con el propio Bossio. No dieron los números, pero se vieron notorios realinemientos políticos. Más tarde funcionaría la única breve sesión que aprobó la ley de gratuidad en el servicio eléctrico para pacientes electrodependientes que se podría haber sacado por decreto hace rato. Sólo con pensar que se sacó por DNU una ley de inmigrantes que afecta a varios millones de personas, cualquiera se da cuenta que fue una maniobra para fingir que el Congreso funciona. Luego vendría la quinta sesión especial con unas 20 leyes propuestas por el oficialismo, con modificaciones al Código Penal y otras, que fracasó. Cuando el país está atravesado por grandes huelgas que cuestionan todo el sistema educativo, en medio de un agravamiento de la crisis industrial y la inflación en vísperas de las paritarias, y con contradicciones explosivas en la política monetaria y de deuda, el Congreso está paralizado. La explicación de que las elecciones “paralizan al Congreso” no alcanza para dar cuenta de lo que ocurre en Diputados. Lo que sí importa es que ese proceso electoral se encuentra sacudido por luchas obreras y sociales, que han provocado un cimbronazo en la “coalición del ajuste”. El PO-FIT se destacó con intervenciones de fondo en favor de la nacionalización educativa, planteando el compromiso de todas las fuerzas del régimen en una liquidación de la escuela pública que viene de décadas y que lleva el hilo conductor del Banco Mundial. Intervinimos también denunciando la responsabilidad del Estado en el crimen de Micaela y atacamos las represiones de Macri, a través de nuestros tres diputados.

20 de abril de 2017
El plenario de la Unión Ferroviaria de Oeste

Convocado por la UF-Oeste, se realizó un plenario abierto de dirigentes y activistas combativos, para impulsar un paro activo de 36 horas y la continuidad de la lucha contra el ajuste. Participaron Edgardo Quiroga, de la CGT-San Lorenzo; Horacio Catena, del Sutef; Ezequiel Roldán, del sindicato de Aceiteros de Capital; Jorge Adaro, de Ademys, y Alfredo Cáceres, del Suteba-Tigre, entre otros. La CSC-PO se hizo presente con una delegación muy representativa, encabezada por Romina Del Plá, del Suteba-La Matanza y candidata a secretaria general del Suteba provincial. El plenario coincidió en la necesidad de impulsar un nuevo paro de 36 horas, con movilización a la Plaza de Mayo. La CSC ofreció para el debate un texto que planteaba, además de la cuestión del paro, el apoyo a todas las luchas y la defensa de la ocupación de plantas contra los cierres y despidos, la denuncia de las burocracia de la CGT y la CTA, la defensa del frente único y de un congreso de delegados de bases de todos los sindicatos, que tome en sus manos la resolución del paro y un verdadero plan de lucha. La declaración final no toma la cuestión del congreso de bases y en absoluto la necesidad de la expulsión de la burocracia de los sindicatos. Es decir que se reduce a un reclamo combativo a la burocracia sindical. El propósito de “avanzar en la coordinación del sindicalismo combativo” a partir de esta convocatoria choca sin embargo con las profundas diferencias que los oradores se encargaron de poner de relieve. Quiroga reivindicó su condición de peronista y sugirió enfocar los cañones sólo contra el gobierno nacional (o sea, un frente anti-Macri; que es la orientación que defendió en el plenario de gremios que la CGT-San Lorenzo realizó en el Cordón “por un mínimo de 27 mil pesos y el fin de los despidos”). Los Aceiteros de Capital insistieron con no mezclar el sindicalismo con los partidos; algo que vale en particular contra la izquierda. Recordemos que fueron críticos sistemáticos a movilizar en común con el clasismo. De algún modo se insiste en el error del llamado Encuentro de Atlanta, rechazado por la CSC-PO, que buscó armar un bloque sindical entre partidos del FIT, el Perro Santillán y otros grupos que eran hostiles a la independencia de clase. Luchas y estrategia No negamos la importancia de una lucha común de los sectores combativos y el clasismo, por objetivos precisos. Este ha sido el método de los plenarios organizados por el Sutna o la AGD durante todo el año pasado (frente a la movilización del 24 de abril, la Marcha Federal, la de ambas CTAs contra el veto de Macri a la llamada ley antidespidos o el 20 de diciembre) y, este año, por la movilización del 7 de marzo. Pero una confluencia más permanente requiere una homogeneidad política de la que el plenario de la UF, carece; más aún, las tendencias que participaron del encuentro tienen posiciones políticas divergentes. El MST, que intervino a través de un ferroviario del Sarmiento, llamó a “poner en pie una alternativa política de los trabajadores”; aunque no lo dijo, cabe suponer que apuntó a publicitar el frente oportunista que constituyó ese partido con el MAS. La intervención de la izquierda en las luchas que están en desarrollo, contra el ajuste de Macri, de Alicia Kirchner en Santa Cruz o de Cornejo en Mendoza, en defensa de los convenios colectivos y contra los techos a las paritarias o los despidos, debe contribuir a reforzar la conciencia de clase y la independencia política de los trabajadores; y la precondición para avanzar es la claridad. La propuesta que el PO hace a los partidos del Frente de Izquierda y a la vanguardia es organizar en común un congreso que discuta un programa, un plan de intervención integral, que como un aspecto importante, aborde la presentación electoral: un congreso del movimiento obrero y la izquierda. Más inmediatamente proponemos un “acto del 1° de Mayo de lucha, internacionalista, obrero y socialista, con eje en las grandes luchas del período y sus protagonistas”, convocado por el FIT en Plaza de Mayo. Este planteo fue plasmado en la carta del XXIV Congreso del Partido Obrero a los partidos del FIT, distribuida en el segundo encuentro de la UF.

20 de abril de 2017
#24CongresoDelPO: La crisis mundial revalida el programa y el método de la IV Internacional

El desarrollo de la bancarrota capitalista mundial y sus consecuencias en los planos político, social y económico atravesó el debate del XXIV Congreso del PO. La evolución de la crisis, cuyas premisas se han agravado, condiciona al gobierno de Macri y, de un modo general, a la nueva transición que se registra en América latina, caracterizada por el agotamiento del nacionalismo burgués y la emergencia de gobiernos de cuño derechista. El triunfo de Donald Trump implica un salto en la crisis mundial. Estados Unidos se ha convertido en epicentro político de esa crisis luego de haber sido su epicentro y motor económico y financiero. Asistimos a una ruptura del régimen político en Estados Unidos y del sistema de alianzas internacionales -que se entrelazan uno con otro. El último cuarto de siglo se ha caracterizado por ser un período de desequilibrio que se neutraliza en forma episódica; o sea, como un desequilibro poblado de crisis, levantamientos, huelgas de masas, revoluciones (grandes revoluciones), guerras, disoluciones de Estados y de federaciones de Estados, victorias y derrotas (derrotas grandes). Ahora pasamos de la disolución de la Unión Soviética a la disolución (en desarrollo) de la UE. El pasaje brusco de un cuadro político a otro, en el marco de crisis financieras y económicas, hace inevitable el estallido de fuertes crisis políticas y la creación de situaciones revolucionarias. Como se sabe, el desenlace de estas situaciones depende de la preparación de las fuerzas en disputa. El tránsito de Estados Unidos al bonapartismo no será un paseo: podría atravesar por referendos, enmiendas constitucionales o incluso asambleas constituyentes y hasta un impeachment. Un anticipo de ello es la sucesión de reveses que Trump ha soportado en el debut de su mandato. La movilización política popular se acentuará, en especial si el presidente persiste en promover una ofensiva chovinista contra los inmigrantes, sean hispanos o musulmanes, y esto se entrecruza con los reclamos y los conflictos en las grandes fábricas y eventualmente en los sindicatos, con más razón si se desinflan las promesas de Trump referidas a la “defensa del empleo americano” (las estadísticas ultimas en esa materia son decepcionantes). La UE, por su lado, deberá enfrentar la crisis de la salida de Gran Bretaña (y dicho país, a su turno, las consecuencias de esta crisis en el orden nacional), además de las crisis bancarias en todos sus Estados y eventuales triunfos electorales del “populismo”. Las elecciones de Francia han encendido las alarmas de Europa y del mundo, pues la segunda vuelta podría dirimirse entre Marie Le Pen y Jean-Luc Mélenchon (Francia Insumisa, a quien alguna prensa considera “de extrema izquierda”), lo cual podría abrir las puertas a un Frexit (salida francesa de la UE). La polarización entre dos figuras que se ubican en los márgenes del tablero político habla por sí solo del desmoronamiento de los partidos tradicionales y del sistema político. En Medio Oriente, desangrado por la barbarie imperialista, el estallido del régimen de Erdogan en Turquía podría abrir nuevas posibilidades al frustrado proceso revolucionario que comenzó en Egipto. Movimiento obrero e izquierda El desarrollo de estas crisis y la capacidad de articular una respuesta por parte de los explotados diseñará los grandes ejes de la reorganización política de la clase obrera en el mundo entero. Es probable que las primeras grandes señales provengan de China, donde se produce desde hace tiempo una vigorosa recuperación del proletariado, y del mismo modo en gran parte de Asia. La clase obrera libra también luchas significativas en América latina y Europa, que indican su esfuerzo por abrir un nuevo rumbo político. Esta irrupción de luchas, a su turno, desarrolla y acentúa la crisis. Ahí está la explosión social reciente en México, precedida por la lucha de los maestros y contra la masacre de Ayotzinapa, las manifestaciones multitudinarias contra la jubilación privada en Chile, la reacción popular y las huelgas contra el ajuste en Brasil y la amplia resistencia obrera y popular contra la ofensiva del gobierno de Macri, para no hablar de la movilización popular que se está abriendo contra Trump en el propio corazón del capitalismo o la que tuvo lugar en Francia contra la reforma laboral. Mientras la bancarrota capitalista tiende a agravarse, la línea dominante en la izquierda es acentuar sus compromisos con el orden social vigente. Esto se constata en los casos emblemáticos de Podemos (España) o Syriza (Grecia) y se extiende a todas las formaciones de izquierda democratizante en Europa. Vale también para América Latina, donde naufragan las corrientes tributarias del nacionalismo burgués y del llamado “progresismo”. La denominada “izquierda radical” termina por hacer seguidismo y/o actuando de furgón de cola de la burguesía, del Estado capitalista y sus partidos, sacrificando una estrategia de independencia de clase. Una de sus manifestaciones es la existencia de una tendencia internacional enrolada en “el populismo radical”, un frente programático, teórico y político antimarxista y antirrevolucionario. Esta tendencia juega un rol disolvente en el Frente de Izquierda argentino y también en la crisis de la Coordinadora por la Refundación de la IV Internacional (CRCI). El agrupamiento internacional del cual somos uno de sus fundadores y animadores ha entrado en la parálisis y ha dejado de existir como organización centralizada. Las distintas expresiones del “populismo anticapitalista” tienen por denominador común el rechazo al Programa de Transición como método de lucha por el poder, en el marco de la bancarrota capitalista mundial y de la emergencia de situaciones pre-revolucionarias y revolucionarias, y de giros políticos de las masas. Ningunean la lucha por la dictadura del proletariado y reivindican en cambio al teórico italiano Antonio Gramsci (1891-1937), quien pregonaba una pseudo “hegemonía”, en esencia “cultural”, cristalizada en “un bloque histórico”. Esa postura está reñida y es contraria a la teoría de la revolución permanente. Este frente programático, que nuclea a diversas corrientes que se declaran trotskistas y adherentes a la IV Internacional, constituye un recurso último del capital, en cuanto sistema, para bloquear la formación y el desarrollo político revolucionario de la vanguardia obrera. Uno de los ejes de la crisis de la dirección revolucionaria gira, en la actualidad, en torno de posiciones pseudo-anticapitalistas y democratizantes, de un lado, y el socialismo basado en la dictadura proletaria del otro. Esta orientación oportunista emerge de una situación objetiva: a nivel internacional los grandes partidos tradicionales de contención de la clase obrera están en crisis -lo cual da cuenta de la transición convulsiva que se verifica a escala mundial- y nuevas variantes son promovidas para servir como valla de contención del movimiento popular. Delimitación política El programa y la trayectoria política de la CRCI son una base fundamental para la continuidad de la tarea de poner en pie una acción política independiente y un reagrupamiento internacional de la vanguardia obrera revolucionaria. Quienes vimos que la crisis capitalista era la partera de una etapa catastrófica convulsiva, y expresaba la continuidad de la etapa histórica abierta por la Revolución de Octubre -de guerras y revoluciones- tenemos la posibilidad de orientarnos en el nuevo cuadro con una política revolucionaria. Los izquierdistas que dieron por concluido este ciclo histórico se integran a los regímenes políticos de la burguesía como variantes democratizantes. La refundación inmediata de la IV Internacional es una tarea estratégica, lo que no es posible sin una delimitación implacable contra el oportunismo y el centrismo. Esta nueva etapa de convulsiones políticas extraordinarias arranca con el nacionalismo burgués y el centroizquierdismo golpeados por nuevos fracasos. La tentativa de sustituir el socialismo del siglo XX (Revolución de Octubre), por el del siglo XXI (chavismo o “socialismo de mercado”) no ha pasado la prueba de la historia. La crisis mundial revalida el programa y el método de la IV Internacional. Leer más: Saludo del Partido Revolucionario de los Trabajadores (EEK) de Grecia al 24° Congreso Nacional del Partido Obrero Saludo de Tribuna Clasista (Brasil) al 24° Congreso del Partido Obrero Saludo de Opción Obrera (Venezuela) al 24° del Partido Obrero Saludo del Partido de los Trabajadores (Uruguay) al 24° Congreso del Partido Obrero Saludo del Partido Obrero Revolucionario (POR) de Chile al 24° Congreso Nacional del Partido Obrero

20 de abril de 2017
No Docentes UBA: Triunfo antiburocrático en la Facultad de Agronomía
Redacción

El pasado 5 de abril, la Lista 9 de Agronomía triunfó en las elecciones de Comisión Interna frente a la histórica lista impulsada por la Directiva del Gremio. Esto constituye un avance fenomenal de las fuerzas antiburocráticas en un gremio en el que hasta hoy sólo existía una interna clasista, la de la Facultad de Ciencias Sociales, que en octubre del año pasado triunfó en su cuarto mandato. La puja por hacer triunfar a esta lista, llevó a que votara el 90% del padrón, logrando traccionar 165 votos para la 9, frente a 135 de la burocracia. Entrevistamos para Prensa Obrera al compañero Fernando Velazco, delegado general electo de la Comisión Interna de Agronomía. -¿Qué iniciativas tomaron para ir abriendo conciencia respecto al accionar del aparato burocrático del sindicato? -Nuestra organización comenzó hace cinco años, cuando nos reuníamos haciendo carteles y criticando los cierres paritarios que encabezaba Apuba o arbitrariedades de funcionarios. De a poco fuimos creciendo y comenzamos a armar petitorios, por la obra social que había aumentado y pidiendo asambleas por el tema del salario. Esto llevó a que la interna convoque asambleas obligada por los petitorios. Esas asambleas se hacían cuando los hechos estaban consumados, pero desde ellas el reagrupamiento de compañeros fue tomando fuerza y visibilidad. Comenzamos a impulsar planes de lucha, ganamos las asambleas y la Interna comenzó a llamar a gente de la Directiva para que fuera a las asambleas. Así transcurrieron tres o cuatro asambleas donde se reclamaba por salario o temas como la obra social. La Comisión Interna no cumplió con los mandatos de las asambleas. El año pasado nos sumamos a un grupo de docentes y estudiantes para poner en pie juntos un plan de lucha y mostrando los límites de la Directiva ante la cuestión salarial, cortamos la avenida San Martín. Frente al acercamiento de la fecha de elección, empezamos a armar un relevamiento de las condiciones de trabajo, con un formulario hicimos un relevamiento sobre que opinaban los compañeros sobre condiciones de seguridad e higiene, sobre impuesto a las Ganancias, hablamos con cada uno, contestaron muchos compañeros y eso nos dio la puntada final para decidir armar la lista. La falta de afiliación al sindicato de parte de muchos compañeros puso una traba formal al armado de esa lista, pero finalmente llegamos a armarla con cinco integrantes y con una propuesta para la elección de delegados por asambleas de sector, que era una de las demandas principales que tienen los compañeros con la actual comisión interna por falta de representación. -Contanos qué caracterización tiene la lista triunfante de lo que significa la Directiva de Apuba dirigida por Anró. -Es una directiva que tiene un pie en cada plato, Jorge Anró está totalmente desprestigiado, Agronomía junto con Sociales y otros lugares como el Clínicas o Rectorado son los lugares donde saca menos votos la Directiva o donde encuentra un mayor trabajo de la oposición. Anró hace un negocio con todo lo que toca, como Directivo del gremio, como integrante del Consejo de Administración de la Obra Social y ahora como funcionario de Rectorado. Totalmente antidemocrático, no convoca a Plenario de delegados, no hace asambleas, no convoca a planes de lucha. -En la UBA existía hasta ahora una sola interna antiburocrática y clasista, la de la Facultad de Ciencias Sociales, que el año pasado ganó su cuarto mandato, ¿cómo se plantean coordinar con ellos? -Creo que debemos coordinar con la Comisión Interna de Sociales, como única interna antiburocrática de Apuba, e iremos viendo cómo lo hacemos en decisiones comunes con los trabajadores. Mi posición es profundizar el camino de coordinación y de frente único que hemos desarrollado entre los sectores opositores a la Directiva desde hace años. Vamos a comenzar también a coordinar a través de cursos de formación e ir formando más compañeros para reforzar el rol de los trabajadores en esta experiencia gremial.

20 de abril de 2017
Hobsbawm y la Revolución de Octubre

En lo que sería su último prólogo a una nueva edición de El Manifiesto Comunista (2012), Eric Hobsbawm escribió: “Antes de Lenin, la teoría marxiana no trataba sólo de la historia que nos demuestra lo que pasa sino también acerca de lo que tenemos que hacer . Ciertamente la experiencia soviética del siglo XX nos ha enseñado que podría ser mejor no hacer lo que se debe hacer bajo condiciones históricas que imposibilitan virtualmente el éxito” (subrayado nuestro). Si a partir de la disolución de la URSS se hizo habitual considerar que el período histórico de guerras imperialistas y revoluciones nacionales y socialistas abierto por la Revolución de Octubre se había cerrado definitivamente, la interpretación del historiador británico sobre la existencia de un siglo corto que nació en 1917 en San Petersburgo y murió en 1989 en Berlín, bien interpretada o no, actuó en el mismo sentido. ¿Qué posiciones fue fijando el historiador? En 1994, cinco años después de la caída del Muro de Berlín, en la Historia del Siglo XX (Era de los extremos, en inglés) (1) , advirtió que la Revolución de Octubre originó el movimiento revolucionario de mayor alcance que haya conocido la historia moderna, aún en relación a la Revolución Francesa. Volvería sobre este tema tres años después (2) , planteando que la perdurabilidad de la Revolución Rusa obedecía a que “el atractivo de su causa no era puramente ruso”, apreciando el carácter universal de la gesta bolchevique. En realidad, Octubre del 17 alteró todas las caracterizaciones revolucionarias precedentes, pues se desenvolvió en un marco histórico inequívocamente distinto al de las revoluciones democráticas del período anterior -el momento de la unificación del mercado mundial, de la transformación del capitalismo de libre competencia en capitalismo en imperialista y de la maduración del mundo, como un todo, para la revolución socialista. La Rusia atrasada no estaba preparada para el socialismo pero sí la economía y la política mundiales, en las cuales esa revolución democrática tendría lugar. Lo espontáneo y el partido “Las grandes revoluciones de masas que estallan desde abajo -y Rusia en 1917 fue probablemente el fenómeno más impresionante de toda la historia- son en cierto modo fenómenos naturales (…) en gran medida incontrolables”, dirá Hobsbawm. Por lo que “los objetivos de Lenin (…) no hacían al caso. No podía tener ninguna estrategia o perspectiva más allá de escoger, de día en día, entre las decisiones necesarias para la supervivencia inmediata y las que representaban el riego de un desastre inmediato” (2) . De este modo, el papel de Lenin y el partido bolchevique pierde toda significación histórica. El historiador planteará que la primera razón de la “sobrevivencia” bolchevique luego de octubre fue la existencia de un Partido Comunista de 600.000 hombres, centralizado y disciplinado. Pero en febrero del '17 los bolcheviques no eran más de 10.000, una fracción minoritaria en comparación con los mencheviques y los socialistas revolucionarios. Llegar a los 200.000 en octubre y luego a los 600.000 fue el fruto de una selección política de lo mejor de la vanguardia obrera presente en todos los partidos del campo revolucionario y a partir de una dirección que guió conscientemente a las masas hacia la victoria. “Los objetivos de Lenin (…) no hacían al caso”. ¿Es posible afirmar esto siendo que sin la reorientación expresada en las Tesis de abril de Lenin, en sintonía con la línea estratégica que previamente había elaborado Trotsky, los bolcheviques no habrían tomado el poder? ¿Es posible afirmar esto viendo la precisión quirúrgica de consignas y de ritmos que fueron guiando la lucha por la conquista del poder -ninguna confianza al Gobierno Provisional, Todo el poder a los Soviets, Fuera los ministros capitalistas, No al desenlace en las Jornadas de Julio, etc.? Para lograr esto, el bolchevismo construyó un partido obrero, no un partido que hablaba en nombre de los obreros. Puso en pie una organización fuertemente centralizada en un período de libertades para el resto del proletariado de Europa, lo que significa que no copió mecánicamente a la clase obrera avanzada y, a la vez, tomó en cuenta todas las etapas que éste tuvo que recorrer. Partido y soviets El historiador se interrogó “¿Cómo… pudo la Revolución de octubre superar la prueba?”. Y se respondió “los bolcheviques vencieron porque combatían bajo la bandera roja y, por más que fuera engañosamente, en nombre de los soviets” (2) . Mucho antes, León Trotsky había respondido a Hobsbawm. “El Partido Bolchevique ha enseñado al mundo entero como se realiza la insurrección armada y la toma del poder. Los que oponem una abstracción de soviets a la dictadura del partido, deberían comprender que únicamente gracias a la dirección de los bolcheviques, lo soviets se elevaron del pantano reformista al papel de órganos del Estado proletario” subrayado nuestro (3) . Alemania “¿Quién pudo imaginar que la victoria del socialismo pudiera producirse (…)” excepto mediante la destrucción total de la burguesía rusa y europea?” Hobsbawm retomó la cita de Lenin sólo para presentar la revolución en Europa como algo utópico: “No había ninguna posibilidad en serio de que estallase una Revolución de octubre, o algo parecido, en Alemania y, por lo tanto, no hubo necesidad de traicionarla”. Lenin pudo no darse cuenta, pero “la Revolución Rusa estada destinada a edificar el socialismo en un país atrasado que no tardaría en arruinarse por completo” (2) . Fatalismo, una vez más. En el caso de Alemania, el levantamiento de las masas en 1918 resiste todas las comparaciones con el de las rusas un año antes. La clase obrera alemana era mucho más poderosa como fuerza social que la rusa y, en este sentido, su revolución avanzó con mucha más determinación, a lo largo del país, que aquella, que buscó su apoyo en el inmenso campesinado ruso. En cuatro días, vertiginosamente, los consejos obreros se hicieron cargo del país y el poder político de la burguesía más poderosa de Europa quedó reducido a la nulidad. La revolución fue aplastada por el gobierno “socialista” que traicionó a la clase obrera apoyando al militarismo alemán, en condiciones determinadas. La joven Liga Espartaco sufrió el asesinato de sus extraordinarios dirigentes, Luxemburgo y Liebknecht, víctimas de lo que Trotsky caracterizó como las “jornadas de julio” en Alemania, en las que, a diferencia de las producidas en Rusia, las masas avanzaron, contra todas las previsiones, en un enfrentamiento prematuro. “En Berlín, como en San Petersburgo, el movimiento revolucionario estaba por delante de las masas atrasadas” (4) . La vigencia del reformismo Hobsbawm no se interrogó sobre el devenir de la revolución porque tenía una conclusión predeterminada: “Los países (constitucionales) de capitalismo desarrollado en los que las revoluciones no estaban en la orden del día (…) la mayoría de los trabajadores organizados, incluso aquellos con mayor conciencia de clase, no solían ser revolucionarios, a pesar de que sus partidarios estaban comprometidos con el socialismo. La situación era naturalmente diferente en países como los de los imperios ruso y otomano, donde cualquier cambio político a mejor sólo se podía esperar que viniera a través de la revolución”. Finalmente, “incluso en los peores tiempos de la crisis, la mayoría de los militantes en el seno de los movimientos obreros se negó a pasar de los partidos reformistas a los partidos revolucionarios” (5) . El historiador rindió culto a la democracia liberal y al reformismo, que habrían ganado la batalla histórica. Sin embargo, la derrota de las revoluciones luegode la Primera Guerra Mundial significó el advenimiento de Hitler en Alemania, de Mussolini en Italia, de Horthy en Hungría (…). El imperialismo y la guerra mostraron que el reformismo ya no tenía un lugar histórico. Solo existían dos opciones: la revolución y la contrarrevolución. Las tendencias reformistas, como la socialdemocracia, argumentando que no querían emparentarse con ninguna de ellas, pavimentaron el camino de la contrarrevolución. Traicionaron a la Revolución de Octubre, fueron cómplices de la derrota de la Revolución Española y entregaron Alemania al nazismo. Los que se presentan como reformistas de hoy son variantes de adaptación a la bancarrota capitalista mundial, fuente constante de crisis y revoluciones. El siglo de la Revolución Rusa aún no terminó. Notas 1. Eric Hobsbawm: Historia del Siglo XX, Crítica, Buenos Aires, 1998. 2. Eric Hobsbawm: Sobre la Historia; ¿Podemos escribir la historia de la Revolución Rusa?, Crítica, Barcelona, 1998. 3. León Trotsky: Bolchevismo y Estalinismo, El Yunque Editora, Buenos Aires, 1973. 4. León Trotsky, Karl Liebknecht - Rosa Luxemburgo, 18/1/1919, www.marxists.org 5. Eric Hobsbawm: Cómo cambiar el mundo, Crítica, Barcelona, 2011.

20 de abril de 2017
#24CongresoDelPO: Con la mirada en el movimiento obrero

El primer dato destacado de este congreso, que entra en la rica historia de la construcción del partido, es su marco. El PO llegó como protagonista de la participación del clasismo en la oleada de luchas y grandes movilizaciones que caracterizaron estos primeros meses del año, por su rol en la ocupación del Conicet; por la heroica ocupación de AGR-Clarín, que forzó el primer paro general del gremio gráfico en décadas y que aún después del desalojo policial lleva 90 días de lucha; por el rol en la huelga docente en todo el país; por su participación en el debate de la crisis industrial y las luchas que desata, especialmente del Sutna; por el despliegue movilizador del Polo Obrero que conmocionó al país, junto al Sitraic de la construcción; por el papel en la Conaduh y la AGD-UBA en la lucha de la universidad; por el papel del Partido para dotar de un carácter movilizador al paro del 6 de abril; por su papel en las grandes huelgas santacruceñas, en el cordón industrial de Rosario, en el conflicto docente neuquino. Al mismo tiempo, conquistas sindicales como la elección de uno de los dos paritarios de la AGTSyP del Subte; los lugares dirigentes en la interna de Aluar Puerto Madryn; la elección telefónica de Mendoza, donde una lista encabezada por una compañera del PO perdió por 36 votos, o el ascenso al segundo lugar en la gran lista antiburocrática que disputará en Foetra Buenos Aires. Y, por supuesto, la lista más importante de todas, que es la Multicolor que le peleará la conducción del Suteba al kirchnerista Roberto Baradel, encabezada por Romina Del Plá, la actual secretaria del Suteba Matanza, como resultado de un enorme reagrupamiento que tiene a Tribuna Docente al frente de 18 de las 38 listas seccionales que disputarán en el gremio más importante de la provincia. De hecho, el congreso decidió volcar todo su apoyo a esta lista en el próximo mes por parte de la militancia de la provincia. El balance de la intervención del partido pudo constatar el progreso en todos los ámbitos del movimiento sindical mediante el método del frente único de clase. Un año de lucha y crecimiento Los debates hacia el congreso se desarrollaron a lo largo de más de tres meses, y el primer tema fue el Informe de Actividades del año transcurrido, votado en los plenarios previos y reafirmado en el debate congresal. Ese informe permitió establecer que los 11 mil compañeros congregados por el partido en el acto de Atlanta en noviembre y los 13 mil convocados el 24 de Marzo en nuestras columnas en todo el país, constituyeron un salto muy significativo en la periferia organizada del partido en agrupaciones sindicales, juventud, Polo Obrero y Plenario de Trabajadoras. Pero, más importante todavía, es que ese salto fue conseguido enfrentando el ajuste de Macri y los gobernadores, en permanente lucha política y delimitación con el “Volveremos” del kirchnerismo, denunciando su apoyo parlamentario a Macri y su participación absolutamente conservadora y retardataria en las luchas populares. Esto, en función de “discutir” el modelo, pero no enfrentarlo mediante un plan de lucha del movimiento obrero, ocupando las fábricas que cierran o las reparticiones que despiden masivamente. Esa batalla tuvo a la Coordinadora Sindical Clasista del PO al frente de movidas muy importantes como la del 9 de agosto de 2016 o la del 20 de diciembre, cuando empezó a incubarse la crisis política y la impasse del gobierno Macri que llevó a las grandes movilizaciones de marzo. Otra dimensión de estos reagrupamientos fueron las columnas independientes en movilizaciones como la del 29 de abril de 2016 y la Marcha Federal, y más adelante en la histórica movilización del 7 de marzo próximo pasado, donde la base de los propios sindicatos convocantes puso en fuga a la burocracia sindical de su palco. La intervención en el imponente paro de la mujer el 8 de Marzo fue precedida por una gran participación y batalla política del Plenario de Trabajadoras en el Encuentro de Rosario, por la unidad del movimiento de la mujer con la clase obrera, como motor de la emancipación de todos los explotados en la lucha por su propio gobierno. Nueva etapa Estas movilizaciones -caracterizó el congreso- han abierto una nueva etapa del gobierno Macri, de tipo convulsiva. Son un salto en la reacción popular contra el ajuste y han puesto a prueba cada semana la capacidad de contención de la burocracia sindical y del trío papal de organizaciones sociales cooptadas. Impulsamos el paro activo nacional y un plan de lucha, pero no para transformar a la izquierda sindical en un grupo de presión de sectores disidentes de la burocracia pejotista o kirchnerista, sino como perspectiva a partir de las luchas reales. Hemos votado el planteamiento de un congreso de bases de todos los sindicatos, con delegados electos y mandatados en asamblea para discutir un plan de lucha y un programa de los trabajadores. Esta consigna, adoptada a mediados del año pasado en Racing por la Conferencia de la CSC-PO, renueva su vigencia por la revuelta del 7 de marzo, la huelga docente y todo el ascenso de las luchas. El congreso lanzó una campaña por 35% de aumento, salario equivalente a la canasta familiar y paritarios electos en asamblea, por la ocupación de toda fábrica que cierre y el reparto de horas de trabajo sin afectar el salario. Es decir, un pliego de consignas para que la crisis la paguen los capitalistas. Al mismo tiempo, el Partido Obrero interesará a todo el activismo combativo en la propuesta de articular la participación en las luchas con el planteamiento político y electoral, mediante un congreso del movimiento obrero y la izquierda (CMOI), previo acuerdo de listas comunes, de una política y un programa para enfrentar a todas las corrientes de la coalición del ajuste. La campaña por el CMOI, pavimentará una gran participación de activistas en las listas y promoverá la elevación política de los luchadores fabriles, de la mujer y juveniles. El primer y urgente paso: la convocatoria del FIT a un acto internacionalista de los luchadores el 1° de Mayo. La incorporación de destacados dirigentes obreros y del movimiento de la mujer al Comité Nacional del Partido promoverá la experiencia dirigente de nuevos cuadros y reforzará decisivamente nuestra capacidad de intervención y crecimiento en la etapa que se avecina. Foto: Javier Entrerriano

20 de abril de 2017
Audiencia pública en la Legislatura contra el vaciamiento del Teatro Colón

Es sabido que los trabajadores del Teatro Colón sufren pérdidas en sus condiciones laborales, que van desde el no reconocimiento de la carrera hasta paritarias a la baja y problemas edilicios. Los recambios en las cúpulas directivas o artísticas (Lopérfido, Maximiliano Guerra) responden a un intento de lavar la cara de una gestión que ha vaciado el Teatro, convirtiéndolo en una sala multipropósito y de alquiler. Es por esto que los trabajadores han decidido llevar sus reclamos a una audiencia pública a través de la banca del legislador porteño Marcelo Ramal, del Partido Obrero-Frente de Izquierda. Allí se planteará un espacio de discusión que ha sido vedado a la mayoría de los trabajadores en su propia "casa", y cada sector expondrá sus necesidades más urgentes y la verdadera cara del Teatro. Allí se denunciará la ley de autarquía, votada por el PRO pero también por el kirchnerismo y otros opositores, como la punta de lanza para este vaciamiento; y se planteará la derogación de la misma para recuperar la producción propia del Teatro -poniendo en primer lugar el reconocimiento de los derechos de sus propios trabajadores. La audiencia se realizará el miércoles 26 de abril, a las 18 horas, en el salón Perón de la Legislatura Porteña. Toda la comunidad artística está invitada, ya que es un problema que atraviesan otros teatros de la Ciudad, como el San Martín. Hay que parar a la camarilla empresarial que dirige el Teatro y a la que no le importa destruir un legado histórico en la lírica. Su producción debe ser puesta bajo control de sus trabajadores.

20 de abril de 2017
“Concitaría el interés de los luchadores”
Damian Alessandro · Emanuel Ortiz · Marcelo Arancibia

“La propuesta de un congreso del movimiento obrero y la izquierda, que unifique y dé cauce a las reivindicaciones colectivas de los trabajadores, ya sean económicas, políticas y sindicales, nos parece muy acertada. Lo necesitamos para frenar el ataque antiobrero que el gobierno de Macri y todos los partidos patronales vienen llevando a cabo. El avance sobre conquistas históricas de la clase obrera como los convenios colectivos; en particular en nuestro gremio, que ha sufrido miles de despidos y cierres. La dirección kirchnerista de nuestro sindicato, que dice encabezar la “resistencia”, se ha mostrado incapaz de poner un freno a este avance. Esta burocracia sindical no va más. Y no va más su programa de unidad con las patronales “nacionales”, que son las mismas que despiden y bajan salarios. Ellos dicen, como respuesta a los reclamos obreros, que lo que importa es cambiar el modelo. Estamos de acuerdo. Pero no para volver al kirchnerismo, que nos impuso la precarización y la flexibilidad durante una década, además de la confiscación de Ganancias, que Macri confirmó. Cambiar el modelo significa un programa independiente de la clase obrera, significa unificar al activismo combativo que es el gran protagonista de las luchas en curso, de las cuales AGR, con su ocupación de 80 días, es un emblema; significa romper con el peronismo y poner en pie una alternativa propia de los trabajadores. Creemos que es de suma importancia que la campaña por un congreso de todos los luchadores junto a la izquierda sea tomada por los partidos del FIT, ya que éste se ha vuelto una referencia. Y eso, desde ya, incluye las elecciones y la lucha por conquistar más bancas obreras. Interpack, junto con La Naranja Gráfica, fue un motor de la campaña por llevar a Néstor Pitrola, un gráfico, al Congreso. Un congreso de trabajadores y la izquierda, podría concitar el interés de miles de luchadores”.

20 de abril de 2017
INCAA: importante movilización contra el ajuste al cine

Más de mil personas. entre realizadores, actores, técnicos, trabajadores del instituto y estudiantes de las distintas carreras de artes audiovisuales, se congregaron frente a las puertas del INCAA en rechazo a la profundización del ajuste que busca emprender el gobierno, tras el desplazamiento de Alejandro Cacetta. La jornada se inscribe en una tendencia general a la movilización del sector, que ya había retomado fuerza desde las asambleas y movilizaciones lanzadas por las asociaciones de documentalistas durante febrero y marzo. La convocatoria a una acción frente a la inauguración del Bafici también corresponde originalmente a una iniciativa de los documentalistas para denunciar la condena al cine independiente que representa el actual Plan de Fomento, impulsado por la gestión del renunciado Cacetta. La crisis desatada por las “renuncias” motivó la asamblea masiva que se realizó el jueves santo en el cine Gaumont. Allí, los estudiantes de la Enerc (escuela del instituto de la cual se “renunció” a su director, Pablo Rovito) sostuvieron la necesidad de defender los mecanismos de elección de autoridades conquistados por el movimiento estudiantil, graduados y docentes; y los realizadores presentes extendieron los planteos de democratización a la designación de autoridades del INCAA, incluyendo la necesidad de una reformulación de los planes de fomento, cuya orientación social actual refuerza la apropiación de los recursos del instituto por los grandes conglomerados capitalistas de la industria. Sin embargo, la convocatoria frente a la sede del INCAA no fue impulsada por las resoluciones de la asamblea previa. Asociaciones y sectores que no lograron imponer su orientación en el Gaumont dieron la espalda a las resoluciones. El documento presentado en la puerta del instituto sostiene que “en el cine nacional la grieta no existe” y convoca a “la defensa irrestricta de la ley de Cine, el fondo nacional de fomento cinematográfico completo y la autarquía del INCAA”. La declaración de que “en el cine nacional la grieta no existe” constituye una declaración de defensa del statu quo de la gestión Cacetta y la convivencia de éste con el funcionariado de la “pesada herencia” kirchnerista. Una defensa corporativa que rechaza las denuncias de corrupción del bando que sea. Fomento Circulan fuertes versiones acerca de que el gobierno introduciría modificaciones en la ley de Convergencia Digital metiendo mano en el Fondo Nacional de Fomento Cinematográfico. Dicho fondo se compone con un 10% de la recaudación de las entradas de cine (que, por supuesto, los exhibidores cargan a los espectadores) y un canon que los medios de comunicación deben abonar por la venta de espacios publicitarios. El gobierno analiza eliminar este canon, el cual constituye más de la mitad del fondo nacional de fomento. Se trata de un mega-ajuste. En los pasillos del INCAA se comenta que Cacetta había prometido renunciar en caso de que se eliminase el canon. Los capitalistas reclaman para sí la totalidad de los recursos estatales del fomento, ahora sin siquiera recaudar el canon. Abismos Nosotros sostenemos que no hay grietas sino verdaderos abismos. Por ejemplo, entre “la defensa irrestricta de la ley de Cine”, que nos condena a la designación de las autoridades del INCAA por el Poder Ejecutivo, y la elección democrática de la conducción del instituto por la Asamblea Permanente en defensa del cine. O entre el “Plan de Fomento” para la gran industria que diseñaron Cacetta y sus funcionarios desplazados, así como un verdadero plan de fomento al desarrollo de la creación cinematográfica independiente, discutido por realizadores, técnicos, actores y estudiantes. Entre los funcionarios de ésta y cualquier otra gestión y los trabajadores del Estado, hayan sido designados por la administración que sea, media un abismo salarial equivalente a tres canastas familiares. Entre los mafiosos denunciados por corrupción y la apertura de las cuentas del instituto a los realizadores cinematográficos y los trabajadores del INCAA; entre los realizadores independientes que hacemos malabarismos para producir con escuetos presupuestos y las grandes productoras que con grandes presupuestos negrean técnicos y meritorios en jornadas interminables, hay una distancia como de acá a la China. Los realizadores independientes, los estudiantes, los trabajadores del INCAA, los trabajadores de la industria cinematográfica necesitamos un programa propio para intervenir en esta crisis en defensa del fomento a la creación cinematográfica.