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Prensa Obrera N° 1453

7 de abril de 2017 · 33 notas

Notas de este número

7 de abril de 2017
Piquetes y movilizaciones en todo el país

El contundente paro nacional contó en todo el país con movilizaciones y piquetes del sindicalismo combativo y la izquierda, así como de otros sectores, contra la pretensión de la burocracia sindical que llamaba a "quedarse en casa tomando mate" durante la jornada. Además de los cortes en los accesos a la Capital Federal y el acto que se realizó en Obelisco, el clasismo llevó adelante acciones en la mayoría de las provincias, levantando el reclamo de la necesidad de un plan de lucha con continuidad para quebrar el ajuste del gobierno. De norte a sur En Jujuy se desarrollaron por la madrugada piquetes de la gremial de municipales del SEOM en La Quiaca y Libertador, entre otras localidades; avanzada la mañana, diversas organizaciones marcharon por la capital provincial. La columna del Partido Obrero que marchó por las calles de Salta contó con una importante participación docente. La movilización culminó con un acto en el que habló el diputado nacional Pablo López. Chaqueños y correntinos se congregaron en el puente que une ambas provincias. En la capital de la provincia de Catamarca, el PO realizó un corte en Sarmiento y República, frente a la Casa de Gobierno. El Partido Obrero, el FOL y otras organizaciones se concentraron en la Plaza Independencia de Tucumán. La lucha de los operarios de General Motors contra las suspensiones fue parte protagónica de la jornada en la ciudad santafesina de Rosario, que comenzó con piquetes frente a la planta. De la movilización en Córdoba participaron trabajadores de Coca Cola, que enfrentan suspensiones en la fábrica, y de la planta provincial de Volkswagen, también en lucha contra despidos; así como los partidos del Frente de Izquierda. Se desarrolló primero un piquete en Colón y General Paz y más tarde un acto en las puertas de la casa de gobierno. Se oyó fuerte, junto a la denuncia del ajuste de Macri, la del vaciamiento de la salud por parte del gobernador Schiaretti y el intendente Mestre. La capital mendocina contó con un corte de la CTA Autónoma provincial y organizaciones de izquierda desde las primeras horas de la mañana, del que participó Soledad Sosa, secretaria adjunta de aquella gremial y diputada nacional del PO-FIT. Más tarde, se desarrolló un acto de la seccional de la CTA-A y la CGT frente a la Legislatura. En Neuquén, la jornada arrancó a la madrugada con un piquete en la ruta 7, a las puertas de la fábrica Textil Neuquén, cuyas empleadas vienen dando una fuerte lucha contra despidos. Más tarde, neuquinos y rionegrinos confluyeron en una movilización de 5000 personas en el puente Neuquén-Cipolletti: estuvieron presentes sindicatos en huelga (los docentes de Aten, judiciales, enfermeros), gremiales de docentes universitarios, de ceramistas, de televisión y de prensa, así como organizaciones de izquierda. Estuvo también la Uocra rionegrina. Frente a la represión a los piquetes de la Panamericana, la CTA Autónoma de la convulsionada Santa Cruz (con paros y protestas de estatales, docentes, judiciales, transportistas y jubilados) convocó una manifestación de denuncia a las 18:30 horas. En Ushuaia, el Partido Obrero se movilizó y denunció a la gobernadora Bertone por imponer paritarias por decreto y procesar luchadores. Provincia de Buenos Aires La movilización bonaerense del clasismo contó con actos y piquetes en La Plata, Mar del Plata y Bahía Blanca, entre otras localidades. En Baradero se desarrolló un acto del movimiento de lucha contra la sangría industrial de la ciudad.

7 de abril de 2017
Paraguay: Congreso en llamas, una cortina de humo

El incendio del Congreso no alcanza para hablar de ‘situaciones revolucionarias’ actuales o potenciales, mucho menos en Paraguay -sería más bien un abuso de lenguaje. La maniobra cuasi-golpista del presidente Horacio Cartes para obtener la posibilidad de la reelección por medio de un referendo, despertó naturalmente reflejos defensivos en un país que aún atraviesa por el trauma político de casi cuarenta años de dictadura de Alfredo Stroessner. La ansiedad por seguir manejando el botín del Estado es moneda corriente en sistemas políticos que carecen de una base histórica y social necesaria para sustentar una democracia burguesa. En la última década han elegido transitar ese camino, con éxito dispar, desde el hondureño Manuel Zelaya, el nicaragüense Daniel Ortega, el boliviano Evo Morales, el venezolano Hugo Chávez hasta la argentina Cristina Fernández de Kirchner. Este afán abrumador por la reelección no autoriza, sin embargo, a poner un signo de igualdad en el contenido de cada experiencia particular. El establecimiento de gobiernos de camarillas o de características bonapartistas se traduce en intentos de perpetuación política. Sólo han escapado a esa ‘tentación’ Rafael Correa y Lula da Silvia, que de cualquier modo no se privaron de aprovechar la posibilidad de repetir que les ofrecían las constituciones respectivas de Ecuador y Brasil. La intentona "cartesiana" de Paraguay viene con condimento, como corresponde a la gastronomía del país. Ocurre que al pseudo-golpe del Presidente asoció a una víctima del golpismo, el ex presidente Lugo, incentivado por las encuestas que lo dan al tope de las intenciones de voto en 2018. Se produjo así un romance circunstancial entre el Macri y el equivalente a CFK de Paraguay. Las víctimas de esta maniobra, las tendencias liberales y febreristas, salieron a pelear por su derecho a la pelea electoral por el botín público, sin importarles un bledo el golpe "parlamentario" que orquestaron hace cinco años para derrocar al ex obispo y ofrecer en bandeja la presidencia a un candidato de los colorados. Los choques en Asunción no fueron protagonizados por las masas, sino dirigidos por las víctimas probables del derecho a reelección. Las masas paraguayas, en especial el campesinado pero también la creciente clase obrera, han sido fuertemente golpeadas por el capital sojero en el campo, y por el capital brasileño y norteamericano en la industria. En los últimos cinco años, la economía paraguaya tuvo un fuerte desempeño -liderada por la expansión de la soja, el endeudamiento internacional y las inversiones de Brasil y Estados Unidos. El auge fue determinado, en el plano político, por la represión implacable al movimiento campesino y por el golpe que derribó a Lugo, cuyo frente Guazú gozaba de las expectativas de las masas del campo. En el plano económico ha sido decisivo el bajo costo de la energía paraguaya, derivada de la hidroelectricidad, en contraste con la carestía de la energía de la mayor parte de América Latina y sobre todo de Brasil. La energía barata fue, precisamente, el factor que decidió contra la instalación del pulpo minero del aluminio Río Tinto, luego de una dura crisis política, cuyo monopolio del consumo eléctrico hubiera inviabilizado las inversiones industriales y agrarias del capital extranjero y, en especial, la tercerización de la industria brasileña. El stock de inversiones extranjeras directas (utilidades más nuevos aportes) alcanza al 25% del PBI de Paraguay; entre 2013 y 2015, las inversiones directas crecieron un 230 por ciento. Paraguay se ha convertido en exportador de textiles. La industria ha pasado a representar el 30% del PBI y ha habido una crecimiento significativo del proletariado. El problema, ahora, es la amenaza que representa para este crecimiento el derrumbe de las economías de Brasil y Argentina, y el descenso del precio internacional de la soja. La burguesía paraguaya discute, frente a esto, la necesidad de una apertura comercial más allá del Mercosur, incluso una ruptura con el mismo. Esta podría estar incidiendo en la cuestión de habilitar o no las reelecciones, en especial si se suma a ello la posibilidad de que la crisis iniciada reactive las luchas agrarias con un suplemento obrero en las principales ciudades. Que las llamaradas fugaces del Congreso no impidan ver los factores que serán realmente decisivos en los próximos años en Paraguay: los obreros y los campesinos. Publicado en www.facebook.com/jorge.altamira.ok

7 de abril de 2017
Paro del 6: el clasismo plantó bandera en el Obelisco

La jornada de paro general activo impulsada por el sindicalismo clasista y la izquierda tuvo un punto alto en el acto en el Obelisco, convocado por el Sindicato Único de Trabajadores del Neumático de la Argentina (Sutna), la Asociación Gremial Docente (AGD-UBA), Suteba La Matanza, entre otros, y que reunió a los más granado del gremialismo combativo en el emblemático monumento porteño. La movilización ayudó a darle carácter activo al paro general, que había comenzado de madrugada con los piquetes instalados en las principales ciudades y centros industriales del país y que tuvieron su epicentro en los cortes en los accesos a la ciudad de Buenos Aires y en las principales rutas del conurbano bonaerense, mientras que la burocracia de la CGT llamó a quedarse en casa mateando. Abrió el acto Romina del Plá, secretaria general de Suteba La Matanza, quien señaló: “Necesitamos que los trabajadores que hemos irrumpido en la escena política lo hagamos con independencia política del gobierno, de las burocracias sindicales y de todas las variantes patronales, por eso no podemos poner esperanzas en ninguna variante kirchnerista. Por eso debemos fortalecer a esta nueve corriente de sindicalismo clasista que se fusiona con la izquierda y llevar al triunfo las luchas”. Franco, de la comisión interna de la fábrica Felfort, indicó que se debía “dar pelea para obtener una nueva dirección en los sindicatos” y saludó a los obreros de General Motors, en Rosario, que llevan adelante un plan de lucha contra las suspensiones y despidos. Gustavo Lerer, de la Junta Interna del Hospital Garrahan, dijo que la única grieta es aquella que separa a la clase obrera de los capitalistas. Pablo Eibuszyc, delegado de Foetra y candidato a secretario adjunto para las próximas elecciones, remarcó que el paro telefónico había sido logrado mediante asambleas de base y que ese era el método que defendían para las elecciones en las que habían presentado listas con centenares de candidatos del clasismo. Pablo Viñas, secretario general de la comisión interna de AGR-Clarín, fue enérgico: “Qué alegría encontrarnos en una movilización en un paro general", dijo a la muchedumbre. "Ahí tenés UIA, ahí tenés gobierno de Macri, ahí tenés CGT y CTA: ustedes no querían el paro y acá estamos parando en todo el país contra el ajuste y la represión”. Viñas destacó que se cumplían 80 días de ocupación de la fábrica y que señalaban como método la ocupación ante los despidos y cierre de fábricas. “Queremos un plan de lucha, no terminar acá la lucha. No es un paro de desahogo como dijo el burócrata Acuña, sino que es un paro contra el ajuste del gobierno y de los gobernadores y contra vos, Acuña, que querés dejar pasar el ajuste”. Viñas concluyó recordando la convocatoria a un cacerolazo para esta tarde a las 19 horas. Jorge Adaro, secretario general de Ademys, reclamó que siga el plan de lucha para “torcer la voluntad del gobierno, de los gobernadores y de los empresarios. Seguimos el plan de lucha docente, en la ciudad de Buenos Aires estamos en el día de paro desde que se inició el ciclo lectivo. Tenemos que seguir hasta el triunfo”. Luego, expresaron sus saludos Alfredo Cáceres, de Suteba Tigre, y Marcelo Mache, de Sitraic. Ileana Celotto, secretaria general de AGD-UBA, destacó que llevaban adelante 13 días de paro en defensa de las conquistas del gremio docente universitario. “Pretendían que sea un paro dominguero, pero le hemos dado un paro activo. Y AGD sigue con su plan de lucha y este 11 de abril realizaremos una movilización a Plaza de Mayo”. Eduardo Belliboni, del Polo Obrero, planteó que “el paro activo indica una perspectiva estratégica para la clase obrera, estamos abriendo un camino que debe continuar con un plan de lucha”. Belliboni destacó que el piquete no sólo le brinda el carácter activo al paro, sino que también protege a los trabajadores precarizados de la coacción patronal para evitar que se realice el paro. “¡Viva el paro general!”, concluyó. Finalizó el acto Alejandro Crespo, secretario general del Sutna, que destacó cómo se había cumplido el paro en las fábricas de su gremio en las plantas de Fate, Firestone y Pirelli desde las 22 horas del día anterior. “Y hemos salido a la calle para luchar porque quieren establecer un techo salarial, quieren romper los convenios colectivos de trabajo y por eso necesitamos una dirección política de los trabajadores para acabar con estos planes. El paro de hoy muestra un mandato del pueblo: se tiene que acabar esta política contra los trabajadores”. El acto concluyó con el reclamo generalizado de paro activo nacional y plan de lucha para derrotar el ajuste de Macri y los gobernadores. Foto: Federico Imas

7 de abril de 2017
En Ecuador sí ganó Scioli

Por una diferencia mínima, el domingo 2 de abril, el candidato oficialista de Alianza País, Lenin Moreno, derrotó al opositor de derecha, el banquero Guillermo Lasso. Para algunos, el resultado desmiente que América Latina se encuentre inserta en un nuevo “ciclo” derechista o neoliberal a partir de la victoria de Macri en Argentina, seguida de la destitución de Rousseff, en Brasil y la derrota de Evo Morales en el plebiscito que convocó para obtener el derecho a otra reelección; y la paliza electoral que recibió Maduro en las últimas parlamentarias en Venezuela. El desenlace ecuatoriano estaría justificando entonces la consigna “vamos a volver”. En Ecuador, el presidente Rafael Correa había resignado la posibilidad de disputar una nueva reelección y designado un sucesor. Moreno obtuvo en su país lo que no consiguió su equivalente argentino, Daniel Scioli, ungido por Cristina Kirchner. Ecuador, a partir del domingo 2, se ha convertido en el escenario donde se pondrá de manifiesto la diferencia de gestión de gobierno entre un Macri y un Scioli. Tendremos el lujo excepcional de asistir a un acontecimiento contrafáctico: qué gobierno habría hecho Scioli en contraposición al que hace Macri. De todos modos, no estamos ante una verdadera novedad, porque ya Lula había logrado imponer a su Scioli brasileña, Dilma, la cual había obtenido también su reelección por un margen de votos pequeño, acompañada, en el lugar de vice, por Michel Temer. La política de ajuste violento que aplicó Rousseff le valió una fuerte crisis en el PT, el descontento de los sindicatos y la pérdida del apoyo popular que aún gozaba. Estos factores pavimentaron el camino para la operación golpista que la sacó del cargo. Desde entonces, los congresistas del PT apoyan la mayoría de los proyectos de ley que envía el Ejecutivo de facto. El sociólogo y religioso Francois Houtard, un simpatizante de Correa, destaca (ver Correio da Cidadania) en el activo de la Revolución Ciudadana la caída de la pobreza, que según la Cepal fue del 43 al 29% entre 2006 y 2014, y la salida de la indigencia de dos millones de habitantes. Añade la realización un vasto programa de obras públicas y “avances significativos” en salud y educación. Apunta, sin embargo, que “fueron realizaciones reales pero limitadas en su contenido”. En el período en cuestión, la petrolera Ecuador recibió el beneficio de un precio internacional del barril que superó los 100 dólares. Incrementó también la recaudación fiscal gracias a un cambio en los contratos petroleros: de reparto a servicios, aunque al costo -dice- de un parate en las inversiones extranjeras. Houtard es generoso con su caracterización, porque enseguida señala que Correa llevó adelante una política de expulsión de campesinos de la tierra con la finalidad de establecer una agricultura de exportación. La pobreza rural era, al final del mandato de Correa, del 44%, y la indigencia del 19,5%. La “monocultura de exportación” implicó la destrucción masiva de florestas. Acentuó, asimismo, como en la Venezuela de Chávez, en la Argentina de Kirchner y en el Brasil de Lula, el extractivismo minero. Houtard, repetimos, un proselitista del “socialismo del siglo XXI", destaca también algo fundamental: cuando Correa comenzó a perder el apoyo de los movimientos indígenas y sociales, armó los suyos propios bajo una rigurosa regimentación del Estado. O sea, nada nuevo por aquí ni por allí. Rafael Correa, graduado en Economía en Estados Unidos, mantuvo a rajatabla la dolarización de la moneda que había impuesto el gobierno que le precedió. El nacionalismo ecuatoriano se adaptó a la dependencia monetaria (la forma más extrema de dependencia), mientras los precios de las materias primas estaban en ascenso y las tasas de interés internacionales en retroceso. Por eso no perdió el acceso al crédito internacional a pesar de haberse visto forzado a declarar un defol en 2008 (Stratfor, 8/12/15). China fue generosa a cambio de una garantía en combustibles. La deuda externa ha aumentado en forma significativa. La situación se ha agravado, y podría convertirse en insostenible, como consecuencia del movimiento inverso: caída del precio del barril y un ascenso de tasas de interés en mercados externos. No fue necesario esperar a la asunción de Moreno, el Scioli amazónico, para que empezara el ajuste, pues el gasto público, con énfasis en el gasto social, fue recortado en un 20%, sucesivamente, en 2015 y 2016. Con sus promesas reiteradas de "diálogo", Moreno insinúa la salida del "decisionismo" de Correa y la tentativa de acuerdos con la oposición. Correa debe haber advertido esta perspectiva cuando decidió bajarse del podio hasta 2021 y quedar como reserva última de su Revolución Ciudadana. La izquierda de Ecuador atraviesa una crisis severa, al punto que un sector de ella llamó a votar a Lasso en segunda vuelta, contra la promesa de que liberaría a luchadores populares encarcelados por Correa. Como aún ocurre en toda América Latina, la izquierda no ha desarrollado una caracterización adecuada del nacionalismo burgués: es seguidista de él y se pasa al otro campo cuando la expectativa se convierte en decepción. No ha sido capaz de desarrollar un método de independencia política del nacionalismo, porque tampoco es la expresión o la herramienta de un proletariado consciente. Tampoco advierte el carácter de conjunto de la crisis por la que atraviesa el capitalismo y sus Estados. Busca los intersticios de una salida progresista, cuando se trata de desarrollar una orientación de poder obrera y socialista. Publicado en https://www.facebook.com/jorge.altamira.ok/posts/723786771135520

7 de abril de 2017
Paro del 6, mandato de lucha contra el ajuste
Redacción

El paro general del 6 de abril ha sido un mazazo de la clase obrera contra el plan de ajuste. El paro masivo derrotó no sólo la campaña del gobierno, sino la complicidad de la llamada oposición política -Massa, Stolbizer, el pejotismo y el propio kirchnerismo, que optaron por el silencio o la hostilidad. Los piquetes volvieron a jugar su papel como complemento esencial de apoyo al desarrollo de la huelga. Apoyándose en ellos, una importante fracción de la clase obrera pudo sumarse al paro, en un país donde el 75% de los lugares de trabajo carece de organización gremial. Que la burocracia sindical los haya desalentado y, en algunos casos, repudiado, delata a una camarilla que actúa en función de destruir la naturaleza de clase de los sindicatos. El paro masivo, activo por la acción del clasismo y la izquierda, ha dejado un mandato claro. Llamamos a impulsar la deliberación y el pronunciamiento en todos los sindicatos por un paro activo nacional de 36 horas y un plan de lucha hasta quebrar el plan de ajuste. Llamamos a poner en pie un congreso del movimiento obrero y de la izquierda, para extender la batalla en defensa de las conquistas históricas y construir una alternativa política de los trabajadores. Tomemos este mandato en nuestras manos. Foto: Ignacio Smith

7 de abril de 2017
Repudio a la represión contra los cortes
Corresponsal

El gobierno de Macri intenta “disciplinar” a los trabajadores y el pueblo para hacer pasar su ajuste. En el día de hoy, a primeras horas de la mañana, la Gendarmería reprimió brutalmente con perros, carros hidrantes y gases, a trabajadores y trabajadoras, docentes, estudiantes e integrantes de Organismos de Derechos Humanos que se encontraban realizando un corte en Panamericana y 197, en el marco del paro nacional. El subsecretario de Seguridad, Eugenio Burzaco, en persona comandó la represión a pesar de que ya se había liberado un carril. Entre los que se estaban manifestando hay decenas de heridos que tuvieron que ser hospitalizados y, por lo menos, seis detenidos que fueron trasladados al Destacamento de Gendarmería en Pacheco. En el acceso Oeste, la policía detuvo a siete compañeros que se dirigían al piquete extorsionándolos con liberarlos sólo si se levantaba el corte, mientras que en el puente Pueyrredón la gendarmería le tiró gas pimienta a un grupo de docentes de Ademys cuando intentaban alcanzar al resto de los compañeros. La represión también se hizo sentir en Callao y Corrientes cuando había finalizado el corte y los manifestantes marchaban hacia el Hotel Hilton. Los manifestantes fueron reprimidos con gas pimienta, una compañera sufrió fractura expuesta en dos dedos y se le practicó cirugía de urgencia, otros fueron atendidos en el Hospital Santa Lucía y una compañera fue detenida y trasladada a la comisaría 5ª. El brutal ajuste contra el pueblo trabajador llevado adelante por el gobierno macrista y los gobernadores arrastra a la miseria a miles en todo el país. Los hechos del día de hoy fueron precedidos por una campaña de demonización contra la lucha de los trabajadores y el pueblo en la mayoría de los grandes medios de comunicación con el objetivo de “legítimar” la represión. Esta jornada de paro que se expresó en las calles con decenas de cortes y movilizaciones en todo el país, es un derecho conquistado por nuestro pueblo tras años de lucha. Repudiamos la brutal represión llevada adelante por la Gendarmería, reivindicamos el derecho de los trabajadores y el pueblo a luchar por sus derechos, exigimos la inmediata liberación de los/as detenidos/as y hacemos responsable al gobierno nacional y provincial por la integridad de todos los compañeros. Asociación de ex Detenidos Desaparecidos (AEDD), Asociación de Profesionales en Lucha (Apel), Coordinadora Antirrepresiva por los Derechos del Pueblo (Cadep), Centro de Abogados por los Derechos Humanos (Cadhu), Centro de Profesionales por los Derechos Humanos (Ceprodh), Colectivo Memoria Militante (CMC), Coordinadora Contra la Represión Policial e Institucional (Correpi), Asociación por la Defensa de la libertad y los Derechos del Pueblo (Liberpueblo), H.I.J.O.S Zona Oeste.

7 de abril de 2017
Venezuela: Del autogolpe al golpe

La marcha atrás en el autogolpe promovido por Nicolás Maduro es una indicador de la grieta y división que impera en el campo oficialista venezolano. Esa situación atraviesa todos los estamentos del Estado, desde el Poder Judicial, pasando por el Poder Ejecutivo y la burocracia estatal hasta las propias fuerzas armadas. Maduro ha tratado de disimular ese hecho, en especial, intentando exhibir un respaldo cerrado e incondicional de los militares al régimen bolivariano. Lo cierto es que el paso dado por la fiscal general de Venezuela, Luisa Ortega, con declaraciones explosivas condenando el autogolpe -al que calificó de “ruptura del orden constitucional”-, sólo se puede explicar por un guiño de la cúpula militar en este contexto de enorme fractura dentro del chavismo. Si Maduro hubiera persistido en la virtual disolución del Parlamento, esto hubiera acelerado un golpe militar. Ya hubo ultimátums militares en el pasado, como el que obligó al régimen bolivariano a reconocer el resultado de las últimas elecciones legislativas, donde la oposición conquistó una mayoría abrumadora en dicho cuerpo. Descomposición El auto-golpe de Maduro se ha convertido en un bumeran, ha precipitado el colapso del gobierno y ofrece la justificación a los militares para su derrocamiento. Maduro conserva la ilusión infundada de que puede maniobrar y seguir prologando su mandato y volviendo al estadio previo al autogolpe. No hay retorno posible. Maduro, a través del autogolpe, ha terminado escupiendo para arriba y pavimentando el terreno para su desplazamiento. Este “autogolpe” y el recule posterior es el punto culminante de un descomposición cada vez más amplia y notoria del régimen bolivariano. El régimen plebiscitario de Chávez, que revindicaba para sí la masividad del voto popular, se ha ido convirtiendo en un régimen de facto, que gobierna por decreto, con un rechazo mayoritario de la población y violentando la mayoría de la Asamblea Nacional ganada por la derecha en forma abrumadora en las ultimas elecciones. El autogolpe se da en el marco de una agudización insoportable de la desorganización económica. El desabastecimiento, la carestía incontrolable que llega al 500% anual, la desvalorización de los salarios como consecuencia de ello, están haciendo estragos en gran parte de la población venezolana. A pesar de la escasez de alimentos y productos de primera necesidad -que son en su abrumadora mayoría de origen importado-, el gobierno de Maduro viene reservando las divisas para el pago de la deuda externa. El chavismo ha pagado escrupulosamente, hasta ahora, los vencimientos de capital e intereses a los fondos internacionales, a costa de crecientes penurias populares, un freno al gasto de mantenimiento y a las inversiones de PDVSA y de la infraestructura estatal y, de un modo general, de los insumos importados, lo que ha redundado en una progresiva paralización de la producción y en un defol con los acreedores locales. Empresas extranjeras de servicios tecnológicos han salido del país. Las operaciones comunes con empresas extranjeras están congeladas. La suma de la deuda externa de PDVSA y de la administración nacional es de alrededor de 80 mil millones de dólares, sin considerar la deuda con China, que es pagada con exportación de crudo y, que por lo tanto, no reporta ingreso de divisas. Este descalabro no ha sido un obstáculo para que Maduro persista en esta orientación, que se empeña en preservar a fuerza de nuevos ajustes y devaluaciones. Desde comienzos del año pasado, el gobierno lanzó un paquete de iniciativas económicas en lo que llamó “Agenda Económica Bolivariana”. Los discursos contra la “guerra económica” ofician como pantalla, mientras Maduro viene otorgando nuevas concesiones y prebendas al capital, que van de la mano de un ataque en regla al bolsillo popular. Entre las medidas económicas sobresalen la fuerte devaluación de la moneda, la mayor apertura económica al capital extranjero en distintas áreas, las mayores facilidades a sectores empresariales, sobre todo exportadores. Además de un mayor endeudamiento, subsidios a empresarios para la producción local, acompañado de liberación de precios, la fuertísima depreciación del salario mediante la inflación y congelamiento en la discusión de los convenios colectivos. Apenas tres días antes de la disolución del Parlamento, el gobierno anunció una mayor “flexibilización cambiaria”, que no es más que una envoltura elegante a una nueva y drástica devaluación. Esta política de seducción al capital, sin embargo, no ha servido para revertir la desorganización economica ni la fuga de capitales, ni el sabotaje empresario. El gran capital internacional toma distancia del régimen y presiona por acelerar el desenlace de la crisis política. El autogolpe fue precipitado por la intención del gobierno de privatizar las operaciones de PDVSA sin pasar por el control parlamentario-o sea por decreto. Este golpe en favor de los pulpos termina de destruir la principal bandera que reivindicaba para sí el chavismo. Militarización Los últimos episodios colocan más que nunca a las Fuerzas Armadas como árbitro de la situación política. Este proceso fue pavimentado por el chavismo. La militarización creciente del Estado fue alentada y justificada con el argumento de que se trataba de una militarización “ bolivariana”. Este proceso, sin embargo, no fue progresivo sino reaccionario. Históricamente, estos gobiernos de facto han presidido las transiciones entre un régimen político y social y otro. El recule del gobierno va a acentuar el ritmo de la transición. Se van a profundizar las presiones internas y externas para precipitar un desenlace. Por lo pronto, la oposición fragmentada y de capa caída, ha recuperado aliento y ha puesto en marcha un plan de acciones callejeras, con el apoyo de la Iglesia que ha llamado a la “desobediencia civil” contra el regimen. La Asamblea Nacional, a su turno, activó el proceso de remoción de los siete magistrados del Tribunal Superior de Justicia que emitieron la sentencia con la que intentaron atribuirse los poderes del Parlamento.Por su parte, a nivel internacional, aunque no existe homogeneidad en el punto, el secretario general de la OEA, con el apoyo de algunos de sus países miembros -incluido el gobierno argentino y la mayoría del peronismo que apoya la ‘gobernabilidad’ de Macri-, plantea la aplicación de la “cláusula democrática” contra Venezuela. Esto significa declarar a Venezuela oficialmente en defol, porque quita respaldo legal internacional a cualquier préstamo o financiamiento que solicite el gobierno de Maduro, e incluso a sus operaciones comerciales. Estamos en presencia de la mayor de las hipocresías: el golpista Temer, el régimen paraguayo que destituyo, en su momento, al presidente Lugo, así como los que lo mancaron, aparecen como defensores de la democracia. Esta en marcha un “cambio de frente de la burguesía. La derecha alienta una salida golpista, con mas razón si tenemos en cuenta el fracaso en su tentativa por hacer prosperar el referéndum revocatorio y el fiasco de la mediación papal tendiente a buscar una fórmula de compromiso. Qué la derecha quiere enfrentar el autogolpe de Maduro con un golpe propio alcanza para mostrar que las apelaciones a la democracia no pasan de la pura demagogia. La derecha tiene un largo historial de golpes fracasados contra el chavismo, por lo que ahora sabe que debe apelar al concurso de un sector clave del régimen como son las Fuerzas Armadas para poder lograr su propósito. La clase obrera y la izquierda En Venezuela hay una crisis de poder irreversible: una definición de la situación política depende de una salida de poder. El reconocimiento de una crisis de poder significa que el poder oficial del chavismo es un espectro, cuyo recurso último de defensa no es la movilización popular, que no quiere ni podría realizar, sino que se asienta en una esperanza cada vez más lejana, en un respaldo de las Fuerzas Armadas. La oposición de derecha, por su lado, ya se encuentra llamando a un golpe militar para implantar su salida ‘democrática’. Es necesario explicar este cuadro político a los trabajadores para explotar este momento de la crisis y las etapas subsiguientes de ella para desarrollar una alternativa socialista de la clase obrera. La izquierda y la clase obrera deben emerger como un factor político independiente en la crisis del país que esta polarizada políticamente por la burguesía. Esto habla de la actualidad de la batalla por la convocatoria de un congreso de trabajadores, motorizado, en primer lugar, por el movimiento obrero combativo y la izquierda para aprobar un programa y una salida obrera frente a la crisis nacional: luchar contra el desabastecimiento, promoviendo la constitución de asambleas populares que elijan comités de control y gestión para evitar los negociados y el control obrero en los lugares de trabajo Asambleas fabriles y sindicales para reclamar la convocatoria a paritarias y la imposición del ajuste automático de los salarios frente a la inflación. Terminar con el flagelo de la desocupación y la tercerización que es impulsado por las patronales a caballo de la crisis, planteando la incorporación de todo el personal a planta permanente y el reparto de las horas de trabajo existentes sin disminuir salarios. La fuga de capitales plantea el problema de la nacionalización de la banca y del comercio exterior, bajo control directo de las asambleas obreras y, en primerísimo lugar, la suspensión del pago de la deuda externa. En oposición al autogolpe y salidas democráticas de derecha y golpistas, llamamos a la izquierda y al movimiento obrero combativo a discutir e impulsar la convocatoria de una Asamblea Constituyente por parte de un gobierno de trabajadores.

7 de abril de 2017
Santa Cruz: por un congreso de trabajadores

A estas horas, la provincia de Santa Cruz está literalmente ocupada por sus trabajadores y casi no existe sector de la clase obrera que no se encuentre movilizado. Los docentes -Adosac- ocupan el Ministerio de Economía en medio de una sucesión de huelgas semanales frente al provocador 3% que el gobierno ofrece en las paritarias, la falta de pago de los salarios de febrero y marzo, y el derrumbe de la infraestructura escolar -que ha suscitado, a la vez, la movilización de los padres. Los empleados de la Justicia acampan ante el Tribunal Superior de Justicia, en una lucha que lleva más de un mes ante la falta de pago de los salarios y la anulación de la conquista del enganche con los reajustes que obtiene la Corte Suprema. Los jubilados han conformado la agrupación Jubilados Unidos y ocupan la Caja de Previsión por el no pago de jubilaciones y la imposibilidad de usar la obra social (La endeudada Caja de Servicios Sociales no es aceptada en muchas clínicas y farmacias porque dejó de pagar los servicios). Los trabajadores de la Uocra afectados al inicio de las represas (1.300) están inmovilizados por un fallo ambiental. Los trabajadores de Río Turbio sufren la ofensiva de despidos y retiros voluntarios, mientras esperan la reactivación de la mina. Por si esto fuera poco, una catástrofe climática se ha desencadenado en el norte de la provincia. Un ajuste por doble vía Santa Cruz es el caso extremo de lo que está viviendo el país. El gobierno nacional (Cambiemos), a través de su ministro Frigerio, ha pontificado que “Santa Cruz debe hacer su ajuste, así como lo hizo Tierra del Fuego”. Ajuste significa validar el miserable 3% a los docentes, en línea con la liquidación de la paritaria nacional docente, el presentismo y el aumento a la baja que hoy el gobierno nacional le quiere imponer a los docentes -y es el que en estos momentos están aplicando los propios intendentes de Cambiemos en los municipios que dirigen. Pero no es sólo ajuste, sino un plan de colonización política. El gobierno nacional habría hecho saber a la provincia que sólo habilitará el endeudamiento si la provincia cumple con cuatro condiciones: 1) traspaso de la Caja de Jubilaciones a la Nación -fruto envenenado de la Ley de Reparación Histórica a los Jubilados, lo que supone anular derechos jubilatorios en aras -dice la ley- de “colocar a todas las provincias en pie de igualdad en materia previsional”; 2) baja del gasto público, invocando el alto número de trabajadores estatales en la provincia; 3) cambio del Régimen de Coparticipación hacia los municipios, en la línea de favorecer a aquellos en manos de Cambiemos; 4) derogación de la ley de lemas -antidemocrática hasta la médula, pero que el gobierno entiende sería la llave de una eventual victoria electoral de su coalición en la provincia. Es decir: el gobierno nacional está lanzado a una extorsión política sobre la provincia que significa el arrasamiento de conquistas históricas de los trabajadores. No es casual que Costa y otros dirigentes de Cambiemos (UCR, Coalición Cívica) brillen por su ausencia en la crisis desde el momento que no quieren que salga a luz su complicidad con la política de tierra arrasada del gobierno nacional. El gobierno provincial tiene su propio sendero de ajuste, como lo revela su ofensiva descarnada sobre los trabajadores, expresado en el ataque a los docentes por tener el salario “más alto del país”, la denuncia a los estatales por el “exceso de plantilla” o en la decisión de cagarse en el ingreso y la obra social de un jubilado. Claro que en medio de esta crisis terminal Alicia Kirchner. se otorgó a sí misma y sus funcionarios un importante aumento de sueldos desde el 1° de enero pasado. Ahora, ha llamado a un “acuerdo social” que es una mascarada para ocultar la ofensiva contra el pueblo. El único acuerdo social que deben impulsar los trabajadores es el que se está gestando en la propia lucha con los padres, estudiantes y con la empobrecida clase media, para impedir la catástrofe actual y llevar adelante todas las medidas que permitan que la crisis la paguen quienes la provocaron. ¿Dónde están los recursos? La gobernadora ha dado una conferencia de prensa (y ha quedado sitiada por los trabajadores en la Casa de Gobierno durante varias horas) planteando que la provincia está quebrada, con un déficit de 6.713 millones de pesos para este año. Invocó la pérdida de 702 millones de regalías petroleras por la baja del crudo y de la producción, la eliminación de los reembolsos por exportaciones desde los puertos patagónicos, la caída de un 10% de los impuestos por caída de la actividad y de la coparticipación. ¿Se le puede creer? No. Las cuentas públicas han sido un secreto de Estado a lo largo de los 26 años en los que se han sucedido las administraciones K. ¿Acaso no han sido los que fugaron de Santa Cruz los 1.200 millones de dólares, fondos obtenidos por la complicidad en la privatización de YPF, jamás rendidos? ¿Acaso no estamos en la provincia de los Lázaro Báez y del afano inconmensurable de la obra pública? Los propios medios informan de la llegada de fondos a Santa Cruz cuyo destino se ignora. Por si fuera poco, el kirchnerismo bloqueó en la Legislatura un proyecto de ley de acceso a la información pública. Santa Cruz es una provincia rica -tiene minas de oro y plata que están entre las más importantes del país, además del petróleo, recursos que están siendo vaciados sin perspectiva alguna. Los trabajadores deben hacerse cargo Los trabajadores de Santa Cruz han hecho lo inimaginable en materia de lucha para acceder a lo más elemental: que les paguen los salarios adeudados. Sin embargo, el colapso actual indica que están frente a un desafío mayor. La bancarrota en curso reclama medidas elementales de control para garantizar lo más básico: que se paguen los sueldos, que funcione la obra social, que se garanticen los puestos de trabajo, que se indemnice a los damnificados del norte. ¿Cómo? No se puede perder un solo minuto sin explicar de manera clara y sencilla cómo se sale de la situación actual, qué medidas fundamentales debe adoptar el movimiento obrero en lucha para dar vuelta la situación. En términos claros, supone movilizarse para reclamar el envío urgente de fondos de coparticipación que el gobierno de Macri le retacea a la provincia y, a la vez, controlar todas las fuentes de ingreso de que dispone la provincia -que el gobierno de Alicia K maneja en absoluto secreto- para cubrir lo indispensable que es la defensa de la vida de cada compañera o compañero. Esto plantea una gigantesca operación de control de los trabajadores sobre los resortes básicos de la economía: la apertura de las cuentas públicas y el control por una comisión electa y revocable de trabajadores de todo el movimiento económico y financiero del Estado; la incautación de las regalías petroleras, con el mismo método; la incautación y control de los fondos coparticipados por el Estado nacional -sobre los montos girados hay diferencias sustanciales entre lo que plantea el gobierno nacional y el provincial; el control de las importaciones y exportaciones desde los puertos de la provincia; el control del funcionamiento del sistema impositivo, lo que hará saltar a luz el armado de la evasión desde el propio Estado; el control de los trabajadores en el mismo sentido en los municipios, en las represas y en Río Turbio; la apertura de los libros de la banca y el control de sus operaciones con el Estado. Es sabido que el Estado es la gran fuente de negocios o beneficios del empresariado y es allí donde el trabajador debe meter mano, porque allí anida el corazón del vaciamiento de los recursos públicos. Por un congreso de trabajadores Planteamos la convocatoria al conjunto de organizaciones en lucha a un congreso de trabajadores para debatir y poner en marcha un plan de emergencia que ofrezca una salida propia e independiente frente a la crisis. Foto: Gabi Ance

7 de abril de 2017
Docentes Universitarios: mañana habrá clases públicas en Plaza de Mayo

Con 72 horas de paro y cientos de clases públicas en las facultades culmina una nueva semana de lucha en la UBA por el 35% de aumento salarial, para que no haya más docentes que trabajan gratis, por la aplicación del convenio colectivo de trabajo para terminar con la precarización laboral. La AGD, que se ha pronunciado desde el año pasado en cada asamblea por un plan de lucha y un paro activo nacional, terminó la jornada formando parte del acto clasista en el Obelisco el día del paro dominguero y aislado de la CGT y las CTA. Junto al Sutna, Ademys, Sitraic, los Suteba multicolor, AGR y un sinnúmero de comisiones internas antiburocráticas y clasistas, desde la experiencia y recorrido de cada uno, apostamos a que, sólo con los trabajadores en la calle y superando a la burocracia sindical, podremos quebrar la ofensiva del gobierno. Con trece días de paro de la docencia universitaria organizado por la Conadu Histórica y frente a la ausencia de respuesta por parte del gobierno, la asamblea de AGD decidió profundizar las acciones. Por nuestro salario y en defensa de la universidad pública llevamos a la UBA y a todas nuestras clases públicas el martes 11 a la Plaza de Mayo. Una respuesta completamente distinta a la de la burocracia de la Conadu Yasky que, en sintonía con la colaboración al ajuste que viene dando el kirchnerismo en las provincias que dirige y en el Parlamento, no sólo levantó acciones hasta fines de abril sino que intenta frenar la lucha con una promesa para 2019. Pero el ataque a los docentes no es aislado. El gobierno quiere imponer techos paritarios a todos los trabajadores y avanzar contra las condiciones de trabajo. Por eso, y más allá del conflicto docente, desde la agrupación Naranja entendemos como urgente que desde los sindicatos clasistas, las organizaciones de trabajadores antiburocráticos y la izquierda nos convoquemos para discutir un programa de acción para quebrar el ajuste de Macri y sus socios. Lo necesitamos los docentes, los gráficos, todos. Nuestro aporte, en lo inmediato, será ir al centro del poder político a defender nuestros salarios y a la universidad. En unidad con los estudiantes y la Fuba llenaremos de clases la Plaza de Mayo. #LaUbaEnPlazaDeMayo.

7 de abril de 2017
OPINION: La crisis y la izquierda
Daniel Raichijk · delegado de Canal 13/TN

Inflación, tarifazos, aumentos en transporte, alquileres y alimentos. Miles de despidos que día a a día van horadando el tejido social y una precarización laboral que golpea al trabajador registrado (y mucho más a millones de trabajadores informales) señalan no solo una coyuntura muy preocupante, sino más bien una continuidad que se profundiza en crisis y más crisis. Continuidad en la cual el capitalismo viene moviéndose cíclicamente con una matriz bien definida: seguir acumulando riqueza en un poder concentrado en manos de unos pocos. Venimos de 12 años de un Estado "más presente" con ciertos rasgos distributivos, pero adormecedor y rector. Disciplinando con el "dar" y frenando con el asistencialismo todo tipo de reacción y resistencia ante tanta concentración de riqueza y corrupción. Hoy este mismo capitalismo necesita otros mecanismos para seguir su derrotero de obtener más ganancias a costa de más pobreza. Hoy nos movilizamos, hoy como ayer y como siempre luchamos. Desde las bases gremiales se hace imperiosa la derrota de la burocracia sindical, brazo imprescindible de las clases dominantes quienes fomentan la existencia de sindicalistas-empresarios, convertidos en pares de los patrones, sentados en la mesa del reparto. Revertir este panorama es sin duda una ardua tarea. Tarea que necesita estar enmarcada y contenida, en su faz política, por una izquierda clasista sólida. Una izquierda clasista que ocupe un rol político que esté a la altura de estas luchas, con debate y discusión, sin internismos que debiliten su imagen hacia el afuera, "peleas" que alimentan la desconfianza y que sirven solamente para lograr ciertos protagonismos en una boleta, sea sindical o electoral. Los miles que luchamos día día contra las patronales por una sociedad más justa necesitamos un Frente de Izquierda que se muestre en la calle y en el Congreso, en las fábricas y en las universidades como un solo puño, golpeando contra el ajuste.

7 de abril de 2017
Los docentes siguen de pie

A cinco semanas de huelga en la provincia de Buenos Aires, la gobernadora María Eugenia Vidal no ha logrado su objetivo de doblegar a la docencia. Es decir, los paros y el conflicto siguen, a pesar de que la dirección celeste de Suteba ha puesto en marcha un operativo de desmonte de la huelga general que conmueve a la provincia. Efectivamente, por medio de una encuesta individual con resultados manipulados, en contraposición al método de las asambleas y los plenarios de delegados con mandato que exigió la Lista Multicolor, Baradel ha anunciado que pasarían a paros de 24 horas rotativos todas las semanas. Este recule de la dirección de Suteba ocurre cuando la gobernadora, también ella desgastada por los 20 días de paro, perdió los estribos y comparó a los maestros y profesores con las mafias de la Bonaerense, cómplices del narcotráfico: “Así como un día la Bonaerense no dio para más, esto tampoco da para más. Estoy dispuesta a estar meses con esto y trabajar con los docentes que no están afiliados” (Perfil, 4/4). Peor aún, Vidal ha aplicado descuentos masivos incluso a los docentes que no realizaron las medidas de fuerza, cuando la Justicia le fijó la obligación de abstenerse de esa práctica en todos los casos. Lo propio vale para la convocatoria de la paritaria nacional docente, que otro fallo reciente establece que el gobierno debe convocar en el plazo de cinco días hábiles. El ministro Bullrich ya adelantó que desconocerán el fallo y que, como antes hicieron con los jueces del fuero laboral -que declararon ilegal la no homologación de la paritaria de los trabajadores bancarios- también van a recusar a la jueza. A pesar de la decisión del gobierno de Macri y de los gobernadores de todos los signos de imponer a los maestros una paritaria a la baja del 19 por ciento, de convertir a la docencia en una víctima para golpear al conjunto del pueblo trabajador, Baradel pone la otra mejilla : “Si la gobernadora seriamente cumple con el fallo de devolver los descuentos de los días de paro y con sentarse a negociar con una propuesta superadora, podemos abrir un impasse y vamos a poder resolver el conflicto”, aseguró. Plenario de delegados por la continuidad de la huelga Recién el viernes 7 de abril los gremios bonaerenses darán a conocer cómo continuarán las medidas de fuerza. Pero la docencia no ha esperado su anuncio: para repudiar los descuentos compulsivos, ese mismo día habrá paro convocado por las asambleas de los Suteba multicolores, pero también de por lo menos una decena de seccionales dirigidas por el baradelismo, que ante la presión de sus bases ha convocado a una jornada de lucha con paro en repudio de las exacciones ilegales dispuestas por Vidal. La huelga resiste y la docencia tiene sobradas reservas para continuar esta lucha. Los Suteba multicolores reclaman la convocatoria de un plenario de delegados con mandato de todos los turnos de las 21.000 escuelas bonaerenses que tomen en sus manos la huelga hasta obtener los 15.000 pesos de básico que reclamamos. Ctera debe convocar a la huelga nacional En Santa Cruz, los docentes agremiados en el combativo Adosac han resuelto dos semanas de 120 horas de paro, ante la afrenta de Alicia Kirchner de resolver un aumento del 3 por ciento, mientras adeuda el pago de sueldos atrasados. En Neuquén sigue la huelga con 72 horas, luego de parar masivamente el 6 de abril con cortes de puentes. En Entre Ríos también se ha profundizado el conflicto, y en Buenos Aires sigue abierto sin solución. Ctera debe romper la tregua que anunció el día de la Marcha Federal ante 400.000 docentes y convocar a la huelga general, para garantizar el triunfo del reclamo de las 18 provincias en lucha. Ctera fue incapaz de convocar un paro nacional en el décimo aniversario del asesinato de Carlos Fuentealba, lo que le valió a la secretaria general, Sonia Alesso, la desaprobación de una multitud ese día en el acto principal realizado en Neuquén. Los docentes le gritaron “ Ctera escucha, queremos plan de lucha; Pare, Ctera, pare”. La secretaria general culminó su disertación a los tres minutos. En Buenos Aires, en Santa Cruz, en Neuquén, en todo el país, necesitamos una nueva dirección para que ganen los docentes.

7 de abril de 2017
[Editorial] Un primer balance del paro nacional

La masividad del paro nacional de este jueves 6 debe ser especialmente valorada por dos razones. En primer lugar, porque debió enfrentar a un gobierno que desató una fuerte campaña rompehuelgas, de cara a la escalada de luchas que se vienen registrando desde la ocupación de AGR-Clarín hasta hoy. En pocas semanas, el gobierno Cambiemos retiró la personería gremial del sindicato del Subte y amenazó con lo propio a los docentes, en el afán de imponer una paritaria del 18% y en cuotas. También anunció “voluntarios” para reemplazar a los maestros en huelga, mientras desataba una furiosa campaña mediática para culpar a la docencia de un derrumbe de la educación pública que han perpetrado todos los gobiernos de las últimas décadas, en aras de su privatización. La concentración del 1A, propalada por redes sociales mucho más costosas que los micros que rentan las organizaciones populares para sus marchas, tuvo como eje el ataque a la huelga docente y, en general, a la protesta social contra el gobierno. A pesar de esta virulenta campaña del gobierno, todo un sector de la clase media acompañó el paro. A esta escalada oficial se sumó el vaciamiento del paro, en términos de acción y de programa, por parte de sus propios convocantes. El triunvirato cegetista, que había sido abucheado en Plaza de Mayo por su negativa al paro nacional, terminó convocando a desgano una jornada dominguera, sin programa definido ni perspectiva de continuidad. Para subrayar este trabajo de erosión del paro, se encargaron de convocarlo a un mes vista, librando a su suerte a las huelgas docentes, a la ocupación de AGR y otras luchas. En esa línea, una fracción de la burocracia fue todavía más lejos y cerró paritarias a la baja en vísperas del paro, como ocurrió en Comercio y UPCN Buenos Aires. El mapa del carnereaje explícito al paro tuvo en la primera fila a Armando Cavalieri, con supermercados abiertos, a los gastronómicos de la Ciudad de Buenos Aires, a los petroleros de Neuquén y a Uatre, del macrista Venegas. Activo y con piquetes A despecho de esta orientación liquidadora, y bajo la presión de las luchas en curso -en primer lugar la de los docentes-, se abrió paso una tendencia a imprimirle un carácter activo a la jornada del 6. En Córdoba, en Tucumán, en Mendoza y otras capitales tuvieron lugar actos, marchas y piquetes, en algún caso con la participación de las centrales obreras. Los piquetes de los municipales jujeños se extendieron a los grandes centros industriales del interior provincial; del mismo modo, el movimiento obrero combativo de Río Negro y Neuquén confluyó en una marcha masiva sobre el puente que une a ambas provincias. En Tucumán, activistas opositores a Venegas cortaron la ruta 38 para asegurar el paro entre los trabajadores rurales. En Santa Fe, los piquetes de la CGT San Lorenzo y de los suspendidos de General Motors juegan su papel en el paro. Los piquetes que realizó la izquierda y el sindicalismo clasista en Buenos Aires, y el acto posterior que se concretó en el Obelisco, se inscriben en esa tendencia. Así, los piquetes jugaron un doble papel. En muchos lugares aseguraron la concreción de un paro desafiado por los ataques oficiales y el carnereaje -abierto o velado- de la propia burocracia. En todos los casos, los actos y cortes expresaron la lucha por hacer del paro el peldaño de una acción mayor, en oposición a una burocracia que concibió al 6 como el canto del cisne de las luchas en curso. Fue por eso que el gobierno y sus comunicadores descerrajaron un ataque furibundo contra los piquetes y sus organizadores. Los mismos que dejaron sin trabajo a 50.000 obreros industriales en 2016 se acordaron del “derecho a trabajar”… el día del paro, sólo para oponerlo al derecho de huelga. Pero allí donde el 40% de los trabajadores está precarizado y sólo el 20% cuenta con organización gremial, el derecho de huelga es sólo un papel si se concibe como el ejercicio de un trabajador aislado. La extorsión de los monopolios capitalistas y su Estado contra el trabajador sólo puede quebrarse con la acción colectiva de los trabajadores: el piquete, por eso, es inseparable de la huelga. Programa flexibilizador En la conferencia de prensa donde balancearon la jornada, los dirigentes cegetistas reclamaron un cambio en la “política industrial”. Es decir que salieron del paro con el pliego de reclamos de la patronal que le reclama correcciones al gabinete macrista. La orientación de estos cambios fue anticipada por el propio gobierno, en los acuerdos firmados con la industria textil y del calzado. Estos acuerdos contemplan “una fuerte reducción de las contribuciones patronales” (El Cronista, 5/4), en la línea de las leyes “Pyme” que ya fueron aprobadas en el Congreso durante el año pasado. Es la reducción del “costo laboral” que conducirá a un mayor vaciamiento de los fondos previsionales. El massista De Mendiguren apoyó calurosamente la iniciativa, en nombre de la lucha contra “la competencia china” (ídem). La burguesía industrial se sirve de las importaciones -en muchos casos un filón que ellas mismas explotan- para extorsionar a los trabajadores a que renuncien a sus conquistas laborales y salariales. Es la línea estratégica que condujo a los pactos flexibilizadores en Vaca Muerta y al más reciente acuerdo automotriz. En nombre de los “puestos de trabajo” -que continúan en caída-, la burocracia prepara la entrega de conquistas históricas y, naturalmente, de las paritarias 2017. Ello explica la falta de horizonte, en términos de lucha, de la jornada del 6. Desenmascarados Como ha venido ocurriendo con las grandes movilizaciones y huelgas que tuvieron lugar en marzo, la oposición de los Massa, los pejotistas y el kirchnerismo ha optado por el perfil bajo, el silencio o la hostilidad manifiesta en relación al paro y, en particular, hacia sus expresiones más activas. Esta borrada es particularmente manifiesta en el caso del kirchnerismo. Pero esto no debe sorprender: mientras se preparaban las marchas y piquetes del 6, los docentes y estatales de Santa Cruz preparaban un piquetazo contra Alicia Kirchner, la jefa del Estado que ha decretado la miseria social generalizada para salvar a las camarillas capitalistas que vaciaron durante dos décadas el presupuesto público. La oleada de huelgas y manifestaciones populares de las últimas semanas ha sacudido la estantería de la política oficial y de sus opositores, que esperaban organizar sin contratiempos el próximo turno electoral. La burocracia sindical, en esa línea, convocó al paro del 6 como “desahogo” (sic) y cierre de una etapa de luchas. Pero, a pesar de todos ellos, las luchas docentes y estatales, la marcha de la crisis industrial y las paritarias en puerta, en un marco sostenido de tarifazos y carestía, auguran nuevas luchas. La campaña electoral no podrá prescindir de esta transición convulsiva. En la jornada activa del 6, los voceros políticos y sindicales del PO y de la Coordinadora Sindical Clasista hemos estado al frente de los piquetes, cortes y actos en todo el país, y actuamos defendiendo la huelga frente a los más recalcitrantes comunicadores del gobierno. No se trata de un hecho circunstancial: la lucha por una alternativa política de los trabajadores sólo puede progresar en directa conexión con las batallas de la clase obrera contra el ajuste y en defensa de sus conquistas históricas, como la que se está librando en Santa Cruz. Este es el método que hemos propuesto al FIT y a los luchadores populares: un congreso del movimiento obrero y la izquierda, para desarrollar el frente único de la clase obrera y sus organizaciones en todos los planos, y también en el electoral. En la salida del paro, una tarea central de ese frente común debe pasar por organizar la deliberación y el pronunciamiento, en todos los sindicatos, por un paro activo nacional de 36 horas y un plan de lucha hasta quebrar el ajuste.

7 de abril de 2017
Diputados: Masiva audiencia contra el juicio político a jueces del fuero laboral
Corresponsal

Los diputados del Partido Obrero Soledad Sosa, Pablo López y Néstor Pitrola, del bloque PO-FIT, realizaron el 3 de abril una representativa audiencia pública en el Congreso Nacional en repudio al pedido de juicio político, por parte del actual ministro de Trabajo, contra los jueces Enrique Arias Gibert y Graciela Marino de la Cámara Nacional del Trabajo, por haber fallado a favor de la paritaria bancaria. También se planteó el rechazo del traspaso de la Justicia nacional de los fueros Civil, Penal y Laboral a la órbita de la Ciudad. Se contó con la presencia de jueces, abogados laboralistas; de las comisiones internas del fuero Laboral, Civil y Penal nacional, y del fuero Civil y Comercial Federal, y de Sergio Palazzo, secretario general de La Bancaria, junto con una delegación de la comisión directiva del sindicato. El diputado Julio Raffo se hizo presente, y enviaron su adhesión los diputados Horacio Alonso y Juan Carlos Giordano. Estuvieron presentes Horacio Meguira, del Departamento Jurídico de la CTA; Roberto Pompa, de la Asociación Latinoamericana de Jueces del Trabajo; León Piasek, Fernando Vigo y Alejandra Vernat, del Consejo Directivo de la Asociación de Abogados Laboralistas; Cristian Carro, secretario general de la Comisión Interna del Fuero del Trabajo; Facundo Sosa y Facundo Miño, de la Comisión Interna del Fuero Penal; Facundo Masovetzky, del Fuero Civil; Luis Barizone, secretario general de la Comisión Interna del Fuero Civil y Comercial Federal; Luis Raffaghelli, presidente de la Asociación Nacional de Jueces del Trabajo; Pedro Keselman, abogado laboralista y convencional constituyente MC; Christian Paletti, delegado del Subte, y Rubén Schofrin, de la comisión interna de Perfil. La diputada mendocina Soledad Sosa, quien además es trabajadora judicial y secretaria adjunta de la CTA Autónoma de esa provincia, abrió la audiencia y señaló: “Esta audiencia busca un pronunciamiento contra el juicio político orquestado sobre los jueces de la Cámara Nacional Laboral, que ratificaron el acuerdo paritario bancario, el cual superó el techo salarial de Macri y las patronales”. Y agregó: “La parcialidad que le adjudican a los jueces es la que tiene el propio gobierno, quien debería respetar los acuerdos de las mesas paritarias, en vez de sabotearlos”. La diputada Sosa cerró su intervención convocando a producir un paro activo el 6 de abril, sumando los reclamos vertidos en la audiencia. El diputado Pitrola, por su lado, postuló la defensa incondicional de los jueces porque “se trata de una ofensiva de fondo para formatear el Estado y la Justicia en sintonía con el ataque a los derechos de los trabajadores”, convocó a los presentes a formar “un frente de lucha para golpear en conjunto contra esta persecución” y se comprometió a impulsar en la Cámara de Diputados el apoyo de los bloques opositores al proyecto de declaración de su autoría contra este atropello jurídico, político y sindical. “Sería un enorme golpe a la política de ajuste que esto se vote en el recinto, vamos por ello”. El proyecto cuenta con las firmas, entre otras, de Graciela Camaño, Federico Masso, Horacio Alonso, más los diputados del FIT. Por su lado, el diputado salteño Pablo López, quien cerró la audiencia, destacó: “El ataque a los jueces forma parte de un ataque a los derechos laborales y gremiales de los trabajadores en todo el país”, y agregó: “En Salta, Urtubey pidió sancionar a una fiscal por no haber desalojado a una comunidad originaria usurpada por los terratenientes. En El Tabacal piden la exclusión de la tutela sindical a los principales dirigentes de la comisión interna por haber protagonizado la lucha contra la flexibilización laboral. Es una política de Estado”.

7 de abril de 2017
Lousteau o los naipes marcados de la elección de medio término

La renuncia de Martín Lousteau a la embajada argentina en Estados Unidos, para bajar a “pelear” una candidatura en la Ciudad de Buenos Aires, es otra expresión de la crisis de la precaria coalición que sostiene a Macri. Pero, al mismo tiempo, delata el campo de maniobras que caracteriza a los preparativos de las elecciones de medio término. Lousteau se va de la embajada yanqui después de haber firmado un voluminoso petitorio de compra de armas en desuso en favor del Ejército argentino, una operación tramitada en 2016 con un diputado del partido demócrata, que es un reconocido lobbysta de la industria bélica de aquel país. Lousteau se había jugado, precisamente, en favor de la victoria de los demócratas en las presidenciales del Norte. Pero este episodio turbio, del cual el embajador intentó desmarcarse, sólo sería la puntada final de su renuncia. Lousteau se fuga de Washington cuando el gobierno que representa continúa varado en la recesión económica, y las huelgas y manifestaciones inundan, con particular fuerza, la Ciudad donde pretende ser candidato. La capital del país volvió a tener, en este marzo de 2017, una huelga docente después de ocho años. Lousteau, sin embargo, no viene a embanderarse con los docentes agredidos ni con un pueblo porteño golpeado por el peso de los impuestazos y tarifazos, que no han resuelto, sin embargo, los cortes de luz. Su renuncia, por el contrario, es una extorsión final al macrismo para que éste lo habilite a competir en una interna común en la Ciudad -en otras palabras, constituir Cambiemos en la Capital. Lousteau desafía al macrismo para ser candidato del macrismo. Si el PRO rechaza el ultimátum, el ex embajador, apoyado por la UCR y el partido “socialista”, irá por cuerda separada. Esa lista, a su turno, consagrará diputados y legisladores que buscarán prolongar el régimen de “coalición a la carta” que caracteriza tanto al gobierno de Macri como al de Rodríguez Larreta en la Ciudad. En el Congreso, los socios radicales de Lousteau le han votado al gobierno -que es su gobierno- más de cien leyes de ajuste y colonización económica a lo largo de 2016. En la Legislatura porteña, los que ingresaron con Lousteau se asociaron al macrismo en la privatización de más de 200 hectáreas de tierras públicas en el último año. La presentación de Lousteau, en definitiva, pone de manifiesto la “crisis de gobernabilidad” que atraviesa a Cambiemos, en medio del empantanamiento económico y del progreso de la insatisfacción popular. Los discípulos de Durán Barba pretenden resolverla con mano dura y candidatos propios. Sus socios políticos -como Lousteau, Sanz o Carrió- ofrecen sus candidaturas a cambio de que Cambiemos actúe como una “real” coalición política, en el Parlamento y en el gabinete nacional. Más lejos de ellos, y detrás del reclamo de “corregir” la política económica, los Massa y el pejota-kirchnerismo se anotan en la misma orientación estratégica. El ‘opo-oficialista’ Lousteau le ha asestado un golpe al macrismo, pero para hacerle ver que puede concurrir en su socorro. Es necesario poner de manifiesto el papel de quienes se servirán de la demagogia electoral para llevar a “chapa y pintura” a la desgastada coalición del ajuste.

7 de abril de 2017
La liquidación de la paritaria nacional docente

En medio del conflicto docente más extendido de los últimos años, con 18 provincias aún en conflicto y sin cerrar acuerdos salariales, el gobierno nacional ratificó en la última reunión del Consejo Federal de Educación su decisión de liquidar lo último que quedaba de “responsabilidad” económica del Estado en el sostenimiento de la educación pública. El gobierno anunció que no convocará a reunión paritaria nacional, valiéndose de la negociación que mantuvo con los cinco sindicatos con representación nacional en 2016, en la que se firmó una actualización del salario mínimo del 20% por encima del mínimo, vital y móvil. Con la aplicación de esa cláusula, el mínimo nacional docente quedó en 9.672 pesos, casi 4.000 pesos por debajo del índice de pobreza del país. Actualmente, el Ministerio de Educación nacional destina 1.743 millones de pesos a un Fondo Compensador para que seis provincias puedan cubrir ese mínimo salarial docente. Este año, el macrismo recortó el presupuesto de dicho fondo en un 25% y anunció que lo reducirá anualmente en el mismo porcentaje hasta eliminar ese financiamiento de forma definitiva en 2020. Los gobiernos de San Juan, Misiones, La Rioja, Jujuy, Formosa y Corrientes han indicado que necesitan que se sostenga el envío de esos fondos porque, de lo contrario, no podrán asumir la actualización del 20%, de por sí insuficiente. Con esa orientación de recorte presupuestario no queda claro qué pasará con el Fondo Nacional de Incentivo Docente (Fonid) con el cual se financia la suma fija de 1.200 pesos que reciben todos los docentes del país. El gobierno dice que lo definirá tras la suba del salario mínimo, vital y móvil que se suele negociar a mitad de año (LPO, 22/3). La paritaria nacional en el centro del ajuste Desde el decreto de Néstor Kirchner, en 2007, el espacio de la paritaria fijó su alcance: retribución mínima de los trabajadores, materias de índole económica, laboral, asistencial, previsional, y, en general, las que afecten las condiciones de trabajo. La mesa paritaria nacional no fijó, sin embargo, un salario básico único sino un piso de referencia, que derivó en una enorme dispersión salarial manifestada durante los años del gobierno kirchnerista en numerosas luchas docentes en diferentes provincias. Políticamente, esta instancia catapultó a la Ctera en calidad de sindicato oficialista y la colocó como colaboradora de los gobiernos en la aplicación de un cuadro salarial a la baja. En los años 2012 y 2013, el gobierno nacional cerró las paritarias por decreto, al igual que Scioli en la provincia de Buenos Aires en 2013, dando cuenta de los límites de este mecanismo también desde el punto de vista de la real incidencia de los trabajadores de la educación en la mesa paritaria. El gobierno de Macri y Bullrich avanza en esta línea unilateral y se propone directamente eliminar la paritaria no convocando a las partes. La eliminación del Fondo Compensador viene a consumar también un largo proceso de provincialización-municipalización del sistema educativo argentino iniciado a fines de la década del '50. Reapertura de la paritaria, salario equivalente a la canasta familiar La paritaria debería ser una instancia de organización de toda la lucha docente nacional, en la que se ponga de manifiesto todos los problemas de la educación y de la comunidad educativa, algo que Ctera evitó desenvolver por todos los caminos. Por eso, la docencia combativa reclama su convocatoria con otro alcance: salario básico único nacional de 15.000 pesos, reconocimiento de las bonificaciones por región y antigüedad, elección de paritarios en asamblea con mandato. De fondo, está planteada la pelea por la renacionalización del sistema educativo en responsabilidades, estructura, presupuesto, unificación de contenidos, derechos laborales y salario básico, entre otras cuestiones. Para ello es necesario superar las raíces capitalistas de la degradación educativa: la mercantilización, el vaciamiento del financiamiento de la educación pública y el interés capitalista en degradar la fuerza de trabajo. En definitiva, la salida pasa por una reorganización integral del sistema educativo, junto a la reorganización de la economía sobre nuevas bases sociales, que sólo pueden llevar adelante los trabajadores.

7 de abril de 2017
La medalla de oro del PTS

Los editorialistas de Clarín, Julio Blanck y Eduardo Van Der Kooy, en su programa de TN "Código Político", premiaron con “medalla de oro” a quien consideran el mejor político de la semana, en oposición a la “medalla de plomo” con la que sancionan al peor, según su particular óptica. El 16 de marzo, el galardonado con la de oro fue Nicolás Del Caño. La candidatura de Del Caño se lanzó el 14 de marzo, día de conmoción nacional por el piquetazo del Polo Obrero, el Sitraic y otras organizaciones, un día antes de movilizaciones también masivas del trío de organizaciones de la “economía popular” ante el incumplimiento de pactos con el gobierno, y una semana después del 6, 7 y 8 que conmovieron al país. Marzo no cedería. Luego vino la demostración de más de 200 mil docentes en el marco de la marcha federal del 22; y el 24 de Marzo, cuando la izquierda disputó un campo político contra el copamiento kirchnerista, de la mano de Memoria Verdad y Justicia. Resultó masiva también la movilización del 30 de marzo -aunque en el marco de una estrategia de desmovilización creciente de la CTA kirchnerista. Todo este cuadro tuvo por antecedente a la ocupación de AGR-Clarín, que atravesó todo un período preparatorio desde el 16 de enero. Es decir que el lanzamiento de la candidatura internista de Del Caño contrasta con una irrupción de los trabajadores en el escenario nacional. El detalle fue advertido por los editorialistas de Clarín, que premiaron al primer político que se lanzó al ruedo electoral contribuyendo a encauzar una situación política que agravó las disputas preelectorales de la propia burguesía e incluso paralizó a algunos de sus bloques políticos, como los seudoopositores del massimo. El premio, por lo tanto, no es inocente, y contribuye a esclarecer aún más el carácter del lanzamiento. Se trata de una maniobra electorera de características negativas para la izquierda obrera y socialista. La tarea de esta izquierda es disputar el liderazgo de la lucha directa de los trabajadores y, en tanto oposición política al régimen, cimentarla en su participación en la lucha popular. En un período de irrupción de los trabajadores, la izquierda debe emerger como alternativa política en el curso de la propia lucha de clases, no contra ella. Ello no implica en absoluto restringir su acción al campo sindical -por el contrario, se trata de constituirnos como alternativa de los trabajadores en lucha. Ese es el camino por el cual bregamos quienes luchamos por la emancipación de los trabajadores y por su propio gobierno como perspectiva estratégica. La política que ha conducido a este inusitado “medallero” acentúa una orientación que transforma al FIT en un campo de disputas de la izquierda, y no en un arma de frente único de clase contra los partidos del capital -esa misma política caracteriza al PTS en el plano sindical y estudiantil. La “medalla” contrastó, también, con la propuesta hecha por el PO a través de un manifiesto político entregado diez días antes a los partidos del FIT, y luego de una reunión de su mesa, en la que explicamos la propuesta de un congreso del movimiento obrero y la izquierda para posicionar al FIT en este escenario excepcional de la lucha de clases. Propusimos su intervención común por un paro activo nacional y plan de lucha, para proyectar las grandes luchas y disputas contra la burocracia, para definir un programa de salida obrera a la crisis y prefigurar listas comunes para luchar en las Paso y en octubre. La evolución de los acontecimientos han revalorizado aún más la propuesta, por la prolongación de la ocupación de AGR-Clarín, por el impacto y desarrollo de la lista Multicolor del Suteba y porque la burocracia sindical, apretada por la revuelta del 7 de marzo, se vio obligada a convocar el paro nacional; también por el desarrollo de la huelga docente y otras luchas locales, y por nuevos factores de crisis política que permiten a la izquierda revolucionaria colocarse como punto de referencia. Las Paso son un campo de intervención de la burguesía y su Estado en los partidos políticos. Si aceptamos usarlas en 2015 fue como último recurso para salvar al FIT, no para adoptarlas como su propia metodología. Este divisionismo de cuño electorero se integra a un derrotero más general, que incluye la ruptura de todos los bloques legislativos del FIT por parte del PTS, la ruptura del acto del 1° de Mayo del año pasado en el marco del seguidismo al kirchnerismo, así como el frente único que practicaron con los partidos capitalistas para que éstos enmascararan en la “paridad de género” su hostilidad visceral a las reclamos de la mujer trabajadora; o la propuesta de ampliar el número de diputados de la Cámara, entre otras adaptaciones de tipo democratizante. Nada de eso ha sido casual. Quienes esgrimieron contra el propio FIT la denuncia de la “casta política”, en función de la “renovación” del FIT y no contra el personal político de la clase capitalista, hoy actúan con los métodos de la politiquería patronal. Corresponde que levanten la candidatura internista. Insistimos en la propuesta que adquiere cada día mayor vigencia: que organicemos en común un Congreso de la Izquierda y el Movimiento obrero con los objetivos explicados, para lo cual hemos publicado un llamamiento.

7 de abril de 2017
Muerte en el piquete: la responsabilidad del gobierno y los empresarios

En el marco de la jornada de paro regional de la CGT San Lorenzo -que contó con una importante adhesión de los obreros del Cordón Industrial y la realización de varios cortes de ruta en la zona-, el trabajador Jonathan Gardini perdió la vida al ser atropellado por un camión que atravesó el piquete en el que se encontraba. La cadena de responsabilidades que llevó al siniestro asciende hasta las patronales aceiteras de la zona y a los gobiernos provincial (del socialista Lifschitz) y local. El hecho sucedió alrededor de las 4:30 de la mañana, cuando el camionero pasó el corte en el cruce de las rutas provincial 10 y nacional 11, se trasladó a la playa de la destilería, desenganchó el tanque del acoplado y volvió a alta velocidad hacia donde estaban los trabajadores, dejando un saldo de cinco heridos y un muerto. La CGT San Lorenzo ha declarado cinco días de duelo. Aunque las patronales y los gobiernos estaban anoticiados del paro desde hacía 15 días, cuando fue resuelto en un plenario de la CGT local, no se dispuso el cese de tareas; al momento de las protestas, las banquinas del cordón estaban abarrotadas de camioneros que venían a nuestra zona a descargar. Cínicamente, la propia Cámara de la Industria Aceitera declaró a medios locales: “Veníamos advirtiendo en los últimos días que esto podía suceder“. La responsabilidad de los gobiernos se ve también en el accionar de la policía y la Gendarmería: mientras que numerosos efectivos se hicieron presentes en los piquetes para filmar y tomar fotos de los trabajadores en protesta, no fueron capaces de organizar el tránsito y evitar esta situación. Con su accionar persecutorio, los mandatarios se suben a la oleada de hostilidades contra los que luchan en las calles. Buscan enfrentar un importante proceso de movilización obrera: la jornada de lucha contó con bloqueos en cinco puntos del Cordón Industrial, con el reclamo de 27.000 pesos de básico y ningún despido más, y el corte de trabajadores de General Motors en el ingreso a la planta de Alvear, donde hay 350 trabajadores suspendidos, que logró frenar el ingreso a la fábrica. Desde el Partido Obrero nos solidarizamos con la familia de Jonathan Gardini y exigimos que se investiguen todas las responsabilidades frente a su muerte. No sólo debe ser detenido el camionero que manejaba el vehículo, sino que se debe avanzar sobre toda la cadena de responsabilidades, comenzando por la patronal aceitera -a la cabeza de los pulpos agroexportadores del país. El ministro de Seguridad de la provincia y el gobierno tienen que rendir cuentas frente a las órdenes que orientaron el espionaje pero no respondieron frente al caos vehicular. Ahora más que nunca hay que convocar a un plenario regional del sur de la provincia para que el paro del 6 de abril convocado por la CGT nacional sea un paro activo, con asambleas en cada lugar de trabajo, por el conjunto de las reivindicaciones que levantaban Jonathan y sus compañeros. • Investigación y justicia por Jonathan Gardini • Por 27.000 pesos de básico a todos los trabajadores de la región. • Ni un solo despido más. Abajo el ajuste.

7 de abril de 2017
“Sólo la izquierda puede ofrecer y puede concretar la transformación requerida”
Rubén Rojas Breu

Un régimen despótico se abate sobre nuestro país, la Argentina, sobre nuestro pueblo, sobre nosotros los trabajadores. En el marco de dicho régimen nos gobiernan los pro-imperialistas, los pro grandes capitalistas locales, contando con la “cooperación” de una oposición ficticia y la sempiterna burocracia sindical. Tales gobernantes y sus socios, impulsados por el imperialismo, llevan a cabo un plan sistemático de apropiación desmedida del Estado, de explotación más que abusiva de los trabajadores, de vulneración de nuestros derechos y de hambreamiento, de desindustrialización, de pérdida de empleo, de maltrato de mujeres, jóvenes y niños; un plan sistemático contrario a los intereses nacionales, desde nuestro sufrido norte hasta nuestro colonizado atlántico sur; un plan sistemático que imposibilita la integración latinoamericana y la solidaridad activa con los pueblos que padecen el sometimiento a las potencias dominantes. Tales gobernantes, además, banalizan la política, destruyen la cultura y la educación y la salud públicas, desdeñan la ciencia y la investigación, pregonan el negacionismo, apelan a las provocaciones, se valen de la represión creciente, usan un lenguaje bélico, predican el dogma berreta de la autoayuda; hasta le hacen “crítica constructiva” a Hitler. Los trabajadores, nuestro pueblo, dando un ejemplo a todo el planeta, afrontan tan injusta y calamitosa situación con un permanente estado de debate, asamblea y movilización francamente admirable, de inmensas y crecientes proporciones. Más allá del amplio espectro de demandas y reivindicaciones todo confluye en un cauce común: la expectativa y la intención de concretar una transformación política, social, cultural y económica de fondo sólo posible con un gobierno de los trabajadores. Tomo partido, categórica y fervientemente, por la convicción de que para tal objetivo estratégico se requiere de una organización política que conduzca y represente a los trabajadores y que convoque a todos los sectores populares, con disposición a la mayor amplitud. Tomo partido por la convicción de que tal organización política debe ser el Frente de Izquierda y de los Trabajadores. Indudablemente, necesariamente, un frente, una conjunción de fuerzas políticas distintas, contiene en su seno diferencias más o menos significativas, implica polémicas y eventuales desacuerdos, pero considero firmemente que las mismas deben afrontarse fraternalmente en aras del mencionado objetivo estratégico, en aras de los intereses de los trabajadores, del pueblo, de nuestro país y de una América Latina integrada y solidaria. En un Frente lo que vigoriza a una fuerza vigoriza a las otras, así como lo que debilita a una debilita a las demás. Sólo la izquierda puede ofrecer y puede concretar la transformación requerida; todas las otras opciones, las que vuelven y vuelven, una y otra vez, están más que agotadas y sólo llevan a la decepción y a la derrota del pueblo y los trabajadores. Por lo tanto, adhiero a la propuesta de convocar a un Congreso o encuentro del Frente de Izquierda que desemboque en la elaboración de la estrategia y un plan de acción de gran alcance y efectividad. Adhiero al planteo de que el FIT se ponga al "frente" de todas las luchas de los trabajadores y del campo popular, que devenga la gran herramienta política de todas estas luchas y todas las que nos esperan, meta que tiene que estar por encima de cualquier decisión específicamente partidaria. Adhiero firmemente a cualquier propuesta que implique fortalecer al Frente de Izquierda, promover su inserción protagónica en cada ámbito, crear las condiciones para que asuma y ejerza el rol de conducción y organización de todos los trabajadores y todos los sectores populares. En otros términos, el Frente de Izquierda tiene el deber, histórico e ineludible, de plasmar una Argentina socialista. Es un deber reclamado por el pueblo y exigido por el recuerdo de 30.000 compañeros detenidos desaparecidos y de tanta sangre derramada en las luchas populares y por tantos pibes en suelo malvinense. Así, será justicia, será transformación, será una Argentina gobernada por los trabajadores, será socialismo de veras. Fraternal abrazo, de compañero a compañeras y compañeros

7 de abril de 2017
Paro y piquete en General Motors

La jornada del 30 en el Cordón de San Lorenzo y Rosario fue un registro de las tendencias de lucha en el movimiento obrero. Mientras se desarrollaba el paro en el Cordón, y toda la región se veía conmocionada con la muerte de un trabajador en uno de los piquetes, atropellado por un camionero; comenzaba a desarrollarse el bloqueo a las entradas de General Motors en la planta de Alvear-Rosario. Convocado por los suspendidos y el Comité de Lucha y con el apoyo de agrupaciones sindicales y organizaciones de izquierda se hicieron dos piquetes, desde la madrugada, que impidieron el ingreso de autos y colectivos a la empresa. El descenso de los trabajadores permitió que se les hablara, consiguiendo que ninguno entrara a trabajar y se volvieran a sus casas. El paro de la fábrica fue completo en los dos turnos, mañana y tarde. Los rumores sobre la posibilidad de que la burocracia del Smata pudiera usar matones para romper el piquete y el paro, en esta oportunidad, quedaron en la nada. Seguramente habrá pesado el enorme desprestigio de la burocracia y la bronca de los trabajadores en la planta. Este paro de 24 horas fue votado en una asamblea, con unos 1.400 trabajadores, realizada entre suspendidos y de planta, hecha con posterioridad al plenario de la CGT San Lorenzo. La patronal, la burocracia del Smata y la casi totalidad del cuerpo de delegados (menos dos de ellos) que firmaron el acuerdo ruinoso que deja a 350 obreros en la calle, han apostado al desgaste, al aislamiento y los aprietes dentro de fábrica. En semanas de conflicto no hubo, por parte de la CGT y CTA regional ni del kirchnerista Movimiento Sindical de Rosario, ninguna convocatoria a un paro regional y a un plan de lucha por la reincorporación en General Motors, ni por los despidos y suspensiones en empresas metalúrgicas y comercios de la zona. Las asambleas conjuntas de suspendidos y trabajadores y el paro van creando mejores condiciones para la elección de representantes dentro de fábrica que puedan organizar la lucha para terminar con los aprietes, por la reincorporación de los suspendidos y la defensa de las condiciones de trabajo. La Coordinadora Sindical Clasista-Partido Obrero impulsa la convocatoria a un plenario regional del sur de la provincia para que el paro del 6 de abril convocado por la CGT nacional sea un paro activo por el salario, contra los despidos, por la victoria de la lucha docente y de todas las luchas, y la reincorporación de los compañeros suspendidos de G. M.

7 de abril de 2017
Multitudinaria vigilia en AGR-Clarín derrotó el intento de desalojo
Corresponsal

Como corolario de una multitudinaria vigilia que se desarrolló desde las primeras horas de la madrugada del 3 de abril, se realizó un acto en las puertas de la gráfica AGR-Clarín, que culminó esta nueva jornada de lucha obrera. La vigilia fue convocada ante las versiones que indicaban un operativo de desalojo con la Gendarmería para las primeras horas del día en la planta que los obreros ocupan hace más de 70 días contra el cierre patronal y en defensa de los puestos de trabajo. En la tarde de día anterior, la comisión interna había difundido un comunicado donde convocaba a la vigilia “ante una nueva amenaza de desalojo que nos llega desde fuentes judiciales”. “Teníamos y tenemos datos muy concretos” de la posibilidad de dicho desalojo, dijo Pablo Viñas, secretario general de la Comisión Interna, en el acto que dio cierre a la vigilia. En las recorridas de la Comisión de Familiares por el barrio -comentó- los vecinos informaron que la policía les advertía que no salieran de sus casas porque se produciría un operativo en Perito Moreno y Centenera -es decir en las narices de la planta ocupada. “Si no tenemos un desalojo hoy es porque no se han atrevido a consumarlo”, analizó Viñas, aludiendo a la firmeza de la ocupación y a la enorme malla de solidaridad obrera y juvenil que se forjó alrededor del conflicto. Entre las decenas de organizaciones presentes en la vigilia se contaron los Suteba combativos, Ademys, el Sutna (Neumático), el Sitraic (Construcción), la Asociación Gremial Docente de la UBA, la Fuba, el Centro de Estudiantes de Arquitectura de La Plata, el Partido Obrero, el Polo Obrero, el PTS e Izquierda Socialista. Estuvieron presentes los diputados nacionales Néstor Pitrola y Pablo López, el legislador porteño Marcelo Ramal, el dirigente nacional del PO Gabriel Solano. También participaron de la vigilia el diputado nacional Juan Carlos Giordano, la legisladora porteña Laura Marrone, Luis Zamora y Christian Castillo. Viñas señaló que el grupo Clarín ha fracasado en su política de desgaste contra los obreros. A más de 70 días de iniciado el conflicto, la toma continúa firme. “Lo único que están logrando es que aceitemos cada día más los mecanismos para organizarnos frente a cualquier desalojo”, dijo en referencia a las amenazas y provocaciones de la patronal. De todos modos, consideró que “toda la situación política indica que es muy probable que el macrismo esté jugando a un desalojo”. ¿Por qué? En palabras de Viñas, porque cada día que pasa, la lucha de AGR-Clarín se refuerza como “un ejemplo para todo el movimiento obrero de que frente a los cierres y despidos hay que responder con la ocupación”. Viñas llamó a mantener el alerta y las guardias solidarias, y a darle un carácter activo al paro del 6 de abril, que la burocracia sindical ha concebido como un medio de “desahogo” de la bronca de los trabajadores, mientras sigue negociando con el gobierno. En tal sentido, retomó el planteo del plenario desarrollado en las puertas de la planta el pasado 31 de marzo: piquetes en las puertas de las fábricas desorganizadas para garantizar el paro, como lo plantearon los aceiteros; participar del acto en el Obelisco convocado por el Sutna (Neumático); cortes y al cacerolazo contra el ajuste y la represión. Foto: Javier Entrerriano

7 de abril de 2017
Triunfo obrero en Fernet Branca

Los trabajadores de la vitivinícola Fernet Branca, ubicada en el Parque Industrial de Malvinas Argentinas, obtuvieron una nueva conquista salarial por fuera de la paritaria del gremio. Luego de las idas y vueltas del conflicto, la asamblea obrera aprobó una suma de 11 mil pesos no remunerativos (3 mil en abril, 3 mil en mayo, 2 mil en junio y 3 mil en julio) y desde agosto en adelante 2.456 pesos brutos. La empresa pagará el aumento paritario que firme el sindicato (Soeva) sobre el total del salario. Lo relevante de este tercer incremento consecutivo (2015, 2016 y 2017) que consiguen los obreros del Fernet es que lleva el inicial del trabajador de Branca a 25.000 pesos netos, ¡¡¡mientras que el inicial del convenio vitivinícola está en 9183,65 pesos!!! Casi triplican el salario de convenio. La medida de fuerza, un quite de colaboración (que representa una reducción de la producción total) se votó, no sin debate, entre los trabajadores: es que el escenario de ajuste, cierre de fábricas y caída del consumo ejerce una presión conservadora enorme. Aun así, los obreros se lanzaron a la lucha y una vez más, convirtieron su conflicto en tema nacional, aprovechando el fenómeno mediático para difundir la lucha de los trabajadores de AGR-Clarín. Un dato no menor, es que además del incremento salarial, los trabajadores incorporaron a sus reclamos el incremento del porcentaje por antigüedad y un incremento de la licencia por paternidad. Estos reclamos colocan a los trabajadores de Fernet Branca a la cabeza de reclamos que el Soeva ha entregado hace años. La conducta del sindicato durante el conflicto fue la de congraciarse con la patronal; en medio de la medida de fuerza se hicieron presentes en las asambleas con el objetivo de que se levante la medida de fuerza. Las asambleas votaron un cuarto intermedio y reanudar la medida de fuerza en caso de que no se conquiste el incremento. El balance del conflicto es demoledor; en tres años de comisión interna clasista, los trabajadores​ conquistaron un sinfín de reivindicaciones; casi triplicaron el salario de convenio y son una referencia de organización para la zona norte del Gran Buenos Aires. El paro del 6 fue votado masivamente por los trabajadores de Branca, contrastando con la adhesión "dominguera" del sindicato. Es hora de dar a conocer este ejemplo al conjunto del gremio vitivinícola, para poner en pie una nueva dirección en el Soeva, que termine con los salarios de hambre y recupere el sindicato para los trabajadores.

7 de abril de 2017
Las pruebas del desalojo frustrado por la solidaridad

La certeza de la decisión judicial de desalojar la planta AGR-Clarín, ocupada por sus obreros desde el 16 de enero de este año, se basaba en fuentes que, desde dentro del Poder Judicial mismo, alertaron a la comisión interna de la fábrica, a la vez que el ministro Jorge Triaca confirmó al programa “Toma y daca” que la decisión del desalojo se encontraba en manos de los magistrados que habían recibido las causas iniciadas por el grupo Clarín. A estas pruebas de la decisión de sacar por la fuerza a los obreros que enfrentan el lock-out patronal y defienden la seguridad y estado de la maquinaria existente, se sumaron testimonios de los vecinos del barrio. Las mujeres de la Comisión de Familiares informaron que algunos vecinos les contaron que habían sido alertados por policías que recorrían las casas recomendando no salir el lunes por la madrugada, ya que se produciría el desalojo y se preveía que podría existir resistencia. La misma argumentación circuló en el grupo cerrado de Facebook “Más seguridad para Pompeya” en el que una usuaria contó la misma operativa policial: “Buenas noches, vecinos! Les quería comentar que por mi cuadra hoy a la tarde un policía pasaba casa por casa informando que tienen una orden de desalojo para las personas que hace tiempo están acampando en la fábrica ubicada en la esquina Centenera y Perito Moreno. El desalojo, según informó, será el lunes por la mañana y con la intención de evitar conflictos o incidentes a quienes vivimos a pocas cuadras del lugar, nos pidieron que estemos evitando en lo posible la zona. Por posibles corridas, tiroteos o cosas mayores, ya que esperan resistencia al desalojo. Tengan cuidado si van a transitar la zona y espero que todo sea de forma pacífica!”. Finalmente, el operativo no se produjo debido a la gran solidaridad obrera y popular que rodeó la planta de Pompeya y que, una vez más, desbarató los planes de la patronal de Clarín. Más que nunca, hay que apoyar a los obreros de AGR para sostener su lucha y que todos vuelvan a sus puestos de trabajo.

7 de abril de 2017
Embarcación-Salta:Investigan a intendente por posibles vínculos con crímenes de la dictadura

El actual intendente de la localidad norteña de Embarcación, Alfredo Llaya, es investigado por el Juzgado Federal N° 2 de la provincia. En concreto, la causa debe precisar si brindó infraestructura (camiones y camionetas) para el secuestro de, entre otros, la docente Sylvia Sáez de Vuistaz (septiembre de 1976), quien hasta hoy continúa desaparecida. Además, en esta misma causa está investigado el policía retirado José Arturo Arévalo. Llaya es un asiduo concurrente a los actos que se realizan año tras año en la ciudad de Tartagal en conmemoración del día del Ejército. Además, es el principal dirigente del PJ del departamento San Martín. La denuncia surgió por aportes de diferentes testigos en las causas que se vienen desarrollando en la provincia contra los represores. Víctor Hugo Elías, ex preso político y oriundo de Embarcación, denunció en repetidas ocasiones que compañeros suyos afirmaron haber sido trasladados en un “camión Mercedes Benz propiedad de los Llaya". Otra dato de peso es el relato de un testigo que afirma que Alfredo Llaya se jactaba de tener un diploma que le había sido entregado por el ejército (firmado por el mismísimo Antonio Bussi) en agradecimiento a sus servicios prestados en la lucha contra la “subversión”. A pesar de todos estos elementos, la causa sólo ha avanzado con una declaración del intendente y de la cual no se conocen detalles. Hace dos años está paralizada y no hay indicios en sentido contrario. Los lazos de la familia Llaya con la dictadura no acaban ahí. Salvador Muñoz -un conocido terrateniente de la zona y cuñado de Llaya- fue interventor en el pueblo durante la dictadura. Sobre éste también pesan numerosos testimonios y acusaciones sobre su activa participación en secuestros. Algunos testigos indican que incluso prestó al Ejército una finca en la localidad cercana de Colonia Santa Rosa para sus acciones represivas. Lamentablemente, hace unos años falleció sin haberse sentado en el banquillo de acusados. Ya en 2008 se solicitó al Concejo Deliberante de Embarcación que separe a Alfredo Llaya hasta tanto se esclarezcan sus responsabilidades en los hechos por lo que se lo acusa. Pero el cuerpo “deliberante” lo protegió, desestimando el pedido. En Salta, en 2016, se logró la primera condena contra un civil por complicidad empresarial con la dictadura. Fue contra el dueño de la empresa de transporte de pasajeros de larga distancia La Veloz del Norte, Marcos Levín. Pero esto ha sido una excepción. Aunque la complicidad de las patronales con los genocidas en todo el país ha sido largamente probada, la Justicia actúa protegiéndolos en complicidad con los gobiernos de turno. En todo el norte salteño, durante la última dictadura, se produjeron innumerables secuestros y torturas. Las víctimas fueron activistas sociales, sindicales y políticos. Exigimos la inmediata separación del cargo de Alfredo Llaya y que se reactive la causa. Justicia para Sylvia Sáez de Vuistaz y todos los compañeros detenidos desaparecidos en el norte salteño.

7 de abril de 2017
Festival y recorrida de obreros de AGR

En la Universidad Nacional de Quilmes se realizó el 31 de marzo un exitoso festival, convocado por los centros de estudiantes y numerosas organizaciones, en apoyo a la lucha incansable que vienen dando los trabajadores de Artes Gráficas Rioplatense (AGR) en defensa de sus puestos de trabajo. La jornada comenzó muy temprano con la consigna: "Si ganan los trabajadores de AGR-Clarín, ganamos todos", que se había difundido en muchísimos afiches y varias recorridas por las diferentes cursadas de la Unqui invitando al festival. Por la tarde, llegaron varios trabajadores de AGR que, acompañados por diferentes organizaciones, continuaron la recorrida, aula por aula, relatando el camino recorrido en los más de 70 días de ocupación de la planta, mostrando la revista Viva las luchas obreras, pasando las alcancías del fondo de lucha y convocando a hacer activo el paro del 6 de abril. Los estudiantes y docentes los recibieron con gestos de apoyo, aportando al fondo, comprando la revista y culminando con una gran presencia de la comunidad educativa en el festival. En su intervención en el festival, la consejera superior por la UJS y el Partido Obrero, Erica Avalos, celebró la visita de los trabajadores y el método de frente único para llevar a la victoria la lucha de AGR y de todas las luchas obreras. También remarcó que es necesario que el movimiento estudiantil irrumpa de la mano del movimiento obrero para conseguir todas sus reivindicaciones. Por último, llamó a hacer activo el paro del 6 de abril y sumarse a la convocatoria del Sutna y el clasismo en el Obelisco.

7 de abril de 2017
Pergamino movilizado por la masacre de presos

El fiscal ordenó la detención de los seis policías involucrados. Uno de ellos, un comisario, se dio a la fuga y está prófugo. Más de 400 personas marcharon, el lunes 4 en Pergamino, para exigir justicia por los siete presos asesinados el 2 de marzo en la Comisaría 1ª de esta ciudad. Fue la cuarta Marcha del Silencio, convocada por los familiares de las víctimas. Esas movilizaciones han dado un impulso decisivo al esclarecimiento de la masacre. En esta ocasión, además, estuvieron presentes Adolfo Pérez Esquivel, Nora Cortiñas y el sacerdote Pepe Di Paola, todos ellos de la Comisión Provincial por la Memoria, y una delegación de la Correpi. Por su lado, el fiscal de la causa, Nelson Mastorchio, convencido de que los policías simplemente dejaron morir a los presos, ha solicitado la indagatoria y detención de los seis agentes involucrados, a quienes acusa de “abandono de persona seguido de muerte”. Por el momento, los policías detenidos son cinco, porque el comisario Alberto Donza se dio a la fuga y permanece prófugo. Esas disposiciones del fiscal son a todas luces una gran victoria de la lucha tenaz de los familiares y amigos de los asesinados, acompañados por buena parte del pueblo de Pergamino. Así se han desarmado los intentos de hacer pasar esta masacre por el resultado de una pelea entre presos. Correctamente, los familiares denuncian que se trata de un crimen de Estado. Este homicidio múltiple no se agota en la responsabilidad individual de los autores directos del crimen. Este caso deja a la vista la podredumbre de toda una institución y de todo un régimen político. Desde 1983, el aparato represivo ha asesinado a 5.019 personas. Por eso, la tarea de las organizaciones que luchan contra la impunidad del Estado es apuntar hacia arriba, denunciar las responsabilidades políticas por estos crímenes. Esa responsabilidad fue bien señalada por los familiares en su reunión con el fiscal. En esa reunión, además, se denunció que ya son más de 80 los pedidos de fiscales para que las autoridades informen en qué condiciones se encuentran las comisarías de la provincia. Hasta la Corte Suprema de Justicia, en un dictamen de 2005, señaló el estado de derrumbe general del sistema penitenciario, puesto de manifiesto en el hacinamiento, el pésimo estado de la comida, la inexistencia de colchones ignífugos, etc. En los doce años transcurridos desde entonces, las cosas no hicieron más que empeorar. La Unión de Juventudes por el Socialismo y el Partido Obrero intervienen decididamente en esta lucha, y denuncian los intentos encubridores y las maniobras distraccionistas de la gobernadora, María Eugenia Vidal, y del intendente, Javier Martínez (UCR-Cambiemos), que pretenden crear una “alcaldía” que no hará más que reforzar a la misma policía criminal y mafiosa, responsable de esta masacre y acusada de amenazar al fiscal y a los sobrevivientes, así como de organizar una caza de brujas en los barrios donde viven los familiares y amigos de las víctimas. En una actitud provocadora, sectores de la policía amenazan con una contramanifestación en favor de los detenidos. Nuestra perspectiva, nuestra propuesta, es profundizar el plan de lucha y la movilización con un programa propio de los sectores populares, para evitar la trampa de que el juicio y castigo de la masacre quede en manos de las mismas instituciones responsables de la impunidad y el encubrimiento. Así se logrará justicia.

7 de abril de 2017
"Una iniciativa más que necesaria"
Corresponsal

-¿Qué opinan sobre la propuesta de convocar a un congreso del movimiento obrero y de la izquierda? -Germán: como iniciativa me parece necesaria por el hecho de que en un proceso de crisis el gobierno quiere que la paguemos los trabajadores. Esto demanda que el movimiento obrero y los sectores combativos tengamos un programa y una organización política, y más en un contexto de luchas creciente donde la burocracia sindical está desesperada por contener. Por otra parte, nos acercamos al proceso electoral que es una vidriera para exponer al movimiento obrero toda una alternativa, para llevar a las luchas a la victoria y vencer la contención de la burocracia. -Germán: la clase obrera está interviniendo activamente. Por eso, la burocracia trata de contener las luchas, y el gobierno ataca a los trabajadores para garantizar la ganancia capitalista. -David: esta situación es una oportunidad de crecimiento para nosotros, para ofrecer una perspectiva y ganar nuevos compañeros y activistas. Creo que deberíamos elaborar un planteo reivindicativo del ferrocarril para llevar al Congreso y vincularlo a una salida política; creo que este es el principal objetivo del Congreso. -Omar: yo creo que el congreso es más que necesario, y lo tenemos que llevar a cabo; llevar la campaña a todos los sectores del ferrocarril. La clase obrera está atenta ahora más que nunca a los acontecimientos políticos, está atenta a que este gobierno se los quiere llevar puesto y hacer pagar la situación que produjeron este gobierno y el anterior. Algunos compañeros ven un poco alejado el ajuste en el ferrocarril y creo que, con estas reuniones, podemos ir discutiendo y haciendo ver que este ajuste nos va a llevar puestos a todos, y que estas medidas las está llevando adelante el gobierno con la complicidad de la oposición. El Congreso implicaría un crecimiento para los compañeros, si logramos cristalizar una posición política propia. -Daniel: Nosotros vemos que al movimiento obrero no lo han logrado desarmar, y es necesario un reagrupamiento para buscar una salida a la crisis. -¿Cómo es el ajuste en el ferrocarril? -Omar: en el ferrocarril han avanzado algunos despidos puntuales, a través del servicio médico; hay sanciones sistemáticas y amenazas de despidos. Creo que los trabajadores están mirando más claramente el panorama político, y el ataque del gobierno. Escucho compañeros expresándose en contra de la Verde, a pesar de ser parte de su base histórica. El rol de la Verde que es funcional a la empresa, y esto lo ven los compañeros. -Daniel: Somos 7.000 ferroviarios en el Roca, la Verde ha controlado los ingresos en todo un largo período, mantiene una influencia sobre todo un sector de compañeros, pero nosotros tenemos que ir peleando para ganar a los trabajadores, discutiendo con cada uno. Nuestra tarea es preparar una salida. El congreso del movimiento obrero y la izquierda es muy importante para convocar a todos los trabajadores que están luchando contra el ajuste y el avasallamiento a los derechos. El gobierno viene por todo, así que tenemos que elaborar un programa para que todo el movimiento obrero salga a quebrar el ajuste de Macri y de los gobiernos provinciales.

7 de abril de 2017
Lanús: represión al comedor del MTE

Luego de la represión por parte de las policías distritales de Lanús y Lomas de Zamora en el comedor popular “Los Cartoneritos” del MTE, la respuesta fue una contundente movilización de miles de vecinos y trabajadores al municipio de Lanús, donde se exigió la renuncia de Diego Kravetz, secretario de Seguridad local, y la investigación para detectar responsabilidades de otros funcionarios políticos y policiales. Kravetz estuvo presente en el operativo de barbarie que terminó con varios niños y jóvenes heridos e intoxicados por el gas pimienta, ocasionando incluso la pérdida del embarazo de una de las cocineras agredidas. El secretario salió a justificar el accionar represivo y planteó que “hay que respetar a la policía”. El marco de esta razzia de las policías de los intendentes Grindetti (Cambiemos) e Insaurralde (FpV), que se realizó en el barrio Eva Perón, es el avance de la militarización de los barrios ordenada por Vidal en el marco de un acuerdo entre el PRO y el PJ. Este acuerdo se expresó claramente en la votación de la Emergencia en Seguridad en la Legislatura bonaerense, con el acompañamiento de legisladores del Frente Renovador y del Frente para la Victoria-PJ. Este hecho gravísimo sobre un comedor al que asisten más de cien chicos del barrio para combatir la miseria creciente, debe ser comprendido en un cuadro de ajuste y ataque a las condiciones de vida de los trabajadores y el pueblo, que debe recurrir a la represión para intentar imponerse, y que tiene al conjunto de los partidos del régimen como responsables. Con la presencia de Guillermo Kane, legislador del Frente de Izquierda (MC) en la movilización, planteamos un fuerte repudio a la represión al comedor, la renuncia del secretario de Seguridad Diego Kravetz, y la investigación y el castigo a todos los responsables de semejante atropello.

7 de abril de 2017
"Me parece esencial para discutir un programa"
Corresponsal

-¿Estás de acuerdo con la convocatoria a un congreso del movimiento obrero y la izquierda? -Una convocatoria del FIT a un congreso de trabajadores sería algo esencial, para discutir un programa y cómo intervenir ante la crisis social, los ajustes, que aplican los gobiernos a los trabajadores. Cómo intervenir frente a los topes a las paritarias, en el cuadro de la lucha de los docentes, que luchan por un salario que supere la línea de pobreza; o ante los despidos y las suspensiones. Ante los cierres de fábricas, debe discutirse cómo ponerlas en pie, como lo están haciendo los trabajadores de AGR-Clarín. Debemos plantear un salario igual a la canasta familiar, hoy en 28.000 pesos, que sería el motor para poder reactivar el consumo y, por lo tanto, la economía; que haya un impuesto al gran capital, que es el que nos explota. Los trabajadores son los verdaderos generadores de riqueza. Es importante que a través de la convocatoria de un congreso del movimiento obrero discutamos el control de la economía en manos del pueblo trabajador. -¿Cómo ves la posibilidad de realizar dentro del subte una campaña por ese congreso que concite la atención de los compañeros? -Los trabajadores del subte no están ajenos a la crisis social, a las consecuencias de la inflación, y por eso reclamamos un 35 por ciento de aumento salarial para poder recomponer la pérdida del poder adquisitivo y, además, exigimos la mejora de las condiciones de trabajo. Se mueren compañeros por la precariedad laboral y esto se agravará por la nefasta ley de ART, que votaron todos los partidos patronales en el Congreso. El gobierno ataca la organización sindical de los trabajadores del Subte, con la quita de la personería a la AGTSyP, que fue otorgada a la burocracia sindical de la UTA. Entonces, en este contexto social, nos sobran motivos para poder trabajar y convocar a ese congreso del movimiento obrero.

7 de abril de 2017
Santiago del Estero: Libertad para Rita

La diputada nacional Soledad Sosa (PO-FIT) se hizo presente en la Casa de Santiago del Estero de la Ciudad de Buenos Aires, junto a una delegación del Plenario de Trabajadoras, para solicitar una entrevista con las autoridades provinciales a fin de reclamar por la injusta detención de Rita*, obrera rural en esa provincia, acusada por la muerte de su hija María* luego de que se le practicara un aborto clandestino. Sosa presentó una carta dirigida a la gobernadora, Claudia Abdala, en la que exige la inmediata liberación de Rita y el fin de las provocaciones contra su familia. "Impulsaremos pronunciamientos del Congreso Nacional y las legislaturas provinciales, propondremos a una amplio abanico de organizaciones concurrir a la Corte Suprema y al Consejo Nacional de las Mujeres para reclamar por estas mujeres judicialmente perseguidas", dijo la diputada respecto de la campaña nacional que impulsará por esta causa. María falleció en agosto de 2016 por una infección masiva resultante de un aborto que se practicó en la clandestinidad. La jueza Rosa Falco, brazo del gobierno provincial en el Poder Judicial, busca escarmentar a la familia de la joven y con ello aleccionar a toda la población frente a la problemática del aborto clandestino que golpea particularmente a las mujeres pobres. Una orientación represiva acorde a la política más general de abandono de la salud, así como de los derechos sexuales y reproductivos, que tiene como saldo numerosas muertas por esta causa. La jueza ha montado un operativo de persecución y hostigamiento contra los primeros damnificados de la muerte de esta joven pobre, su familia. Mantiene encarcelada a su madre y a fines de 2016 detuvo a su hermana, Eva, y a Ruth*, amiga de la joven fallecida, de manera totalmente irregular -tres semanas presas sin que les tomen declaración. Rita está enferma y su situación procesal se ha agravado. La persecución a la familia de María es una coartada del gobierno para autoexculparse de su propia responsabilidad de las muertas por aborto clandestino en Santiago del Estero y del cuadro de violencia más general que azota a las mujeres. El padre de la joven muerta, que la violentó a ella y a su madre durante años, llegó a estar detenido por esta causa y reaparece ahora ¡como querellante en la causa!, en un claro revanchismo contra sus denunciantes. El ensañamiento contra las mujeres pobres de parte del mismo Estado, responsable de las muertes por abortos clandestinos es total. Convocamos a todas las organizaciones de mujeres, sindicales y estudiantiles a que se sumen a la Mesa por la Libertad de Rita. *Nombres de fantasía para preservar la identidad de las víctimas.

7 de abril de 2017
“El movimiento obrero tiene que ocupar el lugar que le corresponde”
Corresponsal

-¿Qué opinan de la propuesta de realizar un Congreso del Movimiento Obrero y la Izquierda? -Walter Relañez: Después de analizar la propuesta en una reunión previa, de entender los fundamentos, me parece que es necesario. Más en la situación de acontecimientos políticos que transcurren de semana a semana, de grandes movilizaciones. El 1A fue una movilización reaccionaria de ataque a la clase trabajadora donde se reivindicó la falta de libertad sindical, el ataque a los paros docentes, los reclamos, y los piquetes. Fue una movilización que pedía mano dura. En esta situación, el congreso del movimiento obrero y la izquierda es necesario para garantizar una salida para el conjunto de los trabajadores tanto política como sindicalmente. En nuestro gremio se ve un parate general y los trabajadores se preguntan qué salida se le da a esto. ¿Vamos a aceptar las suspensiones? ¿Nos comemos los adelantos de vacaciones? ¿Cuál es la salida al parate industrial que toda la clase empresaria prepara? Sin dudas tiene que haber una salida a todo esto y tiene que ser mediante el canal del FIT, con las diferencias que haya, pero tiene que existir un Frente Único para elaborar un programa de salida a los trabajadores. -Hace unas semanas el PTS lanzó candidaturas, entre otras cosas trasladando a Nicolás del Caño a la de Buenos Aires. ¿Cómo cayó esto entre los compañeros papeleros? -Diego Altamirano: Vemos que está errado. Del Caño o su partido tendrían que estar más presentes en las luchas como AGR. Lo que vemos es que realmente tenemos que hacer un frente único para ir peleando por las conquistas obreras. Y no sólo es sindical la pelea. Tiene que ser política porque necesitamos ser políticamente independientes de los partidos patronales. Eso es lo que opino y lo que se debate en mi turno. -Patricio Lara: En la campaña electoral se planteó un bloque de diputados obreros y pasada la elección esto no se llevó adelante. El PTS llevó a una división del bloque del Frente de Izquierda en la Cámara de Diputados. Esa división se traslada a lo que es el desarrollo del FIT en las luchas, en las calles, el acto del primero de Mayo (en 2016) y todo lo demás. Lo positivo fue el rol que jugaron los compañeros que sí defendieron el FIT. Por ejemplo, el compañero Pablo López que siendo electo como diputado del Partido Obrero se sumó al bloque del FIT. Esa es la cuestión, que prevalezca el FIT como expresión política de los trabajadores. Tenemos que defender este canal. Considero que es una tarea difícil porque los compañeros del PTS que presentaron las candidaturas anticipadamente, me parece que optaron por las Paso y no porque hayan listas únicas. -¿Qué puntos programáticos propondrían ustedes como prioritarios en dicho Congreso? -PL: Considero que en este momento, que se intenta descargar la crisis sobre los trabajadores, es vital el punto de que cada fábrica que cierre sea ocupada por sus trabajadores, defendiendo los puestos de trabajo. Y la defensa del salario igual a la canasta familiar también me parece vital. Es un tema que la burocracia sindical ha abandonado totalmente. -WR: Es importante elaborar un programa sobre la salud laboral. Y elaborar un proyecto para demostrar el carácter insalubre del trabajo en turnos rotativos. Rechazar la reforma de la ley de ART. Ya hay algo elaborado por la bancada del PO-FIT. Hay que retomar ese punto y elaborar algo sobre el control obrero de las cajas de las obras sociales. A partir de mayo se va a venir el aumento de los coseguros para todas las obras sociales. Es una resolución del Ministerio de Salud, que toda la burocracia lo va a dejar pasar y va a significar un impacto en el salario. -PL: Debemos encarar la lucha sindical y política para que se aborde el tema de las enfermedades profesionales. Muchos trabajadores quedan arruinados de por vida mientras las patronales y el Estado no reconocen la situación y se ven obligados a jubilarse por incapacidad, o sea que son condenados a una economía de miseria. Sabemos lo que significan las jubilaciones anticipadas con la mínima que se cobra en nuestro país. -DA: Es fundamental el planteo de basta de suspensiones. Basta de despidos. Fábrica que cierra, se toma la planta -¿Cómo se viven en el movimiento obrero todos estos meses de tregua que ha dado el triunvirato? -PL: En las fábricas los compañeros están en total desacuerdo con la política de tregua de la CGT y los gremios. Esto ha llevado a un cuadro insostenible, con miles y miles de despidos, nos encontramos todos los días con un cierre de fábrica nuevo. Creo que lo que necesita el movimiento obrero de parte de la izquierda, las agrupaciones, los sindicatos recuperados donde tenemos representatividad, es darnos una herramienta para lo que viene por delante. Darnos una herramienta los trabajadores para superar a la burocracia, como lo son las asambleas de fábrica. Hay que darle un carácter activo a los paros con una movilización importante para que no sean una válvula de escape de la bronca obrera. El movimiento obrero tiene que ocupar el lugar que le corresponde en la escena política. También te puede interesar: "Me parece esencial para discutir un programa" "Una iniciativa más que necesaria" “Una necesidad del conjunto de la docencia”

7 de abril de 2017
“Por qué luchamos”, la revista de la UJS

El inicio de las clases en las universidades encuentra a la UJS interviniendo activamente por el triunfo de los docentes y por la organización de cada lugar de estudio contra el ajuste de Macri y las autoridades. En esta perspectiva se inscribe el Congreso Abierto de la Fuba en defensa de la educación pública, convocado para el 19, 20 y 21 de abril. El lanzamiento de la revista Por qué luchamos busca darle a nuestra intervención en este proceso de lucha un programa y un planteamiento estratégico, algo de lo que carece el conjunto de las corrientes del movimiento estudiantil. La revista le da continuidad a un folleto de la UJS del año 2008 con el mismo nombre que trazó un balance de la gran lucha por la democratización de 2006-2007 y de la política educativa del kirchnerismo. La UJS muestra así que superó una prueba particularmente difícil para las organizaciones de la juventud: la coherencia y la defensa de una política revolucionaria que hoy encarna una nueva camada de jóvenes luchadores. En el mismo período, muchas corrientes pasaron de “la democratización” a la integración al régimen universitario o directamente se disolvieron. La nueva revista caracteriza la política educativa del macrismo como una vuelta de tuerca de todo el proceso privatista de las últimas décadas, denuncia el papel de las camarillas universitarias, socias de esta política, y balancea las primeras experiencias de lucha contra el nuevo gobierno. A partir de esta caracterización, traza un programa de transformación de la universidad ligado a la lucha por un gobierno de trabajadores. Además, la revista recoge la experiencia de quince años lucha de la Fuba, revalorizando la lucha política que libró la UJS para defender la independencia de la Federación frente a los intentos de cooptación del gobierno nac&pop y del régimen universitario. Independencia que se ha mostrado clave para una batalla a fondo contra Macri y sus socios ajustadores. Por último, la revista incluye una entrevista inédita a Pablo Rieznik, fundador de la UJS, que muestra que la coherencia histórica de nuestra organización no se limita a la última década, sino que durante más de 40 años -dictadura militar incluida- ha defendido una estrategia revolucionaria para la juventud. Con charlas, mesas redondas y plenarios vamos a una campaña de presentación y colocación de la revista en todo el país. La huelga universitaria nacional y la campaña hacia el congreso de la Fuba son un escenario propicio para este trabajo. “El desarrollo de esta lucha debe servir para poner en pie una poderosa organización socialista de la juventud que plantee la transformación de la universidad como parte de una reorganización social dirigida por los trabajadores”, decimos en la revista. Manos a la obra.

7 de abril de 2017
“Una necesidad del conjunto de la docencia”
Corresponsal

Matías, Profesor de Historia "Considero que el llamado a un congreso del movimiento obrero y de la izquierda en este momento es muy oportuno. Asistimos a una lucha no sólo contra el gobierno macrista sino contra una coalición política del ajuste, frente a la cual han irrumpido los trabajadores. Frente a esta coalición de todo el arco patronal y el descrédito que sufre la burocracia es muy atinado convocar a un congreso de todo el movimiento obrero para acompañar sus luchas reivindicativas con un programa político y, en este sentido, el FIT tiene que ser el canal de expresión política de la clase trabajadora.” Marina, Docente del nivel inicial del Distrito Escolar 5 "Me parece importante convocar a un congreso que una a la izquierda con las luchas en curso, para que los trabajadores podamos debatir en conjunto la organización del movimiento obrero contra el ajuste de los gobiernos nacional y provinciales. En este sentido, el congreso del movimiento obrero y de la izquierda concentraría el abordaje de esta necesidad y la unión a la construcción de una alternativa política de los trabajadores.”

7 de abril de 2017
Las Tesis de Abril (II)

El 7 de abril, Lenin presentó por escrito al Partido Bolchevique su texto "Las tareas del proletariado en la presente revolución", más conocido como "Tesis de Abril", documento esencial de este período con un valor programático vigente cien años después. Las Tesis enterraban la revolución democrática y planteaban una intervención independiente del proletariado. El gobierno burgués instaurado en febrero, lejos de ser una etapa necesaria, había sido posible sólo porque el proletariado carecía "del grado necesario de conciencia y organización". La tarea de la etapa era la ruptura total con el gobierno y "explicar a las masas que los Soviets de diputados obreros eran la única forma posible de gobierno revolucionario". En abril reinaba todavía la euforia de la victoria de febrero y la ilusión de que era suficiente "exigir" que el gobierno satisfaga las necesidades de las masas para obtener nuevos triunfos. Esta euforia se vivía en el Partido Bolchevique, sobre todo en los círculos dirigentes de Petrogrado. Por lo mismo, las Tesis fueron recibidas con escepticismo y hasta con hostilidad. A finales del mes, la situación había cambiado. Se produjo un giro en la revolución, en el estado de ánimo de las masas. La incapacidad del gobierno de satisfacer mínimamente las consignas de paz, pan y tierra llevó a un choque violento que se produciría en las jornadas del 20 y del 21 de abril. La guerra y la tierra La ruptura con el centrismo y la orientación por una III Internacional fue un rasgo distintivo de la evolución de Lenin, sobre todo a partir de la Conferencia de Zimmerwald (1) . Las Tesis de Abril plantearon esta ruptura y denunciaron desde el primer párrafo la "guerra imperialista" a la que había que oponerse sin ninguna concesión. Lenin enfrentó así todas las ilusiones patrióticas. Tuvo también la profunda intuición revolucionaria de que la guerra sería el primer punto de ruptura de las masas con el gobierno; esta ruptura le debía permitir a los revolucionarios pasar de ser una minoría reducida a ser la dirección de los soviets y de las masas, gracias a un paciente trabajo de explicación, agitación y organización. La guerra concentró, a su vez, la cuestión de la tierra. El soldado ruso era un campesino en uniforme, habitualmente aislado y ahora agrupado por decenas de miles en las guarniciones de San Petersburgo y organizado en soviets. Lo que ansiaba era terminar con la guerra y volver a su aldea como propietario de la tierra que trabajaba. El Gobierno Provisional resolvió dejar el tema de la expropiación de la propiedad agraria para una Asamblea Constituyente convocada en un futuro indeterminado. En la cuestión fundamental de la tierra, los partidos democráticos y populistas mostraron toda su miseria, adaptandose al gobierno burgués. TAMBIEN TE PUEDE INTERESAR: LAS TESIS DE ABRIL (I) El viraje sobre la guerra El gobierno decidió a fines de marzo relanzar la intervencion rusa en la guerra en acuerdo con los Aliados, porque Rusia era ahora un "país democrático" y merecía la anexión de nuevos territorios, como los Dardanelos. Suponía que podía apoyarse en el patriotismo de la población y que tenía la fuerza suficiente para lanzar una nueva ofensiva. El fiasco fue total. La declaración, bien recibida por los partidos, con el beneplácito incluso de Pravda, dirigida por Stalin-Kamenev, tuvo el rechazo masivo de la población. La esperanza de una paz inmediata se derrumbó y el pueblo se sintió traicionado por el gobierno. La agitación contra la guerra se extendió desde las barriadas obreras hasta las guarniciones y al conjunto de la ciudad. En pocos días se abrió una crisis política. El Comité Ejecutivo (CE) de los Soviets trató de mantener una posición intermedia: no quiso hacerse cargo de las protestas contra el militarismo ni tampoco aparecer como un apoyo del gobierno. El 20 de abril, sin iniciativa central, las masas armadas irrumpieron en el centro político de San Petesburgo con la consigna de "Abajo Miliukov", el firmante de la declación de guerra. Por primera vez, se observaron pancartas con el reclamo "Abajo el gobierno". Durante dos días, la calle estuvo ocupada por una rebelión abierta contra el gobierno. La orden de Kornilov, comandante de la guarnición de la ciudad, de reprimir las manifestaciones no fue obedecida por los regimientos. Una parte de la burguesía salió a la calle -es el único momento de la revolución en que esto sucede- y se produjeron enfrentamientos armados con víctimas mortales. Como señaló Trotsky, hubo un doble poder ilusorio: el gobierno provisional no podía continuar y los dirigentes de los soviets no querían tomar el poder. Las masas intervinieron en este vacío sin un planteo de poder. "La contradicción entre la decisión del ataque de las masas y las indecisiones de su representación política no es casual. En las épocas revolucionarias, las masas oprimidas se ven arrastradas a la acción directa con gran facilidad y mucho antes que aprendan a dar a sus deseos y reivindicaciones una expresión política" (2) . Luego de múltiples conciábulos entre el gobierno y el CE de los soviets, la crisis se resolvió momentánemente con la entrada de ministros soviéticos. Se constituyó el primer gobierno de coalición. El 4 de mayo se constituyó un nuevo gobierno con diez ministros "burgueses" y seis ministros "socialistas". Estuvo presidido por Kerensky, que pasó a encarnar la política militarista con la colaboración de mencheviques y socialistas revolucionarios. La defensa de la guerra imperialista y la reacción del movimiento de masas dieron lugar a esta primera crisis abierta de poder. No se había producido aún un cambio radical en el estado de ánimo político de la población como para reclamar "todo el poder a los soviets", la consigna era aún minoritaria, pero las jornadas de abril revelaron que una parte de la vanguardia militante la había hecho suya. Lenin condenó la consigna de "Abajo el Gobierno Provisional" lanzada por dirigentes bolcheviques del Comité de Petrogrado porque significaba impulsar su caída cuando contaba todavía con el apoyo de la mayoría. El partido tenía que conquistar el apoyo de esa mayoría. Según el relato de Trotsky: "Fue en los soviets de barrio, los que más cerca se hallaban de las fábricas, donde se inició con más rapidez el viraje. A fines de abril, en los soviets de los barrios de Viborg, de Narva y de la Vasili-Ostrov, los bolcheviques se encontraron súbita e inesperadamente con que tenían mayoría. Era éste un hecho de gran importancia, pero los jefes del CE, absorbidos por la alta política, miraban con desprecio el trabajo de los bolcheviques en los barrios obreros (...) Sin que interviniese para nada el Comité de Petrogrado, se inició en las fábricas una campaña enérgica y fructífera por la renovación de representantes al Soviet...". En el movimiento fabril, el desarrollo fue más contradictorio. Por la fuerza de los hechos, una parte de la energía militante de los comités de fábrica estuvo destinada a asegurar la producción y la defensa de los salarios. En este cuadro hubo cambios significativos. Las jornadas de abril catalizaron la tendencia al armamento. La asamblea general de la fábrica de calzado Skorokhod decidió formar una Guardia Roja de 1.000 miembros y solicitar 500 rifles al Soviet. El día 28 se reunió la conferencia de Guardias Rojas de la ciudad con delegados de 90 empresas y 170.000 trabajadores. Los dirigentes del Soviet se pronunciaron contra el armamento masivo pero el movimiento continuó en las fábricas. El rearme del Partido Bolchevique El rearme del partido se produjo al mismo tiempo que esas jornadas, de manera desigual y hasta convulsiva. En el balance de Trotsky, la conducta de los bolcheviques en abril no fue homogénea y los acontecimientos lo tomaron por sorpresa. Pero el partido ya había reconquistado su militancia obrera; en febrero tenía 2.000 militantes en la ciudad. En el momento de la apertura de la conferencia de abril los militantes eran 16.000 y en junio 32.000. Dos mil soldados de la guarnición de Petrogrado se incorporaron a la organización militar bolchevique y 4.000 al "Club Pravda", una organización controlada de hecho por el partido. La Conferencia de Petrogrado se reunió del 14 al 22 de abril. Por una mayoría de 37 votos contra 3, se adoptó la resolución presentada por Lenin condenando al gobierno y reclamando que en última instancia el poder sea transferido a los soviets. La Conferencia Nacional se reunió el 24 de abril, con 149 delegados por 70.000 adherentes. Lenin impuso sus Tesis más claramente que en la Conferencia local, con mayorías variables y fuertes debates con la dirección. La resolución de "comprometer un trabajo prolongado para transferir el poder del Estado a los soviets" obtuvo 122 votos -con 3 en contra y 8 abstenciones. La resolución contra la guerra obtuvo casi la unanimidad. Estos triunfos políticos se contrapusieron con las derrotas sobre el tema del partido: la Conferencia aprobó la creación de una comisión mixta de bolcheviques y mencheviques para el análisis de una posible unificación y de los nueve miembros electos del Comité Central, cuatro eran "viejos bolcheviques" opuestos a las Tesis. La mayoría de Lenin era muy endeble. Todavía quedaban por delante virajes tan importantes como las jornadas de julio y el momento decisivo de la insurrección. El partido no tenía ninguna póliza de seguros, sólo su energía militante, su independencia política y su capacidad programática. Notas: 1. PO N° 1.447. 2. León Trotsky: Historia de la Revolución Rusa, Editorial Galerna, Buenos Aires, 1972. Otras fuentes -Alexander Rabinovitch: Los bolcheviques toman el poder. -Jean-Jacques Marie, Lenin. -Pierre Broué: El Partido Bolchevique. -David Mandel: Sobre la Revolución Rusa.