El paro del 31 pegó fuerte en el gremio telefónico
El paro del 31 de marzo tuvo una gran repercusión en el gremio telefónico. Muchas oficinas comerciales permanecieron cerradas. Los delegados y activistas que promovieron el paro y las asambleas y reuniones previas favoreciendo la tendencia a parar que se expresaba desde las bases. Pese al intento de las empresas de pagar remises y taxis la adhesión al paro superó los paros anteriores.
A pesar de los pocos días previos a la convocatoria del paro nacional, en muchos edificios de Telefónica y Telecom los delegados clasistas y de izquierda promovimos asambleas de base y recorridas llamando a parar y superar el boicot y desorganización de las direcciones sindicales K que nuevamente le dieron la espalda a una medida de lucha de conjunto por una reivindicación que afecta miles de trabajadores de su propio gremio.
Las excusas políticas de las direcciones sindicales alineadas incondicionalmente a un gobierno aliado de las empresas telefónicas, han colmado la paciencia de la masa del gremio. Que una vez más en convocada a carnerear un paro nacional contra toda la tradición de lucha de Foetra.
Una reunión de las agrupaciones de oposición (lista Granate Blanca) resolvió convocar a parar asumiendo la responsabilidad que le cabe a la oposición. Esto superando la posición de la Violeta (PTS) de reclamar a la dirección del sindicato que se pronuncie a favor del paro, creando una expectativa en una dirección sindical que ya boicoteó varios paros nacionales.
La propuesta de la Naranja Telefónica fue llamar a parar y darle un carácter activo al paro. Realizando una convocatoria en el gremio a movilizarse a la puerta de los edificios más importantes. La CTA autónoma (michelista) se negó y como agrupación convocamos a realizar un corte de calle en el edificio Republica de Telefónica. Que sirvió como referencia para impulsar el paro en ese edificio (donde cerro la comercial) y en otros edificios comerciales de la zona donde las empresas presionaron hasta último momento y aún así fracasaron a la hora de quebrar el paro.
El sindicato UETTel que agrupa a técnicos telefónicos tercerizados llamó a parar, denunciando la tercerización y precarización y reclamando un 40 % de aumento salarial. En las contratistas donde hay delegados y organización se produjo un fuerte acatamiento, del orden del 85%.
La contundencia del paro del 31 plantea la necesidad de un plan de lucha. Un paro de 36 horas con movilización a Plaza de Mayo hasta lograr las reivindicaciones: eliminación del impuesto al salario, un aumento del 40%. Por el fin de la tercerización y precarización laboral, pase a planta permanente y pago de los Bonos a todos los telefónicos.