Compañeras y compañeros: Hace unos pocos minutos, Néstor Correa aludió al 33° aniversario de una de las huelgas más heroicas, más combativas, más enérgicas de la clase obrera argentina en toda su historia, la huelga de la UOM de Villa Constitución. Este recordatorio de Néstor Correa me lleva, a mí, a rendirle un homenaje a Néstor Correa, que estuvo en esa huelga como miembro de la Comisión Interna de una de las fábricas metalúrgicas más importantes del país; que cayó preso en esa huelga; que continuó preso bajo la dictadura militar; que estuvo encerrado en la Cárcel de Coronda, de máxima seguridad, y que no sólo hizo frente a la dictadura militar sino que hizo un trabajo político entre los compañeros presos y ganó a varios compañeros en la Cárcel de Coronda para el Partido Obrero, mientras la dictadura militar ensangrentaba a la juventud y a los trabajadores de Argentina. El homenaje que rindo a Néstor Correa lo extiendo a los compañeros del PO de la fábrica de él, que lamentablemente no podrán ser oradores de un acto del Partido Obrero porque fueron asesinados por la dictadura militar. Viene al caso el recordatorio de la huelga de Villa Constitución para hacernos, nosotros mismos, una pregunta: ¿Qué representa este acto, qué significado tiene esta convocatoria? Este acto es una demostración de la capacidad de reagrupamiento y de la capacidad de lucha que exhibe el Partido Obrero como la fuerza más importante de toda la izquierda argentina. No me refiero solamente al hecho de estar llenando un estadio de esta magnitud (...) Ni siquiera me refiero, solamente, al hecho de que lo estamos llenando aunque se encuentre en una parte de la ciudad de difícil acceso para un trabajador e incluso para un ciudadano de la ciudad. Tampoco a que el acto fue censurado por los medios de comunicación, a pesar de la intensa labor de los compañeros encargados de la difusión, de la propaganda y la prensa del Partido Obrero. Digo que es una prueba o demostración de la capacidad de lucha con que entramos en esta etapa, porque aquí está la fuerza de la Federación Universitaria de Buenos Aires, que estuvo acosando al gobierno y a las camarillas universitarias durante seis u ocho meses, planteando la necesidad de la revolución universitaria. (...) Acá están presentes las chicas y los chicos de la Fuba, acá están presentes los chicos y las chicas que han organizado los colegios secundarios y que han inaugurado el piquete secundario en defensa de la educación de los colegios, en defensa de las reformas edilicias y la lucha por la mejora de una infraestructura educacional, de cuya destrucción este Filmus ha sido tan responsable. (...) Compañeros, acá está esa capacidad de lucha. ¿Quién hostigó, encerró y enfrentó a la patota que ingresó al Hospital Francés, si no los compañeros del Partido Obrero del Hospital Francés y el Polo y el Partido Obrero de San Cristóbal? Este acto es un recordatorio de que este partido es un partido protagónico de la historia nacional. Néstor Correa nos hizo recordar que en 1974 éramos un partido también protagónico de la historia nacional. (...) Este es el acto de los que enfrentamos a Taselli en Parmalat y aún lo estamos enfrentando, y no de ocho meses como la Fuba, sino de dos o tres años como el Hospital Francés. Este es el Partido que mantiene firme y avanza en sus posiciones en uno de los cuerpos de delegados más destacados del país (...): el Cuerpo de Delegados de Metrovías, el Cuerpo de Delegados del Subte. El partido que organiza las huelgas de los hospitales, denunciando la paralización de las cirugías, denunciando los módulos de las enfermeras, los bajos salarios, de la caída del sistema sanitario. Es desde esta posición que dirijimos este mensaje a la vanguardia obrera de este país. (...) Supremacía capitalista, rebelión popular Hoy, al mediodía, el señor Presidente de la República pronunció un entusiasmado discurso. Hablaba desde la provincia de Chubut y recordaba eufórico a todo el mundo que el país creció, en 2006, el 8,4%; que en el Banco Central hay reservas por 36.000 millones de dólares; y que los obreros de la construcción, que eran 7.000 hace cuatro años, hoy son 40.000. ¿Qué significa este discurso? ¿Cómo el de un gobierno de fuertes realizaciones populares? Cuando vemos, sin embargo, las luchas constantes, por ejemplo la de Perfil; cuando vemos las huelgas docentes, dudamos que el Presidente crea efectivamente que al enunciar las cifras de cómo crece la economía y cuántas son las reservas del Banco Central, pretenda exactamente mostrar eso. El mensaje tiene otro alcance. Es el siguiente: “trabajadoras y trabajadores, ustedes pueden haberse levantado y rebelado en 2001, pero nosotros hemos restablecido nuestra supremacía, estamos reconstruyendo a la burguesía nacional, estamos recomponiendo nuestras reservas, estamos explotando a nuestros obreros, estamos ampliando la acumulación de nuestro capital y ustedes, los trabajadores, son impotentes. La rebelión no les sirvió; hemos recuperado el control. Ahí están las cifras para probarlo”. Ese es el significado político de las cifras. Las cifras dicen: la burguesía ha restablecido la supremacía sobre el proletariado (...) bajo la forma grosera de las cifras. El Presidente olvida que está acumulando unos 10 casos de corrupción en la Justicia; que para tener esas reservas ha tenido que endeudarse, pero no le importa porque de lo que se trata es de proclamar la supremacía cuestionada de la burguesía sobre los explotados. Estas elecciones apuntan a reforzar esa supremacía. ¿Qué respuesta tiene el Partido Obrero a esto? La respuesta la dio la noche anterior al discurso de Kirchner, en el atardecer patagónico, la pueblada que se produjo en Río Gallegos, con una manifestación docente, obrera y popular, como no recuerda la provincia de Santa Cruz desde la época de la Patagonia rebelde. La rebelión popular que Kirchner se jacta de haber enterrado en la Capital Federal, la tiene en Río Gallegos: y, como sabemos todos, no sólo en Río Gallegos, la tiene en Caleta Olivia, en Pico Truncado; la tiene en Las Heras, la tiene en las zonas petroleras donde los trabajadores, cerrando la llave de paso del gas, obligaron al gobierno a capitular y a elevar el mínimo no imponible; obligaron al gobierno a capitular y aumentar los salarios de los trabajadores petroleros. Ahí, en frente de Chubut, poquitos pasos más abajo, mirándolo desde un mapa, la provincia de Santa Cruz, ella, Santa Cruz, la provincia de los Kirchner, se encuentra al borde de una huelga general; hay movilizaciones en el Turbio, movilizaciones en 24 de Noviembre. El que sigue nuestra prensa no se puede sorprender, porque lo hemos señalando sistemáticamente. El gobernador que renunció hace un año, en Santa Cruz, Acevedo, no renunció de casualidad, lo hizo como consecuencia de las contradicciones insalvables de un gobierno que, con discursos que hablan del aumento de la producción, pretende propagandizar la supremacía de los capitalistas sobre los obreros, mientras los obreros se levantan en su propia provincia contra esos capitalistas. La supremacía, como ustedes saben, cuando existe, se manifiesta realmente con espontaneidad (...) La primera manifestación de la pérdida de autoridad y de la pérdida de supremacía se manifiesta en la violencia. Las bandas de este hombre, que es el Presidente de la Nación Argentina, en la noche de ayer, en Río Gallegos, prendieron fuego a los automóviles estacionados frente a la sede del sindicato docente de Santa Cruz. Las bandas kirchneristas salieron a amedrentar al pueblo, como lo hizo ese individuo, cuyo nombre no me acuerdo, con sus patotas en el Hospital Francés. En respuesta a esta agresión, Río Gallegos, Caleta Olivia, Pico Truncado, Las Heras, el Turbio, 24 de Noviembre, nuevamente van a la huelga y la movilización (...). Ahora viene la otra pregunta: ¿y por qué se rebelan los santacruceños? Si el Producto Bruto crece el 8,4% y si las reservas del Banco Central son de 36.000 millones; si la provincia de Santa Cruz tiene un tesoro de más de mil millones de dólares en el exterior, y es la que goza de mayores subsidios; ¿por qué se rebela? Hoy, La Nación dice que es la provincia con el desempleo más bajo. ¿Qué pasa, entonces, en la provincia con la tasa de desempleo más bajo, con el 8,4% creciendo, con el Presidente que es de ahí, con los 36.000 millones en el Banco Central?, ¿por qué se rebelan? Se rebelan porque el salario no sube; los santacruceños se rebelan porque están destruyendo la carrera docente con básicos miserables y sumas remunerativas en negro, se rebelan porque están quebrando la perspectiva de la docencia, de los judiciales, de los empleados públicos y de los que están en los yacimientos, por eso se rebelan. Porque este crecimiento del 8,4 por ciento es un crecimiento que ha favorecido a los grandes grupos capitalistas y ha reforzado la explotación de los trabajadores, por eso se rebela el conjunto de Santa Cruz, o sea todas las capas de la población. Y si el gobierno responde con medidas fascistas, con bandas, quiere decir que no tiene supremacía, que es un gobierno desesperado. En la provincia de Santa Cruz, en la provincia de Kirchner, Kirchner tiene la refutación práctica de su publicitada recuperación capitalista, de la precariedad de la supremacía de los capitalistas, de la precariedad de su propio gobierno. Esto hay que tenerlo presente. No se puede ir a una lucha política haciendo cálculos para una semana o para la otra. Para jugar un papel transformador es necesario participar en la lucha política con una perspectiva, y la perspectiva se desprende de la impasse completa del capitalismo y de la obligación que tiene el capitalismo, con recuperación o sin recuperación, de agravar las condiciones de las masas; los chicos que se mueren por desnutrición; la población mundial que vive con un dólar por día. Tenemos que intervenir con relación a esa perspectiva del capital. Si, por el contrario, intervenimos con la perspectiva de esta semana o la otra, la tarea es muy sencilla: pongámonos de acuerdo con un puntero y a lo mejor sacamos un legislador. Si la perspectiva es otra, vayamos a los trabajadores y expliquémosles en lenguaje sencillo adónde nos están llevando los explotadores y el sistema capitalista; adónde nos lleva este gobierno que se pinta la cara de ‘nacional y popular’. Nuestra tarea es explicar cuál es la realidad y la necesidad de agruparse en torno al Partido Obrero, de formar organizaciones autoconvocadas, de formar agrupaciones antiburocráticas en los sindicatos, de desarrollar todos los elementos de organización. Crisis mundial Hay algo más: ¿Puede la burguesía argentina, realmente, decirles a los argentinos: “hemos reimpuesto la supremacía de los capitalistas sobre los obreros”? Argentina vive en el marco de la economía y la política mundiales. Cuando en los Estados Unidos el Congreso norteamericano está obligado a discutir cómo se van de Irak, cuando está obligado a discutir cómo se van de Afganistán, cuando está obligado a discutir cómo se van de la ex Yugoslavia; cuando los miembros del gobierno de Bush están siendo enjuiciados por traición a la patria por denunciar públicamente a una agente de la CIA, de su propio Estado; cuando Bush viene para América Latina y no puede ir a ninguna capital, ¿cuál es la solidez de la ‘supremacía’ que se afana por proclamar Kirchner? Bush tiene que reunirse en las estancias que les ofrecen los presidentes; Lula lo recibe en una estancia, Tabaré Vázquez en otra estancia; el otro, Calderón, de México, lo lleva a ver las ruinas mayas, pero Bush no puede transitar por las calles de la ciudad. Si el jefe de la banda no puede transitar por una calle, ¿dónde está la supremacía que puede arrogarse Kirchner frente a la clase obrera argentina? (...) La tarea del Partido Obrero es clarificar esta situación. Esto no es retórica, porque el 8,4 por ciento del PBI y los famosos 36.000 millones de dólares del Banco Central son un porotín frente al hundimiento de las bolsas de Nueva York, el hundimiento de las bolsas en China. Kirchner dice: ‘tengo la supremacía porque tengo 36.000 millones de dólares’. En la bancarrota de China, la semana pasada, en un día se perdieron 150.000 millones de dólares, pero Kirchner dice ‘yo tengo 35’; en la de Nueva York se perdieron 700.000 millones de dólares, y Kirchner le quiere calmar los nervios al pueblo argentino diciendo que tiene 35. Pero, señor Kirchner, en las vísperas de la crisis de 2001, exactamente el Banco Central tenía los mismísimos 35.000 millones de dólares, y se llevaron puestos a De la Rúa, de los dólares no quedó nada y todos los ahorros fueron liquidados, los salarios fueron desvalorizados y la gente fue despedida de sus empleos. Este hombre es medio charlatán, es medio ignorante; es representante, por sobre todas las cosas, de una clase caduca. Compañeros, ¿qué supremacía? La crisis norteamericana tiene su centro en el hecho de que los que contrajeron créditos para comprar viviendas no las pueden pagar; como consecuencia de esto, los que prestaron la plata, quiebran. Para este año 2007, escuchen bien esto, se prevén 1.200.000 desalojos por viviendas con créditos impagos en los Estados Unidos de América, 1.200.000 desalojos. Es un llamado a la rebelión social en los Estados Unidos, que ya no aguanta a su presidente por lo de Irak y que además ve cómo lo enfrentan por toda América Latina; sin embargo, Kirchner insiste con el 8,4% y los 36.000 millones. Esta perspectiva de conjunto no puede ser soslayada. Es por esta razón que la campaña electoral del Partido Obrero debe ser, antes que nada, una campaña de convencimiento de los trabajadores para que vean esta realidad, a la luz de su propia experiencia; para que se acerquen al Partido Obrero y para que, trabajando con nosotros, vean nuestra lealtad a los principios que levantamos, vean la seriedad de nuestros métodos políticos, vean la democracia interna, vean cómo se elabora, cómo se crece. No me puedo ir del tema de la supremacía. Esto que ocurrió en Santa Cruz pone de manifiesto algo más. En algunas discusiones que han tenido algunos compañeros que están acá y otros compañeros en otros lugares, han escuchado decir a algunos pichones de burócratas: ‘compañeros, está mal plantear una perspectiva obrera y socialista, los obreros no quieren una perspectiva obrera y socialista; los obreros simpatizan con el kirchnerismo; les gusta el 8,4% de crecimiento del PBI, y les gustan los 35.000 mil millones en el Banco Central’. Dicen, entonces, ‘me voy con Kirchner’. Es lo que ocurre en el Bauen; con la burocracia de la CTA; en otras fábricas recuperadas -mejor dicho, no las fábricas sino los burocracias de esas fábricas. Los burócratas como Moyano, Yasky y otros punteritos menores o pichones utilizan este argumento. ¿Qué deberíamos responderles? “Puede ser que tengas razón, a lo mejor vos sabés más que nosotros o quizá sabés algo que nosotros no sabemos; a lo mejor vos escuchás mejor al pueblo de lo que nosotros somos capaces de escucharlo y ves mejor que lo que vemos nosotros. Sólo te hago una pregunta: en Santa Cruz, ¿te parás del lado de las bandas del 8,4% y de los 35.000 millones, de los que le metieron las bombas al sindicato de Adosac, o del lado de Adosac contra esas bandas?; ¿con los obreros, que vos decís que creen en Kirchner, o con la patota kirchnerista? Porque la labia es la labia, pero ¿cuáles son los hechos, qué lucha ganó el kirchnerismo, qué reivindicación hay en este país que haya conquistado el kirchnerismo? ¿La jornada de seis horas en el Subte? No, los compañeros fueron amenazados cuando fueron a la huelga por esa jornada; ¿qué cosa?, ¿el mínimo no imponible? Mentira, el mínimo no imponible lo impusieron los petroleros de la Patagonia; a ver otra, ¿la jubilación? Mentira, no hay un aumento de las jubilaciones, al revés, las jubilaciones están más bajas que nunca, y las AFJP siguen floreciendo, y la jubilación se calcula sobre un salario devaluado, no sobre el salario final porque no hay ajuste por inflación; y no le dan el 82%, sino el 40%, y además no es móvil, se lo traga la inflación; no hay ninguna conquista por ahí. El parlamento no produjo nada, Kirchner no produjo nada. ¿Quiénes sí han producido? Los que han luchado; los 1.050 pesos de bolsillo, esta entregada de Baradel, la ha arrancado la lucha, la ha arrancado la huelga, la arrancaron los Suteba combativos, los Autoconvocados de Salta, el Sitech del Chaco, Amsafe de Rosario y Amsafe de San Lorenzo, el sindicato Adeca, de Catamarca; los trabajadores. Entonces, en la realidad, piense cada uno lo que piense, de un lado están los obreros y del otro lado está la burguesía. El Partido Obrero está del lado de los obreros, Kirchner está del lado de la burguesía; ¿de qué lado te ponés vos? Este es el punto central de la cuestión. Un régimen parasitario El gobierno dice: ‘bueno, no importa, puede ser que Altamira tenga razón, pero nosotros tenemos 36.000 millones de dólares y el PIB ha crecido un 8,4%. ¿Esto no es irrefutable?’. Entonces, retrucamos nosotros: ¿por qué se matan entre ustedes? Se tuvieron que bancar que lo echen a Ibarra; acaban de echar a Maza; la lucha entre camarillas en Tucumán está al borde de la ‘guerra civil’; Juri contra Alperovich; el partido que ganó Catamarca se está arrancando los ojos porque los kirchneristas le quieren sacar a los radicales K el control de las concesiones mineras en Santa Cruz. Se matan por todos lados y cuando el gran director de orquesta, que está en la Casa Rosada, quiere organizar a su gente en su propio terreno, donde él está ahora, en la Capital Federal, elige a una figura mediocre, que si uno lo conoce no sólo que no lo vota sino que lo mete en cana; elige una figura mediocre que va cuarto cómodo en las encuestas electorales, y el que eligió al mediocre se proclama el jefe de la supremacía reconquistada del capitalismo. El problema de los revolucionarios y de los activistas es que hay que llevar más a fondo una tarea de esclarecimiento y una tarea de reclutamiento, una tarea de convicción, es la única forma de avanzar. Nosotros rechazamos los métodos de toda una parte de la izquierda que cree que se avanza haciendo combinaciones. Han perdido la convicción en la revolución social, no aprecian cómo ha crecido el abismo entre los explotadores y los explotados, y creen que pueden armar puentes en estas condiciones. Nosotros no tenemos esa ilusión, miramos la realidad de frente, estamos con nuestra gente en el combate, desde Perico en Jujuy hasta la Patagonia, sistemáticamente, con los campesinos, con los de los olivares, los aceituneros de Catamarca y de La Rioja, con los trabajadores de las minas, y vemos que hay más flexibilidad laboral, 12 horas de trabajo, salarios de hambre, miseria social, ausencia de futuro. (...) Hay que salir a explicar la necesidad de dar vuelta esta situación, porque si no explicamos esto y no fortalecemos la organización, ¿qué ocurre? Que la rebelión popular, como un vapor que no se condensa, se disipa. El entusiasmo es seguido por el escepticismo, los ascensos por el reflujo. ¿Qué es lo que estabiliza, qué es lo que puede corregir esta situación? Un fuerte partido de la clase obrera, sindicatos sin burócratas, organizaciones autoconvocadas, gran organización popular, porque entonces cada movimiento de rebelión hace crecer esa organización y hace crecer esa conciencia, y prepara el siguiente movimiento de rebelión hasta que en un momento determinado es la rebelión final y los trabajadores terminan ajustando cuentas con la burguesía, que todos los días se esfuerza por declarar su supremacía. Con la campaña electoral, quieren reforzar la supremacía del capital y en especial la victoria de la camarilla de gobierno, que ha enriquecido a ese capital con devaluaciones, pesificaciones y subsidios. Tienen una dificultad porque comienzan con crisis en todas las provincias. Empiezan con crisis entre ellos mismos, Macri contra Filmus, Telerman contra Ibarra. Telerman va a ir contra Ibarra. Los compañeros del movimiento de Cromañón van a ir a escrachar a Ibarra. Muy bien, pero no olvidemos que el principal responsable es Telerman. Porque no hay que olvidarse que Ibarra era el representante de las cámaras de espectáculos que armaron lo de Cromañón, pero que estaba dirigida por Telerman, un empresario del espectáculo. El verdadero hacedor de esta tragedia y de esta masacre fue realmente Telerman, con la complicidad de Ibarra. Por eso el PO siempre planteó: fuera el gobierno (...) Esta crisis al interior de ellos, debilita esa supremacía, la pone en cuestión, la gente se hace preguntas. La elección para Capital puede ser una escuela prepatoria para la gran elección que se viene en la provincia de Buenos Aires y que ya hay que empezar a desarrollar. Convencer a los compañeros de que hay que organizarse y hacer esa organización de una forma adecuada a las condiciones de vida y a la comprensión de cada uno, no imponer una forma rígida, pero organizarse y avanzar, convencer y actuar. Crear una organización como consecuencia de este método. Al Partido Obrero le gustan las elecciones, y esta frase la digo con toda intención. Las elecciones no van a resolver nada, es cierto, porque la solución de los antagonismos sociales catastróficos pasa por quebrar el poder de la burguesía, y ese poder sólo puede ser quebrado por medio de una acción directa, no por una consulta electoral; el mundo no cambia preguntando a la gente si quiere cambiar o no quiere cambiar. Menos cuando la televisión está controlada por ellos y los recursos económicos también, y la corrupción. Las elecciones son una vía muerta como salida; pero nos gusta confrontar políticamente con la clase capitalista, nos gusta porque es una oportunidad para despertar en los obreros una inquietud directamente política. Nosotros no nos comemos las palabras, no somos la izquierda vergonzante, que va a una elección y dice ‘sí, nosotros venimos acá, pero, en realidad, pensamos otra cosa’. Nosotros, el PO, venimos a hacer lo que pensamos, que es ganar trabajadores para una causa socialista: ese es el método político fundamental. Lozano, Heller, el Partido Comunista (...) Hace sólo un mes, la izquierda progre, la ‘verdadera izquierda’, verdaderamente progre, dijo: ni Filmus, ni Telerman, queremos una fórmula Heller-Lozano, CTA-Partido Comunista, no para dar vuelta al mundo, claro, ni siquiera para enderezarlo, pero al menos para que no se note. Kirchner les contraofertó: ‘Heller, ¿por cuánto apoyás a Filmus?’. Ahora Heller está con Filmus. Heller, Bonasso e Ibarra; Ibarra, que va con cualquiera que le cubra las espaldas de los ataques de Cromañón. ¿Qué resultado dio este método más flexible de la izquierda-centro? Al final, ¿qué consiguió Claudio Lozano con Heller y con Ibarra? Lozano quiere la distribución de los ingresos y para eso buscó una alianza con Heller, que es dueño de una jubiladora privada. Pero ¿cómo se puede conseguir una redistribución de los ingresos asociado a una AFJP? Ahora la AFJP, como debía ser, le dio a Lozano una patada en el culo. ¿Qué logró Lozano con el jefe de una Afjp? ¿Qué logró con Ibarra? ¿O con Carrió, que ataca a Chávez para hacerle el juego a Bush, para hacerle el juego al sionismo, para hacerle el juego al imperialismo norteamericano? A Chávez tenemos que criticarlo por hacer un acto electoral en favor de Kirchner, en el que se prohíbe chiflar a Kirchner, quien no quiere la independencia nacional de América Latina, como Chávez dice quererla (...) Una vez, nuestros compañeros de la juventud fueron a Caracas y no sólo chiflaban en cada mención a Kirchner, sino que antes de irse, la noche previa, el día previo a tomar el avión para volverse, agarraron una brocha y pintura y en un gigantesco paredón de Caracas, en frente del lugar donde se hacía la asamblea, pusieron “Viva la IV Internacional”, firmado Partido Obrero, se tomaron el avión y volvieron a Buenos Aires. Lanzo oficialmente un desafío a todos los que creyeron que iban a hacer un frente progresista con Lozano y Heller, a los de la CTA, a los del MIC, a quien sea. Ha fracasado esa tentativa, ha sido una ilusión, como lo advirtió el Partido Obrero. Reunámonos y discutamos las condiciones para construir una alternativa verdaderamente obrera, confrontémosla con la experiencia que ustedes mismos desarrollaron, no con nuestras teorías. Han fracasado. En cambio, nosotros hemos construido la Lista 3 de la CTA, hemos construido esta lista multicolor de ATE, para luchar contra la burocracia; somos factores de construcción, lo hacemos sobre bases sólidas. A Lozano le digo: si no querés desaparecer políticamente y no querés, eventualmente, volverte a colgar de Ibarra o de alguno como Ibarra, como hiciste en 2003, cuando entraste al Congreso en una lista de colgados, la lista de Fuerza Porteña, que iba en la lista ibarrista; ahora que reconocés que Ibarra termina pactando con los ‘abominables’ punteros de la interna del PJ de Capital; si efectivamente buscás una salida a la impasse en que se metieron, vos y la Germán Abdala de la CTA, sacá las conclusiones de lo ocurrido, discutamos con la base de los trabajadores y todos los que nos oponemos a que domine la interna peronista o que dominen los que destruyeron la ciudad, y sobre la base de esa discusión ofrezcamos una salida alternativa. Oficialmente, llamo a los compañeros que apoyaron esa tentativa, y al propio Lozano, claro, desde esta tribuna levantada por el Partido Obrero, a discutir políticamente una salida obrera, una salida para los trabajadores, una salida para los que construyen esta ciudad. (...) Esta no es ciertamente la primera campaña electoral del Partido Obrero. Pero aunque no es la primera, es la primera; tenemos muchas críticas a cómo hicimos las anteriores, nos tenemos que superar, tiene que ser una campaña masiva de militantes, amigos y simpatizantes. Tiene que ser una campaña creativa desde los argumentos, tenemos que escuchar lo que nos dicen en la calle, transmitir los que nos dicen y dar respuestas comunes a esas preocupaciones que nos llegan; a lo que puedan ser prejuicios y a lo que son aportes. Compañeros, hace poco estuve en Catamarca, el viernes 3, en un barrio que se llama Eva Perón. En la reunión, la inmensa mayoría eran mujeres; empezó un debate, y a medida que la mujeres hablaban quedaba trazado un cuadro de la mujer trabajadora, en Catamarca, terrible desde lo social y heroico desde la lucha. En un momento del debate, como una conclusión natural, alguien dijo: “¿por qué entonces, dentro de cinco días, no levantamos en el centro de Catamarca y una tribuna, sólo de mujeres trabajadoras, en el Día Internacional de la Mujer?”. La idea progresó luego en otros barrios y el 8 de Marzo casi treinta mujeres hablaron en el centro de Catamarca y construyeron su propio camino. ¿A partir de qué? A partir de que todos escuchábamos; aparte de hablar, también escuchábamos y buscábamos sacar una conclusión de aquello que escuchábamos. Fuimos a la reunión a transmitir una idea, pero también a aprender y a ver cómo desarrollarla, y surgió una acción. Por eso yo, que no puedo invocar, menos que nadie, que alguna cosa sea por primera vez, siento de nuevo que es una primera vez, porque nunca se parece del todo a las anteriores. Tiene que ser una lucha abierta, franca, una lucha de convicción, una lucha donde pongamos nuestros planteos. Donde planteemos lo siguiente: ¿cómo se puede hablar de supremacía y de recuperación, porque el Producto Bruto Interno haya crecido el 8,4% y haya 36.000 millones de dólares en el Banco Central, si la recuperación cuando existe y la supremacía cuando realmente existe, solamente puede ser histórica, debe tener un alcance histórico, y el capitalismo mundial con sus horrores y sus crisis, con el hundimiento en la miseria de la inmensa mayoría de las personas, las muertes y las mutilaciones, las torturas y sus dictaduras, no tiene perspectiva histórica. Estas son las conclusiones del PO de Argentina, miembro de la Coordinadora por la Refundación de la IV Internacional. Compañeras y compañeros, buenas noches y a la lucha.