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Prensa Obrera N° 647

27 de octubre de 1999 · 17 notas

Notas de este número

27 de octubre de 1999
Vendaval Rosa volvió a derrotar a Kirchner
Editor

La Lista Rosa obtuvo un contundente triunfo en las elecciones de Adosac, renovando su conducción en la Comisión Directiva Provincial y en las dos filiales que se renovaban simultáneamente, que son Caleta Olivia y Río Gallegos, donde se concentra casi el 70% de los afiliados de toda la provincia. Mónica Galván y Ricardo Mercado, junto a un grupo de dirigentes y activistas que se incorporan, continuarán por un período de tres años al frente de la CD provincial, Aída Barrionuevo en Caleta Olivia y Miguel del Plá en la filial de Río Gallegos. La aparición en escena de una lista oficialista generó una deliberación muy intensa en el gremio y llevó a que se produjera uno de los más altos índices de participación electoral, en una jornada con vientos de 120 km/h, votando 2.056 afiliados en la provincia, sobre un padrón total de 3.553 compañeros. Esto es casi un 60%, con algunas filiales donde se superó el 70%, como en Caleta Olivia, y hasta el 75%, como ocurrió en localidades más pequeñas. En Río Gallegos, votó el 50%. Esta masiva concurrencia ha demostrado que los docentes se sienten representados por la Adosac y han salido a defender nuestro gremio, contra el aparato de Kirchner. En el total provincial, la Rosa obtuvo 1.143 votos contra 613 de la Lista 4 sin color y 293 votos en blanco. En la filial de Río Gallegos, además de las dos listas provinciales, se presentó una Lista Azul y Rojo, que agrupó a partidarios de la Celeste nacional y sectores del radicalismo. En muchos sentidos, era la lista de la Alianza. La Rosa gana en Gallegos con 275 votos, sobre 153 de la Azul y Roja y 148 de la lista del gobierno. Hace tres años, la Rosa había ganado la filial como lista única y había obtenido 171 votos. En el plano provincial, las cifras del ‘96 habían sido 790 para la Rosa, 410 para la Lista 2 (ligada a la Celeste nacional) y 351 para la Lista 1. En esa oportunidad, habían votado 1.589 maestros. La campaña de la Rosa recorrió toda la provincia y cada escuela, colegio y jardín de las ciudades más grandes. Fue la única lista que en todas partes organizó reuniones con los docentes, explicando la necesidad de respaldar la independencia de la Adosac respecto del poder político, la necesidad de fortalecer al gremio ante los intentos de bajar el régimen jubilatorio y la cesantía de docentes que va a producir la aplicación del polimodal en el 2000. La campaña oficialista consistió en todo tipo de calumnias contra los compañeros de la Rosa, en el macartismo de que hay que sacar al FUT del gremio y, en general, tuvo un tono muy agresivo. La Azul y Roja se planteó como una lista intermedia: ni el gobierno, ni la izquierda, y llamó a votar en blanco para la provincial, lo que explica el relativamente alto porcentaje de votos en blanco en Gallegos para la CD provincial (150 votos). En la pelea por la provincial, se negaron a apoyar a la Rosa. A pocos días de las elecciones generales, Kirchner ha recibido dos derrotas consecutivas en los gremios más importantes de la provincia. Como explicábamos dos números atrás, la coordinación entre Adosac y Ate de Río Turbio abre amplias posibilidades al desarrollo de un movimiento sindical independiente y clasista en Santa Cruz.

27 de octubre de 1999
El activismo va por la recuperación de la ADP

Con asambleas en escuelas, giras por los medios y una fiesta, se ha lanzado la campaña de la Lista Unidad en las principales localidades. En Tartagal, luego en Orán, Metán y General Güemes, se realizaron actividades que han tenido muy buena acogida de la docencia. La semana última se lanzoó, con una conferencia de prensa en la capital, el último tramo de 30 días de campaña. La lista se plantea, en primer lugar, recuperar un gremio independiente del gobierno de turno y el funcionamiento pleno de las asambleas y cuerpos de delegados; en un sindicato vaciado por la burocracia de Choque, cómplice fundamental del gobierno que los docentes salteños sufrimos, (nos encontramos entre los docentes que más conquistas perdieron a nivel nacional). Se pronuncia, además, "por la derogación de las leyes de educación y la anulación de la reforma educativa que viabiliza la privatización de la educación y la destrucción de las conquistas laborales de sus trabajadores". El programa critica la Ley de Incentivo Docente y se propone desde Salta, impulsar la democratización de Ctera con delegados electos en cada provincia con mandato de base. No se ha podido establecer, sin embargo, un acuerdo donde se señale a fondo la responsabilidad de la dirección celeste de Ctera de integrar al gremio a la política de la Decibe y hasta convertirse en cobradora de un impuesto reaccionario. Tampoco se ha podido establecer una definición clara sobre la política de la Cta que, por su subordinación a la Alianza, hoy bloquea la posibilidad de una lucha de conjunto de los trabajadores para derrotar al menemismo en retirada e imponer una salida propia a la crisis nacional. Con todo, el triunfo de la Lista Unidad abriría una nueva situación para la docencia salteña y será el trabajo de Tribuna Docente batallar para constituir un sólido bloque que luche por una política clasista consecuente. Romero se apresta a iniciar su segundo mandato y fue invitado a la reunión del Banco Mundial como gobernador ‘ejemplar’ por su consecuente aplicación de los planes del organismo. En EE. UU. anunció su plan quinquenal que tiene por eje la aplicación de la autogestión en escuelas y hospitales y un ajuste a nivel de los municipios que promete dejar a la mitad de sus trabajadores en la calle. En este contexto, prepara un brutal ajuste contra la docencia. Por decreto se resucitaría la descentralización educativa que fuera rechazada por padres y docentes de escuelas, a las que se propuso su adhesión voluntaria al modelo de "escuela empresa" con docentes contratados, aranceles, etcétera. Para enfrentar estos nuevos ataques y para recuperar las conquistas perdidas, estas elecciones de ADP son una batalla decisiva. Habrá que vencer el fraude en todas sus etapas (en este sentido, ya se obtuvo un primer triunfo con la oficialización de mi candidatura, tras ser varias veces proscripto) con la participación masiva de la docencia. Además del oficialismo y nuestra Lista Unidad, se ha armado una lista de ex choquistas y ex funcionarios del Ministerio de Educación local (lista 3), con el propósito de dividir el voto opositor. Pero el activismo, los dirigentes de la última gran huelga, los que no hemos sido cómplices del romerismo, estamos en la Lista Unidad Nº 1 y vamos por la recuperación del sindicato.

27 de octubre de 1999
El partido obrero, a prueba

El Partido Obrero sufrió, el domingo pasado, un revés electoral. Los hechos desmintieron nuestros pronósticos políticos, que preveían una duplicación de los sufragios (y hasta una triplicación) con relación a los resultados de las elecciones pasadas, aunque nuestra tendencia electoral a mediano plazo ha seguido creciendo. Si se comparan los votos obtenidos hace 48 horas con los de las parlamentarias de hace dos años, el PO retrocede 35.000 votos, de 150.000 a 115.000 sufragios. Este recule se concentra en la provincia de Buenos Aires y en Córdoba, donde perdimos 50.000 votos. Esto quiere decir que en otros distritos hubo algún progreso, en especial en la Capital Federal y Tucumán, donde pasamos de 15.000 a 24.000 votos y de menos de mil a 3.500 votos, respectivamente. Si el cotejo se realiza con las últimas presidenciales, de 1995, cuando el PO obtuvo poco más de 30.000 votos, los resultados del domingo pasado significan un incremento de un poco menos del 300% (incluso respecto de los 50.000 votos de 1989 se manifiesta un crecimiento). Si bien toda la izquierda ha sufrido un retroceso electoral el domingo pasado, el PH nos ha quitado el primer lugar que habíamos logrado en este campo en 1997, aunque seguimos al frente del resto de los llamados partidos de izquierda considerados individualmente (FR e IU son coaliciones de partidos y grupos políticos; tomarlos como una unidad política significa que se han disuelto cada uno de sus integrantes). Pero un pronóstico desacertado constituye, en política, un asunto serio, porque supone que ha habido una inadecuada caracterización política y que esto podrá manifestarse, por lo tanto, en una orientación más o menos equivocada del trabajo político. ¿En qué consistiría, entonces, la naturaleza del desacierto de la caracterización de la situación política del Partido Obrero? Para realizar una crítica de sus caracterizaciones, el Partido Obrero tiene, sobre todas las demás organizaciones, la inigualable ventaja de que ha dejado documentadas sus posiciones en Congresos anuales y en la política fijada por los editoriales de su periódico y su revista. De caracterizaciones y pronósticos ¿Ha sido desacertada, entonces, la caracterización a la que arribamos en nuestro último Congreso, a principios de julio, de que la situación política del país era "excepcional"? ¿No fue correcta la afirmación de que se combinaban en el país una tendencia a la rebelión ‘de abajo’ con una tendencia a la división y a la desorientación ‘por arriba’? ¿Partió de aquí el error de prever un crecimiento de la influencia electoral y de la organización partidarias que se apoyaba en esa caracterización? Desde antes de principios de julio, sin embargo, la plaza del aguante en Corrientes y los cortes de rutas de las patronales habían constituido indicios típicos del acierto de aquella caracterización. Con el correr de los días, esa tendencia, en muchos aspectos, se profundizó. En Tucumán, una verdadera rebelión popular provocó nada menos que la virtual caída del gobierno de Bussi y desbarató además el intento del gobernador electo del peronismo, primero, y del subsiguiente acuerdo radical-peronista-bussista, después, de imponer una ‘superley’ que establecía despidos masivos y rebajas de salarios y una entrega de la suma de los poderes públicos al gobierno que asumirá el 29 de octubre. En Neuquén, se desarrolló durante algunas semanas una huelga conjunta de estatales y docentes e incluso funcionó un cuerpo de delegados de ambos sindicatos. Ya en el plano directamente político, se agravaron las contradicciones de la campaña política del peronismo, que en definitiva explicarían el derrumbe de Duhalde el domingo pasado. Ahora bien, en forma paralela a lo anterior, tenían lugar también otros fenómenos que contradecían la tendencia a una polarización de la lucha de clases. El PJ registraba importantes victorias provinciales, en particular en Santa Fe y en Córdoba, e incluso lograba triunfar un elemento tan desprestigiado como el neuquino Sobisch. En los editoriales de Prensa Obrera se caracterizó que estos resultados no llegaban a contrarrestar la tendencia de conjunto—y, en definitiva, sostenemos que tampoco habrán de lograrlo las victorias de De la Rúa y de Ruckauf el último fin de semana—. Pero incuestionablemente, con todas las limitaciones que el futuro próximo se encargará de mostrar, las elecciones provinciales pusieron en evidencia la enérgica acción de los partidos patronales y del imperialismo para contener la evolución de las masas dentro de sus propios confines políticos. En todas las provincias, se dejó para después de las elecciones nacionales la adopción de medidas de ‘ajuste’ que pudieran desatar una fuerte reacción popular; los casos más claros se produjeron con Sobisch en Neuquén y aun más con De la Sota en Córdoba; e incluso, en Tucumán, el ‘superajuste’ fue postergado para noviembre. Un proceso de contenido similar y que, por cierto, condicionó al conjunto del proceso político, se manifestó en el campo huelguístico. Ni en Tucumán, ni en Corrientes, ni en Neuquén, se produjo el salto hacia la formación de un polo dirigente de la huelga, ni tampoco, consecuentemente, a la huelga indefinida. Esto fue objeto de un cuidadoso análisis en nuestros editoriales. Desde el punto de vista subjetivo, ni la burguesía perdió la confianza de que podría controlar los acontecimientos, ni los explotados pudieron arribar a la conclusión de que debían buscar una salida fuera de los senderos tradicionales. El 24 de octubre, cuando era ya un hecho el reflujo huelguístico en Tucumán, un 48% de los electores votaron por la lista de diputados del PJ de ¡Julio Miranda! Si el Partido Obrero le hubiera adjudicado un mayor peso a este bloqueo que se manifestaba en la conciencia de todas las clases, seguramente habría considerado (no lo consideró) que al menos una de las alternativas de las elecciones podía ser su propio retroceso electoral. La evolución que vaya adquiriendo la conciencia de las masas constituye el asunto más serio en un período de características "excepcionales". Este es el punto central del presente balance. Pero que la subjetividad de los trabajadores pase a ser una cuestión central prueba, precisamente, la excepcionalidad del momento histórico. La inadecuada apreciación de este componente de la situación política indica de por sí una inadecuada relación del Partido Obrero con el movimiento de las masas, incluso una insuficiente penetración en sus filas. Pero la penetración en las masas sólo es tal cuando se realiza por medio de un programa. Solamente un programa puede darle a las masas la fuerza que le falta (conciencia y organización) para derrotar a la burguesía. Sólo una penetración en las masas de carácter principista, es decir, basado en la delimitación de los intereses históricos antagónicos entre las clases, puede permitir la construcción de un partido obrero que sea realmente revolucionario. Un impresionismo colectivo Las victorias de De la Rúa y de Ruckauf y el "resultado satisfactorio" que la prensa le adjudica a Cavallo no son un testimonio de que la situación política de la Argentina sea estable. De aquí en más se pondrá de moda, aunque por poco tiempo, la necesidad de gobernar ‘por consenso’, con el argumento de que hay que conciliar el triunfo nacional de la Alianza con los provinciales del PJ o la victoria a la gobernación de Ruckauf con la mayoría de la Alianza en la Legislatura. Pero una cosa es la estabilidad que se origina en la ausencia o atenuación de los conflictos entre las clases, y otra es la que se deriva de la neutralización de las fuerzas en pugna. Empantanamiento no es sinónimo de estabilidad y sí un pasaje seguro a la exacerbación de la crisis política. Que la capacidad de acción de cada fuerza se encuentre limitada por las contradicciones con la fuerza rival, llevará a la larga a que el próximo gobierno no consiga desarrollar una capacidad de acción adecuada a los problemas que enfrenta. Esta última variante, la del empantanamiento, es la que prevalece en la Argentina en la actualidad. Si estas condiciones se mantienen, De la Rúa podrá gobernar un tiempo mayor o menor, pero siempre dará la impresión de encontrarse a una distancia no muy lejana del abismo. Situaciones como ésta habrán de dar lugar a diversas impresiones de ‘caos’, pero la gobernabilidad todavía no estará cuestionada. Para ello hará falta un cambio radical en el punto de vista de las masas. Durante la campaña electoral, la ‘explosividad’ potencial o latente de la situación política se manifestó en la inusitada atención que la prensa le dio al voto en blanco, al 501 o a la certeza de que "la gente está cansada de los políticos". Cuando se abrieron las urnas, se comprobó que esa supuesta tendencia de rechazo al sistema se había agotado en sí misma. La asistencia electoral fue una de las más altas desde el ‘83, los votos en blanco de los más bajos y el repudio a los políticos se limitó a un registro ciertamente original: por primera vez, que se sepa, los votoblanquistas cortaron boleta al revés, pues lo hicieron más para presidente (De la Rúa) y menos para los diputados. La aversión a los políticos asumió, de este modo, un carácter literal: se limitó a los que se sientan en las bancas y cobran las dietas. Demostró, de paso, el carácter confusionista del voto en blanco, ya que nada menos que el 66% de los que no quisieron meter las boletas de diputados sí lo hicieron para el conservador-clerical que encabezó la Alianza. Los izquierdistas que identifican al voto en blanco nada menos que con la revolución son, por lo tanto, unos simples farsantes. La izquierda democratizante y el PH (y Mussa y Patti) hicieron un eje casi excluyente en destacar una sensación de defraudación del electorado respecto de los partidos oficiales. No se explicaba entonces por qué las encuestas no registraban una intención de voto a favor de estos autoconsagrados intérpretes del sentimiento popular. Pero la sensación de defraudación política no es igual o siquiera parecido a un cambio radical del punto de vista de las masas en relación con la situación política y con las fuerzas políticas que están presentes en ella. El llamado ‘fastidio’ con la política y con los políticos, por sí mismo, puede y suele convertirse en un factor favorable al desarrollo reaccionario de la subjetividad popular (supone un retorno a un período pre-parlamentario) y de ningún modo constituye un paso hacia la conciencia de clase o revolucionaria, ni tiene que ver con esta conciencia. Semejante desarrollo reaccionario se infiltró incluso en la campaña de Izquierda Unida, dado que Patricia Walsh reiteró en más de una oportunidad que el carácter "extrapartidario" de su candidatura obedecía a que el ‘fastidio’ con los políticos incluía también, según su bloque, a los políticos de la propia izquierda. Es decir que IU hizo el planteo de "construir unidad" (son sus propias palabras) en términos apolíticos, o sea fuera de una perspectiva de poder, es decir reaccionaria desde el punto de vista de la lucha de clases del proletariado. La reducción de la subjetividad popular a un fastidio con la ‘política’, o sea con la democracia, puede ser manejado de manera electoralista (como lo hace la izquierda democratizante cuando aboga por las manos limpias o proclama sus intenciones honestas) o de manera fascistizante (como lo hacen, aunque sólo hasta cierto punto, un Patti, un Mussa y hasta un Ruckauf) e incluso de manera petardista (lo que no quiere decir revolucionaria). Pero es un hecho de que el sentimiento de que el electorado se ‘zarparía’ y abandonaría a los partidos tradicionales fue manifiesto en la Capital, lo cual creó seguramente una cierta sensación de que la izquierda, por ejemplo, y el Partido Obrero podrían hacer una gran elección. Fue, efectivamente, el distrito donde el corte de boletas para la izquierda fue mayor. Los votantes de Capital por el PO hicieron pública su intención de voto en diversos medios de prensa, lo cual sí es un progreso de la conciencia revolucionaria, ya que el elector abandona la actitud pasiva y adopta la del propagandista o agitador. En la Capital, una parte del frepasismo se repartió entre De la Rúa y la lista de diputados del PH o IU, es decir que éstos fueron reconocidos como apéndices de izquierda de la Alianza. El microclima izquierdista en la Capital puede ser un indicio de la evolución futura del electorado. Será necesario seguir con atención la evolución de esta tendencia. Derechización y situación política Una elección donde ganen De la Rúa y Ruckauf, pierda la Fernández Meijide y retroceda la izquierda, significa un pronunciamiento hacia la derecha. Una combinación entre el FMI y el clericalismo ‘liberal’ de De la Rúa, de un lado, y el clericalismo de derecha y los servicios de Ruckauf-Cavallo-Patti, del otro, no es precisamente lo que se llamaría una evolución hacia la izquierda. Patti boicoteó la distribución de sus boletas en cerca del 70% de las mesas bonaerenses para favorecer la elección de Ruckauf. Pero es necesario evitar que esta manifestación a la derecha ocasione otra irrupción de impresionismo político. Cuando las masas no logran superar sus frustraciones por intermedio de las instituciones representativas y de sus propias organizaciones y direcciones, suelen darle la espalda al parlamentarismo o confiar en un demagogo, siempre que éste no cuestione, al menos en el momento actual, la necesidad que tiene y que manifiesta el imperialismo de seguir con la ficción de la democracia. La demagogia de Ruckauf apunta a la solución represiva de la inseguridad cuidadana y a la defensa de los aparatos, en severa crisis, de seguridad (y de chantaje) del Estado. Curiosamente, al lado del ‘opaco’ De la Rúa se ha consagrado el ‘histriónico’ Ruckauf. El cogobierno de ambos deberá conciliar al Congreso nacional y a la policía bonaerense. El capítulo del‘gatillo fácil’ está muy lejos de haberse cerrado. El período democrático ha sido generoso en manifestaciones de derechización política. Ahí están para recordarlo Ruiz Palacios, de Chaco; Ulloa, de Salta; y, por supuesto, los tres mosqueteros de la dictadura —Bussi, Rico y Patti—. Reflejan la convulsionada situación política y los constantes cambios de frente de las propias masas, que ven cómo se empantanan sus luchas para salir de una situación social desesperante. Hay que decir que el Partido Obrero, después de que fueran tumbados Romero Feris y Bussi, había considerado cancelada por un tiempo la posibilidad de un escenario político de estas características. Pero éste se hizo parcialmente presente el domingo en la Provincia de Buenos Aires. Esta derechización del escenario político, el cual importa políticamente por breve que pueda ser su duración, confirma el carácter "excepcional" de la situación política del país. Pero ninguna caracterización adecuada puede agotarse en ese señalamiento ni, menos, limitarse a ‘deducir’ en forma lineal las implicancias políticas que pudieran derivarse. Estamos seguros de que la experiencia ruckaufiana habrá de terminar a corto plazo y con peores resultados que los que conoció Bussi, pero para ello será necesaria una acción política adecuada a estas circunstancias. Las contradicciones de la nueva situación política bonaerense deben estallar no por sí mismas sino como consecuencia de una actividad real de las masas; esperar a que la fruta madure significa aceptar que caiga en el regazo de otro. Hay que emplazar al poder del Estado bonaerense a que dé solución perentoria a la gravísima situación de las masas de la provincia y es necesario desarrollar desde ya la agitación y la organización contra la iniciativa que buscará retomar la represión. Ruckauf ya ha comenzado a mostrar sus cartas con el anuncio de que pondrá a un policía en la jefatura de la Bonaerense. La experiencia principal del país se procesará, por cierto, en torno de la furiosa política fondomonetarista de De la Rúa. Ya se encuentran agendados paros docentes y de médicos, que tienen que ver con el próximo ‘ajuste’. La política del gobierno nacional agudizará en forma extraordinaria las crisis provinciales. Se plantearán crisis de poder dentro del propio Estado, sean constitucionales como extra-constitucionales. Por eso, De la Rúa no puede privarse del apoyo del Frepaso, incluso después de las catastróficas derrotas de Fernández Meijide y de Pinky. Aunque el escenario político se derechizó, la gobernabilidad del próximo gobierno fondomonetarista será cuestionada desde la izquierda, no desde la derecha. El Frepaso continúa siendo imprescindible para la estabilidad política del nuevo gobierno y más todavía lo es el apoyo de las burocracias sindicales, en especial del Mta y de la Cta. El grado de agudización de la crisis dependerá, aunque sólo en parte, de la evolución de la crisis internacional. Es que incluso una reactivación de los mercados mundiales, luego de la crisis asiática, lejos de sacar a la economía argentina de la actual recesión podría provocar una acentuación de la crisis, si esa reactivación internacional acentuara la competencia entre los pulpos y entre los países más fuertes y si provocara además, una desestabilización de los mercados financieros más comprometidos, como es el caso de la Bolsa de Nueva York. Las organizaciones obreras y la izquierda El papel de las centrales sindicales, no ya en las elecciones sino en los innumerables conflictos y luchas que tuvieron lugar este año, ha sido abyecto. Ninguna se molestó por las luchas de Corrientes, Neuquén y Tucumán; en esta última, todas ellas se incorporaron al pacto de la ‘superley’ del nuevo gobernador Miranda. Más todavía que los políticos atorrantes y que sus instituciones truchas, la política de todas las burocracias sindicales apuntó a estrangular las luchas obreras y a llevar al proceso político, como consecuencia de ello, al molino del FMI aliancista y del derechismo clerical-policial del peronismo. El balance, en el caso de la Cta, no hubiera podido ser más deplorable, pues si bien logró su objetivo de que De la Rúa llegue a la Presidencia, pagó el precio de la derrota de Fernández Meijide; de Mary Sánchez primero y Pinky después; y en la inmensa mayoría de las provincias, en algunas de las cuales, como Neuquén, había hecho fuertes inversiones políticas, no sólo en el Frepaso sino en la Ucr y en su candidato ‘Pechi’ Quiroga. El caso del Mta es todavía más grave, esto porque se tragó lo del retorno a la justicia social que Duhalde sacó de la galera a último momento, y apoyó al bloque de fuerzas que determinó la victoria del ‘gatillo fácil’ Ruckauf. La invulnerabilidad que mostró esta camisa de fuerza de las burocracias frente a las grandes luchas que precedieron a las elecciones fue otra manifestación fundamental de la dificultad de las masas para imponer sus propias exigencias reivindicativas y para evolucionar políticamente. La izquierda democratizante (nos referimos en especial a IU y a FR) forma parte del bloque dirigido por la burocracia sindical aliancista (la Cta) y del proyecto de ésta de constituir una "central alternativa" de características policlasistas, es decir anti-sindical, integrada al Estado y basada en la atomización de la negociación de los convenios y de la representación de las bases obreras. Por eso, la izquierda democratizante apoyó el freno aplicado a las luchas populares en el período previo a las elecciones e incluso en las elecciones sindicales, como el PC a De Gennaro, en Ate, o el Mst y Patria Libre a la burocracia del sindicato docente de Neuquén, con su abstencionismo. Desde el punto de vista político, no buscó proyectar la independencia de clase que se manifestaba en estas luchas, pues abolió el mismo concepto de independencia de clase en su campaña electoral. Solamente en Córdoba improvisó, a último momento, la consigna "meta trabajadores en la Legislatura", pero esto para promover la candidatura de ‘Monseñor Primatesta’ Bazán, el entregador de las luchas contra Angeloz y contra la privatización del agua, que buscaba una banca provincial porque se ha quedado sin sindicato. Es decir que la consigna fue usada con un contenido anti-obrero. De modo que, cacareando todo el tiempo sobre la unidad, una, y sobre un patriotismo que no distinguía entre derecha e izquierda, otro, IU y FR fueron, claro que dentro de sus limitados horizontes y posibilidades, factores activos en el retroceso del subjetivismo obrero. En las dos oportunidades en que coincidieron, en Santa Fe y en Córdoba, IU y FR llevaron entre sus principales candidatos a patrones y a burócratas sindicales —en algunos casos, incluso, cuando ya no tenían sindicato. Sobre el final de la campaña electoral, descubrimos, tardíamente, que esta izquierda es partidaria de la devaluación del peso, es decir, partidaria no de un‘ajuste’ sino del gran ajuste contra las masas, y no sólo de la Argentina sino de los países capitalistas que compiten con la Argentina en el mercado internacional. La posición devaluacionista los ha convertido en grupo de presión de los exportadores (incluida la ‘progresista’ Coninagro); de los afectados por la competencia extranjera (incluidas las Apymes); y del sector de la banca que teme su absorción por los bancos extranjeros (Credicoop y la banca cooperativa, a la que pertenece el ex diputado del Frente Grande y del PC, Floreal Gorini). Aunque IU, o mejor dicho Patricia Walsh, se pronuncióreiteradamente contra la devaluación, lo cierto es que los candidatos patronales que presentó en Santa Fe y Córdoba actúan en entidades empresariales devaluacionistas y que IU los reivindicó, no como luchadores que hacen del capitalismo un ‘hobby’ sino como capitalistas que defienden el mercado interno, o sea que lo quieren proteger mediante la devaluación. Pero cualquier obrero se da cuenta perfectamente de que una campaña político-electoral que, desde el campo de la izquierda, reivindique la devaluación del peso, o sea la confiscación de las masas y la agudización de las rivalidades nacionales, constituiría simplemente una traición alevosa. Por eso, IU y FR se empeñaron en ocultar esta circunstancia cuando pactaron sus ‘unidades populares’ en Santa Fe y Córdoba. Este episodio devaluacionista del tramo final de la campaña electoral, ilustra la contradicción que encierra una política de unidad de la izquierda revolucionaria y obrera con la izquierda democratizante. Desde 1996, el PO se empeñó en la unidad de la izquierda, la que fue sistemáticamente rechazada por los democratizantes con alegatos arbitrarios y que incluso fue calificada como electoralista —de lo que pueden dar testimonio los discursos del 1º de Mayo de 1997 en el acto común que tuvo lugar en la Plaza de Mayo—. En este mismo acto, reclamamos la participación de dirigentes de las direcciones obreras de base que se encontraban en lucha en ese período (Atlántida, TDO, Transportes Halcón, Fiat Concord y otros). Los que hoy se reivindican como campeones de los ‘referentes sociales’ expulsaron literalmente a esos luchadores de las reuniones preparatorias del acto. Es que la izquierda democratizante se interesa por los luchadores sociales cuando necesita disimularse detrás de ellos, usarlos demagógicamente, o sea para fines reaccionarios o de aparato, no para impulsar un libre desarrollo de la vanguardia obrera. La re-formación de IU, la tercera en diez años, lejos de constituir un paso de unidad fue un acto faccionalista para imponer desde un bloque sin principios sus condicionamientos electoralistas (o sea puestos) a los demás partidos de izquierda. Lo testimonia lo publicado por Patria Libre acerca de las discusiones para decidir si Reyna o Walsh debían ser los candidatos de la unidad, y de cuya lectura surge un panorama bochornoso de apetitos subalternos Para superar esta contradicción entre el carácter democratizante, y por momentos más que eso, o sea burocrático, pro-patronal o devaluacionista de la izquierda argentina, de un lado, y la conveniencia e incluso necesidad de una unidad de izquierda para luchar contra los partidos patronales y del FMI, es necesario que esa unidad proceda por medio de la discusión pública, abierta y, en caso de elecciones, por medio de la elección democrática de los candidatos. ¡Es lo que hemos venido proponiendo desde 1985! En oportunidad del Frente Mas-PO de ese año, el Mas pidió en un acta que no hubiera asambleas comunes y que el PO no asistiera a las asambleas abiertas que realizaba el Mas. La discusión organizada y la lucha práctica común es la única forma de lograr una unidad de la izquierda que merezca ese nombre y la única que puede ayudar a remontar el retraso subjetivo de las masas y a reagrupar a su vanguardia. Que de esto se trata. Un avance en la representación parlamentaria de la izquierda que no sirva para el desarrollo del espíritu de combate y de organización independientes de los explotados sería otro lazo más en el cuello de su sometimiento. Es lo que ocurre con la unidad de izquierda en Europa y con el frente amplio de Uruguay. Dos administraciones consecutivas de Montevideo por parte de la izquierda unida uruguaya sólo han servido para profundizar las privatizaciones y para no resolver problema alguno de las masas, sino para agravarlos. Los arreglos de aparato sólo sirven al ‘lobby’ devaluacionista y a los burócratas desplazados que buscan una segunda oportunidad. La cuestión de la conciencia es la cuestión del partido Un retroceso electoral no pone a prueba, por sí solo, a un partido revolucionario. Se podría decir incluso algo más: los retrocesos forjan la madurez política y el temple militante de semejante partido. Ni siquiera se puede decir que los retrocesos operen fatalmente como un refuerzo de las presiones sociales o políticas negativas o antirrevolucionarias, porque también un ascenso, en especial si es electoral, podría provocarlo, por ejemplo al desatar presiones de cooptación política al aparato del Estado. No se debe olvidar que el reformismo histórico (la socialdemocracia alemana) debutó como revolucionario, organizando contra viento y marea un partido obrero en condiciones de proscripción y represión, pero que se fue envileciendo en forma paralela a su enorme progreso organizativo y electoral. Algo similar ocurrió con Izquierda Unida desde que en 1989 consagrara a Zamora como diputado y obtuviera cerca de 600.000 votos. Las características derechistas del PC se han acentuado y ya dice abiertamente que, en lugar de un frente de izquierda, postula un frente de"izquierda-centro" (Echegaray en el lanzamiento de la campaña de IU). El Mst se ha convertido en un apéndice político del PC. Significativamente, Walsh y Reyna coincidieron en la campaña electoral en que no debían hacerse "planteos ideológicos" (programa de Nelson Castro). De conjunto, han quedado reducidos al liliputismo organizativo, al punto que casi no lograron reclutar fiscales para las elecciones y que evitaron con todo cuidado la realización de actos públicos como método de campaña político-electoral. Pero, entonces, ¿en qué sentido el revés electoral y el inadecuado pronóstico político "ponen a prueba al Partido Obrero"? En el siguiente sentido: Para un partido que pretende desarrollar una fuerte organización revolucionaria socialista sobre la base de un programa y sobre la base de una metodología que toma en cuenta, como factor fundamental, a la experiencia de las masas y al desarrollo de su conciencia de clase, los desaciertos de análisis y previsión respecto de los resultados del domingo constituyen una advertencia. Hemos abordado con relativa superficialidad la cuestión del desarrollo de las masas, la cual, sin embargo, exige una atención absoluta. Lo del domingo es, incluso, un problema menor; lo que no es menor es el proceso político que enfrentamos de ahora en más, que sólo podrá ser superado asimilando la crítica a nuestras caracterizaciones. Aunque ya no es el momento de abordarlo, la insuficiencia de nuestra apreciación del desarrollo de las masas en el plano político, subjetivo, de la conciencia de clase, es seguramente el factor que ha hecho más lento y dificultoso el desarrollo del Partido Obrero en los últimos veinte años. Las elecciones del domingo han obrado como un catalizador de una larga experiencia teórica y práctica. Un principio revolucionario dice: "la historia puede saltarse etapas, pero el partido revolucionario no puede saltarse las etapas del desarrollo de la conciencia de clase". Por eso, consideramos como un activo, y no sólo en la reciente campaña electoral, haber adoptado como eje la reivindicación demeter a todos los trabajadores en las fábricas y repartir las horas de trabajo. Para las masas, que no cuestionan todavía al capitalismo, eso significó plantear un método anti-capitalista para satisfacer un derecho típicamente capitalista: el derecho a ser explotado a cambio de un salario. Lejos de un planteo circunscripto al electorado de izquierda o, para el caso, circunscripto a cualquier electorado, el eje de la campaña del PO fue una consigna de conjunto, con alcance estratégico, que sólo puede ser resuelta por una lucha general y que responde a la necesidad más apremiante de las masas. La consecuencia de este abordaje de la campaña electoral ha sido inmensa. El Partido Obrero realizó más actos públicos que nadie; tuvo una importante concurrencia en la inmensa mayoría de ellos; ganó numerosos fiscales para el control de las elecciones; fue un factor programático en la campaña al punto que su consigna pretendió ser copiada, y deformada, por muchos otros, incluso Duhalde; incorporamos muchos obreros al Partido; por primera vez, nuestro electorado defendió en forma pública su voto. Nos viene a la memoria una afirmación que reitera en cada elección la organización trotskista francesa Lutte Ouvrière: crecimos electoralmente, pero no ganamos militantes. El PO, al revés, retrocedió electoralmente, pero nunca como ahora se han incorporado obreros a la organización. Fue, entonces, la consigna más adecuada al momento que atraviesan las masas desde el punto de vista de sus necesidades y conciencia. Otra cosa fue creer que a partir de esta reivindicación estaban reunidas las condiciones para un desplazamiento político enérgico de una parte de esas masas. El Partido Obrero enfrentará con éxito "la prueba" a la que ha sido sometido si supera sus limitaciones para ayudar a la evolución política de la clase obrera, a partir del bajísimo nivel presente de ésta e incluso del propio retroceso de ella con relación a las luchas que protagonizó recientemente; pero todo esto para asegurar y profundizar la caracterización que el PO hace del actual período histórico y de la actualidad de la estrategia política de la revolución socialista y de la refundación de la IVª Internacional. ¿Pero por qué hablar de "prueba"? Por una razón metodólogica de la mayor importancia; no somos una secta. Las sectas se cotejan con sus propias premisas; les alcanza con haber actuado lógicamente a partir de algunos postulados. Para el Partido Obrero, esto es idealismo de la peor especie, por supuesto que un pasaje sin retorno al fracaso y un peso muerto para el desarrollo de la vanguardia obrera. El PO se mide con la realidad histórica; fuera de esto, "todo lo que (parece) sólido se desvanece en el aire". Le dijimos a todo el país que íbamos a dar el primer gran paso para convertirnos en alternativa a los partidos oficiales y esto, aunque habrá de ocurrir, no ocurrió. Analicemos el problema, discutamos, saquemos las conclusiones hasta en sus menores detalles, reformulemos un plan de acción para superarnos. Prolegómenos de una nueva etapa Hemos sido forzados a atravesar otra experiencia política más de gobierno capitulador ante el imperialismo. Pero no hay que esperar este ataque; es necesario tomar la iniciativa. El subsidio de 500 pesos a los desocupados y el reparto de las horas de trabajo son un reclamo a la orden del día, incluso si la Cta, por ejemplo, lo limita a los "jefes de familia". El reclamo de los 450 pesos a los jubilados y el aumento a los maestros, lo mismo, aun si Duhalde había dicho que a los jubilados había que darles 300 y si De la Rúa plantea condicionar ese aumento a los maestros. Es necesario un aumento general de salarios y el establecimiento de un salario mínimo, que duplique el de los básicos de convenio. No son consignas sacadas del contexto de la situación política, sea nacional o internacional: los obreros automotrices de Estados Unidos y Canadá y los obreros de las plantas automotrices de San Pablo acaban de obtener gran parte de estas reivindicaciones. La realización de estas reivindicaciones debe materializarse a partir de un plan de lucha. Pero la realización de estas reivindicaciones exige también agrupar a los trabajadores que han salido a la lucha en los últimos años y que necesitan con urgencia sacar una conclusión clara de esa experiencia. Es, por lo tanto, necesario organizar un polo clasista que tome la iniciativa de reclamar a los sindicatos un plan de lucha y prepare el surgimiento de una nueva dirección para el movimiento obrero. Es necesario denunciar el estado mortal en que se encuentran las centrales sindicales y reclamarles una renovación por medio de un congreso de delegados con mandatos derivados de asambleas. De la Rúa está obligado a explotar la expectativa popular que rodea a cualquier nuevo gobierno; aprovechemos esta situación, de duración harto breve, para desenvolver espacios democráticos en los lugares de trabajo y estudio, que nos sirvan para discutir reivindicaciones y planes de lucha, y para unir a la clase obrera al conjunto de los explotados. Convocamos a la izquierda que quiere unirse para luchar a unir esfuerzos en la formación de un polo clasista en todos los sindicatos. No se trata de la tarea para un solo partido político. A la izquierda la invitamos también a organizar la discusión de un balance electoral para sacar conclusiones. A establecer un plan de acción común para intervenir en todas las luchas. A acordar procedimientos de contenido político y características democráticas para nuevas confrontaciones electorales.

27 de octubre de 1999
La izquierda: Los resultados electorales de una década

PARTIDO PRESIDENC. 1989 PRESIDENC. 1999 VARIAC. 89/99 VOTOS % VOTOS % VOTOS % IZQUIERDA UNIDA 411.679 2.40 157.976 0.85 -253.703 -61.63 PARTIDO OBRERO 47.886 0.20 113.646 0.61 65.760 137.33 PARTIDO HUMANISTA (1) 43.269 0.20 131.862 0.71 88.593 204.75 ALIANZA POP.-MODEPA 6.294 0.03 -6.294 FRENTE RESISTENCIA 66.563 0.36 66.563 PART. TRAB. SOC. (PTS) 43.841 0.24 43.841 PART. SOC. AUT. (PSA) 43.367 0.23 43.367 TOTAL 509.128 2.83 557.255 3.00 48.127 9.45 (1) Frente Humanista-Verde en 1989 PARTIDO PRESIDENC. 1995 PRESIDENC. 1999 VARIAC.95/99 VOTOS % VOTOS % VOTOS % ALIANZA DEL SUR (PC) (1) 71.963 0.42 MST (2) 44.822 0.26 (1)+(2) = IZQUIERDA UNIDA 116.785 0.68 157.976 0.85 41.191 35.27 PART. SOC. AUT. (PSA) 31.020 0.18 43.367 0.23 12.347 39.80 PARTIDO OBRERO 30.482 0.18 113.646 0.61 83.164 272.83 PARTIDO HUMANISTA 30.473 0.18 131.862 0.71 101.389 332.72 MAS – PTS 27.833 0.18 PART. TRAB. SOC. (PTS) 43.841 0.36 16.008 57.51 PATRIA LIBRE 23.990 0.14 FRENTE RESISTENCIA 66.563 0.36 42.537 177.46 MODEPA 13.620 0.08 TOTAL 274.203 1.60 557.255 3.00 283.052 103.23 PARTIDO LEGISL. 97 PRES. 99 VARIACION (A) VOTOS % IZQUIERDA UNIDA 149.190 157 8.786 5.89 ALIANZA FRENTE PUEBLO (1) 19.963 PARTIDO OBRERO 150.452 113.646 -36.806 -24.46 PARTIDO HUMANISTA 121.521 131.862 10.341 8.51 PSA 60.123 43.367 -16.756 -27.87 FRENTE RESISTENCIA 42.561 66.563 24.002 56.39 PTS 16.446 43.841 27.395 166.58 TOTAL 560.256 557.255 -3.001 -0.54 [1]- Alianza entre el Mst y Patria Libre en Córdoba A - El Ph presentó listas a diputados nacionales en 20 distritos, lu en 13, el PO en 9, el Fren 6 y el Psa y el Pst en 4.

27 de octubre de 1999
El PO, desde Formosa

Formosa es una de las provincias más pobres y atrasadas del país. Recibe más del 90% de sus recursos por transferencias de la Nación. El grueso de los trabajadores está ocupado en la administración pública. El único sector productivo, la agricultura, está aquejado por la crisis que sufren los productores campesinos algodoneros desde hace varios años y que también afecta a los productores medios. Hay que recordar, también, que la provincia se encuentra entre las que poseen los índices más altos de pobreza, mortalidad infantil y analfabetismo. En este contexto, la situación de la provincia es explosiva. Los sucesivos gobiernos provinciales la han endeudado a niveles insostenibles, y el propio ministro de Economía local ha advertido que la provincia se encuentra al borde de la cesación de pagos. Y esto se está dejando sentir en los salarios de los trabajadores del Estado. Los docentes de los tres niveles se encuentran movilizados desde hace cinco meses porque no se les paga el famoso ‘incentivo’. Los judiciales y otros trabajadores estatales también entraron en conflicto por los salarios atrasados. En algunas localidades del interior se adeudan hasta seis meses de sueldos. Los campesinos han hecho cortes de ruta y varias movilizaciones en lo que va del año, pidiendo una respuesta inmediata a su situación desesperante. Y las cosas van a empeorar. Los compañeros que trabajan en la provincia han conseguido, en el poco tiempo que llevan, acercar las posiciones del PO a los docentes, a los trabajadores estatales y a los estudiantes de la universidad local, obteniendo buena acogida. El agravamiento de la crisis que se avizora con los ajustes que se irán profundizando —como ya nos anunciaron la Alianza y el gobierno local del PJ— y la lucha social que la enfrentará, abren óptimas perspectivas para que los trabajadores de Formosa hagan suyos los planteos revolucionarios del PO.

27 de octubre de 1999
Bravo, PO de La Falda
Corresponsal

Los delasotistas calificaron como histórica su victoria, hace dos semanas, en las elecciones para intendente de La Falda, en el Valle de Punilla. Pero para ello hay que decir que se tuvieron que coaligar con otros cinco partidos y diluirse, por lo tanto, en un frente de intereses patronales que tiene más ‘apetitos’de los que son posibles de satisfacer. La necesidad de esta coalición pone al desnudo que el PJ ha quedado relegado en Córdoba a un plano inferior al que tuvo históricamente y que el delasotismo representa un principio de disolución del peronismo. La candidatura del alsogaro-menemista Kammerath, para la intendencia de Córdoba, en representación de un bloque similar de intereses capitalistas, lo demuestra de un modo apabullante. De modo que lo que sí puede calificarse de histórico es el resultado electoral del Partido Obrero, el cual se presenta por primera vez a una elección en La Falda, el único distrito fuera de la capital donde hemos llevado listas municipales. En La Falda, la desocupación es terrorífica, como consecuencia del derrumbe del turismo popular, lo que hace suponer que se le aplicará un proceso privatizador de hoteles y afines, para convertirla en un negocio rentable pero para minorías. Con 140 sufragios, el PO se acercó al 1,8% del padrón habilitado. Ha influído en el resultado el reconocimiento que existe por la calidad de nuestros candidatos, los compañeros Ferrarassi y Vega, así como el método principista que desarrollaron en la campaña, íntegramente dedicada a explicar la salida que representa el programa del PO. A finales de setiembre, Altamira participó de la campaña en el municipio, lo que permitió comprobar el enorme interés que existe por los planteos del Partido Obrero. El domingo pasado, o sea dos semanas más tarde, los resultados nacionales mostraron un bajón al 0,7% (el PO bajó en todo el interior de Córdoba y subió en la capital). Pero incluso este retroceso, que podría ser la consecuencia de una ‘fatiga’ con un voto a la minoría, no cancela lo conquistado. El PO de La Falda debe desarrollar de aquí en más la organización. El impacto se sentirá en las ciudades vecinas y ayudará a revitalizar el trabajo más al norte del distrito, como en Cruz del Eje y aledaños.

27 de octubre de 1999
De la Rua lo hizo

Unas 96 horas antes de las elecciones, el pulpo Renault incurrió en un fuerte desacato judicial al amenazar a los gobiernos nacional y de Córdoba con su retiro del país frente al auto de procesamiento por contrabando reiterado, dictado por la Cámara de Apelaciones contra sus directivos. Entre los principales integrantes del grupo de presión que se presentó junto al embajador francés ante las autoridades de la Argentina, figuraba Jorge de la Rúa, abogado de los contrabandistas. El embajador francés actuó por una orden del gobierno socialista y comunista de su país, para defender a un pulpo cuyo principal accionista es también el Estado francés. En suma, los argentinos vieron desplegarse ante sus ojos un rico espectáculo de un gobierno de la ‘izquierda unida y plural’ de Francia que, en nombre del imperialismo de su país, salía a defender los derechos al saqueo de un país semi-colonial por parte de un pulpo capitalista, entre cuyos titulares y abogados figuran varios argentinos. El atrevimiento del gobierno de la ‘izquierda plural y unida’ de Francia recibió una dura respuesta de los jueces de Córdoba, algo que estamos obligados a destacar aunque somos los últimos en desconocer las limitaciones políticas de este acto y de sus protagonistas. Pero la conducta de quien aún no había sido consagrado presidente en las urnas rayó en los bordes del crimen de lesa patria. "Con mesura", dice servilmente Página 12 (21/10), "Fernando De la Rúa reprendió" —¿a quién, a Renault? No— "a los magistrados por esas declaraciones. ‘Los jueces no deben ingresar en la discusión porque no hace bien a su imagen’, aconsejó (¿?) el candidato, quien ayer estuvo por Córdoba, su ciudad natal. La capital mediterránea", dice descuidadamentePágina 12, "fue también el escenario en el que su hermano Jorge, actual defensor de la Renault, hizo su carrera política". ¡Ah! Simplemente para completar la información, Página 12 agrega: "Jorge De la Rúa fue fiscal de Estado durante el gobierno de Eduardo Angeloz y luego convencional provincial en el congreso que habilitó la reelección del ex gobernador radical. En ese segundo mandato, fue ministro de la Función Pública y Reforma Administrativa, puesto desde el que rediseñó el Estado cordobés. Ahora, como jefe del IPA local, deberá cumplir con la tarea que le encomendó su hermano: trabajar en la reorganización de la administración nacional". Jorge De la Rúa es explícitamente señalado porClarín (21/10) como integrante de un ‘lobby’ (o sea grupo de presión), junto a Alvaro Hernández, otro abogado de Renault. De aquí se desprende que se ha instalado en el Estado nacional, designado por De la Rúa, un grupo de presión extranjero, integrado por el hermano del presidente electo. Esto es mucho más que cualquier cosa que hubiera hecho Menem. En el caso que comentamos, "De la Rúa lo hizo".

27 de octubre de 1999
La tercera vía (muerta)

El electorado argentino sí que sabe ponerse a la moda. En un solo día logró copiar, al mismo tiempo, las dos tendencias políticas que prevalecen en Europa: la ‘tercera vía’ seudoizquierdista de los Blair y de los Jospin, por un lado, y el derechismo fascistizante de los partidos que, en las últimas dos semanas, han emergido en Suiza y Austria, por el otro. Si cada uno de esos platos es de por sí indigesto, imagínense lo que será la pretensión de mezclarlos en una única olla. Tanto en Europa como en la Argentina, lo que ha encandilado al electorado es la mediocridad del planteo que se le ha ofrecido. Jospin en Francia ha propuesto añadirle alguna cuota de sociabilidad a lo que él llama el capitalismo salvaje, y que se conforma con otorgar subsidios a las empresas que tomen nuevos trabajadores. Ya pasado su primer aniversario, la tasa de desempleo en Francia, del 11%, no ha bajado ni un poquito, pero sí ya ha comenzado un nuevo gran choque entre las clases como consecuencia de los despidos masivos en el pulpo Michelin, una manifestación de masas de las Apymes galas en defensa de la libre empresa y una contramanifestación popular convocada por el partido comunista, que se cuidó en subrayar que era contra los patrones y no contra el gobierno, y de la cual estuvieron ausentes con aviso los sindicatos. Mientras tanto, la producción y exportaciones de Francia han estado aumentando, simplemente debido a la desvalorización del euro, la nueva moneda europea. En Gran Bretaña, Blair ha logrado, en cambio, disminuir la desocupación, pero en su caso como consecuencia de no haber hecho absolutamente nada para ello. Se ha limitado a dejar hacer una bicicleta financiera que ha provocado una euforia en la City de Londres y una nueva onda especulativa en el mercado inmobiliario. El resultado de esto es que la pobreza ha crecido a un nivel récord. Al alemán Schroeder le ha ido infinitamente peor, porque en este país la desocupación crece y la producción no sube, y las empresas se tercerizan explotando la mano de obra barata del Este europeo. Blair y Jospin han entrado en la escena política para rescatar a sus respectivos estados, luego que los Chirac y Thatcher entraran en colapso. Y hasta Schroeder se encuentra seguro en el mando, por ahora. Tanta agua debe pasar todavía hasta que un gobierno derechista pueda volver al gobierno. Por casa En la Argentina, además de mezclar las modas europeas, hemos desarrollado dos variantes del mismo modelo. La más torpe la encarna el Chacho Alvarez y el Frepaso, quienes aseguran que los males sociales se acabarán apenas se le ponga un coto a la corrupción. Entre la plata de la coima y los fondos reservados del menemismo, existe la masa suficiente, dicen, para revertir la tendencia económica depresiva en la Argentina. Lo que esta gente ignorará hasta que la vida se los lleve a la eterna morada, es que si el choreo prevalece sobre la inversión la razón es que la tasa de ganancia del primero es mayor que la de la segunda, y que la única forma de revertir las opciones es revirtiendo la rentabilidad. Es por eso que proponen completar la reforma laboral menemista, derogando las indemnizaciones y acentuando la flexibilidad laboral. La explotación no es un problema contable que podría resolverse asignando el dinero a una cuenta diferente. Es una relación social que está sometida a una embestida constante de los intereses antagónicos de la burguesía y la clase obrera. La variante más financiera y menos literaria de la tercera vía nacional, la encarnan De la Rúa y su equipo económico. Estos dicen que la reversión de la tendencia económica actual y la atenuación de la desocupación habrán de venir de una reducción del déficit fiscal, porque esto haría retornar a los capitales extranjeros, este retorno haría bajar los intereses y esta baja haría aumentar las inversiones y la producción, reduciendo la desocupación. Por eso proponen más ajuste y más impuestos. Es decir que la promesa de un mundo feliz empieza por hacerlo más infernal de lo que ya es. Pero tampoco todo esto saldrá como está prometido, por la simple razón de que no es el déficit fiscal sino el privado (deuda externa privada y remisión de utilidades al exterior) lo que causa la carestía financiera y porque esta carestía financiera es internacional, no ya nacional, como lo prueba el alza constante de las tasas de interés en los Estados Unidos —¡66% de aumento en los dos últimos años! Y bueno, la mayoría de los electores coincidió en querer un gobierno honesto, transparente, opaco —pensando que si se cierra el circo menemista habrá pan. La experiencia habrá de ser muy dura con esto que ni es casi una ilusión sino una monumental ceguera. El gobierno de la Bonaerense Dientes postizos, risa forzada. Ruckauf no es un personaje peligroso sólo desde que aseguró que, detrás de la piadosa Férnandez Meijide, se escondía el anti-Cristo. Ya había hecho sus buenas porquerías con los grupos de tareas del miguelismo bajo los gobiernos nacionales y populares de Perón, de Isabelita, de López Rega y de Luder. Más recientemente, aseguró que la culpa de la desocupación la tenían los bolivianos. Ahora se destapó como uno de la Bonaerense. Pretender hacer un co-gobierno de honestidad administrativa con este personal político ya está demostrando que De la Rúa y el Chacho empezarán su ciclo con el pie izquierdo. Para peor, el lazo de unión entre la nueva vía y la vía antigua es el resucitado Coti Nosiglia y otros aparatos de la Ucr alfonsiniana. De modo que no cabe esperar el cierre del circo y de las mesas de dinero del menemismo sino la suspensión apenas de algunas funciones (y quizás ni esto). La fuerza de estos gobiernos re-re-truchos no reposa en la solidez de sus respaldos sociales o históricos; descansa en la falta de una mira política propia del pueblo explotado. Esto ha quedado de manifiesto más acusadamente el domingo último, precisamente porque en los meses precedentes hubieron luchas de mucha importancia y crisis políticas de relevancia todavía mayor. Mientras esta situación no encuentre una vía de superación, deberemos convivir con el escándalo y el tedio, con la entrega y el retroceso social, con las luchas y la traición de las organizaciones encargadas supuestamente de apoyarlas. Pero la superación no necesariamente deberá ocurrir en forma gradual; es casi seguro que no ocurra gradualmente. Los pasos minúsculos serán acompañados por enormes saltos y precisamente debido a esta perspectiva es que deberán hacerse los mayores esfuerzos para impulsar cada avance de organización y de lucha por mínimo que sea (o que parezca ser). ¿Cuánto se prolongará la agonía del peronismo? Para los ruckaufistas, el domingo se produjo una semi-victoria de la Alianza, no una victoria completa, debido a que el peronismo conservó la mayoría de las provincias, incluida la de Buenos Aires. Es cierto. Pero precisamente por esto, la derrota nacional del peronismo no podía haber sido más completa. Porque la única razón para que un partido pueda ganar en los estados federales y sea aplastado a nivel nacional es que carece por completo de una perspectiva o de una estrategia. De aquí en más, la crisis nacional se cobrará su precio mucho más con las provincias que con el gobierno nacional, lo que producirá, sea el derrumbe de sus administraciones, sea la confrontación constitucional con el Ejecutivo. "Unidos o dominados", pontificó Perón, sin saber que sería el peronismo el que se encargaría de reducirnos al peor status de dependencia desde la época de la colonia, o quizás lo dijo, gran conocedor del paño, como advertencia a sus propias huestes. De cualquier modo, la década menemista demostró que el peronismo es un cadáver insepulto. La elección de uno de la Bonaerense demuestra que su olor a podrido ya es nauseabundo. La agonía del peronismo durará tanto tiempo como demore el despertar político de nuestras masas.

27 de octubre de 1999
De la Sota, ‘lobbista’ de Volkswagen y Roggio
Editor

Gracias al Cronista Comercial (21/10) nos hemos podido enterar de que cuando era aún gobernador electo, De la Sota se comprometió ante la VW, en una visita a Alemania, "a gestionar ante la Secretaría de Industria de la Nación la concesión de las mismas condiciones fiscales que dieron cuando la fábrica se radicó en Córdoba". Esta información consagra, automáticamente, a un gobernador de la Nación como un lobbista no registrado de un pulpo extranjero. En los Estados Unidos, iría preso. Lo que pide la VW es espectacular. A la provincia: exención de impuestos municipales y provinciales; obras en los 400 metros que separan a la fábrica de la avenida de circunvalación; provisión de agua y un nuevo contrato de energía con Epec; el mantenimiento del Programa Primer Paso durante, por lo menos, tres años. Este programa permite contratar jóvenes por salarios de 150 pesos. A la Nación: que no se cobre la alicuota del seis por ciento que rige para la importación de bienes de capital; el no pago de aduanas para la importación temporaria de piezas; una compensación en la tasa de interés por parte del Banco de Comercio Exterior; rebajas en las cargas sociales y modalidades de contratación más favorables para la empresa. Todo esto lo publica La Voz del Interior del 21 de octubre. Es decir que el contribuyente y el obrero argentinos cargan con el gasto de la inversión y los chupasangres alemanes se hacen la fiesta. Con semejante distribución de los recursos públicos es obvio que nunca habrá plata para inversiones de interés nacional o que favorezcan necesidades de consumo popular. Pero De la Sota es un lobbista por partida doble y hasta triple, porque además de ejecutar pedidos de capitalistas brasileños, donde significativamente fue embajador, beneficia simultáneamente a saqueadores de cepa nativa. También por el diario cordobés, nos enteramos de que el pulpo Roggio fue autorizado a realizar una compra de vagones en Brasil, por 150 millones de dólares, para el reequipamiento de Metrovías, con subsidios del Estado y violando la promesa de hacer prevalecer el llamado compre nacional. Entre el lobbista de Renault, de la familia De la Rúa (ver nota en tapa), y el de VW y Roggio, el gobernador De la Sota, la Argentina ha inaugurado para el mundo entero el régimen de gobierno de los lobbistas no registrados. La Justicia debería obligarlos a registrarse con sus verdaderos nombres: De Volkswagen, De Roggio, De Renault, e cosí via.

27 de octubre de 1999
Se deschava otro robo a los jubilados

A medida que pasa el tiempo, los especialistas y analistas empiezan a descubrir la estafa de la jubilación privada, algo que el PO señaló anticipadamente en la feroz campaña que hizo, durante 1993 y 1994, en contra de esta confiscación del salario de los trabajadores. Es sabido que las AFJPs cobran como comisión el 30% del aporte del trabajador. Así, sobre 4.000 millones de aportes anuales de los trabajadores, las AFJPs se quedan todos los años con 1.200 millones simplemente por recibir fondos que, para colmo, son recaudados por el Estado a través de la AFIP-DGI. Los restantes 2.800 millones son invertidos en la Bolsa y en plazos fijos, asumiendo el trabajador el riesgo de esas inversiones. Pero ese llamado "ahorro previsional" será luego triturado por la especulación, porque las posibilidades de que se produzca una crisis financiera, bursátil o una devaluación durante un período de 40 años, lapso entre el inicio de los aportes y el momento de la jubilación, son una certeza. Pero ahora los especialistas previsionales descubrieron una nueva estafa —que el PO alertó en "Jubilación Privada: la Bolsa o la Vida"— cuando, finalmente, el trabajador se jubila. En ese momento, los fondos del trabajador se transfieren a una compañía de seguros de retiro que le administrará el pago de una "renta vitalicia", es decir de una jubilación de por vida. Por administrar esa jubilación, la compañía de seguros se queda, de antemano, con el 10% del total del fondo. Calculando que, en promedio, los fondos de los trabajadores ascienden a 100.000 pesos, la compañía de seguros se queda con 10.000 pesos. Con el resto, la compañía calcula cuánto debería pagarle por mes al trabajador jubilado para que ese dinero —en este caso, 90.000 pesos—‘dure’ toda la vida del trabajador. Entonces, dividen el total del dinero por la expectativa de vida que tienen los trabajadores al momento de jubilarse. Según Carlos Gruschka, un actuario que trabaja en la Superintendencia de AFJP (un hombre insospechado de ‘parcialidades’ de izquierda)"las tablas actuariales de mortalidad que se utilizan para calcular las prestaciones de los jubilados están confeccionadas sobre el promedio de vida de los ciudadanos del Estado de Nueva York, bastante más alta que la de los argentinos. Y que, por esta razón, los jubilados perciben un beneficio un 7% menor del que les corresponde" (Página 12, 26/9). Por este motivo, Página 12 dice que la jubilación privada es un "sistema de imprevisión social", algo que parece calcado del capítulo"Haberes de imprevisión social" de la "La Bolsa o la Vida". Los números son simples: 30% de comisión al momento de aportar; 10% de comisión al momento de jubilarse; 7% por el uso de tablas de expectativa de vida equivocadas. No hace falta que caiga la Bolsa para que la jubilación del trabajador quede triturada.

27 de octubre de 1999
Las elecciones del año que viene en la Capital
Editor

Antes de mediados del año próximo deberán tener lugar las elecciones en la Capital para un nuevo jefe de gobierno y legisladores de la ciudad. Será una primera y temprana oportunidad para someter a juicio del electorado la acción del gobierno de De la Rúa y la ocasión también en que se manifestarán reagrupamientos políticos nuevos. Cavallo, por ejemplo, pretende encabezar una coalición con el justicialismo, que ya el domingo pasado hizo una performance bastante buena si se le añaden los votos registrados bajo la Ucedé y otras formaciones artificialmente montadas por diversas líneas internas del PJ. Pero Beliz también está en carrera con la misma pretensión; habrá que ver si llega a una componenda con Cavallo o si, por el contrario, van a un enfrentamiento estimulado por la crisis interna del justicialismo capitalino. La Alianza arriesga mucho en estas elecciones, porque si pierde a manos de un Cavallo se consolidaría el polo derechista que pretende encarnar Ruckauf en el nuevo escenario político creado por las elecciones del domingo pasado. Ni qué decir que tal derrota sería un golpe demoledor para la sobrevivencia del Frepaso, que encabezará con Aníbal Ibarra la lista de la Alianza. Los apetitos electorales de la izquierda también serán fuertemente alentados por estas elecciones, porque alcanzará con obtener un 3% para consagrar un legislador de la ciudad. Ahora que está de moda asignarle a la izquierda la tarea de obtener una representación parlamentaria sin que importe sobre la base de qué plataforma o programa la obtiene, la presión crecerá en forma correspondiente para avalar cualquier clase de chanchullo. Pero si la izquierda quiere en serio conquistar una posición parlamentaria sobre la base de una plataforma de lucha contra el imperialismo, contra el FMI, por la recuperación de los derechos nacionales entregados y los de la clase obrera, esas elecciones serían la oportunidad para establecer una fuerte y principista unidad de izquierda. ¿Cómo lograrlo? Por de pronto, sería muy conveniente abrir un debate sobre la reciente experiencia electoral y sobre los programas, para poder sacar de él una conclusión común respecto de los planteos políticos que deban hacerse y a las tareas futuras. Sobre la base de una fuerte participación en estos debates de militantes, simpatizantes e interesados por las posiciones de izquierda, podríamos proceder de común acuerdo a la realización de una elección interna para la designación de candidatos, previo establecimiento de un reglamento entre todos. La movilización electoral previa de todos los que ya acuerden con la izquierda en una campaña previa a las propias elecciones, para elegir los candidatos de una lista común, se basaría así en una fuerte campaña de esclarecimiento y desarrollaría una gran militancia posterior para la campaña electoral propiamente dicha. El Partido Obrero iniciará de inmediato una campaña para lograr un frente de izquierda sobre la base de posiciones políticas claras y la selección de los candidatos con participación, en última instancia, de las bases.

27 de octubre de 1999
Al paro contra De la Rúa y sus agentes gremiales
delegada · Sergio Villamil · sobre un informe de Liliana Schwartz

Cuando los docentes primarios de Capital se enteraron de que el proyecto de ley del empleo público de De la Rúa suprimía el Estatuto del Docente, votaron en un plenario, por unanimidad, un paro de 24 horas, con concentración, el rechazo del anteproyecto y su retiro de la Legislatura, la defensa incondicional del Estatuto y ninguna negociación al respecto; también se planteó unificar el conflicto con otros trabajadores municipales. La votación sobre si parar antes o después de las elecciones se dividió: 75 votos a 100, respectivamente. El paro quedó fijado para el jueves 28. Posteriormente, en asambleas de distritos que congregaron entre 400 y 500 maestras, se ratificó lo votado en el plenario y se elevaron mandatos muy combativos. La burocracia del gremio, Unión de Trabajadores de la Educación, en cambio, insistía, contra lo resuelto en el plenario, en una ‘reforma’ del proyecto en sus artículos 1º (ámbito de aplicación) y 60º (eliminación de los estatutos). El Partido Obrero distribuyó una declaración, "De la Rúa negrero". Un segundo plenario abierto con 300 compañeros había comenzado a debatir que el plan de lucha debía continuar con un paro de 48 hs., cuando el secretario del gremio apareció con una nota del secretario de educación del gobierno porteño "aclaratoria (¿?) del articulado del proyecto". Allí se dice que los regímenes especiales seguirán vigentes hasta que sean modificados con participación de los involucrados y que la ley se aplicará en las cuestiones no reguladas específicamente en ellos. Y que los estatutos especiales mantendrán su vigencia hasta que se discutan convenios que los modifiquen. Tras cartón, el directivo anunció un plebiscito para decidir, por sí o no, la aceptación de estas modificaciones. Después de "40 minutos de puteadas" de los presentes contra la burda maniobra para hacer pasar la ley, los dirigentes dieron por levantado el plenario, dejaron convocado otro y salieron "contra la pared", acosados por los docentes. En la calle, una masa de asambleístas quería seguirla y reunieron más de 150 firmas por la destitución de la directiva del gremio. El lunes 25, a 12 horas del triunfo de De la Rúa, los docentes tomaban conocimiento, al comunicarse con el gremio, de que el nuevo plenario no existía y que el paro estaba levantado. La indignación es general. En los distritos se están organizando reuniones autoconvocadas, ha trascendido que otros gremios docentes, Ademys, posiblemente Camyp y otros más, mantendrían el paro del jueves. Los "autoconvocados" están resolviendo boicot al plebiscito trucho y garantizar el paro de 24 hs. Maestras de Capital, vanguardia de la lucha contra el negrero De la Rúa.

27 de octubre de 1999
De la Rúa liquida las conquistas

El plan de lucha de los médicos se suspendió en vísperas de las elecciones sobre la base del otorgamiento de un aumento, pero no del reencasillamiento por antigüedad ya firmado que se reclamaba. Ahora el gobierno pretende que una futura paritaria específica aborde el régimen para los médicos. Pero el proyecto de empleo que sí fue enviado a la Legislatura reemplaza los reencasillamientos y promociones vía la antigüedad, por evaluaciones y concursos y elimina la estabilidad constitucional del empleo público. También modifica el régimen de licencias e introduce el salario por productividad. Igual que para los docentes (ver nota), se pretende hacer pasar la ley de la flexibilización y los despidos masivos. Pero el proyecto de ley establece que en dichos regímenes, quedarán eliminadas todas las cuestiones que se opongan a la ley general. Corresponde, como lo hicieron los docentes capitalinos, oponerse al conjunto del proyecto y exigir su retiro. El martes 26, todos los hospitales debatían el tema en asambleas. Los primeros informes indicaban una gran desconfianza en la propuesta, aunque la dirección de la Asociación de Médicos Municipales la hizo suya.

27 de octubre de 1999
Aliverti es un enemigo de la izquierda

Hay gente que siente una atracción irreprimible por el trabajo sucio. Aliverti se acaba de inscribir en esta categoría, si es que no revistaba ya en ella sin que lo hubiéramos podido percibir con claridad. No esperó siquiera a que los capitalistas de boca de urna completaran su propia inmundicia y ya estaba enviando a Página 12 un artículo para insultar a las organizaciones de izquierda y hurgar en las basuras de su propia versión de las elecciones. No es casual que la nota del charlatán debute con un lapsus típico: pretender que quizás no hubiera debido escribir nada. Ni dudarlo. Pero, para su desgracia, lo ha hecho y también para suerte de quienes necesitan despejar el terreno de la izquierda de sus enemigos embozados. Método Aliverti afirma ya haber mentado, desde hace ocho años, el camino de la victoria que hubiera debido seguir la izquierda, pero no menciona que ha estado a la derecha de todo el periodismo derechista y genuflexo de este país en bloquear el acceso, por lo menos del Partido Obrero, a los medios de difusión en los que ha actuado, no desde hace ocho años sino en el doble de ese tiempo, es decir desde 1983, y más que nunca en esta oportunidad. Es decir desde siempre. El personaje ha adentrado la censura de la dictadura a un extremo que no le ha permitido siquiera jugar la ficción de democracia que sí se han permitido los verdaderos y reales alcahuetes de la dictadura. ¿Desde qué posición moral puede pontificar contra el PO o contra la izquierda quien nunca nos ha concedido una entrevista en más de veinte campañas electorales? En una o dos oportunidades pudimos hablar en el programa que él manejaba, pero para referirnos a la detención del Comité Nacional del Partido Obrero por parte de los Gil Lavedra del gobierno de Alfonsín. El sujeto dice que podría suscribir de nuevo lo que ha escrito desde hace ocho años o incluso más, sobre la tendencia de la izquierda a dividirse, lo cual ya delata al impostor. Es que, en aquellos tiempos, una parte de la izquierda no solamente se encontraba unida sino que había reunido un porcentaje significativo del electorado y consagrado un diputado nacional. Luego de haber gozado de los beneficios de la unidad, esta izquierda, nos referimos a Izquierda Unida, sin embargo, se dividió, como ya le había ocurrido antes con el Frente del Pueblo. Es decir que la consigna unitaria, o sea la unidad por la unidad misma, se agotó y hasta provocó el completo desbande de uno de sus componentes, el Mas, y la caída en picada del otro, el Partido Comunista. Antes de dividirse tuvo tiempo, sin embargo, para cometer algunas fechorías, como sacar una solicitada de repudio a los que asaltaron el cuartel de La Tablada sin decir una palabra de la masacre que estaban perpetrando las fuerzas armadas del alfonsinismo con la ayuda de los carapintadas, o decidir el voto por Menem para el caso de que se llegara a una segunda vuelta electoral, en 1989. La explicación para la catástrofe de Iu, el Mas y el Pc sólo puede ser política, y no solamente nacional sino internacional, pero el ignorante desconoce esa obligación de método y "deduce" (!) que si, a pesar de "oponerse al modelo", sigue dividida, esto obedece a que la separan "minucias". Semejante tontería solamente revela la minucia del personaje en cuestión. Nosotros podemos decir que, desde el Partido Obrero, escribimos mucho más y de mejor calidad, previendo el hundimiento de Izquierda Unida. No hizo falta para ello conseguir una carta astral de sus dirigentes. Este solo antecedente debería ser suficiente para resaltar las indudables ventajas de los métodos políticos sobre las minucias. La izquierda está dividida, en realidad, por razones de fondo y el mejor camino para la unidad es, en primer lugar, ponerlas en evidencia, no encubrirlas. Estas divergencias fundamentales también están presentes en los partidos oficiales, aunque de otra manera y refractadas por otros intereses de clase, por la simple razón de que compartimos la misma realidad histórica (aunque los historiadores posmodernos aseguran que hay tantas realidades históricas como vivencias personales diferentes). Pero para que se produzca una división organizativa o la imposibilidad de formar un frente no alcanza con que existan divergencias políticas, ya que, incluso en un partido unido, hay y siempre habrá divergencias; para que haya división es necesario que haya un determinado tratamiento de esas divergencias, lo cual es otra expresión de diferencias políticas de fondo. Modelo Aliverti asegura que a la izquierda la "une una contundente oposición al modelo". Aquí tenemos un caso claro de que el pez por la boca muere. No existe una cosa tal como el ‘modelo’. El ‘modelo’ lo inventaron los Chacho Alvarez y los Volando para esquivar la crítica al capitalismo y atribuirle los males del pueblo a un designio neoliberal complotado en un Consenso de Washington. Es la descomposición del capitalismo lo que ha llevado a la burguesía mundial a iniciar un ataque a todas las conquistas obreras y a arrasar con las independencias nacionales, no una historia de espías. Los adversarios del ‘modelo’ quieren que se devalúe el peso para exportar más e importar menos, ocultando que esta salida no es tal y que significa una nueva confiscación colosal del pueblo. O quieren que se subsidien a las Pymes (como Alemann, que sin embargo es uno de los padres del ‘modelo’) que desde hace tiempo reclaman la rebaja de las tasas de interés para las pequeñas y medianas empresas, porque esto facilitaría la tercerización de trabajos de los grandes pulpos y la reducción de los costos de las terminales productivas. Cuando hay un despido en una fábrica o cuando se viola a una mujer, el eje de la unidad es sencillo, la lucha contra esos atropellos. Pero en una campaña politica para todo el país hay que presentar un programa, es decir, reivindicaciones asentadas en fundamentos. Si la izquierda se presentara con un programa de devaluación, como han abogado el Ptp (que votó en blanco), el Ph y el Fr, y como lo abogan los socios empresariales de Iu o sus amigos de la CTA, simplemente se suicidaría. En un caso así es mejor estar divididos. El caso de Lula es, para el caso, muy, pero muy, pero muy instructivo. Durante 1998, abogó por la devaluación del real, alegando que ahogaba al "empresariado nacional", ya que la sobrevaluación no dejaba exportar y porque se sostenía gracias a altas tasas de interés que ahogaban a la industria; llegó a hacer un frente único con la Fiesp, la colega de la UIA y, como ésta, amante del ‘modelo’. Naturalmente, perdió. Cardoso defendió la sobrevaluación; después que ganó, devaluó, y el Pt quedó en la ridícula posición de tener que protestar contra una devaluación que perjudicaba a los trabajadores, pero por la cual él mismo había abogado -y en primer lugar. La "minuciosa" consideración que acabamos de hacer difícilmente entre en la osamenta superior del cruzado anti-izquierdista. Quizás, entonces, le alivie saber que la candidatura del Frente Amplio de Uruguay, que todo indica ganará el primer turno electoral el próximo domingo, frente unido como el que más, ha recibido el apoyo de un inventor del ‘modelo’, el semanario The Economist. Pero la revista no ha dicho nada que no se sepa, porque el Fa ya lleva sus buenos años gobernando Montevideo y aplicando, de nuevo ‘minuciosamente’, la privatización de los servicios públicos, la represión de la venta ambulante y la tolerancia con el cierre de fábricas y con los despidos. Muchos diarios ya dicen que la victoria de De la Rúa en la Argentina se repetirá el domingo en Uruguay, es decir la tercera vía de los Blair y los Jospin,‘modelistas’ como los que más. Si, dicho lo anterior, en Uruguay somos frenteamplistas y en la Argentina antialiancistas, sufrimos con evidencia un duro ataque de esquizofrenia. El des-informador público Aliverti miente como un animal cuando afirma que Iu, que ya se ha dividido tres veces en quince años, es la única partidaria de la unidad. Para corregir su estrabismo, debería leer la prensa de Patria Libre, que informó en su momento, minuciosamente, que Iu no admitía ninguna unidad que no fuera encabezada por Patricia Walsh, quien se caracterizó a sí misma como candidata ‘virtual’, o sea imaginaria. Hay que sufrir de un profundo nivel de faccionalismo para poner como obstáculo la intangibilidad de candidatos imaginarios. La formación de Izquierda Unida, a mediados de 1997, fue un acto divisionista, pues apuntó a bloquear la unidad de la izquierda toda pretendiendo hacer valer sus exigencias. De hecho, Izquierda Unida ha disuelto al Mst y al Pc como organizaciones públicas diferentes, toda vez que actúan como un bloque cerrado frente a cualquier oportunidad de unir a la izquierda. El Partido Obrero, ya desde 1985, puso al frente otro método: una discusión política para delimitar posiciones, es decir no para dividirnos ni tampoco para mezclarnos sino para dejar en claro acuerdos y divergencias, y procedimientos democráticos o de bases para elegir los candidatos. En el frente que suscribimos con el Mas, en 1985, por cada tres candidatos del Mas seguía uno del PO; en los frentes con el Mst, en 1993, detrás de un candidato del Mst venía uno del PO (primero Zamora, despues Altamira); y en el frente con el Mst y con el Mas, en 1994, estuvimos terceros (primero Ciaponi, segundo Zamora, tercero Altamira). Esto, por lo que hace a nuestra soberbia personalista. Pero también hay que decir lo otro: en PO mandamos al frente a la dirección del partido, no la preservamos en campanas de cristal, no nos escondemos detrás de ‘extrapartidarios’ mientras bajo cuerda nos aseguramos la posibilidad de arrebatar el puesto codiciado de diputado; y la dirección del PO va al frente cuando se trata de la polémica (que ella siempre firma), de las elecciones... y de la cárcel, como en 1989, entre otros. Si Reyna fue candidato desde julio de 1998, Walsh desde octubre de 1998 y Altamira desde agosto de 1999, ¿por qué la acusación contra nosotros de que queremos copar el espacio? Lo que hemos logrado lo conseguimos en la lucha misma: hace mucho que estamos por delante de los partidos que integran Iu y el Fr en términos electorales, organizativos, militantes y de intervención política. El PO creció mientras el Mas-Mst y el Partido Comunista se desmoronaron. Esto es un hecho, no una posición ideológica. Contenidos ¿Cuáles son entonces las divergencias que impiden una unidad política y también en las elecciones? Iu y el Fr son composiciones democratizantes y nacionalistas; lo proclaman sus candidatos y dirigentes todos los días. Aspiran a recrear el Frente del Sur, que sirvió de plataforma a la carrera de Chacho y Meijide. Para eso plantean un frente de izquierda-centro (Echegaray), con las Apymes, con los carreristas abandonados por el chachismo, etc. No quieren comprometer esta política en discusiones públicas y en elecciones de incierto resultado para seleccionar candidatos. Por eso las han rechazado. Por eso abogan por un movimiento único de la izquierda, pluralista, donde, o cualquiera dice cualquier cosa y nadie hace algo salvo para lograr una banca, o cuando alguna facción se consolida le pueda pisar la cabeza a las restantes. Para el PO, es diferente. Para el PO, vale, como una de las variantes, pagar el precio de actuar en un frente que no levante nuestras banderas, siempre que eso sea clarificado, primero por medio de un debate que deslinde posiciones y que sirva como factor de orientación para la masa que sostiene al frente. Segundo, que una vez cumplido ese requisito, la decisión sobre candidaturas y, por lo tanto, la exposición de las políticas, fuera decidida democráticamente por la base. El PO está convencido de que esta metodología sirve a la clarificación y a la movilización, y que el desarrollo de estos factores confirmará el acierto y la aceptación de nuestra política, en última instancia. ¡Qué sectarios que somos! ¿No? El recurso a la psiquiatría Para concluir. Aliverti recurre a los procesos de Moscú cuando nos recomienda un tratamiento psiquiátrico. Fue el aporte de Hitler y Stalin a los métodos represivos del imperialismo. El que disiente conmigo sólo puede estar loco. Nuestra locura consistiría, según él, en hablar, desde el raquitismo que nos imputa, de rebeliones inminentes y de huelgas indefinidas. Pero como el personaje no tiene otro recurso de trabajo que sus cuerdas vocales, desconoce, por lo que se ve, los cortes de ruta, que incluso llevaron a una jueza provincial a declararse incompetente porque el delito que presenciaba era el de "sedición". O a las ocupaciones de fábrica (o desconoce que tanto éstas como las de tierra son una violación al derecho de propiedad que es la piedra agular de la sociedad clasista). O a las huelgas indefinidas que, incluso quienes lo admiran, declararon en Neuquén, Corrientes y Tucumán. Todo este movimento de lucha es naturalmente contradictorio con la débil inserción electoral de la izquierda revolucionaria y hasta con su insuficiente influencia política. Si la izquierda revolucionaria fuera muchísimo más fuerte, las masas ni necesitarían recurrir a acciones aisladas o relativamente espontáneas. Pero la contradicción está en la misma realidad, no es la consecuencia del desvío de la psiquis de algunas personas. A falta de un político, Aliverti llama a la ambulancia. Pero la superación de la contradicción señalada se dará impulsando la huelga indefinida y la rebelión popular, no excomulgándolas, participando en ellas, ofreciendo una orientación. Si algún valor tiene la participación en las elecciones, como el que seguramente fue la intensa campaña del PO sobre la salida para la desocupación, ese valor consiste en que sirva como factor de orientación para llevar a la victoria a los movimientos y a las acciones en las que los explotados tienen una participación directa. En forma complementaria, el escaso voto por la izquierda el domingo pasado se debe a que la burguesía todavía consigue, con recursos cada vez más desgastados, que las masas que viven una situación sin salida no operen un giro en su subjetividad, o sea hacia perspectivas e incluso posiciones revolucionarias. Esta contradicción no la puede remediar la receta con fecha vencida de Aliverti. La izquierda tiene futuro. Aliverti, no. Mientras se arrope con las prendas del impostor, no podrá aspirar a otra cosa que a co-dirigir programas con Carlos Varela, un derechista que ofrece más oportunidades de expresión democrática que él.

27 de octubre de 1999
La Alianza quiere regimentar los centros de estudiantes

El martes 19, los estudiantes de Ciencias Sociales impidieron, con una movilización masiva, la consumación del fraude que la Alianza quería realizar en las elecciones de Centro de Estudiantes. Sucede que la Alianza unificó las elecciones de Centro con las de Consejo Directivo en una lista sábana para que el control del proceso electoral quede en manos del decano aliancista. De esta manera, se viola la autonomía del centro de estudiantes y se abre camino al fraude. Para perpetrarlo, se hizo una distribución escandalosa de mesas en los CBC, donde los padrones son usados discrecionalmente por Shuberoff. Lo de Sociales no es un hecho aislado. En Ciencias Económicas, se suspendieron las elecciones por una disputa interna de la Franja que terminó con heridos e internados, en medio de denuncias de fraude. En Derecho y en Medicina, las agrupaciones opositoras han denunciado múltiples irregularidades en el proceso electoral. La Alianza quiere mantener de cualquier forma la dirección de los centros de estudiantes, imponiendo por la fuerza a la patota del ‘Coti’ Nosiglia, e impedir el desarrollo de las fuerzas de izquierda. Esta política ya había sido anunciada hace unos meses por un personero de la Alianza y miembro del Consejo Directivo de Filosofía y Letras, Guariglia, en una editorial de La Nación. Allí llamó a reprimir a la izquierda con ‘la ley en la mano’, alegando que iba a ser el mayor obstáculo para que un gobierno de la Alianza pueda aplicar su política. Se trataba de un llamado a regimentar al movimiento estudiantil. La burguesía montó una campaña a través de los medios de comunicación para culpar al movimiento estudiantil de Sociales y ocultar la política totalitaria de la Alianza. En Ciencias Sociales, luego de los acontecimientos del martes 19, la Alianza hizo un cambio cosmético en la convocatoria a las elecciones. La maniobra le sirvió para que rápidamente el frente integrado por el Mate, la Cullén, Iu y Patria Libre, dejara de lado el mandato de la asamblea y cerrara un pacto con la Alianza para presentarse a las elecciones. Esta deserción fracturó la lucha contra el fraude y llevó a que se presente la mayoría de las listas. En esta situación, la Unión de Juventudes por el Socialismo, que estuvo a la cabeza de la lucha, hizo un llamado a todos los que habían luchado consecuentemente contra la Alianza a formar un frente que, en las elecciones, dé la lucha por la independencia del movimiento estudiantil, contra las sanciones que se quieren aplicar a los estudiantes y por la recuperación de los centros.

27 de octubre de 1999
Encuentro obrero en Rosario

El sábado 16 de octubre, en la sede del Sindicato Municipal de Rosario, se produjo el "Primer Encuentro Nacional de Delegados, Comisiones Internas y Dirigentes Sindicales". Entre los 150 presentes, cuyo debate condujeron Edgardo Quiroga de la CGT-San Lorenzo y Mario Díaz de la Unión Gráfica Cordobesa, se destacan los directivos de Aceiteros y Municipales de San Lorenzo (en ambos casos acompañados por una decena de delegados); representantes de Aceiteros-Rosario; Atilra (lecheros)-Rosario; Sutraquip (Químicos y petroleros de Rosario); Amsafe-San Lorenzo y Foetra-Rosario, a nivel de directivos sindicales. Hubo delegados bancarios de Rosario, docentes de San Lorenzo, una delegación del Swift y la Comisión Interna de Ate del hospital Baigorria, algunos de los cuales habían participado de la reunión en Foetra-Capital, realizada el 14 de agosto, por la formación de un polo clasista nacional. Acompañando a los gráficos de Córdoba, hubo un representante de Adiuc (docentes universitarios de Córdoba), Luis Bazán de la Cta de Córdoba, representantes de Comisiones de Desocupados de distintos puntos del Gran Buenos Aires, así como también miembros de la Correpi de La Matanza y otras organizaciones de derechos humanos. Desde Buenos Aires arribó una delegación de los reunidos en Foetra (14 de agosto), cuyas conclusiones por la formación de un polo clasista nacional fueron publicadas en las páginas de Prensa Obrera. En dicha delegación se contó una docena de telefónicos, todos delegados de edificios, y tres directivos a título personal. Los congresales de la Lista Naranja Gráfica, un congresal verde en ruptura y delegados de Interpack I, Quebecor (ex Perfil), Unión, Cotigraf y Casoli. Dos delegados en nombre de la Comisión Interna de Emfer, delegados de prensa de Perfil y Diario Popular, un delegado de Camioneros de Capital, miembros de la Comisión Interna del Inti, delegados de TDO, la secretaria general del Hospital Castex y activistas y delegados de la Comisión Interna Segemar-Ate, un delegado metalúrgico de Roggio, un delegado del Smata (Cables-Lear), delegados docentes de Suteba (Escobar y Florencio Varela), un delegado no docente del Carlos Pellegrini, un directivo y un delegado de Shell (petroleros privados), dos delegados del Movimiento de Trabajadores Desocupados de Florencio Varela y activistas desocupados de San Vicente. Adhirieron también tres directivos de la Asociación Gremial Docentes de la UBA, imposibilitados de concurrir, al igual que Adosac-Santa Cruz, que en esos momentos culminaban su elección al frente de los docentes de la provincia. El encuentro atrajo a los portuarios rosarinos en conflicto. Fue también caja de resonancia de las luchas protagonizadas por los presentes, en la zona, en metalúrgicos, en telefónicos, gráficos, docentes, etcétera. Sergio Sosto, de Telefónicos, y Prado, de Emfer, plantearon el problema del vacío completo de dirección del movimiento obrero y el papel de alternativa programática y de lucha que puede jugar una corriente clasista. Los representantes de Ate pusieron de relieve el trabajo en la lista antiburocrática nacional y de seccionales, denunciaron el fraude, en general, y en Santa Cruz, en particular, para impedir un triunfo que hubiera dado lugar a una conducción clasista en el Cta de Santa Cruz. Un militante del PC-Congreso Extraordinario planteó "una CGT combativa, patriótica e internacionalista", mientras que Bazán se limitó a rescatar la "diversidad" de las existentes. Nosotros, precisamente representantes de una corriente de recuperación de un gremio industrial como el gráfico, marcamos que la Alianza, a través de Sapia, el ‘ministeriable’ para Trabajo de De la Rúa, planteó "avanzar en los convenios por empresa y las reformas laborales pendientes", lo cual constituye el próximo frente de lucha sindical. Propusimos entonces que el encuentro declare la guerra a los convenios por empresa e impulse la formación de agrupaciones y listas antiburocráticas en todas las organizaciones obreras. En el plenario apareció una y otra vez el ajustazo que se avecina, pero emergió todo el tiempo una polémica alrededor de una "jornada nacional de lucha", de alcance real indeterminado (sector Mario Díaz), o impulsar congresos regionales como quiere la CGT-San Lorenzo. Un polo clasista servirá para intervenir en las próximas luchas, colocando un programa consecuente basado en el reparto de las horas de trabajo sin afectar el salario, la defensa de los estatales y sus convenios, la restitución de las conquistas arrebatadas y de los aportes patronales con destino a un inmediato subsidio al desocupado y jubilaciones mínimas de 500 pesos, la estatización de las AFJPs bajo control obrero y la restitución de la ley de accidentes, paritarias por industria y salario mínimo equivalente a una canasta familiar. Futuros encuentros, como el planeado en la reunión para el 27 de noviembre en Córdoba, tendrán significación en la medida en que discutan y fijen una orientación para el movimiento obrero.

27 de octubre de 1999
Crisis terminal en la Uom

El plenario de secretarios generales de la Uom, con la presencia de 27 seccionales sobre 54, resolvió la expulsión de Alberto Piccinini, Victorio Paulón y otros dos dirigentes de la Uom de Villa (Cta), por "intentar dividir la organización". En forma paralela, 24 seccionales encabezadas por los expulsados, la Uom–San Nicolás (Brunelli), la Uom–Campana y la Uom–La Matanza (las llamadas seccionales siderúrgicas, con excepción de La Plata) repudiaron la decisión, rechazaron cualquier tipo de intervención a los sindicatos en rebeldía y anunciaron un plan de "marchas" en rechazo a las medidas del Consejo Directivo. La ruptura culmina un proceso de absoluto vaciamiento y descomposición de la Uom que es responsabilidad directa del Secretariado miguelista. Este se presenta a sí mismo como custodio del sindicato y el convenio único cuando, a lo largo de la década menemista, sustituyó, primero, el convenio único por los convenios por "ramas" y, luego, a éstos por los acuerdos por planta; dejó correr, después, los cierres de plantas y las ‘racionalizaciones’ que redujeron el gremio a la mitad; aisló y terminó quebrando la rebelión obrera en Córdoba por el convenio Fiat; y fue un virtual vocero de la política patronal durante la masacre social producida en los últimos dos años (con las derrotas y cierres de Diasa y Corni como mayores ejemplos). Al día de hoy, la Uom es un aparato vaciado y en descomposición. En la misma reunión que consagró la ruptura de la Uom, el consejo directivo "quedó autorizado" a pedir en la Justicia el concurso preventivo o la convocatoria de acreedores de la obra social frente a una situación sin salida (la burocracia le reclama al gobierno el pago de una deuda de 63 millones de pesos, nueve meses después de haber recibido una suma similar para ‘zafar’ de la cesación de pagos y, aún así, cuenta con un déficit anual de 7,5 millones de pesos). La ruptura se habría acelerado por la decisión del Secretariado de hacer recaer el reajuste (reducción de los rentados y rebaja de sus sueldos) sobre las seccionales declaradas en rebeldía. La quiebra de la obra social es, de cualquier modo, una pintura de la destrucción de la Uom: cada aparato pacta con las empresas el pago de un monto, por parte de éstas, por obra social y por cuotas de afiliados, con el compromiso, por parte de las burocracias seccionales, de dejar las plantas al arbitrio de las patronales. ¿Qué salida? La Uom de Villa y el resto de las seccionales rebeladas han llamado a constituir una Federación de Trabajadores de la Industria (Fetia) y han propiciado el nacimiento del Sitrasime (Sindicato de Trabajadores Siderúrgicos y Metalmecánicos) registrado en "el expediente que lleva el número 1.024.653 presentado por Victorio Paulón en el Ministerio de Trabajo, avalado por la firma de más de 1.000 trabajadores que antes estaban afiliados a la Uom de Villa Constitución" (Crónica, 22/10). Para los dirigentes de Villa, "no es casualidad que ocurra esto en la Uom, creo que pasa por el sistema de organización que tiene, un sistema centralizado, un sistema muy autoritario que no permite la democracia" (Alberto Piccinini, Página 12, 11/10). El planteo alternativo llevaría a una federación de sindicatos zonales, pero al mismo tiempo a la posibilidad de convenios de trabajo por seccional o por empresa. Este tipo de convenio es el que pretenden desde hace mucho tiempo Techint y Acindar, lo cual institucionalizaría algo que ya existe a través de las ‘actas’ firmadas sobre remuneraciones y condiciones de trabajo. Esta fragmentación consolidaría la diferenciación laboral entre las empresas más grandes y las relativamente más atrasadas, favoreciendo la ‘tercerización’ industrial. La Alianza ha hecho suya la política de atomización de los sindicatos, defendida explícitamente por Machinea. La Cta ha coincidido: en el texto base del último congreso plantea "criterios organizativos nuevos ligados a las particularidades" de los establecimientos. Plataforma reivindicativa En julio del año pasado, un congreso de más de cuatrocientos delegados de gran parte de las seccionales enfrentadas al Secretariado votó habilitar la paritaria siderúrgica y ‘federalizar’ los recursos sociales. El pronunciamiento planteaba la "reactivación de la discusión paritaria y... la recomposición de los básicos convencionales, en particular de la rama 21 (siderurgia)". Este punto no fue vuelto a abordar por las seccionales luego de la crisis actual. La separación efectiva de la Uom por parte de las seccionales que Miguel quiere intervenir nos merece un juicio condicionado. Podría ser un paso obligado por la actitud del miguelismo y, al mismo tiempo, positivo si adopta una plataforma de reivindicaciones que una solidariamente a la federación metalúrgica que vaya a crearse. Los elementos comunes de una plataforma se refieren a los básicos de convenio; al establecimiento de un régimen laboral que recupere la jornada de ocho horas y que disminuya la proporción de salario movil (flexible) en relación al básico (al que deberían incorporarse los adicionales y premios); a la incorporación de los contratados; al régimen de insalubridad. Semejante plataforma común debería ser antes votada en asambleas y en plenarios de delegados con mandato.