politicaobrera.com Archivo de Política Obrera
Prensa Obrera › Prensa Obrera N° 619

Prensa Obrera N° 619

25 de marzo de 1999 · 33 notas

Notas de este número

25 de marzo de 1999
Asamblea de Trabajadores en la Cuenca Minera

El sábado 20 se realizó en 28 de Noviembre, en la cuenca minera de Río Turbio, una Asamblea de Trabajadores convo­cada por el Frente de Unidad Trabajadora (FUT). Más de 20 compañeros docentes, mineros, trabajadores de la localidad se re­unieron “como parte de la campaña que el Partido Obrero impulsa en todo el país para reclamar a las organizaciones obreras que rompan con el gobierno y organicen una alterna­tiva política propia de la clase trabajadora” (de la declaración votada en dicha Asamblea). Los compañeros denuncian la situación social de la provincia y hacen responsable de esto al gobierno duhaldista de Kirchner, “mientras que la Alianza está haciendo un ‘Frente Cívico’ provincial con los menemistas de Puricelli, demostrando que no tiene ninguna diferencia de política respecto del gobier­no”. A la Asamblea del FUT —que votó un programa de lucha- concurrió un dirigente del sindicato municipal (Soem) de Río Turbio, de extracción radical, quien manifestó que rompe con la Alianza y se suma al FUT. Con vistas a las elecciones provinciales anticipadas del 23 de mayo próximo, la Asamblea eligió los candidatos de los trabajadores: la compañera docente Marina Páez (Secretaria General de Adosac) como Intendente, y el minero José Castillo, como diputado por el pueblo. Elida Ramos, Juan Subelza y Sonia Alurralde (docentes y mineros) como candidatos; a concejales.

25 de marzo de 1999
Libertad a Ocalam

Dijimos, ni bien se produjo el secuestro del líder nacionalista kur­do, Aldullah Ocalam, que el operati­vo imperialista-turco-sionista venía a pavimentar un ‘arreglo’ contra­rrevolucionario de la cuestión kur­da, a imagen y semejanza de los acuerdos de Oslo para Palestina. Junto a esta última, la kurda es la opresión nacional más exten­dida del Cercano Oriente, que afecta a cuatro países surgidos de fronteras artificialmente impues­tas por el imperialismo durante la primera parte de este siglo. La región del Kurdistán bajo domi­nio turco es la más poblada y oprimida. Allí tiene asiento, funda­mentalmente, el PKK-Partido de los Trabajadores Kurdos- de Oca­lam. A expensas del PKK y en defensa del estratégico miembro más ‘oriental’ de la Otan, Turquía, el imperialismo mundial ha inficionado a los movimientos del Kurdistán bajo dominio iraquí. Estos han sido transformados en ‘'peones’ imperialistas, con lo que los yankis no sólo apuntan a una ‘solución’ reaccionaria al proble­ma kurdo sino al reforzamiento semicolonial de toda la región, que traería aparejado una nueva división artificial de sus fronte­ras, mediante una eventual ‘partición’ o ‘autonomía’ del Kurdis­tán sojuzgado por Saddam Hussein. Después de servirse durante décadas del dictador y de la ‘uni­dad iraquí’ para el aplastamien­to de reiteradas revueltas kurdas y de la revolución iraní, a fines de los ‘70, los yankis ahora echa mano a este recurso frente al agotamiento del régimen de Saddam Hussein. “La política de los partidos kurdos iraquíes limita sus de­mandas a una autonomía de los kurdos dentro de las fronte­ras de los territorios naciona­les de Turquía, Iraq y Siria”, informó el Financial Times (17/2), después que los partidos Unión Patriótica (PUK) y por un Kurdis­tán Democrático (KDP) sellaron un acuerdo, en septiembre de 1998, “apadrinado por los EE.UU. y firmado en Washing­ton” (ídem). Hay que arrancar de las sinies­tras cárceles turcas a Ocalam y a los miles y miles de luchadores nacio­nalistas, para terminar con la opre­sión nacional en todo el Kurdistán, por el derecho a la autodetermina­ción del pueblo kurdo, para termi­nar con el yugo semicolonial en todo el Cercano Oriente.

25 de marzo de 1999
Trabajadores de la Sanidad
Delegado Hospital Obarrio en re­presentación de quince delegados y activistas de la Agrupación Independiente de ATSA-Tucumán · René Sotelo

Para defender el hospital público, para imponer un salario digno que cubra el costo de la canasta familiar, para recuperar las conquis­tas laborales, para contar con un sistema previsional estatal que garantice el 82% móvil, para impedir la privatización del Subsidio de Salud, en definitiva para luchar por nuestras reivindicaciones, necesitamos que ATSA rompa con los partidos patronales y sus gobiernos. Necesitamos un sindicato independiente, que responda a las decisiones soberanas de las asambleas. En el mismo terreno, creemos que los sindicatos tienen que impulsar la organización política independiente de los trabajadores, y declaramos que somos partidarios de impulsar la organización de una asamblea provincial y nacional de dirigentes, luchadores y organiza­ciones obreras y populares para discutir en común la organización de una alternativa política independiente de los trabajadores.

25 de marzo de 1999
Pinochet: de la cárcel y las cadenas

La Federación Internacional de Derechos Humanos, una de las más antiguas y prestigiosas agrupaciones internacionales de derechos huma­nos, determinó lo que todo el mundo sabía y habíamos recalcado en este periódico: es imposible juzgar a Pino­chet en Chile. Lo impide la ley de autoamnistía de 1978, el código de justicia militar que impone tribuna­les militares para los delitos imputa­bles al dictador, y la inmunidad de Pinochet como senador, que sólo puede ser removida por organismos nombrados por el propio Pinochet {Clarín, 17/3). Más allá de lo legal, no hay sector de la clase dirigente que esté interesa­da en un juicio a Pinochet: no digamos las fuerzas armadas, ni siquiera la democracia cristiana y el socialismo quieren remover el avispero y enfrentar un debate nacional sobre la represión del golpe de 1973. Por eso el presidente chileno Eduardo Frei, cuando sale a afirmar que “en mi país están dadas las condiciones para que haya un jui­cio” (Clarín, 18/3), miente en forma consciente y rutinaria, porque todos los políticos burgueses están entrena­dos para mentir hablando generalida­des. Las trabas para un juicio a Pino­chet están férreamente implantadas en la “institucionalización” chilena. A todo esto, en momentos en que sale este periódico a la calle, los lores británicos dictaminan, por segunda vez, si Pinochet puede ser extraditado a España o cuenta con inmunidad di­plomática y debe ser liberado. El dictador, ante los lores, tuvo dos defensas: el estado chileno argumentó que se violaba la soberanía de Chile, en tanto la defensa puesta por el mis­mo Pinochet negó todo tipo de delito, defendió la necesidad “patriótica” de los asesinatos y la tortura y se ganó, finalmente, el rechazo unánime de la opinión pública europea. Como planteamos luego del primer fallo: “en la medida en que un jui­cio contra Pinochet pueda convertirse en un proceso contra los crí­menes pasados del imperialismo; o en la medida en que la crisis económica en curso lo convierta en factor de crisis política; en cualquiera de estas o parecidas variantes, la justicia imperialista encontrará la vuelta para liberar al criminal.” (Prensa Obrera, N° 612)

25 de marzo de 1999
¡Fuera Menem ya!
Partido Obrero

El gobierno de la Ciudad de Buenos Aires acaba de levantar la consulta popu­lar contra la re-reelección que presentó ante la ciudadanía como el “golpe final” a la intentona menemista, luego del aplas­tamiento electoral del saadismo en Cata marca. De la Rúa se valió de un fallo del Tribunal de Justicia de la Ciudad que planteaba sólo corregir la forma de la pregunta planteada en la consulta, tras decla­rar solemnemente que el plebiscito era ilevantable a no ser que hubiera un fallo “contundente” de la Suprema Corte de Justicia contra la re-reelección (que no se produjo) o un renunciamiento por escrito del propio Menem ante los jueces (que tampoco se dio). El candidato de la Alianza se deshizo de la consulta como una brasa ardiente en las manos, ni bien percibió el “voto” en contra de las grandes patrona­les y el clero. Estos, aunque puedan tener sus fichas en diferentes tableros respecto de la re-reelección, no están dispuestos a crear una crisis política que abrevie el mandato de Menem, a pesar de todas las características de maniobra que tenía la convocatoria de la Alianza. En esta línea se pronunció el 70% del propio apa­rato radical, el arzobispo de la Ciudad de Buenos Aires y el empresariado. El seudo opositor La Nación tituló un editorial “La consulta popular debe ser cancela­da”, el mismo día del levantamiento. La consulta fue concebida de entrada como un mecanismo para encubrir la deci­sión política de no movilizar al pueblo para echar a Menem y alimentar un chantaje político según el cual los trabajadores y los explotados no tendrían otra opción más que la Alianza para sacarse de encima al régimen hambreador. Preguntado por el llamado a una marcha nacional contra la re-reelección, Chacho Alvarez fue absolu­tamente explícito: “el problema no es convocar a la marcha sino qué hacer el día después”. El temor al “día des­pués”, es decir a una movilización política que exprese el profundo odio al menemismo y los reclamos contenidos de las masas, retrata de cuerpo entero el carácter ma­niobrero y desmovilizador de la consulta. El desarrollo de la crisis ha puesto de relieve que la función de la Alianza y de Duhalde es preservar al gobier­no menemista en medio de la crisis. Horas antes del levanta­miento de la consulta, el gober­nador bonaerense anunció la firma de un decreto convocando a un plebiscito para el 25 de abril y “sujeto a las circuns­tancias”, es decir, a la negocia­ción con el menemismo “por­que siguen los contactos re­servados entre el goberna­dor y el presidente” (La Na­ción, 23/3). De la Rúa “entregó” la con­sulta, como Duhalde “entregó” el plebiscito el año pasado, por­que los grandes capitalistas no quieren poner en peligro la con­tinuidad de Menem ni su con­trol del proceso electoral. Por la misma razón, los “opositores” han dejado en pie la continui­dad futura de las maniobras del menemismo en función de cómo evolucione la crisis política. Con un gobierno golpeado por la elección de Catamarca, con en­cuestas que plantean un 80% de repudio a la re-reelección, Du­halde y De la Rúa no han pasado de los “recursos” contra el juez de Córdoba que habilitó a Me­nem en la interna del PJ. Peor, la Alianza votó con el PJ el re­tomo de los edictos en la Capi­tal, selló un acuerdo con el dere­chista Partido Demócrata de Mendoza, dejó correr el tarifazo de los trenes privatizados (cu­yas concesiones extendió Me­nem por 20 años más) y se ha llamado a silencio frente a la verdadera masacre social que están produciendo el gobierno y las grandes patronales. Inmunidad para los estafadores “Esto recién empieza, si no conseguimos una tregua vendrán los pedidos de in­formes a Kohan por IBM, a Alderete por el Pami y a vos por el manejo de los ATN (Adelantos del Tesoro Na­cional)” (Clarín, 14/3). El plan­teo de Roggero, jefe de los dipu­tados del PJ, ante Carlos Corach confirma que uno de los “mo­tores” de la ofensiva re-reeleccionista es asegurar la impunidad de la camarilla después de una década de privatizaciones truchas y negociados. Menem, sus ministros y su jefe de ejér­cito están en el banquillo de los acusados por todos estos temas y por muchos otros (en­vío de armas a Ecuador y Cro­acia, Yabrán, blanqueo de ca­pitales, perdón a la evasión impositiva de la industria au­tomotriz, privatizaciones arregladas). Lo que preocupa a la dique menemista es, en primer lugar, la impunidad para los estafadores, que no considera asegurada ni siquie­ra por las garantías que le ofrecen la Alianza y el duhaldismo, ante la potencialidad de la crisis económica y los desgarramientos que produce en el seno de la burguesía. Detrás del debate re-reeleccionista está la búsqueda del indulto para la camarilla junto a la feroz pelea de intereses económicos en medio de la cri­sis. Menem tiene el respaldo de los pulpos que han copado las telecomunicaciones y el sector financiero, a quienes ofrece, en este caso, la privatización de los dos grandes bancos del Es­tado. Duhalde está asociado con bancos europeos (el San­tander acaba de pronunciarse contra la re-reelección) y tien­de a alinearse con la fracción de la gran patronal nativa que está reclamando un plan de salvataje estatal. Duhalde y Palito fueron los invitados de honor a la inauguración de la planta de cemento en la que la Fortabat y el grupo Techint se presentaron como los únicos grupos que no se dejaron com­prar por los pulpos extranjeros. Se ha producido un desplaza­miento en la dirección de la UIA, que iría a manos de dos empresarios vinculados al duhaldismo, en momentos en que está en debate “la necesidad de que la central fabril ini­cie una ‘guerra santa’ con­tra los bancos y las altísima´ tasas de interés” e inclu­so “que la UIA renuncie a participar del Grupo de los 8, cuya orientación ideoló­gica la fijan los banqueros de Adeba y la Bolsa de Co­mercio” (Clarín, 19/3). Asamblea Nacional Él fraude de la oposición pa­tronal al menemismo sólo es posible por la completa adapta­ción de las centrales obreras a los partidos patronales. El Partido Obrero llama a movilizarse no sólo contra la re-­reelección, el golpe de estado con el que el menemismo busca la impunidad para el régimen de las privatizaciones truchas y las estafas sino para acabar con este régimen ahora. La conti­nuidad de este régimen —inclu­so de aquí a diciembre— sólo traerá más desocupación, más miseria, más avasallamientos de derechos y conquistas de las masas. Por eso: Fuera Menem ya!, plan de lucha por la prohibición de los despidos, el reparto de las horas de trabajo sin afectar el salario, la reincorporación de los cesantes, el subsidio al parado de 500 pesos. Que El gobierno de la Ciudad de Buenos Aires acaba de levantar la consulta popu­lar contra la re-reelección que presentó ante la ciudadanía como el “golpe final” a la intentona menemista, luego del aplas­tamiento electoral del saadismo en Cata- marca. De la Rúa se valió de un fallo del Tribunal de Justicia de la Ciudad que planteaba sólo corregir la forma de la pregunta planteada en la consulta, tras decla­rar solemnemente que el plebiscito era ilevantable a no ser que hubiera un fallo “contundente” de la Suprema Corte de Justicia contra la re-reelección (que no se produjo) o un renunciamiento por escrito del propio Menem ante los jueces (que tampoco se dio). El candidato de la Alianza se deshizo de la consulta como una brasa ardiente en las manos, ni bien percibió el “voto” en contra de las grandes patrona­les y el clero. Estos, aunque puedan tener sus fichas en diferentes tableros respecto de la re-reelección, no están dispuestos a crear una crisis política que abrevie el mandato de Menem, a pesar de todas las características de maniobra que tenía la convocatoria de la Alianza. En esta línea se pronunció el 70% del propio apa­rato radical, el arzobispo de la Ciudad de Buenos Aires y el empresariado. El seudo opositor La Nación tituló un editorial “La consulta popular debe ser cancela­da”, el mismo día del levantamiento. La consulta fue concebida de entrada como un mecanismo para encubrir la deci­sión política de no movilizar al pueblo para echar a Menem y alimentar un chantaje político según el cual los trabajadores y los explotados no tendrían otra opción más que la Alianza para sacarse de encima al régimen hambreador. Preguntado por el llamado a una marcha nacional contra la re-reelección, Chacho Alvarez fue absolu­tamente explícito: “el problema no es convocar a la marcha sino qué hacer el día después”. El temor al “día des­pués”, es decir a una movilización política que exprese el profundo odio al menemismo y los reclamos contenidos de las masas, retrata de cuerpo entero el carácter ma­niobrero y desmovilizador de la consulta. El desarrollo de la crisis ha puesto de relieve que la función de la Alianza y de Duhalde es preservar al gobier­no menemista en medio de la crisis. Horas antes del levanta­miento de la consulta, el gober­nador bonaerense anunció la firma de un decreto convocando a un plebiscito para el 25 de abril y “sujeto a las circuns­tancias”, es decir, a la negocia­ción con el menemismo “por­que siguen los contactos re­servados entre el goberna­dor y el presidente” (La Na­ción, 23/3). De la Rúa “entregó” la con­sulta, como Duhalde “entregó” el plebiscito el año pasado, por­que los grandes capitalistas no quieren poner en peligro la con­tinuidad de Menem ni su con­trol del proceso electoral. Por la misma razón, los “opositores” han dejado en pie la continui­dad futura de las maniobras del menemismo en función de cómo evolucione la crisis política. Con un gobierno golpeado por la elección de Catamarca, con en­cuestas que plantean un 80% de repudio a la re-reelección, Du­halde y De la Rúa no han pasado de los “recursos” contra el juez de Córdoba que habilitó a Me­nem en la interna del PJ. Peor, la Alianza votó con el PJ el re­tomo de los edictos en la Capi­tal, selló un acuerdo con el dere­chista Partido Demócrata de Mendoza, dejó correr el tarifazo de los trenes privatizados (cu­yas concesiones extendió Me­nem por 20 años más) y se ha llamado a silencio frente a la verdadera masacre social que están produciendo el gobierno y las grandes patronales. Inmunidad para los estafadores “Esto recién empieza, si no conseguimos una tregua vendrán los pedidos de in­formes a Kohan por IBM, a Alderete por el Pami y a vos por el manejo de los ATN (Adelantos del Tesoro Na­cional)” (Clarín, 14/3). El plan­teo de Roggero, jefe de los dipu­tados del PJ, ante Carlos Corach confirma que uno de los “mo­tores” de la ofensiva re-reeleccionista es asegurar la impunidad de la camarilla después de una década de privatizaciones truchas y negociados. Menem, sus ministros y su jefe de ejér­cito están en el banquillo de los acusados por todos estos temas y por muchos otros (en­vío de armas a Ecuador y Cro­acia, Yabrán, blanqueo de ca­pitales, perdón a la evasión impositiva de la industria au­tomotriz, privatizaciones arregladas). Lo que preocupa a la dique menemista es, en primer lugar, la impunidad para los estafadores, que no considera asegurada ni siquie­ra por las garantías que le ofrecen la Alianza y el duhaldismo, ante la potencialidad de la crisis económica y los desgarramientos que produce en el seno de la burguesía. Detrás del debate re-reeleccionista está la búsqueda del indulto para la camarilla junto a la feroz pelea de intereses económicos en medio de la cri­sis. Menem tiene el respaldo de los pulpos que han copado las telecomunicaciones y el sector financiero, a quienes ofrece, en este caso, la privatización de los dos grandes bancos del Es­tado. Duhalde está asociado con bancos europeos (el San­tander acaba de pronunciarse contra la re-reelección) y tien­de a alinearse con la fracción de la gran patronal nativa que está reclamando un plan de salvataje estatal. Duhalde y Palito fueron los invitados de honor a la inauguración de la planta de cemento en la que la Fortabat y el grupo Techint se presentaron como los únicos grupos que no se dejaron com­prar por los pulpos extranjeros. Se ha producido un desplaza­miento en la dirección de la UIA, que iría a manos de dos empresarios vinculados al duhaldismo, en momentos en que está en debate “la necesidad de que la central fabril ini­cie una ‘guerra santa’ con­tra los bancos y las altísima´ tasas de interés” e inclu­so “que la UIA renuncie a participar del Grupo de los 8, cuya orientación ideoló­gica la fijan los banqueros de Adeba y la Bolsa de Co­mercio” (Clarín, 19/3). Asamblea Nacional Él fraude de la oposición pa­tronal al menemismo sólo es posible por la completa adapta­ción de las centrales obreras a los partidos patronales. El Partido Obrero llama a movilizarse no sólo contra la re-­reelección, el golpe de estado con el que el menemismo busca la impunidad para el régimen de las privatizaciones truchas y las estafas sino para acabar con este régimen ahora. La conti­nuidad de este régimen —inclu­so de aquí a diciembre— sólo traerá más desocupación, más miseria, más avasallamientos de derechos y conquistas de las masas. Por eso: Fuera Menem ya!, plan de lucha por la prohibición de los despidos, el reparto de las horas de trabajo sin afectar el salario, la reincorporación de los cesantes, el subsidio al parado de 500 pesos. Que las organizaciones obreras y populares rompan con el gobierno y los partidos patronales y to­men en sus manos la lucha por las reivindicaciones obreras. No a las maniobras de los seudo opositores fondomonetaristas de la Alianza, que son incapa­ces de enfrentar la re-reelección con la movilización popu­lar, porque quieren salvar a este régimen antiobrero y ava­lan la misma política de impu­nidad hacia los represores y hacia los capitalistas que están hundiendo al pueblo. A la calle: marchas, paros y movilizacio­nes en función de esta perspec­tiva, autoconvocándonos en una Asamblea Nacional de Ac­tivistas, para poner en pie una alternativa propia de los traba­jadores.

25 de marzo de 1999
“Sería un paso en el sentido del poder obrero”
Corresponsal

PO: ¿Qué opinas de nuestro planteo de que las organizacio­nes sindicales rompan con el PJ y la Alianza? -El PJ y la Alianza expresan los intereses de la patronal. En algunos casos, consumando una traición histórica y otros tienen una vocación de entrega tremenda (UCR, PSD, etc.). La clase trabajadora tiene que darse sus propios instru­mentos políticos con clara vocación de tomar el poder. PO: ¿Cómo llegaste a esta conclusión? ¿En base a qué experiencias concretas? -¡Son espejitos de colores! Creen que somos indios tontos. Nos han hecho tragar todo el paquete económico y represivo del neo-liberalismo, nos han impuesto el punto final y la obediencia debida, con la responsabilidad del PJ y la Alian­za y el sindicalismo de todo tipo ha desmovilizado para que todo esto fuese posible. Por eso creo que hay que construir una alternativa propia. PO: ¿Qué opinas del planteo de recrear una izquierdacentro, es decir, una centroizquierda consecuente? -Es una contradicción, yo estoy afiliado al Frente Gran­de, la derechización del centroizquierda es inevitable bajo la presión de la presente crisis sistémica. Hace falta una fuerza que represente los intereses de la clase que puede y debe sacar al país y al mundo de esta crisis. No hay que perder más tiempo con opciones electoralistas de la clase media. Una vez producida la organización política de la clase trabajadora, podemos hablar de alianzas con otros sectores explotados, no al revés. PO: ¿Estás dispuesto a formar parte de la convocatoria a una Asamblea Nacional de activistas que discuta este proble­ma? -Por supuesto, porque sería un paso en el sentido del poder obrero. PO: ¿Querés agregar algo más? -Creo que tiene que ser una Asamblea importante no sólo por su número y representatividad sino que debería tener la urgencia de los oprimidos. Cada día que la demoremos, habrá más compañeros en la calle, más mortalidad infantil; etc., o sea menos democracia popular y más charada ínstítucionaloide.

25 de marzo de 1999
Sublevación nacional contra el Menem ecuatoriano

Ecuador vivió en “estado catatòni­co” hasta el jueves 18 (Expreso de Gua­yaquil, 19/3). Esto es, ‘hechizado’ por movilizaciones populares que “prácti­camente paralizaron el país desde inicios de febrero” (ídem), cuando se hizo evidente que el gobierno de Mahuad, asumido seis meses antes, no hacía más que burlar la voluntad popu­lar. La crisis que terminó con Bucaram, dos años atrás, se reedita a una escala infinitamente mayor. El gobierno derechista de Mahuad -sostenido hasta entonces, funda­mentalmente, por el partido ‘liberal’ Social Cristiano (PSC)—, con el visto bueno del FMI y el Banco Mundial, pretendió quebrar la caída en picada que venía sufriendo el sucre frente al dólar, lanzando un feroz ataque sobre las masas. Aumentó el IVA y los im­puestos al consumo en promedio entre el 50 y el 150% congeló el 50% de los depósitos bancarios durante un año. Esto fue acompañado por una virtual militarización del país (“estado de emergencia nacional”, equivalente a nuestro estado de sitio), lo que termi­nó por desencadenar una huelga gene­ral indefinida y un levantamiento na­cional contra el gobierno. Tres días después era absoluta­mente claro el fracaso del nuevo ‘plan’. En la sierra ecuatoriana, la región más poblada y castigada del país, se comen­zaron a poner en pie ‘Parlamentos Indígenas y Populares’ que votaron medidas radicales como el Congela­miento de las tarifas eléctricas, el no cobro de tasas, el no pago-moratoria de la deuda externa y la renuncia del gobierno (El Comercio de Quito, 19/3). La acción de las fuerzas represivas fue paralizada en todos lados y el país interrumpido, de una punta a la otra, por ‘cortes de ruta’ y ‘puebladas’. A días del lanzamiento del “plan”, el gobierno de Mahuad estaba comple­tamente quebrado. El PSC pasó a la oposición y Mahuad comenzó a discutir una política alternativa para evitar su derrumbe. El ‘acuerdo’ que permitió levantar la sublevación nacional, fir­mado por Mahuad y “un bloque de 7 partidos y movimientos de centroizquierda” (ídem, 19/3), se logró la noche del miércoles 17, “cuando el jefe de la custodia del Parlamento irrumpió para informar que una columna de por lo menos 35 mil indígenas avanzaba hacia la capital. De inmediato se ordenó el refuerzo militar del edificio y se con­vocó nuevamente a los jefes de bloque para apurar la confección de un acuerdo. Hacia las dos de la madrugada, el propio presidente Mahuad lo anunciaba y levantaba el estado de emergencia nacional” (La Nación, 19/3). Los indígenas (organizados en la Conaie, Confederación Nacional de Indígenas del Ecuador) protagonizaron dos gigantescos levan­tamientos en 1990 y 1994, fueron pro­tagonistas de la sublevación contra Bucaram de 1997 y son la cabeza de una movilización profunda y sistemática por la tierra, monopolizada, en primer lugar, por las fuerzas armadas. El apuro de los centroizquierdistas fue parejo al del gobierno y el imperia­lismo, cuyas ‘instituciones’, con el FMI y el BM a la cabeza, una vez más, saludaron la “salida” con la que se contuvo a las masas del país. El ‘acuerdo’ está muy lejos de ha­ber cerrado la crisis. Presentado como una ‘revisión’ del ‘paquetazo’, sus principales me­didas se mantienen vigentes. Los combustibles no han vuelto a su precio anterior, sólo se ‘bajó’ a la mitad el aumento y “continúa la con­gelación de las cuentas bancarias, lo que beneficia únicamente a los banqueros”, denunció el presidente de la Conaie (El Comercio, 19/3). Nada indica que a esos partidos centroiz­quierdistas, con ascendiente sobre las organizaciones populares, les resulte fácil hacer pasar el ‘acuerdo’ y, sobre todo, desmovilizar a los explotados. Los trabajadores de la educación-que fueron los que iniciaron el movimiento en febrero— y los de la salud, resolvie­ron mantener sus medidas de fuerza. Las medidas que Mahuad había pre­sentado para su aprobación en el parlamento, el jueves 11, no han sido reti­radas, sino que están todas en proceso de ‘rediscusión’. El salvataje centroizquierdista del régimen ecuatoriano no sólo no garan­tiza una salida a la crisis sino que, de acuerdo con diferentes versiones, ha agravado la división histórica al inte­rior de la burguesía ecuatoriana, entre los sectores ‘costeros’ exportadores y los ‘serranos’ que producen para el mercado interno. La crisis iniciada en febrero, desatada precisamente a par­tir de una crisis financiera que amena­zaba con hundir a gran parte de la banca y que sé presentó como un enfrentamiento abierto entre los bancos de Quito y Guayaquil -cabezas de la sierra y la costa, respectivamente—, habría dado un respiro a los primeros. Por esto, el ex-presidente Febres-Cordero, un representante de la costa, dijo que la región “ha perdido su lide­razgo”, que “tendrá que utilizar todos los mecanismos civilizados para defenderse y llegar incluso a los no civilizados...” y que “no ve futuro en la nueva mayoría parla­mentaria. ‘No se puede mezclar el agua con el aceite”’ (ídem). Las limi­taciones políticas y económicas del “respiro” que han obtenido los explotados son tan manifiestas que El Co­mercio editorializó, el mismo 19, que el acuerdo “pende de un hilo”. La crisis ecuatoriana es el espejo en el que se mira todo el continente, por­que reúne las mismas características de toda América Latina y, en particu­lar, de la Argentina. “Fuera Ma­huad” es la consigna que puede unifi­car la crisis de los explotados para arrancar cada una de las reivindicaciones planteadas.

25 de marzo de 1999
¡Esta vez sí hubo acto!
Corresponsal

En La Plata, más de 150 mujeres con­memoraron el Día Internacional de la Mujer. El acto rompió con una vieja tradi­ción desmovilizadora que circunscribía el 8 de marzo a una muestra artística, opo­niéndose a una jomada de lucha y movili­zación. Esta vez sí hubo acto y tribuna abierta para las mujeres que luchan en las organi­zaciones obreras y que construyen organi­zaciones de lucha. El éxito de la convocato­ria y la agitación en las colas de cobro, ministerios, barrios y el centro, forzó el aterrizaje de ‘paracaidistas’ de último momento, en especial del Ptp-Pcr que llegó para los postres y con el acto montado. El acto es una victoria política del Plenario de Mujeres Trabajadoras que peleó sin desmayo por esta orientación dentro y fuera del Encuentro de Mujeres. En los días previos, se realizó una Asamblea de 20 compañeras —entre ellas 8 esposas de la Comisión de Mujeres de los choferes de la 202— que le dio gran impulso a la necesidad de un Acto de Lucha. Así se derrotó al aliancismo (mayoritario en el Encuentro), salió el acto unitario y se que­bró el intento de reemplazar una tribuna de luchadoras por una... “marcha de dis­fraces” (sic). En el acto hicieron uso de la palabra dirigentes barriales de Villa Elisa, muje­res de los Sin Techo de Ensenada y Laura Kohn del Plenario de Mujeres Trabajado­ras, quien llamó a luchar por la reducción de la jomada laboral (como en 1908, año de la masacre de las obreras textiles norteamericanas), y por una organización per­manente de la Mujer Trabajadora, inde­pendiente de la patronal, sus gobiernos y partidos. El balance de la campaña inclu­ye la venta de unas 50 Trabajadoras.

25 de marzo de 1999
Venga a la Asamblea del lema de los trabajadores
Corresponsal

Un conjunto de dirigentes y delegados sindicales, de la juventud, de los movimientos de desocupados, de los movimien­tos barriales de los principales pueblos y ciudades de Salta, que estamos encabezando y luchando cotidianamente contra la política de hambre y entrega de Romero y la Alianza, y que hemos conformado el único lema de los trabajadores para las próximas elecciones de mayo, convocamos a una asamblea provincial para discutir un programa de salida ante la catástrofe social a la que nos están llevando el gobierno y los capitalistas, que sin miramiento están descargando toda la crisis sobre nuestras espaldas. Quienes convocamos a la Asamblea nos hemos agrupado para luchar por una salida de los trabajadores, o sea, por una salida para que la crisis la paguen sus responsables; por eso estamos luchando, frente a la creciente desocupación, por la prohibición de los despidos, el reparto de las horas de trabajo y un seguro al desocupado; frente al derrumbe y privatización de la educación y salud pública, por la derogación de las leyes antieducativas, la defensa del estatuto del docente, el salario de 700 pesos, la defensa del hospital público gratuito; contra el entreguismo, por regalías del 50% al petróleo y gas y la reprovincialización de YPF, para tener los recursos que permitan reorganizar social y económicamente la provincia; frente a la crisis agraria que está provocando el despojo de los pequeños campesinos y el despido masivo de trabajadores, la expropia­ción de los terratenientes, para que la tierra esté en mano de quien la trabaja y vive de su trabajo. Quienes convocamos a la asamblea provincial queremos que sea un paso en dirección a la Asamblea Nacional de dirigentes y activistas de todo el país y que conjuntamente convocaremos para el próximo 17 de abril para discutir cómo ponemos en pie una alternativa política independiente a nivel nacional. Por todo esto, lo invitamos a concurrir a la Asamblea Provincial, a deliberar y resolver cómo reforzamos la campaña contra la persecución y por la reincorporación de Claudio del Pía, despedido de su cargo por la mafia de los Romero-Lovaglio-Choque. Cómo extendemos y profundizamos la lucha contra la auto­gestión hospitalaria y la descentralización educativa; cómo extendemos a toda la provincia el movimiento de desocupados que se está estructurando en Tartagal, Mosconi, Pocitos y Aguaray. Cómo aprobamos un programa y una campaña por el voto al lema de los trabajadores, cómo organizamos la participación en la Asamblea Nacional del 17 de abril. Asamblea Provincial, sábado 27 a las 14.30 en Esteco 534 (sindicato de tv) Convocan: Partido Obrero hacia el Frente de los Tra­bajadores: José Bakraza (congresal de Luz y Fuerza, Tartagal), Carlos Caro (Ate, Orán), Germán Guaymás (secretario gene­ral Sindicato Municipal de Rosario de Ler- ma), Héctor Rasguido, Claudio del Plá, César Raineri y Marcelo Guerrero (Tribu­na Docente)

25 de marzo de 1999
Gran Jornada de lucha

Este año, el 8 de marzo Día In­ternacional de Lucha de la Mujer, en Plaza Congreso, la convocatoria superó los actos de los años anterio­res. Las mujeres convocamos con un escenario y un documento común, que llevó un arduo debate desde enero, y fue firmado finalmente por 9 agrupaciones: Mujeres Libres, Mujeres de Izquierda, Comisión por el Derecho al Aborto, Plenario Autoconvocado de Mujeres Traba­jadoras, Amas de Casa del País, Comisión de Mujeres del Per, Muje­res del Mst, Mujeres del Pin y Ateps. El mandato social impuesto a las mujeres como ‘envase’ para pro­crear hijos, como ‘objeto de placer´, ‘recluidas en el hogar1, ‘re­ceptoras pasivas’ de la violencia institucional y familiar que nos im­pone el sistema, condenadas a ser ‘sujetos’ de la explotación, y todo lo que se estigmatiza como ‘cosas de mujeres’, fue literalmente dado vuelta. Las mujeres, al frente de todas las luchas sociales, rompien­do el aislamiento, nos convertimos en convocantes, no sólo de las muje­res sino de todos los trabajadores y de todos los luchadores. Lo que “Hoy denunciamos”, en el 8 de marzo, lo convertimos en “Exigimos”, con un programa de lucha que tiene vigencia hacia el 24 de marzo y hacia el próximo En­cuentro de Bariloche. Allí se mues­tra una visión y una posición de conjunto de las mujeres sobre la realidad social, sobre la crisis capi­talista, levantando un programa de lucha que tiene validez para todas las mujeres trabajadoras y lucha­doras del país, y para las masas explotadas. Desde el principio, el Documento conjunto plantea: “Nos compro­metemos a continuar en la lu­cha, hasta lograr terminar con la discriminación y la opresión hacia las mujeres”. Se denuncia a la cúpula de la Iglesia, al gobierno de Menem y a los gobiernos provinciales y munici­pales que aplican su misma políti­ca, las leyes contra los derechos de la mujer y el Día del No Nacido de Menem, reclamando nuestro dere­cho al aborto y a su práctica gratui­ta hospitalaria y en las Obras So­ciales. Se reclama la anulación del punto final, la obediencia debida y el indulto, cárcel y perpetua a todos los genocidas, juicio y castigo a los grandes ladrones, como los del con­trabando de armas y a violadores y golpeadores. Se rechazan los edic­tos policiales y toda forma de reactivarlos (como las modificaciones de los legisladores ‘opositores’ al Có­digo de Convivencia). Se reclama el reparto de las horas de trabajo sin afectar el salario, como emergencia ocupacional y la prohibición de los despidos y suspensiones. Por la de­rogación de la reforma educativa y de salud, de las Art y de las Afjp, de la privatización del Pami y de todas las privatizaciones, y la reestatización de Edesur bajo control de los cuerpos de delegados de los trabaja­dores, previo pago a todos los afec­tados por los cortes. Se reclama la anulación de las causas penales a todos los luchadores y la libertad de todos los presos políticos. El documento finalmente reivin­dica y proyecta al movimiento de la mujer como transformador de la sociedad: “Las mujeres, princi­pales protagonistas de todas las luchas que recorren el país, nos unimos y convocamos a profundizar el camino de lucha contra este sistema de explota­ción y de opresión”. Este documento plantea la nece­sidad de la organización del movi­miento de la mujer a nivel nacional para llevarlo consecuentemente adelante. La discusión de los dos meses previos estuvo centrada en el carác­ter de la convocatoria. Superado el problema de conmemorar el 8 de marzo, reivindicando la lucha de todas las mujeres, y superado el problema de que la mujer lucha individualmente o agrupada en sus propias organizaciones, por la nece­sidad de extender y profundizar las luchas, el debate giró en tomo de realizar un acto con oradoras o un festival sin oradoras. Todas las presiones de los parti­dos políticos patronales y de los acuerdos objetivos y consensuados con ellos, avivaron la polémica con­tra el camino de independencia po­lítica y organización del movimien­to de la mujer. Que las luchadoras tuvieran un micrófono abierto para expresar sus reclamos y que la convocatoria se expresara a través de diferentes oradores, lo que hoy impiden las tres centrales sindicales, se convir­tió en el meollo de la cuestión. Y el debate se centró entre las fracciones del Per de cuatro agrupamientos de mujeres, y la posición del Plenario de Trabajadoras. Las Mu­jeres de Izquierda (Psd y PC) y del Mst reclamaban oradoras y/o radio abierta. Para no partir la convocatoria se terminó acordando el Festi­val sin oradoras, con adhesiones. La movilización El 8 de marzo se concentraron en Congreso centenares de manifes­tantes, la mitad de ellos mujeres con una mayoría abrumadora de trabajadoras. A esa altura, Gracie­la Fernández Meijide había cancelado su acto en el Obelisco y el acto en lugar cerrado de la OTA, con Marta Maffei (Ctera) como oradora central, se convertía en un encuen­tro sin eco al servicio de las candidatas de la Alianza. Grupos feministas no convocan­tes al festival, pero sí a la marcha, mesas de las agrupaciones convo­cantes, el Plenario de Trabajado­ras, y el PO, que hacían su agitación tal cual estaba previsto, y que agru­paban sus columnas para el festival y la marcha, se fueron congregando en la Plaza. Cuando la CCC, que marchó pri­mero al Ministerio de Trabajo, llegó a Plaza Congreso, el Per inventó una “provocación” (que no expli­can por escrito en su periódico). A las 18.20hs. se retiraron de la Plaza abandonando el festival y rompien­do todos los acuerdos. Esta actitud divisionista reveló que el Per volvió sobre sus pasos, ante una convoca­toria que excedía su política de di­solver el movimiento de lucha de la mujer trabajadora en un bloque policlasista, amorfo en materia de rei­vindicaciones y a la medida de la oposición patronal. A las 18.30hs, el Plenario de Trabajadoras convocó a encolumnarse a todas las organizaciones presentes e inició su marcha con centenares de compañeras, hasta el Obelisco, cumpliendo todos los obje­tivos del acuerdo. Las trabajadoras del Plenario avanzamos en el último año de tra­bajo, en construcción de un movimiento de Mujeres y en la delibera­ción que nos llevó a sesionar en plenarios y debatir y votar resolu­ciones. Crecimos uniendo a las mu­jeres en lucha y elaborando un pro­grama para esa lucha. El micrófono de la columna dio la palabra a las Mujeres por las bolsas de comida de Laferrere, a las del Hospital de Clínicas, a las maestras contra la reforma educativa, a las luchadores de la salud, a las jóvenes que luchan por los Centros de Estu­diantes, a las jubiladas contra la Privatización del Pami y a la Comi­sión por los Derechos Humanos de la Zona Sur, mientras seguían lle­gando compañeras para asistir al festival y ala marcha. El documento firmado tiene ple­na vigencia, porque la lucha es el camino para terminar con el régimen de explotación y de opresión de las mujeres, y para las luchadoras que rompen con los partidos patronales. Es necesario levantar un mo­vimiento independiente de la mujer y construir junto con todos los tra­bajadores, una alternativa obrera independiente para todos los explo­tados.

25 de marzo de 1999
Asamblea Nacional de Activistas
Corresponsal

Cada minuto que pasa se torna más acuciante la necesidad de una convocatoria de alcance nacional para enfrentar en forma decidida a la política y al régimen menemistas. La CGT actúa en pacto con el gobierno y las patronales frente a la masacre social que se está produciendo en el movimiento obrero. Antes, entregó la indemnización por despido, las vacaciones, el régimen de trabajo, la estabilidad y la jornada de ocho horas a través de primero, y la reglamentación del régimen para las Pymes, después. A para cambio, obtuvo la promesa de controlar los sindicatos en forma indefinida. Las organizaciones opositoras a la burocracia están absolutamente inmovilizadas. Desde un punto de vista más general, los opositores de la CTA y del MTA plantean la lucha contra el menemismo mediante el “uso del voto como castigo”, detrás de las variantes patronales que represen­ta la Alianza o el duhaldismo. Sin embargo, los trabajadores necesitamos más que nunca de nuestras organizaciones y crear con la lucha nuevas organizaciones. El sábado 17 de abril se reunirá una Asamblea Nacional convocada por numerosos sectores de la vanguardia trabajadora para discutir una estrategia política y un plan de acción, bajo la consigna “Cómo enfrentamos a los gobiernos y partidos responsables de los despidos y la desocupa­ción”. Para darle a la lucha en curso una unidad y un alcance nacional, para organizar esta lucha en función de una perspectiva independiente de los partidos patronales. Estos son los primeros pronunciamientos en esa dirección.

25 de marzo de 1999
Tres actos, uno solo con propuestas
Corresponsal

Apropiándose de las banderas del mo­vimiento obrero —vaciándolas de todo contenido— los partidos de la Alianza hi­cieron dos actos, por separado, con legisla­dores nacionales. El Frente Cívico, en un gigantesco movimiento de aparato, atinó a repartir flores, agitar el cuco del saadismo y responsabilizar al Frepaso por la no conformación de la Alianza. Con más bajo perfil, el Frepaso agitó la figura de su candidata y desgranó el clásico rosario de vulgaridades de centroizquierda. En la peatonal, donde cada día la agitación del Partido Obrero llega a cien­tos de catamarqueños, nuestros candi­datos denunciaron la destrucción de las condiciones de vida de las masas y los ataques contra las conquistas de las mujeres trabajadoras. Plantearon el re­parto de las horas de trabajo sin afectar el salario, el seguro al desocupado, la defensa de las licencias por maternidad y lactancia, anticonceptivos para no abortar, aborto legal y gratuito para no morir, etcétera. Sólo en el acto del Partido Obrero se ofreció una salida a las múltiples necesi­dades de las mujeres trabajadoras.

25 de marzo de 1999
La campaña contra la agresión de la patota en Tres de Febrero

Continúa la campaña contra la salvaje agresión de la patota de la UOM Caseros contra militantes del PO que agitaban la planta de Peugeot, en Villa Bosch, con un volante a favor de la prohibición de los despidos y sus­pensiones y por el reparto de las horas de trabajo. El viernes 12 se instaló una Radio Abierta en pleno centro de Caseros, con militantes de la FJC del distrito. Se denunció la paloteada y los despidos y suspensiones. Se leyeron adhesiones y se ofreció Prensa Obrera y La Calde­ra durante casi 3 horas convocando a concurrir a la marcha del 24. Numerosos vecinos y jóvenes expresaron su solidaridad. El sábado 20 se realizó una nueva Radio Abierta en la Plaza de Caseros. Se entrevistó a directivas de diversos gremios y a partidos y concejales opositores. Curto patotea en la UOM y también en el municipio Así como los militantes del PO fueron agredidos en Peugeot, la bu­rocracia hace correr amenazas en la planta contra cualquier intento de activismo opositor, y ‘de paso’ contra cualquier expresión de disi­dencia dentro del propio cuerpo de delegados con la política propatronal de la directiva. Y en el distrito de Tres de Febre­ro se instalan los métodos del lopezrreguismo: una patota de ‘curtistas-duhaldistas’ la emprendió a golpes contra la carpa montada frente a la municipalidad, contra despidos de trabajadores munici­pales y la reducción de 1.000 pues­tos de los Planes Trabajar. Estos métodos deben ser erradicados por completo del municipio. No se tra­ta de incidentes aislados: Curto ha nombrado al represor y ‘gatillo fácil’ ex-comisario Roberto Miqueleiz como director de Seguri­dad de la municipalidad. Que el Concejo Deliberante convoque a una sesión abierta para repudiar estos métodos y por el castigo a los culpables, y en especial, a los instigadores. Destitución de Miqueleiz y todo represor. Todas las organizacio­nes políticas, sindicales, estu­diantiles y barriales deben pro­nunciarse y movilizarse para imponer la plena vigencia de las libertades de organización y ex­presión. Siguen los pronunciamientos Del grupo de teatro indepen­diente Morena Cantero Jrs. Del Partido Comunista y la FJC de Tres de Febrero, presentes en el acto con una delegación; del PCR, del P.C. y el MAS de San Martín, del CEPRODH, De la seccional Morón del Sin­dicato del Cuero: Morón, 3 de Marzo de 1999 Comunicado de Prensa La Comisión Directiva del Sindicato Obrero del Cuero de Morón repudia el acto de agre­sión sufrido por un grupo de mi­litantes del Partido Obrero, ocu­rrido en las puertas de la fáb La automotriz Peugeot el día 22/0° 99. Los compañeros militantes se encontraban pacíficamente repartiendo volantes que mani­festaban el rechazo a las suspen­siones y a los despidos, cuando fueron atacados salvajemente por desconocidos que aparente­mente representaban a la UOM- Caseros. Es lamentable que ocurran es­tos actos de agresión, que violan la libertad de expresión, atacan la militancia y la actividad sindical. A través de métodos que ya esta­ban desterrados y ensucian a una organización gremial que está para defender los derechos de los trabajadores. Como representantes de los obreros siempre estaremos del lado de los obreros y esperamos que los que tienen la responsabili­dad de representar a los que hoy sufren las consecuencias de este modelo perverso actúen con la se­riedad que les cabe y de la cual nunca deben apartarse. Comisión Directiva SOC Morón - Juan Carlos Martínez, Secretario General

25 de marzo de 1999
Las mujeres junto a los papeleros de Celulosa

Hace más de dos meses que los papele­ros de la fábrica Celulosa vienen soste­niendo un corte de rutas con paros y pique­tes para impedir los despidos. Por eso, para las mujeres de los papeleros este 8 de marzo no podía ser un día más. En una pequeña reunión con docentes y vecinas, resolvimos recordar a las obre­ras textiles de Estados Unidos, revitalizando nuestra propia lucha. Elaboramos un volante y llamamos a una movilización para marchar desde la fábrica hasta la intendencia. El 8, una columna de compañeras pa­peleras, docentes, del hospital Baigorria, de los planes Trabajar, vecinas y desocu­padas, marchó al grito de “Pan, trabajo, despidos al carajo”. La interventora del municipio tuvo que recibir a una comisión de delegadas al día siguiente. El 11 nos volvimos a reunir. Analizamos junto a los compañe­ros el rol jugado por la patronal y la dirigencia sindical para que los trabajadores acepten la rebaja salarial y los despi­dos. En el debate fue clave la intervención de una de las compañeras. Recordó que para organizar y fortalecer la lucha había que efectivizar el paro votado de 36 horas en todo el cordón industrial, aún pendien­te. Y llamó a no confiar en los partidos y organizaciones que ya han traicionado nuestra lucha. Ahora hay que poner en pie un movi­miento independiente de la mujer en todo el cordón industrial.

25 de marzo de 1999
Obreros tuercen el brazo a la patronal y al Smata
Corresponsal

Una impresionante reacción obrera frenó 150 despidos en Cables UTA. Todo comenzó en una asamblea de fá­brica donde los directivos de Smata y la Comisión Interna, sueltos de cuerpo, informaron la habilitación de un recur­so de crisis en el que la patronal elevó a 150 los 100 despidos previstos. De entrada, una compañera acusó de alcahuete a un miembro de la inter­na que, en bloque, se ‘escondió’ desde ese momento atrás de la burocracia central. Así, un prestigiado delegado de base planteó “decir basta a los despidos, rechazar el recurso de crisis por falso en una empresa que tiene 205 plantas en el mundo”, que se “llenó los bolsillos mediante el convenio de rebaja de salarios que firmó el Smata en el ‘96”, beneficiada “porque ni el Smata ni la interna quisieron fijar los topes de produc­ción”, dijo entonces: “ahora, si no hay producción en todo caso sus­penda, pero pagando la totalidad del salario, en forma rotativa y sin ningún despido más”. El aplauso cerrado del conjunto de la asamblea sumió en una confusión a la burocracia. Ianello, miembro del Consejo Directivo, acusó de zurdo al delegado combativo que dos años atrás encabezó una lucha salarial que le va­lió el marginamiento de la interna, la persecución patronal con sanciones, re­baja de categoría y cambio de sección, pero que dejó una conquista de un tí­quet y premio de más de un 20%. La respuesta del burócrata echó nafta al fuego, hizo renacer toda la antigua tradición de lucha de la fábri­ca, a pesar de los despidos sufridos en estos años. El compañero, defendido por varios más, contestó que si “ser zurdo' es defender los derechos de los obreros, estaba contento de ser­lo” y tenía “la conciencia tranquila ' de no ser un vendido ni un corrup­to como los dirigentes del Smata y la CI que lo entregaron abierta­mente a la persecución patronal que enfrentó solo a través de denuncias en la Subsecretaría de Trabajo de Tigre”. El delegado hizo mención a una car­ta-documento enviada por él, días an­tes, a José Rodríguez, exigiendo que se ponga al frente de una lucha por el reparto de horas sin afectar el sala­rio, consiente que sería apoyada por toda la fábrica. A partir de eso, la Asamblea exigió la presencia del com­pañero en todas las audiencias en el Ministerio. En semejante clima, un mecánico de base agregó “si hay que ocupar la fábrica lo hacemos” y se tomó como resolución efectiva la huelga general ante el primer despido al término de los diez días de negociación que establece el procedimiento de crisis. Se votó el paro de todos, “los de adentro y los de afuera”. En una siguiente audiencia poste­rior, bajó la propuesta patronal: 150 suspendidos hasta el fin de año, con pago del 75% del salario y destino ‘alter­nativo’. Si la situación del sector no mejora, esos pagos son tomados a cuen­ta de la indemnización; si mejora, se reincorpora a los que hagan falta, pero con las horas a devolver durante todo el año 2000. La ‘propuesta’ resume todas las porquerías juntas que el Smata está firmando a lo largo y a lo ancho del país: los despidos en cuotas (Ford) y el banco de horas (Toyota) al mismo tiempo. En la asamblea siguiente se resolvió el rechazo total y la re­afirmación de lucha. La empresa co­locó una escribana en las inmediacio­nes con el objetivo de intimidar, pero fue literalmente echada a gritos y silbi­dos, acusada de buchona. Los obreros se encargaron de mostrar que están dis­puestos a llevar adelante la huelga re­suelta. Al cierre de estas líneas, la empresa se torcía el brazo. Aceptó cambiar los despidos por suspensiones rotativas durante tres meses, con pago del 75% del bruto, lo que implica una pérdida salarial efectiva de 3% —los descuentos suman 22% en Smata— y estabilidad hasta el 31 de diciembre. Sólo la ‘suge­rencia’ de un burócrata de devolver el 25% de las horas levantó un escollo, repudiado por la mayoría. De todas maneras, cualquiera sea la forma definitiva que tome el acuerdo, estamos ante un enorme triunfo obrero. Por el carácter rotativo de las suspen­siones (algo que ya no es así en la mayo­ría de las automotrices), por la paga de esas horas y porque no hay ningún des­pido y, al contrario, hay un acta de estabilidad hasta fin de año. Esta lucha de UTA, como la asam­blea de Renault que alteró los planes patronales o el paro de Diasa a princi­pios de año, ponen de relieve las debili­dades de estas poderosas multinacio­nales, del gobierno y de la burocracia. Están obligados a maniobrar con extre­ma ‘delicadeza’, fábrica por fábrica, para evitar que la lucha decidida de una sola de ellas encienda un proceso de resistencia en el conjunto del movi­miento obrero metalmecánico. El problema de los obreros del Sma­ta y de la UOM es el problema de su vanguardia. No hay confusión sobre el papel del gobierno. Quedaron atrás las ilusiones del año pasado en una crisis pasajera. Se extiende lentamente, como una mancha de aceite, el odio a la burocracia sindical. La tarea es poner en pie núcleos de activistas, preparar la masa de fábrica con la política del re­parto de horas, para que entre todos animen a los trabajadores más decidi­dos a quebrar en los próximos ‘rounds’ la política de la burocracia.

25 de marzo de 1999
Edesur hace lo que quiere

Edesur “demostró mayor imaginación, en montar el operativo de pago que en arre­glar el desperfecto” (Clarín, 11/3). Edesur paga lo que se le antoja como indemnización, como “resarcimiento voluntario de reconci­liación”. Los montos no se corresponden siquie­ra al propio cálculo de Edesur publicado en los diarios, ya que la empresa toma menos horas de las que duró el corte. Aun así, el reclamo de los afectados la hizo retroceder en la intención de incluir, con el pago, la renuncia al derecho del usuario a hacer juicio para reclamar lo que co­rresponda. Ninguna autoridad pública mueve un dedo sobre la violación. Al con­trario, junto con Edesur, el Enre, las “defensorías del pueblo”, el gobierno, la ‘oposición´ burguesa, el conjunto de los explotadores están a la expectativa de que pase el operativo de ‘resar­cimiento’ de Edesur. La audiencia pública se ha postergado para el 30 de marzo y la decisión del Enre se dará los primeros días de abril. “La aceptación masiva por parte de los usua­rios invalidaría la Resolución 292 de hecho antes de la audiencia del día 30. Con esto el gobierno sale del brete en que se había encerrado con esa norma dictada por el Enre” (Ambito Financiero, 11/3). Bajo la presión de la gente en la calle —el domingo 21/2—, el Enre sacó una resolución que establece una mul­ta superior a la que Edesur pretende pagar. Cumplir la resolución del Enre, rechazando la apelación de Edesur, sentaría el “precedente de que un ente regulador puede fijar una sanción más allá del contrato” (ídem) -que en el caso de Edesur, por ejemplo, no establece criterio alguno para cortes superiores a las diez horas. Como esto afectaría la ‘seguridad jurí­dica’ del negociado del conjunto de los privatiza- dores, el no pago de la multa de Edesur es una causa común de las patronales de Telefónica, Telecom, Metrogas, Edenor y de los gobiernos que los representan. El gobierno chileno se sumó también al lobby por el no pago. El ‘defensor del pueblo’ de la Nación inclusive ha declarado que la propuesta de Edesur es atractiva, con lo que se suma al operativo de pago trucho. Organicémonos por el pago inmediato La parálisis del Enre actúa “como una señal a los usuarios de que la multa fijada oficial­mente es de difícil cobro o de trámite largo”. “Más del 70% de los afectados son usuarios residenciales que, por su lugar de residen­cia, tienen "ingresos bajos o medio-bajos” (ídem) lo que les impediría de hecho hacer un juicio que tarda entre 2 y 3 años y en el que los gastos corren por su cuenta. La Defensoría del Pueblo de la Capital, en manos de la Alianza, ofrece asesoramiento individual o… ¡esperar a que la justicia resuelta un juicio sumarísimo a Edesur como ésta propuso! Para cobrar lo que corresponde al daño causado no hay otro camino que el que conduce a Edesur. Organización y lucha de los trabajadores y vecinos para reclamar el pago y la intervención estatal de Edesur, bajo control de los trabajadores.

25 de marzo de 1999
“¿Habrá más despidos? Seguramente, sí”

Conrado Provera, “máxi­mo responsable mundial de Peugeot Sport”, contes­tó con estas dos palabras ter­minantes al periodista Clarín (18/3). “Seguramente, sí”, habrá más despidos. En el mismo reportaje, el súper capanga admite que los costos laborales en la Argentina son bajos, pero los autos son más caros por el costo patronal: el de su estado, el de la lentitud de las líneas de producción (por la tecnología atrasada, no porque no le saquen el jugo al obrero), el de la crisis capi­talista (por ejemplo, los gran­des stocks inmovilizados), el del fracaso (“espejismo”, dijo el hombre) del Mercosur, que se armó sin embargo a medida de los pulpos automo­trices. En una confesión del fra­caso capitalista para organi­zar la economía y para desa­rrollar las fuerzas producti­vas, Provera reitera el recla­mo de un masivo subsidio es­tatal, aún mayor del que ya están recibiendo —condona­ción de la multa de 120 millo­nes por negociados de impor­tación, subsidio de 225 millo­nes al Plan Canje para des­agotar stocks. Aun así, Provera ratifica que las patronales atacarán a los trabajadores con más des­pidos. Pero la empresa pasó de 7.000 efectivos a sólo 1.500. ¿Hasta dónde se puede reducir? El lanzamiento del 206, con fabricación local a partir de julio, no resuelve el problema. La línea absorbe­ría unos 200 trabajadores, cuando ‘sobran” por lo menos 400, con el agravante de que en junio cesa la producción del 504. La burocracia miente La confirmación pública de los despidos pone al des­nudo el total empantanamiento de la burocracia de la UOM Caseros, que miente cuando afirma que las sus­pensiones acordadas son una salida; el propósito es desor­ganizar a los trabajadores, dividirlos, desmoralizarlos. La burocracia tiene terror a una acción de los obreros de la planta. Provera barrió con toda la argumentación de la directi­va y la Interna contra el Par­tido Obrero, que llama a orga­nizar una lucha decisiva por la prohibición de despidos y suspensiones y por el reparto de las horas de trabajo sin reducir el salario. El PO plan­tea la necesidad de una recon­versión de la industria auto­motriz, para cubrirlas necesi­dades de transporte del pue­blo y de la producción, recon­versión incompatible con la anarquía capitalista, que nos lleva alegremente al abismo del hambre y a su propia quie­bra. Las “negociaciones” de la UOM son un callejón cuyo destino son los despidos y la destrucción de las condicio­nes laborales. A esto ha lleva­do la subordinación a la pa­tronal y al PJ. La seccional Caseros es una unidad básica de Duhalde y no un sindicato. La fábrica es una cárcel donde reinan la incertidumbre y el terror. Los trabajadores per­ciben que así no vamos a nin­gún lado y la insatisfacción cunde. Ahora, que la empresa anuncia públicamente sus propósitos, es imperiosa una Asamblea General, que defi­na un plan de lucha por el reparto de las horas sin tocar el salario, y la ocupación de planta hasta obtener un com­promiso de la empresa de que no habrá despidos. Que se pu­bliquen todos los acuerdos se­cretos de la Directiva con la empresa y se anulen todos sus términos antiobreros, por la expulsión de todo directivo implicado.

25 de marzo de 1999
No al aumento del boleto
M. S

El gobierno nacional acaba de decre­tar la extensión del contrato con TBA por veinte años más, hasta el 2025, para las líneas Mitre y Sarmiento. El con­trato supone el aumento del boleto en un 100% en cinco años (15% en los próximos días) para financiar las pro­mesas de nuevas obras e inversiones. Otro aumento habrá en sesenta días para financiar la compra de coches con aire acondicionado y remodelar esta­ciones. Como denuncia un trabajador “aho­ra el tren es privado, pero lo segui­mos pagando nosotros, como cuan­do era del Estado. No puede ser que sigamos subvencionando a la em­presa” (Clarín, 19/3). La indignación de los usuarios llegó incluso a colarse en la parodia de “audiencia pública” no vinculante realizada por orden judi­cial. A pesar de las pésimas condicio­nes de la audiencia — marginación de la mayoría de los oradores anotados, falta de espacio y de tiempo, incluso la evidencia de oradores pagos por las empresas concesionarias — se hicieron escuchar las voces y los bombos contra el aumento del boleto y por los despidos de trabajadores ferroviarios. Por eso “el encuentro terminó girando en el tema privatización sí o no, cuan­do en verdad los temas para expre­sarse eran otros”, se quejó un empre­sario reconcesionario. En realidad, no había “temas para expresarse”, ya estaba todo arreglado previamente. El decreto salió el mismo día, es decir, contra la opinión de los usuarios, ha­ciendo caso omiso de todo lo planteado en la audiencia. TBA, como Edesur, obtiene ganan­cias ilimitadas a costa del bolsillo, la seguridad y la vida de losttrabajadores. TBA ha despedido al 60% del personal que recibió de la ex Ferrocarriles Argentinos y pretende despedir un 8% más. Para reducir los costos (en vías y perso­nal) ha aumentado el riesgo de choques. Las salidas de las estaciones fueron achicadas incrementando el peligro en caso de accidentes. Los accesos para discapacitados han sido eliminados. Hay trenes sobrecargados y sin servi­cios elementales. En los próximos días, saldría también la renegociación del contrato para el sub­te y la línea Urquiza. “Al igual que TBA, la renegociación de la concesión de Metro vías también prevé financiar las obras e inversiones con aumentos anticipados de tarifas” (Clarín, 19/3). El subte aumentará 20% este año y el tren un 44% promedio en los próximos dos años. No al tarifazo. Que se elija una comisión de trabajadores que controle las condiciones de seguridad y del trabajo. Fuera la reconcesión a TBA

25 de marzo de 1999
Que Rodríguez se vaya ya junto con Menem

“Dirigentes de 108 gremios se reunieron para recibir al presiden­te Menem en un acto re-reeleccionista en los sa­lones del SMATA... el an­fitrión, José Rodríguez, se deshizo en elogios al presidente, pero no dijo una palabra de las 20.000 suspensiones y despidos que padece el sector automotriz” (Cla­rín, 17/3). La ironía perio­dística retrata de cuerpo entero la política del Smata ante la mayor crisis en la historia del gremio. De los 1.000 suspendi­dos en Mercedez-Benz has­ta abril, a 360 se les prolon­gará su suspensión al ‘esti­lo’ de Ford, con 900 pesos los tres primeros meses y 600 pesos los tres siguien­tes, pero en este caso a cuenta de la indemniza­ción. Estos 360 compañeros son seleccionados por la pa­tronal y es ‘vox populi’ en fábrica que serán los de más de 10 años de antigüe­dad. Eso sí, para que nadie crea que el Smata no pelea por los beneficios obreros, se acordó un retiro volunta­rio durante marzo y abril. El que se anote recibirá 7.200 pesos más que la in­demnización que marca la ley. Al igual que en Ford, donde ya se retiraron 430 trabajadores, los de Merce­des son colocados ante el chantaje de percibir una in­demnización en cuotas que se escapa como agua entre las manos, mes a mes; o acogerse a un ‘autodespido’ para disponer de algún importe en la mano. Estos pérfidos engendros, que crearon la figura jurídica del obrero ‘virtual’, semisuspendido-semidespedido, tienen una enorme fun­ción política: desmontar la explosividad propia de la si­tuación y horadar día a día la moral de los compañeros, confinados en sus domici­lios, viendo avanzar la cri­sis, atomizados y condena­dos al despido a plazo fijo. Para que no queden du­das del final de la historia, la propia patronal de Mercedes mando avisar que, de los dos turnos que producían 66 camiones, a partir de abril, quedará uno sólo, pero para producir 45 ca­miones diarios. Un au­mento de la productividad de casi el 40% amenazando que, de no cumplirse el ob­jetivo, habrá nuevos despi­dos por no alcanzar el es­tándar prefijado. En reali­dad, más bien parece que de cumplirse semejante aumento podría haber más despidos todavía como in­dica la experiencia de es­tos diez años: a mayor pro­ductividad, más despidos. Y algo de eso ya se ha­bla en fábrica, porque se­gún trascendidos se dice que lo que queda de la sec­ción ZFen la planta de González Catán —esta sec­ción fue trasladada a la fá­brica de Pilar—, será des­pedido. Y que las cesantías se extenderán al personal antiguo de ZF-Pilar, por lo caro que resulta su trasla­do en micros, su antigüe­dad, etcétera. Es el plan que casi cal­cado se ha impuesto en VW a 580 compañeros, suspen­didos en forma “inusual­mente larga” hasta abril del 2000 (Clarín, 16/3), empujados con nombre y apellido al retiro volunta­rio, confirmando el pronós­tico que tempranamente trazamos desde estas pági­nas en el sentido de que VW se orientaba a dejar sólo un tumo. No obstante, VW lanza el Gol 1000, como Peugeot lanza el 206, destinados a penetrar el mercado con un auto económico que en­caje con el Plan Canje. O sea que se aprestan a em­bolsar los beneficios del millonario subsidio del Es­tado que implica ese Plan y, encima, aumentar la productividad del turno que dejan, transformando “la crisis en una oportu­nidad”, como las que ofre­ce Menem a todos los mo­nopolios en este país. No se trata tan solo de que las empresas no pagan la crisis con las fabulosas ganancias embolsadas es­tos años, ni de que la des­cargan sobre las espaldas de los obreros despedidos. Al mismo tiempo, aumenta la explotación de los que quedan y de embolsan los subsidios del Estado. La política de Menem y la CGT no difiere de las propuestas de Duhalde, la Alianza y los ‘opositores’ del CTA y MTA. Es lo que llaman política “indus­trial activa” que no quie­re decir otra cosa que sub­sidios a la burguesía, del tipo de la rebaja de los aportes patronales o del Plan Canje. Sólo que con el dramático escenario de 20.500 suspendidos-despedidos de la industria metalmecánica se aprecia, con toda claridad, que esos subsidios no producen un solo puesto de trabajo, for­talecen a las patronales y debilitan a la clase obrera obligada, además, a pagar esos subsidios mediante impuestazos y tarifazos. La burocracia no puso a debate los planes antiobre­ros de Mercedes y VW, sim­plemente los informó de la manera más atomizada y autoritariassposible. Frente a una bronca creciente que no encuentra expresión or­ganizativa en la mayoría de las automotrices. Pero la última palabra no está dicha. Los complejos y cos­tosos programas para “amortiguar” esta ma­sacre social han retrasado el desenlace definitivo de la crisis, pero ahora la des­composición del régimen menemista brinda una oportunidad de lucha ante un gobierno debilitado. No hay que esperar los vencimientos de las sus­pensiones. No hay que aga­rrar los retiros que son pan para hoy y hambre para mañana. Asambleas gene­rales conjuntas de efecti­vos y suspendidos. Rein­corporación de todos los despedidos el último año. Reparto de horas sin afec­tar el salario. Ocupación con ollas populares en to­dos los playones de fábrica por parte de los suspendi­dos, como se hizo en Ford- Brasil. Que no se vaya ningún obrero mecánico ni meta­lúrgico a su casa. Que se vayan ya, Rodriguez y Miguel junto con Menem. (Basado en un informe de Romina del Plá)

25 de marzo de 1999
La campaña por la Prensa Obrera

A partir de este número, Prensa Obrera vuelve a aparecer semanalmente. Más que nunca la aguda crisis política, económica y social plantea la necesidad de defender que la clase obrera y la vanguardia socialista tengan su periódico. No sólo para caracterizar los acontecimientos sino para unificar detrás de una estrategia de lucha a los trabajadores, desocupados y explotados por su independencia política. El PO está impulsando la realización de una Asamblea Nacional de Activistas co-convocada con diversos sectores luchadores del movimiento obrero y los explotados. El PO seguirá paso a paso los progresos de esta convocatoria. Un aporte concreto de todo activista es sumarse a la campaña de suscripciones y resuscripciones que viene impulsando el PO. A pesar de la crisis económica que golpea nuestros hogares, hay que hacer un esfuerzo para sostener el periódico obrero. Suscríbase y suscriba a sus compañeros de trabajo, estudio, vecinos y/o familiares. Así se pondrá en pie una gran Prensa Obrera, piedra central en la construcción de una alternativa política propia de la clase obrera.

25 de marzo de 1999
Balance Electoral

La elección catamarqueñas que­dó polarizada entre dos fuerzas que defienden los mismos intereses entreguistas y antiobreros, pero cobró importancia porque se desenvolvió en un pico de la crisis política nacio­nal. Diversos medios afirmaron que el resultado a favor del Frente Cívi­co puso en crisis a la ofensiva reeleccionista del menemismo. En reali­dad, la ofensiva reeleccionista esta­ba en crisis antes de los comicios y ello influyó en que la levantada saadista llegara al techo del 40% que marcaban las encuestas y no pudie­ra superarlo a pesar del esfuerzo desesperado de la camarilla mene- mista que prácticamente invadió Catamarca. En casi todos los pue­blos que recorrió Menen, y donde ya era fuerte el saadismo, éste perdió. La intención de Menem de servirse de un resultado favorable en la elec­ción catamarqueña para rematar su ofensiva reeleccionista se transfor­mó en un boomerang, que ha pro­fundizado la crisis y disgregación de la camarilla. El pueblo catamarqueño quedó atrapado en las disyuntivas que le ofrecieron los representantes de los monopolios mineros y el Banco Mundial. Las direcciones sindicales se postraron ante toda esa manipu­lación. Los sindicatos agrupados en la CGT dieron abiertamente el apo­yo a Saadi. Ateca, en medio de un conflicto que la llevó a un enfrenta­miento con el gobierno, declaró su “neutralidad política”, cuando el gobierno de Castillo hacía de su ofensiva antieducativa una causa política contra la docencia. Así lle­varon la lucha educativa a la impas­se actual. La camarilla saadista quedó gol­peada por los resultados, pero como ocurrió en el pasado, el propio Fren­te Cívico se va a encargar de evitar su sepultura, y la va a rescatar a los fines de profundizar su política an­tiobrera y entreguista. El Frepaso quedó aplastado por la polarización, pero también por sus propias contradicciones. Inten­tó hacer una campaña en favor de la ética, contra el Frente Cívico, y aho­ra, luego de los resultados, han pro­clamado que no se hacen problema con los bajos resultados porque ellos son parte de la Alianza. El Frepaso ha perdido las prebendas legislati­vas y quiere recuperarlas cerrando filas con quienes denunciaron como los peores enemigos del pueblo de Catamarca. La crisis se va a profundizar en todos los terrenos. El gobierno del Frente Cívico va a aprovechar los resultados electorales para profundi­zar su política entreguista especial­mente en el terreno de la reforma antieducativa y la transformación de los hospitales públicos en hospitales de autogestión. De la misma manera, la crisis que están soportando los tra­bajadores de Alpargatas se va a agra­var como resultado de la recesión y la crisis económica internacional. En este cuadro, el planteo que realizó el PO durante su campaña electoral sobre la necesidad de que la organizaciones obreras y popula­res rompan con los partidos patro­nales cobra más actualidad que nunca, porque sólo así se podrá en­carar una lucha a fondo contra los capitalistas y sus representantes políticos para imponer su propia salida a la crisis. En este plano, cobra una particu­lar importancia fortalecer el agrupamiento de luchadores que logró el PO durante su campaña electoral e im­pulsar la organización de la Asam­blea Nacional de Activistas.

25 de marzo de 1999
Los desocupados quieren tener una prensa obrera

Al momento de largar la campaña del mes de la Prensa revolucionaria, el círculo de Berazategui te­nía 13 suscripciones, lue­go de haber alcanzado un techo cercano a las 30. A esta cantidad, hay que agregarle 25 prensas que se colocan, número a nú­mero, en piqueteos y en mano. En las reuniones don­de se discutieron los pla­nes y padrones —nos planteamos un objetivo de 48 compañeros para suscribir— surgió la cuestión económica como un obstáculo, dado que la mayoría de los compañeros planifica­dos eran desocupados de los ‘planes’. Resolvimos visitar a todos los com­pañeros, organizando la actividad en grupos de 2 o 3 militantes. Les expli­camos la importancia de tener una Prensa Obrera, de sacrificarnos para que esto sea posible. En la primera semana logramos 25 compromisos. Al día de hoy llevamos ingresadas 18 suscripciones (algunas de desocupados) y tenemos 13 compromisos que tenemos que recoger después del 20/03 cuando cobran los compañeros de los planes. Tuvimos dos rechazos de compañeros que no saben leer, pero uno se comprometió a hacer una porte mensual. De lo hecho, se destacan cuatro compañeros de Diasa, cuatro compañeros de la Uocra, uno de UTA. Pensamos que si nos empeñamos podemos superar las 40 suscripciones y colocar unas 30 prensas más alrededor del local, lo cual nos daría una penetración e implementación muy importante como fuerza política en el barrio. El desafío es organizar hacia la Asamblea Nacional de Activistas una reunión de los compañeros de Diasa y un plenario de desocupados.

25 de marzo de 1999
La elección del PO y de la izquierda

Hecho el escrutinio total de la elección a gobernador, el PO logró 508 votos (0,32%), Patria Libre-Iz­quierda Unida 425 (0,26), el Partido Humanista 363 (0,23). La votación de toda la izquierda retrocedió en relación a la elección parlamentaria del ‘97, afectada por la polarización política (el PO dismi­nuyó respecto de los 2.240 votos del ‘97, pero logró duplicar la votación del ‘95, donde se obtuvieron 235 vo­tos). En estos términos, el PO superó electoralmente el debut nacional del Frente de la Resistencia-Izquierda Unida. En los anteriores comicios de Córdoba, Patria Libre había desechado expresamente todo frente con la “izquierda tradicio­nal” en función de un movimiento de reconstrucción del peronismo en base a un programa de devaluación monetaria, rescate de la burguesía endeudada y “democracia participativa”. Volvió sobre sus pasos lue­go del retroceso electoral que tuvo en dicha provincia planteando la cons­trucción de un frente con Izquierda Unida (IU), con el único propósito de armar un rejunte electoral de cual­quier modo. Al punto que el frente con IU en Catamarca se constituyó defendiendo la política de concilia­ción de Ateca (sindicato docente) con la Reforma Educativa y sin planteo alguno respecto de las organizacio­nes obreras, comprometidas en cua­lesquiera de sus variantes con los partidos del régimen. El PO había reclamado un frente común que se definiera por la derogación de la re­forma educativa menemo-castillista, y no que empezara capitulando. La “izquierda que se une”, de este modo, no pasó de un slogan opor­tunista. La campaña del PO sirvió para popularizar los reclamos que constituyen una salida para la clase obrera y los explotados —la prohibi­ción de los despidos y el reparto de las horas, los 700 pesos de básico docente, el aumento de las regalías a los pulpos mineros, la ruptura de los sindicatos con los partidos patrona­les—y que forman parte del esfuerzo cotidiano por poner en pie un movi­miento de lucha. Se desarrolló una intensa agitación, con miles de de­claraciones volcadas en la peatonal, los barrios y las fábricas, se mantuvo una colocación de doscientos cincuenta periódicos de cada número, se intervino activamente en los princi­pales conflictos ocurridos en el perío­do (docentes, hospitales, Alpargatas), se abrió una sede permanente, se lograron decenas de fiscales, se duplicaron las filas del partido y ha surgido una importante periferia obrera y de la juventud que hoy está siendo convocada para la Asamblea Nacional de Activistas. Emblemáti­camente, el PO cerró su campaña en Alpargatas, con caravana previa y la presencia de 50 compañeros. No puede dejar de hacerse men­ción al papel del flamante frente CPL-IU en la lucha docente. Con compromisos de dirección, fueron corresponsables del vaciamiento y posterior levantamiento de la huelga; una política en la que se empeñó afanosamente el ala pro aliancista de la directiva. Finalmente, en lo que es un clásico, el PTP-PCR llamó al abstencionismo y el voto en blanco, que es la expresión electoral del re­chazo a la constitución de una alter­nativa obrera independiente en nombre del “frente antimenemista” con duhaldistas y aliancistas, en ese orden. En Catamarca la votación se elevó al 80%, superó los porcenta­jes del ‘97 y los votos en blanco no llegaron al 1%.

25 de marzo de 1999
Viva la lucha de los telefónicos

El jueves 18 una numero­sa asamblea general del Sin­dicato Foetra Buenos Aires recibió como un triunfo la no­ticia de que el Ministerio de Trabajo había aplicado la conciliación obligatoria, con los despedidos en sus lugares de trabajo. Se votó por unani­midad que si al finalizar el período de conciliación la pa­tronal ratifica un sólo tele­grama, se lanza automática­mente el paro activo. Al día siguiente, en medio de la eu­foria y los festejos de los com­pañeros, la totalidad de los despedidos tomaron servicio. La lucha de los telefónicos y el triunfo de este primer round es una ráfaga de aire fresco que recorre las filas de todo el movimiento obrero ar­gentino. Los cerca de 200 despidos producidos por Telefónica constituyen una provocación para forzar el plan de reducción masiva de personal y salarios, compartido por Telecom, me­diante la ‘tercerización’ de amplios sectores, a cargo de empresas ‘contratistas’ sub­sidiarias de los propios pulpos. Con salarios y convenios basu­ra, sin derechos gremiales. Dis­frazando utilidades y evadiendo impuestos. El año pasado Telecom hizo un intento similar, tam­bién rechazado por los traba­jadores. Los métodos de la acción directa El lunes 15, sin mediar directivas gremiales centra­les, se produce una fuerte re­acción obrera por la reincor­poración de los cesantes. Va­rios edificios pararon, no sa­lieron las cuadrillas a la ca­lle, hubo quites de colabora­ción. En otros casos, asam­bleas de edificios dieron mandato de paro inmediato del gremio. A la cabeza res­pondieron los trabajadores del edificio Valentín Gómez, con la toma del lugar y corte de calle, contra los más de 30 despidos que tenían, luego de una combativa asamblea. Por otro lado un numeroso piquete de despedidos y dele­gados bloqueaba las oficinas donde Telefónica cita traba­jadores para presionarlos re­tiros ‘voluntarios’. Y luego emprendieron un recorrido de comerciales y edificios que eran ocupados y paralizados a fuerza de asambleas, cánticos, batucadas y huevazos. La jomada culminó con una imponente movilización de cerca de 2.000 telefónicos que recorrió el centro hasta la sede de la empresa. Allí, en el corazón del oligarca Puerto Madero, se instaló una olla popular, en la puerta de la compañía, que mantuvieron decenas de compañeros. Pánico patronal En los días siguientes, la olla se transformó en un cen­tro de organización de un nu­meroso sector de delegados y activistas que se dividían en piquetes y recorrían los edifi­cios, interrumpiendo las ta­reas, realizando asambleas, ‘apretando’ a los jefes ne­greros, confraternizando con los usuarios, preparando el paro activo de 24hs, que la directiva convocó para el viernes 19. La situación política ‘ayudaba’. El gobierno menemista, apoyo principal de la patronal de Telefónica, está paralizado por la crisis. El pueblo, en particular en la Capital, viene de la gran movilización contra otro pulpo privatizador, Edesur. La no­ticia de las ganancias faraó­nicas de las telefónicas (aca­ban de anunciarse beneficios de Telefónica y Telecom que, sumados, superan a YPF) irrita a los usuarios, ya indig­nados por el rebalanceo, los cortes de servicios y las tari­fas siderales. Fueron innu­merables los signos de adhe­sión a los piquetes en las ofi­cinas comerciales. El clima era explosivo. El paro activo del viernes con concentración a las 10 de la mañana, amenazaba con adueñarse del centro de la ciudad con 1.500 piqueteros cortando las calles. La patronal y el gobierno entraron en pánico ante los signos de desborde de la si­tuación y la posibilidad de una gigantesca pueblada. La orden fue apagar el incendio y los despedidos fueron rein­corporados. Se trata de un triunfo obrero de gran proyección, si se considera que se le torció el brazo a uno de los más poderosos pulpos del país, dirigido por el Citibank, sos­tenedor de la reelección menemista. Un remate de este triunfo del poderoso gremio telefóni­co, imponiendo las reincorpo­raciones al finalizar la conci­liación, significará un punto de inflexión para la lucha de toda la clase obrera y un gol­pe decisivo al régimen menemista. Ahora, con toda la fuerza La lucha no está cerrada. Las presiones y maniobras patronales, políticas y buro­cráticas se harán sentir. Hay que preparar el desenlace triunfante con toda la fuerza de la organización obrera. Son 15 días vitales para re­forzar las asambleas de ofici­nas y edificios. Para organi­zar los piquetes que garanti­cen el paro masivo si la patro­nal contraataca. Para convo­car a los usuarios y a las organizaciones populares a su­mar su apoyo. Para reclamar a las centrales obreras que rompan su parálisis y voten medidas activas solidarias. El Partido Obrero actuará en esa línea.

25 de marzo de 1999
Un homenaje a la calidad
María de Palermo

Dora siempre quiso tener más tiempo para militar. Sufría porque su trabajo no le permitía estar todo el tiempo que hubiera querido. Sin embargo, todos los com­pañeros del local de su barrio de Palermo sabemos de la impor­tancia de su actividad. No sólo el periódico semanal llegaba a ma­nos de una decena de suscriptos, también convirtió a muchos de ellos en aportistas e incluso char­listas. La calidad de sus intervenciones en las reuniones de círculo hacían notar su ausencia cuando no podía estar. A todos nos importaba su opinión profundamente crítica y autocrítica. Los compañeros nuevos y al­gunos simpatizantes se inicia­ron en la comprensión de la teoría marxista del Estado en un curso que ella preparó y dio lujo­samente. Ella es parte de la historia de este Partido Obrero, no sólo de los ‘70, también de los ‘80 y de los ‘90. Seguramente las circuns­tancias de su vida de lucha, muchas veces difíciles, hicieron que no viviera más que los 57 años que cumplió pocos días antes de morir. Tampoco quiso morir: estaba convencida de que se iba a curar. Triste porque no viviera más, pero feliz porque los vivió de esa manera suya. Muerta, pero ¡tan viva!

25 de marzo de 1999
Se necesita un plan de lucha con paro activo

La puesta en marcha del gerenciamiento pri­vado del Pami está tran­sitoriamente parada por impugnaciones judicia­les. Si éstas no se han destrabado con algún ‘per saltum’, como suce­dió con el caso de los aero­puertos, es por la crisis que atraviesa el menemismo por un lado y tam­bién por la que se armó en la Alianza, a partir del pacto de De la Rúa con Alderete para aso­ciar a los hospitales pú­blicos en el negocio. Lo mismo que hizo el rector aliancista Shuberoff, con el Hospital de Clínicas. E intentó Duhalde, con los hospitales de la Pro­vincia de Buenos Aires. La Alianza es clave de la desregulación de PAMI Es que el gobierno aliancista de De la Rúa se ha convertido en la pieza fundamental para hacer viable el plan de redes de gerenciamiento privado del Pami. Sin la participación de los hospitales públicos, el plan se cae. Ya que todo consiste en dar una atención barata a los jubilados en los hospitales, para que las ‘gerenciadoras’ privadas, amigas de Alderete, puedan lle­varse una buena taja­da y para que los fon­dos del Pami financien los hospitales. Ni más ni menos que la política aplicada por menemistas y radicales en el Hospital de Clínicas y en el Roffo, que los puso al borde de la desaparición como hospi­tales públicos. Los Duhalde, De la Rúa, Chacho Alvarez, no hacen más que demos­trar la vocación privatis- ta que declararon siem­pre a viva voz. ¿Por qué no hay un plan nacional de lu­cha? Repeler semejante ataque a las obras so­ciales y a la salud públi­ca no es una “cuestión de jubilados”. Está en juego la salud del con­junto de la población trabajadora. No se arre­gla con una medida ais­lada, requiere un plan de lucha, un paro activo nacional con asambleas populares, ocupación de las calles y las plazas. Política ésta totalmente oportuna, dada la debi­lidad del régimen políti­co, la división en el seno del gobierno y los parti­dos patronales y la dis­posición de la población, como quedó demostrado por la reacción virulen­ta de los vecinos de la Capital contra el corte de luz. Pero las centrales obreras están paraliza­das, impotentes, justa­mente por la absoluta subordinación de sus di­recciones a las políticas de los partidos patrona­les. Directamente, como la CGT menemista, o por su dependencia política de la ‘oposición’ tam­bién privatista, como viene a graficarlo tan bien ahora De la Rúa con el Pami. Todo el accio­nar sobre esta cuestión, de las organizaciones del CTA, por ejemplo, se ha basado en la expecta­tiva en la oposición par­lamentaria y en la Justi­cia. Los que ni siquiera se animaron a interve­nir a Edesur. Fuera Alderete, fuera la privatiza­ción de la salud La condición para una lucha victoriosa es, entonces, que nuestras centrales obreras y las organizaciones de jubi­lados rompan su subor­dinación a los partidos patronales y sus políti­cas para convocar a la lucha nacional en defen­sa del PAMI, las obras sociales y los hospitales públicos.

25 de marzo de 1999
“La lucha de Dora y el P0 tiene más vigencia que nunca”

Casi no la conocí, sólo pude verla en algún acto po­lítico o por fotos en el perió­dico donde destacaban su lu­cha junto a las trabajadoras de Panam. Sin embargo, Dora fue muy importante para mí y para todo un sector de la ju­ventud de los ‘70. Era la época del Cordobazo, del Mayo Francés, del Sitrac-Sitram, del Plenario Clasista de Villa Constitu­ción y yo era tan sólo un estu­diante secundario que daba sus primeros pasos en ésta apasionante, titánica y her­mosa tarea de construir un partido obrero. Y para nosotros, jóvenes con gran talento para discu­tir y citar a los grandes pen­sadores del marxismo “de memoria”, “Dora de Pa­nam” junto con los compañe­ros de la Editorial Abril o Miluz, entre otros, represen­taban algo más. En medio de tanta confusión e ilusión en el peronismo, ella nos traía la certeza de que la voz de los revolucionarios podía ser es­cuchada por los trabajado­res. Que la lucha por un pro­grama clasista e indepen­diente de la burguesía era posible. Para nosotros la voz de Dora era la voz de los obreros conscientes de su pa­pel en la historia. Era la cer­teza de que un programa re­volucionario podía ser reali­dad en el seno de las fábri­cas. Por eso madrugamos gus­tosos para ir a la puerta de Panam a solidarizarnos con su heroica huelga, o escucha­mos con orgullo su palabra firme en actos estudiantiles donde traía la voz de los prolétarios, la voz del Partido. Hoy podemos decir con or­gullo que la lucha de Dora y el Partido Obrero tiene más vigencia que nunca.

25 de marzo de 1999
Avanza la organización de los desocupados y de los compañeros de la Uocra
Corresponsal

En las últimas dos sema­nas, se han sucedido asam­bleas de compañeros desocu­pados de Pocitos y Aguaray. En el primer caso, se decidió formar el Movimiento de Trabajadores Desocupados local y sumarse a la organi­zación que se está montando en todo el Departamento San Martín, luego de la gran Asamblea de principios de febrero en Tartagal. En Aguaray, se reunieron los compañeros de la construc­ción para reclamar contra el pago en negro y la falta de pago de los salarios familiares (acá son más importantes que los sueldos, ya que corresponden al coeficiente 4 por área de frontera). Se ha decidido en ambos casos participar de la marcha departamental el 17 de marzo, que entregará un petitorio a la intendencia y también se diri­girá a la sede de la Uocra para exigir la renuncia del burócra­ta local Toconaz y la entrega de la dirección a la comisión normalizadora elegida en Asam­blea. A esto hay que agregar que se ha instalado una olla popu­lar en Pocitos esta semana, para reclamar contra los 150 despidos en los ‘planes traba­jar’. Entre los compañeros de los planes en Tartagal se ha instalado el debate y hay un proceso de organización para exigir a la intendencia que pa­gue un retroactivo de 20 pesos mensuales, que desde hace 9 meses están siendo desconta­dos de los ‘pagos’ (no se les puede llamar salario a estas sumas en negro y que se cobran en concepto de ‘ayuda econó­mica’, aunque para obtenerla hay que cumplir rigurosamen­te la jomada laboral). Entre esta Camada de acti­vistas, se ha puesto en debate también la necesidad de un reagrupamiento político inde­pendiente.

25 de marzo de 1999
¿Quién dio mandato para apoyar a nuestros verdugos?

El Consejo Directivo Provin­cial de ATE Buenos Aires, en su informe al Congreso Provincial de Delegados que se realizará el próximo 9 de abril, con la firma de la CTA y de “los que compone­mos Anusate-Lista Verde”, es decir la corriente degennarista que hoy conduce ambas organi­zaciones, acaba de pronunciar­se por el voto a la Alianza. Allí se caracteriza a Menem como la cabeza de una nueva Década In­fame y a Duhalde como una varian­te de “la misma matriz”. En opo­sición se llama a “recrear las con­diciones que hicieron posible el triunfo electoral del ‘97”, por parte de la Alianza, considerando que “la eventual y necesaria de­rrota del menemismo en octu­bre próximo significará la rati­ficación de las expectativas de cambio”. ¿Acaso la Alianza no forma parte de la misma “matriz menemista”? La Alianza se ha comprometido a garantizar la continuidad de las “privatizaciones” y el pago de la fraudulenta deuda externa. La Alianza votó junto al justicialismo la vigencia de las leyes de punto final y obediencia debida para los genocidas (bajo el disfraz de su derogación a partir de 1998). La Alianza es partidaria de la reforma laboral, al punto que no votó en el Congreso la reforma de la CGT y el gobierno por pretender un planteo aún más antiobrero (la des­trucción de los convenios por rama o industria). La Alianza es partida­ria de la reforma educativa (Ley Fe­deral) que destruye la escuela públi­ca y nos lleva al analfabetismo y la descalificación. La Alianza junto al PJ, viene de votar la reimplantación (agravada) de los edictos policiales. La Alianza es un frente proimperialista, antinacional, antiobrero y clerical que responde al FMI y a la ‘patria exportadora’ y no, como sostienen los dirigentes de ATE y la CTA, de una coalición “plural” con “vacilaciones” y con “límites”. No por casualidad, estos mismos dirigentes se ‘cubren’ frente al rumbo rabiosamente derechista de un gobierno de la Alianza ‘advir­tiendo’ sobre “la tendencia a pri­vilegiar las imposiciones del Banco Mundial y del establish­ment”, en cuyo caso “se verán re­sentidos los componentes más dinámicos de la Alianza oposi­tora y limitados los efectos de la derrota menemista” (las citas son forzosas y forzosamente largas porque los dirigentes de ATE y la CTA no están distribuyendo su pro­pio Informe al Congreso). Que ATE y la CTA rompan con la Alianza Los trabajadores no pueden te­ner como política recibir mansa­mente los golpes que nos están dan­do (miles de despidos y suspensiones que no han llevado a las direccio­nes opositoras a dar un solo paso de lucha) y esperar a octubre para po­nerles el voto a los representantes de nuestros verdugos. Los trabajadores necesitamos una alternativa propia y para eso, las organizaciones obreras deben romper con los partidos de los Me­nem, de los Duhalde o De la Rúa y abrir un rumbo de lucha y organiza­ción de una alternativa obrera in­dependiente. Llamamos a los dele­gados y activistas de ATE a repu­diar el apoyo a la Alianza y a promo­ver un viraje total: Fuera Menem ya, no a la oposición impotente y charlatana, plan de lucha, parita­rias libres, fuera los regímenes flexibilizadores, salario mínimo de 1.000 pesos. Llamamos a todos ellos a asumir la iniciativa de convocar a una Asamblea Nacional de Activis­tas para desarrollar la alternativa “nuestra” que reclama el momen­to histórico.

25 de marzo de 1999
Nuevamente intentan proscribir a Claudio del Plá
Corresponsal

Como ya sucediera en ante­riores oportunidades, frente a las elecciones, el gobierno y la burocracia sindical del sindi­cato docente (ADP) intentan desplazar del sistema a Claudio Del Plá. Pero esta vez la maniobra, con avisos delictivos y mañosos, proviene del Esta­do. El viernes 5 de marzo, lue­go de haber realizado todos los cursos exigidos para puntaje que lo habilita a obtener un cargo docente, Claudio selec­cionó, como es de práctica, una escuela entre las que le ofrecían en la Dirección de EGB. Cuando dicha designa­ción iba a ser refrendada por la Secretaría Técnica, se detu­vieron las designaciones, rea­lizándose una reunión ‘secre­ta’ entre el secretario general del gremio y el gobierno, ‘cus­todiados’ por la policía fren­te a la indignación de los do­centes, algunos de ellos del in­terior. Tres días después de paralizadas las designaciones, sale de la ‘manga’ del ministro un memorándum por el cual sólo se va a ofrecer a cada docente un cargo, lo que conlleva la amenaza de que si es inconveniente por lejanía u otras causas, no se puede re­chazar porque el docente que­da fuera del sistema. Una cláusula absolutamente proscriptiva, fuera del control de la docencia. Por supuesto, le fue ‘ofrecido’ un cargo abso­lutamente inconveniente, ale­jado (en Atucha) y por poco tiempo, justo como para que cese antes de las elecciones, excluyendo ‘a tiempo’ a nues­tro compañero del sistema. Los cargos que le fueron ofre­cidos antes, misteriosamente habían desaparecido. Esta es una práctica nor­mal de éste y del anterior go­bierno (Ulloa), para sacarse de encima al activismo. Sumado a las designaciones ‘a dedo’ (fuera del cuadro de puntaje), con asesoramiento del gremio, lo que ha indignado a la docen­cia salteña. Parar esta práctica es una necesidad, ya que la protec­ción y resguardo del activismo, frente a un gremio que funcio­na como oficina del gobierno, corre por cuenta de una orga­nización férrea e independien­te de los trabajadores. Por esto hemos comenzado una campaña de denuncias y firmas, escuela por escuela, así como de pronunciamientos públicos por parte de dirigen­tes y representantes de las otras corrientes, que culmina­rá en un encuentro de activis­tas y dirigentes nacional y pro­vincial para el 27 de marzo, aquí en Salta, que le imponga al gobierno el cese de las perse­cuciones y el repudio y la de­nuncia de la dirección de la ADP, así como la restitución en el cargo que le corresponde a Claudio Del Plá.

25 de marzo de 1999
¿“Construir poder” para los trabajadores?

La Corriente es un agrupamiento formado por el Partido Comunista y un conjunto de organizaciones de ATE Provincia de Buenos Aires (secciona­les Mar del Plata, de la Costa, General Rodríguez, entre otras) que se presen­ta ante el activismo como bloque de oposición a la actual conducción, pero no es tal. Es lo que queda claro en su último boletín (febrero 1999) donde plantean que el Congreso Nacional de la CTA (28 y 29 de mayo) “ratifica la voluntad de construir poder para los trabajadores... tal como lo ex­presara el compañero Víctor De Gennaro en el último Plenario de Trabajadores Nacionales”. A conti­nuación y frente a las inminentes elec­ciones en ATE se pronuncian por “la unidad”, “dispuestos a aportar nuestros mejores compañeros (se­cretarios generales) para formar una conducción fuerte”, conduc­ción que “puede constituirse en el marco de la Lista Verde”. A las mismas horas que la Corriente daba a conocer esta posición, la conduc­ción de ATE Buenos Aires hacía público el llamado a “recrear las condicio­nes que hicieron posible el triunfo electoral de 1997”, apoyando a la Alianza. Cualquiera puede darse cuen­ta de que, en estos términos, la Corrien­te es una “corriente” del bloque aliancista que hoy conduce ATE. La salida es romper con esta política, construir una oposición genuina en ATE y una alter­nativa obrera independiente, convo­cando una Asamblea Nacional de acti­vistas para concretarla.

25 de marzo de 1999
De los miembros de la junta Vecinal del Barrio “Unidad y Lucha” de Avellaneda
Varias firmas

Compañeros: Hace once años nos asentamos en unas tierras reclamadas por Sasetru. Desde allí, nos empezamos a convertir, por necesidad, en activistas barriales ya que los gobiernos de tumo, primero radicales y después pero­nistas, en vez de representamos, nos some­ten continuamente a una serie de manejos “raros”, por así llamarlos. Porque han in­tentado estafamos una y otra vez, sin lograr­lo hasta el momento. Mientras luchamos por nuestras tierras y un lugar donde vivir, apoyados por nuestros vecinos, éstos ven que unidos y organizados lograremos paso a paso nuestros objetivos. Los gobiernos patronales durante estos 16 años de ‘democracia’ han utilizado a sus ‘dirigentes’ (punteros, matones, etc.) para tratar de quebrar nuestra organización, tra­tando de adormecer nuestras fuerzas con engaños y maniobras induciendo a los traba­jadores a que vayamos tras un choripán o una remera, chantajeándonos con dos hue­vos o medio litro de leche, etc., para luego sufrir desocupación, flexibilización y miseria salarial, en definitiva las pérdidas de todas las conquistas obreras, barriales. Por todo esto, consideramos que llegó la hora de tomar una posición política, y que todos los trabaja­dores nos unamos en pos de un objetivo común: poner en pie una herramienta propia de los trabajadores, ya que es posible que la masa obrera, puede y debe convertirse en dirigente de su propio destino. Por eso convocamos a todos los trabajado­res, activistas barriales, gremiales, estu­diantes, amas de casa y desocupados a parti­cipar de esta asamblea nacional para confec­cionar un programa y una salida propia de los trabajadores. ¡Este es el momento! ¡Ade­lante, compañeros! Alicia Gutiérrez; Carlos Medina; Martín Insaurralde; Juan Areco

25 de marzo de 1999
Masivo pic-nic de la UJS

El domingo 14 de marzo se reali­zó, en el Parque Pereira Iraola, un gran pic-nic de la Unión de Juventu­des por el Socialismo de la Capital Federal y del Gran Buenos Aires. Fue una instancia de reagrupamiento para todos los jóvenes que participaron en las actividades que la UJS realizó en las barriadas du­rante los meses de verano con el objetivo, ahora, de profundizarlas y de intervenir activamente en las luchas que se plantean- en los cole­gios y facultades con el comienzo de clases. El pic-nic tuvo una presencia masiva que superó los 400 compa­ñeros provenientes de las distintas regionales de la UJS. Las presen­cias más destacadas fueron la de los compañeros de Lomas de Zamora, la de jóvenes de las casas tomadas de Palermo, así como también la de un importante contingente del ba­rrio Los Hornos de La Plata, de Villa Jardín, de la Matanza y de Benavídez. Junto con ellos también se hi­cieron presentes delegados y acti­vistas de decenas de colegios secun­darios de la Capital y el conurbano y de la Universidad. La actividad social y deportiva en el pic-nic fue realmente intensa, extendiéndose de las primeras ho­ras de la mañana hasta pasadas las 20. Se organizaron campeonatos de fútbol masculino con casi 30 equi­pos, y de fútbol femenino en el que participaron la mayoría de las com­pañeras. También hubo un torneo de voley mixto y campeonatos de ajedrez y truco. Las ganas de todos los equipos por ganar no modificó para nada el clima de camaradería que fue el sentimiento dominante durante toda la jomada. Al finali­zar las actividades, se entregaron las medallas y trofeos para todos los campeones. En el pic-nic quedó planteada la tarea de organizar una gran movi­lización política el próximo 24 de marzo, en el 23° aniversario del golpe militar, para enfrentar al ré­gimen del hambre, la entrega y la impunidad. También se planteó que con el comienzo de clases, “es la hora de los centros”, como dice la tapa de La Caldera, es decir, es el momento de organizar a los secun­darios construyendo centros de es­tudiantes en cada colegio para tirar a la basura la “reforma educati­va” de Menem, Duhalde y la Alian­za. En el pic-nic no faltó la venta masiva de nuestra revista y la dis­tribución de un volante con las acti­vidades que la UJS realizará las próximas semanas. El éxito del pic-nic es un gran impulso a la lucha de la UJS por organizar integralmente a la juventud contra el capitalismo y todas sus plagas, como ser la desocupación masiva, la droga y el alcohol, que amenazan con destruir a las nuevas generaciones. La conclusión de los compañeros presentes, por lo tanto, no podía ser otra que repetir esta actividad en momentos de clases, para darle un carácter aún más masivo.