Camaradas, les traigo el saludo de la Liga Trotskista de los Estados Unidos. Los revolucionarios de los Estados Unidos sabemos que el enemigo de la humanidad es el imperialismo norteamericano. Luchamos por construir partidos revolucionarios en cada país. Esto es necesario para la victoria de la revolución y para derrocar a la burguesía en cada país. Pero quiero hablar sobre la necesidad de la construcción del partido revolucionario mundial. La cuestión fundamental por la cual la clase obrera necesita un partido revolucionario mundial es que el capitalismo es un sistema internacional, en términos económicos, y en términos políticos. Entonces, si los trabajadores luchan contra el capitalismo en cada país por separado, no serán capaces de vencer. Por eso aparece como tarea central la refundación de la IVa Internacional como partido de la revolución socialista mundial. En la superficie, la situación en los Estados Unidos parece estable: la economía norteamericana está creciendo; el desempleo es bajo; la inflación también es baja. Los beneficios están en un nivel récord y los mercados parecen estables. Pero esto es solamente la superficie. La economía de los Estados Unidos tiene grandes debilidades. La primera debilidad es que la base de la aparente prosperidad actual de Estados Unidos está en su capacidad para exportar la crisis hacia los otros países. Pero hay un límite en esa posibilidad de exportar la crisis a otros países. Porque provoca situaciones revolucionarias en esos países, que ‘rebotan’ hacia los Estados Unidos. Otro límite es que, a pesar del crecimiento, la situación económica no es beneficiosa para la clase trabajadora; en muchos aspectos, la situación ha empeorado en los últimos años. La tasa de pobreza ha aumentado y, particularmente, la situación de los trabajadores negros y latinos es cada día peor. El crecimiento económico ha beneficiado a los capitalistas y a la clase media, pero no a los trabajadores. Existe una gran tensión social en los Estados Unidos. Existe una enorme bronca entre los trabajadores norteamericanos. La lucha de clases en los Estados Unidos está comenzando a crecer; observamos una mayor lucha de clases y más huelgas y más organización. Vemos cada día mayores militantes envueltos en esas luchas, en esas huelgas y más organización en los sindicatos. Como un ejemplo podemos mostrar la huelga postal del año pasado. Esta huelga tuvo como objetivo luchar contra la precarización y logró un enorme apoyo de la población trabajadora. Incluso en los sectores más precarizados crece la capacidad de lucha y de organización. Por ejemplo, en la ciudad de Detroit hubo una huelga en los periódicos, que duró dos años; fue una huelga fuertemente organizada y hemos tenido a más de doscientos o trescientos trabajadores organizando y sosteniendo la huelga. La burocracia sindical, por supuesto, no apoyó esta huelga, pero los trabajadores continuaron resistiendo. Hay un reanimamiento político en otros sectores de la clase obrera norteamericana. Hay un reanimamiento político entre los trabajadores negros. Después de la ‘marcha del millón de hombres negros’, dos años atrás, que tuvo una dirección reaccionaria, en junio habrá una conferencia de negros radicales, la primera en los últimos quince años. También observamos una fuerte actividad en los sectores estudiantiles en los Estados Unidos. De la noche a la mañana, la tentativa del gobierno de los Estados Unidos de bombardear Irak, en enero, provocó una fuerte movilización anti-guerra. La movilización de los estudiantes fue muy importante para impedir el bombardeo a Irak y es un hecho que la política exterior de los Estados Unidos dio un paso atrás después de la reacción estudiantil. Los estudiantes no son los únicos que se están poniendo en movimiento. También es importante destacar la organización de la juventud trabajadora, blanca y negra, contra el racismo, contra los movimientos nazis y el Ku Klux Klan. Los fascistas atentan contra las organizaciones juveniles. Pero no pueden aparecer en ningún lugar de los Estados Unidos sin provocar grandes manifestaciones. Los fascistas sólo pueden aparecer en público con protección de la policía. La juventud, hombres y mujeres, continúan defendiendo el derecho al aborto contra los ataques de los fascistas. Es muy importante también señalar las movilizaciones de la juventud en defensa de los derechos de los trabajadores inmigrantes, en particular en el Estado de California, donde hay millones de trabajadores venidos de México que están siendo atacados. También es importante el movimiento juvenil por la defensa de la ‘acción afirmativa’ y de los programas que combaten la discriminación contra los negros, los latinos y otras minorías. Otro aspecto del giro político en los Estados Unidos es la formación del Labor Party. El LP está apoyado por sindicatos que tienen más de un millón de miembros. Tiene un lema: "los patrones tienen dos partidos y los trabajadores no tienen ninguno". El LP tomó la decisión de presentar candidatos a las elecciones contra los partidos burgueses. Al mismo tiempo, la AFL-CIO tomó la decisión de tener también candidatos en las próximas elecciones. Por supuesto, cuando la burocracia de la AFL-CIO piensa en candidatos propios, está pensando en candidatos del partido demócrata. Es importante ver que incluso en los países imperialistas el crack está comenzando a afectar; por eso quiero hablarles ahora de la relación que hay entre la revolución en los Estados Unidos y la revolución mundial. La revolución mundial necesita claramente la revolución en los Estados Unidos. Obviamente, una revolución en los Estados Unidos haría más fáciles todos los procesos revolucionarios en todos los países del mundo. Pero la relación también funciona en un sentido inverso. La lección de la lucha de clases en los Estados Unidos es que el imperialismo puede descargar su crisis sobre otros países. Esos países necesitan derrotar al imperialismo y esa derrota hará más intensa la crisis en los Estados Unidos, de manera que los revolucionarios norteamericanos puedan derrocar al imperialismo. En toda mi vida, viví un único período en la cual la revolución era vista como una posibilidad en los Estados Unidos. Fue a fines de los años 60 y a principios de los 70. En aquel momento veíamos claro que la posibilidad de una revolución en los Estados Unidos estaba en directa relación con la revolución en el resto del mundo. La revolución vietnamita mostraba la debilidad del poderoso imperialismo americano y mostraba a los jóvenes trabajadores y soldados que estaban del lado equivocado de la lucha. En ese período había, además, procesos revolucionarios en todo el mundo. Entonces yo recuerdo a los jóvenes en Detroit mirando hacia los otros países; miraban lo que sucedía en México, en Francia, en Checoslovaquia y también lo que sucedía aquí en la Argentina, en Córdoba. Esa fue una dinámica que debemos recrear. Yo lucho contra mi burguesía y tu luchas contra tu burguesía y entonces podremos luchar juntos y derrocaremos a tu burguesía y a mi burguesía. Y juntos liberaremos a la humanidad. ¡Larga vida a la IVª Internacional!