El pronunciamiento que reproducimos enfrenta por el vértice la política de Ongaro. El burócrata confiesa que se "opone a la flexibilidad extrema” (Periódico “Organización” de Marzo), y es partidario “del más estricto respeto a la ley vigente” (ídem). Con este programa el año pasado el propio Ongaro, de puño y letra, le puso la firma a todas las modalidades del empleo contratado a través de un acta trucha que ni siquiera tiene rango de convenio y es una violación de la ley. No es de extrañar que el Sindicato Gráfico se considere pionero del decreto 470 de convenios por empresa por haberlo planteado años antes que el propio gobierno. Con la “sabia inspiración” de este programa menemiano vergonzante, el gremio acumuló en los últimos meses la mayor cantidad de derrotas que tengamos memoria. Fabril cerró las puertas a sus 300 compañeros sin pagar siquiera indemnizaciones después que el Sindicato y la interna ahogaron el impulso huelguístico de la base para “no espantar al inversor interesado en la empresa”. Algo similar ocurrió con otro taller histórico: Editorial Abril. Tras ellos se suceden despidos y suspensiones en impresora Argentina, Conforti, Lebac, Tecnograf, Photoletering, etc. A fines del año pasado y principios de éste fracasa un movimiento salarial en “Clarín” y “La Nación”, sumidas en el aislamiento. En IPESA una larga lucha terminó con 14 despidos que descabezaron el activismo del taller. Días atrás se abortó un movimiento en Perfil, contra un aumento del 3% preparado durante meses. Se cuentan con los dedos los triunfos salariales como en Atlántida o en Unión, y el taller probablemente con más historia de lucha del gremio, Crónica, tiene el 60% del personal contratado, una consecuencia de la derrota a que lo llevó dos años atrás la sociedad Mas-Sindicato. Esto es así, pero representa sólo una cara de la realidad, la otra demuestra que el problema del gremio es su dirección. Primero, porque a cada golpe sigue otra lucha y procesos relativamente rápidos de recomposición (más lento en Crónica por la asociación de la izquierda). Y segundo —y decisivo— porque se desarrolla un proceso consiente contra la burocracia. Una asamblea en “Clarín” votó el raje de la interna que no pudo concretarse por falta de activistas dispuestos a hacer lista. En “Nación" se votó masivamente una interna combativa tras el peor momento. En Perfil se renovaron varios de sus delegados. En Atlántida la interna ganó con el 95%, el mayor porcentaje de su historia. Un reflejo vivo de ese proceso de lucha por una nueva dirección, del trabajo por constituir una vanguardia obrera de los gráficos capaz de expulsar la burocracia ongarista, es el pronunciamiento que sigue, que —impulsado por las internas de la Naranja— ha nucleado más delegados, más activistas y más talleres que la propia lista Naranja el año pasado. Y lo que es más importante aún, su posición constituye toda una estrategia clasista de cara a los días que le esperan al movimiento obrero argentino. Pronunciamiento grafico sobre la reforma laboral Una enorme conmoción ha causado en nuestros talleres gráficos la sola discusión periodística de los puntos fundamentales de la "reforma laboral" que planea imponernos el gobierno. - El proyecto pretende terminar con la jornada de 8 ó 9 horas, con la semanal de 44 o 48 y con la mensual de 148 ó de 150, estableciendo un tope “anual”. La distribución quedaría a merced del empleador con la única restricción de un intervalo de 12 horas entre tumo y turno pudiendo extender la jornada normal hasta 10 horas diarias al precio común. Y las extras —por encima de 10 horas— podrán pagarse en “dinero o descanso”. - La movilidad según explicó el Ministro Rodríguez no respetará sábados ni domingos, como se deduce de no respetar la semana de 44 horas. - Las patronales podrán tomar por contrato hasta 3 años con exención de cargas sociales y despido “sin cargo”. - Las vacaciones serán despedazadas con un límite de 20 días para toda antigüedad, en cualquier momento del año y fraccionables por el empleador. - Los oficios y categorías serían arrasados porque se faculta al empleador a decidir “cambios en las formas y modalidades de prestación del trabajo, así como en la función, superando al concepto de categoría profesional para abrir camino a la polivalencia funcional y a la organización basada en la definición de los puestos de trabajo y no en las tareas" (publicado en Página 12). - Los estatutos o convenios especiales por oficio o por gremio podrán ser derogados, y tomó estado público la amenaza, precisamente, sobre el que ampara la actividad del hermano gremio de prensa. Se abre un interrogante, entonces, sobre nuestro régimen de diarios, talleres con 40 horas semanales, insalubridad, licencias de convenio, día del gráfico, número de delegados, etc., etc. Esto más que una reforma laboral es la aniquilación de 100 años de conquistas. Su propósito es explotarnos hasta la extenuación con métodos precapitalistas, cuando los avances tecnológicos y el crecimiento de la desocupación requieren la reducción de la jornada laboral y no su prolongación, todo lo cual se suma al desmantelamiento del sistema jubilatorio y a la destrucción de la salud y la educación públicas. Otro tanto ocurre con el decreto 470 de Convenios por Empresa destinado a dispersarnos por empresa y hasta por secciones, que vuelve a atar el salario a la “productividad” y permite atentar contra “los derechos adquiridos” a nivel de empresa o de sección. ¿Debe nuestro sindicato mantenerse convalidando este despojo, inmovilizándonos, anulando la existencia del cuerpo de delegados, aislándonos en cada taller, silenciando cada lucha, llámese Fabril, Queta, Tecnograf, Conforti, Impresora Argentina, Lebac, Atlántida, Nación, Perfil o cualquier otra? Las Comisiones Internas, delegados, jubilados y compañeros abajo firmantes, planteamos el rechazo de estos ataques y elevados al Sindicato Gráfico la siguiente propuesta en carácter de urgente: 1) Publicación al gremio y difusión masiva del proyecto no bien ingrese al parlamento. 2) Pronunciamiento público de la Comisión Directiva. 3) Reunión del Plenario General de Delegados para su tratamiento con mandato de los talleres del gremio conferido en asamblea de cada establecimiento. 4) Preparación de una Asamblea General del Gremio que fije la posición de todos los gráficos y trate la exigencia a CGT y CTA de un paro activo nacional de 36 horas. Terminemos con la política de “consensuar” el robo al trabajador que vuelve a poner en marcha Brunelii. 5) Por 450 pesos de mínimo para los jubilados. Por 600 pesos de mínimo para los activos y para la categoría 1 del convenio gráfico. Fuera la privatización jubilatoria, fuera la reforma laboral y derogación del decreto 470. Por paritarias libres con delegados elegidos en Asamblea. Suscribimos esta posición los siguientes compañeros: Néstor Pitrola, Ariel Resigno, Carlos Ramírez, Pascual Herrera, Isaac Quiroz, César Báez, Alberto Leiva, Alberto Hauteville, Luis Digiosa y Héctor Lencina (Delegados Editorial Atlántida); Luis Farías, Miguel Reartes, Juan C. Lucio y Eduardo Rossi (delegados La Nación); Rubén Sanabria (Ex delegado Clarín y firmas de base); Julio Rodríguez, Daniel Barrionuevo y Miguel Celada (Delegados IPESA); Eduardo Temperán (Delegado de Crónica y firmas de base); Jorge Aguirre y Egidio Gáuria (Delegados Indugraf); Alejandra Abrodos y Maria del Carmen Martínez (Delegadas Photolering); Héctor Fernández (ex Delegado Talleres Unión); Gerardo Milton Olivera y Víctor Santillán (Delegados Mariano Mas); Roberto Alvarez (Delegado Cotigraf); Miguel Hermosa (Ex Delegado Tintas Letta); Carlos Ullua (Delegado Capelli); Angel Figue- roa (Ex Delegado de Palmeiro); Ricardo Tejada (Ex Delegado de Recali); Rafael Mench, Gregorio Spivak, Ramón Díaz, Flodio Godoy, Oscar López, Claudio Godoy, Ildefonso Manzanal, Amelio Hernández, David Weitz, A.J. Buera, Víctor Vitkaukas, Maria Bustamante, José Dobao, Jaime Méndez, J. F. González. Febo Sous, María E. López, Felipe Bayo y Américo de Turris (jubilados). Adhieren también firmas de base de Editorial Perfil, Fuxman y Picaso, Fotocomp y los siguientes ex delegados de Editorial Atlántida: Mario Paolini, Walter Casas, Andrés Lound, Norberto Frasso, Carlos Donamari, Néstor Silva, Eduardo Alfonso, Hugo Faloón, José Vega, Miguel Cruz. Eduardo González, Bernardino Ledesma, Luis Chávez, Hugo Almada, Félix Almada y Jorge Robledo.