Telefónicos Córdoba Cuadro de situación
Córdoba sigue despidiendo trabajadores. Con el cuento de la “Innovación tecnológica”, produjo cesantías en varias centrales del interior provincial (Villa Carlos Paz, Rio Tercero, Alta Gracia y recientemente en La Falda) como corolario del levantamiento de la Sección Tráfico en cada una de ellas. Estos cierres en el Interior persiguen el centralizar las comunicaciones en Córdoba capital, incrementando los ritmos de trabajo de sus operadoras, es decir, la superexplotación, y consiguientemente también los beneficios patronales. Justamente, la empresa ha dado a conocer que aquéllos han ascendido a la friolera de 82 millones de dólares en el semestre que va de octubre '92 a marzo ´93; sin embargo la ganancia es superior por cuanto el “ritmo” de amortizaciones es más acelerado y sus “inversiones “, ficticias, toda vez que son el resultado de transacciones con “proveedores ’que componen el mismo grupo económico dueto de la empresa. Está claro entonces, que la patronal saca de un bolsillo para guardar en el otro. Con todo, los elementos claves en la política empresarial para elevar la ganancia son las altas tarifas y el despido y superexplotación de los trabajadores. Telecom pretende llegar a setiembre con una relación empleados por línea de 12 a 1 (en la I actualidad es de 5 a 1); como la venta de nuevas líneas está frenada, el camino son los despidos. No podemos dejar de mencionar que los acuerdos de la patronal con la menemista FOETRA nacional están en la base de esta política antiobrera. Estos acuerdos se cristalizaron en los dos últimos convenios colectivos firmados por la burocracia y que constituyen un retroceso en toda la línea para los telefónicos en materia de conquistas y beneficios gremiales. (Dos “distinguidos” dirigentes cordobeses participaron en la elaboración de estos convenios: el clerical Venencia —ex secretario general del sindicato telefónico de Córdoba, SOET—y Juan Carlos López, angelocista y ladero de Daniel Sánchez, actual secretario general del SOETC). Daniel Sánchez enfrenta la resistencia obrera La primera reacción de los trabajadores de las centrales afectadas fue siempre enfrentar los despidos; éstos son presentados bajo la forma de “retiros” voluntarios —con montos inferiores a las indemnizaciones previstas por ley—, los trabajadores son chantajeados y “apretados” para que los acepten. La resistencia obrera encontró el obstáculo más grande en la dirección del SOETC. En la última central levantada (La Falda) quedaron 28 telefónicos fuera de la empresa, la resistencia a los despidos se trasladó al resto de la ciudad y motivó pronunciamientos del conjunto de las llamadas fuerzas vivas, que vetan por un lado el deterioro del servicio y por el otro una masa considerable de desocupados para ese lugar. Pero fue la directiva del SOETC la encargada de terminar con el “problema “ presionando trabajador por trabajador para que “agarre” el retiro, la lista de los “retirados” fue armada por la burocracia, que colocó en la misma a aquéllos que habían rechazado, por ejemplo, un descuento compulsivo que hizo el año pasado el sindicato. La burocracia aísla a los despedidos, porque es consciente de que (a resistencia puede prender en el conjunto de los telefónicos, y hacer salir al gremio del reflujo en que se encuentra. Un sindicato desmantelado La Comisión Directiva del SOETC se encuentra en un estado litera! de descomposición, de carácter irreversible. Su total adaptación a la FOETRA nacional y a la patronal la lleva a alentar los retiros, a pactar premios a la productividad, a corromper delegados. El sindicato se ha convertido en un centro comercial y ha hecho del “curro” de las acciones clase “C” y la propiedad participada prácticamente el eje de su accionar político-gremial. Al frente de este brutal proceso de vaciamiento sindical se encuentra Daniel I Sánchez, miembro del comité central del Partido Comunista. La política putrefacta y descompuesta de Sánchez y sus secuaces, como no podía ser de otra forma, se trasladó al mismo seno de la “banda”-, varios de los miembros de la Comisión Directiva han renunciado “agarrando” el retiro! A esto se le debe sumar la expulsión de loe compañeros de la Naranja. Es evidente entonces que la conducción actual del SOETC no va más, que su continuidad al frente del sindicato es incompatible con la necesidad de los trabajadores de enfrentar los despidos y los “aprietes”. Se torna imprescindible preparar una asamblea general que vote un programa de acción: — contra los despidos, reparto de las horas de trabajo sin afectar el salario y zona de trabajo; —ajuste automático del salario según costo de vida; —abajo el convento CCT201/92, recuperación de todas las conquistas gremiales perdidas. Por un convenio colectivo elaborado por paritarios elegidos por asamblea con mandato de ella y revocables. Con este programa es necesario que la asamblea eche a Sánchez y cía. y elija una comisión provisoria que organice la lucha y convoque a elecciones en el gremio. Las tareas inmediatas de la Lista Naranja (PO a independientes) y del activismo se resumen en la defensa del programa mencionado y provocar un reagrupamiento para encarar la lucha contra los planee antiobreros de la patronal y sus socios “sindicales”