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Prensa Obrera N° 193

5 de agosto de 1987 · 16 notas

Notas de este número

5 de agosto de 1987
¡La Violeta-Bordó es la alternativa contra Pedraza!
Redacción

En la Línea Mitre, el feudo de Pedraza, cinco listas se presentarán a las elecciones de Directiva. El oficialismo Verde ha firmado un acuerdo con la Blanca (62) y se presenta como Verde-Blanca. La Blanca, que ganó las elecciones seccionales en Rosario y Córdoba (dos seccionales fundamentales), aparecía ante algunos compañeros como una alternativa para derrotar a Pedraza. El acuerdo sellado sobre la base de una repartija de cargos, liquida cualquier expectativa. El frente Verde-Blanco es el "pollo” de Olivera y Alderete. Dos sectores burocráticos ultra-minoritarios "acompañan” a los verde-blancos. Por un lado, la Celeste, un desprendimiento de la Blanca opuesto a la unidad con Pedraza. Por otra parte, la Rosa radical, cuyo objetivo es aparecer como “prenda de negociación” entre la empresa y la Verde. Así esperan obtener algún puestito rentado en la UF. La cuarta es la “fralista” Granate-Oro: montada y sostenida en la actividad del PC, lleva como candidatos a sus aliados peronistas (la agrupación Oro es un invento de cuño stalinista que carece de cualquier peso en la línea). Con la presentación de la Granate-Oro el PC divide conscientemente los votos antiburocráticos, un crimen del que deberá dar cuenta a sus militantes. El objetivo de la dirección comunista es evitar el debate político de su base con el resto de la izquierda, especialmente con la izquierda revolucionaria. Para el PC, la Granate-Oro es un paso de ruptura, no con la burocracia sino con la izquierda. Entre tanto marasmo y descomposición política, la Violeta- Bordó, integrada per militantes ferroviarios del PO, del MAS y del PTP, es la única alternativa que encuentra el activismo para derrotar a Pedraza y a la trenza Verde-Blanca. La Violeta-Bordó está integrada por el activismo combativo de la línea, el que encabezó la movilización contra la entrega de los trenes al hermano de Alfonsín en los talleres de Victoria. Para barrera la burocracia y fortalecer una alternativa de lucha antipatronal y antiburocrática en el Mitre hay que votar a la Violeta-Bordó.

5 de agosto de 1987
"Nuestro mejor volante es la boleta de sueldo"
Redacción

En la “patria chica” de Ravitti y Pepe, la burocracia ferroviaria se ha lanzado a una fenomenal campaña publicitaria de afiches, obleas y pintadas “profesionales” para tratar de encubrir lo que ningún ferroviario ignora: los salarios son los más miserables de la historia del gremio y los planes privatizadores en curso traerán como secuela miles de despedidos y el pisoteo de las condiciones de trabajo. La burocracia verde se ha adaptado completamente a este curso miserable con su ingreso a la dirección de la empresa y del holding. Esto significa que los Pepe y los Ravitti no sólo no moverán un dedo para evitar los despidos, la liquidación de las paritarias y la confiscación de los sueldos, sino que además han aceptado ser corresponsables de la aplicación de esta política. Por eso la lista Verde es la lista del holding y de los patrones. Frente a esta burocracia corrupta, la lista Marrón, se ha plantado con una clara fisonomía clasista y antiburocrática. Ha denunciado el papel jugado por los verdes en estos tres años, su negativa a llamar a elecciones para las comisiones de reclamos, su integración creciente al Estado y a la empresa, su "plan de lucha” farsesco y electorero y ha llamado a los ferroviarios del San Martín a unificarse detrás de una perspectiva antiburocrática y de lucha. Por estos planteamientos claros la Marrón ha concitado el interés y el apoyo de crecientes núcleos de trabajadores. Los afiches caros no pueden frenarlo. Como resumió un mecánico del taller Alianza: “Nuestro mejor volante es la boleta de sueldo". La Marrón tiene ante sí un gran desafío: pelear palmo a palmo por recuperar la UF en estas elecciones y estructurarse como un claro referente antiburocrático y de lucha para los próximos combates.

5 de agosto de 1987
¡Los compañeros de Playa de Cargas se organizan!
Redacción

En Retiro-Norte-Saldías, los ferroviarios de Playa de Cargas eligieron democráticamente, por asamblea, una comisión representativa del sector (más de 200 compañeros) para encarar los reclamos pendientes ante el completo abandono de la burocracia de la UF. Los compañeros de Retiro Norte convocaron a Prensa Obrera para que, a través de ella, su organización, su lucha y sus reclamos sean conocidos por los trabajadores del país (“Ni Canal 9 ni Clarín vinieron”). Dialogamos con los compañeros Sotelo y Moyano, miembros de la Comisión de Retiro Norte y con una decena de compañeros de la Playa. Esto es lo que nos dijeron. P.O.: ¿Cómo se forma la Comisión? R.: Fue elegida en asamblea, con la presencia del 90% de los compañeros del sector. Nuestra Comisión tomó el nombre de “Peón Balmaceda”, en recuerdo de un compañero que falleció en un accidente de trabajo. Hace cuatro años ingresó como peón de transporte. Trabajó 39 días en la playa: murió cuando lo mandaron a desmembrar un tren, tarea para la cual no estaba capacitado. Bajo la presión de la amenaza de perder el trabajo, Balmaceda fue a cumplir la tarea. La Comisión toma su nombre para denunciar este accidente y las medidas dictatoriales que algunos jerárquicos de la empresa toman contra los obreros. P.O.: ¿La Unión Ferroviaria reconoció a la Comisión? R.: No nos reconoce, porque dice que según los estatutos no corresponde elegir comisiones por lugares de trabajo. Nos aceptan como nexo con la Ejecutiva, para llevar y traer papeles pero sin ninguna intervención en los conflictos. Otra vez, la Directiva de la UF está desconociendo una elección democrática y una comisión representativa. P.O.: ¿Qué programa levanta la “Peón Balmaceda"? R.: Tenemos un programa antiburocrático y de lucha por las reivindicaciones postergadas. Planteamos que los dirigentes sean elegidos por las bases en asamblea, que vuelvan a su lugar de trabajo después de su mandato, que ganen lo mismo que cuando estaban trabajando, que los viáticos de los directivos sean controlados por una comisión elegida en asamblea. Planteamos una Asamblea General que discuta un plan de lucha por un mínimo de ₳ 400 (a junio} para la escala inicial, el no pago de la deuda externa para pagar los salarios, la reincorporación de los cesantes por causas políticas o gremiales y contra la privatización y los despidos. Reclamamos que se complete la dotación de personal (en Retiro Norte faltan, por lo menos, 20 agentes), el cumplimiento de las normas de seguridad e higiene y la capacitación previa. P.O: ¿Cuál es la situación laboral? R.: Es muy deficiente, todos los días hay descarrilamientos por falta de materiales o deficiencias de los pocos que hay. La empresa acusa a los cambistas y los sanciona, cuando los accidentes se producen por problemas de material. Hace 20 días hicimos bajar a la Directiva para reclamarle por nuestra situación. Vinieron Torres (directivo del Belgrano) y Adussi (secretario general de la Ejecutiva). Levantaron un acta donde consta que en la playa es imposible trabajar, mandaron un telegrama a la empresa, pero no hay ninguna respuesta. P.O.: ¿Qué opinan del quite de colaboración decretado por la UF? R.: Lo acatamos, pero estamos en contra de la metodología de largar medidas sin consultar a la base. Lo que pasa es que quieren aparecer como combativos frente a las próximas elecciones, quieren mostrar una falsa posición obrera que no tienen. P.O.: ¿Quieren agregar algo más? R.: Sí, un llamado a todos los ferroviarios y a los obreros para unirnos como única alternativa para encarar la lucha contra la burocracia en general y la de la UF en particular. Los trabajadores de Retiro Norte-Saldias expresan la tendencia profunda del movimiento obrero a organizarse en forma independiente de la burocracia y los partidos patronales para encarar la lucha contra los ataques patronales. Contra esta tendencia, que refleja la experiencia de la masa obrera con los traidores, se estrellarán todos los “pactos sociales” y "leyes sindicales” que quieran enfrentarla.

5 de agosto de 1987
Asamblea General contra la oleada de cesantías
Redacción

La mayoría de las patronales metalúrgicas de Río Grande (National, Surreyi, Fapesa, Philips, etc.) lanzaron la semana pasada una oleada despidos y suspensiones. Casi 200 compañeros, entre ellos muchos delegados y activistas fueron cesanteados. Más de 1000 compañeros fueron suspendidos. De la noche a la mañana, el 15% de los metalúrgicos de Río Grande fueron suspendidos o cesanteados. Con estos despidos y suspensiones, la patronal busca golpear la organización de base de las fábricas, como ya hicieron en él pasado, para imponer una rebaja aún mayor de los salarios y un aumento insoportable en los ritmos de trabajo. La intervención local de la UOM (Montealegre) y Miguel se han borrado escandalosamente, como también sucedió en el pasado. Los burócratas están en la primera fila cuando se trata de defender los Intereses patronales (como lo hicieron hace dos meses en defensa de la ley de promoción industrial y por la anulación del “Fondo para la Nueva Provincia”). Cuando estas mismas patronales atacan a mansalva a los trabajadores, los Miguel y los Montealegre se borran del mapa. El Cuerpo de Delegados de Río Grande resolvió el paro general a partir del lunes 27. Presurosos, burócratas y funcionarios declararon la conciliación obligatoria, que sirvió para frenar el paro, pero no la ofensiva patronal: en National y en otras fábricas no dejaron entrar a los despedidos. En respuesta a la provocación, los compañeros ocuparon las plantas. Contra la degradación y la miseria, contra el frente patronal-estatal-burocrático, los metalúrgicos de Río Grande pueden y deben triunfar. Por eso es necesario unificar este movimiento y garantizar una dirección consecuente. Por una asamblea general e la UOM que resuelva un plan de lucha por la reincorporación y por los ₳ 1.500 de básico, que elija un Comité de Huelga para llevarlo a la victoria.

5 de agosto de 1987
Schcolnik: ataque antisemita de la burocracia sindical en defensa de la patria financiera
Redacción

El miércoles 22 de julio, la empresa Schcolnik atrasa el pago de la quincena, los trabajadores realizan una asamblea y paran la fábrica. Al día siguiente, Cacho Farías (secretario general del sindicato papelero de Morón) levanta la medida a cambio de un adelanto de 100 australes y pagar el resto al día lunes siguiente. El día del levantamiento del paro entraba un volante del Partido Obrero que denunciaba el frente patronal Alfonsín-Cafiero-Hughes y la burocracia sindical que siempre traicionó las luchas, levantándolas, carnereándolas o negociándolas a cambio de nada. Los compañeros pegan dicho volante en las máquinas, y las obleas del PO (Gobierno de trabajadores-abajo el régimen patronal) en las oficinas de los encargados, baños, vestuarios, etc. y cofres de burócratas. La burocracia, a través de la Juventud Sindical Peronista, volantea un ataque al PO y al compañero Zimmerman, candidato a intendente de Morón por el PO, quien fuera miembro de la C.l. despedida durante la huelga del 85, haciendo un ataque de corte antisemita. La burocracia sacó a relucir así toda su podredumbre como abogada de la patria financiera, atraso de pagos con intereses usureros especulando con la salud y la vida de los trabajadores y sus familias, estos agentes de la patronal entongados con Rousselot, hombre de la triple A y del lopezrreguismo, que silencian su voz ante el atropello patronal, se dedican a despotricar contra el PO y contra uno de sus hombres porque el PO es el canal natural de todos los trabajadores que rompen con el justicialismo y desean desembarazarse de la burocracia sindical. Esto es un registro de la profunda descomposición de estos burócratas. A nivel nacional, abogados de las patronales usufructuadoras y de las Obras Sociales, por patoteros y entregadores de todas las reivindicaciones de los trabajadores, chocan contra la voluntad de lucha de los compañeros por construir una nueva dirección para la clase obrera y los explotados. Y los explotadores aún tienen la pretensión de que los trabajadores sigan detrás de las variantes patronales que como es demostrado en Schcolnik y en el país son profundamente antinacionales y antiobreros y quieren que los voten para seguir sumergiendo a las grandes mayorías nacionales, y vivir de la usura esquilmando a los trabajadores por medio de la fuerza de las leyes laborales, pactos sociales, ministro de Trabajo Alderete, diputados, burócratas y todos aquellos lacayos que de una u otra forma maman de las tetas del imperialismo. La tesis del PO: El gobierno de los trabajadores empieza a atraer a los trabajadores que rompen con el régimen y sus partidos. Hundimiento nacional bajo dirección capitalista o emancipación nacional y social baje la dirección de los trabajadores.

5 de agosto de 1987
Berazategui: Gran movilización vecinal
Graciela Fernaud

El lunes 26 de julio, los distintos barrios de Berazategui se dieron cita en el Concejo Deliberante para repudiar el cobro de mayores costos de la obra de gas establecidos por el intendente peronista. Son numerosos los barrios donde los vecinos pagaron la totalidad de las cuotas, y en otros están pagando la primera, sin que se haya comenzado la obra, la cual tampoco tiene fecha de inicio. Más de seiscientos vecinos participantes de la asamblea exigieron a los concejales la presencia de los representantes del municipio. Ante lo cual los “representantes del pueblo” respondieron con todo tipo de evasivas. Que Ramón no está. Que se fue a La Plata, etc. Se pretendió frenar a los presentes, diciendo que no utilizaran el recinto sagrado para hacer política. ¿Será porque este lugar sólo se utiliza para programar las mil y una maneras de estafar al pueblo? El reclamo generalizado se hizo sentir y a propuesta de la federación de sociedades de fomento los propios vecinos fueron a buscar al intendente Ramón, el que si estaba. Y lo obligaron a que rindiera cuentas ante el Concejo. Pero Ramón no dio explicaciones. Automáticamente se resolvió no pagar los mayores costos, formar una comisión investigadora y continuar hasta el final con la obra del gas, además de volverá reunirse el viernes 31, esta vez en el Centro Cultural. El intendente herminista, junto con los concejales renovadores, no perdieron el tiempo y el jueves 30 convocaron a los delegados para darlos “vuelta” para lo cual llevaron delegados adictos y una mayor cantidad de “matones”. Pero la maniobra no funcionó, porque la movilización fue más numerosa y más combativa que la anterior. No vamos a pagar, era la posición de los compañeros presentes, pese a los delegados ramonistas de algunos barrios, a todo el aparato municipal (Molinas de Hacienda y Dittieri de Obras Públicas, etc.) y su aparato represivo armado (treinta policías de civil y los conocidos matones del PJ). Cuando la vieron perdida los concejales renovadores se retiraron del recinto. Distinta fue la actitud del concejal del PC, Mendoza, el cual avaló el argumento a favor del pago, esgrimido por al municipio y acompañó con su presencia hasta el final al intendente. Su conducta no sorprendió a nadie, ya que éste anteriormente votó a favor de la privatización del área de la basura y se opuso a la interpelación al intendente Ramón, cuando las cuentas del presupuesto no coincidían. Los radicales ni aparecieron. El concejal Vera, del PI, tuvo una actitud vacilante, característica de su partido en contra de pagar, al principio, llama a terminar con el estado de movilización, al final. El Partido Obrero, a través de un volante y sus delegados barriales, llamó a imponer con la movilización el no pago de mayores costos y la creación de un impuesto a las grandes fortunas para un plan de obras que sea socialmente necesario, bajo control de los trabajadores. Los trabajadores y vecinos de Berazategui hemos hecho en estos últimos días toda una experiencia, con el Ejecutivo, con el Concejo Deliberante, con los partidos patronales y la “izquierda”. Es a través de asambleas y en la movilización que adoptamos posiciones revolucionarias frente a las maniobras del intendente, para hacer pagar. Los vecinos respondieron en bloque, una y otra vez: no pagamos, ya pagamos, no pagaremos dos veces. Acto final. Se decide continuar con la movilización, pero esta vez en forma independiente del Municipio y del Concejo Deliberante. Y sí a través de la federación de Sociedades de Fomento, la cual llama a ganar la calle, hacer asambleas y a concentrarse en la Plaza Rigoló, el viernes 7 a las 19 horas. Compañeros: la conclusión que surge de esta experiencia que realizamos juntos es que para aplastar a los estafadores del pueblo hay un solo camino, en la calle con la movilización y en las urnas votando al Partido Obrero.

5 de agosto de 1987
Ate Neuquén: Votar la Naranja Blanca
Redacción

Dos listas se presentan en las elecciones seccionales de ATE Neuquén: la oficialista Verde, del actual secretario general de la seccional, Luis Panetta, y la Naranja-Blanca, antiburocrática y clasista. La Directiva de ATE es la responsable del hundimiento de la vigorosa movilización salarial de marzo de este año (llevada en conjunto con los maestros, UPCN y judiciales). La Coordinadora, que funcionó como un acuerdo de cúpulas, dejó morir el plan de lucha levantando las concentraciones programadas y dejando salir a los gremios en forma aislada. El acuerdo salarial alcanzado con el gobierno, luego del levantamiento del plan de lucha, es decir, en abril, estuvo muy lejos del reclamo del gremio, un básico de ₳ 250 a diciembre. Juntamente con la postergación salarial, la Directiva es responsable del vaciamiento del cuerpo de delegados y el abandono de los compañeros del interior. Panetta, que está ligado a De Gennaro a nivel nacional, es también secretario general de la CGT local, cargo al que accedió a través de una “normalización” fraudulenta negociada con las 62 y el sapagismo. Panetta, que en algún momento posó de opositor a los 62 locales, largó toda la demagogia por el puesto y se ha convertido en uno de los hombres de confianza de “Don Felipe” en el movimiento obrero. Como secretario general de la CGT, Panetta actuó en beneficio de sus “sponsors” y fue así que aisló brutalmente las luchas de Piedra del Águila y la UOCRA. Contra esta burocracia “renovadora” que ha reventado el salario y se ha asociado a las mafias más podridas del PJ y el MPN, se levanta la Naranja- Blanca, que levanta una clara definición clasista y antiburocrática, integrada por estatales del PO, del PC e independientes. La Naranja-Blanca se formó a partir de la Agrupación 27 de junio, corriente que tiene una trayectoria reconocida de lucha en el gremio. Su boletín, “MATEando”, se ha convertido en una tribuna de denuncias y de organización contra la patronal y la burocracia. Su programa plantea la lucha por un salario igual a la canasta familiar, la reorganización del Cuerpo de Delegados y la integración del Interior de la provincia, mediante plenarios provinciales mensuales, y un sindicato independiente de los patrones, su Estado y sus partidos. En un diálogo con Prensa Obrera, Colen Grant. delegado de la CNEA y candidato a secretario general de ATE por la Naranja-Blanca, remarcó “la importancia de la presentación de esta lista de delegados y activistas combativos y antiburocráticos" y denunció “la connivencia del gobierno sapagista con la burocracia, puesta de manifiesto por el reciente nombramiento, por decreto del gobierno» de un hombre de Panetta como consejero gremial de la Obra Social y la Caja de Jubilación estatal” (cuando la ley estipula su elección por asamblea o votación). En Neuquén, contra el frente burocrático-sapagista, votar al clasismo, votara la Naranja-Blanca.

5 de agosto de 1987
Respuesta del Partido Obrero al desfalco petrolero radical-justicialista
Redacción

En lo que va de 1987 YPF importó 165 millones de dólares en combustibles. Y tiene autorización de la Secretaría de Energía para comprar 230.000 m 3 adicionales, que representan 33 millones más. El diario Clarín (29-7) afirma que esta importación se hubiera evitado con sólo autorizar una inversión de 107 millones de dólares en perforaciones para que YPF extranjera el petróleo equivalente en nuestro país. La información agrega que la necesidad de combustible estaba prevista. Téngase en cuenta -que además de YPF, Esso y Shell importaron combustible por su cuenta (más de 100 millones) y que a estas cifras falta agregar el costo de financiación (un 5 % más). Todo esto concluye en que el recorte presupuestario a YPF de los Trueco, Lapeña y Cía. dio los siguientes resultados: Se ha perdido inversión productiva en la empresa estatal. Se ha perdido valor agregado en la refinación del crudo para obtener combustibles. Se han tirado por la borda miles de horas/hombre y considerables ganancias para YPF. Sólo queda déficit. Pero si aspiramos a hacer algo más que una simple denuncia, debemos sacar de este episodio todas las conclusiones correspondientes. El negocio petrolero representa el 4,7 % del PBI —es decir 3.200 millones de dólares al año. Los partidarios de la desregulación y la privatización han concretado una alianza que involucra a los petroleros privados, representados mayoritariamente por el capital imperialista (consorcios multinacionales, Exxon, Shell, Oxy, Amoco, ACS, Chevron, etc.) y en segundo término por empresas de capital “nacional” como Pérez Companc, CAPSA, CGC, Bridas, etc. Con la apertura los primeros apuntan a quedarse con todas las reservas petroleras del país (Plan Houston). Los segundos quieren las áreas marginales de YPF y la entrega de los pozos en producción en los que la empresa estatal lleva invertidos cientos de millones de dólares (Plan Olivos). Las otras patas de la alianza en cuestión son el propio gobierno y la burocracia sindical. El gobierno ha elegido la entrega del petróleo y el gas como vía rápida de capitalización de la deuda externa. Cuando el secretario de Energía dice que con las nuevas medidas en tomo al petróleo no se va a pagar la deuda externa (Ámbito Financiero 29/7) es porque la renta petrolera es la mitad de lo que debe pagarse anualmente en concepto de intereses. Una de las grandes falsificaciones de toda la argumentación oficial y empresaria es que la equiparación de los precios nacionales e internacionales será beneficiosa para al deficitaria YPF, que podrá competir como una privada más. En primer lugar, YPF produce crudo a menos del 25 % de los precios del mercado spot internacional, y puede retinarlo, distribuirlo y venderlo con considerables ganancias a un precio más que accesible para los sufridos consumidores —que no cobran salarios de nivel internacional. Las que no pueden hacer eso, por ineficiencia y parasitismo crónicos, son las empresas privadas; las cuales solo pueden participar en el negocio de extracción porque reciben de YPF un precio varias veces superior al que realmente cuesta explotar los pozos; y si refinan en sus destilerías es porque obtienen el crudo más barato que el que YPF paga a sus contratistas. Además, el gobierno y sus socios de la Patria Petrolera no dicen que los precios al consumidor ya son iguales o superiores a los internacionales en los combustibles livianos. Como es impensable que el Estado renuncie al gravamen a los combustibles, que es la segunda renta nacional detrás del IVA, es seguro que con la "apertura y desregulación” los precios se irán a las nubes. En el rubro combustibles pesados la equiparación con el precio internacional significa la duplicación de los costos en generación eléctrica y fletes, que por supuesto serán inmediatamente trasladados a los precios generando una carestía infernal. La desregulación incluye la ridícula e hipócrita propuesta de que “todas las empresas —incluida YPF— importarán y exportarán crudo y subproductos atendiendo únicamente razones empresarias". Y que cuando el precio de exportación suba, a las estaciones de servicio las abastezca Magoya. A todo esto, YPF tiene ya su “director obrero”: el burócrata sindical Cassia, socio de Ibáñez en la Federación SUPE. Aquí está la firma que le faltaba al epitafio de la Petrolera Estatal. Que a pesar de alguna protesta tibia y alguna solicitada “patriótica” la burocracia sindical va a entregar a YPF lo prueba un hecho simple: en el último congreso de Federación (1987) la primera resolución tomada fue que SUPE acepta y reconoce como afiliados a los trabajadores de YPF, de empresas privadas contratistas de YPF y de otras empresas dedicadas a la explotación del petróleo y el gas. Así ya se aseguraron las cuotas sindicales para cuando vengan los planes Houston y Olivos, el desmembramiento de YPF y su posterior liquidación. Entretanto YPF debe salarios mal liquidados a sus trabajadores desde hace 6 años. Los salarios se han degradado sin cesar. Esos son temas que Ibáñez y Cía. no han podido ni pueden resolver, en tanto que la partición de YPF en 4 áreas la arreglaron entre visitas a Olivos y “desayunos de trabajo” con los capitanes de la Patria Petrolera. En suma, para la burguesía y sus aliados la solución al problema petrolero pasa por la entrega total al imperialismo. Para el "Partido Obrero la solución pasa por liquidar la ineficiencia privada que vive del subsidio y la injerencia imperialista mediante la total estatización en manos de YPF de todas las etapas del negocio petrolero: exploración, yacimientos, destilerías, transporte, comercio interno y exterior. Pero aún no sería suficiente si YPF sigue conducida por directorios nombrados por gobiernos patronales y entreguistas. Es imprescindible el control obrero mayoritario de la empresa, y su dirección por representante de los trabajadores petroleros. Demás está decir que la primera condición para esto es la liquidación de la burocracia sindical y la elección de los compañeros más probados en la lucha, más honestos y capaces. Y aún debemos dejar suficientemente en claro que poco puede hacer una YPF remozada y fortalecida si el producto de su labor es expropiado por un Estado Patronal a través de impuestos al consumo, de inflación permanente y descontrolada, de economía crónicamente en crisis. Es impensable cualquier recuperación de YPF, de la economía y del nivel de vida de los trabajadores en un Estado dirigido por patrones. Es necesario un gobierno de trabajadores, y para concretar éste hace falta un poderoso partido obrero de masas.

5 de agosto de 1987
Llamamiento del Frente de Trabajadores-Partido Obrero al pueblo de Chubut
Redacción

1. El proceso electoral se da en un cuadro explosivo: aguda descomposición económica, crisis institucional, conflictos salariales de gran envergadura (estatales, docentes, salud pública), y elementos de efervescencia salarial en los gremios industriales (textiles, construcción, etc.). La base de la crisis se encuentra en la quiebra del sistema de “industrialización” promocionada que ha creado una gran migración de trabajadores hacia la zona del valle (Trelew-Rawson) y Madryn, sin la contraprestación de elementales servicios para la nueva población —educación, salud, vivienda, sanitarios, luz, gas, etc. El capital instalado en los últimos 20 años provocó un gran boom poblacional en la zona noreste, y parcialmente en la zona de Comodoro-Sarmiento, sin aportar un centavo al desarrollo de la zona: de las cerca de 100 empresas textiles instaladas, solo unas 4 emplean materia prima de la zona (en su conjunto, trabajan las fibras sintéticas que proveen Ducilo, Sniafa, Safra, etc.). Los procesadores de pescado de capital español, alemán y coreano han creado enormes concentraciones obreras (de hasta 1.200 trabajadores, como Ventura, Conarpesa o Harengus), amparadas por un régimen doble de promoción y cuantiosos créditos del banco Provincial, y sobre la base de una brutal superexplotación de la masa de trabajadores que carece de los elementales derechos sindicales. El polo industrial del valle costa provocó la enorme despoblación del interior provincial y de la zona Oeste, y la pugna constante entre los grupos económicos de aquella zona y los de Comodoro. La quiebra de los productores agrarios del Valle del río Chubut (por salinización de las tierras) quebró la esperanza de transformarlo en un nuevo valle del Río Negro; en el Oeste, el desarrollo planteado en base a ¡a forestación natural y fomentada (industria celulósica, maderera, etc.) y las industrias agrarias ha fracasado totalmente por falta de insumos básicos (gas, energía eléctrica). De este modo, el desarrollo económico no dio tugara la formación de nada parecido a una burguesía provincial: los partidos políticos de la burguesía funcionan como abogados de los intereses del capital industrial instalado, y de la oligarquía dueña de las tres cuartas partes de las tierras de la provincia. En este marco, el alineamiento de los partidos es aproximadamente el siguiente: a) Existe un bloque de derecha, formado por la dirección tradicional del PACH (federalismo provincial), que es la tercera fuerza política de la zona. El PACH ha representado tradicionalmente a los sectores de la oligarquía agraria, vinculados a la explotación lanera, y partidaria de que los recursos económicos de la zona sean explotados por concesión del Estado Provincial (no de los entes nacionales, como es el caso del petróleo, gas, minería, turismo, etc.). El cuadro de seudo-industrialización ha provocado una fractura en sus filas, con el surgimiento de un ala “populista”, que plantea transformar al PACH en una suerte de “sapagismo", apelando a la demagogia electoral. Este sector es partidario de la convergencia con el radicalismo (o por lo menos con el actual sector gobernante), y con Justicia Social, escisión derechista del justicialismo con base en Comodoro. Las candidaturas del PACH están en litigio en la Justicia Electoral, lo que refleja un agudo cuadro de debate político. En este bloque, también se incluirá la UCD, que se presenta por primera vez a elecciones. b) El bloque centrista se presenta básicamente conformado por radicales y justicialistas, aunque también existe una alianza democristiana-intransigente, y partidos satélites del justicialismo (socialismo auténtico, mid) y del radicalismo (socialismos popular y democrático). Tanto radicales como justicialistas se presentan como abogados de la industrialización promocionada... El justicialismo está haciendo una campaña gran capitalista, que se presenta como una carta del capital industrial. La crisis de la CGT-Trelew, prácticamente disuelta en la práctica (no reúne más de 10 secretarios generales de gremios sobre 48) en medio de grandes luchas obreras, indica una quiebra importante del aparato justicialista en sus sectores burocráticos. Esta situación es la que ha proyectado la existencia de dos variantes escisionistas: una por derecha (justicia social) y otra por izquierda (el passalaquismo, cabeza del FRAL). c) En la izquierda, el fenómeno más importante es la aparición del FRAL, que se ha constituido con el aporte de elementos de la burocracia sindical. Si bien no existen elementos para determinar si la candidatura de Passalaqua va a arrastrar más gente del aparato burocrático (del bloque gremial peronista), lo cierto es que el FRAL se va a presentar como una tercera lista justicialista, y con el programa típico que ya delineó la CGT desde la aparición de los 26 puntos ubaldinistas: ampliación de la promoción como vía para subir los salarios y aumentar la ocupación, algunas reivindicaciones desarrollistas, y una acentuada demagogia populista en torno a "realizaciones" (guarderías, hogares escuela, reivindicaciones barriales, etc.). Passalaqua es un burócrata que viene de reventarla huelga con toma de Pelesur y aísla: durante 90 días a los trabajadores estatales; esto quiere decir, que se trata de una candidatura reaccionaría, al servicio de las maniobras personales de un gran maniobrero. La presencia de Passalaqua en el FRAL agrega un factor de crisis en la base del PC, sobre todo en los sectores obreros con una relativa experiencia (de hecho, la base del PC no está haciendo campaña por la candidatura mencionada): El Mas está jugado a una campaña rabiosamente electoralista, sin importarle en nada la calidad del reagrupamiento que pueda lograr. El programa municipal que levanta es un monumento al reformismo y al parlamentarismo: propone un programa de "realizaciones”, adornado con la formación de una serie de “secretarías” para "atender los problemas sociales” que implican el sometimiento de las Organizaciones barriales y sindicales a la estructura (patronal) del municipio... La campaña del Partido Obrero parte de denunciar a las representaciones políticas patronales como comisionistas del capital industrial instalado, de los pulpos pesqueros y de la oligarquía agraria... El Partido Obrero denuncia el carácter parasitario de las inversiones industriales promocionadas, que superexplotan una masa de trabajadores sin acceso siquiera a la vivienda, y que no producen ningún tipo de "desarrollo" provincial, y sí en cambio un desequilibrio absoluto de las finanzas públicas provinciales. Debemos decir que la promoción es un robo en dos aspectos: en el de los colosales negociados que favorece mediante las maniobras de doble facturación, y en el sentido de que no aportan a la Tesorería Provincial para construir la infraestructura de carácter social para la población trabajadora que va hacia los centros industriales (Trelew, Rawson, Madryn, etc.). El partido sostiene, en primerísimo lugar, el salario básico igual a la canasta familiar, con más el 25 % de zona (80 % para los trabajadores de la construcción). Reclama la aplicación de una tributación única, de carácter progresivo y enteramente destinada a la construcción de viviendas populares y a la infraestructura necesaria en materia de educación, salud, sanidad, etc. También reclama la expropiación sin pago de las empresas que cierren, el control obrero de los libros contables de las empresas para evitar la evasión impositiva y el vaciamiento, y el control obrero. El partido denuncia los planteos gran capitalistas con relación a los proyectos del Azud-Canal Irrigador de la Meseta Intermedia, proyecto que en general solo aportará a la valorización de tierras en manos de menos que un puñado de capitalistas (mientras subsiste el empobrecimiento absoluto de los pequeños productores del Valle), y que» producirá frutos sin mercado —o competitivos con referencia a los del valle del Río Negro y otros. El Partido plantea, como precondición a cualquier obra de irrigación a cargo del Estado, la expropiación de las tierras y su entrega a colonos (trabajadores agrarios) en forma de cooperativas. Este tipo de planteos (que se colocan a título de ejemplo) de la Plataforma Electoral Provincial, reivindica también la nacionalización del subsuelo (petróleo, gas, minería) —contra los planteos que, en nombre del "federalismo” propugnan su paso a la provincia para mejor venderlos a los pulpos internacionales—, la expropiación y puesta en producción bajo control obrero de la flota pesquera y los establecimientos procesadores, para quebrar el sistema de destrucción del subsuelo marino y la tremenda especulación con los precios que realizan los pulpos privados. Un planteo electoral debe también hacer referencia a la cuestión de la propiedad de la tierra en el centro de la provincia —donde subsisten enormes extensiones de tierras en manos de unos pocos oligarcas, y las pequeñísimas explotaciones improductivas de la vieja población agraria. El problema debe ser atacado desde el ángulo de la liquidación de las grandes acopiadoras de lana que esquilan al pequeño 'productor—, del gran propietario que vive de la renta agraria en tierras que pueden ser productivas en la medida en que sean mejoradas, etc. En el ámbito municipal de Trelew, la viga maestra de la campaña del PO debe ser la consigna lanzada en ocasión de la construcción del F. de T.: "los trabajadores construimos Trelew, debemos y podemos dirigirla ". El programa municipal parte de que las tres cuartas partes de la ciudad ha sido levantado con el esfuerzo personal de sus trabajadores (vivienda, redes de gas, luz, agua, cloacas, etc.), trabajadores que —en cambio— ni siquiera son dueños de sus propias tierras (mientras a los capitalistas se les regalan tierras para implantar industrias!!). Ningún plan de mejoramiento de las condiciones de vida es viable o realizable si no se toman dos medidas elementales: que el municipio se haga cargo de las instalaciones que se “prometen” — esto porque ningún trabajador está en condiciones de pagar impuestos, cloacas, redes de luz o agua— sobre la base de un impuesto único a los industriales del parque y a las grandes fortunas. Segundo, salario básico para cada trabajador igual a la canasta familiar. El programa debe desarrollar también el concepto del control obrero sobre las finanzas públicas: que los libros del municipio se abran para las organizaciones vecinales y sindicales, que el pueblo sepa con qué recursos cuenta la comunidad!!. Debe existir el derecho de revocatoria —esto es, la Asamblea del barrio puede revocar el mandato de los representantes en el Concejo Deliberante. Debe quedar claro que la idea de control popular, barrial, de los representantes y de las finanzas públicas, tiene el objetivo de proyectar a los trabajadores hacia el dominio del municipio y sus decisiones. En otro aspecto, la campaña electoral debe ser tribuna de la lucha de los trabajadores: debe plantearse la huelga general organizada por la CGT con referencia a la lucha estatal, y a las reivindicaciones de los gremios textiles, de la construcción, salud pública, etc., que están en franco ascenso salarial.

5 de agosto de 1987
La izquierda revolucionaria está en marcha
Redacción

Hugo Espiñeira, militante del PC. desde 1981, delegado de base del Banco Río, candidato del Frente de Trabajadores "El FRAL es un retroceso muy grave, es una alianza antimarxista" P.O.: ¿Porqué decidiste ser candidato del FT? H.E.: La política actual del PC es desmovilizadora, no es coherente con un. proceso de autocrítica real, porque la verdadera autocrítica se da en la acción. Y en la acción se ve lo contrario de una política revolucionaria. Lo verdaderamente importante de un partido revolucionario es la toma del poder, éste es un tema soslayado permanentemente en la acción política: no lo plantea el Fral ni el PC individualmente. Por el contrario, el PC va a la cola de los partidos del Fral, no desarrolla una política de vanguardia, es decir, una política que marque claramente cuál es el rol revolucionario del proletariado: hegemonizar en la lucha por el poder. La clase obrera es la clase verdaderamente nacional que hay en el país, la clase que más consecuentemente va a defender el interés nacional. El programa del Fral, en cambio, es netamente burgués, no asume una posición marxista, subordina a la clase obrera al interés de la burguesía dando validez, certificando la validez del sistema institucional que vivimos: “las instituciones democráticas”. El Fral se constituye también para defender mezquinamente su personería, y para ello hace concesiones demasiado graves. Este no puede ser el objetivo de un partido revolucionario, priorizar la permanencia dentro de la ley, que se escribe justamente para no dejar margen a los revolucionarios. En el FT veo propuestas de acción claras, es un programa revolucionario porque plantea la necesidad de la independencia de la clase obrera. Y es un frente antimperiaiista porque hay una política de hegemonía de la clase obrera al expresar el problema del poder en el GOBIERNO DE TRABAJADORES. Para mí, el Fral no es un frente antimperialista desde el momento que hay partidos burgueses que en su constitución y accionar no salen de una propuesta de democracia burguesa, que ya ha probado su incapacidad para la lucha consecuente por la expulsión del imperialismo. P.O.: ¿Ves una diferencia con el Frepu? H.E.: Yo no participé casi nada, porque para mí también el programa del Frepu es espurio, si bien trabajé para las elecciones porque me pareció que lo contrario era como dejar el barco en la tormenta. El Frepu aparecía un poquito más sólido porque los partidos tenían afinidades políticas, había una apariencia marxista, esa era la imagen, pero lo que importa es el programa y éste no planteaba ninguna modificación del sistema. Era un programa burgués hasta en la consigna “meta pueblo en el Congreso” ¿Qué se esperaba, una dádiva? Al no plantearse una salida revolucionaria se iba al parlamento a aceptar lo que decidían los partidos patronales. De todas maneras, el Fral ya es una mezcla intolerable, es agarrarse con cualquiera, ya casi no cabe hablar de concesiones, diría que es una entrega de los principios elementales. Concesiones serían cosas mínimas en el marco de un programa de acción conjunta, es un retroceso muy grave: es una alianza antimarxista con sectores muy claramente defensores de esta democracia formal como la IDEPO, el PI en algunos distritos y ni hablar del PH. Este frente confirma que la autocrítica no era tal, que se dio mucho el manejo del aparato de la dirección del partido, yo ya veía que iba a haber cambios de nombres pero no de políticas. Después del apoyo al proceso militar, del famoso “apoyo crítico” de esa época, de la existencia de militares democráticos y de ver en Videla a esa ala “democrática”, no se puede caracterizar de reformista a esa política. Un revolucionario rio podía leer ese librito como una autocrítica cuando las tesis no planteaban qué clase social debía hegemonizar el poder, eso fue motivo de escándalo en las discusiones del Congreso. Un partido, para ser revolucionario, debe tener un programa, una estrategia revolucionaria y un accionar claro, consecuente, con esos principios. Dionisio Slopi, obrero y vecinalista, candidato del PC en Florencio Varela Digamos basta a la mentira peronista-radical Dionisio Slopi, obrero de los talleres de la Municipalidad de Buenos Aires y candidato a concejal en Florencio Varela por el Partido Obrero. PO: ¿Vos votaste al radicalismo, ¿no es así? Dionisio Slopi: Mirá, yo soy radical de cuna, pero es la primera vez que vivo con un gobierno radical en plenitud; he pasado otra etapa con otro gobierno radical, el del Dr. Illia, pero de esa época no puedo vertir ninguna opinión por razones de edad, puesto que yo era un pibe, pero sí recuerdo que tenía que trabajar a la par de mis viejos. Hoy tengo 38 años, soy casado y padre de 4 hijos, soy obrero municipal de la ciudad de Bs. As., mi sueldo básico es de 297,37 australes y con otros Ingredientes se totaliza los ₳ 400, pero mirando con realidad, con descuento, cobré el mes de julio un total de ₳ 342. Vos me preguntarás si soy Mandrake, que con ese sueldo pueda mantener mi familia e incluso los estudios de mis hijos. Lo que ocurre es que estoy casado con una mujer que sale a ganarse un mango para poder comprar un litro de aceite. Por esa causa la llamo heroína del año 2000, porque lucha a la par mío. Del peronismo de Florencio Varela, opino, sobre la conducción, o la comuna, que es lo mismo. Mira, es similar al gobierno radical con la diferencia, que el presidente argentino nos engrupe a todos por igual, a los que lo votaron a favor y en contra y el intendente Barbosa o llámese Carpinetti, engrupen a cara descubierta a sus fieles seguidores. Qué varelense no está al tanto de los vaciamientos de las arcas municipales ¿Y de los fondos públicos? Parece que todo queda olvidado, no es así, pienso que el 6 de setiembre todo varelense pensará frente a las urnas sobre todos estos fraudes. P.O.: ¿Porqué te ligaste al P. O.? D.S.: Al Partido Obrero hace aproximadamente dos años que lo frecuento, le veo un gran futuro, porque es la primera vez, desde que tengo uso de razón, ver formado un partido y un Frente de Trabajadores, donde veo a todos unidos para un solo propósito: formar un gobierno de trabajadores. A la vez quiero agradecer a los compañeros por permitirme ingresar en dicho partido y orgulloso de estar como candidato. También, compañero, quiero comunicarle que en los años 72 al 79 trabajé en la planta textil Alpesa S.A., como oficial mecánico especializado, donde al pasar los años fui elegido delegado y en la época de la dictadura les hicimos un paro a la empresa por tiempo indeterminado, con concurrencia a sus lugares de trabajo al pie de cada máquina, por un reajuste salarial. Todo terminó con éxito, luego de una semana dura de lucha. Luego de un tiempo fui despedido, ingresé de inmediato a la Planta Panam S.A. como oficial mecánico, luego de dos años y medio de antigüedad, al inclinarme ya como representante obrero, también fui despedido. Esto, compañero, le cuento como ejemplo de que al trabajador que quiere hacer un reclamo justo dentro de una empresa lo mandan a la calle. ¿Y los sindicatos? Bien, ¿y vos? P.O.: ¿Qué tenes para decirles a tus compañeros municipales? D.S.: A los compañeros municipales les digo que piensen, que recapaciten un instante todo lo que les tocó vivir y lo que estamos viviendo actualmente, ustedes más que yo deben saber todas las irregularidades que ocurre con nuestro gremio. En el último recibo de julio, nos dieron ₳ 10 por enganche al director general, pero lo atrasado lo van a dejar olvidado. Entonces, compañeros, entremos en un cambio que va a ser fundamental para nuestras luchas, con un frente de trabajadores. Digámosles basta a las mentiras peronista-radical, votemos al Partido Obrero. P.O.: ¿Y cómo vecinalista? D.S.: Vivo en un barrio chico (Los sirios), chico, pero de voluntad y un tezón de lucha enorme. Se ha luchado por todos los rincones, sin tener eco nunca por los intendentes de facto o los actuales. Un barrio que lo único que consiguió es poner luz blanca en casi cada esquina. Una sociedad de fomento, donde por intermedio de ella pudimos haber hecho muchas cosas, porque la sociedad de fomento es el corazón de cualquier barrio. Pero, así como es el corazón nosotros tuvimos una enfermedad mala, que la fue hundiendo y esa enfermedad fueron los mismos dirigentes que tuvo en la Comisión Directiva, junto a sus presidentes de turno. Vecinos: ¡Basta! Unámonos para sacar adelante lo que nos pertenece, unámonos para de una vez por todas conseguir lo que tanto anhelamos, agua corriente, gas, cloaca, y asfalto. Vecinos, estoy en el movimiento del Frente obrero y ya he comentado con los compañeros dirigentes del Partido Obrero, los problemas de la sociedad de fomento, entre todos los vamos a sacar adelante. Mediten - vecinos, mediten por el bien del barrio. Un voto en las urnas ayudará a un vuelco total en la vida. Voten al P.O. 46 candidaturas para el Frente de Trabajadores La vanguardia obrera de Jujuy le dijo ¡si! al Partido Obrero Para el próximo 6 de Setiembre el Partido Obrero de Jujuy va a presentar lista completa a diputados nacionales, candidatos provinciales, y a convencionales y concejales por los Municipios de San Pedro y Libertador General San Martín. La conformación de estas lisias sólo fue posible gracias a la gran receptividad que tuvo el llamamiento electoral del PO en los centros industriales, fundamentalmente en Ledesma (papeleros y azucareros) y Palpalá (Altos Hornos Zapla). Fue sorprendente la identificación que tuvieron los obreros jujeños con la consigna-de Gobierno de Trabajadores. No bien se les explicaba que a ese régimen sólo se llegaría con la independencia política de la clase obrera, sin confiar en los patrones ni en sus representantes políticos, los compañeros comenzaban a sacar sus conclusiones sobre los 4 años de gobierno de Snopek (justicialista) en la provincia, y de Alfonsín (radical) a nivel nacional: miseria salarial creciente, sistemática violación de los convenios, vaciamiento de las Obras Sociales, terribles problemas dé vivienda, represión —dentro y fuera de las fábricas. Por dicha razón los trabajadores ven con desconfianza la abrumadora campaña política de los partidos patronales. El candidato justicialista, De Aparici, a ocupar la gobernación, promete descaradamente solucionar el déficit habitacional mediante la construcción de viviendas, cuando su predecesor no sólo no resolvió, sino que incluso bajo su mandato se agravó dicho problema. Los demás partidos patronales no le van en zaga: la Convergencia de los radicales con la Cristiana Guzmán, tienen la osadía de levantar la bandera de los derechos humanos, y esto debido a que Snopek está acusado de mandar a reprimir a los trabajadores de Ledesma, entre otros, bajo el mandato de Isabel. No obstante, todo el mundo sabe que los Guzmán han sido activos colaboradores de la dictadura militar videlista.Por eso los trabajadores jujeños dirigen su mirada hacía otros horizontes políticos, y la aparición en escena del PO causó verdadera sensación. No hay que olvidar que la izquierda democratizante tiene en esta provincia una tradición, pero no es precisamente de lucha: el PC va con el FRAJUL, un engendro aparatesco con humanistas, intransigentes y ex peronistas de De Aparici que no plantea ninguna opción real a las masas jujeñas, y que sólo introduce la confusión detrás de vagas consignas que siembran ilusión en este régimen. El Mas por su parte no se queda atrás: para terminar con los dirigentes ricos que traicionan a sus bases, propone votar al Mas, receta mágica que resuelve todos los problemas. Pero eso no es todo: entre sus consignas figura la de “luchar” en el Congreso por un salario que alcance para comer(sic) indexado mensualmente. Lo que un compañero se preguntaba era que entendería el Mas por un salario que alcance para comer, y si los trabajadores no tenían derecho después de todo a vestirse, educarse, tener cobertura médica, y alguna otra cosa más. Por esa razón las ideas del PO tuvieron la acogida que le dispensaron los compañeros en Jujuy: fuera de toda promesa, ajeno por completo al circo electoral, nuestro partido fue con propuestas muy claras de lucha: Paro General por ₳ 700 de mínimo, Abajo el régimen patronal, independencia Obrera para luchar por el Gobierno de Trabajadores. La lista quedó constituida por una abrumadora mayoría de trabajadores, entre los que se destacan los azucareros, los papeleros, metalúrgicos, docentes y compañeros de la construcción. Esa fisonomía le da una inmensa perspectiva al trabajo posterior del PO, y ya define la característica que tendrá, nuestro crecimiento. El secreto radica en repetir el método con que se organizó el trabajo para obtener tas candidaturas: volanteos masivos en las puertas de las fábricas, habladas y volanteos en los colectivos, sin olvidarse de ofrecer la prensa, agitación sobre las terminales de ómnibus; y todo esto debe complementarse con la formación de círculos de lectores de nuestro periódico, cursos, charlas, etc. La lucha de clases marcará el curso de los acontecimientos, pero ya podemos anticipar que en la Papelera Ledesma hay mucha indignación por la miseria salarial (los trabajadores piden un aumento equivalente al concedido a los azucareros), y es probable que el martes venidero haya novedades sobre una medida de lucha. En Altos Hornos Zapla, por su parte, la empresa aduce déficit y amenaza con reducir el plantel, en tanto que corría el rumor de que habrían de pagar atrasados los salarios. Una última observación: entre los candidatos del Partido Obrero de Jujuy se destacan Nicolás Romero (candidato a Vicegobernador y 1er. Diputado Provincial), quien fuera Vocal 1° de la Comisión Directiva del Sindicato de Obreros y Empleados del Azúcar del Ingenio La Esperanza y ex-delegado paritario en el '58, quien se sumó activamente a la construcción del Frente de Trabajadores en la provincia (el compañero viene del peronismo), y Héctor Narváez, quien fuera Presidente de la Federación Azucarera Regional Jujuy, y detenido gremial bajo la dictadura militar. La Justicia todavía no ha dado el reconocimiento definitivo de nuestro partido en el Distrito Jujuy, no obstante haber cumplido sobradamente con los requisitos que nos impusieron. Es en ese terreno que el PO está librando ahora la batalla contra el régimen, a fin de poder presentar estas candidaturas obreras. VIVA EL PARTIDO OBRERO DE JUJUY!! Reportaje a Oscar Huespe, delegado de ATSA "El Mas y el PC con su pasividad, han desprestigiado a la izquierda" El gremio de Sanidad es un gigantesco laboratorio político y sindical en el cual, frente a miles de trabajadores, la izquierda democratizante está demostrando, paso a paso, su completo fracaso como alternativa de dirección combativa e independiente de la burocracia. Como resultado de esta experiencia con la izquierda “alegre”, en Sanidad está cristalizando y fortaleciéndose una vanguardia consistentemente clasista y de la lucha, la Agrupación Sindical Independiente de Sanidad. El compañero Oscar Huespe, delegado de la Mutual Argentina de Hipoacúsicos, nos cuenta cuál fue su experiencia con ésta Directiva y por qué decidió adherir al ASIS. PO.: —¿Cuál es tu experiencia en ATSA? R.: —Hace poco que estoy en el gremio y no entendía por qué si había una dirección izquierdista los sueldos eran tan bajos. Ahora veo que es porque no hubo ningún plan de lucha. Dicen que la gente está retraída y eso me da mucha bronca, que acusen a la gente y no quieran largar ningún plan de lucha por los sueldos. El MAS y el PC tienen “pergaminos” de luchadores, pero nosotros seguimos en el pozo. PO.: —¿Es verdad que la gente no quiere luchar? R_: —No, la gente quiere, pero está descreída de esta dirección. Con su pasividad han desprestigiado a la izquierda. La gente dice: “¿esto es la izquierda?”. Así gana la burocracia en las elecciones de delegados. PO.: —¿Cuál es tu opinión sobre la división de la Directiva? R.: —Hay una lucha interna muy fuerte, se pelean por el dominio del sindicato, pero en las cuestiones fundamentales están de acuerdo en no hacer nada, con lo que abren el camino a la intervención. PO.: —¿Por qué te integras al ASIS? R.: —En los plenarios de delegados los compañeros del ASIS planteaban la lucha y ponían mucho sentimiento en ese planteo, cosa que no veía en otros sectores. Eso me llamó la atención. Al principio me parecían un poco duros, pero con el correr de los plenarios me fui dando cuenta, ante la inmovilidad de la izquierda, de lo correcto de estas posiciones de lucha.

5 de agosto de 1987
Revolucionarios en Tucumán
Redacción

La dirección del partido comunista se tomó holgadas tres semanas para fijar su posición pública sobre el ingreso de un importantísimo número de sus militantes al Frente de Trabajadores impulsado por el Partido Obrero en Tucumán. Esta demora no es grave, claro está, apenas constituye un síntoma de vacilación política frente a un acontecimiento que impactó a la izquierda y a numerosísimos militantes del PC en todo el país. Lo que sí es, más que grave, deplorable, es la factura superficial, administrativa y cuidadosamente falsificada con que el periódico “Qué Pasa" (29.7) analiza la cuestión. El estilo del artículo delata la escuela del codovillismo, empeñado siempre en mostrar que, en definitiva, quienes discrepan con la política democratizante y stalinista son apenas un reducido grupo de personas que no han entendido debidamente “la línea”. Para el “Qué Pasa” todo no pasa de una fingida tormenta en un vaso de agua que involucra a dos compañeros. Lamentablemente para el infiel informante provincial de ese periódico, la lista del Frente de Trabajadores (N° 14) de Tucumán lleva a 13 candidatos del partido comunista, entre los que se encuentran miembros de la ex dirección de la capital, la organización de Villa Urquiza, activistas de empleados de comercio, sanidad, metalúrgicos, docentes y estudiantes, y más allá de esto la campaña electoral del Frente reúne a una treintena exacta de compañeros, entre los que se incluyen miembros de la FJC. Ignorar el alcance político de un fenómeno como éste es completamente gratuito. En realidad, el PC ha tomado la medida de expulsar a dos compañeros sobre un total de 42 para evitar una escisión política aún más amplia. Esto ya nos está diciendo que el proceso político en la izquierda tucumana no ha llegado a su culminación, y es por esto que el Partido Obrero se esfuerza por mantener el debate a un nivel político. La respuesta del “Qué Pasa” apunta en la dirección inversa. El artículo mencionado, repetimos, soslaya los problemas políticos, pero contiene una expresión cuya refutación nos permitirá remontar todo el hilo de este proceso, mostrar su amplitud y su envergadura, y hacer la demostración de que no está cerrado. El “Qué Pasa” acusa a los compañeros "comunistas de base" de "funcionamiento paralelo con el PO” y de "actitud fraccionante”. En estos términos, las cuestiones políticas no existirían, porque se trataría de una “conspiración" de elementos aislados. ¡Qué va! El proceso que ha culminado en la formación del Frente de Trabajadores arranca hace casi dos años y siempre tuvo un carácter público, llegando a envolver a las figuras más relevantes del actual secretariado provincial del PC. En el marco de grandes críticas formuladas por la organización de Villa Urquiza al comportamiento de la dirección partidaria bajo el gobierno del general Bussi, o del papel de freno y de derrota que jugara entre 1983 y 1985 el PC de Monteros con referencia a la lucha del ingenio Ñuñorco, se va formando en el PC de Tucumán una corriente mayoritaria partidaria de cambios profundos en la orientación política y en el programa. Por intermedio de esta corriente se generan importantes actividades de frente único entre el PO y el PC, incluidas actividades conjuntas el 1° de Mayo. La evolución revolucionaria de esta corriente se pone de manifiesto en un documento impulsado por el actual secretario general del PC tucumano, con referencia al XVI° congreso, donde se plantean tres ideas fundamentales: la revolución en Argentina es socialista; el carácter del poder de esta revolución es la dictadura del proletariado apoyada en la mayoría nacional; y el frente no debe ser peronizante sino que debe llamar directamente a las masas trabajadoras a integrarlo, sin pasar por la intermediación de los grupos peronistas sin peso; es decir, el Frente de Trabajadores. En este cuadro se explica que un reportaje periodístico en la zona de Monteros, efectuado por esa época por “El Periodista”, ponga en boca de militantes del PC la recomendación de leerá Trotsky. Pues bien, la importancia de esta corriente, que esgrime un programa tan neto y diferenciado de la dirección nacional, la mide el hecho de que logra colocar, en el congreso provincial, a su principal mentor como secretario general del PC y conquistar la mayoría del comité de capital. Como se ve, aquí no hay un ápice de “conspiración minoritaria”, aquí hay un debate abierto expuesto de un modo claro. El Partido Obrero no necesitaba, por otra parte, recurrir a ningún método de acción clandestino para hacer llegar su influencia política, por la elemental razón de que la prensa del PO examinaba larga y públicamente las posiciones del PC y del Frepu, en relación a lo cual hay que recordar que nuestro partido fue el UNICO que fijó posición escrita sobre las tesis del XVI° congreso, sobre el programa del Frepu —el cual reclamó su discusión pero sin avenirse nunca a ello— y sobre el programa del Fral. Si en todo el proceso de la izquierda en el último tiempo hubo algo de clandestino, esto fue, en primer lugar, la formación del Frepu, tramada clandestinamente a espaldas del PO, quien ya había constituido un frente con el oscilante Mas, o el frente con el partido humanista, el cual cayó como peludo de regalo a toda la base militante del partido comunista. Acusar de “paralelismo" a la única organización que actuó claro es, con éstos antecedentes, una impostura. Las raíces y la maduración de este proceso político explican acontecimientos tales como la victoria clasista en el sindicato de Actores, donde, en pleno Frepu, el PC-PO tuvieron que enfrentar al Mas. Pero por sobre todas las cosas, este proceso explica la oposición de los comités provincial y capital del PC a las “actas democráticas”, cuya firma aún hoy siguen rechazando. “Qué Pasa” pasa olímpicamente por encima de este “sectarismo” de los comunistas tucumanos, quienes en semana santa se “aislaron” de la UIA, de la Sociedad Rural y del embajador norteamericano (y aún del CC del PC). En esta crisis el PC de Tucumán estuve a la altura de un partido obrero, esto fue lo que logró la influencia política del PO, y no es poca cosa. Cuando hoy la dirección oficial del PC de Tucumán se adhiere al Fral, lo que hace es suscribir un acuerdo sin principios con los grupos que firmaron en semana santa, y con la yapa de que el tiempo pasado los ha hecho a éstos aún más enfervorizados defensores del acta de la obediencia debida. Y esto no lo arregla ninguna “teoría” frentista. ¿De dónde saca “Qué Pasa” la afirmación de que “la postura contraria al Fral quedó en franca minoría" en Tucumán? (Anotemos el detalle de que no dice que la posición favorable al Fral tenga “mayoría"). Para comprobar' quién tiene la mayoría y la minoría el PC hubiera debido convocar a un congreso provincial de afiliados activos, como se le reclamaba. Si no lo dio por algo será. Pero desde ya se puede decir que por el nivel de militancia del partido oficial en la campaña electoral, la base no está muy entusiasmada que digamos con el Fral. Los compañeros “comunistas de base” tomaron la decisión de formar un frente de trabajadores a partir de la convicción de que este frente era la única vía para evitar la desmoralización de muchos cuadros y de que el debate solo podía ser real, abierto y con capacidad de provocar repercusión si cobraba un carácter público en la campaña electoral. Tomaron una decisión de lucha frente a un engendro que está privado de esa capacidad por su programa y por su carácter artificial. Se ha partido de la convicción de que la crisis de la izquierda democratizante trasciende los marcos partidarios, la corta a aquella por el medio, como lo demuestra de un modo mayúsculo lo que ocurre en ese partido-frente que es el PI. A este respecto debemos añadir que la participación del PC en las escisiones en el PI no está aún muy claras, desde el momento en que su hombre en Santa Fe, Lisandro Viale, jugó un papel activo a favor del frente con Cafiero, lo cual hubiera terminado derechistamente con el PI. El Partido Obrero, en cambio, propugna claramente un reagrupamiento de fuerzas en la izquierda, con un carácter consecuente. La política del PC no reúne la condición mínima que Lenin exigía en toda campaña electoral de un partido comunista: la lucha por la Independencia de la clase obrera y la exposición de los antagonismos irreconciliables que la oponen al capitalismo. Esto fue planteado por un hombre que debió militar en un país con una revolución democrática pendiente, con un peso descomunal del campesinado y en el mayor estado opresor de nacionalidades del mundo. A partir de aquí se entiende que el Fral está estructurado en oposición a la tarea fundamental que le está planteada a los marxistas, al punto de consagrar desde el vamos la dirección del peronismo (movimiento de contenido burgués) en el Frente. Es un frente que somete aún más a una clase obrera dominada por el nacionalismo burgués. Decir que la crítica a esto es “gorilismo”, por parte de hombres que apoyaron a los “gorilas” Aramburu, Lanusse y Videla, reclamando siempre el gobierno cívico-militar, retrata a un contrincante sin argumentos, obligado a camuflar sus maniobras políticas. Altamira en revista "Fin de Siglo" En la edición de agosto de la revista “Fin de Siglo", se publica un reportaje a nuestro compañero Jorge Altamira, dentro de una sección referida al conjunto de la izquierda. La entrevista no fue grabada y de su texto surge una reproducción completamente unilateral de lo planteado en ella por Altamira. En este contexto volvemos a insistir en la posición que es nuestra y qué figura en las resoluciones de la conferencia nacional del PO y en su llamamiento electoral: el Partido Obrero lucha contra la izquierda democratizante en nombre de la independencia política de la clase obrera y en nombre de la unidad revolucionaria de la izquierda. La victoria de las posiciones del PO deberá servir para el reagrupamiento de la izquierda y para estructurarla en un planteamiento estratégico que significa la dirección de la clase obrera de la lucha antiimperialista.

5 de agosto de 1987
500.000 desocupados más, en plena reactivación
Redacción

Según cifras oficiales del Indec, la desocupación y la subocupación han alcanzado en conjunto el récord histórico del 13,4 % de la población económicamente activa (5,4% de desocupados, 8 % de subocupados). Esto significa un millón seiscientos cincuenta mil trabajadores. Según el propio Indec, entre abril de 1986 y abril de 1987,315.000 trabajadores se sumaron al ejército de desocupados. El registro histórico de la desocupación no ha cesado de crecer desde la asunción del actual gobierno: del 9,8 % en abril de 1984 al 13,4 % actual. Bajo el alfonsinismo el número de desocupados y subocupados ha aumentado en 650.000 trabajadores, toda una radiografía del actual régimen político. Las mediciones del Indec sólo registran, en esta oportunidad, la desocupación en Capital y Gran Buenos Aires. Esto hace suponer que la tasa real de desocupados sea aún mayor, por cuanto en el Interior del país es donde se han registrado los picos más altos en las últimas encuestas. ¿Qué hay detrás? Durante 1986, casi todas las ramas fundamentales de la producción mostraron índices de incremento superiores al 10 %. En consecuencia, creció el producto bruto interno, mientras la ocupación (y no digamos los salarios) cayeron. Esto significa que la patronal obtuvo una producción mayor con menos obreros, que trabajaron por un sueldo menor. Ha crecido entonces la tasa de explotación del trabajo. Este proceso no tiene freno desde 1970: ha subido sin parar bajo todas las formas de gobierno patronales, constitucionales o dictatoriales, peronistas o radicales. Ahora bien, este incremento de la explotación no se ha logrado sobre la base de mejoras en las maquinarias o en los sistemas productivos, puesto que la inversión real ha descendido, sino por un incremento de las horas laborables (12 y 14 horas) y de los ritmos de trabajo, el pisoteo de los convenios, violación de las normas de seguridad e higiene, y demás métodos conocidos por todos los trabajadores. El aumento de la producción con crecimiento de la desocupación y caída del salario real significa una disminución de la participación obrera en el ingreso nacional (calculada en 7000 millones de dólares al año - ver PO N° 189), que va a parar por entero al bolsillo de las patronales. Estas frías cifras demuestran que los ministros y los patrones mienten a sabiendas cuando dicen que "los salarlos aumentan con la productividad” o que “primero hay que crecer para después repartir”. Los trabajadores no han sacado nada ni de la reactivación ni del aumento de la producción, sólo mayor miseria y explotación. La burocracia sindical ha sido el cómplice de esta terrible exacción. ¿Qué nos espera? La reactivación del año pasado se terminó. Todos los índices de producción empiezan a caer. La "falta de trabajo" será esgrimida como causa para aumentar los despidos, disminuir la cantidad de horas trabajadas y bajar aún más los sueldos. En suma, la miseria para miles de trabajadores que pierdan su empleo, y la miseria, también, para los miles que sigan trabajando. Todo esto significa que se amplía el frente de tormenta para los trabajadores y, por lo tanto, el frente de lucha. Semejante perspectiva demuestra lo infundada que es la política de la CGT, que apuesta a un creciente entendimiento con los patrones. El Partido Obrero llama a prepararse activamente para esta lucha, con asambleas y planes de acción, y mediante el voto político por la independencia de la clase obrera respecto de los partidos patronales.

5 de agosto de 1987
Lecciones sanjuaninas
Redacción

Apenas se conocieron los resultados de las elecciones del domingo pasado en San Juan, los políticos más dispares se apresuraron en coincidir con la tesis de que esos comicios nada anticipaban con relación a las elecciones del próximo 6 de septiembre. Semejante conclusión es por lo menos atrevida cuando se tiene en cuenta que las tendencias electorales sanjuaninas guardan una cierta similitud con lo ocurrido en las elecciones constituyentes de Córdoba hace siete meses atrás. En éstas también se había verificado un gran retroceso de la UCR en favor de otros partidos burgueses y la debacle de la izquierda (con exclusión del PO), cuyos votos habían ido a parar al peronismo renovador. Es que las características particulares que pueda tener una provincia (y aún los distritos dentro de ella) son muy importantes a la hora de considerar su estructura política y el peso relativo de los partidos, pero no en cuanto a las tendencias generales, ya que éstas nos marcan la evolución política, la cual es aproximadamente común en todo el país. Al fin y al cabo, Argentina es un Estado nacional, en cuyo marco se desenvuelve la acción y experiencia políticas de las diversas clases. El rasgo principal de la elección sanjuanina es el hundimiento electoral de la UCR. Ya en 1983 los radicales, le habían sacado 30.000 votos al bloquismo y otros 10.000 al resto de la derecha en la elección para diputados comparada con la de gobernador. El ascenso radical se acentuó en 1985 al aumentar en otros 25.000 sufragios. Pues bien, el domingo pasado la UCR perdió 40.000 votos en relación a 1985 y 20.000 votos en relación a la elección de diputados de 1983. Los votos perdidos por la UCR fueron a parar en un 75% al bloquismo y en un 25% al MID y a la Ucede. Lo que en 1985 pareció la virtual sustitución del partido bloquista por la UCR, agravada por la emigración de cuadros de un partido al otro, ahora se transformó en una resurrección del partido provincial sanjuanino a expensas de los radicales, cuya curva ascendente se quebró completamente. Si se tiene en cuenta que, en 1985, el retroceso nacional de la UCR quedó atenuado por su victoria sobre los partidos locales en diversas provincias, queda claro que esta derrota priva a la UCR de urna de sus pocas cartas de triunfo en el orden nacional. El partido bloquista es un partido histórico de San Juan, derivado de la UCR, el cual apoyó a Lanusse en 1973 y luego a la dictadura videlista. Es cierto que su éxito se debió a que explotó demagógicamente la defensa de los intereses provinciales contra la política fondomonetarista del gobierno que está hundiendo a las provincias, pero aún queda en pie el hecho de que se trata de una traslación de votos hacia la derecha del campo burgués. En 1983 y en 1985 el bloquismo fue repudiado por sus conexiones con la dictadura, ahora emerge triunfante —es cierto que por debajo de lo que sacó en 1983— luego de cuatro años de alfonsinismo. La experiencia popular con la UCR llevó al electorado a una suerte de involución política, esto con independencia de que se trate de un fenómeno transitorio que se agotará por la impotencia de los gobiernos provinciales en general y del bloquismo en particular. La lección que surge de aquí es que la UCR nó ha sido capaz de defender sus conquistas electorales en oposición a la derecha, y que bajo su tutela política los partidos de derecha en lugar de retroceder, avanzan. Basta con señalar esto para comprobar que el gobierno actual no es ningún bastión de la democracia, ni mucho menos del desarrollo nacional. En estos cuatro años el radicalismo ha tomado las banderas políticas de la derecha y del imperialismo, e incluso ha sido el gestor de una convergencia democrática con partidos del tipo del bloquismo. El gobierno alfonsinista se ha convertido en resurrector de la derecha, precisamente porque su política real es incluso más proimperialista que la del propio bloquismo. Ha naufragado en San Juan la pretensión de formar un “tercer movimiento histórico”, y esto ha ocurrido por una razón elemental —el radicalismo es incapaz de montar un movimiento nacional debido a su condición burguesa y a la dependencia de ésta del FMI y del capital mundial. Los partidos políticos no son meros reflejos de las tendencias populares y electorales espontáneas; por el contrario, contribuyen activamente a formar estas tendencias. Las elecciones de San Juan ponen de relieve que la cría que deja el radicalismo no es una acentuación de las tendencias democráticas y de repudio a la derecha patronal, sino de su debilitamiento. El otro aspecto relevante de la elección sanjuanina fue el hundimiento de la izquierda. Como ya ocurriera en Córdoba el electorado de izquierda se fue al PJ renovador. El PI se ahorró la verificación de su política y se integró directamente al PJ junto con la democracia cristiana. El Fral y el Mas que en 1985 como Frepu habían sacado (más el PH), 2700 votos, casi el 1% del electorado, el domingo pasado recularon a 1.700 votos (unos mil el Fral y unos 700 el Mas, es decir que bajaron al; 0,5% —lo que equivale a una pérdida de la mitad de los electores, esto sin tener en cuenta la no presentación del PI en lista propia). Hasta el PTP cayó espectacularmente de 887 a 358 votos. Los votos de la izquierda fueron a parar en su totalidad al PJ, sin descartar algún voto en blanco, el cual se duplicó. Es evidente que la mentada “atipicidad” de San Juan no puede ser la causa de esta e-vo-lu-ción del voto de la izquierda. Ha influido catastróficamente en el retroceso el bochornoso hundimiento del Frepu, el cual se desintegró sin dar explicaciones a nadie, en una palabra, el aventurerismo de la izquierda democratizante. Pero aquí también se aplica el concepto de que los partidos intervienen activamente en la evolución de su propio electorado. No puede extrañar que un electorado izquierdista bombardeado con consignas democratizantes, con la moratoria, con el apoyo a Ubaldini, en síntesis, bombardeado con la política de lo posible, del mal menor, de evitar que la derecha avance más, termina votando a los renovadores, que se presentan como ese único paso posible por el momento. La izquierda cosecha los frutos de su política. En tanto esa izquierda no lucha por la independencia de la clase obrera y por destacar la oposición de principios irreconciliable entre la burguesía y la clase obrera en todos los terrenos, incluido el terreno de la democracia y de la independencia nacional; en tanto no combate ideológicamente a la burguesía democratizante, está condenada a no saber ni poder defender sus propios avances, por pequeños que estos puedan ser, pero que son la plataforma de su futuro.

5 de agosto de 1987
Con "paciencia” Bignone
Redacción

La Cámara Federal de San Martín dictó el sobreseimiento definitivo del Gral. Bignone, acusado por la desaparición y asesinato de dos conscriptos —Luis García y Luis Steimberg. Ambos cumplían el servicio militar en el Colegio Militar, a cargo del entonces coronel Bignone, donde fueron detenidos y enviados a un campo de concentración en Campo de Mayo. Aquí no valía, entonces, la obediencia debida, entonces se recurrió a otra cosa. La Cámara alegó que la causa había proscripto, pero no dijo que ello se debió a que primero, el Consejo Supremo de las FFAA dio largas al asunto y dejó en libertad a Bignone, y a que más tarde la justicia civil imprimió sus propias dilaciones, todo esto a pesar de los testimonios y pruebas contundentes de la responsabilidad de Bignone en esas desapariciones. En esa oportunidad fueron secuestrados otros tres soldados, que luego fueron liberados, quienes declararon haber visto a García y Steimberg secuestrados en Campo de Mayo. Además, el propio Bignone, antes de liberarlos, les dirigió la palabra para justificar los secuestros y decirles que García y Steimberg permanecerían en el campo de concentración. Pero la Cámara no ahorró libertades, porque también quedaron sobreseídos el Gral. Riveros en 69 causas y otros militares de alta graduación, entre ellos el Gral. Campos, en otras 53 causas. No pudiendo alegar que no tenían poder decisorio, y ampararlos en la ‘‘obediencia debida”, la Cámara los sobreseyó directamente por prescripción. De esta manera, entre “punto final", obediencia debida y causas prescriptas, la impunidad es total. Cualquiera que tenga un poco de memoria recordará que en su primera conferencia de prensa, en 1984, Alfonsín manifestó su rechazo a la detención de Bignone, que se había producido horas antes, con la excusa de que el militar entregó el poder a la democracia. Prescripción mediante, el presidente consiguió lo que quiso.

5 de agosto de 1987
Represión oficial contra ronda de Madres
Redacción

El jueves pasado los participantes en la ronda de las Madres en plaza de Mayo fueron golpeados por parte del Cuerpo de Infantería y algunos de ellos detenidos. El cobarde ataque, contra mujeres y jóvenes indefensos, fue un operativo fríamente calculado. Poco antes la policía había montado un cerco sobre el lugar, en tanto un grupo de policías, de civil se bajaba de un patrullero y a la vista de todos comenzaba a filmar el acto. Cuando Hebe de Bonafini les pidió que se retiraran, salló dé la Casa de Gobierno el Jefe de Seguridad, quien sé hizo Cargó de todo el operativo, llamando por transmisor a la Guardia de Infantería para que estrechase filas alrededor de la ronda. Fue entonces cuando personal mente se dirigió junto a algunos policías de civil a arrestar a una manifestante y a una Madre que lo había interpelado por su arbitraria acción. AI mismo tiempo la guardia empezó a los palos y se llevó también al joven manifestante. El patrullero en el que los alojaron tuvo que salir a toda velocidad y en marcha atrás porque espontáneamente los manifestantes formaron un cordón que Impedía la salida: del mismo. El Partido Obrero señala que estamos ante una nueva muestra de la escalada contra los Organismos de derechos humanos en lucha y la izquierda en general, alentada o tolerada por el gobierno. Recordemos la provocación de la bomba en Córdoba, por la cual se detuvo a Tumini, activista de Luz y Fuerza, el intento de encarcelará Capurro, los recientes secuestros, a activistas estudiantiles, sometidos a torturas, y el crecimiento: de la represión en todas las luchas dé los trabajadores (Budge, Corní, Adidas). El Partido Obrero llama a todos los activistas de los derechos humanos, a los militantes combativos de la izquierda y a los sectores democráticos en general a estrechar filas contra este ataque que no es otro que el ataque del aparato detestado burgués en su totalidad contra quienes luchan, por la liberación nacional y social.

5 de agosto de 1987
Ante la catástrofe económica y política
Redacción

Lo que el oficialismo y el conjunto de los partidos patronales habían concebido como un plácido año electoral se ha transformado en una tormentosa crisis económica y política. La disparada del dólar en el mercado negro no tiene precedentes en la historia del país fuera de los momentos de máxima crisis en los últimos veinticinco años: cuando cayó Frondizi en 1962 y cuando se produjo el “rodrigazo” en junio de 1975, a lo que siguió la estampida de fines de ese mismo año anunciando el derrocamiento del gobierno de Isabelita. Si a esto se le agrega el continuo crecimiento del precio de la carne y, de un modo general, del conjunto de los precios de la alimentación y de los servicios públicos, se tiene configurada una situación que escapa al mero marco económico y que se transforma en una crisis de conjunto económica y política. Cuando se añade a este cuadro la ofensiva "reivindicadora” de Caridi; los ataques del clero reaccionario que se escudan en la crítica a la ‘‘educación sexual”; la brutal lucha interna entre los distintos grupos empresariales; y los últimos trascendidos sobre una acción derechista a partir de algunos jueces de la Corte Suprema; es evidente que surge un cuadro de aguda crisis política cuya tendencia y perspectiva se impone definir. No debe separarse de este marco general la acción que se ha emprendido desde la cancillería, por exigencia del gobierno norteamericano, para establecer una negociación camuflada con el gobierno británico sobre Malvinas, lo que significa un principio de alineamiento estratégico con la política del imperialismo yanqui y que por este motivo tiene su repercusión en el giro operado por el gobierno en relación a Centroamérica, de cuyas negociaciones diplomáticas se ha apartado, tal como lo venía reclamando el gobierno Reagan. El viraje del gobierno argentino en esta cuestión es un síntoma de que estaría por emprenderse una acción conjunta con los gobiernos patronales de América Latina contra Nicaragua, lo cual explica la acentuación de la crisis de los gobiernos que más han resistido a esta alternativa. Catástrofe económica Para los sectores democratizantes, para los cuales el capitalismo sería un sistema perfecto si no hubiera capitalistas “malos", el caos económico actual responde a la acción de una “mano negra”, naturalmente compuesta por los “resabios” de la dictadura militar. En realidad, la fabulosa descomposición del proceso económico en los últimos días es una consecuencia directa de la orientación proimperialista del gobierno, la que ha puesto a la economía nacional en un estado de mayor vulnerabilidad de la que ya tenía. El pago de la deuda externa, por un lado, y su constante incremento, por el otro, han prácticamente destruido a las finanzas del Estado y han hecho imposible la estabilización del austral sin el acuerdo completo con la gran banca internacional. En estas condiciones no es ningún misterio por qué existe una inflación tan intensa. Esto se agrava naturalmente cuando el gobierno pretende poner remedio a esta situación incrementando las recaudaciones por medio de aumentos de tarifas y por medio de impuestos al consumo que suben automáticamente con el alza de los precios. El caos se acentúa todavía más cuando el gobierno pretende limitar la fuga de capitales hacia el dólar mediante el procedimiento de ofrecer Inversiones financieras en títulos públicos a tasas de interés mensuales del 25 o el 30 %, y encima ajustadas por la cotización del dólar. Un procedimiento tan sencillo como dejar de pagar la deuda externa (3í000 millones de dólares anuales); eliminar los subsidios del Banco Central a los grandes monopolios y cesar en el pago de los intereses de la deuda interna contraída con la “patria financiera” (5.000 millones de dólares); abrir los libros de las grandes empresas y abolir el secreto comercial, de manera de poner fin a la evasión impositiva y provisional (8.000 millones de dólares); estatizar la banca para impedir la fuga de capitales al dólar y estatizar el comercio exterior para Impedir la subfacturación de las mercaderías (3.000 millones de dólares); en síntesis, un procedimiento tan claro como éste eliminaría el déficit fiscal, daría superávit y hasta terminaría con el déficit del balance de pagos con el mercado mundial. El gobierno no solamente está lejos de tomar estas medidas elementales, sino que prefiere, en cambio, impulsar coactivamente la inflación por medio de sucesivos tarifazos. Mucho peor aún es que, de acuerdo al último convenio que ha firmado con el FMI, se haya comprometido a una devaluación masiva del austral y a garantizar tasas de interés aun superiores a esta devaluación. En el contexto actual esto significa desatar oficialmente el caos hiperinflacionario y también una brutal caída de la producción. Es necesario dejar muy en claro la función que tiene esta inflación. Por medio del aumento en los precios y por medio de la devaluación del austral los capitalistas y el Estado pretenden reducir sus deudas en términos de moneda constante. Un ganadero que recibe hoy el doble del precio de hace algunos meses atrás; ve disminuida su deuda en relación al total de los beneficios que ahora obtiene. Lo mismo ocurre con las deudas del Estado. De esta manera la hiperinflación es una necesidad vital de la clase capitalista y de su Estado frente a la montaña de deudas que han acumulado. El conjunto de la deuda externa e interna del Estado argentino y de sus provincias supera al día de hoy los 120.000 millones de dólares. Hacia dónde va todo esto Es en este contexto que actúa la “mano negra”. Esa “mano negra” no es otra que la banca Imperialista y el gran capital nacional. Es evidente que esta burguesía está jugando a la hiperinflación para coaccionar al gobierno a adoptar medidas más profundas en favor de sus intereses, aprovechando para esta acción la vulnerabilidad del gobierno en este período electoral. El alfonsinismo había pensado que el “año electoral” desviaría la crisis hacia los discursos de tribuna, pero en realidad la ha acentuado. El alfonsinismo también pensaba que su acuerdo con el FMI apaciguaría las exigencias de la banca internacional sin sospechar siquiera que las multiplicaría por mil. En una palabra, el alfonsinismo ha demostrado desconocer la naturaleza de la crisis capitalista y la naturaleza de la burguesía. Semejantes “furcios” programáticos condenan a cualquier fuerza política a romperse soberanamente la cabeza contra la pared. Contra la tesis de los democratizantes de toda especie, de que la deuda es “impagable”, la banca se la quiere cobrar y se la está cobrando. Los intereses de la deuda que no se pueden pagar, esa banca ha obligado a los gobiernos endeudados a convertirlos en dinero en moneda nacional que pueda ser prestado en los mercados internos a altas tasas de interés. El capital de la deuda, más impagable aún, los banqueros han logrado transformarlo en un derecho de compra de las propiedades y capitales tanto del Estado como de los capitalistas particulares de las naciones endeudadas. Por medio del primer procedimiento (con los intereses) han pasado a controlar el crédito interno de los países deudores; con el segundo (los capitales) pretenden quedarse con el dominio de sus ramas más rentables. Por eso la palabra de moda es “privatización”. La privatización es una vía de inversión para la deuda externa y para los enormes capitales especulativos que se han ido acumulando a nivel mundial. Por este motivo se ha creado un verdadero bloqueo financiero y comercial internacional contra cualquier país que no privatice lo mejor que tenga. Así como entre 1974 y 1981 se exigía a todo el mundo a endeudarse, esto para poner en algún lado la plata que estaba sobrante a escala mundial, ahora se exige a todo el mundo privatizar, esta vez para cobrarse lo prestado y crear sobre esa base nuevas fuentes de especulación que permitan un rendimiento a todo ese capital metido en los bancos y financieras del planeta. El gobierno ha cedido ampliamente a todas estas exigencias. Pero falta un punto, porque la barca quiere hacer ese negocio, pero también quiere poder enviar al exterior los beneficios que extraiga de sus nuevas inversiones. En una palabra, quiere el mercado libre de cambios, la libertad completa de movimiento para el capital. De accederse a esto, Argentina terminaría convirtiéndose en colonia bancada, pues ésta manejaría la moneda nacional en función de sus intereses. La escalada del dólar y de la carestía apunta en una dirección: la devaluación masiva del austral (lo que traería aparejado un brusco beneficio a todos los tenedores de dólares) y la libertad cambiaría. Pero este giro radical solo puede tener efecto con hombres de plena confianza del imperialismo. Por eso se ha colocado en juego el completo cambio ministerial. En este cambio ministerial, sin embargo, se jugarán muchas cosas: la educación, la amnistía y reivindicación militares —en una palabra, una completa reformulación de las fuerzas en el poder. ¿Puede llamar la atención, entonces, que la crisis haya desatado fuerzas poderosas y choques aún más duros? El destino del gobierno radical-justicialista El alfonsinismo incorporó a la burocracia sindical al gobierno para asegurarse la derrota electoral del peronismo, preparar la reelección de Alfonsín y, por sobre todo, acabar con toda resistencia del movimiento obrero a la política fondo-monetarista. La burocracia sindical dirigida por el grupo de los 15 dio su venia a la política de privatizaciones con el caluroso apoyo de un sector de los “capitanes de la industria”. Los burócratas han cumplido al pie de la letra. En medio de una inflación infernal han aceptado la no recuperación de lo perdido en salarios entre abril y junio y ahora han pactado aumentos por debajo de la inflación. Más importante, si cabe, dieron su visto bueno a las paritarias sin libertad de discusión salarial. Dada la enormidad de la inflación este tipo de concesiones se ha virtualmente agotado, esto porque es completamente inviable la posibilidad de que el gobierno se disponga a compensar siquiera mínimamente el alza del costo de vida. A esta virtual crisis de la coalición se añade la ofensiva de la gran banca y de los industriales contra las “leyes laborales”, una ofensiva que está impulsada precisamente por todos aquellos que reclaman con urgencia un completo giro económico y hasta la reformulación del gabinete. La crisis así desatada ha provocado un principio de escisión en el seno de los 15 —entre un sector liderado por Triaca y otro por Alderete y Lorenzo Miguel. El ministro de Trabajo se ha ido a dar una vuelta por Europa para enfriar la situación. La entrada de la burocracia al gabinete no ha logrado paralizar verdaderamente al movimiento obrero, como lo prueban las huelgas docentes provinciales, la lucha en Renault, los paros en los hospitales públicos y en los subtes, así como numerosos otros conflictos. La política de la burocracia ha sido, con todo, un enorme golpe para los trabajadores y ha llegado al extremo de vaciar el funcionamiento de la CGT con el “okey” de Ubaldini. En este marco el gobierno y la burocracia se están desesperando por salvar al gobierno de coalición de los ataques que parten de la ‘‘patria financiera” e industriales afines, por un lado, y del movimiento obrero, que está luchando, por el otro. En cierta medida el futuro próximo de este co-gobierno está vinculado al resultado de las elecciones. En este plano importa señalar la división del peronismo cafierista frente a las alternativas planteadas. En tanto Cafiero plantea renegociar de nuevo todo con la banca, aun aceptando privatizaciones y congelamiento salarial, el bloque cordobés de De la Sota-Cavallo se ha incorporado a la gran ofensiva que reclama la devaluación masiva y la libertad cambiaría. En ambos sectores se hacen planteos proimperialistas y antipopulares, de modo que no son alternativa ante la ofensiva planteada a partir de la gran banca internacional. Al gobierno se le plantea como alternativa, según como sean los resultados electorales, reformular el cogobierno incorporando al acuerdo al cafierismo, lo cual significaría rediscutir todos los acuerdos con el FMI con la pretensión de encajarlos en una política de privatizaciones “más graduales y controladas”, o romper los acuerdos con el miguelo-alderetismo y formar un gabinete con hombres de la gran banca al que podrían acompañar los Triaca y sus semejantes. Bien observadas, ambas alternativas abren nuevas perspectivas de choques con la banca o con el movimiento obrero, o simultáneamente con ambos. Una lucha revolucionaria ¿Qué se desprende, en resumen, de todo esto? Que estamos metidos en una catástrofe económica y política que supera holgadamente la capacidad de acción autónoma y las previsiones mismas del gobierno en el que están conjuntamente envueltos el radicalismo y el justicialismo. Se pone en evidencia que éstas no son fuerzas motrices en ninguna dirección; son si vehículos de la fuerza motora del imperialismo y del gran capital, y trabas y bloqueos y obstáculos contra la gran fuerza motriz que son los trabajadores. En el panorama nacional vuelve a hacerse presente la emergencia de grandes luchas; paros, ocupaciones de fábrica, la huelga general. El Partido Obrero interviene en esta campaña electoral explicando esta situación y llamando a los trabajadores y a su vanguardia a reforzar, mediante el voto y la actividad organizada, las posiciones políticas revolucionarias. La función de un diputado del PO será ampliar el marco de la agitación obrera independiente y reforzar el reagrupamiento del activo de la clase obrera en una organización consecuente. Lo que ya puede decirse es que las elecciones no han de resolver nada, porque no han sido concebidas para eso y porqué los sufragios que se aporten a los partidos patronales no incrementará siquiera en un grano la capacidad de acción de éstos frente al imperialismo y a la crisis. Toda esta situación demuestra el error monumental que significa el planteo de la izquierda democratizante de “acumular fuerzas" en una perspectiva parlamentaria, (como si tuviera por delante una panorama de prolongado desarrollo “pacifico"), en lugar de dar directivas claras de lucha y un programa de acción, en tomo a las cuales, sí, podría gestarse una auténtica unidad de izquierda, ya que ella serviría para potenciar la lucha de clase del proletariado y de las masas contra el imperialismo y la burguesía, no olvidando nunca que una lucha nacional consecuente es siempre una lucha de clases.