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Prensa Obrera N° 1568

10 de octubre de 2019 · 12 notas

Notas de este número

10 de octubre de 2019
Multitudinario acto del Frente de Izquierda-Unidad en el Obelisco
Redacción

El Frente de Izquierda-Unidad desarrolló este sábado un multitudinario acto en el Obelisco, a tres semanas de las elecciones nacionales. Contó con ocho oradores de las fuerzas que integran el FIT-U y subieron al escenario los principales candidatos del frente y también delegaciones de los sectores en lucha que desafían la tregua de la burocracia, como las organizaciones piqueteras (Polo Obrero, MST-Teresa Vive), las fábricas Kimberly Clark, Ansabo, Ran-Bat, Petronas (aceite para autos), Metalsa, La Nirva, así como tercerizados ferroviarios de MCM y referentes de la docencia combativa (como la secretaria adjunta de Ademys, Amanda Martín, y la secretaria general de AGD-UBA, Ileana Celotto), entre muchos otros. Hubo, a su vez, trabajadores del neumático, telefónicos, del subte, gráficos y de decenas de reparticiones estatales. A la par, se desarrollaban actos en Neuquén, Río Negro, Córdoba y Mendoza y, el domingo, uno en Rosario. En el acto del Obelisco se pasó un video de María del Carmen Verdú, de Poder Popular y candidata a diputada nacional porteña del FIT-U, y se leyó una carta enviada por Daniel Ruiz, preso por enfrentar la reforma previsional durante las jornadas de diciembre de 2017 (recientemente liberado, ver p. 6). “Necesitamos una revolución obrera y socialista para construir una sociedad en la que el hambre, la desocupación, los accidentes laborales y la violencia machista no sean moneda corriente”, dice en parte de su misiva el referente del PSTU y candidato a diputado nacional del FIT-U por Chubut. Un programa de salida a la crisis Néstor Pitrola, dirigente del PO y candidato a diputado nacional por la provincia de Buenos Aires por el FIT-U, abrió el acto con una intervención en que criticó duramente el “pacto tácito” de gobernabilidad y ajuste entre Macri y Alberto Fernández, en medio de una crisis que se acentúa y con mayores golpes contra los explotados. En el mismo sentido, hizo una crítica de las “salidas a la portuguesa o a la uruguaya”, en referencia a los modelos de ajuste o reestructuración de deuda que se discuten por estos días, porque “son salidas de ajuste contra los trabajadores”. “El único programa que da salida es el del FIT”, contrapuso. Planteó la nacionalización de los recursos estratégicos, de la banca, del comercio exterior y de la banca, “para terminar con la Argentina de la fuga capitales y saqueo de los trabajadores”. Además, hizo una referencia especial al conflicto en Chubut, donde los docentes, estatales y judiciales llevan más de dos meses de lucha por el pago en tiempo y forma de sus salarios. “Chubut adelanta la realidad argentina: los banqueros o nuestros salarios. La deuda o nosotros. El FMI o la salud y la educación pública”, reflexionó. Myriam Bregman, candidata a diputada nacional por la Ciudad de Buenos Aires y referente del PTS, contrastó la enorme movilización juvenil de días atrás contra la depredación capitalista del medio ambiente con los anuncios de Alberto Fernández de que “el futuro está en Vaca Muerta, el fracking, el agronegocio”, así como su reunión esta semana con representantes de Barrick Gold y la megaminería. Y marcó que “el modelo que pone los negocios y la ganancia capitalista por encima de la salud de las comunidades y del medio ambiente ya tiene sus candidatos: no cuenten con nosotros para esa política. Estamos con la juventud que se moviliza, con las comunidades originarias, con las poblaciones afectadas por las fumigaciones”. Celeste Fierro, integrante del MST y candidata a diputada nacional por la Ciudad de Buenos Aires, alertó que “a quienes ven en Matías Lammens la opción para sacar a Horacio Rodríguez Larreta les digo que si Larreta llegó hasta acá es porque el PJ le votó todo” en la Legislatura, en referencia a la campaña porteña. “La única fuerza que se planta contra la política de entrega es la izquierda, el único voto útil en la Ciudad es al Frente de Izquierda-Unidad”, completó. “Necesitamos más izquierda en el país y en el Congreso”, señaló Juan Carlos Giordano, candidato a diputado nacional por la provincia de Buenos Aires y dirigente de Izquierda Socialista, para fortalecer las luchas que se vienen contra el ajuste, para fortalecer al sindicalismo combativo contra la burocracia sindical. “Necesitamos un plan económico obrero y popular -profundizó- que nacionalice la banca para frenar la fuga de capitales, que nacionalice el comercio exterior para impedir la especulación con los alimentos, que nacionalice el petróleo y el gas”. Nicolás Del Caño, integrante del PTS y candidato a presidente del FIT-U, se refirió al cuadro de polarización electoral y dijo que “nos estamos abriendo camino frente a los que dicen que sólo hay dos opciones. Aquí somos miles que decimos lo que todos se callan y damos la pelea que nadie quiere dar”. “Hay una tendencia a nivel internacional -dijo Del Caño- a que se concentren las riquezas en los millonarios, mientras las grandes mayorías reciben una porción cada vez menor de la torta”. Criticó las políticas de guerra del imperialismo, que azuzan la catástrofe migratoria, así como el empobrecimiento de las propias masas en las metrópolis. Destacó la lucha de los "chalecos amarillos" en Francia y de las masas ecuatorianas contra el paquetazo de ajuste y el estado de sitio de Lenín Moreno. “Esos son nuestros aliados, los pueblos y trabajadores oprimidos”, dijo. También hablaron Vilma Ripoll, candidata a senadora por la provincia de Buenos Aires por el FIT-U, y Mónica Schlottahuer, de la Unión Ferroviaria Oeste y diputada nacional por el FIT. La campaña del FIT-U “La campaña del Frente de Izquierda-Unidad está ligada a la necesaria irrupción de la clase obrera en la escena política nacional, para quebrar los planes de ajuste y poner en marcha una salida propia, y claramente en oposición a los que nos piden que dejemos las calles, que no hagamos olas, que se levanten los paros”, dijo Romina Del Plá, candidata a vicepresidenta y diputada nacional del PO-FIT en su discurso. “La derrota de Macri -añadió- ha precipitado el desarrollo de la bancarrota nacional y esta situación ha obligado a Alberto Fernández a llevarles calma a los capitalistas, porque es la clase social para la que va a gobernar (…) Tenemos que desenmascarar este fraude y denunciar en estas tres semanas ‘las salidas’ que nos proponen, explicando que cualquier salida que no implique desconocer el pago de la deuda externa y romper con el FMI nos lleva a más hambre y a una catástrofe para los trabajadores”. Del Plá destacó la importancia de luchar por el voto al Frente de Izquierda-Unidad, ya que “no nos da lo mismo que los trabajadores se separen de los partidos patronales y coloquen su voto por la independencia política” y en la medida en que “en un Congreso donde macristas y peronistas votaron todas y cada una de las leyes de ajuste, necesitamos ampliar una bancada que sea la verdadera voz de defensa de los trabajadores, las mujeres (somos la única lista 100% verde) y la juventud”, como “una preparación para desarrollar las luchas frente a todo lo que se viene”. Y llamó a “redoblar nuestra militancia para poner en pie una verdadera alternativa al servicio de los trabajadores, que termine con el régimen del FMI y pueda abrir una perspectiva de emancipación de nuestra clase”.

10 de octubre de 2019
[Editorial] El Pacto Social en marcha

La crisis política, desatada con los resultados en las Paso, ha acelerado el descalabro económico. El dólar minorista ya pasó los 60 pesos, a pesar de la intervención repetida del Banco Central en el mercado, erosionando las comprometidas reservas. El contado con liqui, en el que operan las grandes empresas para birlar el cepo y rige, por ende, gran parte del movimiento económico que se traslada a precios, ya está en 65 pesos. La recesión industrial marca el ritmo de cierres de empresas cotidianas, y la crisis de consumo es enorme, con récords en endeudamiento familiar y una caída histórica en el consumo de leche. La salida de la bomba armada alrededor de las Leliq (que fueron a su vez el instrumento para desarmar una bomba financiera anterior, las Lebac) plantea una hiperinflación para licuar los montos a entregar o un bono coercitivo que se coloque a bancos o ahorristas, al estilo del plan Bonex de 1989. Es la previsión de un escenario de ese tipo la que está llevando a una salida creciente de los plazos fijos hacia el dólar. Un estudio reciente de la Universidad de Avellaneda muestra que si se mantuviera el ritmo de salida de los depósitos de septiembre se agotarían las reservas netas en menos de dos meses. El carácter explosivo de la crisis ha obligado a Alberto Fernández a adelantar su programa de gobierno. Es inocultable la simpatía del virtual presidente Alberto Fernández por una nueva devaluación. Pretende que sea la base para una plataforma de exportación de nuestros recursos naturales para un supuesto relanzamiento del ciclo económico. Como contraparte ha lanzado un ambicioso plan de asistencialismo, acompañado por la Iglesia, grandes monopolios y dirigentes sociales alineados para mostrar la red reforzada de contención que acompañaría el ajustazo aún mayor que se prepara contra la población trabajadora. La distribución de alimentos donados por empresas y tarjetas alimentarias no presagia una “redistribución” sino una dádiva menor a los miles de indigentes que genera la política actual y que se multiplicarán. Seduciendo al capital Varios comentaristas han remarcado que la campaña del Frente de Todos no está centrada en la conquista del voto popular, que da por ganado en una proporción importante, sino en dar garantías a los sectores concentrados del capital. Estos días vieron un intenso trajín de sus candidatos por entidades agrarias, a quienes han prometido apoyo con créditos, con beneficios impositivos (Kicillof se autocriticó por la 125) y, sobre todo, dejando sin alterar todo el esquema de agronegocios dominado de semilla a puerto privado por el capital financiero y los monopolios internacionales. Esto se combina con el entusiasmo de la UIA por el compromiso de Alberto Fernández con su paper de reforma laboral y previsional. El mayor empeño está colocado en las reuniones en Washington y Wall Street, donde se busca dar garantías del alineamiento político-militar con Estados Unidos, que reclama como condición para que se habilite un nuevo desembolso del FMI. Sergio Massa, socio de Rudolph Giuliani (abogado personal de Donald Trump) y enviado de Fernández para estos menesteres, fue categórico ante las consultas del Departamento de Estado en considerar que Venezuela era “una dictadura”. Su reivindicación de la línea negociadora del “grupo contacto” de Uruguay, México y la Unión Europea parte de condenar al gobierno de Maduro por “autoritario” y buscar su salida negociada. El compromiso asumido por su presunto canciller Felipe Solá para que Estados Unidos sea el primer país en visitar por el futuro presidente, va en el sentido del mismo alineamiento. La relación de dominación imperial en el marco de la crisis capitalista en curso ya ha mostrado rigurosamente cómo hace de políticos que se presentan como nacionales y populares instrumentos de gobiernos de ajuste y de guerra contra las masas. Basta con mirar al comandante sandinista Daniel Ortega en Nicaragua o a Lenín Moreno de Ecuador, que intenta frenar con el ejército una verdadera sublevación obrera y campesina contra el ajuste que aplica a pedido del FMI. Preparando el pacto de licuación salarial El pacto social que implica congelar paritarias y desistir de cualquier reclamo sindical está en el centro de la agenda patronal que tejen Fernández y la UIA, junto a las distintas alas de la burocracia sindical. Su asesor económico estrella, Matías Kulfas, ya descartó, en estas horas, que los seis meses propuestos alcanzaran y habló de extender el pacto por dos años para dar el marco a una reactivación empresarial. La huelga de pilotos, enfrentada al unísono por la conciliación obligatoria dictada por el gobierno macrista y la ofensiva de Alberto Fernández, fue una primer muestra de los choques con el movimiento obrero que prefiguran estas pretensiones. Todo el plan de gobierno exige una capacidad de arbitraje personal enorme de parte de un presidente que ha recibido números de votación plebiscitarios, pero que no tiene ninguna base política propia previa a la elección. El rechazo de la conducción actual de la CGT al reingreso de la CTA Yasky, promovida por Fernández, muestra un primer cortocircuito en el armado hacia el famoso pacto social. Fernández privilegia reforzar el ala moyano-kirchnerista para encabezar la CGT bajo su gobierno. Si estas tensiones terminan en la reunificación propuesta o en la enésima división de la central, lo único seguro es que los Daer y los Moyano se están disputando el favor del próximo presidente en función del reparto de cargos y el control de cajas (¡los fondos de las obras sociales!) y ninguna de las alas expresa los enormes reclamos obreros que resuenan al ritmo de la crisis nacional. Las últimas elecciones locales no dan cuenta de una asimilación a los resultados del Frente de Todos en las Paso de agosto en cada provincia. La victoria del radical Rodolfo Suárez en Mendoza y la pole position ganada por el escurridizo Gustavo Sáenz en Salta -que cultiva adrede una ubicación política ambigua entre el peronismo y el PRO- adelantan que la relación con los gobernadores no será de alineamiento automático con la próxima Casa Rosada. Que Massa apoye a Sáenz contra el candidato de los F-F, muestra las grietas internas de la coalición conservadora que han constituido. El macrismo, desahuciado y sin perspectivas de remontar el resultado nacional, se trata de reinventar con una especie de “larga marcha” bolsonarista, que mantenga movilizada a su base social, permita defender un bloque parlamentario significativo y retener el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y prevenga de mayores fugas de dirigentes hacia otras fuerzas. Esta semana, Nicolás Massot, su último jefe de bloque en el Congreso, se ha dejado ver en Nueva York junto a Sergio Massa, en una muestra más de la preparación para un esquema político pos-macrista. Como parte del operativo de polarización, y para pelear los puntos pequeños pero necesarios que se fueron en las Paso a sus escisiones por derecha encabezadas por José Luis Espert y Juan José Gómez Centurión, el macrismo en campaña está haciendo un verdadero festival de planteos derechistas. La alternativa de la izquierda y los trabajadores en las calles El enorme acto del Frente de Izquierda-Unidad en la 9 de Julio (ver página 2) ha relanzado su campaña política con el método de la movilización, justamente cuando se quiere coartar a los trabajadores de expresar sus reclamos urgentes en las calles. Allí se expresaron los reclamos de las fábricas que, como Kimberly Clark, Ansabo y tantas más, se ocupan contra los despidos. Allí se expresó la rebelión chubutense contra el robo de los salarios de los estatales. Allí estuvieron los compañeros del Polo Obrero, protagonistas de los planes de lucha que colocaron el salto del hambre en la agenda nacional. Allí se expresaron los reclamos de la mujer que los lobbys religiosos han expulsado de las campañas patronales. También los reclamos ambientales frente a los candidatos promotores de la megaminería, el glifosato y el fracking como forma de “inserción en el mundo”. Con la enorme repercusión del acto a nivel nacional e internacional, así como de los actos en paralelo en una decena de ciudades en todo el país, salimos al último tramo de campaña del FIT-U hacia las elecciones. La reafirmación de la línea de frente único, de ruptura con el FMI y de los planteos anticapitalistas, y por la independencia política de la clase obrera en las internas de Salta, le da mayor fuerza y cohesión a esta pelea, contra el sabotaje divisionista que expresa en las propias filas de la izquierda la presión de la polarización patronal. El masivo Encuentro de Mujeres y diversidades sexuales que se prepara en La Plata para este fin de semana largo será un escenario central de esta disputa política. Allí se vivirá en forma concentrada la lucha política entre quienes están sacando las conclusiones de fondo de las luchas de masas encaradas en estos años y los cantos de sirena que prometen pelear por las reivindicaciones planteadas desde un lugar en el Estado al costo de dar apoyo político a quienes vienen sosteniendo un régimen de opresión y desistir de la lucha por nuestros objetivos. En la pelea por una gran votación para el Frente de Izquierda y la defensa y ampliación de nuestras posiciones parlamentarias está contenida la pelea por reforzar un gran movimiento obrero, juvenil y de mujeres independiente del Estado en la próxima etapa, que pueda plantear, como salida a la crisis que atravesamos, un gobierno de trabajadores. La rebelión en Ecuador contra el paquete de ajuste del FMI que pretendió introducir el presidente Lenín Moreno muestra los límites que colocan los trabajadores y explotados de América Latina para que se descargue la crisis capitalista sobre sus espaldas. Se plantea a escala continental la lucha para terminar con los régimenes del FMI.

10 de octubre de 2019
600 secundaries de la Ciudad de Buenos Aires hacia el Encuentro de Mujeres y Disidencias

El 34° Encuentro Plurinacional de Mujeres y disidencias tendrá como una de sus grandes protagonistas a una “ola verde” de 600 pibxs de la Ciudad de Buenos Aires, que concurrirán con todo un plan discutido entre integrantes de diferentes centros de estudiantes en la Coordinadora de Estudiantes de Base (CEB). Fue un gran esfuerzo por parte de todxs nosotrxs organizar esta actividad, que comprendemos primordial como instancia de reagrupamiento de quienes padecimos las políticas de ajuste fondomonetarista en nuestros colegios. Es por eso que pasamos meses organizándolo, política y financieramente, mediante festivales y distintas actividades, para que ningunx compañerx se quede sin poder vivir esta experiencia de organización. Los obstáculos no terminaron aún. A pocos días de subirnos a los micros, nos hemos enterado que el sector de la Comisión Organizadora que distribuye los alojamientos (el PCR-Frente Patria Grande) nos asignó un colegio para hospedarnos que queda a nueve kilómetros de las plazas y lugares centrales donde se desarrollarán las actividades. Como la distribución de escuelas no es democrática, es importante asignar las responsabilidades correspondientes de quienes tomaron esta decisión tan injusta. Mientras sectores de la CEB, ligados al kirchnerismo, plantean adaptarse a esta falta de criterio, desde la UJS nos pusimos a trabajar inmediatamente para conseguir un cambio de escuela, para que lxs pibxs no tengamos que deambular por La Plata. Confiamos en que en las próximas horas podremos resolver esta injusta situación, para que nos cambien la escuela asignada y para que nuestra delegación pueda cumplir con cada una de las metas que se propuso -entre ellas, concretar una asamblea de secus por el aborto legal y por la educación sexual integral científica y laica. Lxs pibxs comprendemos este Encuentro de Mujeres y Disidencias como una oportunidad nueva para poner en pie la lucha por todos nuestros reclamos, hacerle frente a las consecuencias de la injerencia clerical en nuestros colegios, de la falta de educación sexual y del aborto clandestino, y de conjunto desplegar todo nuestro programa contra la reforma antieducativa de Horacio Rodríguez Larreta, que avanza con la complicidad legislativa del Frente de Todos. No queremos ser moldeadxs para ser mano de obra barata de empresas amigas de los gobiernos de turno, no queremos la degradación de nuestra formación. Asamblea por el #AbortoLegal con secus de todo el país Para el domingo 13, a las 12 horas en Plaza San Martín, convocamos desde la CEB a todas las estudiantes que estarán en el Encuentro a hacer una gran asamblea por el aborto legal, donde votaremos medidas concretas para conquistar este derecho. A su turno, la gran marea de secundarixs va a estar en los talleres temáticos que son de interés de nuestra delegación, participaremos de la marcha contra los travesticidios, concurriremos a la peña en el Estadio único y, por supuesto, a la marcha central del domingo a la tarde. En conclusión, este fin de semana apunta a ser una instancia de organización que pueda dotarnos de herramientas y resoluciones para continuar la lucha por nuestros reclamos más sentidos. Lxs secundarixs sabemos muy bien para qué vamos: por la aplicación de una ESI laica, científica y respetuosa de las diversidades sexuales, por el desmantelamiento de las redes de trata, por protocolos en contra de la violencia de género y por aborto legal seguro y gratuito.

10 de octubre de 2019
Un Encuentro de Mujeres y Disidencias con enormes desafíos

Este fin de semana largo la ciudad de La Plata recibirá a cientos de miles de mujeres de todos los rincones del país que mostrarán, una vez más, la enorme potencia de nuestra movilización. La masiva concurrencia será en sí misma un hecho político, luego de un año en que todos los partidos del régimen volcaron sus esfuerzos en tratar de detener la organización y lucha de las mujeres. Más que nunca, a ganar las calles El operativo para que abandonemos las calles está liderado por el Frente de Todos, que se prepara para gobernar de la mano del FMI. El pacto social que nos reclama es para que no luchemos contra el colonialismo y la miseria. Los pilares de este “pacto social” son nuestros más probados enemigos: la burocracia sindical -que dejó pasar la liquidación de nuestros derechos, los despidos y la precarización laboral- y las iglesias, a quienes Alberto Fernández acaba de convocar a “trabajar contra el hambre” en vistas a reforzar la contención social para hacer pasar una mayor ofensiva contra el salario y contra el derecho al trabajo. Cambiemos también busca el favor de las iglesias para que ayuden a transitar el fin de su gobierno, predicando la resignación mientras se agrava el plan de guerra de los capitalistas. Mientras Alberto Fernández hace un guiño a las iglesias proponiendo una “despenalización” trucha en oposición al aborto legal, Macri redobla la apuesta repitiendo ante cada oportunidad que está “a favor de las dos vidas”. Tras cuatro años de gobierno de Cambiemos sin dar respuesta a ninguna de nuestras demandas, profundizando el vaciamiento de los ya precarios dispositivos de atención a las víctimas de violencia y su tercerización en manos de ONGs amigas, Macri lanza ahora un programa para modificar el abordaje judicial en los casos de violencia de género, que no sólo llega tarde para un gobierno que se va, sino también como recurso para atacar la violencia con una medida que sólo atiende el tratamiento de las denuncias cuando lo peor ya sucedió. Según las estadísticas oficiales, entre 2008 y 2017 perdieron su vida 2.677 mujeres, víctimas de femicidios, y otras 259 personas, víctimas de ataques machistas. Para prevenir esta barbarie: nada. Lo mismo vale para el proyecto de modificación del Código Penal enviado a un Congreso que hace meses el gobierno tiene paralizado. La trampa de la despenalización Tras la frustración del aborto legal en el Senado, los partidos del régimen nos dijeron que esperemos al nuevo Congreso en 2020, para luego colonizar todas sus listas con candidatos celestes. Bajo ese condicionamiento, la propuesta de Alberto Fernández de avanzar con una “despenalización” sólo busca descomprimir sin ir al choque con sus aliados clericales. El futuro presidente anunció esta “estrategia” el día previo a reunirse con la cúpula del Episcopado católico para discutir su plan de gobierno con las iglesias, que son el principal bloqueo a la educación sexual y el aborto legal. Las mujeres que van presas por aborto o las niñas que son condenadas a una maternidad forzada en este país, lo hacen a pesar de contar con causales que las habilitan a interrumpir un embarazo desde hace casi 100 años en el Código Penal. La despenalización no termina con la clandestinidad porque no garantiza el derecho a un aborto seguro en un hospital. Este Encuentro debe servir para un pronunciamiento masivo de la marea verde en favor de la continuidad de la lucha por la legalización y la separación de las iglesias del Estado. El editorial en el diario La Nación del obispo platense “Tucho” Fernández, aliado de los Fernández y hombre de Bergoglio, en la que llama a los feligreses católicos a no confrontar con las mujeres del Encuentro, pretende disimular su rabiosa militancia contra las causas por las que nos organizamos. Fue el propio "Tucho" Fernández y su séquito de curas villeros los que desfilaron por el Congreso para comparar a las mujeres que abortan con los represores de la dictadura (“aborto = desaparición forzada de personas”) -¡en nombre de una institución que bendijo a los Videla y Massera en tiempo real! Un Encuentro de lucha, no de campaña del PJ En el Encuentro estarán presentes las compañeras del movimiento piquetero que luchan tenazmente contra el hambre, la miseria y la desocupación. Las docentes y estatales de Chubut que protagonizan una verdadera pueblada por el salario. La juventud que fue motor de la marea verde, por la ESI y por el aborto legal, y que realizará una gran asamblea a cielo abierto para pronunciarse por la continuidad de esta lucha. Las trabajadoras que se organizan contra los cierres de fábrica junto a sus compañeros, y adelantan la tarea que debemos reforzar para frenar las reformas antilaboral y jubilatoria que reclama el FMI. Las compañeras travestis, trans y del movimiento de disidencias. Las que se organizan contra la depredación ambiental. Familiares de víctimas del gatillo fácil, la prepotencia y la impunidad policial, y luchadoras contra todas las formas de violencia que seguimos reclamando por Ni Una Menos, denunciando al Estado responsable. Todas estas luchas son la expresión antagónica a la barbarie que promueve la clase social que nos gobierna con Macri y lo seguirá haciendo con Alberto Fernández, con el sello del FMI. Por eso, las agrupaciones que dirigen el Encuentro -una alianza entre las distintas alas del Frente de Todos (PJ, Patria Grande, PCR y el kirchnerismo)- operan para evitar su convergencia, regimientan los debates, abren las puertas a las iglesias en los talleres y se oponen a que el Encuentro sea resolutivo. Lejos de eso, las mujeres que nos reuniremos en La Plata debemos superar todo tipo de maniobras y debatir un plan de acción en defensa de las mujeres, para derrotar al FMI, separar a las iglesias del Estado, conquistar el aborto legal y cada una de las demandas pendientes. A una semana de las elecciones, las compañeras del Plenario de Trabajadoras y el Partido Obrero –con Romina Del Plá y Vanina Biasi a la cabeza de nuestra delegación- batallaremos asimismo por la conquista de un voto de lucha y de independencia política de las mujeres, que sólo tiene expresión en las listas del Frente de Izquierda-Unidad. Vamos a este Encuentro de mujeres y disidencias a propiciar un reagrupamiento de las mujeres que luchamos con un programa de lucha y de independencia política contra el Estado capitalista y todos sus agentes.

10 de octubre de 2019
La lucha de Kimberly Clark estará presente
Corresponsal

La papelera Kirmberly Clark se encuentra ocupada por sus trabajadores ante el anuncio de su cierre y despido de 200 trabajadores. Frente a la brutal realidad no sólo los trabajadores se organizaron sino también sus familias, conformando una poderosa Comisión de Mujeres que toma iniciativas para sostener el acampe, concurre a diferentes ámbitos para juntar plata para el fondo de huelga y difunde el conflicto. De esta forma, las comisiones de mujeres de los conflictos obreros colocan a las compañeras en el camino de unir a la familia obrera en el compañerismo y la lucha, una característica que distingue a la unidad de la familia en el sometimiento que impulsan el Estado y sus instituciones. Entrevistamos a compañeras que participarán del 34° Encuentro de Mujeres y disidencias -¿Se están organizando para ir a La Plata al 34° Encuentro de Mujeres? Verónica D.: Sí, es así, nos estamos preparando desde la Comisión de Mujeres, ya somos diez compañeras que nos estamos organizando para ir a este Encuentro y visibilizar esta situación que se está viviendo en Kimberly Clark y para ser parte de este Encuentro Nacional de Mujeres. - ¿Por qué decidieron ir? Susana L.: Decidimos ir por lo que estamos pasando en nuestras familias, para dar el apoyo a nuestros maridos acá de Kirmberly y aparte para vivir la experiencia, porque, personalmente, nunca fui. Y porque me dijeron varias veces que estaba bueno y yo quiero ir a vivir la experiencia que debe ser positiva para mí como mujer. Uno de los objetivos es difundir el conflicto y juntar fondos para una lucha que se viene larga. Justo estábamos hablando sobre cómo fue la experiencia en el acto del FIT-Unidad en la 9 de Julio, al que concurrieron varias compañeras de la Comisión. María B.: Sí, fue mi primer acto, para mí fue emocionante y me marcó, me recontra-marcó. Ese día vine feliz, colmada de alegría por ver a la gente, la solidaridad, pero a la vez uno se pone a ver lo mal que juzgaba antes, viendo que ahí mismo había gente que tiene mucho menos que yo y que venía y se acercaba y nos decía “Fuerza compañeras” y te daban una moneda, te daban un billete, te abrazaban, te convidaban un mate o nos preguntaban cómo fue, cómo estás, fue muy impactante. Y subir al escenario y ver tanta gente apoyando la lucha de tu familia y de tus compañeros, es algo impagable. Ese día vine colmada de alegría y al otro día caí en la realidad de lo que estoy viviendo y en todos los prejuicios que yo tenía hacia la gente sin conocerlas. Ahora voy a ir por primera vez al Encuentro de Mujeres y es seguro que ahí nuevamente voy a poder ver la solidaridad hacia quienes estamos en lucha contra los despidos y los cierres de las fábricas.

10 de octubre de 2019
Las mujeres piqueteras de todo el país vamos al Encuentro de Mujeres en La Plata

Desde las barriadas obreras de todo el país, empezamos a organizar el viaje al Encuentro de Mujeres y Disidencias, impulsando todo tipo de actividades financieras y políticas, charlas, debates, asambleas que se fueron sucediendo en el último mes para organizar a las delegaciones que desarrollarán en La Plata una enorme presencia y lucha política. Traemos la experiencia y conclusiones de los acampes que fueron los que pusieron en la agenda nacional el problema del hambre en la Argentina sin dar tregua a ningún gobierno ajustador. La delegación del Polo Obrero está compuesta por compañeras que dan la pelea diariamente contra el flagelo de la violencia que el Estado ejerce sobre nuestras condiciones de vida. Es así que estarán presentes las compañeras de Neuquén, que vienen de arrancarle al gobierno reivindicaciones en Zapala, donde estuvieron semanas cortando la ruta, desafiando el clima y obteniendo victorias reivindicativas para un pueblo que fue violentamente golpeado por la desocupación. Desde la provincia de Misiones estarán presentes compañeras de Eldorado, trabajadoras de las huertas sociales que las sostienen a pulmón y las cocineras de los comedores que en el interior de la provincia son un pilar para las familias. Las cordobesas del Polo Obrero vienen de impulsar la lucha en el interior, contra las fumigaciones con glifosato, que envenena y afecta la salud reproductiva de las mujeres; trabajadoras domésticas que están impulsando para esta semana una movilización en el centro de Córdoba y compañeras trans organizadas en los barrios que pusieron en pie la Agrupación 1969, y han tomado los casos de travesticidios en la provincia. Desde Tucumán arribará una gran delegación de trabajadoras del citrus y cosechadoras del arándano, manos precarizadas que están en el trabajo temporario de la cosecha en la que grandes patronales pagan ingresos miserables por jornadas de doce horas de trabajo. De la Capital y el Gran Buenos Aires viajarán nuestras cocineras de los comedores populares, trabajadoras precarizadas de las cuadrillas municipales que estuvieron en la Legislatura porteña presentando un proyecto de ley por el pase a planta. Las delegaciones del conurbano y del resto de las provincias traen consigo madres de víctimas de gatillo fácil, familiares de casos de trata, compañeras víctimas de violencia de género, comisiones de mujeres contra la impunidad. La delegación del Polo Obrero en su conjunto trae un enorme caudal de luchas que expondrán en cada taller y asamblea callejera de La Plata la necesidad de continuar la pelea contra el ajuste al que nos someten los gobiernos nacionales y provinciales de la mano del FMI, y seguir en la línea del frente único independiente de cualquier tregua o pacto social para conquistar todas nuestras reivindicaciones.

10 de octubre de 2019
El Chubutazo necesita una salida de los trabajadores y la izquierda

El Chubutazo ingresó en su doceava semana de huelga. Los docentes y estatales de la provincia continúan exigiendo al gobierno del albertista Mariano Arcioni el pago de su salario en tiempo y forma, la aplicación completa de la cláusula gatillo, el funcionamiento de la obra social y un plan de obras para una infraestructura escolar colapsada. Alberto Fernández ha roto su silencio sobre Chubut para decir que la situación es responsabilidad de la “herencia” del ex gobernador Das Neves, que hay que apoyar a Arcioni y poner orden en Chubut. La solidaridad con el ajustador Arcioni pinta de cuerpo entero la alianza entre Fernández y los gobernadores del PJ. Esperar la Navidad El operativo “esperemos hasta diciembre que llega Alberto”, implica el sostenimiento del cuestionado poder de Arcioni. Se trata de un rescate montado por el PJ-kirchnerismo, que choca de frente con la aguerrida lucha de docentes, estatales, judiciales y viales, conducida por direcciones sindicales (la Mesa de Unidad Sindical) que no tienen una perspectiva clara de independencia política para desarrollar la lucha a fondo. Están tironeados entre el seguidismo a la sociedad Arcioni-Fernández, que supone tregua y contención en pos del relevo electoral, y el impulso de un profundo movimiento de lucha, impulsado por una vanguardia que no baja los brazos y cuestiona estos límites. En este sentido se coloca el 2° plenario provincial de delegados de Atech, que ratificó la continuidad de la lucha, que en el caso de la seccional sur de Comodoro Rivadavia, implicó una vuelta a “las rutas del petróleo”, custodiadas por centenares de efectivos militares que no estuvieron en la zona liberada del 4 de septiembre cuando la patota del burócrata Avila rompió los piquetes. Se destaca la enorme lucha de los trabajadores viales del Sitravich que, con piquetes, cortaron durante horas todos los accesos a la capital Rawson, reclamando además al gobierno la renuncia del presidente de Vialidad Provincial, Nicolás Cittadini. En el sector Salud se cuenta, por ejemplo, el pedido de trabajadores del Hospital Regional de Comodoro, que mocionaron una asamblea provincial de ATE con delegados de base de todos los hospitales de Chubut. El movimiento estudiantil protagoniza tomas de establecimientos educativos, con espacios de organización cada vez más amplios. La necesidad de una mayor coordinación de los sectores de lucha, mediante un Congreso de delegados de base de todos los sindicatos de la provincia, es una consecuencia lógica del conflicto, bloqueada por el carácter burocrático de sus direcciones. Si bien el fuerte operativo mediático oficialista busca estigmatizar a los docentes, que efectivamente son la punta de lanza del choque contra Arcioni, la crisis y los potenciales sectores en lucha se extienden: en la pesca, las cámaras empresarias amenazan con suspensiones masivas producto de la baja demanda de langostino y las retenciones a la exportación y en el sector aeronáutico cobra fuerza la posibilidad del cierre de la aerolínea Andes producto de una deuda de 280 millones de pesos por parte del gobierno provincial. Además, están el paro de los metalúrgicos de Aluar por despidos producto de la solidaridad con los docentes y estatales en lucha; los despidos y suspensiones en el sector petrolero que dependen del fino equilibrio entre el precio internacional del barril, que está en caída, y el devenir del congelamiento de naftas; la burocracia de Luz y Fuerza ha renunciado a su cláusula gatillo, en el marco de una potencial crisis de las cooperativas de servicio (por ende sueldos) con la mayorista CAMMESA, y ofrendándole a Arcioni un anticipo del Pacto Social albertista. Por una salida de los trabajadores a la crisis provincial La campaña electoral del Partido Obrero y el Frente de Izquierda-Unidad en Chubut debe tener como función potenciar el Chubutazo en curso y sus luchas, impulsar el “Fuera Arcioni”, ya que su gobierno es incompatible con las reivindicaciones más inmediatas de los trabajadores, y a la vez entablar un debate programático con los y las trabajadoras que han optado en las Paso, tanto por Macri-Pichetto como por los Fernández. Porque Chubut ha demostrado muy gráficamente, en un carácter anticipatorio de la crisis nacional, que la única grieta existente es entre la clase obrera y los que gobiernan para los capitalistas. Vamos por la defensa de los salarios, jubilaciones, coberturas médicas y de todos los reclamos de infraestructura. Anulación de los tarifazos y nacionalización de los recursos estratégicos; disponer el cobro directo de las regalías petroleras (que hoy se depositan en un fideicomiso para destinarlos al pago de la deuda) y un impuesto progresivo a las grandes empresas; elección de una comisión independiente, formada por los sindicatos y los sectores en lucha, para abrir los libros de la administración pública, suspender el pago de la fraudulenta “petrodeuda” e investigar todos sus negociados; el no a la megaminería contaminante. La lucha de Chubut demanda un programa obrero y socialista.

10 de octubre de 2019
Ocupación de Kimberly Clark: los trabajadores tienen un plan productivo por la reapertura
Corresponsal

La lucha de los papeleros de Kimberly Clark está cumpliendo dos semanas. Se va instalando a nivel nacional a fuerza de sus acciones de lucha. En la última audiencia, los trabajadores han dado cátedra frente representantes patronales y funcionarios del gobierno sobre cómo se llegó al anuncio de cierre y qué hay que hacer para reabrir la planta de Bernal. La Comisión Interna llevó a la audiencia el plan productivo para la reapertura de Kimberly Clark elaborado y resuelto en asamblea de fábrica, el cual quedó asentado en el acta. Los puntos colocados a los que adhirió la Federación papelera y el Sindicato, no sin una fuerte presión de los trabajadores, son los siguientes: rechazo del Procedimiento Preventivo de Crisis y la propuesta de la empresa de cerrar la planta; exigencia de que se declare Kimberly Clark en situación de recuperación productiva conforme la Ley 24.013 abriendo una mesa de negociación durante la cual la empresa no puede despedir y debe garantizar salarios; y que el Estado haga uso de sus herramientas para la reapertura de la fábrica y exija a la patronal que abone los salarios mientras dure el conflicto. Los trabajadores denunciaron además que la multinacional aduce una crisis cuando en realidad desarrolló todo el último tiempo una política comercial errada, con productos de alto costo en góndola que derivaron en una fuerte caída de las ventas, y proponen un nuevo esquema comercial. El plan parte de la defensa de todos los puestos de trabajo y del convenio colectivo. Una escuela de lucha Ante delegaciones solidarias de trabajadores ocupados y desocupados anunciaron una agenda de lucha para derrotar el cierre de la fábrica y defender los 209 puestos de trabajo. En su intervención, los miembros de la Interna rescataron que están atravesando una escuela de lucha contra el ajuste de las patronales, retomando la tradición histórica de las luchas obreras. A pesar de las presiones de la empresa, casi la totalidad de los empleados rechazó firmar retiros voluntarios, lo que muestra una firmeza en el colectivo obrero para continuar la lucha por volver a trabajar. Los papeleros anunciaron que van a “intensificar las medidas de acción” y detallaron un plan de lucha y de campaña. El miércoles se realizó una movilización al municipio de Quilmes y luego una radio abierta en el centro de la ciudad, en la que dirigieron un pedido de apoyo a la comunidad para rodear de solidaridad el conflicto, en particular a todos los desocupados que se encuentran luchando, a los metalúrgicos de Eitar que vienen hace meses en conflicto, a los papeleros de Ansabo que también enfrentan el cierre de la planta. El viernes 11, a las 6:30 horas, se concentrarán para cortar el Puente Pueyrredón en Avellaneda. También están concretando reuniones con candidatos y parlamentarios para que se pronuncien por esta lucha, y sobre el plan productivo para reabrir la fábrica. Con esta agenda, los papeleros continúan esta heroica lucha. La Comisión de Mujeres, clave en el sostenimiento del conflicto, se prepara para asistir movilizada al Encuentro en La Plata para difundir esta pelea y recolectar nuevos apoyos. La ocupación de Kimberly Clark sigue firme.

10 de octubre de 2019
Nuestro balance de las Paso en Salta

Las elecciones Paso provinciales han tenido un resultado contradictorio a las nacionales, dándole el triunfo a Gustavo Sáenz, aliado de Macri, con casi el 43%, 10 puntos por encima del Frente de Todos que encabezará Sergio “Oso” Leavy. Es la segunda derrota de Alberto Fernández en menos de una semana, luego de la elección mendocina. Fernández apoyó explícitamente a Leavy. El terrateniente y bolsonarista Alfredo Olmedo, que obtuvo el 19,40%, quedó tercero a 20 puntos de Saénz y 10 del Frente de Todos. Olmedo hizo su campaña diferenciándose tanto de Macri como de Fernández. El FIT-U obtuvo un 3,6% de los votos. Vale aclarar que Sáenz hizo una campaña buscando despegarse de Macri, y hasta llevó de candidato a vice a Antonio Marocco, quien armó en Salta el partido de Alberto Fernández. Los afiches en el interior provincial de su fórmula llevaban la figura de Fernández. El gabinete del gobernador Juan Manuel Urtubey casi por unanimidad apoyó la candidatura de Saénz en el último tramo de la campaña y hasta parece que el aparato estatal estuvo a disposición del actual intendente salteño. Como se ve el casi seguro próximo presidente de la Argentina va a tener que gobernar llegando a acuerdos con gobernadores que no serán todos de alineamiento automático con un cada vez mayor peso de los sectores derechistas del propio PJ-kirchnerismo. La agenda común de los tres candidatos es un ajuste capitalista que comienza por la reducción de personal en el Estado. En campaña, Leavy elogió la política de Urtubey de no reemplazar a los que se jubilan, que ha desmantelado muchos servicios estatales. Ese mismo ajuste lo hizo Sáenz en la municipalidad de la capital, ni hablar del negrero Olmedo, impulsor de la devaluación en favor de los grandes patrones del campo. La interna del FIT Con el 49% de los votos la lista Unidad, que encabezó Pablo López junto a Gabriela Cerrano, obtuvo un contundente triunfo en la interna del FIT-U. La lista rupturista de Jorge Altamira obtuvo un 29% y la del MST un 21% de los votos. Nuestro eje estuvo siempre en la lucha contra los candidatos del régimen. La delimitación con la lista de Altamira fue por referencia al mejor modo de llevar adelante esta disputa contra los candidatos capitalistas. Opusimos los candidatos del FIT a los candidatos del régimen de la pobreza. En función de esa disputa presentamos un programa de conjunto, una salida obrera para la provincia, formulado en los términos de una propuesta electoral que es, a la vez, una guía de intervención en la lucha de clases. Destacamos el mérito de nuestros candidatos en su trayectoria inclaudicable en defensa de los trabajadores, en asociación a grandes batallas contra el régimen oligárquico en las que se fue forjando el Partido Obrero en la provincia. La reconstrucción del Partido Obrero ha dado un paso al frente en estas Paso. La lista “Política Obrera” (Altamira) La lista de los rupturistas fue derrotada con mucha amplitud. Le sacamos más de 20 puntos en la elección general para la gobernación. En la capital, Cristina Foffani superaba por más de 22 puntos a la lista divisionista para diputado provincial; para intendente Claudio Del Plá le sacaba 31 puntos de ventaja, y para concejales, Jorgelina Franco sacaba más del doble. Sus resultados fueron aún más magros en el interior donde no competían con la lista Unidad para las categorías municipales o parlamentarias. De los 23 departamentos de la provincia ganaron sólo en uno (Orán) por 8 puntos. Allí no pasaron el piso para concejales, perdiendo la única concejalía que teníamos en el interior. Y no pasaron las Paso en la mayoría de los municipios en los que presentaron lista. La campaña de la lista Política Obrera fue dirigida de principio a fin por Altamira. Comenzó por la “indicación” de que Violeta Gil debía ser la candidata a gobernadora, desconociendo una resolución de todos los salteños antes de la ruptura. Su digitación de los candidatos pretendía ser una gran vidriera para su política faccional. Tener el control de una lista local luego de haber protagonizado la ruptura del PO era la gran oportunidad para Altamira y su grupo de mostrar el potencial de las recetas que repite todos los días, podían ser una “salvación” para la izquierda, que iría a un derrumbe por no escuchar su orientación. La campaña de su lista, sin embargo, no tuvo eje en “la Asamblea Constituyente” ni “la huelga general”, la consigna fue “El Partido Obrero con nueva fuerza”. Una campaña estrictamente internista, replicando los planteos de “renovación” que el PTS dirigió contra él (y el PO) en la interna de 2015. Eligieron los mismos argumentos con los que desde hace tiempo la burguesía local busca descalificar a los dirigentes del Partido Obrero para colocarlos en el fango de la política burguesa. La supuesta política “revolucionaria y pura” no ha sido tal. Mostró su fea cara faccional y sin principios. La “bendición” de Altamira y su orientación en la campaña no han dado lugar a un triunfo de la izquierda, sino que han protagonizado un verdadero derrumbe, incluso en los marcos de una elección general limitada. Hablan en su balance de que las elecciones confirman “nuestra caracterización sobre el desplome del FIT-U a nivel nacional se vio confirmada, así como el fracaso de su adaptación electoralista y al parlamentarismo”, como siempre sin probar nada. Pero no explican el porqué de que los peores resultados los cosechó su lista, y sobre todo donde no tenían competencia de ninguna de las otras dos listas. No explican por qué, ahora que pudieron dar su política a una campaña, no hay registro de ningún avance positivo. Es evidente que la militancia, el activismo y el electorado de izquierda han rechazado mayoritariamente la política dañina e internista del grupo de Altamira. Los desafíos Ahora vamos a dos grandes desafíos. En primer lugar, a dar la gran batalla por el voto al FIT-U en su fórmula presidencial y los candidatos locales para separar a la clase obrera del régimen del FMI y denunciar el papel antiobrero de la fórmula Fernández- Fernández que dará continuidad a las políticas de ajuste del FMI. En segundo lugar, tenemos la gran tarea de que la lista del FIT-U que quedó conformada en estas Paso provinciales salga con toda energía a batallar contra el régimen oligárquico de la pobreza y la desocupación en una elección que quedará más simplificada por la menor cantidad de listas que intervendrán y donde una de las tareas es defender las conquistas parlamentarias para dar también una gran batalla en el Parlamento, que reforzará sin dudas las luchas que daremos en las calles.

10 de octubre de 2019
Por la absolución de Arakaki, Ponce y Ruiz

Le han puesto fecha de inicio al juicio contra César Arakaki, Dimas Ponce, Daniel Ruiz y un militante de la UOM Quilmes, quienes participaron de la movilización masiva de 300.000 personas, que se concentró el 18 de diciembre de 2017, frente al Congreso de la Nación contra la consumación del robo de 100.000 millones de pesos a los jubilados, mediante una reforma previsional reaccionaria. Esos miles de trabajadores se encontraron con un operativo represivo que, por decisión del gobierno, tenía el objetivo de dispersar a la fuerza la movilización. Durante más de dos horas los manifestantes defendieron su derecho a movilizarse, contra una agresión policial inusitada. Esa misma noche, cuando todavía se votaba esta confiscación en el Congreso, proliferaron cacelorazos en todo el país para rechazar la represión, mostrando que el pueblo argentino respaldaba a quienes se movilizaron. Pero la respuesta del Estado no tardó en llegar, buscando amedrentar a los luchadores. Era inadmisible para el gobierno que miles de trabajadores desafíen las medidas de ajuste, desoyendo a la burocracia de los sindicatos, y resistan la represión policial. Así es que fueron procesados los compañeros, además de otros once que aún no irán a juicio porque no se ha cerrado la etapa de instrucción. Esta causa contra los luchadores tuvo su nacimiento desde los medios de comunicación. Empezó con la demonización de Sebastián Romero, el militante del PSTU que fue filmado con un mortero casero, y siguió con el llamado de Eduardo Feinman a detener a otros militantes del Partido Obrero como César Arakaki, utilizando una foto de su Facebook en la que porta con un arma cuando la imagen pertenecía a una película en la que actuó. Luego, y tras las bravuconadas de Bullrich, rápidamente llegaron las órdenes de detención y los militantes del PO Arakaki y Ponce permanecieron más de veinte días privados de su libertad, hasta que fueron liberados en medio de una fuerte campaña de agitación y movilización. Ocho meses después fue detenido Daniel Ruiz, otro militante del PSTU, cuya imputación fue aún más difusa y la negación a excarcelarlo evidenció que era tomado como un rehén de la Justicia ante la incomparecencia de Romero, por pertenecer a la misma organización. Ahora, tras varias movilizaciones y hasta una huelga de hambre, un fallo de la Sala I de la Cámara Federal de Casación resolvió su liberación. Los cargos de la causa están bajo el tinte ideológico del fiscal Germán Moldes, quien calificó a los imputados de “fieras antisociales” por su “desprecio al marco normativo” y atribuyéndoles la pertenencia a una supuesta “milicia” cuya finalidad habría sido “impedir el normal funcionamiento de uno de los poderes del Estado”. Contra este engendro reaccionario vamos a una gran campaña por la absolución de los compañeros. ¡Vivan los luchadores contra la reforma previsional! Absolución de Arakaki, Ponce, Ruiz y todos los compañeros. ¡Abajo el ajuste y la represión!

10 de octubre de 2019
Ecuador se subleva contra las políticas de ajuste del FMI

Ecuador vive desde la semana pasada un extraordinario proceso de movilizaciones contra el paquetazo de ajuste lanzado por el presidente Lenín Moreno. El recorte de subsidios en los combustibles desató protestas y un paro de transportistas que fue respondido por el gobierno con la declaración del estado de excepción, el despliegue de las Fuerzas Armadas y la detención de dirigentes sociales. Pese a la represión, las protestas se incrementaron. Aunque los transportistas levantaron su medida de fuerza, las comunidades indígenas nucleadas en la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie) arribaron masivamente a Quito desde todos los rincones del país, donde planeaban instalar una asamblea popular el día 9. En el interior, las aguerridas movilizaciones incluyeron la retención de vehículos y soldados de las Fuerzas Armadas, así como tomas de municipios y empresas. En algunos sitios, inclusive, efectivos de las fuerzas se plegaron a los manifestantes, como ocurrió en levantamientos previos (el país tiene un historial de gobiernos caídos bajo la movilización popular a fines de los ’90 y comienzos de este siglo). En Quito, fue ocupada durante algunas horas la Asamblea Nacional. El 9 hubo un paro general convocado por el Frente Unitario de Trabajadores, que nuclea a las centrales sindicales, en reclamo de la derogación del paquetazo y el retiro de reformas antilaborales. La supresión de los subsidios en los combustibles forma parte de un compromiso del gobierno con el Fondo Monetario Internacional para reducir el déficit fiscal. Para que cuadren los números, incluso, no se descarta que el gobierno avance en un plan de privatizaciones. En febrero de este año, Ecuador suscribió un acuerdo por más de 10 mil millones de dólares con el FMI y el Banco Mundial. A cambio del préstamo, estos organismos exigen una reducción del déficit y el avance en las llamadas “reformas estructurales” (laboral y jubilatoria). Ecuador ha sufrido un vertiginoso aumento de la deuda pública en los últimos años. El gobierno del ex presidente Rafael Correa recurrió a China como su principal prestamista, a cambio del petróleo. Los chinos realizaron también grandes inversiones en el país. Si bien Lenín Moreno no ha renunciado a esta fuente de financiamiento (el año pasado tomó un préstamo con Beijing por 900 millones de dólares), parece más proclive a cambiar de collar. El plan de guerra contra las masas del gobierno de Lenín Moreno va a la par de una política de subordinación al imperialismo en política exterior. Los dos datos más sobresalientes son la expulsión de Julian Assange de la embajada en Londres y el alineamiento con la cruzada golpista de Trump contra Venezuela. El levantamiento popular ecuatoriano ha despertado el pánico en la clase dominante. En cadena nacional, el presidente anunció el traslado del gobierno a Guayaquil hasta que amainen las protestas. Y denunció un plan destituyente de Correa y el presidente venezolano Nicolás Maduro. Los titulares de bloque de los principales partidos de la Asamblea Nacional (el oficialista Alianza País, la derechista Creo y el Partido Social Cristiano, entre otros) emitieron un comunicado que llama a “restablecer el estado de derecho” y respalda el estado de excepción. El Movimiento Revolución Ciudadana, la fuerza del ex presidente Rafael Correa, se negó a firmar el comunicado y respalda públicamente las protestas. Su línea es la de elecciones adelantadas, en las que se ofrece otra vez como candidato. El de Correa es un planteo oportunista, toda vez que su gobierno se caracterizó por la represión de las comunidades indígenas y el disciplinamiento del movimiento obrero, al punto que le quitó la personería gremial al sindicato de maestros. Pero sobre todo, es un intento de desviar el levantamiento hacia una normalización política protagonizada por él mismo. Por todo esto, la Conaie salió a desmarcarse públicamente de Correa en un texto difundido por las redes sociales. El planteo de la Conaie es el retiro del paquetazo y el reclamo de que se vaya el FMI de América Latina. Sin embargo, no tiene un planteo de poder (en las últimas elecciones acompañó la candidatura centroizquierdista del general “Paco” Moncayo en primera vuelta y en el ballotage, incluso, algunos de sus referentes llamaron a votar por el banquero Guillermo Lasso para frenar la “dictadura” de Correa). Correa, recordemos, había ungido en esa elección a Lenín Moreno como su delfín, en los mismos tiempos en que Cristina respaldaba la candidatura presidencial de Daniel Scioli. Como se ve, los “nac & pop” pavimentan el camino de los peores ajustadores. El levantamiento ecuatoriano muestra el carácter incendiario de las políticas de ajuste del FMI. Es necesario desarrollar la movilización en apoyo al pueblo ecuatoriano. El FIT-U se moviliza a la embajada ecuatoriana en Buenos Aires este viernes. Planteamos la derogación del estado de sitio, la libertad de todos los detenidos, el retiro del paquetazo, fuera Lenín Moreno y el FMI. Por un congreso de trabajadores y campesinos para que la clase obrera se transforme en una alternativa de poder.

10 de octubre de 2019
El apoyo internacional al Frente de Izquierda-Unidad
Redacción

La Declaración Internacional en apoyo al Frente de Izquierda-Unidad, consensuada por sus cuatro partidos integrantes, ha recogido en pocos días numerosos pronunciamientos. Fue suscripta por organizaciones como el Partido Revolucionario de los Trabajadores de Turquía (DIP), el Grupo Vilcapaza y el comité editorial de la revista La Abeja de Perú, compañeras de la Agrupación clasista de Mujeres Revolución o Barbarie (Bolivia), corrientes internas del PSOL de Brasil y del NPA de Francia, así como por Lucha Obrera (Lutte Ouvrière), Socialist Core y el Central Ohio Revolutionary Socialists (Estados Unidos), entre muchísimas otras. A su vez, lo firman figuras como José Bodas, secretario general de la FUTPV (Federación Unitaria de Trabajadores Petroleros de Venezuela), Alex Callinicos (Gran Bretaña), Louis Proyect (del consejo editorial de la revista Counterpunch de Estados Unidos), etc. La Candidatura de Unidad Popular (CUP) de Cataluña envió, por su parte, un texto de apoyo al FIT-U a fines de septiembre (un contraste con Podemos, que apoya la fórmula Fernández-Fernández). El pronunciamiento en apoyo al FIT-U, que en el plano nacional denuncia las políticas de ajuste del macrismo, los gobernadores y el FMI, y rechaza el “pacto social” de disciplinamiento del movimiento obrero que preparan Alberto Fernández, las patronales y la burocracia, caracteriza que “transitadas casi dos décadas de este nuevo milenio, la situación internacional está atravesada por la crisis del sistema capitalista imperialista, mostrando su decadencia tanto en los países imperialistas como en los semicoloniales y coloniales”. Denuncia que “el sistema capitalista para superar su crisis y aumentar las ganancias de las grandes multinacionales, ataca los derechos de la clase trabajadora y democráticos, agita masacres étnicas y religiosas e intervenciones armadas, con guerras imperialistas y de opresión nacional”. Y puntualiza que “hoy, a más de diez años de aquella crisis [de 2007-2008], los capitalistas nos están llevando aceleradamente hacia una nueva catástrofe”. Es decir, señala las tendencias a la bancarrota capitalista, al mismo tiempo que recoge la respuesta de las masas ante el ajuste. “La Primavera Arabe, levantamientos como los de Argelia y Sudán, la irrupción de los "chalecos amarillos" en Francia, y más recientemente las movilizaciones masivas en Puerto Rico que tiraron al gobierno de Roselló, son síntomas de que en el próximo período las batallas de la lucha de clases se expandirán y serán más duras”, dice la declaración. Incluye una delimitación explícita de los frentes de colaboración de clases a los que se ha integrado la izquierda a nivel internacional. “Syriza prometió un gobierno anti-austeridad y terminó siendo el aplicador serial de los planes de la troika, y por eso mismo terminó abriendo el camino para el retorno de la derecha. Y Podemos en el Estado Español negocia su participación en el gobierno con el PSOE. El fracaso de estas fuerzas centroizquierdistas, se enmarca en el fracaso más general de los Estados integrantes de la Unión Europea en dar una salida progresiva a las masas trabajadoras del viejo continente. Por esto, cobra una renovada actualidad la pelea estratégica por la unidad socialista de Europa”, contrapone. También critica a los nacionalismos latinoamericanos. “Tampoco resultaron ser una salida para los trabajadores los gobiernos latinoamericanos como el mal llamado ‘socialismo del siglo 21’ con Chávez/Maduro, ni los de Lula/Dilma, los Kirchner, Evo Morales y Correa quienes mostraron su impotencia para poner en pie una unidad latinoamericana, emancipar a los países del subcontinente del yugo imperialista y desarrollar las fuerzas productivas de sus respectivos países”. “En oposición a la política de colaboración de clases que promueven -señala el documento- reivindicamos la lucha de la clase obrera contra el capital y sus estados y la pelea por la unidad socialista de América Latina. Por eso, más que nunca es necesario fortalecer una alternativa de izquierda, anticapitalista, obrera y socialista que luche por la independencia política de la clase trabajadora, por la unidad de todos los explotados y oprimidos del continente y del mundo en lucha contra el capital, y por gobiernos de trabajadores”. Todo esto marca una clara contraposición en el plano internacional entre el FIT y los frentes de colaboración de clases. Los compañeros del DIP desenvuelven una idea similar en un texto de apoyo al FIT-U que enviaron el 3/10. “Argentina, de hecho, es quizás el único país del mundo donde la llamada ‘oposición radical’ al dominio incuestionable del capital no aboga por un proyecto abiertamente reformista, sino que se declara revolucionaria, a diferencia de muchos casos, desde los traidores de Syriza hasta los renegados de la Demócratas Socialistas de Estados Unidos. Cualesquiera que sean nuestras diferencias sobre muchos temas, naturales en la tradición histórica del socialismo revolucionario, apoyamos el esfuerzo del FIT-U por lograr la independencia política de clase del proletariado argentino, que es el único camino para superar el sufrimiento infligido a las masas trabajadoras de todos los países, porque es la única forma de llegar a un poder obrero real, funcional y efectivo”. Llamamos a las organizaciones de izquierda y los luchadores de todos los países a apoyar el pronunciamiento en apoyo al FIT-U y a sus candidatos para las elecciones del 27 de octubre.