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Prensa Obrera N° 1567

3 de octubre de 2019 · 12 notas

Notas de este número

3 de octubre de 2019
Salta: Vamos con la lista Unidad del Frente de Izquierda y el Partido Obrero
Corresponsal

Los anuncios del Indec han confirmado lo que el Partido Obrero viene denunciando en la campaña electoral. Salta asiste a una verdadera catástrofe social como resultado de un régimen oligárquico que ha endeudado la provincia y descargado la crisis sobre los trabajadores. Las cifras de pobreza, del orden de 41,8%, han colocado a nuestra provincia entre las más pobres del país, el trabajo precario afecta a la mitad de los trabajadores salteños y los altos índices de desocupación son el retrato de una provincia devastada por la clase capitalista. La situación es incluso más grave ya que sólo se conocen los datos referidos al primer semestre, sin contemplar los efectos de la devaluación producida días después de las Paso. Luego de doce años de gobierno, el gobernador Juan Manuel Urtubey deja la provincia al borde del abismo. Su colaboración con el ajuste de Macri y el FMI retrata el fracaso de un régimen que debe ser removido para terminar con las penurias de la clase trabajadora. La campaña del Partido Obrero y de la lista Unidad ha tenido como norte la necesidad de que la clase obrera de la provincia intervenga en función de una salida propia, para que la crisis la paguen los capitalistas y no los trabajadores. Mientras los candidatos capitalistas buscan obviar su responsabilidad en la crisis, el PO ha desenmascarado su papel y presentado un programa de gobierno, que es una verdadera guía de acción para nuestra intervención en las calles y en el Parlamento. Frente a los altos índices de pobreza, planteamos un impuesto extraordinario al Banco Macro, a los grandes terratenientes y grupos económicos que se beneficiaron con la especulación y la devaluación. Para universalizar la asistencia alimentaria y realizar un plan de obras públicas que cree puestos de trabajo de inmediato y resuelva además el déficit de vivienda. Continuismo Las encuestas que han circulado presentan la disputa de la gobernación entre Gustavo Sáenz (PRO) y el candidato del Frente de Todos, el “Oso” Leavy. Sáenz, quien ha sido vice de Sergio Massa, para luego pasarse al campo del macrismo, ha tratado de despegarse de Macri luego de su derrota en las Paso. Como intendente de la ciudad ha sido el garante de los negociados con las empresas contratistas, incluso en el caso de la Fueguina, que contamina los barrios del sudeste de Salta. Es también uno de los responsables de que la ciudad de Salta esté sumergida en la pobreza y la precarización. La campaña del Frente de Todos se ha derechizado con el correr de los días. Detrás de la interna que disputan Leavy y Miguel Isa se encuentra reciclado todo el aparato político de Urtubey. Leavy lleva como vice al hasta hace poco ministro de Hacienda de la provincia. Isa, por su parte, es el vice gobernador de Urtubey. El conjunto de los intendentes que han gobernado durante su mandato se han volcado al candidato de los Fernández. Las declaraciones de Leavy han anticipado el programa de ajuste de su posible gobierno. Para Leavy, hay que revisar las plantas permanentes del Estado, enfatizando su apoyo a las jubilaciones compulsivas promovidas por Urtubey. Una verdadera declaración de guerra contra los trabajadores estatales. El derechista Alfredo Olmedo, defensor de la devaluación que beneficia a los terratenientes y exportadores, pretende explotar una suerte de candidatura anti-sistema. Sin embargo, ha brindado su apoyo a toda la política de ajuste y de entrega del macrismo con quien conformaba un interbloque en la Cámara de Diputados. Olmedo es defensor a ultranza de los desmontes, enemigo de los derechos de las mujeres y la juventud, representa la versión argentina del fascista Jair Bolsonaro. En defensa de los trabajadores siempre La lista Unidad es la única lista unitaria de las que disputan la interna del Frente de Izquierda. La encabezan destacados luchadores de la provincia, que defienden incondicionalmente cada una de las luchas de nuestro pueblo. Representa la defensa del Frente de Izquierda y del PO como un canal de independencia de clase contra las distintas variantes capitalistas, en especial de las que pretenden presentarse como opositoras, para seguir con los dictados del FMI, como es el caso del peronismo. Culminamos una intensa y exitosa campaña militante. Nuestra intervención en los lugares de trabajo, especialmente estatales y docentes, sobre la juventud universitaria y terciaria, sobre los barrios populares de Salta, permitió el desarrollo de un programa socialista para la provincia. La campaña estuvo íntimamente ligada a la organización y a las luchas de la provincia contra el hambre y la miseria, contra la depredación ambiental, contra el gatillo fácil y la represión, así como por los derechos del movimiento de la mujer. Las visitas de Romina Del Plá, Néstor Pitrola y Vanina Biasi han servido para acercar nuevos compañeros al partido. El balance de la campaña coloca al Partido Obrero de Salta frente al desafió de conformar nuevos núcleos partidarios en la provincia. Lamentable campaña contra el Partido Obrero El papel jugado por el grupo de Jorge Altamira en Salta debiera llamar la atención de todos los luchadores. Su campaña estuvo enfocada en atacar pura y exclusivamente al Partido Obrero y a sus constructores históricos. Han dedicado su participación en los medios a denunciar a quienes construyeron el PO en plena dictadura, quienes fueron organizadores del movimiento piquetero del norte salteño en 2001, quienes fueron detenidos y perseguidos judicialmente por su intervención en la rebelión popular, o quienes enfrentaron el intento de desafuero por organizar, siendo parlamentarios, la movilización de las masas contra el Estado. El ataque a Claudio Del Plá, a Gabriela Cerrano, Pablo López o Cristina Foffani es el ataque a la construcción histórica del PO en la provincia. Todo esto en nombre de la “nueva fuerza” del Partido Obrero, llegando al desbarranque de reivindicar en sus propios materiales ser una lista plagada de universitarios. Un abandono completo del carácter de clase que debe tener un partido obrero. Su rechazo a presentar un programa transicional para la provincia revela la renuncia, del grupo de Altamira, a la organización de los trabajadores, al reclutamiento, a la conformación de un partido de combate, todo en nombre de las “consignas de poder” que fueron olvidadas para ser reemplazadas por una campaña democratizante en nombre de la “renovación” . Han intentado copiar el planteo con el que Nicolás Del Caño derrotó al propio Altamira. También han tenido que apelar a la mentira para justificar su maniobra rupturista. Según Altamira, Violeta Gil fue designada como candidata por sus propios compañeros, mientras que nuestros compañeros se autodesignaron. Nada más alejado de la verdad. El último plenario del Partido Obrero de Salta, en junio, designó por unanimidad, incluso con el voto favorable de los rupturistas, a Pablo López, Claudio del Plá, Cristina Foffani y Jorgelina Franco como candidatos. Luego, en ocasión de una visita de Altamira a Salta, fue Altamira quien proclamó en los medios a Violeta Gil como candidata, despreciando las resoluciones de las bases partidarias. Una vez más, Altamira miente. La posición de este grupo de presentar una lista divisionista no debiera extrañar. Altamira se declara enemigo de la política, los métodos y el programa del Frente de Izquierda. Una aseveración esclarecedora al servicio de un seguidismo al nacionalismo burgués, que se niega a enfrentar. El 6, vamos con la Lista Unidad Los desafíos de clase trabajadora para lo que se viene son enormes. El Partido Obrero apuesta a defender la unidad de la clase obrera y de la izquierda para derrotar la masacre social del FMI que hoy lleva adelante Macri y que en el futuro quedará en manos de Fernández. El voto por la lista Unidad refuerza la intervención de los trabajadores en la crisis para batallar por su propia salida que no es otra que la de un gobierno de los trabajadores.

3 de octubre de 2019
[Editorial] La pobreza escala al ritmo de la deuda

La pobreza pegó un gran salto en sólo doce meses. Con casi 16 millones de personas, tres millones más que un año atrás, los jóvenes son las principales víctimas. Pero la situación es más grave porque se trata de la foto del primer semestre de 2019. No refleja el impacto de la devaluación que estalló después de las Paso. Se estima que a fin de año estará en el 40% de la población. La causa principal de este agravamiento se debe a la desvalorización de los salarios, jubilaciones, planes sociales, AUH y a los despidos. Los ingresos de los trabajadores tuvieron un incremento muy por debajo de la inflación. La pobreza no sólo se nutre de los nuevos desocupados, subocupados, sino de una legión mayor de asalariados. La oposición, que salió a condenar al macrismo por este naufragio, oculta su responsabilidad en esta situación. Asistimos a un verdadero cogobierno estos años. Las más de 100 leyes antiobreras que se sancionaron no hubieran podido prosperar si no hubiera sido por el voto de los bloques de la oposición. El auge de la pobreza en el interior es superior, en muchos casos, a la media nacional. Los gobernadores pejotistas fueron socios del ajuste e incluso fueron más lejos que el gobierno nacional. Ajuste a la “uruguaya” Si algo han puesto en evidencia estos índices de pobreza es la incompatibilidad entre el sometimiento al FMI y las necesidades populares más apremiantes. El rescate del FMI a la banca y los fondos de inversión no evitó un nuevo default, pero terminó haciendo estragos en los bolsillos de los trabajadores. La deuda resulta una hipoteca insoportable e impagable, lo cual no ha sido un impedimento para que Alberto Fernández haya vuelto a reiterar su disposición y voluntad de honrar los compromisos de la misma. El ganador de las Paso adelantó que se inclina por una renegociación de la deuda “a la uruguaya”. Matías Kulfas, que suena como el futuro ministro de Economía de Fernández, descartó, a su turno, un default unilateral y subrayó la necesidad de un acuerdo sensato y consensuado con los acreedores. ¿Qué es la salida “a la uruguaya”? En mayo de 2003, Uruguay, bajo el gobierno de Jorge Batlle, logró la reestructuración “amistosa” del 40 por ciento de su deuda externa e interna, cuyo total tenía un volumen prácticamente equivalente a un año de su Producto Bruto. Esa renegociación significó una postergación de cinco años en el pago del capital que vencía, pero, mientras, se seguían pagando regularmente los intereses. El acuerdo se considera “amistoso” porque los acreedores (el 95%) acordaron voluntariamente. Pero para el pueblo uruguayo no tuvo nada de amistoso, ya que la condición que pusieron es que el país tendría que alcanzar un superávit cercano al 4% del PBI -o sea, un ajuste descomunal. Los salarios estatales se congelaron durante varios años e incluso como no fue suficiente, llegó a haber reducciones del 10% sobre el salario nominal. De entrada, hubo una megadevaluación del 80 por ciento. El dólar pasó de 18 a 32 pesos. La confiscación llegó al bolsillo de los asalariados, tanto públicos como privados, mientras tenían lugar podas en el gasto social, en educación, salud y en materia jubilatoria. Esta propuesta ha despertado el entusiasmo de algunos fondos de inversión. Se dice, incluso, que Alberto Fernández habría terminado de elaborar la propuesta en consulta con varios de ellos. El entusiasmo se explica, pues dichos fondos tienen colocadas sumas importantes en títulos y pretenden salir indemnes con las inversiones que realizaron. Pero hay voces, en el propio mundo financiero y empresario, que ponen en duda que esto sea suficiente para que las cuentas cierren. Uno de los cuestionamientos principales proviene del propio FMI, que señala que con ese esquema se coloca en tela de juicio la capacidad de la Argentina de devolverle sus desembolsos. Los funcionarios del Fondo abogan por una quita. En el caso ucraniano, una de las renegociaciones más recientes, el FMI intervino activamente en un acuerdo que incluyó una poda del 20% del capital. Pero incluso en este caso, estaríamos ante un rescate de la deuda y un negocio fabuloso para fondos buitre, si tenemos presente que, en la actualidad, los títulos argentinos se cotizan al 45 o 50% de su valor nominal. Una renegociación sin quitas está asentada más sobre una expresión de deseos que en la realidad. Aunque se postergaran los vencimientos de capital, si se suman los intereses que se pagan al sector privado y a los organismos multilaterales, requeriría pagar 11.000 millones de dólares de servicios de la deuda el año que viene y los siguientes. El país, sin embargo, tampoco dispondría de las divisas provenientes de sectores clave para hacer frente a los compromisos de la deuda. La apuesta del albertismo es fomentar fuertemente las exportaciones, montado sobre tres ejes: Vaca Muerta, el campo y la megaminería. En el caso de Vaca Muerta, a través de su asesor económico Guillermo Nielsen, Fernández ya definió su política: lo primero que haría sería una reducción de impuestos (lo que confirma que el superávit fiscal no se lograría con mayores tributos al capital sin con un ajuste sobre los trabajadores) pero, además, los pulpos petroleros que actúan en Vaca Muerta constituirán un fideicomiso en Nueva York, donde las empresas podrán depositar los dólares que les ingresen por las exportaciones que superen los índices actuales -o sea que les garantizan la fuga indiscriminada de capitales. Un modelo similar podría terminar de implementarse para el sector minero. En el caso de los exportadores agrícolas, rige la obligación de liquidar las divisas, pero las cerealeras vienen reteniendo los dólares. Por otra parte, la lluvia de exportaciones y la eficacia de los planes devaluatorios son más que inciertas. Las tres devaluaciones últimas no repusieron la competitividad capitalista sino que acentuaron el descalabro económico. La situación actual es diferente a la que atravesó Néstor Kirchner al comienzo de su mandato, que empalmó con una onda ascendente de la economía mundial. Ahora, enfrentamos un escenario de guerra comercial y monetaria y un ciclo de devaluaciones competitivas, en un marco de desaceleración económica y en perspectiva a una nueva recesión mundial. Pacto Social y reunificación de la CGT La “salida a la uruguaya”, como se ve, está pedaleando en el aire. Lo único que queda firme es el ataque a las masas y sus condiciones de vida. Los elogios de Kicillof y Fernández al modelo portugués o a la renegociación uruguaya indican su perspectiva de promover una caída drástica del salario, una mayor precarización laboral y la liquidación del régimen previsional. La función del pacto social que se viene enhebrando es hacer pasar este paquete antiobrero, que apunta a un congelamiento de precios y salarios mediante la suspensión de paritarias. El control de precios termina siendo una impostura, pues arranca recién luego de otorgar libertad a los capitales para remarcar sus productos. La reunificación de la CGT que se está cocinando, está al servicio de este operativo. Hay tratativas febriles, que abarcan a todas las alas de la burocracia sindical, incluido el moyanismo y el kirchnerismo. La integración, en una dirección común con los “gordos”, del gremio camionero y el bancario viene siendo fogoneada por Fernández, pues la presencia de estos sectores es imprescindible para el éxito del encadenamiento del movimiento obrero al pacto social. Gran parte de la burocracia está demasiado quemada para garantizar la eficacia de los mecanismos de contención. A este tren se ha subido también la CTA. Yasky anunció su voluntad de integrarse a la CGT. La CTA terminará yendo al pie de la burocracia tradicional. El anuncio es la culminación de un proceso de crisis y divisiones sucesivas. Este final pone en evidencia el fracaso de la centroizquierda y del progresismo en acabar con el “sindicalismo empresarial” mediante una central alternativa. La CTA ha terminado prisionera de sus ataduras a la política burguesa, cuya injerencia está en la base de cada una de sus escisiones. Una vez más ha quedado claro que la estructuración de una nueva dirección pasa por la expulsión de la burocracia de los sindicatos y es inseparable de la independencia política de los trabajadores y los métodos del clasismo. Este dique de contención ya se viene ensayando ahora. Al llamado a abandonar las calles de Fernández se suma ahora su reclamo de que se levante la huelga de los pilotos aeronáuticos, que no tienen paritaria hace un año. En esta misma línea se ubican las imputaciones penales a “Chiquito” Belliboni y Oscar Kuperman, así como el pedido de cárcel para Nicolás Del Caño y Néstor Pitrola por parte de Hebe de Bonafini. Preparan la persecución a los sectores combativos y la represión de la protesta social. Esta política, en la que convergen oficialismo y oposición, muestra el verdadero contenido de la “unidad nacional” en torno del pacto social que se está urdiendo. Un sector de Cambiemos, encabezado por el radicalismo y que tiene como aliados y socios a Larreta y Vidal, prepara el posmacrismo y empieza a tantear un pacto de gobernabilidad con la casi segura presidencia pejotista. Tenemos que explicar a los trabajadores que mientras Alberto Fernández llama a la inmovilidad al movimiento obrero ocupado y desocupado, no le ha planteado a la UIA, con quien se volvió a reunir, que deje de cerrar fábricas o de remarcar precios. Romper con el FMI Está a la vista que sin romper con el FMI, no se puede revertir la pobreza. En oposición a las salidas capitalistas en danza, el Partido Obrero y el Frente de Izquierda plantean medidas urgentes como la reapertura de las paritarias y los programas sociales y su duplicación, la prohibición de los despidos, el aumento salarial y de las jubilaciones de emergencia, la ocupación y continuidad de toda empresa que cierra. Y una reorganización económica, que parta de la ruptura con el FMI, dejar de usar los recursos nacionales para pagar una deuda usuraria que sólo financió la fuga de capitales, nacionalizar la banca y los recursos estratégicos, para que la crisis no la siga pagando el pueblo sino los que la generaron. A la tregua y pacto social que cuenta con el concurso de la burocracia sindical, le oponemos la deliberación y la acción independiente de las bases. El Chubutazo, el acampe y movilización del movimiento piquetero, la ocupación de la papelera Kimberly Clark en defensa de su fuente de trabajo, de los obreros de Ansabo y Eitar, el paro aeronáutico, la lucha del Sutna por la reapertura de las paritarias, los paros que vienen protagonizando los Suteba combativos y Conadu Histórica ponen de relieve el potencial de lucha que anida en la filas de los trabajadores. Llamamos a impulsar un congreso de delegados con mandato de bases de todos los trabajadores ocupados y desocupados para votar un plan de lucha y un programa obrero de salida a la crisis. En este contexto, la campaña electoral del FIT-U cobra especial relevancia: es un punto de apoyo para reforzar esta perspectiva, contribuir a una irrupción de los trabajadores y abrir paso a una salida propia de la clase obrera frente a la crisis nacional mediante un gobierno de trabajadores.

3 de octubre de 2019
Balance de las elecciones mendocinas

El radical Rodolfo Suárez se impuso en las elecciones mendocinas con un 49,88% frente al 34,96% de la camporista Anabel Sagasti. Las dos fuerzas suman el 85%, confirmando la polarización a la derecha que caracterizamos. José Luis Ramón, de Protectora, y el FIT repiten los resultados de las Paso. La elección estuvo dominada por las fuerzas patronales. Ha sido un triunfo del candidato más sólido del capital en la provincia, que logró despegarse tempranamente del lastre macrista. Al mismo tiempo, explotó el descalabro del último gobierno kirchnerista. El ex gobernador Francisco Pérez terminó su mandato al borde de no pagar los salarios. “No queremos volver al populismo”, fueron las palabras del gobernador electo para festejar el triunfo. Alfredo Cornejo se adelantó y despegó las elecciones provinciales, al mismo tiempo que apareció criticando la política de tarifazos energéticos de Macri. Con esta posición, Alfredo Cornejo se despegó de Macri antes de que lo arrastre en su caída. El PJ oficial, que fue vencido en las Paso por la camporista Sagasti, tiene un largo historial de colaboración con Cambiemos en la provincia. Los intendentes peronistas fueron garantes del ajuste. Pusieron sus legisladores a disposición del oficialismo para aprobar la toma de deuda y los presupuestos de ajuste. Esta colaboración también se manifestó en la votación del misógino Juez Valerio, como ministro de la Corte de Justicia. Los intendentes, oficialistas y opositores son quienes más lejos han ido en el ajuste fiscal. Los salarios de los municipales rondan los 14 mil pesos, superando apenas la línea de indigencia, y abundan las tercerizaciones. Ha habido un corte de boleta en varios distritos, combinando un voto a los intendentes del PJ y a Suárez de gobernador a expensas de Sagasti. El movimiento obrero El gobierno de Alfredo Cornejo se valió de la orientación de contención de las luchas bajo el santo y seña kirchnerista de “Hay 2019” para cooptar a un sector importante de la burocracia sindical más rancia al sostenimiento directo de su gobierno. Valen como ejemplos el Sindicato Unido de Petroleros del Estado (Supe), que garantizó la paz social en la estratégica destilería de Luján de Cuyo; Comercio, que colocó a su secretario general como diputado; Ampros (Fesprosa), que puso media comisión directiva como funcionarios en hospitales. Pero también fueron colaboracionistas las direcciones sindicales centro-izquierdistas, como el caso de judiciales. La directiva de ATE se partió, entre quienes resistieron la colaboración (Raquel Blas y Tribuna Estatal) y Roberto Macho, quien firmó todos los acuerdos a la baja, sin ningún tipo de resistencia. Los estatales perdieron cerca del 50% del poder adquisitivo de su salario en cuatro años. El antiburocrático Sindicato Unitario de Trabajadores de la Educación (Sute) firmó un acuerdo a la baja en diciembre de 2018, es decir sin docentes en las escuelas, contra la posición de Tribuna Docente. El kichnerismo/peronismo en el gremio controla 13 de las 18 seccionales, pero no movió un dedo para enfrentar el acuerdo. Mientras decían rechazarlo, por lo bajo aceptaba. Sebastián Henríquez, el secretario general, integró el 21-F en Mendoza, en un desgajamiento por derecha de Poder Popular, opuesto a los sectores que integran el FIT-U. Sólo los agrupamientos ligados a la CSC del PO desarrollaron una férrea lucha contra la cooptación y la tregua. La CTA Autónoma, dirigida por Raquel Blas, protagonizó la primera movilización contra la reforma laboral y previsional en agosto de 2017 y mantuvo esa línea de acción impulsando asambleas de delegados y activistas. Impulsamos la lucha de los municipales de Guaymallén, enfrentamos los despidos entre los estatales nacionales y en Dinaf (minoridad). Luchamos por la reincorporación de Marcelo Castillo en Alco Tupungato, por conquistas aisladas en judiciales y docentes. En un cuadro de contención general, el movimiento obrero fue a las urnas. Nuestra lucha en las grandes organizaciones obreras significó la maduración de una vanguardia clasista que pelea por desplazar las direcciones sindicales burocráticas y de entrega bajo las banderas del clasismo y el gobierno obrero. Lo que se viene Rodolfo Suárez pretende ampliar la matriz productiva, mediante el fracking, en la zona de Vaca Muerta de Mendoza y habilitar la megaminería. La necesidad de nuevos recursos para enfrentar la abultada deuda provincial y la caída de la recaudación fiscal mete presión. Buscará profundizar la política de precarización laboral, iniciada con la aprobación de la ley “Uber”. Otro aspecto es el reforzamiento del aparato represivo como forma de garantizar los negocios ilegales y el disciplinamiento de los sectores más humildes. Esta política, en los límites provinciales, ha demostrado resultados negativos. El nuevo gobernador deberá gobernar con un 38% de mendocinos en la pobreza, una desocupación que orilla los dos dígitos, salarios de miseria y un fuerte desplazamiento del trabajo bajo convenio a la precarización. El relativo condicionamiento de la Corte de Justicia, la mayoría legislativa propia y el holgado triunfo no significan que el futuro gobierno mendocino tenga las condiciones para avanzar en su programa, mucho menos en resolver los problemas de la provincia. Mendoza está atada a los vaivenes de la economía nacional, siempre bajo el monitoreo del gran capital y el FMI. Este es un aspecto central, pues la mayoría de la deuda mendocina está atada al dólar, su respaldo son los fondos de coparticipación federal en pesos. El radicalismo está tanteando un pacto de gobernabilidad con la casi segura presidencia de los Fernández, en la comprensión de que hacer frente a la quiebra nacional y las condiciones del FMI requiere acuerdos de estados. Se preparan para una ofensiva contra la clase obrera. Frente de izquierda El FIT cosechó un registro electoral levemente menor a las Paso provinciales (3,67 a 3,3% de votos válidos y 3,9 a 3,41% de los votos positivos). Con estos registros no conseguimos renovar las posiciones parlamentarias que poníamos en juego. El FIT significa un punto de referencia independiente de los trabajadores y la izquierda, pero contiene en su interior tendencias claramente diferenciadas. El Frente de Izquierda enfrentó el proceso electoral con dos estrategias. El PTS, que ocupó las candidaturas centrales, se concentró, estrictamente, en el desarrollo de publicidad electoral para preservar el espacio electoral del FIT. El PO buscó romper la tregua, modificando la situación política mediante la intervención de los trabajadores y que esto tuviera su expresión en las urnas. Esto se expresó crudamente en las tácticas sindicales en Sute y la lucha del movimiento piquetero, donde los compañeros del PTS jugaron un rol de seguidismo o acompañamiento a variantes filo K. El PO se esforzó por desarrollar una movilización política sobre un programa de carácter transicional. Un esfuerzo político por modificar la situación mediante la intervención del movimiento obrero y los explotados. Esta batalla deja un saldo político importante, desde el punto de vista de nuestros objetivos estratégicos. La campaña peronista logró instalar la idea de que disputaban la provincia como consecuencia de los resultados de las Paso nacionales, donde triunfaron. Esto también fue una presión contra nuestra votación. El peronismo lanzó un ataque contra el FIT, rechazando su presentación independiente y exigiéndole que se subordine al Frente de Todos y su programa patronal. Se trata de los esfuerzos por anular a la izquierda como fuerza política autónoma y tener el campo libre para cumplir con las exigencias del gran capital. Redoblaremos nuestra lucha por que la crisis la paguen los capitalistas, por una salida de la izquierda y los trabajadores, por separar a los trabajadores del nacionalismo burgués. El Partido Obrero va a un balance público con los centenares de compañeras y compañeros que participaron de la campaña, mediante asambleas, charlas y plenarios. Vamos a un balance de cara al pueblo trabajador de Mendoza para preparar el escenario que se aproxima.

3 de octubre de 2019
Crisis política en Estados Unidos: avanza el pedido de juicio político a Trump

La crisis política en Estados Unidos ha dado un nuevo salto. El intento bonapartista de Donald Trump ha estado condicionado desde un primer momento: por la crisis capitalista mundial, la división de la burguesía norteamericana ante la política de guerra comercial que ha promovido y por su capacidad para imponer los términos de su ofensiva sobre la población de Estados Unidos y los pueblos del mundo. Su mandato presidencial llega a su último año en una impasse marcadísima en todos los frentes que ha abierto y se instala la tendencia a una recesión en los propios Estados Unidos. Luego de incontables crisis de gabinete, investigaciones y escándalos, el Ucraniagate ha detonado un terremoto político de escala mayor, decidiendo a la oposición demócrata a promover un juicio político (“impeachment”) con un impacto político nacional e internacional enorme. El escándalo se origina en la difusión del contenido de un llamado de Trump a Volodimir Zelensky, el presidente ucraniano, durante el cual éste realiza un indisimulable apriete para que se impulse en la Justicia local un proceso judicial por corrupción contra Hunter Biden, hijo de Joe Biden, ex vice de Obama y uno de los contrincantes en la primaria demócrata para enfrentar a Trump en 2020. Está documentado que Trump había suspendido una entrega de 400 millones de dólares de ayuda militar a Ucrania votadas por el Congreso norteamericano y había cancelado la presencia de su vice, Mike Pence en la asunción de Zelensky, como parte de la presión para impulsar el proceso judicial. Cuando el ucraniano le reclama la entrega de dinero, Trump le pide “el favor” (que impulse la causa). La denuncia fue hecha por un anónimo agente de la CIA asignado a la Casa Blanca. Las figuras penales que le pueden caber a Trump en la investigación que se ha abierto en la cámara baja son recibir apoyo electoral de un extranjero, soborno, extorsión y obstrucción de justicia. La investigación incluye a todo su entorno y línea sucesoria. Pence, luego de encaminado el acuerdo con Zelensky, había viajado nuevamente a Ucrania en el último mes. El fiscal general William Barr es señalado en la transcripción del llamado como la persona para negociar los detalles del asunto con los ucranianos, junto a Rudolph Giuliani, el ex intendente “tolerancia cero” de Nueva York que oficia de abogado personal de Trump. El origen de las denuncias es el aparato de espionaje. La política internacional errática de Trump y sus compromisos con Rusia han significado choques con el ejército y los servicios de inteligencia. La retirada militar de Siria marcó la renuncia del jefe del Pentágono, Jim Mattis, en diciembre del año pasado. Un inspector general de la inteligencia yanqui aprobó la denuncia anónima, y Joseph Maguire, un director nacional de Inteligencia con apenas cuatro días de actuación luego de las renuncias de sus antecesores, declaró en el Congreso entender que la denuncia era genuina. Las especulaciones anteriores sobre un juicio político a Trump descartaban que el Senado de mayoría republicana, que actúa de cámara enjuiciadora, lo exoneraría. Sin embargo, la flagrancia de esta crisis ya ha llevado a varios republicanos a abrirse del apoyo cerrado al presidente. Las encuestas de estos días vienen marcando el crecimiento del apoyo a la destitución a Trump, incluso entre votantes republicanos. Impasse El malestar con Trump de su propia clase social es el resultado de una larga serie de derrotas y, al mismo tiempo, de una impasse prolongada del imperialismo yanqui que expresa un agotamiento general del régimen político imperante y su sistema bipartidista. La guerra comercial contra China no ha logrado victorias efectivas. La economía interna va hacia una nueva recesión y muchas grandes empresas trinan por la pérdida de mercados gracias al proteccionismo de Trump. Los anuncios de ofensivas sobre Irán y Corea del Norte dieron lugar a sendos recules. Los puntos de apoyo yanquis en Medio Oriente están condicionados, con una dificultad prolongada de Benjamin Netanyahu para lograr conformar gobierno en Israel, la defección ya hace varios años de la Turquía de Erdogan de su alineamiento con la Otan en favor de acuerdos con Rusia e Irán, y ahora con la crisis de la dinastía reinante en Arabia Saudita, que tiene cada vez mayores complicaciones en su ofensiva contra Yemen a pesar del enorme apoyo militar y político de Trump. La intentona golpista en Venezuela ha refluido a pesar de la catástrofe social y económica que se desarrolla allí gracias al bloqueo que han impulsado. La política bonapartista de Trump ha constituido un intento de darle salida al descrédito de un régimen político de conjunto, cuyo carácter antipopular y decadente es inocultable. El Partido Demócrata sufrió una crisis para garantizar que la impopular militarista Hillary Clinton se imponga al autodenominado socialista Bernie Sanders en 2016 y vio una proliferación de “Bernies” en las elecciones parlamentarias de medio término. El lugar de Estados Unidos en el centro de la crisis mundial somete a su régimen político a una erosión violenta. Un proceso de investigación y una crisis prolongada difícilmente puedan evitar que ambos bandos salgan manchados, como sucedió en Brasil con el proceso promovido contra Dilma Rousseff y Lula. Ucrania, que rompió con el control de Moscú en la llamada “revolución naranja” para dar lugar al establecimiento de una avanzada de la Otan en disputa con Rusia, se ha transformado en la Meca de negocios del aparato de Estado yanqui, como se ha conocido en los medios internacionales con este escándalo. Biden efectivamente colocó a su hijo como efectivo de una petrolera ucraniana radicada en Chipre con denuncias de corrupción, colectando honorarios por unos 850 mil dólares. Bajo la administración Obama se desarrollaron intereses empresarios con el manto imperial del tipo de los que la Halliburton del otrora vice Dick Cheney realizó en la Irak ocupada bajo el mando de George W. Bush. El cuestionamiento de los demócratas no es a la actuación despótica sobre Ucrania, sólo a que esta potestad se usara en función de los intereses “particulares” de Trump en la venidera contienda electoral. La explotación de la defensa de la “seguridad nacional” es el terreno elegido para la ofensiva porque muestra la convicción demócrata de sostener el militarismo y la dominación imperial de Estados Unidos, por encima de cualquier choque interno. Sanders, al banco El momento del lanzamiento del juicio político también merece ser analizado. Por un lado, se actuó para prevenir la ofensiva judicial y mediática contra el precandidato Biden. Pero también, Nancy Pelosi (presidenta de la Cámara de Representantes) le ha sacado una bandera a la izquierda de su partido que viene reclamando que avance el “impeachment”. El centro del Partido Demócrata ha hecho grandes avances para aislar a Sanders cooptando las banderas en las que ha apoyado su corriente interna. Grupos como Democratic Socialists of America, que ha pasado de unos cinco mil a sesenta mil militantes en estos años, han canalizado hacia este partido del régimen un proceso de radicalización militante de amplios sectores, en particular de la juventud. Las huelgas docentes o de General Motors muestran una realidad que coloca en guardia a la burguesía, que no quiere aceptar el avance de dirigentes como Sanders que hagan discursos, por más que éstos puedan ser para la tribuna, sobre el socialismo o la lucha de clases. Una candidata “progresista” impulsada por el establishment del partido, Elizabeth Warren, ha declarado su apoyo al Green New Deal y la universalización del seguro médico, los ejes de Sanders. Warren se disputa ahora la cabeza de la interna demócrata con Biden, con Sanders tercero cómodo en todas las encuestas. Varias organizaciones que apoyaron en 2016 a Sanders se han volcado a Warren. El trámite judicial contra Trump en el Congreso pretende canalizar la tensión social creciente mediante el Parlamento, mientras se prepara un relevo político que goce de la confianza de la clase capitalista. La vía para derrotar al régimen de opresión no está en el lobby parlamentario, sino en la movilización independiente de los trabajadores. Requiere, sobre todo, de una alternativa política revolucionaria de los trabajadores, completamente separada del régimen bipartidista del Estado imperial yanqui.

3 de octubre de 2019
La pobreza de la mano del FMI
Redacción

Según el Indec, en el primer semestre del año tres millones más de trabajadores cayeron bajo el nivel de la pobreza. Aunque los quince millones de pobres son una enormidad, son una foto del pasado. No reflejan la enorme devaluación de agosto. El empobrecimiento masivo ha escalado al compás de la deuda y los pactos con el FMI. Alberto Fernández, sin embargo, viene reiterando su voluntad de honrar los compromisos con los acreedores. AF ha prometido, incluso, una salida amigable sin quitas. Pero una renegociación con podas no asegura poder hacer frente a los vencimientos. La deuda se ha transformado en una hipoteca intolerable e impagable. Una vez más se pretende hacer pagar los platos rotos al pueblo. El virtual presidente se reunió en estas horas con la Unión Industrial Argentina. Los empresarios festejaron la agenda que propone, de ajuste, flexibilización de los convenios y reforma previsional. Le dieron la bienvenida en especial al pacto social que viene cocinando con el aval del PJ y de la burocracia sindical, que parte del congelamiento de paritarias. Pero las nuevas privaciones y sacrificios no van a evitar el default. Asistimos a un salto de la crisis capitalista mundial. Está en marcha una recesión internacional. Es imposible revertir la pobreza sin romper con el FMI y colocar el ahorro nacional al servicio de las necesidades populares. Es decir, reorganizar al país partiendo de la defensa del salario y el trabajo, y cortar el saqueo nacional. El Frente de Izquierda-Unidad es la única fuerza política que enarbola estas banderas. El voto en favor del FIT-U y la ampliación de sus bancadas es un objetivo muy importante. Son un punto de apoyo fundamental para reforzar las luchas actuales. Lo serán para las que vienen contra el pacto social antiobrero y para abrir paso a una salida propia de la clase obrera al descalabro nacional. Llamamos a participar e impulsar la concurrencia al acto del Obelisco y a los actos programados en todo el país.

3 de octubre de 2019
Los trabajadores reclamaron el paro nacional papelero
Redacción

Los trabajadores papeleros de la planta de Kimberly-Clark (KC) en Bernal se movilizaron el martes 1°, junto a sus familias, a las oficinas de la multinacional en Puerto Madero, para reclamar contra el cierre de la fábrica y para que se retome la producción con todo el personal y en las mismas condiciones. Los obreros se movilizaron luego a la Secretaría de Trabajo, donde comenzaba una audiencia a las 16 horas. En el acto frente a la cartera, Walter Relañez, miembro de la comisión interna de KC, señaló que en el expediente de la audiencia fue citada solamente la Federación del Papel, siendo omitidos tanto el Sindicato Papelero de Bernal (que les corresponde jurisdiccionalmente) como la comisión interna. El delegado agradeció el apoyo de los papeleros de Ansabo, también ocupada por los puestos de trabajo y señaló ante la dirigencia de la Federación del Papel que “es urgente la convocatoria a un paro nacional contra los despidos” que arrecian en el rubro. En ese momento se hizo sentir fuerte el grito de “paro general”, que el sector de la Federación del Papel buscó tapar cantando la marcha peronista. La reunión en la Secretaría de Trabajo concluyó con el llamado a una nueva audiencia este jueves 3, a las 9 horas. Los trabajadores de Kimberly- Clark se movilizarán allí, mantienen la ocupación y realizarán un plenario el domingo, a las 15. Viva su lucha. Por el triunfo de la toma de Kimberly Clark

3 de octubre de 2019
Cientos de residentes de Salud paran y se movilizan
Redacción

Más de 800 residentes de Salud, que dependen de Nación, realizaron este miércoles una gran movilización desde el Hospital Garrahan hasta la Secretaría de Salud. Reclaman, en primer lugar, el pago inmediato de los salarios adeudados que, en el caso de los residentes de 1° año, lleva cuatro meses. Denuncian, a su vez, la situación extendida de precarización laboral y salarial, con sueldos que no alcanzan la canasta familiar y que para los de 1° año son de 28 mil por mes (menos de 100 pesos por hora), exigiendo como mínimo la equiparación salarial con sus pares de municipios y universidades (con los que hay diferencias de ingresos de hasta 12 mil pesos) y que esos montos se tomen como base para futuros aumentos. Y demandan un cronograma claro de reuniones con responsables de la cartera, que vienen excusándose para no dar respuestas concretas a las exigencias. Participó un importante porcentaje de los residentes y becarios de los hospitales Garrahan, Bonaparte, El Cruce, Posadas, Colonia Montes de Oca y de la Residencia de Epidemiología, entre otros. La jornada se convocó con un paro de gran acatamiento -que en casos como el del Garrahan es total- y cuentó con la presencia de delegaciones solidarias como la Comisión Interna de este hospital pediátrico. Funcionarios de la cartera buscaron minimizar las deudas salariales, en la medida en que son algo recurrente. Consultado por ello, Elías, residente de 1° año del Garrahan, señaló a Prensa Obrera que “esto es una vergüenza, demuestra que no responde a ningún gobierno. Es una situación que nosotros mismos, como médicos, como trabajadores, naturalizamos, y que no se puede seguir dando. Esa respuesta de que esto pasa siempre es una vergüenza. ¡¿Quién puede vivir sin cobrar cuatro meses?!”. El trasfondo de esta crisis es la quiebra generalizada de la salud pública, que se sostiene justamente con el trabajo precarizado del personal. Dentro de éste, los residentes cumplen un papel significativo, cubriendo larguísimas jornadas, sin las cuales no podrían funcionar los servicios de salud. Esta precarización es, a menudo, justificada por los funcionarios por el supuesto carácter eminentemente formativo de las residencias, buscando con ello negar su carácter de trabajadores. “Invito a cualquiera de las personas que dicen eso a estar con nosotros un día laboral; somos mano de obra, que queremos dejar de ser barata, en los hospitales”, señaló Elías en relación con este punto.

3 de octubre de 2019
Masiva jornada de la Juventud Piquetera del Polo Obrero

El último fin de semana se celebró una enorme actividad, que llevó adelante la Juventud del Polo Obrero en la zona de Pilar, con la participación masiva de jóvenes de las barriadas del conurbano (de localidades como Berazategui, Longchamps, Presidente Perón, hasta las del oeste como Moreno o La Matanza profunda) y también de las villas de la Capital. Los compañeros se prepararon desde varias semanas antes con el objetivo de participar de los torneos de fútbol femenino y masculino, vóley, talleres, en el verde del hermoso camping, que nos cedieron los compañeros de lucha del Sutna. Como parte de los preparativos, los y las pibas y pibes impulsaron actividades financieras con venta de comidas, rifas y bingos para llevar a cabo esta enorme actividad recreativa que tenía como propósito generar un ámbito de distensión y organización para la juventud piquetera que, en el marco del ajuste, es el sector más golpeado por la pobreza y la violencia institucional que ejerce el gobierno. La jornada comenzó con los torneos de fútbol para los que se inscribieron más de 40 equipos y se consagraron cuatro campeonxs. Se llevaron los primeros puestos en la categoría mayores femenino, Km 47 de La Matanza; de mayores masculino, la Juventud Unida de Piletones del barrio de Soldati; de menores femenino, La Máquina de Moreno, y por menores masculinos, Santa Clara de La Matanza. Las compañeras de Tribuna Docente dieron un taller de Educación Sexual Integral donde participaron alrededor de 100 pibxs. Las jóvenes madres pudieron llevar a sus hijos a los inflables y, para coronar la jornada, sonó en vivo la banda “El Combo Sabroso” que trajo cumbia a la tarde de Pilar, donde los jóvenes demostraron que tienen una increíble capacidad para organizarse, para luchar, pero también para recrearse. Para finalizar, habló la compañera María Tango, de la Mesa Nacional del Polo Obrero, y remarcó: "Nosotros, los que luchamos contra la represión, el gatillo fácil, la desocupación, la pobreza y el hambre, hoy estamos demostrando que les pibxs de los barrios más pobres a los cuales el gobierno estigmatiza y somete al flagelo de la pobreza, somos capaces de organizarnos, y generar nuestros propios espacios de recreación. Y tenemos la perspectiva de recuperar en cada barrio esos espacios y plazas que nos arrancaron con el narcotráfico". Además, señaló: “Vamos a la lucha electoral con el Frente de Izquierda Unidad. Porque cada legislador y diputado que conquistemos es un refuerzo a la pelea nuestra de todos los días contra el ajuste y por nuestros derechos”. Con el acompañamiento de los cuerpos de delegados, que son un pilar para la organización de todas las tareas, y la juventud a la cabeza, esta jornada dejó plasmada la fuerza que tienen los barrios si logramos poner en pie a los miles de jóvenes que están en la pobreza y deben luchar por sus reivindicaciones, por las más inmediatas pero también por la conquista de condiciones dignas de trabajo, salud y educación.

3 de octubre de 2019
Por el triunfo de la toma de Kimberly Clark

La patronal de Kimberley Clark, a través de su gerente para Latinoamérica, anunció oralmente frente los trabajadores y luego a los medios de comunicación nacionales, la decisión de cerrar la planta de Bernal como parte de un plan de reestructuración capitalista a nivel mundial. Esto significa el despido de 209 trabajadores de esta planta. La reestructuración, según afirma la empresa a los medios, “no tiene que ver con la actual crisis económica y el desplome del consumo” (Infobae) que vive el país, sino que es parte de la decisión de despedir al 10% de su personal a nivel mundial, que significan 5.500 despidos en total, y cerrar algunas plantas, como ya ocurrió con una en Brasil el año pasado. La empresa norteamericana que se “reestructura” despidiendo y cerrando plantas mantiene una enorme facturación de miles de millones de dólares. La multinacional Kimberly, que fue beneficiada en Estados Unidos con 617 millones de dólares con la reforma fiscal de Trump, fue favorecida en la Argentina con las fuertes devaluaciones del último año, ya que paga los salarios en pesos, pero destina parte de su producción a la exportación a cuatro países del Cono Sur, siendo la Argentina su casa matriz. Sin embargo, la empresa ha comenzado un Procedimiento Preventivo de Crisis intentando justificar el cierre y los 200 despidos. Se cumple una semana desde que la empresa anunció el cierre y presentó ese recurso, y que tuvo como respuesta de los trabajadores la ocupación de la planta de Bernal, con el objetivo de proteger las maquinarias, las materias primas y productos, en defensa de sus puestos de trabajo. La empresa, que cuenta con dos plantas más, una en Pilar y otra en San Luis, produce pañales y protección femenina en esas plantas, y papel higiénico fundamentalmente en la planta de Bernal. La presentación del Preventivo de Crisis tiene el objetivo de extorsionar a los trabajadores y cubrirse las espaldas contra reclamos judiciales de reinstalación en las otras plantas. La preparación de una comisión interna clasista Los trabajadores denuncian que los productos de altos precios en góndola que se realizaban en Bernal llevó a una caída de las ventas y un funcionamiento al 50% de la capacidad productiva desde hace un año, y fue una decisión comercial no producir productos masivos de menor costo. Apoyándose en este cuadro, la patronal resolvió recortar el cuarto turno hace apenas dos meses, aunque manteniendo los niveles salariales del personal afectado como resultado del reclamo gremial. La comisión interna renovó su mandato a mitad de año, sobre la base de clarificar al conjunto de los trabajadores que había que prepararse y estar en alerta frente a una avanzada patronal contra las condiciones laborales y los puestos de trabajo. Esta caracterización que se vio confirmada por los hechos recientes, encontró una rápida y firme respuesta de lucha, con la ocupación de la planta en primer lugar, y con las acciones que se vienen llevando adelante, como el corte de la autopista Buenos Aires-La Plata, el acto masivo en puerta de fábrica, el importante plenario en apoyo que contó con la presencia de delegaciones sindicales, de comisiones internas y agrupaciones, y un primer festival solidario que recaudó recursos para el fondo de lucha, que crece con el aporte de trabajadores de todo el país. (function(d, s, id){var js; if (d.getElementById(id)) {return;} js = d.createElement(s); js.id = id; js.src = "https://embedsocial.com/embedscript/ei.js"; d.getElementsByTagName("head")[0].appendChild(js);}(document, "script", "EmbedSocialScript")); Un planteo de cara al conjunto de los papeleros Los trabajadores de Kimberly Clark Bernal reclaman la reapertura inmediata de la planta, que la patronal levante el lock-out y ponga a producir las máquinas, resguardando los 200 puestos de trabajo y las condiciones laborales; plantean que hay que derribar el preventivo de crisis trucho de esta multinacional poderosa y que es necesario de manera urgente un paro nacional papelero, justificado ampliamente no sólo por la defensa de los 200 puestos de trabajo de Kimberly Bernal, sino además por la ocupación de Ansabo por parte de sus 50 trabajadores, por los despidos en Rosato, por el cierre de papelera Acevedo en Avellaneda, un cuadro de destrucción de puestos de trabajo de la industria papelera que se extiende a otras fábricas. Y que se convoque a un plenario de delegados que discuta y resuelva un plan de lucha de todo el gremio para ganar estos conflictos. Cuando la burocracia de todo pelaje discute su “unificación” para hacer pasar el “pacto social" antiobrero, se coloca con más fuerza la necesidad de un paro activo de 36 horas, como inicio de un plan de lucha para quebrar el ajuste del FMI, Macri y Fernández. ¡Viva la ocupación de Kimberly Clark, y aguanten los papeleros! Los trabajadores reclamaron el paro nacional papelero

3 de octubre de 2019
Paro de pilotos: el pacto social de Alberto Fernández (y su crisis) en marcha

El sindicato de pilotos (Apla) anunció un paro para el próximo fin de semana. La paritaria aeronáutica se encuentra vencida hace ya once largos meses y la patronal aún no ha hecho una propuesta de recomposición. De hecho, y en rigor, se trata de la paritaria relativa al período 2018. Tiempo atrás, ante el empantanamiento de la reforma laboral en el Congreso, la empresa formalizó su intención de reformar los convenios con el foco puesto especialmente en los gremios de tripulantes de cabina (AAA) y el de los técnicos (Apta). Además, apuntó a reducir drásticamente las escalas para avanzar sobre los costos laborales afectando especialmente a pilotos y azafatas. La dilación del acuerdo apunta a extorsionar con el deterioro salarial para avanzar sobre las condiciones laborales. En paralelo, las patronales se han ocupado de avanzar por la vía de los hechos sobre los convenios vigentes. El antisindicalismo de Macri y el antiluchismo de las burocracias... La Secretaría de Trabajo acaba de dictar la conciliación obligatoria en el conflicto de los trabajadores de call center que sostuvieron un paro total de actividades durante doce días. Los trabajadores impusieron esa medida desde abajo en rechazo al intento de la compañía de desmantelar el área de atención telefónica en favor de un nuevo sistema de atención on line. La transformación tecnológica pretende ser el atajo mediante el cual crear una empresa tercerizada bajo convenio de comercio e ir paulatinamente vaciando el call center encuadrado en el convenio de APA. De hecho, los trabajadores denuncian una campaña para promover el ingreso a la nueva compañía y aceptar las nuevas condiciones. La conciliación obligatoria para el call center llegó cuando el conflicto no encontraba una vía de solución y se hizo evidente la necesidad de profundizarlo con un paro general del gremio más númeroso, APA, que agrupa al personal de tierra de todas las aerolíneas. La burocracia, enrolada en la CTA de Hugo Yasky, buscó por todos los medios encapsular el conflicto para llevarlo a un callejón sin salida. Entre los pilotos acaba de formarse un nuevo sindicato. La entidad gremial surge por iniciativa y extorsión de la patronal de Latam que aseguró a sus pilotos que discontinuaría en forma inminente la ruta Buenos Aires-Miami por la obsolescencia de sus aviones. Al mismo tiempo, explicó que la misma podría mantenerse haciendo uso de sus aeronaves con matrícula chilena en las cuales rigen los convenios a la baja de ese país. Para autorizar la operatoria exigieron el aval sindical creando la Unión de Personal Aviadores de Latam (Upal) con ese sólo propósito. De un plumazo barrieron el convenio y la organización sindical. Cielos Abiertos con EEUU: la "refundición" de los aviones La decisión de los pilotos de Apla de ir al paro está sobradamente justificada. A la luz de los avances de la patronal, la medida es incluso tardía. Apla, enrolada en el kirchnerista Fresimona sufrió el embate del propio Alberto Fernández que, en auxilio del gobierno de Mauricio Macri, les pidió que no llevaran a cabo la medida. El virtual presidente aseguró comprender la justeza del reclamo pero omitió hasta el compromiso de resolverlo cuando asuma el gobierno. Se trata del adelanto más concreto del Pacto Social que cocinan con las CGT y la CTA de Yasky que, a la vez, preparan su unificación para garantizarle al próximo gobierno la paz social que necesita para llevar adelante el ajuste del FMI que exige el congelamiento de salarios y avanzar, entre otras cosas, con la reforma de los convenios laborales. La afrenta de Alberto Fernández a un sindicato afín, sin embargo, no surtió efecto porque los pilotos se vieron obligados a ratificar la medida, aunque justificaron a Alberto Fernández por “estar en campaña”. La disposición de lucha de los trabajadores de base de APA al igual que la formidable huelga de los controladores aéreos, que obtuvieron todos sus reclamos con un plan de lucha escalonado impuesto muy desde abajo, muestran el terreno explosivo en el que se desenvuelve el ajuste en el gremio aeronáutico. Asistimos a una primera señal de las enormes dificultades que va a enfrentar la burocracia sindical, que en todo momento actúa condicionada por esa predisposición a la lucha de los trabajadores, y el futuro gobierno para imponer el Pacto Social. Para defender los convenios y el salario de los trabajadores aeronáuticos es necesario impulsar asambleas de base en todos los sindicatos y poner en pie un plan de lucha común de todos los gremios. Fernández contra el paro de los pilotos de Aerolíneas: el pacto...

3 de octubre de 2019
Pre-Encuentro de Mujeres en Parque Centenario votó resoluciones de lucha

El sábado 28, día de lucha por el aborto legal en América Latina y el Caribe, se realizó el Pre-Encuentro de mujeres y disidencias, organizado por el Plenario de Trabajadoras hacia el Encuentro de Mujeres en La Plata, que se realizará el 12, 13 y 14 de octubre. En Parque Centenario y en el marco de un día primaveral, la actividad contó con la presencia de Vanina Biasi, dirigente nacional del Plenario de Trabajadoras y candidata a diputada nacional por el FIT-U por la Ciudad de Buenos Aires, y Amanda Martín, secretaria adjunta de Ademys y candidata a legisladora. Con una nutrida presencia de trabajadoras de la salud, docentes, estatales, no docentes, docentes universitarias, trabajadoras de plataformas, la actividad comenzó cerca de las 15 horas. También se hicieron presentes mujeres organizadas con el Polo Obrero, que se acercaron desde distintos barrios de la ciudad. No pudieron ser de la partida las compañeras de la Juventud del Polo Obrero, que se encontraban realizando una masiva actividad recreativa y de formación en Pilar. Las intervenciones La apertura estuvo a cargo de Vanina Biasi que desarrolló el cuadro de situación política y los desafíos que el Plenario de Trabajadoras tendrá en el próximo Encuentro de Mujeres. Destacó que tenemos que ser las mujeres las que marquemos la cancha y evitar que archiven nuestra lucha. Se refirió así a la lucha política que tenemos por delante respecto de nuestro reclamo de aborto legal seguro y gratuito, que fue uno de los ejes centrales del Pre-Encuentro. El intento por parte de Alberto Fernández de devaluar este reclamo a través de la despenalización es una trampa para continuar conteniendo y desmovilizando al movimiento de mujeres. Se refirió también a las actividades que el Plenario de Trabajadoras impulsará en La Plata en el Encuentro de Mujeres, con asambleas por la educación sexual laica y científica, por las reivindicaciones de las mujeres piqueteras, por los derechos de las trabajadoras ocupadas, la lucha de las disidencias, por las libertades democráticas y contra la depredación ambiental. Por último, destacó la necesidad de una gran asamblea por el aborto legal, que se realice en el marco del Encuentro de Mujeres y que sea un pronunciamiento político contra los intentos de archivar nuestra lucha. A su turno, Amanda Martín sumó la lucha por la educación sexual laca y científica que será uno de los ejes centrales de las actividades del Plenario de Trabajadoras. Este aspecto fue reforzado por Tatiana Fernández, estudiante secundaria y candidata a legisladora en la Ciudad de Buenos Aires, quien trajo el saludo de las secundarias, terciarias y universitarias, que se encontraban participando, en simultáneo, del Congreso de la Fuba. De la intervención de las mujeres de los distintos frentes sindicales se destacó la lucha contra las burocracias sindicales que garantizan el pacto social para permitir hacer pasar el ajuste impulsado por el gobierno y las patronales. Por su parte, las compañeras de la Agrupación LGBTI 1969 resaltaron la necesidad de profundizar la lucha por la separación de la Iglesia del Estado que condena a las disidencias a situaciones discriminatorias y posterga los derechos de uno de los sectores más atacados por el ajuste. Las compañeras del Polo Obrero describieron la campaña que se encuentran desarrollando hacia el Encuentro, hablando con cada compañera y organizándose desde las asambleas que agrupa cada barrio. Y pusieron de relieve que el Estado transfiere la asistencia a mujeres que sufren violencia, a la Iglesia y a grupos oscurantistas. Cerca del cierre de la actividad, habló Gabriel Solano, candidato a jefe de Gobierno por la Ciudad de Buenos Aires por el FIT-U. El Pre-Encuentro votó las iniciativas para el último tramo de la campaña hacia el Encuentro de Mujeres y grandes actividades de deliberación y agitación callejera durante el propio Encuentro para transformarlo en una instancia de lucha por nuestros derechos, derechos que sólo conquistaremos movilizadas.

3 de octubre de 2019
Congreso de la FUBA: La victoria del Rectorado y las tareas del movimiento estudiantil y de la izquierda

El sábado 28 de septiembre se realizó el Congreso Ordinario de la Fuba en la Facultad de Medicina. El mismo consagró en la conducción al bloque del Rectorado que cogobierna la facultad entre radicales y pejotistas (Franja Morada/MLI-UES). Esto significa el cierre del ciclo de la Fuba recuperada en 2001 al calor del Argentinazo. Ajuste nacional y en la educación El Congreso se desarrolló en el marco del derrumbe del macrismo, que llevó al país al default y a una situación de quebranto casi inaguantable, con una devaluación gigante de la moneda y el riesgo de una hiperinflación. Para continuar con el saqueo al salario y asegurar el cumplimiento con el FMI, Alberto Fernández y el kirchnerismo preparan el “Pacto Social” de contención del movimiento obrero mientras este ataque se profundiza. La continuidad y extensión de las políticas fondomonetaristas tendrán su correlato en la educación y en las universidades públicas: implicarán el avance de las políticas que ha venido implementando el macrismo. El Presupuesto presentado por el ministro de Hacienda, Hernán Lacunza, destina una partida al sector universitario que recorta al menos entre un 20 y un 25% en términos reales (aumento del 35% frente a una inflación interanual del 55/60%). Continúa, a su vez, la orientación del Presupuesto anterior, que destinaba seis veces más dinero al pago de la deuda que a la educación superior. Así, la UBA tendrá recortes de presupuesto incluso mayores al de este año (30% en términos reales). A su vez, esta política traerá mayores recortes a las carreras. Implicará el avance de la orientación de la Resolución 1254, que deteriora las carreras de grado y fomenta el pasaje de contenido a posgrados arancelados. La Fuba de Macri… y de Alberto La UBA está gobernada por una alianza entre la UCR-Cambiemos (Emiliano Yacobitti, tercer candidato a diputado nacional de Juntos por el Cambio) y el Frente de Todos (Alberto Barbieri, rector de la UBA, apoya al kirchnerismo a nivel nacional). Es decir, para los planes de privatización de la UBA antes señalados, Macri y Alberto gobiernan juntos. Este armado encontrará, desde este sábado, una Fuba que le será funcional. El frente entre la Franja Morada y la pata peronista del Rectorado (MLI-UES) encontró en las últimas elecciones una mayoría que le permite quedarse con la Federación más grande del país. Este bloque fue quien mejor explotó su vínculo directo a las gestiones de las facultades para presentarse como “centros de servicios”, que facilitan algunas cuestiones básicas a los estudiantes, en un cuadro caracterizado por un enorme ajuste que se hace sentir fuertemente sobre la juventud, y donde se impuso un proceso de contención por el lado de las direcciones kirchneristas de los sindicatos docentes. Vale puntualizar, en ese sentido, la responsabilidad del kirchnerismo. Primero que nada, sin que una pata del “Frente de Todos” realizara una alianza con la Franja Morada, ésta no hubiera podido volver a presidir la Federación. Tanto el MLI como la UES integran la lista del Alberto Fernández. En segundo lugar, este proceso requiere un análisis de la parte del kirchnerismo que no estaría en el mismo bloque que el Rectorado de la UBA. Cuando nuestra corriente, el año pasado, realizó un frente con este sector para evitar un triunfo de la Franja Morada, lo hizo con la apuesta a que la posibilidad de desenvolver la intervención del movimiento estudiantil iba a poner en evidencia el rol de contención del kirchnerismo en la universidad (Conadu K entregó la lucha educativa el año pasado en su momento más álgido) y permitiría superarlo. Pero el hecho de que la burguesía haya logrado imponer que el ajuste es irremediable en el cuadro de crisis se plasmó en los comicios de los centros de estudiantes. No solamente en el avance del Rectorado, sino también en que en diez de trece elecciones ganaron las listas alineadas a las gestiones de las facultades. Las mismas dejaron un dato interesante: el kirchnerismo ganó en donde es una expresión del régimen universitario (Filo, Exactas) y sufrió derrotas en donde había usufructuado, con muchas contradicciones, movimientos de lucha (Psicología, Sociales). La victoria de Alberto Fernández profundizará la tendencia a un acercamiento de este sector K aún no enrolado del todo con Barbieri. Se demostró con la participación de lxs decanxs de Filosofía y Letras y Exactas con el rector o sus aliados en los actos del Frente de Todos. A su vez, tendrá un correlato bien claro en la práctica. Por ejemplo, cuando Alberto Fernández decrete los 180 días sin paritarias del “pacto social”, ¿será diferente la reacción de La Cámpora con la de la Fuba de la Franja y el MLI-UES? La pregunta se responde sola. La lucha que viene Nuestra corriente colocará la experiencia de 18 años de lucha que reivindica absolutamente en la Fuba, al servicio de las próximas batallas en las que buscará la organización independiente de les estudiantes y su salida a las calles, contra esta política. Es la misma pelea que daremos desde la conducción de los centros de Veterinaria, Farmacia y Agronomía y nuestras posiciones en los consejos, juntas de carrera y secretarías de los centros. Los próximos ataques a la educación pública plantean más que nunca poner las energías en desenvolver un movimiento de lucha contra el ataque a la universidad. Esto plantea la necesidad de unir al movimiento estudiantil con la clase obrera, para derrotar las reformas del FMI. La recuperación de la Fuba y los centros serán una conclusión de esta experiencia. La UJS seguirá batallando contra la privatización de la universidad, levantando el programa de la ruptura con el FMI y el no pago de la deuda, el aborto legal y la separación de las iglesias del Estado, el boleto estudiantil gratuito, los comedores universitarios, la defensa del salario docente, la unidad obrero-estudiantil, la democratización de la UBA. Llamamos a toda la izquierda a esta pelea, sobre todo teniendo en cuenta que una parte de ella ha renunciado a la intervención independiente del movimiento estudiantil para cambiarlo por agitativismo auto-proclamatorio. Son muchas y próximas las peleas que hay en el horizonte. Sólo la movilización independiente podrá defender la universidad y nuestra corriente pondrá todas sus energías en esa perspectiva. La lucha es ahora.