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Prensa Obrera N° 1566

26 de septiembre de 2019 · 11 notas

Notas de este número

26 de septiembre de 2019
Mujeres, nos encontramos para luchar

El 34° Encuentro de Mujeres se realizará entre el 12 y el 14 de octubre en la ciudad de La Plata. El dato distintivo estará dado por la conformación de dos grandes bloques, uno caracterizado por la cooptación pejotista que 15 días después será erigido en gobierno y, el otro, representado por las fuerzas que no darán tregua a Alberto Fernández ni a ningún gobierno que mantenga a las mujeres y a los trabajadores en la miseria; a los acuerdos ajustadores con el FMI, que ate su destino a compromisos con las iglesias católica y evangélica, que fomente la desigualdad jurídica y la violencia de género y de clase. La gran concurrencia al Encuentro será opositora al macrismo, como siempre ha ocurrido. El debate estará colocado entre quienes creen que puede haber solución en el marco del próximo gobierno pejotista-kirchnerista y quienes no solo no lo creemos sino que sabemos que bajo ninguna forma el capitalismo puede ofrecer siquiera una mínima “perspectiva de género”. Este bloque tendrá su expresión política mayoritaria en las listas del Frente de Izquierda-Unidad, el único que tiene en su programa la defensa del aborto legal y la separación de la Iglesia del Estado. El Encuentro y su permanencia en el tiempo han sido parte de las instancias de organización del movimiento de mujeres, aun contra los intentos de evitarlo. La persistencia de la izquierda en defender la agenda del movimiento de mujeres cuando otras la silenciaban fue otro gran aporte en este sentido. También otras instancias de organización como la de la propia Campaña Nacional por el Derecho al Aborto, aún con sus contradicciones, han aportado a esta construcción. Estos procesos de organización y lucha han abierto paso a esta potente movilización emprendida desde 2015 por las mujeres. El otro dato distintivo está dado por el hecho de que nos encontraremos en un punto geográfico, pero no habrá un único Encuentro. Habrá muchos Encuentros construidos por aquellas que en la búsqueda de sortear la parálisis del PCR, Frente Patria Grande, La Cámpora y el PJ (este bloque lo integran orgánicamente las burocracias sindicales de la CTA y la CGT), montarán actividades de todo tipo “a cielo abierto”. Asamblear, como sabemos hacerlo Los talleres han sido convertidos por el PCR en un ámbito de atomización bajo el control de su grupo, sembrando adeptas en temáticas sensibles, incluidas “aliadas clericales”, para evitar la toma de decisiones y el manejo del destino del propio Encuentro por parte de las mujeres. Lo que debiera ser un debate de mujeres y disidencias, ejerciendo de forma directa su propia soberanía de manera asamblearia, ha sido convertido en un escenario de maniobras de la mano de gobiernos e iglesias guiadas por el pánico que les produce la organización de las más oprimidas, discriminadas y violentadas. Justamente por esto, quienes lo denunciamos debemos ponernos de acuerdo para fomentar la realización de una asamblea central por el aborto legal y la ESI, que deje plantada la bandera de la lucha, con instancias de movilización por este reclamo. También asambleas temáticas, como el hambre, los reclamos sindicales, el cambio climático y temas ligados a las libertades democráticas, que resuelvan acciones comunes inmediatas y a largo plazo. El Encuentro puede ser un ámbito donde se resuelva. Los bloques políticos presentes tendrán una agenda diferente en cada caso: de un lado, estaremos quienes luchamos por el aborto legal y denunciamos las maniobras en curso tendientes a improvisar una modificación del Código Penal para eliminar artículos que penalizan el aborto pero que no son aquéllos que se usan para perseguir judicialmente a las mujeres, que se corresponde con la figura del “homicidio agravado por el vínculo”. Del otro, las fuerzas políticas que anudan pactos con la Iglesia, que no solo promueven la reacción en toda la línea en su lucha contra lo que llaman “la ideología de género”, sino que buscan garantizar que prospere un pacto social destinado a hacer pagar la crisis particularmente a las mujeres, las más pobres entre los pobres. Para pronunciarnos con fuerza respecto del aborto legal y de la separación de la Iglesia del Estado, necesitamos una asamblea que reivindique la ola verde y marque la cancha contra las maniobras en curso, promoviendo un plan de movilización por el aborto legal. La lucha contra el ajuste y los planes fondomonetaristas estarán en el centro de la escena de la mano de grandes contingentes de piqueteras y comisiones de mujeres de diferentes fábricas en lucha, que confluirán en La Plata, reclamando por la reapertura de las inscripciones a los programas sociales porque de 2,3 millones de pobres, solo 450 mil acceden; por el aumento, porque 7.500 pesos es solo una condena a muerte, y por el fin de los despidos y suspensiones, así como por la reapertura de paritarias. El debate por el nombre del Encuentro, Nacional o Plurinacional, fue en el fondo un síntoma del repudio a la conducción del Encuentro. Es que un grupo de mujeres que militan la causa de los pueblos originarios y sus demandas, desde el último Encuentro vienen fomentando el cambio de nombre de Nacional a Plurinacional, e incorporando la descripción de diferentes géneros, rescatando el derecho de las disidencias o a la diversidad de género. La plurinacionalidad es entendida en este caso como una forma de visibilizar la problemática de pueblos que han sido agredidos, desplazados, asesinados en el altar de un régimen capitalista que, muy lejos de significar un avance para los pueblos, lo único que hace es destruir las tierras y el medio ambiente en beneficio de un puñado menor de monopolios extractivos y latifundistas. Apoyamos la intención de visibilizar esta opresión. Pero eso no agota el contenido del Encuentro y del movimiento de lucha que lo recorre. El verdadero carácter del Encuentro es internacional, por la estrategia que debiera seguir en términos de clase y por su integración, que efectivamente es el de la procedencia de mujeres de al menos diez países del mundo. O más aún, debiera llamarse Encuentro Internacional de Mujeres Trabajadoras, poniendo de relieve que la cuestión de género es una cuestión de clase que asume esa forma de opresión para optimizar la explotación capitalista y para ejecutar un mecanismo de control social. Las demandas de los pueblos originarios en defensa de su derecho a la autodeterminación solo lograran encontrar un campo de lucha que pueda ser definitorio en unidad a la clase obrera de cada país y en la lucha por el socialismo. Esto vale muy especialmente para la estructura social argentina y el lugar central que ocupa el movimiento obrero en la lucha de los explotados de nuestro país. La plurinacionalidad supone la coexistencia entre pueblos originarios autónomos con el Estado-nación capitalista. Sin embargo, bajo el capitalismo no se resolverán justamente las reivindicaciones de estos pueblos. Como podemos observar en Bolivia, donde la denominación de plurinacional no ha evitado que el presidente aymará chocara reiteradamente con las comunidades originarias de su país (sobre los incendios del Amazonas, por el trazado de una autopista en territorio de las comunidades en el área denominada Tipnis) e incluso las reprimiera con dureza. La lucha por la tierra y su uso colectivo, si es llevada a sus conclusiones de fondo, implica pelear por derrocar al régimen de primarización de la economía y de fomento del latifundio y del monocultivo. Son las conclusiones que empiezan a tomar sectores importantes de quienes se alzan a reclamar por el cambio climático. El estudio de las causas de fondo de la depredación ambiental muestra con claridad la caducidad del sistema capitalista. Cuanto más demoremos en esta tarea, más lejos estarán las aspiraciones de libertad de pueblos originarios y de quienes buscan salvar al planeta de la depredación de sus recursos naturales. La apertura de esta discusión resulta altamente politizadora e instructiva al respecto de las orientaciones en curso y de la naturaleza del gobierno pejotista por venir, que eligió reunirse con la Mesa de Enlace, el monumento al monocultivo y al desplazamiento de los pueblos, y con las mineras, y no con los pueblos y trabajadores afectados por ellas en una reafirmación de un claro rumbo a seguir en favor de estos sectores de poder. El Encuentro transcurrirá por fuera de los límites que impone el bloque pejotista y en este sentido resulta muy importante que podamos poner en pie una acción común de parte de todos los sectores que no están dispuestos a sacrificar el programa de las mujeres y de las disidencias en el altar de ninguna orientación política patronal y clerical.

26 de septiembre de 2019
[Editorial] Macri se va, pero Templeton y BlackRock continúan

Mientras ingresamos al último mes de la campaña electoral, la bancarrota económica se agudiza en todos los planos. La caída de las reservas de las últimas semanas ha batido todos los récords. En agosto, por ejemplo, la fuga de capitales alcanzó los 6.000 millones de dólares, siendo la más alta de toda la historia nacional. En setiembre continúa una tendencia similar. Esto explica por qué, a pesar del default selectivo y las medidas de cepo cambiario, el gobierno no cuenta con los dólares para cumplir los compromisos que tiene hasta el fin de su mandato. Las reservas netas del Banco Central rondan en la actualidad unos 13.500 millones de dólares, contra compromisos, para este año, que superan los 14.500 millones. Sin embargo, éstos podrían crecer si aumentase la compra diaria de divisas. La previsión en el corto plazo es que el gobierno deberá aplicar mayores restricciones, tanto en la venta de dólares como en el pago de la deuda. El impacto del default afecta al conjunto de la economía. El gobierno ha tomado medidas que restringen el pago de la deuda de los grupos capitalistas y también de las provincias. Aunque le vende los dólares para cubrir sus compromisos, no autoriza el giro de los mismos al exterior para no afectar más las golpeadísimas reservas. Están en juego también las divisas para afrontar las importaciones. Como ya ocurriera con la etapa final del gobierno kirchnerista, los precios de la economía empiezan a regirse por el tipo de cambio que surge del llamado mercado con liquid (el precio que se paga para comprar dólares mediante títulos públicos o acciones). Esto agrava el salto inflacionario de un modo evidente. Ya en agosto la inflación mayorista fue del 11,4%, lo que anticipa un traslado a los precios minoristas enorme. Además, como la recesión afectó la recaudación impositiva, el gobierno ha vuelto a recurrir a la emisión monetaria para cubrir el déficit fiscal. Se ha incumplido el compromiso de no ampliar la base monetaria. Esta ha crecido un 2,5%, echando leña a la fogata inflacionaria. El cóctel explosivo de la combinación de la devaluación con esta emisión ha llevado a varios economistas a advertir que estamos ante el potencial estallido de una hiperinflación. Desde estas páginas informamos hace algunas semanas que esta alternativa era bien vista por un sector de los economistas que rodean a Alberto Fernández, que consideraban que una hiper serviría para desvalorizar aún más los salarios y jubilaciones, así como también licuar el pasivo explosivo del Banco Central -el 1,3 billón de Leliq al 80% de tasa de interés anual. Este sector se reclama defensor de un modelo basado en un “dólar muy alto”, que llevaría en las actuales condiciones a un “rodrigazo” contra los trabajadores. FMI Ante la incapacidad de enfrentar los vencimientos de los pocos meses que le quedan en el gobierno, Macri tomó la medida desesperada de ir a Estados Unidos a reunirse personalmente con el FMI. Sin embargo la respuesta que recibió fue la esperada: los 5.400 millones no serán enviados en las próximas semanas. El FMI se reserva esa carta para negociar con Alberto Fernández los términos de la renegociación de la deuda que se anticipa generalizada, y las medidas económicas y políticas de su futuro gobierno. Argentina se ha transformado en una colonia financiera y en un escenario de disputa internacional de las principales potencias. Las renegociaciones y los default desatan peleas de rapiña entre los especuladores internacionales por acaparar un nuevo negociado a costa de la nación. Mientras un sector de los economistas que rodea a Alberto Fernández señaló que estaba dispuesto a echar mano a los yuanes chinos para financiarse, otro sector salió a rechazarlo, defendiendo un mayor alineamiento con Estados Unidos. Lo cierto, sin embargo, es que el propio Alberto Fernández viene desarrollando negociaciones personales con los principales bancos internacionales y fondos de inversión para llevar adelante una renegociación de la deuda. Ambito Financiero detalla que estas reuniones, que incluyeron entrevistas con los fondos Templeton y BlackRock que hicieron grandes negocios con la dupla Macri-Caputo, se remontan a los meses de marzo-abril, cuando todavía no había sido ungido candidato por Cristina Fernández. ¿Sería lícito deducir que fue por estas relaciones aceitadas con los buitres internacionales que Alberto Fernández se ganó la cabeza de la fórmula presidencial del peronismo-kirchnerismo? Dos más dos, por el momento, siguen siendo cuatro. En esas reuniones, y en otras realizadas en las últimas semanas luego de las Paso, los mismos bancos que protagonizaron el endeudamiento serial bajo el macrismo son los que acercan ahora sus “planes” para refinanciar una deuda que saben impagable. Esos planes, claro, se hacen a su medida: una renegociación sin quita de capital, con mayores plazos de pago y por lo tanto de intereses. En la propuesta armada por los acreedores se contempla que el Congreso no participe de la decisión, porque no habría emisión de deuda nueva sino solo un cambio de plazos de la ya emitida por el macrismo. En momentos de caída de la tasa de interés internacional, como expresión de la recesión mundial y el retroceso de la tasa de beneficio, una renegociación de este tipo sería un extraordinario negociado para los bancos y fondos de inversión que saquearon al país bajo el macrismo. En una renegociación de este tipo el papel del FMI seguirá siendo clave para velar por la defensa de los usureros internacionales. Para asegurar la posibilidad de un repago de la deuda se prevé avanzar en un ajuste en regla. Esto va de la mano, probablemente, de una nueva devaluación. La pretensión de Alberto Fernández es que este paquete empiece a aplicarse en la transición, una vez culminadas las elecciones de octubre, de modo que el trabajo sucio sea asumido por el macrismo en retirada El ganador de las Paso fue claro en ese sentido cuando se declaró defensor de un superávit fiscal y comercial. Para el primero se impondrían nuevas medidas de restricción de gasto del Estado, empezando por el más importante, que es el de las jubilaciones. Para el segundo, los planes de Alberto Fernández pasan por Vaca Muerta, la megaminería y los agronegocios. Es lo que reclaman, también, la liga de gobernadores peronistas que responden a las megamineras y los monopolios petroleros y del gas. Por lo pronto, Manzur acaba de hacer una gira por Estados Unidos para dar garantías en ese sentido. Una política de este tipo significará una mayor primarización de la economía nacional, es decir, del atraso y la dependencia. En la historia reciente los monopolios petroleros fueron claves para transformar a los movimientos nacionalistas en agentes del imperialismo. La experiencia de Kadafi en Libia, por ejemplo, sigue siendo ilustrativa en ese sentido. El alineamiento con Estados Unidos tendría, además, demandas políticas concretas. Clarín las detalla con precisión: autorización para que la CIA opere en la Triple Frontera, intervención de la DEA en Argentina y una condena concreta a Venezuela. La última ya está en marcha. Recordemos que Massa reconoció a Guaidó como presidente de Venezuela y luego de ello fue premiado con la cabeza de la lista de diputados de la provincia de Buenos Aires. Las otras dos demandas también implicarían “volver al kirchnerismo de Néstor”, que siempre se caracterizó por un alineamiento con el imperialismo yanqui en materia de cuestiones de seguridad. La clase obrera Estos planes que se están cocinando como trastienda de la campaña electoral sólo pueden avanzar en tanto se refuerce una ofensiva contra la clase obrera. Para ello el peronismo-kirchnerismo anunció la puesta en pie de un “pacto social” que tendría como pilares a la CGT y a la UIA. Los primeros pasos en ese dirección se dieron ya en Tucumán hace solo días, auspiciado por Manzur, antes de su viaje por yanquilandia. El “pacto social” debutaría con un congelamiento salarial al menos por seis meses, que tendría como contraparte un congelamiento de los precios. Pero como sucede en estos casos, los capitalistas se anticipan y aumentan los productos antes de que entre vigencia el pacto, mientras los trabajadores llegan con sus salarios congelados. El bono anunciado en estos días es un recurso para viabilizar ese congelamiento. A pesar de que se trata de una cifra miserable de 5.000 pesos por única vez, los capitalistas han dicho que muchos no lo podrán pagar. Presuroso, el gobierno ya los habría autorizado a fraccionarlo en 5 cuotas, con lo cual llegaría hasta febrero con 1.000 mensuales. De más está decir que no alcanza ni por asomo a cubrir lo perdido por la inflación, y que incluso deja afuera a los jubilados, los obreros rurales, a las trabajadoras domésticas, a los municipales y empleados públicos provinciales, además que los docentes y no docentes de las universidades nacionales. Un problema que enfrenta Alberto Fernández es que la burocracia sindical que debe viabilizar el pacto social está fuertemente desprestigiada ante los trabajadores, por su entrega histórica y la más reciente ante el macrismo. Los anuncios de una reunificación de la CGT apuntan a un rescate de esta burocracia, sobre todo de su ala más colaboracionista, mediante un pacto con el moyanismo e incluso con la CTA, que podría dar por cancelada su experiencia de central alternativa y unificarse con los gordos defensores del unicato. Lo que anticipa este movimiento es el pasaje al pejotismo de sus representantes políticos, sea los Lozano y De Gennaro, como otras alas del centroizquierdismo. Ante esta situación cobra un valor mayor las iniciativas que ha tomado el Plenario Sindical Combativo de reunirse en un encuentro nacional, votar un programa y un plan de acción. Por esta vía no solo se enfrenta al gobierno de Macri y la ofensiva capitalista sino también a los dos pactos que se vienen: al llamado “pacto social” y al “pacto con los fondos buitre”. No resulta casual la calificación de “sedición” contra los cortes y la movilización de ocupados y desocupados del 24 por parte del ministro Garavano. Va en el mismo sentido que el pedido de represión a la izquierda de Bonafini: la unidad nacional empieza a mostrarse en su faceta represiva. La clave de lo que se viene se jugará en el escenario de la lucha de clases y dependerá de la capacidad de la vanguardia obrera y la izquierda revolucionaria de movilizar a las masas contra el intento de descargar al crisis sobre sus espaldas. La campaña electoral del Frente de Izquierda-Unidad también tiene ese propósito estratégico. Una votación creciente de sus listas y la conquista de una mayor representación de diputados y legisladores será de gran utilidad para colaborar con la acción independiente y extraparlamentaria de los trabajadores. El programa del FIT-U que plantea que la crisis la paguen los capitalistas, el no pago de la deuda, la nacionalización del sistema bancario, la reapertura de las paritarias, la prohibición de los despidos y suspensiones y la satisfacción de los reclamos inmediatos del movimiento piquetero tienen un valor preparatorio importante. Con estos planteos llamamos a concurrir a todo el activismo obrero y popular al acto del FIT del próximo 5 de octubre en el Obelisco, que será replicado en todo el país.

26 de septiembre de 2019
China, en el ojo de la tormenta

China viene siendo afectada sensiblemente por la guerra comercial. Como si fuera poco, ahora se ha agregado el aumento del precio del petróleo, cuya cotización llegó a trepar casi un 20%, como resultado del ataque a las instalaciones sauditas. El gigante asiático es el primer importador mundial. Sólo en 2018 la demanda le insumió la friolera de 223 mil millones de dólares. La guerra comercial está provocando un dislocamiento de la economía mundial, echando leña al fuego al parate que se viene constatando. La amenaza de recesión ya no es sólo especulación de especialistas. Según los datos que viene de dar a conocer la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), vivimos el crecimiento global más bajo en una década. Las luces de alarma se han encendido en todo el planeta. La Reserva Federal norteamericana ha vuelto a recortar las tasas otro cuarto de punto, aunque eso está muy lejos de revertir el desinfle de la economía norteamericana. Más allá de los agravios del magnate, que han pasado a ser moneda corriente, esto es lo que explica los reproches de Trump contra el presidente de la Reserva, al que reclama rebajas más pronunciadas. En el caso de China, los indicadores locales señalan que su producción industrial marcha a su nivel más lento en 17 años. Un fenómeno “principalmente debido al aumento de los vientos en contra externos”, según el oficialista China Daily, que aludía a la guerra comercial y a la escalada proteccionista generalizado en el planeta (Clarín, 21/9) Según datos oficiales de la Oficina Nacional de Estadísticas local, ese rubro clave se expandió 4,4% interanual en agosto, muy por debajo de las previsiones de los analistas. Devaluación del yuan Las autoridades chinas han apelado a devaluar el yuan, pero difícilmente esta medida contrarreste los aranceles impuestos por Estados Unidos y, de un modo general, el enfriamiento de la demanda global. El panorama económico que se constata en el espacio geográfico circundante a China es muy elocuente al respecto: las exportaciones coreanas a China cayeron un 13%; los índices de producción de Malasia, Myanmar y Taiwán, economías muy dependientes de China, se congelaron en el último cuatrimestre; la economía de Singapur registró un crecimiento de 1,6%, por debajo del 3,5% previsto; el dólar australiano se está hundiendo. Por otra parte, las ventajas competitivas de una depreciación de la divisa local son relativas. Por lo pronto, esto entraña un encarecimiento de las importaciones, por lo que Pekín tendrá que pagar más caro su petróleo importado. Dadas las cadenas de abastecimiento globales, las ganancias de los exportadores se terminan compensando con el mayor precio que se paga por los componentes importados. Pero la preocupación mayor es que una depreciación de la moneda china termine siendo un bumerán. Un yuan más débil es un arma de doble filo. En primer lugar, alentando una fuga de capitales. Está fresca aún en la memoria, la estampida en 2016 en la que, frente a una depreciación del yuan, se fugaron 725.000 millones de dólares y si bien China tenía reservas extranjeras superiores a 3 billones, las agotó a un ritmo alarmante para contener la corrida. Un debilitamiento del yuan podría provocar, asimismo, defaults de deuda local nominada en dólares, especialmente en el sector inmobiliario. Para no hablar que eso perjudicaría a los consumidores chinos, que pagan precios más altos por los productos importados. Ante este panorama sombrío, desde finales de 2018 ha habido una flexibilización de la política monetaria, dirigida a facilitar el acceso al crédito. Pero los resultados no son alentadores, lo que ha puesto sobre el tapete la cuestión de mayores estímulos. Pero esto choca con el alto endeudamiento que ya registra el gigante asiático. La economía china está sentada sobre una montaña de deudas: pasó de 7 billones de dólares en 2007 a 30 billones ahora, y representa el 282 por ciento del PBI. La mitad de las deudas de los hogares y particulares, de las corporaciones no financieras y del Estado están asociadas a la actividad inmobiliaria. La deuda corporativa china ha pasado a ser una de las más elevadas del mundo (125 por ciento del PBI) y abarca tanto a las empresas del Estado como las privadas. Dichas empresas se venían financiando a través de créditos bancarios, tanto en el circuito institucional como en un mercado paralelo, una suerte de sistema financiero en las sombras y hoy no están en condiciones de devolver los préstamos que contrajeron, con más razón a partir de la desaceleración económica. Pero, además, este financiamiento barato ha aumentado la especulación bursátil e inmobiliaria. Se ha creado, en este último caso, una burbuja parecida a la que se vivió en Estados Unidos previa a la crisis financiera de 2008. La cúpula dirigente del PCCH optó por cerrar la canilla y ahora, vacila en abrirla, lo cual ha potenciado los reproches internos, acusando al gobierno de inmovilismo. Lo cierto es que el Estado ya no tiene el mismo margen de maniobra y no tiene a mano los mismos recursos que en 2009, cuando puso en marcha un gigantesco paquete de estímulo. Esos cartuchos se han ido agotando. División Esto ha avivado la división y los choques internos. Esto se expresa al interior del PCCH, pero trasciende ese ámbito y expresa una lucha crucial que envuelve a toda la elite dirigente sobre cuál es el rumbo estratégico que debe tomar el país. Existen crecientes presiones por acelerar la apertura y la consolidación de leyes de mercado. En este sector está enrolada la clase capitalista nativa que ha ido abriéndose paso a la sombra del régimen y que pretende afirmarse como clase dirigente. Esta burguesía en formación o proto-burguesía, si bien conduce empresas que incluso han conquistado una posición destacada en el mercado mundial, ocupan un lugar de segundo violín en el escenario chino. Su rol está mediatizado por la burocracia, alrededor del PCCH, que sigue teniendo una presencia determinante a la hora de las decisiones. Esta tendencia pugna por poner fin al proteccionismo y la regulación que ejerce el Estado, de modo de abrir las puertas a un amplio proceso de privatización y una consolidación de su liderazgo. Un reconocido economista y docente chino Zeng Xiangmin sintetizó este programa: “El mayor defecto de China es la falta de competencia (interna) y de una mayor presencia del mercado (…) Hay espacios de mercado donde la competencia no existe y las empresas son monopólicas. Pero la competencia requiere de cambios, de nuevas leyes y eso en China demora” (ídem). Este sector no se priva de utilizar la guerra comercial como un factor de presión para acelerar esta desregulación, aunque no necesariamente sus aspiraciones son las mismas que las del gran capital internacional, que pretende abrir la economía china en su propio provecho, y eso tropieza con los apetitos de la burguesía local. Las relaciones que mantienen las corporaciones extranjeras y locales oscilan en un abanico contradictorio de asociaciones, rivalidades y choques. El régimen chino dio señales de avanzar hacia una apertura, procurando contemporizar con estas tendencias, sobre todo, cuando la economía china viene entrando en un impasse y el rescate estatal se viene haciendo insostenible. Así, presentó un calendario para levantar todas las restricciones de propiedad que afectan a los fabricantes de automóviles extranjeros que operan en China. Lo mismo con otras ramas de la industria. Esto venía de la mano con una serie de reformas para permitir la entrada de capital privado en las empresas de propiedad estatal, que tienen en general altos niveles de endeudamiento y no son, en muchos casos, rentables. Esto abría las puertas a cierres o absorciones. Volantazo La noticia, sin embargo, que acaba de conocerse, ordenando la incorporación de funcionarios del régimen a cien empresas privadas, incluida Alibaba, indicaría un volantazo. “La medida podría percibirse también como un esfuerzo por controlar un sector no estatal que está ganando influencia como motor principal en la segunda economía del mundo” (Perfil, 19/9). La burocracia china mira con recelo a la elite empresaria que está tomando cada vez más vuelo propio. Sus aspiraciones en perspectiva son incompatibles con la permanencia en el tiempo del régimen híbrido burocrático actual bajo la tutela del Partido Comunista. “El Partido Comunista aceptó a los llamados ‘capitalistas rojos’ o empresarios privados en el partido en 2001, lo que les permitió formar parte de la legislatura del país un año después. Aun así, la relación entre Pekín y conocidos empresarios sigue siendo delicada” (ídem). No hay que olvidar que el régimen chino no se ha privado de apelar a detenciones y encarcelamiento de empresarios acusados de corrupción. La ley de extradición, alentada por el PCCH, que pretendió imponerse en Hong Kong, iba en esa dirección. Además de ser un arma de persecución contra la protesta social, apuntaba contra los capitalistas de la isla que podrían quedar expuestos a represalias económicas, incluida la pérdida de su patrimonio, como ya le ocurre a sus pares en el continente. Por otra parte, la autonomía a la que aspira la burguesía de Hong Kong coincide -o al menos tiene importantes puntos de contacto- con la que fogonea la clase capitalista en China continental. La presencia de agentes gubernamentales apunta a actuar, asimismo, en forma preventiva y poner un freno, si hiciera falta, a la emergencia de despidos masivos a medida que las empresas intentan proteger sus beneficios. Un temor fundado que anida en las autoridades chinas es que el parate provoque un retroceso importante del PBI y, junto con esto, una pérdida marcada de puestos de trabajo, lo cual podría conducir a una reacción social incontrolable. Esto explica los bandazos de Pekín y, en este marco, este nuevo giro. Pero este intervencionismo es impotente para hacer frente a las contradicciones crecientes que va acumulando la política oficial. Este nuevo volantazo da cuenta de las vacilaciones del gobierno. El régimen bonapartista de Xi Jinping, al cual se le han conferido facultades excepcionales al habilitársele la reelección indefinida, está obligado a conciliar la tendencia a la autonomía de sus proto-capitalistas con la necesidad de contener la desintegración del Estado. Las ex economías estatizadas han incorporado a sus contradicciones autárquicas, las más violentas aún, de la economía mundial. China ingresa a una fase más convulsiva de la restauración capitalista, lo que prepara el terreno para una intervención de mayor amplitud de la clase obrera.

26 de septiembre de 2019
Los candidatos del FIT o los responsables de la pobreza y la tercerización
Corresponsal

El Partido Obrero se encuentra realizando una intensa campaña electoral que tiene como centro la organización de la clase trabajadora para enfrentar la catástrofe social a la que llevaron a la provincia los representantes de Macri y del peronismo. Los recientes datos vertidos por el Indec confirman lo que el Partido Obrero viene denunciando hace tiempo. El gobierno de Juan Manuel Urtubey, con la colaboración de los que hoy se presentan en el Frente de Todos, ha sumergido a Salta en la pobreza, la desocupación y la precarización laboral. Son responsables también los Gustavo Sáenz y Alfredo Olmedo que han sido los defensores del ajuste de Macri y el FMI en la provincia. Las cifras del Indec son alarmantes: el 37,5% de los salteños se encuentra sumergido en la pobreza, la desocupación alcanza el tercer lugar entre todas las provincias del país y en la juventud llega al 25%. El trabajo precario en la provincia es el más alto de todo el país, uno de cada dos salteños carece de derechos laborales. Nuestra campaña desenmascara a los candidatos capitalistas responsables de esta tragedia social. El Estado provincial es el principal empleador de trabajo precario. Sáenz (PRO), como intendente de la Ciudad, mantiene a las ordenanzas de escuela y a los trabajadores viales precarizados. Sergio “Oso” Leavy, candidato del Frente de Todos, es responsable de los 800 trabajadores en negro del municipio de Tartagal. El terrateniente Olmedo es conocido como el campeón del trabajo precario y la explotación infantil. El voto por la Lista Unidad del Frente de izquierda y el Partido Obrero refuerza la organización y la lucha de los trabajadores para poner fin a este régimen oligárquico. Es un voto para fortalecer a los trabajadores frente a los ataques que se vienen de la mano del FMI ya sea con Macri o con Fernández. Una campaña de organización de los trabajadores El Partido Obrero de Salta viene desplegando una enérgica campaña asociada a las luchas de los trabajadores salteños. Pablo López y Claudio Del Plá estuvieron a la cabeza de la lucha contra la persecución sindical, movilizando y presentando acciones en la Cámara de Diputados contra el despido de la periodista Laura Urbano, reclamando su inmediata reincorporación. También acompañaron a los familiares de las víctimas del gatillo fácil que en los últimos meses se cobraron la vida de jóvenes y trabajadores. Claudio Del Plá se destacó por ser el único diputado que reclamó la renuncia del ministro de Seguridad, involucrado en el encubrimiento de estos asesinatos, y desde el PO impulsamos la conformación de una comisión independiente de familiares contra la impunidad para poner fin a los atropellos policiales. La lucha contra la desocupación y la pobreza tiene como protagonista al Polo Obrero y a nuestras candidatas Jorgelina Franco y Cristina Foffani, organizadoras del movimiento de desocupados, impulsando en Salta cada una de las movilizaciones del movimiento piquetero que se desarrollan a nivel nacional. La lucha del Polo Obrero y la propia campaña electoral ha permitido la apertura de nuevos núcleos del Polo en la provincia. En la ciudad, el Partido Obrero se ha destacado por denunciar y enfrentar la corruptela municipal y los negociados inmobiliarios. Recientemente nuestras bancas en el Concejo y la Cámara de Diputados denunciaron el intento de construcción de un hotel de lujo en uno de los pulmones verdes de la ciudad, en el cerro Tres Cerritos. Mientras la crisis habitacional crece día a día, los gobiernos de Urtubey y Saénz pretenden continuar con los negociados inmobiliarios, ahora, asociados al turismo religioso. La defensa del medio ambiente es otro importante eje de la campaña electoral. Frente a los desmontes y la deforestación en favor del capital sojero, nuestra campaña resalta la necesidad de un plan de uso de los recursos naturales, bajo la dirección de los trabajadores, y declararlos de interés público. Con este programa, Pablo López realizó una reunión con importantes representantes de la defensa del medio ambiente con quienes nos encontramos preparando la movilización del próximo viernes contra el cambio climático y la catástrofe ambiental capitalista. Los reclamos del movimiento de la mujer sólo se encuentran presentes en la lista del PO-FITU. Gabriela Cerrano, reconocida luchadora por estos derechos, enfrenta a los candidatos capitalistas planteando el desmantelamiento de las redes de trata, la responsabilidad del Estado frente a los femicidios y la defensa del reclamo del derecho al aborto libre, seguro y gratuito, en la única lista defensora de los pañuelos verdes. La lucha docente, y especialmente la solidaridad con la lucha de los trabajadores de Chubut distinguió la campaña de la Lista Unidad, de la del resto de las fuerzas. Promoviendo radios abiertas e iniciativas de lucha destacamos que las puebladas de Chubut contra el gobernador “albertista” Mariano Arcioni son un anticipo de las tendencias que anidan en la clase obrera argentina contra el ajuste del FMI y del “opositor” Fernández. Una gran campaña militante En el transcurso de la campaña ya se han repartido más de 70.000 plataformas que dan cuenta del programa de nuestra lista. Brigadas de compañeros del Polo Obrero han salido a pegar nuestros afiches y a colgar nuestros columneros con gran destaque en la provincia. La campaña recoge la simpatía de los trabajadores en nuestras recorridas sobre los hospitales, la docencia, la ciudad judicial y los despachos municipales. En la Universidad y los terciarios nos encontramos realizando una gran agitación llamando a votar a la lista Unidad contra los candidatos de un régimen enemigo de la juventud. Con mesas diarias en la peatonal, con grandes actividades sobre los parques y recorridas sobre distintos barrios populares, la campaña del Partido Obrero se incrementa con el correr de los días. Se incrementan también los compañeros que se acercan al PO y muchos que retoman la actividad luego de la ruptura provocada por el grupo de Altamira. En el interior de la provincia, la campaña ya ha dado lugar a la posibilidad de estructurar nuevos círculos de jóvenes, docentes y desocupados. El grupo de Altamira y una campaña sin principios La campaña del grupo de Altamira contrasta enormemente con la desplegada por el Partido Obrero. Su campaña está centrada en el ataque al PO y en especial a luchadores reconocidos como Pablo López, Claudio Del Plá y Cristina Foffani. Copiando las calumnias desplegadas por la burguesía contra el PO, el grupo que sigue el libreto de Altamira y encabeza Violeta Gil dedica sus energías a denunciar una supuesta cooptación y carrerismo de nuestros compañeros sin poder dar una sola prueba de esto. En su horizonte no está la lucha contra el régimen capitalista, de la que participan con escasas fuerzas y esporádicamente. Su argumento central es que son la “nueva” fuerza del PO, pretendiendo explotar los prejuicios más atrasados al interior de las masas. Han llegado al absurdo de presentarse como los genuinos representantes del PO cuando simplemente han roto con el partido. Vamos con la Lista Unidad del Frente de Izquierda y el Partido Obrero El 6 de octubre se definirán los candidatos, la estrategia y el programa que encabece la lista del Frente de Izquierda Unidad. Vamos con una lista que defienda la independencia de clase respecto a los candidatos capitalistas, especialmente de los del PJ que hoy son embellecidos por algunos dirigentes rupturistas. Vamos con luchadores probados, vamos con Pablo López gobernador.

26 de septiembre de 2019
El 5 de octubre al Obelisco con el Frente de Izquierda Unidad
Redacción

Macri se está yendo, pero la hipoteca del país al capital financiero queda. Alberto Fernández está renegociando con el FMI y los acreedores el pago de la deuda. Está en marcha una nueva confiscación contra el pueblo argentino. La agenda que preparan es más ajuste, flexibilizar los convenios de trabajo y una nueva reforma jubilatoria. Y, también, una nueva devaluación, echando más leña al fuego a una carestía que ya es insoportable. El pacto social que preparan está al servicio de hacer pasar este paquete. Tramitan en estas horas la reunificación de la CGT para fortalecer su capacidad de contención de los trabajadores. Pero, entre los trabajadores no reina la calma. En Chubut, la represión no ha hecho retroceder al movimiento de lucha. La movilización multitudinaria de los desocupados ha conmovido el país. Los gremios combativos, como el Sutna, los Suteba combativos y la AGD, han parado por la reapertura de paritarias. La jornada de lucha del 24, nacida a partir de la convocatoria del Plenario Sindical Combativo, mostró una dirección alternativa que se está gestando frente a la tregua de la burocracia. Es también un anticipo de las luchas que se avecinan para hacer frente al ataque en curso y el que se viene. La situación pone en el orden del día la necesidad de poner en pie de lucha al conjunto del movimiento obrero. Impulsemos un paro activo nacional de 36 horas. Y la convocatoria de un Congreso de delegados de ocupados y desocupados para votar un plan de lucha y un programa de salida de los trabajadores frente al descalabro nacional. La campaña que viene desarrollando el Frente está al servicio de este rumbo. El voto en las elecciones en favor del FIT-U y la conquista de nuevas bancas en el Congreso Nacional en las provincias y municipios es un punto de apoyo para afianzar un reagrupamiento independiente de los trabajadores y preparar las próximas batallas. Bajo esta perspectiva, el 5 de octubre convocamos a concurrir e impulsar la concurrencia al acto central del Frente de Izquierda y los Trabajadores-Unidad en el Obelisco y a los actos programados en todo el país. Vas a poder seguir la transmisión en vivo del acto por PrensaObrera.com

26 de septiembre de 2019
Con los métodos piqueteros, se conquistan los reclamos

Luego de una semana de un corte de ruta por tiempo indeterminado, soportando vientos y temperaturas bajo cero, los compañeros y compañeras nucleados en el Polo Obrero de Zapala lograron arrancar importantes reivindicaciones y se levantó el corte sobre ruta nacional 22. Con los métodos históricos del movimiento piquetero se le arrancó al Estado: tarjetas alimentarias de 2.000 pesos, programas sociales de 2.000 pesos, pago de servicios de gas y luz, becas de 1.000 pesos por hijo en edad escolar, bonos de gas y leña. Asimismo, se conquistó que se establezca una mesa técnica para que el Polo Obrero se convierta en bolsa de trabajo a los fines de que ingresen a los empleos que surjan o se creen en la ciudad o en localidades aledañas. Sin embargo, los valores de los programas son totalmente insuficientes en su cantidad y monto, algo que será motivo de reclamos, ya que concebimos al programa social como un seguro al parado que cubra las necesidades de los desempleados. En el corte, conformado en su mayoría por obreros de la construcción, estaban compañeros que hace dos o tres meses se encontraban trabajando en empresas de servicios o petroleras, y ahora, como consecuencia de los despidos y suspensiones están en una situación de indigencia. La comunidad apoyó a través de la donación de alimentos. Estuvo presente muy activamente la seccional de Aten Zapala y delegaciones del Partido Obrero de Cutral Có, Plottier y Neuquén capital. En esos días soportamos diferentes amenazas del Juzgado con Gendarmería Nacional y las diferentes maniobras del gobierno provincial que suspendió, cambió y dilató la resolución del conflicto. Es que éste se extendió en su resolución como consecuencia de que el gobierno faltó a la mesa de diálogo que se desarrolló a las 3 de la mañana. Sí, a las tres de la mañana, hecho que refleja lo hondo que caló la gran lucha de los compañeros de Zapala. Fue así que en horas de la mañana, se libró una importante lucha política entre voceros del gobierno y los del Polo Obrero. El gobierno amenazó públicamente con que si no se aceptaba esta propuesta dejaría la resolución del conflicto en manos de la Gendarmería. Se pudo obligar al gobierno a firmar el acta y desechar una salida represiva. Con este importante avance, el Polo Obrero sale fortalecido como organización, forjando delegados y delegadas con una enorme conciencia de clase y de lucha. Nos preparamos para la pelea por los puestos de trabajo en una ciudad donde azota la desocupación y la pobreza. El lunes tendrá lugar la primera reunión con el gobierno y allí iremos movilizados.

26 de septiembre de 2019
La “CGT del pacto social” y la jornada nacional de lucha de ocupados y desocupados

La jornada nacional de lucha de trabajadores ocupados y desocupados -surgida del plenario de Pilar, que incluyó cortes, movilizaciones y actos en veinte provincias y un paro de los Suteba multicolor de fuerte acatamiento- fue un éxito. La cobertura que los medios dieron a los cortes y a la marcha posterior -desde el edificio de la UIA a Plaza de Mayo- fue un registro de esto y, visto con una óptica más amplia, de la importancia del reagrupamiento que se gestó en el escenario actual. En primer lugar, por la confluencia de sindicatos y comisiones internas: el Sutna, AGD-UBA, la Unión Ferroviaria de Oeste, Ademys, la Cicop y los Suteba, con una parte sustancial del Frente de Lucha Piquetero: Polo Obrero, MTR 12 de Abril, Cuba-MTR. El acto en la Plaza de Mayo fue además una caja de resonancia de las luchas que hoy recorren al movimiento obrero, contra los cierres de fábricas, por paritarias y la rebelión de Chubut, que no cesa. Dieron su saludo los papeleros de Ansabo y los madereros despedidos de Egger Concordia. El segundo aspecto, el más importante, es que la jornada de lucha fue resuelta luego de un amplio debate, que confrontó posiciones y planteos divergentes sobre la orientación que corresponde desenvolver. Finalmente, la declaración que se aprobó y, con sus matices, las distintas intervenciones en el acto, trazaron una perspectiva antagónica al peronismo y a todas las variantes de la burocracia sindical. Y la base de esa delimitación es un programa que combina el reclamo por el salario, los puestos de trabajo, la asistencia social y otras reivindicaciones inmediatas, con medidas de fondo como la ruptura con el FMI y la nacionalización de la banca. Es decir que la jornada de movilización del martes fue la expresión de un campo político independiente de la clase obrera, que choca con la orientación estratégica de la burguesía y las burocracias sindicales que le tributan, para toda la etapa que se abre. El llamado a abandonar la calles de Alberto Fernández se coloca en la misma sintonía que la calificación de “sedición” a la jornada del 24 por parte del ministro Germán Garavano, las imputaciones penales a “Chiquito” Belliboni y Oscar Kuperman, así como el pedido de cárcel para los dirigentes de izquierda por parte de Hebe de Bonafini: la otra cara de la unidad nacional en torno del pacto social es la represión a los sectores combativos. La CGT del pacto social La jornada de lucha marcó un duro contraste con la reunión que el mismo día se realizó en la sede de UPCN, donde los jefes de las distintas “familias” sindicales empezaron a sellar un pacto para la reunificación de la CGT el año próximo: un paso necesario para dar solidez al pacto social que pergeñan los Fernández. El pacto social será el recurso para consolidar el deterioro salarial y avanzar con las reformas estructurales que Macri sólo llegó a delinear. La modificación de los convenios colectivos según el modelo Vaca Muerta que reivindicó Alberto Fernández, ya se cobró una decena de vidas de petroleros. El cónclave fue organizado por Hugo Moyano y Héctor Daer por expresa indicación de Alberto Fernández. Entre otros, participaron Andrés Rodríguez (UPCN), Gerardo Martínez (Uocra), José Luis Lingeri (Obras Sanitarias), Antonio Caló (UOM); Roberto Fernández (UTA), Omar Plaini (Canillitas), Juan Pablo Brey (Aeronavegantes), Raúl Durdos (Somu), Mario Manrique, de Smata, y Armando Cavalieri (Comercio): la flor y nata de la burocracia sindical argentina. Algunos ausentes, como el ferroviario Sergio Sassia y el taxista Omar Viviani, hicieron saber su disposición a sumarse. La Uatre, de Ramón Ayala, aún encolumnado con Cambiemos, mantiene un diálogo discreto con Hugo Moyano y también tendrá, seguramente, su sillón. La negociación es contrarreloj. "Alberto asume en diciembre y agosto queda lejos", explicaron. Es claro que el acompañamiento del pacto social requiere cerrar el paquete completo de la reunificación sin demora. Lo que se transmitió es que se está avanzando en el criterio “sobre formatos y plazos” pero, obviamente, los puntos críticos son otros. La secretaría general, desde ya. El paraguas del “albertismo”, bajo el que se cobijan todos, no anula las internas y luchas por espacios de poder de cada fracción. Esa puja se expresa también en otra negociación clave: Alberto Fernández prometió devolver a Trabajo el rango de ministerio y el manejo de la Seguridad Social. Uno de los nombres que más suena en estas horas para la cartera es Claudio Moroni, que pasó entre otros puestos por la Superintendencia de Servicios de Salud, con el menemismo y luego otra vez con los K; es, además, quien está escribiendo la letra chica del “acuerdo de precios y salarios” -es decir del congelamiento de las paritarias- que sería la viga maestra del pacto social. A los pactos y “roscas” de la burocracia, para maniatar al movimiento obrero, le oponemos la deliberación y la acción independiente de las bases. ¡Por una nueva dirección, clasista y combativa! ¡Luchemos por un congreso de delegados de bases de todos los gremios para votar un plan de lucha y un programa obrero de salida a la crisis! ¡Abajo el pacto social! ¡Que la crisis la paguen los capitalistas!

26 de septiembre de 2019
Una jornada nacional de lucha con piquetes en todo el país
Redacción

La jornada nacional del sindicalismo combativo y las organizaciones piqueteras comenzó con cortes en los accesos a la Capital Federal y en veinte provincias. Entre los cortes sobresalieron los de Puente Pueyrredón, Liniers y Puente Saavedra, en los accesos a la Capital, que fueron cubiertos en vivo por los canales de noticias. En Chubut, la jornada convergió con la pelea de estatales y docentes, que llevan dos meses de lucha por el pago en tiempo y forma de sus salarios. En Comodoro Rivadavia, los docentes iniciaron desde la madrugada un acampe frente a la playa de tanques de YPF. Mientras tanto, continúa el acampe frente a la Legislatura. En Caleta Olivia, provincia de Santa Cruz, hubo una movilización y corte de calles frente al municipio. Participaron el Polo Obrero y Barrios de Pie. “La inflación sube y las ollas vacías”, señalaba la bandera de arrastre de la convocatoria. En Neuquén, el sindicato ceramista y las organizaciones de izquierda, además del Polo Obrero, delegaciones del FOL y la CTEP y trabajadores precarizadas de Desarrollo Social, hicieron un corte en Ruta 22 y luego se movilizaron por las calles céntricas de la ciudad, para finalizar con un acto frente a la Casa de Gobierno. Frente a la Casa de Gobierno tucumana, en Plaza Independencia, se realizó un acto con más de 500 compañeros del Polo Obrero, la Cuba y el MST Teresa Vive. El cierre estuvo a cargo de Martín Correa, dirigente del Partido Obrero de esa provincia. En Salta hubo cortes en la calle San Martín y un acto en la plaza 9 de Julio, del que participaron la Cuba MTR, el MTR 12 de Abril, el MST, el MAR, el Polo y el Partido Obrero. En Rosario, el Polo Obrero, la Cuba y la organización 17 de Noviembre realizaron durante el mediodía un corte frente a la Anses. A la tarde, Amsafe Rosario (sindicato docente) y las organizaciones de desocupados marcharon a la sede de Gobernación donde hubo un acto de estos sectores y los partidos de izquierda. El Polo Obrero difundió un texto de convocatoria que rechaza la persecución a Eduardo “Chiquito” Belliboni y Oscar Kuperman, dirigentes piqueteros imputados tras el acampe frente a Desarrollo Social en Buenos Aires, y plantea el no pago de la deuda externa, la nacionalización de la banca bajo control obrero, y fuera el FMI. En tanto, en Córdoba hubo un corte en el Puente Centenario desde las 17 horas, seguido por una movilización. En Mendoza, a las 18 horas, la Coordinadora Sindical Clasista y el Polo Obrero se concentraron en Plaza Independencia y realizaron un acto. En Mar del Plata, la Coordinadora Sindical Clasista realizó un acto frente al municipio con la presencia de delegados gremiales y organizaciones piqueteras. Hablaron, entre otros, María Demateis (delegada de Textilana) y compañeras del Polo Obrero. El Polo Obrero, el MTH y el 20 de Diciembre se concentraron frente a la plaza principal de Resistencia, en tanto que otras organizaciones realizaron un corte en el puente carretero que une la provincia con Corrientes. También hubo cortes y movilizaciones en Bahía Blanca, Pergamino, San Nicolás, Villa Regina (Río Negro), San Juan, La Rioja, Jujuy, Misiones y Entre Ríos. El sindicalismo combativo planteó la necesidad de un paro activo de 36 horas como inicio de un plan de lucha hasta quebrar las políticas de ajuste.

26 de septiembre de 2019
Chubut: la lucha en una nueva etapa

El conflicto ingresó a su décima semana de paros, cortes y movilizaciones y el gobierno no logra enderezar un rumbo de salida a la crisis política y económica de la provincia. Macri envió un adelanto de fondos que apenas sirvió para completar el pago escalonado de salarios. La quema parcial de la Legislatura, el bloqueo de Aluar o la reinstalación de los cortes, fueron expresiones de una radicalización de los sectores más avanzados, que la mayoría de los trabajadores aprueba. Lo más importante es que han empezado a despuntar instancias de coordinación superiores, como el plenario provincial de delegados de Atech, con carácter resolutivo, que resolvió un plan de lucha, las asambleas inter-hospitalarias e incipientes “asambleas populares” en los acampes y en algunas localidades como Esquel y Sarmiento. Fernández-Massa: con Arcioni contra los trabajadores La incapacidad del gobierno provincial para resolver la crisis es inocultable y el “Fuera Arcioni” es generalizado. El juicio político que levantan varios sectores empieza a extenderse. La juntada de firmas para poner en marcha un mecanismo de revocatoria no enfrenta rechazos. Una caída del gobernador por la acción directa de los trabajadores abriría una situación extraordinaria que condicionaría incluso a un futuro gobierno de Fernández. La “salida institucional” constituye un desvío que podría terminar en nada. Al mismo tiempo puede ser un factor de agitación adicional que incomoda a toda la burguesía. Por eso Alberto Fernández y Sergio Massa -el padrino político de Arcioni- han puesto en marcha un operativo para: 1) desactivar el reclamo de destitución y blindar al gobernador ante cualquier intento de avanzar con el proyecto en la Legislatura, donde Arcioni tiene más enemigos que aliados, y 2) impulsar una mesa de consenso en la provincia, en línea con el pacto social en gestación a escala nacional. La agenda “local” incluirá muy probablemente la seguridad jurídica de las operadoras, la extensión al ámbito de Chubut de los convenios flexibles que rigen en Vaca Muerta y el avance de la mega-minería. Con este aval político y el PJ alineado tras de sí, Arcioni intentará nuevamente obligar a los docentes (el núcleo del conflicto) a retornar a las aulas. ¿Qué hacer? Al momento de escribir esto una asamblea de Atech resolvía continuar el bloqueo a la playa de tanques de YPF en Comodoro Rivadavia (con la oposición de la conducción de Daniel Murphy) pese a la intimación de desalojo; la secretaría de Trabajo de Nación dictaba una conciliación obligatoria al paro general de Aluar por dos despidos a raíz de la solidaridad con los docentes que bloquearon la planta la semana pasada; los judiciales del Sitravich cortaban la ruta 25 exigiendo la renuncia del presidente de la administración de Vialidad provincial, Nicolás Cittadini. Al mismo tiempo los estudiantes secundarios mantienen las ocupaciones de escuelas y continúa el acampe de los docentes y estatales en las puertas de la Legislatura. El movimiento de lucha tiene grandes reservas, pero para desarrollarse, necesita una dirección que lo unifique y objetivos más definidos. Nuestro planteo es: -Fuera Arcioni. -Pago inmediato de salarios, jubilaciones, coberturas médicas y de todos los reclamos de infraestructura. -Elección de una comisión independiente, formada por los sindicatos y los sectores en lucha, para abrir los libros de la administración pública, suspender el pago de la deuda e investigar todos los negociados. -Disponer el cobro directo de las regalías petroleras (que hoy se depositan en un fideicomiso para destinarlos al pago de la deuda) y un impuesto progresivo a las grandes empresas. -Asambleas populares en cada localidad para votar un programa de emergencia ante la crisis. -Fuera “Loma” Ávila (dirigente de Petroleros) de Petrominera. No a la megaminería -Que la MUS (Mesa de Unidad Sindical) y los gremios en lucha convoquen a un congreso provincial de delegados de todos los sindicatos de la provincia. Por un plan de lucha provincial y la exigencia a la CGT de un paro activo de 36 horas y un plan de lucha, por estas reivindicaciones.

26 de septiembre de 2019
Mendoza: el FIT enfrenta una “polarización” a la derecha

El domingo 29 se realizarán en Mendoza las elecciones provinciales donde se elegirán gobernador, 14 de los 18 intendentes, la mitad de los integrantes de las cámaras legislativas y de los concejos deliberantes. “Cambia Mendoza”, la variante local de Cambiemos que suma a Libres del Sur y el massismo, intentará retener la provincia, la mayoría legislativa y 13 de los 14 municipios que se ponen en juego. Una tarea complicada. El peronismo se ha amontonado tras la candidatura de la camporista Anabel Fernández Sagasti, ganadora de la elección Paso provincial en el PJ. El grupo Protectora, del diputado nacional José Luis Ramón, pierde espacio en un escenario de polarización. Agenda patronal Los candidatos de las fuerzas patronales se esforzaron por mostrarse como personas de Estado. El candidato de los capitales sigue siendo Rodolfo Suárez (candidato de Cambia Mendoza), pero Anabel Fernández Sagasti le disputa milímetro a milímetro ese lugar. Ambos impulsan a Vaca Muerta, en su segmento mendocino, como uno de los grandes ejes “para el despegue económico de la provincia”. Esto significa una adhesión al fracking para la extracción de hidrocarburos, una modificación sustancial frente a la ambigüedad que mantuvieron en el pasado reciente. También dejaron en claro que son partidarios de la modificación de la Ley 7.722, que prohíbe la utilización de material contaminante. Frente al reclamo de los exportadores y grandes bodegueros, la “disputa” radical-peronista fue por quién ofrecía comprar el vino subsidiado más caro. Suárez y Sagasti defendieron el reforzamiento del aparato represivo: más armamento y más comisarías. El peronismo incluso planteó la incorporación de los cuerpos de preventores municipales (cuidadores) a la fuerza policial. En ambos casos con especial atención en las barriadas obreras y populares. La disputa por quién pretende ir más lejos en estos planteos se expresó en la adhesión de sendas fuerzas para la modificación de la Constitución. En este punto, el debate sobre la reelección del gobernador aparece como un factor de distracción frente a la verdadera naturaleza de las modificaciones en discusión, que consisten en un cambio de la normativa en función de los intereses del capital. Las necesidades populares solo aparecen en la campaña como demagogia y como parte de los guiños a distintos sectores del capital, por ejemplo la promesa a los industriales de un “peso competitivo” y “promociones” que generarían una mayor demanda de trabajo. En realidad, van en la línea del dólar “razonable” de Alberto Fernández que favorece a los exportadores pero empobrece aún más a los trabajadores. Las encuestas, incluidas las del peronismo, dan ganador a Rodolfo Suárez, pero con diferentes porcentajes de diferencia. Fernández Sagasti cuenta en su contra con una fuerte identificación camporista que en un sector importante del peronismo despierta resistencia. Nuestra campaña El PO en el FIT-U se esforzó por desarrollar una movilización política. Por esta razón impulsamos la asamblea de la militancia del FIT para relanzar la campaña electoral de la provincia. Esta votó resumir la plataforma en 5 puntos centrales donde se destacan romper con el FMI suspendiendo el pago de la deuda nacional y provincial, la reorganización de la producción agraria, la defensa de la escuela pública y la protección del salario y el trabajo. Nuestra campaña estuvo también al servicio de la lucha del movimiento piquetero y sectores de trabajadores que, aún de forma aislada, expresan enormes esfuerzos por superar los límites que impone la burocracia sindical. La candidata del peronismo nos dedicó un spot que decía “Con ideología no se llena la heladera” a lo que Soledad Sosa le respondió desde el escenario de la jornada nacional de lucha de ocupados y desocupados del 24/9: “La heladera no se puede llenar si se mantiene el acuerdo con el FMI, se garantiza el saqueo de las petroleras y megamineras y se endeuda aún más el país para que los buitres fuguen los dólares del país”. El peronismo necesita la desarticulación de una izquierda independiente pero, por sobre todo, que lucha por darle una salida obrera y socialista a la crisis, que lucha por el poder político para el proletariado, que es muy diferente a declamarlo. En nuestra campaña casa por casa, la pelea y debate por separar a los trabajadores del nacionalismo burgués se expresó cuerpo a cuerpo. Lejos del objetivo del peronismo por anularnos como fuerza política, en el corazón de las barriadas obreras, en las charlas y asambleas se refuerza y madura una vanguardia obrera y socialista. Balance preliminar El radicalismo mendocino fue uno de los primeros en “vacunarse en sano” al despegar las elecciones provinciales de las nacionales. Esto le sirvió para ganar claramente las Paso pero no para evitar que Alfredo Cornejo fuera derrotado en las Paso nacional. Ahora apuestan a retener la provincia como un acto de sobrevivencia y desde esa posición estructurar la futura oposición al casi seguro gobierno de los Fernández. Un triunfo radical es bien visto en la Casa Rosada, en momentos en que Macri intenta completar su mandato. El peronismo, montado sobre el envión de la Paso nacional, apuesta a ganar Mendoza y potenciar la fórmula de los Fernández. Y también destruir las intenciones del actual gobernador Alfredo Cornejo de liderar la oposición a Alberto Fernández desde la presidencia del bloque opositor en el Congreso. Los trabajadores mendocinos deben tomar nota que, con excepción de los del FIT, los planteos políticos en estas elecciones implican descargar más brutalmente las consecuencias de la crisis sobre quienes viven de su trabajo. Pero las intenciones de las fuerzas patronales no implican que tengan la capacidad de llevar adelante esta política. Apostamos a la intervención directa del movimiento obrero como factor decisivo para modificar el escenario político. En este cuadro se vota el domingo 29 en Mendoza.

26 de septiembre de 2019
El Frente de Izquierda se refuerza en Neuquén

Después de veinte años, el MPN (partido que gobierna la provincia) recuperó la intendencia de la ciudad capital de Neuquén, la cual representa el 50% del electorado de la provincia. Con el 39,70% de los votos, Mariano Gaido, actual ministro de Trabajo y Seguridad, será el próximo intendente. El MPN, como partido, obtiene el 13% y sólo llega al porcentaje mencionado sumando 14 colectoras, en las que se cobijan peronistas, radicales, macristas y kirchneristas. En segundo lugar quedó Cambiemos con el 30,69%, quien llegó a ese porcentaje con la suma de cinco listas espejo. En tercer lugar quedó el ex gobernador y responsable del asesinato del docente Carlos Fuentalba, Jorge Sobisch, con el 10,26%, quien fue con el sello de la Democracia Cristiana, en alianza abierta con las iglesias evangélicas. En cuarto lugar, el Frente de Todos, con Marcelo Zúñiga obtuvo el 7,98%. En quinto lugar y con una gran elección, el FIT obtuvo el 5,08% en la categoría a intendente y el 5,61% para concejales. Más atrás, el candidato a intendente de una fracción del PRO, alcanzó el 2,46% y último quedó el del MAS con el 0,95% de los votos. Los resultados constituyen una clara derrota de “Pechi” Quiroga y Cambiemos. Acicateado por el cuadro de crisis nacional que ha repercutido fuertemente en la gestión local, el ajuste en los salarios a los municipales, la reforma jubilatoria, la política de persecución a los luchadores, la entrega del suelo urbano a los especuladores inmobiliarios, potenciaron el derrumbe de Cambiemos en la capital. La votación a Gaido representa una expresión deformada del rechazo a la gestión de Cambiemos. Es que el MPN, que canalizó ese rechazo y descontento con Quiroga, ha sido socio principal en el ajuste de la ciudad, en los tarifazos en el transporte, en la electricidad y en los presupuestos, e incluso en el ataque al sistema jubilatorio de los trabajadores municipales. El otro dato de la jornada ha sido la mala elección de la centroizquierda. UNE, partido surgido del riñón de la CTA, experimentó una alianza con el MPN que lo dejó fuera del Concejo. Y en el caso de Libres del Sur, alcanzó un 4% ingresando al Concejo, pero en virtud de ir como lista espejo del macrismo. Nuestra elección En el marco de una elección polarizada, con un festival de colectoras (15) y listas espejo (5) el Frente de Izquierda se consolida como una fuerza importante en la ciudad. En diciembre, el Frente de Izquierda tendrá un bloque de concejales con dos compañeras. Natalia Hormazabal, que suplanta a Manuel Sánchez, de IS, y Angélica Lagunas, de IS, que comienza la gestión de la nueva bancada conquistada para luego rotar con el PO, PTS y MST. En los barrios populosos de la ciudad, el porcentaje logrado por el FIT se acrecienta en forma considerable. Nuestra campaña estuvo más que nunca asociada a las luchas. Es que luego de las Paso, el Partido Obrero y el Polo Obrero mantuvieron una constante movilización. Desde el piquetazo en la principal avenida de la ciudad, pasando por masivas movilización en el centro, por el corte de los puentes carreteros y el enorme acampe de Casa de Gobierno. Todo esto encontró a nuestro compañero César Parra, candidato a concejal, como uno de los principales voceros y protagonistas. La Izquierda sale reforzada. Y más importante aún en el marco de la persecución que desenvuelven “Pechi” Quiroga y la Justicia contra Patricia Jure y el Frente de izquierda. Ahora, con esta conquista política vamos con todo por la anulación de la causa contra nuestra compañera y a desarrollar la campaña de cara a octubre.