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Prensa Obrera N° 1546

2 de mayo de 2019 · 13 notas

Notas de este número

2 de mayo de 2019
Las alternativas en danza frente al derrumbe macrista

Macri llega con "la lengua afuera". Así describió el editorialista de La Nación (29/4) el derrumbe del gobierno macrista. La corrida cambiaria y el desmadre económico están indicando la impotencia del gobierno para pilotear la crisis. La exhortación del editorialista de marras a que Macri tiene que "controlar la economía" es un pedido en saco roto en momentos en que la política oficial ha ido agotando todo los cartuchos, incluso con una rapidez inusitada. En medio de este escenario, el gobierno ha apelado a un nuevo volantazo. Tras siete meses de 'flotación libre', el Banco Central le dijo adiós a la 'zona de no intervención' en una virtual eliminación de la banda que estaba vigente desde octubre de 2018 y anunció, con el aval del FMI, que intervendrá en el mercado para contener al dólar. A su vez, el esquema incluye una subida de 150 a 250 millones de dólares del límite diario de venta de reservas si el tipo de cambio mayorista supera los 51,45 pesos. Ese es el valor que el Banco Central congeló, a mediados de abril, como techo a la banda cambiaria hasta fin de año. Esto significa, en resumen, que el gobierno podrá utilizar las reservas para tratar de mitigar el incremento del precio del dólar. No olvidemos que esta estrategia fue implementada por el BCRA, con Luis Caputo como presidente, y recibió en ese momento críticas del FMI. Luego del ingreso de los primeros 15.000 millones de dólares provenientes del acuerdo con el Fondo, la entidad monetaria realizó intervenciones para frenar al dólar, pero resultaron insuficientes. Y esto terminó costándole la cabeza al funcionario macrista. No hay nada que indique que este nuevo experimento no termine de la misma forma -o sea, financiando la fuga de capitales y desplumando al BCRA. Con más razón cuando la situación es mucho más grave que el año anterior. Estamos ante un esquema agarrado con alfileres y prueba de ello es que, aún anuncios mediante, el gobierno no ha podido evitar subir la tasa de interés a un 73 por ciento, orillando el récord que había alcanzado a comienzos de 2019, echando más leña al fuego a la recesión. Por otra parte, usar hoy divisas de las reservas implica menos disponibilidad en 2020, factor que puede incrementar las dudas en el mercado sobre la capacidad de pago de los compromisos de deuda de la Argentina en moneda extranjera, lo cual puede derivar en un mayor riesgo país. El carácter precario de la política oficial se constata también en los llamados "precios cuidados”, dado que ya esta semana se anuncia un nuevo aumento de los combustibles. El "pacto de caballeros" que ya tenía mucho de fraude, promete desvanecerse antes de empezar, pues los involucrados en el acuerdo de precios ya han anticipado que no podrían mantenerlos si se desborda la inflación. Recambio La crisis se concentra, como nunca, en el plano político. El “golpe de mercado”, como coinciden diferentes analistas, estaría motivado por la tentativa de poner en marcha el plan V, en virtud del cual Macri cedería su postulación presidencial y sería reemplazado por la gobernadora de la provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal (un plan cuya implementación, por sí sola no le aseguraría un triunfo, teniendo en cuenta que Vidal ha sido arrastrada también por la debacle de Cambiemos y la ventaja que le adjudican los sondeos no es garantía tampoco para una victoria). Los debates de un cambio de Macri por Vidal no se reducen a un cambio de figuritas. Lo que está en discusión es que el relevo puede traducir una nueva configuración política: la estructuración de un gran acuerdo nacional, que incluya al pejotismo y a la burocracia sindical o al menos alguna de sus alas. Es la orientación que vino fogoneando, aunque sin éxito, el presidente de Diputados Emilio Monzó, contra el núcleo duro PRO, encabezado por Marcos Peña. No olvidemos que esa política es la que desenvolvió Vidal en la provincia, donde armó un esquema de gobernabilidad que integró al massismo, al PJ y hasta un sector del kirchnerismo, explotando a su favor sus divisiones intestinas, y se hizo extensivo a la burocracia sindical. A partir de esa política, el gobierno de Vidal logró hacer pasar leyes estratégicas en la provincia. El plan V implicaría el acta de defunción del gobierno Cambiemos y el paso a una variante de gobierno de unidad nacional. Esta tendencia ya está presente en las tensiones en la propia UCR, con un ala que propone abiertamente pegar un salto y promover una alianza con Roberto Lavagna. La propuesta de una "tercera vía" de Lavagna tiene punto de contacto con las movidas de Vidal, dado que Lavagna alienta una coalición que abarque desde el PJ hasta la centroizquierda. Hasta se empezó a especular con la posibilidad de un acuerdo de la gobernadora con el ex ministro de Economía. Pero los apetitos e intereses que hay que conciliar son muy grandes, de modo que esto, por ahora, no pasa de una perspectiva remota y vidriosa. Pero, más allá de ello, lo cierto es que la transición en favor de un recambio está en marcha y se va abriendo paso, aunque sea a los tumbos y en forma proporcional al derrumbe del macrismo. Como si algo faltara, Santa Fe ha terminado de confirmar esa caída de Macri en picada y ya está cantada una catástrofe similar en Córdoba, donde el radicalismo podría hasta perder la intendencia de la capital. Lo cierto es que el gobierno de Macri está en terapia intensiva y esta situación arrastra al régimen político de conjunto. En forma creciente, sectores del gran capital comparten esta convicción y fogonean un relevo. Esto incluye a Wall Street que, incluso, viene actuando a contramano del libreto del FMI, cuyo esfuerzo está enderezado a salvar la reelección de Macri. El “golpe de mercado” no sólo ha servido para condicionar al oficialismo sino también a la oposición. El gran capital le está marcando la cancha a todos los bloques políticos patronales y, de esa forma, estableciendo los términos de la transición en marcha. En primer lugar, plantea honrar el pago de la deuda. Miguel Pichetto dedicó su gira por Wall Street a brindar garantías acerca de que la tercera vía en el gobierno tendrá como compromiso principal cumplir con esos compromisos. La promesa del dirigente del PJ Federal fue realizada ante los principales fondos de inversión que tienen intereses en la Argentina. El kirchnerismo también acusó recibo y volvió a mandar señales que va respetar los compromisos con el FMI y los vencimientos de la deuda. No hay que olvidar que CFK fue un pagador serial de la deuda: desembolsó 170.000 millones dólares, incluido el pago de la deuda en defol con el Club de París y los juicios del Centro Internacional de Arreglo de Diferencias relativas a Inversiones (Ciadi), como se encargó de destacarlo Alberto Fernández en una entrevista reciente. Axel Kicillof y su equipo no han ahorrado elogios al “modelo portugués” y lo han puesto como el ejemplo a seguir, asegurando que es la prueba de que se puede pagar la deuda y honrar los acuerdos con el FMI y, a la vez, crecer. Omitieron lo más importante: que dicho crecimiento, por demás a cuenta gotas, estuvo basado en un ajuste gigantesco a la griega, superior al de 2001 en Argentina, a través una confiscación histórica de la fuerza de trabajo, incluida una reforma laboral que trajo aparejada una precarización laboral que sigue en pie hasta el presente y que incluso el gobierno socialista de Portugal ha agravado. El elogio al modelo lusitano anticipa el programa de un eventual gobierno de Cristina Kirchner. Pero, por más profesión de fe y garantías que ofrezcan los K, el gran capital considera poco digerible un gobierno kirchnerista, al que estaría dispuesto a admitir sólo como una carta última en caso de que la situación se desmadre. El golpe de mercado es un tiro por elevación para bloquear la presentación de Cristina e integrar y someter a los K a un acuerdo más general con el aparato del PJ. Una línea que ya ha sido delineada en Córdoba con el levantamiento de la lista K para apoyar a Schiaretti, y en Santa Fe con la resignación del rossismo para apoyar al sojero y clerical Omar Perotti. Programa y salida La situación excepcional reclama la irrupción de los trabajadores para terciar en la crisis, que ha entrado en un peldaño superior con el derrumbe del gobierno, que atraviesa todo el régimen político. Si la suba del riesgo país y la profundización de la corrida contra el peso continúan, no hay que descartar un escenario de renuncia anticipada del gobierno. Si esa irrupción obrera no se ha producido es, por sobre todas las cosas, por un escollo político. Estamos frente a un operativo político dirigido a desactivar y abortar la lucha en nombre de una salida que vendría de la mano de las elecciones, ya sea con la consagración de Cristina u otro candidato alternativo. El paro del 30 ofició como una tentativa de descomprimir la situación. No tuvo la intención de abrir una perspectiva de lucha. Se trata de una protesta de una fracción de la burocracia sindical para dosificar la protesta en función del "Hola Cristina". En oposición a esta política, planteamos que la lucha es ahora, que no podemos esperar. Que es necesario el lanzamiento de un paro activo de 36 horas. Planteamos la convocatoria de un Congreso de delegados de todos los sindicatos y centrales obreras para discutir cómo impulsar la lucha y discutir un programa de salida frente a la crisis. Lo que está en discusión es quién paga la crisis. La burocracia de todos los colores pretende atar a los trabajadores al carro de la UIA y otros sectores patronales que quieren una redistribución de los subsidios pero, al mimo tiempo, ir a fondo con la flexibilización laboral y la reforma jubilatoria, mientras se cumple con el FMI y el pago de la deuda externa. En oposición a esta política, planteamos invertir la fórmula y que la crisis sea pagada por el capital y no por los trabajadores. Repudiar la deuda, nacionalizar el sistema financiero y los resortes estratégicos de la economía, colocar los recursos al servicio de un plan de industrialización y dar satisfacción a las necesidades apremiantes de la población. Un programa de esta clase es incompatible con el orden imperante. Es necesario revocar todos los poderes estatales y que el poder político pase a manos de una Asamblea Constituyente soberana, que debería tener en sus manos la ejecución de este programa. Contra un recambio “en orden”, con los trabajadores desmovilizados y cargando la crisis sobre sus espaldas, que alientan la burocracia sindical y las fuerzas políticas que revistan en el campo opositor, impulsamos la movilización política de los trabajadores de modo de imponer una salida propia y transformar a la clase obrera en alternativa de poder.

2 de mayo de 2019
[Editorial] Unidad nacional… con el FMI

A esta altura no caben dudas que el único sentido de las medidas económicas pactadas con el FMI es ganar tiempo para llegar a la fecha del 22 de junio, cuando deben inscribirse las candidaturas para las elecciones de agosto-octubre. Aunque se trate sólo de algunas semanas, equivalen a siglos si se tiene en cuenta que la bancarrota financiera del país amenaza con desatar una nueva megadevaluación que, a diferencia de las anteriores, podría combinarse con una corrida bancaria y una hiperinflación que dejaría a Macri no ya fuera de su candidatura sino también de la Casa Rosada. Al segundo día de la puesta en marcha de las nuevas medidas anunciadas por el gobierno, el Banco Central debió subir la tasa de Leliq a un 74% para evitar una mayor compra de dólares. El Banco Central debió vender reservas, valiéndose de la autorización dada por el FMI. En la variante más positiva, nadie ubica las reservas netas por encima de los 25.000 millones de dólares. Se trata de una cifra muy modesta, si se la compara con la masa de plazos fijos y otros activos en pesos que pueden dolarizarse en un plazo más que breve. El otro dato que anticipa el fracaso de este entuerto pactado con el FMI es la suba del riesgo país, que sigue cerca de los 1.000 puntos. Salta a la vista que el éxito del nuevo emparche pactado con el FMI, armado para salvar a Macri, está más que cuestionado. La variante más probable sigue siendo que en las próximas semanas asistamos a una crisis de mayor envergadura. Peregrinando a Estados Unidos La presión del capital financiero opera sobre el conjunto de las fuerzas políticas patronales. Dentro del elenco oficialista se han redoblado los pronunciamientos en defensa de la candidatura de Macri. Muchos medios los han interpretado como un rechazo al llamado ‘plan V’ -o sea, su relevo por María Eugenia Vidal, como lo reclaman muchos sectores de la clase capitalista. Pero se trata de una interpretación prematura. La candidatura de Macri sigue estando cuestionada, ya que no podría soportar una nueva corrida cambiaria o bancaria. El problema radica en otro punto: una renuncia a la misma puede agravar la crisis y conducir a una salida anticipada de la Casa Rosada. Si esto ocurriese se llevaría puesto el ‘plan M’ y el ‘plan V’. La crisis envuelve a toda la coalición de Cambiemos. En el macrismo prenden una vela para que la Convención de la UCR no decida abandonar su alianza con el PRO. Una decisión rupturista podría ganar adeptos si, como parece, la UCR pierde la intendencia de Córdoba y ahora también la de Santa Fe capital. El ala que auspicia la candidatura de Martín Lousteau condiciona un acuerdo con el PRO a un cambio de fondo en el gobierno, que involucre a sectores del radicalismo y del peronismo. Sería una especie de unidad nacional, que difícilmente pueda ejecutarse preservando la candidatura de Macri. La precariedad en la que se encuentra el gobierno ha colocado la defensa de la gobernabilidad en manos de la oposición. Pichetto actuó casi como un funcionario macrista en su gira por Estados Unidos, donde se entrevistó con los principales fondos de inversión que manejan los títulos de deuda de la Argentina. No sólo aseguró que Macri será candidato, sino que se comprometió a que un eventual gobierno peronista cumplirá con los compromisos de deuda asumidos por el macrismo. En el mismo sentido se pronunció Marco Lavagna, quien también viajó a Estados Unidos para brindar garantías de pago de la deuda. Con todo, el derrumbe del macrismo no logra aún hacer despegar a una alternativa del peronismo diferenciada de Cristina Kirchner. A tal punto es así, que Massa acaba de proponer un acuerdo entre Macri y Cristina Kirchner para garantizar la gobernabilidad. El kirchnerismo ha tomado nota de que el peso específico se traslada hacia su fuerza política y ha decidido actuar en consecuencia. Kicillof se ha sumado también a la peregrinación hacia el norte, para asegurar que un eventual gobierno de Cristina Kirchner no piensa defoltear la deuda. En el kirchnerismo creen que por esta vía lograrán disipar el rechazo que la candidatura de la ex presidenta levanta entre los principales capitalistas. Seguramente han tomado con entusiasmo las recientes declaraciones del ex titular de la UIA, Héctor Méndez, en favor de la candidatura de Cristina Kirchner. Difícilmente un pronunciamiento de este tipo sea un hecho aislado. El regreso del kirchnerismo al gobierno depende de que la candidatura de Macri se mantenga y de que no se produzca un frente de unidad nacional que lo excluya. Que la crisis la paguen los capitalistas Estos movimientos políticos para salvar a Macri y evitar su salida anticipada del gobierno chocan con la bronca popular, resultado del ajuste brutal que están sufriendo los trabajadores y los sectores populares. Esta bronca no pudo expresarse en toda su dimensión en el paro convocado por la burocracia moyanista y de la CTA, ya que éstos hicieron lo imposible para evitar que se transforme en un verdadero canal de lucha. Dilataron la convocatoria a la movilización hasta el final, en un claro intento de limitarla al aparato de la propia burocracia. Los convocantes al paro pretenden atar a los trabajadores al recambio político en marcha, que se está procurando articular desde el campo de la oposición patronal. Los discursos apuntaron a colocar “la calle” al servicio del retorno del peronismo, ya sea bajo el liderazgo de Cristina u otro candidato de consenso. No se sintieron obligados a explicar cómo sería posible conciliar sus invocaciones a poner fin al ajuste y las penurias actuales, con su respaldo a variantes políticas que se rinden ante el FMI y manifiestan su compromiso de pagar la deuda. Aún en estas condiciones, el paro fue más allá de lo que los convocantes pretendían. La quiebra de la burocracia de la UTA se entrecruza con una tendencia a la rebelión en su base, así como el paro masivo en las plantas del Neumático, en las escuelas y universidades, son datos significativos que marcan una tendencia a la intervención de los trabajadores. Las elecciones provinciales realizadas hasta el momento, sin embargo, arrojan que el hundimiento del macrismo es contenido en las fuerzas patronales que controlan los Estados provinciales y en particular por el peronismo. Pero éste es el punto de partida de la crisis, de ningún modo su punto final. Una combinación de la bancarrota económica con una acción más decidida de las masas puede modificar drásticamente esta situación. En este contexto, debe ser valorado el masivo acto convocado por el FIT en Plaza de Mayo. El Frente de Izquierda levantó una tribuna obrera e internacionalista en favor de una perspectiva de lucha, en defensa de la independencia política de los trabajadores y de una salida obrera frente a la crisis excepcional que enfrentamos. Un contraste político marcado con respecto a la perspectiva que presidió el acto protagonizado por la burocracia unas horas antes. La clave para la izquierda revolucionaria es darse una política adecuada para intervenir en esta transición. Esta consiste en impulsar la acción de lucha contra el gobierno ahora, denunciando las trabas y la contención de la burocracia y del kirchnerismo-justicialismo y, al mismo tiempo, denunciar el programa reaccionario de todas las fuerzas que se disputan el relevo del macrismo. El planteo de que la crisis la paguen los capitalistas, la ruptura con el FMI y una salida de los trabajadores y la izquierda, debe ir acompañado de un programa de transición que apunte a la intervención de los trabajadores en la crisis. La cuestión del poder se juega en separar a las masas del nacionalismo burgués y dotarlo de un programa y una organización independiente.

2 de mayo de 2019
Romina Del Plá: "Los trabajadores debemos ser alternativa de poder"
Redacción

"Quiero empezar reclamando por la absolución de los petroleros de Las Heras, los compañeros Vibares, Oñate y Armoa, de los choferes de la Línea Este (hoy con prisión domiciliaria), de los gráficos de AGR, de César Arakaki, de Dimas Ponce, de Daniel Ruiz y de todos y cada uno de los procesados por las jornadas de diciembre de 2017. El año pasado, cuando tuve que abrir el acto del 1° de Mayo, me referí a la enorme lucha que se estaba desarrollando por los derechos de la mujer. Y dije que el único bloque político que tiene en su programa, incondicionalmente, no sólo el derecho al aborto legal sino también la defensa del acceso a la anticoncepción, la educación laica y científica, el derecho de la mujer y de las disidencias a enfrentar todo tipo de violencia, el reclamo de la separación de la Iglesia del Estado, es el FIT. Y se comprobó cómo el desarrollo de esa enorme marea verde, incluso arrancando la media sanción del proyecto en la Cámara de Diputados, con una movilización de un millón de personas, fue frenada por la subordinación de los bloques políticos patronales a las iglesias, para aplastar los derechos, no sólo de las mujeres sino como instrumento de disciplinamiento de toda la clase trabajadora. De cara a una nueva presentación del proyecto, el 28 de mayo, llamo a reforzar la organización independiente del movimiento de mujeres, porque no va a ser sino derrotando a los bloques políticos, que se subordinan a la Iglesia para defender los derechos de las patronales, que vamos a arrancar el aborto legal, seguro y gratuito, la educación sexual, la separación de la Iglesia del Estado, y terminar con toda forma de violencia hacia la mujer, terminar con los femicidios, con los travesticidios y con las niñas obligadas a ser madres por este régimen de barbarie. Desde el Plenario de Trabajadoras, queremos colocar nuevamente a debate la necesidad de la consulta popular vinculante. El peronismo, el kirchnerismo, la centroizquierda, no quieren que el derecho al aborto se discuta, no quieren hacer olas. Tenemos debates sobre cualquier tema. Viene un diputado que votó en contra del aborto y habla del ministerio de la mujer. ¿Para qué? Para mejor aplastar los derechos de las mujeres. No lo podemos permitir. La lucha es ahora Resulta que mañana, un sector de la burocracia sindical, que nunca hace ningún paro, se le ocurrió no hacer paro -sería una concesión-, sino un sabotaje del acto del FIT. Por eso estamos en esta jornada de paro, convocado por alguna de las centrales, haciendo un contrapunto entre el acto que se hizo hace un rato en la Plaza y éste. En el acto anterior se habló de cómo subordinar la lucha de los trabajadores a un recambio electoral. Y en este acto estamos hablando de cómo el movimiento obrero tiene que intervenir en forma activa ahora. El gobierno macrista está en terapia intensiva. Y en lugar de convocar a un plan de lucha … ¡no! Por eso, contrasta con lo que hemos hecho desde la Coordinadora Sindical Clasista, desde los sectores combativos, el Sutna que ha parado sus fábricas; el Polo que se moviliza de a miles. Quiero reivindicar la huelga docente de Chaco, donde los compañeros llevan dos meses de paro continuo, enfrentando los ataques del gobierno de Peppo. Y quiero también reivindicar la lucha de los Suteba combativos contra el acuerdo a la baja que firmaron los gremios del Frente de Unidad Docente. Firmaron el reforzamiento de la figura de Vidal. No pasó ni una semana desde que le dieron la foto de la conferencia de prensa y resulta que ahora Vidal es el operativo salvataje de un gobierno macrista en demolición. Tenemos que seguir demoliendo a esa gobernadora antiobrera, una de las trampas para rescatar al decrépito gobierno macrista. Por eso, la lucha por la recuperación de los sindicatos es esencial y forma parte de la necesidad del paro activo de 36 horas y del congreso de delegados de base, para abrir una salida de los trabajadores. Todos con el FMI Frente a esta profunda crisis, el gobierno pegó un nuevo volantazo. El FMI le autorizó vender reservas para financiar la fuga de capitales. No es ninguna salida. Se está armando el operativo de relevo, pretenden que sea ordenado, quieren imponernos un gobierno de unidad nacional, por eso aparece la figura de Vidal. Es lo que está haciendo en la provincia de Buenos Aires, donde gobierna con el massismo, con el kirchnerismo, con las distintas alas del peronismo. Quieren reemplazar al gobierno Cambiemos por esta nueva estructura política. Y para no quedarse cortos, fueron todos a Washington a declarar que van a pagar la deuda. Pero tampoco tuvo ninguna demora el kirchnerismo en decir ‘nosotros también, anótennos en la lista de los que vamos a pagar la deuda; por eso hablamos de Portugal, decimos que es la alternativa’. Un país donde han aplicado un ajuste brutal contra la población trabajadora, 200 mil despidos, rebaja de los salarios, precarización laboral, especialmente en la juventud, más Rapi, más Globo, más call centers, más trabajo precario… ¡No lo podemos permitir! Por eso, el FIT tiene una tarea inclaudicable: desarrollar una furiosa campaña política en las fábricas, escuelas, barriadas, para plantear que ninguna de esas variantes es alternativa. Tenemos que desenvolver un programa verdadero de salida a la crisis: romper con el FMI, desconocer el pago de la deuda usuraria, nacionalizar la banca y el comercio exterior, nacionalizar el sistema hidrocarburífero, reorganizar la economía sobre otras bases sociales. Eso sólo lo podemos hacer los trabajadores. Y por eso planteamos la necesidad de una Asamblea Constituyente libre, soberana y con poder, que lleve adelante estas tareas. Por eso, no puede haber demoras. A cerrar el acuerdo nacional integral y a tener todos los elementos para desarrollar esta campaña política, porque la alternativa es: ellos o nosotros. Es: que los trabajadores paguemos la crisis o que la paguen los capitalistas. Para eso los trabajadores tenemos que ser una alternativa de poder. ¡Viva la clase obrera internacional¡ ¡Viva la IV Internacional! ¡Viva el Frente de Izquierda! ¡Viva el 1° de Mayo!". LEÉ TAMBIÉN: Néstor Pitrola: “La lucha de clases nos pone a prueba” Alejandro Crespo: "Terminar con este ajuste y luchar por una salida obrera" Acto por el Día Internacional de los Trabajadores: el Frente de Izquierda levantó bien alta la bandera de lucha obrera y socialista Una extraordinaria movilización política

2 de mayo de 2019
Néstor Pitrola: “La lucha de clases nos pone a prueba”
Redacción

"Mis primeras palabras serán para denunciar, como corresponde al FIT, la operación comando de un grupo militar para liberar al fascista Leopoldo López en una escalada golpista del imperialismo en Venezuela. Esto ha conmocionado a América Latina, es noticia en el mundo, y tenemos en la Argentina a un Macri que ya reconoció y apoyó el golpe que hoy se ha dado por este sector de las Fuerzas Armadas. Macri forma parte con Bolsonaro y Piñera del Grupo Lima, de los peones de Trump en América Latina. Y este Frente de Izquierda no anda con vueltas, decimos: “fuera yanquis de Venezuela, fuera el golpe militar, fuera yanquis de América Latina”. Mientras, a Bolsonaro, Macri y Piñera se les está pudriendo la situación en sus propios países porque Bolsonaro tiene la más grande crisis política de los primeros cien días de un gobierno en Brasil, tenemos en la Argentina a un Macri terminado y en Chile los estudiantes vuelven a ganar la calle. Desde este lugar denunciamos a las fuerzas políticas que, al igual que Macri, han salido a respaldar a Guaidó, a los Pichetto, a los Lavagna, y al kirchnerismo -que hace la unidad con el PJ que reconoce a Guaidó. A estas horas de la tarde, no se conoce pronunciamiento político alguno de CFK. El FIT dice desde esta tribuna: no al golpe militar en Venezuela. Lo hacemos sin dar un gramo de apoyo a la represión de Maduro, lo hacemos desde la independencia de la clase obrera (...) La situación mundial El mundo está empezando a cambiar. Tenemos a 600 mil docentes en huelga en Polonia; la tenaz lucha de los “chalecos amarillos” en Francia; la vuelta de las revoluciones árabes, que fueron aplastadas hace una década; con la revolución de Argelia, que terminó con el gobierno de veinte años de Bouteflika, precedida por huelgas y levantamientos populares en Marruecos, en Irak, Irán, en Sudán, en Jordania. Es decir, que las masas empiezan a enfrentar a los regímenes bonapartistas, represivos y fascistizantes que se están abriendo paso al calor de la crisis capitalista mundial. Y América Latina no es ajena a eso, por las movilizaciones en Centroamérica, en Nicaragua, Costa Rica, y particularmente por la rebelión de Haití, donde el pueblo enfrenta valientemente al gobierno semicolonial sostenido por la Minustah, que son las tropas tercerizadas del imperialismo que dirigen Brasil y Argentina. Desde este lugar decimos que ante la polarización política que se plantea, en una etapa de escenarios bélicos, de guerras comerciales, de revolución y contrarrevolución, nos paramos en defensa de los frentes de independencia política de los trabajadores. Como cuartainternacionalistas, rechazamos la integración de la izquierda a los frentes de colaboración de clases y, por eso, le decimos al kirchnerismo que le está mintiendo al pueblo argentino cuando dicen que hay salida ‘a la portuguesa’ de esta crisis. Portugal es una factoría de flexibilidad laboral, de precarización; es una factoría europea después del ajuste de la Troika. No queremos ser el Portugal América Latina, queremos que los trabajadores nos pongamos al frente de la salida a esta crisis, de la salida al derrumbe de Macri. Nos paramos como una alternativa política de los trabajadores y de la izquierda. Derrotar a Macri, el FMI y los gobernadores Hoy hemos vivido en Argentina una jornada de lucha (…) Hemos sido animadores del paro y hemos venido con una bandera, que es la del paro activo nacional de 36 horas, para que la crisis la paguen los capitalistas. Cuando están faltando pocos días para los 50 años del Cordobazo, nuestro planteo del paro activo nacional de 36 horas es un Cordobazo nacional para terminar ahora mismo con el gobierno de Macri y todo el régimen del FMI. El FIT ha tomado una consigna estratégica: “derrotemos a Macri, al FMI y a los gobernadores” porque para enfrentar a Macri, hay que enfrentar al mismo tiempo las operaciones de recambio político que ya están en marcha por parte de los mismos que gobiernan con él: la banca acreedora, el FMI, los terratenientes y exportadores... es la consigna del momento porque no vamos a ser furgón de cola de un recambio político de aquéllos que no quieren romper con el FMI y le dan garantías de que van a pagar la deuda externa. Las reservas de lucha de nuestra clase obrera son formidables, inmensas. Lo hemos visto con la lucha del 2x1; con la lucha de las mujeres por el aborto legal y los paros de mujeres; en las extraordinarias huelgas docentes; en la lucha de los obreros de Fate, con el Sutna, enfrentando el recurso de crisis; de las obreras de Textilana en Mar del Plata, que fueron a la huelga, derrotando la superexplotación de las obreras por un patrón que está preso por corrupto; de la huelga general del Inti; de la huelga general de Télam; de los trabajadores ocupados y desocupados porque hemos tenido a miles de compañeros con el Polo Obrero y las demás organizaciones del Frente de Lucha, rompiendo enteramente la tregua de todas las burocracias sindicales y de la burocracia piquetera. (…) Por eso, compañeras y compañeros del PTS, de IS, de Poder Popular, de toda la vanguardia integrante del FIT, les planteamos, como lo hicimos en el Plenario del Sindicalismo Combativo, que luchemos por un congreso de delegados con mandato de las bases de todo el movimiento obrero argentino para establecer un programa y un plan de lucha de salida a la crisis. En ese cuadro de irrupción de la clase obrera y del movimiento piquetero es que planteamos que una asamblea constituyente, soberana, libre y con poder político, un camino para reemplazar este régimen de hambre y abrir la ruta del gobierno de trabajadores. Para terminar: en estas horas, se discute en Wall Street y en las lujosas oficinas del FMI el destino de la Argentina. Los que llevaron a 1000 puntos el riesgo país, los que armaron una nueva fuga de capitales, los que montaron otro golpe devaluatorio inflacionario, le dejan a los trabajadores la inflación, el despido y la destrucción de las jubilaciones. Ellos diseñan la salida a la crisis. Nosotros queremos que millones de trabajadores en las calles seamos los que desarticulemos el poder político y abramos la ruta de salida. Ellos están armando con los Lavagna y los Pichetto -que viajó a Nueva York a dar garantías de que va a pagar la deuda a la banca acreedora y al FMI, felicitado por Macri como hombre de Estado-, con los Alberto Fernández, con los Alvarez Agis -el que fue segundo de Kicillof, que también dio garantías de que esa deuda es legítima, porque la hizo un gobierno votado por el pueblo. Nosotros decimos que es la misma deuda usurera, que nos viene acompañando hace cuarenta años, y que tenemos que gobernar los trabajadores, para definitivamente terminar con la deuda y con el FMI. El FIT Este es tal vez el acto más importante del FIT, no sólo porque es el más grande desde Atlanta, sino porque la lucha de clases en el marco de esta crisis excepcional pondrá a prueba a la clase obrera y a su destacamento de vanguardia que es el FIT. Junto a la tarea de construir partidos de trabajadores en todos los países por el gobierno de trabajadores y la unidad socialista de América Latina, decimos: urgente, compañeras y compañeros del FIT, salgamos a recorrer cada fábrica, cada lugar de estudio, cada lugar de trabajo, para liderar la lucha de la mujer por el aborto legal y la separación de la Iglesia del Estado, un programa que tenga por eje la ruptura con el FMI y el no pago de la deuda, y abramos camino a la salida de los trabajadores y la izquierda a la crisis.¡Viva el Frente de Izquierda! ¡Viva la clase obrera de Argentina! ¡Vivan los trabajadores del mundo! ¡Por la unidad mundial de los trabajadores y por reconstrucción de la IV Internacional! Muchas gracias". LEÉ TAMBIÉN: Romina Del Plá: "Los trabajadores debemos ser alternativa de poder" Alejandro Crespo: "Terminar con este ajuste y luchar por una salida obrera" Acto por el Día Internacional de los Trabajadores: el Frente de Izquierda levantó bien alta la bandera de lucha obrera y socialista Una extraordinaria movilización política

2 de mayo de 2019
Se rinden ante el FMI
Redacción

El maridaje entre el FMI y el gobierno macrista ha dado una nueva vuelta de tuerca. Ahora, el FMI permite que el Banco Central venda los dólares que le prestó a la Argentina… para alimentar la fuga de capitales. “Rescate de la Argentina”, dicen los diarios. ¡No! Rescate de los especuladores. Ello, hasta que las divisas se acaben y llegue la devaluación -y quién sabe- la cesación de pagos. Pero en este plan de rendición colonial ¡están anotados todos los bloques políticos que aspiran a relevar al macrismo! Kicillof, el ex ministro de Cristina, acaba de visitar Wall Street para asegurarle a los buitres que el acuerdo con el FMI y el pago de la deuda será religiosamente respetado, si el kirchnerismo vuelve al poder. Lavagna hizo lo propio hace algunas semanas, recordando que él “resucitó” la deuda defolteada de Argentina en 2005. Massa pide un “gran acuerdo nacional”… para pagar la deuda. Todos se rinden ante el FMI. En consonancia con ellos, los socios sindicales de los candidatos capitalistas le temen como a la peste a una lucha a fondo contra el ajuste oficial. La jornada del 30 mostró a numerosas franjas de la clase obrera queriendo luchar. Pero sus dirigentes no llamaron a continuar la lucha, sino a “votar bien”… a los mismos que quieren cumplir con la hipoteca colonial del FMI. A contrapelo de ellos, el clasismo -con el Plenario Sindical Combativo- ganó las calles en reclamo de un paro activo de 36 horas, como punto de partida de un verdadero plan de lucha. Y el Frente de Izquierda, en su acto socialista e internacionalista, trazó una perspectiva política para que la enorme crisis nacional tenga una salida obrera. Fuera el régimen del FMI! Que la crisis la paguen los capitalistas.

2 de mayo de 2019
El acto en Córdoba
Corresponsal

El martes 30, el Frente de Izquierda realizó en Córdoba el acto obrero, socialista e internacionalista para conmemorar el día del Trabajador y reforzar su campaña electoral. Fue la instancia de un importante reagrupamiento político con representación de las luchas obreras del último período como Luz y Fuerza, municipales de Jesús María, Molinos Minetti, de UEPC (docentes), entre otros. También estuvieron presentes las compañeras del Plenario de Trabajadoras y de varias agrupaciones que impulsan la asamblea #NiUnaMenos, organizadora de la ola verde. La presencia más importante se dio con el Polo Obrero, que venía de triunfar en su plan de lucha y de protagonizar un enorme congreso en apoyo al FIT, copando el Sindicato de Luz y Fuerza con cerca de mil asistentes. Tomaron la palabra los principales candidatos del FIT. Por el Partido Obrero hablaron Soledad Díaz García, referente del PDT y candidata a primera legisladora, y Cintia Frencia, dirigente de la CSC y candidata a viceintendenta de Córdoba capital. Por IS hablaron Liliana Olivero y Ezequiel Peressini, candidatos a gobernadora y legislador. Por el PTS, lo hicieron Laura Vilches y Mauro Jorge, candidatos a intendenta y legislador. "¡El FIT va a la contienda electoral y a todas las luchas a bregar por un gobierno de las y los trabajadores!”, destacó Soledad en su discurso.

2 de mayo de 2019
Voces del acto del 1º de mayo
Redacción

Juan Carlos Giordano (Izquierda Socialista) La izquierda presenta un plan económico obrero y popular: que la crisis la paguen los capitalistas, no los trabajadores”. Nicolás Del Caño (PTS) “El FIT rechaza el intento de golpe en Venezuela, auspiciado por el imperialismo yanqui, Macri y toda la derecha continental”. Rubén “Pollo” Sobrero (secretario general de la Unión Ferroviaria de Haedo) “El Frente de Izquierda es el único sector que dice que hay que romper con el FMI”. Mónica Schlotthauer (ferroviaria y diputada nacional por IS-FIT) “Logramos cuatro paros mundiales: mujeres de 50 países contra el capitalismo y el patriarcado”. Lorena Gentile (obrera de Kraft-Mondelez) “Tenemos que construir una herramienta política, porque sin política seguiremos siendo esclavos”. Juan Contrisciani (delegado de Astilleros Río Santiago) “Unidad obrera y popular desde las fábricas, los barrios, los ocupados y desocupados, y el movimiento estudiantil, para enfrentar el ajuste”. LEÉ TAMBIÉN: Romina Del Plá: "Los trabajadores debemos ser alternativa de poder" Néstor Pitrola: “La lucha de clases nos pone a prueba” Alejandro Crespo: "Terminar con este ajuste y luchar por una salida obrera" Acto por el Día Internacional de los Trabajadores: el Frente de Izquierda levantó bien alta la bandera de lucha obrera y socialista Una extraordinaria movilización política

2 de mayo de 2019
Alejandro Crespo: "Terminar con este ajuste y luchar por una salida obrera"
Redacción

Quiero empezar saludando a todos los que se han movilizado hoy, no sólo por sus reivindicaciones sino para formar una tribuna obrera y socialista que busque una salida a la crisis de todos los trabajadores. Los trabajadores del Neumático, luchando por la situación que vivimos, y como vive toda la clase obrera, por nuestra revisión paritaria, por el ajuste que quiere meterse adentro de las fábricas y, ante el llamado a una jornada de lucha con paros, comprendemos que a los paros se los construye y se los apoya parando. Hoy, en todo el país, las fábricas del neumático estuvieron vacías y los trabajadores en la calle, reclamando para que se acabe el ajuste. Hoy también hemos escuchado a dirigentes de las centrales sindicales, diciendo que hay que "votar bien". Y esto nos alerta, porque no se trata de un recambio de un gobierno patronal a otro. Tampoco de sembrar expectativas en aquellos que van a arrodillarse delante del FMI y prometerles que van a pagar la deuda externa. Les decirnos “no”, estamos preparados para decirles: fuera el FMI, queremos una salida de los trabajadores y la vamos a construir los trabajadores. Estuvimos presentes en el plenario de las regionales de la CGT, pero para decir con claridad que hace falta un paro de 36 horas, para que al mediodía salgan de sus puestos de trabajo todos los compañeros y vayan a la calle junto a los desocupados y, con cientos de miles de trabajadores, terminar con este ajuste y poner en pie el camino hacia una salida obrera, que tiene que ser socialista. Esta situación genera grandes discusiones al interior de los lugares de trabajo. Hay que explicar que se quiere un recambio de un gobierno neoliberal por uno populista, que lo único que trajo es más y más ajuste. La salida no la encontrarán en ninguno de esos capitalistas ni esos gobiernos patronales. Para tener una salida correcta hay que construirla uno mismo. Llamamos a la clase obrera a construirla, y dar los pasos firmes que hay que dar para tener un gobierno de los trabajadores. Se cumplen tres años de dirigir el Sutna con los métodos de la clase obrera. Y nos hemos unificado más que nunca. No se nos volvió más conservadora ni la base ni la dirigencia. Cada año comprendemos con más claridad que en lo único que se puede confiar es en la lucha de los trabajadores unidos. Llamo a todos los compañeros a luchar por los sindicatos, por las seccionales, para encontrar una herramienta que aporte al camino que hay que dar para generar una alternativa de los trabajadores. Esa expresión política es el FIT. Llamo a todos los compañeros a saludar, en las vísperas del 1° de Mayo,a la gran lucha de la mujer trabajadora, a la gran lucha de la clase obrera.¡Viva el FIT! ¡Viva el Partido Obrero! ¡Viva la clase trabajadora! LEÉ TAMBIÉN: Romina Del Plá: "Los trabajadores debemos ser alternativa de poder" Néstor Pitrola: “La lucha de clases nos pone a prueba” Acto por el Día Internacional de los Trabajadores: el Frente de Izquierda levantó bien alta la bandera de lucha obrera y socialista Una extraordinaria movilización política

2 de mayo de 2019
Gran elección del Frente de Izquierda en Calamuchita

Este domingo 28 se realizaron elecciones en diez municipios de la provincia de Córdoba. Con un 7,5% de los votos, el Partido Obrero - Frente de Izquierda realizó una gran elección en la ciudad de Santa Rosa de Calamuchita. En una elección con escasa participación del electorado, apenas por encima del 60%, lo cual refuerza el peso de un aceitado aparato oficialista, el actual intendente del PJ resultó reelecto por cuarta vez, acompañando la tendencia a votar a los gobiernos de turno que se viene dando en las elecciones anticipadas en toda la provincia. El segundo lugar fue para el vecinalismo, encabezado por un dirigente radical que actúa históricamente como armador de listas opositoras, que luego se desvanecen en ese rol. Un pelotón de tres fuerzas políticas, entre ellas el Frente de Izquierda, se disputaron el tercer lugar con escaso margen de diferencia. Cambiemos (que en esta elección se presentó unido, a diferencia de lo que ocurre a nivel provincial) y Unidad Ciudadana (que mantuvo su lista en el plano local a pesar de haberse bajado en favor del gobernador Juan Schiaretti en el ámbito provincial), fueron las otras dos. Desde la lista del Frente de Izquierda, constituida íntegramente por el Partido Obrero, desarrollamos una enorme campaña. Denunciamos el “adelantamiento del adelantamiento” de las elecciones locales como una maniobra para que la crisis económica y el ajuste nacional y provincial queden fuera de la campaña y, a partir de ahí, desarrollamos un programa de salida al derrumbe económico y su impacto en las y los trabajadores y sectores populares de Santa Rosa, en la salud pública, la educación y el transporte, entre otras cuestiones. Pusimos en agenda, además, el abandono de los barrios periféricos, el crecimiento de la pobreza, las dificultades alimentarias de amplios sectores, la problemática de la salud y la difícil situación de los jubilados, la enorme precariedad laboral y el trabajo en negro que se extiende tanto en el ámbito municipal como privado. En nuestro programa también tuvo fuerte presencia la defensa del ambiente y de los recursos naturales fundamentales para nuestra localidad como el río y el monte nativo, y levantamos, además, las banderas y las reivindicaciones del movimiento de mujeres por la educación sexual, los anticonceptivos y el aborto legal, lo cual atrajo la simpatía de amplios sectores de la juventud. Llevamos nuestra campaña y militancia a las calles y a los barrios, donde tuvimos una muy buena presencia. La propuesta del Frente de Izquierda tuvo también amplia difusión en redes sociales. Finalmente, el armado de un esquema con más de 45 fiscales resume un trabajo militante importante. La elección y todo el proceso significan un avance en el desarrollo y organización del Partido Obrero en Santa Rosa y en todo Calamuchita. Nos consolida como canal de organización política de las y los trabajadores independientes del PJ, el radicalismo y todas sus diversas formas y variantes con las que se disfrazan. Por delante tenemos nuevas luchas y desafíos. En lo inmediato, el 12 de mayo, en la elección provincial, donde enfrentamos a los candidatos de Macri y el FMI (Schiaretti, Negri y Mestre) y vamos por más Frente de Izquierda con nuestras candidatas a legisladoras Soledad Díaz (por la lista provincial) y Silvina Peirú (por el departamento Calamuchita) para que la crisis la paguen los capitalistas.

2 de mayo de 2019
Las elecciones en Santa Fe

Las Paso de Santa Fe confirmaron los pronósticos políticos previos a la votación. El PJ se alzó con la mayor cantidad de los votos a gobernador con el 42%, con Omar Perotti a la cabeza de la interna contra María Eugenia Bielsa, a quien duplicó en número de votos. El segundo lugar fue para el Frente Progresista que encabeza el ex gobernador Antonio Bonfatti, con el 31%; y, en una tercera y lejana posición, quedó José Corral, el candidato radical de Cambiemos y actual intendente de Santa Fe, con el 19%. Así las cosas, el 90% del electorado optó entre el PJ, el Frente Progresista y Cambiemos, en una elección donde participaron el 70% de los electores. Se empezó a procesar por esta vía un recambio gubernamental en la provincia de la mano del desplazamiento del capital agroexportador y sojero al PJ, que tiene en Perotti un aliado de vieja data. La lista de diputados del Frente Progresista obtuvo medio millón y medios de votos; de repetirse esta elección, la mitad de los diputados de la cámara baja estará integrada por este bloque debido al sistema D´hont que rige en Santa Fe. Miguel Lifschitz dejaría su cargo como gobernador para ser el jefe de la “oposición” en diputados a un potencial gobierno de Perotti, un sistema de cogobierno entre “progresistas” y peronistas que se reproduce -con distintas composiciones- a escala de municipios y concejos en toda la provincia. La otra mitad de la cámara quedaría integrada por el PJ (14%), el PRO (7%) y la alianza de corte derechista y clerical (Unite por la Familia y la Vida) que encabeza la ex Gran Hermano Amalia Granata, que tuvo una elección destacada de 150.000 votos y quedó posicionada en un cuarto lugar. Entre el centroizquierda de Giustiniani y Del Frade llegan a un 4,6%, ingresado con lo justo. En Rosario, el socialismo sufrió un duro revés con la victoria de Pablo Javkin de la UCR contra la candidata oficialista del PS -Irizar- colocándose virtualmente como el futuro intendente de esta ciudad. Los resultados contradictorios del progresismo expresan por un lado que esta coalición provincial pagó el costo político de haber aplicado en Santa Fe el libreto de Macri, el FMI y los gobernadores del ajuste contra las mayorías laboriosas; no obstante esto, pudo sostenerse en un segundo lugar, favorecido por el derrumbe de Cambiemos que venía de ganar la provincia en 2015 y 2017, y fue sin dudas el gran derrotado de la elección santafecina. El Frente de Izquierda, el piso proscriptivo y los problemas políticos El Frente de Izquierda no superó el umbral que marcan las Paso provinciales (1,5% del padrón electoral) en ninguna de las categorías provinciales, un problema que advertimos en la campaña electoral y que no pudimos resolver. El MST, que fue expulsado del Frente Social y Popular tras la alianza de Del Frade y Ciudad Futura, tampoco pasó y quedó por detrás del FIT. El dominio del electorado de los partidos de estado y la falta de desarrollo de la izquierda quedaron expresados en esta forma electoral. En la categoría a gobernador los resultados dan el 2% de los votantes, superando el 1,5% pero que debido al piso provincial no alcanzó para entrar en las generales. A diputado provincial el FIT obtuvo el 1,33% de los votantes. La votación del FIT en Rosario estuvo por arriba de este promedio, con el 3,64% a gobernador y el 2% en diputado provincial, cayendo mucho en Santa Fe y en el interior de la provincia, deprimiendo el resultado general. Superamos el piso en las categorías locales de Villa Gobernador Gálvez y Granadero Baigorria; para concejales en Villa Constitución y Cañada de Gómez. En el departamento de San Lorenzo pasamos para gobernador y diputado provincial, e hicimos una gran elección en el municipio de Capitán Bermúdez con casi el 9% de los votantes, que deja planteada la posibilidad cierta de revalidar la banca del PO con Gustavo Fenoy en las generales. En Beltrán la elección fue del 2,82% para diputado y 5,46% para concejal. El piso provincial, más alto que el nacional de las Paso, ha sido un obstáculo para que la izquierda revolucionaria continúe en la batalla electoral. Dicho esto, está planteado el problema del escaso desarrollo del clasismo en Santa Fe, donde el centroizquierda resulta un obstáculo que no estamos pudiendo franquear. El desarrollo del frente único de la izquierda queda a la vista como una tarea irresuelta. El desarrollo incipiente que hemos conquistado en sindicatos y gremios estudiantiles forma parte de este balance, a la luz de las tareas sindicales que se vienen en la próxima etapa. La consigna vector que orientó nuestra campaña, “Somos la izquierda, tenemos que estar” anticipó estos problemas políticos, delimitando campos políticos y señalando la necesidad de reforzar un bloque político de independencia de clase. Con la campaña llegamos a concentraciones obreras fundamentales, a facultades y terciarios, a nuevas barriadas, abrimos trabajo político en casi una decena de nuevas ciudades de la provincia, planteando la posibilidad de ampliar nuestro trabajo partidario. De estos avances en el reagrupamiento obrero y de un balance político a conciencia de nuestros límites y aciertos, salimos para seguir luchando por forjar una fuerza política capaz de hacerle pagar la crisis a los capitalistas y sus secuaces.

2 de mayo de 2019
Las primarias municipales en Mendoza

El domingo 28 se realizaron las Paso municipales en Lavalle, Tunuyán, San Martín y San Rafael, cuatro distritos dirigidos por el peronismo, que retendría estas intendencias de repetirse estos resultados en las elecciones definitivas. Estas elecciones constituyen el primer test electoral de por lo menos seis turnos electorales que atravesarán la provincia, gobernada por Cambiemos. Se trata de municipios que tienen economías fuertemente ligadas al campo y son de los más castigados por la crisis. Acá es donde más se ha expresado el hundimiento de las relaciones sociales capitalistas por la caída de la producción y la monopolización creciente, tanto de la comercialización de sus productos como del uso de la tierra. Una primera gran conclusión es que el peronismo, tomado como bloque, logró capitalizar parte del descontento popular con la marcha de la economía nacional. Sin embargo, el contenido real de las tensiones sociales resultó distorsionado. Pues el salario, el trabajo, la vivienda y los derechos de las mujeres no formaron parte de la agenda de debate de las campañas, sólo defendidos por los militantes y candidatos del FIT. Lo que abundaron fueron las declamaciones sobre la productividad, la industria nacional y la competitividad de parte de los caciques peronistas para ganarse el apoyo incondicional de los grandes bodegueros y grandes capitalistas del campo. Se pretende convencer a los trabajadores de que nuestra suerte está atada a sus ganancias. El “triunfo peronista” está muy lejos de dar respuesta a la crisis del pueblo trabajador de estos departamentos. En el último tiempo, bajo las propias administraciones peronistas locales, se han provocado grandes desplazamientos de obreros rurales a los asentamientos urbanos, de familias de productores arrendando sus pequeñas fincas a grupos oligopólicos. Una segunda conclusión es que el peronismo no es un bloque unificado detrás de un programa político de salida a la crisis. Por el contrario, se expresan hacia su interior fuertes contradicciones entre sectores patronales, por ejemplo, entre los que defienden lo más conservador del campo con quienes quieren incorporar a las megasmineras, entregando el suelo, el agua y la cordillera. Lo que sí los une es el apoyo a los compromisos con el FMI y el planteo de la reestructuración de la deuda externa, lo cual muestra lo endeble de su demagogia electoral “productivista”. Hay que destacar el fenómeno de la interna del PJ en San Martín, donde el candidato Cristian Etem, un profesor de Educación Física con un perfil “apolítico”, sin estructura partidaria, pero que cuestionó al cacique del PJ Jorge Giménez que lleva 16 años en la intendencia, reunió el 40% de los votos en la interna y el 20% de la votación general. Es un voto opositor contra la intendencia pejotista que ha aplicado el ajuste de Macri-Cornejo. En las elecciones generales pelearemos por atraer ese voto al FIT. Finalmente, quedó en evidencia que las aventuras electorales como la del partido del diputado nacional José Luis Ramón, Protectora, no superaron el 1% en ningún municipio. La ausencia de un programa político ha marcado lo fugaz de esta experiencia que proviene del desbande del Partido Intransigente y su carácter de “bolsa de gatos” como trampolín para arribistas y oportunistas políticos. Frente de Izquierda El Frente de Izquierda desarrolló una gran campaña militante, tanto en las redes sociales como en el “puerta a puerta” con los vecinos y trabajadores, para explicar un programa de salida a la crisis en términos obreros y socialistas. A pesar de la ausencia de espacios en los grandes medios de difusión, del peso de los aparatos municipales y de no contar en la boleta con las dirigentes provinciales más reconocidas por el carácter desdoblado de las elecciones, el FIT logró mantener su base electoral o incluso ampliarla levemente, en relación con la elección municipal anterior. Tenemos por delante el desafío de convocar a una movilización política de los trabajadores, las mujeres y la juventud en estos municipios con una campaña política desafiante, que potencie nuestra denuncia del peronismo colaboracionista del gobierno ajustador, que nos delimite de los candidatos del régimen del FMI, para que la crisis la paguen los capitalistas, por una salida de los trabajadores y la izquierda. Resultados San Martín -Frente Elegí (PJ), 53% -Jorge Giménez, 57,55%; Cristian Etem, 40,36%; Patricia Sánchez, 2,09%. -Frente Cambia Mendoza: 31,23%. -Partido Demócrata: 4,81%. -FIT: 3,64%. Protectora: 1,97%. Lavalle -Frente Elegí: 56,84%. -Frente Cambia Mendoza: 32,43%. -FIT: 5,91%. -Protectora: 2,63%. San Rafael -Frente Elegí: 54,74%. -Frente Cambia Mendoza: 35,42%. -Partido Demócrata: 3,35%. -FIT: 2,41%. -Protectora: 1,26%. Tunuyán -Frente Elegí: 67%. -Frente Cambia Mendoza: 26%. -FIT: 2%. -Protectora: 2%.

2 de mayo de 2019
Abajo el golpe en Venezuela

El autoproclamado presidente de Venezuela, Juan Guaidó, desarrolló este martes 30 una nueva intentona golpista en Caracas. Tras indultar y liberar a Leopoldo López, dirigente del derechista Voluntad Popular, quien se encontraba bajo arresto domiciliario, se agrupó junto a un puñado de militares rebeldes en las inmediaciones de la base militar de La Carlota. López, finalmente, se refugió en la Embajada chilena y posteriormente en la española. Pese a presentarlo como la “fase final” del operativo golpista, se trató de una operación limitada, ya que ni siquiera fue tomado ese cuartel. El gobierno asegura, por su parte, que mantiene el respaldo de las Fuerzas Armadas. La medida de Guaidó, precisamente, fue un nuevo intento frustrado de quebrarlas, tras el fracaso del 23F, cuando fue derrotada la operación golpista en la frontera. Tras aquel revés, Nicolás Maduro avanzó con la inhabilitación política de Guaidó y la detención de uno de sus colaboradores. La derecha se movilizó el 30 y el 1° de mayo en las calles. El gobierno desplegó la Guardia Nacional y llamó a una movilización de apoyo frente al Palacio de Miraflores. Pero el canciller Jorge Arreaza hizo un llamado al diálogo. Golpismo El nuevo capítulo del golpe recibió el respaldo inmediato de Estados Unidos. El Grupo de Lima y la Unión Europea también renovaron su respaldo a Guaidó. En nuestro país, Mauricio Macri y el canciller Jorge Faurié saludaron la acción del presidente autoproclamado, lo mismo que el justicialista Miguel Pichetto. Cristina Kirchner, en pleno proceso de aggiornamiento ante los mercados, se llamó a silencio, mientras cierra acuerdos políticos en todas las provincias con los amigos del golpismo. En el caso de Donald Trump, el apoyo a la precipitada operación golpista se corresponde con la necesidad de exhibir un logro en el plano político internacional de cara a sus intentos reeleccionistas. Guaidó trata de romper, con las nuevas medidas, el impasse en que había ingresado el operativo golpista tras el 23F. Pero lo hace con menos balas en la cartuchera. La oposición derechista, al mismo tiempo, no es un bloque homogéneo. Tras el estallido de la Mesa de Unidad Democrática, hay un degradé de posiciones que incluye bolsonaristas, “radicales” y “moderados”, subdivididos a su vez en varios grupos. Aunque en estos días expresó su respaldo a Guaidó, el ex candidato presidencial Henrique Capriles cuestionó, en enero, la oportunidad táctica del alzamiento y acusó implícitamente a Guaidó de sabotear la Asamblea Nacional. Por el lado del chavismo, aunque hasta ahora ha logrado mantener el respaldo mayoritario de las Fuerzas Armadas, se encuentra jaqueado por el trabajo erosivo de las sanciones económicas y por el desarrollo de la bancarrota económica y social. Algunos medios aseguran, por ejemplo, que en la ciudad de Maracaibo “el precio de productos como un kilo de carne superó el salario mínimo esta semana” (El Nacional, 28/4). El tablero internacional Los funcionarios norteamericanos no se han cansado de repetir que todas las opciones están sobre la mesa, incluida la intervención militar, una carta sumamente peligrosa por sus consecuencias explosivas. La Unión Europea patrocina algún tipo de “salida ordenada”, igualmente golpista, cuya principal dificultad consiste en que debería armonizar intereses contradictorios entre las potencias, empezando por la Unión Europea y los norteamericanos, quienes vienen chocando en la región: las últimas medidas de Trump contra Cuba afectan al capital europeo. Una de las variantes en danza consiste en un golpe desde adentro. Un analista lo describe en Infobae (30/4) como un escenario en que los militares ocupen un rol semejante al que cumplen en Argelia y Sudán, tutelando una transición política (uno de los partidarios de esta vía sería el vicepresidente brasileño, Hamilton Mourao). “Ello implicaría -dice- que la máxima autoridad militar, el ministro de Defensa, el general Vladimir Padrino López, encabece la destitución de Maduro y conduzca la transición, pero subordinado a Guaidó como presidente a cargo del poder”. Dos pesos pesados de la administración norteamericana, el asesor de seguridad John Bolton y el jefe del Departamento de Estado, Mike Pompeo, dieron fuerza a esta versión, al asegurar el primero que Padrino López, junto al presidente del Tribunal Supremo de Justicia, habrían encabezado negociaciones con Guaidó para una retirada de la camarilla madurista. Más aún, Pompeo dijo que Maduro estaba dispuesto a partir a La Habana, pero habría sido disuadido por los rusos. Como quiera que sea, el desenlace venezolano forma parte de choques y negociaciones internacionales. Clarín informó a fines de marzo sobre una reunión de máximo nivel en Roma entre el enviado norteamericano sobre Venezuela, Elliot Abrams y el vicecanciller ruso Serguéi Riabkov. Allí se habría discutido una potencial salida electoral, pero no habría prosperado porque los yanquis no querían a Maduro en ese proceso, en tanto que los rusos sí. “La reunión de Roma -decía el columnista del diario- emerge de la dificultad norteamericana y de sus aliados para mantener el pulso junto a Guaidó pero sin resultados claros sobre la mesa. Ese trastorno obliga a negociar con los aliados del régimen para intentar modificar la escena, con el costo de aceptar concesiones en aras de un posible avance”. El vasto tablero en que se discute la cuestión venezolana incluye a Ucrania y Siria . Maduro, recostado hoy en Putin, puede quedar pedaleando en el vacío si éste decide sacrificarlo. Está planteado reencarar una movilización continental contra el golpismo. Fuera el imperialismo de América Latina.

2 de mayo de 2019
XXVI Congreso | Un partido cuartainternacionalista para intervenir en la crisis mundial

“Somos socialistas internacionalistas que entendemos que el PO se construye como parte de un partido internacional, de una internacional revolucionaria (...) que pasa hoy por la Refundación de la IV Internacional” (Resolución Internacional). Avance en la crisis capitalista La crisis capitalista avanza a nuevas caídas y estallidos que producirán creciente inestabilidad política: “Las bancarrotas económicas llevan casi inevitablemente a crisis políticas y de régimen en diversos países y a nivel internacional. El viejo equilibrio está roto”. Las guerras comerciales con sus fuertes choques interimperialistas (Estados Unidos-Unión Europea, etc.), contra los países atrasados (Irán, Venezuela, etc.) y los Estados donde dirigen burocracias restauracionistas, son la antesala de guerras imperialistas. Mundialmente se desarrolla un cuadro de alta volatilidad y tendencias a la polarización política. A la par de gobiernos bonapartistas de carácter muy variado, emergen fuertes procesos de resistencia de masas a los planes ajustadores. Grandes rebeliones de masas se han transformado en revoluciones, tirando abajo gobiernos burgueses que se perpetuaban en el poder (Sudán, Argelia). Esta tendencia a la polarización no sólo existe en los países atrasados (Haití, etc.). Irrumpe también en Francia con la movilización de los “chalecos amarillos” y una radicalización de masas juveniles en Estados Unidos y Gran Bretaña, cansadas de falta de perspectivas dentro del capitalismo en crisis. Venezuela: campaña estratégica La Resolución denuncia la ofensiva yanqui para colocar en Venezuela un gobierno títere de privatización petrolera. La ofensiva de Trump-Guaidó está fracasando. “Su lugar está siendo ocupado por la colaboración y negociaciones secretas entre los ejércitos de Brasil y Venezuela (…) para desplazar a Maduro y colocar una transición que proteja a las fuerzas armadas ‘bolivarianas’ de su desintegración”. Plantea una campaña contra la amenaza de intervención militar yanqui y cada gobierno cipayo que apoya el guerrerismo de Trump. La lucha contra la agresión imperialista “no significa que apoyemos políticamente al régimen de Maduro”, que regimenta y reprime los pasos de independencia de los trabajadores. Desafíos La Resolución caracteriza “una inflexión en la tendencia mundial de la lucha de las masas y a la creación potencial de situaciones revolucionarias”. Lo que “plantea desafíos importantes para los socialistas revolucionarios”. Un problema importante es enfrentar los frentes de colaboración de clases que propugnan los movimientos nacionalistas burgueses y el ‘socialismo’ centroizquierdista contra “la derecha”. Estos plantean el campo parlamentario-electoral como el terreno de lucha. “Pero a la derecha fascistoide no se la va a derrotar parlamentariamente, sino con la lucha obrera, en las calles”. Superar los bloqueos Se trata de superar los bloqueos que colocan las burocracias sindicales contrarrevolucionarias: negativa de la CGT francesa a confluir la lucha obrera con las movilizaciones de los “chalecos amarillos”; las centrales sindicales argentinas subordinan la lucha obrera contra la ofensiva de un gobierno en crisis al apoyo electoral al nacionalismo burgués, etc. Superar también el fracaso de la ‘izquierda’ que se planteaba como alternativa a la crisis del stalinismo y la socialdemocracia. Más avanza la crisis, más se adaptan a la institucionalización capitalista. Los intentos de formar ‘partidos amplios’ como el NPA de Francia o el PSOL en Brasil están en crisis y franca declinación. Reconstruir la IV Internacional Contra este cuadro de adaptacionismo democratizante y frentepopulista, el PO une su fuerza a otras corrientes provenientes de la Coordinadora por la Refundación de la Cuarta Internacional (CRCI) en la necesidad de reconstruir una Internacional Revolucionaria. Como parte de esta lucha, impulsamos la organización de Conferencias Abiertas con sectores que luchan en forma independiente contra el capitalismo: en mayo, en Europa, para discutir la marcha de la crisis y la emergencia de las elecciones europeas; en julio, una Conferencia Latinoamericana en Brasil para encarar la marcha de la crisis y los problemas de intervención revolucionaria en Venezuela, Brasil, Argentina y Uruguay. La agenda incluye la convocatoria a fines de este año, de una Conferencia Mundial con vistas a la puesta en pie de una organización internacional militante centralizada.