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Prensa Obrera N° 1544

11 de abril de 2019 · 14 notas

Notas de este número

11 de abril de 2019
Unidad de ocupados y desocupados
Redacción

El pasado jueves 4, los trabajadores y el país asistieron a dos realidades contrapuestas. De un lado, la burocracia sindical, en sus diferentes variantes, se movilizaba a las puertas del Congreso. Fueron a pedirle beneficios y prebendas para las patronales. Las mismas que, todos los días, no vacilan en despedir y suspender. Descargando sobre los trabajadores el fracaso del gobierno, que esas mismas patronales apoyaron durante estos años. Mientras pedían por los patrones, a los dirigentes de las CGT o de las CTA no se les escuchó un solo reclamo, ni anuncio de lucha, en favor de los trabajadores. Pero a pocas cuadras de allí, se gestaba una realidad muy diferente. El Plenario Sindical Combativo y el movimiento piquetero en lucha, con el Polo Obrero a la cabeza, marchaban a Plaza de Mayo. Y después, a un combativo acampe frente a Desarrollo Social, que desafió los intentos represivos del gobierno. Ante los ojos de todo el país quedaron de manifiesto dos perspectivas. La de quienes han pactado con el gobierno el ajuste y la reforma laboral, en aras de “votar bien” en 2019. ¡Pero sus candidatos, de Lavagna a Cristina, pasando por Massa, son los que le han jurado al FMI pagar hasta el último centavo de la usuraria deuda externa! El otro camino es el de los que decimos: La lucha es ahora. Por un paro activo de 36 horas, convocado por un confederal con mandatos de las bases, ocupados y desocupados. Por un salario y jubilación equivalentes a la canasta familiar y su indexación mensual, por el reparto de las horas de trabajo sin afectar el salario, por la ocupación de las fábricas que cierran o despiden. Por la anulación de los tarifazos, la apertura de los libros de las empresas y un plan económico de los trabajadores para que la crisis la paguen los capitalistas.

11 de abril de 2019
Se presentó el Frente de Izquierda en Tucumán

A través de una conferencia de prensa en el Centro Cultural Eugenio F. Virla de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT), el Frente de Izquierda hizo su presentación con vistas a las elecciones provinciales del 9 de junio. El dirigente del Partido Obrero y referente de la docencia universitaria, Ariel Osatinsky, encabezará la lista como candidato a gobernador junto a la docente Mercedes Lizondo (PTS), candidata a vicegobernadora. Por su parte, la fórmula legislativa en la sección I (Capital) estará encabezada por Alejandra Arreguez, dirigente del PTS y Alejandra del Castillo, dirigente del Plenario de Trabajadoras. “El Frente de Izquierda es la única fuerza política que enfrenta realmente el ajuste del gobierno nacional y provincial, y que plantea una salida de fondo para que esta crisis la paguen sus responsables y no la clase trabajadora”, declaró Osatinsky ante la prensa. “En estas elecciones hay dos alternativas -añadió-, los candidatos del FIT o los candidatos del ajuste, de la pobreza, de la impunidad, de la corrupción”. Consultado por el sistema electoral de acoples, advirtió que “los próximos comicios mantienen la matriz fraudulenta de las elecciones de 2015, un sistema del cual se valen tanto el PJ como Cambiemos. Sólo el Frente de Izquierda denuncia el carácter falaz y antidemocrático de los acoples”. El proceso electoral se desenvuelve en el marco de una crisis provincial que atraviesa a toda la clase dirigente, con pueblos inundados, con crecimiento de los niveles de pobreza por encima del promedio nacional, con un proceso de descomposición que envuelve a las fuerzas represivas y demás aparatos del Estado y un proceso creciente de rebelión popular contra los tarifazos. Esa crisis se hace más profunda aún en el marco de la bancarrota económica nacional, el acuerdo entreguista con el FMI, la devaluación de la moneda y los salarios de miseria. Ante ese escenario, el Partido Obrero en el Frente de Izquierda sale a las calles con una acción estrechamente ligada a las acciones de lucha de los trabajadores contra el ajuste de Macri y del gobernador Juan Manzur. Es decir, con una campaña de movilización política. Se ha iniciado una campaña de agitación que va a ir cobrando mayor intensidad en las próximas semanas, orientada a la conquista del voto al Frente de Izquierda y a reforzar así la lucha contra el régimen de acoples, de miseria, de negación de los derechos de las mujeres y superexplotación que encabeza Manzur en la provincia, pero que comparte con los adversarios electorales de ocasión, José Alperovich (PJ), Silvia Elías de Pérez (UCR-Cambiemos, “Vamos Tucumán”) o Ricardo Bussi (Fuerza Republicana).

11 de abril de 2019
El jueves, acampe piquetero
Varias firmas

En el transcurso de la tarde del miércoles, funcionarios del ministerio de Carolina Stanley se comunicaron con las organizaciones sociales y piqueteras que acampamos el último 4 de abril en la 9 de Julio. Hasta su última comunicación, a las 8 de la noche siguieron sin darnos una propuesta concreta. Al comprobar que son sólo dilaciones las que venimos atravesando los últimos 20 días, las organizaciones abajo firmantes anunciamos acampe desde las 14 hs frente al Ministerio de Desarrollo Social. El jueves será una jornada de movilizaciones cortes y acampes en todo el país, y todas las organizaciones sociales confluiremos con protestas mostrando que el Gobierno no tiene respuestas para las miles de familias desamparadas que venimos sufriendo las consecuencias de su plan de ajuste salvaje. Polo Obrero – Barrios de Pie - MTR- Votamos Luchar - COTEL (CUBA MTR, Todel Venceremos, Todu, Motmido Todel.a.c)– MAR, Mov 29 de Mayo, Mov. 19 de diciembre (CTA A) – MOT - Bloque Piquetero Nacional –TORRE (Trabajadores Organizados para la Revolución) - Agrupación Armando Conciencia - RUP OTL (Organización de Trabajadores Libertarios) - MTR 12 de abril – OCR - FDU, Buel , A trabajar, MCC, MTH ,vv Mariposas, FOB Chaco Agrup. 20 de diciembre Chaco - EPP Jujuy Palpalá. Agrup 17 de noviembre. 10/04/2019 MIRÁ TAMBIÉN: “Si hoy no hay respuesta, mañana vamos a un acampe nacional piquetero”

11 de abril de 2019
Después de los primeros turnos provinciales

Las primeras elecciones adelantadas han sido una expresión del derrumbe del macrismo, de un lado, y de los límites inocultables del kirchnerismo para canalizar esa declinación política. El domingo pasado, Cambiemos no llegó al 6% de los votos en Río Negro y salió tercero con el 14% en Chubut, ello, cuando en 2017 había peleado el primer lugar. La decisión del macrismo de “celebrar” la victoria de las listas de los gobernadores locales, o incluso de darles un guiño, como ocurrió antes en Neuquén, sólo vino después de verificar la caída en picada de sus propios candidatos. Por el lado del kirchnerismo, con las elecciones del domingo se suman ya tres derrotas provinciales, sumando la del neuquino Ramón Rioseco. Las presentaciones del FpV en estos distritos no sólo se han dado en el marco de la unidad pejotista. Desde el punto de vista del programa, le pelearon a las otras listas la representación de los lobbies capitalistas locales. El caso más claro es el de Rioseco, que se presentó como el más enérgico abanderado de las petroleras de Vaca Muerta. La unidad pejotista De las derrotas en estos distritos, sin embargo, la conclusión que ha sacado el kirchnerismo es la de reforzar su carácter de fuerza del régimen. En Córdoba y Misiones, los K han bajado sus listas, para contribuir a la “unidad peronista”. En Santa Fe, las Paso han servido para un armado pejota-kirchnerista que le colectará votos a Omar Perotti, un defensor del capital sojero que, después de haber recibido la bendición de Cristina… señaló que no apoyará a ningún candidato presidencial. En Tierra del Fuego, el kirchnerismo apoya a la ajustadora Rosana Bertone. Pero una expresión mayúscula de esta confluencia política son las tratativas en curso, entre massistas, el FpV y pejotistas federales, para presentar un único candidato a gobernador en la provincia de Buenos Aires, incluso en la variante de que concurrieran con candidatos presidenciales diferentes, con el propósito de derrotar a Vidal. Algunos han interpretado los desistimientos electorales de los K en varias provincias como una señal de que Cristina efectivamente se presenta, y que por eso no quiere cargar con el peso de derrotas distritales previas. Pero en cualquier caso, esos 'desistimientos' son en favor de los gobernadores del ajuste, lo cual retrata al carácter de la coalición política que, en el caso de ser candidata, Cristina encabezaría. Las "fuerzas" provinciales La victoria de los gobernadores locales ha llevado a que se derramen ríos de tinta en torno del supuesto “vigor de las alternativas provinciales”. Pero en las vísperas de una elección presidencial, y en medio de una manifiesta crisis de régimen, la fuerza de las “alternativas locales” es sólo una expresión negativa de la desintegración que recorre a los bloques que se candidatean para pilotear la bancarrota nacional. En las últimas horas, la Formosa de Gildo Insfrán se ha sumado al largo pelotón de elecciones anticipadas, lo que reduce a sólo cuatro distritos los que harán comicios simultáneos con los presidenciales. Los ganadores provinciales -como el rionegrino Alberto Weretilneck y su gobernadora electa- han anunciado que se declararán prescindentes en la elección nacional. Los diarios le atribuyen una “sana administración” a los gobernadores ganadores. Por un lado, han sido protagonistas de ajustes drásticos del gasto salarial y social, particularmente en Chubut. Por el otro, han acumulado deudas y contradicciones explosivas a corto plazo. Es el caso de la deuda pública dolarizada de Chubut, así como de la deuda de sus cooperativas eléctricas con el mercado mayorista de energía (Cammesa), a causa de los tarifazos, y que el gobierno provincial deberá afrontar. Weretilneck, a su turno, carga con una hipoteca similar en la compañía de energía provincial, que lo obligará a “¡reducir el suministro!” (El Cronista, 10/4) desde la semana posterior a la elección. Los “sanos” administradores de provincias no escapan, de ningún modo, a la quiebra nacional, aunque hayan logrado demarcarse de esa quiebra frente a una parte del electorado. Los comicios provinciales tampoco le han agregado vitalidad al emprendimiento de Roberto Lavagna, cuya pretensión de “gran armado frentista” no parece superar por ahora a los radicales disidentes del macrismo y al socialismo santafesino. Al día siguiente de las elecciones en Río Negro y Chubut, volvió a subir el riesgo país -justamente, los especuladores juzgaron como “negativos” a los resultados electorales. Naturalmente, el pulgar para abajo del capital financiero -expresado también en un aumento colosal de los seguros contra defol- se relaciona con un escenario de conjunto, donde las metas de cumplimiento fiscal con el FMI se encuentran comprometidas, ahora, por la caída en picada de la recaudación de impuestos, en el cuadro de un derrumbe económico general. La ausencia de vitalidad de las “grandes” alternativas nacionales, del macrismo al kirchnerismo, expresa el compromiso de todos ellos con la salida fondomonetarista. El gobierno acaba de pedirle “perdón” al FMI por las metas incumplidas de su acuerdo. Pero los pretendidos opositores preparan un perdón similar para después de octubre. En el lenguaje del Fondo, ello implica convertir el actual acuerdo stand by en otro de “facilidades extendidas”, o sea, un reciclaje de la deuda a un plazo mayor, a cambio de concesiones sustanciales -la reforma jubilatoria es la primera de ellas. El hilo que une a Macri con Lavagna, pero también con Cristina-Kicillof, es este incierto “reciclaje” de la cuantiosa deuda externa. El lugar del Frente de Izquierda En estas condiciones políticas, y volviendo a las elecciones adelantadas, el Frente de Izquierda defendió su votación y sus posiciones parlamentarias en Neuquén. Con una implantación previa menor, obtuvimos el cuarto lugar en Río Negro y Chubut, donde superamos el piso proscriptivo de las Paso. Hacia adelante, importa separar a los trabajadores de los bloques políticos que han dominado las elecciones provinciales hasta aquí. Presentando un programa que haga eje en la ruptura con el FMI en el marco de una reorganización económica y social de los trabajadores. En suma, están dadas las condiciones para una enérgica campaña política de conjunto del Frente de Izquierda, que presente una salida obrera y socialista a la crisis nacional, y se sirva del prolongado proceso electoral como un formidable campo de agitación política, en conexión con la lucha del clasismo y del movimiento piquetero que ha rechazado la cooptación oficial. Es necesario que el FIT apure un acuerdo integral en todos los planos para poner en marcha esa tarea.

11 de abril de 2019
[Editorial] Cómo enfrentamos el tenaz colaboracionismo de la CGT

La jornada del pasado 4 de abril, a pesar de los esfuerzos en contra de la CGT, colocó en la agenda la cuestión del paro nacional. Claro, no fue por Daer y compañía, que diluyeron la movilización no yendo a la Plaza de Mayo y ni siquiera hicieron un acto. Como graficó una movilera televisiva, “Daer llegó a la 9 de julio y se tomó un taxi”. La nota la dio el movimiento piquetero que lidera el Polo Obrero, que luego de un acto en la Plaza de Mayo junto al Plenario Sindical Combativo, marchó acompañado por los sindicatos clasistas a un formidable acampe en la Avenida 9 de Julio. Miles de desocupados derrotaron los intentos de represión montados por el gobierno. Desde ese lugar colocamos el planteo de paro activo nacional de 36 horas, para derrotar a Macri, al conjunto de la ofensiva ajustadora del FMI y de todos sus socios estratégicos de las distintas alas del PJ. El frente moyano-kirchnerista “por el nuevo modelo nacional” (Fresimona) no tuvo mejor idea que quedarse en el Congreso “porque la sesión tuvo quórum”. Todo un mensaje de subordinación a las fuerzas que dominan la oposición patronal, empeñadas en maniobras demagógicas tendientes a mejor enchalecar a los trabajadores en el voto al recambio pejotista en octubre. Veinticuatro horas después, el 5 de abril, el Boletín Oficial publicaba la convocatoria desde el Ministerio de Dante Sica a la “Comisión de Diálogo Social Tripartita” a la CGT, las CTA, Uatre y a todas las cámaras empresariales, desde la UIA hasta Adeba de los bancos, pasando por la Sociedad Rural. Tres días más tarde se conocía el decreto de devolución de unos 13 mil millones de pesos usurpados por el Estado a las obras sociales y un plan de pago en ¡10 años! de otros 18 mil millones de pesos. Pero aún así, las quebradas obras sociales sólo tendrán de inmediato 3.000 millones de pesos. El resto se irá otorgando con el dedo oficial a medida que “se liberen los fondos” de una deuda de Osde con el Estado y del pago de los intereses de un bono emitido en 2016. En definitiva, papel mojado. Un pacto social no escrito está en marcha para maniatar al movimiento obrero hasta el año que viene y atravesar las elecciones con “paz social”. Como consecuencia volvió a la agenda del Senado el meneado proyecto de falso “blanqueo laboral”, que es un jubileo más de evasión y rebaja de aportes sociales y otro proyecto muy caro a la burocracia sindical: la Agencia de Evaluación de Tecnologías Médicas, un instrumento para enfrentar las demandas de los afiliados a las obras sociales. Esta política de la CGT se da mientras recrudecen los Recursos Preventivos de Crisis. Ahora, en Altos Hornos Zapla, donde pueden perder el trabajo 300 obreros, o en Zanella marplatense. Arrecian los cierres de plantas como el intempestivo vaciamiento de Interpack I “por whatsapp”. Mientras tanto, la inflación de marzo apunta al 4%, llevando el índice anual arriba del 50%. En tanto, el riesgo país trepa a las nubes (superior a los 800 puntos), haciendo usurario e inviable el crédito internacional, y las tasas internas al 65% haciendo inviable el crédito local. El FMI acepta el pedido de “perdón” argentino pero pide un ajuste adicional de 80.000 millones de pesos, porque la recaudación no garantiza el déficit cero. La crisis capitalista escala, sus consecuencias contra las masas también. En este marco, se da el pacto social no escrito de la CGT, que adelanta los planes de Lavagna y de todos los sectores del peronismo y la centroizquierda que enarbolan una concertación de ese tipo como política del próximo gobierno. Su función es hacer pasar el descomunal golpe a los trabajadores, que está ocurriendo ahora mismo por la vía de los despidos masivos y la flexibilización laboral que los acompaña. La flexibilización se extiende desde las ramas en crisis como textiles, calzado o gráficos, hasta los monopolios telefónicos, los cuales, a pesar de sus enormes ganancias, se han desprendido de miles de trabajadores mediantes retiros voluntarios y han flexibilizado los convenios laborales de la mano de Foetra. La misma política seguida por el Sindicato Petrolero, por Atilra, Textiles o la Unión Ferroviaria. Un programa y un plan de acción del clasismo es imprescindible: salario y jubilaciones equivalentes a la canasta familiar y actualización mensual por inflación, reparto de las horas de trabajo disponibles sin afectar el salario, ocupación de todas las fábricas que cierran o despiden masivamente, retrotraer los tarifazos y terminar con la dolarización y la privatización energética, apertura de libros de todas las empresas formadoras de precios, por un plan económico de los trabajadores para que la crisis la paguen los capitalistas. La Coordinadora Sindical Clasista ha propuesto al PSC dirigirse a las reuniones de las seccionales cegetistas que convocó el Fresimona de Moyano y Pignanelli, como al plenario de la CTA y al conjunto del movimiento obrero, con una declaración reclamando el paro activo nacional de 36 horas mediante un Confederal con mandato de las bases de todo el movimiento obrero, ocupado y desocupado. Y el Sutna en particular, desde su estado de movilización y de lucha a partir de la gran movilización contra el Procedimiento Preventivo de Crisis (PPC) de Fate, se dirigirá también a todo el movimiento obrero. Pero las cartas están echadas. La CGT no para y la CATT que agrupa al transporte, lo hará… para el feriado del 1° de Mayo. O sea, un día que no jode a nadie, salvo a los trabajadores que históricamente nos movilizamos de manera internacionalista el mismo primero. La burocracia opositora se orienta a un paro parcial el 30 de abril. Así las cosas, la Mesa del FIT comenzó el debate del 1° de Mayo que tendrá enorme significación para colocar una clara referencia movilizadora de independencia de clase entre la masas, de cara a la lucha para acabar con el régimen del FMI y a la salida política de los trabajadores y la izquierda.

11 de abril de 2019
Río Negro: Se reelige el oficialismo; nuevo golpe al macrismo y a los K
Corresponsal

El actual partido de gobierno de la provincia, Juntos Somos Río Negro (JSRN), ganó las elecciones provinciales con el 52,5 por ciento de los votos y le sacó al FpV de Martín Soria unos 17 puntos de ventaja. En el tercer lugar se ubicó Cambiemos, obteniendo apenas un 5,6 por ciento de los votos. El oficialismo provincial logró pilotear exitosamente la impugnación de la candidatura del actual gobernador Alberto Weretilneck por parte de la Corte Suprema. Improvisando la candidatura de Arabela Carreras a sólo dos semanas de las elecciones, JSRN obtuvo una elección plebiscitaria. Al igual que en Neuquén, el gobierno macrista brindó un apoyo, aunque solapado, al partido provincial, apostando a la derrota segura del FpV una vez que era evidente la imposibilidad de Lorena Matzen, de Cambiemos, de disputar la elección. El hombre de Macri en la Corte Suprema fue el único en apoyar la anticonstitucional tentativa reeleccionista de Weretilneck. La candidata de Cambiemos no recibió la visita de ningún funcionario nacional en el curso de la campaña electoral. El apoyo del macrismo a JSRN, por representar un “mal menor”para el gobierno nacional en comparación con lo que hubiera significado un triunfo del FpV, no quita el golpe que significa la bajísima elección de Cambiemos, que es el gran derrotado de la elección. Juntos Somos Río Negro contó también con el apoyo abierto de una parte de la burocracia sindical centroizquierdista (ATE) y peronista. Incluso, con el favor de la burocracia y las organizaciones sociales tributarias al FpV, que le garantizaron la ‘paz social’ tanto al gobierno como a las patronales durante todo el último período, en el cual se ha impuesto un fuerte ajuste contra los trabajadores. La ‘paz social’ de la ‘oposición’ peronista se demostró como funcional al oficialismo de Juntos Somos Río Negro. El PJ-kirchnerista es el otro gran derrotado de las elecciones rionegrinas. Por su parte, toda la izquierda sumada ha hecho una elección modesta, obteniendo un 5% de los votos. De conjunto, se coloca medio punto por detrás de la elección realizada en 2017. El FIT se ubicó como la cuarta fuerza de la elección, obteniendo un 2,65 por ciento a gobernador y un 2,93 a diputado, y realizó elecciones importantes en Bariloche y en Villa Regina, superando el 4 y el 6%, respectivamente. Aunque la elección de la izquierda debe valorarse en un cuadro de fuerte polarización, los números de los comicios reflejan el extendido dominio político que los partidos de la burguesía aún mantienen sobre las masas, a pesar del brutal ajuste en curso. El gobierno de Weretilneck y Arabela Carreras deberá lidiar con un cuadro de quebranto de las arcas provinciales, que al mismo tiempo es fuertemente dependiente de un Estado nacional también quebrado. Se abrirá, más temprano que tarde, un cuadro de gran conflictividad social, que le dará plena vigencia al programa desenvuelto por el Partido Obrero y el Frente de Izquierda, en el curso de la campaña electoral, por una salida de los trabajadores y la izquierda para que la crisis la paguen los capitalistas.

11 de abril de 2019
CONICET: Masiva asamblea de investigadores y científicos lanza plan de lucha
Redacción

Una masiva asamblea de investigadores y científicos, realizada el 10 de abril, tras la movilización a las puertas del Polo Científico, sede del Conicet, resolvió un plan de lucha contra los dos mil despidos en el organismo de ciencia y técnica, por su reincorporación. La numerosa asamblea aprobó realizar una caravana el próximo miércoles 17, desde el Ministerio de Educación Nacional hasta Plaza de Mayo, donde se realizará una “Feria de la Ciencia” que difunda qué es lo que hacen los científicos que hoy están quedando en la calle, para exigir la reincorporación y el presupuesto; y movilizar nuevamente al Polo Científico el 23 de abril, cuando se reúnan las autoridades del Conicet. La agrupación Jóvenes Científicos Precarizados (JCP) denuncia que se trata de un ajuste, producto del acuerdo del gobierno con el FMI, que nada tiene que ver con la idoneidad de los investigadores y sus proyectos. “Quedan afuera compañeros con evaluaciones de arriba de 94/100 puntos”, denunció Lucia Maffey, becaria y miembro de JCP y secretaria de Derechos Humanos de la Asociación Gremial Docente de la UBA. Lucila D'Urso, becaria del Conicet y delegada de Jóvenes Científicos Precarizados, sostuvo que “estos despidos se inscriben en un marco de ajuste brutal en todo el sector público y, particularmente, en ciencia, tecnología e investigación pública. Los despedidos, que quedan sin fuente de ingresos el mes que viene, son compañeros a los que se les dificulta insertarse en otros ámbitos, porque el Inti, el Inta, la Conea, también están siendo desfinanciados. Se trata de una ofensiva impresionante del gobierno y el ajuste que dicta el FMI, que debemos derrotar con un plan de lucha. Por eso, desde Jóvenes Científicos Precarizados hemos dado una lucha política enorme para hacer una asamblea del colectivo de trabajadores del Conicet que resuelva cuál es el plan de lucha que tenemos que dar para lograr la reincorporación y exigir mayor presupuesto en Ciencia y Tecnología”.

11 de abril de 2019
Tras la gran movida del 4 de abril, sigue el plan de lucha piquetero

Cuando miles y miles de desocupados piqueteros acompañados por fuertes columnas de sindicatos clasistas nos acercamos desde tres columnas convergentes que partieron de manera sincronizada desde el Obelisco, Constitución y la Plaza de Mayo al Ministerio de Desarrollo Social, nos esperaban centenares de policías de la Ciudad, de los batallones de Infantería, armados hasta los dientes. El operativo tenía la intención de desalojar el anunciado acampe del Polo Obrero, Barrios de Pie, Cuba MTR, MAR, Votamos Luchar, MTR 12 A Cotel -entre otros-, mediante la represión, como lo habían hecho por la mañana con los compañeros del FPDS, FOL, MTD en la autopista 25 de Mayo. Se apoyaban políticamente en la cobardía y complicidad de la burocracia sindical de la CGT y las CTA, que organizaron ese día una jornada de regimentación de la clase obrera sin paro ni acto. Valiéndose de esa regimentación, el gobierno creyó que podría desalojar por la fuerza la determinación de las organizaciones piqueteras de acampar en rechazo a la política social y económica ajustadora de Macri y el FMI, y organizaciones que levantan un programa elemental frente al estallido de pobreza que sacude al país. La derrota de la represión fue total. Una enorme multitud de más 15.000 trabajadores ocupados y desocupados no sólo no retrocedió un paso, sino que rodeó a la Infantería y la obligó a replegarse hasta cortar la totalidad de la 9 de Julio, incluyendo los “sagrados” carriles del Metrobús. El intento represivo tuvo heridos de bala de goma y de gas pimienta, pero los altos mandos entendieron que no íbamos a retroceder y secuestraron a la compañera Lidia, de la Cuba MTR de La Matanza, organizadora de un comedor popular, que resistió el ataque dando muestras de un alto grado de militancia combativa, a pesar -o tal vez por eso mismo- de sus 60 años y una salud deteriorada. La multitud piquetera, con todas las direcciones a la cabeza, no se movió un milímetro hasta que la compañera fue arrancada de las garras represivas y festejó su liberación inmediata como lo que fue: un primer triunfo de la movilización popular. Simultáneamente, hubo acampes y cortes en 20 provincias, entre ellas, Córdoba, Mar del Plata, San Juan, Chaco e interior de la provincia de Buenos Aires (Pergamino), mientras además acampamos y cortamos rutas y calles en Misiones, Salta, Corrientes, Río Negro, Mendoza, Tucumán, Tierra del Fuego y San Nicolás. La derrota propinada (la segunda en cuatro meses) por el movimiento piquetero heredero del Argentinazo a la intentona represiva del gobierno, tiene enorme significado para toda la clase obrera. Por un lado, rompió la regimentación de la jornada del jueves 4 de la burocracia sindical, mostrando la fuerza de la movilización cuando está al servicio de las reivindicaciones obreras; por otro, fortaleció objetivamente a la clase obrera y al movimiento popular, mostrando el camino para derrotar el ajuste. Balance La jornada del 4 de abril dejó enseñanzas para las masas oprimidas. Por un lado, por la obvia capitulación de la CGT y las CTA frente a la burguesía que pretende que la crisis la paguen los trabajadores mediante despidos y reformas laborales que atacan las conquistas obreras históricas. El trabajador de Fate, de Altos Hornos Zapla, de Interpack, de la construcción o del Conicet, se ve en el espejo de los desocupados que salen a enfrentar la situación. Pero, por otro lado, tal vez como nunca hasta hoy, el activismo pudo referenciarse en el Plenario Sindical Combativo (PSC) que, con el Sutna, la UF Oeste, AGD-UBA, Ademys, Cicop, los Suteba multicolores, delegados y directivos de telefónicos, Subte, gráficos, estatales, Inti, etcétera, y una enorme columna piquetera del Polo Obrero, el MTR 12 de Abril, Cuba-MTR, Votamos Luchar y Teresa Vive, marchó a la plaza para impulsar el paro activo nacional de 36 horas y un plan de lucha para imponer un pliego de reivindicaciones obreras y derrotar el ajuste. El PSC planteó una perspectiva y un programa para toda la clase obrera, en unidad de clase de ocupados y desocupados. Consumada la victoria contra la represión, el gobierno sintió el golpe que le propinamos y comenzó una serie de llamadas para negociar. Habíamos ganado la primera batalla, íbamos por la segunda, con un método, y mostrando la voluntad inquebrantable de los piqueteros de luchar hasta ganar. Entrada la noche y con el acampe a pleno llegaron rumores, luego confirmados por funcionarios, de una reunión de emergencia de la ministra Stanley y Macri. La envergadura de la crisis social y la tenacidad piquetera abrían una crisis política, mostrando por un lado que el ajuste no tiene límites si no lo paramos con la “lucha ahora” y, por otro lado, que es posible derrotar el ajuste luchando. Los funcionarios que establecieron la negociación con las organizaciones señalaron con claridad que el impacto de la medida transmitida en cadena por los medios y que contó con una enorme solidaridad de numerosas organizaciones populares -con la notoria excepción del PTS-, fue decisiva para abrir una negociación de reivindicaciones, aunque de futuro incierto. Los días transcurridos no han acercado soluciones, el movimiento debate en los barrios la continuidad del plan de lucha. Tenemos que empeñarnos en el apoyo a este contingente de la clase obrera que sale a enfrentar a los ajustadores.

11 de abril de 2019
INTERPACK: Por la reapertura o la reinstalación inmediata en la planta 2

El cierre de la planta de Lomas Del Mirador es un golpe enorme, no sólo para los trabajadores de Interpack (1 y 2) y las otras plantas del grupo Zupan, sino para el conjunto de la clase obrera combativa. Interpack 1 fue durante dos décadas un obstáculo importante a los planes flexibilizadores de la patronal, además de una referencia obligada de lucha en el distrito y en el gremio gráfico. Protagonizamos una infinidad de conflictos en defensa del salario, el convenio colectivo, las condiciones y los puestos de trabajo; desplegamos todos los métodos de acción directa: huelgas indefinidas, la movilización, el corte de calle, acampes y dos ocupaciones de planta. Esto nos permitió forjar una férrea organización que disputó el control del lugar de trabajo a jefes y supervisores. Esa organización se proyectó al conjunto del gremio como un puntal de la construcción histórica de la Agrupación Naranja y fue protagonista, también, de todos los reagrupamientos clasistas del movimiento obrero, desde las Asambleas Nacionales de Trabajadores al Plenario del Sindicalismo Combativo. El conflicto de diciembre-febrero La última de esas grandes batallas fue la de diciembre-febrero pasado contra once despidos, que incluyó más de un mes de toma y dos de acampe. Una fantástica escuela de lucha de clases. El desenlace de ese conflicto dejó a los once compañeros afuera (aunque siete de ellos continúan la lucha por su puesto de trabajo en la Justicia) pero, contradictoriamente, reforzó al activismo, refrendado en las elecciones de comisión interna. Este fracaso de la patronal en su intento por doblegar a los trabajadores probablemente haya precipitado el cierre. La militarización de la planta, con un centenar de efectivos parapetados tras las vallas y en el interior, revela el temor a la reacción obrera. Hay que resaltar que ese operativo reúne a la infantería de la Bonaerense de Vidal y a la policía municipal de la kirchnerista Verónica Magario. Comunicados Desde ya, la crisis de la actividad -centenares de talleres cerrados y cinco mil despidos- le otorgó a la patronal un margen de maniobra adicional. El directorio sacó una notificación que invoca “los cambios observados en la industria gráfica” y, con su característico cinismo, su “clara vocación de permanencia y continuidad con sus clientes, proveedores y, en especial, con sus empleados”. Un dato relevante es el paro de dos días de Interpack 2 en repudio al cierre. Saludamos y valoramos esa solidaridad; es la demostración de la reserva combativa que existe y un aliciente de cara a la lucha que tenemos por delante. Al mismo tiempo, se pone en evidencia la justeza de nuestro reclamo por unificar la lucha, desoído sistemáticamente por los delegados que responden al sindicato. Una acción mancomunada en el momento de la toma hubiera podido modificar la historia, pero en dos meses de conflicto rehusaron hasta una reunión. El comunicado de la Federación Gráfica destaca el paro de la planta 2 y se declara en “estado de alerta y movilización permanente” por los despidos en el gremio. Mientras el gobierno y las patronales arrasan con todo, y los trabajadores luchan en soledad, la proclamada “resistencia con aguante” se reduce a emitir algún comunicado cada tanto, “sugerirles” a “los gordos” de CGT un plan de lucha y llamar a “votar bien” en octubre. Como hemos denunciado en todos los medios, que se hicieron eco de la noticia de los “despidos por WhatsApp”, el cierre no tiene nada que ver con la crisis ni con medidas para optimizar recursos: es una determinación política dirigida a eliminar la organización de base y, en particular, a la comisión interna que la encabeza. Otra etapa Con el cierre de la planta se clausura una etapa de grandes luchas, pero también de convivencia y anécdotas de un grupo extraordinario de aguerridos gráficos que enfrentaron a una empresa poderosa, a la burocracia sindical y, muchas veces, también al Estado. Los nuevos desafíos se centran en la denuncia del cierre y la exigencia de la reapertura del taller o, en su defecto, en la reinstalación de todos los trabajadores y de los delegados, que hemos rechazado la oferta indemnizatoria, en la planta 2. El jueves 11, a las 12 horas, se realizará un acto en puertas de esta última fábrica (Colonia y Perito Moreno, Los Pinos, La Matanza). Apelaremos a la Justicia y a todas las medidas políticas y de movilización. La lucha sigue.

11 de abril de 2019
El sindicalismo combativo plantó bandera en Plaza de Mayo
Redacción

En contraste con la actividad de la CGT y las cámaras empresarias, orientada a la subordinación del movimiento obrero a planteos patronales y a las candidaturas electorales del peronismo, la convocatoria del sindicalismo combativo del 4 de abril en Plaza de Mayo reclamó el fin de los despidos y planteó la necesidad de quebrar el ajuste de Macri y los gobernadores, empezando por un paro activo de 36 horas. En la apertura, el enorme problema de la recesión industrial y los despidos fue abordado por Alejandro Crespo, secretario general del Sutna, quien dijo que “los procedimientos preventivos de crisis no se abren camino cuando los trabajadores están unidos y no tienen dirigentes que los traicionen”, en referencia a la lucha de Fate, donde los obreros lograron frenar por tres meses un intento de la empresa de proceder a centenares de despidos. Crespo marcó a fuego también la unidad de ocupados y desocupados, a la postre rasgo fundamental de la jornada clasista. Tras la intervención de uno de los despedidos de la autopartista Pilkington, Jorge Adaro, quien junto a Amanda Martín, encabezó una columna de 150 docentes de Ademys dijo: “El peronismo no está dispuesto a romper con el FMI, está absolutamente alejado de los intereses de los trabajadores. La izquierda debe postularse para ser la expresión de toda la clase trabajadora”. "Chiquito" Belliboni, del Polo Obrero, y otras organizaciones piqueteras esbozaron los objetivos de lo que sería la gran movilización a Desarrollo Social para apoyar el acampe . Rubén “Pollo” Sobrero, de la Unión Ferroviaria Oeste, calificó como “pequeño dinosaurio” al secretario general de la CGT, Héctor Daer, y polemizó con el planteo de este último acerca de que no habría condiciones para un paro. “Son los grandes traidores del movimiento obrero”, denunció. Los Suteba multicolor, se movilizaron en las vísperas de un nuevo paro de 48 horas. “La rebelión docente le saca el sueño a Vidal y ha puesto en evidencia el rol entreguista de la burocracia docente, en particular de Baradel”, aseguró Daniel Rapanelli, secretario general del Suteba Ensenada, en referencia a la polémica aceptación del Suteba de la oferta salarial del gobierno bonaerense. En un nuevo aniversario del asesinato del maestro neuquino Carlos Fuentealba, durante una represión, Rapanelli criticó que Ctera no convocara un paro nacional. También habló el secretario general de la Cicop (profesionales de la salud), Guillermo Pacagnini quien abogó por “la unidad de la izquierda”. El acto fue acompañado por la Fuba y referentes políticos de la izquierda, que también dirigieron dardos contra la convocatoria en Plaza Once. “La CGT hace una marcha sin perspectiva, que va a terminar en la 9 de Julio para eludir la Plaza de Mayo y al poder político. Es claro que tiene una tregua con el gobierno, al igual que el PJ y el kirchnerismo, que no quieren que la crisis la paguen los capitalistas sino que pretende pactar con ellos un programa para las elecciones”, dijo Gabriel Solano, legislador porteño por el PO-FIT. “Hoy el Partido Obrero es animador de esta unidad de clase del movimiento obrero clasista y el movimiento piquetero independiente”, explicó Néstor Pitrola, quien marcó que “esta es la ruta para que se vayan los responsables del hambre, de la desocupación y de la miseria salarial en Argentina”. También estuvieron en la jornada Vilma Ripoll (MST), Marcelo Ramal (PO), referentes del Nuevo Mas y del movimiento obrero, como Ileana Celotto, secretaria general de AGD, el directivo del subte Christian Paletti y Pablo Eibuszyc de la minoría de Foetra Buenos Aires.

11 de abril de 2019
El Partido Obrero-FIT salió cuarto en Chubut
Corresponsal

La lista del Partido Obrero-Frente de Izquierda se colocó como la cuarta fuerza en la provincia de Chubut. Con un 70% de participación y un 10% de voto en blanco, el actual gobernador Mariano Arcioni, que coquetea con el Peronismo Federal, que ha apoyado iniciativas macristas como el Pacto Fiscal y el Presupuesto 2019, fue el ganador con un 31% de los votos. Aunque la suma de las tres listas del PJ-kirchnerismo -que fue a las Paso- suman un 33%; el destino de esos votos en las generales aún es incierto. Por el lado de Cambiemos, estamos hablando de otro capítulo de su derrumbe, junto a las derrotas en La Pampa, Neuquén y -el pasado domingo 7 también- Río Negro: el candidato a gobernador Gustavo Menna, actual diputado nacional por el radicalismo, sacó un 15%. Un retroceso de un 50% en relación con las legislativas de 2017. La elección del Partido Obrero y el Frente de Izquierda lo consagró como la cuarta fuerza a nivel provincial con un 2,9% en la categoría ejecutiva, encabezada por Gloria Sáez y Daniela Gordiola, y con un 3% en la categoría de diputados provinciales, con Gustavo “Pepe” Saravia al frente. El Frente de Izquierda se ha colocado como la oposición definida a los candidatos del ajuste y el FMI: al oficialismo de Arcioni, a los candidatos del PJ-kirchnerismo (ninguno contó con el apoyo de Cristina Kirchner pero sí recibieron de ella la orden de ir junto al actual gobernador, que aplicó el ajuste más brutal de 2018 sobre estatales y docentes) y a Gustavo Menna, el candidato de Cambiemos que, aunque quiso, no logró despegarse del titanic macrista. Las diferencias programáticas entre las tres fuerzas son casi nulas y de la boca para afuera. La elección del FIT tiene puntos notables en el conglomerado Trelew-Rawson, una región donde los índices de desocupación orillan el 12,5%, ubicándose entre los más importantes del país. También en Comodoro Rivadavia, la ciudad obrera más importante de la Patagonia. A su vez, la campaña ha tocado los puntos más agudos de la crisis provincial, como la deuda pública, los tarifazos que se vienen, los despidos y la crisis industrial, la lucha contra la megaminería que intenta hacer pie en Chubut, y las reivindicaciones del movimiento de la mujer y la juventud. La gira provincial de las y los candidatos tuvo un gran impacto mediático y también en las redes sociales, donde el FIT hizo por lejos la campaña más atractiva. En las elecciones generales esta diferenciación entre los candidatos del ajuste y el Frente de Izquierda puede agudizarse dando más lugar aún a la izquierda revolucionaria y su programa. Con estos resultados, el Partido Obrero sale reforzado para la próxima etapa. Llamamos a concentrar los votos de la izquierda en la lista más votada, que tiene al frente a Gloria Sáez como gobernadora y Pepe Saravia como diputado provincial. A su vez, llamamos al importante porcentaje de votos en blanco a reforzar el apoyo al Frente de Izquierda, para consagrar en las generales del 9 de junio representantes de los trabajadores, las mujeres y la juventud, que se pongan al servicio de la lucha del movimiento de la mujer, contra los despidos y los tarifazos, contra la megaminería y todas las luchas populares, que se profundizarán en el marco de una crisis de gran alcance, espejo de la nacional.

11 de abril de 2019
Chaco: Aurelio Díaz-Sonia Raffin, la fórmula del PO para la gobernación

El pasado 8 de abril, el Partido Obrero presentó sus candidatos a la gobernación del Chaco: el diputado provincial Aurelio Díaz encabezará la fórmula a gobernador, secundado por la docente secundaria y universitaria Sonia Raffin, integrante de la Lista Naranja de Docentes Universitarios. Se suman a las candidaturas ya anunciadas de Juan García y Samanta Salas como candidatos a diputados provinciales. Aurelio defendió la necesidad de formar una alternativa de los trabajadores, poniendo el énfasis en su balance en la Cámara de Diputados: “Hemos presentado todo tipo de proyectos contra los tarifazos, en defensa del derecho a la vivienda y al trabajo, en defensa del salario docente, y la actitud de los diputados del PJ y el radicalismo es clara: no quieren resolver ningún problema de la población trabajadora”. Aurelio denunció el funcionamiento de la Cámara de Diputados como “una escribanía” del gobierno de ajuste. Presentó como propuesta del Partido Obrero un loteo masivo de las tierras de la zona sur de Resistencia y en las tierras fiscales de todos los pueblos, para terminar con la crisis habitacional y poner en marcha un plan de vivienda masivo, bajo control de los trabajadores. Por último, convocó a una movilización política: “No se trata de un voto dominguero, más que nunca queremos una movilización de los trabajadores, una movilización política para terminar con el plan de ajuste, un voto activo contra estos partidos que están llevando al pueblo a una situación calamitosa”. En la presentación, Sonia Raffín llamó a formar una alternativa política frente a los partidos del ajuste: Cambiemos y el PJ provincial, responsables y cómplices del plan de ajuste del FMI, con consecuencias demoledoras para la provincia. El Partido Obrero, en cambio, plantea que la crisis la tienen que pagar los capitalistas, por eso plantea la ruptura con el FMI y el no pago de la deuda externa. Destacó las movilizaciones de docentes y trabajadores que el Partido Obrero respalda, defendiendo la organización en asambleas de base. Sostuvo que “el plan de ajuste no podría haberse llevado adelante sin la complicidad de la burocracia sindical que desde los gremios entrega a los trabajadores”. La anulación de las Paso ha postergado el lanzamiento de otras fuerzas políticas. El gobernador Domingo Peppo (PJ) va por la reelección, apuntando a un acuerdo con Jorge Capitanich (intendente de Resistencia), en la línea de la posición del kirchnerismo en Córdoba. Peppo está en el centro de todas las críticas por el ajuste en la provincia y por su complicidad con el gobierno nacional. La ciudad de Resistencia supera el 41% de la población bajo la línea de pobreza. Peppo presenta como una fortaleza su relación con la Casa Rosada, barajando la posibilidad de un frente con la intendente radical de Barranqueras, Alicia Azula. En ese cuadro, los votos de Cambiemos le servirían en la pulseada con Capitanich. El radicalismo, en tanto, tiene su principal espada, Aída Ayala, enjuiciada por el desfalco a la Municipalidad de Resistencia con la empresa Pimp, de recolección de residuos. El candidato oficial del partido, Carim Peche, no levanta en las encuestas. Con sus candidatos lanzados, el Partido Obrero se prepara para una batalla política que va a combinar la lucha en las calles contra el plan de ajuste de Macri-Peppo con el desarrollo de una movilización política intensa para que la crisis la paguen los capitalistas y por una salida de los trabajadores y la izquierda.

11 de abril de 2019
Gran acto en Rosario
Corresponsal

Con la presencia de más de 400 militantes y simpatizantes del Frente de Izquierda se realizó un importante acto de campaña electoral del FIT de Santa Fe, en el Centro Asturiano de Rosario. Estuvieron presentes e intervinieron los principales candidatos provinciales, junto a los dirigentes nacionales Romina Del Plá, Nicolás del Caño y Juan Carlos Giordano, llevando el apoyo nacional del FIT a la campaña. Participaron numerosos luchadores docentes de Amsafe Rosario, universitarios, terciarios y secundarios, obreros y trabajadores de toda la zona sur de la provincia. Abrió el acto Jorgelina Signa, concejala en su segundo mandato por el PO-FIT en Capitán Bermúdez y cabeza de la lista a diputados provinciales por el FIT, quien destacó “el desafío planteado para el Frente de Izquierda, de superar el piso proscriptivo del 1,5% del padrón y 40.000 votos en la provincia y poder estar en las elecciones generales. Santa Fe es un elemento agravado de la crisis nacional, con los despidos, las suspensiones masivas en fábricas como Verbano, Argental, Fundición Martínez y General Motors. En el Concejo de Bermúdez hemos estado junto a los trabajadores, los jubilados, las mujeres, levantando fuerte la bandera del paro regional. Esta lucha es la que queremos trasladar a la Legislatura provincial”. Y continuó: “La riqueza de las exportadoras implica dos veces el presupuesto santafesino. La contracara de esa riqueza son las muertes obreras, los salarios de miseria, las escuelas que se caen a pedazos. Votar al FIT es un voto que prepara políticamente a los trabajadores para terminar con el gobierno y los ajustadores, y para que vayamos por una salida obrera y socialista”. En el acto intervinieron también Verónica Carrizo (PTS), candidata a concejal por Rosario, José Gauna y Daniela Vergara (IS), que encabezan la lista de Villa Gobernador Gálvez y la senaduría por Rosario. Estuvieron presentes también María Elena Molina, precandidata a vicegobernadora por el Frente de Izquierda, y Carla Deiana, precandidata a concejal por Rosario, entre otros candidatos y dirigentes del FIT. Luego, Luciano Cáceres, secretario adjunto de Amsafe Rosario y candidato a intendente de Rosario por el PO-FIT, desenvolvió la situación social de la ciudad y un planteo de salida. “Rosario es la capital nacional de la desocupación. Pero, ¿qué planteo han tenido los supuestos progresistas frente a la pérdida de más de 80.000 puestos de trabajo en el último período? Ninguno. Sólo el Frente de Izquierda plantea la prohibición de los despidos y suspensiones, el reparto de las horas de trabajo sin afectar el salario y la reapertura de las fábricas que cierran bajo control obrero. Ese es un real programa de salida a la inmensa crisis social de la ciudad”. Lucho Cáceres fue lapidario también con el precandidato del PJ, Omar Perotti “quien votó a los jueces del 2x1 y fue partícipe del gobierno pejotista de Jorge Obeid, el mismo que le impuso el presentismo a los docentes”. Giordano denunció “la complicidad del PJ, la CGT y el moyanismo con los ajustes del macrismo”, y lo comparó con “la presencia, en la jornada del día anterior, del sindicalismo combativo en la Plaza de Mayo”. Nicolás del Caño señaló que “el kirchnerismo, que pretende posar de opositor, viene sometiéndose al PJ en todas las elecciones provinciales adelantadas, como acaba de ocurrir en Córdoba, donde acaban de bajar su lista, y en esta misma provincia de Santa Fe”. Romina Del Plá, quien integrará la fórmula presidencial del Frente de Izquierda, destacó que la campaña electoral tiene lugar “en medio de una enorme crisis económica y política. Estas elecciones adelantadas, que quienes gobiernan las provincias convocaron pensando en zafar de esa crisis nacional, se convierten ellas mismas en un factor de crisis. Porque desnudan el derrumbe de las provincias y la política ajustadora de sus propios gobiernos”. Romina reivindicó fuertemente la jornada de lucha del Plenario Sindical Combativo, del 4 de abril, junto a la lucha piquetera, que terminó coronando “una gran jornada de unidad entre la clase obrera ocupada y desocupada”. Del Plá denunció la impostura de las pretendidas candidaturas ‘alternativas’ al macrismo. “Lavagna acaba de explicitar cuál será su programa: la reforma laboral, la reforma previsional, la reforma impositiva. Y mientras tanto, los voceros kirchneristas, que también se entrevistan con los funcionarios del FMI, se jactan de haber sido pagadores seriales de la deuda externa cuando gobernaron”. Luego, señaló que “entre los falsos progresistas que abundan en las listas de la elección santafesina, están quienes se van a empeñar en frustrar los derechos de las mujeres. En oposición a todos ellos, la campaña del FIT es una campaña política por el aborto legal, seguro y gratuito, para romper con el FMI, desconocer la deuda y reorganizar al país sobre nuevas bases sociales”. Finalmente, Octavio Crivaro, candidato a gobernador por el PTS-FIT, llamó a redoblar la lucha para que el Frente de Izquierda supere el piso proscriptivo y “para que no silencien la voz y los reclamos de los trabajadores, las mujeres y la juventud”. El 6 de abril, Romina Del Plá y Jorgelina Signa viajaron a Santa Fe capital, donde continuaron con un acto y recorrida a los medios junto con los candidatos locales.

11 de abril de 2019
Panorama internacional

Version en Portugues Panorama internacional El derrumbe de la experiencia macrista es inseparable del escenario internacional que enfrentamos. El informe político puesto a consideración para el Congreso, publicado en las páginas de "En Defensa del Marxismo” , destaca que Argentina es, precisamente, el eslabón más débil de la crisis mundial capitalista en desarrollo. “Para el FMI, la crisis argentina es una de las claves que explica la desaceleración global” (Clarín, 10/4) . ¿En qué estadio se encuentra actualmente la crisis que estalló en 2007/8? Las ‘turbulencias’ que se han dado durante 2018 y con especial intensidad en su segunda mitad en Wall Street y las Bolsas de todo el mundo, con caídas fuertes en los precios de las acciones y grandes pérdidas para sectores capitalistas, ha modificado el punto de vista optimista de los analistas y organismos financieros internacionales . La tendencia a la debacle financiera tiene como base el creciente agotamiento de los recursos estatales para el rescate de los capitales en crisis. Pero, como telón de fondo, está la crisis de sobreproducción, tanto en la fabricación industrial de mercancías como en los mercados de materias primas. No estamos ante una nueva crisis -una vez superada la bancarrota de 2007- sino en una nueva fase de esa crisis. Detrás de los signos de crisis financiera se incuba el ingreso de Estados Unidos y la economía mundial en una nueva recesión. La desaceleración económica mundial se extiende a China, que continúa creciendo, pero a un ritmo considerablemente menor. Detrás, siguen Alemania y Japón. Es esta crisis sistémica de sobreproducción lo que está impulsando las guerras comerciales. Se incrementan los choques entre las diferentes potencias e imperialismos. Las alianzas preexistentes se están hundiendo (crisis de la alianza político-militar de la Otan, propuesta de constituir fuerzas armadas de la Unión Europea independientes de las norteamericanas; etc.). La guerra político-comercial entre Estados Unidos y la UE refleja el propósito de Donald Trump de subordinar más firmemente el accionar de sus competidores ‘ex’ aliados. El choque fundamental de la guerra económica emprendida por Trump está dirigido contra China. Más que al desequilibrio en el intercambio comercial, la ofensiva yanqui apunta a frenar drásticamente la incursión china en la industria de alta tecnología (que, según la elite dirigente norteamericana, pone en riego la hegemonía económica), y también en el plano político y hasta militar. Escenario volátil La guerra comercial en pleno desarrollo es la partera de fuertes tendencias a conflictos bélicos, lo que se ha venido manifestando en las guerras coloniales de Medio Oriente. El fin del Estado Islámico en Siria no significa la paz para la región, sino el preanuncio de nuevas y más extendidas guerras. Esto se constata también en el conflicto con Corea del Norte, que está en una precaria situación. La puja Trump/Kim Jong-un está inscripta en el cerco estratégico que el Pentágono y todas las fracciones políticas dirigentes de la burguesía están impulsando sobre China, para que ésta abra su economía a la penetración del capital imperialista y avanzar en una colonización profunda del país. Como parte de esto, vemos la mayor presencia militar de Estados Unidos en los mares que rodean a China. Las tendencias belicistas se están desarrollando también en América Latina, como lo revela la amenaza de una invasión yanqui a Venezuela. ¿Como se traduce este cuadro en el campo político? Y más concretamente, sería importante responder al interrogante de si el mundo gira a la derecha. La no salida de la crisis de 2007/8 y la amenaza concreta de volver a caer en otra recesión internacional ha agudizado los conflictos políticos e indica un giro en las relaciones internacionales. Tenemos el ascenso de la derecha y la llamada ultraderecha fascitizante al poder en varios países de Europa: Italia, Polonia, Hungría y otros, y el fortalecimiento de las oposiciones encaradas por estos ultraderechistas (Alemania, Italia, España, etc.). En la actualidad, no podemos hablar, sin embargo, de una estructuración ni una movilización masiva de la pequeño burguesía contra los trabajadores. Es necesario distinguir el carácter y la identidad fascista de ciertas fuerzas políticas, del ascenso y consolidación de un régimen fascista. En el momento actual, asistimos a la parálisis y al hundimiento de los regímenes parlamentarios y a una creciente tendencia a ser reemplazados por regímenes autoritarios bonapartistas y semibonapartistas. Este es un fenómeno generalizado no sólo en países europeos, sino también en Rusia y China como en los países ‘emergentes’: Bolsonaro en Brasil, Erdogan en Turquía. En el centro de la tormenta se encuentra Estados Unidos, con la tendencia de Trump a potenciarse como un régimen personalista, tratando de superar los controles y trabas parlamentarios, aunque esta tentativa tropieza con obstáculos crecientes. Pero el ascenso de estos regímenes ultraderechistas y fascistoides no resuelve el problema de las tendencias disolventes de la bancarrota capitalista en curso y sus consecuencias sobre los regímenes políticos y sobre las masas. Desde el punto de vista político, debemos hablar, no de una consolidación de la derecha, sino de una situación de alta volatilidad. El ascenso del ultraderechista Jair Bolsonaro en Brasil va acompañado por el del centroizquierdista Andrés Manuel López Obrador en México. Bolsonaro mismo aparece empantanado por el ahondamiento de las divergencias dentro de su base de apoyo, que ya tempranamente ha planteado varias crisis de gabinete. El carácter inestable y volátil de la situación política internacional no debe taparnos, no obstante, el peligro del crecimiento de las salidas bonapartistas y semibonapartistas derechistas o fascistas, y cómo debemos enfrentarlas. Como había advertido León Trotsky en el Tercer Congreso Mundial de la Internacional Comunista en 1921, contra todo economicismo reduccionista y determinismo mecanicista, es precisamente en momentos de peligro mortal para la clase capitalista y la desintegración de la sociedad capitalista, que existe también ‘el florecimiento más elevado de la estrategia contrarrevolucionaria de la burguesía’”. Venezuela Un capítulo especial es el de Venezuela donde el imperialismo yanqui ha montado un amplio operativo para producir un golpe contra Nicolás Maduro y colocar un gobierno títere que garantice la entrega lisa y llana de los recursos energéticos. Ha alineado en forma cipaya a la mayoría de los gobiernos latinoamericanos. Pero, a pesar del desgaste de Maduro, no ha podido voltearlo hasta el presente. Trump ha dejado abierta todas las opciones, incluso de una intervención militar. Pero el imperialismo vacila sobre la viabilidad de esa opción sin una fractura previa de los altos mandos militares, que todavía permanecen leales al régimen. El gobierno , entretanto, choca con los golpistas pero también con el otro polo, el de la lucha y organización independiente de los trabajadores. Maduro ha llevado la miseria de su pueblo a niveles inauditos, propios de una catástrofe o guerra. La derrota del golpe cipayo-imperialista contra Venezuela es fundamental para todos los trabajadores de América Latina. Un triunfo golpista serviría para instaurar más abiertamente la injerencia directa, diplomática-política-económica-militar de la mano del FMI, el grupo Lima y la OEA, y la intervención directa del imperialismo. La lucha contra el golpe imperialista debe hacerse en Venezuela sin apoyar políticamente al gobierno represor de Maduro. Por el contrario, la izquierda revolucionaria debe plantear, agitar y organizar la ejecución de las medidas que de verdad puedan derrotar al golpe. De ninguna manera se puede hacer causa común con la derecha pro-imperialista que pretende disfrazarse de defensora de la democracia. Polarización El escenario internacional aquí descripto es el caldo de cultivo para una creciente polarización política El polo derechista, contrarrevolucionario, con sus contradicciones, está claro. Pero el otro polo, el de la resistencia a estos planes y gobiernos, está políticamente desdibujado. Aunque está en desarrollo. La Nación (23/2) reproduce la tapa del semanario británico The Economist que titula: “La izquierda resurge en el mundo de la mano del socialismo millennial”. Y el propio Trump tomó como eje en su discurso de polarización política (y electoral) el planteo de que “América nunca será socialista”. Las debacles económicas provocan crisis políticas que se combinan con una inflexión en la tendencia mundial hacia la irrupción de la lucha de masas y, potencialmente, la creación de situaciones revolucionarias. El camino de las revoluciones árabes, que fue aplastado o contenido hace casi una década, está siendo retomado. Ahora ha estallado una rebelión de proporciones en Argelia que plantea el derrocamiento del gobierno. Precedido por masivas huelgas y movilizaciones en Irán, Túnez, Irak, Jordania y ahora en Sudán. En América Latina tenemos un ascenso de luchas en Centroamérica, producto de la crisis y las medidas pro FMI que se intentan aplicar (Nicaragua, Haití, Costa Rica, etc.). Vemos la movilización radicalizada de las mujeres, de la juventud, de las masas empobrecidas, pero hay, aún, un gran ausente: la clase obrera. El proletariado de la gran industria no se moviliza decisivamente como clase ni en Francia ni en Brasil, ni en la Argentina. Aquí es donde se ve que actúan como bloqueo las burocracias obreras de los sindicatos y centrales obreras, crecientemente entrelazadas con el Estado. Izquierda y estrategia De tanto agitar el fantasma de la derecha, se olvida la responsabilidad de la izquierda en este fenómeno. No se puede explicar el ascenso de la derecha sin las políticas de desgaste y adaptación de la centroizquierda y la izquierda que posibilitan este avance. Contradictoriamente, más avanza la crisis del capital, mayor es la tendencia a la integración política de la izquierda, buscando -inutilmente- retomar el viejo equilibrio que se ha perdido. El avance de la derecha, ahora, es el argumento utilizado para volver a replantear su rechazo a la independencia obrera. El ‘enemigo’ es la derecha, no el capitalismo. Lo que está de moda en estas corrientes es plantear la necesidad de formar frentes antifascistas y/o contra la derecha. Estos frentes contra la derecha, que impulsan el nacionalismo burgués y el socialismo pequeño burgués, fijan el campo parlamentario-electoral como el terreno de lucha. Pero a la derecha no se la va a derrotar parlamentariamente, sino en la lucha obrera y en las calles. La integración de la izquierda a los frentes populares de conciliación de clases o directamente a los partidos burgueses en busca de un cargo electoral se ha ido transformando en una norma. Los estallidos de crisis y la creación de situaciones revolucionarias plantean la necesidad de construir partidos de combate revolucionarios y la Internacional. Porque en esos momentos es donde es más importante la experiencia y la orientación de una vanguardia obrera y de la izquierda para sortear los impresionantes problemas que se plantean y llevar al poder a los trabajadores. La perspectiva revolucionaria de instaurar el gobierno de trabajadores es la gran divisoria de aguas en el seno de la izquierda mundial. La necesidad de la Internacional para apuntalar estos procesos es vital. Pongamos en pie una internacional revolucionaria: ¡la IV Internacional!