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Prensa Obrera N° 1441

15 de diciembre de 2016 · 28 notas

Notas de este número

15 de diciembre de 2016
Bullrich admite el espionaje a organizaciones populares

En el programa de Mirtha Legrand, Patricia Bullrich esgrimió la existencia de “grupos en Facebook que dicen que van a saquear y voltear al gobierno”, y, en comunicación con diversos medios, prometió “una apuesta en el marco de la ley contra aquellos que lo que hacen es decir que van a saquear” (Perfil, 12/12). La funcionaria explicitó su aval al espionaje a las organizaciones populares, refiriendo orgullosa un trabajo mancomunado del Ministerio de Seguridad y el Departamento de Ciberdelito. Las bravatas de Bullrich van en línea con el propósito de reforzar la presencia de Gendarmería en el Gran Buenos Aires, relevando a 1.200 miembros de esa fuerza por militares en tareas de vigilancia de represas (Clarín, 12/12). La medida, que debería ser resuelta por un DNU del gobierno establece, a su vez, el reforzamiento represivo en una zona clave y la incorporación de las Fuerzas Armadas a tareas de represión interna. A su turno, la tapa del oficialista La Nación (12/12) advierte que “el jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, le informó al presidente que empezará a desalojar los piquetes más pequeños y de menos activistas (…) a partir del momento en que se lance la nueva Policía de la Ciudad, el 1° de enero”. Las palabras de Bullrich son también la confesión del fracaso del represivo protocolo antipiquete, para cuya aplicación el gobierno macrista no ha contado con las condiciones políticas necesarias. Las declaraciones de la ministra buscan intimidar a la movilización popular, en el cuadro del ajuste de Macri y los gobernadores y de un creciente impasse econoómico. La misma edición de La Nación recuenta más de 6 mil piquetes en lo que va del año y menta la preocupación del Presidente sobre el crecimiento de éstos en el último período: “Macri presume que las concesiones a los piqueteros, con subsidios millonarios y con la ley de emergencia social, fueron a cambio de nada”. Bien visto, tanto el pacto sellado con la CTEP, el Movimiento Evita y Barrios de Pie, como las intimidaciones a las manifestaciones, forman parte del mismo cuadro. La “paz social” establece un cerco: para quienes queden adentro, se establece un conjunto de prebendas; para quienes prosigan la movilización contra el ajuste, se agita la amenaza de espionajes, persecuciones judiciales y represiones. Para el próximo 20 de diciembre, cuando se cumplen 15 años del Argentinazo, está planteada una manifestación del clasismo y la izquierda, por una salida obrera y socialista a la crisis nacional. Una movilización contundente de los trabajadores ocupados y desocupados será la mejor respuesta a las intimidaciones del gobierno.

15 de diciembre de 2016
20 de diciembre: declaración de los sindicatos combativos
Varias firmas

El Sutna, la seccional Oeste de la Unión Ferroviaria, AGD-UBA, la Cicop y los maestros de Ademys y de los Suteba combativos, entre otros, lanzaron la convocatoria al acto del 20 de diciembre en Plaza de Mayo con las consignas “Abajo el ajuste de Macri, los gobernadores y las patronales. Basta de tregua”. Las organizaciones convocantes realizarán una conferencia de prensa el próximo viernes, a las 8, en la sede de Ademys (Solís 823, CABA). A continuación, reproducimos el texto acordado. Abajo el ajuste de Macri, los gobernadores y las patronales. Basta de tregua El sindicalismo combativo, las organizaciones sociales, piqueteras, juveniles, de mujeres y de derechos humanos, independientes y antiburocráticas, junto a las organizaciones políticas de izquierda, convocamos a todos los trabajadores, luchadores y luchadoras a movilizarnos el 20 de diciembre, a 15 años de la rebelión popular en la Argentina que derrotó al gobierno ajustador De la Rúa-Cavallo. Marchamos contra el ajuste de Macri, los gobernadores y las patronales; y contra la tregua que las centrales sindicales, el “triunvirato piquetero” y la oposición política patronal pactaron con el gobierno que ataca los derechos laborales de las mujeres, de la juventud, multiplica el endeudamiento y refuerza el sometimiento nacional al imperialismo. El proyecto de modificación de Ganancias -consensuado por el kirchnerismo y el Frente Renovador de Massa-, que fue aprobado en Diputados, deja en pie el impuesto sobre los salarios. A pesar de que las modificaciones son parciales, el gobierno anunció que vetará la ley en caso de aprobarse en el Senado. Esto sucede en un contexto de aumento de los despidos -que ya superan los doscientos mil-, suspensiones, tarifazos y un aumento incesante del costo de vida de los trabajadores. El gobierno de Macri pretende continuar descargando el peso de la crisis sobre las espaldas de los trabajadores, como lo demuestra la ruinosa paritaria del 18% firmada por Vidal y UPCN en la provincia de Buenos Aires. Las centrales sindicales miran para otro lado, a cambio de la devolución de sumas millonarias de las obras sociales y otras prebendas. El "triunvirato de la CGT" nunca concretó el “paro sin fecha” votado por su confederal y pactó una tregua con Macri y los empresarios. Las CTA sólo realizaron acciones testimoniales, negándose a organizar un verdadero plan de lucha. Lo mismo sucede con las organizaciones del “triunvirato piquetero” que han firmado la tregua con el gobierno a cambio de la declaración de una “emergencia social” y el manejo de nuevas cajas. Convocamos a una gran movilización, por las siguientes reivindicaciones: Basta de tregua de las centrales sindicales. Por asambleas y plenarios en cada gremio y lugar de trabajo, por un paro activo y plan de lucha. Por la reapertura de las paritarias por un salario igual al costo de la canasta familiar (hoy en 23 mil pesos) indexado según la inflación. Abolición inmediata del impuesto al salario. 82% móvil para los jubilados. Basta de despidos y suspensiones. Pase a planta de todos los trabajadores contratados, tercerizados o en negro. Basta de “asesinatos” laborales, por el control obrero de las condiciones de seguridad. Seguro al parado. Reparto de las horas de trabajo sin afectar el salario. Anulación del tarifazo. Reestatización de todas las empresas privatizadas bajo control de los trabajadores y usuarios. Defensa de las empresas recuperadas bajo gestión obrera. No al pago de la deuda externa. Basta de persecución a todos los luchadores. Desprocesamiento y libertad a los presos por luchar. Cárcel a los responsables políticos y materiales de los 39 compañeros asesinados el 19 y 20 de diciembre de 2001. Que la crisis la paguen los capitalistas. Alejandro Crespo, secretario general del Sutna; Rubén Sobrero, secretario general UF, Secc. Oeste; Claudio Dellecarbonara, minoría oposición AGTSyP; Roberto Alvarez, delegado general CI Pilkington; Guillermo Pacagnini, secretario general Cicop; Ileana Celotto, secretaria general de AGD-UBA; Jorge Adaro, secretario general de Ademys; Raúl Godoy, de Zanón; Daniel Ruiz, cuerpo de delegados SP, petroleros de Chubut; Suteba La Matanza - Ensenada - Escobar - La Plata; Cesar Latorre, delegado general Htal. Italiano; Víctor Grosi, secretario general del Sitraic; Angélica Lagunas, secretaria general de Aten capital; Franco Villalba, minoría Jaboneros; Edgardo Castro, delegado general ATE, Secretaría de Trabajo; Marina Hidalgo, delegada ATE Promoción Social; Rodolfo Vidal, CI Felfort; Rubén Schofrin, secretario adjunto Sipreba; Pablo Almeida, delegado general ATE Ministerio de Economía; Martín Pratt, CI Falcón, aeronáuticos; Mariano Veiga, secretario gremial Htal. Moyano; y siguen firmas…

15 de diciembre de 2016
Línea 176-448: batalla ganada contra el vaciamiento

Luego de tres días de retención de tareas, asamblea permanente y movilizaciones, los trabajadores de la Línea 176-448, de General Sarmiento, consiguieron un compromiso que obliga a la nueva patronal, la firma Metropolitana, a poner fin a las "innovaciones" que aplicó desde que compró la empresa en agosto pasado. Esto es: fin de horas en negro, de las suspensiones, y circulación con coches en condiciones óptimas. Metropolitana, del grupo Zbikoski-Prieto, ha adquirido varias empresas de la zona -como la 365, 163 y la 182- implementando un régimen de ajuste y flexibilización laboral, trabajo en negro, despidos encubiertos (retiros voluntarios) y violación del convenio colectivo de trabajo. Lejos de una mejora en la calidad del servicio, lo reducen en horarios “no rentables”, sin importar las necesidades de los usuarios. Todo esto a pesar de los enormes subsidios recibidos por parte del Estado. A eso se le suma el mal estado de las unidades. Es una clara política de flexibilización y desguace que apunta a mantener ganancias recortando la calidad del servicio y los derechos laborales. Esto sólo es posible por el entramado entre los empresarios, el Estado y la UTA que garantizan este negociado. Los compañeros llevaron adelante tres días de retención de tareas frente al incumplimiento de la empresa de lo resuelto por la CNRT (organismo que controla si las unidades están en condiciones para ser utilizadas), que había dictaminado que los coches no cumplían con los requisitos para funcionar, y el desconocimiento patronal del convenio colectivo de trabajo. Un punto muy alto de la lucha fue la movilización del miércoles 7 que, con centenares de choferes y familiares, junto a diversas organizaciones, marchó al cruce de ruta 8 y 197 y culminó en la terminal de colectivos recibiendo grandes muestras de solidaridad popular. Finalmente, muy a pesar del gremio de la UTA, que intentó frenar cualquier tipo de organización y en diversos momentos del conflicto intentó levantarlo sin ninguna conquista, se arrancó un acuerdo que retrotrae todas las medidas antiobreras adoptadas por Metropolitana y la obliga a cumplir con la cantidad mínima de unidades en condiciones. La situación da cuenta de la enorme organización de los trabajadores que deben resistir el ajuste en marcha enfrentándose al Estado, los empresarios y la burocracia sindical (que garantizan los negociados), en pos de forjar una salida independiente en beneficio de los trabajadores y usuarios. Los trabajadores se encuentran en estado de asamblea permanente hasta que el Ministerio de Trabajo ratifique el acuerdo. Desde el Partido Obrero hemos apoyado y acompañado el proceso, y saludamos este importante paso. Ahora es preciso garantizar el cumplimiento del acuerdo y reforzar la organización independiente de los trabajadores ¡Adelante!

15 de diciembre de 2016
La izquierda y el Argentinazo

“El pueblo dice basta: “Fuera De la Rúa-Cavallo “Asamblea Constituyente “Asambleas populares” Ese era el título de la tapa de Prensa Obrera N° 734, que salió a la calle precisamente el 20 de diciembre de 2001. La nota empezaba: “Durante el miércoles (19) se desarrolló en Argentina una auténtica rebelión popular, que es el producto directo de toda la incapacidad del régimen dominante para garantizar las condiciones elementales de subsistencia del pueblo”. En la tarde del 20, mientras ese periódico empezaba a circular, una fuerte columna del Partido Obrero llegaba a la Plaza de Mayo por Diagonal Norte y, a metros de la calle San Martín, se trenzaba en una lucha feroz con la Guardia de Infantería y la Policía Montada de la Federal, mientras otros miles de manifestantes hacían lo propio por Avenida de Mayo, Diagonal Sur y Bolívar. Por su lado, el Frente Tierra y Vivienda (FTV), dirigido por Luis D’Elía y la CCC, con la conducción de Juan Carlos Alderete, simplemente se borraron el 20 de diciembre aunque habían aceptado la consigna “Fuera De la Rúa-Cavallo”, aprobada por la Asamblea Nacional de Trabajadores en La Matanza (D’Elía había sido elegido concejal por la Alianza oficialista). Impulsados por Claudio Lozano, el FTV y la CCC organizaban el Frente Nacional contra la Pobreza (Frenapo), con entidades patronales, para “moderar” y negociar los reclamos al gobierno. Ante el curso de los acontecimientos, la CTA de Víctor De Gennaro levantó el paro que tenía previsto para el 20 de diciembre. Cuatro días antes del estallido, el domingo 16, en el picnic anual del PO, Jorge Altamira había señalado: “El proceso de lucha popular ya ha comenzado (…) El planteamiento del Partido Obrero es la necesidad de que cada movimiento popular sea un cacerolazo, una ocupación contra los despidos, se convierta en la ocasión de una Asamblea Popular del barrio, del distrito o de la provincia (…) Que a partir de las Asambleas Populares en cada lugar del país se arme una Asamblea Popular provincial o nacional que coordine el movimiento de lucha del pueblo argentino, contra los explotadores y los saqueadores. “Hay que explicarle a la clase media que los trabajadores tenemos una salida y hay que explicárselo con autoridad. Porque aquella parte de la clase media que protestaba porque no podía pasar con el auto por una ruta cortada por los piqueteros, ahora está ella cortando las calles. Hoy, todo el mundo sigue el camino que marcaron los piqueteros”. “La experiencia de los últimos años muestra la importancia de construir un gran partido obrero. ¿Cómo se puede derrotar el poder concentrado de los grandes capitalistas si el obrero renuncia a organizarse? Es una lucha encarnizada y en estas luchas ganan los que tienen convicción, conciencia, organización y programa”.

15 de diciembre de 2016
La intervención revolucionaria en el Parlamento

El libro La fuerza de la izquierda en el Congreso, que condensa la intervención de Néstor Pitrola en el Parlamento entre 2014 y 2016, muestra cómo ese ámbito de distribución de poder de los partidos de la burguesía fue sacudido por la presencia de un diputado socialista y revolucionario, que comparte la bancada con los compañeros Pablo López y Soledad Sosa. La actividad de Pitrola, a lo largo de estos dos relativamente cortos períodos de intervención como diputado -dada la rotación de las bancas- ha sido muy intensa, a tal punto que para la edición de este libro se ha tenido que seleccionar una cantidad limitada de temas en los que fue un canal para el desenvolvimiento de las reivindicaciones obreras y populares, así como de respuesta, desde un ángulo revolucionario, a distintos planteamientos de los partidos del capital. Les dejo la invitación a la presentación de mi libro que moderará @ursuvargues Los espero! pic.twitter.com/BrFFBneEPa — Néstor Pitrola (@nestorpitrola) 5 de junio de 2017 Unos y otros, como señala Marcelo Ramal en su prólogo, fueron parte de “una formidable escuela política para los trabajadores”, no sólo “porque les permite recorrer una experiencia respecto de los partidos capitalistas”, sino también porque “esa misma experiencia permitirá constatar, en última instancia, los límites insuperables del propio parlamentarismo como vehículo de las aspiraciones inmediatas e históricas de los trabajadores”. Cargando… Entre los temas que se vuelcan en el libro se destaca, por el carácter estratégico de su planteamiento, la intervención de Pitrola ante la Asamblea Legislativa que se realizó el 9 de julio de 2016 en Tucumán, en homenaje al Bicentenario de la Independencia. Pitrola desbarató, en las reuniones previas, la maniobra de suscribir un documento único y su lectura sin deliberación. Su intransigencia llevó a que cada bloque se expresara de manera individual. Su intervención en la asamblea provocó una conmoción y aplausos de un auditorio que era ajeno. Denunció el carácter vaciado del Bicentenario en medio de las políticas de ajuste y su reivindicación política de la clase obrera como caudillo de la nación y de la perspectiva de la unidad socialista de América Latina, marcaron el rumbo de una intervención parlamentaria de carácter revolucionario. Un peso similar tuvieron las intervenciones volcadas en el libro donde denunció el acuerdo con los fondos buitre, preparado por el kirchnerismo y, finalmente, suscripto por el macrismo, calificándolo como un nuevo pacto Roca-Runciman, en una denuncia estratégica del vasallaje de los gobernantes argentinos. También el rechazo a la falsa estatización del ferrocarril del kirchnerista Florencio Randazzo y la crítica profunda al Código Civil clerical y antilaboral que fuera aprobado por el Parlamento en tiempo de la mayoría automática kirchnerista. Otro tanto vale para la denuncia del pacto entreguista suscripto por Macri y la canciller Susana Malcorra con el ministro de Estado para América Latina de la Cancillería británica, Alan Duncan, que incluye la explotación de los recursos naturales del suelo argentino en conjunto con el gobierno británico, que no sólo viola las leyes argentinas sino que, además, pasa por alto la ocupación por las tropas británicas de las Islas. Pitrola defendió la posición del Partido Obrero de colocarse, durante el conflicto, en el terreno de la defensa de los intereses nacionales y de los soldados que combatían en Malvinas, sin la más mínima concesión a la dictadura genocida que comandaba entonces el gobierno. A su vez, la banca del diputado del Partido Obrero-FIT estuvo colocada al servicio de las luchas obreras y populares, y esto también está presente en el libro. En los tres años de actividad parlamentaria, la banca estuvo acompañada y acompañó las movilizaciones de los distintos sectores afectados. Decenas de audiencias con contingentes obreros, estudiantiles, de derechos humanos, ambientalistas, de derechos de las mujeres y del colectivo LGBT, entre otros, permitieron amplificar los reclamos y las luchas de todos estos sectores. Fue colocado por Pitrola y logró que se aprobara un viejo reclamo de los ex trabajadores de YPF a los que les habían sustraído el monto establecido para ellos cuando fue privatizada la compañía, mediante la organización y movilización de los afectados. Mayor impacto aún generó la iniciativa de que se votara el pago de un programa similar para los trabajadores telefónicos. Alrededor del reclamo se organizó un movimiento que se extendió por todo el país. Los estudiantes organizados en la Fuba, los obreros de la construcción que duramente le pelean la representación con el desarrollo del Sitraic a la burocracia de la Uocra, el rechazo a la designación del genocida César Milani como jefe del Ejército, la denuncia de la falsa “reparación histórica” para los jubilados y, finalmente, la formidable campaña contra el “dietazo” para los legisladores que, por su repercusión pública y popular, obligó a un retroceso parcial a la maniobra, son parte de los temas de la amplia actividad de Pitrola que el libro presenta al conjunto de los trabajadores, estudiantes y luchadores populares. La fuerza de la izquierda en el Congreso es un verdadero “manual” de intervención revolucionaria en un ámbito tan especial como es el Parlamento donde, históricamente, sectores de la izquierda y del denominado progresismo se han adaptado a las políticas de la burguesía. Marca un rumbo a la intervención parlamentaria del Frente de Izquierda. Merece ser leído con atención por todos aquéllos que se colocan en el terreno de la lucha por un mundo sin opresores ni oprimidos.

15 de diciembre de 2016
Asesinato en el Servicio Penitenciario jujeño
Corresponsal

Nelson Cardozo fue hallado muerto el lunes 5 al mediodía, en la celda donde estaba detenido acusado de tentativa de homicidio agravado. Las fuerzas penitenciarias tardaron más de tres horas en informar el deceso y lo hicieron bajo un escueto comunicado informando que el “joven se habría suicidado y había dejado una carta de despedida a sus familiares”. No hubo ningún tipo de comunicación con los familiares del difunto, que se acercaron hasta el penal a raíz del informe de otros reclusos sobre lo sucedido. Dentro del penal, la noticia de la muerte de Cardozo desencadenó un intento de motín que fue brutalmente reprimido por las fuerzas penitenciarias, con más de 40 heridos. Quince de ellos hospitalizados con graves lesiones. En las puertas del penal también se produjeron ataques a los familiares que pujaban por entrar y reclamar una explicación del caso. La autopsia al cuerpo desestimó la versión del suicidio y confirmó que fue muerto a golpes y luego se intentó montar un simulacro. El subdirector del Servicio Penitenciario de Jujuy y siete agentes fueron imputados por el homicidio. Morales en su laberinto Nelson Cardozo era sobrino de Alberto “Beto” Cardozo, líder de la organización social “Tekure”, integrante de la Red de Organizaciones Sociales que lideraba la Tupac Amaru de Milagro Sala. Además, era el líder de la barra brava de Gimnasia y Esgrima de Jujuy y candidato a diputado por el Frente Unidos y Organizados (Fuyo) en 2015. No siempre fue un aliado de Sala. En las elecciones de 2007 se produjo un enfrentamiento a tiros entre su grupo y el de Milagro, mientras se disputaban la base territorial del barrio Azopardo para sus respectivos candidatos (Cardozo apoyaba al PJ-Martiarena y Sala al PJ-Lozano). Luego anudaron su camino y fueron socios hasta el presente. “Beto” Cardozo también se encuentra detenido en la Unidad Penal N° 1 del barrio de Gorriti. El gobierno de Morales detuvo por esta causa a “Beto” Cardozo el 26 de abril de 2016, y procesó a Sala, que ya se encontraba detenida desde enero. Había una serie de denuncias sobre presiones desde diferentes sectores para que “Beto” involucrara a Sala en esta causa, “homicidio en grado de tentativa calificado por precio o promesa remuneratoria”. El crimen de Nelson Cardozo empalma con la crisis política de la provincia. Frente a este marco, Morales ha decidido ir a fondo con su política y barrer la crisis “bajo la alfombra”. Es por esto que sostuvo el festival convocado para el 9 de diciembre, bajo el lema “Paz, Unión y la Libertad Civil”. Un eufemismo para “celebrar” su primer año de gobierno, marcado por la represión a obreros azucareros, trabajadores municipales y la detención arbitraria de Milagro Sala. El pueblo de Jujuy no tiene nada que festejar, para que no haya impunidad: exigimos inmediata clarificación de los hechos ocurridos en el Penal de Gorriti, justicia, que se establezcan los responsables políticos y materiales del asesinato.

15 de diciembre de 2016
La burocracia: "dura" con los que reclaman, "blanda" con los que despiden
Corresponsal

El lunes 12, un grupo de veinte patoteros armados, ninguno de ellos trabajador petrolero, atacaron cobardemente a compañeros de la Agrupación Obreros del Petróleo y del Partido Obrero que nos encontrábamos apoyando la autoconvocatoria de los despedidos. Tres compañeros debieron ser hospitalizados. Por suerte, se encuentran fuera de peligro y sin lesiones mayores. Cuando unos cien compañeros de diversas empresas nos encontrábamos en las puertas del sindicato para reclamar en defensa de los puestos de trabajo, el secretario general, Guillermo Pereyra, y sus secuaces quedaron al descubierto como una burocracia patotera, antiobrera y pro-empresarial. No queda la menor duda que la acción fue orquestada y premeditada por la dirección del gremio. El dirigente Barros, de San Antonio Internacional (SAI), 40 minutos antes del ataque de la patota, gritó a viva voz en las puertas del sindicato: “¡A ustedes, zurdos, los tenemos filmados!”. En las declaraciones que figuran en el diario Río Negro, Pereyra admite la agresión y la justifica por una supuesta rotura de un vidrio. Durante la mañana se vio a representantes del gremio hablando con la policía, la que luego dejó la zona liberada para que la patota actúe. ¿Por qué Pereyra y sus secuaces atacan a los compañeros de la Agrupación Obreros del Petróleo y del Partido Obrero? Muy sencillo, pretende intimidar a los trabajadores que, ante la parálisis de la dirección sindical, empiezan a organizarse y a reclamar por sus puestos de trabajo. No lo van a lograr. Obviamente, la burocracia de Pereyra no tiene la misma actitud con las empresas que se encuentran violando la conciliación obligatoria, que no han reincorporado a los despedidos y que siguen emitiendo telegramas. A los obreros que pelean por sus derechos, los aprietan, los amedrentan y les dicen que “hay que esperar”. A las empresas que despiden trabajadores y violan la conciliación obligatoria, le sostienen la vela. Es necesario poner en pie una mesa de coordinación de representantes genuinos de los obreros despedidos de las distintas empresas, que impulse un plan de lucha para que los despidos y la agenda flexibilizadora del Convenio Colectivo de Trabajo no pasen. Seguir los “consejos” del sindicato es el camino de la derrota. Basta de patotas sindicales, castigo a todos los responsables.

15 de diciembre de 2016
Ni una muerte más en el subte: control obrero

La trágica muerte de Matías Kruger, joven de 24 años, mecánico del subte y conocido deportista, está muy lejos de haber sido un accidente. Siendo la quinta de las víctimas por electrocución en cinco años en los talleres de mantenimiento, ha superado todos los requisitos para que la concesión a Metrovías, perteneciente a Benito Roggio, sea anulada. A la responsabilidad de una empresa de garantizar la seguridad de trabajadores y usuarios, se suma el hecho de que las cinco muertes por accidentes laborales fueron largamente anunciadas. Los delegados del subte y particularmente los de talleres de mantenimiento vienen denunciando desde hace años, con documentación fehaciente, ante los organismos de control y el Gobierno de la Ciudad, las deplorables condiciones de seguridad en ese servicio público. No sólo en las condiciones de los talleres, sino también en el deficiente mantenimiento del material rodante, que provoca permanentes averías que interrumpen el servicio o provocan descarrilamientos e incendios, poniendo en riesgo la integridad física de miles de pasajeros. Los trabajadores han estudiado y reclamado los protocolos de seguridad; en particular, los referidos a alimentación y corte de energía eléctrica en áreas de trabajo donde se ven expuestos, como Matías, a miles de voltios. La negativa de la empresa a implementarlos tiene que ver con su negativa a realizar inversiones en tecnología, cantidad de personal y cambiar los tiempos de trabajo. Las denuncias obreras llevaron a inspecciones de riesgo de trabajo que detectaron innumerables falencias en casi todas las áreas. En la misma semana de esta pérdida intolerable, se realizaban nuevas reuniones donde la empresa continuó negándose a firmar el protocolo y a presentar un plan de reformas imprescindibles para la seguridad laboral ¡doce horas antes de la muerte de Matías! En todos los casos de muerte, la empresa los atribuyó a negligencia de las propias víctimas, llegando a decir que algunas fueron “suicidios”. No termina allí la cadena de responsabilidades criminales. El Gobierno de la Ciudad, a través de Sbase, es el propietario y controlador de la red de subtes y ha hecho oídos sordos a las referidas denuncias gremiales. El gobierno autorizó el último tarifazo del 60% -que llevó el pasaje a 7,5 pesos- contra las objeciones de la Auditoría de la Ciudad, que denunció que los costos presentados están inflados con inversiones que corresponden a Metrovías. Un robo a los usuarios Benito Roggio es al macrismo lo que Cirigliano fue al kirchnerismo: un intermediario parasitario que lucra con los subsidios y la recaudación sin invertir en material rodante y en sistemas que eviten muertes como las de Matías y masacres como la de Once. Son los mismos intereses capitalistas que el gobierno viene a representar cuando propone, como parte del plan de ajuste, una reforma del sistema de las ART, que va a aumentar exponencialmente la siniestralidad laboral. Léase: la cantidad de trabajadores muertos o mutilados y la irresponsabilidad y desinversión patronal en mantenimiento y seguridad. El diputado Marcelo Ramal, del PO-Frente de Izquierda, presentó en la Legislatura una iniciativa para que los responsables del Gobierno de la Ciudad comparezcan e informen en el recinto sobre la muerte de Matías. El Partido Obrero en el Frente de Izquierda plantea: • Control obrero; • Inmediata aprobación e implementación de los protocolos y plan de inversiones en seguridad y mantenimiento. Investigación y castigo de los responsables de los cinco crímenes; • Anulación del gerenciamiento del subte por Metrovías; investigación independiente de sus libros y rendición de cuentas con el patrimonio de los Roggio. Anulación del aumento de pasaje; • Control de los trabajadores sobre las condiciones de seguridad y derecho a la interrupción del servicio si éstas no se cumplen; • No a la reforma de la ley de ART; anulación del sistema de ART.

15 de diciembre de 2016
Temer, un gobierno a la deriva

Las recurrentes crisis políticas sacuden al cada vez más frágil gobierno de Michel Temer en el cuadro de la mayor y más prolongada crisis económica y financiera de la historia brasileña. El Parlamento tiene a votación un paquete de leyes para imponer un techo a los gastos presupuestarios con alcance de 20 años y una reforma de la previsión social que, entre otras cosas, pretende elevar la edad jubilatoria. La crisis política En junio se produjo la caída de Eduardo Cunha, presidente de la Cámara de Diputados, quien había capitaneado el impeachment que destituyó a Dilma Rousseff. En la noche del lunes 5 de diciembre, fue el turno del presidente de la Cámara de Senadores, Renan Calheiros -otro de los “caciques” del PMDB- desplazado por un juez del Supremo Tribunal de Justicia, bajo la acusación de peculado. Renan y los senadores oficialistas decidieron no acatar la orden del Supremo Tribunal Federal. El juez Marco Aurelio amenazó con pedir su detención por desobediencia a una orden judicial. Renan es autor de un proyecto de “ley contra el abuso de autoridad”, para bloquear las investigaciones contra los legisladores corruptos involucrados en el desfalco a la Petrobras y en los sobornos recibidos por las grandes constructoras de la obra pública. PT y el cogobierno con los golpistas El sucesor de Renan sería nada menos que el “petista” Jorge Viana, vicepresidente de la cámara, que se ubicaría como tercer hombre en la sucesión presidencial. El PT pasaría así a presidir la casa que destituyó a Rousseff. Es un secreto a voces que existe un “frente común” de todos los partidos parlamentarios comprometidos por las investigaciones judiciales. Incluso se llegó a debatir un proyecto para amnistiar a políticos condenados por anteriores casos de corrupción (Caixa 2 y Mensalão), la mayoría pertenecientes al PT, PMDB y PP. De no conseguir la continuidad de Renan, Temer ya tiene agendada una reunión con Viana para tratar el temario del ajuste y la amnistía. “Temer está dispuesto a negociar iniciativas de interés de la oposición en caso de que Viana se comprometa a mantener la votación del paquete de ajuste” (Folha de São Paulo, 7/2). El PT pasaría de este modo a cogobernar con los golpistas. En la tarde del miércoles 7, Viana, en su primera intervención al frente del Senado, aún como vicepresidente, propuso poner a votación la ley que más interesa a Temer: “El gobierno espera finalizar la aprobación de la ley del techo de los gastos (recortes presupuestarios) para el martes”. El senador del PT, Lindbergh Farías, afirmó, en referencia a la participación de los senadores de su fuerza en la sesión donde se votará el ajuste, que “estamos en una crisis institucional y este gesto de venir acá muestra comando” (O Globo, 7/12). Crisis palaciega Las sucesivas crisis y escándalos de corrupción ya se llevaron puestos seis ministros en estos siete meses de gobierno golpista. Los movimientos derechistas que convocaron a las calles en favor del golpe contra Dilma han salido nuevamente a manifestarse, aunque ahora contra su propio engendro gubernamental, pidiendo la cabeza de Renan (las agrupaciones proto-fascistas “Vem para Rua” y “Movimento Brasil Livre” cuentan con funcionarios y diputados en la “base aliada” del gobierno). Con excepción de Río, las marchas tuvieron una escasísima concurrencia. En las elecciones municipales de octubre pasado, el abstencionismo y el voto en blanco llegaron al récord histórico de 11 millones de ciudadanos -o sea, el 32,5% del padrón (O Globo, 31/10). El PT fue prácticamente pulverizado. Según encuestas recientes de Ibope, el presidente Temer cuenta con tan sólo el 13% de aceptación popular. Las crisis estaduales Donde los efectos de la recesión y la crisis fiscal, sumados a los cuantiosos subsidios al capital, se manifiestan con mayor rudeza es en el descalabro de las finanzas de los estados y municipios. Catorce Estados de los 27 que componen la federación brasileña están en cesación de pagos. Río de Janeiro, Río Grande do Sul y Minas Gerais decretaron el “estado de calamidad pública y financiera” que los habilita a tomar medidas excepcionales, como recortar salarios de los estatales, despedir empleados, endeudarse a tasas usurarias y pasar por arriba de la ley de responsabilidad fiscal (vale recordar que el golpe contra Dilma se fundó en el argumento de que esta había violado dicha ley). Los salarios se pagan en cuotas y el pago del aguinaldo para la administración pública está en dudas. El colapso de los servicios públicos de salud, educación, seguridad y transporte es inminente. En Río de Janeiro ya fueron detenidos dos ex gobernadores: Antonhy Garotinho, del evangélico Partido Republicano, y el otrora poderoso Sergio Cabral (PMDB) -el mismo que planificó los jugosos emprendimientos inmobiliarios y obras públicas vinculados a la Copa del Mundo y a las Olimpíadas junto a la constructora Odebrecht, cuyo directorio completo se encuentra también en prisión. En el Estado de Tocantins, otros dos ex gobernadores fueron presos por quedarse con 200 millones de reales de coimas: Cardoso (del Partido Solidariedade) y Siqueira Campos (del PSDB). Ambas fuerzas componen la base aliada de Temer. La continuidad del gobernador Pimentel (del PT) en Minas Gerais pende de un hilo por la andanada de denuncias por corrupción, lavado de dinero y asociación ilícita. La crisis económica Todos los informes de los grandes bancos y organismos financieros coinciden en que la recesión se prolongará durante todo 2017. El PBI acumula una caída del 7,5% en los últimos tres años. Entre enero y junio de este año, 1.098 empresas ya habían recurrido a la quiebra judicial (Brasil Econômico). Muchas empresas de gran porte abrieron planes de “retiros voluntarios”: Petrobras, Infraero y siderúrgicas como Usiminas, entre otras. Temer admitió públicamente que recibe fuertes presiones para cambiar a la conducción de la política económica. “Diferentes segmentos de la economía, insatisfechos con la situación económica, piden al gobierno medidas de estímulo” (O Globo, 5/12). El ministro de Economía, Meirelles, es objeto de críticas de sectores empresariales encabezados por la poderosa Federación Industrial del Estado de São Paulo (Fiesp), que pide a gritos por una nueva devaluación del real (que ya se depreció en un 5% luego del triunfo de Trump en Estados Unidos): “La industria está pidiendo medidas de incentivo a la producción y a las exportaciones” (ídem). La otra exigencia de la gran patronal es una nueva reducción de impuestos a la industria, algo que por el momento Meirelles descartó. Vale recordar que el actual ministro de Economía, ex presidente del BankBoston, ya fue el presidente del Banco Central del Brasil durante los dos mandatos de Lula. La crisis social y la rebelión popular Las consecuencias sociales de la debacle económica son 12 millones de desempleados y 10 millones de trabajadores precarizados o con planes asistenciales que están bajo la línea de pobreza. El diario O Globo del 26/11 informó que en el país ya hay 20,5 millones de pobres y 2,7 millones en la miseria extrema. El poder adquisitivo perdió un 7,2% en los últimos once meses. Los planes sociales como el “Bolsa Familia” no se reajustan desde 2015, cuando la inflación pasó del 10%. Muchos de estos planes sociales fueron recortados del paquete de gastos antes mencionado. Durante noviembre, los estudiantes secundarios y universitarios protagonizaron la ocupación de más de 1.200 establecimientos educativos para oponerse a la política de recorte de gastos y ahogo presupuestario. El 29 de noviembre, unos 15 mil estudiantes marcharon a Brasilia para pedir el fin de la dicha ley (PEC 55). En la ciudad de Río de Janeiro son casi diarias las refriegas callejeras entre la policía del gobernador Pezão (PMDB) y los empleados estatales, a los que les han recortado el salario en un 30% -que serán destinados a los fondos de pensión quebrados. Metalúrgicos, petroleros, docentes, bancarios, trabajadores de la cultura y carteros protagonizaron huelgas y medidas de lucha parciales durante todo 2016 por el salario, pero las centrales sindicales están negociando con el gobierno. Cuando el Parlamento se apresta a votar una batería de leyes patronales como la reforma laboral, la reforma del sistema previsional, el paquete de ajuste de Temer, la burocracia sindical que dirige la CUT, reunida el 6 de diciembre en Florianópolis, produjo un “llamado a la esperanza” por la asunción de Viana, del PT, a la presidencia del Senado. El gobierno de Temer está bajo fuego. La consigna popular de “Fuera Temer” va tomando cuerpo.

15 de diciembre de 2016
#9D en Jujuy: ni paz, ni unión, ni libertad

El acto convocado el pasado 9 de diciembre por el gobierno provincial en San Salvador de Jujuy con el slogan “Paz, Unión y Libertad Civil” fue la primera movilización masiva que convoca el gobierno de Gerardo Morales (UCR-Cambiemos). El mayor peso lo puso el aparato, lo que incluyó lista de asistencia a empleados públicos, colectivos desde el interior, bolsones de mercadería, cotillón oficial y bandas en vivo (al mejor estilo del gobierno anterior). La provincia gastó millones. El acto estuvo marcado por la creciente presión para que Morales y la Justicia jujeña pongan fin a la detención arbitraria de Milagro Sala. Morales se refirió explícitamente a esto en su discurso. Luego de hablar en contra de los cortes y movilizaciones que se producían en años anteriores, el gobernador pidió “cárcel a los corruptos” y “que la Justicia actúe”. “Comparto la idea de que Lázaro Báez y (José) López deben estar presos, y Milagro Sala fue parte de esa matriz sistémica de corrupción”, sostuvo. Pero el gobernador omitió decir que la detención de Sala está viciada en origen porque fue apresada por el acampe que realizara frente a Casa de Gobierno en enero pasado, en el marco de una protesta. Desde ese momento, el gobernador ha buscado cooptar a una parte del corrompido aparato de la Tupac, al que denosta públicamente, para desarrollar su propia base punteril. El acto se realizó en un marco de crisis y presiones sobre el gobierno provincial, golpeado por planteos de diversas fuerzas políticas y organismos nacionales e internacionales que reclaman la liberación de Sala, lo que ha dividido al oficialismo. Además, el asesinato de Nelson Cardozo dentro de un penal de máxima seguridad ha destapado la descomposición de las fuerzas represivas y ha abierto una crisis política respecto de la seguridad. Morales también ha recibido un golpe político con el desplazamiento de su socio en el gobierno, el vicegobernador Carlos Haquim (massista) de la presidencia del PJ jujeño. José Luis Gioja y compañía han decidido intervenir el partido y convocar a nuevas elecciones de autoridades. Esa crisis se potencia en el marco preelectoral de 2017, ya que el objetivo del PJ nacional es ir separado de la fórmula Cambia Jujuy. A un año de asumir, Morales no puede mostrar ningún progreso en la provincia. No llegó ni la lluvia de inversiones ni el Plan Belgrano y se perdieron miles de puestos de trabajo. A partir de la detención de Sala, Morales aplicó una sistemática política represiva contra la resistencia de los trabajadores al ajuste. Las consignas por la “paz, la unión y la libertad civil” que presidieron el millonario acto son un agravio a la razón. ¿Celebraron la paz, la unión y la libertad los obreros de Ledesma a los que el gobierno denunció de oficio y les pretende realizar descuentos compulsivos en el marco de la paritaria, y además aplicarle una multa millonaria a su sindicato? ¿Los 800 despedidos por parte del gobierno en el Ingenio la Esperanza celebran “la paz”? Los docentes y empleados estatales a los que el gobierno cerró su paritaria por decreto y luego descontó los días de paro ¿celebraron? ¿Las persecuciones a los activistas gremiales y vendedores ambulantes son símbolo de “paz, unión y libertad”?. Hablar de libertad civil cuando acaba de ocurrir un asesinato dentro de un penal, encubierto por las fuerzas de seguridad, y continúa la detención de Sala, es un atropello. Frente a este escenario, donde el gobierno intenta someter a los trabajadores a una brutal regimentación, el Partido Obrero refuerza la convocatoria a movilizar masivamente el 20 de diciembre para denunciar el ajuste, los despidos y la tregua. Convirtamos esta jornada en la caja de resonancia de los problemas que sufren los explotados y de un reagrupamiento para enfrentar al gobierno del ajuste.

15 de diciembre de 2016
Aniversario de Macri: un fracaso sobre sus propias premisas

El gobierno llega a su primer aniversario en una crisis política y económica de proporciones. El clima festivo de la estética macrista ha dejado lugar a las peleas internas sobre el curso que debe seguir la coalición gobernante. La que armara con la oposición, que facilitó la aprobación de las leyes fundantes del gobierno, no está rota, pero ha quedado duramente golpeada. La bancarrota económica se ha agravado, como lo prueban todos los índices de la caída de la producción, la construcción y el salario. El triunfo de Trump en Estados Unidos ha precipitado un cambio de tendencias -aumento de la tasa de interés internacional-, que perjudica al reendeudamiento oficial, presentado eufemísticamente como la ‘vuelta a los mercados’. Premisas falsas El fracaso del gobierno es el de sus propias premisas. Prat Gay afirmaba que la devaluación no traería consecuencias inflacionarias, porque la economía ya funcionaba sobre la base del dólar blue. Pero el dólar a 16 pesos produjo un salto inflacionario que llevó la carestía al 45% anual. Para contener este Rodrigazo, el gobierno se valió del Banco Central para subir la tasa de interés y armar una bicicleta financiera. Su consecuencia fue una inflación en dólares que reavivó las tensiones devaluacionistas y agravó la recesión. El aumento de tarifas echó más leña al fuego de la carestía, pero no sirvió para reducir el déficit fiscal que, excluyendo los fondos robados a la Anses y al BCRA ronda el 7% del PBI, por encima de la ‘herencia recibida’ del kirchnerismo. El tarifazo, además, encareció los costos industriales. La eliminación de las retenciones incrementó los beneficios de los exportadores, pero fracasó en su objetivo de mejorar la balanza comercial, que está casi en niveles negativos por la crisis brasileña y la tendencia a la recesión internacional. La reducción de salarios, que promedia los 10 puntos durante 2016, fue saludada por los capitalistas, pero produjo una caída de la demanda. Contra los que decían que el problema de Argentina era de “impericia en la gestión anterior”, se demostró que la cuestión de fondo remite a la crisis sistémica del capital. La mayor tasa de beneficio que reclama el capital para su valorización sólo puede lograrse con una ofensiva general sobre la clase obrera, tanto en lo que se refiere a su salario como a las condiciones de trabajo. Pero ello tampoco es suficiente. La crisis plantea la necesidad de liquidar el capital sobrante y proceder a una nueva centralización. Esto conduce a choques y divisiones en el seno mismo de la clase capitalista. Divisiones Macri asumió con la anuencia completa de la clase capitalista. El acceso al financiamiento internacional y la libre disponibilidad para girar capitales fue el programa de unificación del capital. Pero esta unanimidad ya exhibe fisuras. Quien tiró la primera piedra fue el ex ministro Roberto Lavagna, al advertir que la economía marcha al “colapso”. Como lobbista del grupo Techint y de la Unión Industrial, cuestionó el “atraso cambiario”, las altas tasas de interés y el creciente endeudamiento para cubrir el déficit fiscal. Sin riesgo a equivocarse, los funcionarios del gobierno lo acusaron de promover una nueva devaluación. La crisis mundial y la agudización de la guerra comercial, financiera y monetaria hacen tambalear a la débil burguesía nacional. En el último cónclave de la UIA se reclamó de manera unánime que el gobierno no le conceda a China el status de “economía de mercado”, porque eso significaría que el país no puede colocar trabas a sus importaciones. Detrás de ese reclamo está, otra vez, Techint, que teme que la producción excedente de las acerías de China se coloque a precio vil en el país, mandando a la quiebra a Tennaris. Reclamos similares vienen de la industria del calzado, textil y del juguete. Esta posición choca con el sector agrario, que coloca mayormente sus productos, incluido el aceite de soja, en China. Ante el agravamiento de la crisis mundial, el gobierno pretende que el país asiático actúe como financista de ciertas inversiones, como las represas de Santa Cruz. Ante estas divisiones, el gobierno actúa a tientas. Cuando pareció decidido a impulsar, junto con Brasil, un acuerdo de libre comercio con Estados Unidos, se encontró con el triunfo de Trump, cuyas posiciones proteccionistas van en un sentido contrario. En un sentido similar, debió archivar un acuerdo con la Unión Europea luego del triunfo del Brexit. El GPS del gobierno se ha quedado sin señal. Ser o no ser Esta división tuvo su correlato en el plano político. Sin mayoría parlamentaria, el gobierno se valió de una coalición con la oposición para aprobar los principales proyectos de ley. El massismo y el FpV levantaron la mano para dar el sí al pacto con los fondos buitre y, más recientemente, al Presupuesto 2017. La burocracia sindical aportó lo suyo, dejando de lado incluso hasta el recurso gastado de los paros aislados. El Partido Obrero calificó a este régimen como una “coalición a la carta”, destacando su carácter inestable, que obligaría al gobierno a negociar ley por ley. Los choques ocurridos en los últimos días en el Congreso son la expresión política de las divisiones que surcan a los capitalistas con relación a esta “coalición”. Los límites de estos choques, sin embargo, están a la vista, Más allá del denominador común antiobrero que los une, ni Massa ni los Pichetto e incluso Cristina Kirchner están interesados en precipitar la salida del gobierno. La “defensa de la gobernabilidad” se ha convertido en una cuestión que envuelve a todas las formaciones políticas, lo que no deja de reflejar el temor a que la bancarrota económica devenga en una crisis de poder. Nuestra caracterización de que el macrismo carece de las condiciones políticas para manejar la crisis y avanzar sobre una ofensiva general contra los trabajadores es compartida, incluso, por elementos destacados del oficialismo. Las declaraciones de Monzó, reclamando sumar peronistas al gobierno, son una confesión de que existe una conciencia sobre los límites insalvables del macrismo. La marcha de un gobierno de coalición, sin embargo, choca con las divisiones en el interior de la clase capitalista. Para el macrismo, sería la confesión de su orfandad política. Para la oposición, que debe preparar una presentación independiente en las elecciones del año que viene, significaría asumir el costo por una política oficial que no va a ningún lado. En este cuadro, la variante más probable es que tanto oficialismo como oposición oscilen durante todo un período entre las tendencias al compromiso y a la ruptura. Claro que esto puede derivar en un impasse de ambos, en medio de la marcha implacable de la bancarrota económica. Doble aniversario Cuando muchos se habían apresurado a afirmar que el triunfo del derechista Macri había cancelado el período abierto por el Argentinazo de 2001, la crisis prematura del macrismo ha llevado a más de uno a advertir que la historia se puede repetir. Desconociendo estas evidencias, una parte de la izquierda aborda la situación política con un ángulo conservador. En el extremo, una parte de ella ha llegado a pactar con Macri una paz social durante todo su mandato. No han aprendido nada, porque en buena medida son los mismos grupos que se pusieron en la vereda de enfrente del Argentinazo 15 años atrás. Pero el tiempo transcurrido no ha sido en vano. La clase capitalista trató de conjurar la rebelión popular de 2001 mediante el recurso gastado de los gobiernos ‘nacionales y populares’. Que se haya valido para ello de la camarilla K, rabiosamente menemista en los ’90, sólo prueba que las necesidades históricas se imponen sobre los aparatos. La existencia del Frente de Izquierda, desde 2011 a la fecha, es un dato insoslayable del proceso político. El acto masivo en la cancha de Atlanta es la respuesta positiva ante el impasse del macrismo, la desintegración del kirchnerismo y la profundización de la bancarrota económica. La clave es desarrollar este proceso político interviniendo en todas las fases de la crisis política, para reagrupar a los trabajadores como alternativa de poder.

15 de diciembre de 2016
Paro de los tercerizados en Acindar Villa Constitución

Los trabajadores tercerizados de Acindar Villa Constitución realizaron una movilización y un acto frente al Ministerio de Trabajo el pasado 7 de diciembre en reclamo del bono que anualmente reciben este mes (en mayo lo cobran los de planta). Esto, frente al anuncio de la patronal de que no pagaría el bono (o premio por resultados), que se viene cobrando desde hace años y que equivale aproximadamente a un sueldo. En la última Junta de Delegados de Acindar y por iniciativa de la Comisión Interna, se resolvió iniciar el debate en los diferentes sectores para ir diagramando un plan de lucha por el bono en diciembre para los trabajadores tercerizados y los de planta. Esta discusión se vio demorada por el adelantamiento de las elecciones de delegados convocada de forma arbitraria e inconsulta por la Comisión Directiva de la seccional de la UOM. Mientras tanto, esta Directiva de la seccional, junto a la Comisión Interna de los contratistas, apostaron en una primera instancia al Ministerio de Trabajo, donde se convocó a una audiencia por el pago del bono a tercerizados. A esta reunión, la cámara patronal no se presentó y sólo abundaron los cuartos intermedios. Tras esto, la presión de los trabajadores y de varios delegados generó que intempestivamente la directiva de la seccional concrete el paro y la marcha de los tercerizados. Desde la Agrupación El Martinete, planteamos claramente a todos los compañeros que “no hay bono sin pelea” y señalamos que para conseguir los resultados no se puede seguir peleando separados. Es necesario superar la estrategia de la burocracia que es la división de los compañeros de planta con los tercerizados y pelear juntos todos los trabajadores para conquistar el bono.

15 de diciembre de 2016
Culminó la segunda escuela de cuadros del PO

Ha culminado el segundo curso de la Escuela de Cuadros del partido, con la participación de 60 compañeros. La actividad se desplegó en siete clases, con doble turno en tres de los cinco días. Es la segunda Escuela de Cuadros de alcance nacional que se realiza en el partido en 2016 e indica un grado de asimilación en doble sentido: uno, por la cantidad de compañeros que superaron los objetivos o los alcanzaron con holgura; dos, por la evolución de aquéllos que partieron de un piso de conocimiento muy bajo. Por qué estudiar la Revolución Rusa La Revolución Rusa emergió en el período histórico que hoy transitamos, la etapa de descomposición del modo capitalista de producción. Un marco histórico absolutamente distinto al de las revoluciones democráticas pasadas, lo que fue motivo de atención en la escuela. Supuso la unificación de la economía mundial y la transformación del capitalismo de libre competencia en capitalismo imperialista. La apreciación de que el mundo ha madurado para la revolución socialista cambia la perspectiva histórica de la revolución en un país atrasado que, tomado en cuenta aisladamente, no está preparado para el socialismo, pero sí lo están la economía y la política mundiales, en los cuales las revoluciones tendrán lugar. Para sus líderes, la Revolución Rusa fue el comienzo de la revolución socialista internacional, advirtiendo el inicio de una época histórica de guerras y revoluciones. Más tarde -tema para otra escuela-, vendría la dictadura contrarrevolucionaria del Kremlin, bajo Stalin, la revolución política y la restauración capitalista, que fue impulsada por la burocracia que se hacía llamar "comunista" para arremeter contra las conquistas sociales de la Revolución de Octubre. La conclusión de la escuela fue una: estamos bajo el período histórico que comenzó con la Revolución Rusa, preñado de crisis, guerras y revoluciones. Por qué estudiar la Revolución Rusa (II) El curso puso también especial énfasis en el análisis de las enseñanzas que la Revolución Rusa deja al movimiento del proletariado internacional. Para formarse para la revolución “no es de poca monta la experiencia de los demás países, clases y partidos. Sin el estudio de la gran Revolución Francesa, de la Revolución de 1848 y de la Comuna de París, jamás hubiéramos llevado a cabo la Revolución de Octubre, aún mediando la experiencia de 1905”, diría Trotsky ¹ . En la escuela, una de las clases se adentra en la Revolución de 1905. A partir de su análisis, Trotsky estableció que la Revolución Rusa se diferenciaría de las anteriores (1789,1848) porque el impulso revolucionario provendría de la clase obrera, que la llevaría a enfrentar no sólo al zarismo sino a la burguesía liberal. Sería la presentación de la revolución permanente, anticipando que el proletariado en el poder se haría cargo de las tareas democráticas no cumplidas -tierra a los campesinos, abolición de la autocracia, emancipación nacional- y también de las propias de una revolución socialista. Trotsky planteó de manera notable, doce años antes de la Revolución Rusa, que Rusia podía ser la vanguardia de la revolución socialista internacional. En la Escuela de Cuadros fue un importante tema de debate la reorientación del partido bolchevique que Lenin expuso en las Tesis de Abril, adoptando la orientación estratégica que había planteado Trotsky luego de 1905. Sin ese cambio de timón, los bolcheviques no habrían tomado el poder. Fue así que se analizaron las especiales condiciones de la Revolución de Febrero, el debate sobre su supuesta espontaneidad y su paradoja. El rol de los soviets, su dinámica y las consignas que fueron acompañando esa evolución. Las enseñanzas sobre el arte de la insurrección, desde julio a octubre, y la actitud de los revolucionarios ante el golpe derechista de agosto. La importancia proverbial de partido, desde el momento que la acción revolucionaria ha estado presente (y de qué modo). El punto es la contradicción que existe entre esta acción y la crisis de dirección. Todos estos temas fueron seguidos y debatidos con interés y pasión. Lo que viene es la prolongación de esta escuela en las zonas y las regionales, como parte de la campaña del Partido Obrero a los cien años de la Revolución de Octubre. Notas: 1. León Trotsky: Lecciones de Octubre, 1924, www.marxists.org.ar

15 de diciembre de 2016
Telefónicos: los reclamos siguen pendientes
Corresponsal

El 6 de diciembre se realizó la Asamblea General de Foetra que aprobó la Memoria y Balance y la reforma del Estatuto presentadas por la Comisión Directiva. La asamblea, largamente preparada por la Lista Azul y Blanca, se desenvolvió en el predio de Ezeiza. Es decir, en un lugar sin acceso al transporte público y, además, en horario de trabajo. Esto favoreció la presencia del oficialismo, que utilizó discrecionalmente los permisos gremiales masivos y dispuso micros desde temprano. Esto contrastó con la confirmación de los micros en algunos edificios apenas un día antes, así como con el impedimento y las amenazas de sanciones y descuentos a los trabajadores de las móviles, para que no participen si no iban de la mano del oficialismo. Se suma, finalmente, un desgaste de muchos compañeros que no participan de las asambleas generales en repudio a la burocracia y los fraudes realizados en ocasiones previas. Por la Agrupación Naranja intervino nuestro compañero Pablo Eibuszyc, delegado de Foetra y congresal a Fatel (Federación Argentina de las Telecomunicaciones), planteando que cualquier llamado a la “unidad” debía partir de una posición opuesta a la parálisis y tregua de las centrales y la burocracia sindical. Estas acuerdan con las empresas y el gobierno para dejar pasar los despidos y las paritarias a la baja, sin convocar ni un solo paro y movilización nacional (una situación a la cual la directiva de Foetra no es ajena). En la Memoria y Balance, Oscar Iadarola (secretario general) planteó que “no se había perdido ninguna fuente de trabajo”. Pero en Nextel, entre el año pasado y éste, se produjeron cientos de despidos y “retiros voluntarios” sin un día de paro o toma de los edificios. Por el contrario, fuimos de una conciliación obligatoria a otra durante meses con los despedidos afuera. A esto se sumó la pérdida de cientos de “puestos de trabajo” en Telefónica y Telecom entre los tercerizados y “fuera de convenio”, los cuales forman parte del gremio. Esta situación fue omitida por la mesa. En nuestra intervención planteamos que la Memoria y Balance prácticamente no mencionaba dos reivindicaciones fundamentales: 1) el impuesto al salario, cuando se amplió la base de telefónicos que pagan; 2) el pago de los bonos de participación en las ganancias, esto a pesar de que el año pasado realizamos movilizaciones y se presentaron dos proyectos: el de Néstor Pitrola y el de Héctor Recalde. En aquella oportunidad, la directiva se negó a un proyecto común que planteara el resarcimiento económico por la deuda acumulada y un porcentaje (10%) para el pago de los bonos. Frente al atraso salarial creciente, Pablo Eibuszyc planteó reclamar el bono de fin de año y la reapertura de la paritaria, como consiguieron los bancarios. La mesa respondió que no se pedirá el bono de fin de año, pero ante la bronca de la base y la inminencia de las elecciones del sindicato, se comprometió a reabrir la paritaria en febrero. Por último, Eibuszyc planteó que un “programa de la clase trabajadora” (como proponía el texto del secretario general en la Memoria) se desarrollará el próximo martes 20 de diciembre, fecha en la que el clasismo y los sindicatos combativos convocan a una gran movilización a Plaza de Mayo, y llamó a participar de la misma a todos los telefónicos. Asamblea Extraordinaria Una vez aprobada la Memoria y Balance, se pasó a la asamblea extraordinaria para modificar el estatuto. La mesa presentó como una reforma democrática lo que, en realidad, es una concentración de las decisiones en una “mesa ejecutiva” integrada por cinco miembros, que podrá sesionar con tres, con una concentración en el secretario general que fija el temario y convoca las reuniones semanalmente. Sumado a esto, se crea otro organismo: el “Comité de Representantes por Empresa”, de tres a siete miembros que se elegirán cada cuatro años y que apunta a reemplazar el Plenario de Delegados de Foetra, que en la práctica se viene reuniendo cada vez menos. A la hora de votar esta reforma, desde la Naranja denunciamos que la misma no tenía un carácter democrático, sino lo contrario. Lo demuestra la falta de una discusión en la base del gremio, en el plenario de delegados y en los edificios, como paso necesario para luego convocar la Asamblea General. Apoyamos la moción presentada para postergar la votación de este punto hasta una nueva asamblea en marzo. La coartada para presentar esta reforma como progresiva fue ofrecer vocalías a las minorías en una comisión directiva ampliada que prácticamente no se reunirá ni decidirá nada porque la decisión estará en la “mesa ejecutiva”. Desde la Naranja, votamos en contra de esta reforma. Agrupaciones como la Violeta, lamentablemente, se retiraron antes para no votar en contra de esta reforma trucha. Con esta reforma aprobada, vamos a una nueva elección del sindicato a mediados de 2017. Desde la Naranja, llamamos a sacar las conclusiones de las luchas políticas y sindicales que venimos llevando adelante y la necesidad de desarrollar el clasismo y una gran lista antiburocrática para las próximas elecciones.

15 de diciembre de 2016
Mendoza: Elecciones de Santa Rosa

El domingo 11 de diciembre se realizaron las elecciones primarias para definir los candidatos a intendente para las generales de febrero. El gran ganador fue el gobernador Cornejo y su candidata, Norma Trigo. Sumados todos sus candidatos, Cambiemos llegó casi al 70% de los votos, en un distrito históricamente peronista. El PO se presentó por primera vez como expresión de su reciente desarrollo. Dentro de la interna de Cambiemos, Cornejo logró imponer a su candidata, aunque con una votación bastante dividida. Norma Trigo, la ganadora, y que actualmente es concejal a cargo del municipio ante la vacancia del Ejecutivo, superó por poco el 30%. Habrá que ver ahora la posibilidad de contención del resto de los votos obtenidos por la coalición. El triunfo por amplio margen de Cambiemos refleja que, provisoriamente, Cornejo detenta la iniciativa política. Empujado por la bancarrota de las finanzas provinciales ha ido más a fondo en el ajuste que el propio Macri. En el año que lleva en la gobernación ha lanzado una ofensiva en regla contra los trabajadores, atacando las paritarias e imponiendo los aumentos salariales por decreto y ejecutando despidos. Cornejo ha sido puesto como ejemplo en el ataque a los convenios colectivos de trabajo por haber impuesto, en clara violación del Estatuto Docente, el “ítem aula” que introduce la remuneración diferenciada entre la docencia y ataca el derecho a huelga. Por esta ofensiva antiobrera, la patronal cerró filas detrás de Cornejo. Este fortalecimiento provisorio de Cornejo no hubiera sido posible sin la tregua de la burocracia sindical, en especial la de la CGT, que se llamó a cuarteles de invierno para dejar pasar el ajuste. Sólo ATE formuló una perspectiva de lucha para el conjunto de los trabajadores, planteando la necesidad de un congreso de bases y un plan de lucha unificado. La dirección yaskista de los docentes franeleó con la iniciativa, pero sólo formalmente, sin interesarse realmente con una lucha en serio. Por el lado de los gremios de la CGT, algunos participaron inicialmente, pero luego de la ‘unificación’ armada nacionalmente fueron rápidamente encuadrados. En este cuadro, no es casual que el peronismo, que presentó cuatro candidatos, haya retrocedido fuertemente. En un distrito históricamente peronista, la suma de sus lemas apenas superó el 30%. El alineamiento patronal en la provincia con Cornejo explica el derrumbe y disgregación del PJ. Estas elecciones anticipadas son el producto de la crisis generada por la quiebra del municipio. Las pérdidas de puestos de trabajo en fincas, bodegas y el cierre de la enlatadora de conservas presentan un escenario de desocupación masiva, la cual fue ocultada por Salgado, el anterior intendente, con la incorporación masiva de trabajadores al municipio, sobre 17 mil habitantes el municipio tiene más de 3 mil trabajadores, que cobran en promedio 3.000 pesos mensuales. Nuestra campaña El PO presentó a Daniel Carrizo, obrero industrial del plástico, como candidato a intendente. Conquistamos el 3% en la villa cabecera, centro político del municipio y un poco más del 1,5% en todo el departamento. Estos resultados son idénticos a los conquistados en las Paso a gobernador de 2015, donde nos presentamos como FIT. Con estos resultados no pudimos superar el piso proscriptivo de las Paso, que en Mendoza es del 3% -el doble del nacional. Cabe destacar que el PTS se negó a firmar las actas para que pudiéramos presentarnos como Frente de Izquierda y de los Trabajadores, alegando que ellos no tienen ningún trabajo en el municipio. Nuestra campaña se concentró en colocar en el centro del debate la agenda del pueblo trabajador: la defensa de los trabajadores municipales, planteamos la expropiación y puesta a producir de la ex enlatadora Lanin, la reapertura de bodegas cerradas y la municipalización de la feria “la salada”, todas propuestas que fueron respaldadas con proyectos de ley presentados en la Legislatura. Establecimos la necesidad de una urgente asistencia económica de la provincia, a la vez que pasar a la planta provincial a todos aquellos compañeros que desarrollan su actividad en hospitales, escuelas o cualquier organismo de la provincia. Aunque no pudimos superar la proscripción, logramos, sin embargo, reforzar el reagrupamiento de fuerzas que se mostró en el acto de Atlanta, donde concurrieron unos 30 compañeros de Santa Rosa. Cornejo se valdrá del resultado electoral para reforzar su ofensiva contra los trabajadores. Se presenta un escenario de agudización de la lucha de clases, para el cual la campaña realizada ha servido como medio de preparación y clarificación.

15 de diciembre de 2016
Por la urbanización real del Playón de Chacarita

El Gobierno de la Ciudad va a llevar a votación en la Legislatura un proyecto de urbanización para el Playón de Chacarita. El mismo va en la línea del resto de proyectos similares en la Ciudad. La característica común es que hay una especie de “toma y daca”, donde la urbanización de las villas queda condicionada a la entrega de espacios para negocios inmobiliarios con constructoras amigas del gobierno. El proyecto oficialista para el playón de Chacarita contempla la liberación de dos terrenos vacíos para la construcción de megatorres y habilita la obra de extensión de Triunvirato, entre Elcano y Lacroze. Mientras para los lobbys inmobiliarios y de la obra pública ofrece esos negocios, para los vecinos, a los que se les promete la urbanización, las condiciones son totalmente desiguales: el área para la construcción de viviendas es completamente insuficiente y mantiene las condiciones de hacinamiento que ya se sufren en el barrio. Se utiliza como base un censo que excluye a un sector muy grande de los habitantes y no plantea el relevamiento de la situación habitacional ni de las necesidades de infraestructura, y da muy pocas garantías para que se desarrolle una verdadera urbanización. Al día de hoy, la posible urbanización del Playón está marcada por dos proyectos legislativos. Por un lado, el del macrismo, que privilegia los negociados de los especuladores inmobiliarios y, por el otro lado, el de los vecinos, presentado a través de la banca de Marcelo Ramal, del Frente de Izquierda. Este proyecto fue discutido entre Ramal y los vecinos en asambleas numerosas, que incluso arrastraron a otros grupos políticos del barrio. El despacho de los vecinos plantea que las tierras que serían destinadas a torres inmobiliarias sean usadas para la construcción de viviendas y relocalización de los vecinos del Playón; también plantea la creación de un registro de personas no censadas para que todos los vecinos puedan acceder a la urbanización, un nuevo relevamiento para contemplar todas las necesidades de infraestructura y de viviendas, respetando los desgloses familiares; la posibilidad del control de las obras por parte de los vecinos, que el Instituto de Vivienda de la Ciudad no sea el único encargado de tasar las viviendas y el resguardo de los lugares de uso comunitario del barrio, como el Galpón de Chacarita y la huerta orgánica. Desde el Partido Obrero y nuestro bloque en la Legislatura defenderemos esta lucha por la urbanización real para los vecinos, contra el gobierno y sus negociados con el suelo de una ciudad plagada de necesidades para sus habitantes.

15 de diciembre de 2016
Pacto antiobrero en el Congreso

Antes de que los gobernadores y senadores del FpV resolvieran tirar el proyecto de Ganancias votado por Diputados al tacho de basura, el gran capital había dado señales inequívocas de que le bajaba el pulgar. El salto en la suba del riesgo país a comienzos de semana fue un golpe de mercado, acotado pero certero, para hundir el proyecto. En una línea similar actuó la Asociación Empresaria Argentina (AEA), que reúne a los principales grupos económicos del país. Su presidente advirtió que si el proyecto de Diputados era aprobado podría haber miles de nuevos despidos. A estos pronunciamientos deben sumarse, claro, los de los monopolios mineros y los capitalistas del juego. Los “mecenas” de las campañas electorales de los partidos del sistema les recordaron a los senadores y gobernadores quiénes son sus financistas. Gato encerrado La preocupación central de los grupos capitalistas no era el “desfinanciamiento de las provincias”, sino la creación de los nuevos impuestos que habían sido incorporados tramposamente por los diputados en el proyecto del massismo, el PJ y el kirchnerismo para inviabilizar su aprobación. De ese modo, los supuestos opositores capitulaban ante el macrismo respecto de su planteo de fondo: la eliminación, e incluso la reducción del impuesto al salario, debía estar supeditada a que no tenga un “costo fiscal”. Así se aceptó que a los trabajadores se le aplique una lógica distinta que a los capitalistas. Es que nadie invocó el “costo fiscal” cuando el gobierno resolvió eliminar las retenciones al agro o cuando se decidió pagar por el negociado del dólar futuro más de 60.000 millones de pesos. ¡Ni tampoco para la montaña de intereses que el Banco Central le pagará este año a los bancos por especular con las Lebac! La capitulación ante este planteo de fondo incluyó una perversión del lenguaje, del que no se percataron ni los intelectuales de Carta Abierta: según la versión interesada de los funcionarios del Ejecutivo y los legisladores, el gobierno “cede recursos” cuando reduce el cobro de Ganancias sobre el salario, cuando, en realidad, lo único que hace es reducir el robo a la única propiedad que tienen los trabajadores en tanto clase. El carácter maniobrero del proyecto de Diputados saltaba a la vista por los impuestos que se proponían crear y que tenían un clara intención chicanera con el oficialismo. El impuesto sobre los plazos fijos, por ejemplo, conducía a una suba de la tasa de interés cuando es la propia oposición la que reclama su reducción. Otro tanto ocurría con las Lebac, ya que en el esquema económico actual un impuesto sobre esas letras debía llevar a una suba de la tasa que paga el Banco Central o una mayor devaluación -porque el desarme de las posiciones en pesos promueven una fuga hacia el dólar. El sentido farsesco de la maniobra opositora se delataba en un hecho elemental: sólo unos días antes, los mismos diputados habían levantado la mano para aprobar el Presupuesto 2017 del gobierno, en el que está pautado lo que el Estado recaudará por Ganancias sobre los salarios. Los gordos Antes de arreglar con los senadores, el gobierno se aseguró el apoyo de la burocracia sindical. Mientras para la tribuna la cúpula de la CGT pedía en el Senado la aprobación sin modificaciones del proyecto, en el sindicato de Obras Sanitarias los burócratas se reunían con funcionarios del gobierno para darles reaseguros de que no harían ningún paro si el proyecto se modificaba e incluso si Macri lo vetaba. Según la información periodística, el promotor de la reunión fue el burócrata José Luis Lingieri (Obras Sanitarias), el encargado de negociar los fondos de las obras sociales con el gobierno. La burocracia que, de palabra, había reclamado la eliminación del impuesto al salario, aceptó el proyecto de Massa-Kicillof que lo mantenía para un millón de trabajadores, para arreglar luego con el gobierno que se exceptúe del pago a las horas extras. Veremos si en los próximos días no se bajan también de este reclamo. La entregada de la burocracia sindical había estado precedida por su apoyo al proyecto de modificación de la ley de ART solicitado por las patronales para bajar el “costo laboral” y dificultar el acceso de los trabajadores a la Justicia en caso de accidentes laborales. Igual que la Emergencia Social el proyecto de ART incluye a Massa y al Frente para la Victoria. Massa-Kicillof La deriva que tomó el proyecto en el Senado terminó en una derrota para Massa y Kicillof. Si querían valerse de una reivindicación obrera para forzar a Macri a un veto, terminaron aislados y a la defensiva. Para los gobernadores del PJ el acuerdo con Macri no sólo les permitió cumplir con sus mandantes, los monopolios mineros, del juego y los banqueros. Además, aprovecharon la volteada para infligirle un golpe político a Massa, a quien no quieren coronar futuro líder del PJ. El ex intendente de Tigre se la veía venir y en la previa publicó una carta llamando a Macri al “diálogo”, lo que equivalía a plantear que se rechazara su propio proyecto. Kicillof aportó también su granito de arena para hundir su propio proyecto. En una carta aclaratoria afirmó que el “costo fiscal” que generaría la modificación de Ganancias sería mayor al previsto. Así, le dio letra a los gobernadores para justificar su rechazo. El kirchnerismo ha quedado atrapado en su propia lógica. Se entusiasmó con la votación conjunta en Diputados, entreviendo que podría ser aceptado en una poco probable unificación peronista de cara a las elecciones del año que viene. Sin que nadie le pida tanto, Máximo Kirchner defendió públicamente a Massa, de quien CFK dijo que es “uno de los nuestros que se fue y debe volver”. El final de la película es que el kirchnerismo terminará convalidando el acuerdo macrista-pejotista que se selle en el Senado para mantener el impuesto al salario. Contra los que señalaban muchos, se demostró que el PJ carece de bases para una unificación. La “coalición a la carta” que aseguró la aprobación de las leyes del oficialismo durante este año cruje pero no se rompe. La clase capitalista no tiene interés en mandar al bombo a su gobierno. 20 de diciembre El pacto antiobrero alcanzado por el macrismo y el pejotismo en el Senado, con la anuencia activa de la burocracia sindical, aporta el valor inmenso de la clarificación política. De manera nítida frente a los trabajadores se presenta un bloque ajustador, integrado por el oficialismo y las distintas camarillas de la oposición, para negar la satisfacción de una reivindicación obrera fundamental. Es necesario sacar todas las conclusiones de este hecho. La movilización del próximo 20 de diciembre, en el 15° aniversario del Argentinazo, convocada por el sindicalismo combativo a instancias del Sutna, apoyada por el Frente de Izquierda, con el movimiento piquetero contrario a la estatización de los movimientos sociales que encabeza el Polo Obrero, es una oportunidad para repudiar en la calle este pacto podrido y la tregua de la burocracia sindical, y oponerle un reagrupamiento de fuerzas en favor de un programa y una salida de los trabajadores.

15 de diciembre de 2016
Rio Negro: Triunfo antiburocrático en Unter Allen

Encabezado por la compañera Valeria Avila, de Tribuna Docente, el Frente de Unidad y Lucha (Ful) se impuso con el 57% de los votos en las elecciones de seccional llevadas adelante el 6 de diciembre. El mismo día, en Río Colorado se proclamó la lista del FUL, que se presentó sin oposición en dicha seccional. La seccional Allen y la de Río Colorado son las históricas seccionales recuperadas del sindicato de docentes rionegrinos y uno de los puntales del frente antiburocrático que se viene desarrollando desde hace unos años en la provincia. El triunfo del FUL se produce en el marco de un fuerte repudio que la burocracia Azul-Arancibia ha recibido en las últimas elecciones provinciales, en las que retuvo la conducción del sindicato, pero cayó notablemente en los porcentajes de adhesión, pasando de más del 50% a algo más del 30 en las elecciones que se desarrollaron en octubre de este año. Por su lado, el FUL ha tenido un desarrollo notable al pasar de ser una fuerza marginal en la provincia a alzarse con casi el 30% de los votos y un crecimiento destacado en las principales seccionales. Se verifica así el acierto de la política de frente único que desde Tribuna Docente venimos impulsando en el sindicato docente de Río Negro. Importantes desafíos esperan al FUL, que de la mano de las seccionales recuperadas intentará enfrentar las políticas de ajuste del gobierno a las cuales la conducción Azul-Arancibia no se decide a enfrentar. Por una salida independiente de los trabajadores, en contra de las políticas de ajuste de los gobiernos nacional y provincial, y de la complicidad de las burocracias sindicales, desde Tribuna Docente y desde el FUL seguiremos dando pelea.

15 de diciembre de 2016
Contra el ajuste en Ciencia

La sede del Conicet, en el Polo Científico de Palermo, fue ocupada por más de 500 manifestantes luego de que el directorio del organismo diera respuesta negativa a todos los reclamos que se le habían presentado. La medida formó parte de una jornada de lucha convocada por JCP (Jóvenes Científicos Precarizados) que incluyó el corte de calle en la intersección de la avenida Santa Fe y Godoy Cruz. Luego del corte, los manifestantes se movilizaron hacia la sede del Conicet en el Polo Científico para reclamar el ingreso de todos los nuevos investigadores y contra el ajuste gubernamental en el organismo. La ocupación logró que el directorio reciba a una delegación de los becarios e investigadores, de Jóvenes Científicos Precarizados. Los trabajadores arrancaron allí el pago de un bono de fin de año para los becarios y los funcionarios se comprometieron a reclamar una partida presupuestaria extra que garantice un mayor número de ingresos. La semana que viene se realizaría una nueva reunión y una nueva movilización de los trabajadores. “El directorio del Conicet, estaba reunido para aprobar su política de despidos y ajuste”, dijo Lucía Maffey a Prensa Obrera. “No quieren efectivizar más ingresos de becarios y reconocen que hay 400 despidos. Frente a esa situación, decidimos ocupar el piso 11 del edificio en espera a una respuesta a nuestros reclamos: la efectivización de todos los compañeros que son recomendados para ingresar al Conicet, una política de inserción para los compañeros que quedan fuera de la convocatoria y el bono de aguinaldo para los becarios de investigación”, agregó Maffey. “Reclamamos que cese el ajuste y el recorte presupuestario en el Conicet”, declaró Julián Asiner, presidente de la Fuba. Además de la organización estudiantil, participaron los sindicatos AGD-UBA y Conadu Histórica, con JCP. “En el próximo año, ingresarían sólo 385 becarios, esto implica que muchos científicos que venían trabajando sus proyectos en el Conicet deberán discontinuarlos. Se trata de una política de despidos encubiertos”, aseguró el dirigente estudiantil. Se trata de un ajuste en el campo de la ciencia promovido por quienes estuvieron durante el kirchnerismo y que hoy rinden cuentas a Macri. El actual ministro de Ciencia y Tecnología es Lino Barañao, que también fue ministro en la misma área con Cristina Fernández. “Quienes formaban parte de la gestión con el gobierno anterior dicen que había ‘demasiados becarios’. Se trata de una impostura: necesitamos más científicos, no menos. No aceptamos el recorte que plantea el gobierno”, concluyó Asiner.

15 de diciembre de 2016
Santa Cruz: Marchas y huelgas contra el gobierno de Alicia Kirchner

Tres grandes marchas tuvieron lugar el martes 13 en Santa Cruz contra el gobierno de Alicia Kirchner, con eje en el reclamo por el pago de sueldos atrasados. A las 12 horas, la Mesa de Unidad Sindical movilizó unas 2.000 personas hasta Casa de Gobierno, donde se leyó un documento que denuncia por igual el ajuste de Macri y el de Alicia. A las 14 horas, cuando apenas había terminado la primera marcha, se dirigieron al mismo sitio la CGT con la Uocra, UPCN y otros gremios, sumando otros 800 manifestantes. Finalmente, un número similar de autoconvocados se movilizó allí a las 16, bajo el grito dominante de “Que se vayan todos”. La marcha concluyó con algunos incidentes menores frente a la casa de la gobernadora, donde después de una quema de cubiertas hubo un fuerte despliegue policial. La tensión crece después de esta jornada; la huelga es prácticamente total en todos los ministerios, docentes, hospitales y servicios públicos. La Coordinadora Sindical Clasista-Partido Obrero ha reclamado un plan de lucha, que no se repita el escenario de marchas divididas y se convoque a una movilización unitaria para el jueves, con el programa común de todas. A la fecha, no se ha cobrado el sueldo de noviembre y las expectativas sobre el pago del aguinaldo son negras. Ni hay bono ni pauta salarial en el segundo semestre. Durante 25 años, el kirchnerismo creó una masa de empleados estatales bajo la línea de pobreza que ahora está al borde del estallido. La conducción de ATE, que en algunos momentos canalizó la bronca, se ha ido transformando para jugar un papel de contención, antes que dé impulso al movimiento. El gobierno depende como último recurso de un empréstito que no llega. La marcha de la CGT ha llamado la atención, porque implica un principio de ruptura con el gobierno y puede estar expresando la interna del FpV local y hasta un operativo de recambio político de los que hemos visto tantos en Santa Cruz. El operativo de contención que permitió levantar el acampe de los gremios a mitad de año está en crisis total. El movimiento de lucha ha ido encontrando diversos canales de expresión y los gremios terminan el año en plena lucha, después de un récord de días de paro durante 2016. Las marchas divididas, y especialmente la emergencia de sectores autoconvocados, plantean la necesidad de convocar a verdaderos plenarios de bases, para discutir un programa y una estrategia común que integre a todos los que luchan contra el gobierno ajustador.

15 de diciembre de 2016
Se realizó la segunda edición de Puerto Obrero
Corresponsal

Con la participación de más de 200 jóvenes se realizó entre el 8 y el 11 de diciembre la segunda edición de Puerto Obrero, el campamento de fin de año de la UJS de la Capital. Después de un año de grandes luchas para la juventud, el campamento de Puerto Obrero tuvo como objetivo principal desarrollar un intenso trabajo de formación política. Se realizaron durante los cuatro días cursos sobre la teoría marxista del Estado y la revolución y dos charlas sobre el centenario de la Revolución Rusa que sirvieron de introducción al curso que realizaremos en el campamento de verano. Durante el campamento realizamos también una asamblea del Plenario de Trabajadoras y una reunión de estudiantes secundarios que definieron diversas iniciativas para desarrollar en el verano en todos los barrios de la Capital. La experiencia del campamento sirvió para fortalecer a la UJS de cara a los grandes desafíos que tiene por delante la juventud. Ahora, vamos por una gran movilización de la juventud el próximo 20 de diciembre junto al clasismo y la izquierda y a la preparación de un gran campamento nacional de la juventud para el fin de semana de Carnaval. Foto: Camila Almada Meneses

15 de diciembre de 2016
Acoso callejero: progresistas “encomiendan” las mujeres a la policía de Macri

La Legislatura porteña aprobó una ley para “prevenir y sancionar el acoso callejero” a instancias de Pablo Ferreyra (Seamos Libres-Frente para la Victoria). La ley sanciona “las conductas físicas o verbales de naturaleza o connotación sexual, basadas en el género, identidad y/u orientación sexual”, a través de la incorporación de la figura de acoso callejero al Código Contravencional de la Ciudad. Así establece penalidades con multas y trabajo comunitario. La parte de “prevención” de la ley está orientada a desalentar estas prácticas con campañas de difusión. A la hora de la votación, el Frente de Izquierda se abstuvo. Y explicamos que el proyecto pretende abordar esta variante de acoso y violencia de género reforzando el andamiaje represivo del Estado a través del Código de Contravenciones, fuente de todo tipo de arbitrariedades. La prenda de cambio que negoció Seamos Libres y el kirchnerismo, para que esta ley fuese apoyada por el PRO, fue quitar los aspectos progresivos del proyecto, como las campañas de difusión del Ministerio de Salud y Educación, al tiempo que estableció como autoridad de aplicación al Ministerio de Justicia. Así se ha colocado a la cuestión de acoso callejero en un ámbito caracterizado por el amparo de la represión policial, la impunidad y los fallos misóginos. Es el mismo Estado y régimen que ha cajoneado la construcción de Centros de Atención a la Mujer por Comuna, y sumido a las casas refugio en el total abandono. Los impulsores de esta iniciativa parlamentaria se han bajado hasta de sus pasadas pretensiones de “cambio cultural”, y pasan a encomendarle la protección de las mujeres a la Policía de Macri y Rodríguez Larreta. Por otra parte, son estos bloques “progresistas” -que suelen recorrer los barrios hablando de la “yuta”- los que aprobaron, semanas atrás, la formación de la policía porteña, entre la Metropolitana de “Fino” Palacios y la Federal de las detenciones arbitrarias y el gatillo fácil. Desde el punto de vista de su aplicación concreta, la ley hace agua en varios de sus puntos. La mujer que sufre algún tipo de acoso en las calles tiene un cruce efímero con el agresor, un escollo elemental para dar curso a una denuncia. Luego, ninguna sanción conducirá a que el hombre supere de manera consciente el destrato hacia las mujeres. El Frente para la Victoria, bloque impulsor de la ley, sancionó en 2008 una la Ley de Educación Sexual Integral a medida del Vaticano, librando esta materia a la “cosmovisión” de cada institución y con ello al oscurantismo clerical, en oposición a la educación sexual, científica y laica, con perspectiva de género. En doce años de gobierno, el maltrato que sufren las mujeres en comisarías, fiscalías y juzgados no fue materia de escrutinio político; tampoco la extensión de las redes prostibularias sobre la base de la explotación sexual, en muchos casos de mujeres víctimas de las redes de trata. La negativa y el bloqueo a la legalidad del aborto también forman parte de la cultura de la violencia y el sometimiento de las mujeres, que el Estado impartió e imparte sobre el conjunto de la población. Lo mismo vale con el tema de los femicidios, en muchos casos precedidos por largas denuncias que fueron desatendidas por los estamentos estatales. Las múltiples manifestaciones del machismo nacen de las entrañas de un régimen social opresor y no serán resueltas reforzando, precisa mente, al Estado que asegura esas relaciones de opresión. A todo este andamiaje, debemos sumarle la responsabilidad de los medios de información burgueses y de la Iglesia, que forjan la conciencia de las masas en la xenofobia, la discriminación y la misoginia, así como el desprecio hacia las luchas y a la clase obrera. Lo que está planteado es la transformación radical de las bases sociales y materiales que colocan a las mujeres y los niños en un lugar de subordinación en la familia y la sociedad. Rechazamos todo tipo de opresión, abuso y acoso contra las mujeres. En contraposición a las medidas demagógicas propuestas por los personeros del régimen, impulsamos la puesta en pie de un Consejo Autónomo de las Mujeres, con cargos electos y revocables por padrón femenino a partir de los 13 años, que defina una política que responda solamente a los intereses de las mujeres y sus propias reivindicaciones.

15 de diciembre de 2016
El 20, a la plaza
Redacción

Bastó una amenaza de las grandes patronales financieras e industriales para que los senadores de Massa, el PJ y el kirchnerismo metieran “violín en bolsa”. Estos supuestos opositores ni siquiera fueron capaces de defender la mezquina y limitada reducción en el impuesto al salario que habían votado días atrás. Los trabajadores seguiremos entregando parte de nuestro salario para el pago de la deuda usuraria. Y para que sigan los millonarios subsidios y rescates en beneficio de la clase capitalista. Pasó lo mismo meses atrás con la “ley antidespidos”, vetada por Macri, sin que a los opositores se les moviera un pelo. Como entonces, la burocracia sindical se calló. Es la socia más firme del ajuste que ejecutan Macri y los gobernadores. En oposición a este pacto contra la clase obrera, el clasismo y la izquierda se movilizarán el próximo 20 de diciembre. En este nuevo aniversario del Argentinazo, la cuestión política de fondo es la misma: los trabajadores debemos tomar en nuestras manos el porvenir de nuestras reivindicaciones. Con ese mensaje, y en oposición a los que quieren atar a nuestras organizaciones a una tregua sin futuro, ganaremos las calles por la abolición definitiva del impuesto al salario, por la reapertura de las paritarias, por el 82% móvil para los jubilados, para terminar con las suspensiones y despidos, y por trabajo y pase a planta para los desocupados y tercerizados.

15 de diciembre de 2016
La Fuba marcha el 20

Hace 15 años, un 28 de diciembre de 2001, el recién bautizado Frente 20 de Diciembre -en homenaje a la rebelión popular que una semana antes había echado a De la Rúa en helicóptero- recuperó la dirección de la Federación Universitaria de Buenos Aires de manos de Franja Morada. Haciendo honor a esa historia, la Junta Representativa de la Fuba votó el martes pasado marchar este 20 de diciembre a Plaza de Mayo junto al clasismo y al movimiento piquetero independiente. La convocatoria a la marcha estuvo lejos de ser un acto conmemorativo o de rutina. Días antes, una declaración de la UJS (ver "La 'paz social' con Macri hasta 2019 y el futuro de la Fuba" ) llamó a las conducciones de todos los centros de estudiantes a rechazar la tregua por tres años que las organizaciones sociales vinculadas al Papa y a la CGT firmaron con el gobierno. El señalamiento era pertinente, puesto que La Mella -que comparte la presidencia de la Fuba con la UJS- es integrante de la CTEP, participó de los 'encuentros' en el Vaticano y festejó el pacto detrás de la Ley de Emergencia Social como un "triunfo popular". En la Junta Representativa, la moción de la UJS fue aprobada con el voto de los centros de Filosofía, Veterinarias, Farmacia y el apoyo de La Corriente, que preside el centro de la Fadu. El centro de Exactas, conducido por La Mella, el de Psicología, representado por El Brote (FpV), y el de Ingeniería, en manos del MLI (MPE), se abstuvieron objetando que la marcha, convocada por el SUTNA recuperado y decenas de seccionales e internas antiburocráticas, "carecía de legitimidad". A 15 años del Argentinazo, una parte de las agrupaciones del movimiento estudiantil decidió sellar su destino a los avatares del PJ, la burocracia sindical y las fuerzas políticas de la burguesía. La declaración votada por la Junta Representativa advierte "a los jóvenes, estudiantes y trabajadores, del camino sin perspectivas que es la cooptación estatal de las organizaciones populares y llamamos a defender la independencia política del movimiento estudiantil". Ninguna tregua al ajuste: el 20 copemos la Plaza con la "Fuba piquetera", hija del Argentinazo.

15 de diciembre de 2016
Universidad de La Rioja: Patoteada al servicio de una reforma reaccionaria

La Asamblea Universitaria finalmente aprobó una reforma reaccionaria del Estatuto de la Universidad Nacional de La Rioja. Para hacerlo, la camarilla de la universidad recurrió a las patotas de la burocracia sindical y de agrupaciones kirchneristas, las cuales golpearon brutalmente a estudiantes que repudiaban el método antidemocrático con el que se trató esta reforma, arrancada tras la pueblada de 2013 que echó al ex rector Enrique Tello Roldán -precisamente para democratizar la vida universitaria. La reforma estuvo a cargo de una comisión ad hoc de 22 personas pertenecientes exclusivamente al Consejo Superior, que sesionaron recluidas en un lugar apartado del predio universitario, acordando una reforma de espaldas a la mayoría que estudia y trabaja en la UNLaR. Incluso los representantes de los consejos directivos fueron excluídos de los debates. Frente a esto, la Unión de Juventudes por el Socialismo y otras once agrupaciones resolvieron bloquear los accesos al anfiteatro a fin de impedir que sesionara la Asamblea Universitaria para exigir que se abriera un verdadero debate. Para impedir esta lucha, se movilizaron las patotas del Movimiento Evita, del Movimiento de Participación Estudiantil, del Movimiento Popular, y las burocracias sindicales de Alicia Luna, del gremio no docentes, y de la docencia universitaria con Héctor Petrovich, secretario general del sindicato, quienes estuvieron a la cabeza. Muchas mujeres fueron golpeadas, entre ellas, Belén Romero, estudiante y compañera del Plenario de Trabajadoras y la UJS, que cayó desmayada por los golpes que recibió en la cabeza. La Asamblea aprobó la reforma con los votos justos. La misma contiene artículos antagónicos a los reclamos que se levantaron durante la toma histórica de la UNLaR de 2013, que fue acompañada por más de 50.000 personas en la plaza central de la capital riojana para echar al rector Tello Roldán. Durante la intervención en la Asamblea, el Consejero Directivo de la UJS reivindicó la movilización de los estudiantes y denunció la traición que significa esta reforma reaccionara. También repudió la tercerización de la represión del rector Fabián Calderón en agrupaciones kirchneristas, adictas a su gestión, contra la protesta estudiantil. Reclamó el derecho de todos los consejeros a tomar la palabra y caracterizó que esta reforma está al servicio del ajuste en la educación pública.

15 de diciembre de 2016
Los trabajadores de Sealy recuperan la comisión interna
Lucas Sánchez - Donald Schiff

Con 145 votos, la clasista Lista Blanca 1 obtuvo un importante triunfo en las elecciones de comisión interna de la fábrica plástica Sealy. La lista de la burocracia, la Blanca (usó el mismo color sólo para confundir), alcanzó 135 votos y hubo cinco votos en blanco. Ni el fraude ni la empresa, ni el Ministerio ni la dirección del gremio, ni todas sus maniobras pudieron con la organización independiente de los trabajadores de Sealy, que conscientes de la necesidad de la recuperación de su herramienta gremial les impusieron una severa derrota en las urnas a todos juntos. Crónica de un gran triunfo En 2014, mediante un fraude, la empresa, con el aval de la dirección del sindicato plástico, le había arrebatado la comisión interna a los trabajadores de Tempur Sealy. En estos dos años, los compañeros soportaron un ataque permanente a la organización, suspensiones arbitrarias, descuentos en los haberes, cámaras de vigilancia, la implementación del médico en planta y beneficios individuales que fue otorgando la empresa para debilitar la organización. En junio de este año llegaron nuevas elecciones de delegados, con la organización golpeada, pero firme y, gracias al método de clase que defendieron, se mantuvieron intactas las posibilidades de ganar. La patronal sabía mejor que nadie de esta situación, por eso preparó un nuevo fraude: infló el padrón con 120 trabajadores que pertenecen a los locales comerciales, para quedarse con una comisión interna adicta, que permita que pase la flexibilización y los despidos en la planta. La maniobra, que viola el derecho a la elección de delegados por establecimiento, no iba a pasar sin resistencia de los compañeros. La intervención del conjunto de los trabajadores de la planta la desbarató, frenando la elección y obligando a intervenir al Ministerio de Trabajo, que terminó suspendiéndola, luego de 12 horas de piquete frente a la urna. El objetivo era claro: defender las elecciones transparentes, democráticas y que sean los trabajadores quienes elijan a sus representantes, gane quien gane. El Ministerio de Trabajo elevó un expediente donde se expresaban todas las irregularidades que se fueron denunciando, a partir del cual debía llevar adelante una resolución. Dicho expediente se terminó “extraviando”, ningún funcionario sabía decir dónde se encontraba y el 4 de noviembre salió una nueva convocatoria a elección de delegados para el 7 de diciembre. Según el sindicato plástico, la convocatoria se dio sobre la base de la resolución del Ministerio, que al día de hoy no apareció. Las condiciones de la convocatoria a esta nueva elección eran las mismas que en junio pasado, con la diferencia que, esta vez, el Ministerio de Trabajo se jugó por entero a avalar el fraude, al punto que participó un veedor durante toda la elección. La enorme campaña que llevó adelante la lista clasista incluyó el recorrido de todos los sectores dentro de la planta, a pesar de las trabas de la patronal, además del conjunto de locales de venta, llevando adelante un programa clasista y de defensa de los métodos propios de los trabajadores. También implicó una denuncia muy profunda de la otra lista, dado que su principal candidato ingresó a la fábrica como asesor sindical de la empresa cuando se consumó el fraude de 2014. Para llevar adelante el fraude, la empresa contrató una flota de remises y movilizó, bajo el condicionamiento de los supervisores, a más de 70 vendedores, a los cuales les hicieron cerrar los locales y trasladarse hasta la planta a votar por su lista. Conclusiones Se podrán sacar importantes conclusiones de este triunfo, válidas también para el movimiento obrero de toda la zona norte del Gran Buenos Aires, que en los últimos tiempos sufrió duros golpes (en parte, debido a los métodos sustitucionistas y electoralistas de algunos sectores). Una conclusión es que lo importante para defender las conquistas y seguir avanzando, es la defensa incondicional de la unidad y la organización independiente de los trabajadores. El triunfo en Sealy es el triunfo de un método, el método del frente único que los llevó a acompañar todas las luchas que se dieron en estos años en la zona norte, en sus avances y retrocesos. Es el mismo método llevado adelante por los compañero del Sutna, por eso se inscribe en el avance del clasismo en todo el país.

15 de diciembre de 2016
No a los despidos de ESPN
Corresponsal

La patronal de ESPN despidió al menos a 11 compañeros de las áreas de producción y técnica y bajo la modalidad de contratación de jornada discontinua y parcial. Entre los despedidos, se encuentran compañeros de la Lista Gris, la cual viene participando en las elecciones de comisión interna desde hace ya cuatro años y es opositora a la Azul y Blanca ligada a la directiva del Sindicato Argentino de Television (SATSAID). Desde La Naranja de Televisión repudiamos los despidos y exigimos la reincorporación de todos los compañeros despedidos. Un primer avance fue la realización de la asamblea en la sede de Maipú. A pedido de los despedidos, la asamblea se realizó en las puertas de la empresa. Cerca de un centenar de trabajadores asistieron a las asambleas llamadas de urgencia ante los despidos. En votación unánime los compañeros votaron el estado de asamblea permanente hasta el día siguiente, cuando se realizaría una audiencia en el Ministerio de Trabajo. Desde nuestra agrupación, La Naranja de Televisión, advertimos sobre la posibilidad del dictado de una conciliación obligatoria sin los compañeros adentro. La experiencia con los despidos de 2014 en ESPN y C5N, donde los compañeros no fueron reincorporados, está aún latente y no debe ser repetida. En la asamblea planteamos rechazar cualquier conciliación que deje a los compañeros afuera, que la asamblea de trabajadores refrende cada instancia en el Ministerio de Trabajo y el llamado a un plan de lucha. El jueves 15 de diciembre, el sindicato movilizaba a ambas sedes cerca del mediodía y se desarrollarán nuevamente asambleas para evaluar los pasos a seguir. ¡Reincorporación de los 11 compañeros! ¡No a los despidos!

15 de diciembre de 2016
20 de diciembre de 2001

Eran algo más de las 10 de la noche del 19 de diciembre de 2001 cuando las calles del centro de Buenos Aires quedaron ocupadas por decenas de miles que llegaban con un grito contundente: “El estado de sitio se lo meten en el culo”. Ese grito hiriente contra el estado de sitio indicaba el grado de conciencia política alcanzado por las clases medias empobrecidas. El 17 y el 18 habían abundado los saqueos en grandes centros urbanos del país. Esto es: se trataba de un movimiento de amplitud nacional. Contra ellos, el presidente Fernando de la Rúa declaró el estado de sitio a la espera de contar con el respaldo de la pequeña burguesía. De la Rúa se equivocó: aquella clase media empobrecida, saqueada ella misma en sus ahorros por el “corralito”, estaba obsesionada por su propio derrumbe. Entre el estado de sitio de los saqueadores capitalistas y el pueblo explotado, se ponía del lado de este último. En otras palabras: la pequeña burguesía de Buenos Aires se había hecho piquetera, lo cual señalaba la presencia de una situación revolucionaria. Los antecedentes Un año antes, el gobierno de la Alianza (había ganado las elecciones nacionales en 1999) marchaba hacia una declaración internacional de quiebra respecto de la deuda externa. Se terminaba la bicicleta consistente en reciclar una y otra vez una deuda impagable, mientras la producción y las inversiones no hacían más que caer. Un régimen social entero se derrumbaba: en diciembre de 2001, los desocupados eran casi 4 millones. En verdad, se asistía a la disolución del Estado argentino y de todas sus relaciones sociales. Como antes de 1881, cuando se creó la moneda nacional, las provincias emitían dinero por su cuenta y llegó a haber 14 cuasi monedas con las que se pagaban salarios, y a las que nadie reconocía su valor nominal. En la provincia de Buenos Aires hubo una huelga de maestros por tiempo indefinido para exigir que les pagaran en pesos. Frente al flagelo del desempleo se había producido un fenómeno notable: la clase obrera desocupada comenzó a organizarse. Eso fue el movimiento piquetero: una enorme acción obrera por el pan y por el derecho al trabajo. Y, en condiciones de bancarrota capitalista y profunda crisis política, esa demanda condujo a la cuestión del poder. El Argentinazo estuvo precedido por puebladas masivas en General Mosconi y Tartagal, Salta, de los petroleros despedidos de YPF, privatizada por Menen con el respaldo decidido de gobernadores como Néstor Kirchner. También por toda una cantidad de luchas enormes desde el Santiagueñazo en 1993, los comerciantes de Cutral-Có, la población de la Ciudad de Buenos Aires durante el apagón de 1998, los medianos y pequeños fruticultores de Río Negro, las mujeres agrarias, los tractorazos de la Pampa húmeda, las grandes movilizaciones docentes y estudiantiles en Córdoba, los paros generales a partir del año 2000, la ocupación de lugares de trabajo y, sobre todo, el gran corte piquetero de la ruta 3, en La Matanza, en noviembre de 2000. Un reflejo de aquella situación fue el crecimiento electoral de la izquierda en 2000, que llevó a Jorge Altamira a la Legislatura porteña. La Asamblea Nacional Piquetera El gran antecedente inmediato del Argentinazo fue la convocatoria a las dos primeras reuniones de la Asamblea Nacional Piquetera, ambas en La Matanza, en julio y en septiembre de 2001. No fue una reunión de desocupados sino del movimiento obrero: allí estuvieron seccionales de la CTA (Neuquén, Santa Cruz), mineros de Río Turbio, comisiones internas de gráficos y colectiveros, seccionales docentes (no la Ctera, entrampada en una negociación inconducente con un gobierno que se caía) y hasta representantes de pequeños productores agrarios. Muchas de esas organizaciones habían rechazado, tres meses antes, la convocatoria a un congreso nacional piquetero, lo cual indica la velocidad a la que evolucionaba la situación. Entretanto, la lucha obrera y popular se extendía: huelgas en Aerolíneas, estatales, en grandes fábricas como Gatic y Alpargatas, más luchas agrarias, ascenso sostenido del movimiento docente-estudiantil. Invitado, junto con Norma Nassif (CCC) y Claudio Lozano (asesor de la CTA) a dar uno de los informes iniciales de la Asamblea, Altamira señaló la perspectiva estratégica que el movimiento obrero necesitaba darse: la sustitución del gobierno nacional y de los gobiernos provinciales por asambleas constituyentes soberanas, es decir con plenos poderes ejecutivos para proceder “al cese del pago de la deuda externa, la estatización de los bancos bajo control obrero, un impuesto extraordinario a los grandes intereses, el reparto de las horas de trabajo entre la población trabajadora y un mínimo salarial de 600 pesos (el costo de la canasta familiar en ese momento) por una jornada de 8 horas” (Prensa Obrera, 26/7/01). La segunda Asamblea, en septiembre, avanzó en esa línea con un programa de reivindicaciones sindicales y políticas. Los 1.500 delegados de esa segunda Asamblea (un 70 por ciento más que en la primera) representaban a algo más de 30 mil compañeros organizados. El 8 de diciembre, a días de la sublevación, el Bloque Piquetero Nacional levantó una consigna definitiva: “Fuera De la Rúa-Cavallo” (por Domingo Cavallo, ministro de Economía). Ese Bloque, además, tenía dentro de sí la corriente clasista del Polo Obrero, fundado en agosto de 1999, por un gran plenario de trabajadores. El Polo Obrero y el Partido Obrero fueron constructores del Argentinazo. Mirada hacia atrás El Argentinazo fue, en definitiva, el ejercicio directo del derecho a revocatoria de un gobierno agotado, por tanto ilegítimo, aunque electo por los mecanismos de la democracia formal. La renuncia de Cavallo en la madrugada del 20 (cuando la lucha de barricadas llegaba a su punto más alto en los alrededores de la Plaza de Mayo) resultó tardía y no logró detener la movilización. El gobierno, incapaz ya de defenderse a sí mismo, defendió sin embargo las fronteras del poder en la llamada “batalla de la Plaza de Mayo”, en la mañana y la tarde del 20, que costó cinco muertos y centenas de heridos. En total, la represión provocó 39 muertos en todo el país. Las asambleas populares surgieron como hongos después de la lluvia y aterrorizaron a la burguesía, al punto que La Nación llegó a hablar de “soviets” (consejos obreros, en ruso). Por cierto no lo eran, pero había en ellas un asomo del poder que emana del pueblo organizado en las calles, que delibera y ejecuta. Luego, las asambleas populares tropezaron consigo mismas: la consigna “que se vayan todos”, revulsiva en un primer momento por expresar el repudio a un régimen político terminado, acabó por confinar ese repudio a una crisis de representación política y no de organización social. A partir de allí, los mismos personeros repudiados por el Argentinazo se las arreglaron para avanzar en una reconstrucción de la autoridad estatal que, sin embargo, nunca logró remontar las razones de fondo de la bancarrota económica y política que condujo a 2001. Hoy, esas contradicciones sociales se reiteran en una escala superior, con la presencia de un Partido Obrero y un Frente de Izquierda constituidos en referencia política para todo un sector de los explotados. Como dijo el PO en su momento, la resaca del Argentinazo tiene un potencial revolucionario más alto que el Argentinazo mismo.