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Prensa Obrera N° 1438

24 de noviembre de 2016 · 25 notas

Notas de este número

24 de noviembre de 2016
Obama se retira antes del fin de su mandato

El anuncio del Pentágono, el 16 de noviembre, de que retira el respaldo de sus fuerzas militares a las operaciones apoyadas por Turquía en el norte de Alepo, constituye una bomba política de alcance internacional. Es que pone de manifiesto el derrumbe de la estrategia norteamericana en Siria y adelanta, por otro lado, el giro político que ha venido planteando Trump desde antes del fin de la reciente campaña electoral en Estados Unidos. También es un paso incierto hacia un acuerdo con el gobierno de Putin sobre Siria -el cual divide fuertemente al establishment norteamericano. La ruptura de Estados Unidos con Turquía representa, contradictoriamente, un peligro potencial muy grande para la intervención rusa en Siria. Aunque el “retiro” que anunció Estados Unidos deja definitivamente dividida a la ‘alianza islámico-democrática’ que defiende el norte de Alepo contra una ocupación del ejército de Bashar al-Assad, con apoyo de Rusia, acerca la posibilidad de un choque con Turquía, que siempre ha querido que toda la región norte quede como una “zona de seguridad” bajo su tutela. Obama y Erdogan Obama había impulsado la intervención de Erdogan en el norte de Siria (sur de Turquía) como un auxilio importante para desalojar al Estado Islámico de ese territorio de frontera, pero por sobre todo para producir un “cambio de régimen” en Siria. El presidente afroamericano en retiro había dejado para el archivo la evidencia de que Erdogan había sido el apoyo fundamental para el desarrollo del EI, en primer lugar con la intención de derribar al gobierno de al-Assad y de convertir a Siria en un protectorado turco-norteamericano. Erdogan, sin embargo, cambió de ruta en medio del camino y dirigió sus mejores esfuerzos a aniquilar a las YPG -la milicia kurda que integra la “coalición de fuerzas democráticas” apoyada por Estados Unidos con armas, hombres e intervención aérea, que combate al régimen sirio. El desarrollo del movimiento nacional kurdo en las fronteras de Turquía con Irak, Irán y Siria ha desatado en el gobierno turco una reacción furiosa, que se manifiesta en la brutalidad cada vez mayor de la represión que dirige contra el movimiento kurdo en su propio país -que representa más del 15% de la población de Turquía. En esa misma línea, Erdogan instaló hace dos años una base militar cerca de Mosul (Irak), con el propósito último de desalojar a las milicias kurdas (‘peshmergas’) apoyadas por Estados Unidos, en el combate para recuperar esta segunda ciudad en importancia de Irak de manos del Estado Islámico. Hillary Clinton había advertido, en una respuesta a las acciones de Erdogan, por un lado, y a los planteos ‘pro-rusos’ que atribuía a Trump, por el otro, que estaba dispuesta a incrementar la intervención norteamericana para detener la acción anti-kurda de Turquía -que tiene las fuerzas armadas más importantes de la Otan, luego de Estados Unidos. No debe extrañar, entonces, que esta crisis haya eclosionado en una tentativa fracasada de golpe militar en Turquía, que el gobierno turco atribuye a sus ‘aliados occidentales’. Asistimos a la crisis política terminal de una intervención político-militar imperialista que, luego con la intervención de Rusia, tiene como carne de cañón a la población civil de Alepo y del conjunto del Medio Oriente y el norte de Africa. El cambio de frente del gobierno turco, que pasó de sostener al EI a ostentar la intención de enfrentarlo, y del apoyo a la “coalición de fuerzas democráticas” de Siria a atacar a su componente kurdo, fue complementado con el viraje hacia un acuerdo con Rusia, a la que había combatido por haber intervenido en Siria para salvar al régimen de al-Assad. Ahora, este acuerdo se encuentra comprometido, esto por el apoyo de Erdogan a las fuerzas islámicas que combaten al régimen sirio en Alepo. Varios observadores han advertido acerca de la posibilidad de que las tropas turcas que combaten al EI en el norte de Siria extiendan su acción a la sacrificada ciudad de Alepo. El temor es fundado, porque sería la consecuencia última del combate de Turquía contra el YPG kurdo -un combate que para Turquía tiene prioridad sobre el que dice librar contra el Estado Islámico. Damasco ha respondido al viraje turco con uno de su propia cosecha, pues se encuentra apoyando al YPG kurdo contra el EI, para impedir que el territorio ocupado por este caiga en manos turcas. La evidencia de que la situación en Siria se encuentra fuera de control, tanto para Estados Unidos como para Rusia, es un buen motivo para que Trump busque parar el desmadre en un acuerdo con Rusia. El detonante para esta reunión entre un bonaparte y un aspirante a ello lo ha desatado el mismo Obama, que advierte contra tal acuerdo, con el anuncio reciente de que el Pentágono retiraba su apoyo a las fuerzas turcas que operan con sus aliados islámicos en Alepo. Trump y Putin Son muchos los analistas que confiesan su perplejidad acerca de las versiones que atribuyen a Trump la intención de llegar a un acuerdo con Putin -incluso después que Trump dejara trascender su disposición a reconocer la absorción de Crimea (cedida por la URSS a Ucrania) por parte de Rusia. Alegan, razonablemente, que un acuerdo que preserve a Bashar al Assad sería incompatible con la hostilidad que Trump comparte con Israel hacia el acuerdo nuclear con Irán. Pero, hay que aclarar, el ‘establishment’ sionista se encuentra dividido sobre ese acuerdo porque la alternativa sería una guerra. Por otro lado, un acuerdo Trump-Putin contemplaría un curso ya previsto en otras tentativas de acuerdo en el pasado: el retiro a plazo de Bashar al Assad. Hezbollah, después de todo, gobierna Líbano con la Falange cristiana. El hueso más duro de roer no sería Irán sino Ucrania, pues Rusia reclama el levantamiento de las sanciones que le fueron impuestas por la asimilación de Crimea. Un acuerdo sobre este punto enfrentaría a Trump con la Alemania de Merkel; pero eso ya está planteado en el programa de guerra comercial y financiera que ha anunciado Trump y, por sobre todo, en la guerra de ‘dumping’ fiscal (repatriar capitales con el anzuelo de impuestos más bajos) con la zona euro. La guerra reaccionaria en el Medio Oriente nunca fue ajena a la disputa mundial. Un acuerdo (precario) entre estos bonapartes tardíos sería catastrófico para Erdogan, incluso si ese acuerdo deja de lado las reivindicaciones nacionales o autonómicas de las organizaciones kurdas (¡una vez más en un siglo entero!), porque recibiría un pase de factura del Pentágono por sus extorsiones político-militares, sin contrapartida defensiva por parte del Kremlin. La crisis meso-oriental ganaría en este caso un escenario aún mayor. Por otro lado, alentaría, ciertamente, las posibilidades electorales de las formaciones nacionalistas en Europa y ello pondría fin a la zona euro. Asimismo, dividiría aún más al “establishment” norteamericano, que sigue reclamando la privatización completa de las economías de China y Rusia, bajo la batuta del capital mundial, en oposición al pseudo “capitalismo de Estado” esclerótico de Putin y Xi. El acuerdo estaría en contradicción con la aspiración histórica de Rusia (incluso bajo el stalinismo) a una ‘entente’ ruso-germana y, en última instancia, a una con Europa; por otro lado, afectaría la alianza que ha estado tejiendo con China (acuerdos tecnológicos y construcción de oleoductos al Pacífico). En resumen, un entendimiento reaccionario en Medio Oriente acentuaría la disputa mundial entre los Estados capitalistas y con los Estados restauracionistas. Estados Unidos, como en los años ’30 del siglo pasado, es el epicentro de la presente crisis mundial, pero, al mismo tiempo, se vale de esta crisis mundial para reforzar su hegemonía económica y política, y acentuar con ello el impasse histórico del capitalismo en su conjunto. Extraído de https://www.facebook.com/jorge.altamira.ok/posts/650615435119321

24 de noviembre de 2016
Copamos Atlanta
Redacción

La presencia de más de 20.000 compañeros que coparon la cancha de Atlanta el sábado 19 constituye un claro mandato: el Frente de Izquierda debe convertirse en alternativa de poder y darle una salida a los millones de trabajadores que soportan los despidos masivos, la precarización y la caída del salario. La coalición de los ajustadores, que integra Macri junto a los gobernadores del pejota, el kirchnerismo y los Massa, asiste al hundimiento de su propia política, a tan sólo once meses de haber asumido. La responsabilidad del Frente de Izquierda es clara: trazar un plan de acción en los sindicatos, en los barrios y en todo el país, y ponerse a la cabeza, en términos de programa y de lucha, de una salida a la crisis en términos de la mayoría trabajadora. El Partido Obrero luchará por ello en todo el país.

24 de noviembre de 2016
La Marcha del Orgullo en Buenos Aires: derrotero y perspectiva

Como cada año, el próximo sábado 26 de noviembre se realizará en Buenos Aires la Marcha del Orgullo LGBTIQ, que concentra en las calles del centro porteño a decenas de miles de jóvenes y adultos lesbianas, gays, bisexuales, trans, travestis, intersex y también heterosexuales. Es casi el único día en el año en que la diversidad sexual ocupa el espacio público libremente, desplegando color, música y reclamos. Hace 25 años, cuando tuvo lugar la primera Marcha del Orgullo convocada por la Comunidad Homosexual Argentina (CHA) y otros grupos en lucha, ésta estuvo dirigida contra la discriminación y la persecución policial. Hoy, el escenario es distinto. La jornada ha pasado a ser casi puramente “folclórica”: por sobre los cantos de protesta contra los travesticidios y la violencia homofóbica, lo que priman son los camiones de boliches -y organizaciones- con música a todo lo que da. Lo que supo ser un espacio de lucha y denuncia de la situación de marginación, exclusión social y laboral, discriminación y violencia hacia el colectivo LGBTI es hoy un evento dominado por los mercaderes gay-friendly y sus marcas. ¿Cómo llegamos a esta situación? Adaptación al Estado Hace ya varios años se lograron las enormes conquistas del matrimonio igualitario y la ley de identidad de género, que derrotaron toda una operación reaccionaria de la Iglesia católica y otras instituciones religiosas -se libraba, decía entonces Bergoglio, “la guerra de Dios contra el plan del demonio” que atentaba contra los principios de la familia. La Federación Argentina LGBT (FALGBT), la CHA y demás organizaciones declararon entonces que tales conquistas jurídicas implicaban el triunfo de la igualdad. Con esa proclama, se decretó el fin de la lucha organizada y en las calles por los demás reclamos: el cese de los ataques homolesbotransfóbicos y la persecución policial, la educación sexual integral, la separación de la Iglesia del Estado. Sin embargo, tales demandas están más vigentes que nunca. Esta nueva edición de la marcha viene precedida por innumerables travesticidios brutales, agresiones a jóvenes gays y lesbianas y movilizaciones en distintos puntos del país exigiendo justicia por estos ataques y por los reclamos de la diversidad; así como por el cierre de consultorios inclusivos y los faltantes de reactivos y medicaciones para el VIH. La esperanza de vida del colectivo trans es de sólo 35 años. A su turno, las organizaciones fueron integradas al Estado por medio de cargos en distintas secretarías y organismos como el INADI. La lucha ahora pasaría por introducir más “de los nuestros” a un Estado que precariza, que hambrea y que reprime; y por hacer lobby para la aprobación de nuevas leyes -actualmente, la reforma de ley antidiscriminatoria. Una perspectiva independiente Otras organizaciones -como la agrupación LGBTI 1969, que impulsa el Partido Obrero- han tomado nota de esa situación. La cooptación estatal, como en los organismos de derechos humanos o el movimiento de mujeres, conduce a bajar todas las banderas. En un cuadro de ajuste puesto en marcha por Macri y los gobernadores del FpV-PJ, con el apoyo de la CGT, la Iglesia y algunas organizaciones sociales, cabe dar una lucha porque en todos los ámbitos los trabajadores y trabajadoras “salten el cerco”. En el movimiento LGBTI, la tarea es organizar una corriente de independencia política para ir por todos nuestros reclamos, en el marco de la alternativa política más general que encarna el Frente de Izquierda. Con esta caracterización, convocamos a participar de la marcha del Orgullo con la columna del Frente de Izquierda, concentrando en Bolívar y Avenida de Mayo, a las 16 horas.

24 de noviembre de 2016
Venezuela, en vísperas de definiciones

El carácter tardío de la mediación vaticana en Venezuela quedó ilustrado rápidamente por los acontecimientos de las últimas semanas. El descontento de la oposición respecto del resultado del “diálogo” radica en que éste no puede dar respuesta al único tema relevante: la crisis de poder. Por ello, el tema del desplazamiento de Maduro se cuela en forma permanente, sin acuerdos posibles. La derecha -MUD- asegura que vuelve a “la agenda de la calle” mediante la recolección de millones de firmas por el revocatorio, para presentar en la tercera reunión con el gobierno, prevista para el 6 de diciembre. La iniciativa apenas intenta disimular sus propias divisiones: una semana antes, Capriles había anunciado que “el 11 de noviembre era la fecha límite” para la satisfacción de sus demandas -liberación de presos y calendario electoral-, algo que ostensiblemente no ocurrió, sin que la coalición derechista ofreciera respuesta al nivel de las amenazas previas. En realidad, la MUD refracta el impasse del propio imperialismo, cuyas iniciativas “mediadoras” para contener la crisis latinoamericana vienen pisando arenas movedizas -Cuba, Colombia. El triunfo de Trump ha puesto patas para arriba esa agenda, desde el pacto nuclear con Irán hasta las transacciones con Raúl Castro, lo que se ilustra con los nombramientos de su gabinete. En ese marco, los sectores más derechistas de la MUD reclaman concluir en forma inmediata cualquier negociación con Maduro, porque los encuentros “no han dado resultados ni los van a dar” (Lilian Tintori en latercera.com). Hasta la Iglesia evidenció el callejón sin salida, pues “el presidente de la Conferencia Episcopal Venezolana, monseñor Diego Padrón, aseguró que la institución religiosa 'no está contenta' con el desarrollo 'del proceso de diálogo'” (ídem). Bancarrota económica La sanata papal según la cual “dialogando se entiende la gente” como parte de “la cultura del encuentro” está lejos de ocultar que el trasfondo profundo es una bancarrota monumental -y a su turno, una crisis de poder que exige definiciones de todas las clases sociales-. De una “redistribución eterna” a partir de la renta petrolera, pasamos al inminente default de PDVSA, que el 21 de noviembre activó una “gracia” de 30 días para pagar compromisos de deuda por aproximadamente 539 millones de dólares. El dato es significativo, porque en ningún momento el chavismo interrumpió el pago religioso de estos cupones, lo cual desangra sistemáticamente una economía en terapia intensiva. El JP Morgan “todavía cree que PDVSA hará los pagos durante el período de gracia” (El Nacional, 21/11); sin embargo, es evidente que el default se aproxima. El desquicio económico es pagado íntegramente por las masas, que afrontan una canasta familiar que llegó a los 429 mil bolívares, mientras el salario mínimo no alcanza los 30 mil. Incluso considerando los “cestaticket”, una suerte de vale alimentario que impuso el gobierno para asegurar la reproducción de la fuerza de trabajo, el salario no cubre siquiera la cuarta parte de la canasta. Las evidencias que aquí señalamos confirman que Venezuela marcha a un desenlace. Esto coloca sobre el tapete la necesidad que la clase obrera emerja en la crisis nacional como un factor político independiente. Es imperioso que la izquierda obrera y socialista postule un planteo de poder, que incluya la convocatoria a un congreso de trabajadores y una constituyente que reorganice la nación sobre nuevas bases.

24 de noviembre de 2016
Ganancias: asambleas contra la estafa del gobierno y Massa

La demagogia de la política capitalista se despliega sobre Ganancias, la mayor estafa electoral de Macri, de Massa y de todos los candidatos de la burguesía que habían prometido terminar con el nefasto impuesto al salario. Massa acompañó todas las leyes a favor de los capitalistas que permitieron el ajuste de Macri y los gobernadores durante todo 2016. A fin de año, maniobra con una sesión especial que es un show y con un proyecto que prolonga el impuesto, atenuando apenas su incidencia. El proyecto de Massa eleva el mínimo no imponible neto de un soltero a 27.500 pesos, una cifra que después de las paritarias 2017 dejaría a un millón de personas de la cuarta categoría pagando el impuesto. No lo elimina para monotributistas ni para jubilados, apenas lo rebaja. Claro, antes de esto Massa le votó el Presupuesto 2017 al gobierno, en el que se prevé aumentar la recaudación de Ganancias en un 27,9%. Entonces, guitarrea sobre impuestos a las mineras, a la renta financiera y al juego, para cubrir el bache fiscal que él mismo votó al aprobar el Presupuesto. El menú es un parche de reforma impositiva, pero pone en peligro la coalición a la carta, ley por ley, porque ataca todas las garantías que dio el gobierno Macri al Mini Davos. Es probable que lo de Massa no pase por Diputados, porque además el tema ha dividido al FpV. Pero, si pasa, puede hocicar en el Senado, donde mandan los gobernadores que no quieren perder coparticipación. La mesa está servida para otra crisis del peronismo. Buscando explotar estas contradicciones, el gobierno envió un proyecto de ganancias que sube sólo un 15% el mínimo no imponible en 2017, cuando el mismo FMI pronosticó una inflación del 23,5%. El plan es que más trabajadores y jubilados lo paguen, sólo que un poco menos cada uno, esto mediante la alteración leve y gradual de las escalas inferiores de la tasa del impuesto. La entregada descomunal de la CGT le ha dado la iniciativa a Macri y a la burguesía para atacar las condiciones laborales y salariales de los trabajadores en toda la línea, para descargar el total fracaso de la política económica sobre las espaldas obreras. Vienen por los convenios colectivos, como ya empezaron en petroleros, con el concurso de la burocracia sindical. Ganancias y ART son otros de los eslabones de la ofensiva contra los trabajadores. Si hubiera asambleas fabriles y de gremio, con toda seguridad se aprobaría el proyecto del Partido Obrero que plantea la anulación definitiva de Ganancias en salarios de convenio, monotributistas y jubilados y un mínimo no imponible de 69.000 pesos (tres canastas familiares) aplicable a cargos gerenciales y funcionarios. El proyecto estará en discusión y lo defenderemos en el Parlamento. Al cierre de esta edición se levantó la sesión especial de oposición, tras un acuerdo entre Frigerio, Prat Gay, Lavagna, Camaño, Recalde y Kicillof, Grosso -del Evita- y Donda -de Barrios de Pie. La entregada de Massa no es novedad y tiene la pata de la burocracia sindical; la de los ex piqueteros es la estatización de sus movimientos. El gobierno en la cornisa, los trabajadores en la lona. Impulsemos una campaña de pronunciamientos en los lugares de trabajo, en las comisiones directivas clasistas y antiburocráticas y en los cuerpos de delegados, a favor del proyecto de nuestro bloque. Que se convoquen asambleas. Que se vote. Llegaremos a cada fábrica con nuestro proyecto y planteando que el 20 de diciembre, -de acuerdo a la propuesta formulada en Atlanta por Alejandro Crespo, el secretario general de Sutna-, ganemos la Plaza de Mayo con las banderas de la anulación del impuesto al salario, la reapertura de paritarias, del aumento de emergencia a jubilados, el pase a convenio de precarizados y planes sociales, del doble aguinaldo y reparto de horas de trabajo sin afectar el salario, y contra los despidos y suspensiones.

24 de noviembre de 2016
Santa Cruz: La izquierda gana otra vez el Centro de Estudiantes de la UNPA
La Caldera

La agrupación La Caldera, impulsada por la Unión de Juventudes por el Socialismo-PO, renovó su mandato en la Universidad Nacional de la Patagonia Austral. El 15 de noviembre se realizó la elección de comisión directiva del Centro de Estudiantes de la Unidad Académica Río Gallegos. La agrupación La Caldera impulsada por la UJS se impuso con el 51,8% de los votos y derrotó a Fuerza Universitaria Renovadora (agrupación ligada al rectorado y al massismo), que obtuvo el 45,6%. De esta manera, La Caldera conquista por segundo año consecutivo la conducción del centro. Estrategia política Luego de las elecciones de centro y consejeros del año pasado, el panorama muestra la disolución de la agrupación históricamente ligada a la gestión de la UARG que nucleaba a elementos del FpV-PJ y UCR, luego de la crisis que le generó su ruptura con el sector kirchnerista. Este año, ambos agrupamientos no han tenido intervención alguna no pudieron presentar una lista. En este cuadro, la FUR, que se presentó por primera vez a una elección de Centro de Estudiantes, canalizó en su votación los intereses del rectorado, cuestionando la idea central de La Caldera de un centro de estudiantes sin injerencia de las autoridades. Desde hace años, la UJS es la única corriente política y de izquierda que logró consolidarse como referencia de los estudiantes universitarios de la mano de un programa político muy claro: independencia de clase y defensa irrestricta de la educación pública, laica y gratuita. En estas elecciones, los estudiantes han vuelto a elegir a la izquierda para organizar la pelea contra Macri y Alicia Kirchner, por el aumento del presupuesto y el boleto gratuito.

24 de noviembre de 2016
25 de noviembre: basta de violencia contra las mujeres

El próximo 25 de noviembre habrá movilizaciones en todo el país en el Día Internacional por la Eliminación de todas las formas de Violencia hacia la Mujer, cuando se cumple un nuevo aniversario del asesinato de las hermanas Mirabal, luchadoras asesinadas por el dictador Rafael Trujillo en República Dominicana en 1960. Lejos de ser una efeméride, las acciones de lucha que se produzcan ese día se inscriben en una tendencia nacional e internacional de confrontar las manifestaciones de barbarie que agravian a las mujeres en todos los planos de la vida, y que han tenido un fuerte contenido de denuncia hacia las responsabilidades políticas y estatales. La Casa del Encuentro presentó las estadísticas sobre el femicidio en la Argentina, mostrando la persistencia de dos fenómenos. El primero, la ausencia de estadísticas oficiales en el país, uno de los reclamos centrales de todas las movilizaciones del Ni una Menos de 2015 en adelante. Llamativamente, este cuestionamiento lo hizo la propia titular de esta ONG, que presentó los datos acompañada de la Fundación (capitalista) Avón y la responsable del Ministerio de Desarrollo y Hábitat de la Ciudad de Buenos Aires, que gobierna el PRO. Lo que augura los futuros pasos de cooptación del Estado. Junto con esto, las estadísticas marcan que 230 mujeres fueron asesinadas en lo que va del año y que 294 niños y niñas perdieron sus madres. En Argentina se produce un femicidio cada 30 horas, 65% de ellos al interior de su hogar; el 12% de esas mujeres asesinadas había realizado la denuncia y el 5% había conseguido la exclusión del violento del hogar. El desasosiego frente a estas cifras recorre los diversos análisis, ante la enorme movilización popular que viene repudiando la violencia hacia las mujeres y el hecho de que las denuncias han crecido exponencialmente desde la primera irrupción popular en defensa de la vida de las mujeres, el 3 de junio de 2015. Condiciones sociales No hay de qué sorprenderse. Las condiciones estructurales de la violencia y la represión hacia las mujeres se mantienen incólumes y han sido agravadas por el ajustazo de Macri y los gobernadores, que reforzó, sin lugar a dudas, las condiciones de sometimiento de las mujeres, particularmente de las trabajadoras. Esto fue señalado por la relatora especial de la ONU que vino a la Argentina para revisar las condiciones de la discriminación contra la mujer y criticó de forma lapidaria la política de asistencia a las víctimas y sobre derechos sexuales y reproductivos. La funcionaria de la ONU también denunció que el aborto, principal causa de muerte materna, es obstaculizado en los hechos -incluso en sus causales no punibles- “en una de cada cuatro provincias argentinas”. Esto viola el fallo de la Corte Suprema que establece la adecuación de los protocolos para la atención de los abortos legales. La negativa de legalizar el aborto parte de los bloques políticos tradicionales, presionados por la Iglesia católica y por sus propios intereses: esta norma represiva contra las mujeres y las familias pobres es una herramienta de sujeción valiosa para el poder. Los anuncios presurosos quedaron en papel pintado. Las estadísticas fueron oficializadas por la Corte Suprema, pero son inexactas, ya que no contemplan los casos de femicidio seguido de suicidio, porque no existen expedientes de denuncia judicial. La ley de asesoría jurídica gratuita no se ha reglamentado y lugares como la Oficina de Violencia Doméstica están saturados. Para radicar una denuncia, hay que estar por lo menos un día entero. Mientras, las licencias especiales por violencia de género siguen cajoneadas en el Congreso, así como todos los proyectos relativos a la mejora de las condiciones de vida domésticas, y que harían a una igualación real de las condiciones de vida de mujeres y varones, como la extensión de las licencias por maternidad y paternidad, las guarderías gratuitas (o su equivalente salarial) y la capacitación a cargo de las patronales para acceder a puestos calificados. El fraude de la Línea 144 El desbarranque más vergonzoso de la escenografía que había montado el kirchnerismo y que continuó el PRO, es el de la Línea 144 para la atención de las víctimas de violencia. Tras el primer paro nacional de mujeres y la movilización por Justicia para Lucía, se informaba oficialmente que la línea no daba abasto por falta de personal y recomendaba tener “paciencia” o derivar la comunicación a oficinas provinciales o municipales. Este vaciamiento es denunciado por las trabajadoras de la Dirección de la Mujer de la Ciudad de Buenos Aires, cuya área está siendo atacada con recorte de personal y salarios, junto con instalaciones deficientes, inadecuadas para la atención de mujeres y niños que padecen violencia doméstica. La Iglesia Todo un capítulo merece la Iglesia católica, por su papel político de primer orden en el país, desorganizando a los explotados. Este papel reaccionario tiene un agravante en la vida de las mujeres, por su visión oscurantista de la familia y el rol social de las mujeres y los niños. La injerencia clerical en la educación y la salud es la responsable de una cultura machista que se imparte directamente desde el Estado. En este cuadro, las movilizaciones han funcionado como un catalizador para que las mujeres rompan el silencio y se animen a denunciar, en muchos casos se organicen y luchen en defensa de sus vidas. Quienes argumentan que la denuncia motoriza la venganza del violento, deben apuntar al Estado. Estas luchas son un principio de una rebelión popular porque cuestionan todo el orden social existente, empezando por la célula básica del organismo capitalista, la familia. Por ello es que la Iglesia y el Estado hacen demagogia, incluida la ONU. Ven el peligro de que estas movilizaciones se conviertan en un movimiento con conciencia del alcance estratégico de sus demandas. Desde el Plenario de Trabajadoras nos empeñaremos para que este 25 de noviembre, las trabajadoras, estudiantes, jóvenes y amas de casa se manifiesten masivamente. Planteamos también la necesidad de un Consejo Autónomo de la Mujer, electo por padrón femenino desde los 13 años, con independencia política y autarquía económica, para impulsar sin condicionamientos una verdadera política en defensa de nuestras vidas.

24 de noviembre de 2016
El fiasco de la “emergencia social”

La Ley de Emergencia Social ha entrado en su declinación definitiva, tal como lo han reconocido los dirigentes de las organizaciones impulsoras, componentes del llamado “triunvirato papal” (Barrios de Pie, Movimiento Evita-CTEP, CCC). “Las tres organizaciones dijimos que no queremos sacar una ley para que el Presidente la vete, lo que queremos es que el oficialismo se siente a discutir para sacar una ley consensuada”, planteó el dirigente de la CCC a nombre del resto, luego de la última reunión con la ministra de Desarrollo Social, Carolina Stanley. Como el gobierno ha puesto el acento en que ninguna ley puede crear un millón de empleos y carece de los recursos para armar un sucedáneo, todo va camino a una muerte del proyecto o de una ley de “acuerdo” en la que quede en pie lo que al gobierno pueda interesarle. Cooptación por ley La propia ministra expresó su interés en viabilizar lo que es el corazón del proyecto: la creación de un Consejo de la Economía Popular, bajo jurisdicción del Ministerio de Trabajo y de carácter consultivo, cuya finalidad sería recomendar “políticas públicas concernientes al ámbito de la Economía Popular”. Lo integrarían “hasta tres” representantes de las organizaciones sociales (curiosamente, son tres las organizaciones que están urdiendo está cooptación institucionalizada). Es un planteo de estatización del movimiento de lucha de los desocupados. Replica la Mesa de Diálogo de 2002, creada a instancias de la Iglesia junto al Estado, el empresariado, la CGT y “tres” ONG, a cargo de los planes sociales. Trece años después, el papel de las ONG, en la nueva versión, es reemplazado por las organizaciones en vías de cooptación. El millón de puestos de trabajo, una coartada Daniel Meléndez, dirigente de Barrios de Pie, ha planteado sin ambigüedades la función del proyecto de ley: “Seguiremos negociando atados a lo que pase con la ley de Emergencia Social”. Lo del millón de puestos de trabajo es marketing, mientras se negocia “en concreto” con el gobierno (incluso, en la propia ley se plantea que el millón de puestos sea “bajo el Programa Solidario de Ingreso Social con Trabajo”, que es un programa aún no habilitado y sin monto de retribución establecido). El gobierno tiene todas las cartas en la mano para dirigir la “negociación”: propone elevar a 4.030 pesos el ingreso por el Argentina Trabaja (una quinta parte de la canasta familiar), un bono de fin de año de 2.030, 1.000 por hogar para familias que reciben la AUH más 250 pesos por cada hijo. Pero a condición de que haya un acuerdo de conjunto, lo que hizo que las organizaciones sociales colaboracionistas pasen de reclamar la vigencia de la Emergencia Social, a que el Presidente “no la vete” -es decir, a conformarse con lo que haya. Fraude El Salario Social Complementario, que forma parte del proyecto, es otro aspecto del fraude. Ese salario se determinaría “en un plazo no mayor a 180 días luego de su conformación” y previa determinación de los “lineamientos” para un índice de canasta popular, lo que llevaría un año, en el mejor de los casos. La frutilla del postre de este engaño es que las organizaciones que apadrinan la Emergencia Social ni siquiera plantean la consigna de 7.560 pesos (salario mínimo legal) ya para todo trabajador del Argentina Trabaja, como base de un plan de lucha de conjunto. Fractura y lucha de clases El proyecto reivindica a una “economía popular” que legaliza la precarización crónica de una parte de la clase obrera. Es la expresión de una tendencia internacional que presenta a estos trabajadores como “emprendedores”, después de ser privados por el capitalismo de la posibilidad de conseguir los medios de vida, ya no de manera cíclica, como en su etapa de ascenso, sino de por vida. La burguesía no tiene interés alguno es suprimir la desocupación porque necesita de un “ejército de reserva” para disciplinar a la clase obrera. La Emergencia Social forma parte de la política de contención del movimiento de lucha de la clase obrera, armado junto a la burocracia de la CGT y que llevó a la liquidación del paro nacional activo, a la “parlamentarización” de las luchas y a una tregua lubricada con la entrega de fondos a las obras sociales de los sindicatos. A un mes del aniversario del Argentinazo, lo que corresponde es un plan de lucha por la reivindicaciones genuinas del movimiento piquetero: reparto de las horas de trabajo sin tocar el salario, seguro al parado equivalente al 75% de la canasta familiar, aumento del Argentina Trabaja y de la AUH de acuerdo con el ascenso del costo de vida desde su implantación, pase a planta.

24 de noviembre de 2016
Elecciones en AGR-Clarín: una nueva victoria del clasismo
Corresponsal

En las elecciones para elegir la comisión interna de AGR-Clarín venció la actual dirección clasista Naranja de la fábrica, que recibió 233 votos sobre un total de 243 votantes, con sólo 10 en blanco. El otro hecho destacable de los comicios es que la Verde, de la burocracia del sindicato gráfico, que tiene a un vocal de la directiva en la planta, no pudo siquiera presentar lista. Es que la unidad de los trabajadores no le permite hacer pie a la patronal ni a la burocracia en nuestra vida gremial. En un momento en el que el grupo Clarín amenaza con atacar los puestos y las condiciones de trabajo, la masiva votación fortalece la organización gremial de la fábrica. El grupo Clarín viene desviando la producción semanal de seis revistas y tres libros que deberían hacerse en esta planta, ha anunciado que pretende reducir 53 puestos de trabajo, imponer un régimen de flexibilidad laboral y hasta retirar una máquina del taller. Los trabajadores han rechazado este plan de ajuste, reclaman que Clarín haga sus trabajos en Clarín y no en talleres en negro o precarizados y se han declarado en estado de alerta y movilización. Esta votación plebiscitaria fortalece la lucha, la unidad y la organización con la que desde hace años los gráficos de la imprenta más grande del país han frenado los abusos y maltratos patronales y recuperado derechos, por lo que la dirección clasista de AGR-Clarín se ha convertido -con una posición independiente de la patronal y el Estado- en una referencia de lucha en el gremio gráfico. La comisión interna anunció la celebración de este triunfo en el acto del Frente de izquierda en Atlanta. Felicitaciones compañeros.

24 de noviembre de 2016
¡Vamos por nuestra agenda!

En vísperas de la segunda reunión de la Mesa por la Producción y el Trabajo -que reúne al gobierno, las cámaras empresariales y la CGT-, Macri lanzó la exigencia pública de “discutir todos los convenios laborales”, ya que “estamos en el siglo XXI y no podemos seguir aplicando convenios del siglo XX”. Eliminar la “rigidez del mercado laboral” para favorecer la creación de empleo es un guiso recalentado, que se suma al proyecto de Ley de Empleo Joven, la reforma de la Ley de ART y la rebaja (otra) de aportes patronales, que los capitalistas reclaman para poner en marcha la economía y atraer las prometidas inversiones. Pérfidamente, Macri ataca los convenios -que protegen las condiciones de trabajo- bajo la cobertura de una crítica a la burocracia. Los “que han conducido los gremios en los últimos 20 ó 30 años” deben “plantearse una renovación interna”; es decir, utiliza el desprestigio generalizado de la dirigencia para camuflar un anuncio profundamente antiobrero. Las declaraciones son también un recordatorio de quien impone la agenda en esa Mesa de Diálogo; aunque a nadie se le escapa -y menos a Macri- que son los Daer, Moyano y Barrionuevo los garantes de la tregua que permitió imponer 250 mil despidos y una reducción salarial del 11,5 por ciento (según calculó la propia CGT). La renovación sindical no vendrá de la mano de quien, como candidato, prometió su ayuda para “limpiar de trotskos los gremios”. La expulsión de la burocracia -que se apoya en el Estado para perpetuarse- es una tarea del clasismo y de los luchadores La CGT llevará a la Mesa de Diálogo su apoyo al proyecto de Emergencia Laboral sancionado por el Senado (ver nota en pág. 2). Además de la Emergencia, la CGT propone “un compromiso para limitar los despidos” y, en voz baja, la agilización de la devolución de la plata de las obras sociales (¡ajá!). Recordemos que el gobierno amplió en 1.784 millones de pesos las transferencias del Fondo Solidario de Redistribución; de Comercio, Uocra, Uatre, UPCN y camioneros, que son los más favorecidos. La movilización de los “triunviratos” Un momento clave del operativo de “contención social” -motorizado por la burocracia sindical y, sobre todo, por la Iglesia- fue la marcha del 18 de noviembre: el debut callejero de la alianza entre “el triunvirato de la CGT” y “el triunvirato piquetero”, integrado por la CTEP, la CCC y Barrios de Pie. La movida a favor del proyecto de Emergencia Social juntó unos 50 mil manifestantes. Las CTA se limitaron a un apoyo simbólico; su ausencia no se debió a los cortocircuitos por el paro de la CGT que nunca llegó, sino a que Micheli y Yasky fueron excluidos del Diálogo. “La CGT nos discrimina”, declaró un despechado Micheli, y apuntó que la burocracia debía “tomar nota del mensaje de los trabajadores”, por la menor concurrencia que hubo en relación con la prevista. Por una gran marcha del clasismo y los sectores combativos La marcha fue una válvula de escape para descomprimir el malestar, no un canal de lucha. Así lo comprendió el propio gobierno: “La CGT debe responder reclamos de los sectores más combativos, pero en el fondo tiene una actitud negociadora”. “Nadie percibe una solución en el futuro inmediato”, afirmó Juan Carlos Schmid, en su discurso de cierre; sin embargo, no planteó ningún curso de acción. La movida marcó el comienzo de las vacaciones de la CGT, que durarán hasta marzo. Según La Nación, “el primer trimestre es el plazo de tolerancia” que acordó el consejo directivo. En las antípodas de la burocracia sindical-piquetera, la CSC-PO propuso en el multitudinario acto del FIT en Atlanta una gran movilización de los sectores combativos “contra la tregua y por un paro nacional activo” el 20 de diciembre, a quince años del Argentinazo. Foto: Bernardo Cornejo

24 de noviembre de 2016
Primeras conclusiones del gran acto de Atlanta

Sin lugar a dudas, el gran acto de la cancha de Atlanta -que reunió a más de 20.000 personas- demostró la vigencia del Frente de Izquierda como canal político para miles de trabajadores, mujeres y jóvenes. A pesar del escaso lugar que le destinaron los medios de comunicación, el acto causó un indudable impacto político. Un editorialista de La Nación, en su panorama semanal, dijo que el acto denunció “a los que protestan con la plata del Estado” (21/11). De algún modo, separó al FIT del intenso operativo de cooptación y colaboración política que la burocracia sindical y las “organizaciones sociales” practican en favor del ajuste oficial, bajo la articulación del Vaticano. Pero mucho antes del ajuste macrista, el Frente de Izquierda se había constituido como un polo independiente de las variantes capitalistas y, muy particularmente, de quienes ejecutaron durante una década el rescate “nacional y popular” de la deuda pública y las privatizaciones. Néstor Pitrola, en el inicio de su discurso, reseñó los jalones de esa delimitación política: el desarrollo del movimiento piquetero que protagonizó el Argentinazo y desafió a los punteros de los partidos tradicionales; la juventud estudiantil que desalojó de la Fuba a los agentes del Estado y la privatización educativa; el movimiento obrero clasista que desafió a los Pedraza y a sus cómplices estatales. El Frente de Izquierda es el producto de ese derrotero político. En medio de la crisis política Si el nacimiento del FIT ha expresado el impasse histórico de los grandes partidos de la burguesía, el gran acto de Atlanta tuvo lugar cuando ese empantanamiento cruza por el vértice al gobierno de Cambiemos. El fabuloso paquete de incentivos al gran capital dispuesto por Macri -devaluación, tarifazos, eliminación de impuestos y retenciones- no sólo no ha remontado la crisis económica, sino que la ha agravado. El endeudamiento serial ha entrado en choque con el tsunami financiero que abrió la victoria de Trump. Adentro y afuera del gobierno, una fracción de la burguesía reclama un viraje, que debería pasar por una nueva devaluación y un brutal ajuste fiscal. El desconcierto económico comienza a traducirse en una fractura política: Monzó, el jefe de diputados del PRO, acaba de sentenciar que la coalición Cambiemos es inadecuada para pilotear esta crisis y postula la integración de una parte del peronismo al gobierno. Ni qué decir que un viraje económico obligado implicará una crisis de gabinete y demostrará la completa fragilidad de la salida política que parieron las elecciones de 2015. La oposición, en este cuadro, redobla su doble juego: acentuando la demagogia parlamentaria por un lado y blindando al gobierno en las cuestiones de fondo, por el otro. El mismo Massa, que agita una mezquina reforma del impuesto a las Ganancias, viene de acordar con el macrismo el Presupuesto 2017 de ajuste y endeudamiento. Por su parte, las “organizaciones sociales” ligadas a esa oposición patronal le han asegurado al gobierno la licuación completa de la ya difusa ley de emergencia social, que quedaría reducida a una declaración de buenas intenciones asistenciales. El kirchnerismo, mientras tanto, desfallece entre la disolución política, las citaciones judiciales o la cooptación al pejotismo o Massa. Todo este blindaje no alcanza para disimular la crisis de la política oficial, ni la presión popular que subyace bajo los más de 200.000 despidos, la caída del salario y el agravamiento de todas las formas de la descomposición social y estatal, desde los femicidios a los atropellos policiales. En ese cuadro, el enorme mérito del acto de Atlanta es haber postulado al Frente de Izquierda como alternativa de cara a una crisis política en puerta. Delimitación de posiciones Algunos medios -e incluso parte del propio FIT- interpretaron al acto de Atlanta como expresión de que “las diferencias políticas entre sus miembros se habían superado”. Bajo esta visión, en el mejor de los casos ingenua, Atlanta fue el resultado de una previa homogeneización política. De parte del Partido Obrero, fuimos al acto con otra convicción: la de reinstalar al Frente de Izquierda como alternativa y poner fin a un inmovilismo inadmisible en medio de una crisis social y política de gran alcance entre “los de arriba”. Lo hicimos con plena conciencia de las divergencias políticas preexistentes, que habían conducido a una virtual fractura en todos estos meses. Dan cuenta de ello los episodios políticos y parlamentarios de seguidismo al kirchnerismo que practicó el PTS y que tuvieron su mayor expresión en la fractura del acto del 1° de Mayo. Dicho esto, es claro que un gran acto en un estadio resultaba opuesto a esa política escisionista y funcional, además, a la izquierda nacionalista. Pero para que no constituyera un mero episodio, el acto debía estar revestido de un contenido y una agenda de trabajo: por eso propusimos una declaración política y un plan de acción integral, con actos y acciones en todo el país. El acto fue convocado con una declaración principista, pero no con una campaña común, rechazada por las otras fuerzas del FIT. En su desarrollo, el acto expresó todas estas contradicciones y constituyó él mismo un gran escenario de delimitación de posiciones. Ellas se expresaron con fuerza en tres cuestiones cruciales: la situación del movimiento obrero y el clasismo; la lucha de la mujer y el rumbo general del Frente de Izquierda. En el primer caso, fue el orador de la Coordinadora Sindical Clasista del PO, Alejandro Crespo, el que sacó un balance del sindicalismo de izquierda y propuso una iniciativa. Crespo reivindicó las columnas independientes que el clasismo constituyó en las jornadas convocadas por la burocracia a lo largo de este año, como factor de reagrupamiento y delimitación respecto de los Moyano, Caló o Yasky. En esa línea, llevó la propuesta, desde el Sutna, de una jornada de lucha el próximo 20 de diciembre. Esta iniciativa, por un lado, es antagónica a la tregua indefinida de la CGT y los pseudopiqueteros con el gobierno. Por el otro, es una reivindicación de la rebelión popular de 2001 en momentos en que otro gobierno del capital financiero comienza a crujir tempranamente, mientras el movimiento obrero pugna por intervenir en la crisis con una expresión propia. Otra oradora del PO, Soledad Sosa, desarrolló una visión socialista y revolucionaria de la lucha de la mujer. Al feminismo vulgar, que disuelve u oculta los antagonismos sociales que envuelven a la cuestión de género bajo el capitalismo, Soledad le opuso la unión de la lucha de la mujer a la del conjunto de los explotados, por una transformación social. En particular, desenmascaró a la “paridad de género” que postulan para sí las carreristas de los partidos de la burguesía, caracterizadas por su oposición visceral al derecho al aborto o el fin de la violencia de género. Fue un planteo antagónico al de quienes presentan a esa “paridad” encubridora de los partidos del régimen como una “ampliación de derechos”. Sobre la base de esta delimitación socialista, Sole llamó a las organizaciones de mujeres del FIT a una acción común para que el próximo encuentro de la Mujer se concrete en Buenos Aires -o sea, en el centro del poder político. Perspectivas políticas Aunque la denuncia del fascista Trump estuvo presente en otras intervenciones, fue Pitrola quien lo caracterizó como un “resultado reaccionario de la bancarrota capitalista”; o sea, relacionó la victoria del magnate con un período histórico signado por quiebras, catástrofes sociales y guerras. La victoria de Trump expresa un principio de polarización política, que la izquierda revolucionaria debería desarrollar a escala internacional. Los límites de los Trump continentales para consolidarse ya se ponen de manifiesto en la Argentina. La gran cuestión planteada es si esta temprana crisis sirve de excusa para refritar el plato recalentado del nacionalismo capitalista o si será la ocasión para que la izquierda revolucionaria protagonice la reacción popular a la coalición ajustadora. Nosotros llevamos al acto una hoja de ruta para ello: junto a la jornada de lucha de diciembre, Pitrola planteó un plan de acción integral del Frente de Izquierda, con actos y acciones de lucha en todas las provincias, con iniciativas y frentes de lucha en los sindicatos y todas las organizaciones de masas, con bloques únicos en el Congreso y en las legislaturas. A su turno, señaló el diputado del PO-FIT, ese plan de acción debería rematar en listas electorales comunes, un planteo que ya había señalado, cuando le tocó intervenir, Juan Carlos Giordano, de IS. Nicolás del Caño no recogió el guante: su llamado fue a “hacer grande al FIT”, lo cual, sin una plataforma de acción común -que el orador del PTS no enunció -se convierte en una expresión autoproclamatoria, y anticipa nuevos episodios faccionales. En un acto gigantesco, el Partido Obrero llevó todo un planteo para el desarrollo del Frente de Izquierda. Desde el mismo final del acto nos ponemos a trabajar con ese objetivo. Desarrollemos asambleas y reuniones para sacar las conclusiones de Atlanta, resolver un plan de acción en todas las provincias y distritos para colocar a nuestros voceros como tribunos de un planteo y una lucha contra los partidos de la bancarrota nacional. Por esa vía, queremos sumar a los miles de compañeros que asistieron a Atlanta a la militancia activa por una salida obrera y socialista. Foto Federico Imas

24 de noviembre de 2016
Formosa: Reclamamos que se investigue el espionaje de Insfrán

Una delegación de compañeros del Partido Obrero se presentó en la Cámara Federal de Resistencia contra el cierre de la causa por el espionaje de Insfrán al PO de Formosa y otras organizaciones políticas y sociales de la provincia. Estuvieron presentes el dirigente Fabián Servín y la abogada de la APEL Liliana Alaniz. Como explicó Alaniz en la audiencia, en marzo de 2015 trascendió a raíz de una denuncia de la UCR, un proceso de infiltración y seguimiento al Partido Obrero y sus militantes, así como a otros partidos legalmente constituidos, a periodistas, a dirigentes políticos de todas las fuerzas (incluido el propio oficialismo), a comunidades indígenas como la comunidad Qom La Primavera o la comunidad Wichi Francisco Muñiz, a grupos de apoyo a la lucha de las mismas que se reúnen en la ciudad de Buenos Aires -por solo citar algunos. Las filtraciones revelaron prácticas de persecución y espionaje sobre personas y grupos, infiltración en reuniones, hackeo de mails y otros medios electrónicos y escuchas telefónicas. Las fuentes son mails e informes remitidos al jefe de inteligencia de la provincia de Formosa y por este al gobernador Insfrán –quien contestó “Ok” desde un Black Berry. El Partido Obrero se presentó formalmente a denunciar estos hechos frente a la Justicia Federal de Formosa. El juez ni siquiera se tomó el trabajo de responder a nuestro pedido de constituirnos como querellantes. No ordenó ninguna medida de prueba y al cabo de un año ordenó archivar la causa, arguyendo que la decisión de militar de los militantes del PO Formosa es pública, con lo que el espionaje no violaría su intimidad y no habría delito. Tal argumento es una falta de respeto a las libertades constitucionales básicas, porque lo que está en juego no es la intimidad sino el derecho a organizarse libremente. El espionaje contra los partidos políticos está prohibido por la Ley 25520. Como remarcó Fabían Servín durante la audiencia, el gobierno de Insfrán ataca sistemáticamente a nuestro partido y a todas las organizaciones opositoras de la provincia, y ha contado siempre con la protección de la Justicia de la provincia. La fiscalía apoyó nuestro reclamo contra el archivo de la causa. La Cámara Federal deberá anunciar su decisión el 29 de noviembre.

24 de noviembre de 2016
Adhesiones desde distintos países del mundo
Corresponsal

Al acto de Atlanta llegaron numerosos saludos de organizaciones de izquierda y revolucionarias de distintos países del mundo. Entre ellas, las de los compañeros del PT de Uruguay, del EEK de Grecia, el DIP de Turquía, de Opción Obrera de Venezuela y de Tribuna Clasista de Brasil, de una asamblea general de trabajadores estatales, también de Brasil, y del Comité de Solidaridad con Kurdistán en América Latina. También enviaron saludos organizaciones de otros países relacionadas con el PTS y con Izquierda Socialista. Estuvo presente Bárbara Brito, vicepresidenta de la Federación de Estudiantes de Chile. Los compañeros del Partido de los Trabajadores de Uruguay enviaron “sus más cálidos y fraternales saludos internacionales, deseando el más grande éxito al acto del Frente de Izquierda y los Trabajadores, un evento que será crucial para la vanguardia revolucionaria de la clase trabajadora en Uruguay y todo el continente”. “El movimiento obrero uruguayo reconoce al Partido Obrero y al FIT como una referencia política independiente que lucha contra las distintas variantes del capital, como los Macri o Temer, Dilma o Kirchner. Para el Partido de los Trabajadores es vital defender esta perspectiva como salida a la bancarrota capitalista que sacude a toda América Latina”. En Uruguay, el gobierno de Tabaré Vázquez ha adoptado un decidido giro derechista que incluye un paquete de ajuste y privatizaciones. Frente a esta arremetida, importantes sectores del movimiento obrero uruguayo vienen protagonizando enormes luchas por salario, trabajo y contra la venta del Hospital de Clínicas, a pesar de la subordinación al gobierno de la dirección del PIT-CNT. El Partido de los Trabajadores impulsa todas estas batallas en la perspectiva de organizar a la clase obrera en base de una estrategia obrera y socialista”. Por su parte, el compañero Savas Michael-Matsas, en nombre del comité central del Partido Revolucionario de los Trabajadores (EEK) de Grecia saludó “el masivo acto organizado por el Frente de Izquierda en Atlanta, en Buenos Aires, como un gran paso adelante para la clase obrera en Argentina y en todo el mundo, en nuestra lucha común por una alternativa obrera y socialista a la barbarie generada por la bancarrota capitalista mundial”. La declaración del EEK destaca que “la izquierda revolucionaria tiene que avanzar en una real alternativa obrera y socialista a la bancarrota del capitalismo y sus agentes políticos, incluyendo el gobierno de Syriza (en Grecia); un plan de unidad de acción concreto y un programa revolucionario por un gobierno de los trabajadores y el poder de la clase obrera, para romper con la Unión Europea, el FMI y la Otan, por los Estados Unidos Socialistas de Europa contra todos los gobiernos capitalistas, y todas las fuerzas reaccionarias, nacionalistas y fascistas, desde Trump a Farage o Marine Le Pen y el Amanecer Dorado griego. ¡Por el derrocamiento del capitalismo, la conquista del poder por la clase trabajadora y el socialismo mundial!” “El FIT se acrecienta en este acto de Atlanta como alternativa a la catástrofe económica”, dicen en su saludo los compañeros de Opción Obrera desde Venezuela. Guilherme Giordano, en nombre de Tribuna Clasista (Brasil), destaca “la lucha histórica que el Partido Obrero impulsa en la defensa a ultranza de la independencia política de los trabajadores contra todas las variantes burguesas y proimperialistas. Por eso, orgullosamente saludamos el acto del FIT en Atlanta. Nos sentimos parte de esa grandiosa iniciativa política, les damos nuestro apoyo incondicional para la derrota del imperialismo, y por una alternativa obrera y socialista en el mundo entero”. “En nombre del Partido Revolucionario de los Trabajadores (DIP), sección turca de la Coordinadora por la Refundación de la Cuarta Internacional, saludamos el acto del FIT y a todos y todas los allí presentes. Cada éxito del FIT en el pasado y en el futuro también es un éxito para nosotros en este rincón del planeta, porque los intereses de la clase obrera están estrechamente ligados en todos los países del mundo. Compañeros y compañeras, los éxitos de ustedes en la lucha de clases en la Argentina y en América Latina es un éxito para nosotros también. ¡Viva la Cuarta Internacional! ¡Viva la revolución mundial! Por su parte, el Comité de Solidaridad con Kurdistán en America Latina se hizo presente en el acto donde denunció la detención de los dos copresidentes del Partido Democrático de los Pueblos (HDP), del presidente del bloque parlamentario y de otros nueve legisladores del partido, por parte del gobierno derechista turco de Erdogan, que ya ha encarcelado en pocos meses a más de 40 mil personas. Foto: Julieta Nievas

24 de noviembre de 2016
Trump Tower Buenos Aires: haciéndole un favor a Donald

El nuevo presidente yanqui le pidió a Macri un permiso especial para construir su torre en la avenida 9 de Julio. El Frente de Izquierda pedirá informes en la Legislatura. En el programa de Lanata de este domingo, la periodista Romina Manguel reveló que en la conversación entre Trump y Macri de días atrás se abordaron temas bien terrenales, más allá de los buenos augurios o las frases hechas sobre las relaciones bilaterales. Lo de terrenal, en este caso, es literal: es que, según Manguel, Trump le habría pedido a Mauricio que le autorice a su empresa inmobiliaria -ahora manejada por Trump hijo- la construcción de una megatorre en el centro porteño. Como antecedente de esta revelación, corresponde mencionar lo que informaba el suplemento Clarín de Arquitectura de hace una semana. Allí, se decía que “el proyecto Trump Office Buenos Aires se terminó en febrero de este año y se está esperando la aprobación por parte del Gobierno de la Ciudad para empezar la obra. Será un edificio premium de oficinas de 35 pisos con plantas de oficinas de hasta 800 metros y cuatro subsuelos para servicios”. La nota agrega que “estará ubicado a cuatro cuadras del Obelisco”. Según otras informaciones, el predio se encontraría en Bartolomé Mitre y Cerrito, donde -según el Código de Edificación- sólo se pueden elevar 35 metros de altura. La torre Trump, en cambio, tendría 135 metros. Ello explicaría la necesidad de un permiso especial, que terminaría recalando en la Legislatura. En ese caso, el magnate presidente y su hijo debutarían en Buenos Aires practicando el negocio que ya llevaron adelante hasta el cansancio los Irsa, Constantini y otros “desarrolladores”: comprar un terreno con bajo permiso de edificación (y, por lo tanto, bajo valor económico), “pedirle” a la Legislatura y al gobierno que lo rezonifiquen y lograr, por esa vía, una renta inmobiliaria extraordinaria. Las comisiones de esas rentas han lubricado, desde hace décadas, los vínculos entre el capital financiero y los gobiernos de nuestra Ciudad “autónoma”. Esta vez, Mauricio Macri -que se entrenó en estos saberes gobernando ocho años la Ciudad- ha decidido ir por más: un negocio inmobiliario se colaría entre las solapas de la política exterior. El tema no puede sorprender del lado de Trump, un inveterado especulador inmobiliario. Menos aún en el caso de la Ciudad: el gobierno de Rodríguez Larreta ha intensificado la política de venta de tierras públicas y megaproyectos en favor del gran capital, los cuales, en los últimos meses, se han activado al calor del blanqueo. Entre ellos, el remate de las tierras del Tiro Federal, de casi cuarenta hectáreas en el ex Parque de la Ciudad y las trece torres que Irsa proyecta en la Costanera Sur, levantando un muro de cemento en uno de los pocos pulmones de oxígeno con que cuenta la Ciudad. Lo mismo vale para el megashopping que Irsa proyecta en Caballito, un barrio colapsado por la construcción indiscriminada. Al servicio de esta orientación, Larreta prepara una reforma del Código de Planeamiento Urbano, para “flexibilizarlo” en favor de los megaproyectos. Con seguridad, la agenda de fin de año de la Legislatura porteña estará recalentada por estas iniciativas. La pregunta es: el gobierno nacional, ¿le ha asegurado a Trump que en ese paquete legislativo ingrese “su” Torre? El Frente de Izquierda presentará un pedido de informes en la Legislatura, respecto de las características de construcción de la Torre Trump; de su ubicación y pretensiones de edificación, en relación con el Código de Edificación actualmente existente. Si no fuimos rehenes de Irsa, Caputo, Constantini o Calcaterra, tampoco lo seremos de Trump.

24 de noviembre de 2016
El discurso de Nicolás del Caño

La expectativa que había generado el acto de Atlanta entre la militancia de la izquierda planteaba obligadamente a todos los partidos del FIT la necesidad de formular un curso a seguir. Por la estructura del acto ese papel les correspondía especialmente a los tres oradores finales. Por el PTS ese lugar en la tribuna lo ocupó Nicolás del Caño. En su discurso, sin embargo, estuvo ausente una crítica al desarrollo del Frente de Izquierda durante el año. Pasó por alto que desde la asunción del gobierno de Macri el FIT no ha realizado ninguna acción como bloque político, ni siquiera el tradicional acto del 1° de Mayo. Esta situación, visualizada críticamente por la militancia de la izquierda, no mereció ninguna reflexión; es más, fue ocultada apelando a la afirmación de que las diferencias que se plantearon fueron de carácter “táctico”. Pero si así fuera, entonces ¿por qué no hubo acto del 1° de Mayo ni acciones comunes del FIT? Ninguna diferencia táctica puede explicar un divisionismo que lleva un año entero y que se extiende a terrenos diversos, desde la acción en los sindicatos a la ruptura de los bloques unificados del FIT en el Congreso Nacional y en las legislaturas. Es indudable que el recurso de calificar como "tácticas" las divergencias que se han planteado busca reducir o eliminar su naturaleza política. Sin embargo no fue lo que ocurrió. La participación en movilizaciones kirchneristas reivindicatorias de Milagro Sala o Hebe de Bonafini junto con los Parrilli y Boudou, la participación en un foro contra la violencia institucional con Horacio Verbitsky, la ruptura del acto del 1° de Mayo en sintonía con una jornada votada por el PT de Brasil, así como el antecedente de haber realizado una campaña electoral contra los “hijos de Menem”, son las expresiones más burdas de una orientación pro-kirchnerista al interior del Frente de Izquierda. En relación a cómo continuar, Del Caño planteó que había que “ampliar al FIT” pero sin precisar destinatarios concretos. Así, bien podría interpretarse como un saludo a la bandera, o sea, como una propuesta para zafar. Pero hay antecedentes que deben tenerse en cuenta. Frente al balotaje presidencial, el PTS propuso armar un campaña común con otras fuerzas de izquierda, como el MST y el MAS, que son hostiles al FIT. Nosotros rechazamos esa política, caracterizando que conducía a trasformar al Frente de Izquierda en una especie de PSOL -en alusión al partido brasilero, de cuño clerical, al que tanto IS como el PTS le han aportado candidatos en las recientes elecciones. En ocasión de las elecciones pasadas, el Partido Obrero defendió enérgicamente la participación y colaboración de grupos sociales o políticos con el FIT, sobre la base de una clarificación política. Esa integración, sobre la base de acuerdos definidos, fue rechazada por el PTS. Ahora, se ha largado un planteo de integración sin principios políticos claros. El diario La Nación puso en boca de Del Caño que la propuesta ampliatoria llegaba hasta el anti-izquierda Luis Zamora, algo que no fue desmentido hasta el momento. Cuando debió enumerar los desafíos del FIT, Del Caño priorizó la pelea por “más diputados”, trazando como perspectiva de desarrollo la cuestión electoral. Calificó que la gran disputa será la provincia de Buenos Aires, adonde habría que poner esfuerzos especiales, lo que fue entendido por muchos como una posible postulación por ese distrito. Es sabido que la provincia de Buenos Aires, por su cantidad de electores, es la más accesible para conseguir un diputado. Detrás de las frases grandilocuentes por la “batalla bonaerense” podría esconderse un derrotismo en relación con las posibilidades de renovar la banca por Mendoza. Del Caño concluyó con una defensa del “frente único obrero” y el reclamo de un paro de la CGT. Pero como el PTS ha saboteado la mayoría de las acciones del clasismo durante este año, el “frente único obrero” bien podría entenderse como un seguidismo a la burocracia sindical. ---------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------- Pirotecnia Los tres partidos que componen el FIT establecieron en el acta de convocatoria al acto de Atlanta la prohibición del uso de pirotecnia. El sentido de la decisión era bien político: evitar que el acto se transformara en un show electoralista. El gasto que suponía la pirotecnia se contradice, además, con la austeridad que es propia de una organización obrera y socialista. El PTS, sin embargo, rompió ese acuerdo de manera unilateral y sin avisar, desplegando una gran cantidad de pirotecnia, que impidió incluso seguir el discurso de Nicolás del Caño. Armaron, así, el show que habían rechazado en un acta previa. Los acuerdos se hacen para cumplirse. Advertimos que quien los viola, lo hace considerando que no habrá nuevas acciones comunes. Foto: Cecilia Flores Isaac

24 de noviembre de 2016
Se logró la prohibición de las carreras de galgos
Corresponsal

Luego de una tensa jornada por la presencia de patotas de la mafia de las apuestas, que agredieron a militantes proteccionistas y a una asesora del Frente de Izquierda, la Cámara de Diputados aprobó el proyecto de ley que prohíbe las carreras de galgos. Los medios de comunicación reflejaron la tensión de la calle. De un lado, las agrupaciones proteccionistas contra el maltrato animal. Del otro, los “galgueros”, explotadores del negocio de las carreras. El presidente de la Cámara, Emilio Monzó, desoyó el reclamo del diputado Pitrola para que garantice la seguridad de las organizaciones protectoras y los diputados. Finalmente, la policía separó a ambos grupos con un cordón, luego de que las agresiones tuvieron lugar. Entre la patota se destacaban los gorritos amarillos con la firma del diputado salteño de derecha Alfredo Olmedo. Los diputados del Partido Obrero-Frente de Izquierda votaron a favor de la norma, impulsada por las organizaciones proteccionistas. En un discurso muy aplaudido y de gran repercusión, Néstor Pitrola señaló en el recinto: “Nosotros estamos contra la explotación del hombre por el hombre y luchamos contra la depredación ambiental que es consecuencia de esta política y que se pasa sin solución de continuidad al maltrato animal. Queremos una nueva organización social donde se podrá terminar con la explotación social del hombre sobre el hombre y sobre el maltrato animal”. Los diputados del Partido Obrero, que votaron a favor de la prohibición de las carreras, presentaron un proyecto propio que establece la clausura de los lugares donde se realizan las carreras, la inhabilitación de los funcionarios que participan o las amparan, la confiscación de los bienes y el destino de estos recursos a la construcción de refugios para los perros, que sufren secuelas de todo orden después de haber estado sometidos a un régimen de torturas en estas carreras. El mismo apunta a desmantelar las bases materiales de este negociado y plantea penas adecuadas a quienes realicen este tipo de carreras. Penas Respecto de las penas, remite a la Ley 14.346, que establece pena de prisión de quince días a un año “a quien maltrate a los animales o los hiciere víctimas de actos de crueldad” y tipifica como actos de crueldad: “Realizar actos públicos o privados de riñas de animales, corridas de toros, novilladas y parodias en que se mate, hiera u hostilice a los animales”. De esta manera, se armoniza con el Código Penal, ya que la ley finalmente aprobada establece penas que equivalen a la mitad de un homicidio, una desproporción. Sobran pruebas respecto de que el aumento de penas no desalienta el delito y, al mismo tiempo, de nada sirve la aplicación de penas o gravámenes a determinados individuos, si sigue en pie toda la estructura de montaje de las competencias lucrativas. Por este motivo los diputados del Partido Obrero se abstuvieron en la votación del artículo 2 de la ley que finalmente se aprobó. La bancada del PO indicó que en la próxima sesión legislativa presentará nuevamente su propio proyecto de ley como un aporte complementario a la ley votada y superador como herramienta para desmantelar el negocio, que cuenta con el aval de las organizaciones proteccionistas. La defensa de los galgueros por parte de la diputada del Frente para la Victoria, Diana Conti, contra “la criminalización de argentinos y argentinas, la mayoría de bien, que encuentran un trabajo digno en esa actividad” y la tachadura de la prohibición de las carreras como “fascista”, la coloca en el terreno de estas organizaciones criminales que continúan operando, pese al repudio popular, gracias al sostén político de los partidos patronales, que aceitan su red de punteros sobre la base de la explotación animal, el juego clandestino y la ludopatía. Tras la aprobación de la ley, la mafia que regentea este negocio exhibió su naturaleza criminal, asesinando y descuartizando animales en distintas provincias y amenazando a quienes apoyaron la medida. Néstor Pitrola recibió una grave amenaza, por lo que radicó una denuncia que recayó en el Juzgado Federal N° 12 del juez Sergio Torres. “La aprobación de la ley es un triunfo político de la vasta red de organizaciones que se han volcado a la lucha. Se trata de un aporte a la construcción socialista que hemos desarrollado desde la bancada socialista del Partido Obrero”, declaró Pitrola.

24 de noviembre de 2016
Juan Carlos Giordano: “El acto de Atlanta es un triunfazo de la unidad de la izquierda”
Corresponsal

Giordano, dirigente de Izquierda Socialista, destacó que “con la unidad del Frente de Izquierda” se logró llenar la cancha de Atlanta con miles de luchadores, con lo mejor del sindicalismo combativo, de los barrios, de la juventud, del movimiento de la mujer. “Este es un acto contra el ajuste de Macri y de los gobernadores, contra la vergonzosa tregua de la CGT y por una alternativa obrera y socialista para que gobiernen los trabajadores”, precisó. Sostuvo que el triunfo de Donald Trump “surgió de la debacle del Partido Demócrata que representaba Hillary Clinton”. “Obama -explicó- asumió salvando billonariamente a las multinacionales, las automotrices y los bancos (…) Contra ese repudio y odio -concluyó- se montó este empresario de casino que nada nuevo nos va a traer”. Cuestionó severamente los elogios de Cristina Kirchner a Trump y destacó las luchas que ya están teniendo lugar contra el magnate norteamericano. Llamó también a apoyar al pueblo palestino y “el pueblo rebelde de Siria contra la dictadura de Bashar al-Assad”. Argentina Giordano caracterizó al gobierno de Macri como “un gobierno entreguista, lleno de CEO, que desprecia a los trabajadores y los sectores populares”. “El acto de Atlanta levanta otra salida frente al ajuste”, dijo. Denunció que CFK pagó 200 mil millones de dólares de deuda externa y Macri se endeudó ya por 40 mil millones. “Ahí está la plata para la canasta familiar, para el 82% móvil”, indicó. Llamó a la nacionalización de la banca y el comercio exterior, a suspender los pagos de deuda, reestatizar las privatizadas, recuperar el petróleo y el gas. En resumen, dijo que el ajuste no lo deben pagar los trabajadores “sino los de arriba”. “Contra Macri, no van más las variantes del PJ, del kirchnerismo, de Sergio Massa”, añadió. Y cuestionó toda ilusión con un regreso de CFK: “La vuelta de Cristina sería la vuelta de Aníbal Fernández, de Boudou”. “Millones repudiaron a la ‘década ganada’ con su voto -aunque sea equivocado con Macri-, fue un repudio a la década ganada por la corrupción”, analizó. “Es lo que pasa en Latinoamérica, gobiernos supuestamente progresistas que terminaron en el ajuste y la corrupción, como Dilma Rousseff en Brasil”, dijo. Y concluyó: “Son esos gobiernos los que le dieron de comer a los Macri, a los Temer, a los Capriles”. “A los compañeros peronistas les decimos: den vuelta la página, le reservamos un puesto de lucha en el Frente de Izquierda”. “La liberación nacional y social la vamos a lograr con un gobierno de los trabajadores, nunca con los patrones”. Frente de Izquierda “Cuando los partidos del Frente de Izquierda nos unimos y actuamos en común damos pasos extraordinarios. Cuando nos dividimos retrocedemos y nos debilitamos”, dijo Giordano. Rescató como ejemplos positivos el frente de agrupaciones docentes en Aten, en Ademys y los frentes estudiantiles en la Universidad de General Sarmiento y en Filosofía y Letras. “Por eso en las elecciones legislativas del año que viene el FIT no se puede dar el lujo de ir dividido. Tenemos que ir con lista única para enfrentar el intento proscriptivo de las Paso y enfrentar a los partidos patronales”. “Porque ningún partido del Frente de Izquierda por sí solo puede hacer lo que hacemos todos juntos. Porque el FIT es una cosa superior”, enfatizó. “El acto de Atlanta es un triunfazo de la unidad de la izquierda", finalizó. Foto: Federico Imas

24 de noviembre de 2016
Los otros discursos
Corresponsal

Rubén “Pollo” Sobrero, dirigente ferroviario del Sarmiento y de Izquierda Socialista, abrió el acto planteando que éste se colocaba en el terreno de lucha contra el ajuste de Macri y el Frente para la Victoria. Saludó el triunfo del clasismo en el Sutna y añadió que “estamos acá los que repudiamos a los dirigentes de la CGT, que nunca le pusieron fecha al paro”. “Necesitamos -dijo- nuevos dirigentes para que no decida un 'triunvirato' sino las asambleas de trabajadores. No dirigentes millonarios sino que sean honestos, que sean lo opuesto a la burocracia sindical”. Recalcó la importancia de “un paro nacional y un plan de lucha”. Myriam Bregman, diputada del PTS, se refirió a la lucha de la mujer. Enumeró las luchas en Francia por equiparación salarial, las movilizaciones en Polonia en defensa del derecho al aborto y el #NiUnaMenos de la Argentina, así como el paro nacional de mujeres que se produjo tras el crimen de la joven marplatense Lucía Pérez. Señaló que "luchamos con todas nuestras fuerzas por cada demanda de las mujeres, por elemental que sea, aún cuando sólo implican la igualdad o la paridad ante la ley". Bregman caracterizó a Milagro Sala como presa política y pidió por su libertad. Claudio Dellecarbonara, delegado del subte y militante del PTS, también saludó la victoria en el Sutna. Planteó que la burocracia no sólo traiciona las luchas por salario, sino que divide a la clase obrera, ya que le da la espalda a las luchas de tercerizados, desocupados y otras luchas populares. Asimismo, reflexionó: “Queremos ser no sólo activistas sindicales, sino militantes políticos de nuestra clase, contra la conciliación de clases”. Liliana Olivero, ex diputada provincial y dirigente de Izquierda Socialista de Córdoba, destacó en el inicio de su intervención que “aquí estamos llenando este estadio con miles de mujeres para seguir luchando por nuestros derechos”. “El ajuste capitalista de Macri, de Juan Schiaretti en Córdoba y de los demás gobernadores nos pega muy duro" -señaló. "Además de ser despedidas y suspendidas, somos las mujeres las que cobramos menos y tenemos los peores trabajos. Por la santa alianza que hay entre los gobiernos y el papa Francisco no tenemos tampoco el aborto gratuito y miles de mujeres se mueren cada año por abortos clandestinos y son miles las mujeres de caen bajo las redes de trata”. Y finalizó: “Hay que seguir luchando contra este régimen capitalista, machista y por uno dirigido por los que nunca gobernaron, los trabajadores y por el socialismo”.

24 de noviembre de 2016
Mariano Ferreyra: detuvieron a los comisarios

Los comisarios Luis Osvaldo Mansilla y Jorge Ferreyra se encuentran detenidos a disposición del Tribunal Oral en lo Criminal N° 21. Mansilla se presentó voluntariamente ante el tribunal el jueves 17 y quedó detenido. Fue alojado en la Delegación Nacional de Investigación Administrativa que depende de la Prefectura Naval Argentina. Ferreyra fue detenido por orden del tribunal en su casa y está alojado en el CPF 2 de Marcos Paz. Ambos jefes de la División Roca de la Policía Federal fueron condenados a 10 años y 8 meses de prisión, junto a José Pedraza y su patota, en calidad de coautores de homicidio y tentativa de homicidio. El tribunal los halló culpables de haber liberado la zona en Barracas para que se consumara el ataque criminal que le costó la vida a Mariano Ferreyra y graves heridas a Elsa Rodríguez y otros compañeros. Ambos permanecían libres desde entonces, pero hace pocas semanas la Corte Suprema dejó firme la sentencia y agotó todas las instancias de apelación. Foto Bernardo Cornejo

24 de noviembre de 2016
Néstor Pitrola: “Un plan de acción para el Frente de Izquierda”
Corresponsal

Nuestras disculpas a los miles de compañeros que no pudieron ocupar las tribunas que la directiva del club inhabilitó hace unos días, pero el marco es, definitivamente, imponente. En este estadio, hace 13 años, me tocaba cerrar un acto del Bloque Piquetero Nacional, a un año del Argentinazo, antecedente de este acto masivo que hoy agrupa al pujante clasismo, que se abre paso en esta etapa por una nueva dirección, particularmente desde el Argentinazo. A los militantes de la juventud que conquistaron la Federación Universitaria de Buenos Aires del Argentinazo; al Polo Obrero, presente hoy, que representa la tradición de independencia política y unidad de clase contra la cooptación del pasado y el presente de aquel movimiento piquetero. La bancarrota capitalista Y quiero también colocar como antecedente ese acto que colmó el Luna Park bajo el lema de la fusión de la izquierda y el movimiento obrero, claro antecedente político de una orientación y un objetivo que está presente hoy en Atlanta. Saludamos a todos los agrupamientos políticos y sindicales invitados, que hoy comparten este acto con los militantes del PTS, de IS y PO, y lo hacemos invocando la memoria de nuestro compañero Mariano Ferreyra, víctima de la patota sindical en la que se asentó el gobierno kirchnerista como hoy se asienta el gobierno de Macri. Lo hacemos invocando su lucha obrera y socialista, presente en este estadio. Compañeras y compañeros: Trump es el resultado reaccionario de la bancarrota capitalista mundial y, desde esta tribuna, venimos a pugnar por la salida revolucionaria a esa bancarrota mundial. La victoria de Trump ha estado precedida de una crisis que nació en el corazón de Estados Unidos con la caída de Lehman Brothers en 2008; por dos situaciones de defol de la deuda norteamericana; por el rescate de la Reserva Federal a la banca, mientras desalojaban a millones, mientras quedaban millones de desocupados; viene precedida de las masacres contra la población negra por la policía de Obama; de las aventuras militares bajo el mando de Obama y de sus antecesores, que vienen con la intervención de la Otan, de los yanquis y sus aliados, desde la guerra en los Balcanes hasta la masacre siria. Desde ese lugar, denunciamos también las tropas latinoamericanas en Haití que actúan por orden y cuenta del imperialismo norteamericano en su patio trasero, de manera que Donald Trump es la nueva hoja de ruta de una política belicista del imperialismo, que hoy mismo desenvuelve ocho guerras en distintos lugares del planeta. La victoria de Trump expresa también un principio de desintegración de los partidos de la burguesía norteamericana. No debemos dejar pasar que en la previa se produjo la candidatura de Bernie Sanders, que levantando algunas reivindicaciones obreras y enfrentando por izquierda a Hillary Clinton dentro de la interna del Partido Demócrata, ganó 10 millones de votos y combatió a Hillary hasta el final. Pero, igual que la centroizquierda en la Argentina, le dio la espalda a una candidatura independiente, empujando a los trabajadores a la derecha. El gran potencial del Frente de Izquierda en la Argentina, su potencial político y revolucionario, es que brindamos un canal de independencia de clase para enfrentar la crisis capitalista. Ese es el gran diferencial que marca este estadio. El balance de la elección norteamericana tiene que ser muy claro: venimos a reforzar la tendencia mundial a la polarización política, que se ve en todos los países del mundo, con crisis de Estados, con crisis sociales y económicas, con rebeliones populares. La victoria de Trump es una cachetada a la izquierda que no quiere ver la tendencia a la catástrofe de la crisis capitalista mundial, porque esa crisis y esa tendencia engendra la contrarrevolución, pero también engendra la revolución. Y ése es el período histórico que venimos a atravesar. Separar a los trabajadores de la burguesía Ello ocurre en América Latina. Hemos visto en Brasil el golpe de Temer, que vino a conjurar la rebelión popular de 2013 contra el ajuste que aplicaba la propia Dilma; el mismo contenido ha tenido el ascenso de Macri en la Argentina. Es el agotamiento de las experiencias nacionalistas y de centroizquierda, que vinieron a rescatar a la banca acreedora, a los capitalistas y a los acreedores con los fondos públicos. Esa es la caracterización estratégica que hemos inscripto en el documento de convocatoria a este acto. Y tenemos que actuar en consecuencia. Si en Estados Unidos la tarea de los revolucionarios es construir un partido de trabajadores contra el fascista y flexibilizador, en América Latina, nuestra tarea es separar a los trabajadores de la burguesía. En la Argentina, compañeros, eso tiene nombre y apellido: es enfrentar a Macri y a la coalición parlamentaria del ajuste de los gobernadores poniendo a los trabajadores y al Frente de Izquierda como alternativa política. Nuestra virtud es desnudar los frentes de colaboración de clases, llámese Frente Ciudadano, llámese Nuevas Mayorías o como se llame. Macri está carente de los recursos políticos para llevar hasta el final la ofensiva contra los trabajadores, por eso gobierna con la muleta de Massa, con la desintegración del peronismo, que le han votado 70 leyes reaccionarias; con las muletas del Frente para la Victoria, que aplica el ajuste en sus provincias, pero que además le ha hecho pasar por el Senado y por el Parlamento las leyes del capital, como el blanqueo de capitales, el pago a los fondos buitre y todas las leyes del ajuste. Los choques sociales serán inevitables, frente a ellos tenemos que escaparle como a la peste a los Mariotto, a los Sabbatella, a los Boudou, porque el “Volveremos” de ellos es un camino de derrota para los trabajadores y para todo el movimiento popular. La burocracia y el clasismo Y el triunfo de Trump inviabiliza todavía más la política de endeudamiento, vamos a ir a nuevas crisis… En este estadio nos hemos reunido los que impulsamos la irrupción del movimiento obrero en la escena nacional. Ayer hemos tenido el espectáculo vergonzoso de una farsa de la CGT y los movimientos sociales del Papa que han ido de nuevo a parlamentarizar el reclamo del movimiento obrero, como ya lo hicieron con los despidos en marzo y abril, fracasaron y van a volver a fracasar. El eje de esa Mesa de concertación es frenar al movimiento obrero; tenemos que discutir desde el Frente de Izquierda cómo quebramos esa política. Y decimos, compañeros, no se trata sólo de reclamar el paro activo nacional y el plan de lucha es mucho más. Es la estrategia, el programa para expulsar a la burocracia de los sindicatos, una lucha que tenemos que dar al mismo tiempo que la lucha contra el ajuste. No hay una primero y otra después: es una lucha simultánea y es política. La victoria del Sutna ha sido el resultado de un proceso conjunto de ascenso del clasismo y del Frente de Izquierda, que se vio claramente en todos los plenarios de San Fernando, que tuvimos oportunidad de concentrar en un debate en Racing, con 2.500 activistas, dirigentes y delegados sindicales, proponiendo un programa y un método al conjunto de las corrientes antiburocráticas, que hoy están presentes aquí. Y a toda la juventud que lucha en las fábricas y que necesita de esa orientación de nuestra parte. Aquí, Alejandro Crespo marcó con claridad la movilización del 29 de abril, mientras ellos votaban hicimos una columna del clasismo independiente; luego aquella movilización histórica, que llenó la Diagonal del Obelisco a la Plaza de Mayo el 9 de agosto, encabezada por el clasismo; más recientemente, la columna independiente en la Marcha Federal, y este 4 de noviembre, en el Ministerio de Trabajo, denunciando la Mesa de concertación. Muy bien la propuesta de Crespo en esta tribuna, vamos el 20 de diciembre con el clasismo a la Plaza de Mayo. En el año de un ascenso de la derecha hemos tenido no sólo la victoria del Sutna; la gran lista de la Alimentación de la provincia de Buenos Aires, que le gana en Cresta Roja, justamente, a la burocracia en el lugar donde Macri fue a anunciar el veto a la ley Antidespidos; los avances en Aten Neuquén, en Adosac de Santa Cruz; la extraordinaria huelga general docente-universitaria junto al movimiento estudiantil, dirigida por la AGD, por Adiunt Tucumán, por la Conadu Histórica; la impresionante batalla de los gloriosos Suteba combativos en la provincia de Buenos Aires; un Sitraic que cobra escala nacional en el gremio de las patotas de Gerardo Martínez -ayer el representante internacional de Cristina, hoy sindicalista de Sergio Massa-, es un gran proceso político en el movimiento obrero. No podemos dejar de verlo. Hoy, aquí, en la previa, nos reuníamos con los compañeros de la Línea Este, que libraron la gran huelga en La Plata, con los compañeros de Ersa, de Córdoba -otra huelga de la UTA-, con los compañeros de Ecotrans. Se mencionaron aquí los presos de la UTA de Salta, sólo en la UTA hay una situación explosiva porque quieren descargar con flexibilidad laboral la crisis del tarifazo y del transporte. Es un gran proceso el del movimiento obrero y aquí venimos desde los docentes, que luchan por la reapertura de las paritarias, hasta los obreros de la Carne, que están ocupando frigoríficos en todo el país. Las duras huelgas petroleras, también presentes aquí, con los compañeros de Las Heras, de Caleta Olivia, del gremio petrolero, que está siendo traicionado ahora con un convenio flexible de la burocracia de Pereyra. Nuestra tarea es preparar al movimiento obrero para la victoria. La gran votación del Frente de Izquierda se potencia si tenemos la táctica del frente único. Este mismo año hemos tenido retrocesos en la Alimentación de Capital, en gráficos, porque no debemos abandonar el frente único de clase contra la burocracia. Nos cavamos la fosa si sectores del clasismo hacen alianza con sectores de la burocracia, más o menos kirchneristas. Somos la corriente de la expulsión de la burocracia sindical, tenemos que tener claro este derrotero, esta ruta, desde este Atlanta masivo. Plan de acción Compañeras, compañeros: hay una crisis de poder en América Latina, viene de atrás, del Argentinazo, de todo el proceso de rebeliones populares de la época, del Caracazo, de la rebelión campesina en Ecuador, en un punto en que se ha agotado la experiencia de los nacionalismos capitalistas, se ha agotado la experiencia de los gobiernos de centroizquierda, y tenemos que terciar fuerte para que el desenlace que ahora ha ganado la derecha, en los giros y los choques violentos de la situación política los termine ganando la clase obrera. Son frágiles las derechas que han surgido en América Latina, no hay una sociedad que se derechiza, sino la necesidad de que el Frente de Izquierda se ponga a la altura de las circunstancias para liderar a la clase obrera que lucha. Ese es el problema político. Con la experiencia del Dietazo hicimos una escuela revolucionaria, poniéndolo en contraste con las reivindicaciones obreras, mostrando el carácter de clase de las instituciones de la burguesía, mostrando la referencia de clase de nuestros diputados. Pero si alguna enseñanza deja, es el potencial del Frente de Izquierda que es la única fuerza antagónica al arco político del poder. Compañeras, compañeros: necesitamos un frente actuando, que hoy está haciendo su primer acto desde que asumió Macri, a once meses, con bloques únicos en el Congreso y la Legislatura que no tenemos hoy, con actos internacionalistas como corresponde los primero de Mayo a la tradición del Frente de Izquierda, que no tuvimos. No vinimos a disimular una situación, sino a marcar desde este mandato masivo del Frente de Izquierda, reunido en Atlanta, un rumbo para el futuro del Frente de Izquierda, de la juventud, de los trabajadores y de todos sus agrupamientos de lucha. Por eso creemos que el saldo de este gran acto, tiene que ser, además de una acción el 20 de diciembre, una ruta de fondo y ambiciosa, un plan de acción común de actos, golpear como un solo puño en los sindicatos, en el movimiento estudiantil, en el movimiento de la mujer, que reflejó, el 19 de octubre, que hay una tendencia a la rebelión popular, que encarnaron las mujeres, contra la irresponsabilidad del Estado y la explotación capitalista, que se agrava todos los días sobre las compañeras trabajadoras; golpear como un solo puño ahí. Como un solo puño en las barriadas afectadas por el hambre; en todos los ámbitos de lucha, en toda la situación política y, a su turno, en listas electorales comunes para enfrentar a los partidos de la burguesía. Con esa condición, por ese camino, compañeras y compañeros de Atlanta, en marzo o abril vamos a Huracán. Con esa condición, por este rumbo, vamos por más. Muchas gracias, compañeros. ¡Viva el Frente de Izquierda! ¡Viva su lucha y viva su futuro! Foto: Sebastian Baracco

24 de noviembre de 2016
Homenaje a Franco Martínez
Corresponsal

El lunes 14, el Partido Obrero y el Frente de Izquierda​ perdimos a un joven militante y a un constructor de ambos. Las personas trascienden de muchas maneras, pero para los revolucionarios las personas trascienden fundamentalmente a través de sus actos y de aquellos hechos históricos que ayudaron a construir. Franco Martínez estaba abocado tanto a la construcción del Partido Obrero y del Frente de Izquierda en la provincia de La Pampa, como a la de este acto histórico, el más importante de la izquierda en los últimos 25 años. Por eso, los partidos que integramos el FIT queríamos rendirle este homenaje, abrazar con fuerza a su familia, a su hermano Juampi de la Agrupación LGBTI 1969​ de Córdoba, a la militancia del Partido Obrero y el FIT, que en su honor tiene que llevar adelante todos sus objetivos. Foto Cecilia Isaac Flores

24 de noviembre de 2016
Alejandro Crespo: “Por una gran marcha este 20 de diciembre”
Corresponsal

Buenas tardes, compañeras, compañeros: es un orgullo para mí y mis compañeros traer nuestras conclusiones a este enorme acto. Un saludo a los compañeros del PTS, a los compañeros de IS, a mis compañeros del Partido Obrero y a todas las organizaciones políticas y obreras aquí presentes. Primero, enviar un fuerte abrazo a todos los compañeros del gremio del Neumático. En esta tribuna quiero reivindicar a todos y cada uno de los que hicieron posible la conquista de nuestro sindicato, lograr expulsar a la burocracia sindical y construir una organización consciente de miles de trabajadores. Al mismo tiempo, compañeros, quiero saludar a todas las organizaciones, a las comisiones internas, a las seccionales, a los delegados y, particularmente a mis compañeros de la Coordinadora Sindical Clasista. (…) Compañeros, nos estamos enfrentando a un gobierno que pretende implementar hasta el final un ajuste. Todos somos testigos de los miles de despidos que tenemos en la industria, con la complicidad de la burocracia sindical. ¿Qué está haciendo la mentada CGT unificada? Están negociando la vida de miles de trabajadores, están tratando de salvarse ellos mismos, están negociando migajas para contener una rebelión popular, están haciendo que pase el ajuste capitalista o intentando hacerlo. Se abre una etapa muy importante. tenemos la gran responsabilidad de llevar al máximo la organización consciente de los trabajadores. Ya hemos demostrado que podemos sacar a esos delegados que juegan con la patronal, podemos recuperar las seccionales, los cuerpos de delegados y las comisiones internas, pero podemos algo más, hemos demostrado que podemos ganar las direcciones nacionales de los sindicatos. Este avance del clasismo pone un nuevo punto de apoyo para que todos los trabajadores lo utilicen para barrer a la burocracia sindical y ganar los sindicatos. Estamos en una nueva época, pasarán grandes cambios de la mano de la clase obrera, y aquí está el clasismo, con sus victorias, con sus luchas, que se muestra como alternativa para que la tomen en sus manos todos los trabajadores. Un método Para lograr ser esa alternativa hace falta un método. El del frente único de clase, que nos organice y nos agrupe a todos los que luchamos por los intereses de la clase obrera. Hay quienes nos dicen que tendríamos que hacer un frente único con la burocracia kirchnerista, con los Yasky, con los Baradel, con los Wasiejko… ¡De ninguna manera! La burocracia de Wasiejko no sólo dejaba pasar cientos de despidos en nuestras fábricas, sino que también firmaba acuerdos salariales a la baja. Aún sus elementos residuales en las fábricas siguen operando en forma propatronal. Se oponen y ponen obstáculos en cada lucha, esos elementos son los que ante una asamblea general de 1.800 trabajadores, la carnerean. Con ésos, no. El clasismo no puede juntarse con esos personajes; son nuestros métodos, los de la democracia obrera y la organización consciente de los trabajadores los que llevarán a la clase obrera a la victoria. En Pirelli -y de paso un saludo a los compañeros de Fate, Firestone y Imperial Cord que están aquí presentes- después de seis meses de dirección, donde fuimos al paro por los despidos, donde hicimos asambleas, a pesar de que la empresa trató de intimidarlos con descuentos y con amenazas, para la elección del cuerpo de delegados llenaron las urnas los votos por nuestra lista, mostrando claramente la aprobación del método de la clase obrera, del método del clasismo. Compañeros, en estos momentos, la burocracia sindical está dejando a un lado todo tipo de reivindicaciones, a cambio de una mesa de concertación. Están jugándose a ser los garantes de que pase el ajuste, de que no se levanten los trabajadores. Llamó a una marcha ayer para, de nuevo, decir que quería parlamentarizar la lucha por los despidos ¡que luche esa central sindical! Llamó a una marcha donde intentó que los diputados declaren una emergencia social para que aumente la asistencia ¡Doscientos mil despidos tenemos en nuestro país! ¿Qué más falta para que la CGT llame a un paro nacional y un plan de lucha? Por eso, compañeros, ante esta tregua enorme de las centrales sindicales, y desde esta tribuna, tenemos que ser nosotros los que demos la salida. Llamo a todas las organizaciones obreras aquí presentes, a que debatan en sus cuerpos orgánicos para que este 20 de diciembre llamemos a una gran marcha, con el clasismo a la cabeza, con las organizaciones sociales, estudiantiles y de lucha por los derechos de la mujer y para que a 15 años del Argentinazo se escuche con vigor la voz de los que luchamos por un paro nacional y un plan de lucha que quiebre el ajuste y los despidos, por el 82% móvil para los jubilados, por la abolición inmediata del impuesto a las Ganancias, por la indexación del sueldo según la inflación, por la reapertura de paritarias en cada gremio que cerró por debajo de la inflación y por el fin de la persecución a todos luchadores. Compañeros, al ajuste de Macri y los gobernadores le opondremos la lucha de la clase obrera; esa crisis que pretenden volcar sobre nuestras espaldas que la paguen ellos y forjemos con pie firme el camino que nos lleve a un gobierno de los trabajadores. ¡Viva el Frente de Izquierda! ¡Viva el Partido Obrero! ¡Vivan los trabajadores! Foto: Federico Imas

24 de noviembre de 2016
Jorge Altamira: “Dar la batalla contra el capitalismo en todos los terrenos”
Corresponsal

“Espero que este acto sea un nuevo comienzo para el Frente de Izquierda, que es más necesario que nunca, porque vivimos en una situación en que el gobierno formal está acompañado por todos los demás partidos patronales en la aplicación de un plan de ajuste. Inclusive al punto de la perfidia, como ocurrió ayer (el acto por la Emergencia Social), con organizaciones que movilizan una cantidad de gente no a Plaza de Mayo sino al Congreso de la Nación, para que se dicte una ley de precariedad laboral para un millón de personas, y el acto lo cierra la burocracia de la CGT, que es conocido por todos que tiene un pacto con el gobierno. En una situación de semejante envergadura contra el pueblo y de tanta mentira, que el Frente de Izquierda decida hacer un acto fuera de la campaña electoral implica que se está comprometiendo en una movilización política que en última instancia significa la organización de la clase obrera, de la juventud, y la batalla contra el capitalismo en todos los terrenos; no solamente en el terreno electoral, o tampoco solamente en el terreno parlamentario, para convertir a la clase obrera, a la juventud, a la mujer de a pie, en la protagonista revolucionaria de este período”.

24 de noviembre de 2016
Soledad Sosa: “La lucha de la mujer se gana si gana la clase obrera”
Corresponsal

Quiero saludar a toda la militancia del Frente de Izquierda, en particular a las delegaciones del interior, que han recorrido cientos de kilómetros para que hoy colmemos este estadio. No quiero dejar de hacer dos menciones: una, es traerles el saludo de la fracción clasista de la directiva de ATE Mendoza, que está dando una dura batalla política contra la burocratización del gremio más importante de mi provincia, siguiendo los pasos del victorioso Sutna clasista; el otro, un abrazo enorme a los familiares del compañero Franco Martínez y a todos los que militaron con él. Sé de sus esfuerzos por levantar la regional del Partido Obrero en la provincia de La Pampa y hoy no lo tenemos aquí por un trágico accidente. Desde aquí, hasta la victoria siempre, compañero Franco. Este año, nuestro país se ha visto sacudido por masivas movilizaciones de mujeres contra los femicidios. En Rosario, 70 mil mujeres nos encontramos para deliberar, pero principalmente para luchar. Y para nada esta masividad es una particularidad, somos el eslabón más fino de esta sociedad, cada 30 horas, si no menos, estamos siendo víctimas de los femicidios. Pero esta movilización de mujeres, compañeros, es política: ha sido contra un régimen que se opone a liberar a la mujer de la servidumbre doméstica, que se opone a la posibilidad de la crianza social de los hijos, con desocupación, con salarios de hambre, negándonos los jardines infantiles en los lugares de trabajo, en los barrios, en las universidades; con un Congreso que ha sido hostil a las principales demandas del pueblo trabajador. En la crisis de 2002, la mujer piquetera mostró lo irremplazables que somos en la lucha por la revolución social y también mostró el método de la independencia de la mujer trabajadora, hermanando a toda la clase trabajadora para ser consecuente con la lucha de clases. El macrismo -Cornejo en mi provincia- y todos los gobernadores han acordado presupuestos que priorizan el pago de deuda externa y el rescate de los empresarios a costa de los despidos, de las paritarias a la baja, de salarios de hambre, de tarifazos, y en los presupuestos han destinado una partida miserable para proteger a víctimas de violencia hacia la mujer. Para este régimen social la vida de las mujeres no tiene ningún valor. Contra esta realidad nos hemos levantado en todo el mundo. El Ni Una Menos, que comenzó en México y atravesó a todos los países de nuestro continente, se mostró de manera radicalizada en Polonia, donde las mujeres le declararon la huelga general a un gobierno clerical para arrancarle el aborto legal. Y acá también, compañeros, fuimos a un paro nacional. El femicidio brutal de Lucía fue el detonante, en una ciudad gobernada por un fascista, donde proliferan las redes de prostitución que no vacilan en cometer numerosos crímenes. La trata de personas se ha convertido en el tercer negocio mundial y es indudable que para ello se necesita de la protección estatal, de sus servicios de inteligencia y de la policía. La “paridad” de las carreristas Compañeras, compañeros: nuestro programa no es la paridad de género para el directorio de las corporaciones, para la Justicia corrupta, para el Parlamento de las dietas de 200 mil pesos al servicio de la explotación capitalista. No podemos ser furgón de cola de los partidos que se han opuesto al aborto legal. No podemos debatirnos detrás de Trump o Hillary, detrás de Rousseff, detrás de Merkel. La emancipación femenina pasa por abatir a todos estos Estados e inaugurar una sociedad socialista en todo el mundo, codo a codo hombres y mujeres de la clase obrera. El Miércoles Negro fue una rebelión popular porque cuando una compañera decide hacer lo que no hace la CGT por el salario y contra los despidos, está diciendo que para ganar hay que afectar la producción capitalista, hay que atacar las relaciones sociales de producción. Por lo tanto, compañeros, esta lucha contra la violencia hacia las mujeres en nuestro país está avanzando hacia la idea de que es una lucha que se gana si gana la clase obrera. El planteo de que nuestras demandas pueden avanzar bajo el capitalismo es un planteo muy antiguo, de un feminismo adverso al gobierno obrero y socialista. Somos críticos con esta posición, y desde acá les digo que tenemos que esforzarnos aún más por ganar a todas las mujeres que están dispuestas a atacar de raíz a este régimen social que nos violenta, dando una lucha política, codo a codo, con los hombres por un gobierno obrero y socialista en todo el mundo. Yo vengo de una familia que trabajó en las fincas, levantando la cosecha del vino de unos pocos, de abuelos y padres ferroviarios, y ése es el interés social que defiendo militando en la izquierda y en el Partido Obrero, y por eso, como diputada, cobro una canasta familiar. Hace muy poco, ustedes escucharon a la diputada bodeguera mendocina, Susana Balbo, del PRO, decir que tiene que cobrar como una empresaria, cuando las obreras y los obreros de las viñas no llegan ni en la mejor vendimia a 12 mil pesos ¿Quién va adefender la vida de esos trabajadores? ¿Lo van a hacer las mujeres del PRO? ¡Para nada! ¡Lo tenemos que hacer las mujeres del Frente de Izquierda! Las tareas Crece el Ni Una Menos, crece la denuncia por las responsabilidades estatales de los femicidios, crece la lucha por el aborto legal, por primera vez fuimos mayoría en el cierre del Encuentro Nacional de Mujeres, ganando que la próxima sede sea la Capital Federal ¿Por qué queremos eso? Porque es al centro del poder político donde tenemos que llegar centenares de miles de mujeres para arrancarle al gobierno nacional todas nuestras demandas. Hay muchas organizaciones sociales que se han llenado la boca hablando de machismo y de patriarcado, pero han armado un frente con el Vaticano para evitar cualquier rebelión popular. Y a ese frente clerical contra la mujer tenemos que oponerle un Frente de Izquierda poderoso y un plan de lucha por el aborto legal. Compañeras y compañeros: más que nunca, la lucha por la liberación de la mujer no es una lucha de sexo contra sexo, es una lucha de clases para liberar a toda la humanidad. Los convoco a todos, a todas, a organizarnos, a sumarse a la militancia, a levantar un comité, un local, una regional, en todos los rincones de este país, para que el Frente de Izquierda delibere y para postular a la clase obrera como una alternativa de gobierno, por un gobierno obrero y socialista. ¡Adelante, compañeros! Foto: Sebastian Baracco

24 de noviembre de 2016
Histórico acto del Frente de Izquierda en Atlanta
Redacción

El acto del Frente de Izquierda en en el estadio de Atlanta superó todas las previsiones, aun cuando en los días previos ya era evidente la tendencia de grandes contingentes de los trabajadores y la juventud a concurrir. Más de 20 mil personas colmaron Atlanta y siguieron con fervor los discursos, que comenzaron apenas pasadas las 17. En las horas previas, las columnas del Partido Obrero, el PTS e Izquierda Socialista se agruparon en los alrededores, copando la avenida Corrientes. El PO se reunió en el Parque de los Andes y de allí partió con más de 10 mil compañeros para ingresar en el estadio. Entre orador y orador se leyeron adhesiones internacionales y proclamas. Entre otras, se reclamó por la libertad de los choferes presos en Salta y por la cárcel inmediata a los comisarios condenados a diez años de cárcel por ser coautores del crimen de Mariano Ferreyra. En ese momento, una enorme bandera con el rostro de Mariano se desplegó en la tribuna del PO. El cierre estuvo a cargo de “los Artistas por el FIT”, un coro de hermosas voces líricas que se suman.