-¿Qué balance hacés de los resultados electorales?
-Fue el gran debut del Frente de Izquierda en el país. Una victoria por partida doble: por el cuerpo político que fue tomando el Frente de Izquierda y porque conquistamos la primera bancada obrera y socialista en la historia de Neuquén.
Mirando los números podemos advertir una evolución de votos a la izquierda. En 2007, el Partido Obrero obtuvo el 1,10% y el PTS el 0,82%. En 2009, el PO sacó el 2,63% y el frente PTS-IS-MAS 1,95%. El domingo pasado se consolidó el voto de hace dos años, pero esta vez en el marco de una elección para cargos ejecutivos. Ganamos una banca legislativa como consecuencia de la unión de nuestras fuerzas y de nuestros electorados.
Más allá del número de los votos, aún escaso, se destaca la victoria política que significa el ingreso en la Legislatura con un programa socialista. La Legislatura se convertirá en un terreno de propaganda socialista y de conquista política de nuevos luchadores.
El voto por el Frente de Izquierda expresa la importancia que un número creciente de trabajadores otorga a la lucha por la independencia política de las organizaciones sindicales, sociales y populares, contra la cooptación y la degeneración por parte del Estado capitalista y sus gobiernos.
Desde el Partido Obrero nos esmeramos en custodiar que el Frente se desarrolle como un factor de la situación política, una herramienta de expresión política de las luchas -de las luchas contra la patronal a la lucha de conjunto contra la clase capitalista organizada en el Estado.
El Frente se transformó en un punto de referencia. Sostuvo una lucha política contra un gran aparato que pretendía fabricar la polarización electoral, que fracasó por el derrumbe del FpV. En oposición a los burócratas sindicales que se ataron a los frentes capitalistas, el Frente de Izquierda expresó la autonomía de la clase obrera contra el capital.
Me siento honrada por estar en esta lucha y en este lado de la barricada.
-¿Cómo viviste la campaña?
-Con mucho nervio y con intensidad, con el apoyo de mis compañeros de trabajo y hasta de mis hijos pequeños. Viví en la práctica la superioridad de nuestra construcción política frente a los ‘progres' que no logran ocultar, primero su desmoralización, segundo su afán de ‘compensar' esa desmoralización con el arribismo.
Proyecto Sur también tuvo su debut, pero fracturado en tres. Nueva Izquierda-PCR no logró nada, algo fatal para un oportunista que busca el logro por el logro mismo. Este fracaso tiene que ver con la responsabilidad que le cabe en la dirección de la CTA local, donde le tocan el segundo violín a sus socios del UNE, la colectora sindical de Farizano, funcional a los K -al igual que Sapag. Los luchadores le pasaron la factura política a UNE, pero también a Nueva Izquierda. Jesús Escobar (Libres del Sur), ex K que cantaba "yo no soy kirchnerista, ni lo quiero ser"... se convirtió en colectora K en San Martín de los Andes, por ejemplo.
Contra todo esto, en la campaña estalló la adhesión de distintos sectores populares al Frente de Izquierda. Lo comprobamos también cuando se llevaron adelante charlas en varias localidades del interior transformadas en asambleas, como fue la ejemplar asamblea en Chañar con la participación de Altamira.
Todo un entrenamiento para la nueva etapa que se abre con una bancada de los trabajadores en la Legislatura.
La Prensa Obrera fue protagónica en la campaña y en esta victoria, porque allí nos esmeramos en elaborar un análisis del desarrollo de la campaña sin impresionismos.
Fue una campaña muy intensa. La presencia de Jorge Altamira en los medios de la capital y su actividad en el interior de la provincia fue el punto más alto de la tensión política; fue el primero en destacar la crisis política que abría el segundo caso Schoklender y el impacto que ocasionaría en las organizaciones populares copadas por el gobierno a través de burócratas serviles y funcionarios. ¡Y luego el acto, que nos motivó fuerte a todos los partidos del Frente, y que fue ejemplar!
El acto del 4 de junio fue para mí el primer gran acto político de la izquierda en Neuquén. Fue una jornada de alto voltaje político; y la presencia de cientos de personas ponía las cosas en el terreno de las posibilidades. Los medios siguieron esos últimos días de la campaña del Frente muy de cerca, hasta el remate del 12 de junio.
-Vos sos dirigente del sindicato docente, ¿cuáles fueron las repercusiones del Frente de Izquierda en el gremio?
-Las destaco, porque han expresado el proceso de recuperación del sindicato, Aten, a través de los pronunciamientos de casi todas las direcciones de las seccionales opositoras. Estas tomaron la iniciativa luego de una experiencia común desde diciembre en defensa de los mandatos de las asambleas, por el salario, el ISSN y para que no pase la reforma educativa.
Luego vino la gran peña docente del 28 de mayo, con trescientos compañeros/as aproximadamente.
Un éxito, y en medio de un conflicto con el gobierno y con la dirección celeste provincial de Aten, que se esforzaba por mandar a archivo el reclamo salarial.
Salió un afiche con la foto de decenas de delegados apoyando al Frente de Izquierda, que fue llevado a las escuelas por los mismos compañeros. Eso impulsó nuevas expresiones: estatales, delegados fabriles, artistas e intelectuales y jóvenes estudiantes que le dieron a la campaña un valor agregado.
La presencia del Frente de Izquierda suscitó la delimitación política, no sólo de las agrupaciones sino de los mismos trabajadores de la educación sin partido -que tal vez antes, con un broche en la nariz, habían votado a los que refritaban promesas incumplidas. Fue muy profundo el debate ante el esfuerzo de las direcciones afines a Farizano para manipular a los trabajadores, con el cuento del voto "útil" frente a 50 años de MPN. Nosotros pulseamos para ganarlos.
La alegría de los compañeros frente a los resultados se manifestó inmediatamente, los celulares estallaban.
Ahora, además de las seccionales recuperadas, tenemos una expresión política propia en la Legislatura, y la intención de atraer más votos para las internas abiertas del 14 de agosto.
-El cargo de diputado será rotativo entre las cuatro fuerzas, ¿cómo van a trabajar?
-La banca ganada será rotativa, en forma equitativa entre los primeros cuatro legisladores de la lista: Alejandro López, Raúl Godoy, Angélica Lagunas y Gabriela Suppicich. La clave es que arranque como una gestión colectiva, que fue conquistada colectivamente. Vamos a poner en marcha un equipo común que establezca un plan de trabajo, un método y objetivos políticos. La agenda de la banca debe estar sostenida por convocatorias a asambleas y plenarios obreros, a las organizaciones sindicales, políticas, estudiantiles, de derechos humanos y sociales.
-¿Cuál es esa agenda legislativa? ¿Qué sigue en lo inmediato?
-La agenda incluye la defensa del salario mínimo igual a la canasta familiar y el 82% de los jubilados, la prohibición del trabajo en negro y precarizado, el impulso de una plan de obras públicas de emergencia que comience por la construcción de 15 mil viviendas populares en el próximo año, recuperar los recursos naturales y nacionalizar el petróleo y el gas bajo control de los trabajadores.
El gobierno y sus ‘opositores' nos van a decir que todo esto está afuera del ámbito provincial, de modo que nuestra agenda nos convertirá en la única realmente federal, que defiende la autonomía de las provincias en función de los intereses sociales de los que trabajan. Hay que reorientar los fondos públicos a la resolución de los problemas más urgentes como salud y educación, eliminando los subsidios y la condonación de impuestos a las empresas.
El otro tema clave es defender la gestión obrera de la ex Zanón y de las demás fábricas ceramistas, rescatándolas del ahogo financiero a que las somete el gobierno de Sapag.
Reclamamos que el gobierno amplíe el plan de obras públicas, dé trabajo a los desocupados y contrate la provisión con las ceramistas y Fasinpat. No integramos a las cooperativas al Estado, sino que oponemos a los principios capitalistas de este Estado la defensa de la gestión obrera colectiva -que es un principio de la reorganización socialista de la sociedad.
Por eso exigiremos la expropiación real y completa de Zanón, sin indemnización, en beneficio de la gestión obrera. Al gobierno le interesa la ley de expropiación votada en los términos del gobernador, porque resarce a los acreedores por 23 millones de pesos a cuenta de los obreros.
Con esta agenda, el Frente de Izquierda convocará a las organizaciones de los trabajadores.
Los trabajadores nos han puesto a prueba.