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Enero de 2020

2 de enero de 2020 · 126 notas

Notas de este número

2 de enero de 2020
Chubut: la lucha contra la megaminería y el ajuste es una sola

Cualquier tentativa por entender los avances del lobby minero para intentar avanzar con la megaminería en Chubut que evite tener presente la bancarrota económica y política en que se encuentra sumida la provincia desde hace más de dos años, con movilizaciones masivas de trabajadores estatales contra las políticas de ajuste del gobernador Mariano Arcioni y el expresidente Mauricio Macri, necesariamente caerá en interpretaciones unilaterales y superficiales. La bajada de línea del presidente Alberto Fernández a los gobernadores para buscar modificar las leyes 7.722 en Mendoza y 5.001 en Chubut, emblemas de la lucha contra la megaminería en el país, despertó multitudinarias movilizaciones en ambas provincias. En Cuyo, Rodolfo Suárez se vio obligado a derogar la ley minera votada hace tan solo 11 días, lo que derivó en la vuelta a vigencia de la 7.722 tras su defensa en las calles por el pueblo mendocino, que resistió incluso feroces represiones estatales. En víspera de una sesión extraordinaria de la Legislatura del Chubut el pasado viernes 27 de diciembre, el amplio movimiento del “No a la Mina” coordinó actividades en toda la provincia, caracterizada entre otras cosas por las enormes distancias que separan a las ciudades más habitadas. Desde la Unión de Asambleas de las Comunidades del Chubut (UACCh) se sospechaba de la posibilidad de algún tipo de tratamiento en la sesión con relación a la megaminería. Aunque esto era muy difícil, por no decir imposible debido a que era una sesión extraordinaria con temas limitados con antelación a abordar, la alerta no fue en vano y propició marchas de más de 20 mil personas en toda la provincia. A 600 km de Rawson, en Esquel, el jueves 26 marcharon más de 9 mil personas, casi un cuarto de la población, que ronda los 40 mil habitantes. No son pocas las voces que manifestaron que fue la movilización contra la megaminería más concurrida en la historia de la localidad, conocida internacionalmente por derrotar un proyecto extractivista en 2003, y de cuya victoria es consecuencia la ley 5.001 que prohíbe la actividad en toda la provincia. La Asamblea de Trabajadores de la Salud Pública del Noroeste de Chubut redactó un contundente comunicado contra los intentos de derogar la mencionada ley. En la Comarca Andina cientos marcharon o participaron de actividades artísticas en Epuyén, El Hoyo y Lago Puelo. Ese día también en Comodoro Rivadavia se marchó, y allí también la movilización fue histórica: más de 4 mil personas repudiaron en las calles de la localidad petrolera la cuestión. Sus organizadores manifiestan con asombro que ni siquiera en las movilizaciones en reclamo por las dificultades que aquejan a la ciudad para la provisión de agua potable se concentró tanta gente. Paralelamente en Puerto Madryn otras 3 mil personas se manifestaron ese jueves por las calles, constituyendo también la mayor movilización por la problemática en los últimos años. A partir de las 20 horas del jueves 26 miles de personas se concentraron en Rawson, afuera de Legislatura, en una vigilia artística también de carácter histórico: siendo las dos de la mañana aún permanecían alrededor de 2 mil personas en el lugar. Se levantaron carpas y artistas populares de la zona brindaron un festival muy apreciado por familias que se acercaron desde distintos puntos de la provincia. A las 8 de la mañana del viernes ya se concentraban más de mil quinientas personas en Legislatura. Con el correr de los minutos esa cifra superó las 4 mil personas. Por orden del vicegobernador y presidente de Legislatura, Ricardo Sastre, no se dejó ingresar a los manifestantes y los diputados aprobaron el Presupuesto 2020 a puertas cerradas. Vale decir que ninguna de las tres CGTs de la provincia (Valle, Sur y Cordillera), ni la CTA Autónoma ni la de los Trabajadores, y mucho menos la Mesa de Unidad Sindical (MUS), se hicieron presentes para oponerse y repudiar el Presupuesto que contiene un ajuste brutal en salud, educación y obras públicas. Afuera los miles de manifestantes votaron por unanimidad el pedido de renuncia del gobernador Mariano Arcioni, de su vice Sastre, y de los ministros Coordinador de Gabinete José Grazzini, de Hidrocarburos Martín Cerdá y el de Ambiente Eduardo Arzani. Días previos la UACCh de Trelew ya había lanzado el “Fuera Arcioni”. El “Fuera Arcioni” tiene un antecedente inmediato: la resistencia en las calles a las políticas de ajuste del gobernador. Recordemos: en 2016 el difunto Mario das Neves, al frente del Ejecutivo provincial, se endeudó por 700 millones de dólares, cuyos intereses elevaban la cifra a cerca de los 1200 millones. Luego de su muerte, el 31 de mayo de 2017, asume Arcioni e inmediatamente profundiza el ajuste, primero adhiriendo al “Pacto Fiscal” ordenado por Mauricio Macri; desfinanciando salud y educación; y pagando de forma escalonada los sueldos de los estatales, con la excepción de la Policía del Chubut. Miles movilizaron en el primer semestre de 2018 en toda la provincia, y comenzó a sonar el cantito “Paso, paso, paso, se viene el Chubutazo”. Ese episodio terminó con un triunfo parcial de los trabajadores. Este año las elecciones en la provincia se adelantaron respecto a las nacionales y Arcioni otorgó aumentos por cláusula gatillo semanas antes de los comicios, que no cumplió. Nuevamente los trabajadores paralizaron la provincia durante meses, aunque este segundo capítulo derivó en una derrota parcial, al no poder concretar una solución a sus reclamos: el gobierno sigue pagando de forma escalonada, debe recomposiciones salariales por la cláusula gatillo y aun no depositó el medio aguinaldo a los trabajadores activos, ante la pasividad de la MUS. La Asamblea de Trabajadores de la Salud Pública del Noroeste de Chubut tiene bien en claro que la lucha contra la megaminería y el ajuste van de la mano y así lo consignó en el documento mencionado más arriba: “Hemos luchado a lo largo de todo este año contra la precarización laboral, el hambre, la desocupación, el ajuste sobre la clase trabajadora, el despojo a los pueblos originarios, la desidia gubernamental ante las condiciones deplorables de las escuelas y la represión ante nuestros reclamos. Bien sabemos que esta crisis a la que nos han empujado tiene como objetivo hacernos creer que la megaminería es la única salida”. Los intentos de modificación de la ley 5.001, que buscan mantener la prohibición de la megaminería en cordillera y la costa, pero habilitar como zona de sacrificio la meseta chubutense pueden acelerarse en enero si, como ya trascendió puertas adentro de Legislatura, se lleva adelante una sesión extraordinaria. Este escenario latente ya avizora que estamos en las puertas del tercer episodio de la lucha contra las políticas de ajuste de Arcioni, y que las calles han bautizado como “Chubutazo”. La consigna por una “Asamblea Constituyente libre y soberana” vuelve a actualizarse al calor de qué provincia anteponemos desde el pueblo trabajador al de las clases dominantes: una provincia sobre nuevas bases sociales, sin extractivismo, y con una economía al servicio de los trabajadores y pueblos originarios. En Chile esa consigna está a la orden del día. Es claro, entonces, que solo la acción directa y la coordinación de las masas puede parar los intentos del lobby minero y las políticas de ajuste de los Fernández y Arcioni, que son parte del mismo combo, cuyas primeras víctimas son los jubilados con un recorte criminal a sus salarios, además del golpe al bolsillo para el resto de los trabajadores que implica la devaluación encubierta del peso. Por lo pronto, se esperan nuevamente movilizaciones multitudinarias en todos los puntos del territorio el próximo 4 de enero. En Trelew para esa fecha, y para todos los miércoles se convoca a una “Ronda Ambiental” en plaza Independencia bajo la consigna “Por un ´Chubutazo` contra la megaminería y el ajuste”. Publicado en prosaurgente.blogspot.com https://bit.ly/39xFEr2

2 de enero de 2020
PTS y megaminería en Chubut: ¿plebiscito o movilización en las calles?

En otros artículos venimos señalando que la avanzada del lobby minero para intentar implantar la megaminería en la provincia es un capítulo más del proceso de resistencia del pueblo chubutense a la política de ajuste impulsada por el gobernador Mariano Arcioni, desde hace aproximadamente dos años, y que es continuidad de la que ya venía implementando el fallecido Mario das Neves. Durante los momentos más acuciantes de los dos episodios anteriores (primer semestre de 2018 y segundo semestre de 2019) se hizo referencia en movilizaciones, piquetes y ocupaciones de dependencias estatales en distintos puntos de la provincia a un nuevo “Chubutazo”. El anterior ocurrió en 1990 y se llevó puesto al entonces gobernador Néstor Perl. En ese marco es que debe inscribirse la propuesta del Partido de los Trabajadores Socialistas (PTS) en el Frente de Izquierda para realizar un plebiscito vinculante en Chubut que dirima la cuestión minera. En un artículo de La Izquierda Diario (LID) del 21 de diciembre plantearon esa orientación, que fue replicada en convocatorias a distintas actividades, entre ellas una muraleada contra la megaminería en la Comarca Andina. Si bien también hacen referencia a la necesidad de movilizar en las calles, a nadie puede pasar desapercibido que lo singular de su orientación es esta propuesta para que la última palabra sea definida por las urnas de la democracia burguesa. El amplísimo movimiento por el “No a Mina” parece no haber escuchado la propuesta y entre el jueves y viernes pasado más de 20 mil personas marcharon en distintos puntos de la provincia contra los intentos de avanzar con la megaminería en Chubut. El PTS da un nuevo pasito en su adaptación e integración al régimen democrático burgués con esta propuesta. La gravedad del asunto no se detiene ahí, sino que se amplifica por el carácter irresponsable de la idea: la pretensión de ir a un escenario incierto donde el Estado y el lobby minero cuentan con innumerables recursos para que la contienda transcurra en un escenario por demás sucio y, por ende, propicio a sus intereses. Desde ya, una derrota de un plebiscito vinculante impulsado por el movimiento “No a la Mina”, con fraude o no, implicaría una catástrofe para la lucha. El plebiscito se realizaría en una provincia sumida en una bancarrota económica y política, con sectores de la población en situación desesperante. El gobierno tiene bien en claro estos “detalles”, y por ello no descartan ser ellos mismos los que impulsen el plebiscito, como ya dejó trascender el gobernador por Cambiemos en Mendoza, Rodolfo Suárez. Vale recordar que la propuesta del PTS no cayó del cielo, sino que se integra perfectamente a toda una orientación más de conjunto electorarera, parlamentarista y democratizante con la que viene interviniendo en el país en los últimos años y que en el “Chubutazo” no ha sido la excepción. Por el contrario, en los momentos decisivos del proceso nunca estuvo a la altura de las circunstancias. Repasemos. En ocasión de la ocupación del ministerio de Educación el año pasado el PTS no atinó en ningún momento a tratar de discutir una orientación en busca de articular a las bases estatales, sino que se concentró en exclusividad en la lucha docente, y allí también falló: su seguidismo a la dirección kirchnerista de la Mesa de Unidad Sindical (MUS) y en particular a la conducción de la ATECh (Asociación de Trabajadores de la Educación del Chubut) se hizo patente cuando aceptó sin chistar ir detrás de un proyecto para declarar la emergencia en educación, seguridad y salud en la provincia. Incluso llegó a vanagloriar en un artículo en LID que 3 mil personas marcharon detrás del proyecto, cuyo único objetivo fue desviar la lucha de las calles y ocupaciones estatales hacia los estrechos márgenes de la institucionalidad burguesa, en este caso el Parlamento. Lo grave del caso se revela, también, en el hecho de marchar para declarar la emergencia en seguridad, es decir reforzar el aparato represivo estatal. Nunca hicieron balance al respecto. Este año paso algo similar. Mientras el burócrata petrolero Jorge “Loma” Ávila amenazaba con pasar por arriba de los piquetes docentes en Comodoro Rivadavia, el PTS le hacía seguidismo nuevamente a la presentación de un proyecto de emergencia de la MUS en Legislatura. En vez de advertir que era una maniobra distraccionista y llamar a la más amplia solidaridad con la docencia comodorense para evitar la patoteada, el partido de Nicolás del Caño y Myriam Bregman en nuestra zona prefirió ir a lavarle la cara a la burocracia en Legislatura. Eso sí, lo hizo “críticamente”. Pocas horas más tarde la patota concretaba el ataque y la noticia se nacionalizaba. Además, el PTS, al igual que el resto del Frente de Izquierda, agitó el “Fuera Arcioni” desde agosto hasta 5 minutos antes del comienzo de la campaña electoral provincial de octubre, donde no hubo la más mínima referencia al “Chubutazo” ni mucho menos consignas para intentar desarrollarlo y dotarlo de una orientación hacia la victoria. Por el contrario, repitieron exactamente igual el discurso lavado de la campaña nacional, en una provincia que se prendía fuego. Ser bombero del régimen no es una virtud para un partido que se reivindica revolucionario. La discusión en curso no se reduce a qué táctica es mejor para enfrentar el avance del lobby minero en la provincia y el país, con Alberto Fernández a la cabeza, sino que implican cuestiones muchos más profundas que hacen a la caracterización de la etapa actual, el programa con la cual abordarla y, por ende, la estrategia para conducir a la clase trabajadora a la victoria, que es en última instancia para lo que militamos los revolucionarios. La bancarrota capitalista abierta a partir de la crisis económica del 2007-2008 ha dado un nuevo salto, que se expresa en alzamientos fenomenales en Europa, África, Asia y en particular en América Latina, donde se abrió una etapa revolucionaria de cuyas rebeliones en distintos países toman nota hasta los más reaccionarios analistas políticos de la burguesía. El PTS se ufana de tener un grupo participando en la revolución chilena, a la caracteriza como una simple rebelión, y le enrostra al resto de la izquierda en nuestro país eso como un valor en sí mismo, desligando la existencia de la organización de la calidad con la que se interviene. En Chubut queda claro que no alcanza con “estar” si eso implica ubicarse a la derecha del proceso y, por ende, intervenir con un programa lavado, de neto corte electoralista. Eso lo entendió un sector de la Unión de Asambleas de las Comunidades del Chubut (UACCh), quienes convocan a movilizar en los próximos días bajo la consigna “Por un Chubutazo contra la megaminería y el ajuste”.

2 de enero de 2020
Lipcovich y las justificaciones teóricas del aparato

En un reciente artículo, Alejandro Lipcovich ha prendido las alarmas contra una supuesta revisión de la concepción del partido por parte de Altamira. Lamentablemente, en su artículo encontramos menos desarrollo teórico que un intento vano de forzar posiciones y falsificarlas. La exposición de un militante ante tan burda maniobra sólo puede explicarse cuando se indaga qué es lo que está defendiendo en el fondo de su argumentación. De esta forma, tal vez podamos sacar algo provechoso de esta polémica. Culto al aparato Lipcovich se horroriza con la afirmación de Altamira de que "se han producido más revoluciones sin que las dirija un partido que lo contrario". El articulista no siente necesidad de fijar posición sobre esta aseveración, no la refuta ni dice si es verdadera o falsa, sino que sostiene que, para un revolucionario, esto no tiene ninguna importancia. “Para un revolucionario no se trata de verificar que se desencadenan situaciones revolucionarias, con o sin intervención de partidos, sino cuáles son las condiciones para lograr que triunfen y cómo trabajamos para construirlas”. No puede resultar llamativo que los que sostienen que no tiene importancia "verificar que se desencadenan situaciones revolucionarias" son los mismos que sostuvieron que no se verificaba ninguna situación revolucionaria, siquiera potencialmente, en el horizonte latinoamericano hace apenas unos pocos meses. Los motivos de esta falta de precisión fueron los mismos que guían el texto de Lipcovich: no existían partidos revolucionarios independientes, por lo tanto, no había perspectivas revolucionarias, según nos decían. Como "no se trata de verificar", entonces no tiene ninguna importancia que los que orientaron su política en base al "planchazo" de las luchas se hayan visto sorprendidos por luchas y rebeliones por doquier, desmintiendo sus caracterizaciones. Una vez que los hechos desmintieron al aparato oficial del PO, nos encontramos con que "no se trata de verificar", sino de hacer triunfar las revoluciones. ¡Buenísimo! La pregunta es cómo un partido pretende contribuir siquiera algo a ese triunfo cuando dormía la siesta electoral y negaba las potencialidades revolucionarias en el país y en el continente. Pero en el razonamiento de Lipcovich y del aparato del PO, estos procesos objetivos carecen de interés para un revolucionario ya que el partido no se forja al calor de los procesos históricos objetivos, por lo que no hay necesidad de verificarlos, sino que es el demiurgo de esos procesos. El culto al aparato aún no ha tocado su techo. Los que no han siquiera podido “verificar” las situaciones revolucionarias del continente, ahora nos vienen a dar lecciones de cómo hacer que esos levantamientos triunfen. Para un partido revolucionario, el hecho elemental de que las revoluciones son procesos objetivos es la piedra angular de su práctica revolucionaria, desde allí parten sus caracterizaciones y su actividad. Sin una caracterización de los procesos objetivos de la presente etapa, dominada por guerras y revoluciones, el partido carece de una orientación adecuada. La militancia revolucionaria tiene una relación dialéctica con los procesos objetivos: es condicionada por ellos a la vez que interfiere en los mismos para incidir en el curso de la historia. Que una organización tome este hecho (que las revoluciones suelen escapar a sus directivas) como una ofensa y un cuestionamiento a su misma existencia habla a las claras de un razonamiento de aparato que está reñido con los procesos históricos. Febrero y Octubre Altamira da el ejemplo claro de la revolución de Febrero de 1917 en Rusia. Explica que ningún partido dio la orden de la insurrección y de la creación de soviets, pero que fue justamente este proceso el que abrió nuevas perspectivas y posibilidades para el desarrollo de un partido revolucionario. La revolución de Febrero no fue para Lenin un hecho que, por encontrarse fuera del control de su partido, refutaba la necesidad de un partido revolucionario, como lo es para Lipcovich y el aparato del PO. Más bien al contrario. Fueron las Tesis de Abril de Lenin las que produjeron un giro en el Partido Bolchevique, cuya dirección se encontraba embarcada en el apoyo al gobierno burgués de Kerensky. Fue el giro político de la revolución de Febrero lo que hizo a Lenin comenzar a hablar de lo obsoleto del “viejo bolchevismo”. Las revoluciones que hacen las masas sin un partido que las oriente no descartan la necesidad de un partido, sino que le dan un marco de acción para que desarrolle su potencial revolucionario y deseche sus obsolescencias. Si Lenin y el Partido Bolchevique pudieron dar este giro fue porque entendían que su acción política estaba guiada por la marcha de los procesos objetivos y no al revés, es decir, no esperar a que la historia se desarrolle con acuerdo a un esquema o una planificación de antemano creada por un aparato inmutable. Esto es lo que le permitió comenzar a hablar del “viejo” y el “nuevo” bolchevismo, a la luz de los acontecimientos objetivos. Contrariamente a la idea de un aparato prefabricado que se encuentra listo en todo momento y en todo lugar para acaudillar las insurrecciones de las masas y guiarlas a su triunfo, fue al calor de un proceso objetivo, la revolución de Febrero, que el Partido Bolchevique pudo transformarse definitivamente en el partido de la revolución. En este sentido, Altamira afirma en el Responde que "en la comprensión del giro político que presenta un proceso de este tipo (revolucionario) es que un partido arriba a una madurez completa para orientar una determinada revolución". De esta forma explica que en el mismo proceso que abrió el triunfo de la revolución de Febrero se construyó una salida victoriosa, es decir, la de Octubre. Lipcovich omite esta parte, recorta la exposición y sostiene que Altamira menciona Febrero de forma "aislada" y de "forma abstracta como 'triunfante'" y, por lo tanto, Altamira se convierte, en palabras de Lipcovich, en un stalinista de la “revolución por etapas”, en un morenista de la “revolución democrática”, en un celebrador de las “revoluciones expropiadas por la burguesía” y "tira al tacho de basura la teoría de la revolución permanente y el Programa de Transición". En este recorte burdo y mal disimulado, Lipcovich presenta a Altamira como un enemigo de la construcción del partido, lo que lo asimilaría al "pablismo y en su versión más grotesca el posadismo" quienes "tributaron en la concepción de que los tiempos históricos de la construcción de partidos revolucionarios estaban agotados y había que valerse de las organizaciones políticas disponibles, sean los movimientos nacionalistas, de centroizquierda o estalinistas". En conclusión, siguiendo al aparato del PO, Altamira se habría convertido en un teórico burgués, un estalinista, un centroizquierdista, un morenista, un pablista y un posadista. ¡Todo al mismo tiempo! Lipcovich recurre a Marx para explicar que “no alcanza simplemente con que se desaten revoluciones 'objetivas'. Para definir su desarrollo posterior, la constitución de un partido propio es ineludible. Llamativamente, el Altamira de 2019 soslaya este aspecto fundacional del marxismo y también del PO, incluso en polémica con otros grupos de izquierda”. Es sorprendente que un militante exponga así su nombre para poner su firma a un recorte manipulado y una falsificación de posiciones políticas que es tan fácil de refutar con sólo abrir el video y escuchar lo que el propio Altamira sostiene sobre el rol del partido, como fue citado más arriba. Altamira, además, marca los límites del proceso objetivo cuando explica que es sobre éstos que se deben construir las salidas victoriosas – es decir, Octubre se construye sobre la perspectiva abierta por Febrero, cuando el partido Bolchevique logra alcanzar su madurez –, e incluso más allá, ya que “luego se desarrolla una perspectiva triunfante de revolución, porque la captura del poder político no es el final de una experiencia revolucionaria”. De esta manera, el grueso del texto del Lipcovich se desarrolla polemizando con los fantasmas que él mismo ha creado. Dice que las afirmaciones de Altamira sobre Febrero “es un culto al espontaneísmo”. Lipcovich toma la expresión de Altamira cuando dice en el Responde “¿Qué partido político dirigió la Revolución de Febrero en Rusia? Ninguno”. Pero a continuación afirma “NO POR ESO FUE UNA REBELIÓN ESPONTÁNEA”. Esta parte Lipcovich la ignora olímpicamente para poder afirmar que Altamira realiza un culto al espontaneísmo. Estamos, como se ve, no ante un polemista sino ante un estafador. De esta manera, una polémica que podría haber contribuido a esclarecer posiciones se torna en la desmentida de una maniobra falsificadora. Propaganda y revolución La conclusión de Lipcovich es que Altamira sufre una “involución de la lucha por construir un partido de combate a la de una secta propagandística”. Nos advierte en todo el artículo contra el mal de “vegetar como una secta de propaganda” y contra “una acción propagandística que esconda la desmoralización”, etc. Para colmo de males, Lipcovich se vale de innumerables citas recortadas para contraponer posiciones que no se contraponen, un viejo método del estalinismo. Cita una frase de la Historia de la Revolución Rusa de Trotsky para enfrentarla con Altamira. “A la pregunta formulada más arriba ¿Quién dirigió la insurrección de Febrero?, podemos, pues contestar de un modo harto claro y definido: los obreros conscientes, templados y educados principalmente por el partido de Lenin”. Lo que no nos explica Lipcovich es cómo es que logró el partido de Lenin templar y educar a la clase obrera. Por supuesto que el articulista no se tomó la molestia de ampliar la cita y desarrollar lo que el propio Trotsky decía sobre sobre esto unos párrafos atrás: “(...) Era necesario contar, no con una masa como otra cualquiera, sino con la masa de los obreros petersburgueses y de los obreros rusos en general, que habían pasado por la experiencia de la revolución de 1905, por la insurrección de Moscú del mes de diciembre del mismo año, que se estrelló contra el regimiento de Semenov, y era necesario que en el seno de esa masa hubiera obreros que hubiesen reflexionado sobre la experiencia de 1905, que supiera adoptar una actitud crítica ante las ilusiones constitucionalistas de los liberales y de los mencheviques, que se asimilaran a la perspectiva de la revolución, que hubieran meditado docenas de veces acerca de la cuestión del ejército, que observaran celosamente los cambios que se efectuaban en el mismo, que fueran capaces de sacar consecuencias revolucionarias de sus observaciones y de comunicarlas a los demás. Era necesario, en fin, que hubiera en la guarnición misma soldados avanzados ganados para la causa o, al menos, interesados por la propaganda revolucionaria y trabajados por ella”. Es decir, era necesaria la combinación los desarrollos objetivos de los procesos revolucionarios con la acción propagandística del partido para sacar conclusiones políticas de esas experiencias históricas. O, en palabras del Lipcovich y el aparato del PO, era necesario “verificar” las situaciones revolucionarias y la actividad de las “sectas propagandísticas”. Lipcovich no entendió el problema de la relación entre espontaneidad y dirección. Febrero fue espontáneo en la medida en que ningún partido digitó el levantamiento; pero no lo fue en la medida en que la labor propagandística del partido bolchevique al calor de las experiencias revolucionarias previas fue fundamental para la acción de las masas en el desarrollo de esos acontecimientos. La aversión y el desprecio hacia los levantamientos que no son digitados por un partido es una concepción propia del estalinismo, que calificaba de “espontaneísta” a todo lo que escapara a sus manos. Con esta concepción, el estalinismo se jugó a fondo por la derrota de todas las revoluciones del mundo de posguerra, incluida la cubana. Los aparatos, como se ve, le temen como a la muerte a todo lo que no pueden encorsetar en sus esquemas. La expulsión de más de 1.000 militantes del PO es una prueba de ello. El aparato y la Tendencia ¿A dónde apuntan, entonces, todas estas falsificaciones y manipulaciones de Lipcovich? El autor nos da la respuesta: “Al reducir la revolución únicamente a su carácter 'objetivo', Altamira muestra la desmoralización política que está detrás de su devenir rupturista, que no es más que el abandono de la tarea de construir el partido revolucionario.” Nos encontramos ante un verdadero estafador. Lipcovich es miembro de la Comisión de Control que montó la provocación contra Ramal en el XXVI Congreso, avaló el espionaje y no encontró una sola irregularidad en las más de 1.000 expulsiones de compañeros. Ni uno solo de los casos de expulsión fue motivo de investigación por parte de una comisión que se convirtió en un tribunal inquisidor contra sus propios compañeros. Luego de avalar el espionaje, Lipcovich y la Comisión de Control citaron a Ramal para realizar un interrogatorio acerca del contenido de los mails espiados. Lipcovich ha demostrado ser un resorte del aparato en todo terreno, cuando se presentó en la asamblea de Músicos Organizados junto con otros miembros del buró de Mitre para ganar una votación escandalosa. Luego de este accionar, procede a una justificación “teórica” de su propia existencia como aparato y de su propia conducta. Luego de proceder a expulsiones de todo tipo y manipulación de votaciones, realiza un autobombo del aparato y resignifica su lugar en la historia y en los procesos revolucionarios. Frente al “espontaneísmo” de las asambleas de músicos, el aparato fue y puso las cosas en su lugar, para corregir el devenir histórico del proletariado. El cinismo toca ciertos límites cuando le atribuye a los más de 1.000 compañeros expulsados un “abandono de la tarea de construir el partido”. La conformación de la Tendencia y su abrupto desarrollo reflejan más que nunca la necesidad histórica de construcción de un partido revolucionario. Mal que le pese a Lipcovich y al aparato del PO, esta tarea no ha sido abandonada por los militantes de la Tendencia, sino que la han vuelto más vigente y necesaria que antes. El artículo de Lipcovich sobre Altamira remarca cinco veces la palabra “desmoralización” para referirse a la Tendencia del PO. La insistencia del articulista en calificar de esta forma se asemeja a los golpes que un niño les propina a dos piezas de un rompecabezas que no quieren encajar. Se pueden criticar muchas cosas a la Tendencia, pero hablar de “desmoralización” no puede ser más que una expresión de deseos frente a la actividad resuelta de compañeros que de la nada misma han cerrado un año con innumerables logros organizativos y políticos, fruto de denodados sacrificios. Que viva la clase obrera latinoamericana. Por un 2020 socialista.

3 de enero de 2020
Las falsificaciones de Lipcovich y sus propósitos reaccionarios

En una nueva demostración del estado de acoso psicológico que le produce Jorge Altamira, el aparato oficialista, a través de un escrito de Alejandro Lipcovich, se ha lanzado furiosamente a criticar un video suyo donde éste explica que, en el caso de Chile y Bolivia, estamos en los primeros actos de procesos de alcances revolucionarios y que al calor de sus sucesivas fases se producen condiciones inmejorables para construir el Partido Revolucionario. Altamira reafirma esta tesis en polémica contra quienes refunfuñan que las rebeliones y revoluciones en curso, no solo en Chile y Bolivia, carecen de alcance revolucionario por la inexistencia de un partido (dirección) revolucionario. Combate de este modo las posiciones conservadoras provenientes de las corrientes de izquierda, a las cuales se ha sumado el aparato oficialista del PO. Resaltar que las perspectivas políticas abiertas en Chile y Bolivia, en vez de estar definidas por la “carencia de un partido revolucionario", están definidas por la posibilidad de superación de esa “carencia", constituye un golpe mortal a ese conservadurismo y clarifica las tareas revolucionarias para la vanguardia obrera y juvenil. Es un verdadero aporte político programático, pues siendo una obviedad que estas rebeliones no fueron dirigidas en sus primeros actos por partidos revolucionarios, de lo que se trata es de determinar concretamente, es decir a través de una caracterización de conjunto y de un desarrollo programático específico, si la crisis de régimen político en estos países y su combinación con una acción política de masas contra esos mismos regímenes, abre o no mejores condiciones para el desarrollo de partidos revolucionarios que permitan el triunfo de la revolución. Altamira procede de este modo porque para el desarrollo consciente de un proceso y un partido revolucionario es necesario desenmascarar política y teóricamente, es decir programáticamente, no sólo a los partidos de la burguesía, sino también a la izquierda tradicional que ha abandonado posiciones revolucionarias y que se encubre bajo una vacua fraseología revolucionaria. Pero además desnuda, ante quien lo quiera ver, el carácter de aparato de estas concepciones, que colocan al partido revolucionario como un elemento suprahistórico, acabado, escindido de las masas y preconcebido para suplantarlas. Como el aparato por excelencia es el propio Estado, esta concepción es una señal inequívoca de su tendencia a su integración con éste. Este tipo de crítica contra Altamira ya fue lanzado infructuosamente por el PTS en su momento, lo que hace aún más mediocre el escrito del aparato y Lipcovich. Éste solo se diferencia de la diatriba conservadora peteseana en que busca guardar ciertas formas revolucionarias y de paso disimular una comunión política cada vez más abierta con el morenismo a través del FIT-U, tanto a nivel nacional y ahora internacional. Para atacar a Altamira tuvo que falsificar sus posiciones: según Lipcovich, éste se ha vuelto un espontaneísta y un revisionista de la concepción de partido revolucionario; lo contrario a lo que Altamira explica en el video en cuestión. Pero esta falsificación tiene una clara función política: el aparato oficialista del PO, que buscó liquidar su propia organización a través de la expulsión de más de un millar de compañeros, que renunció a luchar contra el régimen macrista arrojándose a un electoralismo desenfrenado, y que pierde a cada paso importantes conquistas sindicales producto de su política de aparato; debe tratar de justificar su propia existencia más allá del rol nefasto que juegue en la lucha de clases real. En suma, este intento de ataque a Altamira y la tendencia revolucionaria del PO no es más que un intento para abroquelar a los militantes bajo la extorsión que el partido lo es todo y es indispensable para la revolución, sin importar su falta de programa, su orientación desastrosa y sus métodos de construcción reñidos con el centralismo democrático, etc. Al aparato le basta con la autoproclamación. Por lo mismo, y a diferencia de Altamira, sus “cuadros" no aportan ningún elemento significativo de caracterización y desarrollo programático revolucionario, por fuera de los lugares comunes, a los procesos de Chile o Bolivia, ni a ningún otro. Para el aparato, el programa ya está consumado y son ellos; lo único que falta es su desarrollo organizativo para “hacer la revolución”; es decir “hacer grande” al PO o, mejor dicho, a su aparato. Esta jactancia es profundamente reaccionaria y jamás la tuvieron Marx, Lenin ni Trotsky. Estos últimos por caso, en plena revolución rusa, se animaron uno a dar un giro programático decisivo, uno desde la caracterización de la revolución rusa de burguesa a proletaria, y el otro desde la concepción de que el impulso revolucionario de las masas corregiría los desvíos de los partidos revolucionarios y saldaría el problema del partido. Contraria a la versión de estos grandes revolucionarios, el partido revolucionario en la versión del aparato es un demiurgo y el fin de la historia. En su afán de autojustificarse como aparato, el oficialismo del PO termina haciendo el ridículo. Y no sólo por la triste nota de Lipcovich. Hace apenas un poco más de dos semanas se lanzaron sobre los compañeros de la tendencia del PO, afirmando que la movilización producida por la asunción de los FF a la presidencia de la Nación era una prueba irrefutable de que “Argentina no era Chile”, que las masas estaban “dominadas por el nacionalismo burgués” y que ese cuadro explicaba su derrumbe y no sus posiciones políticas (sic). Semejante burrada política, cuestionada entre otras cosas por la rebelión mendocina contra la ley cianuro, por supuesto, no fue puesta por escrito. El 2020 y los años que le seguirán, no serán años de lamentos por la falta de partidos (y una internacional) revolucionarios. Serán los años de la revolución proletaria y por ello mismo de la recuperación revolucionaria del PO y la liquidación política de su aparato usurpador.

3 de enero de 2020
Impresionismo, derrotismo e ignorancia

El ´oficialismo´ ha despedido 2019 con un editorial en Prensa Obrera online que no tiene desperdicio. De acuerdo a Solano, el ajuste del gobierno FF “triplica el que en el 2000 quiso y no pudo aplicar López Murphy”. Entonces, “una movilización inmediata … no solo inmovilizó el ajuste sino que eyectó (a LM)... En cambio, Alberto Fernández logró hacer pasar este paquetazo sin que se mueva un pelo” en el país (primer párrafo, 31/12). Solano utiliza la analogía para sacar conclusiones derrotistas. En realidad no sabe de lo que habla por partida cuádruple. El ajustazo de De la Rua en 2000 no tiene la autoría de López Murphy, para entonces ministro de Defensa. No solamente decretó un impuestazo que afectó en un cien por ciento el consumo, sino que decretó una rebaja nominal del 13% de las jubilaciones. Fue el ‘impuestazo’ de otro radical, Machinea. La reacción al paquetazo en ese momento fue, lamentablemente…..nu-la – lo contrario de lo que dice Solano. De la Rua-Chacho Álvarez acababan de asumir el gobierno. En febrero de 2000, la única reacción contra el recorte de Machinea fue una movilización convocada por Hugo Moyano, sin perspectiva de continuidad. Sin embargo, Jorge Altamira la caracterizó como precursora de un acortamiento del mandato de De la Rua. El ‘ajuste’ de López Murphy ocurrió un año más tarde, en marzo de 2001, y ni siquiera salió de la carpeta debido a una conspiración política encabezada por Cavallo para sacarlo de Economía. El gobierno de la Alianza ya estaba en ruinas, luego del ‘affaire’ Banelco y la renuncia nada menos que del vicepresidente. A finales del año previo, el PO ya había lanzado la consigna Fuera De la Rua con una intensa agitación política, incluida una fuerte intervención en la Legislatura porteña. La movilización que encabezó Franja Morada contra LM, debido a que afectaba la caja de la UBA, no tuvo entidad sino como expresión de una riña en la coalición de gobierno. Solano debería tomarse un tiempo de sus vacaciones para leer El Argentinazo, el Presente como Historia, de Jorge Altamira. Una de los aspectos que distingue el ajuste de los Fernández del de De la Rua, es que eleva los derechos de exportación, amplia el impuesto a los bienes personales, grava el turismo al exterior y suspende los contratos que establecen el aumento de tarifas de los servicios. Los economistas han evaluado estas medidas de en 1.6 del PBI, unos u$s8 mil millones. Kicillof se ha metido ahora en un entuerto en el afán de establecer un impuesto progresivo rural que llegaría al 75%. Los Fernández hicieron efectiva, a su modo, al menos por esa suma, la consigna que ”la crisis la paguen los capitalistas”, cuya factura el FIT-U, por otra parte, nunca ha precisado. Los u$d8 mil millones que tributarán los capitalistas del agro servirán para pagar a otros capitalistas, acreedores de la deuda externa. Asimismo, de haber un acuerdo sobre la deuda, este será en perjuicio de los compradores iniciales de los bonos argentinos y en beneficio de quienes los recompraron con descuentos. El punto estratégico del paquete de los Fernández es, por sobre todo, el propósito de convertir al sistema previsional, que para el ministro Guzmán es “inflacionario”, en un régimen de pensión a la vejez. Este es el gran desafío que se viene, porque en marzo AF decretará un ajuste de la jubilación que estará por debajo de la inflación para quienes ganan encima de la mínima y mandará un proyecto de ley para terminar con el sistema previsional vigente. Este proyecto no se limita a un ‘ajuste’, pues implica la confiscación directa del derecho fundamental de los trabajadores para después de la vida laboral. Observemos, de todos modos, que el ajuste previsto en la ley actual – 11 y pico en marzo, casi 16% en junio -, todavía es inferior a la inflación y supone una reducción jubilatoria, incluida la categoría mínima. El ‘jóven’ Solano emprende el camino del derrotismo, porque, frente a una lucha que está por delante, en lugar de ofrecer una orientación se esfuerza por mostrar que los trabajadores están políticamente en ruinas. Del mismo modo, el aumento fijo ‘no remunerativo’ de los salarios, apunta con toda probabilidad a condicionar las paritarias, incluso someterlas al arbitrio del ‘pacto social’. ¿Qué significa esto? No una derrota sino un campo de lucha. En definitiva, ahora entramos a una ‘transición’ en serio, con el añadido de la crisis de deuda y la injerencia del FMI Hace casi 150 años, Lenin editó “Cartas a Kugelmann” que Lenin para refutar , dice en el Prefacio, la “concepción bastarda del marxismo” que en vez de procurar una línea de desarrollo y empuje al movimiento revolucionario anteponía siempre las dificultades. “Nuestros intelectuales marxistas rusos –Lenin explica– debilitados por el escepticismo, atontados por la pedantería, inclinados a las retractaciones, rápidamente fatigados de la revolución y que sueñan como con una fiesta, con sus exequias y su prosa constitucional, deberían aprender de Marx. Deberían aprender del jefe y teórico del proletariado la fe en la revolución, la manera de llamar a la clase obrera a defender hasta el fin sus objetivos políticos inmediatos y la firmeza de carácter que no tolera las jeremiadas pusilánimes después de los fracasos momentáneos …”. El ´oficialismo´ pregona ahora ultimatums a las masas, con lo cual delata su impotencia, su falta de estrategia y que es impotente, y que se guía con fines ajenos a los del proletariado. Solano para engañar a los giles titula su texto “Entre el pago de la deuda y la sombra de la rebelión popular”, que no prevé ni prepara, ni siquiera luego de las advertencias del chubutazo y ahora del mendozazo, y cuando el Wall Street Journal editorializa que “El ‘oasis’ latinoamericano se hunde en el caos”. 1/1/2020

3 de enero de 2020
La lucha por el gobierno laico en Irak

En octubre de este año que concluye, miles y miles de hombres y mujeres, muy jóvenes, tomaron las calles de Bagdad. Protestaban contra el despido del héroe que liberó Mosul -la tercera ciudad más grande Irak- de Isis. Adjudicaban la expulsión del teniente general Abdul-Wahab al-Saadi— a políticos corruptos, posiblemente vinculados a Irán. Las movilizaciones se extendieron con reclamos por el desempleo y la pésima calidad de los servicios -agua, gas, electricidad, salud- que vinculan con la corrupción generalizada del gobierno. El movimiento se extendió a todo el país y dio un salto cualitativo. “La gente quiere la caída del régimen”, “Esto no es una patria”, “Queremos un país”, son las consignas que dominan las movilizaciones de millones (sic) de iraquíes en las provincias centrales y meridionales, incluidas áreas sunnitas y ciudades como Najaf, Karbala, Nasryia y Basora. A partir de 2003, los invasores yanquis, aliados a los clérigos, terratenientes y señores de la guerra, devolvieron a Irak al medioevo, aplicando la ley islámica. Cuando seis años después Estados Unidos se retiró del país, impuso la muhasasa, un sistema de representación electoral y gubernamental basado en las identidades religiosas, étnicas y sectarias: chiitas, sunnitas, yazidíes, kurdos, entre otros. Incluye una cuota de legisladoras mujeres. Las movilizaciones en curso expresan un profundo rechazo de la muhasasa. Contraponen una organización nacional civil, laica, unida por el repudio al imperialismo y a sus corruptos sirvientes nativos. El Restaurante Turco de Bagdad, un edificio abandonado frente de la plaza Tahrir, es la base del levantamiento. Por allí pululan mujeres jóvenes que participan, desde la primera línea de los combates con las fuerzas de seguridad hasta la cocina y la atención médica a los heridos. Los jóvenes iraquíes desafían las normas y jerarquías sociales dominantes, incluidas las normas religiosas y de género. Rechazan frontalmente el islamismo y las políticas basadas en la identidad étnica: para ellos, la élite política islamista es responsable de la crisis social y política en el país. Las mujeres están presentes incluso en regiones lugares extremadamente conservadoras y religiosos, como Karbala o Najaf. La desobediencia civil burla el toque de queda y establece verdaderos territorios liberados en la plaza Tahrir en Bagdad, el lugar más visible de protestas masivas, y las plazas públicas de las ciudades de todo Iraq se han transformado en espacios gobernados y administrados por la población. Los insurrectos tienen publicaciones, un nuevo canal de radio, la distribución de alimentos gratuitos, una unidad médica y psicológica gratuita y la oferta de todo tipo de servicios gratuitos (desde medicamentos hasta peluquería). Se ocupan de la limpieza y pintura de calles, de la restauración de edificios y monumentos públicos. La revolución iraquí no tiene un ápice de espontaneísmo: viene macerada por sucesivos levantamientos populares producidos a partir de 2009. Además de las protestas en el Kurdistán iraquí, la región de la mayoría sunita de al-Anbar estalló en protestas masivas en 2012-2013 contra la represión y la exclusión sectarias, que fueron reprimidas violentamente por el gobierno del ex primer ministro al-Maliki. A partir de 2015, una escalada sin precedentes de protestas populares puso en la calle a una nueva generación de jóvenes iraquíes. Docentes y trabajadores del Estado, que protestaban por los salarios miserables y denunciaron la corrupción y la explotación imperialista del petróleo iraquí. En 2018, en Basora, una rica provincia petrolera que carece de toda infraestructura educativa o sanitaria, estallaron virulentas movilizaciones de desocupados y hambrientos, que fueron reprimidas a sangre y fuego. En esas movilizaciones ya se impuso el reclamo de “una patria” laica. La respuesta del régimen ha sido brutal: ya asesinaron más de 500 personas y hay miles de heridos por el gobierno y los grupos paramilitares. Los líderes tribales y sus milicias son muchas veces las responsables de los asesinatos. Nada logra frenar la movilización, a la que se han sumado sindicatos y estudiantes.

3 de enero de 2020
Santiago arde
Javiera Miranda

Te cuento Jorge que Santiago arde, y con eso no me refiero sólo a los infernales treinta y pico C° que hay todos los días, sino que también a la energía que nuestra clase emana en las discusiones diarias durante el almuerzo familiar, en las Asambleas Populares, en sus puestos de trabajos y en las barricadas. Es fenomenal ver cómo los acontecimientos de los últimos 78 días han cambiado la manera en que todos actúan y piensan. Los vecinos se conversan, toman té juntos, colaboran si hay alguien enfermo, se organizan y turnan para cuidar los hijos pequeños para poder ir a trabajar o a marchar, se prestan antiparras y mascarillas, se defienden arriba del colectivo cuando de manera excepcional algún chofer quiere bajar a un pasajero que no quiso pagar el boleto (y digo excepcional porque los choferes ya no obligan a nadie a pagar el transporte). Y no podría ser de otro modo porque han sido tantas las batallas ideológicas y militares que han tenido que dar contra el enemigo que no hay forma de entrar al río y ser el mismo. Fascinante es poco. En 78 días y con la brutal represión de Piñera, los manifestante concluyeron que tenían que encapucharse masivamente para proteger su identidad, concluyeron que precisaban de la Primera Línea para marcar trinchera y pasar a la ofensiva, que precisaban de una Segunda Línea que se dedicara a recibir los proyectiles de las lacrimógenas para garantizar una relativa respirabilidad del aire, que necesitaban Punto y Brigadas de Salud dónde estudiantes y profesionales de sanidad por una parte dieran primeros auxilios a los heridos de perdigones, y por otra, se introdujeran al interior de la masa para repartir insumos que neutralizaran los efectos de los gases tóxicos. Entre la Primera y Segunda línea, se mueven los compañeros cargados con sus propias herramientas para atacar a la yuta. Hay tanto elementos que se llevan desde las casas, como elementos que se obtienen de romper las obras públicas, como adoquines y paradas de colectivo. Ocurre también algo muy increíble: si los manifestantes rompen el cerco de seguridad de la yuta, todos se lanzan contra los pacos y sus vehículos (el "guanaco", que es el lanza agua, y el "zorrillo" lanza gases) y hay quiénes heroicamente se suben arriba de ellos para romper los tubos de lanzamiento. Pero si es la yuta la que rompe el cerco de los manifestantes, hay una cantidad importante de compañeros que no repliegan y aguantan para enfrentarse cuerpo a cuerpo a los pacos y romper también sus vehículos. Como sea que se den las cosas, la consigna es no retroceder y pasar al frente. Esta valentía y voluntad de combate de los manifestantes y de los encapuchados de la Primera Línea ha conmocionado e inspirado una legitimidad entre la población nunca antes vista en mis 27 años de vida, jajajaja. Hasta esos vecinos que antes eran amarillos y tibios y nos criticaban en las marchas estudiantiles por encapucharnos y agarrarnos a piedrazos con los pacos, ahora predican amor y admiración a ese grupo de compañeros que pelean hasta dar la vida. Creo que esta valentía y voluntad de combate de los compañeros de la Primera Línea inspira y presionan moralmente a todos esos sectores de la población y generaciones que antes tenían miedo de salir a la calle. Nadie que se perdió la marcha del centro de Santiago o de la esquina del barrio duerme tranquilo de noche. Los enfrentamientos se organizan tanto en el centro de Santiago como en los barrios. En el primero, se extienden desde la zona 0 (la renombrada Plaza Dignidad, ex Plaza Italia) a lo largo de toda Av. Alameda (cerca de 40 cuadras), mientras que en los barrios la tendencia es levantar las barricadas en las principales avenidas o en las entradas de los barrios para que la yuta no se pueda meter al interior y todos puedan replegar con más seguridad a sus casas. La cuestión de las Asambleas Populares da para largo, porque las cualidades y actividades de estas Asambleas varían según la extracción de clase de los organizadores de cada territorio, según la tradición o ausencia de lucha que hayan tenido, y qué organizaciones estén interviniendo desde afuera. Pero sin duda desde los '70 que no se había planteado tan conscientemente la necesidad de organizar los territorios y ejercer gobernabilidad en ellos y discutir las bases de la sociedad que se desea. Así que puedo concluir con absoluta seguridad que los pensadores de la “Teoría de desgaste” son unos come caca, porque aquí las manifestaciones si bien han sido menos masivas que el millón y medio de hace un tiempo, se mantienen unos cientos de miles en las calles de Santiago Centro y se proyecta ahora que las próximas movilizaciones sean al interior de las comunas dirigidas y promovidas por las Asambleas. Y bueno, la simpatía aquí por nuestra Tendencia es pura verdad, jajajaja, y ha habido un rechazo rotundo a cómo se ha movido aquí el oficialismo. Además, quiénes no nos conocen son muy receptivos a nuestras caracterizaciones y planteamientos. Ya te contaré más. Un abrazo a la distancia y nos vemos pronto. ¡Lucha y Victoria para este año! 3/01/2020

3 de enero de 2020
Los despidos de Alliance One son ilegales y no deben pasar
Fernanda Bono Páez

Ante la finalización de la conciliación obligatoria trucha hay que impedir los despidos en Alliance One con la lucha y la más amplia solidaridad Luego de que se cumplieran los 15 días hábiles de la conciliación obligatoria, los trabajadores despedidos por Alliance One, la procesadora de tabaco en El Carril, marcharon al Ministerio de Trabajo para exigir respuesta. A principio de diciembre, la patronal de Alliance One ha despedido a casi 250 trabajadores de su planta en El Carril. La conciliación obligatoria que decretó Urtubey fue tan ilegal como estos despidos. Esto porque según la ley argentina, para despedir más del 10% del personal en nombre de una crisis, esta patronal extranjera debió convocar a un procedimiento preventivo de crisis en donde debe probar que está realmente en crisis. El gobierno de Urtubey en vez de declarar la ilegalidad de los despidos en tanto Alliance One no siguió este curso legal, impuso una conciliación obligatoria trucha que tampoco revirtió los despidos durante su duración, en tanto causal de conflicto y tal como exige su normativa, por lo que sólo sirvió para desmovilizar y “ablandar” a los obreros que reclaman justamente ser reincorporados. Ahora Sáenz probablemente extienda la conciliación con el mismo objetivo si considera que aún no han logrado quebrar la resistencia obrera. Al rol cómplice del Ministerio de Trabajo se le suma el de la legislatura provincial. Desde el presidente de la Cámara de Diputados y sus pares hasta el intendente de El Carril conocen que la mayoría de las familias de esa localidad viven de la actividad tabacalera y que sería un gran golpe para ellas y para toda la economía de la localidad, sin embargo, no han ido más lejos que un simple 'pronunciamiento' que no denuncia que la patronal y el Ministerio de Trabajo violan las normativas que rigen para defender a los trabajadores. Tampoco exigen la apertura de los libros contables cuando este pulpo extranjero se llena la boca hablando de una crisis que debe probar porque sus ganancias son multimillonarias. Por lo tanto, la reincorporación de los obreros despedidos debe imponerse a través de la lucha de los obreros del tabaco y la solidaridad del conjunto de los trabajadores. Debe haber una inmediata asamblea de los obreros del tabaco para tomar las medidas de lucha correspondientes. Tanto Urtubey como Sáenz son fieles representantes de las patronales tabacaleras, el actual gobernador también está dejando pasar estos despidos. El gobierno de Alberto Fernández, al igual que Sáenz, hasta ahora guarda completo silencio, demostrando que su planteo contra los despidos es pura demagogia. Al revés, desde el Partido Obrero salteño exigimos que Alliance One abra sus libros contables y dé marcha atrás con los despidos, o de lo contrario que la fábrica sea estatizada y puesta a producir bajo control obrero. Llamamos a desarrollar la lucha y la organización política de los trabajadores para llevar adelante esta tarea. Convocamos a la población a acompañar a los trabajadores para exigir a Alliance One y al gobierno provincial la reincorporación de los obreros y el cese de los despidos.

3 de enero de 2020
Perotti en emergencia

El gobernador santafesino envió a la legislatura un paquete de leyes por las cuales la provincia quedaría adherida al “Consenso Fiscal” que Alberto Fernández firmó con el resto de los gobernadores; declara ocho emergencias y una reforma impositiva para que “paguen más los que más tienen”. El fundamento del paquete es paliar un déficit fiscal que en potencia supera los 40 mil millones de pesos. El oficialismo no tuvo problemas para aprobar la adhesión al Consenso Fiscal ni la reforma impositiva, que salió con cambios menores. No corrió la misma suerte la megaley de Emergencias que fue rechazada por la oposición, comandada por el ex gobernador Lifschitz. Las ocho emergencias buscaban darle poderes especiales a Perotti para mover a discreción los presupuestos de las diferentes carteras y cancelar licitaciones (paralización) de la obra pública y para hacer frente a los compromisos de deuda de la provincia mediante nuevos endeudamientos (el proyecto preveía la habilitación de un endeudamiento de 15 mil millones de pesos). Por medio de la negativa, el Frente Progresista busca condicionar y colocarse como árbitro de los planes del oficialismo para negociar mejor la composición de los presupuestos. Al igual que en Buenos Aires está en juego la alícuota del impuesto rural, sin que haya cambios en la valuación fiscal de las propiedades. Para lo relativo a los salarios y jubilaciones estatales, Perotti no necesita superpoderes ni los socialistas cacarean tanto: diciembre será la última vez que se active (2 meses atrasados) la cláusula gatillo, un paso más en la “desindexación” de los salarios y las jubilaciones, y el cronograma de pagos se extenderá hasta mediados de enero, una situación. Reforma impositiva La reforma impositiva aumenta las alícuotas para la patente y los inmobiliarios urbano y rural. La suba del “API” habrá que sumarlo a la suba de los inmobiliarios que se están votando en los concejos municipales. Los compromisos de la deuda de la provincia y el déficit fiscal empujan a Perotti a tener que gravar a los capitalistas que se habían beneficiado por la baja de impuestos del Pacto Fiscal macrista. Aunque visto de cerca los aumentos no son significativos, la reforma impositiva aprobada por la legislatura abre un posible escenario de crisis del gobierno con las patronales que presionarán, como hasta ahora, por medio de despidos (encubiertos en retiros voluntarios o no) y suspensiones. La nueva legislación sube a 2% el impuesto a los ingresos brutos a las cerealeras – que pagan este impuesto sólo por lo que facturan en concepto de transformación de granos y no en base a su ganancia ‘bruta’, contados los ingresos a la exportación. Con respecto a los bancos se elimina la progresividad y se iguala en 7% el gravamen para todas las entidades financieras. El paquete de leyes va en la misma línea fiscal del gobierno nacional. Mientras el anterior Pacto Fiscal firmado con Macri habilitaba a una baja enorme de los impuestos a los capitalistas de la provincia, el nuevo “Consenso” significa el financiamiento de las arcas estatales a partir de impuestazos, la pérdida de salarios y jubilaciones y la privatización de patrimonio provincial. Hay que agitar entre los trabajadores Santa Fe lleva dos años ininterrumpidos de caída industrial. Lo hecho hasta acá es presentado en nombre de la “reactivación productiva”. Un aumento general de impuestos no puede tener, sin embargo, un impacto reactivador. La transferencia hacia los precios va a presionar sobre la inflación. El gobierno decidió pasarles a los trabajadores su disputa con el Frente Progresista por la Ley de Emergencia anunciando que “sin emergencia no hay salario”. Sin embargo, si la recesión no cesa, los capitalistas seguirán con despidos, suspensiones y retiros voluntarios. Frente a esto, llamamos a convocar a asambleas para deliberar sobre la perspectiva de crisis aun mayor que se va desenvolviendo. De nuestra parte iniciaremos una campaña de debates y plenarios para la mejor preparación posible para la situación que se avecina: acentuación de la crisis política, de un lado, y las luchas por el trabajo, los salarios y las paritarias, por el otro.

4 de enero de 2020
Un acto de guerra del imperialismo yanqui

El asesinato guiado del general Qassem Soleimani, el jefe de la Guardia Revolucionaria de Irán, y su segundo, ha sido calificado en forma casi unánime como “un acto de guerra”, en una guerra que tiene ya un desarrollo prolongado sin que mediara ninguna declaración en ese sentido. El atentado fue ejecutado por el Pentágono, bajo la supervisión de Donald Trump. La prensa internacional coincide en señalar que las consecuencias de este crimen tienen un alcance multiforme e indeterminado. O sea que abre un período más amplio de guerras internacionales que no se limitarían al Medio Oriente. Trump envió a la región 3.000 soldados adicionales de la 82° División Aerotransportada. Décadas de guerras Irán ha sido el país que con mayor determinación y efectividad combatió contra el Estado Islámico, que pretendía montar un Califato a caballo de Irak y Siria, al que Estados Unidos había declarado su enemigo prioritario. Fue quien acabó con Al Qaeda, una organización manejada por EEUU, Pakistán y Turquía, en la guerra librada por la Otan contra el régimen sirio de Bashar al Assad. Mucho antes de esto, Irán y Estados Unidos forjaron una alianza para habilitar la ocupación de Afganistán por EEUU, en 2001, con el visto bueno de Rusia. Algo similar ocurrió con la ocupación de Irak. El régimen iraní ha oscilado entre todos los espectros de la política, desde la revolución de 1979. Actuó, alternativamente, como adversario o socio estratégico de EEUU, en varias ocasiones, con independencia de que lo califique como enemigo histórico. Los intereses del nacionalismo interétnico o interárabe o musulmán se impusieron numerosas veces en el espacio mesoriental, en detrimento de la lucha por la liberación nacional y la unidad revolucionaria del mundo árabe e Irán. La guerra desatada contra Siria, para ahogar las revoluciones árabes de 2011, reestructuró considerablemente el escenario de guerras, y más aún a partir de la intervención de Rusia en septiembre de 2015. La reconquista de la mayor parte de su territorio por parte del gobierno sirio tuvo lugar con el apoyo de la Guardia Revolucionaria de Irán. Cuando más tarde, EEUU, la UE, Rusia y China alcanzaron un acuerdo con Irán, para restringir la capacidad de desarrollo nuclear de éste, en la agenda de negociaciones quedó pendiente el reclamo de los primeros, incluida Rusia, para que Irán se retirara de Siria. Este es el punto que tomaría Trump para retirarse de ese pacto internacional e iniciar una política implacable de sanciones contra Irán – que afectó fuertemente a los capitales de la Unión Europea, que hasta han intentado crear un sistema de pagos internacional por fuera del dólar norteamericano. Trump y el sionismo El acto de guerra en el aeropuerto de Bagdad se inscribe, aunque sólo en parte, en este escenario. Los bombardeos de bases iraníes en Siria por parte de Israel es una rutina. Lo hizo el mismo Trump, una semana antes del asesinato de Soleimani, como represalia a un ataque contra una construcción norteamericana en el norte de Irak, que adjudicó a una milicia pro-iraní, sin presentar pruebas. Trump involucró a los militares norteamericanos en el ataque en Siria, luego de haber retirado las tropas que quedaban en el norte de este país, para facilitar la ocupación del espacio por parte de Turquía. Para una parte de la prensa, estos movimientos contradictorios serían una prueba de que Trump carece de una estrategia en la región. Ahora se enfrenta a Turquía, un miembro de la Otan, por la decisión de ésta de intervenir militarmente en Libia. Entre las mayores provocaciones de Trump se encuentra el bombardeo masivo a la población civil de Yemen, junto a Arabia Saudita, con el pretexto de que la oposición yemenita es apoyada por Irán. Guerra y rebeliones populares Las represalias de Irán a estos ataques no solamente han sido militarmente certeras, sino que descubrieron un flanco político fenomenal de vulnerabilidad de EEUU y Trump. Drones que partieron de Yemen perforaron sin mosquearse las defensas Patriot de Arabia Saudita, por los cuales el reino pagó fortunas, para causar daños fabulosos a sus instalaciones petroleras. De nuevo, con eficacia, fueron hostigando y bloqueando la infiltración yanqui en el Golfo de Ormuz, la frontera económica de Irán. Recientemente, participó de un operativo militar, en ese golfo, considerado reserva propia de Estados Unidos, con las fuerzas armadas de Rusia y de China. Trump atentó contra la vida de Soleimani, desde una posición de debilidad estratégica. Como consecuencia del atentado, es inminente que el Congreso iraquí vote el retiro norteamericano total de Irak. Incluso una parte de la prensa sionista ha lamentado el asesinato del jefe de la Guardia Revolucionaria, claro que desde el punto de vista político. El comandante en jefe del ejército de Israel puso muy en claro en su reciente ceremonia de asunción, que para los militares sionistas una guerra abierta con Irán es inevitable. A ningún analista se le ha escapado que esta escalada bélica ocurre cuando, tanto en Irán como en Irak, se desarrollan enormes rebeliones populares, en respuesta al agravamiento colosal de la miseria social. Esta condición se acentúa por la ocupación militar extranjera y por la militarización del estado y el presupuesto correspondiente. En el Medio Oriente, la sublevación de las masas se confronta con la guerra en forma directa e inmediata y con la corrupción vinculada a ella, en contraste, digamos, con América Latina o Francia. En las manifestaciones se reclama el retiro total del imperialismo yanqui, pero también de las milicias dirigidas por Irán, como ocurre en Irak. En Irán, hay un reclamo insistente por dejar de gastar dinero en Siria y en otros terrenos de guerra. En un cuadro de guerra, los gobiernos tildan a estos planteos de traición. La desmilitarización, sin embargo, significa, antes que nada, una lucha internacional por el retiro norteamericano y por la expulsión del sionismo; solamente un gobierno de trabajadores podría llevar hasta el final este planteo. Una internacionalización de la rebelión popular en Medio Oriente, que ahora envuelve también al Líbano. Los desafíos políticos que enfrentan las rebeliones populares superan por lejos los programas y métodos de acción de los partidos de la región, en especial de los izquierdistas más pintados. Un partido no debe confundirse con un aparato – a este le faltan programa, método y conciencia de los desafíos históricamente concretos. Crisis USA La nueva extensión de la guerra no ha sido precipitada solamente por los enfrentamientos en curso. También está afectada por la crisis política norteamericana, pues la reelección de Trump está asociada a un régimen de provocaciones, en especial en el marco de un juicio político. El liderazgo del partido demócrata vuelve a poner en la mesa la supeditación del Ejecutivo al Congreso en cuestiones de guerra, por el temor de que las andadas de Trump desaten guerras de una amplitud insostenible. Los arsenales del imperialismo están desbordados de armamentos ultra sofisticados, pero políticamente el imperialismo se hundiría en el abismo si desatara una guerra de características mundiales. El Pentágono tiene una agenda o hipótesis de guerra para todo el planeta. China e incluso Rusia han sido definidos como desafiantes estratégicos. En América Latina hay hipótesis de golpes e intervenciones militares, centrada en Venezuela y también Bolivia; en Europa lo mismo. Trump e Israel han impuesto en la mayor parte de América Latina un alineamiento que extiende la guerra en Medio Oriente a América Latina. Esta tendencia a la guerra, acicateada por las perspectivas de guerras económicas y crisis financieras, deberá manifestarse en una tendencia a la concentración de poder y de demagogia fascista – y, por lo tanto, antes en luchas de clases más agudas y revolucionarias y crisis del régimen de dominación política. La política mundial se encuentra dominada por la guerra y la revolución.

4 de enero de 2020
Fumata blanca entre Kicillof y Cambiemos

Tras el fracaso del oficialismo por la aprobación del paquete impositivo en la Legislatura bonaerense, Kicillof recibió a 60 intendentes opositores, los cuales ya aplicaron un impuestazo del ABL por encima del 60% en sus distritos (llegando hasta el 150% en Pergamino). La reunión tuvo el objetivo de “limar asperezas”, referidas en su mayoría al aumento del 75% del impuesto inmobiliario rural, previo a las sesiones que serían entre el 6 y 7 de enero. El oficialismo está haciendo un esfuerzo en reunir al cónclave de propios y ajenos para lo que va a ser un eslabón fundamental en la negociación de FyF con el FMI. Se trata ni más ni menos que la aprobación del paquete fiscal “de déficit cero” del distrito con el mayor presupuesto del país. Es por esto, que Kicillof no tiene en su órbita la reactivación de los parques industriales, las papeleras cerradas o las obras públicas contra inundaciones o redes de agua y cloacas en los municipios. Un paquetazo que no resuelve nada La ley fiscal prevé recaudar 30.000 millones de pesos más para este año (4% del presupuesto), en un cuadro de recesión industrial que raja las paredes. ¿La Ley Fiscal podrá sentar las bases para hacer frente al pago de la deuda local por un equivalente a 11.263 millones de dólares – el 84% del PBI? La crisis en torno al presupuesto bonaerense forma parte, junto con la reforma jubilatoria, de las condiciones para renegociar la deuda con el FMI. La crisis desatada con los terratenientes y los pooles de siembra es alrededor de la “progresividad” del proyecto: son los propietarios de inmuebles rurales de más de 2.000 hectáreas y con un valor fiscal de más de 3 millones de pesos los que pagarían el aumento del 75%. Para el resto de las propiedades, el aumento iría desde un 15% al 60%. A esto se suma una suba modesta de la valuación fiscal de la tierra, largamente alejada de la inflación de precios de los últimos cuatro años. El otro punto en discordia con los intendentes es un porcentaje que la provincia intenta quedarse por el pago de patentes (cerca de un 20%) y que actualmente iba directo a los municipios. Intendentes de Bahía Blanca, Mar del Plata y Necochea pusieron el grito en el cielo, ya que la ley impositiva prevé un incremento de US$100 millones a las actividades portuarias ligadas al agro, que las dejarían con “menor capacidad competitiva” con relación a puertos de otras provincias, como los de Santa Fe y Río Negro. En líneas generales, el “paquetazo fiscal” no toca las estructuras de recaudación implementadas por Vidal. En los inmuebles urbanos el tope máximo del aumento alcanza a las propiedades con una valuación fiscal superior a los 680.877 pesos (2.500.000 inmuebles), que recae sobre la vivienda de los trabajadores, sean propietarios o inquilinos. Disgregación de oficialismo y oposición El paquetazo no recibió el quórum de la mayoría de Cambiemos en el Senado, que no admite un régimen progresivo de impuestos, por modesto que sea. Los ‘vaticanos’ que lidera Grabois rechazan, en cambio, la mediocridad de esa progresividad. Kicillof se quedaría sin Presupuesto si no recula, lo que desataría una crisis política de alcance nacional. Pero por el mismo motivo tampoco cuenta con el apoyo de los intendentes del PJ-K bonaerense, que a su vez reclaman, como también los de Cambiemos, cargos en la administración de empresas y bancos del estado. El conflicto desatado con el intendente Ishii, de José C. Paz, por ejemplo, responde a una disputa por el control del Ceamse, la empresa estatal que gestiona los residuos sólidos urbanos de la provincia, una verdadera caja negra de la tercera sección. La falta de quórum para tratar la Ley Impositiva 2020 puso de relieve también los choques internos que atraviesa Cambiemos. Recule Desde el entorno de Kicillof ya se ha anunciado que el gobernador reculará en el tema en disputa. No sería una capitulación personal solamente sino una exigencia del gobierno nacional, que asiste a una ola de crisis provinciales sin precedentes, al menos tres semanas después de la formación del gobierno. La división de Cambiemos será utilizada para consagrar una mayoría en el Senado, formada por el FdeT y JpC. Las contorsiones de los partidos patronales no tienen límites a la hora de afrontar una crisis de gobierno. Esto demuestra, al mismo tiempo, que ni el ‘albertismo’ como los K o los camporistas y vaticanos más extremos, reúnen las condiciones para llevar adelante una salida nacional y popular.

4 de enero de 2020
Buenos Aires: el impuestazo desata una temprana crisis política

El fracaso en el tratamiento de un paquete de nuevos aumentos impositivos para la provincia de Buenos Aires presentado por Kicillof desató una crisis tempranísima en el oficialismo –a solo 16 días de haber asumido. El paquete impositivo supone esencialmente un esquema progresivo de aumento de tasas para el impuesto urbano y rural de entre el 15 y el 75%, incluyendo un pequeñísimo retoque en las valuaciones fiscales de las propiedades, que es la base por la cual se aplica el impuesto. Con esto, a su vez, se incrementa el pago de otros impuestos como Bienes Personales y tasas municipales. Grandes terratenientes y pooles de siembra han salido a rechazar de plano estos aumentos pese a que siguen tributando sobre la base de valuaciones fiscales insignificantes de sus propiedades con relación a su valor del mercado, y mientras continúan recibiendo exenciones impositivas y “regímenes especiales” de todo tipo. Kicillof se jacta que la ley es cuestionada porque afecta mayormente a un “puñado de terratenientes” - 200 dueños de campos. Sin embargo, para el dirigente piquetero del Vaticano Grabois (CTEP) la ley es “moderada e insuficiente”, que expresa una “cobardía” política por parte de Kicillof. ¿Cuál será el calificativo entonces del dirigente papal para Alberto Fernández, cuyas medidas ‘presupuestarias’ echan mano de los fondos previsionales de Anses? Los senadores de Juntos por el Cambio –mayoría en Senado– no dieron quorum para el tratamiento del proyecto, en oposición a la progresividad del impuesto rural. Para justificar este rechazo al conjunto del proyecto, argumentan que el aumento del inmobiliario urbano afecta a propiedades por encima de los $680 mil, o sea a grandes sectores medios. El paquete incluye un aumento en la tasa de ingresos brutos, el impuesto más recaudador de la provincia, que pagan los consumidores. Fragmentación política Luego de una contundente victoria electoral, parece que la “gobernabilidad” estaría ausente en la Provincia, por lo que Kicillof se ha sacado una foto en equipo con los intendentes macristas – una promesa de recule político. En la reunión previa le habían ‘informado’ al gobernador que no había dinero para pagar los sueldos municipales, la moneda de cambio en el arreglo A pesar de la rabiosa conferencia de prensa de Kicillof luego de consumada la derrota en el Senado, rápidamente salió a luz que la sedición alcanzaba a los propios integrantes del oficialismo, que facilitaron el boicot de la oposición. Uno de los legisladores ausentes responde al barón del conurbano Mario Ishii, molesto con Kiciloff por el reparto de cargos en el nuevo gobierno bonaerense. La ex intendenta de La Matanza, Verónica Magario, fue desplazada de las primeras negociaciones. La otra legisladora ausente en la fallida sesión responde, según varios medios periodísticos, a La Cámpora. A esta altura, nadie cuestiona que Kicillof ha recibido un golpe promovido tanto por la oposición como sectores del oficialismo. Un artículo de Página/12 lo expuso en forma sugerente: “Todos contra Axel Kicillof” (30/12). Sin dudas, en esta crisis se destaca el silencio completo de Alberto Fernández y de toda la Casa Rosada. Tampoco ahí se ve con buenos ojos un impuesto progresivo que afecta –modestamente– a la oligarquía en las vísperas de las negociaciones de la deuda con los acreedores. Kicillof buscará aprobar la ley introduciendo “cambios menores” que aún no ha precisado, o archivando el impuesto progresivo. En cualquier caso, esta crisis “por arriba”, cuando recién se cumplían dos semanas de gobierno, deja en claro que los Fernández deben hacer frente a un impasse histórico que supera el alcance y la capacidad de su programa y estrategia.

5 de enero de 2020
Conflictos docentes por el país: un repaso

Asistimos a las primeras movilizaciones de la docencia en este 2020, en distintas provincias. De conjunto, se ha abierto una deliberación en el gremio sobre cómo encarar la nueva etapa. Por el Norte Los docentes jujeños vienen de hacer recular al gobernador macrista, Morales. Morales pretendía modificar la grilla de calificación (Ley 6188), para que los puntos otorgados por la realización de cursos de capacitación tendrían vigencia sólo por cinco años, abriendo la puerta (aún más) a los cursos de capacitación en institutos privados. Planteaba un régimen de reducción de puntaje en función de la calificación del concepto profesional (calificación del directivo) y la posibilidad de que un apercibimiento o llamado de atención también sea causa para bajarle el puntaje a los compañeros. Esto provocó una rebelión y una serie de auto-convocatorias. La burocracia nunca rechazó la grilla, sino incluir en ella sus ‘propios aportes’. El 3 de diciembre una movilización rodeó la legislatura y una semana más tarde las asambleas votaron “No a la grilla”. Morales tuvo que postergar el tratamiento del proyecto. Una carpa docente frente al Ministerio de Educación exige su archivo definitivo. Los docentes salteños vienen de imponerle a Urtubey en 2019 la adecuación mensual de los salarios y un aumento de alrededor del 40%; además, aunque limitado, un proceso de titularizaciones. El nuevo gobierno de Sáenz quiere ahora dar marcha atrás. La respuesta son asambleas en las grandes ciudades del interior. En Salta Capital, la burocracia sindical dividió el movimiento para evitar su desplazamiento. Se perfila la convocatoria a una asamblea docente provincial. Por el Centro En Rosario, alrededor de unos 700 trabajadores docentes, médicos y estatales se movilizaron el jueves 2 de enero, contra el anuncio del gobernador Perotti, de patear hasta el día 15 de enero el pago de los salarios. La antigüedad no ha sido actualizada. La iniciativa, convocada por Amsafe Rosario tuvo su réplica en General López y Caseros. En Santa Fe Capital, dirigida por la celeste, el frente "4 de Abril" realizó una concentración frente al Anses. La conducción provincial de AMSAFE, ha ofrecido al gobierno una serie de coartadas para hacer pasar la prórroga del cronograma de pagos y no ha llamado a ningún tipo de movilización. En la provincia de Buenos Aires, según el diario El Día (4-1) “el gobierno bonaerense no convocará a paritarias a los gremios estatales hasta tanto tenga certezas sobre el desenlace de la ley impositiva y en que volumen de pesos adicionales le llagarán desde la Nación”. El Frente de Unidad Docente festejó la noticia, celebrando haber sido “recibidos en la gobernación después de 4 años”. Por el Sur En Santa Cruz, un reciente congreso de ADOSAC ha resuelto condicionar el comienzo de las clases a un ofrecimiento salarial antes del 10 de febrero. En Chubut, los docentes no han recibido la segunda cuota del aguinaldo. Este lunes 6 de enero habrá una concentración convocada por la Mesa de Unidad Sindical, en Rawson. ATECH advirtió que, “si el gobierno quiere garantizar el inicio del ciclo lectivo, debe cumplir con los acuerdos firmados”. De un modo general, a la docencia se vuelve a plantear un problema político que ya ha experimentado en el pasado: el sometimiento de los sindicatos a los gobiernos ‘nacionales y populares´. Sin embargo, luego de la iniciativa que tomaron sectores combativos del gremio, la dirección de CTERA – que hizo campaña por FyF – tuvo que posicionarse en contra de la decisión del gobierno de suspender la movilidad jubilatoria docente. El recule de Alberto Fernández no se produjo por sumarse al mentado proyecto “Solidario”, sino al revés. Sin embargo, frente a los diferentes conflictos provinciales, CTERA ha puesto el gancho (no sabemos con qué mandato) junto a las patronales y el Estado en un “Compromiso Argentino de Solidaridad”, en vez de apoyar esas luchas. Necesitamos de inmediato un pliego claro de reivindicaciones: la defensa de paritarias libres, un salario mínimo que cubra el costo de la canasta familiar, la aplicación del 82% móvil, a todo el salario, la defensa de IOMA.

5 de enero de 2020
FIT y Mendoza: del “voto conservador” al “mendozazo”

La rebelión popular contra las mineras y la defensa de la Ley 7722 desbarató la caracterización del FIT-U en su conjunto acerca de Mendoza, donde aseguraron, enseguida después de las elecciones, existía un dominio “conservador”. Mendoza viene recibiendo ese mote desde muy antiguo, sin perjuicio de que hubiera sido siempre un punto fuerte del partido comunista. Al “voto conservador” le fue atribuido el desplome electoral del FIT-U en la provincia, del 14 al 3 por ciento. El aparato del Partido Obrero y el PTS quedaron impresionados con el 50% de Suarez (Cambia Mendoza) y el 35% de Sagasti (Todos) en octubre. Por eso no intentaron un balance de su propia política en el distrito, donde ambas fuerzas no han ganado nuevos militantes, sino más bien lo contrario. Semanas más tarde de aquel derrumbe se felicitan de una rebelión popular que no previeron ni prepararon, y encima se han olvidado del “voto conservador. El giro a la derecha en Mendoza fue señalado por Víctor Da Vila, dirigente del PO, en dos notas. La primera, antes de la elección, titulaba “Mendoza: el FIT enfrenta una ´polarización´ a la derecha”. Una semana más tarde (02/10/19), se excusaba del desplome del FIT-U con otro argumento: “en un cuadro de contención general, el movimiento obrero fue a las urnas”. Da Vila descuenta que, en un ascenso, la izquierda habría arrasado en las urnas, pero no fue eso lo que había ocurrido desde el 2011, cuando el ascenso electoral no guardó relación con un nivel de luchas especial en la provincia. No hay reduccionismo más grosero que identificar los resultados electorales con ciclos de lucha, y no con las conclusiones que sacan los trabajadores acerca de la lucha de los partidos en disputa. Por su parte, el PTS disfraza su balance mediante una entrevista a su senador provincial, Lautaro Jiménez, y en otra nota destinada al sector “Opinión”, bajo el título “Elecciones en Mendoza: balances necesarios”. Jiménez asegura que la “polarización y renovación de la imagen del PJ con una candidata joven, empujó hacia abajo al Frente de Izquierda”. Si se lee bien, Jiménez advierte una ‘renovación’ en el PJ que no encuentra en el FIT-U, y que obviamente no es de ‘imagen’ personal sino política – posicionarse como una alternativa a la pesadilla macrista. A Sagasti, de todos modos, la ‘renovación’ no le funcionó frente a Suárez, porque perdió por goleada, pero sí frente al FIT-U, al que le sacó todos los votos. Cuando luego de estas zonceras, Lautaro quiere poner algo de profundidad al asunto, cae en el reduccionsimo grosero de sus colegas democratizants del PO: señala que tras un 2016 y 2017 de luchas, en “el 2018 y el 2019 la desocupación se duplicó sin que se registraran prácticamente luchas contra los despidos ni conflictos obreros como los de años anteriores” (LID, 19/10/2019). La nota de “Opinión” acompaña esta idea: “las fuerzas dominantes se encargaron pacientemente de construir un sentido común conservador donde todo intento de reclamo o impugnación del régimen se debía canalizar hacia lo electoral”. El marxista que dice esto recae en la sociología decadente, que explica la conciencia como resultado de una ‘construcción’ armada por los medios, donde los ‘impugnadores del régimen’ son convertidos en cómplices del electoralismo. Esa complicidad que convertía en macrista al electorado mendocino, en el resto del país lo hacía furgón de cola del proto-kirchnerismo. Ninguna ‘construcción’ mediática conseguía, sin embargo, bloquear la ola de rebeliones populares en América Latina. Es con este bagaje político que la izquierda democratizante llegó a las movilizaciones contra la minería. Ahora “salta” de una posición a otra opuesta. ¡Ahora Mendoza marca el camino! Da Vila, sentencia en Prensa Obrera (3/01/2020) el ingreso a una nueva etapa, en la cual “la reacción popular contra la modificación de la ley 7.722 fue la respuesta en términos defensivos a una avanzada del capital. El desarrollo de la rebelión colocó a la defensiva al gobierno y el capital minero”. Un impresionismo que roza el ridículo: los trabajadores han pasado del conservadurismo a la ofensiva sin una explicación aparente. Una voltereta típica de una izquierda que corre tras los hechos consumados. Jiménez, en el semanario “Ideas de Izquierda”, da una voltereta similar. Agrega un condimento: la necesidad de construir un “partido de tribunos del pueblo”, o sea, de diputados y senadores. En los campeones del lenguaje inclusivo, este planteo es además discriminatorio. No tienen un Salas que reclame ‘les tribunes’. ´Estes tribunes´ deben, dice, “hacer escuchar la voz de las asambleas, los científicos, los jóvenes y trabajadores que rechazaban este crimen ambiental adentro del recinto legislativo”. (LID, 29/12/19). Les tribunes de Lautaro no son los tribunos del Qué Hacer de Lenin. En este cambalache de fraseologías, unos y otros esconden su posición no clasista en el tema climático; en Mendoza, la defensa del “agua” se identifica con la explotación capitalista en las viñas y bodegas. El pueblo más pobre, en Mendoza, no tiene agua. ´Les tribunes´ del pueblo, solamente llegarían a ser algo parecido, si fueran educados en la lucha por el control obrero agrícola e industrial del agua de la cadena del vino y los frutales. La elaboración del vino viola las más elementales reglas contra la contaminación ambiental de los seres humanos. La rebelión popular en defensa del agua contra los pulpos mineros es un primer paso en la lucha contra el capital; en la izquierda democratizante, por el contrario, la reivindicación del agua es otro paso atrás en su delimitación política de la burguesía y la pequeña burguesía.

6 de enero de 2020
El Irlandés

En su decálogo sobre el cuento el escritor Carlos Gamerro escribe: “Si el crimen lo comete un agente de seguridad privada o -incluso- un delincuente común, es por orden o con permiso de la policía”. Quizás la literatura (o las artes o, en este caso, el cine) ayude a comprender el carácter intrínsecamente delictivo del Estado capitalista. La película El irlandés, de Martin Scorsese y protagonizada por Robert de Niro, Al Pacino, Joe Pesci, Harvey Keitel y un ‘dream team’ actoral que ya protagonizó películas con el director (además de la significativa Anna Paquin), tiene como centro la mafia sindical (camionera) y también las relaciones que establece con el Estado yanqui. Bien, como decía Gamerro, todo crimen (no se refiere específicamente al bandidaje más descompuesto) es realizado por la policía. Y no se debe olvidar que el uso de la fuerza del Estado sobre la población se podría reducir “a destacamentos de hombres armados”. Pero, por eso mismo, la gran película de Scorsese requiere que se comente sobre ella. Uno de los estratos sociales más enriquecidos y cuyos métodos son el matonaje y el crimen, cuando no el asesinato, tiene en el sindicato camionero estadounidense de los años cincuenta-sesenta un ejemplo para el resto de la burocracia sindical en el país del norte, con una organización repartida por toda la nación y un líder carismático en la figura de James Hoffa (Al Pacino). Como un subordinado, pero fiel, actúa Frank Sheeran (De Niro), el irlandés de la película que recuerda su vida desde una silla de descanso en un geriátrico, ni siquiera de lujo. De ese modo el espectador asiste a cómo El irlandés asciende desde su rol de camionero y luego ladrón de poca monta a convertirse en un personaje fundamental (aunque no dirigente) del crimen organizado. Una figura constante durante ese ascenso de tal burocracia sindical mafiosa es, como se dijo, la de James Hoffa, comprador de jueces, policías y políticos; colaborador en la Invasión de la Bahía de Cochinos en Cuba durante los primeros momentos de la revolución cubana; socio del patriarca mafioso Joe Kennedy y luego enemigo de sus hijos John y Robert Kennedy, ambos asesinados (así como fueron matados la mayor parte de los protagonistas del film luego, en los tempranos ochenta, según indica el sobreimpreso sobre esos personajes). ¿El hilo conductor? La defensa a través de décadas de los intereses que la corporación sindical proveía (provee, si se quiere, aún en la actualidad, ya que se autodenominan “Teamsters de Hoffa” y mantienen métodos y relaciones) a esa misma burocracia sindical y al aparato del Estado de turno, con sus métodos espurios y mafiosos. Si esta reseña se refiere a la extraña actuación de la premiada con el Oscar, Anna Paquin – que tiene a lo sumo un par de diálogos en todo el film – no es solo porque la expresividad de su mirada sea poderosa, sino porque su silencio lo es aún más. ¿Cómo examinar la vida criminal de su padre desde un pasado que las jóvenes no recuerdan y cuando ella misma dejó de hablarle hace mucho tiempo por el temor que provocaba el supuesto oficio camionero de su padre? La tercera parte de la película se detiene en ese asunto, en la tradición católica de Scorsese, que no encuentra la redención para sus tormentosos personajes según la religión profesada por el director alguna vez. Ricardo Piglia escribe: “El cuento es un relato que encierra un relato secreto”. La historia de la vida de El Irlandés encierra, en una de sus variantes, el relato del crimen estadounidense, así como el del Estado criminal.

6 de enero de 2020
Santiago arde

Te cuento Jorge que Santiago arde, y con eso no me refiero sólo a los infernales treinta y pico C° que hay todos los días, sino que también a la energía que nuestra clase emana en las discusiones diarias durante el almuerzo familiar, en las Asambleas Populares, en sus puestos de trabajos y en las barricadas. Es fenomenal ver cómo los acontecimientos de los últimos 78 días han cambiado la manera en que todos actúan y piensan. Los vecinos se conversan, toman té juntos, colaboran si hay alguien enfermo, se organizan y turnan para cuidar los hijos pequeños para poder ir a trabajar o a marchar, se prestan antiparras y mascarillas, se defienden arriba del colectivo cuando de manera excepcional algún chofer quiere bajar a un pasajero que no quiso pagar el boleto (y digo excepcional porque los choferes ya no obligan a nadie a pagar el transporte). Y no podría ser de otro modo porque han sido tantas las batallas ideológicas y militares que han tenido que dar contra el enemigo que no hay forma de entrar al río y ser el mismo. Fascinante es poco. En 78 días y con la brutal represión de Piñera, los manifestante concluyeron que tenían que encapucharse masivamente para proteger su identidad, concluyeron que precisaban de la Primera Línea para marcar trinchera y pasar a la ofensiva, que precisaban de una Segunda Línea que se dedicara a recibir los proyectiles de las lacrimógenas para garantizar una relativa respirabilidad del aire, que necesitaban Punto y Brigadas de Salud dónde estudiantes y profesionales de sanidad por una parte dieran primeros auxilios a los heridos de perdigones, y por otra, se introdujeran al interior de la masa para repartir insumos que neutralizaran los efectos de los gases tóxicos. Entre la Primera y Segunda línea, se mueven los compañeros cargados con sus propias herramientas para atacar a la yuta. Hay tanto elementos que se llevan desde las casas, como elementos que se obtienen de romper las obras públicas, como adoquines y paradas de colectivo. Ocurre también algo muy increíble: si los manifestantes rompen el cerco de seguridad de la yuta, todos se lanzan contra los pacos y sus vehículos (el "guanaco", que es el lanza agua, y el "zorrillo" lanza gases) y hay quiénes heroicamente se suben arriba de ellos para romper los tubos de lanzamiento. Pero si es la yuta la que rompe el cerco de los manifestantes, hay una cantidad importante de compañeros que no repliegan y aguantan para enfrentarse cuerpo a cuerpo a los pacos y romper también sus vehículos. Como sea que se den las cosas, la consigna es no retroceder y pasar al frente. Esta valentía y voluntad de combate de los manifestantes y de los encapuchados de la Primera Línea ha conmocionado e inspirado una legitimidad entre la población nunca antes vista en mis 27 años de vida, jajajaja. Hasta esos vecinos que antes eran amarillos y tibios y nos criticaban en las marchas estudiantiles por encapucharnos y agarrarnos a piedrazos con los pacos, ahora predican amor y admiración a ese grupo de compañeros que pelean hasta dar la vida. Creo que esta valentía y voluntad de combate de los compañeros de la Primera Línea inspira y presionan moralmente a todos esos sectores de la población y generaciones que antes tenían miedo de salir a la calle. Nadie que se perdió la marcha del centro de Santiago o de la esquina del barrio duerme tranquilo de noche. Los enfrentamientos se organizan tanto en el centro de Santiago como en los barrios. En el primero, se extienden desde la zona 0 (la renombrada Plaza Dignidad, ex Plaza Italia) a lo largo de toda Av. Alameda (cerca de 40 cuadras), mientras que en los barrios la tendencia es levantar las barricadas en las principales avenidas o en las entradas de los barrios para que la yuta no se pueda meter al interior y todos puedan replegar con más seguridad a sus casas. La cuestión de las Asambleas Populares da para largo, porque las cualidades y actividades de estas Asambleas varían según la extracción de clase de los organizadores de cada territorio, según la tradición o ausencia de lucha que hayan tenido, y qué organizaciones estén interviniendo desde afuera. Pero sin duda desde los '70 que no se había planteado tan conscientemente la necesidad de organizar los territorios y ejercer gobernabilidad en ellos y discutir las bases de la sociedad que se desea. Así que puedo concluir con absoluta seguridad que los pensadores de la “Teoría de desgaste” son unos come caca, porque aquí las manifestaciones si bien han sido menos masivas que el millón y medio de hace un tiempo, se mantienen unos cientos de miles en las calles de Santiago Centro y se proyecta ahora que las próximas movilizaciones sean al interior de las comunas dirigidas y promovidas por las Asambleas. Y bueno, la simpatía aquí por nuestra Tendencia es pura verdad, jajajaja, y ha habido un rechazo rotundo a cómo se ha movido aquí el oficialismo. Además, quiénes no nos conocen son muy receptivos a nuestras caracterizaciones y planteamientos. Ya te contaré más. Un abrazo a la distancia y nos vemos pronto. ¡Lucha y Victoria para este año!

7 de enero de 2020
Trump, el FBI y los Fernández

Un cable de la agencia Bloomberg, profusamente difundido por los medios nacionales, ha puesto blanco sobre negro el estrecho desfiladero por el que camina el gobierno FF. Según cita La Nación, “un funcionario no identificado de la administración de Donald Trump advirtió que Estados Unidos podría retirar su apoyo a la Argentina ante el FMI por su vínculo con Evo Morales y Nicolás Maduro. Pero lo fundamental fue que el funcionario además diferenció en la administración nacional un ala pragmática, encabezada por Fernández, y otra dogmática, liderada por Cristina. Dejó implícita allí la necesidad de que el Presidente neutralice a su vice si quiere renegociar la deuda, un celo que se verá agravado por la crisis con Irán” (5/1). “Tal fue el revuelo que generó ese texto”, continúa La Nación, “que el Gobierno se comunicó después con Mauricio Claver-Carone, principal asesor de Trump para la región, con el fin de aplacar la polémica. No caben dudas de que un sector influyente de la Casa Blanca está disgustado con el gobierno peronista. La embajada de EE.UU. en Buenos Aires lo ha dejado traslucir sin disimulo. Todavía ejerce cierto contrapeso un Departamento de Estado desconcertado por la diplomacia tuitera de Trump. En el albertismo aún no pueden determinar si las internas norteamericanas lo benefician o lo complican”. La nota tiene las características de una operación de prensa, porque nadie desconoce que Trump ha estado en el comando del golpe en Bolivia y que su diplomacia trabaja para bloquear la emergencia de un nuevo gobierno del MAS. Los Fernández, por otro lado, no pueden entregar Bolivia graciosamente a un títere de Bolsonaro, sin correr el riesgo de que su mandato de gobierno se vea acortado por alguna variante de los golpes de estado que han tenido éxito en la región. No es una reestructuración de la deuda externa lo que está en juego, porque ésta prevé sus propias salvaguardas para los bancos y fondos internacionales, y no serán una concesión del criminal de guerra sentado en Washington. Ningún arreglo sería aceptado por la finanza internacional que no establezca una supervisión del FMI. Venezuela, por su lado, ha sido convertida por Trump en la pieza de delimitación política del imperialismo en América Latina. Los gobiernos norteamericanos no han cesado ni por un momento en el propósito de devolver Venezuela a los monopolios petroleros y mineros norteamericanos. El alineamiento de la ‘democracia’ que habita el patio trasero con este objetivo, define la intención de recrear el status semicolonial de América Latina, y en algunos casos de reforzarlo. La cuestión de la deuda externa está condicionada a esta cuestión estratégica, no se limita a la condición de un negociado financiero más. Es en este cuadro que, hace una semana, el FBI salió de su caparazón para recordarle al gobierno argentino, que no piensa retroceder en la ofensiva judicial que libra junto al Departamento de Justicia contra el kirchnerismo y las patronales de los ‘cuadernos’ - el mismo procedimiento que utilizó para liquidar a Odebrecht y al gobierno de Lula, y terminar con la ‘molesta’ Keiko Fujimori en Perú. “Estados Unidos ratificó que avanzará con las causas de corrupción del kirchnerismo”, tituló el diario de los Mitre (30/12/19), sin sacarle a este la menor queja por esta injerencia en la soberanía nacional. En esa nota, los agentes federales norteamericanos revelan que su decisión es “avanzar en silencio” en la pesquisa contra exfuncionarios K “mientras se evalúa si avanzan las investigaciones locales y se sanciona a los responsables”. “Estados Unidos se mantiene a un costado si las instituciones funcionan y solo se involucra si quedan impunes los delitos con ramificaciones en este país”. Por eso, la nominación de Daniel Rafecas como jefe de fiscales promete una crisis política, que dejará en el olvido las desventuras de Kicillof en La Plata. Una de las ramificaciones que siguen los yanquis son los negocios del financista Ernesto Clarens y el empresario argentino Juan José Levy con el gobierno de Venezuela, en los que involucran a De Vido y los agentes K de la “diplomacia paralela” con el chavismo. Quiere que la “causa de los cuadernos” funcione como un acto de guerra en Argentina. En los tribunales argentinos, por lo tanto, anida una bomba política contra el gobierno FF. Tras la declaración de CFK en tribunales por el juicio de la obra pública en Santa Cruz, un mes atrás, en la que desafió a los jueces a citar a declarar a AF, Carlos Pagni recordó que “la exclusión de Fernández y de Massa [en esa causa] se produjo cuando estaban enfrentados a la expresidenta” (LN, 5/12/19). Ahora, cuando el FBI anuncia que los puede meter a los dos adentro de ella, La Nación advierte a los Fernández que lo que digan y hagan con Bolivia y Venezuela podría afectar, no su gobierno y su libertad, sino la módica negociación del default. El compromiso de Alberto Fernández se ha propuesto diluir la influencia de los doce jueces federales de Comodoro Py, que operan con los servicios de inteligencia criollos y yanquis, en 86 juzgados, puede ser vista como el tendido de una tibia línea de resistencia al golpismo norteamericano. Por otra parte, AF designó como interventora de los servicios de inteligencia a una operadora judicial de CFK, Cristina Camaño, una simpatizante del castrismo de la que se esperan cesantías masivas en la AFI – aunque con doble indemnización. Estas operaciones super-estructurales no están a la altura del choque político que han declarado los voceros de Trump, el DoJ y el FBI. Si los K no quieren acabar como Dilma y Evo deberían denunciar esta situación al país y adoptar un plan económico al servicio de una lucha popular, no de la conveniencia de los acreedores internacionales. La consigna albertista - “Estado secreto, nunca más” -, es un cuento de Reyes, incluso porque la esencia del Estado es la conspiración contra el pueblo trabajador. En el marco de las negociaciones con el FMI y los acreedores, bajo las presiones de Trump, el asilo que el gobierno de AF otorgó a Evo Morales, se vio acompañado con la exigencia de que no opere desde Salta o Jujuy, y ya desde el MAS se ha llegado a un acuerdo con la presidencia golpista de Jeanine Añez; para convocar a elecciones o sea prorrogar su mandato hasta mayo y convertirla en custodio del proceso electoral. La tentativa de los Fernández de construir un arbitraje mediante un ´pacto social´ está mostrando tempranamente las limitaciones insalvables para hacer frente a la injerencia yanqui. Argentina atraviesa una transición política explosiva, que ya plantea a las masas el desafío de una acción histórica independiente.

7 de enero de 2020
Perotti, primer choque con los trabajadores

Tras dos derrotas sucesivas en la legislatura provincial (donde obtuvo votaciones contrarias a su proyecto de ley de presupuesto y luego del revés obtenido contra la ley de emergencias que le otorgaba superpoderes y discrecionalidad sobre los recursos), el recientemente asumido Omar Perotti, debió vérselas, en las primeras horas, con una respuesta activa de los trabajadores, tras ejecutar un golpe al salario, posponiendo el pago a docentes y estatales de la provincia, y afrontar simultáneamente una crisis abierta en su propia ciudad, Rafaela, por un hecho de inseguridad, que suscitó una movilización masiva y escrache multitudinario de los vecinos frente a la casa del gobernador. En estas condiciones, el flamante gobierno peronista, cuyo lema de campaña ha sido: “Ahora la paz y el orden”, se embarca en un borrascoso comienzo. La postergación del cronograma de pagos, con la excusa de que la provincia no cuenta con los recursos para afrontar el pago de salarios, y tras manifestar a través de sus voceros, que el gobierno no están dispuesto a contraer nuevo crédito para cumplir con el pago en tiempo y forma a los trabajadores, y ahorrarse los intereses desorbitantes que cobra el Banco Provincia (que en su momento él mismo Perotti privatizó), fue el disparador de una preocupación que prontamente se generalizó y encendió la alarma en los trabajadores provinciales. Con el anuncio de la extensión de la fecha de cobros hasta el día quince del mes, infligiendo la ley de contrato de trabajo y causando estragos en la economía de las familias que deben afrontar los vencimientos de impuestos, alquileres, créditos y compromisos. A lo que siguió la constatación por parte de los agentes provinciales, de la alteración masiva de la antigüedad en los recibos, no computándose el último mes, o inclusive dos o más meses de trabajo, cuando muchos debían cobrar con el aumento por cambio del porcentaje de la antigüedad (por ejemplo pasando del 15% inicial al 30%) no lo hicieron y en otros casos, que ya venían cobrando, con el porcentaje que correspondía a su antigüedad, directamente no se lo reconocieron y cobraron menos que el mes anterior. Pacto social Pese al silencio inicial de las conducciones provinciales de la AMSAFE, ATE, SADOP Y UPCN, que se limitaron, frente a los hechos, a emitir comunicados de “preocupación” y conferencias de prensa en las sedes gremiales, la movilización fue impulsada, fundamentalmente, por las direcciones de oposición como la de los departamentos de Rosario y Gral. López (ciudad de Venado Tuerto y alrededores). También por el "Frente 4 de abril" – la lista de oposición en las recientes elecciones del gremio de junio/2019 – del departamento La Capital (la ciudad de Santa Fe y alrededores, donde además está la sede de la Comisión Directiva Provincial de AMSAFE). En otras ciudades se dieron convocatorias a pesar del inmovilismo de la burocracia. Pero la conducción provincial celeste de Amsafe, ha dado un paso más - militar a favor del ajuste de Perotti. Ha propuesto hacer pasar la prórroga del cronograma de cobro de salarios, solicitando se "postergue los vencimientos de los servicios" o "al banco por las tarjetas", lo que fue gratamente recibido por el gobierno y dichos entes. Este parche, que no hace más que viabilizar el ajuste, excluye a los alquileres, tarjetas de otros bancos, créditos, negocios, etc). También voceros de ATE expresaron que hay que quedarse tranquilos “ya que las medidas serían por este único mes”, en vez de advertir acerca del grave precedente que esto representa, y la habilitación a otros sectores patronales. Una tormenta en ciernes El cese de actividades y la licencia compulsiva decretada para toda la administración pública por el gobierno durante el mes de enero, también con el pretexto del ahorro, supone más bien un intento de aplazar nuevos inminentes episodios de crisis. La situación de cientos de precarizados provinciales, que culminaron el año con un intenso plan de lucha y autoconvocatorias por el pase a planta y la continuidad de todos los programas, muchos de estos contratos han finalizado el 31 de diciembre, quedando literalmente en la calle, como el caso de trabajadores precarizados del Ministerio de Producción, como de distintos programas, a los que frente a los reclamos se les ha respondido que en febrero o marzo se analizará la posibilidad de renovación. O el anuncio del Ministro Agosto, sobre que no hay condiciones para continuar pagando la “cláusula gatillo”, el intento de condicionar de antemano las paritarias, y las reiteradas advertencias sobre el déficit de la Caja de Jubilaciones, anticipan la hoja de ruta que intentará ejecutar el gobierno y que tienen como centro de su ataque a los salarios y jubilaciones, en sintonía con la política desplegada por el gobierno nacional de FF. La temprana respuesta dada por los trabajadores de la provincia que se movilizaron en distintos puntos de la provincia un 2 de enero, y que ya anunciaron, como Amsafe Rosario, una nueva jornada de lucha en las calles para este lunes 6, una actividad que tendrá réplicas también en otras ciudades, pone a Santa Fe en sintonía con un país recorrido por luchas. Por aumento de emergencia y salario mínimo igual a la canasta familiar. Por la continuidad de la cláusula gatillo y la indexación automática por inflación. Por el pase a planta ya de los precarizados, por la defensa de las jubilaciones y por las reivindicaciones pendientes.

7 de enero de 2020
Francia: un momento crucial

La tregua no funcionó, los huelguistas y manifestantes de toda Francia dicen “¡Es la huelga, no la tregua, lo que les dará a nuestros hijos un futuro!”. El carácter renovable de la huelga, sobre todo en el transporte, cuestiona el control de la burocracia y el corporativismo. Se piensan bloqueos hacia empresas privadas para preparar la jornada del 9 y el 11. Los huelguistas debaten ¿cómo ganar? El viernes, el día treinta de huelga, a las 4 de la mañana, la policía llegó a la estación de ómnibus de Nanterre para reprimir el piquete que se lleva adelante como en todas las jornadas precedentes. Un maquinista dijo: “el 87% de los trabajadores confirman la huelga todas las mañanas”, esto es, huelguistas junto a manifestantes y activistas convencen pacíficamente a los no-huelguistas a unirse a la huelga. Esto sucede en la mayoría de las terminales de ómnibus. Pero Macron está dispuesto a romper con esta solidaridad: “esta mañana a las 4 de la mañana las fuerzas de orden llegaron, fueron autorizadas a entrar a la central y molestaron y tiraron gases lacrimógenos a nuestros colegas”, comenta un conductor. El jueves se hizo un reagrupamiento de huelguistas de la RATP y la SNFC en la Avenida de la Ópera, donde un delegado de Sud-Rail dijo: “no hay nada que negociar, no se negocia la regresión social”. Jerome Rodríguez, de los Chalecos Amarillos, dijo que había que “salir de la institucionalización de las huelgas”, o sea abandonar toda negociación. El sábado en la Estación Norte, luego de ocupada por la policía, mucha gente fuera de la estación cantaba: “¡renuncia Macron!”. Los trenes se retrasan debido a la presencia de miles de manifestantes. Según la CGT-Total, cinco de las ocho refinerías en Francia se han unido a la huelga. Se acaba el tiempo Emmanuel Macron había reafirmado el martes su determinación de “llevar a cabo la reforma de las pensiones”, e instó al gobierno a “encontrar un compromiso rápido”. En dos semanas, la reforma debe ser presentada al Consejo de Ministros. Pero no está prevista una solución rápida. Un mes después del inicio de la movilización, tres de cada cuatro franceses (75%) creen que el gobierno debe abandonar su proyecto de reforma o renunciar a “su idea de una edad pivote de 64 años”. Los sindicatos amarillistas han dicho que no van a aceptar la suba de la edad de retiro y el gobierno no está dispuesto a ceder. Desgaste Desde el 6 de enero, Solidaires llama a Asambleas Generales para organizar la manifestación del 9. Desde la interprofesional de la función pública (ampliamente castigada con la reforma), dijeron que “el 17 de diciembre comenzó una nueva etapa”. La intersindical comunica que “Para ganar, se debe amplificar el movimiento en todos los sectores profesionales desde el 9 de enero. Las organizaciones ya están decidiendo reunirse nuevamente la noche del 9 de enero de 2020. Piden que el sábado 11 de enero sea un día de manifestación en todo el país”. Para ganar, sostiene un sector, se trata de convocar a una “huelga general ilimitada” (Chalecos Amarillos), para otros se trata de “ampliar la huelga” (Solidaires, CGT, FO, interpro), o de “extender la huelga” (PTS). Desde la izquierda se pronuncian por la convocatoria de “Comités de Huelga”. En la que coinciden todas las corrientes es en la improcedencia e inconveniencia de ofrecer una perspectiva política. Aunque se justifican en que decir “Fuera Macron” sería hacerle el juego a Le Pen, no es a Le Pen que temen, sino a Macron, que podría romper las negociaciones que tienen lugar en las bambalinas.

7 de enero de 2020
Bolsapel: abajo la persecución contra los activistas

El parque industrial de Almirante Brown viene siendo el centro de varios conflictos. Desde el cierre de la metalúrgica Stockl, pasando por despidos, suspensiones y nuevamente a mediados de 2019 otro cierre de fábrica como lo fue Ran-Bat. En esta oportunidad es la gráfica Bolsapel, donde la patronal despidió sin causa alguna a uno de sus trabajadores, causando una respuesta inmediata de parte de sus compañeros, como así también de los activistas de otras fábricas del distrito. En los primeros días de diciembre, la patronal de los hermanos Rastellino le comunica a Cristian, a través de Recursos Humanos, que quedaba desafectado de la empresa sin justificar por qué lo despedían después de ocho años de haber trabajado allí. En lugar de irse a su casa, Cristian rechaza la indemnización ofrecida y se coloca a la lucha por su reincorporación. Se comienza una cadena de mensajes donde se denuncia que este despido es una acción para disciplinar al conjunto de la planta. Ya que Cristian era uno de los más activos en confrontar contra la patronal por las condiciones de trabajo. "Siempre me hice escuchar. Porque queríamos aumento salarial, porque queríamos mejoras en las categorías, vacaciones y sobre todo porque estamos hartos de trabajar durante doce horas y tener que cubrir vacaciones, como si fuéramos máquinas", nos relata. La respuesta de parte de sus compañeros fue inmediata. Justamente porque no se trata de un despido más, sino que es una acción con el claro objetivo de acallar a cualquier otro trabajador que levante la voz contra una patronal que lleva al límite el desgaste físico de los obreros, con un salario de miseria. Es así como se realiza una asamblea y se vota parar durante ocho horas el día que Cristian tenía la audiencia en el ministerio de Trabajo. Ante la respuesta negativa de reincorporación, se lleva adelante una acción en la puerta de la fábrica donde el despedido lleva un volante a sus compañeros de los diferentes turnos. Esta actividad tuvo el acompañamiento de diferentes activistas, entre ellos, trabajadores de la Serenísima Longchamps, que también se encuentran en defensa de sus conquistas. Este conflicto está lejos de perder intensidad. La denuncia de Cristian le da al hueso de una cuestión que atraviesa a todos los trabajadores. A la denuncia contra las condiciones leoninas de trabajo se le suma la persecución constante contra los activistas. "En mi caso, cuando me negué a hacer las 12 horas me sancionaban por cosas que eran totalmente inauditas. Pero ellos me suspendían o me hacían firmar descargos. Todo esto para callarme. Por esto me gustaría que mis compañeros pierdan el miedo que generó Bolsapel y que se contagien para que luchen por no ser avasallados". Con estas palabras, Cristian se mantiene firme en una lucha que recién comienza. Toda la solidaridad con Cristian. Por su reincorporación inmediata y contra los aprietes de la patronal hacia los trabajadores.

7 de enero de 2020
La tarjeta alimentaria, los petisos nutricionales y la incapacidad del capitalismo
Hugo Interlandi

El gobierno de F.F a proclamado a los cuatro vientos que la tarea número uno es sacar a los argentinos del hambre. Según las últimas las cifras actualizadas, casi el 40% de los argentinos estaría debajo de la línea de pobreza. Para tal fin, el gobierno lanzó la tarjeta alimentaria, que consiste en un refuerzo de $4.000 para madres desde los tres meses de embarazo hasta niñas y niños de 6 años. Pareciera que el hambre no abarca a todas las edades, es decir, a los jubilados o las familias de trabajadores precarizados o en negro que ganan por debajo de la línea de pobreza. Pero el motivo, según el ministro Arroyo, de sacar la tarjeta alimentaria, considerando esos límites de edad se debería a que, producto de la pobreza, hay una generación de niñas y niños hasta los 6 años que son potencialmente los denominados “petisos nutricionales”: niñas y niños farináceos – alimentados a base de harinas (hidratos de carbonos) - y ausencia parcial o total de proteínas y micronutrientes. Desnutridos crónicos que adquieren esas características más allá de la genética de talla que tengan. A confesión de parte, relevo de prueba. Arroyo, que viene del bloque Renovador (Massa) y ahora es ministro de F.F., ya no se debe acordar que su bloque le votó todas las leyes a Macri que profundizaron esta situación de empobrecimiento de las capas más humildes de desocupados y trabajadores precarizados jubilados etc. Sin embargo, acá no quedó la cosa. El pediatra Eduardo Gómez Ponce, director de la Asistencia Pública de Tucumán, declaró en La Gaceta, luego de los dichos de Arroyo, que serían varias generaciones las afectadas, ya que son más de 20 años de afectación alimentaria (2001-2020). Agregó que, desde 2008 (comienzo de la crisis mundial que estamos viviendo), la Nación dejó de emplear la tabla de talla de Lejarraga y Orfila, y se modificaron los parámetros para ocultar a los desnutridos crónicos. Esto ocurrió durante los gobiernos “nac y pop”. Actualmente, tenemos aproximadamente tres millones de niñas y niños menores de 6 años por debajo de la línea de pobreza que no pueden acceder a la alimentación necesaria. En el caso de Tucumán, dice Ponce, serían 25.000 niños que van en camino a convertirse en desnutridos crónicos. A pesar de apoyar la iniciativa de la tarjeta alimentaria, Ponce dice que en una familia numerosa es insuficiente porque trataran de compra para el grupo familiar y no alcanzara para proveer de las proteínas (carne, huevos, fibra, etc) para todos. Conclusiones Es evidente que el sistema capitalista no puede garantizar la salud, la alimentación y la educación para explotar a los asalariados, Está demostrando que la defensa del capital atenta contra las condiciones de vida de millones de personas. En los últimos 30 años, todos los gobiernos capitalistas en la Argentina no pudieron resolver esta situación y la tendencia al empeoramiento de la situación de la familia de los trabajadores frente a un plan que solo se armó para refinanciar la deuda externa. De la pobreza no se saldrá con una tarjeta alimentaria.

7 de enero de 2020
Por qué Maduro toma por asalto la Asamblea Nacional

Cuando este artículo se encontraba listo para ser subido a la página, llegaba la información de que Juan Guaidó había conseguido ingresar al Parlamento, donde habría jurado como Presidente ante 100 diputados. Para alcanzar su propósito tuvo que forcejear con la Guardia Bolivariana, acompañado de otros legisladores. Aunque el gobierno cortó la electricidad en la Asamblea, el ingreso y la jura de Guaidó podrían ser la manifestación de alguna fisura o quiebra en el aparato del chavismo. El gobierno de Maduro eligió la fecha de renovación de autoridades de la Asamblea Nacional para tomar sus instalaciones y consagrar un nuevo presidente, en reemplazo de Juan Guaidó. La operación no modificará un ápice la posición de los gobiernos que han consagrado a Guaidó como “presidente a cargo” de Venezuela, en una demostración más de lo que ha quedado del llamado ‘derecho internacional’ en este período de guerras crecientes. La captura de la Asamblea Nacional no se ampara en ninguna norma legal, y tampoco podría hacerlo, ni tiene esa pretensión. Maduro ha esquivado durante un año la operación ‘Guaidó presidente’, que en cualquier otro país hubiera llevado a una condena de sedición contra el usurpador del cargo. Maduro ha elegido otras vías para quedarse con la Asamblea – detención de diputados por delitos varios, comprobados o no; exilio de otros debido a persecuciones u órdenes de captura; por fin, la cooptación de una parte de ellos por medio de prebendas. El nuevo presidente votado en la Asamblea tomada no es un chavista sino un converso de la derecha. A pesar de tener una Asamblea Constituyente en funciones, Maduro ha evitado disolver la Asamblea Nacional y acabar con la mayoría ‘escuálida’ de dos tercios, para inaugurar un nuevo orden legal. El asalto a la Asamblea Nacional es el resultado, por un lado, de las operaciones para buscar una mayoría parlamentaria mediante cooptaciones y exclusiones y, por otro lado, de la conclusión del chavismo de que la operación Guaidó montada por Trump y la mayor parte de la UE, está agotada. Asamblea Nacional y privatizaciones La Asamblea Nacional ocupa un lugar especial en la crisis de Venezuela. Ocurre que ella tiene la facultad legal, determinada por la Constitución de Hugo Chávez, de dictaminar sobre los contratos petroleros y mineros, en momentos en que Maduro pretende imponer una privatización destinada a sacar a Venezuela del derrumbe productivo. Más allá del bloqueo que ejerce Trump contra el comercio de exportación de Venezuela, la propia producción se encuentra en picada, acompañada de un cese virtual de inversiones y de la obsolescencia de los equipos de perforación. El estado se halla en default con los contratistas que operan para Pdvsa. Un caso crucial de privatización está ligado a Citgo, la distribuidora de Pdvsa en Estados Unidos, que tiene empeñado el 49% de sus activos con la rusa Rosneft, a causa de un préstamo que Venezuela no tiene condiciones de cancelar. Una transferencia de patrimonio a favor de Rosneft requeriría un voto de la Asamblea Nacional e incluso el visto bueno de Trump. Otro caso de privatización es el llamado ‘arco minero’, que contiene reservas excepcionales. Es claro, sin embargo, que el control de la Asamblea obtenido por asalto por parte del oficialismo, no adelanta una salida a ninguna de estas cuestiones sino que la cierra todavía más. Otro asunto que liga a la Asamblea Nacional con la economía es la deuda externa de Venezuela, que se encuentra en un default crónico, en el sentido de que los acreedores mismos no han hecho activar la cláusula de aceleración, que les permitiría recuperar parte de la plata mediante órdenes judiciales de confiscación de haberes de Venezuela en el exterior. Hay un lobby de banqueros y fondos norteamericanos que busca obtener de parte de Trump una atenuación del embargo financiero, que impide entrar en una negociación del pago de la deuda con el gobierno de Maduro. Se trata de un impasse que afecta un monto de u$s150 mil millones. Mientras tanto, Venezuela asiste a un imparable proceso de dolarización monetaria, que cuenta con la complicidad de las autoridades, lo cual acentúa la dependencia ‘nacional y popular’ del capital financiero. Se conjuga un proceso de lavado de dinero por medio de la compra de activos venezolanos y un ingreso de divisas acicateado por la enorme desvalorización del patrimonio industrial y comercial, y de la fuerza de trabajo. Es sobre la base de este proceso económico-financiero que se fundan las expectativas de ganar a una parte sustancial de los opositores a un plan de normalización política. El objetivo es eliminar los obstáculos a las privatizaciones en la cuenca del Orinoco y arreglar el asunto de la deuda. China y Rusia están fuertemente movilizadas para obtener un aval de la diplomacia internacional. Venezuela ha entrado en el engranaje de la privatización, a partir del sistema de cooperación con el capital internacional introducido por el chavismo en el Orinoco, y del recostamiento en el capital de Rusia y China, con innumerables vínculos con el capital internacional. ‘Normalización’ política y estado policial El gobierno de Maduro, en efecto, pretende ahora adelantar las elecciones a la Asamblea Nacional, cuyo mandato vence en diciembre próximo. En el proceso, es probable que la Constituyente parasitaria de papel pase a mejor vida. Ayudará para ello el concurso de distintas fracciones opositoras; el chavismo cree firmemente que es viable ‘aislar’ a la derecha. La ‘normalización política’ no pone fin al estado policial que ha desarrollado el gobierno para enfrentar la crisis política y la oposición de las masas, que no puede ser encapsulada en forma unilateral en el campo de la derecha. Se manifiesta en la clase obrera y en las barriadas populares; Venezuela sufre un ‘ajuste’ mayúsculo, donde la alta clase media y la boliburguesía obtienen el reconocimiento al acaparamiento de dólares, ahora usados en amplia escala en el país, y los sectores más empobrecidos deben vivir con bolívares sin valor y la asistencia estatal. Los Fernández han emitido un comunicado de rechazo a la toma por la fuerza de la Asamblea Nacional, pero sin una palabra de condena a la consagración de ‘un presidente por encargo’ establecido por las principales potencias imperialistas. Se ha distanciado del ‘grupo de Lima’, al cual Macri asoció a Argentina, sin romper puentes con nadie. En la coalición que gobierna Argentina, muchos apoyan la ‘normalización’ de Venezuela ‘a la Maduro’. A La Nación el comunicado le gustó mucho, no así a la diplomacia norteamericana, que ha metido a Venezuela con Bolivia en un solo paquete, y busca que Argentina reconozca al gobierno de facto más allá del mandato ‘interino’ que vence el 20 de enero. La clase obrera internacional La cuestión Venezuela no puede tomarse en forma aislada de la política de guerra del imperialismo norteamericano, por un lado, pero mucho menos aislada de las rebeliones populares en América Latina y de la lucha de clases en Venezuela. El nacionalismo chavista se ha reducido a defender su estado policial del embate yanqui (bloqueo, sanciones), incluida la amenaza militar. La política de la clase obrera debe unir la lucha contra el imperialismo a la lucha contra el estado policial, a la lucha contra el hundimiento social de ese estado policial y del capital. Es una cuestión que se plantea desde Venezuela a Irak y Líbano, y desde Irán a Argentina.

7 de enero de 2020
[Correo de lectores] Sobre la intervención al Partido Obrero en Tucumán y los métodos que todo militante debe repudiar

2019 fue un año de profunda crisis para nuestro partido, el Partido Obrero. Se trata de un proceso que se inició antes, pero que adquirió una magnitud impensada el año pasado, como consecuencia de la brutalidad de los métodos que llevó adelante la Conducción Nacional, en pos de cortar de manera abrupta un debate político, que nunca puso en riesgo ninguna de las acciones y campañas votadas por el Congreso partidario. Cabe señalar que hubo miembros de la Dirección Nacional que cuestionaron estos métodos como es el caso de Alejandro Crespo, secretario general del SUTNA. La intención de estas líneas es poner de manifiesto las acciones que tuvimos que soportar decenas de militantes del Partido en Tucumán, que compone la gran mayoría de la regional. Participé como congresal del 26 Congreso del partido. En los 20 años que llevo en el partido, jamás viví cosas como las que se dieron en ese congreso, y que hicieron que el debate político pasara a un segundo plano. Antes de ir al Congreso, en el debate interno del partido a nivel nacional, y ante algunas sospechas que se rumoreaban, expresé que me parecía un gravísimo error dejar afuera de la Dirección a Ramal o Altamira. Más allá de no compartir todos sus puntos de vistas, se trata de organizadores y constructores del partido que, por su capacidad, no podían no estar en la Dirección. Sin embargo, en el Congreso es lo que terminó sucediendo. Para lograr ello, inventaron un relato plagado de mentiras, sin dar ninguna prueba de lo que afirmaban, y lo difundieron ampliamente entre los congresales,: “que Ramal y Altamira eran los organizadores de los ataques que en las redes realizaban toda una cantidad de personajes descompuestos contra el partido”. ¿Cuál eran las pruebas para semejante acusación? Unos mails, que Marcelo Ramal había recibido, repito HABÍA RECIBIDO (NO ENVIADO) de algunas de esas personas. Cabe aclarar que Marcelo Ramal es un referente público y debe recibir decenas de mails. Es decir, no había ningún intercambio de mails entre esas personas y Ramal, no había mails enviados por Ramal a esas personas, sino unos mails que recibió!!! Eso bastó para que inventaran todo tipo de falsedades. Pero lo más grave de todo: para obtener esos mails, realizaron una tarea de ESPIONAJE contra Ramal. ESPIONAJE!!! ESO FUE PASAR TODO LÍMITE, ¿Cómo vas a espiar a un compañero/a? La respuesta fue que la culpa era de Ramal por dejar abierto su correo en la computadora del local del Partido. TREMENDO. En el local del partido, donde somos todos compañeros y compañeras y debería haber un respeto mutuo. Volvía del Congreso y no podía creer lo que había sucedido, sin embargo, era el comienzo de una serie de hechos lamentables. EXPULSIONES E INTERVENCIÓN: Es conocido por todos que la Conducción Nacional expulsó a todas/os los militantes que se agruparon en la Tendencia del Partido Obrero (al comienzo uno 370, luego unos 1200 militantes). Como lo expresé en su momento, me PARECE UNA LOCURA estas expulsiones, cuya causa es tener un punto de vista crítico a la orientación de la Conducción Nacional. Jamás se me ocurriría tomar semejante decisión. Así, fueron separados referentes sindicales, del movimiento de mujeres, de la juventud, del Polo Obrero, referentes políticos de distintas zonas y provincias. En el mismo momento que se produjeron las expulsiones, quitaron la administración de las páginas de Facebook a diferentes referentes del partido, páginas que figuran con los propios nombres personales. Es decir, pasaba a tener un “Gran Hermano” que controlaba los contenidos que se subía a la página. Tremendo!!! En Tucumán, tuvimos un adelanto de lo que se venía, ya que en la madrugada previa al nefasto sábado en que se produjeron las expulsiones, ingresaron al local del partido para llevarse las computadoras, impresoras y otras cosas de valor, y poner un candado para impedir el ingreso de la mayoría de la regional. Hasta el día de hoy, me parece incomprensible que intenten impedir el ingreso de los militantes al local o el uso por ejemplo de una computadora. Pero eso no era todo, sino que un par de días después resolvieron INTERVENIR la regional del PO de Tucumán. Primero se expulsa a la mayoría de la militancia, incluida casi toda la dirección provincial, y luego se nombra desde arriba una Intervención. Para colmo de males, en ese proceso amenazan con acciones penales mediante carta documento a mi compañera Alejandra del Castillo, quien lleva hace años las tareas legales del PO y el FIT en la provincia con enorme sacrificio y responsabilidad. Fruto de cuestionar las expulsiones, el candado en el local y el retiro en la madrugada de bienes de valor que pertenecen a toda la militancia, yo también, sin ser parte de la Tendencia, fui separado del Partido Obrero. UNA CAMPAÑA ELECTORAL SIN RECURSOS Y MARGINADO DE TODA ACTIVIDAD En las elecciones nacionales encabecé la lista del Frente de Izquierda y de Trabajadores UNIDAD en Tucumán como candidato a Diputado Nacional. Debido a mis críticas a los atropellos que mencioné anteriormente, la Conducción Nacional del Partido decidió dejarme al margen de toda propaganda. Así, fue la primer campaña electoral que realizo sin volantes, tuve que mendigar que me dieran votos para repartir siendo quien encabezaba la lista, tuve una escasa cantidad de afiches, el voto de Tucumán y mi candidatura no figuraban entre las candidaturas y votos de otras provincias que se difundían desde la página web del partido. Ninguna de las entrevistas u opiniones realizadas durante la campaña le dieron difusión en las redes por el Facebook o twitter, y hasta llegaron a dejar al margen de la difusión los spots grabados con los otros candidatos del FIT Unidad. También fui excluido de todo acto, charla y actividad organizada por la Conducción Nacional en Tucumán. Se llegaba al ridículo de realizar un Acto en apoyo al Frente de Izquierda UNIDAD, sin invitar a quien encabezaba la Lista como candidato del PO, e invitando a los otros candidatos de las otras fuerzas políticas que integran el FIT UNIDAD. Incomprensible. Para justificar ello, llegaron a mentir mediante un comunicado que yo me negaba a participar de esas actividades. Nada más falso. Públicamente manifesté que iba a concurrir a toda actividad que me invitaran como siempre lo hice. Para sostener tamaña falsedad, no tuvieron mejor idea que difundir una conversación privada de WhatsApp (UN WHATSAPP PRIVADO!!!) en la que yo afirmaba en relación a los spots de campaña, que se coordinara con las personas que siempre habían coordinado su realización, a lo que se negaron ya que los habían expulsado. A partir de allí, en base a una conversación privada referida a los spots, “interpretaron” que me “autoexcluía” de las charlas y otras actividades. Increíble. Quiero decir también, en relación a la difusión una conversación privada de WhatsApp, que parece un incidente menor pero no lo es, todo lo contrario, pienso que es algo gravísimo, que atenta contra la confianza que debe prevalecer entre compañeras/os más allá de los puntos de vista divergentes que pudieran existir sobre diversos temas. La realidad es que se buscó con mi exclusión de las charlas, actos y otras actividades de campaña, que no pudiera difundir determinados planteos. Lo más increíble es que eran planteos que forman parte del Manifiesto Político del 26 Congreso del PO, se puede poner más o menos énfasis en su difusión, pero no negar que son planteos que conforman dicho manifiesto. En síntesis, desarrollé la campaña electoral con una escasez total de recursos, y agradezco el apoyo que brindaron las y los militantes de la Tendencia del Partido Obrero a mi candidatura. ¿RATIFICAR LAS RESOLUCIONES DE UN CONGRESO INEXISTENTE? Luego de todo lo sucedido, me llamó la atención recibir por carta documento una convocatoria como congresal del partido, a participar de un “Congreso Nacional Extraordinario” del Partido, que se llevaría a cabo en la sede central del Partido en CABA el 2 de noviembre de 2019. ¿El motivo de la Convocatoria? Ratificar lo resuelto en un “Congreso Ordinario” que supuestamente había tenido lugar el 11 de Mayo de 2018. Pero en 2018 el XXV Congreso del Partido Obrero había tenido lugar entre el 29 de Marzo y el 1° de Abril, único Congreso que hubo aquel año, por lo que me resultaba extraño que hablaran de un supuesto Congreso en Mayo. Justamente en 2019, tuvo lugar el XXVI Congreso del Partido Obrero. Por lo tanto, teniendo en cuenta que en Mayo de 2018 no hubo ningún congreso partidario, ni ordinario ni extraordinario, ¿Cómo se va a ratificar algo que nunca existió? Lo que sucede es que la Conducción Nacional no tiene potestad para intervenir las regionales, como lo hicieron en Tucumán. Entonces inventaron que hubo un Congreso en mayo de 2018 que habría modificado la Carta Orgánica del Partido dando ese derecho a la Dirección Nacional, lo que jamás sucedió. INCREÍBLE. Obvio que rechacé avalar semejante truchada, y reclamé una vez más que se reincorporen a todas/os los militantes expulsados, se reconozca el derecho de tendencia, y se ponga fin a la intervención del Partido en Tucumán y a todos los atropellos. Espero que más militantes del partido, en particular los que no integran la Tendencia como es mi caso, puedan conocer estos hechos y rechacen estos métodos que constituyen verdaderos atropellos. No se puede llegar a buen puerto en la lucha política que llevamos adelante hace años como partido, actuando de esta manera. Agradezco a Política Obrera la posibilidad de poder expresar estas palabras. Ariel Osatinsky Militante del Partido Obrero Zona de los archivos adjuntos

8 de enero de 2020
Cómo disfrazar una baja de salarios con un aumento

El flamante gobierno despliega una habilidad comunicacional que supera largamente su capacidad para hacer frente a una crisis capitalista que tiene las características de una bancarrota generalizada. Los trabajadores no nos debemos dejar engañar por semejante estafa. El anuncio de un aumento de salarios de $3 mil pesos en enero y otros mil en febrero (que se cobrarán al mes siguiente) es esgrimido como una concesión social significativa, sin reparar que las primeras informaciones oficiales anunciaban subas de $9 mil pesos, que quedaron en la nada por presiones patronales como, más específicamente, de grupos financieros. Esos cuatro mil pesos serán descontados más adelante, de las escalas salariales que se convengan en las paritarias. Hasta entonces, este aumento de suma fija no compromete a los aportes patronales de distinto orden. El oficialismo presenta el aumento como un aporte excepcional para mitigar el deterioro de los salarios por la inflación. El argumento encubre un fenómeno fundamental para el movimiento obrero, que es la convivencia de paritarias anuales con una inflación del 60 por ciento en el mismo período. Salvo que existan cláusulas gatillo, como máximo en el trimestre, el convenio anual implica una confiscación colosal de la fuerza de trabajo. Los cuatro mil pesos, en cuotas, que se acaban de establecer por decreto, no mitiga en nada esa expropiación de los ingresos de los asalariados. La consigna de la escala móvil de salarios, o sea la cláusula de ajuste automático por inflación, debiera estar inscripta en todos los convenios. Pero es precisamente esto lo que quiere evitar el gobierno de los Fernández, que denuncia a la movilidad jubilatoria como “inflacionaria”. Es lo que aprendió el ministro Guzmán en la Universidad de Columbia, y lo que recibió como legado de su tutor, el premio Nobel Joseph Stiglitz, un ‘progresista’ que se acomoda a las circunstancias. Argentina tiene una docena de interpretaciones acerca de la inflación, desde la emisión de moneda al aumento salarial, pasando por el monopolio de los supermercados, pero ninguna hace referencia al déficit fiscal que provoca el pago de intereses y la amortización de la deuda pública, que sin embargo crece en espiral a medida que es cancelada. El aumento de los Fernández responde al propósito, precisamente, de evitar una lucha por el adelanto generalizado de las paritarias como consecuencia de la pérdida salarial que provoca la carestía. Este es, sin embargo, un aspecto, importante pero sólo uno. Es que al mismo tiempo ha vuelto el IVA a los bienes de consumo de extrema necesidad y una tanda de impuestazos al ingreso de los trabajadores – ingresos brutos, a la vivienda, el ABL y otros gravámenes municipales. Las oficinas técnicas del gobierno no han ofrecido el monto que esto representa, y el impacto en el salario, menos aún. Como consecuencia de la inflación, el impuesto al salario (cuarta categoría) abarca a un universo mayor de trabajadores. Esto no debiera sorprender, porque fuera CFK la que inventó este procedimiento para ‘desendeudar’ a Argentina. La política confiscatoria por medio de decretos se encuentra admitida, es verdad, por la ‘la ley solidaria’ (dime de qué te jactas y te diré de qué adoleces). Pero, en realidad, pone de manifiesto el funcionamiento de un ‘pacto social’ de hecho, que va desde la Asociación de Empresarios y el macrismo, hasta el peronismo y la burocracia sindical. Es cierto que se trata de un blindaje que no ha sido sometido aún a la prueba de las balas, pero es esencial al régimen político actual. Lo prueba el recule de Kicillof ante los grandes propietarios y el macrismo en lo relativo a la progresividad del impuesto a la propiedad. Gustavo Posse, el intendente vitalicio de San Isidro, no vaciló en reclamar que se le dé a Kicillof los instrumentos de gobierno. Ocurre que la provincia de Buenos Aires está al borde de un default, que comprometería la negociación de la deuda externa con el FMI y los bancos y fondos internacionales. En definitiva, si no queremos hundirnos más en la pobreza es necesaria una campaña para el adelantamiento inmediato de las paritarias, e imponer en ellas la recuperación del poder adquisitivo de los salarios y que las patronales se hagan cargo del impuesto que los grava, hasta su eliminación legal.

8 de enero de 2020
Algo más sobre el desbarranque ‘teórico’ del grupo de Solano
Javier Díaz

“Sin una organización dirigente, la energía de las masas se disiparía, como se disipa el vapor no contenido en una caldera. Pero sea como fuere, lo que impulsa el movimiento no es la caldera ni el pistón, sino el vapor.” León Trotsky, 1932 Un artículo reciente de Ale Lipcovich desnuda el derrumbe teórico completo del grupo de Solano. Créase o no, el autor niega el carácter triunfante de la Revolución de la clase obrera rusa de febrero de 1917, que destruyó a la autocracia zarista, creó los soviets y, sobre todo, selló la alianza de obreros y (soldados) campesinos, cuya ausencia había determinado la derrota de 1905. Trotsky caracterizó a la revolución de Febrero como proletaria, porque fue la clase obrera la que jugó el papel dirigente en ella. Para Lenin, puso fin a la revolución burguesa (“la revolución burguesa ha terminado”). La revolución de Febrero no fue dirigida por ningún partido, pero tuvo a su frente a los obreros más aguerridos de los partidos revolucionarios. “Al presentar como triunfante la revolución de febrero, Altamira tira al tacho de basura la teoría de la revolución permanente”, delira Lipcovich. Al contrario, al negar el triunfo de Febrero, el sectario pone un signo igual entre 1905 y 1917. Dice Lipcovich que calificar a la Revolución de Febrero “como ‘triunfante’ es un error: la burguesía se apoderó del proceso”. Este disparate nos recuerda la ‘tesis’ de la ‘iniciativa estratégica de la burguesía’ bajo el capitalismo en declinación, sostenida por Giachello, otra contradicción en términos. Lo que precisamente no ocurrió en Febrero es que la burguesía se hubiera apoderado “del proceso”: sólo capturó el gobierno formal, lo cual dio lugar a una dualidad de poderes que inauguró la transición a Octubre. Si hay algo que no logró la burguesía desde febrero fue apoderarse del “proceso”; lo intentó, sí, cuando reprimió las Jornadas de Julio y con el golpe fracasado de Kornilov. Para Lipcovich el zarismo, por un lado, y el gobierno provisional y el doble poder, por el otro, “son lo mismo”. Sólo le falta decir que en Febrero hubo una “rebelión” o “revuelta” y no una revolución. En resumen, Lipcovich no sabe de lo que habla. Sin embargo, su artículo fue celebrado con bombos y platillos por el CC del aparato y elogiado públicamente en Twitter por Romina del Pla. La revolución permanente en Rusia no fue garantizada por el partido bolchevique tomado como una generalidad o en abstracto. La dirección se había pasado al campo democratizante con su apoyo ‘crítico’ al gobierno burgués provisorio; además abogó por la unión del bolchevismo con los partidos democratizantes de Rusia. Esta política del grupo dirigente democratizante del partido tuvo que ser derrotada por parte de Lenin y las bases en la Conferencia de abril, para que el bolchevismo se convirtiera en el artífice de Octubre. Lo que salvó al bolchevismo fue la presentación de Lenin como fracción antagónica a la dirección, en esa Conferencia de Abril. Lipcovich simplemente ignora la crisis del partido bolchevique en Febrero, entre los partidarios de la revolución por etapas (“el viejo bolchevismo”) y los partidarios de la dictadura del proletariado (Lenin y Trotsky). Trotsky afirma que el partido bolchevique no se rompió, después de Febrero, debido a la presión revolucionaria irresistible de las masas. Si tomamos este testimonio con la seriedad que merece, lo que Trotsky dice es que las masas se encontraron varias veces a la izquierda del propio partido revolucionario. La preparación de la revolución por parte del partido bolchevique atravesó crisis de enorme intensidad, si recordamos la crisis en la cúpula del partido en octubre (oposición de Zinoviev, Kamenev y otros a la toma del poder) y luego cuando una parte de la dirección se alineó con los mencheviques en la propuesta de un gobierno de unidad socialista sin Lenin y Trotsky. La victoria de la revolución proletaria fue, desde el punto de vista político-partidario, el resultado de la victoria de la fracción revolucionaria sobre la democratizante. Trotsky sostenía (L. Trotsky, Adónde va Francia, Bs. As., IPS, 2013, p. 43): “Después de la guerra se produjeron una serie de revoluciones que significaron brillantes victorias: en Rusia, en Alemania, en Austria-Hungría y más tarde en España”. Los defensores del aparato repudian ahora lo que aquí se dice (o ni lo leyeron). Continúa Trotsky: “el método revolucionario puede conducir a la conquista del poder por el proletariado: en Rusia en 1917, en Alemania y Austria en 1918, en España en 1930. En Rusia había un poderoso Partido Bolchevique que, durante largos años, preparó la revolución y supo tomar el poder sólidamente. Los partidos reformistas de Alemania, Austria y España no prepararon ni dirigieron la revolución, sino que la sufrieron. (…) En 1918, la socialdemocracia austríaca, a espaldas del proletariado, transmitió a la burguesía el poder que aquél había conquistado” (ídem, pp. 67-68). Como vemos, Trotsky estaba lejos de negar el triunfo que había implicado la revolución de Noviembre. Fue la socialdemocracia alemana la que le impuso un viraje contrarrevolucionario con la represión del alzamiento de Berlín, en enero de 1919, y el asesinato de Luxemburg y Liebknecht. El derrocamiento del Kaiser fue solamente una operación de arriba para responder a una insurrección de abajo. También en Alemania se desarrollaron los soviets, bajo la forma de los consejos obreros. La necesidad histórica del partido no se deriva de que tenga el monopolio de las victorias (típica concepción de un aparato que sufre, además, derrota tras derrota) sino de que se forja como el instrumento irremplazable del triunfo de la revolución socialista antes de la revolución y por sobre todo durante su desarrollo, no al margen de ella, tampoco sin crisis ni cimbronazos. Declarar que una revolución está condenada de antemano a fracasar si no cuenta de partida con un partido obrero revolucionario, es simple derrotismo.

8 de enero de 2020
Tucumán: los trabajadores se ponen de pie para enfrentar el ajustazo de Manzur

El lunes 6, Manzur por medio de un decreto suspendió por 180 días la cláusula gatillo, eliminando también el tercer tramo 2019 de esta cláusula de actualización salarial (setiembre a diciembre). Esto significa que el gobierno impone una rebaja salarial del 12% a los salarios de todos los empleados públicos de la provincia. Manzur también ha anunciado que la provincia no va a pagar ningún bono ni adelanto a cuenta de las paritarias. Como si esto fuera poco, los sueldos se están pagando en forma cada vez más atrasada, llegando en el caso de la docencia a hacerlo el 14 de cada mes, sin ninguna compensación. Son los trabajadores los que cargan con el pago de intereses por el atraso del pago de las tarjetas, las tarifas o los alquileres. En paralelo, varios municipios y comunas han comenzado a dar de baja al personal contratado. Varios funcionarios del gobierno manzurista han planteado que en las próximas discusiones paritarias con los estatales se va a poner en cuestión la vigencia de la cláusula gatillo, un recurso de actualización salarial que permitió durante los últimos tres años mantener una suerte de “paz social” con los trabajadores estatales y la docencia. El derrumbe de las cuentas publica se ha acelerado al compás de la profundización de la crisis general del país. Los fondos coparticipables han caído a la par que diversos subsidios que eran otorgados por el gobierno nacional, (empresas del transporte o a las transportadoras de electricidad, etc.) fueron transferidos en gran medida a las provincias. En octubre del año pasado, Manzur pidió un préstamo de 3.000 millones de pesos para poder completar el pago de los salarios de noviembre y diciembre, y luego otro préstamo de 500 millones para atender el pago del aguinaldo. En ese momento, se conoció que el gobierno estaba retrasando el pago a los proveedores del estado, por lo cual se decidió prorrogar la ley de emergencia económica que entre otras cosas impide que los juicios favorables a los proveedores permitan embargar los fondos del estado. Ahora, el gobierno provincial ha tenido que recurrir a un adelanto del gobierno nacional a cuenta de la coparticipación por 1.000 millones de pesos para completar el pago salarial de diciembre. La reacción de los sindicatos y los trabajadores Desde el gobierno sostienen que todas estas medidas se podrá lograr el equilibrio de las cuentas públicas. Sin embargo, los trabajadores lo que ven es que en lugar de poner dinero en el bolsillo popular, aquí, lisa y llanamente se ha procedido a confiscar una actualización salarial pactada con el gobierno, y la pretensión de usar los salarios como variable de ajuste de las cuentas públicas. El repudio es generalizado. A pesar de que el gobierno lanzó el ajustazo en enero, cuando no hay clases y la mayoría de los estatales se encuentran de vacaciones, la mayoría de los sindicatos que agrupan a los empleados públicos y la docencia se han visto obligado a pronunciarse repudiando las medidas. Algunos como la Unión Docente de Tucumán (UDT), han decidido convocar a plenario de delegados para este miércoles. Otros, como el Frente de Gremial Docentes (ATEP, APEM, AMET) y el Frente de Gremios Estatales (liderado por una fracción opuesta al sector alineado con Cachorro Godoy) han decidido convocar a plenario de dirigentes para el jueves. En el caso del SITAS, que agrupa al personal de la salud, ha convocado a una marcha para el miércoles 8, a las 20 hs, y a un paro provincial de la salud de brazos caídos (o sea con concurrencia) para el jueves 9. De manera más decidida, otros sectores han realizado una autoconvocatoria para este mismo martes, que ha reunido a 500 trabajadores, en su mayoría docentes, que la transformaron en una asamblea general donde se resolvió mantener las autoconvocatorias, organizar el no inicio de las clases, y reclamar a los sindicatos una asamblea general para decidir de conjunto. A la cabeza de este proceso se encuentra Tribuna Docente (T). Esto recién comienza. Desde el Partido Obrero (Tendencia), planteamos la necesidad de una lucha unitaria, de conjunto de todos los estatales de la provincia, los municipios y comunas. Para ellos es necesario un congreso de delegados de base electos en asambleas en los lugares de trabajo, que voten un pliego unitario: reposición de la cláusula gatillo, pago del bono, pago en tiempo y forma de los salarios, pase a planta permanente de todos los trabajadores precarizados en todas sus formas. Y junto a ello, un paro provincial que sea el punto de partida de un plan de lucha hacia la huelga general.

9 de enero de 2020
Después del acto de guerra

Con el asesinato del general iraní Qassam Soleimani y sus acompañantes en el aeropuerto de Bagdad, Trump ha extendido la prerrogativa que se ha asignado Estados Unidos desde hace tiempo a los ajusticiamientos selectivos judiciales o extrajudiciales, en su propio país o fuera de él, a los representantes públicos de estados extranjeros. Toma forma de este modo el establecimiento de un estado de excepción internacional, que entierra todo el mentiroso sistema de la ‘comunidad internacional’ y sus instituciones. La posición de los ‘estados democráticos’ sobre este golpe de estado internacional fue hecha pública por la OTAN, que lo respaldó en forma incondicional. Algunos políticos estadounidenses no pudieron evitar de reconocer que esto mismo implicaba una usurpación del poder constitucional excluyente del Congreso de Estados Unidos para emitir declaraciones de guerra. El acto de guerra fue perpetrado en este caso desde el suelo de otro país, lo cual debería derivar en una orden de arresto contra sus autores materiales e intelectuales. Nunca una mejor ocasión que esta para activar las tan mentadas ‘alertas rojas’ de Interpol. Más guerras El crimen de Bagdad, de este modo, anuncia el ingreso a un período de mayores guerras, con independencia de las especulaciones de los analistas, abundantes por estos días, acerca de si se trata de un hecho aislado o que alcanzaría un cambio de gobierno en USA para revertir su alcance estratégico. La diplomacia internacional pasa a ser como nunca una variante de los “acuerdos de Munich”, o sea operaciones de engaño, auto-engaño y encubrimiento de nuevas iniciativas de guerra. La conclusión acerca de este cambio político no puede ser más concluyente: no hay retorno a la ‘comunidad internacional’ u otros dislates mentirosos, ni la democracia nacional puede poner fin a esta marcha acelerada hacia una guerra mundial. El arma de la paz es, más que nunca, la revolución mundial. Enseguida después de declarar que el asesinato Soleimani fue una acción de ‘prevención’ de una guerra, Trump mandó miles de efectivos al Medio Oriente, incluidas tropas aerotransportadas, y aclaró que ya había designado 50 objetivos para atacar. Luego de la votación del parlamento de Irak, que ordena la salida de EEUU del país, Trump respondió que simplemente destruiría a Irak por medio de sanciones económicas. Irán respondió con el disparo de tres decenas de misiles balísticos contra dos bases estadounidenses en Irak, que fueron descalificados por los encargados de guerra psicológica de EEUU, como previamente arreglados, para evitar víctimas. Si el acto de guerra perpetrado en Bagdad es visto por muchos como contradictorio con la estrategia de Trump, expuesta incluso con bastante anterioridad a su llegada a la Presidencia, de querer retirar a EEUU de Medio Oriente, esto sólo demuestra la futilidad de esa ‘estrategia’. De un lado porque el escenario tiene a protagonistas estratégicos de la OTAN, como Arabia Saudita, los emiratos del Golfo y, sobre todo, Israel. Los descubrimientos de gas en el Mediterráneo oriental alcanzan para estrechar al Medio Oriente con Europa, en este caso involucrando en forma directa a Israel, Grecia, Chipre, con un potencial enfrentamiento con Turquía, que ya ha salido a cubrir sus espaldas en el norte de África, con el envío de tropas al campo de batalla de Libia. La finalización del gasoducto ruso-turco, que llega a Bulgaria y esquiva a Ucrania, muestra de nuevo la inviabilidad de la política que pretende disminuir y no aumentar, la injerencia del imperialismo yanqui. Por último, aquellos que encuentran en el auto-abastecimiento de gas y petróleo que alcanzó en Estados Unidos, una explicación para la retirada, no entienden cómo funciona el capitalismo y están además atrasados con lo que ocurre. Controlar a Irán, el principal proveedor de petróleo a China, y como llegaría a serlo Irak, es esencial en la guerra económica de Trump contra China. Si bien es cierto que la intervención de Putin en Siria es muy onerosa para Rusia, desplazando a EEUU, y que la factura por el empantanamiento en Medio Oriente es cada vez mayor, Putin se ha servido de ella para avanzar en lucrativos negocios de gas y otros no menos lucrativos de armas – los sofisticados misiles vendidos a Turquía. Por último, el ‘shale oil’ y el ‘shale gas’ norteamericano están llevando a la quiebra a las empresas que lo explotan – el “flujo de fondos” no cubre los vencimientos de deuda en que han incurrido. Por último, la vida útil de los yacimientos rocosos sería considerablemente menor a los estimados. La represalia de Irán contra las bases de USA en Irak tienen un fuerte perfil político – lograr el retiro yanqui. Las bancadas kurdas y sunníes no asistieron a la sesión que votó la salida militar norteamericana de Irak, que el gobierno es incapaz, por otra parte, de implementar. El norte del país, el Kurdistán, es uno de los dos grandes polos petroleros de Irak; Trump podría favorecer la división del país, e incluso incorporar a Turquía a ocupar posiciones en la zona turcómana, como lo ha reclamado Erdogan. La unión de fuerzas entre EEUU e Irán, que permitió la expulsión del Estado Islámico de Mosul, tuvo por base el mantenimiento de la unidad de Irak. El estado iraquí es, sin embargo, un ente fallido, incapaz de organizar la producción y proveer los servicios básicos. El gobierno en funciones es sólo interino. Irak no puede existir como estado en un marco de guerras y saqueos. La crisis militar en desarrollo ha dejado en un segundo plano, por cortísimo tiempo, el desenvolvimiento de la revolución iraquí. La revolución y la guerra Este mismo escenario histórico ha llevado a una gran crisis política a Irán, que atraviesa por una ola de rebeliones populares y la represión mortal de parte del régimen de los Ayatollas. En las calles y lugares de trabajo se reclama el retiro de Irán de todos los escenarios extranjeros, para destinar los recursos del estado a la satisfacción de necesidades básicas. Trump reivindica estas manifestaciones para presionar por el retiro de Irak por parte de Irán, y a favor de un ‘cambio de régimen’ en Irán. Irán, por su lado, atiza el odio de las masas por los crímenes de USA y el sionismo para reclamar el retiro de EEUU – aunque como arma de negociación política. El régimen iraní admitió la supervisión de sus labores en el campo nuclear, por la parte de la Agencia Internacional de Energía y las grandes potencias, a cambio de un aflojamiento de las sanciones económicas de Estados Unidos. Irán es una aliada de Rusia en Siria, a pesar de Putin, que tiene el control aéreo de Siria y permite los bombardeos de Israel contra las milicias iraníes y el ejército sirio. Sin el concurso de Irán no hubieran podido tener lugar las ocupaciones de Afganistán (2001) e Irak (2003) por parte del Pentágono. Todo esto lleva a una gran cuestión política para los trabajadores de todo el oeste de Asia. Las masas iraquíes, en especial en el sur, reclaman la expulsión de EEUU, por un lado, y de Irán, por el otro, con la consigna de “tener un país” y la laicidad del régimen político. En El Líbano, las masas rebeldes reclaman la salida de las milicias iraníes; en Irán, que su país se retire de todos los escenarios de guerra. El nacionalismo árabe o iraní, islámico o laico, tiene un definido carácter burgués, y ha aspirado y aspira a ocupar un papel dominante en la región. Es lo que ha ocurrido y ocurre con Egipto, Turquía, Irán y Arabia Saudita (comandada ahora por un príncipe bonapartista sangriento). Es necesaria siempre una caracterización concreta del nacionalismo burgués. Es claro también que las reivindicaciones populares plantean una acción internacional de esas masas, y la conciencia, sobre todo, de que el objetivo de emancipación política y progreso social sólo puede materializarse por medio de una unión de gobiernos de trabajadores, socialista, en el Medio Oriente. Es necesario un amplio debate internacional sobre este punto. Lo que es definitivamente claro es que la ausencia de un programa frente a la guerra y un planteo de poder constituye una limitación poderosa para alcanzar una victoria histórica de los explotados.

9 de enero de 2020
La revolución chilena golpea a la privatización universitaria

Luego de la toma de una enorme cantidad de escuelas de las diferentes ciudades de Chile contra la Prueba de Selección Universitaria (PSU), el Ministerio de educación se vio obligado a suspenderla. La PSU es un examen estandarizado de admisión a la enseñanza superior y es la única vía de ingreso a la misma. Cada año, miles de estudiantes quedan fuera de la posibilidad de continuar una carrera profesional, especialmente los hijos de trabajadores. Cabe recordar, además, la totalidad de la educación universitaria en Chile es arancelada. El lunes, los voceros de la Asamblea de Coordinación de Estudiantes Secundarios (ACES), afirmaron que en 86 escuelas el gobierno tuvo que suspender la PSU por las tomas y que la jornada de movilización se extendería para que no pudiera llevarse a cabo en los establecimientos restantes (El Desconcierto, 06/01). En donde no había la suficiente fuerza para una toma, las pruebas fueron boicoteadas por el ingreso a la fuerza de los estudiantes a las salas en donde se guardaban éstas y la publicación de las consignas. Finalmente, la PSU no pudo desarrollarse en todo el país. Como explicaron desde la ACES, son "los hijos de los trabajadores y trabajadoras de este país, quienes no han podido ingresar a la educación superior" (El Desconcierto, 06/01). La PSU se coloca como un "método segregador", cuya función es dejar a la clase obrera por fuera del acceso a la universidad. La toma de secundarios está contextualizada en el cuadro político más general de Chile, en el que la revolución amenaza con barrer a todas las bases del régimen pinochetista - entre las cuales está la privatización de la educación. El movimiento estudiantil se ha constituido como una pieza fundamental de dicha lucha. Los estudiantes que hoy toman los liceos son los mismos que forman parte de la primera línea que enfrenta a la policía y a los pacos y los que saltaron los molinetes contra la suba del boleto, en una protesta que hizo estallar el período abierto en Chile y América Latina. Son también los que condensan la carga de la experiencia histórica de la clase obrera y el movimiento estudiantil de las últimas décadas, expresada en la movilización de los "pingüinos" en 2006, el mochilazo en 2011 y la lucha del año pasado contra el avance represivo mediante la ley de "aulas seguras". En todo este proceso los estudiantes han sacado conclusiones y salieron fortalecidos en la organización contra el gobierno y el régimen chileno, pero también contra la burocracia estudiantil que ya no tiene el margen de contención ni el carácter de dirección que tenía catorce años atrás. El apoyo a la lucha de los secundarios de Chile se coloca como una tarea para todo el movimiento estudiantil de América Latina. El desenlace de un triunfo que eche por tierra el sistema de privatización es ineludiblemente un golpe de muerte para los planes y reformas que el Banco mundial pretende implementar en toda la región. La organización de los estudiantes chilenos pone sobre debate a manos de quién está el control de la educación. El reclamo de una asamblea constituyente soberana y con poder, que de por terminado el gobierno de Piñera, se coloca también como una salida frente al problema educativo. La constituyente no sólo tiene que dar por finalizada la privatización sino también poner la planificación y organización de la educación bajo control de los estudiantes y docentes.

9 de enero de 2020
Por la reincorporación de las trabajadoras despedidas de la Municipalidad de La Plata

Desde el 2 de enero se desarrolla en La Plata la lucha por la reincorporación de las cinco trabajadoras despedidas de la Dirección de Políticas de Género y Diversidad y del Hogar de Protección Integral. Estos despidos vienen a coronar una política de vaciamiento y abandono del área que incluye desde la reducción salarial hasta falta de insumos y alimentos para atender las necesidades del Hogar de protección al que acuden los sectores más vulnerables. En tanto, el intendente Julio Garro se hace el desentendido mientras despide a trabajadores y Carolina Píparo, a cargo del área, permanece ausente (ni siquiera conoce sus oficinas) y desoye los reclamos de las trabajadoras, las representantes gremiales mantuvieron una reunión con la Subsecretaría Silvia Santillán, Geraldine y la nueva Directora Lorena Signore, quienes reafirmaron los despidos sin justificación alguna, para finalmente abandonar el edificio escoltadas por la policía que Píparo, con rápido reflejo, supo convocar. La firme respuesta de las trabajadoras en lucha cosecharon rápidamente la solidaridad de las juntas internas de ATE, organizaciones sociales y partidos políticos que bancaron la permanencia adentro y afuera del edificio, contrastando con la tibieza demostrada por la dirección de ATE, quienes llegaron tarde a la convocatoria, bregaron permanentemente para que las medidas se levanten sentando expectativas en la reunión en el Ministerio de Trabajo convocada para el día de mañana y desconocieron todos los pedidos que apuntaban a declarar una jornada de lucha provincial y a convocar a plenario de delegados para extender el conflicto. En cambio, las trabajadoras confirmaron permanentemente, en todas las asambleas que realizaron durante el día, su decisión de llegar a la audiencia de mañana con una gran movilización para lo cual hicieron una gran convocatoria a las organizaciones de mujeres, lesbianas, trans, travestis, juntas internas, agrupaciones sindicales y políticas en la puerta del Pasaje Dardo Rocha el martes 7 de enero. Desde Tribuna Estatal Tendencia venimos acompañando las medidas de lucha desde el primer día convencidos de que las y los trabajadores estamos de pie, dispuesto a defender nuestros derechos. Llamamos a seguir el ejemplo de los residentes y concurrentes de Caba que lucharon hasta ganar, de Mendoza movilizada contra la megaminería y de nuestros hermanos y hermanas chilenas, que por medio de masivas asambleas deliberan y resuelven los pasos a seguir, uniendo los reclamos de todos los trabajadores estatales, de reincorporación a los de pase a planta permanente de todos los contratados del estado, de aumento salarial y del régimen previsional. Los trabajadores que pierden su trabajo, que a diario sufren las condiciones de precarización y ven cómo se licúa su salario debemos sacar conclusiones rápidas que conduzcan a masificar y ganar las calles, por la defensa del trabajo, la reapertura de paritarias y el pase a planta permanente. Por una gran asamblea de todos los trabajadores estatales que resuelva el curso de acción hasta ganar.

9 de enero de 2020
Abusos en la yeshivá

Los abusos sexuales contra los alumnos, que se denuncian años o décadas más tarde, no son exclusivos de las instituciones cristianas: en las escuelas bíblicas (yeshiva) y sinagogas judías “también afloran cada vez más este tipo de escándalos” (La Vanguardia, 24-12-19). Un rabino de Jerusalén, Shalom Hazan, fue condenado en diciembre a cuatro años de prisión por abusar repetidamente de por lo menos dos chicos y dos chicas de entre 6 y 16 años, informó YNetNews (24.12.19). El rabino describió su conducta como “el trato de un abuelo amoroso". Días antes, el diario israelí Haaretz (22-12) informó que el rabino Abraham Mordejai Alter había sido denunciado por dos alumnos de la prestigiosa -y exclusiva- yeshivá Ner Yisrael, en Jerusalén. Alter es hijo de un poderoso líder de la comunidad jasídica Ger, el rabino Yakov Arie Alter. Los dos demandantes, violados durante años por Alter, mantienen su identidad oculta: temen las represalias. Tanto el acusado como su padre negaron las acusaciones, formuladas hace dos décadas, y la comunidad Ger protegió durante años al paidófilo. Una comisión investigadora de la Ner Yisrael llegó a la conclusión de que Alter hijo –“una figura muy espiritual con la que era un honor estudiar”- solo "se acercó mucho", físicamente, a los estudiantes. Las autoridades no solo no denunciaron a Alter a la Justicia, sino que “les pagaron a las víctimas cientos de miles de shekels” para comprar su silencio, cuenta Haaretz. Casas más casas menos, igualito al Vaticano. Los jóvenes de las comunidades jaredíes (“los que temen a dios”) viven aislados del mundo, en barrios separados, entre severísimas restricciones. No trabajan, sino que reciben subsidios del Estado, no se suman al Ejército y consagran su vida al estudio de la Torá. El temor a la tentación sexual es permanente, por eso las mujeres van cubiertas y no deben ser ni siquiera rozadas fuera de su entorno familiar. Tampoco pueden relacionarse con extraños y son sometidas a casamientos pactados, muy jóvenes. Sin embargo, son ellas las que acercan un salario a la familia, aunque solo puedan trabajar en sus barrios y con personas religiosas. Todos -hombres y mujeres- deben obedecer a los rabinos, que guían la vida de los fieles hasta en los menores detalles. En su “lucha contra el Mal”, las comunidades jaredíes en Israel suelen agredir a homosexuales, golpear a las mujeres que no entren cubiertas a sus barrios o destrozar la cartelería que juzguen pecaminosa. Se calcula que unos 1.200 jóvenes huyen de esas familias cada año. En Israel hay una sola ong, Hillel, que los ayuda a integrarse al mundo. Muchos chicos narran años de abuso sexual. “Fui víctima de abusos sexuales en la yeshivá. Fue asqueroso. Al principio creí que fue una equivocación mía, pero luego me di cuenta de a mi hermano gemelo le había ocurrido lo mismo”, cuenta uno de los jovencitos refugiados en Hillel. ( https://www.hoy.es/sociedad/adios-tora-20181112001755-ntvo.html ) También en Nueva York En agosto del año pasado Yeshiva University, una prestigiosa universidad de Nueva York, fue demandada por 380 millones de dólares. Treinta y ocho ex alumnos de la Escuela Secundaria Yeshiva, que funciona como preparatoria, afirman que fueron abusados entre 1969 y 1989. Una reforma legal permite el juicio. Otro grupo de estudiantes había presentado un caso similar en 2013, pero los jueces dictaminaron que estaba prescripto. El periódico Jewish Daily Forward informó que la Universidad estaba al tanto de las tropelías de los rabinos George Finkelstein y Macy Gordon, “pero permitió que siguieran trabajando durante años” (The Washington Post 23-8-19). Finkelstein les decía a los chicos, hijos de sobrevivientes del Holocausto, que “iban a aumentar el sufrimiento de sus padres si les contaban el abuso”. La violencia sexual contra chicos y adolescentes en las escuelas religiosas judías echa por tierra una de las justificaciones típicas de la paidofilia católica, que la explica por el celibato sacerdotal. Si les permitieran casarse eso no pasaría, arguyen. Pues bien, los rabinos no solo se casan sino que tienen en promedio 6,9 hijos. La violación y el abuso sexual son inherentes a las instituciones religiosas, como el despotismo, el sadismo y el maltrato a los niños y jóvenes que están librados a la autoridad del que manda, use sotana o traje negro. Finalmente, son religiones fundadas en la idea de que es legítimo que un padre mate a un bebé si dios se lo ordena. Si la violación nada tiene que ver con el erotismo, sino que es solo violencia ejecutada a través del sexo, es natural que se exprese como despliegue de poder, como arma de sujeción de los más débiles en instituciones basadas en la superstición, el temor, la ignorancia, jerárquicas, verticales, brutalmente sexofóbicas.

10 de enero de 2020
La "vuelta" de la paritaria docente nacional

El Gobierno ha confirmado para el 20 de enero la convocatoria a la paritaria nacional docente. A diferencia de lo que ocurre con otros gremios, su finalidad se limita a establecer un piso al aumento salarial, que luego cada provincia discute por separado. De un lado no tiene un efecto práctico inmediato, es apenas un testimonio, del otro, deja librado a cada distrito la lucha por su convenio. Al devolver estas funciones a CTERA, que Macrí había eliminado, el propósito del gobierno es reforzar los instrumentos para aplicar su proclamada política de desindexación de los salarios, mucho antes de haber quebrado la inflación. La panza del trabajador es convertida en un “ancla anti-inflacionaria”. Apenas conocida la convocatoria, el ministro de educación Nicolás Trotta, fue claro: estamos “en una situación fiscal muy compleja que atraviesan el gobierno nacional y muchas provincias" (Página/12, 7/1). De acuerdo a Infobae (9/1), el gobierno ya adelantó a los gremios que no aceptará incluir en la paritaria una “cláusula gatillo”, que ni siquiera indexa necesariamente el salario a los precios, sino que muchas veces se limita habilitar la re-convocatoria de la paritaria. La llamada “desindexación” no se ha aplicado a los impuestos, de los más variados. Los gobernadores de Tucumán y Santa Fe ya han iniciado esta poda de salarios, provocando las primeras movilizaciones de docentes y estatales. Una auto convocatoria de unos 500 docentes tucumanos votó en asamblea el no inicio de clases y la exigencia a los gremios de una asamblea general. Patear las paritarias provinciales El jefe de Gabinete en una reunión con diferentes sindicalistas, entre los que estuvieron presentes Yasky y Baradel, planteó la posibilidad de extender el aumento en suma fija decretado para privados a la paritaria de los maestros - una adecuación de $4.000, que aportaría, en dos cuotas, el Fondo Nacional de Incentivo Docente (Fonid). De modo que la discusión porcentual de los salarios docentes quedaría para marzo (Ambito Financiero 8/1). Esto mismo fue reconocido por Axel Kicillof, que “ha planteado la imposibilidad hasta marzo-abril de determinar bien en qué capítulo estamos, porque el tema de la deuda tiene que encaminarse”. Primero, la deuda usuraria. Kicillof recibirá de Alberto Fernández los dólares para pagar la deuda en default de la provincia. En Santa Cruz, un congreso de ADOSAC ha resuelto condicionar el comienzo de las clases a un ofrecimiento salarial antes del 10 de febrero. En Chubut, ATECH advirtió que, “si el gobierno quiere garantizar el inicio del ciclo lectivo, debe cumplir con los acuerdos firmados”. En Jujuy, la docencia ha volteado el intento de Morales de modificar una grilla de calificación que avanzaba contra las condiciones laborales. En Salta, se perfila la convocatoria a una asamblea provincial, para defender la adecuación mensual de los salarios y un aumento de alrededor del 40%, y un proceso de titularizaciones. CTERA ha puesto el gancho (no sabemos con qué mandato) junto a las patronales y el Estado en un “Compromiso Argentino de Solidaridad”, en vez de apoyar activamente estas luchas. La tentativa de someter los sindicatos a la tutela del Estado y a la política capitalista de los gobiernos ‘nac & pop’, ya atravesó la primera crisis y ha dejado una enseñanza. La dirección de CTERA tuvo que reaccionar contra la tentativa del kirchnerismo de coalición, de suspender la movilidad jubilatoria docente. La docencia necesita deliberar en asambleas y elegir delegados a las paritarias con un mandato concreto. CTERA y las direcciones provinciales deben someterse a las decisiones que se voten. La unidad de los trabajadores, primero.

10 de enero de 2020
Francia: la huelga semi-general entra en el segundo mes

El 9 de enero, en el 36° día de huelga, la más larga de la historia francesa, se lanzó una nueva movilización interprofesional (pública y privada) para tirar abajo la reforma previsional. La CGT dice que 400 mil personas coparon las calles de París. Más de 200 mil en Marsella, y más de 100 mil en Toulouse y Bordeaux. Los sindicatos reclaman un millón de manifestantes en –al menos– 27 movilizaciones en todo el país. Mientras los medios anuncian con bombos y platillos la caída de la cantidad de huelguistas, la mayoría de la población apoya a los huelguistas y opina que Macron debe retirar la reforma previsional. La federación de puertos y muelles de la CGT convocó un día “puertos muertos”. Al igual que en manifestaciones interprofesionales anteriores, el sindicato de controladores de tránsito aéreo USAC-CGT llamó a la movilización. Air France está en huelga desde el 6. Todas las refinerías están cerradas. Servicios públicos, salud, servicio postal, abogados y bomberos, se suman a la huelga. El fondo de huelga superó los dos millones de euros. El 10 se espera una nueva reunión con los sindicatos en Matignon. El aumento de la edad de retiro, que hoy es de 64 años, podría ser apartada de las negociaciones de manera temporaria, a cambio de una rebaja de los aportes patronales, para sacar de la huelga a la CFDT. Para “trabajos peligrosos” sería exceptuada. Impasse de la tregua y huelga por “procuration” La UNSA y CFDT han fracasado en obtener una tregua en las empresas de transporte público. Desde la manifestación de París, Philippe Martínez (CGT) expresó “dudas sobre [la] voluntad de discutir” del gobierno, todavía poniendo expectativas en una “salida negociada”. Cuando Olivier Besancenot del NPA fue preguntado por qué no había sido derrotado el gobierno si esta huelga es más larga e importante que la de 1995, respondió: “debido al capitalismo neoliberal y la represión estatal” (Pas de Quartier, 7/1). Le faltó decir que “venimos de 20 años de derrotas, desde el Contrato del Primer Empleo hasta ahora”, que es la justificación de las burocracias. Las direcciones sindicales se oponen a llamar a la huelga general, o sea al sector privado excluido de la lucha, ni qué decir de una ocupación de empresas. Esto fue lo que ocurrió, sin embargo, en mayo del 68. Anasse Kazib huelguista de Sud-Rail, militante de la Corriente Comunista Revolucionaria (CCR) del PTS, explicó, en el mismo programa, que “los chalecos amarillos consiguieron que fuera retirado el impuesto sobre el carburante porque pasaron a la ofensiva, la huelga debe pasar a la ofensiva”. Para eso propone la “grève par procuration”, término acuñado en 1995, por la dirigencia de CGT-FO, en referencia a la huelga de solidaridad de los no huelguistas: es el “Todos Juntos” de Lutte Ouvriere, que tampoco implica la huelga general. La izquierda se maneja con ‘prudencia’, hace gala de moderación, en el entendimiento que 36 días de huelga inter-profesional no es evidencia suficiente de un espíritu ofensivo o de lucha de las masas en su conjunto. Lucha de clases y poder obrero Un estado del ánimo social actual fue mostrado tras el asesinato de un joven, Cédric Chouviat, durante un control policial en la ruta, pocos días atrás. El padre dijo que la muerte era responsabilidad del Estado y de Macron. Los medios empezaron a hablar de una “guerra de clases”. La semana pasada, ferroviarios y chalecos amarillos ocuparon la central de Black Rock, famoso hedge fund que quiere gestionar los activos previsionales. “BR, gritaban, es la jubilación por capitalización, no queremos la capitalización”. Macron focaliza la negociación con la burocracia sindical la edad de retiro, para salvar todo el paquete, que es una jubilación al nivel de un subsidio y recrear cajas privadas para compensar la caída del sistema público. Esto ya sucede con el argumento del “suplemento” (20%) jubilatorio en el sector privado. De aquellos que pueden pagarlo. El ya citado dirigente del PTS señaló que “si se observa este último período, hay un montón de huelgas masivas, por todos lados, movilizaciones, no se trata de hablar de la lucha contra la reforma de retiro, sino de hablar de una situación revolucionaria, hay que hablar de cómo tomar el poder, de cómo expropiar, de la reforma agraria”, sin mencionar la editorial de Révolution Permanente (La Izquierda Diario francesa) de Juan Chingo que afirmaba que el planteo de “Fuera Macron” sin un partido que pudiera capitalizar esa fuerza (¿electoral?) sería hacerle el juego a Le Pen. Estas contradicciones nos ofrecen un ejemplo de cómo las posiciones conservadoras se derriten bajo el empuje de las masas Para el oficialismo del PO, “El proletariado francés ingresa a esta lucha decisiva sin un partido revolucionario, y con una decena de organizaciones que pretenden ocupar ese lugar. Tampoco existen estructuras nacionales que organicen a los militantes sindicales combativos, que son decenas de miles. Es el obstáculo (??) más evidente para una intervención independiente” (3/1). El “obstáculo” es la burocracia y la izquierda conservadora, que se disfraza con un lenguaje radical; las “decenas de miles de militantes combativos” son un activo, que no se siente atraído por una izquierda que le ha dicho hasta ahora que Macron tenía la “iniciativa estratégica”. Como en las notas del oficialismo no hay críticas a la izquierda, debemos concluir que pretende “unidad de la izquierda”, no la construcción de un partido revolucionario, que agite la huelga general y la ocupación de empresas. El método de “FIT en todos lados” olvida que el PTS es parte del NPA y pretende serlo del PSOL brasileño, con la vista puesta en las elecciones. La negociación de la burocracia de los sindicatos con Macron se acerca a su punto de crisis final. Quedará en evidencia que la huelga general y las ocupaciones de empresas son la alternativa contra un retroceso.

11 de enero de 2020
Venezuela: una crisis política por el control de la Asamblea Nacional
Política Obrera

Contrariamente a lo que informa la prensa ‘hegemónica’, no solamente en Argentina, Venezuela no tiene hoy un solo presidente de la Asamblea Nacional, Juan Guaidó, sino dos. Luis Parra, un opositor del partido Primero Justicia (para otros un expulsado de ese partido), fue electo el pasado 5 de enero, a la cabeza de una Junta Directiva, compuesta por miembros (¿también expulsados?) de Copei, Acción Democrática e incluso Voluntad Popular – el partido de Guaidó. Los 140 votos que alega haber obtenido Guaidó en una sesión celebrada en las instalaciones del diario El Nacional, corresponden a muchos sufragios emitidos por correo electrónico o por medio de videos, e incluso hay denuncias de doble votación de diputado titular y su suplente. Muchos diputados de la oposición se encuentran presos o exiliados e incluso otros privados de su condición legislativa. Cuando el gobierno de los Fernández ‘deploró’ la acción de las fuerzas de seguridad en torno al Parlamento, el día de la votación, y denunció que ‘aislaba’ aún más a Maduro a nivel internacional, eligió ignorar la versión de los hechos que ofrecían las redes bolivarianas y Página/12. En tanto el Capítulo Argentina de la (REDH), de filiación chavista, adjudica a Parra 81 votos, La Nación acaba de achicar lo recogido por Guaidó a 84 diputados (8/1) – claro que en votaciones separadas. En este tironeo no queda claro quién quedará con el control de las instalaciones de la Asamblea. La crisis que se ha abierto en la oposición obedece al fracaso de la política golpista de Guaidó. Se auto-proclamó ‘presidente encargado’ por orden de Trump; nunca consiguió ese título de parte de los diputados que lo eligieron para presidir la Asamblea. Incluso ha sido denunciado de “tibio”, a pesar de este pergamino, por sus compañeros de partido, Voluntad Popular. En base a las encuestas, el corresponsal de La Nación, un declarado anti-chavista, adjudica a Guaidó un 20% de intención de voto (aunque, dice, por encima de Maduro). Luis Parra, mientras tanto, no esconde su condición de ahijado del oficialismo: “Quienes hoy no quieren el debate, se alejaron de la solución política, se atrincheraron en la violencia”. El grupo de Guaidó y los medios dominantes aseguran que está comprado por el oficialismo. Todo indica que oposición partidaria de “la solución política” acompañaría una elección adelantada de la Asamblea Nacional, cuyo mandato vence a fin de año, organizada por el gobierno – que Guaidó y los gobiernos que lo han ‘reconocido´ rechazan. Para los pactistas se trataría de un paso hacia la ‘normalización democrática’, que sería acompañada de un plan económico. La privatización del petróleo y la minería, que los aliados chino y ruso recomiendan insistentemente a Maduro, requieren una decisión del parlamento, así como la apertura de una negociación de la deuda externa en default y procesos judiciales abiertos en jurisdicción internacional. La Nación aporta un dato: Guaidó ha renunciado a su partido, el golpista Voluntad Popular, por consejo de sus asesores. Lo que podría interpretarse como un paso hacia el bloque negociador, aunque habría que ver en función de qué política. En Venezuela, la oposición se ha quebrado por las mismas razones que en otros países: la política de Trump es considerada un peligro para la mejor preservación de los intereses imperialistas. Venezuela es un campo de esta disputa. Finalmente, los vaivenes del oficialismo acerca de dejar entrar o no al grupo de Guaidó al recinto de la Asamblea, muestra una disputa similar en el otro lado. Lo cierto es que la cuestión del control de la Asamblea tiene que ver con el destino de las privatizaciones y el arreglo de la deuda externa, que Maduro impulsa, y que los opositores tienen como carta fundamental en la negociación política.

11 de enero de 2020
[DEBATE] La revolución latinoamericana y Venezuela
José Capitán · Eva López

La Revolución Latinoamericana, es un título, cuyo acontecimiento es muy caro a la izquierda, (Quizá quien mejor lo entiende y toma acciones es el gobierno de Trump) ya volveremos con esto. Venezuela como nación, es uno de esos países parias del mundo, hace escasos días, aplicando el Tratado de Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR) fue prohibida la posibilidad, más que un derecho para 29 representantes del gobierno, de los más altos cargos, incluso Maduro de pisar tierra en los 15 países que conforman este organismo. Mike Pompeo, el líder del TIAR, comentó que una posible invasión a Venezuela estaba descartada por los riesgos que implicaba, ergo disminuyendo estos riesgos, la posibilidad es probable, los malo no es invadir, sino los riesgos para la piel de los gringos, con qué desparpajo habla este desgraciado personaje y esta es la moneda corriente acerca de Venezuela. Así como el plan cóndor de los años 70, obvio que no es lo mismo, los gobiernos de fachadas democráticas, pero en el fondo gorilas, conformados en el Grupo de Lima, en nombre de la democracia, atentan contra Venezuela, dirigidos por Mike Pompeo, secretario de estado gringo, ex director de la CIA y por Elliot Abrams, designado para las acciones contra Venezuela, personaje con un largo historial de encargos, de trabajos sucios y criminales de la mano a gobiernos dictatoriales en América Latina desde los años 80 del siglo pasado. Es importante señalar que Venezuela constantemente sufre embargos económicos, agresiones, golpes, e intentos de golpes hace varios años, con el apoyo de los organismos antes nombrados y la Unión Europea, por tanto, es considerada actualmente junto a Yemen, Sudan del Sur y Siria, como los mayores desastres sociales del mundo, estos tres países sufren guerras cruentas, y Venezuela por la gestión combinada de su gobierno y de la crisis global capitalista desatada desde el 2007-2008. La cifras lo demuestran: son muchos más de 2 millones de venezolanos desplazados, emigrando hacia otros países producto de la falta de trabajo, la hambruna y la miseria, la hiperinflación lleva más de dos años activa, el salario mínimo es uno de los más bajos del mundo, están colapsados el transporte, la electricidad, el combustible, el gas, el acceso a las medicinas, materiales para la construcción el acero y el cemento entre otros, paralizada la industria, el PIB en escasos 5 años ha caído más de un 50%. Vale destacar el potencial energético que representa Venezuela para el mundo, sus cuantiosos recursos, algunos estratégicamente indispensables para otros países, sobre todo el petróleo (EEUU todavía lo consume, suministrado a través de los rusos, quienes lo compran al país y lo negocian con los gringos), además tiene gas, productos petroquímicos, oro y otros metales, necesarios y requeridos en otras partes del mundo es la razón fundamental de los constantes ataques. ¿Por qué Venezuela? Desde 1989, el pueblo venezolano se impuso contra las intenciones del FMI y el gobierno de turno, con un costo de más de 3000 personas asesinadas en la insurrección social del 27 y 28 de febrero de ese año conocido como El Caracazo, 10 años después quedan pulverizados mediante elecciones el régimen adeco copeyano impuesto en 1958, tras la caída de la dictadura de Marcos Pérez Jiménez. En 1999, se inicia el gobierno populista de Chávez, imponiendo una estructura cívico-militar, el cual derrota varios intentos de sedición, promovidos por el imperialismo, la oligarquía rancia venezolana y un sector militar, lo cual lo obliga a una depuración de las FFAA, resultando como lección un ejército no alineado a los propósitos del pentágono norteamericano. Por otro lado, se crea una milicia, con muchos defectos, pero entrenada y sin duda popular, ahora subordinada a Maduro y a los altos cargos del ejército, desde el año 2000 se ayuda a Cuba todavía revolucionaria, quien presta asistencia en educación y salud, sobre todo, pero es el otro país agredido permanente por los EEUU, quien aún resiste y se mantiene, también con todas las anomalías el gobierno colabora con la guerrilla colombiana. Vale destacar también, que Venezuela no participó en la invasión junto a los ejércitos de países latinoamericanos a Haití, mediante la Minustah. Otro elemento de avance histórico fue el desplazamiento de las históricas burocracias sindicales, gansteriles de AD y COPEI, sin embargo, hay que denunciar que el gobierno de Maduro fomenta una nueva burocracia sindical con elementos corporativos, como representantes de los trabajadores y a su vez funcionarios del gobierno, es decir patronos, apoyados en los cuerpos de seguridad represivos, pero todavía no ha derrotado al movimiento de los trabajadores. La ultraderecha tradicional lleva varios años con intentos de golpe, preparados y financiados por la derecha norteamericana, con acciones fascistas inclusive con la quema de personas vivas, y muchos otros asesinatos, estos personajes son los que más hacen llamados a la democracia, derechos humanos, libertades democráticas, todo esto sabemos es solo parte de un plan, pero por el otro lado, la llamada izquierda latinoamericana, al intentar ser neutral en este conflicto, demuestra su ceguera para solidarizarse con el país oprimido, agredido y todavía mucho menos para el proyecto de construcción de una organización internacional de los trabajadores, la IV internacional. Sobre el nacionalismo: “Esta(mos) obligado(s) a combinar la lucha por las tareas más elementales de la independencia nacional y la democracia burguesa con la lucha socialista contra el imperialismo mundial” (tomado del PROGRAMA DE TRANSICIÓN de la IV Internacional, parágrafo “Los países atrasados y el programa de reivindicaciones transitorias”). El nacionalismo no ha muerto, sigue vivo y tiene múltiples formas de expresión, no es una relación biunívoca, sin embargo, pareciera muchas veces que fuera así, y eso confunde, el peronismo es un ejemplo de esta expresión, aunque su etapa progresista se agotó no significa que no siga existiendo el nacionalismo, cabe destacar, las organizaciones, estudiantiles de desocupados o piqueteros, incluso asociaciones gremiales y sindicatos todavía tributan a ese “cadáver insepulto” demuestra que esta consideración es imprecisa, y no ayuda, todo lo contrario, impide superar o agotar esa experiencia, que todavía existe y pesa, no robusta como antes pero viva, esas son las condiciones reales de la lucha de clases, no se puede ser despreciativo y aislarse de esa lucha doméstica, para derrotar sus limitaciones y que sus bases comprendan nuestras propuestas transicionales. La tarea central es que las masas sobrepasen al nacionalismo, quitarles su dirección, esa es la principal contradicción, y con esto no estamos diciendo que apartamos la lucha por el socialismo, en la época de decadencia y de crisis capitalista global, esas dos formas de lucha están muy entrelazadas, pero no podemos saltar etapas, a riesgo de aislarnos, por mucho avance que tengamos como organización política de los explotados, no podemos menospreciar al nacionalismo, no es un cadáver, es un error recurrente, nefasto que puede degenerar y ser trágico. Por otra parte, necesario entender que la revolución es latinoamericana, este escenario si lo tienen claro nuestros enemigos, la contrarrevolución latinoamericana, representada en el Grupo de Lima, como mecanismo ad hoc contra la nación Venezuela, (el eslabón más frágil de la cadena imperialista) en coordinación con la OEA, con la Unión Europea y directamente con el Secretario de Estado de EEUU, Mike Pompeo, representante del gobierno de Trump. El imperialismo tiene una estrategia para América Latina, todos sus gobiernos y sus ejércitos no están enfrentados, más bien están subordinados a ellos, en diferentes grados, al pentágono, la CIA, resucitaron al TIAR, Venezuela es la diferencia porque no se encuentra alineada con su política, representa la “piedra de tranca” para realizar su política de conjunto, esta agresión es en común contra Cuba y hasta cierto punto contra Nicaragua. En América Latina, la crisis del capital se entremezcla con el fracaso del nacionalismo burgués, con diferentes grados en la totalidad de los países que lo conforman, entonces queda claro que no son sucesos regionales, sino la expresión de la globalización de la crisis capitalista en nuestro subcontinente, ahora bien, EEUU asume su prioridad, porque sufre la principal consecuencia de la crisis, de protegerse a costa de nosotros los países proveedores de materia prima, de allí su ofensiva sistemática, como el ataque mediante aranceles a Brasil y Argentina por el aluminio y el acero. Opción Obrera y la IV Internacional Todo análisis político se debe enlazar con la perspectiva de los trabajadores y su vanguardia, a nivel que se encuentre, sino se entiende eso, no se presta servicio al objetivo de construir el partido internacional del proletariado, su sección latinoamericana. ¿Como se construye la IV internacional, esperando que nazca la organización idónea, solo así? De resto no sirve y no se toma en cuenta nuestra lucha, nos referimos no exclusivamente a Opción Obrera. El chavismo, ahora dirigido por Maduro y los suyos, con toda su debilidad, todavía moviliza, lo siguen y lo votan, ¿no tiene vigencia? De ser negativa la respuesta, va contra el devenir dialéctico, es decir ¿de dónde viene?, inclusive dentro del marco latinoamericano, más allá de nuestras fronteras, pregúntenle a Trump. Los que dicen ¡Fuera Maduro! ¿Pretenden con esto derrotar al imperialismo? No se puede ser neutral entre los dos campos burgueses en lucha, el programa nacional debe ser superado por las masas en su lucha, por supuesto la vanguardia proletaria dirigiendo, en la cual nosotros debemos estar, no nos quedemos esperando un milagro.

11 de enero de 2020
El chavismo es la retaguardia de la revolución latinoamericana

Los compañeros José Capitán y Eva López han enviado un texto de su autoría al Partido Obrero (T), con el objeto de iniciar una discusión sobre sus términos. El escrito ya había sido publicado en Red Mediterránea , pero no es obvio que los promotores de ese sitio lo hayan recogido como un material de debate. El objetivo polémico del documento es arribar una conclusión que sin embargo no desarrolla, a saber, que “no se puede ser neutral entre los dos campos burgueses en lucha”, en referencia al imperialismo, de un lado, y al chavismo del otro. Aunque el planteo parece claro, en realidad es profundamente confuso. Por ejemplo, Putin y Xi Jinping, dos expresiones políticas contrarrevolucionarias incuestionables, no son neutrales - apoyan, “en esta lucha entre dos campos”, al gobierno de Maduro. No lo hacen en abstracto sino en función de los intereses capitalistas y ‘geopolíticos’ de uno y de otro, que no tienen que ver precisamente con una lucha contra el imperialismo. A través de la empresa Rosneft, Rusia le otorgó a la asfixiada Venezuela un préstamo significativo, a cambio de una hipoteca del 49% de los activos de CITGO, la refinadora y distribuidora de PDVSA en Estados Unidos. Un partido revolucionario que rechace la neutralidad “en esta lucha entre dos campos”, no podría tomar partido ‘a la Rosneft’, sino que tendría que denunciar ese apoyo, o los límites insalvables de ese apoyo, y denunciar la política de Maduro. Otro ejemplo tiene que ver con la boli-burguesía, el capitalismo de los chavistas, al cual el escrito de los compañeros no alude en ningún momento. La riqueza de esta neo-burguesía venezolana no solamente es enorme, sino que fue acumulada fuera del circuito económico legal, o sea, en el caso de Venezuela, obligadamente en moneda extranjera. La boli-burguesía no puede darse el lujo de la neutralidad “entre los dos campos”, incluso menos que Putin o Xi Jinping , porque en ausencia de compromisos previos con los ‘piti-yanquis’, en el caso de una victoria escuálida, su capital, se vería en peligro. Maduro, por su lado, ha iniciado un proceso de dolarización informal de la economía, que beneficia en forma fabulosa a esta boli-burguesía, en la que revisten funcionarios del régimen vigente. Aquí tenemos otro caso de una toma de partido a favor de uno de los campos en lucha, o sea de Maduro, completamente ajena a los intereses de la clase obrera. Mientras la burguesía acumula en dólares, con el visto bueno del poder, las grandes masas viven con bolívares hiper-desvalorizados, a excepción de un sector de trabajadores del circuito privado. Cuando empezamos a remover la espesura de la cúpula del bando 'nacional y popular', nos encontramos con un frente de fracciones reaccionarias. Venezuela tiene una deuda impagable de u$s150 mil millones – toda contraída por el chavismo; no se la puede adjudicar a los neo-liberales. Para guardar reservas en divisas y defender un tipo de cambio fijo, Hugo Chávez financió importaciones dispendiosas por medio de la contratación de deuda externa. Carece de autoridad ahora para plantear su repudio – y encima pelearse con China y Rusia, que han subido con fuerza en el ranking de los acreedores. Los compañeros mencionan la enorme hambruna del pueblo, pero no dicen que es el resultado del pago escrupuloso de esa deuda, hasta que Trump prohibió su negociación a los agentes con ciudadanía estadounidense. Todo esto demuestra que el gobierno de Maduro se valió de la demagogia anti-yanqui para escamotear que pagaba la deuda que benefició a la boli-burguesía, con el hambre del pueblo. Mediante el hambre, minaba la disposición y capacidad de lucha de las masas contra el imperialismo y Trump. Entretanto, si entiendo bien lo que escriben los compañeros, mientras Maduro cumplía con los usureros y los boliburgueses, ellos libraban una lucha política contra el neutralismo, sin ofrecer, por otra parte, el nombre de los “neutrales”. Un partido que interviene en la lucha de clases no tiene espacio para ser neutral, nunca. Ni Suiza ha sido neutral. La denuncia de la neutralidad es una extorsión del nacionalismo burgués contra la izquierda, para imponerle un seguidismo político y para que actúe como comparsa en la orquesta de la burguesía nacional. El eufemismo ‘no podemos ser neutrales’, no dice nada todavía sobre la política concreta de quien lo esgrime de este modo abstracto. De acuerdo a lo que dicen los compañeros, en 2015, primero, el FIT de Argentina debió haber llamado a votar al cristinismo en la segunda vuelta electoral, y por el peronismo unificado, en 2019, si la elección no se hubiera zanjado en el primer turno. El ‘ballotage’ enfrenta, obligadamente, a ‘dos campos’; sin embargo, hubiera sido un error descomunal ir atrás del ‘nunca más vivo’ nacionalismo burgués ( En Francia muchos izquierdistas eligieron a Macron contra Le Pen ). En las guerras habría que apoyar a un bandido imperialista o a otro – siempre para evitar la perfidia de la ‘neutralidad’. Lo que demuestran los ejemplos citados, es que la cuestión de “los campos en lucha” debe ser definida de un modo concreto. Los ‘campos’ están en ‘lucha’ todo el tiempo y sin cesar, porque en una sociedad capitalista domina la competencia, no solamente la lucha de la burguesía contra los trabajadores. Muchos obreros son impulsados a apoyar a ‘su’ patrón contra el patrón de la empresa ‘rival’ y sus propios trabajadores. En el escenario de los ‘campos en lucha’, los socialistas debemos luchar, en última instancia, por imponer una redefinición de sus términos, separando a los obreros de la burguesía, y polarizar a los explotados frente a los explotadores. En una palabra, la participación activa en un terreno donde predominarían ‘dos campos en lucha’, debe tener el propósito estratégico de crear un terreno diferente de ‘campos en lucha’, entre el proletariado y la burguesía. A esta cuestión estratégica se añade una táctica, que en definitiva se convierte también en estratégica. El chavismo, definido en su forma más genérica, va a cumplir veinte años en el gobierno. Un partido que haya permanecido tanto tiempo en el campo de uno de sus enemigos contra el otro ya puede ser considerado una fracción del primero. Era el seguidismo que practicaba el posadismo; por esta vía se convirtió en apéndice orgánico de la pequeña burguesía nacionalista o stalinista. Murió víctima de esta enfermedad incurable. En síntesis, es necesario distinguir los desarrollos cuantitativos, si se puede hablar así, de los cualitativos – los golpes, las guerras (civiles o internacionales) o sea, los choques excepcionales entre los campos en pugna. El Partido Obrero no apoyó a Hugo Chávez en ninguna elección, no importa los campos en disputa. Sí intervino con toda energía en abril de 2002 y luego en el lock out de diciembre (también en la asonada de abril pasado de Guaidó); fue el único que llamó a salir a la calle en ocasión del levantamiento militar chavista en febrero de 1992. Lo mismo hicimos en Argentina, desde diciembre de 1975, ocasión del golpe fracasado de Capellini, hasta marzo de 1976, el golpe de Videla, en defensa del gobierno constitucional y criminal de Isabel Perón. La participación activa del socialista revolucionario en estos puntos cruciales y de ruptura, no tiene en cuenta solamente la defensa de los derechos populares amenazados por una victoria de la reacción más decidida, sino que es un momento estratégico de confrontación entre el método político del nacionalismo y el método político del socialismo. El apoyo de José y Eva a Maduro, justificado en la necesidad de ocupar el lugar correcto, es, por el contrario, intemporal, indeterminado, multiforme y supra-espacial . En el texto, la regimentación de las organizaciones obreras ocupa un renglón. Pero dice algo fuerte, que la burocracia sindical montada por el chavismo es “corporativa”, o sea que es estatal. Al asunto del neutralismo ingresa aquí otro actor, a saber, una burocracia corporativa. ¿Es ella, acaso, un instrumento de lucha contra Trump y el imperialismo yanqui, o hay que enfrentarla para que los obreros conviertan a los sindicatos en herramientas de esa lucha? En Argentina sabemos, desde el golpe anti-peronista de 1955, que la burocracia no sirve para la lucha, sino al revés, un instrumento formidable contra la movilización obrera contra el golpe y el imperialismo. Como ocurre con la boli-burguesía, la burocracia sindical es un caballo de Troya del imperialismo en el ‘campo nacional’. Una lucha decidida contra la burocracia chavista de los sindicatos volcaría a todo el aparato del estado nacional y popular contra los luchadores, convirtiendo a la lucha contra la burocracia en una lucha política contra el gobierno y el estado. ¿O suspendemos esta última para no ser sospechados de neutralismo o peor, de agentes de Trump? José y Eva se han metido en un laberinto, y por lo que parece desde hace veinte años. En el texto no hay ningún planteo de lucha contra el gobierno y el Estado, que incluso ha armado una burocracia “corporativa”, o sea mussoliniana o franquista. Diría que no hay, incluso, una delimitación literaria. La cuestión de la burocracia lleva a otra más picante: las Fuerzas Armadas. ¿Estas serían definitivamente revolucionarias, como lo induce el texto al presentar que su jefatura está dominada por un personal que ha salido airoso de numerosas depuraciones por parte del chavismo? Venezuela se ha transformado de un régimen bonapartista plebiscitario en un estado policial . La represión, las prisiones y las ejecuciones, han sido confirmadas por informes internacionales de procedencias diferentes. Mientras tanto, un ‘presidente encargado’ abusa de la acusación de sedición, o incluso traición a la patria. Una y otra vez, Maduro convoca a opositores a negociar, y promueve las mediaciones de altas figuras de la diplomacia imperialista. Las milicias populares, como dicen los compañeros, están sujetas al control del alto mando, no son una creación independiente de las masas, una fracción numerosa opera como fuerza de choque en todas las direcciones – también contra los luchadores obreros. Creer en la fidelidad de un alto mando militar es mandar al cajón los principios elementales de cualquier escuela de sociología – la lealtad militar es hacia el Estado que representa; a la clase social que dirige ese estado. Es olvidar el lugar que ocupa en una sociedad de clase. Si las FF.AA. bolivarianas se distinguen por la cantidad de depuraciones que ha sufrido, ello se explica por la tensión excepcional que le impone un régimen en un impasse de una década. El texto no menciona el Sebin, el servicio de inteligencia y represión. ¿Lo denunciamos o celebramos el rol que juega y que se adjudica? Nota aparte: algunos diarios de Argentina se refieren, reiteradamente, al gobierno de Maduro como revolucionario y al proceso venezolano como Revolución. No tergiversan solamente la realidad; es una operación para desprestigiar la ambición revolucionaria de las rebeliones en América Latina. La cuestión de las Fuerzas Armadas bolivarianas ha dejado perpleja a una mayoría de observadores, por una razón sencilla – porque desmantelar el sistema chavista podría afectar la integridad del Estado, un peligro que cualquier cuerpo castrense se obsesiona por evitar. Esto ocurre con frecuencia con los regímenes de excepción. Nadie quiere repetir la experiencia de la desintegración del régimen de Saddam Hussein y el ejército iraquí . Todo el mundo toma cuidado con el bisturí cuando es necesaria una operación de cerebro. El golpismo de Trump es una tentativa de voltear a Maduro sin que el régimen se destruya en la volteada. De aquí a la fantasía de las Fuerzas Armadas de Bolívar, es hasta olvidar lo que le pasó al prócer y al proyecto de la Gran Colombia. Los chavistas no tragan saliva sin recordar la ‘traición’ del granadino Santander. Nunca se repitió tanto que las FF.AA. de Chile eran democráticas, como en la víspera del golpe de Pinochet. Si el chavismo y el peronismo no son “cadáveres insepultos”, como dicen los compañeros, acompañando al PTS, y ahora a los combatientes parlamentarios que han usurpado el PO, se elimina una de las características fundamentales de la época de decadencia capitalista, a saber, el desfasaje y hasta la contradicción entre la realidad histórica, por un lado, y la conciencia política de la sociedad, por el otro. En 1945, el peronismo, y en el debut del milenio, el chavismo, impulsaron una salida a ese impasse, para quedar enseguida envueltos en él, debido a que el nacionalismo burgués de la periferia nace, precisamente, en la época de la decadencia capitalista. Sólo un electorero cegado por sus aspiraciones parlamentarias puede caracterizar como vitalidad histórica los éxitos electorales en el margen de los movimientos que en el pasado llevaron a las masas a movilizaciones sin precedentes en las historias de sus países. Cristina Kirchner perdió dos elecciones a manos de un señorito conocido como Macri, y hace cuatro años al chavismo lo redujeron a menos de un tercio en la Asamblea Nacional – o sea que hasta las urnas muestran una pérdida de signos vitales. La misma Cristina Kirchner debió acudir a quienes ayudaron a derrotarla en esas ocasiones, para no tener que ir a buscar la pelota al fondo del arco otra vez. Como movimientos de emancipación nacional ‘ya fueron’; se usa su memoria para explotar la confusión del pueblo , como la de un abuelo insigne para dar lustre a una familia decadente. El lugar político de la polémica sobre el ‘cadáver insepulto’ tiene que ver con el intento de un arribismo de izquierda de esconder sus propias limitaciones y hasta su impotencia. El hundimiento de los movimientos históricos tradicionales traslada el peso de la crisis de dirección en la izquierda que se referencia en la IV Internacional. La política de reducir la lucha contra el peronismo al terreno electoral está perdida de antemano; lo mejor que se puede lograr es un Podemos. Hay que disputar, por el contrario, la dirección de la lucha directa contra los gobiernos de turno; esta es la lección del fracaso del FIT bajo el gobierno de Macri (Hago notar, de paso, que la insistencia del oficialismo del PO y de todo el FIT, en que el ‘enemigo principal’ era el kirchnerismo, no el macrismo, en este asunto de los ‘campos’, es una deformación inversa a lo que sostienen José y Eva, encubierta con una fraseología sobre la ‘independencia obrera’). La izquierda se ha convertido en democratizante; advierte, como todo el mundo por otra parte, que se desarrolla una crisis mundial, pero no sabe que uso darle, como ocurre también con el resto del mundo. En Argentina, el aparato usurpador del PO señaló, explícitamente, que la lucha electoral contra el kirchnerismo debía tener primacía, desde dos años antes de las elecciones, sobre la lucha para echar a Macri y para disputar al peronismo la dirección de esta lucha. La desesperación electoral tenía hasta causas de fondo más banales: asegurar con bastante anticipación un lugar expectable para el aparato en las listas del FIT, en la disputa con el PTS. La crítica al ‘cadáver insepulto’ fue un recurso oportunista para esta maniobra de arribismo. En el caso de José y Eva, la defensa del nacionalismo viviente es una mala caracterización de un régimen que ha batido los récords de crisis social en el mundo. La capacidad de movilización que le atribuyen es en gran parte clientelar. El objetivo de ella no es imponer el control obrero de Venezuela, sino intimidar opositores. Mugabe duró más tiempo en Zimbabue que cualquier otro nacionalista, y hasta Hugo Chávez lo invitó a formar parte de la nonata V Internacional, pero el movimiento que él lideró, y que liberó a los explotados negros del régimen colonial de Rhodesia del sur, no se transformó subsiguientemente sino en un sistema de saqueo sin límites. En Venezuela es necesario construir un partido obrero que desarrolle una oposición de clase al gobierno de Maduro. Esta conclusión no aparece en ningún lado en el texto con que polemizamos, sino al revés – es un planteo de integración “al campo nacional”. El texto transpira las posiciones del nacionalismo, no las del marxismo. El texto de los compañeros fue publicado sin comentarios en RedMed . Lleva por título "La Revolución Latinoamericana y Venezuela" . Uno debiera pensar que este título extiende su posición sobre “los campos” a los conflictos y luchas de todo el continente. Lo cierto es lo siguiente: Venezuela se encuentra hoy en la retaguardia de la Revolución Latinoamericana, precisamente debido al impasse excepcional que atraviesan las masas del país. Para las rebeliones populares de Chile , Colombia , Ecuador , Haití, y para Argentina y Brasil , la Venezuela chavista no es un faro, no es la ruta que deben seguir. La ruta es la dirección proletaria de la lucha anti-imperialista – no la dirección militar, no la dirección de camarillas estatales. No es la 'Patria Grande' sino la Unión Socialista de América Latina. Esta es la cuestión. LEER MÁS: El electoralismo y el renegado Salas Por El Be, 06/11/2019.

11 de enero de 2020
Informe sobre Chile: la irrupción de abajo

El salto olímpico de los secundarios sobre los molinetes del subte de Santiago selló desde el inicio el protagonismo de los jóvenes y su rol fundamental en el proceso revolucionario, reinstalando dos sentidas demandas nacionales: primero, el fin a la privatización de la educación y su acceso discriminador, y segundo, el fin a la barbarie del Servicio Nacional de Menores (SENAME). Sobre lo primero, los secundarios han concluido rápidamente que deben mantener independencia política de los partidos tradicionales, y en particular la Asamblea Coordinadora de Estudiantes Secundarios (ACES) ya se delimitó de las burocracias rompiendo con la Mesa de Unidad Social (MUS). En la segunda semana de enero, estudiantes de todo Chile sabotearon la rendición de la Prueba de Selección Universitaria (PSU), por lo que el Gobierno decidió negar legalmente el acceso a la universidad a quienes se vieran implicados, y se querellará por Ley de Seguridad del Estado contra algunos de sus voceros para mandarlos a la cárcel. Las iniciativas de saboteo de los secundarios contra el Gobierno no sólo tienen una gran convocatoria, sino que además cumplen un rol dinamizador para la lucha de toda la población trabajadora. Un ejemplo de ello fueron las barricadas que sostuvieron durante diez horas los pobladores de la comuna de Pudahuel (Santiago) y los ataques contra la comisaría del sector, luego de que un paco atropellara con un auto policial a un joven del sector que se manifestaba contra la PSU. Sobre lo segundo y menos conocido fuera de Chile, muchísimos de los combatientes que luchan con soberbia en la Primera Línea, son menores del SENAME que, habiendo atravesado situaciones de hacinamiento, hambre, drogas, abandono, violencia física y abuso sexual en sus familias y razones por las cuales, el Estado decidió llevarlos a esta institución, ahora huyen de la misma por razones idénticas. A los jóvenes no hay ninguna cátedra que darles sobre el agotamiento de este régimen y las necesidades de una Revolución. Ellos dan la cátedra, y lo hacen sin concesiones ni titubeos en sus Asambleas o al pie de la barricada enfrentando al guanaco (lanza agua) y al zorrillo (lanza gases). Corazones rojos, corazones fuertes Junto a los estudiantes, las mujeres han sido las primeras en atacar y las últimas en retirarse durante las manifestaciones. Nada raro en un país donde el movimiento de pobladores organiza principalmente a mujeres en torno a la demanda de la vivienda, y donde las principales organizaciones de DDHH fueron fundadas y organizadas por compañeras y madres de detenidos desaparecidos por Pinochet. Han ganado fama de temerarias y audaces. En la Primera Línea se lucen con las resorteras ostentando una puntería sinigual y un poco más atrás, llegan decenas de compañeras cargadas de sandwich y gaseosas para repartir entre los combatientes que luchan horas contra los pacos. Sin duda, el movimiento tiene un marcado matiz feminista y separatista en particular entre las más jóvenes que pertenecen a la primera generación de universitarios de sus familias, quiénes en el pase de la casa a la facultad, han diluido el contenido de clase de sus debates. Sin embargo, en los barrios no han demorado en encapucharse junto a los hombres y atacar las comisarías en las que los pacos violaron a compañeras; y al igual que la ACES, la Coordinadora 8M ya decidió romper con la MUS acusándolos de invisibilizar la demanda por la renuncia de Piñera. Además de luchar contra la violencia y por la legalización del aborto, el movimiento tiene que concluir con rapidez que nuestra emancipación contra el Capital y su ideología de machismo y odio hacia nosotras, sólo la podrá garantizar una Revolución Socialista en la que hayamos jugado un rol protagónico y clasista que nos deje la experiencia necesaria para construir la nueva sociedad que reclamamos. Próximo informe: La cuestión sindical y las Asambleas Populares.

11 de enero de 2020
[DEBATE] Clase, Partido, Dirección

“La dirección no es, en absoluto, el ‘simple reflejo’ de una clase o el producto de su propia potencia creadora. Una dirección se constituye en el curso de los choques entre las diferentes clases o de las fricciones entre las diversas capas en el seno de una clase determinada” (Trotsky, “Clase, Partido y Dirección”, 1940). El oficialismo del PO se ha convertido en una escuela de falsificación. Trasviste las posiciones de la Tendencia y las del trotskismo. Es un revisionismo sin límites. Alejandro Lipcovich escribe una nota en Prensa Obrera que no es otra cosa que la defensa de un “aparato”. Con un aparato no se hace una revolución, sino una contrarrevolución. El partido socialdemócrata alemán era un “partido” (y muy numeroso), sin embargo, ninguna revolución salió de él. Lipcovich se pregunta por “las condiciones para lograr que [las revoluciones] triunfen y cómo trabajamos para construirlas”. La primera de ellas es no mentir y hacer balances concretos de la propia acción, algo imposible para un aparato. La segunda es levantar una política que se eleve a las tareas históricas del proletariado y no se convierta en un “obstáculo” para ellas. El oficialismo del PO durante todo 2019 repitió como loro que en Argentina y en el mundo “no pasaba nada” porque aquí operaba la “contención” y en el mundo la “iniciativa estratégica” estaba en manos de la burguesía. La teoría es gris y verde es el árbol de la vida. En 2020 su “leit motiv” pasa a ser “como no hay partido, tampoco pasa nada”. Así califican la situación en Chile y en Francia: “El proletariado francés ingresa a esta lucha decisiva sin un partido revolucionario (…) Es el obstáculo más evidente para una intervención independiente” (PO, 3/1). Visten el mismo argumento con ropa elegida para la ocasión: los “obstáculos” son los planteos de la izquierda, que se arroga el otorgamiento de “la iniciativa estratégica” a la burguesía. La camarilla del PO se autoproclama como “partido revolucionario” de la misma manera que pidió votos para “solucionarle los problemas a la gente”, o para “estar” sentada en el legislativo. Rupturismo de aparato La lucha contra el “obstáculo” que representa la camarilla al interior del PO, desde una tendencia del propio partido, sería “rupturismo”. Curiosa forma de invertir la realidad: “Altamira muestra la desmoralización política que está detrás de su devenir rupturista, que no es más que el abandono de la tarea de construir el partido revolucionario”, dice Lipcovich. La “ruptura” la armó la camarilla con mil doscientas expulsiones, la Tendencia es una corriente del partido usurpado por los expulsadores. Es muestra de su incapacidad política para enfrentar una crisis en la que se confrontan dos caracterizaciones acerca del momento histórico, por un lado, y del método para construir un partido revolucionario que merezca ese nombre. El trotskismo nace bajo la defensa de la libertad de Tendencia al interior del Partido Bolchevique, cercenada por la burocracia tras la resolución “transitoria” del X Congreso del PC. El oficialismo echa a más de mil compañeros porque el planteo que defendían “no fue así votado en el Congreso”; “así” se refiere a la interpretación que da a lo votado en el congreso. Como un Papa, escribe las encíclicas y luego se reserva su interpretación. Para el oficialismo, la línea política es bajada de línea, o sea, verticalismo organizativo, que presentan como centralismo democrático. La Revolución Francesa Haciendo gala de la ignorancia histórica, Lipcovich dice: “La comparación con la revolución francesa que [Altamira] hace en el video de ´Responde´, en nombre de que ‘su partido’ (el jacobino) solo se formó ´en el transcurso de la propia revolución´ también es una metida de pata” (ídem). Para Lipcovich, la Revolución Francesa es una revolución burguesa “pura”, que tuvo lugar cuando la burguesía ya estaba constituida como clase dominante. La Asamblea Nacional, la Constituyente, la Convención, el Comité de Salud Pública, el terror, eran las diferentes formas ‘de lo mismo’, y no la expresión de una lucha clases siempre cambiante. De modo que, después, el Triunvirato, el Directorio y el Imperio, seguían recorriendo la ruta que un sujeto llamado burguesía había establecido de antemano, incluida la abolición de la monarquía y, por supuesto, luego, la restauración. La crisis de nuestro partido ha sacado a luz los bajo fondos intelectuales de varios pretendidos dirigentes. “A fines del siglo XVIII, hubo en Francia una revolución que se llamó, correctamente, ´la gran Revolución´. Fue una revolución burguesa. En el transcurso de una de sus fases, el poder cayó en manos de los Jacobinos que eran apoyados por los ´sans-culottes´, es decir, los trabajadores semi proletarios de las ciudades, y que interpusieron entre ellos y los Girondinos, el partido liberal de la burguesía, el rectángulo neto de la guillotina. Solamente es la dictadura de los Jacobinos la que dio a la Revolución Francesa su importancia histórica, que hizo de ella la ´gran Revolución´. Y, sin embargo, esta dictadura fue instaurada no solamente sin la burguesía, sino también contra ella y a pesar de ella. Robespierre, a quien no le fue dado iniciarse en las ideas de Plejanov, invirtió todas las leyes de la sociología y, en lugar de darle la mano a los Girondinos, les cortó la cabeza. Esto era cruel, sin dudas. Pero esta crueldad no impidió que la Revolución Francesa se vuelva ´grande´ en los límites de su carácter burgués. Marx […] ha dicho que ‘el terrorismo francés en su conjunto no fue más que una manera plebeya de terminar con los enemigos de la burguesía’. Y, como esta burguesía tenía miedo de sus métodos plebeyos para terminar con los enemigos del pueblo, los Jacobinos no solamente privaron a la burguesía del poder, sino que también le aplicaron una ley de hierro y de sangre cada vez que ella hacía el intento de detener o ´moderar´ el trabajo de los Jacobinos. En consecuencia, está claro que los Jacobinos han llevado a término una revolución burguesa sin la burguesía” (22 de agosto de 1917, citado en Broué, P., “Trotsky y la revolución francesa”). Una revolución burguesa sin burguesía es algo que no entra en la cabeza del dogmático, menos del ignorante que rechaza el camino del aprendizaje. El texto de Lipcovich tiene el mérito singular de instruirnos en el grado de deformación política que ha sufrido el PO, y al mismo tiempo en la grosería intelectual de sus personajes La revolución francesa es una revolución “en permanencia”, primero para Marx, luego para Trotsky, que se radicaliza como consecuencia de la intervención de las masas, sí, de esas mismas masas que para el oficialismo sólo existe si han recibido el bautismo del aparato. “Durante cinco años, los campesinos franceses se sublevaron en todos los momentos críticos de revolución, oponiéndose a un acomodamiento entre los propietarios feudales y los propietarios burgueses. Los sans-culottes de París, al derramar su sangre por la república, liberaron a los campesinos de las trabas del feudalismo” (Historia de la Revolución rusa, tomo 2, p. 196). ¡Qué lejos del cuento de la burguesía de “punta a punta”! Advertimos a quienes asistan al campamento de la UJS oficial que se protejan de sus instructores. Una secta “a medida” El aparato ha retrotraído al PO a la condición de una secta, gobernada por estereotipos. Uno de ellos es la “independencia política”, que no es entendida como la condición para que el proletariado ejerza una función dirigente, sino para no intervenir en la lucha política. El ejemplo más cabal de esto fue cuando imputaron a los compañeros que más adelante formarían la Tendencia, de “funcionales al kirchnerismo”, porque levantaban el planteo fuera Macri, por una Constituyente Soberana, Gobierno de Trabajadores. Marx exigía que “el proletariado debe organizarse en un partido independiente para luchar por ‘la revolución permanente’”, no para apartarse de intervenir en una crisis política. “Comprender con lucidez el curso de la revolución” Las revoluciones las hacen las masas, no los partidos. La dirección política de un proceso revolucionario es su sector más consciente. El Partido no es una amalgama de posiciones arbitrarias, sino un programa probado. Una clase sólo puede desprenderse de su dirección vetusta a través de grandes acontecimientos de lucha de clases. Lipcovich dice que un Partido no es sólo un programa, sino que un partido es un… partido. Así, con tautologías, explica que un partido necesita cuadros, organización, recursos materiales, etc. Típico del aparato, contrapone la organización al programa, el esqueleto al sistema sanguíneo. Para Trotsky: “cuando los acontecimientos se suceden a un ritmo acelerado, un partido débil puede convertirse en un partido poderoso, con la única condición de que comprenda con lucidez el curso de la revolución y de que posea cuadros probados que no se dejen exaltar por las palabras o aterrorizar por la represión (…) Si el partido bolchevique no hubiese conseguido llevar a buen término ese trabajo, no se podría hablar ni de revolución proletaria” (Clase, partido y dirección, 1940). Es obvio que sólo tiene “cuadros probados” un partido que “comprende con lucidez el curso de la revolución”. ¿Comprendió el “curso de la revolución” Solano al pedirle a Zamora que bajara su candidatura luego de las primarias? ¿Lo hizo el oficialismo al repetir que “Fuera Macri” era hacerle el juego a los K? ¿Belliboni comprendió el desarrollo de los acontecimientos cuando le pidió a Macri que se quedara hasta el final de su mandato? ¿Lo hizo el FIT-U cuando llamó a cortar boleta o a pedir el voto por listas “100% verdes”? ¿Pensó en eso Solano cuando llamó a Larreta “Horacio” en un debate público? Cuando Lipcovich dice que “en la misma medida en que se evidenció la hondura de la rebelión chilena y sus características revolucionarias, quedó expuesta la ausencia de un partido revolucionario en el país trasandino”, no (PO, 3/1), no expone una “comprensión lúcida del curso de la revolución”, porque en ese caso hubiera expuesto un programa y una estrategia, en lugar de declarar por anticipado la derrota de la revolución. Agregan que “Una política verdaderamente revolucionaria en Chile solo es tal si está precedida por la consigna ‘Fuera Piñera’”. Esto no es una orientación política sino una expresión de reservas hacia aquellos que han salido a pelear para echar a Piñera sin haber armado antes un sistema de consignas. Pero enseguida se contradice, al destacar que “el proceso de recomposición del movimiento de masas (sin que hubiera un partido) y el alto nivel de maduración de la conciencia política de los explotados, lo que se refleja en la popularidad de la consigna “Fuera Piñera – Asamblea Constituyente” (también sin la presencia de Lipcovich o Pitrola en Santiago). La contradicción permanente, como la oscilación política permanente, es una característica de todo aparato y del oportunismo en general. ¿Crisis de la dirección revolucionaria o “ausencia de Partido”? Es bastante sintomático de la crisis que atraviesa a la izquierda, que el oficialismo utilice como sinónimos la “crisis de dirección revolucionaria” con la “ausencia de Partido”. Trotsky no se refería, sin embargo, por crisis de dirección, a la ausencia de un partido en tanto organización o aparato, sino a la ausencia, sobre todo, de una orientación y un programa revolucionario. Trotsky en “Clase…” cuestiona la caracterización de un grupo izquierdista francés Que Faire?, que es similar al juego del “avestruz” que juega el oficialismo. Casanova pregunta ¿por qué fracasó la revolución española? “Porque el auténtico partido revolucionario no estaba maduro”, responde. Y ¿por qué pasó esto? “por la correlación de fuerzas sociales”. Y ¿por qué falló la correlación? Por “la falta de madurez de la clase obrera”. Esto es lo que achaca el aparato a la clase obrera de Argentina, que contrasta con la chilena (por supuesto después del estallido de la rebelión popular). Una tautología tras otra. En esto se resume la polémica de Trotsky en 1940, y la de la Tendencia en la actualidad, contra el conjunto de la izquierda mundial.

12 de enero de 2020
Un mes y un día
Política Obrera

Los Fernández han desplegado en el primer mes de su mandato las principales contradicciones y limitaciones de su hoja de ruta. Argentina enfrenta, luego del estallido financiero del macrismo, una nueva crisis de financiamiento. Esta crisis no se manifiesta solamente en el default no declarado de la deuda externa, sino asimismo en la quiebra del Banco Central y el sistema monetario. El patrimonio del Banco Central es negativo, esencialmente porque sus reservas internacionales están prendadas y los títulos que posee del Tesoro no valen casi nada – son un pagadiós. Encima tiene una deuda con el sistema bancario local de un billón y medio de pesos, entre Leliqs y pases, que al tipo de cambio oficial representan casi u$s25 mil millones, con una carga de interés anual que está todavía por encima de un respetable 50 por ciento. El Tesoro nacional continúa deficitario, incluso después de las podas de gastos del macrismo, al punto que la obra pública ha desaparecido del radar. Los pagos de deuda han esquilmado al Fondo de Garantía de Anses, con una caída del 60% del valor de sus activos. Es cierto que Argentina cuenta con un módico superávit comercial, pero debido al derrumbe de las importaciones. ¡Nada más efectivo que una crisis industrial para atenuar las necesidades financieras! ‘Más de lo mismo’ Una crisis que se repite por enésima vez, claro que de una envergadura que no deja de crecer, es la expresión irrefutable de la caducidad de un sistema social. Pero una clase caduca es incapaz, por definición, de encontrar una salida la caducidad de su propio régimen de dominación. Así que: más de lo mismo. Los estadígrafos no han cuantificado el tamaño financiero del impuestazo de estos treinta días, que no ha perdonado ni al último de los municipios. A la propiedad, a las ganancias, a los ingresos, al gasto y a los salarios, no ha perdonado a ninguna clase social, aunque el 90% de la carga recae sobre todo sobre los trabajadores – sea en forma directa o a través del traspaso a los precios. Calculado de este modo, es probable que los impuestos hayan pasado del 53 al 60% de los salarios. La pérdida por inflación debe también ser tenida en cuenta, porque el Estado se queda con una tajada de los ingresos, cuando el ajuste de estos por inflación se retrasa en el tiempo. Los ‘Harvard boys’ de los Fernández aseguran que rascando de este modo el Tesoro resuelven algún punto de la crisis de financiamiento. Saben que no. El primer ítem del déficit público son los intereses de la deuda externa – u$s35 mil millones al año, más de dos billones de pesos. Contrariándose a sí mismos, sin embargo, han emitido, en un mes y un día, $400 mil millones, el 30% de la base monetaria, para financiar… al Tesoro. En estas mismas semanas, la inflación de precios merodea el 4% y la industria sigue en picada. Un impuestazo podría ser reactivador si el Estado usara el dinero para un plan de inversiones que el capital privado no estuviera dispuesto a ejecutar. No es el caso actual, donde la plata se va por la rejilla de la deuda, a las cuentas en el exterior. Todavía no se ha cuantificado el monto de los subsidios que se otorgará a los servicios y el transporte, por el congelamiento de tarifas. En los 32 días de la luna de miel de los Fernández, no se ha escuchado nada sobre Vaca Muerta, la que tendría que transformar a Argentina de agro-exportadora en exportadora de combustibles y hasta en el incentivo para la petroquímica y los plásticos. AF desautorizó a Nielsen en el aumento del 5% a las naftas. Si se constata que las acciones de YPF siguen cayendo, al punto que hoy vale apenas u$s11 mil millones, y podría ser objeto de una oferta hostil de compra. Es que el precio internacional tampoco sube, aunque el Golfo Pérsico se encuentre al borde de la guerra. La industria del shale en Estados Unidos se encuentra en concurso de proveedores, porque se fundó y desarrollo en un régimen de bajas tasas de interés, que sustituyó capital propio por un enorme endeudamiento. Quo vadis? ¿Qué se proponen entonces los Fernández? Obtener un semblante de “estabilidad” para negociar un alargamiento del pago de la deuda externa sus intereses. La ‘estabilización’ de un edificio en peligro de derrumbe no lo hace por ello habitable. Significa que no hay salida a la crisis industrial, ni una reactivación del empleo por la vía de una mayor demanda. La expectativa es que un acuerdo con los acreedores y el FMI reduzca la tasa de interés usuraria que Argentina debe pagar para volver a financiarse en el exterior. Esto no habilitaría un mayor endeudamiento para el estado, pero sí para el capital privado, que inclusive ahora, en medio del default, consigue préstamos en el exterior, aunque en casos contados. Es una apuesta dudosa a un casillero único. En este primer mes y un día, los Fernández no han ofrecido otro horizonte. Macri, alguien de mayor confianza del capital financiero, hizo un sinnúmero de acuerdos de deuda, varios con el FMI y otros varios con un pool de cinco fondos de inversiones, que terminaron mal en todos los casos. Sin contar, claro, el reciente pago ‘nacional y popular’ al fondo Pimco, sin descuento ni quita, al vencimiento de los Bopomo. La salida a la crisis por medio de un acuerdo de deuda es lo que ha mantenido relativamente unida a la burguesía nacional en torno al apoyo al gobierno, y las salutaciones que mandan los voceros del FMI y los bonistas. Esto significa que más allá de los condicionamientos, imposiciones y supervisiones que querrán imponer bonistas y FMI, la perspectiva de obtener financiación tampoco mejora. El capital extranjero, por ejemplo, se está retirando de la Bolsa de Sao Paulo, aunque Brasil no se encuentra en default y el Congreso acaba de aprobar una contrarreforma de la previsión social. Según algunos, esto ocurre por la reducción de la tasa de interés aplicada por el Banco Central y la devaluación del real. Pero el gran tema de las plazas financieras, la creciente iliquidez del mercado interbancario en EEUU, la UE y Gran Bretaña, sería suficiente para precipitar un retiro de capitales de los países emergentes, lo que elevaría mucho el costo del financiamiento, no importa si se ha arreglado con los acreedores o no. El modelo econométrico de los ‘nacionales y populares’ que se formaron en Harvard, es muy provinciano. Kicillof ‘enter’ En apenas un mes y un día, la hoja de ruta de los Fernández sufrió un serio traspié político en la provincia de Buenos Aires, cuando Kicillof no pudo sacar su ley impositiva. El remedo que terminó pariendo, necesito de la ayuda del Presidente. Es que Buenos Aires, y provincias como Santa Fe o Mendoza, se encuentran en default; la ley cuestionada tenía el propósito de renegociar la deuda pública con los acreedores, en especial del exterior. Si saltaba el tapón bonaerense, la hoja de ruta podía enfrentar dificultades. Como Kicillof se vio bloqueado por una oposición conjunta, aunque separada, de macristas e intendentes pejotistas, la cuestión impositiva descubrió un filo político propio, más allá de la provincia, que crecerá en el curso del mandato. Lo mismo ha ocurrido en Santa Fe, entre Perotti y el social-lavagnista Lifschitz. El mismo carácter potencialmente explosivo ha tenido el recule de los oficialismos de Nación y la provincia frente a la rebelión popular en Mendoza – contra el saqueo y la contaminación minera. Las situaciones provinciales son explosivas; el brigadista Alberto Fernández acordó una suba masiva de Ingresos Brutos, al que siguieron aumentos espectaculares de tasas municipales, que ocupan el lugar del temido tarifazo macrista de los servicios públicos. La deuda externa que quiere patear para adelante Fernández no cubre a toda la deuda federal. De modo que, tempranamente, los Fernández han descubierto que su ruta podría estar encumbrada de bloqueos y crisis, que tienen la misma causa de fondo: la crisis de financiamiento – partera de tantísimas revoluciones. Bolivarianos insepultos Todos los medios coinciden en que la negociación de la deuda se encuentra condicionada por la crisis política en América Latina. Muchos deben haber supuesto, ingenuamente, que esto sería suficiente para plegar a los Fernández. Estos deben pensar algo parecido, pero al revés – que las crisis en Venezuela y Bolivia y las rebeliones populares en distintos países, serían una carta de presión del albertismo frente a Trump. En el tiempo transcurrido, los Fernández han jugado al apaciguamiento con Trump. La expulsión de Evo Morales por medio de un golpe militar organizado por Trump, o las incitaciones violentas de las mismas patronales internacionales en Venezuela, han dejado ver una cobardía política que podría convertirse en capitulación. Una suerte de contrarrevolución exterior sería un golpe serio para el gobierno expresamente bautizado como “coalición”, y a un acortamiento del mandato. Es lo que ha ocurrido en forma continua desde la cesación de Zelaya en Honduras. Alberto Fernández aboga por salidas democráticas, que en Venezuela supone un acuerdo del chavismo con la derecha, y en Bolivia una elección ‘transparente’ para mayo, en medio de una fuerte represión contra dirigentes del Mas y una fuerte censura a sus actividades. La utilización de la deuda externa para extorsionar a la política exterior de los Fernández desataría la tormenta perfecta – una extorsión que está funcionando a pleno. Este conjunto de factores convierte a Argentina en el epicentro de la próxima crisis política regional. La ruta del entendimiento con el FMI no enfrenta solamente obstáculos ‘económicos’. Jubilaciones y salarios Alberto Fernández ha sido muy claro en su disposición para golpear las jubilaciones y los salarios. Los ‘Harvard’ del nacionalismo popular consideran al sistema de previsión y a las paritarias, inflacionarias. Acá no estamos ante un problema de ‘ajuste’ o financiamiento, cuya crisis no dejará de existir incluso si liquidan a una y a las otras. Los límites de la acumulación capitalista son propios del capital, no de las jubilaciones. El alcance último de las declaraciones oficiales acerca de Anses apunta a convertir la previsión social en un sistema de pensión a la vejez – siempre reivindicando, por supuesto, la preocupación ‘por los que menos tienen’. La liquidación del derecho previsional, de la negociación colectiva y del derecho laboral, todo apunta en una dirección evidente para todo el mundo, que es la más completa precarización del trabajo. Es clara la necesidad de una campaña de alcance estratégico por las reivindicaciones históricas del movimiento obrero. El 82% móvil, un salario y jubilación mínimos igual al costo de la canasta familiar, movilidad de los salarios por inflación, derecho incondicional a plantear reivindicaciones y demandas y a iniciar huelgas y otras medidas de acción directa. Bien mirado, la Previsión Social, lejos de haberse tornado inviable, podría convertirse en el pivote de una vasta reorganización social. Los aportes que reciba se convertirían en un fondo de monto creciente para aplicar a la inversión productiva y de servicios, que hoy se encuentra en caída libre en todo el mundo, de modo de asegurar jubilaciones mejores a partir de un crecimiento de la productividad del trabajo y de la producción. El desarrollo de un sistema de planificación a partir de esta base es incompatible con el método de anarquía del capitalismo y con el capitalismo mismo. La idea de que el poderoso sistema de creación de bienes y servicios de la actualidad es incapaz de asegurar una vida digna a la población retirada, es simplemente absurda, que sólo se explica por la contradicción que representa para la acumulación capitalista privada. La sola intención de llevar adelante una ofensiva de la magnitud que requiere un ataque de este alcance señala que Argentina camina a convertirse en el epicentro de una gran crisis nacional. Las grandes alamedas Pocas veces en la historia reciente se ha presentado, para Argentina, una combinación tan explosiva de crisis sociales, políticas e internacionales. Es decir que todas las reivindicaciones del pueblo trabajador interactúan unas con otras, y que al mismo tiempo sería peligroso separarlas cuando se desarrolla un cuadro de crisis general. Un mes y un día son suficientes para avanzar en una caracterización del gobierno y del régimen político, y en los desafíos que presenta y sus perspectivas.

12 de enero de 2020
Del acto de guerra a la guerra por Irak

El derribo del avión de línea de Ucrania que había acabado de despegar del aeropuerto de Teherán ha irrumpido como un factor accidental en la crisis desatada por el magnicidio ejecutado por Trump. Aun así, ha servido para desnudar la amplitud de esa crisis, de un lado en su alcance geo-político, del otro al poner en movimiento, de nuevo, el movimiento de masas, desde Irán al Líbano. Aunque la Guardia Revolucionaria iraní asumió el hecho como un error involuntario o comunicacional, y lo mismo hizo el gobierno iraní por no haber cerrado el aeropuerto, es claro que la responsabilidad entera por esa matanza cabe a Donald Trump, autor del acto de guerra que asesinó al general Soleimani. El desastre aéreo, que cobró la vida de 176 pasajeros y nueve tripulantes, entre ellos 82 ciudadanos iraníes, desató una ola de protestas contra el gobierno, en Teherán y numerosas ciudades. Reavivó un movimiento que el crimen de guerra de Trump había alejado de la primera plana. En Irán se desarrolla una rebelión popular desde hace más de un año, debido a los tarifazos, la inflación, los vaciamientos bancarios y los despidos, que se manifestó con fuerza en noviembre pasado. Se trata de un movimiento de definido carácter político, que hace responsable al gobierno por la miseria social, desde antes de las sanciones económicas impuestas por Trump contra Irán. Los manifestantes exigen el retiro de Irán de todos los países en donde interviene en forma directa o interpuesta, porque le atribuye la responsabilidad por un gasto de recursos enorme, que paga la población empobrecida. Trump ha tuiteado en numerosas ocasiones su apoyo a estas protestas, y el embajador británico fue más allá incluso, pues se hizo ver en las manifestaciones protagonizadas por universitarios. Ha sido frecuente, en la historia, el error de muchas potencias y gobiernos, de creer que, necesariamente, el enemigo de mi enemigo es mi amigo. Trump anunció, mientras tanto, que proseguirá su guerra contra Irán mediante el reforzamiento de las sanciones económicas La tragedia del Boeing de Ucrania ha tenido su efecto en Irak, el verdadero terreno político de esta guerra. A la votación del parlamento iraquí, para que EEUU se retire por completo de Irak, se han sumado las voces de un movimiento popular creciente, que reclama el desarme de las milicias que apoya Irán. “Queremos un país”, es la palabra de orden de las multitudes que marchan, sobre todo en el sur de Irak, en alusión a la exigencia de que EEUU e Irán se retiren de Irak y al reclamo de desmantelar el régimen político de pactos sectarios que apoyan y sostienen el uno y el otro. Trump ha advertido al primer ministro interino de Irak contra cualquier tentativa de poner en ejecución la resolución del parlamento, e incluso invitó a la OTAN a incorporarse a las bases militares norteamericanas. Un miembro del parlamento reclamó en su Facebook que Irán debe “retirarse” (sic) de Irak, para que luego pueda hacerlo Trump. De todos modos, el retroceso que produjo el crimen de guerra de Trump en las movilizaciones de masas quedó neutralizado por la indignación política que ha provocado el derribo del avión de bandera ucraniano. Para los analistas que caracterizan el acto de guerra de Trump contra Irán como “un error estratégico” – o carente de una perspectiva estratégica –, la presencia de EEUU en Irak ha quedado definitivamente comprometida, habilitando un dominio iraní hasta las aguas del Mediterráneo. No es claro lo que piensa Netanyahu ni el alto mando sionista, que han apoyado sin restricción el asesinato de Soleimani, y expresado incluso que Trump los relevó de una tarea que ellos tenían decidida. Ahora bien, la defensa de Irán contra el imperialismo yanqui, no debe ser sinónimo de un apoyo a la creación de un área de dominación de la alianza Irán-Rusia, o incluso China, un tándem de potencias anti-obreras y contrarrevolucionarias. Describir a esto como ‘antiimperialismo’ es un paso que algunos izquierdistas no vacilan en franquear. Es necesario, por el contrario, dotar a la lucha popular en Medio Oriente de una perspectiva propia para los explotados: la independencia nacional, el derrocamiento de los regímenes hambreadores, fin del estado sionista y la Unidad Socialista de todo el Medio Oriente, para los trabajadores shiitas, sunnitas, alawitas, cristianos, ortodoxos coptos.drusos y judíos.

12 de enero de 2020
Kimberly Clark: un balance para los trabajadores

Comunicado el cierre de la planta Bernal por parte de la multinacional Kimberly Clark y resuelta la ocupación inmediata por parte de sus trabajadores, se produjo un proceso que sirvió como laboratorio para la lucha de clases de la última etapa. En ella se probaron dos orientaciones, de las cuales deben surgir los necesarios balances de la clase obrera. Desde el minuto cero hubo dos caracterizaciones totalmente opuestas sobre el conflicto: una que planteaba que había que convencer a la empresa Kimberly Clark de que se quedara y reabriera la planta, y la otra que planteaba que este era un ataque total contra la organización fabril que durante 12 años se desarrolló en esta planta, sirviendo de referencia a los trabajadores del gremio. De fondo, estas diferencias expondrían con el desarrollo del conflicto, dos estrategias opuestas. Dos orientaciones En el desarrollo de las asambleas se fueron evidenciando estas orientaciones. La impulsada por el oficialismo del PO apuntaba a parlamentarizar el conflicto y sumar electoralmente a la campaña del FIT-U. Esto consistía en buscar el apoyo de diputados de distintos partidos y en la elaboración de proyectos productivos, una suerte de "ajuste" laboral propio, que probablemente recibiría el apoyo de quienes ya en ese momento se alineaban con el ´pacto social´. Nuestra orientación, en cambio, planteaba abrir el conflicto a los distintos sectores el movimiento obrero que salen a resistir los cierres de fábrica y despidos, marcando un canal organizativo y de acción directa, mediante el apoyo e impulso de coordinadoras que venían surgiendo desde sectores que luchaban aisladamente y procesaron la necesidad de agruparse. El primer plenario convocado a horas de haberse concretado la ocupación de Kimberly mostró límites, puesto que sólo estuvo representada la izquierda alineada con el FIT-U, incluida una escasa representación del Plenario Sindical Combativo, del cual sus más importantes referentes no asistieron ni en ningún otro momento se acercaron a la ocupación al cabo de 70 días. Posteriormente en las asambleas se fue procesando la necesidad de convocar a un plenario nacional donde todo el activismo obrero, sindicatos combativos, comisiones internas y delegados independientes. En definitiva, a todos aquellos sectores del momento obrero que resisten avanzadas y ataques patronales, mientras sus sindicatos aíslan esos conflictos y construyen un cerco a su alrededor para evitar el desarrollo de esas luchas y que los compromisos de la burocracia no se vean afectados. Después de varias postergaciones el 1° de noviembre, finalmente, se concretó el plenario nacional, el cuál construimos yendo a debatir con todos los sectores del conurbano bonaerense e incluso recorriendo el cordón industrial de Santa Fe, el más importante del país, dónde recogimos apoyo político y económico. El plenario también expresó la unidad de trabajadores industriales, estatales y desocupados. Varios sectores plantearon la necesidad de desarrollar la herramienta de resistencia obrera que significa el agrupamiento de trabajadores de distintos gremios, unificar sus reclamos y ganar las calles mediante acción directa en el conurbano bonaerense y la capital e ir a la lucha por nacionalizar está experiencia. El desarrollo del conflicto sirvió para esclarecer además el rol de los distintos actores. Por un lado, la patronal asociada al estado y sus estamentos, como la Secretaría de Trabajo, donde articularon un preventivo de crisis trucho para extorsionar económicamente a los trabajadores mediante retiros voluntarios y, luego, producir despidos masivos. La Secretaría de Trabajo no convocó audiencias y habilitó a que el Juzgado arremetiera con la amenaza de desalojo, respondida por los trabajadores con una conferencia de prensa y una prueba productiva, en una jornada rodeada de la solidaridad de organizaciones sindicales, sociales, políticas y de derechos humanos. La prueba productiva significó un hecho político. Los trabajadores rompieron la norma que dicta que los obreros producen exclusivamente bajo decisión patronal. Tomando está decisión por sí mismos, dieron un claro mensaje al Estado, la patronal y la burocracia sindical. Todo esto en medio de un cambio de gobierno plagado de límites y contradicciones. La producción se entregó centralmente a hospitales, escuelas, jardines de infantes, comedores y bomberos voluntarios, mostrando que la necesidad de productos de higiene personal de amplios sectores sociales que dependen del Estado puede ser cubierta por la puesta en marcha de esta planta, bajo el paraguas estatal y de esa forma mantener 300 puestos de trabajo. El desalojo del Estado, la burocracia y la patronal El desalojo se produjo en la madrugada del 4 de diciembre a punta de pistola, con toda la violencia qué consideraron necesaria para dejar un claro mensaje contra las ocupaciones que – muy a pesar de ellos – seguirán desarrollándose como herramienta de resistencia de los trabajadores en todo el país. La prueba productiva y las relaciones que se tejieron entre Kimberly y otros procesos importantes, como el de Molino Minetti, colocaron en la agenda de la transición entre el macrismo y los Fernández-Fernández la necesidad de ponerle un punto final a la ocupación. Los "progres" tuvieron prácticamente un mes para pronunciarse políticamente contra el desalojo luego de que la justicia le diera vía libre, teniendo en cuenta además que los trabajadores de Kimberly en la última conferencia de prensa reclamaron dicho pronunciamiento. No lo hicieron y con ello dieron la venia para que se avanzara contra los trabajadores. Esta situación marca que la lucha de los trabajadores no puede ser solamente contra la patronal, sino también contra el estado y sus administradores – léase gobiernos de turno. Ocurrido el desalojo y la mecánica con que este se produjo, a la fecha no hubo una palabra de rechazo del actual oficialismo en contra de esta situación, lo que constituye un obvio mensaje al capital. La represión y las balas como herramienta de "resolución" brutal de los conflictos laborales que se expuso plenamente en la ocupación de Kimberly, muestra la política de los distintos gobiernos que se alinean con las patronales, las cuales mediante cierres truchos buscan optimizar sus rentabilidades y negocios, descartando a sus trabajadores como si fueran desechables. En la etapa por venir el poder gubernamental se verá enfrentado a la respuesta que comienzan a forjar los trabajadores mediante las coordinadoras de sectores que resisten y se agrupan para dar la lucha política contra el estado, los sindicatos entreguistas y las patronales. Párrafo aparte merece la burocracia papelera del Sindicato Papelero de Bernal y la Federación del Papel, quienes en ningún momento convocaron al paro papelero votado por la asamblea de la ocupación ni apoyaron económicamente el fondo de lucha, pero sí embolsaron importantes descuentos de las indemnizaciones obreras. Pero el rol de la burocracia sindical es aún más carnero, ya que en la etapa de la ocupación se produjo el cierre de las papeleras Ansabo, Kimberly Clark, Acevedo, Hélice y Ledesma. Ante esta masacre laboral no llamaron a un paro papelero, ni siquiera de una hora, sirviendo de rueda de auxilio de las multinacionales y empresarios, del estado y del gobierno. El papel nefasto que juega la burocracia sindical papelera, que abandonó la defensa de los puestos de trabajo, el salario, la defensa de las condiciones de trabajo y de seguridad, la representación de víctimas de crímenes laborales como Mechi Cantero, son la evidencia palmaria de esta política totalmente entreguista. El retiro del PO Luego del fracaso de la línea parlamentaria y el desbarranque electoral, comenzó a expresarse la quita del apoyo político al conflicto por parte de la dirección del PO, que planteaba que el sostenimiento económico de los acampes debía hacerse con el fondo de lucha de la ocupación. Párrafo aparte merece el día mismo del desalojo, dónde la dirección del PO dejó correr cinco horas de oro, sin avisar al resto de la comisión interna ni al colectivo obrero sobre el dato filtrado de un desalojo inminente, lo cual impidió a todas las organizaciones rodear de solidaridad y apoyo al acampe para resistir y hacer retroceder el desalojo como en su momento se logró en la lucha de AGR, considerando, además, que faltaban horas para el traspaso presidencial. Esto constituye una situación grave. Consumado el desalojo, coloca a los trabajadores de Kimberly en una posición mucho más compleja para enfrentar el cierre anunciado por la corporación. Pero no sólo significó un golpe para la ocupación de Kimberly, ya que la ocupación batalló por el desarrollo de otras ocupaciones como herramientas de resistencia de los trabajadores y la coordinación entre estos sectores. Esta es la magnitud que tiene la pérdida de esas horas claves donde se definía el futuro de la ocupación de Kimberly. La estrategia parlamentarista, electoral y de aparato del PO expuso su peor faceta. Significó el abandono del método histórico con el que la lista Gris intervino en la fábrica, el de la asamblea y la democracia obrera, sustituyéndolo por las decisiones de una camarilla ajustada sus propios intereses. Adónde va a lucha de Kimberly En medio de todos estos factores adversos, la actuación decidida de los trabajadores de Kimberly contra una multinacional, el Estado y la burocracia significó un importante aprendizaje para la clase trabajadora de cara a las batallas fundamentales que tiene por delante. Para el distrito de Quilmes la industria papelera es vital. Sin embargo, en el último año, se produjo el cierre de dos papeleras y numerosos despidos en las demás, que se suman a los cierres de fábricas de otros rubros, como metalúrgicas, químicas, gráficas, etc. Cuatro de estas estuvieron ocupadas simultáneamente, mostrando una enorme disposición a la lucha de sus trabajadores. La primera movilización de Kimberly posterior al desalojo al palacio municipal fue importante al igual que la reciente movilización a la gobernación, en La Plata. Si bien fuimos recibidos para las cámaras, no recibimos ninguna respuesta concreta. ¿Cuál va a ser la respuesta de la camporista Mayra Mendoza, quien conduce ahora el distrito? ¿Qué determinaciones va a tomar el Consejo del Trabajo puesto en pie por el gobierno municipal? La enorme fábrica de Kimberly, preparada para una producción tan específica, probablemente esté en busca de un comprador. Deben ser reinstalados todos los trabajadores papeleros despedidos. La lucha de los trabajadores de Kimberly Clark, luego del desalojo, ingresó en una etapa compleja que sólo puede ser resuelta agrupando e impulsando las luchas actuales de la clase obrera y aquellas por venir, para avanzar en la acción directa y movilización que imponga al Estado nuestras conquistas y prepare las condiciones para la respuesta colectiva de los trabajadores argentinos junto a los de Bolivia, Chile y Colombia, frente al cuadro que se desarrolla en el sur del continente. La clase obrera latinoamericana tiene un gran desafío por delante: resistir y quebrar las políticas anti-obreras de los capitalistas y sus estados, que buscan resolver las irresolubles contradicciones de un régimen en su crisis terminal.

12 de enero de 2020
Tucumán: avanza la lucha contra el ajustazo de Manzur

El “decreto acuerdo” ajustador que el lunes 6, que suspende por seis meses la cláusula gatillo, entró en vigencia inmediatamente, sin necesidad de tratamiento obligatorio por la legislatura. El decreto también elimina la actualización del último trimestre, un 12%, acordada en la paritaria estatal del 2019. Un ‘ahorro’ inmediato de $800 millones y, hacia el futuro, $600 millones mensuales. A pesar de que la deuda pública de Tucumán es relativamente poco significativa, el derrumbe de las finanzas publica es completo. El Presupuesto no garantiza el pago de los salarios actuales, ni las próximas paritarias, y el dinero destinado a la obra pública va a ser el más bajo de la última década, apenas llegará a un 5%. Quizás por este mismo, el gobierno nacional otorgo un adelanto de la coparticipación Federal de $1.000 millones. Manzur actúa como un adelantado de lo que anunció Alberto Fernández. La amenaza de varias organizaciones sociales (Barrios de Pie, CCC, Darío Santilla, FOL, Dignidad) de pasar a la lucha contra la entrega de la administración de importantes subsidios al ministerio de Desarrollo Social, obligó al gobierno a derogar esta disposición por medio de otro decreto. Manzur consiguió que la Corte suspendiera la cláusula gatillo en la justicia, dejando en el aire a quienes querían recurrir a ella para derogar el decreto ajustador. Un enero caliente La reacción contra el decreto ajustador fue inmediata: se autoconvocaron varias agrupaciones docentes, que reunió a 500 trabajadores en una marcha al sindicato. En asamblea, votaron reclamar la reposición de la cláusula gatillo, paritaria ya y paritarios electos en asambleas; la titularización de todos los docentes precarizados, una asamblea general de la docencia y la movilización para el día siguiente ante la convocatoria del SITAS (salud). La convocatoria del SITAS reunió más de 3000 trabajadores. A la misma confluyeron una columna de alrededor de 800 docentes autoconvocados, Sadop, Adiunt, sectores de la Salud de distintos puntos de la provincia, y columnas de varias organizaciones. La dirigente del SITAS denunció al gobierno y llamó a apoyar el paro de brazos caídos de la salud del día siguiente, pero no formuló ningún planteo de conjunto. Al concluir su discurso, la docencia autoconvocada ocupó el escenario. La asamblea que se desarrolló enseguida votó una nueva convocatoria para el martes 14, asambleas en los distintos ámbitos estatales, elegir delegados, abrir paso a una acción de lucha de conjunto. El jueves 9, el paro de la salud se cumplió en un marco de fuerte presión represiva. La patota de ATSA, cuya dirigencia apoya el plan de Manzur, salió a tomar lista de los trabajadores que trabajaban normalmente o no. Los directores hicieron otro tanto. A pesar de ellos, en los hospitales no hubo consultorios externos y en varios lugares se dio lugar a un paro informático que golpea la administración hospitalaria en la facturación a las obras sociales. Ese mismo jueves, se reunió el plenario del Frente de Gremios Estatales (asistieron directivos de una de las fracciones de ATE, directivos de varios sindicatos municipales, directivos de la Estación Experimental, Adiunt, Docentes autoconvocados, entre otros). En el plenario hubo diversas posturas, pero se logró imponer que el plenario apoyara la convocatoria del martes 14. Algunos sectores municipales se movilizarán a la Plaza, otros se comprometieron a cortar algunas rutas del interior, y por acuerdo general se acordó convocar para el jueves 16 a un plenario abierto. Se está creando el escenario para impulsar un congreso de delegados de bases de todos los estatales, que resuelva un paro activo provincial, un plan de lucha hacia la huelga general.

12 de enero de 2020
Estados Unidos: Movilizaciones contra los ataques de Trump

El asesinato del general iraní Qasem Soleimani, ordenado por Trump, fue respondido al día siguiente con movilizaciones en más de 80 ciudades de Estados Unidos. Con una asistencia por el momento modesta, las consignas mostraron un rechazo a la escalada de provocaciones en Medio Oriente y a los planes de intervención imperialista, reavivando las llamas de las multitudinarias protestas anti-guerra del 2003. Entre las principales movilizaciones, se registraron actos y manifestaciones en Nueva York, una frente al Times Square y otra frente a la casa del senador demócrata Chuck Shumer, denunciado como cómplice de las acciones belicistas de Trump; en Chicago, frente a la Torre Trump; en Washington frente a la Casa Blanca; en Los Ángeles, San Francisco, las cuales congregaron al menos a mil personas cada una. Otras movilizaciones se registraron en Boston, Portland, Philadelphia, Pittsburgh, Cincinnati, San Diego y Atlanta. En todas las concentraciones se levantó la consigna “Fuera Estados Unidos de Medio Oriente”. Se movilizaron estudiantes universitarios, activistas contra la guerra, organizaciones de izquierda, organizaciones antifascistas y la corriente de izquierda del Partido Demócrata, los Socialistas Democráticos de América (DSA). Este proceso que recién comienza demanda a la izquierda norteamericana salir del letargo político en el cual se encuentra hace décadas. Es necesaria una agitación revolucionaria que marque la línea de continuidad entre la guerra y la crisis capitalista mundial como parte de un mismo proceso y desarrolle la necesidad de una salida independiente de las masas ante la barbarie imperialista.

12 de enero de 2020
Municipales de Córdoba: rechacemos el ajuste de Llaryora
Felipe da Vila

El actual intendente de Córdoba, Martín Llaryora pretende eliminar la cláusula gatillo para los trabajadores municipales, ajustar la planta de personal municipal, avanzando primero por los contratados y manteniendo la precarización laboral, entre otros ataques al convenio colectivo de trabajo. Llaryora presentó un proyecto de ordenanza de “Emergencia Económica”, votado semanas atrás por la mayoría pejotista, que otorga “superpoderes” al ejecutivo municipal para hacer y deshacer y lo habilita a cometer estos agravios. La pretensión del Intendente es eliminar la cláusula gatillo de la próxima paritaria y hacer pasar una suma no remunerativa para la liquidación del mes de diciembre-enero, con la venia de la burocracia del Suoem. Esto se pretende hacer pasar a cambio de una extorsión, para evitar la caída de los 339 trabajadores con la figura del 08 (contratado), dando muestra de la orientación del “pacto social” sin lucha que plantean para el municipio. Ocurre que las diferentes formas de contrataciones basura han avanzado en la municipalidad, ya sea en la obra pública, en el sistema de salud o en la carrera docente son otros elementos. Mientras tanto, Llaryora no dice ni una sola palabra de los negociados con el ESOP, el ente de servicios y obras públicas, que a través de subcontrataciones con diferentes empresas realizan mantenimientos y obras, sobrevaluadas y con trabajadores tercerizados. Esto desmiente, que el “déficit” sean son los trabajadores municipales. Si no que el problema está colocado en el ESOP donde se destina gran partida presupuestaria para tareas que pueden realizar los trabajadores de planta permanente. Hacia dónde nos debemos dirigir La burocracia sindical ha venido dejando pasar sistemáticamente estos ataques. Ahora con el ´pacto social´, pretenden hacer pasar en un nuevo ataque a escala, no solo a escala municipal sino provincial, para liquidar conquistas históricas de los convenios labores. Como lo que está ocurriendo en municipios como Cosquín y Huerta Grande dónde detrás de la incapacidad de pagar los sueldos atacaron la estabilidad laboral. Recientemente han despedido a 100 trabajadores municipales de Mar Chiquita, que percibían un ingreso de 12 pesos mensuales. Este escenario plantea una deliberación del conjunto de trabajadores privados y estatales de la provincia, los municipios y comunas, como ya ocurre en muchas dependencias del municipio y de la provincia. Desde el Partido Obrero de Córdoba (Tendencia) impulsamos la convocatoria a un congreso de delegados de base que surjan desde las asambleas de lugares de trabajo que voten un pliego unitario: Vamos por el Pase a planta permanente de todos lo precarizados bajo convenio, Plena vigencia de la indexación salarial automática para no perder frente a la inflación, por paritarias sin tope, ni sumas en negro. Vamos por un paro provincial arrancado desde las bases hasta la Huelga General.

13 de enero de 2020
Santa Fe: entre el caos y el desorden

La magnitud de la crisis política en la provincia de Santa Fe aún no se ha manifestado en su totalidad. Ante el golpe que le propició el Frente Progresista en la legislatura, impidiendo la delegación de facultades que perseguía Perotti (buscaba reforzar la facultad del ministro en la designación de policías en retiro) junto a la situación financiera “heredada” del socialismo, ahora se suma el tema inseguridad al nudo del conflicto. A partir de la incorporación de Marcelo Saín, la relación entre las fuerzas de seguridad y el ejecutivo ha entrado en un impasse. La nueva gestión entrante pretende cumplir su slogan de campaña (“La paz y el orden”), mediante una supuesta modernización policial. De vuelta a la impronta de la “seguridad democrática” impulsada por el kirchnerismo, con los resultados conocidos del Proyecto X y la ley Antiterrorista, entre otras, que lejos estuvo de desbaratar alguna red de trata o de narcotráfico. En este caso, Saín junto a nuevo jefe de policía, Víctor Sarnaglia (ligado al Mossad y al “creador” de la metropolitana de CABA) pretenden concentrar el poder sobre el primero, y una dejando de lados los esquemas y las jerarquías actuales. Desplante policial Solo faltaron días de comenzado el gobierno para que los jefes de la policía que comprenden Rosario, Rafaela y Reconquista pusieran el grito en el cielo. Tuvo como resultado el intercambio con el responsable rosarino, quien renunció en los hechos, por lo que fue increpado por el Saín vía telefónica, bajo pena de iniciar un proceso penal en su contra. Los cortocircuitos en la fuerza son noticia en todos los medios de la burguesía, en especial por los pases a retiro forzosos, que tiene como correlato la imposición a dedo de personal jerárquico. En este proceso, las acciones mafiosas frente al Centro de Justicia Penal no han disminuido (sumado a episodios de fugas de implicados en el negocio narco) junto los índices delictuales, siendo la provincia aquella con mayor tasa de criminalidad, sobre homicidios por cantidad habitantes. Las estadísticas oficiales retratan 337 asesinatos en 2019, y en lo que va del 2020 ya se contabilizan más de dos por día algo que generó el desplazamiento del nuevo jefe de la unidad de Rosario (no llegó a estar dos semanas en el cargo). Para seguir echando leña al fuego, se ha conocido la no voluntad de Perotti de pagar el bono de $4.000 a estatales provinciales y la desindexación de la cláusula gatillo, lo cual también afecta al pago de haberes de la policía. Rafaela: retrato de la crisis La multitudinaria marcha en Rafaela exigiendo justicia, frente a un joven que quiso resolver un intento de robo en cuya secuencia falleció, tuvo como resultado el escrache en la casa del mismo gobernador como en la dependencia de la fiscalía y la Municipalidad. Se acusa a un grupo orquestado por parte de militantes socialistas estas acciones, por un lado, y por el otro, ha entrado nuevamente en la lupa responsabilidad de la policía en el asunto. Los choques internos se han tornado moneda corriente. La magnitud del episodio debe ser comprendida en el marco de la crisis política que sacude al gobierno provincial a menos de un mes haber asumido. Fernández, repudiando el hecho, lo entiende mejor que nadie. Se va cristalizando una crisis que excede al “leviatán azul”, cuyas fuentes propias ya hablan de la posibilidad de medidas mayores (acuartelamientos) e involucra a la situación política en su conjunto que evolucionará al calor del derrumbe más general. Las y los trabajadores deben tomar nota del escenario excepcional abierto y comprender que el desmantelamiento de las fuerzas represivas que garantiza el delito organizado de este régimen narco sojero, junto a la plena vigencia de las libertades democráticas, solo pueden ser emprendida por un gobierno de trabajadores.

13 de enero de 2020
Las definiciones educativas del albertismo

El nuevo ministro de Educación nacional Nicolás Trotta, en un reportaje a Página/12 ("Después de la lucha contra el hambre, la educación tiene que ser la prioridad" | Definiciones del ministro de Educación Nicolás Trotta), insistió en que toda inversión educativa estaría condicionada por un contexto de “fuerte restricción fiscal”. Una clara advertencia para las direcciones de los sindicatos que comulgan en su mayoría con el oficialismo y apoyan “reabrir la paritaria nacional docente”, mientras también apoyan a un plan de ‘reactivación’ que una transfiere recursos al Tesoro, de entre u$s 8 y 10 mil millones, por la vía de mayores impuestos y una reducción anunciada de salarios y jubilaciones. La ‘reactivación’ amenaza al Fondo de Financiamiento Educativo -que, por ley, debe ser de un ya insuficiente 6% y se sub-ejecutó casi dos puntos por debajo de ese porcentaje. Al ser preguntado sobre cómo piensa recuperar la inversión perdida y de dónde sacará los recursos señala que “no es algo que esté definido todavía”. Cuando es consultado por los tiempos para trazar estos planes, Trotta nuevamente responde que “no tenemos un plazo determinado”. La improvisación del ministro de Educación Nacional es patética. Denuncia la intención de proceder a acuerdos de ajuste con gobernadores Ctera y sus sindicatos provinciales. El Consejo Federal de Educación continúa, por ahora, su rumbo incierto enmarcado en el macrista Plan Maestr@, orientado en la mercantilización del conocimiento. Primeros (y no únicos) choques Un primer ataque del nuevo gobierno fue el intento de avanzar contra la movilidad de los regímenes mal llamados “especiales”. El rechazo inmediato de los docentes obligó a la dirección de la Ctera a largar un comunicado, advirtiendo de la situación al gobierno que finalmente tuvo que recular en este punto de su proyecto. Pero la pretensión de liquidar el régimen jubilatorio docente sigue en agenda, como en gobiernos anteriores, reforzando la vigencia de la reivindicación del 82% móvil jubilatorio. Con la paritaria nacional docente “anunciada” estamos aún en veremos. Varios gobernadores, como Perotti (Santa Fe) o Manzur (Tucumán) adelantaron que no podrán mantener la “cláusula gatillo” en sus provincias. Así las cosas, la discusión paritaria con los gobernadores estará atada a resolver el problema crucial del déficit presupuestario. La mentada desindexación de la economía propuesta por los Fernández puede significar otra vez paritarias a la baja y muy lejos de alcanzar una recuperación de los salarios docentes pulverizados por la inflación pasada. El mentado bono de 3.000 pesos en dos cuotas, anunciado como “a cuenta de futuros acuerdos paritarios”, estaría condicionando la negociación paritaria con los sindicatos de antemano. En el cuadro de “desindexación” de la economía –en el intento de controlar la inflación para ofrecer un plan de sustento para un acuerdo con el FMI y los acreedores de deuda–, muchas de los “planteos progresivos” (Plan Nacional de Lectura, ESI, Conectar Igualdad, etc) podrían dilatar, e incluso postergar, el debate salarial. Es necesario advertir que el salario es una variable pedagógica y no podrá haber un desarrollo educativo sin la puesta en valor integral de la actividad docente. En el próximo período, la docencia de conjunto debe unificarse detrás de sus planteos más urgentes y concretos, para actuar en común en el terreno objetivo de sus demandas. Por otro lado, la derogación de las (contra)reformas (anti)educativas promulgadas durante el macrismo, sería un logro que implicaría frenar cualquier otra avanzada privatista y mercantilista en ciernes. La construcción de un plan de lucha por todas las demandas pendientes de los trabajadores docentes y en defensa de la escuela pública es un planteo a desenvolver y debatir entre los docentes y el activismo de todos los niveles educativos; en un proceso de deliberación que los sectores combativos del gremio debemos impulsar más temprano que tarde.

14 de enero de 2020
Primer mes, tensiones y luchas
Política Obrera

En su primer mes de gobierno, el tándem FF ha establecido un régimen de emergencia por 180 días. Dice que esto le va a permitir renegociar la deuda externa y levantar, al menos por un tiempo, la hipoteca que pesa sobre Argentina. Quienes hicieron lo mismo en el pasado, sólo lograron aumentar esa hipoteca, hasta alcanzar hoy los u$s400 mil millones, a tasas de interés usurarias, mientras la pobreza ha crecido sin cesar. Los Fernández empezaron por suspender la movilidad jubilatoria, a cambio de un bono fijo para los que ganan la mínima. Lo mismo quieren hacer con las paritarias. Llaman a esto ‘poner dinero en el bolsillo de la gente’. El dinero lo ponen en las cuentas de los fondos internacionales, a los cuales los Fernández acaban de girar u$s4500 millones. Sobre los trabajadores ha recaído un impuestazo, que se manifiesta en la suba de los precios, a pesar de que se congelaron, en forma temporal, los tarifazos de servicios y transportes En numerosas provincias, docentes y estatales salen a la lucha contra el congelamiento de sus salarios y hasta la demora del cobro. En Mendoza y Chubut, se produjeron rebeliones contra las mineras. Los Fernández han logrado que se inicien luchas en el comienzo de su mandato, a pesar de la confusión que han tratado de crear con su mentada “lucha contra el hambre”. Salario mínimo equivalente al costo de la canasta familiar - $70.000. 82% móvil para todos los jubilados. Escala móvil de salario y jubilaciones. Paritarias ya, sin coacciones, ni techos.

14 de enero de 2020
La izquierda italiana en su estadio final
Danilo Trotta – Prospettiva Operaia

La “Asamblea Nacional Unificada de la Izquierda de Oposición” celebrada el 7 de diciembre en Roma fue probablemente la etapa final de la Izquierda italiana. A la reunión asistieron partidos que participaron en los gobiernos imperialistas por ejemplo Prc (Partido de la refundación comunista) y el Pci (Partido Comunista Italiano) ex Pdci (Partido de los comunistas Italianos), algunos partidos centristas y democratizantes, por ej. Pcl (Partido comunista de los trabajadores), SA (Izquierda Anticapitalista) y una facción que ni siquiera es de la Izquierda ( Democracia Atea). Más allá de las proclamaciones de “un indiscutible éxito” (¿pero, no se debería dejar la autoproclamación a las espaldas? – una mezcolanza de pequeños partidos dio vida- sería mejor decir muerte- a una asamblea en la cual lo único que triunfó fue la ausencia de debate y sobre todo la falta total de una reflexión sobre la crisis capitalista y las consecuencias que dicha crisis tuvo, tiene y tendrá sobre el régimen político. El modo capitalista de producción vive una crisis terminal (inferior solo a la que sufre la Izquierda) y se debate violenta e inútilmente como superarla. La guerra económica es una expresión de ella, un escalón previo a un conflicto armado a escala global. El rasgo distintivo del capitalismo es su tendencia natural a la catástrofe. Para la Izquierda italiana, la cuestión simplemente no existe. Más allá de los distintos orígenes políticos, lo que une a todos los participantes en la asamblea es el silencio total acerca de la catástrofe capitalista y por lo tanto inevitablemente, un análisis impresionista y anti-marxista de la sociedad y la política italiana (y mundial), con el terror de la llegada de la derecha y absolutamente ciegos ante la gran ola revolucionaria que, comenzando por América Latina y el Medio Oriente abarcará a todo el mundo. En su discurso inicial Ferrando señala que “la derecha está llegando, desgraciadamente, con un efecto avalancha…precisamente porque – nuevamente- existe el compromiso de la izquierda política y sindical con un gobierno patronal” en dirección a la consolidación de “un bloque social reaccionario que amenaza los derechos y las conquistas democráticas”. Al lobo, al lobo. Lo que no se menciona en la intervención de Ferrando ni de ningún otro es que la llegada de la derecha al poder no puede solucionar ningún problema planteado por la crisis mundial y por lo tanto tendría solo e un carácter temporario, episódico e incluso de aceleración de la crisis de régimen. La derecha soberanista no tiene ninguna posibilidad de consolidarse en el poder. La ciénaga en la cual han terminado Trump y Bolsonaro (y antes que ellos Mauricio Macri en Argentina) constituye el testimonio más claro. La burguesía a nivel mundial está empantanada. Ha perdido su iniciativa política y la misma, potencialmente, está en manos de la Izquierda, a condición de que la izquierda tenga vocación de poder y concentre toda su actividad en vista y en perspectiva de la lucha por el gobierno obrero. La falta de comprensión de la fase histórica en la cual vivimos y la necesidad de mantener las más diversas organizaciones unidas produce confusión acerca de las campañas propuestas y las consignas que deberían animar la iniciativa unitaria. De acuerdo a los organizadores, la unidad de acción de las organizaciones que participaron en la asamblea del 7 de diciembre debería tomar la forma (según los organizadores) de una coordinación de asambleas diseminadas por los territorios y en el desarrollo de algunas campañas que tengan como reivindicaciones principales la reducción de las horas de trabajo, la nacionalización de empresas comenzando por aquellas que despidan trabajadores, contaminen y relocalicen (nunca se ha especificado si bajo el control de los trabajadores). ¿Quién debería realizar esas nacionalizaciones? ¿El estado burgués o el gobierno obrero? Finalmente, declararon que la campaña debería reclamar la cancelación de los decretos jubilatorios, el Acta Fornero (el sistema de jubilaciones vigente), la ruptura de Italia con la OTAN y el retiro de las tropas italianas de los contingentes diseminados en todo el mundo. Otros participantes que provienen de las más variadas realidades han expuesto sus propios puntos de vista pero sin entrar jamás en un análisis más general de la crisis económica, política y de la Izquierda. Cremaschi del PAP (Poder al pueblo) identificó la causa principal de la desaparición de la izquierda radical en su apoyo a los gobiernos de Prodi, una auto absolución de facto de todas las posiciones asumidas por la Izquierda extra parlamentaria desde 2008 hasta la fecha, comenzando por el electoralismo compulsivo y la negativa a organizar una campaña de agitación en el movimiento obrero, lo cual abrió el camino para el avance del M5S (Movimiento 5 estrellas) y la Liga. A menudo se han hecho referencias al liberalismo como el principal mal de estos tiempos sin darse cuenta que el liberalismo está afectado y hundido por la guerra comercial, con algún parecido nostálgico a la primera república y a la pérdida de la soberanía nacional por culpa de la Unión Europea. Esta opinión fue formulada de una manera más directa por Resurgimiento Socialista, pero elementos similares también fueron incluidos en otras intervenciones. No faltaron alabanzas para Corbyn y su campaña electoral, ni más ni menos que una campaña socialdemócrata clásica que finalizó en el desastre de la semana pasada. En varias ocasiones se realizaron críticas y ataques a los líderes de los sindicatos, con la consiguiente necesidad de una lucha contra las burocracias y una unificación de las luchas incluso entre distintos sindicatos, sin entrar nunca en la una concreta estrategia eficaz para alcanzar ese objetivo, que inevitablemente entraría en conflicto con las posiciones sindicales asumidas en estos años por todas las fuerzas en juego. La deseable unificación de luchas, en realidad, entre militantes combativos de los sindicatos confederados y los sindicatos de base podría significar ya ella misma un ejemplo de lucha en las cúspides sindicales, pero hasta ahora ha sido evitada como la peste, así como cualquier llamado a una huelga general prolongada siguiendo el ejemplo de la clase obrera francesa. Obviamente, como ocurre en estas asambleas –y como lo dijimos al inicio- no hay lugar para un verdadero debate y cuando falta un análisis sólido y tampoco las reivindicaciones iniciales fundamentales y suficientes desde e las cuales emprender una iniciativa política, se descansa sobre generalidades necesarias para contentar a todos, pero que en realidad es ya un compromiso completamente ineficaz para colocarse como una alternativa real. El programa mínimo que surge de la proclamación de esas campañas es estrecho, solo un ataque cosmético al liberalismo. Se podría esperar, por ejemplo, entre los varios puntos al menos la cancelación del Job Act y de las leyes de precariedad o la restauración de la escala móvil de salarios. Lo que pensamos es fundamental para los que queremos construir una izquierda revolucionaria es poner en el centro la iniciativa política y en cada lucha el tema de la necesidad de la lucha por el gobierno obrero. En este caso no estuvimos frente a un programa de lucha por el gobierno obrero y en consecuencia, cualquier reivindicación, como la nacionalización o la salida de la OTAN, si continúa huérfana de la cuestión del poder, sigue siendo un grave error y otra ilusión reformista. La única salida posible, más allá de todas las desmentidas, solo puede materializarse en otra carreta electoral fallida – como nos enseña la última experiencia de Poder al pueblo. El único objetivo que, en cambio surge ante los ojos parece ser devolver alguna vitalidad e ilusión a un movimiento de fuerzas ya muy encaminado por la avenida del el ocaso, cuyo terreno político real ha sido totalmente erosionado por los desarrollos de la crisis capitalista de las décadas recientes. En conclusión, creemos que este camino ha nacido muerto, trayendo consigo todos los errores cometidos por la Izquierda en los últimos años, que la ha relegado a roles marginales, impotente para siquiera influenciar mínimamente la realidad y están desapareciendo de la escena política.

14 de enero de 2020
En nombre del padre, del hijo y del espíritu santo

El Papa Francisco envió más de 50 rosarios a los genocidas argentinos, por medio del obispo Castrense Santiago Olivera. Muchos de ellos cumplen prisión domiciliaria. El mismo Olivera, clérigo superior de las FFAA, relató el interés que mostró Bergoglio por aquellos oficiales que “están siendo juzgados injustamente”. Olivera fue felicitado personalmente por Francisco debido a su trabajo. Tras la disconformidad entre los criminales de lesa humanidad porque el Papa recibió tanto a Hebe de Bonafini como a Milagro Sala, Bergoglio y Olivera concordaron, según La Nación, en la posibilidad de hacer un encuentro con “los familiares de los genocidas y víctimas de la subversión”. Los dos coincidieron en las “exageradas” prisiones preventivas que tienen los procesados, y no en la demora de una condena judicial. Entienden que existe “falta de justicia para ellos”. Incluso Olivera habló de hacer un encuentro con su principal feligrés, el comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, Alberto Fernández, para trabajar por el encuentro de todos los argentinos y la fraternidad. La Iglesia que fue partícipe de la dictadura como de la impunidad y de la maniobra del fallo del 2x1 de la Corte Suprema para liberar a los represores. Estamos ante una tentativa de retornar a eso. Aunque el kirchnerismo quiera imponer a Bergoglio como un Papa liberador, democrático y progresista, y ocultar su pasado en los años 70 y 80, el Papa y el episcopado criollo siguen siendo la misma iglesia de la cruz y la espada, que bendijo los fusilamientos, como los vuelos de la muerte.

14 de enero de 2020
Catamarca: el proceso de luchas que recorre la provincia
Bruno · Maga

En la segunda semana de enero la fabrica ALCO, una alimenticia ubicada en Sumalao (Valle Viejo) que cuenta con 120 obreros, desde hace una semana se ha visto bloqueada como respuesta a 24 despidos. El reclamo es la reincorporación y el pago de salarios adeudados a todo el personal, que suma aproximadamente un total de 12 millones de pesos Los despidos se habían anunciados en octubre de 2019, fueron confirmados luego de la etapa de conciliación obligatoria en diciembre con el argumento de que eran necesarios para continuar produciendo en Catamarca. La patronal ha afirmado que con 40 trabajadores puede en las actuales circunstancias hacer funcionar la empresa A partir de este hecho, los trabajadores emprendieron un bloqueo en la entrada de la fábrica durante 15 días en diciembre, que fue suspendido ante una promesa patronal de pago de las deudas. Al no cumplirse lo planteado, se retomaron las acciones al inicio de la segunda semana de enero los despedidos retomaron la acción de bloqueo. La patronal, pretende rendir la resistencia de los despedidos y obligarlos a aceptar un 60% de la indemnización pagadero en 24 cuotas. Para esto cuenta con la colaboración de la dirigencia de STIA, que ha logrado impedir que los trabajadores ocupados se sumen a la lucha y de paso se saca de encima al activismo opositor, al punto que entre los despidos se encuentra un delegado en funciones y varios postulantes de las pasadas elecciones. El pasado miércoles 8 de enero, se realizó una marcha frente a la Casa de Gobierno en reclamo de soluciones: pago del salario adeudado y la reincorporación de los 24 despedidos. Estas acciones obligo al Ministro de Gobierno a concurrir a puerta de fabrica y a comprometerse ante los trabajadores que el gobierno iba a efectuar un pago de 2,9 millones de pesos adeudados a la firma por compra de producto y su utilización para el pago de deudas salariales, priorizando a los despedidos, con la condición de levantar el bloqueo. La respuesta de los compañeros en lucha fue clara: no se considerará ese pedido hasta que no se tenga la plata en el bolsillo, rechazando la maniobra del gobierno patronal y de la propia patronal. El conflicto sigue abierto pero no es el único. En los últimos meses la provincia estuvo recorrida por un reguero de reclamos. Los 300 despedido de Alpargatas, luego de su cierre, se han movilizados porque quedaron en el aire, luego que el exintendente Jalil, quien venía otorgando una ayuda social a cada trabajador, asumiera la gobernación de la provincia. A su vez, los municipales han protagonizado importantes movilizaciones, algunas reunieron varios miles de trabajadores, reclamando el pase a planta de los precarizados. Conflictos similares se han producido en varios municipios. Neba, una metalúrgica importante, ha despedido a todos sus trabajadores a los cuales pretende pagarle la mitad de la indemnización y en numerosas cuotas, mientras negocia el traspaso a manos de otro grupo empresarial. Otras empresas (Finpack, Yersiplast, etc) ubicadas en el Pantanillos también han cerrado dejando un tendal de despidos. Todas las burocracias se juegan a dejar en el más completo aislamiento cada lucha para llevarlas a su derrota, por eso el camino debe ser el opuesto. Es necesaria la unidad de todos los trabajadores para poder encarar una lucha de conjunto, a fondo para imponer frente al derrumbe industrial y los despidos, el reparto de las horas de trabajo, sin afectar el salario, el control de la producción por parte de los trabajadores y la apertura de los libros contables de la empresa. En esa perspectiva, desde los sectores combativos esta planteado impulsar la formación de una coordinadora provincial de lucha que organice y oriente la acción de los trabajadores, privados y estatales, superando el sabotaje de las burocracias.

14 de enero de 2020
Chile: informe sobre las Asambleas Populares

En estos tres meses de lucha, junto a la aparición extendida de organizaciones callejeras de combate, organizaciones de estudiantes, mujeres y medioambientales, y las dos Huelgas Generales impulsadas por los trabajadores, también se han extendido cientos de Asambleas Populares. En Santiago, el número de miembros que participan en una Asamblea es relativo, puede variar de treinta a cien personas según las demandas y el desarrollo de la conciencia del territorio en particular, y la legitimidad y cualidades organizativas de los miembros que la convocan. Aún con todo, la posición mayoritaria de éstas es repudiar el “Acuerdo por la Paz y una Nueva Constitución” que anunció el Gobierno y la Oposición, y defender la consigna de Asamblea Constituyente Libre y Soberana. En los barrios proletarios la participación es fundamentalmente juvenil aunque sin exclusión de los más adultos y los ancianos. Los debates pueden estar matizados por concepciones pequeñoburguesas del Poder por influencia de los estudiantes universitarios o profesionales de los sectores menos empobrecidos, como también pueden proponer perspectivas más clasistas en los sectores donde más abunda la miseria. En todas estas Asambleas pueden llegar a converger organizaciones sociales, partidos progres, restos de partidos revolucionarios, y bases que no están organizadas en otros espacios. O sea, en una misma Asamblea podemos encontrar estudiantes, dueñas de casas, ocupados, desocupados, militantes en ejercicio, y antiguos militantes revolucionarios decentes o en descomposición. Además, a todos estos territorios pueden atravesarlos conflictos con los narcotraficantes, la delincuencia, la contaminación, la miseria y por supuesto, la represión. Por ello, las tareas en torno a las que se organizan pueden variar desde huertos, talleres de serigrafía o muralistas, clubes de fútbol, ferias libres, talleres de autodefensa y ollas comunitarias, hasta comités de vivienda, coordinadoras contra proyectos contaminantes, y cursos de formación política. En lo que coinciden todas es en levantar como primera estructura una comisión de Agitación y Propaganda. Luego, Comisiones de Género y Disidencias que, algunas veces, funcionan como una orgánica distinta a la de la Asamblea. La tendencia actual de las Asambleas Populares, es organizar Coordinadoras entre las comunas más cernas. El rol que se juegan Así como el movimiento estudiantil juega un rol dinamizador y el movimiento obrero un rol crucial, las Asambleas Populares pueden cumplir un rol fundamental en la cuestión estratégica de acumular la fuerza suficiente para convocar a una genuina AC con una perspectiva en el Gobierno de los Trabajadores. El movimiento de pobladores, que en Chile tiene una rica y larga trayectoria de las que surgieron órganos como los “Comandos Comunales”, tiene en el actual contexto la posibilidad de mantenerse a la ofensiva más sostenidamente que el movimiento sindical, y con muchas más proyecciones de Poder que el movimiento estudiantil. Esto ocurre porque no hay organizaciones políticas que puedan cooptar tan fácilmente las demandas de los barrios (como ocurre en Argentina), manteniendo generalmente una independencia política y además, porque los sujetos de los territorios pueden avanzar hacia embriones de Poder mucho más complejos, pero siempre y cuando, sus reivindicaciones sean estructurales: la vivienda, la desocupación, los niños, las mujeres, la contaminación y la autodefensa. Los compañeros chilenos de posiciones revolucionarias que intervienen en Asambleas Populares, deben no sólo discutir la orgánica para la AC que se quiere en el ‘futuro’, sino que también discriminar y avanzar urgentemente en las cuestiones reivindicativas estructurales del presente; porque en el actual contexto, no tiene el mismo valor organizar un taller de huerto autogestionado, que organizar un comité de vivienda que se movilice hacia el ministerio para obligarlo a negociar soluciones, y de paso, golpear al gobierno. Y aclaro esto porque aunque pareciera obvio, las propuestas y la participación de los jóvenes con influencias anarquistas de tendencias liberales -ni anarcocomunistas ni anarcosindicalistas-, tienden a ser expulsivas respecto a otras demandas y otros sujetos que pueden desarrollar un proyecto más clasista. Siguiendo con el ejemplo de la vivienda, en el curso de su organización los territorios podrían tener la posibilidad de estudiar y discutir concretamente cuál es déficit concreto de viviendas, dónde se podrían construir, qué terrenos y con qué condiciones de habitabilidad se tienen que pelear, qué materiales se deben usar, quienes producen y venden esos materiales, cuántos puestos de trabajos podemos dar durante el periodo de construcción, y qué servicios públicos cercanos necesitaremos. Además, las experiencias anteriores a demandas de ésta envergadura, suelen vincular y generar rápida solidaridad de otros elementos del territorio, como las escuelas, universidades, centros de salud y lugares de trabajo. Una Asamblea que logre organizar las reivindicaciones estructurales del territorio, podría jugarse poner bajo control popular las cuestiones arrebatas al Estado y en ese curso y en el actual contexto, acumular la experiencia suficiente para dirigir esas reivindicaciones ya no sólo pensando en el barrio, sino que también en una política nacional discutida y votada por las bases.

14 de enero de 2020
Unicaba: organicemos la lucha por la derogación
UJS-PO Tendencia Terciarios + independientes

A mediados de diciembre los terciarios nos enteramos, a través de un comunicado del CESGE (Consejo de Educación Superior de Gestión Estatal), de que la UniCABA ya tiene un Rector designado, Mariano Palamidessi, y que contará con un presupuesto de 49 millones de pesos. Se trata del más reciente de una serie de avances que ha impulsado el gobierno en la implementación de la ley a lo largo de este año. Recordemos que en Marzo se creó la UCSFD (Unidad de coordinación del Sistema de Formación docente) con Palamidessi a la cabeza, con el objetivo de “coordinar y supervisar de manera directa el funcionamiento de los institutos” y degradar la formación docente. En Noviembre, el gobierno designó dos lugares de funcionamiento de la UniCABA: dentro del Parque de la Innovación (ex- Tiro Federal- Nuñez) y en Paseo Colón 255 (actual Ministerio de Educación). Es decir, que hoy la UniCABA cuenta con Rector, sede y presupuesto específico. ¿Cómo llegamos a este punto? En un cuadro de crisis económica, el Estado está empeñado en llevar a cabo una reestructuración devaluatoria de la educación en todos los planos (Secundaria del Futuro; Reformas de la CONEAU) y ponerla al servicio de sectores privados, fomentando todo tipo de negociados, bajo los lineamientos del Banco Mundial. Asimismo, las autoridades de los terciarios han dejado pasar los avances en la implementación de la UniCABA, ya que su función es actuar como correa de transmisión del Ministerio de Educación. Al mismo tiempo la burocracia de los sindicatos docentes como UTE y las agrupaciones estudiantiles que dirigen la CET Coordinadora de Estudiantes Terciarios (Patria Grande, Nuevo Encuentro, La Cámpora) son responsables de haber desmovilizado a docentes y estudiantes luego del 2018, sin convocar a ninguna asamblea ni plan de lucha a lo largo de 2019. En esa línea, debemos señalar que las agrupaciones que componen el FIT-Unidad han abandonado la organización de los estudiantes y docentes y la convocatoria a asambleas. A lo largo de este año, su intervención se limitó a llevar adelante la campaña electoral con eje en las figuras parlamentarias, equivocando la vía por la cual el movimiento estudiantil ha conquistado históricamente todos sus derechos, contribuyendo así al avance de la ley. Es imprescindible superar estos límites para poner nuevamente en pie el movimiento de lucha en los terciarios. ¿Cómo seguimos? Es importante señalar que la lucha por la derogación sigue vigente, porque la aprobación de la ley y los avances que aquí denunciamos no son iguales a su implementación efectiva y total. Se trata de un proceso abierto. Al mismo tiempo, tenemos el ejemplo de los residentes y concurrentes de los hospitales de la Ciudad que, luego de una semana de paro total, con el método de la asamblea y la movilización en las calles, conquistaron la derogación del proyecto que buscaba precarizar su actividad. Aún mas reciente, la Legislatura mendocina se vio obligada a aprobar la derogación de la ley de minería que habilita el uso de sustancias tóxicas, como resultado de la movilización masiva de los trabajadores en las calles. Estos ejemplos demuestran cómo la iniciativa de lucha de las masas puede hacer retroceder leyes antipopulares aunque ya hayan sido votadas, por ejemplo la ley UniCABA. Para conquistar la derogación, docentes y estudiantes de los 29 terciarios debemos organizarnos de forma independiente de las autoridades, del Estado y de los partidos patronales. Para ello, planteamos la necesidad de deliberar y votar un plan de lucha unificado desde el inicio de clases. Por asambleas en cada terciario, paro y movilización. Llamamos a debatir y organizarnos por estos reclamos: -Ni cierre ni coexistencia: derogación inmediata de la UniCABA -Fuera Palamidessi de todos los terciarios -Por la defensa de la educación pública y gratuita -Triplicación de presupuesto educativo

14 de enero de 2020
Ex Detenidos Desaparecidos descubren un campo de concentración en General Pacheco

Tres sobrevivientes del campo de concentración de la ESMA, encontraron la casa donde fueron detenidos varios compañeros secuestrados por la Armada, se trata de una quinta en la localidad de Tigre, las pruebas de los hallazgos serán llevados al juzgado federal n°12 De los sobrevivientes los compañeros Carlos Sueco Lordkipanidze, Blanca García de Firpo, Liliana Peregrino lograron identificar, en la localidad de General Pacheco, una quinta de Lugones 3649, que funciono como campo de concentración de la dictadura de Videla, a donde los represores los mandaron a “pasar el día ahí”. Este descubrimiento se hizo después de que los sobrevivientes tras años de investigación, fotos, mas la presencia de los ex desaparecidos de regreso a ese infierno, pudieron reconfirmar lo que ya sabían, asegurar que es el mismo lugar en que los represores los mantuvieron detenidos. En esa misma casa estuvieron cautivos, no solo El Sueco, Liliana y Blanca, si no también Alejandro Firpo; Lucía Deon y su pequeño hijo; Daniel Oviedo; María Victoria y Rodolfo, los niños del matrimonio Lordkipanidse-Pellegrino, Carlos Quique Muñoz, Víctor Basterra, entre otras personas que sobrevivieron. Entre los secuestradores denunciados se mencionan a Ricardo Miguel Cavallo, Adolfo Donda Tigel, Fernando Peyón, Chino o Pantano Sosa, Julio Tortuga Fernández y “varios verdes enfierrados”, según apuntó El Sueco a varios milicos que lo custodiaban (fuente: La Retaguardia). También fueron vistos en esa quinta con vida en febrero de 1980, a la mayoría de los secuestrados del denominado “grupo Villaflor”, Ramón Ardetti, Juan Anzorena, José Hassán, Josefina Villaflor, Pablo Lepíscopo, el único sobreviviente del mismo Grupo es Víctor Melchor Basterra. El caso del descubrimiento de este centro de detención y exterminio, se suma a los tres lugares del caso ESMA que fueron utilizados para alojar a los desaparecidos del campo de concentración de la marina en distintas oportunidades, la primera será una casa quinta que estaba en thames y panamericana, la segunda isla El Silencio, propiedad de la iglesia Católica que fue “prestada” a los genocidas, para trasladar a los desaparecidos a la isla, cuando fue la CIDH, a revisar la ESMA, ahora fue descubierta esta misma casa donde estuvieron cautivos los compañeros. El Sueco, compañero cofundador del recién creado organismo de DDHH, Encuentro Militante Cachito Fuckman (en memoria de su compañero y amigo, cachito, también sobreviviente de la ESMA), denuncio la existencia de esta quinta donde estuvieron cautivos, el, su mujer y sus hijos, en el estrado. La mujer de Lordkipanidse, como su hijo menor también estuvieron desaparecidos en la ESMA, la mujer había sido liberada, pero bajo vigilancia, cuando la llamaron y fue con sus hijos a la quinta de Pacheco: era para avisarles que se mantendrían ahí. El Sueco seguía estando en ese entonces detenido bajo la bota de los verdugos y la familia Lordkipanidse seguía estando controlada. En ese inmueble con pileta eran llevados los compañeros para darles falsas esperanzas de sobrevivir. Los ex desaparecidos pudieron estar completamente seguros de que era la casa, cuando se volvieron a encontrar con el árbol y el tanque de agua que seguían teniendo la misma forma particular de cuando los retenían ahí. Tras el descubrimiento de esta vivienda utilizada como centro clandestino de detención, en los años de terrorismo de estado, la justicia confirmó que llevará a cabo la investigación de los hechos en ese lugar, tras ya haber terminado el juicio ESMA III. El instructor de la causa es el Juez Rodolfo Canicoba Corral, a cargo de manera subrogante del Juzgado Nº12. Luego de tantos años de impunidad, sumados a la lentitud de los juicios contra los genocidas, el Estado sigue sin abrir los archivos de la dictadura e investigar lo sucedido. Los juicios hoy en día pueden avanzar gracias al testimonio como la valentía de los sobrevivientes, que se animan a denunciar lo sucedido, incluso con la desprotección estatal que lleva a que corran riesgos al testificar, como sucedió con Julio López, que se encuentra desaparecido desde 2006 tras testimoniar contra Etchecolatz. Solo la lucha de los militantes de ddhh, los ex desaparecidos, familiares, como de los trabajadores logran que se puedan continuar con los juicios, descubrir lo que pasó, denunciar lo sucedido y continuar con la búsqueda de memoria, verdad y justicia. 30.000 COMPAÑERXS DETENIDXS DESAPARECIDXS ¡PRESENTES!

14 de enero de 2020
Nuevo proyecto de Salud Mental del Gobierno de Larreta
Silvia Allocati · Maxi

En la última semana del 2019 se ha anunciado el proyecto de creación de un “Complejo de Salud” de la Ciudad de Buenos Aires en los predios donde hoy existen los hospitales Borda, Moyano y Tobar García. Aquí se trasladarían al hospital Udaondo y Ferrer. El mentado proyecto implicaría además un polo de neurociencia y diagnóstico por imágenes. Finalmente, un pequeño centro de especialidad psiquiátrica con una disposición de 300 camas, un dispositivo de residencia protegida en el predio del hospital Alvear y una casa de medio camino que carece aún de espacio físico. Se abrirían 10 servicios de salud mental en hospitales generales y los cemar funcionarían como centros de derivación. El proyecto implicaría la eliminación de los tres hospitales especializados y dejar a los pacientes a la deriva. El proyecto es decididamente, la eliminación de la atención pública de la patología psiquiátrica. Esta transformación que impulsa el gobierno de Rodríguez Larreta implicaria la reducción de puestos de trabajo de los profesionales del sistema de salud. No está claro qué ocurrirá con las personas que requieren internación hospitalaria crónica ya que el centro sólo contendrá a los pacientes por seis meses como máximo. Frente a la crisis económica capitalista del país que se agudiza cada año más destruyendo las condiciones sociales de la población, el estado se desliga de esta responsabilidad y arroja a situación de calle a los usuarios. El doctor Caridi, quien se encuentra a cargo de la denominada Red Integrada de Cuidados Progresivos para la Salud Mental del Ministerio de Salud de CABA, es el responsable del diseño e implementación de dicho proyecto que se ha desarrollado a espaldas de los trabajadores, usuarias y usuarios de los hospitales . Algunos gremios de los trabajadores de la salud hasta ahora se desentienden cuando no son parte de las mesas chicas de discusión. Esto significa, lisa y llanamente, un achique y ajuste en regla, pergeñado en concordancia con el ajuste más general que se está aplicando en Nación en función de dar garantías de repago de la deuda externa usuraria, por un lado, y la disponibilidad de terrenos públicos para el desarrollo de negociados inmobiliarios por el otro. Ya el gobierno de Larreta quiso avanzar con el 5 x 1 en 2018 aunque tuvo retroceder con un acta acuerdo que posponía el tratamiento hasta este año, producto de la lucha de los trabajadores. Este ataque contra la salud pública en general, y la salud mental en particular, se apoya en la Ley Nacional de Salud Mental N° 26.657 del año 2010 que establece la reconversión de los hospitales monovalentes en salud mental, pero sin que se hayan diseñado políticas, ni destinado presupuesto alguno, para lograr de manera efectiva la externación acorde a las necesidades de las personas con padecimiento mental y que no cuentan con apoyo o referentes familiares. La ley ha sido interpretada a lo largo de la gestión del gobierno PRO en la Ciudad de Buenos Aires, como la eliminación, lisa y llana de la salud pública mental. No solo no hubo un presupuesto para afrontar la transformación que plantea la ley, si no que en estos últimos años, el presupuesto de salud decreció. El proyecto no busca la aplicación de la ley nacional de salud mental Nro 26.657, si no la eliminación de la atención pública y los hospitales Borda, Moyano y Tobar. Solo es posible una real transformación del sistema de salud mental, si se aumenta sustancialmente el presupuesto de salud general y el de salud mental en particular, con partidas extraordinarias para construir los dispositivos necesarios y aumentar la cantidad de profesionales del equipo de salud. Cualquier transformación tiene que ser discutida democráticamente por los trabajadores de la salud que sostienen los hospitales todos los días, los usuarios y familiares.

14 de enero de 2020
Kicillof anticipa la crisis de deuda

Antes de que el gobierno se siente con el FMI y los acreedores para renegociar el calendario de pagos y las quitas de la deuda de Argentina, la previa se jugaría el próximo 26 en la provincia de Buenos Aire Ese domingo habrá que hacer un pago de u$s250 millones de capital y u$s27 millones de intereses, de un bono de u$s750 millones, que cancela entero en 2021. En enero, se presentan pagos de deuda por u$s567 millones y otros 13 mil millones en pesos. La deuda en dólares fue contraída por el gobierno de Scioli, bajo legislación extranjera. El total de la deuda de la provincia es motivo de distintos cálculos, pero oscila entre u$s9 mil millones y u$s11 mil millones. Aunque Kicillof había convocado a los acreedores para refinanciar los vencimientos, el 8 pasado, fue el anuncio del ministro de Economía, Martín Guzmán, de la negativa de la Administración Nacional al “salvataje” de la Provincia lo que provocó el derrumbe de la cotización de los bonos, tanto bonaerenses como nacionales. Durante el mes bautismal del nuevo gobierno, el precio de los bonos había subido considerablemente, desde un subsuelo, al compás de las felicitaciones que prodigaba el FMI a los Fernández por su maratón de impuestazos, y por sobre todo por el pago puntual que el gobierno hacía de los vencimientos de aquellos títulos protegidos por legislación internacional. Los Fernández, además, han estado pagando los títulos bajo legislación local con la emisión de títulos nuevos, con tasas de retorno superiores al 45% anual, con un dólar planchado para el giro de utilidades. Asimismo, había habilitado un nuevo negocio a los fondos locales, al permitirles intervenir en el llamado ‘mercado de pases’, donde el Banco Central toma dinero, que sería un sucedáneo de las Leliq. De acuerdo a lo que recoge un columnista de La Nación, AF y el ministro querrían convertir a la negociación bonaerense en un primer round de estudio con los bancos y fondos que tienen esa deuda a su favor. Es probable que quieran sacar a las deudas provinciales con el exterior de la negociación de la deuda del gobierno nacional. Husmeando algo de esto, cayeron los bonos de Córdoba y Santa Fe, de modo que la ‘pax albertiana’ con los gobernadores, autorizados a meter impuestos como en la guerra, y bajar salarios sin cirugía fina, podría evaporarse, junto con la coexistencia pacífica con los fondos y bancos internacionales. En lo que hace a Kicillof, asistiría a su segunda crisis en menos de un mes, lo que no deja de ser un récord. Un arreglo de este entuerto podría venir envenenado si, para obtener el acuerdo del 75% de los acreedores para hacer viable un ‘reperfilamiento’, el gobernador más ‘nacional y popular’ termina aceptando términos onerosos. Estos vaivenes de la crisis permiten entender porqué los economistas del ‘establishment’ urgen a los Fernández a a arreglar rápido un acuerdo de deuda. Si como consecuencia de la dilación, la cotización de la deuda externa siguiera cayendo, entrarían en escena los ‘fondos buitres’, que siempre litigan para cobrar el precio máximo de la deuda, o sea el de emisión. Sorprende, como es obvio, que un gobierno orille una crisis política en un tiempo tan corto, pero la crisis entre los ministros securitarios, Frederic y Berni, advierten que se ha establecido una puja en el oficialismo, que ha envuelto al mismo Alberto Fernández, que ha defendido a la ministra contra el kirchnerista vitalicio rival. El anuncio de una reforma judicial, que pretende desbancar a la llamada mafia de los jueces federales, es un motivo razonable para animar a toda clase de operaciones, en especial cuando se sabe que detrás de esta camarilla se encuentra el Departamento de Justicia de Estados Unidos, cuya última proeza en la defensa del estado de derecho ha sido justificar el asesinato del general iraní, Qasam Soleimani. La cuestión de la deuda externa determinó la salida de la dictadura (que fue a Malvinas para salir del impasse), Alfonsín y De la Rúa, y cortó el reeleccionismo de los K, no sin antes someterlo a fuertes sacudidas. Aviso para navegantes.

14 de enero de 2020
TSU Cosméticos: una patronal sin maquillaje

El 27 de diciembre un grupo de trabajadores despedidos del Grupo TSU Cosméticos se autoconvocaron en las puertas de la empresa reclamando que cumplan con el pago de las indemnizaciones acordadas en el SECLO. Sin respuestas por parte de la empresa se volvieron a autoconvocar el día 30, bloqueando los portones de acceso a la misma e impidiendo la salida de los camiones con carga. Después de varias horas, desde RR.HH., convocaron un par de representantes para iniciar el diálogo. Esta solo se dedicó a dar un rosario de lamentos, decir que no tenían plata y amenazar a los compañeros en lucha con enviar a la policía para que los repriman. Esto no fue más que una provocación para amedrentar y ganar tiempo. Así lo entendieron los trabajadores, por eso desde el 6 de enero están acampando por tiempo indefinido hasta conseguir sus reclamos. Desde el Sindicato de Perfumistas lejos estuvieron de ponerse a la cabeza de esta lucha, por el contrario, el burócrata Rubén Sandoval, Secretario Gral. del gremio, se presentó rodeado de un séquito de matones para apretar a los compañeros. Es esta misma burocracia que viene, año tras año, firmando convenios a la baja a pedido de las patronales y los gobiernos de turno; la que en complicidad con la patronal de Avón permitió el despido de decenas de activistas opositores. Es la que permite que los trabajadores aún en actividad dentro del Grupo TSU se les deba un porcentaje de su sueldo y los aguinaldos de junio y diciembre del 2019. No sorprendió, por lo tanto, que no movieran un dedo ante los 150 despidos de Dybelcorp (elaboración y envasado), 70 de Dybelplast (envases plásticos) y 100 de Arca Distribuciones; todas estas pertenecientes al grupo Tsu. Ni siquiera los despedidos pudieron acordar el cobro del total de la indemnización por despido sin causa, tan solo pudieron hacerlo por el 70% y en muy cómodas cuotas. Es este acuerdo, justamente, que la patronal de TSU no está cumpliendo hace tiempo. El Grupo TSU pertenece a Armando Pérez y su hijo Sergio, de fluido contacto con el kirchnerismo en su momento, fue gerenciador de Belgrano de Córdoba e interventor de la AFA. Dueño del Teatro Regina, de aviones de línea ejecutiva, entre otras propiedades, vendió el predio de la calle España al 3400 (la ex aceitera Gallo) que funcionaba como depósito. Mientras vendían este predio, entre gallos y medianoche, realizaron una maniobra donde Armando Pérez renunciaba a su cargo en la empresa, dejando como testaferro a Julio Elía (según Boletín Oficial 09/09/19). Esto lo hizo para declararse insolvente en caso de demandas y evadir el pago de las indemnizaciones. Esto es moneda corriente en la San Martín de Katopodis, la otrora “Capital de la Industria”, donde permiten a las patronales todo tipo de atropellos y abusos. Es frecuente, por ejemplo, hacer la vista gorda al vertido de desechos industriales a los pluviales. La mayoría de las industrias del municipio son textiles o gráficas que desechan anilinas o restos de plomo que luego contaminan las napas y/o ríos de la zona. El viernes 10 la patronal trajo una nueva propuesta, que consistía en el pago de 15000 pesos semanales hasta saldar la deuda del acuerdo en el SECLO. En ningún momento mencionaron el pago total de las indemnizaciones. Al mismo tiempo aparecieron “misteriosamente” más trabajadores despedidos afectados al cese de pagos de la patronal de TSU, pero que no participaban del conflicto, por el contrario, presionaron para que se aceptara la propuesta y se levante el acampe. Finalmente, todos aceptaron la propuesta, pero las posibilidades que la patronal nuevamente deje de pagar lo acordado son enormes y es allí donde los despedidos de TSU deberán hacer un balance y aprender las lecciones que les dejaron este conflicto para, de presentarse la posibilidad, organizarse de inmediato y no repetir los errores. La lucha de los despedidos de TSU no fue un caso aislado, por el contrario, es un síntoma más de una crisis que va golpear cada vez con más virulencia a los trabajadores y que estos darán lucha con la misma virulencia que lo golpean.

14 de enero de 2020
Por qué Trump asesinó a Soleimani

La gran polémica en los Estados Unidos pasa ahora por desmentir que el asesinato del general iraní, Qasam Soleimani, no respondía al “peligro inminente” que representaba para Estados Unidos. Trump no ha podido señalar una amenaza cualquiera contra embajadas, bases o personal por parte del jefe militar iraní, y se ha enredado en una puja semántica sobre la palabra ‘inminente’. Detrás de este enredo, que nada tiene que ver con el lenguaje inclusivo, se encuentra el interrogante: ¿qué buscaba Trump con el asesinato? Ni siquiera es una respuesta la voluntad del misógino racista de iniciar una guerra, al punto que aceptó positivamente la comunicación que le dio el gobierno de Irak de que Irán se disponía a bombardear dos bases norteamericanas situadas en el norte de Irak. De otro lado, no se ha ofrecido ninguna evidencia de un alerta militar por parte de Israel, que dentro de poco vota por tercera vez en dos meses. El diario Haaretz si dice, por el contrario, que Netanyahu era el único gobernante extranjero que estaba al tanto del acto de guerra, y que informó a Trump de la salida pública de Soleimani de Siria con destino a Irak, en cuyo aeropuerto fue asesinato. En definitiva, la explicación sería, lo señalamos también en Política Obrera, que el asesinato era funcional a la promoción de una ola de chovinismo en Estados Unidos, que favoreciera la reelección de Trump. En los hechos pareciera que ocurre lo contrario, porque se registra un avance del izquierdista Sanders en las asambleas internas del partido demócrata en Iowa, un estado tan izquierdista como la zona de Pergamino. El crimen de guerra contra Soleimani fue respondido por las mayores movilizaciones de la historia de Irán, y algo similar en Irak, u otras naciones del Medio Oriente. Este gigantesco movimiento nacional fue seguido, luego del derribo accidental del avión de línea de Ucrania, por un reinicio de las movilizaciones contra el régimen de los ayatollas. Ambas movilizaciones mostraron una crisis de régimen galopante, porque expuso a un gobierno que no tiene respuestas reales contra el imperialismo, y al mismo tiempo es odiado por las penurias sin fin que ese régimen provoca en la masas, en especial la juventud y, ni qué decir, la mujer. Visto en estos términos, el general Soleimani representaba, por su autoridad entre las milicias y los éxitos que se le atribuían en la lucha contra el Estado Islámico y Al Qaeda, una salida bonapartista de libro, más cercana al primer Bonaparte que otros que han querido imitarlo. Se exhibía, públicamente, como un líder político; como jefe de una guerrilla no hubiera viajado de Damasco a Bagdad en un avión de línea. El partido reformista, que ocupa la Presidencia, se ha convertido en un cero a la izquierda, y la llamada ‘ala dura’ está lejos de recibir un apoyo mayoritario. Trump y su compinche sionista golpearon a una salida política de este tipo, con la expectativa de explotar una mayor disolución eventual de la sociedad iraní. Fue un ataque selectivo, no solamente en el sentido militar de la palabra, sino político. El escenario del centro de Asia al Mediterráneo ha cambiado. Una crisis simultánea en el imperialismo, por un lado, y las direcciones y gobiernos nacionalistas, por el otro.

15 de enero de 2020
Francia: más de 40 días de huelga masiva
Emi Liano

2020 comenzó con dos jornadas de movilización: el 9 y el 11 de enero, con dos millones de trabajadores en las calles. El movimiento obrero mantuvo en pie el paro del transporte en París y las acciones de huelga y solidaridad entre el 17D y el 9E. Los trabajadores en huelga del transporte salieron a pedir que los burócratas no negocien más en su nombre. Se esperan tres jornadas de movilizaciones y huelga “reconductible” para el 14, 15 y 16 de enero. Los huelguistas mantuvieron la determinación de continuar hasta que la reforma sea retirada completamente. Las consignas eran: “retiro de la reforma de jubilación)” “no abandonamos”). Los sindicatos amarillos se habían reunido con el gobierno para plantear una mesa de “discusión de financiamiento”, como si las jubilaciones no fueran salarios diferidos, sino “subsidios” estatales. Phillipe, el primer ministro, anunció la suspensión del aumento de la edad de retiro de la edad, de manera “provisoria”, para inducir a la burocracia de la CFDT a retirarse de la lucha. Para la patronal, el punto no es prioridad: “Creemos que es mejor bajar la edad y después hacerla crecer”, dijo F. Asselin de la CPME en Matignon. Phillipe había introducido la “cláusula del abuelo”, que traslada la reforma a las futuras generaciones: que la crisis la paguen tus nietos. Mientras echa lastre, la CGT y FO intentan cerrar filas en la negociación con los amarillistas. La protesta sigue recibiendo el apoyo de más del 60% de la opinión pública luego de más de 40 días de huelga, y con la ciudad de París muy afectada por el paro en el transporte. Por ejemplo, el 14, manifestantes bloquearon un incinerador en Ivry-sur-Seine, en París. La alcaldesa de la localidad dijo que “el lugar de los cargos electos de la izquierda está hoy en las luchas”. En estos más de 40 días vimos una semi-huelga general que por momentos fue una huelga de masas. La huelga general El PTS francés (CCR) sigue con su lógica que la crisis capitalista es “orgánica” y producto del “neoliberalismo”, creando “equilibrios frágiles”. (Juan Chingo, Révolution Permanente, 12/1). Repitiendo eslóganes del mayo francés, dice que el reformismo es utópico y que la revolución es lo único realista. Pero son sólo palabras. “Generalizar” la huelga es una planteo empírico, no constituye una agitación política a favor de una Huelga General y la ocupación de fábricas, que fue la esencia del Mayo del 68. . El PTS plantea la “nacionalización bajo control obrero”. Pero, ¿se puede impulsar el control obrero sin impulsar la ocupación de las fábricas y lugares de trabajo? Su “radicalidad” es sólo verbal. El oficialismo del PO dice que “Las reuniones de ‘negociación’ se suceden para tratar de ahogar la huelga y las direcciones sindicales se ven obligadas a endurecerse frente a un debate vaciado” (PO, 8/1). ¿Endurecerse? El aparato agrega a las omisiones y limitaciones del aparato, las suyas propias. Ahora que, por fin, tiene a masas movilizadas, no sabe qué hacer, lo mismo que cuando dice que están ‘planchadas’. La cuestión de la dirección “La orientación de las masas viene determinada, ante todo, por las condiciones objetivas del capitalismo decadente y, después, por la política traidora de las organizaciones obreras tradicionales. De estos factores, el decisivo es el primero: las leyes de la Historia son más fuertes que los aparatos burocráticos (…) La tarea estratégica del próximo período (prerrevolucionario) consiste en superar la contradicción entre la madurez de las condiciones revolucionarias objetivas y la inmadurez del proletariado y su vanguardia” (Trotsky, El Programa de Transición). El PTS exige un “plan”: “El único activo del presidente en la situación reside en la ausencia de un plan a la altura de las direcciones sindicales, lo que sugiere a la población que el gobierno podría lograr imponer su reforma” (Révolution Permanente, 13/1), piden “la huelga reconductible e ilimitada”, que es en principio lo que viene ocurriendo desde el comienzo. Dicen abiertamente que la razón por la que la huelga no se desarrolla es la ausencia de un Partido, pero el propio PTS no hace lo que haría un partido revolucionario, que es agitar por la huelga general y la ocupación de empresas. Se comporta como lo advirtió Trotsky: “Si el partido comunista hubiese dicho a los obreros: ‘Soy demasiado débil todavía para poder dirigirlos, esperen un poco, no se apresuren, no den la señal de combate poniéndose en huelga, ¡dejadme tiempo para crecer!’, se hubiese cubierto de vergüenza para siempre, las masas al despertar hubiesen pasado por encima de su cabeza, y, en lugar de crecer, se hubiese debilitado aún más (…) el partido debe lanzarse con todas sus fuerzas hacia ese ‘movimiento elemental’ o semielemental a punto de evolucionar; no para contenerlo, sino para aprender a dirigirlo, para adquirir autoridad y fuerza en el mismo seno de la lucha” (“El papel de las huelgas en una revolución”, 1931). El NPA dice que hay que desarrollar las capacidades de la clase obrera, “huelgas, bloqueos, manifestaciones, acciones contra miembros del gobierno” (13/1). En ausencia de una política retoma las posiciones de su antecesor, la LCR, en el Mayo francés: el foquismo y los atentados. Chingo dice que ‘El pesimismo histórico de la extrema izquierda ya no tiene base’” (ídem). Pero, ¿qué otra cosa hace el PTS que exhibir un pesimismo histórico incurable? ¿Es “optimismo histórico” plantear que “Fuera Macron” es hacerle el juego a Le Pen como dijo Chingo? ¿O decir que “Fuera Macri” era hacerle el juego a los K? El oficialismo del PO hace gala del mismo ‘optimismo’ cuando asegura que la ‘iniciativa histórica’ es de la burguesía. Hace no poco decía que la Tendencia del PO quería diluirse en un partido “amplio”, y ahora ellos invitan a los “partidoamplistas” a formar una organización común. Piden la “intervención independiente estructurada por los núcleos militantes”, lo mismo que pide el NPA y PTS: “núcleos independientes” que se “autoconstruyen” y hacen “autobombo”. El oficialismo entrevistó a un militante de la fracción pública de ‘L’Etincelle’ del NPA, Lucien Astier (PO, 14/1). El programa de esa fracción es la lucha por un “Partido anticapitalista” compuesto de “trabajadores”.

15 de enero de 2020
Mar del Plata: Acampe de la Mariano Ferreyra.
Malena A

Desde el día 13/01 la organización social “Mariano Ferreyra” está desarrollando un acampe y corte de calle frente a la municipalidad en reclamo por bolsones de comida que se adeudan y tarjetas de alimentos. Los bolsones que se adeudan vienen del gobierno de Vidal, que entregó los últimos cuando los compañeros ocuparon la sede de Desarrollo Social en la ciudad. Por su parte el actual gobernador Kicilof no da respuesta a esa deuda ni a las tarjetas de alimentos que nunca fueron entregados a los compañeros que acampan. El acampe se pronuncia en contra también de los anuncios del Ministro de Desarrollo Social de la Nación, Daniel Arroyo, que propone un plan de precarización laboral que disfrace no sólo las grandes tasas de desempleo, sino también la responsabilidad política del Estado. Este plan que organizaría a los desocupados de los barrios en “cuadrillas” (Sólo 50.000 de los 500.000 que reciben planes sociales) para realizar trabajos de obra pública a modo de “emprendedores”, lo que transformaría a los desocupados en trabajadores altamente precarizados y bajaría el costo de la obra pública. El intendente Montenegro, por su parte, ha trasladado su despacho al Centro de Monitoreo Municipal y no ha acusado recibo de la medida de lucha de la Mariano Ferreyra. El Frente de Todos por otra parte “escapa” del Palacio Municipal sin dar respuesta,mientras que la concejala Marina Santoro ha sido nombrada presidenta de la comisión de “Calidad de Vida” y la ex-candidata a intendenta y ahora Ministra de Desarrollo Social de la Provincia Fernanda Raverta se pasea por la ciudad con el Gobernador, desconociendo el reclamo de entrega de la mercadería adeudada por la provincia. Perspectivas En la capital nacional de la desocupación hay que desarrollar a fondo las limitaciones de los programas sociales propuestos por el gobierno. La propuesta del Frente de Todos tiende a desarrollar y a afianzar la relación del Estado con los punteros, sometiendo a los vecinos de los barrios a los intereses de mafiosos que a cambio de este negocio, le prometen al gobierno garantizarle la gobernabilidad y la contención social. A través de mecanismos como estos, o el de “La CGT de los sin trabajo” el Estado desarrolla a fondo una política de cooptación de los movimientos sociales. En este sentido debemos organizarnos en asambleas, votar delegados barriales y un plan de lucha para que estos puestos laborales sean para todos los desocupados que reciben planes sociales, pero en planta permanente, bajo convenio colectivo de trabajo, con un salario igual a la canasta básica familiar. Para esto, más que nunca, tenemos que ir a la unidad de todos los trabajadores: ocupados, desocupados y jubilados, contra el gobierno y la oposición que pretende saldar la crisis política y económica a costa de nuestros salarios y condiciones de vida.

15 de enero de 2020
Santiago del Estero: vecinos autoconvocados marchan contra el tarifazo de luz
Nico Basualdo

El día martes 14 vecinos Autoconvocados por medio de las redes sociales ganaron las calles para reclamar contra el costo del servicio eléctrico. Si bien no hubo un tarifazo, la gente lo siente como tal a partir del aumento del consumo que provoca el clima santiagueño en esta época del año, con temperaturas mínimas que no bajan de los 40ª y sensación térmicas que superan los 45ª. Si se tiene presente el cuadro social de la inmensa mayoría de la población, donde los salarios promedios en la provincia son los más bajos del país, las boletas de la luz en muchos casos insume más 50% de los ingresos. Por las altas temperaturas, la luz es un insumo de primera necesidad y muchas familias quedaran sin acceso a la luz, pues es decisión que quienes no paguen se les va a cortar el servicio. La autoconvocatoria reunió a alrededor de 500 personas y núcleos de varias organizaciones, (PO, MST, Darío Santillán, MTR). Los manifestantes marcharon a casa de gobierno luego de haber aprobado un petitorio. Se marcho con la intención de arrancar una reunión en el mismo momento, pero el personal que había en ese momento se negó a recibir la nota por mesa de entradas porque los funcionarios estaban de vacaciones y no había nadie quien los pudiera atender. Ante la negativa, los manifestantes se movilizaron a la empresa EDESE que es la que presta el servicio domiciliario. Allí fueron recibidos por el gerente y un cuerpo técnico. Les explicaron a los representantes de los manifestantes que la tarifa de la luz esta dolarizada. Que la empresa EDESE compra la luz en Dólares y realiza la distribución a la provincia. Y que para mantener sus ganancias ellos deben transferir los costos de la compra al usuario. Con esta respuesta ha quedado muy en claro que las inversiones de infraestructura de transporte de alto voltaje que realiza el estado provincial son solamente para beneficiar a los empresarios costas del bolsillo del pueblo. Posteriormente la movilización marchó a la Defensoría del Pueblo. Allí, los funcionarios plantearon que van a realizar proyecto para enviarlo a la cámara de diputados para que se vea la posibilidad de que implemente una tarifa social, pateando la pelota. Santiago del Estero no cuenta con tarifa social. Frente a este panorama, y ante el hecho de que no se pudo encontrar solución a los reclamos, los vecinos Autoconvocados han quedado en volver a marchar el próximo martes 21 a las 8hs a la casa de gobierno exigiendo: por una baja en las tarifas, por un salarios que cubran nuestras necesidades básicas.

15 de enero de 2020
[CORREO DE LECTORES] Una trilogía de películas que aportan a la comprensión sobre la burocracia (mafiosa) en los sindicatos
Cabezón

“Cuando laburaba en OCA estaba a cargo de una sección en la que había un chabón que todo el tiempo rompía las pelotas con el salario, la carga, horas extras… Un día me llamaron los del sindicato y me dijeron “si (…) sigue jodiendo vos avísanos y lo desaparecemos”. En ese momento no podía creer que tenía la vida de una persona en mis manos”. Fui testigo de este relato en un asado de cumpleaños en mi barrio. ¿A que vengo con todo esto? En la última semana vi una trilogía de películas sobre el sindicato de camioneros norteamericanos: FIST (1978) con Sylvester Stallone y Noman Jewlson (director); “Hoffa un pulso al poder” (1992) con Jack Nickolson y bajo la dirección de Tim Burton; y el “Irishman” (2019) con Al Pacino y Robert De Niro dirigida por Martin Scorcese. Me decidí a verlas luego de la crítica a la última por de Diego Rojas en esta nota . Ahora bien, las tres películas –desde distintas miradas- coinciden en visualizar el proceso de degeneración de uno de los sindicatos por rama más importantes de los Estados Unidos. Desde mi humilde opinión quisiera aportar una serie de elementos destinados a elevar el debate y sobre todo aportar a la formación política, a través del arte, de las camadas de trabajadores que se acercan y discuten con nuestra organización. Trilogía: Estado-Burocracia-Empresa Lo interesante de las películas es que muestran el proceso por el cual un determinado grupo de trabajadores, en algunos casos activistas, comienzan a sufrir un proceso de `desclasamiento´ o mejor dicho de alejamiento de los intereses genuinos de su propia clase en la misma medida que van adquiriendo nuevos privilegios (puestos jerárquicos y manejo de dinero), su integración en el mundo del hampa y la paulatina, pero creciente, integración al Estado. En una de las películas se puede visualizar a partir de los servicios de matonaje y sicariato que provee la burocracia sindical o el entrelazamiento con los servicios de inteligencia, donde se decía que Jimmy Hoffa era “un informante del FBI”. De la misma manera, su integración como engranaje al sistema capitalista se dio a partir de la asociación con los negocios delictivos: narcotráfico, sustancias alcohólicas, prostitución y el juego. En la actualidad, por ejemplo, existen miles de camiones que cumplen el rol de “mulas” transportando desde drogas a inmigrantes. Otro aspecto esencial que pude rescatar de las películas es que la formación de una burocracia sindical no es un fenómeno nacional. Cualquier trabajador puede comparar a Jimmy Hoffa con el burócrata de su sindicato respectivo. Pero la importancia de las películas, es que muestran que la burocracia sindical es una suerte de gangrena que busca propagarse hacia el conjunto de la clase obrera. Su expulsión y la recuperación de los sindicatos por parte de los trabajadores adquieren un carácter de salud pública. Pero también plantea una lucha política, en términos revolucionarios, contra el Estado y la adaptación al régimen. Las películas son muy claras a la hora de mostrar la envergadura que alcanza el transporte en los Estados Unidos así como la estructura de uno de los sindicatos más importantes. No dejaba de preguntarme la importancia estratégica y las potencialidades que puede ofrecer en la solución de las demandas más inmediatas para nuestra clase. Esto requiere, tener un programa a la altura de la etapa que estamos atravesando. La trilogía de películas mencionadas no solamente debe ser recomendada para que un trabajador las vea de manera individual. Sino que debiéramos organizar proyecciones colectivas con decenas de trabajadores, para generar un disparador e impulsar debates y fijar las tareas políticas en común.

16 de enero de 2020
Alagoas: contratistas y banqueros por encima de todo
José Menezes Gomes

Alagoas, siguiendo el ejemplo de los demás Estados y municipios de Brasil, está dando continuidad a un nuevo ciclo de endeudamiento público, al tiempo en que se profundiza el volumen de exenciones fiscales y el pago de la deuda pública ya existente, sin auditoría. Vale recordar la falta de cuestionamiento al no resarcimiento de los 5.500 millones de reales que la Unión debería haberle pasado al Estado como resultado de la ley Kandir, desde 1997. En momentos en que se discute el Plan Plurianual para los próximos cuatro años, el gobierno del Estado da continuidad a los principios de intervención estatal orientados hacia la privatización de la CEAL (en proceso), de CASAL (en marcha) y de las estatales restantes. Por otro lado, los empleados públicos continúan sin recuperar las pérdidas salariales debidas a la inflación, sin concursos públicos para la reposición del personal de planta, que en gran parte ya está próximo a la jubilación. Es decir que, dentro de cuatro años sólo tendremos un número reducido de empleados con las futuras jubilaciones. El año pasado, Alagoas ya había tomado un préstamo a través del Banco do Brasil; este año pretende tomar un nuevo préstamo de casi 500 millones de reales. Además de este cuestionable nuevo préstamo tenemos que considera aún más grave el destino de este volumen gigantesco para la construcción de rutas en dos bloques (uno de 300 millones y otro de 117 millones de reales). En otras palabras, esos préstamos tenderán a potenciar a las contratistas que realizarán las obras y a los bancos que recibirán todavía más recursos a través de los intereses de la deuda pública de Alagoas. Tenemos que preguntarnos si lo que este Estado necesita es apoyo a la agricultura familiar, sustitución del modelo agroexportador basado en el latifundio, el fortalecimiento de los servicios públicos con garantía de reajustes anuales, la reposición de empleados públicos con garantía de planta, políticas de generación de renta y empleo; o nuevas carreteras. Si no se hubiesen otorgado las exenciones fiscales no serían necesarios los préstamos y las futuras sangrías financieras que estos conllevan. En segundo lugar, el cuestionamiento a la ley Kandir podría representar una ampliación del ingreso sin gravámenes. En tercer lugar, la apertura de concursos públicos podría implicar la generación de más empleos que tendrían como correlato el mejoramiento de los servicios públicos y la reducción de los gastos con servicios privatizados aumentando el poder de compra de la población en general. En Alagoas el 90% de la población tiene al SUS como única forma de servicio médico. Al mismo tiempo, el gobierno alega que amplió la inversión, sin embargo se trata de obras que inmediatamente son desarrolladas por Organizaciones Sociales, las que precarizan las condiciones de trabajo. Vale recordar que este gobierno creó Alagoas Ativos SA que le quita al Estado varias actividades anteriormente ejercidas por empleados públicos y que dificulta la transparencia en la gestión del Estado. El gobierno ha reducido el financiamiento de áreas fundamentales para la actividad económica. Esto se vuelve más claro con la Secretaria Estadual de Agricultura (Seagri) que tuvo ese año un presupuesto de 115,5 millones de reales y tendrá 68,8 millones en el año próximo: una reducción de casi el 50%. Los agricultores sin asistencia técnica, sin semillas y sin proyectos, deberán ajustarse a un cuadro de mayor abandono. Según el Censo Agropecuario IBGE, estamos teniendo una baja inversión en agricultura. La concentración de los recursos de los préstamos obtenidos en obras viales representa una desviación de su finalidad para la generación de nuevos ingresos para el Estado, que servirán para pagar esa deuda en el futuro. Tal iniciativa va más en el sentido de reforzar el sector de la construcción civil más que significar un cambio de orientación en el modelo de desarrollo que prioriza el monocultivo, el latifundio y el mercado externo y no contribuye a la generación de empleo y de mayores ingresos para el Estado. Para un Estado pequeño y con una buena red vial es extraña esta prioridad de inversión, especialmente cuando no se destinó casi nada al desarrollo social. Por el contrario, este gobierno impulsa una ola de privatizaciones, con Organizaciones Sociales y sociedades público-privadas, practicando una rebaja salarial gigantesca y generando despidos en las empresas privatizadas. Lo que tenemos es la continuidad de una política de intervención estatal que se resume en cobrar impuestos a los pobres, establecer exenciones fiscales a los grandes monopolios, pagar intereses de deuda a los banqueros y privatizar todos los servicios público, haciendo aún más caro el costo de vida y aumentando el desempleo. O sea, sigue el modelo que aumenta el enriquecimiento privado y el empobrecimiento social de las masas. (Traducción: Pablo Lodf/Rara Avis)

16 de enero de 2020
La Serenísima/Danone Longchamps: la lucha es por el salario

Desde hace varios meses se viene discutiendo en la planta de Longchamps el fin del régimen del 7×2 que había entrado en vigencia desde el año 2003. Este régimen consiste en siete días trabajados por dos de franco, las dos primeras semanas y un franco compensatorio, la tercera. Los casi 200 trabajadores que están bajo esta modalidad pasarán a trabajar 44 horas semanales como la totalidad de la planta. Para los trabajadores que estaban bajo este régimen, el golpe al bolsillo es brutal, ya que significa una pérdida de entre 35.000 y 40.000 pesos al mes. Y, es por esta razón que se han colocado de manera firme y con asambleas autoconvocadas en la puerta de la planta con la exigencia de seguir bajo la misma modalidad. Desestimando las intenciones de la patronal que intenta negociar, de manera individual ofreciendo una indemnización que no compensa en nada lo que se perderá con el cambio de régimen. Pero, lo que sale a la superficie de toda esta discusión es que el salario básico de los trabajadores lácteos es totalmente paupérrimo. Dos años sin paritarias, sumado a negociaciones a la baja dan como resultado una confiscación total al bolsillo de los trabajadores lecheros.Héctor Ponce se jacta en cada de entrevista de marcar que el sueldo de los lecheros es uno de los más elevados del país, pero la realidad es que el básico conformado, en todas las categorías, no cubre las necesidades de una canasta familiar y, para lograr acercarse a ese monto, los trabajadores deben llevar sus esfuerzos al máximo. Como por ejemplo hacer una determinada cantidad de horas extras,trabajar feriados y fines de semana o dejar su salud de lado para cumplir con el presentismo que se ha endurecido desde la reforma del convenio, entregado en bandeja a las patronales por el gremio Atilra. La salud de los trabajadores en peligro Más allá del régimen en que se encuentren los trabajadores, hay algo que unifica a la totalidad de la planta y que es una bomba de tiempo para la salud de todos ellos: Los turnos rotativos, que provocan toda una serie de consecuencias negativas en la salud y en la vida social de los obreros. Está comprobado que el organismo necesita varios días para lograr adaptarse a cada ciclo, y con los turnos rotativos, cuando se está logrando esa adaptación, se vuelve a comenzar otra vez. Esto provoca diversos trastornos neuropsiquiátricos como así también la imposibilidad de poder planificar una vida social y familiar. Este punto tan importante fue parte de una lucha llevada adelante por los trabajadores papeleros de Kimberly. Pero, para Atilra, este un punto que jamás se ha discutido. Otra muestra más de que quienes deberían defender el salario, los puestos de trabajo y la salud de los trabajadores se han convertido en defensores de las patronales. Panorama lácteo nacional La planta de Longchamps no puede ser caracterizada de manera aislada. La situación de la industria láctea en el país está en un estado crítico y tiene como responsables al Estado, las patronales y la burocracia sindical. Queda más que claro que un trabajador no puede pagar un sachet de leche a 60 pesos, o un sachet de yogurt a 100 pesos, con un salario que está rondando la canasta de pobreza. Y esto vale para los mismos trabajadores que producen estos lácteos. Por un lado tenemos a un Estado que condena a la población trabajadora a la malnutrición, y por el otro, tenemos patronales que despiden, cierran fábricas y flexibilizan con todo el apoyo de la burocracia sindical. El caso de SanCor es el más emblemático en este punto. Es en este cuadro que una de las empresas más grandes del país, y del mundo, pretende planificar la vida de los trabajadores en base a sus necesidades y sus ganancias. Desde la tendencia del partido obrero sostenemos que deben ser los trabajadores los que discutan y lleven adelante un plan de lucha por sus reivindicaciones. El gremio ha dado pruebas contundentes de que está ubicado del lado de las patronales, y es por esto que urge una deliberación entre las bases a través de una asamblea general de todo el gremio. Para que se discuta la defensa de un salario básico igual a la canasta familiar (que ya sobrepasa los 70.000 pesos), por la reapertura de paritarias, un bono de emergencia que logre reparar lo perdido por la inflación y que ante cualquier cambio del régimen laboral no se afecte a la baja el salario. contra los despidos, los cierres de fábricas y las suspensiones. Por los trabajadores de SanCor que están sin cobrar sus sueldos o cobrando al 70% incluidos los repositores y corredores. En defensa de la salud de los trabajadores, considerando al trabajo nocturno y los turnos rotativos como insalubres y por lo tanto exigiendo una jubilación anticipada, la reducción de los trabajos nocturnos a seis horas, la prohibición de tareas de riesgo también en horario nocturno y la extensión a 45 minutos de las pausas alimentarias en dichas jornadas. Todo esto forma parte de un pliego reivindicativo que debe ser arrancado mediante un plan de lucha a nivel nacional y en coordinación con todos los trabajadores lácteos del país.

17 de enero de 2020
Baradel contra la "cláusula gatillo"

Baradel ha salido a apoyar la eliminación de la “cláusula gatillo” para la docencia, tal como lo ha planteado en forma reiterada Alberto Fernández. Las razones que ofrece Baradel son peores que las del Presidente, porque para él esa cláusula apunta a "mantener el salario" y se utiliza en "gobiernos donde se busca bajarlos". Entusiasmado, apostó más alto: "Nosotros, en cambio, aspiramos a ganarle a la inflación, no a mantener salarios, por lo que tenemos que discutir mecanismos que nos permitan, no sólo (mantener) nivel adquisitivo, sino mejorar posiciones". El encargado de discutir la paritaria docente, arranca la negociación inminente con el Estado con un llamamiento a liquidar una importante conquista de la docencia. A través de la paritaria nacional, que no tiene un status efectivo sobre el convenio, sino testimonial, Baradel se apresta a traicionar a los sindicatos de provincia y al conjunto de los docentes con un hecho consumado. La burocracia de Ctera se coloca de este modo en la primera línea de la trinchera de la patronal en las vísperas del comienzo de clases. El acuerdo salarial a la baja en 2019 consagró la pérdida salarial del 2018 y anteriores. Estableció, asimismo, una actualización por inflación (cláusula gatillo), pero con un retraso de 2 a 3 meses –lo que implicó atraso porcentual cercano a 10 puntos, dada la velocidad de la inflación el año pasado. Dicha actualización no corre para la totalidad de la composición del salario, que ha sido despedazado en diversos ítems. Como resultado de todo esto, el salario inicial de un docente representa un 30% del costo de la canasta familiar (75mil pesos) y no alcanza a cubrir una canasta de pobreza. “Desindexación” La “desindexación” del salario y de las jubilaciones , la viga maestra de la “política de ingresos” del gobierno de Fernández, opera en los mismos términos que el que aplicó Macri para la reforma previsional de diciembre de 2017. ‘Lo perdido por la inflación desde el último ajuste salarial, perdido está, dicen los Fernández-Baradel-FMI; borrón y cuenta nueva, el estado se queda con la diferencia. Al salario lo vamos a recomponer de aquí en más, gracias a la caída de la inflación que vamos a lograr reduciendo primero los salarios’. Esta es la estafa conceptual que la burocracia de Ctera y su patrón quieren vender a los encargados de la instrucción pública en Argentina. Este planteo tiene lugar en el preciso momento en que los gobiernos de varias provincias (Santa Fe, Salta, Chubut, y la lista sigue) han anunciado sus intenciones de ‘desenganchar’ al convenio laboral de la cláusula gatillo, pero más prosaico, sin el cinismo de Baradel: “no alcanzan las cajas de los tesoros provinciales para garantizar su pago”. Córdoba y Tucumán fueron pioneras en anular la cláusula gatillo tras declarar sus cuentas “en rojo” (Ámbito 13/1). que las pongan en negro; que suban la valuación fiscal de los latifundios, por ejemplo, que se computan hoy a la 60° parte de su cotización de mercado .En todas estas provincias, los estatales han salido a ganar la calle con movilizaciones y piquetes, en pleno período veraniego. Los Fernández y los Baradel están echando aceite de ricino en la luna de miel que pretendían disfrutar en su condición de recién electos. El no inicio de las clases ha sido introducido por ellos en la agenda sindical, educacional y política. No es la cláusula gatillo la que provoca la inflación sino al revés, la inflación obliga a establecer esa cláusula en defensa de la fuerza de trabajo. Lo contrario es la opinión tradicional del ‘neo-liberalismo’, que ahora hace suya la burocracia ‘nacional y popular’. Únicamente la recomposición del salario, la defensa de los puestos de trabajo y un plan integral que priorice las necesidades de la clase trabajadora puede abrir una perspectiva. Llamamos a nuestros compañeros de la docencia a tomar la palabra y a pasar a la acción.

17 de enero de 2020
A tres años de la ocupación de AGR-Clarín

Con un grupo de obreros graficos y compañeros del PO, nos encontramos a las 4 de la mañana de ese lunes 16 de enero de 2017 en el local del Partido Obrero de Pompeya, a una cuadra de la planta. El sábado anterior a las 6 de la mañana había comenzado la vigilia obrera en puerta de fábrica votada en asamblea, con la que controlamos que no se llevaran máquinas. Ese mismo sábado a la mañana ya habia existido un primer momento de tensión cuando los dos delegados de la noche (Chino y Eze) se quedaron varias horas en el cuarto gremial dentro de la planta tras terminar su turno desoyendo las "órdenes" trasmitidas por los de seguridad que pedían que se retiren del cuarto gremial y de la fábrica. Queríamos asegurarnos que nadie entrara por ninguna de las múltiples puertas a hacer ningún trabajo de desarme. La situación era más que preocupante, los de RRHH habían retirado hasta los adornos de sus escritorios, y nos llegaba información múltiple de que se habían llevado computadoras y/o memorias de las mismas en administración. Los galpones de bobinas de papel ya habían sido reducidos al mínimo con un invento que montò el Grupo Clarín -con anuncios inmobiliarios y recorridas de "potenciales compradores" incluida-, de que vendería todo el predio de Alba y Envases Centenera (y los galpones de bobinas incluidos) pertenecientes al Grupo, para hacer una suerte de mercado tipo "La Salada" para la zona Sur de CABA. Había que prepararse para un conflicto largo, y para una ocupación. Aún no sabíamos cuál sería el golpe, todo indicaba que habría despidos masivos, pero no sabíamos hasta dónde pensaba llegar la patronal. La empresa tampoco imaginó hasta dónde llegaría nuestra disposición a resistir sus atropellos. Para las 5:30 ya teníamos dispuestos, por si resultaba necesario, distintos medios para poder ingresar a nuestra fuente de trabajo ante lo que asomaba como un lokout patronal. Lo que incluía una gran escalera, un grupo electrógeno y demás herramientas. Nada de esto fue necesario. A esa misma hora la patronal a través de su seguridad privada pegò en la puerta un cartel mediante el cual anunciaba el cierre total de la fábrica, el despido de todos los trabajadores de AGR-Clarín y el pago de las indemnizaciones. Compañeros con 20, 30 y hasta 40 años de antigüedad eran arrojados a la calle con un simple cartel en la puerta. Recuerdo que con el Chaqueño dimos mas temprano unas vueltas con su chata. Asomaban algunos retenes policiales de lo que luego sería un operativo mayor. Ese operativo no logrò detener la decisión obrera, pero demostró cómo el Estado se encontraba custodiando los despidos masivos de Clarín. Tras recibir la noticia del cierr,e nos fuimos reuniendo en asamblea con todos los compañeros del turno mañana que debían ingresar a esa hora, y otros de otros turnos que también se habían convocado ya que se esperaba que fuera un día decisivo. Un compañero me hizo notar que había una reja que solía salirse de lugar, allí se dispusieron varios de los compañeros más corpulentos. La palabra unidad sería la clave. Otro compañero propuso que pusiéramos el flete frente a la puerta mientras realizábamos la asamblea, para cubrirnos de los ojos policiales que a esa altura ya iban rodeando la planta. La asamblea fue breve. Al momento de su cierre, cuando llamamos a defender la unidad obrera, la reja abría paso a cerca de 150 obreros que en menos de un minuto estaban dentro de la planta ocupando su lugar de trabajo y retirando a los miembros de la seguridad privada que había sido inútilmente "reforzada". Así comenzamos una ocupación fabril que rendiría homenaje, sin saberlo, a la histórica ocupación de Frigorífico Lisandro de La Torre ocupado para la misma fecha. Con el ingreso a la planta, comenzarían meses de una profunda experiencia de lucha, contra parte de los primeros despidos masivos en la era Macri. AGR inauguró una etapa de ocupaciones y acciones obreras que, a pesar del bloqueo burocrático, pusieron de manifiesto los límites impuestos por la clase obrera al gobierno macrista. La experiencia de AGR incluyó 82 días de ocupación y de acampes, resistencia a represiones policiales, producción bajo control obrero que desató la ira de Magnetto - jamás pensó que lograríamos esa proeza- logrando imprimir con los grupos electrógenos como no lo lograba hacer la propia patronal, “abrazo” al diario Clarín del Domingo -por el cual hoy sigo procesado-, representativos plenarios obreros, asambleas, enormes movilizaciones y jornadas de piquetes nacionales, el primer paro general del gremio gráfico en décadas, y un largo etcetera. Fueron meses también de compartir y convivir entre compañeros de trabajo a los que la vida y la determinación a defender nuestros derechos nos había hermanado en ese combate, del cual nos han quedado cientos de anécdotas, momentos duros y también felices, meses de resistencia de cada familia en cada hogar y en el propio acampe apoyando la lucha. Se cumplen 3 años de la histórica ocupación de AGR-Clarín. Envío un fuerte abrazo a todos mis compañeros de fabrica con los que compartimos años de trabajo y experiencias y que sufrimos aquellos despidos, en especial a todos los que dieron pelea con la ocupación y las familias que conformaron la comisión de apoyo clave para el aguante en aquella dura pelea, y también a todos los compañeros y organizaciones que apoyaron nuestra lucha. Se trató de un cierre fabril trucho, con el objetivo de precarizar mano de obra para destruir las conquistas obreras acumuladas y la organización gremial. Hasta el día de hoy, Clarín sigue imprimiendo los productos que hacíamos, pero ahora lo hace en su otra planta gráfica (AGEA), dónde trasladó gran parte de las máquinas que pertenecen a AGR, y en la que formalmente se "disolvió" la sociedad AGR como se reveló el propio Boletín Oficial. Por todo ello, aún un grupo de compañeros reclama, con toda razón, su reinstalación en la fábrica de la calle Zepita -la otra planta de Clarín. La ocupación obrera se paró de manos contra el despotismo patronal y su impunidad para despedir masivamente, les hizo conocer a "la señora Noble" y a Magnetto una ocupación fabril en sus barbas, y marco el camino de muchas ocupaciones fabriles que continúan hasta el día de hoy, habiendo recibido un apoyo y generando una conmoción en el activismo. Ello, a pesar del cerco mediático que incluyó a patronales K, al propio Grupo Clarín y medios amigos como La Nación, que tomaría el mismo camino de cierre y despidos un tiempo después. Contra esa solidaridad patronal que recibió Clarín, nosotros recibimos la solidaridad obrera de los compañeros de los otros medios que dieron pelea por que saliera a luz la lucha que se intentaba acallar, y la de cientos de obreros, comisiones internas y sindicatos. La determinación de lucha de un puñado de obreros gráficos, contrastó con la politica de la burocracia sindical del propio gremio gráfico, de la CGT y de la CTA que le dejaron pasar todas al Macrismo, y que por ello han formaron parte esencial del ajuste. Es la misma CGT que hoy guarda silencio frente a un nuevo robo a los jubilados y el achatamiento de las escalas salariales y las paritarias a la baja que se anuncian en estos días. A tres años de esta gran lucha: ¡Frente a todos los despidos la ocupación! Abajo el ajuste y la represión. Absolución y desprocesamiento en la causa penal que aún hoy Clarín persigue contra mí persona por el abrazo a la planta del diario. Reinstalación de los trabajadores que reclaman sus puestos de trabajo en Zepita. ¡Vivan las luchas obreras!

18 de enero de 2020
Reincorporaciones en el INTI: una victoria de los trabajadores
Mariela Ugarteche · Romina Albertotti · Walter Herrero · Lucas Vázquez

Hace justo dos años atrás, los trabajadores del INTI, se encontraron con el despido sin causa de 258 compañeros. El ataque se concentrò sobre los activistas que se encontraban bajo contrato. Perpetrado con el argumento del “ajuste en el Estado”, los despidos formaron parte de un operativo dirigido a la privatización del INTI y de sus funciones. La respuesta de los trabajadores fue inmediata y contundente. A pocos días de conocidos los despidos, una asamblea votó la ocupación del Instituto y un plan de lucha para retrotraer la medida. Durante más de 40 días los trabajadores ocupamos las instalaciones del Instituto, y llevamos adelante diferentes actividades para difundir el conflicto y contrarrestar los ataques del gobierno. Las autoridades llevaron adelante una intensa labor de amendrentamiento, mediante descuentos salariales superiores al 50%, colocación de cámaras, persecución a los compañeros con seguridad privada en los edificios y la policía Federal dentro del predio, al punto de impedirle la entrada a los compañeros despedidos. Nada de esto pudo ponerle fin a las inmensas reservas de lucha de los compañeros. Pero la Junta Interna, entonces dirigida por la lista Verde, capituló ante la presión patronal y levantó las medidas de lucha. Esta rendición le valdría a la Verde una crisis, una fractura y, posteriormente, la pérdida de la propia interna. En diciembre de 2018, la Naranja ganó la junta interna, a través de una lista conformada por compañeros despedidos reinstalados mediante cautelar judicial, activistas no despedidos e independientes. La tentativa de un descabezamiento del activismo –perpetrada con las cesantías- había recibido un primero y certero revés. Aunque la burocracia impugnó las elecciones para entorpecer el trabajo, la nueva Junta Interna relanzó un plan de actividades para mantener vigente el reclamo de reincorporación de todos los despedidos. Luego de las PASO, se conformó la Comisión de Despedidos del INTI, con el apoyo de la JI. La comisión llevó adelante diferentes actividades por las reincorporaciones. De este modo, las autoridades que asumieron en diciembre se encontraron con un reclamo vigente y activo, al cabo de una lucha tenaz y prolongada contra el gobierno macrista. En esas condiciones, el nuevo gobierno debió acceder a la reincorporación de los compañeros despedidos, so pena de debutar con un choque abierto con los trabajadores estatales. El proceso de resistencia ha culminado con un triunfo: el compromiso del reingreso efectivo de los compañeros el próximo 20 de Enero. El método de la ocupación frente a los despidos, el plan de lucha y la organización consecuentes nos permitió derrotar esta tentativa de ajuste y privatización del gobierno macrista, y la complicidad de la burocracia sindical. Como resultado de ello, el kirchnerismo debió asumir la dirección del INTI con una clase obrera en lucha, y aceptar un reclamo que –en otras condiciones- hubiera sin duda desconocido. Defendemos la reincorporación de los despedidos para reforzar la capacidad de lucha de los trabajadores del INTI y de toda la clase obrera por una perspectiva politica propia, y no para apuntalar la dudosa “reindustrialización” de F F, rehén de los acreedores internacionales y los monopolios capitalistas. Con todos los despedidos adentro, pelearemos por el pleno reconocimiento de la junta Interna elegida democráticamente por los trabajadores, y para defender el pliego de todas las reivindicaciones pendientes. Entre ellas, la defensa del salario –amenazado por la inflación creciente y los anuncios oficiales de “desindexación”- , y la lucha por los pases de tramo y grado, largamente postergados. ¡Viva la lucha de los trabajadores de INTI!

18 de enero de 2020
Líbano: “El default implicará el fin del país que hemos conocido”

De Irán a Argelia todo el mundo árabe está sacudido por rebeliones populares. Cuando los escépticos daban por hecho el retorno al ´invierno´ tras las guerras civiles y las intervenciones imperialistas en Siria y Yemen, emergieron, primero, grandes movilizaciones populares en Irán contra el hambre y la política del régimen de los ayotallas; luego, la rebelión de Iraq –aquí abiertamente contra la ocupación yanqui, de un lado, y la de Irán, por otro lado, que lo hacía a través de milicias. En Irak el régimen prohijado por la invasión contra Saddam Hussein está acabado. En este marco irrumpe una bancarrota financiera en Líbano, centro bancario del Medio Oriente, y una rebelión popular. Líbano se encuentra en la frontera norte del estado sionista y es refugio de una inmensa diáspora palestina que se refugia en ´campos´ de miseria. En los tres últimos años se ha sumado un gran flujo de refugiados de Siria. En los 80 y los 90 el Líbano transitó por una sangrienta guerra civil que sólo cerró en cierta medida. Su peso financiero en el desenvolvimiento del capitalismo árabe está en proporción inversa al tamaño del país y/o de su población, como una suerte de paraíso fiscal o especie de City de las finanzas regionales. Pues bien, el Líbano vive desde hace dos meses una tormenta perfecta. Su gobierno de “unidad nacional” está jaqueado por inmensas movilizaciones populares. Ese gobierno reúne desde la extrema derecha cristiana, que históricamente dirigió el país, hasta el Hezbollah. Bastó un aumento del precio de mensajes por whatsapp para que estallara una rebelión generalizada. Ese aumento, como el de la nafta en Francia o el subte en Chile, estaba directamente ligado al ajuste que se pretendía imponer, como parte de una renegociación de deuda, en situación de default. Las cuentas del “Líbano están en rojo profundo: su deuda externa es mayor al 155% de su PBI. En años recientes, el Líbano se ha mantenido a flote merced al auxilio de los depósitos en dólares de expatriados libaneses atraídos por exorbitantes tasas de interés. El sistema ahora ha colapsado frente a las protestas populares, la parálisis gubernamental y los temores de que el país no puede hacer frente a sus obligaciones por mucho más tiempo” (Haaretz, 16/1). El gobierno está “planeando pedir a los inversores un ´acuerdo voluntario´ frente al vencimiento, el próximo 9 de marzo, de una obligación por 1200 millones de euros” (ídem). Un analista de la centroizquierda sionista dice que Beirut va camino a parecerse más a Damasco, la capital de la destruida Siria, que a la París mesoriental que supo ser. Los vientos de la crisis financiera de Líbano la sacuden más que su guerra civil precedente. El “default implicará el final del país que hemos conocido” ( ídem).

18 de enero de 2020
A cinco años de la muerte de Nisman

El asunto del asesinato o suicidio de Nisman es una metódica campaña de encubrimiento de la pelea entre servicios de inteligencia, que disputan el control de la política en Argentina. La reciente serie de Netflix deja en claro esto, que ha sido claro desde un principio. El azuzamiento del tema por parte de los medios, de uno y otro lado, es la expresión de un proceso de desestabilización política que Trump y el FBI no ocultan –por el contrario se empeñan en hacerlo saber a través de la prensa. La operación desestabilizadora se ha expresado, en estas horas, con la escalada de versiones e “informes” en favor de que Nisman habría sido asesinado, pero con un ingrediente muy especial: al frente de estas versiones se ha colocado un hombre del oficialismo, el mismismo Sergio Massa. La desestabilización, por lo tanto, corroe desde adentro a la precaria coalición de gobierno. Alberto Fernández acaba de cambiar por enésima vez su agenda de viajes al exterior, para ir ahora al Vaticano y a Israel, con el propósito de que intervengan para calmar aguas. Mientras todo recordatorio o “memorial” por los millones de judíos gaseados a muerte en los campos de concentración de Hitler es una cita de honor para cualquier demócrata, hacerlo en compañía de Netanyahu es un despropósito pues se trata de alguien que tiene en una prisión abierta a más de un millón de palestinos, cuya población civil es bombardeada con rutina, que impulsa una guerra general en el Medio Oriente y que destruye sin clemencia viviendas e infraestructura para seguir adelante con una política colonial. En 2003, Néstor Kirchner dejó en pie todo el aparato de inteligencia que había heredado de la dictadura militar y de Menem –el primer encubridor del atentado a la AMIA. ‘Jaime’ Stiusso, ahora lo dice incluso un entrevistado de la CIA, fue siempre un agente yanqui y del sionismo. Su continuidad como operador clandestino en el poder judicial fue dirimida en una crisis entre el fallecido presidente y su breve ministro de entonces, Gustavo Béliz. Es el aparato de inteligencia que desbarató la investigación del aparato local que ejecutó el atentado y desvió la mirada hacia Irán, un probable instigador al que sin embargo no se le ha probado nada. Natalio Nisman fue la criatura engendrada por esta asociación clandestina, que no aportó nada a la causa durante el largo período kirchnerista, o sea que contribuyó al encubrimiento de los responsables. Es claro que este contubernio se rompió cuando Cristina Kirchner consiguió la aprobación del Congreso de un memorando con Irán, que tenía la supuesta finalidad de acabar con un impasse, pero que fue denunciado como una reorientación de la política exterior de Argentina. La ruptura fue sangrienta, pues hacia finales de 2014 el grupo Halcón de la provincia de Buenos Aires asesinaba a un ladero de Stiusso, el Lauchón, en su propia casa, que fue seguido con la salida de Stiusso del país. El retorno de Nisman de Europa, la presentación de cargos contra CFK, la habilitación del Congreso para una audiencia por parte de dos legisladoras macristas y la muerte de Nisman es la secuencia de esta crisis política. La acusación de que el memorando habilitaba una triangulación diplomática entre Chávez, CFK y los ayatollas es verosímil, con la inclusión de Evo Morales, pero no tiene el alcance de un delito común ni tampoco político –o sea inconstitucional. Fue una denuncia guionada por Estados Unidos, incluido el propósito de obtener una derrota del kirchnerismo en las elecciones de 2015, que tenía vedada la participación de la Presidenta de entonces. El memorando representaba un sinsentido en otro aspecto, porque convertía a Irán en sospechoso y hasta acusado de un delito al que nadie aportó una prueba. La autoría material e intelectual del crimen contra la AMIA sigue guardada bajo cuatro llaves. Por otro lado, servía, otra vez, para encubrir la llamada ‘conexión local’. Ahora en el gobierno, los Fernández se han abstenido de calificar como un acto de guerra el asesinato del iraní Soleimani –algo que sí han hecho varios congresistas demócratas de EEUU. La llamada Justicia no va a llegar a ninguna conclusión sobre lo ocurrido con Nisman, hasta que no reciban la autorización de los servicios –nacionales y extranjeros. La interventora en la AFI, Cristina Camaño, no parece haber recibido instrucciones para hacer una contrainteligencia contra la ex Side, para avanzar en el tema. Tenemos así abonado el terreno para un operativo de desestabilización política contra los Fernández, para alinearlo con la política de Trump y con el sacrosanto respeto a la deuda externa fraudulenta, que sirve a una política de confiscación de los trabajadores. Reclamar al estado capitalista que abra los archivos de los servicios, ni qué decir de que además los desmantele, es un acto de lesa ingenuidad. Son el corazón del Estado. En este asunto como en todos los demás, la vía de salida es desmantelar el estado capitalista por medio de un gobierno de trabajadores.

18 de enero de 2020
Boeing: ¿“vendedor de ataúdes voladores”?

Por desperfectos en su fabricación, a fines de 2018 y principios de 2019 cayeron dos Boeing 737 Max 8. Ambas aeronaves eran casi nuevas; tenían escasas horas de vuelo desde su bautismo en plantas del ´coloso´ y líder indiscutido de la aeronáutica mundial. Los modelos 737 Max son la última generación de la aeronáutica civil. El primero de los accidentes afectó a una nave de la compañía Lion Air, que solo tenía 2 meses de uso. El otro sucedió en una de Ethiopian Airlines, con sólo 4 meses de vuelo. Las víctimas de ambas catástrofes triplican casi el número de las del avión ucraniano caído por el misil iraní. Desde marzo último, Boeing se encuentra en una crisis imparable. Primero saltó la cúpula de Boeing y puso en vilo a toda la industria de aeronavegación a escala mundial. Dos tercios de los 737 Max han sido retirados de servicio. Así lo hicieron por lo menos 41 países, provocando pérdidas millonarias a Boeing y a cientos de aerolíneas y proveedores. Los EE.UU. fueron los últimos en reaccionar; Southwest y American, se negaron terminantemente a dejar de operar sus aviones Max; lo mismo Air Canada. La Administración Federal de Aviación (FAA) de los EE.UU. ´miró para otro lado´ hasta último momento y actuó tardíamente. Sólo lo hizo cuando los sindicatos ligaron los accidentes a los recortes presupuestarios de Trump a la propia FAA. La crisis ha escalado al punto que amenaza llevarse puesta a la legendaria compañía. Ésta tiene más de tres mil pedidos pendientes de entrega, la mayoría ampliamente pagados, de los cuales se han fabricado y entregado sólo 350. La crisis amenaza con dañar gravemente a Wall Street y ha puesto en jaque, por temor a vaciamiento industrial, a varios estados de EE.UU., Kansas en primer lugar. Allí Boeing y una de sus subsidiarias insinúan (y ya han iniciado) una ´levantada de campamento´ si la interdicción contra los Max no se levanta –la FAA tuvo que dictarla finalmente. Los clientes de Boeing reclaman el reembolso de sus adelantos y varias aerolíneas han tanteado a la competencia, AirBus. Recientemente, “una audiencia del Congreso de los EE.UU. reveló que los reguladores de la aviación tenían conocimiento que después del primer accidente reportado en Indonesia, en octubre de 2018, había riesgos de que la tragedia se repitiera”. Se acusó a Boeing de que “vendieron ataúdes voladores” (BBC News, 17/12). Aviación militar Todo indica que “Boeing violó el principio del canon de la aviación: es decir, fabricar un avión que vuele de la manera más simple y segura posible”. Esto dice Marshall Auerback, analista de mercado aéreo comercial del Independent Media Institut, de Canadá. No se puede descargar, dice, la responsabilidad de los accidentes en supuestas “fallas humanas” y/o problemas del software del Max: “en lugar de reconocer la necesidad de construir un mejor fuselaje que hubiera abordado sus defectos estructurales…, Boeing se ha basado en una solución de software… Los problemas que afectan al Max 8 no los tiene el avión equivalente de la competencia, el Airbus A320neo, cuyos instrumentos manuales (los del piloto) están integrados en el sistema, lo que a su vez previene el tipo de accidente” sufrido por los Max (ídem). Boeing ya antes “se había burlado atrozmente en el caso del 787 Dreamliner que también ha sido un dolor de cabeza continuo para la compañía” (ídem). El analista sostiene que “los problemas del Max 8 son en gran medida los subproductos de un mal diseño de hardware, no un software de computadora defectuoso” (ídem). Los ´accidentes´ se han dado en un cuadro de crisis de la aviación comercial que se agudiza hace décadas y viene de una concentración capitalista jamás vista. Boeing venía recortando ´costos´ y tercerizando no sólo servicios. Hacia abajo la cadena aeronáutica reproduce el mismo esquema. El mantenimiento de los aviones que históricamente se hacía cada tanto tiempo y/u horas de vuelo en las plantas de donde salían, no se hace más; ahora todo se uberizó. Boeing se mantenía en pie merced a las ´muletas´ de su división militar, que opera a pedido de FF.AA. del mundo entero, en primer lugar el Pentágono. Hace rato que “Boeing, estaba obstaculizada por sus errores autoinfligidos, en particular la degradación de sus capacidades históricas de ingeniería de vuelo” (ídem). Los ´accidentes´ golpearon doblemente a Boeing cuando el mercado aeronáutico está en vías de transformación por los aviones eléctricos (no usan combustible), en vuelos regionales. “Cuanto más tiempo permanecen los problemas del 737, más deteriorada se vuelve la capacidad de Boeing para innovar en otras áreas y beneficiarse de esta tendencia creciente en la ´aviación verde´” (ídem). “¿Sobrevivirá Boeing como fabricante civil de aeronaves en 2020?” Así se titula el artículo que venimos citando que tomamos de The Bullet de Canadá (13/1). Hipotética y/o ´teóricamente´ Boeing podría ´corregirse´. Pero el capital opera bajo su propia lógica. David Calhoun, el nuevo CEO de Boeing intenta ´salvarla´, nos explica el experto, agudizando todas las contradicciones preexistentes: “reemplazando la ingeniería real… por las maquinaciones financieras”, despreciando toda “prioridad sobre la cultura de seguridad… Calhoun es simplemente una especie de Mago financiero, representante de una casta que se especializa en subcontratar y despojar al talento, mientras defiende prácticas para vestir los balances” (ídem). “A fines del tercer trimestre de 2019, la compañía tenía un flujo de efectivo operativo negativo de u$s 2.4 mil millones. La compañía actualmente está quemando efectivo a razón de $ 1.5 mil a $ 2 mil millones al mes, en gran parte como consecuencia de los pagos continuos a proveedores, como Spirit AeroSystems (que construye el fuselaje de los 737), para evitar el colapso de la cadena de suministro…Boeing ha cubierto ese déficit de flujo mediante la emisión de más bonos corporativos, lo que explica el gran aumento de la deuda. Pero el hecho de que el 737 Max no vuelva a estar en el aire significa que la compañía ya no puede reservar de manera creíble los ingresos de las futuras ventas anticipadas del avión. De hecho, si el avión no está recertificado para la primavera de 2020, la posición de efectivo de Boeing podría volverse peligrosa, ya que casi todas las aerolíneas tendrán la capacidad de cancelar sus pedidos y recuperar sus depósitos en efectivo, lo que representa hasta el 70% del avión”. Boeing se ha transformado –como las grandes automotrices– casi en una ´armaduría´: “Spirit construye casi el 70 por ciento del 737 en su planta de Wichita, Kansas. La fábrica de Boeing en Renton, Washington, es efectiva solo para el ensamblaje final; la mayoría del avión está construido por Spirit” (ídem). Ésta “empleó a miles de trabajadores en la producción del 737”, el que “representa más de la mitad de los ingresos totales de Spirit”. Pero ahora su planta de Kansas suma ya “miles de trabajadores … a las filas de los desempleados”. “Spirit no puede hacer promesas porque no hay ya ningún compromiso creíble y/o seguro de Boeing. Y Boeing, a su vez, no puede hacer ninguna promesa porque ha perdido el control de su relato sobre la recertificación. Mientras más demoras, más se afianza la idea de que ya no se puede confiar en Boeing para construir un avión seguro” (ídem). Hasta ahora, dice Auerback, Wall Street se ha encargado de ocultar el desastre de Boeing: “el precio de las acciones de Boeing probablemente no se verá afectado hasta que el desastre esté frente al analista más descarado. Al igual que los sistemas de alerta temprana no pudieron evitar los trágicos accidentes del 737 Max”; cuando Wall Street reaccione “podría ser demasiado tarde para rescatar a Boeing”. “La apoteosis perfecta de la decadencia capitalista” El comportamiento de Boeing y su crisis, aún a escala de un solo gran monopolio, nos indica cómo operan las leyes del capital a sus propias espaldas. Cuando las crisis tocan a monopolios icónicos como ocurre estos días con la automotriz Nissan –entre las tres más grandes del mundo– o la Boeing; y alcanzan ribetes sin precedentes (los CEOs de ambas corporaciones fueron echados tras grandes escándalos cuando se ´descubrió´ que los “logros” de ambas eran un fraude –¡días atrás el ex Nro. 1 de Nissan preso en Japón, se escapó a lo James Bond hacia el Líbano en un avión privado!).. El artículo que hemos citado ampliamente ilustra cómo un analista serio debe acercarse a conclusiones marxistas: “la trayectoria de Boeing –dice Auerback– representa la apoteosis perfecta de todo lo que salió mal con el capitalismo estadounidense durante el último medio siglo”.

18 de enero de 2020
[POLÉMICA] Sobre “Revuelta y revolución en el siglo XXI”

Hace apenas días, el sábado 11/01, una charla desarrollada en un “Club Obrero”, promovida por el PTS, bajo el título de la presente nota , dejó una vez más al desnudo el abandono de todo método marxista que atraviesa a esta corriente en particular, y que no deja exenta al conjunto de la izquierda. La charla se proponía debatir acerca de las “revueltas y revoluciones” que se dieron y dan en el siglo XXI. Lejos de una perspectiva revolucionaria, el expositor Matías Maiello, sociólogo y editor del semanario “Ideas de Izquierda”, cerró su exposición con conclusiones de incertidumbre y derrotismo. Crisis capitalista: ¿ciclo o declinación? El autor comienza desarrollando la asociación que tienen las revueltas y procesos revolucionarios con la crisis capitalista mundial que se abrió tras el crack bursátil de 2007/8 enfatizando que esta crisis en curso no alcanza la profundidad del crack del 29, es decir, no reviste un carácter tan “catastrófico” como aquella, “la más profunda que atravesó el capitalismo en su historia y que solo fue cerrada mediante la segunda guerra mundial”. Maiello plantea que esta nueva crisis no ha generado un dislocamiento a nivel mundial “porque la burguesía aprende” y, por lo tanto, aplicó un rescate de parte de los Estados nacionales a los privados, bancos y empresas. Esto aparentemente habría aminorado la crisis, con la contrapartida de un aumento descomunal de la desigualdad a nivel mundial y de miseria por parte de las masas. De esta forma, estaríamos asistiendo a otro ciclo de crisis capitalista (recurrente), donde luego de un período de expansión le sigue uno de contracción que prepara un nuevo ciclo y así sucesivamente al infinito. Lo cierto es que esto está muy lejos de suceder. Lo que ha conseguido el rescate es, precisamente, abortar el movimiento ‘natural’ del ciclo que describe, mediante un endeudamiento sin precedente de las compañías capitalistas, una fenomenal acumulación de capital ficticio (el otro lado del endeudamiento) y la creación de una enorme franja de empresas ‘zombies’, es decir de patrimonio negativo, porque la suma de capital y activos, de un lado, es considerablemente inferior a la del pasivo, del otro. En la mayoría de estos casos, los ingresos (‘flujo de fondos’) no alcanzan para pagar los intereses corrientes, lo cual deriva en un mayor endeudamiento. El ‘rescate’ fue asimismo un instrumento de los estados capitalistas para subsidiar a sus burguesías en la competencia mundial. Esto explica el rebote del PBI de Estados Unidos y la recesión y estancamiento en Europa, y por otro lado la continuidad del crecimiento de China, aunque a tasas menores. Finalmente, el estado acude a un socorro del capital jamás visto antes, porque teme que un dislocamiento del régimen capitalista abra las puertas a una revolución social en las metrópolis. Es una expresión del grado explosivo alcanzado por el desarrollo capitalista. El derrumbe general del capitalismo como régimen social, pauperiza de manera creciente a las masas. Maiello toma prestada del ex secretario del Tesoro de Clinton, Lawrence Summes, la tesis de un proceso de “estancamiento secular” del capitalismo, que se conforma a su esquema de “crisis orgánica” del capital. A Summers lo sorprende que la continua baja de las tasas de interés no reactive la economía; su ‘modelo’ se reduce a esta variable. Esto supone que el estado ya no puede hacer otra cosa que mantener en carpa de oxígeno al capitalismo durante décadas. El esquema que copia Maiello es inmune a los ‘ciclos’, a la competencia capitalista, incluidos sus estados, y a la lucha de clases. El “estancamiento secular” describe a un régimen incapaz de crear valor (cae la tasa de inversión industrial), que vive absorbiendo el valor creado (crecimiento del capital ficticio), cuyo destino es un estallido general que pone fin a la secularización. Maiello asocia el estancamiento secular, a la falta de una China que funcione como nuevo motor para el capital, que había permitido “atrasar” la crisis que estalló en Asia en 1997/8. En este caso lo que tenemos por delante no es una curva plana de desenvolvimiento capitalista, sino un diagrama de ascensos y caídas abruptas. Esto recrudece los choques y contradicciones entre las potencias, aumentando las tendencias a la guerra. Los sucesos de Medio Oriente son hoy la demostración cabal de esta afirmación; América Latina, con sus crisis políticas, escenarios golpistas y revoluciones, se ha sumado en pleno a este curso. Es necesario un nuevo reparto del mundo, de características muy diferentes al pasado, dado el papel excluyente de Estados Unidos. La crisis presente ha hundido todos los precarios equilibrios e instituciones que se construyeron a la salida de la 2ª guerra. Los “aprendizajes de la burguesía” no son suficientes para detener la rueda de la decadencia del capital. Pareciera que tienen que seguir aprendiendo. Miseria de la filosofía Lo que encubre este análisis de la crisis capitalista, sin un abordaje geopolítico consecuente de los procesos propios de la lucha de clases, es una adaptación a las corrientes izquierdistas que disocian las crisis del capitalismo de la etapa histórica: una cosa son durante el ascenso, otra en la fase de la decadencia. Las guerras en el ascenso han sido un medio cruel para desarrollar los estados nacionales y las fuerzas productivas; en la decadencia es lo contrario, es la barbarie en desarrollo creciente. La dialéctica y el materialismo histórico son confinadas por la sociología decadente al lugar de las “reliquias oscuras” del marxismo. El abandono de este método es la condena del marxismo como ciencia y su reemplazo por la “ciencia burguesa”. Veamos qué dice Maiello : "Desde luego, décadas de ofensiva neoliberal a nivel global no han pasado en vano. Si, por un lado, la clase trabajadora se extendió como nunca antes en la historia, también se hizo mucho más heterogénea y sufrió un amplio proceso de fragmentación. A su vez, la estructura sociopolítica del Estado en la actualidad está diseñada para consolidar esta fragmentación. Un “Estado ampliado”, que va mucho más allá de la “espera pasiva” del consenso y se dedica a “organizarlo” a través de la estatización de las organizaciones de masas y el desarrollo de burocracias en su interior (empezando por los sindicatos) que garantizan la fractura de la clase trabajadora.”, Esto que Maiello presenta como una tesis novedosa, se encuentra mucho más desarrollada por gente como Weber o Carl Schmidt hace más de un siglo. Maiello describe a un estado de transición entre la democracia y el fascismo, sin una derrota histórica de los trabajadores, solamente producto de la “ofensiva neo-liberal”, que en la actualidad ha convertido al mundo, inversamente, en un escenario de rebeliones populares. Este nuevo estado burgués resultaría un freno insalvable en el desarrollo de la “acción independiente de las masas”, y, por ende, de un accionar revolucionario. Maiello sostiene, por un lado, que la burguesía no tiene una salida (histórica) a la crisis, pero se encarga de dejar bien en claro que esto no significa que no tenga asegurada una recomposición. Revueltas y revoluciones Al abordar las dos etapas de revueltas durante el siglo XXI, Matías no diferencia aquellas de 2008-2011, que incluyen a los movimientos de “indignados” que se desarrollaron por sobre todo en las metrópolis europeas y en Estados Unidos de las revoluciones del Medio Oriente conocidas como la “Primavera Árabe”. En cambio, describe un segundo período que comienza con los chalecos amarillos en Francia hasta la actualidad, con las movilizaciones en Medio Oriente y Latinoamérica. Suponemos que lo atrae esta revuelta de precarios y fragmentados. Ahora mismo tenemos algo superior, que es la huelga general del sector público, que en Francia involucra a una parte de la industria. Nuestro orador define indistintamente estos procesos como movilizaciones (o irrupciones) “ciudadanas”. Estas revueltas estarían conformadas, nuevamente, por capas heterogéneas de los trabajadores y por lo tanto no habría un accionar unificado sino más bien “espontáneo y violento” que luego se disiparía en el aire. De cualquier modo, esto no autoriza a caracterizarlas como “ciudadanas”, es decir ligadas a la ‘crisis de representación’. Nos complace informar que se trata de la lucha de clases, que involucra en estos casos a las clases medias arruinadas. Estamos ante un dato positivo para el proletariado, que puede descontar, si se admite la expresión, que no quedará aislado en las luchas futuras, como no ha quedado aislado en la huelga francesa. Es diferente que la burocracia, e incluso la izquierda, no impulsen la huelga general, con el pretexto de que la ‘reforma previsional’ afecta al sector público. Para pelear por una huelga general es necesario ampliar el horizonte político de la huelga actual. La invocada “espontaneidad de las masas” es una excusa esgrimida para esconder los procesos políticos generales, y negar que los mismos son el producto de la experiencia acumulada de luchas, derrotas y progresos anteriores. Maiello se contradice a sí mismo, ya que el solo señalamiento de un “período” o “etapa” describe una tendencia de las masas, en este caso a la revuelta, reconociendo entonces que las masas actúan bajo influencias y tradiciones anteriores, aunque resulten contradictorias una de otras. La clase obrera jamás vuelve a comenzar de cero; termina adoptando los métodos más avanzados del pasado. Lo que Lenín denominaba “ensayo general” Sin ir más lejos, los trabajadores chilenos han estallado contra un régimen que definen como parido directamente por el pinochetismo, han desarrollado asambleas populares que funcionan como un canalizador de las masas, planteando la posibilidad de desarrollar organismos de doble poder. Lejos de una simple revuelta, desarrollan un choque irreconciliable contra el Estado, incluso contra el “Estado ampliado”, exigiendo su revocatoria. Desafían a esas burocracias políticas y sindicales para Maiello infranqueables, las lesionan en su accionar y hasta las empujan a la izquierda buscando quebrar el afán de contener y bloquear la revolución en curso. El sujeto revolucionario El discurso de Maiello denota un temor al choque entre las clases y a sus consecuencias en la “vida cotidiana”. El sociólogo teme que ese curso vital altere la rutina de los análisis muertos. Pero las revoluciones y los procesos revolucionarios no son algo que los militantes socialistas podamos elegir en tiempo y forma; sí podemos y debemos preverlos y prepararlos. Es una gran ventaja histórica la presencia de un partido preparado y fogueado con antelación a las situaciones revolucionarias. Cuando esta condición no ha sido creada, la cuestión es cómo nos transformarnos en la dirección en el curso de dichos procesos. Para el PTS, nos cuenta Maiello, “sería equivocado pensar que la hegemonía obrera y aquellos organismos de tipo soviético se desarrollarán en forma puramente espontánea al agudizarse la lucha de clases. Es necesario que exista una organización política revolucionaria con suficiente peso que sea capaz de moldear a la vanguardia desde esta perspectiva “soviética” bajo un programa para enfrentar no solo a tal o cual gobierno sino al régimen burgués de conjunto”. Maiello hace aquí una descripción perfecta de su impasse, pues en la mayoría inmensa de los países esa condición de un partido preexistente en el país no se da, e históricamente sólo se hizo presente en forma clara en la revolución rusa (y como sucedáneo discutible en la revolución china o en Cuba, aunque aquí el proceso revolucionario comenzó tres décadas antes de que Fidel y el Che entraran a La Habana). Traducido, es imposible que triunfen la revoluciones en desarrollo. Aquí no tenemos, sin embargo, solamente un pronóstico agorero. Tenemos también un desconocimiento de lo que la IV Internacional dejó plantado como programa y como experiencia histórica. El método ‘espontaneísta’ de Maiello disuelve la experiencia política de las masas y también la de la vanguardia a nivel mundial. Maiello pertenece a un partido que reivindica la IV Internacional y se proponer “reconstruirla”, pero la considera histórica y políticamente ausente del escenario mundial. Lo que existe como experiencia histórica y como programa, puede convertirse rápidamente en organización, y en especial allí donde está presente un núcleo al menos de ella. Pero las caracterizaciones y pronósticos de Maiello hacen imposible que la IV Internacional juegue un papel revolucionario, porque él parte de que el partido no existe, de ninguna forma, en esta etapa de crisis, guerras y revoluciones. De aquí resulta la deplorable política del FIT y su aún más deplorable electoralismo mediático. La cuestión siempre se ha planteado al revés, al menos para los revolucionarios. O sea, cuál es la política –la caracterización, las consignas, la organización- que puede conducir a la revolución en curso y, de ese modo, desarrollar un partido y una dirección. El ‘olvido’ de la IV Internacional refleja que el “partido revolucionario” es entendido como aparato, no como organización; la organización no existe como tal sin tradición y trayectoria política; sin programa, método, estrategia. En un proceso revolucionario que se inicia va a desarrollarse mediante la interacción con las masas, a través de una militancia fundada en un programa, y reclutando a sus mejores elementos. Por lo tanto, el problema de la dirección revolucionaria no pasa por el número de militantes o la capacidad estructural en sí misma sino por el programa y la estrategia que desarrolle un partido, en nuestro caso a partir de la IV Internacional. Establecer una separación artificial entre la clase y el partido, desconoce que éste tiene por tarea hacer consciente el proceso inconsciente que protagonizan los explotados. El abandono del método marxista y una orientación plagada de “derrotismo” no nacen de un repollo. La izquierda democratizante teme que la revolución conlleve la pérdida de los (pequeños) privilegios obtenidos bajo el régimen social vigente. Es la penetración del Estado y la pequeño-burguesía en los partidos obreros. En definitiva, bajo el manto del “Estado ampliado” se esconde la propia cooptación. A modo de cierre La crisis de dirección, como sentenció Trotsky en el Programa de Transición, es la crisis de la humanidad. Y se refiere a su vanguardia revolucionaria, a la mayor o menor capacidad de ella de ponerse políticamente al frente de una acción histórica independiente de los trabajadores. Lenin advirtió, y entendemos que esto sigue siendo válido, que las situaciones revolucionarias son fenómenos “objetivos”, que reúnen la crisis de régimen, por un lado con una acción histórica independiente de los de abajo, por el otro. La crisis capitalista mundial ha acelerado las tendencias propias del capitalismo en declinación: la contrarrevolución y las guerras, por un parte, y la revolución, por la otra. En los inicios de la masacre imperialista que comenzó en 1914, la enorme revolucionaria Rosa Luxemburgo sostenía que “si el proletariado fracasa en cumplir sus tareas como clase, si fracasa en la realización del socialismo, nos estrellaremos todos juntos en la catástrofe.” Para Luxemburgo, el socialismo no era un destino prefijado en el tiempo; cabía la posibilidad de llegar a él luego de catástrofes humanas inmensas. La revolución socialista se presenta, históricamente, como un desafío, para nada como la derivación automática de un partido preexistente. Hay que caracterizar y dimensionar el desafío y ponerse en acción, dejando de lado las prevenciones subjetivas y temerosas. A 101 años de su asesinato por parte de la contrarrevolución, la tarea de la vanguardia obrera sigue siendo desarrollar esta perspectiva entre los trabajadores ganando a su sector más avanzado, explicando que la única garantía de paz es la revolución socialista mundial, y de ninguna manera la perpetuación y exaltación de un régimen social agonizante.

19 de enero de 2020
Retrato del "pintor de la revolución", el muralista boliviano Miguel Alandia

¿Qué delito habrá cometido un artista para que el Estado destruya sus obras? Aunque suene increíble, así sucedió con cuatro murales realizados por Miguel Alandia, uno de los más importantes pintores bolivianos del siglo XX. Con la demolición de cuatro murales ubicados en edificios estatales y plazas públicas, el dictador René Barrientos dio su opinión promediando la década del 60, con topadoras, sobre el arte comprometido. Es que Alandia era conocido en todo el país como “el pintor de la revolución”. Mote que no se alejaba, por cierto, de su historia personal. Había nacido en una región minera en donde los trabajadores comenzaban a organizarse sindicalmente y fue testigo de ese proceso hasta que, como conscripto, fue enviado a la zona oriental del país como parte de las fuerzas que enfrentaban bélicamente a Bolivia y Paraguay. Se ha dicho que esa guerra, llamada Guerra del Chaco, respondía no a intereses nacionales, sino que estaba financiada por dos pulpos empresariales extranjeros que se disputaban la región del petróleo. Alandia fue hecho prisionero y fue sometido a trabajos forzados en Paraguay durante un año. Más tarde pintaría un autorretrato llamado Prisionero de guerra, que da cuenta de su experiencia. El suceso fue fundamental para el fortalecimiento de sus ideas políticas, que cristalizaría al convertirse en militante del Partido Obrero Revolucionario, una organización trotskista que había influenciado a los mineros para que votaran en 1946 las Tesis de Pulacayo, documento que marcaría los debates políticos de las décadas siguientes y que es una traspolación del Programa de Transición escrito por León Trotski a la realidad de la nación andina. Con esos pertrechos, Alandia fundaría el Sindicato de Artistas, uno de los núcleos del debate intelectual de aquellos años. Mientras tanto, afianzaba su predilección por el muralismo. “Creo que la pintura mural es la pintura del futuro, no sólo por ser monumental y expresar las esperanzas de las amplias masas, sino también porque la transformación de la sociedad impone que se exprese de forma monumental –declaró Alandia unos años después acerca de los fundamentos de su decisión estética–. La plástica expresa el sentimiento democrático y humano de la sociedad en su conjunto, o sea, que la pintura mural debe sustituir en el futuro a los pequeños museos en que hoy se conservan las obras de los grandes maestros del pasado. Mi mayor placer es siempre pintar murales, lo que no me impide hacer pintura de caballete”. Cuando en 1953 el presidente Víctor Paz Estenssoro invitó al muralista mexicano Diego Rivera a conocer Bolivia luego de la revolución de 9 de abril de 1952, le mostró los murales que Alandia había pintado en la Casa de Gobierno (conocida como el Palacio Quemado) y Rivera dijo: “Su obra es un claro ejemplo de que nuestro movimiento ha trascendido hasta convertirse en el instrumento de los creadores que producen junto a su pueblo. (De Alandia) habrá de sorprender su grandilocuencia, esa expresión trágica cargada de elementos grotescos, chillantes, descomunales”. Pero volvamos hacia atrás. En 1952 la situación boliviana era insostenible. El gobierno de “la Rosca” (así era conocido por responder directamente a los intereses de los grandes empresarios mineros, los así llamados “Barones del estaño”) había anulado las elecciones que había ganado el Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR) con Hernán Siles Suazo y el dirigente minero Juan Lechín a la cabeza e instaurado una junta militar para ejercer el poder. Sin embargo, las huelgas y protestas se extendían en todo el país y en particular en el altiplano minero. El 9 de abril, el partido nacionalista MNR anunció un movimiento militar al que adhirieron militares de esa tendencia para lograr la instalación del grupo vencedor en las elecciones en el poder. Sin embargo, el comando central del levantamiento quería quedarse en el gobierno con su plantel militar. Los comandos civiles asaltaron y tomaron cuarteles y arsenales y pronto los mineros tenían guardias armadas combatiendo con fusiles y cartuchos de dinamita. Las batallas duraron dos días hasta la derrota física del ejército y se cobraron más de 500 vidas. Cuando Miguel Alandia Pantoja vio las milicias armadas de obreros en las calles, dejó el caballete en su estudio, tomó un fusil de su armario y salió a las calles a combatir. El máximo dirigente del POR Guillermo Lora se encontraba en una reunión internacional en París y el partido se encontraba bastante desorganizado. Alandia tomó el fusil, las Tesis de Pulacayo y se dirigió adonde se encontraba el centro de los disturbios. Luego tomó contacto con Lechín (que había sido un militante secreto del POR) y juntos decidieron fundar la Central Obrera Boliviana, que aglutinaría a los sindicatos del país, con los mineros adelante. El levantamiento triunfó. Siles y Lechín se instalaron en el Palacio Quemado hasta que llegó de su exilio en Buenos Aires Víctor Paz Estenssoro (tío de la ex diputada argentina María Eugenia Estenssoro) y se hizo cargo del gobierno. Su agitada vida como muralista y como militante se conjugaban todo el tiempo. Cuando en 1964 el militar René Barrientos derrocó al gobierno del MNR, decidió barrer con la memoria de las obras del muralista Miguel Alandia. Su mural Lucha del Pueblo por su Liberación, Reforma Educativa y Voto Universal fue cerrado 31 años, hasta 1995. Historia de la Mina, Historia del Parlamento boliviano y Hacia el mar fueron destruidos por completo. Aunque partió al exilio en Perú, Alandia no dejó de pintar ni de militar en el POR. En los estertores del gobierno golpista volvió a su país y en 1971, como líder del Sindicato de Artistas, formó parte de la Asamblea Popular, un órgano de poder inédito en la historia latinoamericana, de la que fue uno de sus grandes animadores, a la vez que secretario de Milicias Populares, ente que se encargaba de armar a obreros y estudiantes. Otro golpe militar, esta vez dirigido por Hugo Banzer, lo llevó nuevamente al exilio. Murió en 1975. Unas semanas después, sus restos fueron inhumados en La Paz, con un cortejo que partió con miles de asistentes de la Federación de Mineros que, según testigos, gritaban las consignas: “¡Alandia sigue vivo! ¡Alandia es inmortal!” Quizás sea una de las despedidas más masivas, sentidas y populares (por número y extracción social) que haya tenido un artista en todo el continente. En 1965, el dictador Barrientos había decidido eliminar físicamente a los líderes mineros, sobre todo trotskistas, que tenían aún gran influencia sobre los obreros. César Lora e Isaac Camacho pasaron a la clandestinidad y realizaban su trabajo político sindical en los túneles de las minas. Una noche salieron para trasladarse a otra ciudad. Fueron delatados por el hombre que les vendió las mulas. Los militares les dieron caza, los alcanzaron y asesinaron. Testimonio Al conocer las noticias, Miguel Alandia, que conocía cercanamente a las víctimas, se encerró un día y al salir había realizado su pintura Testimonio, en homenaje a los asesinados. Se trata de un minero gigante, compungido, en duelo, que lleva en sus manos un cadáver (mucho más pequeño que él). En estos días, se difundió el video que muestra a una mujer campesina que, al ver a su hijo muerto por la represión en el trópico cochabambino, le gritaba: “Despiértate, papito, despiértate”. Quizás haya nexos que unan este hecho de la realidad con una obra que vuelve a la vida de los bolivianos una y otra vez. (Publicado previamente en Infobae,com)

19 de enero de 2020
Ellos endeudan, nosotros pagamos

Finalmente, y de manera tardía, el gobernador Kicillof otorgará en marzo los cuatro mil pesos en dos cuotas a los estatales provinciales, a cuenta de futuros aumentos. Dicho monto no será para todos los empleados, y aún se esperan los anuncios concretos de su aplicación con techo salarial, en sintonía con el decreto de Alberto Fernández para privados y estatales nacionales. La paritaria estatal 2018-2019 cerró en un 26,5% para los trabajadores. Con una inflación anual “oficial” de un 54%, la pérdida del poder adquisitivo se ubica cerca del 30%. En su discurso de asunción de diciembre pasado, el gobernador anunció que las arcas del Estado se encontraban en rojo, y que no podía cumplir con el pago de sueldos y aguinaldos. En estos días sacó una solicitada declarando no poder pagar la deuda que vence a fines de enero, algo que ya recibió la negativa de colaboración por parte del ejecutivo nacional. Además, al gobernador le costó aprobar la ley impositiva provincial, no solo por la oposición del PRO sino por la presión misma de integrantes del Frente de Todos. Estos enfrentamientos anuncian una temprana crisis política, que empieza a trasladarse a las distintas conducciones sindicales estatales. El pato de la boda, los trabajadores Mientras el salario continúa cayendo, las conducciones de ATE, -Verde y Verde Blanca- han resuelto concentrarse en su integración a los organismos del Estado, evitando cualquier lucha en las calles, ministerios escuelas y hospitales. En el plenario de delegados de ATE La Plata, reunión reclamada por las juntas internas y delegados combativos, el informe de la conducción se basó en relatar las decenas de reuniones con el nuevo gobierno y el reiterado pedido en la integración a los directorios del IOMA y el IPS (Instituto de Previsión Social). Nada de salario, pases a planta, y paritarias. Acto seguido, la Junta Interna de ATE Verde Blanca (kirchnerista) de ARBA, mocionaba en una asamblea sectorial “No salir a la calle”, a pesar de haber sufrido el abrupto recorte del Incentivo que perciben los agentes de la agencia de recaudación provincial cada cuatro meses. Dicho recorte acumulará, entre la gestión de Vidal y la actual, un 40% menos para los agentes de ARBA. La integración de ambas conducciones de ATE, tanto los seguidores de “Cachorro” Godoy como los kirchneristas puros al “nuevo Estado Provincial”, le ha abierto un cierto flanco de demagogia a los gremios de la CGT, FEGEPPBA y UPCN. quienes reclaman paritarias y amenazan con paros mediante cartas al gobierno. Sin embargo, boicotearon el proceso de lucha que está efectivamente en curso –el de los trabajadores de ARBA contra el recorte salarial Una positiva reacción desde abajo Luego de enfrentar los despidos del Municipio, lucha que se encuentra en medio de una conciliación obligatoria, una acalorada asamblea en ARBA impuso medidas de acción en la calle junto a medidas escalonadas para los próximos días. En la asamblea que resolvió estas medidas, la conducción Verde Blanca de la Junta Interna de ATE perdió de manera aplastante con su moción de no sumarse a la “conflictividad”. Esa posición generó un descontento general, y abre un debate entre los trabajadores sobre el rol de los sindicatos y su adaptación a cualquier gobierno de turno. De la misma manera, delegados peronistas están planteando que no van a aceptar el ajuste de Kicillof, ni la extorsión de una “solidaridad” mentirosa, que recorta salarios mientras exime de impuestos a la renta financiera. Las paritarias no tienen fecha, la precarización laboral aumenta, el salario es comido por la inflación, la cláusula gatillo ya fue eliminada por el gobierno de Vidal y la nueva gestión pretende continuar con ello. La cooptación de la burocracia a la política oficial empieza a chocar con la base estatal. El enero siempre caliente en la capital provincial vaticina enormes luchas que deberemos organizar desde abajo, por la apertura inmediata de las paritarias, salario igual a la canasta familiar indexado por inflación, el pase a planta permanente, bono universal de 20 mil pesos de emergencia ya! Por la independencia política de nuestras organizaciones sindicales.

20 de enero de 2020
Alberto Fernández en Jerusalem

El debut internacional de A.F. con una visita a Israel no parecía estar en la agenda. La ministra de seguridad, Sabina Frederic, aun antes de asumir, dijo que derogaría el decreto de Macri que declaraba a Hezbollah una organización terrorista. Acusó que esa calificación era una “imposición de los EE.UU.” y “el terrorismo es un problema de la OTAN”. El acto conmemora el 75 aniversario de la liberación del campo de concentración de Auschwitz-Birkenau, en Polonia, frente al monumento a las víctimas en Yad Vashem, Jerusalem –ampliado en forma gigantesca en 2005. La finalidad fue imponer el reconocimiento de Jerusalem como capital del país, a expensas de los derechos y de la población árabe. El acto jerosolimitano, encima, está en el centro de una crisis diplomática mundial. El presidente polaco, el país donde más judíos fueron exterminados en la Segunda Guerra Mundial, fue vetado como orador, por lo que resignó concurrir. Israel esgrime que no se trata de un acto oficial sino patrocinado por el Congreso Judío Europeo. Curiosamente, “Moshe Kantor, un billonario y oligarca judeo-ruso es su presidente”, dice Haaretz, 16/1, con “estrechos vínculos con Putin (a tal punto que se lo llama ´el hombre del presidente´”. El acto ´tradicional´ de homenaje siempre en Polonia, en el Memorial dentro del propio campo de exterminio. Tanto Israel como Rusia sabotean este año ese acto (se hace días después). Israel denuncia que en Polonia hay una campaña ´revisionista´ que busca negar la complicidad de sus ciudadanos en los campos de exterminio. Lo mismo está ocurriendo en Lituania y otros países de Europa oriental. La nueva ´historia oficial´ de Putín niega la existencia del famoso pacto Ribbentrop-Molotov, por el cual Hitler y Stalin, entre otras cosas, hicieron ´desaparecer´ a Polonia, repartiéndose la ocupación. Putin culpa a Polonia, además, de haber provocado el inicio de la II° guerra mundial. Hace meses que hay una crisis aguda por este asunto. Putín no fue invitado el 1ro. de septiembre a Polonia al acto conmemorativo del 80 aniversario del inicio de la segunda guerra. En medio de toda esta crisis, los EE.UU. hacen equilibrio: Mike Pence vuela directo desde Jerusalem al acto en Polonia. ¿A qué va entonces AF a Jerusalem? ¿Es como dice Jorge Elbaum en el blog de Horacio Verbitsky que “el ministerio de operaciones exteriores”, o sea el macrismo, lo impuso a través del diputado Waldo Wolff y el ex ministro Sergio Bergman (www.elcohetealaluna , 19/1)? El mismo día, Román Lejtman, en Infobae online, se refirió a “La trama secreta del viaje inesperado de Alberto Fernández”, para asegurar que AF “cambió de opinión en una cena con CFK” el miércoles 15. Al día siguiente presidencia comunica oficialmente la asistencia de AF al acto. Según Lejtman, el viaje debería sevir a “un acercamiento diplomático a Benjamín Netanyahu y a Donald Trump cuando se inicia la negociación de la deuda externa”. Para Lejtman: “La vicepresidente asume que la decisión de firmar el Memo con Irán, su crítica despiadada a la Casa Blanca y su alianza tácita con Venezuela, China y Rusia terminaron por aislar su gobierno y transformar su gestión en un hecho político lapidado en las principales capitales del mundo”. Ultima cuestión. Según todos los medios las direcciones de la comunidad judía argentina, desde la DAIA, la AMIA, la Organización Sionista y hasta el Congreso Judío Latinoamericano, boicotearon el acto del sábado 18 en la plaza del Vaticano con motivo del 5to. Aniversario de la muerte del fiscal Nisman. El acto tuvo el respaldo del macrismo. Parece no haber dudas de que se trata de una devolución de favores de esas organizaciones al viaje de Alberto Fernández a Jerusalem. La maniobra de los Fernández tuvo su primer éxito en el propósito de terminar con el ‘hecho lapidario’ que ahora lamenta la cúpula del kirchnerismo. En este 75 aniversario del genocidio judío, rendimos homenaje a sus víctimas, entre ellas a la célula de la IV Internacional, que dejó su vida en ese exterminio.

20 de enero de 2020
Tucumán: una lucha que crece

La docencia autoconvocada volvió a movilizarse el martes 14 a Plaza Independencia para reclamar la reposición de la clausula gatillo, el pago del 10% correspondiente a la actualización del ultimo trimestre de 2019, paritarias ya, entre otros. A la concentración de unos mil compañeros, convergieron también trabajadores del hospital del Carmen, una delegación de docentes de Adiunt y una importante columna del Partido Obrero (T) y el Polo Obrero (T). Ese mismo día, en varias ciudades (Concepción, Monteros, Famailla, etc.) se concretaron cortes de rutas impulsados por los sindicatos municipales locales, y en la capital corte de calles en algunas reparticiones estatales (DAU). El acto de la Plaza, tuvo varios oradores y fue cerrado por Raquel Grassino, dirigente de Tribuna Docente y una de las principales referentes de los docentes autoconvocados. La compañera llamó a una nueva movilización para el martes 21 y a impulsarla por medio de asambleas y plenarios de delegados, la coordinación de los distintos sectores afectado por el ajustazo. Un paso muy importante en esta dirección se produjo al día siguiente en un plenario interhospitalario convocado por el SITAS. Como conclusión del debate y los mandatos de asambleas de los distintos centros de salud de la provincia, se resolvió convocar a una concentración para el miércoles 22 y a un nuevo paro de brazos caído para el jueves 23 y a coordinar la lucha con los demás sectores estatales. Al final, se pasó la concentración del martes 21 para el miércoles 22. Quienes decidieron boicotear todo proceso de lucha fueron los dirigentes tradicionales de ATE, y los de la Federación de sindicatos municipales. Habían asumido el compromiso de convocar a un plenario provincial de delegados y trabajadores estatales, pero luego lo levantaron para reunirse con Jaldo, el vicegobernador a cargo del ejecutivo. En esa reunión se encontraban presentes entre otros el secretario general de ATSA (Ramírez, actual legislador del oficialismo), el secretario de ATE, Sánchez (vinculado a Cachorro Godoy), varios secretarios de sindicatos municipales, entre ellos Vicente Ruiz del sindicato municipal de Aguilares y a la vez uno de los dirigentes del PCR en la provincia. O sea un Frente de Todos contra Todos los que quieren derrotar el ajustazo. En la reunión Jaldo no comprometió ninguna fecha para el pago de la cláusula gatillo, en particular con el pago del 10% correspondiente al último trimestres de 2019. Pidió sí que se levantaran las marchas y paros. En el cuadro, ha salido a luz una interna en el ejecutivo provincial. Jaldo, quien maneja la legislatura y tiene anudado los lazos con los intendentes y delegados comunales y con todo el aparato punteril del PJ, ha anunciado que pretende ser el nuevo gobernador a partir del 2023, lo que choca con las pretensiones de reelección de Manzur, para la cual sería necesaria una reforma constitucional. Algunos medios ya ven una potencial fractura política. El Frente Gremial Docente (ATEP, APEM, AMET), salió a reclamar al Estado y a reafirmar la vigencia de la cláusula gatillo. A través de audios y mensajes, sin embargo, han lanzado una campaña acusando al Partido Obrero (T) de engañar a los trabajadores y ser responsables de las marchas y demás medidas. Lo cierto es que las maniobras del gobierno y de la dirigencia burocrática no han podido disipar el proceso de lucha que iniciaron los docentes autoconvocados, y que ahora se ha consolidado coordinando la lucha con los trabajadores de la salud agrupados en el SITAS. Existe en varias reparticiones estatales y municipales un estado de deliberación y descontento con la dirigencia burocrática. El éxito de la movilización del miércoles 22 va a reforzar las posibilidades de avanzar en la autoconvocatoria a una asamblea general provincial de estatales, municipales, trabajadores de la salud y docentes para hacer efectivo una lucha de conjunto, un paro activo provincial y la huelga general, que tire abajo el decreto ajustador e imponga una salida a todas las reivindicaciones que van emergiendo en la lucha en curso.

20 de enero de 2020
8 de marzo: la jornada internacional de la mujer trabajadora

Los últimos años han colocado a la jornada del día de la mujer trabajadora como un escenario central y multitudinario de movilización del movimiento de mujeres por sus reivindicaciones – desde la lucha contra los femicidios, el acoso patronal, la igualdad de salarios y condiciones especiales de trabajo, hasta el aborto legal. En su condición de primera movilización desde la asunción del gobierno de Fernández, enfrenta el desafío de plantarse contra la tentativa de liquidar las paritarias y las jubilaciones. El aborto, el clero y Fernández El oficialismo pretende levantar un dique de contención a la lucha por la interrupción voluntaria del embarazo, que colocó a cientos de miles en las calles, mediante promesas de despenalización, como ha ocurrido desde la campaña electoral, y recientemente mediante una legalización condicionada, esto de acuerdo a versiones. Sin embargo, una despenalización que no garantice la asistencia adecuada, segura y gratuita a cada mujer que necesite abortar, no cambiará la realidad de las los abortos clandestinos y su tendal de víctimas fatales. De otro lado, una legalización que obligue a cumplir con normas previas de asistencia, con la finalidad de disuadir el aborto, es funcional al deseo del clero y la derecha de ganar un espacio político de intimidación, como ha ocurrido en tantísimos casos, y de agitación política. El derecho al aborto debe entenderse como incondicional, es decir, respetando la autonomía de la mujer. Después de todo, la lucha contra la opresión de la mujer arranca precisamente por el respeto incondicional a su autonomía El gobierno de Fernández antes de avanzar con cualquier medida sobre el aborto buscará tener un acuerdo con la Iglesia porque es una pata fundamental de contención política, en un marco extremo de contradicciones de gobernabilidad. No sólo tenemos que defender que no hay posibilidad de acuerdo posible entre los intereses del movimiento de mujeres y una institución en la que está arraigada la opresión de mujeres y niños, sino también organizarnos contra un aparato fuertemente infiltrado en el Estado. Una agenda El ascenso inflacionario, la depreciación salarial, la desocupación, la falta de paritarias, entre otros, son factores que afectan profundamente a las trabajadoras. Si se calcula que la diferenciación salarial es del 19%, significa que al salario miserable que ya de por sí es percibido por cada trabajador, debemos restarle casi veinte puntos cuando se trata de las trabajadoras. De igual manera, prevalece una precarización laboral que se refleja en las limitaciones a las licencias por maternidad y paternidad, la ausencia de guarderías en los lugares de trabajo y el trabajo en negro. Empleos como la docencia o tareas domésticas, que son los concurridos mayoritariamente por mujeres, son los peores pagos – ambos con salarios mínimos por debajo de los 20 mil pesos. Las burocracias tanto de los sindicatos como del movimiento de mujeres han cerrado filas con el gobierno de Fernández. El oficialismo ya se ha adelantado en sus intenciones de institucionalizar y el movimiento de mujeres, o sea aparatearlo, creando el Ministerio de la mujer, a cargo de Alcorta, del Frente Patria Grande. Pero el 8 de marzo tiene que servir para desenvolver un paro y movilización por el aborto legal, la separación de la iglesia y el Estado, el aumento salarial, a partir de un mínimo igual a la canasta familiar e indexado a la inflación, y por el derecho al trabajo. El 8 de marzo de las trabajadoras La única forma en que el movimiento de mujeres puede conquistar todas sus reivindicaciones es desarrollando su independencia respecto del Estado y las patronales, que usufructúan de su opresión. Desde hace años nos venimos movilizando bajo la consigna de "el Estado es responsable", debatiendo en asambleas los términos de las movilizaciones, los paros de mujeres, etc. Esto ha constituido un salto en el nivel de conciencia, construido a partir de la propia experiencia de las mujeres en su choque contra el Estado. Es cierto que la interpretación derechista de ese slogan, quiere imponer al estado como árbitro de nuestra lucha, o sea la estatización del movimiento. Para desarrollar a fondo un programa que implique todas nuestras reivindicaciones, es claramente necesario impulsar asambleas en todos los lugares de trabajo y de estudio, que discutan y voten las medidas y reclamos específicos, y también un mandato para las asambleas que tienen que convocarse, como todos los años, a fin de organizar la movilización a Plaza de Mayo. La estructuración de un plan de lucha nacional para el movimiento de mujeres es la vía por la que tenemos que organizarnos por todos nuestros planteos.

20 de enero de 2020
Subte: una lucha tenaz contra el asbesto

En el Subte el activismo esta haciendo, otra vez, una experiencia sindical y política importante. La lucha por la eliminación del asbesto tiene similitud con la gran lucha donde obtuvieron las seis horas, o sea una reivindicación sobre las condiciones d e trabajo. Los mineros de Jujuy, a través de sus paros y movilizaciones ,hicieron visible la defensa de sus condiciones de trabajo y la salud de los trabajadores. Los compañeros del taller Rancagua de la línea B, ante denuncias de la dirección del sindicato sobre la contaminación protagonizaron un primer paro en 2018; una “retención de tareas“ de varios meses contra la manipulación de piezas contaminadas. Hicieron consciente el gravísimo problema que atravesaban los trabajadores del subte. Con la lucha se ha obligado a la empresa a realizar inversiones para desabestizar vagones e instalaciones, y a que el gobierno de la ciudad retirara de la flota seus coches K 5000 (los más cargados de asbesto). Han logrado que se reconozca la contaminación -hoy más de 1900 trabajadores de los 4500 del subte están en revisación médica en el RAR, (Relevamiento de Agentes de Riesgos) que examina a quienes se encuentran expuestos a las enfermedades profesionales. Han impuesto a la empresa la instalación de una cabina de alta tecnología en Rancagua con personal especializado de una tercerizada que elimina las partes con asbesto de cada coche antes de sacarlos a la línea. Han logrado que la empresa se haga cargo de la limpieza de la ropa de los trabajadores, pues la contaminación alcanzó, por ejemplo en España, a las esposas de los trabajadores. Lograron además el cambio de todos los cofres del taller. Poco a poco se fue haciendo consciente entre los trabajadores que el tema asbesto afectaba todas las líneas .Los trabajadores de Rancagua señalaron que la lucha contra el Asbesto había que desarrollarla en todo el subte. Reclamaron y obtuvieron de la dirección del sindicato una fuerte campaña publicitaria. Un relevamiento pedido por la dirección del sindicato a la Universidad del Sur reveló que de 70 piezas entregadas para el análisis, un 56% de ellas estaba contaminada y se comprobó que 13 trabajadores de Rancagua estaban afectados por el asbesto, y un alerta general sobre la gravedad de la situación. El cuestión del asbesto es un problema de alcance mundial para los trabajadores. La solución al problema es resistida por todas las empresas del mundo pues la solución definitiva es que haya flotas sin nada de asbesto. La desabestizacion ha recorrido diversos caminos. En España (de alta contaminación) se hicieron uso de tercerizadas. En Chile ha generado importantes conflictos. Acá, la empresa contrató un grupo de trabajadores especializados conocido como la “cuadrilla venenosa”, con personal fuera de convenio, que empezó a sacar partes contaminadas, pero que tiene un bajo rendimiento. De las recorridas realizadas con los compañeros de Rancagua y de la dirección del sindicato surgieron acciones de resistencia, como retención de tareas en otros talleres, una marcha muy combativa al SBASE y finalmente una jornada debate en talleres y trafico, y una asamblea general d e los cuatro turnos del taller Rancagua. La asamblea de Rancagua llegó a la conclusión de se ha ido instalando en el conjunto del Subte el tema del asbesto y estableció como propósito profundizar una campaña de difusión a los pasajeros del tema. Se estableció un plazo de desabestizacion de unidades, luego del cual se ira seguramente a medidas de fuerza. La asamblea votó además una protocolización de cada tarea de manera de evitar el asbesto. Y voto una comisión de 9 compañeros de seguridad e higiene a los efectos del cumplimiento de este protocolo. El gobierno y la empresa ya tomaron nota de que no se puede seguir envenenando trabajadores y usuarios. La desabestizacion avanzo mucho en la B; la linea E es la más afectada, donde se plantea la renovación de toda la flota. De lo contrario, hay que rescindir el contrato de concesión de la empresa. La tarea de base de los compañeros de Rancagua arrancó conquistas, ahora será una responsabilidad de la dirección del gremio acciones profundas en esta lucha en defensa de las condiciones de trabajo.

20 de enero de 2020
"Llegó la hora... de la Coordinadora"
José Barraza · José Valente

A lo largo del siglo XX la clase obrera ha dado a luz diversos organismos de coordinación que cumplieron el rol, con mayor o menor éxito, de centralizar su acción como sujeto des alienado del Estado. Desde los soviets rusos de 1905 a las coordinadoras interfabriles de 1975, el proletariado articuló su acción logrando constituir una intervención revolucionaria en períodos de crisis. En dichas experiencias, que analizaremos a continuación, existió una articulación entre clase y partido/s que determinó, en una relación dialéctica, sus alcances. Existe un error en la izquierda argentina al rechazar la formación de coordinadoras que aglutinen al conjunto de los trabajadores. La argumentación compartida para oponerse a esta línea y discutir su pertinencia es que no estaríamos en una situación prerrevolucionaria que lo ameritaría: la experiencia histórica del ‘75 es analizada entonces como una experiencia fetichizada, originada en un marco de ascenso de la lucha de masas que en la actualidad no se estaría produciendo. De igual manera y sosteniendo la tesis de un reflujo de las masas, la fracción oficial del PO se niega a discutir la posibilidad de desarrollo de esta línea táctica priorizando los espacios de proselitismo y ombliguismo, como el Plenario del Sindicalismo Combativo (PSC) que ha demostrado su incapacidad de articular una intervención revolucionaria de la clase obrera. Por tales motivos, en este breve artículo pretendemos discutir dicha idea, puntualizando en lo oportuno de realizar un planteo estratégico que sirva al conjunto de la clase obrera para intervenir en esta coyuntura. Un poco de historia Las coordinadoras no son una invención nacional, como la identificación por huellas dactilares, el bypass coronario o la birome. A lo largo de su historia, la clase obrera se ha dotado de diversos elementos y organismos con el objetivo de establecer su unidad y evitar el aislamiento frente a la patronal y el Estado. Sin embargo, la cuestión más importante –y que se ignora-, es que dichos organismos la dotaron de un programa para alcanzar su victoria y, en ese proceso, se produjeron notables experiencias de elaboración y discusión política. De esta manera, en tanto laboratorios políticos, la existencia de coordinadoras o soviets (o como quiera llamárseles) ha dado a los partidos revolucionarios un escenario y marco de acción sumamente valioso. El proceso revolucionario ruso, nos da la pauta de, al menos, dos formas que puede tomar el surgimiento de este tipo de organizaciones. Por un lado, la revolución de 1905 parió la forma soviética como una creación espontanea de las masas obreras urbanas, que venían de protagonizar grandes huelgas sectoriales y estaban empezando a experimentar la confluencia con otros sectores sociales. Los dirigentes revolucionarios se sumaron a la experiencia una vez esta se encontraba en marcha y, en algunos casos, llegaron a dirigir soviets, jugando roles significativos. Sin embargo, en la experiencia de 1917 encontramos a los partidos organizándolos desde el primer momento. En los meses de abril y mayo de 1917, los soviets se encontraban principalmente dirigidos por las fuerzas políticas mencheviques, los socialistas revolucionarios y el Partido Kadete que apoyaban al Gobierno Provisional de Kerensky. Frente a este escenario, Lenin, con una parte del CC bolchevique en contra, llamó a formar comités fabriles (organizaciones similares a los soviets, pero por lugar de trabajo) que dieron origen a una red alternativa de organismos de base que disputó la dirección de los soviets y logró establecer una situación de “doble poder” en las fábricas, donde se producía una encarnizada lucha contra los locks outs patronales y el desabastecimiento. El desarrollo de esta política allanó el camino a los bolcheviques para conquistar la mayoría en los soviets y, pese a su marginalidad inicial, poder concretar el desplazamiento del gobierno provisional. En Italia de 1943, también se desarrollaron este tipo de organismos. En las principales ciudades del norte italiano (Turín, Génova y Milán) la clase obrera desplegó un movimiento huelguístico de tal magnitud, en el contexto de la lucha contra la ocupación nazi, que llegaron a conformarse Consejos de Fabriles. Estos organismos, que en la mayoría de los casos tomaron formas soviéticas, fueron el centro de la deliberación y organización de la clase obrera, cuyo principal órgano de dirección era el Comité de Liberación Nacional (CNL) impulsado principalmente por el Partido Comunista (PC) italiano. En 1944, cuando el nazismo fue derrotado, estos organismos encabezaron las ocupaciones masivas de las fábricas. Derruido el régimen fascista local, que cayó junto a Hitler, la burguesía italiana se encontró en una gran encrucijada: cómo recomponer el régimen político de dominación sobre las cenizas del fascismo y con una imparable movilización popular. Los acuerdos de Yalta y Postdam le dieron su salida y el PC italiano operó para desmovilizar a la clase obrera industrial, a un sector importante de la población rural y al estudiantado disolviendo todos los organismos de doble poder e incautando sus armas. Viniendo un poco más para acá, existió una experiencia de este tipo del otro lado de la Cordillera de los Andes. Los Cordones Industriales de Santiago de Chile (1972-1973) fueron una creación de las masas chilenas que rápidamente se convirtieron en organismos de doble poder y con posibilidad de dirigir al conjunto de las clases explotadas frente a la deriva de la vía pacífica al socialismo. Además de los planteos reivindicativos, en los cordones la deliberación popular se llegó a imponer la consigna de control obrero de la producción (incluyendo la minería) y la conformación de una “Asamblea de Trabajadores” para reemplazar al Congreso chileno. En tanto órganos de deliberación popular y organización obrera por lugar de trabajo, los cordones industriales lograron superar a la conducción de la central obrera chilena (CUT) abriendo un camino independiente de movilización obrera. El gobierno de Allende y el PC chileno consideraron a las acciones llevada a cabo por los obreros como “desestabilizadoras” y divisionistas –al “romper la organicidad” de la CUT–, razón por la cual desarrollaron acciones de presión y cooptación para lograr diluir su alcance político y propiciar su desarme. De esta manera, el reformismo preparó las condiciones para el golpe de Augusto Pinochet (1973). ¿Y en Argentina? En la Argentina del post-Cordobazo, la clase obrera en lucha fue encontrando distintas formas de organización colectiva. De esta manera, en la Córdoba de julio de 1970, en el contexto de una huelga mecánica, los sectores activistas impulsaron la formación de un “Comité de Acción” que unificaba la actividad huelguística de las principales fábricas de la provincia. Pese a la derrota y el despido de 400 activistas de este comité, tal movimiento expresó un profundo cambio respecto a las formas de organización de la acción sindical que marcaría a fuego la recuperación del SMATA en 1972. Además, daría lugar al uso de violencia por los obreros para su defensa: la organización consciente del enfrentamiento, cuyo caso más cristalizado fue la experiencia de SITRAC-SITRAM. Estos sindicatos de fábrica, convocaron en agosto de 1971 a un congreso nacional de agrupaciones clasistas para votar un programa y, sobre todo, desarrollar la coordinación nacional de las organizaciones obreras antiburocráticas y clasistas. Ante la negativa de algunos sectores de votar el documento por contener expresiones como “gobierno obrero” y realizar una crítica al peronismo, el congreso culminó en un fracaso. Además, la iniciativa fue abiertamente boicoteada, algunos sectores como la JTP, el PC y los sectores independientes (Tosco) llamaron a no participar. El fracaso de este congreso marcaría el inicio del ocaso de la experiencia clasista de SITRAC-SITRAM, produciéndose la intervención militar y encarcelamiento de sus principales cuadros. Una vez producida la vuelta de Perón, el movimiento obrero no detuvo su marcha ascendente. Pese a la política del Pacto Social, en abril de 1974 el comité de lucha compuesto por las principales fábricas metalúrgicas de Villa Constitución (provincia de Santa Fe) llamó a un Plenario Antiburocrático. Como tal, este plenario se inscribió en una coyuntura muy particular que determinó su carácter, empalmó con la lucha de los metalúrgicos de la ciudad, con la lucha por la revalidación de la Lista Marrón en la seccional del SMATA Córdoba y las luchas salariales en varios gremios. En dicho plenario fue donde Jorge Fischer (Miluz – PO) realizó la propuesta de impulsar una coordinadora nacional, al considerarla una tarea prioritaria para fortalecer la intervención política de la clase obrera. Pese al clima propicio, la propuesta fue rechazada por Salamanca, Piccinini y Tosco, con el argumento de que no estaban dadas las condiciones para organizarla. En esencia, esta negativa expresaba el rechazo a enfrentar a Perón y a impulsar una dirección clasista en el movimiento obrero, en oposición al nacionalismo burgués y a la política de conciliación de clases. Entre finales de 1974 y comienzos de 1975 comenzaron a surgir las coordinadoras en los principales centros industriales del Conurbano bonaerense y el Cordón industrial santafesino. La clase obrera y su vanguardia desarrollaban aquello que las fuerzas políticas conciliadoras con distintos sectores de la burguesía nacional habían rechazado. Muchas de ellas comenzaron a organizarse luego del plenario en Villa Constitución, impulsadas por agrupamientos minoritarios que habían sostenido dicha posición, sobre la base de articular las luchas salariales y sortear tanto la presión patronal como la persecución de la burocracia sindical y la Triple A. En tanto organismos semiclandestinos e, inicialmente, como una línea minoritaria en el movimiento obrero, las coordinadoras estaban compuestas mayormente por activistas de o vinculados a organizaciones de izquierda. Pese a esto, las coordinadoras jugaron un rol muy importante en la convocatoria y la movilización en las jornadas de junio-julio de 1975, aunque no llegaron a plantearse, salvo notables excepciones, la necesidad de una estructuración a nivel nacional, la recuperación de los sindicatos y la construcción de una alternativa de gobierno frente a la renuncia de medio gabinete y el vacío político que dejó la primera huelga política de masas a un gobierno peronista. Este aspecto es sumamente importante para diferenciar con el caso chileno. La dirección política de las coordinadoras se encontraba en manos de la JTP-Montoneros y del PRT que llamó a impulsar “el pleno respeto de la soberanía popular”, la defensa “de la unidad nacional” y no a constituir un polo de disputa al poder político peronista. Esta situación fue provocando el paulatino retroceso de la movilización de los trabajadores, dándole oxígeno a la burguesía nacional para preparar una salida en favor de un golpe militar que se concretará en marzo de 1976. Luego de casi veinte años, a fines de la década de los 90, volverían a aparecer, con otro carácter, organismos similares. En medio de la desocupación y las ollas populares surgieron coordinadoras de trabajadores desocupados. En muchas de ellas se puede observar el protagonismo de activistas sindicales que dirigieron las huelgas petroleras, telefónicas, ferroviarias y fabriles a lo largo de los 80 y los 90. En ese plano se produjo la unión práctica de obreros ocupados y desocupados que compartían el barrio como lugar de sociabilidad y de la que pasaron a formar parte las fabricas recuperadas. Dicho canal de organización marcó una tendencia nacional que se replicó por todo el territorio nacional y de la que participó activamente el Polo Obrero. De esta madera, la línea que se dio nuestra organización fue la conformación de las Asamblea Nacional de Trabajadores (ANT) como una herramienta para impulsar, a través de la deliberación y la acción directa, un espacio de deliberación y centralización de la clase obrera. La recuperación de la tradición de organización obrera y el combate de la burocracia sindical y las corrientes de colaboración de clases (como FTV de D´Elia) determinaron el carácter de la participación y movilización popular durante las jornadas del 19 y 20 de diciembre del 2001. ¿Pueden organizarse coordinadoras en el escenario actual? Las elecciones nacionales reflejaron no solamente la crisis del macrismo sino que lo convirtieron en un cadáver político. Además, este proceso puso sobre la mesa que la “transición” es una etapa convulsiva a la cual la clase obrera no llega ni “planchada” ni “frenada”. Se han reflejado una serie de luchas que tomadas de conjunto expresan una importante tendencia a la movilización popular que no se proyecta como alternativa por la ausencia de un planteo estratégico de movilización política de clase. Por lo tanto, el primer motivo de la necesidad por impulsar coordinadoras debe ser el superar el estado del aislamiento, asegurado por la burocracia sindical, y constituir una red de unidad de clase con perspectiva política. En el mismo sentido, es primordial establecer, junto con los movimientos de desocupados, un pliego reivindicativo común que se base en la defensa de las condiciones de vida de la población laboriosa y tenga como eje rector la independencia política de clase. Un segundo propósito, para conformar las coordinadoras, recae en que los sindicatos y comisiones internas clasistas tienen una autoridad ganada en el conjunto del activismo y la clase obrera movilizada que permitirá estructurar la coordinación territorial e, incluso, plantearse objetivos a escala nacional. Además, en este proceso, las direcciones clasistas pueden plantearse como un ámbito de formación de la vanguardia que tendrá como tarea recuperar los sindicatos de las manos de la burocracia. Sin embargo, en el desarrollo de esta situación de inestabilidad política y bancarrota del régimen en su conjunto, se podría dar una situación donde persista, por un lado, la dirección burocrática de los sindicatos formales y, por el otro, las coordinadoras o comités fabriles en los lugares de trabajo jueguen el rol dirigente y le arrebaten la representatividad obrera. En relación a ello y como un tercer propósito, consideramos que la situación convulsiva incuba las condiciones para una irrupción masiva de la clase obrera argentina. Frente a esto, reviste una importancia excepcional estar a la altura de las circunstancias. Siendo la crisis nacional una forma de emergencia de la crisis de la dirección proletaria: consideramos central llevar al conjunto de la clase obrera una propuesta estratégica, que sirva de base para transformarla en un sujeto consciente que logre imponer su programa de salida a la crisis. Los albañiles no ven el mundo como los jardineros y necesitamos que los trabajadores cambien de oficio, transformándose en clase dirigente. Las coordinadoras pueden ser un instrumento revolucionario para la clase obrera argentina en la medida que exista una dirección política que se coloque a la altura de sus tareas históricas. Esto es, preparar las condiciones para fusionar vanguardia revolucionaria y clase. Tomando el marxismo y el desarrollo histórico desde el método de la revolución proletaria destacamos la importancia de analizar el devenir de la situación política como un proceso vivo y no como un conjunto de datos empíricos sometidos a un esquema predeterminado. Esto último, en nuestra consideración, fue lo que permitió a Lenin y el Partido Bolchevique triunfar en octubre de 1917. Esta es la tarea que nos proponemos desde la Tendencia Pública del Partido Obrero.

21 de enero de 2020
Elecciones en el SUTNA: la burocracia apela al Estado y sale derrotada

El Sindicato del Neumático ha desbaratado la maniobra de la lista Violeta, la ex dirección de Wasiejko, que movió sus contactos en el Ministerio para impedir las elecciones en el sindicato, convocadas para el 19 y 20 de marzo próximos. Ayer tuvieron que desistir del pedido de impugnación. Significado político. La presentación al Ministerio y las Cartas Documento que pretendían justificar la impugnación eran absolutamente incongruentes, mientras muchos de sus propios argumentos iban cambiando y tornándose contradictorios. Alegaban “usos y costumbres” para llevar la fecha a finales de abril, pero en 2012 ellos mismos convocaron la elección en marzo, y en 2008 (también ellos) ¡en enero!, durante las vacaciones. También argüían que la Junta Electoral no se podía elegir por Asamblea Extraordinaria, contra lo que establece claramente el artículo 65 del estatuto del sindicato. La militancia de la lista Negra desbarató todos los argumentos de la lista K. La fecha de las elecciones no fue elegida al azar. La escalada inflacionaria ha llevado al sindicato a un estado de paritaria permanente. Para defender el poder adquisitivo del salario ante la inflación, se actualizó la paritaria cada seis e incluso tres meses, con acciones de lucha. La próxima revisión será en el mes de abril (en un contexto político en el cual el gobierno pretende vaciar las paritarias a cambio de una nueva suma fija). Las elecciones a fines de marzo sirven justamente para renovar el mandato del clasismo del Sutna, por paritarias independientes, sin techo y por la actualización y el incremento salarial. Por el contrario, la CTA en cuyas filas reviste la Violeta, ya salió a saludar la suma fija y el vaciamiento de las paritarias. El amague del Ministerio A pesar de la inconsistencia del planteo de la Violeta, el ministerio de Trabajo citó a las partes invocando la necesidad de un “consenso”. Asomaba un intento de imposición arbitraria de las normas para la elección, y un principio de arbitraje del Estado en la vida sindical. La maniobra tuvo poco vuelo. En las fábricas, la noticia sólo sirvió para indignar a los trabajadores. La lista Negra desarrolló una vigorosa campaña contra esta intentona. Involucrando a los trabajadores en la lucha por derrotar la injerencia del Ministerio logró reforzar la organización del clasismo en las fábricas. Lejos de lograr su cometido de postergar las elecciones, la lista K generó un adelantamiento de la campaña: en menos de una semana la lista Negra consiguió juntar 1500 avales (¡quince veces más de lo que se necesita para presentarse a la elección!). Por su lado, la Violeta circuló en las plantas un audio exultante del propio Pedro Wasiejko, ex secretario general del gremio y principal referente de esa lista, arengando en favor de la intervención del Ministerio y asegurando que si no cambiaba la fecha, las elecciones estas iban a ser anuladas. Las otras listas también reclamaron contra la impugnación (roja, granate, gris, marrón). La Negra lanzó la consigna: “No decide el ministerio, no decide la patronal. En el SUTNA deciden los trabajadores, burocracia nunca más”. Desde el gobierno presintieron la su causa estaba perdida: el apoderado de la Violeta, Claudio Mendietta, se vio obligado a firmar el acta desistiendo del pedido de impugnación. Métodos contrapuestos Desde que fue recuperado por sus trabajadores, el gremio ha decidido sus pasos mediante masivas asambleas generales y de fábrica, plenarios, reuniones de delegados, habilitando el debate entre el conjunto de los compañeros. De esta misma forma se realizó la convocatoria a elecciones. La Junta Electoral fue votada en noviembre, en una asamblea de casi mil trabajadores. La Violeta no sólo participó de la asamblea; además intervino y mocionó su propia propuesta de candidatos de Junta Electoral, la cual obtuvo menos de ochenta votos marginales. Ver: https://www.facebook.com/PoliticaObrera/posts/1017863878560183 La asamblea repudió las candidaturas de la Violeta por estar manchadas de un largo prontuario de fraudes. La última elección que organizaron contaba con afiliados empadronados en lugares como Tucumán, Mar del Plata, Rosario y otros donde el sindicato no tenía afiliados (se hacía votar a militantes de la CTA, por ejemplo, a los cooperativos fileteros de Mar del Plata dentro de la elección del SUTNA). Wasiejko no se ha presentado a ninguna de las asambleas desde que fue derrotado, y lleva cuatro años sin siquiera pisar la fábrica (a pesar de lo cual la patronal le paga un sueldo equivalente al de un gerente). Su actividad de estos años se basó en la rosca y el pedido de favores en las ventanillas del Estado. Su lista se manifestó en contra de todas las paritarias y todas las luchas que emprendió el gremio en estos años (¡Se negaron incluso a apoyar la lucha contra los intentos de desafuero!). En las fábricas, la militancia violeta vive refugiada detrás de los capataces y líderes, con sus principales dirigentes atemorizados de pisar la planta. La campaña en marcha La “impugnación” intentó ser una punta de lanza contra las conquistas laborales y salariales de los trabajadores del neumático, detrás de la cual se agazapaban el Estado y las propias patronales,. En la vereda opuesta, la lista Negra representa un frente único antiburocrático y de lucha. El apoyo a la lista clasista que encabeza Alejandro Crespo como candidato a secretario general, tiene un lugar central en la lucha más general por derrotar los planes de estatización de los sindicatos por parte de los Fernández, defender el derecho al contrato colectivo, combatir los ajustes contra los salarios y las jubilaciones y proyectar la experiencia de independencia de clase del SUTNA al conjunto del movimiento obrero.

21 de enero de 2020
Bahía Blanca: El boletazo y el “bochorno institucional”

La polémica desatada en el Concejo Deliberante ha operado como una cortina de humo de lo que es un sablazo más al salario y las jubilaciones, con un boleto de colectivo que alcanza los casi $40 para la tarifa plana. El intendente Hector Gay, que viene de obtener el 50% de los votos en las últimas elecciones, evitó sacar por decreto el boletazo a falta de quorum por parte de la oposición en el Concejo Deliberante. Prefirió tirar por los aires “institucionalidad” del Concejo poniéndole un suplente a la concejal que rompió con él hace un tiempo (que tiene su monobloque) y planteando de aquí en más una mayoría “automática” cada vez que la oposición no de quorum. Tampoco quiso arriesgar a esperar los montos de subsidios para las empresas por parte del gobierno provincial que afronta una crisis de deuda monumental. Que los trabajadores paguen el boletazo es la vía rápida y segura, incluso con una “cláusula gatillo” para junio que no tiene ningún salario. El día de la tragicómica sesión algunos concejales de la oposició n amenazaron con impugnar la sesión en la justicia, planteo que se fue desmantelando con el tiempo. Los planteos “alternativos” que hizo el Frente de Todos, que partían de la base que “es fundamental que las empresas puedan afrontar los incrementos de costos” eran todos del gusto de Gay, salvo el de congelar el aumento del boleto por solo 60 días (los 180 originales quedaron en el olvido). Los concejales del Frente de Todos se muestran escandalizados con Gay mientras los oficialistas replican que estarían habilitados por la Ley Orgánica de las municipalidades. De más esta decir que la maniobra no es nueva y tampoco obra intelectual de los laderos de Gay sino del peronismo. Los que se quejan del “atropello institucional” son víctimas de su propia moneda y de un Estado puesto al servicio de los capitalistas cuya funcionalidad es la única que cuenta en definitiva, rompiendo constantemente sus propias normas y costumbres de ser necesario. El sistema de transporte público ha llegado a un punto inviable de funcionamiento porque se aparta de su principal función que es la de permitir la movilidad a trabajadores y jóvenes, la cual supone una tarifa accesible y recorridos que abarquen todas las barriadas. El boleto gratuito para la educación debe garantizar la universalidad de este derecho, pero pese a existir una ley provincial y una ordenanza municipal no se aplica. Este cuadro plantea que el servicio que hoy tiene una gestión privada con subsidios millonarios de todos los niveles Estatales debería ser en primer lugar municipalizado y puesto a funcionar bajo el control de los trabajadores y usuarios. Organicemos la movilización por el rechazo y la lucha contra todos los boletazos confiscatorios, una lucha que se suma a la de las paritarias libres y sin techo, con asambleas en todos los lugares de trabajo y estudio.

21 de enero de 2020
Líbano, Irak y Jordania se sublevan en masa

“Miles de manifestantes salieron a las calles durante el fin de semana, dice Haaretz, 20/1, exigiendo la salida de Irán de Irak y la expulsión de las tropas estadounidenses”. Todos los intentos de formar nuevo gobierno fracasan desde hace tres meses. Por otro lado, “El Líbano también continúa ardiendo. Cientos de manifestantes en Beirut y Trípoli en el norte salieron a las calles para manifestarse contra el régimen. Quemaron neumáticos y arrojaron piedras, causaron el cierre de la sucursal de Trípoli del banco central y piden un nuevo gobierno … El jefe de Hezbollah, Hassan Nasrallah (que integra el cuestionado gobierno de Líbano), advirtió que sin la formación de uno nuevo, el Líbano será destruido”. “Los jóvenes iraquíes y libaneses se oponen a la corrupción de la clase dominante y están cansados de los gobiernos que operan en líneas étnicas” (ídem). El Líbano está al borde de un default: “las empresas sirias (por no hablar de los especuladores de la guerra) tienen escaso acceso al sistema bancario internacional, por lo que la mayoría dependen del vecino Líbano para realizar transacciones y mantener ahorros. Pero en medio de las turbulencias políticas y financieras, los bancos libaneses han restringido la retirada de monedas fuertes a todos los clientes, lo que ahoga el acceso de Siria a las divisas” (The New Humanitarian, 9/1). El Libano a su vez alberga a 1,5 millones de refugiados de ese país. En principio, Iraq posee “una infraestructura económica potencial dado que posee la quinta reserva más grande de petróleo del mundo” (Haaretz, ídem); sin embargo, el país está virtualmente desmembrado. La región del Kurdistán irakí, donde están los pozos actualmente más productivos, se desenvuelve como un país aparte; otro tanto ocurre con las otras cuencas petroleras, la mayoría bajo dominio de milicias proiraníes. El Líbano “no puede garantizar el pago de la enorme deuda de aproximadamente u$s 90 mil millones. Pero incluso con sus tremendos recursos, Iraq tiene también una enorme deuda” (ídem). Entre estas dos grandes crisis estalló Jordania. Después de Egipto, el reino hachemita es el segundo socio comercial en importancia de Israel. Igual que con el primero, el gran filón de los negocios jordano-sionistas es el gas del Mediterráneo de la plataforma submarina palestina. Pues bien, después que la empresa privada de Energía jordana cerrara un acuerdo por u$s 10 mil millones para importar gas de los yacimientos explotados por un consorcio yanqui-sionista y cuando aún no comenzó a fluir el gas por los gasoductos, estallaron protestas en todo el país reclamando “que se eliminen tanto el acuerdo como el tratado de paz” con Israel. El gobierno miró en principio para otro lado porque se trataba “de un convenio entre privados”. Los lazos entre palestinos y jordanos son inmensos (una tercera parte de las familias jordanas se conforma con población oriunda de Palestina). " El gas del enemigo es una ocupación. Abajo el acuerdo del gas , dicen pancartas llevadas por los manifestantes” (ídem). El parlamento actuó entonces despavorido y el domingo “por unanimidad los 130 legisladores de Jordania” votaron la anulación del convenio, firmado en 2016. Ahora esa medida “será remitida al gabinete para que se haga ley, aunque (se estima el gobierno pondrá) obstáculos legales” (ídem, 19/1). Mientras en Israel se dan cita los gobiernos de las potencias que subyugan a Medio Oriente, las masas de la región preparan otra “primavera árabe, que no será una repetición mecánica de las precedentes”.

21 de enero de 2020
Sobre una "Conferencia Latinoamericana": una estafa por partida doble (o triple)

La dirección “oficial” del Partido Obrero (PO) de Argentina ha dado a conocer un llamamiento “por una Conferencia Latinoamericana de la izquierda y el movimiento obrero”, dirigido al FIT-U (Frente de Izquierda – Unidad, de Argentina), a la izquierda y al movimiento obrero combativo (latinoamericano). En los seis años precedentes, el PO organizó y participó en tres Conferencias Latinoamericanas, realizadas, respectivamente, en San Pablo (con la participación, entre otros, del principal líder anti-golpista del Paraguay, el diputado Ricardo Canese, y el ex director de la Petrobras, Ildo Sauer; Pablo Rieznik fue uno de los representantes del PO; en Montevideo (con la participación de dirigentes anarquistas y debates públicos con dirigentes el Partido Comunista Uruguayo); y en Buenos Aires (con la participación de delegaciones de varios países, incluida una delegación de dirigentes e intelectuales brasileños). Todas esas actividades fueron acompañadas de actividades públicas en la universidad pública de cada ciudad-sede, y las dos últimas concluyeron en actos públicos. En todas ellas fueron aprobadas declaraciones políticas, incluyendo caracterizaciones de la situación latinoamericana, pronósticos y propuestas políticas. La lógica más elemental indicaría que el llamamiento a una nueva (o cuarta) Conferencia Latinoamericana debería partir de un balance de esos eventos y documentos políticos, confrontados a los desarrollos ulteriores, tal como realizó explícitamente, por ejemplo, el llamado a la conferencia de Montevideo. Y, si el llamado actual incluye nuevos potenciales participantes (en este caso, los partidos miembros del FIT-U), explicarlas políticamente. Uno de ellos, inclusive, el PTS, se refirió públicamente a la conferencia de San Pablo en términos insultantes, ignorantes e insolentes, motivando una respuesta del que suscribe, publicada en Prensa Obrera. Curiosamente (o no tanto, como veremos a seguir), el actual llamado no hace nada de eso. La actual Conferencia Latinoamericana parece nacida de un repollo. Al analizar el contenido político del llamamiento, como veremos, es posible verificar que lo apuntado, lejos de ser la manifestación de una simple desidia o un descuido, constituye un método político, que busca crear un hecho político acorde con su contenido. El principal hecho político situado entre la conferencia precedente y el actual llamamiento es la crisis del propio Partido Obrero y la evolución de su dirección. La formación de una tendencia (pública) de oposición a la dirección electa en su XXVI Congreso, y a su rumbo político, motivó, como se sabe, la exclusión de, o ruptura con, los militantes y simpatizantes que adhirieron a la Tendencia y su plataforma política, en número de aproximadamente 1.200, totalizando algo alrededor del 40 por ciento o más aún del efectivo militante del partido. Más que el número en sí, importa el método con el cual las exclusiones fueron (y siguen siendo) realizadas, sin debate ni proceso político, y apelando a métodos de “acción directa” (cambio de cerraduras y cierre de locales, uso del Estado y su legislación antidemocrática para usurpar direcciones legales y candidaturas electorales, modificación secreta – y sancionada frente al Estado – de los estatutos partidarios, insultos sin medida ni límites vehiculados a través de órganos partidarios y redes sociales, y un buen etc.) todos sin precedentes en la historia del PO o del trotskismo. Uno de los excluidos, Jorge Altamira, no sólo es el principal dirigente histórico y fundador del PO, sino también el responsable (designado por el partido) por el informe político que presidió exactamente la última Conferencia Latinoamericana, y su portavoz en el acto público con el que ella concluyó. El llamamiento actual parte de “un nuevo escenario mundial, signado por la irrupción de grandes levantamientos populares. Esta onda ascendente tiene sus expresiones, con sus particularidades, en Medio Oriente, en Europa y en Asia. América Latina, por su parte, ha pasado a ser uno de los epicentros de este proceso”. Tal como la propia Conferencia, la “onda” y el “escenario” aludidos no sólo son “nuevos”, sino que también parecen haber nacido de un repollo. Su único espermatozoide u óvulo visible seria “una debacle financiera, como la que se precipitó en 2008” – una situación del pasado que habría sido superada (no es quisquilloso apuntar el uso del tiempo verbal en pasado) en los años sucesivos, pero que amenazaría repetirse (“la economía mundial avanza a una recesión”), en versión empeorada, por motivos que los autores del documento guardan en estricto secreto. Afirman ellos que los recursos monetaristas anti-crisis usados en 2008 se han agotado (lo que no dice nada acerca de su éxito o fracaso mientras “tuvieron vigencia”, pues nada se agota antes de desplegar sus potencialidades); la “nueva recesión” estaría aleatoriamente vinculada a ese agotamiento, aunque también a “la crisis de sobreproducción y sobreacumulación de capitales que se extiende tanto en la producción industrial, incluida (sic) las industrias de punta como la que produce las materias primas”. Se trata de dos órdenes causales diferentes. El segundo se vincula (putativamente, en el caso que nos ocupa) al agotamiento (o declinación) histórico del modo de producción capitalista, un concepto que brilla por su ausencia en el “llamamiento”, y que constituye la piedra basal de la estrategia (programa) revolucionaria y, subsidiariamente, el eje de diferenciación del trotskismo del resto de la izquierda, inclusive para el análisis y pronósticos relacionados con las situaciones coyunturales (aquellas que se explicarían por el éxito o fracaso relativos de las maniobras monetarias u otras de corto plazo). El llamamiento, por lo tanto, no tiene carácter programático, sino coyuntural, lo que obviamente tiende a facilitar eventuales acuerdos sin principios, porque las coyunturas cambian, los principios no (a no ser para los marxistas de la tendencia Groucho). Los acuerdos coyunturales existen exactamente para saltar por encima de los principios. Esta, desde luego, es la base del reformismo socialdemócrata, aunque éste se caracterizaba por citar los principios como un saludo a la bandera, para luego concentrarse en los “objetivos inmediatos”, que pueden cambiar en cada coyuntura, hasta llevar al apoyo a la guerra imperialista, en nombre de la “realidad inmediata”, manteniendo a la dictadura del proletariado y al socialismo en el “libro sagrado” o en los rollos del Mar Muerto. Al que opine que eso sería una evocación dogmática de situaciones viejas de un siglo, le recomendamos consultar la opinión de árabes y medio-orientales (ya que el llamamiento se refiere al Medio Oriente) acerca del voto parlamentario favorable de socialistas e izquierdistas europeos a las mortíferas invasiones imperialistas en Asia y el Medio Oriente. “La crisis”, para los autores del llamamiento, es un fantasma omnipresente, aleatorio y uniforme, lo que significa vaciar ese concepto de cualquier significado. Inútil será preguntarles acerca de la especificidad de la crisis iniciada (y nunca concluida) en 2007-2008 en América Latina (y, dentro de ella en cada país o grupo de países) pues ésta se caracterizó por una caída del PBI y un aumento general del desempleo, y al mismo tiempo por resultados favorables en la balanza comercial (debido a la onda especulativa sobre la materias primas, después de la quiebra de los mercados inmobiliarios y de las Bolsas de las metrópolis imperialistas) y, en algunos casos, hasta en la balanza de pagos (capitales). Éstas no son curiosidades para economistas o estadísticos, pues estuvieron en la base de la ampliación de los programas sociales dirigidos a atender, justamente, a los desempleados “coyunturales”: fue el período, en Brasil, por ejemplo, en que el “Bolsa Familia” fue extendido para más de un cuarto de la población del país (lo que fue uno de los factores que favorecieron tres reelecciones presidenciales consecutivas del PT, con efectos sobre la izquierda continental y mundial que dispensan comentarios). Ni hablemos de Venezuela. Una ausencia ensordecedora del “llamamiento” es, exactamente, la de un balance (o siquiera una mención) de los “programas (o planes) sociales” latinoamericanos. Una marca del continente, que permitió a sus “representantes” presentarse en los foros mundiales como responsables de los más grandes programas históricos de erradicación de la pobreza llamada “absoluta”, recibiendo hasta premios internacionales (Lula fue postulado, antes del golpe que derribó a la presidente petista, y de la “Operación Lava Jato” que lo metió en cana, como postulante al Premio Nobel de la Paz). En el caso del PO, que administra algunas decenas de miles de planes sociales bancados por el Estado a través del Polo Obrero, la ausencia de cualquier mención al asunto ensordece más que una banda militar tocando entera en una pieza de pensión. Los planes sociales, presentados como “de emergencia”, se transformaron en permanentes (aunque no constitucionales) debido a la incapacidad de los gobiernos nacionalistas, populistas, reformistas (apoyados por un enjambre de izquierdosos) en abrir una vía para la creación de empleos a través del desarrollo e industrialización independiente de sus países, sobre la base de la expropiación del imperialismo y del gran capital. Sobre todo, la erradicación importante de la pobreza “absoluta” (riesgo inminente de muerte por inanición) no contuvo el proceso de descomposición social (alimentado, entre otros factores, por el consumo y tráfico internacional de drogas), que se expresa en el hecho de que, por ejemplo, de las 50 ciudades más violentas del planeta, 43 se encuentren en América Latina (en Brasil mueren por homicidio, anualmente, más personas que las asesinadas por la agresión imperialista a Irak) y ha encontrado una manifestación dramática en las fugas en masa de trabajadores de América Central hacia los EEUU (un “detalle” que los autores del inútilmente extenso “llamamiento” siquiera mencionan). Los sociólogos se preguntan (y algunos hacen un negocio de la interrogación): ¿la reducción de la pobreza no iba a llevar a una reducción de la criminalidad, según los manuales? Al que diga que todo eso es verdurita reservada para las páginas policiales (no las políticas) de los diarios, les recordamos que el “combate a la inseguridad” fue el leit motiv de la campaña electoral de Jair Bolsonaro, que obtuvo la friolera de 60 millones de votos (más que toda la extrema derecha europea junta) en las últimas elecciones presidenciales. Y es la base (pretexto) de la constitución de los escuadrones de la muerte y las bandas milicianas que, nuevamente en el caso brasileño, hacen sus víctimas de modo impresionantemente preferencial en la población joven y negra de las periferias urbanas (sobre la opresión homicida de la población y la juventud afrodescendiente en América Latina, el “llamamiento” no dice ni jota...). Sobre esos “detalles” (permítasenos la ironía) y otros igualmente importantes, el “llamamiento” no dice nada. Lo que significa que, hablando, aparentemente, de un montón de cosas “latinoamericanas”, no habla, en realidad, de nada. Reivindica, sin pensarlo, “una jubilación equivalente al 82% del salario del trabajador en actividad” para todo el continente (sin saber, por ejemplo, que en Brasil se lucha por el 100%, en el caso de los estatales). No le llama la atención, por ejemplo, que después de una amenaza verbal (que se tuvieron que meter en el orto) de atacar los planes sociales, los fachos latinoamericanos que llegaron al gobierno no los hayan tocado (por ahora) dejando los medios de sustentación elemental de un porcentaje enorme de la población en un limbo jurídico-institucional, lo que da una de sus bases al reclamo político-constitucional en diversos países (algunos de los cuales hasta aprobaron la “renta mínima”, sin implementarla). La reivindicación de Asamblea Constituyente, que el llamamiento del PO tira a la marchanta (después de haberla ocultado en la campaña electoral argentina) no pasa de una formalidad o un taparrabos. Para mantener las puertas abiertas hacia acuerdos con griegos y troyanos, el llamamiento evoca simultáneamente, como signos de la actual etapa política, la ya mencionada “onda ascendente de levantamientos populares” y una “una ofensiva estratégica [del capital], pues la clase capitalista pretende imponer un retroceso histórico de las condiciones de vida de las masas”. Si lo que la clase capitalista “pretende” configurase una “ofensiva”, ella se encontraría siempre a la ofensiva (y estaríamos bien jodidos, si ésta tuviera bases reales). Lo que la clase capitalista pretende es mantenerse en el poder económico y político (y mantener o aumentar la tasa de beneficios) para lo cual apela a veces a la ofensiva, y a veces a la defensiva, porque así es la lucha de clases (y toda lucha, en general): si la clase capitalista estuviera siempre a la ofensiva, ya la hubiéramos destruido hace un buen tiempo. Insistimos en que no encontramos frente a un método, aunque probablemente los autores del “llamamiento” ni sepan qué es un método. La “onda de levantamientos” afectaría por igual a gobiernos neoliberales, fascistas o nacionalistas burgueses (una categoría uniforme en la que engloban al indigenismo boliviano, que llegó a amenazar con la constitución de milicias populares, al entreguismo izquierdoso petista, al chavismo, al peronismo y algunos más). Todas esas corrientes también habrían nacido de uno (o varios) repollos, y sus enfrentamientos (que dividieron a varios países, llevándolos al borde de la guerra civil) serían artificiales, pues en la sabiduría (ciega) de nuestros autores, todos los gatos son pardos. Los sabihondos autoproclamados salen de entrada al cruce contra el “impresionismo” provocado por el ascenso de la extrema derecha o del fascismo en algunos países, que no indicaría la tendencia hacia una polarización política o de clase. ¡Qué carajo importa que Bolsonaro, en las últimas elecciones argentinas, violando arriesgadamente toda regla diplomática, haya apoyado explícitamente a Macri! O que haya propiciado explícita y decisivamente un sangriento golpe de estado en Bolivia. Son, todos, golpistas y golpeados, la misma mierda. Sería interesante que los convocantes de la “conferencia” enviaran algunos de sus rentados a hacer encuestas acerca del “impresionismo” en las favelas de Rio de Janeiro dominadas por las milicias (con apoyo oficial) o en las marchas de desesperados centroamericanos que huyen de la miseria, la represión y las “maras”, en lugar de dedicarse a cambiar cerraduras de locales o a afanar equipos y materiales. Para los que insistan en que la derecha se ha vuelto medio peligrosa, se citará la frase referida a la “ofensiva estratégica del capital” (los “ajustes”). Y para los que aduzcan la crisis de dirección evidenciada por los levantes populares, se argumentará su carácter espontáneo – nacidos por partenogénesis – (no nacidos “no de treinta centavos, sino de treinta años”, como dicen los chilenos) y se los enviará al “programa” (o supuesto tal) propuesto por el “llamamiento”. Que viene a ser un vómito de consignas, que van de los aumentos salariales y la oposición a las reformas jubilatorias, las nacionalizaciones, el control obrero, el “gobierno de los trabajadores”, el partido obrero revolucionario, la industrialización a rajatablas y la defensa del medio ambiente (sin siquiera cuestionarse si no existe contradicción entre ambas), la Asamblea Constituyente, los “congresos de bases” y la “huelga general continental” (convocada por las centrales existentes), sin vincular nada con nada, hasta la defensa de las reivindicaciones femeninas y de los pueblos originales, en fin (la lista no es completa), lo que cada uno quiera “pescar” según sus preferencias. Si el programa de transición de la IV Internacional es un “sistema de consignas”, históricamente fundamentadas y estructuradas en una articulación lógico/política, estableciendo “grados (o peldaños)” en la lucha por la dictadura del proletariado, lo que el “llamamiento” propone no es un sistema, sino un licuado. Que no tiene, desde luego, la menor importancia, pues es sólo un taparrabos del objetivo político real. La pata de la sota se evidencia cuando, al finalcito, después de pintar incoherentemente una realidad latinoamericana que sería también incoherente, se afirma: “Rescatamos al FIT, y ahora al FIT-U, como un campo de independencia de clase que contrasta con el escenario reinante. El punto de partida y la base de desarrollo del FIT ha sido una demarcación con el nacionalismo burgués y los partidos patronales y en especial con la gestión kirchnerista”. Con una pequeña aclaración: “No se nos escapan, sin embargo, las contradicciones y los límites del mismo: se ha circunscripto, prácticamente, a una intervención meramente electoral”, durante una década, lo que, en materia de coyunturas, no es poquito. Y no se dice ni una palabra acerca de porqué ello sucedió (o sea, una estafa al cubo). Lo que debe quedar claro, antes de la “conferencia”, es que en ella habrá “ejemplares” (los partidos del FIT-U) y, valga el neologismo, “ejemplados” (los demás). Dejemos la política un instante de lado: ¿se puede ser tan caradura? Qué contraste con el bolchevismo, que luchó hasta la desesperación contra la “rusificación” de la Internacional Comunista (llegando al punto de Lenin afirmar que estaría dispuesto a sacrificar la Revolución de Octubre – un evento un poquito más importante que obtener 2% de los votos en una elección presidencial – en pro de la revolución alemana, históricamente superior por su potencial proyección mundial). ¿Para qué es, pues, esta “Conferencia Latinoamericana”, qué pone en evidencia y qué hacer frente a ella? Su objetivo central es sellar un acuerdo aparatesco entre las corrientes del FIT-U, con vistas a futuros dividendos electorales y financieros, enterrando todo el debate político (estratégico) entre los partidos que lo componen (inclusive los recién llegados), obteniendo para ese objetivo podrido un aval “internacional” (o “latinoamericano”) y, sobre todo, enterrando de una vez por todas el debate en el interior del Partido Obrero acerca de la espantosamente rápida y profunda degeneración política, intelectual, social y moral de su dirección circunstancial. Cabe, por lo tanto, reiterar la exigencia por el reconocimiento de la Tendencia del PO, con todos sus derechos partidarios, en defensa de un debate político democrático, sin abrigar ninguna ilusión en la “democratización” eventual de una conferencia que será, si realizada, regada de maniobras de aparato y pequeños sobornos, como los que ya caracterizan más que ampliamente la lamentable (y despreciable) involución política del Partido Obrero.

21 de enero de 2020
“Lo que está ocurriendo en Chile es una revolución”

Buenas tardes camaradas, un honor, un orgullo una emoción poder referirme a la situación chilena acá y no solamente como integrante de la Asamblea de chilenos y chilenas en Buenos Aires, sino como militante de la Tendencia de la que si bien milito hace muy poco, lo hago con todo el corazón. Respecto a lo que hoy conocemos como la Revolución Chilena, se han hecho un montón de referencias, y sobre todo al inicio, de lo que empezamos a ver respecto de las movilizaciones. Me voy a referir, rompiendo algunos de esos mitos que se empezaron a establecer desde el principio como, por ejemplo, cuando empezamos a ver las primeras movilizaciones, referirse a lo que estaba sucediendo en Chile es algo así como un estallido espontáneo. Totalmente falso. Porque lo que está sucediendo en Chile, así como todas las rebeliones y las revoluciones de nuestra clase, tiene un antecedente en la memoria y en las experiencias pasadas, aun cuando esas experiencias tengan algunas pequeñas historias relacionadas con la derrota. Lo que nosotros empezamos a ver a través de los medios respecto a lo que estaba sucediendo en Chile, inicialmente parecía que tenía que ver con una respuesta al tarifazo de la suba del boleto del transporte público. Pero en verdad lo que estábamos viendo que ese fue el gran detonante de una gran factura histórica que actualmente está pasando en la clase trabajadora en Chile, respecto a toda una experiencia y principalmente a 46 años del pinochetismo. ¿Cómo podemos rastrear esto? Bueno, es absolutamente falso que lo que estamos viviendo en Chile tiene un carácter espontáneo porque tiene antecedentes, -y si lo empezamos a ver desde la actualidad hacia atrás- principalmente con grandes movilizaciones referidas, por ejemplo, al movimiento estudiantil. Desde el 2006 con la movilización de “los pingüinos”, en el 2008 con la movilización de “el mochilazo”, y en el 2011 con la movilización “por la educación gratuita, pública y libre” en Chile hemos visto que hay una gran convulsión por referirse y condenar a aquellos aspectos que el pinochetismo dejó arraigado y amarrado para condenar los derechos qué deberíamos tener la clase trabajadora chilena. También podemos ver, como antecedente, las grandes luchas que se han dado respecto al movimiento de los jubilados contra las AFP (sistema de jubilaciones), qué es ¡un sistema horrible!, ¡es un sistema horroroso! que generan, no solamente, que nuestros abuelos, que nuestras familias terminen sacándose la mierda durante toda su vida para seguir trabajando hasta los 80 años -porque la jubilación no le alcanza- sino que además fue uno de los grandes caballitos de batallas que dejaron amarrado del pinochetismo y que hace que actualmente, no solamente vivamos en la miseria mientras somos trabajadores, sino que actualmente nuestros abuelos mueren de hambre en todas las regiones de Chile. Pero si seguimos viendo hacia atrás, vemos que lo que está pasando el Chile también responde antecedentes relacionados con la continuidad del pinochetismo. Si ustedes han seguido las noticias, una de las consignas que se repetían es “esto no es por $30 -refiriéndose a los $30 de alza del boleto-, sino que es por 30 años”. Y esos 30 años se refieren a la continuidad de la Concertación que garantizó de manera cómplice la salida pactada sin ningún tipo de juicio ni castigo del pinochetismo, -lo que conocimos a finales de los ‘80 como “el Plebiscito del Sí y el No”, donde se hizo una gran campaña para promover la salida aparente de Pinochet, pero sin ningún tipo de reivindicación ni poner a la ofensiva al pueblo chileno. Y esta continuidad del pinochetismo la garantizó la Concertación -que está compuesta por el Partido Socialista, el PPD, la Democracia Cristiana- sino que también la garantizó, casi sin ningún tipo de diferencia, los dos gobiernos de Piñera y lo que actualmente conocemos como la Nueva Mayoría -que es la antigua Concertación más el PC. Por tanto, lo que vemos ahora de la Revolución Chilena tiene un montón de antecedentes y, sobre todo, -algo que recuerdo que Jorge mencionaba- la rabia profunda que hay al interior de la clase, que tiene que ver con que la actual generación que se está poniendo a la cabeza de la Revolución chilena, que son los estudiantes secundarios en su mayoría. Sí bien no vivimos durante la dictadura, tenemos memoria. Porque muchos de nosotros venimos de familia donde tenemos tíos, familiares detenidos desaparecidos, venimos de familias, por ejemplo, la mía de militantes de izquierda revolucionaria MIR, tenemos familia donde tenemos detenidos, desaparecidos y ejecutados políticos. Y, por tanto, cuando actualmente vemos a los estudiantes, a los jóvenes, ponerse a la cabeza de la Revolución Chilena, tiene que ver, no solamente con las demandas de la educación, de la salud, de la vivienda; sino que tiene que ver con el absoluto repudio a los 46 años del pinochetismo qué garantizó la Concertación y, por supuesto, -con absoluta complicidad- de la Central Unitaria de Trabajadores -la CUT- y el PC, por supuesto. Y si seguimos retrocediendo más hacia atrás, podemos ver y desmentir algo que pareciera ser totalmente desmoralizante, presente en un montón de discursos relacionado con que hay un absoluta derrota en la clase trabajadora de Latinoamérica; y como que casi estamos descubriendo el “hilo negro” actualmente en Chile, no solamente con lo que estamos viendo son amplias movilizaciones en las calles, sino que estamos viendo cientos de asambleas populares levantadas en cada uno de los territorios de Chile, que no es más que la expresión de la memoria que nosotros tenemos de las experiencias revolucionarias anteriores -como los cordones industriales y los comandos comunales. El caso de los comandos comunales que se pretendían como pequeños embriones de poder popular que pretendían ser un autogobierno y que no solamente iban adelante por las demandas y exigir y arrebatar las demandas al Estado, sino que proponían organizar paralelamente al régimen, un poder de los trabajadores que organizaran cada uno de los aspectos que deberían garantizar la dignidad de toda la clase. Actualmente hay lo que está sucediendo en Chile, si es una rebelión, si es un estallido, si es una revolución; pero aquellos que tengan dudas de lo que está sucediendo en Chile es una revolución, es una duda que sólo puede habitar en aquellos que desconozcan todos los antecedentes que le he mencionado de lo que está sucediendo en Chile. ¿Por qué es una Revolución en Chile? Por tres factores fundamentales: lo primero tiene que ver con las amplias movilizaciones, movilizaciones multitudinarias. Imagínense, camaradas, Chile es un país delgadito y chiquitito; en todo el país, hay la mitad de habitantes que en Argentina, y en Santiago, está la mitad de la totalidad de la población. Una de las movilizaciones más grandes con la principal consigna Fuera Piñera, huelga general y Asamblea Constituyente soberana, sólo en Santiago en el centro de Santiago convocó a más de 1.600.000 personas, ¡1.600.000 personas! Y que, además, no son 1.600.000 personas tirando flores y reclamando por la paz, son 1.600.000 reclamando en una actitud ofensiva y de combate. Seguramente para los que se desvelan también viendo cientos de videos y fotos y declaraciones durante la noche respecto de lo que pasa en Chile, podrán ver qué la actitud de las movilizaciones es una actitud altamente combativa, donde las barricadas bajo ninguna circunstancia tienen un carácter espontáneo, sino donde hay compañeros que se organizan para cercar las principales arterias de los lugares de marcha y de concentración, para evitar la entrada de la “yuta”. Asimismo, apareció algo bastante romántico -y que genera un profundo orgullo y qué más de uno lo habrá leído- respecto a la aparición de la famosa “La primera línea de combate”. Dónde son un montón de compañeros, principalmente dirigido por compañeros secundarios, que frente a la represión de “los pacos”, de los milicos y de las fuerzas clandestinas civiles, se ponen a la cabeza y combaten de uno a uno a punta de molotov, a punta de piedrazos, a punta de escudos improvisados, la defensa de la trinchera de la movilización. Asimismo, es lo que hemos visto nosotros de lo que pasó el 12 de noviembre de la gran huelga general. Mucho también se ha discutido respecto a la validez, si es momento -o no- de plantear el asunto de la huelga general. Pero lo cierto es que nuestras intenciones corren de manera paralela y a veces no se topan respecto a la realidad. En la huelga general de Chile adhirieron más de 100 organizaciones sindicales y muchas de ellas, por ejemplo, de la Unión Portuaria, en la que esas bases -sin permiso de su burocracia sindical- fueron a movilizarse, pararon sus actividades laborales, se pasaron, como dicen en Chile, por la raja la autoridad de la burocracia sindical, y lo que hicieron fue paralizar cada uno de los puertos de Chile. Y en ese sentido, por supuesto, la huelga general es un emblema respecto a cómo las movilizaciones, -este primer aspecto de la Revolución chilena-, tiene un carácter altamente combativo. Y respecto ese carácter combativo quiero referirme a dos cosas: primero, ciertamente la represión en Chile está siendo brutal; tenemos miles compañeros detenidos que están siendo procesados por la ley antiterrorista, tenemos miles de compañeros y compañeras que han sido baleados, heridos, tenemos cientos de compañeras que han sido violadas tanto en los retenes móviles como en las comisarías de los pacos dónde no solamente han sido violadas de manera genital, sino que han sido violadas con fusiles, con revólveres, con bastones; y también tenemos cientos de compañeros que han perdido la vista como una política de terror de la represión, no solamente tirar las lacrimógenas, los perdigones y las balas de plomo a quemarropa, sino que además dispararlas directamente a la cara. Sin embargo, pese a esta tremenda represión, debemos negarnos absolutamente a victimizar, valga la redundancia, a las víctimas de la represión, porque hoy las familias de los detenidos desaparecidos, hoy las familias de los asesinados del régimen de Piñera, hoy las mujeres violadas lo que están diciendo es “efectivamente nos están reprimiendo, pero la única forma de hacerle carne y frente a esa represión es salir a las calles”. Debemos negarnos, camaradas, al carácter victimizador de la Revolución Chilena; porque pese a todo esto, pese a toda esta represión brutal, lo que capaz algunas décadas atrás frente a esta represión lo que sucedía es que sí me desaparecían a mi mamá, a mi hermano, o a mi tío, probablemente toda mi familia se iba al exilio; Porque después los milicos y los pacos, iban por nosotros a las casas. Sin embargo, ahora toda la actitud de esa gente que está siendo víctima es precisamente decir “me han violado, me han torturado, he recibido balazos, y sin embargo, lo que tenemos que hacer es continuar la lucha”. Por eso, pese a todos los discursos de paz que se están tratando de llevar adelante y de victimizar la lucha, lo que tenemos que aclarar es que, si en algo estamos de acuerdo con las cosas que ha dicho Piñera, es que efectivamente estamos en guerra. ¡Efectivamente estamos en guerra! Estamos en guerra, como él decía, frente a un enemigo poderoso, ese enemigo poderoso es la clase obrera y hoy en Chile y en todo el continente se prepara a ganar esta guerra que es la lucha de clases. Y también desmitificando lo que se ha dicho respecto a que Chile está en una situación de desgaste, recordarles que cuando Piñera fue a cocinar junto a los parlamentarios y el resto de los partidos lo que se conoce como “el pacto social de paz”, -que lo que pretende es llamar a un plebiscito para el 2020 para garantizar la gobernabilidad de Piñera hasta el fin de su mandato-, la respuesta del pueblo chileno fue romper el cerco de los pacos, romper el cerco de la yuta, llenar la ex plaza Italia -actual “Plaza Dignidad”- y decir “nos metemos por el bolsillo el pacto presentado por Piñera y lo que vamos a hacer es continuar movilizándonos”. Razón por la cual, este 25 de noviembre, 26 de noviembre, hay un paro general convocado también por la Unión Portuaria, mañana hay una gran asamblea nacional que incluye a centros de estudiantes secundarios de todo el país para ver cuáles son los planes de acción que se van a llevar adelante para combatir esta farsa de plebiscito de Piñera, y el próximo sábado se hace también una gran encuentro nacional de asambleas populares, que están repartidas por todo Chile, para plantear como llevamos adelante la propuesta de la Asamblea Constituyente, que no es sino el instrumento y el recurso transicional para que garanticemos que en Chile en un tiempo seamos capaz de plantear y consolidar el gobierno de los trabajadores. Segunda razón por la que lo que estamos viviendo en Chile es una Revolución es porque lo que hay presente es consignas de poder. Y la consigna de poder fundamental es la de la “Asamblea Constituyente soberana” que no es sino la presentación y la convicción de derrocar los poderes del Estado, y aplastar a todos los partidos patronales, que implica necesariamente la caída del gobierno de Piñera. No es azaroso las consignas de “Fuera Piñera”, que pretende que lo echemos cagando; “la huelga general”, reivindicar el histórico método de nuestra clase; y la Asamblea Constituyente como recurso transicional para el gobierno de trabajadores. Cómo tercer aspecto de porque seguimos defendiendo que lo que está ocurriendo en Chile es una Revolución es que estas condiciones de movilizaciones y de empecinarse a llevar adelante consignas de poder, lo que ha generado es la exasperación absoluta y la paralización del estado y un gran aplastado hacia todos los partidos tradicionales. Por ejemplo los primeros días de la Revolución Chilena el parlamento estaba con el culo a dos manos porque no sabían ya que decidir; porque entre las cosas que estaban decidiendo -un montón de leyes que no sirven para nada y que si no son una arremetida contra la clase trabajadora- vergonzosamente para tratar de lavarse la cara empezaron a llevar adelante, una ley para bajar la dieta parlamentaria de la que por cierto el PC, con su caricatura traidora del movimiento estudiantil Camila Vallejo están en contra de bajarse la dieta parlamentaria. Además de eso quedaron paralizadas un montón de acciones del aparato del Estado, como, por ejemplo, llevar adelante la Ley de emergencia, que no es sino una situación de toque de queda que da la impunidad para toda la policía la ruta los milicos para asesinar y torturar y pese a las grandes movilizaciones y la presión que se generó de todas estas movilizaciones, y en términos internacionales también, obligó al gobierno a bajar la ley de emergencia. Eso, por supuesto, -no hay que ser ingenuos- no quita de que sigan reprimiendo y que si bien sacaron los milicos de las calles lo que está pasando actualmente en Chile es que están arremetiendo contra los manifestantes, pero de manera clandestina. O sea, hay policías que están de civil que se pasean por las movilizaciones Y si bien no están los milicos con fusil en mano pasan estas camionetas de civil y secuestran a los compañeros. Y, por otro lado, también una paralización brutal e inhabilitación el aparato represivo del estado de los carabineros los pacos. No sé si tampoco han podido seguir, pero hay decenas de comisaría que fueron saqueadas y quemadas por los manifestantes, y en particular comisarías donde se cometieron violaciones de lesa humanidad relacionadas con violaciones y torturas. Imagínense, camaradas, lo que significa que los manifestantes rodeen, cerquen comisarías, que la apedreen, que la saqueen, que las quemen; y así inhabilitar y liberar un montón de sectores y barrios de esta sede de la policía Estos tres elementos qué pueden ser sino camaradas la absoluta afirmación de que lo que estamos viviendo en Chile es una Revolución; y aquellos que no entiendan lo que está que lo que está sucediendo en Chile es una Revolución son aquellos que no tienen la capacidad de analizar que nuestra clase no pierde la memoria, nuestra clase -pese a todas las derrotas y tradiciones que podemos recibir de parte de los dirigentes y las burocracias que se venden-, en algún momento pasan una gran factura; porque no podemos negar que es el mismo sistema de opresión, es el mismo régimen que genera sí o sí las condiciones necesarias para la emancipación total de nuestra clase. Frente a esta circunstancia un montón de compañeros y compañeras chilenas que habitamos en Argentina, comenzamos a organizarnos para el levantar lo que actualmente es la Asamblea de chilenos y chilenas en Buenos Aires. Esta asamblea por supuesto está compuesta por una heterogeneidad de compañeros, hay militantes de todos los partidos, hay militantes del FIT-U, del peronismo, una cantidad importante de compañeros anarquistas, pero lo que todos tenemos en común es que de algún modo los chilenos que estamos aquí en Argentina no andamos turisteando sino lo que estamos haciendo es vida de exiliados; la mayoría de los compañeros, dadas las circunstancias de imposibilidad de poder estudiar en Chile, se tienen que venir a estudiar acá a Argentina. Paréntesis. Cuando uno habla de movilizaciones por la educación, no nos referimos a un reclamo vacío. La educación en Chile es una situación brutal razón por la cual cientos y miles de compañeros se vienen a estudiar acá. Primero, para poder acceder a la educación en Chile, uno tiene que rendir algo que es el PSU, la Prueba de Selección Universitaria donde me miden todos los conocimientos que yo adquirí en el secundario, Por supuesto que sí fue un secundario de mierda, no voy a pasar la PSU. Luego de eso, si llego a pasar la PSU tengo que postular a las universidades públicas -que de públicas no tienen nada porque son todas pagas- y pelearme entre los diferentes cupos para llegar a las distintas carreras; y si por alguna razón logre entrar, solamente me queda poder estudiar algo que se llama CAE, que es el Crédito con Aval del Estado que lo que hace es que una carrera literatura, como la mía, llegue a costar tan caro cómo sacar un una vivienda. Es en esa circunstancia en que un montón de compañeros se vienen aquí a Argentina. Y también otros tantos, que nos venimos porque en nuestra calidad de dirigentes sociales fuimos ampliamente perseguidos buscados en Chile, y debemos salir del país para que efectivamente no nos metieron en cana ni tampoco eso repercutiera en un retroceso y la deslegitimización de las movilizaciones y las luchas de las demandas en Chile. Hay un montón de divergencias, por supuesto, al interior de la Asamblea y hay un montón de discusiones que se han venido dando ante las últimas asambleas. La primera tiene que ver, obviamente, con la circunstancia del “pacto” que está llevando adelante -este pacto que se cocinó por arriba y por detrás, a espalda de los trabajadores desde el gobierno y compañía-. Lo que nosotros planteábamos cómo tendencia al interior de la asamblea es que bajo ninguna circunstancia lo que nosotros tenemos que hacer es caer en el ejercicio leguleyo de leer arduamente el pacto: “no, sí, por este artículo es que consideramos que es un mal proyecto y no sé qué…”, sino que hay que rechazarlo en bloque, repudiar que es una iniciativa que lo que busca es desmovilizar, y que aquellos que no firmaron el pacto como el PC, no es que no lo firmaron porque consideran que esto es se hizo de espalda los trabajadores, sino que no lo firmaron porque ellos consideran que es una medida que no va alcanzar para vaciar y desmovilizar las calles. Ese es el Partido Comunista de Chile. En ese sentido, el día de ayer en una ardua -y amena también- asamblea de chilenos, lo que votamos fue el repudio absoluto al “pacto” que está cocinando Piñera. Asimismo, declarar la independencia de la asamblea, que no dé pie a que seamos seguidilla ni cooptados de ningún partido político. Por último, el día lunes, la asamblea también se suma a la movilización del 25N contra la violencia hacia la mujer. Y esto es importante: nos sumamos no solamente condenado la violencia hacia la mujer sino llegando a la conclusión de que las violaciones y la violencia hacia las mujeres para terminar como lo están haciendo las mujeres en Chile, por ejemplo, el Liceo de niñas número 7 de Santiago que fueron las mujeres que iniciaron “no evadir, no pagar, otra forma de luchar”, que dio pie a todo el desarrollo de esta Revolución de manera más inmediata, porque la violencia hacia las mujeres, llegamos a la conclusión, no la vamos a frenar sino es a través de la organización de las mujeres; y por eso, el lunes llevamos adelante a esa movilización la consigna de que “nos van a dejar de torturar y de oprimir cuando las mujeres nos organicemos, cuando las mujeres empecemos a luchar, cuando las mujeres nos coloquemos en las primeras líneas de combate, y que, por tanto, -la principal consigna que vamos a llevar el día lunes- “las mujeres a la huelga general” . Finalizando, camaradas, también ha habido un montón de análisis que desconocen toda la memoria que tiene nuestra clase respecto a comparar la situación de la Revolución Chilena y la situación de Argentina. Primero quiero que sepan que en Chile se dicen muchas cosas de Argentina. Y entre las cosas que se dicen es, no solamente un profundo orgullo y admiración a cosas como el fútbol, sino también cosas relacionadas con que en Chile la clase trabajadora reconoce ampliamente y está presente en el inconsciente colectivo, el espíritu altamente combativo de la clase trabajadora Argentina. Y que de ese modo -se lo cuento como anécdota porque creo que no apareció en los medios unos de los días de la movilizaciones amplias en Chile- una de las tantas cosas que se tomaron los manifestantes y que entraron a la fuerza, fue a la embajada de Argentina en Chile; y uno de los lienzos que todo el mundo ha escondido y no ha dicho, que las consignas con las que se tomaron la embajada de Argentina en Chile era “Argentina y Chile vamos juntos”. Así como la clase trabajadora chilena tiene memoria respecto a las movilizaciones estudiantiles, a las movilizaciones de las mujeres, las movilizaciones de los jubilados, por supuesto que la clase trabajadora Argentina también tiene memoria; qué es sino la gran lucha que se dio en diciembre de 2017 respecto al sistema de jubilaciones, qué es sino las grandes movilizaciones por el aborto legal, qué es sino también la lucha por el 2x1. Por eso nosotros lo que tenemos que plantear es que es incompatible el pensamiento de admirar la Revolución Chilena y al mismo tiempo condenar Argentina a un supuesto “aplastazo” porque no va a haber triunfo para la Revolución Chilena si no es de la mano con su histórica, aliada y hermana clase trabajadora argentina. No hay posibilidad de que nosotros podamos desearle el triunfo la Revolución Chilena si en ese mismo sentido no somos capaces de darnos cuenta de que, en el default en el que estamos, no hay sino otra posibilidad de un gran estallido y una gran revolución de la clase obrera en Argentina, que lleve adelante que ponga a la cabeza la revolución obrera y socialista en todo el continente. Por eso, compañeros, hoy más que nunca tenemos que agitar la consigna de poder insistir en que la huelga general, la Asamblea Constituyente no sólo aplica para Chile, sino aplica para todo el continente; llevar adelante acciones de frente único de toda nuestra clase; potenciar y llevar adelante las asambleas y las coordinadoras, y realizar un gran congreso de bases de los sindicatos y de las centrales sindicales. Por eso hoy más que nunca decimos, en función de lo todo lo que está sucediendo en el continente: Adelante con la lucha y la revolución de Colombia, abajo con el golpe de estado en Bolivia, Fuera Piñera por la huelga general adelante con una asamblea Constituyente y soberana que ponga en perspectiva el gobierno de trabajadores, y por un programa obrero y socialista no solamente para Chile sino para Argentina y todo el continente que no haga más sino que dar pie al inicio de la emancipación toda la clase obrera en el mundo. ¡Gracias, compañeros!

22 de enero de 2020
Los tercerizados son ferroviarios, los ‘pasajeros’ son patotas de la burocracia

Desde hace meses se viene desarrollando un sordo conflicto en el FFCC Roca. La empresa mantiene una política despidos encubiertos, incremento de sanciones y un brutal recorte de las conquistas entre los ferroviarios efectivos. La Unión Ferroviaria ha aceptado una modificación de convenio a medida de la patronal y, además, ha firmado paritarias a la baja. En paralelo, consiente una política de despedidos permanentes en las tercerizadas, que actúan principalmente en las áreas de desmalezamiento de vías y seguridad. El movimiento de los despedidos -más de 350- tuvo ya cinco reuniones con la empresa y el Ministerio. Se formó incluso una “Comisión de diálogo” que fue a una vía muerta, porque la empresa no reincorporó a nadie. La burocracia de la UF es abiertamente hostil a responder con medidas a esta escalada, porque se enfrenta a un movimiento que reclamo las reincorporaciones y el pase a planta de los demás tercerizados y de otras líneas. La lucha ha ido de las primeras movilizaciones a los actuales cortes de vías. En el ultimo corte, realizado el lunes 20, hubo una acción organizada de la burocracia disfrazada de “pasajeros indignados”. Pero en las fotos que adjuntamos, puede verse que un miembro de la patota de la UF encabeza la supuesta “indignación “ por el corte de vías. Las patotas que son organizadas para romper luchas, cumplen una función fascista. La bronca entre los ferroviarios viene de lejos. Las burocracias de la UF y La Fraternidad aceptaron la disolución de Ferrobaires, que dejó en la calle 1396 trabajadores A muchos de ellos les ofrecieron -con la abierta complicidad de ambos gremios- la “continuidad” bajo otro convenio y sin reconocimiento de antigüedad, en las tercerizadas. La empresa se ha servido del uso masivo y obligatorio de la tarjeta SUBE para achicar la especialidad de los boleteros y los planteles de seguridad de las propias tercerizadas de seguridad. La lucha de los tercerizados, no solo del Roca debe ser fuertemente apoyada. La patoteada de este lunes vuelve a colocar en el tapete al crimen rememora de nuestro compañero Mariano Ferreyra, en el marco de una lucha de los precarizados del ferrocarril Roca. Después de años, la tendencia a recrear tercerizadas en el FFCC con el aval de la burocracia vuelve a estar presente, encubriendo incluso una política de despidos (Ferrobaires). Pero las experiencias de lucha en el Sarmiento, el San Martín y el Roca han avanzado. Los compañeros se organizaron gremialmente y hasta eligieron delegados. Defendamos la organización d e los tercerizados. Exigimos su pase a planta y el fin de las tercerizadas; repudiamos la vuelta encubierta de las patotas Por la reincorporación de los despedidos, y por la reapertura de paritarias.

22 de enero de 2020
Siderca: un conflicto sindical y una crisis política

Cualquier observador verá que el conflicto desatado en la planta siderúrgica de Campana, perteneciente al Grupo Techint no es solamente un conflicto sindical. El despido de los 191 trabajadores de Siderca, reúne componentes de una crisis política, o sea las contradicciones explosivas que incuba el gobierno de los Fernández. Por un lado, el pulpo internacional de Paolo Rocca intenta perpetuar el esquema de suspensiones heredado de la "gestión anterior", e intenta una reducción del porcentaje a pagar del 90% del conformado, al 74%. Los directivos metalúrgicos rechazan esta reducción, mostrándose conformes con que se mantenga el esquema anterior. La empresa como respuesta a la negativa de la UOM a la reducción del porcentaje, transforma las suspensiones en despidos. Cómo ocurriera en anteriores conflictos (Mondelez, Fate), la patronal justifica los despidos debido a medidas del gobierno. En los otros casos fue la apertura de las importaciones, en este caso Techint reclama que se liberen los precios de los combustibles para revitalizar Vaca Muerta, donde interviene a través de Tecpetrol, y en segundo lugar contra las amenazas de Trump de crear un impuesto a la importación argentino-brasilera de acero y aluminio. El dictamen del Ministerio de Trabajo, una conciliación obligatoria con los despedidos adentro fue desconocido por la empresa, que negó el ingreso de los despedidos. .Por lo que se informó a los trabajadores, el viernes pasado hubo un acuerdo interno entre la Uom y la patronal , avalado por el ministerio de Trabajo de extender el acta al 90% hasta el 8 de febrero . Parece que la conciliación se levantó y ya hay 20 de los despedidos que aceptaron los retiros voluntarios y los demás suspendidos las condiciones que rigen en el acta. La fábrica no quiere reincorporar a ningún despedido. Los casi doscientos despidos y la reducción de las suspensiones, no son las únicas medidas de ajuste de Siderca: el nivel salarial de los trabajadores, si bien pertenece a la rama mejor paga de la UOM, está atado a ella, por lo que el achatamiento de la escala es cada vez mayor. La supuesta recuperación en sumas fijas apunta en ese sentido. Por otro lado, la empresa ha emprendido una campaña por la reducción de la cantidad de representantes de la Comisión Interna, de 7 miembros a 5. La pasividad del sindicato se mantiene, y se limita a reclamar ante el ministerio de Trabajo, con la expectativa de que arbitren en favor suyo. Cuidadosamente no se llama a medida de fuerza, ni siquiera a deliberar en asamblea. Las ataduras políticas de la UOM al gobierno de los Fernández condicionan una respuesta a la provocación del Grupo Techint, lo cual refuta el argumento de toda la burocracia sindical de que con los Fernández ella también se hizo cargo del gobierno.

22 de enero de 2020
Acerca de la última novela de Mario Vargas Llosa

Tiempos recios, la última novela del escritor peruano cuenta el entramado político que llevó a la caída del gobierno de Jacobo Árbenz en Guatemala en 1954 y la posterior deriva de su golpista, el general Castillos Armas. La obra muestra de manera magistral e hipnótica los distintos móviles políticos y económicos -cambiantes a lo largo de los años- del imperialismo norteamericano en Guatemala y en la región; las operaciones de la CIA a expensas de la United Fruit, que van desde las preparaciones de golpes militares, hasta las actividades ‘diplomáticas’ abiertamente destituyentes, pasando por las clásicas operaciones de prensa, la función de la iglesia y los intereses de las dictaduras de los países vecinos, principalmente del régimen de Trujillo en República Dominicana y de Somoza de Nicaragua. Pero más allá de lo que nos muestra Vargas Llosa en esta excelente narración, es interesante ver como utiliza la obra para realizar un balance histórico que oculta mas que lo que dice. La obra comienza con un capítulo en formato de ensayo de historia politica sobre dos personajes que, según el autor, fueron los “más influyentes en el destino de Guatemala y, en cierta forma, de toda Centroamérica en el siglo XX”: San Zemurray y Edward L. Bernays, fundador y director de la United Fruit el primero y destacado publicista el segundo, que dio un impulso revolucionario a las llamadas ‘relaciones públicas’. De alguna manera el destino de los países de Centroamérica se jugo en la mesa del directorio de la United Fruit. Las perspectivas de modernización del Estado del gobierno progresista de Jacobo Árbenz ponían en riesgo los privilegios de la principal empresa bananera del continente: posición dominante en la industria, mano de obra semi esclava, excepciones impositivas etc. Para ‘retrasar la historia’ la United Fruit desarrolla una operación de amplio espectro contra el gobierno de Guatemala. Aprovechando el marco que brindaba en esos años la Guerra Fría Árbenz es presentado, por impulsar una legislación destinada sacar a Guatemala de su estadio semi feudal, como agente de la Unión Soviética en Centroamérica. En ese contexto se desarrolla el relato, que no sigue una cronología lineal. La trama es un ida y vuelta sobre acontecimientos que quedan claros desde un principio: la caída de Árbenz y el asesinato de Castillo Armas, lo que no priva ni por un instante a la obra de un suspenso cinematográfico. La trama da vida a personajes históricos como el del embajador de Estados Unidos en Guatemala, John Peurifoy, apodado “el carnicero de Grecia” por su papel en el desarrollo de la guerra civil helénica, o el propio Catillo Armas que es presentado como un mediocre militar de carrera, que cree de forma plena en las maquinaciones elaboradas por la empresa bananera y la CIA, sobre las perspectivas comunistas del gobierno de Árbenz. En la elaboración del personaje de Jacobo Árbenz, el autor deja ver claramente su simpatía politica. Es presentado como un firme estadista con buenas intenciones y entereza moral, víctima de las obscenas ambiciones de La United Fruit, y de sus subordinados en la región. Otro de los personajes centrales es Johnny Abbes García, grotesco jefe del Servicio de Inteligencia Militar (SIM) del régimen de Trujillo. Con la incorporación de este personaje, (y el del propio Generalísimo Rafael Leónidas Trujillo), sumado a la conspiración internacional en la que se desarrolla el relato, se presenta una conexión extraordinaria con otra obra gran obra del autor peruano, La Fiesta del chivo. “Miss Guatemala”, que nunca fue Miss Guatemala, Martita Borrero Lamas es otro de los grandes personajes de la obra, una joven que se transforma en la amante de Castillo Armas. Desterrada de la familia por su padre, un miembro de la elite guatemalteca, tras ser violada y embarazada por un amigo de este a los quince años, se transforma en amante e influyente consejera Castillo Armas, que tiene relaciones paralelas con los servicios de inteligencia internacionales. El libro no deja baches entre la ficción y la historia. Tiempos recios se coloca entre las grandes obras del autor (El sueño del celta, Conversaciones en la catedral, Fa fiesta del chivo, La guerra del fin del mundo) que supieron registrar de forma acabada las contradicciones históricas a las que le daba vida. El ultimo capítulo de Tiempos recios se titula Después. Es un relato que incorpora una entrevista a una de las protagonistas, Martita borrero lamas, “Miss Guatemala”, una anciana que actualmente vive en Estados Unidos y mantiene una actividad politica ligada a la derecha continental. Pero lo más interesante del capítulo sin embargo no es la entrevista, que a partir de algunas preguntas incomodas del autor se torna de amena a tensa; sino la tesis y conclusión politica que desarrolla en las ultimas líneas. A saber, que la avanzada norteamericana en Guatemala retraso por décadas el “desarrollo natural” que debía tener la democracia en Latinoamérica, y no por los años previos y posteriores de brutal saqueo del imperialismo, sino por la reacción “antinorteamericana” que generó en las generaciones posteriores de jóvenes latinoamericanos. Pone como ejemplo la experiencia del Che Guevara, que se encontraba en Guatemala en los años del golpe de Castillo Armas, donde intentó incorporarse a las milicias populares que Árbenz nunca puso en marcha. De esta experiencia dice el autor “extrajo probablemente unas conclusiones que resultaron trágicas para Cuba: una revolución de verdad tenía que liquidar al Ejercito para consolidarse”. Plantea también que el alineamiento de la Cuba revolucionaria con la unión Soviética es producto de las conclusiones que sacan de la experiencia guatemalteca. Las conclusiones son como mínimo una burda simplificación de la historia, algo que el autor no se permite en sus ficciones, y que por lo tanto no son ingenuas. Las acciones norteamericanas en la región habrían engendrado a las experiencias revolucionarias que derivaron en “dictaduras anacrónicas” (Cuba). Plantea, de alguna manera, una teoría de los dos demonios, de un lado el imperialismo y los gobiernos dictatoriales de derecha, del otro las experiencias revolucionarias latinoamericanas, en donde la principal víctima habría sido la democracia y el progreso: “Otra hubiera podido ser la historia de Cuba si Estados Unidos aceptaba la modernización y democratización de Guatemala que intentaron Arévalo y Árbenz.” Se olvida conscientemente que la historia de Cuba y de Guatemala está trazada por los grandes negocios capitalistas (monocultivos, juego, etc.) a cuenta de la democracia norteamericana. Trafica de este modo la tesis de que el capitalismo no tendría la culpa de las malas acciones de sus agentes históricos, presentando las formas de gobiernos de los Estados, las crisis políticas y económicas, las guerras y genocidios como accidentes sin relación con del desenvolvimiento del régimen capitalista. La omisión que se permite son una defensa plena del régimen capitalista. La excelente novela Tiempos Recios es un taparrabos del derechista.

23 de enero de 2020
Moreno: despidos y persecución de un gobierno "Evita"

A un mes y días de la asunción del gobierno municipal de Mariel Fernández (Frente de Todos), que había desplazado en la interna al intendente anterior, Walter Festa, el distrito de Moreno se encuentra sumido en una crisis que no para de crecer. A los conflictos por salario con los trabajadores municipales que Festa ya había cosechado, Fernández le echa nafta, primero con el no pago de los últimos aumentos y de los aguinaldos completos, y ahora con 400 nuevos despidos. Entre las áreas afectadas por estos despidos, se encuentran Seguridad, Imdel (economía social) e Iduar (hábitat). Es decir, que no se trata solo de 400 familias trabajadores más sin su fuente laboral, sino también de un recorte en los servicios que un gobierno municipal debería brindar en su distrito. Otros trabajadores de planta permanente fueron bajados de categoría y se encuentran vulnerables a nuevas oleadas de despidos. Esta primer movida de la intendente del Movimiento Evita se inscribe como el puntapié para avanzar en otras similares. La jugada de Mariel Fernández se inscribe en un cuadro más general. El gobierno nacional con su Ley de Solidaridad y su bono para privados, que buscan desindexar jubilaciones y salarios; y el provincial con su voluntad ya anunciada de hacer lo mismo con los sueldos docentes. Entre los trabajadores que están enfrentando estos despidos, se destaca la indignación frente a un ataque de quienes veían como sus propios "compañeros peronistas" y frente a la desaparición de las direcciones sindicales y sociales, entregadas totalmente a la tranza con el nuevo gobierno municipal y al "pacto social". Por su parte, Mariel Fernández intenta adjudicar la resistencia de los trabajadores a un armado político de la camarilla Festista, y no de que se trata del despojo de trabajadores de su fuente laboral y de su único medio de subsistencia, su salario, e incursionando en la persecusión política y la provocación. El choque de bloques con intereses propios del Frente de Todos es ajeno a los intereses de los trabajadores En un mes y días de gobierno, las noticias más relevantes sobre Mariel Fernández son el no pago de salarios completos y a término, y nuevos 400 despidos. Un gobierno municipal "nacional y popular" debuta con más ataques al trabajador, con el dato no menor de que viene de una intendente del Movimiento Evita. Es necesario derrotar este ataque. El salario y el trabajo no se tocan. Reincorporación de los despedidos y pase a planta permanente de todos los trabajadores municipales.

23 de enero de 2020
Jorge Altamira en Mar del Plata: 2020, un año de crisis y rebeliones populares
Política Obrera

El viernes 24 de Enero a las 19:00, Jorge Altamira, dirigente de la Tendencia del Partido Obrero brindará una charla titulada "2020: UN AÑO DE CRISIS Y REBELIONES POPULARES" en la Facultad de Derecho de la UNMdP, 25 de mayo 2885, en el aula 18. En su exposición, Altamira desarrollara una caracterización de la crisis económica y política en curso en América Latina y en la Argentina y los enormes desafíos que tiene por delante la clase obrera al calor de las rebeliones populares que se marcaron el año 2019 en todo el mundo y que marcarán el año corriente.

23 de enero de 2020
El holocausto y el sionismo

La cumbre que tiene lugar en la ´ciudad santa´ usurpada por el sionismo es un escenario que no tiene desperdicio. “Las docenas de estadistas que llegaron a Israel ayer pueden recordar el pasado, pero están borrando el presente (…) alineándose incondicionalmente junto a Israel, no solo traicionan el recuerdo del pasado en cuyo nombre vinieron aquí. Ser los invitados de Israel sin mencionar sus crímenes; para conmemorar el Holocausto mientras ignora sus lecciones; visitar Jerusalén sin viajar al gueto de Gaza en el Día Internacional de Recordación del Holocausto: apenas se puede pensar en una hipocresía mayor. 'Vayan a Gaza y griten allí Nunca más´”, espetó a Alberto Fernández y a los dignatarios de Europa, el valiente periodista israelí, Guideón Levy (Haaretz, 23/1). Netanyahu “no inventó la idea de aprovechar el Holocausto para obtener ganancias políticas. Sin embargo, está llevando esta bajeza a nuevas profundidades, despojando a los palestinos de los derechos humanos básicos en nombre de los sobrevivientes” (Hagai El-Ad, director de B'Tselem, ONG de sobrevivientes de la Shoa –ídem). En vísperas del evento Netanyahu “pidió sancionar a la Corte Penal Internacional en La Haya, el tribunal creado para juzgar los crímenes de la Segunda Guerra Mundial”, porque un fiscal de esa Corte ha tomado por primera vez la demanda del pueblo palestino contra los atropellos sionistas. “Es difícil concebir una traición más grande de la memoria del Holocausto que el intento de socavar la Corte de La Haya sólo porque desea cumplir su papel e investigar a Jerusalem. Los invitados también guardarán silencio sobre este tema. Algunos de ellos pueden estar convencidos de que el problema está en La Haya, no en Jerusalén. Sanciones a La Haya en lugar de al estado ocupante. Cuando hoy recitan ad nauseam ´nunca más´, uno debe mirar honestamente hacia el sur y el este, a solo unos kilómetros de la sala conmemorativa de Yad Vashem. No hay holocausto allí, solo apartheid. No aniquilación, sólo la brutalización sistemática de una nación. No Auschwitz , sino Gaza” (G. Levy, ídem). Laura Leff, profesora asociada en la Escuela de Periodismo y directora de estudios judíos en la Northeastern University en Boston, acaba de editar un libro en el que revela “La vergonzosa traición de Estados Unidos a los académicos judíos desesperados de Europa en el Holocausto” (Well Worth Saving: Decisiones de vida y muerte de las universidades estadounidenses sobre los refugiados de la Europa nazi, Yale University Press). “Desde 1933 hasta que la inmigración terminó en 1942, miles de académicos desesperados, la gran mayoría de los cuales eran judíos o de ascendencia judía, sitiaron las universidades estadounidenses … el Comité de Emergencia en Ayuda de Eruditos Extranjeros Desplazados, recibió más de 6,000 apelaciones y terminó apoyando a solo 335 eruditos. Esta realidad desafía la narrativa popular y académica de que Estados Unidos salvó a la élite intelectual de Europa del Holocausto”. Laura Leff denuncia el caso paradigmático de la eminente bióloga austríaca, Leonor Brecher, por quien durante casi 10 años se pidió que sea aceptada como refugiada (la bióloga incluso había trabajado antes en los EE.UU:). Todo fue en vano: “Muchas universidades de EE. UU., como el Dartmouth College, no considerarían a nadie ´demasiado obviamente judío´, y algunas, como el Hamilton College de Nueva York, insistieron explícitamente en los ´arios´”. Se cree que Brecher murió el 14 de septiembre de 1942, fusilada en un pozo abierto en las cercanías del campo de concentración de Maly Trostinec, en Bielorrusia. A 75 años de la liberación de Auschwitz le rendimos homenaje.

23 de enero de 2020
Basta de femicidios: justicia por Bárbara Balbuena
Paula y Silvia

El 25 de diciembre pasado luego de agonizar tres días en el hospital Mercante de Jose C. Paz falleció con el 90% de su cuerpo quemado Bárbara Balvuena, de 29 años edad y madre de 3 niños, víctima de femicidio en manos de su pareja. Antes de ser ingresada a la sala de terapia intensiva Bárbara acusó ante una amiga como responsable a Cristian Sánchez quien fuera su pareja y que la llevara hasta el hospital luego de ocurrido este brutal hecho. El ataque se encuentra rodeado desde el inicio de los hechos po una enorme impunidad e irregularidad por parte de la policía 1° de Jose C. Paz y la fiscalía que tiene el caso. La falta de detención luego de un interrogatorio al sospechoso, el informe falaz (omitiendo las lesiones mortales que recibió la víctima, pero agregando otras inexistentes en el victimario), elaborado en manos de la policía paceña y, finalmente, el deceso de Bárbara provocaron que su madre y familiares salieran a exigir justicia: se realizaron tres actividades en reclamo de la detención de su agresor que hemos acompañado como activistas de la Tendencia y como comision interna del hospital Mercante. La primera marcha tuvo lugar el día viernes 3 de enero, se movilizaron mas de 100 mujeres y se cortó la ruta nacional 197 durante dos horas. Además de haberse solidarizado con los familiares de la víctima la compañera Paula Jove, delegada docente por la Multicolor, también difundió entre las manifestantes (con fuerte presencia de organizaciones feministas ) el periodico de Tendencia n° 2. El segundo reclamo de justicia se realizó en la puerta de la Físcalia descentralizada de Malvinas Argentinas y el día viernes 10 en las puertas de la comisaria 1° de Jose C. Paz cortando la calle, asimismo se difundió la cara del agresor pegandola sobre las puertas de la misma comisaria, la plaza de Jose C. Paz y alrededores. Se logró que la población escuchara y observara la actividad . En la misma intervenimos como miembros de Comisión interna del hospital a cargo de la compañera Silvia Mistchenco denunciando la impunidad del agresor en manos de la policia y la justicia que hasta el momento manifiesta “ falta de pruebas suficientes “ para detener a Cristian Sanchez, agregando que no se abandonarán las calles hasta lograr justicia por la compañera Bárbara. Una vez más el Estado actúa como cómplice y como responsable de otro femicidio. El asesinato de Bárbara no sólo se encuadra dentro de la "violencia de género": es otra víctima más de la descomposición de un régimen social y político, que pone de manifiesto la necesidad como salida y unica respuesta a que la lucha por los Derechos de las Mujeres debe darse por la lucha socialista de los todas las mujeres trabajadoras, que aplasten y exterminen definitivamente no solo al patriarcado y al machismo sino que acaben con la doble explotación hacia nuestro género y nuestra clase. Debemos acompañar este lucha para que el próximo 8 de marzo volvamos a ser miles en las calles , marchando por Bárbara y por las miles de mujeres víctimas asesinadas producto de la desigualdad social , la injusticia, la explotación que pesa sobre nosotras bajo este yugo capitalista y que terminará bajo las banderas del socialismo.

23 de enero de 2020
Tucumán: Unidad de los trabajadores, y al que no le gusta...

Una gran concentración, seguida de un acto, se concreto el miércoles 22, convocado por el SITAS (sindicato de la Salud) integrante del FESPROSA a nivel nacional, y los Docentes Autoconvocados, que reunió alrededor de dos mil trabajadores, para reclamar la revocación del Decreto 1/1 del 6 de enero de Manzur, que suspendió la cláusula gatillo por 6 meses, y habilitó a desconocer esa cláusula acordada para la paritaria 2019 en el pago de la actualización del ultimó trimestre, o sea la confiscación lisa y llana de un aumento que fue estimado en un 15% . Al momento de escribirse esta nota se estará concretando el segundo paro de brazos caídos convocado por el SITAS. En la concentración fue notable la presencia del Partido Obrero (T) y del Polo Obrero (T). El acto tuvo tres oradores, dos dirigentes del SITAS, Julian Nasif y Adriana Bueno, y en nombre de la Docencia Autoconvocada, Raquel Grassino dirigente de Tribuna Docente. Cuando culminó el acto se organizó una gran marcha que recorrió las calles céntricas de la ciudad. Esta jornada unitaria fue el resultado de un proceso de lucha que arrancó el 7 de enero, con una autonconvocatoria docente. Le siguió otra al día siguiente de parte del SITAS a la que confluyeron también los docentes autoconvocados como expresión de la necesidad de una lucha unida, luego un primer paro de la salud el 9 de enero, nuevas autoconvocatorias de la docencia el martes 14 con nuevo llamado a la unidad, y un plenario de delegados interhospitalario, donde las bases de la salud le dio mandato a los dirigentes del SITAS para concretar la unidad con los demás sectores estatales en lucha que terminó materializándose en la jornada del 22. Cómplices del ajuste Quienes decidieron boicotear todo proceso de lucha fueron los dirigentes tradicionales de ATE, y los de la Federación de sindicatos municipales. Habían asumido el compromiso de convocar a un plenario provincial de delegados y trabajadores estatales, pero luego lo levantaron para reunirse con Jaldo, el vicegobernador a cargo del ejecutivo. En esa reunión se encontraban presentes entre otros el secretario general de ATSA (Ramírez, actual legislador del oficialismo), el secretario de ATE, Sánchez (vinculado a Cachorro Godoy), varios secretarios de sindicatos municipales, entre ellos Vicente Ruiz del sindicato municipal de Aguilares y a la vez uno de los dirigentes del PCR en la provincia. O sea un Frente de Todos contra Todos los que quieren derrotar el ajustazo. En la reunión Jaldo no comprometió ninguna fecha para el pago de la cláusula Gatillo, en particular con el pago del 15% correspondiente al último trimestres de 2019. Pidió sí que se levantaran las marchas y paros. Los dirigentes presentes a partir de esa reunión se han borrado de la escena. La Justicia y Manzur Manzur había llamado a los demás poderes del estado a acompañar su decreto en sus respectivas áreas. Todos los medios hicieron trascender que la Corte iba a adherir, pero a último momento pegó un volantazo y decidió no pronunciarse. En rigor en la justicia no existe la cláusula gatillo, sino un sistema de enganche con la movilidad que recibe la Corte. Ahora la Corte ha resuelto mantener los sueldos de los judiciales con el último aumento de setiembre, que deben absorber la inflación del último trimestre del 19. Estas volteretas de la Corte obedecen al hecho de que hay pedidos de amparo de gremios y trabajadores contra el decreto de Manzur, que a toda vista, es ilegal e inconstitucional. De esta manera puede fallar suspendiendo el decreto, obligar a pagar la ultima actualización del 2019 y en simultáneo mantener el ajuste en el ámbito judicial. Esto ya fue percibido por los sindicatos judiciales y por eso han proclamado que van a sumarse a la lucha que ya se ha emprendido contra el decreto ajustador de Manzur. Interna en el gobierno En este cuadro de luchas y movilizaciones, ha salido a luz una interna en el ejecutivo provincial. El vice, Jaldo, quien maneja la legislatura y tiene anudado los lazos con los intendentes y delegados comunales y con todo el aparato punteril del PJ, ha anunciado que pretende ser el nuevo gobernador a partir del 2023, lo que choca con las pretensiones de reelección de Manzur, para la cual sería necesaria una reforma constitucional. Algunos medios ya ven una potencial fractura política. Perspectivas En el acto del miércoles 22 los oradores llamaron a profundizar la unidad y la lucha. Han convocado a un paro de 48 hs. de la salud y a realizar numerosos cortes y asambleas frente a los centros de salud en conjunto con la docencia y las organizaciones sociales que en algunos casos se pueden transformar en verdaderas asambleas populares a favor de la lucha y los reclamos. De hecho se ha conformado una coordinadora de lucha provincial que se debe extender y consolidar con las próximas acciones de lucha. El gobierno y la burocracia cómplice están jugados a quebrar el proceso de lucha antes de febrero, en que retornan la mayoría de los estatales de sus vacaciones. Incluso desde algunos sectores vinculados al gobierno han hecho correr el rumor de reponer el pago de la actualización del último trimestre, y eliminarla en la próxima paritaria poniendo un techo salarial bajo. En cualquier caso, las perspectivas que se han abierto, atendiendo al clima de deliberación y bronca contra la dirigencia burocrática de los gremios que se mantienen apartado de la lucha, preparan las condiciones para convocar a un plenario general de delegados de bases con mandato para resolver una lucha de conjunto, un paro activo provincial y la huelga general, que tire abajo el decreto ajustador e imponga una salida a todas reivindicaciones que van emergiendo en la lucha en curso.

23 de enero de 2020
Cresta Roja: los trabajadores salen a pelear por la reincorporación de todos ante el nuevo gobierno

El lunes 20 de enero se realizó en las afueras de la planta 2 de Cresta Roja una asamblea que reunió a decenas de trabajadores despedidos de esta empresa. Como sucede en estos casos un camión de la policía provincial custodiaba la planta y filmaba desde una esquina clave. Los trabajadores, que realizan desde hace un año una permanencia con alcancías y olla popular en las afueras de la planta (luego de una salvaje represión sufrida en diciembre de 2018) relataron el sin fin de situaciones que padecen ante la no reincorporación y la falta de oportunidades en el mercado laboral. Recordemos que son parte de más de 200 trabajadores, incluidos 11 delegados, que fueron despedidos, sin cobrar la indemnización, por no firmar el plan operativo presentado por la firma Wade S A (Granja Tres Arroyos), firma que agarró el control de la planta luego de la estafa perpetrada por Proteinsa S A. Los compañeros se arreglan como pueden con changas, que a su vez merman considerablemente en épocas de crisis como la actual; reciben bolsas de mercadería del intendente Gray de Echeverría, quien también les ha prometido una tarjeta de alimentos. Pero los trabajadores no quieren vivir más con migajas, ¡quieren sus puestos de trabajo! A su vez otro grupo de trabajadores, en este caso en calidad de suspendidos, se reúne en Ezeiza, recibiendo mercadería del intendente Granados. De esta manera, ambos intendentes, representantes de los intereses empresariales y que nada han hecho por los puestos de trabajo en casos de despidos en sus distritos, sino todo lo contrario, pretenden lavarse la cara entregando contadas bolsas de comida; ¡que postal más elocuente de la debacle de los representantes políticos nacionales y populares de la clase patronal! Estos trabajadores que se nuclean en Ezeiza tienen la expectativa de ser reincorporados y se consideran en situación diferente a los despedidos; son cerca de 2000 obreros que cobran una repro de $10000 por mes, pagados por el gobierno, cuyo vencimiento tendría que haber sido en julio de 2019, pero que fue prorrogado como una forma de evitar cualquier tipo de movimiento de lucha. ¡Los trabajadores nucleados en las afueras de planta 2 de El Jagüel convocan a los nucleados en Ezeiza y todos los despedidos y suspendidos a unir fuerzas por una lucha común por el reingreso de todos! Mientras tanto la situación interna de las plantas 1 y 2 es que sólo un tercio de los obreros que trabajaban cuando la empresa pertenecía a Rasic Hnos han sido reincorporados; los mismos sufren un incremento en los ritmos de producción y merma en sus salarios y conquistas anteriores. Además de los más de 2000 despedidos y suspendidos que esperan una solución también la crisis de esta empresa ha perjudicado a pueblos de los distritos de Lobos, Cañuelas y Monte, lugares donde funcionaban las granjas , algunas de las cuales fueron desmanteladas. Recordemos que Cresta Roja fue presentada en la misma planta 2 como modelo de reactivación industrial durante los mandatos de Macri y Vidal. Esto se hizo con la evidente complicidad de los intendentes locales Granados y Gray. Lejos de esto la situación real es la descripta más arriba, o sea de desesperación de parte de los trabajadores. Ahora ante la asunción de los nuevos gobiernos nacional y y provincial los trabajadores denuncian que aún no hay ninguna señal de que la situación cambie. Lo que si han logrado en diciembre pasado a partir de bloquear los portones de planta 2, fueron reuniones con la empresa y funcionarios provinciales; en las mismas los representantes de la empresa expresaron de que no ingresarían más trabajadores para la producción. Ante el cuadro de situación desesperante de los trabajadores, la asamblea del lunes 20 luego de un importante debate resolvió jugar una carta fuerte, la permanencia con ollas populares en los portones de la planta 2 el lunes 3 de febrero a las 8 hs. Para tal fin convocan a organizaciones sociales, políticas y sindicales a apoyar estas medidas. Al mismo tiempo convocan al conjunto de los trabajadores que están afuera de la empresa, sean despedidos o suspendidos. El nuevo gobierno debe dar una respuesta a esta masacre social que representa la falta de empleo. ¡Unidad de los trabajadores! ¡Por la reincorporación de todos los despedidos!

23 de enero de 2020
El oficialismo del PO convoca a “una Conferencia Latinoamericana”

La “convocatoria a una conferencia latinoamericana de la izquierda y el movimiento obrero combativo”, difundida por el aparato oficial del Partido Obrero, adolece de un error de método. El aparato del PO convoca a partidos que son parte de un Frente, del cual él mismo participa, pero que no son parte de esta convocatoria. Antes de las últimas elecciones, sin embargo, los partidos del FIT-U redactaron un texto varias veces más extenso que el propio programa con el que se habían presentado a ella, para reclamar un apoyo internacional a sus candidaturas. Lo que pudieron hacer entonces no lo han podido repetir para la conferencia. Queda demostrado que aquel manifiesto internacional pre-electoral fue un ultimátum para emplazar a una definición a los partidos de la CRCI, a partir de la crisis y las expulsiones en el Partido Obrero. Un operativo para hacer un recuento de fuerzas, que dio al oficialismo del PO un resultado negativo, y de ningún modo un acuerdo de principios en el FIT-U, un frente que incluye al “nacionalismo popular”. Una convocatoria conjunta a una conferencia latinoamericana, por parte del FIT U, hubiera necesitado un debate previo a una delimitación de posiciones acerca de la etapa abierta en América Latina por las rebeliones populares en Ecuador y Chile, la derrota de Macri, y la crisis política excepcional que se ha abierto en Bolivia. Habría clarificado los planteos de unos y otros, y establecido una agenda clara de acción. Una convocatoria de estas características hubiera causado un gran impacto en la izquierda latinoamericana o incluso internacional, pero hubiera mostrado también un método de principios en el desarrollo del FIT-U, que en realidad oficia como un frente de ocasión, inestable, para eventos electorales. La convocatoria, asumida en soledad por el oficialismo, nace renga. El texto presenta al FIT U como un caso único, e inclusive ‘sui generis’, de independencia política de clase a nivel mundial, lo cual es un exabrupto en una fuerza que reivindica el materialismo y el internacionalismo. En el pasado, en el PO decíamos lo contrario – decíamos que era una expresión más desarrollada, o menos, de una tendencia mundial, incluso de las propias masas. Este caso histórico excepcional en que se envuelve al FIT U, sin embargo, no ha podido parir una convocatoria común para un período de crisis políticas y rebeliones populares en América Latina. Estaría demostrando de este modo que responde a las medidas promedio del sectarismo y la auto-proclamación de la izquierda en numerosos países. Dime de qué te jactas y te diré de qué adoleces. La ausencia de una convocatoria común demuestra que el FIT U, contra la opinión del aparato, no es una expresión internacional de nada. El tema de la unidad política del FIT U y de su unidad de acción no emerge como resultado de esta convocatoria unilateral, ni del contraste que marca con el fárrago de palabras para recoger un apoyo exterior a los candidatos en las elecciones pasadas. En el congreso del PO, en semana santa de 2016, se aceptó invitar al PTS a una conferencia latinoamericana, a partir de una solicitud de ese partido. Aunque hubo acuerdo en responder positivamente a ese pedido, mediante un texto que definiera la agenda de la conferencia y estableciera un balance de las diferencias políticas entre ambas organizaciones, el comité central electo en ese congreso no cumplió con el mandato. Un año más tarde, el ejecutivo electo por el comité central votado en el congreso de 2017, pidió un mandato, a una conferencia de emergencia, para romper eventualmente el FIT, en el caso de un desacuerdo gravoso por las candidaturas. La conferencia rechazó ese pedido casi por unanimidad, es decir con el voto del propio ejecutivo, considerando la improcedencia de una ruptura por cargos electorales. La designación del FIT como un caso excepcional de independencia política forma parte del mito, pos-verdad o relato, por supuesto que tardío, del grupo oficial. Para completar la caracterización, señalemos que el PO y la CRCI votaron, primero en 1997, luego en el Congreso de 2004, en Buenos Aires, el llamado a una refundación de la IV Internacional, a todas las fuerzas que la reivindican, con excepción del denominado Secretariado Unificado, por medio de un congreso preparado en común con propuestas de programa, sobre la base del centralismo democrático y el derecho de tendencia. Nuestra corriente, la CRCI, avanzó por este camino, y elaboró un programa para la discusión a nivel internacional. Las peripecias de una unidad política y de acción tuvieron otra manifestación en 2018, cuando la dirección del PTS llamó a formar un partido único a las fuerzas del FIT, a Zamora y el Mst, con vistas a las elecciones de 2019. El comité central del PO rechazó de plano esa posibilidad, en oposición a una minoría que planteó responder positivamente a la convocatoria, pero defendiendo una discusión política que se procesaría por medio de boletines internos, por supuesto que sin plazos ni finalidades electorales. Es típico del reflejo condicionado de un aparato hacer gala de que forma parte de un frente que no tiene paralelo en el resto del mundo, mientras rechaza cualquier iniciativa que comprometa a ese aparato con un propósito histórico de mayor alcance. Estas características constituyen límites infranqueables a la hora de buscar el éxito de una conferencia internacional. Con estos antecedentes, el Partido Obrero convocó a conferencias internacionales sin poder compartir la iniciativa de otras organizaciones, en especial del FIT, cuya participación había sido rechazada, incluso en forma airada. En todas, hemos cuidado, sin embargo, que los documentos de la convocatoria se caracterizaran por la claridad y la delimitación política, para poder convertir a esas conferencias en sucesivos puntos de partida de iniciativas y recorridos más amplios. Ahora, la “botella al mar” arrojada por la dirección del PO para reunir una conferencia latinoamericana, desarrolla planteos políticos que se adelantan en conciliar posiciones con aquellos que son invitados. O sea que es un intento de acuerdos sin principios. Repite la tentativa de aquella “carta internacional de apoyo al FIT U”, lanzada en las vísperas de las elecciones de octubre pasado, que pretendía obtener un salvoconducto de la izquierda trotskysta del exterior (en realidad alinear a la CRCI) a la campaña electoralista del FIT U, mediante una larguísima caracterización de la ‘crisis mundial’, que no tenía vínculo con su objetivo. La pretendida “Conferencia”, de nuevo, intenta otro blanqueo: el de un aparato que no previó el actual escenario continental, y que expulsó a los militantes y a la Tendencia formada por mil doscientos luchadores socialistas, sobre la base de esa completa imprevisión política. Contra la aún inexistente Tendencia que sostenía -¡hace un año y medio atrás!- que la burguesía había “perdido la iniciativa estratégica” en América Latina, los convocantes de la conferencia desataron una guerra civil interna que aseguraba lo contrario: una iniciativa, incluso “estratégica”, del imperialismo, acompañada de un severo ‘planchazo’ de los trabajadores. Hasta ahora, ninguna organización del FIT U se asoció a la campaña lanzada por el aparato del PO, de modo que cualquier participación de alguna de ellas en el evento, no pasará de la diplomacia o de lo convencional, o del intento de aprovechar para discursear a la tribuna de enfrente. El texto Bien leída, la convocatoria que pretende “caracterizar” la situación continental, se destaca por lo contrario, o sea, por sus ambiguedades e indefiniciones. Señala por ejemplo, a “un nuevo escenario mundial, signado por la irrupción de grandes levantamientos populares”, que tendría a América Latina como “uno de los epicentros”. Otros ‘epicentros’ serían “Medio Oriente, Europa y Asia”, lo que hace perder a la palabra su significado. A su vez, dentro de América Latina, Chile sería “la expresión más álgida”, aunque todavía no un ‘epicentro’ dentro del ‘epicentro’ latinoamericano, que tampoco es el único. El lenguaje oblicuo y periodístico evita caracterizar a las cosas por su nombre, o sea, la emergencia de una etapa revolucionaria. El oficialismo del PO le ha negado un carácter revolucionario a la rebelión popular chilena, donde una acción histórica independiente de las masas, por un lado, se combina y es azuzada por una crisis del régimen pinochetista con ropaje parlamentario, por el otro. Al final, todos los ‘epicentros’ juntos no significan nada, porque se neutralizan dentro de sus limitaciones. Sin embargo, y después de pontificar sobre la “nueva etapa” y los “levantamientos”, el texto dice que “estamos en presencia de una ofensiva estratégica”… de la burguesía. Las ‘rebeliones’ o las ‘revueltas’ son fenómenos episódicos, porque está ausente el impasse del régimen político, y está ausente el impacto que ese impasse tiene en el estallido popular. Al igual que sus colegas del PTS, los dirigentes del aparato se conforman con clasificar lo que ven y ponerle una etiqueta, sin la menor noción de dinámica y proceso. Una situación revolucionaria que no se convierte en revolución no es por eso un fenómeno inocuo; es, por el contrario, el punto de partida obligado de las clases en pugna, una para evitar que vuelva a ocurrir; la otra, para que en la ocasión siguiente no se pierdan sus posibilidades. Es con esto en la cabeza que Trotksy advertía contra “quienes sacan el paraguas en día de sol”, o sea que, en lugar de impulsar el desarrollo de la situación revolucionaria, se ocupan de quedar amparados para el caso de una victoria de la burguesía. Para conciliar estas incongruencias, los convocantes aluden a una etapa de “volatilidad política”, de “revolución y contrarrevolución”. Es el método (sic) del eclecticismo. Una etapa revolucionaria se enlaza con una etapa contrarrevolucionaria por medio de la derrota de la revolución; sin esa derrota no hay contrarrevolución. La “primavera árabe” tuvo su “revolución”(2011) y “contrarrevolución” (2013), no las dos cosas al mismo tiempo, incluso si la contrarrevolución estuviera anidada en la revolución a partir de los compromisos de sus direcciones con el estado y la burguesía internacional. El aparato del PO es el único en el mundo que caracteriza a la etapa actual, para el caso a las anteriores, como contrarrevolucionaria. Falta todavía, nada menos, que una derrota estratégica del proletariado mundial. La dialéctica es la ciencia del movimiento, no de la ambigüedad, o sea, un recurso para caer siempre bien parado. La convocatoria reconoce que Bolsonaro, a quien el aparato presentaba hace un año como expresión de “la ofensiva del capital”, ha puesto en la congeladora a la reforma laboral y a otros planes reaccionarios. Lo atribuye solamente al “temor al contagio continental” - ¡lo cual es todo un síntoma político!, pero oculta las huelgas que tuvieron lugar en Brasil y las crisis intestinas del gobierno derechista. La Conferencia latinoamericana que realizó el PO en noviembre de 2018, caracterizó al gobierno de Bolsonaro como “la refracción política de una crisis mundial”, que se manifiesta en los regímenes autoritarios y bonapartistas que expresan, internacionalmente, la colosal desintegración del centro político, por derecha y por izquierda. En cambio, en aquella conferencia, los que hoy auguran una “nueva etapa continental” intentaron contrabandear el planteo de una “ofensiva de la derecha y del capital”. El futuro oficialismo asistió a la conferencia de 2018 para hacerle una guerra civil a quienes marcaron su impronta. En suma, la convocatoria pretende interpretar a todas las partituras, sin asumir ninguna como propia. Es el texto de un aparato, que ha perdido el pulso de una transición histórica y que mide la realidad con la anteojera de su propia preservación. Delata a una corriente que opera en un escenario político que no ha previsto, y al cual rechaza visceralmente. Ni Ni Los convocantes consideran a los “levantamientos populares” como “inseparables de la bancarrota capitalista”, puesto que las masas “reaccionan contra los planes de ajuste”. Pero para explicar lo que ocurre, se quedan con la “caída en los precios de las materias primas”, una cuestión que ya está presente desde hace un lustro en el escenario continental. Las “materias primas” no explican la revolución chilena, que ha salido a enfrentar la arquitectura pinochetista que fue preservada por 40 años de gobiernos de toda laya, cualquiera fuere el precio del cobre en su momento, ni el levantamiento de Argelia y Túnez. En el medio, intervienen la desorientación política de los de arriba, la crisis política y al final la desintegración política, incluso del aparato estatal; es lo que ocurre en Irak y en Líbano. Hay una crisis política de todas las relaciones entre estados. Los “convocantes” ni se asoman al verdadero alcance, por ejemplo, de la revolución chilena, que refracta el efecto desintegrador de la crisis capitalista sobre los regímenes políticos y partidos tradicionales, de un lado, y la asimilación de las masas de las experiencias recorridas a través de la acción, del otro. Es lo que ocurre en Colombia. En Bolivia, una parte de la izquierda, las burocracias obreras y la pequeña burguesía del MAS se han alineado con un golpe que guarda muchos puntos de contacto con lo que ocurrió en 1946, cuando fue colgado el presidente Villarroel, punto de partida de la revolución de 1952. El texto denuncia que los acuerdos con el FMI, son firmados también por los “nacionales populares y frente populistas”. Es historia antigua, ya lo había hecho Lula, como candidato, a finales de 2002, aunque luego tanto él como Kirchner lo dejaron de lado. Descubren la pólvora .“Ni unos ni los otros”, reivindica la convocatoria para sus firmantes – nosotros “independientes” (“yo, argentino”). No sorprende, entonces, que en la “ofensiva estratégica” que se anuncia, la palabra “Trump” no merezca ni una sola mención en todo el documento, siquiera para denunciar al golpe boliviano o el boicot internacional contra Venezuela Lenin nunca empleó la fórmula “ni con el zar ni con la burguesía liberal” -gracias, no fumo. La “independencia de clase” es interpretada en clave conciliadora o derechista, como abstención o de preservación política. Pero la independencia de clase significa el desarrollo de una dirección revolucionaria de la clase obrera. La consigna de la Constituyente, que es levantada en Chile y Colombia, sólo es mencionada en relación a la crisis chilena, porque no queda otro remedio, cuando puede revestir un carácter transicional hacia la revolución proletaria. El “Ni Ni” del documento oculta, sin embargo, que los convocantes caracterizan como una corriente política fuerte a la coalición entre kirchneristas, pejotistas y filomacristas en Argentina, siguiendo en esto a otro de los partidos del FIT –el PTS. Esta pseudo caracterización oculta el gran retroceso del FIT U en la vanguardia obrera, ello, luego del progreso expresado en las luchas en 2012/15, y en la votación elevada en 2013. Ni se les ocurre que el Frente de Todos es una coalición armada a las apuradas para ocupar el vacío del macrismo, luego de dos derrotas electorales sucesivas frente a éste. La crítica a una de las caracterizaciones históricas del PO –el peronismo como “cadáver insepulto”- acaba de ser adoptada por un grupo venezolano (Opción Obrera) que hace seguidismo al chavismo en versión Maduro, y hasta lo pone al frente de la revolución latinoamericana. Cuando la lucha nacional contra el imperialismo se confunde con el seguidismo a la dictadura de una nonata burguesía bolivariana, estamos ante una suerte de menchevismo que ha causado numerosas derrotas de las masas en los dos últimos siglos. El epicentro no está en Argentina En su recorrida por las realidades nacionales, la convocatoria es incapaz de abordar a la lucha de clases continental como una unidad política –por el contrario, es un desfile de compartimentos estancos. Por caso, no se señala la función que tiene el golpe boliviano contra la revolución chilena, e incluso como factor de extorsión política sobre el gobierno F F en Argentina. Por ese motivo, los convocantes, que viven en Argentina, apenas pueden dedicarle al país una mención. Argentina, sin embargo, es un epicentro de la crisis continental, simplemente porque concentra y unifica todos sus elementos: la bancarrota capitalista, expresada en la cesación de pagos, la inflación y la crisis industrial; la crisis de los partidos históricos de la burguesía, apenas disimulada por la coalición precaria o improvisada que ha relevado al macrismo; los límites de una tentativa de arbitraje nacional y continental, en medio de la presión brutal del imperialismo y de sus operaciones de intervención política y de inteligencia; finalmente, la presencia de una clase obrera y un movimiento de masas históricamente determinante, con una vanguardia en las fábricas y centros industriales de peso estratégico. Los que alertan contra las revoluciones sin partido, no ven lo que tienen delante de sus ojos: una situación explosiva, con una clase obrera largamente trabajada por la izquierda revolucionaria (centristas y democratizantes incluidos); es la clase que puso limites decisivos a la tentativa del macrismo de llevar adelante una reestructuración social antiobrera. La “convocatoria” carece de un verdadero programa y, más aún, de tareas o campañas. No traza una perspectiva, porque está convocada en el vacío de las fuerzas en presencia, y no está dirigida a nadie, sino al aparateo interno. Encubrimiento Finalmente, el texto de convocatoria ignora a la propia crisis de los “convocantes” –el Partido Obrero- incluso cuando ella recorrió vertebralmente las cuestiones que hoy están colocadas en la agenda de la lucha de clases continental. En suma: 1200 militantes del PO fueron expulsados por sostener el carácter potencialmente revolucionario del período abierto en América Latina, y reclamar una preparación política de las masas que ligue las reivindicaciones más apremiantes con la cuestión del poder político. El oficialismo del PO quiere una “puesta en escena continental”. Los “convocantes” no se han tomado siquiera el trabajo de citar o referirse a las conferencias latinoamericanas que el PO llevó adelante en todo este período (2009, 2016, 2018), ¡a pesar de que pretenden usurpar la continuidad histórica del Partido Obrero! Es un texto que confiesa a voz alta su desvinculación con un trabajo histórico de experiencias y elaboración. No estamos ante un intento de debatir o arribar a compromisos de acción política con organizaciones centristas desde la claridad y la delimitación. No: la convocatoria viene precedida por la previa ruptura con el legado del Partido Obrero y la CRCI. Que se retrotraigan las expulsiones del PO, que se reconozca plenamente a su Tendencia y, sobre esa base, que se abra una agenda de discusión sobre la crisis continental y sus tareas.

24 de enero de 2020
La cuestión de la deuda en la cornisa

La crisis que se ha planteado en Buenos Aires en torno del vencimiento de deuda del próximo domingo 26, ha puesto en un cono de sombra al conjunto de la cuestión de la deuda pública nacional. El 85% de ella está nominada en dólares y se rige por legislación extranjera. En 2020 hay vencimientos por alrededor de u$s60 mil millones, la mitad en manos de acreedores privados. En estos términos, Argentina se encuentra de hecho en cesación de pagos Este domingo, la provincia debía pagar un vencimiento de capital de 250 millones de dólares de capital, con intereses de 27 millones. Kicillof declaró “impagable” el capital a vencer, y quiere correr el plazo de pago al próximo mes de mayo. Para esa fecha la situación fiscal no habrá cambiado nada, de modo que se supone que el gobernador pretenderá subirse a la negociación que el gobierno nacional quiere tener finalizada con los acreedores para esa fecha. El miércoles pasado, venció el plazo para conseguir el apoyo a esa propuesta del 75% por parte de los acreedores privados del bono (el porcentual establecido para llegar a un acuerdo). Si persiste el desacuerdo, luego de la semana de gracia habilitada para ello, además del defol de ese bono, podría entrar en cesación de pagos el conjunto de la deuda provincial, por las llamadas cláusulas de defol cruzado . El derrumbe de la cotización de los bonos que ha provocado esta crisis incorpora a ella un elevado grado de presión de las finanzas internacionales, más allá de lo cual se hundiría el precio de toda la deuda de Argentina. Un dato poco destacado es el retiro sistemático de los depósitos en dólares en los bancos, que el mes pasado habían subido como parte de una operación para eludir el pago de impuestos. . El Banco Central se vio obligado, mientras tanto a frenar la baja de la tasa de interés, dando un paso atrás en el objetivo de “poner plata en el bolsillo de la gente”. El “plan de emergencia” ha entrado él mismo en emergencia. “Plan integral” Para los diarios afines al gobierno, la crisis bonaerense terminará en un final acuerdista contrarreloj; el gobierno habría demostrado su ‘muñeca’. En la ‘avivada’ algunos incluyen la foto de Alberto Fernández con Netanyahu. El antecedente del debate sobre la ley impositiva bonaerense no ofrece, sin embargo, un buen augurio, porque Kici salió de ese entrevero con el rabo entre las piernas. Uno de los comités de acreedores, en una dura “carta”, exige al gobierno provincial y al nacional un “plan integral”, como condición para sentarse a hablar. Quieren garantías de que se pagará en el futuro, de lo contrario, los bonos de deuda de un canje no valdrán nada desde el primer día. No quieren el “reperfilamiento” “de un bono aislado, mientras está pendiente la renegociación del resto de la deuda provincial” (Ambito, 20.1). Entre los acreedores del bono, hay fondos –como Fidelity- que tienen otros bonos del distrito, y también del estado nacional. Para la fecha pedida por Kicillof –el mes de mayo- la provincia habrá incorporado nuevos vencimientos, que casi duplican el compromiso que hoy se quiere postergar. Los acreedores dicen que “si Kicillof no tiene la plata para pagar ahora, qué hace pensar que la tendrá en apenas tr.es meses más” (id). Hay que decir, de todos modos, que las garantías que piden son una fantasía – los Fernández no tienen condiciones de garantizar nada. Es lo que muestra, por caso, el descontrol inflacionario. Los registros más fieles de precios muestran una carestía en aumento. El Banco Central ha financiado al estado y a la economía mediante la emisión de $500 mil millones, la mitad de la base monetaria. Para crear un caso testigo de reperfilamiento unilateral, Martín Guzmán se negó a cubrir el vencimiento bonaerense. A nivel nacional, sin embargo, hace lo contrario –paga los vencimientos que se van produciendo, confiscando dólares de las reservas del Central, a las que no tiene derecho. La crisis de deuda en Buenos Aires anticipa una explosión de las contradicciones del conjunto de la situación actual La cornisa La tesis de una negociación “dura” –pero “encaminada por expertos”- se reforzó en estos días por otro hecho: los anuncios en Davos del fernandista Stiglitz, y mentor del ministro Guzmán, de que la quita a los acreedores privados “será importante”. El editor económico de Clarín, Fernández Canedo, interpretó a este anuncio como una maniobra para bajar el valor de los bonos argentinos y, de esa manera, favorecer las condiciones de un canje con quitas significativas. Puros fuegos de artificio: es que una baja mayor de los bonos haría entrar en el juego a los fondos buitres, y de ahí vamos, sin estaciones intermedias, al despacho del difunto Griesa. El plan oficial se encuentra en emergencia. Guillermo Mondino, un agente de los fondos, advierte que el gobierno “no tiene presupuesto” y que no ha cuantificado “el peso del aumento de los subsidios resultantes del congelamiento de tarifas”. Es un llamado a la supervisión del FMI. El “camino”, en este sentido, lo pretende mostrar Chubut. Allí, el reperfilamiento de la deuda del gobernador Arcioni incluye un congelamiento por 180 días de los salarios estatales. El massista patagónico, en definitiva, está invitando a una nueva rebelión popular. Unión nacional El gobierno ha llevado al Congreso su proyecto de “reperfilamiento”, para forzar el aval de todos los partidos del régimen a la negociación en curso, sin dar ninguna precisión sobre ella. . A la luz de todo lo anterior, es muy claro que quiere subir a sus opositores a la borda del Titanic. Los trabajadores no deben resignar una sola de sus conquistas en aras de ese régimen sin futuro. Marcelo Ramal

24 de enero de 2020
Minetti: los molineros reingresan a la planta y resisten el desalojo
Corresponsal

En estos días, se desarrollaron varios hechos en la ocupación de la planta de Minetti, ubicada en la zona sur de Cordoba. La policía desplegó un operativo policial de infantería rodeando toda la planta. Pero la lucha decidida de los compañeros –y el gran rol de la comisión de mujeres de Minetti- hizo fracasar el intento de desalojo de la patronal. En medio del procedimiento expulsivo, la policía dejó encerrados a dos trabajadores. Pero los compañeros que se encontraban cortando la calle, junto a otras organizaciones políticas y sindicales, decidieron reingresar a la planta con la decisión de derrotar el procedimiento "judicial" fraudulento. Los trabajadores ingresaron a las instalaciones con firmeza y determinación, subiendo a los techos del molino. La comisión de mujeres jugó un rol importantísimo: las compañeras se plantaron frente a la policía, y convocaron a la solidaridad de todos los trabajadores. La reacción obrera obligó a la constitución de una "mesa de diálogo" con la patronal, el ministerio de trabajo, la burocracia sindical y la justicia. Los trabajadores han sacado conclusiones fundamentales sobre la parálisis de la burocracia de la UOMA y la complicidad de la justicia y el ministerio del Trabajo para con la patronal. Haber sido capaces de frenar el ataque del estado cordobés en pleno, es una victoria y un espaldarazo para todas las luchas de los trabajadores de la provincia. Es necesario reforzar la solidaridad con la ocupación, adentro y afuera del Molino. Si la patronal quiere volver a funcionar, ¡que sea con todos adentro!

24 de enero de 2020
Ministerio de la Mujer en la provincia de Buenos Aires: ¿avanzamos las trabajadoras?

“Nos inscribimos en historias como la del Ministerio de Trabajo, que creó Perón, y que justamente, a partir de un enorme movimiento social, como el obrero, se pasó a la institucionalidad pública de las demandas sociales de este sector”. Con estas palabras la flamante ministra de las Mujeres, Políticas de Género y Diversidad Sexual, Estela Díaz, coronaba en un reportaje en la revista La Tecla la creación de este nuevo organismo. El Ministerio creado para aplicar políticas de género y diversidad sexual se conformó con un equipo militante de ATE-CTA, La Cámpora y del movimiento por los derechos trans. Se trata de una política nacional e incluso internacional. Recordemos que en la reunión del G20 en Argentina en 2018, uno de los temas centrales fue justamente “empoderar” a la mujer, promoviendo lugares en el poder estatal, y en el “mundo del trabajo”. A los pocos días de asumir, Alberto Fernández ya asistía a la capitación en materia de genero tras la aplicación de la Ley Micaela, gesto también realizado por Mauricio Macri anteriormente como presidente. Días posteriores Axel Kicillof informaba la aplicación en toda la administración pública bonaerense de una guía de lenguaje “inclusivo”. La principal tarea será entonces medidas que cambien lo nombrado, junto el machismo arraigado en la cultura de nuestra sociedad. Cambia, nada cambia El gobernador pidió a la ministra proyectos austeros, ya que la provincia se encuentra “arrasada”. Se refiere a las subsecretarías creadas para aplicar el cupo laboral para las personas trans, y cursos de capacitación sobre género y diversidades en la administración pública. La atención provincial de asistencia a víctimas de violencia de genero viene vaciándose desde el gobierno de Vidal, primero con despidos en la línea 144, hasta el desmantelamiento de su equipo profesional de apoyo de abogadas y psicólogas de la secretaria de derechos humanos. Para el territorio bonaerense las casas refugios son insuficientes: existen en 40 de los 135 municipios; y solo dos son provinciales. Tampoco hay un plan de contingencia para las emergencias concretas. Con bajo presupuesto entonces, es difícil creer en la aplicación material de derechos reclamados por el movimiento femenino. ¿Avance o cooptación? Las trabajadoras estatales fuimos perdiendo derechos originales de nuestro convenio, desde el año 1996 bajo el gobierno de Duhalde. Se redujeron las licencias por maternidad y lactancia a la mitad, y se eliminó el día femenino, a la par del crecimiento de la precarización laboral con contrataciones en negro, que impiden directamente la aplicación que por ley goza la planta permanente y temporaria del Estado. La frase de Estela Díaz, histórica delegada y dirigente de ATE, lo expresa con claridad, Perón cooptó al movimiento obrero en alza en la década del 40, ahora le toca al movimiento femenino mundial. Es de público conocimiento que hasta G. Soros coloca inversiones en organizaciones de mujeres por su “empoderamiento”. El capital ya ha sacado sus cuentas, es más barata la equidad discursiva que el salario mínimo igual a la canasta familiar, vivienda y derechos elementales para la independencia económica de la mujer trabajadora. Estamos ante medidas de corte cosmético. Lo que queda es la integración cada vez más notoria de ambas fracciones de ATE-CTA al estado.

24 de enero de 2020
Israel a las urnas, ¿en punto muerto?

En el lapso de poco más de 10 meses Israel va por tercera vez a las urnas. La Knesset unicameral es quien designa gobierno y fracasó en ese objetivo tras dos instancias previas, en abril y septiembre pasado. Las encuestas dan a Netanyahu tres puntos abajo del frente Kahol Lavan, que encabeza Benni Gantz, un ex general que comandó la operación Plomo fundido (dejó la franja de Gaza en ruinas). Kahol Lavan conformado a inicios del 2019, ganó las últimas elecciones pero no fue capaz de formar gobierno. Gantz no tiene un programa diferente al de Netanyahu. Netanyahu busca perpetuarse en alianza con los partidos religiosos y el respaldo del fuerte lobby de colonos de la Cisjordania. Según algunos analistas “los votantes de izquierda están en el bolsillo de Kahol Lavan”, como ‘un mal menor’ , por eso ahora “la batalla por los votantes de derecha se calienta” (editorial de Haaretz, 22/1). Si triunfa –dijo Gantz– “anexará el Valle del Jordán”. En un torneo por ver quien resulta más antipalestino, Netanyahu respondió que él “anexará no solo el Valle del Jordán sino todos los territorios del Área C que comprenden más del 60% de Cisjordania” –el Valle sólo el 20%– y “aplicará la ley israelí a todos los asentamientos ´sin excepción´” (íd., 21/1). Noa Landau, columnista de Haaretz, sostiene, por el contrario, que “el galope hacia la derecha prometido por Kahol Lavan para atraer los votantes de la ´derecha suave´ se parece a una cojera lenta y vergonzosa” (íd., 22/1). Gantz, en verdad, quiere seducir a Trump que, según se cree, daría a luz finalmente su mentado ´plan de paz´ en los próximos días durante la visita de Netanyahu a los EE.UU. (Trump acaba de invitar también a Gantz. . “En el pasado, Gantz se opuso a la publicación del plan durante una campaña electoral, y dijo que esa medida sería un regalo para el primer ministro y una ´intervención directa´” de los EE.UU. (ídem). Netanyahu se aprovechó de la iniciativa de su oponente y al hilo dijo: no “esperemos hasta después de las elecciones si podemos aplicar la soberanía sobre el Valle del Jordán ahora mismo con un amplio consenso en la Knesset” (ídem). Gantz a su vez lo corrió por derecha: “´No podemos permitir más incidentes como la pérdida de Tzofar y Naharayim´, declaró refiriéndose a dos enclaves agrícolas arrendados a Israel bajo el tratado de paz de 1994 con Jordania y devueltos en noviembre” (íd.). En los últimos tres años se han triplicado los permisos de construcción en los asentamientos, los colonos se multiplican (son ya más de 500 mil) y ahora se “aprobó la expansión de 12 reservas”, entre ellas “sitios naturales con impresionantes paisajes" (Haaretz, 15/1). En el mismo período, en el área C, los sionistas “rechazaron más del 98% de las solicitudes de construcción de los palestinos” y “emitieron 2.147 órdenes de demolición”, según datos de la Administración civil (íd., 21/1). El cierre de listas para los comicios del 2 de marzo trajo aparejado pocas novedades. Si en septiembre fueron 9 listas, ahora serán de la partida 7 con una excepcional ´borocotización´. El Likud le robó a Gantz al diputado de origen etíope, Gadi Yevarkan, quien había ingresado a la Knesset el año pasado. Los partidos religiosos, una columna vertebral del estado sionista, habían establecido una gran alianza incluyendo al nuevo partido kahanista, Otzma Yehudit, partidario desembozado de una segunda Nakva (masacre) (su antecesor fue prohibido). Netanyahu y su ministro de Defensa, Naftali Bennett, miembro de Yamina, el principal partido de los religiosos, pusieron en caja al jefe de la formación, el rabino Rafi Peretz, que fue el arquitecto del frente religioso-ultraderechista. Peretz, actual ministro de educación y ex jefe militar, fue obligado a desistir “en la antesala de la inscripción de listas” porque Netanyahu teme que una alianza de esas características sea contraproducente ahora. Un calificado miembro del bloque del Likud en la Knesset explica que se trata no de una cuestión de principios sino de oportunidad: “Miki Zohar dice que incluir al kahanista Ben Gvir en el gobierno sería ´un paso bienvenido´”, pero sólo después de los comicios. Sería posible “a cambio de que ahora su partido abandone la carrera electoral” (ídem, 20/1) (Gvir está acusado ante una corte por incitación a la violencia y apoyo a una organización terrorista. El principal líder del segundo partido religioso, el Shas, de los ortodoxos de origen oriental –sefaradíes– estuvo dos años en prisión por pago de sobornos). En “el drama político de la derecha israelí” lo ocurrido con los religiosos fue “´La noche de los cuchillos kosher´” (Josh Breiner, íd., 16/1) –por la “noche de los cuchillos largos” de Hitler, cuando éste se deshizo de las SA. La lista de los laboristas con Meretz, otra formación histórica del sionismo de ´izquierda´, se conformó “más que por amor por el temor a un retroceso mayor” y “con una gran sorpresa: ahora los candidatos árabes (que en septiembre había permitido una decorosa elección de Meretz) fueron rechazados” (íd., 23/1). Cuatro partidos árabes palestinos se presentan unidos. “La lista está encabezada por Ayman Odeh y Ahmad Tibi, posiblemente los dos líderes más moderados de la historia de Israel … limitan sus declaraciones sobre la lucha palestina a un mínimo, al tiempo que colocan el deseo de integración de la minoría árabe y de una concertación de la lucha contra la delincuencia en el centro de su agenda”. “Ayman Odeh respaldó la idea de apoyar a Kahol Lavan en la Knesset”. No sólo esto: la lista conjunta aceptó el veto sionista a Heba Shazbak, única candidata que osó, en el pasado, expresar “simpatía por los ´mártires´ palestinos que Israel considera terroristas” (id.ant.). La Bolsa de Tel Aviv “rompió su récord anterior de 2015 …. El shekel es una de las monedas más fuertes del mundo. Subió más de un 6% frente al dólar en el mismo período. Pareciera que los inversores israelíes son inmunes a las caídas”. La ironía obedece a que el “déficit de presupuesto está creciendo y podría alcanzar el 4,6% del producto interno bruto” (Shelly Appelberg, ídem, 24/1). Uno de los más altos del mundo. “El gobierno provisional está en hibernación y el ministro de Finanzas, Moshe Kahlon, se relegó a sí mismo al estado de cojo después de anunciar que se retiraba de la política”. “Se espera que el crecimiento económico se vea seriamente afectado. La incertidumbre socavará la economía y también derribará los mercados financieros”, dice Alex Zabezhinsky, economista jefe de la casa de inversiones Meitav Dash, entrevistado por la periodista (ídem). El mismo hombre, que sabe de qué habla, dice: aunque “los inversores no están asignando una alta probabilidad de que ocurra el peor de los mundos …si sigue existiendo un riesgo, no se ha expresado concretamente en el mercado porque la codicia ha sido más poderosa que el miedo" (ídem).

24 de enero de 2020
Salta: 5 niños muertos en un mes.

Ante una nueva muerte de un niño wichi por causas vinculadas a la desnutrición, el quinto en menos de un mes, el apuro y la preocupación que intentó mostrar el gobernador Sáenz por tan grave situación se evidencia como pura demagogia. Esta nueva muerte deja en claro que no hubo ni hay hasta el momento ningún relevamiento de los niños en situación de riesgo, o plan de atención inmediata para evitar más fallecimientos. Demagogia y ocultamiento Ante este quinto deceso, el secretario de servicios de Salud de la provincia, Antonio De Los Ríos, afirmó que estos niños no mueren por desnutrición sino por “las formas de vida" de los wichi, quienes serían reacios a la atención médica. Un planteo culturalista trillado para deslindar de responsabilidades al propio Estado y al gobierno para el cual trabaja y que es desmentido por los reclamos de las propias comunidades afectadas. El anuncio de un plan de emergencia y acciones conjuntas con Nación no pasó de un saludo a la bandera para embaucar a la opinión pública. El argumento de que seríamos una provincia pobre lanzado por Sáenz persigue el mismo objetivo ya que da a entender que no existirían los recursos necesarios para atender las necesidades de una población en riesgo que no llega al 2% los habitantes de la provincia. El gobernador también apuntó a las familias de los niños fallecidos cuando dijo que estos llegan tarde a atender la situación de sus hijos. Un régimen social en el banquillo Aquí no tenemos una tragedia producto de una supuesta identidad cultural sino todo lo contrario. La terrible situación que viven los pobladores pobres del departamento, en su mayoría pueblos originarios, se debe a la expansión capitalista de la frontera agropecuaria, que ha producido la pérdida del bosque, su principal fuente de subsistencia, provocando su desplazamiento hacia lugares inhóspitos o a las periferias de los pueblos y ciudades. Esta población tampoco ha podido ser absorbida como fuerza de trabajo por la consecuente desocupación en masa que produce este mismo avance y la falta de inversiones en infraestructura y saneamiento en Rivadavia. Todo esto es agravado por el derrumbe del sistema educativo y de salud provincial, producto de su ajuste sistemático. Los gobiernos de Romero y Urtubey, que han promovido este desarrollo social agropecuario, hicieron lo contrario con las inversiones necesarias para la zona, por lo que se ha condenado al grueso de la población originaria del departamento de Rivadavia a una suerte de lenta y espantosa extinción. La asistencia social del Estado ha sido claramente una fuente de negocios para fundaciones amigas del poder, como lo demuestran ahora el fracaso del ministerio de la primera infancia armado por Urtubey, dirigido por Carlos Abeleira y vinculado a la fundación CONIN del oscurantista dr Albino, ambos del Opus Dei. El intento de ocultamiento de los datos sobre la situación de la primera infancia en Salta por parte del gobierno de Sáenz evidencian una complicidad y un encubrimiento. Plan de emergencia bajo control de las comunidades afectadas La política asistencial de Sáenz y el gobierno nacional no dará salida a la terrible situación que viven las comunidades originarias del departamento de Rivadavia. Este cuadro crónico pone en cuestión no sólo a los gobiernos de Romero y Urtubey, de los que Sáenz fue parte y socio, sino a toda la clase capitalista y la oligarquía terrateniente de la provincia. Un plan de emergencia que garantice el empadronamiento de todos los niños en situación de riesgo, su atención y seguimiento alimentario y sanitario junto a sus familias, el abastecimiento inmediato de agua potable, etc., debe estar a cargo de los propios afectados bajo un comité conformado por ellos a través de la elección y revocatoria de sus miembros. Lo mismo sucede con un plan de infraestructura para el acceso permanente al agua potable y para la producción, la atención sanitaria permanente en el propio territorio y acorde al grado de complejidad que necesitan, la construcción de viviendas para erradicar los ranchos y taperas en que vive el 80% de la población del departamento, la construcción de caminos y rutas para garantizar la accesibilidad al territorio y el establecimiento de facilitadores y traductores wichi en todas las instituciones que sea necesario. Un plan de este tipo en favor de la población de Rivadavia es incompatible con el actual régimen político y social que subsidia a capitalistas y terratenientes a través de un impuesto inmobiliario rural varias veces por debajo del valor de la tierra y con un sinfín de excepciones fiscales; o que establece regalías irrisorias para la explotación petrolera del norte provincial; o que la orientación en el uso de los recursos estatales esté determinada por el pago de una deuda usuraria tanto a nivel nacional como provincial; y que solo se desarrollen inversiones en las zonas demandadas por el capital para su beneficio. Es necesario un gobierno de trabajadores para acabar con la barbarie y el atraso social al que son sometidas las comunidades originarias del noreste salteño.

24 de enero de 2020
La quiebra tardía de Cereal 3 Arroyos

El pasado lunes, los trabajadores de la alimenticia Cereal 3 Arroyos del Parque Industrial de Pilar aprobaron reclamar la quiebra de la empresa. Esto después de idas y vueltas de más de un año, que le permitieron a los dueños acumular deudas, en particular con sus empleados. Ha pasado más de un año desde que Fernando Sansuste, dueño de la compañía, desapareciera del mapa dejando una deuda salarial de varios meses. Los trabajadores mantuvieron el control de la planta, trabajando a fasón para distintos terceros, -todos ellos vinculados de una forma u otra a los Sansuste-, percibiendo un salario semanal de 2 o 3 mil pesos, siempre muy por debajo del convenio de la actividad. El último empresario que se presentó con intenciones de hacerse cargo de la planta, acordó con el STIA una lista de despidos y se comprometió a pagarle a los otros el salario. Finalmente no cobraron ni los despedidos ni los que trabajaron. La quiebra que se pide ahora, en verdad lleva más de un año desangrando a los trabajadores. Ni el Ministerio de Trabajo ni ningún estamento del gobierno han dado respuestas a la situación cada vez más angustiante de los trabajadores. De reunión en reunión, llevaron al desgaste a los trabajadores sin abrir un solo rumbo. Massa y Achával, del Frente de Todos se acercaron en la campaña, pero ahora que son gobierno las soluciones para los trabajadores no aparecen. La representación de la fabrica, a cargo del STIA, ha tratado durante todo este tiempo de mantener la situación en el ámbito privado, para evitar que "se politice" la fábrica -lo opuesto a lo desarrollado por los trabajadores en la otra planta ubicada en la localidad de Tres Arroyos. Han aislado a los trabajadores de la solidaridad del Parque Industrial, donde hay larga tradición de luchas en común entre varias plantas, y los dejan desgastar entre la desmovilización y el anonimato. La deuda de las indemnizaciones todavía no fue reclamada a la empresa - después de más de un año de la quiebra no declarada-. En otros conflictos similares, como el de Criave en Roque Pérez, el STIA no colocó a los trabajadores como acreedores prioritarios de la quiebra -simplemente por dejar pasar los meses que corresponden-, por lo que de declararse la quiebra se corre el riesgo serio de que ocurra lo mismo. Por otra parte, la empresa declara en el Anses el pago de un salario inexistente, que le impide a los trabajadores acceder al Salario Familiar. Este fraude también se ha mantenido en silencio total. El mandato de la Comisión Interna está vencido hace tiempo, sin embargo la Secretaría de Organización del STIA tampoco convoca a elecciones de delegados. La quiebra es aún mayor que la de los Sansuste. Los trabajadores de 3 Arroyos ingresarán a la quiebra con continuidad después de haber recorrido una extensa experiencia con la patronal, el Estado y el sindicato. La lucha por el cobro de la deuda no puede reemplazar a la lucha por los puestos de trabajo. Se requiere una dirección que no ceda a las extorsiones de los futuros dueños, ni del Estado ni del sindicato. Hay que emprender una lucha por el cobro de la deuda y por los puestos de trabajo y para eso es necesario convertir los reclamos de los trabajadores en una causa popular.

25 de enero de 2020
Milagro Sala, prenda de negociación

El 15 de enero se cumplieron cuatro años de la detención de Milagro Sala. En Buenos Aires, diversas organizaciones afines organizaron un acampe para reclamar su libertad. En Jujuy no hubo ninguna acción similar. Como lo hemos venido señalando desde que se inició este proceso, el gobierno de Morales buscó con esta detención de Sala sustituir una organización clientelar rival para cooptar para sí a un sector mayoritario de la Red de Organizaciones Sociales que supo liderar Sala, especialmente a la mayoría de los dirigentes subalternos. Milagro Sala, inicialmente detenida por una protesta en Plaza Belgrano, vio extendida su condición de detenida sin sentencia por la interposición ininterrumpida de causas de la más diversa índole por parte del poder judicial de Morales. Como ya hemos dicho previamente, a Morales ha integrado al gobierno a todos los punteros de Sala, muchos de ellos juzgados y sentenciados junto a Milagro, pero beneficiados enseguida por su conversión “oficialista”. Reveses Morales viene de recibir varios reveses con el tema Sala. El primero fue la decisión de la Corte de otorgarle la prisión domiciliaria luego de dos años en el Penal de Mujeres, primero en su caserón de El Carmen y posteriormente en su casa del barrio Cuyaya. Más tarde, en junio de 2019, el gobierno, a través del Ministerio Publico de la Acusación intentó revocar la domiciliaria cuando el Tribunal Criminal N°1 dejó firme la condena por cuatro años por lesiones graves a un dirigente social en 2006, que se sumaba a la condena en primera instancia a 13 años en la causa “pibes Villeros” (Clarín 06/06/19). Finalmente, este planteo no pudo avanzar en medio de una crisis política fenomenal de la justicia de los cuadernos de Centeno, los carpetazos y los espías. Luego de la asunción de Fernández y ante el rumor de la liberación de los “presos políticos”, la presidenta del STJ declaró a los medios: “no vamos a permitir que Milagro Sala quede libre” (somosjujuy 12/12/19), lo que provocó una crisis y el pedido de que presente la renuncia al cargo. Alberto Fernández tenía comprometida una visita a Jujuy, a fines de enero, para visitar, entre otras cosas, el parque solar de Cauchari. Sin embargo la suspendió luego del anuncio del mencionado acampe en Paza de Mayo. Ni lerdo ni perezoso, al día siguiente del anuncio presidencial, el Superior Tribunal de Justicia de Jujuy ratificó la condena a Sala a 13 años, dejando el recurso extraordinario de apelar a Corte Suprema. La abogada de Sala, Elizabeth Gómez Alcorta, acaba de asumir en el flamante ministerio de la Mujer, Nada menos que el ministro del interior, Wado de Pedro, salió a pedir la libertad de Milagro (Lapoliticaonline, 17/1). Contradiciendo en forma oblicua a su ministro, AF declaró que no había presos políticos en Argentina, sino “detenidos arbitrarios”. Recalculando En el primer mes de gobierno de FF, Morales ya ha tenido tres reuniones con funcionarios nacionales de primer orden, por diversos temas prioritarios de la gestión (situación financiera de la provincia, la deuda en dólares, el financiamiento de la construcción parque Solar, que debería haber estado vendiendo energía hace dos años). Con este escenario de fondo se ha abierto una negociación entre el gobierno nacional y provincial. Los senadores y diputados nacionales de Morales se han ido acomodando a las necesidades de los Fernández en el Congreso. El caso Sala es una piedra caliente para el gobierno de Fernández. Carlos Pagni, de La Nación, informó de reuniones entre Morales, Massa y gente del gobierno vinculados a la Cámpora para tratar el tema de la detención de Sala. Conclusión Estamos frente a un operación de canje de apoyos recíprocos, que alcanza al tema de la detención de Sala. El destino final de Milagro Sala estará condicionado al resultado de esas negociaciones: recursos extraordinarios y promesas de gobernabilidad o acompañamiento de medidas “estratégicas”. Acá no hay ninguna defensa de derechos ni de principios.

25 de enero de 2020
Un nuevo round: Larreta contra los docentes

GiselaDesde los primeros días de enero, la cuestión salarial se ha impuesto como un tema de primer orden entre los docentes de la Ciudad de Buenos Aires. La disparada en el aumento en los precios y el impuestazo al ABL, entre otros, acentúa la carestía, por lo que la necesidad de recomponer los salarios está a la orden del día. Finalmente, la ministra Acuña anunció que el próximo 8 de febrero los docentes de la ciudad cobraremos un aumento correspondiente al último acuerdo paritario, cerrado unilateralmente por el gobierno. Esta recomposición tiene lugar luego de enterarnos que la inflación en la Ciudad fue del 3, 5% en diciembre y del 50, 6% en todo el año. Correspondía así activar la cláusula gatillo colocada en el acta de la paritaria. Sin embargo, en la comunicación de Acuña se desprende un incumplimiento de lo pautado. En efecto; con el 29% otorgado en cuotas durante el 2019, el porcentaje a otorgar ahora debía ser del 17,8%, y no el 12,5% que finalmente se decretó. De esta manera, el aumento dispuesto se asemeja a la suma fija de $4000 que ordenó el gobierno de Fernández, y tampoco se respeta su retroactividad al 1 de enero, tal como lo marca la cláusula gatillo. Aunque UTE reclamó primero la activación de la cláusula gatillo, luego hizo silencio de radio frente a su incumplimiento. Un colaboracionismo de larga data, reforzado ahora por una cuestión política muy clara: Larreta, en definitiva, está siguiendo el lineamiento “desindexador de los salarios” del gobierno F F, que apunta al desconocimiento de todas las cláusulas gatillo. Este propósito cuenta con la aprobación de la CTERA y, apunta a pavimentar el terreno para el pago de la deuda usuraria y a las exigencias FMI. Los docentes de la ciudad nos preparamos para un retorno caldeado a las escuelas caldeado. A la pérdida salarial de los últimos años, y a la maniobra de posponer hasta marzo o abril la mesa paritaria para evitar un ‘No inicio’, se le suma un mayor ajuste en nuestras condiciones de trabajo fruto de un nuevo achicamiento del presupuesto educativo, que se acentuará con la disminución de los fondos coparticipables que se reciben de Nación y que Fernández se encuentra negociando con Larreta. Es necesario preparar la deliberación del conjunto de la docencia que ponga en pie una campaña por la negociación inmediata de las paritarias. Hagamos como Tucumán, que ya ha salido a la lucha.

25 de enero de 2020
Salud mental: combativa asamblea en el Moyano
Corresponsal

Una nueva asamblea de trabajadores de la salud de CABA, convocada en el hospital Moyano, ratificó este martes la disposición de luchar contra los anuncios de “compactación” de los hospitales Borda, Moyano y Tobar García, en un combo que podría incluir el traslado de los hospitales Udaondo y Ferrer. Como en otras oportunidades, se justifican estos planes en nombre de “terminar con la lógica manicomial” y promover la “integración” del paciente mental con la sociedad. Lo cierto es que ni Larreta –ni ningún gobierno capitalista- tienen la menor pretensión de esa “integración”, ni de ninguna perspectiva progresista para la salud en general y la salud mental en particular. Como viene ocurriendo desde los tiempos de De la Rúa en CABA, lo que se pretende es la venta de los extensos terrenos de estos hospitales para negocios inmobiliarios. En el medio, quedará la indefensión de los pacientes y la violación de sus derechos (en la asamblea de ayer, se denunciaron “altas compulsivas” de pacientes en el Borda, lo que equivale a arrojarlos literalmente a la calle). La “compactación” de hospitales, desde luego, también implicará un recorte de trabajadores de todas las especialidades. Los anuncios de Larreta implican también una privatización, puesto que los hospitales monovalentes serán sustituidos por dispositivos privados, atacando los derechos de los pacientes de padecimiento psiquiátrico y de los trabajadores en general. La reacción a este nuevo ataque ha sido encabezada por los compañeros de la Asociación de profesionales del Moyano. En la asamblea de ayer, impulsada por ellos, estuvieron presentes los otros gremios de ese hospital y delegaciones del Borda, Tobar, del hospital Alvarez y varios otros, y se leyeron adhesiones de otras organizaciones de trabajadores de la salud. El mérito de la asamblea es que procuró la unión de todos los trabajadores del hospital en el reclamo contra el cierre. Es el camino opuesto al que presentó la burocracia de ATE en la misma asamblea, y donde llamó a que “cada gremio resuelva orgánicamente qué hacer”. En oposición a ese camino de división, la asamblea votó nuevas iniciativas y una movilización para el próximo jueves 30. La intención del macrista Larreta de avanzar contra la salud pública ya recibió un duro golpe con la lucha de los residentes. Precisamente, el método de esa lucha, fundada en asambleas de base y una acción consecuente hasta derrotar al gobierno, es el camino contra esta nueva agresión. En la asamblea general del Moyano, los trabajadores votaron un estado de asamblea permanente redoblando la lucha por el presupuesto, contra el cierre y las “reconversiones” perpetradas contra trabajadores y pacientes. La tendencia del Partido Obrero participó en el asamblea del Moyano y acompañaremos las resoluciones votadas. El próximo jueves 30 de enero, de acuerdo a lo resuelto, al Ministerio de Salud de La ciudad de Buenos Aires.

26 de enero de 2020
Francia: a dónde va la huelga inter-profesional

Luego de 50 días de “huelga inter-profesional”y movilizaciones contra la reforma previsional de Macron, la prensa habla de un “reavivamiento” de las protestas. El viernes pasado, 400.000 personas marcharon en París y 1,3 millones en 200 marchas en todo el país. La dirección de la CGT se sigue negando, sin embargo, a traducir este empuje en una huelga general indefinida. Ha decidido, por el contrario, participar de una reunión convocada para discutir el financiamiento de la reforma, luego de una consulta a más de sesenta organizaciones. (55 a favor, 9 en contra). En este cuadro, ha llamado a nuevas movilizaciones, el 29, 31 y 31 de próximo mientras sesiona la Conferencia. La burocracia alienta la perspectiva de una victoria en el marco del “diálogo social” con el gobierno y las patronales. La izquierda, al menos en su mayoría, evita denunciar la política de la burocracia, y viene planteando, desde hace tiempo, “ampliar la huelga”, o sea una política de adhesiones sucesivas y progresivas, para evitar el planteo político de la huelga general, incluidas las ocupaciones de los lugares de trabajo. La tenacidad que refleja la “huelga interprofesional”, o sea del sector público directamente afectado por la reforma, es objeto de elogio paternal en la mayor parte de la prensa de izquierda, pero un dato insuficiente para desarrollar una agitación por la huelga general. Caracteriza que esta huelga y las movilizaciones populares se desarrollan en un marco “defensivo”, y que Macron conserva la iniciativa. La separación metafísica entre defensivo y ofensivo fue criticada agudamente por Trotsky en los años 30 del siglo pasado, cuando destacó que no hay una muralla china entre una cosa y la otra, y que el arte de la dirección política era tender un puente entre ellas, por medio de un planteo política enérgico. Desde la CGT aseguran, precisamente, que “nuestras movilizaciones serán victoriosas”, una presunción que utiliza para justificar su negativa a llamar a la huelga general y adoptar todas las medidas para asegurarla. Nos referimos a una agitación política y la organización de piquetes y comités de huelga, que respalden la convocatoria de una huelga general. Estado de situación El 24 de enero, como dijimos, 400.000 manifestantes se concentraron en París según la CGT, y un 1,3 millones en todo el país. Muestra una tendencia a la suba: 5 de diciembre: 1,5 millones, 17D: 1,8 millones, 9 de enero: 1,7 millones, 11E: 500.000, 16E: 500.000, 24E: 1,3 millones. 200 movilizaciones en todo el país. Las muestras de solidaridad se extienden: la caja de huelga, por ejemplo, tiene recaudados casi tres millones de euros. El apoyo de la población sigue alto, con más del 60% de aprobación en las encuestas. El respaldo al gobierno de Macron sigue cayendo. La difusión de estos datos tiene el propósito de mostrar que ‘tout va bien’ - ¿para qué cambiar de ruta con una posición ‘extremista’, como la convocatoria a una huelga general? Desde la RATP (la red de subtes urbanos e inter-urbanos) y la SNFC (ferrocarriles) la huelga, que no es indefinida sino ‘reconductible’, de acuerdo a decisiones de asamblea, no se mantuvo o ‘recondujo’ en todos los sectores ,y el porcentaje de huelguistas cayó, lo que mejoró la circulación del transporte en el área metropolitana, y alivió la presión social sobre el gobierno. Las patronales y el gobierno no perdieron tiempo para decir que la huelga se acababa. La política del gobierno es cristalina: en poco tiempo hay elecciones parciales, que Macron pretende utilizar contra la huelga, explotando la fragmentación del cuadro político. Numerosos izquierdistas que tienen el hábito de abrir el paraguas en días de sol, advierten sin que se los desmienta, que las podría ganar la derecha, lo que convertiría a Macrón, de enemigo de los trabajadores, en “el mal menor”. La señora Le Pen apoya esta lucha, claro que de la boca para afuera, explotando una bronca política que la burocracia le concede. La banca, radios, la Ópera, bibliotecas, abogados, médicos y muchos otros gremios han entrado en la huelga o se han sumado a las movilizaciones. En diferentes hospitales públicos, 1200 jefes de servicio renunciaron a su función a modo de protesta por el vaciamiento de la salud. La planta nuclear de Gravelines (Dunkerque) fue bloqueada por sus trabajadores, que convocaron a la huelga indefinida. La Universidad Pantheon-Assas fue bloqueada por primera vez por sus estudiantes. La FSU, principal sindicato de maestros, no apoya sin embargo, la huelga renovable , y Force Ouvriere se limita a una convocatoria sólo los “días de marchas nacionales” (5D, 10D, 17D, 9E, 16E, 24E). Los puertos de Havre y Rouen se bloquearon por 72 horas. Otras compañías están en huelga por más problemas locales, como Cargill cerca de Lille o Renault Trucks en Lyon. El vínculo entre estas luchas y la huelga interprofesinal contra la reforma, se desarrolla todos los días, a pesar de la ausencia de un llamado a la huelga general, y es explotado por la burocracia para oponerse a ese llamado. La diferencia entre ‘extender’ la huelga, por un lado, y la huelga general, por el otro, es política, la primera es funcional a la política de ‘diálogo social’, la segunda rompe las ataduras con el gobierno y declara irrenunciable el objetivo de la victoria. En la central sindical CFDT, en París, se desarrolla una rebelión popular bajo la consigna “no negociar en nuestro nombre”. El sindicato presentó una demanda judicial contra la ocupación de la sede parisina. En un programa de televisión, Laurent Berger, su secretario general, denunció “intrusión” y “violencia”, sin explicar que las razones para eso es que la burocracia está negociando con Macron a espalda de los huelguistas. En respuesta a la acción penal de la burocracia, los huelguistas dejaron sin electricidad a la sede de la CFDT. El 24, una columna de la base de la CFDT gritaba “aunque la CFDT no lo quiera, la base está acá”, al lado de los luchadores. El lunes 20 de enero, cinco escuelas secundarias amanecieron bloqueadas por docentes y alumnos en la región de París contra programas de bachillerato (reforma Blanquer) y jubilación. Dos depósitos de camiones de basura fueron bloqueados como parte de la lucha contra la reforma de las pensiones. Los garajes de los recolectores de basura en Ile-de-France también fueron bloqueados. Mientras la burocracia levanta una muralla de contención alrededor de la oposición alrededor de la reforma previsional, numerosos sectores saltan el cerco con sus propias reivindicaciones, lo cual es una manifestación inconfundible de una tendencia a a la huelga general, o sea a la huelga política de masas. La respuesta del gobierno El primer ministro E. Phillipe dijo que “es necesario saber terminar una huelga” (“Il faut savoir terminer une grève”), recordando una frase inolvidable de Maurice Thorez, el secretario general del ultrastalinista PC, para justificar el levantamiento de la huelga general y las ocupaciones de fábrica de junio-julio de 1936. Mientras Trotsky escribía “La revolución en Francia ha comenzado”, Thorez respondió (siguiendo los diktat de Moscú) con esa frase, para dejar de lado el problema del poder. Blum, el primer ministro socialista del gobierno de Frente Popular, agregó “el nuestro (Frente Popular) es un gobierno de orden”.Tres años más tarde, el parlamento elegido en 1936, de mayoría frentepopulista, se pasaba al campo del fascismo y proscribía al partido comunista, y más adelante a sindicatos y partidos en general. El lugar de León Blum fue ocupado por el mariscal Pétain –subrogante de Adolfo Hitler.

26 de enero de 2020
Francia: la izquierda en su laberinto

La izquierda mundial perdió la brújula, y el ejemplo más rotundo es su política frente a la rebelión popular en Francia – huelga interprofesional, adhesiones a ella, manifestaciones multitudinarias. La caracteriza como ‘defensiva’, alegando que la iniciativa estratégica está en manos de la burguesía. Se trata de una falacia ideológica, es decir interesada. Es que una huelga ‘defensiva’ de esta magnitud y duración es, en todo caso, la manifestación de una crisis completa de esa ‘iniciativa’, y la oportunidad por excelencia para quebrarla. Para eso hay que dejar de ir a la rastra de la ‘iniciativa’ de la burocracia sindical, que es justificada por el carácter ‘defensivo’ que se atribuye a la huelga, y lanzar la consigna sesentayochentista, huelga general y ocupación de lugares de trabajo. Aparato conservador El oficialismo del PO explica que la huelga no se ha extendido en el movimiento estudiantil francés, debido a las “vacaciones” (PO, 16/1). En otra nota se refiere a un “planchazo” de la huelga (PO, 24/1) , y propone un “nuevo curso de lucha”, que no es la huelga general. Agrega que “el movimiento de los chalecos amarillos retrocedió por los efectos de la represión y sus dificultades de estructuración” (ídem). Todo ‘mala onda’. Propugna la generalización de la huelga, o sea su avance por agregados sucesivos, como lo hace toda la izquierda en Francia, pero no plantea que CGT convoque a la huelga general, incluidas las ocupaciones de fábrica, y el desarrollo de piquetes y comités de base. Una huelga general significa, de imediato, una huelga política. No discute las perspectivas de una huelga política, ni las conclusiones que ella plantea para la agitación política (Fuera Macron), intimidados por la posibilidad de que la derecha aproveche la crisis del gobierno imperialista para crecer en reclutamiento y votos – o incluso que los aproveche la izquierda soberanista (‘France, avant tout’), del ex trotskista y ex socialdemócrata, Jean Luc Mélenchon. El oficialismo sopla, como se dice en Francia, “frío y caliente’, o ‘una de cal y otra de arena’. Reivindica por un lado, la tradición histórica de ocupaciones de los secundarios y las universidades “como en mayo del 68”, pero inmediatamente alertan acerca de “las debilidades de intervención de este período. La movilización actual no es todo lo masiva que podría ser (…) los años 2019-2020, signados por la lucha de la reforma de las jubilaciones, parece indicar un retroceso” (PO, 16/1). La huelga del 68 también tenía ‘debilidades’, incluso mayores que ahora, de modo que la comparación, en estos términos, solamente busca inspirar derrotismo. La advertencia de los observadores del oficialismo, se encuentra en esa misma línea de derrota. No podía faltar en todo esto la “contención” de la burocracia, “el obstáculo”, sin ofrecer ninguna política para derribarlo. Por el contrario, la apuntan cuando plantean lo mismo que ella – no la huelga general sino el avance por agregación de sectores. Hace unas semanas, el oficialismo del PO decía que el “obstáculo” era la “ausencia del partido”. Depende de cómo se levanten para que nos informen del obstáculo de ese día. El oficialismo sentencia que la “experiencia” de los chalecos amarillos está “agotada”. Advierten también acerca de la caída del número de huelguistas en el transporte, y se consuelan con la posibilidad de que eso genere “nuevos métodos, que no indican, y que no sería la huelga general, incluida la ocupación de reparticiones y empresas. PTS: preparando las elecciones de abril Daniela Cobet, dirigente de la CCR (PTS), expresa la expectativa, en una entrevisga, que “la huelga se despliegue como un verdadero movimiento popular y quede en manos de los propios huelguistas a través de asambleas, comités de huelga y coordinadoras, que a su vez permitan garantizar la paralización y organizar la autodefensa” (Ideas de Izquierda, 19/1). Pero si “la guerra es “la continuidad de la política con otros medios”, las autodefensas deberían servir para defender la huelga general y las ocupaciones, que sin embargo no se reivindican o reclaman. Tendríamos ‘los otros medios’, pero no la política de ellos. Para el PTS las “Asambleas Generales interpro” serían embriones de “soviets”, pero soviets ‘interpro’, el poder político de los trabajadores del sector público. El desarrollo de los soviets está ligado a la huelga política de masas. . Las interpros son animadas por militantes de extrema izquierda, pero también dirigidas por activistas del PC, “La Francia Insumisa” de Méĺenchon o equipos sindicales. Falta todavía la clase obrera. Cobet enuncia que la tendencia de la huelga es “decreciente” para pasar un aviso: la necesidad de aprovechar las “brechas (electorales) por arriba”. El vocero de coordinadora RATP-SNFC, Anasse Kazib, había dicho, al contrario, que “hay que hablar de una situación revolucionaria, de cómo tomar del poder”. De la crisis de orientación política del PTS surgen evidencias de crisis en el PTS. Cobet dice que “desde la CCR venimos dando la pelea (sic, francés rioplatense) por esta perspectiva (de las brechas electorales) dentro del NPA, no solo ahora, claro, sino desde su propia fundación (…) tanto el NPA, prosigue, como el otro partido histórico de la ‘extrême gauche’, Lutte Ouvriere (LO) tendríamos que impulsar un partido revolucionario unificado que se proponga nuclear a toda la nueva camada de trabajadores y trabajadoras que está protagonizando los duros combates actuales detrás de un programa y una estrategia revolucionarios” (ídem). Un calco de la propuesta de 2018, en Argentina, para formar un partido electoral único de toda la izquierda y el nacionalismo izquierdista, efectuada por el PTS vernáculo. La imaginación de la izquierda no es algo que sobre. Otra diferencia con Mayo del 68.

26 de enero de 2020
Tandil: con los compañeros de Loimar
Partido Obrero Tandil

TANDIL: CON LOS COMPAÑEROS DE LOIMAR LOIMAR es uno de los principales productores de cerámica roja a nivel nacional. Constituida hace más de 40 años en la ciudad de Tandil, hasta octubre de 2019 llevaba adelante su producción con una planta de 81 trabajadores. Desde esa fecha los compañeros de LOIMAR están en lucha reclamando los aumentos acordados en paritarias de los años 2018 y 2019, los dos medio aguinaldos de 2019, los haberes de las últimas dos quincenas completas, y la reincorporación de diez trabajadores despedidos injustificadamente. La experiencia de lucha de LOIMAR no es nueva. En el año 2008 los 91 trabajadores de entonces se organizaron en reclamo de las condiciones laborales. Las jornadas de trabajo se extendían por 16horas, con el aval de un sindicato que señalaba y perseguía a los compañeros que se manifestaban. La tercerización de mano de obra y los despidos llevaron a los compañeros a renunciar al Sindicato en masa, y posteriormente a contactarse con compañeros de la Filial Sindical 13 de la ciudad de Azul en busca de acompañamiento. El trabajo a reglamento y la suspensión de las horas extras fueron las herramientas de lucha que permitieron la anulación de estas prácticas precarizadoras y la conformación de una Asamblea Permanente de Trabajadores. Entre las luchas ganadas por esta Asamblea, cabe destacar la que permitió que los trabajadores pudieran adquirir materiales para la construcción a precio de costo, y posibilitó comenzar a construir sus propias viviendas. Hoy, los actuales 81 compañeros de LOIMAR se encuentran acampando en la planta. Han ido cobrando lo adeudado de forma esporádica: el último desembolso fue el pasado 23 de diciembre, por un monto de $6 mil a cada trabajador. La patronal, que también cuenta con presencia en la industria de la construcción, hotelería y gastronomía, está vaciando los depósitos, para justificar la implementación de un protocolo preventivo de crisis. También pretende refinanciar las cargas patronales, obra social y cuotas sindicales que adeudan. La firma, que no produce desde octubre, continúa vendiendo productos, los cuales compran a terceras empresas y comercializan con el logo de LOIMAR. Mientras tanto, las negociaciones en el ministerio de Trabajo no llegan a ningún puerto. Los empresarios propusieron reincorporar a 71 trabajadores, y dejar afuera a los 10 despedidos. La Asamblea de Trabajadores exige la reincorporación de la totalidad de los trabajadores y el pago de lo adeudado a la fecha. La solidaridad de las y los trabajadores de otras fábricas, de las organizaciones sociales y principalmente las familias trabajadoras que apoyan esta lucha, es la que mantiene con fuerzas a los compañeros de LOIMAR, en una región donde se dieron luchas importantes como las de METALURGICA TANDIL y LOMA NEGRA (BARKER).

26 de enero de 2020
Bagley suspende a todos sus trabajadores en Córdoba
Valeria López Olivera

La planta cordobesa ubicada la zona norte de la ciudad de Córdoba, decidió suspender a 370 operarios, que recibirán 75 % del salario bruto, luego de que la empresa haya acumulado stock de sus productos. Bagley perteneciente al grupo Arcor-Danone, y es una de las principales empresas del sector . Además de la planta de la capital cordobesa, se le suman cuatro plantas más distribuidas en Villa del Totoral, Villa Mercedes y el Salto en nuestro país. Así también orienta dos plantas en Brasil y una en Chile, que destacan su monopolio a nivel regional. Cabe destacar que la multinacional desde la crisis del 2002 hasta el 2018 tuvo un balance comercial positivo creciente. Y sumado a eso que desde el 2015 a Mayo de 2019 desembolsó en tramos la suma total de 90 millones de dólares por el 47 % de las acciones de Mastellone, líder en el sector lácteo. El cual entre el 2020 y 2025 piensa quedarse con el 100 % de la empresa (cronista 25-10-19). Por su parte Bagley-Arcor aduce crisis por la caída del consumo interno en el sector alimenticio. Según la UIA, en Noviembre se registró una caída del 3 %, que en el acumulado a hasta esa fecha arrojó un 7 % total en 2019. Sin embargo, el ingreso en el balance comercial se dio principalmente por las exportaciones en divisas llegando a ser el 34 % de ganancia consolidada. La empresa alimenticia a raíz de todo esto ha obligado a un "adelantamiento de vacaciones" consensuada de manera directa con la burocracia sindical del STIA que dirige Morcillo. Las suspensiones serán por dos semanas retomando la producción los primeros días de febrero. Esto ya habría ocurrido en noviembre del año pasado, cuando la empresa había adelantado vacaciones a la mayoría de sus empleados, también con la entrega de la burocracia sindical . El creciente monopolio del grupo Bagley-Arcor fue siempre a expensas de las de los trabajadores, condiciones de trabajo y remuneración. Ahora se apresta a una confiscación salarial con las suspensiones, que no es más que la confiscación de "la vida" de los trabajadores y sus familias. El manejo a discreción de la patronal de la producción no puede ser sostenida bajo ningún aspecto, por el adelantamiento de las vacaciones, que encima, se dan sin tener en cuenta el plazo de anticipo, violando el convenio colectivo de trabajo. La "pérdida" comercial de la patronal no puede ser nunca bajo la confiscación del salario por la suspensiones. Como por el contrario la ganancia no es absorbida de igual manera en la remuneración de los trabajadores. Este escenario arroja varias conclusiones sobre la crisis en el sector. Los trabajadores debemos colocar en primer lugar nuestras necesidades, fortalecer nuestras armas de lucha dentro y fuera del lugar de trabajo, para conquistarlas. Y así avanzar una salida de los trabajadores frente a la crisis.

26 de enero de 2020
"Quedó demostrada la inviabilidad del programa oficial”
Política Obrera

El dirigente nacional del Partido Obrero, Jorge Altamira, advirtió hoy en Mar del Plata que “en menos de dos meses quedó demostrada la inviabilidad del programa oficial” El dirigente se reunió con la militancia del partido y luego brindó una charla en la Facultad de Derecho, con la presencia de referentes de diferentes sectores en lucha, como familiares de El Repunte, docentes municipales, madres por el boleto estudiantil, agrupaciones barriales y de desocupados como la Mariano Ferreyra, estudiantes y docentes universitarios. En la charla Altamira destacó que “el gobierno de los Fernández enfrenta, en el plano doméstico, una cesación de pagos internacionales y nacionales, que se manifiesta, en este caso, en una cascada de defaults y vaciamientos de destacadas empresas, incluso aquellas que participan del comercio exportador”. En la misma línea, consideró que “se avizora un choque con los acreedores del exterior y la extensión de la ruptura de hecho con el FMI”. “El gobierno ha decidido poner fin a la movilidad jubilatoria y a la indexación de salarios por inflación, con la intención imaginaria de alcanzar un superávit fiscal. El ajuste contra los trabajadores suscita ya luchas y movilizaciones en sindicatos y lugares de trabajo. En menos de dos meses de gobierno ha quedado demostrada la inviabilidad del programa oficial”, analizó. En el plano internacional, el histórico dirigente de la izquierda sostuvo que “nadie desconoce las presiones que sufre el gobierno para alinearse con la política de Estados Unidos, fuertemente golpeado por la derrota del macrismo, y por otro lado por el súbito debilitamiento de Piñera, Moreno y Duque”. Por último, Altamira remarcó que “el conjunto de esta crisis plantea de nuevo una crisis de poder en Argentina, que desafía como nunca antes a la izquierda”.

26 de enero de 2020
Uruguay en el torrente latinoamericano

Mi pueblo no estuvo ausente, Ni mucho menos de espaldas A la trágica y amarga, Historia del continente. Fuimos un balcón al frente, de un inquilinato en ruinas -El de América latina frustrada en malos amores-, Cultivando algunas flores, Entre brasil y argentina. Alfredo Zitarrosa Introducción La cita de marras del cantante popular uruguayo Alfredo Zitarrosa resume en buena medida el momento político-económico que transita Uruguay en el momento actual. Como se sabe, varios países de América Latina atraviesan una etapa de agudas crisis políticas, movilizaciones populares e incluso golpes de Estado. En una breve trayecto podríamos mencionar el golpe en Honduras en 2009, en Paraguay en 2011, en Brasil en 2016 y recientemente en Bolivia; pero también los sucesivos recambios políticos en Argentina, Perú, Colombia o México; las enormes movilizaciones recientes en Chile, Costa Rica, Nicaragua, Ecuador y Haití y por supuesto, la honda crisis en Venezuela en medio de una ofensiva estadounidense. América Latina se encuentra en una convulsión histórica desde Río Grande a Tierra del Fuego. El origen de este proceso radica en la crisis económica mundial que comenzó en 2007/2008, una crisis en dos actos cuyo primer episodio lugar una década antes con la crisis de los “tigres asiáticos” cuyo contagio fue global, con efectos devastadores en Latinoamerica (Rieznik, 2009; Marrero, 2019). Durante la primera década del siglo XXI, los gobiernos denominados progresistas en América Latina subieron al poder como resultado concreto de esta bancarrota capitalista y el hundimiento de diversos gobiernos neoliberales. Este ascenso coincidió con la suba de dos ciclos cortos de los precios internacionales de los productos exportables, el abaratamiento del crédito internacional y, en consecuencia, un fenomenal endeudamiento público y privado. Esta fue la base que permitió el desarrollo de programas sociales donde unas 40 millones de personas salieron de la pobreza absoluta. Por supuesto, las condiciones de retroceso de la pobreza estaban vinculadas al desempeño económico de la coyuntura. La constitución de una población cuya supervivencia dependía de programas de asistencia social no incorporados estructuralmente a la dinámica productiva de los países se configuró en extremo inestable. De otro lado, comercial y financieramente, América Latina continuó dependiendo de Estados Unidos, Europa y crecientemente de China. Las economías latinoamericanas también siguieron dependiendo en gran medida de la venta de materias primas (más del 60% de sus exportaciones), experimentando un desempeño económico convulsivo, expresado en fuertes caídas y auges, cuyas economías con bajo grado de autonomía (financiera, industrial y comercial) y altamente dependientes de las inflexiones del mercado mundial. (Coggiola, 2019). Durante el período 2003-2007, América Latina recibió un volumen récord de inversión extranjera directa de más de US $ 300 mil millones. En parte, incluso compañías de Brasil, México, Argentina se lanzaron a mercados en la propia región, comprando activos importantes, en especial en países como Brasil, Argentina, México y Chile. El PIB de la región creció en un promedio de 5% anual entre 2003 y 2008, con un aumento promedio de más del 3% en la producción per cápita. Después de 2007/2008, las economías regionales experimentaron un breve ciclo de crecimiento impulsado por una combinación de circunstancias: la demanda de China de materias primas y la migración de capital especulativo parasitario o ficticio(2) de los países centrales, impulsada por la inyección de liquidez, esto es el aumento exponencial del capital en dinero como consecuencia de la política de la Reserva Federal y el gobierno de los EEUU de inyectar miles de millones de dólares para sostener a las instituciones financieras, como bancos y fondos de inversión, en quiebra. Desde 2013, la curva económica internacional ha vuelto a caer; con una caída internacional de los precios con un fuerte impacto en los países latinoamericanos. Desde finales de 2017, las salidas de capital de América Latina han aumentado debido al aumento de las tasas de interés internacionales y la guerra económica. Por su parte, China ha cambiado su papel como amortiguador internacionalde la crisis económica mundial y se enfrenta a la posibilidad de graves crisis financieras (idem). De este modo, las perspectivas económicas y políticas de América Latina se encuentran condicionadas por el desarrollo de esta crisis. Por su puesto que juegan la particularidades nacionales en un contexto de fluctuaciones de los precios de las materias primas y alimentos así como de la importación de capital; aún no se asistió a una crisis de incapacidad de pagos externos, siempre se pagaron las utilidades de las IED y los intereses del capital financiero -por supuesto que en base a la pauperización de enormes capas de la población. Los virajes políticos marcan el tono de la etapa: en Argentina y México el peronismo y la centro izquierda sustituyen a los liberales, en Brasil triunfa la ultraderecha por una mayoría aplastante, en Paraguay y Honduras se retornó a una democracia recortada. En Chile, Nicaragua y Venezuela las movilizaciones populares ponen en jaque a los gobiernos, en el primer caso empujando hacia la izquierda cuestionando la vigencia de la mercantilización iniciada con la dictadura y en los dos segundos cuestionando elecciones dudosas. En este contexto, algunos analistas señalaron que Uruguay era una “isla” pacífica en este desarrollo latinoamericano. Sin golpes de Estados recientes, conflictos de baja intensidad, estabilidad política y económica, una desigualdad social relativamente menor que en el resto de la región parecen mostrar una sociedad democrática y con una fuerte amortiguación social. La noción de la excepcionalidad del Uruguay se instaló para propios y ajenos como un lugar común. El fin de 15 años de gobiernos del Frente Amplio y el inicio de un gobierno derechista de coalición inauguran un nuevo período, de características excepcionales. Por tanto, se vuelve necesario desenvolver apreciación de conjunto del período histórico que transita Uruguay en el cuadro convulsivo de Nuestra América Latina. De la “Suiza de América” al umbral del siglo XXI Uruguay ocupó un lugar peculiar en el desarrollo histórico de América Latina. Su propio nacimiento como Estado se encuentra vinculado a la integración como semicolonia inglesa, un “Estado tapón” lo han llamado, entre Brasil y Argentina. Una renta agraria excepcional permitió a esta economía del Río de la Plata un alto registro de producción per cápita a finales del siglo XIX y principios del siglo XX, junto a reformas institucionales (ley de 8 horas, nacionalizaciones de la banca, energía, comunicaciones, etc), le dio la apariencia de un país moderno cuando, al mismo tiempo, se consolidaban las raíces de una inserción subordinada en la división internacional del trabajo de características muy perdurables en el tiempo. La mirada histórica sobre Uruguay debe realizarse sobre el lente de su principal motor: la naturaleza específica de un capitalismo dependiente agroexportador y su particular integración al mercado mundial dominado por el capital financiero de los países centrales. La debilidad de las clases dominantes nativas sufrió muy tempranamente, desde el siglo XVIII, la presión del mercado mundial. La eventualidad de una acumulación de capital de la burguesía local en función de un rol de intermediario con el centro de la economía colonial en el Alto Perú -donde Buenos Aires era el eje de esta intermediación- se vio rápidamente frustrada por las trabas paraadueaneras. Luego de las vicisitudes del proceso independentista, las posibilidades ulteriores de capitalizar la renta agraria enfrentaron los límites de un débil mercado interno, un resultado del régimen de la gran propiedad agraria (específicamente la ganadería bajo relaciones sociales capitalistas (3), con su correlato, la estancia, en el marco de una escasa población agraria). Esta limitación se manifestaría en la incapacidad de creación de una clase media agraria a partir de la inmigración en masa. La formación de capital nativo original se dio en el marco comercial y, tardía y limitadamente, en la explotación productiva del trabajo agrario. Si la integración de la Banda Oriental al mercado mundial fue prematura, la de la burguesía agraria, primero, e industrial, después, fue definitivamente tardía (Finch, 2005). El capital nativo no pudo encontrar un lugar propio en su anticipado intento por arrimarse al capitalismo mundial en su etapa de ascenso y llegó tarde cuando buscó superar su base agraria en la etapa de copamiento del mercado planetario por el imperialismo. No es una línea recta la que traza la explicación de lugar subordinado de Uruguay respecto de la economía mundial. La apariencia de modernidad dio lugar, a mitad del siglo XX, al mote de la “Suiza de América”. Sin embargo, la imagen de subordinación se renovó con las crisis que comenzó a mediados de la década de los ‘50 y se prolongó durante las siguientes décadas, y en el umbral del siglo XXI, cuando Uruguay sufrió agudamente los efectos de la crisis mundial (al que Argentina y toda la región estuvieron envueltos). Fue a principios de este siglo, en ocasión de una profunda crisis de la economía nacional sin precedentes -resultado de lo que podemos considerar el primer acto del quebranto general de la economía internacional, al cual todavía asistimos. Esta breve historia tiene otros condimentos. Durante la década de los ‘90 en Uruguay los gobiernos de los partidos Nacional, primero, y Colorado, después, intentaron aplicar los llamados principios del Consenso de Washington, al igual que en Argentina lo encarnó el peronismo con Carlos Menem. El “neoliberalismo” criollo se expandió en un momento de euforia internacional, con George H.W. Bush (presidente de Estado Unidos entre 1989 y 1993) en la Casa Blanca. El capitalismo mundial celebraba lo que suponía una suerte de victoria definitiva: la restauración del capitalismo que se extendía sin freno en la disuelta Unión Soviética y en China, bajo la tutela de un igualmente restaurado Partido Comunista. El credo “neoliberal” en Uruguay que consistía en apertura comercial, privatización de los servicios y empresas estatales, desregulación de los mercados y, en particular, flexibilización y precariedad laboral fue contenido relativamente por el movimiento sindical -que logró parar la privatización de los servicios públicos, pero el gobierno avanzó con desarmar la negociación colectiva y el capital instauró un régimen de precariedad laboral que arrasó con muchas décadas de conquistas. En esa década de los ‘90 la economía mundial conoció sucesivas bancarrotas: la crisis mexicana de 1994-95 y el tsunami económico que se desató en el sudeste asiático en 1997 acabaron por recalar en Brasil, luego en Argentina y finalmente en Uruguay, provocando una depresión prolongada desde 1999 que culminó en una crisis generalizada en 2002, luego de la quiebra Argentina. La crisis económica dio paso a la pulverización de los partidos tradicionales (en el año 2000 había asumido la presidencia Jorge Batlle del Partido Colorado) y sólo lograron sostenerse por el compromiso del Frente Amplio de desarrollar una salida en las urnas y no en las calles, como había sucedido con la caída del gobierno de De la Rúa en Argentina en diciembre de 2001. En Uruguay, durante el período neoliberal se consolidó una matriz de acumulación capitalista que había iniciado, al menos, dos décadas antes con la dictadura militar en 1973. Bajo las dictaduras los sectores de la burguesía agro-exportadora y financiera fueron beneficiados con el impulso de políticas que desregularon las finanzas(4) y liquidaron los mecanismos de protección social, al tiempo que desataron fuertes políticas represivas que incluyeron el encarcelamiento, la tortura, asesinato y desaparición de militantes de organizaciones populares y de izquierda. La reorientación de la acumulación capitalista a partir de los ‘70 se centró en a) la desvalorización de la fuerza de trabajo; b) apertura al mercado de capitales y c) reorientación exportadora. El primer aspecto combinó la extensión de la jornada laboral y la reducción del poder de compra -un 60% de 1971 a 1984 (Oyantcabal, 2016). Según Fleitas y Roman (2010) el deterioro salarial movilizó el ejército industrial de reserva mediante la expansión absoluta y relativa de la fuerza de trabajo femenina y la proletarización de productores mercantiles agrarios. El segundo aspecto permitió la atracción de inversión extranjera directa a partir de “estímulos” como la aprobación de la Ley de Inversiones Extranjeras en 1974 -aunque la ley nunca se aplicó, pues la liberalización del movimiento internacional de capitales aprobada a mediados de 1975 la superó- y un enorme endeudamiento (público y privado) que se multiplicó por 9 entre 1973-1985 (478 millones a 3.919 millones de dólares). Finalmente, la desvalorización de la fuerza de trabajo tuvo como consecuencia la retracción del mercado interno y la reorientación hacia la exportación de materias primas (pesca, leche, arroz y ganadería) posibilitada por un breve auge de los precios internacionales y los bajos salarios que elevaron la tasa de ganancia del capital. Esta llamada “reestructuración capitalista” en Uruguay atravesó sucesivos períodos de recesión que se manifestó entrado los ‘80, con las crisis de deuda en 1982 y el inicio de lo que luego a nivel latinoamericano se denominó como la “década perdida”. La caída de las exportaciones y del ingreso de capital-dinero que financiaba el ciclo de endeudamiento fue la base para la quiebra del esquema económico montado por la dictadura que estalló con una megadevaluación. En medio de una crisis económica y de profundas luchas populares se inició el período de transición democrática a partir de 1985, con el desarrollo de elecciones y el triunfo del Partido Colorado(5). Durante las décadas siguientes, se profundizará el tipo de inserción subordinada de Uruguay en el mercado mundial y la forma de acumulación capitalista: dependiente de las exportaciones de commodities -en especial de la soja y la celulosa y la creciente importancia relativa de China hasta ser el principal comprador- bajo la égida del capital financiero y una precarización estructural de la fuerza de trabajo (Marrero, 2017). El preludio al inicio de los gobiernos del Frente Amplio en 2005 fue la prolongada crisis que inicia en 1999 y tiene su momento de estallido en 2002. En ese período el PBI cayó 15%, las exportaciones un 33%, el salario real se retrajo un 27%, la tasa de desempleo llegó a la cima histórica de 16%. El colapso incluyó, especialmente, al sistema bancario que perdió en poco tiempo el 48% de los depósitos; cuatro grandes bancos privados (Galicia, Crédito, Comercial, Montevideo y Caja Obrera) dejaron de tener actividad; la banca pública debió reprogramar la devolución de sus depósitos hasta a tres años, con todo lo cual decenas de miles de personas fueron afectadas en sus ahorros. La deuda externa superaba el 100% del PIB y su pago entró en “default” -la deuda se “reestructuró” luego de la mano del FMI. La política económica del entonces gobierno del Partido Colorado (Jorge Batlle) que siguió a la explosión social y económica se mantuvo en los cánones clásicos de una política de ajuste. En primer lugar, se procesó una devaluación del 300% durante el 2002. Los efectos inflacionarios de esta megadevaluación fueron contrarrestados, en un principio, por una demanda deprimida hasta límites nunca alcanzados en el país. Toda devaluación tiene, más allá de sus objetivos formales y mentirosamente declarados, dos funciones básicas: devaluar los salarios y devaluar el gasto público como condición necesaria para recrear las condiciones de rentabilidad del capital. Es una variante de las políticas de ajuste clásicas del “liberalismo”. No se trató entonces de un problema del “tipo de cambio”, porque como la devaluación es una consecuencia del vaciamiento provocado por el capital financiero, era una manera de sancionar su resultado en lugar de sancionar a los que habían lucrado con ese mismo vaciamiento, y disponer un plan de reconstrucción económica orientado por los intereses de la mayoría -claro que se trata de una alternativa que supera los límites de una variante capitalista. Con la devaluación se procuró una salida capitalista apoyada en la desvalorización general de los salarios y activos y en la capacidad ociosa creada, pero que, además y fundamentalmente, encontró una oportunidad en la reversión del ciclo económico mundial que se planteo desde 2003, con un crecimiento progresivo y en flecha del precio de los commodities que dominan la pauta de exportación del país. De modo que, desde 2003, la actividad económica comenzó a repuntar impulsada por los negocios del comercio exterior. En circunstancias de un excepcional freno a las importaciones provocada por la megadevaluación y la crisis, dio lugar a un superávit en la balanza comercial del sector externo inédito en el país. Esto fue acompañado por un superávit fiscal que se apoyó en la ya señalada devaluación de los gastos y, específicamente, de los haberes jubilatorios que habían llegado a concentrar una proporción enorme de la erogación fiscal. Crisis mundial, ascenso y caída del “progresismo” En este contexto de incremento de la pauperización social, descalabro económico e inicio de una lenta recuperación económica se produjo el hundimiento de los partidos tradicionales uruguayos (Partido Colorado y Nacional) y el triunfo del Frente Amplio en 2004 con el 50,5% de los votos y mayoría absoluta en el parlamento. Se inició una período, de una década y media, donde el FA gobernó con mayorías parlamentarias, frente a una fragmentada oposición política -por derecha y por izquierda. El ‘progresismo’ frenteamplista asumió el gobierno conservando el núcleo de la forma de acumulación capitalista heredada de las décadas anteriores pero en un nuevo contexto nacional e internacional. Esto es a) auge de los precios internacionales de las materias primas, b) caída de las tasas de interés internacionales que impulsó el ingreso masivo de capital ficticio e inversión extranjera directa y c) salarios enormemente deprimidos y una extendida precarización laboral. La acumulación capitalista despegó en base a estos ‘motores’ entre 2004 a 2012. Todo esto permitió que se incrementaran los ingresos por concepto de exportaciones, pero también que se iniciara un nuevo ciclo de endeudamiento (Dufrechu, H. 2015) -que llevó la deuda externa bruta de 13.717 millones en 2005 a 41.651 millones de dólares en 2019- y se desenvolvieran megaemprendimientos productivos que afectaron el medioambiente, como lo fue la instalación de las mayores plantas productoras de celulosa o la extensión del cultivo soja. La IED acumuló entre 2005-2016 22.151 millones de dólares de los que 61,4% correspondió a aportes de capital, lo que da cuenta de la relevancia de la plusvalía acumulada fuera del Uruguay. En el caso de la renta de la tierra agraria “entre 2005 y 2016, sumando la apropiada por los terratenientes y la apropiada por otros sujetos por sobrevaluación del tipo de cambio, se multiplicó por 10 acumulando 34.222 millones de dólares” (Oyhantcabal, 2019:14). De modo que el capital ficticio o especulativo aceitó, vía endeudamiento público y privado, la inversión rentística. La cuestión de la deuda aparece en el centro de esta dinámica. De otro lado, la transición política que se inició con el ascenso del Frente Amplio al gobierno afectó a todas las clases sociales, y aunque instaló en la cúpula un régimen de colaboración entre clases, el carácter de sus gobiernos fue de factura netamente capitalista. La articulación entre distintas fracciones capitalistas (agrarias, industriales, financieras) y la clase obrera fue aceitada por la coyuntura relativamente favorable que culminó al inicio del tercer gobierno del FA en 2015. En momentos de agudización de la crisis internacional a partir de 2007-2008, los gobiernos ‘progresistas’ del Frente Amplio buscaron estimular la acumulación de capital profundizando el andamiaje legal heredado del período de los ‘neoliberales’. Se aprobaron leyes para atraer inversión local e internacional, se modificó la legislación tributaria (2007) reduciendo impuestos a las ganancias (de 30% a 25%), se aprobó la ley de Participación Público-Privada (2011) que promueve los contratos entre el capital y el Estado (que traslada los costos y el riesgo fundamental hacia el Estado), se aprobó la ley de Minería de Gran Porte (2013) que permite los emprendimiento de mega-minería a cielo abierto, y además se reglamentó la Ley de Promoción de Inversiones de 1998 aumentando las exoneraciones, la creación de nuevas Zonas francas y los tratados Bilaterales de Inversión. Todo esto acentuó la extranjerización y centralización de los principales medios de producción, especialmente en la agroindustria, incrementando el flujo de ganancias que se remitieron al exterior junto al pago de intereses de la deuda externa que operó como mecanismo de transferencias de excedentes. En este escenario, se consolidó el tipo de inserción en la economía mundial a partir de la producción de bienes agrarios de bajo valor agregado; el perfil de las exportaciones muestran que cerca del 70% de los productos son commodities de origen agropecuario encabezados por la soja, la carne bovina, el arroz, derivados de la leche y pasta de celulosa, al tiempo que en materia comercial, la principal novedad del período fue la aparición y dependencia de China que pasó a ser el principal socio comercial del país en 2013 (Marrero, N., Mañan, O.; 2014). La colaboración de clases bajo la era del Frente Amplio se caracterizó por una nueva orientación de la intervención del Estado en el conflicto capital-trabajo: por un lado a partir, de las leyes de negociación colectiva y libertad sindical cuya utilización permitió un fortalecimiento numérico y organizativo del sindicalismo (Marrero, 2017); y por otro lado, mediante restricciones a esa libertad sindical y negociación colectiva, a partir de la aplicación del decreto denominado de “esencialidad” contra diferentes procesos huelguísticos (sindicatos docentes, estatales, etc.), aprobación de la ley “antipiquetes”, de la ley “anti-terrorista” que coarta la libertad de expresión y movilización, y la propuesta de modificación (¿o liquidación?) de la negociación colectiva que elimina la ultraactividad en los convenios colectivos y la negociación por rama, entre otros cambios regresivos(6). Este carácter aparentemente contradictorio de la intervención de los gobiernos del Frente Amplio en el conflicto capital-trabajo se explica por el carácter del propio Estado, que en la sociedad capitalista se orienta a garantizar el proceso de acumulación del capital, es decir, a establecer las condiciones económicas y sociales para que la ganancia capitalista no sea cuestionada y permitir, de este modo, la legitimación de la apropiación del excedente económico que producen los trabajadores. Este fue el norte de intervención del Estado bajo los gobiernos del Frente Amplio, tanto en los momentos de expansión de la acumulación de capital como en los de ajuste. En una primera etapa la intervención estatal del conflicto capital-trabajo coincidió con el nuevo contexto internacional favorable dado por la expansión de la demanda internacional de materias primas y por la expansión de masas de capital ficticio que ampliaron el crédito y las posibilidades de crecimiento de esa demanda. De este modo, la acumulación de capital tomó forma en una serie de políticas impulsadas desde Estado que buscaron articular la dinamización de la inversión privada con políticas que establecieron techos a la expansión salarial -a través de las pautas restrictivas en la negociación colectiva. Bajo estas condiciones, el salario real creció un 56% de 2004 a 2016 -un 20% desde 1999 año de comienzo de la última crisis-, aunque sólo recuperó niveles de comienzos de los ’70 luego se estancó y comenzó a descender a partir de 2017. En este cuadro, el poder de compra de los salarios en 2019 se ubicó por debajo de su nivel en 1971. Asimismo, el desempleo tuvo una curva descendente hasta 2013 (6,3%) y luego empezó a crecer ininterrumpidamente hasta 2019 (9.8%). Luego del ciclo corto de ascenso de los commodities en 2010-2013, se abre una etapa de reversión de las condiciones favorables (excepcionales) que habían operado en el período precedente. El ascenso de Trump, el Brexit y desintegración de la Unión Europea, pusieron en el tope la agudización de la guerra comercial (como expresan los choques entre EEUU-China) y constituyeron una manifestación ulterior de la crisis mundial iniciada en 2007-08. La bancarrota capitalista puso en crisis la internacionalización capitalista y produjo un repliegue nacional, entendido como instrumento de guerras comerciales, fiscales y financieras -en definitiva, guerras ‘tout court’. El repliegue nacional se manifiesta en la reducción de la inversión transfonteriza, el comercio mundial, los préstamos bancarios y la cadena de suministros (The Economist, 25/01/2019). El inicio de esta transición convulsiva a nivel internacional y en América Latina, coincidió con el ascenso del tercer gobierno del Frente Amplio y la segunda presidencia de Tabaré Vázquez. En este cuadro Vázquez buscó, infructuosamente, la firma de Acuerdos de Libre Comercio (con China y EEUU) que dado el contexto internacional no podía dar ninguna salida de fondo a la caída de las exportaciones (en volumen y precio) producidas por la desaceleración y/o recesión económica de los principales socios comerciales de Uruguay (China, Venezuela, Argentina y Brasil) y la reducción del flujo de IED -la contracción de la inversión en capital fijo desde 2014 fue de ¡32%!, mayor incluso que la de Brasil. El escenario internacional agregó un nuevo condimento: toda América Latina se convirtió en el campo de orégano de renovadas disputas internacionales por la apropiación de la renta y su control político como patio trasero del imperialismo yanqui, desatando con ello enormes crisis políticas, e incluso potenciales procesos revolucionarios (y contrarevolucionarios). De este modo, toda la política económica del ‘progresismo’ encontró su límite en la crisis mundial en curso, mostrando con ello que la expansión o ‘coyuntura favorable’ de la economía fue un episodio de la bancarrota capitalista. En este contexto, a partir de 2015 se asistió a una relentización de la acumulación capitalista y del salario real, crecieron las distintas formas de superpoblación relativa y se impulsaron desde el gobierno medidas de corte ‘neoliberal’ para desindexar los salarios de la inflación y la reducción del gasto público (Marrero, 2018; Notaro, 2015). Tanto en el período de expansión económica, como ahora en su declive, la acumulación del capital tuvo como una de sus bases principales la precarización estructural del trabajo o superexplotación en sectores de la industria, la agricultura, el comercio y en el propio Estado. Algunas dimensiones de esta precarización de la clase obrera se encuentran vinculadas al uso discrecional de la fuerza de trabajo por parte de las empresas, como la polivalencia que expresa en general la ausencia de definición de categorías y tareas, así como la rotación de funciones entre diferentes puestos de trabajo, sin enriquecimiento de las calificaciones (Marrero, 2017). En el terreno de las condiciones de trabajo la flexibilidad en el horario de trabajo y el aumento de la jornada laboral se manifestó en amplios sectores de trabajadores. Las tercerizaciones se han transformado en un problema de primer orden para el movimiento sindical en todos los sectores de la economía y el Estado, siendo utilizado como una política para reducir el precio de la fuerza de trabajo y dividir la organización colectiva de los trabajadores. La precarización del trabajo también se manifiesta en que una enorme proporción de la clase obrera percibe salarios por debajo del valor de su fuerza de trabajo. De este modo, el Frente Amplio intentó conjugar una peculiar conciliación entre la clase trabajadora y la clase capitalista bajo políticas que facilitaran la ampliación de la acumulación de capital a la vez que un incremento relativo del salario directo e indirecto. Esta política económica se agotó junto con el fin del auge de la renta internacional, del ingreso masivo de capital ficticio y de la inversión extranjera directa en el que estaba inscripto. Así como en su momento los neoliberales se derrumbaron en el cuadro de la bancarrota del 2002, el ‘progresismo’ que emergió como respuesta a esa crisis encuentra su límite en el marco de esa misma crisis. Esto porque neoliberalismo y progresismo son también una expresión del ciclo más amplio de la economía mundial bajo la hegemonía del capital financiero. Frente a una expansión del capital a préstamo y de un creciente y explosivo desarrollo de capitales ficticios que buscaban multiplicar las oportunidades de ganancia sin contrapartida en el crecimiento de la actividad productiva, los países "emergentes" fueron parte del mecanismo de absorción de tales recursos. Es un hecho, sin embargo, que toda inversión o crédito extranjero exige en algún momento la repatriación de ganancias e intereses, como es un hecho también que toda bancarrota implica la utilización de fondos que anteriormente circulaban en ámbitos de los cuales son sustraídos para procurar el salvataje de los capitales en quiebra en dificultades en los países dominantes. Uruguay y los países de América Latina se adaptan a esas manifestaciones cambiantes del ciclo capitalista en el mercado internacional con políticas igualmente cambiantes, que deben ser apreciadas de conjunto en relación con los espasmos de la economía global. Es en este sentido que neoliberalismo y progresismo se articulan e incluso se complementan de un modo que sería incomprensible fuera de la apreciación del proceso económico como un todo. Dicho de manera más simple: los liberales crearon una enorme hipoteca en los noventa como agentes del gran capital y el FMI; los progresistas pagaron la factura, sin alterar, por supuesto, la lógica general de la gestión social del metabolismo productivo por el capital, que es la cuestión esencial. Por tanto, el llamado progresismo fue funcional al sistema capitalista viabilizando la acumulación capitalista, con el agregado de su función en la control del conflictos sociales/sindicales. Bajo la apariencia de políticas económicas opuestas se oculta la función común de planteamientos que deben ser integrados en una comprensión integral de los vaivenes de la economía capitalista nacional e internacional (Rieznik, 2009). Lo que viene: cambio de régimen en una transición política convulsiva Comprendida esta mirada global con foco en las contradicciones abiertas es posible comprender el recambio político que se está operando en Uruguay. En 2019 se realizaron las elecciones nacionales que dieron el triunfo en el segundo turno a Luis Lacalle Pou del Partido Nacional por escaso margen, en una coalición que integró al Partido Colorado, al Partido de la Gente, Partido Independiente y al ultraderechista-militar Cabildo Abierto (cuyo candidato fue el jefe de la Fuerzas Armadas, bajo el último gobierno del Frente Amplio). Uruguay se suma al proceso de recambios políticos derechistas que, con vaivenes, marca el proceso político latinoamericano desde hace un lustro en un contexto de larga declinación de la economía, un déficit fiscal que crece, coronado por una elevada cuenta de intereses de la enorme deuda externa. Ahora bien, ¿Qué factores condujeron al recambio político derechista? Ocurre que cuando las condiciones económicas comenzaron a cambiar a partir de 2015, el gobierno comenzó un persistente proceso de ajuste sobre las condiciones de vida de las clases populares. Las cámaras empresariales, y especial la burguesía agraria, comenzaron a presionar al gobierno exigiendo recortes de gastos sociales, rebajas salariales y devaluación de la moneda. Los acreedores financieros condicionaron el financiamiento público a los recortes presupuestales, al cual el Frente Amplio fue estirando en pequeñas dosis. Finalmente, luego de sucesivos choques, una buena parte de los empresarios rurales, industriales y comerciales se pasaron a la oposición política confiados en que la derecha política podrá comandar una suerte de guerra de clases contra los de abajo. Nuevamente, pasada la bonanza internacional, los conflictos sociales generados por los intentos de recuperar niveles aceptables de la tasa de ganancia –centro del sistema- ocupan nuevamente el primer plano. Difícil escenario para un gobierno declaradamente defensor del capitalismo. A su turno, los trabajadores, cooperativistas, estudiantes, el movimiento de la mujer y los movimientos ambientalistas desarrollaron importantes luchas frente al estancamiento y deterioro de los salarios, de la inversión en vivienda, por presupuesto público que permitiera viabilizar la política de derechos conquistada o contra la instalación de megaemprendimientos. Durante la década y media de gobiernos del Frente Amplio se procesaron diversos conflictos sociales que horadaron su legitimidad política y la expectativa de que era un canal de transformación social, así como ocurrió con otros gobiernos latinoamericanos. La coalición “multicolor” que conquistó el gobierno y las mayorías parlamentarias asumirá en un cuadro de agudización de las contradicciones económicas y políticas precedentes. En el terreno económico una cuestión central que dominará la agenda es la deuda pública y, en particular, la deuda externa. La situación financiera del Estado se ha agravado, con un déficit fiscal que pisa los cinco puntos cubierto en parte con emisión monetaria y, en mayor medida, con emisión de deuda. Si se analizan los informes del BCU, el pago de intereses de deuda y los subsidios al capital más un voluminoso déficit en las jubilaciones y pensiones militares explican el aumento del déficit fiscal. La emisión de deuda a tasas crecientes (notas del tesoro y en especial letras de regulación monetaria) para el financiamiento de los gastos corrientes y la absorción del ‘exceso’ de fondos especulativos circulantes ha encarecido enormemente el costo financiero del Estado, acentuando el desequilibrio económico-financiero estatal. Se proyecta que la deuda del gobierno alcanzara un 66% del PIB en 2019 (sin incluir los miles de millones de se deberá contraer para los compromisos con UPM) -incluidos los bonos para recapitalizar al banco central. Un 53% de la deuda se encuentra nominada en dólares (y, dada la libertad cambiaria, los pagos de la denominada en pesos de inmediato presionan por divisas), por lo que la devaluación exigida por los exportadores afectaría la capacidad de pago. De acuerdo a lo proyectado en la última Rendición de Cuentas, para 2020 las necesidades de fondeo del gobierno central se estiman en U$S 3.581 millones (U$S 1.660 millones son para el pago de intereses de deuda, U$S 1860 millones para amortizaciones de bonos y préstamos, y U$S 50 millones para déficit primario). Para cubrir la factura el gobierno ‘multicolor’ deberá recurrir al financiamiento internacional, local (AFAP’s)(7) y al uso de reservas del BCU. Sin embargo, el capital financiero(8) ya condicionó este financiamiento a un ajuste mayúsculo en el presupuesto público de U$S 1.500 millones, reformas que flexibilicen (abaraten) los salarios, privatización de las empresas públicas (en especial la liberalización del combustible) y la reforma de la previsión social que aumente la edad de retiro y rebaje las jubilaciones. Este programa ya fue recogido en el documento “Compromiso por el País” firmado por los partidos de la ‘coalición multicolor’ antes del 24 de Noviembre y también por las Cámaras Empresariales (Elías A., 2019). El ajuste incluiría, posiblemente, un re-diseño del esquema de subsidios a sectores de la burguesía nacional. Como en toda crisis capitalista, exigen la liquidación del capital sobrante y la rebaja del precio de la fuerza de trabajo en todos sus aspectos. De este modo, la coalición gobernante derechista recurrirá al viejo libreto de la economía política neoliberal que el país conoció previo a la crisis de 2002 manteniendo o profundizando aspectos centrales de la “economía política progresista”, como la rebaja impositiva al capital, la legislación de inversiones o la apertura al capital extranjero (UPM2) -e incluso la modificación de los Consejos de Salarios ya enviada al parlamento por el Frente Amplio. En definitiva, agotados los motores del ingreso de capital especulativo e inversión extranjera y de la renta internacional, la salida capitalista se orienta a una violenta depreciación del salario directo e indirecto para relanzar la acumulación del capital. Sin embargo, puestas en contexto continental la política de la derecha (Macri, Piñeira, Bolsonaro, Duque, Lenin Moreno, etc) viene naufragando estrepitosamente en medio de crisis políticas y ascenso vertiginoso de las luchas populares. El armado del régimen político para ir a esta guerra de clases será, sin embargo, sumamente precario en medio de una enorme fragmentación de los partidos patronales. El nuevo gobierno deberá hacer frente al desafío de la ‘gobernabilidad’ con 5 partidos en el Poder Ejecutivo y la primera mayoría en manos del Frente Amplio en el parlamento(9). La publicitada Ley de urgente consideración (de la que nada se sabe aún) buscará cohesionar a la coalición derechista, y aprobar algunas reformas antes los conflictos internos puedan hacerla estallar por los aires. Sin embargo, ya existen divergencias en torno a cuestiones centrales, por ejemplo no han logrado hacer un acuerdo con relación con la reforma de seguridad social, Cabildo Abierto plantea rebajar en un 50% el IASS(10) que implicaría el aumento de 100 millones en el déficit previsional lo cual es rechazado por el Partido Nacional. Aunque la coalición gobernante tiene mayoría ficta en el parlamento, podría llegar a recurrir a los votos de sectores del Frente Amplio(11) para cuestiones claves. De conjunto, la victoria electoral de la ‘coalición multicolor’ derechista pone de relieve algo fundamental: el derrumbe del Frente Amplio expuso la incapacidad de la burguesía para resolver la parálisis de las fuerzas productivas del país por medio de medidas y demagogias denominadas progresistas. En toda América Latina, con la salvedad de sus particularidades nacionales, el agotamiento de las experiencias progresistas ha dejado expuesta una enorme crisis de poder en el marco de una bancarrota capitalista internacional. Este marco convierte a las tentativas de salidas thatcherianas en recursos políticos anacrónicos; en recursos que carecen, comparativamente, de los medios necesarios para alcanzar plenamente sus objetivos. En este escenario, las organizaciones sindicales, sociales y políticas de izquierda se aprestan a preparar la pelea para defender los derechos sociales y políticos. La experiencia del ascenso popular en Chile grafica un escenario posible de respuesta a las políticas de avance del capital. El “pacífico” Uruguay se suma al torrente latinoamericano. El desenlace de la crisis dependerá del resultado de los grandes choques de clases que plantea la nueva etapa. Bibliografía Bértola, Luis, Isabella, Fernando y Camilo Saavedra. El Ciclo Económico De Uruguay, 1998-2012. Documento On Line Nº 33. Facultad de Ciencias Sociales – Universidad de la República, Montevideo: 2013. Coggiola, Osvaldo. De FHC a Bolsonaro. Elementos para uma História Economico-politico do Brasil (1979-2019). Ed. Liber-Arts, Brasil: 2019. Dufrechou, Hugo. Los lazos de dependencia del Uruguay a través de su Sistema Financiero. (Tesis Especialización en Estudios Latinoamericanos, Universidade Federal de Juiz de Fora), Brasil: 2015. Elias, Antonio. Análisis de una derrota esperada. Semanario “Voces” 19/12/2019. Finch, Henry. La economía política del Uruguay contemporáneo. 1870-2000. Ediciones de la Banda Oriental. Montevideo: 2005. Fleitas, Sebastían y Carolina Román. “Evolución de la población económicamente activa en el siglo XX: un análisis de la estructura por sexo, edad y generaciones.” Boletín de Historia Económica, VIII (9): 41-64. 2010. Mañan, Oscar, Marrero, Nicolás. Uruguay y la Economía Progresista: la agenda pendiente en Sujetos colectivos, Estado y capitalismo en Uruguay y América Latina: perspectivas críticas, Acosta, Y., Casas, A., Mañan, O., Rodríguez, A., Rossi, V. (coords). Trilce. Montevideo: 2014. Marrero, Nicolás. Precarización laboral y revitalización sindical en Uruguay: los trabajadores de comercio y servicios (2017) Revista Colombiana de Sociología, Volumen 40, Número 2, p. 221-238. https://revistas.unal.edu.co/index.php/recs/article/view/66393/61011 Marrero, Nicolás. Crisis capitalista y precarización del trabajo: la mutación de la clase obrera en Miradas de la economía política sobre América Latina y el Uruguay actual, Elías, Alonso y Oyhantçabal (Coords.). Ed. INESUR y Fundación Trabajo y Capital. Montevideo: 2018. Marrero, Nicolás. De la restauración capitalista a la Gran Depresión del siglo XXI: Un nuevo escenario mundial de guerras y rebeliones populares. Ponencia presentada en el VI Simposio Internacional sobre Pensamiento Latinoamericano del 26 al 28 junio de 2019 Universidad Central “Marta Abreu” de Las Villas, Santa Clara, Cuba, 2019. Notaro, Jorge. La economía del Uruguay 1998 – 2014. Caracterización e hipótesis explicativas. Acceso 2 de Noviembre de 2019, https://www.researchgate.net/publication/284174297_La_economia_del_Uruguay_1998__2014_Caracterizacion_e_hipotesis_explicativas Oyhantcabal, Gabriel. Economía Política del Uruguay progresista (2005-2016). Revista Latin American Perspectives 46(1): 122-136, Enero 2019. Rieznik, Pablo, Neoliberalismo, (anti)neoliberalismo y crisis (el caso argentino) en Revista En Defensa del Marxismo nº38, Buenos Aires: 2009. Notas al pie (1) Dirigente del Partido de los Trabajadores (Uruguay). Sociólogo y Docente de la Universidad de la República. (2) El capital ficticio es el resultado de la existencia generalizada del capital a interés. La razón de su carácter ficticio es que es resultado de la apropiación de una parte creciente de la plusvalía por el capital, que no encuentra oportunidades de acumulación en las actividades productivas y se utiliza en nuevas formas de operaciones de préstamo a través de nuevas instituciones y nuevas operaciones; por tanto, no contribuye en nada para la producción o la circulación de la riqueza, en el sentido de que no financia ni capital productivo, ni comercial. Esto incluye las acciones, bonos, deudas del estado o privadas. Consolida la imagen de un capital que se valoriza a sí mismo en el mercado de compra y venta especulativa (Carcanholo, R.; Sabadini, M., 2011). (3) Ver Proceso Económico del Uruguay (1971); Vivian Trías (1956); Maria Ines Moraes (2008) (4) Lo que implicó que se volvieran contra el capital local agro industrial y comercial desde 1980; sólo se benefició la banca trasnacional sostenida por una estrategia de supervivencia acordada con la dictadura; desde 1975 apareció el capital financiero como un cuarto socio en la distribución del ingreso, con poder creciente hasta que en 1980 era hegemónico (5) En 1984 los candidatos para la presidencia y la vicepresidencia de las cuatro principales agrupaciones políticas de Uruguay firmaron conjuntamente una Concertación Nacional Programática (CONAPRO). Los firmantes -partidos Colorado y Blanco, Frente Amplio y Unión Cívica, (escisión por la derecha del Partido Demócrata Cristiano, integrante del Frente)- alcanzaron acuerdos en materia de restablecimiento de todas las libertades, retorno de exiliados, vigencia de los derechos humanos, levantamiento de proscripciones, política de vivienda y salud, autonomía de la universidad e independencia del poder judicial. No alcanzaron consenso sobre la organización legal de la educación general, la futura legislación sobre relaciones laborales, la ley de seguridad del Estado y la amnistía para presos políticos. (6) En noviembre de 2019, luego de las elecciones primarias donde la derecha conquistó la mayoría de la representación parlamentaria, el gobierno envió al parlamento propuestas de cambios a la negociación colectiva de acuerdo a las recomendaciones dela OIT entre los que se destacan “El artículo 3º modifica el artículo 14, eliminando la posibilidad de negociar por rama de actividad cuando no exista organización de trabajadores en la empresa. El artículo 4º deroga el inciso segundo del artículo 17 que versa sobre la vigencia de los convenios, con lo cual se elimina la ultractividad de estos y se los somete a la propia negociación colectiva” (La Diaria, 31/10/2019). (7) Es importante mencionar que las las afaps no “tienen” fondos; en su enorme mayoría son títulos del gobierno, por lo cual tales “fondos” es un juego de transferencia de títulos. (8) Ver Calificadora Fitch, Comunicado de Prensa (02/12/2019) Fitch Ratings: New Uruguay Government Faces Fiscal, Growth Policy Test en https://www.fitchratings.com/site/pr/10103896 y Standard and Poor’s, Comunicado de Prensa (26/11/2019) Credit FAQ: What Challenges will the new administration in Uruguay face? En https://www.spglobal.com/ratings/en/research/articles/191126-credit-faq-what-challenges-will-the-new-administration-in-uruguay-face-11256622 (9) En la nueva Cámara de Senadores (que tiene 30 senadores), el FA mantendrá 13 escaños, y el PN solo 10. El Partido Colorado (PC) tendrá cuatro senadores y el recientemente creado Cabildo Abierto (CA), tendrá tres. En la Cámara de Diputados (que tiene 99 diputados), el FA tendrá 42, en comparación con los 30 del PN, 13 para el PC, 11 para CA y tres para otros partidos. (10) Es un impuesto anual de carácter personal y directo que grava ingresos correspondientes a jubilaciones, pensiones y prestaciones de pasividad uruguayas, independientemente de su naturaleza contributiva o no. (11) Astori ya anunció la necesidad de “defender la gobernabilidad” (Búsqueda, 20/11/2019)

27 de enero de 2020
El hilo roto de la revolución

“La Internacional Comunista no soportará cinco años más de errores parecidos (…) Es cierto que, incluso en ese caso, la revolución proletaria terminará por abrirse nuevas vías hacia la victoria: pero ¿cuándo?, ¿y al precio de qué sacrificios, de cuántas innumerables víctimas? La nueva generación de revolucionarios internacionales deberá recoger el hilo roto de la herencia y conquistar de nuevo la confianza de las masas en el más grande acontecimiento de la Historia; el que puede verse comprometido por una serie de errores, de desviaciones y de falsificaciones ideológicas”. León Trotsky Alma-Ata, 12 de julio de 1928 (1) Aviso al lector La primera mitad de este artículo fue publicada en la revista En defensa del Marxismo N° 52, revista teórica del Partido Obrero (PO). Tal como señala la introducción (que no fue modificada), la segunda parte sería publicada en el número siguiente. No obstante, poco después fui expulsado de la organización, junto a otros mil compañeros, por haber solicitado la formación de una Tendencia pública, cuyo objetivo central era (y es) la recuperación del programa revolucionario del PO. Desde ya, el artículo no fue continuado en el número siguiente de la revista, el que fue utilizado para disfrazar de debate democrático lo que fue una burda muestra del burocratismo de una dirección política que, con este tipo de acciones, se “colocó por fuera” de la tradición revolucionaria del PO. (2) Publicamos a continuación el artículo completo, en el que queda claro, paradójicamente, que el posteriormente denominado “trotskismo” no fue otra cosa que una tendencia política del bolchevismo, que buscó defender y sostener la tradición revolucionaria de la Internacional Comunista, frente a una orientación burocrática que, desde mediados de la década de 1920, amenazaba con liquidar al partido mundial de la revolución. Introducción El proceso por el cual se impuso la necesidad de fundar una IV Internacional se encuentra vinculado a la degeneración burocrática de su inmediata predecesora, la III Internacional, también denominada Internacional Comunista, durante el período posterior a la muerte de Lenin, en 1924. En aquel entonces, aunque el núcleo de la lucha política se desarrollaba en el seno del Partido Comunista de la Unión Soviética (PCUS), los combates y debates en torno a la dirección que debía tomar el partido mundial de la revolución abarcó también a los denominados países coloniales y semicoloniales, entre los que se encontraba América Latina. En este artículo nos dedicaremos a un momento particular de este proceso en el cual la Internacional Comunista abandonó su programa revolucionario: el VI congreso, realizado en Moscú a mediados de 1928. No lo haremos en términos generales, sino a través de un análisis de la cuestión latinoamericana, cuyo estudio aún es incipiente en la historiografía. (3) Para ello analizaremos el papel otorgado a la región latinoamericana en la revolución mundial en los informes oficiales, elaborados por los dirigentes de la Internacional y el Secretariado Latino, Nicolai Bujarin, Otto Kuusinnen y Jules Humbert-Droz. A continuación, resumiremos los debates que ellos generaron en la nutrida delegación latinoamericana, y que dieron lugar a una importante cantidad de críticas. Finalmente, evaluaremos en qué medida ellas fueron incorporadas en las tesis finales del congreso. El artículo concluirá en el próximo número de En Defensa del Marxismo, en el que describiremos las repercusiones que las tesis del VI congreso provocaron, al momento de su divulgación, en América Latina, y el posicionamiento frente a ellas de la Oposición de Izquierda, por medio del análisis de la crítica de Trotsky, exiliado en Alma-Ata. I. La Internacional Comunista: de la lucha a la colaboración de clases El triunfo de la Revolución Rusa, en octubre de 1917, representó, para el partido bolchevique, sólo el primer paso en la construcción del socialismo a escala universal. Dicha tarea requería una organización específica, un partido mundial que permitiese la acción conjunta de los explotados bajo una dirección revolucionaria: una Internacional. Fue así como, retomando las lecciones de sus predecesoras, constituyeron la III Internacional con el objetivo de llevar el proletariado al poder más allá de las fronteras rusas. Pese a las enormes dificultades que atravesó la revolución en sus primeros años de vida, los bolcheviques lograron realizar su primer congreso en 1919, sosteniendo su convocatoria anual durante los siguientes tres años. Una de las cuestiones fundamentales que debió afrontar la nueva Internacional fue establecer un programa revolucionario de carácter global, lo que implicaba una caracterización general del capitalismo en términos históricos, por un lado; y conocer las características políticas y sociales de las diversas regiones y naciones en las que se pretendía intervenir, por el otro. De allí que, durante los preparativos del IV congreso, que se realizó a fines de 1922, Lenin planteó una serie de puntos fundamentales para la discusión en torno al programa general, el que “deberá establecer claramente los tipos históricos básicos de las reivindicaciones de transición de los partidos nacionales dependiendo las diferencias fundamentales de la estructura económica, como por ejemplo Gran Bretaña e India”. (4) No obstante, la muerte de Lenin, en 1924, significó un duro golpe para el desarrollo de la Internacional, que perdió prematuramente a su principal dirigente. Junto con la derrota de la revolución alemana, el reflujo del movimiento obrero europeo y las dificultades de la transición al socialismo en la Unión Soviética, la ausencia de Lenin desató una lucha por el poder al interior del partido comunista ruso que tuvo repercusiones decisivas para el proceso revolucionario soviético y para la Internacional. La tormentosa transición que atravesaba la estructura social rusa tomó la forma de dos fuerzas políticas que disputaron la conducción del proceso revolucionario: la dirección oficial del partido, en manos de Stalin, y la oposición bolchevique-leninista, conducida por Trotsky. Su enfrentamiento, de carácter estratégico, se llevó adelante en cada uno de los aspectos particulares de la vida soviética, el partido y la internacional, y se condensó en torno al debate entre el “socialismo en un solo país” y la “revolución permanente”. (5) El enfrentamiento político agudizó un proceso que se había puesto en marcha en 1923, y que Lenin y Trotsky advirtieron y denunciaron tempranamente: la burocratización del partido bolchevique. Frente a ello, Stalin y sus aliados apelaron a la represión política de la oposición de izquierda, logrando sancionar la persecución al denominado “trotskismo” en el V Congreso de la Internacional Comunista, en 1924. (6) Este proceso tomó carácter mundial con la denominada “bolchevización” de los partidos comunistas, que representó la “estalinización” de las secciones del PC, y que tuvo por objetivo eliminar toda oposición a la línea oficial, en particular a la oposición de izquierda, que comenzó a ser denominada trotskismo. (7) El V congreso de la Internacional representó, entonces, el inicio de un giro en cuanto a sus objetivos fundamentales: ya no se trataba de concentrar los esfuerzos en llevar al proletariado mundial al poder, sino de defender al socialismo realmente existente, la Unión Soviética, de los diversos peligros que podían jaquear su desarrollo y consolidación. Entre ellos se encontraba, naturalmente, todo tipo de oposición política, que inmediatamente era calificada como representante de intereses opuestos a la revolución, por lo que merecía (y exigía) una represión implacable. Desde entonces, la burocracia estalinista prescindió de la convocatoria a congresos regulares de la Internacional, evitando todo tipo de situación política en la que su autoridad pudiese ser cuestionada. En América Latina, Buenos Aires se constituyó en el centro del proceso de bolchevización / estalinización, instalándose el Secretariado Sudamericano, en 1925, con su periódico, La Correspondencia Sudamericana, ambos a cargo de Vittorio Codovilla y Rodolfo Ghioldi, respectivamente. Desde entonces, el Partido Comunista argentino (PCA) representó un férreo defensor de las alianzas con sectores burgueses en la región, sobre la base de una caracterización particular de las sociedades latinoamericanas, en las que predominó el carácter precapitalista de sus relaciones sociales (feudales y esclavistas) por sobre las capitalistas, justificando la alianza con las burguesías nacionales y el carácter democrático burgués de la revolución. En ese sentido, Codovilla aseguraba que “En muchos de estos países, con la excepción de Argentina, donde ya hay una burguesía industrial nacional que participa del poder, todavía estamos en la misma situación que existía en Francia antes de la revolución burguesa. No debemos olvidar que, en Brasil, solo hace 50 años se abolió la esclavitud; el feudalismo todavía existe, y domina en casi todas las regiones del país”. (8) Se trató de una línea que fue resistida por sectores del partido en diferentes lugares de América Latina, entre quienes se destacó el cubano Julio Antonio Mella, quien enfrentó estos postulados afirmando que “los revolucionarios de América que aspiren a derrocar las tiranías de sus respectivos países (...) no pueden vivir con los principios de 1789; a pesar de la mente retardataria de algunos, la humanidad ha progresado y, al hacer las revoluciones en este siglo, hay que contar con un nuevo factor; las ideas socialistas en general, que con un matiz u otro, se arraigan en todos los rincones del globo”. (9) Pasaron cuatro años sin que la Internacional fuera reunida hasta que, empujada por una crisis sin precedentes, tanto en lo que hace a la sociedad soviética, como a la situación internacional, la dirección del PCUS convocó a un nuevo congreso. Este debate encontrará en sus recintos un nuevo capítulo. II. El sexto congreso de la Internacional y la cuestión latinoamericana El VI congreso de la Internacional Comunista fue realizado en Moscú, entre el 17 de julio y el 1 de septiembre de 1928. La delegación latinoamericana, compuesta de 26 militantes, nunca había sido tan numeroso en los congresos previos. Su importancia no sólo se reflejó en su número, sino también en que siete de ellos fueron electos para el Comité Ejecutivo (CEIC). (10) El debate en torno al lugar de América Latina se llevó adelante a lo largo de todo el congreso, aunque sus aspectos fundamentales se concentraron en las sesiones dedicadas al programa de la internacional, presentado por Bujarin; y al movimiento revolucionario en las colonias y semicolonias, con informe a cargo de Kuusinen y un co-informe de Jules Humbert-Droz, especialmente dedicado a América Latina. Los aspectos fundamentales de la cuestión giraron en torno a la caracterización de la estructura económico-social de América Latina, al papel jugado por el imperialismo en la región y, vinculadas a ambas, al programa y tipo de revolución que allí debía impulsarse, es decir, a las características de su período de transición. Pasemos a un breve resumen de sus posiciones. a. América Latina en las tesis propuestas por la Internacional La cuestión colonial y semicolonial ocupó buena parte de las exposiciones de Bujarin, encargado de abrir el congreso y dirigir los primeros debates. Y aunque la revolución en China fue objeto de la principal atención, la cuestión latinoamericana, también estuvo presente en sus intervenciones, probablemente con un lugar más destacado de lo que el propio Bujarin hubiese querido, presionado por la importante delegación. En este sentido, a pesar de asegurar, en su discurso de apertura, que América Latina “entró por primera vez en la órbita de influencia de la Internacional Comunista”, Bujarin parecía no haber entrado en la órbita latinoamericana. Luego de semanas de debates, al cerrar el punto en torno al programa de la internacional, apenas hizo referencia a la importancia de la cuestión campesina en América del Sur, con el objetivo de diluir el carácter capitalista de las relaciones sociales predominantes, asegurando que “En casi todos los países de América del Sur, hay una estructura específica de poder estatal (son los grandes propietarios terratenientes, los poseedores de los latifundios, los que están en el poder político de estos países). En una parte de esos países hay latifundios que se encuentran bajo un régimen mixto de explotación capitalista y de métodos feudales esclavistas”. (11) Y a pesar de que la importante cantidad de delegados de la región lo obligó a reconocer que América Latina tenía “una importancia particular” y “un papel muy grande, aunque extremadamente específico en la política mundial”, no pudo ofrecer ninguna característica de esa particularidad, más allá de considerar a la región el “campo” del mundo y destacar el “movimiento popular contra el imperialismo”, vinculándolo con “el problema agrario y la lucha contra el feudalismo”. (12) Asimismo, reconociendo que “hay diversas tendencias en nuestros medios sobre la cuestión de la línea táctica en los países americanos”, concluyó su discurso asegurando que “no podría dar en este momento una respuesta a esas cuestiones discutidas”, concediendo la posibilidad de que “las poderosas revoluciones populares y agrarias” se transformen en socialistas. Evidentemente, Bujarin se había encontrado con un escenario que no esperaba, y frente al cual le costó reaccionar. En el curso de los debates en torno al programa de la Internacional elaboró una respuesta a sus propios planteamientos, aunque en lugar de mostrar la importancia latinoamericana en la revolución mundial, confirmó su lugar subordinado. Fue así como, refiriéndose al vínculo entre el sistema mundial y los procesos revolucionarios nacionales, se dirigió particularmente a los delegados latinoamericanos y de los países coloniales. En nombre de una política realista, supuestamente opuesta a “fórmulas abstractas”, y defendiendo una perspectiva que atienda a “la heterogeneidad, la diversidad de aspectos del proceso de la revolución mundial” y a un “carácter social muy variado”, planteó la estrategia de la Internacional en los “países atrasados”: los trabajadores debían disponerse a “sostener levantamientos nacionales e incluso nacionalistas o, más aún, levantamientos directamente dirigidos (subrayado mío, n. del a.) por revolucionarios burgueses”. (13) En este sentido, argumentó que existían “diversos ‘períodos de transición’ en los distintos tipos de países”, a los que agrupó en tres formas fundamentales: a) capitalismo muy desarrollado; b) desarrollo capitalista medio y; c) coloniales y semicoloniales. De esta división, Bujarin sólo consideró “imprecisa” aquella dedicada a los países de capitalismo “medio”. Finalmente, presentó una respuesta al interrogante que había dejado planteado días atrás: “¿Cuál es el carácter de las exigencias que planteamos como específicas para los países coloniales? Son aquellas (…) correspondientes a la etapa previa (cursiva nuestra, n. del a.) de la lucha por la dictadura del proletariado y del campesinado”. (14) Esta perspectiva, escuetamente esbozada, sería ampliada en las sesiones específicas dedicadas a la cuestión colonial y semicolonial, de la cual América Latina era considerada parte. En ellas, el finlandés Otto Kuusinen fue quien abrió el punto sobre la cuestión del movimiento revolucionario en las colonias y las semicolonias. (15) Apenas comenzado su discurso, planteó una aclaración temeraria, probablemente consciente de encontrarse frente a delegados de todas las regiones del mundo: “Como ustedes saben, no dispongo de los conocimientos necesarios para hablar sobre el tema en su conjunto”. (16) A renglón seguido, reconoció que no había respondido al planteo de Lenin, realizado en el II congreso de la Internacional, en torno a la posibilidad del “desarrollo no capitalista de los países atrasados”, es decir, a saltar la etapa capitalista y pasar directamente a la construcción del socialismo, debido a falta de estudio. (17) Asimismo, pese a reconocer que, por primera vez, se intentarían sistematizar las diferencias entre colonias y semicolonias, se adelantó a las críticas asegurando que su propuesta era deficiente, y que esperaba que las tesis mejoraran con el correr del debate. Por su parte, aclaró que, con el objetivo de describir la situación del movimiento revolucionario en China y otras colonias, se esforzó en “distinguir entre sí (…) diferentes estadios y etapas del movimiento revolucionario”, reivindicando, al igual que Bujarin, que “en la determinación de nuestra táctica y de nuestras tareas políticas en cada país por separado” no se parta de lo abstracto, sino de la situación concreta. (18) Todas sus tesis se basaron en China y la India, sin hacer referencia explícita a América Latina, región que tuvo un tratamiento específico en el “co-informe” del suizo Jules Humbert-Droz, responsable para la región en el Secretariado Latino. (19) En primer lugar, Humbert-Droz aludió al debate con los delegados latinoamericanos, en torno a la caracterización de América Latina, señalando que “cuando nos encontramos con los compañeros procedentes de América Latina, la primera discusión que surge, a menudo muy viva, atañe al carácter semicolonial de América Latina” (20) Frente a un rechazo de esta categoría por parte de ellos, las tesis se concentraron en probar el carácter semicolonial de la región. En este sentido, atacando el nudo de la cuestión, aseguró que Argentina, Brasil y Chile, los países más desarrollados en términos capitalistas, no podían ser considerados independientes debido a la penetración del imperialismo mediante inversiones de capital, caracterizándolos como semicolonias inglesas y yanquis. Sobre este último punto, aseguraba que ni siquiera la lucha interimperialista entre ambas potencias por la región les otorgaba a sus respectivos gobiernos cierta libertad de maniobra frente a ellos. En términos históricos, planteó que el carácter común de las naciones latinoamericanas provenía de haber sido colonias españolas y portuguesas “liberadas con las guerras de independencia”, que les habrían otorgado una “independencia política”, pero no como resultado de una lucha de carácter burgués sino, tal como había planteado Bujarin, de una clase de grandes propietarios terratenientes: “La lucha contra España y Portugal no fue una lucha de los indios por recuperar sus propias tierras; fue, en cambio, una lucha de independencia de los descendientes de los antiguos colonos y los grandes propietarios por liberarse del dominio y de los tributos impuestos por las metrópolis; ellos conservaron las tierras conquistadas, siguieron despojando a los indios y se desarrollaron, no como una burguesía nacional, sino como una clase de grandes propietarios nacionales”. (21) Luego de obtenida esta independencia política, América Latina habría sido presa del imperialismo inglés y norteamericano, por medio de la conquista comercial y financiera, es decir, de inversión de capitales, siendo confinada a convertirse en productora de materias primas. No obstante, Humbert-Droz reconoce que “las inversiones de capitales no son suficientes para señalar el carácter semicolonial de América Latina”, radicando su especificidad en dos aspectos: 1) la ausencia de un capitalismo nacional desarrollado y en el carácter completamente subordinado del capital nacional, respecto del imperialista, lo que dejaría el corazón de las industrias en manos extranjeras; 2) el predominio (con la excepción de Chile) de estructuras económicas esencialmente agrícolas, donde las propiedades están en manos, o bien de compañías extranjeras, o bien de “grandes propietarios terratenientes nacionales”, quienes constituiría la clase dominante política. (22) A pesar de ello, reconoce un desarrollo industrial incipiente, el que sería ampliado e impulsado por el avance del imperialismo, por lo que no produciría una clase burguesa nacional, ni sentaría las bases de una economía independiente. A partir de estas consideraciones, concluyó que “la burguesía nacional no puede desempeñar un papel revolucionario en la lucha contra el imperialismo”. (23) Pese a esta descripción del desarrollo incipiente de clases capitalistas, Humbert-Droz considera que la estructura de clases latinoamericanas estaría sostenida por las “tribus indígenas” y una “gran masa de campesinos pobres y obreros agrícolas que trabajan en condiciones semifeudales”, las que recuerdan “más a la esclavitud primitiva que al asalariado agrícola moderno”. (24) Junto a ellos, una clase obrera relativamente débil y una pequeña burguesía poderosa. Luego de este análisis, señala que “el carácter fundamental de todo el movimiento revolucionario de América Latina” se encuentra en la lucha “de las masas campesinas contra los grandes terratenientes por la tierra”; en “la lucha de vastas masas trabajadoras, campesinas, obreras, pequeñoburguesas, contra el imperialismo, y, en particular, contra el imperialismo yanqui”; y en las luchas democráticas de los obreros contra los regímenes dictatoriales y por mejores condiciones de trabajo, concluyendo que se trata de “un movimiento revolucionario de tipo democrático-burgués en un país semicolonial, donde la lucha contra el imperialismo asume una gran importancia y donde ya no domina la lucha de una burguesía nacional por su desarrollo autónomo, sobre la base del capitalismo, sino más bien la lucha de los campesinos por la revolución agraria contra el régimen de los grandes terratenientes”. (25) Desde su perspectiva, el desarrollo de la revolución latinoamericana se dará por “oleadas” sucesivas: la primera, dirigida por la pequeña burguesía; la segunda, por el proletariado y el partido comunista “la perspectiva del desarrollo de la revolución democrático-burguesa no es la progresiva transformación en revolución socialista; la perspectiva es que la hegemonía de la pequeña burguesía en el movimiento revolucionario (…) irá siendo eliminada cada vez más, y que el papel del partido comunista, el papel del proletariado, se convertirá en un papel de primer plano, el de guía de las masas en la segunda oleada del movimiento revolucionario”. (26) En 1928, Latinoamérica se dispondría a atravesar el “estadio de la revolución democrático-burguesa”, por lo que Humbert-Droz convocaba a consolidar un bloque revolucionario entre la clase obrera, el campesinado sin tierra (sic) y la pequeña burguesía revolucionaria (sic), lanzando la consigna de lucha antiimperialista por una “Unión federativa de las repúblicas obreras y campesinas de América latina”. (27) b. El debate en torno a los documentos oficiales Las tesis de Bujarin, Kuusinen y Humbert-Droz fueron duramente atacadas en las sesiones dedicadas a su tratamiento, no sólo por los delegados latinoamericanos, sino también por los propios soviéticos. El corazón de las críticas se concentró en la caracterización social de América Latina y en el tipo de revolución que de ella se desprendía. Luego del discurso inaugural de Bujarin, Paulo de Lacerda, delegado de Brasil, cargó duramente contra él, discutiendo el lugar subordinado que el congreso pretendía otorgarle a la región: “Se lee en las tesis del camarada Bujarin, que el movimiento comunista ha llegado por primera vez a los países de América Latina. Camaradas, esto no es muy exacto. No es el movimiento comunista el que ha llegado por primera vez a América Latina, es la Internacional Comunista la que por primera vez se ha interesado en el movimiento comunista de América Latina. En México, en Brasil, en Argentina, en Uruguay, en Chile, hasta incluso en Guatemala, existen partidos comunistas desde aproximadamente el año 1920, es decir casi desde la fundación de la Internacional Comunista. Pero ésta sólo ahora comienza a ocuparse de los asuntos de América Latina”. (28) A continuación, se desató un nutrido debate en torno a América Latina y el carácter de su revolución, que tuvo su eje en diferenciar las especificidades de cada desarrollo nacional. El delegado Sala (Uruguay) aseguró que Brasil, Venezuela y Colombia “están en víspera de una revolución democrático-burguesa”, mientras que México de una “revolución campesina”. Asimismo, afirmó que el gobierno de la mayoría de los países latinoamericanos se encontraba en manos del gran capital agrario (salvo en Argentina, donde ya gobernaba el capital industrial, y en México, gobernado por la pequeña burguesía), por lo que “será posible transformar esta revolución democrático-burguesa en una revolución obrera y campesina”. (29) Por su parte, Ramírez (México) planteó diferencias entre los gobiernos latinoamericanos, a los que caracterizó como semi-feudales, democrático-burgueses y “pequeñoburgueses avanzados” (como en México y Costa Rica), constituyendo, cada uno de ellos, la expresión política de la situación económica de su país. (30) Este interés por caracterizar las particularidades latinoamericanas expresó una coincidencia en considerar a la Argentina como uno de los casos de mayor desarrollo capitalista de la región, destacando su vínculo con el imperialismo británico, y no con el norteamericano, tal como planteaban los documentos oficiales (31) En este sentido, Ricardo Paredes (Ecuador), al referirse a industrialización de la producción agraria, señaló a la Argentina como expresión más desarrollada de un proceso general de extensión de las relaciones capitalistas al agro que no se circunscribía al Río de la Plata. (32) No obstante, frente a estas consideraciones, los delegados del PCA insistieron en la necesidad de impulsar “una revolución democrático-burguesa”, enfrentando las posiciones de sus compañeros latinoamericanos. (33) Pero quien presentó la oposición más fuerte a las tesis oficiales fue el delegado de Ecuador, Ricardo Paredes, quien criticó al programa propuesto por Bujarin por no dar “una fisonomía propia al desarrollo del capitalismo en los países coloniales y en aquellos llamados semicoloniales”. (34) En este sentido, señaló la existencia de industria “en vías de desarrollo”, que incluía productos de consumo local y de exportación, y la industrialización del campo, sobre todo en los países denominados semicoloniales (del cual Argentina sería su expresión más acabada). De allí se desprendería la existencia de un extenso proletariado agrícola (sobre todo en México, Brasil y Argentina). (35) Asimismo, criticó la ausencia en el programa la cuestión de la opresión racial, concluyendo que “es preciso definir de manera clara la forma de dominación imperialista en los países coloniales y semi-coloniales, el modo como se desenvuelve el capitalismo nacional, sus relaciones con el imperialismo”. (36) En este sentido, planteó la necesidad de incorporar una nueva categoría de “países”, a los que denominó dependientes, criticando el corazón del programa bujarinista al vincular su deficiente caracterización de la estructura económica y su estrategia de revolución democrático-burguesa para América Latina: “Es muy importante establecer esta división porque la concepción que se ha tenido hasta aquí de nuestros países los considera como ‘la campaña del mundo’, y altera así los problemas de la lucha en estos países al subestimar las fuerzas proletarias y al sobrestimar la cuestión campesina. Es por ello que las consignas de la revolución agraria democrático-burguesa están consideradas en el programa como las tareas por realizar en estos países”. (37) Los países dependientes, como la Argentina, Brasil y Ecuador, se caracterizarían por encontrarse “penetrados económicamente por el imperialismo” aunque conservando “una independencia política bastante grande”, es decir, “donde la fuerza del imperialismo no es preponderante”, por lo que “la consigna de la revolución agraria democrático burguesa no es justa”, y sobre todo porque “nosotros ya hemos indicado que en casi ningún país de América Latina los terratenientes constituyen una capa diferente de la burguesía”. (38) En este sentido, la interrelación orgánica entre burguesía nacional e imperialista volvería imposible cualquier distinción política entre dichos sujetos sociales y el antagonismo fundamental de América Latina se encontraría entre el conjunto de esta “plutocracia” clasista dominante y los trabajadores. Por lo que afirma que, de avanzarse en el tipo de consignas planteadas por el programa de la Internacional, la revolución no podría detenerse al momento de llegar al poder la burguesía nacional, sino que debería avanzar sobre ella. Según Paredes, “Es el momento del reagrupamiento de las fuerzas antagónicas: el proletariado y las capas más pobres contra el poder de la burguesía del mundo entero (…) La consigna de la revolución agraria democrático-burguesa ha producido ya demasiada confusión en aquellos partidos de la Internacional Comunista que, durante cierto momento, han manifestado tendencias oportunistas reformistas (…) Yo pregunto cómo podríamos nosotros expropiar solamente los capitales imperialistas y las tierras de los feudales sin expropiar al capital nacional, siendo que éste está enteramente ligado a los propietarios terratenientes y a los imperialistas. Por otra parte, expropiar solamente la tierra de sus explotadores, dejándoles las industrias, los bancos y el comercio, es decir, la fuerza económica más importante, sería el fracaso de la revolución democrático-burguesa dirigida por el proletariado (…) En el programa está indicado que en los países coloniales y semicoloniales la parte más importante de las industrias, de los bancos y del comercio está en manos de los capitalistas extranjeros. Si esto fuera cierto, entonces, en el momento de la expropiación de los imperialistas, el capital nacional sería tan mínimo que no representaría una fuerza política importante. Sería pues un error dejar a nuestros enemigos de clase las últimas fortalezas. Si la revolución agraria triunfa, si ella es capaz de expropiar a los propietarios latifundistas, a los capitales de los imperialistas y —ésta es la tarea más difícil— si el proletariado y los campesinos tienen éxito en constituirse en gobierno obrero y campesino, será también posible expropiar los capitales de la burguesía nacional sin indemnización”. (39) Evidentemente, esta forma de argumentación presenta un vínculo con la teoría de la revolución permanente y el avance irremediable hacia la dictadura del proletariado, en el seno de una Internacional que buscaba sancionar definitivamente el etapismo y el socialismo en un solo país. Atento a este peligro, Bujarin trató particularmente “la esencia de la revolución burguesa y los tres tipos de países”, respondiendo en duros términos que “la dictadura democrática del proletariado y del campesinado es un grado previo de la dictadura proletaria, pero solamente un grado previo. Es una etapa en el desarrollo del proceso revolucionario. Esto no está de ninguna manera confundido en la tradición leninista, es más bien de la más pura interpretación trotskista eso de meter todo en la misma bolsa”. (40) Asimismo, Bujarin se vio en la necesidad de justificar el frente “ocasional” con sectores de la “burguesía nacional revolucionaria” y rechazar la acusación de menchevismo, aunque, para ello, sólo pudo manipular una cita de Lenin, argumentando que enfrentar su propuesta implicaba enfrentar a Lenin. (41) El siguiente debate se dio en las sesiones dedicadas al movimiento revolucionario en las colonias y semicolonias. Allí, uno de los delegados de México (Ramírez) acusó a las tesis de Kuusinen por no referirse a América Latina, advirtiendo, en torno a la clasificación de países, que “la diferenciación que se hace (…) teniendo en cuenta el grado de desarrollo político y económico y de su dependencia frente al imperialismo (…) es más bien incompleta. Sobre este tema haría falta realizar un estudio más detallado a fin de establecer una subdivisión lógica y correcta para cada uno de estos países. Y de este modo podría ser aplicada una táctica justa”. (42) Incluso Contreras (el italiano Vidali), el más fiel representante de la burocracia estalinista en México, criticó las tesis de Kuusinen por no ocuparse del problema indígena (25 millones) y por no incorporar la cuestión negra (12 millones), reclamando, también, tesis específicas para América Latina, “donde se plantean nuevos problemas desconocidos en otros países coloniales y semicoloniales”. (43) En este sentido, también se diferenció de la clasificación conceptual que confundió a países “con un notable desarrollo económico, los países bolivarianos, que están en el comienzo de su desarrollo, y los países de América Central, donde con excepción de México y Cuba, no existe casi industria y predominan aún las relaciones de producción semifeudales”. (44) A ellos se sumó el soviético Lozovski, quien criticó la posición de Bujarin de caracterizar a las colonias como “campo del mundo”, por esconder su carácter industrial, la penetración del capitalismo en la economía rural, el crecimiento de la industria extractiva (petróleo, minerales) y fabril (textil, etc.), y el desarrollo de medios de transporte. Al igual que Paredes, argumentó que la tesis de la “aldea” o “campo” mundial elimina al proletariado industrial como clase dirigente y, por lo tanto, obturan la consigna de la dictadura proletaria. Asimismo, criticó la heterogeneidad de criterios a la hora de clasificar las colonias y cómo, de tipos y desarrollos diferentes, se desprendían políticas idénticas. Asimismo, el soviético Travin (URSS) criticó “la imprecisión” de la terminología de las tesis de Kuusinen, particularmente respecto de los tipos de revoluciones: “burguesa”, “democrático-burguesa”, “soviética”, “de clase”, “obrera y campesina”, “campesina”, advirtiendo que la revolución burguesa debía ser analizada en términos de clase, más allá del grado de democratismo que ésta implantase. (45) No obstante, su crítica principal se dirigió al hecho de que Kuusinen no haya tratado la cuestión del salto al socialismo, es decir, del desarrollo no capitalista, previsto por Marx, Engels y Lenin, asegurando que dicha evolución era posible en América Latina, en donde no existiría, o sería muy débil, una burguesía nativa. (46) De allí su oposición a la consigna de revolución democrático burguesa, la que no sólo sería reformista, sino también imposible de llevar a la práctica, debido a la imposibilidad de un desarrollo capitalista nacional autónomo, cuya contracara sería la existencia de un bloque antiimperialista, de obreros urbanos y rurales, apoyados por los campesinos, que vería a los propietarios como enemigos nacionales y de clase al mismo tiempo. Éstas serían las condiciones que permitirían impulsar en América Latina a un desarrollo no capitalista, debido a que la lucha podría adquirir, al mismo tiempo, un carácter nacional y de clase, es decir, socialista. Por su parte, Vassiliev rechazó el concepto de “latinoamericanismo”, esgrimida por Kuusinen, planteando en su lugar una “Federación de Repúblicas Obreras y Campesinas y criticó las tesis de Humbert-Droz, señalando que no se podía considerar a las burguesías latinoamericanas como potencialmente revolucionarias, considerando que “esta deducción es absolutamente incomprensible y contradice todos los hechos que conocemos sobre la situación en los países de América Latina”. (47) Frente a los delegados que planteaban críticas importantes a los informes oficiales, se conformó un bloque que defendió el carácter semicolonial, etapista y democrático-burgués de América Latina, integrado por un conjunto de delegados de Argentina, Brasil, Uruguay, México y la Unión Soviética. Ravetto (Argentina), acordó con la caracterización del país como semicolonial, señalando que el imperialismo inglés era aliado de los terratenientes, mientras que el norteamericano del capital industrial y comercial. Asimismo, Lacerda (Brasil) se refirió al movimiento de lucha que, en 1925, se había desarrollado en San Pablo, caracterizándolo como un movimiento revolucionario desencadenado por una fracción del ejército, que expresó la fermentación de la pequeña burguesía urbana con el apoyo de la burguesía industrial contra “la reacción agrarista que reina en Brasil”. (48) La burguesía, apoyada por el proletariado, se habría enfrentado a dicha reacción, impulsando la “revolución burguesa del Brasil”. (49) De allí que la burguesía tendría un papel progresivo, debido a que Brasil, como el resto de los países latinoamericanos, sería semicolonial y la independencia, sólo formal, habría representado el pasaje del imperialismo portugués al inglés. Por su parte, Lozovski criticó a los latinoamericanos que insistían en una estrategia socialista, defendiendo el carácter democrático burgués de la revolución, aunque diferenciándose al enfatizar que el proletariado debía dirigir el proceso. Tal como había ocurrido en la comisión del programa de la Internacional, estas posiciones fueron criticadas por el ecuatoriano Paredes, quien preguntó escuetamente: “¿El proletariado debe realizar la revolución democrático burguesa? ¿El proletariado debe hacer una revolución que beneficia a la burguesía? Yo creo que no”. (50) A continuación, insistió en la diversidad latinoamericana y planteó que el criterio fundamental para su conceptualización debía ser el grado de desarrollo económico y la fortaleza de su proletariado (industrial y agrícola), de los que se deduciría su capacidad para construir el socialismo, dividiendo a América Latina en tres tipos fundamentales: 1) los de “industria en crecimiento (…) fuentes importantes de materias primas (…) (que) tendrán la posibilidad de la construcción del socialismo en un futuro no lejano”, “subdivididos en dos categorías, en base a razones políticas: a) países dependientes (Argentina, Brasil, Uruguay, México, Ecuador); b) países coloniales y semicoloniales, en los que se plantea como problema fundamental la cuestión de la emancipación nacional”; 2) “De desarrollo económico muy restringido, con proletariado poco numeroso e incapaz de ser la fuerza motriz de la revolución, pese al apoyo del campesinado. Para estos países, la revolución democrático-burguesa representa una tarea actual”; 3) “Muy poco desarrollados económicamente, y en los que la gran industria es mínima o inexistente. Aquí, el proletariado constituye una capa extremadamente débil. Debido a que las diferenciaciones de clase son muy débiles, las relaciones de clase son todavía muy oscuras. En estos países, la tarea consiste en una revolución por la emancipación nacional”. (51) Desde su perspectiva, las tesis de Humbert-Droz se caracterizaban por una doble “subestimación de la burguesía y del proletariado” y una “sobrestimación del campesinado” que concluía en que “todos los problemas de estos países son encarados solamente desde el punto de vista de la repartición de las tierras y de la lucha contra el imperialismo”. (52) Frente a ello, Paredes transformó su posición en una enmienda, en la que ratifica la vinculación de la lucha democrática y socialista en el proceso revolucionario y su crítica al etapismo, indicando que en “las tareas a realizar en los países latinoamericanos, indicar que en cuanto el proletariado adquiera la hegemonía en la lucha revolucionaria debe expropiar a la gran burguesía, su enemiga irreconciliable”. (53) Frente a este conjunto de planteos, el silencio de Kuusinen, en su discurso de cierre del debate en la comisión, y la ausencia de respuesta alguna a los delegados latinoamericanos, representó un signo del rechazo, por parte de la dirección de la Internacional, de las críticas presentadas a lo largo de las sesiones. (54) c. Las conclusiones oficiales del congreso Luego de más de un mes de debates, la clausura del congreso dio lugar a la redacción de las correspondientes tesis y declaraciones programáticas, que resumían las posiciones finalmente adoptadas. Aunque la cuestión colonial recorrió al conjunto de las declaraciones, los delegados latinoamericanos sufrieron una derrota que se expresó en la ausencia de un documento exclusivo para la región, que continuó siendo considerada como parte del mundo colonial y semicolonial y, por lo tanto, fue incorporada en las “Tesis sobre el movimiento revolucionario en las colonias y semicolonias”, presentadas por Kuusinen el 1 de septiembre de 1928. (55) Las tesis le otorgan un papel subordinado a América Latina, aunque asegurasen contradictoriamente, que allí se encontraba “uno de los nudos más importantes de las contradicciones del sistema colonial imperialista en su conjunto”, planteando que “La lucha nacional de liberación comenzada en América Latina contra el imperialismo de los Estados Unidos se lleva a cabo, en su mayor parte, bajo la dirección de la pequeña burguesía. La burguesía nacional, que forma una delgada capa de la población (exceptuando Argentina, Brasil y Chile) y está vinculada por un lado con la gran propiedad rural y por el otro con el capital de los Estados Unidos, se ubica en el campo de la contrarrevolución”. (56) Es decir que Kuusinen no sólo menciona al imperialismo norteamericano, en detrimento del británico, sino que también plantea que la pequeña burguesía se encuentra efectivamente encabezando un supuesto proceso de lucha de liberación nacional. Asimismo, esta caracterización de la burguesía como contrarrevolucionaria se contradecirá algunas páginas más adelante, al afirmarse que “la posición de la burguesía de las colonias en la revolución democrático-burguesa tiene, en su mayor parte, un carácter discrepante, y sus vacilaciones conforme se desarrolla la revolución son aún más fuertes que entre la burguesía de un país independiente (…) La burguesía nacional de estos países coloniales no asume ninguna posición unitaria frente al imperialismo (…) una parte defiende (…) un punto de vista antinacional e imperialista (…) La parte restante de la burguesía local, especialmente aquella que representa los intereses de la industria local, se ubica en el terreno del movimiento nacional y representa una corriente especialmente vacilante (…) posición media de la burguesía nacional entre el campo revolucionario y el imperialismo (…) Aqui tenemos un antagonismo objetivo y fundamental de intereses entre la burguesía nacional del país colonial y el imperialismo”. (57) Junto a esta concesión enorme a las burguesías nacionales, las tesis de Kuusinen intentan incorporar algunos de los aportes realizados durante las sesiones, concluyendo en un ecléctico programa que plantea la existencia de burguesías nacionales (incluso de cierto poder, en Argentina, Brasil y Chile) al mismo tiempo que la posibilidad de eludir el estadio de dominación capitalista. (58) El carácter oportunista de esta afirmación se expresa, por un lado, en la insistencia en el rol subordinado de “las masas laboriosas de las colonias” que “forman una poderosa tropa de refuerzo (subrayado propio, n. del a.) para la revolución socialista mundial”; y, por el otro, en que la posibilidad de este desarrollo no capitalista en las colonias se circunscribiría, justamente, a la intervención de los países centrales, lo que implicaba que dicha evolución no era viable en el presente. (59) Las tesis de Kuusinen reforzaron esta idea, al señalar que “saltear las inevitables dificultades y las tareas especiales del estadio actual del movimiento revolucionario (…) sólo puede traer perjuicios”. (60) Al momento de describir los rasgos esenciales de la economía del universo colonial, las tesis de Kuusinen señalan la alianza entre el imperialismo y “las capas dominantes del orden social anterior -los feudales y la burguesía comercial y usurera- contra la mayoría del pueblo”, la que tiene por objetivo “perpetuar las formas precapitalistas de explotación (especialmente en el campo) que constituyen la base de la existencia de sus aliados reaccionarios”. (61) De allí, a considerar como parte del pueblo a la burguesía nacional, había un solo paso. Hecho este análisis general, se realiza una clasificación de las diferentes regiones del mundo: por un lado, se distingue a las colonias que se crearon como “áreas de colonización para la población excedente”, y que se desarrollaron como una “prolongación de su sistema capitalista” (como Australia y Canadá, entre otras); por el otro, las que fueron “explotadas (…) como mercados de consumo, fuentes de materias primas y áreas de colocación de capitales”. Mientras que, en el primer caso, se trata de una extensión de la estructura de clases y la sociedad metropolitana (que subyuga y excluye a la población local); en el segundo, las formas coloniales de explotación capitalista “traban” el desarrollo de las fuerzas productivas de las respectivas colonias, permitiendo sólo un desarrollo limitado (ferrocarriles, puertos, etc.), que garantice el funcionamiento de la explotación colonial, muchas veces mediante el comercio. En este sentido, aunque la agricultura de las colonias produce para la exportación, “no se libera en modo alguno de las cadenas de las formas precapitalistas de la economía”. (62) En este sentido, se señala que, en los casos que el imperialismo promueve cierto desarrollo industrial (como el paso del cultivo de cereales al algodón, en Cuba, Sudán o Egipto) tiene por origen una necesidad del país imperialista, por lo que agudiza el carácter dependiente y monopólico de la colonia. En todo caso, la creación de nuevos cultivos se encuentra vinculada a la necesidad del imperialismo de ensanchar su campo de cosecha de materias primas, por lo que “las empresas capitalistas creadas por los imperialistas en las colonias (con excepción de algunas empresas que sirven a fines bélicos) conllevan de manera preponderante o exclusiva un carácter agrario-capitalista y tienen que ostentar una exigua composición orgánica de capital. La metrópoli no favorece sino, al contrario, posterga la real industrialización del país colonial, y en especial la creación de una industria de maquinaria viable que estuviese en condiciones de promover el desarrollo autónomo de las fuerzas productivas del país. Ahí reside en lo esencial su función de esclavización colonial (cursiva original, n. del a.): el país colonial es obligado a sacrificar los intereses de su desarrollo autónomo y a desempeñar el papel de un apéndice económico (materias primas agrícolas) del capitalismo foráneo, para que se fortalezca el poder económico y político de la burguesía del país imperialista a costa de las clases laboriosas del país colonial; para que se perpetúe el monopolio del país imperialista en la respectiva colonia y para que se intensifique su expansión sobre el resto del mundo”. (63) La estrategia de cada imperialismo sería garantizarse su relativa autarquía, en su lucha inter-imperialista, al tiempo que subordina partes del mundo a este objetivo amputando el vínculo directo de las colonias con el mercado mundial, asumiendo el rol de intermediarias y reguladoras de estos contactos. A partir de esta caracterización, las tesis proponen tareas políticas específicas para los países coloniales (como la China y la India), que se equiparan, permanentemente, a los países semicoloniales, quedando desdibujadas las especificidades planteadas por los delegados latinoamericanos. Respecto de las tareas correspondientes a América Latina, Kuusinen sostiene que “los comunistas deben tomar parte activa y general en el movimiento revolucionario de masas dirigido contra el régimen feudal y contra el imperialismo, incluso allí donde este movimiento todavía está bajo la dirección de la pequeña burguesía”. (64) Contradictoriamente con esta caracterización en torno al régimen “feudal”, convocó a organizar a los obreros industriales , en especial a los de las grandes fábricas, en sindicatos clasistas, enfrentando a las ideologías reformistas, anarcosindicalistas y sindicalistas en el seno del movimiento obrero. (65) Por su parte, en las “Tesis sobre la situación y las tareas de la Internacional comunista”, se delegó en el Comité Ejecutivo la tarea de elaborar un programa de acción, en el que las cuestiones fundamentales pasen por la “agraria-campesina” y la “lucha contra el imperialismo de Estados Unidos”. (66) Evidentemente, los llamados a considerar el desarrollo capitalista de la región, la importancia de la clase obrera y la fuerte presencia del imperialismo británico, fueron completamente ignorados por la comisión que redactó el texto. Finalmente, la Internacional dedicó un punto específico de su programa “período de transición del capitalismo al socialismo” y al papel de la dictadura del proletariado, señalando el desarrollo desigual del capitalismo, insistiendo en avanzar por medio de etapas a través de coyunturas que parecen correr en forma paralela o con un grado relativo de autonomía. (67) De allí que se proponga, para los países coloniales o con tareas nacionales pendientes, la “la lucha contra el imperialismo y la edificación de la economía capitalista”. (68) El núcleo del programa en el que se refleja el vínculo orgánico entre la caracterización social de una determinada región y la estrategia política se observa en el punto: “La lucha por la dictadura mundial del proletariado y los tipos fundamentales de revolución”. (69) Allí se diferencian “tipos de revoluciones” (proletarias, “democrático-burguesas” que se transforman en proletarias; guerras nacionales de liberación; revoluciones coloniales) que “sólo en su etapa (subrayado mío, n. del a.) final conduce a la dictadura del proletariado”; vinculadas a una serie de gradaciones en la madurez de los diferentes países y regiones que crean “la necesidad, en cierto número de países, de etapas intermedias para llegar a la dictadura del proletariado y, por fin, la diversidad de formas de edificación del socialismo según los países”; por lo que se diferencias tres tipos de tránsitos o sendas a la dictadura del proletariado: 1) Países de capitalismo de tipo superior (Estados Unidos, Alemania, Inglaterra, etc.); 2) Países de un nivel medio de desarrollo del capitalismo (España, Portugal, Polonia, Hungría, países balcánicos, etc.); 3) Países coloniales y semi-coloniales (China, India, etcétera) y Países dependientes (Argentina, Brasil, etcétera); 4) Países todavía más atrasados (como en algunas partes de África). El criterio de esta división se encuentra en su capacidad para “la edificación independiente” del socialismo, tal como se expresa abiertamente respecto de América Latina: “con gérmenes de industria y, a veces, con un desarrollo industrial considerable, insuficiente, sin embargo, para la edificación socialista independiente; con predominio de las relaciones feudal-medievales o relaciones de ‘modo de producción asiático’, lo mismo en la economía del país que en su superestructura política; finalmente, con la concentración, en las manos de los grupos imperialistas extranjeros de las empresas industriales, comercial y bancarias más importantes, de los medios de transporte fundamentales, latifundios y plantaciones, etcétera. En estos países adquiere una importancia central la lucha contra el feudalismo y las formas precapitalistas de explotación y el desarrollo consecuente de la revolución agraria, por un lado, y la lucha contra el imperialismo extranjero y por la independencia nacional, por otro. La transición a la dictadura del proletariado es aquí posible, como regla general, solamente a través de una serie de etapas preparatorias, como resultado de todo un período de transformación de la revolución democrático-burguesa en revolución socialista; edificar con éxito el socialismo es posible -en la mayoría de los casos- sólo con el apoyo directo de los países de dictadura proletaria”. (70) Es decir que, pese a incorporar la propuesta de conceptualizar a América Latina bajo la categoría de semicolonial y dependiente, en lugar de señalarse el predominio de las relaciones capitalistas, tal como habían señalado los delegados que habían realizado esta enmienda, el programa concluye en lo contrario, es decir, en el “predominio de las relaciones feudal-medievales o relaciones de ‘modo de producción asiático’”, de la que se deriva una “lucha contra el feudalismo y las formas precapitalistas de explotación”. Coherentemente con esta caracterización social, aunque en contra de los señalamientos de buena parte de los delegados latinoamericanos y soviéticos, el programa de la Internacional habilitó la realización de frentes con la burguesía en los países coloniales y semicoloniales, en su punto “Los objetivos fundamentales de la estrategia y de la táctica comunistas”: “el objetivo esencial consiste, en dichos países, en la organización independiente de los obreros y campesinos (…) y de la emancipación de las mismas de la influencia de la burguesía nacional, con la cual son admisibles los pactos temporales sólo en el caso en que no oponga obstáculos a la organización revolucionaria de los obreros y campesinos y luche efectivamente contra el imperialismo”. (71) Asimismo, pese a las numerosas críticas y señalamientos, el programa sostuvo la tesis bujariniana en torno a las colonias y semicolonias como “campo” de la “ciudad mundial”, representada por los países capitalistas más desarrollados. (72) A partir de estas coordenadas, el programa específico para los partidos comunistas de América Latina estaría encabezado el “derrumbamiento del poder del imperialismo extranjero, de los feudales y de la burocracia al servicio de los grandes terratenientes”, el “establecimiento de la dictadura democrática del proletariado y de los campesinos”, y la “Independencia nacional completa y unificación en un Estado”. (73) Tareas que, en el largo plazo, implicarían una transición a la revolución socialista, realizada a medida que la burguesía sabotee este programa y mediante la vinculación sucesiva entre “las colonias emancipadas del imperialismo” y “los focos industriales del socialismo mundial”. (74) Dicha perspectiva, que destaca la importancia estratégica de la URSS en la transición, establece una serie de “deberes del proletariado mundial con respecto a la URSS” (y viceversa). Respecto de los primeros, se plantea que todas las seccionales de la Internacional deben ayudar a la Unión Soviética en su edificación del socialismo y defenderla contra los ataques de los países capitalistas. En esta conclusión se resume la transformación de la Internacional, de órgano para el impulso de la revolución mundial, a ministerio de relaciones exteriores del Estado burocrático soviético. III. Las repercusiones latinoamericanas del VI Congreso de la Internacional Luego del VI congreso de la Internacional Comunista, sus tesis, declaraciones y programas fueron traducidos y distribuidos por todo el mundo. Su difusión mostró a todas las seccionales del partido comunista que, más allá del mentado viraje anunciado, el rumbo de la Internacional no había cambiado. Asimismo, el hecho de haber presentado buena parte de las tesis oponiéndose a las intervenciones de los delegados, o incorporándolas de forma ecléctica, provocó diversos tipos de reacciones frente a los documentos finales. Dado que el VI Congreso no concluyó en un texto específico para América Latina, una “comisión latinoamericana” elaboró un “Proyecto de tesis sobre el movimiento revolucionario de la América Latina” que fue “aceptado como base por el Presidium del Ejecutivo de la Internacional Comunista” para ser discutido por las secciones nacionales de los partidos comunistas latinoamericanos y fue publicado por el Secretariado para la América Latina del Comité Ejecutivo de la Internacional en La Correspondencia Internacional, en abril de 1929. Aunque se trata de un texto que elimina una serie de barbaridades de las tesis de Kuusinen, e intenta caracterizar la especificidad y diversidad latinoamericana, apela a un método que, sistemáticamente, borra con el codo lo que escribió con la mano. Es decir que, bajo el manto de una aparente radicalidad y cambio de rumbo, sostiene las viejas concepciones planteadas desde el proceso de bolchevización / estalinización de 1925. En primer lugar, oculta o suprime una serie de debates y aportes realizados por los delegados latinoamericanos durante el VI congreso. Por ejemplo, no sólo elimina completamente la categoría de países dependientes (que, como vimos, fue propuesta por el ecuatoriano Paredes en forma de enmienda al documento de Humbert-Droz), sino que equipara completamente las categorías de colonia y semi-colonia: “América Latina es, en su conjunto, uno de los campos de batalla más importantes de los imperialismos de Gran Bretaña y EE.UU. Rápidamente este último adquiere la hegemonía y hace de América Latina un vasto dominio colonial. El carácter semi-colonial (cursivas mías) de los países de América Latina, a pesar de su independencia política formal, más o menos grande, es por consecuencia evidente”. (75) Asimismo, pese a señalar que la burguesía es incapaz de impulsar el proceso revolucionario (76), planteó que “la cuestión del frente único revolucionario nacional de las organizaciones proletarias, de los partidos comunistas con las otras clases o capas sociales revolucionarias, la masa campesina y la pequeña burguesía”. (77) Por lo que una conceptualización lo suficientemente amplia de la pequeña burguesía, que incluyó a partidos y sectores burgueses (en algunos casos, como el mexicano, que incluso estaban en el gobierno) (78), le permitió insistir en la posibilidad, tal como lo hacen las tesis de Kuusinen, en un frente con sectores burgueses y en una posible alianza con movimientos nacionalistas: “Una colaboración momentánea entre el partido comunista y el movimiento nacional revolucionario es admisible, si esa colaboración la exige el interés de la lucha revolucionaria: aún en ciertas circunstancias puede llegarse a una alianza temporal, si el movimiento nacional-revolucionario lucha efectivamente contra el poder establecido, si es realmente revolucionario, y si sus representantes no impiden a los comunistas educar a los campesinos y a los trabajadores en el espíritu revolucionario”. (79) Dicha “cuña” en el programa le otorgó a las diferentes secciones nacionales una amplia libertad de maniobra táctica para vincularse a partidos y movimientos de colaboración de clases, aún en el período que se ha denominado de “clase contra clase”. (80) En este sentido, tras una verborragia ultraizquierdista, que acepta la posibilidad de que el proceso revolucionario evolucione rápidamente a una hegemonía proletaria (81) e, incluso, de un salto de la etapa capitalista a la socialista (82), caracteriza al movimiento revolucionario latinoamericano “como del tipo democrático burgués en países semi-coloniales donde dominan el problema agrario y el problema antiimperialista”, concluyendo que “bajo la hegemonía del proletariado creará la DICTADURA DEMOCRÁTICA DE LOS OBREROS Y DE LOS CAMPESINOS”, por lo que “la consigna política central debe, pues, ser la de GOBIERNO OBRERO Y CAMPESINO (mayúscula en el original, n. del a.)”. (83) En el plano regional, la consigna que reemplazó el “latinoamericanismo”, criticada en el VI congreso, no modificó el carácter democrático burgués de la etapa, aunque sí el sujeto histórico que debía llevarla adelante, planteando la necesidad de impulsar una “Unión Federativa de las Repúblicas Obreras y Campesinas de América Latina”. (84) No obstante, el marcado etapismo de esta concepción, su equiparación con las tareas de refuerzo y defensa del Estado soviético, otorgadas por Moscú para Asia, África y el conjunto del mundo colonial, es patente al clarificarse que “El movimiento revolucionario de América latina en su fase democrático-burguesa (…), en la época histórica actual de desenvolvimiento de la revolución proletaria mundial es, como todos los movimientos revolucionarios de las colonias y semi-colonias, un apoyo, una importante ayuda a la revolución proletaria mundial. No se transformará en una parte integrante de ella más que cuando, bajo la hegemonía del proletariado, la revolución democrático burguesa se transforme en una revolución socialista. Sería, pues, falso considerar que el carácter de la revolución mexicana y el movimiento latinoamericano en general es de tipo proletario o socialista a causa de su importancia histórica internacional” (85) Finalmente, todas estas consideraciones en torno al estadio democrático burgués de la revolución latinoamericana se mezclaban con posiciones ultraizquierdistas, como la creación de soviets, en oposición al establecimiento de asambleas constituyentes, las que ya comenzaban a plantearse concretamente, como en el caso ecuatoriano. (86) Estas tesis fueron traducidas al ruso, alemán, francés e inglés y, a medida que circularon, recibieron enmiendas por parte de las diversas seccionales, las que fueron remitidas al secretariado latinoamericano. (87) No obstante, el debate más importante en torno a ellas se procesó durante la I Conferencia Comunista Latinoamericana, realizada en Buenos Aires, en 1929. (88) Allí, las “tesis” recibieron profundas críticas, como la esbozada por José Carlos Mariátegui. Al igual que en los debates que se desarrollaron al interior del VI congreso de la Internacional, partiendo de la realidad peruana, Mariátegui insistía en la necesidad de avanzar en una caracterización específica del carácter semicolonial de las repúblicas latinoamericanas. En este sentido, no sólo enfrentó a quienes habilitaban la creación de un Kuomintang criollo, sino que advirtió sobre el carácter contrarrevolucionario del nacionalismo, se opuso al carácter democrático-burgués de la revolución y a toda alianza con la burguesía y la pequeña burguesía, planteando la necesidad de una lucha socialista y criticando la organización de ligas antiimperialistas, sobre todo para el Perú. (89) No obstante, la burocratización del partido determinó que toda oposición a la línea oficial comenzó a ser procesada como parte de una campaña contrarrevolucionaria, de la cual su principal animador era León Trotsky, tal como advertía un informe del brasileño Astrojildo Pereira, en mayo de 1929, en el que arengaba para “contraatacar la propaganda trotskista en América Latina”, proponiendo “publicar inmediatamente un volumen contra el trotskismo”. (90) Pese a ello, en tiempos en que cualquier vínculo o atisbo de defensa de Trotsky implicaban la expulsión y el repudio del movimiento comunista, Mariátegui realizó una polémica defensa del líder revolucionario, que buscaba mostrar sus principales virtudes, así como explicar su derrota parcial frente a Stalin. (91) Su prematuro fallecimiento, en 1930, implicó una pérdida enorme para quienes, desde América Latina, buscaban enfrentar la política de la burocracia soviética. (92) Junto a Mariátegui, otro de los principales opositores a la línea establecida por el VI congreso fue Julio Antonio Mella quien, en 1928, atacó abiertamente todo tipo de alianza con la burguesía nacional e impulsó el frente único como táctica para desarrollar la revolución obrera. (93) No sólo sus diferencias con la política estalinista, sino también su vinculación con la oposición de izquierda, iniciada en ocasión de su viaje a Moscú, en 1927, pusieron a Mella, y al PC mexicano, en el ojo de la tormenta. En junio de 1928, poco antes del VI congreso, la dirección del PCM tuvo que defenderse de los ataques recibidos por parte de Codovilla quien, según comentarios de Siqueiros, había acusado de trotskista a Mella, hecho que repercutió en exigencias para que éste fuera inhabilitado para ocupar cualquier cargo de dirección. En nombre del comité central del PCM, Julio Ramírez (94) no sólo rechazó las acusaciones, sino que informó que Mella se encontraba ocupando el puesto de Secretario General, en reemplazo de los delegados que habían partido a Moscú, para participar del VI congreso. (95) No obstante, a su regreso, dos de los delegados, Vidali y Carrillo, exigieron su expulsión del Partido, en septiembre de 1928. Poco después, Mella fue asesinado, en un episodio que nunca fue esclarecido, y sobre el que existen sospechas de tratarse de un asesinato encubierto de la policía secreta soviética (GPU). (96) IV. La hoz del marxismo y el hilo roto de la herencia revolucionaria La oposición más importante al programa del VI congreso de la Internacional no provino de América Latina, sino desde Alma-Ata, sitio en donde se encontraba desterrado León Trotsky, quien había sido expulsado del partido y de la Unión Soviética en 1927. Desde allí, pese a todos los ataques que había sufrido la Oposición de Izquierda, en general, y él, en particular, se dirigió al pleno del congreso mediante una carta y una crítica del programa, intentando torcer el rumbo centrista y oportunista que le imprimía la dirección burocrática del partido. Para Trotsky, las derrotas sucesivas del movimiento obrero, junto a la crisis interna que atravesaba la URSS, llevaron a la dirección soviética a impulsar una maniobra que, aunque tenía por objetivo sostener su posición, expresaba un “zig-zag” político que podía “transformarse en una línea política consecuente y proletaria”. No obstante, no sería “con una circular (…) como puede cambiarse esto”, planteando que “es necesario reeducar. Es necesario revisar. Es necesario llevar a cabo reagrupamientos. Es necesario trabajar intensamente con la hoz del marxismo” para que la Internacional retome su rumbo revolucionario. (97) En su carta al VI congreso, Trotsky planteó que el ultraizquierdismo del período 1924-25, habría sido brutalmente reemplazado por un “desviacionismo de derecha”, centrista y oportunista, que “bajo el sello de la teoría de ‘no saltar por encima de las etapas’, hizo aplicar una política de adaptación a la burguesía nacional, a la democracia pequeño-burguesa, a la burocracia sindical, a los kulaks (bautizados como ‘campesinos medios’) y a los funcionarios, bajo el pretexto de la disciplina y el orden”. (98) Esta orientación expresaba una incapacidad congénita para caracterizar correctamente los períodos de flujos y reflujos de la lucha de clases y, por lo tanto, para intervenir en las situaciones revolucionarias, lo que representaba la mayor debilidad de la III Internacional: frente a un capitalismo en crisis terminal, la falta de una dirección revolucionaria impedía la toma del poder por parte del proletariado, ocasionado sucesivas, y cada vez más graves, derrotas al movimiento revolucionario. En términos programáticos, Trotsky denunció que el objetivo de la Internacional ya no obedecía al impulso de la revolución mundial, sino a la defensa de la Unión Soviética. En este sentido, planteó una utilización errónea de la teoría del desarrollo desigual, que sólo buscaba justificar la posibilidad de la construcción del socialismo en un solo país, juzgando de forma unilateral, deformada e incompleta “las tendencias esenciales de la evolución del mundo”. (99) Frente a las etapas, las transiciones diversas y el eclecticismo de Stalin y Bujarin, destacó la capacidad del capitalismo para desarrollarse penetrando y subsumiendo formas diversas de producción y constituir un mercado mundial unificado e interdependiente. (100) De esta manera, explicó que, sobre todo en la época del imperialismo, “sólo se puede examinar el destino de un país aislado tomando como punto de partida las tendencias del desarrollo mundial como un bloque en el cual este país, con sus particularidades nacionales, está incluido, y del cual depende”. (101) De allí que Trotsky critique la división de los diferentes países del mundo (recordemos: en países de capitalismo avanzado; de desarrollo medio; y coloniales y semicoloniales), acusándola de fuente de falsas deducciones, en tanto consideran como su elemento central el grado de desarrollo para “construir por sus propias fuerzas el socialismo (…) haciendo abstracción de las riquezas naturales del país, de las relaciones que existen en su interior entre la industria y la agricultura, del lugar que ocupa en el sistema mundial de la economía”. (102) Es decir que, para Trotsky, la construcción del socialismo no se vincula al grado de “madurez” industrial de un país, dado que ésta, también, es desigual en su interior, en tanto cada espacio nacional cuenta con ramas de la producción altamente desarrolladas en convivencia con otras mucho más atrasadas. (103) Siguiendo su lógica, no se trataría de evaluar si un determinado país se encuentra económicamente maduro para establecer su propio socialismo, sino si está políticamente maduro para la dictadura del proletariado. En este sentido, el primer (aunque no el único) elemento para responder a esta cuestión implica un análisis de la estructura social y las relaciones de producción, conduciéndolo a criticar el punto del programa referido al predominio de las relaciones feudales medievales en los países coloniales y semicoloniales, en general, y en China, en particular, señalando que “lo que domina no son las relaciones ‘feudales’ (o más exactamente la servidumbre y, en general, las relaciones precapitalistas), sino precisamente las relaciones capitalistas. Solamente el papel predominante de las relaciones capitalistas permite, por otra parte, pensar seriamente en la perspectiva de la hegemonía del proletariado en la revolución nacional”. (104) Asimismo, el referirse a la cuestión de la naturaleza de la burguesía colonial, Trotsky advierte que ella no posee carácter revolucionario alguno, por lo que denuncia el llamamiento a “establecer coaliciones políticas duraderas” del programa estalinista, el que justificaría la orientación menchevique que recientemente había conducido a la derrota a la revolución china. (105) Luego del congreso, visto que su intervención a la distancia no había logrado torcer el rumbo del programa de la Internacional, Trotsky continuó su crítica a partir de las tesis sobre el movimiento revolucionario en las colonias y semicolonias, redactadas por Kuusinen. (106) El elemento principal de su crítica estuvo dirigido a mostrar que, tras un aparente viraje, se escondía una profunda continuidad en los destinos de la Internacional, asegurando que “como lo muestra el informe colonial que hizo en el VI Congreso, Kuusinen continúa siendo el mismo que cuando ayudó a la burguesía a estrangular al proletariado finlandés y a la burguesía china a aplastar al proletariado chino”. (107) En este sentido, Trotsky denunció el mantenimiento de una política menchevique para China, en particular, y para el mundo colonial, en general, planteando que “el VI Congreso ha consagrado los errores cometidos y los ha completado con un nuevo embrollo”, dado que “todo el desarrollo de los debates del Congreso, los informes de Bujarin y de Kuusinen, las intervenciones de los comunistas chinos, todo esto demuestra que la política seguida por la dirección en China era y es todavía errónea”. (108) Los elementos fundamentales de esa continuidad política poseen una enorme similitud con el caso latinoamericano, en tanto implicarían: 1) el reemplazo de la lucha por la dictadura del proletariado por la “dictadura democrática de obreros y campesinos”; 2) la defensa de una política etapista, opuesta a la revolución permanente; 3) la incapacidad para reconocer los períodos de flujo y reflujo del proceso, con la consecuente imposibilidad de establecer consignas transicionales que le permitiesen a la clase obrera desplegar el proceso hasta alcanzar una nueva situación revolucionaria para la toma del poder. (109) Respecto a este último aspecto, Trotsky se diferenció del programa esgrimido por la Conferencia Sudamericana, la que había rechazado la consigna de Asamblea Constituyente por considerarla en oposición al proceso de conformación del doble poder, defendiendo su pertinencia y su vinculación orgánica con la constitución de soviets. En este sentido, vinculó la lucha por su establecimiento con todo un programa de reivindicaciones transicionales, tales como la jornada laboral de ocho horas, la confiscación de tierras y (en el caso chino) la independencia nacional, cuyo objetivo era mostrar la incapacidad del régimen para otorgar las medidas democráticas más elementales, ganarse la confianza de las masas, ampliar el marco de acción del proletariado y aproximar el momento de la creación de los soviets y la lucha directa por el poder. (110) Desde esta perspectiva, la consigna de la Asamblea Constituyente retomaba el planteo de Lenin sobre “el deber de utilizar todas las formas de la democracia burguesa (…) mientras la lucha de la clase obrera por todo el poder entero no esté a la orden del día”, lo que implicaría, según Trotsky, el desarrollo de un proceso político mediante el cual el Partido educaría a las masas a través de sus consignas, las que tendrían el objetivo de oponerlas a sus enemigos de clase y, tarde o temprano, hacerlas “chocar de frente con la democracia formal personificada por la Asamblea Constituyente y empujarle por el camino de la democracia soviética (…) conservando siempre las consignas de la democracia formal hasta el momento de la conquista del poder e incluso después”. (111) De hecho, frente a los planteos de la improbabilidad del establecimiento de una asamblea de estas características, Trotsky clarificó que “el simple criterio de la posibilidad de su realización no es decisivo para nosotros”, explicando el carácter de las consignas transicionales, de las que carecería el programa del VI Congreso: “no son las conjeturas empíricas sobre la posibilidad o imposibilidad de realizar cualquier reivindicación transitoria las que pueden resolver el problema. Es su carácter social e histórico el que decide: ¿es progresiva para el desarrollo ulterior de la sociedad? ¿Corresponde a los intereses históricos del proletariado? ¿Consolida su conciencia revolucionaria? (…) El hecho de que esta reivindicación no sea satisfecha mientras domine la burguesía, debe empujar a los obreros al derrocamiento revolucionario de la burguesía. De esta forma, la imposibilidad política de realizar una consigna puede no ser menos fructífera que la posibilidad relativa de realizarla”. (112) En este sentido, adelantándose a las críticas de quienes aseguraban que ningún régimen convocaría a una asamblea que socave su propio poder, Trotsky profundizó su descripción del carácter transicional de la consigna, y su pertinencia para desplegar el proceso y acompañar el ascenso de masas: “Se puede contra argüir: pero sólo se podrá convocar una verdadera Asamblea Constituyente a través de los soviets, es decir, a través de la insurrección. ¿No sería más sencillo comenzar por los soviets y limitarse a ellos? No, no sería más sencillo. Sería justamente poner el carro delante de los bueyes. Es muy probable que sólo sea posible convocar la Asamblea Constituyente por medio de los soviets, y que así esta Asamblea se convierta en superflua antes de haber visto la luz del día. Esto puede suceder, de la misma forma que puede no suceder. Si los soviets, por medio de los cuales podrá reunirse una “verdadera” Asamblea Constituyente, están ya allí, veremos si es todavía necesario proceder a esta convocatoria. Pero en la actualidad no existen soviets. No se podrá comenzar a establecerlos hasta que empiece un nuevo ascenso de las masas (…) mientras tanto, las cuestiones constitucionales se dedican a salir por todas las grietas”. (113) Naturalmente, Trotsky advirtió el peligro oportunista de sustituir la consigna de los soviets por la de Asamblea Constituyente, en tanto “la utilización de los métodos parlamentarios hace surgir inevitablemente todos los peligros ligados al parlamentarismo: ilusiones constitucionales, legalismo, tendencia a los compromisos (…)”. (114) Su respuesta frente a esta cuestión fue tajante: dado que “al entrar en la vía de la lucha por la Asamblea Constituyente, se puede reanimar y reforzar a las tendencias mencheviques dentro del Partido (…) de ello deriva la necesidad de no tachar de oportunismo las consignas democráticas, sino de prever garantías y elaborar métodos de lucha bolcheviques a los que sirvan estas consignas”. (115) En síntesis, el sostenimiento de consignas democráticas funcionaba como un puente que buscaba unir los elementos, estructurales y subjetivos, que poseían un grado relativo de “atraso” con la toma del poder por el proletariado: la estructura social (en el caso chino, carente de unidad nacional y con “antiguallas feudales, militares y burocráticas”) y la conciencia de clase del proletariado. Como podemos ver, la crítica de Trotsky al programa del VI congreso, tuvo por objetivo reorientar la dirección del movimiento comunista al desarrollo de un programa de transición que permitiera reconstruir los lazos con la clase obrera y preparar su asalto al poder. (116) V. Conclusiones El análisis de la cuestión latinoamericana durante el VI congreso de la Internacional, y su repercusión posterior en el movimiento comunista, arroja una serie de conclusiones. En primer lugar, el análisis de los debates en torno al carácter de la estructura latinoamericana, y de la naturaleza social de su revolución, prueban que, en 1928, el movimiento comunista aún se caracterizaba por una heterogeneidad y diversidad de opiniones notables, que tomaron la forma de importantes debates. En este sentido, aunque no se verificaron agrupamientos consolidados, puede inferirse la existencia de dos fuerzas en pugna: una encabezada por la dirección del PCUS, en alianza a delegados provenientes de Argentina, Uruguay, Brasil y una parte de México; frente a delegados de Ecuador, Colombia, una parte de México y Brasil, así como de la propia Unión Soviética. Mientras que los primeros defendieron el carácter precapitalista (feudal, esclavista e, incluso, asiático) de las relaciones de producción latinoamericanas; colonial y semicolonial de su situación; y democrático-burgués y etapista de su revolución; los segundos destacaron el predominio del capitalismo, el carácter diverso de sus países (coloniales, semicoloniales y dependientes) y la posibilidad del establecimiento de una dictadura proletaria que se plantee la transición al socialismo, por un lado, o el salto directo al socialismo, evitando la etapa capitalista, por el otro. En términos de hipótesis, consideramos que la dirección de la Internacional no esperaba una oposición semejante, elemento que se expresó en una evolución paulatina de sus respuestas ante lo que denominamos “cuestión latinoamericana”: del reconocimiento de las divergencias y la ausencia de una propuesta concreta (Bujarin); a evitar cualquier mención a América Latina en la presentación del debate sobre las colonias (Kuusinen); a, finalmente, la elaboración de un “co-informe” específico (Humbert-Droz), que buscó enfrentar los planteos fundamentales de los delegados de la región. A pesar de estos debates, las tesis y resoluciones finales incorporaron las enmiendas de forma ecléctica y no consagraron un giro respecto de la política previa, en términos de Trotsky, zigzagueante de la dirección de la Internacional, concluyendo en un programa que sancionó, para América Latina, el predomino de las relaciones de producción “feudal-medievales”, la revolución democrático-burguesa, la “dictadura democrática de obreros y campesinos” y la alianza con sectores burgueses y movimientos nacionalistas. Semejantes conclusiones generaron un ríspido enfrentamiento entre la dirección del movimiento comunista y lo que podríamos denominar su “ala izquierda”, que aún no se había consolidado en una oposición orgánica, tal como ocurría en la Unión Soviética. Los debates al interior de la Conferencia Sudamericana, por un lado, y el asesinato de Mella, por el otro, representaron los hechos más visibles de este proceso incipiente de crisis política. En este sentido, la crítica de Trotsky expresó el programa de combate más acabado por una nueva dirección del partido de la revolución mundial, planteando la posibilidad (y la necesidad urgente) de “salvar a la Internacional del peligro de la descomposición fraccional”. (117) Para ello, retomando la tradición de los primeros cuatro congresos de la Internacional, luchó por el establecimiento de un programa de transición por el cual el Partido “no dejará pasar un nuevo cambio de la situación en el sentido de un nuevo reavivamiento revolucionario, entrará desde el comienzo en la vía de la creación de los soviets, movilizando a las masas alrededor de éstos, y los opondrá desde su creación al estado burgués, con todos sus camuflajes parlamentarios y democráticos”. (118) Incluso en abril de 1929, Trotsky aseguraba que no existían razones suficientes para fundar una IV Internacional, llamando a continuar desarrollando la línea revolucionaria de la III Internacional, sin dejar escapar “el hilo de la herencia ideológica ni un solo instante”. (119) No obstante, la represión feroz al interior del movimiento comunista impidió la organización y desarrollo de una oposición a la dirección burocrática, y todo atisbo de crítica fue respondido, sucesivamente, con la calumnia, la expulsión, el destierro y, finalmente, la aniquilación física. Tal como Trotsky había predicho, cinco años más de errores fueron fatales para el movimiento revolucionario mundial y, en 1933, con el ascenso del nazismo, la completa degeneración burocrática del PCUS y la dirección de la Comintern plantearon la necesidad urgente de construir una nueva Internacional, que recoja el hilo roto de la herencia y reconquiste la confianza de las masas en el más grande acontecimiento de la Historia: la revolución obrera y socialista. Notas Trotsky, León, “¿Y ahora? Carta al VI Congreso de la Internacional Comunista”, Alma-Ata, 12/7/1928, en La Internacional Comunista después de Lenin, Madrid, Akal, 1977, p. 55. Al respecto puede verse el artículo de Camila P., “En Defensa del Marxismo Nº 53: una revista a medida de un aparato”, disponible en https://politicaobrera.com/politicas/157-en-defensa-del-marxismo-no-53-una-revista-a-medida-de-un-aparato . Ver Alexander, Robert, Communism in Latin America, New York, Rutgers University Press, 1957; Carr, E. H., Historia de la Rusia Soviética. Bases de una economía planificada (1926-1929). Volumen III, Tercera Parte, Madrid, Alianza, 1984, Cap. 88: “América Latina”, pp. 326-358; Caballero, Manuel, Latin America and the Comintern, 1919–1943, Cambridge: Cambridge University Press, 1987 (traducido al español como La Internacional Comunista y la revolución latinoamericana, 1919- 1943, Caracas, Nueva Sociedad, 1987); Cerdas Cruz, Rodolfo, La hoz y el machete: la internacional comunista, América Latina y la revolución en Centro América, San José, Costa Rica, Editorial Universidad Estatal a Distancia, 1986; Jeifets, Lazar y Jeifets, Víctor, América Latina en la Internacional Comunista. Diccionario Biográfico (1919-1943), Ariadna Ediciones / CLACSO, Santiago de Chile, 2015; Jeifets, Victor y Andrey Schelchkov (Comp.), La Internacional Comunista en América Latina en documentos del Archivo de Moscú, Moscú / Santiago de Chile, Ariadna Ediciones / Aquilo Press, 2018. Lenin, V. I., “Borrador de resolución para el IV Congreso de la Comintern sobre la cuestión del programa de la Internacional Comunista”, 20 de noviembre de 1922, en En Defensa del Marxismo, N° 43, diciembre de 2014. Un resumen del debate traducido al español en Trotski, León; Bujarin, Nicolai y Zinoviev, Grigori, El gran debate (1924-1926). La revolución permanente, Tomo 1, Madrid, 1976 y Zinóviev, Grigori y Stalin, Josep, El gran debate (1924-1926). El socialismo en un solo país, Tomo 2, Madrid, 1975. V Congreso de la Internacional Comunista. 17 de junio – 8 de julio de 1924. Informes, Córdoba, Cuadernos de Pasado y Presente, 1975. En aquel entonces, aunque la oposición de izquierda en América Latina era débil y no existía como fuerza política orgánica, las diferentes seccionales de la Internacional comenzaron a constituirse en ecos de los enfrentamientos que se desarrollaban en la Unión Soviética. Por ejemplo, en 1924, Angélica Mendoza y Cayetano Oriolo criticaron la línea programática del PCA en su VI congreso y, luego de describir el desarrollo de la oposición en Rusia, señalaron que el trotskismo como tendencia se explicaba por un conjunto de condiciones sociales e históricas que no estarían presentes en la Argentina: “¿Existen en nuestro país y en nuestro partido, que está en formación, las causas del tipo que hemos analizado, y que determinan la aparición de tendencias similares? Obviamente no”, aseguraron en su “Projet de Programme de Revendications Immediates”, 26/6/1924, p. 427 (original mecanografiado, en francés). Un año después, ambos serían expulsada del PCA, junto con otros militantes del denominada “ala izquierda”. “Comission Coloniale”, 9/11/1926. Archivo Estatal Ruso de Historia Social y Política (RGASPI, por sus siglas en ruso, 495–79–12, Inventario 79 (original mecanografiado, en francés). Mella, Julio Antonio, “Imperialismo, tiranía, soviet”, Venezuela Libre, 1° de julio de 1925, reimpreso en Escritos revolucionarios, México D.F., Siglo Veintiuno, 1978. Hay un error en el texto editado por Pasado y Presenta, que asegura que los delegados latinoamericanos fueron 16. Del CEIC participaron Rodolfo Ghioldi (Argentina), Astrojildo Pereira Duarte Da Silva (alias “Americo Ledo”, de Brasil), Isaías Iriarte (“Fermín-Araja”, Chile), Rafael Carrillo Azpeitia (México) y Eugenio Gómez (Uruguay). Asimismo, Alejandro Barreiro Olivera (alias “López”, Cuba) y Tomás Uribe Márquez (“Julio Riasco”, Colombia-Ecuador), fueron electos miembros suplentes. También participaron del congreso, como delegados Paulo de Lacerda, Leoncio Basbaum y José Lago Morales (seudónimo “González”, Brasil); Carlos Contreras (seudónimo del italiano Vittorio Vidali) y Manuel Díaz Ramírez (México); Leopoldo E. Sala (Uruguay); Vittorio Codovilla, Antonio Kantor, Luis Ricardi (“Claudio”), Alejandro Onofrio, Leonardo Pelufo y Carlos Ravetto (Argentina); Ricardo Paredes (con voz consultiva, por Ecuador); Salvador de la Plaza y “Martínez” (Venezuela); Lucas Ibarrola (Paraguay); Jorge E. Cárdenas, Alberto Castrillón y Neftalí Arce (Colombia). No tengo elementos para confirmar la participación de Antonio Cumes (Guatemala), dado que, aunque su biografía asegura su participación, no hay pruebas en las actas de militantes provenientes de América Central. Asimismo, es importante señalar que hubo latinoamericanos que participaron sin ser delegados, como el brasileño Heitor Ferreria Lima, mientras que el letón Mijail Grigorievich Grollman fue delegado con voz consultiva, y Xavier Guerrero asistió como estudiante de la ELI (ambos por México), al igual que el uruguayo Carlos Imaz, quien también asistió como estudiante de la ELI. El suizo Edgar Woog (“Alfred Stirner”) asistió como delgado del PC mexicano, sin derecho a votar. Asimismo, durante el VI Congreso, Vladimir Maiakovski organizó un encuentro entre Diego Rivera, David Alfaro Siqueiros y Stalin. Jorge Abilio Vivó D’Escoto fue electo delegado por el PRSC colombiano, pero no pudo llegar a Moscú por ser detenido. La delegación latinoamericana estuvo presidida por el mexicano Carrillo. Toda esta información fue obtenida a partir de las actas del congreso y del estudio de Jeifets y Jeifets, América Latina en la Internacional..., op. cit. “Discurso de conclusión del camarada N. I. Bujarin sobre la situación internacional y las tareas de la Internacional Comunista”, 30/7/1928, en VI Congreso de la Internacional Comunista. Informes y discusiones, segunda parte, México, Cuadernos de Pasado y Presente, N° 67, 1978, p. 119. Idem, p. 120. Bujarin, Nicolai I., “Informe sobre el programa de la Internacional Comunista”, 9/8/1928, en VI Congreso…, op. cit., segunda parte, p. 153. Idem, p. 154. Kuusinen, Otto, “Los problemas del movimiento revolucionario en las colonias”, 14/8/1928, en VI Congreso…, segunda parte, pp. 231-264. Idem, p. 231. “El compañero Lenin (…) nos dejó la muy importante tarea teórica de dar fundamentación teórica a la posibilidad del desarrollo no capitalista de los países atrasados. Esta muy importante fundamentación teórica no se dio y ni siquiera se intentó en el presente borrador de las tesis. No tuvimos la posibilidad de estudiar en la medida suficiente”, Idem. Idem, p. 232. Humbert-Droz, Jules, “Sobre los países de América Latina”, 16/8/1928, en VI Congreso…, segunda parte, op. cit., pp. 299-321. Idem, p. 301. Idem, p. 302. A estas características fundamentales se sumarían una serie de cuestiones que variarían en el grado de incidencia de acuerdo a las diversas realidades nacionales. Por ejemplo, el control económico del imperialismo por la vía comercial (exportación de productos norteamericanos a la región); el control político que garantizaría la seguridad de los capitales invertidos (que ya se avizoraba en América Central y Cuba); el control de las elecciones, por medio de aportes de campaña y, cuando no resultaba ganador el candidato apoyado, la intervención militar (Nicaragua); el protectorado norteamericano en Panamá, Haití, Santo Domingo, etc.; las misiones que intervienen en el manejo de la deuda externa representarían asimismo, un mecanismo imperial, al colocar agentes norteamericanos en puestos claves, como habría ocurrido en Colombia, Ecuador y Chile. Idem, p. 310. Idem. En este sentido, señala que la liberación de los esclavos del siglo XIX habría cambiado su posición jurídica pero no sus condiciones reales. Idem, p. 312. Idem, p. 314. Idem, pp. 317-318. “Intervenciones de la delegación latinoamericana sobre el informe de Bujarin”, en VI Congreso…, Segunda Parte, op. cit., p. 82. Idem, p. 88. “Intervenciones de la delegación latinoamericana sobre el segundo punto del orden del día”, en VI Congreso…, segunda parte, op. cit., p. 132. Ramírez aseguró que “la situación política de nuestros países, con excepción del Uruguay y de la Argentina, posee muchos elementos comunes”, refiriéndose a la influencia preponderante del imperialismo norteamericano, destacando en el Río de la Plata el predominio del británico. “Intervenciones de la delegación latinoamericana sobre el segundo punto del orden del día”, en Idem, p. 132. Por su parte, el delegado de Colombia, Cárdenas, planteó que era difícil comprender a Argentina como semicolonia cuando era mucho más independiente que algunos países balcánicos que se catalogaban de otra forma. Ver Caballero, op. cit., p. 115. Ver “Informe de la delegación latinoamericana sobre el programa de la Internacional Comunista”, en VI Congreso…, segunda parte, op. cit., p. 176. Idem, p. 139. “Informe de la delegación latinoamericana sobre el programa de la Internacional Comunista”, 9/8/1928, en VI Congreso…, segunda parte, op. cit., p. 176. Hubo un debate particular en torno al campesino latinoamericano, impulsado por el delegado mexicano Carrillo, quien planteó que, a diferencia del europeo, vive “en condiciones tan miserables, tienen medios de producción tan primitivos que es imposible considerarlos como una clase poseedora, como pequeña burguesía”, “Intervenciones de la delegación latinoamericana …”, en VI Congreso…, segunda parte, op. cit., p. 84. Idem, p. 177. Idem, p. 179. Idem, p. 182 y 183. Idem, pp. 183-185. Bujarin, Nicolai, I., “Discurso de clausura de la discusión sobre el programa de la Internacional Comunista”, 14/8/1928, en VI Congreso…, segunda parte, op. cit., p. 223. Idem, p. 224. “Informes de la delegación latinoamericana en el debate sobre el problema colonial”, en VI Congreso de la Internacional…, segunda parte, op. cit., pp. 377-378. Idem, p. 373. Idem, p. 374. “Discusión del problema del movimiento revolucionario en las colonias”, en VI Congreso de la Internacional…, segunda parte, op. cit., pp. 321-350. Travin era Serguei Ivanovich Gusev, otro de los miembros del Secretariado Latino. Las tesis completas de Travin, traducidas del ruso al francés, en “Sur la question de la caracteristique des Moumements revolutionnaires en Amerique Latine (Theses)”, 19/7/1928, RGASPI, Inventario 79. En este sentido, Travin considera que América Latina no debe incluirse en la misma categoría de países que China e India, las que sí poseen burguesía nacional. Desde su perspectiva, la clase dominante latinoamericana estaría conformada por un bloque entre “los propietarios reaccionarios de la tierra y los imperialistas extranjeros”. En México, por ejemplo, esos “terratenientes liberales” serían “a medias capitalistas y a medias feudales”, expresando un tipo de desarrollo contradictorio, en tanto “México sigue siendo un país feudal hasta hoy (…) El capitalismo extranjero se desarrolla, pero el país sigue siendo feudal”. Y junto a la nulidad de su pequeña burguesía, dejaría lugar a “una clase enorme de trabajadores rurales sin tierra que se encuentran en una dependencia semifeudal respecto de los latifundistas”, junto a un proletariado urbano importante y uno industrial incipiente. “Remarques du camarade Vassiliev au sujet des theses du camarade Humbert Droz sur les taches des Partis Communistes dans les país d’ Amerique Latine”, 30/8/1928, RGASPI, Inventario 79. El PC brasileño fundamentó teórica e históricamente estas posiciones en el trabajo de Octavio Brandão, Agrarismo e industrialismo (1926). Idem, p. 351. Idem, p. 354. Idem, pp. 354-355. Idem, p. 355. “La hegemonía del proletariado podrá alcanzarse a condición de la existencia de un buen Partido Comunista y de una buena organización del proletariado”, Ricardo Paredes, “Enmiendas propuestas por la delegación de Ecuador para las tesis del compañero Droz sobre la América Latina”, Moscú, 28/8/1928, RGASPI, Inventario 79. Se limitó a plantear que “¿Qué cosas nuevas e importantes hemos encontrado al tratar la cuestión colonial en este Congreso? (…) El movimiento latinoamericano. Es la primera vez que tenemos una delegación tan grande de estos países, y hemos escuchado a los compañeros mucho de lo que es importante sobre el movimiento revolucionario en sus países”. Respecto de las críticas, sólo hizo una referencia circunstancial a la posición de Lozovsky. Ver “Concluding Speech of Comrade Kuusinen on the Colonial Question”, 21/8/1928, International Press Correspondence, Vol. 8, N° 81, 21/11/1928. VI Congreso de la Internacional Comunista. Tesis, manifiestos y resoluciones, Primera Parte, México, Pasado y Presente, 1977, pp. 188-242. Idem, p. 192. Idem, pp. 207-208. Esto representaría “la posibilidad objetiva de un desarrollo no capitalista de las colonias atrasadas, la posibilidad de un vuelco a la revolución socialista proletaria de las revoluciones democráctico-burguesas en las colonias más adelantadas, con el respaldo de la victoriosa dictadura proletaria de los demás países. Bajo condiciones objetivas favorables, esta posibilidad se transforma en realidad, con lo cual la marcha real del desarrollo se determina por la lucha y sólo por la lucha”, Idem, p. 194. Bujarin ya había planteado que “el proletariado de los otros países ‘arrastrará’ a toda esta periferia campesina hacia la órbita de su influencia y sabrá crear las condiciones necesarias para su pasaje directo al socialismo ‘quemando’ la fase capitalista del desarrollo (…); por el momento, no tenemos todavía esta situación, pero pienso que debemos meditar bien acerca de este provenir”, Bujarin, Nicolai I., “Informe sobre el programa de la Internacional Comunista”, en VI Congreso…, Segunda Parte, op. cit., p. 160. VI Congreso…, primera parte, op. cit., p. 214. Idem, p. 196. “Por regla general, se transforma en una economía mercantil “libre” mediante la subordinación de las formas precapitalistas de producción a las exigencias del capital financiero, mediante la agudización de los métodos precapitalistas de explotación, mediante el capital comercial y usurario (…), mediante el alza de las cargas impositivas, etc. Se agudiza la explotación del campesinado, pero no se renuevan sus métodos de producción. Por regla general, la elaboración industrial de las materias primas coloniales no se lleva a cabo en las colonias, sino en los países capitalistas, y antes que nada en la metrópoli. La ganancia obtenida en la colonia en su mayor parte no se emplea productivamente allí (…) La explotación colonial (…) tiene como efecto la postergación del desarrollo de las fuerzas productivas en las colonias, la rapiña de las riquezas naturales, y, antes que nada, el agotamiento de las reservas de las fuerzas productivas humanas del país colonial”, Idem, p. 198. Idem, p. 199. Idem, p. 238. El programa incluía: “1. Expropiación (sin indemnización) y entrega de una parte de las grandes plantaciones y latifundios a los peones rurales para que los trabajen colectivamente, y reparto de la otra parte entre los campesinos, arrendatarios y asentados; 2. Confiscación de las empresas extranjeras (minas, empresas, industriales, bancos, etcétera) y de las grandes empresas de la burguesía nacional y de los grandes terratenientes; 3. Anulación de las deudas públicas y levantamiento de todo control del imperialismo sobre el país; 4. Introducción de la jornada laboral de ocho horas y supresión de las condiciones de trabajo casi linderas con la esclavitud; 5. Armamento de los obreros y campesinos y transformación del ejército en un en un ejército obrero y campesino; 6. Erección del poder soviético de obreros, campesinos y soldados en reemplazo de la dominación de clase de los terratenientes y la Iglesia. En la agitación comunista, la consigna gobierno obrero y campesino debe ocupar el lugar más importante, por oposición a los así llamados gobiernos ‘revolucionarios’ de la dictadura militar de la pequeña burguesía”, Idem. “Tesis sobre la situación y las tareas de la Internacional comunista”, en VI Congreso…, op. cit., pp. 96-130. “Programa de la Internacional Comunista”, en VI Congreso…, op. cit., pp. 247-310. Idem, p. 277. Idem, p. 286-288. Idem, pp. 287-288. Idem, p. 306. “Las colonias y semicolonias tienen asimismo importancia en el período transitorio porque, con relación a los países industriales, que constituyen la ciudad mundial, pueden ser considerados como el campo, y la cuestión de la organización de la economía socialista mundial, de la combinación acertada de la industria con la agricultura, es en gran parte una cuestión de relación con las ex colonias del imperialismo”. Idem, p. 289. Idem, p. 289. Idem, p. 290. “Proyecto de tesis sobre el movimiento revolucionario de la América Latina”, La Correspondencia Internacional, Número Especial, Año II, N° 16, 15/4/1929, p. 122. “La naciente burguesía nacional en algunos países no se desarrolla más que en estrecha dependencia con el capital extranjero y (…), como la clase terrateniente, no puede ser un factor revolucionario en la lucha contra el imperialismo”, Idem, p. 123. Idem, p. 126. “La revolución mexicana, que se inició con la lucha revolucionaria de los campesinos contra los grandes terratenientes, que ha tomado el carácter de una lucha de masas contra el imperialismo, contra los terratenientes y contra la Iglesia, y que ha conducido a un gobierno de la pequeña burguesía (subrayado mío, se refiere al gobierno de Plutarco Elías Calles, fundador, en 1929, del Partido Nacional Revolucionario -PNR-, antecedente del Partido Revolucionario Institucional -PRI-) en lucha contra las insurrecciones contrarrevolucionarias fomentadas por los Estados Unidos, los terratenientes y la Iglesia”, Idem, p. 124. Idem, p. 126. “Es preciso rechazar también la idea de la formación de un Kuomintang (…). No debemos nosotros mismos tomar la iniciativa de formar partidos políticos que engloben a los partidos de la pequeña burguesía y a las organizaciones obreras y campesinas. Nuestro frente único con la pequeña burguesía debe tomar la forma de una alianza política temporal para alcanzar ciertos fines, pero no la forma de un partido común”, Idem, p. 127. “Las condiciones económicas y sociales (…) permiten el desenvolvimiento rápido de la revolución democrático-burguesa en revolución proletaria”, Idem, p. 124. “Los numerosos restos del régimen comunista primitivo en el campo (…), el trabajo colectivo del suelo en los grandes latifundios y en las grandes plantaciones, la concentración de las grandes empresas industriales extranjeras, etc., facilitaría el paso el régimen socialista y gracias sobre todo a la existencia de la primera república socialista permitiría saltar el estado de desenvolvimiento capitalista independiente”, Idem, p. 125. Idem, p. 124 y 126. Idem, p. 126. Idem, p. 124. “En el Ecuador (…) donde se plantea la cuestión del nombramiento de una Constituyente por el gobierno militar central, nuestro partido debe (…) levantar frente a una Constituyente nombrada por el gobierno, un congreso de Soviets campesinos y de organizaciones obreras”, Idem, p. 126. Por ejemplo, Chitarow, R., “Für die Thesen über Latein-Amerika”, 11/3/1929; “Modifications aux theses de L’Amerique Latine”, 27/11/1929 y “Modifications to the Theses on Latin America”, 27/2/1929. Todas en RGASPI, Inventario 79. Secretariado Sudamericano de la Internacional Comunista, El movimiento revolucionario latinoamericano. Versiones de la Primera Conferencia Comunista Latinoamericana. Junio de 1929, Buenos Aires, La Revista Sudamericana, 1929. Ver José Carlos Mariátegui, “Punto de vista antiimperialista. Tesis presentada a la Primera Conferencia Comunista Latinoamericana”, Lima, 21/5/1929, en Obra política, ed. Era, México, 1979, pp. 273-78. Dado que Mariátegui no asistió, sus tesis fueron presentadas por Julio Portocarrero durante el debate en torno a “La lucha antiimperialista y los problemas de táctica de los Partidos Comunistas de América Latina. “Informe de Américo Ledo sobre el Secretariado Sudamericano de la IC”, 20/5/1929, en Jeifets y Schelchkov, op. cit., p. 122. Mariátegui, José Carlos, “El exilio de Trotsky”, en Variedades, Lima, 23/2/1929, en Textos básicos, México, FCE, 1995, pp. 328-331. Al respecto, ver Flores Galindo, Alberto, La agonía de Mariátegui: la polémica con la Komintern, Lima, DESCO, Centro de Estudios y Promoción del Desarrollo, 1980. Mella, Julio Antonio, “¿Qué es el ARPA?”, México D.F., abril de 1928. Seudónimo de Yulii Isaakovich Rosovsky, ciudadano soviético emigrado a México que, en 1936, fue detenido bajo la acusación de ser trotskista y condenado a 5 años de cárcel. Ver Jeifets y Schelchkov, op. cit., p. 1053. “Carta del PCM al Secretariado Latinoamericano de la Comintern”, 14/6/1928 (Original escrito a máquina, en inglés), en Jeifets y Schelchkov, op. cit., p. 1053. En 1940, Trotsky vinculará a Contreras -recordemos, seudónimo del italiano Vidali- (y al propio Kuusinen) con el atentado sufrido en su casa mexicana, por un lado, y con la purga antitrotskista en el Partido Comunista Mexicano, en 1929, año del asesinato de Mella, por el otro: “Contreras ganó por primera vez siniestra notoriedad durante la guerra civil española donde, en su condición de comisario y comandante del Quinto Regimiento, se convirtió en uno de los más crueles agentes de la GPU. (Enrique, n. del a.) Líster, Contreras y ‘El campesino’ (Valentín González, n. del a.) sostuvieron una ‘guerra civil’ propia dentro del bando republicano, destruyendo físicamente a los opositores de Stalin, los anarquistas, socialistas, poumistas y trotskistas. Esto puede corroborarse a través de los despachos de prensa y de los testimonios de muchos refugiados españoles. No sería, por tanto, demasiado audaz suponer que el ex comisario del Quinto Regimiento y miembro del presidium honorario de la convención fue una de las palancas importantes para el cambio de la dirección del Partido Comunista a comienzos de este año. Esta suposición está por demás justificada, pues Contreras ya condujo una purga ‘antitrotskista’ en el Partido Comunista Mexicano en 1929”, Trotsky, León, “La Comintern y la GPU. El intento de asesinato del 24 de mayo y el Partido Comunista”, 7/8/1940, en Cuarta Internacional, 11/1940. Trotsky, “¿Y ahora?...”, en La Internacional…, op. cit., p. 45. Idem, p. 52. Trotsky, León, “Crítica del Programa de la Internacional Comunista”, Alma-Ata, julio de 1928, en Trotsky, en La Internacional…, op. cit., p. 100. “Toda la historia de la humanidad se desarrolla en medio de una evolución desigual (…) Distinguiéndose en esto de los sistemas económicos que le precedieron, el capitalismo tiene la propiedad de tender continuamente hacia la expansión económica, de penetrar en regiones nuevas, de vencer las diferencias económicas, de transformar las economías provinciales y nacionales, encerradas en sí mismas, en un sistema de vasos comunicantes, de acercar así, de igualar el nivel económico y cultural de los países más avanzados y más atrasados. No se puede concebir sin ese proceso fundamental la nivelación relativa, primero de Europa y de Inglaterra, después de América y de Europa, la industrialización de las colonias, que disminuye la diferencia existente entre la India y la Gran Bretaña, así como todas las consecuencias de los procesos enumerados, en las cuales se basa no sólo el programa de la Internacional comunista, sino su propia existencia”, Idem, pp. 102-103. Idem, p. 124. Idem, pp. 137-138. Idem, pp. 139-140- Idem, p. 274-275. “Lenin exigía distinguir entre la burguesía del país oprimido y la del país opresor. Pero en ninguna parte ha presentado Lenin este problema (y no hubiera podido hacerlo) afirmando que la burguesía de un país colonial o semicolonial, en la época de la lucha por la liberación nacional, fuera más progresista y más revolucionaria que la burguesía de un país no colonial en el período de la revolución democrática”, Idem, p. 241. Las que habían sido rechazadas no sólo por la oposición de izquierda, sino también por delegaciones enteras: “La delegación británica ha decidido votar en contra de la aceptación de las tesis propuestas por el camarada Kuusinen. La delegación británica ha presentado además una enmienda a las tesis del camarada Kuusinen, que ha solicitado al Presidium que circule a las delegaciones”. Sus diferencias se concentran en tres aspectos: 1) El imperialismo no se sostiene en relaciones precapitalistas, sino que impulse una forma de industrialización; 2) La burguesía no “vacila” y su rol es abiertamente contrarrevolucionario; 3) Se trata de tesis eclécticas. Ver “Declaration of British Delegation on Colonial Question”, en International Press Correspondence, Vol. 8, N° 8, 12 de diciembre de 1928, pp. 70-76. Trotsky, León, “¿Quién dirige hoy la Internacional Comunista?” (1928), en La Internacional…, op. cit., pp. 357-390. Trotsky, León, “La cuestión china después del VI Congreso” (4 de octubre de 1928), en La Internacional…, op. cit., p. 297. “El acontecimiento, una vez más después de 1905 y 1917, ha desmentido completamente a los filisteos estilo Kuusinen, Martinov y compañía, que predican que no se puede soñar con la dictadura del proletariado en la China “agraria”. Y, sin embargo, los Martinov y los Kuusinen son actualmente los inspiradores cotidianos de la Internacional Comunista”, Idem, p. 308. “El Partido Comunista puede y debe formular la consigna de una Asamblea Constituyente con plenos poderes, elegida por sufragio universal, igual, directo y secreto. Durante la agitación que se desarrolle a favor de esta consigna evidentemente se tendrá que explicar a las masas que es dudoso que sea convocada una asamblea así, y que si lo fuera, sería impotente mientras el poder material continuase en manos de los generales del Kuomintang”, Idem, p. 321. Idem, p. 325. Idem, p. 337. Trotsky, “La cuestión china…”, op. cit., p. 337 Idem, p. 330. Sobre la cuestión, recomendamos ver Gaido, Daniel, “Los orígenes del programa de transición”, En defensa del marxismo, N° 45, Buenos Aires, 2015, pp. 105-132. Trotsky, León, “¿Quién dirige hoy…?”, op. cit., p. 390. Idem, p. 339. Prólogo a La Internacional Comunista después de Lenin, Constantinopla, 15/4/1929, en Trotsky, en La Internacional…, op. cit.

27 de enero de 2020
Por qué estudiar el Programa de Transición

En la Conferencia del Partido Obrero (T), en noviembre pasado, se aprobó la iniciativa de realizar el campamento de verano y que la materia de estudio fuera el Programa de Transición de la IV Internacional. ¿Por qué volver sobre un tema que ha sido tratado innumerables veces? De un lado, porque la discusión en el PO sobre las consignas del período 2018/19 mostraron una distorsión abismal de ese programa, por parte de la camarilla oficial, que se manifestó asimismo en la cuestión de la Constituyente, que convirtió al PdeT en una receta de reivindicaciones, escalonadas unas con otras, de acuerdo al capricho del burócrata ocasional, sin relación con la crisis histórico-política que se encuentra planteada. La adaptación al parlamentarismo y al electoralismo ha arrasado con el programa de transición; peor, se ha hecho un uso parlamentario de sus consignas. De otro lado, el programa de transición ha sido separado de su contexto histórico, para ser convertido en un menú de reivindicaciones arbitrarias. La transición a la que se refiere el programa es históricamente objetiva, pues dice respecto al pasaje del capitalismo decadente al socialismo, a través de un proceso de luchas que culmina en la dictadura del proletariado. El puente entre las necesidades y reivindicaciones inmediatas de las masas a la lucha por el poder no es una construcción ideológica, o sea arbitraria o pre-concebida, sino que se encuentra presente objetivamente como tendencia o proceso en la crisis política concreta y en toda acción de masas significativa. La actualidad de este abordaje no podría ser mayor, en momentos en que se producen rebeliones populares en todo el mundo, incluida la huelga de masas. La ausencia de partidos revolucionarios en estos procesos se manifiesta antes que nada en la ausencia de un sujeto político que plantee el programa que corresponde a la transición histórica que se encuentra en desarrollo. El programa de la IV° no es un programa sindical radicalizado (y esto vale incluso para las Tesis de Pulacayo), como lo ha desnaturalizado el trotskismo vulgar. El programa de transición es, ante todo, un programa internacional, y por eso condensa todas las cuestiones nacionales históricas no resueltas y todas las formas históricas de opresión en una estrategia política única. Integra las guerras nacionales, las luchas raciales y femeninas, en definitiva, todo lo relativo, como dice textualmente el programa, a “la crisis de la humanidad”. El partido revolucionario no es otra cosa, en última instancia, que la conciencia organizada de esta transición histórica. No ‘produce’ un programa transicional en el vacío, sino que lo elabora y desarrolla a partir de las experiencias y luchas reales. El partido determina el PdeT y es determinado por él. Las masas construyen la historia, y se ven obligadas a reconstruirla en cada lucha nueva, a partir de experiencias nuevas, de triunfos y derrotas. El espontaneísmo obrero renace en cada nuevo comienzo, pero condicionado a la experiencia histórica recorrida, que se refleja en gran parte en los programas de las fuerzas políticas contradictorias en presencia. La expresión de León Trotsky – la IV° Internacional está presente y vive en las luchas’ -, alude a su vigencia en las luchas, y como palanca para convertir a la vanguardia obrera en partido revolucionario. El Programa El PdT contrasta con el Manifiesto del Partido Comunista de 1848, que fue también un programa de transición – de la revolución burguesa a la proletaria, el primer esbozo de la revolución permanente. El Manifiesto parte del ascenso del capitalismo, que revoluciona las fuerzas productivas, crea el mercado mundial y desarrolla la clase obrera; el PdeT parte del hundimiento de las fuerzas productivas en la época del capitalismo decadente. El Manifiesto parte de las condiciones objetivas para arribar a las subjetivas – el programa y la estrategia. El PdT arranca con el planteo de la “crisis de la humanidad”, un impasse que atribuye a la “crisis de dirección” de una clase obrera internacional que ya ha pasado por revoluciones derrotadas y victoriosas y establecido un estado obrero. El PdeT fue elaborado bajo las condiciones de una crisis excepcional, que Trotsky presenta desde sus primeros párrafos: “La burguesía misma no ve una salida. En los países en que se vio obligada a hacer su última postura sobre la carta del fascismo marcha ahora con los ojos vendados hacia la catástrofe económica y militar (…). En verdad, la burguesía percibe el peligro mortal que una nueva guerra representa para su dominación, pero es infinitamente menos capaz de prevenirla que en vísperas de 1914”. El párrafo que citamos describe un período de reacción política, de cuyas entrañas debe nacer un período revolucionario gigantesco. Es en base a esta caracterización histórica dialéctica que Trotsky plantea la cuestión del poder, concretamente la dictadura del proletariado, a través de un programa de reivindicaciones transitorias de carácter nacional e internacional. La declinación capitalista integra a la “estabilidad” e incluso a la victoria de la reacción en una etapa transicional que se caracteriza por giros violentos en la lucha de clases. Nuestra Tendencia ha ratificado esta caracterización histórica: “La política revolucionaria no pierde vigencia en períodos no revolucionarios - se orienta simplemente a preparar, en términos de propaganda, agitación y organización política, la actuación revolucionaria en los períodos revolucionarios que sobrevendrán. Es así como planteó la IV Internacional la lucha contra el fascismo y la guerra imperialista inminente”. (“Porqué una fracción pública del PO”, junio 2019). El PdT caracteriza al fascismo y al Frente Popular como los últimos recursos contra la revolución proletaria. La cuestión es de rigurosa actualidad – incluso por el abuso que se ha hecho del asunto de fascismo y, de otro lado, la desnaturalización del frente popular. El punto de partida del fascismo se encuentra en el desclasamiento de la pequeña burguesía –y su organización en fuerza de choque contra la clase obrera, con métodos de guerra civil. Es una expresión de la descomposición del capitalismo en la época del imperialismo. El fascismo es también una expresión de la tendencia a la guerra, en especial cuando tiene lugar en las metrópolis imperialistas. La izquierda vulgar lo confunde con un régimen autoritario, y ve a éste como antesala mecánica del fascismo. Presenta como fascistas o ‘proto fascistas’ a una variante de regímenes bonapartistas. En la actualidad, el uso abusivo del fascismo sirve para tapar las tendencias a la revolución, y para utilizar la defensa de los derechos democráticos para justificar la colaboración de clases que representa el frente popular. La cuestión del fascismo está ligada a la crisis de la dirección revolucionaria, sea en la forma ‘ultraizquerdista’, que caracteriza a las fuerzas políticas intermedias como pro-fascistas, o en la forma de la colaboración de clases bajo la batuta de la burguesía ‘democrática’ o lo que diga parecerse a ella -el Frente Popular. En Bolivia, recientemente, la izquierda se abstuvo de la lucha contra el golpe, sea en clave ultraizquierdista, sea en clave de equidistancia entre la derecha y el llamado populismo. En el mismo texto de proclamación de nuestra Tendencia, señalamos que un planteo de poder no emerge de condicionamientos arbitrariamente fijados por los autoproclamados revolucionarios , sino que es el emergente de la crisis del capitalismo y de sus regímenes políticos. Las reivindicaciones del PdeT no se suceden a si mismas en un esquema escalonado, sino que cada una de ellas es la respuesta a una crisis social y política concreta y se aritcula con el desarrollo de esa crisis social y política. Lo contrario sería un regreso al economicismo, que sostenía que la conciencia política era producto de la lucha sindical y de la pulseada económica entre la fuerza de trabajo y el capital. El ‘¿Qué Hacer?´ explicó oportunamente que la conciencia política se desarrolla de la lucha política en su conjunto. Reivindica, de este modo, la categoría dialéctica de “la totalidad”, que no es la suma de las partes, sino que las precede y define su naturaleza. En este plano, el hilo conductor del Programa de transición parte de la lucha de clases como una lucha política. Ya el Manifiesto Comunista señalaba que “El objetivo inmediato de los comunistas es idéntico al que persiguen los demás partidos proletarios en general: formar la conciencia de clase del proletariado, derrocar el régimen de la burguesía, llevar al proletariado a la conquista del Poder”. La socialdemocracia interrumpe ese hilo histórico bajo el período de la II Internacional. Marx y Engels someten a crítica los programas de Gotha y de Erfurt; el debate de estos dos textos debe ser objeto de estudio en el Campamento dedicado al PdeT. En este último, En el capítulo referido a las reivindicaciones políticas del programa de Erfurt, Engels es particularmente claro: “Si todas esas reivindicaciones fuesen satisfechas, tendríamos en nuestras manos más medios para lograr nuestro objetivo político principal, pero no lograríamos ese objetivo”. Criticando al oportunismo político de “gran parte de la prensa socialdemócrata de la época, Engels señala que se “quieren convencer a sí mismos y al partido de que "la sociedad actual se integra en el socialismo", sin preguntarse si con ello no está obligada a rebasar el viejo orden social; si no debe hacer saltar esta vieja envoltura con la misma violencia con que un cangrejo rompe la suya”. En contradicción con el Manifiesto, la socialdemocracia separa al programa mínimo del máximo. Trotsky, en el Programa de Transición, denuncia que entre aquel programa mínimo y el programa máximo “no existía puente alguno”. La socialdemocracia se vio obligada a reconocer la vigencia de la época de transición, por ejemplo, en el folleto de Kautsky “La cuestión del poder”, sobre la revolución inminente en Rusia, y en la socialdemocracia rusa misma, que, adherida a la II Internacional, debe discutir la ‘revolución ininterrumpida’, en oposición a la revolución por etapas del menchevismo. El programa de transición es la expresión del carácter “permanente” de la revolución proletaria. En el curso deberemos discutir el programa del partido comunista de Alemania (Espartaco), que se caracteriza por invertir la prioridad de la socialdemocracia por el programa mínimo, por el programa máximo, sin planteos transicionales. Será, sin embargo, un discípulo de Rosa Luxemburgo, quien tomará la iniciativa de la agenda del frente único y las reivindicaciones transitorias, en medio de una crisis espectacular en la III Internacional. En los años 60, el mandelismo y el SU revisan el Programa de Transición, bajo la presión de la recomposición capitalista de postguerra y el espejismo de los (mal) llamados “treinta años dorados”. Convierten a la decadencia capitalista en “neocapitalismo”. Así, las reivindicaciones del programa de transición fueron malversadas a favor de un reformismo fuera de época, o sea en la integración de la clase obrera a la gestión capitalista o burocrática (control obrero institucional, autogestión). Las revoluciones china (1948) y cubana (1959) mostraron de nuevo que las “revoluciones coloniales”, entendidas en el cuadro capitalista histórico, daban paso a transiciones históricas de características propias. Por primera vez, formaciones stalinistas o pequeño burguesas procedían a la expropiación del capital – hasta ese momento reservada al proletariado (Revolución de Octubre), y lo mismo ocurría con la ocupación de Europa oriental por parte de la burocracia stalinista. El carácter de estas transiciones ha consumido medio siglo de debates en la IV Internacional, y lo sigue consumiendo. Se ha puesto en cuestión el rol del proletariado en la revolución socialista mundial, a partir de estas experiencias nacionales. Es lo que ha ocurrido con el aparato oficialista que usurpa nuestro partido. El Programa que redacta Trotsky en 1938, es importante insistir, no es un catálogo de recetas, sino la refracción en forma de programa y de estrategia, de una transición histórica objetiva. Como señala el Manifiesto, “las proposiciones teóricas de los comunistas no descansan ni mucho menos en las ideas, en los principios forjados o descubiertos por ningún redentor de la humanidad. Son todas expresión generalizada de las condiciones materiales de una lucha de clases real y vívida, de un movimiento histórico que se está desarrollando a la vista de todos”. El que se equivoca en la caracterización histórica de la etapa y la forma política correspondiente, tendrá un programa arbitrario, contradictorio y caprichoso. La adaptación al parlamentarismo tiene esta base, y se convierte en crónico cuando es la expresión del arribismo partidario. La restauración capitalista La cuestión del PdeT –y en general de todos los programas revolucionarios- es su capacidad para caracterizar las transiciones históricas y los bruscos virajes propios de transiciones semejantes. Uno de estos giros dramáticos es la restauración capitalista, cuya interpretación volvió a constituir una severa divisoria de aguas en la izquierda internacional y en el trotskismo. Un texto de nuestra corriente de setiembre de 1992 señala que, “las crisis en Europa del Este y el derrumbe de la burocracia soviética y de sus estructuras políticas totalitarias, independientemente de sus características particulares, son una expresión de una crisis de alcance mundial”. De nuevo, la categoría de la totalidad contradictoria permitió refutar la pavada del ‘fracaso del socialismo’ por una previsión de crisis internacionales de mayor escala. Señala luego que “La crisis mundial es una categoría histórica precisa que se refiere al momento en que la descomposición del conjunto del capitalismo (sistema mundial) adquiere la forma de crisis políticas y revoluciones, y que integra a los Estados obreros burocratizados, ya vinculados a la circulación económica mundial, y a la burocracia como un agente de la burguesía mundial en el seno de los Estados obreros. El desarrollo de la crisis mundial es el desarrollo de la crisis conjunta del imperialismo y la burocracia”. En el curso sería útil discutir aspectos pertinentes de estos textos de nuestro partido. Esta caracterización delimitó posiciones con el stalinismo –y sus diferentes tributarios de la pequeño burguesía- que vieron en el derrumbe del socialismo real al fin de la etapa histórica abierta con la revolución de octubre - esto de un lado. En el caso del trotskismo, el morenismo vio en la disolución de la URSS cómo “las masas derrotaron a las dictaduras de partido único” (ver www.izquierdasocialista.org), o sea, la revolución democrática, con independencia de su contenido restauracionista. Al partir, como método, de “la economía y política mundiales”, nuestra corriente pudo integrar la cuestión del retroceso histórico que comportó la restauración capitalista, a la crisis mundial. El capitalismo explotó la restauración capitalista con los métodos propios de su declinación: los monopolios, el parasitismo financiero. Mientras, de otro lado, impuso un fuerte cambio de las relaciones de fuerza contra el proletariado mundial, lo cual abrió un período de precarización gigantesca en todos los planos, al mismo tiempo incorporó a la explotación capitalista a centenas de millones de obreros, en un período de tiempo fulminante. Este mismo texto de 1992, señala ¡casi en un anticipo de los debates que tendríamos en la crisis del PO! lo siguiente: “La tendencia general explosiva del capitalismo está llevando a un proceso de huelgas en todos lados, que ha refutado a todos los “pesimistas”. Que las huelgas triunfen o no triunfen es otra cuestión; lo que estaba en discusión no es si triunfan o no triunfan sin un partido, sino si el partido tiene que tener en cuenta, como material de trabajo, a masas inertes, políticamente pasivas, frente a burgueses progresistas, o a masas que se rebelan contra capitalistas que tienen que liquidar sus conquistas sociales”. Esto fue escrito hace casi treinta años. En 2004 se publican las “Tesis Programáticas para la IV Internacional”. En su parte inicial, señala que “La etapa abierta por el derrumbe de los estados obreros degenerados ha disuelto el sistema de relaciones internacionales establecido por los acuerdos de posguerra y, con ello, ha generado crisis internacionales cada vez más profundas. El agotamiento de la arquitectura diplomática de la llamada guerra fría es una expresión de una nueva etapa en las relaciones entre las clases sociales en su conjunto”. La integración de China y URSS al mercado mundial terminaría reproduciendo a escala ampliada las tendencias del capitalismo a su propia disolución. Estas tendencias eclosionarán en la gran crisis de 2007/2008. Ingresamos así a la “transición” a una crisis mundial de mayor escala” (JA, Panorama Mundial, 2018). “Existe una tendencia al repliegue nacional, que no es más que la evidencia que el Estado es el recurso último del capital frente a la bancarrota. Pero la crisis que el rescate capitalista provoca en los estados nacionales solamente puede ser resuelta en la arena de la rivalidad internacional. De aquí deriva la tendencia al fascismo y a la guerra”. En América Latina, el texto destaca “una etapa que se caracteriza por la descomposición de los regímenes sociales y políticos a lo largo de todo el continente”, lo que abarca a las experiencias nacionalistas o centroizquierdistas y también a las de cuño derechista. La burguesía “ha perdido la iniciativa estratégica, que ha pasado potencialmente al campo de la izquierda revolucionaria”. Es este es el escenario que trazamos para intervenir en la “tormenta política y social” de América Latina (ver las resoluciones y el manifiesto de la Conferencia Latinoamericana realizada en Buenos Aires en noviembre de 2018). Esta Conferencia, bajo el liderazgo de los dirigentes que formarían luego la Tendencia, fue saboteada política y organizativamente por el aparato del PO, que impartió directivas en ese sentido. La cuestión del partido La cuestión de la construcción Partido es estratégica para el PdeT. Trotsky no elude, en 1938, la cuestión de la debilidad organizativa o numérica de la IV Internacional, que es descomunal, en medio de la reacción política y del fuego cruzado del stalinismo y del fascismo. Pavada de ‘obstáculo’. Para Trotsky, el partido es la expresión organizada del programa, y su construcción está ligada a las masas y sus luchas y experiencias. Cuando Trotsky saluda “las huelgas con ocupación de fábricas y el crecimiento prodigiosamente rápido de los sindicatos industriales en Estados Unidos”, agrega que ello es “la expresión más indiscutible de la aspiración más instintiva de los obreros norteamericanos a elevarse a la altura de la misión que la historia les ha asignado”. El bolchevismo y Trotsky alentaron numerosas políticas de entrismo en las organizaciones obreras tradicionales, pero combatieron como fieras el seguidismo. Tenemos el ejemplo de la segunda revolución china, contra la disolución en el Kuomintang, o la denuncia del Comité anglo-soviético que sirvió de cobertura a la traición de la huelga general británica de 1926, por parte del laborismo y la burocracia de las Trade Unions. En Argentina, el morenismo dejó establecida una política estratégica de seguidismo – al peronismo, al foquismo y a las corrientes democratizantes en general, que hoy vuelve a asumir un carácter virulento con el ‘feminismo del 99 por ciento’ y el parlamentarismo. La novedad es la incorporación del aparato del PO a esta corriente. Este seguidismo profesional pretende dar ahora lecciones acerca de la construcción del partido, que confunden ostensiblemente con su propio aparato, y que es sólo un reflejo auto-proclamatorio. El programa y nuestra Tendencia A la luz de todos estos debates, es claro que el curso aportará una comprensión de la crisis del Partido Obrero, y la lucha y las tareas que tiene planteadas nuestra Tendencia. Bien mirada, la “rebelión del PO” –contra el conservadurismo, el derrotismo y la ideología de aparato- es la refracción interior de otra rebelión –la que recorre a las masas del continente, abriendo una transición que sacude y golpea a todas las formaciones políticas tradicionales. Ello no sólo involucra a los partidos históricos del capital, sino a la izquierda amoldada a la rutina del electoralismo y el carrerismo parlamentario. La comprensión de esta transición histórica exige la deliberación política, la libertad para polemizar y luchar políticamente, en el marco de la unidad de acción y de una disciplina de partido consciente, no impuesta por un aparato. El desarrollo del PdeT en la lucha exige cuadros. El curso de este campamento 2020 será desarrollado en tres charlas, partiendo del estudio del Programa de Transición (1ª clase); El método del PdT en la transición histórica inaugurada con la restauración capitalista (2 clase) y los desafíos de la revolución latinoamericana (3ª clase). La bibliografía enlazará el texto de 1938 con documentos políticos liminares del PO, y que hemos citado en esta presentación del curso. Mesa Ejecutiva del Partido Obrero (Tendencia)

28 de enero de 2020
El "Plan de Emergencia" en emergencia

A esta altura, es claro que detrás de la crisis de deuda de la provincia de Buenos Aires emerge la cuestión de la deuda en su conjunto, así como la precariedad de todo el “plan de emergencia” puesto en marcha hace tan sólo un mes y medio. La caída de los bonos de deuda; de las acciones argentinas en las bolsas locales y extranjeras, de un lado, y la disparada de las cotizaciones del dólar, del otro, dan cuenta de la situación de cesación de pagos de Argentina y, sobre todo, del ‘golpe de mercado con que pretenden imponerse los fondos acreedores. La exigencia de que los Fernández “ofrezca(n) un plan económico” (La Nación, 25.1), no es más que una operación política para devolverle la batuta de cualquier acuerdo al FMI. Con relación al “plan económico integral”, varios opinadores le han recordado al gobierno que aún “no tiene presupuesto 2020”, mientras convoca a sesiones extraordinarias para que el Congreso vote el respaldo a una ley de “apoyo a las negociaciones”, cuyos términos se desconocen. La mirada sobre las cuentas fiscales es un llamado indisimulado a la intervención del FMI. Significativamente, un amigo del gobierno, Joseph Stiglitz, advertía en Davos que ´la quita de deuda a los bonistas será importante´ -un planteo apoyado por el Fondo Monetario, que de ese modo quiere entrometerse en las negociaciones en calidad de mediador equidistante. El gobierno no podrá extender más allá de marzo el plazo de pago de los vencimientos, teniendo en cuenta que los del segundo trimestre son impagables. La crisis bonaerense, por lo tanto, ha anticipado el choque de contradicciones planteadas por la cesación de pagos de Argentina. Fernandez (y Kicillof) peregrinaron en Jerusalen el favor de los jefes imperialistas (y hasta del sionismo), en pos de una “salida” a la crisis de deuda; Alberto Fernández lo dijo a los medios con todas las letras. ¿Qué ofrece a cambio? El alineamiento de Argentina con ellos en el campo diplomático. Este propósito cuenta con el acuerdo de CFK, con quien AF discutió la agenda del viaje. Otros crujidos El reclamo en favor de un “presupuesto 2020 consistente” toca un aspecto crucial del plan de emergencia, a saber, el congelamiento tarifario. El gobierno ha frenado los aumentos de tarifas para hacer pasar la “desindexación” de salarios y jubilaciones. Esta política tiene contradicciones insubsanables: es que el parate a las tarifas será compensado con subsidios crecientes a las energéticas, lo que aumenta la necesidad de financiamiento del Tesoro, que solo puede lograr por medio de emisión monetaria. Por otra parte, los contratos de energía se encuentran dolarizados, y una ruptura de ellos podría bloquear los acuerdos sobre deuda externa. En torno de estos choques, ya han renunciado dos altos funcionarios, mientras se agrava la huelga de inversiones en Vaca Muerta. De todos modos, y aún con el parate a las tarifas, la cosecha ´antiinflacionaria´ ha sido muy pobre: enero dejará una inflación del 4%, después de la restauración del IVA a los alimentos y una emisión monetaria equivalente a la mitad del circulante, para bancar el déficit del Tesoro y los sucesivos vencimientos de deuda en pesos. Mientras tanto, la nueva escalada del dólar ha obligado al banco Central a frenar la baja de la tasa de interés y cualquier expectativa de reanudación del crédito privado. La UIA salió a reclamar “medidas de reactivación”, pero está claro que las ´sumas fijas´, las tarjetas alimentarias y otras medidas sociales son una base ultraestrecha para cualquier activación del consumo, y buena parte de su impacto ya ha sido devorado por la inflación. La expectativa de la burguesía queda relegada, entonces, a la vuelta del financiamiento internacional, el cual está condicionado a la incierta ´reestructuración´ de la deuda. En el foro de Davos, el capo del JP Morgan anticipó que “la burbuja financiera actual está en las deudas soberanas”. (Ambito 24.1) Los que dan por descontada a la ´normalización argentina´ no saben –ni quieren saber- del escenario explosivo que recorre a las finanzas internacionales, y que podría tener a la Argentina en sus causas y consecuencias (es lo que advirtió el economista Picketty hace algunos meses atrás). Los trabajadores La imposición de un aumento de “suma fija” a las jubilaciones hace temer una estampida de juicios previsionales, otra hipoteca explosiva. En paralelo, el gobierno pergeña el fin de otra movilidad –la de los salarios. Por eso, apunta contra las cláusulas gatillo, que ya comenzó contra los trabajadores del Estado. La burocracia más afin al kirchnerismo –Baradel- se ha sumado a este intento de confiscarle a los trabajadores el impacto de la furiosa inflación generada bajo el gobierno macrista. Para hacer funcionar el meneado “pacto social”, el gobierno tiene que ofrecer un cuadro de ‘equilibrio macro económico’ (la jerga en boga). En pleno enero y con un gobierno que asumió hace sólo 45 días, ha vuelto la agitación entre los petroleros neuquinos; continúa ocupación de Minetti en Córdoba, el conflicto de Siderca y la deliberación que recorre a los docentes en relación al salario y a la cláusula gatillo. Estas primeras semanas han sido también el escenario de victorias obreras, como las reincorporaciones en el Inti y el Posadas, y la reanudación de reclamos históricos, como el de la reactivación de Cresta Roja con todos sus trabajadores adentro. Estas luchas están objetivamente ligadas a las que reclaman la vigencia integral de todas las conquistas laborales y jubilatorias –indexación de los salarios con la inflación, jubilación del 82% móvil de la canasta familiar, reincorporación de despedidos. Pero también, a a un debate y una comprensión de conjunto del escenario político nacional y continental. La experiencia de los trabajadores con la precaria coalición que ha relevado al macrismo puede convertirse en un curso acelerado.

28 de enero de 2020
De Puerto Madero a Jerusalén

Alberto Fernández tiene un conmovedor sentido de la oportunidad. Lo demuestra su viaje a Israel y su reunión con Benjamín Netanyahu, quien ha sido declarado reo de crímenes de guerra por la Corte Penal Internacional (y corrupto impenitente por la Justicia de su país). La peregrinación de AF tuvo lugar luego de que Netanyahu y su desafiante electoral, Benny Gantz, ex jefe del ejército sionista, coincidieran en anunciar la anexión a Israel del valle del Jordán, lo que pone fin a cualquier posibilidad de acuerdo acerca de un estado palestino. El copiloto de CFK se llegó a Jerusalem en las vísperas de la publicación del “plan de paz” que prometió Donald Trump, el mismo día que anunció el reconocimiento de la ciudad como capital del estado sionista. El ‘plan de paz’ en cuestión, pone fin a la expectativa de la coexistencia de “dos estados” en el territorio de Palestina. Alberto Fernández dejó fuera de combate nada menos que a Bolsonaro. El fascista de Brasil había decidido inaugurar su gobierno con una visita como la de AF, para hacer pública su incorporación a la alianza Trump-Netanyahu, y convertirse en su punta de lanza en América Latina. Alberto Fernández lo sacó el ‘ring’ en dos ‘rounds’. No fue la santidad de Jerusalem lo que determinó la peregrinación de AF, ni tampoco el homenaje al holocausto judío, en el 75 aniversario de la liberación de Auschwitz, por parte del ejército rojo. Lo motivó el afán desesperado por arribar a un acuerdo con los acreedores de la deuda de Argentina – en especial el FMI, cuyo accionista principal es Estados Unidos. Salir a sostener a Netahyahu y la anexión del valle del Jordán, es miel en los oídos de ese accionista. Bíblicamente hablando, fue a vender a Argentina por un plato de lentejas, lo cual no quiere decir que le va a ir bien, como tampoco le fue al primer protagonista de estos canjes. El acuerdo con los fondos internacionales y el FMI, bíblicamente de nuevo, supone el sacrificio de un cordero – en este caso las jubilaciones y las paritarias. Si “A Alberto le va bien”, habrá logrado el refuerzo de un frente internacional contra los trabajadores de Argentina. Trump, sin embargo, no se va a dejar llevar por ‘un gesto’: derrotado políticamente por el desplazamiento de Macri, exige que AF ‘acompañe’ el fortalecimiento del golpe en Bolivia y la operación Guaidó en Venezuela. El imperialismo no trata bien a los mendigos ni a suplicantes. Es necesario que todos los trabajadores saquemos conclusiones políticas de esto que es más que un episodio, y que en primer lugar nos preparemos en forma activa para defender la indexación mensual de jubilaciones y salarios; la recomposición del poder adquisitivo perdido; un salario mínimo igual al costo de la canasta familiar; el 82% móvil y el control de Anses y Pami por representantes electos de activos y jubilados.

28 de enero de 2020
Bolivia: el gobierno de facto busca continuismo

La crisis política en Bolivia ha ingresado en una nueva fase. La Presidenta de facto, Jeanine Áñez, que por alguna razón extraña insiste en añadir a su título el mote de “constitucional”, acaba de anunciar que se presentará a las elecciones previstas para mayo próximo, a la cabeza de un frente político. A primera vista, la decisión buscaría superar la división de los partidos que se coaligaron para impulsar el golpe militar contra el gobierno del MAS, fragmentados ahora en cuatro candidaturas. Añez le ha arrebatado a Carlos Mesa, el principal rival de Evo Morales en las elecciones anuladas por el golpe militar, a dos de sus espadas fundamentales. Se trata, nada menos, que del intendente de La Paz y del gobernador de Tarija. Enfrenta a otros de su propio campo golpista, que no despegan en la intención de votos, como el cruceño Fernando Camacho, un fascista asumido, que ha logrado enganchar a su fórmula a un ‘cívico’ de Potosí, Marco Pumari, quien aceptó ir segundo, según los corrillos políticos altoperuanos, a cambio de un nutrido fajo de dólares. Otro candidato de la derecha es un ex presidente, Jorge Quiroga, también conocido como Tuto. Un sondeo anterior al anuncio de Áñez, la ponía en segundo lugar en la intención de voto, detrás del MAS, cuando tampoco éste había designado al suyo. Nada malo, al menos en principio, cuando el sistema electoral prevé la posibilidad de una segunda vuelta. La candidatura de Áñez provocó la renuncia de Roxana Lizarraga, una belicosa golpista a cargo del ministerio de Comunicaciones. Lizarraga denuncia ahora que el Tribunal Electoral, encargado de legalizar candidaturas y supervisar los comicios, no es “imparcial”, que las elecciones no serán “libres” y que el gobierno de facto no ha sido “transparente”. Un anticipo de la maquinaria bélica que prepara Áñez para la batalla electoral. Áñez alega que “ha pacificado” el país y habilitado el tránsito del golpe a nuevas elecciones. Ha gobernado con la colaboración del MAS, que controla los dos tercios del Congreso, algo que también reivindica la bancada masista con el mismo argumento (mientras Evo coquetea desde Buenos Aires con las “milicias populares”). Si las elecciones previstas otorgaran mayoría parlamentaria al MAS y, en segunda vuelta, a la Presidencia a Áñez, esa colaboración podría repetirse – incluso reforzada. Esta posibilidad explica el recelo de la derecha, lo cual podría desatar nuevas crisis políticas y, eventualmente, el fracaso de la transición electoral. Áñez podría no contar con los votos del resto de la derecha, sea para asegurarse la llegada a la segunda vuelta, como luego en el ballotage. Su movida muestra, sin embargo, que busca disputar una parte del electorado al MAS. Áñez anunció un cambio de gabinete, que podría despejar el alcance de un giro político que aún se encuentra en fase embrionaria. El proceso boliviano es instructivo, porque revela que el gobierno golpista ha gobernado ‘de facto’ con la colaboración política del MAS y de los ‘demócratas’ en general, que en el caso del ala que encabeza la jefa parlamentaria del MAS, Eva Copa, es aún más estrecho. Este pseudo régimen de ‘unidad nacional’, revela, por otra parte, que no se encuentran reunidas las condiciones para un gobierno militar ni menos para uno fascista. Los racistas blancos entienden la necesidad de una alianza con la emergente burguesía o pequeña burguesía boliviana. Esta diferenciación política se manifiesta también en el MAS, donde Evo ha designado como candidato a Luis Arce, su ministro de Economía, con tránsito con las petroleras y mineras extranjeras y con el sector cooperativo (capitalista). El dedazo dejó afuera a las masas bolivianas, que no fueron convocadas a decidir por medio de asambleas. El sector indígena del MAS reclama el primer lugar de la fórmula para el ex canciller David Choquehuanca y no ha refrendado la nominación de Arce por parte de Evo Morales, lo cual pone en duda el voto indígena y campesino al MAS (La Nación, 24/1). Evo, García Linera y los bloques parlamentarios del MAS se entregaron al golpe sin atisbo de pelea, traicionando las movilizaciones de los sectores campesinos en numerosas localidades y de las masas indígenas de El Alto y Cochabamba. La COB y la izquierda En Bolivia, la izquierda se ha vuelto a repetir. En 1946 favoreció el golpe oligárquico contra el gobierno nacionalista de Gualberto Villarroel. El histórico POR, en especial, caracterizó la serie de choques que culminaron con la intimación militar a Evo Morales, como una rebelión popular anti-capitalista. La burocracia de la Central Obrera Boliviana fingió, por un momento, una posición neutral, para luego saludar la acción militar que pidió la renuncia del gobierno. En otros casos, por ejemplo el FIT-U, recién admitió que se consumaba un golpe cívico-militar de derecha cuando Evo fue expulsado. El aparato del PO caracterizó, dos semanas después de las elecciones cuestionadas, que el imperialismo pretendía que Morales “diera unos pasos atrás en el apoyo político de (sic) Maduro” (Prensa Obrera, 31-10). Mientras acusaba al POR de “golpista”, llamaba a la golpista Central Obrera Boliviana a convocar a “un congreso de bases”, para “delimitar(se) del gobierno explotador y capitulador de Evo Morales y de la derecha” – sin el menor llamado a luchar contra el golpe. ¡Un “congreso de bases” sin la menor referencia al golpe! El PTS, un antiguo partidario de un partido de la COB, se refugió, por su lado, en la caracterización de que la ola golpista se limitaba a “asonadas policiales”, distintas de un golpe. El FIT-U de Argentina se declaró, en resumen, políticamente independiente en un escenario de golpismo derechista, lo que en este caso quiere decir “equidistante” del gobierno y la oposición golpista –y del golpe, como si las asonadas policiales no fueran ya golpismo. Es claro que no se debe confundir independencia política con “equidistancia”. La independencia política merece ese nombre solamente cuando apunta a tomar la dirección de la lucha contra el golpismo. Los que baten el parche con la necesidad de un partido revolucionario, en referencia, claro, a ellos mismos, no pasaron la prueba de la lucha contra la contrarrevolución en Bolivia. [En Argentina ocurrió algo parecido, en 1955. Lo que se conoce como morenismo llamó a aceptar la renuncia presentada por Perón al Congreso, a finales de agosto, luego del sangriento golpe de junio, cuando fue bombardeada la Plaza de Mayo. Esa renuncia había sido pedida por la oposición gorila, en un breve período de pacificación convocado por Perón. Con este prontuario a cuestas, luego del golpe se presentó como “el único” que había “luchado” contra el golpe libertador]. En la tormenta Tal como se presentan las elecciones anunciadas, no son de ningún modo una hoja de ruta a la democracia o al parlamentarismo, sino el prólogo explosivo de nuevas crisis y explosiones. La política de la izquierda debe partir de esta caracterización. Bolivia es una bisagra en la crisis latinoamericana, donde la crisis política y la desorientación de los gobiernos, incentiva a las masas a emprender movilizaciones de carácter extraordinario. Lejos de anunciar un ‘ciclo de derecha’, luego de un fantasioso ‘ciclo de izquierda’, es la forma convulsiva con la que se preparan nuevas situaciones revolucionarias.

28 de enero de 2020
La destrucción de la naturaleza
Anton Pannekoek

Fuente: Zeitungskorrespondenz n ° 75, 10 de julio de 1909, p. 1 y 2. Traducción: Ph. Bourrinet (julio de 2019). Muchos escritos científicos se quejan emocionalmente de la creciente destrucción de los bosques. Sin embargo, no solo se debe tener en cuenta la alegría que experimenta cada amante de la naturaleza por el bosque. También hay importantes intereses materiales, incluso intereses vitales para la humanidad. Con la desaparición de los ricos bosques, los países conocidos en la Antigüedad por su fertilidad, densamente poblados, verdaderos graneros para las grandes ciudades, se convirtieron en desiertos pedregosos. La lluvia rara vez cae allí, o las lluvias torrenciales devastadoras arrastran las delgadas capas de humus que debe fertilizar. Donde el bosque de montaña ha sido destruido, los torrentes alimentados por las lluvias de verano arrojan enormes masas de piedras y arena, que devastan los valles alpinos. "Interés personal e ignorancia": los autores, que describen elocuentemente este desastre, no se detienen en sus causas. Probablemente creen que es suficiente enfatizar sus consecuencias para reemplazar la ignorancia con una mejor comprensión y cancelar sus efectos. No ven que este es un fenómeno parcial, uno de los muchos efectos similares del capitalismo, este modo de producción que es la etapa suprema de la búsqueda de ganancias. ¿Cómo se convirtió Francia en un país pobre en bosques, hasta el punto de importar cada año cientos de millones de francos de madera del extranjero y gastar mucho más para mitigar mediante la reforestación las desastrosas consecuencias de la deforestación en los Alpes? Bajo el Antiguo Régimen, había muchos bosques estatales. Pero la burguesía, que tomó las riendas de la Revolución Francesa, vio en estos bosques estatales solo un instrumento de enriquecimiento privado. Los especuladores arrasaron tres millones de hectáreas para convertir la madera en oro. El futuro era la menor de sus preocupaciones, solo contaba el beneficio inmediato. Para el capitalismo, todos los recursos naturales tienen el color del oro. Cuanto más rápido los explota, más rápido es el flujo de oro. La existencia de un sector privado tiene el efecto de que cada individuo trata de obtener el mayor beneficio posible sin siquiera pensar por un momento en beneficio del conjunto, el de la humanidad. En consecuencia, cada animal salvaje que tiene un valor monetario, cualquier planta que crezca en la naturaleza y obtenga ganancias es inmediatamente objeto de una carrera por el exterminio. Los elefantes africanos casi han desaparecido víctimas de una caza sistemática de su marfil. La situación es similar para los árboles de caucho, que son víctimas de una economía depredadora en la que todos solo destruyen los árboles sin replantar nuevos. En Siberia se informa que los animales de peletería son cada vez más raros debido a la caza intensiva y que las especies más valiosas pueden desaparecer pronto. En Canadá, los vastos bosques vírgenes se reducen a cenizas, no solo por los colonos que quieren cultivar el suelo, sino también por los "buscadores" en busca de depósitos de mineral; Estos transforman las laderas de las montañas en rocas desnudas para tener una mejor visión general del terreno. En Nueva Guinea, se organizó una masacre de aves del paraíso para cumplir con el costoso capricho de un multimillonario estadounidense. Las locuras de la moda típicas del capitalismo que desperdician la plusvalía ya han llevado al exterminio de especies raras; Las aves marinas de la costa este de América debieron su supervivencia solo a la estricta intervención del Estado. ¿Pero las plantas y los animales no están allí para ser utilizados por los humanos para sus propios fines? Aquí, dejamos completamente de lado la cuestión de la conservación de la naturaleza, ya que surgiría sin la intervención humana. Sabemos que los humanos somos dueños de la tierra y que transforman completamente la naturaleza para sus necesidades. Para vivir, dependemos completamente de las fuerzas de la naturaleza y los recursos naturales; tenemos que usarlos y consumirlos. Esto no es de lo que estamos hablando aquí, sino solo de cómo lo usa el capitalismo. Un orden social razonable tendrá que usar los tesoros de la naturaleza puestos a su disposición de tal manera que lo que se consume sea al mismo tiempo reemplazado, para que la sociedad no se empobrezca y pueda enriquecerse. Una economía cerrada que consume parte de las plántulas de grano se está volviendo más pobre y es más probable que falle. Este es el modo de gestión del capitalismo. Esta economía que no piensa en el futuro solo vive en la instantaneidad. En el orden económico actual, la naturaleza no está al servicio de la humanidad, sino del capital. No es la ropa, la comida y las necesidades culturales de la humanidad, sino el apetito de lucro de Capital, en oro, lo que gobierna la producción. Los recursos naturales se explotan como si las reservas fueran infinitas e inagotables. Con las consecuencias nocivas de la deforestación para la agricultura, con la destrucción de animales y plantas útiles, aparece la naturaleza finita de las reservas disponibles y aparece la bancarrota de este tipo de economía. Roosevelt reconoce esta bancarrota cuando quiere convocar una conferencia internacional para evaluar el estado de los recursos naturales aún disponibles y tomar medidas para evitar su desperdicio. Por supuesto, este plan en sí mismo es una broma. El estado ciertamente puede hacer mucho para prevenir el despiadado exterminio de especies raras. Pero el estado capitalista es, después de todo, solo un triste representante del bien común (Allgemenheit der Menschen). Debe cumplir con los intereses esenciales del capital. El capitalismo es una economía sin cerebro que no puede regular sus acciones al ser consciente de sus efectos. Pero su naturaleza devastadora no se deriva solo de este hecho. En los últimos siglos, los seres humanos han explotado tontamente la naturaleza sin pensar en el futuro de toda la humanidad. Pero su poder se redujo. La naturaleza era tan vasta y poderosa que con sus medios técnicos limitados, solo podían causarle un daño excepcional. El capitalismo, por otro lado, reemplazó la necesidad local por la necesidad global, creó medios técnicos para explotar la naturaleza. Estas son enormes masas de material que sufren colosales medios de destrucción y son desplazadas por poderosos medios de transporte. La sociedad bajo el capitalismo se puede comparar con la fuerza gigantesca de un cuerpo desprovisto de razón. A medida que el capitalismo desarrolla un poder ilimitado, al mismo tiempo devasta el entorno en el que vive locamente. Solo el socialismo, que puede darle a este poderoso cuerpo conciencia y acción conscientes, reemplazará simultáneamente la devastación de la naturaleza con una economía razonable. Julio 1909

29 de enero de 2020
"Guaidó se fue a Europa, no sé cuándo vendrá"

Después del entrevero que dejó dos presidentes a cargo de la Asamblea Nacional, Juan Guaidó, el auto-designado ‘presidente encargado’ de Venezuela, salió subrepticia o clandestinamente del país, para iniciar una gira que arrancó en Colombia y sigue en Europa. Sobre Guaidó pesa una interdicción para salir de Venezuela. En Colombia exhibió el apoyo del presidente Duque y por sobre todo de Mike Pompeo, el canciller de Trump. El interrogante ahora es de qué modo volverá a Venezuela, y cuál la respuesta de Maduro si consigue hacerlo. Unilateral o concertada con el gobierno, la escapada de Guaidó tiene las características de una operación política. La reconfirmación de Guaidó como presidente de la Asamblea es de todo punta de vista irregular, en primer lugar porque el cargo es rotativo. Con este límite, Guaidó sólo podría durar como ‘encargado’ del gobierno de Venezuela durante 365 días, salvo que lograra antes derrocar a Maduro. La votación que lo volvió a elegir tuvo lugar en la sede de un diario, y no pudo ser verificada por nadie. Según se dice, emitieron un voto por correo electrónico o Skype, legisladores que se encuentran en exilio, aunque también quienes lo reemplazaron. En la sede de la Asamblea fue consagrado Luis Parra, del opositor Primero Justicia, con los votos del oficialismo, aunque sin reunir quórum. Bien mirado, no es verdad que existan dos presidentes de la Asamblea, sino más bien ninguno. Entretanto, sigue reunida una Asamblea Constituyente inocua, porque de un lado admite la coexistencia con otra asamblea de carácter parlamentario, y porque del otro le reconoce a esta última la prerrogativa de dictar leyes estratégicas, por ejemplo, la desnacionalzación del petróleo, e incluso el arreglo del default en el que se encuentra la deuda externa, en especial la de PDVSA. La escapada de Guaidó es un buen recurso para sacar al ‘designado’ de su atolladero y para poner este impasse en cuarentena, o sea dar tiempo para negociar una salida. El presidente dibujado ha sido reconocido, o más bien promovido, por alrededor de cincuenta gobiernos, obviamente bajo el látigo de Trump. El asunto es que el status investido a Guaidó es reconocido también, como resulta obvio, por el poder judicial de Estados Unidos, a cargo de los litigios de la deuda externa (en default), tanto de Venezuela como de PDVSA. Los directores designados por Guaidó para la refinería y distribuidora de la petrolera estatal que opera en Estados Unidos, Citgo, son admitidos legalmente en los tribunales norteamericanos. Citgo tiene prendado el 51% de sus activos a inversores internacionales, y el otro 50 a Rosneft, la petrolera privada rusa. La pelea por la Asamblea Nacional tiene que ver con los contratos de petróleo, con Citgo y con la deuda externa – la soberana y la de PDVSA. Maduro hace gala de una autonomía política sin igual, pero bien mirado es rehén de un discutible segundo poder, la Asamblea, cuya mayoría de dos tercios fue ganada por la oposición en las elecciones de 2015. Hasta mediados del año pasado, Trump se arrogó la intención de imponer una salida mediante un golpe. El fracaso de tentativas diversas mostró que Guaidó no podía reunir las condiciones militares ni populares para ello. El impasse acabó eyectando al halcón de la derecha, John Bolton, secretario de Estado, del gobierno de Trump. Bolton se quiere tomar ahora la revancha con un libro que denuncia la conspiración de Trump contra el gobierno de Ucrania, la causa del juicio político que se está tramitando. No sorprende que Trump haya decidido alterar el rumbo con Venezuela. Bajo legislación internacional La deuda externa de Venezuela se encuentra en default, incluyendo la de PDVSA, y Citgo está quebrada, pero no ha sido llevada a los tribunales para su ejecución, debido medidas ejecutivas de protección dictadas por Donald Trump. El reciente lunes 27, volvió a extender la protección a Citgo por otros tres meses, prorrogó el impasse la deuda y también, a pesar de las sanciones vigentes, la licencia a Chevron para operar en Venezuela, en convenio con PDVSA. Es una política en apariencia muy contradictoria, porque Trump ha bloqueado las exportaciones venezolanas de petróleo a EEUU y la importación de diluyentes y productos químicos, por parte de Venezuela, para las operaciones petroleras, y prohibido las transacciones en dólares con el país caribeño. Esto impide una renegociación de la deuda en default, por un lado, al mismo tiempo que priva de ingresos a Venezuela para poder pagarla. La rusa Rosneft se ha convertido en la intermediaria de la venta del petróleo de PDVSA en el mercado internacional (“trader”), pero no sufre sanciones por ello. El Financial Times asegura que todo esto está suscitando una oposición a Trump en Wall Street, que se queja por el intervencionismo estatal. Maduro quiere recuperar la Asamblea para revertir el nacionalismo inaugurado por Hugo Chávez, que estableció la presencia mayoritaria de PDVSA en los acuerdos de explotación en la cuenca del Orinoco. Chevron, la italiana Eni, Repsol, las petroleras de China e India, y por supuesto Rosneft, están haciendo lobby a favor de contratos con mayoría privada y control de operaciones. (Guaidó no fue recibido por Pedro Sánchez en España, a pesar de que está reconocido como ‘presidente encargado’, atendiendo a las negociaciones de Repsol con el gobierno venezolano.) En Venezuela siguen operando las dos grandes firmas de servicios tecnológicos para la industria petrolera –Halliburton y Schlumberger. Los acreedores quieren recuperar sus acreencias, de alrededor de u$s150 mil millones u$s60 mil millones con acreedores privados, u$s 30 mil con Cnina, y el resto con Rusia y otros estados, además de los contratistas privados. La imposición del opositor Parra como presidente de la Asamblea no es aceptada por los actores internacionales, ni tampoco otorga un funcionamiento mayoritario al organismo. Maduro ha ofrecido adelantar las elecciones de renovación parlamentaria y una supervisión internacional. El planteo pone en evidencia el interés en una negociación difícil, porque pone en juego el futuro del gobierno. Deberá desarrollarse en medio de la campaña electoral norteamericana, sin que se sepa de antemano si a Trump le convendrá, para ganar votos, acercar posiciones o dar vía libre a la ejecución de activos de Venezuela y a un boicot internacional de mayor alcance, e incluso provocaciones militares. De Chávez a Maduro Maduro enfrenta esta crisis, no con posiciones antiimperialistas, sino pro-imperialistas. Busca un ancla internacional para revertir el limitado nacionalismo de principios de gobierno de Chávez, para entregar la mayor cuenca petrolera del mundo, al capital extranjero – sin hablar de las concesiones en el Arco Minero, rico en sus variedades. El 55% de las transacciones comerciales y financieras en Venezuela se realiza, en la actualidad, por medio de dólares – incluso un porcentaje elevado de la compra de alimentos. Maduro acaba de saludar esta dolarización forzada, como un instrumento positivo para reactivar la economía. El abandono de la moneda propia significa la pérdida de un financiamiento autónomo del Estado, y por lo tanto la inevitabilidad del ajuste. Los dólares circulan entre las clases alta de la población; la gran masa popular sigue recibiendo bolívares sin valor y tarjetas de alimentación. La dolarización supone una economía con fuertes ingresos por exportación de combustibles y minerales, que han de pasar a manos privadas y extranjeras. Defender a Venezuela contra el embargo del imperialismo, ni qué decir de un ataque exterior, no significa que el gobierno sea revolucionario, como tampoco lo era Galtieri durante la guerra de Malvinas. El desarrollo de una oposición obrera y socialista significa ofrecer una salida para los trabajadores, contra la salida anti-obrera que pergeña el chavismo residual. El seguidismo al gobierno equivale a una complicidad con la entrega y el hambre. Es necesario separar políticamente a la clase obrera del chavismo, por supuesto, pero para ello hay que luchar para derrotar la estatización del movimiento obrero. Ninguna de las negociaciones y transas que se clarifican y denuncian en este artículo, han sido puestas a debate por el gobierno. Quiere dominar la Asamblea Nacional para legalizar la entrega, no para que se convierta en órgano soberano de las masas. América Latina y el chavismo El chavismo se colocó, en su momento, a la vanguardia de la lucha por la Patria Grande, dentro de los límites del capitalismo y de las alianzas con las burguesías nacionales. En el desarrollo actual de situaciones revolucionarias en América Latina, en ningún caso dirigidas por el nacionalismo del tipo que sea, el chavismo ha pasado a ocupar la retaguardia, porque necesita un acuerdo con el capital extranjero a costa de los intereses de las masas.

29 de enero de 2020
La cerealera Vicentin entró en default

La crisis de Vicentin, que también abarca otras empresas nacionales en la exportación de granos y la elaboración de aceites, es la resultante de una fuerte lucha interna entre las patronales cerealeras. La exportación de alimentos ha tenido un proceso de enorme concentración de capitales que produce quiebras entre los grupos capitalistas. La exportacion de cereales harinas y aceites no ha caído en la Argentina, pero China, el principal comprador de alimentos del país ha decidido desde hace algunos años abaratar los costos de exportaciones invirtiendo en cerealeras. Hoy Cofco la cerealera estatal china domina ampliamente el mercado (exportó el año pasado 10.000.000 de toneladas), duplicando a cualquier otra exportadora, y además ha comprado los paquetes accionarios de Nidera y Noble. Hoy estas tres empresas dominan ampliamente el mercado. Los chinos han “adecuado” costos al concentrarse -esa es la explicación d e los despidos de Nidera- y, a su vez, producen la quiebra de grupos como el de Vicentin que se endeudó seriamente para competir con los pulpos chinos que lo han dejado en situación de default. Aunque el dueño de Vicentin sea el principal operador de la Bolsa de Rosario, esto solo le ha permitido el otorgamiento de créditos a esta altura impagables con el propio Banco Nación. La actual situación de los trabajadores La planta esta parada por que se otorgaron vacaciones a todo el personal hasta el lunes 20. Antes de retomar las tareas, el sindicato aceitero dirigido por Pablo Reguera convocó a una concentración en la puerta de planta para discutir los pasos a seguir. Reguera, que es un entregador serial de las conquistas históricas de los aceiteros, ha aceptado la modificación del convenio a pedido de las empresas, permite una cantidad de contratados que supera largamente los efectivos y siempre ha permitido también un amplio dominio patronal sobre los ritmos y las condiciones de trabajo. El problema de Vicentin se presenta para los trabajadores del Cordón como un problema general de la zona y siempre ha habido respuestas de los obreros del Cordón a estas quiebras patronales. No hay que olvidar que esta cerealera aunque compita en desventaja con los monopolios chinos ha hecho millonadas de dólares por lo no pueden quedar dudar de que ningún aceitero debe quedar en la calle. La CGT de San Lorenzo debe convocar a un plenario general de delegados y activistas del cordón y transformar a Vicentin en una lucha de todos hasta garantizar la defensa de la totalidad de puestos de trabajo. Si Vicentin va a la quiebra, que sea estatizada por el gobierno provincial bajo control de los trabajadores. Necesitamos una enorme movilización, un paro de la CGT de San Lorenzo para defender esos puestos de trabajo. Una de las plantas de Vicentin esta afiliada en Buenos Aires a la Federación. No ponemos en un mismo plano al entregador Reguera con la Federación, pero de la misma debe surgir una respuesta de garantía de los puestos de trabajo de la planta de Avellaneda - que no debe ser la misma que la del cierre de Nidera donde finalmente se perdieron los puestos de trabajo de centenares de aceiteros Así como la CGT de San Lorenzo se pronunció en contra de la adhesión del gobierno nacional a que la provincia se adhiera a la nefasta ley nacional de Riesgos de Trabajo, también debe pronunciarse y actuar contra los despidos de Vicentin. Ningún despido en Vicentin. Que se abran los libros. Que la CGT de San Lorenzo llame a un plenario general de delegados y activistas en defensa de las fuentes de trabajo. Que el gobierno provincial se haga cargo de la empresa bajo control de los trabajadores.

29 de enero de 2020
Los trabajadores de Minetti defienden la vida

La resistencia de los trabajadores de Minetti a un segundo intento de desalojo es un metáfora de las luchas abiertas o menos abiertas que están librando la clase obrera, apenas un mes después del ascenso del gobierno patronal, que se etiqueta como ‘nacional y popular'. El interés de los gobiernos está puesto en salvar a los capitalistas de la quiebra, que no es, como se ve, solamente del Tesoro nacional. Los trabajadores en defendaer el derecho al trabajo y la vida. La profunda lucha de los trabajadores de Minetti es una hazaña que ha trascendido las fronteras provinciales. Llevan seis meses de una lucha que la patronal, la burocracia y el gobierno han intentado vaciar por medio de la propaganda y el infundio. Los trabajadores y la comisión de mujeres se han anclado en sus intereses de clase y la necesidad de vivir. Una vecina y esposa de uno de los trabajadores despedido tuvo que buscar trabajo en otra provincia para poder subsistir. En las puertas de la fabrica, al calor de la solidaridad de muchos jóvenes y la frialdad de un cerco inédito policial, relataba su vida familiar desarmada, una pelea dura de subsistencia, mientras observaba con admiración a los trabajadores trepados en la gran altura de los molinos, que se preparaban para defenderse del segundo intento de desalojo. La fuerza de los trabajadores de Minetti está en sintonía con un espíritu de lucha que quiere romper tantos años de engaño y dominación. El gobierno de Schiaretti gasta recursos en un gigantesco despliegue policial, sitiando el barrio para defender los negociados de la familia Minetti. Este gobierno acaba de asegurar, mientras otras provincias están entrando en default, que el cumplirá con el pago usurero a los especuladores. Sin embargo Schiaretti miente. La provincia se encuentra quebrada. Y tiene una puja con el gobierno nacional frente a la coerción de los especuladores financieros. Los gobiernos nacional y provincial están políticamente quebrados por una deuda externa impagable. De un lado los gobiernos capitalistas llevan al hundimiento al país, del otro los trabajadores piensan en producir. Los trabajadores de Minetti han explicado muchas veces que ellos pueden poner en marcha la planta. La planta está llena de alimento necesario para el hambre del país. Si Minetti insiste en desentenderse de la vida de los trabajadores, es responsabilidad de un gobierno garantizar la inmediata puesta en marcha de la fábrica con sus trabajadores al frente, y producir harina a bajo costo para las necesidades alimentarias del país. La lucha de los trabajadores de Minetti, y de la valiente comisión de mujeres se une a otras del país en pleno Enero, y está indisolublemente ligada a la fuerza que comienza a surgir por poner en pie un camino desde los trabajadores. Así como el pueblo de Mendoza fue capaz de frenar un ataque que venía desde todos los partidos patronales, esta profunda lucha nos está invitando a un nuevo camino. Sumémonos a lucha de Minetti.

29 de enero de 2020
Ir a Gaza y gritar "Nunca más"

El presente artículo publicado en el diario israelí Haaretz el 23 de enero de 2020, en ocasión del Día Internacional de Memoria del Holocausto. Por un error, su publicación en Política Obrera se vio demorada. Pedimos disculpas a nuestros lectores. Es muy importante recordar el pasado, no es menos importante estar informado del presente sin cerrar los ojos. Las decenas de hombres de Estado que llegaron ayer a Israel puede que recuerden el pasado, pero registran de una manera borrosa el presente. En su silencio, en su hacer caso omiso de la realidad mientras se alinean en forma incondicional con Israel, no solo traicionan sus roles, también traicionan la memoria del pasado en nombre del cual han venido hasta aquí. Ser huéspedes de Israel sin mencionar sus crímenes, conmemorar el Holocausto ignorando sus lecciones, visitar Jerusalén sin viajar al gueto de Gaza en el Día Internacional de Conmemoración en Memoria de las Víctimas del Holocausto – es difícil pensar en una hipocresía mayor. Es bueno que reyes, presidentes y otros notables hayan venido aquí en honor de este día de la memoria. Es lamentable que ignoren lo que las víctimas del Holocausto están infringiendo a otra nación. La ciudad de Ereván nunca será testigo de una reunión tan impresionante para conmemorar el holocausto armenio. Los líderes mundiales nunca irán a Kigali para tener presente el genocidio ocurrido en Ruanda. En realidad el Holocausto fue el mayor crimen que haya ocurrido jamás contra la humanidad, pero no fue el único. Pero los judíos y el Estado de Israel saben bien cómo santificar su memoria y al mismo tiempo utilizarla para sus propósitos. En este Día Internacional de Memoria del Holocausto, los líderes mundiales son huéspedes de un primer ministro israelí que, en la víspera de estas visitas, pidió sanciones – créase o no - a la Corte Penal Internacional de La Haya, un legado de las cortes que fueron creadas para juzgar los crímenes de la Segunda Guerra Mundial. En este Día de Conmemoración, los líderes mundiales vienen a entrevistarse con un primer ministro que está tratando de incitarlos contra la Corte de La Haya. Es difícil pensar en un uso más dañino del Holocausto, es difícil concebir una traición mayor a su memora que el intento de socavar la Corte de La Haya solo porque ésta desea cumplir su papel e investigar a Jerusalén. Los huéspedes también mantendrán su silencio sobre este tema. Algunos de ellos pueden ser convencidos de que el problema está en La Haya, no en Jerusalén. Sanciones a la Corte en vez de al estado invasor. Obviamente, nunca se debe olvidar el Holocausto. Tampoco debemos borrar el hecho de que fue dirigido contra el pueblo judío. Pero precisamente por esta misma razón no se debe ignorar la conducta de sus víctimas hacia las víctimas secundarias del Holocausto judío, el pueblo palestino. Sin el Holocausto ellos no hubieran perdido su tierra y no estarían hoy prisioneros en un gigantesco campo de concentración en Gaza o viviendo bajo una brutal ocupación militar en Cisjordania. Cuando hoy recitan ad nauseam “nunca más” deberíamos dirigir nuestra mirada en una forma honesta hacia el sur y el este, a solo pocos kilómetros del memorial de Yad Vashem. No existe holocausto allí, solo el Apartheid. No hay aniquilación sino el embrutecimiento sistemático de una nación. No es Auschwitz sino Gaza. ¿Cómo podemos ignorar esto en el Día internacional de Conmemoración del Holocausto? Es difícil creer que a ningún líder mundial de los que acudieron a Jerusalén se le haya ocurrido viajar a Gaza luego de la ceremonia. Si uno de ellos hubiese tenido el coraje de hacerlo, él o ella hubieran honrado la memoria del Holocausto en una forma no inferior que visitando Yad Vashem. No existen muchos lugares en el mundo donde las palabras “nunca más” resonarían tanto como en los confines de este gigantesco gueto, creado por el estado de los sobrevivientes del Holocausto. ¿No ir a Gaza y ver lo que está sucediendo allí? ¿No identificarse con el destino de dos millones de seres humanos que han estado encerrados en un campo de concentración durante 14 años, a una hora de Jerusalén? ¿Cómo es posible? ¿No gritar “nunca más” en Gaza? ¿Cómo pueden no hacerlo? Unos pocos líderes ostensiblemente equilibraron su visita con una visita breve y ceremonial a Ramallah, incluyendo una foto con Mahmoud Abbas, quien también es un blanco de las protestas israelíes. Este tipo de visita no tiene importancia. Ramallah no decide el destino del pueblo palestino. Se decide en las oficinas gubernamentales de Jerusalén y en las instalaciones de defensa de Tel Aviv. Era necesario venir hoy a Israel para recordar al mundo el Holocausto, pero también el silencio. Contra este silencio se debería gritar: ¡nunca más! El Holocausto puede no repetirse nunca, pero el silencio vergonzoso continúa, incluso en este día de Conmemoración en Jerusalén. Trad. Olga Stutz

29 de enero de 2020
El Congreso Nacional, para todo servicio

El propósito principal del proyecto de ley de “sostenibilidad financiera” que Fernández y Guzmán han enviado al Congreso, es privar a éste del ejercicio de la facultad que le asigna la Constitución para avalar o rechazar los acuerdos a los que lleguen los negociadores del Poder Ejecutivo con los acreedores internacionales acerca de la deuda externa. Lo que se dispone a votar el Congreso, con la única oposición de los diputados de la izquierda, es una delegación de poderes y una renuncia a la soberanía popular. Falacia La autorización que otorga el proyecto al Poder Ejecutivo “para realizar todos aquellos actos...para restaurar la sostenibilidad de la deuda pública externa”, incurre en una enorme falacia. Ningún acuerdo puede asegurar ese objetivo, como lo demuestran, si no alcanzara, las diez cesaciones de pago en que ha caído Argentina desde marzo de 1976. El proyecto de ley se propone estafar a la fe ciudadana, pero es también una evidencia del desorden conceptual de sus autores – desde los Fernández al Nobel Stiglitz. La reciente crisis internacional de 2007/8 hizo estallar todos los contratos de deuda, aunque la mayoría de ellos no se encontraba en estado de incumplimiento. Los llamados “modelos de sustentabilidad” que elaboran los economistas del sector público como el privado no se distinguen por su consistencia, sino por los intereses que buscan defender. En la mayoría de esos ‘modelos’, la variable principal que sostiene a la sustentabilidad es la reducción de los ingresos reales de trabajadores y de jubilados, como también de la salud, la educación y la vivienda de la gran mayoría. Otro propósito del proyecto, no menos importante, es posibilitar pisotear la soberanía nacional “en manada”. Es cuando establece “la prórroga de jurisdicción a favor de tribunales extranjeros” para los nuevos bonos que se canjearían por los vigentes. Esa jurisdicción otorga a los fondos internacionales y los bancos acreedores un recurso político poderoso para volver a colocar Argentina en cesación de pagos, ante el menor cambio de viento de la economía internacional o nacional. Macri y AF han podido ‘reperfilar’ el pago de aquellos cupones de deuda o títulos bajo legislación argentina, pero lo mismo no podrían hacer, como le ocurre a Kicillof, con el vencimiento de la cuota de una deuda de la Provincia que se encuentra amparada por la legislación extranjera. En caso de incumplimiento se pondrían en marcha una serie de mecanismos que podrían llegar a la declaración de default de la deuda del estado nacional. ¿’Modelo de sostenibilidad’? Es posible que los Fernández o sus legisladores defiendan este proyecto porque establece la obligación de obtener una mejora en las condiciones de la deuda, sea en montos, plazos o intereses. Bueno sería que fuera al revés, que se mejoren las condiciones para los acreedores. Lo cierto, sin embargo, es que es eso lo que ocurre. Una quita en los montos de emisión podría revalorizar la cotización de la deuda actual, que es de 40 centavos de dólar. Esto beneficiaría a quienes la compraron por debajo de ese precio (los mismos que se sientan a negociar). Un acuerdo podría hacer subir el valor de la deuda hasta un precio acorde a la tasa de interés que ofrecen los mercados internacionales. Algo similar se puede decir de un alargamiento de plazos, porque mantendría en el tiempo un nivel de tasa de interés cinco veces mayor al promedio de la tasa internacional. En ninguno de los casos de default de Argentina, los gobiernos han recurrido a recomprar deuda a precio de mercado, mucho más bajo el de emisión. Al revés. Menem, por ejemplo, reconoció el valor total de los bonos de Argentina, cuando se cotizaban al 10% de ellos, para recibirlos como pago de las privatizaciones de los 90. El negocio lo hizo Telefónica, por caso, contra el Tesoro nacional. Si Argentina recomprara, sin avisar, la deuda que vence este año con acreedores bajo ley extranjera se ahorraría u$s18 mil millones sobre los u$s30 mil millones que se contabilizan – y los u$s12 mil millones restantes los podría pagar con un crédito internacional o con un ahorro interno compulsivo. Ningún ‘nacional y popular’ ha procedido de este modo, por temor a ser declarado un paria por parte de los mercados internacionales. Jubilaciones, salarios, salud, educación Lo que el Congreso tampoco va a discutir son las variables omitidas por el ‘modelo sustentable’ que le presentan los Fernández: salarios y jubilaciones. El proyecto, por el contrario, autoriza al gobierno a realizar todas las modificaciones que sean necesarias al Presupuesto, para ponerlo en concordancia con el eventual arreglo de la deuda pública externa. Renuncia a discutir la deuda y a discutir el Presupuesto. El Congreso tampoco discutirá otra variable, que un ‘modelo de sustentabilidad’ no puede omitir: las proyecciones de ingresos de capitales financieros. La deuda no se pagará con el remanido ‘superávit fiscal’ - que, en el mejor de los casos, podría hacer frente una parte de los intereses anuales. O sea que no cumple con el propósito de toda renegociación, que es reanudar el financiamiento internacional, o sea contraer una nueva deuda. Sin obra pública ni inversión privada, con una infraestructura social obsoleta y salarios de hambre, proponerse un superávit fiscal para pagar deuda es una invitación a la rebelión popular. El Congreso tampoco va a tratar otro tema crucial: la mayor parte de la deuda se encuentra en poder de Anses, Banco Nación y Banco Central. Estos son objeto de otro trato: se renuevan los papeles que vencen con nuevos papeles, indefinidamente, lo cual significa que esa deuda no será honrada nunca – significa que ha sufrido una poda definitiva del ciento por ciento. La sustentabilidad de la deuda pública externa con fondos y bancos supone la confiscación de esa misma deuda con las instituciones nacionales. Gangrena La deuda externa se ha convertido, y esto desde hace mucho, en una gangrena nacional. El capital opera en Argentina, nacional o extranjero, como un engranaje de ese endeudamiento. El no pago de esa deuda parasitaria no significa que libera un dinero o un capital para un uso mejor para los intereses populares – simplemente, porque ese dinero no existe, fue devorado por la crisis, y eso ha precipitado la cesación de pagos. La deuda externa ha financiado la salida de capitales, o sea que se traga el capital que ella aporta, antes de su vencimiento, con el agregado de los intereses y beneficios de su uso, y volverá a cumplir ese rol confiscatorio como consecuencia de las renegociaciones que el Congreso aprobará a libro cerrado. Para hacer frente a la nueva deuda que se renegocie, habrá que crear un valor agregado nuevo. El default es la expresión de la confiscación del dinero que ingresó como deuda externa del estado nacional, esto por parte del capital interno y externo. El no pago de la deuda es necesario a una reestructuración integral de la economía y de la sociedad en función de intereses antagónicos a los del gran capital, y de un planeamiento dirigido a satisfacer los objetivos históricos de los trabajadores. Significa abolir una relación de dependencia y de dominación. Las recurrentes crisis de deuda plantean confiscar a los confiscadores. FMI Lo que el voto del Congreso no podrá impedir es la crisis internacional, por un lado, y la crisis nacional que desencadena, por el otro, la nueva cesación de pagos y la renegociación. Las imposiciones que imponga el capital internacional en estos trajines en Nueva York tendrán una repercusión política mayor que un aumento del subte en Santiago de Chile, o de la nafta en París. En el camino se encuentra también el FMI, que quiere de vuelta los u$s50 mil millones que financiaron a Macri; el levantamiento de los congelamientos de tarifas dictados por la urgencia; y la liquidación del sistema previsional – que Guzmán calificó de “inflacionario”. Para varios observadores internacionales, el riesgo que corre el FMI en Argentina, amenaza con un nuevo estallido financiero internacional, como el de hace una década. No faltan razones, porque una quiebra política del FMI, en su tarea de supervisor de las naciones más débiles y de las quebradas, tendría una onda dislocadora en el mercado mundial – que se agravaría si además no puede cobrar lo que Argentina le debe.

29 de enero de 2020
A 11 años de la desaparición de Luciano Arruga

Luciano era un joven que se juntaba con sus amigos en la Plaza “12 de octubre” de Lomas de Mirador. En el año 2008, policías bonaerenses que operaban en el destacamento del barrio le ofrecieron a Luciano, de apenas 16 años, robar para ellos en distintas zonas liberadas de esa parte de La Matanza. Como Luciano se negó, comenzaron las amenazas, la persecución y el hostigamiento. En septiembre de 2008 fue detenido, donde sufrió golpes y torturas. El 31 de enero de 2009, luego de un año de ser perseguido por la Policía, Luciano fue visto con vida por última vez. Desde ese día, su familia y amigos iniciaron una búsqueda para dar con el paradero de Luciano, señalando a la policía bonaerense como el principal sospechoso de su desaparición. Fueron casi seis años de luchas inagotables, donde la familia de Luciano recibió hostigamientos y amenazas por parte de la policía local. De manera sostenida, la organización y la lucha por la aparición con vida de Luciano, expuso la situación de extorsión y violencia a la que son sometidos los jóvenes en los barrios, por parte del propio aparato estatal. El 17 de octubre del 2014 fue hallado el cuerpo de Luciano, enterrado como NN en el cementerio de la Chacarita. Su muerte había sido registrada como un accidente de tránsito. Estos hechos confirmaron aún más la responsabilidad del Estado; hasta el día de hoy no se sabe qué pasó con Luciano. El desenvolvimiento de la lucha por el pedido de justicia sirvió para desenmascarar la política represiva como mecanismo de coerción social a la juventud de los barrios. Luciano no es un caso aislado, se suma a una lista de muchos otros jóvenes, víctimas del gatillo fácil, como Miguel Bru, Walter Bulacio entre otros, según CORREPI el Estado asesina a una persona cada 20 horas. Organización y lucha En 2015, fue condenado a diez años de cárcel al policía Julio Diego Torales, por haberle infringido torturas a Luciano cuatro meses antes de su desaparición. En la causa, se señala que a Luciano lo "levantaron" por "averiguación de antecedentes" y lo tuvieron demorado varias horas, en las cuales fue "brutalmente torturado en la cocina del entonces destacamento de Lomas del Mirador", cuando incluso su madre y su hermana escucharon cómo rogaba que lo sacaran de allí porque lo estaban golpeando (Fuente www.perfil.com). En la causa se investigó a ocho policías que inicialmente fueron puestos “a disposición” bajo proceso sumarial, pero que actualmente han sido reincorporados a la fuerza. Hoy, el movimiento de lucha por Luciano continúa exigiendo justicia, denunciando las responsabilidades políticas del ex gobernador Daniel Scioli, los ex Ministros Ricardo Casal y Carlos Stornelli. La familia de Luciano reclama el derecho que pasó con Luciano. En este nuevo aniversario, denunciamos la política de encubrimiento y a los gobiernos municipales y provinciales, las demoras en la investigación de los funcionarios judiciales, el abandono de la acusación, y la imposición de barreras económicas que impiden el acceso a la justicia a la maltratada familia de Luciano. Crisis social y violencia Estatal En medio de una crisis política y social de envergadura, la cuestión de la violencia y la “inseguridad” ha servido para que los sucesivos gobiernos bonaerenses abonen un reforzamiento del aparato represivo. La designación de Berni como ministro de Seguridad responde a esta lógica. Pero es el propio Estado el principal responsable de las múltiples violencias, comenzando por la explotación y precarización laboral de los jóvenes y trabajadores. En la mira de este régimen está la estigmatización de los jóvenes, algo que no es casual: la juventud es una fuerza motriz de organización y de lucha en la actual crisis continental, como se demuestra en Chile. A 11 Años de la desaparición de Luciano seguimos exigiendo justicia por él y por todas las víctimas de gatillo fácil, El sábado 1 de febrero, a las 17 horas, desde Av Gral Paz y Mosconi, nos movilizaremos por las calles de La Matanza exigiendo justicia, tras un nuevo aniversario de su desaparición y tortura a manos de la bonaerense. FueLaPolicía LoDesaparecióElEstado LucianoArrugaPresente

29 de enero de 2020
Pilar, cuna del femicidio
Mercedes F

Los titulares de los medios locales, provinciales y nacionales del miércoles 28 de enero hablan de un atroz crimen que sacude a la comunidad pilarense, un hombre que asesinó, descuartizó y pretendió deshacerse de los restos del cuerpo de una mujer. El femicida Lorenzo Duarte Martínez fue visto por un vecino cuando se deshacía de una bolsa de residuos que parecía contener un objeto pesado a pocos metros de la estación Villa Astolfi de la línea de trenes San Martín en el partido de Pilar. Cuando la Policía arribó al lugar y el hombre se vio totalmente rodeado, sacó un cuchillo de importantes dimensiones y se lo clavó en el pecho, por lo que perdió la vida en forma inmediata. (Página 12, 28/1) En un primer momento de presumió que podría llegar a ser el cuerpo de María Mercedes Gauto de 46 años, ex pareja del femicida, cuya desaparición fue denunciada por su familia en agosto de 2019 en la localidad de González Catán, aunque nunca se procedió a su búsqueda. Luego de pericias forenses se arribó a la certeza que la victima de este macabro femicidio es Rosa Antonia Brizuela de 55 años con quien habría mantenido una relación matrimonial el pasado año y se habría separado recientemente. Duarte Martínez estuvo preso durante 11 años por otro femicidio. Es un régimen social descompuesto y un estado que ningunea las denuncias y deja libradas a las mujeres a relaciones intrafamiliares violentas. Pasaron 28 días de lo va de este 2020 y la tasa de femicidios va en crecimiento con un promedio de una mujer muerta cada 26 horas. En el año 2019, Pilar ha sido un distrito que fue sacudido por los femicidios de Emiliana Benítez, Brisa Méndez, Marcela Hilarión, María Martínez y el último caso de renombre, el de la ex candidata a concejal Laura Sirera, entre otras. El intendente recientemente electo por el Frente de Todos, Federico Achaval, participo en la marcha para reclamar al estado la pronta intervención en los casos de violencia de género, pero lejos está de acciones concretas, desde que fuera parte del gobierno anterior, cuando se produjo el femicidio atroz y nunca resuelto de Carla Milens, en el que se sospecha de un entramado político-empresarial de la zona. Pilar es un distrito que no implementa políticas públicas en contra de la violencia hacia las mujeres, y menos aún hacia las mujeres trabajadoras. Un distrito que más allá de las múltiples denuncias que puede realizar una víctima, el estado no actúa, e incluso maltrata a las denunciantes en las comisarías. o con largos procesos burocráticos que terminan en muchos casos con daños físicos y psicológicos a las victimas cuando no la muerte Ofrece un botón antipánico que solo funciona en celulares de alta gama y una restricción perimetral que es garantizada solo si tenés un domicilio o medios para sostenerte. La situación de las mujeres en el distrito de Pilar –y de todo el país– deja planteada la necesidad inmediata de poner en pie centros integrales de asistencia a la mujer, con atención las 24 horas, a cargo de un equipo interdisciplinario conformado por abogados, psicólogos y asistentes sociales. Que una comisión independiente –integrada por organizaciones de mujeres, derechos humanos, sindicales y vecinales–regule su funcionamiento, para que no queden a merced de los mismos funcionarios que, al día de hoy, han sido incapaces de garantizar la atención integral a las víctimas. Que las autoridades políticas, judiciales y policiales den cuenta de las complicidades en el entramado criminal de la trata de personas, de la violencia que encubren y del disciplinamiento del estado y del capital. Hoy más que nunca es necesario que las mujeres tomemos las calles de manera independiente para seguir encarando la lucha contra la violencia hacía la mujer en todas sus expresiones y le arranquemos al Estado nuestros derechos y reivindicaciones. En este marco de situación, el miércoles 28 se realizó una movilización convocada por la Asamblea de Mujeres de Pilar de la cual somos parte, en la que se resolvió en asamblea marchar a la Fiscalía de Pilar el martes 4, a las 11hs, movilización a la cual adherimos y convocamos. Desde el Plenario de Trabajadoras en el tendencia del Partido Obrero caracterizamos que esta violencia hacia la mujer no es ingenua ni es producto de las “pasiones” del hombre sino que es consecuencia directa de la doble explotación que sufrimos las mujeres trabajadoras, por parte del estado y las patronales capitalistas y por parte del mismo sistema opresivo que nos obliga a seguir trabajando y ser sumisas en nuestras casas sin siquiera una remuneración a nuestro trabajo totalmente in-visibilizado . En los tiempos de crisis que estamos atravesando, la mujer es la que más sufre la debacle del sistema capitalista; trabajo precarizado, salarios por debajo del índice de pobreza, violencia sexual, etc. Exigimos ya el esclarecimiento inmediato de este caso y justicia por cada una de las víctimas. El estado es responsable.

29 de enero de 2020
75 aniversario de Auschwitz: una memoria de Roman Rosdolsky
Roman Rosdolsky

Hace 75 años Auschwitz fue liberado – el primero en entrar al campo fue un batallón liderado por el Mayor Anatolly Shapiro, un judío ucraniano miembro del Ejército Rojo, Primer Frente Ucraniano. Para conmemorar el aniversario republicamos la memoria del respetado académico Roman Rodolsky publicada por primera vez en el periódico socialista de los emigrados ucranianos, Oborona, en 1956. Desde 1915 Rodolsky había sido un activo joven socialista en Ucrania occidental y miembro de los círculos Drahomanov, luego se convirtió en líder del Partido Comunista de Ucrania occidental posteriormente clausurado por Stalin. Rodolsky fue un defensor de la Oposición de Izquierda al estalinismo y durante toda su vida defensor de los derechos nacionales ucranianos. En 1942 Rodolsky fue arrestado por la Gestapo en Cracovia por ayudar a los judíos y llevado a Auschwitz, pasó allí la guerra y sobrevivió para publicar su testimonio. La memoria de Rosdolsky no es solamente un testamento escrito luego de aquel horror sino también algo que puede servir de inspiración a nuestra generación. La traducción al inglés fue hecha por el historiador John-Paul Himka Chris Ford Publicado en https://ukrainesolidaritycampaign.org/2020/01/27/auschwitz-70th-anniversary-a-memoir-by-roman-rosdolsky/ UNA MEMORIA DE AUSCHWITZ Y BIRKENAU Estimado Editor de Oborona: Muchas gracias por mencionar en su periódico el “museo de la muerte de Auschwitz”. Permítaseme utilizar la oportunidad de su comentario para compartir con los lectores de Oborona algunas memorias concernientes a mi propia estadía en el campo de Auschwitz. El corresponsal estadounidense cuyas palabras usted parafrasea se equivocó en un punto: Auschwitz no era solo un “campo de muerte” sino también un enorme campo de trabajo forzado, con numerosos campos subsidiarios desparramados en un considerable territorio, en promedio tenía alrededor de 80.000 esclavos del Reich germano. Era un “Estado dentro del Estado” sui generis, con toda serie de empresas industriales, mineras e incluso agrícolas. Su objetivo era extraer tanto trabajo como fuera posible de los prisioneros que trabajaban allí y a la vez gastar lo menos posible para alimentarlos. En este sentido todo el campo también era una enorme “fábrica de muerte” en la cual –especialmente en sus primeros años de existencia (1940-42)- el prisionero promedio no permanecía vivo más allá de 3 o 4 meses. Afortunadamente para mí, no fui llevado a Auschwitz hasta principios de 1943, en la época en que el régimen del campo central, el propio Auschwitz, donde había en promedio 15.000 prisioneros, había comenzado a relajarse. Esta relajación se mostraba, sobre todo, en que luego de mayo de 1943, lo llamados Kapos, Blockaltester y Stubendienste no tenían más el derecho de matar con impunidad a los prisioneros a ellos subordinados. Con anterioridad, estos asesinatos eran una cuestión diaria. Los Kapos, etc. eran prisioneros, generalmente delincuentes profesionales, nombrados por las autoridades del campo para encabezar grupos de trabajo y estar a cargo de las barracas en las cual vivíamos. Esta “reforma” fue motivada principalmente por la falta de mano de obra que estaba empezando a sufrir el Tercer Reich: los hitlerianos decidieron “economizar” en material humano que todavía era apto para el trabajo. Es verdad que incluso en los primeros meses de 1943 todavía enviaban a todos los lisiados, ancianos, convalecientes de tifus y personas con piernas hinchadas o sin dientes al crematorio. Yo mismo estuve en el campo “hospital” y pasé a través de dos “clasificaciones” en las cuales los médicos hitlerianos revisaban a los pacientes, enviando varios cientos a la cámara de gas. Pero a mediados de 1943 este horror en particular había pasado para nosotros y, por ejemplo, los llamados arios (no judíos) pudimos reportarnos enfermos e ir al hospital sin arriesgarnos a morir. Sin embargo, a los infortunados judíos -y sólo a ellos- esta reforma no se aplicó. Todavía, algunos meses después fuimos testigos del horroroso espectáculo de decenas de camiones entrando en el campo y sacando cientos de personas del hospital vestidos solamente en sus camisas y llevándolos a la cámara de gas. Por lo tanto, el campo central de Auschwitz l –repito- durante 1943-44 comenzó a convertirse cada vez más en un campo de trabajo nazi común como Dachau, Oranienburg y Buchenwald. Pero a 3 km de nosotros estaba un gran campo subsidiario, Birkenau (en polaco Brzezinki) donde las condiciones de vida y de trabajo eran un cien por ciento peores que las nuestras; tenía cámaras de gas y 6 crematorios en los cuales la gente era asesinada con gas venenoso y los cuerpos quemados día y noche. Aquí las puertas del infierno de Hitler estaban completamente abiertas. Incluso antes de que yo hubiera llegado a Auschwitz, Birkenau había “acabado” con 16.000 prisioneros de guerra soviéticos seleccionados: oficiales del Ejército Rojo, comisarios políticos, comunistas, intelectuales. De todo ese transporte tan solo sobrevivieron 50 personas. Aquí, también varias decenas de miles de polacos “recalcitrantes” encontraron su Gólgota. Y este fue un cementerio gigante para la población judía de casi toda la Europa continental. Durante 1943 y 1944 los transportes arribaron a Birkenau con miles de judíos de Polonia, Eslovaquia, Bohemia, Noruega, los Países Bajos, Bélgica, Francia y Grecia. Solo una pequeña porción de ellos –especialistas de todo tipo- fueron elegidos para trabajar en nuestro campo y Birkenau. El resto y todas las mujeres y niños fueron despachados inmediatamente al gas. Ocurría cada día y nos acostumbramos tanto que comenzamos a notar como extraordinarios aquellos días en los cuales no había transportes de judíos y en los cuales no salían llamas de las chimeneas del crematorio. El lector se preguntará como sé todo esto. Desafortunadamente no solo por las conversaciones con otros prisioneros en Auschwitz y Birkenau. Fui un testigo forzado. Desde la primavera de 1943 hasta el otoño de 1944 trabajé como carpintero en el segundo piso de una gran fábrica, Deutsche Ausrusfungwerke, que estaba a mitad de camino entre el campo principal y Birkenau. Las grandes ventanas de la fábrica miraban a Birkenau. Desde ellas vimos, a cientos de pasos de nosotros, el final de la vía de tren que llevaba también a Birkenau y sobre todo las chimeneas del crematorio. No podíamos tener duda acerca de lo que sucedía más allá de las puertas del infierno de Birkenau. No tiene sentido seguir con todo lo que experimentamos y cómo envejecimos ese año y medio. Solo describiré el período más terrible, la llamada “acción húngara” en el verano de 1944. Comenzó el 4 de mayo de aquel año. Día por medio, cuatro o cinco largos trenes cargados de judíos húngaros se detenían frente a nuestras ventanas. Eran descargados a prisa y cualquier atado con sus pertenencias que tuvieran les era quitado. Luego los hombres de la SS llegaban y dividían a los recién llegados en dos grupos, separando los hombres de las mujeres y niños. Los llevaban a las “duchas” es decir, las cámaras de gas. Inmediatamente después un grupo de trabajo especial tomaba los atados, sacaba la comida y la ropa y buscaba dinero y oro. Las barracas de este grupo de tareas estaban separadas de nuestra fábrica por un vallado de madera. El grupo estaba compuesto de varias decenas de prisioneras jóvenes que vestían un pañuelo rojo en la cabeza. Se les permitían comer cualquier alimento perecedero que encontraran en los atados. A este espantoso grupo de trabajo se lo conocía generalmente como “Canadá”. Ya en la primera semana el patio de Canadá tenía pilas altas con atados. Nosotros siempre estábamos atormentados por el hambre y los prisioneros más audaces de entre nosotros comenzaron a robar esos atados del otro lado del vallado. Al mismo tiempo, el humo comenzó a elevarse en ondas de los 6 crematorios. Y esto no fue todo. Justo al lado de Birkenau, a la derecha de nosotros había un bosque de abedules (de allí el nombre de Brzezinki/Birkenau). Un importante fuego comenzó a hacer arder las maderas, las llamas alternando con un humo espeso de color amarillo grisáceo. Días más tarde descubrimos lo que había sucedido: el crematorio no era capaz de procesar miles de cuerpos, entonces se cavó un gran pozo en los bosques de Birkenau para quemar a las desafortunadas víctimas. En algún momento a fines de mayo nuestra fábrica recibió una orden de suministrar a Birkenau alrededor de una decena de ganchos con punta de hierro de cuatro metros de largo. Como membrete de la orden, la cual leí con mis propios ojos, debía: Ungarische Aktion (“Acción húngara”). Es verdad que hoy en día a ambos lados de la “cortina de hierro” se diseñan y producen bombas que pueden destruir y pulverizar la misma cantidad de personas en un minuto. Pero el Tercer Reich todavía no conocía las bendiciones de la tecnología moderna. ¿Cómo afectaban todos estos horrores la vida de nuestro equipo de trabajo? Imagine filas de mesas ante las cuales estaban nuestros carpinteros tan tristes como se es posible estar y “más negros que la tierra negra” – la mayoría judíos franceses y polacos. Nadie hablaba. Todos los ojos estaban puestos en los bosques de Birkenau y los crematorios. Solo de vez en cuando alguno se reía amargamente, histéricamente y luego se secaba las lágrimas de las mejillas. Era imposible abrir la ventana, dado que el aire estaba completamente permeado por el olor intolerable, asfixiante de la carne quemada. “Ich rieche, rieche Menschenfleisch” (“huelo, huelo carne humana”), me decía mi amigo Ludwig, un austríaco, utilizando las palabras de la bruja de uno de los cuentos de hadas de Grimm. Solo que la bruja olía en el aire la esencia de dos niños y nosotros olíamos el olor de cadáveres quemados, miles de cadáveres. Pero la naturaleza humana es dura, sorprendentemente dura. Día tras día íbamos a la fábrica, contemplábamos la sangrienta incandescencia de los bosques de Birkenau y ninguno de nosotros se volvió loco, ninguno de nosotros se suicidó. ¿Pero teníamos alguna esperanza de evadir la muerte en la cámara de gas? Después de todo, ¡éramos testigos de uno de los más grandes crímenes en la historia humana! Uno de nuestros carpinteros me dijo: “hoy son ellos (los judíos húngaros) mañana nosotros (los judíos especialistas del campo) y pasado son ustedes (todos los no judíos)”. Y esta resolución del asunto nos golpeó como la única racional desde el punto de vista de los hitlerianos, el único posible. ¿De qué otra manera se libraría de los testigos de su crimen? Solamente una débil esperanza titilaba en algunos de nuestros corazones: que el colapso del Tercer Reich atrapara por sorpresa a estas bestias antes de que pudieran completar sus planes y que a último minuto el miedo a la punición pudiera retener sus manos. Pero durante todo el mes de agosto, nosotros mismos tuvimos que cavar un gran pozo en el campo central, igual al que había sido cavado en los bosques de Birkenau. Oficialmente se lo llamó Luftschutzkeller (sótano anti aéreo), pero no había ningún prisionero en todo el campo que fuera engañado por este nombre. Para mí personalmente, el infierno de Auschwitz llegó a su fin de forma inesperada. En los primeros días de septiembre, fui incluido en un transporte de prisioneros polacos y soviéticos para ser enviado desde Auschwitz a Ravensbruck, cerca de Berlín. Cuando nos agrupaban como ganado en los vagones, todavía seguíamos pensando que nos iban a transportar a Birkenau, a las cámaras de gas. Pero nuestro tren se movió hacia el oeste y el resplandor de los crematorios desapareció de vista. Comenzamos a respirar un aire fresco, sin veneno. Y si bien sabíamos que la muerte esperaba a todos los prisioneros en los campos de Hitler, no estuvimos menos felices que niños porque habíamos sido arrancados del infierno de Auschwitz. ¿Por qué escribo esto? ¿Por qué reabrir las heridas? Permítanme recordar un pequeño episodio. Fue en el campo, un domingo luego del almuerzo. Un grupo de prisioneros estaba yaciendo en sus literas, hablando del fin de la guerra, que esperaban se estuviera aproximando. Un joven polaco, Kazik, se dirigió a un prisionero mayor, a quienes todos llamaban “el profesor” y le preguntó: “Profesor, que sucederá con Auschwitz luego de la guerra’” “¿Qué piensas tú que sucederá?”, respondió el Profesor. “Nos iremos a casa”. “No diga tonterías, profesor”, dijo Kazik, “ninguno aquí saldrá vivo”. “Es verdad”, dijo el profesor. “¡Pero aun así los vivos no deberían abandonar la esperanza! (palabras del poeta polaco Juliusz Stowack). Y con respecto al propio Auschwitz, la nueva Polonia construirá un gran museo y por años delegaciones de toda Europa lo visitarán. En cada piedra, en cada sendero, dejarán una corona de flores: porque cada pulgada de esta tierra está empapada de sangre. Y luego, cuando las barracas colapsen, cuando los caminos desaparezcan cubiertos por la hierba y cuando se hayan olvidado de nosotros, habrá nuevas e incluso peores guerras e incluso peores brutalidades. Porque la humanidad se enfrenta a dos posibilidades: o emerge con un mejor orden social o perece en la barbarie y el canibalismo”. Este desdichado profesor solo estaba repitiendo las palabras ya dichas por el pensador socialista Friedrich Engels 80 años atrás. Las había escuchado muchas veces antes de la guerra. Pero en las literas de Auschwitz sonaron más reales y más correctas que nunca en el pasado. ¿Y quién hoy, luego los Auschwitz, Kolymas y bombas atómicas puede dudar de la verdad de esas palabras? Traducción: Olga Stutz

30 de enero de 2020
Vicentín: del default a la extorsión financiera y al vaciamiento

A dos meses que tomara estado público la cesación de pagos de Vicentin, muchos artículos se escribieron en diarios, y sitios especializados en agronegocios, pero muy poca información fehaciente. La mayoría de los medios titularon “Vicentín en default”. Deudas millonarias en dólares con bancos y proveedores. Lo concreto es que Vicentín decidió un “corte empresarial quirúrgico” el 5 de diciembre de 2019, cuando en las primeras horas parando la descarga de camiones haciendo que se retiraran incluso lo que estaban esperando dentro de la planta. No quedó un grano en los silos, ni derivados. Hasta entonces, venía recibiendo y descargando a ritmo sostenido 1.500 camiones por día. Los cálculos a “ojo de buen cubero” indican que Vicentin, como el resto de las agroexportadoras, se recuperaron de la mala cosecha 2018 por sequía. En el caso de Vicentin se puede calcular aproximadamente una exportación total de 14 millones de toneladas durante 2019, entre granos, aceites y derivados, a razón de un barco por día, con un promedio de 40.000 toneladas de carga cada uno. ¿La plata dónde está? Que Vicentín ha producido y exportado les consta a sus obreros, a la Bolsa de Rosario y Santa Fe, a los corredores comerciales, etc. Sin embargo, la información que circula refiere a deudas por préstamos con los Bancos (el mayor acreedor es el Nación con unos 350 millones de dólares) y un “núcleo duro de deuda” con los proveedores de granos por una cifra similar (el mayor acreedor sería ACA con U$D 100 millones). No pagó los créditos ni a los proveedores y exportó constantemente. La deuda total ascendería a U$D 1.400 millones. Hasta ahora, se produjeron reuniones varias con las Bolsas de Comercio, etc, pero sin llegar a un “arreglo”, quedando en secreto público las negociaciones. Banco Nación se negó a refinanciar la deuda y les mandó a vender activos. Recordemos que para la fecha de su “corte empresarial”, le vendió el 16,6% de las acciones que tiene en Renova, en sociedad con Glencore, quedando disminuida su participación del 50% al 33,4%. Renova es la más nueva y mayor planta de procesamiento/acopio, no solamente del país, sino a nivel mundial. El gobierno amaga con la estatización Hace poco se conoció la idea de estatizar (parte) de Vicentín a partir de la deuda con Banco Nación, es decir transformarla en una Sociedad Mixta, donde el resto de los bancos y proveedores tienen para cobrar U$D 1.000 millones. Esto suena a un contra-chantaje, al cabo de dos meses de incumplimiento liso y llano. Por su parte, el Sindicato Aceitero de San Lorenzo, dirigido hace más de 15 años por Pablo Reguera y Cía., pasaron de la expresión de deseos por la pronta puesta en marcha de sus dos plantas en San Lorenzo en una convocatoria a todo el personal el 20 de enero, en la playa de Vicentín – Ricardone, a expresar la inviabilidad de la continuidad de Vicentín al frente de las plantas. Tiene una tercera planta en Avellaneda – Santa Fe, afiliados a la Federación Aceitera, que tendrá que decir lo suyo. En un reportaje radial local, Reguera expresó que Vicentín ha perdido credibilidad en el mercado y que cualquier empresa de las grandes puede hacerse cargo de las plantas. Lógicamente, también expresó su preocupación por las fuentes de trabajo. Ahora bien, ¿por qué este giro sindical? Estuvieron reunidos en el Ministerio de Trabajo de la Nación (no de la Producción) y comienza a tomar cuerpo la versión de que “el dueño negocia con la multinacional Glencore” (Ámbito, 28-01). Es decir que negocia la venta con su socio en Renova. No es alocado pensar que el gobierno nacional quiere “beneficiar” a Glencore, amagando estatización, para contribuir a favor de Trump en la guerra comercial con China y sus filiales COFCO (China National Cereals, Oils & Foodstuffs) de Argentina. El cambio de conducta del SOEA SL es una señal en este sentido. Stress Financiero y vaciamiento Hasta ahora, la patronal viene pagando los salarios de convenio y también desembolsó el último aguinaldo. En breve tendrá que abonar el mes de enero con el personal en “guardias pasivas”, es decir sin concurrir a las plantas, desde principio de diciembre. Se corre el rumor cierto de que extenderá durante el mes de febrero las “guardias pasivas”. Surgió la noticia, de poca importancia, de que alquilarían la planta de Ricardone, en un contrato de fasón a cuatro cerealeras para procesar girasol, pero todos hablan de un poco más de un mes de trabajo productivo, lo que no representa ni una “aspirina” para su deuda. Es decir, Vicentín resiste para su mejor negociación, adeudando U$D 1.400 millones. A todo esto, están en rojo todos los mecanismos estatales de control de comercio desde el Banco Central para abajo. Pero por el mismo camino de “timba financiera” esta Molinos Cañuelas que con una deuda cercana a los U$D 800 millones, venderá el 80 % de sus empresas (líder nacional en la producción de harina de trigo) para saldar la “deuda”. Los trabajadores no deben ser convidados de piedra A todo esto, Vicentín les debe a los trabajadores, desde noviembre, el 7% de aumento por CCT. El premio anual que cobraron el resto, en el caso del SOEA, informaron que es un sueldo que perciben de acuerdo a la categoría. Ese 7% se debe aplicar a diciembre, enero y aguinaldo. La CGT San Lorenzo está encabezada por el municipal “Noni” Monzón, pero el Sindicato de peso es Aceiteros. El viernes el SOEA SL, estaría convocando a otra “concentración” (no asamblea) en Vicentín, para “informar las novedades”. El Cuerpo de Delegados de Vicentín y de todas las empresas, tienen la enorme responsabilidad de convocar a una asamblea resolutiva que ponga en pie de lucha al gremio. ¡Basta de timba financiera! Defensa incondicional de todos los puestos de trabajo con las conquistas respectivas (antigüedad, categorías, etc). Apertura de los libros contables de Vicentín a una Asamblea de Trabajadores aceiteros. ¡Abajo el secreto comercial frente a una patronal que vació la empresa! El SOEA SL y la CGT, que éste integra, solamente actuarán, usando a los obreros para catalizar un desenlace pautado por los Fernández. Son momentos cruciales en que se espera una reacción de la base, para no ser títeres del empresariado, el gobierno nacional y provincial, en la guerra comercial EEUU-China.

30 de enero de 2020
Ajuste y crisis política en Chubut: Arcioni, a la deriva

“Hoy la política como algunos la interpretan… es hacer una alianza electoral para poder tener cargos políticos (..). A esos miserables yo gobernador digo que no los quiero como una alianza política”, sentenció ayer Mariano Arcioni al confirmarse que no se podría tratar lo que quedaba de la llamada “reestructuración” del Estado. La sesión que debía tratar ese proyecto no sólo se cayó por el paro de los trabajadores de Legislatura sino porque no había logrado consenso en el propio bloque oficialista, que es el mayoritario. Las respuestas a Arcioni no se hicieron esperar. Gustavo Sastre, intendente de Puerto Madryn y hermano del vicegobernador, escribió en Twitter “#inoperante", en referencia a Arcioni. Los tres legisladores provinciales de Sastre se bajaron del grupo de WhatsApp del bloque, según informa el diario “El Chubut”. También dejaron el bloque los tres diputados que responden al intendente de Trelew Adrián Maderna. El oficialismo podría terminar con sólo 7 Legisladores propios de los 16 que tenía al comienzo de la gestión, hace 50 días. En diciembre pasado, Arcioni oficializó sus intenciones de avanzar con la megaminería, tras recibir órdenes al respecto de Alberto Fernández. La rebelión mendocina presagiaba que no le sería fácil concretar el objetivo en una provincia que ya había derrotado otros intentos en varias oportunidades. Decenas de miles cerraron el 2019 y abrieron el 2020 movilizando en las más importantes urbes de Chubut. Lo cual llevó a que los intendentes Sastre y Maderna, y con ello sus legisladores, se vieran obligados a anunciar que no apoyarían el tratamiento de modificación de la ley 5001 –que prohíbe la megaminería en toda la provincia-, pese a que ambos se habían manifestado reiteradamente a favor de dicha actividad. A ello se agrega que recién el 8 de enero los estatales cobraron el medio aguinaldo. Debido a que el gobierno paga de forma escalonada y en tres rangos (hasta 40 mil de sueldo el primer rango; de 40.001 hasta 65 mil el segundo; y de 65.001 a 150 mil el tercero) aún quedan miles de trabajadores sin cobrar su sueldo de diciembre. Además, les deben recomposiciones salariales por la cláusula gatillo firmada en paritarias antes de las elecciones provinciales, y que no se cumplen desde julio. O sea, desde un mes después de que la fórmula Sastre-Arcioni fuera electa por amplio margen sobre su inmediato competidor, Carlos Linares, del PJ-kirchnerismo. La deuda y la crisis política El telón de fondo de la crisis política es el endeudamiento del Estado provincial por alrededor de 1.100 millones dólares y cuyo último vencimiento es en 2026. Cuando Arcioni buscó respaldo en el gobierno nacional, el ministro Martín Guzmán le respondió que primero debería ordenar las cuentas. Así fue que acordaron el plan de “reestructuración” del Estado, que preveía entre otros puntos un congelamiento salarial por 180 días, la continuación del pago escalonado, retiros voluntarios, reducción de la planta política, cancelación de vacantes y reemplazo de un estatal cada tres jubilados. El programa fue precedido por el anuncio del gobernador de que dejará de cobrar su salario justamente por 180 días. La provincia se encuentra movilizada desde hace más de dos años, en un proceso que las calles han bautizado como “Chubutazo” y que hasta el momento tuvo dos episodios que cuestionaron la permanencia de Arcioni: en el primer semestre de 2018 y en el segundo de 2019. La crisis política precede a un febrero que, pasadas las vacaciones, será sin duda convulsionado y un marzo al rojo vivo si no llega apoyo económico de Nación. En ese marco la Mesa de Unidad Sindical (MUS) y las centrales sindicales de la provincia cargan con el desprestigio de haber sido garantes de gobernabilidad desde hace varios años. Ahora, suman a esa colaboración la de tener un gobierno nacional “del palo”. Desde el círculo cercano a Arcioni denuncian al PJ-Kirchnerismo, -y con ello también a la MUS- de intentar desestabilizarlo en búsqueda de un gobierno de coalición. Ricardo Mutio, presidente del PJ provincial, abonó a esta hipótesis al decir en varios medios de comunicación que “el gobierno no se deja ayudar”. La ruptura del oficialismo anunciada el martes pasado deja cada vez más a la deriva al gobierno de Arcioni. El gobernador ha perdido autoridad para llevar adelante el plan minero-ajustador que le reclaman desde Buenos Aires. Por ahora, el PJ-kirchnerismo quiere sortear esa crisis con un nuevo reparto del poder político provincial, pero el propio Arcioni podría estar en la mira. De conjunto, lo que hay detrás de la crisis política es la quiebra de la provincia y la acción de una clase obrera que, desde hace dos años, viene frustrando las tentativas de reorganización social del Estado. Lo que viene A ese régimen dividido y en crisis, los trabajadores deberán oponerle una lucha en defensa de sus conquistas. La coordinación de las bases, que el año pasado se desarrolló de forma embrionaria en salud, docentes y jubilados, será imprescindible para tratar de sortear el escollo de las burocracias sindicales. Las movilizaciones y piquetes van a actualizar la perspectiva de la huelga general como único camino para la victoria. El nuevo round del “Chubutazo” contra la megaminería y el ajuste se enfrentará a un gobernador en crisis. El régimen social y político que ha saqueado Chubut a cuenta del capital financiero, las mineras y los pulpos petroleros no será superado por sus “trenzeros” y punteros de la burguesía, sino por una acción independiente de los trabajadores.

31 de enero de 2020
Hay que salvar a Julian Assange de la muerte

En una prisión de máxima seguridad británica, Belmarsh, más exactamente en su hospital, muere lentamente Julian Assange (Australia, 1971), uno de los creadores del portal WikiLeaks, desde donde se difundieron los secretos más tenebrosos de las democracias imperialistas, sus gobiernos, sus ejércitos, sus servicios secretos y su diplomacia. Manuales yankis de instrucción de escuadrones de la muerte, útiles desde El Salvador hasta Afganistán o Irak, asesinatos selectivos, espionaje, armado de causas, presión sobre la Justicia, redes de corrupción internacionales que involucran a Rusia y decenas de gobiernos, compañías off shore, intrigas para apuntalar gobiernos afines y obtener privilegios para multinacionales. WikiLeaks publicó miles de documentos confidenciales reservando la identidad de quienes los proveyeron. En 2010, difundió un video sobre la guerra de Irak, que prueba la autoría norteamericana de un ataque aéreo sobre Bagdad en 2007 que mató 18 civiles, incluidos dos reporteros de Reuters. El escándalo obligó a pronunciarse al presidente Obama. Assange desenmascaró a los regímenes democráticos y mostró que son incompatibles con la más mínima libertad de expresión. Apenas se corre el velo del secreto de Estado, el demócrata Obama o el fascistizante Trump, el moderno Macron o el salvaje Putin, espían hasta el último mail de sus ciudadanos, operan en beneficio de sus monopolios, derriban gobiernos y fraguan guerras y asesinatos. Assange se convirtió en un objetivo militar para los Estados Unidos que, bajo el gobierno de Obama (2009-2017) lo comenzó a investigar -a él y a WikiLeaks- bajo la Ley de Espionaje. El derecho de pueblo a estar informado, el derecho a informar y a la libertad de expresión fueron silenciados por las empresas periodísticas ante el caso Assange. Por el contrario, muchas se sumaron a una campaña de desprestigio, plagada de mentiras, que son parte de la demolición psíquica y física del hacker. Nils Melzer, relator de las Naciones Unidas sobre la Tortura, denunció “una campaña implacable y sin restricciones de acoso público (…) una corriente interminable de declaraciones humillantes, degradantes y amenazantes en la prensa”. Este “escarnio colectivo” equivale a tortura y podría conducir a la muerte de Assange, concluye. Como parte de las estratagemas judiciales, en 2010 dos suecas acusaron al australiano de delitos sexuales (otra vez la violencia de género traficada como arma del poder). Aunque una se retractó y la fiscal trató de cerrar el caso, las presiones del Servicio de Fiscalía de la Corona fueron feroces (y documentadas por WikiLeaks). “El caso sueco fue un fraude desde el momento en que la policía contactó secreta e ilegalmente con un periódico sensacionalista de Estocolmo y desató la histeria que iba a devorar a Assange”, afirma el periodista John Pilger. Para evitar la prisión, el australiano se refugió en la embajada de Ecuador en Londres donde permaneció entre 2012 y 2019. El año pasado, sin embargo, el gobierno de Lenin Moreno lo entregó -por fuera de toda legalidad- al gobierno británico, que convino la extradición a Estados Unidos. Mientras se sustancia el proceso, que debe definirse en febrero, Gran Bretaña encerró a su presa en condiciones de estricto aislamiento. La justicia sueca a fines de 2019 archivó la investigación por violación, una medida que deja expedita la extradición a Estados Unidos. “Nunca hubo acusación. Nunca hubo cargos. Nunca hubo un intento serio de imputar ‘acusaciones’ a Assange ni de interrogarlo, comportamiento que el Tribunal de Apelaciones sueco dictaminó como negligente y que el Secretario General del Colegio de Abogados de Suecia ha venido condenando desde entonces”, apunta Pilger. El juicio en Gran Bretaña está lleno de anomalías. El juez aclaró que no admitirá testigos de identidad reservada, como los trabajadores de la empresa española Global que espiaron a Assange y sus abogados defensores a cuenta de agencias yankis mientras estaba en la embajada ecuatoriana. Los abogados defensores solo han sido autorizados a reunirse con Assange dos horas entre el 19 de diciembre y el 13 de enero (WSWS, 24-1-20). La breve aparición de Assange en el juicio, a través de un video, fue filmada a tal distancia que impidió ver su rostro o apreciar su estado general. Dos psiquiatras que actúan como veedores independientes confirmaron que está en riesgo de muerte y exigieron inútilmente que fuera trasladado para “recibir evaluación y atención médica experta”. Estados Unidos reclama a Assange por cargos que podrían suponer una condena de hasta 175 años. La base son los miles de documentos secretos que difundió y delitos de "conspiración" para infiltrarse en sistemas informáticos gubernamentales. Por si a alguien se le ocurriera apelar a la Primera Enmienda, que protege la libertad de expresión, el Departamento de Justicia del gobierno de Donald Trump ya aclaró que Assange, por su carácter de extranjero, no le corresponden esos beneficios. Un flamante doble estándar que inquieta a empresas como el New York Times y The Guardian, que guardaron prolijo silencio cuando directamente no participaron de la campaña contra el australiano, acusándolo de agente de Putin porque WikiLeaks publicó cables que documentaban la política belicista que impulsaría su candidata favorita, Hillary Clinton. Tempranamente, el editor del New York Times, Bill Keller, escribió su elogio de la autocensura: “Cuando nos encontramos en posesión de secretos del gobierno, pensamos mucho sobre si divulgarlos ... La libertad de prensa incluye la libertad de no publicar, y esa es una libertad que ejercemos con cierta regularidad”. Hubo que esperar a julio de 2019 para que un tribunal estadounidense desestimara las acusaciones de que WikiLeaks había trabajado con agencias rusas como "completamente divorciadas de los hechos". No es solo Assange El arresto del fundador de WikiLeaks, “abrió las compuertas para una guerra global contra el periodismo independiente y crítico y la imposición de una censura radical”, señala World Socialist Web Site, que denuncia la complicidad de liberals y sindicatos con la embestida. Pero el ataque va más allá de Assange. La ex analista de Inteligencia estadounidense Chelsea Manning, después de pasar siete años en una prisión militar por entregar documentos a WikiLeaks -hasta que Obama le conmutó el resto de su sentencia de 35 años en 2017- fue detenida nuevamente por negarse a complicar a Assange en la filtración de documentación secreta. Otro golpe a la libertad de expresión es la acusación de "conspiración criminal" formulada por el gobierno brasileño contra el editor de Intercept Brasil, el periodista de investigación Glenn Greenwald. Las acusaciones del gobierno de Bolsonaro contra Greenwald son idénticas a las del Departamento de Justicia yanki contra Assange: "ayudar" a los denunciantes a acceder a información que, una vez publicada, expuso los crímenes y la corrupción del aparato estatal. Las agencias de inteligencia de Estados Unidos “habrían colocado a Greenwald en su lista de objetivos prioritarios desde que jugó un papel clave en 2013 al publicar las filtraciones realizadas por el contratista de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) Edward Snowden”. Las filtraciones de Snowden expusieron cómo la NSA y la CIA espían las comunicaciones de prácticamente todos los ciudadanos estadounidenses y gran parte de la población mundial, asociados con decenas de otros servicios de espionaje. El ataque a la libertad de expresión no es patrimonio de Trump o Bolsonaro. En una extensa lista de agravios publicada por el WSWS, figuran, entre otros, el gobierno de Maurice Macron que intenta procesar a ocho periodistas por difundir la complicidad de Francia en los crímenes de Arabia Saudita contra Yemen. También redadas contra domicilios y redacciones en junio de 2019, en Australia, culminaron en la acusación a tres periodistas por publicar documentos que exponen crímenes de guerra cometidos por tropas australianas en Afganistán y planean legalizar la vigilancia masiva. En la defensa de Assange se juega también la defensa de derecho de la población a estar informada y el derecho a informar de los periodistas sin que terminen bajo las garras del Estado.

31 de enero de 2020
Italia: el M5E “desaparece” y se vienen las ´sardinas´

En los comicios regionales del domingo último los analistas han coincidido en calificar la caída electoral del Movimiento 5 Estrellas como un “hundimiento a lo Titanic” (Steven Forti, rebelión.org, 30/1). La aparición del cómico Beppe Grillo y su M5E, pocos años atrás, se presentó como un fenómeno ´anti establishment’ –“echar a patadas a todos los políticos” y a “abrir el Parlamento como una lata de atún”, decían. Ahora, el M5E, “en la región septentrional pasa, del 2018”, o sea, en menos de dos años, “de 700.000 a 102.000 votos y en el sur de 406.000 a 50.000”. “El 4,7% obtenido en Emilia-Romaña, donde el movimiento había cosechado sus primeros éxitos importantes, y el 6,3% en Calabria, donde los grillini superaron el 43% en las generales de 2018, son una bofetada descomunal que muestra como una formación que aspiraba a revolucionar la política italiana e instalarse en el poder está cada vez más cerca de la desaparición”. El M5E “en las municipales de 2016 se había hecho con las alcaldías de Roma y Turín y en las generales de 2018 se convirtió en la primera fuerza con casi 11 millones de votos, el 32,7% (íd.ant.). El segundo derrotado en estas elecciones fue la Liga del xenófobo milanés Matteo Salvini, que apostaba a ganar las elecciones regionales e iniciar la ‘marcha a Roma’. Es, sin embargo, la fuerza que más creció en las elecciones, aunque en una alianza de toda la derecha italiana. Quien fue artífice de la victoria regional del partido democrático, de la derechista centroizquierda, fue el llamado movimiento de las ´sardinas´, un movimiento juvenil que se alzó contra el ascenso de la derecha y en defensa de los inmigrantes que huyen de la carnicería imperialista en el norte de África, como es el caso de Libia. El movimiento adoptó su nombre de las muchedumbres que concentraba en las plazas, y pasaron a identificarse con la imagen de ese pez. Si bien el movimiento hasta ahora evita todo contacto con ´la política’´ es expresión de la insurgencia popular frente al impasse político y económico, que la ‘extrema izquierda’ no puede canalizar, luego de la capitulación vergonzosa de Rifondazione Comunista, que, integrada al Estado, desató un fulminante proceso de disolución. La derrota absoluta del partido que dirige el gobierno (5 Estrellas), y la derrota relativa de quien lo secunda (Lega), no ha servido para desalojarlos del poder, ni para quebrar la coalición. Italia transcurre bajo un desacople político completo, aunque inédito. La posibilidad de una coalición de 5 Estrellas y el victorioso PD es incierta, entre otras razones porque la victoria de éste es ‘prestada’, sub-producto de las ‘sardinas’.