Estamos de paro, 24, 48 y acabamos de cumplir la segunda jornada de 48 horas. Protagonizamos marchas y asambleas extraordinarias.
Cinco cuadras de trabajadores ocupados y desocupados, de estudiantes, de docentes marchamos en nuestra primera jornada de 24 horas por nuestros reclamos, repudiando a Kirchner, que llegaba a nuestra ciudad para compartir con los políticos locales su modelo fondomonetarista.
Frente a la política de encubrimiento que tuvo el PS y todo el arco centroizquierdista, el planteo del PO fue que la marcha sea un eje de denuncia y organización. La respuesta del gobierno provincial y municipial es junto a Kirchner.
Mientras los docentes preparábamos nuestra lucha, los diputados del ARI aprobaban la “ley de blanqueo”, presentado por el dirigente de UPCN, menemista, reutemista, Alberto Maguid.
El ARI, que votó con entusiasmo esta ley, se limitó a cuestionar “los tiempos del blanqueo”. Blanqueo para esta ley, no es básico, son sumas “remunerativas”; bajo todo este palabrerío, lo que se esconde es una complicidad con el gobierno, del PS y del ARI, para justificar que no aumente el salario.
Nosotros, desde la plaza, frente a la Gobernación, reclamamos el 82% móvil, sobre un salario de 1.800 pesos.
El viceministro de Educación de Santa Fe, Ricardo Dupuy, nos denunció por estar al borde de la ilegalidad. El gobierno y los medios afines cuentan los días de paro, pero en esta ciudad, los chicos han perdido muchos días porque los maestros y los directores han tenido la precaución de suspender las clases por condiciones edilicias que significaban un riesgo.
El paro de 48 horas, los días 1 y 2 de septiembre, tuvo un acatamiento prácticamente del 95% al 10%, y no sólo en Rosario, sino en toda la provincia.
El gobierno denunció al PO, pero la lucha por el salario no la puede contener un gobierno responsable de las escuelas rotas y de un básico de 210 pesos.
Los medios golpean con los días de clase, pero en Rosario otros trabajadores están en la calle, los piqueteros están en nuestras marchas, hablan en los actos. Aquí se debate la ofensiva general del gobierno.
La directiva celeste, ARI, quiere que el pliego se corra de lugar. Quiere discutir una nueva ley con el gobierno, que baje la edad jubilatoria. Ellos, de pesos no hablan. Quieren balance de la Caja y “repartir los recursos en forma equitativa”.
Nosotros decimos: con los 1.800 pesos y el 82% móvil ganamos los activos y los jubilados, tenemos aguinaldo y obra social.
La voluntad política que hay en las asambleas y en las calles, es otra. Ya no decimos solamente que en esta provincia hay plata, eso también lo dice el gobierno, ni que las cerealeras hacen ganancias millonarias. Aquí se está empezando a entender que ni el gobierno, ni la oposición PS, ARI, ni la dirección celeste están dispuestos a que se corra un peso para que sirva a otros intereses que no sean los que les impone su política antiobrera, antipopular, hambreadora.
Es así; tan están jugados, que a la directiva provincial, Celeste (PS-ARI), no le importó burlar más de 23.000 votos de toda la provincia (6.200 de Rosario) por dar continuidad al plan de lucha con paros de 48 y 72 horas, poniendo como excusa un acta que acaban de firmar con el gobierno y que según ellos interpretan debe ser conocida por todos los docentes porque podría cambiar la voluntad de lucha. El acta que ha firmado Tessa dice: “...alcanzar un 82% móvil con 35 años de servicio...”; por supuesto, todo sujeto a la no adopción de medidas de lucha.
Quieren corrernos del eje, nos dicen: “el acta es mala pero hay que discutirla, vamos a rechazarla...”.
Ni es buena ni es mala, no es propuesta. Lo que tenemos que analizar es que el gobierno quiere descomprimir la lucha, y su principal aliado es la Celeste, Tessa, Yasky, Maffei, el ARI, el PS.
La segunda jornada de 48 horas se cumplió en Rosario con un acto de conmemoración del Día del Maestro, donde junto a las organizaciones piqueteras rechazamos la llegada de Bush. Una compañera de la Comisión Directiva de Amsafe Rosario leyó el documento acordado nacionalmente por las organizaciones piqueteras.
Marchamos por la profundización del plan de lucha, por las 72 horas indeterminadas.
Más que nunca, 1.800 pesos para defender la jubilación, el aguinaldo y la obra social. 1.800 pesos para defender la integridad de los docentes, para estar junto a los padres ocupados y desocupados, y al resto de los gremios.
1.800 pesos, entendiendo que son políticos, política de trabajadores.
María Elena Molina