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Prensa Obrera N° 858

8 de julio de 2004 · 41 notas

Notas de este número

8 de julio de 2004
Crónica de un asesinato más de la Bonaerense
Daniel (Villa Tesei · Hurlingham

El 26 de mayo, a las 23:30 horas, en un operativo conjunto de la comisaría de Villa Tesei y el Comando de Patrullas, sin enfrentamiento ni resistencia, fusilaron a Marcelo Christian Bogado (“Empanadita”, como lo llamaban en el barrio Mitre); fue baleado por la espalda esposado, de rodillas. Terminaron así con la vida de un joven de 20 años, víctima, como la mayoría, de la desocupación y miseria. Marcelo se ganaba la vida limpiando parabrisas en Gaona y Vergara, frente al Jumbo; era papá de un bebé de siete meses, y tenía proyectos. Era hijo de una familia trabajadora muy querida en el barrio. Su papá fue trabajador ferroviario. Desde su muerte, venimos movilizándonos. A la comisaría, al Comando de Patrullas. Escrachamos al intendente Acuña. El viernes 25 de junio nos movilizamos nuevamente desde Félix Frías y Cuzco, desde la casa de los padres de Marcelo, hasta la comisaría de Tesei y el Comando de Patrullas de Hurlingham. Nos estamos organizando con los padres de Marcelo y Rodrigo, familiares, vecinos, organismos sociales y políticos, para enfrentar a la Policía asesina, al intendente Acuña y a todo el poder político, judicial y legislativo, con Kirchner a la cabeza, que nos gobierna para que el FMI se lleve la plata del superávit fiscal y el pueblo se cague de hambre. Por los jóvenes víctimas de la represión policial, por la clase obrera ocupada y desocupada, cartonera, limpiaparabrisas y el pueblo trabajador; por Darío Santillán, Maximiliano Kosteki… Piqueteros ¡carajo! ¡Adelante, compañeros! Rodrigo Corso, Marcelo Bogado, Ezequiel Dumont y Lisandro Barrau, ¡presentes, presentes, presentes!

8 de julio de 2004
Carlos Casafú
María Eva

Luego de diez días de hospitalización, el miércoles 30 de junio se nos fue Carlos Casafú. Carlos era un compañero que hacía un año y medio se había incorporado al Polo Obrero de Luján, y día a día intentaba superar las dificultades de poder conjugar lo áspero de la cotidianeidad y la construcción de una organización de masas. También compartimos con él algunas alegrías. Sus hijos y Mabel, nos miran con esa cara de esperanza en nosotros, en la organización y de a poco en ellos mismos, porque fuimos los primeros que les dijimos que ellos pueden. Que otro mundo, sin punteros, ni jueces persiguiendo a nuestras familias, sin hambre y frío, es posible. Vamos a acabar con este régimen que enloquece, deprime, enferma, hambrea, corrompe y destruye vidas. Vamos a matar este régimen para que Carlos viva en nosotros, en la revolución

8 de julio de 2004
Cordoba: La Campaña es un gran desafio

Venciendo trabas y no pocas dificultades (relacionadas con la falta de costumbre de pelear por los recursos), el Partido de conjunto se ha metido en la recorrida de un importante padrón de aportistas. En el caso de los círculos barriales donde la miseria absoluta plantea una dificultad mayor aún para abordar un padrón, se han resuelto una serie de actividades colectivas: locreadas, empanadeadas, bingos, etc. Lo cierto es que los compañeros en los barrios se han metido a conquistar recursos y convicciones para construir un partido propio. La juventud, aparte de la visita a un numeroso padrón, está preparando una gran fiesta para después de las vacaciones, y va a participar, durante la semana que empieza, en colectas en las puertas de Volkswagen, Montich, SanCor, Palmar y otras fábricas y dependencias de estatales. ¡Vamos, compañeros, que podemos

8 de julio de 2004
La zona liberada

Se está desarrollando en La Matanza la marcha –de Isidro Casanova a San Justo–, por el juicio y castigo a los responsables de la muerte de Diego Lucena. Participan de ella los familiares de Diego, todas las organizaciones de la ANT y el PO. En estas horas existe una actividad febril del fiscal a cargo de la causa y del ministro de Seguridad por desembarazar a la Bonaerense de toda responsabilidad en el asesinato. Siete testigos han sido llevados a declarar avalando la hipótesis de una “simple” pelea entre bandas. Pero la mamá de José Britos, amigo de Diego, denunció que su hijo está detenido e incomunicado, luego de ser presionado para declarar en el mismo sentido por policías de civil. La familia se mantiene firme en la reconstrucción de los hechos que hicieron los vecinos y conducen a un asesinato de “gatillo fácil” –seguimiento de dos patrulleros actuando en complicidad con los “patovicas” del boliche del que fue expulsado Diego. En cualquier caso, la zona del lugar bailable fue, sin lugar a dudas, “zona liberada” para la acción de quien fuese. La investigación tiene los límites de la “Justicia”. Ante la movilización de vecinos y piqueteros fue removido todo el personal de la Comisaría 21ª, pero la medida elemental de detener e interrogar a todos los policías bajo sospecha no fue tomada jamás. La acción del fiscal y del ministro de Seguridad, Arslanián, que como Lavagna, es un ministro común de Duhalde y Kirchner, debe ser caracterizada como un operativo de confusión, en la medida que dan cuenta de una investigación sustraída a todo control popular y que presenta fuertes incongruencias –a Diego lo encuentran a las 7 de la mañana y es dado por fallecido una hora y cincuenta más tarde, no se le encuentran golpes en el cuerpo y sólo se ven culatazos en su cabeza, nada sobre los médicos que lo asisten cuando todavía está con vida. Diego tenía 22 años, era desocupado, miembro del Polo Obrero de La Matanza desde hacía poco tiempo, participaba del comedor de Barrio Giardino en Laferrere, uno de los más populosos; y el pasado 18 de junio, dos días antes de su asesinato, había marchado desde Parque Rivadavia a Plaza de Mayo junto al PO. Su familia es piquetera y su padre tiene una historia de militancia de muchos años. Los piqueteros decidieron hace un tiempo que hay demasiadas víctimas jóvenes y trabajadoras del “gatillo fácil” como para dejar la “lucha contra la inseguridad” en otras manos que no sean las de nuestra propia clase. Juicio y castigo a los asesinos de Diego y del resto de caídos por “gatillo fácil”, disolución de la policía asesina, formación de un nuevo cuerpo bajo control de los trabajadores y asambleas populares (no, como plantea Arslanián bajo el control de las asociaciones empresarias, el clero y las ONGs). Elección popular de los jueces.

8 de julio de 2004
Tucumán: Las vísperas de la Marcha

Cuando Prensa Obrera esté en la calle, ya se habrá iniciado la Marcha de la Bronca que va a culminar el 9 de julio en la Plaza Independencia. La convocatoria de la Marcha concentra la crisis que vive la provincia y, en alguna medida, la del país. Una serie de maniobras del gobernador Alperovich para desactivar la Marcha, fracasaron. Maniobras, organización, lucha El lunes 27 un plenario del frente de gremios y organizaciones piqueteras ratificó la marcha y convocó a los partidos políticos, los centros estudiantiles y organizaciones sociales a sumarse. Al día siguiente, el gobierno anunció un aumento del básico salarial de la docencia de 180 a 235 pesos, que absorbe diversos adicionales en negro, y una propuesta a la UPCN (un gremio que nunca estuvo involucrado en la lucha), que agrega un nuevo adicional de 25 pesos al adicional de 50 pesos ya otorgado a principio del conflicto. El miércoles, un nuevo plenario de organizaciones en lucha repudia la oferta del gobierno. La asamblea interhospitalaria vota integrarse al frente de lucha. El gobierno anuncia una nueva negociación con UPCN y decide agregar 25 pesos más de adicionales. Simultáneamente se hace una puesta en escena de reconciliación entre Alperovich, Juri y Miranda, y se traslada el congreso del PJ hacia mediados de agosto. El jueves se realiza un plenario muy numeroso, con representantes de alrededor de 20 sindicatos y la presencia de varios partidos políticos, entre ellos el Partido Obrero. El plenario repudia la nueva propuesta del gobierno. Las intervenciones de numerosos delegados revelaban que el proceso de lucha se iba profundizando y extendiendo. Los representantes de tres centros estudiantiles informaron que el 8 tomarían las facultades y realizarían una vigilia. Vinieron también los usuarios que luchan contra el corte del agua. Pero también (muy significativo), hubo delegados de reparticiones de UPCN declarando que se sumaban a la lucha y que exigían que se rechazara la propuesta de Alperovich. Fracaso de la CTA contra la Marcha Cuando la mesa de coordinación pasó a discutir los detalles de la marcha, se produjo un intento de golpe encabezado por la CTA (Atep, ATE), que planteó la inconveniencia de realizar la movilización. La CCC se hizo eco de la CTA, diciendo que si la marcha se hacía sólo movilizarían 600 a personas. Otro bloque, donde estaban el Polo Obrero, la UDT, Sitravi y el Sitracon (los desocupados de la construcción), se opuso al golpe de mano. En un nuevo plenario, al día siguiente, en la Banda del Río Salí, los dirigentes de Vialidad acusaron de traición a los que se querían bajar de la lucha, y plantearon que la marcha se mantenía en todos sus términos, así como el objetivo de llegar a la Plaza Independencia. En ese plenario, tanto ATE como Atep arrugaron y sostuvieron que nunca se retirarían de la lucha. La CCC hizo una pirueta y sostuvo que se movilizaría “con todo”. Así quedó abortado, en principio, el intento de quebrar la realización de la Marcha, aunque hay clara conciencia de que la CTA no va abandonar sus propósitos. La Marcha La Marcha arrancará el 7 desde cinco puntos (La Cocha, Trancas, Amaicha, Yerba Buena, Burruyacu); irá avanzando y en cada pueblo de significación se van a realizar actos. El 9 se ingresará a la 10 de la mañana a la Plaza Independencia. Es impredecible cuánta gente arribará ese día. Hay signos en las barriadas de San Miguel de una movilización masiva. El Polo y organizaciones sindicales y vecinales hemos convocado a asambleas populares: algunas ya han formado coordinadoras de lucha. Ya se habla de poner en pie una CGT combativa. Es una idea que puede tener enorme alcance. Con un congreso de bases se pondría en pie una central clasista y de democracia obrera.

8 de julio de 2004
Semana de lucha contra el aparato represivo

Los hechos indican que el gobierno “nacional y popular” de Kirchner y del FMI, de Duhalde, de Solá y sus intendentes, ha dado vía libre para que la Policía convierta el Conurbano en su “coto de caza”. Ellos garantizan la impunidad política y judicial de la Bonaerense y el despliegue intimidador de la Gendarmería en los barrios y el centro de las ciudades. El gatillo fácil y la “amenaza” cotidiana de represión son las armas con que las patronales y sus gobiernos pretenden contener a la población trabajadora. Es que están aterrados ante la perspectiva concreta de un nuevo Argentinazo. Pero esa misma política represiva que la burguesía quiere levantar como “muro de contención” a la rebelión que fogonean la entrega al FMI, la miseria y la muerte, crea al mismo tiempo las contradicciones que la van demoliendo; en otras palabras, motoriza la organización y la movilización popular contra el aparato represivo –es decir, contra el pilar del sistema capitalista de conjunto. Así lo demuestran los ataques del 24/6 contra la comisaría de Casanova por la muerte de Diego Lucena y del 25 contra la de Tesei, por los crímenes de Christian Bogado y Rodrigo Corzo. O la movilización del 14 contra la 31ª de Palermo, por Lisandro Barrau, y la ocupación del 26 de la comisaría 24ª de La Boca por el asesinato del “Oso” Cisneros (FTV), en estos casos contra la Federal. Esta es la situación que se agudiza día tras día en el Gran Buenos Aires: la lucha frontal entre el régimen hambreador y la tendencia objetiva de las masas a demoler su política represiva; esto es, a rebelarse. La gran marcha del sábado 26 es la certificación definitiva de esta perspectiva, que tiene a los piqueteros y al programa de la ANT como el movimiento que la concentra.

8 de julio de 2004
Paro general azucarero

El miércoles 7, día de inicio de la Marcha de la Bronca, la Fotia anunció un paro de 24 horas reclamando un aumento del 35%. Los dirigentes azucareros señalaron que en la discusión paritaria los empresarios ofrecieron un básico de 600 pesos, de los cuales 550 serían remunerativos. Esta oferta representa un aumento del 10% con respecto al básico actual. El paro, para presionar en el marco de las actuales negociaciones, se da en momentos en que todos los ingenios han iniciado la zafra. Es el primero que se realiza en los últimos 8 años; abarcará a unos 25.000 trabajadores azucareros. La Fotia también anunció un acto central frente al Ingenio Aguilares, a partir de las 11, cuando confluirá la columna sur de la Marcha de la Bronca. Es una extraordinaria oportunidad para sumar al frente de los sindicatos estatales y organizaciones piqueteras a los sindicatos de los trabajadores de la industria, o sea al proletariado.

8 de julio de 2004
Sobre el plebiscito

La consigna de que Kirchner llame a un plebiscito para decidir acerca del envío de tropas a Haití y de las nuevas propuestas y las nuevas crisis con relación a la deuda externa, ha interesado a varios lectores de Prensa Obrera. La única lucha que se pierde es la que se abandona Para caracterizar adecuadamente el planteo es necesario despejar algunas objeciones. Un lector afirma que la consigna es incorrecta porque una derrota nos obligaría a renunciar a luchar contra el envío de tropas y contra el pago de la deuda. La inconsistencia de esta crítica queda de manifiesto cuando se considera la participación en las elecciones y en los parlamentos, donde los partidos revolucionarios son constantemente derrotados sin que ello signifique que renuncien a su programa. Esto lo entiende incluso un liberal que endiose el sufragio universal. La lucha política no cesa nunca en la sociedad dividida en clases, cualesquiera que sean los resultados de las elecciones. El proceso social se encarga de replantear todos los problemas que no hayan sido resueltos. Los trabajadores del Estado no dejarán de luchar para que una parte mayor del presupuesto se gaste en forma de salarios, educación, salud y asistencia social, porque un plebiscito haya establecido que hay que pagar la deuda externa con ese dinero. Asimismo, lucharán todavía más contra la intervención en Haití cuando esa intervención provoque crisis y fracasos, como le ocurre al imperialismo yanqui en Irak. Teniendo esto en vista, los plebiscitos por la deuda y contra el intervencionismo ayudan a preparar el terreno para las acciones futuras. Cuando el electorado prefirió, en abril del 2003, a Kirchner, Menem, Rodríguez Saá y López Murphy, estaba plebiscitando favorablemente el pago de la deuda externa. Este hecho no sirvió, de ningún modo, para atenuar la lucha por el reparto del ingreso nacional y del ingreso fiscal. Mientras tanto, la participación en esas elecciones que plebiscitaron positivamente los planteos de la burguesía sirvieron para levantar tribunas socialistas por parte de los partidos revolucionarios. La otra objeción, de que nunca y bajo ninguna circunstancia se debe promover o aceptar un plebiscito, se refuta por sí misma. La validez de un planteo depende de las condiciones concretas en que se realiza; el que las ignora en nombre de un principio determinado, simplemente ha renunciado a usar la cabeza. La afirmación de que el plebiscito es, en general, el recurso de los regímenes autoritarios, no significa que siempre deba ser así, ni tampoco que no pueda ser usado en contra de dicho régimen. El gobierno de Alfonsín, que no era “autoritario”, convocó a un plebiscito por el Beagle; De Gaulle, en 1969, y la dictadura uruguaya, en 1984, debieron retirarse luego de un plebiscito. De cualquier modo, rechazar los plebiscitos porque responden al “autoritarismo” y no hacerlo con las elecciones, que responden a la “democracia” o al “parlamentarismo”, significa una defensa del Estado capitalista bajo una de sus formas, algo que es por completo ajeno al programa fundacional del Partido Obrero. La oportunidad de las consignas La oportunidad de la consigna del plebiscito la establece la capitulación del gobierno pretendidamente nacionalista o antiimperialista de Kirchner con relación a dos cuestiones que tienen que ver con la independencia nacional y con el programa con el que asumió el gobierno. En un plebiscito, Kirchner tendría que defender, ante la masa de los electores, el envío de tropas y el aumento incesante de las propuestas de pago de la deuda externa. Simplemente este hecho de que tendría que presentarse como agente del capital internacional, significaría una gran victoria para quienes creemos importante desenmascarar al nacionalismo burgués, que pretende con su demagogia alinear a las masas detrás suyo. Naturalmente, el gobierno ha preferido confinar el debate al Parlamento, aunque, en el caso de la deuda externa, ni siquiera somete el tema a discusión parlamentaria. En un plebiscito, los nacionalistas quedarían identificados con la entrega, y los internacionalistas con “la defensa de la patria”. Lo anterior explica por qué, a diferencia de Zamora y el PTS, que propusieron un referéndum después de haber leído nuestros afiches, nosotros exigimos que sea Kirchner el que convoque; por eso hablamos de plebiscito. Porque de lo que se trata es de que la campaña sirva, desde el inicio, para confrontar con el gobierno en torno a la independencia nacional y, por lo tanto, para denunciar que capitula ante el imperialismo. Y no solamente esto, sino que se hace responsable de la próxima bancarrota o default. En definitiva, la consigna del plebiscito no hace más que dar una expresión a un reclamo del programa de transición de la IV Internacional, que plantea la necesidad de valerse de las reivindicaciones nacionales y democráticas para separar al proletariado de la burguesía. Es llamativo, de todos modos, observar que algunos trotskistas ignoran o fingen ignorar la posición favorable de Trotsky con respecto a un plebiscito sobre la entrada de Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial. Electoreros contra el voto Es interesante la crítica de electoralismo que nos hace el MST, electoralista por antonomasia. Efectivamente, el Partido Obrero quiere que se vote si hay que entregar el país al imperialismo o no. En este caso, la democracia formal es progresista, porque condiciona y hasta puede quebrar el monopolio de la decisión de la camarilla capitalista de turno. El MST rechaza el sufragio cuando puede ser usado contra el Estado; lo acepta entusiasmado cuando lo ratifica, como en las elecciones periódicas. Es que estas últimas ofrecen una ventaja al MST que no le ofrece el plebiscito: la posibilidad de conquistar alguna banca o concejalía. El reclamo de que Kirchner no tiene autoridad para seguir negociando la deuda ni de enviar tropas a Haití es una posición de lucha. Lo único que se opone a la lucha es la resignación, o sea que Kirchner pueda hacer lo que quiera y que no sea confrontado en su propio terreno. Un régimen semi-plebiscitario El esquematismo de las críticas al planteo del PO tiene la enorme desventaja de que no permite a sus autores mirar hacia delante, o sea caracterizar el proceso político; se limitan al doctrinarismo. Si analizaran, en cambio, concretamente la situación podrían darse cuenta de que el gobierno de Kirchner, aunque parlamentario, tiene una fuerte tendencia plebiscitaria. Por de pronto recurre al gobierno por decreto mucho más que Menem y De la Rúa, e incluso Duhalde. Pero lo principal es que no tiene una base institucional propia –ni en el Congreso, ni en las provincias, ni en los partidos–. Toda la oposición le reclama que “dialogue”, para someterlo entre las redes de las instituciones. Kirchner, en cambio, choca con todo el mundo, claro que de forma inconsistente, porque es incapaz de llevar hasta el fin alguna tentativa. El kirchnerismo es una transición entre el parlamentarismo y el régimen plebiscitario. El planteo del PO lo ataca, simultáneamente, en su propio terreno, que es al mismo tiempo el terreno que Kirchner no se anima a hacer suyo para no chocar con las instituciones de turno. A la tendencia plebiscitaria del kirchnerismo el PO no opone la defensa del parlamentarismo ni el reclamo del “diálogo” (como se supone que lo hacen aquellos para los cuales la única consulta popular son las elecciones previstas por la Constitución), sino la confrontación alrededor de la capitulación permanente del gobierno ante el imperialismo y de las reivindicaciones populares. Al plebiscitarismo de Kirchner, por otra parte inconsecuente, en defensa de su camarilla, oponemos un plebiscito que cuestione la facultad de decisión del gobierno sobre la deuda y sobre Haití. Un partido revolucionario no debería limitarse a desarrollar las instituciones del poder obrero en el terreno de acción propio de los trabajadores, sino confrontar a la burguesía, para ganar a los trabajadores, en el propio terreno de ella. En esta combinación consiste la estrategia de poder, o sea la realmente revolucionaria. O es, por lo menos, lo que enseña la experiencia histórica.

8 de julio de 2004
Paro general azucarero

El miércoles 7, día de inicio de la Marcha de la Bronca, la Fotia anunció un paro de 24 horas reclamando un aumento del 35%. Los dirigentes azucareros señalaron que en la discusión paritaria los empresarios ofrecieron un básico de 600 pesos, de los cuales 550 serían remunerativos. Esta oferta representa un aumento del 10% con respecto al básico actual. El paro, para presionar en el marco de las actuales negociaciones, se da en momentos en que todos los ingenios han iniciado la zafra. Es el primero que se realiza en los últimos 8 años; abarcará a unos 25.000 trabajadores azucareros. La Fotia también anunció un acto central frente al Ingenio Aguilares, a partir de las 11, cuando confluirá la columna sur de la Marcha de la Bronca. Es una extraordinaria oportunidad para sumar al frente de los sindicatos estatales y organizaciones piqueteras a los sindicatos de los trabajadores de la industria, o sea al proletariado.

8 de julio de 2004
Por una alternativa obrera y socialista
Comité Regional Mar del Plata

Vecinos y dirigentes de sociedades de fomento de Quilmes nos concentramos en el Concejo Deliberante, donde a instancias de los fomentistas se aprobó una ordenanza que establece la extensión de la red cloacal y de agua a todos los barrios del distrito, la tarifa social de agua a todas las familias que viven por debajo de la línea de pobreza, el cobro diferenciado por la provisión de agua y red cloacal, (es decir, en boletas distintas), el saneamiento de los arroyos, y la vacunación gratuita para todos los niños contra la hepatitis A. Esta ordenanza, aprobada por unanimidad, significa un gran avance en la lucha por las condiciones de vida en nuestro distrito; ahora hay que lograr que se haga efectiva, ya que la extensión de las redes agua y cloacas está en manos del monopolio de Aguas Argentinas. Mientras esperábamos, pudimos presenciar una escena muy “educativa”. Ante las denuncias de manejo fraudulento de fondos en el Consejo Escolar, y una causa penal a tres de sus miembros, la concejala Magdalenom reclamó la formación de una comisión investigadora con la comunidad educativa (directivos, cooperadores y docentes) y la Dirección General de Escuelas. Durante la hora siguiente, los concejales desplegaron todo su vulgarismo, faltándose el respeto unos a otros, chicaneando y bromeando sobre el “dosaje” de peronismo de uno u otro, hasta que al final votaron en contra de la propuesta. El ex presidente del Concejo, Aquino, llegó a decir, en un furcio, que “estamos cansados de democracia” (por burocracia). El show debe terminar. Debemos oponer a este bandidaje la constitución de una alternativa obrera y socialista. Que se vayan todos y una Asamblea Popular Constituyente tome el control del Ejecutivo y el Deliberante en Quilmes.

8 de julio de 2004
La "burguesía nacional" acelera el hundimiento de la Universidad
Corresponsal

El 2 y 3 de agosto se realizará en la Facultad de Filosofía y Letras la “Primera Jornada de Debate sobre la Universidad que queremos”. La convocatoria reúne a los tres sindicatos de la UBA: la Fuba, la AGD y Apuba (gremio no-docente), y a la gestión de la Facultad de Filosofía y Letras. El encuentro traduce la crisis de poder que vive la Universidad de Buenos Aires y la crisis de las camarillas dominantes. Esta situación pone a la orden del día la necesidad de una reestructuración de la universidad sobre nuevas bases. Que la UBA se encuentra en franca decadencia es cosa reconocida por todos. La deserción masiva bate todos los records internacionales. El presupuesto, a todas luces insuficiente, se encuentra en el nivel más bajo de la historia. La mayoría de los docentes cobra salarios absurdos que están por debajo de la llamada línea de indigencia. La degradación material de la UBA tiene su correlato en su degradación moral y política. Su cúpula dirigente ha privado a la UBA de un papel progresista en la crisis nacional. Ignora los grandes problemas del país y del pueblo. Esta complicidad se manifiesta en el silencio de la universidad respecto de las privatizaciones, el pago de la deuda externa, la desocupación masiva y la defensa del movimiento piquetero. Tanto la vieja dirección de la UBA, encarnada en el “shuberofismo”, como la actual, de Jaim Etcheverry, han profundizado la orientación de la universidad-empresa, que se basa en la llamada “venta de servicios” y en la proliferación de “fundaciones” que actúan como facultades paralelas que además sirven para el blaqueo de grandes negociados ilegales. Se pretende una universidad de las grandes corporaciones, en la cual las camarillas actúen como gerentes. El cogobierno universitario ha sido reemplazado por la dictadura de una acomodada camarilla profesoral. La autonomía sólo es defendida de palabra. El principio reformista de la “extensión universitaria” se ha mutado en un régimen de “pasantías” que permite la explotación de mano de obra barata, a cambio de una comisión. La crisis de un régimen La universidad, sin embargo, no es una isla, ni podría ser insularizada. No está al margen de la crisis nacional sino que la refracta de manera particular. El viejo régimen, quebrado en las jornadas de diciembre de 2001, intenta reorganizarse sobre las mismas bases sociales que lo llevaron al derrumbe. El objetivo oficial de reconstruir a la “burguesía nacional” representa un costo económico y social excesivo para un pueblo que se debate en la miseria. Financiar los negocios de los Repsol, Techint, los Arcor, los Perez Companc a costa de salarios congelados y un nivel de vida de subsistencia (y, para colmo, remunerando a los Citibank y a las corporaciones internacionales) sólo puede engendrar nuevas crisis políticas y levantamientos populares. La reconstrucción de la burguesía nacional incluye la privatización de la educación. Las camarillas que gobiernan la universidad son las representantes del régimen social quebrado. El enfrentamiento en el Consejo Superior, entre los shuberofistas y los que responden al actual rector, no tiene un carácter de principios. Se limita a una lucha de aparatos por el botín del presupuesto y de los negocios de la UBA. Del derrumbe “nacional y popular” a la alternativa socialista La necesidad de terminar con esta situación plantea la reorganización de la universidad y de la educación en su conjunto, sobre nuevas bases. Una reorganización ligada a la reorganización socialista de Argentina. Una lucha consecuente del movimiento estudiantil y de los trabajadores docentes y no-docentes plantea, a término, la opción entre la barbarie capitalista y la reorganización socialista. Necesitamos una política de transición que plantee la expulsión de las camarillas y un gobierno de estudiantes, docentes y no-docentes. La revolución universitaria significa poner a la universidad al servicio de la transformación social del país, que está planteada como tendencia en la lucha de los trabajadores. La “Primera Jornada de Debate sobre la Universidad que queremos”, convocada por la Fuba, la AGD-Conadu Histórica, Apuba (no-docentes) y la Facultad de Filosofía y Letras, el próximo 3 de julio, es una oportunidad para comenzar este debate.

8 de julio de 2004
"Hotelados" porteños: Situación terminal

A comienzos de junio, un juez de la Ciudad clausuró dos de los “hoteles” que el Estado destina a familias desalojadas. La decisión se fundó en sus pésimas condiciones de higiene y mantenimiento general. El gobierno paga 3,50 pesos por día y por persona por estos verdaderos depósitos de trabajadores. Para alojar a familias que viven hacinadas a razón de seis en una pieza, se pagan más de seiscientos pesos por mes, lo que permitiría alquilarles a esas mismas familias departamentos de dos o tres ambientes en la Capital. En su fallo, el juez Gallardo intimó al gobierno a reubicar a las familias en hoteles mejores o, en su defecto, concretar alquileres colectivos en departamentos o casas, todo ello hasta que resuelvan en forma definitiva su situación habitacional. La mayoría de las familias “hoteladas” constituyeron cooperativas de vivienda y gestionaron terrenos para construir en la Capital o en el Gran Buenos Aires. Pero estos proyectos están empantanados, porque el Estado no les facilita tierras y los empuja a vérselas, por su cuenta, con las inmobiliarias que acaparan terrenos. Aun quienes han logrado comprarlos soportan luego innumerables postergaciones burocráticas para acceder a los fondos que permitan iniciar las obras. Todo ello posterga, por años, la permanencia en los hoteles infectos rentados por el Estado. Agravamiento de la crisis El fallo del juez Gallardo fue sucedido por un “acta acuerdo” con el gobierno, promoviendo “alquileres sociales colectivos” para las familias “hoteladas” con los subsidios que actualmente van a parar a los hoteles. La variante del “alquiler social” fue saludada como “la salida” por todo el progresismo del gobierno y de la Legislatura. Pero con toda crudeza, fueron los propios hotelados quienes, a la hora de la firma del “acta”, pusieron el dedo en la llaga: “el Estado, ¿va a poner las garantías para estos alquileres sociales? Nadie nos va alquilar a nosotros, que no tenemos propiedades, ni siquiera trabajo fijo”. Pero colocar garantías choca, precisamente, con el principio de la “autogestión” habitacional, cuyo fundamento es desentender al Estado de cualquier salida de fondo para los sin techo. Es precisamente por esto que, a un mes de la firma del “acta acuerdo”, la situación de los hotelados no se ha resuelto, e incluso se ha agravado. Ninguna inmobiliaria ha querido alquilarles –aún bajo la oferta estatal de otorgarles un año de alquiler adelantado–, por la falta de garantías propietarias. A su vez, la oferta de llevarlos a hoteles mejores también naufragó, por la sencilla razón de que los restantes “establecimientos” que renta el gobierno son iguales o peores que los clausurados. En medio de la impotencia del funcionariado progresista, los propietarios de los hoteles sancionados tomaron represalias contra los vecinos: dejaron de pagar los servicios. Así, en el hotel Montreal –de la calle Sáenz Peña al 1700– el gas fue cortado a mediados de esta semana, y la luz y el agua correrían la misma suerte la semana próxima. Por una salida de conjunto La crisis de los hoteles desnuda hasta qué punto se han venido abajo los “parches” y bicicletas del gobierno de Ibarra frente a la monumental crisis habitacional en la ciudad. En vez de destinar las tierras ociosas del Onabe o de la Corporación del Sur a los sin techo, el gobierno prefiere dilapidar recursos en “alquileres” precarios. La posibilidad de llevar a los hotelados a departamentos o casas alquiladas fracasa por esa misma postración ante el capital inmobiliario. La ciudad tiene miles de viviendas ociosas, en manos de acapadores que esperan obtener superganancias con una rápida revalorización de las mismas. Para que sean ofrecidas en alquiler, el Estado debería aplicar impuestos progresivos y confiscatorios a la vivienda desocupada, es decir que deberían plantearse acciones compulsivas respecto del gran capital inmobiliario. En vez de gravar a los especuladores privados, Ibarra especula con las tierras públicas, alimentando por lo tanto la penuria de viviendas y tierras en la ciudad. Con esta orientación social, hasta las salidas de crisis –como los alquileres transitorios– van destinadas al fracaso. El viernes pasado, el Polo Obrero realizó un acto y corte de calle frente al hotel Montreal, reclamando por la inmediata reinstalación de los servicios cortados, y que el Estado se haga plenamente cargo de una solución inmediata y definitiva para los compañeros alojados en condiciones penosas. Llamamos a los “hotelados” a sumarse a una lucha de conjunto para arrancarle al Estado tierras, recursos y un plan de obras públicas y viviendas populares que emplee a los propios compañeros sin techo.

8 de julio de 2004
Marlon Brando (1924/2004)

A los ochenta años, murió Marlon Brando. Para muchos críticos fue el mayor actor de la historia del cine. Las necrológicas lo recuerdan por su papel en El Padrino y por sus excentricidades, las desgracias de su vida familiar o los rumores sobre su muerte en la pobreza. Un periódico obrero y socialista como Prensa Obrera hace un lugar para recordarlo, pero no por eso. Brando fue el vehículo para la introducción en Estados Unidos y en Hollywood del método actoral desarrollado por el ruso Stanislavsky. Lo mostró con una intensidad inusitada en Un Tranvía llamado deseo y, luego, en su extraordinaria actuación en Nido de ratas, una extraordinaria denuncia de los métodos mafiosos de la burocracia sindical de los puertos norteamericanos. Este fue el mejor Brando, el de la década del ‘50, el que anticipó a James Dean, el que mostró en la pantalla a una juventud norteamericana que nada tenía que ver con los moldes de Hollywood. Con esas actuaciones, Brando anticipó en una década el estallido juvenil y la explosión cultural de la década del ‘60. Brando puso el cuerpo para interpretar al diplomático británico de ¡Queimada!, la impresionante denuncia de Gillo Pontecorvo sobre el papel de los británicos en el proceso de la “independencia” latinoamericana. Sus posiciones políticas fueron contradictorias. Un ejemplo: criticó al director Elia Kazan por sus delaciones de actores y directores, entre ellos Chaplin, a la Comisión de Actividades Antinorteamericanas (la tristemente famosa Comisión encabezada por el anticomunista MacCarthy), pero trabajó asiduamente para él. Políticamente contradictorio, Brando revolucionó la actuación y el cine. Los hizo más cercanos a la vida real.

8 de julio de 2004
Estatales: La burocracia traicionó

La burocracia sindical, sin distinción de ‘encuadramientos’, traicionó la excepcional lucha desarrollada durante todo el último mes por los estatales y los docentes bonaerenses. Tanto los gremios de la CGT como la CTA, aceptaron la oferta salarial de 100 pesos remunerativos no bonificables (no van al básico) y la equiparación de las asignaciones familiares con Nación de 9 a 40 pesos por hijo. En el caso de los docentes, 268 pesos de básico contra 234, ¡un “aumento” de 34 pesos! Lo que firmaron las burocracias “gorda” y “alternativa” está a años luz de los 250 pesos de aumento al básico y la efectivización de los contratados, las dos reivindicaciones que fueron el motor de las huelgas. El gobierno de la provincia de Buenos Aires se animó a lanzar la conciliación obligatoria, luego de cerrar un acuerdo secreto con la burocracia –los medios informaron sobre la oferta final y la aceptación de los sindicatos mucho antes que aquella se hiciera pública. La burocracia de los gremios que responden a la CGT no consultó a nadie; la de ATE apeló al recurso de la “suspensión” del plan de lucha por tiempo indefinido, para pasar luego al rechazo de la conciliación y la confirmación de un paro de 48 horas ante el pronunciamiento masivo de las asambleas. De todos modos, fue un paso forzado por los trabajadores y no un cambio de política: ATE no quiso convertir el rechazo a la conciliación y a la reafirmación de los 250 pesos al básico en un boomerang contra el gobierno, a través del llamado a una asamblea única y la organización de la huelga general. La conciliación obligatoria provenía de un gobierno débil frente a una lucha ascendente y su rechazo abría las puertas a una crisis de gobierno y la oportunidad de una victoria. La traición de la burocracia preparó el terreno para el desenlace final. La consulta Los gremios de la CGT aceptaron la oferta salarial sin más ni más. ATE y el Suteba plantearon un método de desmovilización mucho más sofisticado: paralizaron los paros generales y propusieron que “la base decida” sobre la nueva oferta salarial a través de una “consulta”. Las asambleas que se realizaron en todos los ministerios, hospitales y escuelas se encontraron con el “vacío” que produjo la defección de ATE, sobre todo, para los organismos que no estaban en paro por tiempo indeterminado y paraban con las convocatorias de los sindicatos. Fue un golpe calculado para desmoralizar y aislar al activismo y la primera fila de la huelga. Perfidia sobre perfidia. La “consulta”, siempre un instrumento de desarme de la lucha porque elimina las asambleas y el voto a mano alzada, constaba de tres opciones: levantar, aceptar la oferta y “suspender” hasta agosto o rechazar. Bajo cuerda, las burocracias centrales de ATE y Suteba llamaron a votar por la segunda opción, lo que les permitía ocultar la rendición. Al operativo “sindical” para terminar con la huelga, se sumó un operativo represivo del gobierno, que envió la policía a las reparticiones para impedir las asambleas y a los funcionarios a amenazar a los delegados. Las asambleas, allí donde pudieron hacerse venciendo la tenaza gubernamental-burocrática, ratificaron la lucha por los 250 pesos, deliberaron sobre la situación de la huelga, llamaron a los sindicatos a continuar la lucha y hasta defendieron el paro nacional y provincial de ATE el 6 de julio (que se convirtió en una mascarada por el levantamiento de la lucha en la provincia). Las bases de una oposición consecuente La burocracia sin distinciones impugnó la huelga general a lo largo de todo el conflicto (y se opuso tajantemente a la que se desenvolvió en los hospitales) planteando el peligro de la conciliación obligatoria. Fue sólo un argumento para mantener la lucha en los términos de los paros aislados y de desangre, un límite establecido por burocracias que jamás quisieron romper su política de colaboración con el gobierno de la provincia, incluido el frente común con Solá y Duhalde en la “batalla” por la coparticipación. La resistencia a aceptar el pacto de la burocracia con el gobierno se expresó en varios escenarios. Los docentes de los Suteba de La Plata y Ensenada derrotaron masivamente a la burocracia en la “consulta” y se movilizaron (1.000) por la continuidad. En el Hospital Castex, en huelga por tiempo indeterminado, se planteó la conformación de una intergremial en una reunión altamente representativa del activismo de los hospitales, planteo que “tuvo la férrea oposición del frente gremial ATE-Cicop (representado en este caso por el MST) que argumentaron que ‘las condiciones no estaban maduras’ y sólo había que crear ‘un espacio para intercambiar experiencias’”, al punto de vaciar el plenario (Carlos Suárez, delegado del Suteba San Martín). Junto al Mercante y los estatales agrupados en la Interestatal de La Plata, son los puntos más altos de evolución del movimiento de lucha. Existe un proceso de crisis en la FEB, donde un amplio sector de seccionales votó rechazar la propuesta oficial y la conducción convocó un paro para el 26 de julio. La Interdistrital que se nuclea en torno a ATE Sur (siguiendo la orientación del PC), mantuvo un último paro de 48 horas, pero compartió la política de “suspender” la lucha. En numerosos lugares de trabajo se han convocado plenarios para realizar un balance de la huelga y reimpulsar la lucha salarial. En la conciencia del activismo está presente la miseria pactada por la burocracia, lo que plantea la posibilidad de que este desenlace sea provisorio. La tarea es defender la unión en base a la soberanía de las asambleas, las direcciones responsables frente a ellas y la coordinación de lucha. Defender la unión de las asambleas de los hospitales. Poner en pie una poderosa agrupación clasista y de lucha.

8 de julio de 2004
Campaña Financiera 2004

La mayoría de las regionales preparan las actividades del 9, cuando centenares de nuevos compañeros participarán por primera vez de una actividad por los recursos partidarios. Esto ocurre cuando asistimos a acontecimientos de envergadura y se agota la experiencia con el gobierno “nacional y popular”, mientras, por otro lado, la lucha rinde sus frutos: se desenmascara la acción criminal de la policía, se imponen las reivindicaciones (colegio C. Pellegrini, TDO, garrafa “social”), se vigoriza el movimiento antiburocrático (destitución de la directiva de ATE del Turbio, triunfos clasistas en Amsafe y otros, listas opositoras en alimentación, docentes, sanidad), incluido un proceso de organización en los lugares de trabajo. Cuando se vienen las grandes jornadas nacionales piqueteras de julio y cuando el Partido Obrero va a una fuerte campaña por “una alternativa obrera y socialista en oposición a la descomposición del nacionalismo burgués... condición esencial para hacer frente a la bancarrota capitalista ... y por un poder político de los trabajadores...”

8 de julio de 2004
Votamos Blanca-Bordó

El título de este artículo es el contenido de uno de los afiches y obleas que se están pegando en los sanatorios y laboratorios del gremio de la Sanidad (Atsa) de Capital. Pero la campaña electoral de la Sanidad ha trascendido el marco de las paredes de los establecimientos del gremio, y se ha extendido a toda la Capital. Muchos vecinos y trabajadores se enteran así de la batalla que se está dando para terminar con la burocracia “gorda” de Atsa. La Blanca-Bordó está recorriendo diariamente los establecimientos, realizando volanteadas y charlas de los candidatos en la puerta, con la camioneta con altoparlante. Es una campaña que a la burocracia de West Ocampo y Daer le duele, porque toma los problemas de los trabajadores, los denuncia, y formula a partir de ellos un programa que da solución a los reclamos más sentidos. A la puerta del Antártida la lista fue a denunciar con volantes y habladas que la directiva Celeste entregó el convenio 122, quedando lisa y llanamente la Ley de Contrato de Trabajo, con lo cual los trabajadores han perdido importantes conquistas en materia de vacaciones, antigüedad, licencias, etc. Por eso es que la burocracia “gorda” se ha puesto nerviosa. A la denuncia que hicimos en el número anterior de Prensa Obrera, sobre la patoteada en el Centro Gallego, se suman ahora las que se hicieron en la puerta del Antártida, de la Escuela de Enfermería de Atsa, del Hospital Israelita. En Atsa, hace años que no se logra triunfar en una lucha dirigida por el sindicato. Es un gremio donde avanza constantemente la “flexibilización” (lease superexplotación) laboral, de la mano de los acuerdos entre la burocracia sindical y las patronales. Es la directiva de “los procedimientos de crisis”, es decir de los mecanismos que rebajan el salario, entregan el convenio, reemplazan trabajadores bajo convenio por otros “tercerizados” y superflexibilizados. Imperan las horas extras o el trabajo en dos establecimientos porque, ante la falta de un salario digno, nadie llega a fin de mes sin ese sacrificio. No se ganan las luchas porque son entregadas. Porque el sindicato ha cesado de existir como organización de defensa de los trabajadores. Recuperar el sindicato y ponerlo en funcionamiento: convocando al plenario de delegados, a las asambleas generales por establecimiento y de todo el gremio, volcando el peso social del sindicalismo obrero para recuperar las conquistas entregadas por West Ocampo y Daer. Si avanzamos en echar a los “gordos” de la CGT en Sanidad, en las elecciones del 16 de julio en Atsa se abrirá un nuevo camino para todo el movimiento sindical argentino.

8 de julio de 2004
Agenda charlas mes de julio
Partido Obrero

ZONA norte Grand Bourg Con trabajadores de la Alimentación, UOM, UTA. Choriceada de Campaña Financiera Chacabuco 197 ZONA OESTE Hurlingham Domingo 11 / 9 hs Barrio Agua de Oro Miércoles 14 / 18 hs Mesa redonda sobre Seguridad, Escuela Esteban Echeverría Viernes 16 / 18 hs Charla internacional “La guerra de Irak y la política de la centroizquierda latinoamericana” en el local de PO, Vergara 1965 Ituzaingó Sábado 17 / 17 hs Charla-debate en el local PO Calle 24 de Octubre 990 Merlo Viernes 9 / 16 hs Barrio Los Aromos ZONA SUR Avellaneda Viernes 16 / 18 hs CBC Avellaneda Pablo Heller Berazategui Viernes 9/ 16 hs Barrio Las Hormigas Lomas de Zamora Sábado 10 / 18 hs Local Barrio Nocito Quilmes Sábado 17/ 17 hs Calle 897 Nº 1914 San Francisco Solano La Plata Jueves 8 / 18 hs Facultad de Humanidades (Calle 48 e/6 Y 7) Daniel Rapanelli

8 de julio de 2004
Plenario de Trabajadoras
Plenario de Trabajadoras

Plenario de la Mujer 9 de julio / 15 hs / Ayacucho 448 Convocamos a las mujeres del PO y del Polo Obrero a participar de este plenario. • derecho a la anticoncepción y el aborto; • contra la violencia hacia la mujer; • basta de desigualdades laborales, • igual trabajo, igual salario; • preparación del XIX Encuentro de la Mujer en Mendoza Campaña: “Fuera el Estado de mi casa”. Por cualquier denuncia y/o reclamo referido a violencia, derechos laborales, acoso, intento de apropiación de los hijos por parte del Estado, comunicarse con plenariotrabajadoras@yahoo.com.ar

8 de julio de 2004
Se constituyó la Comisión de Solidaridad

El sábado 19 se realizó en Río Gallegos una mesa-debate convocada por organismos de derechos humanos y el PO, con docentes, estudiantes universitarios, ex mineros y mujeres de mineros que conformaban el grupo de mujeres en lucha en las huelgas. Se pusieron sobre tapete las causas de este “crimen”, que se venían denunciando desde hace años y que fueron el motivo de la toma de la mina, de multitudinarias movilizaciones y hasta de un paro comunitario de la cuenca. Se denunció como responsables al gobierno provincial de Kirchner y al actual secretario nacional de Energía, Cameron, quien fue el encargado de la Comisión Fiscalizadora de la concesión. Se resolvió conformar grupos de información para difundir las verdaderas causas de esta tragedia, ya que comenzó una campaña dirigida por el gobierno y ATE para buscar un “chivo expiatorio” y desviar la atención de los verdaderos responsables. Juicio y castigo a los responsables: Kirchner, Taselli y Cameron. Comisión investigadora independiente, elegida en la asamblea. Por una YCF de gestión obrera.

8 de julio de 2004
Un programa para la IV Internacional
Comisión de Propaganda y Agitación · Pablo Rieznik

“Las Tesis Programáticas de la IV Internacional”: este es el tema del nuevo curso de formación política que lanzamos este sábado 3 de julio. En la primera etapa, para preparar a los compañeros que lo dictarán a partir de las próximas semanas y con alcance nacional. El objetivo es estimular el debate en torno al documento central aprobado en el Congreso Mundial de abril último. El mismo Congreso tomó una resolución particular al respecto para que las “Tesis…” fueran discutidas colectivamente en cada uno de los partidos/secciones de la Coordinadora por la Refundación de la Cuarta Internacional. El debate, entonces, forma parte del proceso mismo de desarrollo de la organización. Forma y contenido: la Cuarta Internacional se presenta a la lucha con un programa que traza una caracterización del presente momento histórico. Expone así públicamente sus fines a partir de una apreciación de conjunto de la situación internacional en este umbral del siglo XXI. Plantea entonces un reagrupamiento que no consiste en un examen unilateral de divergencias pasadas sino en una delimitación política sobre la naturaleza de la actual etapa de la lucha de clases como un todo, es decir, en el escenario mundial. El curso actual, por eso mismo, intenta colaborar para una mejor comprensión de los grandes temas centrales de las “Tesis…”: 1) el significado del proceso de la restauración capitalista; 2) la época de guerras imperialistas que alcanza su punto más alto con la invasión en Irak; 3) las características de la actual crisis mundial y el agotamiento histórico del capitalismo; 4) la crisis de la dirección del proletariado y las experiencias recientes de lucha de las masas; 5) la construcción de un partido internacional de la clase obrera en el contexto político actual. Es un curso dirigido al conjunto de los compañeros del Partido Obrero, del Polo Obrero; a la vanguardia que busca estructurarse en torno a la conciencia más amplia sobre las posibilidades y alcances de su propia lucha. Su finalidad es desenvolver una elaboración programática que es el resultado de una batalla política de varias décadas y que es el centro de la Conferencia Nacional del Partido Obrero convocada para este mismo año, que analizará las Tesis Programáticas de la IV Internacional y los pasos cumplidos desde el Congreso Mundial. Su complemento indispensable es la lectura y difusión de la revista En Defensa del Marxismo N° 33, que apareció con el texto completo de las Tesis.

8 de julio de 2004
La marcha de la bronca debe ser nacional
Partido Obrero

A l momento de escribir estas líneas, gruesas columnas de trabajadores municipales, viales, docentes y estatales de Tucumán, junto a las organizaciones piqueteras de la CCC y el Polo Obrero, han comenzado la Marcha de la Bronca. Parten desde los pueblos del Interior y tienen como destino la Plaza Independencia. Van por un salario básico de 350 pesos y trabajo genuino. El gobierno provincial, al que el gobierno K reconoce como su propia criatura, amenaza retirar los planes a los que se movilicen. Más de 2.000 policías fueron movilizados para impedir el paso de los manifestantes. Hasta armaron una “contramarcha” comprada a 10 pesos por cabeza y un bolsón. La Marcha de la Bronca tucumana fue “preparada” por dos meses de paros y movilizaciones. Por la fusión de una vanguardia obrera en piquetes y asambleas conjuntas de trabajadores ocupados y desocupados. Los tucumanos paralizaron los intentos de quebrar su frente de lucha, rechazaron las negociaciones por separado con el gobierno y resolvieron que cualquier oferta sea tratada en asambleas generales de cada gremio y un plenario conjunto de delegados con mandato. Paralizaron, hasta ahora, las maniobras de las burocracias de los gremios de la CTA para dividir el movimiento de lucha y salvar al gobierno. Como hicieron en la provincia de Buenos Aires. La noticia no ocupa la primera plana de los diarios, que prefieren detenerse en la “pelea” de Kirchner con jerarcas del clero por la frase de un obispo que advirtió que el “conflicto social” está “saliéndose de madre”. Una pelea de impostores si se aprecia el lugar de Cáritas en el presupuesto público y el compromiso del gobierno K de defender la penalización del aborto como “cuestión de Estado”. Por eso, el Vaticano minimizó el choque: “Son cosas que pasan” ( La Nación , 7/7). Cada “embestida” del Presidente es un acto de engaño, la apariencia de una batalla decisiva que encubre un retroceso permanente. Retroceso ante los acreedores y el FMI, para quienes se prepara una oferta aún más suculenta por el pago de la deuda en default. Retroceso ante las privatizadas, a las que ofrece un tarifazo a plazo fijo. Retroceso ante el Pentágono, con el envío de las tropas a Haití. Retroceso ante la derecha, con la firma del petitorio Blumberg y el financiamiento de su “cruzada”. Tucumán es clave porque adelanta un escenario nacional . Expresa el tan temido “desembarco” de las organizaciones piqueteras en los sindicatos. Esto, horas después de que el ministro Aníbal Fernández declarara que “el movimiento piquetero ha desaparecido” ( La Nueva Provincia , 3/7). El ministro no ha advertido que, mientras hace sus cuentas, el pueblo se “piqueteriza” cada día más. Como en Tucumán. El movimiento piquetero existe porque concentra todas las contradicciones de un régimen capitalista en disolución. Porque tiene un planteo de salida frente a un régimen social incapaz de dar de comer a sus esclavos y de dar satisfacción a las más elementales necesidades populares. Porque reclama que el dinero del Estado vaya a un plan de obras públicas bajo control de los trabajadores y no a seguir llenando los bolsillos de los banqueros. Porque reclama el control obrero para evitar los crímenes de los accidentes de trabajo, como en Río Turbio y en todo el país. Porque reclama la disolución de la policía asesina, la elección popular de los jueces y el control de la “seguridad” por los trabajadores y las asambleas populares contra la masacre cotidiana del “gatillo fácil”. Porque borró del escenario popular a la burocracia de los sindicatos y avanza a recuperarlos como organizaciones obreras de lucha. Como en los sindicatos docentes de Santa Fe o en la cuenca minera de Río Turbio. Por eso sigue siendo una referencia del pueblo “amotinado”, a pesar de la feroz campaña en su contra.

8 de julio de 2004
La fiesta de los trabajadores de la Sanidad
Lista Blanca-Bordó

La Lista Blanca-Bordó invita a todos los compañeros el día 8 de julio “para celebrar el cambio en Sanidad” 22 hs - Hotel Bauen - Callao 360 - Capital

8 de julio de 2004
James Joyce en Prensa Obrera
Mónica Urrestarazu y Jorge Warley

Estas impresiones comenzaron formando parte de una carta de congratulación y terminaron convirtiéndose en un breve artículo de opinión. El cálido elogio inicial estaba referido a la aparición de una nota sobre la novela Ulises, del escritor irlandés James Joyce, en las páginas del N° 856 de Prensa Obrera. Es casi seguro que todo lector consecuente de los materiales del Partido Obrero parte de la aceptación de que los restringidos medios con que cuenta un partido revolucionario en crecimiento deben privilegiar naturalmente los aspectos relativos al análisis político y económico más coyuntural, aquellos que se encuentran en relación directa con la intervención práctica en los diversos frentes y las inmediatas necesidades de orientación y organización; en síntesis: se corresponden con la intervención partidaria y el desarrollo programático que surge en consecuencia. Tal urgencia determina muchas veces una política de selección de temas errática en cuanto a aquellas cuestiones que escapan a ese requerimiento inmediato. De cualquier manera, y en tanto el crecimiento obliga a enfrentar nuevos y más complejos problemas, es posible notar en el último período –fundamentalmente en las colaboraciones de miembros de LuchArte– la aparición más continua de aspectos vinculados más directamente a los territorios del arte y la cultura. Ahora bien, convengamos que no es para nada habitual que figuras como las de Joyce, uno de los más fuertes innovadores de la literatura contemporánea según el juicio coincidente de los especialistas, tengan también un lugar. La nota sobre el Ulises significa, en consecuencia, un paso adelante que es preciso valorar y que marca un camino sobre el que se debe avanzar. Si la felicitación se convierte en argumentación es debido a que el intercambio de opiniones con otros lectores de la prensa, firmes militantes partidarios, nos permitió constatar con asombro que algunos de ellos consideran que el artículo en cuestión poco aporta o nada interesa, básicamente porque se encuentra alejado de las costumbres y el gusto de los trabajadores y los desocupados, de la apetencia y las posibilidades del conjunto de las masas. Es más, hay quien ha considerado –muy apresuradamente, por cierto– que su publicación expresa una suerte de soberbia por parte de los editores del periódico, quienes no habrían considerado que la amplia mayoría de los lectores ignoran quién es Joyce, jamás leyeron una novela y, por ello, no cuentan con las habilidades necesarias para comprender la nota que se le dedicó. Lo que aquí afirmamos es que, precisamente, porque esa distancia existe –y en una dimensión dramática– se necesitan no un artículo de este tipo de vez en cuando sino cien, mil; o sea: se requiere un seguimiento perseverante de las cuestiones relativas al arte y la cultura y que este tesón sea, al mismo tiempo, cada vez más exigente. ¿Por qué un periódico que busca en primer lugar la educación de los explotados y desposeídos, que les exige un esfuerzo cotidiano para que, después de horas de duro trabajo y de esforzada militancia sindical y política, dediquen todavía tiempo de su vida a leer, analizar y debatir complejos fenómenos económicos y sucesos históricos, la vida política nacional e internacional, por qué debería debilitar u omitir esa exigencia cuando se trata de la literatura y el arte? Quien, de un modo más o menos explícito, piensa que se trata de tareas excluyentes, en el fondo establece una jerarquía indebida cuya consecuencia consiste en dejar en manos de otros aquello que el partido aparta a un lado. Como ya se sabe, en el fondo, se trata de política: siempre se trata de lucha política, y en el combate político no existen los vacíos. No se necesita buscar las citas pertinentes de Marx, Engels, Lenin o Trotsky (las hay y en abundancia) para enfatizar la evidencia que establece que los trabajadores y las masas explotadas son los herederos de los mejores frutos que el pensamiento y la acción de los hombres y las mujeres han ido forjando a lo largo de los siglos. Los obreros y los pobres no deben contentarse con la idea de que alguna vez, en el futuro, sus hijos o los hijos de sus hijos podrán disfrutar de todos los bienes materiales y simbólicos; es fundamental que se organicen y peleen para exigirlos ya, ahora. Del mismo modo que pelean por mejores viviendas, mejores medios de transporte, mejores hospitales y medicamentos, mejores escuelas, ya, ahora, y en esa lucha se van armando con las herramientas que les posibilitarán lograr tal objetivo, asimismo deben pelear por su derecho al consumo y disfrute de las mejores obras que los artistas han producido. Y así como en el debate político inmediato nuestra prensa se ha caracterizado por la excelencia de sus análisis y la riqueza de los elementos que aporta sin dejarse tentar por formulaciones simplistas en función de “aligerar” las dificultades que su lectura pueda plantear, el mismo empeño ha de orientarla a la hora de incursionar en otros terrenos no tan frecuentados. Más allá de los méritos que se deben reconocer en la obra de James Joyce, el escritor irlandés es un emblema de la destreza profesional y especializada, la perfección técnica y la complejidad formal que ha alcanzado el arte contemporáneo, y que corre paralela a un mundo en el que la división del trabajo ha disociado ciertas capacidades humanas de otras. Algo similar a lo que ocurre con la ciencia, por ejemplo. En consecuencia, de lo que se trata es de dotarse de las herramientas que posibiliten el acceso a esas capacidades como parte del trayecto hacia la superación del sujeto fragmentado. No se trata de una simple cuestión de gustos: la literatura “alta”, “intelectual”, “aristocrática”, versus la “cultura popular”, “rápida”, “espectacular”, “atractiva”; la complejidad del debate no puede cerrarse en estos términos. Así hablan los interesados productores televisivos, los manipuladores del gusto juvenil y popular que califican a las grandes obras de arte como “aburridas” y “pretensiosas” para que el “público” se conforme (y gaste sus pocos pesos) con lo que ellos auspician y venden (tarea para la cual no se privan de citar todo tipo de argumentos populistas y “democráticos”): películas de aventuras y efectos especiales, música pegadiza y bailable, más y más fútbol y teleteatros, revistas e incluso libros sobre los escándalos de los ricos y famosos... No se trata de negar la función de entretenimiento y el efecto emotivo que suscitan un partido de fútbol, la cumbia de los sábados a la noche o los culebrones televisivos, para nada; de lo que se trata es de no permanecer recluido en un universo simbólico acotado y aceptar naturalmente que la pintura impresionista, los poetas del romanticismo alemán, las ficciones de Borges, las películas de Fassbinder o el jazz de Miles Davis pertenecen a los otros. Porque “los otros”, los que no luchan por la independencia política de la clase obrera, pueden también disfrutar del fútbol y las telenovelas o bailar pachanga, además de gozar con una buena novela, escuchar una ópera, aplaudir un espectáculo teatral o visitar una galería de arte. La anécdota resignada repetida sobre todo entre los docentes, da cuenta del joven que dice que el Quijote es “aburrido” y por ello lo rechaza y se refugia, como respuesta, en la escucha de su grupo musical habitual o en la lectura del fanzine; lo que la anécdota no revela es que el muchacho o la muchacha en realidad no puede leer la obra de Cervantes, que ésta le exige un esfuerzo que no está en condiciones de hacer, una preparación que la escuela no le ha brindado. Y que, por supuesto, cada vez le brinda menos a los más pobres de acuerdo con un sistema educativo que reproduce, como un calco, el mapa social que se distribuye en escuelas de primera y escuelas de cuarta. El Ulises de Joyce forma parte de esa lucha, y es importante que se sepa bien por qué estamos luchando. En las cuestiones del arte, como en ninguna otra quizá, se puede percibir el carácter conservador que suele adueñarse de los hombres a través de la afirmación del supuesto “gusto personal” o “gusto popular” como fórmulas encubridoras. Las grandes obras de arte sacuden espíritus y cerebros, obligan a ver al mundo y a los hombres a partir de las múltiples maneras que los enlazan y comunican, y también en la particularidad de sus matices; no confirman lo que ya sabemos y esperamos, nos desafían, desafían nuestra comprensión y nuestras emociones. Por eso las necesitamos: porque pueden hacernos reír o llorar pero, sobre todo, porque nos conmueven, nos ayudan a detenernos un minuto y a reflexionar en lo que subyace, en lo que no es aparente. De ello se concluye la necesidad de muchos James Joyce en Prensa Obrera.

8 de julio de 2004
Otro Parque Norte: para qué se "une" la burocracia de la CGT

E n apariencia, sería inminente la unidad de la CGT. La CGT “oficial” adelantó el Congreso para el 14 de julio. Como el nuevo estatuto, amplía el número de integrantes de la cúpula, ya está dado el paso previo para integrar a los “disidentes”. Ambas centrales integraron una comisión conjunta en la reunión de la OIT. Ambas centrales (también la CTA) habían apoyado la nueva ley de reforma laboral. Entre otras disposiciones, este engendro anula los derechos adquiridos, cercena el derecho de huelga y autoriza a la burocracia a firmar convenios por empresa. Que unidad Hacia fin de año, un operativo conjunto del gobierno y la burocracia alentó el proceso de unidad de la CGT y permitió conocer una de sus claves. Para el gobierno “los sindicalistas (debían ser) los que se movilicen en las calles y no las organizaciones piqueteras más conflictivas”. “Moyano y, sobre todo, Daer –agregó–, son importantes para que las negociaciones no se salgan de cauce cuando se abra la inevitable discusión salarial” ( Clarín , 10/12/03). Daer justificó una reunificación de la CGT en la necesidad de enfrentar un desembarco de las organizaciones piqueteras en las fábricas, mientras Moyano atacaba la “metodología” piquetera –aunque todas las victorias de su gremio en el último período fueron logradas a fuerza de piquetes–. Parque Norte II Tan sólo dos semanas atrás, el gobierno alumbró en Parque Norte su propio frente piquetero, cooptando a media dirección de la CTA . El propósito fue crear una organización contra no el FMI, el punterismo patronal, la patota duhaldista o la “derecha”, sino contra los luchadores de la ANT y los sindicatos que reclaman un aumento salarial. Como lo dijeron los funcionarios y lo repitió, en título mayor, La Nación: una organización “para aislar a los (piqueteros) duros”. La unidad de la CGT está alentada por el gobierno para combatir a los piqueteros. La recuperación de los sindicatos Gobierno y burocracia son conscientes del “desembarco” en los sindicatos de todo lo que el movimiento piquetero representa. ATE Río Turbio, Soip, Subterráneos, TDO, Amsafe Rosario y San Lorenzo, municipales de Santa Cruz y otras provincias, petroleros privados del Sur, sindicatos docentes, de la carne, internas de la alimentación, estatales… La lista habla por sí misma. La unidad de la CGT viene a actuar contra este proceso. La dirección de la CGT quedaría en manos de hombres de Techint, el pulpo que ha impuesto los convenios por empresa, la polivalencia funcional y el régimen de contratos (que convierte al período de prueba en letra muerta). La UOM, que fue “reorganizada” por el pulpo siderúrgico hace tiempo, se ofrece como “prenda de unidad” y ocuparía la secretaría general. Pero ¿habrá unidad? La crisis política ha llevado a una lucha de posiciones que todavía puede hacer naufragar la unidad de la CGT. El gobierno teme que la cope el duhaldismo. Opongamos a esta unidad reaccionaria los congresos de delegados de base en los municipios, las provincias y la nación por pan, trabajo, salario y vivienda.

8 de julio de 2004
TDO: En las vísperas

Una imponente movilización de choferes de TDO rodeó el Juzgado de Morón, el pasado 1° de julio. Acompañados por sus familias, permanecieron varias horas en las puertas del tribunal. Finalmente el juez de la quiebra aceptó la garantía que ofrecía la empresa Ecotrans, y de esa forma se logró despejar el obstáculo que venía demorando la reanudación de los servicios. La jornada había comenzado en las primeras horas de la mañana: los trabajadores se concentraron en Plaza Merlo, donde bajo la consigna de “queremos trabajar”, denunciaron las trabas que vienen enfrentando para la normalización del transporte. Dos días antes, con el mismo método, la acción directa, cobraron la primera cuota del subsidio, contemplado en el decreto presidencial que le fuera arrancado al gobierno. Todo indica que, de no mediar contratiempos, al momento de salir a la calle este nuevo número de Prensa Obrera, los choferes estarán nuevamente arriba de los colectivos. Esto, indudablemente, constituye una victoria. Habrán pasado más de 80 días desde que comenzó la huelga, que debutó con el histórico micrazo el 12 de abril pasado. En estos 80 días, los compañeros vencieron un sinfín de escollos, lo que hoy les permite estar parados en la instancia actual. Ingresamos en una nueva etapa poblada de amenazas. En primer lugar, la precariedad del servicio. La nueva empresa, de dudosa solvencia económica, pondrá en marcha un diagrama de emergencia cubriendo en el arranque los recorridos comunales, empezando por Merlo. Othacehé, quien viene actuando como portavoz de las empresas de transporte de la zona oeste, está al acecho, y una deficiente prestación del servicio podría ser la excusa ideal para volver a la carga y quitarle los recorridos a la nueva empresa, continuadora de TDO. En segundo lugar, esa precariedad puede ser usada por la nueva patronal para avanzar en un recorte de personal. Si a lo sumo, y con suerte, se van a lograr reunir 150 unidades –y, como consecuencia de ello, se posterga la reanulación del servicio de los recorridos provinciales y nacionales–, ese parque reducido va a actuar como un poderoso factor de presión para provocar una limpieza de compañeros. Por lo pronto, la nueva patronal se ha rodeado de los elementos más odiados y antiobreros que son responsables del vaciamiento de la empresa, incluyendo la reciente gestión en manos de la sindicatura. En síntesis, en este período de tres meses que media hasta la licitación, la patronal apuntará a “sanear” la empresa (léase despidos y un ajuste de tuercas en el régimen de trabajo). Por otro lado, las empresas de la competencia manejarán sus influencias para que esta variante fracase y quedarse ellos con el botín, imponiendo la definitiva liquidación de Transporte del Oeste. En este marco, cobra más relevancia la lucha por imponer un riguroso control obrero y resguardar y fortalecer la organización gremial interna de los compañeros en torno al cuerpo de delegados.

8 de julio de 2004
El PT participara de las elecciones

El domingo 27 de Junio se realizaron las llamadas “internas”, para la elección de las fórmulas presidenciales. Se trata en realidad de “externas”, ya que vota todo el mundo, y se realizan en forma simultánea, para impedir que una persona lo haga en más de un partido. Son una prueba de fuerza hacia octubre. Votó el 45% del electorado, un 15% menos que en 1999. Esta caída fue aún más acentuada en Montevideo y Canelones, los bastiones electorales del centroizquierdismo (ahora bautizado “Encuentro Progresista-Frente Amplio-Nueva Mayoría”). El Partido Colorado quedó pulverizado: ya que no llegó al 7% del electorado. En la “interna” blanca (Partido Nacional), la única en la que existía una verdadera competencia, entre el ex presidente Lacalle (principal aliado del presidente Batlle) y Larrañaga, éste aplastó a Lacalle con los dos tercios de los votos. El “EP-FA-NM” fracasó en su anuncio de superar la suma de los otros dos partidos. También recogió un “voto de protesta”, expresado en la alta abstención de Montevideo y Canelones. El “ala izquierda” del frente centroizquierdista no llega, sumando todos sus grupos, al 5% del electorado del Frente Amplio. Las corrientes más derechistas (a las que se han integrado abiertamente los ex tupamaros de José Mujica) dominan ampliamente. La campaña del PT El Partido de los Trabajadores debía obtener al menos 500 votos para poder participar de la elección de octubre. Excluido de los principales medios de comunicación, sin aporte del Estado siquiera para imprimir las listas (que no son distribuidas por la Corte Electoral en las diferentes mesas de votación), el PT sólo podía confiar en la conquista del apoyo de los trabajadores, peleando voto a voto. Es así que se realizaron decenas de reuniones en ollas populares y en casas de familia, donde el candidato del PT dialogó con cientos de compañeros. Esta actividad se extendió de Montevideo también a Canelones, Colonia, Salto y Rivera. El PT obtuvo 721 votos, lo que garantiza que estará presente en las elecciones de octubre. La votación de otros grupos que se proclaman “trotskistas” y actúan dentro del Frente Amplio desde hace 33 años, fue bastante menor. El POR (posadista) obtuvo 371 votos, y la “sección uruguaya del Secretariado Unificado de la Cuarta Internacional”, el PST, alcanzó 387 votos. El PT proclama la necesidad de preparar al movimiento obrero y la juventud para enfrentar la política fondomonetarista que descargará sobre las masas el futuro gobierno “progresista”.

8 de julio de 2004
El "problema piquetero" de la izquierda

Ya se ha mencionado desde estas páginas que la izquierda argentina visualiza al movimiento piquetero como un ‘problema’ cuya ‘solución’, diferente a la que postulan el gobierno o los partidos oficiales, pasa por la superación de la desocupación. Los términos en los que polemiza la izquierda democratizante con el capital y sus representantes es el siguiente: “Admitimos que los piqueteros son un ‘problema’, lo mismo que las interrupciones que provocan en el tránsito. Lo admitimos con tanta o más complacencia que la molestia que producen al desplazamiento de los automóviles nos puede afectar a la hora de las elecciones. Pero la salida al ‘problema’ no es la represión ni tampoco la hostilidad permanente. La ‘salida’ es crear trabajo”. La revolución permanente A pesar de la impresión que da de un planteo progresista, o quizás precisamente por eso, el mencionado planteo de la izquierda es contrarrevolucionario. Esto es lo que explica que, cada vez con mayor frecuencia, los voceros izquierdistas se manifiesten a la defensiva en los programas de televisión. El domingo pasado, Majul logró imponer una discusión acerca de “cuál es el límite de los piqueteros”, visto el asalto a la comisaría de La Boca luego del asesinato del “Oso” Cisneros. Castells y Basteiro respondieron gustosos que el límite era evitar el ejercicio de la violencia contra personas y bienes. De modo que en un escenario de saqueo sin límites de personas y de bienes por parte del capital financiero, se logra imponer a la izquierda una discusión que gira sobre la ‘contención’ de los piqueteros y no sobre los límites que habría que imponerle al capital y sobre los métodos para hacer valer esos límites efectivamente. Pero, ¿y el ‘límite’ de los piqueteros? Interrogante falaz, pues la posibilidad de que el movimiento piquetero triunfe en la realización de sus objetivos depende, precisamente, de que, en lugar de ponerse límites, supere los propios constantemente. En esto consiste el proceso histórico de la “emancipación de los trabajadores por los trabajadores mismos”. Carlos Marx fijó, en su momento, el único límite admisible, que es “tomar el cielo por asalto”. El núcleo de la cuestión en los debates nacionales, en este momento, es que la propia izquierda se viene prodigando desde hace mucho por imponer ‘algún’ límite al movimiento piquetero, debido a la preocupación de que la lucha piquetera le arruine el ‘free lunch’ democratizante. Capital y trabajo La burguesía no tiene interés en suprimir la desocupación, pues necesita de un “ejército de reserva” para disciplinar a la clase obrera. Tampoco tiene condiciones para reducir realmente su carácter masivo; en toda la historia del capitalismo, la reversión de la desocupación en masa fue la consecuencia de guerras y revoluciones, de ningún modo del “libre juego de las fuerzas del mercado”, incluidas las timoratas “intervenciones” estatales. De modo que afirmar que “la creación de trabajo”, en los marcos capitalistas, suprimiría el fenómeno piquetero, como afirma el MST, expresa simplemente una indecente ilusión en el capital. Para “crear trabajo” es necesario, en definitiva, derrocar al capital, lo cual supone la victoria del movimiento piquetero (en el marco de una victoria histórica del proletariado), de modo alguno su eliminación. Una destrucción del movimiento piquetero agravaría la desocupación y la superexplotación –lo que demuestra, al revés de lo que dice el MST, que existe la posibilidad de un desempleo en masa sin piqueteros, como ocurre, por otra parte, en la mayor parte del mundo. La patronal capitalista apunta a acabar con el movimiento piquetero sin poner fin a la desocupación, y la izquierda colabora con esta empresa contrarrevolucionaria al plantear la ‘cuestión’ de una desaparición del movimiento piquetero. La única forma consecuente de acabar con la desocupación es con la victoria piquetera, no con la supresión de los piqueteros. Tendríamos en este caso lo contrario de lo que postula el MST: el cese de la desocupación y el desarrollo piquetero entre toda la clase obrera e incluso la mayoría del resto de los sectores oprimidos. Cuando se estudia con un mínimo cuidado las posiciones izquierdistas sobre el movimiento piquetero, se descubre fácilmente que su estrategia es hostil al gobierno de los trabajadores, a la revolución y al socialismo. Programa e historia Sorprende, en cierto modo, la hostilidad al movimiento piquetero por parte de una izquierda que dice inspirarse en el marxismo, cuando se tiene en cuenta que, desde la Circular de la Liga Comunista de Alemania, de 1850, el movimiento obrero y el socialismo internacionales han inscripto al piquete en sus programas, al que han caracterizado como el embrión de la milicia obrera. El programa de transición de la IV Internacional lo desarrolló ampliamente, como lo había hecho antes la Internacional Comunista hasta, por lo menos, finales de los años ‘20. Es claro que no se puede hablar de un gobierno de trabajadores sin una fuerza armada que lo defienda y que actúe como un instrumento seguro para combatir al capital, y también es claro que esa fuerza no puede surgir sino en el proceso de lucha que lleva al gobierno de los trabajadores. Es cierto que ni la izquierda ni a veces los simples demócratas rehúsan a valerse de los piquetes como medio de lucha; pero está claro que se trata de una concesión circunstancial a las condiciones que impone la lucha; después de todo, quien más apeló a los piquetes, más allá del anarquismo de las primeras décadas del siglo pasado, fue el movimiento obrero peronista. El recurso circunstancial no es, sin embargo, una línea estratégica, y esto está confirmado por la hostilidad de los democratizantes hacia el movimiento que organiza piquetes en forma sistemática, o sea, el movimiento piquetero. ‘Ocupados’ y ‘desocupados’ Se ha dicho que los desocupados organizan piquetes sobre las rutas porque no pueden apelar al recurso propio de los obreros, que sería la huelga. Esta monumental falsedad apunta a describir a los desocupados y a los piqueteros como una especie de género especial, o sea como un desvío de la lucha ‘correcta’ de clases o como algo ajeno a la clase obrera ‘real’. Cualquiera sabe, sin embargo, que una huelga consecuente lleva al piquete y a la ocupación de las empresas. En los dos últimos años se ha producido, en particular en Italia, la combinación de huelga, ocupación y corte de rutas; por ejemplo, hace dos años, cuando hubo amenaza de cierre de Fiat, y de nuevo, hace pocos meses, en el establecimiento de Fiat en Melfi. Los trabajadores de Alitalia y de Air France han cruzado rutas y pistas, repetidamente; como, entre nosotros, cuando la gran lucha de Aerolíneas (recientemente, una protesta contra una especie de Ceamse, en Nápoles, provocó un corte de vías férreas que paralizó el tráfico de trenes en gran parte del sur de Italia y obligó a la intervención del presidente de Italia, Ciampi). Es que la desocupación no afecta solamente el método de lucha de los desocupados: también afecta el de los “ocupados”. Dada la tendencia al cierre de empresas que engendra la crisis capitalista mundial, incluso la ocupación de los lugares de trabajo resulta una acción limitada; con los cortes de ruta los obreros quieren involucrar a toda la población en una situación que amenaza con llevar a una ruina económica regional o zonal (como ocurrió en Argentina con los pueblos servidos por el ferrocarril). El pasaje de una huelga parcial o económica a una huelga política de masas, se caracteriza por la lucha callejera, es decir por las famosas barricadas. ¿Existe algo más viejo en la historia de lucha de los explotados que el corte de ruta de una barricada? En definitiva, todo el macaneo izquierdista acerca de ‘cómo terminar con los piqueteros’, simplemente pone al desnudo una superlativa ignorancia de los programas y de la historia obreras y de la lucha de clases, pero por sobre todo una hostilidad, tanto más profunda cuanto que es instintiva, hacia la expresión real que asume la tendencia revolucionaria en el seno de los más explotados y de los más humillados. El terror estatal ¿Quiere decir, todo lo anterior, que la burguesía no puede terminar con el ‘problema piquetero’ como consecuencia de que no podría poner fin a la desocupación? De ningún modo. Quiere decir que el método del capital contra el movimiento piquetero no es atenuar el desempleo sino aplastarlo políticamente, mediante la intervención del Estado, o sea combinando presión, cooptación, corruptela, manipulación ideológica y represión. En esta línea metodológica se inscriben el Parque Norte de D’Elía y Kirchner; la próxima ‘unidad’ de la burocracia sindical; el ‘gatillo fácil’, o sea el terror, sí, el terror policial; y, por último, aunque de ningún modo menos importante, el macaneo izquierdista y su labor de división con referencia al movimiento piquetero. Es obvio que una derrota piquetera como consecuencia de una combinación de esta metodología política, no pondrá fin a la desocupación (constantemente mentada por los ilusos democratizantes) sino que agravará la miseria. El nacionalismo y sus cómplices En el escenario de la lucha contra los piqueteros ocupa un lugar fundamental el acceso al gobierno del llamado nacionalismo burgués (aunque la mayor parte de los funcionarios fueron menemistas y cavallistas). El nacionalismo burgués se presenta como una tentativa de pelear una participación mayor de la nación en cuestión, en el reparto del ingreso o riqueza mundiales. Alegando ese propósito reclama para sí la representación de todas las clases sociales y, por lo tanto, se opone a la independencia de la clase obrera. La izquierda del nacionalismo opera como una correa de transmisión de ese propósito de la burguesía. Esto es lo que expresan con mayor descaro los D’Elía, los Moyano o grupos como Patria Libre; el resto de la izquierda se ha convertido en un canal de estas presiones. Es que el movimiento piquetero nació con independencia de los nacionalistas y de la burocracia sindical, por lo cual tendió a ser la expresión de la independencia obrera. Cuando se escindió a principios del 2002, el motivo fue ese, porque la CCC y la FTV, primero le dieron la espalda al Argentinazo y luego apoyaron a Rodríguez Saá y Duhalde. El desenvolvimiento político independiente del movimiento piquetero ha actuado como un revulsivo en todas las clases sociales, es decir que ha trascendido su condición de partida entre los desocupados. De este modo, el movimiento piquetero es el síntoma de una lucha de alcance histórico en Argentina y, al mismo tiempo, es la conciencia creciente de ella. Hasta la victoria, siempre Es en estos términos que hay que defender, apoyar y desarrollar al movimiento piquetero.

8 de julio de 2004
¡Los mejores, los únicos, los métodos de las mujeres del Mocase!

Al Congreso de la tierra de la FAA asistieron numerosos contingentes de todo el país. Entre ellos, campesinos ocupantes de tierras en el bosque santiagueño desde hace muchos años, son pueblos originarios. Conviven con el bosque, cultivan la tierra, crían su ganado. Cada uno ocupa su fracción sin problemas. Nunca tuvieron título de propiedad. Una representante campesina contó que a partir de la llegada de la noticia de que esas tierras podrían servir para soja, y con ella, de la avaricia y voracidad capitalista, en acuerdo con los jueces penales, los jueces de paz y la policía, el poder político juarista inventó títulos de propiedad y comenzaron a hostigarlos para expulsarlos. Los campesinos y sus familias sabiendo que lo perdían todo, resistieron y resisten. Así sufrieron ataques armados intimidatorios y la destrucción de pequeñas infraestructuras (corrales, protecciones) y hasta la amenaza de voltearles sus viviendas. Un día, en que sus maridos habían ido a trabajar al campo, las valerosas mujeres campesinas del monte santiagueño ven llegar topadoras a cumplir con la amenaza ya hecha de tumbar sus humildes ranchos. La rápida organización las juntó a todas resueltas a enfrentar las grandes máquinas en las cercanías de sus casas. Algunas con bidones de combustible y otras con fósforos formaron piquetes frente a las topadoras y amenazando a los maquinistas para que retrocedieran o les incendiaban las máquinas con ellos adentro, hicieron que retrocedan y así salvaron sus casas y hoy son ni más, ni menos que las piqueteras del Mocase. Las que con la aplicación de los mejores y únicos métodos salvaron sus viviendas.

8 de julio de 2004
Irak: Manda la Casa Blanca

Alas escondidas y por anticipado, por temor a la resistencia, asumió el nuevo gobierno “soberano” de Irak. De tal no tiene nada, porque no tiene mando sobre los 150.000 soldados norteamericanos, los 80.000 mercenarios y los varios miles de “aliados” estacionados en Irak, ni controla las prisiones (que siguen en manos norteamericanas) ni la economía. “Las potencias ocupantes -informa Robert Fisk– han dejado atrás una estela de legislación de dudosa legitimidad. Gran parte de ella permite que las compañías extranjeras succionen las ganancias de la reconstrucción, asunto sobre el que los iraquíes no tienen opción” (Brecha, 2/7). Tampoco los europeos o los rusos. El monopolio del petróleo iraquí en manos norteamericanas y los intentos de la Casa Blanca de establecer un dominio indisputado sobre los riquísimos recursos de la vasta región que va del Mediterráneo a las fronteras de China es, precisamente, uno de los factores centrales de la crisis internacional. En esto, los norteamericanos no han cedido un centímetro. “Antes de invadir Irak, el gobierno de Bush preveía que un futuro gobierno norteamericano en Bagdad reconocería diplomáticamente a Israel, pondría bajo presión a Irán y Siria, y se desharía del eje de Francia, Alemania y Rusia opuesto a la guerra” (Financial Times, 2/7). El fracaso estratégico de la ocupación norteamericana de Irak se mide en que no logró nada de esto. ¿Cómo salvar al nuevo gobierno “soberano”? “Ha emergido –dice un comentarista–, un raro y amplio consenso en Washington acerca de la necesidad de que Estados Unidos deje de manejar en forma directa Irak” y hasta de que “atempere sus objetivos estratégicos, frente a la necesidad de construir un apoyo popular para el primer ministro Allawi” (ídem). Pero Estados Unidos no puede renunciar a los objetivos estratégicos que lo llevaron a invadir Irak; hay “escepticismo de que Estados Unidos esté dispuesto a pasarse al asiento trasero” (ídem)... Algunos éxitos que se apuntó el imperialismo, como la aceptación por parte de Yemen y Jordania de enviar tropas a Irak o el progreso de los planes sionistas en Gaza, no alcanzan a dar vuelta la tortilla.

8 de julio de 2004
"Planchazo" de Kirchner en China

Kirchner está regresando de un muy promocionado viaje a China. “Fue la mejor gira comercial de nuestra historia”, declaró Martín Redrado, secretario de Relaciones Económicas Internacionales. China, sin embargo, acaba de establecer una “norma que obliga a incorporar una cláusula en los contratos de compra de porotos de soja que permite al gobierno local dar (o no) una aprobación al embarque cuando llega al puerto” (Clarín, 3/7). Similar suerte correrán los aceites crudos de soja (sin refinar), que a partir del 1/10 tendrán que superar los mismos requerimientos sanitarios que los aceites ya refinados. En cuanto al resto de los anuncios, sobre carne vacuna, de pollo, cítricos, manzanas, peras, lácteos, embriones vacunos, por ahora son sólo proyectos. Para su concreción deberá mediar, además del acuerdo de precios, la superación de las restricciones sanitarias y de otra índole. Por ejemplo, China estaría dispuesta a comprar 100.000 embriones para el mejoramiento genético de sus rodeos lecheros… pero la empresa argentina que los vende produce sólo 15.000 al año. ¿A qué se deben estas restricciones? Es que para efectivizar sus compras, los chinos reclaman una “contrapartida”. Aceptan comprar soja y aceites pero reclaman, al mismo tiempo, que Argentina se “abra” a ciertas exportaciones chinas, en particular textiles. Altos funcionarios de Cargill, principal beneficiario de los esfuerzos exportadores del gobierno nacional y popular, ya declararon que Argentina podría “salvarse” si dejara caer la industria textil. Por cierto, los capitalistas textiles no opinan lo mismo. Que el reclamo chino va en serio lo acaba de confirmar la Unión Europea, que ha resuelto imponer barreras para proteger su industria textil de las exportaciones chinas, aún a riesgo de perder el “mercado chino” para sus exportaciones. Los negocios de algunos llevarán a la quiebra a otros. Por eso, “la mejor gira comercial de nuestra historia” anuncia una mayor división de los capitalistas argentinos.

8 de julio de 2004
Jujuy: Movilización piquetera
Liliana – Daniel

El 2 de julio llevamos a cabo la movilización nacional convocada por el Bloque Piquetero. Marchamos junto a las organizaciones locales, la CCC y el MTL (con la concurrencia de 700 compañeros). El MST anunció su participación pero no vino. Nos dirigimos hacia el Juzgado Nº 5, ante el juez Saman, haciéndole conocer el motivo de nuestra medida, el reclamo de “juicio y castigo a los asesinos del ‘Oso’ Cisneros, de Diego Lucena y de las demás víctimas por el gatillo fácil”. Dejamos claro ante el juez nuestra postura, mientras los demás fueron a ver cómo marchaban sus causas y a pedir un médico psiquiatra para el intendente Moisés, desviando la lucha nacional del Bloque Piquetero. A la salida del juzgado, el compañero Jiménez, por el Polo Obrero, hizo hincapié en que la medida se realizaba en todo el país, logrando la atención de todos los compañeros presentes, y llamando a todas las organizaciones y estatales a seguir la lucha la semana entrante y por una verdadera unidad de los explotados en contra de este gobierno opresor y corrupto.

8 de julio de 2004
Luchas en Rusia

En medio de protestas callejeras, el Parlamento ruso aprobó la ley que elimina todos los beneficios sociales vigentes desde la época soviética. Fueron eliminados el transporte gratuito, los descuentos en el costo de los servicios públicos y la atención médica gratuita para los jubilados, al igual que los subsidios que beneficiaban a las madres solteras, las familias numerosas, los veteranos de guerra y los jóvenes sin medios para pagar sus estudios. La misma ley, además, liquida el salario mínimo. Estos “privilegios”, como los ha definido con total hipocresía Putin, serán reemplazados por pagos en efectivo, cuyo monto se desvalorizará rápidamente. El Estado federal transfirió esas erogaciones a las provincias y regiones, en la mayoría de los casos incapaces de asegurar su pago. Las protestas organizadas por los jubilados frente al Parlamento fueron reprimidas a golpes por la policía antimotines. Un diputado comunista llamó a la “huelga general indefinida” contra las medidas. La liquidación de los subsidios es un golpe demoledor a la masa más empobrecida de Rusia. Aún con la vigencia de estos subsidios, 48 millones de rusos viven en la miseria; 31 millones no alcanzan el ingreso mínimo de supervivencia. La eliminación de los subsidios elevará drásticamente estas cifras.

8 de julio de 2004
San Fernando: Libertad inmediata a los compañeros del Polo Obrero

Después de las provocaciones vinieron los golpes. La juventud: blanco preferido de la Policía Luis y Martín, en un gesto solidario y repetido por muchos otros jóvenes de la zona, fueron parte del grupo de vecinos que días antes impidieron el desalojo de varias familias humildes en la calle Colón, al fondo de Carupá. Actuaron también en reclamo de la libertad de cuatro compañeros detenidos en la represión del barrio Los Pinos. Esa es la verdadera razón de la detención. Algunas horas después, varios de sus vecinos fueron amenazados por agentes de uniforme y de civil. Luis y Martín deben ser liberados Luego de presentar el pedido de excarcelación, sin recibir respuesta, el Polo Obrero de Norte 1 decidió acampar frente a la Fiscalía de San Fernando. En las primeras horas de la jornada llegaron compañeros de la Comisión de Familiares de Víctimas del Gatillo Fácil y la Impunidad, quienes como parte de la Comisión de Derechos Humanos de la ANT (Asamblea Nacional de Trabajadores) acompañaron a María (mamá de Lucho) y a Noemí (esposa de Martín) a ingresar a la Fiscalía en el primer intento de rescatarlos. La “Carpa por la Libertad” ha concentrado la solidaridad de los vecinos de San Fernando (2 mil volantes y 50 prensas en 24 hs) y de los trabajadores municipales que acampan en la misma plaza por aumento salarial. Por la libertad de nuestros compañeros. Nos vemos en la lucha.

8 de julio de 2004
SOIP Mar del Plata: Alta traición provoca una rebelión obrera

A espaldas de los trabajadores del gremio y contra la resolución expresa de la Asamblea General, del plenario de delegados y de las reuniones fabriles, el secretario general del Soip, Samuel Salas, y los hermanos Luis y Mamerto Verón, firmaron con la Cámara empresarial un acta-acuerdo que intenta sepultar el Convenio Colectivo del ’75 (CCT ’75). Los delincuentes actuaron, además, al margen del conjunto de la Comisión Directiva. El acta infame El acta-acuerdo se presenta como un aumento de emergencia transitorio de 125 pesos, remunerativo pero no bonificable, y absorbe los anteriores y futuros decretos de actualización salarial, de los que la patronal adeuda 50 pesos. Pero detrás de este insignificante aumento se compromete al gremio a un régimen flexibilizador, ya que esta suma es en concepto de presentismo perfecto, es decir que por enfermedad, accidente de trabajo o licencia se pierde. Tampoco está establecido por referencia a la jornada y semana legal o convencional sino “hasta la jornada laboral del establecimiento” (acta acuerdo, 29/6), o sea que tornan obligatorias las horas extras, liquidando así la jornada de 8 horas. Paz social El acuerdo regirá durante toda la negociación colectiva y hasta que se acuerde un nuevo convenio colectivo de trabajo. Es decir que durante los meses o años que persista un desacuerdo convencional, futuras recomposiciones salariales se otorgarían mediante el mismo criterio, conformando un salario en base a la esclavitud. Pero si hasta aquí se ha entregado a la patronal la llave para destruir las conquistas históricas del gremio, el final del acta es el monumento a la traición: “Las partes se comprometen mutuamente a mantener la paz social, absteniéndose de adoptar cualquier medida de fuerza durante el plazo de vigencia del presente, o sea hasta el momento en que se homologue un nuevo CCT” (ídem). Como la firma de un nuevo convenio está sujeta a la voluntad de ambas partes, la patronal y sus empleados sindicales habrían resuelto la fórmula de la paz social permanente, lo que significa ilegalizar cualquier conflicto y suspender o despedir con causa a cualquier protagonista de una lucha fabril. Arde Troya Enterados de la bochornosa vendida, el Cuerpo de Delegados se autoconvocó en pleno y en su totalidad firmó un pronunciamiento de “rechazo al acuerdo firmado el día 29/6 entre el Soip y la Cipa, porque entendemos que significa un grave perjuicio para todos los trabajadores del sector y además una violación al CCT 161/75”. Solicitando “al Ministerio de Desarrollo Humano de la provincia que no homologue dicha acta-acuerdo”. Este pronunciamiento ya fue presentado ante el Ministerio. Horas más tarde se le arrancó “de prepo” al secretario general “una urgente reunión para el lunes con la Cámara, con la presencia de toda la Comisión Directiva y del Cuerpo de Delegados, para deshacer el acuerdo e ir con Salas a denunciarlo ante el Ministerio de Trabajo”. Durante la misma tarde, una fábrica que tuvo acceso al acta-acuerdo paró “hasta que se presente el secretario general a dar explicaciones”. Cuando se presentó acompañado por Mamerto Verón, a éste las obreras lo sacaron literalmente a patadas de la fábrica, y el secretario general tuvo que salir custodiado por la policía luego de que tratara de explicar las “bondades del acuerdo” (ver aparte). Que se vayan El Polo Obrero en la Celeste y la Comisión Paritaria, protagonista de esta rebelión obrera, ha convocado a concentrar en el Soip a partir de este lunes, con las consignas de exigir la denuncia del acuerdo negrero o que se vayan. Que las resoluciones del Cuerpo de Delegados se respeten, o que se vayan. Que la Asamblea General sea el método de ratificación de cualquier resolución del gremio, o que se vayan. Que el secretario general envíe la cobertura para los delegados paritarios, o que se vayan. La sublevación en marcha en el gremio, bajo las consignas de aumento salarial del 50% y blanqueo de los 4.500 obreros en negro, indica que el ascenso de las 7.000 obreras y obreros del pescado no será detenido por cuatro rufianes.

8 de julio de 2004
Las obreras del pescado ajustan cuentas con la burocracia del Soip

La planta El Marisco 1 está integrada mayoritariamente por mujeres. El viernes, indignadas por el acta-acuerdo firmada por Salas, los Verón y la patronal, las obreras convocaron a María Inés, dirigente del Polo Obrero en el pescado (y hasta hace poco de la comisión asesora del Soip). Ante la negativa de la empresa a permitir el acceso a nuestra compañera, las obreras van al paro. Pasadas las dos horas y estando trabada la situación, es requerida la presencia de Salas. El mismo se hizo presente junto a Mamerto Verón, quien fue expulsado de la planta a patadas en el culo por las obreras. Con semejante escenario, Salas intentó justificar la firma del “aumento salarial”. “Vos entregaste el Convenio”, la increpó una obrera. “No, no, esas son mentiras que anda repartiendo el Polo Obrero, eso es política”, intentó justificarse. Pero lo silenciaron a los gritos: “Callate, traidor, ya te olvidaste que vos estás en el Soip gracias al Polo”; “cuando precisabas al Polo lo llamabas para que te defienda, ahora estás con los patrones, vendido”; “qué tiene que ver el Polo con el acta, nos vendiste, h… de p…”. De los insultos a las manos hubo un paso. Las trabajadoras querían cobrarse la entrega. A sopapo limpio fue dejado “en cueros”, antes de ser rescatado por el personal de seguridad y encerrado en una oficina… de la patronal, de donde salió custodiado por la policía, que le brindó protección hasta la salida. No conformes, los trabajadores de la cooperativa que funciona en la empresa abandonaron las tareas y se movilizaron al Soip para exigirle que “derogara el acta o que renunciara”, quedando en continuar la movilización el día lunes. Lo hecho por las obreras de El Marisco es la punta del témpano de lo que se viene en el gremio del pescado en Mar del Plata. Mucho más cuando las obreras y obreros se enteren este lunes que Salas, traicionando el acuerdo con el Cuerpo de Delegados, anduvo “visitando” algunas plantas para decirles a los trabajadores que “iban a perderse un jugoso aumento” por culpa del rechazo de los delegados. Evidentemente, “hay mucho de por medio” para que estos traidores actúen tan desesperadamente. Pero tienen los días contados. Eso no hay guita que lo arregle.

8 de julio de 2004
Vamos por la absolución

La campaña por la absolución de los compañeros Sergio y Martín, consejeros directivos de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA, se profundiza. La Comisión Directiva del Centro de Estudiantes, sin distinción de colores políticos, votó colocar esta campaña como eje central de la lucha del movimiento estudiantil. El Consejo Directivo de la facultad se ha manifestado en contra de la persecución política a los compañeros. El juicio se realizará en el mismo momento en que el rectorado de la UBA lanza una nueva escalada privatizadora que se propone desmantelar la fase final de las carreras a través de la eliminación de una parte sustancial de las materias optativas, en algunos casos llegando a arancelarlas a través de su derivación hacia los posgrados. El juicio es, justamente, contra quienes nos oponemos consecuentemente a esta política. El tribunal acusa recibo Como producto de la campaña política desarrollada y la inconsistencia de la acusación, el tribunal encabezado por el juez Luna, a través del fiscal que sigue la causa, ha optado por abrir una negociación. Nos han convocado a una reunión para proponer que los compañeros se declaren culpables de los hechos protagonizados por miles de estudiantes y que, a cambio, soliciten una “probation” (tareas comunitarias). Esta iniciativa, impulsada por el rectorado de la UBA y el propio tribunal es una muestra de la fortaleza de nuestra lucha y la debilidad política que tienen para enfrentar al movimiento estudiantil, que tiene como aliado natural al movimiento piquetero y los sectores medios que luchan. Paralelamente, se está desenvolviendo una campaña por el desprocesamiento de los más de 4.000 luchadores populares perseguidos por la Justicia. No aceptamos declararnos culpables. La Comisión Directiva del Centro de Estudiantes acompañó esta decisión y las medidas de lucha adoptadas. Resta entonces dar continuidad a la campaña, sumando declaraciones de las organizaciones populares, sindicales, piqueteras, políticas y de DDHH nacionales e internacionales, y profundizar las medidas de lucha para quebrarle el brazo al aparato represivo del Estado. El jueves 8 de julio se realizará un Foro por la Absolución a los compañeros, donde participarán los testigos por la defensa. Convocamos a todas las organizaciones a pronunciarse por un fallo absolutorio, enviando su adhesión y comprometiendo su presencia durante el juicio, donde realizaremos actos y un acampe hasta lograr nuestro objetivo: la absolución para los compañeros, ejemplo de lucha para todos los estudiantes y explotados de nuestro país. Adhesiones: absolucionsergioymartin@hotmail.com Fax del Juzgado: 4371-2129/23 Foro por la absolucion Jueves 8 de julio / 21 hs Facultad de Ciencias Sociales UBA M. T. de Alvear 2230 - Aula 400 Participarán los testigos por la defensa y los compañeros Nora Cortiñas, Adolfo Pérez Esquivel, Federico Schuster, Osvaldo Bayer, diputado Roselli, Rubén “Pollo” Sobrero.

8 de julio de 2004
Qué pasa en la Alimentación

Rodolfo Daer, titular de la CGT y del Sindicato de Trabajadores de Industrias de la Alimentación (Stia, 4.200 afiliados, sobre una base aproximada de 15.000 trabajadores), está siendo procesado por la venta fraudulenta de un predio del sindicato, se sospecha que se quedó con dos millones y medio de dólares, en una causa que fue reflotada luego del vencimiento de los plazos del proceso (Página/12, 2/7). En paralelo, Fernando Jiménez, actual secretario adjunto del gremio y cabeza de una lista opositora que reúne a casi la mitad de la vieja burocracia, está pidiendo la separación de Daer de su cargo. La defraudación merece la convocatoria de una asamblea general y el desplazamiento de la totalidad de la conducción. Pero la lista de Jiménez plantea que “se le enviará a Daer una carta documento exigiendo una especial reunión de conducción para analizar en forma específica su separación del cargo y, en caso de recibir una respuesta negativa, se reclamará una reunión con el ministro de Trabajo” (Crónica, 4/6). La función del “salario único” El convenio del Stia, firmado seis meses atrás, fue uno de los primeros firmados durante la gestión K. De un lado estaba la cabeza de la CGT y ‘del otro’ uno de los lobbys más fuertes de la clase capitalista (Arcor, Terrabusi). Estableció nuevos mínimos salariales (3,30 pesos), la jornada anual y la partición de las vacaciones. La burocracia obtuvo un aporte obligatorio de los no afiliados (2%), por “uso del convenio”, y el aumento de la cuota sindical. Fruto de este convenio, una masa de trabajadores de Capital y Gran Buenos Aires casi no percibió aumento salarial, en tanto que el acuerdo permitió a las patronales que lideran el mercado (Terrabusi, Cadbury, Pepsico) absorber aquellos aumentos que se habían obtenido en el pasado. Las patronales han extendido la jornada laboral a través de las horas extras. En un reportaje anónimo (por temor al despido), una de las trabajadoras de Felfort denuncia: “En este último año hay menos gente en la empresa y te exigen más velocidad. Yo antes tenía tres minutos para cambiar una bobina de 7 kilos y ahora tengo uno”; las pruebas para obtener mayor velocidad en la producción “se hacen con contratados y después se implementan con efectivos” (“Las 12”, Rebelión, 28/6). Las patronales invocan el convenio único sólo cuando corresponde a su propio interés. “En Bonafide la gente que trabaja es fundamentalmente por agencia”; en Terrabusi está en desarrollo un plan de tercerizaciones, que en la práctica destruye el convenio. Petitorio único En el Stia existe, a diferencia de lo que ocurre en otros sindicatos, una poderosa y representativa lista del activismo, con arraigo en las grandes concentraciones obreras: la Lista Celeste y Blanca. El odio contra la burocracia es profundo y extendido. Un mes atrás, Rodolfo Daer fue literalmente corrido de Terrabusi, y tiene el paso vedado en muchas otras fabricas. La burocracia y también la lista de Jiménez sólo cuentan con desnivelar las elecciones en las plantas pequeñas o entre los jubilados. Existen las condiciones para arrancar un aumento que equipare el salario a los niveles previos a la devaluación. La plantas trabajan a pleno, por lo que la patronal está en una posición de demanda de obreros. También se les podría imponer la efectivización de compañeros contratados y por agencia y la defensa de la jornada de ocho horas. Estas reivindicaciones deberían ser parte de un petitorio único de los trabajadores de la alimentación, empezando por las grandes plantas.

8 de julio de 2004
El PO reclama un plebiscito (IV)
Hernán Di Marzo

Ninguna consigna es de por sí revolucionaria o contrarrevolucionaria. Qué características tome depende de que en un determinado momento de la lucha de clases represente las aspiraciones objetivas y subjetivas de la clase obrera y el conjunto de las masas explotadas en su lucha por su emancipación conciente o inconsciente, de la barbarie capitalista. Es la tarea del PO y del movimiento piquetero revolucionario (Polo Obrero) dirigir y centralizar las luchas que en el momento actual tienen un carácter más inconsciente que consciente en relación con la toma del poder por parte de los trabajadores. La vanguardia política es el MP (en el original. Movimiento Piquetero. N. del E.) revolucionario al cual la burguesía hace frente común para aislarla del conjunto de los trabajadores y del resto de las fuerzas populares. Todos los medios, con la complicidad de los progredemócratas, etc., etc., intentan desviar, demonizar o simplemente no dar a conocer las reivindicaciones que son ejemplo en su lucha. Querer hacernos aparecer como bolsoneros, o vagos que queremos un plan Jefes para no trabajar imponiendo nuestros reclamos por medio de la violencia, el latiguillo de moda de todos los voceros procapitalistas. Si el movimiento revolucionario no es todavía de masas, es porque todavía la burguesía manipula con relativo éxito con un discurso (y nada más que eso) centroizquierdista y a pesar de su colosal crisis, es viaje hacia el MP. La consigna del plebiscito considero que no sólo es incorrecta sino que puede volverse en contra nuestra con un potencial triunfo de las posiciones contrarrevolucionarias. Considero que el eje político-reivindicativo pasa por el trabajo genuino, el salario, y contra el encubrimiento estatal de las mafias policiales. Una experiencia piloto en Catamarca, a través de un petitorio con las consignas anteriormente mencionadas y otras, nos ha permitido, no sólo dentro del mismo Polo sino en los lugares de trabajo y otros sectores, tener acceso y dar a conocer nuestras posiciones, y pasar a integrar nuestra organización a un importante nùmero de nuevos compañeros. Un petitorio a nivel nacional y provincial a lo largo y a lo ancho del país por el salario, el trabajo y contra la mafia policial, puerta a puerta, fábrica por fábrica, trabajo por trabajo, coronando la entrega del mismo (con millones de firmas) en una jornada de lucha nacional, con movilizaciones y cortes, pondría en evidencia ante los ojos de las amplias capas de la población explotada cuál es nuestra lucha, convertirnos en referente político de masas y poner en evidencia la impotencia capitalista para resolver las numerosas cuestiones que hacen imposible vivir a más de 20 millones de trabajadores (ocupados y desocupados), poniendo en evidencia la imposibilidad de la burguesía de no ser otra cosa que el furgón de cola del imperialismo. Este petitorio exigirá una gimnasia política de nuestros compañeros para penetrar masivamente con nuestro programa y seguir avanzando hacia una organización obrera y popular de masas. Si los capitalistas se mantienen en el poder a pesar de una desocupación del 20%, si se reclaman populares y a la vez amenazan quitar los 150 miserables pesos de los planes, si uno de cada dos argentinos está por debajo de la línea de pobreza y los sueldos en su mayoría no superan los límites de la indigencia, y a pesar de eso se oponen al aumento es porque el MP todavía necesita derribar ese escollo (la desinformación por ejemplo) imponiendo sus consignas y su programa.

8 de julio de 2004
Vaciaron el acto por orden de Kirchner

El acto por el esclarecimiento de la muerte del militante popular de la FTV Martín Cisneros fue vaciado de varias maneras. Lo velaron en La Boca, en un lugar ignoto e inapropiado; lo transformaron en un acto ecuménico, más vinculado al luto que a la lucha; impidieron un acuerdo del conjunto del movimiento piquetero al plantearlo como un apoyo al gobierno Kirchner; lo desprendieron, incluso, de los casos de Diego Lucena y demás víctimas del gatillo fácil. D’Elía hasta morigeró su denuncia sobre Duhalde, “que no es lo mismo –dijo– que el duhaldismo”. Volvió a definir al asesinato como un “ataque al presidente Kirchner”, desvinculándolo de la escalada de gatillo fácil que generó una ola de puebladas contra la policía; ni tampoco aludió a la escalada de violencia contra los “sin techo”, en La Boca, que impulsan los pulpos inmobiliarios y la “mafia del turismo” del intendente Ibarra. El signo más grosero del vaciamiento del acto fue, tal vez, que la FTV, la CTA y Barrios de Pie no movilizaron más gente que la que cabe en una cuadra de Almirante Brown. La mayoría abrumadora de la movilización fue de los invitados, en particular la numerosa columna del Polo y el Bloque. También participaron el Mijd, el Teresa Vive, la CCC, el MTD y otras agrupaciones. La presencia de todo el movimiento piquetero fue una lección de la ANT y los demás compañeros, que puso en contraste la ausencia de D’Elía y sus socios el 27 de junio del 2002, tras la masacre del Puente Pueyrredón. Qué pasa después de La Boca En la Rosada se reunieron con D’Elía, primero Aníbal Fernández, y un día después, Alberto Fernández, Beliz y Parrilli; “un gesto político inequívoco de respaldo” (La Nación, 1/7). Transaron una versión del asalto a la comisaría del barrio, que lo presenta como un acto de “contención” de D’Elía para evitar “males mayores”, y reforzaron la línea de mutuo apoyo. D’Elía ratificó el apoyo a Kirchner y bastardeó su rol en la toma de la comisaría 24ª, diciendo que participó para “serenar” la furia popular. Por su parte, “Kirchner considera al líder de la FTV un aliado valioso”; que “ya no corta rutas ni calles”; (que) “el 1° de marzo le aportó 10.000 personas (al Presidente)”; “una de las pocas opciones al duhaldismo con la que el Presidente puede contar en el Conurbano” (La Nación, ídem). En definitiva, D’Elía no estuvo en La Boca para repudiar la muerte de su compañero. Para La Nación y para Kirchner es legítima la movilización como tropa de apoyo punteril, lo que hay que combatir –reclaman– es a los protagonistas que luchan por sus propias reivindicaciones. En realidad, el gobierno está defendiendo con uñas y dientes la línea de aislar al movimiento piquetero en lucha. Sigue el hilo de Parque Norte: la estrategia del gobierno es desgastar al resto y destruirlo mediante la campaña de desprestigio y el ataque político. Justamente, lo que viene fracasando. Después de La Boca, lo que viene es: la lucha por el juicio y castigo que encabezarán la ANT y el resto de las organizaciones en lucha. El Bloque Piquetero Nacional presentó un extraordinario documento que establece una clara delimitación política. La consigna de su cartel la sintetizaba así: “Ni con Kirchner ni con Duhalde, juicio y castigo a todos los culpables”. En ese documento “responsabilizamos a todo el régimen político de Kirchner y Duhalde de esta impunidad”. Allí “el Bloque se deslinda de las internas del PJ y de todos los viejos políticos del sistema” y “promueve la unión de todos los familiares de gatillo fácil y la convocatoria al pueblo argentino a movilizarse para acabar con este podrido aparato represivo y con la impunidad”. Este es el camino.

8 de julio de 2004
¿Qué pasa en Clínica Lerena?

En la clínica se ha operado un retroceso. Los trabajadores que venían ocupando el establecimiento y que se habían nucleado en una cooperativa no pudieron sostener la ocupación. La patronal vaciadora logró, mediante una serie de maniobras, retomar su control. El núcleo más firme de activistas quedó aislado frente a la propuesta de un “nuevo” elenco directivo. Se trata de uno de los proveedores de la clínica, con dudosa solvencia económica y “amistad” con Lerena. En otras palabras, un testaferro de la vieja patronal. En ese marco, se inició una persecución contra los trabajadores de la cooperativa, que fueron sometidos a maltratos y traslados arbitrarios de función. Los activistas se plantaron con determinación frente a las represalias y obligaron a que “bajara” el sindicato para constatar las irregularidades. Pero el prometido plan de reactivación de la clínica brilla por su ausencia. Si bien la nueva dirección ha puesto en funciones a una bioquímica, el laboratorio no funciona y los equipos siguen sin repararse. Radiología funciona, pero en forma precaria, dada la escasez de pacientes, y los servicios de interacción continúan paralizados. Mientras tanto, la nueva administración financia con deuda los pocos insumos que utiliza, mientras la clínica está virtualmente parada. Todo es extremadamente sospechoso. No se ha incorporado personal médico, pero contradictoriamente hay 20 empleados nuevos, cuya labor se circunscribe a la limpieza. Como contrapartida, los pagos de los salarios vienen realizándose en dosis homeopáticas. Recién se acaba de cancelar el mes de abril y se ha otorgado un adelanto de mayo. Esto huele a podrido. Todo indica que se apuntaría a precipitar la quiebra y a ponerle un broche al vaciamiento. El propio Lerena había adelantado dos meses atrás esa posibilidad. La quiebra fraudulenta va a volver a reactualizar la lucha. Nos referimos a la lucha por la expropiación y la gestión de los trabajadores de la clínica. Hacia allí vamos.

8 de julio de 2004
El PO reclama un plebiscito (V)

Ultimamente, los lectores de Prensa Obrera hemos estado viendo y viviendo una serie de debates que, más que por su contenido, sorprenden por el hecho de que lleguen a desarrollarse. El tema del plebiscito es paradigmático. ¿Acaso de verdad alguien creyó que el Partido Obrero había girado su curso hacia un democratizante rumbo? Es, aunque no lo crean, una consigna re-vo-lu-cio-na-ria. Vamos a suponer que el “pájaro bobo” accede a nuestro pedido. Primer triunfo. ¿O acaso no magnifican cómo repercutiría en la clase obrera –a través de nuestro militante trabajo– el hecho de que el “nacional y popular” gobierno haya atendido al pedido del “insignificante y aislado” Partido Obrero? Obvio que habrá trampas, y que vamos a perder... ¿No las hay en las elecciones a Presidente?, ¿y no perdemos, acaso? Pero eso solamente puede afectar a quien tome la consigna del plebiscito como un fin en sí misma; no como un medio de agitación, primero, y propaganda, después. Por otro lado (coincidiendo en todo con el correo de Maxi en Prensa Obrera Nº 857), hagamos de cuenta que se llama al plebiscito; en ese momento se abren las gateras revolucionarias del Partido Obrero para ir, con las prensas, con volantes, con megáfonos, a todos los “votantes”; no a buscar el voto por el simple hecho de hacerlo, sino porque eso nos ofrece una enorme posibilidad de construir el partido, politizando a distintos compañeros. Sobre todo hay que tener en cuenta esta última cuestión. En caso de que se convoque a un plebiscito, se abre una instancia de politización impresionante; y el Partido, seguramente, saldrá masivamente a intervenir en ella, aprovechando espacios en los medios, aprovechando la atención y la tensión ciudadanas por el plebiscito... Perderemos... pero nuestro partido –si nuestra militancia fue buena– habrá crecido exponencialmente. ¿Acaso no nos interesa esto, antes que la victoria electoral? Saludos.