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Prensa Obrera N° 845

8 de abril de 2004 · 16 notas

Notas de este número

8 de abril de 2004
El Encuentro de Salta

Buenos Aires, 22 de agosto Compañeros y compañeras: Quería comentar que fui al Encuentro de Mujeres en Salta, en el cual trabajamos mucho. Estamos pensando organizar una marcha próximamente para promocionar estos Encuentros y para que sirva de reivindicación de las consignas más tocadas en las comisiones de trabajo. Ya hay una llamada, desde una de las comisiones de trabajo, para el 11 de octubre. Sería bueno que todas las compañeras de Capital y Buenos Aires promovamos estas marchas con los contactos que hayamos hecho. A todas las compañeras: ¡No se les ocurra perderse los próximos Encuentros! ¡Saludos!

8 de abril de 2004
¿Dónde están que no se ven…?

En Suteba, las seccionales opositoras… Como afiliada a Suteba escuché hasta el hartazgo en Escobar a la Azul y Blanca vanagloriarse sobre el papel de las seccionales opositoras reclamando a la Celeste: plan de lucha… aumento salarial… o congreso de delegados… Pero con el correr del tiempo a las palabras que no se corroboran con hechos se las lleva el viento. Por eso en este distrito como en otros, donde la directiva es "opositora" a la Celeste, el rol que juega cada vez con mayor claridad la Azul y Blanca (Ccc) es de embellecimiento y justificación permanente de la política de la Celeste (casi parecen en los debates sus abogados defensores), incluso acusando a los compañeros que denunciamos a la Celeste por su responsabilidad en las derrotas de nuestras luchas, de divisionistas; ya que, segœn ellos, "debemos estar todos juntos con la Celeste contra el gobierno". Lamentablemente, para los intereses de los docentes esta alianza de la Azul y Blanca con la Celeste es la continuidad en nuestro gremio de los compromisos políticos que la Ccc asumió con la Cta. Compromisos que los llevaron a abandonar las luchas y a sumarse a la tregua con el gobierno duhaldista. Compromisos que en nuestra seccional se verificaron, por ejemplo, cuando la Ccc abandonó la convocatoria a las Asambleas Populares con el Polo Obrero, para aliarse al Polo Social formando una multisectorial que reclamó incluso la formación de un Comité de Crisis encabezado por el intendente Patti. También los llamaron a no participar de los Encuentros de delegados convocados por La Matanza y, el colmo, a plantear ante la propuesta de ir al Acampe en Plaza de Mayo, que se había votado en Plenario de secretarios generales, actividades regionales para ese día, y que debíamos ir a la marcha frente a la Ford (actividad en realidad acordada entre la Cta de zona norte y la Ccc). En este contexto, los compa–eros de Tribuna Docente seguimos en la tarea de reagrupar a los delegados y activistas dispuestos a desenvolver en el gremio una oposición real contra la burocracia sindical.

8 de abril de 2004
El crimen viene de arriba
Partido Obrero

Se dice que la seguridad no es una cuestión de derecha o izquierda. Por experiencia, cuando se afirma esto, se quiere justificar una “salida” por la derecha. El problema de la seguridad reside en la descomposición del Estado capitalista y la delincuencia se engendra en el aparato de este Estado. Es en la gran burguesía donde anidan los mayores delincuentes, los vaciadores de bancos, los coimeros, los banqueros lavadores, los “capos” de la prostitución y la droga. Bajo el Estado dirigido por esta clase social se produjeron los crímenes de la Triple A y los asesinatos en masa de la dictadura, se vaciaron y entregaron las empresas del Estado, se usaron los fondos públicos para salvar a los bancos en quiebra, se confiscó a los trabajadores para pagar la deuda externa y se produjo la desocupación, y la miseria social de la mayoría de la población. El grado de desarrollo que han alcanzado los grandes delitos sólo es posible con la complicidad del aparato estatal, que vuelca sus recursos tecnológicos y la amplia red de informantes con que cuentan los organismos represivos hacia los “negocios” que se consuman con “zonas liberadas”, jueces “que la ven pasar” e intendentes “protectores”. De la voladura de la Amia, del asesinato de Cabezas, pasando por la prostitución infantil y los secuestros extorsivos el aparato del Estado es la mayor organización criminal. Es lo que la imaginación popular ha puesto en canto: “Yo sabía, yo sabía que lo mató la policía”. Lo que está en cuestión no son sólo los delitos comunes de las fuerzas de seguridad. Son, sobre todo, los delitos políticos del “gatillo fácil”, de los ajustes de cuentas en las prisiones, de las torturas en las comisarías, de los “conchavos” de detenidos para organizar las bandas delictivas. Este es el régimen que acusa a los desocupados por la inseguridad y que necesita de la Bonaerense, la Federal y las fuerzas de “seguridad” para defenderse de la intervención popular. La descomposición policial no tiene salida bajo este régimen. Kirchner, Solá sólo atinarán a establecer un nuevo pacto con los responsables del delito organizado que deben enfrentar. Pero los delincuentes no pueden derrotar a los delincuentes. Las mafias de la Bonaerense y de la “justicia”, a quienes se plantea otorgar más poder, son sinónimo de más delitos, mayores ataques al pueblo y mayor impunidad para el aparato represivo. La salud de la nación reclama la disolución de los aparatos de represión y su reemplazo por una organización directa de la ciudadanía. Pero no será consigna de los que son custodios de este régimen. Fuera los protectores de las mafias y de los curros, Fuera Solá, fuera la Bonaerense, Asamblea Constituyente soberana convocada por el pueblo.

8 de abril de 2004
¡7.500 periódicos del 842!
Partido Obrero

Los informes indican que llegamos a los 7.500 periódicos vendidos del número 842, con una tendencia a subir en muchas regionales. La cifra nos ubica 1.300 periódicos por encima del último número del año pasado. Durante el verano mantuvimos un promedio de 5.000 periódicos semanales. La colocación dePrensa Obrera ha dado un salto político. La campaña tuvo una inmensa repercusión política en la vida partidaria. A la campaña se entró de a poco; la vanguardia fue Tucumán, luego el Gran Buenos Aires y Santa Fe. Algunas regionales revolucionaron totalmente sus métodos de trabajo y su actividad central ha comenzado a girar alrededor de la prensa. El debate llegó a todo el país: el hermoso artículo del PO N° 844 sobre Aguaray ilustra la gran lucha que libran los compañeros hasta en lugares donde no llega ni la prensa burguesa. Lentamente, pero a paso seguro, avanza la colocación en el movimiento obrero, en los cordones industriales del Gran Buenos Aires y San Lorenzo, en Jujuy, en Tucumán y en Córdoba, en gráficos, en los hospitales y en los docentes. Se observa una mejor recepción de la prensa del PO entre los trabajadores. La campaña también significó una delimitación política sobre las formas del trabajo revolucionario. La prioridad absoluta otorgada al trabajo con la prensa modifica sustancialmente la actuación del PO. Nos aleja de ser un grupo de presión, de actuar como “consejeros sindicales”, del “reunionismo táctico” para poner fuertemente en consideración la penetración ideológica. Los papeles tienden a invertirse: hoy Prensa Obrera circula fluidamente por los centenares de centros de organización del Polo Obrero y es un factor de enorme cohesión para las tareas tácticas que luego se votan. Las regionales que colocaron la cuestión de la penetración ideológica como centro, han pegado un salto cualitativo en la lucha política y en la incorporación de valiosos cuadros. La delimitación política en esta batalla por la prensa es aún más profunda: afecta directamente las características de los militantes. La lucha por la prensa nos lleva a definir con absoluta claridad que debe existir una responsabilidad nominal clara en la relación militate-prensa, que aleja naturalmente de nuestras filas el diletantismo. La campaña de prensa permitió una fuerte promoción de responsables de organización en el Polo y en el Partido, que es una verdadera escuela de formación revolucionaria, por el carácter esencialmente político de la tarea. La inmensa demostración que dio el Polo Obrero en esta materia dejó claramente establecido que estamos en condiciones de estabilizar la venta en una cifra cercana a los 10.000 periódicos, para después lanzarnos a objetivos mayores. En la campaña no todas son luces; muchas regionales arrastran aún los vicios mencionados: acumulan actividades donde prima el “tacticismo” sobre la politización, en un desaprovechamiento enorme de la riqueza de un periódico semanal de 16 páginas que fija posición sobre todos los temas candentes de la lucha de clases nacional e internacional. Capital, una de las mayores regionales, aunque mejoró su venta, está muy lejos del objetivo fijado especialmente por el Comité Nacional en enero, lo que influye en los resultados generales. Tenemos el desafío de pegar un viraje en un lugar que es la vidriera política del país con una penetración mucho más fuerte en la universidad y en una cantidad de frentes sindicales. La campaña de prensa le indica un claro mandato al congreso partidario: colocar a la cabeza de las responsabilidades políticas a los mejores impulsores de la penetración ideológica.

8 de abril de 2004
A Nuestros lectores
Partido Obrero

A nuestros lectores: Con motivo de la realización del XIV Congreso del PO, está edición es reducida a 4 páginas. A partir de la próxima semana volveremos a nuestra edición habitual.

8 de abril de 2004
En las visperas del XIV Congreso del PO y la VI ANT

El XIV Congreso del Partido Obrero y la VI Asamblea Nacional de Trabajadores sesionarán en un escenario político excepcional, signado por la descomposición política del régimen, la intervención creciente de las masas y una crisis de poder en gestación. Un indicador riguroso que relativiza todas las encuestas es la decisión de las masas de actuar. La movilización del 1° de abril, la lucha triunfante de Metrovías, las cinco semanas de huelga docente en Santa Cruz, la completa paralización de la explotación petrolera en el norte de Santa Cruz y, no olvidarlo, la enorme movilización del 24 de marzo, con una masiva concurrencia piquetera, muestran la actividad de las masas. En la movilización del 1º de abril estuvieron las asambleas populares, los familiares de los 1.500 caídos a manos de la Bonaerense por el ‘gatillo fácil’, los estudiantes, la clase media en pleno. La “movilización espontánea más importante desde la vuelta de la democracia” (La Nación, 4/4) fue de todo menos “espontánea”: fue preparada por las marchas por María Soledad, por Natalia Mellman, el chico de El Jagüel y cada una de las víctimas de Bonaerense. Fue una inmensa movilización nacida del repudio popular a la Bonaerense y la mafia judicial. Apuntó al poder político y no solo al de la provincia de Buenos Aires. En una acción no prevista y desalentada por los organizadores, una gruesa columna marchó a la Casa Rosada, dejando en claro la vigencia de la rebelión popular. La derecha se lanzó a colonizar la Marcha por Axel y a fijarle un programa de “mano dura” que preserva a la columna vertebral de la inseguridad y propone como alternativa un Estado policial. Detrás de la agitación, la derecha apunta contra la Corte Suprema que intenta establecer Kirchner y apunta a inviabilizar la anulación del indulto. Pero el programa de la “mano dura” está en completa contradicción con las necesidades del movimiento que intenta manipular: la causa de la inseguridad no es la falta de leyes (o su “blandura”) sino la policía. Más poder para los policías y los jueces es mayor inseguridad. ¿Vuelco en la clase obrera? Para varios analistas, la movilización del 1° marcó el fin del “período de gracia” del gobierno. Sin embargo, los elementos que llevaron a la crisis política vienen madurando desde hace mucho tiempo. La última oportunidad fue el acuerdo con el FMI, calificado masivamente en los lugares de trabajo como una “rendición”. Este “plebiscito” fue el prólogo de un vuelco en la intervención de la clase obrera a lo largo y ancho del país y por reivindicaciones que entrañan la recuperación de las conquistas históricas perdidas bajo el menemismo y una demolición de la burocracia sindical. La victoria de los trabajadores de Metrovías es la derrota del desconocimiento de las seis horas, de la flexibilidad laboral y del intento de desconocer y destruir al cuerpo de delegados que recuperó la organización gremial. Los petroleros de la zona norte de Santa Cruz han cumplido una semana de ocupación de las plantas con piquetes reclamando por el salario pero en particular por una escala común con el resto de los trabajabadores de la industria. En las próximas horas la Legislatura de la provincia de Santa Cruz votará una ley de emergencia, habilitando el reclutamiento de maestros rompehuelgas al margen del estatuto del docente o de cualquier norma legal para quebrar la huelga docente que entró en su quinta semana (esto luego de declararla ilegal). En Carrefour, una huelga con piquetes arrasó con el intento de disminuir el básico a cambio de “premios” y de desconocer a los delegados propios, esta vez en oposición al sindicato camionero. Debe incluirse en esta lista la decisión del juez actuante de entregar a los trabajadores de Gatic la tenencia provisoria de las plantas de San Martín y Pigüé, previamente ocupadas. Estamos asistiendo a un viraje en el carácter y alcance de las luchas obreras y populares que empalma con una agudización de la crisis política. Descomposición política La pregunta acerca de si el gobierno salió indemne o aun victorioso de la crisis política que estalló en la Esma y el Congreso del PJ ya tiene respuesta. Los signos de descomposición política se desenvolvieron con características explosivas. La Marcha por Axel terminó por colocar al gobierno de la provincia más importante del país al borde del derrumbe, y al propio gobierno nacional frente a un desafío que es incapaz de afrontar. No hay “crisis de seguridad” sino descomposición política. Los secuestros desnudan la envergadura de esta descomposición, a partir de la existencia de una mafia policial, judicial y política que monopoliza todas las formas del delito en la provincia. El régimen democratizante es incapaz de “poner en caja” a la Bonaerense y al aparato judicial. La candidatura de León Arslanián o quien él designe para el Ministerio de Seguridad de la provincia es la confesión a gritos de esta impotencia: fue ministro de Duhalde y fracasó luego de intentar una depuración selectiva de la Policía y el control de los “negocios grandes”. La Bonaerense fue inmune a la “mano blanda” y a la “mano dura” por la sencilla razón de que el régimen político la necesita para reprimir a los piqueteros y al pueblo. Hugo Curto, intendente de Tres de Febrero, sería la cabeza del lote de intendentes con el que Kirchner piensa que puede construir una base propia en la provincia de Buenos Aires: ¿Un hombre de la patota de Lorenzo Miguel para desmantelar la mafia bonaerense? La demora del gobierno nacional en anunciar el plan de seguridad es simplemente expresión de la crisis. Kirchner rechazó el reclamo del gobierno de la provincia –y de la patota duhaldista- de un fondo extra de 800 millones de pesos para reforzar la presencia policial en el Conurbano. La creación de una policía alternativa para “delitos complejos” con jurisdicción en Capital y el Conurbano plantea una guerra entre la Bonaerense, la Federal, el Servicio Penitenciario y la Gendarmería por los “negocios” que financian mucho más que los escalones altos de las fuerzas de seguridad (“nadie puede negar el financiamiento policial de la política a través del narcotráfico, el juego y la prostitución”, aseguró Marcelo Siain, ex viceministro de Seguridad de la provincia de Buenos Aires, en agosto de 2002). En la movilización por Axel, el Partido Obrero, junto a los Familiares de Víctimas del Gatillo Fácil, enarboló un cartel con la consignas de “Juicio y Castigo. Disolución de la Bonaerense. Elección Popular de los jueces”, que tuvieron una notable acogida en la multitud. Quiebra en la base del poder El acto en la Esma, el Congreso del PJ, la crisis política en la provincia de Buenos Aires y la intervención a Santiago del Estero (resistida hasta el último minuto por la patota bonaerense) pusieron de relieve una crisis en el pacto Kirchner-Duhalde, que es la base de sustentación del gobierno. Esto se expresa de mil maneras. El gobierno de la provincia de Buenos Aires se ha alineado con Eduardo Duhalde y en la recomposición del gabinete bonaerense ha sido colocado un hombre de Mauricio Macri, extendiendo la alianza que ya existe en la ciudad de Buenos Aires. “El peronismo (de Santa Fe) está firmemente alineado con Reutemann”, acaba de declarar Obeid, prolongando el quiebre con la Casa Rosada. El gobierno nacional se apresta a dar vida al Consejo Federal de Asuntos Municipales, una estructura de relación directa con las intendencias que estará a cargo del mismísimo Kirchner y que servirá “para consolidar su proyecto de construcción política transversal”. No ha habido acuerdo con los gobernadores por la nueva ley de coparticipación, el quiebre de un compromiso “estratégico” con el FMI. La bancarrota en el horizonte La deuda pública total, incluyendo la de las provincias, es de 200.000 millones de dólares. A partir del año entrante, los vencimientos de la deuda que se paga exigirán 6.000 millones de dólares, un 50% por encima del superávit que el gobierno destina a este fin. Aun con una quita sustancial, el pago de la deuda que se paga (y que se encuentra en manos de los bancos) impediría pagar cualquier otra. El gobierno tiene un horizonte de insolvencia que marca los límites de una “recuperación” fundada en la gigantesca confiscación del salario y las jubilaciones producida por la devaluación y en la renta extraordinaria de la exportación. Del 2000 al 2003 la Argentina acumuló un superávit comercial de 43.000 millones de dólares que se fue del país por la fuga de capitales, el giro de dividendos de las empresas y el pago de servicios e intereses de la deuda externa. En este cuadro, la “agenda” del FMI para el pago de la deuda tiene características extorsivas y se concentra en tres ítems fundamentales: reformar la coparticipación federal, aprobar una reforma previsional para reducir las jubilaciones futuras, y reducir drásticamente los planes sociales. En este último caso, con una doble finalidad: apropiarse del excedente y eliminar el “piso salarial” que suponen los 150 pesos del plan Jefes y Jefas. Gobierno rehén Un conjunto de maniobras e improvisaciones delatan el empantanamiento oficial. Un grupo de kirchneristas afines al diputado Bonasso acaba de proponer “romper con el PJ” e instrumentar “mecanismos de consulta popular”, es decir un instrumento de rescate plebiscitario del gobierno frente a la crisis. De todos modos, Kirchner es incapaz de romper con el peronismo, porque lo necesita como parte del cuerpo de sostenimiento político del régimen, máxime en el momento en que, desde las manzaneras, se está produciendo un desplazamiento político de los trabajadores peronistas hacia posiciones revolucionarias. Si se quita la hojarasca de las palabras, se verá que el gobierno cede sistemáticamente ante la extorsión del imperialismo y de los pulpos. El Congreso acaba de aprobar la ley de ingreso y egreso de tropas que faculta al Poder Ejecutivo para disponer por sí mismo el envío de tropas sin consultar al Congreso y a “informar” sobre el tipo de inmunidad requerido por las tropas extranjeras, un galimatías jurídico concebido para ocultar que la última palabra la tiene el Pentágono. Firmó el acta de rendición frente a los pulpos de la energía. Las industrias irán sufriendo aumentos paulatinos del precio del gas hasta alcanzar un 50% de aumento en julio del año próximo, el cual se descargará sobre los consumidores y, al mismo tiempo, abrirá nueva crisis con los capitalistas usuarios. Fue una rendición a ciegas porque el gobierno no tiene forma de saber si es cierto que no alcanza el gas o los monopolios lo están reteniendo en función de una política extorsiva. En lugar de intervenir los yacimientos y depósitos, ha cedido a la extorsión: el GNC acumularía en mayo una suba del 20% respecto de los valores de una semana atrás, y el gas en garrafas se ha tornado inaccesible. La tendencia a la carestía, de conjunto, ya está presente. Se plantea la batalla general por el salario, por la defensa y extensión universal de los planes –y la duplicación de sus montos–, por la jornada de ocho horas, por la eliminación de la flexibilidad laboral. Una batalla política, porque la política del gobierno atado al FMI es el congelamiento y la destrucción de los planes sociales; y doblemente acuciante, por las necesidades apremiantes de las masas y las oportunidades que crea la crisis política. El Congreso del PO, la Asamblea Nacional de Trabajadores y el Congreso Internacional, en ese orden, serán escenarios de privilegio para que la vanguardia obrera y piquetera pueda elaborar esta realidad y sacar todas las conclusiones

8 de abril de 2004
Imparable avance Naranja

El Ministerio accedió a algunos reclamos de la Naranja. Extendió el plazo de presentación de fiscales hasta el 13 de abril y dictaminó que la Junta Electoral, una vez terminado el escrutinio, entregue copia al Ministerio de todas las planillas de votación firmadas por los votantes. Esto último abre la posibilidad de revisar y comprobar el eventual voto trucho de afiliados que no se presentan a votar, y sin embargo aparece su voto y un garabato de su firma. Esto se suma al control de sobres, que serán de 80 gramos para evitar que el voto se transparente y sea cantado. En cambio, el Ministerio negó que sea exorbitante el número de 19 urnas en la sede (donde en el año 2000 votaron 186 activos), o de tres urnas en la Obra Social, o de trece para los jubilados (donde con el doble de padrón votaron 485 personas). La inflación de urnas resultó “natural” para el Ministerio “democrático” de Kirchner, que además se declaró impotente para imponer la designación de presidentes de mesa mitad por mitad para cada lista, otro de los reclamos naranja basados en las mejores tradiciones de democracia en las organizaciones obreras. Pero el plato fuerte es que negaron el planteo de que los jubilados voten exclusivamente la representación de jubilados. Con argumentos leguleyos forzados, los funcionarios se inscribieron en la línea que desde la salida de la dictadura mantienen en gráficos. Precisamente en 1984, la Calipo, agrupación colaboradora de la intervención militar, ganó en jubilados aunque no le alcanzó para dar vuelta la avalancha Verde-Naranja. La tarea central Iremos a la Justicia, ni duda. Pero nada nos distraerá ni un minuto de la tarea central, que será conquistar tantos votos que alcancen para alzarnos con la victoria. Nuestra idea es el Naranjazo para quebrar el fraude, y eso supone dos cosas: los votos suficientes y los fiscales necesarios para que se imponga la voluntad de los gráficos. Nuevos talleres denuncian el fraude de la elección anterior: ahora se sumó también Pesout a Microcorr, Sacerdoti, Fotograbados Longo, Util-Off y Tecnigraf. En ellos se siente la repugnancia a un método que delata toda la corrupción. ¿Qué defensa ante la patronal, ante el trabajo en negro, ante la violación de convenio, ante la miseria salarial, puede ejercer una conducción que practica el delito de fraude? ¿Qué respeto a la asamblea obrera puede tener, qué firmeza ante la coima de la patronal o de las prestadoras de salud? Esta descomposición moral se refleja en el conflicto de Chamorro, donde el sindicato actúa como alcahuete, algo que denuncian en masa también los obreros de Diario Popular, de Farmográfica y de tantas otras. La consigna es sacarnos de encima una dirección que actúa como herramienta de la patronal en el interior de la organización obrera, cuando el sindicato nos hace falta más que nunca ante el derrumbe del salario y la impresionante descarga del desbarajuste patronal sobre nuestras espaldas. Y el punto es que estamos más cerca que nunca. El giro hacia la Naranja es masivo. Tenemos que transmitirle a cada taller desprevenido, a cada obrero gráfico confundido por la acción de los delegados cooptados por el aparato, la realidad de esa tendencia que ya fluye por los tejidos del gremio más antiguo del país. La Naranja gana lejos en la juventud; ahora convenzamos a los mayores de que está el futuro de sus hijos en juego, a condición de desprenderse de una burocracia que se asoció a Menem y a los demás gobiernos capitalistas para imponer la flexibilidad laboral, la miseria salarial y el abandono del convenio y la salud. El voto verde está apenas agarrado por los alfileres del miedo y el apriete, por las calumnias macartistas, por las amenazas patronales. Nuestro trabajo lo puede seguir revirtiendo hasta el minuto final. La victoria es posible, vamos por ella. Votos naranjas y fiscales para cuidarlos

8 de abril de 2004
Santa Cruz: Cinco semanas de huelga docente

Los docentes de Santa Cruz, y muy especialmente los de Caleta Olivia, cumplieron cinco semanas de huelga. Los reclamos centrales son la incorporación del premio de 200 pesos al básico, un salario que cubra la canasta familiar, la eliminación de la Ley de Emergencia (lleva doce años) y la efectivización de contratados y planes de empleo. En la cuarta semana de paro hubo una tregua de 48 hs, para posibilitar una negociación que el gobierno prometía. En una provocación, sin embargo, el gobernador Acevedo salió a golpear a la dirigencia del gremio y se negó a recibir a la Adosac. El viernes, a la vuelta de la tregua, los docentes de Caleta escracharon al intendente y coparon la Municipalidad, para terminar en el Concejo Deliberante, de donde se echó a los concejales y los maestros realizaron una sesión simbólica. Comisiones de docentes concurren regularmente a brindar la solidaridad a las compañeras que ocupan la playa de tanques de Termap . En la semana hubo movilizaciones en Gallegos, Turbio y Deseado. En Caleta, los padres autoconvocados organizaron una marcha de 1.200 personas. El 1°, luego de haber ratificado el paro, en Caleta se realizó una marcha blanca con más de 1.500 personas. El gobierno intentó por todos los medios quebrar a los huelguistas; se jugó su carta decisiva con los descuentos de fin de mes. Fracasó. Primero la asamblea de Caleta y luego el Congreso de Adosac votaron continuar con el paro. Aprietes La Subsecretaría de Trabajo provincial declaró ilegal la huelga. Al mismo tiempo, convocó a una sesión extraordinaria del Consejo de Educación para declarar la emergencia educativa en Caleta Olivia, (lo que implica la amenaza de recuperar los días de clase perdidos) y la derogación de un acuerdo de 1989 que garantizaba un debido proceso a los docentes que incurrieran en inasistencias no previstas en el régimen de licencias. Se intentó impedir el acceso de los docentes pero los compañeros desbordaron la guardia y entraron a la sala de sesiones: el vocal docente denunció las medidas represivas contra los docentes y caracterizó la actitud del gobierno como hipócrita. Los docentes hicieron una experiencia inapreciable sobre cómo funciona el llamado régimen democrático, en general. Entonces comienzan a llegar los telegramas de intimación; el congreso de Adosac se reúne el domingo 4 en Caleta Olivia para definir cómo continuar la lucha. Para el 7 ya se está organizando una marcha en Río Gallegos. Un polvorín provincial Mientras golpea la huelga docente, el gobierno apoya demagógicamente la ocupación de los yacimientos por los petroleros en huelga, que paralizan la producción y el transporte. Al mismo tiempo, las piqueteras de Caleta continúan ocupando la petrolera Termap. Las patronales petroleras han producido despidos masivos en represalia. Además, los trabajadores de los hospitales de Truncado, Caleta y Deseado comenzaron un plan de lucha con quite de colaboración y reclaman un aumento del 93% y diversas mejoras laborales. Los movimientos de lucha se entremezclan pero no logran, todavía, coordinarse en una acción común. La dirigencia petrolera bloquea especialmente todo contacto con los docentes en lucha, aunque los vasos comunicantes por abajo son innumerables. Está planteado un Congreso de Delegados de Base, para quebrar el sectarismo progubernamental de las burocracias sindicales y llevar todas las luchas a la victoria.

8 de abril de 2004
Santiago: Congreso de Trabajadores para unir los reclamos

A una semana de la intervención, la provincia está sacudida por una ola de luchas. Se volvió a realizar una masiva Marcha por la Verdad y la Justicia, en la que la madre de Patricia Villalba, pidió el cambio de la jueza de la causa, mantenida en su puesto por el interventor. En el interior no cesan los choques entre los campesinos organizados y los terratenientes y sus guardias blancas. Los campesinos lograron recuperar varios campos, desarmar a bandas armadas, y efectuaron una serie de reclamoa a la intervención. Los “sin techo” se lanzaron en toda la provincia a ocupar barrios de viviendas desocupadas. La intervención busca enfrentarlos con los trabajadores de la Uocra y los adjudicatarios de las viviendas. Las ocupaciones son una irrupción de vecinos que desde hace décadas vienen postergados en la posibilidad de obtener una vivienda, y en muchos casos las ocupaciones se han producido en barrios que desde hace años están construidos y vacíos. La intervención El interventor Pablo Lanusse designó un gabinete presidido por Pablo Fondevila, el líder histórico del FIP de Tucumán, luego, menemista; fue la mano derecha de Palito Ortega y luego se alineó con el ministro Beliz y está investigado por actos de corrupción. El resto del gabinete está fórmado por hombres del PJ y la UCR que han pasado por gobiernos nacionales anteriores. La intervención es un plato recocido. No se tocan los 28 municipios; desde este ámbito, va a intentar armar su aparato político. Aunque el Poder Judicial fue puesto en comisión, los jueces siguen en funciones y en todas las comisarías se designó a un gendarme como interventor, con lo cual se está militarizando toda la provincia. El interventor declaró que las privatizaciones no serán anuladas, con lo cual se salva el grupo Ick, el más importante de la provincia, protegido de Juárez y afectado por la intervención. La Iglesia y la intervención La lucha de las masas choca de lleno con la intervención que vino, por sobre todas las cosas, para disipar la rebelión popular. Su principal aliado es la Iglesia; detrás de la curia se ha sumado la CGT. En este mismo escenario se acaba de formar una“Multisectorial por un Nuevo Santiago”, integrada por la mayoria de los sectores que han venido impulsando las marchas por la Verdad y la Justicia. Está todo el arco de la izquierda-centro (PC, MST, PS), el centroizquierda (Memoria y Participación, PI, DC, etc.), organizaciones religiosas, sindicales (sindicatos docentes), de DDHH, campesinas (un ala del Mocase), de jubilados, e inclusive piqueteras (Teresa Vive, Teresa Rodríguez, etc.). Su plataforma formula una serie de reformas por arriba, sobre las bases sociales existentes. Es una suerte de frente popular para contener y disipar la movilización popular. Lo primero que hicieron fue levantar los paros docentes y luego consultar a la base. También, hicieron la vista gorda ante las ocupaciones de viviendas o la represión a los campesinos. Congreso de Trabajadores Frente a los múltiples intentos de imponer la tregua, está el reguero de luchas y movilizaciones; en la propia Multisectorial han comenzado a estallar gruesas contradicciones. Diversos grupos han planteado la necesidad de impulsar un Congreso de trabajadores y sumar los reclamos del pueblo santiagueño a la ANT, y que desde allí se apuntale la lucha de los sectores que rechazan la tregua y que plantean el terreno de la acción directa para imponer los reclamos. Se trata, entonces, de intervenir para darle un programa y una acción coordinada a los reclamos de los sin techo, de los campesinos, desocupados y trabajadores.

8 de abril de 2004
Metrovías: Gran victoria obrera

Después de cuatro días de huelga, los trabajadores de Metrovías lograron un resonante triunfo. El ministro de Trabajo tuvo que reconocer las 6 horas para todo el personal de Metrovías. Esto significa, en los hechos, la derogación del acta firmada entre la patronal y la burocracia de la UTA, que establecía que los boleteros deberían cumplir una hora extra diaria “con carácter obligatorio” (acta-‘acuerdo’ firmada el 1º de abril); es decir, una jornada de 7 horas. También dio marcha atrás con el punto que autorizaba a la patronal a instalar de inmediato máquinas expendedoras de boletos que reemplazan trabajo obrero. Se constituyó una “comisión para analizar el plan de inversiones, con el fin de mantener y renovar el material rodante garantizando la mejor prestación del transporte de pasajeros”, que analizará cuándo, cómo y con qué garantías se autorizará la instalación de las expendedoras. Esta resolución surgió luego de que Carlos Pérez, delegado del taller Rancagua, denunciara en el Ministerio la precariedad del mantenimiento de los trenes, lo que pone en peligro la seguridad de trabajadores y pasajeros. La comisión tendrá un veedor elegido por los obreros. Por supuesto que la clave de la victoria fue la reincorporación del centenar de compañeros despedidos y el levantamiento del pedido de desafuero a los delegados. El Cuerpo de Delegados fue reconocido como representante de los trabajadores. En la negociación, el Cuerpo de Delegados estaba en una habitación y las delegaciones de la patronal y de la burocracia de UTA estaban en otra; el ministro mediaba entre ambos sectores. Huelga en ascenso La huelga se venía fortaleciendo sistemáticamente. Cada hora se integraban más trabajadores a los piquetes en las cabeceras para impedir la salida de los trenes. Se constituyeron comisiones de solidaridad con vecinos, piqueteros y estudiantes en cada una de las cinco cabeceras. Los intentos patronales para quebrar la lucha fracasaron. Intentó desalojar los túneles ocupados por los obreros con la policía, montar provocaciones usando la bronca de los pasajeros, mover trenes por tramos cortos con jefes. Todo esto fracasó por la firme resistencia obrera y el creciente apoyo popular. Entre los colectiveros, también afiliados a la UTA, hubo una fuerte corriente de simpatía hacia los huelguistas del subte. Cuando se preanunciaba el triunfo, los colectiveros que pasaban frente al Ministerio de Trabajo tocaban bocinazos de apoyo y festejo. Lo mismo ocurría en las cabeceras de las líneas de colectivos. Derrota de la flexibilidad laboral La huelga derrotó la política de flexibilización y precarización laboral de la nueva reforma laboral de Kirchner, sucesora de la Ley Banelco. Tanto o más importante, la huelga derrotó el intento de la patronal y de la burocracia de quebrar al Cuerpo de Delegados, representación de los trabajadores del subte, que encabezó la lucha por la reconquista de las seis horas. Se ha obtenido una gran victoria, tanto con respecto a las condiciones de trabajo, como a la defensa de la organización obrera. Junto con las luchas de Santa Cruz, los municipales de la Capital, los trabajadores de Carrefour y, en otro plano, el enorme progreso de la Naranja en el gremio gráfico, la victoria de la huelga de Metrovías contra la patronal, la burocracia y el Estado, lograda con los métodos piqueteros de la huelga, la ocupación y el piquete, muestra que en el movimiento obrero se está abriendo una nueva etapa.

8 de abril de 2004
El Polo Obrero acompaño la lucha del subte
Corresponsal

El Polo Obrero estuvo durante todo el conflicto en las cinco cabeceras, 24 horas por día, movilizando la adhesión popular de los barrios y de las organizaciones piqueteras. En la noche del lunes 5, en una asamblea conjunta de trabajadores y piqueteros, un obrero del subte saludó a la militancia del Polo: “Acá hubo una agrupación que estuvo todo el tiempo”, destacando la unidad en la lucha entre los ocupados y desocupados. Los compañeros del Polo no fueron los únicos que estuvieron en los piquetes solidarios; también estuvieron compañeros del PTS, del MST y de las asambleas populares, entre otros.

8 de abril de 2004
Irak: Rebelión popular contra la ocupación

A su llegada a Irak, los invasores norteamericanos esperaban que la mayoría shiíta –oprimida y reprimida por Saddam– los recibiera como “libertadores”. A un año de la ocupación, ha estallado una rebelión shiíta –reuniendo elementos de un levantamiento miliciano y de una enorme revuelta popular– que deja al desnudo el completo empantanamiento de la ocupación norteamericana. Las provocaciones de los ocupantes desataron las movilizaciones: la clausura del diario Hawza y la detención de uno de los colaboradores del ayatollah Al Sadr iniciaron hace una semana la rebelión, que gana en intensidad y extensión geográfica, hasta alcanzar los grandes suburbios empobrecidos de Bagdad. Al Sadr dirige la facción shiíta opuesta a la ocupación, a diferencia de la encabezada por el ayatollah Al Sistani, que participa del Consejo de Gobierno Provisorio. La oposición a la ocupación le permitió a Al Sadr convertirse en el dirigente del mayor movimiento de masas existente hoy en Irak y el único que ha surgido tras la caída de Saddam (El País, 6/4). La respuesta imperialista es verdaderamente brutal: tanques y helicópteros bombardean barrios shiítas densamente poblados de Bagdad y otras ciudades, al tiempo que cercan y bombardean la ciudad de Falluja, en represalia por el asesinato de cuatro norteamericanos hace unas semanas. La resistencia es encarnizada y el número de bajas norteamericanas es el más alto desde el fin de la guerra. La represión agudiza el “furor contra los ocupantes” (Clarín, 5/4) de la mayoría de la población, sin distinción de obediencias religiosas, que tiene como telón de fondo la fenomenal miseria que sufren las mayorías iraquíes bajo el ocupante colonial; es en las capas más pobres de la población, y particularmente de su juventud, donde Al Sadr ha creado su movimiento. A pesar de la rebelión, Bush reafirmó que, de cualquier manera, “traspasará el poder” a un gobierno iraquí el 30 de junio. Según una editorialista de The New York Times, “Bush vive en una burbuja” (reproducido por La Nación, 6/4). El “traspaso” ya estaba en una impasse porque las dos fracciones shiítas habían rechazado la Constitución establecida “democráticamente” por la voluntad del virrey Bremmer. Ahora la rebelión, con un amplio respaldo popular, le asesta un golpe demoledor, y quizá definitivo, a este “traspaso”, que contaba con que un shiíta encabezara el nuevo gobierno. A ochenta días del traspaso, los yanquis carecen de un real apoyo de alguna fracción de la sociedad iraquí (con la excepción de los dirigentes kurdos); no existe un gobierno al cual traspasarle el poder y el Consejo de Gobierno Provisorio es un títere sin ningún poder ni sustento en las masas. “Los nuevos gendarmes que habían acompañado a los soldados estadounidenses, los abandonaron en el primer enfrentamiento con los hombres de Sadr y enarbolando sus armas se unieron a los manifestantes” (La Vanguardia, 7/4). “El hecho es que no sabemos lo que vamos a hacer”, declaró el senador republicano Richard Lugar, presidente del Comité de Relaciones Exteriores (El País, 6/4). Le Monde (7/4) califica la situación de los ocupantes como “insostenible”. En Irak se está creando un fenomenal vacío de poder. El empantanamiento se manifiesta en las acusaciones de Richard Clarke, ex “zar de la guerra contra el terrorismo”, contra Bush, que pusieron al descubierto la existencia de una aguda fractura en el propio corazón del Estado norteamericano: el Poder Ejecutivo y los servicios de inteligencia. Bush pretendía, con el “traspaso”, meter a la Otan para retirar una parte de las tropas norteamericanas; ahora el Pentágono está obligado a considerar el envío de nuevas tropas para enfrentar la rebelión. Al mismo tiempo, la rebelión y la crisis del “traspaso” “hacen imposible una misión de la Otan” (Financial Times, 7/4). Existe un extendido temor en amplios círculos imperialistas, tanto en Estados Unidos como en Europa, de que el “traspaso” termine en una guerra civil que haga aún más insostenible la posición de los ocupantes. En este cuadro, los planteos del demócrata Kerry, del español Zapatero y de los centroizquierdistas italianos del Olivo, de poner a la ONU al frente de la ocupación, se revelan como un intento de salvar a los Estados Unidos del cada vez más profundo pantano iraquí.

8 de abril de 2004
Cronica tiene una salida
Lista Naranja de Gráficos

Una vez más los gráficos de Crónica han probado que son capaces de tomar decisiones y defenderlas superando las vacilaciones de su dirección sindical. El paro parcial del jueves 3, motivado por la falta de pago, que le fue impuesto a la interna por la acción de la base del diario, demuestra que la asamblea general es el método para resolver y conseguir resultados. En este caso se arrancó el pago de 100 pesos de la primera quincena de septiembre adeudada, con el compromiso de saldar el resto en la semana y darle los 50 pesos de deuda de aguinaldos al turno noche (lo que efectivamente sucedió). Con pasos lentos se va desbrozando el camino para una lucha más consecuente por la recuperación del salario y en defensa de los puestos de trabajo amenazados por el "Procedimiento Preventivo de Crisis" que la empresa busca habilitar en el Ministerio de Trabajo. Hay que aprovechar este impulso para convocar a una nueva asamblea más masiva aun, donde puedan participar todos los turnos y colocar sobre la mesa los problemas de fondo: en primer lugar el cobro de las quincenas en término y de todo lo adeudado (la deuda concursada, las gratificaciones, los aguinaldos y los 100 pesos decretados por el gobierno). Y hay que empezar a discutir también la recuperación de la rebaja salarial que el sindicato firmó hace un tiempo bajo la forma de una reducción horaria. Es elemental la unificación con los compañeros de prensa que están atravesando la misma situación. Si en la famosa "mesa de diálogo" que convocó el Ministerio los dos sindicatos e internas se reunieron con la empresa en forma conjunta, ¿por qué no reunirnos los trabajadores de los dos gremios en una asamblea conjunta? Es necesario un plan de lucha votado en una asamblea de gráficos y prensa por la defensa integral del Convenio Gráfico y del Estatuto del Periodista. Hay que hacer pública la aguda crisis que padecen los trabajadores de Crónica. Hay que formar una comisión de difusión con representantes de los dos gremios y votar la ocupación del edificio ante el primer despido. Si la "gestión empresaria" está en crisis, que se abran los libros y que el control de la editorial pase a manos de los trabajadores. Esa es la salida para Crónica.

8 de abril de 2004
Piquetazo hace recular a Rico

El jueves 12 se reunieron frente a la puerta de la Municipalidad de San Miguel más de mil desocupados beneficiarios del plan Jefes y Jefas, con la promesa de que cobrarían los subsidios adeudados. Durante casi un mes los compañeros fueron al banco, pero sus cheques no estaban. Cuando les informaron que deberían esperar otra semana decidieron marchar hacia la estación para cortar sobre las vías y ruta 202, donde se hicieron presentes las coordinadoras del Polo Obrero. El corte se mantuvo desde las 10 de la mañana hasta las 18 horas frente a la locomotora prendida, parada en la estación. En ese lapso, el gobierno realizó reiterados intentos de dividir a los compañeros y levantar la medida, e incluso amagó reprimir. A las 18 horas, la Municipalidad tuvo que dar al banco la orden de pagar, y "milagrosamente" aparecieron 1.400 de los 1.500 cheques que se debían. Luego se empadronó a los que no cobraron y se resolvió en asamblea volver al día siguiente (los que cobraron y los que no) para que se haga efectivo el pago a los restantes, y seguir organizados realizando asambleas periódicas. Los desocupados (que días atrás tenían cierto recelo de participar en una actividad junto a los piqueteros) hicieron una rápida experiencia. El Polo Obrero de San Miguel ha comenzado a organizarse en los barrios de Barrufaldi, Don Roque y Los Berros.

8 de abril de 2004
El "Espacio Ciudadano" se licua mientras se acentuan la impasse oficial y la lucha popular

La iniciativa del "espacio ciudadano" de "suspender" las campañas electorales y salir a reclamar la caducidad de todos los mandatos con una Constituyente incluida ha perdido impulso aún antes de haberlo tomado. Los aportes de Carrió, Zamora o De Gennaro a la movilización del 30 de agosto pasado fueron mínimos. Pero ahora esta parálisis se ha acentuado. Esto no solamente queda demostrado por las tres semanas de intervalo que se ha establecido para la próxima marcha, el 20 de septiembre. En la reunión que programó esta segunda movilización quedaron de manifiesto algunas cuestiones que auguran un pronto fin de la campaña. Faltó hasta la voluntad de buscar los acuerdos necesarios para darle a esta segunda movilización un carácter enérgico y convocante. La simple diferencia acerca de la hora de iniciación de la marcha, motivó que se la reemplazara por una concentración en Plaza de Mayo; a pesar de que todas las organizaciones piqueteras sin excepción señalaron que la movilización no debía terminar tarde debido al estado de inseguridad y represión en los barrios, el Mst insistió en que la marcha debía comenzar a partir de las 18 horas, en atención a sus seguidores, no obreros que finalizan su labor a las 14 horas, sino de la clase media, que finaliza a partir de las 17 horas. Tampoco hubo una oportunidad de clarificar las posiciones políticas; se dio por descontado que no habría acuerdos y se rechazó la posibilidad de un documento. No se consideró siquiera la rica perspectiva de realizar una concentración con oradores y la posibilidad de mostrar las características de una dirección política. Ni se consideró la posibilidad de una manifestación política con expresiones diferentes dentro del acuerdo para "que se vayan todos". El resultado es que los campeones del pluralismo y de la diversidad volvieron a demostrar que son los fundamentalistas del pensamiento único de ellos mismos. Zamora explotó activamente la heterogeneidad de la reunión para hacer prevalecer el denominador común mínimo, es decir la variante más impotente. De Gennaro, a pesar de representar a la Cta y de actuar aliado a la Ccc, en ningún momento hizo valer esa autoridad para explorar acuerdos menos superficiales o estériles. Se tuvo la impresión de que los candidatos más conocidos no han encontrado en la campaña para "que se vayan todos" un terreno sustitutivo de la campaña electoral en la que están empeñados y a la que arden por volver lo más rápidamente posible. Al llamado "espacio ciudadano" lo paraliza la idea de que estas movilizaciones no atraen al "hombre de la calle"; desearían ser Nito Artaza con posiciones "progresistas" e incluso "trotskistas". Pretenden reemplazar con alguna alquimia la desigual maduración de las diferentes partes del pueblo. Ignoran que el "hombre..." no gana la calle por la viveza de un izquierdista sino por el insoportable peso de la confiscación y miseria capitalistas. Las movilizaciones de la parte más avanzada y organizada del pueblo deben servir para marcar una perspectiva y ofrecer un canal; sin esta perspectiva de la parte organizada, el "hombre de la calle" no tiene ninguna posibilidad de victoria. Se ha olvidado, rápidamente por cierto, que la rebelión popular del 19 y 20 de diciembre fue precedida por manifestaciones piqueteras, naturalmente or-ga-ni-za-das, que fueron recibidas, apoyadas y albergadas por los barrios de la clase media hastiados del saqueo de Cavallo y De la Rúa. Para reproducir estas circunstancias en una escala que hoy sería más elevada, es necesario acabar con la imagen de vacilación, inseguridad y pusilanimidad, y mostrar una clara determinación de luchar por la victoria; es decir, en forma organizada y consecuente. El Bloque Piquetero y las asambleas populares más consecuentes han mostrado el camino en el alcance que le han logrado dar no solamente a las luchas que vienen de larga data, sino a las más recientes de las fábricas ocupadas por los trabajadores. Este es el camino a seguir. El sábado 28, una Asamblea Nacional de obreros ocupados y desocupados tendrá la responsabilidad de marcar el camino que unifique a todos los movimientos en lucha para profundizar la movilización y crear un polo de poder.

8 de abril de 2004
Segundo Hospitalazo
Corresponsal

Convocado por la Intersalud de las Asambleas Populares, las agrupaciones de médicos municipales, de enfermería y de trabajadores hospitalarios, se concentrarán en Congreso, el miércoles 28, a las 15 horas, para ir al Pami central y de allí a la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. La situación de la salud pública en la Capital es de total colapso. La falta de insumos y medicamentos provoca la interrupción de tratamientos y cirugías todos los días en los hospitales municipales. El Hospital Garrahan no garantiza el pago de los sueldos del mes próximo por el default presupuestario. Los trabajadores instalarán una carpa en defensa de los puestos de trabajo a partir del lunes 26. Una movilización de Asambleas Populares impidió, transitoriamente, el cierre de 29 camas en el Zubizarreta. Profesionales y trabajadores del Gutiérrez de pediatría realizaron una movilización el miércoles 21 por aumento de salarios y defensa de la guardería. La Intersalud comenzó una campa–a por la defensa de las 36 salas de salud de la ciudad, abandonadas presupuestariamente a su suerte y por la defensa del PAMI, que está al borde –en palabras de su intervención– de la cesación de pagos. El gobierno de Ibarra no sólo no tiene prevista la solución de estos problemas, sino que ha anunciado, por medio de su secretario de Salud, que no habrá presupuesto ni nombramientos y que seguirá el plan de racionalización y achique, del tipo de la compactación de servicios y establecimientos. Para que se vayan todos estos responsables del deterioro de la salud de la población; por la triplicación del presupuesto de salud bajo control de los trabajadores; para terminar con aranceles y tercerizaciones; para que se establezca el control obrero de los laboratorios, para que se otorguen medicamentos gratuitos, ¡Vamos el 28!