Compañeras y compañeros: No solamente quiero reiterar el saludo al Movimiento al Socialismo, a la organización Piquete Socialista, al Partido Obrero y a los compañeros del Polo Obrero, sino decirles además que desde el Partido Obrero nos sentimos orgullosos de compartir todos juntos esta lucha común. Hoy largamos una campaña electoral, que vamos a empeñar en forma enérgica, que vamos a empeñar en forma decisiva, que vamos a empeñar en forma militante y, hasta me permito la expresión, una campaña electoral que vamos a empeñar en forma furiosa. A nadie se le escapa la excepcionalidad del momento político que vivimos y, en particular, del momento político que viven nuestras masas trabajadoras. Estas masas trabajadoras y hasta el electorado en general no quieren saber más nada con el justicialismo, con el radicalismo y con la Alianza, y nosotros nos vamos a romper el alma para que vengan con el Partido Obrero, que vengan con el Mas y que vengan con el Piquete Socialista. Nadie nos va a hacer perder este momento político. Hasta hace muy poco tiempo, nosotros decíamos que los explotados, los oprimidos y los trabajadores argentinos votaban por sus verdugos, votaban por la Alianza, por la UCR, por el justicialismo, por Ruckauf y Duhalde, y nosotros decíamos: "Compañeros, no voten a los verdugos". La vida demostró que eran los verdugos. ¡Y qué verdugos! Hoy los trabajadores no quieren, como en el pasado, votar por los verdugos. Hoy los trabajadores no saben por quién votar, pero ya no quieren hacerlo por los verdugos. En Córdoba, hace una semana, no en los barrios altos, no en los barrios de clase media, sino en las barriadas donde viven los compañeros de Renault, los compañeros desocupados, los compañeros de Fiat, los compañeros de Perkins, en esas barriadas se votó macizamente contra el gobierno de De la Sota. La clase obrera que ha votado por el peronismo en Córdoba votó el domingo pasado contra el peronismo de De la Sota. De la Sota fue a buscar los votos fuera de esa clase obrera. Hoy tenemos una situación excepcional. Cualquier persona nos para en la calle y nos dice: "Es el momento del Partido Obrero, es el momento de ustedes". Sistemáticamente. Nadie ignora que se ha producido un quiebre político en nuestro pueblo, que no quiere saber más nada de los punteros. No es que haya aparecido del día a la noche. Ya lo hemos repetido en distintas oportunidades; allí donde antes había un puntero de la Intendencia o un puntero del PJ, ahora hay un piquete de la Asamblea Nacional Piquetera (aplausos). Nuestro pueblo ha recorrido todo un camino. Y hoy vamos a una lucha furiosa para que el pueblo que ha quebrado su relación con los inmundos partidos patronales se decida a votar por los partidos obreros, socialistas y revolucionarios (aplausos). Compañeros, no aceptamos las posiciones de quienes descubren ahora el defecto del electoralismo. Antes desconocían que la mera lucha electoral no lleva a la clase obrera al poder; que para que la clase obrera vaya al poder se tiene que unir, tiene que tener un programa, una vanguardia, ir a la acción directa y levantarse contra el poder capitalista. Antes no lo sabían. Ahora hay un ataque de "no caigamos en el electoralismo, votemos en blanco, repudiemos". ¡No! Ahora que los trabajadores no quieren votar por Ruckauf y que no quieren votar por Duhalde y que no quieren votar por Cavallo y que no quieren votar por De la Rúa, ahora hay que luchar para que voten al frente del Partido Obrero y del Mas. No vamos a ceder gratuita ni graciosamente este terreno de lucha, ni vamos a ceder gratuita o graciosamente a nuestras masas que combaten la desesperación, al voto por los partiduchos de la burguesía. No; vamos a luchar para que voten por nuestro frente. La tarea de la hora es ganarlos para ese voto, porque por medio de ese voto establecemos la ascendencia política de la alternativa obrera y socialista contra la alternativa burguesa y capitalista, entreguista, rematadora del patrimonio nacional. El ARI y Farinello Compañeros, ¿vamos a dejar que un Duhalde mentiroso se lleve el voto de los compañeros de la provincia de Buenos Aires? ¿Vamos a dejar que el Polo Social, que es un invento de Duhalde y de la Unión Industrial Argentina, se lleve el voto de nuestros compañeros piqueteros? ¿Vamos a dejar que el ARI, responsable de la subida de este gobierno de De la Rúa, que dice que hay que construir una burguesía industrial, que dice que el modelo son Pérez Companc y Techint, este ARI mentiroso, que dice que hay que construir un capitalismo no mafioso y da como ejemplo a Pérez Companc, que integra el capitalismo de la mafia, Pérez Companc, responsable de los tiros de la Gendarmería contra los compañeros de General Mosconi en el corte de hace dos meses, vamos a permitir que ese ARI se lleve los votos? (En los expedientes del juez Cornejo, un gendarme declara que había una ruta alternativa para el transporte del combustible de la empresa Refinor, pero que Pérez Companc se negaba a usarlo y que boicoteó y extorsionó al Estado provincial y nacional, amenazando con no entregar combustible para que se despeje la ruta, se reprima y se mate; ese hombre es el ejemplo de la diputada Elisa Carrió). Son candidaturas reaccionarias. Son candidaturas en las que detrás del rostro angelical se esconden los enemigos de la clase obrera. ¿Alguien vio a Elisa Carrió en un piquete? Ella, que ha hecho votos por los pobres, no se junta con un pobre en un corte de ruta. En lo esencial, este ARI es un movimiento de capitalistas, con representantes cajetillas y antipiqueteros. ¿Nosotros vamos a dejar que algún trabajador los vote? ¡No! Tenemos que ir a cada compañero y decirle cómo son las cosas, para que vote al Partido Obrero-Mas. Farinello dice: "Los reclamos de los piquetes son justos, pero sus métodos no". ¿Pero quién puede decir que sean injustos? ¿Quién puede decir que reclamar un pedazo de pan sea injusto? Si ustedes le preguntan al Tesoro norteamericano si es injusto pedir un pedazo de pan, el Tesoro norteamericano les va a decir que no, que es justo pedir un pedazo de pan. Lo que no es justo es luchar por conseguir el pan, lo que no es justo es cortar la ruta por el pan. Farinello dice: "Pedir pan es justo, cortar la ruta no es justo; movilizarse, ocupar fábricas no es justo". Lo dice en una carta a la diputada Alicia Castro, en la que explica por qué bajó de las candidaturas del Polo Social a Luis D'Elía, de la CTA de La Matanza. "Lo bajo para no dar la impresión ante la sociedad de que apoyo los cortes de ruta." Si no quiere dar esa impresión, Farinello es un reaccionario, es una pantalla de intereses antipopulares. No hay que votar a líderes, partidos y organizaciones antipiqueteros. Hay que votar al Partido Obrero-Mas. Duhalde y Ruckauf Compañeros, los entreguistas no son solamente De la Rúa y Cavallo. Ruckauf, además de entreguista, es el de la tortura a los presos en las comisarías; es el autor del secuestro de nuestros chicos en las calles de la provincia de Buenos Aires. Duhalde y Ruckauf reventaron a la provincia de Buenos Aires, la dejaron con una deuda de 2.000 millones de dólares. Duhalde y Ruckauf manipularon el Banco de la Provincia de Buenos Aires para favorecer a los capitalistas como Soldati, del Tren de la Costa, Gualtieri, a los terratenientes. Les dieron crédito sin parar y cuando estos capitalistas no pagaron estos créditos, Ruckauf hizo lo que ya había hecho varias veces Cavallo: estatizó la deuda de los capitalistas y ahora el pueblo bonaerense tiene que cobrar patacones porque Ruckauf les enchufó los 2.000 millones de dólares de deuda de estos capitalistas con el Banco de la Provincia. Un gobierno que les perdona 2.000 millones de dólares a los grandes pulpos y se los enchufa al pueblo trabajador, un gobierno así tiene que desaparecer. Hay que acabar con De la Rúa y Cavallo y con Duhalde y Ruckauf. Compañeros, el presidente de la República denuncia una conspiración, pero es él el que conspira con los acreedores de Argentina y el que conspira con Ruckauf y con De la Sota. La muestra de esta conspiración: al correr de la pluma, en un minuto, Cavallo aumentó la deuda externa argentina en concepto de intereses en 50.000 millones de dólares. Ellos son los conspiradores y en una república democrática los conspiradores no tienen lugar. Por eso nosotros decimos: Fuera De la Rúa, Fuera Cavallo, Fuera Ruckauf y Fuera Duhalde. Tenemos que luchar para que las compañeras y los compañeros de la provincia de Buenos Aires no voten a Duhalde, no voten a Farinello, no voten a la lista de Elisa Carrió; para que voten al Partido Obrero-Mas. Tenemos que luchar por eso. Compañeros, ¿quién integra la lista de Farinello? La lista de Farinello está integrada por los hombres de la Unión Industrial. Una de las principales espadas de la UIA, Carbonetto, es candidato de la lista de Farinello y representa a los capitalistas que quieren la devaluación de la moneda. No tenemos que votar a listas que representan los intereses capitalistas. Compañeros, si queremos una salida política popular, tenemos que luchar por conquistar una ascendencia política. Los trabajadores tenemos que luchar por conquistar un ascendiente político en el país. Y la lucha electoral en medio de esta crisis gigantesca, es una lucha por afirmar el ascendiente político de la clase obrera en Argentina, el ascendiente político de los partidos obreros y socialistas. Esto es lo que está en juego. Esto no es electoralismo. Esto es una lucha política que hay que emprender en forma enérgica, en forma decisiva y en forma furiosa. Con todas las ganas. Elecciones y piquetes Hay una convergencia muy clara entre la lucha electoral en la que nos empeñamos a partir de hoy y el movimiento piquetero de Argentina. El movimiento piquetero nace como un movimiento de reivindicaciones, por planes Trabajar, por el reparto de la comida, por el control popular de esos planes Trabajar. Sin embargo, a medida que se fue desarrollando esa lucha, ¿a qué conclusión fueron llegando los piqueteros? A la necesidad de constituir un movimiento piquetero nacional, de tener una Asamblea Piquetera Nacional y de presentarse ante toda la sociedad como una alternativa de poder mediante un programa. Recuerdo cuando los compañeros del Futrade de La Matanza y los compañeros que participaron en el plenario de trabajadores de lo que en ese momento se llamaba Polo Clasista, en el Sindicato de Prensa de la Capital, a fines del año pasado, recogiendo un documento y un planteo de la Coordinadora de Desocupados de Mosconi, de Tartagal y de todo el Departamento de San Martín, en el norte de Salta, plantearon la necesidad de una Asamblea Nacional Piquetera. Nos lanzamos entonces a la tarea de que hubiera un Congreso Nacional Piquetero. En una asamblea en el Sagrado Corazón en el mes de marzo, los compañeros del Futrade y del Partido Obrero plantearon la convocatoria de una asamblea nacional piquetera y perdieron la votación. Se argumentó, en contra de esta moción, que el planteo de hacer una asamblea nacional piquetera para organizar cortes de ruta conjuntos en todo el país era un planteo apresurado, era un planteo ultimatista, era un planteo que buscaba el todo o nada, que había que avanzar en forma gradual. Esta crítica al llamado a una asamblea nacional piquetera no tenía en cuenta que la crisis capitalista y la forma en que esta crisis se descargaba sobre los trabajadores no marchaba en forma gradual, marchaba rápida, se aceleraba, golpeaba cada vez más. En junio, sin embargo, con los compañeros de las otras corrientes que en marzo no veían la oportunidad de una asamblea piquetera, nos unimos y convocamos a la Asamblea Nacional Piquetera el 24 de julio de este año también en el Sagrado Corazón. Es decir, que el movimiento obrero fue avanzando por medio de aproximaciones, fue avanzando a través de su propia experiencia, fue sacando conclusiones. Si en la primera Asamblea del 24 de julio votó un programa de tres puntos, en la segunda Asamblea vota un programa de muchos más puntos, de varias decenas de puntos, que están resumidos en el planteo de que hay que echar a los hambreadores, hay que echar a los ajustadores, es decir, un planteo de alternativa de poder. Por lo tanto, la lucha del frente del Partido Obrero-Mas en esta campaña electoral para demostrarle a la clase media, al resto de los trabajadores, a los oprimidos y a los explotados que la alternativa política del país está en el campo obrero y socialista, es de la misma naturaleza que la lucha de la Asamblea Piquetera para demostrarle al país que la alternativa política a esta debacle capitalista está en manos de la clase obrera luchadora y combativa que personifica la Asamblea Piquetera. Una nueva etapa Insisto en que vivimos un momento excepcional. No se puede seguir abordando la política y la lucha con los esquemas de los períodos de resistencia, de lucha contra la corriente. Es otra etapa. El que está acorralado es el capitalismo, el que viene marchando por más es el movimiento de los trabajadores. Por eso, compañeros, hay que ir a los trabajadores, a los compañeros en los talleres, en las fábricas y en las oficinas, y a los vecinos con espíritu ganador, con espíritu de nosotros podemos, ellos están quebrados. Los resortes morales, los resortes materiales y los resortes intelectuales de una salida para Argentina están en el campo de la clase obrera combativa y de las direcciones políticas consecuentes. Compañeros, ha habido elecciones en Suteba. Esta dirección de Suteba y de Ctera, de Mary Sánchez y de la Maffei y de Hugo Yaski, con su famosa carpa, idolatrados por Grondona, idolatrados por la derecha, por la izquierda y por el centro, por arriba y por abajo, perdió en Bahía Blanca, perdió en Lomas de Zamora, perdió en La Matanza, ganó por unos pocos votos en otros distritos. Lo que quiere decir que los docentes bonaerenses comprenden, y lo demuestran en la práctica, la necesidad de contar con direcciones combativas en el movimiento obrero y en el movimiento sindical. Pero quien habla de los docentes habla de aquellas compañeras y compañeros que tienen relaciones con toda la sociedad, con todos los ámbitos geográficos, donde repercute el palpitar de los desocupados hambrientos, de los hogares desesperados y de los obreros superexplotados. Refleja una nueva situación política, y un partido, un militante, un luchador que se precie de tener ese nombre está obligado en esa nueva situación política a abrirle los ojos a sus compañeros y mostrarles la nueva situación, mostrarles la nueva oportunidad. Somos organizadores Aquí en la ciudad de Buenos Aires, ¿para qué ha servido ganar una diputación para el Partido Obrero y también para el compañero Lattendorf? Pregúntenle a los compañeros que están acá, de la Villa 31, para qué ha servido. Pregúntenle a los compañeros de Ciudad Oculta. Nos hemos movilizado para apretar a los diputados para que se vote la expropiación de La Lechería, que se vote la titularización para los compañeros de Ciudad Oculta y se entreguen los terrenos de Ciudad Oculta, y para que se vote que no se le dé más un peso a los corruptos del gobierno en la 21-24, que haya elecciones y que todo el poder de la 21-24 pase a manos del cuerpo de delegados, lo mismo que en la Villa 1-11-14 del Bajo Flores. Hemos ido a la Legislatura como organizadores de las masas, no como calientabanquitos ni como charlatanes. Como organizadores. Y en este acto están presentes los compañeros que con su lucha han avalado esta posición organizadora y de combate. Vamos a ser, en caso de integrar el Congreso Nacional, una barricada para llamar a los trabajadores a terminar con el régimen hambreador. Va a ser una barricada para organizar. Lo que hoy son las villas de la Capital, todas ellas sometidas a una burocracia frepasista-aliancista llamada Fedevi, todas, todas, sometidas completamente cuando nosotros ingresamos a la Legislatura, todas ellas, salvo una o dos, hoy son independientes de la burocracia, tienen cuerpos de delegados, se movilizan en masa, cortan las rutas y son un ejemplo para la ciudad de Buenos Aires. Eso hemos hecho en la Legislatura (aplausos). Tenemos que decirle a todo el mundo que hay una salida. La salida es que gobiernen los trabajadores, la salida es que no paguemos más la deuda externa, la salida es que los 150.000 millones de dólares que están en los bancos y en las AFJP, en lugar de estar hipotecados a la deuda externa, sean utilizados para dar pan, techo, trabajo al conjunto de los trabajadores argentinos. Crisis de poder Lo que caracteriza a este momento es una descomunal crisis de poder. Miren, compañeros, ya lo he dicho en muchas oportunidades. Al Partido Obrero, partido de clase, partido metido en la sangre de nuestro pueblo, partido que jamás ha hecho demagogia con los trabajadores, que jamás ha dicho "vamos que somos los mejores", partido que ha sido un crítico implacable de las propias filas obreras, al Partido Obrero no se le escapa que existe un factor que traba la acción de la clase obrera. ¿Cuál es? Un respeto ciego, que viene de siglos, por los explotadores. Ellos tienen los abogados, ellos tienen los ingenieros, ellos tienen los economistas, ellos tienen los recursos para gobernar. ¿Nosotros vamos a gobernar? ¿Sin la escuela primaria completa, algunos con un cachito de la secundaria que ya ha sido olvidado? Vamos a hacer un desastre; hay que votar por un cura, hay que votar por una abogada. Explotador pero abogado; agente del sistema pero cura... Es necesario quebrar esa autoridad. No es verdad lo que dice Carrió, que el capitalismo malo es el capitalismo mafioso. Si ella me encuentra un capitalista que no sea mafioso, un capitalista que no fugó plata, un capitalista que no evadió impuestos, un capitalista que no cagó a un obrero, un capitalista que no dejó de pagar el aporte jubilatorio... si ella lo encuentra, yo voy de rodillas a Luján y desde Luján llamo a votar a Elisa Carrió. Pero lo fantástico y lo sobresaliente de este momento es la extraordinaria desorientación de la clase capitalista y la extraordinaria desorientación del imperialismo. Nos dejan la pelota picando en el área. Un solo ejemplo: Vino López Murphy y dijo que había que hacer un tremendo ajuste, convocó a los empresarios al Sheraton y lo aplaudieron. Masivo aplauso le dieron los empresarios a López Murphy a favor del ajuste. Cae López Murphy y sube Cavallo. Dice: "Es un error el ajuste, hay que reactivar, no hay que ajustar". Va al Sheraton y los mismos empresarios escuchan que hay que reactivar y no ajustar y lo vuelven a aplaudir. Pasan tres meses y Cavallo dice: "Me equivoqué; no hay que reactivar, hay que ajustar". Los vuelve a convocar al Sheraton y lo vuelven a aplaudir. Hacen un "blindaje", hacen un "megacanje", vienen los préstamos del FMI y después de cada salida hay una crisis mayor. Esta desorientación completa no es, sin embargo, una desorientación exclusivamente intelectual. Es la expresión de un régimen cuyas contradicciones explotan por todos los poros. No es que estén equivocados en la cabecita; la cabecita de ellos refleja la situación sin salida de su propio régimen social. ¿Se acuerdan de "el blindaje nos salva", "el megacanje nos salva", que nos salvaba este préstamo o el otro? Ayer los diarios dicen que estamos peor que nunca. ¿De quién es la culpa ahora? La culpa es que todo el mundo capitalista se está cayendo. Y como todo el mundo capitalista se está cayendo, la Argentina se cae también. El primer acuerdo con el FMI, el acuerdo del "blindaje", autorizaba el déficit fiscal. En el segundo acuerdo con el FMI, en cambio, se establece que "si hay déficit fiscal no se va a salir de la recesión; hay que ir al déficit cero". Un día te dicen "gastá 7.000 millones más"; al otro día te dicen "cortá todo; ni gasas en los hospitales, ni jeringas, ni maestras, ni enfermeras, cortá todo". Es un régimen en completa desorientación. Alfonsín y De la Rúa, del mismo palo, se acusan de conspirar unos contra otros. En 1989, decían que los conspiradores eran del Partido Obrero. Y aunque era falso, había una cierta lógica: somos enemigos de clase de los gobiernos capitalistas. Ahora dicen que conspiran entre ellos. Esta disgregación produce un hecho de enorme importancia. Porque si un trabajador desocupado o un obrero que trabaja 14 horas y gana 75 centavos la hora, no necesita que la clase capitalista esté desorientada para luchar; hay otra clase social que sí necesita, para luchar, que la clase capitalista esté desorientada: la clase media. A la clase media la sacude observar que "el barco se queda sin timonel"; que "los que tienen el timón nos están llevando a la mierda". Y entre la presión de los desocupados y del obrero, de un lado, y la visión de que arriba nos llevan al carajo, del otro, la clase media empieza a decir basta, a juntarse con los trabajadores. Eso es una crisis de poder. El que no la quiere ver, que no la vea, pero eso es lo que está pasando en la Argentina. Izquierda Unida Es esta crisis de poder lo que explica la evolución de la Asamblea Piquetera. Es lo que otros sectores de izquierda no ven. Me refiero a Izquierda Unida, que rechazó un frente con el PO porque vive de espaldas a la crisis de poder y a la creciente belicosidad popular. Cuando un partido niega la posibilidad de una acción común en una época de crisis de poder, alegando motivaciones de aparato, nos está diciendo que está de espaldas a la crisis de poder, que no tiene salida a esa crisis de poder, que es impotente, que es charlatán y que es electorero. La mejor prueba de unidad que ha dado el Partido Obrero y que ha dado el Polo Obrero es que con la CCC y con el Movimiento de la Vivienda de la CTA que encabeza D'Elía, hemos dirigido dos asambleas piqueteras y las hemos hecho avanzar contra viento y marea. A nosotros, lecciones de unidad no nos da absolutamente nadie. Por una Asamblea Constituyente Soberana En la campaña electoral vamos a agitar, vamos a explicar que este régimen tiene que irse y que tiene que ser reemplazado. Sistemáticamente. Y vamos a decir que vamos a utilizar la tribuna parlamentaria en esa orientación. Al participar en la campaña electoral, no estamos abandonando la lucha por "Fuera De la Rúa, Cavallo, Ruckauf, etc." y que el poder lo tome una Asamblea Constituyente. Al revés, esa es la consigna principal. Dentro del acuerdo con el Mas y dentro del acuerdo con el Piquete Socialista en favor de un gobierno de trabajadores, el Partido Obrero seguirá, él, sistemáticamente, explicando que acá vamos con una salida política a esta crisis. No con frases generales sino con una salida política concreta, porque el pueblo argentino necesita una conducción política y esa conducción política no puede venir de otro lugar que de la clase obrera revolucionaria, de los socialistas revolucionarios y de los partidos que la representan. Eso es así y nadie va a cambiar esta realidad. Compañeros, para terminar. Los partidos y movimientos y luchadores que hemos sido capaces de cortar las rutas, que hemos sido capaces de liberar a Barraza, a Raineri y a Gil, que somos capaces todos los días de dar una batalla que arrincona cada vez más al régimen capitalista, vamos a una lucha electoral porque es una lucha política necesaria. Y la vamos a librar con energía. Porque yo sé que si mañana, un 15 de octubre, aparece en los diarios que los diputados piqueteros del Frente del PO-Mas en la Capital, los diputados piqueteros del Frente PO-Mas en la provincia de Buenos Aires, los diputados piqueteros de Mosconi, de Tartagal, de Pocitos, de Embarcación, de todos esos lugares en que las organizaciones de piqueteros llevan sus candidatos en las listas del Partido Obrero, cuando todo el mundo pueda enterarse el 15 de octubre que hemos dado un paso adelante, que hemos incrementado enormemente el caudal de votos, fruto de una lucha conciente, que hemos metido piqueteros en el Congreso, yo estoy seguro de que en los ranchitos pobres de La Matanza van a prender una vela por el futuro de la Argentina como una Argentina socialista en una América Latina socialista, en un mundo socialista. Nada más, compañeros.