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Prensa Obrera N° 1557

18 de julio de 2019 · 14 notas

Notas de este número

18 de julio de 2019
[Editorial] Ni reforma laboral ni convenios flexibles

En estos días, la burguesía colocó muy fuerte en la agenda la cuestión de la reforma laboral. Y desde luego, la previsional. El trabajo de colocar la reforma previsional continentalmente quedó a cargo de Bolsonaro, que logró la primera media sanción en Brasil. El fascista carioca no se privó de apoyar abiertamente a Macri, justamente, en función de la agenda común que incluye estos dos puntos que son esenciales, por otra parte en todos los memorándum del FMI con Argentina. La cuestión de la flexibilización laboral está inscripta en los acuerdos del Mercosur con la Unión Europea, porque incluyen la igualación de condiciones de competitividad en materia laboral y el respeto de las normas de la OIT que promueven la “libertad sindical”, lo que en la Argentina es leído como la desarticulación de los convenios colectivos por rama, los grandes sindicatos y la central obrera única. Un rasero internacional a la baja que se va agravando a medida que nuevas naciones acentúan la flexibilización laboral. Para nosotros, el caso Brasil es clave, porque siendo el principal socio comercial, introdujo en tiempos de Temer la reforma laboral esclavista que introduce las condiciones del siglo XIX. Las iniciativas políticas de Macri en las últimas semanas están dando el tono del embate final hacia las Paso. Contemporáneamente al acuerdo ruinoso y semicolonial con la Unión Europea, se firmó el decreto de cielos abiertos que significa un ataque en regla a Aerolíneas y a sus trabajadores. El decreto favorece al grupo de American Airline y Latam, y en el mañana podría favorecer a otros monopolios internacionales en desmedro de Aerolíneas y de sus tripulaciones. Esto luego de la promoción de sindicatos de empresa en las líneas low cost, para dividir a los trabajadores y quebrar el convenio laboral. En el puerto se prepara la licitación 2020 en favor de un solo operador, dependiente de la naviera internacional Maesk, que significaría centenares de despidos y el arrasamiento de los convenios colectivos y las conquistas de los sindicatos que operan en la actividad. Todos hemos visto el ataque a La Bancaria por pretender la afiliación de los 7.000 empleados de Mercado Pago que están uberizados. Pero la “uberización” de la clase obrera en general y de la juventud en particular es una política de conjunto. Crivelli, presidente de la Cámara Argentina de la Construcción, fue directo: propuso eliminar la indemnización para que haya “libertad de despedir sin causa”. Jamás vimos hablar tan descarnadamente a la propia burguesía. De inmediato se anotaron el empresario cafetero Cabrales, el inefable Cristiano Ratazzi, de Fiat, y el poderoso empresario sojero Gustavo Grobocopatel, todos en el mismo sentido. Recordemos que el dueño de Los Grobo, cuando se firmó el acuerdo con la Unión Europea cometió el sincericidio de señalar que “desaparecerán ciertas ramas”. Con lo cual el reclamo de despido gratuito está vinculado con una política de desmantelamiento industrial. Vienen por todo La campaña de los “altos costos laborales” -en la que las Pymes están metidas hasta el cuello, especialmente la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (Came)- ha derivado en esta virulenta ofensiva contra la legislación laboral y los convenios colectivos porque “Argentina tiene un problema de productividad”. Atacan cien años de conquistas obreras, ocultando la responsabilidad absoluta de los disparatados “costos empresariales” en tasas de interés astronómicas, tarifas que subsidian a los monopolios petroleros, combustibles dolarizados, la desinversión capitalista, la logística encarecida por falta de ferrocarriles y de flota fluvial, el negociado de la privatización de los puertos y sus costos, sólo por mencionar algunos. El asesor estrella de la flexibilización laboral española en tiempos de Felipe González, Armando Caro Figueroa, salió al ruedo con un planteo de fondo. Propone terminar con los convenios por rama e instaurar la “libertad sindical” a la europea y culpa a los sindicatos que defienden convenios por rama para “mantener su fuerte poder de regimentación y sus cajas” y a los empresarios que evitan una política contra los sindicatos y convenios por rama porque son el “dique de contención de la izquierda” (Clarín, 12/7). Por último, cuestiona el sistema de obras sociales sindicales. En la misma línea salió Espert y su cría de economistas liberales planteando directamente el fin de los aportes sociales y el salario diferido, que permite la jubilación y la salud del trabajador, lo que implicaría el fin del sistema de previsión y de obras sociales. Recordemos que Macri lo ha implementado parcialmente, puesto que hoy hasta 7.006 pesos por el salario de cada trabajador no se pagan cargas sociales, mientras en la industria textil ese “mínimo no imponible” se eleva a 17.000 pesos por trabajador. Vienen por todo. Esa es la agenda de las “reformas de fondo”. Ante semejante ofensiva, Cristina respondió que ella “es más capitalista que Macri”, para conquistar el favor de una clase capitalista que le es esquiva, aunque de fluidos vínculos con Alberto Fernández y con Massa, dos garantes de la “seguridad jurídica” del capital, no precisamente de la seguridad jurídica de las conquistas obreras. Cualquiera sea el ganador de octubre, estará sujeto a la agenda del FMI, de la UIA y de las demás cámaras patronales. La CGT y la reforma laboral La CGT había transado con Macri tres proyectos de reforma laboral. Los truncaron las jornadas de diciembre de 2017. Luego, la misma burocracia dialogó amablemente con el FMI y ahora se reunirá con Macri para “conocer la letra chica del acuerdo Mercosur-Unión Europea”. En este marco se reunió con Alberto Fernández, en una foto de apoyo aunque en la sede de UPCN para “no comprometer el sello cegetista”, una novedad en el peronismo. Es que ninguna de las tres fórmulas de la grieta trucha, las de los polos Macri-Pichetto y Fernández-Fernández-Massa, y Lavagna-Urtubey -que es un poco de cada una-, es ajena a la CGT. Con cualquiera de ellas, la burocracia sindical negociará la reforma laboral a su estilo, sencillamente porque forma parte de la agenda de toda la clase capitalista. Cuando Macri atacó a algunos sindicalistas, no ataca a la burocracia sindical, sólo busca condicionarla. De hecho, bajo el actual gobierno se han entregado resonantes convenios como el de los petroleros de Vaca Muerta, donde han muerto ocho trabajadores en el último año y medio como consecuencia del arrasamiento de las protecciones y conquistas. El contrato o pacto social de los Fernández-Fernández incluirá mesas sectoriales para flexibilizar los convenios, algo que ya se hizo en Atilra, Unión Ferroviaria, textiles, plásticos y tantos otros gremios. La flexibilización laboral pretende recomponer la tasa de beneficio de la burguesía a costa de los trabajadores, perforando el propio valor de la fuerza de trabajo. En resumen, pretenden que los trabajadores en blanco tengan las condiciones de los que hoy están en negro y bajo esas condiciones y no otras, blanquear la economía. Como lo demuestran la lucha de BIO Ramallo en defensa del convenio aceitero, donde fueron despedidos todos sus trabajadores para pasarlos al petrolero, la heroica huelga de 23 días de la petroquímica Tecnomyl en Río Grande con 17° bajo cero, los paros de pilotos que, aunque limitados, enfrentan la ofensiva en el sector, la de los controladores aéreos, la ocupación de las obreras de Mielcita, el paro de UTA en el interior, la huelga de los mineros jujeños de Aguilar, las reiteradas movilizaciones del Sutna por su paritaria (donde se ha destacado el acompañamiento masivo del Polo Obrero y el Plenario Sindical Combativo) o los grandes piquetes de los desocupados, hay luchas que son sistemáticamente aisladas por las centrales obreras que, desde hace un año y medio, vienen diciendo que el eje es votar bien en octubre próximo, como excusa para entregar a los trabajadores. Llamamos a formar comités fabriles y sindicales de apoyo al FIT-Unidad, para luchar por el voto a sus listas que están pobladas de representantes sindicales docentes, estatales, del Neumático, gráficos, de la Alimentación, papeleros, textiles, metalúrgicos de distintas ramas, plásticos, telefónicos, del subte, camioneros, ferroviarios, docentes universitarios, no docentes, científicos e investigadores, del arte y músicos, junto a los representantes del Polo Obrero y el movimiento estudiantil y de derechos humanos, que expresan la batalla política para que la crisis la paguen los capitalistas. Y desde ese lugar luchan ahora mismo para que la clase obrera intervenga mediante un plan de lucha para derrotar esta política. Para reforzar esta perspectiva, llamamos a concurrir masivamente al acto del 27 de julio en el Estadio Cubierto de Argentinos Juniors.

18 de julio de 2019
Una cumbre proimperialista y antiobrera

La cumbre del Mercosur que se realiza en la ciudad de Santa Fe, con la presencia de Mauricio Macri, Jair Bolsonaro y los presidentes de Uruguay, Paraguay y Bolivia, es el escenario para alentar a nivel continental una ofensiva capitalista de grandes proporciones, encabezada por la puesta en marcha de reformas laborales, jubilatorias y tributarias. Esta agenda es la que viene reclamando el FMI y figura en los memorándums que ha ido enviando a la Argentina y, de un modo general, en sus intercambios y negociaciones con el resto de los países latinoamericanos. No se nos puede escapar que los consensos que se cocinan en la cumbre cuentan con el aval de presidentes de cuño ideológico diferente: tanto de los exponentes de la derecha latinoamericana como de los llamados “nacionales y populares” y “progresistas”. Esta circunstancia es muy aleccionadora porque demuestra que no hay una diferencia de principios de clase entre unos y otros. El nacionalismo burgués y la centroizquierda han sido incapaces de hacer frente a las tendencias dislocadoras y disolventes de la crisis mundial; han terminado sucumbiendo a las presiones del gran capital, pactando con el FMI y convirtiéndose en un vehículo de sus dictados. Basta como botón de muestra el derrotero del gobierno sandinista de Ortega, o del PT en Brasil. La prensa argentina ha llamado la atención de la impostura de Evo Morales, que participaría como invitado estelar en la “contracumbre” de Rosario -auspiciada por un espectro variopinto de fuerzas del arco progresista-, para luego marchar a Santa Fe y brindar su respaldo a la cumbre antiobrera. Aunque todo indica que Evo ha cambiado de planes y llegaría directamente a la Cumbre, tal contradicción no debería sorprender a nadie, porque tanto Tabaré Vázquez como Evo vienen de saludar el acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y el Mercosur, cuando es imposible disimular que el mismo va a reforzar la condición semicolonial de América Latina. Evo declaró que “la finalización de dichas negociaciones demuestra el espíritu de integración existente entre ambos bloques, en especial, en momentos de incertidumbre del Sistema Multilateral de Comercio” (Perfil, 15/7) El cónclave en repudio al neoliberalismo que se realiza en Rosario no será la única “contra cumbre”. En Santa Fe tiene lugar un “encuentro de los pueblos por la integración nacional”, organizado por la Federación de Sindicatos Municipales de la provincia de Santa Fe (Festean), bajo la consigna “Juntos somos inconquistables”. Entre los asistentes figura el ex canciller Jorge Taiana, quien también tendrá que hacer un equilibrio complicado, ya que durante sus años como canciller de Néstor Kirchner trabajó en pos del acuerdo Mercosur-Unión Europea, que el kirchnerismo ahora rechaza. La apertura económica que se consagra a través de este tratado va a acentuar la primarización de la economía latinoamericana y a facilitar un desembarco y una penetración aún mayor del capital europeo y del imperialismo en la vida económica del país y de la región, y va a acentuar la dependencia tecnológica y una mayor tutela del imperialismo en el plano político, diplomático y militar. Para “equilibrar” el acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur, los gobiernos de Brasil y Argentina impulsan otro tratado de apertura comercial de características coloniales, con Trump. Simultáneamente, el secretario de Estado norteamericano Mike Pompeo está de gira por la región, con una agenda de reforzamiento represivo y de mayor alineamiento de Latinoamérica detrás del imperialismo yanqui contra Irán (decreto de Macri contra Hezbollah) y el venezolano Maduro, contra el cual los gobiernos de Argentina, Paraguay y Brasil cocinan una declaración. La misma no sería firmada por Uruguay ni por Bolivia, quienes apoyan negociaciones no públicas en curso para conciliar una transición y eventuales elecciones con Maduro. Reformas en marcha Todo esto debería ser seguido con atención por los trabajadores y jóvenes del país porque revela los límites insalvables del nacionalismo burgués y de la centroizquierda, en momentos en que nuevamente aparece en escena el kirchnerismo y el PJ unidos y pretenden presentarse como una alternativa superadora de la derecha. La yunta Fernández-Fernández plantea respetar los compromisos con el FMI y renegociación de la deuda, pero “con crecimiento y sin ajuste”. El modelo a imitar seria el portugués: omiten el hecho de que el acuerdo pactado con el FMI por el país lusitano debutó con privaciones y sacrificios sin precedentes, superiores a los de la crisis de 2000-2001 en Argentina. El desempleo en Portugal se elevó al 25% y aún en la actualidad asciende al 18%, hubo un recorte de los salarios nominales y una gran extensión del trabajo precario; el país se convirtió en uno de los paraísos de la flexibilidad laboral. El planteo de Alberto y Cristina de una transición indolora y de que habría chances de gambetear los costos sociales que implica el pacto con el FMI se ha revelado infundada. Syriza, que en su momento hizo migas con el kirchnerismo, dando lugar a elogios recíprocos entre ambas fuerzas, es un claro ejemplo de que no hay punto de conciliación posible entre las necesidades populares y las exigencias del gran capital. El sometimiento y capitulación de la izquierda ha abierto el paso a la derecha, que ha vuelto al poder en Grecia de manos de Nueva Democracia. Ya los asesores de la dupla Alberto y Cristina han abierto el paraguas advirtiendo que en el años próximos será necesario postergar una distribución de los ingresos y una recomposición de los salarios. El FMI ha recortado sus pronósticos económicos para Argentina, lo cual muestra a las claras que lejos de “crecimiento” lo que se vaticina es una descoloración económica y, más aún, una prolongación de la recesión en curso. Pero lo más importante es que las recomendaciones del Fondo apuntan a lo que denominan las reformas estructurales. El acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea es utilizado como punta de lanza para acelerar dichas reformas. Con el argumento de que es necesario mejorar la competitividad, se plantea reducir el costo laboral, el costo impositivo y los costos jubilatorios. La burguesía argentina ha tenido una reacción desigual frente al anuncio del acuerdo Mercosur-Unión Europea (hay franjas de ella que tienen recelos frente al riesgo de una competencia ruinosa del exterior), pero coincide en lo que se refiere a la implementación de estas reformas. El hecho de que la reforma previsional haya sido sancionada en la Cámara de Diputados en Brasil actúa como un poderoso factor de presión para que se apruebe en Argentina. Lo mismo ocurre con la reforma laboral, aprobada bajo el gobierno de Temer. La clase capitalista argentina, por otra parte, no se priva de agitar el fantasma de Brasil, y señalar que los cambios han pasado a ser imprescindibles para no ser barridos por los competidores cariocas. Alberto Fernández ha dicho que rechaza una reforma laboral, pero esto es engañoso pues no se puede ignorar que el antiguo jefe de gabinete de Néstor viene advirtiendo sobre un atraso cambiario y por lo tanto fisgoneando una gran devaluación. Esto significa dolarizar los precios y pesificar los salarios, lo que ya está ocurriendo bajo el impacto de la devaluación implementada en este último año -o sea, una nueva y enorme confiscación de la población. Una devaluación permite licuar el gasto público y los salarios de los trabajadores del Estado, lograr un superávit fiscal y comercial, y por esta vía, reunir los recursos para pagar la deuda. Esta es la receta que aplicó el kirchnerismo al comienzo de su mandato. La garantía para hacer pasar esta política es un pacto social (un "contrato ciudadano", utilizando las palabras de Cristina) que, como ya ha ocurrido en el pasado, servirá para frenar las demandas salariales. No hay que olvidar, además, que la reactivación kirchnerista de la que se jacta y toma como modelo Alberto Fernández se ha basado en una enorme precarización laboral, con un 40% de trabajo en negro, una extensión de la tercerización y de la flexibilidad en las condiciones de trabajo -muchas de las cuales han sido incorporadas en los convenios del trabajo, incluidos los gremios liderados por dirigentes gremiales kirchneristas- y un 50% de los salarios por debajo de la línea de pobreza. Los K no sólo mantuvieron las rebajas de los aportes patronales implementados por Cavallo sino que las ampliaron. En caso de un triunfo pejota-kirchnerista, esta orientación flexibilizadora va a seguir en los convenios por rama con la complicidad de la burocracia, y es campo orégano para luego avanzar a una reforma laboral en regla. Un lugar especial en la hoja de ruta en marcha lo ocupa la reforma impositiva. Un reciente memorándum del FMI ha vuelto a la carga sobre el punto y plantea eliminar los impuestos distorsivos, entre los que se incluye suprimir “las retenciones a las exportaciones y los impuestos al cheque y el trabajo” (La Nación, 17/7). Uno de los pilares es reducir los aportes patronales, lo cual traería un desfinanciamiento del Anses y aumentaría el déficit previsional. Esto tiene el visto bueno de la UIA y de otras cámaras empresarias que agregan la necesidad de suprimir el impuesto a los bienes personales, derogar el impuesto a las rentas financiera y reemplazar el impuesto a los ingresos brutos por uno a las ventas. Es fácil percibir que esas podas entran en contradicción con el propósito de achicar el déficit fiscal. Este bache pretende ser sustituido por un aumento de los impuestos al consumo, empezando por la supresión de exenciones del IVA que gozan artículos básicos y de primera necesidad. Puentes abiertos El capital internacional tiene volcadas sus preferencias a favor de Macri. Desconfía de los K, pero “esto no significa que los puentes estén rotos o se les cierren las puertas. Al contrario. En las últimas semanas, en el Departamento de Estado se hicieron gestiones ante importantes bancos de inversión para que representantes del kirchnerismo fueran recibidos en Washington para que expusieran sus planes. Lo mismo pasó con empresas y otras agencias de la administración” (La Nación, 12/7). Esto coincide con las señales que viene dando la dupla F-F, de que no está dispuesta a sacar los pies del plato. Kicillof salió al ruedo a aclarar que el “control de capitales” que deslizó de ningún modo representaba un retorno al cepo cambiario. El programa de Macri y el de Fernández-Fernández representan dos variantes para que la crisis la paguen los trabajadores. La campaña del Frente de Izquierda-Unidad tiene por función denunciar estos planes reaccionarios que se están cocinando entre los capitalistas, el gobierno y la oposición patronal, oponiendo un programa de salida de los trabajadores. El programa del FIT-Unidad plantea organizar la lucha contra la reforma laboral, unida a la batalla por la ruptura con el FMI, el repudio al pago de deuda y la reorganización social integral a favor de los intereses de los trabajadores, para que la crisis la paguen los capitalistas. Con este programa llamamos a impulsar la lucha y a conquistar el voto a favor de la izquierda, para separar a los trabajadores de las fuerzas patronales, y construir una alternativa política obrera y socialista.

18 de julio de 2019
Contra la flexibilizacion laboral, vamos con el Frente de Izquierda-Unidad
Redacción

Los pesos pesados de la clase capitalista argentina han instalado su propia agenda en el centro del debate electoral. Sin tapujos, exigen una reforma laboral y otra previsional, para eliminar las indemnizaciones por despidos, flexibilizar las condiciones de trabajo y subir la edad jubilatoria, entre otras cosas. Con estos reclamos, los capitalistas nacionales unifican sus exigencias con las del FMI. Macri les ha dado garantías de que está dispuesto a llevar a fondo esa agenda. Por eso recibió con honores al presidente de Brasil en la cumbre del Mercosur, Jair Bolsonaro, quien avanza decidido en una reforma previsional reaccionaria en su propio país. En la otra vereda, Alberto Fernández, reunido con la cúpula de la CGT, ha declarado que se opone a la reforma laboral y que propone reactivar la economía “sin recortar derechos”. Es una impostura. La CGT ya ha transado con Macri tres proyectos de reforma laboral, frustrados por la movilización de diciembre de 2017. La “reactivación” de Fernández, que pretende emular al Kirchner de 2003, se basa en una megadevaluación del peso, lo que representa una descomunal transferencia de ingresos desde los trabajadores a los capitalistas. La década kirchnerista generalizó el trabajo en negro y precario. Fernández promete un “pacto social”, atando las manos de los trabajadores para imponer acuerdos salariales a la baja, la destrucción de los convenios, despidos masivos y extender la flexibilidad laboral. A la ofensiva en curso, le oponemos la pelea por un salario mínimo igual al costo de la canasta familiar, la defensa de los convenios colectivos, el reparto de las horas de trabajo sin afectar el salario y el 82% móvil para los jubilados. Vamos por la derrota del régimen del FMI y sus agentes en Argentina y en toda la región. Por la unidad socialista de América Latina. Para reforzar esta perspectiva, vamos por un voto masivo al Frente de Izquierda y de Trabajadores – Unidad.

18 de julio de 2019
La Matanza: los trabajadores de Mielcitas (Suschen) ocupan la planta
Corresponsal

La fábrica de golosinas ubicada en Rafael Castillo, La Matanza, se encuentra desde hace una semana ocupada por sus más de cien trabajadores y trabajadoras -la inmensa mayoría son mujeres y único sostén de hogar-, luego de que el proceso de vaciamiento por parte de la patronal se hiciera irreversible. El conflicto comenzó con un cambio de firma que se dio a principios de año. La empresa pasó de ser Suschen SA a Ateparece (que tiene vínculos con familiares de Eduardo Duhalde). A la reducción paulatina de la producción y la falta de materias primas se sumó el desmantelamiento de las oficinas, dejando sólo las maquinarias y a los trabajadores sin ningún tipo de explicación. De manera simultánea, los trabajadores se enteraban que habían dejado de pagar todo tipo de aportes. Pasaron de tener, en algunos casos, una antigüedad en la planta de más de veinte años, a la condición de trabajadores totalmente en negro y precarizados. Otra de las cientos de empresas que cierran y trasladan los costos a los trabajadores. La primera respuesta fue cumplir horarios reclamando el pago de los sueldos adeudados, a la espera del resultado de algunas audiencias en la Secretaría de Trabajo; pero, como era previsible, no hubo ninguna solución y se precipitó la ocupación. La visita de Fernando Espinoza (candidato a intendente y actual diputado del PJ) fue un acto de campaña: les dijo que el municipio no puede hacer nada, sólo podría tocar contactos para ver qué empresario se puede hacer cargo de ellos. En la misma línea de postración ante los hechos consumados, la burocracia de la Alimentación aduce que nada se puede hacer. En contraste, los trabajadores recibieron la solidaridad de numerosos sectores (entre ellos, el Polo Obrero, el Plenario de Trabajadoras y la interna de Interpack; estos últimos le transmitieron su experiencia de lucha con la ocupación). Un grupo de delegados del Suteba y de Tribuna Docente les acercó su solidaridad, votada en una reunión con cientos de delegados y docentes del distrito. Es necesario extender la movilización solidaria y realizar acciones de lucha para dar mayor visibilidad al conflicto. Que el poder político local asegure la continuidad de la planta y movilice sus recursos para encontrar una solución favorable a los trabajadores. ¡Que la patronal pague lo adeudado! ¡Todas y todos a sus puestos de trabajo!

18 de julio de 2019
El PO repudió la cumbre antiobrera del Mercosur
Redacción

El Partido Obrero realizó en la tarde del martes una actividad en Diagonal Norte y Florida en rechazo a la cumbre del Mercosur, realizada en la ciudad de Santa Fe (ver nota en contratapa). Hablaron Néstor Pitrola, candidato a diputado nacional del FIT-U por la provincia de Buenos Aires, y Romina Del Plá, candidata a vicepresidenta. En la actividad, Pitrola y Del Plá denunciaron la agenda de ese encuentro: la entrega de los recursos estratégicos, los tratados de libre comercio, la reforma laboral y previsional. En definitiva, la agenda continental del poder económico. Y llamaron a redoblar la lucha para que la crisis la paguen los capitalistas y por la unidad socialista de América Latina.

18 de julio de 2019
La juventud bajo el mando de Gendarmería
Redacción

La ministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich, presentó hoy su resolución 598/2019, que apunta a crear un programa para “contener” a los jóvenes de entre 16 y 20 años "Ni-Ni” -aquellos que no estudian ni trabajan-, el cual consiste en un Servicio Cívico donde recibirán “formación en valores” para estimular “el sentido del deber” por parte de personal de Gendarmería Nacional, en cuyos cuarteles se desarrollarían las actividades. La medida se inscribe en un reforzamiento represivo, que tiene uno de sus ejes en la reinstalación política de las fuerzas de seguridad, tal como manifestó el ministro de Defensa Oscar Aguad durante el desfile militar del 9 de Julio, o como el propio Macri planteó en el acto por el Día del Ejército. A esto apuntaba el beneficio del 2x1 para liberar a los genocidas (frustrado por una inmensa movilización popular) o la defensa de Chocobar, hecha doctrina con la resolución de diciembre del año pasado que legaliza el gatillo fácil. En la conferencia de prensa de presentación de la medida, Bullrich sostuvo que “hay que partir de la idea de que hay un concepto equivocado respecto de lo que pueden ser las fuerzas de seguridad”, que “no se debe estigmatizarlas” y que “no podemos aceptar la injusticia de dejar fuera de la democracia a las fuerzas de seguridad”. De esta manera, explicita que esta nueva "colimba" (que podría ser el antecedente para reinstaurar el servicio militar obligatorio) tiene el objetivo de mejorar la ubicación de las fuerzas represivas en el imaginario colectivo, a base de impartir un disciplinamiento a la juventud, que es el sector que más sufre los atropellos represivos. Se trata del correlato represivo y regimentador a la “uberización” de la juventud, condenada a los trabajos precarios de Glovo o Rappi, ante la crisis educativa y un mercado laboral que no ofrece posibilidades de estabilidad ni de ingresos que puedan resolver necesidades básicas. Esta medida es la contracara de la política de ajuste a la educación, que agrava el derrumbe edilicio, las restricciones y lleva al avance de la privatización, mientras redoblan su compromiso con la reforma laboral que exige el gran capital. Este esfuerzo de la ministra por reinsertar a las fuerzas armadas en el régimen político y en tareas de seguridad interior, sin embargo, choca con la realidad de una fuerte conciencia popular sobre el papel de estas fuerzas. La Gendarmería, a cargo de esta “capacitación en valores democráticos” para los jóvenes, ha sido fuertemente repudiada por la desaparición y asesinato de Santiago Maldonado mientras reprimía a la comunidad mapuche en Chubut, lo que generó una intensa movilización juvenil en todo el país. Meses después, la Prefectura, otra fuerza a cargo de Bullrich, fusilaba por la espalda a Rafael Nahuel en Bariloche. La Gendarmería volvería a la escena reprimiendo aquel 14 de diciembre de 2017 a los cientos de miles de trabajadores que rodearon el Congreso para rechazar el robo a los jubilados, y sería noticia sólo tres meses después cuando -desembarcada para patrullar el Conurbano- dispararon por la espalda a un joven de 19 años en Lomas de Zamora que simplemente circulaba en moto. El anuncio, sin dudas, forma parte de la bolsonarización de la campaña del gobierno, que ha optado por reforzar todos los ángulos que hacen a la ofensiva contra los trabajadores, desde el ataque a los sindicatos y el compromiso con la reforma laboral, hasta la baja de la edad de imputabilidad y la militarización de las fronteras pactada con Bolsonaro. Esta derechización, sin embargo, alcanza también a los Fernández, cuyo candidato a intendente en La Matanza, Fernando Espinoza, lanzó como un eje de campaña el reclamo por el regreso del patrullaje de la Gendarmería en los barrios. El propio Fernández dijo que “es mejor que hagan esto antes que no hagan nada”. La única salida progresiva para la juventud es organizarse contra los atropellos de este régimen, que busca imponer hasta el final el vaciamiento educativo y la precarización laboral a fuerza de palos y represión. Esa organización sólo puede ser independiente del Estado y sus partidos. En eso se empeñan, día a día, la Unión de Juventudes por el Socialismo y la Juventud del Polo Obrero.

18 de julio de 2019
Chubut: Arcioni vuelve a la carga con el ajuste

El gobierno chubutense de Mariano Arcioni, el candidato que fue apoyado por los Fernández y por Massa en las elecciones provinciales, comenzó un nuevo y brutal ajuste: pago retrasado de salarios, aún pendiente para muchos trabajadores y trabajadoras que todavía no han cobrado, incumplimiento de los acuerdos paritarios, corte de servicios de la obra social estatal SEROS, el no pago a los jubilados (la Policía cobró antes), recortes en obra pública y condiciones edilicias paupérrimas en establecimientos educativos, con movilizaciones de secundarios y toma de terciarios en Trelew. En respuesta a este ataque, sectores de trabajadores estatales y docentes fundamentalmente, han realizado paros, retenciones de servicio e incluso movilizaciones en Rawson, Trelew, Comodoro Rivadavia y Esquel. Los gremios docentes evalúan el no inicio de clases pasado el receso invernal. Los choferes de UTA, además del paro nacional por paritarias y un bono de 16.000 pesos, reclaman por los salarios atrasados que las empresas de transporte no pagan. Se han sumado a las protestas callejeras sectores de Vialidad provincial y de la Uocra, con cortes de ruta y quema de cubiertas ante la Casa de Gobierno, frente a los despidos generados por la suspensión de obras. En la base del colapso de las finanzas provinciales se encuentra un endeudamiento de 1006 millones de dólares, con vencimientos trimestrales de 30 millones de dólares en pago de intereses. Estas sumas son afrontadas en gran parte con los ingresos por regalías hidrocarburíferas, que dependen de los vaivenes en el precio internacional del petróleo. Estos precios aún no satisfacen a las operadoras locales. Ha bajado considerablemente la producción en los últimos años y las operadoras invierten menos. A esta situación se le suma una deuda millonaria con los proveedores del estado provincial y la deuda de las cooperativas de servicios públicos con Cammesa, la mayorista del país con 4.600 millones de pesos. Por último, complican el panorama múltiples causas de corrupción (“Revelación”, “Embrujo”) por parte de los tres últimos gobiernos de Das Neves, Buzzi y Arcioni. Como salida, la casi totalidad del arco político nacional coincide en avanzar en tres puntos: proponen un esquema de tarifazos una vez reunido el consenso político suficiente entre cooperativas, gobierno provincial e intendentes; “reestructurar” la deuda pública en dólares (lo cual significa una mayor hipoteca y consumo de los recursos petroleros) y la llegada de la megaminería contaminante a la provincia, hecho que comienza a concretarse al estar recientemente incluida Chubut en el Catastro Minero Nacional, a pesar de la prohibición por ley conquistada en 2003 por la lucha de Esquel y la cordillera. Ahora bien, a pesar de las reservas de lucha que comienzan a manifestarse ante el brutal ajuste, la orientación política de las direcciones sindicales en Chubut presenta serios límites y contradicciones: han prestado servicios a los diferentes candidatos provinciales del PJ y del Chusoto (partido del gobernador Arcioni). Se han embarcado en la orientación de no hacer olas y “votar bien en 2019”, no han preparado a los trabajadores para los choques sociales que ya comienzan a estallar. Y la gran paradoja es que en muchos casos se encuentran enfrentando al gobernador que fue bendecido por la fórmula que votarán en agosto, Fernández-Fernández. El Partido Obrero y sus agrupaciones, como parte del Frente de Izquierda-Unidad a nivel nacional, se coloca en otra perspectiva: es necesario un congreso de bases de todos los sindicatos de la provincia, las CTA y la CGT, que vote un plan de lucha, comenzando por un paro activo de 36 horas, que ponga en pie un frente de clase para derrotar el ajuste de Arcioni. Al servicio de esta orientación de combate, es necesario en estas elecciones romper con los candidatos del FMI y votar masivamente al Frente de Izquierda-Unidad, que presenta un programa para que la crisis la paguen los capitalistas: anulación de los tarifazos, defensa del trabajo, el salario y los derechos de las mujeres y la juventud, el no rotundo a la megaminería contaminante, la investigación de la deuda pública provincial y el rechazo a la represión de la protesta social, estos son los puntos destacados del programa defendido por la lista del Frente de Izquierda-Unidad en Chubut.

18 de julio de 2019
La Matanza: más de 1.500 compañeros en la actividad del Polo Obrero

El Polo Obrero de La Matanza realizó este domingo un almuerzo en Isidro Casanova en defensa de los comedores barriales de la organización, con una concurrencia nunca antes vista: más de 1.500 compañeras y compañeros estuvieron presentes junto a sus familias. Durante la jornada nos llegaba la noticia de que se estaba intentando dejar en la calle a cien trabajadores, en un 90% compañeras mujeres, en la fábrica que produce las famosas Mielcitas, ubicada en La Matanza. En el municipio se ve claramente cómo la enorme crisis que atraviesa el país impacta en los barrios con el crecimiento día a día de la desocupación y la pobreza. En este marco, las organizaciones como el Polo Obrero se abren camino en la lucha por la defensa de sus recursos, con una orientación de total independencia frente a todas las variantes patronales de pejotistas y macristas. En el almuerzo contamos con la presencia de Romina Del Plá, diputada nacional y candidata a vicepresidenta en la fórmula presidencial del Frente de Izquierda-Unidad, quien nos relató la historia de la conformación del Polo matancero de la que fue parte desde el año 2000, en puertas de una de las crisis más profundas que atravesó el país. Entre riquísimos pollos a la parrilla, sopas de maní y guisos abundantes tuvo lugar la intervención de la compañera, quien llamó a redoblar los esfuerzos por la campaña en el municipio de las listas del FIT-U, como un punto de reagrupamiento de los luchadores. Los candidatos matanceros del FIT-U acompañaron la actividad desde primera hora hasta el final de la jornada. Tanto Juan Romero, candidato a primer concejal, como los dirigentes del Polo Lilian Rojas, Javier Bulacio y Gabriela De la Rosa (actual candidata a diputada por la provincia de Buenos Aires) estuvieron completamente abocados a la organización del evento junto con los estudiantes, docentes y trabajadores que integran las listas del FIT-U. Como no podía ser de otra manera, la jornada terminó entre cumbias y cuartetos, y se extendió hasta pasadas las 18 horas. Las intervenciones y debates subrayaron que los intereses del Polo Obrero son opuestos por el vértice a los del Fondo Monetario Internacional. La continuidad del pago de la deuda externa fraudulenta, a la que se han comprometido los bloques que se disputan la presidencia, sólo puede significar más ajuste a la educación y la salud, mayor miseria para el pueblo trabajador y un creciente avance de la represión policial en las barriadas. Por todo esto, la salida es con la izquierda y por un gobierno de los trabajadores. ¡Viva la organización en los barrios! ¡Adelante, compañeres!

18 de julio de 2019
“Nuestras plataformas locales son las únicas ciertas, porque forman parte de la ruptura con el FMI”

Esta semana, el precandidato a diputado nacional Néstor Pitrola continuó su campaña por la provincia de Buenos Aires recorriendo varios distritos, con diversas actividades en lo que va configurando una batalla decidida por la conquista del voto al FIT-Unidad. El 9 de julio, con un exquisito locro organizado por los compañeros de la localidad de Escobar, se congregaron compañeros docentes, estatales (que pusieron en pie la lista Multicolor para las elecciones de ATE), telefónicos, trabajadores de Alba en lucha, jóvenes y militantes del Polo Obrero, que se dieron cita para motorizar la campaña. En conferencia de prensa, junto a la candidata local Nieves Murphy, Pitrola declaró: “El polo nac&pop trucho de Cristina lleva a un hombre del capital financiero como Alberto Fernández, y ha sumado a Sergio Massa, un hombre de la mano dura que garantizó las políticas de ajuste de Macri. Por ello, la tarea del PO es explicar a los trabajadores que estamos ante una falsa polarización. No es Macri o los Fernández-Fernández, sino los candidatos del FMI o los candidatos del FIT-Unidad”. En San Martín, en el distrito de Gabriel Katopodis, realizamos una vigorosa actividad en la peatonal, con una veintena de compañeros agitando nuestras consignas y con la presencia de la candidata a intendente Gisela La Spina y algunos medios locales que se acercaron a entrevistar a Pitrola. Cabe destacar que se vivió una experiencia enriquecedora de la campaña electoral porque se recogió la enorme bronca popular contra el gobierno de Vidal y Macri. A la misma se acercaron docentes, jubilados, enfermeras del Hospital Castex, jóvenes y vecinos quienes manifestaron no sólo los problemas del gobierno nacional sino las penurias que se desarrollan en la localidad de la mano del gobierno comunal, quien hoy juega con el binomio conservador de los Fernández-Fernández, pero que en el pasado estuvo con Massa y Randazzo. Por estas mismas idas y vueltas se está produciendo en la base de la juventud una verdadera rebelión por este acuerdo, muchos de estos jóvenes están discutiendo votar en masa a las listas del Frente de Izquierda Unidad. En la ciudad costera de Necochea, Pitrola junto a los candidatos locales Miriam Grenat y Pino Marcioni recorrieron varios medios locales entre diarios, radios y la televisión; luego realizó una charla junto a los candidatos, simpatizantes y vecinos, quienes debatieron la realización de una plataforma local y la pelea voto a voto para el Frente de Izquierda. Néstor señaló que “nuestras plataformas locales son las únicas ciertas porque forman parte integral de la política del FIT-Unidad de ruptura con el ajuste del FMI. Los políticos patronales mienten porque estarán sujetos al ajuste.” El sábado por la tarde participó del plenario sindical de la zona oeste (ver nota aparte). El domingo a la mañana, con un intenso frío, pero con una campaña militante que no baja los brazos, participó de la feria de Don Orione en Almirante Brown, allí se constató la caída del consumo, las bajas ventas y la crisis económica pavorosa. Tanto los puesteros como los vecinos denunciaron un cambio fundamental en la situación cotidiana de los trabajadores con la caída de sus salarios y la inflación galopante. Un dato relevante de la actividad fue que advertimos que hay un piso que se mantiene y que debemos incrementar, profundizando nuestra crítica sobre la falsa grieta. Vamos con el FIT-Unidad para que la crisis la paguen los capitalistas.

18 de julio de 2019
Gran inauguración del local del Partido Obrero en Villa Crespo

En la noche del sábado 13 de julio, más de 150 personas nos reunimos en Drago 350 para celebrar la inauguración del local de Villa Crespo. Luego de seis meses sin local en el barrio, el Partido Obrero volvió a hacer pie ahí donde la izquierda en general y el Frente de Izquierda en particular tienen mayor llegada, siendo uno de los barrios de la comuna donde más votos y mayor recepción de nuestros planteos hay. Durante toda la semana, mientras poníamos a punto el local, visitábamos secundarios, salíamos a debatir en Scalabrini Ortiz y Corrientes, y recibíamos el apoyo de los vecinos y vecinas del barrio. Tanto la juventud como jubilados y trabajadores nos acercaban su bienvenida, haciendo hincapié en la necesidad de nuestra presencia para esta etapa política en la que la campaña electoral se combina con una ofensiva patronal feroz. El local lleva el nombre del compañero recientemente fallecido Rubén Schofrin, un gran constructor del Partido Obrero, de la Coordinadora Sindical Clasista y del Sindicato de Prensa de Buenos Aires (Sipreba). En su intervención en la inauguración, su compañero Alfonso Villalobos (del Partido Obrero y del Sipreba) destacó a Rubén como un tipo admirable, buen compañero, humilde y cálido, con una gran capacidad para oír lo que los trabajadores tenían para decir. Y, nobleza obliga, como un hincha fanático de Atlanta. A Rubén pretendemos homenajearlo cada día con nuestra militancia, construyendo un lazo entre los y las trabajadoras y la juventud con el local que lleva su nombre, organizando las luchas del barrio, convirtiendo a Drago 350 en un lugar de debate político. Acompañado de un clásico locro, Gabriel Solano, dirigente y candidato a jefe de Gobierno por el Frente de Izquierda-Unidad, contó algunas anécdotas que pintaban la calidad de compañero que fue Rubén. Tras ello, destacó la importancia de la participación del FIT-U en estas elecciones, en un cuadro de polarización entre las candidaturas patronales, destacando que “para nosotros, que sabemos que peleamos especialmente con el kirchnerismo la atracción del voto popular, de los luchadores” es clave la discusión mano a mano, explicando que “este nacionalismo de contenido capitalista capitula frente a la derecha, no puede ofrecer batalla ni en Argentina ni en América Latina”. La noche la cerraron artistas de la talla de Patricia Barone y Javier González con un repertorio tanguero, bien bohemio como el barrio; y un trío de música latinoamericana con jóvenes intérpretes compuesto por Mauge, secretaria general del Centro de Estudiantes de Agronomía, y sus dos compañeros Damián y Alejandro. Invitamos a todos los y las trabajadoras, estudiantes, jubilados, a debatir y construir un plan de intervención para estas elecciones, que sirva como puntapié para poder organizarnos contra un régimen que cada día nos oprime más.

18 de julio de 2019
Catamarca: el FIT-Unidad se prepara

En lo que va de campaña, el FIT-U se presentó en Catamarca como la oposición política a los candidatos de Fernández-Fernández, encabezados por el actual intendente de la capital, Raúl Jalil, que aspira a la gobernación, y a los de Macri-Pichetto, Roberto Gómez (a la gobernación), y Flavio Fama (a la intendencia de la capital). El intento de polarizar las elecciones entre uno y otro es la estrategia general, pero no puede escapar ninguno de estos sectores de la responsabilidad que tienen en el camino de quebranto en el que nos embarcaron. El Partido Obrero prepara el camino no sólo para superar las Paso sino para dotar a la clase obrera catamarqueña de un programa político de los trabajadores como lo venimos haciendo. Hemos polemizado con la gobernadora Lucía Corpacci, que está finalizando su mandato. Nuestro candidato a gobernador, Ariel López, señaló ante los medios que "tanto el partido de la gobernadora como el macrismo, siguen las directivas del FMI, que es quien dicta las políticas de gobierno de nuestro país. Nosotros planteamos el desconocimiento de la política de coloniaje impuesta por el Fondo Monetario, el no pago de la deuda usuraria, y con ello priorizar la industrialización en beneficio de las mayorías trabajadoras. Planteamos la nacionalización de la banca y del comercio exterior, para romper con la dominación del imperialismo". También nos pronunciamos frente al paro de la UTA, marcando que defendemos a los trabajadores y a los usuarios de una política que enriquece al empresariado. Utilizamos la campaña para explicar que el proceso de la megaminería en la provincia es el del saqueo económico y la contaminación ambiental, que los partidos que hoy quieren polarizar las elecciones son los que propiciaron y defendieron el saqueo minero. Desarrollamos una política de ataque contra los precarizadores poniendo el acento en el Estado que es el principal precarizador en la provincia. La lucha de la mujer es un eje de nuestra campaña, posicionando a nuestras compañeras Ana Clara Barros (candidata a diputada nacional), Estela Moreno (candidata a intendenta por la capital) y Ruth Chocobar (candidata a concejala por la capital), oponiéndonos a la candidatura de Enrique Aybar, que va por su reelección a intendente en Puerta de Corral Quemado del FJpC (Frente Justicialista para el Cambio), denunciado por abuso sexual. Esto nos permitió desarrollar en el ámbito electoral los reclamos de las mujeres. Las actividades en las localidades del interior, como Fray Mamerto, Valle Viejo, Andalgalá, Belén y Recreo, se están desarrollando con mesas, agitaciones y reuniones. Como también en los circuitos de la capital. La campaña del FIT-U es desarrollar el programa del Partido Obrero en defensa de los trabajadores, preparando las luchas que la clase obrera tiene necesidad de dar. • En contra de los candidatos del FMI. • En defensa de los trabajadores, las mujeres y la juventud. El hashtag #5000VotosParaElFIT toma sentido, son los votos necesarios para que la izquierda y los trabajadores estén con su lucha política en el escenario electoral de octubre.

18 de julio de 2019
“Nuestros candidatos luchan por el poder de la clase obrera todos los días”

Con más de un centenar de representantes del movimiento obrero de la zona oeste, entre los que se encontraban Suteba Matanza, Interpack, docentes, telefónicos, jóvenes precarizados, estatales, bancarios, vigiladores y delegados y delegadas del Polo Obrero, se realizó un plenario en apoyo a las listas del FIT-Unidad con la presencia de Miguel Bravetti (candidato a senador provincial por la Tercera Sección) y Néstor Pitrola (candidato a diputado nacional). Las intervenciones marcaron la realidad del movimiento obrero y los debates electorales. Cómo el ajuste y la crisis desatada por el gobierno afectan con despidos, cierre de empresas y paritarias a la baja. Se colocó la denuncia del vaciamiento y cierre de la fábrica "Mielcita", donde las obreras, en su mayoría jefas de familia, están ocupando la fábrica ante el abandono de parte de la patronal. A su turno, los docentes presentes denunciaron la persecución y el armado de denuncias truchas, como en el caso de Daniel Menéndez en Ituzaingó, quien, junto a los alumnos, organizó las movilizaciones en reclamo de mejoras edilicias (mientras la burocracia sindical mira para otro lado). Néstor Pitrola destacó: “Somos candidatos que nos movemos en el movimiento de lucha y, al mismo tiempo, expresamos una salida política para los trabajadores y a esos movimientos de lucha”. Y prosiguió: “La clase capitalista busca un respaldo dentro de la clase obrera para un recambio que viene. Entonces, surja un gobierno Macri-Pichetto o Fernández-Fernández, ese gobierno va a decir: ‘tengo el respaldo ciudadano para la reforma laboral y la reforma previsional’. Del lado nuestro, estas elecciones son importantes para separar a la clase obrera de las variantes de la burguesía y reforzar a quienes luchamos por el poder de la clase obrera todos los días, no sólo en las elecciones”. El plenario votó salir a discutir en cada lugar de trabajo y en las calles una alternativa de las y los trabajadores. Resoluciones: • Elaborar una declaración para el movimiento obrero zonal • Realizar una declaración educativa • Agitación en puerta de 50 fábricas en apoyo al FIT-U contra la reforma laboral • Apoyo a la campaña de la lista Multicolor de ATE • Comités de apoyo fabriles, contra la reforma laboral y por el voto al FIT-Unidad • Apoyo al conflicto de Mielcita • Apoyo a los docentes perseguidos en Ituzaingó (declaración especial en apoyo a Daniel Menéndez)

18 de julio de 2019
Córdoba: todo el apoyo a la ocupación de Molinos Minetti

El pasado viernes 12 de julio, los trabajadores de Molinos Minetti, en la provincia de Córdoba, resolvieron ocupar las instalaciones de la fábrica para reclamar el pago de las tres últimas quincenas adeudadas, el aguinaldo, y la normalización de una serie de aportes patronales que afectan a la ART, las obras sociales y el seguro de vida. La toma se produce luego de un largo proceso de lucha que incluyó asambleas, retenciones de servicios, cortes, y una importante movilización dirigida al Ministerio de Trabajo el pasado jueves, donde se arrancó el compromiso de pago de las dos quincenas adeudadas para el viernes, compromiso que finalmente fue incumplido. En un cuadro de inflación creciente, tarifazos e impuestazos, la retención salarial constituye una política criminal contra los trabajadores. El problema se agrava ante la parálisis de la producción que lleva al menos dos meses. De esta forma, con el argumento de la crisis económica, la empresa descarga el ajuste sobre los trabajadores y sienta las bases para proceder a un desmantelamiento de la misma y un eventual cierre de la planta. Sin embargo, nada de esto es novedoso para los trabajadores; la patronal de Minetti lleva años demorando el pago de los salarios, reduciendo la producción, y sin garantizar la obra social y la ART, volviendo la situación insostenible. El accionar patronal, absolutamente ilegal, avanza con la complicidad del Ministerio de Trabajo, que ha dejado pasar todo tipo de atropellos sin disponer intervención alguna. No es de extrañar, puesto que hablamos del ministerio del gobernador Juan Schiaretti, quien ha permitido el cierre de al menos dos plantas en lo que va del año y decenas de talleres en toda la provincia, mientras mantiene eximiciones impositivas y subsidios a las grandes empresas. A horas de la ocupación, los trabajadores han recibido el respaldo activo no sólo del conjunto de la izquierda, sino fundamentalmente de importantes delegaciones de compañeros del gremio del Sutna, de la UTS (Salud), trabajadores de UTA -que vienen de un paro de 24 horas por el salario-, trabajadores del gremio vitivinícola y de Luz y Fuerza, y del Polo Obrero. Sucede que el camino de las asambleas, el plan de lucha y la ocupación, emprendido por los trabajadores de Minetti se opone por el vértice a la política de parálisis y aislamiento que imponen las burocracias sindicales ante cada conflicto. La conducción de Unión Obrera Molinera Argentina (Uoma) no es la excepción. Luego de darle la espalda durante meses al reclamo en la planta, intervienen con el único propósito de contener la reacción obrera, que despierta una gran simpatía entre los trabajadores en general y la clase obrera industrial en particular. Para superar el aislamiento que impone la burocracia sindical, es fundamental la convocatoria de un plenario obrero y popular en apoyo a la lucha de Minetti. Desde el Partido Obrero y el FIT prestamos el apoyo incondicional a la lucha librada por los obreros de Minetti y llamamos al conjunto de las y los trabajadores a abrazar esta lucha, para quebrar esta política de ataque a los trabajadores. Exigimos el inmediato pago de los salarios adeudados, el cumplimiento con la totalidad de los aportes patronales. Planteamos la prohibición de despidos y suspensiones, y el reparto de las horas de trabajo sin afectar el salario. Ante el desmantelamiento de la empresa, planteamos la inmediata estatización de la fábrica bajo control de los trabajadores, no sólo para preservar las fuentes de trabajo genuinas de los más de 130 trabajadores, sino para defender la producción local en contra la especulación capitalista, que tiene como único fin descargar los costos de la crisis sobre las espaldas del pueblo trabajador. Impulsando a fondo esta lucha, batallamos por una salida de las y los trabajadores y la izquierda.

18 de julio de 2019
Formación y debates en el cierre del Seminario sobre “Educación y capitalismo”

Con una concurrencia constante, a lo largo de cuatro encuentros y con un panel de cierre, durante junio y julio se realizó con gran éxito el seminario en el IES Nº 1 Dra. Alicia Moreau de Justo, que estuvo a cargo de docentes y estudiantes de la UJS terciarios y Tribuna Docente. Protagonistas y luchadores contra la Unicaba y las reformas antieducativas en la Ciudad de Buenos Aires debatieron la función social de la educación bajo el capitalismo, la forma que adquirió en los orígenes del sistema educativo argentino y las constantes reformas que enfrentamos como movimiento de lucha en defensa de la educación pública. Un punto de partida Como no podía ser de otra manera, desde la bibliografía sugerida en el seminario hasta las conclusiones teóricas y prácticas que animaron esta iniciativa, estuvieron siempre presentes los aportes del compañero Pablo Rieznik, quien elaboró jugosos textos y participó de innumerables conferencias y, en los últimos años, de los congresos anuales de Tribuna Docente, sugiriendo temas, debates y abriendo interrogantes para investigar y formar a la militancia del Partido Obrero. En las primeras clases abordamos cómo la educación desde sus orígenes es un fenómeno clasista, colocado al servicio de los poseedores de los medios de producción. A su vez, se transforma en un recurso para difundir los valores culturales de esa clase explotadora que permitan mistificar esa dominación social. Vimos también cómo se gestó una educación de élite, a través de la formación de funcionarios del Estado, que sirviera a los efectos de sostener regímenes sociales basados en la explotación de una clase sobre otra. Bajo el capitalismo, la educación asumió, además, una tarea más diferenciada aún, ligada a la sujeción del obrero como fuerza de trabajo por medio de la instrucción de atributos generales (leer, escribir, aritmética simple, instrucción cívica, entre otros) lo que convirtió a la escolarización primaria en un requisito económico que permitiría aumentar la productividad del asalariado y la ganancia del propio capital. Así cobraría forma el sistema educativo moderno, que no dejó de tener una impronta fuertemente clasista, pues la educación no puede superar la base material desigual sobre la que se sustenta el capitalismo: educación para pobres y educación para las clases poseedoras. Una incursión por Argentina En las siguientes clases, con el aporte novedoso de la investigación realizada por el docente Daniel Duarte, también militante de la combativa AGD-UBA, nos aproximamos a estudiar el impacto económico que tuvo la primer gran crisis capitalista de 1873 en la región y el viraje que supuso en la formación del sistema educativo argentino y la ley 1.420. En resumidas palabras, el debate giró en torno a la orientación de carácter cívico-humanístico que adquirió finalmente la educación, antes que científico-técnico, en virtud del ajuste presupuestario que tuvieron que hacer frente a la crisis los gobiernos de Avellaneda y siguientes y la reorientación productiva de la educación en base a las necesidades del mercado del trabajo y de una economía productora de materias primas. También abordamos las políticas educativas de los sucesivos gobiernos durante el siglo XX, las principales reformas, la estrategia de la Iglesia Católica que, desde 1930, reclamó el sostenimiento económico por parte del Estado, cuestión que logrará desde 1949 bajo el gobierno peronista con el subsidio para los salarios de docentes de instituciones confesionales. Y vimos la política de aplicación de reformas capitalistas y las luchas del movimiento estudiantil y docentes que muchas veces significaron límites a los ataques sistemáticos a la educación pública y su impacto en la cultura de las masas trabajadoras. La educación también será obra de un gobierno de los trabajadores En el ajustado tiempo de estudio, quedó una clase para analizar el increíble desarrollo educativo que en pocos años llevó adelante la Revolución Rusa, con la creación del Narkomprós o Comisariado del Pueblo para la Instrucción Pública creado en octubre de 1917 por Anatoli Lunacharski, entre otros, que logró reducir considerablemente los altísimos índices de analfabetismo ruso y crear diferentes experiencias educativas, artísticas, científicas en un contexto de guerra civil y de desorganización económica durante los primeros años, sentando las bases para un desarrollo educativo superior, solo bloqueado por la degeneración y burocratización stalinista. Por último, cuando las condiciones materiales creadas por la sociedad capitalista entran en contradicción con las necesidades del propio capital de asegurar y aumentar su tasa de ganancia, y éste debe involucrar a amplias masas en la actividad embrutecedora de las tareas rutinarias, alargando la jornada de trabajo, descalificando oficios, explotando aún más al trabajador para extraer más ganancias, también el acceso a la ciencia, la educación y la cultura se hace imposible. Estas y otras conclusiones finales, fueron el remate del seminario en el que también participó Gabriel Solano como panelista, legislador porteño del PO-FIT y candidato a jefe de gobierno, que destacó la tendencia capitalista a la descalificación del trabajo humano entendiendo la degradación educativa (recorte de contenidos, descalificación de títulos, programas asistenciales) como la forma que adquiere la descalificación de la escolaridad que prepara la desvalorización de la fuerza de trabajo y, por ende, llamó a ligar la defensa de la educación a la lucha por una transformación social integral sin la cual no puede resolverse la crisis educativa actual, es decir, como parte de la lucha de la clase obrera por su propio gobierno. Cerramos el seminario ligando estas conclusiones a la necesidad de desarrollar una fuerte intervención de los protagonistas del proceso educativo en la campaña electoral junto al Frente de Izquierda-Unidad, que tiene dentro de sus listas a destacados luchadores docentes y estudiantiles. Queda como tarea repetir esta primera experiencia en el conjunto de los Institutos de Formación Docente en lucha y sindicatos combativos para dotar a la defensa de nuestras condiciones de cursada y de trabajo de una perspectiva estratégica.